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Intestino delgado
ANATOMIA
Vicente Mitidieri
El intestino delgado es el segrnento del tuba digestivo que
se extiende entre el est6mago y el intestino grueso. Se recono
cen en el dos porciones diferentes desde los puntos de vista
anat6mico, clfnico y quirurgico, La prirnera, fija por el
peritoneo parietal posterior, es el duodeno; la segunda, movil,
es el yeyunofleon. El duodeno enmarca la cabeza del pancreas
y forma con ella una unidad anat6mica en 10que respect a a su
irrigaci6n, inervaci6n y relaciones (veasc Anatornfa del
pancreas, cap. 39).
El yeyunoileon se inicia en el punto en que el intestine
delgado deja de ser fijo y se hace m6vil, 0 sea, el angulo de
Treitz, y se extiende hasta su desembocadura en el intestine
grueso, a nivel de la valvula ileocecal. Su recorrido es sinuoso
y cada una de sus incurvaciones se conoee como asa. Su lon
gitud, de 6 a 8 metros en el cadaver, disminuye hasta 3 a 5
metros en la persona viva por el tono de la capa muscular
longitudinal. Su diarnetro, de unos 4 em, no es uniforme ya
que es mayor en el extrema proximal que en el distal, hecho
que debe tenerse en cuenta ante la presencia de elementos ex
trafios endoluminales (calculos biliares, ascaris) que aumen
tan las posibilidades de obstruirlo a medida que avanzan hacia
su porcion mas distal.
El yeyunofleon consta de dos porciones, el yeyuno y el
fleon, diffciles de diferenciar entre SI en condiciones norma
les. La presencia del divertfculo de Meckel, que resulta de la
persistencia del conducto onfalornesenterico existente en la
vida fetal, permite establecer el lfmite entre ambos; sin em
bargo, este divertfculo s610 se halla en el 3% de los casos.
El yeyunofleon ocupa todo el sector inframesocol6nico del
abdomen. Rebasa a ambos lados el marco colonico, y esta cu
bierto por el epipl6n mayor. La disposicion de las asas, que
pareee ser al azar, guarda sin embargo una forma relativamen
te constante. Las proximales se ubiean de manera horizontal
en el cuadrante superior izquierdo; las intermedias, oblicuas,
en el cuadrante superior derecho; las distales, por ultimo, 10
hacen en forma vertical, particularmente la ultima asa ileal
que aborda el ciego desde la pelvis adoptando una disposici6n
similar a una serpiente (fig. 42-1).
El mesenteric, adernas de ser una lamina portavasos, sirve
de medio de fijaci6n al yeyunofleon. Su inserci6n (rafz del
mesenterio) se hace en forma oblicua de arriba hacia abajo y
de izquierda a derecha, desde el borde izquierdo de la segunda
vertebra lumbar hasta el borde lateral de la articulacion
sacroilfaca dereeha. Estos reparos son variables. Su inserci6n
superior varia en funcion del proceso de coalescencia
pm,w'!§'
retroduodenopancreatica; si esta es incompleta, se forman
fositas llamadas paraduodenales, que pueden extenderse has
ta los vasos mesentericos superiores y ser asiento de hernias
internas, al incarcerarse en ell as un asa 0 epipl6n. En la
inserci6n distal, dada por la coalescencia retrocolonica dere
cha 0 fascia de Toldt, pueden observarse malformaciones si
milares. La porci6n m6vil del mesenteric transporta los ele
mentos vasculares y nerviosos que se dirigen hacia el intesti
no delgado 0 proceden de este, y divide al espacio inframeso
col6nico en dos compartimientos. EI rnesenteroc6lico dere
cho, entre el mesenterio y el colon ascendente, es un espacio
triangular cuyo vertice inferior corresponde a la fosa iliaca
derecha. La rafz del mesenterio puede en ocasiones actuar como
un tabique e impedir el paso de colecciones lfquidas hacia la
izquierda, de manera que algunas infecciones altas, como la
ulcera 0 la colecistitis perforadas, pueden extenderse ala fosa
ilfaca derecha y quedar allf limitadas, simulando una apendicitis
aguda, EI mesenteroc6lico izquierdo, en cambio, coneeta el
espacio inframesocol6nico con el fondo de saco de Douglas,
punta mas declive de la cavidad peritoneal en la posicion de
pie (fig. 42-2).
EI yeyunofleon esta cubierto por una capa serosa, el
peritonea visceral. Dos capas musculares, una externa longi-
Fig. 42-1. Disposiei6n esquernatica de las asas intestinales.
NIt$11 I .. LV . g twa.1iI •
I
42. INTESTlI\O DELGADO 761
Fig. 42-2. Espacios mesenteroc6licos.
tudinal y otra intema circular, se encuentran en el plano si
guiente y sirven a los movimientos peristalticos; entre ambas,
y por debajo de la capa circular, se encuentran los plexos ner
viosos de Meissner y de Auerbach. La mucosa es rica en
folfculos linfoides, particularmente en el borde antimesenterico
del ileon terminal. Presenta una serie dc pliegues a todo su
ancho para ofrecer una mayor superficie de absorci6n. Estos
pliegues de Kerckring, tambien llamados vdlvulas conniven
tes, son visibles radiologicamente en caso de distension
yeyunal, conformando la clasica imagen "en pila de mone
das", que permite diagnosticar como de intestino delgado al
asa distendida (vease Obstrucci6n intestinal).
Irrtgacion e inervacion. Una sola arteria distribuye sus
ramas por el yeyunoileon: la mesenterica superior. Esta arte
ria emite por su cara derecha los ramos destinados a la mitad
derecha del colon y por su cara izquierda los que se dirigen al
yeyunoileon.
En su parte proximal las ram as son mas numerosas y dis
minuyen en cantidad a medida que se acercan a la porci6n
terminal del fleon. Por el contrario, las arcadas que se consti
tuyen entre las ramas ascendentes y deseen dentes de cada ramo
yeyunoileal son mas numerosas hacia la valvula ileocecal.
Estes datos pueden ser de utilidad para reconocer si un asa
aislada pertenece al yeyuno 0 al fleon,
Dcsdc las arcadas parten vases rectos hacia el borde
mesenterico del intestino delgado que, al ponerse en contacto
con este, se bifurcan en una rama superior y otra inferior. La
anastomosis entre todos estos ramos constituye el vaso para
lelo de Dwight. Este vaso, de menor jerarqufa que su hom61oga
arcada de Drummond constituida en el colon, puede ser sufi
ciente para mantener la irrigaci6n en caso de lesion de las ar
cadas vasculares, cuando csta no es muy extcnsa. Sin embar
go, por su pequefio calibre puede sufrir colapso de producirse
una gran distensi6n yeyunoileal, 10 cual disminuye el flujo y
compromete la irrigaci6n.
Otro hecho que debe destacarse es la irrigacion particular
de los ultirnos 15 em del ileon, llamado "ileon terminal". Des
pues de emitir la ultima rama ileal, la arteria mesenterica su
perior sc transforma en su rama terminal, el tronco ileobice
coapendiculoc6lico, que distribuye sus ramas por el apendice,
ciego y colon ascendente y tam bien da origen a una rama re
currente para el fleon terminal, que se anastomosa con la ulti
ma rama ileal, emitida a unos 15 em de ella. Como consecuen
cia, el ultimo segmento del fleon se encuentra irrigado par la
arc ada vascular formada entre ambas. Si la rama recurrente
debe ser ligada, como ocurrc en una hemicolectomfa derecha,
el fleon terminal queda irrigado solamente por uno de los pies
de esta arcada, por 10 cual muchos cirujanos consideran que
puede ser insuficiente para asegurar el exito de una anasto
mosis, y prefieren resecar junto con la pieza del colon derecho
a esta porci6n del intestino delgado.
Las venas siguen a las arterias y dan lugar a la vena
rnescnterica superior, que contribuye a formar la vena porta.
Los vasos Iinf'aticos dirigen el quilo hacia multiples
ganglios ubicados en el espesor del mesenterio, para confluir
en la rafz de la mesenterica superior en los ganglios retropan
creaticos 0 aorticorrenales, Los ganglios mesentericos pueden
ser asiento de procesos inflamatorios tanto locales como ge
nerales (adenitis rnesenterica), particularmente en los nines,
10que ocasiona serias dificultades para el diagn6stico diferen
cial con otras entidadescomo la apendicitis aguda.
La inervacion, dependiente de los sistemas simpatico y
parasimpatico, alcanza el yeyunofIeon a traves de la adventi
cia de las arterias y hace estacion en los plexos mientericos, El
intestino es sensible a la tracci6n, distensi6n y aumento de las
contracciones musculares, aunque es indoloro a la puncion, la
secci6n y las quemaduras.
FISIOLOGIA
Juan A. De Paula
Introduccion, La funcion principal del intestino delgado
es la de absorber los alimentos ingeridos para su utilizaci6n
por el organismo con fines energeticos, plasticos y regulado
res. Para tal fin el intestino delgado debe: 1) recibir el conteni
do gastrico, regulando la evacuaci6n del estomago para evitar
la sobrecarga funcional; 2) continuar la digestion iniciada en
el estomago, modulando la secreci6n intestinal, biliar y
pancreatica; 3) dispersar los productos de la digestion en la
fase acuosa intraluminal, incluidos aquellos no hidrosolubles;
4) absorber los nutrientes, electr6litos y agua, y volcarlos en
la corriente sangufnea y/o linfatica; 5) informar al sistema
endocrino y metab61ico de la entrada de nutrientes para adecuar
su depuraci6n, y 6) mantener, simultaneamcntc con su fun
cion absortiva, una barrera eficiente que limite la absorcion de
antigenos, toxinas 0 microorganismos patcgenos contenidos
en su luz.
Motilidad del intestino delgado
EI aparato muscular del intestino esta compuesto por la
capa muscular externa longitudinal, la capa muscular intema
circular y. por dentro, entre la submucosa y la lamina propia
de la mucosa, la capa muscular de la mucosa 0 muscularis
mucosae. Las primeras dos capas producen las contracciones
de mezcla y progresi6n del contenido intestinal. La actividad
de la capa circular genera contracciones circulares fijas 0 mo
viles (peristalticas); en carnbio, la capa longitudinal produce
contracciones en manguito que acortan determinado segmen
SECCION vi. ABDOMEN762
to intestinal. Los movimientos de la muscular propia de la
mucosa mejoran el ccntacto de la superficie absortiva con el
contenido luminal.
Las celulas muscuJares del intestine sufren cambios cfcJi
cos en su potencial electrico de reposo, llamados ondas lentas,
los cuales se transmiten con intensidad variable de una celula
muscular a otra, las que actuan en forma de sincicio. La inten
sidad de las ondas lentas condiciona la posibilidad de que se
produzcan cambios rapidos del potencial ceiular, llamados
potenciales en espiga, los cuales se asocian con la contraccion
de las fibras musculares.
La actividad de las celulas musculares es regulada por el
sistema nervioso enterico. Este se dispone en forma de dos
capas principales: el plexo mienterico y el plexo submucoso.
51 sistema nervioso enterico esta interconectado con el siste
ma nervioso central a traves de las vias parasimpaticas
craneosacras y la via simpatica toracolumbar.
EI intestino delgado tiene patrones motores diferentes se
gun se encuentre en periodo digestivo 0 interdigestivo. En el
periodo interdigestivo se describen tres fases sucesivas de ac
tividad mioelectrica y motora. Durante la fase I no se detecta
actividad motora significativa. La aparici6n de algunas con
tracciones circulares ritmicas inconexas caracteriza a la fase
II. En cambio, durante la fase III existe una intensa actividad,
con ondas propulsivas que comienzan en el est6mago y migran
distalmente a una velocidad de alrededor de 7 em por minute,
desplazando el contenido intestinal rapidamente hacia el cie
go. Esta fase, tarnb ien ll arnad a complejo migratorio
interdigestivo, tiene como funci6n barrer el contenido intesti
nal y limitar el crecimiento bacteriano intestinal. AI cabo de
unos minutos, la actividad de la fase III desaparece y se reanu
da el cicio con la quietud caracteristica de la fase I.
La llegada de los alimentos interrumpe abruptamente la
actividad interdigestiva, ia cual es reemplazada por un patr6n
bastante regular, con contracciones que comienzan a 10 largo
de todo el intestino y que se propagan en sentido caudal por
porciones variables. Estas contracciones promueven la mez
cla con una velocidad de transito relativamente lenta, necesa
'ria para dar tiempo al proceso digestoabsortivo. La duraci6n
de la fase digestiva es de 4 a 6 horas y depende de la cantidad
y cali dad de los alimentos ingeridos,
A diferencia del est6mago y del colon, que se paralizan
temporariamente despues de la cirugfa abdominal (fleo
postoperatorio), la motilidad del intestino delgado no se inte
rrumpe, y ella permite la infusi6n en su luz de soluciones
nutricionales en el posoperatorio inmediato. Contrariamente,
el compromiso int1amatorio y/o isquemico del intestino del
gada puede llevar a la paralisis motora, ya sea parcial, como
en el ileo regional de la pancreatitis aguda, 0 de toda su longi
tud, como en la peritonitis generalizada.
La distensi6n secundaria a un obstaculo parcial 0 total del
transite intestinal genera ondas contractiles intensas (de iu
char. Por el contrario, un obstaculo persistente 0 una mayor
distension puede veneer a la actividad motora y producir para
lisis, adernas de causar eventualmente isquemia por distension
de la mucosa 0 incluso de todo el espesor de la pared intesti
nal.
Absorcion de agua, electrolitos y nutrientes
Bases estructurales del intercambio intestinal. Para cum
plir con sus funciones de dispersi6n, digesti6n y absorcion, el
intestino delgado tiene caracteristicas anat6micas singulares.
La existencia de los pliegues de Kerckring, vellosidades y
microvellosidades amplfa considerablemente la superficie de
intercambio.
La empalizada epitelial de la mucosa esta dispuesta en for
ma de glandulas y vellosidades; estas ultimas tienen un largo
aproximado de 0,5 a 1 mm, su altura maxima se observa en el
duodeno distal y decrece en forma progresiva hacia el intesti
no distal. En Ia base de las glandulas se alojan las celulas ma
dres del epitelio intestinal (stem cells) que dan origen al me
nos a cinco tipos de celulas: indiferenciadas de la cripta,
absortivas, caliciforrnes, endocrinas y de Paneth.
Las celulas caliciformes secretan mucinas a la luz intesti
nal. EI moco esta compuesto principalmente por glicoproteinas
de alto peso molecular, muy hidr6filas, que mantienen una capa
de agua relativamente quieta frente a ia superficie epitelial,
Esta capa actiia como lubricante mecanico y primera barrera
limitante de la entrada de sustancias antigenicas, inmunocom
plejos, toxinas y germenes.
No menos de diez subpoblaciones de' celulas endocrinas
vuelcan el contenido de sus granules basales en la lamina pro
pia con el fin de comunicar informacion reguladora localmen
te a celulas vecinas 0 a distancia actuando sobre terminacio
nes nerviosas 0 a traves de la circulaci6n general.
Por ultimo, las celulas de Paneth, localizadas en la zona
basal de la cripta, generan un material rico en enzirnas y pro
tefnas cationicas, las cuales tienen probables funciones.antibac
terianas.
Las celulas del epitelio indiferenciado de la cripta, esen
cialmente secretor, maduran mientras ascienden hacia la pun
ta de la vellosidad y adquieren capacidad de expresar enzimas
digestivas y transportadores, hasta ser finalmente descamadas
en el apice vellositario (fig. 42-3).
Trofismo y adaptacion de la mucosa intestinal. En con
diciones normales, el epitelio del intestino delgado se renueva
en unas 130 horas, aunque este lapso puede variar significati
varnente segun los requerimientos funcionales. La ausencia
de nutrientes intraluminales, como despues de un ayuno pro
longado (0 alimentaci6n parenteral total), condiciona menor
velocidad de reposici6n y atrofia de la mucosa, con acorta
miento vellositario y disminuci6n de la capacidad absortiva.
Par el contrario, la resecci6n intestinalinduce un incremento
de la altura vellositaria y de la capacidad funcional por unidad
de area.
Las alteraciones de la viabilidad de las celulas epiteliales
tambien condicionan cambios adaptativos, Un incremento en
la perdida de celulas epiteliales, ya sea por agresi6n luminal,
isquemica 0 inmunol6gica, determina un aumento inmediato
de la reposici6n celular con el fin de compensar la disminu
cion de la capacidad funcional. A su vez, esta capacidad
adaptativa puede verse limitada por diferentes factores tales
como quirnioterapia, radioterapia, desnutrici6n y deficiencias
puntuales de nutrientes clave para la reposicion epitelial (aci
do folico, vitamina B 12' cine, etc.). Si la muerte celular supera
a la reposici6n sobreviene. segun sea la magnitud del dese
quilibrio, inmadurez celular, acortamiento vellositario, exulce
raciones 0 iilceras, con las correspondientes alteraciones fun
cionales.
Movimiento de lfquido en el intestino delgado. Calcu
lando una ingesta de 2 litros de liquido diarios y un aporte
aproximado de 6,5litros provenientes de las secreciones salival,
gastrica, biliar e intestinal, en el intestino delgado superior
ingresan aproximadamente unos 8,5 litros de quimo digestivo
diarios. De este volumen, el yeyuno absorbe unos 5,5 litros y
el Ileon 1,5 litro, de manera que a la valvula ileocecal llega
..
42. INTESTINO DELGADO 763
Descamaci6n aproximadamente 1,5 litro al dfa. El flujo de agua y las eon
t
130 horas
Maduraci6n
Reproducci6n
centraciones electrohticas a diferentes niveJes del tuba diges
tivo se esquernatizan en la figura 42-4.
Vias y mecanismos de Ia absorckin. La seereci6n y ab
sorci6n de agua es secundaria al rnovimiento de electr6litos y
nutrientes osm6ticamente activos.
A nivel del epitelio intestinal, la absorci6n de los solutos
intraluminales puede ocurrir por simple difusion pasiva, a fa
vor de gradientes electroquimicos, 0 por mecanismos de trans
porte activo, aun en contra de gradientes electroqufrnicos.
Las sustancias liposolubles (sustancias poco 0 nada carga
das electricarnente) cruzan la membrana epitelial con relativa
facilidad. En cambio, la absorci6n de solutos hidrosolubles
s610puede tener lugar a traves del espacio acuoso entre celu
las vecinas (via paracelular) 0 a traves de la membrana celular
(via transceluJar) utilizando sitios especializados, como cana
les, transportadores 0 bombas,
En el intestino delgado, sobre todo en su parte superior,
los espacios intercelulares son relativamente amplios y admi
ten un considerable movimiento pasivo de agua y electrolitos,
10cual da lugar ala rapida acomodaci6n de la osmolaridad del
contenido.
A nivel de la membrana celular, los canales (como, por
ejemplo, los de Cl 0 Ca2+) regulan la difusi6n pasiva de iones
a traves de la membrana en forma muy especffica, y se abren 0
cierran rapidamente en funcion de sefiales determinadas, Por
su parte, los transportadores facilitan el movimiento de solutos
Fig. 42-3. Reposici6n epitelial en el intestine delgado. Las celulas madres hidrosolubles tambien en forma especffica y a favor de gra
uhicadas en el fondo de la cripta originan los distintos tipos celulares que diente electroqufrnico, pero 10hacen con una cinetica que puede
tapizan la mucosa intestinal. Las celulas epiteliales ascienden por la cripta compararse con la de las enzirnas, ya que son saturables e
y luego por la vellosidad basta llegar al apice donde son descamadas. Este inhihibles competitivamente. Por ultimo. las bornbas, como proceso de recamhio epitelial se cornpleta, en condiciones normales, en los transportadores, son saturables e inhibibles competitiva
unas 130 horas. Los eritrocitos de la cripta son relarivamente inmaduros y
mente, pero, ademas, son capaces de transportar sustratos aun su actividad es predominanternente secretoria, en la medida en que ascien
den por la vellosidad, rnaduran y muestran un aumento de la expresi6n de en contra de gradientes electroqufrnicos, por 10cual requieren
disacaridasas y peptidasas y mayor capacidad de absorci6n de nutrientes. energfa celular para su funcionamiento.
Ingesta: 2000 ml ~
Flujo Electrolitos
(m1/24 hs) (mEq/l)
ESTOMAGO
Na· K· CI' CO,H'
Secreciones:DUODENa 6500 ml 8500 60 15 60 15
Absorci6n:
5500 ml
YEYUNO
3000 140 6 100 30
ILEON 1500 ml
1500 140 8 60 70
COLON 1350 ml
150 40 90 15 30MATERIA FECAL
Fig. 42-4. Movimientos de agua y electr6litos en el tuba digestivo. En el esquema se detallan los f1ujos aproximados de agua y concentraciones de
electr6litos a difercntcs niveles del apararo digestive can una ingesta normal de alimentos que incluyen 2000 ml de agua.
SECCION VI. ABDOMEN764
Absorcion del sodio. La bomba Na-K-ATPasa de la mem
brana basolateral de las celulas epiteliales lleva Na' intracelular
hacia el subepitelio, y se reduce asi la concentraci6n intracelular
de Na", La baja concentraci6n de Na' intracelular mantiene un
fuerte gradiente de concentraci6n entre la luz intestinal y el
interior de las celulas epiteliales, el cual fuerza la entrada del
Na" luminal a traves de diferentes mecanismos. El Na'' luminal
puede entrar solo, ser intercambiado por un H+0 arrastrar en
su camino algiin otro soluto, como glucosa 0 ciertos amino
acidos, con el cual comparte un transportador especifico. La
absorcion de nutrientes a trayes de un transportador comparti
do con el Na" es, probablemente, el mecanisme mas impor
tante para el transporte activo de nutrientes en contra de
gradiente (fig. 42-5) ..
Dispersion, digestion y absorcion de nutrientes. Al intes
tino delgado los alimentos entran, luego de la digesti6n gastrica,
en forma de particulas pequefias de no mas de 1 mm de diame
tro. Los nutrientes relativamente insolubles en agua, como los
trigliceridos de cadena larga, el colesterol y las vitaminas
liposolubles (A, D, E Y K), necesitan para su dispersi6n la
acci6n de las sales biliares, las cuales estabilizan la emulsi6n
y aumentan la superficie de la interfase. Los nutrientes ingeri
dos (hidratos de carbono, proteinas y grasas) son reducidos
por las enzimas gastricas, pancreaticas e intestinales a mole
culas sencillas: oligosacaridos, peptidos y aminoacidos, mono
gliceridos y acidos grasos.
Los productos hidrosolubles como los oligosacaridos y
oligopeptidos son tornados por las disacaridasas y peptidasas
expuestas por la membrana intestinal, para ser finalmente in
corporados por los enterocitos y extrudidos a traves de la mem
brana basolateral de estes en el subepitelio. Debido a la proxi
midad espacial entre las enzimas de membrana y los transpor
tadores, la absorci6n de peptidos y disacaridos es mas eficien
te que la de aminoacidos y monosacaridos.
Por su parte, los nutrientes liposolubles s6lo pueden acer
carse a la membrana apical de los enterocitos atravesando el
agua ligada al moco superficial gracias a la solubilizaci6n apor
tada por las sales biliares de la micela. Esta ultima, una vez en
contacto con la membrana, descarga en ella su contenido
lipidico. Los acidos grasos de cadena larga (12 a 24 carbonos)
deben ser especial mente transportados dentro de las celulas,
LUMEN SEROSA
+
...-- ----
Na+
I Glucosa I .. Glucosa:::kNa' y -Na'G'UGosa -
Na' 4 > '< Na'
+Na+ EK+ ',./" K+
! ATPH- ...TI '\ ADP
I CI"
C0
4H'
resintetizados a trigliceridos y vehiculizados hacia los linfaticos
intestinales en forma de quilomicrones, todas funciones alta
mente dependientes de la maduraci6n epitelial. Por el contra
rio, la absorci6n de acidos grasos de cadena mediana (8 a 12
carbonos) no necesita de digesti6n, solubilizaci6n biliar, ma
durez epitelial ni indemnidad del flujo linfatico, por 10cual su
absorci6n se mantiene en diferentes situaciones patol6gicas.
La mayor parte de los nutrientes se absorbe en el duodenoy yeyuno superior, aunque la extensi6n del proceso absortivo
es variable y depende de diferentes factores: 1) velocidad de
la evacuaci6n gastrica; 2) composici6n de los nutrientes y grado
de digestibilidad intraluminal; 3) competencia entre nutrientes
por los mecanismos de digesti6n y transporte; 4) carga osmolar
del alimento: 5) suficiencia digestiva, y 6) capacidad absortiva
de la mucosa.
Los mecanismos de digesti6n y absorci6n se resumen en
la figura 42-6.
En condiciones normales el Ileon -muy eficiente para
absorber Na y agua- recupera gran parte delliquido rema
nente del proceso digestoabsortivo; ademas se encarga en for
ma especifica de la absorci6n de la vitamina B 12 Yde las sales
biliares. La malabsorci6n de sales biliares, ya sea por resecci6n
o enfermedad del fleon terminal, reduce la circulaci6n
enterohepatica y la secreci6n hepatica de sales biliares y limi
ta la formaci6n de micelas, 10 cual produce malabsorci6n de
grasas y vitaminas liposolubles.
En caso de insuficiencia del yeyuno por resecci6n 0 enfer
medad difusa, el fleon se adapta con un incremento de su
trofismo y su capacidad de digesti6n y transporte de nutrientes.
Por el contrario, el yeyuno no puede compensar adaptativa
mente la malabsorci6n de vitamina B12 0 sales biliares secun
daria a la insuficiencia del fleon.
Secrecion de agua y electrolitos
En condiciones normales existe una cierta acti vidad
secretora basal, la cual es neutralizada por los procesos
absortivos concomitantes. Sin embargo, en situaciones pato
l6gicas, la exacerbaci6n del mecanisme secretor puede supe
rar la capacidad absortiva intestinal e inducir perdidas consi-
Fig. 42-5. Mecanismos de absorci6n de sodio. El esquema representa
una celula absortiva del yeyuno; las concentraciones relativas de los
solutos se simbolizan con el tamaiio de la tipografta, La bomba de
sodio-potasio-ATPasa de la membrana basolateral transporta activa
mente sodio desde el compartimiento intracelular al subepitelio, redu
ciendo su concentraci6n intracelular. Este mecanismo se realiza con
gusto de energfa (E) proveniente de la hidr6lisis del ATP. El sodio
cruza la membrana apical de la celula absortiva desde la luz hacia el
espacio intracelular (a favor del gradiente electroqufrnico creado por
la baja concentraci6n intracelular de sodio) por diferentes mecanis
mos: a) utilizando un cotransportador asociado a nutrientes (en este
caso la glucosa), el cual fuerza indirectamente la absorci6n del nutriente,
aun en contra de gradiente de concentraci6n, b) a traves de un canal
especifico; y c) mediante un contratransporte con hidrogeni6n; a su
vez, este mecanismo se acopla con otro contratransporte que trans fie
re bicarbonato ala luz, intercambiandolo con cloro, El sodio absorbi
do puede volver a la luz intestinal a traves de las uniones intercelulares
(f1echa punteada). relativamente mas amplias en el yeyuno que en
porciones mas bajas del intestino, manteniendo una adecuada dispo
nibilidad de sodio luminal para prornover el cotransporte de nutrientes.
..
42. INTESTINO DELGADO 765
Proteosas
PROTEINAS ------__ Peptonas
Polipeptidos
Pepsinas
gastricas
POLISACARIDOS ------------------l_~ Isomaltosa
---------__
Tripsinas
Quimiotripsina
Carboxipeptidasas
Elastasa
Maltosa
Peptidos
Aminoacidos -------
Peptidasas
Maltasa
-
Amilasa pancreatlca
Isomaltasa
SacarasaSACAROSA ~
LACTOSA
Lactasa
Acidos grasos
TRIGLICERIDOS ---------.... Micelas ----------.... Monogliceridos
GlicerolSales biliares Lipasa pancreatica
IAMINOACIDOS ~
GLUCOSA
FRUCTOSA
GALACTOSA
a:
«
....J
E
«
o
o
o
~
II.
Z
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Fig. 42-6. Digestion y absorcion de los principales nutrientes. Las proteinas son parcialmente hidrolizadas en el estomago por las pepsinas gastricas que
acnian a pH 1,8 a 3,5. Su accion finaliza cuando el contenido pasa al duo deno y aumenta el pH. La digestion de las proteinas continua en el intestino
delgado por accion de la tripsina, quimiotripsina, carboxipeptidasa A y B Yelastasa -secretadas por el pancreas en forma inactiva y activadas alllegar al
intestino e interactuar con la enteroquinasa intestinal-. Los productos de la digestion de las proteinas son peptidos y aminoacidos. Algunos peptidos son
finalmente hidrolizados por peptidasas de la membrana apical del enterocito, otros son absorbidos como dipeptidos y tripeptidos. completando la hidrolisis
a aminoacidos dentro de la celula absortiva por pcptidasas citoplasmaticas. Los polisacaridos, amilosa y amilopectina, son digeridos por la arnilasa
pancreatica produciendo maltosa, maltotriosa e isomaltosa, las cuales, son hidrolizadas a moleculas de glucosa a nivel della membrana apical por la
maltasa y la isomaltasa. La sacarasa de la membrana apical hidroliza la sacarasa en glucosa y galactosa, y la lactasa hidroliza la lactosa en glucosa y
galactosa. Los productos de la absorcion de las protefnas y los hidratos de carbono son vehiculizados a traves de los capilares sangufneos de la mucosa
intestinal. Los rrigliceridos necesitan de la accion de las sales biliares para estabilizar su dispersion en el medio acuoso luminal. formando micelas que
contienen, despues de la accion de la lipasa pancreatica, acid os grasos, monogliceridos y colesterol. Las micelas descargan su contenido lipidico en la
membrana epitelial apical. Una vez dentro de la celula, los acid os grasos son tornados por proteinas espedficas para transportarlos hasta el reticulo
endoplasmico, donde son resintetizados a trigliceridos. Luego, los trigliceridos, junto al cole sterol y fosfolipidos, son rodeados de apolipoproteina A
formando quilomicrones, los cuales son exocitados a traves de la membrana basal del enterocito y vehiculizados por la circulacion linfatica de la mucosa.
derables de agua y electrolitos por el tuba digestivo, aun sin
lesion estructural, como en el caso del colera 0 el vipoma. La
respuesta secretora es mediada por un aumento de los niveles
de cAMP, de cGMP y/o de Ca2+ citosolico, 10 cual induce la
salida de CI- a traves de la membrana apical del enterocito
(normalmente poco permeable a este anion). La salida de CI
es acompafiada por Na" y agua que fluyen pasivamente a tra
yes de la via paracelular (fig. 42-7).
Regulaci6n del transporte de electrolitos. La secrecion
absorcion intestinal es regulada por mecanismos nerviosos y
humorales.
EI sistema nervioso enterico media, a traves de reflejos
cortos, el efecto secretor de diferentes estfmulos luminales (sa
les biliares desconjugadas 0 enterotoxinas). Las conexiones
con el sistema nervioso central tambien intervienen, y la
desnervacion quirurgica del intestino y la vagotomia inducen
secrecion intestinal.
Diferentes mediadores neurohumorales, como acetilcolina,
VIP (polipeptido intestinal vasoactivo), secretina, serotonina,
histamina, bradicinina, calicreina, sustancia P y calcitonina,
estimulan la secrecion intestinal.
Por otra parte, la mucosa intestinal esta poblada por un
mimero importante de celulas inflamatorias e inmunologicas,
como mastocitos, macr6fagos, linfocitos, neutrofilos y eosino
filos, que producen sustancias con actividad reguladora sobre
la absorcion-secrecion. Los derivados del acido araquidonico
(prostaglandinas y leucotrienos) y diferentes citoquinas (fac
tor de necrosis tumoral e interleuquinas) tienen efecto secretor
a nivel epitelial y explican, al menos en parte, la secreci6n
secundaria a los procesos infecciosos, inmunes 0 isquemicos.
Inversamente, los adrenergicos alfa, aldosterona, encefa
linas, endorfinas, angiotensina, neuropeptido Y, prolactina y
somatostatina estimulan la absorcion de Na", CI- y agua, pro
bablemente a traves de la inhibici6n de los mecanismos esti
mulantes de la secrecion.
La fun cion de barrera
EI intestino contieneen su luz una enorme cantidad de
noxas capaces de producir dana local y sistemico. La mucosa
intestinal, ala vez que absorbe nutrientes, debe impedir el paso
de esas noxas, que pueden ser desde pequefios peptidos
formilados de origen bacteriano hasta macromoleculas tales
como antigenos, toxinas bacterianas 0 microorganismos,
patogenos 0 potencialmente patogenos (como los constituti
vos de la flora normal).
Las alteraciones de la ecologia bacteriana luminal (secun
darias a bloqueadores de la secrecion gastrica, antibi6ticos,
enlentecimiento del transite, etc.) 0 las modificaciones de la
..
SECCION VI. ABDOMEN766
Celulas T
Microorganismos IgEDelrilos celulares
Mediadores inflamalorios + AntfgenosSISTEMA ] iNERVIOSO I +CENTRAL J EOSINOFILOS I
NEUTROF"OS I ~crros I
MACROFAGOS J r
r'::~I CITOQUINAS EICOSANOIDES ADENOSINA RADICALES DEL CALICREINA SEROTONINA OXIGENO FOSFOLIPASA HISTAMINA !l V
SISTEMA NERVIOSO ENTERICO I CELULAS MESENQUIMATOSAS
t ACETILCOLINA VIP PROSTAGLANDINAS
II ~ ~
"
CI-
Fig. 42-7. Mecanismos involucrados en la rcgulacion de la secrecion intestinal. El sistema nervioso enterico, que recibe estirnulos de la mucosa intestinal
y del sistema nervioso central, modula la actividad de neuronas secretomotoras del plexo submucoso. Estas iiltirnas liberan, entre otros mediadores, VIP
y acetilcolina, estimulando la secreci6n directamente a nivel de las celulas epiteliales 0 indirectamente, a traves de la modulacion de celulas endocrinas
paracrinas y celulas inflamatorias del subepitelio. Por otra parte, diferentes estirnulos inmunol6gicos aumentan la secreci6n intestinal a traves de la
activacion de celulas inflamatorias del subepitelio (eosin6filos, neutr6filos, macr6fagos y mastocitos). Estas illtimas celulas liberan mediadores que
actuan directamente sobre el epitelio 0, indirectamente, a traves de laestimulaci6n de celulas mesenquirnatosas, las cuales a su vez liberan prostaglandinas
estimulantes de la secrecion intestinal.
estructura y funcion de la barrera mucosa (secundarias a mala
perfusion esplacnica, atrofia 0 inflamaci6n de la mucosa) pue
den incrementar la permeabilidad intestinal y la translocaci6n
de toxinas y germenes.
Actualmente se considera que el pasaje de endotoxinas
bacterianas y bacterias viables a traves de la pared intestinal
(fenomeno conocido como translocaci6n bacteriana) tiene un
papel significative en la genesis de la infeccion y de la res
puesta inflamatoria sistemica en-los pacientes expuestos a in
tervenciones quirt1rgicas, traumatismos 0 quemaduras.
DIVERTICULOS Y DUPLICACIONES
Oscar Bilenca
Los diverticulos son formaciones saculares que se origi
nan en las paredes de los 6rganos huecos. Cuando es congeni
to, las paredes del diverticula estan farmadas por todas las
capas del organa de origen; en cambia, cuando es adquirido,
las paredes estan formadas.solo por mucosa y submucosa que
liacen protrusion a traves de la capa muscular.
En el intestino delgado pueden existir divertfculos conge
nitos y adquiridos. Con fines descriptivos es conveniente se
parar al divertfculo de Meckel (congenito) de los diverticulos
duodenales y yeyunoileales (adquiridos).
Divertfculo de Meckel
Definicion. Es un diverticula congenito que resulta de la
persistencia parcial del conducto onfalomesenterico. Este
conducto comunica el saco vitelino con el tracto intestinal y
normalmente se estenosa a los 35 dfas de la gestaci6n, para
desaparecer finalmente a las 10 semanas (Keeling, 1989). Las
distintas anomalfas que derivan de la persistencia del conduc
to onfalornesenterico se ilustran en la figura 42-8.
Epidemiologfa. Es la anomalfa ccngenita intestinal mas
comun y su frecuencia se estima en el 3,2 % de la poblaci6n
general (Soderlund, 1959).
Anatomia patologica. EI diverticula de Meckel se sinia
42. INTESTINO DELGADO 767
A
B c n
J lLJf
rl\\
E F G
Fig. 42-8. Variantes anat6micas por persistencia del conducto
onfalcrnesenterico. A, Diverticulo de Meckel; B. diveruculo de Meckel con
banda fibrosa umbilical; C. quiste del conducto; D, seno umbilical; E, seno
umbilical y banda fibrosa; F, banda fibrosa; G, persistencia completa del
conducto.
casi invariablemente en el borde antimesenterico del Ileon (fig.
42-9), a una distancia de la valvula cecal que varfa de Xtm a
1,8 m (media: 50 em). Su tamafio oscila entre 1 y 11 em, y el
diarnetro de su boca, entre 0,3 y 3,5 em.
Por ser un diverticulo congenito, sus paredes estan forma
das por todas las capas del intestino. Sin embargo, en un tercio
de los casos existe en elias tejido heterot6pico, ya sea mucosa
gastrica, duodenal 0 col6nica, tejido pancreatico 0 neuroendo
erino.
Diagn6stico. Presentacion clinica, El 90 % de los diver
ttculos de Meckel cursan en forma asintomatica durante toda
Fig. 42-9. Pieza de resecci6n intestinal por diverticulo de Meckel (D).
la vida. EllO % restante origin a complicaciones variadas, entre
las cuales las mas frecuentes son la hemorragia y la obstruc
ci6n, seguidas por la inflamaci6n (diverticulitis) y perforaci6n.
La hemorragia se debe siempre a una ulcera que asienta en
la mucosa heterot6pica. Es una de las causas mas comunes de
sangrado digestivo bajo en nines y adolescentes, y se caracte
riza por episodios repetidos, a menu do graves, aunque jamas
exanguinantes. Fuera del perfodo hernorragico, el diagn6stieo
puede hacerse mediante un centellograma con pertecnetato de
WmTc, un radiomiclido habitualmente captado por la mucosa
heterot6pica. La administraci6n oral de un bloqueador H du2
rante las 48 horas previas al estudio sensibiliza la mucosa
heterot6pica y aumenta la captaci6n del radioruiclido,
La obstrucci6n intestinal puede consistir en un volvulo del
fleon favorecido por la persistencia de un tracto fibroso (fig.
42-8),0 tambien el divertfculo puede invaginarse y actuar como
cabeza de una intususcepci6n ileoileal. Por su parte, la
diverticulitis de Meckel se manifiesta con un cuadro clfnico
similar al de la apendicitis aguda. Tanto en el caso de la obs
trucci6n intestinal como en la inflamaci6n aguda, el diagn6s
tico preoperatorio del divertfculo de Meckel como causa del
sfndrome es por 10general imposible.
La presencia de tumores en eJ divertfculo de Meckel es un
hallazgo infrecuente; los mas comunes son el adenocarcinoma
y el carcinoide. En ambos casos el diagn6stico es a menudo
tardio.
Tratamiento, El hallazgo accidental intraoperatorio de un
diverticulo de Meckel sano, en un nino 0 un adolescente, obli
ga a su extirpaci6n para prevenir futuras complicaciones. En
cambio, tanto en el adulto como en el anciano, ·Ia. extirpaci6n
de un divertfculo de Meckel sana es innecesaria dada la
bajfsima probabilidad de complicaciones futuras.
Procedimientos quirurgicos, EI procedimiento varia si el
divertfculo es sana 0 complicado. La extirpaci6n de un
diverticulo sana se realiza mediante secci6n de su base y sutura
de la brecha en forma transversal para evitar obstruir la luz
intestinal. En el divertfculo complicado conviene extirpar tam
bien el segmento intestinal de origen y anastomosar en forma
terminoterminallas dos bocas resultantes.
Diverticulos duodenales
Definicion. Son divertfculos adquiridos que asientan en el
borde rnesenterico del duodeno, sobre todo en la segunda y
tercera porci6n.
Epidemiologfa. Su incidencia varia entre 1 y 3 % en estu
dios radiol6gicos y entre 2,8 y 20 % en estudios de autopsia
(Guglielmi, 1993).
Patogenia. La hip6tesis mas aceptada considera que los
diverticulos duodenales, asf como todos los divertfculos ad
quiridos del aparato digestivo, se producen por aumentos de
la presi6n endoluminal secundarios a trastornos de la motilidad.
Como consecuencia, la mucosa y la submucosa hacen hernia
a traves de los sitios de menorresistencia de la capa muscular,
generalmente el punto donde los vasos rectos atraviesan el
borde mesenterico,
Diagnostico. La mayorfa de los divertfculos duodenales
no dan sfntoma alguno ni presentan complicaciones evoluti
vas. Incluso cuando uno 0 mas divertfculos se asocian con sin
tomas, es imprescindible descartar otros procesos que suelen
ser los verdaderos responsables (ulcera gastrica 0 duodenal,
pancreatitis, tumores, litiasis biliar).
SECCION VI. ABDOMEN768
El diagn6stico surge habitualmente del relleno diverticular
en un estudio contrastado esofagogastroduodenal (fig. 42-10).
La fibroduodenoscopia tambien puede identificar el diverticulo
y es indispensable para descartar otras patologias asociadas.
Complicaciones evolutivas. Se han descrito hemorragias,
inflamacion con perforaci6n 0 no, colangitis y pancreatitis
aguda. Todas estas complicaciones son de observaci6n excep
cional.
La hemorragia puede ser secundaria a una ulcera 0 a una
angiodisplasia de la mucosa diverticular (Balkissoon, 1992).
La perforaci6n es por 10general secundaria a una ulcera y de
termina una retroperitonitis 0, mas raramente, una peritonitis
aguda. Tanto la colangitis como la pancreatitis aguda han sido
descritas en asociaci6n con diverticulos yuxtapapilares y atri
buidas a fen6menos obstructivos. De hecho, la relaci6n del
divertfculo yuxtapapilar con los conductos biliar y pancreatico
es muy pr6xima (fig. 42-11) Yapoya esta hip6tesis.
Tratamiento. Un grupo muy reducido de pacientes requie
re tratamiento. La hemorragia grave puede ser controlada me
diante procedimientos endosc6picos de hemostasia; en caso
contrario, debe intentarse la hemostasia quinirgica, que con
siste en la sutura del sitio sangrante. Como ultimo recurso puede
estar indicada una duodenopancreatectomfa cefalica,
La perforaci6n debe tratarse quinirgicarnente con el obje
to de cerrar la brecha y drenar el retroperitoneo. Finalmente,
la disecci6n y extirpaci6n del divertfculo (diverticulotomia) 0
su invaginaci6n en la luz duodenal han sido empleadas oca
sionalmente en divertfculos complicados (Callery, 1994).
Diverticulos del yeyunoileon
Definicion. Al igual que los divertfculos duodenales, son
adquiridos y asientan en el borde mesenterico del intestino.
Epidemiologia. Ocurren en el 0,26 % de la poblaci6n ge
neral; en el 80 % de los casos son multiples y predominan en
el yeyuno (75 %) con respecto al neon (25 %).
Patogenia, Como la de todos los divertfculos adquiridos,
son la consecuencia de una alteraci6n de la motilidad intesti
nal.
Fisiopatologia. La diverticulosis yeyunoileal multiple,
sobre todo cuando los diverticulos son de gran tamafio, genera
un tipico sfndrorne de asa ciega por sobrecrecimiento bacte
riano. La desconjugacion proximal de las sales biliares impi-
Fig. 42-10. Divertfculos tflechasi de la segunda y tercera porci6n del
duodeno.
A B
c D
Fig. 42-11. Relaciones anatornicas posibles entre los diverticulos duodenales
y los conductos biliar y pancreatico. A, Divertfculo preductal; B, diverticulo
retroductal; C, diverticulo interductal; D, desembocadura de ambos con
ductos en el diverticulo.
de una correcta absorci6n de las grasas, 10 cual orrgrna
esteatorrea y diarrea secretoria importante. La contaminaci6n
bacteriana tambien puede causar anemia megaloblastica por
deficit en la absorci6n de la vitamina B •12
Diagnostico. Presentacidn clinica, En el 50 % de los ca
sos los diverticulos yeyunoileales evolucionan durante muchos
afios en forma asintornatica. En el 50 % restante originan un
sfndrorne cr6nico 0 desarrollan complicaciones agudas.
El sfndrome cr6nico es la expresi6n clfnica del sobrecre
cimiento bacteriano intrayeyunal y consiste en dolor c6lico
abdominal, perdida de peso, diarreas y anemia. Las complica
ciones agudas incluyen hemorragia, infIamaci6n, perforaci6n
y obstrucci6n intestinal. Esta ultima puede originarse por
invaginaci6n de un diverticula 0 por v61vulo alrededor de una
adherencia int1amatoria.
Radiologia. EI diagn6stico de divertfculos yeyunoileales
se basa en su demostraci6n durante un transite con bario del
intestino delgado (fig. 42-12). Si este metodo se realiza por
enteroclisis, el mimero de falsos negativos disminuye apre
ciablemente.
Laboratorio, EI sobrecrecimiento bacteriano responsable
del sfndrome cr6nico puede ser investigado mediante meto
dos directos e indirectos. El metodo directo es el cultivo del
contenido de la luz yeyunal con el objeto de demostrar la pre
sencia de germenes anaerobios. Los metodos indirectos inclu
yen pruebas de malabsorci6n, tales como la excreci6n urina
ria alterada de Dvxilosa, la malabsorci6n de vitamina B 12 Y la
prueba de Van de Kamer.
Tratamiento. En el sfndrorne cronico, el tratamiento ini
cial consiste en la administraci6n oral de antibi6ticos de am
plio espectro, durante una 0 dos semanas por meso Esto permi
te corregir la malabsorci6n y mejorar la sintomatologia en al
42. INTESTINO DELGADO 769
Fig. 42-12. Transiro de intestino de!gado que muestra el relleno de multi
ples diverticulos (tlechas).
rededor del 40 % de los casos (Tsiotos, 1994). En el 60 %
restante, la cirugfa esta indicada y consiste en la reseccion del
sector intestinal que alberga a los divertfculos, limitando en 10
posible la extirpacion para no crear un intestino corto,
En la urgencia por cornplicacion diverticular, la cirugfa
tambien consiste en la reseccion intestinal amplia si la
diverticulosis es multiple. Si es tinica, la reseccion compren
dera solo el segmento intestinal que alberga al divertfculo.
Duplicaciones
Definicion. Son estructuras que duplican en su aspecto e
histologfa el segmento intestinal de origen, al cual estan Inti
mamente adheridas.
Patogenia. Estas malformaciones congenitas, a diferencia
del di vertfculo de Meckel, asientan siempre en el borde
Fig. 42-13. Distintas variantes de duplicaci6n tubular. Las fJechas marcan
el sentido del transite intestinaL
rnesenterico del intestino. Se ha sugerido que su origen es una
canalizacion incompleta 0 el desarrollo de un tabique que di
vide el intestino (Youngblood, 1983).
Clasificacion. Por su forma se clasifican en tubulares 0
qufsticas, y estas ultimas en grandes 0 pequefias (figs. 42-13 y
42-14). A su vez, la duplicacion puede estar 0 no comunicada
con la luz intestinal.
Anatomfa patologica, Las paredes se hallan constituidas
por una capa mucosa y otra muscular. Al igual que en el
diverticulo de Meckel, en el 5 al 40 % de los casos existe
mucosa heterotopica.
Diagnostico. Las duplicaciones pueden manifestarse
clfnicamente en la infancia 0 en la edad adulta, 0 cursar en
forma asintornatica durante muchos afios, En general, el diag
nostico de duplicacion intestinal se hace durante una
laparotornfa por alguna de sus complicaciones.
Las complicaciones mas frecuentes sonIa hemorragia y Ia
obstruccion intestinal. La hemorragia es siempre secundaria a
una ulceracion de la mucosa heterotopica, y esta puede ser
puesta en evidencia mediante la centellograffa con pertecnetato
de 99mTc. La obstruccion puede ser secundaria ala compresi6n
Fig. 42·14. Duplicaci6n quistica de
gran tamafio.
SECCIONVI.ABDOMEN770
de la luz intestinal por una duplicacion qufstica de gran tama
no, 0 deberse a volvulo 0 intususcepci6n de una duplicaci6n
tubular.
Tratamiento, Consiste en la resecci6n de la duplicaci6n,
incluido el segmento intestinal normal adherido. En las
duplicaciones tubulares puede plantearse ocasionalmente la
necesidad de efectuar una resecci6n intestinal extensa, con ries
go de originar un sindrorne de intestino corto. En este caso se
pueden intentar procedimientos atipicos, tales como la apertu
ra del tabique de la duplicacion.
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Youngblood P, Blumenthal BI: Enteric duplication cysts. South Med
176:670, 1983.
ENFERMEDAD DE CROHN
Adolfo Graziano
Definicion. La enfermedad de Crohn es una inflamaci6n
cronica transmural granulornatosa y cicatrizante, de inicio
submucoso, que afecta cualquier sector del tracto gastrointes
tinal en forma discontinua y asirnetrica.
Epidemiologfa. En su descripcion original de 1932, Crohn
habia observado una elevada incidencia de esta enfermedad
en individuos de origen judfo procedentes del este europeo.
Estudios posteriores han hecho referencia a un mayor riesgo
entre los askenazfes, especialmente los que habitan fuera de
Israel. En los Estados Unidos la incidencia es de 4,3 casos por
cada 100.000 habitantes. En Dinamarca, la incidencia de esta
enferrnedad ha aumentado seis veces durante los ultimos 25
afios.
En el hemisferio sur la incidencia es desconocida, aunque
pareceria ser menor. En el Hospital Municipal de Gastroen
terologia de Buenos Aires se registraron durante los ultimos 8
afios 457 enfermos con enfermedad inflamatoria intestinal. Se
observe una relaci6n de 3,7: 1 a favor de la colitis ulcerosa con
respecto a la enfermedad de Crohn, y esta es mas frecuente en
el sexo masculino.
