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MANEJO DE POLLO DE ENGORDE EN BRASIL ANTONIO FROILANO DE CARVALHO MÉDICO VETERINÁRIO FROILANO CONSULTORIA LTDA DESCALVADO – SÃO PAULO BRASIL MANEJO DE POLLO DE ENGORDE EN BRASIL Antonio Froilano de Carvalho Médico Veterinário Froilano Consultoria Ltda Descalvado – São Paulo Brasil Traducción: Adriana Muñoz Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia Universidad Nacional de Colombia 1. Introducción : En Brasil, desde la época de la colonia (1500 a 1822), se han consumido y producido gallinas. Posteriormente, en la Corte Imperial, el pollo fue un manjar bastante apreciado por todos y muy consumido. Esto significaba producciones de mediana escala y básicamente en régimen semiextensivo. Sin embargo fue solamente en el siglo XX, más exactamente en la década de los 70, que Brasil entró en la producción industrial en confinamiento de gran escala. Por su vocación de gran productor de granos y de clima apropiado para la cría, la Avicultura de Carne del Brasil viene tomando importancia cada vez mayor tanto en el escenario doméstico como en el escenario internacional. Hoy el consumo per cápita en el Brasil es de 34 kg, siendo actualmente el mayor exportador mundial de ese tipo de carne para los más diversos mercados, habiendo sumado en 2005, 2845 mil toneladas de carne de pollo exportada por un valor total de 3 billones 508 millones de dólares. Los índices de crecimiento del pollo que vienen siendo obtenidos en el Brasil reflejan su vocación de país productor, aunque el costo del capital sea exageradamente alto. Si por un lado esto hace inviable la inversión en equipos mas automatizados, por otro lado favorece el empleo de mano de obra no especializada, bastante abundante por todo el continente sur. Como el término “Manejar” equivale al de manipular y para eso hay necesidad de “Manos” para hacerlo, nuevamente la realidad Brasilera acaba favoreciendo la actividad pues no hay máquina que sustituya las manos humanas cuando se trata de cuidar los aviarios, ni sensores que sustituyan los sentidos humanos en la detección de confort y felicidad animal tan necesarios para el aumento de productividad que anhelamos. Afirmo esto porque creo que: - Manejar bien es dejar el animal feliz; - Cualquier animal feliz es más productivo; - La felicidad animal es alcanzada por la satisfacción de sus necesidades básicas. En Brasil, así como en todos los lugares que se dedican a la producción de pollos, son inventadas alternativas regionales y nacionales para conseguir criar aves de manera correcta y económica. De este modo las construcciones son de los más diferentes materiales. Siempre una parte de las casetas es hecha en material de albañilería, siendo la otra de madera o de estructura metálica. Difícilmente se hacen casetas prefabricadas, pero aún así, difícilmente la construcción equipada excede US$ 50 por m2 de construcción. Cuando el costo de un insumo, como por ejemplo el gas, comienza a hacer no viable la calefacción artificial, rápidamente la actividad se adapta a otras alternativas como por ejemplo la leña. Por su enorme extensión territorial en áreas favorables al cultivo y a la producción de biomasa, la producción de leña de eucalipto, por ejemplo, es conseguida después de tres años de su siembra, condición singular entre sus competidores. Sustituyendo los paneles aislantes dispendiosos para forrar los galpones, la Avicultura Brasilera se equipó con forros de tejido plástico y pintura de tejas. En sustitución a los ambientes cerrados y caros para climatizar, la mayoría de las estructuras del país es de cubiertas más abiertas, aprovechando en la mayor parte de las veces, la ventilación natural y el sobrealiento hecho por árboles sembrados a propósito a lo largo de las construcciones. Casi cincuenta años de producción de pollos a gran escala hacen que en el Brasil se encuentren varios tipos de construcciones. Unas antiguas de manejo manual, otras de mediana edad con equipo semi automatizado y hasta instalaciones más modernas totalmente automáticas. Hoy, la gran mayoría pertenece al grupo semi automático y aún requiere un contingente humano bastante significativo para manipulación. En forma general se puede decir que en una instalación para 30 mil aves, se encuentra la presencia de una persona que alimenta, pero antes de que las aves completen 21 días hay necesidad de ayuda extra. La Avicultura Brasilera de Carne, aunque no siempre se hubiese estructurado así, puede ser considerada hoy en día como de organización vertical. Raras son las producciones independientes y el modelo integrado prevalece por todo el país tornando más fácil la adopción de normas de prácticas universales. La actividad fue también favorecida al ser orientada por profesionales de Universidades, Institutos y por publicaciones consideradas pioneras que, además de orientar desde los años 40 las producciones aún incipientes constituyeron una base de prácticas sanitarias que la colocan entre las más sanas el mundo. De hecho podemos afirmar que hasta ahora, a pesar de su pujanza numérica, no