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Marriott Electrocardiografía práctica 11th Edition Editor Galen S. Wagner MD Associate Professor Department of Internal Medicine Duke University Medical Center Durham, Carolina del norte Wolters Kluwer Colaboradores MARCEL GILBERT MD Professor of medicineLaval UniversityQuebec, Quebec, Canadá WESLEY K. HAISTY JR. MD Professor EmeritusWake Forest UniversityWinston-Salem, Carolina del Norte TOBIN H. LIM MD International Editor, Journal of ElectrocardiologyDepartment of MedicineUniversity of Utah Medical CenterSalt Lake City, Utah HENRY J. L. MARRIOTT MD Clinical ProfessorEmory, Florida and South Florida School of MedicineAtlanta, Georgia; Gainesville and Tampa, FloridaDirector, Marriott Heart FoundationRiverview, Florida TRACY Y. WANG MD Research AssociateDepartment of MedicineDuke University Medical CenterDurham, Carolina del Norte 2008 Lippincott Williams & Wilkins NA 978-8-4969-2125-2 Avda. Príncipe de Asturias, 61, 8° 1a08012 Barcelona (España)Tel.: 93 344 47 18Fax: 93 344 47 16e-mail:lwwespanol@wolterskluwer.com Traducción y revisión AMR Scientific Translations, S.L. Revisión científica José Luis Zamorano Gómez Cardiólogo Presidente Electo de la European Association of Echocardiography Director Unidad de Imagen CV Hospital Clinico San Carlos-Madrid El editor no es responsable de los errores u omisiones del texto ni de las consecuencias que se deriven de la aplicación de la información que contiene. Esta publicación contiene información general relacionada con tratamientos e interacciones farmacológicos que no debería utilizarse en pacientes individuales sin antes contar con el consejo de un profesional médico. Se insta al lector a consultar los prospectos informativos de los fármacos para obtener la información referente a las indicaciones, contraindicaciones, dosis, advertencias y precauciones que deben tenerse en cuenta. Algunos medicamentos y productos sanitarios, que se presentan en esta publicación, tienen la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) para su uso limitado dentro de un ámbito experimental restringido. Compete al profesional sanitario comprobar el estado FDA de cada medicamento o producto sanitario que pretenda utilizar en su ejercicio clínico. El editor ha hecho todo lo posible para confirmar y respetar la procedencia del material que se reproduce en este libro y su copyright. En caso de error u omisión, se enmendará en cuanto sea posible. Derecho a la propiedad intelectual (C. P. Art. 270) Se considera delito reproducir, plagiar, distribuir o comunicar públicamente, en todo o en parte, con ánimo de lucro y en perjuicio de terceros, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. Reservados todos los derechos. Copyright de la edición en español © 2009 Wolters Kluwer Health España, S.A., Lippincott Williams & Wilkins ISBN edición española: 978-84-96921-25-2 Edición española de la obra original en lengua inglesa Marriott's Practical Electrocardiography, 11th edition, de Galen S. Wagner, publicada por Lippincott Williams & Wilkins. Copyright © 2008 Lippincott Williams & Wilkins 350 Walnut Street Philadelphia, Pennsylvania 19106-3621 LWW.com ISBN edición original: 978-0-7817-9738-2 Composición: AMR Scientific Translations, S.L. Impresión: Data Reproductions Corp. Impreso en USA 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 Dedication Para Barney Marriott, creador del clásico Electrocardiografía práctica, perfeccionado a lo largo de ocho ediciones, y que contribuyó amablemente a mis esfuerzos por mantener intacta su esencia pese a mi redacción y a mis ECG de color rosa. Prólogo Barney Marriott creó Electrocardiografía práctica en 1954 y lo ha perfeccionado a través de ocho ediciones. Tras colaborar con él en la octava edición, acepté encantado el reto de escribir las ediciones siguientes. En la novena edición se revisó el texto a fondo, la décima edición tenía imágenes casi completamente nuevas y en la undécima se han actualizado el texto y las figuras. Uno de los aspectos más sólidos de la obra Marriott Electrocardiografía práctica a lo largo de sus 50 años de historia han sido sus claros cimientos para comprender el fundamento de la interpretación de los ECG. De nuevo, en esta revisión, he intentado conservar lo mejor de la tradición de Marriott: el énfasis en los conceptos necesarios para la interpretación diaria del ECG y en los aspectos de simplicidad, más que en las complejidades, de los ECG. Durante la novena y la décima edición recibí ayuda de Michele Klaassen y Paul Leibrandtme, respectivamente, en la edición de mi texto para los aprendices de electrocardiografía. En la undécima edición, el encargado de esta tarea ha sido Tobin Lim, un recién licenciado en medicina, y he tenido la grata sorpresa de comprobar cómo ha superado mis expectativas. Como puede observarse en el listado de autores, Tobin es coautor de muchos capítulos del libro. El orden de los capítulos es el mismo que en la décima edición y cada uno está dividido (como se indica en el índice de materias) en “unidades de aprendizaje” compactas y diferenciadas. Cada unidad empieza en una página nueva para que los lectores dispongan de un espacio en blanco donde tomar notas. El objetivo de dichas unidades es facilitar el uso de este libro permitiendo que el lector pueda seleccionar el material que desee consultar en un momento determinado. Dado que el estudiante moderno de electrocardiología se orienta principalmente hacia una perspectiva visual, hemos empezado prácticamente todas las páginas con una ilustración. Los tres capítulos del apartado I (“Conceptos básicos) proporcionan una introducción a la electrocardiografía. Tobin y yo hemos ampliado el capítulo 1 (“Actividad eléctrica cardíaca”) con el fin de proporcionar una perspectiva básica para los estudiantes sin experiencia previa en la lectura de electrocardiogramas. Al lector se le pide que considere ¿Qué puede aportarme este libro? ¿Qué puedo haber aprendido cuando haya “completado” este libro?” Asimismo, en el capítulo 1, las imágenes de resonancia magnética de un corazón sano en el tórax sirven de guía para la relación entre las estructuras cardíacas y la superficie corporal de las zonas de registro del ECG. Se han coloreado muchas de las ilustraciones para potenciar el contraste y resaltar algunos puntos. En los ocho capítulos del apartado II (“Morfología anómala de las ondas“), se ha modificado el formato típico de los electrocardiogramas de 12 derivaciones convencionales. Se han incluido ciclos cardíacos simples para cada una de las derivaciones convencionales con el objetivo de demostrar cómo aparece de manera característica la morfología de las ondas del ECG en cada una de esas 12 proyecciones diferentes de la actividad eléctrica cardíaca. Se han realizado exhaustivas revisiones de los cuatro capítulos sobre la isquemia miocárdica y el infarto de miocardio (cap. 7-10) debido a las muchos avances recientes que se han producido en la comprensión de sus manifestaciones electrocardiográficas. Muchos profesionales sanitarios se ven obligados a aprender a interpretar los ECG para realizar un rápido diagnóstico prehospitalario y tratar a los pacientes con “síndrome coronario agudo”. El legado de Marriott es especialmente intenso en el apartado III (“Ritmos anómalos”). Barney y yo trabajamos concienzudamente en la preparación de la novena edición para que conservara su enfoque innovador y metódico al mismo tiempo que incorporamos los conceptos más recientes. En la décima edición, organicé las perspectivas de los electrofisiológos clínicos en una clasificación práctica de las distintas taquiarritmias. En la undécima edición, he añadido los principios electrofisiológicos fundamentales para potenciar el conocimiento de la fisiopatología básica. En las ilustraciones se suelen empleartiras de ritmo de diez segundos de tres derivaciones del ECG registradas simultáneamente. El capítulo 21 (“Marcapasos cardíacos artificiales”) se ha revisado exhaustivamente debido a la disponibilidad actual de una gran variedad de dispositivos sofisticados. Muchos amigos y compañeros me han orientado en las revisiones que he llevado a cabo en la undécima edición. Rick White, Presidente del departamento de radiología de la University of Florida College of Medicine de Jacksonville, me proporcionó las imágenes de resonancia magnética del corazón normal del capítulo 1. Para muchos de los capítulos de los apartados I y II, Ron Selvester del Long Beach Memorial Hospital y Editor jefe del Journal of Electrocardiology me proporcionó su perspectivas únicas sobre la activación eléctrica del miocardio. Jerry Liebman, del Rainbow Babies Hospital of Case Western Reserve Medical Center, me proporcionó voluntariamente sus opiniones y ejemplos de electrocardiogramas para dilucidar los cambios normales que se producen durante la etapa infantil y las anomalías congénitas. Colegas de gran experiencia en la enseñanza de la electrocardiografía, Barry Ramo del Instituto Cardíaco de Nuevo Méjico y la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo Méjico, Bob Waugh y Joe Greenfield de Duke, estuvieron siempre disponibles para responder a mis preguntas y darme su opinión. Marcel Gilbert, electrofisiólogo en la Universidad Laval de Quebec, me proporcionó las ilustraciones de los electrocardiogramas de todos los capítulos sobre taquiarritmias y colaboró conmigo en la reescritura del capítulo 16 (“Taquiarritmias de la unión por reentrada”) y el capítulo 17 (“Taquiarritmias ventriculares por reentrada”). Ken Haisty, electrofisiólogo de la Wake Forest University de Winston-Salem, y Tobin Lim comparten conmigo la autoría del capítulo 21 (“Marcapasos artificiales”). Me había quedado claro que los avances en electroestimulación cardíaca habían dejado obsoleto el capítulo de la décima edición. Tracy Wang, el mejor electrocardiógrafo del departamento de Cardiología del Duke se ganó la responsabilidad de coescribir muchos de los capítulos sobre anomalías del ritmo. Durante los 2 años de desarrollo del manuscrito, Tobin Lim me ha prestado su ayuda a diario; y en los últimos meses también me ha ayudado, Alex Davis, un estudiante que está realizando el curso preparatorio de medicina de la Wake Forest University en Winston-Salem. Éste ha sido el principal proyecto de Tobin durante este año de transición entre la facultad de medicina y la residencia; durante la producción de esta obra, ha colaborado como coautor y sobre todo como editor. Ha dirigido también un grupo de diseñadores gráficos informatizados con Dave Murphy, Director de proyectos de Lippincott Williams & Wilkins (LWW); Mark Flanders, Diseñador de Artes Gráficas, y David Saracco, Director de Proyectos. Tobin y Alex también se han encargado de coordinar la comunicación con el personal de LWW, como Fran DeStefano, Editora de adquisiciones, que siempre estuvo a mi disposición para ponerme en contacto con muchos de los miembros que forman su equipo; Chris Potash, Editor jefe, que ha dirigido con eficacia y minuciosidad todas las etapas del proceso de producción, y Chris Miller, Director de proyectos de Aparta, quien nos guió con meticulosidad y amabilidad por las etapas de la producción final. Mi criterio general sobre la publicación se basa en los consejos que hace mucho tiempo me proporcionó el Dr. Seuss (Ted Geisel). He intentado prestar “atención personal a todos los detalles”, un punto de vista que él desarrolló durante sus años de publicación de libros infantiles con la editorial Random. Por otra parte, agradezco la paciencia y la atención profesional que Fran y su equipo de LWW me han dedicado personalmente. Por último, y lo más importante, agradezco la valiosa aportación a este volumen de mi amigo y compañero Olle Pahlm de la Universidad de Lund, Suecia. Olle solicitó a su colega Jonas Pettersson y al técnico Kerstin Brauer que localizaran los electrocardiogramas necesarios en los archivos de fisiología clínica y luego adaptaran los registros al formato adecuado. Olle también proporcionó una gran ayuda al leer y editar todo el manuscrito. Mi objetivo en la novena, la décima y la undécima ediciones ha consistido en preservar la “esencia de Barney Marriott” a pesar de las muchas modificaciones del texto y de las imágenes. Él ha sido mi crítico más exigente, pero también más útil, pues he intentado justificar el mantenimiento del título Marriott Electrocardiografía práctica. Galen S. Wagner MD Durham, Carolina del Norte 1 Actividad eléctrica cardíaca Galen S. Wagner y Tobin H. Lim EL LIBRO ¿Qué puede aportarme este libro? Esta undécima edición del libro MARRIOTT ELECTROCARDIOGRAFÍ;A PRÁ;CTICA se ha diseñado especialmente con el fin de proporcionarle un enfoque práctico para la interpretación de los electrocardiogramas (ECG). No es necesario tener experiencia ni lecturas previas. Antes de abordar este libro debe tener en cuenta cuál es su mejor manera de aprender. Si le resulta más cómodo adquirir conocimientos básicos sobre un tema antes incluso de necesitar utilizar dicha información, probablemente quiera leer con detenimiento la primera sección (Conceptos básicos). No obstante, si considera que estos conocimientos no le son realmente útiles hasta toparse con un problema concreto, probablemente prefiera hacer una lectura rápida de esta primera parte. Todos los términos médicos se definen en un glosario, al final de cada capítulo. Cada “concepto práctico” se presenta en una “Unidad de aprendizaje” y cada unidad de aprendizaje empieza en una página nueva en la que el título está subrayado en rosa. Para facilitar su consulta, las unidades de aprendizaje aparecen en el índice de capítulos. Este libro le será más útil si hace sus propias anotaciones; se proporciona espacio en blanco a este fin. Las ilustraciones están completamente integradas en el texto, lo que elimina la necesidad de recurrir a leyendas extensas en las figuras. En los ECG de ejemplo se utiliza un fondo rosa para poder compararlos con los reales, que se muestran en negro. Dado que la interpretación de un ECG es una experiencia visual, la mayoría de las ilustraciones del libro son ejemplos típicos de las diversas situaciones clínicas en las que se realizan electrocardiogramas. La consulta de estos ejemplos debe ayudarle a interpretar con precisión los ECG con los que se encuentre en su propia experiencia clínica. ¿Qué puedo haber aprendido cuando haya «completado» este libro? Este libro no está pensado para “ser completado”. Antes bien, está previsto como una obra de consulta de los problemas que pueda encontrar al interpretar un ECG. Se notará que éste es su libro por las esquinas de las hojas dobladas y por sus propias anotaciones en las secciones que ya haya consultado. A medida que lo utilice, se irá sintiendo cada vez más capaz de identificar un ECG “normal” y de diagnosticar con precisión las muchas anomalías frecuentes en un ECG. También conocerá los aspectos prácticos de la fisiopatología de cada una de esas anomalías frecuentes de un ECG. Volver al principio EL ELECTROCARDIOGRAMA ¿Qué es un electrocardiograma? Un ECG es el registro (grama) de la actividad eléctrica (electro) generada por las células del corazón (cardio) que alcanza la superficie corporal. Esta actividad eléctrica inicia la contracción muscular del corazón que bombea la sangre al organismo. Cada electrodo que registra un ECG constituye uno de los polos de una derivación, la cual representa la proyección de esa actividad eléctrica “vista” desde su posición concreta en la superficie del organismo. La observación de las 12 proyecciones que se obtienen en un ECG clínico sistemático le permite “trasladar” esta actividad eléctrica como si estuviera observando el corazón desde distintos ángulos. De hecho, la inversión de los polos de cada derivación proporciona una proyección recíproca o especular. Probablementesería útil que usted mismo se hiciera un electrocardiograma y pidiera a un profesional con experiencia en la interpretación de los ECG que se lo explicara. Esto acabaría con el misterio que rodea a los ECG y le preparará para la sección “Conceptos básicos” de este libro. ¿Qué mide en realidad un electrocardiograma? Un ECG es una representación del voltaje, en el eje vertical, frente al tiempo, en el horizontal. En el eje horizontal se indican la frecuencia cardíaca, la regularidad y los intervalos transcurridos durante la activación eléctrica, que se desplaza de una parte del corazón a otra. En el eje vertical se indica el voltaje medido en la superficie corporal. Este voltaje representa la “suma” de la activación eléctrica de todas las células cardíacas. Algunas anomalías pueden detectarse en un único ECG, pero otras sólo se ponen de manifiesto mediante la observación de ECG sucesivos a lo largo del tiempo. ¿Qué problemas médicos pueden diagnosticarse con un electrocardiograma? La interpretación del ECG puede facilitar la detección de muchas anomalías cardíacas, por ejemplo una cardiomegalia, bloqueos de conducción eléctrica, insuficiencia del flujo sanguíneo y necrosis del músculo cardíaco como consecuencia de una trombosis coronaria. Mediante un ECG puede identificarse incluso cuál de las arterias coronarias está obstruida cuando tan sólo amenaza con destruir una parte del músculo cardíaco. El ECG es también el método fundamental para identificar problemas de regularidad y de frecuencia cardíaca. Además de su valor para permitir comprender los problemas cardíacos, el ECG puede utilizarse como ayuda al diagnóstico de dolencias médicas de todo el organismo. Por ejemplo, el ECG puede revelar niveles anómalos de iones en sangre, como potasio y calcio, y una disfunción de glándulas como el tiroides. También permite detectar niveles potencialmente nocivos de algunos fármacos. Sería útil si me hiciera mi propio electrocardiograma? Durante el aprendizaje de la electrocardiografía, hacerse un electrocardiograma podría serle útil. He aquí una lista de las posibles razones: Podrá comprender la importancia de la ubicación y la orientación de las derivaciones del ECG, porque habrá experimentado la colocación de los electrodos en su propio organismo. Podrá utilizarlo como referencia si se sospecha alguna anomalía. Podrá compararlo con el ECG de otra persona para observar las variaciones normales. Podrá compararlo en distintos momentos de su vida para ver cómo varía. Podrá respirar profundamente para apreciar cómo afecta a su ECG el ligero movimiento de su corazón. Podrá colocar los electrodos en posiciones incorrectas para ver cómo se altera el resultado. Volver al principio ORIENTACIÓN ANATÓMICA DEL CORAZÓN Figura 1-1. A) Imagen de resonancia magnética del plano frontal. B) Cavidades del corazón. AI, aurícula izquierda; VI, ventrículo izquierdo; AD, aurícula derecha; VD, ventrículo derecho. Herramientas de imágenes La posición del corazón en el organismo determina la “proyección” de la actividad eléctrica cardíaca que puede observarse en la superficie corporal desde cualquier punto. En la figura 1-1 A puede observarse una imagen de resonancia magnética de plano frontal del corazón en el tórax. Las aurículas se encuentran en la parte superior o base del corazón y los ventrículos se van ahusando hacia la parte inferior o vértice. En el esquema de esta vista frontal el eje largo del corazón, que se extiende desde la base hasta el vértice, se inclina hacia la izquierda en su extremo apical ( fig. 1- 1 B ). Figura 1-2. A)Imagen de resonancia magnética del plano transverso como observado desde abajo. B) Cavidades del corazón. AI, aurícula izquierda; VI, ventrículo izquierdo; AD, aurícula derecha; VD, ventrículo derecho. Herramientas de imágenes Sin embargo, la aurícula/ventrículo derechos y la aurícula/ventrículo izquierdos no están directamente alineadas con los lados derecho e izquierdo del organismo como puede observarse en la imagen del plano transverso del corazón dentro del tórax obtenida mediante resonancia magnética ( fig. 1-2 A ). En el esquema se muestra cómo las cámaras del hemicardio derecho están situadas en posición anterior con respecto a las del hemicardio izquierdo, de modo que los tabiques interauriculares e interventriculares forman una diagonal en esta proyección del plano transverso ( fig. 1-2 B ). 