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© 2000. S alvador C arrión López 
© 2001. De esla edición, E ditoria l ED A F, S-A.
E ditoria l E D A F, S. A.
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E l C entro E spañol de D erechos R eprográficos (C ED R O ) v e la por e l respeto de los citados 
derechos.
3.0 edición, agosto 2005
D epósito legal: M -33.464-2005 
ISBN: 84-414-0938-8
PR IN T ED IN SPA IN ___ IM PR E S O EN ESPAÑA
Ibérica G rafic, S. L. - F uen lab rada (M adrid)
A los A m ig o s d e la S inceridad .
A todos a q u ello s p a ra qu ienes 
la a m is ta d está p o r enc im a de 
cu a lq u ier o tro interés.
A
Indice
Págs.
Introducción ...................................................................... 11
I. LA INTELIGENCIA EM O C IO N A L 15
II. DINÁM ICA CEREBRAL.................................. 29
III. LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EM O­
C IO N E S .................................................................. 51
IV. ELEGIR INTELIGENTEMENTE NUESTROS
ESTADOS Y EM O CIO N ES............................... 73
V. LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIO­
NES .......................................................................... 83
VI. ESTRUCTURA DE LAS EM OCIONES 104
VIL INTELIGENCIA EM OCIONAL Y LA CON­
CIENCIA DE SÍ M ISM O .................................. 121
VIII. SELECCIONAR LAS E M O C IO N E S 143
• Técnica para seleccionar las emociones que
convienen............................................................ 144
• Seleccionar la emoción que convenga 145
• Limpiando residuos em ocionales................. 148
• Cambiando la emoción que aflo ra ............... 151
• Antes de que se presente la em oción 154
• Cómo tener acceso a la emoción que desees 155
• Cambiando la relación causa-efecto 159
• A m pliando el abanico em ocional.. 162
• Expresando las emociones de forma ecológica 165
1 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Págs.
• Método para resolver el duelo y la pérdida. 168
• Familiarizándonos con el sueño eterno 171
• Borrando traum as y reordenando recuerdos 175
• Otra forma de expresar em ociones 180
XX. P R E V E N C IÓ N ..................................................... 185
• Técnica para aprender a d isociam os 191
• Técnica para incorporar la ob jetiv idad 193
• Decide tus em oriones....................................... 194
• Otro método para prevenir el regreso de emo­
ciones no desead as........................................... 196
X. GENERAR SALUD EMOCIONAL, ESPIRI­
TU A L Y F ÍSIC A .................................................. 199
• Ordenando la m ente......................................... 200
• Dialogando con los sín tom es......................... 203
• Nuevas respuestas de la mente creativa 206
• El Círculo de L u z .............................................. 208
Apéndice ............................................................................ 213
Las anclas............................................................... 213
Nota f in a l ............................................................................ 219
B ib liogra fía ....................................................................... 221
Introducción
D
e s p u é s de más de veinte años trabajando en tera­
pia y con organizaciones del mundo entero, creo 
haber encontrado un conjunto de habilidades 
comunes que pueden ser las que marcan la dife­
rencia entre una persona competente y otra deficiente, y entre 
un profesional altamente eficaz y los que no lo son.
Por supuesto que no estoy hablando de los seudoaprendi- 
zajes que otorgan los certificados universitarios, ni tampoco 
de los años de práctica laboral, ni tan siquiera de la inteligen­
cia abstracta, me refiero a la capacidad de manejar correcta­
mente los propios estados internos y, como consecuencia, la 
propia vida.
Todo ser humano posee la capacidad de aprender a utili­
zar sus habilidades y estados aním icos para alcanzar un 
grado óptimo de competencia, siempre y cuando haya desa- 
rroll8% orrectam ente sus diferentes talentos intelectivos, y 
muy especialm ente el em ocional. Este es un principio del 
que partimos en PNL y que le otorga al individuo la respon­
sabilidad y el poder de controlar su destino.
El libro que tienes en tus manos en este momento perte­
nece a esa familia de textos que tiene como fin facilitarle al 
lector un modelo de aplicación precisa de las técnicas más 
poderosas de las que disponem os en este m om ento para 
manejar y desarrollar las respuestas de la actividad cerebral
1 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
en el área que se conoce como Inteligencia emocional. Las 
técnicas a las que me estoy refiriendo son las aportadas por 
la PNL, abreviatura de P rogram ación N euro Lingüística, 
método que nos faculta para conocer y mejorar las capacida­
des — o incapacidades— de que disponemos.
La PNL tiene la gran ventaja de que puede ser empleada 
por cualquier persona, en cualquier momento, en cualquier 
lugar, y para una amplia gama de situaciones o necesidades 
de cambio o mejora mental. Esta revolucionaria metodología 
maneja un conjunto de técnicas y modelos adecuados para 
cada caso, de muy fácil com prensión y utilización. En la 
mayoría de los casos basta con seguir las instrucciones, los 
pasos que se indican para alcanzar los efectos deseados.
La PN L perm ite que progresivam ente, y con m ínim o 
esfuerzo, podamos amplificar aquellas áreas de nuestra inte­
ligencia, entre las que se encuentra la emocional, y alcanzar 
así mejorías e incrementos de nuestras potencialidades, habi­
lidades y recursos internos, que por cualquier otro medio tar­
daríam os m uchísim os años en conseguirlo . A dem ás, los 
beneficios son tan obvios que podemos recoger sus resulta­
dos a muy corto plazo.
La PNL es conocida com o el «Arte y la Ciencia de la 
Excelencia», por sus altos grados de eficacia, ecología, ética 
y valores humanos. Quienes aplican la PNL a sus vidas, se 
dan cuenta al poco tiempo, y de forma inequívoca, del poten­
cial, del poder que todos llevamos dentro y de que pueden 
sacarlo fuera, para utilizarlo en su beneficio, en el beneficio 
de su familia y en beneficio de la humanidad entera.
La PNL, y en ocasiones así lo explico, es una filosofía en 
su genuina expresión original, en el sentido de que es simple­
mente como la ciencia de la vida, del vivir, pero del vivir 
sano, del vivir ecológico, del vivir satisfecho de tus actos, y, 
en resumen, del vivir consciente.
Los patrones que rigen en la actualidad el mundo laboral 
son muy distintos de los de hace unas décadas. Hoy ya no es 
suficiente con tener títulos, un alto coeficiente intelectual, o
INTRODUCCIÓN 1 3
incluso años de actividad; lo que se demanda actualmente es 
una óptima capacidad de comunicación, de relación personal 
y social. Aunque en muchas ocasiones aún se sigue contratan­
do personal laboral en función a su currículo académico, no 
es menos cierto que quien progresa y alcanza e l éxito es aquel 
que adquiere un grado significativo de inteligencia emocio­
nal. En la mayoría de las ocasiones, es más valorado un buen 
comunicador que un buenprofesional de cualquier otra área. 
Tal capacidad de relación ha de estar sustentada por un preci­
so dominio emocional, o, lo que es lo mismo, por una inteli­
gencia emocional evolucionada.
Es necesario advertir que el desarrollo de la inteligencia 
em ocional viene determ ina por la adquisición de ciertas 
habilidades que son muy preciadas tanto en el ámbito perso­
nal como empresarial: autoestima, dominio de las em ocio­
nes, motivación, capacidad de establecer rapport, de relacio­
narse y de comunicar eficazmente.
Si algún día, cuando un alto núm ero de ind iv iduos 
m aneje adecuadamente los principios y técnicas de la PNL y 
seamos capaces de utilizar la inteligencia emocional, tan efi­
cazmente como otras inteligencias, tal vez entonces consiga­
m os hacer de este un m undo en el que a todos nos guste 
vivir.
Con respecto a las emociones o, si gusta más, a la inteli­
gencia emocional, lo que la PNL aporta es una nueva visión y 
comprensión de las mismas, de sus estructuras y estrategias 
operativas. Ya iremos viendo y estudiando a lo largo del libro 
que las emociones se generan a partir de nuestras representa­
ciones internas, y que como tal, poseen una pauta, una estruc­
tura, y que esta es identificable y modificable. Por lo que, a 
partir de ese punto, podemos ser dueños de nuestras emocio­
nes: cam biándolas, d ism inuyéndolas, increm entándolas, 
haciéndolas desaparecer o surgir, etc., con el fin de disfrutar 
con mayor plenitud y riqueza de nuestra vida.
Ahora, tú, amigo o amiga lector, dispones de una magnífi­
ca oportunidad para comprobar que lo dicho en los párrafos
1 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
anteriores son verdades, hechos que solo requieren de tu prác­
tica para que se materialicen.
Recuerda que lo importante no es tener una buena mente; 
lo realmente importante es saber utilizarla bien.
Com o cierre de la introducción, m e gustaría recordar 
unas líneas del insigne Roger Bacon que nos brinda un resu­
men de lo que yo en mi m odesto conocimiento he querido 
transmitir en la introducción.
E n lo m ás pro fu n d o d e l hom bre 
hab itan esos p o d ere s adorm ecidos; 
p o d eres que lo asom brarían , 
que él ja m á s soñó poseer; 
fu e r za s que revo luc ionarían su 
vida si d espertaran y 
en traran en acción.
I
La inteligencia emocional
El amor nace del recuerdo, 
vive de la inteligencia y 
muere del olvido.
R a m ó n L l u l l
R íos d e t i n t a se han gastado y se seguirán gastan­do en plasmar diferentes enfoques y métodos para desarrollar lo que se ha dado por llamar inteligen­cia emocional. Pero lo cierto es que el tema relati­
vo al dominio de las emociones es tan viejo como el hombre. 
Si volvem os un poco la vista atrás, recordarem os que los 
padres de la cultura occidental: presocráticos, socráticos, pla­
tónicos y aristotélicos, gastaron parte de sus acreditadas vidas 
en enseñar que el desarrollo del hombre pasaba inexorable­
mente por el dominio y manejo correcto de sus emociones.
Pero vayam os por pasos. ¿Q ué es eso de la inteligencia 
em ocional? ¿Es que la inteligencia ha de ser em ocional? 
¿O es que acaso hay diferentes inteligencias?
Para responder a todas estas preguntas hemos de acercar­
nos primeramente al concepto de inteligencia.
Con demasiada frecuencia escuchamos decir eso de que: 
«La inteligencia es lo que nos distingue de los animales».
1 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Pero... ¿Qué es eso de la inteligencia?
La definición que más nos acercaría al concepto de inte­
ligencia podría ser: capacidad de flexibilizar y adaptar nues­
tras conductas (externas e internas — pensamientos— ) para 
conseguir aquellos objetivos que nos proponemos. Tal habili­
dad incluye la disposición para beneficiarse de las experien­
cias, resolver problemas y razonar con efectividad.
De forma sencilla, también respondería a la pregunta previa 
afirmando: que es la facultad de conocer, comprender y entender. 
Y entonces estamos hablando de una de las potencias del alma o 
esencia de la especie, caracterizada por el aprender y proyectar.
Se sabe que la corteza cerebral, presente en los mamíferos 
superiores, y especialmente en el hombre, posee abundantes 
centros secundarios, desarrollados en función de los estímulos 
recibidos en el aprendizaje. Es decir, a medida que aprende­
mos, tales núcleos crecen y se consolidan. Entre estos, los sis­
temas sensoriales (visual, auditivo, kinestésico*, olfativo y
K inestésico : E n PN L usam os preferentem ente este vocablo para 
referirnos a uno de los canales de perfección dentro del sistem a represen- 
tacional hum ano — visual, auditivo, olfativo, gustatorio y kinestésico. La 
sinestesia abarca tanto la som estesia com o la cinestesia, incluyendo las 
in form aciones particu lares y generales transm itidas por los receptores 
sensoriales tales como: propiceptores (receptores para la posición corpo­
ral, tensión m uscular y tendones), exteroceptores (para el m edio extem o), 
viceroceptores (área de los órganos internos), interoceptores (m edio inter­
no), nocioceptores (receptores del dolor) y otros.
Por tanto, es un concepto m ucho m ás am plio que el de cenestesia y 
com pletam ente d iferente de sinestesia.
C enestesia: Sensación general de la existencia y del estado del propio 
cuerpo, independiente de los sentidos extem os, y resultante de la síntesis de 
las sensaciones sim ultáneas y sin localizar, de los diferentes órganos y sin­
gularm ente de los abdom inales y torácicos. Diccionario de la RAE.
Somestesia: Conjunto de sensibilidades cutáneas y sensibilidad profunda 
(tacto, presión, calor, frío, etc.), Diccionario de Psicología de Friedrich Dorsch.
C inestesia: Sentido m uscular, conjunto de sensaciones que nos infor­
m an sobre m ovim iento, resistencia al m ovim iento, peso, presión, etc. 
Diccionario de Psicología de Friedrich Dorsch.
S inestesia: Sensación secundaria o asociada que se produce en una 
parte del cuerpo a consecuencia de un estím ulo aplicado en otra parte del 
mismo. Diccionario de la RAE.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 1 7
gustatorio), son verdaderos centros cognitivos generadores de 
representaciones internas donde se reconocen, interpretan, 
almacenan y evocan las sensaciones. Y los sistemas motores 
registran y almacenan los movimientos voluntarios aprendi­
dos, tales como los de la comunicación verbal y no verbal 
(lenguaje, gestos, utilización de m anos, postura corporal, 
etc.). Aunque las neuronas de un individuo se forman en una 
fase muy precoz de su vida, en el transcurso de esta no dejan 
de perfeccionarse, estableciendo numerosas y complejísimas 
conexiones, entramados y asociaciones entre las de la corteza 
cerebral en función de las experiencias vividas.
Así pues, considerando lo anterior, estaríamos hablando 
de la posibilidad de tener existencia en diferentes focos cogni­
tivos: sensorial, emocional, motor, además de los puramente 
mentales (analítico, conceptual, relacional, creativo, etcétera), 
y que tal experiencia, conocida, entendida y comprendida, 
perm itiría el desarrollo intelectual de tal área en cuestión. 
Aunque, en mi modesta opinión, todas ellas serían, probable­
mente, habilidades de la misma.
Puede decirse que la inteligencia reside en la facultad de 
asociar los estímulos — el feedback— nuevos con la compe­
tencia inconsciente adquirida en el pasado, de integrar los de 
distintas clases y, sobre todo, de llevar a cabo actos de com ­
petencia conscientes no estrictamente iguales a otros ya reali­
zados anteriormente, teniendo como fundamente) elementos 
de conducta adquiridos por aprendizaje.
Pero claro, todo ello está en función a las necesidades y 
condicionamientos culturales. Uno de los mayores vicios de 
nuestra civilización, alimentada aquí por el fundamentalis- 
mo psicológico, es su obsesiva manía de medirlo todo, cuan- 
tificarlo, establecer plusmarca, generar competitividad: «Yo 
soy más, tú eres menos». ¿Quién es más inteligente, el que 
sabe hacer cálculos m atem áticos complejos de cabeza y 
gran velocidad aunque no sirva para nada — hoy en día hay 
m agníficas calculadoras— , o el que m aneja estrictam ente 
las cuatro reglas que u tiliza pero es un hábil y próspero
18 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
comerciante? Por eso es por lo que digo, en la definición de 
inteligencia, que esta trata de la habilidad consistente en la 
disposición a modificar nuestras conductas con miras a con­
seguir un objetivo. Es, por tanto, la capacidad para disponer 
de múltiples y variadas alternativas que nos lleven a la meta 
prevista.
La inteligencia es algo así como el arte de gobernar y 
controlar la mente, y para gobernar y controlar es necesario 
llevar las reacciones automáticas al plano de la conciencia^
El descubrimiento reciente de que las emociones siguen 
un circuito diferente al de otros pensamientos para llegar al 
cerebro, nos apunta que muchas de las respuestas emociona­
les que tenemos van a ser costosas de manejar. Pero lo que sí 
podemos hacer es modificar la estrategia que las genera, o 
utilizar otra diferente.
¿Cómo podremos llevar a cabo este cambio? Aprendien­
do a tom ar nuestras propias decisiones. Sin embargo, para 
ser capaces de decidir correctamente, es necesario expandir 
nuestra conciencia, ya que esta es la parte de la mente donde 
se produce el proceso de la toma de decisiones.
Son muchas las personas que creen ser conscientes por 
el simple hecho de sobrevivir y disfrutar. N ada más lejos de 
la realidad, para ser conscientes hay que tom ar conciencia 
de nuestra conciencia. No es suficiente con utilizar nuestros 
canales de percepción (visual, auditivo, kinestésico, olfativo 
y gustatorio), sino de enterarnos de cuándo y cómo los utili­
zam os, y cu á le s de e llo s ac tú an y de cóm o lo hacen . 
Recuerda: Ser conscientes es tener conciencia de que so ­
mos conscientes.
Sin em bargo, actualm ente no podem os hablar de una 
única y exclusiva manifestación de la inteligencia, como uso 
adecuado de la conciencia, sino que esta se muestra en dife­
rentes y variadas áreas; algo así como si el don de la inteli­
gencia se encontrase en el hom bre de hoy fragm entado y 
dividido en múltiples subinteligencias. Para mí, la inteligen­
cia sería algo así como un sistema complejo compuesto de
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 1 9
m últiples subsistem as interactivos. En la m ayoría de los 
casos se aísla cada uno de esos subsistemas considerándolos 
elementos independientes del conjunto global, lo que lleva a 
una fragm entación y pérdida de efectividad holística. Tal 
vez, cuando hayamos alcanzado el nivel óptimo de evolución 
hum ana, entonces podríam os referirnos a la in teligencia 
como una unidad, la inteligencia unificada como una capaci­
dad aglutinadora de diferentes capacidades específicas que 
trabajan conjunta y simultáneamente.
'L a inteligencia, como la conciencia, llegan a ser manifes­
taciones de competencia inconsciente una vez que aprende­
m os a u tiliza rla s adecuadam en te . C uando el in d iv iduo 
adquiere la experiencia usando correctamente con disciplina, 
constancia y paciencia tales facultades, alcanza el grado de 
com petencia inconsciente en el aprendizaje, y entonces, y 
solo entonces, operará inteligentemente en cualquiera de las 
áreas. Y también podrá manejarlas consciente, cuando solici­
tem os una atención específica, un control o fiscalización 
deliberada, precisa y no reactiva.
El desarrollo humano, el crecimiento mental y la evolu­
ción van de la mano de la conciencia — y de su hija la inteli­
gencia— . Para que el poder de la inteligencia actúe, no es 
suficiente con desearlo, es imprescindible ejercitarla, practi­
carla, ya que, a pesar de su fuerza, se debilita fácilm ente 
influida por el am biente (lugar, momento y gente), por los 
estados internos (emociones) y por los condicionam ientos 
(program aciones m entales). A unque generalm ente toda la 
gente está de acuerdo con la idea de que el hom bre debe 
desarrollarse a todos los niveles, y, por tanto, ha de cambiar, 
muchas veces nos damos cuenta de la necesidad del cambio 
cuando ya es demasiado tarde.
Por todo ello es por lo que insisto que, si queremos pros­
perar, evolucionar, ser conscientes y alcanzar un alto índice 
de inteligencia — en el caso que nos ocupa, de la em ocio­
nal— , necesitam os salir de las rutinas y de la autom atiza­
ción, requiriendo para ello una autoobservación deliberada
2 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
que nos facilite la identificación de esas program aciones 
negativas1 que inundan nuestra vida.
Una de las causas del estancamiento en el que se sume 
una gran p arte de la gente se encuen tra en el hecho de 
fomentar la «seudonaturalidad» — diría mejor animalidad— 
y la permisividad, actitudes ambas conducentes a la narcoti- 
zación^y división de la conciencia. Esto no es nuevo en la 
historia de la hum anidad, ha ocurrido siempre, y, si no se 
remedia, seguirá ocurriendo. No nos resultaría excesivamen­
te trabajoso encontrar referentes históricos respecto a las teo­
rías de la división de la conciencia; ya en los siglos xn y xm, 
en las obras de Hakim Sanai2 y R um i3, nos hablan explícita­
m ente de la fragmentación mental en el común de los morta­
les como anomalía evolutiva y los medios de que dispone el 
hombre para subsanarlo.
En la actualidad, la teoría contemporánea de la inteligen­
cia múltiple se debe en cierto modo a Howard Gardner, quien 
recogió el testigo de un predecesor de principios del siglo xx
1 L as p rogram aciones negativas son aquellos v icios o tendencias 
socialm ente adm itidos que im piden el desarrollo y la evolución hum ana. 
L a pereza, negligencia, gula, lujuria, avaricia, culto a la im agen, ansia de 
poder, fam a, etc., son algunas de ellas.
2 H akim Sanai, v iv ió en la p rim era m itad del sig lo xii en Persia. 
G ran M aestro y m ístico , cuya o b ra E l ja rd ín am urallado de la verdad 
(Ed. SU FI) es una m uestra evidente del conocim ien to psico lóg ico que 
ten ía del hom bre y de la R ealidad . Su p rincipal enfoque se cen tra en 
advertirnos de la necesidad de m atar el ego, pues sin esto es im posible 
alcanzar otros planos del conocim iento y de la evolución.
3 M ew lana Jalaludín Rum i, nacido en 1207 y m uerto en 1273, conside­
rado el más celebre y reconocido de los poetas sufíes que hayan escrito en 
lengua persa. Ha sido sin duda un m aestro espiritual de gran trascendencia. 
Su libro E l M asnaw i (Ed. Dervish International, Argentina) es su obra más 
importante. Se trata de un amplio poem a filosófico místico,de 45.000 versos 
repartidos en seis volúm enes Fue el fundador de la Orden M awlawis, que 
desde Konya (Turquía) se extendieron por todo el planeta. El libro Fihi ma 
f ih i (Ediciones del Peregrino, Argentina), es un com pendio de charlas y con­
ferencias del M aestro de Konya para com prender su enseñanza.
— Thurstone— , que a su vez bebía de fuentes mucho más 
antiguas.
No voy a entrar aquí a discutir si lo que Gardner llama 
«múltiples inteligencias» no son sino habilidades o talentos, 
o si fuese más útil fomentar la unificación en vez de la sepa­
ración. Lo que nos interesa a nosotros es el hecho de que en 
la actualidad se habla, se escribe y se alimenta la teoría de las 
diferentes inteligencias, y que una de estas es la emocional.
R etom ando las cuestiones que p lan teaba al inicio del 
tema: ¿Tiene entonces que ser em ocional la inteligencia? 
No, no confundamos; la inteligencia como facultad del hom ­
bre ha de estar al servicio — y cuando digo servicio me 
estoy refiriendo al m anejo adecuado— de cualquier aspecto 
de la naturaleza humana, ya sean las emociones, las relacio­
nes, el estudio o lo cotidiano, todo.
Indagando un poco dentro de todo ese múltiple paquete 
de «inteligencias» — que las escuelas psicológicas do. moda 
proponen— , escuchamos y leemos referencias sobre «inteli­
gencia práctica», esa inteligencia necesaria para resolver 
tareas cotidianas, que pueden ser imprecisas, imprevistasy 
que tienen varias soluciones; sobre «inteligencia académica», 
com o la capacidad de afrontar exitosam ente las pruebas y 
exámenes prescritos y que solo tienen una posible respuesta; 
sobre «inteligencia creativa», como la habilidad para afrontar 
y resolver eficazm ente situaciones nuevas o inesperadas; 
sobre «inteligencia social», como la pericia para gestionar 
con brillantez y desenvoltura cualquier situación social que 
se le presente, y sobre, cómo no, «inteligencia emocional», 
de la que entraremos en detalles.
Y ahora profundicemos un poco en la última de las pre­
guntas que nos hacíam os páginas atrás: ¿Qué es eso de la 
inteligencia emocional?
Pues bien, teniendo en cuenta todo lo dicho, podríamos 
definirla com o esa parte de la inteligencia que nos permite 
ser conscientes de las emociones: percibirlas, identificarlas, 
comprenderlas, manejarlas y expresarlas del modo más ade­
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 2 1
2 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
cuado, en función del lugar, momento y personas implicadas. 
Otra variante de la anterior enunciación podría ser: conjunto 
de habilidades que posibilitan al sujeto alcanzar un equilibrio 
en sus estados internos, entre las que se encontrarían el auto­
dominio emocional, la motivación, la perseverancia, la disci­
plina y la comprensión hacia los otros.
Por tan to , la persona em ocionalm ente in teligen te es 
consciente de sí misma, vive en el aquí y el ahora, de forma 
que no permite que un acceso emocional destruya o altere su 
equilibrio. Este individuo posee una habilidad empática tal 
que le resulta fácil tam bién leer las em ociones ajenas; al 
conocerse a sí mismo y ser consciente de sí mismo, conoce a 
los demás. Es objetivo en la valoración de sí mismo cono­
ciendo sus flaquezas y fortalezas. Asume plenamente la res­
ponsabilidad de sus actos y mantiene su palabra con integri­
dad. Se esfuerza día a día por adquirir un mayor grado de 
excelencia personal y profesional, manteniéndose en la direc­
ción de sus objetivos y actuando con diligencia y precisión.
Esta facultad intelectiva, cuando es desarrollada, abre las 
puertas de la evolución consciente; por el contrario, y no te 
quepa duda, de que si sigues expresando tus emociones de un 
modo inapropiado, lo único que harás será empeorar la situa­
ción. Por todo ello, merece la pena tomar en consideración y 
comprometidamente el trabajo de llegar a ser auténticos due­
ños de nuestras emociones.
M aneja conscientemente tus emociones, para que ellas 
no te manejen a ti.
Son innum erables las alteraciones que se producen en 
nosotros cuando nos encontramos a merced de las em ocio­
nes. Estas provocan cambios radicales en los estados menta­
les, modifican los pensamientos, los recuerdos y la imagen 
que tenemos de las cosas. Son los diferentes yoes o mentes 
— fragmentación de la consciencia— que se solapan y mez­
clan sus reacciones alejándonos cada vez más de la realidad 
objetiva. Ya dije que las emociones no siguen el mismo reco­
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 2 3
rrido dentro del sistema nervioso que la información cons­
ciente y razonada, así que, mientras no se doma, posee una 
independencia y m ayor fuerza para controlar las reacciones 
del individuo dominándolo por completo.
Casi a diario, nos llegan trágicas noticias de alguna per­
sona, un adolescente, un modesto empleado, un inversionis­
ta, que tom a un arma y deja salir toda la furia contra sus 
semejantes; o de un vecino que m altrata, apalea, agrede e 
incluso asesina a su esposa, padre o hijos. Luego, resulta que 
nadie podía imaginar que esa persona — un buen alumno, un 
sencillo trabajador en paro, un honrado padre de familia— 
hubiera sido capaz de tal delito. ¿Qué ocurrió en la mente de 
estos seres? Es muy posible que jam ás se preocuparan de 
manejar correctamente sus emociones, y estallaron sin posi­
bilidad de intervención. Y cuando estas llegan al techo de la 
represión, revientan sin control, como el corcho de una bote­
lla de champaña cuando se la agita. Las emociones contradi­
cen los impulsos conscientes; ahí tenemos los ejemplos, pues 
si no, por qué nos molesta la actitud de ciertas personas aun 
sabiendo que su m ala educación no va con nosotros. Las 
emociones operan a escala subconsciente y están impregna­
das de condicionamientos de todo tipo, incluidos los genéti­
cos, a los que solo les importa la supervivencia. Pero en la 
actualidad — salvo las excepciones y el Tercer M undo— , la 
supervivencia está garantizada y en la m ayoría de nuestras 
interacciones no peligra, sin embargo, lafc emociones prim a­
rias surgen y se exteriorizan una y otra vez ocasionando infi­
nidad de trastornos relaciónales y sociales. M ientras estas 
em ociones prim arias sigan aflorando con tanta facilidad, 
poco nos diferenciamos de las bestias, y aún menos de nues­
tros antepasados los neandertales.
•En la estructura de ordenación mental, las emociones son 
el sistema organizador de la mente; en el momento que inter­
vienen, todo queda afectado. Si la inteligencia o conciencia 
— como queramos llamarle— no interviene y las vigila, con­
ducen a la mente hacia conclusiones determinadas en fun-
2 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
ción a la satisfacción emocional del momento. Esto ocurre 
porque las emociones son programas para deliberar rápida­
m ente — cerebro antiguo y responsable de la superviven­
cia— , no cuestionan sus respuestas, dado que la aptitud es lo 
im portante en su organización. Uno de los elem entos de 
mayor importancia en el desarrollo de la inteligencia humana 
es su memoria, y esta se encuentra ligada fuertemente a la 
intensidad de nuestras emociones. Diferentes estudios reali­
zados avalan el hecho de que recordamos mejor las palabras 
o hechos que inducen a emociones que los que no lo hacen. 
Los traumas, por ejemplo, que quedan indeleblemente graba­
dos en nuestra memoria tienen su respuesta aquí.
Por ejem plo, el m odelo reim printing, que usam os en 
PNL para resolver conflictos que tienen su origen en situa­
ciones traumáticas, se basa en seguir la cadena emocional 
que los diferentes hechos vividos, con igual contenido emo­
cional eslabona, llegando así al prim er recuerdo origen del 
trauma! Freud decía que era imposible acceder a recuerdos 
que no tuvieran em parejada una cierta carga em ocional. 
Esto no quiere decir que tengamos que experim entar trau~ 
mas o conm ociones em ocionales para poder m em orizar, 
basta con la motivación — que es una emoción— , o la res­
ponsabilidad — que es otra— , para que la m em oria se acti­
ve. A m edida que la motivación es mayor, la memorización 
es más fácil y duradera; cuanto más responsable es de lo que 
em prende una persona, tanto m ayor será su capacidad de 
memorizar y recordar. No es necesario llegar a situaciones 
de gran im pacto em ocional para beneficiarnos del uso de 
nuestros estados internos. Este m ecanismo tiene com o fin 
— siendo como es muy antiguo— mantenernos en estado de 
alerta ante-situaciones de sim ilar naturaleza que pudieran 
presentarse. Así se estructuró en nuestros antepasados para 
prever las situaciones de riesgo y am enaza que podían poner 
en peligro la vida.
Es fácil observar que las emociones más fuertes suelen 
ser de tipo negativo — miedo, ira, alarma, etc.— , y la razón
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
i
2 5
es que están destinadas a proveernos de señales que nos ase­
guren la conservación, como individuos y como especie. Por 
el contrarío, las em ociones positivas suelen ser de m enor 
intensidad y de m enor tiempo de duración, ya que su adver­
tencia es de que todo marcha bien, y eso no afecta significati­
vamente a la supervivencia.
Podemos afirmar, entonces, que las emociones son como 
circuitos impresos, estrategias que organizan, en cierto modo 
y para muchos fines, nuestra mente, f
La mayoría de las personas han comprobado alguna vez 
en su vida que cuando las emociones son demasiado intensas 
producen todo tipo de distorsiones mentales: interfieren, blo­
quean, confunden, dificultany subjetivizan completamente 
la realidad. Un empleado puede ponerse excesivamente ner­
vioso ante la presencia de su jefe y com eter muchos más 
errores que de costum bre; una persona puede sentir tanto 
miedo infundado, que le impida salir a la calle; un individuo 
celoso creerá ver situaciones provocadoras donde no las hay 
y responder irracionalmente ante su pareja.
No creamos que todo en las emociones es contraprodu­
cente; los procesos mentales, como yo los planteo, aunque 
parten de nuestra identidad4, se organizan en torno a valores 
que se encuentran ligados a em ociones — cómo querem os 
que sean las cosas— . Estas aspiraciones o deseos son algo 
así como los valores vitales: tener hijos, vivir en el campo, 
desarrollarse com o persona, servir al prójim o, ser rico o 
famoso, etc. Es el sentido de la vida, una fuerte motivación 
que nos empuja a seguir hacia delante. La emoción o desemo­
ción que produce nos induce a aproximamos o alejamos de 
ese objetivo vital y es lo que nos mantiene firmes en la lucha 
o lo que nos arroja al abandono.
Las emociones — con frecuencia a pesar nuestro— jue­
gan un papel crucial en nuestra vida. Muchas veces estalla­
4 C onsiderando esta com o el conjunto de valores y creencias de una 
persona.
2 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
mos en arrebatos de ira, aunque luego nos lamentamos; grita­
mos como energúmenos y más tarde nos disculpamos; nos 
tensamos y agitamos enrojecidos, cuando lo que deseamos es 
perm anecer tranquilos y relajados; al prim er contratiempo 
nos desmotivamos y abandonamos los proyectos. Las emo­
ciones están ahí, queram os o no, entroncadas en nuestro 
cerebro lím bico, y, en consecuencia, actuando sin control 
sobre nuestra vida según su criterio primitivo — o animal— , 
si no intervenimos sobre ellas. Aquí es donde ha de entrar en 
juego la inteligencia emocional. Nuestra evolución cerebral 
nos ha permitido llegar a poseer dispositivos lo suficiente­
mente poderosos para alcanzar el equilibrio, para incremen­
tar nuestras capacidades, para perm anecer ecuánim es ante 
los avatares de la vida y, en consecuencia, para mantener o 
recuperar nuestra salud total. Las emociones son como seña­
les que nos avisan, de nosotros depende el uso que hagamos 
de ellas. Si llegas a ser dueño de tus dispositivos cerebrales, 
podrás alzarte al punto de desees.
La herramienta más poderosa de que dispones para ello es 
la autoobservación, ese proceso consciente que consiste en 
ubicamos en segunda y en tercera posición perceptiva5, tal y 
como si nos viéramos desde los ojos de otra persona. Las posi­
ciones perceptivas o perspectivas mentales son las diferentes 
formas de analizar, experimentar o vivir cualquier experiencia 
presente, recuerdo del pasado o proyecto futuro. Se trata de la 
opción, que cada uno de los seres humanos tiene, para poder 
s itu arse en los espacios m en tales m ás idóneos en cada 
momentoJBstas diferentes perspectivas mentales son impres­
cindibles para comprender correctamente las relaciones inter­
personales, para damos cuenta que los otros también tienen su 
«razón», que es tan buena como la nuestra, y que nosotros no 
somos tan «maravillosos como creemos», y así nos abren las
5 Para m ás inform ación sobre las técnicas, véase el capítulo x i del 
libro, donde se estudia am pliam ente el tem a de las posiciones perceptivas.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 27
I
puertas de la flexibilidad y de la comprensión. Son apasionan­
tes estas capacidades que tenem os los seres hum anos de 
poder colocamos en la segunda y, especialmente, en tercera 
posición perceptiva frente a nuestro propio «yo», ante los 
«otros», y frente a la situación o contexto en el que se desa­
rrolla la acción. Esta facultad de autoobservación y compren­
sión del prójimo nos habilita el camino que conduce al pro­
pósito de la revisión de las respuestas emocionales, que nos 
serv irá de base para posteriores e im portan tes cam bios. 
Cuando alcanzamos a vernos objetivamente (3.a) o desde los 
«zapatos ajenos» (2.a), comprendemos cómo afecta nuestra 
actitud a los demás, y la ineficacia o inutilidad de la mayoría 
de flu jos em ociona les in co n sc ien tes, y este es un paso 
imprescindible para la transformación, puesto que si no nos 
dam os cuenta, difícilm ente m odificarem os lo que no nos 
sirve o perjudica.
* En cualquier instante puedes desarrollar o practicar estas 
capacidades, y especialmente la de observación objetiva6 — la 
tercera posición— : percatándote de tu postura corporal, de tus 
propios pensamientos, viéndote cómo caminas, te mueves, 
hablas, cómo sostienes este libro, cuáles son los mecanismos 
que utilizas para pensar lo que estás pensando ahora mismo... 
y todo ello observándolo cómo si fueses un observador ajeno 
a ti mismo. Esta es una de las facultades que nos distingue de 
los animales, al permitirnos disociarnos de tal m anera que 
podamos ser espectadores de todo lo que hacemos.
5 V éanse los e jercicios que para desarro llar e sta habilidad vienen
descritos en el capítulo citado en la nota anterior.
II
Dinámica cerebral
Es el cerebro quien forma
parte del mundo material,
y no el mundo material quien forma parte del
cerebro.
H e n r i B e r g s o n
A u n q u e n o s e a del todo necesario saber de m ecá­nica para manejar un coche, no cabe duda de que si tenem os algunas nociones, aun siendo e le­mentales, cualquier avería nos resultará subsana- 
ble, o al menos sabremos a qué tipo de taller llevar el vehícu­
lo; no es lo mismo un fallo del sistem a eléctrico, que una 
rotura del em brague. Con el trabajo que nos ocupa ocurre 
algo similar; no necesitamos conocer fisiología cerebral, ni 
neurología, para llegar a ser dueños de nuestras opciones 
emocionales, pero siempre será mejor tener algunas nociones 
de los mecanismos que actúan para desencadenar los estados 
internos, no confundiendo la función orgánica con los proce­
sos mentales.
Quien no esté interesado en la fisiología cerebral puede 
muy bien prescindir de este capítulo e ir directam ente al 
siguiente.
3 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Con toda seguridad, en más de una ocasión habrás oído o 
leído que el cerebro controla el cuerpo. Esta es una frase bien 
sabida por todos, pero ciertamente mal utilizada. M uy pocas 
personas conocen los mecanismos de funcionamiento de la 
m áquina m ás poderosa que posee el hom bre. D igo muy 
pocas, porque incluso la mayoría de los especialistas en temas 
neurobiológicos y psicológicos no llegan a manejar, holística- 
mente, la dimensión del sistema cerebral. Esto, y no deja de 
ser una opinión personal, es debido a que los árboles impiden 
ver el bosque.
Las ciencias actuales parecen obsesionadas con el estudio 
de los componentes orgánicos, olvidándose con frecuencia de 
lo que realmente es importante: el cómo funcionan las cosas. 
Por supuesto que es importante conocer las piezas que forman 
una máquina, ya que en el caso de que haya una avería sabre­
mos cuál sustituir, pero ¿de qué nos sirve todo ello si desco­
nocemos la utilidad del artefacto? Se supone que las llamadas 
ciencias de la mente — léase psicología— deberían cumplir 
tal función, y, sin embargo, nos encontramos que dan muy 
pocas — por no decir ninguna— respuestas a la operativa que 
rigen nuestras funciones mentales. En el mejor de los casos, 
nos muestran exposiciones estadísticas con sus conclusiones, 
o experimentos de laboratorio con ratas, donde, como sabe­
mos, cada uno encuentra lo que busca. Además, ¿qué simili­
tud existe entre una rata y nosotros? Existe una curiosa anéc­
dota que viene muy bien para ilustrar estas previas afirmacio­
nes. En cierta ocasión un seudoerudito e investigador de un 
perdido pueblo del H im alaya viajó a Europa a realizar un 
estudio de los rituales religiosos que m ayoritariam ente se 
siguen en Occidente. Al regresar a su comunidad estas fueron 
sus conclusiones «científicas»: «Indudablemente, las gentes 
europeas son fervientes creyentes. Semanalmente, incluso en 
ocasiones variasveces en semana, acuden a sus templos. En 
todas las ciudades existen varios, algunos suntuosos y otros 
humildes, y algunos son de tal dimensión que pueden reunirse 
hasta setenta u ochenta mil fieles quienes incluso se desplazan
DINÁMICA CEREBRAL 3 1
cientos de kilómetros solamente para asistir al culto. La cere­
monia que allí celebran es altamente misteriosa y esotérica: 
una vez aposentados los asistentes, encienden las luces que 
iluminan el atrio tapizado de verde destinado al ritual, veinti­
dós oficiantes y tres maestros de ceremonia salen en proce­
sión ataviados de trajes multicolor; a partir de ese momento 
danzan y danzan frenéticamente sin parar durante dos perio­
dos al son de una flauta de una sola nota. El ceremonial debe 
tener tal trascendencia y misticismo, que los feligreses caen 
en frecuentes trances en los que emiten profundos gritos, unas 
veces de dolor y otras de alegría, los cánticos rituales también 
se suceden sin interrupción. Muchos de los asistentes son tan 
devotos que portan estandartes con alabanzas y agradecimien­
tos, y también se atavían con los mismos colores que portan 
los oficiantes. Cuando finaliza la ceremonia, todo el mundo, 
henchido de fervor, se retira a sus casas hasta la siguiente 
semana».
M uy rápidamente olvidamos que el mapa no es el territo­
rio, o mejor dicho, con qué impunidad pretenden imponemos 
como territorio los mapas personales. U na de las premisas 
básicas en el estudio de las técnicas de Programación Neuro- 
Lingüística en su vertiente Sistémica es la de procurar crear 
en los estudiosos de esta materia una completa visión de con­
junto, ya que somos inevitablemente un sistema dentro de sis­
temas cada vez mayores. Desde la organización del medio 
atómico molecular, hasta el gobierno humano completo como 
ser vivo, vam os integrando sistemas dentro de sistemas, y 
todos ellos están interrelacionados e interafectados. Como ya 
dijera Hermes Trismegisto hace ya más de 3.000 años: Como 
es arriba es abajo, lo de dentro es igual a lo defuera.
En el estudio de la PNL, al igual que con el modelo de 
perfeccionamiento de la inteligencia emocional y su adecua­
do uso, considero importante — aunque no necesario— una 
aproxim ación a los m ecanism os elem entales de funciona­
miento cerebral en el ámbito fisiológico, de modo que poda­
mos los neófitos en la materia tener una mejor comprensión
3 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
de los procesos operativos de las técnicas que estudiaremos. 
Aunque bien es sabido que nosotros nos caracterizamos por 
ser experimentadores mucho antes que teóricos, buscamos el 
cómo sin importarnos en la mayoría de los casos el porqué. 
Hacemos bueno el dicho oriental de: Información sin expe­
riencia es igual que un asno cargado de libros.
Poco a poco, a través de las explicaciones y comentarios 
que realizaré a lo largo de todo el libro, podremos perfilar 
cada vez m ás la d inám ica in te rac tiv a del traba jo y sus 
influencias en las diferentes áreas del organismo vivo y del 
ser humano como globalidad personal y transpersonal.
Pero antes de continuar con la parte que nos atañe res­
pecto al desarrollo y dominio de esa inteligencia emocional, 
es conveniente, aunque sea de form a muy sim plificada ya 
que para nuestro fin poca importancia tiene, respondernos a 
la pregunta de:
¿CÓMO FUNCIONA NUESTRO CEREBRO?
