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1 FARMACOLOGÍA II FARMACOLOGIA DE LAS DROGAS ANTIARRITMICAS ANTONIO ALDARIZ JOSE LUIS CACHARRON ENRIQUE PARAFIORITI JOSE TORRES 2014 UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES Facultad de Medicina III Cátedra de Farmacología Profesor Titular Dr. R. P. Rothlin 2 DROGAS ANTIARRÍTMICAS INTRODUCCIÓN Los recientes progresos en los conocimientos, a nivel celular y molecular, en la electrofisiología de las células cardíacas normales y patológicas, permitieron conocer la estructura y la función de los canales iónicos, que son los responsables de la actividad eléctrica y el sitio de acción de las drogas antiarrítmicas. El mecanismo de acción de una droga antiarritmica está relacionado a sus efectos sobre la generación del impulso en los diferentes tipos de células cardíacas, determinado a su vez, por el funcionamiento y los rangos de apertura y cierre de los canales iónicos. Se analizan aspectos de la electrofisiología celular en relación con los efectos de las drogas antiarrítmicas. Células de respuesta rápida y de respuesta lenta La fase de despolarización o fase 0 puede producirse de dos formas diferentes: en un tipo celular lo hace en forma rápida, (células de respuesta rápida), mientras que en otro grupo celular la despolarización es a menor velocidad, (células de respuesta lenta) En las células de respuesta rápida la despolarización esta generada por el sodio, mientras que en las de respuesta lenta el ion responsable de la despolarización es el calcio. Células rápidas Células lentas Ion responsable Sodio Calcio Inhibido por Tetrodoxina/anestésicos locales verapamil Potencial reposo -80 a –90mV -45 a –70mV Potencial umbral -65 a –70mV -35 a –40mV Velocidad ascenso fase 0 200 a 800V/s 1 a 10V/s 3 Figura 1a. Fibra Sódica Fibra 1b. Fibra Cálcica Figura 2. Actividad eléctrica del corazón Potencial de membrana y potencial de acción: el potencial de reposo de la membrana en las células marcapasos (nódulo sinusal) disminuye en forma gradual, a diferencia de las células miocárdicas (auriculares y ventriculares) que tienen un potencial de reposo estable entre -70 y -90 mV. El valor negativo del potencial de reposo refleja el efecto dominante de un eflujo estable de iones potasio transportados por una corriente (IK1) a través de un canal denominado “rectificador interno”. Las células marcapasos (nódulo sinusal y Purkinje) carecen de una IK1 significativa y muestran un potencial marcapasos que las despolariza gradualmente hasta desencadenar el potencial de acción (figura 1). El potencial de acción provoca cambios positivos en el potencial de membrana (despolarización) por la apertura de canales iónicos selectivos que permiten la entrada de iones de sodio y calcio. La velocidad de despolarización durante el ascenso del potencial de acción (fase 0) en las células miocárdicas o de Purkinje es más rápida que en las células automáticas del nódulo sinusal, debido a que predomina la corriente transportada por los canales de sodio, mientras que en las células marcapasos predomina la corriente vehiculizada por canales de calcio. 4 Después del pico del potencial de acción (overshoot), el potencial de membrana es restaurado a sus valores negativos a través de un proceso denominado repolarización. Los canales responsables de la despolarización se cierran y los canales de la repolarización (predominando los canales de potasio) se abren. La fase 1 o repolarización precoz, es rápida y fugaz. La fase 2, plateau, es más evidente en células miocárdicas o de Purkinje. La fase 3, repolarización tardía, completa la recuperación del potencial de membrana. Finalmente, la fase 4 o período post repolarización, es estable en las células de miocardio común y tiene despolarización diastólica espontánea en las células marcapasos. Figura 3: Se muestran las corrientes de entrada (despolarizantes) y las de salida (repolarizantes), en una célula automática del nódulo sinusal (izquierda) y en una fibra de Purkinje (derecha) con su automatismo deprimido. 5 Propiedades cardíacas del corazón: Batmotripismo (excitabilidad) Dromotropismo (conductibilidad) Cronotropismo (automatismo) Inotropismo (contractilidad) Batmotropismo Capacidad de la célula de ser estimulada y generar una respuesta Depende de: DPA PRE Cociente PRE/DPA PRE = PRA + PRR Dromotropismo Capacidad de una célula de conducir un estímulo. Depende de: El potencial de membrana (PR) dV/dt o Vmáx CRM: relación entre PR y dV/dt 6 Cronotropismo Capacidad de autodespolarizarse Directamente proporcional a: La pendiente de DDE Potencial de membrana más positivo Potencial umbral más negativo Inotropismo: Capacidad de contraerse frente a un estímulo Canales iónicos: La generación del potencial de acción depende de la acción combinada de diferentes canales iónicos unidos a la membrana celular. Simultáneamente, bombas proteicas con consumo de ATP intercambian Na/K y Ca para sostener los gradientes transmembrana. En forma simple, los canales iónicos pueden definirse como proteínas que contienen un sensor de voltaje acoplado a un poro a través del cual fluyen los iones. El poro incorpora un filtro selectivo que determina que ión pasa cuando el poro se abre. La célula en reposo está cerca del potencial de equilibrio del potasio (cercano a -90 mV), el proceso de despolarización tiende a llevarla hacia el potencial de equilibrio del 7 sodio y calcio y la repolarización la acerca, otra vez, al potencial de equilibrio del potasio. Los canales responden a cambios del voltaje de la membrana y tienen compuertas en las que el voltaje regula la magnitud y el tiempo de su apertura. El canal iónico no permite el paso de corriente (iones) hasta que se aplica un estímulo despolarizante. En reposo, el canal se considera cerrado. Cuando se aplica un estímulo despolarizante, el cambio del potencial de membrana es detectado por el sensor y el canal se abre para permitir el flujo de corriente. El cambio de estado del canal de cerrado a abierto se denomina “activación”. La probabilidad que un canal se mueva de cerrado a abierto depende de la magnitud del cambio de voltaje (la activación es voltaje dependiente). Algunos canales solo muestran dependencia del voltaje para la activación, pero en otros un segundo proceso influye en el flujo de corriente. Si el estímulo despolarizante se mantiene, ocurre un segundo cambio en el canal, una parte de la proteína se mueve y ocluye el poro, de modo que aunque el canal está abierto conduce pobremente los iones. Este proceso voltaje y tiempo dependiente se denomina “inactivación”. Las propiedades del canal: activación, inactivación, sensibilidad al voltaje y selectividad iónica se estudian experimentalmente con técnicas de clampeo de voltaje. Resumiendo: 1) Una variedad de canales iónicos generan las corrientes despolarizantes y repolarizantes responsables del potencial de acción., 2) los canales iónicos con diferentes funciones sobre los que actúan las drogas antiarrítmicas son la base para la clasificación del efecto de estas, 3) la dependencia del estado del canalcon el voltaje, implica, al menos teóricamente, que la droga puede unirse a canales en reposo (cerrados), activados (abiertos) o inactivados. Las drogas que se unen a canales abiertos o inactivados pueden ejercer efectos que varían con la frecuencia de estimulación o la frecuencia cardíaca y como tales muestran “dependencia del uso”. Una droga ideal, bloqueante de un canal, debería tener dependencia del uso mostrando mayor acción inhibitoria a frecuencias más rápidas. Las drogas que se unen a canales cerrados pueden ejercer acciones “independientes del uso” o “inversión de la dependencia de uso”, separándose de su unión durante la activación del canal mostrando mayor acción inhibitoria a frecuencias más lentas y menor a frecuencias rápidas. Los canales iónicos como sitios de acción de las drogas antiarrítmicas: En los canales comprometidos en la actividad automática (células del nódulo sinusal), la corriente de calcio tipo T (ICaT) y la corriente hiperpolarizante (If) aportan la despolarización que precede a la fase 0. Las drogas que disminuyen estas corrientes deberían disminuir la frecuencia cardíaca y tener un efecto cronotrópico negativo. El mibefradil es un bloqueante de la ICaT que relaja la vasculatura coronaria y disminuye la frecuencia cardíaca, es así, un agente bradicardizante potencial. Este compuesto fue retirado de la venta por detectarse interacciones clínicas peligrosas. Los canales comprometidos en la despolarización, canales de sodio (INa) y de calcio tipo L (ICaL) son importantes sitios de acción de las drogas antiarrítmicas. La ICaL es la corriente dominante en la despolarización de las células del nódulo sinusal y del nódulo AV. Esta dependencia de la conducción nodal de la corriente ICaL hace a las drogas bloqueadoras del canal de calcio, como el verapamilo y el diltiazem, útiles en el tratamiento de las taquicardias supraventriculares. En las taquicardias SV paroxísticas, cuando la conducción en el nódulo AV forma parte del circuito de reentrada, el bloqueo del la ICaL puede interrumpir la taquicardia y prevenir las 8 recurrencias. Pueden ser efectivos también para disminuir la frecuencia en la fibrilación auricular. La importancia de la INa en la despolarización de las fibras de Purkinje hace a los bloqueadores de esta corriente potencialmente útiles en el tratamiento de arritmias auriculares y ventriculares. Las interacciones de las drogas con el canal de sodio se analizan, habitualmente, con el modelo del “receptor modulado”. El cual toma en cuenta el estado del canal al que la droga se une de preferencia. El ascenso del potencial de acción (fase 0) puede enlentecerse por acción de drogas que bloquean la INa. Las drogas que retardan la recuperación de la INa con el canal inactivado pueden prolongar la refractariedad del tejido. La quinidina, propafenona y disopiramida se unen preferentemente al canal de sodio, abierto o activado, mientras que la lidocaina y la mexiletina tienen acción preferente sobre el canal inactivado. Los bloqueadores del canal abierto son efectivos en reducir la excitabilidad eléctrica y la velocidad de conducción del impulso, mientras que los bloqueadores del canal inactivado pueden mostrar un efecto bloqueante influenciado por la duración del potencial de acción auricular o ventricular. La mayor duración del plateau del potencial de acción ventricular resulta en un mayor tiempo de permanencia en estado inactivado del canal de sodio, con mayor nivel de bloqueo, permitiendo explicar el mayor efecto de drogas como la mexiletina en las arritmias ventriculares. La cinética de recuperación del bloqueo es también de crítica importancia para determinar los efectos de los bloqueadores del canal de sodio. Drogas con lenta recuperación del bloqueo, como la flecainida, producen bloqueo acumulativo con la estimulación repetitiva, hasta alcanzar un estado estable para la mayoría de las frecuencias cardíacas. Drogas con recuperación rápida del bloqueo (mexiletina) tienen poco efecto acumulativo a frecuencias lentas, mientras que a frecuencias rápidas tienen efecto acumulativo porque disminuye el tiempo para el desacople provocando un efecto de “dependencia del uso positivo” con mayor efecto de la droga durante la taquicardia. Sin embargo, el bloqueo y la recuperación del canal por la droga, puede ser afectado por otros factores. Por ejemplo, los bloqueadores de los canales abiertos pueden ser menos efectivos en tejidos isquémicos o dañados, que a menudo están despolarizados con una mayor proporción de canales inactivados haciéndolos indisponibles para ser bloqueados. En contraste, los bloqueadores de canales inactivos pueden ser más efectivos en estos tejidos despolarizados, la experiencia sugiere que la eficacia de la lidocaina y el riesgo proarrítmico aumentan en el miocardio con isquemia aguda. Algunos de los bloqueadores de canales de Na (quinidina y disopiramida) se asocian con retardo en la repolarización y prolongación del QT en el ECG. Estos efectos se deben a la acción bloqueante de los canales de K que tienen estas drogas. La excesiva prolongación de la despolarización (aumento de duración del QRS) o del potencial de acción (prolongan la repolarización y aumentan el QT y QTc (QT corregido) tienen efectos proarrítmicos. Sin embargo, los bloqueantes del canal de potasio tienen efectos antiarrítmicos por que el moderado retardo de la repolarización aumenta la duración del estado de inactivación de los canales de INa e ICa prolongando el período entre sucesivos potenciales de acción, esto puede ser efectivo para tratar arritmias por reentrada. Los diferentes tipos de canales de potasio constituyen sitios de acción de drogas antiarrítmicas. Las principales corrientes, transportadas por canales de potasio, comprometidas en la repolarización del potencial de acción son: la Ito (responsable de la fase 1 o repolarización rápida), los componentes lento (IKs) y rápido (IKr) del rectificador tardío, y el rectificador interno de la corriente de potasio (IK1) que es importante en la etapa final de la repolarización para mantener el potencial de reposo. 9 Por su función en el plateau de la repolarización la IKr y la IKs son importantes lugares de acción de las drogas antiarrítmicas. El enlentecimiento de la repolarización durante el potencial de acción facilita la entrada de calcio por los canales de calcio tipo L, que pueden provocar postpotenciales precoces y estos dar origen a torsades de pointes. El bloqueo selectivo de la Ikr puede ser causante de postpotenciales precoces que no se provocan a frecuencias rápidas y el efecto proarrítmico del bloqueo de la IKr se manifiesta sólo cuando la frecuencia es lenta. Las implicancias clínicas de la inversión de la dependencia de uso y el bloqueo selectivo de la IKr fueron puestos en evidencia por el sotalol. La forma racémica (D y L) tiene efectos bloqueante de la IK y bloqueante beta adrenérgico, está indicado en arritmias ventriculares graves, produce prolongación del QT y es bradicardizante. El D-sotalol, sin efecto beta bloqueante, es un bloqueante de la IKr y muestra inversión de la dependencia del uso, asociándose con un aumento del riesgo de muerte de causa arrítmica. A la dofetilida se le atribuye un efecto independiente de la frecuencia sobre la IKr, pero efectos invertidos dependientes de la frecuencia sobre la IKs y el potencial de acción (la estimulación aumenta la IKs pero no la Ikr). Se propuso que la inversión de la dependencia de uso puede depender de la interacción entre la IKr y la IKs a diferentes frecuencias cardíacas. A frecuencias más lentas la IKr puede ser dominante, mientras que a frecuencias más rápidas aumenta el efecto sobre la IKs debido a la disociación incompleta de la droga. Así la inhibición específica de la IKr debería tener más efecto sobre la repolarización a frecuenciasmás lentas. Considerando este mecanismo, una droga que bloquea la IKs debería ser mejor para tratar las taquiarritmias que una que bloquea la IKr, además, una droga que bloquea ambos componentes de la IK debería tener un margen de seguridad mayor que un bloqueante específico de la IKr. Los bloqueantes selectivos de la IKs están empezando a aparecer. La quinidina y el sotalol que no bloquean la IKs tienen un margen de seguridad menor que la amiodarona que es un bloqueante de ambas corrientes y muestra efectos más acentuados sobre el potencial de acción a diferentes frecuencias. Otros canales de potasio, son también probables mediadores de la acción de drogas antiarrítmicas. La adenosina, que tiene una vida media muy corta, es útil en la terminación de TSVP, bloqueando la reentrada a nivel AV. Las bases celulares de la acción de la