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Froilano - Manejo pollos de engorde

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MANEJO DE POLLO DE ENGORDE EN BRASIL 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ANTONIO FROILANO DE CARVALHO 
MÉDICO VETERINÁRIO 
 
 
 
FROILANO CONSULTORIA LTDA 
DESCALVADO – SÃO PAULO 
BRASIL 
 
 
 
 
 
 
 
 
MANEJO DE POLLO DE ENGORDE EN BRASIL 
 
 
Antonio Froilano de Carvalho 
Médico Veterinário 
Froilano Consultoria Ltda 
Descalvado – São Paulo 
Brasil 
 
Traducción: Adriana Muñoz 
Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia 
Universidad Nacional de Colombia 
 
 
1. Introducción : 
 
En Brasil, desde la época de la colonia (1500 a 1822), se han consumido y 
producido gallinas. Posteriormente, en la Corte Imperial, el pollo fue un 
manjar bastante apreciado por todos y muy consumido. Esto significaba 
producciones de mediana escala y básicamente en régimen semiextensivo. 
Sin embargo fue solamente en el siglo XX, más exactamente en la década de 
los 70, que Brasil entró en la producción industrial en confinamiento de gran 
escala. Por su vocación de gran productor de granos y de clima apropiado 
para la cría, la Avicultura de Carne del Brasil viene tomando importancia cada 
vez mayor tanto en el escenario doméstico como en el escenario 
internacional. Hoy el consumo per cápita en el Brasil es de 34 kg, siendo 
actualmente el mayor exportador mundial de ese tipo de carne para los más 
diversos mercados, habiendo sumado en 2005, 2845 mil toneladas de carne 
de pollo exportada por un valor total de 3 billones 508 millones de dólares. 
 
Los índices de crecimiento del pollo que vienen siendo obtenidos en el Brasil 
reflejan su vocación de país productor, aunque el costo del capital sea 
exageradamente alto. Si por un lado esto hace inviable la inversión en 
equipos mas automatizados, por otro lado favorece el empleo de mano de 
obra no especializada, bastante abundante por todo el continente sur. Como 
el término “Manejar” equivale al de manipular y para eso hay necesidad de 
“Manos” para hacerlo, nuevamente la realidad Brasilera acaba favoreciendo 
la actividad pues no hay máquina que sustituya las manos humanas cuando 
se trata de cuidar los aviarios, ni sensores que sustituyan los sentidos 
humanos en la detección de confort y felicidad animal tan necesarios para el 
aumento de productividad que anhelamos. 
 
Afirmo esto porque creo que: 
- Manejar bien es dejar el animal feliz; 
- Cualquier animal feliz es más productivo; 
- La felicidad animal es alcanzada por la satisfacción de sus necesidades 
básicas. 
 
En Brasil, así como en todos los lugares que se dedican a la producción de 
pollos, son inventadas alternativas regionales y nacionales para conseguir 
criar aves de manera correcta y económica. De este modo las construcciones 
son de los más diferentes materiales. Siempre una parte de las casetas es 
hecha en material de albañilería, siendo la otra de madera o de estructura 
metálica. Difícilmente se hacen casetas prefabricadas, pero aún así, 
difícilmente la construcción equipada excede US$ 50 por m2 de construcción. 
Cuando el costo de un insumo, como por ejemplo el gas, comienza a hacer 
no viable la calefacción artificial, rápidamente la actividad se adapta a otras 
alternativas como por ejemplo la leña. Por su enorme extensión territorial en 
áreas favorables al cultivo y a la producción de biomasa, la producción de 
leña de eucalipto, por ejemplo, es conseguida después de tres años de su 
siembra, condición singular entre sus competidores. Sustituyendo los paneles 
aislantes dispendiosos para forrar los galpones, la Avicultura Brasilera se 
equipó con forros de tejido plástico y pintura de tejas. En sustitución a los 
ambientes cerrados y caros para climatizar, la mayoría de las estructuras del 
país es de cubiertas más abiertas, aprovechando en la mayor parte de las 
veces, la ventilación natural y el sobrealiento hecho por árboles sembrados a 
propósito a lo largo de las construcciones. 
 
Casi cincuenta años de producción de pollos a gran escala hacen que en el 
Brasil se encuentren varios tipos de construcciones. Unas antiguas de 
manejo manual, otras de mediana edad con equipo semi automatizado y 
hasta instalaciones más modernas totalmente automáticas. Hoy, la gran 
mayoría pertenece al grupo semi automático y aún requiere un contingente 
humano bastante significativo para manipulación. En forma general se puede 
decir que en una instalación para 30 mil aves, se encuentra la presencia de 
una persona que alimenta, pero antes de que las aves completen 21 días hay 
necesidad de ayuda extra. 
 
La Avicultura Brasilera de Carne, aunque no siempre se hubiese estructurado 
así, puede ser considerada hoy en día como de organización vertical. Raras 
son las producciones independientes y el modelo integrado prevalece por 
todo el país tornando más fácil la adopción de normas de prácticas 
universales. La actividad fue también favorecida al ser orientada por 
profesionales de Universidades, Institutos y por publicaciones consideradas 
pioneras que, además de orientar desde los años 40 las producciones aún 
incipientes constituyeron una base de prácticas sanitarias que la colocan 
entre las más sanas el mundo. De hecho podemos afirmar que hasta ahora, 
a pesar de su pujanza numérica, no ha contribuido a la diseminación de 
ninguna enfermedad que afecte mundialmente esta actividad. 
 