El cerebro humano es el órgano más complejo de los que 
posee el ser humano. Tan sumamente complicado en su fun­
cionamiento, que en los albores del siglo xxi que estamos 
solo nos hem os aproxim ado un poco a los elem entos que 
desarrolla en sus procesos de funcionam iento. En muchas 
ocasiones se le ha comparado con un ordenador, pero esto no 
es más que una metáfora, un símil de los muchos que usamos 
cuando no conocemos bien algo. La m ayoría de las defini­
ciones que realizam os son m eras aproxim aciones de sus 
desempeños o dispositivos, por ejemplo: que el cerebro está 
formado por neuronas y estas están conectadas entre sí esta­
bleciendo una especie de programas automáticos capaces de 
ordenar y controlar las conductas m ecánicas precisas para 
realizar todo tipo de acciones. Esta definición, como ya decía 
anteriormente, es solamente una alegoría, una imagen. Y no 
olvidemos, pues, que toda metáfora tiene sus propias limita­
DINÁMICA CEREBRAL 3 3
ciones. Sin duda, tú puedes cambiar el programa del ordena­
dor cuando deja de serte útil. Te es suficiente con introducir 
un disquete ,con un nuevo programa y elim inar el anterior. 
Pero ¿verdad que no puedes hacer lo mismo con sus conduc­
tas indeseables o con los recuerdos no gratos? A pesar de 
todo, y en cierta medida, sí es posible, aunque casi nunca en 
el plano consciente. Es una parte de nuestro propio cerebro la 
que se encarga de ello, es el sistema límbico. No obstante, 
hay ciertos estados o conflictos internos que presentan mayor 
dificultad en la eliminación; pongo por ejemplo una fobia o 
un trauma infantil. A hí comienza la complejidad, ¿qué es lo 
que hace que esos tipos de experiencias no puedan ser trans­
formadas por nuestro cerebro o, al menos, no en todos los 
casos?
En las paginas siguientes, y dentro de los com plejos 
mecanismos, intentaremos — sin ánimo de ser pretenciosos e 
ilusos— dar ciertas claves de cómo nosotros consideramos la 
dinámica cerebral. Para ello, haremos una pequeña incursión 
inicial en lo que se conoce de los recientes descubrimientos 
respecto al funcionamiento de este complejo órgano.
Antes de nada, quiero que quede muy claro para todos 
los lectores — a fin de unificar los términos de referencia— 
la diferencia que para nosotros existe en ciertos conceptos, 
que muy a menudo se confunden al tratar temas relacionados 
con el cerebro y sus funciones.
Cerebro: Parte superior y anterior del encéfalo. Aunque 
en muchas ocasiones, cuando hablamos de él, nos estamos 
refiriendo al órgano completo.
Encéfalo: Gran centro nervioso contenido en el cráneo y 
que comprende el cerebro, el cerebelo y la médula oblonda o 
bulbo. Este sería el vocablo correcto para nombrar a todo el 
conjunto de órganos que albergamos en el cráneo y que cum­
plen múltiples funciones.
Mente: Facultad hum ana relacionada con la inteligencia 
o entendimiento, se asocia con una de las muchas funciones 
que tiene el cerebro, aunque esto no se puede asegurar. Es
3 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
importantísimo no confundir la función con el órgano, ya que 
podrían existir la una sin el otro, y viceversa.
La Antropología nos cuenta que hace aproximadamente 
unos cuatro m illones de años surgió el prim er hom ínido 
parecido al hombre actual. Poco se distinguía en aquel enton­
ces de sus congéneres los animales más próximos, y como 
ellos se comportaban, depredando y defendiéndose como los 
demás. Lo que lo fue diferenciando poco a poco del resto de 
los animales era su capacidad para construirse herramientas y 
armas que le permitieran m ejorar su potencial de caza y pro­
tección. En la actualidad el hombre se diferencia totalmente 
del resto de las especies.
¿Qué es lo que obró para que solo fuese el hombre capaz 
de esta mutación? La respuesta a la pregunta aún hoy sigue 
sin contestación, o al m enos no tiene una que satisfaga a 
todos. Por ello nos surge otra cuestión: ¿Acaso el hombre 
estaba equipado en su cerebro de algo diferente que le permi­
tiera ser capaz de este desarrollo singular? Aquí hemos de 
contestar que, ciertamente, sí.
E l hom bre está dotado de in teligencia, im aginación, 
capacidad organizativa y de lenguaje muy elaborado con el 
que ha ido desarrollando complejos sistemas de leyes, reli­
giosos, científicos y filosóficos. H a sido capaz de generar 
entramados de creencias que le permiten estructurarse social­
mente y de establecer complicados dispositivos de relaciones 
hum anas, e incluso con el horizonte espiritual. Todo ello
DINÁMICA CEREBRAL 3 5
m erced a esa cualidad especial de la que hemos sido conferi­
dos y que nos dista del resto de los animales.
En este apartadodel presente trabajo pretendo solamente 
una superficial aproximación — puesto que no soy especia­
lista en la materia— a las complejas disposiciones e interco­
nexiones neurológicas y orgánicas, y poner al descubierto 
cóm o operan — según el conocim iento actual— . También 
veremos, y aportaré nuestra hipótesis, qué pasos son los que 
siguen, desde nuestro cerebro hasta su manifestación explí­
cita y tangible de las que somos capaces de ejecutar los 
seres humanos.
El sistema nervioso humano
Dentro de la neurobiología — la ciencia que estudia el 
sistem a nervioso hum ano— , aunque posea una tecnología 
muy avanzada, la m ayoría de sus conocim ientos son muy 
antiguos. Tanto la arqueología como la antropología nos han 
evidenciado que ya desde la época faraónica, o incluso antes, 
se realizaban importantes intervenciones craneoencefálicas. 
Posteriormente, en las culturas maya e inca también se con­
sumaban trepanaciones de cerebro, que cumplían diferentes 
funciones tanto religiosas como ornamentales o terapéuticas. 
Es probable, y así lo dem uestran códices, je ro g lífico s y 
petroglifos — aparte de la traumatología— , que de las cien­
cias médicas, la más investigadas por nuestros antepasados 
haya sido la relativa al cerebro. No obstante, los descubri­
m ientos más significativos son muy recientes, apenas un 
siglo, y hoy en día se siguen produciendo importantes avan­
ces en esta nueva especialidad.
Pero no teman mis amigos lectores, ya que para nuestros 
m odestos fines no entrarem os en las oscuras y com plejas 
profundidades de las estructuras orgánicas, sino tan solo 
proporcionaré unos apuntes que puedan servir de resumen o 
cuadro sinóptico.
3 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
1 El sistema nervioso está formado por los nervios, cordo­
nes cilindricos que unen los centros nerviosos de los órga­
nos donde finalizan y de los que reciben y transm iten la 
información. Los nervios están compuestos de una especie 
de h ilo e léc trico : las neuronas co nectadas en tre sí por 
ensamblajes, llamados sinopsis. En su conjunto, vendría a 
ser algo así com o el sistem a de com unicación com puesto 
por todas las neuronas de los sistemas nerviosos periféricos 
y central, y que usan como medio de trasmisión elementos 
electroquímicos.
Esquema de un grupo de neuronas
El Sistema Nervioso Central (SNC) está compuesto por 
el cerebro y la médula espinal.
E l Sistema Nervioso Periférico (SNP) lo form a toda la 
compleja red de neuronas sensoriales y motoras que, partien­
do del sistema nervioso central, llegan a todo el cuerpo.
Las neuronas — que podríamos denominar como unida­
des básicas moleculares del sistema— están formadas, como
DINÁMICA CEREBRAL 3 7
otras células, por el núcleo, nucléolo, citoplasma y las pro­
longaciones, llamadas dendritas y un axón. Las dendritas son 
ramificaciones múltiples y cortas, m ientras que el axón es 
largo y recubierto en ocasiones de una especie de funda pro­
tectora de mielina. Los impulsos que transitan por las neuro­
nas se desplazan a m ayor velocidad que la de la luz, y son de 
naturaleza similar a la eléctrica.
Las neuronas sensoriales son las que transmiten la infor­
mación recogida por los órganos de percepción hasta el siste­
m a nervioso central. Las motoras son las que transmiten la 
información desde el sistema nervioso central hasta las glán­
dulas y los músculos del sistema motor.
A las conexiones entre neuronas, o entre estas y otros 
órganos, se les llam a sinapsis. Estos enlaces son los encar­
gados de conducir el flujo eléctrico transportado por una 
dendrita o un axón para que se produzca la señal o su inhibi­
ción, que es transformada, o, m ejor dicho, recibida en ese 
extremo por ciertas sustancias bioquímicas existentes en ese 
lugar, que se llam an neurotransmisores. En ese punto, los 
im pulsos eléctricos enviados por la neurona em isora son 
recibidos, organizados y sustituidos por la química — neuro­
transmisores— ; a este proceso de transformación de energía 
eléctrica en quím ica se lo denomina transducción. El tiempo 
que un impulso nervioso necesita para recorrer un axón es 
de aproximadamente 1 milisegundo, y el que necesita para 
rea lizar las neuro transm isiones de 50 m ilisegundos. La 
transducción es el momento en el que la información mental 
es transferida al cuerpo.
G enéricam ente, a los neurotransm isores se les conoce 
tam bién como m oléculas m ensajeras o m ensajeras prim a­
rias, algunas de estas son muy conocidas e intervienen en la 
m ayoría de nuestros estados internos o emociones más fre­
cuentes (la adrenalina, cortisol, dopamina, endorfina, etc.).
En el gráfico que viene a continuación puedes ver un 
esquema de sinapsis y los puntos en los que se lleva a cabo la 
transducción de impulso eléctrico a química orgánica.
3 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
El sistema nervioso periférico lo com ponen otros dos 
subsistem as, que son el sistem a nervioso esquelético y el 
autónomo. El primero controla los movimientos voluntarios 
de los músculos esqueléticos, es decir, de los responsables 
del movimiento consciente. El segundo controla las glándu­
las y musculatura interna, y aunque actúa inconscientemente, 
podemos provocar conscientemente también sus movimien­
tos. Este últim o sistem a está dividido a su vez en sistema 
nervioso simpático y parasimpático ; el simpático actúa como 
excitante para la acción, y el parasimpático como relajante de 
la misma.
DINÁMICA CEREBRAL 3 9
Sistem a nervioso 
esquelético o somático
Nervios espinales
A ferentes de órganos 
sensoriales
E ferentes a los músculos 
Nervios craneales 
A ferentes de órganos 
sensoriales
Eferentes a los músculos
Sim pático'
Torácico
Lumbar
S is t e m a n e rv io s o p e rifé r ic o
(k
Sistem a nervioso 
autónom o
Rama simpática
Nervios espinales 
(tórax y lumbares) 
Ganglios simpáticos 
Rama paraslm pática 
Nervios craneales 
Nervios espinales 
(región sacra)
Ganglios parasimpóticos
Parasimpático
Craneal
Sacro
El sistema nervioso central
El encéfalo está formado por tres áreas: prosencéfalo, 
m esencéfalo y rom bencéfalo . E l p rosencéfa lo rodea los 
ventrículos laterales y el tercer ventrículo, y lo com ponen el 
telencéfalo y diencéfalo. El telencéfalo alberga la corteza 
cerebral, el sistem a límbico y los ganglios básales. La cor­
teza cerebral se organiza en lóbulo frontal, parietal, tem po­
ral y occipital. La hendidura central separa el lóbulo frontal 
en dos paites, este está especializado en el control de los 
movimientos y su planificación, m ientras que los restantes 
lóbulos tienen que ver con la percepción sensorial y el 
aprendizaje. El sistem a límbico, como veremos más adelan­
te, y que incluye la corteza lím bica , el h ipotálam o y la 
am ígdala (o alm endra), es el responsable de los procesos 
emocionales, y tam bién está relacionado con el aprendizaje 
y la memoria. Los ganglios básales participan en la gestión
4 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
del movimiento. El diencéfalo lo forman el tálamo — inter­
cam bia inform ación con el córtex— y el hipotálam o, que 
controla el sistem a endocrino y m odula cierto tipo de com ­
portam ientos. El m esoencéfalo lo forman el tectum y el teg- 
mentum, relacionados con las funciones auditivas y visua­
les y el sueño, respectivam ente. El rom bocéfalo lo forman 
el cerebelo, la protuberancia y el bulbo raquídeo. La m édu­
la espinal es algo así com o la .gran vía inform ativa por la 
que fluye las com unicaciones en tre el sistem a nervioso 
periférico y el cerebro.
Inseparablemente conectado con todo el sistema nervio­
so se encuentra el sistema endocrino y las correspondientes 
glándulas endocrinas generadoras de horm onas, y que se 
podría considerar como la segunda autopista de información 
orgánica, siendo garante de ciertos e importantes tipos de
DINÁMICA CEREBRAL 4 1
comunicación. Una de las glándulas de m ayor importancia 
es la pituitaria, situada en la base del cerebro y bajo el con­
trol del hipotálamo, influye en ciertomodo al resto de las 
glándulas del sistema.
Como ya hemos visto, el bulbo raquídeo es la termina­
ción de la m édula espinal que entra en el cerebro, conduce 
la información nerviosa de todo el cuerpo hasta el cerebro a 
través del tálamo que vigila algunas de las funciones vitales 
del hom bre, com o el ritm o card iaco , la resp iración , los 
ciclos de sueño, el hambre y la sed. El hipotálamo , junto al 
anterior, es el gran subsidiario de la transducción general de 
la comunicación entre la mente y el cuerpo a través del sis­
tema hipotalámico-hipofisárico que actúa vía SNA, sistema 
endocrino e inmunológico. De algún modo, se puede decir 
que es de quien depende la m ayor parte de los programas 
innatos.
El cerebelo, dentro de la com pleja estructura cerebral, 
coordina los movimientos de nuestros músculos, facilita la
4 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
ejecución de los movimientos complejos con una total sin­
cronización. Podemos considerarlo como el registro de los 
ap rend izajes conductuales, ya que, una vez adquirida la 
com petencia consciente, es quien ejecuta las conductas de 
com petencia inconscien te . N uestro cerebro se encuentra 
divido en dos hem isferios conectados entre sí por una red de 
fibras nerviosas denominado cuerpo calloso. Ambos hem is­
ferios — llamados derecho e izquierdo— son prácticamente 
sim étricos y poseen funciones claramente diferenciadas.
Nuestras hipótesis del funcionamiento cerebral
Ateniéndonos al estudio que nos ocupa, sabemos que el 
hom bre utiliza su cerebro y su com pleja red neural como 
feedback al ambiente, es decir, para responder en el medio en 
el que se desenvuelve. U na de las funciones, tal vez la princi­
pal, es la de buscar y establecer el equilibrio orgánico. En el 
ser hum ano ese equilibrio equivale a salud, y a ciertos esta­
dos em ocionales tales com o la tranquilidad, serenidad, paz, 
sosiego, etc.
La naturaleza nos ha dotado de los adecuados sistemas 
orgánicos que permiten actuar para reestablecer el equilibrio. 
Hay grupos de neuronas especializados en detectar las varia­
ciones del entorno y transm itir estos cambios — que les lle­
gan a través de los órganos sensoriales— a los sistemas res­
ponsables de responder a las mismas. También hay neuronas 
que velan por el equilibrio psicoquímico del interior (home- 
ostasis) y que nosotros lo traducimos en deseo de paliar las 
necesidades orgánicas básicas: ham bre, sed, necesidad de 
evacuar, etc. Una vez que cualquiera de estas dos informa­
ciones suministradas llega a su destino, el cerebro transmite 
las órdenes correspondientes a las cadenas musculares o a los 
órganos correspondientes para responder al aviso y restable­
cer el equilibrio. Como ya dijimos, el cerebro humano es el
DINÁMICA CEREBRAL 4 3
órgano más evolucionado de la creación — si no se demues­
tra lo contrario— , el único de entre los seres vivos capaz de 
unir trozos de información procedente de sus percepciones 
sensoriales, y gracias a la capacidad asociativa de su corteza 
cerebral, desarrollar estrategias operativas y de pensamiento 
para elaborar conceptos y abstracciones, pudiendo valorar, 
construir objetos y manejar mecanismos complejos más allá 
del adiestramiento conductual — propio de los animales— o 
de las respuestas innatas — comunes también a las plantas.
Podríamos afirmar, como hecho curioso en la naturaleza 
humana, que somos algo así como la recapitulación o el com­
pendio de la evolución de las especies. Ello se debe a que 
poseemos una estructura cerebral triple, o lo que sería igual, 
tenemos tres cerebros muy diferentes en su funcionamiento, 
teniendo que trabajar unidos y comunicarse entre ellos. Estos 
tres cerebros, según investigaciones difundidas y aceptadas a 
partir de la mitad del siglo pasado, serían: un cerebro prim iti­
vo, el más antiguo, tal y como el órgano original sobre el que 
evolucionó el resto. Podría equipararse al que poseen los rep­
tiles, los peces y otras especies inferiores. El segundo cerebro, 
el antiguo, siguiente en la escala darviniana, heredado de los 
primeros mamíferos, y que posiblemente entrara en acción a 
finales del M esozoico — hará entre 141 y 38 m illones de 
años— . El tercer cerebro, o reciente, similar al de muchos 
mamíferos actuales, pero algo más evolucionado, gracias a su 
corteza cerebral y al lóbulo frontal con sus características.
Aunque esta distinción no sea del todo científica, a nosotros 
nos resulta útil y simplificadora para identificar y aglutinar 
los diferentes desempeños cerebrales y sus áreas com prom e­
tidas.
° Lo que llamamos cerebro primitivo o reptilíneo — por su 
similitud con el de los reptiles— lo compondrían el bulbo 
raquídeo, la protuberancia y el mesoencéfalo. Parece ser que 
este grupo orgánico archiva las tácticas de supervivencia 
tanto individual como de especie, planes estos que no se alte­
ran ni modifican. Esta parte registra las estrategias y progra­
4 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
mas de vida tanto innatas como aprendidas. Los recuerdos 
aquí archivados son únicamente los del momento que vive. 
Este cerebro responde de form a refleja en situaciones de 
estrés y de peligro inminente. Una parte muy importante del 
93 % del lenguaje no verbal procede de este tipo de respues­
tas automáticas. Al m anejar programas muy primitivos, no 
sabe cómo realizar los cambios, ni cómo hacer frente a las 
situaciones nuevas.
El cerebro reptilíneo es la sede de cinco conductas huma­
n as7 básicas:
• Ejecutar actos reflejos.
• Construir y llevar a efecto las estrategias de evitación, 
huida y ataque.
• Imitación de modelos.
• Comportamientos compulsivos.
• Realización de rutinas.
Cerebro límbico o antiguo , y todo el sistema límbico en 
su conjunto, permiten en el hombre una mejor adaptación a 
las fluctuaciones del entorno, a atender mejor las necesidades 
del momento. Permite, con la ayuda del lóbulo frontal, que es 
su pro longación, que nos adaptem os m ejor socialm ente. 
Podría ser — según aseveran algunos teóricos— el lugar 
donde archivamos las estrategias de nivel superior, como son 
las creencias y valores que están directamente conectados con 
el desarrollo emocional. Es una especie de filtro selecciona- 
dor de la información que llega al córtex. Una de sus preben­
das más conocidas es la emocional, ya que es donde — parece 
ser— orgánicam ente se desencadenan. Fundam entalm ente 
opera dicotómicamente, dividiendo los hechos o experiencias 
en agrado — atracción— y desagrado — rechazo— . Todos los
7 Según los investigadores P. D. M acLean y R. Guyot.
DINÁMICA CEREBRAL 4 5
aspectos de la actividad humana relacionados con las emocio­
nes tienen su sede en el sistema límbico: pasiones, motiva­
ción, bases de la personalidad, atención, etc. Sus mecanismos 
de comprensión son totalmente analógicos y, por tanto, los 
argumentos verbales carecen de validez para él.
Ambos cerebros descritos, el límbico y el primitivo, están 
conectados, y com binan y m ezclan inform ación interior y 
exterior. Para el uno y el otro, lo que se imagina tiene tanto 
valor como un hecho real, lo que explica que una emoción 
fuerte bloquee la razón y la comprensión.
El cerebro m ás evolucionado es el córtex, o cerebro 
m am ífero reciente, que tam bién com partim os con algunas 
especies animales, aunque lo que nos diferencia de estos es 
el m ayor perfeccionamiento del lóbulo frontal. Lo que esen­
cialmente aporta este último cerebro es la capacidad de razo­
nam iento, análisis, creatividad, intuición, lenguaje verbal, 
conciencia y, por tanto, capacidad de elección. Este cerebro 
no responde a los estados emocionales, por lo que se le con­
sidera como frío y calculador.
4 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Cuando el ser humano llega a unificar los tres cerebros y 
los utiliza de forma secuencial y simultánea, le permite reali­
zar dos acciones esenciales:
• Intervenir sobre el entorno en respuesta a los estímu­
los del m edio exterior tales como las variaciones de 
temperatura, luminosidad,volumen del sonido, varia­
ciones mecánicas, químicas, electrostáticas, etc., inten­
tando paliar del m ejor modo posible las deficiencias 
detectadas.
• Procurar un estado de bienestar al organism o que le 
corresponde, obteniéndolo por el equilibrio del medio 
interno, llamado homeóstasis. Busca identificar aque­
llo que le ocasiona incomodidad o displacer, tratando 
de suplir y hacer frente a la alteración con el fin de 
recuperar el estado de armonía y bienestar.
Además de este conjunto de acciones, la coordinación 
tricerebral permite:
Adquirir una imagen interior y exterior, para:
• Crear objetos y conceptos.
• Memorización de experiencias y estrategias de apren­
dizaje, de decisión, organización, etc.
• Creación de estructuras imaginarias.
• C onstrucción del «sí mismo», autoim agen o afirm a­
ción del yo.
• Equilibrio y objetividad ante los deseos de satisfacción 
o recompensa, y de venganza o de castigo.
El mecanismo básico y primitivo de deseo de satisfacción 
provoca la repetición de todas aquellas acciones gratificantes 
para el individuo, y se consolida formando un circuito de cone­
xiones neuronales. Por otra parte, el deseo de venganza, recha­
zo o castigo funciona de forma inversa al anterior. Estas expe-
DINÁMICA CEREBRAL 4 7
riendas son memorizadas como comprometedoras del equili­
brio interno, y en consecuencia son evitadas. Si la acción, el 
combate o la huida, incluido lo imaginado, es imposible, entra 
en funcionamiento el sistema inhibitorio de la acción.
Conducta
Esquema de la organización cerebral
Para que exista una acreditada inteligencia emocional, o, 
lo que sería lo mismo, para utilizar perspicaz y humanamente 
las emociones, y poder diferenciarnos así de los animales, el 
cerebro reptilíneo, el límbico y el córtex deben trabajar en 
sintonía. Esto acontece en el momento que hacemos cons­
cientes y reflexivas las sacudidas emocionales, requiriendo 
para que esto ocurra un conocimiento de las estructuras inter­
nas que subyacen en la identificación de una emoción especí­
fica. Una vez determinada la emoción, y haciendo explícitas 
sus estrategias — o programas neurolingüísticos— , seremos 
capaces de transformar una expresión inútil o contraprodu­
cente en algo útil y eficaz.
Solo las personas superficiales necesitan 
años para verse libres de una emoción. Un hom­
bre dueño de sí mismo puede poner término a un 
dolor con la misma facilidad que puede inventar 
un placer.
O s c a r W il d e
4 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Estas palabras previas de Oscar Wilde nos dan un toque 
de atención para que reflexionemos a cerca de nuestra res­
ponsabilidad en el manejo de los estados emocionales.
M ucha gente, aquellas personas superficiales, estúpidas o 
trastornadas psíquicam ente, afirm a que no puede controlar 
sus em ociones, que los demás son los responsables de sus 
alterados estados de ánimo, que son así porque así los hizo la 
Naturaleza, y que nunca podrán cambiar. Este tipo de indivi­
duos son los condenados al fracaso, a la m arginación o el 
abandono. ¿Qué ocurre cuando nos encontramos ante alguien 
descontrolado em ocionalm ente, histérico, desequilibrado? 
¿Cómo nos sentimos ante la presencia de aquellos que gritan 
desaforadam ente o se enfurecen por no conseguir lo que 
aspiran en el momento que lo pretenden? Todas esas reaccio­
nes de animalidad denotan el arcaico estado de sus portado­
res. Aunque en m enor m edida a la generalidad hum ana le 
sucede algo parecido. No llegan a tales extrem os, pero se 
encuentran subyugados por los vaivenes y caprichos de sus 
em ociones — no tan desorbitadas com o las anteriorm ente 
descritas— , pero que se les avientan al dominio consciente. 
Cómo nos explicamos si no, los cambios de hum or provoca­
dos por ciertas situaciones: esos enfados reprimidos, envidas, 
ataques sutiles de celos, depresiones, ansiedades, frustracio­
nes, desengaños, aburrimientos, etc. Tal vez a ti no te sobre­
venga de form a dramatizada, pero no olvidemos nunca que 
las em ociones son el com bustible de nuestras acciones, lo 
que ocurre es que en ocasiones el carburante se quema inútil­
m ente, en otras la propia ignisción es la que controla a la 
máquina, y en muchas otras intoxica al conductor.
Lo que vamos a aprender en este libro es a ser dueños de 
nuestras opciones em ocionales, a conducir nuestra propia 
vida, a desarrollar una auténtica y genuina inteligencia emo­
cional, a evitar que se desencadenen estados internos de 
negatividad e ineficacia, y conseguir con ello ser más felices, 
vivir una existencia plena y rica de experiencias genuinas y 
variadas.
DINÁMICA CEREBRAL 4 9
Los últimos descubrimientos de la biología y la neuro- 
biología han sido tan fascinantes que poco a poco nos esta­
mos acercando al conocimiento de nuestras enormes capaci­
dades. El ser hum ano dispone de los recursos personales 
internos para llevar a cabo cualquier perm uta que desee 
hacer en su vida, en su mente y, por supuesto, con sus em o­
ciones. Aunque aún es posible que tan solo estemos utilizan­
do el 10 % de nuestro potencial, y, como decía Albert Eins- 
tein, ese 10 % en el caso de los genios.
El doctor Robert E. O rnste in8 afirm a que los cambios 
evolutivos sufridos en el hombre desde el Neardenthal hasta 
la fecha de hoy han sido mínimos, estos son los que nos dife­
rencian de los animales, y en el estado presente de la hum a­
nidad — salvo raras excepciones— , nuestra distancia de los 
simios es bastante escasa, por lo que es muy posible que para 
proseguir nuestro proceso evolutivo tengamos que dar más 
de un paso en la dirección de ser dueños de nuestros estados 
y procesos internos.
Sabemos que una de las leyes de la Naturaleza que está 
presente en todos nosotros, es la de autoconservación, que 
funciona en el organismo humano cuando no interceptamos 
su flujo natural. También sabemos que el organismo repone 
diariamente los entre 250.000 y 750.000 millones de células 
que mueren en nuestro cuerpo. Por ejemplo: los glóbulos 
blancos se renuevan cada diez días aproxim adam ente; la 
constitución celular del páncreas se reem plaza cada veinti­
cuatro horas; las proteínas del cerebro, en su 95 %, lo hacen 
alrededor de cada 28 días. C onocem os que la capacidad 
reparadora del organismo es sorprendente. Hay mecanismos 
enzimáticos que son capaces de reparar cadenas enteras de 
ADN, reproduciendo las partes dañadas. Pero de todas las 
capacidades regenerativas del ser humano, la más significati­
8 Véanse las publicaciones de este autor: P sicología de la Conciencia, 
Editorial Edaf, y La evolución de la conciencia, EM ECE.
5 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
va es la reproducción. En este caso, en lugar de sustituir par­
tes se realiza una especie de «superreparación», algo así 
como reemplazar el organismo en su totalidad. El organismo 
sabe que no vivirá siempre, y se autoperpetúa reproduciéndo­
se y transfiriendo sus instrucciones, sus códigos genéticos y 
el modelo para realizar programas diferentes y más perfec­
tos. Es otra ley natural que domina el universo vivo, las plan­
tas y los animales, al igual que nosotros buscamos perma­
nentem ente su procreación y de ese modo m antener en la 
vida aquello que cada individuo ha logrado. Sin embargo, 
somos muy diferentes del resto de la creación. La especie 
humana posee una fuente casi inagotable de capacidades que 
puede — y debe— d esa rro lla r p ara a lcanzar su m áxim a 
expresión com o ser privilegiado del universo. Tenemos la 
obligación, como seres superiores — que deberíamos ser— , 
de tomar las riendas y alcanzar las altas cotas que nuestras 
cualidades nos permiten. Una de estas facultades, posible­
mente la más sorprendente de las que posee el hombre — y la 
mujer— , es la especialización alcanzada por nuestro cerebro. 
Nuestro cerebro, dotado de inteligencia, nos da un poder más 
allá de lo que los demás seres creados poseen. De ti depende, 
y solo de ti, el uso que de ella hagas, la parábola de los talen­
tos sigue vigente.
III
La generaciónde estados y emociones
Mientras usted utilice pensamientos que lo 
atraen o repelen con el solo propósito del estí­
mulo, solo estará vivo a medias. También coo­
pera en mantenerse entrenado para ser condi­
cionado por otros.
Id r ie s S h a h
E
n e s t a s e c c i ó n procuraré poner en claro cóm o 
consideram os en PN L que se generan nuestros 
estados internos o emociones. Pero para tener una 
visión y entendim iento lo más objetivo posible, 
vamos en prim er lugar a conocer qué nos dice la psicología 
tradicional acerca de su consideración tocante a la genera­
ción de una respuesta emocional. Para los teóricos oficialis­
tas, una emoción está constituida por tres tipos de com po­
nentes: conductuales, reactivos y hormonales. Respecto a las 
conductas, estas consisten en respuestas musculares acordes 
con el hecho que las provoca. Por ejemplo, un gato que se 
siente amenazado adopta inmediatamente una postura defen­
siva, se eriza, saca las garras y bufa. Si el agresor no se retira, 
el felino saltará y atacará o saldrá corriendo. Las respuestas 
reactivas facilitan las conductas y una inmediata activación
5 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
de energías para poder actuar con rapidez y brío. En el orga­
nismo del gato, en tal circunstancia, se produce un aumento 
de la actividad simpática y una disminución de la parasimpá- 
tica, lo que hace que aumente el ritmo cardiaco, se contrai­
gan los vasos sanguíneos de ciertos órganos para aumentar el 
suministro de sangre a los músculos que requieren más ener­
gía. Por su parte, la segregación hormonal acrecienta la reac­
ción autónoma debido a la adrenalina vertida por la glándula 
suprarrenal que facilita la conversión y asimilación de la glu­
cosa que requieren los músculos para la actividad defensiva. 
Las investigaciones de laboratorio llevadas a cabo han con­
cluido que la estimulación de ciertas áreas del cerebro puede 
provocar reacciones en los animales en dirección de huida o 
a taque, conductas que se re lac ionan con las em ociones 
m iedo o rabia. Com o vim os líneas atrás, em ociones tales 
como las citadas tienen tres componentes: conductual, reacti­
vo y horm onal, y cada uno de ellos dirigido por sistemas 
neurales diferentes, por lo que para que actúen al unísono se 
requiere un centro coordinador, y este es la amígdala. La 
amígdala (también llamada «almendra»), situada cerca de la 
región del ventrículo lateral del lóbulo temporal, desempeña 
un papel especial en las reacciones fisiológicas relativas a la 
supervivencia: comida, sexo, defensa, etc. Diferentes indaga­
dores han detectado la activación de la am ígdala frente a 
estím ulos em ocionales de cierta intensidad. Tam bién, la 
amígdala está ligada a los efectos de las feromonas sobre la 
fisiología y reproducción. Son muchas y variadas las influen­
cias investigadas por el complejo amigdaloide en el control y 
aferencia-eferencias de otras funciones orgánicas, pero lo 
que más nos interesa aquí es su implicación en las respuestas 
emocionales. El núcleo central de la «almendra» influye en 
reg iones del h ipotálam o, m esoencéfalo , p ro tuberancia y 
bulbo responsables de la expresión de los diversos compo­
nentes de las respuestas emocionales. Es también la región 
más importante del encéfalo para la expresión de las respues­
tas em ocionales provocadas por estímulos hostiles, ya que
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 5 3
cuando se presentan estos hay un aumento tanto de la activi­
dad neural como de la producción de ciertas proteínas liga­
das a tales respuestas. Una lesión del núcleo central de la 
am ígdala reduce o suprime un amplio rango de conductas 
emocionales y de respuestas fisiológicas, tales como signos 
de miedo, menor estrés, etc. En cambio, cuando la amígdala 
es estimulada se m uestran signos fisiológicos y conductuales 
de miedo pudiendo llegar a producir enfermedades de tipo 
gástrico com o consecuencia del estrés. Las neuronas del 
núcleo central de la amígdala envían axones a regiones cere­
brales responsables de la expresión de varios componentes 
de las respuestas em ocionales. Este resulta especialm ente 
importante para el aprendizaje emocional relativo al ataque- 
huida.
El aprendizaje emocional es muy importante en lo que 
respecta a la supervivencia; ciertos impactos externos produ­
cen automáticamente reacciones de miedo; por ejemplo, rui­
dos intensos inesperados, la aproximación de un animal de 
gran tamaño, las alturas o sonidos concretos. Pero, lo que es 
más im portante, podem os aprender que una determ inada 
situación es peligrosa o amenazadora. Cuando la competen­
cia inconsciente se asienta — aprendizaje— , nos asustaremos 
cuando nos encontremos con una situación similar mostran­
do todos los signos fisiológicos que lo acompañan. Se produ­
ce, pues, una respuesta emocional condicionada cuando un 
estímulo neutro se asocia a otro que provoca otra reacción 
emocional adversa o no. (En PNL llamamos a eso anclaje.)
Por ejemplo, imaginemos que vamos a visitar a un fam i­
liar y estamos subiendo en el ascensor a su casa, y, al poco de 
emprender el ascenso, comienza a hacer un extraño ruido para 
a continuación, dando trompicones, terminar por pararse entre 
dos plantas. Allí quedamos encerrados y sin luz durante una 
hora, generando en nosotros la consiguiente sensación de 
agobio, falta de aire e incluso claustrofobia. Toda nuestra 
fisiología se pone en guardia activando el sistema nervioso 
autónomo y la consecuente segregación de hormonas relacio­
5 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
nadas con la ansiedad y el estrés. A los pocos días volvemos 
a casa de este familiar y, aunque previamente nos aseguró 
que el ascensor estaba arreglado, el solo hecho de subirnos 
en él nos pone nerviosos, pero hacemos caso omiso y subi­
mos en el aparato. Al arrancar, vuelve a hacer el mismo chi­
rrido que hizo el día que nos quedamos encerrados. ¿Cuál 
sería nuestra respuesta? Con toda probabilidad, provocaría 
una reacción similar a la experim entada anteriormente, aun­
que ahora no se detuviera, volveríamos a experim entar dila­
tación pupilar, aumento del ritm o cardiaco, y en nuestras 
glándulas endocrinas reaparecería la segregación hormonal 
relacionada con el estrés. En otras palabras, el ruido activa­
ría el anclaje y daría lugar a una respuesta emocional condi­
cionada.
Sin embargo, cuando un individuo aprende a ejecutar una 
respuesta específica — distinta de la anterior— para evitar el 
estímulo disparador hostil, la mayoría de las emociones vincu­
ladas acabarán desapareciendo. Es decir, si el organism o 
aprende una replica para afrontar eficazm ente la situación 
provocadora, las respuestas em ocionales rio se desencade­
nan. Aunque la mayoría de las investigaciones de laboratorio 
en este campo han sido realizadas con animales, una gran 
cantidad de datos indican que la amígdala está involucrada 
en respuestas emocionales en humanos. Diferentes estudios 
sobre extirpaciones y manipulaciones de la amígdala ponen 
de m anifiesto la inhibición o activación de cierto tipo de 
emociones.
Existen indagaciones muy interesantes que tiene mucho 
que ver con las teorías vertidas por la PNL respecto a la 
generación de emociones que fueron realizadas por Angrilli 
(1996) y Cahilí (1995). El primero observó que la reacción 
de susto de un hombre con una lesión localizada en la amíg­
dala derecha no se veía incrementada por la presencia de una 
emoción desagradable. Comprobó también que la respuesta 
de alarma provocada por ruidos repentinos es más intensa en 
las personas cuando están mirando fotos desagradables que
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 5 5
cuando miran fotos de contenido n eu tro 9. L a lesión de la 
amígdala interviene en los efectos de las emociones sobre la 
memoria. Normalmente, cuando una persona vive aconteci­
mientos que producen un impacto emocional intenso, es más 
probable que recuerde esos acontecim ientos que aquellos 
otros con baja señal emocional. Por su parte, la indagación 
de Cahilíconsistió en contar narraciones de contenido desa­
gradable, que se acompañaba con proyecciones de diapositi­
vas con im ágenes horrib les de accidentes sangrientos, a 
pacientes con lesiones en la amígdala. Cuando se les mostra­
ba este tipo de diapositivas a sujetos normales, estos recorda­
ban más detalles de la parte de la historia coincidente con las 
imágenes que tenían alto contenido emocional. Sin embargo, 
el paciente con la amígdala lesionada no m ostraba este incre­
mento en el recuerdo. Varios estudios de escáners cerebrales 
han puesto de manifiesto que la amígdala humana participa 
en las respuestas emocionales al ser activada por las imáge­
nes m entales10. Por ejemplo, Cahilí mostró películas de con­
tenido neutro o de contenido em ocional alto (violaciones, 
agresiones, escenas de crímenes violentos, etc.) a un grupo 
de personas. Luego los sujetos fueron som etidos a T E P 11 
mientras se les pedía que recordaran las películas. La activi­
dad de la am ígdala derecha aum entaba cuando los sujetos 
recordaban las películas de contenido emocional alto, pero 
no cuando recordaban las películas de contenido neutro.
Lo cierto es que nada de lo afirmado por la psicología 
oficialista contradice las presuposiciones de esta otra meta- 
psico log ia12 que es la PNL. En la m ayoría de los casos acep­
tamos los estudios clínicos, puesto que lo que hacen — tarde
9 Esto nos lleva a suponer que el elem ento im agen, o representación 
visual, tiene una gran influencia en el desencadenam iento emocional.
10 V éase no ta anterior.
11 TEP: Tom ografía de em isión de positrones. D ispositivo que revela 
la localización de un trazador radioactivo en el cerebro vivo.
12 Utilizo aquí el térm ino en el sentido de m odelo de m odelos, aunque 
tam bién podría servir el significado de estudio de los fenóm enos que exce­
den la norm al com prensión o están m ás allá de la conciencia «normal».
5 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
o tem prano— es confirm ar nuestros planteam ientos. Sin 
em bargo, discrepam os totalm ente cuando afirm an que las 
emociones tienen tres componentes: conductas, reacciones y 
hormonas. Para nosotros, una cosa son las conductas, otra 
las respuestas reactivas (compulsivas o automáticas) y otra 
las reacciones fisiológicas (actividad hormonal). Cada uno 
de esos tres apartados — com o verem os— form a parte de 
una cadena cuyo origen es la emoción en sí. N o es que la 
emoción la formen esos tres elementos, es que la emoción 
pone en acción a esos tres elementos. Pero dejemos atrás las 
elucubraciones, discusiones y teorías del funcionam iento 
fisiológico-cerebral-em ocional, y vayamos de una vez por 
todas a lo que nos interesa: encontrar las bases para el dom i­
nio emocional.
Las emociones según la PNL
Nosotros consideram os que tanto los estados internos 
como la s rm o c io n e s son producto de nuestras estrategias 
m entales constru idas a p a rtir de un encadenam ien to de 
m odalidades del sis tem a rep resen tac io n al. ¿Q ué quiere 
decir eso? M uy sencillo, que todo lo que pensamos es pro­
ducto de nuestras percepciones, y que todo lo que procesa­
m os m entalm ente está constru ido con secuencias de lo 
visto, oído y sentido, que estructuram os de forma subjetiva. 
Por supuesto que existe una actividad de la amígdala, como 
hem os visto anteriormente, pero esta tiene que ser activada 
a partir de las represen taciones m entales que nos haga­
mos l3. La mente elabora sus propios archivos y recuerdos 
tomando com o base una porción m ínim a de la información 
que recibe, filtrada y desvirtuada por los órganos perceptua-
13 R ecordem os las últim as investigaciones de C ahilí c itadas en las 
páginas anteriores.
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 5 7
les. De ahí la p resuposición de PN L que afirm a: que no 
existe un sustitutivo para los canales de percepción abier­
tos y limpios.
Cuando una persona está presente ante un hecho, recibe a 
través de sus sentidos (vista, oído y sensaciones) la informa­
ción procedente del mismo, que es derivada hasta construir 
la estructura profunda de la experiencia . A l referirnos a 
«hechos», estam os considerando cualquier situación de la 
vida, desde el oír una frase pronunciada por alguien, hasta 
ver una película de acción, pasando por sentir el viento en 
nuestra cara, un dolor de estómago o un susto. «Hecho» es 
todo lo que puede ser percibido, captado por los órganos de 
percepción de que disponemos los humanos. Así pues, per­
manentemente estamos recibiendo comunicación del medio 
ambiente en el que nos movemos (sea de personas o de la 
naturaleza), ya que todo cambia constantemente y hace que 
nuestros órganos estén ac tivos, cap tando los sucesivos 
impactos transmitidos. La temperatura, la humedad, presión 
atmosférica, viento, cansancio muscular, roce, luz, brillos, 
sonidos, palabras, distancias, etc., todos estos factores se 
encuentran en permanente cambio y transformación, y todos 
ellos están siendo percibidos por cada uno de nosotros. Sin 
embargo, si tuviésemos que ser conscientes simultáneamente 
de todo ello, segundo a segundo, no cabe duda de que termi­
naríamos locos. Lo que hacemos es seleccionar o especiali­
zamos en un grupo de ellos, secuencial, parcial, temporal o 
permanentemente. Todos estos impactos son percibidos por 
la mente, aunque queden bajo el umbral del subconsciente. 