Etiopatogenia. Al igual que en la colitis ulcerosa, la etio
patogenia es incierta, Se han sugerido agentes etiol6gicos
multiples y mecanismos patogenicos inmunologicos (vease
Colitis ulcerosa).
Anatomia patologica, La enfermedad de Crohn puede
afectar cualquier sector del tubo digestivo. Segun el National
Cooperative Crohn's Disease Study, el intestino Delgado esta
comprometido en forma aislada en el 30 % de los casos y es
mas frecuente el compromiso ileal que el yeyunaJ. Las formas
ileoc6licas alcanzan el 56 % y las col6nicas puras el 15 %.
Cuando el colon esta involucrado, el recto puede hallarse afec
tado hasta en el 40 % de los casos.
Las lesiones mucosas consisten en ulceraciones longitu
dinales y fisuras transversales (fig. 42-15). Pueden medir de 1
em aI m, y caracterfsticamente estan separadas unas de otras
por mucosa sana (lesiones salteadas 0 skip lesions). En la en
fermedad avanzada, estas lesiones dan a la mucosa un aspecto
"en empedrado" (fig. 42-16). Adernas, el intestino progresa
hacia la estenosis y su mesenterio aparece engrosado y con
adenopatfas. La serosa intestinal, intensamente inflamada, se
adhiere de manera firme a otras vfsceras 0 a la pared abdomi
nal, hasta que por fin el intestino se fistuliza en otras asas, en
la piel del abdomen 0 del perine.
Microscopicamente, la inflamaci6n comienza en la sub
mucosa, progresa luego a la mucosa y por ultimo se hace
transmural. Es caracterfstica la presencia de granulomas de
tipo sarcoide, compuestos por celulas gigantes multinucleadas,
celulas epitelioides, linfocitos y plasmocitos (fig. 42-17). Sin
embargo; los granulomas sarcoides pueden faltar en el 30 a
40 % de los casos (Goligher, 1987; Morson, 1990).
Diagnostico. Se basa en el conjunto de caracterfsticas eli
nicas, radiol6gicas. endosc6picas e histol6gicas.
Fig. 42-15. Ileocolitis de Crohn.Se observan lesionesdel neon terminal y
el ciego (jlechas).
"!l •.. ,r,;.,,~,:, ''''\'>\f'~tdlA~~~;:
42. INTESTINO DELGADO 771
Fig. 42-16. Aspecto en empedrado del colon.
Presentacion clinica. Pueden diferenciarse las formas
inflamatoria, obstructiva y fistulirante. Cuando Ia enferme
dad se localiza en el fleon, la forma inflamatoria suele ser
indistinguible de una apendicitis aguda. Por su parte, la forma
obstructiva se manifiesta como un tfpico fleo mecanico, La
forma fistulizante es la mas grave, tanto cuando afecta al in
testino delgado como al colon. Ello se debe a que evoluciona
con fistulas complejas enteroentericas, enterocutaneas y
enterovesicales. Otras veces la enfermedad se manifiesta solo
por diarreas 0 fiebre, y en este ultimo caso existe a menudo un
absceso intraabdominal 0 perineal.
En la enfermedad de Crohn tarnbien puede haber manifes
taciones extraintestinales similares a las que se observan en la
colitis ulcerosa (vease Colitis ulcerosa). La colangitis esclero
sante es dos veces menos frecuente que en la colitis ulcerosa
(Kornbluth, 1994).
Las complicaciones agudas 0 cronicas tarnbien pueden ser
la forma de presentacion de la enfermedad. Aparte de la obs
truccion mecanica, otras complicaciones agudas incluyen la
peritonitis por perforacion libre, la hemorragia y el megacolon
toxico (vease Colitis ulcerosa). Las complicaciones cronicas
mas frecuentes son las fistulas intestinales internas 0 extemas
y las lesiones perineales. Las ffstulas ocurren en el 20 a 60 %
de los casos, y las mas frecuentes son la ileosigmoidea y Ia
enterocutanea (Weiss, 1995).
Existen lesiones perineales en el 20 a 80 % de los casos
(Fry, 1989) y consisten en iilceras, fisuras y fistulas anales 0
rectovaginales. Todas elias pueden aparecer simultaneamente
con el compromiso intestinal 0 precederlo en afios (Michelassi,
1991). Las ulceras tienen bordes irregulares y suelen ser pro
fundas; involucran el perine anterior, el surco interghiteo y los
pliegues inguinales (fig. 42-18). Las fisuras suelen ser multi
ples, asientan en cualquier cuadrante, y en su fondo se obser
van fibras musculares esfinterianas (fig. 42-19). La evolucion
cr6nica de estas fisuras !leva a la estrechez anal por fibrosis.
Las fistulas se producen por penetraci6n de iilceras y fisuras
Fig. 42-17. Granuloma sarcoide.
SECCION VI. ABDOMEN 772
Fig. 42-18. Ulceras, fisuras y fistulas por localizaci6n perineal de la enfer
medad de Crohn.
en la parte superior del conducto anal 0 en Ia pared recta!. Los
trayectos asf labrados terminan abriendose en la piel perineal.
con mayor 0 men or compromiso esfinteriano (fistulas anales
o rectovaginales), La combinaci6n de ulceras, fisuras y fistulas
puede lIevar a una severa destrucci6n perineal e incontinen
cia. La piel sobre la que asientan estas lesiones se presenta por
10general acartonada y violacea.
Laboratorio. La anemia, eritrosedimentaci6n acelerada,
leucocitosis e hipoalbuminemia son hallazgos de laboratorio
relacionados con la gravedad de la enfermedad 0 de sus com
plicaciones,
Radiologia. Todo el tuba digestivo debe ser investigado
radiologicamente, ya que la enfermedad puede afectar cual
quier sector 0 sectores en forma salteada. En el intestino del
gada se produce la perdida del patron mucoso normal por
engrosarniento de los pliegues debido a edema e infiltracion
submucosa, Posteriormente aparecen areas de estenosis y di
latacion, Las estenosis pueden ser reversibles cuando se de
ben a edema y espasmo, 0 irreversibles cuando se deben a
fibrosis, En este caso el intestino puede aparecer como un tuba
rfgido de pequefio calibre (signo de la cuerda) (fig. 42-20).
En el colon, el deposito de bario en las ulceras lineales y
grietas transversales permite apreciar el aspecto "en ernpedra
do" (fig. 42-21), Por efecto de las grietas,los bordes del colon
pueden presentar un aspecto dentado 0 "en espina de rosal"
(fig, 42-22), Tarnbien pueden identificarse trayectos fistulosos
Fig. 42-19. Fisuras en el perine anterior y posterior. El estilete sefiala una
fistula.
enteroentericos, enterocol6nicos, enterovesicales 0 enterocu
taneos (fig. 42-23).
Endoscopia. La fibrocolonoscopia es indispensable ya que
la rectosigmoidoscopia s610 puede identificar lesiones distales.
Las lesiones iniciales son tilceras aftoides de 1 a 3 mm, con
bordes tumefactos y ligeramente elevados. Pueden aparecer
aisladas 0 agrupadas, aunque siempre estan rodeadas por
mucosa normal. Por 10general desaparecen en pocas semanas
sin dejar huellas. En estadios avanzados aparecen ulceraciones
de distinto tamafio y profundidad que se extienden hasta la
submucosa. Se observa el "ernpedrado" caracterfstico y un li
mite neto entre la mucosa normal y la enferma.
Diagn6stico diferencial. Varia segiin la forma de presen
tacion, La ileitis aguda puede ser imposible de diferenciar
clfnicarnente de la apendicitis aguda. Asimismo, la Yersinia
enterocolitica puede presentar un cuadro clinico similar, y
adernas ileitis, ileocolitis y adenitis mesenterica, El diagn6sti
co diferencial en el fleo mecanico tambien es diffcil. Tanto el
linfoma como la tuberculosis pueden presentar un patr6n
radiol6gico muy semejante. Adernas, la obstrucci6n colonica
por enfermedad de Crohn puede ser enteramente similar a la
secundaria a un carcinoma.
EI diagn6stico diferencial entre enfermedad de Crohn y
colitis ulcerosa es en algunos casos complejo y en otros abso
lutamente imposible (vease Colitis ulcerosa).
Tratamiento. Toda terapeutica farmacol6gica de la enfer
'ii.
---. --_.. -------_._._-.--------. -_._------------~~ -~~-" ,,'<
42. INTESTINO DELGADO 773
Fig. 42·20. Signo de la cuerda por estenosis del intestino delgado.
medad de Crohn es paliativa. EI objetivo del tratamiento es
modesto y consiste en aliviar los sfntomas del paciente y ad
ministrarle terapia de sosten, a la espera de una rernision es
pontanea. Estos conceptos, formulados par Janowitz en 1971,
siguen siendo validos.
En las form as leves y moderadas, en especial cuando el
intestino delgado esta comprometido, el tratamiento consiste
en administrar corticoides (prednisona, 40 a 80 mg diarios).
Cuando solo el colon se halla afectado, la sulfasalazina es util
en dosis de 2 a 4 g diarios. Los enfermos fistulizados y
subocluidos deb en ser internados y alimentados par via
parenteral. En estos casos los corticoides se administran par
via parenteral, y si no se observa respuesta, pueden ser reem
plazados par inmunosupresores (azatioprina 0 6-mercapto
purina en dosis de 50 mg diarios) (Korelitz, 1990; O'Brien.
1991).
EI metronidazol es util para el tratamiento de las lesiones
colonicas. Segtin Brandt (1982), su efecto se deberfa a un do
ble mecanismo: antimicrobiano e inmunosupresor.
Indicaciones quirurgicas, Se acepta universahnente que
en la enfermedad de Crohn la extirpacion quinirgica del seg
mento 0 segmentos intestinales afectados no es curativa, ya
que la tasa de recurrencias alcanza al 30 % a los 5 afios, al
50 % a los 10 anos, al60 % a los 15 afios y al 100 % a los 25
afios, Sin embargo, tambien es conocido el efecto deletereo
sobre el organismo que produce la adrninistracion prolongada
de corticoides e inmunosupresores. Por otra parte, este trata
miento carece a menudo de efectividad y no puede controlar
Fig. 42-21. Empedrado mucoso (jIecha) en el colon por enema.
la enfermedad. En este sentido. Goligher (1984) observe que
de 600 pacientes con enfermedad de Crohn, 81 % requirieron
cirugfa cuando el intestino delgado estaba afectado y 71 %
cuando estaban involucrados el colon y el recto. Graziano
(1980) estudio un grupo de 37 pacientes, de los cuales 61 %
tuvieron que ser operados. La mortalidad fue significativamente
mayor en los enfermos sometidos a operaciones de salvataje
(colostomias, drenaje de abscesos) que en los operados
electivamente con el proposito de extirpar segmentos intesti
nales afectados. Par 10tanto, es dable concluir que ningun ci
rujano puede sentirse satisfecho con los resultados obtenidos
en la enfermedad de Crohn, aunque el alivio sintomdtico y la
calidad de vida ofrecidos, pese a repetidas operaciones, supe
ran a Ius que se consiguen con prolongados e insistentes tra
tamientos conservadores (Goligher, 1984).
Indicaciones quinagicas urgentes. Comprenden las com
plicaciones agudas de la enfermedad. Las mas frecuentes son
la obstruccion intestinal, la peritonitis difusa y los abscesos
intraabdominales. Mientras que los abscesos pueden ser trata
dos mediante drenaje percutaneo, las demas complicaciones
requieren cirugfa. La tecnica par emplear depende de los ha
lIazgos intraoperatorios y puede variar desde la colostornfa 0
la reseccion intestinal con divorcio de cabos hasta la reseccion
intestinal con anastomosis. EI megacolon toxico es una com
plicacion infrecuente y su tratamiento no difiere del empleado
en la colitis ulcerosa (vease Colitis ulcerosa).
Indicaciones quirurgicas electivas. La principal de elias
es el denominado fracaso del tratamiento medico. Este se de
SECCION VI. ABDOMEN 774
Fig.42-22. Bordes col6nicos en"espina de rosal" tflechasi.
fine como la incapacidad para mantener una vida social, labo
raJ y sexual normales, ya sea a causa de las frecuentes
exacerbaciones y hospitalizaciones 0 por las desfavorables
consecuencias del tratamiento farmacol6gico prolongado. En
general, los enfermos se presentan adelgazados y anemicos,
con fistulas 0 suboclusi6n intestinal cr6nica. Tambien son fre
cuentes las complicaciones generales por el uso prolongado
de corticoides. La elecci6n de la tecnica depende de la locali
zaci6n de la enfermedad y de la presencia de complicaciones.
lntestino delgado. La resecci6n intestinal con anastomosis
esta indicada en las lesiones yeyunales, ileales e ileocecales,
Cuando el sector comprometido es ileocecal, basta con rese
car el segmento enfermo y anastomosar el Ileon con el colon
ascendente (ileoascendentoanastornosis).
Las estricturoplastias estan indicadas en las lesiones
estenosantes, sobre todo cuando son multiples. Su gran venta
ja es la conservaci6n intestinal y, por ende, la prevenci6n del
sindromc de intestino corto. La estricturoplastia puede ser rea
lizada ala manera de Heineke-Mikulicz cuando el segmento
esten6tico es corto (fig. 42-24) 0 con la tecnica de Finney (fig.
42-251 cuando la estenosis es larga. Las estricturoplastias es
tan contraindicadas si existen fistulas 0 abscesos en el seg
mento comprometido (Fazio, 1994).
Colon, Al igual que en el intestino delgado, las recidivas
son comunes despues de la cirugia colonica. Adernas, la
recurrencia es mas frecuente cuando se realiza una colectorma
total con ileorrectoanastomosis que cuando se efectua una
Fig.42-23. Fistula ileosigmoidea (j1echa).
coloproctectomia total con ileostornia definitiva. Por esta ra
z6n, algunos cirujanos prefieren la coloproctectomia total en
cualquier forma de localizaci6n col6nica (Strong, 1993).
Las operaciones de bypass se emplean muy poco en la ac
tualidad (enteroenteroanastomosis, ileotransversoanastomosis
con exclusi6n total 0 sin ella). Esto se debe a las consecuen
cias alejadas del segmento enfermo dejado in situ (hemorra
gia, sindrome de asa ciega, cancer). Aunque la incidencia de
cancer es inferior a la observada en la colitis ulcerosa, aiin es
superior a la de la poblaci6n normal.
Perine. El tratamiento de la localizaci6n perineal de la
enfermedad es controvertido. Algunos autores han publicado
resultados aceptables con la resecci6n del segmento intestinal
afectado; sin embargo, otros observaron que las lesiones re
gresaban s610 en el 30 % delos casos. Los partidarios del en
foque conservador recomiendan tratar la enfermedad perineal
localmente, mediante la colocaci6n de sedales en las fistulas
altas y dilataci6n de las estenosis. Ademas, la alimentaci6n
parenteral contribuye significativamente ala cicatrizaci6n de
estas lesiones.
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SECCION VI. ABDOMEN 776
TUBERCULOSIS INTESTINAL
Luis A. R. Boerr
Definicion. Es la enfermedad que resulta de la infeccion
tuberculosa de las paredes intestinales.
Epidemiologia, La tuberculosis, una de las enfermedades
infectocontagiosas mas antiguas, continua siendo un proble
ma importante de la salud mundial. Pese a que el advenimien
to de una quimioterapia eficaz disminuy6 su incidencia en for
ma notable, la aparici6n de cepas resistentes y la pandemia del
virus de la inmunodeficiencia humana han cambiado la histo
ria natural de la enfermedad, que de nuevo se ha hecho fre
cuente y grave.
Entre 1981 y 1989, la incidencia de la tuberculosis intesti
nal en Europa fue de 0,2 caso por cada 100.000 habitantes por
afio, En cambio, en los pafses del sur de Asia la incidencia fue
de 9,2 casos, 10 cual demuestra la importancia de los factores
socioculturales y econ6micos en el desarrollo de la enferme
dad. En la Argentina, la tuberculosis intestinal comprende
menos del I % de todos los casos de tuberculosis. Se presenta
por 10general en adultos j6venes y es dos a cuatro veces mas
frecuente en el sexo femenino.
Etiopatogenia. El agente etiologico, descubierto por Koch
en 1882, pertenece al orden de los actinomicetales, familia
micobacteriaceas, genero Mycobacterium y especie M. tuber
culosis. Se considera que la variedad humana es la responsa
ble de la tuberculosis intestinal secundaria a una localizacion
pulmonar, mientras que Ia variedad bovina (M. bovis) serfa
responsable de la forma intestinal aislada.
En orden de frecuencia, las vfas de llegada del bacilo a la
pared intestinal son: 1) por deglucion del esputo contarnina
do, proveniente de un foco pulmonar, 0 la ingestion de leche
no hervida ni pasteurizada, contaminada con el bacilo; 2) por
vfa hemat6gena desde una localizacion pulmonar; 3) por vfa
linfatica desde ganglios regionales afectados, y 4) por conti
gilidad desde 6rganos vecinos afectados (aparato genital fe
menino, vfas urinarias). Una vez que c1 bacilo llega a] intesti
no, la lesi6n resultante dependera de los faetores enunciados
en la ley de Rich:
N.V.H
L==---
RN+RA
donde L, lesion; N, mimero de bacilos: V, virulencia; H,
hipersensibilidad; RN, resistencia natural; RA, resistencia ad
quirida.
Cualquiera que sea la vfa de llegada, el bacilo penetra pro
fundamente en las criptas de la mucosa y Iuego pasa a la
submucosa, donde produce las lesiones caracterfsticas en los
foHculos linfoides. La regi6n ileocecal es el sector intestinal
mas frecuentemente afectado, quiza por su riqueza en tejido
linfoide.
Anatomia patolrigica. Macroscopia. Existen basicamen
te tres formas macrosc6picas de tuberculosis intestinal. La
forma hipertrofica (70 % de los casos) se caracteriza por una
intensa reaccion inflamatoria que aumenta el grosor de las
paredes intestinales y provoca adherencia a otras vfsceras; la
mucosa puede tener un aspecto normal 0 de empedrado, La
forma ulcerativa se caracteriza por la presencia de ulceras
iinicas 0 multiples y confluentes. De forma y extension varia
bles. las iilceras pueden lIegar hasta la serosa e incluso perfo
rarse. La forma ulcerohipertrofica es una eombinaci6n de las
anteriores,
Microscopic. En mas del 90 % de los casos existen granu
lomas constituidos por infiltrados mononucleares, celulas
epitelioides, celulas gig antes y necrosis caseosa. Esta ultima
no es especffica de la tuberculosis ya que tambien puede ser
hallada en la sffilis, infecciones par hongos y beriliosis. No
siempre es posible encontrar bacilos acido-alcohol-resistentes
en el granuloma, de manera que el cultivo de la pieza quinir
gica reviste gran valor.
Diagnostlco, Presentacion clinica, La tuberculosis intes
tina] puede ser asintomdtica (diagn6stico por autopsia) 0
sintomatica. En este caso, las manifestaciones clinicas son muy
variadas y dependen de la extension, localizacion y forma
anatornopatologica de la enfcrmedad (tabla 42-1).
La forma hipertr6fica se manifiesta par un euadro oclusivo
o suboclusivo de] intestino delgado, generalmente de origen
ileal. En la forma ulcerativa pueden existir dolor abdomina],
diarreas mucopurulentas y menos frecuentemente enterorragia
o peritonitis perforativa. Cuando cl proceso se extiende a or
ganos vecinos pueden aparecer asci tis libre 0 tabicada, fistulas
entericas, sfndrome de contaminaci6n bacteriana por asa cie
ga, obstruccion linfatica por compromiso gangJionar y com
pJicaciones perianalcs.
Las localizaciones cxtraabdominales de la tuberculosis mas
frecuentemente asociadas con la forma intestinal son la
pulmonar, ganglionar rnediastfnica, pleural, ganglionar
periferica y genital fernenina, y muy raramente la menfngea 0
la urinaria.
Laboratorio. Las pruebas comunes de laboratorio son
usualmente normales a muestran cambios inespecificos. EI
50 % de los pacientes presentan una anemia normocftica leve
con linfocitosis 0 Iinfopenia relativa, En el 20 % de los casos
existe hipoproteinemia; por ]0 general se trata de enfermos
con evolucion cr6nica de la enfermedad, 0 tambien alcoholi
cos, desnutridos y con formas ulcerativas.
En el 35 % de los cases el bacilo puede estar presente en la
materia fecal. Adcmas de ser necesaria su tipificaci6n con el
objeto de diferenciarlo de otras micobacterias no patogenas,
debe tambien distinguirse su origen enterico 0 pulmonar. El
bacilo tambien puede ser aisladoen el materia] de una biopsia
instrumental 0 en el lfquido aseftico. La positividad de este
ultimo depende del grade de compromiso peritoneal y del vo
lumen remitido al laboratorio. Si se remite un Jitro de ascitis,
la positividad del cultivo alcanza al 83 %.
Durante los iiltimos afios se han descrito diversos marca
dorcs metabolicos e inmuno16gicos de infecci6n tuberculosa,
Entre ellos se destaca el dosaje de adenosina-desaminasa
(ADA), enzima que interviene en el catabolismo de las bases
piiricas, Valores elevados de esta enzima en el liquido ascftieo
alcanzan un valor predictive de hasta 98 %. Los falsos positi-
Tabla 42-1. Signos y sin tomas de la tuberculosis intestinal
(frecuencia en porcentaje)
Perdida de peso 74
Dolor abdominal 70
Masa palpable 50
Sfndrome febril 47
Borborigmos 43
Hiporexia 38
Hepatoesplenomegalia 33
Sudacion nocturna 23
Constipaci6n 20
Diarrea 18
Amenorrea ]8
!Ill iii;,...
•tuUL l . iLLUU• III
----- - --
42. INTESTINO DELGADO 777
vos corresponden a pacientes con carcinomas y los falsos ne
gativos a pacientes cirr6ticos. Tarnbien se puede identificar
actualmente la secuencia de aminoacidos del bacilo en biopsias
endoscopicas de mucosa col6nica. Finalmente, la detecci6n
por ELISA de anti cuerpos de tipo IgG contra el antfgeno A60
del bacilo ha dernostrado 50 a 80 % de sensibilidad en distin
tos estudios.
Radiologia. S610 el 25 a 68 % de las radiograffas de t6rax
son pato16gicas en el momenta del diagn6stico de una tuber
culosis intestinal. En las radiografias directas de abdomen
pueden hallarse calcificaciones redondeadas, densas 0 hetero
gene as, correspondientes al compromise ganglionar, suprarre
nal, renal 0 tubario. Tambien pucden hallarse evidencias de
obstrucci6n intestinal, lfquido interasas 0 ascitis difusa.
El examen radiol6gico del tubo digestive mediante tecni
cas de doble contraste es especialmente util. EJ transite de in
testino delgado puede mostrar desde hallazgos inespecfficos,
como tloculacion del bario, segmentaci6n, dilataci6n 0 un sim
ple espiculado, hasta imageries suspendidas correspondientes
a gran des ulceras, Tarnbien pueden hallarse rigidez y engro
samiento de pliegues por el compromiso submucoso, estenosis
cortas de bordes lisos y separaci6n de asas por adenopatias
rncsentericas. EI ileon terminal puede transformarse en un tubo
rfgido y fino, que da lugar al denominado signo de la cuerda
(vease Enfermedad de Crohn).
EI colon por enema con doble contraste demuestra granu
laridad fina por edema mucoso, ulceras aftoides, seudop6lipos
y rigidez del contomo intestinal. En cstadios avanzados el cie
go se retrae y no retiene el bario por aceleraci6n del pasaje en
el segmento int1amado tsigno de Stierlin.i. La valvula ileocecal
persistentemente abierta puede crear una imagen de forma
triangular con su base en el ciego (signo del paraguas inverti
do de Fletschner) 0 puede parecer que entra en el fonda del
ciego en lugar de hacerlo en su borde interno (signn de
Bonamourei,
Los hallazgos radiol6gicos descritos no permiten diferen
ciar a la tuberculosis de otras entidades como la enfermedad
de Crohn, las neoplasias, la amebiasis, la yersiniasis 0 la en
fermedad de Bchcet, por 10 que se puede afirmar que la
radiologfa es muy util pero inespecffica.
Endoscopia. En la localizaci6n col6nica, la fibrocolonos
copia es muy valiosa ya que permite ver directamente las le
siones y tomar biopsias para examen anatomopatol6gico y
cultivo. Las imageries endosc6picas del ciego, que es la zona
mas comprometida, incluyen la deformidad de la valvula
ileocecal y las lesiones nodulares (2 a 4 mm de diilrrietro),
polipoides 0 ulcerosas.
Otros estudios por imdgenes, La ecografia puede identi
ficar el engrosamiento de las paredes intestinales, las
adenopatias retroperitoneales y la ascitis. La tomografia com
putada brinda las mismas posibilidades diagn6sticas, aunque
es mas prccisa para evaluar las adenopauas y el compromiso
mesenterico.
Laparoscopia. Esta limitada a los casos en que hay asci tis
libre. Permite identificar y biopsiar los tuberculos blanconaca
rados que tapizan las serosas y la superficie hepatica.
Criterios para el diagnostico de certeza. Existe consenso
mundial en que el diagn6stico de la tuberculosis intestinal se
basa en los siguientes criterios: 1) demostraci6n del granuloma
caseoso en el examen anatomopatol6gico; 2) cultivo positivo
para Mycobacterium tuberculosis 0 M. bovis en tejido intra
abdominal 0 liquido ascftico; 3) remision de la sintomatologfa
clfnica y de las alteraciones radiologicas y humorales despues
del tratamiento antituberculoso.
Historia natural. Aunque puede permanecer quiescente
durante largos perfodos, la tuberculosis intestinal progresa ine
vitablemente hacia las complicaciones. Estas pueden aparecer
en cualquier momenta evolutivo, aun durante el tratamiento
especffico.
Obstruccion. Es la complicaci6n mas frecuente. Ocurre en
el colon derecho 0 el neon terminal durante la evolucion de
una forma hipertr6fica, 0 en algun sector del intestino delgado
por cicatrizaci6n esten6tica de la forma ulcerosa. La obstruc
cion tambien puede originarse en el ileon terminal por retrac
cion mesenteries y acodamiento de su desembocadura en el
ciego.
Perforacion. Es la segunda complicaci6n en frccuencia.
Se produce por la progresion en profundidad de una lesion
ulcerada 0 par distension intestinal e isquemia supraesten6tica.
En general son perforaciones bloqueadas que rara vez deter
minan una peritonitis generalizada.
Fistulas. Su frecuencia es variable en distintas series (1 a
33 %). Las mas frecuentes son las enteroentericas, enterocu
taneas y enterovesicales. El diagn6stico diferencial con la en
fermedad de Crohn suele ser dificil. En realidad, la fistula re
presenta una forma evolutiva de la perforaci6n bloqueada.
Otras complicaciones menos frecuentes incluyen la hemo
rragia digestiva, los abscesos por rotura ganglionar, el sfndrome
de malabsorci6n y los diverticulos por tracci6n secundarios a
adherencias inflamatorias.
Tratamiento. La quimioterapia antituberculosa esta indi
cada en todos los casos. EI esquema mas aceptado internacio
nalmente es el propuesto por el Centro de Control de Enfer
medades de Atlanta (Estados Unidos). Consiste en utilizar
cuatro drogas desde el comienzo: rifampicina 10-20 mg/kg/
dfa; isoniazida 5 rng/kg/dia; etambutol 15-20 mg/kg/dfa, y
pirazinamida 30-35 mg/kg/dfa 0 estreptomicina 15 mg/kg/dia.
Este tratamiento dura 2 meses y luego se continua durante 6
meses 0 mas con dos 0 tres de las drogas.
La resistencia primaria al tratamiento quimioterapico al
canza al 6 a 9 % de los casos en distintas experiencias de los
Estados Unidos y el Reino Unido. Cuando ella ocurre se debe
cambiar el esquema terapeutico introduciendo al menos dos
drogas nuevas. Tambien se deben rehacer los cstudios de sen
sibilidad y reevaluar el diagn6stico.
Indicaciones quinirgicas y procedimientos. Alrededor del
50 % de los pacientes con tuberculosis intestinal requieren ci
rugia, ya sea por duda diagnostica 0 por complicaciones evo
lutivas (obstrucci6n, perforaci6n, fistula).
Para la enfermedad localizada en la regi6n ileocecal, los
proccdimientos indicados incluyen la hemicolectomfa dere
cha, la resecci6n ileocecal con anastomosis entre el fleon y el
colon ascendcnte, 0 eventualmente la ileotransversoanasto
mosis sin resecci6n. En la tuberculosis de yeyuno 0 neon, el
procedimiento mas adecuado es la reseccion segmentaria del
intestino comprometido. Si la lesion involucra varios segmen
tos del intestino delgado, es preferible recurrir a las estricturo
plastias para preservar la funcion intestinal (vease Enferme
dad de Crohn).
ENTERITIS ACTINICA
Nestor Hernandez
Definicion. Sc denominan asf las Iesiones intestinalesse
cundarias al tratamicnto radiante de tumares malignos abdo
, ,
, '
778 SECCION VI. ABDOMEN
minales 0 pelvicos, Estas lesiones fueron inicialmente descri
tas por Walsh en 1887, apenas dos afios despues de la intro
ducci6n de la radioterapia. Desde entonces han sido observa
das con relativa frecuencia, aunque en los iiltimos aries su in
cidencia ha aumentado como resultado del uso de aparatos
modemos de alto voltaje.
Epidemiologfa. En distintos estudios, el 5 a 15 % de los
pacientes irradiados desarrollan una enteritis actinica y el 20 %
de ellos requierc un tratamiento quirurgico,
EI recto es el segmento intestinal mas frecuentemente afec
tado (70 a 90 % de todos los casos de lesi6n intestinal par
radiaciones), y ella se debe a que los tumores pelvicos malig
nos son los que con mayor frecuencia requieren tratamiento
radiante, La movilidad intraabdorninal del intestino delgado
disminuye su riesgo de lesi6n (25 a 35 % de todos los cases),
en tanto que su fijacion 10 incrementa. Tambien son frecuen
tes las lesiones de 6rganos adyacentes, y hasta el 55 % de los
pacientes con enteritis 0 colitis actfnicas presentan alteracion
de las vias genitourinarias, A menudo la fibrosis del tejido
conectivo circundante produce una "pelvis congelada".
Patogenia. En condiciones normales, la mucosa intestinal
esta poblada por celulas proliferativas indiferenciadas que se
localizan inicialrnente en las criptas y luego migran hacia la
superficie, donde maduran y sobresalen en la luz intestinal.
La renovaci6n de estas celulas es muy rapida y requiere s610
de 3 a 6 dias.
Las radiaciones actuan destruyendo las poblaciones celu
lares de renovaci6n rapida: por 10 tanto, el epitelio intestinal
es uno de los tejidos mas afectados, Si bien inicialmente Jas
lesiones celulares son par acci6n directa, las radiaciones tam
bien ejercen una acci6n indirecta al inducir camhios progresi
vos en Ia vasculatura fina y el tejido conectivo intersticial. Estos
cambios consisten en la proliferaci6n subendotelial y engrosa
miento de la tunica media de los vasos, y el deposito de colage
no en el tejido intersticial. Como resultado aumenta la obs
truccion de la circulacion sangufnea y se produce hipoxia tisular
o eventualmente necrosis.
La aparicion de lesiones actfnicas depende de factores
predisponentes, de la dosis total de radiaciones y de su fraccio
namiento (frecuencia y magnitud de cada dosis). Los factores
predisponentes mas importantes son el sexo (las rnujeres son
mas susceptibles), la presencia de enfermedades vas cuiares
previas (diabetes, hipertension), la administracion simultanea
de quimioterapia, la existencia de una pared abdominal muy
delgada y la fijacion de algtin segmento intestinal al campo
irradiado, ya sea por cirugia previa 0 por inflamaci6n pelvica,
Anatomia patologica, Las lesiones pueden ser agudas,
subagudas 0 cr6nicas. Las lesiones agudas se inician durante
la irradiaci6n 0 inmediatarnente despues, La alteraci6n de la
proliferaci6n celular epitelial acorta las ve!losidades y reduce
ei esnesor de la mucosa. Ademas existe hiperernia, edema e
infiitracion celular inflarnatoria. Si la dosis es elevada 0 cl ticm
po de exposicion es prolongado, Ja mucosa puede ulcerarse
par insuficiente regeneraci6n celular.
Las lesiones subagudas comienzan entre el 2uy 12u mes
de iniciada ia radioterapia. Consisten en trombosis de las pe
quefias arteriolas de la submucosa por tapones de fibrina. La
isquernia resultante evoluciona de diferentes maneras, segun
la intensidad del proceso 0 la presencia de lesiones vasculares
previas.
Las lesioncs cronicas se inician meses 0 anos despues de
la radioterapia y son ia consecuencia del dep6sito difuso de
colageno que entorpece aun mas la circulacion sangufnea, La
ulceraci6n es ia lesion mas frecuente y la perforaci6n puedc
producir peritonitis, abscesos 0 ffstulas. La cicatrizaci6n de
ias ulceras !leva a la fibrosis y estrechamiento de la luz intes
tinal por retraccion cicatrizal. Tarnbien pueden aparecer
telangiectasias mucosas que son causa de perdidas sangufneas
cr6nicas.
Diagnostico. Presentacion clinica. La sintomatologfa pue
de ser temprana 0 tardfa, La temprana se inicia durante las
primeras semanas de tratamiento. Es cormin la presencia de
nauseas y vomitos como respuesta del sistema nervioso cen
tral a las radiaciones. Cuando la lesi6n asicnta en el intestine
delgado existen colicos abdominales y diarreas Iiquidas sin
mayor compromise del estado nutricional. La lesi6n rectal
determina una proctocolitis aguda con tenesmo, diarrea con
mucorrea y eventualmente proctorragia si existe uJceraci6n
mucosa.
La sintomatologfa tardia se inicia meses 0 anos despues de
haber interrumpido el tratamiento radiante, Puede haber dolor
abdominal c6lico, aunque en este caso es secundario a la obs
truccion parcial 0 total del intestino delgado, Tarnbien puede
producirse neumaturia, fecaluria y salida de materia fecal por
la vagina, como consecuencia de fistulas enterovesicales 0
enterovaginales. La aparici6n de lin cuadro septico en estos
pacientes debe hacer sospechar la presencia de un absceso
intraperitoneal.
La lesi6n rectal cronica puede manifestarse par una proctitis
mcderada 0 grave. La constipacion sugiere una estenosis
colonica 0 rectal, sobre todo si se acompafia de disminuci6n
del calibre de las heces. Puede aparecer incontinencia fecal
como resultado de los efectos tardfos de las radiaciones sobre
los nervios pelvicos,
Radiologia, En la radiograffa simple, las lesiones agudas
del intestino delgado se revelan por dilataci6n de asas. cuya
mucosa presenta un aspecto "en empalizada" debido al edema
y rectificaci6n de sus pliegues. Las lesiones cronicas pueden
manifestarse, en casu de obstrucci6n, por dilataci6n de asas y
ni veles hidroaereos.
Tanto el transite intestinal con bario como el colon par
enema tienen valor en las lesiones cronicas para identificar
estrecheces 0 fistulas. Las estrecheces son de longitud diver
sa, sirnetricas y regulares.
Rectosigmoidoscopia y colonoscopia. Las lesiones rectales
agudas se caracterizan por la presencia de una mucosa friable
y eritematosa, con telangiectasias difusas. En los casos graves
puede existir uJceraci6n e incluso necrosis. Las ulceras rectales
asientan sobre todo en la pared anterior, a varios centfmetros
del margen anal, y su aspecto puede ser similar al de una
neoplasia. Las estrecheces se ubi can siempre par encima de
las ulceraciones. La fibrocolonoscopia esta indicada cuando
el colon par enema muestra estenosis mas alla de los 20 em.
Diagn6stico difcrenclal. Si bien el antecedente de la tera
pia radiante es un dato de gran valor clinico, en ocasiones debe
hacerse el diagn6stico diferencial con las neoplasias
colorrectales y las enfermedades inflamatorias del intestino.
La biopsia por rectosigmoidoscopia 0 colonoscopia es el ele
mento de mayor valor para descartar una neoplasia colorrectal.
Tratamiento. Durante la etapa aguda, una reducci6n de la
dosis permite controlar la sintomatologta, En las lesiones
rectales severas con hemorragia se deben indicar enemas con
corticoides y azulfidina por via oral.
lndicaciones quirtirgicas, EI principal problema de la ci
rugia es la escasa tendencia ala cicatrizacion de las anastomosis
realizadas en tejidos irradiados. Adernas, el reconocimiento
de tejidos sanos y aptos para la sutura es di ffcil , ya que las
lesiones por irradiaci6n se extienden microscopicamente mas
ffi' ~
779 42. INTESTINO DELGADO
alia de los segmentos intestinales macrosc6picamente enfer
mos.
En los casos de obstrucci6n intestinal por estrechez, 0 en
las fistulas, esta indicado resecar el segmento esten6tico 0
fistuloso. La anastomosis debe realizarse en tejidos sanos y
puede estar indicado, para evitardehiscencias, eliminarla me
diante un abocamiento de cabos. En las proctorragias graves,
una colostomfa proximal mejora la sintomatologfa. En las
ffstulas rectovaginales toda reparaci6n local esta condenada
al fracaso. La colostornia proximal es el tratamiento inicial de
elecci6n, seguida por plasticas de colon sigmoide 0 colgajos
del rmisculo recto (Bricker y Johnston, 1979).
BIBLIOGRAFIA
BrickerCMandJohnstonWD:Repair of post-irradiationrectovaginal
fistula and stricture. Surg Gynec Obstet 148:499, 1979.
De Cosse J, Rhode RS, et al: The natural history andmanagementof
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Goligher J: Cirugta del Ano, Recto y Colon, 2" ed, pp 1030-1040,
1987.
TUMORES DEL INTESTINO DELGADO
Roberto A. Livingston
Definicion. Comprenden los tumores del yeyuno y del
(leon, asi como los tumores duodenales no periampulares. Los
tumores periampulares del duodena han sido tratados previa
mente (vease Carcinoma ductal de pancreas y otros tumores
periampulares, cap. 39).
. Epidemiologfa, Los tumores del intestino delgado son ra
ros. Su frecuencia varia entre ell y el5 % de todas las neapla
sias digestivas. Se observa un cancer del intestino delgado par
cada 50 a 80 colorrectales. La cantidad de pacientes con tu
mores del intestino delgado por cada 100.000 habitantes es de
0,7 varones y 0,6 mujeres, muy baja si se compara con la de
26,2 varones y 20,2 mujeres con cancer colorrectal. Perzin y
Bridge (1981) hallaron tumores del intestino delgado en el
0,5 % de 17.000 autopsias. EI 75 % eran benignos y represen
taron un hallazgo casual.
Predominan en los hombres, con una proporci6n de 2:1 en
relaci6n con las mujeres. Aun cuando se observan en cual
quier edad, los tumores benignos se presentan sobre todo en la
tercera y cuarta decada de ia vida y los malignos a una edad
mas avanzada. Ciertos tumores muestran nredileccion racial.
Los negros presentan mas posibilidades detener un carcinoma
o un carcinoide y los blancos de desarrollar un linfoma. Los
hamartomas del sfndrorne de Peutz-Jeghers son hereditarios y
familiares. Se citan adenomas del intestine delgado asociados
a poliposis familiar col6nica y carcinomas duodenales asocia
dos al sindrorne de Gardner, otra enfermedad familiar.
Etiopatogenia. La baja frecuencia de tumores en el intes
tina delgado ha sido atribuida a diferentes causas. Entre elias
se mencionan la relati va ausencia de bacterias capaces de trans
formar sustancias en carcinogenos, el transito rapido que dis
minuye el tiempo de contacto con los carcin6genos y la pre
sencia en la mucosa intestinal de un poderoso sistema inmuni
tario, caracterizado por concentraciones elevadas de IgA. De
hecho, la incidencia de tumores del intestino delgado aumenta
significativamente en los enfermos inmunodeprimidos.
Los tumores del intestino delgado tarnbien han sido rela
cionados con enfermedades intestinales previas (enteropatfas
sensibles al gluten, esteatorrea idiopatica, enfermedad de
Crohn).
Anatomia patologica, Pueden ser primitives (benignos 0
malignos) 0 secundarios. que son siempre malignos.
Tumores benignos, Adenomas. Son tumores epiteliales
originados en la mucosa intestinal. Como esta es vellosa, los
adenomas son vellosos en el 40 % de los casos. Pueden ser
polipoides 0 sesiles, tinicos 0 multiples. Se localizan con ma
yor frecuencia en el duodena y su mimero decrece a medida
que se alejan de aquel, Son el hallazgo mas frecuente en las
series de necropsias porque a menudo no producen sintomas.
La secuencia adenoma-carcinoma es similar a la del colon.
Los pacientes con adenomas multiples tienen mayor inciden
cia de cancer. En un pequefio porcentaje de casos se encuen
tran p6lipos multiples en el intestino delgado y el coion. Es
probable que esto ocurra en la poliposis col6nica familiar yen
el sindrome de Gardner con mas frecuencia de 10 que se cree.
Una variedad de adenomas son los originados en las glan
dulas de Brunner, Se localizan en el duodena y se presentan
como n6dulos multiples 0 como un gran tumor unico.
Histol6gicamente estan formados por tejido glandular normal.
y se discute si son adenomas, hiperplasia glandular 0
hamartomas. No tienen potencial maligno.
Leiomiomas. Son tumores conjuntivos de la pared del in
testino. Tienen tendencia a ulcerarse y a sangrar. Pueden ere
cer hacia la luz y causar obstmcci6n 0 desarrollarse hacia afuera
y alcanzar considerable tamafio. En este caso se presentan como
una masa palpable de gran movilidad. Se pueden localizar en
cualquier segmento del intestino delgado, pero son mas co
munes a nivel del yeyuno. Por la frecuencia con que producen
sfntomas, son los tum ores benignos mas hallados en las series
clinicas. Pueden sufrir transformaci6n maligna.
Lipomas. Generalmente son iinicos, bien encapsulados y
se localizan en la submucosa. Se encuentran con mas frecuen
cia en el fleon. Una variedad es la lipomatosis de la valvula
ileocecal, que consiste en una infiltraci6n grasa mal delimita
da. Pueden necrosarse y eventualmente calcificarse, 0 ser ca
beza de una intususcepcion. No son potencialmente malignos.
Angiomas. Son tuberosos 0 planos, a menudo multiples. y
se localizan en la submucosa. Pueden causar hernorragias gra
ves. Se deben distinguir de las telangiectasias y de las displa
sias, que no son procesos tumorales.
Linfangiomas. Son raros, suelen ser pequeiios, a menudo
asintornaticos y generalmente constituyen un hallazgo de au
topsia.
Neurilemomas y neurofibromas. Tambien son raros. Los
neurofibromas pueden ser iinicos 0 multiples, en este ultimo
caso como una manifestaci6n de la enfermedad de von
Recklinghausen.
Sindrome de Peutz-Jeghers. Es una enfermedad rara, con
una alta incidencia familiar. La poliposis intestinal aparece
junto con manchas pigmentadas de color pardo azulado en la
piel y la mucosa bucal. Los p61ipos se encuentran en el intes
tino delgado, especialmente en el yeyuno y con menos fre
cuencia en el est6mago y el colon. Histol6gicamente son
hamartomas y su transformaci6n maligna es poco frecuente.
Las complicaciones mas comunes son la invaginaci6n y la
hernorragia.
Tumores malignos, EI adenocarcinoma y eJ carcinoide.
ambos de origen epitelial, son los mas frecuentes, seguidos
780 SECCION VI ABDOMEN
par el Iinfoma y el leiomiosarcoma. El sarcoma de Kaposi in
testinal, considerado hasta hace poco una rareza, ha desperta
do nuevamente interes par su asociaci6n con el SIDA.
Aunque todos estos tumores pueden asentar sobre cual
quier zona del intestino delgado, la localizaci6n varia de acuer
do con el tipo histol6gico. Los adenocarcinomas tienen mar
cada predilecci6n por las areas proximales, especialmente par
el duodena; los carcinoides y linfomas asientan en el intestino
distal, y los sarcomas en el segmento medio.
Adenocarcinomas. Pueden ser polipoides, aunque 10mas
comun es que sean anulares, semejantes a los tumores del colon
Izquierdo. Histol6gicamente son bien diferenciados. Se extien
den con relativa lentitud y se ulceran tempranamente.
Carcinoides, Se originan en las celulas de Kulchitsky de
las criptas de Lieberkuhn. Estas celulas se conocen tambien
como argentafines, debido a que se tifien con compuestos de
plata. Pertenecen al sistema neuroendocrino 0 sistema APUD.
Tienen capacidad para secretar peptidos, entre los cuales se
encuentra la serotonina.
Son tumores pequefios que generalmente miden menos de
2 em. Se presentan como n6dulos elevados, duros, cubiertos
por mucosa normal. AI corte presentan un color gris amari
lIento caracterfstico. El potencial maligno es variable y guar
da relacion con el tamano, la localizaci6n y las caracterfsticas
histologicas. Losde menor tamafio raramente dan metastasis;
en cambio, los mayores de 2 em 10hacen en el 80 a 90 % de
los casos. La localizacion apendicular produce metastasis solo
en el 3 % de los casos, mientras que los situados en el intesti
no delgado 10 hacen en el 35 %. Histologicamente se los divi
de en carcinoides de bajo 0 de alto grado de malignidad.
En el 30 % de los casos son multiples. En un 25 % de los
casos se asocian a otra neoplasia primitiva, generalmente del
colon, mama, pancreas 0 rifton. Por su pequefio tamafio rara
vez ocluyen la luz intestinal, aunque suelen ser causa de obs
trucci6n por acodamiento debido a la retraccion e invasion del
meso.
Linfomas. Los Iinfomas mas frecuentes del intestino del
gado ineluyen el Iinfoma de celulas B, el Iinfoma de Burkitt,
la poliposis linfoide multiple y la enteropatfa asociada a Iinfoma
de celulas T La enfermedad de Hodgkin rara vez afecta el
aparato digestivo.
El linfoma de celulas B es el mas cormin y se origina en
celulas Iinfoides que tienen predilecci6n por la mucosa gastro
intestinal 0 MALT (mucosa associated lymphoid tissue). Exis
ten dos grandes categorias: a) tipo occidental, que se presenta
como un tumor localizado en un segmento del tracto digesti
vo, es de progreso lento y produce metastasis tardfas; b) linfoma
del Mediterraneo, casi exclusivamente de Medio Oriente, que
compromete extensos segmentos de intestino delgado y es parte
del sfndrorne inmunoproliferativo (IPSID). Se asocia con
malabsorci6n y en dos tercios de los casos se detecta una pro
tefria anormal de cadena pesada (Wright, 1989).
Ellinjoma de Burkitt clasico generalmente no comprome
te el aparato digestivo. Un tumor histologicamente similar afec
ta el neon terminal de nifios de Africa del Norte, Media Orien
te. Europa y Norteamerica. Estos tumores se presentan como
una gran masa que causa obstrucci6n 0 intususcepcion, Los
ganglios generalmente estan comprometidos.
La poliposis linfomatosa multiple se presenta en forma de
multiples n6dulos que afectan principalmente el intestine del
gada distal y cl colon proximal. Estos nodules se fusionan y
forman masas tumorales de distintos tamafios. Se disemina en
la sangre, ganglios y bazo. Histol6gicamente es un nodule lin
foide reemplazado por tumor que invade la muscular propia.
Resta mencionar la enteropatia asociada a linfoma de d
lulas T. Desde hace tiempo se conoce la asociaci6n entre
malabsorcion y linfoma, y se estableci6 que este ocurrfa como
complicaci6n de la malabsorcion y no como su causa. El Iinfo
rna maligno que complica a la enfermedad celfaca se origina
en las celulas T. Se presenta como una masa ulcerada del in
testino delgado que se extiende al mesenteric y se acornpafia
de grandes ganglios.
Leiomiosarcoma. Es un tumor extremadamente raro. De
crecimiento lento, alcanza gran tamafio. La diseminacion por
via linfatica es rara y tardfa. Las metastasis hepaticas y los
implantes peritoneales son frecuentes y puede afectar asas in
testinales adyacentes (Castro Gutierrez, 1989).
Tumores secundarios, Las metastasis de tumores malig
nos en el intestino delgado son infrecuentes, sobre todo si se
compara con otros 6rganos como el hfgado 0 el pulmon. Su
origen es variado; melanomas, colon, recto, est6mago, pan
creas, ovarios y testfculo.
Macroscopicamente son multiples y se presentan como
tumores de la pared intestinal. Causan retracci6n, acodamientos
y obstruccion. Histologicamente son similares al tumor pri
mario y el diagnostico no ofrece dificultad.
Diagnostico, Presentacion clinica. Un gran numero de
tumores benignos son asintomaticos, Carecen de signos y sin
tomas caractensticos y la primera manifestacion impartante
aparece con las complicaciones.
Entre los sfntomas mas comunes estan el dolor y la perdi
da de sangre. EI dolor es de tipo colico y se puede asociar con
meteorismo 0 con el sindrome del tumorfantasma, que se pro
duce por la aparicion de un asa palpable distendida y la des
aparicion de esta y del cuadro clfnico despues de la expulsion
de gases 0 diarrea. La perdida de sangre es cormin en los tu
mores benignos y malignos. La hematemesis se observa en
los tumores del duodeno. La hemorragia masiva es rara y los
casos comunicados se deben a leiomiomas 0 angiomas. Lo
habitual es la melena 0 la presencia de sangre oculta en la
materia fecal con anemia ferropenica,
En los tumores malignos, la anorexia, la astenia y la perdi
da de peso son mas importantes cuanto mas alto este localiza
do el tumor, y muchas veces son los iinicos sfntornas presen
tes. La fiebre es un signo de necrosis y abscedacion del tumor.
Una masa palpable, que puede alcanzar gran tamafio y se
caracteriza por su gran movilidad, esta presente casi en el 40 %
de los tumores tanto benignos como malignos.