adenosina se parecen a las de la acetilcolina. La acetilcolina activa una corriente de potasio la (IKach) que es importante como mediadora de los efectos parasimpáticos sobre los NS y NAV. Cuando se activa la IKach produce una hiperpolarización de la membrana, disminuyendo el automatismo y la excitabilidad. A nivel celular la adenosina activa una corriente (IKado) con propiedades idénticas a las de la IKach. El ibutilida tiene efecto sobre la IKr, induce una corriente de Na sostenida que debería prolongar el potencial de acción y actúa sobre la corriente transitoria de K (Ito). Es efectivo en la FV del conejo y prolonga el potencial de acción monofásico en los humanos. LOS MECANISMOS ARRITMOGENICOS Dos son los mecanismos que generan arritmias, los que obedecen a alteraciones en la generación del impulso, y los que obedecen a trastornos en la conducción del impulso 10 . Alteraciones en la génesis del impulso La capacidad que presentan las células cardiacas de poder generar una actividad eléctrica regular y espontánea, es la que se conoce como automatismo. Los grupos con esta capacidad están ubicados en el nodo sinusal, la porción nodohisiana del nodo AV, el haz de His, y el sistema especializado del miocardio ventricular. Normalmente, el automatismo es modulado por el sistema nervioso autónomo. El nodo SA tiene una rica inervación simpática y parasimpática, cuya actividad genera aumento o enlentecimiento de la frecuencia cardiaca, respectivamente. El marcapasos normal esta direccionado por la actividad del nodo SA. Si algún marcapasos subsidiario generara una actividad más rápida es considerada anormal, ya que la despolarización diastólica espontánea de los subsidiarios esta deprimida por la sobre estimulación del nodo SA y su frecuencia mas rápida de disparo. Puede ocurrir un cambio en la localización del marcapasos dominante si la frecuencia del nodo SA cae por debajo de la frecuencia de otros marcapasos subsidiarios o si la actividad de los marcapasos subsidiarios se incrementa y supera la del nodo SA Para que estos eventos sucedan, el marcapasos tiene que despolarizarse mas allá de su nivel umbral, generando una despolarización diastólica espontánea, y por ende, un TRASTORNOS EN LA GENERACION DE IMPULSOS ALTERACIONES EN EL AUTOMATISMO ARRITMIAS GATILLADAS Arritmias rápidas Arritmias lentas Postpotenciales TRASTORNOS DE CONDUCCION REENTRADA BLOQUEOS Tempranos en fase 2-3 Tardíos en fase 4 11 impulso anormal. Es decir que el mecanismo de automatismo anormal requiere una despolarización de la membrana. Esto puede ocurrir en cualquier tipo de fibra cardiaca, si el potencial de reposo se reduce a valores menos negativos de –70mV, (excluyendo el nodo SA). Esto puede observarse en fibras de Purkinje, en las que el potencial diastólico máximo se reduce a –70mV (isquemia cardiaca). Otra posibilidad de alteración en la generación del impulso es la conocida como actividad gatillada, y no obedece a un mecanismo automático ni a un mecanismo de reentrada sino a la actividad de postdespolarizaciones o postpotenciales. Estas postdespolarizaciones dependen del potencial de acción precedente y, por lo tanto, no son automáticas. Son oscilaciones del potencial de membrana que no se originan de forma espontánea. Estas postdespolarizaciones pueden aparecer durante la repolarización, en las fases 2 y 3 del PA (tempranas o precoces) o después de completada la repolarización en la fase 4 (tardías). La posdespolarización debe tener la fuerza eléctrica suficiente como para alcanzar el nivel umbral y generar un nuevo potencial de acción. Estas han sido observadas tanto en tejidos despolarizados como en los de actividad de potencial de membrana de reposo. La actividad gatillada que se presenta por posdespolarizaciones precoces se asocian con enlentecimiento de la frecuencia cardiaca y potenciales de acción prolongados. Esta actividad gatillada precoz puede ser generada por drogas antiarrítmicas como la procainamida o la quinidina, la isquemia miocárdica, y la acidosis metabólica. En cuanto a las posdespolarizaciones tardías, éstas se deben a oscilaciones del potencial de transmembrana que ocurren luego de completada la repolarización. En este caso, un mediador común a este evento es el incremento de calcio a nivel intracelular, determinado por la concentración de calcio del retículo sarcoplásmico y por el calcio intracitoplasmático. Estas posdepolarizaciones son taquicárdico-dependiente, o sea que a medida que la frecuencia del ritmo de base aumenta, la amplitud de las mismas se acrecienta y su intervalo de acoplamiento se acorta. Las causas clínicas mas frecuentes en las que se observa este fenómeno son en la intoxicación digitálica, la sobre estimulación adrenérgica, el infarto de miocardio y la isquemia-reperfusión. Las alteraciones en la conducción del impulso Estas incluyen a las originadas por el bloqueo simple de la conducción y por un mecanismo de reentrada. Los bloqueos del nodo SA, del nodo AV, y los intraventriculares, con sus diferentes variables, son ejemplos del mecanismo de bloqueo simple. Las taquicardias supraventriculares y ventriculares, el aleteo, y la fibrilación auricular, son el sustrato del segundo mecanismo. El bloqueo simple Las condiciones que inactivan o bloquean en forma parcial el canal de Na + atenúan el valor máximo de despolarización en fase 0, (Vmax.) y ello se traduce en una disminución de la velocidad de conducción. La exposición a tetrodoxina, o el aumento de la concentración de K+ extracelular, determinan por diferentes mecanismos, un bloqueo creciente de los canales de Na + generando una disminución en la Vmax., y por ende, una disminución en la velocidad de conducción. 12 La amiodarona, por otro lado, también disminuye la corriente de ingreso de sodio, introduciendo cambios en la velocidad de conducción de membrana. Mecanismo de reentrada En condiciones fisiológicas, el impulso generado por el nodo SA, luego de completar la secuencia normal de activación, se encuentra rodeado de tejido totalmente refractario, por lo que finalmente se extingue. En determinadas circunstancias patológicas, esta actividad eléctrica provocada por un impulso, puede persistir en una región pequeña del miocardio, hasta después de completada la recuperación de la excitabilidad de las fibras, con capacidad para volver a excitarlo. Este es el denominado mecanismo de reentrada, y es necesario para su creación, la presencia de un bloqueo de la conducción unidireccional, (que genera una vía a través de la cual, el impulso puede volver a estimular el miocardio) y un enlentecimiento en la velocidad de conducción, que facilita la instalación de tal mecanismo, en áreas pequeñas del tejido miocárdico. Tanto el bloqueo unidireccional, como la conducción lenta, son las alteracioneselectrofisiológicas básicas, para la instalación del mecanismo de reentrada, por esto se comprende que, la velocidad de propagación del impulso en el corazón, tiene un rol fundamental, en la fisiopatología de las arritmias por este mecanismo. El bloqueo unidireccional El bloqueo de la conducción unidireccional, puede generarse por tres mecanismos: 1) Diferencias regionales en la recuperación de la excitabilidad 2) Diferencias en el acoplamiento eléctrico intercelular 3) Alteraciones en las corrientes iónicas, que generan el potencial de acción. Cuando un impulso eléctrico se propaga a través de un área de tejido que presenta diferencias en la duración de los periodos refractarios, la propagación puede bloquearse en las zonas donde el periodo refractario es mas largo. Si el impulso eléctrico puede viajar a través de regiones cuya excitabilidad está más recuperada (periodos refractarios más cortos), podrá retornar después al sitio de bloqueo y reexcitarlo. Un dato no menor es la dimensión del área del bloqueo unidireccional, que para operar el mecanismo de reentrada tendrá que ser considerable. La conducción lenta Una condición fundamental para que se genere el mecanismo de reentrada, es que el impulso sufra una demora suficiente en una vía alternativa, y permita que el área proximal a la zona del bloqueo unidireccional, recupere su excitabilidad. El enlentecimiento de la conducción, y el acortamiento del periodo refractario efectivo, pueden permitir una nueva excitación, sin necesidad de que se genere un nuevo impulso automático. Conclusiones Todos los estudios y criterios, para el acertado reconocimiento de las arritmias cardiacas, (bases celulares y cambios iónicos), no parecen ser suficientes, es por esto que estudios más recientes sobre electrofisiología celular, acercarían a facilitar un enfoque terapéutico racional. 13 Nace de esta manera el concepto de parámetro fisiológico vulnerable, el cual permite la elección del agente antiarrítmico más adecuado. Definimos a parámetro fisiológico vulnerable, como aquel que al ser modificado, produce el efecto antiarrítmico buscado, con el mínimo de efectos indeseables. En las alteraciones del automatismo, el parámetro vulnerable es la despolarización diastólica espontánea. La modulación de la corriente de ingreso de sodio, a través del bloqueo, o estimulación de receptores beta, parece ser la clave terapéutica más adecuada de las arritmias sinusales. Las posdespolarizaciones precoces, ocurren en presencia de frecuencias cardiacas lentas, y potenciales de acción prolongados. Ante la sospecha de arritmia por este mecanismo, la opción más racional, será la de sobreestimulación farmacológica, o la aceleración de la repolarización, por bloqueo de la corriente de ingreso de sodio. En caso de mecanismo por posdespolarizaciones tardías, ejercer la terapéutica sobre el parámetro vulnerable, es actuar sobre el ingreso de calcio, o bloqueando su liberación. En el mecanismo de reentrada, el enfoque más lógico consiste en utilizar bloqueantes de la corriente de sodio, para generar un bloqueo bidireccional, o elevar la conductancia de los canales de acoplamiento intercelular, para anular el bloqueo unidireccional, o lograr una prolongación de la refractariedad, a través de prolongar los potenciales de acción. CLASIFICACION DE LAS ARRITMIAS ARRITMIAS SUPRAVENTRICULARES: TAQUICARDIA SINUSAL EXTRASISTOLIA SUPRAVENTRICULAR TAQUIARRITMIAS SUPRAVENTRICULARES NO SINUSALES TAQUIARRITMIAS NO REGULARES ARRITMIAS VENTRICULARES: ARRITMIAS VENTRICULARES NO SOSTENIDAS TAQUICARDIA VENTRICULAR MONOMORFA TAQUICARDIA VENTRICULAR POLIMORFA ALETEO Y FIBRILACION VENTRICULAR CLASIFICACION DE LAS DROGAS ANTIARRITMICAS En 1970, Vaugham Williams propuso una clasificación basada en los modos de acción de las drogas antiarrítmicas agrupándolas en tres clases. En la Clase I las drogas que reducían la corriente de entrada de sodio, en concentraciones que no afectaban el potencial de reposo de la membrana. En la clase II las drogas que bloqueaban la 14 actividad simpática sobre el corazón, sin afectar el potencial de acción de la mayoría de las células cardíacas, reducían la despolarización espontánea de las células marcapasos bajo estimulación adrenérgica y tenían efectos cronotrópicos negativos. Las drogas de la clase III eran las que prolongan la duración del potencial de acción (bloqueaban los canales de potasio) y eran capaces de ejercer actividad sobre diferentes canales iónicos a nivel celular con acciones complejas sobre el potencial de acción. A continuación se muestra la clasificación actual de Vaugham Williams modificada. DROGAS ANTIARRITMICAS Antiarrítmicos Clase I GRUPO Principales propiedades Drogas electrofisiológicas I Inhiben la corriente rápida de sodio. Ia Enlentecimiento de Quinidina fase 0 del potencial de acción Procainamida Disopiramida Ib Mínimo enlentecimiento Lidocaina de la fase 0 Fenitoina Mexiletina Ic Enlentecimiento de fase 0 Encainida Flecainida Lorcainida Propafenona II Bloqueantes ß-adrenérgicos Propanolol Sotalol Esmolol III Enlentecimiento de fase III Amiodarona Corrientes de K repolarizantes Sotalol Bretilio Dofetilida Ibutilida IV Inhibición corriente lenta Verapamilo de Ca++ en nódulo AV Diltiazem IV (bis) Abre canales de Potasio Adenosina (hiperpolarizacion) 15 Antiarrítmicos Clase I Bloqueantes de los canales de sodio Son drogas que bloquean el canal de sodio, al que se unen en su estado activo (canal abierto), con directa dependencia del uso y mayor grado de bloqueo a frecuencias cardíacas más rápidas. Se las dividió en subclases: IA: prolongan la conducción y la repolarización. IB: no afectan la conducción y acortan la repolarización. IC. prolongan la conducción y casi no afectan la repolarización. Esta división se relaciona con la constante de tiempo de unión y liberación de la droga al canal. Las drogas IB muestran una cinética de unión y desunión del canal rápido, las de la clase IC son de cinética lenta y las de la IA intermedias.La cinética de unión es enlentecida por la isquemia, la acidosis y la hiperkalemia. Antiarrítmicos del grupo IA Los agentes clase Ia actúan preferentemente en la inhibición de la corriente rápida de sodio con depresión de la fase 0 del potencial de acción, y como consecuencia prolongan la duración del potencial de acción. Figura 4. Antiarrímicos del Grupo IA. 16 Quinidina La quinidina, isómero d de la quinina, es la droga antiarrítmica más antigua. Desde 1918 se usa en el tratamiento de la fibrilación auricular. La quinidina afecta la despolarización y la repolarización por bloqueo de los canales de sodio y potasio. Produce bloqueo dependiente del uso de la corriente rápida de sodio (INa), que es el responsable del efecto depresor de la Vmax de la fase 0 a frecuencias rápidas. La afinidad por la unión al canal es mayor en el estado activado. La depresión de la velocidad de ascenso del potencial de acción es mayor en condiciones de isquemia. Algunas de las drogas de este grupo pueden causar complicaciones arritmógenas al prolongar el intervalo QT en individuos genéticamente predispuestos, o por depresión de la conducción y promover el mecanismo de reentrada. No hay evidencia clínica de que la quinidina o agentes de la clase I, disminuyan la mortalidad en los pacientes tratados, por el contrario, la sospecha más firme es que la eleven o no la modifiquen. Con muy precisas indicaciones, el uso de la quinidina se ha reducido notablemente a causa de sus efectos proarritmicos así como de sus numerosas interacciones con otros fármacos. Perfil electrofisiológico Los efectos electrofisiológicos netos de la quinidina derivan de su compleja interacción sobre las diferentes corrientes de entrada y de salida. Además, bloquea los receptores adrenérgicos alfa 1 y alfa 2 y tiene efectos vagolíticos, por el bloqueo de los receptores muscarínicos (M2). El efecto anticolinérgico y la actividad refleja simpática por la vasodilatación periférica puede mejorar inicialmente la conducción en el nodo AV. El automatismo de las fibras de Purkinje es suprimido. Los postpotenciales tardíos pueden ser suprimidos por la quinidina, aunque en ocasiones puede aumentarlos o provocar postpotenciales precoces. En el ECG, aumenta la duración del QRS (en relación con sus niveles plasmáticos). Pueden aparecer ondas U prominentes que deben alertar sobre posibles efectos proarrítmicos. La quinidina posee un amplio espectro de actividad en arritmias originadas a nivel supraventricular o ventricular, así como las generadas por el mecanismo de reentrada. La quinidina prolonga la duración del potencial de acción, y del periodo refractario efectivo (PRE) en las vías de Purkinje, además de enlentecer la conducción y prolongar la refractariedad de las arritmias nodales. También posee actividad sobre la vía accesoria del Wolff Parkinson White, prolongando su PRE, de tal manera que disminuye la respuesta ventricular en este síndrome. Efectos sobre el SNA 17 Sobre el