Podemos afirmar que hoy la instalación más racional y económica sería un 
galpón de 14 m de ancho y 150 m de longitud con 3 líneas de comederos 
automáticos, el bebedero tipo chupo de alto flujo, dispuesto en 5 a 6 líneas 
(dependiendo del número de boquillas) alternadas con las líneas del 
comedero. Sería una unidad que alojaría por ejemplo cerca de 30 mil pollos 
para ser finalizados con 2,4 kg ó 24 mil para ser finalizados con 3,0 kg. Esas 
unidades pueden ser aisladas o múltiples, más por razones sanitarias; 
siempre que estén próximas unas de las otras, son consideradas una sola 
granja con entradas y salidas sincronizadas dentro de una sola semana 
haciendo posible el vacío sanitario post limpieza y desinfección. 
 
2. Consideraciones sobre la genética disponible: 
 
Es sorprendente el potencial genético que las líneas comerciales hoy nos 
ponen a disposición. Con el advenimiento de las líneas de conformación, 
muchísimo más productivas y rentables, se rediscuten todos los aspectos de 
manejo, nutrición y sanidad; anteriormente considerados como ya definidos. 
 
Las diferencias de las líneas genéticas, además de generar mayores 
ganancias para la actividad, presentan siempre una secuela que tendrá que 
ser administrada por quien las cree. Por ejemplo, tenemos hoy dos excelente 
direcciones básicas de selección y genética, con sus cruzamientos que 
atenúan tanto los beneficios, como sus debilidades: 
 
- La que nos presenta aves con la mortalidad final por problemas 
metabólicos, pero que nos dejó con una bajísima rusticidad inicial 
exigiendo una preocupación nueva con transferencia de nutrientes para el 
huevo y el manejo inicial. 
- La que nos presenta una rusticidad y avidez inicial excelente pero que nos 
dejó con una secuela de problemas locomotores y metabólicos 
exactamente por causa de ese rápido crecimiento inicial. Nuevamente el 
manejo se torna crucial para modular esa ganancia de peso en la mejor 
época de la vida del ave para no desperdiciar su característica benéfica y 
modular su debilidad. 
 
Si adoptamos el factor de producción: FP =( GPD x % VIABIL )/ (CA X 10), 
como medida de evaluación de desempeño zootécnico, podemos afirmar que 
el potencial de desempeño de la genética que hoy nos es ofrecida es de 400 
puntos con las raciones que normalmente son fabricadas en el País. Vemos, 
sin embargo, que las empresas consiguen alcanzar como promedio máximo 
85%(FP 340) de ese potencial, siendo que la gran mayoría se sitúa entre 65 
y 75% (FP 260 a 300). Son por lo tanto enormes las ganancias posibles con 
manejo, principalmente si partimos de la premisa de que estas aves difieren 
de aquellas de donde los conceptos de manejo que hoy guardamos y 
aplicamos, fuerongenerados. 
 
Los procedimientos de Manejo ganan hoy importancia especial y son la 
mayoría de las veces el diferencial de una empresa que trabaja con costos 
adecuados y las que no consiguen bajar costos por medio del desempeño del 
ave viva. Los que nombraré a continuación, aunque no sean unánimes, los 
considero como adecuados para una mejor producción o son adoptados por 
la mayoría de los productores de pollo de engorde en el Brasil. 
 
3. Consideraciones sobre la fase inicial 
 
- La limpieza y la desinfección: en casi todas las regiones del Brasil hoy 
se reutiliza la cama por más de un ciclo, pudiendo afirmar que en la 
mayoría de los casos la cama es reutilizada de dos a tres veces. Los 
materiales usados son muy diversos, generalmente subproductos de la 
industria agrícola como por ejemplo, Viruta de madera o aserrín, pasto 
elefante blanco, bagazo de cama debidamente curtido y descansado, 
cáscara de maní y cascararilla de arroz; debiendo tener siempre las 
siguientes cualidades: 
 
- Ser blandos, secos y absorbentes 
- No tóxicos 
- No contener esporas de hongos del género Aspergillus o bacterias 
patógenas. 
 
Es por eso que en la retirada periódica de la cama se concentran los 
mayores esfuerzos de limpieza y desinfección, consistiendo estos en 
el lavado con agua y jabón de piso, equipos, telas y cortinas, seguido 
de desinfección con el desinfectante elegido por la integración y 
culminando con un periodo de vacío sanitario no inferior a 10 días. En 
el caso de reaprovechamiento de la cama los equipos son en la 
medida de lo posible lavados y desinfectados y la cama acomodada 
en forma de cordones para fermentación, siendo las plumas 
previamente quemadas con lanza llamas. Aún en estos casos se da 
un período de vacío de 10 a 14 días antes de alojar un nuevo lote y se 
aconseja el uso de una cama nueva en el área de recepción de los 
pollitos. 
 
- El Alojamiento: Al contrario de lo que sucedía en un pasado reciente, 
cuando se distribuían círculos con calentamiento a gas por todo el galpón, 
actualmente por medida de economía energética y para facilitar el manejo 
se trabaja con los llamados capullos de recepción (burbujas, salacunas o 
áreas de crianza) : una parte del galpón es forrado con cortinas internas 
que hacen posible la conservación del calor. El área a ser destinada al 
alojamiento es variable pero se puede resumir en el siguiente cuadro el 
modo de trabajo a medida que el lote va aumentando su edad: 
 
PERÍODO VERANO INVIERNO 
EDAD AVES/M2 AVES/M2 
0 45 60 
7 30 42 
14 20 28 
21 13 13
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Al llegar a los 21 días, en general en todas las regiones del País, 
las aves han ganado todo el espacio del galpón. 
 