Los procesos mentales que se activan son los responsables 
del cambio en nuestra vida. Por ello es tan importante llegar 
a utilizar la m ayor cantidad de inform ación accesible, que 
nos posibilite alcanzar un adecuado nivel de conciencia y 
hacer que esas pequeñas dosis de información se conviertan 
en elementos de cambio consciente.
Veamos ahora el cuadro que viene para proseguir con la 
explicación:
5 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Inform ación P e rc e p c ió n 
Sensorial
-Visual 
-Auditivo 
-Klnestésico
P roduce respuestas Genera estados
para adap ta rse s internos (emociones) 
a l m ed io según la selección
o a c tú a en ^ realizada y ios
función a l recuerdo recursos añadidos.
Una vez que se produce un hecho, se emite un mensaje, 
presenciamos algún acontecimiento, p simplemente estamos 
presentes en un lugar, simultáneamente se está produciendo 
comunicación: información verbal (palabras, explicaciones) 
o no verbal (imágenes, cosas, gestos, señalizaciones) que nos 
transmite ciertos mensajes. Generada la información, la cap­
tam os com o ya sabem os por m edio de nuestros sentidos 
(vista, oído, sensaciones). Y estos órganos de percepción, por 
medio de descargas electroquímicas transmiten los datos al 
cerebro, quien los recoge y procesa.
El impacto informativo de forma global, como decíamos 
unos párrafos antes, no puede ser absorbido en su totalidad, 
sino que seleccionamos, troceamos del bloque aquello que nos 
interesa, que nos llama más poderosamente la atención o para 
el que nos hemos especializado.fEste exclusivismo se produce 
como consecuencia de los condicionamientos educacionales y 
familiares inculcados lo largo de los años, y que se rigen por la 
modalidad (visual, auditiva o kinestésica-sensorial) a la que 
demos preferencia. Todos los seres humanos, sin excepción
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 5 9
pensamos utilizando una o varias de esas modalidades: visual, 
auditiva o kinestésica14. Cualquier proceso mental que ejecu­
tamos contiene estrategias formadas por combinaciones de 
estos impulsos sensoriales. En algunas personas predomina la 
modalidad visual, y estructuran sus pensamientos prevalecien­
do las imágenes. Otras utilizan preferentemente lo auditivo, y 
sus pensamientos se construyen con palabras y sonidos. Por 
último, los kinestésicos basan sus estrategias mentales en las 
sensaciones que perciben. No significa esto que esos tipos 
sean exclusivamente visuales, auditivas o kinestésicas, sino 
que dan más valor a los impactos llegados por su canal pre­
ponderante, relegando a un segundo término los accedidos por 
el resto. La informaciónque no pertenece a su modalidad prin­
cipal pasa completam ente desapercibida y es como si para 
ellos no existiera. Esta distinción, es decir, la mayor valoración 
o uso exclusivo de un canal, se evidencia y manifiesta sobresa­
lientemente cuanto más infantil se es o menor equilibrio psico­
lógico tiene la persona.
Una vez seleccionamos las modalidades del sistema repre- 
sentacional y pasamos a construir las representaciones inter­
nas, es cuando se desencadenan los estados internos. A partir 
de ese momento, cualquier imaginación es valorada como si 
fuese real (para nuestro cerebro no existe diferencia entre real 
e imaginado), y el cerebro límbico entra en acción reaccionan­
do al mensaje que le transmite. Puesto que este cerebro no es 
analítico, responde de igual modo a lo que se imagina que a lo 
que siente. A continuación, y como consecuencia, comenza­
mos a sentir las alteraciones provocadas por la segregación 
hormonal. Así, al experimentar la emoción, sea cual sea la 
naturaleza de esta, el cerebro origina las correspondientes 
órdenes para que el organismo actúe en consecuencia.
14 Al co n ju n to de esas tre s m o d a lid ad e s lo llam am o s « S is tem a 
R epresentacional». Para profundizar en el estudio del «Sistem a R epresen- 
tacional» , véase C urso de P rac titioner en PNL, Salvador C arrión, Ed. 
Obelisco.
6 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
La m ayor parte del proceso descrito se produce en el 
nivel subconsciente, por lo que resulta difícil — en la mayo­
ría de los casos— reconocerlo e identificarlo . P or tanto, 
sería fundamental, para el desarrollo como personas, apren­
der a sacar del pozo de la inconsciencia estos mecanismos 
m entales y fisiológicos a fin de corregir todo aquello que 
nos trastorna, incom oda o resulta inútil. Pero si no existe 
una conexión entre las distintas áreas cerebrales, aquellas 
que ag lu tinan las respuestas em ociona les — hem isferio 
derecho— y las que responden a un.pensam iento analítico 
— hemisferio izquierdo— , poco desarrollo de inteligencia se 
puede alcanzar.
Creo, y es una opinión personal, que para traspasar los 
límites actuales de evolución humana, uno de los primeros 
trabajos que tenemos que llevar a cabo en cada uno de nosotros 
es conseguir que ambos hemisferios cerebrales actúen inter- 
conectados, operen con jun tam en te , ho lís ticam en te , que 
podamos ser capaces sim ultáneam ente de sentir una em o­
ción y analizar objetivamente la experiencia que la provoca. 
H em os de cam biar la ca lidad de nuestras acciones para 
poder saltar de nivel, pero para m odificar las conductas 
antes necesitam os transm utar nuestro modo de pensar. No 
estoy diciendo nada nuevo si afirmo que en la m ayoría de 
las personas ex iste una c la ra y poderosa separac ión de 
ambos hem isferios, no perm itiendo que intervenga el otro 
cuando nos manejamos básicamente con uno de ellos. Es el 
caso de aquellos individuos que se asientan como creativos, 
emocionales, soñadores, intuitivos y analógicos, y que no se 
permiten o no se esfuerzan en completar sus habilidades con 
aquellas otras que le complementarían, tales com o la razón, 
lógica, realista y con los pies en la tierra. Vulgarmente, se 
afirma que las cualidades de un hemisferio están reñidas con 
las del otro, y que nada o muy poco se puede hacer por com­
paginarlos. A severaciones asolutam ente falsas, dado que 
ambos sectores cerebrales nos pertenecen, y de hecho quie­
nes llegan a usarlos simultáneamente alcanzan un estado de
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 6 1
ser que se escapa totalm ente de la sim plicidad del común 
mortal. Bien es cierto que cada una de las partes del cerebro 
ejecuta funciones específicas y altamente especializadas, y 
que aisladamente, es decir, cada una por su lado, mantienen 
una visión y comprensión parcial de la realidad, puesto que 
pierden elementos y aspectos que con la otra parte com ple­
tarían. Las que siguen serían algunas de las marcadas dife­
rencias entre ambos hemisferios. Es falso también que entre 
ellos exista una lucha o enfrentamiento, aunque en ocasio­
nes así ocurra; lo que sucede es que uno u otro ha alcanzado 
una m ayor preponderancia, dom inio o especialización, en 
detrimento del otro.
H EM ISFERIO IZQUIERDO
Secuencial
Explícito
Estrategias
Consciente
Específico > General
Partes
Cognitivo
Digital
Disociado
interno > Externo
Mundo tangible
H EM ISFERIO D ER ECH O
Simultáneo
Implícito
Estados
Inconsciente
General > Específico
Todo
Intuitivo
Analógico
Asociado
Externo > Interno
Mundo intangible
Repasemos y veamos desde nuestro enfoque qué es lo 
que ocurre cuando en nosotros se genera un cierto estado 
interno, o una emoción, ambos conceptos se pueden conside­
rar de idéntica naturaleza.
A partir de nuestras representaciones internas — imágenes 
que pensamos, de los que nos decimos y recordamos— y de 
nuestra fisiología — la postura que adoptamos, la actividad 
muscular que ejercemos— se forjan los estados internos. Estos
6 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
estados internos, en función del hemisferio dominante (amíg­
dala), producirán un tipo de impulso u otro, que, una vez pasa­
do por la criba de los filtros mentales, se transformarán en 
acciones.
¿Y que son ese tipo de impulsos?
Son el resultado de la experiencia subjetiva que sobre 
todo, y en cada momento dado, tenemos; y a eso lo llamamos 
emociones.
Dicho de otro modo, las emociones son el producto deri­
vado de lo que pensamos, de cómo lo pensamos y la actitud 
corporal que adoptamos. Así pues, el comportamiento, las 
acciones que llevamos a efecto, la conducta verbal y física, 
no es más que un subproducto derivado de las emociones, ya 
que son estas las que impulsan a la acción.
Las emociones, como energía primaria — primer impulso 
o señal— , tanto las positivas como las negativas, son las res­
ponsables — o el carburante— , estimuladoras de todo tipo de 
acciones, desde las más simples a las más poderosas o fuer­
tes, y es esa señal la que las hace tan importantes en nuestra 
vida. Tam bién ayudan a organizar la experiencia, la com ­
prensión que tenemos de los hechos vividos-, pretendiendo 
colorear nuestra percepción y la de otros. Las emociones, por 
tanto, son las que dirigen, guían y provocan nuestras accio­
nes.
El descubrimiento de que las emociones siguen un cir­
cuito diferente al de otros pensamientos para llegar al cere­
bro nos apunta a que muchas de las respuestas emocionales 
que tenemos van a ser muy difíciles de controlar. Pero lo que 
sí podemos hacer es modificar la estrategia que las genera o 
utilizar otra diferente.
Es posible que muchos de vosotros afirméis que tras la 
m ayoría de las acciones no detectáis la emoción subyacente, 
esto es normal; lo que ocurre es que tales em ociones han 
pasado a ser tan familiares que las ignoráis. Sin embargo, 
siempre hay una emoción que alimenta la acción, y cuando 
nos esforzados en identificarla, en ser conscientes de ella, es
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 6 3
cuando em pezam os a adquirir la capacidad y el dom inio 
emocional completo.
El proceso hum ano de concepción de estados internos 
— según PNL— parte, como ya dije, de los impactos exte­
riores percibidos por nuestros sentidos y filtrados por nues­
tro sistem a representacional. A partir de ahí construim os 
una representación interna del impacto, es decir, pensamos 
sobre lo ocurrido — la m ayoría de las veces por debajo del 
nivel de conciencia— y adoptamos cierta fisiología en fun­
ción de la intensidad o naturaleza del hecho, y a continua­
ción se desencadena un estado interno o emoción, que se 
exterioriza a través de una respuesta adaptativa, feedback o 
conducta — verbal o no verbal.
t í o
L 4R esp uesta 4 - Estad o
adaptativa interno
Pero ¿cómo se produce ese pensar al que me refería unas 
líneas más atrás? Decía Platón: Pensar es dialogar con uno 
mismo. Y eso es lo que hacemos, de cada hecho vivido, en 
cada experiencia a la que nos enfrentamos desplegamos un 
procesode diálogo interno basado en preguntas y respuestas 
que nosotros mismos nos hacemos. Esta plática interior toma 
una dirección u otra en función al tipo de cuestionamiento 
planteado. No es lo mismo interpelarnos: ¿Qué puedo apren­
der de esta dificultad? que ¿Por qué siempre me ocurren a mí 
estas cosas? La prim era nos conduce a un aprendizaje, m ien­
tras que la segunda nos lleva a la justificación y al bloqueo. 
Inev itab lem en te del tipo de p reg u n ta que desencadenes
6 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
dependerá el estado interno que generes. R ecuerda que la 
fórmula para generar emociones es la siguiente:
■— = ESTADO IMTERNO 0 EWOCIÓN
¿Qué ejem plo de interrogaciones nos podem os hacer? 
A quellas que nos d irijan hacia respuestas potenciadoras 
como:
• ¿Qué puedo aprender de este problema o de esta difi­
cultad?
• ¿Cómo puedo aprovechar esta dificultad?
• ¿Qué hay de bueno en esta situación o problema?
• ¿Q ué estoy dispuesto a hacer para superar esta difi­
cultad?
• ¿P ara qué m e puede ser útil esta situación o d ifi­
cultad?
• ¿Qué estoy dispuesto a hacer para superar esta dificul­
tad?
• ¿Qué estoy dispuesto a dejar de hacer para superar esta 
dificultad?
• ¿Qué es lo que falla aún y por lo que sigue presente 
esta dificultad?
• ¿Qué me motiva para superar- esta dificultad?
Como consecuencia, para cada autointerpelación, forjare­
mos ciertas replicas, que pueden ser limitadoras o potencia- 
doras. No puedo..., necesito..., debería..., etc., nos arrastrarán 
de nuevo a cercos sin salida. En tales casos utilizarem os 
arranques de respuesta-puente, del tipo como si...
• Soy capaz si...
• Yo podría si...
• Esto es factible si.
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 6 5
Para proseguir con una afirmación tajante:
• M e comprometo firmemente.
• Soy libre.
• Soy decidido.
• Estoy decidido a triunfar.
• Cualquier otro alegato relativo a un aspecto de nuestro 
ser real o verdades ecuménicas como:
— Soy parte del universo.
— Pertenezco a un sistema cósmico.
— Soy un ser hum ano con todos los recursos 
necesarios.
— Soy capaz de conocer mi función en la vida.
Estas simples modificaciones en nuestros procesos m en­
tales nos transportarán a estados potenciadores y a em ocio­
nes de naturaleza impulsora.
Ahora conviene hacer un inciso para clarificar determina­
das nociones que flotan en el ambiente y que con frecuencia 
pueden provocar cierta confusión en el uso de los términos 
que manejamos, y este es el caso que ocurre con el concepto 
de emoción.
Definida por la Real Academia, emoción es: Estado de 
ánimo, producido p o r impresiones de los sentidos, ideas o 
recuerdos, con frecuencia se traduce en gestos, actitudes u 
otras form as de expresión.
Si recuerdas la enunciación que nosotros aportam os: 
resultado de la experiencia subjetiva que sobre todo, y en 
cada momento dado, tenemos; te darás cuenta de que existe 
una im portante diferencia. Para la PNL no es necesario la 
existencia de agitación de ánimo, ni la conmoción orgánica, 
ni tam poco fenóm enos viscerales significativos, para que 
concurra una emoción de baja intensidad. Sin embargo, si el 
estado interno es desbordante, originará cierta descarga ener­
6 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
gética como consecuencia de la reacción límbica de respues­
ta automática.
Por tanto, conviene tener presente que lo realmente reve­
lador de una emoción es su función de señal, de advertencia 
o indicación, más allá de su respuesta orgánica. Las reaccio­
nes viscerales consecuencia de la emoción se pueden repri­
mir — de hecho, mucha gente cree que controla sus estados 
porque se cohíbe— , pero no sirve de nada, o, mejor dicho, 
perjudica a la salud.
Muchas veces tus emociones no son lo que pretenderías 
experim entar en una situación concreta, ¿verdad que no? 
Esas situaciones en las que te encuentras desbordado por una 
emoción y que no sabes cómo manejarla, de modo que las 
reprimes y, al reprimirlas, bloqueas la salida de esa energía, 
que, no pudiendo ser exteriorizada, se acum ula en algún 
lugar del organismo hasta que progresivamente esa área se 
siente afectada por la sobrecarga energética indebida.
¿Adonde va a parar toda esa energía?
Recordem os aquel principio de la física que decía: La 
energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Pues 
eso es lo que ocurre con la energía de las emociones reprimi­
das, no desaparece ni se disuelve como por arte de magia, 
sino que se transforma, y lo hace provocando alteraciones 
orgánicas, actos motores reflejos, tics, irritaciones epidérmi­
cas, etc., y todo ello para que las descargas energéticas pue­
dan liberarse.
Por lo tanto, nuestro comportamiento es, a largo o a corto 
plazo, el resultado de nuestras emociones; si somos capaces 
de utilizar nuestra inteligencia emocional, de influir en las 
emociones, podemos conseguir efectos extraordinarios en las 
relaciones, en las habilidades de cam bio que nos llevan a 
interactuar con el mundo.
Aunque los casos aislados no constituyen ninguna evi­
dencia, hay cada vez más investigaciones que avalan estas 
tesis respecto al gran im pacto orgánico que tienen unas u 
otras emociones. Gran cantidad de centros de investigación,
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 6 7
clínicas y gabinetes han encontrado que una de las caracterís­
ticas de los pacientes con cáncer es que suprimen sus emo­
ciones 15. Estos sujetos se caracterizan por ignorar sus senti­
mientos negativos de hostilidad, depresión y culpa. Recientes 
estudios comparativos entre mujeres supervivientes a largo 
plazo de tumor de mama con aquellas otras que no subsisten 
mucho tiempo, es que las primeras expresan a sí mismas y a 
los demás m ayores niveles de ansiedad, hostilidad, aliena- 
m iento y otras m uchas em ociones negativas que las que 
resistieron poco tiempo.
También es cierto, y existen estud ios16, que las personas 
que d isfru tan conscien tem ente de la vida, que ríen , son 
conscientes de sus em ociones y las exteriorizan de modo 
positivo y constructivo, se tornan más innovadoras, creati­
vas y adquieren una especial capacidad de relación social. 
Además de que en esos estados el organismo segrega endor- 
finas — la horm ona de la felicidad— , a la par que se incre­
m entan las conexiones neuronales, facilitando con ello un 
mejor flujo mental.
La Facultad de Empresariales de la California State Uni- 
versity realizó hace pocos años sondeos en los que se con­
cluía que aquellas personas decididamente alegres, que mane­
jaban un mayor número de emociones positivas, rendían más 
en sus trabajos además de disfrutar en ellos. También afirma­
ban que tales individuos contraían m enos enferm edades, 
resolvían mejor las contrariedades y con más rapidez y creati­
vidad, disponían de muchas alternativas ante cualquier situa­
ción anómala y se sentían satisfechos de sus actos y de su 
vida en general.
15 Para m ayor inform ación al respecto pueden consultar los trabajos 
de los doctores Sim onton, Creighton, Dethlcfsen, Chopra, Orstein. Vertidos 
en los libros R ecuperar la salud, Edit. Los L ibros del Comienzo; L a enfer­
m edad como camino, Plaza y Janés; M edicina Cuántica, P laza y Janés, y El 
cerebro que cura , Edit. Granica.
16 C om ell University.
6 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
«Todas las emociones ejercen una cierta influencia sobre 
nuestro modo de pensar. Algunas emociones — especialmen­
te las más negativas, como la ansiedad, ira o miedo— pue­
den de hecho retardar sus aptitudes para racionalizar, solu­
cionar problem as y tom ar decisiones. Eso se debe a que 
resu lta difícil concentrarse cuando se experim entan tales 
emociones. Cuando usted siente ira u hostilidad, ese senti­
m iento lo supera. En determ inadas personas, la ira llega a 
retardar algunos aspectos del proceso reflexivo. En otras, los 
detiene por completo. No es posible separar la ira del pensa­
miento» 17.
Si tu estar bien no mana de ti, si no alcanzas el dominio 
absoluto de tus estados emocionales — y no hablo de atenazarlas emociones, sino de cultivar tu inteligencia emocional— , 
el resultado de tu vida es un ir y venir incongruente entre lo 
que expresas al exterior y lo que experimentes en tu interior. 
Esa incongruencia es como una ruptura interna que provoca 
un desmoronamiento visible poco a poco en la disminución 
del conjunto de capacidades orgánicas, y más específicamente 
las relativas a la autorregeneración.
Todo lo que se requiere para ser inteligentes emocional­
mente es ponerse a ello, solo es cuestión de decisión y disci­
plina. Argumentos que nos empujen a la acción sobran. Bas­
taría con recordar los extraordinarios trabajos que lleva a 
cabo el doctor Bernie S. Siegel, y que plasm ó en su libro 
Amor, medicina y milagros. En él cuenta las experiencias sor­
prendentes llevadas a cabo con pacientes de cáncer y que, 
tras la fuerza de los pensamientos positivos y modificaciones 
de los estados emocionales de los enfermos, veía alargarse la 
vida a los condenados a una muerte prematura. Esto no afir­
ma, que por el simple echo de un pensar positivo todo se 
vaya a resolver, sino que ganarás en opciones, en alternati­
17 D octora M ara Julius, citada por E llen M ichaud y R ussell W ild en 
El gran libro de la dinám ica mental.
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 6 9
vas, en dominio para afrontar cualquier situación — proble­
m a o enferm edad— de m odo potenciador y no lim itante 
com o cuando tus em ociones negativas o bloqueadoras te 
dominan.
Por estas y otras muchas y muy poderosas razones nece­
sitas llevar tu vida — en este caso las emociones— bajo tu 
control. No digo esa intervención rígida que normalmente 
lleva la gente, pretendiendo confinarse a responder siempre 
de forma — aparentemente— positiva aunque internamente 
estén destruidos. No es ese el control al que me refiero. El 
gobierno verdadero es la potestad de las opciones, de cómo 
expresarse emocionalmente y de la habilidad de elegir cuál 
de las iniciativas es más útil según el momento, el lugar y la 
gente. Lo que está fuera de tu vigilancia, fuera de tu elección, 
puede hacer tu vida miserable o incluso destruirte.
Escribía Aristóteles en Ética a Nicómaco: Cualquier p er­
sona puede enfadarse, eso es algo sencillo. Pero enfadarse 
con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento 
adecuado, con la intención correcta y del modo idóneo, cier­
tamente, no resulta tan sencillo.
Evidentemente que no es fácil la tarea, y no lo es por la 
simple razón de que nadie nos ha enseñado cómo hacerla. De 
niños observamos las conductas de nuestros padres — u otros 
adultos— para adquirir las bases de aquello que nos permiti­
rá sobrevivir en el mundo. M ás adelante copiamos los com­
portamientos verbales y no verbales para aprender a caminar, 
hablar, comer, escribir, etc., a la vez que también asumimos 
las expresiones emocionales que nos muestran las personas 
allegadas y que serán ejemplos de cómo manifestar lo que 
sentimos. Si nadie nos ha instruido — por que ellos no lo 
sabían— a exteriorizar correctamente, al estilo aristotélico, 
los estados internos, ¿cómo vamos a poder desempeñarnos 
del modo adecuado?
El libro que ahora tienes en tus manos es precisamente 
eso, la guía que todos hubiésemos querido tener en nuestra 
infancia para poder utilizar beneficiosa y potenciadoramente,
7 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
en la juventud y madurez, toda la amplia gama de emociones 
de que d isponem os los seres hum anos. N o se necesita 
mucho, tan solo un poco de lectura y práctica. Práctica sobre 
todo, pero no más de la que requerimos para cualquier nuevo 
aprendizaje que deseemos emprender, pero con la gran dife­
rencia de que, al utilizar las técnicas aquí aportadas, otras 
habilidades que ya posees se verán incrementadas, y disfruta­
rás de una vida más completa y feliz.
Para concluir este apartado, sería bueno que conociéra­
mos los contenidos de lo que designamos como «Reglas de la 
mente». Son una serie de principios aceptados por la mayoría 
de las escuelas que trabajam os en procesos de desarrollo 
mental y que conviene recordarlas para saber cómo influye 
en nosotros cualquier pensamiento o estrategia que utilice­
mos aunque esta sea inconsciente:
• Todo pensamiento o idea causa una reacción física, una 
respuesta orgánica.
• Lo que se espera tiende a hacerse realidad. Un pensa­
miento mantenido en la mente firmemente y por largo 
tiempo hará que nuestras acciones se encaminen en esa 
dirección.
• Al tratar con nuestra mente o la de otros, la imagina­
ción es más poderosa que el conocimiento o la infor­
mación. «Vale más una imagen que mil palabras.»
• La m ente no puede m antener indefin idam ente dos 
ideas opuestas o contradictorias sin generar una crisis. 
Hacer algo en una dirección, mientras en nuestro pen­
samiento existe la tendencia opuesta, nos conducirá a 
conflictos internos y a somatizaciones.
• Una vez que cualquier idea o creencia ha sido aceptada 
por la mente inconsciente, permanece hasta que otra 
nueva la reemplaza.
• Un síntoma inducido emocionalmente — por aquello de 
que todo pensamiento causa una reacción física— , si per­
siste lo suficiente, tiende a generar cambios orgánicos.
LA GENERACIÓN DE ESTADOS Y EMOCIONES 7 1
• Cada renovación de ideas o creencias llevado a la prác­
tica d ism inuye la resistenc ia a sucesivos cam bios. 
C uantas m ás veces realizam os m udanzas m entales, 
más flexibles nos hacemos, y más fácil nos resulta evo­
lucionar.
• En lo concerniente a la mente inconsciente y sus fun­
ciones, a m ayor esfuerzo consciente, menor es la res­
puesta inconsciente.
El equilibrio está en el término medio, cualquier conquis­
ta lleva tiempo. Disciplina, constancia y paciencia son las 
claves del éxito en el trabajo del dominio, emocional. Esta 
labor implica un compromiso con uno mismo de superación 
constante para alcanzar lo que nos explica el Lao Zi (o Tao 
Te King) en su capítulo L xxvn18:
Quien conoce a los demás, posee inteligencia.
Quien se conoce a s í mismo, posee sabiduría.
Quien vence a los demás, tiene fuerza.
Quien se vence a s í mismo, es fuerte.
Quien sabe contentarse, 
es rico.
Quien se esfuerza, 
tiene voluntad.
Quien no pierde su condición, vive largo tiempo.
M orir sin desaparecer, 
he ahí la longevidad.
18 T raducción de Juan Ignacio Preciado, publicado p o r E diciones 
A lfaguara.
IV
Elegir inteligentemente 
nuestros estados y emociones
Existe al menos un rincón en el universo 
que con toda seguridad puedes mejorar, y eres 
tú mismo.
Aldous Huxley
P a r a po d er e sc o g e r cualquier cosa es imprescindi­ble averiguar las alternativas de que disponemos; si carecemos de opciones, tam bién nos quedamos sin elección.
Conozco gente en el mundo que no es capaz de ver más 
allá de sus narices, gente que por no haber estado en París — y 
es solo una forma de hablar— niegan la existencia de la Torre 
Eiffel. Gentes «sesudas» incluso, que, por no advertir otras 
formas de ser, desechan cualquier innovación o desarrollo. 
Gentes que se encierran en su estrecho universo de experien­
cias limitadas y no quieren admitir la posibilidad de evolucio­
nar, de que haya otras posibilidades diferentes a las aprendi­
das por ellos. Pero que existan tales individuos no implica que 
sus argumentos sean ciertos, ni tan siquiera fiables. La angos­
tura de sus rutinas les impide abrirse a un mayor número de 
opciones, en este y en cualquier otro campo.
7 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
La m ayoría de las investigaciones — en el contexto ofi­
cial-universitario— sobre la fisiología de las emociones se 
han limitado al miedo, a la ansiedad, rabia y, como mucho 
— recientemente— , al estrés (tal vez alguna otra más). Sin 
embargo, lo que a nosotros nos ocupa va mucho más lejos, e 
incluso es todo lo contrario, queremos facilitar la posibilidad 
de identificar y manejar el m ayor número viable de estados 
con el fin de disponer de una amplia oferta emocional. Exis­
te una gran cifra de emociones que muchos eruditos despre­
cian, ignorano encuadran dentro de otras comunes, coartan­
do así su posible utilización. Es más, tam bién afirm an la 
im posibilidad de ser dueños al cien por cien de nuestras 
emociones. Todo ello quedará anulado cuando aprendas a 
reconocer tu vasta gama de emociones, y cuando tam bién 
aprendas las técnicas para desarrollar rápidamente, o lo que 
es lo mismo, llegar a ser diestro y práctico en el manejo de 
la inteligencia en general y de la emocional en particular. El 
conjunto de destrezas que conocerás y asimilarás son aplica­
ciones de diversos modelos de PNL estructurados para dar 
serv ic io al b ienestar em ocional. U na vez p rac ticad o s y 
adquirida la pericia, serás capaz de escoger y seleccionar 
aquellas emociones que más te convengan o interesen en un 
m om ento dado, en función — como siem pre— del lugar, 
tiempo y gente. Asimismo, inaugurarás una nueva etapa que 
te capacitará para escoger tus em ociones, v iv iendo con 
m ayor plenitud al darte cuenta de que hay una extensa gama 
para experimentar y comiences a advertir qué está com uni­
cando cada una de esas emociones.
Comencemos ya el aprendizaje de los modelos y técnicas 
que nos permitan em pezar a m aniobrar con m aestría en el 
colosal mundo de las emociones.
Como preámbulo necesitas especificar las particularida­
des que harán viable el trabajo, y para ello responderemos a 
la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las características funda­
mentales para iniciar un proceso de dom inio inteligente y 
elección emocional?
ELEGIR INTELIGENTEMENTE NUESTROS... 7 5
• Primero: Es necesario disponer de una amplia gama de 
emociones accesibles. Además, no experimentar em o­
ciones debilitantes, o, si se experimentan, no quedarse 
en ellas y transferir a otra emoción más saludable.
• Segundo: Tomar conciencia de que nuestras em ocio­
nes — tanto agradables como desagradables— no son 
otra cosa que comunicaciones reales y llenas de signi­
ficado de cóm o m ejorar nuestra vida y nuestra rela­
ción con el mundo, y no ataques o premios del medio 
que nos rodea.
Negar las emociones que experimentamos no nos condu­
ce a nada, ya que para poder cambiar algo es necesario iden­
tificarlo: saber dónde se encuentra, qué tamaño tiene, y de 
qué recursos disponemos para hacerlo.
Es muy frecuente escuchar en terapia decir a algunos 
«profesionales» a su paciente: «Usted'tiene un completo con­
trol de sus emociones, aunque reviente por dentro le es con­
veniente no exteriorizar su malestar», No resulta sencillo 
hacer com prender a personas así que lo que hacen es tan 
dañino como una explosión descontrolada de su rabia.
Recuerdo el caso reciente de una señora de unos cua­
renta y cinco años que se vanagloriaba de tener un total y 
com pleto dom inio em ocional, incluso exhortaba a sus am is­
tades constantemente a utilizar el pensamiento positivo y el 
yoga para alcanzar el estado de equilibrio en él que ella se 
encontraba. «C uriosam ente», la mujer había em pezado a 
desarrollar un tum or en el pecho que hacía tem er lo peor. 
Casi sim ultáneam ente a lo anterior hubo de ser internada 
por vía de urgencia para ser sometida a una com plicada 
o p erac ió n de ca ta ra tas que de la noche a la m añana la 
sum ió en una casi com pleta oscuridad. C iertam ente los 
hechos y sus dichos revelaban una incongruencia absoluta. 
¿Qué estaba ocurriendo internam ente para propagar tales 
episodios? La respuesta no se hizo esperar. En la prim era 
sesión del tratamiento, y con el simple uso del metamode-
7 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
l o 19, la señora descubrió un profundo y ahogado resen ti­
m iento contra su padre, proyectado tam bién a otros muchos 
hom bres, pero que, apoyándose en la autorrepresión, consi­
guió m antener oculto en su interior. Un recóndito complejo 
de fealdad o insignificancia exteriorizada como rebeldía en 
su juventud, la rabia contra el m undo la angustiaba, y se 
veía ahora oprim ida y sin posibilidad de ser liberada, cosa 
que le asfixiaba al no ver un futuro brillante y luminoso. 
Sin embargo, com o la m ujer no era ninguna estúpida, había 
aprendido un com portam iento social educado y aceptable 
para sentirse aceptada y reconocida, que era en definitiva lo 
que buscaba. Tanta energía reprim ida día a día, dado que su 
rabia siempre estaba ahí, term inó por salir por otros cana­
les; las «Reglas de la m ente» son inquebrantables.
Actualmente, después de un entrenamiento con PNL para 
el desarrollo de la inteligencia emocional, la señora ha conse­
guido modificar sus estados emocionales, ahora es dueña de 
la emoción que desea experimentar y, consecuentemente, sus 
dolencias han desaparecido, el tumor esfumado por completo 
y su vista se ha estabilizado plenamente, mejorando incluso 
su deficitaria visión.
Para construir un m undo en el que los hum anos disfru­
temos colm adam ente de la vida, es im prescindible descu­
brir el m étodo para aprender a reconocer ese m aterial bási­
co sobre el que edificarem os ese universo; ese ingrediente 
no es otra cosa que las propias em ociones. Sin em bargo, 
reconocer las em ociones no es cosa autom ática y sim ple 
como tal vez pueda pensar la mayoría. Una vez que consi­
19 M odelo de com unicación ideado p o r J. G rinder y R. Bandler, que 
sirvió com o base para el desarro llo de la PNL. El sistem a consiste en 
localizar a través del lenguaje, y siguiendo una estructura de preguntas e 
identificaciones de errores lingü ísticos, los conflictos o deform aciones 
subjetivas que una persona tiene. P ara conocer su m anejo , véase P N L 
pa ra principiantes, Ed. O céano-Á m bar, y C urso de Practitioner en PNL, 
Ed. Obelisco, am bos de Salvador Carrión,
ELEGIR INTELIGENTEMENTE NUESTROS.. 7 7
gues identificar con precisión la em oción que estas sintien­
do, tendrás inm ediatam ente necesidad de un feedback de 
gran utilidad.
Para ponemos manos a la obra, hemos de partir necesa­
riam ente de un cuestionam iento sincero y consciente, una 
atención al aquí y al ahora de lo que nos sucede, un reconoci­
m iento — a veces poco agradable— de lo que sucede en 
nuestro interior.
¿Qué es esto que estoy sintiendo?
¿Qué es lo que realmente ocurre en mi interior?
¿Qué emoción es esta específicamente?
Comúnmente se confunden los términos de referencia y 
nos lleva a manejar erróneamente conceptos del valor de las 
experiencias. Ya vimos en páginas anteriores las distintas y 
distantes acepciones que unos y otros damos al concepto 
emoción. Por ello es muy importante comprender con total y 
absoluta precisión y primeramente que las emociones no son 
lo mismo que los juicios que hacemos de ellas, y tampoco 
son lo mismo que los comportamientos que generan.
La psicología tradicional no separa claramente la em o­
ción de la conducta que la m isma conlleva, olvidando que 
sin aquella no actuaríamos. En PNL no aceptamos definicio­
nes tales como: «Las em ociones consisten en patrones de 
respuesta fisiológica y de conductas típicas de la especie... 
Los sentimientos que acompañan a estas conductas surgie­
ron bastante tarde en el proceso evolutivo».
En PNL consideramos que la emoción es un sentimiento 
de respuesta en un determ inado m om ento; y esto es muy 
diferente al término racional que utilizamos para describirla. 
Tampoco debem os confundir la em oción con el grupo de 
sensaciones corporales que también se pueden estar sintiendo 
a la-vez (cosquilieos, opresión en la boca del estómago, ten­
sión muscular, retortijones, malestar lumbar, etc.), y que en 
muchas ocasiones acompañan a las emociones,
7 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
La m ayoría de la gente tiene pocas experiencias codifica­
das como emociones, se limitan a menudo a algunas pocas 
como temor, odio, celos, envidia, regocijo, alegría, amor y 
tristeza. El resto no pasan de ser meras palabras descriptivas 
sin contenido. D eterm inación, responsabilidad, am bición, 
capacidad, confusión, frustración, orgullo, seguridad y afec­
ción no son simples manifestaciones conductuales, sino tam­
bién, y esencialmente,emociones. La diferencia entre tener 
pocas emociones y una amplia gama de las mismas es, para 
nuestra vida, similar a la diferencia que puede haber entre la 
televisión en blanco y negro y la de color.
A veces juzgamos nuestras experiencias por lo que esta­
mos realizando, por nuestras intervenciones, olvidando que lo 
que hacemos y cómo nos sentimos es muy diferente. Por ello 
es imprescindible estar presente, aquí y ahora, siendo la única 
vía para el dominio y transformación emocional. El cómo se 
siente una persona afectará su comportamiento, y cómo actúa 
puede afectar a sus sensibilidades; pero ambas cosas son 
com pletam ente distintas y deben ser diferenciadas en todo 
momento. Una emoción es sobre todo un sentimiento de res­
puesta en un determinado momento, y no se ha de confundir 
con la palabra utilizada para describirla.
M uchos sujetos son to talm ente inconscien tes de sus 
impresiones afectivas o pasionales, e incluso de sus sensacio­
nes (orgánicas), o no pueden describirlas sensorialm ente, 
sino tan solo racionalm ente, disociados e im pasibles. Son 
personas que creen ser lo que hacen, sin percatarse que tras 
sus movimientos musculares existe todo un sistema nervioso 
que se ha puesto en funcionamiento a partir de ciertos impac­
tos mentales, estados internos y emociones. A estos indivi­
duos se les puede considerar como perturbados, descriptibles 
patológicamente como sujetos con dificultad para referir los 
sentimientos o para localizar las emociones.
A pesar de que una emoción es un sentimiento de res­
puesta en un momento dado, y como ya he dicho anterior­
mente, no debemos confundirlo con el grupo de sensaciones
ELEGIR INTELIGENTEMENTE NUESTROS.. 7 9
corporales (fisiología) que podemos también estar sintiendo 
en ese mismo momento. «Un nudo en el estómago» no es una 
emoción, es una sensación orgánica. Hay una clara diferencia 
entre las sensaciones que envuelven partes de tu cuerpo y tu 
experiencia subjetiva del momento o emoción.
Para que comiences a darte cuente de las diferencias a las 
que me estoy refiriendo, te propongo la realización de un 
ejercicio práctico que facilitará la distinción.
Recuerda una situación del pasado en la que te sentis­
te culpable por algo que hiciste.
Piensa detenidam ente en tal hecho, y evócalo tal y 
como si estuvieras allí ahora; es decir: ve lo que veías, oye 
lo que oías y siente lo que sentías. Percátate del estado 
interno que experimentas, del conjunto de implicaciones, 
reflexiones y sensaciones que se agolpan en la secuencia de 
tu remembranza.
A continuación, revive otra experiencia diferente, esta 
vez la de una ocasión en la que tu emoción fue de arre­
pen tim ien to . A socía te a la situación com o cuando la 
viviste. Ve en tu m ente lo m ism o que veías aquel día, 
escucha lo que oías y sien te lo m ism o que entonces. 
D eterm ina todas las cualidades sensoriales y mentales 
que se encuentran implicadas en la situación.
Ahora, toma, por ejemplo, la experiencia en la que 
sentías la culpa, pero le vas a colocar — en la medida de 
tus posibilidades actuales— los elementos sensoriales de 
la otra situación; es decir, lo que sentías y experimentabas.
Comprueba lo que ocurre.
Otra práctica.
Im ag in a ah o ra una situ ac ió n com o la sig u ien te : 
Suponte que estás en la parada de un autobús y esperasr 
que este llegue.
¿Cómo te sientes?
¿Qué es lo que experimentas en tu interior?
8 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Ahora, en la misma parada del autobús, ten la espe­
ranza de que llegue.
¿Cómo te sientes con esta nueva emoción?
¿Qué es lo que experimentas ahora?
Seguidamente compara ambas emociones.
¿Has detectado la diferencia?
No es lo mismo esperar que esperanzar, mientras la primera 
tiene una referencia cierta de algo que sabemos que va a ocurrir, la 
segunda es incierta, tan solo existe la posibilidad de que ocurra.
La importancia de distinguir claramente las emociones es 
vital; si ante un hecho significativo desencadenamos espera, 
nuestro organismo se predispondrá para ello, mientras que si lo 
que liberamos es esperanza, la respuesta fisiológica se manten­
drá inactiva debido a lo incierto del suceso futuro. Si vas a una 
entrevista laboral esperando ser seleccionado, tu cuerpo respon­
derá de forma potenciadora y reaccionará en tal dirección. Por 
el contrario, si nada más que tienes la esperanza de que te con­
traten, dejas el control de la situación en manos de terceros y tú 
te inhibes de la responsabilidad de comunicar adecuadamente.
Recuerda que tus emociones son como amigos que te cui­
dan, que te facilitan información sobre asuntos personales a 
los que necesitas responder. No importa lo desagradable que 
parezca ser la señal que te envían, ya que en realidad es de 
gran valor para ti.
Otro breve ejercicio:
Responde por escrito en estas mismas líneas a las pre­
guntas siguientes:
Si pudieras elegir ahora, ¿qué seis emociones te gus­
taría experimentar durante el resto dé tu vida?
¿Qué otras seis emociones descartarías definitivamen­
te de tu existencia?
ELEGIR INTELIGENTEMENTE NUESTROS... 8 1
Este era un ejercicio de truco.
Lo cierto es que no hay emociones buenas, ni emociones 
malas, todas ellas son útiles y convenientes de experimentar. 
Las emociones, ya sean positivas o negativas, agradables o 
desagradables, están ahí para avisarnos, para advertirnos, 
para señalar que algo en nosotros, en nuestro entorno, res­
pecto a lo que hacem os o sentim os, requiere una especial 
atención.
Resumiendo: Para elegir inteligentemente nuestras emo­
ciones lo principal es desarrollar la habilidad de identificar lo 
que sentim os en cada m om ento; segundo, saber que nos 
advierte la emoción en cuestión, y tercero cuál es la mejor 
emoción a experimentar. Para cumplir el paso primero basta 
con empezar a ser deliberadamente conscientes del aquí y el 
ahora, los siguientes escalones los iremos aprendiendo en los 
capítulos venideros.
y_
Lo que nos comunican 
las emociones
Siempre tenemos ante los ojos los vicios 
ajenos, y los nuestros a la espalda.
Lucio A nneo S éneca
H emos v is to h a s ta a h o r a que las emociones son algo así com o los guardianes de nuestra vida, agentes de información que avisan de lo que está ocurriendo dentro y fuera de nosotros. Son recla­
mos de advertencia para que corrijamos, variemos o m anten­
gamos el estado y las conductas en los que estamos inmer­
sos. Pero, por supuesto, que cada indicación tiene su propio 
contenido y nos advierte de anomalías peculiares al hecho. 
No es lo m ism o la recom endación dada por la frustración 
que por la cautela. De lo que trata esa señal, lo que la em o­
ción intenta transmitirte o comunicarte, lo llamamos función 
comunicativa o mensaje de la emoción. Ese oficio es como la 
explicación del mensaje, o mejor dicho, el contenido funcio­
nal, la misión que cumple en ese determinado momento la 
emoción que aflora o se hace consciente.
Veamos algunos ejemplos de las funciones comunicati­
vas de las emociones más comunes, y de los mensajes que 
las acompañan.
8 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Agobio: Esta em oción nos está diciendo: Estás preten­
diendo alcanzar resultados que son muy importantes o muy 
numerosos para poderlos realizar en el tiempo que tienes dis­
ponible. Mensaje: Revisa tu situación personal y marca priori­
dades, descarta aquello que no necesites o no sea prioritario.