sistema nervioso parasimpático tiene un marcado efecto antimuscarínico, observándose una elevación en la frecuencia cardiaca y facilitación en la conducción de impulsos por el nodo AV. Esto genera un aumento en el pasaje de estímulos auriculoventriculares durante el flutter o la fibrilación auricular (efecto proarrítmico). El bloqueo alfa adrenérgico puede causar hipotensión ortostática (frecuente con la administración IV) y taquicardia sinusal refleja. No produce efectos inotrópicos negativos clínicos. Farmacocinética Droga de administración oral, se distribuye en forma generalizada con una biodisponibilidad aproximada del 90%, tiene metabolismo por hidroxilación hepática y se elimina por riñón. Posee una vida media de 7 a 9 hrs. La quinidina se une a la alfa 1 glicoproteína ácida, que aumenta en la insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) y el IAM, liberando más droga en plasma y con una reducción aparente del volumen de distribución. Se metaboliza en hígado, por oxidación a través del sistema del citocromo P450. Los metabolitos 3hidroxiquinidina, la N- oxoquinidinona y la O-desmetilquinidina tienen todos actividad electrofisiológica, pero en las concentraciones fisiológicas, el metabolito principal la 3hidroxiquinidina es el más potente. Atraviesa la placenta y es excretada en la leche materna. Aumenta los niveles de la digoxina (hasta el doble) por la reducción de la unión tisular (menor volumen de distribución) y una reducción de la eliminación renal, biliar e intestinal. Alcanza el estado de equilibrio en 48 horas. La insuficiencia renal, altera poco la vida media de la droga, no así la insuficiencia hepática que puede elevar peligrosamente las concentraciones plasmáticas. La concentración terapéutica útil, es de 2,5 a 5 ug/ml. Dosis La dosis oral de sulfato de quinidina es de 200 a 600 mg cada 6 horas. Preparados de acción prolongada permiten su administración cada 8 o 12 horas. El gluconato de quinidina se uso, por vía intravenosa, en dosis de 10 mg/Kg de peso en 20 minutos, controlando la TA, frecuencia cardíaca y el ECG, aunque en la actualidad no se usa la droga por vía parenteral. Cambios en el ECG La quinidina genera cambios en el ECG y éstos traducen fielmente sus efectos proarrítmicos. Los efectos más severos son sobre la duración del complejo QRS y sobre el intervalo QT. Debe controlarse celosamente la dosificación, y suspenderla si la duración del QRS se amplia en un 50%; o en un 25%, si la conducción intraventricular está alterada previamente; o si la duración del QRS es mayor de 140 milisegundos; o si se produce una prolongación del intervalo QT, por mas de 500 milisegundos. Además puede observarse una prolongación débil del intervalo PR sin manifestación clínica de importancia. Efectos adversos 18 Los efectos adversos más comunes son gastrointestinales (dolor espasmódico y diarrea). El rush cutáneo es raro. El cinconismo, que consiste en disminución de la audición, zumbidos y visión borrosa es una manifestación característica de toxicidad. Otros efectos son trombocitopenia y anemia hemolítica Coombs +. Síndrome lúpico con desarrollo de anticuerpos antihistona. En niveles tóxicos, ensancha el QRS y provoca arritmias ventriculares. Como se mencionó tiene efecto proarritmico. La Fibrilación ventricular inducida por quinidina es un evento precoz (ocurre en los primeros 3 días de la administración, un efecto similar se ve en todas las drogas de la clase IA). Es posible identificar a los pacientes que pueden experimentar arritmias tipo Torsión de Punta por drogas de la clase IA, porque estos tendrían una prolongación del intervalo QTc con el ejercicio (antes de administrar la droga) y no prolongan el QTc los que no mostraran efecto proarritmico. El efecto proarrimico de estas drogas motivo la sugerencia de hospitalización para la administración de drogas IA. La hipokalemia facilita la inducción de postpotenciales precoces por quinidina y predispone al desarrollo Torsión de Punta durante su uso clínico. Contraindicaciones La quinidina esta contraindicada en las arritmias que cursan o son generadas por QT prolongado. En caso de arritmias asociadas a QRS prolongado o a insuficiencia cardiaca congestiva, debe controlarse cuidadosamente la dosis e indicar un seguimiento estrecho del tratamiento. En el caso de observarse síndrome del seno enfermo o algunos bloqueos de rama la contraindicación es relativa y deberá ser estudio en cada paciente en particular. Otras contraindicaciones son la miastenia gravis, insuficiencia hepática grave, colitis ulcerosa y enteritis regional. Indicaciones El tradicional uso de la quinidina para la conversión farmacológica de la fibrilacióno flutter auricular agudo ha sido sustituido por las drogas del grupo III, (amiodarona o sotalol). En el caso de utilizarse para conversión química, esta droga debe asociarse siempre, y previamente, a agentes que antagonicen el pasaje de estímulos por el nodo AV, tales como el verapamilo o la digoxina, a fin de evitar que se manifieste el efecto anticolinérgico de la quinidina. A pesar de ayudar a mantener el ritmo sinusal postcardioversión, no es recomendable su uso, ya que se ha demostrado que puede reducir la sobrevida del paciente. Puede resultar efectiva, si otros antiarrítmicos fracasan, en reducir la frecuencia de taquiarrimias supraventriculares incluidas las que están asociadas a vías accesorias de conducción. Procainamida Perfil electrofisiológico básico y actividad sobre receptores 19 Comparte el mismo subgrupo que la quinidina, y a pesar de la similitud de sus efectos electrofisiológicos, no prolonga con la misma extensión el intervalo QT. Sobre los receptores del SNA, a diferencia con la quinidina, tiene un menor efecto antimuscarínico, y similar acción sobre los receptores alfa. Farmacocinética La administración puede ser vía oral o IV. Su metabolización es acetilación dependiente, y genera un principio activo: la N-acetil procainamida, (NAPA). La vida media es de aproximadamente de 3,5 hs., y la de su metabolito activo, de 6 a 8 horas. Dosis La dosis por vía oral difiere en su intervalo de acuerdo a la forma de presentación. En su forma farmacéutica clásica, debe administrarse una carga de 1g, seguido de 500mg cada tres horas. En la presentación de liberación prolongada, la dosis es de 500 a 1500mg cada 6 o 12 hs. La dosis IV. en bolo en taquicardia ventricular es de 10mg/kg a una velocidad de 100 mg/min. En la administración por vía intravenosa se indica 100mg durante 2 minutos, seguido de 25mg/min, con un máximo de dosis de 1g en la primera hora, y luego continuar con 2 a 6 mg/min. Efectos adversos y contraindicaciones Los efectos por fenómeno de hipersensibilidad como rash y fiebre son los que se presentan con más frecuencia. El efecto lupus-like es considerado de mayor severidad y aparece generalmente en los tratamientos prolongados (más de 6 meses). A pesar de tener un efecto anticolinérgico más débil que el de la quinidina, puede observarse un aumento en el pasaje de estímulos cuando se la utiliza para el tratamiento del flutter o fibrilación auricular. Las contraindicaciones más importantes son la insuficiencia cardiaca congestiva, la miastenia gravis, la falla renal y el shock. Indicaciones Sin ser una droga antiarrítmica de primera línea, la procainamida puede indicarse en arritmias supraventriculares o ventriculares, inclusive aquellas que presentan vía accesoria de conducción (WPW). Antiarrítmicos de la Clase Ib Como grupo, los fármacos de la clase IB inhiben la corriente rápida de sodio y acortan la duración del potencial de acción en el tejido no enfermo. El primero es un efecto potente, mientras que el segundo predispone a la aparición de arritmias, pero se asegura de que no se prolongue el QT. Los fármacos de esta clase actúan en forma selectiva en 20 el tejido enfermo o isquémico, donde promueven el bloqueo de la conducción, por lo que interrumpen los circuitos de reentrada. Figura 5. Antiarrítmicos del Grupo Ib Lidocaína Se la empezó a usar como antiarrítmico en 1950. Es el prototipo de las drogas de la clase IB. Muy importante para el control de arritmias ventriculares asociadas a IAM y cirugía cardiaca, carece de valor para las originadas a nivel supraventricular. La lidocaína bloquea la INa, uniéndose predominantemente en el estado inactivado. La cinética de unión y desunión de la droga es rápida y el enlentecimiento de la conducción solo es evidente a frecuencias rápidas o en tejidos enfermos con membranas parcialmente despolarizadas, hiperkalemia o acidosis. Suprime el automatismo normal y anormal de las fibras de Purkinje (63). Esto puede provocar asistolia si se administra en el contexto de un BAVC. Los postpotenciales precoces pueden ser suprimidos por la lidocaína por reducción de la Ito. En el músculo isquémico la lidocaína deprime la excitabilidad y la conducción. No tiene efectos directos sobre el sistema autonómico. No altera la hemodinámica, en algunos pacientes con disfunción ventricular puede causar una depresión transitoria de la función durante la administración del bolo. 21 Se descartó el concepto de la lidocaína profiláctica para prevenir la TV y la FV en el IAM, así como no cumple ningún rol en el tratamiento de las arritmias ventriculares recurrentes crónicas Su efectividad se eleva con altas concentraciones de potasio extracelular. Perfil electrofisiológico El efecto se produce exclusivamente sobre las fibras sódicas y deprime el automatismo a nivel de las fibras de Purkinje. Si bien sobre la duración del potencial de acción, el efecto de la lidocaína es el de disminuir su duración, su actividad sobre la duración del periodo refractario efectivo es prolongarlo, ya que el cociente PRE/DPA, aumenta. Farmacocinética Solo está disponible para uso parenteral, debido a su pobre absorción intestinal y extenso metabolismo de primer paso por el hígado y la acumulación de metabolitos tóxicos. Se metaboliza en el hígado a glucinexilidida y monoetilglicinelidida, ambos menos activos que la droga de origen. Se une a la glicoproteína ácida alfa1, en la ICC o el IAM, aumenta la droga en plasma y una aparenta una reducción de su volumen de distribución. Así, el porcentaje de droga libre en plasma disminuye durante el IAM y se puede necesitar alcanzar niveles más altos para tener efectos terapéuticos. El clearence es aproximadamente igual al flujo hepático. Todo lo que disminuye el flujo hepático, disminuye el clearence de lidocaína y predispone a su toxicidad (62). Después de su administración intravenosa, la vida media de la fase de distribución rápida es de 8 a 10 minutos, se elimina del plasma en 1 a 2 horas, persiste más tiempo en la ICC, IAM o alteraciones hepáticas. No se han demostrado efectos teratogénicos en animales, atraviesa la placenta y no se probó que se elimine por la leche materna. La administración intramuscular alcanza niveles terapéuticos en 15 minutos y los mismos duran cerca de 90 minutos. Dosis Se indica una dosis IV de carga de 75 a 100mg, y luego de 30 minutos una segunda dosis de carga, o 400mg IM. Luego de esto se indica una infusión continua, a una dosis de 2-4mg/min, manteniendo concentraciones plasmáticas útiles (1,4 a 5 ug/ml.). La dosis debe ser disminuida en casos de flujo sanguíneo hepático pobre (bajo gasto cardiaco, bloqueo beta), hepatopatía, cimetidina o tratamiento con halotano. Efectos adversos Generalmente la lidocaína no presenta efectos secundarios hemodinámicos, inclusive en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva. Predominan los efectos adversos sobre el sistema nervioso central, estupor, parestesias, diplopía, hiperacusia, alteración de la conciencia, convulsiones, paro respiratorio y coma. Se han descripto, con dosis altas, cuadros psicóticos diversos especialmente en mayores de 60 años. Efectos proarrítmicos clínicos por lidocaína son muy raros. 22 Indicaciones Como se describió anteriormente, la lidocaína es uno de los antiarritmicos más útiles para el tratamiento de las arritmias ventriculares secundarias a cirugía cardiaca, post IAM, cardiopatía isquémica, o por intoxicación digitálica. No esta indicada en el tratamiento profiláctico para arritmias ventriculares en las primeras horas de producido el infarto agudo del miocardio, estudios clínicos evidenciaron su faltade beneficios Mexiletina De similar perfil electrofisiológico a la lidocaína, ofrece como ventaja su buena disponibilidad vía oral, eficacia similar a quinidina, sin efectos depresores, no prolonga el QT, y no tiene efectos vagolíticos. Perfil electrofisiológico Los efectos electrofisiológicos son similares a los de la lidocaína. La función sinusal no es afectada, pero cuando el nódulo sinusal está enfermo puede causar bradicardia y prolongación de los tiempos de recuperación del nódulo sinusal. Puede aumentar la refractariedad y el tiempo de conducción en el sistema His-Purkinje. No tiene efectos directos sobre el sistema nervioso autónomo (64). Farmacocinética La absorción es casi completa por vía oral y su metabolismo de primer paso por el hígado es menor al 10%. Durante el IAM su absorción es incompleta y retardada, el pico de concentración ocurre entre 4 y 6 horas. El volumen de distribución es grande. La principal ruta de eliminación es la transformación hepática a metabolitos inactivos por el sistema del citocromo P450. Hay metabolizadores lentos que tienden a tener más efectos adversos. La eliminación renal, sensible al pH, puede alcanzar hasta el 35% cuando la orina es ácida. El clearence se retarda en la cirrosis, pero cambia poco en la insuficiencia renal o cardíaca. Efectos adversos. Los efectos adversos más prominentes son los gastrointestinales y del SNC. Son dosis y concentración dependientes. El primer signo de toxicidad del SNC es el temblor, puede causar visión borrosa, disartria, ataxia y confusión. La incidencia de efectos proarritmicos severos en 1,3% de los pacientes tratados por TV y FV. No se han descripto efectos teratogénicos en animales. Se excreta por leche materna en concentraciones similares a las del plasma. Uso clínico. Es efectiva para suprimir extrasístoles ventriculares y TV. En casos aislados se refirió su eficacia al tratar TdeP (65). No tiene efecto en dosis terapéuticas en las arritmias auriculares. 