3.3. Manejo Inicial: 
 
Las características genéticas mencionadas en la introducción llevan a 
cambios en el comportamiento de las aves jóvenes. Así, entre más 
productivas sean las reproductoras, entre menor sea la incidencia de 
síndrome de muerte súbita y ascitis que la línea presente y entre mayor sea 
el rendimiento al sacrificio, menores serán la rusticidad y el apetito iniciales y 
mayores serán el comportamiento “cisqueador” (pollo que pica la cama y no 
consume el alimento) y la dependencia del ambiente. Si ese síndrome de 
inapetencia inicial es pronunciado y agravado por dificultad de acceso al 
equipo (por escasez o inadecuación), se exacerba el comportamiento 
“cisqueado” con serias consecuencias sobre la calidad del bolo alimenticio. 
Cuanto más el ave consuma la cama (alotriofagia), más deficiente ella 
quedará, mayor atraso en el crecimiento y peor la calidad intestinal. Es muy 
común observar en las aves que así se comportan, una fluidez del contenido 
intestinal y una intensa proliferación de gases en el ciego. Un proceso muy 
semejante ocurre cuando la temperatura ambiental es inadecuada (muy 
caliente o muy fría) y cuando, con el uso de burbujas o capullos no hay 
renovación de aire. La apatía creciente de las aves acaba desencadenando 
un proceso de deficiencia seguido de comportamiento alotriofágico. Para 
evitar que esto ocurra hay que dedicar atención especial a la transferencia de 
nutrientes de la reproductora para la yema del huevo, facilitar el acceso de 
las aves al equipo inicial, aumentando su cantidad e incentivando el 
consumo a través de prácticas conocidas. Es esencial también permitir la 
renovación de aire de los capullos de recepción y la respuesta a esa 
renovación generalmente es inmediata. Hoy es muy común encontrar 
empresas que en la recepción de los pollitos transforman la superficie de la 
cama en un gran comedero, forrándola con papel periódico o utilizando 
papeles apropiados adquiridos por rollos. Algunas veces, dependiendo de la 
intensidad del comportamiento alotriofágico, se hace necesario separar las 
aves mal desarrolladas (siempre entre 10 y 14 días) para que en la ausencia 
de competidores y recibiendo un manejo más orientado al incentivo del 
consumo, puedan recuperarse de este síndrome (Síndrome de desperdicio 
precoz). 
 
4. Consideraciones sobre el ambiente: 
 
Como fue dicho anteriormente, hoy en día es enorme el potencial del pollo 
para generar carne. Sin tener en cuenta lo que rutinariamente es 
desperdiciado de ese potencial genético a través de prácticas inadecuadas 
de manejo y nutrición e interferencia de problemas sanitarios, tenemos en la 
mayoría de empresas durante el año variaciones de ganancia de peso cerca 
del 7% entre las estaciones de temperaturas medias más bajas y más altas. 
Esto corresponde a enormes pérdidas de tiempo y espacio de ocupación de 
galpones que se traducen siempre en aumentos de costos de producción. Es 
también un motivo de preocupación constante por parte de las gerencias de 
producción de un alojamiento en un ritmo adecuado al sacrificio, 
principalmente en los cambios de estación. 
 
Esto sucede porque el ave, al alcanzar temperaturas superiores a su zona de 
confort térmico, en un mecanismo de defensa bien conocido, reduce el 
metabolismo con el objetivo de hacer contrapeso a la temperatura ambiental 
con una menor producción de calor metabólico, pudiendo de esa manera 
permitir que su sistema termorregulador enfrente durante un periodo más 
largo temperaturas inadecuadas. 
 
Varias prácticas fueron experimentadas en los años noventa con el objetivo 
de modelar la respuesta al impacto del calor en las aves. La idea de esa 
corriente, nuevamente de moda a través de trabajos recientemente editados 
en el exterior, es que siempre se hace más atractiva para quien necesita 
invertir en mejorar el ambiente para las aves y tiene rechazo en hacerlo, 
seria de alguna forma “habituar” a las aves a temperaturas más elevadas. Se 
estudian impactos de temperaturas elevadas por periodos de una semana a 
algunas horas, siempre en una edad precoz y, al hacerse mediciones de 
respuesta tardía al estrés calórico a través de mediciones de hormonas 
corticosteroideas circulantes, se descubre que el ave “sensibilizada” los 
produce en menor cantidad y por lo tanto teóricamente estaría de alguna 
manera “inmunizada” contra el estrés calórico. No discutimos la capacidad 
del ave a adaptarse a ambientes diversos. Seguramente durante los millones 
de años en que ella evolucionó, la especie fue sometida a periodos de 
temperaturas extremas y si ella existe hoy es porque tiene la capacidad de 
adaptación. Lo que se discute es si esa adaptación coincide con nuestros 
objetivos de producción de carne. Son bien conocidos los recientes trabajos 
de embriones sometidos en huevo a temperaturas elevadas y su reflejo sobre 
el crecimiento. No se trata solamente de disminuir la producción de hormonas 
corticosteroides. Un ave sensibilizada al calor reduce su metabolismo como 
un todo y disminuye también la producción de hormonas responsables por el 
crecimiento, lo que ciertamente no coincide con los objetivos de la industria. 
 