Aburrimiento: Transmite: Nada que te resulte interesante 
está ocurriendo en el presente. Mensaje: Cambia de activi­
dad, haz algo interesante ahora.
Aflicción: Algo ha ocurrido en el pasado, que ha supuesto 
una pérdida o un desequilibrio emocional. Mensaje: Fortalé­
cete o evita ese tipo de situaciones.
Alarma: Lo que sucede en este momento se escapa de tu 
control y no sabes cómo responder de inmediato. La comuni­
cación que te transmite es que tienes que activar al máximo 
tus recursos, pues el riesgo es inminente.
Aletargamiento o pereza: Hay algo que tienes que hacer, 
pero no te apeteceponerte a hacerlo. Mensaje: Busca algo 
que te motive.
Alienación: Por las reacciones que hacia ti observas en 
io s demás te sientes como extraño, incomprendido, fuera de 
lugar o de época. El mensaje que puedes estar recibiendo es: 
No sigas por ese camino que pronto te vas a encontrar solo.
Ansiedad: La función com unicativa es: Hay algo en tu 
futuro para lo que necesitas prepararte mejor. La advertencia 
transmitida es: Prepárate m ejor o evita la situación.
Aprensión: Existe tal situación de inseguridad que te 
hace sentir escrupuloso, receloso de perder el contacto con 
los otros y con un cierto miedo por si lo que puedas decir o 
hacer resu lta perjudicial o inoportuno para tus intereses. 
Mensaje: Hay algo en tu forma de relacionarte que es defi­
ciente y sobre lo que tienes que trabajar.
Arrepentimiento: A l experim entar esta emoción, lo que 
se nos quiere transmitir, y de echo es lo que nos dice, es: 
Podrías o deberías haber hecho algo más y no lo hiciste en 
ese m om ento. Y el m ensaje o advertencia podría ser muy 
bien el de: Has cometido un error.
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 8 5
I
Bloqueo o p a ra liza c ió n : Q uieres hacer algo, pero te 
encuentras tan perdido y falto de recursos que no puedes 
actuar. Nos dice: Tienes que encontrar otros métodos, formas 
o alternativas para conseguir tus propósitos.
Calma: Recibimos la información: Todo está sereno, armó­
nico y en su momento. Mensaje: Todo está en orden y correcto.
Cautela: La em oción que nos recom ienda: ¡Atención! 
Puede haber un peligro inminente o inesperado. La adverten­
cia inherente advierte: Pon todos tus sentidos en alerta.
Celos: Nos facilita la información de que: Crees que tu 
bienestar emocional está en peligro y necesitas hacer algo al 
respecto. E l contenido del m ensaje sería: Cuidado, podría 
existir una amenaza a tu bienestar emocional.
C ólera: A lgo ocurre que crees n ecesita r h acer para 
parar el abuso (real o im aginado), o para prevenirlo en el 
futuro. Indica: Alguien te ha engañado o dañado, cuídate en 
el futuro.
Culpa: Es la señal que nos informa de: Has violado algu­
na norm a personal, y debes asegurarte de no hacerlo de 
nuevo en el futuro. Aquí el mensaje sería algo así como: Cui­
dado, ya que si sigues haciendo ese tipo de cosas no podrás 
mantenerte firme en tus normas.
Decepción: A lgo que esperabas conseguir no lo estás 
consiguiendo y ya no tienes la esperanza de conseguirlo. 
Mensaje: Ya no merece la pena seguir esforzándote por con­
seguir lo que pretendías.
Desaliento: Has repetido una y otra vez ciertas acciones 
sin obtener el resultado esperado. M ensaje: N o te canses, 
cambia y haz otra cosa.
Desamor: Te sientes carente de am or y de los sentimien­
tos de ternura, percibes que aquella o aquellas personas de 
las que necesitas obtener respuestas afectivas no te las dan. 
Mensaje: Has de buscar el am or en otras personas.
Desamparo: Te sientes solo, com o a tu suerte, sin que 
nadie te pueda echar una mano. Mensaje: Te encuentras solo, 
necesitas encontrar alguien que te ayude.
8 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Desánim o'. A cobardam ien to , depresión , carencia del 
ánim o y energía, una especie de falta de vitalidad ente la 
vida. M ensaje: La situación que estás viviendo carece de 
sentido para ti, necesitas encontrarle sentido a tu vida.
D esasosiego : A lgo hay en el presente o en el futuro 
inmediato que desconoces y ante lo que no sabes cómo vas a 
reaccionar. Dice: Analiza con más cuidado la situación y pre­
párate.
Desesperanza'. Las cosas no han salido como tú espera­
bas, y crees que ya nunca saldrán. Mensaje: Es el momento 
de que cambies hacia otros objetivos posibles.
D esilusión : Pérdida de ilusión por las cosas, desengaño. 
Sensación que te lleva a caer en la cuenta de que las cosas no 
son com o creías. Te dice: N o te crees falsas ilusiones, sé 
objetivo, busca metas alcanzables.
D esm otivación: No hay nada en el futuro que resulte 
valioso o divertido para iniciar cualquier acción ahora. M en­
saje que emite: No te esfuerces, no merece la pena, busca o 
construye algo en el mañana que tenga aliciente.
D esorien tac ión: C onfund ido , o fuscado , ex trav iado , 
como habiendo perdido la orientación en la vida y en los pro­
pósitos de buscar el reconocimiento. Mensaje: El camino que 
sigues no te conduce a ningún sitio, cambia de dirección.
Depresión: Sientes que no estás haciendo nada provecho­
so y no puedes ver que alguna vez lo hayas hecho realmente, 
o que el objeto de tus acciones provechosas ha desaparecido 
para siempre. Cuando miras al futuro, ves más de lo mismo. 
Mensaje: No puedes seguir así, haz algo ya.
Enfado: A lgún criterio o valor importante para ti ha sido 
violado. Mensaje: Tienes que poner más atención para que 
no te pillen desprevenido.
Estupidez o necedad: Sensación de no saber o de no estar 
a la altura de lo que podías o debías de saber o hacer. Nos 
transmite: ¡Prepárate!
Frustración: La advertencia de esta emoción es: El ob­
je tivo que pretendes es excesivo y los m edios que estás
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 8 7
poniendo son inadecuados. Mensaje: En la próxima ocasión 
prepara mejor tu objetivo y pon los medios adecuados.
Ignorado: Te sientes como inexistente, sin que nadie pres­
te atención a tu existencia, como un desconocido. Mensaje: 
O te haces notar o cambia de sitio, este lugar no es para ti.
Impaciencia : Algo que va a suceder en el futuro y quie­
res que ocurra en el presente. Mensaje: Espera serenamente a 
que sea el momento, si te precipitas, puede estropearse todo.
Inadecuación: Haces comparaciones entre lo que tú tie­
nes o puedes hacer y lo que tienen o pueden hacer los demás, 
adjudicándote un valor inferior. Mensaje: Es posible que no 
estés en el lugar correcto o con las personas adecuadas.
Indignación: Algo que han dicho sobre ti y que no se 
ajusta a la realidad, o’iátgo que han hecho que te puede perju­
dicar. M ensaje: En el futuro cuídate de airear tus cosas, y 
estáte más alerta ante ese tipo de personas y acciones.
In ferioridad: Te sientes como si te hicieran de m enos 
comparándote en calidad o cantidad con otros. Mensaje: Haz 
algo, muestra tu valía.
Insatisfacción: Algo de lo que estás haciendo o viviendo 
no llena todas las expectativas que tenías sobre este momen­
to. Mensaje: Busca algo que te llene completamente o acepta 
con agrado los hechos.
Inseguridad: Carente de seguridad, temeroso en el aco­
metimiento de las acciones. Una especie de agitación al no 
hacer lo que quieres. No sabe si lo que hace es o no lo que 
debería hacer, o si es o no lo correcto. Mensaje que transm i­
te: Sé más objetivo, actúa, la vida se construye basándose en 
experiencias, y no existen los errores, todo son experiencias.
Irr ita c ió n : A lgo de lo que e s tá su ced iendo en este 
momento no te gusta y no puedes actuar. Te dice: Espera una 
mejor ocasión.
In tim id a ció n : U na esp ecie de m iedo in fu n d id o por 
alguien o provocado por alguien para que realices algo. M en­
saje: Las personas con las que te encuentras no te convienen, 
aléjate lo antes posible.
8 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Miedo: Sensación de que algo pone en peligro nuestra 
vida física o psíquica. Mensaje: Estate alerta, existe un peli­
gro inminente para tu supervivencia.
M otivación : Hay algo en el futuro que ahora no tienes y 
que te resu lta valioso o divertido y lo puedes conseguir. 
Mensaje: Hay que ponerse manos a la obra, merece la pena 
el esfuerzo y el sacrificio.
Ofuscación: En este momento se te han amontonado los 
pensamientos o las situaciones a las que has de enfrentarte y 
ello te provoca figuraciones o ideas extrañas e infundadas. 
Una especie de ansiedad producida por el incierto futuro. 
Mensaje: Has de priorizar, organiza tu mente, distingue entre 
lo importante y lo urgente, no te precipites.
Pánico: M iedo intenso com o consecuencia de que la 
situación se escapa totalmente de tu control y te bloquea la 
capacidad de reaccionar.Mensaje: Estás al borde del colapso, 
mantente alerta y sin bajar la guardia.
Preocupación: Aquí el contenido del aviso es: Algo que 
te puede ocurrir en el futuro y no sabes cómo hacerle frente.
— Mensaje: Prepárate mejor.
Rabia o cólera: La función comunicativa es: Necesitas 
hacer algo para frenar el ataque o/y abuso — real o imagina­
rio— a tu bienestar, o para prevenirlo en el futuro. El men­
saje diría: Alguien te ha engañado, estáte más alerta en el 
futuro.
Resentimiento: Contiene la información de que: Alguna 
persona de confianza te ha hecho algo contrario a lo que 
esperabas de él y te ha causado daño o perjuicio. Adverten­
cia: M ucho cuidado en el futuro con esa persona.
Recelo: Sospechas que algo no agradable puede suceder- 
te. Mensaje: Cuidado con los acontecimientos venideros, no 
te confíes.
Rem ordim iento: A lgo que h iciste en el pasado y que 
debiste o pudiste hacer de otra manera y no lo hiciste. M en­
saje: La próxima vez ten más atención en lo que haces y eva­
lúa todas las acciones.
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 8 9
Responsabilidad4. Tienes que hacer algo o enfrentarte a 
una nueva situación que exige responder con tus m ejores 
habilidades para hacerlo bien. M ensaje: Tienes que estar 
alerta con los cinco sentidos abiertos y limpios para actuar en 
todo momento del modo más eficaz.
Ridículo: Has hecho o dicho algo que estaba fuera de 
lugar, del momento o a la persona inapropiada. Mensaje: La 
próxim a vez estáte más atento.
Soledad: Te encuentras sin que ninguna persona compar­
ta tus inquietudes y sin nadie con quien hablar. M ensaje: 
Necesitas contacto con otra gente.
Sorpresa: Te está diciendo: Te está ocurriendo algo en el 
presente que no esperabas que ocurriera. M ensaje: Alerta, 
algo sucede de forma inesperada.
Suspicacia o sospecha: Inform a de que: Existe peligro 
ante actuaciones ajenas incongruentes. La advertencia es: 
Cuidado, no te fíes.
Tristeza: Sentimiento de vacío, decaimiento, de pérdida 
de algo o de ganas por todo, incluso hasta de la vida. M ensa­
je: Necesitas llenar ese vacío, necesitas encontrar el sentido 
de la vida.
Vacilación: Falta de firm eza en las decisiones, titubeo 
— ¿lo hago, no lo hago?— . Irresoluto, que no resuelve dili­
gentemente las cosas, no sabiendo qué hacer, postergándolo 
todo. Mensaje: Si continúas de ese modo, se te van a com pli­
car mucho las cosas, debes tomar decisiones.
Vergüenza: Cuando algo íntimo que no quieres descubrir 
es puesto al descubierto o en evidencia. Mensaje: Un secreto 
tuyo ha sido violado, ten más cuidado la próxima vez.
El mensaje es el mismo corazón de la utilización em ocio­
nal, porque una vez que se especifica, que se hace explícita 
para una emoción en particular, inmediatamente transforma 
esa emoción en sentimiento provechoso de tener y sentir. Es 
útil saber cuándo has cometido un error, violado normas per­
sonales o estás luchando por algo; recibiendo así la realimen­
9 0 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
tación de ser consciente de esas cosas y recibir el impulso 
para responder apropiadamente a la situación. Por tanto, la 
función com unicativa de una em oción desagradable está 
diciéndote específicamente lo que necesitas hacer para res­
ponder apropiadamente a esa emoción. No es negativo tener 
emociones desagradables, ya que con ellas tenemos informa­
ción de por dónde vamos y en qué nos estamos equivocando.
Para poder elegir nuestras em ociones, lo prim ero que 
debemos tener en cuenta y aprender es a detectar la función 
comunicativa de las mismas, y ello se consigue parándonos, 
identificándolas y preguntándonos:
¿Qué es lo que la emoción está provocando?
¿Qué me quiere comunicar?
¿Cuál es el mensaje que me da?
Llegado a este punto, recom iendo la realización de un 
trabajo altamente beneficioso, se trata de construir tu propio 
cuadro de «cualidades» y «mensajes» de cuantas más em o­
ciones mejor. Sugiero que como guía de partida utilices el 
cuadro y listado que vienen a continuación, de modo que lo 
puedas ir completando a m edida que avanza tu comprensión 
del tema.
P ara form alizar la labor propuesta, tom a urja hoja de 
papel tamaño DIN-A4 y reproduce el gráfico que viene más 
adelante ampliado (página 92), escribiendo en la correspon­
diente colum na la em oción y en las otras cada uno de los 
aspectos de la misma: cualidad, mensaje y metaprogramas; 
que irás conociendo conforme vayamos tratando cada uno de 
los temas a lo largo del presente texto. Puedes empezar con 
la lista de emociones que refiero e ir ampliándolas a medida 
que identifiques en ti otras nuevas.
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 9 1
Abrumado
Aburrido
Admiración
Aflicción
Ansiedad
Arrepentimiento
Aletargamiento
Antipatía
Aprecio
Avaricia
Asombro
Bloqueo
Calma
Cautela
Celos
Cólera
Compunción
Contento
Culpa
Depresión
Desaliento
Desmotivación
Desasosiego
Decepción
Desesperanza
Desánimo
Enfado
Espera
Esperanza
Fracaso
Frustración
Gula
Hastío
Indignación
Insatisfacción
Impaciencia
Inadecuación
Irritación
Melancolía
Miedo
Motivación
Pesadumbre
Pena
Preocupación
Resentimiento
Rencor
Recelo
Remordimiento 
Responsabilidad 
Sensualidad 
Serenidad 
Simpatía 
Sorpresa 
Soledad 
* Suspicacia 
Venganza 
Vergüenza
Veamos ejemplarizado el uso del cuadro referido:
9 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 9 3
El siguiente paso para ser capaz de escoger objetivamen­
te tu respuesta emocional, así como su calidad e intensidad, 
es la adquisición y utilización de cuatro habilidades o méto­
dos que nos facilitan la elección. Estas capacidades las agru­
po bajo las siglas AMCEP, y son las siguientes:
ALTERNATIVA:
El prim er acceso, selección em ocional consciente, es la 
destreza de responder consistentem ente a las situaciones de 
la vida con las em ociones más apropiadas y útiles. Tienes 
una alternativa apropiada para tus em ociones cuando utili­
zas la em oción más conveniente para cada contexto de tu 
existencia, es decir, tienes conocim iento de las propiedades 
de varias em ociones, de los com portamientos que generan y 
la idea clara de qué te gustaría obtener en esa situación con­
creta. Esta pericia requiere el uso correcto de los factores: 
lugar, tiem po y gente, reconociendo la e ficac ia p ara el 
momento.
Veamos unos ejemplos: Experim entar y m anifestar ale­
gría en un funeral en el que todo el m undo muestra tristeza o 
compunción no sería lo más adecuado. Cuando te incorporas 
a un nuevo trabajo , resu ltará m ucho m ás eficaz sen tirte 
capaz en lugar de inadecuado. También es más útil la decep­
ción en vez de la frustración cuando has hecho todo lo posi­
9 4 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
ble por ayudar a un amigo toxicómano y este te ha dem os­
trado que no quiere rehabilitarse. U tilizar la decepción en 
vez de la frustración cuando has hecho todo lo posible por 
ayudarle te evitará nuevos desengaños, ya que la decepción 
interrumpe el proceso, mientras que la frustración te m antie­
ne en el campo de búsqueda de nuevas opciones, y en este 
caso el sujeto no quiere tu ayuda.
En la m ayoría de las personas, son muy pocas las em o­
ciones que m anejan — en la m ayoría de los casos apenas 
una docena— , lo que hace que sus experiencias se empo­
brezcan y resulten repetitivas, buscando un increm ento de 
la intensidad emocional en vez de una m ayor gama de las 
mismas.
MANIFESTACIÓN:
La siguiente disposición trata de escoger la expresión 
adecuada conductualm ente, e legir cóm o ex teriorizar una 
em oción recibida y detectada. Es más beneficioso mostrar 
una emoción de forma congruente con tu forma de ser y con 
la finalidad deseada. R evelando las em ociones de form a 
incompatible con tu carácter, solo te puede llevar a un incon- 
fortable estado y posible incongruencia perjudicial, que no 
detectarás únicamente tú, sino también los demás. Tampoco 
servirá de mucho el proclamar tus emociones a otra persona 
si tu forma de hacerlo no conlleva el significado y el impacto 
que tu quieres provocar. Es aquello delo que hablaba Aristó­
teles de enfadarse con la persona, en el grado, en el momento 
y del modo correcto. Este aspecto de la m anifestación es 
fácilm ente observable a m edida que pasan los años; una 
m isma emoción no es expresada de igual modo cuando se 
cuenta con veinte o veinticinco años, que cuando se'tienen 
sesenta y cinco o setenta.
También tiene mucho que ver con el contexto cultural en 
el que nos movemos o nos hemos educado. Jamás un inglés
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 9 5
mostrará sus emociones del mismo modo que un mediterrá­
neo o latinoam ericano, com o tam poco lo harán igual un 
oriental que un europeo. Incluso ciertas culturas, en especial 
pueblos indígenas y aborígenes, desconocen cierto tipo de 
emociones que son excesivamente frecuentes en los contex­
tos occidentales.
CONDUCCIÓN:
Es la habilidad de utilizar los estados emocionales desa­
gradables para generar com portam ientos útiles, y tam bién 
para acceder a em ociones m ás placenteras. U na vez que 
hem os registrado la función com unicativa de la em oción 
incómoda y averiguamos el significado de su señal, la elec­
ción viene de la astucia de reconocer esa función, y entonces 
responder a ella dirigiéndola a cualquier necesidad inherente 
a la pista identificada. U na vez llevado a cabo el proceso, 
puedes cam biar los sentim ientos y conductas a la form a 
deseada.
Existen determinadas personas que requieren de una cier­
ta dosis de tensión para ponerse en m archa y actuar; así que, 
si somos uno de ellos, podremos beneficiarnos de aquellas 
emociones generadoras de adrenalina, para cargar los moto­
res y actuar diligentemente.
ESQUIVACIÓN:
Se trata de cómo influir en las maneras personal y situa­
ciones de la vida para prevenir ciertas emociones inmovili­
zantes y desagradables, o incluso suavizarlas si es lo más 
favorable.
Hemos de recordar que las emociones son reales y oca­
sionan cambios imprevisibles en nuestros comportamientos y 
fisiologías; no se determinan por las circunstancias, sino por
9 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
lo que pasa en tu interior en relación o con respecto a esos 
eventos. Esta experiencia subjetiva a la que hago referencia 
es el fruto de las percepciones, pensamientos, diálogos inter­
nos que determinan lo que sientes en un momento dado.
No se trata de borrar definitivamente de nuestra psique 
ciertas emociones, sino más bien evitar que aquellas que nos 
dañan, incom odan o perjudique dejen de hacerlo. Esto lo 
podemos cumplir por un tiempo o indefinidamente, a volun­
tad, pero sin olvidar que cualquier emoción es una señal, y 
no sería útil para nuestra vida elim inar ciertas señales. No 
olvides que las emociones son amigas que te informan de lo 
que está ocurriendo a tu alrededor.
PRESENCIA:
Difícilmente te sea posible hacerte con el dominio de tus 
emociones si tu atención al aquí y ahora no está vigente. La 
presencia es un requisito imprescindible para alcanzar un alto 
grado de inteligencia emocional. Cuando alguien se acostum­
bra a vivir de forma narcotizada o inmerso en un sopor exis- 
tencial, es como si nunca se enterara de lo que ocurre a su alre­
dedor y aún menos en su interior. ¿Cuántas veces has tenido 
que disculparte — si es que lo hiciste— por reaccionar inapro­
piadamente ante una situación? ¿Cuántas veces has permane­
cido en un lugar y con unas personas y no te ha quedado hue­
lla del hecho vivido? Lo que vulgarmente llamamos distrac­
ciones no son más que efectos de nuestra pérdida de presencia.
Para poder utilizar cualquiera de las habilidades antes 
descritas, se requiere como condición sine qua non el desa­
rrollo de la presencia. El desenvolvimiento de esta facultad 
tan valiosa pasa por recordarnos a nosotros mismos a lo largo 
del día, detener la frenética y desequilibrada hiperactividad 
cotidiana y darnos cuenta de que existimos, de que respira­
mos, de que habitam os un m aravilloso m undo que está a 
nuestro alrededor, y sentimos parte del Universo.
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 9 7
Resumiendo:
Las 5 llaves para ser dueños de nuestros 
estados emocionales:
Alternativa: Capacidad de responder a las 
situaciones de la vida, con la em oción apro­
piada.
Manifestación: Habilidad de elegir la mejor 
forma de expresar las emociones. 
Conducción: Competencia para utilizar las 
emociones desagradables y, a partir de ellas 
generar comportamientos útiles y emociones 
positivas.
Esquivación: Talento para protegernos de 
ex p e rim en ta r em ociones que b loquean o 
limitadoras.
Presencia: D isposic ión p ara la atención 
al aquí y ahora, siendo consciente de uno 
mismo.
Alpgual que en los cinco puntos anteriormente descritos, y 
que son necesarios para tener una elección emocional, el cono­
cer la estructura interna de las emociones nos dará la capacidad 
de modificarlas y evitar aquellas que no resulten convenientes 
o ventajosas para la situación e incluso para la salud.
Ya he citado en varias ocasiones anteriores que las em o­
ciones son reales, que ocasionan cambios imprevisibles en 
nuestros comportamientos y en nuestra fisiología, manifes­
tándose externamente a través de gestos bruscos o afectivos, 
tonos de voz suave o gritona, sofocones o palidez, sudora- 
ción o relajación, etc.
A la pregunta: ¿D e dónde v ienen las em ociones? Ya 
hemos respondido ampliamente, aunque no vendrá mal vol­
ver a resum ir lo dicho sobre ello hasta ahora.
9 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
• Las emociones no vienen de ningún sitio, las em ocio­
nes surgen y están en todos y cada uno de nosotros. 
Son alteraciones del ánimo producidas por las percep­
ciones, pensamientos o recuerdos, y que normalmente 
se exteriorizan fisiológicamente.
• No son determinadas por las circunstancias, sino por lo 
que sucede en nuestro interior en relación con los acon­
tecimientos y a nuestra experiencia subjetiva — perso­
nal y única— con respecto a ese evento. Es decir, que 
los hechos son simples hechos, que las emociones se 
suscitan a partir de la interpretación que cada uno de 
nosotros hacemos de ellos.
• Lo que ocurre en tu interior — tu experiencia subjeti­
va— se debe a ciertas percepciones y pensam ientos 
que, combinados de una determinada forma, hacen que 
sientas lo que están sintiendo en un instante dado. Así 
que nuestras emociones son estipuladas por la mezcla 
particular de impresiones sensoriales y especulaciones 
( re p re se n tac io n es in te rn a s) sob re los h ech o s del 
momento. La presuposición: El mapa no es el territo­
rio., es la clave de ello, ya que cada uno de los seres 
humanos tiene su propia cartografía de la realidad, del 
mundo, y es lo que hace que la mezcla particular res­
ponsable de la emoción específica desencadene en una 
emoción u otra.
Con el fin de ir mejorando nuestra comprensión sobre las 
emociones, su naturaleza y mecanismos operativos, proceda­
mos a realizar alguna otra práctica que ayude a una mejor 
asimilación del orbe emocional y de su estructura. El ejerci­
cio es muy parecido a otro ya realizado anteriormente, pero 
con matices de análisis y comprobación distintos.
Piensa en alguna emoción muy desagradable que 
hayas experimentado en el último año. Solo piensa 
en ella, no la vuelvas a experimentar.
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 9 9
Ahora ten esperanza de no volver a sentir esa 
emoción otra vez. Siente esa esperanza plenamente. 
Ahora presta atención a cómo sabes que tienes espe­
ranza. En otras palabras, ¿cómo sabes que es espe­
ranza lo que estás experimentando?
A continuación, deja esa situación y comienza a 
esperar que nunca más sentirás esa em oción otra 
vez. Siente esa espera plenamente. Ahora atiende a 
cómo es la espera, a cómo sabes que eso es espera , 
que estás esperando.
Hay una gran diferencia entre esperanzar y, espe­
rar. Entre otras muchas cosas, la espera es algo cierto 
que sabes que va a ocurrir, y que lo único que falta es 
que llegue su momento. En cuanto a la esperanza, el 
resultado es incierto, puede que ocurra o puede que 
no ocurra,no lo sabemos.
Este ejem plo nos puede serv ir básicam ente para que 
apreciemos cómo sutilmente pueden variar y afectarnos em o­
ciones tan parecidas. Y ambas, una vez conocida su estructu­
ra de representación interna, pueden sernos útiles en su con­
texto adecuado. La respuesta subjetiva a espera, es que algo 
en el futuro será seguro que ocurra; por lo tanto, esta em o­
ción te orienta para! preparar el m añana y para trabajar en su 
dirección. Por el contrario, la naturaleza incierta de la espe­
ranza te deja inseguro sobre lo que pueda ocurrir y, por lo 
tanto, dudoso de cómo actuar con relación al devenir.
Ahora, y con el fin de desarrollar la habilidad personal de 
identificación y diferenciación em ocional, com enzarem os 
con los ejercicios de aprendizaje.
PRÁCTICA A:
Busca las diferencias entre frustración y decep­
ción. Haz como en el ejemplo que realizaste en pági­
nas anteriores, y escribe las sutiles distinciones que 
alcances a detectar.
1 0 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Puesto que el mapa no es el territorio , cada individuo 
tiene una visión personal de cualquier situación y del signifi­
cado o valor de las cosas, y eso hace que lo que para una per­
sona sea una verdad, para otra sea falsedad. ¿Dónde o quién 
fijaría entonces el canon de sinceridad o insinceridad? Vea­
mos algún ejemplo. Imagina que, para ti, un cuadro abstracto 
es una pintura sin sentido, sin belleza, sin valor y ridicula, y 
un amigo tuyo compra uno muy valioso que para él es algo 
sublime. H a invertido todos sus ahorros en la adquisición, 
enorgulleciéndose por ello, y te invita a su casa para que con­
temples la «maravilla» que tiene colgada en la pared. En el 
momento en el que contemplas los cuatro brochazos grises y 
marengo — que bien los podría haber garabateado tu hijo de 
dos años— sobre el lienzo, ¿le dices que es horrible, que 
tiene mal gusto?, o, por el contrario, ¿le das la enhorabuena y 
lo felicitas por su exquisita obra de arte?
¿Qué sentido tendría expresar tu rechazo y desagrado 
hacia ese tipo de pintura? ¿Qué sentido tendría insultar a tu 
amigo diciéndole que aquello es una birria? Si le dices que es 
horrible, estás siendo sincero, pero tu sinceridad es estúpida, 
carece de utilidad en el momento. Por el contrario, si lo feli­
citas y halagas su buen gusto, estás siendo insincero, pero 
inteligente, ya que en esa ocasión el ser conciliador es la 
opción idónea. Y sobre todo, no olvidemos nunca que cual­
quier creencia u opinión que tengam os es com pletam ente 
subjetiva.
Al hablar de sinceridad e insinceridad no hay que olvidar 
nunca la presuposición tan aludida: E l mapa no es el territo­
rio, ya que por ello es mucho más importante considerar la 
utilidad, la conveniencia y la ecología, que la veracidad sub­
jetiva de cada uno. Por lo tanto, acostumbrémonos a ser sin­
ceros e insinceros inteligentes, ya hay demasiados estúpidos 
en el mundo para engrosar la lista con nuestros nombres.
Lo mismo ocurre con nuestras emociones; exteriorizar 
un estado de ánimo fuera de lugar, o en un momento inopor­
tuno, o a la persona o personas a las que no corresponde, o
LO QUE NOS COMUNICAN LAS EMOCIONES 1 0 3
de la forma inadecuada, es una solem ne estupidez, eso es lo 
que llamo sinceridad tonta. Por contra, el adquirir un dom i­
nio de nuestra in te ligencia em ocional nos va a perm itir 
determinar no solo la forma, sino tam bién el lugar, la gente 
y el momento adecuado. Esto sería insinceridad inteligente. 
Y bend ita insinceridad in teligen te, la de m ales y m alos 
entendidos que elim inaría del mundo. Otra cosa muy distin­
ta es la insinceridad tonta, aquella que usan los mentirosos, 
los estafadores, los farsantes, aquella que utilizan ciertas 
personas para lucrarse a costa de otros, o también aquellos 
que mienten por mentir, con el único interés de ocultar la 
realidad de los hechos.
L a inteligencia em ocional, o el uso inteligente de las 
emociones, es una capacidad humana adulta y equilibrada, y 
que se desarrolla a través de la práctica y la experiencia. No 
es algo que nos llegue com o ciencia infusa o por arte de 
magia. Las emociones correctamente utilizadas pueden lle­
varte a lo más alto del desarrollo humano; dejándolas que 
crezcan salvajes o incontroladas, te conducirán al sufrimiento 
y a las profundidades del fracaso como persona.
VI
Estructura de las emociones
La estrategia es de importancia vital para 
el sistema humano; constituye la base de la 
vida y de la muerte, el camino de la supervi­
vencia y de la aniquilación; por ello, es abso­
lutamente indispensable examinarla.
Su n Tzu
Vayamos a h o ra a descubrir y comprender la estruc­tura que subyace en las estrategias mentales que generan las emociones.
Partimos del presupuesto de que las caracte­
rísticas de cada emoción son el resultado de series completas 
de componentes perceptibles, que forman las estructuras indi­
viduales de la misma. Otra definición posible sería que las 
emociones están constituidas por un conjunto de miniestrate­
gias firm em ente adheridas (m etaprogram as), detectables y 
modificables, que dan expresión a la correspondiente emoción20.
20 Si estás interesado en am pliar tus conocim ientos sobre las estrate­
gias, cóm o se form an, cóm o actúan, cóm o se identifican y cóm o se m odi­
fican, puedes consultar el libro Curso de Practitioner en PNL, 2.a edición, 
del m ism o autor, editado p o r Obelisco, y Técnicas avanzadas de PNL, de 
Editorial M andala.
1 0 6 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
La libertad y capacidad de elegir nuestras emociones es 
posible cuando conocemos y disponemos de los medios para 
responder totalmente, o, lo que es lo mismo, de poder m odi­
ficar sus estructuras. De ese modo somos capaces de esco­
ger el estad o em ocional que m ás nos conv iene p ara el 
momento.
¿Qué beneficios son los que nos aporta ser conocedores 
de las estructuras de nuestras emociones?
¿En qué nos favorecerá saber cómo están formadas las 
emociones?
A lcan zarem o s tres g an an c ias p rin c ip a le s , que son:
1. Situarnos en lo correcto.
Una em oción puede ser o no la conveniente depen­
diendo del m om ento, lugar y personas. D e modo que 
si conoces su es tru c tu ra podrás d ec id ir cuándo una 
em oción es m ás útil para cada circunstancia . C ono­
ciendo la estructura podrás influir en tu experiencia y 
en tu conducta , d irig ién d o te hac ia tus p ropósito s y 
objetivos.
2. El conocimiento de las estructuras emociona­
les nos posibilita cambiarlas.
Sentirnos atrapados o enganchados por una em o­
ción es algo muy com ún y que a m ucha gente le ocu­
rre. Por ejemplo, sabes racionalm ente, objetivam ente, 
que los celos que sientes no tienen sentido, que no hay 
nada real que temer, sin embargo, los sientes y ello te 
lleva a poner tu relación de pareja en peligro. Necesitas 
ser capaz de poder dom inarlos y no dejarte arrastrar 
por ese tipo de em ociones; para ello , si conoces la 
estra teg ia generadora, puedes desm ontarla y salir de 
ella con facilidad.
ESTRUCTURA DE LAS EMOCIONES 1 0 7
3. Saber cómo están formadas las emociones te 
hace accesibles todas aquellas que quieras y 
que conozcas.
Recuerda que todas las emociones son provechosas y 
útiles en una u otra situación, no hay emociones malas o 
buenas, sino útiles o inútiles. En ocasiones nos quedamos 
bloqueados ante ciertos acontecim ientos personales o 
profesionales por no saber utilizar la emoción oportuna. 
Conociendo tus estructuras emocionales te será posible 
entender por qué respondes de la manera que lo haces, y 
comenzarás a ser dueño de tu destino. Cuando aprendas a 
detectar las ordenaciones, serás capaz de crearte las em o­
ciones que necesites y cuando las necesites.
Los componentes que dan forma o arman las emociones 
los llamamos en PNL metaprogramas, que son estrategias de 
pensamiento firmemente establecidas, y que operan subcons­
cientemente. A este conjunto de elementos conjuntados de 
una determinada manera, y que fijan una seriede patrones de 
pensamiento, lo llamamos componentes emocionales, filtros 
o metaprogramas emocionales.
En las emociones intervienen los siguientes filtros en su 
totalidad o en su mayoría, que facilitan la generación de una 
u otra emoción, así como su intensidad. Estos son:
• Marco temporal
• Operador
• Respuesta modal
• Intensidad
• Clasificación
• Ritmo
• Valoración
• Foco de atención
1 0 8 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Veamos uno a uno con detalle, el significado e implica­
ción de cada componente.
M A R C O T E M P O R A L
O también llamado metaprograma del tiempo. Hace refe­
rencia a la proyección del tiem po mental. C ada individuo 
tiene una representación interna del tiempo, y esta está orien­
tada hacia el pasado, presente o futuro. Ese mismo programa 
mental es uno de los componentes más significativos de las 
emociones, ya que, dependiendo de hacia dónde nos oriente­
mos, surgirán o desaparecerán ciertas emociones.
Por ejemplo, unas emociones con metaprograma de tiem­
po futuro serían:
Recelo / Receloso: Im ag in ar en el f u tu ro algo no
deseado.
Ansiedad / Ansioso: Pensar que hay algo en el fu tu ro
para lo que no estás preparado.
Emociones con metaprograma de tiempo pasado:
Remordimiento: Algo que no hicimos o hicimos mal en 
el pasado.
Resentimiento: Algo que nos hizo alguien de confian­
za, en el p a sa d o , con trario a lo que 
esperábam os de él, y que nos causó 
daño.
Emociones con metaprograma de presente:
A burrido/ Aburrimiento: N o se sabe qué hacer en el
m om ento presente.
Inquieto / Inquietud: In s a tis fa c c ió n co n lo que
estam o s h ac ie n d o en e s te 
m om ento.
ESTRUCTURA DE LAS EMOCIONES 1 0 9
Ya tienes un elemento explícito de las emociones al que 
puedes acudir cuando quieras modificar una de ellas. Basta 
con cambiar el foco de atención del «M arco temporal» de 
uno por otro. Si estás experim entando aburrimiento — que 
tiene características de presente— , haz que tu mente se pro­
yecte a hacia lo que vas a hacer más tarde, o lo que puedes 
hacer en un futuro inmediato. Ese simple cambio, en muchos 
casos ya opera en tu beneficio, deshaciendo la emoción de 
aburrimiento que hasta ese momento sentías.
O PE R A D O R
M e refiero aquí a los m etaprogram as de «Operadores 
modales» — órdenes implícitas— que utilizamos en nuestro 
diálogo interno, que dan form a a la estructura lingüística 
necesaria para constru ir la em oción. E ste m etaprogram a 
puede ser del tipo necesidad, posibilidad u obligatoriedad, en 
función de que im pliquen órdenes necesarias, posibles u 
obligatorias.
En la siguiente lista tienes algunas emociones y los ope­
radores m odales contenidos en su organización. A sí, por 
ejemplo, la desesperación se genera cuando me doy el m en­
saje de que necesito conseguir o hacer cierta cosa y no con­
sigo alcanzarlo o realizarlo. En el caso de la obsesión, la 
orden tácita es qué debo de hacer, independientemente de si 
puedo o no, o de si es el momento o no.
Así pues, veamos algunos ejemplos:
OPERADOR MODAL EMOCIÓN
Necesito... Desesperación
D ebo...
Necesidad
Urgencia
Abrumado
Obsesión
110 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
D ebería ... 
Debería hacer... 
No debería hacer. 
Podría...
Puedo...
Sería posible...
Podría haber... 
No puedo...
No puede hacerse
Quiero...
Querría...
No quiero...
Obligación
Culpa
Remordimiento
Esperanza
Optimismo
Prudencia
Cautela
Precaución
Habilidad
Adecuación
Confianza
Seguridad
Intrepidez
Imprudencia
Vulnerabilidad
Recelo
Curiosidad
Decepción
Reflexión
Inadecuación
Impotencia
Aceptación
Desesperación
Resignación
Desesperanza
Motivación
Deseo
Atracción
Codicia
Tenacidad
Determinación
Paciencia
Ambición
Flexibilidad
Comprensión
ESTRUCTURA DE LAS EMOCIONES 1 1 1
Para comprender la operativa de las modalidades expre­
sivas procederemos a realizar un ejercicio que nos permitirá 
comprobar su eficacia al cambiarla. De este modo te darás 
cuenta de lo sencillo que resulta, para ciertas em ociones, 
conseguir que se disipen con la simple acción de modificar el 
operador implicado en ella.
Paso 1. Supon ahora que eres el responsable de 
mejorar la calidad de las acciones de un grupo (fami­
lia, empresa, club).
Paso 2. Experimenta en tu interior esa respon­
sabilidad.
Paso 3. A continuación vamos a eliminar uno a 
uno los diversos componentes modales que estructu­
ran la emoción de responsabilidad. Para ello procede­
remos del siguiente modo:
A) Comienza, en prim er lugar, creyendo que 
todo está bien como está en este momento. Eli­
mina el «necesita hacerse».
B) A continuación piensa que el hacer algo es 
tarea de otros (padre, madre, director, presiden­
te, etc.). Elimina el «es mi tarea» o «me corres­
ponde a m í hacerlo».
C) Ahora piensa que nada se puede hacer por 
cambiar la situación. Elimina el «puedo hacerlo».
Paso 4, Observa y comprueba en qué ha quedado 
la responsabilidad.
RESPU ESTA M O D A L
Al referirme a la respuesta, estoy considerando la actitud 
conductual ante el sentimiento o sensación que produce el 
«O perador m odal» en la persona. O lo que es lo m ismo,
1 1 2 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
cóm o reaccionam os o cóm o resolvem os esos argum entos 
decisorios.
Esta actitud de respuesta puede ser de dos tipos:
Activa: Nos involucramos e influimos en la 
acción consecuente.
>• Pasiva: Esperar y ver qué pasa sin implicamos 
directamente en la acción.
Como es obvio comprobar, en unos casos la orden nos 
im pulsará a la acción, y en otros al bloqueo o la paraliza­
ción; incluso en determinadas emociones el impulso puede 
ser frenético, al igual que la pasividad puede llegar a experi­
m entarse com o rigidez. Para que la im plicación tome una 
dirección u otra, el factor tiem po (m etaprogram a tiempo) 
juega un papel importante dentro de la estructura de la pro­
pia emoción.
V eam os segu idam en te , po r m edio del e je rc ic io que 
acompaño, la manera de modificar la «implicación» y cómo 
afecta a las emociones correspondientes.
Piensa en algo sobre lo que te sientas ambicioso, 
que ambiciones. Tener un chalé, un coche mejor, via­
ja r a un remoto país, ser empresario o socio de una 
empresa, ganar un premio, etc., cualquier cosa por la 
que realmente sientas esa ambición.
Experim enta, siente la am bición de que tienes 
que conseguir realizar ese proyecto y convertirlo en 
realidad. Como puedes observar, aquí hay una impli­
cación activa, te das cuenta de que tienes que hacer 
cosas para conseguir tu ambición.
Ahora, cam bia esa im plicación activa por algo 
pasivo, algo que no dependa de ti, que dependa de 
otros o de no sabes qiué.
¿En qué ha quedado la ambición?
ESTRUCTURA DE LAS EM OCIONES 1 1 3
En el caso del ejercicio que acabas de realizar, la 
ambición tiene dos componentes básicos, uno el de la 
modalidad de «puedo y lo haré», y otro, que ya vimos 
de «Marco temporal o Tiempo», que es de futuro en 
este caso. Ambos elementos combinados llevan a que 
la implicación sea necesariamente activa.
El cuadro que tienes abajo nos m uestra algunos 
ejemplos de emociones y su tipo de implicación:
EM OCIÓN ACTIVA PASIVA
Determinación X
Esperanza X
Ambición X
Apatía X
Cariño-Afecto X 1
Complacencia X
Curiosidad X
Satisfacción X
M iedo X
Sumisión X
Disgusto X
Aceptación X
Frustración X
Soledad X
Agresión X
Calma X
Amistad X
Aburrimiento X
Intriga X
Paciencia
IN TEN SID A D
X
Hace referencia a los cambios cualitativos y cuantitativos 
n calidad y cantidad— que se producen dentro de una
1 1 4 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
m isma estructura emocional y que permiten increm entar o 
disminuir la calidad de la emoción, y, en consecuencia, su 
impacto en nuestro organismo.