23 La dosis oral típica es de 150 a 200 mg cada 8 horas, puede aumentarse de 50 a 100 mg hasta un máximo de 400 mg cada 8 horas. Los efectos adversos gastrointestinales o del SNC son los factores limitantes. Difenilhidantoína La difenilhidantoina (DFH) es una droga anticonvulsivante, similar a los barbitúricos, con propiedades antiarrítmicas. Perfil electrofisiológico Bloquea la INa en forma dependiente del uso en las células auriculares, ventriculares y fibras de Purkinje. En células ventriculares bloquea la corriente ICaL, pero no la ICaT. Deprime el automatismo normal y anormal en la fibra de Purkinje. Deprime en forma marcada la excitabilidad y la conducción en el músculo ventricular isquémico y suprime los postpotenciales tardíos. Tiene efectos antiadrenérgicos centrales cuando se la usa para tratar las arritmias de la intoxicación digitálica. Actúa deprimiendo la fase 4 de despolarización en las fibras de Purkinje. A nivel de la excitabilidad, aumenta la duración del PRE y puede mejorar la conducción en fibras de Purkinje afectadas por la intoxicación digitálica. Farmacocinética La absorción oral es variable, con una biodisponibilidad de 55 a 90%. En la insuficiencia renal, se acumula un compuesto de bajo peso molecular, desplazando a la DFH y reduciendo la fracción unida de esta a un 50%. Así, sin cambio en sus niveles plasmáticos hay un aumento de los efectos de la DFH por la proporción de droga presente. Su metabolismo es casi exclusivamente hepático. Tiene una cinética metabólica no linear porque la enzima responsable se satura a niveles plasmáticos de 10 ug/ml, subiendo rápidamente los niveles plasmáticos al subir la dosis. La principal vía metabólica hepática puede estar ausente en algunas familias. La vida media de 24 horas puede variar. Efectos adversos sobre el sistema cardiovascular La disfunción del nódulo sinusal puede empeorar en pacientes con función sinusal anormal. La administración intravenosa puede causar hipotensión. Sin embargo, no causa depresión significativa de la función ventricular. Otros efectos adversos. Los efectos adversos sobre el SNC, nistagmus y ataraxia, son dependientes de la concentración. Rash, náuseas, discrasias sanguíneas, neuropatías, hiperglucemia, linfadenopatía, síndrome de Steve -Johnson, hirsutismo y osteomalacia. La hiperplasia gingival tiene una incidencia del 50%. La extravasación durante la administración intravenosa puede causar daño tisular severo, llegando a la pérdida del miembro. Puede causar un raro pero severo síndrome de hipersensibilidad, con fiebre, lesiones cutáneas hasta eritema multiforme, linfadenopatía, hepatoesplenomegalia y leucocitosis, los corticoides pueden ser útiles para su tratamiento. No se han descrito efectos proarrítmicos, 24 Estos se tratarán con mayor profundidad en el módulo sobre anticonvulsivantes. El uso de DFH durante el embarazo puede causar malformaciones cardíacas, hendiduras labiales y palatinas y el síndrome de hidantoina fetal (déficit de crecimiento fetal, microcefalia y retardo mental). Indicaciones Es eficaz en las arritmias por intoxicación digitálica, controlando arritmias auriculares y ventriculares. La dosis IV no debería superar los 50 mg/min, hasta un máximo total de droga menor a 100 mg. No se debe administrar por vía intramuscular. El tratamiento oral se puede iniciar con una dosis de carga de 1000 mg el primer día, 500 mg el segundo y tercer día. Las dosis de mantenimiento serán de 300 a 400 mg/día, que se puede administrar en una toma. Arritmias ventriculares post cirugía de cardiopatías congénitas. 25 Antiarrítmicos de la clase Ic De muy mala reputación, luego de probarse fehacientemente sus efectos proarritmogénicos, en Estudios Clínicos Basados en la Evidencia, como el CAST (flecainida), CAST II (moricizina), y CASH (propafenona). Como grupo se destacan los siguientes efectos fisiológicos 1) Fuerte inhibición de los canales rápidos de sodio, con marcada depresión de la fase 0 del potencial de accion. 2) Efecto inhibitorio sobre la conducción His-Purkinje con ensanchamiento del QRS por retrasar la inactivacion del canal lento de sodio y la inhibición de la corriente repolarizante rápida. 3) Acortamiento de la duración del PA, solo en fibras de Purkinje, a diferencia del resto del tejido ventricular, desarrollando heterogeneidad eléctrica, y arritmias. Figura 6. Antiarrítmicos del Grupo IC 26 Flecainida Sintetizada en 1972, los ensayos clínicos comenzaron en 1975. La biodisponibilidad no es afectada por los alimentos o los antiácidos. El metabolismo hepático produce meta- O-desalquilada flecainida, que tiene un 20% de la actividad de la droga de origen. La excreción renal de flecainida es de un 30%. El efecto teratogénico se demostró en animales. Es eliminada por la leche materna. La flecainida muestra un potente bloqueo del canal de sodio, la constante de tiempo para el comienzo del bloqueo es de 12,9 segundos y la de recuperación es de 21 segundos (74). Bloquea la IK y la corriente lenta de calcio. La prolongación de la refractariedad es el mecanismo que permite terminar la fibrilación auricular. Tiene efectos inotrópicos negativos, similares a los de la disopiramida. En un 16% de los pacientes aumenta la insuficiencia cardíaca y en un 6% la hace aparecer. No se recomienda su uso en pacientes con disfunción sistólica del ventrículo izquierdo o antecedentes de IAM. Es particularmente útil en pacientes con disfunción diastólica y arritmias. Los efectos adversos obligaron a discontinuar su uso en un 13% de los pacientes. Las reacciones del SNC como visión borrosa,cefalea, y ataxia. La flecainida fue usada en el CAST, aumentando la mortalidad en los pacientes tratados con la droga (75). En el tratamiento de las arritmias ventriculares tiene más efecto proarrítmico cuando el problema subyacente fue una taquicardia ventricular (TV). Debido a los efectos dependientes del uso la proarritmia puede ocurrir con el ejercicio y el test de ejercicio se recomienda antes del alta. Los efectos de proarritmia ventricular son raros en el tratamiento de la fibrilación auricular (FA) o de las taquicardias supra ventriculares paroxísticas (TSVP). Es efectiva para el tratamiento de muchas arritmias auriculares y ventriculares. Ayuda a controlar la FA paroxística o la TSVP. Impide la TSVP ortodrómica en un 68% de los pacientes con vía anómala. Se la usó con éxito en infantes y niños. La dosis inicial puede ser de 100 mg cada 12 horas, con una dosis máxima de 200 mg cada 12 horas. Una dosis oral única de 300 mg puede ser eficaz para revertir la FA. La duración del QRS se debe controlar y con un aumento de un 20% se debe disminuir la dosis. Propafenona Sintetizada en 1970, se liberó para el uso comercial en 1977. Es bien absorbida (más del 90%), su biodisponibilidad es baja por su metabolismo de primer paso por el hígado. Administrada con los alimentos aumenta la biodisponibilidad en los metabolizadores intensivos y permite alcanzar los picos de concentración plasmática más rápido. La propafenona exhibe una cinética no linear, dependiente de la dosis en pacientes metabolizadores intensivos, debido a un mecanismo metabólico saturable (probablemente 5-hidroxilación). La pendiente de la relación dosis concentración plasmática aumenta dramáticamente con dosis mayores de 600 mg/día. La vía metabólica primaria es hepática con un mecanismo saturable a 5-hidroxipropafenona, que es electrofisiológicamente activa. Otros metabolitos son la N-dealkilpropafenona y 27 la 5-hidroxi-4-metoxipropafenona. La 5-hidroxilación es parte de la ruta metabólica del sistema P450. Un 7% de los blancos carecen de esta enzima y son metabolizadores pobres con concentraciones más altas de propafenona y niveles muy bajos o ausentes de 5- hidroxipropafenona. La disfunción hepática compromete el metabolismo y disminuye el clearence de la droga, pero la biodisponibilidad aumenta por la disminución de la unión a las proteínas. En la insuficiencia renal, aunque las concentraciones plasmáticas de propafenona no cambian, el nivel de 5-hidroxipropafenona puede ser del doble. Los rangos terapéuticos de concentración pueden no ser útiles si no se miden los otros metabolitos activos, La propafenona y sus metabolitos se eliminan con la leche materna (76). La propafenona es un potente bloqueador de la INa, en una manera dependiente del uso, con una cinética de unión y desunión lenta. Sus dos metabolitos principales la 5-hidroxi y la N-dealkil propafenona, también bloquean la INa, la primera tan potente como la droga madre. El bloqueo ocurre en el estado activo y en el inactivado del canal de sodio. También bloquea los canales de potasio, bloquea la IK en niveles terapéuticos y la IK1 y la Ito en concentraciones mayores. También a concentraciones altas bloquea la ICaL. Tiene un efecto de bloqueo beta adrenérgico no selectivo. Aunque no modifica habitualmente la frecuencia sinusal en reposo, impide su aumento con el ejercicio. Tiene un efecto inotrópico negativo, al menos parcialmente debido a sus efecto bloqueantes beta adrenérgicos y bloqueantes del canal de calcio. Cuando la función ventricular esta alterada puede disminuir la fracción de eyección. Este efecto inotrópico negativo es menos pronunciado que para la disopiramida y la flecainida. Los efectos adversos son náuseas, mareos, gusto metálico (especialmente con productos lácteos). También, visión borrosa, parestesias, constipación, aumento de las enzimas hepáticas y exacerbación del asma. Un 10 a 25% de los pacientes deben discontinuar la medicación por estos efectos. Se informó la aparición de TV y FV luego de iniciar la administración de la droga. La incidencia de arritmias severas por propafenona se considera de un 5%. La propafenona al tratar el aleteo auricular puede causar conducción 1:1. La propafenona es efectiva para tratar una amplia variedad de arritmias supraventriculares y ventriculares. La fibrilación auricular puede ser controlada en un 40 a 65%. También se usa para trata arritmias que usan una vía accesoria. La dosis de mantenimiento es de 150 a 300 mg cada 8 horas. Una única dosis de 600 mg puede ser útil para revertir una fibrilación auricular aguda. La dosis en niños es de 10 a 20 mg/Kg. DROGAS ANTIARRITMICAS CLASE II BLOQUEANTES BETA ADRENERGICOS Los fármacos más utilizados como antiarritmicos son el propanolol, el sotalol y el acebutolol. 28 Perfil electrofisiológico Los efectos antiarrítmicos de los beta bloqueantes están bien definidos, actúan fundamentalmente revertiendo o anulando los efectos electrofisiológicos y arritmogénicos de la estimulación por beta agonistas. Así, los efectos de los bloqueantes beta parecen ser mayores en células y tejidos bajo mayor influencia de los transmisores adrenérgicos. Sus efectos clínicos más significativos en términos de reducción de la mortalidad se manifiestan en pacientes que sobrevieron a un infarto de miocardio. Los Beta bloqueantes deprimen la pendiente de la despolarización en fase 4 y en menor magnitud, aumentan el umbral para la activación en las células nodales sinusales y aurículo ventriculares (AV), acciones que llevan a la supresión del automatismo. La velocidad de ascenso de la fase 0, en estas fibras, también está reducida provocando enlentecimiento de la conducción. Los Beta bloqueantes tienen poco o ningún efecto sobre la conducción sinoauricular en tejidos sanos, pero puede haber una prolongación variable del tiempo de conducción sinoauricular en pacientes con un sistema de conducción enfermo. Un llamativo pero esperado efecto de los beta-antagonistas es la prolongación de la conducción intranodal a nivel AV tanto como los períodos refractarios efectivos, con una mayor probabilidad de bloqueo tipo Wenckebach. Esta suma de efectos se relaciona a la rica inervación adrenérgica de los nodos sinusal y AV en contraste con la aurícula, ventrículos, sistema His-Purkinje y las vías accesorias en el corazón. En estos tejidos, los beta bloqueantes no tienen más que un modesto efecto sobre la refractariedad y la conducción, excepto cuando hay isquemia presente. Es por esto, que estas drogas tienen poco efecto en convertir la fibrilación y el aleteo auricular establecido o persistente a ritmo sinusal durante la administración aguda de la droga, también son poco eficaces en revertir la taquicardia ventricular sostenida. El efecto agudo de los beta-bloqueantes sobre la repolarización cardíaca es variable tanto en tejidos aislados como en el animal entero. Durante la administración crónica, los beta-bloqueantes, prolongan la duración del potencial de acción, en experimentos animales. Mientras que en los seres humanos, los beta bloqueantes aumentan en forma leve el intervalo QT. Sin embargo, es poco probable que los beta-bloqueantes influencien marcadamente la repolarización cardíaca; por esto, se sabe que las arritmias tipo Torsión de Punta no ocurren en el tratamiento con beta bloqueantes, aún usados en combinación con diuréticos. La excepción es el sotalol, que combina efectos beta bloqueantes y una tendencia prolongar la duración del potencial de acción. 29 Figura 7. Antiarrítmicos del Grupo II Indicaciones Es la droga antiarrítmica, con menor probabilidad de generar efecto proarrítmico. A nivel SV, es de indicación en lataquicardia sinusal, secundaria a exceso de catecolaminas, hipertiroidismo, o feocromocitoma (asociado en este último caso a bloqueo alfa para la crisis hipertensiva). Como clase, los beta bloqueantes tienen un modesto efecto en suprimir las arritmias ventriculares y supra ventriculares. Sin embargo, elevan el umbral de FV y reducen el grado de dispersión de la repolarización, especialmente en el miocardio isquémico. Tienen muy poco efecto en prevenir la inducibilidad de la TV y FV en pacientes con TV sostenida sintomática o VF espontáneas. Farmacocinética Aunque los diferentes tipos de beta bloqueantes, ejercen efectos farmacológicos similares, sus características farmacocinéticas son sustancialmente diferentes. El propanolol se absorbe en casi un 100%, pero los efectos de su primer paso por el hígado disminuyen su biodisponibilidad a casi el 30% y hay una marcada variabilidad de concentraciones plasmáticas en diferentes pacientes con la misma dosis. La Disminución del flujo hepático, como sucede en la insuficiencia cardíaca, disminuye la extracción hepática del propanolol y su eliminación. Los beta bloqueantes que se eliminan por el riñón tienden a tener vidas medias más largas y muestran menos variabilidad entre pacientes con la misma dosis que aquellos que se metabolizan en hígado. La dosis de los beta bloqueantes se determina mejor por la respuesta fisiológica del paciente. La farmacocinética de estas drogas se discutirá en mayor profundidad en los módulos sobre antihipertensivos y sobre drogas utilizadas para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Efectos adversos Los efectos adversos incluyen hipotensión, bradicardia e insuficiencia cardíaca congestiva. La retirada súbita de los betabloqueantes en pacientes con isquemia miocárdica puede precipitar episodios de angor, arritmias cardíacas e infarto de miocardio, posiblemente debido a un aumento de la sensibilidad a los beta agonistas de los receptores beta causada por los betabloqueantes y puede durar 5 o 6 días. También empeoran el asma, la enfermedad pulmonar crónica, la claudicación intermitente, el fenómeno de Raynaud, depresión mental, diabetes, fatigabilidad, alteración del sueño y compromiso de la función sexual. 