ha contribuido a la diseminación de ninguna enfermedad que afecte mundialmente esta actividad. Podemos afirmar que hoy la instalación más racional y económica sería un galpón de 14 m de ancho y 150 m de longitud con 3 líneas de comederos automáticos, el bebedero tipo chupo de alto flujo, dispuesto en 5 a 6 líneas (dependiendo del número de boquillas) alternadas con las líneas del comedero. Sería una unidad que alojaría por ejemplo cerca de 30 mil pollos para ser finalizados con 2,4 kg ó 24 mil para ser finalizados con 3,0 kg. Esas unidades pueden ser aisladas o múltiples, más por razones sanitarias; siempre que estén próximas unas de las otras, son consideradas una sola granja con entradas y salidas sincronizadas dentro de una sola semana haciendo posible el vacío sanitario post limpieza y desinfección. 2. Consideraciones sobre la genética disponible: Es sorprendente el potencial genético que las líneas comerciales hoy nos ponen a disposición. Con el advenimiento de las líneas de conformación, muchísimo más productivas y rentables, se rediscuten todos los aspectos de manejo, nutrición y sanidad; anteriormente considerados como ya definidos. Las diferencias de las líneas genéticas, además de generar mayores ganancias para la actividad, presentan siempre una secuela que tendrá que ser administrada por quien las cree. Por ejemplo, tenemos hoy dos excelente direcciones básicas de selección y genética, con sus cruzamientos que atenúan tanto los beneficios, como sus debilidades: - La que nos presenta aves con la mortalidad final por problemas metabólicos, pero que nos dejó con una bajísima rusticidad inicial exigiendo una preocupación nueva con transferencia de nutrientes para el huevo y el manejo inicial. - La que nos presenta una rusticidad y avidez inicial excelente pero que nos dejó con una secuela de problemas locomotores y metabólicos exactamente por causa de ese rápido crecimiento inicial. Nuevamente el manejo se torna crucial para modular esa ganancia de peso en la mejor época de la vida del ave para no desperdiciar su característica benéfica y modular su debilidad. Si adoptamos el factor de producción: FP =( GPD x % VIABIL )/ (CA X 10), como medida de evaluación de desempeño zootécnico, podemos afirmar que el potencial de desempeño de la genética que hoy nos es ofrecida es de 400 puntos con las raciones que normalmente son fabricadas en el País. Vemos, sin embargo, que las empresas consiguen alcanzar como promedio máximo 85%(FP 340) de ese potencial, siendo que la gran mayoría se sitúa entre 65 y 75% (FP 260 a 300). Son por lo tanto enormes las ganancias posibles con manejo, principalmente si partimos de la premisa de que estas aves difieren de aquellas de donde los conceptos de manejo que hoy guardamos y aplicamos, fuerongenerados. Los procedimientos de Manejo ganan hoy importancia especial y son la mayoría de las veces el diferencial de una empresa que trabaja con costos adecuados y las que no consiguen bajar costos por medio del desempeño del ave viva. Los que nombraré a continuación, aunque no sean unánimes, los considero como adecuados para una mejor producción o son adoptados por la mayoría de los productores de pollo de engorde en el Brasil. 3. Consideraciones sobre la fase inicial - La limpieza y la desinfección: en casi todas las regiones del Brasil hoy se reutiliza la cama por más de un ciclo, pudiendo afirmar que en la mayoría de los casos la cama es reutilizada de dos a tres veces. Los materiales usados son muy diversos, generalmente subproductos de la industria agrícola como por ejemplo, Viruta de madera o aserrín, pasto elefante blanco, bagazo de cama debidamente curtido y descansado, cáscara de maní y cascararilla de arroz; debiendo tener siempre las siguientes cualidades: - Ser blandos, secos y absorbentes - No tóxicos - No contener esporas de hongos del género Aspergillus o bacterias patógenas. Es por eso que en la retirada periódica de la cama se concentran los mayores esfuerzos de limpieza y desinfección, consistiendo estos en el lavado con agua y jabón de piso, equipos, telas y cortinas, seguido de desinfección con el desinfectante elegido por la integración y culminando con un periodo de vacío sanitario no inferior a 10 días. En el caso de reaprovechamiento de la cama los equipos son en la medida de lo posible lavados y desinfectados y la cama acomodada en forma de cordones para fermentación, siendo las plumas previamente quemadas con lanza llamas. Aún en estos casos se da un período de vacío de 10 a 14 días antes de alojar un nuevo lote y se aconseja el uso de una cama nueva en el área de recepción de los pollitos. - El Alojamiento: Al contrario de lo que sucedía en un pasado reciente, cuando se distribuían círculos con calentamiento a gas por todo el galpón, actualmente por medida de economía energética y para facilitar el manejo se trabaja con los llamados capullos de recepción (burbujas, salacunas o áreas de crianza) : una parte del galpón es forrado con cortinas internas que hacen posible la conservación del calor. El área a ser destinada al alojamiento es variable pero se puede resumir en el siguiente cuadro el modo de trabajo a medida que el lote va aumentando su edad: PERÍODO VERANO INVIERNO EDAD AVES/M2 AVES/M2 0 45 60 7 30 42 14 20 28 21 13 13 Al llegar a los 21 días, en general en todas las regiones del País, las aves han ganado todo el espacio del galpón. 