1 , 2 Figura 1-3.Ciclo cardíaco en una sola célula miocárdica. Arriba. Descarga de electricidad:Impulso eléctrico, +, iones positivos; -, iones negativos. Abajo.Línea horizontal:Nivel de potencial cero (0), con valores positivos (+) por encima de la línea y valores negativos (-) por debajo. (Modificado de Thaler MS.El libro del ECG Herramientas de imágenes La acción mecánica de bombeo del corazón la producen las células del músculo cardíaco (“miocardio”) que contienen proteínas contráctiles. El ritmo y la sincronización de la contracción de estas células miocárdicas están controlados por células no contráctiles del sistema de cardioestimulación (o marcapasos natural del corazón) y de conducción. Los impulsos generados en el interior de estas células especializadas crean una repetición rítmica de acontecimientos que se denominan ciclos cardíacos. Cada ciclo abarca la activación mecánica y eléctrica (sístole) y la recuperación (diástole). En la tabla 1-1 se indican los términos que suelen aplicarse a estos componentes del ciclo cardíaco. Dado que los acontecimientos eléctricos inician los acontecimientos mecánicos, hay un pequeño retraso entre los comienzos de la sístole eléctrica y mecánica, y de la diástole eléctrica y mecánica. En la figura 1-3 se muestra el registro eléctrico desde el interior de una sola célula miocárdica a medida que avanza por el ciclo cardíaco. Durante la diástole eléctrica, la célula tiene un potencial eléctrico negativo basal y está también en diástole mecánica, con separación de las proteínas contráctiles. Arriba se muestra una célula cardíaca en tres momentos, durante los cuales está relajada, contraída y relajada de nuevo. La llegada de un impulso eléctrico a la célula permite que los iones con carga positiva atraviesen la membrana celular, lo que causa su despolarización. Este movimiento iónico inicia la sístole eléctrica, que se caracteriza por un potencial de acción. A continuación, este episodio eléctrico desencadena la sístole mecánica, en la cual las proteínas contráctiles del interior de la célula miocárdica se deslizan unas sobre otras, acortando así la célula Sístole Diástole Eléctrica Activación Recuperación Excitación Recuperación Despolarización Repolarización Mecánica Acortamiento Alargamiento Contracción Relajación VaciadoM Llenado Figura 1-4.Ciclo cardíaco en un grupo de células miocárdicas. Los símbolos son los mismos que los de la. gura 1-3. (Modi. cado de Thaler MS. El libro del ECG. Williams & Wilkins. Barcelona, 2008). Herramientas de imágenes La sístole eléctrica continúa hasta que los iones con carga positiva son bombeados hacia fuera de la célula, provocando su repolarización. Debajo de la célula, se representa un registro eléctrico interno que recupera su nivel de reposo negativo. Este regreso de la diástole eléctrica provoca la separación de las proteínas contráctiles en el interior de la célula, de modo que la célula pueda reactivarse cuando llegue otro impulso eléctrico a su membrana. En la figura 1-4 se muestran los cambios eléctricos y mecánicos en una serie de células miocárdicas (alineadas de extremo a extremo) a medida que avanzan a través del ciclo cardíaco. En la figura 1-4 A , las cuatro células representativas se encuentran en estado de reposo o de repolarización. Desde el punto de vista eléctrico, las células tienen cargas negativas y desde el punto de vista mecánico, sus proteínas contráctiles están separadas. En la figura 1-4 B llega un estímulo eléctrico a la segunda célula miocárdica, lo que provoca la sístole mecánica y luego la eléctrica. La onda de despolarización de la figura 1-4C se extiende por todas las células miocárdicas. En la figura 1-4 D , se inicia el proceso de recuperación, o repolarización, en la segunda célula, que fue la primera en despolarizarse. Por último, en la figura 1-4 E la onda de repolarización se difunde por todas las células miocárdicas, que aguardan la llegada de otro estímulo eléctrico. 3 , 4 , 5 and 6 Figura 1-5.Registro de una sola célula combinado con un ECG. Los símbolos son los mismos que los de la figura 1-3 . (Modificado de Thaler MS. El libro del ECG. Williams & Wilkins. Barcelona, 2008). Herramientas de imágenes En la figura 1-5 se combina la relación entre el registro eléctrico intracelular de una sola célula miocárdica que aparece en la figura 1-3 y un ECG de electrodos positivos y negativos en la superficie corporal. El ECG es la suma de las señales eléctricas procedentes de todas las células miocárdicas. Cuando las células se encuentran en estado de reposo eléctrico y cuando la suma de la actividad eléctrica cardíaca es perpendicular a la línea comprendida entre los electrodos positivos y negativos hay una línea isoeléctrica plana. El inicio de la despolarización de las células genera una forma ondulada en el ECG de frecuencia relativamente elevada. Luego, mientras la despolarización persiste, el ECG regresa a la línea isoeléctrica. En el ECG, la repolarización de las células del miocardio se representa mediante una onda de frecuencia menor en la dirección contraria a la que representa la despolarización. Figura 1-6.Electrocardiograma de un solo canal. Los símbolos son los mismos que en la figura 1-3 . Semióvalos negros, electrodos. (Modificado de Thaler MS. El libro del ECG. Williams & Wilkins. Barcelona, 2008). Herramientas de imágenes En la figura 1-6 se han colocado los electrodos positivos y negativos en la superficie corporal y se han conectado a un electrocardiógrafo de un solo canal. Se muestra el proceso de producción del trazado del ECG mediante las ondas de despolarización y repolarización que se extienden desde el electrodo negativo hasta el positivo. En la figura 1-6 A , está activada eléctricamente la primera de las cuatro células mostradas y la activación se propaga a la segunda célula. Esta propagación de la despolarización hacia el electrodo positivo produce una desviación positiva (ascendente) en el ECG. En la figura 1-6 B , todas las células están en su estado despolarizado y el trazado del ECG recupera el nivel de la línea isoeléctrica. En la figura 1-6 C , la repolarización empieza en la misma célula en la que se inició la despolarización y la onda de repolarización se propaga hacia la célula contigua. Esto se registra en el ECG como una onda negativa (descendente) en dirección opuesta. Volver al principio FORMACIÓNY CONDUCCIÓN DEL IMPULSO CARDÍACO Figura 1-7.Células especiales del sistema de autoestimulación (marcapasos natural) y de conducción cardíacos. A) Se ha eliminado la cara anterior de todas las cavidades para mostrar todo el sistema de conducción AV y ventricular. B) Se ha eliminado la cara lateral de la aurícula y el ventrículo derechos. C) se ha eliminado la cara lateral de la aurícula y el ventrículo izquierdos para mostrar las ramas izquierda y derecha del haz, respectivamente. AV, auriculoventricular; SA, sinusal. (Modificado de Netter FH. En: Yonkman F F, ed. The Ciba Collection of Medical Illustrations. Vol 5: Heart. Summit, NJ: Ciba-Geigy; 1978;13,49.) Herramientas de imágenes La activación eléctrica de un sola célula cardíaca o incluso de un pequeño grupo de células no produce voltaje suficiente como para poder registrarse en la superficie corporal. La electrocardiografía clínica resulta posible por la activación de grandes grupos de células miocárdicas ventriculares y auriculares cuya cantidad es de magnitud suficiente como para que su actividad eléctrica pueda registrarse en la superficie corporal. Las células miocárdicas carecen normalmente de la capacidad de formación espontánea o conducción rápida de un impulso eléctrico. Dependen de células especiales del sistema de autoestimulación y conducción cardíacos que se encuentran estratégicamente situadas por el corazón para dichas funciones ( fig. 1-7 ). Estas células se organizan en nódulos, haces, ramas de haces y redes de ramificaciones de fascículos. Las células que forman estas estructuras carecen de capacidad contráctil, pero pueden generar impulsos eléctricos espontáneos (actúan como marcapasos) y modifican la velocidad de la conducción eléctrica por todo el corazón. La frecuencia de autoestimulación intrínseca es más rápida en las células especializadas de las aurículas y más lenta en las de los ventrículos El equilibrio entre los componentes simpáticos y parasimpáticos del sistema nervioso autónomo altera la frecuencia autoestimuladora intrínseca. 7 , 8 , 9 and 10 En la figura 1-7 se ilustran tres relaciones anatómicas diferentes entre las cavidades de bombeo cardíaco y el sistema de conducción y autoestimulación específico: precordio anterior con menos inclinación ( fig. 1-7 A ), precordio anterior derecho que comunica con los tabiques interauricular e interventricular a través de la aurícula y el ventrículo derechos ( fig. 1-7 B ), tórax posterior izquierdo que comunica con los tabiques a través de la aurícula y el ventrículo izquierdos ( fig. 1-7 C ). El nódulo sinoauricular (SA) o sinusal está situado en la parte superior de la aurícula derecha, cerca del nacimiento de la vena cava superior. El nódulo SA constituye el marcapaso natural predominante y su capacidad extremadamente desarrollada para la regulación autónoma controla la frecuencia de bombeo del corazón para que se cumplan las variables necesidades corporales. El nódulo auriculoventricular (AV) está situado en la parte inferior de la aurícula derecha, contiguo al tabique interauricular. Su función principal consiste en reducir la velocidad de la conducción eléctrica lo suficiente como para desincronizar la contribución auricular al bombeo ventricular. Normalmente el nódulo AV es la única estructura capaz de conducir los impulsos de las aurículas a los ventrículos, porque estas cavidades están por lo demás totalmente separadas por tejido graso y fibroso no conductor. 11 , 12 and 13 En las aurículas, el impulso eléctrico generado por el nódulo SA se difunde a través del miocardio sin necesidad de ser transportado por un haz de conducción especializado. Los impulsos eléctricos alcanzan el nódulo AV donde se retrasan antes de continuar por las vías de conducción intraventriculares. Las vías de conducción intraventriculares constan de un haz común (el haz de His), que va desde el nódulo AV hasta la cúspide del tabique interventricular, y las ramificaciones izquierda y derecha del haz de His, que avanzan por las superficies de los tabiques de sus respectivos ventrículos. La rama izquierda del haz se ramifica en fascículos que recorren la superficie del tabique izquierdo y se dirigen hacia los dos músculos papilares de la válvula mitral. La rama derecha del haz permanece compacta hasta que alcanza la superficie distal del tabique derecho, donde se ramifica dentro del tabique interventricular y continúa hacia la pared libre del ventrículo derecho. Estas vías de conducción intraventriculares están compuestas por fibras de células de Purkinje, que están especializadas en la autoestimulación y la conducción rápida de los impulsos eléctricos. Los fascículos compuestos de las fibras de Purkinje forman redes que se extienden justo por debajo de la superficie del endocardio ventricular izquierdo y derecho. Tras alcanzar los extremos de estos fascículos de Purkinje, los impulsos se desplazan lentamente desde el endocardio hasta el epicardio por todo el ventrículo derecho e izquierdo. 14 , 15 and 16 Esto permite que se retrase la activación del miocardio en la base hasta que se haya activado la zona apical. Dado que las válvulas aórtica y pulmonar de flujo de salida están situadas en las bases de los ventrículos, esta secuencia de activación eléctrica resulta necesariapara conseguir la máxima eficacia de bombeo cardíaco. Volver al principio REGISTRO DE LA ACTIVIDAD ELÉCTRICA CARDÍACA EN EL EJE LARGO (BASE — VÉRTICE) Figura 1-8.Zonas más adecuadas para registrar la actividad eléctrica cardíaca del eje largo. Los semióvalos negros representan los electrodos. I, izquierdo; D, derecho. Herramientas de imágenes En la figura 1-1 B se muestra un esquema del plano frontal del corazón en el tórax, con electrodos donde el eje largo cruza la superficie corporal. Las zonas de la superficie corporal más adecuadas para registrar la actividad eléctrica cardíaca del eje largo (base-vértice) son las situadas en los lugares donde las extensiones del eje largo del corazón cruzan con la superficie corporal ( fig. 1-8 ). Un electrodo negativo en el hombro derecho y un electrodo positivo en la parte inferior izquierda del tórax se alinean desde la base cardíaca hasta el vértice, en paralelo a los tabiques interauricular e interventricular. Están unidos a un electrocardiógrafo de un solo canal que produce predominantemente ondas ascendentes en el ECG, como se explica más adelante en esta unidad (v. también cap. 2). Figura 1-9.Ondas. P, activación auricular; Q, R y S, activación ventricular; T y U, recuperación ventricular. AV, auriculoventricular; SA, sinusal. Herramientas de imágenes Se ha agrandado el registro del eje largo de la figura 1-8 para ilustrar la secuencia de activación en las estructuras del sistema de autoestimulación y de conducción ( fig. 1-9 ). La onda inicial de un ciclo cardíaco representa la activación de las aurículas y se denomina onda P. Dado que el nódulo SA está situado en la aurícula derecha, la primera parte de la onda P representa la activación de esta cavidad. La parte intermedia de la onda P representa la activación completa de la aurícula derecha y el inicio de la activación de la aurícula izquierda. La parte final de la onda P representa la activación completa de la aurícula izquierda. La activación del nódulo AV empieza en el centro de la onda P y avanza lentamente durante la parte final de la onda P. La onda que corresponde a la recuperación eléctrica de las aurículas suele ser demasiado pequeña como para ser vista, pero puede detectarse como una deformación del segmento PR. El haz de His y sus ramificaciones se activan durante el segmento PR, pero no producen formas onduladas en el ECG de la superficie corporal. El siguiente grupo de ondas que se registra es el complejo QRS, que corresponde a la activación simultánea de los ventrículos izquierdo y derecho. En el registro de este eje largo, la onda P es completamente positiva y el complejo QRS es, sobre todo, positivo. Las porciones menores del principio y el final del complejo QRS pueden aparecer como ondas negativas. Figura 1-10.Ondas del complejo QRS y su denominación alfabética. (De Selvester RH, Wagner GS, Hindman NB. The development and application of the Selvester QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. Arch Intern Med 1985;145:1879, con autorización. Copyright 1985, American Medical Association.) Herramientas de imágenes El complejo QRS normalmente puede aparecer como una sola onda (monofásico), como dos ondas (bifásicas) o como tres ondas (trifásico) ( fig. 1- 10 ). Por convención, se denomina onda Q a una onda negativa que aparece al principio del complejo QRS. La porción predominante del complejo QRS registrado desde esta proyección del eje largo suele ser positiva y se denomina onda R, con independencia de si va precedido o no de una onda Q. Una desviación negativa posterior a la onda R se denomina onda S. Si se produce una segunda desviación positiva, se denomina R' (R prima). El complejo QRS monofásico negativo debe denominarse onda QS ( fig. 1-10 izquierda). Los complejos bifásicos son RS o QR ( fig. 1-10 centro) y los complejos trifásicos son RSR' o QRS ( fig. 1-10 derecha). En ocasiones, aparecen patrones más complejos de las ondas QRS (v. cap. 3). Figura 1-11.A) Potencial de acción de las células miocárdicas del ventrículo izquierdo. B) Ondas del ECG de la superficie corporal en el eje largo. Herramientas de imágenes La onda del ciclo cardíaco que representa la recuperación de los ventrículos se denomina onda T. Se presenta la proyección del plano frontal de los ventrículos derecho e izquierdo (como en la fig. 1-7 A ) junto con los registros esquemáticos de las células miocárdicas del ventrículo izquierdo en las superficies endocárdica y epicárdica ( fig. 1-11 ). Los números que aparecen en la parte inferior de los registros hacen referencia al tiempo (en segundos) necesario para estos episodios eléctricos secuenciales. Dado que la recuperación de las células ventriculares (repolarización) provoca un flujo iónico contrario al de la despolarización, cabe suponer que la onda T se invertirá en relación al complejo QRS, como se observa en las figuras 1-5 y 1-6 . Sin embargo, las células epicárdicas se repolarizan antes que las células endocárdicas, causando así la expansión de la onda de repolarización en la dirección contraria a la de la onda de despolarización (de epicardio a endocardio; fig. 1-11 A ). Esto provoca la onda del eje largo del ECG de la superficie corporal (como en la fig. 1-9 ) con desviación de la onda T en una dirección similar a la del complejo QRS ( fig. 1-11 B ). En ocasiones, la onda T va seguida de otra onda pequeña ascendente (cuyo origen es dudoso), denominada onda U, como se observa en la figura 1-9 . Figura 1-12.Ampliación de la proyección del eje largo cardíaco de los segmentos del ECG y los intervalos temporales. Herramientas de imágenes En la ampliación mostrada en la figura 1-9 vuelven a presentarse los segmentos principales del ECG (P-R y S-T) y los intervalos temporales (P-R, QRS y T-P) como se observan en la figura 1-12 . El tiempo transcurrido desde el comienzo de la onda P hasta el comienzo del complejo QRS se denomina intervalo PR, ya sea la primera onda del complejo QRS una onda Q o una onda R. Este intervalo mide el tiempo transcurrido entre el comienzo de la activación del miocardio auricular y la del ventricular. El segmento PR corresponde al tiempo transcurrido desde el final de la onda P hasta el inicio del complejo QRS. El intervalo QRS mide el tiempo que va desde el inicio hasta el final de la activación ventricular. Dado que la activación de la pared libre y gruesa del ventrículo izquierdo y el tabique interventricular requiere más tiempo que el que se necesita para la activación de la pared libre del ventrículo derecho, la parte del final del complejo QRS representa el equilibrio de fuerzas entre las partes basales de estas zonas más gruesas. El segmento ST corresponde al intervalo comprendido entre el final de la activación ventricular y el comienzo de la recuperación ventricular. Se utiliza el término segmento ST con independencia de si la onda final del complejo QRS es una onda R o una onda S. La unión del complejo QRS y el segmento ST se denomina punto J. 17 El intervalo que va desde el comienzo de la activación ventricular hasta el final de la recuperación ventricular se denomina intervalo QT, que se utiliza sin importar si el complejo QRS empieza con una onda Q o una onda R. En una persona sana, en las frecuencias cardíacas bajas, los segmentos PR, ST y TP se encuentran aproximadamente en el mismo nivel (isoeléctrico). El segmento PR suele utilizarse como valor de referencia para medir las amplitudes de las distintas ondas. 