La obstruccion es la complicacion mas frecuente. En los
tumores benignos generalmente se debe a intususcepcion; en
los malignos, al crecimiento intrinseco del tumor, y en los
carcinoides, a la fibrosis peri tumoral (Fontana, 1986). Puede
ser incompleta, transitoria, iterativa 0 completa con todas las
manifestaciones clfnicas de la oclusion aguda 0 cronica,
La perforacion se presenta en el 20 % de los casos. En es
tos enfermos se desarrolla una peritonitis generalizada 0 se for
man abscesos y fistulas cuando la perforacion es bloqueada.
Los carcinoides pueden presentar los sfntomas menciona
dos, aunque tambien pueden exteriorizarse por un cuadro ca
racteristico debido a la secrecion de serotonina y otras sustan
cias. Este cuadro, denominado sindrome carcinoide, se pre
senta en un tercio de los pacientes con metastasis hepaticas y
se caracteriza por crisis vasomotoras paroxfsticas de la cara,
miembros superiores y torax , con rubor, hipotension,
taquicardia y angustia. A veces se producen episodios de dia
rrea. En etapas avanzadas hay broncoespasmo y alteraciones
cardiacas por lesiones valvulares cardiacas, mas frecuentes en
ellado derecho.
~~;,--,.,..~~.....~-..."
78142 INTESTINO DELGADO
EI sindrome de malabsorci6n se asocia a los linfomas de
celulas T y al sindrome inmunoproliferativo.
En conclusi6n, aproximadamente un tercio de los tumores
de intestino delgado son un hallazgo casual en el curso de una
operaci6n por otra patologia. Otro tercio de los casos presen
tan complicaciones agudas, como obstrucci6n, perforaci6n 0
hemorragia, que obligan a una laparotomia de urgencia. En el
tercio restante, debido a su baja frecuencia y a 10inespecifico
del cuadro, a menudo transcurre mucho tiempo hasta que se
realiza el diagn6stico. Se debe pensar en el frente a una obs
trucci6n del intestino delgado en un adulto sin antecedentes
de cirugia previa 0 en un paciente con perdida de sangre sin
evidencia de patologta gastrica 0 col6nica.
Laboratorio. Los tumores carcinoides son diagnosticados
ocasionalmente mediante la determinaci6n en orina del acido
5-hidroxiindolacetico, un metabolito de la serotonina.
Radiologia. EI estudio que ha dado mejores resultados es
el transite intestinal, por ingesta y con doble contraste. Otros
autores prefieren la enteroclisis, un procedimiento de intuba
ci6n e infusi6n de sustancia opaca mediante una bomba elec
trica. En raras ocasiones el colon por enema puede demostrar
patologfa del fleon terminal.
La duodenografia hipot6nica permite una excelente vision
de la mucosa y es util en el diagn6stico de los tumores del
duodeno, que escapan al alcance del endoscopio (fig. 42-26).
La angiografia selectiva es de valor en tumores sangrantes
para detectar el sitio de la hemorragia y tambien para identifi
car tumores muy vascularizados, como leiomiomas, angiomas
y carcinoides (fig. 42-27).
Fig. 42-26. Duodenograffa en un adenocarcinoma de la tercera porci6n del
duodeno. Se observa la estrechez irregular por el carcinoma (flecha)y el
megaduodeno (D) preesten6tico.
D I
I~I/~
I
I
I 17~ I I~
I 2
[~
Fig. 42-27. Arteriograffa selectiva en un tumor carcinoide del ileon. A, La
inyecci6n de contraste en la arteria rnesenterica superior (1) muestra ini
cialmente un area de vascularizacion an6mala (2). B, Se define progre
sivamente un tumor de bordes netos (3) y se opacifica la vena mesenterica
superior (4) a traves de una fistula arterioportal (5). C, El contraste ha de
finido por completo al tumor carcinoide.
Estudios por imdgenes. La ecografia tiene utilidad para
diagnosticar tumores quisticos 0 s6lido-quisticos y para de
tectar metastasis hepaticas.
La tomografia axial computada permite identificar la masa
tumoral, su tamafio, localizaci6n, desplazamiento 0 compre
si6n de 6rganos adyacentes, y metastasis hepaticas 0 ganglio
nares en el mesenterio 0 en el retroperitoneo.
Estadificaci6n. No se ha descrito ningun sistema de
estadificaci6n para los tumores del intestino delgado. Algunos
autores emplean la clasificaci6n de Dukes (vease Tumores del
colon, cap. 44) para los adenocarcinomas y estadifican a los
linfomas con el sistema respectivo.
782 SECCION VI. ABDOMEN
Tratamiento. Es quinirgico. En los tumores malignos con
siste en la resecci6n segmcntarla del intestino, incluido el meso
con los ganglios correspondientes (fig. 42-28). Cuando el tu
mor esta muy cerca de la valvula ileocecal puede ser necesa
rio realizar una hemicolectomta derecha. Los de origen
duodenal requieren generalmente una duodenopancreatecto
mfa.
En los tumores benignos se puede hacer una reseccion
segmentaria 0 una extirpaci6n simple sin reseccion, En las
formas complicadas del sfndrorne de Peutz-Jeghers se debe
extirpar solo el segrnento responsable de la complicaci6n.
Debido a la naturaleza difusa de esta enfermedad, no es posi
ble la curacion ni estan indicadas las resecciones arnplias.
Fig. 42-28. A. Reseccion segmentaria de intestino delgado que comprende
el tumor (1) j' el sector correspondiente de mesenterio con los ganglios
regionales (2). B. Irnestino remanente. C, Rcstablecimiento de lacontinui
dadintestinal mediante anastomosis terminoterminal.
La radioterapia y la quimioterapia estan indicadas en los
tumores sensibles a estos tratamientos (linfomas). En el
sfndrorne carcinoide los sfntomas pueden ser atenuados con
antagonistas 0 inhibidores de la serotonina (ciproheptadina,
metisergida, paraclorofenilalanina). Asimismo, la sobrevida
mejora si se pueden resecar las metastasis hepaticas; en caso
contrario, Ia quimioterapia puede ser de utilidad,
Pronostico. En los tumores benignos es muy favorable.
Entre los malignos tienen mejor pronostico los tumores mas
diferenciados y los extirpados en estadio temprano; sin em
bargo, en un alto porcentaje el diagnostico se hace tardiamen
te y existen metastasis en el momenta de Ja operacion. Los
carcinoides crecen y metastatizan lentamente, de manera que
!a sobrevida a los 5 afios es de alrededor del 60 %.
En los adenocarcinomas del duodeno la sobrevida a los 5
afios es de apenas 5 %, aunque su pronostico es mejor cuando
se originan en un adenoma velloso. La sobrevida global de los
tumores malignos localizados en el yeyuno y el fleon es aproxi
madamente del 20 % (Garriz, ]989).
BIBLIOGRAFIA
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OBSTRUCCION INTESTINAL
Alejandro Oria
Definicion. Se denomina obstrucci6n intestinal 0 flea a la
detencion parcial 0 total del transite del contenido intestinal.
Clasificacion. Segtin su patogenia, el fleo puede ser me
cdnico, si provienc de una obstrucci6n intestinal organica, 0
funcional. euando es el resultado de una alteracion de la
motiIidad intestinal, sin obstruccion organica. Segun el nivel
de la obstruccion, el ileo puede ser alto, cuando el sitio de la
obstruccion asienta en el duodeno y primeras asas del
yeyunofleon, 0 bajo, cuando asienta en las iiltimas asas de!
yeyunoileon 0 el colon. Segtin su forma clmica evolutiva, la
obstruccion es aguda cuando se instala bruscamente 0 croni
co si se instaJa en forma progresiva.
Etiopategenia. Las causas mas frecuentes de fleo se deta
Han en la figura 42-29.
lleo mecdnico, La obstruccion mecanica puede ser secun
darla a una patologfa intrfnseca de la pared intestinal, a una
patologia extrfnseca 0 ala obturacion de la luz intestinal (fig.
42-30). Sin embargo, el aspecto patogenico mas importante
del flea mecanico es la ausencia 0 presencia de estrangula
cion, 10 cual define a] fleo como simple 0 estrangulado,
La cstrangulacion es una obstrucci6n intestinal asociada
con isquemia. Se produce cuando el mecanismo obstructivo
,::;::~i 2@:~*:i;i;~C-'--
_____..._'I"!,,,,<ji,A2:Ui">,,,,.V'Y,"" ~'O-"""""'''-~'?""·",,,~,---
Patologia
intrfnseca
MECANICO
Patologia
extrinseca
Obturacion
ILEO
I
rAlteraclon
motora difusa
I
FUNCIONAL
1
42. INTESTINO DELGADO 783
DuplicacionesCongenita { defectos de rotaclon
BenignosTumores { Malignos
Crahn
{
tnttarnacton Tuberculosis
Diverticulitis
Trauma
Radiaciones
Isquemia
Adherencias y bridas
Hernias internas y externas
{ Carcinomatosis
Compreston Quistes y tum ores { Embarazo
Cuerpos extra nos
Calculos
Bezoares
{ Parasitos
Postoperatorio normal
Peritonitis generalizada
{
Enterocolitis aguda
Traumausmos vertebromedulares
Enfermedades
neuroloqicas
Postoperatorio de
Seudoobstrucclon de intestine cirugla uroloqlca,
delgado a grueso qinecoloqica,{
Altsracion motora neurociruqia
locallzada { Ilea regional inttarnatorio Otras Fig. 42·29. Etiopatogenia del fleo.
(perltonitts localizada)
compromete no s610 la pared intestinal sino tambien el meso
y, por ende, el pediculo vascular. A diferencia del Ileo mecani
co simple, en que el sitio de obstrucci6n es iinico (fig. 42-31),
en la estrangulaci6n el intestino esta por 10general obstruido
en dos sitios distintos, aunque adyacentes. Como resultado, se
crea al comienzo un asa cerrada 0 incarcerada que se distiende
progresivamente. Esta asa puede luego girar en el eje mayor
debido a su peso, y en su torsi6n 0 volvulo secundario ocluir
el pedfculo vascular. La anoxia y la interrupci6n del retorno
venoso comprometen rapidamente la vitalidad del intestino, y
de no mediar la desvolvulacion sobrevienen el infarto y la per
foraci6n.
Ocasionalmente, el Ileo mecanico simple puede conducir
tambien a la isquemia intestinal. Esto ocurre cuando la
sobredistensi6n del asa proximal ala obstrucci6n comprome
te su circulaci6n parietal. A su vez, la obstrucci6n de colon
asociada con una valvula ileocecal continente crea tambien un
asa cerrada, aunque no incarcerada (fig. 42-32). En esta situa
ci6n no ocurre estrangulamiento, pero la sobredistensi6n
col6nica puede provocar el estallido del ciego 0 la isquemia
de su pared, seguida de necrosis y perforaci6n.
Ileo [uncional, La motilidad intestinal es un fen6meno
complejo que depende de factores neurales, humorales y
metab6licos. En consecuencia, no debe extrafiar que las cau
sas del fleo funcional sean muy diversas (fig. 42-29) Y su
patogenia en granparte desconocida.
Clasicamente, el fleo funcional ha sido separado en para
litico 0 espasmodico, segiin que la obstrucci6n sea el resulta
do de una actividad motora disminuida 0 aumentada. Sin em
bargo, esta clasificaci6n no es correcta, ya que en el fleo fun
cionalla alteraci6n motora no es en sentido estricto pardlisis
ni espasmo (Schiffers, 1991). Es mas correcto y practice, en
cambio, diferenciar a los flees funcionales segun presenten
una alteraci6n motora difusa 0 localizada. La peritonitis gene
ralizada, los traumatismos vertebromedulares, la enterocolitis
y el postoperatorio normal son todas causas de fleo funcional
difuso que puede afectar simultaneamente al est6mago, intes
tino delgado y colon, aunque en el caso del fleo postoperatorio
la alteraci6n motora se limita al est6mago y al colon.
Tanto la seudoobstruccion intestinal como el flea regional
inflamatorio se producen por una alteraci6n motora localiza
da en un segmento intestinal. Sin embargo, mientras que en el
fleo regional inflamatorio la actividad motora del intestino
A B c
Fig. 42·30. Mecanismos del ilea mecanico. A, Obstruccion intrinseca de la
pared (rumor); B, obstruccion extrfnseca (brida); C, obstrucci6n par
obturaci6n (flea biliar).
SECCION VI. ABDOMEN 784
A B c
Fig. 42·31. Formas del fleo mecanico. A, Simple; B, con asa cerrada 0 incarcerada; C, con v6lvulo secundario.
proximal es normal 0 esta disminuida, en la seudoobstruccion
intestinal se halla francamente aumentada, al extremo de que
tanto el cuadro clmico como las compiicaciones son similares
a los del fleo mecanico (vease Seudoobstruccion colonica, cap.
44).
Epidemlologia. La obstruccion intestinal mecanica es una
de las indicaciones mas comunes de cirugia abdominal de ur
gencia. En el intestino delgado, las causas mas frecuentes son
las adherencias 0 bridas, seguidas pur las hernias internas 0
externas y los turnores. En el colon, la causa mas frecuente es
Fig. 42-32. Obstrucci6n del colon con valvula ileocecal contincnte. 1, sitio
de la obstruccion: 2. reflujo impedido por la valvula continente; 3, perfora
ci6n.
el carcinoma, seguido por la diverticulitis, el fecaloma y el
volvulo sigmoideo. La causa mas comun de obstruccion es
trangulada de intestino delgado es la hernia, seguida par las
adherencias 0 bridas, y en el colon, el v61vulo sigmoideo.
La causa mas frecuente de Ileo funcional es el estado
postoperatorio normal, seguido por la peritonitis. La seudo
obstrueci6n de intestino delgado es de observaci6n excepcio
nal. En cambio, la seudoobstruccion col6nica (sfndrome de
Ogilvie) se comprueba con cierta frecuencia en enfermos hos
pitalizados por alguna de sus multiples causas,
Flsiopatologfa. La consecuencia inicial del Ileo mecanico
es la dilataci6n del intestino proximal al sitio de obstruccion,
por acumulacion de lfquido intestinal y aire deglutido. La
mucosa intestinal dilatada pierde su capacidad para absorber
Ifquido y en cambio aumenta su secreci6n intraluminal. Esto
crea un circulo vicioso que conduce a una dilatacion intestinal
progresiva con perdidas cada vez mayores de liquido extra
celular. A este secuestro de liquido intraluminal se agregan,
sobre todo en las oclusiones altas, perdidas abundantes de H
quido por v6mitos. Las consecuencias finales son deshidra
tacion, trastornos metabolicos diversos, hipovolemia y even
tualmente shock. La graved ad de estas complicaciones depen
de en gran parte del grado de obstrucci6n y de la rapidez de su
instalaci6n. Esta demostrado experimentalmente que, a las 24
horas de una obstruccion aguda completa del neon, mas del
SO % del volumen plasmatico ha sido secuestrado en el intes
tina a perdido por vomitos (Caprili, 1981).
En la figura 42-4 se detallan los componentes liquidos y
electrolfticos de las diferentes secreciones digestivas. Segiin
el nivel de la obstruccion, las perdidas difieren en su volumen
y en su composicion electrolftica, de 10 cual surgen diversas
consecuencias metab6licas. La obstrucci6n duodenal por en
cima de la papila origina una perdida de lfquido gastrico rico
en cloro y potasio. EI resultado es la alcalosis hipocloremica e
hipopotasernica, caracterfstica del sindrome pilorico. En
oclusiones mas bajas tambien ocurren perdidas extensas de
agua, sodio y eloro; sin embargo. debido a que se pierden al
mismo tiempo secreciones alcalinas del duodeno, el desequi
1::
" W;gk
42. INTESTINO DELGADO 785
librio acido-basc puede no ser significativo. Cualquiera que
sea el sitio de obstruccion, ellfquido perdido es isotonico con
respecto al plasma y las perdidas principales son de agua, sodio
y c1oro.
La estrangulaci6n y sobre todo su consecuencia final, que
es la perforacion, agravan significativamente el desequilibrio
hemodinarnico y metab61ico de la obstruccion intestinal. La
peritonitis resultante agrega perdidas de lfquido en la cavidad
peritoneal, y mas tardiamente, la respuesta septica produce un
secuestro Ifquido masivo en distintos tejidos por filtraci6n
endotelial.
Anatomia patologica, EI aspecto del intestino en el fleo
mecanico depende del tiempo de evolucion de la obstruccion.
Cuando es aguda y completa, el intestino aparece muy dilata
do, de paredes finas casi transhicidas, y puede existir exudado
intraperitoneal en cantidad moderada. POl' el contrario, en la
obstruccion cronica, la pared est a engrosada por efecto de una
hipertrofia de la capa muscular. La obstrucci6n estrangulada
se caracteriza porIa coloracion azulada de la pared intestinal,
la desaparici6n de los latidos en el meso y eventualmente le
siones francas de infarto.
En el fleo funcional, el aspecto del intestino varia segun la
etiologfa. En el fleo peritonftico aparece enrojecido y cubierto
por abundante exudado seroso, fibrinoso 0 purulento. En el
fleo funcional no peritonftico, el aspecto exterior del intestino
es casi siempre normal y el exudado de escasa cantidad. La
necrosis y la perforacion son raras en el fleo funcional, aun
que pueden ocurrir en la seudoobstrucci6n intestinal, sobre
todo en el sfndrome de Ogilvie.
Diagnostico. Se basa en el interrogatorio y un examen ff
sico completo, incluido el tacto rectal. La sospecha clfnica
puede ser confirmada porIa radiologia 0 la ecograffa, y even
tualmente porIa tomograffa computada. Ellaboratorio no tie
ne utilidad diagn6stica, pero es indispensable para iniciar el
tratamiento.
Presentacion clinica. Los signos y sfntomas mas comu
nes en la obstrucci6n intestinal son dolor, v6mitos, distensi6n
abdominal y cambios en el ritmo habitual de catarsis.
Dolor. Es un sfntoma muy caracterfstico de las obstruccio
nes mecanicas, que esta ausente en la mayoria de las obstruc
ciones funcionales. Se presenta en forma intermitente con ca
racterfsticas de colico, 0 sea, con un comienzo brusco, progre
sivo aumento de la intensidad durante varios minutos y cese
tan brusco como el comienzo. En general, se considera que el
dolor colico indica obstrucci6n rnecanica simple, mientras que
si se hace continuo 0 se agrega defensa abdominal se debe
sospechar que existe estrangulaci6n. Sin embargo, distintos
estudios han demostrado que esto no es asf, ya que en mas del
60 % de las obstrucciones estranguladas el dolor no es conti
nuo (Mucha, 1987; Sarr y col., 1983).
Otra caracteristica del dolor coli co es la presencia sincro
nica de ruidos intestinales 0 borborigmos. Esta asociacion es
tan frecuente que la ausencia de borborigmos debe hacer du
dar del diagn6stico de obstrucci6n mecanica. Ocasionalmen
te, el dolor y los ruidos se asocian con la presencia fugaz de un
tumor abdominal que desaparece (tumor fantasma) junto con
el dolor y los borborigmos. Este fen6meno se debe al vacia
miento brusco de una 0 mas asas dilatadas, pOl' resolucion es
pontanea, y pgLto general transitoria,de la obstrucci6n meca
nica. EI dolor colico asf como los borborigmos pueden estar
ausentes en la obstruccion mecanica aguda y completa, debi
do a que la sobredistension intestinal elimina la actividad
peristaltica, POl'10 tanto, el diagn6stico diferencial entre fleo
mecanico y funcional, basado en la semiologfa abdominal,
puede ser falaz cuando la peristalsis ha side vencida porIa
sobredistension, Adernas, es necesario tener presente que el
fleo funcional segmentario (seudoobstrucci6n intestinal) se
comporta c1fnicamente como un fleo mecanico,
V6mitos. EI tipo de vomito y su cantidad varian segun el
nivel de la obstruccion, Las obstrucciones altas se caracteri
zan por vornitos frecuentes y abundantesde tipo bilioso; en
cambio, en las obstrucciones bajas de intestino dclgado el co
lor de los vomitos es amarillento oscuro 0 marr6n (v6mitos
fecaloides). En las obstrucciones colonicas, los v6mitos son
fecaloides 0 estan ausentes.
Distension abdominal. EI grade de distension abdominal
tambien varia segtin el sitio de obstruccion. Es mfnima 0 no
existe en las obstrucciones muy altas, debido a que el corto
segmento intestinal proximal a la obstrucci6n no es suficien
te, en su dilatacion, para distender el abdomen. En cambio,
puede ser considerable en las obstrucciones bajas, sobre todo
en las de origen colonico,
Existen diferencias en la palpaci6n y percusi6n del abdo
men distendido por oelusi6n de intestino delgado y pOl' oclusion
col6nica. Dado el predominio del Hquido sobre el aire, la
distensi6n por obstrucci6n del delgado es mas firme a la
palpaci6n que la obstrucci6n col6nica, donde el aire predomi
na sobre elliquido. Por la misma razon, Ia percusi6n es menos
timpanica en la obstrucci6n de delgado que en la col6nica.
Estas diferencias, sin embargo, no tienen valor en las obstruc
ciones que afectan a ambos segmentos del tubo digestivo y,
por ende, la semiologfa clfnica es insuficiente para establecer
el sitio de la cbstrucci6n.
Alteraciones en el ritmo evacuatorio habitual. La falta de
eliminacion de gas y materia fecal son smtornas frecuemes al
ingreso en las obstrucciones cr6nicas. En las obstrucciones
agudas, la eliminaci6n de gas y materia fecal puede no haber
se interrumpido al ingreso debido a su persistencia en el intes
tino distal a la obstrucci6n. EI antecedente de episodios
diarreicos altern ados con penodos de constipacion es cormin
en las obstrucciones cronicas, En estos casos, la diarrea puede
ser la consecuencia del vaciamiento brusco del intestine a tra
ves de una obstruccion parcial.
Laboratorio, Las alteraciones del ionograma son casi cons
tantes en la obstrucci6n intestinal. EI potasio esta aumentado
en el 50 % de los casos y disminuido en el 50 % restante POl'
las perdidas excesivas del ion caracterfsticas de las obstruc
ciones altas. El c1oro esta habitualmente disminuido, sea cual
fuere el sitio de la obstrucci6n. En el 24 % de los casos puede
haber hipernatremia (Mucha, 1987).
EI descenso del bicarbonato serico, la leucocitosis y la
hiperamilasemia son hallazgos frecuentes en el fleo rnecanico
estrangulado. Sin embargo, al igual que los signos ffsicos de
estrangulamiento, ningun dato de laboratorio es especffico y
la ausencia de todos ellos no descarta esa complicaci6n.
Radiologia convencional. Es el metoda de mayor valor
en el diagn6stico y manejo clfnico de la obstrucci6n intestinal.
Radiografias simples. Las placas simples deben ser torna
das en deciibito dorsal y en posici6n de pie, poniendo especial
cuidado en incluir el diafragma y la pelvis. Los signos carac
terfsticos de obstrucci6n son el hallazgo de gas intraintestinal
en la radiograffa tomada en decubito y la presencia de niveles
hidroaereos en la tomada en posici6n de pie. Las asas yeyunales
dilatadas se reconocen porIa presencia en su interior de ban
das aereas que sc extienden de uno a otro lado de la pared
intestinal; estas imageries, lIamadas "en pila de monedas", son
la consecuencia del resalto intraluminal de las valvulas conni
ventes. Estas bandas no se aprecian en Ia dilataci6n del fleon,
SECCION VI. ABDOMEN 786
ya que sus valvulas son poco pronunciadas (fig. 42-33). El
colon dilatado se caracteriza por su ubicacion periferica, la
presencia de pliegues parietales causados por los haustros y
no mas de uno 0 dos grandes niveles liquidos: ademas, los
pliegues se disponen irregularmente y no atraviesan de uno a
otro lado la pared intestinal.
La obstruccion mecanica se caracteriza por la dilatacion
del intestino proximal al sitio de oclusion, En cambio, los fleos
funcionales difusos se caracterizan par una dilatacion simul
tanea del yeyunofleon y el colon (fig. 42-34). El Ileo funcional
segmentario se presenta radiologicamente como una obstruc
cion rnecanica.
Las radiograffas simples tambien son titiles para monitarear
la evoluci6n del proceso obstructivo. En placas seriadas, la
aparici6n de gas en el colon, asociada con la disminuci6n del
.i~
:E*~ ..
:
Valvulas
~"D,
ffizii.'ftTI 1 Aire
A
diametro de las asas delgadas, es un~que indica la reso
luci6n espontanea de una obstrucci6n mecanica. Por el con
trario, el aumento de diametro de las asas, 0 la aparici6n de
liquido entre elias, sefiala un empeoramiento de la obstruc
ci6n y probable compromiso vascular parietal. La distensi6n
progresiva del ciego refleja obstrucci6n col6nica con valvula
ileocecal continente; cuando el diametro cecal supera los 12
em la perforaci6n es inminente.
Existen circunstancias especiales que deben ser tenidas en
cuenta al examinar radiograffas simples de pacientes con sos
pecha de obstrucci6n intestinal. Es frecuente que tanto los ni
fios como los enfermos postrados largo tiempo en cama y los
ancianos presenten aire intraintestinal abundante sin que exis
ta obstrucci6n alguna. Mas impartante atin, el asa cerrada, con
v6lvulo 0 sin este, puede no presentar gas en su interior. Esto
B
<, ~3
4a
\
Fig. 42-33. Obstrucci6n mecanica del fleon terminal. A, La radiograffa simple en deciibito muestra dilataci6n de asas yeyunales (imagencs "en pila de
monedas") (1) y dilataci6n de asas ileales (2). B, En la radiograffa de pie se aprecian niveles hidroaereos en todo el intestino delgado y el estomago (3).
I.'I I ill» ¥ ,~"",,,,,,,,,_'~.....-.ri"·"
42. INTESTINO DELGADO 787
.Fig. 42-34. Ileo funcional en eI postoperatorio de una peritonitis. Se obscr
van niveles hidroaereos en intestino delgado y colon.
ocurre porque su contenido es predominantemente lfquido,
debido a que el aire deglutido no puede atravesar la obstruc
ci6n. Cuando el segmento intestinal cerrado corresponde a las
primeras asas yeyunales, la ausencia de aire intestinal puede
ser total dado que no existen asas proximales que se distiendan
por la obstrucci6n. La presencia de una masa opaca en la ra
diograffa simple puede hacer sospechar un asa cerrada, aun
que en estos casos la ecografia es imprescindible para estabJe
cer el diagn6stico.
Radiografias par contraste. En las obstrucciones de intes
tino delgado ha sido comun administrar bario diluido 0 con
traste hidrosoluble por boca 0 sonda nasogastrica, con el pro
p6sito de localizar el sitio de la obstrucci6n e identificar su
patr6n radiol6gico. Sin embargo, la utilidad de este metodo es
hoy limitada y deberfa estar restringido a las obstrucciones
muy altas (duodeno y yeyuno proximal). En obstrucciones mas
bajas, la lenta progresi6n del contraste y la opacificaci6n de
multiples asas dilatadas son factores que entorpecen el estu
dio y dificultan su interpretaci6n. Por otra parte, la combina
ci6n actual de radiologfa simple y ecograffa es par 10general
suficiente para determinar la presencia de obstrucci6n y pre
sumir su lugar de origen. En cambio, el valor diagn6stico de
administrar bario por enema enlas obstrucciones colonicas es
incuestionable.
Ecografia. La eficiencia diagn6stica de la radiologfa sim
ple no supera el 70 % (Tae Kio y col., 1993). Por esta razon,
cuando la sospecha clinica no puede ser confirmada por la
radiologia, la ecografia es el procedimiento de eleccion, Este
metoda permite identificar cualquicr asa dilatada que conten
ga abundante cantidad de liquido y tambien puede reconocer
el patron yeyunal 0 ileal de la obstrucci6n (fig. 42-35).
A
B
Liquido Valvulas
Fig. 42·35. Ecograffa en la obs
truccion intestinal. II. Patron
ccografico del yeyuno (identi
ficacion de valvulas conniven
tes); B, patron ecografico del
ileon.
SECCION VI. ABDOMEN 788
La ecograffa es especialmente util en el diagn6stico de las
obstrucciones altas (duodeno 0 yeyuno proximal) y en la iden
tificaci6n de asas incarceradas, con v6lvulo 0 no. En estas si
tuaciones, ia radiologfa simple puede ser normal, dada la fre
cuente ausencia de gas intraintestinal. Ello se debe, en las
oclusiones altas, ala eliminaci6n del gas por los vornitos, y en
las asas incarceradas, a la imposibilidad de que penetre el gas
en cantidades apreciables (fig. 42-36).
El estudio ecografico es rapido y sencillo. No s610 el asa
intestinal puede ser facilmente identificada, sino que tambien
pueden apreciarse, en el interior del asa cerrada, el movimien
to de columnas Ifquidas y el burbujeo de pequefias cantidades
de gas. Asimisrno, la ecograffa puede poner de manifiesto pa
tologfas relacionadas directa 0 indirectamente con la obstruc
ci6n, tales como masas tumorales 0 inflarnatorias, bezoares,
intususcepciones, y aire en las vfas biliares como signo indi
recto de flea bihar.
Tomografia computada. Igual que la ecograffa, la tomo
graffa es iitil para identificar asas incarceradas y el v6lvulo.
A
8
Fig. 42-36. volvulo secundario de intestino delgado. A, La radiografia sim
ple de abdomen no es diagnostica de obstruccion intestinal; B, la ecografia
muestra asas ileales dilatadas.
# ~1,AAlt_"'~'.'\"'·"'-¥'·'''·~-''·'''''''«-·'"-'-·~
~
Los signos tornograficos caracterfsticos del v6lvulo son la dis
tribuci6n radiada de las asas intestinales, el engrosamiento del
meso con pliegues hacia el sitio de torsion y la presencia de un
halo hipodenso en el interior de la pared intestinal engrosada
(Megibow y col., 1991). EI hallazgo del halo hipodenso tiene
gran valor ya que es muy especffico de isquemia intestinal.
Asimismo, el infarto hernorragico intestinal por v6lvulo pue
de aparecer como una masa bien definida con alta densidad
radiol6gica (fig. 42-37).
El elevado costa y el uso de radiaciones ionizantes contra
indican la tomografia cuando el diagn6stico puede obtenerse
mediante la radiologfa convencional y la ecograffa. Sin em
bargo, la tomograffa es de elecci6n en el fleon mecanico por
carcinomatosis, debido a su capacidad para estadificar ade
cuadamente la extensi6n intraabdominal del tumor.
Tratamiento, Las medidas iniciales son comunes a todo
tipo de obstruccion e incluyen la restituci6n de las perdidas
electrolfticas, la correcci6n del equilibrio acido-base y la des
compresi6n intestinal por sonda. La implementaci6n de estas
medidas debe ser inmediata y agresiva en todas las situacio
nes que puedan requerir cirugia urgente. En cambio, cuando
no existe indicaci6n quinirgica inmediata 0 es posible retrasar
la cirugfa, la correcci6n del medio interno puede ser hecha en
forma gradual y adecuada al estado general y la respuesta del
naciente.
. La reposici6n agresiva de las perdidas exige la colocaci6n
de una via venosa central y una sonda vesical para controlar la
diuresis horaria. La determinacion del ionograma y de los ga
-
Dc:6Q
o
~ rL~c0~
Fig. 42-37. Tomografia computada en un infarto hemorragico de intestino
delgado par volvulo secundario. Se aprecia una masa hiperdensa (1) ro
dead a de lfquido (2).
.11
42. INTESTINO DELGADO 789
ses en sangre es indispensable en esta etapa del tratamiento.
Cualquiera que sea la gravedad de la obstrucci6n 0 Ia urgencia
quinirgica, la operaci6n no puede iniciarse antes de haber co
rregido, al menos parcialmente, la volemia, el desequilibrio
electrolitico y el estado acido-base. EI shock y el paro cardia
co son consecuencias frecuentes de un manejo clfnico preope
ratorio insatisfactorio.
La descompresi6n gastrointestinal mediante sonda es otra
medida insustituible en el manejo inicial del Ileo, La sonda
nasogastrica tipo Levin, de un diametro no inferior a 16 0 18
de la escala frances a, es la mas corminrnente utilizada por la
sencillez de su manejo. En las obstrucciones mecanicas sim
ples (sin incarceraci6n) de intestino delgado ocasionalmente
esta indicado el uso de sondas largas nasoyeyunales, tipo
Miller-Abbott 0 Cantor (fig. 42-38). Estas sondas son arras
tradas por el peristaltismo intestinal de la obstrucci6n mecani
ca hasta un sitio inmediatamente proximal a la obstrucci6n.
Ello permite descomprimir las asas distendidas y eventualmen
te veneer la obstruccion, Sin embargo, la indicaci6n actual de
estas sondas es infrecuente. Ello se debe a que su colocaci6n
en ellugar preciso lleva tiempo, 10cual contraindica el meto
do en todas las situaciones que requieren cirugia urgente. En
cambio, su empleo puede ser aconsejado cuando se intenta
evitar una reoperaci6n por bridas y no existen indicaciones de
cirugfa de urgencia.
La antibioticoterapia esta indicada en todas las obstruc
ciones asociadas con isquemia, necrosis 0 peritonitis. En la
obstrucci6n mecanica simple y en las funcionales no perito
nfticas, el uso de antibi6ticos es controvertido debido a la po
sibilidad de originar translocaciones de cepas resistentes. La
profilaxis antibi6tica es obligatoria en el preoperatorio de toda
obstrucci6n intestinal.
Oportunidad y tactica quirurgicas, La cirugfa de urgen
cia tiene indicaci6n en las obstrucciones mecanicas con asa
cerrada, incarcerada 0 volvulada, sobre todo cuando existen
evidencias clinicas de estrangulaci6n, asi como en las obstruc
ciones mecanicas simples. cuando se instalan en forma aguda.
El tratamiento inicialmente no quinirgico de una obstrucci6n
mecanica debe implantarse cuando se sospechan adherencias
o bridas como causa de la obstrucci6n y no existen las indica
ciones ya citadas de cirugfa urgente. Las obstrucciones rneca
nicas simples de instalaci6n cronica igualmente pueden ser
tratadas al comienzo en forma conservadora. Esto permite rea
lizar todos los procedimientos diagn6sticos indicados, mejo
rar por completo las condiciones clinicas del paciente y efec
tuar la cirugfa en forma casi electiva.
A
En ausencia de peritonitis, las obstrucciones funcionales
difusas deben ser tratadas medicamente. Esto implica esperar
su resoluci6n espontanea sin un tratamiento especffico; de
hecho, los efectos beneficiosos del tratamiento farmacol6gico
para acelerar el peristaltismo intestinal no han sido demostra
dos atin. El tratamiento de los fleos funcionales localizados
debe ser, en 10posible, no quirurgico (vease Seudoobstruccion
intestinal).
La incisi6n mediana es de elecci6n en las obstrucciones
mecanicas del intestino delgado, sobre todo cuando se desco
noce preoperatoriamente la etiologfa del Ileo. La transici6n
entre el intestino dilatado y el colapsado sefiala la zona preci
sa de obstruccion: sin embargo, en las obstrucciones bajas con
gran dilatacion proximal, la exposici6n de esa zona requiere
de maniobras especiales. Aunque la evisceraci6n parcial 0 com
pleta del intestino proximal facilita la exploraci6n, el enorrne
peso de las asas puede desgarrar mesos e incluso la pared in
testinal. La descompresi6n intraoperatoria del intestino dila
tado simplifica la exploraci6n y puede lograrse mediante una
enterotornia aspirativa 0 aspiracion cerradaa traves de la son
da nasogastrica. Si bien la enterotornfa es el metodo mas rapi
do, la posibilidad de una fistula intestinal postoperatoria limi
ta su aplicabilidad. La compresi6n manual ascendente del con
tenido intestinal, y su evacuaci6n mediante aspiraci6n a tra
ves de una sonda nasogastrica gruesa, es un metodo simple y
efectivo. Para esta maniobra es imprescindible que el bal6n
del tubo endotraqueal bloquee hermeticamente una eventual
filtraci6n de lfquido gastrico hacia el pulm6n.
Ocasionalmente, el juicio acerca de la viabilidad de un
sector intestinal plantea intraoperatoriamente un problema di
flcil. Un asa intestinal puede ser considerada viable cuando
despues de su liberaci6n se observa el retorno de la coloraci6n
normal y la recuperaci6n del peristaltismo. A veces puede ser
util envolver durante 10 minutos el asa de vitalidad dudosa
con compresas embebidas en soluci6n fisiol6gica tibia. Si ia
mejoria no es apreciable, es prudente resecar el segrnento in
testinal comprometido. Para la determinaci6n intraoperatoria
de la isquemia intestinal tambien se han utilizado metodos
auxiliares como el eco-Doppler (Cooperman, 1980) 0 la t1uoro
metria (Carter, 1984); sin embargo, ninguno de ellos fue in
vestigado extensamente y su aplicaci6n clinica ha estado Iimi
tada a muy pocos centros.
Las obstrucciones col6nicas plantean un problema dife
rente ya que el diagn6stico etiol6gico es realizado por 10 ge
neral en el preoperatorio mediante el colon por enema 0 la
endoscopia. En estos casos la incisi6n de abordaje depende de
Fig. 42-38. Sondas largas a
nasointestinales de Mil1erB o o o Abbot (A) y de Cantor (B). El
balon de la primera se llena can
aire y el de la segunda can mer
curio.
\,,
SECCION VI. ABDOMEN 790
la localizacion del proceso obstructivo 0 de la tactica quinir
gica elegida.
Etiologias especificas de obstruccion intestinal
Existe un grupo de patologfas que s610 se manifiestan
clfnicarnente por obstrucci6n intestinal. Las adherencias y bri
das y la seudoobstrucci6n intestinal son las mas importantes y
frecuentes en el adulto. EI v61vulo primario y los bezoares
constituyen causas menos comunes.
Adherencias y bridas
Toda inflamaci6n peritoneal evoluciona en cuatro etapas:
exudaci6n inflamatoria, dep6sito de fibrina, invasi6n fibro
blastica con formaci6n de colageno y fibrosis por maduraci6n
del colageno. Las adherencias y bridas son secuelas de una
inflamacion peritoneal.
Definicion. Se denomina adherencia al pegamiento de una
o varias asas entre sf, a otros 6rganos 0 a cualquier sector de la
cavidad abdominal. Segtin el grado de fibrosis, las adherencias
pueden ser laxas 0 firmes. Adernas pueden involucrar segmen
tos intestinales cortos 0 aglutinar gran parte del intestino en
una masa informe. E1 termino brida se aplica a la adherencia
en forma de una 0 multiples bandas fibrosas que unen estruc
turas vecinas a manera de puente (fig. 42-30).
Etiopatogenia. En condiciones normales, las asas intesti
nales se mueven libremente en el interior de la cavidad abdo
minal. Esto se debe a que sus superficies peritoneales poseen
una capa lubricante de fosfolfpidos que favorece el desliza
miento y evita la adherencia, ya sea de las asas entre si 0 con
otros 6rganos. Adernas, el peritoneo, como cualquier serosa,
secreta activadores del plasminogeno cuya capacidad fibrino
Utica impide, en condiciones fisio16gicas, el dep6sito de fibrina
v la formaci6n de adherencias.
- Cualquier inflamaci6n peritoneal significativa se asocia con
un aumento de la sfntesis y liberaci6n de sustancias inhibidoras
de los activadores del plasmin6geno, un fen6meno que parece
ser mediado por la acci6n de citoquinas sobre celulas mesote
hales, endoteiiales 0 inflamatorias. Esto deprime la actividad
fibrinoiftica a nivel del foco inflamatorio y conduce a la for
maci6n de adherencias, que mas tarde, por fibrosis, se hacen
permanentes. La intensidad del proceso adherencial esta en
relacion directa con el grado y duraci6n de la depresi6n fibri
nolitica,
£1 traumatismo quinirgico y la infecci6n bacteriana son
:8.S causas mas frecuentes de adherencias y bridas. Otras cau
sas incluyen la isquemia, el dafio por radiaciones 0 agentes
.:pf:nicos y las reacciones alergicas,
Epiderniologia. Durante los tiltimos 30 afios, las adheren
cias : r-ridas han desplazado a las hernias como la causa mas
f~e~unte de obstrucci6n mecanica del intestino delgado. Esto
se cece. sin duda, al aumento notorio del numero de interven
cione s quinirgicas abdominales y a la mayor frecuencia de
indicacion quirurgica en la hernia no complicada. Pese a que
en toda Iaparotomia se forman durante el postoperatorio
adherencias 0 bridas, la obstrucci6n intestinal secundaria a esta
causa ocurre en menos del 3 % del total de intervenciones qui
rurgicas abdorninales.
Fisiopatologia. Habitualmente las adherencias obstruyen
el intestine par angulaci6n de una 0 mas asas. En cambio, las
bridas no s610 angulan el intestino, sino que tambien pueden
crear un asa cerrada con tendencia al v6lvulo.
Tratamiento. La indicaci6n quinirgica por adherencias 0
bridas puede plantearse en el postoperatorio inmediato 0 ale
jado de cualquier laparoromia. En este ultimo caso, puede tra
tarse del primer episodio obstructivo 0 de una obstrucci6n
recidivante que ha requerido dos 0 mas intervenciones quirtir
gicas previas.
Cuando la obstrucci6n ocurre en el postoperatorio inrne
diato, el tratamiento es inicialmente conservador. Dado que
las adherencias son al principio fibrinosas, se puede esperar
una resoluci6n espontanea de la obstrucci6n en mas del 50 %
de los casos. En esta situacion clfnica deben tenerse en cuenta
otras causas de obstrucci6n del postoperatorio inmediato cuyo
diagnogtico diferencial puede ser diffcil, tales como la dehiscen
cia anastornotica, el oblito 0 el atrapamiento intestinal por her
nias intemas 0 puntos de sutura. La cirugia esta indicada ante
la obstrucci6n persistente, la evidencia clinica de isquemia 0
la dificultad para hacer el diagn6stico diferencial con las pato
logfas antes mencionadas. El tratamiento quinirgico consiste
en la liberaci6n de las adherencias, un procedimiento tecnica
mente sencillo debido a su consistencia laxa.
Cuando la obstrucci6n ocurre en el postoperatorio aleja
do, la oportunidad de la cirugia depende del riesgo quinirgico
del paciente y de la forma aguda 0 cr6nica de la obstrucci6n.
La cirugia temprana esta indicada en los enfermos con riesgo
quinirgico aceptable y obstrucci6n aguda, sobre todo si exis
ten evidencias de isquemia. En la obstrucci6n subaguda 0 cr6
nica, 0 en pacientes con elevado riesgo quinirgico y sin evi
dencias de isquemia, puede indicarse un tratamiento de prue
ba mediante sondas largas tipo Miller-Abbott 0 Cantor. En oca
siones, tanto la descompresi6n nasoyeyunal como la simple
descompresi6n nascgastrica pueden inducir una resoluci6n
espontanea y permanente de la obstrucci6n.
La obstrucci6n recidivante por adherencias 0 bridas plan
tea un problema diffcil, ya que su morbimortalidad aumenta
en relaci6n directa con el mimero de reoperaciones. En estos
enfermos, la tendencia a formar adherencias es muy superior
a la normal, y con cada reoperaci6n se elevan las posibilida
des de una nueva obstrucci6n. Diversos autores han propuesto
en estos casos dirigir la adherencia postoperatoria de las asas
mediante suturas 0 plicaturas que inmovilizan al intestino en
una posici6n que permite ellibre transite intestinal. Las tecni
cas mas empleadas son la de Noble y la de Childs-Philipps
(figs. 42-39 y 42-40). En la primera, las asas intestinales son
suturadas entre sf mediante puntos seroserosos, y en la segun
da mediante puntos a traves de los mesos. Mientras que la
operaci6n de -Noble se asocia con una elevada incidenciade
B
Fig. 42-39. Operaci6n de Noble. A, Colocaci6n de los puntas seroserosos;
E, plicatura intestinal.
42. INTESTINO DELGADO 791
Fig. 42-40. Operacion de Childs
Philipps. A, Coloeaci6n de los pun
tos a traves del meso; B, plicatura
intestinal.
ffstulas intestinales, la operaci6n de Childs-Philipps parece ser
mas segura; sin embargo, el valor de ambas no ha sido aun
hien establecido. Otra tecnica que puede ser empleada es la
intubaci6n de todo el intestino delgado mediante una sonda
nasoileal. Esta sonda debe ser dejada in situ varios dfas para
perrnitir la adherencia postoperatoria correcta del intestine
tutorizado.
Seudoobstruccion intestinal
Definicion y etiologia. La seudoobstrucci6n intestinal es
un sindrome clfnico de causas multiples y de patogenia desco
nocida. Consiste en una obstrucci6n funcional, localizada en
cualquier segmento 0 segmentos del tuba digestivo, desde el
es6fago hasta el ana (Amuras, 1986). Ha sido observado en
asociaci6n con enfermcdades neuro16gicas (accidentes
cerebrovasculares, meningitis, mielitis aguda, esclerosis mul
tiple), enfermedades que afectan el rmisculo liso intestinal
(colagenopatias, amiloidosis), enfermedades cardiovasculares
(insuficiencia cardiaca, hipertensi6n arterial maligna), postope
ratorios de intervenciones neuroquinirgicas, ginecol6gicas,
urol6gicas y cardiacas, trastomos electrolfticos (hipopotasernia,
hiponatremia 0 ambas) y otras causas.
La seudoobstrucci6n intestinal puede presentarse en for
ma aguda 0 cronica. Su forma clfnica mas frecuente es la
seudoohstrucci6n col6nica aguda, tambien llamada stndrome
de Ogilvie.
Seudoobstruccion colonica aguda (sindrome
de Ogilvie)
Definicion. Es una obstruccion funcional aguda del colon,
. transitoria y reversible cuando el tratamiento es oportuno y
adecuado. Aparece por 10general en pacientes hospitalizados
par alguna de las patologfas antes mencionadas, sobre todo
accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardfaca y posope
ratorios neuroquinirgicos 0 ginecol6gicos.
Diagn6stico. Se manifiesta clfnicamente por distension
abdominal, dolores de tipo colico y [alta de eliminaci6n de
gases. Los ruidos hidroaereos estan siempre presentes y el
abdomen no es doloroso, al menos inicialmente. La radiologfa
simple muestra distensi6n exagerada del colon derecho y
transverso, en contraste con el colon izquierdo normal (fig.
42-41). EI colon por enema demuestra la ausencia de obstruc
ci6n organica, aunque si existe dilataci6n acentuada del ciego
ese estudio debe ser evitado por el riesgo de perforacion,
Tratamiento. La inmediata descompresion por colonosco
pia del colon derecho es el tratamiento de eleccion. Para ello
se debe avanzar mas alla del angulo hepatico, 10cual no siem
pre es posible. Cuando la colonoscopia fracasa y el ciego mide
mas de II em, la cecostomia percutanea, guiada por ecograffa
o tomograffa, es el metodo indicado. Si exisren evidencias de
perforacion colonica, la cirugia debe ser empleada para rratar
la peritonitis y abocar cl colon al exterior, ya sea por cecostomfa
o mediante reseccion. Mientras que la morbimortalidad del
sfndrome de Ogilvie tratado oportunamente es minima, la
mortalidad euando existe perforaci6n col6nica oscila entre el
40 y el 60 %.
Vclvulo prfmarto
Definicion. Se denomina valvula primario a la rotacion
en tomo de su eje de un segmento de intestino delgado, en
ausencia de patologfas extrinsecas que acnien como pies de
volvulo,
Epidemiologia. Can excepci6n de Oriente Medio, Asia y
Africa, donde esta entidad ocurre con cierta frecuencia (Duke,
1977), el volvulo primario es de una rareza extrema. La enor
me mayoria de los v61vulos en Occidente son secundarios a
Fig. 42-41. Radiografia simple de abdomen en el sfndrome de Ogilvie. EI
ciego distendido (flechasy ocupa una posicion centroabdorninal.
SEC CION VI. ABDOMEN 792
patologfas extrinsecas, como bridas, hernias internas, tumo
res, divertfculo de Meckel y malrotaciones congenitas.
Patogenia. Se 10ha relacionado con anomalias congenitas
de la longitud y altura del mesenterio y con particularidades
de la dieta.
Diagnostico. Al igual que el volvulo secundario, se pre
senta clinicamente como un Ileo mecanico, Como ya se ha
rnencionado, en estos casos la ecograffa y la tomograffa pue
den tener un valor muy especial.
Tratamiento. La cirugia esta indicada ante la sospecha de
volvulo intestinal, tanto primario como secundario. En el
volvulo primario, aun si no existiera isquemia irreversible, la
extirpacion del segmento volvulado esta indicada para preve
nir recurrencias. Cuando el segmento involucrado es extenso,
es preferible la recurrencia antes que un sfndrorne de intestino
corto secundario a una gran reseccion, Cuando existe isquemia
irreversible 0 necrosis, la reseccion es indispensable.
Bezoares
Definicion. Son masas compactas que ocupan parcial 0
totalmente la luz del intestine y se originan por la acumula
cion de residuos no digeriblesde materias organicas. Las mas
frecuentes son de origen vegetal (fitobezoares) y en segundo
lugar las que resultan de la ingestion de cabellos humanos
(tricobezoares).
Etiopatogenia. Las causas predisponentes mas comunes
del fitobezoar son la imposibilidad de triturar 0 digerir ade
cuadamente los alimentos, ya sea por ingesta apresurada, den
tadura insuficiente 0 gastrectomia previa. Cualquier residuo
de origen vegetal, ya sea fibra, hoja, raiz 0 piel, puede consti
tuir un fitobezoar. Por su parte, al tricobezoar se 10 observa
siempre asociado con trastornos neuropsiquiatricos y se debe
a la ingesta compulsiva de cabellos.
Diagnostico. EI tricobezoar obstruye siempre el estomago
y se manifiesta clfnicamente por dolor abdominal, vomitos y
masa palpable. La seriada gastroduodenal y la endoscopia con
firman el diagnostico, EI fitobezoar tarnbien puede obstruir el
estomago, aunque par 10 general ocluye el intestine delgado y
se presenta como un fleo mecanico no caracterfstico.