Dentro de los intentos que ya observé, aún considerándolos “exitosos” no se 
comparaban los resultados obtenidos enuna granja con este manejo frente 
a los resultados logrados en una granja bien manejada y seguramente 
ninguno se aproximó a la máxima expresión del potencial genético. Por otro 
lado, en algunas granjas donde la búsqueda del confort térmico es constante, 
se ven desde el año 2004, índices de producción próximos a 390 para lotes 
mixtos y de 400 para lotes de machos. 
 
En algunos países africanos que no poseen energía eléctrica con regularidad 
y abundancia, las industrias avícolas se forman con líneas más resistentes al 
calor pero menos productivas y también mucho menos exigentes en todos los 
aspectos. Esa debería ser la opción de aquellos que no pretenden invertir en 
confort ambiental. 
 
Vamos por lo tanto a seguir en la línea de la CLIMATIZACIÓN AMBIENTAL y 
no la de la ACLIMATACIÓN DEL AVE ya que en esa línea es en la que la 
Avicultura Brasilera se estructuró en las regiones donde tuvo mayor éxito. 
Nuestro clima permite que, con un gasto mucho menor y con nuestra 
creatividad peculiar, podamos alcanzar los objetivos de confort térmico tan 
anhelados y obtener el mejor aprovechamiento de la excelente genética que 
tenemos disponible. 
 
4.1. Concepto de sensación térmica 
 
En un ser vivo, dotado de mecanismos de homeotermia, la sensación 
térmica no depende solamente de la temperatura externa y si de la capacidad 
límite de estos mecanismos de ser alcanzada. De esta manera es 
comprensible que un animal dotado del mecanismo de sudoración consiga 
soportar temperaturas mucho más altas en ambientes de baja humedad que 
en ambientes de alta humedad desde que tenga como consumir la cantidad 
de agua y sales minerales suficientes para el mantenimiento de este 
mecanismo. 
En aves no tenemos el mecanismo de la sudoración pero tenemos otros 
igualmente eficientes y dependientes del agua: 
- La evaporación de humedad a través de la piel (aunque no a través de 
glándulas sudoríparas). 
- El aumento del consumo de agua y su tránsito interno substrayendo el 
calor del organismo al ser expelida en la forma de heces liquidas. 
- El mecanismo de evaporación o jadeo, donde el vapor de agua liberado a 
través de los pulmones transporta también el calor interno para eliminarlo 
del cuerpo. 
 
Queda entonces muy claro que todos estos mecanismos están basados en la 
gran capacidad de almacenar agua y transportar calor y principalmente en la 
capacidad de absorber o liberar ese calor gracias a los cambios de estado 
del agua (líquido a gaseoso). 
 
Sin embargo la capacidad del aire de retener humedad en la forma de vapor 
no es constante. Esa capacidad depende de la temperatura ya que el aire 
está compuesto de gases y estos se expanden cuando son sometidos a 
temperaturas mayores. De esta manera la capacidad de un metro cúbico de 
aire de almacenar agua en forma de vapor es a cero grados centígrados de 
4,9 g, mientras que a 20 grados esa capacidad es tres veces y media mayor 
o sea de 17,3 g. La medida de humedad relativa (HR) viene de: ”cuál 
porcentaje de saturación es el que está siendo alcanzado en el momento” y 
es relativa porque la capacidad de saturación varia conforme a la 
temperatura. 
La capacidad de paso del agua del estado líquido para el gaseoso varia con 
ese porcentaje de saturación (HR) y queda fácil entender que, si el aire está 
en movimiento, ese porcentaje máximo nunca es alcanzado ya que la 
renovación de aire es constante. Esto explica porque se puede secar ropa a 
la orilla del mar, lugar donde la HR está siempre próxima a la saturación y 
donde sopla una brisa constante. 
 
En las instalaciones de las que disponemos no logramos disminuir la HR, 
solamente podemos aumentarla. Sin embargo es la capacidad de ventilación 
la que determina la capacidad de evaporación. Tenemos así que tener bajo 
control tres parámetros si queremos disponer de confort térmico para el ave: 
la TEMPERATURA, la HUMEDAD y la VENTILACIÓN. 
 
4.2. La Temperatura 
 
Un ave como ser homeotermo está preparada para soportar y convivir con 
variaciones térmicas limitadas sin perjuicio a su metabolismo. Esa variación 
es conocida y varia en el pollo de engorde de acuerdo con la edad (y que se 
relaciona siempre con un determinado peso vivo). 
La ecuación matemática que nos puede dar los parámetros de esa zona de 
confort es obtenida en un gradiente 3 grados por encima y tres grados por 
debajo de la temperatura ideal de cría dada por el número ENTERO 
generado por la fórmula: 
 
T = 30 – (0,15 x EDAD EN DÍAS) 
 
 
Como ejemplo de la primera semana de vida, con aves de 1 a 7 días la 
temperatura ideal seria 29 grados. El gradiente a ser trabajado sería de 26 a 
32 grados. La siguiente tabla resume los números: 
 
 Edad en días Confort térmico 
Semana de a Temp. Ideal Temp. Max. Temp Min. 
1 1 7 29 32 26 
2 8 14 28 31 25 
3 15 21 27 30 24 
4 22 28 26 29 23 
5 29 35 25 28 21 
 
Dos reglas están quedando claras en cuanto al manejo de la temperatura, 
principalmente en las fases más jóvenes y dentro de los llamados “capullos” 
de cría: 
 
1- Son deseables variaciones térmicas dentro de los límites de la zona de 
confort térmico como forma de modelar el comportamiento de las aves. 
2- La renovación del aire es imprescindible 
 
Para orientar nuestros trabajadores sobre este manejo acostumbramos 
citar ejemplos sencillos extraídos de la naturaleza explicando que los 
pollitos reaccionan de acuerdo con los siguientes estímulos: 
- Alta temperatura y bajo oxígeno – pollitos debajo de la gallina – ¡es la 
hora de ir a dormir! 
- Disminución de la temperatura y aumento del nivel de oxígeno – la gallina 
se levanta - ¡es hora de comer! 
 