30 DROGAS ANTIARRÍTMICAS CLASE III Drogas que prolongan la fase III. Bloqueantes de los canales de potasio La reentrada es un mecanismo muy importante de arritmias cardíacas que depende de balance crítico entre las propiedades de conducción y refractariedad de un potencial circuito de reentrada. Períodos refractarios cortos favorecen la ocurrencia de reentrada y períodos refractarios más largos hacen la reentrada menos probable. La duración del potencial de acción (DPA) es el principal determinante del período refractario en tejidos con canales rápidos como el músculo auricular y ventricular y el sistema His-Purkinje. Debido a que las drogas clase III aumentan el período refractario sin afectar la conducción, son teóricamente preferidos para la terminación y prevención de las arritmias por reentrada. El énfasis en el desarrollo de drogas antiarrítmicas y su uso cambió a las drogas de clase III, que evidencian una eficacia superior para tratar arritmias por reentrada tales como la taquicardia ventricular recurrente. Los compuestos de clase III pueden provocar taquiarritmias ventriculares polimórficas por excesiva prolongación del intervalo QT y al menos un gran estudio randomizado doble ciego en pacientes post-IM concluyó que un compuesto puro de clase III (d- sotalol) aumentaba la mortalidad en estos pacientes con disfunción ventricular izquierda. Figura 8. Antiarrítmicos del Grupo III 31 Mecanismos Celulares de las Drogas Antiarritmicas Clase III: La característica de las drogas antiarrítmicas clase III es su capacidad de prolongar la DPA, que es la única acción de una droga pura de clase III. Hay una variedad de mecanismos iónicos por los que se puede prolongar el potencial de acción. Cualquier intervención que aumenta una corriente de entrada (corriente de sodio o calcio) o reduce una corriente de salida (predominantemente de potasio, teóricamente también, cloro) en el potencial plateau debería aumentar la DPA. Con una posible excepción (ibutilida), todas las drogas antiarritmicas clase III disponibles prolongan la DPA por inhibición de las corrientes de potasio. Una variedad de compuestos clase III puros, incluyendo el d-sotalol y dofetilida, son bloqueadores altamente selectivos de la IKr. Estas drogas prolongan la DPA y la refractariedad, y son efectivos en tratar las arritmias por reentrada. Sus acciones son más importantes a frecuencias cardíacas más lentas. Varios agentes clase III, incluyendo la amiodarona y las drogas ambasilida y azimilida, son bloqueantes no selectivos de los canales de potasio. Parecen tener menos efectos dependientes del uso invertidos sobre la DPA, y esto, los puede hacer más seguros y más efectivos para ciertas arritmias. Propiedades Clínicas: Las drogas clase III "puras" retardan la repolarización cardíaca y la refractariedad sin afectar otras propiedades cardíacas, esto debería traducirse en aumento de los períodos refractarios y del intervalo QT, sin alteración en el intervalo PR o la duración del QRS. Debido a que la conducción no se altera deberían suprimir las arritmias por reentrada. Las drogas Clase III parecen ser más efectivas que las drogas clase I para tratar la taquicardia ventricular por reentrada (TV) y son relativamente efectivas en prevenir la recurrencia de la FA (127) pero son menos efectivas que las drogas clase I en terminar la FA. La eficacia reducida de las drogas clase III en la FA puede deberse a sus efectos dependientes del uso invertido sobre la refractariedad auricular, que limita su acción a las frecuencias rápidas en la aurícula fibrilada. En el aleteo auricular, las drogas clase III son efectivas para terminar la arritmia. La mayoría de las drogas clase III no tienen efectos puros de la clase. La Amiodarona tiene acciones de las cuatro clases antiarrítmicas, el bretilio es simpaticolítico por virtud de la depleción de norepinefrina en las terminaciones de los nervios simpáticos, y el sotalol racémico es un antagonista simpático beta adrenérgico. El perfil clínico de estas drogas no es solo el puro de clase III, también incluye elementos resultantes de estas acciones accesorias. El efecto adverso más importante común a las drogas clase III es su capacidad para causar SQTL adquirido, con excesivo retardo en la repolarización y taquiarritmias ven- triculares polimórficas (Torsión de Punta). Una variedad de factores que tienden a retardar la repolarización, como la hipokalemia, bradicardia y género femenino, predispone al Síndrome de QT largo adquirido. 32 Los pacientes que experimentan Torsión de Punta en respuesta a drogas que prolongan la DPA reaccionan de la misma manera a otras drogas que prolongan la DPA, sugiriendo una posible predilección genética. Anormalidades subclínicas en los genes que codifican los canales iónicos o su regulación explicarían la predilección. Los pacientes portadores pueden ser detectados con la tecnología disponible, permitiendo identificar los pacientes en alto riesgo de Torsión de Punta inducida por drogas. Amiodarona De amplia eficacia como fármaco antiarrítmico por abarcar un extenso espectro de arritmias supra y ventriculares, tiene además de su efecto clase III, actividad clase I (no relevante en su actividad antiarrítmica), discreta clase II (efecto beta bloqueante débil) y efecto clase IV (bloqueante cálcico). Entre sus datos de interés debe tenerse en cuenta su alta potencialidad de efectos adversos, sus interacciones con otras drogas cardiovasculares,su particular lento comienzo de acción, y su vida media excesivamente larga. Tiene una variedad propiedades farmacológicas, farmacocinéticas y electrofisiológicas que, teóricamente, deberían ser lo opuesto a una intervención farmacológica óptima. Su amplio rango de acciones, electrofisiológicas y otras, se apartan de la especificidad buscada habitualmente. Sus mecanismos de acción son complejos y poco conocidos, la carga de la droga es muy lenta y su eliminación puede tomar meses después de discontinuar su administración cuando se suspende un tratamiento crónico. A pesar de estas consideraciones, la amiodarona es la droga más efectiva y segura para las arritmias cardíacas más graves. Perfil electrofisiológico Sobre el automatismo del nodo SA, tiene un efecto depresor, observándose una disminución en la frecuencia cardiaca. Sobre la excitabilidad, la amiodarona tiene un efecto muy importante a nivel del nodo SA, nodo AV, sistema de Purkinje, aurículas, ventrículos y vías accesorias de conducción, prolongando marcadamente el PRE, base fundamental del efecto antiarrítmico. En cuanto a sus efectos electrocardiográficos, es observable una prolongación del PR, y del QT. Hemodinámicamente, puede observarse un efecto inotrópico negativo, de mayor importancia si existe una disfunción sistólica previa. Cinética La amiodarona puede administrase vía oral, o endovenosa. Su absorción digestiva es lenta y variable, con una biodisponibilidad entre el 30 y 50%. De característica muy liposoluble, tiene un volumen de distribución muy grande, debido a una alta acumulación en tejido adiposo y órganos muy perfundidos. Se une en más de un 90% a las proteínas plasmáticas y atraviesa placenta. Su vida media está en relación a su muy lenta eliminación, con un rango entre 25 y 110 días. La eliminación de la amiodarona no es vía renal, sino que sus rutas principales son la vía biliar, la piel, y las glándulas lacrimales. 33 Dosis Para el rápido control de una arritmia, se utiliza una carga de 1600mg/dia, en 2 veces, durante 7 a 14 días, luego se disminuye la dosis a 400 a 800mg/dia, por una a tres semanas. Para una dosis de mantenimiento, se utiliza en arritmias supraventriculares 200mg/dia, y para arritmias ventriculares severas 400mg/dia. Efectos adversos La Amiodarona tiene una gran cantidad de potenciales efectos adversos, y dada la alta frecuencia de uso de esta droga en nuestro país y en especial en pacientes gerontes, se vuelve muy importante el conocimiento de los mismos. Los efectos adversos se manifiestan más frecuentemente con dosis de mantenimiento mayores (400 a 600 mg/día) usadas en pacientes con TV maligna. Con dosis de mantenimiento debajo de los 300 mg/día (usadas actualmente), los efectos adversos son menos frecuentes y menos intensos, pero todavía ocurren con relativa frecuencia. En la tabla 2 se resumen los principales efectos adversos con su frecuencia. Efectos adversos cardiovasculares: La amiodarona puede causar directamente bradicardia sinusal y bloqueo del nodo AV, debido principalmente a su efecto bloqueando el canal de calcio. La incidencia global de bradicardia ha sido de alrededor del 5 por ciento]. En el uso crónico la amiodarona a dosis bajas (media de 150 a 330 mg / día), la incidencia bradicardia es del 3 al 4 %. La bradicardia puede ser más frecuente con el uso de amiodarona en pacientes ancianos con fibrilación auricular que han sufrido un infarto de miocardio. De mayor preocupación potencial es la prolongación de la repolarización y el intervalo QT inducida por amiodarona, debido al bloqueo de los canales de potasio. Sin embargo, la incidencia de un efecto proarritmico es muy baja con la amiodarona, con una incidencia de torsades de pointes por debajo del 1 por ciento. En un meta-análisis del uso de amiodarona en dosis bajas (43), no hubo casos de torsades de pointes en 738 pacientes tratados con amiodarona durante al menos un año. La amiodarona tiene mucho menos efecto proarrítmico que otros fármacos de clase III, como el sotalol, ibutilida, dofetilida, sobre todo cuando se administra en dosis más bajas. Las Torsades de pointes asociados con el uso de amiodarona son más frecuentes las mujeres y son mucho más probables que ocurran cuando coexisten otros factores que pueden causar prolongación del intervalo QT, tales como hipopotasemia, hipomagnesemia, otros fármacos antiarrítmicos, y en pacientes con síndrome de QT largo congénito. La amiodarona no empeora la función sistólica ventricular y puede ser utilizado para tratar las arritmias ventriculares en pacientes con insuficiencia cardíaca. Los pacientes mayores de 65 años con infarto agudo de miocardio y fibrilación auricular pueden tener mayor riesgo de bradiarritmia con la amiodarona. La hipotensión también es un riesgo, particularmente con amiodarona intravenosa, efecto que se atribuyó al diluyente (polysorbato 80) de la preparación intravenosa. La amiodarona parece ser más segura en términos de disminución de la mortalidad que otros antiarrítmicos. Efectos adversos no cardiovasculares: La amiodarona se asoció con un amplio rango de efectos adversos fuera del sistema cardiovascular. Dada la importancia de reconocer 34 los mismos se describirán las toxicidades más frecuentes y relevantes a este nivel y el manejo de las mismas. Toxicidad pulmonar La toxicidad pulmonar es una particular preocupación por sus potenciales serias consecuencias y está más relacionada con las dosis acumulativas que con el nivel sérico del fármaco. Por lo cual la toxicidad se puede presentar meses o hasta años después de iniciada la terapia con amiodarona. Varias formas de la enfermedad pulmonar se pueden presentar en los pacientes tratados con amiodarona, incluyendo neumonitis intersticial crónica, neumonía organizada, el síndrome de distrés respiratorio agudo, y nódulo pulmonar solitario. La incidencia de toxicidad pulmonar por amiodarona no se conoce con precisión, pero es probable que sea alrededor del 5 por ciento. La neumonitis intersticial crónica es la presentación más común de la toxicidad pulmonar por amiodarona. Se caracteriza por el comienzo insidioso con tos no productiva, disnea que se presentan en el 75 por ciento de los pacientes en el momento presentación, dolor pleurítico, pérdida de peso, fiebre (33 hasta 50 por ciento de los casos), en combinación con una radiografía de tórax que revela opacidades intersticial focal o difuso. Generalmente se observa después de dos o más meses de tratamiento, especialmente en pacientes en los que la dosis diaria supera los 400 mg / día. La neumonía organizativa con o sin la bronquiolitis obliterante (patrón BONO) se observa en aproximadamente el 25 por ciento de los casos de toxicidad pulmonar por amiodarona. La presentación de la neumonía organizada es más aguda que el de neumonitis intersticial. Se caracteriza por una tos no productiva, dolor torácico pleurítico, fiebre, disnea y opacidades alveolares irregulares en la radiografía de tórax. Estos hallazgos imitar una neumonitis infecciosa. El síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) es una forma rara pero potencialmente fatal de la toxicidad pulmonar por amiodarona. Se ha informado en pacientes tratados con amiodarona que han sido sometidos a cirugía o la angiografía pulmonar. Se ha hipotetizado que la amiodarona puede sensibilizar a estas personas ya sea a altas concentraciones de oxígeno inspirado o medios de contraste yodados. Se debe tener precaución al considerar los pacientes con amiodarona para cirugía, especialmente si existe disfunción pulmonar preoperatoria. El beneficio de realizar la cirugía en un paciente que toma amiodarona debe sopesarse sobre el riesgo de la retirada de la misma antes de la cirugía. En especial tener en cuenta el riesgo que implica retrasar laoperación por varias semanas (debido a que la amiodarona tiene una media vida muy larga), así como el riesgo de la suspensión de amiodarona que puede poner al paciente en mayor riesgo de arritmias malignas. El nódulo pulmonar solitario simulando una neoplasia pulmonar también ha sido reportado como una complicación del tratamiento con amiodarona. En relación al diagnóstico, lamentablemente los estudios pulmonares seriados no predicen la toxicidad pulmonar. El diagnóstico de la toxicidad pulmonar inducida por amiodarona se realiza por exclusión. El diagnóstico diferencial de los procesos pulmonares que pueden presentarse de manera similar a la toxicidad amiodarona incluye la insuficiencia cardíaca, neumonía infecciosa, embolia pulmonar, y los tumores malignos. La presencia de tres o más de las siguientes características sugiere el diagnóstico "clínico" de toxicidad pulmonar amiodarona: • Síntomas o signos nuevos o empeoramiento de los preexistentes. • Nueva anomalías en la radiografía de tórax. 35 • Una disminución de la capacidad pulmonar total (≥ 15 por ciento) o de la difusión de Dióxido de Carbono DLCO (> 20 por ciento) • Presencia de fosfolipidosis en las células pulmonares. • Una marcada linfocitosis CD8 en el lavado broncoalveolar. • Una biopsia de pulmón que revela daño alveolar difuso, neumonía organizada, neumonitis intersticial o fibrosis. • Mejora en las manifestaciones pulmonares después de la retirada del medicamento (con o sin tratamiento con corticoides) En la tomografía computarizada del tórax hay un patrón característico al mostrar mayor atenuación en los pulmones, el hígado y el bazo debido a la acumulación de la droga yodada en los macrófagos del tejido. Aunque este hallazgo es específico para la amiodarona, no discrimina toxicidad pulmonar real de "acumulación normal de la droga". Los factores de riesgo de toxicidad pulmonar por amiodarona son inciertos, pero se pueden incluir una alta dosis acumulada, una dosis diaria superior a 400 mg / día, una duración del tratamiento superior a dos meses, el aumento de la edad del paciente, enfermedades previas del pulmón, cirugías, y la angiografía pulmonar. En un análisis retrospectivo de más de 200 pacientes con toxicidad pulmonar amiodarona, los pacientes mayores de 60 años y los que recibieron amiodarona por 6 a 12 meses tuvieron el mayor riesgo. Aunque la probabilidad de toxicidad pulmonar puede ser menor en los pacientes que reciben dosis más pequeñas al día, la toxicidad pulmonar se puede seguir produciendo a dosis bajas, aunque sean poco frecuentes. En relación al tratamiento de la toxicidad pulmonar por amiodarona, la primera acción que se debe tomar ante el diagnóstico es discontinuar su administración pero se debe recordar que igualmente va a haber niveles en sangre por tiempo prolongado debido a la acumulación del fármaco y su prolongada vida media (de 25 a 100 días), con lo cual la toxicidad puede continuar progresando y puede reaparecer tras la retirada de glucocorticoides, especialmente en aquellos con mayor índice de masa corporal o cantidades de mayores de grasa corporal. Como tratamiento adicional se indican corticoides (prednisona 40 a 60 mg por día, con una discontinuación gradual entre los dos a seis meses) en los casos graves, y en pacientes con enfermedades menos graves en los que no es conveniente suspender la amiodarona. El pronóstico de la enfermedad pulmonar por amiodarona es en general favorable. En un estudio, por ejemplo, tres cuartas partes de los pacientes se estabilizaron y mejoraron después de la retirada del fármaco con o sin tratamiento con glucocorticoides. Se han reportado muertes atribuibles a la neumonitis por amiodarona en el 10 por ciento de los casos reportados en la literatura, aunque la mortalidad real en la práctica clínica es probablemente menor. Sin embargo, los pacientes que desarrollan el SDRA tienen una mortalidad mucho más elevada de aproximadamente el 50 por ciento. Si el paciente presenta enfermedad pulmonar preexistente como puede suceder en algunos adultos mayores, dada la escasa reserva pulmonar, pueden tener síntomas precoces y ello hace que ante el primer signo o síntoma debería discontinuarse el uso de amiodarona, aunque esto no se ha establecido estandarizadamente. Toxicidad tiroidea Como se