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Resumen sobre Farmacología Cardiovascular La farmacología cardiovascular se centra en el estudio de los efectos de los fármacos sobre el corazón y el sistema vascular, así como en las interacciones con el sistema nervioso y endocrino que regulan la función cardiovascular. Los fármacos se clasifican en dos grupos principales según su efecto sobre la función cardiovascular: estimulantes (cardiotónicos) y depresores . Los cardiotónicos incluyen digitálicos, agonistas beta-adrenérgicos e inhibidores de la fosfodiesterasa III, mientras que los depresores abarcan antiarrítmicos, antianginosos, vasodilatadores coronarios y antihipertensivos. La fisiología cardiovascular se basa en cinco propiedades fundamentales del corazón: cronotropismo, dromotropismo, batmotropismo, inotropismo y lusotropismo. El gasto cardíaco (GC), que es el volumen sistólico multiplicado por la frecuencia cardíaca (FC), es crucial para el suministro de sangre a los tejidos. La cantidad de sangre que el ventrículo expulsa en cada sístole depende de la precarga, postcarga y contractilidad. La precarga se refiere a la longitud de las fibras miocárdicas al final de la diástole, influenciada por factores como el retorno venoso y la distensibilidad ventricular. La postcarga es la resistencia que enfrenta el ventrículo al contraerse, y la contractilidad se relaciona con la concentración de calcio intracelular y el tono simpático. Los cardiotónicos son sustancias que aumentan la fuerza de contracción del miocardio, siendo útiles en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Se dividen en tres grupos: digitálicos, adrenérgicos inotrópicos e inhibidores de la fosfodiesterasa III. El manejo de la insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) se enfoca en maximizar el gasto cardíaco y reducir la activación neurohumoral. Las estrategias incluyen el uso de inotrópicos positivos, vasodilatadores y diuréticos. Los glucósidos digitálicos, como la digoxina y la digitoxina, han sido utilizados durante más de 200 años y son esenciales en el tratamiento de la ICC, ya que permiten al corazón realizar el mismo trabajo con menor consumo de oxígeno. Fisiopatología de la Insuficiencia Cardíaca La insuficiencia cardíaca se presenta cuando el corazón no puede mantener un gasto cardíaco adecuado, lo que resulta en hipoperfusión orgánica y congestión. Los síntomas varían según el tipo de insuficiencia: la insuficiencia cardíaca derecha se manifiesta con disnea y edema, mientras que la insuficiencia cardíaca izquierda se caracteriza por una reducción del gasto cardíaco y congestión pulmonar. La ICC puede ser aguda o crónica, siendo la crónica la forma más común, a menudo causada por hipertensión o enfermedad coronaria. Los mecanismos de compensación en la ICC incluyen la dilatación cardíaca y la hipertrofia ventricular, así como la activación de sistemas neurohormonales que pueden ser beneficiosos a corto plazo, pero perjudiciales a largo plazo. Estos mecanismos pueden llevar a un círculo vicioso que agrava la insuficiencia cardíaca. Las manifestaciones clínicas de la ICC incluyen taquicardia, cardiomegalia y ritmo de galope, que son indicativos de la respuesta del organismo a la insuficiencia. Cardiotónicos: Glucósidos Cardíacos Los glucósidos cardíacos, también conocidos como digitálicos, son compuestos que aumentan la contractilidad del miocardio sin causar taquicardia. Se obtienen principalmente de plantas del género Digitalis y se utilizan en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. La digoxina es el prototipo de los digitálicos, destacándose por su capacidad de administración tanto intravenosa como oral, y su perfil de seguridad bien conocido. La farmacocinética de los glucósidos cardíacos varía según su estructura química, afectando su absorción, distribución y eliminación. La biodisponibilidad de estos fármacos es crucial, ya que el margen entre niveles terapéuticos y tóxicos es estrecho. Los digitálicos se absorben pasivamente en el tracto gastrointestinal, y su distribución es amplia, alcanzando concentraciones más altas en el miocardio que en el plasma. La administración de estos fármacos debe ser cuidadosa, considerando factores como la ingesta de alimentos y la presencia de condiciones que afecten la absorción. En resumen, los glucósidos cardíacos son fundamentales en la farmacología cardiovascular, ofreciendo un enfoque eficaz para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Destaques La farmacología cardiovascular estudia los efectos de los fármacos en el corazón y el sistema vascular. Los fármacos se dividen en estimulantes (cardiotónicos) y depresores, cada uno con funciones específicas. La insuficiencia cardíaca se caracteriza por la incapacidad del corazón para mantener un gasto cardíaco adecuado, resultando en hipoperfusión y congestión. Los glucósidos cardíacos, como la digoxina, son esenciales en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, aumentando la contractilidad sin causar taquicardia. La farmacocinética de los digitálicos es crucial, ya que el margen entre niveles terapéuticos y tóxicos es estrecho, requiriendo un manejo cuidadoso.