Para un buen observador de manejo de las aves ya quedó claro que capullos 
cerrados y con 29 a 32 grados de temperatura inducen en ellas un 
comportamiento apático y somnoliento. Invariablemente la ganancia de peso 
inicial es deprimida, mientras que cuando trabajamos con temperaturas 
alrededor de 26 a 29 grados durante la primera semana y principalmente 
cuando conseguimos renovar el aire dentro de los capullos, estimamos el 
consumo y alcanzamos pesos satisfactorios. Se han obtenido buenos 
resultados cuando se trabaja durante el día en el sub-rango inferior 
renovando el aire de los capullos y durante la noche, en el superior. 
 
4.3. La Humedad 
 
Lo deseable sería que pudiésemos suministrar a las aves la siguiente 
humedad ambiental 
 
 
 
 
Días de Vida % 
De Hasta HR 
1 7 50 
8 21 60 
22 Sacrificio 70 
 
En la práctica hemos logrado solamente modelar la humedad en los meses 
más secos pues no disponemos de deshumificadores en nuestras 
instalaciones. Son raras también las unidades que poseen paneles de 
evaporación que humedecen el aire y lo enfrían antes de entrar al galpón. La 
mayoría de nuestras granjas dispone de sistemas de boquillas aspersoras en 
el interior de los galpones regando agua directamente encima de las aves. Al 
contrario de lo que comúnmente se cree, la función de la boquilla aspersora 
no es mojar las aves con el objetivo de refrescarlas y sí la de hacer posible a 
través de su uso, junto con la ventilación, la evaporación deseada para 
disminuir la temperatura del aire y del ambiente. Este seria su uso adecuado 
y el que menos inconvenientes daría (humedecimiento de las camas y de los 
dorsos de las aves). Hay varios tipos de aspersores en el mercado, pero de 
manera general podemos recomendar el uso de una boquilla aspersora para 
cada 17 m2, de preferencia dispuestas al frente de los ventiladores por 
motivos obvios. 
 
4.4. La Ventilación 
 
Raros son los galpones que poseen un sistema apropiado de extrusión. La 
mayor parte de los galpones de los que disponemos tienen los ventiladores 
dispuestos en su interior. Independientemente de la posición en que son 
dispuestos, el objetivo debe ser el mismo: hacer posible una corriente de aire 
uniforme en todos los puntos del galpón. Es necesario disponer de una 
velocidad potencial del viento de 3 metros lineales por segundo. En esta 
velocidad, en la mayorparte de los casos es posible evaporar el agua que se 
está aplicando por aspersión, promoviendo el refrescamiento ambiental sin 
mojar las aves o la cama. 
 
Se sabe que las aves solamente se sienten confortables a velocidades de 
viento inferiores. Por encima de 2,5 m por segundo la tendencia del ave es 
quedarse parada sin alimentarse. Entonces solamente debemos buscar 
velocidades superiores si estuviéramos enfrentando temperaturas 
inadecuadas para la cría. Se sugiere siempre que se enciendan los 
ventiladores en por lo menos dos etapas (la primera y segunda batería). La 
gran variación de altura de nuestros galpones, la difusión de la utilización de 
forros que disminuyen el volumen de aire a ser movilizado y los varios 
modelos y disposición de ventiladores hacen que sea difícil estandarizar el 
equipo mínimo necesario. 
 
Podemos sin embargo hacer una recomendación general: 
 
- Utilizar los caballetes (cumbrera o parte superior del galpón) de las 
granjas con posibilidad de apertura total (cortinas). 
- Disponer de forro en la granja 
- Los aspersores (uno para cada 17 m2) deben ser colocados de 
preferencia al frente de los ventiladores (en líneas transversales). 
- los ventiladores deben estar dispuestos para funcionar en la dirección 
longitudinal del galpón, haciendo posible así la utilización del túnel de 
viento. La cantidad disponible de ventiladores debe ser mínimo de uno 
para cada 80 m2 de galpón y distribuidos de la siguiente forma: 
 
 
Ancho en Metros Ventiladores 
De Hasta No. de Líneas 
- 9 1 
9 11 2 
11 14 3 
14 17 4 
17 - 5 
 
Habiendo presenciado múltiples casos de temperaturas externas de 35 a 37 
grados y con la utilización de este equipo en este sistema adaptado de “túnel 
de viento”, hemos conseguido obtener temperaturas internas alrededor de 27 
grados. Tenemos sin embargo que recordar que debemos apagar el sistema 
durante períodos cortos para estimular el movimiento de las aves al interior 
de los galpones. 
 