mencionó la amiodarona contiene dos átomos de yodo. Se estima que el metabolismo de la amiodarona en el hígado libera a unos 3 mg de yodo inorgánico en la circulación sistémica por cada 100 mg de amiodarona que se ingiere. El contenido de yodo promedio en una dieta típica es de aproximadamente 0,3 mg / día. Así, 6 mg de 36 yodo asociado con una dosis de 200 mg de amiodarona aumenta notablemente la carga de yodo diaria. Los efectos de la amiodarona sobre la función tiroidea pueden ser divididos en aquellos efectos que son propiedades intrínsecas de la droga, y los efectos que se deben al yodo. Efectos intrínsecos de la amiodarona: La amiodarona inhibe la 5'-monodeiodinación del anillo exterior de la T4, lo que disminuye la producción de T3 y la T3 reversa se acumula ya que no se metaboliza a T2. La amiodarona, y en particular su metabolito DEA, bloquean la unión de la T3 a los receptores nucleares y disminuye la expresión de algunos genes relacionados con las hormonas tiroideas. Además, puede tener un efecto tóxico directo sobre las células foliculares tiroideas, lo que resulta en una tiroiditis destructiva. Efectos por el yodo: El yodo es un sustrato para la síntesis de hormona tiroidea. Se transporta de forma activa en las células foliculares tiroideas. La autorregulación normal de yodo evita que personas normales se conviertan en hipertiroidismo después de la exposición a una carga de yodo (por ejemplo, radiológicos). Cuando las concentraciones de yodo intratiroideo llegar a un nivel alto crítico, el transporte de yodo y la síntesis de hormona tiroidea es transitoriamente bloqueada hasta que los niveles intratiroideos de yodo vuelven a los niveles normales. Los pacientes con enfermedad subyacente de la tiroides, sin embargo, tienen defectos en la autorregulación de yodo. Tanto el hipo e hipertiroidismo son complicaciones de la terapia con amiodarona. Los efectos clínicos de la amiodarona sobre la función tiroidea en un individuo dependen de la condición subyacente de la glándula tiroides de ese individuo. En individuos normales eutiroideos que reciben amiodarona, las alteraciones en las pruebas de función tiroidea son: • Un aumento de 20 a 40 por ciento de las concentraciones de T4 y T4 libre durante el primer mes de tratamiento. • Las concentraciones séricas de T3 disminuyen hasta en un 30 por ciento dentro de las primeras semanas de terapia. • Las concentraciones de T3 reversa (T3r) aumentan en 20 por ciento poco después del inicio de la terapia. • La concentración de TSH en suero por lo general aumenta levemente después de la iniciación del tratamiento, y puede superar el límite superior de lo normal. Después de tres a seis meses de terapia, se alcanza un estado estable en la mayoría de los pacientes que fueron eutiroideos al inicio del estudio: • La concentración sérica de TSH se normaliza. • La T4 total en suero, T4 libre y las concentraciones de T3r permanecen ligeramente elevadas o en el rango normal superior. • Las concentraciones séricas de T3 permanecen en el rango normal bajo. Como se mencionó, la amiodarona también puede causar una tiroiditis destructiva en pacientes sin enfermedad tiroidea subyacente. En pacientes con alteraciones previas de la tiroides pueden observarse diferentes efectos: • Los pacientes con enfermedad tiroidea autoinmune subyacente son más propensos a desarrollar hipotiroidismo inducido por amiodarona, presumiblemente debido a la falta de autorregulación por la mayor presencia de yodo en la glándula. • En pacientescon bocio multinodular subyacente o enfermedad de Graves latente, se puede producir hipertiroidismo (aumento de la síntesis de T4 y T3). El exceso de yodo 37 de la amiodarona proporciona un mayor sustrato, dando lugar a una mayor producción de hormona tiroidea. La ingesta de yodo en la dieta también influye en el riesgo de un individuo de disfunción tiroidea inducida por la amiodarona: • En las zonas de suficiente cantidad de yodo en la dieta, el hipotiroidismo inducido por amiodarona parece ser más común que el hipertiroidismo. • Por el contrario, el hipertiroidismo inducido por amiodarona es más frecuente que el hipotiroidismo en las regiones con deficiencia de yodo. Hipotiroidismo inducido por amiodarona: Como se señaló anteriormente, los cambios transitorios en las pruebas de función tiroidea a menudo ocurren en individuos eutiroideos tratados con amiodarona. Sin embargo, la mayoría de los pacientes permanecen eutiroideos durante el tratamiento con amiodarona (89 por ciento en un estudio). En otro estudio, el hipotiroidismo clínico (TSH> 10 mU / L), fue desarrollado en 5 por ciento de los pacientes que recibieron amiodarona, pero el hipotiroidismo subclínico (TSH 4,5 a 10 mU / L), se observó en un 25 por ciento adicional. Los pacientes con tiroiditis de Hashimoto subyacente o anticuerpos antitiroideos positivos son más propensos a desarrollar hipotiroidismo persistente. Esta observación podría explicar la mayor prevalencia de hipotiroidismo inducido por amiodarona en mujeres que en hombres. Como también se ha mencionado el hipotiroidismo es más común en zonas con ingestas adecuadas de yodo. Hipertiroidismo inducido por amiodarona: Hay dos tipos de tirotoxicosis inducida por amiodarona (TIA), que ocurre tanto en una forma anormal (tipo I) o normal (tipo II) la glándula tiroides. Estos tipos difieren en su patogénesis, gestión y resultados. En muchos casos, existen formas mixtas de TIA, donde el diagnóstico y el tratamiento se vuelven difíciles. El riesgo de ambos tipos, es mayor con el acumulado de dosis más altas. En el tipo I TIA, hay hipertiroidismo con aumento de la síntesis de T4 y T3. Este tipo se suele observar en pacientes con bocio multinodular preexistente o enfermedad de Graves latente; el exceso de yodo de la amiodarona proporciona un mayor sustrato, dando lugar a una mayor producción de hormona tiroidea. Si bien la mayoría de estos pacientes tienen bocio multinodular subyacente, algunos pacientes tienen una enfermedad de Graves latente que se hace manifiesta cuando se expone a grandes cantidades de yodo. En el tipo II TIA, el hipertiroidismo es una tiroiditis destructiva que resulta en la liberación excesiva de T4 y T3, sin aumento de la síntesis de hormonas. Por lo general ocurre en pacientes sin enfermedad tiroidea subyacente, y es causada por un efecto tóxico directo de la amiodarona sobre las células epiteliales foliculares tiroideas. La fase de hipertiroidismo puede durar desde varias semanas a varios meses, y es a menudo seguida de una fase hipotiroidea con una eventual recuperación en la mayoría, pero no todos los pacientes. Por razones poco claras, los efectos tóxicos de la droga pueden tardar de dos a tres años en manifestarse. En cuanto a la prevalencia varía según las regiones y la ingesta de yodo en la dieta. En los Estados Unidos, del 3 al 5 por ciento de los pacientes tratados con amiodarona desarrollan hipertiroidismo, generalmente entre cuatro meses y tres años después del inicio de la droga. La mayoría de los casos son de tipo II. En las regiones con deficiencia de yodo, la TIA es más común que en los Estados Unidos, Y en aproximadamente 10 a 12 por ciento de los pacientes con TIA por lo general predomina el tipo I. 38 Las manifestaciones clínicas del hipertiroidismo inducido por amiodarona son a menudo enmascaradas porque su actividad beta-bloqueante reduce muchas de las manifestaciones adrenérgicos de exceso de hormona tiroidea y, posiblemente, porque los metabolitos de la amiodarona pueden bloquear la unión de la T3 a su receptor nuclear. Los pacientes con hipertiroidismo inducido por amiodarona tienen una tasa tres veces mayor de eventos adversos cardiovasculares mayores (principalmente arritmias ventriculares) en comparación con los controles eutiroideos. La presencia de disfunción ventricular izquierda severa en pacientes con hipertiroidismo inducido por amiodarona (tipo I o tipo II) puede estar asociada con una mayor mortalidad. La distinción entre el tipo I y tipo II es crítica, ya que el tratamiento es diferente para los dos tipos. Sin embargo, la distinción puede ser difícil en función de criterios clínicos, en parte debido a que algunos pacientes pueden tener una mezcla de ambos mecanismos. Las pruebas de función tiroidea no son útiles para diferenciar el tipo I de un tipo II de hipertiroidismo. En pacientes que no toman amiodarona, la captación de yodo radiactivo es el examen más utilizado para distinguir entre hipertiroidismo por tiroiditis subaguda destructiva asociado con la síntesis de novo de la hormona tiroidea; la captación de yodo radiactivo de 24 horas es <1 por ciento en la tiroiditis subaguda, y elevada o normal de bocio nodular tóxico o en la enfermedad de Graves. Sin embargo, la ingestión diaria de 6 gramos o más de yodo biodisponible con la amiodarona produce niveles séricos suficientemente elevados de yodo que competir con el marcador utilizado para realizar la prueba de captación. Por lo tanto, la mayoría de los pacientes con el tipo I (así como todos los pacientes con el tipo II) tienen captaciones que son menos del 1 por ciento. Por ello, hay criterios que permiten diferenciar ambos tipos mediante otros estudios complementarios pero que no serán explicados en este momento dada la complejidad de los mismos. En cuanto al tratamiento del TIA tipo I hay controversias en cuanto a la suspensión de la admiodarona como ser: • La amiodarona puede ser necesaria para controlar una arritmia potencialmente mortal. • Dado que la vida media de eliminación es de unos 100 días, no hay ningún beneficio inmediato para detener la amiodarona. • La amiodarona parece destinado a mejorar el hipertiroidismo mediante el bloqueo de la conversión de T4 a T3 de, del bloqueo de receptores beta-adrenérgicos y, posiblemente, receptores de la T3. Dejar de amiodarona en realidad podría exacerbar los síntomas y signos de hipertiroidismo. Por ello, el tratamiento actual en los pacientes con hipertiroidismo de tipo I por lo general responden a una tionamida como el metimazol o el propiltiouracilo, aunque la respuesta puede ser lenta y pueden ser necesaria grandes dosis. Algunos pacientes con altas captaciones de yodo se pueden tratar con yodo radiactivo. Sin embargo, la ablación con yodo radiactivo no suele ser una opción, debido a la baja captación de yodo radiactivo en estos pacientes. El TIA tipo II responde bien a dosis moderadamente altas de corticosteroides (por ejemplo, prednisona 40 a 60 mg / día), aún si se continúa la amiodarona. Se suele comenzar con prednisona (40 a 60 mg / día) y continuar con la terapia de uno a tres meses antes del descenso (para evitar las exacerbaciones del hipertiroidismo). La mejoría generalmente se observa ya a la semana de tratamiento. En un estudio de 66 pacientes, 60 por ciento eran eutiroideos al mes y un 16 por ciento se mantuvo con hipertiroidismo por más de tres meses. 39 Los pacientes con TIA de tipo II pueden desarrollar transitoriamente (o, a veces permanente) hipotiroidismo cuando se resuelve el hipertiroidismo, y se benefician con terapia de reemplazo con levotiroxina. Hepatotoxicidad Un aumento transitorio de las concentraciones de aminotransferasas séricas (TGO y TGP) se observa en aproximadamente el 25 por ciento (intervalo de 15 a 50 por ciento) de los pacientes poco después decomenzar con amiodarona. Los pacientes suelen ser asintomáticos, pero se debe suspender la droga si hay elevaciones mayores de dos veces el valor normal de transaminasas. Un cuadro de hepatitis sintomática se presenta en menos del 3 por ciento de los pacientes, las complicaciones potenciales incluyen la cirrosis e insuficiencia hepática. La ictericia es un efecto secundario poco común que puede ser debido a colestasis intrahepática. Las concentraciones séricas de bilirrubina pueden aumentar primero o seguir aumentando durante un período de tiempo después de la suspensión de la droga. Estos hallazgos son consistentes con la larga vida media de la amiodarona (25 a 100 días). Los cambios histopatológicos de la toxicidad por amiodarona son similares a las de la enfermedad hepática alcohólica. Aunque la relación de la toxicidad hepática con la dosis acumulada y la duración del tratamiento es incierta, es probable que la dosis acumulada se correlacione con la toxicidad global y, por tanto, la dosis de mantenimiento debe ser lo más baja posible. Toxicidad ocular: Los microdepósitos corneales ocurren en la mayoría de los pacientes que recibieron terapia con amiodarona a largo plazo, mientras que algunos pacientes también desarrollan opacidades lenticulares. El microdepósitos corneales son causados por la secreción de la amiodarona por la glándula lagrimal con la acumulación en la superficie corneal. Ellos son identificables en el examen oftalmológico como un espiral color marrón en la coyuntura de la parte baja 1 / 3 y 2 / 3 superiores de la córnea y se han descrito como parecido a los bigotes de un gato. La formación de microdepósitos depende de la dosis, los cambios son reversibles dentro de los siete meses después de que se interrumpe la amiodarona. Los microdepósitos corneales no reducen la agudeza visual. Sin embargo, síntomas oculares ocurren en un pequeño número de pacientes. Estos incluyen la visión halo (anillos de colores alrededor de las luces), particularmente en la noche, fotofobia y visión borrosa. La incidencia fue de 6 por ciento en un estudio, en comparación con sólo el 1,5 por ciento en el meta-análisis del uso de la amiodarona en forma crónica a dosis bajas (dosis media de 150 a 330 mg / día). Este valor era todavía mucho mayor que las observadas con placebo (0,1 por ciento). La presencia de microdepósitos no se considera una contraindicación para continuar la terapia con amiodarona, dado que la agudeza visual es raramente afectada. En cualquier paciente con síntomas visuales que está tomando amiodarona, otros factores comunes (un cambio en la corrección refractiva, progresión de la catarata relacionada con la edad, o aumento de la presión intraocular) deben ser considerados antes de atribuir el síntoma ocular a la droga. Se ha reportado que la amiodarona podría causar una lesión del nervio óptico, con pérdida visual unilateral o bilateral que puede progresar a ceguera permanente. La prevalencia de este hallazgo puede ser de hasta 1-2 por ciento después de 10 años de tratamiento. Los estudios histopatológicos han demostrado inclusiones lamelares en los axones grandes del nervio óptico retrobulbar, lo que sugiere una lipidosis inducido por fármacos. Sin embargo, una relación causal con el uso de amiodarona no ha sido 40 claramente establecida. Si aparecen signos de neuropatía óptica se recomienda el cese de la amiodarona o la reducción de la dosis a menos que la arritmia sea peligrosa para la vida y no haya un fármaco antiarrítmico alternativo disponible. Reacciones en la piel Las reacciones cutáneas son comunes con la terapia a largo plazo. Estas incluyen fotofobia, que se puede tratar evitando la exposición al sol y el uso de bloqueador solar, y una decoloración azul pizarra - gris de la piel (llamado "síndrome del hombre azul"), que suele ser más prominente en la cara. La fotosensibilidad ocurrió en el 25 al 75 por ciento de los pacientes y la decoloración de la piel en menos de 10 por ciento. Sin embargo, una tasa mucho más baja de un 2,3 por ciento se observó en estudios de amiodarona a dosis bajas (dosis media de 150 a 300 mg / día). La decoloración azulada/gris de la piel ocurre en 1 a 3 por ciento de los pacientes bajo terapia con amiodarona en forma crónica y parece ser debido a la deposición de lipofuscina en la dermis. Puede haber un umbral tisular para la amiodarona en pacientes individuales a partir del cual aparece decoloración de la piel y debajo de la cual va desapareciendo. Así, los pacientes perturbados por la pigmentación de la piel que están tomando dosis elevadas (más de 400 mg / día) pueden notar una mejoría en la decoloración de la piel mediante la reducción de la dosis. No hay tratamiento específico para la decoloración de la piel, pero a los pacientes afectados se les aconseja evitar la exposición solar. La resolución completa después de la interrupción de la terapia con la amiodarona puede tomar un año o más. Efectos gastrointestinales Los efectos secundarios gastrointestinales asociados con la terapia de la amiodarona incluyen náuseas, vómitos, anorexia, diarrea, y el estreñimiento. Se han descrito hasta en un 30 por ciento de los pacientes, sobre todo durante la fase de carga inicial. En el estudio de amiodarona a dosis bajas, los efectos secundarios gastrointestinales no fueron significativamente más frecuentes que con placebo (4,2 frente a 3,3 por ciento). Efectos neurológicos La toxicidad neurológica puede tomar muchas formas incluyendo temblores, ataxia, neuropatía periférica con parestesias y alteraciones del sueño. Estos efectos, que se han descrito en 3 a 30 por ciento de los pacientes, parecen estar relacionados con la dosis, siendo más común durante la carga inicial o en pacientes que requieren dosis más altas. En el estudio mencionado con dosis bajas, los efectos neurológicos secundarios eran mucho menos frecuentes que lo reportado en los primeros estudios que utilizaron dosis más altas de amiodarona, pero aún mucho más frecuentes que con placebo (4,6 frente a 1,9 por ciento). 