La intensidad es como un continuo o escalímetro, que 
además de abarcar el máximo lo hace también hasta el mí­
nimo.
Resulta evidente comprobar que, en función a la grada­
ción con que se experimenta un cierto tipo de emoción, esta 
puede cambiar su naturaleza. Por ejemplo, en la escala de la 
em oción miedo, podríam os considerar como el grado más 
bajo a la inseguridad , pero si incrementamos la intensidad 
llegam os al terror o incluso al pánico. Y no es que haya 
situaciones o hechos que provoquen un nivel u otro de inten­
sidad respecto al miedo (ya hemos visto que no son las cir­
cunstancias las generadoras de las emociones), sino nuestra 
propia valoración — intensidad— incorporada a la emoción 
en cuestión. Un mismo hecho dos personas distintas lo viven 
de form a muy diferente. Ante una película de «terror», un 
individuo sufre lo indecible, mientras que otro llega incluso a 
reírse en las escenas supuestamente «terroríficas».
Realicem os un ejercicio de práctica para com prender 
mejor este mecanismo de funcionamiento emocional.
Piensa a continuación en algo que hayas hecho 
recientem ente y de cuyos resultados te sientas bas­
tante satisfecho.
Revive la experiencia y vuelve a sentir la satis­
facción. Cuando la estés sintiendo de nuevo, incre­
menta la intensidad de la emoción, creando imágenes 
in ternas de aquello que m ejor h ic iste y dándoles 
colorido, procurando que las sensaciones sean más 
intensas y fuertes, m ejora el diálogo interno inclu­
yendo frases como: «qué bien lo hiciste», «lo conse­
guí, es fantástico», «realm ente soy bueno», «al fin 
tengo el reconocimiento», «soy toda una personali­
dad», u otras similares.
ESTRU CTU RA DE LAS EM OCIONES 1 1 5
A la m ayoría de las personas el efectuar todos 
estos cam bios las llevará de la «satisfacción» a la 
«felicidad» o incluso aún más allá.
Como ya he indicado, dentro de una m isma estructura 
emocional puede haber diferentes intensidades relativas a la 
misma. Por ejemplo, de menos intensidad a mayor tenemos:
M ENOR MAYOR
Decepción Tristeza Aflicción Compunción
Satisfacción Felicidad Emocionado Éxtasis
Preocupación Enfado Ansiedad Histeria
Curiosidad Interés Excitación Obsesión
Rechazo Enfado Agresividad Cólera
Inseguridad Miedo Terror 1 Pánico
C L A SIFIC A C IÓ N
Se trata de un metaprograma de comparación por el que 
nos guiamos a la hora de ejecutar las acciones equiparándo­
las, comparándolas o diferenciándolas con lo que hemos rea­
lizado en otras ocasiones, por lo que han hecho otros o lo que 
son otras personas.
Esta comprobación la llevamos a cabo sobre la base de 
IGUALDAD o DIFERENCIA.
Cuando contrastamos por igualdad, tendemos a unificar­
nos a lo comparado; y cuando lo hacemos por diferencia lo 
hacemos del modo: más q u e ..., o menos q u e ...
Así, por ejemplo, las emociones de agrado, satisfacción, 
felicidad, etc., actúan por igualdad, es decir, buscando rela­
cionarse a lo conocido. Em ociones del tipo envidia, presun­
ción, desprecio, frustración, inadecuación, y otras, actúan 
p o r d ife ren c ia s : «Yo soy m enos q u e ...» , «yo soy m ás 
que...» , etc.
1 1 6 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Veamos cómo opera en la práctica realizando el siguiente 
ejercicio.
Como en anteriores trabajos, experimenta o revi­
ve un recuerdo que contenga una de las cuatro emo­
ciones que te indico: desagrado, frustración, despre­
cio o decepción. Todas estas emociones actúan bus­
ca n d o las d ife re n c ia s e n tre el su je to y lo que 
pretende, es o esperaba.
Selecciona una de las anteriores y a continuación 
observa cómo estás prestando atención a lo que con­
seguiste o hiciste que no igualaba lo que querías o 
pretendías hacer.
Una vez comprobado que actuabas buscando las 
diferencias, haz lo siguiente toma la experiencia crea­
dora de la emoción e indaga sobre aquellas partes de 
lo que hiciste o conseguiste que igualaron — aunque 
fuese en un poco solamente— lo que querías o pre­
tendías hacer.
Por último, observa cómo cambian tus sentimien­
tos al respecto.
R IT M O
Se trata del ciclo o velocidad que acompaña o impregna 
a todas y cada una de las emociones.
Cualquier experiencia tiene un ritmo; ese ritmo es una de 
esas cualidades de la experiencia que raramente prestamos 
atención, y, por tanto, permanecen desconocidas a pesar de 
ser un aspecto que forma parte de la experiencia en cuestión.
El ritmo se aplica a todo aquello que pretende generar 
estados emocionales en los demás. Es lo que ocurre con la 
literatura, el cine, la televisión, la m úsica, etc.; donde las 
características de lentitud, acción, alegría, vivacidad, terror, 
etcétera, vienen determinadas por el ritmo implicado en las
ESTRU CTU RA DE LAS EM OCIONES 1 1 7
secuencias visuales y sonoras que lo acompañan. No afectan 
de igual manera, ni se producen las mismas emociones, con 
un ritmo que con otro. Cuando se modifica el ritmo en cual­
quier hecho, cambia el sentimiento que produce. Es el caso 
de la música, por ejemplo, si una composición con ritmo de 
bolero es interpreta a ritmo de merengue, la sensación que 
genera es completamente diferente a como lo sería si la oye­
ras a ritmo de blue o jazz.
En el siguiente listado tienes alguna de las características 
de ritmo relativas a ciertas emociones
RITM O RÁPIDO
-
RITM O LENTO
Excitación Aburrimiento
Pánico Soledad
Intranquilidad Apatía
Impaciencia Paciencia
Ansiedad Desaliento
Enfado Aceptación
Nerviosismo Satisfacción
Realicem os una nueva práctica para experim entar los 
efectos que tienen sobre nosotros tales cambios de ritmo en 
las emociones.
Busca una experiencia en la que te sentiste exci­
tado y vuelve a revivir la excitación.
A continuación, m ientras sientes la excitación, 
intenta experimentarla con un ritmo lento a la vez.
A hora revive una experiencia de tranquilidad y 
aplícale un ritmo rápido.
¿A que no puedes en ninguno de los dos casos?
1 1 8 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
VALORACIÓN
También nos permitimos denominarlo como los criterios 
estándares de valoración que aplicam os en cada situación 
concreta. Es aquello que le da sentido a la experiencia que 
estamos viviendo en el presente.
Por ello, dependiendo del juicio que apliquemos en un 
momento dado, así será la emoción que se desencadena.
La valoración es decisiva para que una emoción tome un 
sentido u otro. Es algo similar a lo que vimos en la intensi­
dad. D os sujetos en iguales circunstancias experim entan 
emociones muy diferentes en función al valor que le den a 
los hechos. Veamos los siguientes ejem plos com parativos 
para comprender mejor este aspecto:
1. Ante la situación de tener que cambiar de dom i­
cilio y de ciudad. A quí podrían desencadenarse 
dos em ociones casi d iam etra lm en te opuestas. 
Ambas poseen elementos comunes en la mayoría 
de sus com ponentes, siendo la única diferencia 
el criterio.
Emoción: Esperanza Temor
Marco temporal:
Operador:
Respuesta:
Intensidad:
Valoración:
Futuro
Sucederá
Pasiva
M edia-alta
Ganar
Futuro
Sucederá
Pasiva
M edia-alta
Perder
2. Ante la propuesta de concederte un premio.
Aquí, como en el caso anterior, los estados inter­
nos solo se van a distinguir por el criterio, produ­
ciendo, sin em bargo, respuestas com pletam ente 
distintas.
ESTRU CTU RA DE LAS EM OCIONES 1 1 9
Emoción: AgradecidoAliviado
Impaciente
Ambicioso
M arco temporal:
Operador:
Respuesta:
Intensidad:
Valoración:
Presente 
Puede ser 
Activa 
Alta
Aceptación
Presente 
Puede ser 
Activa 
Alta
¿ Qué puedo 
ganar con 
esto?
F O C O DE A TEN CIÓ N
Nos referiremos con ello a la cantidad de atención que 
focalizam os en la experiencia provocadora de la emoción. 
Es decir, si es más o menos de la necesaria para atender ade­
cuadamente la circunstancia.
Si se concentra m ucha atención, se está pendiente de 
cantidad de pequeños detalles, lo que incrementa la intensi­
dad de la emoción. Por el contrario, si la atención es difusa, 
expandida o compartida, la emoción pierde fuerza o incluso 
se diluye.
Es similar al efecto que se produce en la cámara fotográ­
fica cuando tom am os un prim er p lano o una perspectiva 
general o panorámica. Amplificamos los detalles o generali­
zamos la escena.
Advierte a continuación cómo nos afecta el cambio de 
enfoque en la experimentación de las sensaciones emocionales.
Recuerda algo que deseas alcanzar oconseguir 
en este momento, pero que ahora te sientes incapaz 
de ello. Experimenta la emoción que ello conlleva.
'A continuación, empieza por dividirlo en partes 
menores y menores, hasta que lo tengas reducido a
1 2 0 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
esos segmentos o partes de conductas, percepciones 
o habilidades que consideras que están a tu alcance.
Ahora, organiza tu acercamiento al objetivo paso 
a paso, cumpliendo y ejecutando esos pequeños tro­
zos que sabes que puedes realizar sin dificultad.
La emoción ha cambiado.
Hasta aquí la parte teórica del presente manual, que sin 
duda te habrá servido para darte cuenta de que las emociones 
pueden ser perfectamente modificadas, y que si aun existen 
ciertos tipos de estados internos que nos alteran o condicio­
nan, es porque no sabíamos cómo manejarlos y erradicarlos 
definitivamente de nosotros.
Somos como pensamos; es el pensamiento mantenido el 
que crea las condiciones para que se generen las emociones 
— estas son el combustible— y, como consecuencia, las con­
ductas. No lo olvides. Lo que haces, cómo actúas, tu actitud 
ante la vida tiene su raíz en las emociones que permites que 
existan dentro de ti. Si m antienes em ociones de felicidad, 
serás feliz; si mantienes emociones de inadecuación, serás 
inadecuado; si m antienes em ociones de am bición, serás 
am bicioso, si son de flexibilidad, serás flexible, y si son 
emociones de cariño, afecto y amor, serás una persona cari­
ñosa, afectuosa y amable. Solo de ti depende el cómo ser.
VII
Inteligencia emocional y la 
conciencia de s í mismo
E l hom bre es la m ed ida de todas las 
cosas, de las que son en cuanto que son; y de 
las que no son en cuanto que no son.
Protágoras
N o basta con hacer las cosas bien, lo que im por­ta es hacerlas de la form a correcta y en la d irec­ción adecuada en el momento, lugar y personas precisas.La mayoría de la gente dispone de frecuentes informacio­
nes que se revelan de forma intuitiva, y que, sin embargo, 
debido a la deformación o a los condicionamientos sociales y 
profesionales, las desecha o ignora. Esta actitud que por déca­
das se ha considerado como de personas objetivas y juiciosas, 
lo único que ha ocasionado ha sido un retraso en el proceso 
de evolución humanos. No es este un argumento fatuo, esoté­
rico o falto de sentido común, sino todo lo contrario. Vimos, 
al tratar el tema de la fisiología cerebral, que uno de los órga­
nos decisivos en la generación y almacenamiento de las em o­
ciones era la amígdala. Este pequeño bulbo proporciona m en­
sajes sobre experiencias vividas con determinada carga em o­
cional igual o similar, para que el sujeto tenga términos de 
referencia com portam entales en aquellas otras situaciones
1 2 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
similares. Quienes bloquean o ignoran este tipo de mensajes 
«intuitivos», suelen perder multitud de oportunidades de pro­
greso. Estos recados solo pueden ser captados cuando atende­
mos a lo que sucede en nosotros, cuando estamos «despier­
tos» y atentos a la vida, o lo que decía en el encabezamiento, 
cuando somos conscientes de nosotros mismos.
La diferencia entre una persona consciente de sí m isma y 
otra que no lo es estriba en el desarrollo o no de su inteligen­
cia emocional. Las personas conscientes de sí, con un alto 
coeficiente intelectual emocional, son capaces de identificar 
inmediatamente cómo influyen ciertas emociones en su vida 
co tid iana, cóm o pueden lleg ar a in terferir en su norm al 
desenvolvimiento y cuáles de ellas son convenientes utilizar 
para alcanzar sus objetivos de vida. También estos individuos 
son sinceros en cuanto a su propia estim a o valoración. 
Conocen sus habilidades y flaquezas, sabiendo y aceptando 
los retos y las limitaciones, lo que les permite vivir día a día 
experiencias enriquecedoras. La sinceridad, la sobriedad y la 
prudencia es un distintivo del equilibrio y desarrollo de la 
inteligencia emocional. Estos hombres y mujeres alcanzan 
un alto grado de confianza en sí m ismos que les perm ite 
afrontar situaciones difíciles y manifestarse abiertamente sin 
dependencias y apoyos.
A pesar de que nos consideramos seres evolucionados den­
tro del escalafón terrestre, en la mayoría de los individuos las 
respuestas ante situaciones de tensión, estrés, miedo, agresión y 
peligro en general siguen siendo manejadas por el cerebro más 
primitivo. Recuerda algunas de las informaciones facilitadas al 
respecto. El cerebro reptilíneo o primitivo genera los progra­
mas innatos, programas de supervivencia, invariables e inalte­
rables a las experiencias vividas. Solamente la memoria muy 
reciente pasa por este cerebro. Sería el responsable de los refle­
jos en situaciones de estrés máximo, de defensa ante los peli­
gros inminentes y de gran parte del lenguaje no verbal. No sabe 
cómo realizar los cambios, ni cómo hacer frente a las situacio­
nes nuevas, ni qué son las diferencias.
IN TELIG EN CIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 2 3
El cerebro reptilíneo es la sede de cinco conductas hum a­
nas elementales:
• Imitación de modelos.
• Inclinaciones, tendencias y compulsiones.
• Buscar la rutina, todo lo que se hace habitual.
• Ejecutar actos reflejos.
• L levar a efecto las estra teg ias de esquiva, hu ida y 
ataque.
Su acción incontrolada lleva a la persona a multitud de 
problemas de índole personal, social y laboral. La capacidad 
de autocontrol, saber manejar correctamente la actividad del 
cerebro primitivo, pasa por le intervención tanto del cerebro 
límbico como del córtex, en la ejecución de las funciones. 
Todo el sistema límbico en su conjunto, permite en el hom ­
bre una mejor adaptación a las fluctuaciones del entorno, a 
atender mejor las necesidades del momento. Permite, con la 
ayuda del lóbulo frontal que es su prolongación, el que nos 
adaptemos mejor socialmente. Es, según parece, donde resi­
den los archivos de nuestros valores y creencias — entronca­
dos con las emociones— , es decir, los programas más com ­
plejos. Tiene prim acía por la acción, es reactivo, la reflexión 
es posterior. El cerebro límbico y el primitivo están estrecha­
mente conectados y empotrados el uno en el otro. Ellos com ­
binan y mezclan información interior y exterior. Lo que se 
imagina y lo que se siente es lo mismo. Esto es lo que expli­
ca que una gran emoción bloquee la comprensión. Ninguno 
de los dos se saben expresar verbalmente y también les son 
inútiles las argumentaciones verbales
El córtex, cerebro perteneciente a mamíferos superiores 
y, por tanto, al hombre — aunque en muchos casos incomple­
tamente desarrollado— , es el que aporta la facultad de razo­
namiento y elección. Es el asiento del pensamiento conscien­
te, del análisis, de la creatividad, de la intuición y del lengua­
je verbal. E ste cerebro es..frío y calcu lador e ignora las
1 2 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
emociones, que, como hemos visto anteriormente, están en 
otro nivel inferior. Unificando, para simplificar las funciones, 
el hom bre u tiliz a los tres ce reb ro s m uy b ien de form a 
secuencial y simultánea. Así pues, la utilización simultánea 
que hacem os del conjunto encefálico nos perm ite realizar 
tres acciones esenciales:
• Procurar el equilibrio orgánico
• Procurar un estado de bienestar.
• Facilitar la estructura correcta en las diez áreas funda­
mentales de la vida.
Este último apartado funcional, estrechamente ligado al 
equilibrio emocional y a la conciencia del sí m ismo lo for­
man: autoestima, autoconfianza, competencia, fortaleza, sen­
tim iento de afecto, autonom ía, sentir respecto al trato que 
recibimos, integración, opinión hacia los demás y principios 
por los que nos regimos.
Para seguir avanzando, propongo la realización de la 
subsiguiente prueba con el fin de conocer cómo se encuen­
tran y qué grado de desarrollo tienen cada una de las anterio­
res áreas. Ten en cuenta que un cuestionario com o este es 
solamente orientativo, nunca concluyente.
La forma de completarloes la siguiente:
Valora como cierta o falsa cada una de las afirmaciones 
que vienen a continuación marcando la C) para la que sea 
cierta para ti, y, F) aquellas que consideres falsas.
Grupo A
a) C F M erezco amor y respeto.
b) c F Con frecuencia me doy cuenta de 
que tengo muchos defectos.
c) c F Estoy muy satisfecho de mí.
d) c F Siento que nadie a quien yo desee 
me amaría a m í si llegase a cono­
cerme de verdad, no le gustaría.
IN TELIGENCIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 2 5
e) C F Tengo necesidades legítimas que 
debo satisfacer.
f) C F Me doy cuenta de que soy pesado 
y aburrido y no soy capaz de m an­
tener una conversación interesante.
g ) c F Cumplo una función en el mundo.
h) c F No soy atractivo.
0 c F Aquellos a quien quiero y respeto 
suelen quererme y respetarme.
D c F No m erezco m ucha atención , ni 
admiración ni respeto.
Grupo B
a) c F M i mundo es muy seguro.
b) c F La vida es un constante riesgo'; en 
cualquier momento puede uno caer 
enfermo, tener un accidente o ser 
víctima de una catástrofe natural o 
arruinarse y perderlo todo.
c) c F Sé pro tegerm e de casi todos los 
riesgos.
d) c F Me preocupa enfermar o lesionarme.
e) c F Estoy dispuesto a aceptar riesgos.
f ) c F N o p re s to a ten c ió n al d in e ro y 
puedo te rm in a r a rru in ad o y sin 
nada.
g ) c F Sé cuidar de m í y de mis seres que­
ridos o de las personas que de m í 
dependan.
h) c F Prefiero hacer las cosas com o se 
h an h ec h o s ie m p re que p ro b a r 
cosas nuevas.
i) c F La salud y el dinero no me 
preocupan demasiado.
j) c F Me siento incómodo cuando tengo
que sa lir de v ia je o cu an d o m e 
alejo mucho de casa solo.
126 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
Grupo C
a) c F Hago bien muchas cosas.
b) c F Hay cosas que me resultan fáciles 
de hacer.
c) c F Cuando confío en mi juicio, adopto 
decisiones erróneas.
d) c F Soy competente y estoy tan capaci­
tado como cualquier otro.
e) c F Tiendo a evitar retos nuevos.
f) c F Puedo aprender cosas nuevas.
8 ) c F Soy básicamente torpe.
h) c F No m e las arreglo bien en situacio­
nes de estrés.
0 c F Casi todas mis decisiones son acer­
tadas.
c F Estropeo todo lo que intento, creo
que soy un poco torpe.
Grupo D
a) C F Controlo mi vida.
b) c F Tengo la capacidad necesaria para 
resolver casi todas mis dificultades.
c) c F A veces los acon tecim ien tos me 
superan.
d) c F Mis impulsos no me controlan.
e) c F Tengo miedo a no poder resistir la 
ira, las ganas de llorar o los impul­
sos sexuales.
f) c F Casi siempre sé controlar mis sen­
timientos.
8) c F M e siento im potente para m odifi­
car m uchas de las situaciones en 
las que me encuentro.
h) c F Puedo encargarme de resolvér las
cosas cuando es necesario que lo 
haga.
IN TELIGENCIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 2 7
0 C F Suelo ser víctima de las circunstan­
cias.
j) C F Controlo muy poco mi vida.
Grupo E
a) c F Me siento amado y atendido.
b) c F Tengo al menos una relación ínti­
ma, satisfactoria.
c) c F Mis relaciones son superficiales; si 
m añ an a d e sap a rezco , n ad ie m e 
echaría en falta.
d) c F Me siento arropado por- mi familia.
é) c F Dependo del consejo y del apoyo 
emocional de mis amigos.
f) c F Tengo miedo a ser abandonado, a 
que un ser querido m uera o me 
rechace.
g) c F Sé obtener el cariño y la atención 
que necesito.
h) c F Cuando necesito apoyo y consejo, 
no puedo contar con nadie.
i) c F No tengo a nadie que me abrace, 
que com parta mis secretos o que, 
sim plem ente, se preocupe por lo 
que me pueda ocurrir.
j) c F N unca m e he sentido querido de 
verdad por mi familia.
Grupo F
a) c F Puedo confiar en m í mismo, y de 
hecho confío.
b) c F Está muy bien discrepar de las opi­
niones ajenas.
c) c F Siem pre cedo a los planes de los
demás.
128 INTELIGENCIA EMOCIONAL CON PNL
d) c F No necesito que los demás aprue­
ben lo que hago.
e) c F N o m e las a rreg lo b ien p o r mi 
cuenta.
f) c F M e gusta organizarm e el tiem po 
por mi cuenta.
g ) c F M e e s fu e rz o p o r a g ra d a r a los 
dem ás y antepongo sus necesida­
des a las mías.
h) c F Los demás saben ocuparse de mí 
mejor que yo mismo.
i) c F Pienso por mi cuenta y soy capaz 
de defender mis ideas.
i) c F Me cuesta dar a conocer mis deseos 
y necesidades.
Grupo G
a) c F El mundo no es ni justo ni injusto.
b) c F M e molesta no lograr lo que quiero; 
detesto aceptar las negativas a misl 
demandas.
c) c F M e conformo cuando no logro lo 
que quiero.
d) c F Para ser feliz necesito tener ciertas 
cosas.
e) c F Las cosas suelen salir bien aunque 
sea al final.
f) c F Creo que no debería) aceptar algu­
nas de las limitaciones a que están 
sometidas las personas corrientes.
g) c F P o r lo g en e ra l, m e s ien to b ien 
tratado.
h) c F Suelo esperar lo peor, y casi siem­
pre ocurre. '
i) c F En general, se me trata con justicia.
IN TELIGENCIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 2 9
D
Grupo H
a)
b )
c )
d )
e)
f )
8)
h )
\
i)
3)
Grupo I
a)
b)
C F Aunque m i vida es objetivam ente 
estupenda, me cuesta mucho acep­
tar algunas cosas que no son como 
a m í me gustaría que fueran.
C F Me siento fuertemente integrado en
la familia y en la sociedad.
C F Encajo bien en mi círculo de amis­
tades.
C F M is esperanzas y m is sueños se
parecen a los de casi todo el mundo.
C F S uelo sen tirm e ex c lu id o de los
grupos.
C F Me siento marginado, la mayoría no
me comprende.
C F L a g en te suele acep tarm e com o
soy.
C F La gente no suele incluirme en lo
que hace.
C F A veces me siento como un extra-
terrestre, sin nada en com ún con 
los demás.
C F Soy capaz de cambiar de trabajo, o
incorporarme a un grupo descono­
cido y adaptarme enseguida al nue­
vo ambiente.
C F No me siento integrado en el medio
en que me muevo, la gente siempre 
va a lo suyo.
C F C asi todo el m undo es d igno de
confianza.
C F A mucha gente le gustaría hacerme
daño o aprovecharse de mí.
1 3 0 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
c) C F Raram ente necesito protegerm e o
m o s tra rm e p re c a v id o an te los 
demás.
d) C F Casi todo el mundo piensa solo en
sí mismo.
e) C F Casi nunca tengo la impresión de
que se aprovechan de mí.
f ) C F No se puede confiar en casi nadie.
g) C F Concedo a la gente el beneficio de
la duda.
h) C F Debo estar en guardia frente a las
mentiras y las observaciones hosti­
les de los demás.
i) C F Soy más crédulo que suspicaz.
j ) C F Casi todo en mundo incumple sus
promesas y miente, así es el mundo 
de hoy.
Grupo J
a) C F C as i s iem p re m e p e rd o n o m is
fallos o errores.
b) C F Soy un perfeccionista; tengo que
ser el mejor en todo lo que hago o 
emprendo.
c) C F Fijo objetivos alcanzables por mi
cuenta.
d) C F El fracaso me molesta mucho.
e) C F N i soy perfec to ni m e p reocupa
serlo. ^
f ) C F Las normas que me fijo son razo­
nables.
g) C F Pocas cosas de las que hago me
satisfacen; casi siempre pienso que 
podría hacerlo mejor.
h) C F Me exijo mucho, y ello afecta a las
relaciones, la salud y la felicidad.
IN TELIGENCIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 3 1
i) C F E q u iv o c a rs e no t ie n e n a d a de
malo.
j ) C F M e rijo por norm as muy claras y
precisa.
A continuación utiliza la plantilla siguiente para conocer 
los resultados, y te anotarás un punto en la línea señalada por 
cada acierto que tengas. Las respuestas correctas son las que 
aparecen en los apartados de cada grupo.
Grupo A).... Grupo B).....
a) C a) C
b) F b) F
c) c c) c
d) F d) F
e) c e) c
f) F f) F
g)' c g) c
h) F h) F
i) c 0 c
j) F j ) F
Grupo Grupo D).....
a c a) C
b) c b) c
c) F c) F
d) c d) c
e) F e) F
f) c f) c
g F g ) F
h) F h) c
i) c i) F
j ) F j) F
1 3 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
G rupo E) G ru p o F ) ........
a) C a) ^ C
b) C b) C
c) F c) F
d) C d) c
e) F e) F
f) F f) c
g) c g) F
h) C h) F
i) F 0 c
j ) F j) F
G ru p o G)... G rupo H)
a) C
í
a) c
b) F b) c
c) C c) c
d) F d) F
e) C e) F
f) F f ) c
g) c g) F
h) F h) F
i) c i)c
j) F I ) F
G ru p o I) G ru p o J ) ........
a ) C a) c
b) F b) F
c ) ' C c ) c
d) F d) F
e) C e) c
f ) F f ) F
8 ) C g) c
h) F h) F
i) C i) c
3) F j ) F
INTELIGENCIA EM O CION A L Y LA CO N C IE N C IA .. 1 3 3
Una vez valorado, pasa la puntuación obtenida en cada 
grupo (A/B/C/D/E/F/G/H/I/J) al que corresponda de la tabla 
que acompaña a estas líneas.
G rupo A 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 A u to e s t im a
G rupo B 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 A u to c o n f ia n z a
G rupo C 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 C o m p e te n c ia
G rupo D 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 F o r t a le z a in t e r n a
G rupo E 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sentim iento de ser 
querido o amado
Grupo F 1 2- 3 4 5 6 7 8 9 10 A u to n o m ía
G rupo G 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sentimiento con respecto 
ol trato que recibimos
G rupo H 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Capacidad de 
intea ración
G rupo I 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Opinión que nos 
merecen los demás
G rupo J 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Principios por los 
aue nos reoimos
Ejemplo de cómo se ubican las puntuaciones obtenidas 
de la plantilla en el cuadro solución.
El último panorarña sería un ejemplo de transcripción de 
un hipotético caso en el que los valores adjudicados a cada 
uno de los grupos serían: 6, 6, 5, 7, 9 ,4 , 5, 4, 5 y 5. Las pun-
Srupo A 1 3 4 5 @ 7 8 9 10 A u to e s t im a
Srupo B 1 3 4 5 { 0 7 8 9 10 A u to c o n f lan za
S rupo C 1 3 4 ® 6 7 8 9 10 C o m p e ten c ia .
S rupo D 1 3 4 5 6 @ 8 9 10 F o r t a le z a in te rn a
Srupo E 1 3 4 . 5 6 7 8 0 10
Sentimiento de ser 
auerido o amado
Srupo F 1 3 0 5 6 7 8 9 10 A u ton o m ía
S rupo S 1 3 4 5 (6 ) 7 8 9 10
Sentimiento cdn respecto 
ol trato que recibimos
Srupo H 1 2 3 ® 5 7 8 9 10 Capacidad de
Srupo I 1 3 4 © 6 7 8 9 10
Opinión que nos 
merecen los demás
S rupo J 1 2 3 4 ® 6 7 8 9 10
Principios por los
1 3 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
tuaciones del 1 al 10 corresponden al m enor o m ayor grado 
de equilibrio o desarrollo de cada una de las áreas. Esto no 
quiere decir, que quienes hayan obtenido diez puntos en 
algún o algunos de los grupos, posean ya las características 
m áxim as que el desarrollo de esa área conlleva, sino que 
están en disposición de alcanzarlo.
Reparemos ahora cuál sería el estado óptimo al alcanzar 
un equilibrio en:
>■ Autoestima: Equivaldría a estar más (10) o menos 
(1) en equilibrio o satisfecho con el propio concepto 
de sí m ismo y de acuerdo con la afirmación: «Soy 
valioso como persona».
Una persona con autoestima es consciente de sus 
puntos fuertes y flaquezas, un aprendiz permanece 
atento a sus propias experiencias para sacarles prove­
cho. También está dotada de una extraordinaria capa­
cidad de reírse de sí mismo, por lo que las críticas o 
ataques de otros le resbalan.
El alto grado de autoestima se manifiesta como 
un conjunto de habilidades personales y sociales tales 
como:
□ Espíritu innovador.
□ Aptitud para adaptarse a las circunstancias.
□ C onfiabilidad: honradez, ética, sinceridad, 
prudencia, sobriedad y firmeza.
□ Confianza en sí mismo.
□ Conciencia de sí mismo.
□ Integridad y cumplimiento.
□ Comprensión de los demás.
□ Discernimiento social y empresarial.
□ Facilitadores del desarrollo de los demás.
□ Buenos comunicadores y mediadores.
□ Habilidad de liderazgo.
□ Destreza para establecer fuertes lazos.
INTELIGENCIA EM O CION A L Y LA CONCIENCIA 1 3 5
□ Disponibilidad para el trabajo en equipo.
□ Entusiastas, colaboradores y cooperadores.
>- Autoconfianza: Corresponde al sentimiento de segu­
ridad en lo que pensamos o hacemos. Dependiendo 
de la puntuación, hacemos nuestra la afirmación «Me 
siento seguro de m í mismo».
El desarrollo de esta capacidad le otorga al sujeto una 
confianza en todo aquello que hace, manifestándose en:
□ Un digno comportamiento.
□ Firmeza de carácter.
□ M antenimiento de su palabra.
□ Pensam ientos y acciones basados en la ética y 
en el sentido común.
□ Precaución ante los riesgos no calculados.
Competencia: O consideración de la calidad de nues­
tros actos y com portamiento. Tiene mucho que ver 
con la valoración que damos a la excelencia de nues­
tro trabajo. La calificación nos dará una indicación 
para saber si nos juzgam os más o menos competentes 
y eficaces. Esta pericia se exterioriza como:
□ Creatividad.
□ Pensamiento holístico.
□ Idoneidad para definirse en cualquiera de las tres 
perspectivas mentales básicas.
□ Visión de futuro. ^
f
Fortaleza interna: Nos da indicación del control que 
asum im os sobre nuestros estados y em ociones; si 
somos fuertes interiormente o si somos — en mayor o 
menor grado— diestros en controlar las situaciones 
de la vida. A esta facultad también la llamamos auto­
control, como suficiencia para gestionar adecuada­
IN TELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
m ente nuestros estados internos, em ociones y res­
puestas de posible conflictividad.
Aquellas personas con un alto grado de fortaleza 
interna son:
□ Equilibradas, difícilm ente alterables en situacio­
nes críticas o de estrés general, y tremendamente 
positivadoras.
□ M anejan correctamente sus emociones, en espe­
cial aquellas de naturaleza conflictiva, y, como 
consecuencia, sus conductas son adecuadas en 
todo momento.
□ De ese modo pueden permanecer atentas a la situa­
ción, con pensamiento claro y creativo.
>• Sentimiento de ser queridos: Cómo consideramos 
que nos aman o si somos dignos de ello.
Quienes tienen desarrollado este aspecto logran 
una armonía en su sentimiento de afecto, consideran 
satisfecha su necesidad de amor, lo que los conduce a 
maneras equilibradas, afectuosas y a la vez indepen­
dientes. Son personas capaces de saberse queridas en 
la distancia y de no necesitar insistentes muestras a 
afecto para ello. En sus relaciones de pareja y familia 
son:
□ Fieles y responsables.
□ Afectuosos y alegres.
□ Cooperadores, detallistas y compartidores.
»- Autonomía: Es la facultad de autogestionarnos a 
todos los niveles: económico, físico, familiar, social, 
etcétera. Se trata de la consideración interna y externa 
de soberanía e independencia.
Estos son individuos:
INTELIGENCIA EM OCIONAL Y LA CONCIENCIA 1 3 7
□ Capaces de resurgir de sus propias cenizas.
□ Innovadores, ab iertos al cam bio, a las nuevas 
ideas y tendencias.
□ Creativos e ingeniosos en lo que se refiere a la 
concepción de recursos.
□ Encuentran soluciones originales y eficaces para 
todo tipo de problemas.
>■ Trato que recibimos: Valoración que hacemos respec­
to a si obtenemos o no un trato justo por parte de los 
demás. Tanto este apartado, como los de integración, 
opinión que nos merecen los demás, e incluso normas 
por las que nos regimos, constituyen el eje centrar el 
manejo emocional dentro del ámbito laboral y social.
En la actualidad, en el mundo empresarial y laboral 
en general, cada miembro solo dispone de un fragmento 
de la información total disponible, por lo que cada día 
resulta más importante saber relacionarse y comunicarse 
correctamente para que el grupo o equipo al que perte­
necemos opere a niveles óptimos. Por esto es por. lo que 
resulta de vital importancia un desarrollo equilibrado en 
los ámbitos y estados emocionales que nos permiten una 
interacción grupal adecuada. Las personas que se saben 
manejar adecuadamente dentro de cualquier sistema 
humano — y si este es complejo, mucho más— son 
aquellas cuya inteligencia está cultivada.
Los ind iv iduos satisfechos y objetivos con la 
valoración que hacen de ellos muestran un conjunto 
de actitudes y capacidades entre las que sobresalen:
□ Ajenos a la necesidad de que les agradezcan lo hecho.
□ Actúan responsablem ente y sin expectativas de 
reconocimiento.
□ E stán dispuestos a sacrificarse en beneficio de 
objetivos superiores.
□ Saben estar y comportarse correctamente en cual­
quier lugar, momento y con quien estén.
INTELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
Integración: Potencial para integrarnos en grupos o 
para re lacionarnos con ellos. Este apartado tiene 
mucho que ver con laactuación y relación laboral, así 
com o la disponibilidad para trabajar en grupo o en 
equipo. Por su parte:
□ Saben reconocer y alentar el desarrollo y logros de 
los demás miembros de la colectividad.
□ D isponibilidad para renunciar a sus objetivos y 
aceptar los de la comunidad.
□ Flexibilidad y adaptabilidad a las necesidades del 
conjunto.
□ Motivadores y animadores del grupo.
□ Comprensión y atención a las opiniones e ideas de 
los otros.
□ Ayudan a los miembros de la agrupación en fun­
ción de las necesidades detectadas.
□ A portan feed b a ck técnico y personal de form a 
' positiva para m ejorar la relación y la consecución
de las metas.
□ Siempre que pueden comparten y enseñan a los demás 
lo que ellos saben por experiencia o información.
□ Respetan las diferentes idiosincrasias de los miembros.
□ Procuran resolver los enfrentamientos, los prejui­
cios y las inflexibilidades, actuando como media­
dores o negociadores.
□ Son inspiradores y orientadores.
□ Estimulan proyectos y aúnan objetivos.
□ Son capaces de liderar y guiar al grupo para alcan­
zar sus metas.
□ Son personas de las que el colectivo puede tomar 
como ejemplo.
□ Establecen y mantienen un gran número de rela­
c io n es p e rso n a les y g ru p a les d ife ren te s . A sí 
mismo, tienen fuertes vínculos de amistad con los 
compañeros y personas allegadas.
INTELIGENCIA EM OCIONAL Y LA CONCIENCIA 1 3 9
□ B uscan que la in teracc ión re su lte p rovechosa 
mutuamente.
□ Se com unican frecuente y rápidam ente con sus 
amistades y conocidos.
□ Com parten planes y proyectos, alim entando las 
oportunidades de colaboración.
□ M otivan para establecer la participación.
□ Son cabezas y precursores del espíritu de equipo o 
empresa (team building).
□ Confían plenamente en la capacidad del conjunto 
como tal.
Opinión que nos merece los demás: E sta área 
nos rem ite a cóm o co n sid eram o s al re s to de la 
gente. Tiene su base en el valor que le dam os a la 
afirm ación «Las personas son buenas por natu ra­
leza». En función a los valores adjudicados aquí, 
pensam os que la gente es buena (10) o m ala (1) en 
general.
La óptima catalogación en el apartado presente, 
por parte del sujeto, muestra que posee:
O Disponibilidad y actitud de servicio.
□ Cumplimiento de compromisos y promesas.
□ O bjetividad en el reconocim iento del feed b a ck 
que reciben de los otros.
□ Com prensión respecto a los fallos o debilidades 
ajenas.
□ Crean y consolidan la amistad.
□ Facilitan la actividad dando oportunidades.
□ Confían en la capacidad de los demás.
□ Comunican abiertamente y sin segundas intencio­
nes sus opiniones y sus quejas.
□ Evitan com entarios hirientes, cínicos o de mal 
gusto respecto de otros, y especialmente si estos 
están ausentes.
1 4 0 INTELIG EN CIA EM O CION A L CON PNL
>- Principios o normas por las que nos regimos: Los
valores que hayas obtenido te darán información de si 
las reglas que usas en tu vida son flexibles y adapta­
bles, o rígidas e inflexibles y, por tanto, generadoras 
de conflictos.
Cuando una persona dispone de cánones tolerantes, 
interna y externamente se muestra:
□ Teniendo muy presente que el mapa no es el terri­
torio.
□ Son com prensivos y to leran tes ante la rigidez 
mental de otras personas.
□ Asumen el principio de «Donde fueres, haz lo que 
vieres».
□ Jamás discuten sobre creencias.
□ M anejan bien a las personas difíciles o intransi­
gentes sin alterarse ni empecinarse.
□ Utilizan todo el aprendizaje sobre comunicación 
para dialogar sobre las discrepancias.
□ P erm anecen ca lm ad o s, m ien tras d e tec tan los 
patrones de pensamiento del otro y el mejor modo 
de afrontarlo.
□ Están dispuestos a un esfuerzo y mejora constante, 
y a cambiar sus preceptos por cualquier otro que 
resulte más útil y beneficioso.
A dqu irir un óptim o p erfeccionam ien to en todas las 
áreas descritas equivaldría a un desarrollo de nuestra in te­
ligencia em ocional, y, com o consecuencia, a una corApleta 
apertura de nuestras potencias. Pero no pierdas de vista 
que tal progreso solo puede ser posible alcanzando y m an­
teniendo la conciencia de sí m ismo, con trabajo delibera­
do y consciente, con disciplina, constancia y paciencia, y 
con atención al aquí y ahora. Recuerda que por azar nada 
ocurre.
IN TELIGENCIA EM O C IO N A L Y LA C O N C IE N C IA .. 1 4 1
Dios no juega a los dados con la Creación.
Albert E instein
En los siguientes capítulos del libro, iniciaré una serie 
de modelos y técnicas para que puedas rápidam ente, y sin 
dificultad, escoger las em ociones que más te convengan. 
Con ellos alcanzarás a cam biar los estados residuales de las 
emociones si han llegado a presentarse desapercibidamente, 
o para modificarlas m ientras las estamos sintiendo, y tam ­
bién, para prever su aparición, para acceder a la em oción 
que queramos y para generar estados de salud emocional y 
física. Todo ello te conducirá a un crecimiento y a la evolu­
ción como ser humano y te perm itirá ser mucho más feliz y 
ecuánime.
VIII
Seleccionar las emociones
Las em ociones son com o am igos que 
nos dicen sinceramente qué es lo que ocu­
rre en nosotros respecto de nuestro mundo 
interno y externo.
Como a los amigos, escógelas con cui­
dado, porque de ello puede depender tu 
felicidad, o incluso tu vida.
M uchas veces nos ha ocurrido que, tras vivir una experiencia, nos hemos sentido insatisfe­chos con los comportamientos consumados en tal situación. La causa del m alestar tenía su 
origen en la emoción que en aquel instante se desencadenó 
en nosotros y nos impulsó a actuar de aquella manera. Sin 
duda, tam bién en ocasiones nos habrem os dicho: ¿Q ué 
hubiera pasado de no proceder como lo hice? ¿Qué hubiese 
sucedido si en vez de s e n tir lo que sentí, m is em ociones 
hubieran sido otras?
Ahora tienes la oportunidad de saberlo, ahora tienes la 
ocasión de aprender de esas experiencias y conocer lo que 
hubiera ocurrido, ahora tienes la opción de ser el dueño de 
tus estados y emociones para poder, así, ser quien controle tu
1 4 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
propia vida, y no las emociones que se te disparan sin tu con­
sentimiento.
Técnicas para seleccionar 
las emociones que más nos convienen
Estos modelos que referiré pueden serte muy útiles para 
escoger aquellas em ociones que más te in teresen en un 
momento dado. Están especialmente destinados a permitirte 
decidir y seleccionar, dependiendo de las circunstancias, la 
emoción más interesante.
Si deseas experimentar cierto tipo de emoción en un con­
texto — estando solo o acompañado, en el campo, la playa o 
la ciudad, con lluvia o sol, da igual el ambiente— , siempre 
tendrás en tu mano la técnica adecuada para desencadenar el 
estado interno que te resulte más agradable o apropiado al 
evento, atendiendo al lugar, momento y personas.