5. Consideraciones sobre equipos (bebederos y comederos): 
 
Al respecto de este asunto hay una gran diversidad de equipos disponibles y 
en uso. Por ese motivo queda fácil estandarizar la altura, regulación y 
disposición en el galpón, que deben ser meticulosamente estudiados por los 
técnicos orientando cada caso. Dejando a un lado los comederos de 
corriente, hoy casi restringidos a granjas de reproductores, los equipos de 
alimentación más utilizados en el Brasil son: 
 
- Comederos manuales tubulares bebe – Utilizados hasta los 21 días. La 
proporción más adoptada es la de uno para 60 aves, pero hay ventajas en 
tener un mayor número de comederos disponible. Su retirada es siempre 
gradual. A medida que las aves alcanzan el comedero definitivo. 
- Comederos de tornillo y plato – La proporción más adoptada es la de un 
plato para cada cuarenta aves. 
- Comederos manuales tubulares adultos – Con capacidad de 20 kg de 
ración también son utilizados en la proporción de uno para cada 35 a 40 
aves. 
- Bebederos de copa con válvula: adultos – Muy difundidos aún por su bajo 
costo y utilizados en proporción de uno para cada 80 aves. 
- Bebederos automáticos de chupo (niple) – Al ganar espacio con el pasar 
de los años en los criaderos, comenzaron a ser más utilizados en pollos 
de engorde a partir del momento que aparecieron los de mediano y alto 
flujo (80 y 160 ml/min). El criterio más difundido es el de adoptar una 
boquilla para cada 7 aves o para 10 aves en el caso de medio y alto flujo 
respectivamente. La tabla actualmente difundida en cuanto a su 
regulación en nuestro clima es: 
 
 
 
 
EDAD EN SEMANA FLUJO DE LA BOQUILLA 
(ML/MIN) 
1 40 
2 60 
3 80 
4 100 
5 120 
6 140 
7 160 
 
Con la difusión del uso de los capullos en la fase inicial, hay necesidad de 
redistribuir el agua, haciendo disponible en esa época más bebederos o 
boquillas en esa área. 
 
Los números presentados anteriormente son los que corresponden al mayor 
éxito zootécnico y cuando van de la mano de una densidad racional de los 
galpones y a un manejo que evite aglomeraciones y amontonamientos, 
ayudan a prevenir heridas de la piel posteriores a disputas de espacio, 
alimento y agua y por consiguiente disminuyen los índices de rechazo por 
dermatitis, celulitis y abscesos en la planta de sacrificio. 
 
6. Consideraciones sobre la densidad a utilizar en los Galpones: 
 
Hace mucho tiempo se notó que las aves de tipo conformación responden 
mal al aumento de la densidad tanto económica como zootécnicamente. El 
costo de las ganancias del integrado corresponde de 7 a 10% del costo final 
del pollo. Por otro lado la disminución de GDP y el aumento de la conversión 
alimenticia impactan en los otros 90% del costo. La GDP determinando el 
volumen de carne a ser llevado a matadero (responsable por la dilución de 
los costos fijos y por el precio de venta) y la conversión alimenticia reflejando 
60% del costo total – por cuenta del alimento. No hay sentido por lo tanto en 
sacrificar la densidad por cuenta de la ganancia económica del integrado. 
Esta podrá siempre ser mejorada fácilmente si el costo del pollo generado 
por el desempeño zootécnico fuera menor. También se verificó que existen 
diferencias entre los sexos en lo que tiene que ver con la tolerancia a la 
densidad así como en la mejoría ambiental proporcionada por equipos lo que 
hace posible aumentar el número de kilos por ave por área. El punto máximo 
sin pérdida zootécnica que se viene alcanzando en granjas equipadas como 
fue descrito anteriormente, con una generación potencial de viento de 3 m/s y 
encortinadas ha sido: 
 
Para lotes Mixtos 32 kg/m2 de ave presente 
Para lotes de Machos 30 kg/m2 de ave presente 
Para lotes de Hembras 35 kg/m2 de ave presente 
 
En el caso de que las granjas no tengan un ambiente adecuado, no 
recomendamos más de 25 kg/m2 de ave presente. 
Es claro que si tuviéramos comederos y bebederos suficientes, podríamos 
aumentar la densidad en los galpones desde que se retiren las aves antes de 
que la densidad alcance los números anteriormente presentados. En ciertas 
empresas se constituye un hábito alojar por ejemplo 18 aves/m2 al inicio y 
cuando el lote alcanza 1,8 kg de peso vivo, se retira el 40% del lote dejando los 
otros 60% para sacrificio con 3 kg. De esa manera se cubren dos mercados 
diferentes y se genera más carne a cada ciclo sin pérdida zootécnica. A veces 
se utiliza también el sexaje, como forma de maximizar el desempeño, retirando 
solamente hembras en proceso de descarte. Es claro que este sistema es 
especialmente ventajoso para el dueño de los galpones y se constituye en un 
proceso complicado de logística para la empresa que lo adopte. 
 
Si se decide adoptar una sola retirada, dependiendo del peso del ave podemos 
elaborar una tabla de alojamiento (teniendo en cuenta siempre la mortalidad 
probable hasta la retirada). 
 