3.3. Manejo Inicial: Las características genéticas mencionadas en la introducción llevan a cambios en el comportamiento de las aves jóvenes. Así, entre más productivas sean las reproductoras, entre menor sea la incidencia de síndrome de muerte súbita y ascitis que la línea presente y entre mayor sea el rendimiento al sacrificio, menores serán la rusticidad y el apetito iniciales y mayores serán el comportamiento “cisqueador” (pollo que pica la cama y no consume el alimento) y la dependencia del ambiente. Si ese síndrome de inapetencia inicial es pronunciado y agravado por dificultad de acceso al equipo (por escasez o inadecuación), se exacerba el comportamiento “cisqueado” con serias consecuencias sobre la calidad del bolo alimenticio. Cuanto más el ave consuma la cama (alotriofagia), más deficiente ella quedará, mayor atraso en el crecimiento y peor la calidad intestinal. Es muy común observar en las aves que así se comportan, una fluidez del contenido intestinal y una intensa proliferación de gases en el ciego. Un proceso muy semejante ocurre cuando la temperatura ambiental es inadecuada (muy caliente o muy fría) y cuando, con el uso de burbujas o capullos no hay renovación de aire. La apatía creciente de las aves acaba desencadenando un proceso de deficiencia seguido de comportamiento alotriofágico. Para evitar que esto ocurra hay que dedicar atención especial a la transferencia de nutrientes de la reproductora para la yema del huevo, facilitar el acceso de las aves al equipo inicial, aumentando su cantidad e incentivando el consumo a través de prácticas conocidas. Es esencial también permitir la renovación de aire de los capullos de recepción y la respuesta a esa renovación generalmente es inmediata. Hoy es muy común encontrar empresas que en la recepción de los pollitos transforman la superficie de la cama en un gran comedero, forrándola con papel periódico o utilizando papeles apropiados adquiridos por rollos. Algunas veces, dependiendo de la intensidad del comportamiento alotriofágico, se hace necesario separar las aves mal desarrolladas (siempre entre 10 y 14 días) para que en la ausencia de competidores y recibiendo un manejo más orientado al incentivo del consumo, puedan recuperarse de este síndrome (Síndrome de desperdicio precoz). 4. Consideraciones sobre el ambiente: Como fue dicho anteriormente, hoy en día es enorme el potencial del pollo para generar carne. Sin tener en cuenta lo que rutinariamente es desperdiciado de ese potencial genético a través de prácticas inadecuadas de manejo y nutrición e interferencia de problemas sanitarios, tenemos en la mayoría de empresas durante el año variaciones de ganancia de peso cerca del 7% entre las estaciones de temperaturas medias más bajas y más altas. Esto corresponde a enormes pérdidas de tiempo y espacio de ocupación de galpones que se traducen siempre en aumentos de costos de producción. Es también un motivo de preocupación constante por parte de las gerencias de producción de un alojamiento en un ritmo adecuado al sacrificio, principalmente en los cambios de estación. Esto sucede porque el ave, al alcanzar temperaturas superiores a su zona de confort térmico, en un mecanismo de defensa bien conocido, reduce el metabolismo con el objetivo de hacer contrapeso a la temperatura ambiental con una menor producción de calor metabólico, pudiendo de esa manera permitir que su sistema termorregulador enfrente durante un periodo más largo temperaturas inadecuadas. Varias prácticas fueron experimentadas en los años noventa con el objetivo de modelar la respuesta al impacto del calor en las aves. La idea de esa corriente, nuevamente de moda a través de trabajos recientemente editados en el exterior, es que siempre se hace más atractiva para quien necesita invertir en mejorar el ambiente para las aves y tiene rechazo en hacerlo, seria de alguna forma “habituar” a las aves a temperaturas más elevadas. Se estudian impactos de temperaturas elevadas por periodos de una semana a algunas horas, siempre en una edad precoz y, al hacerse mediciones de respuesta tardía al estrés calórico a través de mediciones de hormonas corticosteroideas circulantes, se descubre que el ave “sensibilizada” los produce en menor cantidad y por lo tanto teóricamente estaría de alguna manera “inmunizada” contra el estrés calórico. No discutimos la capacidad del ave a adaptarse a ambientes diversos. Seguramente durante los millones de años en que ella evolucionó, la especie fue sometida a periodos de temperaturas extremas y si ella existe hoy es porque tiene la capacidad de adaptación. Lo que se discute es si esa adaptación coincide con nuestros objetivos de producción de carne. Son bien conocidos los recientes trabajos de embriones sometidos en huevo a temperaturas