Aquí tienes diferentes fórmulas que te permitirán suscri­
bir varios modos de poner en práctica lo aprendido; escoge 
siempre aquella técnica que te resulte más cómoda o fácil de 
utilizar, y cuando ya la dom ines, pasas a o tra hasta que 
aprendas a manejarlas todas de forma natural y «automática» 
— o mejor dicho, con tu competencia inconsciente.
Imagina un cierto día en el que estabas contemplando un 
m aravilloso atardecer donde los colores del cielo eran tan 
variados y misteriosos que te hubiese gustado disfrutar de 
aquel magnífico espectáculo que te brindaba la naturaleza. 
Sin embargo, en vez de experimentar un estado emocional de 
sosiego, de plenitud, e incluso casi de éxtasis, te sentiste 
tenso, inquieto y desasosegado. ¿Qué es lo que produjo estas 
emociones contrarias a las que te hubiese gustado tener? Sin 
duda, utilizabas estructuras emocionales que no eran las ade­
cuadas para el momento.
¿Qué es lo que tendrías que haber hecho para conseguir 
disfrutar de las emociones apropiadas? La clave está en desaíro-
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 4 5
llar la capacidad paraelegir la emoción o emociones idóneas 
en cada entorno.
Los modelos que siguen son tan simples como eficaces 
para alcanzar ese desarrollo de la inteligencia que pretende­
mos. Sigue los pasos que se indican, completando cada uno 
de ellos. Si te saltas algo, o ^ lo ejecutas incorrectamente, 
no pasará nada, tan solo que no funcionará y te mantendrás 
como antes. Por ello es por lo que siempre recom iendo el 
máximo de fidelidad en la práctica de cualquiera de los ejer­
cicios que se describen.
Em pecem os con un pro to tipo para op tar por aquella 
emoción que designemos.
Seleccionar la emoción que convenga
Paso 1. Identifica una experiencia vivida con la que 
estés descontento en este momento por los sentimientos o los 
comportamientos que tuviste entonces, y que no fueron los 
que te hubiese gustado tener, o que tras una valoración te 
diste cuenta de que no eran los adecuados.
Valora lo ocurrido en función de:
• ¿Qué pasó?
• ¿Qué experimentaste?
• ¿Qué es lo que quisiste hacer?
• ¿Qué fue lo que te empujo a actuar así del modo como 
lo hice?
Paso 2. t A hora determ ina cóm o te hub iera gustado 
actuar, comportarte y sentirte. Qué emoción es la que querrí­
as tener y sentir si ese tipo de situaciones se te volvieran a 
presentar.
Para ello pregúntate:
• ¿Qué emoción me hubiera gustado tener?
• ¿Qué emoción específica hubiese sido la idónea?
1 4 6 INTELIGENCIA EM O CION A L CO N PNL
• ¿Q ué com portam ientos específicos hubiesen acom ­
pañado a ese tipo de-emoción?
• ¿C óm o hubiera actuado de disponer de la em oción 
correcta?
Paso 3. Intenta averiguar que em oción específica es 
esa. P recisa todo lo que puedas la em oción que hubieras 
necesitado sentir para generar ese comportamiento ideal, y 
que crees que pudo ser más útil, beneficioso y ecológico.
Paso 4. Una vez localizada la emoción ventajosa, imagí­
nate ese mismo tipo de circunstancias ocurriendo en un futuro 
próximo. M anteniendo constante la emoción seleccionada, 
sigue con la imagen y observa cómo hubiese afectado esto a tu 
experiencia y tus comportamientos del momento. Incluye en 
las consideraciones las respuestas de los otros, de aquellas per­
sonas que interactuarán contigo en esa experiencia futura.
Si la em oción que has preferido no resulta ser la más 
adecuada, vuelve atrás, al paso 3, y repite la búsqueda de una 
nueva emoción más precisa.
Paso 5. Si la emoción extraída es la correcta, asegúrate 
que tienes acceso a ella y que puedes usarla la próxima vez 
que se te presente una situación similar. Para ello revisa los 
componentes emocionales que la forman — tal y como vimos 
en el capítulo correspondiente— , y asegúrate de tener total 
acceso a todos ellos:
• M arco temporal.
• Operador.
• Respuesta modal.
• Intensidad.
• Clasificación.
• Ritmo.
• Valoración.
• Foco de atención.
Aquí, además, puedes conectar la emoción eficaz que has 
seleccionado con algún tipo de imagen, sonido o gesto pro­
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 4 7
pío que te haga recordar y activar21 el estado generador de 1& 
emoción en el momento que la veas (la imagen), oigas (el 
sonido) o adoptes (el gesto)22.
La siguiente pauta está diseñada para evitar los residuos 
tóxicos de emociones desagradables, y se aplica después de 
sobrevenida esta.
Uno de mis socios, un gran profesional y eficaz terapeu­
ta, se sentía totalmente insatisfecho cada vez que regresaba 
de una excursión campestre con sus hijos. Durante el viaje, o 
la jornada de acam pada en el monte o la playa, disfrutaba 
como el que más, sin embargo, cuando retom aba a la cotidia­
nidad del hogar, su sentimiento se trocaba en algo parecido a 
la insatisfacción que deja un trabajo mal ejecutado.
Sabemos que m uchas veces, después de vivir cierto tipo 
de experiencias, nos queda un resid u o em ocional poco 
satisfactorio. O, como consecuencia de los hechos, se gene­
ra en nosotros cierto tipo de em ociones que no desearíamos 
tener. Esto es debido a la persistencia de ciertas estrategias 
m en tales (im ágenes, p a lab ras , son idos) in h eren tes a la 
s itu ac ió n v iv ida , y que aún no hem os sido capaces de 
borrar.
¿Qué le ocurría a mi colega? N o tenía sentido experi­
m entar tal estado emocional, y, sin embargo, ahí estaba ese 
sentimiento. Cuando me consultó acerca de su situación, pro­
cedimos inm ediatam ente a reencuadrar el estado. Él cons­
truía una imagen de cómo podrían haber disfrutado aún más 
durante su fin de semana, y com o la realidad no se ajustaba a 
su ideal, se desencadenaba esa emoción negativa. Bastó con 
buscar aquella emoción que le convenía en el momento pre­
sente y encajarla dentro del marco que utilizaba. Y de ese
21 A esta actividad le llam am os A N CLA JE, en PNL. Para una m ayor 
in fo rm ac ió n y do cu m en tac ió n , c o n su lta r e l lib ro del auíor: C urso de 
P ractitioner en P N L , 2 .a edición, Edit. Obelisco.
22 V éase Apéndice
1 4 8 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PN L
modo tan simple el «mal sabor de boca» desapareció para 
siempre.
El ejercicio que viene a continuación te ayudará a limpiar 
ese poso de emociones negativas o desagradables, permitién­
dote forjarte otra mucho más beneficiosa y potenciadora. La 
práctica y aprendizaje de esta técnica te valdrá, especialmen­
te al principio, para evitar que se te puedan enganchar esta­
dos internos que no te interesan, hasta tanto sepas manejar 
o tras herram ientas de PN L de las que p resen to aquí, de 
m ayor profundidad y eficacia.
Como siempre, haz un esfuerzo por atenerte fielmente a 
las instrucciones que prosiguen.
Limpiando residuos emocionales
Paso 1^ Identifica un hecho que te resulte familiar, y 
cuyo estado interno o emocional no sea el conveniente, o el 
que a ti te gustaría. Imagínate en la situación claramente y 
con todo detalle.
Pregúntate:
• ¿Qué veo?
• ¿Qué oigo?
• ¿Qué me digo?
Paso 2. U na vez la tengas claram ente identificada, 
selecciona la em oción — aquella que creas que te encaja 
mejor— , imagínate sintiendo esa emoción en tal escenario 
para descubrir cual sería su respuesta.
Para ello investiga tu estado íntimo respondiéndote a:
• ¿Cómo me siento?
• ¿Es este estado el que deseo tener?
• ¿Podría sentirme aun mejor?
• ¿Estoy satisfecho con lo que siento?
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 4 9
Paso 3. U na vez explorada m inuciosam ente tu reac­
ción, escoge otra emoción y figúrate apreciándola ahora en 
ese contexto mismo. Se trata de que compares y averigües 
cuál es la emoción que más te acomoda.
Cuestiónate:
• ¿Cómo cambia mi reacción a la situación en respuesta 
a la nueva emoción?
• ¿Es mejor, peor o igual que con la anterior?
• ¿Podría haber otra aún mejor?
Paso 4. M anteniendo constante el contexto, experi­
menta con diferentes emociones hasta encontrar la óptima. 
En las líneas que tienes a continúácioñre'scribe las ¿ffiOtio- 
nes con las que vas a experimentar seguidamente, para que 
posteriormente puedas reconocerlas y optar por aquellas que 
más te haya gustado en el experimento.
Paso 5. Utiliza la subsiguiente consulta para profundi­
zar en las exploraciones:
• ¿Cuáles serán las consecuencias al sentir... (la emoción 
o emociones seleccionadas)?
Experimenta con emociones útiles e inútiles, con em o­
ciones agradables y desagradables, con potenciadoras y limi­
tantes, a fin de que com prendas y valores las diferencias. 
Nuestro cerebro aprende por la experiencia, por dirección y 
repetición; si conoces nuevas y variadas alternativas de res­
1 5 0 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
puesta, serás capaz de escoger entre una am plia gam a de 
opciones disponibles, m ientras que si tienes escasas expe­
riencias emocionales, tan solo podrás utilizar un restringido 
número de ellas.
Este otro trabajo que prosigue lo podrás manejar una vez 
que aprendas a darte cuenta en el momento que estás sintien­
do una emoción determinada. Se trata de un modelo utiliza- 
ble mientras se advierte la presencia de un estado fastidioso.
Imagínate un entorno en el que te encuentras inmerso en 
una discusióny comienzas a percatarte de la presencia de una 
emoción de enfado con la persona que tienes enfrente. Si per­
mites que la emoción siga creciendo, tal estado puede llevarte 
a posturas imprevisibles, mientras que si al detectar la altera­
ción que estás sufriendo intervienes mudando tu estado emo­
cional, la situación pasa a estar bajo tu total y absoluto control.
En una de mis intervenciones em presariales, en la que 
solicitaron mis servicios para encontrar una solución a los 
probletnas de comunicación interpersonal que existían, descu­
brí que uno de los responsables del departamento comercial 
m antenía una actitud bastante inflexible y discutidora siempre 
que le llevaban la contraria. Al entrevistarme con él, me con­
fesó que se daba perfectamente cuenta de que en determina­
dos m om entos se excitaba excesivam ente y se enfurecía, 
incluso sin razón, pero que no podía hacer nada, que siempre 
volvía a comportarse del mismo modo. Inmerso en la situa­
ción de trabajo, se acaloraba y gritaba, y que cuando llegaba a 
ese punto ya no podía frenar su ímpetu. Este hombre.se daba 
cuenta, era consciente del instante en el que su estado emo­
cional se disparaba y se le escapaba del control. Así que le 
enseñé a manejar esos estados durante el proceso de desenca­
denamiento de los mismos. Bastó con cuestionar su intención, 
o, mejor aún, la intención de sus enfados haciéndose una serie 
de preguntas como: ¿Qué es lo que quiero en ese momento? 
¿Cuál es la finalidad? ¿Cuál es mi intención?
Esta herramienta de cambio te auxiliará para que en el 
transcurso de una vivencia puedas transformar tu tono emo­
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 5 1
cional. A costúm brate a ser am o de tus em ociones, de tus 
capacidades, recursos y habilidades intelectivas en general, y 
así se verán multiplicadas por cien.
Cambiando la emoción que aflora
P ara m anejar las em ociones m ientras se em piezan a 
manifestar, sigue las pautas que vienen:
Paso 1. Cuando percibas que tu acción presente es, de 
algún modo, insatisfactoria por que se te escapa de las manos 
la intensidad de la em oción, o bien la em oción que estás 
advirtiendo no es la correcta o no viene al caso, debes:
• Especificar cómo estás sintiéndote.
• Qué emoción se está liberando.
• Cómo estás comportándote en esa situación.
Párate un momento, toma conciencia de lo que ocurre, y 
procede como se indica en el siguiente paso.
Paso 2. R espira profundam ente, entonces «sal de ti 
mismo» — imaginándote que eres un observador objetivo y 
distante de la situación (3.a posición23)— y pregúntate:
• ¿Qué es lo que quiero?
• ¿Cuál es la finalidad que deseo?
• ¿Cuál es mi intención?
• ¿Qué pretendo con este estado o con este com porta­
miento?
Paso 3. Selecciona uno o más sentimientos emociona­
les que sean más útiles para obtener lo que quieres en esas 
condiciones.
• ¿Qué emoción sería la más idónea en este momento?
• ¿Cuál resultaría más beneficiosa para mí y para los demás?
23 Véase el capítulo XXI.
1 5 2 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Paso 4. Identifica qué maneras resultan más naturales 
para la emoción que quieres sentir.
Es decir:
• ¿Cuáles son las pautas que naturalmente se desencade­
nan cuando siento esa emoción?
• ¿Son actuaciones útiles para conseguir lo que quiero?
Si la respuesta es negativa, vuelve al paso 3 y elige otra 
emoción más adecuada.
Paso 5. A continuación im agínate ensayando toda la 
situación con la nueva emoción. Asegúrate de incluir en tus 
consideraciones las respuestas de los demás.
• ¿Cómo responden los otros a mi nueva manifestación 
emocional?
• ¿Podrían contestar aún mejor si utilizo otra emoción?
Si no resulta, vuelve al paso 3 y escoge otra emoción 
más ecológica.
Paso 6. Por último, pasa a dar entrada a las emociones 
que quieras gozar en la situación actual. Para ello tantea con 
diversas emociones de modo que te beneficies con alternati­
vas de respuesta en todo momento.
Cuantas mas veces practiques el método, tanto más fácil 
te resu ltará encontrar la em oción adecuada rápidam ente. 
Todo aprendizaje implica el pasar por una fase de competen­
cia consciente, es decir, por un adiestramiento deliberado y 
consciente, para que, una vez aprendido el m ecanismo de 
trasformación emocional — en este caso— , pase a ser com­
petencia inconsciente y opere cada vez que resulte necesario 
o conveniente. Este aspecto de com petencia consciente es, 
tal vez, el que supone un m ayor esfuerzo de «presencia» y de
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 5 3
atención al «aquí y ahora». Pero el esfuerzo merece la pena, 
la inteligencia emocional es como un músculo que tenemos 
que perfeccionar; si no lo ejercitas adecuadamente, terminará 
atrofiándose.
No es posible percatarnos de la emoción que se experi­
menta en cierto momento si no nos encontramos en un esta­
do de atención relajada que nos permita reflexionar sobre lo 
que ocurre dentro de nosotros y qué lo está produciendo. No 
me refiero respecto a terceras personas o circunstancias 
externas, sino qué es lo que estamos construyendo en nuestra 
mente para permitir que se libere tal emoción.
¿Cómo proceder para evitar que se exterioricen estados 
indeseados, y qué se puede hacer para prevenirlos?
A todos los seres humanos, en determinadas circunstan­
cias, se nos presentan similares experiencias emocionales, y 
esto ocurre, entre otras cosas, por la escasa gama de em ocio­
nes a las que tenemos acceso. Si tuviésemos un m ayor catá­
logo emocional disponible, nuestra vida sería muy distinta y 
rica. Es francamente desagradable caer una y otra vez en los 
mismos humores que nos incomodan, nos bloquean o limitan 
en nuestras actividades o relaciones.
E n el m om ento que com ienzas a program ar, probar y 
ampliar a otras gamas emocionales, la situación cambia y te 
encontrarás ante nuevas y mucho más efectivas experiencias. 
Indudablemente, disfrutar de una vasta serie de opciones te 
permitirá vivir inéditas e-innovadas lecciones que hasta ahora 
resultaban inalcanzables o insospechadas. Recuerda que la 
vida es experiencia, o no-experiencia, repetida, ya que si nos 
conformamos con vivir siempre lo mismo, la existencia se 
torna en algo monótono y aburrido. Si realmente queremos 
ser felices, teniendo la posibilidad de que cada día, qué digo 
cada día, cada minuto, sea flamante y enriquecedor, hemos 
de aprender a utilizar un holgado y heterogéneo repertorio de 
em ociones que nos perm itan sentir todas las posibilidades 
que nos brinda la naturaleza humana.
1 5 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
¿Te imaginas una existencia en la que solo dispusieras de 
cuatro o cinco emociones? ¿Cómo sería tu vida si solamente 
contaras con los estados de alegría, tristeza, miedo y rabia 
nada más? Creo que habría animales que dispondrían de diez 
veces más emociones, y entonces es posible que en ese 
caso poco te distinguirías de una ameba.
Para poder disfrutar hay que aprender a prevenir las emo­
ciones no deseadas, y sustituirlas por otras de mayor riqueza y 
utilidad, a ser posible antes de que se presenten aquellas. Sigue 
los pasos que a continuación se prescriben para llevar a cabo el 
ejercicio destinado a esquivar las emociones no deseadas.
Antes de que se presente la emoción
Paso 1. Describe la ocasión que se te repite una y otra 
vez y en la que siempre, hasta ahora, se te desencadenaba el 
mismo tipo de emoción no apetecida. Incluye en tu reconoci­
miento de los hechos específicamente aquello que te es fami­
liar, y también lo que te resulta completamente nuevo y nada 
conocido.
Paso 2, Considera qué es lo que quieres alcanzar en 
esta situación, incluso si solo es divertirte, el ser de ayuda o 
protegerte. Utiliza las preguntas que ya conoces:
• ¿Qué es lo que quiero?
• ¿Cuál es la finalidad que deseo?
• ¿Cuál es mi intención?
• ¿Qué pretendo en esta situación?
Paso 3. Decide qué aspiras sentir en esta clase de con­
textos.
Paso 4. Identifica las conductas naturales que son con­
secuencia de la emoción que te seduciría advertir.
Pregúntate:• ¿Son esas actuaciones las que quiero para esa situa­
ción?
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 5 5
• ¿Son compatibles con las finalidades que he seleccio­
nado?
• ¿M e siento plenam ente conforme con este nuevo es­
tado?
Si la respuesta es negativa, vuelve al paso 3, cambia la 
em oción y los sentimientos elegidos, hasta que encuentres 
aquellos que te satisfagan plenamente.
P aso 5. Vuelve a figurarte las circunstancias creadas, 
apreciando la em oción optada, y evalúa cóm o suceden las 
cosas.
• ¿Es ecológica la situación?
• ¿El fin al que me conduce es el que aspiro?
Si no está todo correcto, regresa al paso 3.
Paso 6. A continuación puedes pasar a suscrib ir la 
emoción que quieras sentir en ese contexto. Para hacerlo uti­
liza el modelo que vas a aprender en el ejercicio que sigue.
Cómo tener acceso a la emoción que desees
La técnica que secunda te aportará otra herramienta des­
tinada a facilitarte el camino a variadas emociones. Se trata 
de una nueva estrategia para generar, para hacer que surjan 
en nosotros las emociones que deseemos y que ya conozca­
mos. M ás adelante aprenderás a desencadenar nuevas em o­
ciones, construyéndolas a partir de las estructuras descritas 
en los capítulos anteriores.
Podrás usar este modelo en multitud de ocasiones y para 
muchos fines, ya que te proporcionan la posibilidad de estable­
cer en tu interior el estado emocional que más te interese o te 
apetezca, cuando te interese y te apetezca, y con quien te inte-, 
rese y te apetezca. La diferencia con el descrito anteriormente 
para «durante...» radica en que mientras aquel era aplicable en 
el transcurso de la acción, el de ahora es previo a que se libe­
ren los hechos.
1 5 6 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Cierto cliente, responsable del área de personal en una 
importante empresa, me solicitó tratamiento para poder orien­
tarse adecuadamente cada vez que se veía obligado a destituir a 
un trabajador o rechazar a un demandante necesitado. Su gran 
sentido humanitario le impedía disociarse de tales realidades, y 
sufría tanto al tener que ejecutar sus desagradables funciones, 
que innumerables veces delegaba en los subordinados la tarea 
del despido. Me comentaba que no era capaz de encontrar el 
estado emocional idóneo que le permitiese, sin perder su huma­
nidad, cumplir su cometido no perjudicándose emocionalmen­
te, y aún menos quedarse enganchado por horas, e incluso días, 
en aquellos sentimientos de culpabilidad e injusticia.
El primer paso en su terapia consistió en averiguar qué 
tareas similares realizaba en el ámbito personal sin que por 
ello se sintiese incómodo. Por ejemplo, cuando alguno de sus 
hijos demandaba algún juguete o capricho, que se salía del 
presupuesto familiar, sabía muy bien decirles que no, pues el 
equilibrio económico del grupo era más importante que un 
deseo, por digno que fuera. También recordaba las muchas 
ocasiones en las que debió ordenar a su pequeño que abando­
nara el salón de la televisión porque la película que se estaba 
proyectando no era recomendada para su edad.
El siguiente paso gravitó en el reconocimiento de que su 
trabajo, como elemento de un sistema, adquiría una dimen­
sión global, por encima de individuos, y que la permanencia 
y desarrollo del conjunto estaba más allá. Que estaba muy 
bien sentir pena y compartir el sufrimiento de aquellas perso­
nas a las que se Veía obligado a comunicar el cese; pero si no 
lo hacía sería él el destituido.
Por ultimo, le enseñam os a tener acceso a la emoción 
adecuada para esos momentos, que era la ecuanim idad, la 
cual ya conocía, y desplegar tal estado interno siempre que 
estaba ante una nueva ocasión de cese.
Existen dos sistemas disponibles en este modelo, cual­
quiera de ellos es eficaz, pudiendo escoger la fórmula que 
mejor encaje.
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 5 7
Con la fórmula A) puedes iniciar el trabajo recordando, 
como lo hemos hecho otras veces, una experiencia en la que 
ya hayas percibido la emoción a la que deseas acceder. Si uti­
lizas la forma B), no es necesario recordar ninguna vivencia 
real, basta con utilizar imágenes que evoquen esos estados 
emocionales a los que pretendes tener acercamiento.
Usa el sistema A) o B) en función de tu comodidad, para 
luego seguir con los diferentes métodos a los que tienes acce­
so. Sea cual sea el modelo que escojas para empezar, puedes 
proseguir con cualquiera de los dos ejercicios siguientes 
numerados con 1 y 2. Da igual el que utilices, léelos primero, 
y el que más te guste es el que puedes usar, ya sea con la 
forma A) o B) que hayas escogido.
Ejercicio 1. (U tilizable tanto para la form a A, como 
para la B):
Paso 1. Especifica cómo quieres sentirte. Se trata de que 
te sitúes en un momento venidero determinado, uno de esos 
ambientes que sabes que se te van a presentar y en los que pre­
tendes experimentar cierto tipo de emociones específicas.
Paso 2. U na vez ubicado en las condiciones futuras, 
pregúntate:
• ¿Qué puedo hacer aquí y ahora, o allí y entonces para 
tener esa emoción que deseo experimentar?
Paso 3. A continuación, y una vez que te hayas respon­
dido a la cuestión anterior, repasa tu historia personal, identi­
fica las formas que antes te fueron bien para acceder a la 
emoción escogida. Incluso si no te acuerdas o el recuerdo es 
difuso, puedes inventarte parte del contenido como si fuese 
realidad.
Paso 4. Selecciona las salidas de los m etaprogram as 
que parezcan más apropiados. Es decir, los componentes de 
las emociones que estudiamos en la sección precedente.
• Marco temporal.
• Operador.
1 5 8 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• Respuesta modal.
• Intensidad.
• Clasificación.
• Ritmo.
• Valoración.
• Foco de atención.
Paso 5. Hazlo todo, y repasa los ingredientes emocio­
nales que escogiste, analizando si son los más adecuados 
para ella. Sigue revisando hasta que consigas el objetivo. Si 
no resultara, regresa al paso 3 y mejora la calidad del recuer­
do o las imágenes que trajiste a tu mente para generar el esta­
do de «como si...»
Ejercicio 2. (También utilizadle con cualquiera ds las 
dos fórmulas):
Esta otra modalidad también la puedes usar con el mismo 
fin que la anterior. Contiene algunas variantes para que tú 
encuentres de entre ambas aquella que se ajuste m ejor con tu 
forma de ser o de trabajar.
Paso 1. Partirás identificando el sentimiento y emoción 
que quieras tener en esos determinados y precisos contextos.
Paso 2. Recuerda una situación en la que hayas expe­
rimentado esa emoción plenamente. Asóciese intensamente 
— como si la estuvieses viviendo aquí y ahora— . Para ello 
has de volver a ver lo que veías, oír lo que oías, decirte lo 
que te decías y sentir lo que sentías en aquel escenario de 
referencia, Cuando estés reviviendo intensamente los hechos 
de alusión, junta tus manos o presiónate el lóbulo de la oreja 
— esto es un ancla24.
24 Se trata de instalar un ancla. Para m ayor inform ación y prácticas 
sobre los anclajes, consulta los libros C urso de P rac titioner en P N L y 
PNL, M odelado de la Excelencia, Salvador A. C ardón López, Ediciones 
O belisco, y P N L p a ra principiantes, en Editorial O céano Ambar.
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 5 9
Paso 3. A hora reorién tate hacia el presente, aquí y 
ahora, y, presionando tu ancla, trae esa emoción al momento 
del presente.
Paso 4. Suelta tus manos o el lóbulo y advierte cómo te 
sientes, y, si la sensación decrece, vuelve a apretarte el ancla 
que has establecido.
Paso 5. Sigue haciéndolo hasta que consigas:
1) Alcanzar inmediatamente la sensación al activar su 
autoanclaje.
2) Que la evocación perdure un rato después de haber 
dejado de presionar.
Si a pesar de todo aún no consigues que el nuevo efecto 
se reactive en el momento en el que usas tu ancla, vuelve al 
paso 2. Y en esta ocasión recuerda una experiencia en la que 
hayas advertido esa emoción plenamente. Asóciese de lleno 
con el fin de reforzar el estado que es la clave de esta técnica.
Cambiando la relación causa-efectoEn la m ayoría de las ocasiones, una emoción se libera 
com o respuesta a una previa relación de causa-efecto que 
abrigamos. Tal correlación se encuentra determinada por la 
estructura de nuestro sistema de creencias; es decir, creemos 
que cuando se da tal factor, este desata o provoca tal otra 
secuela o consecuencia. Si cualquiera.de nosotros rompe o 
desvincula esta dependencia, el desenlace — la emoción— ya 
no se presentará, o no será igual su intensidad o naturaleza. 
No es ni más ni menos que desmontar la creencia que sopor­
ta la estrategia mental.
El modelo de cambio para la relación causa-efecto tiene 
su base en la afirmación de una de las presuposiciones de la 
PNL: «Como seres humanos somos un sistema organizado 
en niveles, y el cambio en un nivel superior afecta ineludi­
blemente a los niveles inferiores». Dentro del esquema de los 
niveles lógicos, las creencias son de rango superior a las
160 IN TELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
emociones, por lo que al altercar la creencia correspondiente, 
la emoción subsecuente se transformará inexorablemente.
Podemos definir las creencias como la manifestación lin­
güística de la experiencia, tam bién es la subjetivación de 
nuestras vivencias, o dicho de otro modo, son generalizacio­
nes que hacemos sobre las causas, los significados, los lími­
tes de nuestros mapas, nuestras conductas, capacidades y 
nuestra identidad. Las creencias surgen, ya lo he dicho, como 
pluralidades (inconscientes) que desarrollamos sobre:
a) Causas.
b) Significados.
c) Límites de:
— El mundo (ambiente).
— Conductas.
— Capacidades.
— Identidad.
— Espiritualidad.
C ada una de estas totalidades origina un cierto estado 
interno liberador de la emoción, y puesto que tales creencias 
son construcciones subjetivas, si las cam biam os, en nada 
trasformaríamos la realidad, sino tan solo la emoción que la 
acompaña. Muchas veces esta pauta de correcciones emocio­
nales se da de forma natural en el transcurso de la vida, ya 
que a lo largo de la m ism a las relaciones causa-efecto que 
hemos utilizado para una determinada edad son sustituidas al 
asentamos en otra etapa avanzada. Basta con recordar aque­
llas creencias o ideales de la adolescencia, que cuando eran 
violadas saltábamos y nos enfurecíamos. ¿Qué queda de ellas 
a los cincuenta o sesenta años?
Este ejercicio que propongo, cuando lo haces con un 
amplio número de respuestas emocionales consigues un efec­
to sorprendente en tus facultades, ya que estas adquieren 
nuevas habilidades de respuesta. Donde antes producías un
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 6 1
reiterativo feedback em ocional, ahora puedes instalar una 
nueva y variada gama de alegatos para una misma causa.
Existe una ley en cibernética, que en PNL hemos sancio­
nado y que dice: «El elemento con más alternativas es el que 
tiene el control del sistema». Por eso, cuanto mayor sea tu 
dom inio em ocional, tanto m ayores y m últiples serán tus 
alternativas, y en consecuencia el gobierno de la situación en 
la que te encuentres.
Secuencias del modelo:
Paso 1. Analiza y localiza qué es lo que te está provo­
cando, o qué es lo que tú crees que genera tal sentir emocio­
nal desagradable o inapropiado, es decir, identifica la causa.
Paso 2. Selecciona la forma de anular el efecto de esa 
causa. Quizá pudieras cambiar tu perspectiva, situándote en 
otro enfoque perceptivo25 (segunda o tercera posición), sien­
do un observador ajeno. O también, viéndola desde el futuro 
como algo ya pasado, o alternando tu atención hacia otros 
estímulos, o saliéndote físicamente de la situación, alejándo­
te de la imagen, tal vez disminuyéndola o enmudeciéndola. 
Tienes múltiples recursos dentro de las técnicas de PNL, en 
especial realizando cam bios en las subm odalidades de la 
imagen recordada26.
Paso 3. E xperim enta con aquello que has pensado 
como mejor m edió y muévete en tu imaginación- de la forma 
que hayas seleccionado. Si lo escogido no resuelve o elimina 
el efecto, retrocede y busca nuevas opciones, nuevos recur­
sos que hagan desintegrarse al efecto. Si no tienes más alter­
nativas, invéntatelas, haz como si las tuvieras.
Paso 4. Cuando hayas anulado el fruto del estímulo, 
puedes continuar desplazándote al formato del ejercicio de
25 Para m ás inform ación y ejercicios sobre dom inio de las diferentes 
posiciones perceptivas, véase Técnicas avanzadas de PNL, Salvador A. 
C arrión, Editorial M andala.
26 V éase Curso de P ractitioner en PNL, ya citado, donde el tem a de 
las subm odalidades tiene un am plio desarrollo.
1 6 2 IN TELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
«durante...» o a cualquiera de los otros muchos que hemos 
visto ya, o de los que prosiguen.
Esta prolongación o conexión con otros modelos permiti­
rá que desmontes las relaciones de causa-efecto de muchas 
de las emociones que frecuentemente experimentas, y de ese 
modo dejarán de molestarte por causas que carecen — como 
has podido comprobar— de consistencia real.
L a sig u ien te gam a de técn icas tiene com o ob jetivo 
aumentar tu arsenal de emociones, de manera que disfrutes 
de una mayor y más completa disponibilidad de las m ism as 
en una situación determ inada; ello te perm itirá dirigir los 
resu ltados en la d irección que estim es adecuada para el 
momento. Ahora aprenderás a manejar un amplio espectro de 
matices existentes dentro de una misma cualidad emocional.
Ampliando el abanico emocional
Muchas veces ocurre que la intensidad de la emoción que 
experimentamos es demasiado alta o baja, y, por tanto, condi­
ciona la vivencia. Ahora tienes en tu mano la capacidad de 
poder elegir la intensidad emocional en función, como siempre, 
del lugar, tiempo y personas implicadas en la situación. No es 
igual, y esto es obvio, vivir con diferentes intensidades ciertas 
em ociones, ya sean estas agradables o desagradables. Las 
potenciadoras nos gustará disfrutar de ellas con mayor ardor, 
mientras que las negativas o limitantes nos bastará con poder 
identificar su presencia un poquito para actuar en consecuencia. 
¿Por qué pasarlo mal pudiendo ser felices?
¿Cuántas veces te has lam entado de haber tenido una 
baja intensidad em ocional en un m om ento especial de tu 
vida? ¿Cuántas veces tu enfado se ha exagerado cuando lo 
único que querías era m ostrar un simple enojo? Incluso es 
posible que conozcas alguna persona que entra en situacio­
nes de pánico cuando lo útil es sentir algo de temor.
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 6 3
Para aprender a usar los matices emocionales, lo primero 
que tenem os que conocer son sus variantes, sus diferentes 
grados, como vim os en el apartado correspondiente a los 
metaprogramas responsables de las emociones, y de eso es 
de lo que trata el siguiente ejercicio.
Paso 1. Selecciona una de estas secuencias emociona­
les, a las que llamamos en PNL continuum emocional, para 
realizar el siguiente ejercicio:
• De ansiedad a capacidad.
• De decepción a frustración.
• De decepción a aceptación.
• D e depresión a aliento.
• D e esperanza a responsabilidad.
• D e aburrimiento a anticipación.
• De desagradable a satisfecho.
• De aflicción a aceptación.
Recuerda los ejemplos que vimos y úsalos como término 
de referencia.
MENOR MAYOR 
........... •
Decepción Tristeza Aflicción
L .L_u jp,
Compunción
Satisfacción Felicidad Emocionado Éxtasis
Preocupación Enfado Ansiedad Histeria
Curiosidad Interés Excitación Obsesión
Rechazo Enfado Agresividad Cólera
Inseguridad Miedo Terror Pánico
Todos los pares de emociones presentados al inicio perte­
necen a la misma escala, así que te recomiendo centrarte en 
aquella o aquellas que te sea fácil de identificar su relación 
de continuidad.
Paso 2. Una vez seleccionado el prim er continuum, 
toma la inicial de las dos emociones que se indican. Asóciate
1 6 4 INTELIG EN CIA EM O CION A L CON PNL
a una situación de referencia en la que hayas vivido y en la 
que experimentaste intensamente la citada emoción.
Paso 3. Reconoce los componentes más significativos 
del estado interno y pregúntate:• ¿Cómo sé que me siento (por ejemplo, ansioso) si lo 
comparo con cualquier otra emoción?
Es decir, determina su marco temporal, el ritmo, ope­
rador modal, valoración, etc.
• ¿Qué es lo que hace que..., y lo que es más signifi­
cativo en esto, para que la emoción sea lo que es?
Por ejemplo (en el caso de ansiedad):
— M e preocupa qué preparar.
— El tiempo de que dispongo.
— El tengo que...
— La velocidad con la que he de realizar el trabajo.
— Dar la talla.
Estos suelen ser los factores más significativos.
Paso 4. A hora cam bia alguno o algunos — según la 
afectación del caso— de esos elem entos expresivos, de 
forma cualitativa o cuantitativa (en calidad o cantidad), de 
manera que poco a poco la primera emoción se vaya aproxi­
mando a la sensación emocional de la segunda.
Por ejemplo:
• E l fa c to r de tiem p o « fu tu ro» co n v ié rte lo (hazlo) 
—» «Presente».
• El operador «tengo que...» pásalo a (transfórmalo en) 
—> «Puedo».
• El ritmo rápido (hazlo) —» Más «lento».
Puedes alterar cuantos quieras.
Es muy im portante a lo largo de este proceso que te 
vayas dando cuenta de los matices emocionales que se te van 
presentando a medida que introduces las correcciones.
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 6 5
Paso 5. Date cuenta de cómo cambian tus emociones 
en función del resultado de las transformaciones realizadas. 
Ahora irás ajustando esos cambios hasta aproximarte todo lo 
posible a la nueva emoción de destino.
Expresando las emociones de forma ecológica
Una de las habilidades que denotan un mayor desarrollo 
humano, es la capacidad de saber expresar las emociones de 
forma variada.
Cuando la gente decide no mostrar una emoción, es — nor­
malmente— porque no tiene forma de expresarla apropiada­
mente para la situación, o porque consideran que su proceder 
es incongruente con su concepto de sí mismos.
Hay varios problem as diferentes al no exteriorizar las 
emociones o, lo que es lo mismo, al reprimirlas:
1. Lo que pasa en tu interior no es comunicado a los 
que te rodean. De ese modo los otros nunca sabrán 
qué es lo que ocurre en tu corazón, cómo te afectan 
las cosas y si tienen o no que cambiar su proceder 
con respecto a ti.
2. Haciendo esto te estás impidiendo la oportunidad de 
obtener lo que quieres. Si una situación te desagrada 
y manifiestas un estado de indiferencia, quien pro­
mueve tales anomalías seguirá haciendo lo mismo.
3. Al no revelar tus emociones estás dañando su salud. 
Cualquier estado interno — y las emociones lo son— 
desencadena respuestas fisiológicas; estas reacciones 
pueden exponerse con m ovim ientos o microm ovi- 
mientos musculares; sin embargo, si son reprimidos 
desatan el estrés y tensión, con todas las repercusio­
nes negativas que ello conlleva. Es más, si la coer­
ción se p ro longa durante cierto tiem po, tiende a 
generar alteraciones y cambios orgánicos.
1 6 6 IN TELIG EN CIA EM O CION A L CON PNL
4. La gente (los que te rodean) no puede saber cómo 
eres realmente, si no tienen ni idea de sus sentimien­
tos. Para que nos acepten, para que nos comprendan, 
hemos de permitir que nos conozcan, y si no mostra­
mos nuestros estados, difícilmente nadie logre llegar 
a entendernos.
N o estoy diciendo, com o equivocadam ente propagan 
ciertas escuelas psicológicas, que des rienda suelta a tus 
em ociones, sino que aprendas a exhibirlas del modo más 
ecológico posible. Por ello, es importante y necesario que 
encuentres una guisa coherente y efectiva de proclamar tus 
emociones.
No hay nada de malo o inapropiado en ninguno de tus 
sentim ientos, lo m alo e inapropiado, en ocasiones, es la 
forma de testimoniarlos. Ser capaz de elegir cómo exhibir tus 
em o cio n es es una h ab ilid ad que co n trib u y e a cu m p lir 
muchas finalidades, y muy especialmente a que alcance un 
desarrollo intelectual importante.
No olvides que tus com portam ientos son un síntom a 
natural de las emociones que sientes. Eso no significa que 
no puedas aprender a mostrar esas emociones con otras apa­
riencias más ecológicas. Lo que llam am os com únm ente 
«forma natural» no es otra cosa que la competencia incons­
ciente incorrecta, que, como sabes, llega a ser automática y 
aprendida, y en la m ayoría de personas y casos es un modo 
poco cabal o apropiado por las consecuencias que a poste- 
riori acarrea.
A cuérdate de aquella frase de A ristó teles en Ética a 
N icóm aco :
Cualquier persona puede enfadarse, eso es algo 
sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, 
en el grado exacto, en el momento adecuado, con la 
intención correcta y del modo idóneo, ciertamente, 
no resulta tan sencillo.
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 6 7
Recuerdo a un conocido que trabajaba en una em presa y 
cuyo capataz era una persona de carácter hosco y malhumo­
rado. Cuando llamaba a cualquiera de sus empleados al des­
pacho, lo hacía para «pegarles alguna bronca», y estos salían 
cabizbajos y con toda la rabia reprimida. Todos, menos mi 
amigo. Cuando le pregunté cóm o conseguía m antener su 
buen estado de hum or tras los gritos e incluso insultos del 
superior, me contestó:
— M uy sencillo , cuando entro en su despacho m e lo 
im agino com o si fuera un oso de circo gruñendo y dando 
palm etadas al aire, al son de la flauta del dom ador, y el 
dom ador soy yo. O tras veces lo visualizo como un gorila 
encerrado en una jaula gruñendo para llamar la atención de 
los paseantes del zoo. Esto me divierte tanto, que casi deseo 
que reclame mi presencia con el fin de presenciar un nuevo 
espectáculo.
Ingenioso recurso el de este hombre para no dejarse arre­
batar por emociones limitadoras como las que experimenta­
ban sus compañeros tras la visita al despacho del jefe.
Existen m últiples sistem as — como el ejem plo— para 
recodificar las situaciones generadoras de emociones inúti­
les, transform ándolas en estados internos beneficiosos y
1 6 8 IN TELIGENCIA EM O C IO N A L CON PNL
potenciadores. Es el caso del próximo modelo que presento, 
y que tiene como fin específico eliminar las emociones de 
pérdida por duelo.
Es muy común que, tras ]a desaparición de un ser queri­
do, las personas allegadas experim enten cierto tipo de emo­
ciones que en su conjunto constituyen lo que llam am os 
«estado de duelo». Estas em ociones, en la m ayoría de los 
casos, son de naturaleza lim itadora y negativa para la perso­
na, pudiendo ser reconducidas y transformadas en otro esta­
do interno potenciador y beneficioso para el propio sujeto, y 
para el finado — si es que creem os en el M ás Allá.
La técn ica ha sido m o d elad a de aquellos individuos 
— hom bres y m u jeres— q u e , tras la p érd id a de un ser 
querido, supieron superar positivam ente la situación.
Método para resolver el duelo y la pérdida
Paso 1. Trae a tu m en te una represen tación visual 
interna de la persona que h a s perdido por fallecimiento — a 
efectos del presente trabajo la llam arem os persona X. Tú 
puedes usar su nombre si a s í lo deseas— . Toma buena nota 
de las características de la im agen mental: color, luz, distan­
cia desde ti, tamaño del cuadro, etc. (es decir, has de hacer un 
chequeo de subm odalidades27).
Paso 2. Ahora acerca a tu pensamiento la representa­
ción familiar de alguien que ya no está en tu vida, pero que 
cuando piensas en él o ella te sientes bien y con plenitud. 
Identifica también las cualidades de esta reproducción (anali­
za las submodalidades). A e s ta otra persona la llamarás per­
sona Z, aunque tú puedes u sa r su propio nombre.
27 P a ra m ás in fo rm ac ió n s o b re su b m o d a lid ad es , co n sú lten se las 
obras indicadas.
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 6 9
A continuación pregúntate y responde:
• ¿Adviertes, casi, como si esta persona Z estuviese aquí 
contigo?
• ¿Puedes reparar cóm o es estar con esta persona Z, a 
pesar de que ya no es parte de tu vida?