Por ejemplo: 
 
KG/M2 PM DE 
AVES 
A VIABILIDAD AVES A 
 SACRIFICIO SALIR ESPERADA ALOJAR 
32 1,800 17,8 0,980 18,1 
32 1,900 16,8 0,978 17,2 
32 2,000 16,0 0,975 16,4 
32 2,100 15,2 0,973 15,7 
32 2,200 14,5 0,970 15,0 
32 2,300 13,9 0,968 14,4 
32 2,400 13,3 0,965 13,8 
32 2,500 12,8 0,963 13,3 
32 2,600 12,3 0,960 12,8 
32 2,700 11,9 0,958 12,4 
32 2,800 11,4 0,955 12,0 
32 2,900 11,0 0,953 11,6 
32 3,000 10,7 0,950 11,2 
 
7. Consideraciones sobre manejo de la ración: 
 
La búsqueda de la economía por la adecuación de los niveles nutricionales y 
programa de aditivos hace que haya una tendencia a multiplicar el número de 
fases de ración. Sin embargo, la dificultad de enviarlas por separado para las 
granjas y mantenerlas en las edades recomendadas, hace con que se 
restrinja el número de fases utilizada. La gran mayoría de las empresas hoy 
en el país busca trabajar con 3 a 5 fases de alimentación, predominando el 
uso de 4 fases. 
 
La exigencia de ciertos mercados atendidos por el Brasil lleva a algunas 
empresas a solicitar más de un silo por galpón a sus integrados, tendencia 
éstacreciente en varias regiones. 
La creciente preocupación con el mantenimiento de la calidad de las raciones 
ha llevado a las integraciones a colocar respiraderos en los silos de los 
aviarios como forma de impedir súper calentamiento y condensación de 
humedad en el interior previniendo proliferaciones de hongos y pérdidas de 
niveles vitamínicos, además de aceleración de procesos de oxidación de 
grasas. 
 
8. Consideraciones sobre el agua: 
 
Cualquier proyecto avícola en el Brasil presupone el acceso al agua en 
abundancia. Aunque haya regiones donde predomine el clima seco, la 
mayoría del clima en el Brasil varia de subtropical a tropical con abundancia 
de lluvias durante buena parte del año. Hay la conciencia de que agua limpia, 
fresca y de buena calidad bacteriológica y fisicoquímica es requisito para una 
buena producción, no solo para satisfacer las necesidades nutricionales sino 
para auxiliar al sistema homeotérmico del ave en épocas calientes. Bajo el 
efecto de las temperaturas más elevadas el ave tenderá a aumentar el 
consumo de agua tanto para utilizar el mecanismo tipo “radiador”, 
consumiendo agua a temperaturas más bajas que el cuerpo y eliminándola 
en las heces a la temperatura corporal. Tenemos sin embargo que tener 
conciencia que, si el ave está utilizando este mecanismo es porque no se 
encuentra en un ambiente térmico confortable y estamos fallando en la 
climatización del ambiente. Además de estar sometiendo a las aves a una 
temperatura inadecuada con todos los efectos adversos sobre el crecimiento, 
el aumento de la licuefacción del bolo alimenticio y de las heces promueven 
la aceleración del tránsito intestinal con disminución de la digestión y de la 
absorción de los nutrientes de la ración y aumento consecuente de la 
conversión alimenticia. No debemos por lo tanto permitir que el ave tenga 
que utilizar ese mecanismo. Sin embargo bajo condiciones ambientales 
adversas es necesario conocer como podemos ayudar en este proceso y son 
dos las actitudes a ser tomadas: 
- Asegurar que el ave consuma agua siempre fresca y de buena calidad. 
- Recordar que si queremos maximizar la ingestión de agua podemos 
hacerlo aumentando la salinidad (por ejemplo con bicarbonato de sodio). 
 
También ya existe la conciencia de la necesidad de cloración de las aguas, 
no importando el origen del manantial (3 ppm). Protección de tanques de 
almacenamiento de agua del calor del sol, así como protección de las 
tuberías que la transportan y limpieza de los bebedero, son prácticas 
comunes hoy en nuestras granjas. 
 
 
9. El manejo de la luz 
 
Tanto la iluminación interna de los aviarios, así como los conceptos sobre 
color de la luz están siendo rápidamente cambiados a medida que surgen 
nuevas exigencias genéticas. Para las líneas inapetentes en la fase inicial, 
necesitamos evitar colores de cortina de espectro azul (cortinas azules) y 
buscar el rojo (cortinas amarillas) para estimular la actividad de las aves y la 
búsqueda por la ración. En líneas de crecimiento rápido en la fase inicial, 
somos forzados a modelar ese crecimiento inicial para no pagar un precio 
metabólico y locomotor muy pesado en el futuro. Esa modelación pasa 
también por la reducción del consumo nocturno de ración (luz apagada) en 
un periodo, o en casos más graves, en la vida entera del ave. Todo está aún 
para ser reescrito sobre el asunto y las recomendaciones cada vez son más 
difíciles de ser generalizadas. 
 
10. Manejo del retiro: 
 
Esta es una fase que en el Brasil viene ganando cada vez más atención de 
las empresas. Anteriormente era discutida por estar entre dos sectores 
distintos y porque ninguno de ellos asumía la responsabilidad por las 
pérdidas que llegaban muchas veces hasta el 3,5% del peso total del lote 
vivo entre el momento en que se retiraban las aves de los galpones hasta el 
momento en que eran colgadas en la línea de sacrificio. Hoy es común que 
haya en las empresas un equipo que se dedica y se responsabiliza 
exclusivamente por esa fase por el valor numérico que esas pérdidas pueden 
significar. 
 