18 , 19 and 20 Volver al principio REGISTRO DE LA ACTIVIDAD ELÉCTRICA CARDÍACA EN EL EJE CORTO (IZQUIERDO FRENTE A DERECHO) Figura 1-13.Vista superior de las zonas más adecuadas para registrar la actividad eléctrica cardíaca de la cara izquierda frente a la derecha. Los semióvalos negros representan los electrodos. Herramientas de imágenes Suele ser importante determinar si una anomalía se origina en el lado derecho o en el izquierdo del corazón. Las mejores zonas para registrar la actividad eléctrica cardíaca de la cara izquierda frente a la derecha se encuentranen los puntos de intersección de las extensiones del eje corto del corazón con la superficie corporal, como se ilustra en el esquema de la proyección del plano transverso ( fig. 1-13 ). Un electrodo negativo situado en la parte posterior izquierda del tórax (detrás) y un electrodo positivo colocado en la parte anterior derecha del tórax (a la derecha del esternón) se encuentran en alineación perpendicular a los tabiques interventricular e interauricular, y están unidos al electrocardiógrafo de un solo canal. En el ECG se indican las típicas ondas P y T bifásicas y el complejo QRS predominantemente negativo registrado por los electrodos en estas posiciones. Figura 1-14.Ampliación de la proyección del eje corto cardíaco de los segmentos del ECG y los intervalos temporales. Herramientas de imágenes En la figura 1-14 se han ampliado las ondas del ECG de la figura 1-13 , correspondiente a la proyección del eje cardíaco corto, en la que se muestran los segmentos principales del ECG y los intervalos de tiempo indicados. La parte inicial de la onda P, que corresponde a la activación auricular derecha, es positiva en esta zona debido a la progresión de la actividad eléctrica desde el tabique interauricular hacia la pared libre de la aurícula derecha. La parte final de la onda P, que corresponde a la activación auricular izquierda, es negativa debido a la progresión de la actividad eléctrica desde el tabique interauricular hacia la pared libre de la aurícula izquierda. Esta secuencia de activación genera una onda P bifásica. La parte inicial del complejo QRS corresponde a la progresión de la activación en el tabique interventricular. Este movimiento se produce sobre todo desde la cara izquierda hacia la derecha del tabique, lo cual genera una desviación positiva (onda R) en esta zona de registro de la cara derecha frente a la izquierda. La parte media del complejo QRS representa la progresión de la activación eléctrica por el miocardio ventricular izquierdo y derecho. Dado que la pared libre posterior izquierda del ventrículo es mucho más gruesa que la pared libre anterior derecha, la activación de la primera predomina sobre la activación de la última, lo cual da lugar a una acentuada desviación negativa (onda S). La parte final del complejo QRS representa la activación completa de la pared libre del ventrículo izquierdo y del tabique interventricular. La finalización de la onda S representa esta excitación posteriormente dirigida. En general la onda T es bifásica en esta proyección del eje corto y no se observa ninguna onda U. GLOSARIO Anterior: situado hacia la parte delantera del cuerpo. Aurícula: cavidad del corazón que recibe la sangre de las venas y la vierte en el ventrículo correspondiente. Base: parte superior ancha del corazón donde se encuentran las aurículas. Bifásico: que consta de dos componentes. Células o fibras de Purkinje: células miocárdicas modificadas que se encuentran en las caras distales del sistema de conducción y autoestimulación, que consisten en el haz común, las ramas del haz, los fascículos y hebras aisladas. Ciclo cardíaco: un único episodio de activación eléctrica y mecánica, y de recuperación, de una célula del miocardio o de todo el corazón. Complejo QRS: segunda onda o grupo de ondas que se observan en el ECG durante un ciclo cardíaco; representa la activación ventricular. Despolarización: transición en la cual se produce una diferencia mínima entre la carga o potencial eléctricos del interior de la célula frente a los del exterior. En estado de reposo, la célula se polariza: el interior de la célula es claramente negativo en comparación con el exterior. A continuación se inicia la despolarización mediante una corriente que altera la permeabilidad de la membrana celular y permite que los iones positivos atraviesen la célula Desviación: una onda del ECG; su dirección puede ser ascendente (positiva) o descendente (negativa). Diástole: período en el que los aspectos eléctricos y mecánicos del corazón están en su valor basal o estado de reposo: la diástole eléctrica se caracteriza por la repolarización y la diástole mecánica por la relajación. Durante la diástole mecánica, las cavidades cardíacas se llenan de sangre. Distal: situado lejos del punto de unión u origen; antónimo de proximal. Electrocardiograma (ECG): registro realizado por el electrocardiógrafo que representa la actividad eléctrica del corazón. Electrodo: contacto eléctrico que se coloca en la piel y está conectado al electrocardiógrafo. Endocardio: cara interna de la pared del miocardio, contigua a la cavidad llena de sangre de la cámara adyacente. Epicardio: cara externa de la pared del miocardio, contigua al revestimiento pericárdico que envuelve el corazón. Fascículo: pequeño haz de fibras de Purkinje que surge de un haz o una rama de haz y que conduce rápidamente los impulsos a las superficies endocárdicas de los ventrículos. Haz común (de His): grupo compacto de fibras de Purkinje que tiene su origen en el nódulo AV y conduce los impulsos eléctricos con gran rapidez hasta las ramas derecha e izquierda del haz. Inferior: situado por debajo, y más cerca de los pies que ninguna otra parte del organismo; antónimo de superior. Intervalo PR: tiempo transcurrido entre el inicio de la onda P y el inicio del complejo QRS. Este intervalo representa el tiempo transcurrido entre el comienzo de la activación del miocardio auricular y la del miocardio ventricular. Intervalo QRS: tiempo transcurrido entre el principio y el final del complejo QRS que indica la duración necesaria para la activación de las células miocárdicas ventriculares. Intervalo QT: tiempo transcurrido entre el comienzo del complejo QRS y el final de la onda T. Este intervalo representa el tiempo que transcurre entre el inicio de la activación ventricular y la recuperación ventricular completa. Lateral: situado hacia la cara derecha o izquierda del corazón o del organismo en su totalidad. Línea isoeléctrica: línea horizontal de un ECG que constituye la línea basal y no representa un potencial eléctrico positivo ni negativo. Monofásico: que consta de un solo componente, positivo o negativo. Nódulo auriculoventricular (AV): pequeña masa de tejido situada en la superficie inferior de la aurícula derecha, contigua al tabique entre la aurícula derecha y la izquierda. Su función consiste en ralentizar los impulsos que se desplazan de las aurículas a los ventrículos, sincronizando así los bombeos auricular y ventricular. Nódulo sinusal (SA): pequeña masa de tejido situada en la cara superior de la aurícula derecha, contigua a la entrada de la vena cava superior. Funciona como el marcapasos natural predominante donde se originan los impulsos eléctricos que se conducen a continuación por todo el corazón. Onda P: primera onda que se observa en el ECG durante el ciclo cardíaco; representa la activación auricular. Onda Q: onda negativa al comienzo del complejo QRS. Onda R: primera onda positiva que aparece en un complejo QRS; puede observarse al comienzo del complejo QRS o después de una onda Q. Onda R': segunda onda positiva que aparece en un complejo QRS. Onda T: la última onda más importante que se observa en el ECG durante el ciclo cardíaco; representa la recuperación ventricular. Onda U: onda del ECG consecutiva a la onda T en algunas personas; suele ser pequeña y su origen es incierto. Onda: representación electrocardiográfica de la fase de activación o de recuperación de la actividad eléctrica del corazón. Potencial de acción: potencial eléctrico registrado desde el interior de una célula cuando es activada por una corriente o un impulso eléctricos. Punto J: unión del complejo QRS y el segmento ST. QS: complejo QRS monofásico negativo. Ramas de haz: grupos de fibras de Purkinje que surgen del haz común (de His); la rama derecha del haz conduce rápidamente los impulsos eléctricos hasta el ventrículo derecho, mientras que la rama izquierda del haz los conduce hasta el ventrículoizquierdo. Repolarización: transición en la cual el interior de la célula se vuelve claramente positivo con respecto al exterior. Esta situación se mantiene gracias a una bomba de la membrana celular y se altera con la llegada de una corriente eléctrica. Segmento PR: tiempo transcurrido entre el final de la onda P y el principio del complejo QRS. Segmento ST: intervalo que transcurre entre el final del complejo QRS y el inicio de la onda T. Sistema de cardioestimulación y de conducción: grupos de células miocárdicas modificadas situadas en puntos estratégicos de todo el corazón y capaces de iniciar un impulso eléctrico o de conducir impulsos con una velocidad particularmente lenta o rápida. Sístole: período en el que los aspectos eléctricos y mecánicos del corazón están en su estado activado: la sístole eléctrica se caracteriza por la despolarización y la sístole mecánica, por la contracción. Durante la sístole mecánica, la sangre es bombeada fuera del corazón. Superior: situado en la parte superior y más cerca de la cabeza que ninguna otra parte del organismo. Tabique: pared divisoria entre las aurículas o los ventrículos. Trifásico: que consta de tres componentes. Vena cava superior: una de las venas más grandes que vacía su contenido a la aurícula derecha. Ventrículo: cavidad del corazón que recibe la sangre de su aurícula correspondiente y bombea la sangre que recibe a las arterias. Vértice: región del corazón donde se localizan las partes más estrechas de los ventrículos. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. De Vries PA, Saunders. Development of the ventricles and spiral outflow tract of the human heart. Contr Embryol Carneg Inst 1962;37:87. Citado aquí 2. Mall FP. On the development of the human heart. Am J Anat 1912;13:249. Citado aquí 3. Hoffman BF, Cranefield PF. Electrophysiology of the Heart. New York: McGraw-Hill; 1960. Citado aquí 4. Page E. The electrical potential difference across the cell membrane of heart muscle. Circulation 1962;26:582-595. Citado aquí 5. Fozzard HA, ed. The Heart and Cardiovascular System: Scientific Foundations. NewYork: Raven; 1986. Citado aquí 6. Guyton AC. Heart muscle: the heart as a pump. 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Herramientas de imágenes En el electrocardiograma (ECG) clásico se utilizan dos puntos de vista: base-punta (eje largo) e izquierda-derecha (eje corto) además de otros 10 planos para registrar la actividad eléctrica cardíaca. En el capítulo 1 se han presentado varios ejemplos de los dos planos. Cada uno de ellos se obtiene registrando la diferencia de potencial eléctrico entre un polo positivo y uno negativo, a los que se denominado derivación. Seis de estas derivaciones proporcionan proyecciones en el plano frontal y seis proporcionan proyecciones en el plano transverso (horizontal). Un único electrodo de registro en la superficie corporal sirve de polo positivo de cada derivación; el polo negativo de cada derivación se consigue mediante un único electrodo de registro o bien mediante un “terminal central>> que calcula la media de entrada a partir de varios electrodos de registro. Se denomina electrocardiógrafo al dispositivo que se utiliza para registrar el ECG. Hace cien años, Einthoven 1 colocó electrodos de registro en los brazos izquierdo y derecho y en la pierna izquierda, y denominó al registro Elektrokardiogramme (EKG), que en este libro se ha sustituido por la sigla inglesa ECG. El trabajo de Einthoven produjo tres derivaciones (I, II y III), cada una de las cuales consiste en un par de electrodos colocados en las extremidades: un electrodo del par como polo positivo y el otro como polo negativo ( fig. 2-1 ). Los polos positivos de dichas derivaciones se colocaban en la parte inferior y hacia la izquierda, de manera que las ondas eléctricas cardíacas aparecían principalmente en la parte superior del ECG. Esta dirección de la onda se debe a que la suma de las fuerzas eléctricas ventriculares y auriculares se dirigen generalmente hacia la punta del corazón. En la derivación I, el electrodo del brazo izquierdo constituye el polo positivo y el electrodo del brazo derecho, el polo negativo. La derivación II, con el electrodo positivo en la pierna izquierda y el electrodo negativo en el brazo derecho, proporciona una proyección del eje largo de la actividad eléctrica cardíaca similar a la que se presenta en el capítulo 1 (v. figs. 1-8, 1-9 y 1-12). La derivación III tiene el electrodo positivo en la pierna izquierda y el electrodo negativo en el brazo izquierdo. Se utiliza un electrodo situado en la pierna derecha para establecer el sistema. Figura 2-2. Derivaciones I, II y III con los polos positivos y negativos correspondientes. A) Triángulo de Einthoven. B) Triángulo de Einthoven en relación con el corazón (esquema). Herramientas de imágenes Las tres derivaciones que se utilizan forman un triángulo equiangular (60°) denominado triángulo de Einthoven ( fig. 2-2 A ), que constituye un modelo simplificado de la verdadera orientación de las derivaciones en el plano frontal. Estas tres derivaciones se cruzan en el centro de la actividad eléctrica cardíaca, pero conservan su orientación original, de modo que proporcionan un sistema de referenciatriaxial para la visualización de la actividad eléctrica cardíaca ( fig. 2-2 B ). Los ángulos de 60° entre las derivaciones I, II y III crean amplios espacios vacíos entre las tres proyecciones de la actividad eléctrica cardíaca. Wilson y cols. 2 desarrollaron un método para rellenar estos espacios sin tener que colocar más electrodos en la superficie corporal: crearon un terminal central mediante la conexión de los tres electrodos de las extremidades a través de resistores. Una derivación del ECG que utiliza este terminal central como polo negativo y un electrodo de registro en la superficie corporal como polo positivo se denomina derivación V. Figura 2-3. Polos positivo (+) y negativo (-) para cada una de las derivaciones V aumentadas (aV). (Modificado de Netter FH. The Ciba Collection of Medical Illustrations, vol. 5: Heart. Summit, NJ: Ciba-Geigy; 1978:51.) Herramientas de imágenes Sin embargo, cuando el terminal central está conectado a un electrodo de registro en una extremidad para producir una derivación adicional de plano frontal, las señales eléctricas que se obtienen son pequeñas. Esto ocurre porque la señal eléctrica del electrodo de registro se anula parcialmente cuando el electrodo positivo y uno de los tres elementos del electrodo negativo están colocados en la misma extremidad. La amplitud de estas señales puede incrementarse o “aumentarse” desconectando el terminal central del electrodo de la extremidad que sirve de polo positivo. Este incremento de la derivación V se denomina derivación aV. Las líneas en zigzag indican los resistores en las conexiones entre dos de los electrodos de registro que producen los polos negativos para cada una de las derivaciones aV. Por ejemplo, la derivación aV llena el espacio vacío entre las derivaciones I y II al registrar la diferencia de potencial entre el brazo derecho y la media de los potenciales del brazo izquierdo y la pierna izquierda ( fig. 2-3 ). La derivación aVR, igual que la derivación II, proporciona una proyección del eje largo de la actividad eléctrica cardíaca, pero con la orientación contraria a la que se consigue con la derivación II. El hueco entre las derivaciones II y III se ocupa con la derivación aVF, y el espacio vacío entre las derivaciones III y I se completa con la derivación aVL. Las tres derivaciones aV de plano frontal las introdujo Goldberger. 