Tratamiento. La cirugfa esta indicada en la obstruccion
intestinal irreversible por fitobezoar. Habitualmente, el bezoar
puede ser fracturado digitalmente y expulsado al colon, por 10
que es innecesario abrir el intestino. EI tricobezoar y los
fitobezoares gastricos pueden ser inicialmente tratados median
te fragrnentacion manual y endoscopica, asociadas con diso
lucian enzimatica. Ante el fracaso de estos metodos se impo
ne la cirugia, que consiste en la extraccion del bezoar por
gastrotomfa.
Sindrome del compas aortomesenterico
Definicion. Se denomina asf a la obstruccion de la tercera
porcion del duodeno secundaria a su compresion entre la aorta
y la arteria mesenterica superior. La frecuencia de este sfndrome
es bajfsima cuando se emplean criterios estrictos para su diag
nostico.
Patogenia, EI unico mecanismo patogenico reconocido es
la disminucion del angulo entre la arteria mesenterica supe
rior y la aorta, 10 cual puede obedecer a causas congenitas 0
adquiridas. Las causas congenitas incluyen la fijacion anorrnal
mente alta del angulo duodenoyeyunal y el nacimiento anor
malmente bajo de la arteria mesenterica superior (Hines, 1984).
Entre las causas adquiridas se cuentan el marcado descenso de
peso con perdida de la grasa mesenterica, la visceroptosis y
las deformidades de la columna.
Diagnostico, EI sfndrorne se presenta con dolor abdomi
nal, ruidos hidroaereos aumentados y vomitos biliosos. La
seriada gastroduodenal muestra dilatacion de la segunda y ter
cera porcion del duodeno, obstruccion abrupta y oblicua de la
luz duodenal y movimientos antiperistalticos del bario en la
tercera porcion, con retardo pronunciado del pasaje. La
duodenoscopia de la tercera porci6n, cuando resulta posible,
es de gran valor para descartar otra causa de obstrucci6n.
Tratamiento.Consiste inicialmente en mejorar el vacia
miento duodenal posprandial, 10 cual puede lograrse colocan
do al paciente en dectibito lateral izquierdo y fraccionando
sus comidas. Tambien puede ser eficaz una dieta por yeyunosto
mia que perrnita ganar peso y, por ende, recuperar la grasa
retroperitoneal.
La cirugfa esta indicada cuando los tratamientos anterio
res son ineficaces. Clasicamente ha consistido en el bypass de
la tercera porci6n duodenal mediante duodenoyeyunoanasto
mosis 0 gastroyeyunoanastomosis, esta ultima asociada con
vagotomfa para prevenir la ulcera de la neoboca. Sin embar
go, tambien se han obtenido buenos resultados con la opera
cion de Strong, que consiste en la seccion del ligamento de
Treitz y la movilizacion de la cuarta y tercera poreion del
duodeno.
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INSUFICIENCIA VASCULAR MESENTERICA
Jorge C. Trainini
Las arterias digestivas comprenden el tronco celfaco y las
mesentericas superior e inferior. Su flujo, denominado esplac
nico, representa aproximadamente el 20 a 30 % del volumen
42. INTESTINO DELGADO 79").,
minuto y puede aumentar, segun cl alirnento ingerido, hasta el
60 'Yo. La insuficiencia de las arterias digestivas, 0 insuficien
cia vascular mesenterica, comprende el sindrome oclusivo
cronico celiomesenterico y la isquemia intestinal aguda.
Sindrome oclusivo cronico celiomesenterico
Definicion. Se denomina asf al sfndrome clfnico que re
sulta de la obstrucci6n progrcsiva de las arterias digesti vas.
La ultima etapa, a menudo letal, es la isquemia intestinal agu
da: sin embargo, la metodologia diagn6stica actual puede iden
tificar tempranamente al arteri6pata abdominal y evitar asf esa
complicaci6n final.
Etlopatogenia. Aunque existen diversas causas intrinse
cas y extrinsecas del sfndrome, las mas frecuentes son la arte
riosclerosis y la compresi6n del troneo celfaco por el ligamen
to arqueado (tabla 42-2).
Tabla 42-2. EtioIogia del sindrome oelusivo celiomesenterico
Causas intrinsecas
Arteriosclerosis obliterante
Periarteritisnudosa
Hiperplasia fibromuscular de la media
Arteritisde Takayasu
Aneurismas
Causas extrinsecas
Ligamenta arqueado
Fibrosis retroperitoneal
Ligadura iatrogenica
Arteriosclerosis. Esta paralogia nunca esta limitada al sis
tema celiornesenterico v en realidad se extiende a gran parte
de las arterias del organismo (carotidas, eoronarias, arterias
de los miembros). Dentro del abdomen, la localizacion
mesenterica no se presenta aislada, sino que participa de una
lesion que tiene a la aorta como localizaci6n fundamental. Los
estudios de autopsia muestran una incidencia de arteriosclerosis
celiomesenterica del 75 'Yo, con una localizacion preferente en
la arteria mesenterica superior y luego en la esplenica, tronco
ccliaco. mesenterica inferior, hepatica, hernorroidal superior
y gastroduodenal. Una caractertstica de estas lesiones es que
se circunscriben al nacimiento 0 a los primeros 2 em de las
arterias viscerales. Desde el punta de vista quinirgico esto es
muy importante ya que permite la revascularizacion distal a la
oclusi6n (figs. 42-42 y 42-43).
:::';j/~~f-------
.,,''',\:,,~~---
Aorta
Tronco arterial
digestivo
Fig. 42-42. Localizaci6n habitual del ateroma (j1echa) en las arterias di
gestivas.
Arterias
esotagicas
Tronco
celiaco
Mesenterico
superior
Mesenterlco
inferior
lliaca
interna
Fig. 42-43. Vias desuplencia entre las arterias digestivas.
No siernpre la clfnica se correlaciona con la graved ad de
las lesiones, y ello se debe a que son diversos los factores que
pueden gravitar para que la arteriosclerosis visceral se mani
fieste. Segun Mikkelsen (1957), al menos dos de las tres arte
rias digesti vas deben estar obstruidas para que aparezca
sintomatologia. Otros factores de importancia son la magni
tud de la red colateral y la presencia de cortocircuitos
arteriovenosos,
Compresion del tronco celiaco. Un nacimiento alto del tron
co celiaco 0 una implantaci6n baja del ligamento arqueado
(formacion fibrosa ubicada entre los pilares del diafragma) son
causas posibles de isquemia intestinal por compresion extrin
seca.
Diagnostico. Presentacion clinica. El sfndrome oclusivo
celiomesenterico evoluciona en tres etapas. La primera es
asintomatica, la segunda se manifiesta por una sintomatologfa
tipica y la tercera corresponde a las complicaciones.
Etapa sintomatica. Se caracteriza por una trfada cIfnica
form ada por dolor, perdida de peso y soplo abdominal.
EI dolor se produce por anoxia posprandial del tubo diges
tivo y se instala a los 30 minutos de la alimentacion, A veces
puede ser desencadenado por la exposicion al frfo y otras por
la marcha, en este ultimo caso porque durante la deambulaci6n
la sangre es derivada hacia los miernbros inferiores (sustrac
cion iliofemoral). La localizaci6n del dolor es variable: puede
ubicarse en la region umbilical 0 epigastrica 0 en el hipocondrio
Izquierdo. En ocasiones se acompafia de nauseas, v6mitos,
ansiedad, palidez y sudor frio, caso en el cual el cuadro se
denomina angina 0 angor abdominal. El dolor es el signo de
mayor valor para el diagn6stico temprano del sfndrome
celiomesenterico. En efecto, cuando se invcstiga el pasado de
los enfermos con isquemia intestinal aguda, es cormin descu
brir que el dolor precede por un lapso variable a esa complica
cion.
Es constante unaperdida de peso superior a los 15 kg. Su
causa principal es el dolor posprandial que lleva al enfermo a
evitar la alimentacion. aunque tambien pueden influir la
l""'!'''''''"'...........--------------------.-.....
SECCION VI ABDOMEN794
malabsorcion intestinal y las crisis diarreicas. EI intenso
adelgazamiento de estos enfermos puede desviar el diagnosti
co hacia la biisqueda de una neoplasia (fig. 42-44).
Es cornun auscultar un soplo epigastrico cuando la obs
truccion ateromatosa supera el 70 % de la luz arterial.
Etapa de complicaciones. La complicacion mas frecuente
y grave es la isquemia intestinal aguda con infarto intestinal.
Otras complicaciones son la estenosis intestinal de causa
isquemica, la ulcera gastrica de Iocalizacion atipica, la colecis
titis alitiasica y la mesenteritis retractil.
Laboratorio. Es de escasa utilidad diagnostica. La mayo
ria de las pruebas de malabsorcion intestinal suelen ser positi
vas y no es infrecuente el hallazgo de sangreoculta en la materia
fecal.
Radiologia. Los estudios contrastados del tuba digestivo
son habitualmente negativos. Esto es de gran importancia, ya
que en la situacion clfnica apropiada, el descarte de otras pa
tologias digestivas apoya el diagnostico de angor abdominal.
Angiografia. Dado que las lesiones asientan en el ostium 0
los dos primeros centfrnetros, es imprescindible obtener pla
eas de perfil. La incidencia frontal informa sobre la circula
cion visceral periferica y la circulacion colateral (fig. 42-45).
EI hallazgo de la arteria sinuosa del colon (Trainini, 1976),
concepto actual de la arcada de Riolano, indica de por sf la
obstruccion de las arterias digesti vas. Otras posibles vias de
suplencia son la arcada marginal del colon, la pancreatica dor
sal y las arcadas pancreaticoduodenales. .
Tratamiento, La clfnica, la angiografia y el estado gene
ral del paciente determinan la indicacion quinirgica y el pro
cedimiento que se adoptara, De ser posible, todos los pacien
tes sintornaticos deben ser revascularizados, asf como aque
1I0s asintornaticos que son sometidos a otro procedimiento
vascular abdominal (aneurisma de aorta, oclusion aortoilfaca)
(Trainini, 1987).
La revascularizacion puede obtenerse mediante cirugfa 0
angioplastia transluminal percutanea, Segiin el caso, la eiru
gia puede consistir en una tromboendarteriectomia con
angioplastia de la arteria obstruida, una trornboendarteriecto
mia endoaortica, la reirnplantacion de una 0 mas arterias di
gestivas (fig. 42-46) 0 la derivacion (bypass) aortornesenterica
o aortohepatica con vena 0 protesis (fig. 42-47). En pacientes
Fig. 42-44. Aspecto ffsico de un arteri6pata abdominal.
Fig. 42-45. Oelusi6n del tronco celfaco tflecha COria), el cual se rellena a
traves de arteria mesenterica superior tflecha larga).
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Fig. 42·46. Reimplantaci6n de la arteria esplenica en la aorta toracica.
de edad avanzada 0 en mal estado general, la angioplastia es
una aIternativa valida (fig. 42-48).
Resultados. La cirugfa obtiene buenos resultados hasta en
el 90 % de los casos. EI dolor posprandial desaparece y, como
consecuencia, el paciente recupera rapidamente el peso. Ade
mas disminuye de manera significativa el riesgo de isquemia
intestinal aguda.
Isquemia intestinal aguda
Definicion. Es un deficit brusco del aporte sanguineo al
tubo digestivo.
Epidemiologia. Ocurre en uno de cada 100.000 habitan
tes, y uno de cada 1000 ingresos hospitalarios es par esta cau
sa. Dentro de las afecciones abdominales agudas su frecuen
cia es inferior al 1 %.
Etiopatogenia. EI origen de la isquemia intestinal aguda
puede ser arterial 0 venoso.
795 42. INTESTINO DELGADO
Fig. 42·47. Puente de pr6tesis aortofemoral a arteria mesenterica superior.
Isquemia arterial aguda. La isquemia afecta preferente
mente el territorio de la arteria mesenterica superior. EI com
promiso agudo de la arteria mesenterica inferior puede origi
nar isquemia col6nica, una entidad que sera tratada en otro
capitulo (vease Colitis isquemica, cap. 44). Por su parte, la
obstrucci6n aguda del tronco celtaco es de rara observaci6n.
Las causas de la isquemia arterial aguda pueden ser oclusivas
(embolia, trombosis) y no oclusivas.
Los embolos pueden originarse por fibrilaci6n auricular,
estenosis mitral, infarto de miocardio, aneurisma ventricular,
endocarditis bacteriana, maniobras de cardioversi6n, despren
dimiento de placas ateromatosas por cateterismo cardiaco y
otras causas diversas.
En la figura 42-49 se ilustran los niveles de la arteria
rnesenterica superior en los que puede detenerse un embole:
1) antes del nacimiento de la colica media; 2) en el origen de
la colica media; 3) distal al nacimiento de la colica media; 4)
en el nacimiento de la ileocolica. En el 70 % de los casos el
embolo se detiene en el primero 0 segundo nivel; ademas, el
20 % de los pacientes con embolia mesenterica presentan una
o mas embolias sincr6nicas en otros territorios arteriales.
La trombosis arterial aguda asienta sobre placas ateroma
tosas ubicadas ~n el nacimiento de la arteria. En el 50 a 70 %
de los cases existen antecedentes clfnicos que sugieren la na
turaleza ateromatosa de base de la obstrucci6n.
La isquemia no oclusiva puede ser una manifestaci6n ter
minal de procesos graves (shock, insuficiencia cardfaca, sepsis,
quemaduras, hemorragias graves). Tambien puede aparecer
como eomplicaci6n de un tratamiento con digitalicos u otras
drogas, 0 puede presentarse sin causa aparente.
Isquemia venosa aguda. Se produce por trombosis venosa
mesenterica secundaria a estados de hipercoagulabilidad,
irflamaciones agudas, hipertensi6n portal y traumatismo. Las
A
Fig. 42-48. A, Estcnosis del tronco ceJiaco (jlecha); B, desaparici6n de ia
estenosis luego de la angioplastia transluminal.
causas de hipereoagulabilidad incluyen Ia ingesta de anticon
ceptivos, policitemia vera, trombocitosis, neoplasias y defi
ciencia de antitrombina IV. Las inflamaciones que ocasional
mente trombosan a la vena mesenterica son la apendicitis agu
da.Ias peritonitis por perforaci6n visceral y la pancreatitis agu
da. La hipertensi6n portal puede trombosar el sistema venoso
mesenterico, aunque ram vez 10 hace en forma aguda. Final
mente, el traumatismo quinirgico, en especialla esplenectomfa,
y mas aun cuando existe hiperesplenismo, puede ser causa de
trombosis venosas extensas.
Diagn6stico. Presentacion clinica. La isquemia arterial
aguda afecta preferentemente a individuos entre los 60 y 70
afios. El comienzo del cuadro suele ser brusco, aunque esto
depende de distintos factores, tales como la causa de la
isquemia (embolia, trombosis, forma no oclusiva), la presen
cia de circulaci6n colateral y la extensi6n del sector vascular
afectado. En la forma clfnica de comienzo brusco (embolia,
trombosis aguda) se pueden distinguir tres periodos evoluti
vos.
8
SECCION VI. ABDOMEN 796
C6lica derecha
lIeoc6lica
II
III
IV
Fig. 42-49. Localizaci6n de los embolos en la arteria mesenterica superior
(explicaci6n en el texto).
Durante el periodo inicial existen sintomas y signos que
pueden llevar al diagn6stico, 10cual tiene gran importancia ya
que s610 un tratamiento temprano puede modificar la historia
natural de esta patologia. EI dolor abdominal es inicialmente
intenso, de tipo c6lico y mallocalizado. A medida que pasan
las horas se hace constante y se localiza preferentemente en la
zona periumbilical 0 en una fosa ilfaca, EI abdomen es
depresible y sin reacci6n peritoneal, 10 cual contrasta con el
intenso dolor y otras evidencias clinicas (taquipnea y
taquicardia) de que el paciente curs a una enfermedad grave.
Tambien puede existir hiperperistaltismo intestinal y diarrea
con enterorragia 0 sin ella. Este perfodo inicial dura 6 a 8 ho
ras desde la instalaci6n de la isquemia.
EI segundo periodo se extiende durante 4 a 6 horas y se
caracteriza por una disminuci6n del dolor asociada con
agravaci6n de los signos generales (taquipnea, taquicardia).
Tambien en este periodo comienza a manifestarse distensi6n
abdominal.
EI tercer periodo es el de necrosis intestinal perforada con
peritonitis y shock. Existe distensi6n abdominal franca por Ileo,
temperatura elevada y taquicardia intensa. La pared abdomi
nal esta defendida y es de consistencia pastosa debido al
agrupamiento de asas edematizadas. La enterorragia es fre
cuente.
Aunque tambien puede instalarse en forma aguda, es mas
frecuente que la trombosis venosa sea de instalaci6n subaguda.
No es raro que los sfntomas abdominales precedan en sema
nas y aun en meses a la necrosis intestinal. EIdolor es el signa
mas frecuente de la trombosis venosa, seguido por v6mitos y
diarreas. fiebre y distensi6n abdominal.
Laboratorio. EI dato de mayor valor para el diagn6stico
temprano de la isquemia intestinal aguda es la presencia casi
constante de leucocitosis con neutrofilia superior a 15.000/
mm'. Este hallazgo en un enfermo con inten so dolor abdomi
nal, sin signos peritoneales pero con taquicardia y taquipnea,
debe hacer sospechar firmemente una isquemia intestinal agu
da. Otros datos de interes son la presencia de acidosis
metab6lica (hasta en el50 % de los casos) y la elevaci6n de la
fosfatasa alcalina. Es comun la presencia de amilasemia, 10
cual puede orientar equivocadamente hacia el diagn6stico de
pancreatitis aguda.
Radiologia. Inicialmente, las radiograffas simples del ab
domen muestran ausencia de gas intestinal. A medida que trans
curre el tiempo, el gas se acumula en las asas necr6ticas y la
imagen es similar a la de un Ileo mecanico, Por fin, Ia peritonitis
determina un flea funcional difuso.
Angiografia. Es un metodo imprescindible para el diag
n6stico y tratamiento de la isquemia intestinal aguda. En pri
mer lugar es esencial para el diagn6stico temprano de la for
ma oclusiva 0 no oclusiva de la obstrucci6n arterial mesenterica
y para detectar embolias sincr6nicas. Ademas permite evaluar
ellecho arterial distal a la obstrucci6n; por ultimo, si se deja el
caterer in situ, se puede tratar el vasoespasmo mediante dro
gas vasodilatadoras como la papaverina, y tambien se puede
evaluar el resultado postoperatorio de la revascularizaci6n.
Estudios por imdgenes, Tanto la tomografia computada
como la ecografia son metodos de gran valor para el diagn6s
tico de la trombosis venosa mesenterica, La tomografia puede
hacer el diagn6stico en mas del 90 % de los casos por su capa
cidad para reconocer el trombo, la presencia de circulaci6n
venosa colateral y el engrosamiento de las paredes intestina
les. La ecografia tambien puede identificar trombos en el inte
rior de la vena porta, aunque el gas intestinal impide una co
rrecta definici6n de la vena mesenterica,
Laparoscopia. Debido al efecto nefasto de la hipertensi6n
abdominal sobre el t1ujo sanguineo esplacnico, la laparoscopia
diagn6stica debe ser evitada cuando se sospecha una isquemia
intestinal aguda, 0 a 10 sumo se la efectuara a bajisima pre
si6n.
Tratamiento. En la figura 42-50 se detalla un algoritmo
para el tratamiento de la isquemia intestinal aguda de origen
arterial. Aunque el tratamiento es habitualmente quinirgico,
existen otras medidas terapeuticas insoslayables que incluyen
la reposici6n Iiquida, la antibioticoterapia, el control de los
trastornos cardfacos y, sobre todo, el tratamiento del vasoes
pasmo distal mediante papaverina intraarterial.
En caso de embolia, la arteria mesenterica superior debe
ser abordada por via inframesocol6nica preduodenal. Abierta
ISQUEMIA ARTERIAL MESENTERICA
t
angiografia + papaverina
~--------..
isquemia oclusiva isquemia no oclusiva
(embolia 0 trombosis)
t ~
embolectornla 0 reconstrucci6n con signos sin signos
vascular + resecci6n intestinal en peritoneales peritoneales
la necrosis irreversible
resecci6n con papaverina
sin segmentos con segmentos
.r<: ~ ~
abocamlento de
remanentes remanentes
cabos t
dudosos dudosos observaci6n
~ ~
anastomosis abocamiento
primaria de cabos
Fig. 42-50. Algoritrno tcrapcutico en la isquernia intestinal aguda de ori
gen arterial.
42. INTESTINO DELGADO 797
la arteria por encima del nacimiento de la colica media (fig.
42-51, A), se realiza la embolectomfa mediante un caterer de
Fogarty (fig. 42-51, B). En caso de trombosis, debe intentarse
lograr flujo sangufneo mediante alguno de los procedimientos
de reconstruccion arterial descritos para el sfndrome celiome
senterico. Finalmente, en la isquemia no oclusiva el tratamiento
se basa al comienzo en aumentar el Indice cardfaco y tratar el
vasoespasmo arterial.
En casos seleccionados en que no existen evidencias clfni
cas de necrosis intestinal, el tratamiento indicado en la isquemia
venosa aguda es la anticoagulacion con heparina. Los enfer
mos restantes deben ser operados con el objeto de resecar los
segmentos intestinales necroticos, A diferencia de la isquemia
A
B
Fig. 42-51. A, Apertura de la arteria mesenterica superior; B, ernbolo ex
trafdo de la arteria mesenterica superior.
arterial, en la isquemia venosa es frecuente la necrosis segmen
taria y, par ende, tambien la reseccion intestinal con anasto
mosis primaria. La trombectomia de la vena mesenterica su
perior esta indicada cuando el segmento intestinal isquemico
es tan extenso que la reseccion originarfa un sfndrome de in
testino corto. Cualquiera que sea el tratamiento quinirgico rea
lizado, es necesario efectuar tratamiento anticoagulante
postoperatorio.
Pronostico. Atin hoy la mortalidad de la isquemia arterial
mesenterica aguda oscila entre el 65 y el 90 % de los casos.
Esto se debe a 10 tardfo del diagn6stico, la frecuencia en au
mento de formas no oclusivas como fen6meno terminal de
patologfas graves y la naturaleza progresiva de la enferme
.dad. En cambio, la mortalidad de la isquemia venosa aguda
varia entre el 20 y el 50 % debido a la elevada frecuencia de
necrosis segmentarias.
BIBLIOGRAFIA
MikkelsenWP: Intestinalangina. Its surgicalsignificance. AmJ Surg
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Trainini J, Pataro E, Zerbos F: Sfndromede derivaci6n aorto-ilfaco.
Prensa Med Arg63: 176-180, 1976.
TraininiJ: Sfndromeoclusivocronicocelio-mesenterico, En Patolo
gfa Vascular del Tubo Digestivo, pp 81-106. Atlante, Buenos
Aires, 1987.
FISTULAS ENTEROCUTANEAS
Eduardo F. Danguise
Definicion. Se denomina asf a las comunicaciones entre el
tubo digestivo y la piel, la mayona de las veces originadas
como complicacion de una intervenci6n quinirgica,
Etiopatogenia. En la tabla 42-3 se detallan los mecanis
mos patogenicos mas frecuentes de las fistulas postoperatorias.
Tambien existen factores generales y locales que favorecen su
aparici6n. Entre los factores generales se hallan la edad avan
zada, la hipoproteinemia, la anemia aguda, la insuficiencia renal
o hepatica y la presencia de cancer. Los facto res locales son la
enfermedad inflamatoria intestinal, la peritonitis y la enteritis
actfnica. Tanto los factores generales como locales acnian im
pidiendo el proceso normal de cicatrizaci6n de suturas y anasto
mosis.
Las enfermedades inflamatorias por sf mismas pueden ser
causa de ffstula enterocutanea, En la enfermedad de Crohn,
las fisuras que atraviesan la pared intestinal originan perfora-
Tabla 42-3. Mecanismos patogenicos de las fistulas
enterocutaneas postoperatorias
Dehiscenciasde anastomosis 0 suturas
Traumatisrno intraoperatorio
Necrosispor electrocoagulacion 0 forcipresi6n
Incarceracion en sutura parietal
Operaci6nde Noble
Isquemiaintraoperatoria
Desvitalizaci6n de asa intestinal
Decubito
Tubosde drenaje
Cuerpos extraiios
- -------
- ~ ~_\ -.. ~~~
/ . .'
> -
"
. ,
___________________
SECCION VI. ABDOMEN798
ciones intraperitoneales localizadas con formaci6n de absce
sos (vease Enfermedad de Crohn). EI drenaje espontaneo 0
quinirgico al exterior de estos abscesos establcce la fistula entre
el intestino y la piel. Con menor frecuencia en la actualidad,
las enfermedades neoplasicas pueden ser causa de fistula (por
ejemplo, extensi6n de un carcinoma de colon a traves de la
pared abdominal anterior). Finalmente, el drenaje percutaneo
de colecciones intraabdominales en ocasiones produce fistulas
por perforaci6n accidental del intestino.
Clasificacion. Segiin su debito diario, las fistulas pueden
ser de debito alto (mas de 500 ml/dfa) 0 de debito bajo(menos
de 500 ml/dfa). Segiin su localizacion, pueden ser duodenales
(terminales 0 laterales), yeyunales, ileales 0 col6nicas. Final
mente, segiin sus caracterfsticas anat6micas, pueden presen
tarse con trayecto fistuloso, con cavidad intermedia, labiadas
o en el fondo de una dehiscencia parietal (fig. 42-52).
Fisiopatologia. Las consecuencias fisiopatol6gicas mas
importantes de las ffstulas enterocutaneas son la desnutrici6n,
la destrucci6n parietal y la infecci6n.
Desnutricion. Caracterizada por una perdida ponderal
mayor del 10 % del peso habitual, ocurre corminrnente en la
mayorfa de los pacientes con fistulas enterocutaneas, Se debe
a una inadecuada ingesta cal6rica, a la perdida del reservorio
gastrointestinal y al incrementado gasto energetico debido a
la sepsis. Este hipermetabolismo se asocia a un estado cata
bolico caracterizado por el balance nitrogenado negativo, pro
3
----~-~--~5=\~~.Cj. -y'
:~~
2
- ---==-
A
ducto de la hipoproteinemia resultante de la disminuci6n del
aporte, la perdida excesiva (sobre todo en las fistulas yeyunales
proximales) y la prote6lisis muscular.
Destruccion parietal. La destrucci6n eccematosa de la piel
alrededor de la boca fistulosa puede ser uno de los problemas
mas graves asociados con esta patologfa, El dolor y el prurito
causados por el contacto de la secreci6n digestiva con la piel
desprotegida pueden ser prevenidos siempre que el tratamien
to se instituya inmediatamente despues que aparece la fistula.
Infecci6n. Las fistulas pueden ocasionar infecci6n local 0
general. Puede afirmarse razonablemente que una fistula con
infeccion adyacente es poco probable que cierre.
Diagnostico. Presencia de fistula. Durante el postopera
torio inmediato, antes de la exteriorizaci6n de lfquido intesti
nal, por 10general existe fiebre, taquicardia, disminuci6n del
ritmo diuretico, dolor a la palpacion, distensi6n abdominal y
t1ogosisenla herida quirurgica, Todos estos signos prenuncian
la salida dellfquido enterico por algun drenaje 0 directamente
por la herida. No siempre el diagn6stico resulta asf de claro,
ya que en heridas con supuraciones de olor fetido es dificil
descartar la presencia de una ffstula enterica, y, por otro lado,
los exudados recogidos por el drenaje pueden no ser otros que
los dcrramados durante el acto operatorio.
Ademas de la necesidad de confirmar la presencia de la
fistula, tambien es imprescindible dilucidar los siguientes
interrogantes:
3
Fig. 42-52. Caracteristicas anatornicas de las fistulas enterocutaneas. A, Orificio fistuloso (1) que a traves de un trayecto (2) cornunica con la pared
abdominal i.i). E, Orificio fistuloso que a traves de una cavidad intermedin (2) comunica con la pared abdominal (3). C, Orificio fistuloso (1) labiado en
la pared abdominal. D, Orificio fistuloso (1) en el fondo de una dehiscencia laparotomica (2).
aIMt;~
- -
42. INTESTINO DELGADO 799
l ) io CU<l1 es el sitio de origen de la ffstula?
2) ioCwiles la magnitud de la solucion de continuidad in
testinal?
3) l,Existe obstruccion distal?
4) l,Cual es el debito diario?
5) l,Existe cavidad intermedia?
6) l,Exislen abscesos 0 peritonitis asociados?
Sitio de origen, Los antecedentes de la cirugfa previa y las
caractensticas del Hquido obienido orientan sobre el sitio de
origen. En las fistulas altas la ingestion de sustancias coloran
tes como el azul de metileno permite corroborar el diagnosti
co. Sin embargo, debido a variaciones en la velocidad del tran
sito intestinal, la mayor 0 menor rapidez con que aparece cl
colorante por la fistula no permite presumir su sitio de origen.
Fistulografia. Resultan de mayor utilidad los estudios
radiol6gicos contrastados, por cuanto permiten establecer las
caractensticas del asa lesionada y su localizacion, La intra
ducci6n de contraste yodado en medios hidrosolubles por el
orificio de la fistula para observar ad6nde se dirige proporcio
na una valiosa informacion. Da mejores resultados en aque
llas fistulas can boca estrecha y bien definida, y es menos va
liosa en aqucllos casos con herida abierta y elevado debito. El
metodo de cateterizacion depende del tamafio del orificio de
la fistula. Si es muy pequefio, solo se introduce el extrema de
un cateter plastico fino. Si, por el contrario, permite el pasaje
de una sonda de Foley pequefia, esta debe insertarse y el bal6n
inflarse basta el punto en que cl caterer quede fijo y la luz
fistulosa ocluida. Se infunde el contraste al mismo tiempo que
se observa su progresi6n radiol6gicamente. En esta etapa es
indispensable la presencia del cirujano ya que el conocimien
to directo adquirido puede servir en una futura operacion. Es
conveniente documentar radiol6gicamente el relleno de una
cavidad intermedia y la entrada al intestino en posiciones de
frente, de perfil y oblicua.
Ingesta de bario, Los estudios contrastados con bario son
titiles en fistulas de alto debito. La tecnica usada depende del
problema en estudio. Por ejernplo, la ingesta de bario 0 de
sustancia yodada hidrosoluble gastrointestinal sera suficiente
para poner de manifiesto una fistula duodenal 0 de las prime
ras asas yeyunales, Cuando es mas distal, el cirujano debe pre
senciar el estudio todo el tiernpo que sea necesario hasta la
aparicion del material de contraste a nivel de la lesi6n intesti
nal. El enema baritado 0 COil sustancia hidrosoluble es un re
curso que puede utilizarse ante la sospecha de una fistula en
algun sector del colon. En algunas oportunidades resulta be
neficioso combinar la fistulograffa con el transito por ingesta
o por enema.
Endoscopia. Los estudios endoscopicos como la gastroduo
denoscopia, Ia colonoscopia y la cistoscopia pueden brindar
excelente informaci6n tanto de la enfermedad de base como
de la fistula.
Magnitud de fa solucion de continuidad. La inspeccion
visual directa de la fistula en la profundidad de una herida
quirurgica es la primera aproxirnacion de su magnitud. Cuan
do la exteriorizaci6n del debito fistuloso es a traves de un dre
naje, la cuantificaci6n diaria de este perrnitira inferir la di
mension de la dehiseencia. En general, el debito es directa
mente proporcional a la soluci6n de continuidad.
Cavidad intermedia. Se denomina as! a la presencia de
una cavidad entre la piel y el defecto en la pared intestinal. EI
metodo mas confiable para su demostraci6n es la fistulografia.
Su existencia implica un factor desfavorable para el cierre es
pontaneo de la fistula y obliga al drenaje adecuado de la cavi
dad.
Obstruccion distal. La presencia de un obstaculo distal a
la fistula condiciona la perpetuidad y el incremento del debito
fistuloso. Su comprobaci6n por medio de la ingesta de bario 0
el colon por enema constituye una indicaci6n perentoria de
intervenci6n quiriirgica.
Infeccion, Los metodos diagn6sticos mencionados permi
ten aclarar la anatornfa de la fistula, perc no necesariamente la
presencia de un absceso asociado. Este puede sospecharse por
la clfnica y demostrarse por ultrasonido, tomografia cornputa
da 0 estudios con is6topos.
La importancia del examen ffsico en la deteccion de abs
cesos no dcberfa tener que reiterarse, pero no hay duda de que
en la actualidad el gran progreso tecnologico !leva a olvidar
su valor. EI hallazgo de una tumefacci6n con dolor a la
palpaci6n, 0 simplemente un abombamiento en el abdomen,
los flancos, el recto 0 la vagina, es a menudo un buen indicio
de la existencia de un absceso.
En muchas ocasiones se ha comprobado la confiabilidad
del examen ultrasonografico para la detecci6n del absceso, pero
hay que recordar que un estudio negative no 10 excluye, sobre
todo cuando el juicio clinico sospecha su presencia. En tales
circunstancias es necesario emplear otros mctodos de detecci6n
y localizaci6n. En este sentido,la tornograffa computada cs Ia
tecnica de investigaci6n mas sensible para la busqueda de abs
cesos que no se pueden descubrir por palpacion 0 que son du
dosos en la ecograffa. Ademas de visualizar la lesi6n, permite
el examen de sus lfrnites anat6micos y la planificacion de su
abordaje.
Los estudios isotopicos pueden ser valiosos, pero resultan
diffciles de interpretar. Deberfan usarse cuando los otros me
todos descritos han fraeasado.
Tratamiento. Cuando se desarrolla una fistula existe la
tendencia inicial a no actuar y esperar su evoluci6n esponta
nea. En el momenta en que la repercusion clfnica es ostensi
ble, el paciente tiene un cuadro septico, esta anemico, presen
ta deplecion nutricional y una extensa destrucci6n cutanea, Si
se desea evitar esto, debe comenzarse el tratamiento adecuado
en el instante en que la fistula es reconocida. E! objetivo fun
damental del tratamiento es el cierre de la fistula y la continui
dad del transite intestinal.
En la primera etapa se corrigen las alteraciones hidroelec
trolfticas y las disfunciones parenquimatosas que ponen en ries
go la vida. Cuando se logran los objetivos iniciales, se ingresa
en la etapa de estabilizaci6n clfnica, en la cual se procede a la
busqueda y tratamiento de las infecciones, la protecci6n de la
piel perifistular, la recoleccion y estudio del drenaje fistuloso,
la definici6n de los requerimientos hidroelectrolfticos y nutri
cionales y el inicio del apoyo nutricional. Con el paciente
clfnicarnentc estable, se efectua el estudio anat6mico y fun
donal de la fistula a fin de identificar los factores que influ
yen desfavorablemente para su cierre espontaneo y que pue
den obligar a una cirugia temprana (tabla 42-4) (Berri y Fisher,
1994).
Aspiracion y direccion de fa fistula. Proteccion de fa pa
red. Si bien no existen dos ffstulas iguales, con miras al mane
jo del orificio fistuloso se las puede separar en cuatro tipos.
Tipo I: orificio cent rico que pasa a tra YeS de la pared abdo
minal 0 de una cicatriz, par 10 dernas sana, alrededor de la
cual la piel es plana y su estado es razonablemente bueno. En
estos casos la piel circundante a la fistula debe ser tratada con
la aplicacion de una preparaci6n a base de silicona 0 similar
en el intento de impermeabilizarla. Tan pronto como la prepa
racion queda adherida debe aplicarse una bolsa colectora
adhesiva y plana. EI agujero en la parte adhesiva de la bolsa
~~---~~~~
."
-
.
SECCION VI. ABDOMEN 800
Tabla 42-4. Factores que influyen sobre el cierre espontaneo de
las fistulas enterocutaneas
Favorables Desfavorables
Debito Menos de 500 ml/dfa Mas de 500 ml/dia
Edad Menos de 40 afios Mas de 40 afios
Etiologia Postoperatoria Neoplasica, inflamatoria
Soluci6n de con
tinuidad Parcial Completa
Caracterfsticas
de la fistula Con trayecto fistuloso Labiada 0 con cavidad
interrnedia
Transite intestinal Conservado Obstrucci6n distal
Nutrici6n Adecuada Desnutrici6n
debe ser adaptado 10 mas estrechamente posible al borde de la
fistula con el objeto de lograr una protecci6n completa de la
piel. Esto da al paciente !ibertad de movimiento y evita la ne
cesidad de molestos equipamientos como los drenajes
aspirativos. Si debido a un alto debito el metodo no resulta
satisfactorio, es necesaria una protecci6n cutanea adicional
tratando de evitar el escape mediante el uso de pastas protec
toras como la de karaya. Esta se puede cargar en una jeringa
para luego distribuirla alrededor de los bordes del defecto cu
taneo donde se encuentra la bois a colectora sellando de este
modo sus bordes.
Tipo II: orificios iinicos 0 multiples que pasan a traves de
la pared abdominal cerca de prominencias 6seas, de cicatrices
quirtirgicas, de otras neobocas 0 del ombligo. Este tipo de pre
sentaciones constituyen problemas mas diffciles, La bus que
da de un metodo para recolectar la secreci6n y proteger la piel
sin los efectos deletereos que provocarfa la inmovilizaci6n del
paciente exige imaginaci6n y esfuerzo del equipo tratante. Si
el paciente presenta una piel lesionada en tal grade que es
imposible adherir ningun tipo de dispositivo, sera util mante
nerlo en decubito ventral en una cama hendida durante un pe
rfodo de 48 horas con el objeto de permitir la recuperaci6n
cutanea, despues de 10cual el material adhesivo se adaptara a
los diferentes orificios fistulosos de la pared abdominal. Pue
de usarse pasta karaya para sellar los bordes y luego se aplica
una bolsa colectora. En pacientes cuyo abdomen presenta ci
catrices por operaciones previas, los surcos y canales resul
tantes deben ser rellenados con un material de goma adhesivo
que se corta en tiras de tamafio apropiado y se moldea en los
surcos hasta alcanzar el nivel de la pared abdominal. Una vez
lograda una superficie satisfactoria, se aplican los diferentes
tipos de bolsas con rebordes que existen en el comercio. En
los casos de multiples orificios pueden requerirse dos 0 tres
bois as pequefias.
Tipo Ill: fistulas que se presentan a traves de pequefias
dehiscencias de la herida principal. La protecci6n cutanea aso
ciada a la aplicaci6n de bolsa colectora 0 drenaje simple
aspirativo temporario sigue siendo el mejor metodo en el tra
tarniento de estos casos.
Tipo IV: fistulas que se presentan a traves de una gran
dehiscencia 0 en la parte inferior de heridas abiertas. La mejor
forma de tratarlas es con un drenaje aspirativo a baja presi6n
para eliminar la secreci6n hasta que la herida se reduzca a un
tamana pasible de ser manejado con las tecnicas descritas mas
arriba. La recolecci6n del lfquido es importante para poder
medir su volumen y deterrninar su constituci6n a fin de permi
tir una reposici6n exacta.
Fernandez y colaboradores (1992) proponen un nuevo en
foque en el tratamiento de las fistulas enterocutaneas posqui
nirgicas. Desarrollaron un metodo de oclusion del orificio in
testinal por compactaci6n a muy bajas presiones, que impide
la salida del contenido intestinal al formar una verdadera tapa
o dique. Ello permite la ingesta oral casi inmediata y la
deambulaci6n del enferrno. Denominan al procedimiento sis
tema por vacio y compactaci6n.
Apoyo nutricional. El adecuado y sostenido apoyo
nutricional es el factor aislado mas importante que contribuye
a los resultados exitosos. Es esto 10 que mantiene al paciente
mientras la naturaleza repara los defectos. En los casos en que
no ocurre 0 no puede ocurrir el cierre espontaneo, el trata
miento nutricional detiene el deterioro insidioso que tiene lu
gar hasta que la fistula es abordada quirtirgicamente.
Es sabido que existen pacientes en quienes el tratamiento
nutricional aparentemente no ayuda y la consunci6n muscular
no cede. Estos enfermos casi siempre son portadores de infec
ci6n activa. En ell os el tratamiento no sera efectivo hasta que
la infecci6n sea eliminada. Los objetivos nutricionales surgen
del grado de desnutrici6n del paciente y del nivel de hiperrne
tabolismolhipercatabolismo. Los objetivos de repleci6n 0 man
tenimiento de la masa proteica corporal se cumplen con el
aporte enteral y/o parenteral de acuerdo con las necesidades,
pero tambien con las posibilidades de cada paciente en ese
momenta particular. La nutrici6n debe efectuarse segiin la to
lerancia, a los efectos de que el procedimiento se realice sin
complicaci6n y evitando la sobrealimentaci6n.
Aunque muchos recomiendan la alimentaci6n a traves de
una vena periferica como segura y practica, la via venosa cen
tral sigue siendo de elecci6n. Idealmente se introduce un caterer
siliconado mediante punci6n percutanea en la vena subclavia
o yugular intema y se avanza su extrema hasta la vena cava
superior. Debe verificarse radiol6gicamente la posici6n del
extrema del cateter antes de iniciar la perfusi6n de nutrientes.
Es esencialmantener estos cateteres en estado de esterilidad,
yes perfectamente posible lograrlo con precauciones de asepsia
simples pero estrictas. Ademas de curar el sitio de entrada con
yodopovidona tres veces por semana, deben mantenerse con
diciones absolutas de asepsia cuando se desconectan y conec
tan las soluciones parenterales. Los cateteres no deben ser usa
dos con otras fines, como la obtenci6n de muestras de sangre,
transfusiones, administraci6n de antibi6ticos, etc. Las necesi
dades nutricionales deben calcularse de acuerdo con normas
aceptadas (vease Soporte nutricional, cap. 5).
En pacientes con fistulas de bajo debito 0 con fistula en el
fleon terminal 0 en el ciego, puede usarse el tuba gastroin
testinal como via de alimentaci6n. Tambien es po sible hacerlo
en fistulas entericas proximales. En estos casos es necesario
acceder al intestino por debajo de la fistula, yen algunas opor
tunidades inclusive se puede mantener la ingesta oral 0 el aporte
de nutrientes en ese sector proximal mediante sondas u
ostomias. Existen diferentes tipos de dietas enterales: elemen
tal, polimericas, modular y compleja; su elecci6n dependera
del debito de la fistula, del objetivo por lograr y de la respues
ta clinica, Es importante sefialar que mientras se tenga un sec
tor del tracto gastrointestinal con capacidad absortiva debe ser
utilizado, incluso aunque s610 sea para mantener el trofismo
de la mucosa. En algunos pacientes, la reinfusi6n del debito
fistuloso puede mejorar la funci6n digestoabsortiva, disminuir
las secreciones digestivas altas y facilitar el manejo hidro
electrolftico.
EI tratamiento nutricional se debe disefiar en forma indivi
dual para cada paciente. Como enfoque general, las fistulas
-
42. INTESTINO DELGADO 801
colonicas se manejan con dieta oral pobre en residuos 0 enteral;
las esofagicas 0 gastroduodenales, con parenteral y/o enteral
posffstula, mientras que en las yeyunoileales la via se define
segun el sitio y el debito de la fistula.
Medicaci6n especifica, De acuerdo con 10 mencionado
anteriormente, eI control de la fistula incluye la reducci6n del
debito, proteeci6n de la piel y provisi6n de las medidas tera
peuticas tendientes a la curaci6n y el cierre espontaneo. Un
mimero significativo de trabajos indican la utilidad de los
bloqueadores H2, como la cirnetidina 0 ranitidina, para re
ducir la acidez y cl volumen de la secreci6n y disminuir el
debito de la fistula. Mas recientemente se ha difundido mucho
el uso de la somatostatina y su analogo el octre6tido en el
manejo de las fistulas de alto debito. Este peptide intestinal es
un potente inhibidor de las secreciones gastrointestinal y
pancreatobiliar. Una serie de estudios sostienen que los pacien
tes tratados con alimentaci6n parenteral y sornatostatina, en
cornparacion con la alimentacion parenteral sola, muestran un
cierre espontaneo mas rapido (Gcerdsen y col., 1986).
EI fracaso del tratamiento conscrvador en lograr el cierre
espontaneo puede deberse a distintas causas, como se sefialo
en la tabla 42-4.
Indicaciones quinirgicas, Si bien la terapeutica atafie a
varias disciplinas, no por ella el cirujano debe delegar el ma
nejo de los pacientes a otras especialistas (internistas, nutricio
nistas, gastroenterologos, etc.). Es condici6n indispensable para
el exito terapeutico la intervenci6n directa y permanente del
cirujano, que utilizara can ingenio e imaginaci6n todos los
recursos tecnicos tendientes a mejorar las condiciones locales
y generales del enfermo.
Como premisa basica, no es aconsejable operar antes del
mes de establecida la fistula, excepto que existan indicaciones
de "necesidad" como peritonitis, obstruccion distal a la fistula
o evisceracion con exposici6n de asas.
Las fistulas de alto debito (> 500 ml/dfa) no deberfan cons
tituir una indicaci6n de cirugfa perentoria. EI actual tratamiento
conservador tendria que ser suficiente para contrarrestar esta
condici6n desfavorable. Por ella deben extremarse y reeva
Iuarse las medid as terapeuticas implementadas para llevar al
paciente a un estado metabolico-nutricional adecuado que per
mita obtener buenos resultados en el posterior procedimiento
quirurgico.
Despues de transcurridas 6 semanas y con el paciente en
etapa anab61ica (balance nitrogenado positivo, albumina > 3
g/dl, estabilizaci6n de! peso corporal, granulaci6n de heridas,
buen trofismo de la piel y masa muscular esqueletica), ante la
falla del cierre espontaneo, se planteara el tratamiento quinir
gico definitivo. En caso de cumplido ese lapso y no haberse
logrado los objetivos mencionados, debe reevaluarse el trata
miento conservador, descartar la presencia de sepsis e insistir
con la alimentaci6n enteral y/o parenteral hasta que las condi
ciones generales permitan una cirugfa con posibilidades de
exito.
Procedimientos quirurgicos segtin su localizacion,
Duodeno, Las causas mas comunes de fistulas duodenales
obedecen, en primer tennino, a dehiscencias de suturas duo
denales (piloroplastias, esfinterotomias transduodenales y cie
rres del mufion duodenal). En segundo lugar estan aquellas
que se originan por un traumatismo duodenal, ya sea acciden
tal 0 quinirgico. Estas ultimas constituyen una reconocida com
plicacion de la nefrcctornia, de la cirugfa biliar y de la
hemicolectomfa derecha, y si no se detectan en el momenta de
la intervencion, se presentan como fistulas en eJ perfodo
postoperatorio.
Todas las fistulas duodenales son diffciles de tratar debido
al elevado contenido enzirnatico de la secreci6n. En conse
cuencia, es vital un buen cuidado del orificio fistuloso desde
el comienzo, para que la piel no sea digerida. Si bien las fistulas
duodenales extemas tiencn reputacion de graves, en su mayo
ria eJ cierre puede inducirse con tratamiento conservador. En
ese sentido deberfan espcrarse resultados satisfactorios en la ..
fistulas terminales de un mufion duodenal y en las fistulas
duodenales laterales posduodcnotomia.
Por el contrario, las fistulas de alto debito que se producen
tras la dehiscencia del cierre de una ulcera duodenal y aque
lias asociadas con enfermedades neoplasicas tienen pocas pro
babilidades de cerrar. El tratamiento quinirgico consistira en
diverticulizar el duo deno drenandolo con sonda, gastroentero
anastomosis 0 cierre mecanico del mufi6n gastrico (si no estan
dadas las condiciones para anastomosar) y gastrostomfa. Es
recomendable dejar yeyunostomia para alimentaci6n (vease
Trauma abdominal, cap. 17).
Yeyunoileon. El tratamiento quinirgico dcfinitivo requiere
una laparotomfa que permita exponer toda la cavidad abdomi
nal, la liberaci6n de asas intestinales de la peritonitis plastica
acompafiante, que podrfan generar hipertension endoluminal,
y la resecci6n amplia del asa fistulizada seguida del cstableci
miento de la continuidad intestinal. Dado que en general exis
te un defecto parietal, debe considerarse el ernpleo de mallas
de refuerzo 0 sustituci6n.
Colon. La dehiscencia anastom6tica es una grave compli
caci6n de la cirugfa colorrectal, debido a su elevada morbi
mortalidad. Las cifras comunicadas varian entre el2 y el51 %,
perc su incidencia real es diffcil de establecer a causa de los
diferentes criterios clfnicos y radiologicos empleados para
definirla. Son mas frecuentes las dehiscencias en las suturas
co16nicas izquierdas y colorrectales bajas (Karanjia y col.,
1991).
La clfnica depende de la magnitud de la dehiscencia. Si
esta es pequena y se encuentra dirigida, se evidenci ara salida
de materia fecal a traves del drenaje. El debito es escaso, no
hay repercusi6n del estado general y el cierre espontaneo pue
de producirse entre 7 y 15 dias. Si la dehiscencia es mayor, la
salida de materia fecal puede ocurrir a traves del drenaje, alre
dedor de este u pOI la herida abdominal.Se establecen dos
situaciones: peritonitis localizada y peritonitis generalizada.
Se recomienda una conducta terapeutica conservadora en
casos de fistula dirigida con escaso debito y transite intestinal
indernne, sin repercusi6n general. Cuando hay repercusion ge
neral y peritonitis localizada, es recomendable la exploracion,
el lavado, el drenaje, la ostomta desfuncionalizante 0 el diver
cio de cabos, En la peritonitis generalizada con importante
dehiscencia se procedera al desmantelami en to de la sutura, el
divorcio de cabos, ellavado de la cavidad y el drenaje.
BIBLIOGRAFIA
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~-
SECCION VI. ABDOMEN 802
-
SIND ROME DE INTESTINO CORTO
Juan A. De Paula
Definicion. El sindrome de intestino corto puede ser defi
nido como una constelacion de alteraciones fisiol6gicas y
metabolicas como resultado de la insuficiencia intestinal que
sigue a las resecciones extensas del intestino delgado y en la
cual tiene un papel preponderante la malabsorci6n. La severi
dad de este sfndrome puede oscilar desde una diarrea minima
o malabsorci6n subclinica, hasta la diarrea profusa y malabsor
ci6n con dependencia de por vida de la alimentacion parenteral
total.