10.1. El retiro de la ración (ayuno antes del sacrificio) 
 
Los motivos de este retiro obligatorio de alimento son conocidos. Se trata no 
solamente de economizar una cierta cantidad de ración que sería ingerida y 
no digerida (un desperdicio en el proceso) como también de evitar que el 
tubo digestivo repleto pueda contaminar la canal disminuyendo el tiempo de 
vida del producto terminado. Varios trabajos han demostrado que el tiempo 
ideal para minimizar contaminaciones en la canal se sitúa entre 8 y 12 horas. 
En la práctica se ha verificado que periodos superiores a 6 horas de retiro de 
la ración antes del inicio del cargue provocan un indeseable consumo de 
cama en los últimos camiones con un aumento de tránsito intestinal de las 
aves ya enjauladas. 
 
10.2. El sistema de captura 
 
En el Brasil es aún totalmente manual. Anteriormente las aves eran cargadas 
por las patas desde el galpón hasta el camión. Con el aumento de la 
fragilidad de los tejidos de las aves, cada vez sacrificadas en edades más 
precoces, el sistema tradicional de carga por las patas ha sido substituido por 
la carga por el dorso o por el pescuezo. Los dos últimos sistemas son 
diferentes del primero porque las aves ya no son transportadas hasta la 
plataforma del camión pues ahora las jaulas son llevadas a un lugar cercano 
a las aves. En el próximo cuadro se presentan de forma clara las ventajas de 
esa práctica. La cargada por el dorso fue denominada “japonesa” pues tenia 
como objetivo preservar la integridad de las piernas (muslos) para atender el 
mercado de ese país. Se presentan también en la parte inferior del cuadro los 
números obtenidos en la comparación de lesiones de dos tipos de cargue. 
 
 
 
 
10.3. La densidad de las jaulas 
 
En el Brasil el transporte de las aves hasta la planta de sacrificio se realiza 
dentro de jaulas con capacidad de 8 a 15 aves, dependiendo de su peso 
individual. Cada empresa estudia meticulosamente ese número, por tipo de 
ave a ser transportada; disponiendo los datos en secuencia y adicionando 
una línea de tendencia de la manera que se presenta a continuación: 
 
 
DIFERENCIA DE LESIONES EN DOS TIPOS DE CARGUE 
TIPOS 
No. 
aves 
% 
ASA 
% 
Muslo 
% 
pecho 
% 
MORT 
Por las piernas 121820 7,07 6,01 4,25 0,32 
"Japones" * 62601 3,21 2,77 2,72 0,13 
Diferencia 3,86 3,24 1,53 0,19 
*12% Más costoso, exigiendo 30% más de trabajadores 
Cada punto señalado representa un camión con la carga por jaula y su 
respectiva mortalidad promedio. Con estudios de este tipo es fácil 
determinar para cada región cual es la carga ideal por jaula para que 
muera el mínimo de aves con un costo de trasporte adecuado. En el 
ejemplo anterior se decidió trabajar con 22 kg por jaula. 
 
Otras medidas acostumbran ser tomadas para evitar mortalidad en la 
carga como por ejemplo mojando la carga durante la captura y en la 
entrada de la planta de sacrificio y principalmente preparando áreas 
dentro de la planta para acondicionar los camiones durante la espera 
para el sacrificio. 
 
11. Mano de obra, entrenamiento y orientación 
 
Para que tengamos calidad en el manejo es esencial que la mano de obra 
sea entrenada. Dentro de las empresas avícolas brasileras es dada una 
atención especial al entrenamiento de esa mano de obra a través de cursos, 
informativos y visitas semanales y hasta bisemanales de técnicos que 
orientan los trabajadores de los lotes en producción. En la rentabilidad del 
integrado hay un fuerte peso del desempeño productivo lo que estimula una 
EMPRESA A
 MORTALIDAD X KILOS POR JAULA
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
0 0,25 0,5 0,75 1 1,25 1,5 1,75
% MORTALIDAD
K
IL
O
S
 P
/ 
J
A
U
L
A
saludable competencia de índices de producción. Esa premiación, por regla 
general es extendida al técnico que supervisa la región (que tiene sobre su 
responsabilidad un plantel de 500 mil a 1 millón de aves en elcaso de pollos 
de engorde o hasta 100 mil reproductoras). Ese pequeño ejército de personal 
generalmente son técnicos agrícolas de nivel medio, son objeto de 
entrenamiento dentro y fuera de la empresa para que puedan entender, 
transmitir y poner en práctica las innovaciones de manejo que de manera 
comprobada traigan beneficios. Estos técnicos son también los que, 
sincronizados con la Gerencia de Integración (que generalmente es un 
profesional de nivel superior: Agrónomo, Veterinario o Zootecnista) 
establecen, mantienen y coordinan la relación entre los propietarios de los 
galpones, la mano de obra y la empresa avícola. La mayoría de las empresas 
genera también aisladamente o en conjunto con universidades alguna 
tecnología apropiada. Es común hoy en día que haya un departamento 
técnico dentro de las empresas que tenga como función la investigación sea 
en las áreas nutricional, de manejo o de sanidad, o en la evaluación genética 
de las líneas. 
 
12. Conclusión: 
 
La Avicultura de Engorde Brasilera conoce su importancia por los volúmenes 
y calidad de su producción. Es por lo tanto bastante realista para percibir que 
nunca debe fosilizar sus conceptos, aún cuando las exigencias de control de 
calidad exijan la adopción de estándares rígidos operacionales. Hay 
necesidad siempre de cuestionar lo que se está haciendo, creando nuevas 
opciones y adaptando el manejo a las nuevas características que la genética 
viene introduciendo en las líneas comerciales. Dentro de pocos años, 
muchos parámetros descritos aquí y válidos hoy, seguramente tendrán que 
ser modificados.