3 Figura 2-4. Plano frontal del cuadrante. +, polo positivo; -, polo negativo. Herramientas de imágenes En la figura 2-2 B se añaden las tres derivaciones aV al sistema de referencia triaxial (con lo que se consigue el sistema hexaxial) para visualizar la actividad eléctrica del corazón en el plano frontal ( fig. 2-4 ). Las seis derivaciones de este sistema están separadas por ángulos de tan sólo 30°. De este modo, se obtiene una perspectiva de 360° del plano frontal similar a la esfera de un reloj. Por convención, los grados se disponen como se muestra en la figura. Con la derivación I (situada a 0°) utilizada como derivación de referencia, las designaciones positivas aumentan en incrementos de 30° en el sentido de las agujas del reloj hasta +180°, y las designaciones negativas aumentan con los mismos incrementos en sentido contrario a las agujas del reloj hasta -180°. La derivación II aparece a +60°, la derivación aVF a +90° y la derivación III a +120°. Las derivaciones aVL y aVR tienen designaciones de -30° y -150°, respectivamente. Los polos negativos de cada una de estas derivaciones completan un cuadrante. Los electrocardiógrafos modernos, que funcionan con tecnología digital, registran solo las derivaciones I y II, y a continuación calculan los voltajes de las derivaciones restantes de las extremidades a tiempo real según el principio de Einthoven: I + III = II. 1 El resultado algebraico de las fórmulas para calcular los voltajes en las derivaciones aV desde las derivaciones I, II y III son: aVR = — 1/2 (I + II) aVR = I — 1/2 (II) aVF = II — 1/2 (I) Por consiguiente, aVR + aVL + aVF = 0 Plano transverso Figura 2-5. Cavidades del corazón vistas desde abajo. AI, aurícula izquierda; VI, ventrículo izquierdo; AD, aurícula derecha; VD, ventrículo derecho. Los semióvalos negros representan los electrodos. (Modificado de Netter FH. The Ciba Collection of Medical Illustrations, vol 5: Heart Summit, NJ: Ciba-Geigy; 1978:51.) Herramientas de imágenes El ECG de 12 derivaciones clásico comprende las seis derivaciones del plano frontal del sistema hexaxial y otras seis derivaciones añadidas relativas al plano transverso del organismo. Estas derivaciones añadidas, que introdujo Wilson, se producen utilizando como polo negativo el terminal central del sistema hexaxial y un electrodo colocado en distintas posiciones de la parte anterior y lateral izquierda de la pared torácica como polo positivo 4 , 5 , 6 , 7 and 8 Estas últimas derivaciones se denominan precordiales porque se disponen justo delante del corazón. Las otras seis derivaciones añadidas que se utilizan para producir el ECG de 12 derivaciones reciben el nombre de V1 a V6. En la figura 2-5 se muestra la derivación V1, con el polo positivo en el precordio anterior derecho y el polo negativo en el centro de la actividad eléctrica cardíaca. Por tanto, esta derivación proporciona un trazado del eje corto de la actividad eléctrica cardíaca que resulta útil para distinguir entre la localización izquierda y la derecha de varias alteraciones como se ha descrito (v. fig. 1-13). Las líneas onduladas indican los resistores de las conexiones entre los electrodos de registro en las tres derivaciones de las extremidades que producen los polos negativos para cada una de las derivaciones V. Figura 2-6. Hitos óseos para la colocación de los electrodos. Los círculos y los semicírculos representan los electrodos. Las líneas verticales discontinuas representan la línea medioclavicular (a través de la derivación V4) y la línea axilar anterior (a través de la derivación V5). (Modificado de Thaler MS. El libro del ECG. Williams & Wilkins, Barcelona; 2008.) Herramientas de imágenes Cada posición de estos electrodos está determinada por hitos óseos del tórax ( fig. 2-6 ). Las clavículas han de utilizarse como referencia para localizar la primera costilla. Se denomina primer espacio intercostal al espacio entre la primera y la segunda costilla. El electrodo V1 se coloca en el cuarto espacio intercostal, justo a la derecha del esternón. El electrodo V2 se sitúa en el cuarto espacio intercostal, justo a la izquierda del esternón (directamente anterior al centro de la actividad eléctrica cardíaca) y el electrodo V4 se coloca en el quinto espacio intercostal, en la línea medioclavicular. El electrodo V3 se coloca a medio camino, en línea recta, entre el electrodo V2 y el V4. La posición de los electrodos V5 y V6 es lateral al electrodo V4: el electrodo V5 se coloca en la línea axilar anterior y el electrodo V6, en la línea medioaxilar. En las mujeres, los electrodos V4 y V5 deben colocarse en la pared torácica justo debajo del pecho. Figura 2-7. Cuadrante del plano transverso visto desde abajo. +, polos positivos; -, polos negativos. Las líneas rojas representan las seis derivaciones precordiales. Herramientas de imágenes En la figura 1-2 B se observa la orientación de las seis derivaciones precordiales a partir de sus correspondientes zonas de registro a través del centro aproximado de la actividad cardíaca ( fig. 2-7 ). Los ángulos entre las seis derivaciones de plano transverso son aproximadamente los mismos 30° que en el plano frontal (v. fig. 2-4 ). La prolongación de estas líneas por el tórax indica las ubicaciones opuestas, que pueden considerarse las localizaciones de los polos negativos de las seis derivaciones precordiales. El mismo formato que el de la figura 2-4 indica los ángulos en el cuadrante. Colocacion correcta e incorrecta de los electrodos Figura 2-8. A) ECG normal. B) Intercambio de las derivaciones precordiales. Herramientas de imágenes En la figura 2-8 A puede apreciarse un único ciclo cardíaco de unapersona sana desde cada una de las 12 derivaciones clásicas, registrado con los nueve electrodos de registro colocados en la posición correcta. La interpretación electrocardiográfica correcta sólo es posible si los electrodos de registro están situados en sus posiciones adecuadas de la superficie corporal. Los tres electrodos de plano frontal (brazo derecho, brazo izquierdo y pierna izquierda) que se utilizan para registrar las seis derivaciones de las extremidades deben colocarse en las posiciones distales de la extremidad designada. Cabe destacar que si se utilizan posiciones más proximales, sobre todo en el brazo izquierdo, 9 puede producirse una distorsión pronunciada del complejo QRS. Las posiciones distales de las extremidades proporcionan registros “limpios” cuando el paciente mantiene las extremidades en reposo. Figura 2-8.(Continuación) C-F) Intercambio de las derivaciones de las extremidades. Herramientas de imágenes Las figuras 2-8 B a 2-8 F presentan ejemplos de electrocardiogramas obtenidos con una colocación incorrecta de un electrodo en las extremidades ( fig. 2-8 B-E ) o de un electrodo precordial ( fig. 2-8 F ) en el mismo paciente. El error más frecuente en el registro del plano frontal obedece al cambio de dos de los electrodos. Un ejemplo de esto es el intercambio entre los electrodos de los brazos derecho e izquierdo ( fig. 2-8 B ). En este caso, la derivación I está invertida, las derivaciones II y III están intercambiadas, las derivaciones aVR y aVL también están intercambiadas y la derivación aVF es correcta. Otro ejemplo que produce un patrón de ECG característico consiste en la intercambio entre el electrodo de tierra de la pierna derecha con uno de los electrodos de los brazos. En la derivación II se observan amplitudes extremadamente bajas de todas las ondas cuando el electrodo de tierra de referencia está en el brazo derecho ( fig. 2-8 C ), y en la derivación III, cuando el electrodo de tierra está en el brazo izquierdo ( fig. 2-8 D ). Estas amplitudes son tan reducidas porque la diferencia de potencial entre las dos piernas es casi cero. La interconversión entre el electrodo del brazo izquierdo y el de la pierna izquierda es la más difícil de detectar; hay una inversión en la derivación III y las derivaciones I y II, y aVL y aVF están intercambiadas ( fig. 2-8 E ). También es posible que las posiciones de los electrodos precordiales estén intercambiadas, como se observa en las derivaciones V1 y V2 ( fig. 2-8 F ). Con todo, un error más habitual en los registros del plano transverso consiste en no colocar los electrodos en los puntos específicos ( fig. 2-6 ). La identificación precisa de los hitos óseos para la correcta colocación de los electrodos puede resultar difícil en las mujeres, las personas obesas y las personas con deformidades de la pared torácica. Incluso alteraciones ligeras de la posición de estos electrodos puede distorsionar de manera significativa el aspecto de las ondas cardíacas. La comparación de ECG seriados depende de la colocación exacta del electrodo. Volver al principio REPRESENTACIONES ALTERNATIVAS DE LAS 12 DERIVACIONES CLÁSICAS DEL ELECTROCARDIOGRAMA Figura 2-9. A) Representación clásica. Herramientas de imágenes Otras formas de representar las 12 derivaciones del ECG también pueden mejorar la capacidad diagnóstica del ECG en lo referente a la morfología de las ondas. Cada derivación proporciona una proyección única de la actividad eléctrica cardíaca, pero sólo las seis derivaciones torácicas se representan normalmente en su secuencia espacialmente ordenada. Las seis derivaciones de las extremidades se representan en sus dos secuencias clásicas (dos columnas de tres derivaciones: I, II y III, y aVR, aVL, y aVF; fig. 2-9A ). Esta limitación en la representación clásica se vuelve más importante desde el punto de vista clínico para el diagnóstico del infarto agudo de miocardio; la elevación del segmento ST en dos o más derivaciones contiguas en el espacio es la piedra angular para un infarto de miocardio con elevación del segmento ST (IMEST). Secuencia de Cabrera Figura 2-9.(Continuación) B) Representación horizontal única. C) Representaciones verticales paralelas. Herramientas de imágenes Solo en Suecia y en otros lugares dispersos, estas derivaciones de plano frontal están integradas en la sola secuencia ordenada desde aVL hasta III, como lo describe Cabrera. 10 Obsérvese que la derivación aVR de la secuencia clásica está invertida a -aVR en la secuencia ordenada para proporcionar la misma orientación del eje largo que en la derivación II. Esta secuencia de la derivación proporciona seis derivaciones contiguas en el espacio (aVL a III) y cinco pares de derivaciones contiguas en el espacio (aVL y I; I y -aVR; -aVR y II; II y aVF; aVF y III) en el plano frontal así como en el transversáo. Esta representación alternativa de las derivaciones de las extremidades fue respaldada por las directrices de consenso de la ESC/ACC en 2000. 11 La secuencia ordenada de las derivaciones del plano frontal seguidas de las derivaciones del plano transverso proporciona una representación panorámica 12 de la actividad eléctrica cardíaca que transcurre de izquierda (aVL) a derecha (III), y luego de derecha (V1) a izquierda (V6; fig. 2-9 B ). En la figura 2-9 C se representa la versión sueca de la presentación panorámica registrada a doble velocidad (50 mm/s). Esta representación del ECG de 12 derivaciones proporciona proyecciones ordenadas que cubren el arco de 150° en los planos frontal y transverso, lo que abarca la mayor parte del miocardio ventricular izquierdo. Sin embargo, como se estudia en el capítulo 7, hay algunas paredes del VI donde puede producirse isquemia e infarto que se encuentran fuera de este arco. 12 Derivaciones Figura 2-10. Cuadrantes. Arriba, Plano frontal; abajo, plano transverso visto desde abajo. Herramientas de imágenes Igual que la derivación -aVR de la secuencia de Cabrera proporciona una alternativa a la derivación aVR de la secuencia clásica, el resto de las derivaciones invertidas proporcionan otras 11 proyecciones de la actividad eléctrica cardíaca. Por tanto, el “ECG de 12 derivaciones* puede servir como “ECG de 24 derivaciones”;. Se reproducen las figuras 2-4 y 2-7 con las 24 derivaciones negativas y positivas de un ECG colocadas alrededor de un cuadrante que abarca los planos frontal y transverso ( fig. 2-10 ). Cuando se representa un esquema del corazón en su posición anatómica en el centro del reloj, las 24 proyecciones proporcionan una imagen panorámica completa de ambos planos. En el capítulo 7 se estudia el posible valor clínico de esta presentación alternativa. Volver al principio COLOCACIÓN ALTERNATIVA DE LOS ELECTRODOS Indicaciones clínicas Figura 2-11. A y C) Polos negativos y positivos de una sola derivación del ECG. B, D y E) Localizaciones del electrodo V precordial. D y E) Localizaciones de los electrodos positivos en el torso. B, D y E) La línea discontinua vertical indica la línea medioclavicular. Herramientas de imágenes Existen diversos motivos para seleccionar otras zonas donde colocar los electrodos del ECG: no disponibilidad de las zonas convencionales, anomalías cardíacas específicas y monitorización continua. Estas zonas deberán indicarse claramente en el registro. No disponibilidad de las zonas convencionales Es posible que las zonas convencionales para la colocación de electrodos no estén disponibles debido a una patología del paciente (amputación o quemadura) u otros impedimentos (vendajes). En estas situaciones, los electrodos deben disponerse lo más cerca posible de las zonas clásicas y señalar claramente la derivación o derivaciones afectadas por la colocación no convencional del electrodo. Anomalías cardíacas especícas Las zonas de colocación convencionales de los electrodos no presentan las condiciones óptimas para que pueda detectarse una onda cardíaca concreta o bien una anomalía (ondas P ocultas dentro de ondas T o dextrocardia). Para detectar las ondas P espreciso que transcurra el tiempo suficiente entre los ciclos cardíacos como para obtener una línea isoeléctrica entre el final de la onda T y el inicio del complejo QRS. Si hay frecuencia cardíaca rápida (taquicardia), la colocación alternativa de los electrodos puede producir una derivación que revele una actividad cardíaca reconocible ( fig. 2-11 A ). Esto puede conseguirse por cualquier de los siguientes métodos: a) desplazamiento del electrodo V1 positivo un espacio intercostal por encima de la zona convencional; b) utilización de esta zona para el electrodo V1 positivo y la apófisis xifoides del esternón para el electrodo V1 negativo, o c) utilización de una zona transesofágica para el electrodo V1 positivo. Si la posición congénita del corazón es hacia la derecha (dextrocardia), los electrodos de los brazos derecho e izquierdo deben intercambiarse (y las derivaciones precordiales deben registrarse desde electrodos positivos orientados hacia la derecha avanzando desde V1R (V2) hasta V6R ( fig. 2- 11 B ). La hipertrofia y el infarto del ventrículo derecho pueden detectarse mejor a través de un electrodo situado en la posición V3R o V4R. En los lactantes, cuyo ventrículo derecho suele ser más prominente, la derivación clásica V3 normalmente suele sustituirse por la derivación V4R. En los estudios experimentales se han utilizado mapas de la superficie corporal con múltiples filas de electrodos en el torso anterior y posterior para identificar anomalías cardíacas concretas. Esto mejora la capacidad para diagnosticar problemas clínicos como la hipertrofia ventricular izquierda o varias localizaciones del infarto de miocardio. 13 Monitorización continua Las zonas clásicas de colocación de los electrodos no son las ideales para la monitorización continua de la actividad eléctrica cardíaca (las zonas clásicas producen un registro oscurecido por artefactos y potenciales del músculo esquelético, sobre todo durante la monitorización ambulatoria). La monitorización puede realizarse en la cabecera del paciente, durante la actividad habitual o en una prueba de esfuerzo. Monitorización En la actualidad se está pasando de sustituir los electrodos para cada ECG o mantenerlos colocados para registros seriados. Esta “monitorización” se ha estado realizando de manera sistemática como método de vigilancia en las arritmias cardíacas y durante las pruebas de esfuerzo. Sin embargo, ahora se está adoptando la monitorización para la vigilancia de la isquemia. De hecho, ahora se está utilizando el término monitorización diagnóstica, que requiere múltiples registros de la actividad eléctrica cardíaca. Para la supervisión de la isquemia se están utilizando o bien 3 derivaciones ortogonales o bien las 12 derivaciones clásicas. Todos los métodos de monitorización modifican de algún modo las ondas del ECG. El desplazamiento de los electrodos de las extremidades a posiciones del torso provoca alteraciones en los trazados de todas las derivaciones de las extremidades y una alteración del terminal central produjo el polo negativo para todas las derivaciones torácicas. En muchos métodos de monitorización, se reduce el número de derivaciones torácicas para mejorar la eficacia del registro. Las derivaciones que faltan se obtienen de las registradas que presentan otras alteraciones de las ondas. Por consiguiente, los cambios que se observan durante la monitorización deben considerarse en relación con el registro inicial realizado con estas derivaciones y no con las clásicas. Situación clínica A la cabecera del paciente. Cuando la monitorización se realiza para supervisar las alteraciones del ritmo cardíaco, los electrodos deben colocarse fuera del área paraesternal izquierda para facilitar el acceso a la exploración clínica del corazón y el posible uso de un desfibrilador externo. Una derivación cambiada, la MCL1 que tiene el electrodo positivo en la misma posición que la derivación V1 y el electrodo negativo cerca del hombro izquierdo, suele proporcionar una buena visualización de la actividad auricular ( fig. 2-11C ) y diferenciación entre la actividad cardíaca izquierda y la derecha (v. figs. 1-13 y 1-14). Cuando la monitorización se lleva a cabo para comprobar si hay isquemia, quizá sea preferible el conjunto completo de 12 derivaciones para registrar el ECG. Krucoff y cols. 14 describieron la utilidad de efectuar una monitorización continua del segmento ST con 12 derivaciones durante varios síndromes coronarios inestables. Algunas de las aplicaciones más importantes de esta técnica comprenden la detección de las arterias coronarias reocluidas tras intervenciones coronarias percutáneas, la detección de reperfusión y de reoclusión durante el infarto agudo de miocardio, 15 , 16 y la vigilancia durante el síndrome coronario agudo. Actividad ambulatoria sistemática. El método de monitorización y registro continuos de la actividad eléctrica cardíaca se denomina monitorización Holter 17 en honor a quien lo desarrolló. En un principio, solo se utilizaba una derivación. En la monitorización para detectar anomalí as del ritmo cardíaco, la American Heart Association recomienda el uso de una derivación “de tipo V1”, con el electrodo positivo en el cuarto espacio intercostal derecho a 2,5 cm del esternón y el electrodo negativo debajo de la clavícula izquierda. Hoy en día se utilizan tres derivaciones relativamente ortogonales para obtener trazados en las tres dimensiones (izquierda-derecha, superior-inferior y anterior- posterior). Esto proporciona la redundancia necesaria de información electrocardiográfica por si falla una o varias derivaciones. El método EASI (descrito en “Métodos de colocación de los electrodos”) comprende el software para obtener un ECG de 12 derivaciones. Prueba de esfuerzo. La monitorización electrocardiogrfáfica durante la prueba de esfuerzo suele realizarse para diagnosticar o evaluar la isquemia cardíaca debida a aumento de la demanda metabólica. Normalmente se monitorizan las 12 derivaciones con las derivaciones de las extremidades colocadas en las zonas torácicas, como describieron en un principio Mason y Likar. 