• ¿Tendrías alguna objeción en pensar en la otra persona 
X de la m ism a forma que lo haces respecto de Z, de 
modo que puedas experimentar los buenossentimien­
tos que tuviste con él o ella en lugar de ese vacío?
Paso 3. Toma de nuevo la imagen que tienes de la prime­
ra persona (X) con la que aún experimentas la emoción de la 
pérdida y aplica, es decir, dale las calidades de la imagen que 
obtuviste en el paso anterior — de la otra persona Z, también 
perdida, pero cuyo recuerdo te es gratificante. Técnicamente se 
trata de transferir las subm odalidades de la representación 
interna de la experiencia con la persona segunda (Z) a la repre­
sentación interna de la experiencia con la persona primera (X).
Afírmate:
• A pesar de que he perdido esa relación con X (la perso­
na perdida), aún puedo tener esos buenos sentimientos 
conmigo.
Paso 4. Ahora piensa solo en las experiencias positivas 
vividas en la convivencia con X. Proyecta algo así com o una 
película de tu vida con esa persona. Si hubiese algún hecho 
que pudiese tener ciertas connotaciones negativas, pásalo por 
alto. Seguidamente identifica los valores que apreciaste en 
esa relación y teñios presentes en el recuerdo.
Paso 5. A continuación crea, construye, una nueva visuali- 
zación ubicándola en diferente espacio, y que sea la representa­
ción simbólica de todos los valores identificados en el paso ante­
rior. Puede ser una imagen metafórica como: una luz, esfera, 
pirámide, etc., a la que le añadas todos los valores registrados.
1 7 0 IN TELIG EN CIA EM O CION A L CON PNL
Paso 6. Im agina qué alegoría podrían adoptar esos 
valores en el futuro.
Pregúntate:
• ¿Cómo lograrías satisfacer tales valores con otra persona?
Esta nueva imagen de los valores en el futuro ha 
de contener los valores de la im agen sim bólica del 
paso anterior. Asegúrate de que así sea.
Paso 7. Toma la representación mental del paso 6 (del 
futuro) y la multiplicas como si se convirtiera en una bolsa 
de confetis, una baraja o un fuego de artificio. Aunque ten­
gan un aspecto diferente cada una de las divisiones (papeli­
llos, cartas, estallido de color), contendrán la esencia de los 
valores del paso 4.
Paso 8. A hora, lanza todos los papelillos, cartas o 
cohetes hacia el futuro de manera que se dispersen allí, unos 
quedarán más lejos y otros más cerca, unos subirán más alto 
y otros quedarán más abajo. Puede que aun después de des­
parramarlos sigas apreciando la cualidad esencial (los valo­
res) en cada uno de ellos.
Paso 9. Por últim o, im agínate en el futuro como si 
tu form a de experim entar la pérdida ya hubiese cambiado. 
Y una vez procedido, vuelve al aquí y ahora, y piensa en la 
persona X. Te darás cuenta de que tus emociones han cam­
biado positivamente y te sientes mejor.
A pesar de que cuando pensamos en el final de la vida o 
al sentir su cercanía pueda generar ciertos estados angustio­
sos, desconcertantes, aturdidores o incluso dolorosos, lo cier­
to es que la conclusión existencial tomará aspectos diferentes 
si lo encaramos con nuevas categorías. Personalmente consi­
dero la muerte como un transito, como una transformación, 
algo similar a la liberación de las potencialidades contenidas 
en nuestra esencia. Cada paso que damos en este proceso nos
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 7 1
conduce a una mayor expansión. La muerte es tan solo una 
etapa más por las que hemos de transitar desde la materiali­
dad burda hasta la etereidad inmanente.
El modelo siguiente es utilizable directamente por aque­
llas personas que sienten la proximidad de la muerte, o bien 
para ayudar a otros a tomar conciencia de que el fin es un 
destino inevitable. No obstante, considera siem pre que es 
mucho más beneficioso y útil centrarse en la vida, es lo que 
tienes, y si esto no lo haces bien, lo otro tampoco resultará. 
La muerte ha de ser como una compañera de viaje, pero no 
ser nunca el freno para vivir. Quienes viven obsesionados 
con su fin desencadenan estados internos excesivamente con­
traproducentes, tanto en el plano físico, como en el mental o 
espiritual. Si conseguimos, aunque solo sea moderadamente, 
empezar a ver la hora suprema desde una nueva perspectiva, 
muchas cosas en nosotros cambiarán.
Siempre me gustó la metáfora del gusano, la crisálida y 
la mariposa como símil de la existencia humana. El gusano 
es el hombre terrenal, la crisálida es el proceso de la muerte- 
transformación, y la mariposa es el despertar a un nivel de 
realidad elevado, sutil y sobrenatural.
Familiarizarnos con el sueño eterno
Es p referib le , a la hora de rea lizar este trabajo , que 
alguien íntimo o de confianza nos lo lea pausadamente dando 
tiempo para construir las visualizaciones al ritmo que cada 
uno requiera. En el caso de no disponer de un lector, se 
puede grabar en una cinta de casete y escucharla tranquila­
mente.
Paso 1. Cómodamente sentado y en un lugar en el que 
sepas que no te van a distraer durante veinte minutos, lleva a 
cabo el ejercicio de relajación de tu preferencia.
Paso 2. Después de comprobar que te encuentras pro­
fundamente relajado, comienza a tomar conciencia de tu pro­
1 7 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PN L
pia solidez, siente la consistencia corporal y la gravidez atra­
yéndote hacia abajo. Asume la cualidad de sólido.
Paso 3. Ahora centra tu conciencia en los procesos 
vitales próximos. Siente tu respiración, el latir del corazón, la 
tensión de tus músculos — haz un recorrido por el máximo 
número de ellos: cara, cuello, tórax, espalda, etc.— . Percíbe­
te como algo material vivo. Capta tu cualidad de viviente.
Paso 4. Siente de nuevo tu cualidad de sólido intensa­
mente, a la vez que eres consciente de tu cualidad de vivien­
te, dejando que al mismo tiempo comiencen a fluir toda la 
posible gama de sensaciones corporales. Reconócelas, identi­
fícalas y síguelas con tu atención, pero sin manipularlas. Tan 
solo aprecia su efusión en el cuerpo que ocupas.
Paso 5. Ahora recorre la totalidad de tu vida desde tu 
nacim iento hasta más allá del mom ento presente, como si 
fuese una película. En el film e te verás com o protagonista 
pasando por todos los procesos vitales. Partirás desde un 
lugar de luz del que procedes, para ser engendrado, luego el 
parto, crecimiento, maduración, reproducción, fructificación, 
decaim iento y defunción, finalizando la proyección con el 
regreso a ese lugar de luz.
Paso 6. Ábrete a las sensaciones. Focaliza tu atención 
en cada una de las partes de tu cuerpo y en el vaivén de las 
sensaciones en ellas — por ejemplo, en el tórax— . Observa 
su densidad, movimiento, desplazamiento, fuerza, cualidad y 
vitalidad. Concíbete como recipiente de vida y siente esta 
como una energía, como una fuerza.
Paso 7. Ünete a esa fuerza vital, a la energía de la vida. 
Síguela y repara en sus sensaciones que parecen venir de 
algo más sutil y profundo que existe en tu interior.
Paso 8. Atiende a ese elemento más sutil. Advierte que 
es como si dentro de ti existiera otro ser etéreo y conocedor, 
que es tu esencia o Ser Esencial. Esa esencia que se resguar­
da en tu interior recibiendo y experimentando a través del 
cuerpo sólido y material. Siente tu esencia y reconoce cómo 
se funde con los sonidos melodiosos, las visiones bellas, los
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 7 3
sabores delicados y los olores exquisitos. Percátate de su 
existencia, de su realidad, de su vida.
Paso 9. Penetra en tu ser sutil. S iente tu existencia 
siendo él. Ahora observa tu respiración, y cómo al entrar el 
oxígeno en tus pulmones, tu esencia \é experimenta y lo asi­
mila con toda su sabiduría interior. Date cuenta de cómo el 
fino hilo de la respiración consciente conecta tu cuerpo sóli­
do con tu cuerpo esencial. Percibe el vínculo existente, y 
cómo a través del vaivén respiratorio el conocimiento vital se 
transmite y se mantiene en el plano físico.
Permítete mantenerte en ese estado durante unos m inu­
tos, comprendiendo el valor de tu propia respiración que per­
mite la vida y el equilibrio. Siente la conexión entre tus cuer­
pos con cada inhalación y exhalación, siente la unidad, vive 
intensam ente cada bocanada de aire como conocimiento y 
experiencia.
Paso 10. Considera cada hálito como una fina armonía 
del conocimiento de ti mismo, como un valioso tesoro, como 
una preciada y única joya. Aspira como si la próxima inhala­
ción fuese la última. Imagina que tras la inmediata inspira­
ción ya no habrá más. Esta es la final, el postrer suspiro.
Perm ite naturalm ente que el m ovim iento respiratorio 
sigua su curso, como las olas sobre la playa: llegan y se van, 
llegan y se van... y se van. Deja que parta, imaginando que es 
ese aliento fronterizo que cruza el umbral. Tu cuerpo físico 
ahí inerte, el lazo entre lo material y lo sutil roto. Permite que 
se vaya, perm ite que cada respiración sea la última, no la 
detengas, permite que cada una de ellas parta definitivamen­
te. Perm ite que el dulce batir de las alas de la m ariposa 
«renacedora» te acaricie. Cede al arrullo de la calidez del 
sueño eterno y te arrulle. Acepta que la liberadora muerte te 
envuelva. Penetra en la región de la luz y la visión eterna.
Paso 11. Abandona el plano material, tu cuerpo, y dirí­
gete a la luz. A ccede al m undo refulgente. A léjate de lo 
burdo. Desvanécete como el suspiro. Disipa tus pensamien­
tos. Elévate. Despliégate a la inmensidad viva de la muerte.
1 7 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Entra en el espacio seguro. Penetra en la senda de la sereni­
dad perenne. Libera los fardos del mundo terrenal. Salta al 
complacido y lleno vacío. Suelta tus manos de todo lo mate­
rial que existe y permítete experimentar la muerte.
Paso 12. Vuelve a ver la película de tu vida, pero esta 
vez desde lo alto, como si elevado sobre las nubes te fuese 
dada la facultad de la om nisciencia y penetración visual. 
Recorre tu existencia terrenal como espectador y observador 
de ti mismo.
Paso 13. Recuerda ahora que tú no eres tus actos, redí­
mete de tus hechos. Tú no eres tus emociones, independízate 
de ellas. Tú no eres tus creencias, ni tus valores, descárgate 
de ellos. Tú no eres tu nombre, ni tu fama, ni tu personalidad, 
ni la autoimagen, despídete de tan vana posesión. Expulsa 
todo aquello que no eres tú, y quédate con lo único verdade­
ro y real, la existencia de tu esencia. Una vez que te hayas 
liberado de tales cargas inútiles, el ascenso hacia la luz será 
veloz y absorbente. Plenitud a la plenitud. Libertad a la liber­
tad. Luz a la luz.
Paso 14. Ahora te sumerges en el espacio luminoso e 
infinito, diluyéndote en él. Los límites desaparecen, las fron­
teras se derrumban, la luz lo impregna todo. Luz en la luz, 
luz que te envuelve y luz que surge de tu propio corazón. 
Todo es uno luminoso. Experimenta la profunda dicha y paz 
que te embarga. Ahí está la respuesta, la m eta buscada, el 
apogeo de la vida. Fúndete con la Luz Eterna.
Paso 15. Permite que tu conciencia se expanda más y 
más, libre de cualquier atadura. Todo lo material, físico, sus­
tancial ha quedado abajo. Todo lo mental, emocional, senso­
rial se ha diluido. Solo existes como realidad luminosa, la 
muerte ha arrebatado el resto. Experimenta tu «etereidad» y 
sutileza. Sosiego, felicidad, comprensión, todo se funde, todo 
se cierra.
Paso 16. Observa la Luz y las miríadas de centelleantes 
luminiscencias que la conforman. Repara en su pulsión, es el 
aliento de la vida, un flujo de conocimiento y sabiduría. Cada
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 7 5
palpitar, cada trepidar es un soplo de creación. Percibe cómo 
penetra en tu ser interno renovando a cada instante su existen­
cia. Un renacer a cada instante. Una recreación permanente.
Paso 17. Desde ahí, desde ese lugar privilegiado en el 
que te encuentras, puedes ver a cuantos seres existen sobre el 
p laneta Tierra, hum anos y no hum anos. Desde tu atalaya 
celeste posees la potestad de repartir virtuosas potencias a los 
congéneres necesitados. Servicio, ayuda, custodia, protec­
ción, sosiego, en tu mano está el donativo. El trabajo y la 
vida prosiguen, aunque ahora a escala espiritual.
Paso 18. Proyecta de nuevo la película de existencia, 
pero esta vez prolóngala más allá de los límites de la m uerte,. 
más allá del tiempo, más allá de lo no-conocido. La vida es 
vida, y lo demás son tránsitos en el viaje a la Unidad.
D isfruta durante unos m inutos más de este estado, y, 
cuando lo consideres oportuno, abres los ojos y tomas con­
ciencia de tu presencia en el aquí y ahora.
Borrando traumas y reordenando recuerdos
Muchas de las emociones limitadoras que con frecuencia 
experimentamos a lo largo de nuestra vida se encuentran aso­
ciadas a situaciones traumáticas. Miedos infundados, ansiedad, 
bloqueos ante una figura de autoridad, rabia, tristeza, y muchas 
más, pueden tener su origen en cierto tipo de traumas o conmo­
ción sufridos en otra época — muchas veces en la infancia.
Para prevenir la reaparición de tales estados, PNL diseñó 
en sus comienzos una de las técnicas terapéuticas más pode­
rosas de las conocidas hasta ahora; se trata del modelo llama­
do «Cura rápida de traumas».
Con este canon tratamos de recodificar las vivencias que 
en su día causaron el impacto traumático, de forma que la 
carga emocional asociada al hecho subjetivo se transforme o 
desaparezca. A sí que, para borrar los traum as, hem os de 
enviar un mensaje a nuestro cerebro con las adecuadas ins­
trucciones para reencuadrar la estructura de la experiencia
1 7 6 INTELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
profunda. Es com o si volviésem os a grabar de nuevo el 
recuerdo que tenemos de la circunstancia nefasta, pero esta 
vez dando la pauta de que lo causante ya no existe, o está 
superado. No bastaría con dar la orden en el plano conscien­
te, pues este no sabe tratar al subconsciente, por lo que nece­
sitamos un procedimiento especial que nos permite acceder 
hasta los recónditos y protegidos archivos de nuestro sub­
consciente.
P ara u tiliza r la «C ura», p rocederem os del sigu ien te 
modo:
Paso 1. Sentado cómodamente en un lugar donde — por 
lo menos— durante veinte minutos nadie te moleste, ni te dis­
traigan ruidos ajenos (teléfono, timbre, niños, perro, etc.). Una 
vez que te encuentres relajado, cierras los ojos y te imaginas 
que estás ante un televisor de pantalla grande, sentado en un 
confortable sillón de tu salón, mirando la pantalla.
Paso 2. Ahora, en la pantalla, estás viendo un progra­
ma en el que se proyecta una película en blanco y negro. En 
el filme te ves a ti mismo, como protagonista, haciendo algo 
neutro, cualquier cosa — paseando, lavándote, leyendo, dur­
miendo, etc.
Paso 3. Seguidamente, te imaginas cómo una parte de 
ti — que sigue ahí sentado en el sillón— sale de tu cuerpo 
como un espíritu y, flotando por el aire, se traslada hasta la 
puerta de entrada del salón. Una vez en la puerta, miras y 
puedes verte sentado allá en la butaca contemplando la esce­
na de la película del televisor, y también te puedes ver en la 
proyección y a ti como protagonista. Es decir, te ves sentado 
y también te ves en la película.
Paso 4. C uando hayas conseguido verte en am bos 
lugares estando tú — imaginariamente— situado en la puerta 
del salón, vas a cambiar de canal y a proyectar y a observar, 
en ese, otro film e en blanco y negro también, de ti mismo 
viviendo la experiencia que te resulta tan desagradable — la 
experiencia traumática— y que has decidido «neutralizar».
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 7 7
La proyección com enzarás a verla desde antes de que 
ocurriera nada, cuando todo está bien, sigues por la experien­
cia a neutralizar, hasta que todo acabó y volvió la normalidad 
para ti contempla la película hasta el final.
La normalidad de ese hecho a la que me refiero es cuan­
do el momento traum ático acabó, no de las consecuencias 
posteriores a la situación en sí. Por ejemplo, si se trataba de 
un accidente, inicias la proyección antes de que este ocurrie­
ra, continúas con el momento en el que ocurrió y finalizas 
una vez que físicamente salieses de esa situación (del coche, 
del hospital, en la enfermería, etc.).
Este punto es decisivo en la resolución de la carga em o­
cional,por lo que debes cuidar durante todo el tiempo que 
dure este paso, para que te mantengas viéndolo todo desde la 
puerta del salón: «Te ves sentado en el sillón de la sala, te 
ves lejos en la pantalla del televisor, y tú estás situado en la 
puerta». Si te introduces durante esta secuencia dentro de la 
pantalla, le técnica no funciona.
Paso 5. Cuando hayas terminado de ver la película de 
esa situación y todo vuelva a estar bien, detén la película y 
congela el últim o fotogram a. A hí todo está bien. Es muy 
importante que tanto esta secuencia última, como la inicial, 
sean situaciones en las que te veas dentro de la proyección en 
un estado de normalidad o bienestar.
Paso 6. Después de que hayas detenido la película, te 
im aginas que cam inando desde la puerta del salón, desde 
donde te encuentras, te acercas a ti mismo, que estás sentado 
en el sillón, y te introduces en ti. A continuación, como si te 
levantases de la butaca, dirígete hasta la pantalla del televisor 
y métete dentro de esa imagen última que tenías. Ponle color, 
luz, brillo, profundidad e incluso sonido, y ¡muy rápidamente 
rebobinas toda la película! Como si le dieses al reproductor 
de vídeo a velocidad para rebobinar, proyectando todo el 
film e que has visto anteriorm ente pero hacia atrás. Tú y 
todos los personajes que han participado en la proyección los 
vas a ver moviéndose al revés, será como si el tiempo hubie­
1 7 8 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
se cambiado de dirección a cámara rápida, en sentido contra­
rio, hasta que llegues de nuevo al principio, antes de que 
ocurriera nada, cuando todo estaba bien.
Paso 7. Para continuar, una vez rebobinada, sal de la 
pantalla, observa desde tu butaca una nueva proyección de 
aquella experiencia que hemos visto antes y que tú protago­
nizabas. Si todo ha funcionado bien, podrás recordar los 
hechos con neutralidad, sin que te afecten. En el caso contra­
rio, vuelve a repetir todo el proceso, pero esta vez teniendo la 
certeza de que te separas y mantienes las tres posiciones de 
disociación — puerta, butaca y película en el televisor— , haz 
un esfuerzo para mantenerte alejado siempre de las imágenes 
de la pantalla.
Paso 8. Para probar que todo ha funcionado correctamen­
te y que has eliminado la carga emocional que conllevaba la 
experiencia traumática, imagínate una situación en el futuro en 
la que, si se hubiese presentado en las circunstancias anteriores 
a la realización de este trabajo, te encontrarías mal. Comprueba 
de esta forma que la técnica ha actuado eficazmente.
En ocasiones, cuando una persona tiene una gran canti­
dad de recuerdos traumáticos, sean o no de la misma natura­
leza, utilizaremos una ampliación del modelo explicado para 
resolver y limpiar conjuntamente la m ayoría de ellos. Para 
ello, es necesario realizar primeramente tres veces seguidas 
la técnica anterior: una vez con la experiencia conflictiva 
más reciente, otra con la más intensa y por último una con la 
más antigua. Finalizados los tres procesos previos, seguire­
mos del siguiente modo:
Paso 1. De forma tranquila y relajada, como si dialoga­
ras con él, le pedirás a tu inconsciente que separe de todas 
tus experiencias vividas. Y que separe las desagradables por 
un lado, y las neutras y agradables por otro. Esto se suele 
hacer muy rápidamente, ya que el subconsciente trabaja ana­
lógicamente, ejecutando la operación en pocos segundos.
SELECCION A R LAS EM OCIONES 1 7 9
Paso 2. A continuación, procederás a recodificar las 
v ivencias desagradables del pasado. P ara ello, p ídele al 
inconsciente que utilice lo que acabamos de hacer — las tres 
técnicas de eliminación— para transformar las experiencias 
desagradables del pasado en algo muy pequeño, menos colo­
rido (o blanco y negro) y más lejano, viéndote a ti mismo 
como alguien ajeno. Para realizar este proceso, simplemente 
dale la instrucción a tu subconsciente para que lo haga.
Paso 3. Seguidamente le indicas de nuevo al subcons­
ciente que ordene en fila tus acciones pasadas y subraye las 
desagradables. Ahora te imaginas que, puesto de espaldas al 
pasado, caminas hacia atrás muy rápidam ente, a través de 
todas esos hechos desagradables para desconectarse por com­
pleto de ellos.
Paso 4. Regresa al presente.
Paso 5. Ya en el presente, le pides al inconsciente que 
recodifique o, lo que es igual, que cambie las submodalidades28 
de todas las experiencias agradables, dándoles colores vivos, 
incluso agrandándolas y acercándolas para que las reviva de 
nuevo de forma potenciadora e intensa.
Paso 6. Indícale ahora que vuelva a ordenar en fila tus 
vivencias pasadas y subraya las agradables esta vez. Y, a con­
tinuación, imagínate que te elevas y pasas flotando sobre ellas 
hasta llegar al momento de la concepción; ahí, introdúcete en 
ti mismo, y entonces muévete rápidamente hacia el presente, 
a través de todas esas experiencias agradables, reconectándote 
plenamente con cada una de ellas hasta llegar al hoy.
Paso 7. El últim o paso consiste en la incorporación de 
los aprendizajes en tu destreza presente. Para ello, trae aquí 
y ahora ese modo de pensar acerca de las situaciones poten- 
ciadoras — agradables— y de las lim itantes recodificadas 
— desagradables— del pasado. P royéctate hacia el futuro 
llevando contigo ese nuevo modo de pensar y aprender.
25 V éase op. cit.
1 8 0 IN TELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
Otra forma de expresar emociones
Como ya sabes, el proceder congruente de expresar, de 
exteriorizar las emociones, es también lo que nos diferencia 
de los animales. Recuerda la prem isa que frecuentem ente 
citamos en PNL, de que el individuo con más alternativas es 
quien tiene el control. De eso se trata ahora, de buscar —todo 
los individuos poseemos los recursos necesarios— cuántas 
más opciones posibles ante un mismo estado interno.
Vayamos a la práctica.
Paso 1. Identifica la emoción que hayas estado expre­
sando de forma insatisfactoria para ti, es decir, que tu com ­
portamiento externo no sea el adecuado:
Paso 2. Examina qué es lo que quieres conseguir, cuál 
es tu intención con esa forma de expresar de la emoción:
Paso 3. A continuación, imagina y genera por lo menos 
cinco nuevas formas de expresiones posibles para esa em o­
ción, o lo que es igual, cinco nuevas maneras de manifestar 
tal emoción o de comportarte externamente a partir de ella:
SELECCIO N A R LAS EM OCIONES 1 8 1
Paso 4. Para cada posibilidad, para cada nueva alterna­
tiva de conducta construye una secuencia, una especie de 
película en la que te veas sintiendo y expresando la emoción 
de esa nueva forma. Decide cuál de ellas parece más útil y te 
proporciona más herramientas para conseguir lo que quieres, 
para alcanzar tu objetivo.
Paso 5. Con las expresiones o com portam ientos que 
has seleccionado, vuelve a im aginar las secuencias — las 
películas de cada una de ellas— , esta vez fijándote en tu 
nuevo com portam iento y com probando que alcanzarás la 
finalidad que deseas para esa situación con total certeza.
Paso 6. Proyecta la película y avanza más allá del pre­
sente con ella, siente la emoción e imagina, lo más completa 
y plenamente posible, qué sucedería si te expresaras de esa 
forma.
Paso 7. A continuación identifica una situación en la 
que estés acostumbrado a experimentar la emoción que quie­
res m anifestar de m anera nueva. Suponte estando ahora en 
ese m om ento sin tiendo la em oción y expresándola de la 
forma que has elegido.
Paso 8. Rebobina la película y repite el paso 7. Incluso 
puedes hacerlo para dos o tres situaciones diferentes del futuro.
Unas páginas atrás afirmaba que la única forma que los 
demás — tus fam iliares, amigos, com pañeros, etc.— tienen 
de saber algo de ti es tu form a de exteriorizarte. La expresión 
es la culminación de la comunicación. Es el semblante entre 
tú y el mundo que te rodea. Es el feedback que emites ante 
cualquier hecho o interacción. No es necesario que digas 
nada, tu lenguaje no verbal habla por ti, y este es el enuncia­do de tus em ociones. Si no aprendes a m anifestarlas de 
manera adecuada, mostrarás un rostro poco afable.
Cualquier lector avispado, aquel que ha desarrollado una 
buena capacidad de calibración, bien de modo natural o adqui­
rido por la práctica, es capaz de conocer lo que hay tras las 
expresiones faciales. Las expresiones emocionales — hasta que
1 8 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
aprendes a exhibirlas de forma diferente— son universales y 
están muy bien catalogadas. Veamos unos ejemplos.
La sorpresa fisonómicamente se transmite con:
• Cejas arqueadas y tendiéndolas hacia el exterior del 
rostro.
• Frente arrugada.
• Los párpados abiertos casi al máximo.
• La mandíbula como caída, floja, descolgada.
• La boca relajada, y, en ocasiones, los labios inclinados 
hacia abajo.
La alegría la mostramos con:
• Los ojos algo contraídos produciendo arrugas laterales: 
«patas de gallo».
• Boca curvada y elevada.
• Com isura de los labios hacia el exterior del rostro y 
ligeramente elevada.
• Se producen varias arrugas alrededor de la boca.
• Los pómulos se elevan un poco.
El miedo:
• Fruncimos el entrecejo.
• Frente contraída, e incluso en ocasiones con arrugas 
verticales.
• Pupilas dilatadas.
• Boca un poco abierta y los labios tensos.
• Tensión evidente en la barbilla.
La rabia:
• Cejas bajadas y tendiendo a juntarse.
• L os ojos parecen com o salirse de sus órb itas, con 
aspecto vidrioso, y con las pupilas contraídas.
• Labios tensos.
SELECCIONAR LAS EM OCIONES 1 8 3
La expresión tam bién puede ser el rostro entre tú, y tu 
autocomprensión. En ocasiones — por no decir siempre— , 
son los demás los que conocen mejor que nosotros nuestros 
propios testimonios, y en consecuencia estados internos. El 
desarrollo de nuestra inteligencia emocional es también parte 
de la autobservación, que nos conduce al autoconocimiento. 
No puede haber inteligencia sin conocimiento de sí mismo.
Para alcanzar la capacidad de autobservación — primer 
peldaño de la evolución como ser humano inteligente— , se 
requiere ejercitar y desarrollar previamente el factor determi­
nante de la atención. Este elemento es fundamental, y es el 
que nos permite enterarnos de lo que hemos hecho, hacemos 
y de los pensamientos que proyectamos. No estoy hablando 
de la semiconsciencia, en la que la mayoría de las personas 
vive, me refiero a ser conscientes de que estam os siendo 
conscientes, y que somos nosotros mismos y no las circuns­
tancias quienes deciden a qué atender.
Con el fin de que crezca en ti la capacidad de atención y 
comiences a desarrollar la autobservación, te propongo que a 
partir de hoy realices, todos los días, el siguiente ejercicio.
Diariamente, al finalizar la jornada, y encontrándote en 
un lugar tranquilo donde durante treinta o cuarenta minutos 
puedas permanecer aislado de toda interrupción, te haces las 
siguientes preguntas, y las respondes explícita y específica­
mente. No contestes con abstracciones o generalizaciones 
llenas de ambigüedades, el autoengaño es muy fácil aquí, y 
el único perjudicado eres tú mismo.
PREGUNTAS:
• ¿Qué he compartido hoy? ¿De qué modo ha sido?
• ¿Qué he dado hoy? ¿De qué forma lo he hecho?
• ¿Qué he hecho hoy por mi familia?
• ¿Qué he hecho hoy por mis semejantes?
• ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué más podría haber apren­
dido?
1 8 4 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• ¿Qué y a quién he enseñado hoy?
• ¿Cómo ha contribuido el día de hoy a que haya mejo­
rado como persona?
• ¿Qué emociones he sido capaz de identificar y corre­
gir?
• ¿Cómo puedo utilizar estas adquisiciones como inver­
sión para el futuro?
• ¿Cuál ha sido hoy mi aporte para la humanidad?
• ¿En qué he con tribu ido hoy para h acer un m undo 
mejor, más justo o ecuánime?
• ¿Q ué resultado de los obtenidos hoy puedo m ejorar 
mañana?
• ¿Qué acciones de las realizadas hoy puedo mejorarlas 
mañana?
• ¿Cuáles son las cosas que se me han escapado hoy y de 
las que me propongo estar más atento mañana?
IX
Prevención
Si odias a alguien, odias algo en él que 
es parte de ti mismo. Lo que no es parte de 
nosotros mismos no nos produce ese senti­
miento.
Hermann Hesse
ómo prevenir el regreso de emociones no 
deseadas?
M as vale prevenir que curar reza el refrán 
castellano.
C iertam ente, en el m om ento que com enzam os a ser 
dueños de nuestros estados em ocionales, que las energías 
derivadas de las em ociones no se quedan bloqueadas ni 
reprim idas en nuestro interior y que aprendemos a prevenir 
— a evitar que se presenten de im proviso— estados em o­
c io n a le s q u e no c o n tro la m o s o no d e se am o s , en ese 
m om ento hem os alcanzado el trem endo poder de ser los 
dueños de nuestro destino. A partir de ahí, cualquier cosa 
que te propongas o que proyectes la tienes asegurada, ya 
que, al dom inar las alteraciones que provocan las em ocio­
nes, puedes seguir el cam ino recto que te lleva al éxito y a 
la prosperidad en tu vida.
1 8 6 IN TELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
El equilibrio emocional es una de las conquistas de mayor 
trascendencia a las que podemos aspirar los seres humanos, 
ello nos permite ser objetivos en nuestros juicios, ecuánimes 
en nuestras decisiones, comedidos en las expresiones, valero­
sos y seguros en los actos. A una persona equilibrada emocio­
nalmente se la aprecia, valora y estima. No es un muñeco o 
m uñeca sometido por los vaivenes de la vida, es alguien al 
que todos tienen en cuenta por sus opiniones y consejos dados 
desde la objetividad, el bien común y la ecología.
Dentro de un sistema, como indiscutiblem ente son las 
relaciones interpersonales, una de las formas de mayor utili­
dad y resultado para poder analizar el feedback, las codifica­
ciones, redundancias y, en definitiva, cualquier tipo de ano­
m alía o agresión entre los elementos del conjunto, es al aná­
lisis que en PN L hacem os a partir de lo que conocem os 
como posiciones perceptivas.
Las posiciones perceptivas, o perspectivas mentales, son 
las diferentes formas de analizar, experimentar o vivir cual­
quier experiencia presente, recuerdo del pasado o proyecto 
futuro. Se trata de la opción que cada uno de los seres huma­
nos tiene para poder situarnos en los espacios mentales más 
idóneos en cada momento. Esto es algo que com únm ente 
realizan muchos de los adultos. Pero, a pesar de ello, también 
son muchos los sujetos que se quedan bloqueados en una u 
otra de las percepciones posicionales im pidiéndose nuevas 
alternativas, y como consecuencia de ello les genera bloqueos 
en la observación de cualquier conflicto, dando como resul­
tado una situación de tensión, agresión o estancamiento en 
las relaciones.
Para alcanzar un pleno desarrollo de la inteligencia emo­
cional es indispensable incorporar la capacidad de situamos en 
las diferentes perpectivas mentales. No basta con eliminar una 
emoción cuando esta nos moleste, no es suficiente anticipar­
nos a la generación de ciertos estados internos desagradables; 
si lo que quieres es tener una inteligencia plena en el uso de 
tus emociones necesitas aprender el uso de esta técnica.
PREVENCIÓN 1 8 7
En realidad, vivir y experim entar la v ida es eleg ir la 
mejor opción, el mejor estado, la emoción más útil. Recorde­
mos una vez más la presuposiciones de PNL, que dice: el 
individuo dentro de un sistema con mayor número de alter­
nativas es el que controla el sistema, Ley del requisito de 
variabilidad. Pues bien, de eso se trata, de adquirir el mayor 
número de alternativas posibles en la observación, análisis y 
valoración de cualquier hecho o situación. Para ello conta­
mos con el modelo de las posiciones perceptivas, que nos 
facilita el acceso a los diferentes puntos de vista que se pue­
den tener de toda experiencia.
Estos tres puntos de vista básicos a los que me refiero 
para una correcta evaluación de la experiencia son:
A) La perspectiva del yo mismo — en PNL la llamamos 
1 .a posición— desde el propio punto de vista. Se 
tra ta de un estado asociado com pletam entea la 
inherente experiencia subjetiva. Desde esta atiendes 
a tus canales de percepción y solo eres consciente 
de tus particulares respuestas internas, sensaciones 
y em ociones. Si te encuentras ante una situación, 
recuerdo o proyecto de naturaleza personal que es 
positiva y potenciadora, entonces te enriqueces y 
gozas plenamente con todas las emociones y sensa­
ciones, ya que al vivirlo o revivirlo desde este enfo­
que estás p lenam ente conscien te de todo lo que 
experimentas internamente — al menos así debe de 
ser cuando se es consciente de ello— . En la primera 
posición, tú eres actor protagonista; ves, oyes y 
sientes con toda la sensibilidad y valoras la situa­
ción desde tu m undo sub je tivo y personal. Los 
demás no existen — en el ámbito de valorar su expe­
riencia— , solo te importas tú.
B) La siguiente posición perceptiva que consideramos 
es la del otro. Desde la visión de la otra persona,
IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
también llamada 2.a posición. Para adquirir la capa­
cidad de utilizar esta disposición com prensiva has 
de disociarte de ti y asociarte a la experiencia del 
otro, es decir, como si te metieras en «su pellejo». 
Actitud que te faculta para comprender lo que perci­
bes siendo el otro, pensando como él o ella, sintien­
do como él o ella, y dirimiendo a la 1.a posición, la 
de «yo», como la valoraría el «otro». Cuando inte­
gras esta facultad, puedes juzgarte desde otra perso­
na, distanciado de ti mismo, y llegar a saber cómo te 
perciben los demás. Esta es una posición perceptiva 
muy interesante para comprender correctamente las 
relaciones interpersonales, para darte cuenta que los 
otros tam bién tienen sus «mapas», sus razones, y 
que son tan buenas o tan malas como las nuestras, y 
que nosotros no somos tan listos, tan inteligentes, 
tan maravillosos como creemos. El enfoque mental 
de 2.a posición te abre las puertas de la flexibilidad y 
de la com prensión. N o me cabe ninguna duda de 
que la adopción de este punto de vista es requisito 
sine qua non para el desarrollo de una inteligencia 
em ocional, para la com unicación eficaz y para el 
liderazgo personal. ¿Cómo, si no, ibas a ser capaz 
de comprender las necesidades reales de los otros, 
sus potencialidades, las alternativas de que dispo­
nen, sus creencias, expectativas, criterios, valores, 
etcétera, de quienes te rodean si no entramos en su 
mundo interno? Si no lo haces desde su propia per­
cepción, tu apreciación — desde 1.a posición— será 
siempre subjetiva. La 2? posición cumple una doble 
función de vital importancia en la evolución perso­
nal; por un lado, nos conduce al mundo interno de 
los dem ás, sus em ociones, sus sen tim ien tos, su 
m anera de pensar, y por otro lado, nos permite dar­
nos cuenta y asumir cómo nos ven, valoran y expe­
rimentan a nosotros.
PREVENCIÓN 1 8 9
C) La siguiente perspectiva mental es la del observador, 
o 3.a posición. Desde esta ubicación miras a «yo» y al 
«otro» como un si fueses un espectador ajeno, como 
si la situación no fuese contigo directamente. Desde 
esta actitud mental observas desde fuera, valorando la 
intervención de todos los sujetos implicados, el «yo» 
y el «otro», pero sin conexión emocional con ella. 
Desde esta disposición se es neutral y objetivo. Es 
valiosísima esta capacidad humana de poder colocar­
nos en la tercera posición perceptiva frente a nuestro 
propio yo, ante los otros, y teniendo presente la situa­
ción o contexto.
En cualquier instante puedes desarrollar o practi­
car esta capacidad de observación objetiva, perca­
tándote de tu postura corporal, de tus propios pensa­
mientos, viéndote cómo caminas, te mueves, hablas, 
cómo sostienes este libro, cuáles son los m ecanis­
mos que utilizas para pensar lo que estás pensando 
ahora m ism o... y todo ello observándolo com o si 
fueses un observador ajeno a ti mismo. Esta es una 
de las grandes facultades que nos distingue de los 
animales, al permitirnos disociarnos de tal m anera 
que podamos ser asistentes al espectáculo protagoni­
zado por nosotros mismos.
Para aprender a utilizar adecuadamente las categorías per­
ceptivas, y a fin de construir una estrategia interna que te per­
mita pasar a una y otra posición, tienes el ejercicio que viene 
más adelante, el cual te permitirá desarrollar esta habilidad.
El aprendizajfe de la técnica de cambio de enfoque percep­
tivo puede aplicarse a aquellas personas que tienen dificultad 
en ver la vida desde otros ángulos. Para los sujetos que viven 
en un permanente estado de sufrimiento, que todo lo experi­
mentan interna y profundamente, que las desgracias ajenas las 
sienten como propias, con los consiguientes agotam ientos 
emocionales y trastornos orgánicos. A tales individuos les coill
1 9 0 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
viene aprender a salir de la 1 .a posición, en la que permanente­
mente se encuentran asociados o de la 2.a, en la que entran 
fácilmente, y cultivar una vida que esté más en 3.a posición. 
Sin embargo, aquellos otros tipos fríos calculadores, excesiva­
mente objetivos y distantes, les vienen muy bien acostumbrar­
se a entrar en 1 .a y 2.a posiciones y bullir más desde ellas.
En el dibujo que acompaño puedes observar los diferen­
tes puntos de vista que se obtienen de un mismo objeto (o 
experiencia) ubicándote en los tres espacios diferenciados. 
Esta visión tridimensional del sistema nos da una idea de lo 
que ocurre dentro de la mente, y lo absurdo que resulta si 
cada uno de los elementos se mantiene fijo en su posición y 
no acepta las otras dos visiones.
La clave para adquirir la hab ilidad de posicionarnos 
mentalmente en los diferentes enfoques perceptuales, está en 
la flexibilidad mental. Cuando conseguimos que el desplaza­
miento posicional se produzca, ya sea física o mentalmente, 
los sujetos actores comienzan a vislumbrar otros aspectos no
PREVENCIÓN 1 9 1
o b servados y, p o r tan to , no v a lo rad o s, que tam b ién se 
encuentran presentes en el hecho (objeto) y que hasta ese 
momento habían pasado desapercibidos. Al crear una estrate­
gia de observación tridim ensional en el sujeto, esta, si es 
practicada, pasa a integrarse en el individuo como un progra­
ma neuro-lingüístico que permite, como consecuencia, una 
m ayor plasticidad y adecuación en sus respuestas ante este 
tipo de conflictos.
Técnica para aprender a disociarnos
Paso 1. Trata de encontrar un lugar tranquilo donde 
puedas, durante 15 ó 20 minutos, entregarte por completo a 
la práctica de este ejercicio. Procura que no haya posibilidad 
de distracción (teléfono, visitas, timbre, voces, etc.).
A continuación toma dos sillas y colócalas una frente a la 
otra, a un metro y medio aproximadamente de distancia.
Antes de iniciar la práctica, conviene que te relajes, apar­
cando cualquier preocupación o inquietud que tengas. Nece­
sitas tener la mente libre de otros pensamientos que no sean 
relativos al ejercicio que vas a realizar. A continuación sién­
tate en una de las dos sillas que tienes dispuestas, con los 
ojos abiertos mirando a la silla vacía que tienes enfrente.
Paso 2. Seguidam ente levántate y, dando un am plio 
rodeo y cam inando inestab lem ente (com o si anduvieses 
borracho), trasládate lentamente hasta el otro asiento.
Durante el recorrido, que debe durar no menos de 30 ó 
40 segundos, te irás imaginando que tu cuerpo se ha queda­
do en la silla que ocupabas, y que lo que se mueve es solo 
tu «doble m ental» o tu «espíritu», si así lo prefieres (ver 
siguiente dibujo).
Paso 3. Cuando hayas alcanzado la segunda posición, 
y antes de sentarte en ella, cierra los ojos.
U na vez acomodado, y manteniendo los ojos cerrados, 
im agínate que te ves a ti m ism o sentado en el asiento- de
1 9 2 IN TELIG EN CIA EM OCIONAL CON PNL
enfrente, el que ocupabas hace un instante. No abras los pár­
pados durante el tiempo que permanezcas sentado en la buta­
ca en la que ahora estás. Permanece ahí, viéndote en la otra 
silla, alrededor de un par de minutos.
Paso 4. Levántate, abre lospárpados y regresa a tu 
posición de origen caminando del mismo modo que antes lo 
hiciste, con pasos inestables.
Paso 5. Repite los pasos 2, 3 y 4, hasta que con solo 
pensarlo seas capaz de verte desde frente, como si te estuvie­
ses mirando a ti mismo desde ahí delante.
Tal vez tengas que repetir el ejercicio muchas veces y 
durante algunos días; no te importe, resulta un recurso extra­
ordinariamente útil y necesario para instalar el «modelo de 
objetividad» que continúa. No debes pasar a la siguiente fase 
hasta que no domines completamente la disociación.
% * ú &
% M ú M
ú *
PREVENCIÓN 1 9 3
Técnicas para incorporar la objetividad
Para incorporar la destreza de situarte en tercera posición 
perceptiva, utilizarás el mismo ejercicio anterior y, una vez 
controlado, incorporarás los pasos que indico a continuación.