elevadas y su reflejo sobre el crecimiento. No se trata solamente de disminuir la producción de hormonas corticosteroides. Un ave sensibilizada al calor reduce su metabolismo como un todo y disminuye también la producción de hormonas responsables por el crecimiento, lo que ciertamente no coincide con los objetivos de la industria. Dentro de los intentos que ya observé, aún considerándolos “exitosos” no se comparaban los resultados obtenidos enuna granja con este manejo frente a los resultados logrados en una granja bien manejada y seguramente ninguno se aproximó a la máxima expresión del potencial genético. Por otro lado, en algunas granjas donde la búsqueda del confort térmico es constante, se ven desde el año 2004, índices de producción próximos a 390 para lotes mixtos y de 400 para lotes de machos. En algunos países africanos que no poseen energía eléctrica con regularidad y abundancia, las industrias avícolas se forman con líneas más resistentes al calor pero menos productivas y también mucho menos exigentes en todos los aspectos. Esa debería ser la opción de aquellos que no pretenden invertir en confort ambiental. Vamos por lo tanto a seguir en la línea de la CLIMATIZACIÓN AMBIENTAL y no la de la ACLIMATACIÓN DEL AVE ya que en esa línea es en la que la Avicultura Brasilera se estructuró en las regiones donde tuvo mayor éxito. Nuestro clima permite que, con un gasto mucho menor y con nuestra creatividad peculiar, podamos alcanzar los objetivos de confort térmico tan anhelados y obtener el mejor aprovechamiento de la excelente genética que tenemos disponible. 4.1. Concepto de sensación térmica En un ser vivo, dotado de mecanismos de homeotermia, la sensación térmica no depende solamente de la temperatura externa y si de la capacidad límite de estos mecanismos de ser alcanzada. De esta manera es comprensible que un animal dotado del mecanismo de sudoración consiga soportar temperaturas mucho más altas en ambientes de baja humedad que en ambientes de alta humedad desde que tenga como consumir la cantidad de agua y sales minerales suficientes para el mantenimiento de este mecanismo. En aves no tenemos el mecanismo de la sudoración pero tenemos otros igualmente eficientes y dependientes del agua: - La evaporación de humedad a través de la piel (aunque no a través de glándulas sudoríparas). - El aumento del consumo de agua y su tránsito interno substrayendo el calor del organismo al ser expelida en la forma de heces liquidas. - El mecanismo de evaporación o jadeo, donde el vapor de agua liberado a través de los pulmones transporta también el calor interno para eliminarlo del cuerpo. Queda entonces muy claro que todos estos mecanismos están basados en la gran capacidad de almacenar agua y transportar calor y principalmente en la capacidad de absorber o liberar ese calor gracias a los cambios de estado del agua (líquido a gaseoso). Sin embargo la capacidad del aire de retener humedad en la forma de vapor no es constante. Esa capacidad depende de la temperatura ya que el aire está compuesto de gases y estos se expanden cuando son sometidos a temperaturas mayores. De esta manera la capacidad de un metro cúbico de aire de almacenar agua en forma de vapor es a cero grados centígrados de 4,9 g, mientras que a 20 grados esa capacidad es tres veces y media mayor o sea de 17,3 g. La medida de humedad relativa (HR) viene de: ”cuál porcentaje de saturación es el que está siendo alcanzado en el momento” y es relativa porque la capacidad de saturación varia conforme a la temperatura. La capacidad de paso del agua del estado líquido para el gaseoso varia con ese porcentaje de saturación (HR) y queda fácil entender que, si el aire está en movimiento, ese porcentaje máximo nunca es alcanzado ya que la renovación de aire es constante. Esto explica porque se puede secar ropa a la orilla del mar, lugar donde la HR está siempre próxima a la saturación y donde sopla una brisa constante. En las instalaciones de las que disponemos no logramos disminuir la HR, solamente podemos aumentarla. Sin embargo es la capacidad de ventilación la que determina la capacidad de evaporación. Tenemos así que tener bajo control tres parámetros si queremos disponer de confort térmico para el ave: la TEMPERATURA, la HUMEDAD y la VENTILACIÓN. 4.2. La Temperatura Un ave como ser homeotermo está preparada para soportar y convivir con variaciones térmicas limitadas sin perjuicio a su metabolismo. Esa variación es conocida y varia en el pollo de engorde de acuerdo con la edad (y que se relaciona siempre con un determinado peso vivo). La ecuación matemática que nos puede dar los parámetros de esa zona de confort es obtenida en un gradiente 3 grados por encima y tres grados por debajo de la temperatura ideal de cría dada por el número ENTERO generado por la fórmula: T = 30 – (0,15 x EDAD EN DÍAS) Como ejemplo de la primera semana de vida, con aves de 1 a 7 días la temperatura ideal seria 29 grados. El gradiente a ser trabajado sería de 26 a 32 grados. La siguiente tabla resume los números: Edad en días Confort térmico Semana de a Temp. Ideal