Dado que la gravedad del cuadro depende principalmente
de la magnitud y el tipo de reseccion intestinal, queda claro
que es de vital importancia que el cirujano general conozca
las consecuencias fisiopatologicas y clfnicas de las diferentes
resecciones intestinales.
Epidemiologia. No existen datos sobre la verdadera inci
dencia de este sfndrome, En Estados Unidos se ha estimado
que la incidencia de pacientes con sfndrome de intestino corto
severo que requieren alimentaci6n parenteral prolongada (10
cual claramente no incluye a todos los pacientes) esta en el
orden de 2 por millen por aiio. Tampoco se conoce su
prevalencia, aunque se estima que esta ha aumentado conside
rablemente en relaci6n con el incremento de la sobrevida, fun
darnentalrnente por medio de la alirnentacion parenteral pro
longada.
Etiologia. Las causas mas frecuentes se detailan en la ta
bla 42-5. Las anomalfas congenitas (como la atresia intestinal,
la gastrosquisis, la malrotaci6n con volvulo del intestino me
dio y la aganglionosis) representan el60 % de las causas en la
infancia. La enteritis necrotizante es responsable de un tercio
de los casos en nifios, En los adultos, los accidentes vasculares
mesentericos son, probablemente, la causa mas frecuente en
nuestro medio, seguidos por las complicaciones de la cirugfa
abdominal, la enteritis actfnica, la enfermedad inflamatoria del
intestino y las neoplasias. En pafses mas desarrollados la en
fermedad de Crohn suele ser la causa mas frecuente
(Westergaard y Spady, 1993).
Fisiopatologia. Perdida de superficie absortiva. Las
resecciones de hasta la mitad del intestino delgado, con con
servaci6n de la valvula ileocecal, no sue len tener consecuen
cias importantes y son bien toleradas. El sindrome suele pre
sentarse cuando el intestino delgado remanente es menor de
Tabla 42-5. Causas mas frecuentes de sindrome
de intestino corto
EJ; co:' niiio
Enteritis necrotizante
.-\ tresia intestinal
Gastrosquisis
';6hulo por malrotaci6n del intestino medio
.-\ganglionosis
En E:' adu:»
Isquernia mesenterica
Enteritis actinica
Cirugra abdominal complicada
Enfermedad de Crohn
Neoplasia
Derivacion intestinal para la obesidad m6rbida
150 ern, aunque la tolerancia a la resecci6n es variable de un
paciente a otro y depende, como veremos, de distintos facto
res. Las resecciones masivas no solo disminuyen la superficie
absortiva, sino que la drastica reducci6n del tiempo de transi
to puede comprometer la mezcla de nutrientes y secreciones
hast a el pun to de reducir la capacidad digestiva intraluminal.
Como ya se menciono (vease Fisiologia), el intestino del
gado recibe diariamente entre 8 y 9 litros como producto de la
ingesta y de las secreciones digestivas, de los cuales absorbe
unos 7litros y deja pasar por la valvula ileocecal aproximada
mente 1,5 litro. EI efluente de una yeyunostornfa a 50 cm del
angulo duodenoyeyunal va de 3,2 a 8,3 litros/dia, y hace im
posible mantener un balance hidroelectrolftico sin soporte
parenteral. En un paciente yeyunostomizado se requieren al
menos 100 cm de yeyuno para mantener un balance hidrosalino
positivo por via oral. A pesar de que normalmente el colon
absorbe menor cantidad de agua y electr6litos que el
yeyunofleon, su capacidad de cornpensacion de la disfunci6n
del intestino delgado es muy importante, ya que en condicio
nes de sobrecarga es capaz de absorber hasta mas de 4 litros
de agua y electrolitos por dia.
Sitio de fa resecci6n. La capacidad de digestion y absor
cion suele ser maxima en el intestino delgado superior y dis
minuye progresivamente hacia el intestino distal. Por 10 tanto,
las resecciones del yeyuno comprometen, sobre todo inicial
mente, la absorci6n de nutrientes. Sin embargo, la rnayoria de
las funciones absortivas del yeyuno pueden ser reemplazadas
por el fleon una vez que este se adapta a la sobrecarga funcio
nal que representa la ausencia del primero. Por el contrario, el
yeyuno no puede alcanzar la eficiencia del fleon para recupe
rar agua y sodio, ni reemplazarlo en sus funciones especfficas
de absorber las sales biliares y la vitamina B I2 .
Las resecciones masivas del fleon (mayores de I m) redu
cen drasticamente la absorci6n de sales biliares, su recir
culaci6n enterohepatica y la forrnaci6n intraluminal de micelas,
y comprometen por 10 tanto la absorci6n de grasas y vitami
nas liposolubles. Los acidos grasos de cadena larga no absor
bidos son hidroxilados pOI las bacterias col6nicas y se con
vierten en un potente estfmulo secretor para el epitelio col6nico.
Por otra parte, los acidos grasos maiabsorbidos forman jabo
nes con el calcio de la luz y reducen la absorci6n de este ulti
mo.
En las resecciones menos extensas, la cafda del pool de
sales biliares no es tan severa y el aumento de la smtesis hepa
tica compensa parcialmente las perdidas incrementadas. Esto
se traduce en una mayor capacidad de formaci6n de micelas y,
por 10 tanto, en una mejor absorci6n de lfpidos. Sin embargo,
la llegada al colon de una mayor cantidad de sales biliares
malabsorbidas en el intestino delgado puede inducir una im
portante secreci6n de agua y electr6litos, la cual puede ser
eventualmente el principal componente de la diarrea posre
secci6n.
Hipersecreci6n gdstrica. La resecci6n intestinal extensa
va acompaiiada de hipersecreci6n gastrica, sobre todo en las
fases iniciales. El aumento de la secreci6n gastrica no s6lo
aumenta la cantidad de fluido vertido en la luz sino que. ade
mas, acidifica el contenido del intestino superior y reduce su
eficiencia digestoabsortiva.
Presencia de la valvula ileocecal. La perdida de la valvula
aumenta la posibilidad de sobrecrecimiento bacteriano retr6
grado en el intestino delgado remanente. El sobrecrecimiento
bacteriano produce competencia intraluminal por los nutrientes
(consumo de glucosa, arninoacidos, B 12' etc.), desconjuga
cion de las sales biliares (10 cual altera la formaci6n micelar),
•.JII).':.
42. INTESTINO DELGADO 803
reducci6n de la capacidad de digesti6n y transporte del epitelio
intestinale inflamaci6n de la mucosa (con exudaci6n y atrofia
vellositaria), todo 10 cual contribuye a acentuar aiin mas la
deficiencia absortiva del intestino remanente.
Extension del colon remanente. La resecci6n del colon
aumenta significativamente la gravedad del sind rome, no s610
por la disminuci6n de la mencionada capacidad absortiva de
agua y electrolitos, sino tarnbien porque el colon contribuye a
la recuperaci:6n de nutrientes malabsorbidos. Los carbohidratos
no absorbidos en el intestino delgado son metabolizados por
las bacterias col6nicas y transformados en acidos grasos de
cadena corta (principalmente acetico, propi6nico y butfrico),
los cuales son en gran parte absorbidos y utilizados por el hues
ped como sustratos metab6licos. Por otro lado, parte del
nitr6geno de la luz col6nica puede ser absorbido en forma de
amonio y utilizado para la sintesis de aminoacidos no esen
ciales.
Existencia de enfermedad ell el intestino remanente. EI
intestino remanente puede estar comprometido por la patolo
gia que oblig6 a la reseccion, como en el caso de la enferme
dad de Crohn 0 el dana actinico 0 isquemico, 10 cual contri
buira en mayor 0 menor medida a la disfunci6n intestinal re
sultante.
Enfermedades concomitantes. La presencia de diabetes,
aterosclerosis, insuficiencia cardiaca u otras enfermedades con
repercusi6n sisternica puede empeorar considerablemente el
comportamiento clinico del intestino corto. Por otra parte, la
insuficiencia intestinal puede verse potenciada si existen otras
alteraciones concomitantes del aparato digestive, como
resecci6n gastrica, vagotomia, insuficiencia pancreatica 0
hepatopatia cr6nica.
Capacidad de adaptacion funcional del intestino. A partir
del momento de la resecci6n sobrevienen cambios adaptativos
que tienden a compensar la funci6n perdida. A nivel de la
mucosa, las criptas se hacen mas profundas y las vellosidades
mas altas. EI intestino se dilata y se elonga. Ambos mecanis
mos aumentan significativamente la superficie absortiva y par
10 tanto la eficiencia intestinal. Los cambios son mas eviden
tes en el ileon que en el yeyuno, y dependen de sefiales tr6ficas
neuroendocrinas y de la existencia de nutrientes en la luz in
testinal.
La adaptaci6n es un proceso clinicamente evidente y ex
plica la mejorfa de los pacientes con el paso del tiempo (se
necesita hasta un afio para alcanzarse la maxima adaptaci6n).
La desnutrici6n secundaria a la malabsorci6n compromete la
capacidad de adaptaci6n.
Presentaci6n clfnica. Descontando las caracteristicas pro
pias de cualquier postoperatorio y sus eventuales complica
ciones, la gravedad del cuadro depende fundamentalmente de
la magnitud y el tipo de la resecci6n. Usualmente existen al
gunos tipos mas frecuentes de resecciones: 1) resecci6n ileal
limitada con preservaci6n de la valvula ileocecal; 2) resecci6n
ileal extensa con hemicolectomia derecha, y 3) resecci6n ex
tensa yeyunoileal con mayor 0 menor resecci6n del colon. La
diarrea y la malabsorci6n suelen ser leves 0 moderadas en el
primer tipo, y lIegan a ser muy severas en el tercero, sobre
todo en los pacientes con yeyunostomia alta.
En el periodo inicial del posoperatorio 10 mas importante
son las perdidas hidroelectrolfticas, las cuales deben ser co
rregidas cuidadosamente por via parenteral. Luego, cuando se
reanuda la alimentaci6n oral, segun la magnitud de la diarrea
y de la malabsorci6n, el cuadro podra presentar alteraciones
electroliticas, desnutrici6n y deficiencias minerales y/o vita
minicas de diferente gravedad. EI grado de dependencia de la
alimentaci6n parenteral da una idea cabal de la severidad de
las distintas resecciones de intestino delgado combinadas con
diferentes resecciones del colon (tabla 42-6).
Manejo clinico, En las primeras etapas el paciente debe
ser controlado frecuentemente en su balance hidroelectrolitico.
EI volumen del efluente fecal 0 de la ostomia y su contenido
electrolitico deben ser determinados diariamente, al menos los
primeros dfas, para ajustar de modo conveniente la reposici6n
intravenosa. La administraci6n intravenosa de bloqueadores
de la secreci6n gastrica (ranitidina 0 inhibidores de la bomba
de protones) suele ser de utilidad para reducir las perdidas
hidroelectroliticas.
Cuando se preve insuficiencia intestinal significativa, ni
bien el paciente cste estable debe iniciarse alimentaci6n
parenteral central. Comenzar la alimentaci6n parenteral una
vez instalada la desnutrici6n constituye un grave error. La
desnutrici6n compromete la capacidad digestoabsortiva e in
terfiere seriamente en el proceso adaptativo, y sumerge al pa
ciente en una espiral de falla intestinal-desnutrici6n-falla in
testinal progresiva-desnutrici6n progresiva y muerte. La de
pendencia futura de muchos de estos pacientes de la alimenta
ci6n parenteral prolongada hace necesario cuidar al maximo
su lecho vascular venoso, central y periferico, utilizando ra
cionalmente las vias intravenosas desde el principio del trata
miento.
La alimentaci6n oral se inicia una vez superado el fleo (0
el riesgo de dehiscencia cuando hay anastomosis intestinales)
con dietas de absorci6n alta, en forma progresiva, evaluando
permanentemente las perdidas intestinales. En pacientes con
resecci6n masiva y yeyunostomia alta, algunos aurores aeon
sejan infundir en forma continua una soluci6n de dextrosa
isot6nica a traves de una sonda nasogastrica, para favorecer la
absorci6n de agua y sodio en el yeyuno. Luego se puede pro
gresar, utilizando dietas semielementales 0 peptidicas (carbo
hidratos simples de baja osmolaridad y facil absorci6n,
peptidos, y baja proporci6n de Ifpidos ricos en acidos grasos
de cadena mediana), ya sea administradas por sonda 0 bebidas
en forma lenta y sostenida para distribuir la carga funcional a
10 largo del dia. Es importante recordar que el estimulo de los
nutrientes en la luz intestinal es crucial para favorecer el pro
ceso adaptati vo intestinal.
EI manejo clinico en el postoperatorio alejado dependera
en gran parte del tipo de resecci6n intestinal:
Tabla 42-6. Necesidad aproximada de alimentaci6n parenteral
prolongada en pacientes con sindrome de intestino corto segun
la magnitud y el tipo de reseccion intestinal
Colon Intestino delgado Tiempo de dependencia
remanente de alimentacion parenteral
< 30em Permanente
Intaeto 40-70 em 6-12 meses
> 80em 1-6 meses
< 40em Permanente
50 % 40-70 em 6-12 meses
> 80em 1-6 meses
< 60em Permanente
Sin colon 70 em 6-12 meses
80-150 em 1-6 meses
Modifieada de Gouttebel, 1986.
SECCION VI. ABDOMEN 804
Reseccion ileallimitada call preservacion del colon (y de
la valvula ileocecal). Cuando la reseccion ileal es menor de
100 em, el cuadro suele ser dominado por la diarrea secunda
ria al paso de sales biliares al colon. La colestiramina en dosis
de 2 a 4 g, tres veces por dia, suele ser Mil para controlar la
diarrea.
En [as resecciones mas extensas, la esteatorrea por defi
ciencia de sales biliares es mas frecuente. Si se constata
esteatorrea con la dieta regular del paciente, debe reducirse la
ingesta de grasas a 30-40 g/dfa, suplementando la dieta con
trigliceridos de cadena mediana, los cuales no requieren
solubilizacion micelar para su absorcion. Todos los pacientes
con esteatorrea deben reeibir suplementos de calcio, magnesio
y vitaminas liposolubles. La reseccion ileal obliga a la reposi
cion parenteral de vitamina B 12'
Reseccion ileal extensa can hemicolectomia derecha. Ala
esteatorrea secundaria a la deficiencia de acidos biliares se
agrega [a malabsorcion de otros nutrientes y la posibilidad de
desequilibrios hidroelectroliticos por la perdida de mayor su
perficie absortiva. EI objetivo es lograr un estado de equili
brio administrando una dieta oral y objetivando las perdidasfecales diarias de grasas, agua, electrolitos y eventualmente
energia (estimada a partir de la determinacion de grasas,
nitrogeno y carbohidratos fecales).
Los agentes antidiarreicos del tipo de la loperamida 0 la
codefna suelen ser Miles para el control de la diarrea. Cuando
se sospecha sobrecrecimiento bacteriano del intestino delga
do (ausencia de valvula ileocecal, dificultad en el transite,
existencia de asa ciega, etc.). el uso de antibioticos, como el
metronidazol 0 las tetraciclinas, puede mejorar claramente el
cuadro intestinal.
Reseccion extensa del yeyunoileon can mayor a mellor
reseccion del colon. Suele quedar el duodena y cantidades
variables de yeyuno. Los pacientes con menos de un metro de
yeyuno no suelen alcanzar un balance nutricional y necesitan
de alirnentacion parenteral prolongada 0 de por vida. La gra
vedad aumenta cuando el colon no se encuentra en continui
dad 0 ha side extensamente resecado (tabla 42-6). La ingesta
oral eleva las perdidas en forma importante, por 10 cual la
realirnentacion debe ser lenta y progresiva. La alimentacion
parenteral realizada en forma cfclica nocturna en el dornicilio,
a traves de cateteres permanentes, permite mantener a estos
pacientes por afios en buen estado general, y muchas veces
con capacidad laboral.
La administracion intravenosa de somatostatina 0 las in
yecciones subcutaneas de octre6tido pueden ser Miles para
reducir las perdidas hidroelectrolfticas voluminosas. Actual
mente se est a indagando la eficacia clfnica de la administra
cion de factores hormonales 0 nutrientes con efectos troficos
conocidos (como, por ejemplo, la hormona de crecimiento 0
la glutamina) con el fin de potenciar el fenorneno adaptativo
intestinal (Byrrne y col., 1995).
Complicaciones alejadas. Desnutricion caloricoproteica
v deficit de nutrientes, Adernas de la desnutrici6n ealorico
proteica, los pacientes pueden presentar deficiencias vitarnf
nicas (sobre todo de vitamina B 12 Yvitaminas liposolubles) y
de minerales como magnesio, calcio, cine, selenio, etc., las
cuales contribuyen a agravar el cuadro clfnico y metabolico,
Enfermedad osea. Los pacientes desarrollan osteoporosis
yiu osteomalacia en forma secundaria a la malabsorci6n ere
nica de calcio y vitamina D, en cornbinacion con grados varia
bles de desnutrici6n proteica.
Litiasis vesicular, La disminucion de la secreci6n de sales
biliares secundaria a su malabsorci6n aumenta el riesgo de
forrnacion de calculos biliares de colesterol. En un intento de
evitar esta complicacion diferentes grupos propusieron la
colecistectomia profilactica; sin embargo, se debe tener en
cuenta que la colecistectomfa puede, en algunos casos, agra
var [a diarrea.
Litiasis renal, Por diferentes mecanismos, el oxalato de la
dieta es absorbido en exceso a nivel del colon en los paeientes
con sfndrome de intestino corto, 10cual produce hiperoxaluria
y litiasis oxalica urinaria. La restricci6n en la dieta de alimen
tos ricos en oxalato, el aumento de la diuresis y el suplemento
oral de calcio y de citrato son medidas iitiles para reducir la
posibilidad de litiasis oxalica,
Acidosis d-ldctica. Si bien es una complicacion poco fre
cuente, es importante reconocerla ya que produce alteraciones
del comportamiento, confusion, nistagmo, oftalmoplejfa, ataxia
y acidosis metabolica con brecha ani6nica normal (el acido d
lactico no es medido por la determinacion de acido l-lactico
habitual), EI acido d-hictico (no sintetizado por el huesped) es
producido por una flora colonica anormal secundariamente a
La sobrecarga de earbohidratos malabsorbidos en el intestine
delgado insuficiente, La reducci6n en la ingesta de carbohi
dratos refinados, la administracion de antibioticos y el suple
mento de tiamina han sido medid as de utilidad en el tratamiento
de esta complicacion (Caldarini y col., 1996).
Cambios hepaticas. Las resecciones intestinales extensas
originan frecuentemente esteatosis hepatica sin repercusion
funcional importante. Sin embargo, algunos pacientes, sobre
todo los nines, pueden desarrollar una esteatohepatitis (muy
similar a la hepatitis alcoholica), fibrosis, cirrosis e insuficien
cia hepatica rapidamente progresiva. Los mecanismos no son
bien conocidos, pero podrfan estar implicadas la absorcion de
sales biliares hepatotoxicas, la absorcion de productos bacte
rianos e inmunocomplejos y la utilizacion de alimentacion
parenteral (aunque esta ultima parecerfa ser solo un factor aso
ciado a la gravedad de las resecciones mas que un factor causal)
(Ito y Shils, 1991).
Procedimientos quirurglcos, Cirugia sobre el segmento
intestinal remanente, Se han deserito diferentes tecnicas orien
tadas a aumentar el tiempo de transite y/o incrementar la su
perficie mucosa del intestino remanente. Algunas de elias son
la reversion de un segmento de intestino delgado con la finali
dad de frenar el transite, la construccion de asas recirculantes
y las tecnicas de duplicaci6n (Georgeson y col., 1994). La ex
perieneia con este tipo de operaciones es limitada y sus resul
tados son poco previsibles. Debe tenerse en cuenta que la falla
de estas tecnicas puede acarrear no solo las complicaciones
inherentes a cualquier cirugfa intestinal compleja (sobre todo
en el caso de las duplicaciones), sino tarnbien la perdida defi
nitiva de gran parte del poco intestino remanente, por 10 eual
deb en ser consideradas procedimientos experimentales apli
cables s610 a casos muy seleceionados y por eirujanos con pro
fundo conocimiento del tema.
Trasplante de intestino delgado. El desarrollo de potentes
farmacos inmunosupresores (ciclosporina y FK506) ha impul
sado en los iiltimos afios la posibilidad de trasplantar con exi
to el intestino delgado en pacientes con resecciones masivas
de intestino, atresia intestinal y seudoobstruccion cronica se
vera. Existen varios tipos de trasplante intestinal: intestino
delgado solo, intestino delgado y parte del colon, e intestino
combinado con higado (para pacientes con falla hepatica con
comitante).
Si bien el trasplante es actualmente posible, el rechazo del
intestino es una complicacion grave, sobre todo por la alta in
cidencia de complicaciones septicas, Segun las cifras del re
805
~. ,"', ,.,' "," ..,"-"
", } . ,
42, INTESTINO DELGADO
gistro internacional de trasplante de intestino delgado, la
sobrevida del trasplantado es de 100 % al afioy de 70 % a los
5 afios, La sobrevida del intestino trasplantado es del 86 % al
afio y del 54 % a los 5 aries.
Dada la naturaleza experimental de este trasplante, por el
momento sus indicaciones son el sindrome de intestino extre
madamente corto en neonatos (menor de 30 em y sin valvula
ileocecal, en los euales el pronostico es especialmente malo
par la progresion del dana hepatico), la perdida de accesos
vasculares en pacientes dependientes de alimentacion paren
teral, las complicaciones septicas freeuentes de la alimenta
cion parenteral prolongada, a pesar del apoyo tecnico adecua
do, y el desarrollo de insuficiencia hepatica progresiva.
Par su complejidad, su costo y su morbimortalidad, el tras
plante de intestino solo debe ser realizado en centros de alta
complejidad y por grupos multidisciplinarios especialmente
entrenados.
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,.
_~----,,(43).<---/~~_~_
Apendice cecal
Carlos Ocampo
Anatomfa, Embriol6gicamente el apendice cecal es una
continuaci6n del ciego y se origina a partir de su porci6n
posteromedial, aproximadamente a 2,5 em por debajo de la
valvula ileocecal.
Las capas del apendice estan constituidas por la mucosa,
la submucosa y la muscular. La mucosa es una continuaci6n
del epitelio colonico, mientras que la capa submucosa contie
ne abundantes foliculos linfoideos. La cantidad de estes varia
segdn la edad. Los nifios menores de 2 afios presentan escasa
cantidad de folfculos, pero a partir de esa edad se incrementa
su numero gradualmente, hasta uri-maximo de 200 folfculos
entre los 12 y 20 afios. Despues de lo'§ 30 afios se produce una
reducci6n significativa a menos de la mitad, y en personas
mayores de 60 anos hay ausencia de foliculos linfoideos.
La porci6n muscular del apcndice comprende una capa
intema y otra externa. La capa interna circular es la continua
ci6n de la capa muscular del ciego; la capa externa longitudinal
esta Iormada por la coalescencia de las tres tenias del colon.
Este conocimiento es de utilidad practica para identificar el
apendice, ya que su origen se encuentra indefectiblemente
donde finaliza la tenia anterior del colon. EI mesenterio del
apendice (mesoapendice) es una continuaci6n de la hoja infe
rior del mesenterio del intestine delgado y pasa por detras del
neon terminal. La arteria apendicular, rama de la arteria ileo
colica, atraviesa el borde libre del mesoapendice (fig. 43-1).
Mientras que la relaci6n de la base del apendice con la
pared del ciego es constante, la punta puede encontrarse en
diferentes localizaciones (retrocecal, pelviana, preileal, retro
ileal y subcecal). La posicion mas frecuente es la retrocecal
(65 %), Yen la mayorfa de los casos el apendice es intraperi
toneal. La segunda ubicaci6n en orden de frecuencia es Ia
pelviana (30 %), en donde el apendice se encuentra en el bor
de de la pelvis 0 dentro de esta. En alrededor del 5 % de los
casos la punta del apendice es extraperitoneal y pasa por de
tras del colon 0 del neon distal. La malrotaci6n 0 descenso
an6malo del ciego se asocia con localizaciones anormales del
apendice. el cual puede estar en cualquier lado entre la fosa
ilfaca derecha y el area infraesplenica.
APENDICITIS AGUDA
Definicion. La apendicitis aguda es la inflamaci6n aguda
del apendice cecal, cuyo reconocimiento como entidad clfnica
y anatomopatol6gica se debe a Reginald Fitz (1886). Hasta
entonces, la inflamaci6n localizada en el cuadrante inferior"
derecho del abdomen era considerada una enfermedad del ciego
(tiflitis 0 peritiflitis).
Epidemiologia. La apendicitis aguda cs una de las causas
mas comunes de cirugfa abdominal urgente. No obstante, dado
que no es una enfermedad de denuncia obligatoria, su inci
dencia exacta aun se desconoce. Se estima que ocurren 1,33
caso de apendicitis aguda cada 1000 habitantes en et hombre
y 0,99 caso cada 1000 habitantes en la mujer. La etapa de la
vida donde se registra la mas alta incidencia es entre los 10 y
20 afios, y es poco frecuente en pacientes menores de 2 afios y
mayores de 60. Es mas ccmiin en personas de raza blanca yen
]05 que tienen una alimentacion con poco contenido de celu
losa.
En los ultirnos aries, se ha inforrnado una reducci6n en la
tasa de incidencia de apendicitis aguda. La causa de este fen6
meno no es bien conocida, perc podrfa deberse al cambia en
la alimentaci6n y al uso masivo de antibioticos. La incorpora
ci6n cada vel mas frecuente de alimentos ricos en fibras redu
cirfa el riesgo de apendicitis al disminuir la formaci6n de
fecalitos. Por otro lade, la utilizaci6n indiscriminada de los
antibioticos, en enfermedades que cursan con dolor abdomi
nal, permitirfa el tratamiento efectivo en algunos pacientes con
apendicitis aguda insospechada..
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Fig. 43-1. Esquema anatomrco que muestra el apendice cecal. su irrigacion
y sus principales relaciones. 1, Ciego; 2, apendice; 3, arteria apendicular:
4, rnesoapendice; 5, fleon: 6, arteria ileobicecoapcndicu.ocolica.
6
807 43. APENDICE CECAL
Etiopatogenia. La obstrucci6n luminal es el hecho desen
cadenante universalmente aceptado de la apendicitis aguda.
Esta obstrucci6n puede ser consecuencia de factores luminales,
parietales 0 extraparietales.
Entre las causas luminales se citan los fecalitos, los para
sitos, los cuerpos extrafios y el bario espeso. J,.,.a-ap.end~
~119~q.aun fecalito predomina en la poblaci6n adulta
y estaria favorecida por una dieta escasa en fibras y rica en
hidratos de carbono. Su formaci6n comienza con el atrapa
miento de una fibra vegetal en la luz del apendice, 10 cual
estimula la secreci6n y el deposito de mucus rico en calcio
sobre la fibra vegetal. El fecalito puede alcanzar diametros de
hasta 1 em. La obstruccion luminal por parasites es el resulta
do de una infestacion intestinal, habitualmente por Enterobius
vermicularis 0 por Ascaris lumbricoides. Si bien la presencia
de un cuerpo extrafio 0 de bario espeso dentro de la luz del
apendice es de observacion poco frecuente, existen publica
ciones que la avalan como factor etiologico en la apendicitis
aguda.
Los fa cto res parietales patogenicos de la apendicitis agu
da son 1~~Illlaslll"@JOS folfculos linfoide~D ~turnor-es
del apendice cecal. La hiperprasrade~ros folfculos linfoideos
eseI1acrormascomun (60 %) y es mas frecuente en personas
jovenes, en quienes, como ya se ha descripto, la cantidad del
tejido linfoideo submucoso es mayor. Esta hiperplasia puede
ser congenita 0 secundaria a una enfermedad sisternica (sa
rampi6n, mononucleosis, infecci6n viral respiratoria, etc.) 0
una enterocolitis bacteriana (Salmonella, Shigella, Yersinia,
Campylobacter). Aproximadamente en ell % de las apendicitis
agudas el mecanismo desencadenante son los tumores del cie
go 0 del apendice.
~k !:..a"c;!2.fJ1PJ~!.i6n.,luminalextr[nSe£1J-IJOf tumores 0 metastasis
es una causa poco frecuente de apendicitis. Sin embargo, esta
etiologfa debe ser considerada, en especial en pacientes ma
yores de 60 afios,
Recientemente se han descripto causas no obstructivas de
apendicitis aguda. El ejemplo mas claro es la apendicitis en
enferrnos con sfndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SID A). En estos casos Ia infecci6n oportunista por citome
galovirus (CMV) es muy cormin y afecta todo el tracto gastro
intestinal. Aproximadamente el 30 % de las apendicitis agu
das en pacientes con SIDA son secundarias a esta infecci6n.
Fisiopatologia. Los factores principales que intervienen
en el desarrollo de una apendicitis aguda sOlLtLllipertensi6n
ttnQQI!!!TIinal nor aumento de la secreci6n d,emoco, la falta de
elasticidad de las paredes del apendice y la exaltad6n de la
virulencia de los germenes habituales en su luz.
A partir de la obstruccion luminal, la secreci6n continua
de la mucosa del apendiceproduce acumulacion de mucus en
su luz. Estc, junto con la falta de elasticidad de las paredes del
apendice, eleva la presi6n intraluminal con el consiguiente
bloqueo del drenaje linfatico. La acumulacion de moco y la
estasis del contenido apendicular favorecen el desarrollo bacte
riano. En esta etapa, el apendice presenta ulceras mucosas e
importante edema parietal (apendicitis congestiva).
Si el proceso continua, la presion intraluminal alcanza va
lores suficientes para bloquear el drenaje venoso,10 cual pro
duce mayor edema parietal e isquemia del apendice. Por otro
.Iado, la invasion bacteriana se expande a traves de todas las
capas (apendicitis aguda supurativa).
La progresion inflamatoria lIeva a la trombosis venosa y
luego al compromiso de la irrigaci6n arterial. En el borde
antirnesenterico del apendice, que es el area de menor irriga
cion, se producen infartos elipsoidales (apendicitis gangre
nosa). Finalmente, la secrecion permanente de las porciones
viables de la mucosa apendicular produce un aumento mayor
de la presi6n intraluminal, 10 cual provoca la perforaci6n de
las zonas infartadas (apendicitis perforativa). En esta etapa, el
contenido apendicular e intestinal pasa Iibremente a la cavi
dad abdominal. '
Diagnristico. Aiin hoy, el diagn6stico de la apendicitis agu
da se basa principalmente en el examen clfnico. Los signos y
sfntomas tipicos de apendicitis aguda estan presentes aproxi
madamente en el 70 al 80 % de los pacientes, y bastan para
establecer el diagn6stico. En los pacientes con signos y sinto
mas atfpicos, el diagnostico surge de una combinaci6n de da
tos aportados por la clfnica y distintos examenes complemen
tarios (Iaboratorio, radiologia, ecograffa, etcetera).
Presentacion clinica. Los sintomas mas frecuentes y ca
racteristicos de la apendicitis aguda SaD dolor al:>-d.ominal,J1au:,
~~aU.YQ.rnito~. Al comienzo, el enfermo experimenta en for
ma brusca d,()lor abdominal difl!~9, ~J?!onunciadoenel
epiga~trio o-alr!:.<kdordelo,mliliRo. Habitualmente se presenta
como ~lli:£l...D_£:.Q.!llinuo pero @e moderada intensjgad)
Este dolor es causado £QLla distensi6n del apendil.:.e y se trans
mite a traves del plexo solar como un dolor visceral genuino.
A menudo este cuadro doloroso inicial se acompatiadeun.es
tado nauseQ£.9 Y.....,Quede aunque no siempre, )!~,ga.I.a.Lyomito.
Desl2ues de 3 it 4 horas el dolOLSe..1rasJ.'tQll.Jl!a.1Qs_£lJlfaca
derecha como un dolor intenso,--origil1.i.tdiLpor lairritacioJLdeL
'12eritoneo..p.arictaLante.llar. Esta irritacion es producida por el
contacto de la serosa inflamada del apendice con el peritoneo
parietal anterior, Y§e triLfismite,Q2l 1~,<l~a§....Qog.erior(':s..ge .!a.__
me.duJa..>::o...m..o un dclor.somanco.
estaHsecJJencia de dO!2!:...P.eriumbilical 0 epigagri£~ic!£I0.LJ
:Yi~J1<iuse.as..o.Y6rnit.Q.£,j!_Q9lor focaliz~lE:Lq~.ajH:l~a. ;
derecha (dolor somMico) es conocida como cr.onQJ&J:.fI!:..4e\ j
Murm--Y....-fie la encuentra en eJ 55 % de los casos, aunque
tambien puede ocurrir en alrededor del 20 % de los pacientes
con otras patologfas intraabdominales.
Las nauseas estan presenten en 9 de cada 10 enfermos con
apendicitis aguda, mientras que los vomitos ocurren en el60 %
de los casos. Estos no son intensos ni prolongados y habitual
mente se producen uno 0 dos episodios despues del dolor
visceral inicial.
Los si~nos tfpicos d~pendi£!tis aguQ,a son el dolor a la
.palpaci6n y desGOUlpre.siilll, y...de.fensa.mus.curar~:so.biiliJQii~
lIiaca£lerecl1a. Estos signos se presentan cuando el apendice
inflamado se ubica en posicion anterior e indican irritaci6n
peritoneal.
A la palpacion, el punto maximo de dolor se percibe a
3,5-5 em de la espina ilfaca anterosuperior, sobre una linea
imaginaria que la une con el ombligo (signo de Mcburney). EI
dolor a la descompresion se provoca al retirar en forma brusca
la mano, despues de una palpaci6n profunda y sostenida en el
punto de McBurney (signo de Blumberg)..La.defensa mU$CU~
lar 0 resislrnciaJDJJs9Jll!r a la palpacion sobre la fosa ilfaca
derecha eSjllil...porcional aJll~~.YYIlQ,ll"d_d.ili!Q£.~6-infJilllitono,
·.,.,particnJarmente en persona~jQy.~'-En las primeras etapasx
de la enfermedad, la defensa muscular consiste principalmen- I,
te en rigidez voluntaria. Cuando el proceso de irritacion peri
toneal progresa, aumenta el espasmo muscular y en gran parte
se vuelve involuntario. '
, Las variaciones en la posici6n del apendice inflamado
modifican los signos ffsicos tfpicos.£!2.!a apendicitis retroce£llL
los signos abdominales anteriormente descriptos son menos
notables y el dolor es mas intenso en el flanco derecho. Cuan
do el apendice esta suspendido en la cavictia·p€'lvic·a::el dolor
SECCION VI. ABDOMEN 808
,sQlo..s.~~ne~.prD..Y.Q"a.J.Jllx~ll1iz.aLllnJ:act0-f€ctal; en este caso, .
J1LJ2resi9Jl~.igi!aLSQb.re_~ailluleJ:e.ChQ..del.fulldo de saco de .
.J:2mlglas...pt:.qyoc~,(lcl9.LffiJ.u~.gi.QR sUl"FapUbi.ca. En estas si
tuaciones tambien son de utilidad algunos signos localizadores,
~igno deLP.!-oas esta presente cuando ~ halla en
~Q.~.~L!D~oas, yes positivo cuando el pacien
te experimenta dolor frente it la contracci6n del musculo. Se
10 provoca mediante resistencia a una fl~ti..Ya.o la ~.
._te.l)sj,D.l14J-'lSiYalle-lmie~ infesior»-El slgno del olJ.1lf~
_12roduce.._Cl.llllldo-eLapeudil:e.~.f.Q!JJJ;!&.tQ con \;LI!lUs..-C~
mturadQfJmem..Q_e..D la pel~liiRositivo si el paciente refie
-I.eQgIQIYJL.elbip-ogastri~l estiramlwltLdelmusculo .
9ptlJraQ.Q.rjntS?rno. Se 10provoca mediante ~i6ni'ltema
y pasis.a del muslo derecho flexionado mientras e!yacle1!!?
esta en posicion supina. .Por ultiriillerslRllQ. deRovsing con
.siste eJ1-dQ1QLe.!Lel~.£ho y.J:osalliacasI~.P!1L'LO
c.aclo...p.orJa-p·alpaBi-eH.-P'Lo.funda..en _el-llimc.oiz-Quier~-fusa
~5liac.aJz.qllie.r.d~ y...se".prodoce...pDLeL.de_~ lazamient~M..
. _des.d~elJ.~dojzqllie.rdQ hacia el derecho con lilS-OusiguieJlte...
_dislensi6n..deLape.ndice .inflamado.
Los signos vitales practicamente no se modifican en la
apendicitis aguda no complicada. Puede hllQ..er un.aumeuto en
..Lo..2-$rados de la temperatura corporal; sin embargo, cifras
mayores de 38°C son de observaciofi lIlffecuente. Por otro lado,
aun en presencia de una apendicitis avanzada, la temperatura
puede ser normal. La frecuencia cardfaca es nonnal.o.-e.stiLpoco
elevada.,
Formas clmicas especiales. Los sfntomas y signos
descriptos anteriormente corresponden a una presentaci6n elf
nica tipica de apendicitis aguda no complicada.Sin embargo,
muchos casos de apendicitis tienen presentaci6n atipica, ya
sea por la edad del paciente 0 por la presencia de trastornos
asociados. En estos casos la sospecha diagnostica es baja y,
por 10tanto, se eleva la frecuencia de complicaciones evoluti
vas de la apendicitis aguda.
Apendicitis en infantes yniiios..ELdLqg.!19stico-A-e..-apenc
dicitis-~fantes y- nifios es diffcil, Esto se debe funda
mentalmente ala ekvada ~de sfntomas atfpic~,y a
la.impos-ibilid<JJLd.e~l!n adecual:to cxamen.clmico. El
doloLahdmninal es difuso, sin localizacion ni cronologfa ca..
raC1eristic.a.d.i~i12~JJilimi~~F:ie5fe:Vomitos, irritabilidad y dia
rrea son los sfntornas mas frecuentes y estan presentes desde
el inicio de la enfermedad, En la exploracion ffsica el hallazgo
mas comtin es la distensi6n abdominaL
La baja incidencia de apendicitis aguda y la presentacion
clinica atipica en nifios menores de 10 afios hacen que el diag
nosticono se sospeche inicialmente. Este retraso es responsa
ble de la'alta incidencia (50 a 80 %) de perforacion apendicular
en esta etapa de la vida.
Apendicitis en ancianos. Al igual que en los infantes y ni
fios. la incidencia de perforacion apendicular en pacientes
mayores de 60 afios es alta, y oscila entre 40 y 90 %. La expli
cacion de este fenomeno no solo se debe al retraso en el diag
nostico y a condiciones locales en el apendice de los ancianos
i alteracion de la irrigaci6n sanguinea y debilidad de la pared
del apendice), sino tambien a una demora en la consulta por
parte de los pacientes, Los sfntomas clasicos de dolor abdomi
rial. anorexia y vornitos estan presentes en los ancianos pero
son de menor intensidad que en personas jovenes. La localiza
cion del dolor en la fosa ilfaca derecha ocurre en etapas mas
tardfas de la enfermedad. Los datos alexamen ffsico pueden
ser mfnimos 0 estar ausentes. La distension abdominal y la
defensa muscular [eve son los signos mas frecuentes.
Apendicitis durante el embararo. La apendicitis aguda es
la patologta abdominal aguda que con mayor frecuencia re
quiere tratamiento quinirgico durante el embarazo (1:1500).
EI diagnostico no ofrece dificultad en los dos primeros tri
mestres del embarazo, ya que la presentacion clfnica es simi
lar a la mencionada en la poblaci6n general. Por el contrario,
en el ultimo trimestre el cuadro clfnico es atfpico y, ademas,
una serie de sfntomas propios del embarazo pueden simular
una apendicitis, El progresivo agrandamiento del utero hace
que el ciego se desplace en sentido lateral y, por consiguiente, .
la punta del apendice sufre una rotacion en senti do antihorario
(fig. 43-2). Esto explica las variaciones en la localizacion del
dolor segun progrese el embarazo. En el primero y segundo
trimestre el dolor se localiza en la fosa ilfaca derecha, mien
tras que en el ultimo trimestre puede ubicarse en el flanco 0 el
hipocondrio derecho, Los sfntornas asociados a irritacion
peritoneal estan disminuidos 0 ausentes, debido a que la laxi
tud de los rmisculos abdominales y el agrandamiento del utero
alejan el apendice de la pared abdominal anterior. Ademas, las
nauseas, los vomitos, el malestar abdominal 0 los sintomas de
infeccion urinaria son trastornos frecuentes en el embarazo
hormal y pueden confundir 0 enmascarar los sintomas de
apendicitis aguda.
El pronostico materna y fetal es bueno cuando la enferme
dad esta limitada al apendice, pero cuando ocurre perforacion
la mortalidad fetal se eleva significativamente, con cifras que
oscilan entre 10 y 35 %.
Apendicitis en pacientes inmunodeprimid!!LEl diagnosti
co de apendicitis aguda en es~.s..~.Qi!!.cil,_no solo
por la Rresenta~~ slnQ-li:l.luhifu-pru:las...enferm.eda=-._
...ctes-aseeiafia-s-a-laintnunode..pre.si6n..qU~:_~~_.I:!!1..fuadro clL
m.£Q.~<!.JlP-endicitis-,El dolor abdominal es di-
Fig. 43-2. Cambios en la posicion del apendice durante el embarazo. Se
observa su ascenso y una rotacion de su punta en sentido antihorario.
lI,.
43. APENDICE CECAL 809
fuse, de intensid!!.\Lmo.d~no muestra la secuencia ,]:1uede confir~ 0 exchJir el diagn6stico e idennficar SlJ~c0J!1
_cronolog~~.i!£i~-=-. Las infeccioues oportumstas del a~to _plicaciones evolutiva.s (peritonitis. abscesQ) con cifras de sen
~tivo, eSJ2eciall}l~nte IlliLsecundari.!!,s a citome~!Q~rus.L so~. sibilidad y especificidad aceptables. Adernas, en ausencia de
frecuentes en est~Ji12o JJsu;?acientes y pueden..9JlufntomJlB_, apendicitis aguda, ocasionalmente se puede establecer duran
_signos sin:!.i!ares a los de tliJ!12euQicitis aguda. , te el examen un diagnostico altemati vo.
Examenes complementarios. Laboratorio. Las determi- .Un examen ecoJ~!.iill~Q_es s1eutilida~SJkaj;;.uandO:
naciones de laboratorio mas utilizadas en el diagnostico de ~musculo ps()as"y)Q.~ vasos iliac~~~~J.:!l~sonperf~J.'t_
apendicitis aguda~~}'lel recue.!!!.Q~ globulos blancos y su ~12t~dentifig.a.QQS_(fig. 43-3) l'.k-compresioJLd~lfi~E2_.e._~
formula. Aproximadamente 70 % de los pacientes con fleon terminal con el transduS!.9Lpermite evaLuar.la..reg.i-gn
.'::I!Jendlcihs presentan leucocitosi~eriora 1O.000/mm3 't una ..retrocecal. Aproximadamente en 3 a 11 9c de los pacientes
derivacion a la izquienla.-!le.-s.u formula. Sin embargo, e1 re- estas condiciones no existen y eI estudio no se puede realizar .
cuento Je.l1cocitario es normal en un numero importante de por defectos tecnicos, EI apendice aparece como una estructu
pacientes con apendicitis aguda (30 %Laun en presencia de ra intestinal en saco ciego, que se origina en Ia porci6n infe
apendicitis perforada; adernas, la leucocitosis esta presente en nor del ciego. ~ s;lJ2la11QJ(amys:rsliU~\!.bmucos_a_seidenL
25-75 % de pacientesCOI!OIT.<!§.cJ!ill'as de dQ19I~BJ.'!Josa ilfaca nca .cQ.1DD .un .a.njllQ..ecog~!1ico, rodeado de una capa extema
d(~tecJla. En conclusion, a pesar de su elevada sensibmdaa-;-su-:..hi.p_Q.e~Qgenica.que_repr.esellt.a-la..tiillica~m.!lscularlfig.43-4)~
utilidad en la practica diaria es Iimitada a causa de su escasa Ademas de identificar el apendice, se debe investigar la inte
especificidad. Cuando existe una discordancia entre el recuento gridad de la Ifnea ecogenica de la submucosa y la presencia de
de' gl6bulos blancos y los hallazgos clfnicos, son estos los que fecalitos y de colecciones periapendiculares.
deben ser tenidos en cuenta en el diagnostico de apendicitis
aguda. EI tinico valor de un recuento leucocitario normal es
que refuerza la decisi6n de observar, en lugar de operar inme
diatamente, a un paciente con signos clfnicos equfvocos de
apendicitis aguda.
Es frecuente la determinacion de analisis de orina en pa
cientes con sospecha de apendicitis. No obstante, la identifi
cacion de un mimero significativo de microorganismos en el
sedimento urinario, aunque indica la presencia de infeccion
urinaria, no descarta un diagn6stico de apendicitis aguda.
RJJ4jQgLa,jJ£Lf:fmJZen.ci.mull:"'Si bien no hay ningiin signo
radiologico patognom6nico de apendicitis aguda, la radiogra- -, ,
ffa simple de abdomen ha sido uno de los examenes mas utili
zados en pacientes con sospecha de apendicitis aguda. Varios
signos ra<;liol6.gicos ban sido.descriptas: gas 0 fecalito en el
.--ipendic~.niY.eDiqllidQ.Q.djbtaci6.n....dcli.leml.tfJminaJ., ciesoo.
.£.clpnJ!.scendent~eformidad, edema u obliteracion del cie
gQ~.QQrrami.e...ntlliiela..so~SOqS;zas en el retroperitoneQ
_Q.li.b.rejntraab.dD.mjJl'!!, y escoliosis de la columna dorsal. Nin
guno de estos signos son especfficos de apendicitis aguda y
"'pJJ..e.derLs.eLe.D.rolltradDs en pacientes con otras causas de dolor
...s;.,~recha~ sujetus normales.Por estas razo
nes, en pacientes con diagn6stico clfnico presuntivo de apen
dicitis aguda no complicada, no es aconsejable el usa sistema
tico de la radiograffa simple de abdomen.
, £.o1o.n-po+.e·ne-ma.·J3J usa del colon por enema en la apen
dicitis aguda se basa en el hecho de que un apendice normal
puede ser rellenado con bario, mientras que un apendice obs
truido como consecuencia del proceso intlamatorio no permi
l.e_el pasaj<;-d€--1a-SUstauci.a...(kU;QDlr.£l~t~..Sin embargo, ambas
premisasson cuestionables. En primer lugar, aproximadamente
10 a 20 % de los ap-~noices normales no se rellenan can bario.
EIU.egUJ).d.p.J.ll~ocesoint1amat~~i.2.Q!1ede estar locali
~ zado en ull-SeCtOLdeLapendlcey,j?,or 10 tantQ,....pue.deJ:tabeL
relleno parciaJ.QJ...Q!aL>:'!lU haria en.un.apendice.inflamado; Se
han descripto tambien signos indirectos de apendicitis en el
colon por enema, como defecto extrfnseco en la pared del cie
go y su irritabilidad. Aunque se publicaron altos fndices de
sensibilidad y especificidad del colon por enema en el diag
n6stico de apendicitis aguda, los problemas tecnicos (incomo
didad, con sumo de tiempo, exposicion a radiaciones) limitan
su uso a casos seleccionados.
Ecogr.afia.;'" partir de su introduccion en 1986, la ecograffa Fig. 43-3. Corte ecografico transversal normal sobre la fosa ilfaca derecha.
apendicular ha sido cada vez mas empleada en la evaluacion RA. Recto anterior; C, ciego: P, psoas; AI, arteria ilfaca interna; VI, vena
de pacientes con sospecha de apendicitis aguda. Este metodo ilfaca interna.
p
,.,... ..-. -
\- _:. -:: - - -
II ~. - <: - ----___ _ __ <:o=:'_~_
..,.--: .,. - : . - .:':
-
;<;! .......-------------
810 SECCION VI. ABDOMEN
-'
-_.--_--~
=--=::::::----:------::::--=.....:::...
...
.-c ---==- ~-:::._~""""'""-_- .........--==- -- .,..-::=.
-==-===- -C-:---=.:~::2... ~
----_
3
Fig. 43-4. Corte ecografico transversal de un apendice inflamado. Se ob
servanlas tres capas del apendice, desde adentro hacia afuera: Ia mucosa
(1), la submucosa (2) y la muscular (3).
a demostracion de un apendice nQ.£.(jmpresible, de 7 mOl
[His en el diametLo anteroposterior, es cI criterio diagn6stico
masJm~9rtante de apendicitisJ,fig. 43-5). La preswcia cleun
fecalito significa un estudio positivo, independientemente del
tamano del apendice, La visualizaci6n de una soluci6n de con
tinuidad en la linea eccgenica de la mucosa representa necrosis
y perforacion inminente. En casu de apendicitis perforada se
puede observar una colecci6n lfquida periapendicular 0 liqui
do libre intra abdominal.
Un apendice que mide 6 mm 0 menos en su diarnetro
anteroposterior es ecograficamente un apendice normal. 10cual
exc1uyeel diagn6stico de apendicitis aguda, Es importante ver
toda la extension del apendice ya que el proceso inflamatorio
puede estar localizado s610 en un sector de aquel.
La eficacia diagn6stica de la ecograffa en la apendicitis
aguda ha sido probada en varios estudios prospectivcs. La sen
sibilidad actual del metodo es del 84 al 96 % y la especificidad
del 94 al 98 %.