18 Figura 2-12. Métodos de colocación de electrodos para la monitorización del ECG. Los círculos representan las posiciones de los electrodos. G indica la posición del electrodo de tierra. S, I, A, E (derecha), indican posición de los electrodos. Herramientas de imágenes Los hitos óseos del torso proporcionan zonas alternativas para los electrodos del brazo derecho y el brazo y la pierna izquierdos necesarias para la monitorización continua. Idealmente estas zonas a) evitan el artefacto del músculo esquelético; b) proporcionaran estabilidad para los electrodos de registro, y c) registran ondas similares a las de las zonas de las extremidades. Se han utilizado el sistema de Mason-Likar 18 ( fig. 2-11 D) y el sistema de Mason-Likar 19 modificado ( fig 2-11 E ) para la monitorización continua del segmento ST. Sin embargo, los registros resultantes con ambos tienen algunas características que difieren del registro clínico de 12 derivaciones. 19 , 20 Han surgido otros métodos distintos al método original de Mason-Likar o al modificado para la monitorización continua del ECG de 12 derivaciones utilizando la colocación de electrodos no solo en zonas alternativas sino menos puntos: a) menos electrodos, y b) EASI. Tanto uno como otro son métodos alternativóos de la reconstrucción del ECG basados en derivaciones ortogonales bipolares medidas a través del espacio y el tiempo, denominadas vectocardiografía. Con la transformación del vectocardiograma al ECG de 12 derivaciones 21 se ha demostrado que este úóltimo puede reconstruirse con buena aproximación utilizando una matriz de transformación matemática. La reducción del conjunto de electrodos del ECG de 12 derivaciones clásico elimina el exceso de electrodos y cables que interfieren en la exploración precordial. Este método se basa en la eliminación sistemática de las derivaciones precordiales que proporcionan información redundante. Estaspocas derivaciones elegidas de manera selectiva contienen la suficiente información diagnóstica como para poder lograr la reconstrucción de las 12 derivaciones. Las derivaciones precordiales eliminadas se reconstruyen a partir de las derivaciones precordiales y de las extremidades existentes en función de los coeficientes específicos y generales del paciente que se calculan a partir del ECG de 12 derivaciones 22 existente. En el método de reconstrucción con el algoritmo de Simon Meij (SMART) 22 se utilizan las zonas torácicas de Mason-Likar y los seis electrodos necesarios para las derivaciones I, II, V2 y V5 para reconstruir las derivaciones precordiales V1, V3, V4 y V6 ( fig. 2-12 ). En el sistema EASI, creado por Dower y cols. 21 se utilizan cinco electrodos ( fig. 2-12 ). A través de transformaciones matemáticas se obtiene un ECG de 12 derivaciones reconstruido. 21 , 23 Las posiciones I, E y A se incorporan desde el sistema vectocardiográfico de Frank. E se sitúa en la superficie más inferior del esternón. I y A se colocan en la línea axilar media izquierda y derecha, respectivamente, en el mismo plano transverso que E. S se coloca en la parte más superior del manubrio del esternón. Las ventajas de utilizar el método reconstructivo de colocació n de derivaciones (EASI o SMART) en comparación con el método de Mason-Likar se enumeran en la figura 2-12 (centro y derecha) y C. Otras ventajas son la monitorización continua, los puntos de referencia anatómicos claros (EASI), la reproducibilidad, y el ahorro de tiempo y coste (ya que se utilizan menos electrodos). Por lo tanto, es probable que ambos métodos de colocación de derivaciones reconstructivos puedan utilizarse para la monitorización electrocardiográfica diagnóstica de la isquemia miocárdica y las anomalías del ritmo cardíaco. Volver al principio OTROS ASPECTOS PRÁCTICOS PARA EL REGISTRO DEL ECG Figura 2-13. A) Desplazamiento de la línea isoeléctrica. Las flechas muestran el movimiento durante el segundo ciclo y entre los ciclos sexto y séptimo. B) Ruido en la línea isoeléctrica. La flecha muestra la zona de máxima deformidad de la línea isoeléctrica. Herramientas de imágenes Hay que tener cuidado para garantizar que la técnica de registro de los ECG sea uniforme. Es importante considerar los siguientes puntos durante la preparación de un registro de ECG. Deben seleccionarse los electrodos que proporcionen la máxima adhesión y comodidad para el paciente, el mínimo ruido eléctrico y una baja impedancia electrodo-piel. Deben seguirse las normas sobre electrodos publicadas por la American Association for Advancement of Medical Instrumentation. 24 Es esencial un contacto eficaz entre los electrodos y la piel. Deben evitarse las zonas con irritación cutánea o anomalíóas óseas. La piel debe limpiarse sólo con una gasa seca. Un mal contacto con el electrodo o un ligero movimiento corporal pueden producir la inestabilidad del registro de la línea isoeléctrica, denominada deriva de la línea isoeléctrica, cuando la inestabilidad es gradual, o desplazamiento de la línea isoeléctrica cuando la inestabilidad se produce de repente (en la fig. 2-13 A aparece a media escala a modo de ejemplo). La calibración de la señal del ECG suele ser 1mV = 10 mm. Cuando amplitudes grandes de la onda QRS precisen una reducción de la calibración a 1mV = 5 mm, debe indicarse este cambio para facilitar la interpretación. La velocidad del papel del ECG suele ser de 25 mm/s y deben observarse las variaciones que se utilizan con fines clínicos específicos. Puede utilizarse una mayor velocidad para conseguir una representación más clara de la morfología de la onda y una velocidad menor para visualizar un número mayor de ciclos cardíacos con el fin de facilitar el análisis del ritmo. Los artefactos eléctricos que se observen en el ECG pueden ser externos o internos. Los artefactos externos debidos a la corriente de la línea (50 o 60 Hz) pueden reducirse al mí nimo enderezando los cables de las derivaciones de manera que queden alineados al cuerpo del paciente. Los artefactos internos pueden obedecer a temblores musculares, estremecimientos, hipo u otros factores, que provocan una “línea de ruido” ( fig. 2-13 B ). Es importante que el paciente permanezca en decúbito supino durante el registro del ECG. Si es clínicamente necesario adoptar otra posición, ésta debe anotarse. El decúbito supino lateral, ya sea izquierdo o derecho, o la elevación del torso puede alterar la posición del corazón en el tórax. Cualquier cambio en la posición corporal puede afectar la precisión del registro del ECG25 del mismo modo que el cambio en la colocación de los electrodos. GLOSARIO Angina: angina de pecho, presión precordial o dolor provocado por la isquemia cardíaca o la falta de flujo sanguíneo al músculo cardíaco. Angioplastia: procedimiento en el que se utiliza un catéter arterial con globo para romper las placas ateroescleróticas. Apófisis xifoides: extremo inferior del esternón; tiene forma triangular. Artefacto: onda electrocardiográfica que surge de fuentes distintas del miocardio. Deriva de la línea isoeléctrica: movimiento os cilante de la línea isoeléctrica, que dificulta la medición precisa de las distintas ondas del ECG; cuando es brusco, en ocasiones se denomina desplazamiento de la línea. Derivación aV: derivación V aumentada (a continuación) que utiliza un terminal central modificado al que le llegan entradas desde el electrodo de la extremidad designada (R, para el brazo derecho, L para el brazo izquierdo y F para el pie izquierdo), como polo positivo, y el promedio de los potenciales de las derivaciones de las otras dos extremidades como polo negative Derivación V: derivación del ECG que utiliza un terminal central con entradas desde las derivaciones I, II y III como polo negativo y un electrodo explorador como polo positivo. Derivación: registro de la diferencia del potencial eléctrico entre un electrodo de la superficie corporal negativo y uno positivo El electrodo negativo puede obedecer a la combinación de dos o tres electrodos (v. derivación V y derivación Va). Dextrocardia: situación anómala en la que el corazón se encuentra a la cara derecha del organismo y los grandes vasos sanguíneos de la derecha y de la izquierda están intercambiados. Electrocardiógrafo: dispositivo utilizado para registrar el electrocardiograma (ECG). Esternón: hueso estrecho y plano ubicado en el centro de la parte anterior del tórax. Hipertrofia: aumento de la masa muscular; se produce con mucha más frecuencia en los ventrículos cuando compensan una sobrecarga de presión (sistólica). Infarto: área de necrosis en un órgano consecutiva a una obstrucción de su riego sanguíneo. Intercostal: situado entre las costillas. Isquemia: insuficiencia grave del flujo sanguíneo a un órgano de manera que se interrumpe la función del órgano; en el corazón, la isquemia suele cursar con dolor precordial y disminución de la contracción. Línea axilar anterior: línea vertical del tórax al nivel de la cara anterior de las axilas, que es la zona donde las extremidades superiores se unen al cuerpo. Línea medioaxilar: línea vertical del tórax al nivel del punto medio de las axilas, que es la zona donde las extremidades superiores se unen al cuerpo. Línea medioclavicular: línea vertical del tórax en el nivel del punto medio de las clavículas. Mason-Likar: sistema de colocación alternativa de derivaciones utilizado para registrar las derivaciones de las extremidades mientras el paciente realiza algún movimiento o ejercicio; en este sistema los electrodos se aplican en el torso en lugar de las extremidades. MCL1: derivación V1 modificada que se utiliza para mejorar la visualización de la actividad auricular. Plano frontal: plano vertical del cuerpo (también denominado plano coronal) que es perpendicular a los planos horizontal y sagital. Plano transverso: plano horizontal del organismo; es perpendicular a los planos frontal y sagital. Precordial: situado en eltórax, directamente por encima del corazón. Proximal: situado cerca del punto de unión u origen de una extremidad; antónimo de distal. Reoclusión: recurrencia de una obstrucción completa del flujo sanguíneo. Reperfusión: restauración de la circulación sanguínea a un órgano o tejido tras la reapertura de una obstrucción completa del flujo sanguíneo. Representación panorámica: representación electrocardiográfica clásica de las derivaciones precordiales en su secuencia ordenada de derecha a izquierda, con una presentación innovadora de las derivaciones del plano frontal de izquierda a derecha (aVL, I, -aVR, II, aVF y III). Se invierte la derivación de la extremidad aVR para obtener la misma orientación positiva hacia la izquierda de las otras cinco derivaciones de las extremidades. Ritmo: patrón de recurrencia del ciclo cardíaco. Síndrome coronario agudo: síntomas clínicos que sugieren una isquemia o un infarto agudo de miocardio de intensidad suficiente como para que el afectado acuda a urgencias. Taquicardia: frecuencia cardíaca rápida, superior a 100 latidos/min. Terminal central: terminal creado por Wilson y cols. 2 que conecta los electrodos de las tres extremidades a través de un resistor de 5.000 Ω de manera que puede servir como polo negativo para que un electrodo de polo positivo explorador forme una derivación V. Triángulo de Einthoven: triángulo equilátero compuesto por las derivaciones I, II y III de las extremidades que proporciona una orientación de la información eléctrica a partir del plano frontal. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Einthoven W, Fahr G, de Waart A. Uber die richtung und die manifeste grosse der potentialschwankungen im menschlichen herzen und uber den einfluss der herzlage auf die form des elektrokardiogramms. Pfluegers Arch 1913;150:275-315. (Translation: Hoff HE, Sekelj P. Am Heart J 1950;40:163-194.) Citado aquí 2. Wilson FN, Macloed AG, Barker PS. The interpretation of the initial deflections of the ventricular complex of the electrocardiogram. Am Heart J 1931;6:637-664. Citado aquí 3. Goldberger E. 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La frecuencia, la regularidad y el ritmo suelen agruparse. Sin embargo, para evaluar con precisión el ritmo, no sólo es necesario considerar la frecuencia y la regularidad, sino también las diversas ondas y los distintos intervalos. Para poder determinar las características del ECG deben comprenderse las marcas de la cuadrícula que aparecen en el papel del ECG ( fig. 3-1 ). El papel presenta líneas finas cada 1 mm y gruesas cada 5 mm. Por consiguiente, las líneas finas forman cuadrados pequeños (1 mm) y las gruesas, cuadrados grandes (5 mm). Las líneas horizontales facilitan las mediciones de los distintos intervalos y la determinación de la frecuencia cardíaca. A la velocidad convencional del papel, de 25 mm/s, las líneas finas se encuentran a intervalos de 0,04 s (40 ms) y las líneas gruesas, a intervalos de 0,20 s (200 ms). Las líneas verticales facilitan la medición de las amplitudes de la onda. A la calibración estándar de 10 mm/mV, las líneas finas se encuentran a incrementos de 0,1 mV y las líneas gruesas, de 0,5 mV.Por lo tanto, cada cuadrado pequeño tiene unas dimensiones de 0,04 s × 0,1 mV y cada cuadrado grande, de 0,20 s × 0,5 mV. Mucha de la información que proporciona el ECG está contenida en la morfología de las tres ondas principales: a) la onda P, b) el complejo QRS y c) la onda T. Es útil elaborar un enfoque sistemático para analizar estas ondas considerando su: Contorno general; Duración; Amplitud positiva y negativa, y Ejes en los planos transverso y frontal. En este capítulo se presentan las directrices para medir y determinar estas cuatro variables para cada una de las tres ondas principales del ECG. Las definiciones de las diversas ondas y los intervalos se presentaron en el capítulo 1 en el contexto de la descripción de los ECG de la actividad cardíaca de la base a la punta y del hemicardio izquierdo frente al derecho. Volver al principio FRECUENCIA Y REGULARIDAD Figura 3-2. Derivación II. lpm, latidos por minuto. Herramientas de imágenes El ritmo cardíaco rara vez muestra una regularidad precisa. Aun cuando la actividad eléctrica se inicia normalmente en el nódulo sinusal, el sistema nervioso autónomo influye en la frecuencia. Cuando una persona está en reposo, las fases del ciclo respiratorio producen variaciones mínimas en el equilibrio autónomo. Basta un primer vistazo a la secuencia de los ciclos cardíacos para determinar si la frecuencia cardíaca es básicamente regular o irregular. En general, hay la misma cantidad de ondas P que de complejos QRS; los dos pueden utilizarse para determinar la frecuencia y la regularidad cardíaca. En el caso de haber algunos ritmos cardíacos anómalos, la cantidad de ondas P y complejos QRS no es la misma. Las frecuencias y las regularidades auriculares y ventriculares deben determinarse por separado. Si existe regularidad esencial en el ritmo cardíaco, la frecuencia cardíaca puede determinarse fácilmente contando el número de cuadrados grandes entre los ciclos. Dado que cada cuadrado corresponde a una quinta parte de un segundo y que en un minuto hay 300 quintos de un segundo (5 × 60), solo es necesario determinar la cantidad de cuadrados grandes entre ciclos consecutivos y dividir el resultado por 300. Es más cómodo seleccionar el pico de una onda prominente del ECG que se encuentre en una línea gruesa y luego contar el número de cuadrados grandes hasta que vuelva a aparecer la misma onda en el siguiente ciclo. Cuando este intervalo es de sólo la quinta parte de un segundo (0,2 s), la frecuencia cardíaca es de 300 latidos/min; si el intervalo es de dos quintas partes de un segundo (0,04 s), la frecuencia cardíaca es de 150 latidos/min; si el intervalo es de tres quintas partes de un segundo (0,6 s), la frecuencia cardíaca es de 100 latidos/min, y así sucesivamente. En la figura 3-2 se representa la derivación II en la que el segundo complejo QRS consecutivo al comienzo del complejo QRS inicial se encuentra a cuatro cuadrados grandes (frecuencia cardíaca = 75 lpm). Figura 3-3. Los intervalos entre las ondas del ECG pueden utilizarse para calcular la frecuencia cardíaca. Herramientas de imágenes Cuando la frecuencia cardíaca es inferior a 100 latidos/min, basta considerar sólo los cuadrados grandes en el papel del ECG. Si la frecuencia es superior a 100 latidos/min (taquicardia), sin embargo, pequeñas diferencias en la frecuencia observada pueden alterar la valoración del ritmo cardíaco subyacente y también debe considerarse la cantidad de cuadrados pequeños ( fig. 3-3 ). Esto demuestra la importancia de considerar los cuadrados pequeños (0,04 s o 40 ms) en lugar de los cuadrados grandes (0,2s o 200 ms) para calcular las frecuencias en el intervalo taquicárdico, donde pequeñas diferencias en el número de intervalos entre los ciclos cardíacos provocan grandes diferencias en la frecuencia estimada. Teniendo en cuenta que cada cuadrado grande está constituido por cinco cuadrados pequeños, hay que dividir 1.500 por la cantidad de cuadrados pequeños que hay entre las ondas sucesivas del mismo tipo (6 cuadrados = 250 latidos/min, 7 cuadrados = 214 latidos/min, etc.). El uso de las «reglas de la frecuencia» cardíaca, que pueden conseguirse fácilmente a través de los representantes de las compañías farmacéuticas, facilita la determinación de la frecuencia. Figura 3-4. Muchos electrocardiogramas tienen marcas(flechas)cada 3 segundos, que resultan muy útiles. Herramientas de imágenes Si la frecuencia cardíaca es irregular, debe contarse el número de ciclos a lo largo de un intervalo temporal concreto para determinar la media de la frecuencia cardíaca. En muchos registros electrocardiográficos se proporcionan