Temp. Max. Temp Min. 1 1 7 29 32 26 2 8 14 28 31 25 3 15 21 27 30 24 4 22 28 26 29 23 5 29 35 25 28 21 Dos reglas están quedando claras en cuanto al manejo de la temperatura, principalmente en las fases más jóvenes y dentro de los llamados “capullos” de cría: 1- Son deseables variaciones térmicas dentro de los límites de la zona de confort térmico como forma de modelar el comportamiento de las aves. 2- La renovación del aire es imprescindible Para orientar nuestros trabajadores sobre este manejo acostumbramos citar ejemplos sencillos extraídos de la naturaleza explicando que los pollitos reaccionan de acuerdo con los siguientes estímulos: - Alta temperatura y bajo oxígeno – pollitos debajo de la gallina – ¡es la hora de ir a dormir! - Disminución de la temperatura y aumento del nivel de oxígeno – la gallina se levanta - ¡es hora de comer! Para un buen observador de manejo de las aves ya quedó claro que capullos cerrados y con 29 a 32 grados de temperatura inducen en ellas un comportamiento apático y somnoliento. Invariablemente la ganancia de peso inicial es deprimida, mientras que cuando trabajamos con temperaturas alrededor de 26 a 29 grados durante la primera semana y principalmente cuando conseguimos renovar el aire dentro de los capullos, estimamos el consumo y alcanzamos pesos satisfactorios. Se han obtenido buenos resultados cuando se trabaja durante el día en el sub-rango inferior renovando el aire de los capullos y durante la noche, en el superior. 4.3. La Humedad Lo deseable sería que pudiésemos suministrar a las aves la siguiente humedad ambiental Días de Vida % De Hasta HR 1 7 50 8 21 60 22 Sacrificio 70 En la práctica hemos logrado solamente modelar la humedad en los meses más secos pues no disponemos de deshumificadores en nuestras instalaciones. Son raras también las unidades que poseen paneles de evaporación que humedecen el aire y lo enfrían antes de entrar al galpón. La mayoría de nuestras granjas dispone de sistemas de boquillas aspersoras en el interior de los galpones regando agua directamente encima de las aves. Al contrario de lo que comúnmente se cree, la función de la boquilla aspersora no es mojar las aves con el objetivo de refrescarlas y sí la de hacer posible a través de su uso, junto con la ventilación, la evaporación deseada para disminuir la temperatura del aire y del ambiente. Este seria su uso adecuado y el que menos inconvenientes daría (humedecimiento de las camas y de los dorsos de las aves). Hay varios tipos de aspersores en el mercado, pero de manera general podemos recomendar el uso de una boquilla aspersora para cada 17 m2, de preferencia dispuestas al frente de los ventiladores por motivos obvios. 4.4. La Ventilación Raros son los galpones que poseen un sistema apropiado de extrusión. La mayor parte de los galpones de los que disponemos tienen los ventiladores dispuestos en su interior. Independientemente de la posición en que son dispuestos, el objetivo debe ser el mismo: hacer posible una corriente de aire uniforme en todos los puntos del galpón. Es necesario disponer de una velocidad potencial del viento de 3 metros lineales por segundo. En esta velocidad, en la mayorparte de los casos es posible evaporar el agua que se está aplicando por aspersión, promoviendo el refrescamiento ambiental sin mojar las aves o la cama. Se sabe que las aves solamente se sienten confortables a velocidades de viento inferiores. Por encima de 2,5 m por segundo la tendencia del ave es quedarse parada sin alimentarse. Entonces solamente debemos buscar velocidades superiores si estuviéramos enfrentando temperaturas inadecuadas para la cría. Se sugiere siempre que se enciendan los ventiladores en por lo menos dos etapas (la primera y segunda batería). La gran variación de altura de nuestros galpones, la difusión de la utilización de forros que disminuyen el volumen de aire a ser movilizado y los varios modelos y disposición de ventiladores hacen que sea difícil estandarizar el equipo mínimo necesario. Podemos sin embargo hacer una recomendación general: - Utilizar los caballetes (cumbrera o parte superior del galpón) de las granjas con posibilidad de apertura total (cortinas). - Disponer de forro en la granja - Los aspersores (uno para cada 17 m2) deben ser colocados de preferencia al frente de los ventiladores (en líneas transversales). - los ventiladores deben estar dispuestos para funcionar en la dirección longitudinal del galpón, haciendo posible así la utilización del túnel de viento. La cantidad disponible de ventiladores debe ser mínimo de uno para cada 80 m2 de galpón y distribuidos de la siguiente forma: Ancho en Metros Ventiladores De Hasta No. de Líneas - 9 1 9 11 2 11 14 3 14 17 4 17 - 5 Habiendo presenciado múltiples casos de temperaturas externas de 35 a 37 grados y con la utilización de este equipo en este sistema adaptado de “túnel de viento”, hemos conseguido obtener temperaturas internas alrededor de 27 grados. Tenemos sin embargo que recordar que debemos apagar el sistema durante períodos cortos para estimular el movimiento de las aves al interior de los galpones. 