Cuando se excluye eccgraficamente la apendicitis aguda,
se debe tratar de establecer en el mismo examen un diagn6sti
co alternative. Se examina todo el abdomen con ecograffa con
vencional y si es necesario en mujeres j6venes, se completa el
examen con ecograffa transvaginal. La ccograffa tiene exce
lente sensibiJidad y especificidad en el diagn6stico de patolo
gfas que se presentan con signos y sfntomas similares a la
apendicitis aguda. Entre las desventajas principales de la
ecograffa se incluyen el hecho de que en un porcentaje va
riable de pacientes el estudio es tecnicamente insatisfactorio
.(pacientes obesos, distendidos, etc.) y que para un examen
adecuado se necesitan equipos modemos y personal experi
mentado las 24 horas del dfa.
Tomografia axial computada (TC). Los signos tornogra
ficos de apendicitis aguda son ~_presencia de un apendice
,engrosado (mayor de 6 mm)~signos inflamatorios.
J?eriapendicularcs ylo Ja detec<'ioR dg fJem6n 0 absceso
pericecal asociado a un fecalito calcificadQ. La presencia de
cambios inflamatorios pericecales (Hernon 0 absceso) sin la
visualizacion de un apendice anormal es altamente sugestiva
pero no diagnostics de apendicitis aguda. La TC es muy exac
ta para detectar complicaciones de la apendicitis aguda, como
flernon 0 absceso periapendicular, obstruccion intestinal, abs
ceso hepatico 0 trombosis mesenterica. Hay pocos estudios
prospectivos que evahian la utilidad de la tomograffa compu
tada en el manejo clinico de los pacientes con apendicitis. Sin
embargo, su usa es imprescindible para diferenciar entre flemon
o absceso en pacientes que se presentan inicialmente con masa
palpable en la fosa ilfaca derecha.
Laparoscopia. La introducci6n de fuentes de luz fibroen
doscopicas ha ampliado las indicaciones de la Iaparoscopia en
el diagn6stico y tratamiento de distintas enfermedades intra
~
Fig. 43-5. Corte ecografico longitudinal de un apendice inflamado. Se ob
serva el apendice aumentado de tamana (mas de 7 mm) en toda su exten
sion (A).
!~!1i.
43. APENDICE CECAL 8Il
abdominales. La principal ventaja de la laparoscopia ~.n e!diag=-
--.!}osticode la apendicitis aguda es su capacidad para visualizar
directamente el apendice ..RI criterio diagnostica es la ide~
caci6n de un apendice inflamado 0 Iuresencia de signos de
lnflamacion en la fasa ilfaca de~.lliLs.ilLPatologfa intraabdo,
.minal.concamitante. LlU!Qendicitis aguda se excluYL.;:uanillL
_§e identifica un~endice normal..Q ~.tra...patillo.gflLabdu
minal que justifiq1!.k-cl-.I-\Jlldro clmico,
Son contraindicaciones relativas de laparoscopia la pre
sencia de incisiones previas, la obesidad y. la distension abdo
..m.i.naLPor fallas tecnicas 0 variantes anat6micas, aproxirna
damente en 15 % de los pacientes no se puede visualizar cl
apendice. La sensibilidad diagn6stica oscila entre 70 y 100 %,
con una especificidad de 73 a 95 %. El error mas frecuente es
considerar normal un apendice inflamado (Ialso negative), 10
cual ocurre cuando no se examina el apendice en tcda su ex
tension. El uso de la laparoscopia ha reducido el porcentaje de
apendicectomias negativas en mujeres jovenes a cifras infe
riores al 5 %, 10 cual se debe fundamental mente a la capaci
dad del metodo para diagnosticar patologfas ginecologicas de
sfntomas similares a los de la apendicitis aguda. Otra ventaja
de la laparoscopia en manos experimentadas es la posibilidad
de extraer el apendice pOl' esta via despues de efectuar el diag
nostico.
!-,aprinci!2ill-d.esYentaj.a..de la laparoscopia es su invasiYidad.,
la necesidad de anesJesia general y sus eventuales cornplica
ciones. La mayorfa de estas son menores, aunque se han pu-·
blicado casos de lesiones vasculares e intestinales graves.
Evaluacion diagnostica. En conclusion, aproximadarnen
te 70 % de los pacientes con apendicitis aguda tienen una pre
sentacion tipica y los hallazgos clfnicos son suficientes pari!...
_establecer el diagnosfiCo': En el resto de los pacientes, los sfn
tomas y sigi1cisson atfpicos 0 inespecfficos, ya sea poria edad,
el sexo 0 trastornos asociados. Esto dificulta el diagnostico
clinico, con el consiguiente aumento de apendicectomfas ne
.gativas 0 ~endicectomfas tardfas. La radiograITa convenClO
nal y los examenes de laboratorio carecen de exactitud v nQ
dcberfan usarse en forma sistematica c.on...fines..d.iagn.osti<&S.
J-~tQ!!I_og~<lffa axial computada no tiene buena sensibilidad en
·estadios tem.Q!l-lllOSdefaenrermedad, aunque esta especial
mente il1dicada para diferenciar entre flem6ny absceso en
pacientes que se presentan con masa palpable en la fosa ~I~a.c.'l-.
derecha. El colon oor enema, da-das las dificiiltades tecnicas y
la exposfCT6riara(haClOnes~o puede ser usado en forma sis
tematica. POl'ultimo, la ecografia y la lapilrQ8.G...Qpia.tienen ex
.(;~~I!!es cifras de sen'sjPifidad:::y-especificidad, y son capaces
de reducir el porcentaje de laparotomias negati vas a cifras me
nores del 5 %, sin elevar la cifra de apendicectomfas tardias.
La eleccion de uno u otro metodo depende de preferencias
personales y de su disponibilidad. En la figura 43-6 se propo
ne un algoritmo diagn6stico para la apendicitis aguda no com
plicada.
Diagn6stico diferencial. Practicamente todas las patolo
gtas que curs an con dolor abdominal pueden confundirse 0
dar sintornas similares a los de la apendicitis aguda. En algu
. nos casos el diagnostico diferencial surge facilmente; en otros,
por el contrario, el diagnostico definiti vo solo se puede esta
h1ecer mediante los hallazgos intraoperatorios y la anatornia
patol6gica. En la tabla 43-1 se detailan, separadas por orga
nos, las enferrnedades mas comunes que se deben considerar
en el diagnostico diferencial de una probable apendicitis.
En infantes y nifios las patologias que se deben diferenciar
de la apendicitis aguda son la gastroenteritis, adenitis mesen
terica, invaginacion intestinal y neumonia basal.
Sospecha de apendicitis aguda
t
Examen clfnico
/ ~
Signos inequivocos Signos equivocos
I I
t t
Cirugia Ecografia
/ ~ ~~
+1
t r t I
Cirugia Observacion L.aoaroscopia
Fig. 43-6. Algoritmo parael diagn6stico de apendicitis aguda no cornpli
cada.
Tabla 43-1. Enfermedades mas comunes en el diagnostico
difcrcncial de la apendicltis aguda
Apendice Tracto urinario
Tumores Cohco renal
Mucocele Pielonefritis
Colon Utero-ovario
Cancer Enfermedad inflarnatoria
Diverticulitis pelvicaI.'
Enfermedad de Crohn Embarazo ect6pico
Obstrucci6n intestinal Ruptura de quiste cvaricc,
Tiflitis (Icucemica, amebiana) foltculo 0 cuerpo hiteo
Aparato biliar Salpingitis
Colecistitis ~. Abscesos tuboovaricosIntestino delgado Otros
Adenitis Epididimitis aguda
Ulcera duodenal aguda Infecci6n por CMV .
Ulcera duodenal perforada Cetoacidosis diabetica
Gastroenteritis Pancreatitis
Obstrucci6n intestinal Infeccion parasitaria
Tuberculosis Neumorua basal
Invaginaci6n intestinal Pleuritis
Enfermedad de Crohn Absceso del psoas
La gastroenteritis viral es una infeccion autolimitada.que
se caracteriza por diarrea lfquida abundante. nauseas y vomi;
tos. Los c6licos abdominales preceden a las evacuaciones If
quidas; y en la exploraci6n ffsica, el abdomen se relaja entre
los colicos y no hay signos de localizacion del dolor. La adenitis
mesenterica es la enfermedad que con mayor frecuencia se
confunde con la apendicitis aguda en los nitios, Habitualmen
te hay antecedentes de infeccion reciente de las vfas aereas
respiratorias. El dolor abdominal es mas difuso, y a menudo
los pacientes se quejan de otros sfntomas de infeccion viral,
como cefaleas, mialgias y fotofobia. La ecograffa puede ayu
dar a establecer el diagnostico al visualizar adenopatias au
mentadas de tamafio en la rosa ilfaca derecha. La invaginaci6n
intestinal 0 intususcepcion, a diferencia de la apendicitis agu
da, predomina en nifios rnenores de 2 afios. El cuadro clfnico
se caracteriza por dolores c6licos de aparicion brusca. Entre
los ataques de dolores colicos el paciente parece estar bien, y
al cabo de varias horas suele expulsar heces sanguinolentas y
con moco, Al examen ffsico se puede palpar una tumoracion
en forma de "salchicha" en la fosa iliaca derecha. El diagnos
tico de intususcepcion se puede estahlecer claramente mediante
812 SECCION VI. ABDOMEN
ecograffa abdominal. La neumonia basal en nifios, al producir
irritacion diafragmatica, sepuede expresar con dolor abdomi
nal y ser confundida con apendicitis aguda.
EI porcentaje mas alto de apendicectomias negativas ocu
rre en mujeres jovenes, con cifras que oscilan entre 32 y 45 %.
Las enfermedades ginecol6gicas que se diagnostican erronea
mente como apendicitis aguda son, en orden decreciente de
frecuencia, enfermedad inflamatoria pelvica, folfculo ovarico
rotc, salpingitis aguda, endometriosis y embarazo ect6pico rbto.
La enfermedad inflamatoria pelvica se caracteriza pOl' una
mayor duraci6n de los sfntomas, generalmente 2 a 3 dfas, a
diferencia de la apendicitis aguda en que aquellos duran en
promedio 17 horas. Los sintomas gastrointestinales son poco
frecuentes y el dolor abdominal es mas difuso, con predomi
nio en ambas fosas iliacas. Al examen fisico no se encuentra
la defensa muscular caracteristica de la apendicitis, peru suele
haber un exquisito dolor a la descompresion. Al tacto vaginal,
la movilizacion del cuello uterino produce dolor de intensidad
variable. La ruptura de un foliculo ovdrico puede dar lugar a
un dolor abdominal bajo de aparicion brusca, en el medio del
cicio menstrual. Por esto ultimo tambien se 10 denomina
sindrome del mittelschmerz. La leucocitosis y la fiebre son
leves 0 estan ausentes, y el dolor desaparece espontaneamente
en pocas horas. La salpingitis aguda cornienza en el abdomen
inferior, con temperatura superior a 38°C, y los vornitos y la
anorexia son infrecuentes. Al examen ffsico se comprueba
hipersensibilidad en ambas fosas ilfacas, sin rigidez muscular.
La endometriosis se debe sospechar en pacientes con dolores
recurrentes en cada cicio menstrual. EI embarazo ectopico se
sospecha en una mujer con dolor abdominal inferior de co
mienzo brusco, cuadros de hipotension, atraso menstrual y flujo
vaginal pardo. EI diagnostico se confirma en la mayoria de los
casos con el examen ecografico y la determinaci6n de la
subunidad beta de la gonadotrofina corionica. En hornbres jo
venes las enfermedades que pueden confundirse con apendicitis
aguda son: enteritis regional, diverticulitis de Meckel, calico
renal, torsion testicular y epididimitis aguda.
La enteritis regional 0 enfermedad de Crohn se caracteri
za por dolores calicos frecuentes y diarrea, y ausencia de vo
mitos y anorexia. EI cuadro clinico de la diverticulitis de Meckel
puede ser indistinguible del de una apendiciiis aguda. La pre
sencia de sintomas asociados de obstruccion del intestino del
gada y la localizacion mas difusa del dolor orientan el diag
nostico de este cuadro. Los cdlculos renales 0 ureterales pro
ducen dolor severo, con propagacion posterior 0 al testfculo.
Habitualmente no se acornpatia de fiebre ni de taquicardia. La
torsion testicular y la epididimitis aguda son facilmente
diagnosticables mediante el examen de los genitales extemos.
En el diagnostico diferencial del adulto se deben conside
rar multiples patologias abdominales agudas, tales como
colecistitis, pancreatitis, diverticulitis, ulcera duodenal aguda
o perforada, etcetera.
Historia natural y complicaciones evolutivas. A partir
de la perforaci6n apendicular se producen las denominadas
complicaciones evolutivas de la apendicitis aguda, las cuales
comprenden el flemon y absceso apendiculares, la peritonitis
apendicular y la trombosis del eje venoso rnesenterico portal
o pileflebitis.
La frecuencia de perforacion apendicular esta directamen
te relacionada con el retraso diagnostico y, por ende, con la
falta de tratamiento oportuno. Este retraso puede ser respon
sabilidad del paciente, que no concurre inmediatamente a la
consulta despues de los primeros sintomas. 0 del medico, quien
no realiza un adecuado diagnostico 0 no indica rapidamente el
tratamiento quirurgico una vez que el paciente ha consultado.
La incidencia global de perforacion apendicular es de 10 a
32 %; sin embargo, esta cifra varia segun se considere la edad
y los trastomos asociados (vease Formas clinicas especiales).
Despues de la perforacion se produce el pasaje del conte
nido apendicular hacia la cavidad peritoneal. En la mayorfa de
los casos la obstruccion, que origino la apendicitis aguda, im
pide el pasaje del contenido del ciego hacia el peritoneo. En
estos pacientes el proceso inflamatorio se focaliza en la re
gion periapendicular al bloqucarse la infecci6n entre el epipl6n,
colon, asas intestinales y pared abdominal. Esto constituye el
[lemon. apendicular; que contiene minima cantidad de pus. Si
el proceso avanza, se forma una cavidad de pus bien de1imita~'
da, es decir, un absceso apendicular: Cuando este mecanismo
defensivo falla, se produce una peritonitis difusa; en esta eta
pa la infeccion se extiende desde la fosa iliac a derecha hacia
la cavidad abdominal y los dos sitios especialmente afectados
son el fondo de saeo de Douglas y el espacio subfrenico dere
cho. La pileflebitis es una cornplicacion infrecuente pero gra
ve de la perforacion apendicular.
Los diagnosticos de flemon y absceso apendicular surgen
claramente en el paciente con antecedentes de cuadro clinico
compatible con apendicitis, que luego de varios dias de evolu
cion se presenta con una masa palpable en la fosa ilfaca dere
chao En el examen ffsico se palpa una tumoraci6n dolorosa, de
limites mal definidos; sin embargo. no hay evidencias de
peritonitis generalizada, ya que el resto del abdomen no pre
senta dolor a la palpacion, Clinicamente este proceso se deno- .
mina plastron apendicular. Es importante diferenciar sf la masa
o plastron apendicular que se palpa corresponde a un flemon 0
a un absceso. La tomografia computada es el metodo por ima
genes de eleccion para hacer la distinci6n entre estas dos enti
dades. EI flemon se observa como masa inflamatoria s6lida
(> 20 UH en la tomografia), sin gas extraluminal y cuyo con
tenido lfquido se halla dentro de las asas intestinales. EI abs
ceso se identifica en Ia tomografia como una estructura
hipodensa, de heterogenicidad variable, con 0 sin burbujas de
gas, y un patron lfquido dominante, que corresponde a pus. EI
diagnostico de peritonitis difusasurge de los hallazgos clfni
cos. EI dolor abdominal se extiende a todo el abdomen y son
frecuentes las nauseas y vomitos. Al examen ffsico se com
prueba contractura 0 defensa muscular involuntaria en todo el
abdomen, y la temperatura corporal alcanza cifras mayores de
39°C. En la radiograffa simple de abdomen se observan los
signos clasicos de obstruccion intestinal por infecci6n intra
abdominal, y el recuento de globules blancos puede alcanzar
cifras superiores a 15.000 mm'. La pileflebitis se caracteriza
por fiebre elevada (39 a 40°C), escalofrios e ictericia, La tomo
grafia computada y la ecografia permiten establecer el diag
nostico al identificar la trombosis venosa,
Tratamiento. Sobre la base del cuadro clinico y los exa
menes complementarios, el cirujano puede distinguir las si
guientes entidades: 1) apendicitis aguda no complicada, 2)
plastron apendicular (flernon 0 absceso), y 3) peritonitis apen
dicular.
Apendicitis aguda no complicada. Una vez realizado el
diagnostico preoperatorio de apendicitis aguda no complica
da, se debe proceder a la apendicectomia sin demoras.
Los pacientes con apendicitis aguda no complicada no re
quieren de una preparacion especial. Se efecnia un estudio
prequinirgico mfnimo, que consiste en radiograffa de torax,
electrocardiograma y valoracion cardiologica, y analisis de
laboratorio (hematocrito, urea, glucemia y recuento de gl6bu
los blaneos).
...........",,,~~
43. APENDICE CECAL 813
EI tratamiento antibi6tico no esta indicado en la apendicitis
aguda no complicada. Sin embargo, se debe realizar profilaxis,
la cual se basa en una sola dosis de antibioticos una hora antes
de la cirugia. Si los hallazgos operatorios muestran infeccion
fuera de los limites del apendice, se instaura tratamiento
antibiotico en el postoperatorio.
Apendicectomia
5l!L@.actualidad,Jaresecci 6n del apendice.se.puede.hacec
~~~ierta (0 eonveneiona~ill.laparose6pki1; Cual
quiera que sea la via utilizada, los pasos de la apendicectomia
son similares y consisten en: 1) ligadura y secei6n del meso
apendice, que incluye la arteria apendieular; 2) seeci6n del
apendice e invaginaci6n del mufi6n apendicular (fig. 43-7).
En determinadas situaciones, ya sea por condiciones loca
les 0 por dificultades tecnicas de la via laparoscopica, es im
posible realizar la jareta invaginante y, por 10tanto, el muiion
ligado queda libre en la cavidad peritoneal, 10cual no deter
mina mayores eonseeueneias. En los casos en que se identifi
ea la base del apendice, pero la punta esta adherida y no es
posible aislarla con facilidad, se puede hacer una apendieeeto
mia retr6grada. Con esta tecnica se secciona primero la base
del apendice y luego se liga el mesoapendice avanzando des
de la base hacia la punta. Una vez finalizada la apendicectomia,
si la inflamaci6n esta limitada al apendice, no es necesario
drenar la cavidad abdominal.
Flemon y absceso apendicular.J~ntr~l.2J--ell!&.deJQ.s
~~ientcs con al2.llildicitis.-agudadesarrullan ~emones 0 absce.::.,
s~.ffi§illt.a.dllilUa.P-erforacion apendicula_r. EI tratamien
'to del plastron apendicular fue controvertido durante afios:
mientras algunos propugnaban un tratamiento quinirgico agre
sivo, otros indicaban tratamiento medico conservador a
ultranza. Esta discusion fue el resultado de la dificultad para
diferenciar con parametres exclusivamente clfnicos el absce
so del Hernon apendicular. La correcta identificacion par
tornografia computada del flemon 0 del absceso, en pacientes
con plastron apendicular, ha establecido guias precisas para
su tratamiento.
Los flemones son patrimonio del tratamiento medico, el
cualconsiste en acfministrar antibioticos de am..QljQ ~s.jJ~~tro X...'
_~.§Qender la alimentaciori por via oral. EI porcentaje de exito
es superior al90 %,-La.,.£imgfa se reserva para los pacientes en
_...quteces.talla.el.tratamiento medico 0 e.n...l~u.e..Ji.e.n.en ..cml1=.
.......pliQi.c.i.Qlle.S-S.e.Cundarias, tales comQJ)~£tru..cci6n.in1estinaLo ..
supuracion sec.!l.udariL.
:61 absceso wendicular se trata po Ja acrualidad mediante
..-dr.enaje percutane.u,.....ya..s_eJLmnpunci6n-aspiraci6n sim12Je-D._
~919.£iicion du~teter,g.!!!adQP~!.~c:.Qg~a,ff9-_Q....tom...Qgrafia. EI
porcentaje de exito oscila entre el 85 y d 90 C;C. El drenaje
quirurgico esta indicado cuando falla el drenaje percutaneo y
en los pacientes con abscesos multiples 0 mal delimitados,
No se aconseja la apendicectomfa diferida despues del tra
tamiento medico del flem6n 0 del drenaje percutaneo del abs
ceso apendicular. Esta afirmacion esta sustentada en los si
guientes hechos: a) la mayorfa de los pacientes despues del
drenaje percutaneo permanecen asintomaticos; b) es habitual
que en la apendicectomia diferida no se encuentren restos del
apendice, y c) se han comunicado cifras altas (20 901 de
morbilidad Juego de las apendicectomfas diferidas.
Peritonitis apendicular. EI 6 % de las apendicitis agudas
desarrollan una peritonitis apendicular. EI tratamiento no di
fiere de otras formas de peritonitis, y sera descripto en el capi
tulo eorrespondiente.
Pronostico, La presencia de perforacion apendicular es el
factor mas importante en el pron6stico de los pacientcs con
apendicitis aguda.
Morbilidad. En apendicitis no complicadas la morbiJidad
oscila entre 0 y 3 %. Por el contrario, en pacientes con perfo
racion apendicular esta cifra se eleva al47 %.1as~0Il1pli~a:
~i...QDe.s...mas_fr.e.£.uJ:Cmes.gQl'!J!£~Ildicectomiason: iJ1f~cci6n.de...
la heridil, abscesos intraabdominales,-tlsttila cecal__ezisce
_raciolh...eV_Eilltraci6n y_o_blilU!.e.ci6u..inte.s.tin.al.
La infeccion de los pianos supraaponeur6ticos de la herida
quinirgica es la complicacion mas freeuente luego de Ja apen
dicectomia, y se manifiesta por dolor y edema moderado sabre
aquella. EI tratamiento consiste en la apertura amplia y eJ lava
do local profuso del plano cutaneo y subcutaneo de la herida.
La mayorfa de los abscesos intraabdominales postopera-
A B
Fig. 43-7. Apendicectomia. A, Ligadura del mesoapendice; B, seccion del apendice; C,jareta invaginante del muii6n apendicular rernanente.
814
1
SECCION VI. ABDOMEN
torios son secundarios a peritonitis apendicular. El cuadro eli
nico se caracteriza por dolor abdominal, fiebre persistente y
anorexia, a partir del 7ll dfa de la apendicectomfa. El diagn6s
tico clfnico se confirma con ecograffa 0 tomograffa, y el trata
miento inicial consiste en el drenaje percutaneo,
La ffstula cecal puede estar originada por un cuerpo extra
no retenido, absceso pericecal, erosi6n de la pared del ciego
por el drenaje, enteritis regional 0 necrosis del mufion
apendicular. Si el trayecto fistuloso permanece permeable, la
mayoria de las ffstulas cecales curan en forma espontanea, La
persistencia de la ffstula cecal, a pesar del tratamiento medi
co, puede estar relacionada con una 0 varias situaciones: cuer
po extrafio retenido, obstrucci6n intestinal distal a la ffstula 0
mucosa intestinal en contacto con la riel. En estos casos el
cierre de la ffstula requiere resoluci6n quinirgica.
La evisceraci6n de la herida esta relacionada en la mayo
ria de los casos con incisiones verticales y heridas infectadas.
Las dos complicaciones tardfas mas frecuentes post
apendicectomfa son la obstrucci6n intestinal por bridas y la
eventraci6n.
Mortalidad. Ademas de la perforaci6n apendicular, la edad
y los trastornos clfnicos asociados son los factores mas impor
tantes que influyen en la mortalidad por apendicitis aguda. La
tasa de mortalidad global por apendicitis aguda no perforada
es de 0,1 %; por el contrario, cuando existe perforaci6n
apendicular esta cifra se eleva a 3 %, es decir 30 veces mas.
La cifra de mortalidad mas alta por apendicitis aguda perfora
da (15 %) se registra en pacientesmayores de 60 afios, La
principal causa de muerte en estos casos es la sepsis persisten
te incontrolada, secundaria en la mayorfa de los casos a absce
sos intraabdominales no detectados 0 insuficientemente
drenados.
Conducta intraoperatoria ante el error diagnostico. De
bide a la gran variedad de patologfas que simulan una apen
dicitis, el hallazgo inesperado de un apendice macroscopica
mente normal obliga a una exploraci6n abdominal completa.
La primera maniobra es obtener una muestra de cualquier If
quido peritoneal para cultivo y analisis bioquimico. Luego, se
examina la pared del ciego y del colon para descartar enfer
medad neoplasica que simula una apendicitis aguda. A conti
nuaci6n se investiga el intestino delgado en forma retr6grada
para descartar enteritis regional 0 divertfculo de Meckel com
plicado. Si se encuentran ganglios linfaticos mesentericos
hipertrofiados, se debe tomar una muestra para cultivo y ana
tomfa patol6gica. En las mujeres, debido a las numerosas pa
tologfas ginecol6gicas que simulan una apendicitis, es impres
cindible examinar los genitales internos. Por ultimo, si se cons
tata liquido bilioso 0 hernatico, se debe efectuar una incisi6n
adecuada y examinar los 6rganos supramesocol6nicos (est6
mago, duodeno, vesfcula, etcetera.).
En pacientes en los cuales se identifica una patologfa ab
dominal que justifique el cuadro clfnico preoperatorio, se debe
dejar el apendice in situ. Sin embargo, dejar el apendice in situ
en pacientes sin otra patologfa intraabdominal es controverti
do, ya que hay argumentos de fuerza que justifican la
apendicectomia en estos casos. En efecto, se ha demostrado
que la sensibilidad del examen macrosc6pico del cirujano para
diagnosticar apendices normales es de s61055 %, debido a los
falsos negativos del apendice con inflamaci6n limitada a la
mucosa; por otro lado, una incisi6n en la fosa ilfaca derecha
en un paciente sin apendicectornia puede prestarse a confusio
nes diagn6sticas futuras. Si el hallazgo intraoperatorio es en
fermedad de Crohn, tambien esta indicada la apendicectornia
con el prop6sito de evitar futuros ~rrores diagn6sticos.
TUMORES APENDICULARES
Clasificacion, En la tabla 43-2 se detalla la clasificaci6n
de los tumores del apendice segun su estirpe histol6gica. Los
tumores benignos son poco frecuentes. La mayorfa de ellos se
originan en la pared del apendice, sin obstruir su luz, y por 10
tanto, rara vez tienen significado clfnico. Habitualmente cons
tituyen un hallazgo anatomopatol6gico del apendice resecado
por otras patologfas,
Tabla 43-2.Tumores del apendice cecal
Benignos
P6lipos adenomatosos
Cistoadenomas mucinosos
Leiomiomas
Fibromas
Neuromas
Malignos
Carcinoide
Tumores vellosos
Adenocarcinoma
Cistoadenocarcinoma mucinoso
Epidemiologia. El carcinoide es la neoplasia mas frecuen
te, ya que representa aproximadamente el 85 % de todos los
tumores del apendice, Se han publicado mas de 4000 casos en
la literatura, y su incidencia ha sido estimada entre 1 y 1,3
casos por cada 100.000 habitantes. Si bien puede presentarse
a cualquier edad, su pico maximo de frecuencia es entre la
cuarta y quinta decada de la vida.
Anatomia patologica. Tumor carcinoide. Se origina en
celulas neuroendocrinas ubicadas en la base de las criptas de
la mucosa intestinal. Macrosc6picamente aparece como un
n6dulo duro de color amarillo grisaceo, con un diametro que
varfa entre 0,5 y 3 em, situado en la submucosa y habitual
mente cubierto por mucosa intacta. El 71 % de los tumores
carcinoides se localizan en la punta del apendice, Su caracter
benigno 0 maligno no se puede determinar mediante el exa
men histol6gico. La presencia de metastasis 0 la invasi6n de
6rganos adyacentes es el indicador mas importante de malig
nidad.
Adenocarcinoma. El adenocarcinoma y los tumores ve
llosos del apendice no difieren de los hallados en el colon.
Mucocele. Se denomina mucocele apendicular a la acu
mulaci6n de sustancia mucosa en la luz del apendice. La ma
yor parte de estos tumores son uniloculares, mayores de 10
em de diametro y con paredes finas. Pueden ser de origen
neoplasico 0 no neoplasico, El mucocele neopldsico es el mas
frecuente y es secundario a un cistoadenoma mucinoso 0
cistoadenocarcinoma. El mucocele no neoplasico se produce
por la obstrucci6n inflamatoria cr6nica de la porcion proximal
del apendice,
El seudomixoma peritoneal es una complicaci6n poco fre
cuente del mucocele. Se produce por la ruptura de la pared del
apendice, con la consiguiente salida de material mucoide a la
cavidad peritoneal.
Diagnostico. El diagn6stico preoperatorio de los tumores
apendiculares es poco frecuente. Habitualmente son detecta
dos como hallazgos intraoperatorios, y en el caso del
!
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I
I
43. APENDlCE CECAL 815
carcinoide, como hallazgo anatomopatol6gico en el apendice
resecado.
Por su pequeiio tarnafio y por su localizacion preferente en
la punta, es poco frecuente que un carcinoide sea causa de
apendicitis aguda. EI sindrome carcinoide, caracterizado por
diferentes grados de diarrea, "Hushing" vasomotor, asma bron
quial, etc., se observa habitualmente en tumores carcinoidcs
con metastasis hepaticas.
Los adenocarcinomas se presentan con un cuadro clinico
similar al de la apendici tis aguda (60 %), un absceso pericecal
(10 %) 0 un dolor cronico en la fosa iliaca derecha (10 %).
S610 en un 15 % de los casos es un hallazgo incidental en el
examen anatomopatologico,
Tratamiento. Varia segun el tipo de tumor. La apendicec
tomia simple es el tratamiento de eleccion en tumores carci
noides pequerios (l ern 0 menores) sin metastasis. Los mayo
res de 1 em y los asociados con invasion local 0 metastasis
ganglionares requieren una hemicolectomfa derccha con am
plia reseccion ganglionar. En pacientes con sfndrome carci
noide, aun cuando la reseeei6n eurativa no sea posible, la
reseccion parcial del tumor y las metastasis pueden aliviar la
sintomatologfa. Ante la confirmaei6n 0 sospecha intraope
ratoria de adenocarcinoma de apendice se debe realizar una
hemicolectomfa derecha con amplia reseccion ganglionar.
Cuando el diagn6stieo se establece en el examen anatomo
patologico del apendice resecado, tambicn la conducta varia
segiin se trate de un earcinoide 0 de un adenocarcinoma. Los
tumores carcinoides hallados incidcntalmente son por 10 ge
neral menores de 1 em y por 10 tanto cl tratamiento mediante
apendicectorrna simple es suficientc. Por el contrario, en la
mayorta de los adenocarcinomas la simple apendicectornfa es
insuficiente y se debe completar con una hernicolectomia de
recha.
Pronostico. EI pronostico de los tumores carcinoides va
ria en relacion con la presencia de invasion local. En pacien
tes con carcinoides no invasivos, 0 menores de 2 cm de dia
metro, el porcentaje de sobrevida a los 5 alios es del 100 %.
En pacientes con tumores mayores de 2 em la sobrevida es del
40 % a los 5 afios. En presencia de metastasis hepaticas, esta
desciende al 20 %.
El pronostico de los adenocarcinomas de apendice no esta
claramente establecido, ya que los casas publicados no supe
ran los 250. En una revision de 51 casus, la sobrevida a los 5
aDOS fue de 50 %.
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Colon y recto
ANATOMIA Y EMBRIOLOGIA
Vicente Mitidieri
El intestino grueso es el segmento del tuba digestivo que
se extiende desde la porci6n terminal del fleon hasta el ano.
Consta de dos porciones con caracteristicas propias que mere
cen estudiarse por separado: el colon, que se hall a dentro de la
cavidad peritoneal y se relaciona con el resto de los 6rganos
abdominales; y el recto, que es extraperitoneal y se encuentra
en [a cavidad pelviana.
Colon
EI colon mide alrededor de 1,5 m. Esta recorrido por tres
manojos de fibras rnusculares longitudinales llamadas tenias.
Mesogastria posterior
Pancreas
Mesoduodeno
Arteria rnesenterica tfit~; L~~'-:c:::',:~
superior
Mesenterio
Mesocolon
Arteria rnesenterica ":1;:'. \;.~
inferior
Figura 44-1.
Estas determinan saculaciones transversales de la pared
col6nica 0 haustros. A 10 largo de la tenia anterior se imp lan
tan pequefias masas adiposas llamadas apendices epiploicos.
Las tenias, haustros y apendices epiploicos permiten identifi
car al colon durante las maniobras quinirgicas intraabdomi
nales,
En las primeras etapas de diferenciaci6n embrionaria, el
tubo digestivo es uniforme y se halla ubicado centralmente.
Lo rode a el mesoderrno, capa que se va reabsorbiendo par
cialmente a ambos lados hasta determinar un tabique sagital
en cuyo interior se encuentran los vasos que 10 nutren (fig.
44-1). Este tabique 0 meso recibe el nombre del6rgano al que
va dirigido (mesogastrio, mesoduodeno, mesenterio, etc.).
Mientras que en los cortes superiores se puede observar un
meso posterior y otro anterior, en los cortes infrapil6ricos este
se ha reabsorbido y existe solamente el meso posterior. Por el
transcurren los vasos que,provenientes de la aorta, Ie sirven
Est6mago
Hfgado
Mesogastria anterior
Asa vitelina
44. COLON Y RECTO 817
Figura 44-2.
de nutriei6n: la futura arteria mesenterica superior hacia eI asa
vitelina y la futura arteria mesenterica inferior hacia el intesti
no posterior.
Angulo hepatica
Duodena
Colon ascendente
Ciego
lIeon
Diverticula de Meckel
Arteria rnesenterica
inferior
El crecimiento exagerado del tubo digestivo respecto de
las paredes abdominales trae como consecuencia una despro
porci6n entre continente y contenido, por 10cual el asa vitelina
se debe plegar sobre sf misma para poder acomodarse al poco
lugar que se Ie ha asignado. Este movirniento se hace en for
ma bastante uniforme en los distintos individuos: tomando
como eje la arteria mesenterica superior, se produce la rota
cion del asa vitelina, en un angulo de 270°, en sentido inverso
al de las agujas del reloj (figs. 44-1 a 44-3). Observese la ubi
caci6n primitiva y la definitiva de los puntas Ay B.
Como resultado de esta rotacion se producen los siguien
tes fen6menos:
I. Por la rotaci6n de 2700 del pie superior (punto A), la
elongaci6n del tuba digestive da origen al duodeno.
2. Par la rotaci6n del pie inferior (punto B), tambien el
colon aumenta de longitud y adopta la contiguracion que se le
rcconoce en el adulto. Los .vasos rnesentericos 10 acompafian
en su crecimiento.
3. EI meso, antes sagital, se aplica ahora en un plano fron
tal contra la pared abdominal posterior (fig. 44-3). Como re
sultado de ello, la hoja del meso en contacto posterior sufre un
proceso de fusion con el peritonea parietal y da origen a una
fascia de coalescencia. Como se observa en la figura 44-4.
estas fascias son avasculares, dado que los vasos mantienen
su ubicaci6n en el cspesor del mesocolon primitivo, atrave
sando el peritoneo parietal alllegar ala linea media. No exis
ten vasos que Ileguen directamente al rctroperitoneo en direc
ci6n anteroposterior desde la pared del colon 0 hacia esta, EI
cirujano puede aprovechar esta particularidad anat6mica: a]
separar esas coalescencias (maniobras de decoJamiento) se
puede devolver al intestino su movilidad fetal, recuperar su
~----~---++--I+'-;+-+-~--+-
~----\-1r-\-
Colon transversa
-\'.-4--------- Angulo esptenico
/1---:4-------- Colon descendente
--- Colon sigmoideo
-~----- --~- Yeyuno
~--------------~-- Recto
Figura 44·3.
818
MM
RifiOn
Fascia de la
coalescencia ...
Plano
desplegable --
avascular
I
/..
-:;/." ,-.m
- _. ~-. ~~ ~-
:/':. ~
~-' ~
-:::::-:
...--
,.- .
:%-~
.....--:: -
Figura 44-4.
Zonasdesplegables 1
(avasculares)
SECCION VI. ABDOMEN
Peritoneo ubicaci6n sagital y mantener intacta su irrigaci6n, inervaci6n parietal
posterior y Iinfaticos, utilizando un plano exangue y sin interesar otros
6rganos en la disecci6n.
Una vez cornpletado el proceso de rotacion del asa vitelina,
se establece la configuraci6n colonica del adulto (figs. 44-3 a
44-5).
EI comienzo del intestino grueso, el ciego, es una dilata
cion sacci forme, muy distensible, ubicado en la fosa ilfaca
derecha. Su diametro, de unos 7 em, puede acrecentarse hasta
su estallido, hecho que se debe tener en cuenta en caso de
obstrucci6n distal. Se continua hacia arriba con el colon as
cendcntc; la separaci6n entre ambos se evidencia por la entra
da del Ileon terminal.
En el vertice cecal cont1uyen las tres tenias colonicas en
un punto que corresponde a la base del apendice, de tal modo
que la exposici6n del ciego resulta indispensable para una co
rrecta visualizacion de ese 6rgano.
:;::: El proceso de coalescencia que se produce entre el ciego y
el peritoneo parietal posterior (fascia de Toldt derecha) es va0:;;.--
riable. Par 10cormin el ciego se fija parcialmente al peritoneo ~-
posterior: sin embargo, puede existir un ciego fijo, en que s610 %
el decolamiento de la fascia de Toldt permite el acceso a su
cara posterior y al apendice cecal.
La rotacion incornpleta del asa vitelina determina una 10
calizaci6n altadel ciego, en ocasiones subhepatica. En estos
casos puede resultar diffcil el diagnostico diferencial entre una
patologfa biliar y una apendicular.
EI colon ascendente, despues de un trayecto de 10 a 15
em, se relaciona con la cara inferior del hfgado a nivel del
angulo hepatica y sc incurva hacia la izquierda y adelante para
transformarse en el colon trans verso. Este cruza el abdomen
hasta el hipocondrio izquierdo.
A diferencia del ascendente, el colon trans verso no se fija
a la pared posterior; la presencia del est6mago hacia arriba y
Fascia de Toldt
Izquierda
~~..,.... ,':~14 I-t< \\~(\.l I~, .., :.::. .: I /, If \ . .\ \..
-"'."'.
Zona desplegable
(avascular)
~ Anerta mesenterica
superior
Arteria rnesenterica
inferior
Figura 44-5.
•
44. COLON Y RECTO
el duodenopancreas hacia atras determina que el mesocolon
transverso permanezca movil, constituyendo un tabique hori
zontal que divide a la cavidad abdominal en los com
partimientos supramesocolonicos e inframesocolonicos. En su
trayecto de derecha a izquierda cruza par delante de la segun
da porcion del duodena y de la cabeza pancreatica, se relacio
na con ambos rifiones, y adquiere una direccion ascendente
hacia el hipocondrio izquierdo, donde se pone en contacto con
el bazo y la cola del pancreas. Describe allf un nuevo angulo,
ahora hacia abajo, continuandose como colon descendente.
EI angulo esplenico es el punto mas alto que alcanza el
colon en la cavidad abdominal. Este heche, sumado a un com
plejo sistema ligamentario que 10fija al bazo y al diafragma,
hace mas diffcil su abordaje en relacion con el angulo hepatico,
EI colon descendente tiene una longitud de unos 25 em y
se extiende hasta la cresta ilfaca. Como el ascendente, una fascia
de coalescencia entre su meso y el peritoneo parietal 10fija a
la pared posterior del abdomen. Al igual que su hornonima
contralateral, la fascia de Toldt izquierda tarnbien se relaciona
con el rifton y el ureter; esto hace que en las maniobras de
decolamiento se ponga en riesgo la integridad ureteral. Resul
ta util recardar que ambos ureteres estan englobados en una
condensacion del tejido retroperitoneal, la fascia interureteral,
que debe respetarse para no lesionarlos.
Una vez transpuesta la cresta ilfaca, el colon se torna nue
vamente movi l constituyendose en colon sigmoide 0
iliopelvico. Par su longitud variable, la fascia de coalescencia
que se forma entre el meso y el peritoneo posterior sufre un
fruncimiento que puede determinar la formacion de verdade
ras cavidades: las fositas sigmoideas. Estas fositas se ven tam
bien en otras fascias de coalescencia, como la de Toldt, 0 la
retroduodenopancreatica, y pueden ser asiento de hernias in
ternas, por 10cual conviene recordar su existencia.
dd
A medida que se interna en la pelvis, el colon va perdic~
do progresivamente su cubierta peritoneal para sumergirse c~
el tejido celular pelviano, ya desprovisto de peritoneo, y trans
formarse en recto.
Irrigaci6n. La irrigacion del colon esta a cargo de ambas
arterias mesentericas (fig. 44-6). Bmbriologicamente, el pun
to de union entre los dos vasos se halla entre el asa vitelina v
el intestino posterior; una vez producida la roracion del asa
vitelina, ese punto se traslada al tercio proximal del colon
trans verso.
La mesenterica superior nace en la aorta par detras del
pancreas; atraviesa este organa e inmediatamente da una rama
ascendente, la arteria c6lica media 0 del colon trans verso, que
se distribuye por esta porci6n del tubo digestivo. Posterior
mente, da por su cara derecha la rama colica derecha, y termi
na como tronco tleo-biceco-apendiculo-colico irrigando la
pore ion inferior del colon ascendente, ciego, apendice e fleon
terminal. Par su cara izquierda distribuye sus ramas par e!
yeyunoileon, anastomosandose la ultima de elias a nivel del
Ileon terminal con la rama ileal proveniente del tronco citado.
Surge de esta descripcion que la ultima rama ileal procede en
forma recurrente desde los vasos calicos derechos, par 10cual
en las operaciones en que se extirpa la region cecal esta arteria
es interrumpida. Segun algunos cirujanos, ella producirfa una
merma en la irrigaci6n del fleon terminal que 10 hace poco
apto para confeccionar una anastomosis, por 10cual incluyen
esta porci6n del tubo digestivo en la pieza operatoria de la
hernicolectomia derecha.
La arteria mesenterica inferior se origin a par detras de la
tercera parci6n del duodeno. Emite hacia la izquierda una 0
dos ramas para el colon descendente, y despues de un corto
trayecto emite un ruimero variable de ramas para el colon
sigmoide. Mucho se ha hablado desde principios de siglo de la
Variedaoes
Oblicuidad de las ramas
rectosigmoideas
Figura 44-6.
fl20 SECCION VI. ABDOMEN
importancia de la ultima arteria sigmoidea para la constitu
ci6n de una arcada que asegure irrigaci6n suficiente dcspues
de la cirugta en esta parte del intestino (Sudck). Sin embargo,
actualmente ese concepto ha perdido valor y no rnerece ser
tenido en cuenta.
AIllegar al borde colonico, todas las arterias se dividen en
una rama en senti do proximal y otra distal para anastornosarse
con rarnas homologas situadas por enci ma y por debajo, cons
tituyendose as! las arc ad as vasculares que se distribuyen a 10
largo del colon. Merece citarse por su importancia la arc ada
de Riolano, constituida a nivcl del colon transversa. que co
necta la circulaci6n proveniencede ambas arterias mescntericas,
Esta arcada se establece en el 80 % de los casos a traves de la
arteria c6lica media, prirnera rarna de la rnesenterica superior.
y cuando esta no ex iste. entre las arterias c6licas supcriores,
dcrecha e izquierda,
Esas anastomosis permiten mantener la irrigacion colonica
aun despues de la oclusion de una de las arterias mcsentericas.
como fue dernostrado par distintos trabajos cxpcrirncmalcs.
Clfnicamente, la oelusi6n sin consecuencias de la arteria rnesen
terica inferior en el curso de los aneunsrnas a6rticos confirrna
esta hip6tesi s.
Desde las arterias marginales naccn las ramas terminales
que se distribuyen por la pared col6nica. Estas arterias pueden
clasificarsc en cortas y largas. Mientras que las primeras se
distribuyen por la cara mesocol6nica del colon, las largas 10
rodean e irrigan los apendiccs epiploicos y el borde antimeso
col6nico. Ambos tipos de arterias nacen en forma perpendicu
lar a la arcada marginal a todo 10 largo del colon, excepto en
su porci6n rectosigrnoidea, donde 10 hacen en forma oblicua.
Seccionar el colon y su meso desconoeiendo este hecho dcbi
litara la irrigacion cclonica, particularmentc en su borde
antimesenterico, y esto sin duda rcdundara en una escasa ca
cacidad de cicatrizucion al confeccionar la anastomosis.
, La vcna meserueric a superior recibe los afluentes
hornologos a las ramas arteriales; asciende por la raiz del
mesenteric ventralmente y ala derecha de la arteria hornonima.
Cruza por delante del duodeno y delimita la tercera de la cuar
ta porcion de este organa. AI Jlegar a la cara anterior de la
cabeza pancreatica, antes de atravesarla reeibe dos afluentes
de suma importancia quinirgica, las venas colica derccha y
gastroepiploica derecha, Hahitualmente, 10 hacen constituyen
do un tronco COmUll, tronco innominado 0 de Henle, que debe
ligarse para tener acceso ala cabeza pancreatica. Ya en posi
cion retlOpancreiitica continua su trayecto asccndente para re
cibir al tronco esp!enomesenterico y conformal' Ia vena porta.
La vena mesentcrica inferior asciende en el mesocolon iz
quierdo, separada de la arteria. Se ubica lateralmente al angu
10de Treitz, y una vez en posici6n rctropancreatica, desembo
ca por 10 general en la vena espIenica para formar el tronco
esplenomcsenterieo. Ocasionalmente10 haee en la union en
tre las venas esplenica y mesenterica superior, e incluso direc
tamente en esta ultima.
Los linfaticos son simetricos a ambos lados del colon
trans verso. Un grupo epic6lico se situa en contacto con la pa
red colomca: los ganglios paracolicos, algo mas separados, se
uhican a nivel dc las areadas vaseulares. Finalmente conflu
yen en un grupo central, a nivel de los vasos mesentericos,
para terminar en los ganglios lumboaorticos y en los aorti
cortenales.
Surge de ]0 expuesto que existen en el colon dos territo
rios vasculares, derecho e izquierdo, dependientes respectiva
mente de los vasos mesentericos superiores e inferiores. Am
bos sistemas presentan una misma irrigaci6n arterial, venosa
y linfatica, anastornosandose entre sf a nivcl de la arteria c6lica
media.
Recto
Ei recto es la ultima porcion del intcstino. Se exticnde des
de el colon sigmoideo, a unos 13-15 cm del ano (a la altura de
la tercera vertebra sacra), hasta la Ilexura perineal. a 3 em de
la piel y por del ante del coccix. en donde se continua can el
conducto anal. Se ubica en la parte posterior de la pelvis, por
detras de los organos urogenitalcs y por delante del sacro, al
que acornpafia en su curvatura.
Una vista frontal del 6rgano (fig. 44-7) mucstra que el rec
to tiene tres incurvaciones lateralcs, la primera y la ultima de
convexidad derecha y la rest ante de eonvexidad izquierda.
Estas curvaturas determinan relieves sernicirculares en la
mucosa que se denominan vaivulas de Houston, de las cuales
dos son izquierdas y una es derecha. Esta, tarnbien denomina
da valvula de Kohlrausch. es la mas prorninente y se localiza a
unos 6-7 em del ano; es bien visible en los estudios radio
gnificos y rnarca ellfmite superior de la parte mas dilatada del
recto, la amnolla rectal.
Alllega; a] conducto anal. la mucosa rectal prcscnta otros
pliegues de distribucion vertical, las eolumnas de Morgagni.
Entre estos repliegues se encuentran las criptas 0 senos de
Morgagni, pequefios fondos de saco donde dcsembocan las
glandulas anales y que pueden ser asiento de fistulas y absce
sos, pues su inflamacicn (criptitis) es frecuente.
La tunica muscular del recto se dispone en des capas, una
interna circular y otra externa longitudinal. La primera se va
engrosando a medida que se acerca a Ia piel y constituye el
esfmter interne del ana, mientras que la segunda es el rcsulta
do de la fusion de las tres tenias del sigmoide, que rodean al
recto de manera uniforme.
Can respecto a la serosa, el recto conserva en su porci6n
proximal el revestimiento peritoneal provenicnte del meso
sigmoide. A medida que descicnde en la pelvis, el mesorrecto
comienza a hacerse mas corto y a ensancharse su raiz, hasta el
pumo de quedar revestirnienro seroso s610 en la porcion ante-
I ;toI
/I,i. ;'/
Tejido celular
pelviano
Elevador
delano
Fosa
isquiorreClal
Figura 44-7,
2____.~~A
44. COLON Y RECTO ,,- .
Corte axiai de la pelvis
Vejiga
""---
, Prostata 1
\ J
;::=O--<::::::-_J
Espacio
prerrectat -------11---
O@_:::_~~~}®-_ .~
Aponeu rosis prostaloperitonea!
de Denonvilliers
Planas ,-------- Alerones del recto
desplegables
Arteria hipoqastrica can las arterias
Espacio hemorroidales medias
retrorrectal -----
Fascia pelvica parietal
Plexo hlpoqastrico (inervacion urogenital)
------- Espada presacro
Zona de riesgo
Arteria sacra media
Arterias sacras laterales ------------',
Figura 44-8.
rior del organo, Finalmente, el peritoneo se refleja hacia ade La porci6n subperitoneal se encuentra inmersa en 1'1 pel
lante para cubrir los organos urogenitales, formando el fondo vis, en un magma de tejido celuloadiposo, el tejido celular
de saco rectovesical 0 rectouterino (Douglas). Este repliegue pel viano. Como resultado de las variaciones de volumen en
peritoneal, mas bajo en su parte anterior, se encuentra a una vacuidad y rcplecion de los organos pelvianos, este tejido se
altura variable de 1'1 piel: como termino medio, a unos 8-9 em condensa por sectores para formar verdaderas fascias 0 tabi
en el hombre y 5-8 ern en la mujer. ques fibrosos que delimitan espacios de mayor laxitud tisular.