41 Tabla 2: resumen de tipo e incidencia de efectos adversos mayores por el uso de amiodarona Efectos adversos Incidencia en % Pulmonares Tos, especialmente infiltrados radiográficos con disminución de la prueba de difusión de dióxido de carbono 5 a 15 (>400 mg/día) 1 a 2 (≤400 mg/día)* Tiroides Hipotiroidismo e hipertiroidismo 2 a 24 3 a 4 (≤400 mg/día) Corazón Bradicardia y bloqueo aurículo ventricular 3 a 5 Efecto proarritmico <1 Hígado Elevaciones de las transaminasas > 2 veces el valor normal 15 a 50 1 a 2 (≤400 mg/día)* Hepatitis y cirrosis <3 Ojos 42 Microdepósitos Corneales >90 Visión en halo, especialmente a la noche <5 Neuritis Óptica 1 Piel Fotosensibilidad 25 a 75 Pigmentación azul/gris de la piel <10 Tracto Gastrointestinal Nauseas, anorexia, y constipación 30 4 a 5 (≤400 mg/día)* Sistema nervioso Central Variadas manifestaciones incluyendo ataxia, parestesias, neuropatía periférica , trastornos del sueño, problemas de memoria y temblores 3 a 30 4 a 5 (≤400 mg/día) Tracto Genitourinario Epididimitis y disfunción eréctil <1 Contraindicaciones Hipersensibilidad a la amiodarona. Shock cardiogénico. Bradicardia sinusal severa. Disfunción severa del nódulo sinusal. 43 Bloqueo aurículo-ventricular de segundo o tercer grado en ausencia de marcapaso. Interacciones medicamentosas La amiodarona tiene una gran variedad de interacciones con drogas importantes. Puede afectar la biotransformación de la gran mayoría de las drogas debido a su efecto inhibidor moderado de las isoformas del CYP 450 1A2, 2C9, 2D6 y 3A4. Por la lenta acumulación de la amiodarona, los pacientes pueden manifestar acciones de la terapiacombinada semanas a meses después de la aparente estabilización inicial. A continuación se presentaran las interacciones más importantes. Acenocumarol: puede producir aumento del efecto del acenocumarol por disminución de su metabolismo. Monitorear el RIN al iniciar o discontinuar el tratamiento con amiodarona y ajustar la dosis. Antimicóticos azólicos: los antimicóticos azólicos (fluconazol, itraconazol, ketoconazol) pueden producir aumento de los niveles de amiodarona por disminución de su metabolismo a nivel del Citocromo 3A4. De ser posible evitar la asociación, caso contrario, utilizar el fluconazol que posee menor efecto inhibitorio y disminuir la dosis de amiodarona. Atorvastatina: la Atorvastatina se metaboliza en hígado por Citocromo P450 3A4 y la administración concurrente de ambas puede resultar en un incremento de las concentraciones plasmáticas de la Atorvastatina y mayor riesgo de miopatía o rabdomiolisis. Se debe monitorear clínicamente a estos pacientes, controlar la creatinfosfoquinasa y disminuir la dosis de la estatina de ser necesario. Benzodiacepinas: la gran mayoría de las benzodiacepinas se metabolizan por el Citocromo P450 3A4 (alprazolam, bromazepam, clonazepam, diazepam, flunitrazepam, midazolam) y la administración concurrente aumenta el riesgo de toxicidad por las mismas, debido a la inhibición del citocromo que produce la amiodarona. Se debe monitorear al paciente de los efectos adversos de las benzodiacepinas (excesiva sedación, confusión, depresión respiratoria). De ser posible, utilizar lorazepam que no utiliza el CYP 450 para su metabolismo. Bloqueantes beta adrenérgicos: la administración de un bloqueante beta y amiodarona puede inducir bradicardia sinusal grave e hipotensión arterial. Además, se debe tener en cuenta que los metabolismos del metoprolol a nivel del citocromo P450 2D6, así como el del carvedilol a nivel del citocromo P450 2C8/9 son inhibidos por la amiodarona con mayor riesgo de toxicidad. Se recomienda monitorear la función cardíaca cuidadosamente, en especial en pacientes con disfunción del nódulo sinusal o bloqueo aurículo-ventricular incompleto. Bloqueantes cálcicos: la administración de un bloqueante cálcico y amiodarona puede inducir bradicardia sinusal grave, bloqueo aurículo-ventricular o paro sinusal por inhibición del metabolismo del bloqueante cálcico sumado al efecto sobre la conducción. A pesar que esta interacción se ha observado con el diltiazem, es potencialmente posible con cualquier bloqueante cálcico, por lo que se recomienda monitorear la función cardíaca cuidadosamente y evitar la coadministración en pacientes con síndrome del seno enfermo o bloqueo AV. Budesonide: puede producir mayor riesgo de síndrome de Cushing medicamentoso por inhibición del metabolismo del budesonide a nivel del citocromo P450 3A4. Monitorear signos de hiperfunción adrenal y ajustar la dosis. 44 Carbamazepina: puede producir disminución de los niveles séricos de amiodarona, por aumento en su metabolismo; además pueden aumentar los niveles de carbamazepina por inhibición de su metabolismo. Monitorear efectividad, niveles séricos y ajustar la dosis. Ciclosporina: pueden aumentar los niveles de ciclosporina y su toxicidad por inhibición de su metabolismo. Monitorear la ciclosporinemia durante la coadministración o luego de suspendida la amiodarona y ajustar la dosis. Citalopram: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 3A4. Monitorear los efectos adversos. Codeína: la amiodarona puede disminuir la efectividad de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6 que forma el metabolito activo de la codeína. Monitorear la efectividad y ajustar dosis. Colestiramina: puede disminuir la efectividad de la amiodarona por reducción del circuito enterohepático. Monitorear la eficacia de la amiodarona al iniciar o discontinuar la colestiramina y ajustar la dosis. Derivados del ergot: No deben utilizarse concomitantemente Amiodarona y derivados del ergot (ergotamina, dihidroergotoxina, dihidroergotamina, dihidroergocristina, bromocriptina) por el mayor riesgo de ergotismo (náuseas, vómitos, vasoespasmo e isquemia periférica) por la inhibición del metabolismo de estos últimos a nivel del Citocromo P450 3A4. Digoxina: puede aumentar la toxicidad de la digoxina por aumento de sus niveles plasmáticos debido a la reducción de su clearance renal y al desplazamiento de los sitios de unión tisular de la digoxina. Reducir la dosis de digoxina al 50% de la habitual durante el tratamiento combinado y monitorear las concentraciones, reajustando la dosis de ser necesario. En caso de suspender la amiodarona reevaluar la necesidad de aumentar nuevamente la digoxina. Drogas que prolongan el intervalo QT: La amiodarona al igual que otros antiarritmicos prolonga el intervalo QT. Se deben tomar las mismas precauciones que se han mencionado para la propafenona en relación a las drogas de la tabla 1. El intervalo QT corregido en ritmo sinusal se mantendrán por debajo de los 520 ms. Fenitoína: con el uso concomitante puede observarse disminución de las concentraciones de amiodarona y aumento de las de fenitoína con mayor toxicidad por inducción e inhibición respectivamente del metabolismo de estos fármacos. Monitorear los niveles séricos de fenitoína y la efectividad de la amiodarona y ajustar las dosis. Debido a la vida media prolongada de la amiodarona esta interacción puede no observarse hasta varias semanas después de iniciado el tratamiento combinado. Fenobarbital: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9, y a su vez el fenobarbital puede aumentar el metabolismo de la amiodarona. Monitorear las concentraciones, la respuesta clínica y ajustar dosis. Gemfibrozil: puede producir aumento de los niveles de amiodarona por disminución de su metabolismo a nivel del citocromo P450 2C8 con mayor riesgo de toxicidad. Evitar la asociación, caso contrario, monitorear los efectos adversos de la amiodarona y ajustar dosis. Glimepirida: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9. Monitorear la glucemia y ajustar dosis. Glipizida: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9. Monitorear la glucemia y ajustar dosis. 45 Haloperidol: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 3A4. Monitorear los efectos adversos y comenzar con dosis bajas del antipsicótico. Inhibidores de proteasa: puede producir aumento de los niveles de ambas drogas por disminución de sus metabolismos a nivel del citocromo P450 3A4. No deben ser coadministrados. Jugo de pomelo: el consumo de jugo de pomelo en grandes cantidades (mayores a 800 ml/día) puede aumentar la toxicidad de la amiodarona por inhibición de su metabolismo. Evitar la ingesta de grandes cantidades de este jugo en pacientes que reciben amiodarona. Lovastatina: el uso de altas dosis de lovastatina y amiodarona puede aumentar el riesgo de rabdomiolisis. Se recomienda no exceder los 40 mg/día de lovastatina durante el tratamiento combinado y monitorear periódicamente la creatinfosfoquinasa (CPK). Eventualmente considerar el uso de otras estatinas como fluvastatina, pravastatina o rosuvastatina. Metotrexate: puede aumentar el riesgo de toxicidad por metotrexate, desconociéndose el mecanismo de producción. Monitorear signos de toxicidad por el mismo durante el tratamiento combinado. Nateglinida: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9 y 3A4. Monitorear la glucemia y ajustar dosis. Orlistat: se ha observado una disminución en las concentraciones de amiodarona alcoadministrarla con orlistat, probablemente por disminución de la absorción del antiarrítmico. Monitorear la efectividad de la amiodarona. Oxicodona: la amiodarona puede disminuir la efectividad de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6 que forma el metabolito activo de la oxicodona. Monitorear la efectividad y ajustar dosis. Paroxetina: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6. Monitorear los efectos adversos. Pioglitazona: pueden aumentar los niveles plasmáticos de ambas drogas por la inhibición del citocromo P450 2C8 que producen ambos fármacos. Monitorear la glucemia, los efectos adversos de la amiodarona y ajustar dosis. Piridoxina: el uso de piridoxina puede aumentar la frecuencia de reacciones de fotosensibilidad inducidas por amiodarona. Evitar esta asociación en pacientes con fotosensibilidad por amiodarona. Propranolol: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6. Monitorear clínicamente y ajustar dosis. Quinidina: pueden aumentar los niveles plasmáticos de quinidina con mayor riesgo de toxicidad. En pacientes que reciben amiodarona se recomienda comenzar con la mitad de la dosis habitual de quinidina. En pacientes que reciben quinidina, durante los primeros días de iniciada la amiodarona las dosis de la primera deben reducirse entre el 30 y 50%, y monitorear el electrocardiograma durante el tratamiento combinado. Rabeprazol: pueden aumentar los niveles plasmáticos de la amiodarona con mayor riesgo de toxicidad por inhibición del citocromo P450 2C8. Monitorear los efectos adversos de la amiodarona y ajustar la dosis de ser necesario. Repaglinida: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9. Monitorear la glucemia y ajustar dosis. Rifampicina: pueden disminuir las concentraciones plasmáticas de amiodarona y la eficacia de la misma por inducción de su metabolismo. Evitar la asociación, caso contrario monitorear la función cardíaca. 46 Sertralina: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2C8/9. Monitorear los efectos adversos. Sildenafil: La amiodarona puede inhibir el metabolismo del Sildenafil y aumentar sus concentraciones plasmáticas y el riesgo de priapismo, hipotensión y cambios visuales. Monitorear al paciente y no exceder de una dosis de 25 mg cada 48 horas de sildenafil. Simvastatina: el uso de altas dosis de simvastatina y amiodarona puede aumentar el riesgo de rabdomiolisis. Se recomienda no exceder los 20 mg/día de simvastatina durante el tratamiento combinado y monitorear periódicamente la creatinfosfoquinasa (CPK). Eventualmente, considerar el uso de otras estatinas como fluvastatina, pravastatina o rosuvastatina. Sirolimus: La amiodarona puede inhibir el metabolismo del Sirolimus y aumentar sus concentraciones plasmáticas. Monitorear las concentraciones de Sirolimus y ajustar dosis. Tacrolimus: La amiodarona puede inhibir el metabolismo del Tacrolimus y aumentar sus concentraciones plasmáticas. Monitorear las concentraciones de Tacrolimus y ajustar dosis. Tadalafil: La amiodarona puede inhibir el metabolismo del Tadalafil y aumentar sus concentraciones plasmáticas. Se recomienda no superar la dosis de 10 mg de Tadalafil cada 72 horas. Tamoxifeno: pueden aumentar los niveles plasmáticos de ambas drogas por la inhibición del citocromo P450 2C8/9 que producen ambos fármacos. Monitorear los efectos adversos y ajustar dosis. Tamsulosina: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6 y 3A4. Monitorear clínicamente y ajustar dosis. Teofilina: puede producir aumento de la toxicidad por teofilina (náusea, vómitos, palpitaciones, convulsiones). Dosar los niveles de teofilina y ajustar la dosis. Tioridazina: la tioridazina se metaboliza por Citocromo P450 en el hígado y la administración concurrente de ambos puede provocar un incremento en las concentraciones plasmáticas de la tioridazina y mayor riesgo de cardiotoxicidad (torsión de punta, prolongación del intervalo Q-T, paro cardíaco). No deben ser coadministrados. Tolterodina: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6 y 3A4. Monitorear clínicamente y ajustar dosis. Tramadol: la amiodarona puede disminuir la efectividad de esta droga por inhibición del citocromo P450 2D6 que forma el metabolito activo del tramadol. Monitorear la efectividad y ajustar dosis. Valeriana: el consumo de valeriana ha sido asociada con hepatotoxicidad, al igual que la amiodarona. Evitar la coadministración, caso contrario, monitorear el hepatograma y signos de hepatotoxicidad. Vardenafil: La amiodarona puede inhibir el metabolismo del Vardenafil y aumentar sus concentraciones plasmáticas. Se recomienda no superar la dosis de 2.5 mg de Vardenafil cada 24 horas. Warfarina: puede producir aumento del efecto de la warfarina por disminución de su metabolismo. Comenzar la warfarina con el 75% de la dosis habitual y monitorear el RIN al iniciar o discontinuar el tratamiento con amiodarona y ajustar la dosis. Zolpidem: la amiodarona puede aumentar los niveles plasmáticos de esta droga por inhibición del citocromo P450 3A4. Monitorear los efectos adversos. 