5. Consideraciones sobre equipos (bebederos y comederos): Al respecto de este asunto hay una gran diversidad de equipos disponibles y en uso. Por ese motivo queda fácil estandarizar la altura, regulación y disposición en el galpón, que deben ser meticulosamente estudiados por los técnicos orientando cada caso. Dejando a un lado los comederos de corriente, hoy casi restringidos a granjas de reproductores, los equipos de alimentación más utilizados en el Brasil son: - Comederos manuales tubulares bebe – Utilizados hasta los 21 días. La proporción más adoptada es la de uno para 60 aves, pero hay ventajas en tener un mayor número de comederos disponible. Su retirada es siempre gradual. A medida que las aves alcanzan el comedero definitivo. - Comederos de tornillo y plato – La proporción más adoptada es la de un plato para cada cuarenta aves. - Comederos manuales tubulares adultos – Con capacidad de 20 kg de ración también son utilizados en la proporción de uno para cada 35 a 40 aves. - Bebederos de copa con válvula: adultos – Muy difundidos aún por su bajo costo y utilizados en proporción de uno para cada 80 aves. - Bebederos automáticos de chupo (niple) – Al ganar espacio con el pasar de los años en los criaderos, comenzaron a ser más utilizados en pollos de engorde a partir del momento que aparecieron los de mediano y alto flujo (80 y 160 ml/min). El criterio más difundido es el de adoptar una boquilla para cada 7 aves o para 10 aves en el caso de medio y alto flujo respectivamente. La tabla actualmente difundida en cuanto a su regulación en nuestro clima es: EDAD EN SEMANA FLUJO DE LA BOQUILLA (ML/MIN) 1 40 2 60 3 80 4 100 5 120 6 140 7 160 Con la difusión del uso de los capullos en la fase inicial, hay necesidad de redistribuir el agua, haciendo disponible en esa época más bebederos o boquillas en esa área. Los números presentados anteriormente son los que corresponden al mayor éxito zootécnico y cuando van de la mano de una densidad racional de los galpones y a un manejo que evite aglomeraciones y amontonamientos, ayudan a prevenir heridas de la piel posteriores a disputas de espacio, alimento y agua y por consiguiente disminuyen los índices de rechazo por dermatitis, celulitis y abscesos en la planta de sacrificio. 6. Consideraciones sobre la densidad a utilizar en los Galpones: Hace mucho tiempo se notó que las aves de tipo conformación responden mal al aumento de la densidad tanto económica como zootécnicamente. El costo de las ganancias del integrado corresponde de 7 a 10% del costo final del pollo. Por otro lado la disminución de GDP y el aumento de la conversión alimenticia impactan en los otros 90% del costo. La GDP determinando el volumen de carne a ser llevado a matadero (responsable por la dilución de los costos fijos y por el precio de venta) y la conversión alimenticia reflejando 60% del costo total – por cuenta del alimento. No hay sentido por lo tanto en sacrificar la densidad por cuenta de la ganancia económica del integrado. Esta podrá siempre ser mejorada fácilmente si el costo del pollo generado por el desempeño zootécnico fuera menor. También se verificó que existen diferencias entre los sexos en lo que tiene que ver con la tolerancia a la densidad así como en la mejoría ambiental proporcionada por equipos lo que hace posible aumentar el número de kilos por ave por área. El punto máximo sin pérdida zootécnica que se viene alcanzando en granjas equipadas como fue descrito anteriormente, con una generación potencial de viento de 3 m/s y encortinadas ha sido: Para lotes Mixtos 32 kg/m2 de ave presente Para lotes de Machos 30 kg/m2 de ave presente Para lotes de Hembras 35 kg/m2 de ave presente En el caso de que las granjas no tengan un ambiente adecuado, no recomendamos más de 25 kg/m2 de ave presente. Es claro que si tuviéramos comederos y bebederos suficientes, podríamos aumentar la densidad en los galpones desde que se retiren las aves antes de que la densidad alcance los números anteriormente presentados. En ciertas empresas se constituye un hábito alojar por ejemplo 18 aves/m2 al inicio y cuando el lote alcanza 1,8 kg de peso vivo, se retira el 40% del lote dejando los otros 60% para sacrificio con 3 kg. De esa manera se cubren dos mercados diferentes y se genera más carne a cada ciclo sin pérdida zootécnica. A veces se utiliza también el sexaje, como forma de maximizar el desempeño, retirando solamente hembras en proceso de descarte. Es claro que este sistema es especialmente ventajoso para el dueño de los galpones y se constituye en un proceso complicado de logística para la empresa que lo adopte. Si se decide adoptar una sola retirada, dependiendo del peso del ave podemos elaborar una tabla de alojamiento (teniendo en cuenta siempre la mortalidad probable hasta la retirada). Por ejemplo: KG/M2 PM DE AVES A VIABILIDAD AVES A SACRIFICIO SALIR ESPERADA ALOJAR 32 1,800 17,8 0,980 18,1 32 1,900 16,8 0,978 17,2 32 2,000 16,0 0,975 16,4 32 2,100 15,2 0,973 15,7 32 2,200 14,5 0,970 15,0 32 2,300 13,9 0,968 14,4 32 2,400 13,3 0,965 13,8 32 2,500 12,8 0,963 13,3 32 2,600 