Asi, pueden distinguirse dos porciones: una intraperitoneal Los vasos, nervios, ureteres y conductos deferentes tam bien
o abdominal, provista de peritoneo visceral, y otra extra son desplazados, y transcurren por 10 tanto junto a esos tabi
peritoneal, subperitoneal 0 pelvica, sin revestimiento seroso. ques. De tal modo, las relaciones entre estructuras vecinas so;
La primera porcion, intraperitoneal, se relaciona con las hacen a traves de esas condensaciones fibrosas. cuvo conoci
asas del intestino delgado y, a traves del fondo de saco miento permite preservar las estructuras nobles que atravie
rectovesical, con 1'1 pared posterior de 1'1 vejiga 0 el cuello san la cavidad pelviana (figs. 44-8 y 44-9).
uterine en la mujer. EI recto subperitoneal se relaciona en el hombre. de abajo
Corte sagital de la pelvis
Fonda de saco
Figura 44-9.
Prevesical Vesicorrectal
III--'\~'-""'-=+------ Fascia pelvlca
parietal
\f-.+-J\H;:--=l--~---- Plexo lupoqastrico
It-~=-'f---- Arteria sacra media
llff"jr-+--,"""'"rtVTY-t'--{;,J,,I-'~--Aponeu rosis prostatop eritoneal
de Denonvilliers.
Espacio retrorrectal
SECCION VI. ABDOMEN 822
hacia arriba, con la prostata, las vesiculas serninales y la veji
ga, 10 cual permite reconocerlas mediante el tacto. Sin embar
go, estas estructuras estan separadas por un tabique fibroso
que se extiende frontalmente entre la prostata- y el recto: la
aponeurosis prostatoperitoneal de Denonvilliers. Esta es una
lamina resistente que se adhiere firrnemente a la prostata y
vesiculas seminales, mientras que 10 hace en forma laxa a la
pared anterior del recto, perrnitiendo su diseccion.
En la mujer, la relaci6n con la vagina es mas estrecha a
nivel de 1aporci6n intraperitoneal del organo. Alli, el recto se
pone en contacto con el fonda de saco vaginal posterior y la
cara posterior del cuello uterino. A medida que descienden
ambos organos se van alejando y queda delimitado un espacio
triangular de base inferior, el rectovaginal. Este espacio
desplegable es aprovechado quinirgicamente por ginecologos
y cirujanos para separar ambos organos entre si manteniendo
intacta su pared.
Lateralmente, el recto es cruzado en su porcion mas alta
par los ureteres, que se dirigen hacia adelante para alcanzar la
vejiga; hacia abajo, se encuentran a ambos lados sendas
condensaciones del tejido celular pel viano que se extienden
desde el recto hasta la fascia pelvica parietal: son los alerones
del recto, que alojan en su espesor los vasos hemorroidales
medios: estes, si bien son inconstantes y de mediano calibre,
ocasionalmente pueden ser causa de hemorragia.
EI espacio retrorrectal constituye la relacion posterior del
recto. Es un espacio lax o, avascular, ocupado por tejido
celuloadiposo, facilmente despegable. Esta limitado hacia atras
por otra condensacion del tejido celular pelviano, la fascia
pelvica parietal. Este espacio es aprovechado para liberar la
cara posterior del recto mediante diseccion roma, alcanzando
facilmcnte el rafe anococcigeo. Sin embargo, en su espesor
transcurren los nervios pelvicos y el plexo hipogastrico, res
ponsables de la inervacion por parte del sistema nervioso au
tonomo del aparato urogenital. Su lesion, inevitable en algu
nas operaciones, trae como secuela la desagradable complica
cion de irnpotencia yio de vejiga neurogenica.
En un plano posterior se encuentran los elementos museu
lares, vasculares y nerviosos que se adhieren al sacro: las arte
rias sacras media y Iaterales, los troncos simpaticos sacros, y
por fuera los rnusculos pirarnidales, todos ellos cubiertospor
la gruesa fascia pelvica parietal. Durante la diseccion del es
pacio retrorrectal esta fascia debe preservarse; la lesi6n inad
vertida de esos vasos es seguida de su retracci6n hacia los agu
jeros sacros, 10cual provoca una hemorragia a menudo incon
trolable.
Irrigaci6n
EI recto esta irrigado por las arterias hemorroidales supe
riores. medias e inferiores, y por pequenas ramas de la sacra
media. La arteria hemorroidal superior es la rama terminal de
la rnesenterica inferior, y por su calibre es la mas importante.
Comienza a partir de la ultima arteria sigmoidea; continua su
trayecto en 0'1 espesor del mesosigma y se aproxirna a la cara
posterior del recto. al que alcanza a la altura de la tercera ver
tebra sacra..-\!li. scgun la clasica descripcion de Miles, se bi
furca en una ram a izquierda, que permanece unica, y una de
recha. generalrnente doble, conformando sendos plexos
submucosos. Se atribuye a est a distribucion que la disposi
cion mas habitual de las hernorroides sea de dos paquetes a la
derecha y uno a [a izquierda.
Las arterias hemorroidales medias son ramas directas de
las hipogastricas, Se dirigen hacia adelante y adentro en el
espesor de los alerones rectales, rnuy proxirnos a la cara
pelviana del musculo elevador del ana: abordan el recto en
forma anterolateral y sus ramas tienen multiples anastomosis
can las otras dos arterias hcmorroidales.
Las hemorroidales inferiores son ramas de las arterias pu
dendas internas. Estas ramas de las hipogastricas salen de la
pelvis y vuelven a introducirse rodeando la espina ciatica; se
adhieren a las aponeurosis de los elevadores y emiten alii las
hemorroidales inferiores, que en compafifa de los nervios ana
Ies alcanzan el ano a traves de las fosas isquiorrectales. Luego
se dividen en sus ramas anterior y posterior y se anastomosan
con las ramas de la hemorroidal media. La sacra media ernite
delgadas ramas al recto, pero adquiere importancia por la po
sibilidad de su lesion quinirgica en el espacio presacro, como
ya fue sefialado.
Las venas del recto proceden de dos plexos muy desarro
lIados: los plexos hemorroidales interno y externo. EI primero
es tributario de la vena porta a traves de la vena mesenterica
inferior, mientras que el segundo drena hacia la vena cava in
ferior a] desaguar en la vena hipogastrica. Se constituye asi
una anastomosis entre los sistemas porta y cava. Siendo estas
venas avalvuladas, se comprende que variaciones en la pre
sion venosa de ambos sistemas se traduzcan en la formacion
de hemorroides, y que estas, por las multiples anastomosis que
poseen, abarquen ambos plexos, perdiendose la clasica divi
sion en hemorroides internas y externas.
Los linfaticos siguen el trayecto de las arterias y se reco
nocen, como en ellas, tres pediculos. El pediculo superior es
calona sus ganglios en el mesorrecto a 10 largo de la arteria
hemorroidal superior y luego, en la rafz del mesocolon, a 10
largo de la arteria mesenterica inferior. de manera que el dre
naje linfatico termina finalmente en los ganglios lumboaorticos,
EI pediculo media sigue el trayecto de las arterias hemorroi
dales medias hacia las paredes laterales de la pelvis, a traves
de los alerones rectales, desembocando en los ganglios iliacos
internos. Por ultimo, el pediculo inferior drena hacia los
ganglios ilfacos internos e inguinales.
FISIOLOGIA DEL COLON
Juan A. De Paula
Introduccion, La funci6n primordial del colon es la de
absorber la mayor parte del efluente ileal con el fin de reducir
las perdidas fecales de agua, electrolitos y nutrientes. La ma
teria fecal debe contener el agua en tal proporci6n (cercana al
70 %) que garantice una consistencia adecuada. Una reduc
cion exagerada del agua fecal produce heces demasiado duras
que dificultan su evacuacion; por el contrario, un exceso de
agua disminuye la consistencia de la materia fecal, aumenta
las perdidas innecesarias de agua y electrolitos, y a veces, com
promete la continencia.
A diferencia del intestino delgado, que utiliza para la di
gestion enzimas secretadas enteramente por el huesped, el
colon contiene sistemas enzimaticos derivados de la flora
bacteriana intraluminal. Estos sistemas enzirnaticos digieren
y fermentan los sustratos del efluente ileal'que las enzimas del
hue sped no pudieron digerir en el intestino delgado, prcdu
ciendo fundamental mente acidos organicos y gases, los cua
les son absorbidos en buena medida por la mucosa colonica.
Por 10 tanto, una parte importante de la funcion colonica de
pende de su capacidad para crear un medio de cultivo estable
b , ' 7
823
_.. L £ •
44. COLON Y RECTO
y adecuado que promueva el desarrollo y la actividad
metab6lica de la flora bacteriana simbi6tica.
Motilidad del colon. EI tiempo de transite col6nico debe
ser 10suficientemente prolongado como para permitir el desa
rrollo y la actividad metab61ica de la flora intestinal, y dar
lugar tambien a los procesos de absorci6n y "desecacion" de
la materia fecal. EI tiempo de transite en el colon normal es de
36 a 48 horas; el colon derecho y la zona rectosigmoidea son
las porciones donde aquel es mas lento (fig. 44-10).
En el colon se describen contracciones longitudinales de
las tenias y contracciones anulares de las fibras circulares, las
cuales a su vez pueden ser t6nicas 0 rftmicas, Las contraccio
nes anulares t6nicas son las que Ie dan al colon su tfpico as
pecto haustrado, se producen a distancias regulares de unos
pocos centimetros y permanecen por largos perfodos en forma
estacionaria. 5610 desaparecen transitoriamente durante los
momentos de traslaci6n de la columna fecal, y se interpreta
que su funci6n es la de inmovilizar el contenido con el fin de
favorecer la actividad bacteriana y la absorci6n. Por el contra
rio, las contracciones anulares rttrnicas tienen desplazamiento
pr6grado 0 retrogrado, y propulsan el contenido col6nico en
el sentido correspondiente. Este tipo de actividad s610 aparece
fugazmente, con intervalos libres de contracciones propulsivas
de varias horas de duraci6n.
EI colon derecho actiia fundamentalmente como camara
de cultivo bacteriano y en 61 tiene lugar la mayor parte de la
fermentaci6n y absorci6n del colon. La existencia de ondas
anulares rftmicas retr6gradas en el colon derecho favorece la
retenci6n y la mezcla del contenido anivel del ciego.
En el colon transversa. el contenido se torna progresiva
mente mas s6lido y avanza hacia el colon descendente, con
movimientos cortos, de pocos cennrnetros, empujado por con
tracciones anulares rftrnicas pr6gradas, tambien denominadas
movimientos en masa.
En la medida que el contenido colonico es concentrado y
desecado por la absorci6n col6nica, la velocidad de transite
disminuye progresivamente en sentido distal.
El avance de la columna fecal, producido por las contrac
ciones rftmicas pr6gradas, llena progresivamente el colon
sigmoide y el recto iniciando el mecanismo evacuatorio de la
defecaci6n.
Defecacion. La distensi6n de la ampolla rectal por el avance
del contenido fecal provoca el deseo evacuatorio, juntamente
con la inducci6n de la relajaci6n refleja del esftnter anal inter
no (reflejo rectoanal inhibitorio), creandose asi las condicio
nes para iniciar la evacuaci6n. Si el individuo decide pospo
ner la evacuaci6n, contrae voluntariamente el esffnter anal
externo. que duplica su tono respecto del basal, cesa la inhibi
ci6n del esffnter intemo y se relaja el recto con disminuci6n
de la presi6n intrarrectal, aplacandose el deseo evacuatorio.
Por el contrario, la decisi6n de evacuar va seguida de la relaja
ci6n voluntaria del esffnter anal externo y el aumento de la
presi6n intrarrectal e intraabdominal por contracci6n de los
rmisculos abdorninales y realizaci6n de la maniobra de
Valsalva. Al mismotiempo se produce la relajaci6n del mus
culo puborrectal, rectificandose el angulo rectoanal, con 10cual
se neutraliza un mecanismo importante de la continencia. La
evacuaci6n vacia el recto y, eventualmente, un segmento va
riable del colon sigmoide. Los mecanismos de la defecaci6n y
sus trastornos se amplfan en el capitulo 45, en el apartado d.
(incontinencia anal).
Flora col6nica. La masa bacteriana del colon representa
aproximadamente un 30 % del contenido del intestino grueso.
Este contenido tiene una concentraci6n de 109 a 10'2 bacterias
por gramo, y conviven unas 400 cepas diferentes, con un 99 o/c
de predominancia de anaerobios estrictos. Esta capacidad de
cultivo esta dada por un tiempo de transite relativamente len
to y condiciones luminales que promueven el desarrollo de la
flora anaerobia, tales como la existencia de sustratos
metab61icos. una baja presi6n de oxigeno, un pH adecuado y
un potencial redox fuertemente negativo.
El neon entrega al colon un volumen de agua de aproxi
madamente 1,5 I por dia, agua que se encuentra ligada a la
osmolaridad e hidrofilia de sustancias que no fueron absorbi
das en el intestino delgado. Estas sustancias son en parte deri
vadas de la dieta yen parte producto de las propias secreciones.
Fig. 44-10. Motilidad coionic a
Las contracciones anulares to
nicas le dan al colon su tipica
forma haustrada, son estaciona
rias y reducen Ia velocidad del
transite colonico. Las comrac
eiones anulares ritmicas rctro
gradas predominan en el colon
ascendente y aumentan la reten
cion cecal, favoreciendo Ia
mezcla. l a fermen t ac io n
bacteriana y la absorcion, Par
el contrario. las contracciones
anulares rftmicas progradas se
producen en el colon transverso
y descendente e impulsan el
contenido hacia distal.
Contracciones anulares tonlcas
Contracciones anulares
Contracciones
anulares
retroqradas
propradas
SECCION VI. ABDOMEN824
De los alimentos ingeridos llegan al colon la totalidad de la
fibra vegetal y cantidades variables de almidones (lOa 20 %),
disacaridos y monosacaridos de diffcil digestion 0 absorcion
como lactosa, fructosa 0 sorbitol. Los compuestos endogenos
que llegan al colon son basicamente mucus, urea, enzimas,
inmunoglobulinas y celulas descamadas.
Este conjunto de sustancias que alcanzan la luz colonica
constituyen el sustrato metabolico de la flora bacteriana y
mantienen su crecimiento. La urea difundida del plasma a la
luz intestinal es transformada en amonio por ureasas de ori
gen bacteriano. Parte de este amonio es utilizado por la flora
como fuente de nitrogeno para la sfntesis de protefna bacteriana,
y parte es absorbido por la mucosa colonies. El amonio absor
bido es, a su vez, captado principalmente por el hfgado para la
sfntesis de aminoacidos no esenciales 0 convertido nuevamente
en urea.
La ferrnemacion bacteriana de los sustratos lurninales pro
duce acidos grasos de cadena corta (AGCC) tales como acetato,
propionato y butirato, adernas de gases como CO" H, y metana.
Se calcula que en el colon se forman diariamente unos 200
mEq de AGCC. de los cuales un 90 % sun absurbidos por Ia
mucosa colonica, La inhibicion con antibioticcs de amplio
espectro de la actividad metabolica de la flora deterrnina un
aumento de la excrecion fecal de agua, electr6litos y nutrientes
no fermentados.
Los AGCC absorbidos son utilizados metabolicamente por
la mucosa colonica, el hfgado y los tejidos perifericos, de 10
cual se desprende que la actividad colonica interviene en la
absorcion de sustratos energeticos, En e] homhre sano y bien
alimentado, este mecanismo de absorcion de energia a nivel
del colon es cuantitativamente poco importance y representa
no mas de un 5 a 10 % de la energfa total ingerida. Sin embar
go, en condiciones de insuficiencia absortiva del intestino del
gado, como en el caso de erueropatias difusas 0 resecciones
extensas del organo, la produccion y absorcion colonicas de
AGCC tienen un papel trascendente en la recuperaci6n intes
tinal de los compuestos energeticos no absorbidos proxi
malmente.
Por otra parte, los AGCC ejercen un efecto trofico y meta
bolico sobre la mucosa colouica, y el butirato es el combusti
ble preferente de las celulas del epitelio colonico. La desfun
cionalizaci6n del colon secundaria a una ostomia proximal
produce una caida importante de la concentracion de AGCC
Fig. 44-12. Mecanismos principales de ab
sorcion colonica, La bomba de sodio-pota
<io-AT'Pns a de la membrana bascluteral
exrruye el sodio hacia el subepitelio (serosa)
cor. gusto de energia (E). La reduccion de la
cor.cenrracion de sodio intracelular obliga a
letentrada de sodio desde la luz intestinal ha
cia la .:ellia. creando un gradicnte electrico
que fue-z, 12. entrada de cloro. EI cloro tarn
bier. <eabsorbe par intercambio con bicarbo
nato. el cual cD la luz neutraliza los hidro
genion", pc'.:;u~ijo, por el metabolismo
bncterianc. i.cs acidos grasos de cadena cor
ta \AGCC pro.iucto de la fermentaci6n
bacteriana son en su mayor parte absorbidos,
estimulando letabsorcicn de sodio y agua, y
luego son utihzados metab61icamente par cl
organismo.
EFLUENTE ILEAL
Na' 210 mEq/dia
K' 12 mEq/dia
Agua1500 mlldia
MATERIA FECAL
Na' 5 mEq/dia
K' 9 mEq/dia
Agua 150 ml/dia
FIg. 44-11. Movimiento de agua y electrolitos en e! colon. En los recuadros
se detallan los debitos aproximados de agua. sodio y potasio del efluente
ileal y de la materia fecal. Sobre la imagen del colon figuran las concentra
ciones de sodio y potasio en las zonas proximal y distal. El colon absorbe
unos 1300 iul de agua y 130 mEq de sodio por dfa. En condiciones de
sobrecarga es capaz de absorber hasta 4 a 6 litros de agua por dia.
en la luz del colon, atrofia de la mucosa y, can el tiernpo, una
inflamaci6n de la mucosa Ilamada colitis por desfuncio
nalizaci6n. La infusi6n intraluminal de AGCC en concentra
ciones fisiclogicas induce la remision de la inflamacion
colonica secundaria ala desfuncionalizaci6n. 10 cual pone en
evidencia la estrecha simbiosis que existe entre el huesped, la
flora bacteriana y sus productos metab6licos.
Absorcion colonica. El colon absorbe norrnalmcntc unos
1500 ml de agua y ISO mEq de sodio por dfa (fig. 44-11).
La absorcion de Na" se produce a traves de un mecanismo
de transporte activo, con gasto de energia, electrogenico, ca
paz de absorber Na" desde concentraciones luminales aun tan
bajas como 30 mEq/1. La absorcion de Na" es estimulada por
los mineralocorticoides y por la presencia de AGeC en la luz
col6nica (fig. 44-12).
44. COLON Y RECTO 825
La mayor parte del cloro, de carga negativa, se absorbe
secundariamente a la diferencia de potencial creado por la ab
sorci6n del Na". Otra parte se absorbe por un mecanismo de
intercambio con bicarbonate, el cual es secretado a la luz
col6nica. EI bicarbonate neutraliza la acidez luminal produci
da por la actividad metab6lica de la flora manteniendo e\ pH
col6nico en un valor cercano a la neutralidad.
EI K+se absorbe activamente en la membrana apical a tra
ves del transportador H+. K+-ATPasa. Sin embargo, esta ab
sorci6n es norrnalmente neutralizada por la secrecion de K+;
en condiciones normales el flujo neto de K' a traves de Ia
mucosa col6nica se acerca a cero. Por 10 tanto, la concentra
ci6n de K+en la luz del colon aumenta hacia Ja parte distal. cn
la medida que el contenido fecal es concentrado.
La absorci6n de sustancias osm6ticamente activas como
Na", CI y AGCC induce la absorci6n de agua, de manera que
se excretan por dia con la materia fecal s610 100 a 150 ml de
agua. unos 3 a 6 mEq de Na" y 10 a 15 mEq de K+.
Estudios in vivo han determinado que el colon humano
perfundido con soluciones salinas es capaz de absorber 4 a 6
litros de agua par dia.Esta capacidad de reserva funcional ex
plica la importancia del colon en la compensaci6n de la disfun
ci6n absortiva del intestino delgado -como ocurre en resec
ciones extensas 0 diarreas secretoras-, ya que es capaz de recu
perar gran parte de! agua y los electr6litos rnalabsorbidos y/o
secretados que, de otra forma, se perderian con la materia fecal.
La sobrecarga de nutrientes no absorbidos tam bien puede
ser parcialmente compensada por el colon. La malabsorcion
de carbohidratos, como ya fue referido con anterioridad, pue
de ser compensada por un aumento de la prcduccion y absor
ci6n de AGCe. Sin embargo, si la produccion bacteriana de
AGCC supera la capacidad de absorcion del colon, estes se
pierden par las heces con aumento del agua y de la acidez
fecal,
Secrecion colrinica. En condiciones normales el colon se
creta mucus y bicarbonato, EI mucus cumple con funciones
de lubricacion, proteccion y barrera, mientras que el bicarbo
nato, tal como fue mencionado, neutraliza los acidos produci
dos par el metabolismo bacteriano. Sin embargo, el epitelio
LUMEN
colonico cuenta tambien can mecanismos de secreei6n de 0
y K+ poco activos en condiciones normales, pero capaces de
producir secreci6n neta de agua y electr6litos wando son
anormalmente estimulados.
Diferentes estimulos luminales. tales como acidos biliares
malabsorbidos y deconjugados por la flora, acidos grasos de
cadena larga modificados par acci6n bacteriana, AGCC a bajo
pH, toxinas bacterianas 0 laxantes. estimulan la secrecion de
Cl y K~, los wales son acornpafiados por la salida de Na,
agua y mucus. Los estimulos luminales pueden actuar directa
mente sobre el colonocito, 0 indirectarnente a traves de arcos
retlejos entre la mucosa y el plexo subrnucoso (liberando VIP
o acctilcolina), 0 estimulando respuestas inmunologicas e infla
matorias a nivel de las celulas del subepitelio (fig. 44-13).
Las rcspuestas inmunologicas e inflarnatorias liberan gran
mimcro de mediadores que participan acti vamente en la pues
ta en marcha de los fenornenos secretores. Algunos de los
mediadores involucrados son: serotonina, nisramina. ade
nosina, calicreina, bradicinina, factor de activacion de las
plaquetas (PAP). metabolitos del acido araquidonico (prosta
glandinas, leucotrienos). citoquinas (interleuquinas 1 y 3.
interferon) y radicales libres del oxfgeno. Por el contrario. los
mineralocorticoides. glucocorticoides, catecolaminas, ence
falinas, opioides y sornatostatina reducen la secrecion colonica
c incrernentan la absorci6n.
Dada la cornplejidad del sistema. el rnimero de rnediado
res intervinientes y las multiples interacciones entre el siste
ma neuroendocrine, el epitclio y los mediadares, se hace dift
eil esclarecer la participacion relativa de cada uno de los me
canismos citados en cada situaci6n particular.
Muchos de los mediadores de la intlamaci6n y de la
secrecion tarnbien incremcntan la penneabilidad de la mucosa
y reducen su capacidad de barrera. La alteraci6n de la barrera
intestinal aurnent a la entrada de antigenos, toxin as y
rnicroorganismos, los cuales son capaces de desencadenar dano
local y sistemico. Estas alteraciones estan involucradas en la
fisiopatogenia de las enfermedades inflamatorias del colon y
en la traslocacion de gerrnenes y ioxinas con punto de partida
en la luz colonica.
SEROSA
Fig. 44-13. Mecanismos de secre Na' ...f------------------ Na'
cion col6nica. La secrecion intesti
nal es dependiente de la secrecion de
aniones, especiahnente de claro. El I
CI- .....>--+--- CI
c1oroentra en la celula epitelial des .. I
de el subepitelio (serosa) a traves de
la membrana basolateral, juntamen
+
: C)
Estfmulos
luminales
le con el sodio y el potasio, utilizan
do un cotransportador. Diferentes
estfmulos secretores, luminales 0 Mensajeros• toxinas
• actcos biliares intracelularesend6genos. aumentan los niveles de dihidroxilados
mensajeros intracelulares (nucleon
• acldos grasos
hidroxiladosdos ciclicos y/o calcio), los cuales, a
su vez, incrementan la conductividad
de los canales de c1oro de la mem
brana apical permitiendo la salida del
c1oro.La secrecion de c1oroes acorn
pafiada por salida de sodio y agua a
la luz intestinal.
Estimulos
end6genos
• endocrinos
• neurales
• inflamatorios
SECCION VI. ABDOMEN 826
ENFERMEDAD DIVERTICULAR
Claudio Barreda
Definicion. La gran mayorfa de los diverticulos colonicos
son adquiridos y consisten en hernias de la mucosa y submu
cosa a traves de las capas muscularcs de la pared colonica, La
enfermedad diverticular del colon es una entidad que abarca
distintas formas clinicopatol6gicas de los divertfculos col6nicos
adquiridos. Incluye desde su presencia asintomatica (euler
medad diverticular no complicada) hasta su inflamaci6n, per
foracion, fistula, obstrucci6n 0 hemorragia (enfermedad
diverticular compJicada).
Epidemiologia. La prevalencia de los divertfculos coloni
cos aumenta con la edad. Si hien existen en el 8,5 % de la
poblaci6n general, casi un tercio de los casas son diagnostica
dos en Ja quinta decada de la vida y mas de la mitad en la
octava. Tarnbicn la incidencia de complicaciones aumenta en
relaci6n directa con la edad. El 10 % de los pacientes presen
taran complicaciones a los 5 anos del diagnostico, 25 % a los
10 aries y mas del 35 % despucs de Ius 20 aries,
Anatomia patologica. La distribuci6n de los divertfculos
col6nicos se ilustra en la figura 44-14. Su tarnafio oscila desde
menus de 1 mm hasta algunos centfrnetros, y su mirnero varia
entre uno y varios cientos. Segtin su estadio evolutivo pueden
ser intramurales 0 extramurales. Los intramurales, tarnbien Ila
mados hipertonicos, corresponden al denominado estadio
prediverticular. Con el tiempo estos divertfculos aumentan de
tamano, se hacen extramurales y adoptan una forma de boisa
o saco (divertfculos hipotonicos). Segun su punto de emer
gencia del colon, los divertfculos extramurales pueden estar
cubicrtos por serosa, apendices epiploicos 0 mesenterio (fig.
44-15).
75 %
12%
Fig. 44-14. Dis~ribuci6n de los diverticulos colonicos.
Otro hallazgo anatomopatol6gico frecuente en la enferrne
dad diverticular no complicada es un aumcnto del grosor de la
capa muscular circular. Esto parece ser secundario a un mar
cado aumento del tejido elastico de las tenias, 10cual acorta al
colon y acenuia las corrugaciones de la capa muscular. Esta
alteraci6n parece preceder a la enfermedad y se la halla con
frecuencia en las piezas operatorias de pacientes j6venes. ,
Fig. 44-15. Sitios de emergencia de
los divertfculos col6nicos.
•~~>."".,,",
.....Lt !i"jiLIil
6::jj··;·;ii
44. COLON Y RECTO
La manifestaci6n anatomopatol6gica mas temprana de la
diverticulitis es la inflamaci6n e hiperplasia linfoide del apex
del diverticulo, asociadas con la presencia de materia fecal
retenida en su luz. La extensi6n de la inflamaci6n y supuraci6n
a los tejidos vecinos (grasa peric6lica y apendices epiploicos)
es frecuente en los enfermos con sintomatologfa clfnica de
diverticulitis. Esta peridiverticulitis asf como la adherencia con
vfsceras vecinas (anexos, utero, vejiga, intestino delgado,
epiplon) tienden a bloquear los efectos de la perforaci6n
intramural 0 extramural de los divertfculos. Por infecci6n rei
terada, 0 por apertura de un absceso, el colon enfermo puede
comunicarse con las vfsceras adheridas mediante un trayecto
fistuloso (ffstula colovesical, colovaginal, colocutanea). Cuan
do no existe adherencia con organos vecinos, 0 esta es s610
parcial, la perforaci6n diverticular ocasiona una peritonitis
generalizada 0 localizada (absceso de Douglas, de la fosa ilfaca
izquierdaj.s--,
Por efecto de inflamaciones reiteradas, la fibrosis resul
tante puede obstruir el colonenfermo en forma parcial 0 in
c1usocompleta. En ocasiones, por accion fibroblastica exage
rada, la inflamaci6n cronica puede adoptar una forma tumoral.
Etiopatogenia. La presencia de anormalidades en la
motilidad col6nica es el factor patogenico mas aceptado de la
enfermedad diverticular. La actividad motora del coJon nor
mal consiste en ondas simples, con periodos de acalmia que
varfan entre 5 y 30 minutos. La duraci6n de cada onda es de 8
a 10 segundos y la amplitud no supera los 30 mmHg. A nivel
del sigmoide es normal que se formen pequefias carnaras de
hiperpresi6n (fig. 44-16) separadas unas de otras por anillos
de fibras musculares. La relajaci6n de un aniJlo permite el
pasaje del contenido de una carnara a otra de menor presion, y
asf sucesivamente hasta que el contenido fecal llega al recto.
En la enfermedad diverticular existe un aumento del mi
mero de ondas y tarnbien de su amplitud y duraci6n. Se ha
descrito, asimismo, un aumento de la actividad contractil
segmentaria y un asincronismo entre la contracci6n y la reia
jaci6n. Como result ado aumentarfa significativamente la pre
si6n en las camaras endoluminales, 10 cual favorecerfa la
hemiaci6n mucosa a traves de zonas debiles en la capa mus
cular. Tambien el colon proximal quedarfa afectado secunda
riamente debido a la hipertensi6n sigmoidea.
La etiologfa de las anormalidades motoras col6nicas es
incierta, aunque es probable que la ingesta de una dieta escasa
en residuos y el estres emocional desempefien un papel im
portante. De hecho, el tratamiento con dieta rica en residuos
disminuye el mimero, amplitud y duraci6n de las ondas col6ni
cas, aunque los valores siguen siendo superiores a los de la
poblaci6n normal.
8
c
Fig. 44-16. Camara de hipertensi6n endoluminal. A. Segmentos co16nicos
proximal y distal a la camara; B, carnara; C, divertfculo.
Enfermedad diverticular no complicada
La diverticulosis 0 enfermedad diverticular no compJica
da es en la mayorfa de los casos asintomatica, Sin embargo.
alrededor del 40 % de los pacientes refieren sfntomas vagos
tales como dolor abdominal, distensi6n flatulenta 0 cambios
en el habito intestinal (Loeb PM, 1978). Clfnicamente, la diver
ticulosis y el llamado colon irritable 0 colon espasmodico son
muy similares. En tal sentido, existe la sospecha de que este
sfndrome es un estadio inicial de la diverticulosis. En efecto,
los hallazgos de la manometrfa col6nica son semejantes. Asi
mismo, en ambos se ha observado una mejorfa tanto clinica
como manornetrica mediante una dieta rica en residuos. Final
mente, el seguimiento alejado de enfermos con colon irritable
muestra una incidencia de enfermedad diverticular superior a
la observada en la poblaci6n normal.
El diagn6stico de diverticulosis requiere un estudio con
trastado del colon que ponga de manifiesto la presencia de
divertfculos hipert6nicos 0 hipot6nicos (figs. 44-17 y 44-18).
La diverticulosis asintornatica no requiere tratamiento al
guno. En caso de sintomas compatibles con un colon irritable
esta indicado aumentar los residuos de la dieta (Thompson
WG, 1986).
Enfermedad diverticular complicada
Incluye la hemorragia, la inflamaci6n 0 diverticulitis, y
las compJicaciones de esta: obstrucci6n, perforaci6n y fistula.
Hemorragia
La patogenia, el diagn6stico y el tratamiento de esta com
plicaci6n seran anaJizados mas adelante (vease Hemorragias
digestivas bajas).
Fig. 44-17. Diverticulosis hipert6nica 0 estado prediverticular (j1echas).
828 SECCION VI. ABDOMEl\;
Fig. 44·18. Diverticulosis hipotonica If/cella).
Diverticulitis
Es un proceso inflamatario localizado secundario a la
microperforacion de un diverticulo. La diverticulitis simple 0
no complicada se caracteriz a por ser una inflamacicn
peridiverticular sin absceso, peritonitis, ni sepsis sistemica,
El enfermo se presentahabitualmente con dolor en la fosa
ilfaca izquierda, anorexia, nauseas 0 vornitos y ligera distension
abdominal. Puede existir defensa, y la palpacion del colon iz
quierdo es muy dolorosa. Aunque puede haber fiebre y leuco
citosis, la presencia de estes signos obliga a descartar una com
plicacion (absceso 0 peritonitis) mediante ecograffa 0 tomo
graffa eomputada.
El diagnostico diferencial incluye la colitis isquernica, la
enfermedad de Crohn y el carcinoma. En caso de ser necesa
rio un colon por enema para confirmarel diagnostico, se 10
efectuara a baja presion para evitar romper las adherencias
que a menudo bloquean la perforacion. La diverticulitis dere
eha es indistinguible de la apendicitis.
La mayorfa de los ataques de diverticulitis requieren hos
pitaliz.acion dada la necesidad de hidratacion parenteral,
antibioticoterapia endovenosa y control de eventuales com
plicaciones evolutivas. El dolor debe ser tratado mediante
analgesia parenteral, y es necesario evitar el uso de morfina 0
derivados debido a su efeeto espasmodizante sobre la museu
latura colonica.
Complicaciones de la diverticulitis
Perforacion. Se denomina genericamente perforaci6n a la
presencia de abscesos, peritonitis 0 retroperitonitis, como con
secuencia de una perforacion diverticular libre 0 insuficiente
mente bloqueada. EI terrnino perforacion no es del todo co
rrecto, ya que la diverticulitis simple tambien es el resultado
de una perforacion diverticular, aunque en este caso el b1o
queo adecuado impide que la infeccion se difunda.
La perroracicn libre en la cavidad peritoneal origina una
peritonitis aguda difusa grave. La semiologfa abdominal y la
radiologfa simple del abdomen suelen ser suficientes para el
diagn6stico. En la radiograffa de pie es cornun la presencia de
neumoperitoneo, asf como de lfquido libre intraperitoneal. '
La retroperitonitis difusa por perforacion retroperitoneal
es una complicaci6n grave y de rnortalidad elevadfsima. En el
examen ffsico puede existir una contractura refleja del psoas,
aunque 10 mas frecuente cs la presencia de signos c1fnicos de
sepsis grave. La tomograffa computada es especialmente iitil
para el diagn6stico, ya que pone de manifiesto la extension
retroperitoneal del proceso inflamatorio y la existencia de gas.
En toda microperforacion diverticular se forma al cornien
zo un pequeno absceso paradiverticular que luego se reabsorbe
espontanearnente;o se drena, tambien espontaneamente, en el
intestino (Colcoek B, 1971). En ocasiones, como consecuen
cia de un bloqueo insuficiente de la infeccion local, pueden
farmarse colecciones purulcntas voluminosas (abscesos) tan
to en la vecindad del colon como lejos de este, La Iocalizacion
mas frecuente del absccso es intraperitoneal (tosa ilfaca iz
quierda, Douglas. mesocolon. espacio subfrenico), aunque tam
bien puede ser retroperitoneal y exteriorizarse por la fosa
lumbar.
Se puede sospechar clfnicamente el absceso por la presen
cia de fiehre en picos, cscalofrios y masa palpable. Sin embar
go, el diagnostico debe ser confirmado por ecografla 0 torno
graffa computada. Ambos metodos pueden precisar su locali
zacion e identifiear un trayecto percutaneo segura para su dre
naje.
Fistula. Se origina par la apertura de un absceso para
diverticular en un organa vecino. De esta manera, la ffstula
comunica la luz del cajon can el organa en cuestion,
La f.orma mas frecucntc de ffstula es la que comunica el
sigmoide con la cupula vesical (fistula colovesical). Se la ob
serva sobre todo en el varon, ya que en la mujer el utero cons
tituye una barrera entre cl colon y la vejiga. EI cuadro clmico
es caracteristico debido a la presencia de fecaluria y neuma
turia. Tarnbien puede existir fiebre. disuria y polaquiuria. El
colon por enema puede evidenciar el trayecto de la fistula,
aunque solo en el 30 % de los cases se advierte el pasaje de
bario a la vejiga. EI diagn6stico es confirmado par lacistos
copia, que permite obscrvar directamente el arificio vesical
de la ffstula.
La fistulizacion en otros 6rganos es mas rara, si bien pue
de ocurrir con otro segmento del co lon, intestino delgado, trom
pa, utero, vagina y pared abdominal. Excepcionalmente el
colon se fistuliza en el estomago, el ureter y la region perianal.
EI segmento del colon que can mayor frecuencia se fistuliza
en el sigmoide es el ciego. Esta ffstula, al igual que las esta
blecidas can el intestino delgado, puede manifestarse por
diarreas abundantcs, En ambos casos, el diagnostico se con
firma mediante examencs corurastados del aparato digestivo.
La fistulizacion en el utero es a menudo asintornatica, aun
que puede manifestarse por una endometritis inespecffica. Por
Sl1 parte, la ffstula colovaginal se caracteriza par la salida a
traves de la vagina de materia fecal y gases. EI diagnostico se
corrobora facilmente can la especuloscopia, que permite ob
servar el orificio fistuloso en el fondo de saeo posterior. La
fistulizaci6n en la trompa puede manifestarse por un piosalpinx.
Las ffstulas con la pared abdominal aparecen generalmen
te en la fosa ilfaca izquierda 0 la fosa lumbar. EI diagn6stieo
se convalida en ambas mediante la fistulograffa, que hace po
sible observar el relleno del colon.
Obstruccion. La fibrosis por inflamacion cronica puede
determinar una obstruccion completa 0 incompleta del colon.
~
44. COLON Y RECTO
En esta situaci6n clfnica es necesario descartar: a) la presen
cia de una obstrucci6n del intestino delgado par adherencia de
un asa al foco inflamatorio; b) la coexistencia de un carcinoma.
EI sitio exacto de la obstrucci6n (intestino delgado 0 colon)
puede ser precisado por las radiograffas simples del abdomen.
El diagnostico diferencial entre diverticulitis y carcinoma puede
ser diffcil, ya que es frecuente que el colonoscopio no pueda
atravesar la estenosis. En el colon por enema, la presencia de
una estenosis larga, con conservaci6n de mucosa y diverticulos,
sugiere un proceso inflamatorio (fig. 44-19). Sin embargo, no
es infrecuente que un pequefio carcinoma pase inadvertido
cuando se asocia a una inflamaci6n diverticular, por 10 cual el
diagn6stico diferencial s610 puede establecerse en forma con
cluyente mediante el examen de la pieza operatoria.
Tratamiento quirurgico. Las indicaciones quinirgicas en
la enfermedad diverticular complicada pueden ser urgentes 0
electivas (tabla 44-1).
Tabla 44-1. Indicaciones qnirurgicas en la enfermedad
diverticular complicada
lndicaciones urgentes
• Peritonitis difusa
• Retroperitonitis difusa
• Absceso intraperitoneal
• Absceso retroperitoneal
• Obstrucci6n intestinal completa
• Hemorragia grave
Indicaciones electivas
• Diverticulitis recidivante
• FIstula
• Obstrucci6n intestinal incompleta
• Hemorragia recidivante
• Imposibilidad de excluir un carcinoma
Fig. 44-19. Estenosis colonica (flecha grande) de causa diverticular y
divertfculos vecinos tflecha pequefia).
lndicaciones urgentes
La cirugfa urgente esta indicada en la peri.:
peritonitis difusas, la hemorragia incoercible :. :2 ::
col6nica completa. En carnbio, el tratamiento ,~.:~'~: _..
ceso consiste en su drenaje par vfa percutane a. ;~~~
ecograffa 0 tomograffa computada (Stabile BE. : . -.
pues del drenaje, el enfermo puede ser operado ele::> "~~.: - ,
y en un solo tiempo, de la diverticulitis.
Procedimientos quirurgicos. La cirugia de Ijr;e~.~" : .
peritonitis 0 retroperitonitis consiste en la extirpaci:':-. :".
mento col6nico afectado, sin restablecer la continc.c; ; ~c .
tinal (fig. 44-20). El cabo proximal es exterionz sc :
colostornia y el distal como fistula mucosa. En case:" : _" :
cabo distal sea muy corto y no alcance la piel, puede ,,,: ::C:-.·
do en fondo de saco ciego (operaci6n de Hartmanr,
cirugia de urgencia por peritonitis estan contraindicccas .;
anastomosis col6nicas debido al rerreno septico en q'':C :c::
realizarse la sutura y a la presencia de materia fecal en e: ~: .
no preparado. Ambas circunstancias favorecen la dehiscc. ~
de la anastomosis, una complicaci6n que eleva notabl err.e"
la mortalidad de la peritonitis diverticular.
EI cierre simple de la perforaci6n, con drenaje del f:.:
colostomia transversa, no tiene actualmente indicacion e: _
peritonitis diverticular. No s610 deja in situ al colon enfe:-:-"
sino que la materia fecal, retenida entre la colostornia y L : ::.
foracion puede ser causa de contaminaci6n persistente er; ~ ,,:
de dehiscencia del cierre simple.
La colostomia transversa, como unico procedimientc .:
cial, es una altemativa valida para enfermos con obstrucc r.:
col6nica completa de causa diverticular y con riesgo quin:::~;·
co elevado. Sin embargo, la colostomia debe ser seguida c .:..
segundo tiempo por la reseccion del colon obstruido. y e~.:_~
tercer tiempo por el restablecimiento de la continu.c ; ;
col6nica. Esta forma de tratamiento en tres tiempos es se;_~ .;
pero prolonga significativamente la recuperacion del pa:ie:'·
teo En enfermos con riesgo quinirgico aceptable esta indi:,,:~
la reseccion con exteriorizacion de cabos y anastomosis ::':c:.
rida para un segundo tiempo, tal como ha sido descrita <"::-._
peritonitis diverticular. Finalmente, en casos muy seleccicc...
dos puede estar indicada una resecci6n con anastomosis ~::
maria en un solo tiempo.
Indicaciones electivas
La resecci6n con anastomosis prirnaria en un solo tier.r :
es el tratamiento de elecci6n en la mayorfa de las indicaci.c.e ,
quinirgicas electivas. Ello se debe al mejor estado genera. ~"
los pacientes, ala ausencia de infecci6n peritoneal signif.; c.:'
va y a la posibilidad de limpiar el colon adecuadamenre e:- :
preoperatorio. No obstante, la cirugia en dos 0 tres tier.,:: ;
puede estar indicada en situaciones especiales. Una' colos.: -::'.: .
como primer tiempo puede tener indicaci6n en tUL::"
diverticulares grandes (flem6n diverticular), con el obje:: ~c
disminuir preoperatariamente su tarnafio y su adherencia c. :".
jidos vecinos. Tambien la colostomfa previa sirnplifica lCc _'
rugfa en caso de ffstulas complejas y cuando existe infe; ~ .
urinaria severa.
BIBLIOGRAFIA
Colcock BP. Diverticular disease of the colon. WB SC:~~.c:"
Philadelphia. 1971.
.),
.. ,i...•.....
C
SECCION VI ABDOMEN830
A
B
\
Fig. 44-20. Tratamiento quinir
gico de la perforacion diverti
cular con peritonitis. A. Extir
pacion del segmento colonico
perforado; B, exteriorizacion de
ambos cabos; y C, operacion de
Hartmann. ~
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COLITIS ULCEROSA
Adolfo Graziano
Definicion. Es una enfermedad inflamatoria que se inicia
en la mucosa rectal y compromete el resto del colon en forma
continua, ascendente y simetrica,
Epidemiologia. Predornina en la raza blanca y en la po
blaci6n occidental. sobre todo en Gran Bretana, Francia,
c
o
Escandinavia y Estados Unidos. Es mas frecuente en la raza
judfa, en especial en emigrados del este europeo. 10 cual su
giere una combinaci6n de factores geneticos y ambientales.
Asimismo parece ser mas frecuente entre los habitantes de areas
urbanas que rurales. Aunque no existen diferencias netas en ~
cuanto al sexo, la incidencia seria superior entre las mujeres
de 20 a 40 anos (Farner RG, 1990). En un estudio reciente,
efectuado en Francia (Gover-Rousseau C, 1994), la inciden
cia de colitisulcerosa fue establecida en 3,2 por cada 100.000
habitantes,
I
En Oriente y el hemisferio sur, la incidencia de esta en
fermedad es indudablemcnte menor, aunque sus cifras reales
son desconocidas.
Etiopatogenia, Se ha sugerido que un antigeno microhiano
ode cualquier otro tipo penetrada en el epitelio intestinal, ge
nerando una respuesta inmune que resultarfa citopatica para i
un huesped constitucionalmente sensible. AI respecto, la in
tervenei6n de meeanismos inmunol6gicos en el origen y
patogenia de la colitis ulcerosa se apoya en distintas eviden- I
•
p
44 COLON Y RECTO
Fig. 44-21. Mucosa col6nica ulcerada y
seudop61ipos.
cias, tales como la presencia de manifestaciones autoinmunes
extraintestinales y la respuesta favorable de la enferrnedad a
corticoides e inmunosupresores. Durante el curso de la colitis
ulcerosa tambien se ha observado un aumento en la produc
cion de inmunoglobulinas G, tftulos altos de anticuerpos para
el epitelio colonico y citotoxicidad de linfocitos circulantes
hacia ese epitelio (Nelson H, 1990). Asimismo, un tipo espe
cial de ANCA (antineutrophyl cytoplasmatic autoantibody) ha
sido hallado en el S4 al 84 % de los casos.
La colitis ulcerosa fue observada en familiares consangui
neos yen gemclos homocigotas. Actualmente se considera que
el riesgo de adquirir la enfermedad para familiares de primer
grado es 10 veces mayor que para la poblaci6n general. Esta
influencia genetica no esta ligada al sexo ni se iransmite en
forma autos6mica dominante.
El desencadenamiento de la enfermedad ha sido atribuido
a multiples fact ores como tabaco, drogas, sustancias qufmi
cas, infecciones y distintos componentes de la dieta. Aunque
los factores psicologicos no parecen tener un papel en el ori
gen de la colitis ulcerosa, las situaciones de estres emocional
influyen en las recafdas de la enfermedad.
Anatomia patologica, Cuando la enfermedad se halla t;~
establecida.Ia serosa del colon aparece de aspecto blanque~.
no con gran aumento de la red subserosa vascular. Los haust:':
esian disminuidos 0 incluso borrados y la pared colonica So
observa engrosada por edema y muy friable. La mucosa pre
senta multiples ulceraciones que confluyen y forman ulcer c
ciones mayores, dejando entre sf islotes de mucosa poiipoide ;
(seudopolipos 0 p6lipos inflarnatorios) (fig. 44-21). Otras \e
ces la mucosa aparece engrosada y granulosa, con pequena.
uleeraciones que s610pueden scr identificadas por microscopic
En la enfermedad avanzada, los seudopolipos pueden adopta:
forrnas alargadas, bicefalas 0 tricefalas (seudopolipos digiti
formes).
En la microscopia, el fondo de las ulceras (que a menu de
corresponde a Ia submucosa) aparece infiltrado por celula
redondas, plasmocitos, linfocitos, eosinofilos y macrofagos.
La presencia de microabscesos crfpticos no es patognornonica
de la enferrnedad, pero es muy caracterfstica de ella. Estan
constituidos por acurnulos de piocitos en el fondo de las crip
tas (fig. 44-22). AI tusionarse entre sf, los microabscesos pro
ducen un absceso mayor que socava la mucosa y la despega
Fig. 44-22. Microabsceso criptico (flecha ..
- - ---
)
, . ,
~
,""
832 SECCION VI. ABDOMEN
del plano subyacente (iilceras en "boron de camisa"), Cuando
la enfermedad remite, las ulceras pueden rccpitelizarse, aun
que rara vez la mucosa recupera su aspecto normal. Los infil
trados inflamatorios tarnbien persisten durante los perfodos de
remisi6n (Goligher rc, 1987; Morson B, 1990; Batts KP, 1990).
Diagnostico. Presentacion clinica. El sintoma mas fre
cuente es el aumento en el mirnero de las deposiciones, que
puede variar entre 4 y 20 por dia, segun la gravedad del ata
que. El dolor abdominal suele ser moderado y su intensificacion
indica una complicaci6n evolutiva. Pueden asociarse mani
festacioncs generales inespecfficas como nauseas y vomitos,
fiebre, anorexia y postraci6n.
Manifestaciones extraintestinales. Pueden existir manifes
taciones osteoarticulares, dermicas, oftalrnicas y hepaticas. Las
osteoarticulares son las mas frecuentes; su incidencia aJcanza
el 25 % de los casos y consisten en artritis perifericas (fig.
44-23). Mientras que las artritis perifericas responden al trata
micnto de la enfermedad de base, la sacroileitis y la espondilitis
anquilosante evolucionan en forma independiente.
La incidencia de las manifestaciones dermicas es del 5 %.
Las mas caracterfsticas son el eritema nudoso y el pioderma
gangrenoso (fig. 44-24); con menos frecuencia se observan:
Fig. 44-23. Artritis bilateral de rodilla en colitis ulcerosa.
psoriasis, dermatitis herpetiformes, exantemas liquenoides,
glositis, estomatitis y tilceras bucales 0 vaginales (fig. 44-25).
La lesi6n hepatica mas frecuente es la colangitis escle
rosante primaria, que consiste en la fibrosis obliterante de las
vias hiliares intrahepaticas y extrahepaticas. EI diagnostico se
obtiene mediante la colangiograffa endoscopica retr6grada.
Esta lesion es ocasionalmente la primera manifestacion clini
ca de una colitis ulcerosa y la colectomia no altera su evolu
cion.
Formas clinicas. La colitis ulcerosa puede seguir una evo
luci6n fulminante aguda (5 % de los casos), cronica recurren
te (64 %) 0 cronica continua (31 %). La forma fulminante co
mienza bruscamente con diarreas graves y fiebre, dolor abdo
minal y vomitos. Puede ser el primer episodio de la enferme
dad 0 aparecer durante la evoluci6n de una forma cronies. Su
curso es rapido y puede llevar a la muerte 0 pasar a la
cronicidad. La cronica recurrente se caracteriza par periodos
activos y de rernision: es la forma mas frecuente, y cada peno
do de actividad puede seguir un curso !cve, moderado 0 grave.