marcas a intervalos de 3 segundos, lo cual es muy útil ( fig. 3-4 ). Un método simple y rápido para calcular la frecuencia cardíaca consiste en contar el número de ciclos cardíacos en 6 s y multiplicarlos por 10. En la figura 3-4 aparece una única derivación del ECG que muestra una frecuencia ventricular irregular y ninguna onda P visible (la línea isoeléctrica ondulante representa la actividad auricular). Se estima que la frecuencia cardíaca es de 100 lpm porque aparecen 10 ondas electrocardiográficas en 6 segundos. Volver al principio MORFOLOGÍA DE LA ONDA P Figura 3-5. Onda P normal convencional. A) Derivación eje largo. B) Derivación eje corto. AI, aurícula izquierda; AD, aurícula derecha. Herramientas de imágenes A frecuencias cardíacas normales o lentas, puede verse con claridad la onda P, pequeña y redondeada, justo antes del complejo QRS, más puntiagudo y alto. Sin embargo, a frecuencias más rápidas, la onda P puede fusionarse con la onda T precedente y volverse más difícil de de identificarse. A continuación se presentan los cuatro pasos que deben darse para definir la morfología de la onda P. Contorno general La onda P suele tener un contorno liso y es completamente positiva o negativa (v. fig. 1-9; monofásica) en todas las derivaciones excepto en la V1. En el trazado del eje corto que se obtiene en la derivación V1, con la que se consigue la mejor distinción de la actividad cardíaca de las cavidades izquierdas frente a las derechas, la divergencia entre la activación auricular derecha y la izquierda puede producir una onda P bifásica (v. fig. 1-14). Las aportaciones de la activación auricular izquierda y derecha al principio, a la mitad y al final de la onda P están indicadas en la figura 3-5 . En dicha figura puede observarse el aspecto típico de una onda P normal en una derivación del eje largo como la II ( fig. 3-5 A ) y en una derivación del eje corto como la V1 ( fig. 3-5 B ). Duración de la onda P La duración de la onda P suele ser < 0,12 s. En la figura 3-5 aparece la duración de la onda P dividida en tercios (líneas verticales) para indicar los momentos relativos de la activación en las aurículas derecha e izquierda. Amplitudes positiva y negativa La amplitud máxima de la onda P no suele ser superior a 0,2 mV en las derivaciones del plano frontal y a 0,1 mV en las derivaciones del plano transverso. Ejes en los planos transverso y frontal Herramientas de imágenes Normalmente la onda P aparece completamente hacia arriba en las derivaciones dirigidas a la izquierda y abajo, como la I, la II y la aVF, y de la V4 a la V6. Es negativa en la aVR debido a la orientación hacia la derecha de esta derivación y es variable en las otras derivaciones clásicas. La dirección de la onda P, o sus ejes en el plano frontal, deben determinarse según el método para la determinación de los ejes de una onda del ECG que se presenta más adelante en la morfología del complejo QRS. Los límites habituales del eje de la onda P son 0° y +75°. 1 Volver al principio INTERVALO PR El intervalo PR mide el tiempo necesario para que un impulso eléctrico se desplace desde el miocardio auricular adyacente al nódulo sinoauricular (SA) hasta el miocardio ventricular adyacente a las fibras de la red de Purkinje (v. fig. 1-12, repetida arriba). Esta duración generalmente oscila entre 0,10 s y 0,21 s. Una gran parte del intervalo PR reflejala conducción lenta de un impulso a través del nódulo auriculoventricular (AV), que es controlado por el equilibrio entre las divisiones simpática y parasimpática del sistema nervioso autónomo. Por consiguiente, el intervalo PR varía con la frecuencia cardíaca; es más corto a las frecuencias más rápidas cuando predomina el componente simpático, y a la inversa. El intervalo PR tiende a aumentar con la edad: 2 En niños: 0,10-0,12 s En adolescentes: 0,12-0,16 s En adultos: 0,14-0,21 s Volver al principio MORFOLOGÍA DEL COMPLEJO QRS Figura 3-6.ECG de 12 derivaciones normal en el formato clásico.Flechas, ondas Q pequeñas;asterisco, onda Q minuto. Herramientas de imágenes Al elaborar un enfoque sistemático para el análisis de las ondas, deben considerarse los siguientes puntos con el fin de determinar la morfología del complejo QRS. Contorno general El complejo QRS está compuesto por señales de frecuencia más alta que las ondas P y T, lo cual hace que su contorno sea más puntiagudo que redondeado. Los componentes positivos y negativos de las ondas P y T se denominan simplemente desviaciones positivas y negativas; en cambio, a los del complejo QRS se les asignan nombres específicos, como por ejemplo «onda Q» (v. fig. 1-10). Ondas Q En algunas derivaciones (V1, V2 y V3), debe considerarse anómala la presencia de alguna onda Q, mientras que en las demás derivaciones (excepto en las derivaciones III y aVR orientadas a la derecha), una onda Q «normal» es muy pequeña. En la figura 3-6 se muestra el límite superior de la normalidad para estas ondas Q de todas las derivaciones, que se indica en la tabla 3-1 . 3 Derivaciones de las extremidades Derivaciones precordiales Derivación Límites superiores Derivación Límites superiores I < 0,03 V1 Cualquier Qa II < 0,03 V2 Cualquier Qa III Ninguno V3 Cualquier Qa aVR Ninguno V4 < 0,02 aVL < 0,03 V5 < 0,03 aVF < 0,03 V6 < 0,03 a En estas derivaciones, cualquier onda Q es anómala. Modificado de Wagner GS, Freye CJ, Palmeri ST, y cols. Evaluation of a QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. I. Specificity and observer agreement. Circulation 1982;65:345. Figura 3-7. Representación panorámica de las derivaciones precordiales. Herramientas de imágenes La ausencia de ondas Q pequeñas en las derivaciones V5 y V6 debe considerarse anómala. Una onda Q de cualquier tamaño es normal en las derivaciones III y aVR debido a su orientación hacia la derecha (v. fig. 2-4). Las ondas Q pueden estar agrandadas en situaciones como la pérdida local de tejido miocárdico (infarto), el crecimiento (hipertrofia o dilatación) del miocardio ventricular o anomalías de la conducción ventricular. Ondas R Dado que las derivaciones precordiales proporcionan una visión panorámica de la progresión de la actividad eléctrica cardíaca desde la parte más fina del ventrículo derecho a través de la parte más gruesa del ventrículo izquierdo, suele aumentar la amplitud y la duración de la onda R positiva desde la derivación V1 hasta la V4 o la V5 ( fig. 3-7 ). El aumento de tamaño del ventrículo derecho puede provocar la inversión de esta secuencia, con ondas R más grandes en las derivaciones V1 y V2, mientras que el crecimiento del ventrículo izquierdo puede acentuar esta secuencia, con ondas R más grandes en las derivaciones V5 y V6. La pérdida de la progresión de la onda R normal desde la derivación V1 hasta la V4 puede indicar una pérdida del miocardio ventricular izquierdo, como sucede con el infarto de miocardio (v. cap. 10). Ondas S La onda S también tiene una secuencia de progresión normal en las derivaciones precordiales. Debe de ser grande en la V1, mayor en la V2 y luego ir reduciéndose de manera progresiva desde la V3 hasta la V6 ( fig. 3-7 ). Como ocurre con la onda R, esta secuencia puede alterarse con el crecimiento de uno de los ventrículos o con el infarto de miocardio. Duración del complejo QRS Figura 3-8. Complejos QRS.Líneas verticales de la cuadrícula, intervalos de 0,04 s. Herramientas de imágenes Se denomina intervalo QRS a la duración del complejo QRS, que suele oscilar entre 0,07 y 0,11 s (v. fig. 1-12). La duración del complejo tiende a ser ligeramente mayor en los varones que en las mujeres. 4 El intervalo QRS se mide desde el inicio de la primera onda Q o R que aparece hasta el final de la onda R, S, R' o S' que aparece en último lugar. En la figura 3-8 se muestra el uso de tres derivaciones de las extremidades (I, II y III) registradas de manera simultánea para identificar el verdadero inicio y final del complejo QRS. En la derivación II es evidente un período isoeléctrico de aproximadamente 0,02 s al principio del complejo QRS y en la derivación III, un período isoeléctrico de alrededor de 0,01 s al final del complejo QRS. Obsérvese que sólo la derivación I revela la verdadera duración del QRS (0,12 s). Esta comparación de varias derivaciones es necesaria: o el principio o el final del complejo QRS puede ser isoeléctrico (ni positivo ni negativo) en una derivación determinada, lo cual provoca un acortamiento aparente de la duración del QRS. Este aspecto isoeléctrico se produce siempre que la suma de las fuerzas eléctricas ventriculares es perpendicular a la derivación afectada. El inicio del complejo QRS suele ser bastante claro en todas las derivaciones, pero el final, en la unión con el segmento ST suele ser confuso, sobre todo en las derivaciones precordiales. El intervalo QRS no tiene un límite inferior que indique una anomalía. La prolongación del intervalo QRS puede ser consecuencia del crecimiento del ventrículo izquierdo, de una anomalía de la conducción del impulso intraventricular o de un origen ventricular para el impulso cardíaco. Figura 3.9. Complejo QRS aumentado.Líneas verticales de la cuadrícula, intervalos de 0,04 s.Flecha de dos puntas, la longitud indica la duración (0,05 s de desviación intrinsicoide). Herramientas de imágenes Se denomina desviación intrinsicoide a la duración entre el comienzo de primera onda Q o R que aparece hasta el pico de la onda R en algunas de las derivaciones precordiales ( fig. 3-9 ). La activación eléctrica del miocardio empieza en las inserciones endocárdicas de la red de Purkinje. El final de la desviación intrinsicoide representa el momento en el que el impulso eléctrico alcanza la superciepicárdica según se proyecta desde esta derivación. La desviación se denomina intrínseca cuando el electrodo se encuentra en la superficie epicárdica e intrinsicoide cuando el electrodo está en la superficie corporal. 5 La desviación intrinsicoide para el ventrículo derecho, de pared fina, se mide en las derivaciones V1 o V2 (límite máximo, 0,035 s) y para el ventrículo izquierdo se mide en las derivaciones V5 o V6 (límite máximo, 0,045 s). El tiempo de la desviación intrinsicoide se prolonga por la hipertrofia del ventrículo o por el retraso de la conducción intraventricular. Amplitud positiva y negativa La amplitud de todo el complejo QRS tiene límites normales amplios. Varía con la edad, aumentando hasta aproximadamente los 30 años y luego desciende de manera progresiva. Suele ser mayor en los varones que en las mujeres. La amplitud total del QRS se mide entre los picos de las ondas negativas y positivas más altas del complejo. Resulta difícil fijar un límite superior arbitrario para el voltaje normal del complejo QRS; en ocasiones, se observan amplitudes de pico a pico que alcanzan hasta los 4 mV en personas sanas. Los factores que contribuyen a incrementar las amplitudes son la juventud, el buen estado físico, el tener un cuerpo esbelto, las anomalías de conducción intraventricular y el crecimiento ventricular. Cuando la amplitud total no es superior a 0,5 mV en cualquiera de las derivaciones de las extremidades y no supera el 1,0 mV en cualquiera de las derivaciones precordiales la amplitud del QRS es anormalmente baja. Cualquier situación que incremente la distancia entre el miocardio y el electrodo de registro, por ejemplo una pared torácica gruesa o algunas patologías intratorácicasque reduzcan la señal eléctrica que alcanza al electrodo, reduce la amplitud del QRS. Ejes de los frontal y transverso El eje QRS representa la dirección media de la fuerza total generada por la despolarización ventricular derecha e izquierda. Aunque la red de Purkinje facilita la propagación de la despolarización del frente de ondas desde la punta hasta la base de los ventrículos (v. cap. 1), el eje del QRS normalmente se encuentra en la dirección positiva de las derivaciones del plano frontal (excepto aVR) debido a la propagación de la despolarización del endocardio al epicardio en el ventrículo izquierdo de pared más gruesa. Figura 3-10. Identificación del eje del plano frontal del complejo QRS. A)Línea vertical sin flecha, localización de la derivación transicional del QRS del plano frontal. A-C)Línea horizontal larga con flecha, movimiento de 90° distanciándose de la derivación transicional en la dirección de la onda R más alta. Línea vertical con flecha: localización del eje, +15°(A); +90° (B); y -30°(C). Herramientas de imágenes En el plano frontal, la circunferencia completa de 360° del sistema de referencia hexaxial se obtiene con los polos positivos y negativos de las seis derivaciones de las extremidades (v. fig. 2-4) y en el plano transverso, se consigue con los polos positivos y negativos de las seis derivaciones precordiales (v. fig. 2-7). Cabe destacar que las derivaciones de ambos planos no están separadas por 30°exactos. En el plano frontal, se ha demostrado que el triángulo escaleno de Burger es más apropiado que el triángulo equilátero de Einthoven. 6 Por supuesto, la forma corporal y la colocación de los electrodos determinan el espacio entre las derivaciones contiguas. La identificación de los ejes del plano frontal del complejo QRS sería más fácil si las seis derivaciones se presentaran en la secuencia ordenada (v. fig. 2-9 B) y no en la secuencia clásica convencional. En la figura 3-10 7 se muestra un método sencillo para identificar el eje del plano frontal del complejo QRS con las derivaciones de las extremidades en la secuencia ordenada. Obsérvese que en la figura 3-10 A no hay ninguna derivación realmente transicional, lo cual indica que la transición del QRS se sitúa entre las derivaciones aVF y III. Figura 3-11. A) +60°. B) +150°. C) -30°. D) -60°. E) -120°. Herramientas de imágenes Cuando se utiliza la representación clásica de plano frontal del ECG, se necesita un método de tres fases para determinar el eje completo del complejo QRS: Identificar la derivación transicional (la derivación perpendicular al eje de la onda) mediante la localización de la derivación en la que el complejo QRS tiene los componentes positivos y negativos más semejantes. Estos componentes positivos y negativos pueden variar desde minúsculos hasta bastante prominentes. Identificar la derivación que está orientada en perpendicular a la derivación transicional utilizando el sistema de referencia hexaxial ( fig. 3-11 , arriba a la izquierda). Considerar la dirección predominante del complejo QRS en la derivación identificada en el punto 2. Si la dirección es positiva, el eje es el mismo que el polo positivo de esa derivación. Si la dirección es negativa, el eje es el mismo que el polo negativo de la derivación. Obsérvese en la figura 3-11 que los polos positivos de cada derivación tienen el nombre de la derivación. El eje del plano frontal del complejo QRS suele dirigirse hacia la izquierda y o bien ligeramente hacia arriba o ligeramente hacia abajo en la zona comprendida entre -30° y +90° ( fig. 3-11 , arriba derecha). Por consiguiente, el complejo QRS en general es predominantemente positivo en las derivaciones I y II ( fig. 3-11 A ). No obstante, si el complejo QRS es negativo en la derivación I pero positivo en la II, su eje se desvía hacia la derecha, hacia la región comprendida entre +90° y ± 180° (desviación del eje a derecha; fig. 3-11 B ). Si el complejo QRS es positivo en la derivación I pero negativo en la derivación II, su eje se desvía hacia la izquierda, hacia la región comprendida entre -30° y -120°(desviación del eje a la izquierda; fig. 3-11 C, D ). El crecimiento del ventrículo derecho puede producir la desviación del eje a la derecha y el aumento de tamaño del ventrículo izquierdo puede provocar la desviación a la izquierda del eje del complejo QRS. En muy pocas ocasiones, la dirección del eje del complejo QRS es completamente opuesta a su dirección normal (-90 a ± 180°) con una orientación predominantemente negativa del QRS tanto en la derivación I como en la II (desviación extrema del eje; fig. 3-11 E ). La utilización de este método para determinar de la dirección del eje del complejo QRS en el plano frontal permite tan sólo un «redondeo» de la dirección al múltiplo más cercano de 30° A pesar de que el análisis automatizado del ECG proporciona la designación del eje al grado más cercano, el método manual que aquí se describe es suficiente para los fines clínicos. En los recién nacidos, el eje normal del plano frontal del complejo QRS se orienta hacia la izquierda, alcanza una posición vertical durante la infancia y luego se orienta más hacia la izquierda durante la edad adulta. 8 En los adultos sanos, el eje eléctrico del complejo QRS es casi paralelo al eje anatómico que va desde la base hasta la punta del corazón, en la dirección de la derivación II. Sin embargo, estos ejes son más verticales en las personas delgadas y más horizontales en las gruesas. Este mismo movimiento normal de derecha a izquierda dependiente del crecimiento del eje del QRS que se observa en el plano frontal también se manifiesta en el plano transverso, pero este último muestra el movimiento anteroposterior del eje que no se detecta en el plano frontal. En los adultos, la derivación transicional suele ser la V3 o la V4, y por lo tanto la derivación perpendicular a esta derivación transicional es la V6 o la V1, respectivamente. Dado que la dirección predominante normal del complejo QRS es positiva en la derivación V6 y negativa en la V1, el eje del complejo QRS en el plano transverso de un adulto suele estar entre 0° y -60°. Volver al principio MORFOLOGÍA DEL SEGMENTO ST Figura 3-12. A) ECG normal. B-D) Variantes de ECG normales. E) ECG anómalo.Flechas, desviaciones del segmento ST en las derivaciones precordiales. Herramientas de imágenes El segmento ST representa el período durante el cual el miocardio ventricular permanece en estado activado o despolarizado (v. fig. 1-12). En el punto de unión con el complejo QRS (punto J), el segmento ST normalmente forma un ángulo de casi 90° con la pendiente ascendente de la onda S y luego continúa casi horizontalmente hasta que se curva suavemente en la onda T. En la longitud del segmento ST influyen varios factores que modifican la duración de la activación ventricular. A lo largo del segmento ST, los puntos se designan en referencia al número de milisegundos de distancia con respecto al punto J, es decir, «J + 20,» «J + 40,» y «J + 60». La primera parte del segmento ST suele estar situado al mismo nivel horizontal que la línea isoeléctrica formada por el segmento PR y el TP que ocupa el espacio entre los ciclos cardíacos eléctricos ( fig. 3-12 A ). Es normal que se produzca un ligero ascenso, descenso o depresión horizontal del segmento ST ( fig. 3-12 B ). Otra variante normal del segmento ST aparece cuando existe una repolarización precoz en las regiones epicárdicas de los ventrículos. 