12,3 0,960 12,8 32 2,700 11,9 0,958 12,4 32 2,800 11,4 0,955 12,0 32 2,900 11,0 0,953 11,6 32 3,000 10,7 0,950 11,2 7. Consideraciones sobre manejo de la ración: La búsqueda de la economía por la adecuación de los niveles nutricionales y programa de aditivos hace que haya una tendencia a multiplicar el número de fases de ración. Sin embargo, la dificultad de enviarlas por separado para las granjas y mantenerlas en las edades recomendadas, hace con que se restrinja el número de fases utilizada. La gran mayoría de las empresas hoy en el país busca trabajar con 3 a 5 fases de alimentación, predominando el uso de 4 fases. La exigencia de ciertos mercados atendidos por el Brasil lleva a algunas empresas a solicitar más de un silo por galpón a sus integrados, tendencia éstacreciente en varias regiones. La creciente preocupación con el mantenimiento de la calidad de las raciones ha llevado a las integraciones a colocar respiraderos en los silos de los aviarios como forma de impedir súper calentamiento y condensación de humedad en el interior previniendo proliferaciones de hongos y pérdidas de niveles vitamínicos, además de aceleración de procesos de oxidación de grasas. 8. Consideraciones sobre el agua: Cualquier proyecto avícola en el Brasil presupone el acceso al agua en abundancia. Aunque haya regiones donde predomine el clima seco, la mayoría del clima en el Brasil varia de subtropical a tropical con abundancia de lluvias durante buena parte del año. Hay la conciencia de que agua limpia, fresca y de buena calidad bacteriológica y fisicoquímica es requisito para una buena producción, no solo para satisfacer las necesidades nutricionales sino para auxiliar al sistema homeotérmico del ave en épocas calientes. Bajo el efecto de las temperaturas más elevadas el ave tenderá a aumentar el consumo de agua tanto para utilizar el mecanismo tipo “radiador”, consumiendo agua a temperaturas más bajas que el cuerpo y eliminándola en las heces a la temperatura corporal. Tenemos sin embargo que tener conciencia que, si el ave está utilizando este mecanismo es porque no se encuentra en un ambiente térmico confortable y estamos fallando en la climatización del ambiente. Además de estar sometiendo a las aves a una temperatura inadecuada con todos los efectos adversos sobre el crecimiento, el aumento de la licuefacción del bolo alimenticio y de las heces promueven la aceleración del tránsito intestinal con disminución de la digestión y de la absorción de los nutrientes de la ración y aumento consecuente de la conversión alimenticia. No debemos por lo tanto permitir que el ave tenga que utilizar ese mecanismo. Sin embargo bajo condiciones ambientales adversas es necesario conocer como podemos ayudar en este proceso y son dos las actitudes a ser tomadas: - Asegurar que el ave consuma agua siempre fresca y de buena calidad. - Recordar que si queremos maximizar la ingestión de agua podemos hacerlo aumentando la salinidad (por ejemplo con bicarbonato de sodio). También ya existe la conciencia de la necesidad de cloración de las aguas, no importando el origen del manantial (3 ppm). Protección de tanques de almacenamiento de agua del calor del sol, así como protección de las tuberías que la transportan y limpieza de los bebedero, son prácticas comunes hoy en nuestras granjas. 9. El manejo de la luz Tanto la iluminación interna de los aviarios, así como los conceptos sobre color de la luz están siendo rápidamente cambiados a medida que surgen nuevas exigencias genéticas. Para las líneas inapetentes en la fase inicial, necesitamos evitar colores de cortina de espectro azul (cortinas azules) y buscar el rojo (cortinas amarillas) para estimular la actividad de las aves y la búsqueda por la ración. En líneas de crecimiento rápido en la fase inicial, somos forzados a modelar ese crecimiento inicial para no pagar un precio metabólico y locomotor muy pesado en el futuro. Esa modelación pasa también por la reducción del consumo nocturno de ración (luz apagada) en un periodo, o en casos más graves, en la vida entera del ave. Todo está aún para ser reescrito sobre el asunto y las recomendaciones cada vez son más difíciles de ser generalizadas. 10. Manejo del retiro: Esta es una fase que en el Brasil viene ganando cada vez más atención de las empresas. Anteriormente era discutida por estar entre dos sectores distintos y porque ninguno de ellos asumía la responsabilidad por las pérdidas que llegaban muchas veces hasta el 3,5% del peso total del lote vivo entre el momento en que se retiraban las aves de los galpones hasta el momento en que eran colgadas en la línea de sacrificio. Hoy es común que haya en las empresas un equipo que se dedica y se responsabiliza exclusivamente por esa fase por el valor numérico que esas pérdidas pueden significar. 