47 Utilidad actual de la amiodarona La amiodarona es el mejor tratamiento médico en pacientes en alto riesgo de taquiarritmias ventriculares malignas, particularmente cuando el implante de un CDI es inapropiado o imposible. La amiodarona es usada para el tratamiento inicial y para mantener el ritmo sinusal en pacientes con FA, en especial cuando son resistentes a otras drogas. El uso rutinario en pacientes post IAM no es recomendado, pero la amiodarona es el único antiarrítmico que mostró reducir la muerte arrítmica en pacientes post IAM en alto riesgo. La amiodarona intravenosa tiene relativa eficacia para terminar la FA, pero es útil para la TV refractaria a drogas y facilita la resucitación en el paro cardíaco debido a FV - resistente al paro. Sotalol El Sotalol fue primero desarrollado como un antagonista de los receptores beta adrenérgicos. En 1968, Kaumann y Olson describieron la acción del sotalol prolongando la DPA y sugirieron que era la base de las propiedades antiarrítmicas de la drogas. Este "nuevo" mecanismo por el que el sotalol era capaz de controlar arritmias fue luego designado como acciones antiarritmicas clase III en una publicación clásica de Singh y Vaughan Williams. Como la amiodarona, el sotalol no es un compuesto puro clase III, el del enantiómero (al que se aplica el nombre genérico de sotalol) tiene acciones clase III y beta bloqueantes. Los estudios sugieren que la combinación de propiedades clase II y III es importante para la utilidad clínica del sotalol. El sotalol antagoniza el efecto de los agonistas simpáticos como los antagonistas competitivos de los receptores beta adrenérgicos. Virtualmente toda la actividad beta bloqueante reside en el l-isómero, que es 50 veces más potente como beta bloqueante que el d-isómero. Ambos isómeros ejercen similares acciones prolongando la DPA, pero el d-isómero se comporta como un compuesto clase III puro. Las acciones beta bloqueantes del sotalol racémico se manifiestan con concentraciones más bajas que las propiedades clase III. Así, dosis más pequeñas (80 mg/día o menos) producen bloqueo beta parcial con poca acción clase III, y las propiedades clase III se hacen prominentes en dosis mayores de 160 mg/día. Los efectos electrofisiológicos del sotalol en los humanos son los esperables de una combinación de acciones clase II y III, con enlentecimiento de la frecuencia cardíaca; prolongación de los intervalosAH y PR, aparición de bloqueo tipo Wenckebach y aumenta los períodos refractarios auriculares, ventriculares y del nodo AV; sin cambiar la duración del intervalo QRS. La combinación de propiedades de clase II y III del sotalol lo hacen útil para tratar un amplio rango de arritmias clínicas. Es efectivo para terminar y prevenir la taquicardia supraventricular paroxística, prevenir la recurrencia de la fibrilación auricular y para tratar arritmias ventriculares. El sotalol es relativamente inefectivo para terminar la Fibrilación auricular. 48 El sotalol es más efectivo que otras drogas antiarritmicas (incluyendo las de la clase I y la amiodarona) en prevenir la inducción de taquiarritmia ventricular. En el Electrophysiologic Study versus Electrocardiographic Monitoring (ESVEM), el sotalol fue superior a seis drogas clase I en prevenir la TV recurrente, independientemente que se seleccionara la terapia por el estudio electrofisiológico o el monitoreo Holter. El Survival with Oral d-Sotalol (SWORD) mostró que el d-sotalol tiene mayor mortalidad en pacientes post IM con disfunciòn ventricular izquierda. Tales efectos no se observaron con el sotalol racémico, apoyando la idea que una acción pura clase III puede no ser tan favorable como la acción clase III combinada con antagonismo adrenérgico (sotalol y amiodarona). El Sotalol se absorbe muy bien después de la administración oral y se elimina principalmente sin cambios por orina. La dosis de sotalol debe reducirse en pacientes con disfunción renal, pero no es necesario cambiarla en la enfermedad hepática. La vida media en plasma promedio es de 15 horas, de modo que la dosis oral no necesita darse más de dos veces por día y muchos pacientes están bien controlados con una sola dosis a la mañana. La dosis oral diaria varía de 80 a 640 mg/día, las dosis más grandes tienen mayor riesgo de TdP (235,236). Las dosis intravenosas varían de 0.2 a 1.5 mg/kg, (182) dosis más grandes son necesarias para alcanzar efectos de clase III y mantenerlos por varias horas. El sotalol es un antagonista competitivo de los receptores beta adrenérgicos no selectivo, sin actividad simpaticomimético intrínseca. Tiene los riesgos de causar cualquiera de los efectos adversos de los beta bloqueantes, con el broncoespasmo agudo como el más preocupante. Potenciales efectos adversos cardiovasculares de los beta bloqueantes incluyen la disfunción del nódulo sinusal, bloqueo AV y compromiso de la función ventricular izquierda. El potencial efecto adverso cardiovascular más peligroso del sotalol es la TdP. Esta complicación está relacionada con la dosis, con una incidencia de aproximadamente el 1% en pacientes que toman entre 160 y 240 mg/día comparada con el 5% a 7% con dosis de 480 a 640 mg/día, (51) y es muy frecuente en pacientes que toman sobredosis de sotalol (>2.4 g). La terapia concomitante con diuréticos tiazídicos y la hipokalemia aumentan el riesgo de TdP con sotalol, (185) también lo hace la insuficiencia renal (237). El sotalol presenta una combinación de propiedades clase II y III que resultan en un espectro de acciones antiarritmicas mayor que el de las drogas de una clase, pero con los potenciales efectos adversos de ambas clases. Para las arritmias que responden bien al ser tratadas con drogas clase II puras, hay pocas razones para elegir el sotalol. El Sotalol es particularmente útil para el tratamiento prolongado de la FA, porque previene la recurrencia y enlentece la respuesta ventricular si recurre la FA. El sotalol es una droga útil para el tratamiento de la TV por reentrada; sin embargo, la superioridad del Cardiodesfibrilador implantable y de la amiodarona es tal que son pre- feridos para los pacientes con taquiarritmias ventriculares malignas. Ibutilida 49 Su efecto más importante sobre la electrofisiología cardiaca es el de prolongar la repolarización por inhibir la corriente de salida de K+, en la fase 3 del potencial de acción. Antiarrítmicos Clase IV Verapamilo y diltiazem De efecto exclusivo para las vías cálcicas, su bloqueo retarda la conducción en el nodo AV y aumenta el periodo refractario en el tejido nodal, el verapamilo y el diltiazem son similares en sus características electrofisiológicas. Debido a su selectividad vascular, los bloqueantes cálcicos dihidropiridinicos no poseen efecto electrofisiológico significativo como antiarritmicos. Los efectos electrofisiológicos de los bloqueantes del canal de calcio usados para controlar las arritmias cardíacas se parece al de los beta-bloqueantes, especialmente por sus acciones sobre el nodo AV. Estas acciones son responsables de la mayoría de los efectos de esta clase de drogas en el control de las taquiarritmias supraventriculares. Estas drogas son poderosos anti isquémicos y algunos de sus efectos antiarrítmicos pueden deberse a la corrección del desbalance entre aporte y demanda de oxígeno en pacientes con enfermedad coronaria. Sin embargo, a pesar de sus acciones anti isquémicas, su impacto sobre la mortalidad después del infarto agudo de miocardio es incierta y en algunos pacientes puede ser perjudicial. Luego de una dosis oral de verapamilo, los efectos sobre la conducción en el nodo AV se observan en 30 minutos y persisten por 4 a 6 horas. Después de la administración intravenosa, el retardo en la conducción del nodo AV ocurre en 1 a 2 minutos. Las concentraciones plasmáticas efectivas para terminar las taquicardias supraventriculares son de 125 ng/ml, luego de dosis de 0.075 mg/Kg a 0150 mg/Kg. Después de la administración oral la absorción es casi completa, pero luego de un importante metabolismo de primer paso en el hígado, con una biodisponibilidad de 20 a 35%. Se une a las proteínas plasmáticas en un 90%. La vida media de eliminación del verapamilo es de 3 a 7 horas, con un 70% de la droga excretada por el riñón. El norverapamil es el metabolito principal que puede contribuir a las acciones electrofisiológicas del verapamilo. Las acciones antiarrítmicas de los bloqueantes del canal de calcio se explican por sus efectos electrofisiológicos completos. La acción más significativa de los antagonistas cálcicos y de la adenosina es modular la función del nodo AV. No tienen efectos medibles sobre la conducción o refractariedad intraauricular, intraventricular o en His- Purkinje. Sus efectos sobre el músculo ventricular son mínimos y no son potentes agentes antiarrítmicos en la mayoría de las taquiarritmias ventriculares. A pesar del potente efecto anti isquémico de los bloqueantes del canal de calcio en el miocardio, su perfil electrofisiológico no sugiere que reduzcan la mortalidad en pacientes en riesgo de muerte súbita después del infarto de miocardio. Perfil electrofisiológico 50 Sobre el nodo SA, deprime básicamente el automatismo, y sobre el nodo AV, prolonga significativamente el PRE, y enlentece la velocidad de conducción, para el pasaje de estímulos. Como efecto autonómico, debe destacarse su efecto selectivo bloqueante alfa adrenérgico. Figura 9. Antiarrítmicos del Grupo IV Indicaciones Arritmias supraventriculares. Pueden terminar o prevenir las arritmias por reentrada en las que el circuito implica el nodo AV. Su efecto se centraliza, en neutralizar el pasaje de estímulos a través del nodo AV. TPSV asociadas a WPW, no tiene acción sobre el haz aberrante, solamente controla los estímulos que pasan por el nodo AV. Efectos Adversos La bradicardia extrema o el bloqueo del nodo AV, en diferentes grados, son los efectos más severos del verapamilo. En pacientes con importante deterioro de la función ventricular, puede empeorarla, especialmente utilizando la vía intravenosa. Antiarrítmicos Clase IVbis u “otros antiarrítmicos)Adenosina Su perfil electrofisiológico, se centra en sus efectos celulares, principalmente en la apertura de canales de K+ sensible a adenosina, que hiperpolarizan la actividad del nodo SA y AV, al inhibir la apertura de los canales de calcio. Actualmente es la primera elección para terminar las taquicardias supraventriculares paroxísticas de QRS angosto (TPSV) Cinética Se indica únicamente por vía IV, con una dosis inicial promedio de 6 mg en bolo. El bolo de infusión puede repetirse con 12 mg una vez, si a los 2 minutos no se observa respuesta terapéutica. El efecto se observa tan rápido como la droga se impregna en el nodo AV (15-30 seg). 51 Indicaciones Las principales arritmias que revierten con adenosina son las SV, especialmente las TPSV de complejo estrecho. En taquicardias SV de complejo ancho de etiología no clara, la adenosina se utiliza como diagnóstico diferencial de éstas con las TV. En las SV el efecto es la terminación de la arritmia, mientras que en la TV, sin agravar los efectos hemodinámicos, la taquicardia persiste. La adenosina EV se puede utilizar para revelar la presencia de un haz anómalo latente de preexitacion en enfermos en los que se sospecha un síndrome de WPW Efectos adversos Se describen cefaleas, precordalgia, broncoconstricción, enrojecimiento facial, y riesgo de bloqueo AV. Figura 10. Antiarrítmicos del Grupo IV bis Drogas antiarrítmicas en estudio Cibenzolina Es un bloqueante mixto, con actividad Clase Ia e Ic. También puede inhibir la corriente de salida de potasio, y así presentar efecto Clase III, además de mostrar alguna acción adicional sobre los canales de calcio. Esta combinación de efectos antiarrítmicos la hace útil para el tratamiento de las arritmias por reentrada. En pacientes con cardiomiopatía obstructiva hipertrófica, la cibenzolina reduce marcadamente la contractilidad, sin efectos anticolinérgicos importantes. Como efecto colateral, puede inducir hipoglucemias por estimular la salida de insulina de las células beta del páncreas. 52 Azimilida Es un nuevo agente antiarrítmico Clase III, con capacidad para antagonizar los efectos de la activación rápida y lenta de la corriente de potasio en la fase 3 del PA, donde sotalol, amiodarona y dofetilida, bloquean solamente la activación rápida. La ventaja de antagonizar la corriente lenta de repolarización de potasio está en relación con arritmias como la taquicardia sinusal y las originadas por estimulación simpática, donde sotalol y amiodarona parecen ser menos efectivas. El Estudio ALIVE evidencia menor tasa de muerte súbita en pacientes post-IAM de alto riesgo tratados con azimilida. Trecetilida De similar efecto que la ibutilida, tiene la ventaja de poder administrarse por vía oral y endovenosa, y es de utilidad para terminar la fibrilación y el flutter auricular. Dronedarona Droga simil amiodarona, con la ventaja química de carecer de yodo en su molécula. Con la misma prestación terapéutica que la amiodarona, no se ha observado al momento, los efectos adversos extra cardiacos descriptos para la amiodarona. La Digoxina como antiarrítmico La digoxina ha sido empleada como agente antiarrítmico en forma muy amplia, para el control sobre el pasaje de estímulos de la fibrilación auricular. Esto se extiende, a los pacientes que presentan fibrilación auricular crónica, especialmente ancianos, donde se observa un adecuado control de la frecuencia ventricular. El efecto inotrópico positivo de la digoxina puede ser de gran valor, cuando asociada a la arritmia, hay presencia de disfunción ventricular izquierda. Perfil electrofisiológico Actúa principalmente a través del sistema nervioso autónomo, en particular acentuando el tono vagal central y periférico. Los efectos electrofisiológicos en el sistema de his- purkinje y el músculo ventricular son mínimos excepto en concentraciones toxicas. A dosis bajas, la digoxina, posee efecto anti adrenérgico, pero puede aumentar el tono adrenérgico en altas concentraciones, importante en el desarrollo de arritmias. El ritmo sinusal y la duración de la onda P cambian mínimamente con la digoxina, pero en pacientes con enfermedad del nodo se puede ver disminución de la frecuencia cardiaca, hasta paro sinusal. De la misma manera, el PR no es alterado excepto en casos de bloqueo AV subyacente. Los cambios característicos del ST y la onda T no significan intoxicación. Cinética Por vía IV los efectos comienzan en minutos con un pico de acción después de 1,5 a 3 hs. Después de la dosis oral el pico se produce entre las 4 y 6 hs. La droga en 53 comprimidos se absorbe del 60 al 70 %. Presenta una vida media de 36 a 48 hs. Se elimina por vía renal sin cambios. Dosis Las dosis de carga en agudo pueden ser de 0,5 a 1,0 mg IV o VO. La dosis de mantenimiento depende en gran medida de la edad y la función renal del paciente. Habitualmente varía de 0,125 a 0,5 mg por día. Indicaciones Puede usarse IV para disminuir la frecuencia ventricular en la fibrilación y el flutter auricular. Más comúnmente se utiliza en forma oral en pacientes con FA crónica, para disminuir la frecuencia ventricular. En reposo se puede lograr frecuencias de 60 a 100 latidos por minuto, pero durante el ejercicio o en situaciones hiperadrenergicas, baja el tono vagal y la frecuencia cardiaca se eleva rápidamente. Efectos adversos Gran variedad de signos y síntomas: nauseas, vómitos, diarrea, cefalea, alteración de la visión de los colores y malestar general. Arritmias inducidas por digital, tanto bradi como taquiarritmias, supraventriculares y ventriculares, incluidas las TV y FV (las cuales son indicación de cardioversión eléctrica).