Laboratorio. Es totalmente inespecffico y los hallazgos
dependen de la gravedad del ataque. Puede existir anemia
hipocr6mica, leucocitosis, neutrofilia, hipoalbuminemia y al
teraciones del hepatograma.
Rectosigmoidoscopia. Es el procedimiento diagnostico mas
importante. Dado que la enfermedad cornienza en el recto, la
vision directa de la mucosa rectal con biopsia es representati
va de 10que ocurre en el colon proximal. En los comienzos de
la enfermedad se pueden describir cuatro estadios durante el
perfodo agudo. En el estadio I existe ligera hiperemia mucosa
sin edema ni ulceraciones; el moco es abundante y puede apa
recer un puntillado hemorragico al friccionar la mucosa con
un hisopo. En el estadio IT existe marcada hiperemia yedema;
el moco es abundante y puede haber ulceraciones mucosas su
perficiales. En el estadio III el sangrado es espontaneo y se
apreeian ulceraciones aisladas 0 confluentes; las valvulas de
Houston aparecen engrosadas y de bordes romos. En el esta
dio IV la hemorragia es intensa; la mucosa se presenta ulcera
da y cubierta por una espesa membrana difteroide. EI exudado
es mucopurulento y pueden observarse seudop6lipos.
En las formas avanzadas de la colitis ulcerosa las altera
ciones de la mucosa son irreversibles y el calibre rectal esta
disminuido. Durante el perfodo de aetividad la mucosa apare
ce congestiva y de aspecto granular, con 0 sin seudopolipos,
Fig. 44-24. Pioderma gangrenoso en colitis ulcerosa. Fig. 44-25. Ulcera necrotica sublingual en colitis ulcerosa,
- - - -
83344. COLON Y RECTO
La colonofibroscopia es util para deterrninar la extension
colonica de la enfermedad y la naturaleza de las estenosis y
los seudopolipos. Sin embargo, ei metodo se halla contrain
dicado cuando el colon esta gravemente enfenno debido al
riesgo de perforacion y a la posibilidad de desencadenar un
megacolon texico,
Radiologia. Ei dibujo aereo en la radiograffa simple del
abdomen puede revelar perdida de haustros, bordes colonicos
aserrados y acortamiento 0 estrecheces del organo. La presen
cia de tres 0 mas asasdelgadas dilatadas predice una mala
respuesta al tratamiento medico (Chew CM, 1991).
EI colon por enema con doble contraste puede revelar,
durante la fase aguda, pequefias ulceraciones que dan a los
bordes colonicos un aspecto espiculado fino, 0 ulceras pro
fundas "en boton de camisa" (fig. 44-26). Otras lesiones, como
el granulado mucoso y los seudopolipos, tambien pueden ser
puestas en evidencia (fig. 44-27). En la enfermedad avanzada,
la proliferacion fibrosa acorta el colon y Ie otorga un aspecto
tubular con bordes lisos y calibre reducido de la luz intestinal
(microcolon) (Fig. 44-28, A y B).
Cornplicaciones evolutivas. Adernas de las exacerbacio
nes periodicas, distintas complicaciones graves pueden modi
ficar el curso de una colitis ulcerosa.
Megacolon uixico, Se 10 define como una dilatacion
segmentaria 0 total del colon, asociada con sepsis sisternica.
Esta complicacion ocurre siempre durante un ataque grave y
su incidencia en la Argentina es del 5 % (Graziano A, 1991).
La patogenia del megacolon texico es incierta. Sin embargo.
esta bien establecido que puede desencadenarse, durante un
ataque agu do, por la adrn i nistrac ion de opi aceos 0 Fig. 44-27. Granulado mucosa del colon.
anticolinergicos y por la realizacion de un colon por enema 0
colonofibroscopia.
Se debe sospechar un megacolon taxi co en todo ataque
agudo asociado con fiebre, taquicardia, hipotension, compro
miso del estado general y disminucion brusca del niimero de
deposiciones. Los ruidos abdorninales pueden estar presentes
ya que el intestino delgado no participa del proceso. La radio
graffa simple de abdomen muestra una dilatacion colonica (mas
de 6 em de diarnetro) a expensas del colon transverso y del
ascendente. La presencia de gas en la pared intestinal 0 fuera
de esta sugiere una perforacion bloqueada. Es la complica
cion mas grave del megacolon toxico y ocurre hasta en e130 %
de los casos.
Cancer. Los enfermos de colitis ulcerosa tienen una posi
bilidad lOa 30 veces mayor que la poblacion general de desa
rrollar un cancer de colon. Esta cornplicacion es rara durante
los primeros afi.os de evolucion de la colitis y luego aumenta
un 20 % con cada decada transcurrida. La sobrevida a 5 afios
del carcinoma colonico asociado con la colitis ulcerosa no
supera el 18 %. 10cual se debe en gran parte a las dificultades
para realizar un diagnostico temprano.
Otras complicaciones. Tanto la hemorragia fulminante
como la estenosis benigna irreductible del colon, asi como las
fistulas colocolicas 0 colorrectales, son complicaciones infre
cuentes. La incidencia de comp)icaciones perineales es muy
inferior a la observada en la en"termedad de Crohn.
Diagn6stico diferencial. Cuando se trata de las primeras
manifestaciones de la enfermedad, el diagnostico diferencial
incluye las diarreas bacterianas 0 parasitarias, la colitis
isquernica y la colitis actmica. Cuando existe el diagnostico
de enfermedad inflaniatoria intestinal, es necesario diferen
ciar a la colitis ulcerosa de la enfermedad de Crohn. Existen
Fig. 44-26. Ulceras del colon transversa "en baton de camisa'' (jlechas). caractertsticas clinicas y anatornopatologicas que por 10gene
,
.
•.
,
, ,
. '
SECCION VI. ABDOMEN 834
Fig. 44-28. Microcolon de la
colitis uleerosa. A, Colon por
enema; B. pieza operatoria en la
que se aprecia la estrechez de la
luz colonica tflechasi.
A B
raj penniten un diagnostico correcto; sin embargo, en ell 0 al
15 % de los casos la diferenciaci6n entre una y otra es imposi
ble (tabla 44-2).
Tratamiento, Las formas leves y moderadas pucdcn ser
manejadas en forma ambulatoria. El tratamiento consiste en
una dieta pobre en residuos y en la administraci6n de
sulfasalazina por via oral. Esta droga est a compuesta por
sulfapiridina y acido 5-aminosalicflico, que es el responsable
de los efectos benefices sobre el colon. La sulfasalazina se
administra en dosis de 2 a 4 g diarios y es tambien eficaz para
la prevenci6n de las recurrencias. En pacientes con intoleran
cia a esta droga esta indicado emplcar arninosalicilatos (5-asa).
Tabla 44-2. Diferencias clinicas y anatomopatologicas entre la
colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn
Colitis uicerosa Eniermedad de
Crohn
Diferencias clinicas
Sangrado rectal
Diarrea
Dolor abdominal
Fiebre
Perdida de peso
Masa palpable
Lesiones perine
ales
Presentaci6n elf
nica
Resultado de la
cirugia
Constante
Seudodiarrea
Infrecuente,
urgencia defecatoria
Infrecuente
Variable
Rara
Infrecuentes
Fulrninante, cronica
rccurrcnte 0 conti
nua
La proctocolecto
mia es curativa
Inconstante
Segun localizacion
Frecuente, colico
suboclusivo
Frecuente
Frecuente
Frecuente
Frecuentes
Lenta y progresiva
La recidiva es co
mun con cualquier
tecnica
Diferencias anatomopatologicas
A. Macroscopicas
Distribuci6n Continua, simctrica Sulteada, asimetrica
Compromiso rec- Constante Variable
tal
Compromiso ileal Nunca Frecuente
Mucosa Granular Empedrado
Ulceras Forma variable Aftoides, lineales,
serpiginosas
Fisuras Nunca Transversales
Seudopolipos Frecuentes Poco frecuentes
Serosa Normal Comprometida
Acortamiento co- Por hipertrofia Por fibrosis
lonico muscular
B. Miuoscopicas
Inflamacion Mucosa Transmural
Granulomas Raros Frecuentes
Abscesos cripti- Frecuentes Infrecuentes
cos
Celulas de Paneth Frecuentes Raras
Hiperplasia lin- Mucosa y submuco- Transmural y peri
foidea sa mural
Ganglios linfati- Hiperplasia reactiva Granulomas
cos
Vascularidad Prominente Variable
Lesiones anales Inespecfficas Granulomas
Las formas graves requieren internaci6n, supresi6n de la
ingesta oral, hidrataci6n endovenosa y eventualmente alimen
taci6n parenteral. Esta indicado el uso de corticoides (rnetil
prednisolona 0 hidracortisona) en dosis variables segtin la gra
vedad del cuadra. En pacientes refractarios a los corticoides
puede estar indicado el uso de metotrexato 0 ciclosporina.
xq
44. COLON Y RECTO 8::
Indicaciones quirurgicas
El 20 al 30 % de los enfennos de colitis ulcerosa requieren
tratamiento quinirgico. Su indicaci6n puede ser urgente por
ataque agudo incontrolable, megacolon toxico, hemorragia
masiva 0 peritonitis; 0 electiva, en las formas invalidantes.
Estas incluyen a enfermos rcsistentes al tratamiento medico,
cuando existe retardo del crecimicnto y de la madurez sexual,
o cuando las manifestaciones extraintestinales 0 perineales
impiden una vida normal.
Procedimientos quinirgicos urgentes. EI procedimiento
quinirgico mas utilizado en la urgencia es la colectornfa subtotal
con ileostomfa segun el procedimiento de Brooke (fig. 44-29).
Consiste en la exeresis del colon y el ahocamiento del recto
sigma en el espacio suprapiibico a la manera de una fistula
mucosa. La ileostomia segun la tecnica de Brooke (fig. 44-30,
A y B) se realiza a traves del musculo recto anterior derecho,
aproximadamente en la mitad de una linea entre la espina ilfaca
anterior y superior y el ombligo. Se exteriorizan 5 em del Ileon,
evertiendolo de manera que las dos serosas se mantengan en
contacto. Luego se fija la eversi6n mediante la sutura del bor
de ileal a la dermis. El borde rnesenterico debe ser suturado al
peritoneo parietal para cvitar hernias intemas 0 prolapso de la
ileostomfa (Beart RVV, 1990).
Otros procedimientos, tales como la colectomfa total con
ileostomia y cierre del mufion distal, 0 la coloproctectomia
total, son muy poco utilizados actualmente. El primero tiene
como complieaci6n la dehiseencia del mufion rectal, mientras
que el segundo destruye el mecanismo esfinteriano, 10 eual
impide realizar un reservorio ileal como segundo tiempo.
Procedimientos quinirgicos electivos. Durante muchos
afios, la coloproctectornfa totalcon ileostomfa definitiva (fig.
44-31) fue el procedimiento mas utilizado en indicaciones
quinirgicas eleetivas. Ello se debi6 a que esta operacion cura
Fig. 44-29. Colectornfa subtotal con ileostornfa. 1, ileostorrua; 2, abocamien
to a la piel del rectosigmoide.
----------------f-
5cm
A
B
Fig. 44·30. Ileostomfa con la tecnica de Brooke. A, Eversion del asa exte
riorizada: B, Sutura del asa evertida a la dermis.
Fig. 44-31. Coloproctectomfa total.
'- --- - -- -
'. ~
.'
, ~. " ~
SECCION VI. ABDOMEN 836
definitivamente la colitis ulcerosa, asf como la mayorfa de sus
complicaciones extraintestinales. Sin embargo, la coloproc
tectomfa total determina una ileostomia definitiva; adernas,
ocasiona disfunciones genitourinarias en el 5 al 12 % de los
casos y complicaciones frecuentes a nivel de la herida perineal.
La coloproctectomia con resarvorio ileal e ileoanoanas
tomosis es actualmente la mejor opcion, aunque no la ideal,
para el tratamiento electivo de la colitis ulcerosa. Consiste en
una proctocolectomia y anastomosis de una bolsa ileal con el
conducto anal preservado (fig. 44-32). Varios tipos de bolsa
ileal (0 reservorio, 0 pouch) han sido descritos (fig. 44-33): en
S de Parks, en J de Utsonomiya, en H de Folkansrud y en W
de Nichols. EI reservorio en J, que anastomosa dos asas, es
actualmente el que mas se emplea par su sencillez y sus resul
tados. Una vez realizado, el codo de la.T se anastomosa con el
ana a nivel de las criptas, previa mucosectomia del manguito
rectal remanente. Esta anastomosis debe ser protegida
temporariarnente: y para ello se realiza de manera simultanea
una ileostomia proximal en asa, que mas tarde se cierra, una
vez comprobada la integridad de la anastomosis ileoanal. La
coloproctectomfa con balsa ileal es una tecnica de baja marta
lidad (l %) pero de elevada marbilidad (30 %) y hasta con el
10 % de fracasos (Keighley MRB, 1990). Su complicacion
especffica es la denominada pouchitis 0 inflarnac ion del
reservorio, De etiologia desconocida, esta entidad remeda. elf
nica, endoscopica y radiol6gicamente, ala enfermedad de base.
Puede originar 0 hacer renacer manifestaciones extraintes
tinales y debe ser tratada con las mismas drogas que se em
plean para la colitis ulcerosa. Otras complicaciones del pouch
son la estenosis rectoanal, la desnutricion severa y las altera
ciones del mecanismo esfinteriano anal.
Cuando en la colitis ulcerosa el recto esta preservado, 10
cual ocurre solo en el2 % de los casos (McLeod RE, 1993), el
tratamiento de eleccion puede ser la colectomfa total con
anastomosis ileorrectal. La ventaja de esta operacion es que
mantiene la evacuacion par via natural sin necesidad de crear
un pouch. Sus desventajas son no ser curativa, la persistencia
del riesgo de hemorragia y cancer, y la posibilidad de fistula
ileal posoperatoria (3 a 15 % de los casos).
.... ,
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Fig. 44-32. Colectomia total y reservorio ileal anastomosado al conducto
anal preservado,
A B c D
Fig. 44-33. Tipos de reservorio ileal. A. En J de Utsonorniya; B, en S de Parks: C, en W de Nichols; D, en H de Folkansrud.
- - -
837 44. COLONY RECTO
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POLIPOS Y POLIPOSIS
Fernando Bonadeo Lassalle
Definicion, EI termino polipo es meramente descriptivo y
se refiere a cualquier formaci6n que se eleva desde una super
ficie mucosa, independientemente de su naturaleza histol6gica.
Segun su morfologia, los p6lipos pueden ser pediculados,
subpediculados 0 sesiles (fig. 44-34), Y por su mimero, iinicos
o multiples. Su tamafio puede variar desde menos de 1 mm
hasta varios centimetres: cuando un p61ipo es muy grande, y
particularmente si es sesil, es mas corriente hablar de tumor.
La descripci6n macroscopica aporta datos valiosos, pero tiene
escaso valor clfnico si no se acornpafia del diagn6stico
histologico. S610 este permite conocer su probable comporta
miento y seleccionar Ia conducta mas adecuada.
Clasificacion. La mas utilizada es la histol6gica, propues
ta por Morson, que diferencia cuatro grupos:
1. Polipos neoplasicos 0 adenomas (tubular, velloso y
tubulovelloso 0 mixto).
II. Hamartomas (p6lipo de Peutz-Jeghers y polipo juve
nil).
III. P6lipos inflamatorios (seudopclipos y polipo linfoide
benigno).
IV. P6lipo hiperplasico 0 metaplasico,
En cada una de estas variedades los polipos pueden ser
unicos 0 multiples.
Existen otras lesiones que, sin llegar a ser verdaderos
polipos por no originarse en la superficie mucosa, pueden pre
sentar al examen endosc6pico 0 radiol6gico un aspecto
polipoide. Ello ocurre con distintas formaciones que se origi
nan en las paredes del colon y en su crecimiento empujan la
mucosa y se proyectan hacia la luz del 6rgano (lipomas,
leiomiomas, hemangiomas, neumatosis qufstica, etcetera.)
Polipos neoplasicos
Por su frecuencia y por la posibilidad de su transforma
cion maligna conforman el grupo de mayor importancia. Hay
tres variedades de adenoma: el tubular, el velloso y el tubulo
velloso 0 mixto. En su estructura interviene habitualmente mas
de un componente histol6gico. Si el aspecto tubular es el do
minante y el componente velloso es inferior aIlS %, se consi
dera que el adenoma es tubular; si el componente velloso su
pera el 50 %, se 10 califica como adenoma velloso; entre esos
dos porcentajes se 10 denomina tubulovelloso 0 mixto (Morson
B, 1990).
Epidemiologia. Varia segun se la determine mediante exa
menes endoscopicos, radiologicos 0 de autopsia, estos ulti
mos los mas exactos. Existe una gran variaci6n geografica,
con indices de frecuencia que varian entre el 1 y el 50 %. Un
estudio prospectivo en autopsias demostr6 la presencia de
adenomas en 73 de 198 varones (37 %) y en 48 de 167 muje
res (29 %) (Williams AR., 1982 ). Multiples series colonos
c6picas revelan que dos tercios de todos los p6lipos son ade
nomas y que entre estes el 75 % son tubulares, el 10 % vello
sos y ellS % tubulovellosos. En un elevado porcentaje de
casos hay mas de un p6lipo; la multiplicidad es mas frecuente
en los adenomas tubulares (50 %) que en los vellosos (15 %).
Anatomia patologica, Macroscopia. El adenoma tubular
tfpico es redondeado, de coloralgo mas rojizo que la mucosa
normal, y tiene una superficie lisa con delgados surcos que le
A B c
Fig. 44-34.Tipos morfol6gicos de p6lipo. A, pediculado: B, subpediculado; C, sesil,
~~~~~~
" • >,
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.
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.
838 SECCION VI. ABDOMEN
confieren un aspecto multilobulado. Este aspecto es mas mar
cado en los p6lipos de mayor tamafio. Habitualmente sesiles
. cuando son pequefios, suelen ser subpediculados 0 pediculados
al aumental' de tamafio. Aunque pueden llegar a medir 4 ern 0
mas. el85 % de los adenomas tubulares tienen menos de 1 crn.
El adenoma velloso es mas plano y su superficie presenta
finas vellosidades, en tanto que su coloraci6n es semejante a
la del adenoma tubular. Tiene mayor tendencia a permanecer
sesil a pesar de adquirir grandes dimensiones, Su tamano es
habitualmente mayor que el del adenoma tubular, tanto que en
ocasiones llega a medir 10, 15 0 mas centfrnetros. Crece a ve
ces en forma de manto 0 carpeta, y puede cubrir la totalidad de
la circunferencia intestinal. Cuando el tamafio supera los 3 04
ern, se utiliza con frecuencia el terrnino "tumor velloso" (fig.
44-35).
Microscopia. EI adenoma tubular se com pone de un con
glomerado de nibulos glandulares separados por una lamina
propia normal. Cuando existe pediculo, su superficie esta cu
bierta por mucosa normal y su eje central se halla ocupado por
la submucosa. La muscularis mucosae y la submucosa pene
tran en distinta medida en la cabeza del p61ipo y ocupan una
posici6n central y profunda.
EI adenoma velloso esta constituido porrmiltiples arboriza
ciones 0 vellosidades consistentes en finos ejes conjuntivos
cubiertos por epi telio glandular. Entre las velIosidades, el
epitelio descansa sobre la muscularis mucosae sin interposi
ci6n de tejido conectivo.
Displasia y cancer invasor. Las celulas epiteliales de un
adenoma, sea este tubular 0 velloso, son muy parecidas a las
de la mucosa normal. Sin embargo, en ciertas areas los nu-
Fig. 44-35. Adenoma a tumor velloso del recto.
cleos son a menudo hipercromaticos, pleom6rficos, y estan
aumentados en niimero. Como resultado de esta mayor con
centraci6n nuclear, se reduce la cantidad de moco del proto
plasma (aunque en ciertos adenomas vellosos esta incremen
tada). Puede haber tarnbien un aumento de las figuras mit6ticas
y las celulas pueden formal' varias capas 0 verdaderos conglo
merados. que en el caso de los adenomas tubulares se proyec
tan hacia la luz de los tiibulos y en el de los adenomas vellosos
hacia los ejes conectivos. Estas alteraciones constituyen 10que
se denomina disp!asia 0 atipia, y segun su grado se la califica
en leve, moderada 0 severa. Displasia severa es sin6nimo de
carcinoma in situ 0 cancer intraepitelial; sin embargo, y a efec
tos de evitar confusiones, se recomienda utilizar s610 el termi
no displasia. Es preciso conocer con exactitud la diferencia
entre displasia severa y carcinoma invasor. En la displasia se
vera, la atipia es s610 intraepitelial, mientras que cuando las
celulas atfpicas transponen la barrera de Ia muscularis mucosae,
el cancer es invasor. En un p61ipo pediculado con cancer inva
SOl' corresponde saber si la invasi6n se limita a la estroma de
la cabeza del p6lipo 0 a su pediculo, a si I1ega a la submucosa
de su base de implantaci6n. Segun Fenoglio (1973), recien a
nivel de la submucosa hay vasos linfaticos y sanguineos con
capacidad para transportal' celulas neoplasicas y, por 10 tanto,
can potencial para dar lugar al desarrollo de metastasis. Esos
vasos no existen en la capa mucosa.
En terrninos generales, se estima que el 60 % de los adeno
mas tienen displasia leve, el 30 % displasia moderada y el
10 % displasia severa; esta ultima proporci6n crece con el au
mento de tamafio de los polipos, y es tambien mayor en los
adenomas vellosos. Muto (1985) ha lIamado la atenci6n sobre
la existencia del adenoma plano, lesi6n que a pesar de su di
minuto tamafio presenta elevados indices de displasia scvera.
La incidencia de cancer invasor en los p6Iipos varia segun
el metodo de estudio, En p6lipos resecados por colonoscopia
oscila entre el 4 y 5 %; en estudios de autopsia, que incluyen
hasta los polipos mas pequenos, es dell aI2 %, y por ultimo,
en p6lipos extirpados quirurgicamente, que son los de mayor
tamafio, lIega al 6 u 8 %.
Al igual de 10que ocurre con la dispJasia, los factores mas
estrechamente relacionados con la presencia de cancer inva
sor en un p6Iipo son su tamaiio y la presencia de componeme
velloso. La incidencia de malignidad es del 5 % en los ade
nomas tubulares, del 30 % en los velIosos y del 20 % en los
tubulovellosos, En adenomas menores de 1 cm, la incidencia
de cancer invasor es inferior al I % en los tubulares y supera
el 2 % en los vellosos.
Polipo-cancer. Se llama asf al adenocarcinoma polipoide,
polipo cuya estructura es todo adenocarcinoma, sin restos de
tejido adenomatoso.
- Secuencia adenoma-carcinoma. Durante muchos afios, la
posibilidad de transformaci6n de adenoma en carcinoma. par
ticularmente en 10 referente a los adenomas tubulares, fue
motivo de controversia, Los argumentos acumulados en la
actualidad en favor de Ia rnalignizacion de los adenomas son
muy abundantes y han lIevado ala conclusi6n de que la mayor
parte de los adenocarcinomas del colon y del recto pasan pre
viamente por la etapa de adenoma. La secuencia polipo-can
cer se ha transformado ademas en un modelo casi unico para
el estudio de la carcinogenesis y para el desarrollo de nuevos
conocimientos sobre la genetica y la biologia molecular del
carcinoma colorrectal.
Entre los argumentos a favor de la secuencia polipo-can
cer se mencionan: I) la distribuci6n anatomica de los polipos
es muy similar a la del cancer; 2) la edad promedio de mayor
839 44. COLON Y RECTO
incidencia de polipos es aproximadamente 10 afios inferior a
lade mayor incidencia del cancer (Morson [1974] ha estima
do que el tiempo requerido para la transforrnacion maligna de
un adenoma es de alededor de 10 afios); 3) el hallazgo de
polipos en el 30 % de las piezas de resecci6n por cancer, fre
cuencia que se duplica en los casos de cancer sincr6nico; 4) en
los pacientes operados por cancer, la presencia de p6lipos aso
ciados duplica las posibilidades de desarrollar un cancer
metacronico; 5) la elevadfsima frecuencia de transformaci6n
maligna en la adenomatosis col6nica familiar; 6) el hallazgo
de areas de tejido adenomatoso en el 15 % de los tumores
malignos (esta frecuencia es mayor cuanto mas temprano es el
estadio del tumor); 7) en la inducci6n experimental de cancer
col6nico mediante el uso de drogas, primero se desarrollan
microadenomas, luego adenomas y por ultimo cancer; 8) la
escasa frecuencia de diagn6sticos de canceres pequefios, can
cer de novo de tarnafio inferior a 1 em, aun en estudios colonos
copicos 0 en autopsias; 9) el estudio de la Universidad de
Minnesota, sobre 18.000 individuos asintornaticos sometidos
a rectosigmoidoscopias peri6dicas, en el que cada vez que se
encontraba un p61ipoera extirpado. Despues de un seguimiento
de 25 anos, se detectaron s610 11 casos de tumores a nivel del
segmento examinado, mientras que el mimero estadfsticamente
esperado era de 75 a 80. En los 11 casos el tumor fue diagnos
ticado en etapa temprana. Es importante mencionar que en el
colon proximal a la zona examinada la incidencia de cancer
fue la prevista estadisticamente (Gilbertsen, 1974). Un estu
dio semejante pero con colonoscopia total demostr6 reducir la
incidencia del cancer colorrectal (Winawer, 1993).
Diagnostico. Presentacion clinica. La mayorta de los
p61ipos son diagnosticados en etapa asintomatica, durante un
examen endosc6pico 0 un estudio radiol6gico. Los de mayor
tamafio pueden presentar sfntornas, los cuales dependen de su
dimensi6ny su localizacion. EI mas frecuente es el sangrado,
que suele ser leve y puede acompaiiarse de mucus. La hemo
rragia severa es infrecuente, pero se puede llegar a la anemia
cronica por sangrado oculto. La diarrea se asocia s610a polipos
de mayor tamafio 0 multiples, los que tambien pueden ocasio
nar dolor de tipo c6lico. Con menor frecuencia puede presen
tarse un cuadro de intususcepci6n 0 de oelusi6n intestinal. La
diarrea acompariada del pasaje de importante cantidad de
mucus es frecuente en los grandes adenomas vellosos. P6lipos
bien distales y pediculados pueden manifestarse por su prolapso
con la evacuaci6n.
EI sidrome de deplecion hidroelectrolftica es un cuadro
poco frecuente que se presenta s610 en el 2 % de los tumores
vellosos. Se caracteriza por grandes perdidas de mucus, sodio
y potasio, que pueden llevar a cuadros de deshidrataci6n ex
trema, obnubilaci6n mental, debilidad muscular, oliguria,
uremia y acidosis. EI laboratorio muestra hipopotasemia e
hiponatremia muy marcadas, cuya correcci6n exige grandes
reposiciones mientras no se extirpe la lesi6n.
Metodos diagnosticos. Incluyen el tacto rectal, la
endoscopia rigida, la fibroendoscopia y el examen radiologlco
del colon. Cualquiera que haya sido el estudio inicial de
detecci6n del p6lipo 0 de los p6lipos, para poder planificar el
tratamiento es preciso investigar si existen 0 no otros p6lipos
en el resto del colon y determinar su naturaleza histologica,
Para invcstigar el resto del colon puede recurrirse a una
colonoscopia total 0 a una radiograffa de colon por enema con
doble contraste. Aunque este ultimo estudio, realizado con tee
nica depurada, permite demostrar lesiones de hasta 3 rnm, debe
preferirse el examen endosc6pico por su menor tndice de error
y porque brinda la posibilidad adicional de biopsiar y/o rese
car las lesiones presentes. La videocolonoscopia supera a la
fibrocolonoscopia por la nitidez de la imagen, la que a su vez
puede ser visualizada por el asistente y por otros medicos 0
personal en formaci6n; tarnbien permite filmar hallazgos de
interes y reevaluarlos si fuera necesario para la toma de deci
siones.
Para conocer la naturaleza del p6lipo es necesario su estu
dio histol6gico. Las biopsias parciales que no comprenden la
totalidad del p6lipo tienen valor Iimitado; su principal objeti
vo es determinar la variedad de p6lipo. Una toma superficial
de un adenoma puede caer en una zona de displasia severa y
ser informada como carcinoma de colon; asimismo en un p6lipo
con cancer invasor la biopsia puede caer en una zona adeno
matosa. Por ello, siempre que sea tecnicarnente posible, se debe
intentar la extirpaci6n total del p6lipo y poner luego especial
cuidado en la forma de enviarlo al patologo, para que este pueda
identificar sin dificultad su pediculo 0 su base de impiantaci6n.
Tratamiento. Consiste en la extirpaci6n completa del
p6lipo con su pediculo en las lesiones pediculadas y con su
base de irnplantacion, es decir, con la capa submucosa, en los
sesiles. En caso de p6lipos multiples es conveniente su trata
miento simultaneo en una sola sesi6n. Si el examen histona
tol6gico revel a que no existe cancer invasor, el tratamiento se
considera suficiente. Las conductas cuando hay cancer inva
sor se analizan mas adelante.
La gran mayorfa de los p6lipos pediculados 0 subpedicu
lados y los scsiles de menor tamafio pueden ser extirpados
endosc6picamente, con el auxilio de un asa de diatermia (fig.
44-36). Cuando la base de implantaci6n de un p6lipo sesil su
pera los 2 ern, su resecci6n endosc6pica puede resultar peli
grosa 0 tecnicamente imposible. Lo mismo ocurre con algu
nos p6lipos pediculados cuando su tallo es muy grueso. En
estas circunstancias, la conducta dependera de las caractensti
cas y de la localizaci6n del p6lipo. Si asienta en el colon 0 en
el sector intraperitoneal del recto, el p6lipo puede ser reseca-
Fig. 44-36. Polipectomia endosc6pica can asa diatermica.
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840 SECCIOt\' VI. ABDOMEN
do a traves de una colotomia (fig. 44-37) 0 mediante una
reseccion segmentaria seguida de anastomosis. Estas resec
ciones, realizadas tradicionalmente con cirugfa convencional,
pueden efectuarse en la actualidad por vfa laparosc6pica 0 con
cirugfa vidcoasistida, con 10cual se evita una laparotomfa 0 se
reduce significativamente su extension. Los polipos con ca
racterfsticas inadecuadas para su extirpaci6n endosc6pica cons
tituyen precisamente una de las indicaciones mas formales del
empleo de tecnicas laparosc6picas en patologfa colonica, en
particular cuando se descarta la existencia de un carcinoma.
Es necesario disponer de un colonoscopio en el quir6fano
a fin de determinar con seguridad la zona donde asienta el
p61ipo, pues su identificaci6n laparosc6pica suele resultar irn
posible. Con cirugia laparosc6pica se han comunicado casos
de resecci6n de segmentos equivocados de colon por no recu
rrir a esta maniobra. Una vez identificado con el colonoscopio
el punto donde asienta el polipo, se marca por vfa laparosc6pica
con una grapa metalica aplicada en la serosa. Si por las carac
teristicas del p6lipo se juzga que se puede resecar mediante
una colotomia, se moviliza ese segrnento y luego con una
miniincisi6n se 10 exterioriza realizando la polipectomfa por
colotomfa a cielo abierto. Si, por el contrario, se considera
mas apropiado realizar una colectomia segmentaria, esta pue
de realizarse en forma puramente laparosc6pica 0 con una pe
quefia incisi6n auxiliar que permite extirpar la pieza y confec
cionar la anastomosis.
Cuando el p61ipo asienta en el recto, resulra preferible su
resecci6n a traves de un rectoscopio rigido; en caso de p6lipos
mayores 0 sesiles puede utilizarse el rectoscopio gigante, el
cual requiere algun tipo de anestesia. En ciertos cases, por la
longitud del pediculo 0 por asentar en el sector mas distal del
recto. el p6lipo puede ser prolapsado a traves del ano, 10 cual
facilita considerablemente su resecci6n.
Los grandes p6lipos 0 tumores vellosos del recto, no aptos
para una resecci6n endosc6pica, exigen una evaluaci6n muy
precisa. La biopsia tiene valor lirnitado si no es dirigida por un
tacto rectal. La percepci6n de cualquier zona indurada a nivel
del p6lipo es el mejor indicador de la existencia de cancer in-
Fig. 44-37. Polipectomia por colotomia.
vasor, y aliI se debe dirigir la biopsia. La ecograffa intrarrectal
permite evaluar si hay compromiso de la submucosa 0 de las
otras capas de la pared del recto y brinda informaci6n de valor
para la toma de decisiones. En ausencia de cancer invasor, 0
cuando se ha podido establecer que este s610 penetra hasta la
submucosa, la resecci6n local por via transanal rcsulta ade
cuada. Este tipo de resecci6n es tecnicarnente posible en las
lesiones localizadas en el sector mas distal del recto. En lesio
nes mas altas y no aptas para esta conducta, se debe optar en
tre una resecci6n por rectotomia con un abordaje posterior (vias
de Kraske, de Bevan 0 de York-Mason) y una resecci6n ante
rior del recto con anastomosis baja 0 coloanal. En ausencia de
cancer francamente invasor, la alternativa de una amputaci6n
abdominoperineal debe ser en 10 posible evitada.
Seguimiento alejado. La posibilidad del desarrollo de nue
vos polipos despues del tratamiento es del orden del 30 %,
porcentaje que se eleva cuando son los p61ipos multiples. Ello
hace necesario el control peri6dico mediante colonoscopias
totales, realizadas con intervalos de 2 a 3 afios.
Conducta ante el hallazgo de un cancer invasor. En 1985,
Haggit propuso un sistema de estadificacion histopatol6gica
para los distintos niveles de invasi6n por carcinoma en los
p6lipos (fig. 44-38):
Nivel 0: carcinoma in situ 0 intramucoso. No es invasor.
Nivell: carcinomaque invade la submucosa a travcs de la
muscularis mucosae, pero esta limitado ala cabeza del p6lipo.
Nivel 2: la invasi6n llega al cuello del p6lipo (uni6n entre
Ia cabeza y el pedfculo).
Nivel 3: invasion de cualquicr zona del pedfculo.
Nivel 4: invasi6n de la submucosa de la pared col6nica
par debajo del pcdfculo,
Por definicion se desprende que todos los p6lipos sesiles
con cancer invasor corresponden al nivel4. Si el infonne indi
ca nivel 0, 1 02 y la resecci6n endosc6pica fue satisfactoria,
el tratamiento debe considerarse completo. Si se informa ni
vel 3, es decir, invasi6n del pediculo, debe evaluarse el mar
gen libre de tumor incluido por la reseccion. Ln margen libre
de 2 mm seria adecuado, pues a ella debe agregarse la zona de
fulguracion en Ia base de la resecci6n. Si hay cancer invasor
en la zona de seccion, 10 correcto es indicar una colectornfa
oncol6gica. Si el estudio resulta dudoso, la impresi6n del
endoscopista debe sertenida en cuenta. Una nueva endoscopia
con revisi6n y biopsia de la zona donde se implantaba el
pedfculo pueden contribuir para establecer la conducta. En
pacientes de edad avanzada 0 con alto riesgo quinirgico, pro
hablemente 10 mas indicado sea el control cndosc6pico perio
dico,
Cuando la invasi6n alcanza el nivcl4. es decir que lIega a
la submucosa de la pared co16nica, el riesgo de metastasis
ganglionares cs del 5 al 10 %. Este riesgo se eleva cuando
coincide con el hallazgo de invasion de capilares sangufneos
o iinfaticos, 0 si se trala de una lesi6n poco diferenciada. La
baja morbimortalidad de una reseccion oncol6gica electiva
haec aconsejable optar por esta conducta.
Poliposis adenomatosa familiar
Denominada tam bien poliposis colonicafamiliar 0 adeno
matosis colonicajamiliat; es una afecci6n caracterizada por la
presencia de cientos a miles de adenomas a 10 largo del colon
y el recto (fig. 44-39). De caracter hereditario, es transmitida
por un gen autos6mico dominante; la alteraci6n genetica se
localiza en el brazo del cromosoma 5. Esta alteraci6n provoca
841 44. COLON Y RECTO
POLiPO PEDICULADO
PEDiCULO
Mucosa
Submucosa
Nivel 0 ----~~
Displasia ---....0;;
Nivei 1
.---- Nivel 3
POLIPO SESIL
Nlvei 0
l-H!fI9,~*HI--- N ivel 4
Fig. 44-38. Displasia y distintos niveles de invasion por cancer en el polipo pediculado y en el sesil (Haggit, 1985).
Explicacion ell el rexto.
no s610 la aparicion de los p6lipos colorrectales, sino que tam
bien es responsable de una larga serie de manifestaciones
extracol6nicas de la enfermedad, de presentaci6n inconstante
y que conforman "el espectro de la poliposis". En un 20 % de
casos no existen antecedentes familiares y la enfermedad es
considerada como el producto de una nueva mutaci6n 0 como
un caso de naternidad desconocida.
Entre I~s manifestaciones extracolonicas se describen:
1. Los osteomas, que pueden presentarse en cualquier hueso
pero son mas frecuentes en el craneo y particularmente en el
maxilar, donde tambien suelen existir quistes paradentarios.
2. Malformaciones dentaIes.
3. Quistes epidermicos,
4. Cambios pigmentarios a niveI de Ia retina, que dan lu
gar a manchas caracteristicas. Se encuentran aproximadamen
te en el 50 % de los casos y estan presentes desde el nacimien
to. 10cual permite determinar si el recien nacido va a padecer
la afeccion.
5. P61ipos gastricos y duodenales, presentes en 30-40 %
de los casos; los adenomas de la zona periampular son los que
tienen mayor potencial maligno, estimado en un 10 %.
6. P6lipos en el intestino delgado: mucho menos frecuen
tes y de bajo potencial maligno.
7. Tumores del sistema nervioso central, de los cuales los
mas frecuentes son el meduloblastoma y el glioblastoma.
8. Tumores desmoides, presentes en un 10 % de los casos.
Son tumores de tejido fibroso que se localizan con mayor fre
cuencia en el mesenterio del intestino delgado y a nivel de la
cicatriz abdominal. Por su exagerado crecimiento y su gran
poder de invasi6n local. constituyen una severa manifestaci6n Fig. 44-39. Proctocolectomfa total por poliposis adcnornatosu familiar. La
de la enfermedad. EI tratamiento quinirgico, si no es imperati mucosa csta tapizada por infinidad de p6lipos y existe un adenocarcinoma
vo, debe postergarse porque impJica extensas resecciones, y (f7echa)
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SECCION VI. ABDOMEN 842
aun asi, el porcentaje de recidivas es muy elevado. Algunas
drogas como la indometacina, el sulindac, la progesterona y el
tamoxifeno han demostrado cierta efectividad para el control
del crecimiento de estos tumores, por 10cual se recomienda su
empleo como primera instancia terapeutica.
Se han descrito diversos sfndromes como el de Gardner, el
de Turcot y otros, segiin el tipo de manifestaciones extraco
16nicas asociadas a la poliposis y pensando que respondfan a
distintas fallas geneticas, Sin embargo, se reconoce ahora que
todas estas alteraciones obedecen a la misma falla genetica y
por ella se las engloba en el "espectro de la poliposis".
Historia natural. La inmensa mayorfa de los p6lipos
colorrectales en esta afecci6n son adenomas tubulares. Los
p6lipos recien comienzan a hacerse presentes en la adolescen
cia, se toman sintomaticos alrededor de los 30 afios, a los 40
afios ya suele haber un cancer invasor y con frecuencia, el
cancer es multiple, y antes de los 50 aries los pacientes falle
cen por cancer. Se la reconoce por ella como la enfermedad
que conduce mas irremediablemente al cancer.
Diagn6stico. Los sfntomas mas frecuentes son la
proctorragia y la diarrea en etapa mas avanzada. En un eleva
do mirnero de casos recien aparecen manifestaciones clfnicas
cuando se ha desarrollado un cancer.
La rectosigmoidoscopia suele ser diagn6stica ya que siern
pre hay p61ipos en el recto. Es esencialla biopsia de alguno de
ellos para confirmar que la poliposis es adenomatosa. La ra
diograffa contrastada del colon permite ver la multiplicidad
de p6lipos, y cuando su densidad es muy marcada da una ima
gen caracterfstica llamada "en panal de abejas", Puede tam
bien alertar sobre la presencia de un carcinoma. La colo
noscopia total permite evaluar la poliposis con mayor preci
si6n.
El estudio del paciente debe incluir una endoscopia
gastroduodenal para saber si existen p6lipos a ese nive!. La
evaluaci6n debe comprender asimismo una historia familiar
minuciosa y la construcci6n de un arbol geneal6gico, para pro
ceder luego al estudio de todos los familiares con riesgo de
haber contrafdo la enfermedad. En ellos, el examen endos
c6pico es el estudio de mayor valor, y debe comenzar a utili
zarse en la adolescencia. En edad mas temprana, cuando toda
via no se han desarrollado p6lipos, la presencia de manifesta
ciones extracol6nicas, tales como las manchas pigmentarias
en la retina, presentes ya al nacer, pueden predecir la enferme
dad. En la actualidad estan en desarrollo pruebas geneticas
que s610requieren una muestra de sangre y permiten predecir
la enfermedad desde el nacimiento. Sin embargo, se necesita
sangre de por 10menos otros dos familiares, uno de ellos afec
tado, para lIevar a cabo la determinaci6n.
I· Tratamiento. El riesgo de cancer colorrectal en esta en
fermedad es dell 00 % y la iinica forma de evitarlo es median
te el tratamiento quirurgico, Este presenta tres opciones: I) La
colectomfa total con anastomosis ileorrectal, seguida del tra
tamiemo endosc6pico de los p6lipos rectales; el inconvenien
te de esta conducta es que al conservarse el recto permanece el
riesgo del desarrollo de un cancer a ese nivel. Se ha informado
gue la incidencia de cancer en el recto llega alSO % despues
de 23 anos (Moertel, 1970). Para reducir ese riesgo se deben
efectuar controles endosc6picos peri6dicos, conintervalos no
mayores de 6 meses, par el resto de la vida del paciente. 2) La
proctocolectomfa total con ileostomfa definitiva. 3) La
proctocolectomla total con anastomosis i!eoanal y reservario
ileal: la posibilidad de conservar la funci6n esfinteriana a pe
sar de extirpar la totalidad del colon y el recto hace gue en la
actualidad sea esta la conducta mas aceptada.
Si el paciente es ya portador de un cancer, la conducta puede
variar de acuerdo con su localizacion y su estadio.
Cuando la enfermedad es diagnosticada en la nifiez con
viene diferir la cirugfa hasta que se haya completado el creci
miento, pero no mucho despues porque la transformaci6n
ma!igna puede ocurrir incluso antes de los 20 anos,
Con respecto al manejo de los p6lipos gastroduodenales,
no existen min criterios bien definidos. El control peri6dico
con biopsia de las lesiones duodenales parece ser 10mas indi
cado.
Polipos hamartomatosos
EI hamartoma es una malformaci6n caracterizada por el
crecimiento excesivo y desorganizado de tejidos maduros, pro
pios de la zona. Los p61ipos juveniles y el p61ipo de Peutz
Jeghers son hamartomatosos.
Polipo juvenil. Su denominaci6n obedece a que ocurre
habitualmente en nifios, aunque pueden presentarse a cualquier
edad. No se les reconoce potencial maligno. Suelen ser
pediculados, y su aspecto se asemeja al de un adenoma tubular;
sin embargo, la imagen histol6gica es bien distinta y se carac
teriza por la presencia de cavidades qufsticas, 10 cual Ie ha
valida a estos p61ipos la denominacion de p6lipos de reten
ci6n. El sintoma mas frecuente es la proctorragia. Se ha des
crito la posibilidad de autoamputaci6n observada con exclusi
vidad en esta varied ad de p61ipos y que es muchas veces un
mecanismo de curacion espontanea, De 10contrario, su trata
miento consiste en la resecci6n endosc6pica.
Poliposis juvenil familiar: Es una afecci6n hereditaria, que
al igual que la adenomatosis colonica familiar, se transmite
por un gen autos6mico dominante. Se describe la presencia de
cientos 0 de miles de p6lipos a 10 largo del colon y el recto,
aunque tambien pueden asentar en el est6mago y el intestine
delgado. Se mencionan en esta poliposis cam bios de tipo
adenomatoso en el interior de los p6lipos, aSIcomo la asocia
ci6n con p6lipos adenomas, y es por ella que se discute su
posible evoluci6n maligna. El tratamiento consiste en la
colectomia total con anastomosis ileorrectal, y se reserva la
proctocolectomfa total con anastomosis ileoanal y reservorio
ileal en los casos de compromiso masivo del recto.
Poliposis de Peutz-Leghers. En esta variedad de hamar
tomas 10mas caracteristico es una anomalia en la disposici6n
de la muscularis mucosae que se ramifica en la lamina propia
dando el aspecto de multiples ejes conjuntivos. Los p61ipos se
localizan en el intestino delgado y el estomago, y en un tercio
de los casos, tarnbien en el colon. Frecuentemente se asocian
con la presencia de depositos melanicos en la mucosa yugal,
los labios, la palma de las manos y las plantas de los pies, 10
cual conforma el denominado slndrorne de Peutz-Jeghers. La
afecci6n es hereditaria y la provoca un gen autos6mico domi
nante. Los p6lipos de! intestino delgado pueden lIegar a medir
2 0 3 em, y en ese caso dan lugar a c6licos 0 a cuadros de
intususcepci6n. S610en estas circunstancias 0 cuando lIegan a
provocar anemia por sangrado cr6nico tiene indicaci6n su tra
tamiento quinirgico, el cual debe limitarse a la extirpaci6n de
los p6lipos de mayor tamano, a traves de multiples entero
tomias. Aunque es un terna debatido, hay evidencia de que
cuando estos p6lipos adquieren gran tamafio tienen potencial
maligno (Giardello FM, 1987).
Polipos hiperplasicos. Tambien lIamados metaplasicos,
son pequefias excrecencias sesiles de 2 a 3 mm de diarnetro y
del misrno color que la mucosa normal. Son producto de al
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44. COLON Y RECTO
gun desequilibrio entre la multiplicaci6n y la descamaci6n
celular y no tienen potencial maligno. Se trata de lesiones su
mamente frecuentes que se encuentran en casi el 50 % de los
exarnenes endosc6picos si se busca en forma minuciosa. S610
es necesario biopsiarlos para conocer su naturaleza, y no re
quieren otro tratamiento.
P61ipos inflamatorios. Comprenden cl p61ipo linfoide be
nigno y los seudop6lipos. Estos iiltimos se presentan en diver
sas formas de colitis (ulcerosa, de Crohn, amebiana, isquemica)
despues de un episodio severo. Son siempre multiples y se los
llama seudop6lipos por su mecanismo de aparici6n: ocurren
en pacientes que han tenido uno 0 mas episodios de colitis de
intensidad suficiente como para que se pierdan sectores ente
ros de mucosa y se desprendan areas de submucosa, que que
dan entonces como excrecencias que se proyectan hacia la luz.
La curaci6n a la que se llega con la reepitelizaci6n de esas
excrecencias da como resultado los seudop6lipos. Estos no
tienen ninguna relaci6n con el riesgo aumentado de cancer
asociado a la colitis ulcerosa. Los p6lipos linfoides benignos
son producto del agrandamiento de los folfculos Iinfoides que
se encuentran en la mucosa y submucosa del recto. Pueden ser
unicos 0 multiples y se desconoce su causa.
CANCER COLORRECTAL
Epidemiologia. La incidencia de cancer colorrectal pre
senta variaciones muy amplias en distintas regiones geografi
cas. Las frecuencias mas elevadas se observan en los parses
con estilo de vida occidental, y dentro de ellos en la poblaci6n
con mayores niveles socioecon6micos. Estados Unidos, Aus
tralia y Nueva Zelanda presentan los indices mas elevados; Ie
siguen Europa Occidental y bastante mas arras Europa Orien
tal, mientras que Africa y Asia registran los indices mas bajos.
En America latina se observan importantes variaciones: el in
dice mas bajo corresponde a Ecuador con 2,7 muertes cada
100.000 habitantes, y el mas alto a Uruguay, con 18/100.000.
En la Argentina, si bien no se dispone de cifras exactas, se
estima que los indices se asemejan a los de Estados Unidos y
Uruguay,
En 1993 se comunicaron en los Estados Unidos 153.000
nuevos casos, que constituyeron el 13 % de todos los tumores
malignos. Ocup6 el segundo lugar en frecuencia detras del
cancer de mama en la mujer, y el tercer lugar detras de los de
pr6stata y pulm6n en el hombre. EI riesgo en ese pais de con
traer un cancer colorrectal en el transcurso de la vida se esti
rna que es de un 6 %.
Distribuci6n anat6mica. Dos tercios de los tumores
colorrectales se ubi can en el colon y un tercio en el recto. Den
tro del colon, el sigmoide (45 %) y el cecoascendente (30 %)
son las localizaciones mas frecuentes. En los pafses con baja
incidencia de cancer colorrectal, la frecuencia relativa del can
cer de colon derecho es lIamativamente mas elevada.
Etiologia. EI cancer colorrectal se desarrolla en etapas.
Inicialmente aparecen -en pequefios parches de la mucosa
areas de hiperproliferaci6n a nivel de las criptas, que terminan
formando adenomas. Algunos de estos adenomas crecen, se
hacen displasicos y sufren transformaci6n maligna. Estudios
recientes han demostrado que tales cambios son el resultado
de la acumulaci6n de una serie de anormalidades geneticas,
heredadas (cancer hereditario) 0 adquiridas por diversas muta
ciones (cancer esporadico), Es probable que en este, el primer
paso consista en que factores iniciadores interacnien en forma
directa con el DNA celular induciendo mutaciones en el geno
rna. Posteriormente el proceso es manejado por factores pro
niotores, responsables del crecimiento de las celulas mutadas.
Factores dieteticos. Se sabe que la dieta es uno de los prin
cipales determinantes; sin embargo, no queda aun claro si los
factores dieteticos actuan en etapas tempranas por efecto
genot6xico, modulador u otro, 0 en etapas mas tardtas