10.1. El retiro de la ración (ayuno antes del sacrificio) Los motivos de este retiro obligatorio de alimento son conocidos. Se trata no solamente de economizar una cierta cantidad de ración que sería ingerida y no digerida (un desperdicio en el proceso) como también de evitar que el tubo digestivo repleto pueda contaminar la canal disminuyendo el tiempo de vida del producto terminado. Varios trabajos han demostrado que el tiempo ideal para minimizar contaminaciones en la canal se sitúa entre 8 y 12 horas. En la práctica se ha verificado que periodos superiores a 6 horas de retiro de la ración antes del inicio del cargue provocan un indeseable consumo de cama en los últimos camiones con un aumento de tránsito intestinal de las aves ya enjauladas. 10.2. El sistema de captura En el Brasil es aún totalmente manual. Anteriormente las aves eran cargadas por las patas desde el galpón hasta el camión. Con el aumento de la fragilidad de los tejidos de las aves, cada vez sacrificadas en edades más precoces, el sistema tradicional de carga por las patas ha sido substituido por la carga por el dorso o por el pescuezo. Los dos últimos sistemas son diferentes del primero porque las aves ya no son transportadas hasta la plataforma del camión pues ahora las jaulas son llevadas a un lugar cercano a las aves. En el próximo cuadro se presentan de forma clara las ventajas de esa práctica. La cargada por el dorso fue denominada “japonesa” pues tenia como objetivo preservar la integridad de las piernas (muslos) para atender el mercado de ese país. Se presentan también en la parte inferior del cuadro los números obtenidos en la comparación de lesiones de dos tipos de cargue. 10.3. La densidad de las jaulas En el Brasil el transporte de las aves hasta la planta de sacrificio se realiza dentro de jaulas con capacidad de 8 a 15 aves, dependiendo de su peso individual. Cada empresa estudia meticulosamente ese número, por tipo de ave a ser transportada; disponiendo los datos en secuencia y adicionando una línea de tendencia de la manera que se presenta a continuación: DIFERENCIA DE LESIONES EN DOS TIPOS DE CARGUE TIPOS No. aves % ASA % Muslo % pecho % MORT Por las piernas 121820 7,07 6,01 4,25 0,32 "Japones" * 62601 3,21 2,77 2,72 0,13 Diferencia 3,86 3,24 1,53 0,19 *12% Más costoso, exigiendo 30% más de trabajadores Cada punto señalado representa un camión con la carga por jaula y su respectiva mortalidad promedio. Con estudios de este tipo es fácil determinar para cada región cual es la carga ideal por jaula para que muera el mínimo de aves con un costo de trasporte adecuado. En el ejemplo anterior se decidió trabajar con 22 kg por jaula. Otras medidas acostumbran ser tomadas para evitar mortalidad en la carga como por ejemplo mojando la carga durante la captura y en la entrada de la planta de sacrificio y principalmente preparando áreas dentro de la planta para acondicionar los camiones durante la espera para el sacrificio. 11. Mano de obra, entrenamiento y orientación Para que tengamos calidad en el manejo es esencial que la mano de obra sea entrenada. Dentro de las empresas avícolas brasileras es dada una atención especial al entrenamiento de esa mano de obra a través de cursos, informativos y visitas semanales y hasta bisemanales de técnicos que orientan los trabajadores de los lotes en producción. En la rentabilidad del integrado hay un fuerte peso del desempeño productivo lo que estimula una EMPRESA A MORTALIDAD X KILOS POR JAULA 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 0 0,25 0,5 0,75 1 1,25 1,5 1,75 % MORTALIDAD K IL O S P / J A U L A saludable competencia de índices de producción. Esa premiación, por regla general es extendida al técnico que supervisa la región (que tiene sobre su responsabilidad un plantel de 500 mil a 1 millón de aves en elcaso de pollos de engorde o hasta 100 mil reproductoras). Ese pequeño ejército de personal generalmente son técnicos agrícolas de nivel medio, son objeto de entrenamiento dentro y fuera de la empresa para que puedan entender, transmitir y poner en práctica las innovaciones de manejo que de manera comprobada traigan beneficios. Estos técnicos son también los que, sincronizados con la Gerencia de Integración (que generalmente es un profesional de nivel superior: Agrónomo, Veterinario o Zootecnista) establecen, mantienen y coordinan la relación entre los propietarios de los galpones, la mano de obra y la empresa avícola. La mayoría de las empresas genera también aisladamente o en conjunto con universidades alguna tecnología apropiada. Es común hoy en día que haya un departamento técnico dentro de las empresas que tenga como función la investigación sea en las áreas nutricional, de manejo o de sanidad, o en la evaluación genética de las líneas. 12. Conclusión: La Avicultura de Engorde Brasilera conoce su importancia por los volúmenes y calidad de su producción. Es por lo tanto bastante realista para percibir que nunca debe fosilizar sus conceptos, aún cuando las exigencias de control de calidad exijan la adopción de estándares rígidos operacionales. Hay necesidad siempre de cuestionar lo que se está haciendo, creando nuevas opciones y adaptando el manejo a las nuevas características que la genética viene introduciendo en las líneas comerciales. Dentro de pocos años, muchos parámetros descritos aquí y válidos hoy, seguramente tendrán que ser modificados.