Ahora, partiendo de una situación de comunicación entre dos 
supuestas personas A y B (tú y otra — que no está presente— ), 
vas a analizar específicamente la relación entre ambos.
Paso 1. Im agínate sentado ante la o tra persona, tal 
como tienes las dos sillas, manteniendo con ella una conver­
sación, a los dos o tres minutos producirás una interrupción y 
ambos detendréis el imaginado diálogo en el momento en el 
que se encuentre. En ese instante te levantarás trasladándote 
a la 3.a posición dando tres pasos y m anteniéndote de pie 
observando la interacción de ambas posiciones, la de A — 
que eres tú mismo— y la de B, que es la segunda posición y 
tu supuesto interlocutor.
Paso 2. Repite la operación tres veces, mientras tanto 
ambos seguís la conversación imaginada cada vez que tú (A) 
vuelves a tu 1.a posición.
Paso 3. Por último, has de ser capaz desde tu posición 
de sentado de valorar la relación del conjunto imaginándose 
que te levantas y te trasladas a la 3.a posición. Tal com o 
hiciste en los pasos precedentes.
1 9 4 INTELIGENCIA EM OCIONAL CON PN L
Como puedes constatar, son muchos los modelos y técni­
cas disponibles para alcanzar un óptimo estado de equilibrio 
emocional. No es cuestión de que los aprendas o uses todos, 
sino que, una vez practicados los que se te enseñan, decidas 
cuáles son los que más se ajustan a tus necesidades de domi­
nio y control emocional. No olvides que el fin de todo el tra­
bajo que se propone en este libro es desarrollar al máximo la 
inteligencia emocional, y, por tanto, tú eres quien controla 
sus propias metas.
En ocasiones la gente es prisionera de ciertas emociones, 
por la simple razón de no haberse detenido a reflexionar sobre 
los procesos que se desencadenan dentro de ellos y que desem­
bocan en la explosión emocional. El método que viene a conti­
nuación te va a servir para que, una vez asimilado, seas tú quien 
decida las emociones que quiere que le acompañen y las que no.
Decide tus emociones
P aso 1. Identificar esa em oción tan desagradable o 
incómoda que de vez en cuando sientes y asegúrate de que no 
quieres volver a vivirla nunca más en esa misma situación.
P a so 2 . E stu d ia m en ta lm en te la secu en c ia de los 
hechos que concluyeron con sentir la emoción. Los diferen­
tes sucesos en los que la experimentaste, el tiempo que duró 
esa emoción en cada situación. Identifica que hiciste para 
contribuir a que ocurriera. Siempre hay algo, aunque solo sea 
el no haber hecho nada, que también es un hacer negativo.
Analiza tu propio comportamiento desde por lo menos 
dos puntos de vista, el tuyo y el de como si fueses alguien 
ajeno a ti mismo. Para ello utiliza la 2.a y 3.a posición como 
has aprendido.
P aso 3. Vuelve a revivir paso a paso la secuencia de lo 
que ocurrió, identifica las causas externas — si las hubiera— , 
circunstancias, comportamientos de otra gente, etc., que con­
tribuyeron a que experimentaras esa emoción.
PREVENCIÓN 1 9 5
Paso 4. Analizando y reflexionando sobre tus hallaz­
gos, determ ina los cambios de. com portam iento que hagan 
imposible el que vuelvas a experimentar esa emoción en esa 
situación otra vez.
Paso 5. Asegúrate de que puedes hacer esos cambios, 
seleccionando ejemplos de tu propia historia personal en que 
lo hayas hecho, aunque sea en otro tipo de situaciones. Pue­
des apoyarte en el recuerdo de alguna vez que dominaste y 
cambiaste cualquier otra emoción aunque nada tenga que ver 
con la presente.
Pregúntate:
• ¿Cómo sé que puedo obtener los comportamientos que 
necesito?
Respóndete. Busca varias alternativas.
Paso 6. A hora, vuelve a p reguntarte y a responder 
comprometida y sinceramente:
• ¿Haré esos cambios?
• ¿Es suficientemente fuerte mi compromiso?
Has de imaginar que la meta, una vez erradicada la emoción, 
es totalmente beneficiosa para ti, ya que si la motivación no es lo 
suficientemente fuerte, el compromiso no será duradero.
A continuación crea secuencias como si fuera una pro­
yección de diapositivas o una película en las que te veas uti­
lizando los cambios con éxito.
Vuélvete a preguntar:
• ¿Cómo sé que actuaré así?
• Escucha tus propias contestaciones.
Paso 7. Repasa de nuevo las secuencias y realiza los ajus­
tes que creas necesarios para que todo encaje perfectamente.
1 9 6 IN TELIG EN CIA EM O CIO N A L CON PNL
Otro método para prevenir el regreso 
de emociones no deseadas
Este modelo, como el anterior, está destinado a producir 
los mismos efectos; utiliza aquel de los dos que más fácil te 
resulte, o con el que te encuentres más cómodo.
Paso 1. Identifica la emoción que quieres evitar que se 
te presente de nuevo.
Paso 2. Proyecta en tu mente como si fuese una pelícu­
la la situación provocadora de la emoción, en la que tú te ves 
como un actor dentro del filme (disociado).
• Identifica: El ambiente o contexto en el que se desarro­
lla: lugar, momento y gente.
• La duración, es decir, el tiempo que permaneció en ti la 
emoción.
• Conducta o conductas que realizaste. ¿Qué hiciste para 
que ocurriera?
Observa y analiza la situación desde tu propia perspecti­
va (1.a posición) y desde los ojos de la otra u otras personas 
que intervinieron, como si fueses él o ellos — lo más distante 
de tus sentimientos que puedas— (2.a posición.)
Paso 3. Pasa de nuevo la película. Presta atención esta 
vez a los siguientes detalles.
Identifica:
• Las causas externas.
• Circunstancias.
• Conductas de otra gente.
Paso 4. Busca los recursos que necesitas para que esas 
situaciones no vuelvan a provocar en ti esa emoción. O lo 
que es lo mismo, los estados internos, los cambios de actitud, 
los pensamientos que hagan posible corregir las deficiencias 
mentales o comportamentales que anteriormente te genera­
PREVENCIÓN 1 9 7
ron la emoción no deseado. A ncla29 cada recurso apilando, 
presionándote en el lóbulo de la oreja cada vez que experi­
mentes y revivas uno de esos recursos.
Paso 5. Recuerda otra época de tu vida en la que usaste 
con éxito esos recursos. Ancla de nuevo y apila; vuelve a 
presionar en el mismo punto que la oreja que lo hiciste en el 
paso anterior.
Paso 6. Pregúntate:
• ¿Es suficiente mi compromiso de cambio?
• ¿Hay algo que me impida alcanzar el éxito en lo que 
me propones?
Paso 7. Figúrate en el futuro actuando adecuadamente. 
Activa las anclas, presiona el lóbulo de tu oreja para que las 
anclas entren en acción.
Paso 8. Recuerda ahora de nuevo la última ocasión en 
la que actuaste inadecuadamente experimentando esa em o­
ción que quieres impedir que regrese. Pero esta vez comienza 
el recuerdo un momento antes de que surgiera la emoción y a 
la vez que comienzas a recordar activa las anclas apiladas.
Paso 9. Pasa de nuevo la película desde ese momento 
anterior y observa cómo te manifiestas.
Paso 10. Haz un puente al futuro, o, lo que es lo mis­
mo, proyéctate a un mes o dos y construye una situación en 
la que te verías utilizando esta nueva capacidad de respuesta.
Si la experiencia es como deseas, aquí termina el proceso; 
si vuelves a experimentar la emoción, puede ser por dos causas, 
que los pasos 2 y 3 no estén bien identificados, o que faltan 
recursos. Sies el primer caso, repite el proceso desde el paso 2; 
y si es el segundo caso, repite el proceso desde el paso 4. Si, a 
pesar de todo, sigue sin funcionar, habría qué investigar qué 
creencias son las que están manteniendo tan firmemente arrai­
gada esa emoción y trabaj ar previamente sobre ella30.
30 Véase: A utoestim a y desarrollo perso n a l con PNL, en Editorial 
Obelisco, y Eneagrum a y P N L , en GAIA, am bos del autor.
X
Generar salud emocional 
espiritual y física
U
n a d e l a s r e g l a s de la mente que vimos en su 
m om ento nos afirm aba: Un síntom a inducido 
emocionalmente, si persiste lo suficiente, tiende a 
generar cambios orgánicos. O lo que sería igual: 
Toda emoción mantenida durante largo tiempo tiende a gene­
rar cambios físicos.
Como seres humanos, somos un sistema unificado e inse­
parable, compuesto de cuerpo, mente (emociones) y espíritu 
— al menos para m í es así, aunque existan escuelas que lo nie­
guen— . Para que exista un auténtico proceso de desarrollo 
como persona, los tres elementos que nos conforman han de 
trabajar al unísono y crecer acompasada y armónicamente. De 
poco sirve tener un cuerpo fornido si carecemos de equilibrio 
mental, y tam poco nos valdría de mucho dominar nuestras 
emociones si no hay un para qué trascendente.
El sistema humano, profusam ente investigado por Gre- 
gory B ateson31, advierte de los diferentes niveles de aprendi­
zaje y cambios que se advierten en el hombre en función al 
nivel en el que se produzcan. Los cambios y niveles tienen 
una estrecha relación con los tres aspectos de la persona ya 
citados — cuerpo o físico, mental o emocional y espiritual o
31 Véase: Pasos hacia una ecología de la mente, G regory Bateson, 
liil. P laneta-C arlos Lohle.
2 0 0 INTELIG EN CIA EM OCIONAL CON PNL
transpersonal— , y son por ese orden: remediativos, generati­
vos y evolutivos. Así pues, si las modificaciones se hacen en 
el plano físico, se producen cambios remediativos, paliativos, 
para apaciguar el mal. Si el salto se realiza en el nivel mental 
o em ocional, estarem os hablando de generativo. A quí ya 
interviene un proceso de desarrollo básico y autorregenera- 
dor. Y si las intervenciones se efectúan en el plano espiritual, 
estaremos ante una metamorfosis evolutiva y sistémica.
Para beneficiamos del equilibrio de los tres aspectos tra­
bajando unidos, hemos de establecer una conexión, una aline­
ación e interconexión entre ellos, con el fin de que el flujo de 
la comunicación entre los elementos de la red no quede inte­
rrumpida. Con este propósito, en PNL hemos desarrollado un 
modelo que facilita el tránsito de la información entre cuerpo, 
mente y el aspecto más elevado que acaricie la persona.
Posiblemente ya tengas algo más claro los desórdenes que pue­
dan estar generándote la desconexión entre los tres aspectos del ser 
humano mencionados. Y si no es así, tampoco importa mucho, ya 
que, a partir de ahora, lo que interesa es que procures resolver todo 
aquello que sabes que actúa como freno para tu propia evolución.
¿Sabes ya cómo quieres vivir tu vida?
¿Sabes ya cómo quieres estar y ser?
¿Sabes lo que quieres potenciar o mejorar?
¿Sabes ya lo que te interesa corregir?
Aunque aún no lo sepas, es igual, como dije antes, imagí­
natelo, invéntatelo, construye una fantasía. Piensa detenida­
mente por un momento en ello y compon una imagen mental 
de lo que aspiras, todo ello de forma positiva, es decir, que 
no contenga negaciones o términos negativos. Por ejemplo, 
evita plantear: «No quiero tener miedo». ¡Afírmate!: «Quiero 
tener seguridad y confianza».
Ordenando la mente
Ahora responde clara, concreta y específicamente a las 
preguntas que siguen, haciendo una sincera y profunda refle­
G EN ERA R SALUD EM O CION A L ESPIRITU AL Y... 2 0 1
xión de su contenido y de las respuestas que te vas a dar. No 
dejes ninguna de las cuestiones sin contestar; de nada servi­
ría continuar, puesto que todas las preguntas y respuestas van 
encadenadas.
Para que este ejercicio te sea de mayor utilidad, te reco­
miendo que tomes un papel y un lápiz y escribas todas las 
respuestas que te des.
Empecemos:
Trae a tu mente una imagen construida de tu estado per­
sonal deseado, tanto físico como emocional y espiritual — o 
elevado— . U na vez que la tengas, pregúntate:
• ¿Dónde, cuándo y con quién quiero alcanzar lo que 
pretendo en mi vida? Tómate tiem po para reflexionar y 
responder, para luego escribir.
• ¿Qué acciones específicas he de realizar para alcanzar 
lo que pretendo y llevarlo a cabo en esos lugares, en 
ese tiempo y con esas personas?
• ¿Cómo he de pensar para ello? ¿Cómo tengo que utili­
zar mis capacidades para que mis acciones lleguen a 
feliz término en esos lugares, en el momento indicado 
y con las personas correctas?
• ¿Por qué quiero conseguir lo que quiero? ¿Por qué creo 
que es esa forma de pensar descrita anteriorm ente la 
que me llevará a alcanzar lo que quiero, en el m om en­
to, lugar y con las personas que quiero? ¿Por qué creo 
que tengo las capacidades que me adecúan para ello?
• ¿Q ué creencias tengo y qué creencias necesito para 
alcanzar lo que pretendo?
• ¿Para qué quiero eso? ¿Cuál es mi intención?
• ¿Quién soy yo que quiere vivir de esa forma?
• ¿Quién soy yo que dice llamarse...?
• ¿Quién hay más allá de mí? ¿A quién más pertenezco 
com o e lem en to de un s is tem a y del que dependo 
como...? ¿Qué es ese Más Allá?
2 0 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• ¿Cuál es la VISIÓ N de eso que me trasciende y que 
está más allá de todo lo que soy?
• Sabiendo que esa es la visión que tengo y que me tras­
ciende, ¿cuál es la M ISIÓN que me ha sido asignada 
en esta vida?
• ¿De esa misión, qué FUNCIONES son las que debo • 
Si esa es mi misión y mis funciones, ¿qué MOTIVA­
CIÓN o que fuerza es la que me ha de empujar para 
cumplir con mi misión que emanan directamente de la 
visión trascendente? ¿Qué es lo que me motiva especí­
ficamente a ello?
• Con esa motivación clara, ¿qué DIRECCIÓN es la que 
tengo que seguir? ¿Qué pautas de pensamiento he de 
tener? ¿Qué sentido ha de tomar mi vida que me m an­
tenga en la m otivación que m e da mi m isión y que 
em ana de la visión?
• Si esa es la dirección, y el sentido que va a tomar mi 
vida, ¿qué ACCIONES concretas he de realizar, qué 
conductas tengo que ejecutar para mantenerme en esa 
dirección, que me da la motivación, generada a partir 
de mi misión, emanada de la visión?
• ¿Cómo REACCIONARÁ mi entorno? ¿Cómo afectará 
a m i am biente — lugar, m om ento y personas— mis 
acciones nuevas, fluidas de la dirección, que me da la 
m otivación de conocer mi misión, em anada desde la 
VISIÓN?
• ¿Cómo es ahora, después del profundo análisis y aline­
amiento realizados, mi comprensión de lo que quiero?
Los tres próxim os ejercicios van destinados uno para 
cada una de las tres áreas de desarrollo: física, emocional y 
transpersonal. Recom iendo sean utilizados para crear una 
actitud positiva y generadora de salud.
El trabajo, prim er modelo, dirigido al plano físico, con­
viene que sea conocido por otra persona — si puede ser— , a 
fin de que quien lo practica tenga todos sus sentidos y su
GENERAR SA LU D EM OCIONAL ESPIRITUAL Y... 2 0 3
total atención en el desarrollo correcto y eficaz de lo que está 
haciendo.
Dialogando con los síntomas
Secuencia del modelo:
Paso 1. Relaja al sujeto y pide a continuación que des­
peje un espacio en su mente.
Paso 2. Indícale al sujeto que concentre su atención en 
aquella parte del cuerpo que se encuentra enferma o desea 
mejorar.
D ale instrucciones para que perm ita que esa parte le 
sugiera una imagen metafórica (animal, planta u objeto), que 
represente a su enfermedad o estado de salud, y la sitúe en 
una silla delante de él.
Paso 3. Que analice la imagen en todos sus detalles.
Paso 4. Pide a la persona que se suponga que se eleva 
flotando por encima de su coronilla, de forma que se puede 
ver ahí abajo sentada observando la imagen metafórica de suestado de salud, que con anterioridad ha situado en la silla 
que hay frente a él.
Paso 5. Toma al sujeto por las manos y, dándole las ins­
trucciones pertinentes de que va a ser trasladado, le dices que 
se introduzca en la imagen metafórica de su estado de salud.
Paso 6. Una vez trasladado a la otra silla, le dirás:
• ¡Tú e re s ... (la im agen m etafórica que nos dijo que 
era)...!
• ¡Háblame de ti!
• ¿Cuál es la esencia de tu ser?
• ¿Dónde estás?
• ¿Qué es lo que ves a tu alrededor?
• ¿Ves a . . . (nombre del sujeto)...?
• ¿Qué oyes?
• ¿Qué sientes, hueles y saboreas?
2 0 4 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• ¿Qué significas siendo... (imagen)?
• ¿Qué es lo mejor de ti?
• ¿Qué es lo peor?
• ¿Qué quieres comunicarle a . .. (sujeto) con tu presencia?
• ¿Cómo te sientes con respecto a tu situación presente?
• ¿Quién te acompaña en esta situación?
• ¿Cómo te relacionas con ello?
• ¿Qué le quieres transmitir a .. .(sujeto)?
Paso 7. Búsqueda de antecedentes.
• ¿Qué te ha conducido a tu imagen actual?
• ¿Hubo un tiempo en el que las cosas fueron de otra 
manera?
• ¿Qué fue lo que precipitó tu existencia?
• ¿Cuándo y cómo sucedió?
Paso 8. Búsqueda de posibilidades:
• ¿Qué vas a hacer en el futuro?
• ¿Q ué conviene hacer para que todo sea m ejor, más 
completo o para avanzar?
• ¿Qué es lo más adecuado?
• ¿Qué es lo que debería suceder?
• ¿Cómo sería estar completamente bien?
• ¿Hay alguna parte d e ... (sujeto) que pueda resistirse al 
cambio?
• Si existe alguna resistencia, habría que traer a esa parte 
y negociar con ella.
• ¿Qué cambios podrías hacer aquí y ahora para que pro­
dujesen un efecto en el futuro?
Si es necesario sugerir ciertas modificaciones cualitativas 
en la imagen para que mejore, díselo. Cuando los cambios 
indicados se hayan llevado a efecto, continúa.
• ¿Qué más podrías sugerir a ... (sujeto) para que todo lo 
que ha de hacer lo haga y, además, disfrute?
GENERAR SALUD EM OCIONAL ESPIRITUAL Y... 2 0 5
Por último, con la m ayor delicadeza y cortesía posible, 
agradece a esa parte metáfora haberse manifestado y colabo­
rado en el cambio. Despídete de ella.
Paso 9. Toma de nuevo al sujeto y, dándole las indica­
ciones oportunas, trasládalo a su silla, recordándole que 
ahora es él mismo. Dejaremos que repose unos instantes para 
asimilar esa parte del proceso.
Paso 10. A continuación pregunta:
• ¿Qué te ha parecido lo que la imagen te ha transmitido?
• ¿Qué significó la imagen para ti?
• ¿Cómo refleja tu vida en lo que es y en lo que ha sido?
• ¿Qué te parece al sentirte bien y aclarar cosas sobre tus 
programas internos?
• ¿Qué sentimientos relaciones con la primera imagen? 
¿Y con la transformada?
• ¿Te resultan familiares ambos sentimientos?
• ¿Cómo sería tu vida si te sintieras definitivamente de la 
nueva forma?
Paso 11. Proyectándose al futuro.
• ¿Cuales son las implicaciones prácticas que esto tendrá 
en tu vida?
• ¿Qué supone realmente el cambio?
• ¿Qué pasos son los que va a dar?
• ¿Cómo se imagina ahora afrontando la situación bajo 
esta nueva perspectiva?
• ¿Cómo sería un día en su nueva vida?
.• ¿Qué es lo que habría de diferente?
• ¿Cómo sabrá que algo ha cambiado?
• ¿Hay algo aún que pueda impedir el cambio?
• ¿Qué es lo que tiene previsto hacer en este caso para 
eliminar el sabotaje?
2 0 6 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• ¿Qué más puede hacer por su equilibrio, su salud, por 
usted mismo?
Paso 12. Deja reposar al sujeto unos instantes y, por 
último, dale las indicaciones para salir del estado: contando 
del 1 al 10, indicando al final que abra los ojos.
Proseguimos con una nueva técnica para modificar esta­
dos emocionales y desarrollar la flexibilidad comportamen- 
tal. Este es un clásico dentro de la PNL, su efecto es decisivo 
para cambiar las respuestas conductuales surgidas a partir de 
patrones de bloqueo y estados limitadores. U na vez aprendi­
do es fác ilm en te re a lizab le sin ayuda ex terna , pero de 
momento, como en el anterior, es preferible que otra persona 
— o una grabación previa— lo dirija. Todo el proceso se rea­
liza en un estado de profunda relajación a fin de que el sujeto 
pueda entrar semiconscientemente en contactos con las par­
tes de la mente que se le proponen.
Nuevas respuestas de la mente creativa
Paso 1. Lo primero de todo, es identificar el patrón o 
conducta deficiente que se desea cambiar, y especificarla 
concreta y claramente.
Paso 2. A continuación has de establecer comunicación 
con aquella parte de la mente inconsciente que genera dicha 
conducta.
Pregunta:
• ¿Quiere esa parte de ti que genera la conducta... que desea 
cambiar comunicarse contigo en el plano consciente?
• ¿Puede esa parte enviar una señal?
Atiende en un estado de atención relajada cualquier sen­
sación, imagen o sonido interno que se produzca como res­
puesta, y toma nota de ello.
GEN ERA R SALUD EM OCIONAL ESPIRITUAL Y... 2 0 7
• Pídele a la parte que quieres cam biar que in tensi­
fique la señal para com unicar un sí, y que la a te­
núe para comunicar un no.
• Indícale a la parte que quieres cambiar que ahora diga 
sí... Y luego no..., a fin de poder distinguir claramente 
ambas respuestas.
Paso 3. Ahora has de separar la intención del compor­
tamiento. Es decir, lo que pretende.esa parte conseguir utili­
zando la conducta que deseas modificar:
• A gradece a la parte responsable de la conducta que 
quieres cambiar la buena intención de colaborar.
• Pregúntale: ¿Está dispuesta esa parte a revelar lo que 
intenta hacer por ti al generar la conducta... que deseas 
modificar?
Atiende a la respuesta sí o no convenida.
• Toma conciencia de los beneficios que esa conducta te 
ha aportado en el pasado y dale las gracias a esa parte 
por tales beneficios.
Paso 4. Seguidam ente vas a crear com portam ientos 
alternativos que satisfagan la intención. Para ello procederás 
así:
• Conecta ahora con tu mente creativa y pídele que gene­
re tres alternativas de conducta (tres nuevas conductas 
posibles) que sirvan tan bien o mejor que la que viene 
utilizando la parte responsable del comportamiento que 
deseas cambiar para satisfacer la intención.
• Pídele a tu mente creativa que dé una señal afirmativa 
cuando haya generado las tres nuevas líneas de con­
ducta.
2 0 8 INTELIG EN CIA EM OCIONAL CON PNL
• Pregúntale a tu mente creativa si está dispuesta a reve­
larte en qué consisten esas tres nuevas conductas. Si no 
quiere, no tiene mayor importancia, funciona exacta­
mente igual.
Paso 5. Conseguir que la parte responsable de la con­
ducta a cambiar acepte las nuevas opciones y la responsabili­
dad de activarlas cuando sean necesarias.
• Pregúntale a esa parte si las tres nuevas conductas son 
por lo menos tan eficaces como la antigua.
• Pregúntale tam bién si está dispuesta a asumir una de 
esas conductas en sustitución de la antigua perjudicial 
en las situaciones que sea necesario.
Paso 6. Comprobando que todo es correcto y no existe 
ningún impedimento.
De nuevo cuestiónale:
• ¿Hay alguna parte que no esté de acuerdo con este 
cambio?
• A continuación, imagina una situación futura similar a 
la que generaba la conducta deficiente, y observa qué 
ocurre.
Si todo ha funcionado bien, aquí finaliza el proceso; si 
aún persiste la actitud conductual deficiente, repasa el ejerci­
cio desde el in icio asegurándo te de que las señales del 
inconsciente son tales y no producto de tu propio consciente.
El Círculo de Luz
El siguiente y último ejercicio está destinado a potenciar 
nuestras facultades superiores, o, dicho de otro modo, para 
expandir un poco la conciencia a niveles superiores de los que 
comúnmente nos encontramos. Es de gran utilidad y beneficio, 
proporcionando un gratificante estado de plenitud y lucidez. 
Cuantas maTveces lo uses, tanto mayor será el fruto que recibas.
G EN ERA R SALUD EM O CION A L ESPIRITUAL Y... 2 0 9
Procura encontrar un lugar en el que puedas permanecer 
aislado de distracciones exógenas al menos durante treinta 
minutos.
Paso 1. Piensa yrevive intensamente una experiencia 
en la que hayas sentido alguna forma de cercanía con tu Ser 
Interno o unión con Dios, con la Unidad, con el Todo o con 
aquello que tú creas que es trascendente y está más allá de ti 
como ser humano.
Paso 2. Vuelve a ver lo que veías en el momento de 
tener tal experiencia. Escucha lo que allí se podía oír. Siente 
en tu cuerpo las sensaciones que entonces tuviste. Incremen­
ta tanto como puedas el sentimiento de ternura, devoción, 
veneración, paz, serenidad, etc. Á nclate32 colocando tu mano 
derecha sobre el corazón. Imagina ahora, que delante de ti 
hay como un Círculo de Luz.
Paso 3. Avanza dos pasos al frente hacia el Círculo de 
Luz que has imaginado ahí delante, entra en él. Disfruta de 
tener un lugar de encuentro personal con tu propia Esencia o 
con el Todo, y en ese momento activa el ancla del corazón.
Paso 4. Repite el proceso del paso anterior dos o tres 
veces más. Después de la últim a vez, colócate en segunda 
posición respecto al Todo. Déjate llevar por el Espíritu hasta 
las profundidades de Todo. Piensa, siente y actúa desde el 
corazón del Todo...
Paso 5. Pasados unos minutos, atrévete a mirar tu pro­
pio yo (desde la segunda posición) con los ojos del Todo, que 
es todo Amor y te am a como nadie. Disfruta de esa mirada 
de Amor infinito y eterno... Activa el ancla del corazón.
Paso 6. A co n tin u ac ió n en tra en te rcera posición . 
O bserva lo que está sucediendo entre tú y el Todo. ¿Qué 
cambios puedes sugerirle a tu propio yo para que viva más 
intensamente la unión con el Todo? A hí de nuevo, activa el 
ancla del corazón.
32 V éase Apéndice.
2 1 0 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Abre los brazos, extiéndelos hacia delante, a la altura de 
la cintura, con las palmas de las manos hacia arriba, sintien­
do toda la Energía y la Presencia del Todo.
Paso 7. R egresa a la p rim era posic ión . De nuevo 
experim enta la cercanía del Todo y la unión con Él, que es 
Todo. D isfruta cuanto puedas de su A m or y su Ternura infi­
nitos... A ctiva el ancla del corazón y abre a continuación 
tus brazos.
Paso 8. Antes de dar por terminado el ejercicio, despí­
dete del Todo, que jam ás ni un instante deja de am arte y 
regalarte su alegría y felicidad. Disponte a utilizar el nuevo 
anclaje. Donde quiera que estés, en la calle, en casa, en la 
oficina, en la playa, en el cine o viajando, solo o en grupo, 
puedes avanzar dos pasos al frente y meterte en el Círculo de 
Luz o activar tu ancla del corazón.
Como colofón del trabajo que conjuntamente hemos lleva­
do a término, me gustaría despedirme de vosotros amigos lec­
tores dejándoos una historia muy antigua, que suelo narrar fre­
cuentemente, y que encierra en su enorme sabiduría en varios 
niveles de comprensión. Que sea este mi regalo de despedida.
L O S D O S H O M B R E S Y L A M A R IP O S A
A
Erase una vez dos hombres cansados que llegaron a la 
orilla de un río una tarde de verano. Ellos realizaban un 
largo viaje juntos y pararon a llí para descansar. Poco des­
pués, el más joven se quedó dormido, mientras tanto el otro 
se quedó observando su boca abierta. ¿Creerían ustedes si 
les dijese que una pequeña criatura, que según todas las 
apariencias era una mariposa, salió volando de dentro de 
sus labios?
La mariposa voló directamente a una pequeña isla en 
medio del río, donde se posó en una f lo r y libó su néctar. 
Seguidam ente ella se puso a revolotear en torno a aquel 
peñasco, que le debía parecer enorme para un insecto de su
GEN ERA R SALUD EM OCIONAL ESPIRITU AL Y.. 2 1 1
tamaño, disfrutando del sol y la suave brisa. Después se 
encontró con otra mariposa, y jun tas danzaron en el aire 
como en una fiesta de enamorados.
La primera mariposa se posó otra vez en un tallo que se 
balanceaba levemente. M ás tarde, luego de un momento o 
dos, se reunió con una nube de insectos grandes y pequeños, 
de los más variados tipos que se agitaban en torno a los res­
tos de un animal que yacía en la verdeante hierba. Varios 
minutos pasaron.
Distraídamente, el hombre despierto arrojó una piedreci- 
lla a l agua, muy cerca de la isla. Las olas que se formaron 
salpicaron a la mariposa, que de momento casi naufraga, 
peso seguidamente, con dificultad, sacudió las salpicaduras 
de agua de sus alas y recomenzó a volar rápidamente en 
dirección de la boca del hombre que dormía.
Pero en ese m om ento el otro viajero cogió una hoja 
grande que colocó delante del rostro del compañero para ver 
lo que la mariposa hacía. La pequeña criatura envistió con­
tra el obstáculo repetidas veces, como con pánico, en tanto 
que el hombre dormido comenzaba a estremecerse y a gemir.
E l hombre que atormentaba a la mariposa retiró la hoja 
y ella voló, rápida como una flecha, para dentro de la boca 
abierta. Nada m ás hubo entrado, el hombre se estremeció de 
nuevo y despertó.
Entonces él le dijo a su amigo:
—Acabo de tener una experiencia muy desagradable, una 
terrible pesadilla. Soñé que vivía en un castillo seguro y agra­
dable, pero estaba inquieto y resolví explorar el mundo exte­
rior. En mi sueño, viajé p o r medios mágicos hasta un país dis­
tante, donde todo era alegría y placer. Por ejemplo, bebí todo 
lo que quise de una taza de ambrosía. Conocí a una mujer de 
belleza incomparable y dancé con ella, viviendo las alegrías 
de un verano sin fin. M e divertí con buenos compañeros, per­
sonas de todas las especies y condiciones, naturalezas, ideas 
y tipos físicos. Hubo algunas cosas tristes, pero solo sirvieron 
para enfatizar los placeres de aquella existencia.
2 1 2 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Esa vida duró muchos años. De repente, y sin ningún 
tipo de aviso, aconteció una catástrofe: enormes olas inva­
dieron aquella tierra. Yo me mojé todo y casi me ahogo. Me 
vi corriendo en precipitada vuelta a m i castillo, como si 
tuviese alas. Pero cuando llegué a las puertas no conseguí 
entrar. Una inmensa barrera verde había sido levantada por 
un g igan tesco esp íritu m aligno. Yo a rrem e tí contra esa 
barrera, empujando varias veces, mas ella no cedió.
De repente, cuando sentía que estaba a punto de morir, 
recordé una palabra mágica que servía para disipar encan­
tamientos. Tan pronto la pronuncié, la gran muralla verde 
cayó como una hoja al viento. Pude entrar en mi casa otra 
vez y vivir en seguridad desde ese día en adelante. Pero esta­
ba tan asustado que desperté.
Apéndice
L A S A N C L A S
UN ANCLA ES, en esencia, cualquier representación (provocada interna o externamente) que desen­cadena otra representación o series de represen­taciones internas. Suponemos en PNL que todas 
las experiencias están constituidas com o eslabones de una 
cadena de inform ación sensorial. P or tanto, siem pre que 
cualquier porción de una experiencia particular se reintrodu- 
ce en otra, trozos de esta vivencia serán repetidos en algún 
grado. Cualquier parte de una experiencia particular, enton­
ces, puede ser utilizado como anclaje para acceder a otra 
parte de esa experiencia.
Con frecuencia, se ha comparado las anclas con el modelo 
y experimentos de Pavlov con los perros y su «estímulo-res­
puesta». En cierto modo de ahí parte, aunque existen grandes 
diferencias de planteamiento y uso. En los anclajes, un instante 
de estímulo es suficiente para que se establezca la relación o 
encadenamiento, en contraposición al modelo de Pavlov, que 
exige que tales condicionamientos sean prolongados.
Indudab lem en te un ancla será m ás po ten te o, m ejor 
dicho, más duradera si se repite el estím ulo varias veces. 
Pero manifiestamente con las anclas obtendremos respuestas 
al primer intento.
2 1 4 INTELIGENCIA EM OCIONAL CON PNL
Las anclas no necesitan la recompensa del resultado para 
que actúen, pero si tal premio existe, el ancla se refuerza, 
aunque no es necesario que así sea, y mucho menos indis­
pensable.
En los anclajes no medimos únicamente como reacción 
las conductas externas; nosotros consideram os como res­
puestasal estímulo del ancla tanto un cambio en una imagen 
mental, como en el diálogo interno o una sensación interna, 
como pueden ser los estados emocionales.
Lo que establecemos neurológicamente al intalar un ancla­
je , es una «miniestrategia» adicional, que a su vez tiene la 
capacidad de desencadenar otra estrategia de mayor tamaño.
En nuestra vida, así como en la mayoría de nuestras con­
ductas, estamos sujetos a innumerables anclajes. ¿Quién no 
tiene un recuerdo conectado a cierta canción? ¿Quién no ve 
ciertas imágenes y le llevan de vuelta a una experiencia vivi­
da? ¿Quién no huele cierto aroma y recuerda alguna secuen­
cia de su infancia? Desde el lenguaje hablado y escrito, hasta 
las reacciones que experimentamos en determinadas circuns­
tancias, son anclas establecidas en nosotros de manera cons­
ciente (aprendizaje) o inconsciente (condicionados).
Las anclas pueden ser instaladas y desencadenadas en 
cualquiera de las modalidades de aprehensión o funciones de 
nuestros órganos perceptuales (visual, auditivo o kinestésico). 
Por ejemplo: si yo escribo «coche» (visual), generarás una 
representación visual recordada — seas consciente de ello o 
no— de un coche, tal vez, puedas incluso recordar el sonido 
del motor o el claxon (recuerdo auditivo) y la sensación que 
te produce su conducción (cenestesia), hasta podrías evocar el 
olor a gasolina o del interior del vehículo (olfativo). Otros 
anclajes únicamente desencadenarán representaciones en una 
sola de las modalidades, y ello dependerá del tipo de ancla 
que utilices y del tiempo de duración, del contexto en el que 
la realices y de la propia persona y su orientación dominante 
particular. Frases como «profundo pesar» tal vez solo desen­
cadenen respuesta en la kinestesia interna (ki) de la persona.
APÉNDICE 2 1 5
En definitiva, podríamos decir que una estrategia no es 
otra cosa que una secuencia de modalidades dentro del siste­
m a representacional donde cada modalidad está anclada a la 
que le precede.
Así pues, las anclas pueden ser visuales, auditivas, kines- 
tésica, o lfa tivas y gustatorias; u tilizarem os unas u otras 
dependiendo del momento, del lugar y de las personas.
Ejemplos de tipos de anclas en cada una de las modalida­
des del sistema de percepción serían:
VISUALES: Fiases luminosos, gestos específicos, movi­
mientos determinados, posturas, símbolos impresos, imáge­
nes, colores, etc., todo aquello que al sujeto le produzca un 
cierto impacto visual.
AUDITIVAS: Sonidos en general, tintineos de campana, 
timbres, golpes, palmadas, chasquidos, cambios en la tonali­
dad verbal, palabras determinadas, etc., todo aquello que al 
sujeto le pueda producir algún impacto auditivo consciente o 
inconsciente.
OLFATIVAS: Olores específicos, aromas, perfumes, etc.
GUSTATIVAS: Los sabores concretos y potentes.
KINESTÉSICAS: Cualquier toque o presión precisa en 
puntos determ inados del cuerpo. Caricias, abrazos, apreto­
nes, etc. Temperatura, humedad, presión atmosférica, etc.
El tiem po de permanencia de un ancla es del todo impre­
ciso, nosotros decim os que «un ancla dura el tiem po que 
dura». U nos anclajes serán solo de eficacia m om entánea, 
otros perm anecerán horas, otras sem anas, m eses, años o 
incluso para toda la vida. A continuación y de forma resumi­
da estudiarem os los principios y funciones que rigen los 
anclajes para que nos faciliten una m ejor com prensión y 
aprendizaje. A unque ya he hablado de las diferencias, el 
anclaje podría considerarse como una versión mejorada del 
fenóm eno «estím u lo -respuesta» , pun tualizando algunos 
aspectos:
2 1 6 INTELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
• Los anclajes no necesitan estar condicionados durante 
largos periodos de tiempo para que se establezcan. Pro­
mueven, por así decirlo, la utilización del aprendizaje 
de un único intento (a la primera).
• Tampoco necesitan refuerzos ni recompensas directas.
• Los anclajes pueden establecerse a través de cualquier 
m odalidad sensoria l, com o ya vim os: expresiones 
faciales, gestos, tonalidad y ritmo de la voz, estímulos 
táctiles, olores y sabores, etc., así como las visiones 
internas, sonidos o sentimientos.
• Las anclas no son permanentes, ni son siempre igual­
mente efectivas. Existen diversos factores que determi­
nan su duración y efectividad:
>- Lo exclusivo y único que sea el estimulo instalador. Por 
ejemplo, un anclaje por tacto (kinestésico) debe hacerse 
en zonas del cuerpo poco expuestas a toque normal. El 
lóbulo de una oreja o la muñeca son más indicados que 
la mano o la espalda, ya que estas son zonas de mucho 
contacto o de difícil acceso. En general, podemos decir 
que el ancla es más consistente en un canal de poco uso. 
Si nos anclamos nosotros mismos de forma kinestésica, 
es conveniente que lo hagamos en una zona a la que 
podamos acceder sin dificultad, pero a la vez que sea un 
área que no esté expuesta a otros contactos, si es que 
queremos ser solamente nosotros mismos quienes nos 
activemos esa ancla particular. Si el ancla la realizamos 
a otra persona, hemos de procurar que sea un lugar en el 
que el sujeto no se sienta agredido y para nosotros sea 
accesible de forma discreta.
>- La habilidad de la persona que realiza la instalación 
para establecer la asociación entre el anclaje y la 
experiencia.
>• La intensidad del estado. Por supuesto, cuanto más 
asociado y comprometido se encuentra el sujeto con 
una experiencia, más fácil y efectivo será el anclaje.
APÉNDICE 2 1 7
>- La frecuencia de re-activación del ancla.
>• Todos los sistemas de anclaje funcionan si se es siste­
mático. La elección del sistema de anclaje la determi­
na el tipo de respuesta que se obtenga. Cuanto más 
expresiva sea la respuesta, de mayor calidad será el 
ancla. U na vez que la persona se encuentra asociada a 
la experiencia, y cum plidos los requisitos previos, 
procedemos a instalar el ancla.
El siguiente ejercicio práctico de anclaje te puede servir 
para salir del ensimismamiento emocional negativo cada vez 
que comiences a sentir la emoción y no hayas podido despla­
zarla con ninguna otra técnica. También te ayudará a conocer 
cóm o se instalan y funcionan las anclas. Podrás usar esta 
ancla cada vez que lo desees una vez instalada, para lo cual 
procederás del siguiente modo:
Paso 1. Encuentra un lugar donde puedas sentarte o 
pasear un rato, disfrutando del ambiente que te rodea.
Paso 2. Conforme vas observando el entorno, enfoca tu 
conciencia hacia las cosas que te rodean y sintoniza con ellas 
a través de todos y cada uno de tus sistemas representaciona- 
les, es decir:
• Viendo: Utiliza la vista tanto panorámica como detalla­
da de los diferentes objetos, colores, movimientos, etc.
• Sintiendo: Temperatura, texturas, formas, etc., y la piel 
y los músculos conforme te mueves.
• Oyendo: Voces, ruidos, la propia respiración.
• Oliendo: E l aire y algunos de los objetos a tu alcance.
Paso 3. Y, conforme sientes que vas teniendo acceso a 
cada sistema lo más completamente posible, presiona con tu 
mano derecha la m uñeca izquierda. Según vas teniendo acce­
so a cada sistema, sucesivamente, aprieta tu muñeca, más 
fuertemente cuanto más veas, sientas u oigas.
2 1 8 IN TELIGENCIA EM O CION A L CON PNL
Paso 4. Sintoniza todos los sistemas representacionales 
simultáneamente, de forma que tu atención esté completamen­
te enfocada hacia fuera de ti a través de todos tus canales de 
acceso. Cuando lo consigas, aprieta de nuevo tu muñeca.
Paso 5. Repite el proceso hasta que solo con volver a 
presionar tu m uñeca com iences a enfocarte sin esfuerzo 
consciente en el entorno que te rodea.
Nota final
Si estas interesado/a en cualquiera de los trabajos del 
autor o en la formación de PNL, tanto en los cursos como en 
sem inarios específicos sobre In teligencia em ocional con 
PNL , no dudes en ponerte en contacto con nosotros, gustosa­
mente te mantendremos informado/a sobre la programación 
anual, así como de los eventos específicos que sobre la m ate­
ria coordinemosen nuestro país y en otros de lengua hispana.
Dirígete a:
IN ST IT U T O ESPA Ñ O L 
DE
P R O G R A M A C IÓ N N E U R O -L IN G Ü ÍST IC A (PNL)
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46190 RIB ARROJA DEL TURIA 
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Tel/Fax: 962 710711
E-mail: iepnl@ pnlspain.com
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