9 Esta situación provoca un desplazamiento del segmento ST de hasta 0,1 mV en la dirección de la siguiente onda T ( fig. 3-12 C ). En ocasiones, el segmento ST en varones jóvenes puede presentar una elevación todavía más acentuada en las derivaciones V2 y V3 ( fig. 3-12 D ). 9 Por otra parte, el aspecto del segmento ST también puede modificarse cuando la prolongación del complejo QRS es anómala ( fig. 3-12 E ). Volver al principio MORFOLOGÍA DE LA ONDA T Siguiendo el enfoque sistemático para el análisis de las ondas, los pasos que deben darsepara examinar la morfología de la onda T son los siguientes. Contorno general Tanto la forma como el eje de la onda T normal se parecen a los de la onda P (v. fig. 1-9 y fig. 1-14). Las ondas en ambos casos son suaves y redondeadas, y están dirigidas hacia el lado positivo en todas las derivaciones salvo en aVR, donde son negativas, y en V1, donde son bifásicas (al principio positivas y al final negativas). En la onda P puede aparecer ligeramente «puntiaguda» como variante de la normalidad. Duración de la onda T Normalmente no se mide la duración de la propia onda T, en cambio se incluye en el intervalo QT que se analiza en la unidad de aprendizaje del intervalo QTc. Amplitudes positiva y negativa La amplitud de la onda T, al igual que la del complejo QRS, tiene límites normales. Tiende a disminuir con la edad y es mayor en los varones que en las mujeres. La amplitud de la onda T tiende a variar con la amplitud del complejo QRS y siempre debe ser superior a la amplitud correspondiente de la onda U, en el caso de que ésta exista. Las ondas T no suelen superar los 0,5 mV en cualquier derivación de las extremidades o 1,5 mV en cualquier derivación precordial. En las mujeres, los límites superiores de la amplitud de la onda T son aproximadamente dos tercios de estos valores. La amplitud de la onda T tiende a ser inferior en los extremos de las proyecciones panorámicas (v. fig. 2-9 B) de los planos frontal y transverso: la amplitud de la onda en estos extremos normalmente no supera los 0,3 mV en las derivaciones aVL y III o 0,5 mV en las derivaciones V1 y V6. 8 Eje de los planos frontal y transverso El eje de la onda T debe evaluarse en relación al correspondiente del complejo QRS. En el capítulo 1 se ha analizado la justificación de las direcciones similares de las ondas de estas dos características del ECG, a pesar de que representan episodios miocárdicos opuestos de activación y recuperación. Para determinar el eje de la onda T, deben aplicarse los métodos que se han presentado antes para la determinación del eje del complejo QRS en los dos planos del ECG. Se utiliza el término ángulo QRS-T para indicar el número de grados que existen entre los ejes del complejo QRS y la onda T en los planos frontal y transverso. 10 Figura 3-13. A) Niño pequeño. B) Adulto joven. C) Anciano.Flechas continuas, direcciones del eje QRS.Flechas discontinuas, direcciones del eje T. Herramientas de imágenes El eje de la onda T en el plano frontal tiende a mantenerse constante a lo largo de toda la vida, en cambio el eje del complejo QRS se desplaza de una posición vertical a otra horizontal, como se muestra en la parte superior de la figura 3-13 . 8 Por consiguiente, durante la infancia, el eje de la onda T es más horizontal que el del complejo QRS, pero durante la edad adulta el eje de la onda T se vuelve más vertical que el del complejo QRS. A pesar de estos cambios, el ángulo QRS-T del plano frontal no suele superar los 45° 10 En los niños pequeños sanos, el eje de la onda T en el plano transverso puede ser tan posterior que las ondas T pueden ser negativas incluso en las derivaciones precordiales situadas más a la izquierda, V5 y V6 ( fig. 3-13 , abajo). Durante la infancia, el eje de la onda T se desplaza en dirección anterior hacia el polo positivo de la derivación V5, y el eje QRS se desplaza posteriormente hacia el polo negativo de la derivación V1, donde estos dos ejes suelen permanecer a lo largo de toda la vida. En general, el ángulo QRS-T del plano transverso no supera los 60° en los adultos. 10 Volver al principio MORFOLOGÍA DE LA ONDA U Ondas. P, activación auricular; Q, R y S, activación ventricular; T y U, recuperación ventricular. AV, auriculoventricular; SA, sinusal. Herramientas de imágenes Proyección aumentada del eje largo cardíaco de los segmentos y los intervalos temporales del ECG. Herramientas de imágenes Normalmente la onda U o no está presente en el ECG y lo está como una onda pequeña y redondeada posterior a la onda T (v. figs. 1-9 y 1-12, que vuelven a reproducirse aquí). Su orientación suele ser la misma que la de la onda T, tiene alrededor de un 10 % de la amplitud de esta última y normalmente es más prominente en las derivaciones V2 o V3. La onda U es mayor con frecuencias cardíacas menores; el tamaño de la onda U y el de la onda T disminuye y ambas ondas se fusionan con la onda P posterior en frecuencias cardíacas más rápidas. La onda U suele estar separada de la onda T, y la unión TU tiene lugar a lo largo de la línea isoeléctrica del ECG. Sin embargo, puede las ondas T y U pueden fusionarse, lo cual dificulta el cálculo del intervalo QT. No se sabe con exactitud el origen de la onda U. Existen tres teorías sobre su origen: a) repolarización tardía de las fibras de Purkinje subendocárdicas; b) repolarización prolongada de la región media del miocardio («células M»), y c) pospotenciales resultantes de las fuerzas mecánicas de la pared ventricular. 11 Volver al principio INTERVALO QTc Figura 3-14. Confusión del intervalo QT.Líneas verticales, onda T final verdadera. Herramientas de imágenes El intervalo QT mide la duración de la activación eléctrica y la recuperación del miocardio ventricular. El método tangencial es el que se usa actualmente en la determinación del final de la onda T para el cálculo del intervalo QT. Se define como una línea tangente que se traza desde el final de la porción más empinada de la onda T hasta su punto terminal atravesando la línea isoeléctrica. 12 Por otra parte, el intervalo QT varía inversamente con la frecuencia cardíaca. Para garantizar la completa recuperación de un ciclo cardíaco antes de que empiece el siguiente ciclo, la duración de la recuperación debe disminuir a medida que aumenta la tasa de la activación. Por consiguiente, la «normalidad» del intervalo de QT sólo puede determinarse corrigiendo la frecuencia cardíaca. En los análisis sistemáticos de los ECG se incluye el intervalo QT corregido (intervalo QTc) en vez del intervalo QT medida. Para realizar esta corrección, Bazett 13 desarrolló la siguiente fórmula: QTc = QT / √ Intervalo RR (en segundos) La modificación que Hodges y cols. 14 , 15 llevaron a cabo de la fórmula de Bazett, permite una corrección más completa de las frecuencias cardíacas altas y bajas: QTc = QT + 0,00175 (frecuencia ventricular —60). El límite superior de la duración del intervalo QTc es de unos 0,46 s (460 ms). El intervalo QT es ligeramente más largo en las mujeres que en los varones, y aumenta levemente con la edad. El ajuste de la duración de la recuperación eléctrica hasta la frecuencia de activación eléctrica no se produce de inmediato, sino que se requieren varios ciclos cardíacos. Por consiguiente, el cálculo exacto del intervalo QTc sólo puede realizarse tras varios ciclos cardíacos iguales y regulares. La dificultad para identificar la recuperación ventricular completa limita enormemente el valor diagnóstico del intervalo QTc. Los motivos de esta difiultad son los siguientes: El intervalo QT varía normalmente entre las diversas derivaciones. Esta «dispersión de la onda T» se produce cuando la parte final de la onda T es isoeléctrica en algunas de las derivaciones ( fig. 3-14 ). 16 Un período isoeléctrico terminal de la onda T, que sugiere un intervalo QT extremadamente reducido, dificulta la medición del intervalo QT en la derivación V1. Por tanto, el intervalo QT más largo que se mida en muchas derivaciones es el que debe considerarse como el verdadero intervalo QT. La onda U puede fusionarse con la onda T, dando lugar a la unión TU que no se encuentra en la línea isoeléctrica del ECG. En este caso, el inicio de la onda U debe considerarse el final aproximado del intervalo QT. A frecuencias cardíacas más rápidas, la onda P puede fusionarse con la onda T, y dar lugar a la unión TP que no aparece en la línea isoeléctrica. En este caso, el inicio de la onda P debe considerarse el final aproximado del intervalo QT. Volver al principio RITMO CARDÍACO Figura 3-15. Arritmiasinusal. Herramientas de imágenes La valoración de la última característica electrocardiográfica que se cita al principio de este capítulo, el ritmo cardíaco, exige la consideración de las otras ocho características electrocardiográficas. Algunas irregularidades de la frecuencia y la regularidad cardíacas, la morfología de la onda P y el intervalo PR pueden indicar anomalías del ritmo cardíaco y algunas irregularidades de las cinco características electrocardiográficas restantes pueden indicar la posibilidad de aparición de anomalías del ritmo cardíaco. Frecuencia y regularidad cardíacas El ritmo cardíaco normal se denomina ritmo sinusal porque su desencadenante son impulsos eléctricos que se forman en el nódulo SA. La frecuencia del ritmo sinusal suele oscilar entre 60 y 100 latidos/min durante la vigilia y el reposo. Cuando el ritmo es < 60 latidos/min, se denomina bradicardia sinusal, y cuando es > 100 latidos/min, se denomina taquicardia sinusal. No obstante, la designación de «normal» requiere la consideración del nivel de actividad de la persona. La bradicardia sinusal con una frecuencia de tan solo 40 latidos/min puede ser normal durante el sueño, y la taquicardia sinusal con una frecuencia rápida de hasta 200 latidos/min puede ser normal durante el ejercicio físico. De hecho, una frecuencia de 90 latidos/min sería «anómala» a la vez durante el sueño y durante el ejercicio intenso. Durante la vigilia pueden producirse normalmente frecuencias sinusales del intervalo bradicárdico, sobre todo en deportistas profesionales bien entrenados cuyas frecuencias cardíacas oscilan entre 30 latidos/min y a menudo < 60 latidos/min incluso con ejercicio físico moderado. Como ya se ha indicado, el ritmo sinusal normal suele ser regular, pero no de manera absoluta, debido a la variación continua del equilibrio entre las divisiones simpática y parasimpática del sistema nervioso autónomo. La pérdida de esta variabilidad normal de la frecuencia cardíaca puede estar relacionada con anomalías cardíacas o autónomas adyacentes significativas. 17 El término arritmia sinusal describe la variación normal de la frecuencia cardíaca que alterna con las fases de respiración: la frecuencia sinusal se acelera con la inspiración y se ralentiza con la espiración ( fig. 3-15 ). En ocasiones, la arritmia sinusal produce una irregularidad tan marcada que puede confundirse con las arritmias clínicamente importantes. Eje de la onda P Figura 3-16.Líneas verticales de la cuadrícula, intervalos de 0,2 s. Obsérvese que en (A) el intervalo PR equivale a 0,2 s (el límite máximo de la normalidad). Herramientas de imágenes El eje normal del plano frontal de la onda P ya se ha estudiado en el apartado correspondiente a la morfología de la onda P. La alteración de este eje a < +30° o > +75° puede indicar que el ritmo cardíaco se inicia desde una zona baja de la aurícula derecha, el nódulo AV o la aurícula izquierda. Intervalo PR En la figura 3-16 A se presenta un esquema de la relación normal entre la onda P y el complejo QRS (intervalo PR) y en la figura 3-16 B-F se ilustran diversas relaciones anómalas entre la onda P y el complejo QRS. El eje anómalo de una onda P suele ir acompañado de un intervalo PR anormalmente corto, porque la zona de formación del impulso se ha desplazado del nódulo SA a una posición más cercana al nódulo AV ( fig. 3-16 B ). Sin embargo, el intervalo PR corto junto con un eje de onda P normal ( fig. 3-16 C ) sugiere o bien una vía de conducción anormalmente rápida en el nódulo AV o bien la presencia de un haz anómalo del músculo cardíaco que conecta las aurículas con el haz de His (un origen inusual de la preexcitación ventricular; v. cap. 6). Esto no es en sí una anomalía del ritmo cardíaco; sin embargo, la vía responsable de la preexcitación, ya dentro del nódulo AV o sorteándolo, crea el potencial para la reactivación o la reentrada eléctrica en las aurículas y produce así una taquiarritmia. Un intervalo PR anormalmente largo en presencia de un eje de onda P normal indica un retraso de la transmisión del impulso en algún punto de la vía normal entre el miocardio ventricular y el auricular ( fig. 3-16 D ). Si se observa un intervalo PR prolongado acompañado de un contorno anómalo de la onda P, debe tenerse en cuenta que la onda P puede estar vinculada al complejo QRS anterior y no con el posterior, debido a la activación inversa desde los ventrículos hasta las aurículas ( fig. 3-16 E ). Esta situación se produce cuando el impulso cardíaco surge de los ventrículos y no de las aurículas. En este caso, es posible que la onda P sólo se identifique como una distorsión de la onda T. Si el intervalo PR no puede determinarse debido a la ausencia de ondas P visibles, es evidente que el ritmo cardíaco es anómalo ( fig. 3-16 F ). Morfología del complejo QRS Figura 3-17. A) Normal. B-D) Anómala.Líneas verticales de la cuadrícula, intervalos de 0,2 s. Herramientas de imágenes Se presenta de nuevo la figura 3-16 A como figura 3-17 A , como referencia para un complejo QRS típico de aspecto normal con ondas Q, R y S. En la figura 3-17 D se muestran varias causas de morfología anómala del complejo QRS. El eje normal de una onda P con un intervalo PR extremadamente corto va acompañado de una morfología normal del complejo QRS cuando no se sortea el nódulo AV llegando directamente al miocardio ventricular ( fig. 3-16 C ). Cuando este tipo de derivación entra directamente en el miocardio ventricular, genera una anomalía en la morfología del complejo QRS ( fig. 3-17 B ). Esta «preexcitación» ventricular elimina el segmento PR isoeléctrico y crea una fusión entre la onda P y el complejo QRS. La onda Q o R inicial comienza lentamente (en lo que se denomina una onda delta) y prolonga la duración del complejo QRS. La conducción del impulso extremadamente lenta en las vías de conducción intraventriculares normales también genera anomalías en la morfología del complejo QRS ( fig. 3-17 C ). El ritmo cardíaco se mantiene normal cuando la anomalía de la conducción está confinada o bien a la rama derecha o bien a la rama izquierda del haz. Con todo, si el proceso responsable de la conducción lenta se propaga a la otra rama del haz, puede producirse de repente la grave anomalía del ritmo de insuficiencia parcial o incluso total de la conducción AV. La duración extremadamente prolongada del QRS en ausencia de una onda P anterior sugiere que el ritmo cardíaco se origina desde los ventrículos y no desde las aurículas ( fig. 3-17 D ). Segmento ST, onda T, onda U e intervalo QTc Figura 3-18. Relación QRS a T. A) Normal. B-E) Anómala. Herramientas de imágenes La elevación pronunciada del segmento ST ( fig. 3-18 B ), un aumento o un descenso de la amplitud de la onda T ( fig. 3-18 C, E ), la prolongación del intervalo QTc ( fig. 3-18 D ) o el aumento de la amplitud de la onda U ( fig. 3-18 E ) pueden ser indicativos de patologías cardíacas subyacentes que pueden generar graves anomalías del ritmo cardíaco. 18 Todos los ejemplos empiezan con la finalización de un segmento TP y terminan con el inicio del siguiente segmento TP. Estas relaciones anómalas de QRS a T se analizan en los capítulos 9 ( fig. 3-18 B, C ), 11 ( fig. 3-18 C-E ) y 17 ( fig. 3-18 B-E ). GLOSARIO Amplitud: magnitud vertical de una onda Que se extiende desde la línea basal isoeléctrica hasta el pico de la onda. Ángulo QRS-T: número de grados entre los ejes del complejo QRS y la onda T en los planos frontal y horizontal. Arritmia sinusal: variación normal del ritmo sinusal que se produce durante las fases de inspiración y espiración de la respiración. Bradicardia: frecuencia cardíaca lenta, < 60 latidos/min. Contorno: forma general de una onda, puntiaguda o plana. Derivación transicional: derivación en la que los componentes negativo y positivo de una onda del ECG tienen casi la misma amplitud, lo cual indica que esa derivación es perpendicular a la dirección de la onda. Desviación del eje a la derecha: desviación del eje del QRS del planofrontal con respecto a la normalidad. Los ejes de sitúan entre +90° y ±180°. Desviación del eje a la izquierda: desviación del eje QRS del plano frontal con respecto a la normalidad, situándose el eje entre -30° y -90°. Desviación extrema de los ejes: desviación del eje del complejo QRS en el plano frontal con respecto a la normalidad, estando situado el eje entre -90° y ±180°. Desviación intrinsicoide: intervalo temporal entre el inicio del complejo QRS y el pico de la onda R, que representa el tiempo necesario para que el impulso eléctrico se desplace desde la superficie endocárdica a la epicárdica del miocardio ventricular. Desviaciones: ondas del ECG que ascienden (desviación positiva) o descienden (desviación negativa) con respecto a la línea isoeléctrica. Duración: intervalo en milisegundos entre el inicio y el final de una onda. Teniendo en cuenta que la duración aparente puede variar en una sola derivación porque la parte inicial o la final de la onda es perpendicular a la derivación en cuestión y por consiguiente isoeléctrica, la verdadera duración de la onda se prolonga desde el mismísimo principio del comienzo hasta la parte último del final en muchas derivaciones del ECG registradas simultáneamente. Eje: dirección de una onda del ECG en el plano frontal u horizontal, medida en grados. Frecuencia: determinación de las veces que se producen los ciclos cardíacos; se expresa en latidos por minuto. Fusión: unión de ondas (por ejemplo, ondas P y T). Intervalo QTc: intervalo QT corregido; representa la duración de la activación y la recuperación del miocardio ventricular; la corrección se aplica utilizando una fórmula que tiene en cuenta la frecuencia ventricular. Preexcitación ventricular: episodio que se produce cuando un impulso activador cardíaco elude el nódulo AV y el sistema de Purkinje debido a un haz anómalo de las fibras musculares que conecta las aurículas y los ventrículos. El impulso eléctrico debe propagarse normalmente a través del nódulo AV de conducción lenta y el sistema de Purkinje de conducción rápida para desplazarse del miocardio auricular al ventricular. Reentrada o reactivación: paso del impulso eléctrico cardíaco por segunda vez o incluso un número mayor de veces a través de una estructura, como el nódulo AV o el miocardio auricular o ventricular, como consecuencia de una anomalía de la conducción en esa zona del corazón. Normalmente el impulso eléctrico cardíaco, tras su inicio en las células cardioestimuladoras (marcapasos) específicas, sólo se propaga una vez por todas las áreas del corazón. Regularidad: expresión para la uniformidad de la frecuencia cardíaca durante un tiempo concreto. Ritmo sinusal: ritmo cardíaco normal que se origina a través de la formación del impulso en el nódulo SA o sinusal. Sistema nervioso autónomo: sistema nervioso que controla espontáneamente las funciones involuntarias del organismo; inerva las glándulas, el tejido muscular liso, los vasos sanguíneos y el corazón. Taquicardia: frecuencia cardíaca rápida de > 100 latidos/min. Unión TP: punto de unión de las ondas P y T que se produce en las frecuencias cardíacas más rápidas. Unión TU: punto de unión de las ondas T y U; a veces se encuentra en la línea isoeléctrica y a veces, fuera. Variabilidad de la frecuencia cardíaca: rango normal de variabilidad de frecuencias cardíacas observadas mientras la persona está en reposo. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Grant RP. Clinical Electrocardiography: The Spatial Vector Approach. New York: McGraw-Hill; 1957. Citado aquí 2. Beckwith JR. Grant's Clinical Electrocardiography. New York: McGraw-Hill; 1970:50. Citado aquí 3. Wagner GS, Freye CJ, Palmeri ST, et al. Evaluation of a QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. I. Specificity and observer agreement. Circulation 1982;65:342-347. Citado aquí 4. Macfarlane PW, Lawrie TDV, eds. Comprehensive Electrocardiology. Vol III. New York: Pergamon Press; 1989:1442. Citado aquí 5. Beckwith JR. Basic Electrocardiography and Vectorcardiography. 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Citado aquí 18. Antzelevitch C, Sicouri S. Clinical relevance of cardiac arrhythmias generated by after depolarizations. Role of M cells in the generation of U waves, triggered activity and Torsade de pointes. J Am Coll 1994;23: 259-277. Citado aquí 4 Aumento de tamaño de las cavidades cardíacas Galen S. Wagner y Tobin H. Lim AUMENTO DE TAMAÑO DE LAS CAVIDADES Figura 4-1. Las líneas discontinuas indican los crecimientos de las cavidades. Herramientas de imágenes Puede producirse una dilatación de las cavidades cardíacas como consecuencia de un aumento del volumen sanguíneo en su interior o debido a una mayor resistencia al flujo de salida de sangre de la cavidad. La primera situación se denomina sobrecarga de volumen o sobrecarga diastólica y la segunda sobrecarga de presión o sobrecarga sistólica. 1 El aumento del volumen sanguíneo produce dilatación de la cavidad y el aumento de la resistencia produce engrosamiento de la pared miocárdica de la cavidad (hipertrofia). El registro orientado en eje corto (v. fig. 1-14) proporciona la proyección electrocardiográfica (ECG) fundamental para identificar el aumento de tamaño de una de las cuatro cavidades cardíacas y para determinar la ubicación del retraso de la activación ventricular ( fig. 4-1 ). El aumento de tamaño de la aurícula derecha produce una prominencia anómala de la parte inicial de la onda P ( fig. 4-1 A ), mientras que el aumento de tamaño de la aurícula izquierda produce una prominencia anómala de la parte terminal de la onda P ( fig. 4-1 B ). El aumento de tamaño del ventrículo derecho produce una onda R anormalmente prominente ( fig. 4-1 C ), mientras que el aumento de tamaño del ventrículo izquierdo produce una onda S anormalmente prominente ( fig. 4-1 D ). Volver al principio AUMENTO DE TAMAÑO AURICULAR Figura 4-2. Morfología de la onda P típica del crecimiento auricular en las derivaciones II y V1. CAI, crecimiento auricular izquierdo; CAD, crecimiento auricular derecho; CAD+ CAI, crecimiento biauricular. Herramientas de imágenes Las cavidades auriculares, de paredes más finas, responden generalmente a estos dos tipos de sobrecarga con cambios característicos en el ECG. Los términos habituales para el aumento de tamaño de las aurículas son crecimiento auricular derecho (CAD) y crecimiento auricular izquierdo (CAI). De hecho, «sobrecarga» sería un término general más preciso que «crecimiento» para los cambios del ECG que se observan con el aumento de tamaño de las aurículas, porque los efectos eléctricos pueden producirse antes de observarse una dilatación o una hipertrofia mensurables de la cavidad afectada (que puede verse mediante ecocardiografía). Figura 4-3. A-C) ECG de pacientes con crecimiento auricular. Obsérvese la prolongación del intervalo PR (0,28 s) (A).Flechas, cambios de la onda P en el crecimiento auricular;asterisco, crecimiento auricular izquierdo. Herramientas de imágenes Herramientas de imágenes Los diferentes momentos en los que se inicia la activación de las dos aurículas y la diferente propagación direccional de dicha activación en cada una de ellas facilita la evaluación electrocardiográfica del CAD y del CAI. Como se indica en la figura 2-5, la derivación óptima para diferenciar la actividad cardíaca izquierda de la derecha es V1, con el electrodo positivo colocado en el cuarto espacio intercostal, en el borde esternal derecho (v. fig. 2-6). Primero empieza la activación de la aurícula derecha. Avanza desde el nódulo sinoauricular (SA) en dirección inferior y anterior, y produce la desviación inicial de la onda P, que tiene dirección positiva en todas las derivaciones excepto en aVR ( fig. 4-2 ). La activación auricular izquierda empieza después. Avanza desde la parte superior del tabique interauricular en dirección izquierda, inferior y posterior. Esto produce la desviación final de la onda P, que es positiva en la derivación del eje largo II pero negativa en la derivación del eje corto V1 ( fig. 4-2 ). Por tanto, el CAD se caracteriza por un aumento de la desviación inicial ( figs. 4-2 B y 4-3 A ) y el CAI por un aumento de la desviación final de la onda P ( figs. 4-2 C y 4-3 B ). En la mayoría de las demás derivaciones clásicas, los componentes auriculares derecho e izquierdo de la onda P aparecen como desviaciones con una dirección similar. Un aumento de las superficies inicial y final de la onda P indica una hipertrofia biauricular ( figs. 4-2 D y 4-3 C ). Volver al principio ABORDAJE SISTEMÁTICO PARA LA EVALUACIÓN DEL CRECIMIENTO AURICULAR El abordaje sistemático para el análisis de las ondas que se presentó en el capítulo 3 puede aplicarse a la evaluación del crecimiento auricular ( fig. 4-2 ). Contorno general El CAD modifica el contorno liso y redondeado de la onda P: proporciona a la onda un aspecto puntiagudo. El CAI produce una escotadura en la parte media de la onda P, seguida de una segunda «joroba». En derivaciones como la II, las ondas P del CAD tienen un aspecto «como de A» (denominado P pulmonar) y los cambios del CAI tienen un aspecto «como de M» (denominado P mitral). Duración de la onda P El CAD no afecta a la duración de la onda P. El CAI prolonga la duración total de la onda P hasta > 0,12 s. También prolonga la duración de la porción terminal dirigida a valores negativos de la onda P en la derivación V1 hasta > 0,04 s. Amplitudes positivas y negativas El CAD aumenta la amplitud máxima de la onda P hasta > 0,20 mV en las derivaciones II y aVF, y hasta > 0,10 mV y las derivaciones V1 y V2. Habitualmente el CAI no aumenta la amplitud total de la onda P, sino que aumenta sólo la amplitud de la porción terminal, dirigida a valores negativos, de la onda en la derivación V1 hasta > 0,10 mV. Ejes en los planos frontal y transversal Hay que estimar los ejes de la onda P en los dos planos electrocardiográficos. El CAD puede producir una ligera desviación hacia la derecha y el CAI puede causar una ligera desviación hacia la izquierda en el eje de la onda P en el plano frontal. Sin embargo, el eje suele permanecer dentro de los límites normales de 0° a +75°. En el CAD extremo la onda P puede estar invertida en la derivación V1, lo que crea la ilusión de un CAI. En el CAI extremo la amplitud de la onda P puede aumentar y la porción terminal de la onda puede hacerse negativa en las derivaciones II, III y aVF. El crecimiento biauricular produce características de CAD y CAI ( figs. 4-2 D y 4-3 C ). Criterios ECG % de positivos verdaderosa % de negativos verdaderosb Duración de la desviación terminal negativa de la 83 80 onda P enla derivación V1 > 0,04 s Amplitud de la desviación terminal negativa de la 60 93 onda P en la derivación V 1 > 0,10 mV Duración entre los picos de las escotaduras de la 15 100 onda P > 0,04 s Duración máxima de la onda P > 0,11 s 33 88 Cociente de la duración de la onda P a la duración 31 64 del segmento PR > 1:1,6 a Porcentaje de pacientes con CAI mediante ecocardiograma que cumplen los criterios electrocardiográficos de CAI. b Porcentaje de pacientes sin CAI mediante ecocardiograma que no cumplen los criterios electrocardiográficos de CAI. Modificado de Alpert MA, Martin RH, Munuswamy K, y cols. Sensitivity and specificity of commonly used electrocardiographic criteria for left atrial enlargement determined by M-mode echocardiography. Am J Cardiol 1984;53:829. Munuswamy y cols., 2 utilizando la ecocardiografía como referencia para determinar el CAI, han evaluado el porcentaje de pacientes con criterios electrocardiográficos verdaderamente positivos y verdaderamente negativos de CAI ( tabla 4-1 ). Encontraron que el criterio más sensible de CAI es el aumento de la duración (> 0,04 s) de la porción negativa terminal de la onda P en la derivación V1, mientras que el criterio más específico del CAI es una onda P ancha y con escotadura que recuerda a la onda P que se observa en el caso del bloqueo intrauricular. Volver al principio AUMENTO DE TAMAÑO DEL VENTRÍCULO Figura 4-4. A)Sobrecarga de volumen.Flecha gruesa hacia arriba, dirección del flujo sanguíneo;flecha fina hacia abajo, sangre que regurgita. B) Sobrecarga de presión.Flecha fina hacia arriba, dirección del flujo sanguíneo a través de la válvula de salida estenosada. (Adaptado de Rushmer RF. Cardiac compensation, hypertrophy, myopathy and congestive heart failure. En: Rushmer RF, ed.Cardiovascular Dynamics. 4th ed. Philadelphia: WB Saunders; 1976:538). Herramientas de imágenes Los ventrículos, de paredes gruesas, se dilatan en respuesta a la recepción de un volumen excesivo de sangre durante la diástole y se hipertrofian al ejercer una presión excesiva para expulsar la sangre durante la sístole ( fig. 4-4 ). La sobrecarga de volumen de los ventrículos puede ser consecuencia de la regurgitación de sangre de nuevo hacia el ventrículo parcialmente vaciado a través de una válvula de salida insuficiente ( fig. 4- 4 A ). La sobrecarga de presión producida por la obstrucción a la eyección a través de una válvula salida estrechada se muestra en la figura 4-4 B . El aumento de tamaño del ventrículo derecho o del izquierdo suele ir acompañado del crecimiento de la aurícula correspondiente. Por lo tanto, los resultados de un ECG que cumplan los criterios de crecimiento auricular deben considerarse indicativos de crecimiento ventricular. Figura 4-5. Complejo QRS típico del crecimiento ventricular en las derivaciones I y V1. CVI, crecimiento ventricular izquierdo; CVD, crecimiento ventricular derecho; CVD + CVI, crecimiento biventricular. Herramientas de imágenes En la figura 4-5 se ilustran los cambios típicos que se producen en las ondas QRS cuando existe crecimiento de los ventrículos. En ausencia de crecimiento ventricular derecho o izquierdo aparece un complejo QRS predominantemente positivo en la derivación I y un complejo QRS predominantemente negativo en la derivación V1 ( fig. 4-5 A ). Estos complejos QRS aumentan de amplitud pero no cambian de dirección con el crecimiento del ventrículo izquierdo ( fig. 4-5B ). Sin embargo, con el crecimiento ventricular derecho las direcciones de la onda QRS total se invierten hasta ser predominantemente negativas en la derivación I y predominantemente positivas en la derivación V1 ( fig. 4-5 C ). En el crecimiento ventricular derecho e izquierdo combinado se produce un híbrido de estas alteraciones de la onda ( fig. 4-5 D ). Volver al principio DILATACIÓN VENTRICULAR DERECHA El ventrículo derecho se dilata o bien durante la compensación de la sobrecarga de volumen o bien porque, después de hipertrofiarse, acaba por no ser capaz de compensar la sobrecarga de presión. Debido a esta dilatación, el ventrículo derecho tarda en activarse más de lo normal. En lugar de finalizar la activación durante la porción media del complejo QRS (v. cap. 1), el ventrículo derecho dilatado contribuye con fuerzas dirigidas hacia delante y hacia la derecha mientras se completa la activación ventricular izquierda. Por tanto, el eje del complejo QRS en el plano frontal se desvía hacia la derecha y aparece un patrón RSR' en las derivaciones V1 y V2, con un aspecto similar al del bloqueo de rama derecha (BRD) incompleto (v. cap. 5). La duración del complejo QRS puede prolongarse tanto que los cambios del ECG que se producen durante la dilatación ventricular derecha simulan a los del BRD completo. Estos cambios del ECG pueden aparecer durante la fase temprana o de compensación de la sobrecarga de volumen o durante la fase avanzada o de insuficiencia de la sobrecarga de presión (v. fig. 5-5). 3 Volver al principio HIPERTROFIA VENTRICULAR DERECHA Figura 4-6. A-C) ECG de pacientes con hipertrofia ventricular derecha.Flechas, HVD en el complejo QRS;asterisco, segmento ST y onda T en la sobrecarga ventricular derecha. Herramientas de imágenes El ventrículo derecho se hipertrofia como consecuencia de la compensación de la sobrecarga de presión. El tercio final del complejo QRS suele ser consecuencia únicamente de la activación del ventrículo izquierdo y del tabique interventricular, de pared más gruesa. A medida que el ventrículo derecho se va hipertrofiando, su contribución a las porciones tempranas del complejo QRS va aumentando y también comienza a contribuir a la porción tardía del complejo. La derivación V1, con su orientación de izquierda a derecha, proporciona la visión óptima de la competición entre los dos ventrículos por el predominio eléctrico. Como se muestra en la figura 4-5 A , el complejo QRS normal en el adulto es predominantemente negativo en la derivación V1, con una pequeña onda R seguida de una onda S prominente. Cuando el ventrículo derecho se hipertrofia en respuesta a una sobrecarga de presión puede perderse este predominio negativo, produciéndose una onda R prominente y una onda S pequeña ( fig. 4-5 C ). En la hipertrofia ventricular derecha (HVD) leve el ventrículo izquierdo conserva el dominio y no hay cambios en el ECG ni el eje del complejo QRS se desplaza hacia la derecha ( fig. 4-6 A ). Obsérvese la amplitud S > R en la derivación I, lo que indica que el eje en el plano frontal es ligeramente > +90°, cumpliendo el umbral que se presentó en el capítulo 3 para la desviación del eje hacia la derecha (DED). En la HVD moderada, las fuerzas iniciales del complejo QRS son predominantemente anteriores (con aumento de la onda R en la derivación V1) y las fuerzas terminales del complejo QRS pueden o no dirigirse predominantemente hacia la derecha ( fig. 4-6 B ). Estos cambios también podrían ser indicativos de infarto de miocardio posterior (v. cap. 10). En la HVD intensa el complejo QRS suele volverse predominantemente negativo en la derivación I y positivo en la derivación V1, y el retraso de la repolarización del miocardio ventricular derecho puede producir negatividad del segmento ST y un patrón de la onda T indicativo de la denominada sobrecarga ventricular derecha en derivaciones como V1 a V3 ( fig. 4-6 C ). 4 Figura 4-6.(Continuación) Herramientas de imágenes Figura 4-7. ECG neonatal normal.Flecha, predominio normal del VD. Herramientas de imágenes En el recién nacido, el ventrículo derecho está más hipertrofiado que el izquierdo porque hay mayor resistencia en la circulación pulmonar que en la circulación sistémica durante el desarrollo fetal ( fig. 4-7 ). La resistencia en el hemicardio derecho disminuye mucho cuando los pulmones se llenan de aire y la resistencia en el hemicardio izquierdo aumenta mucho cuando se extrae la placenta. 5 A partir de ese momento desaparecen gradualmente las pruebas electrocardiográficas de predominio ventricular derecho, a medida que el ventrículo izquierdo se hipertrofia con respecto al derecho. Por consiguiente, la hipertrofia, como la dilatación, puede ser una situación compensadora antes que patológica. 6 En años posteriores puede reaparecer una sobrecarga de presión del ventrículo derecho debido a un aumento de la resistencia al flujo sanguíneo a través de la válvula pulmonar, la circulación pulmonar o el lado izquierdo del corazón. Volver al principio DILATACIÓN VENTRICULAR IZQUIERDA Figura 4-8. A, B) ECG de pacientes con dilatación ventricular derecha.Flechas, aumento de las ondas del complejo QRS hacia la izquierda y en dirección posterior;asteriscos, cambios de sobrecarga ventricular izquierda del segmento ST y de la onda T. Herramientas de imágenes El ventrículo izquierdo se dilata por los mismos motivos que se han indicado previamente para el ventrículo derecho. El mayor tiempo necesario para la propagación de un impulso eléctrico a través del ventrículo izquierdo dilatado puede producir un patrón electrocardiográfico similar al del bloqueo de rama izquierda (BRI) incompleto (v. cap. 5). La duración del complejo QRS puede prolongarse tanto que los cambios electrocardiográficos en la dilatación ventricular izquierda simulan a los del BRI completo. La dilatación aumenta el área superficial del ventrículo izquierdo y aproxima el miocardio a los electrodos precordiales, lo que aumenta la amplitud del complejo QRS hacia la izquierda y hacia atrás ( fig. 4-8 ). 7 La amplitud de la onda S aumenta en las derivaciones V2 y V3, y la amplitud de la onda R aumenta en las derivaciones I, aVL, V5 y V6 ( fig. 4-5 B ). La amplitud de la onda T también puede aumentar en la misma dirección que la amplitud del complejo QRS ( fig. 4-8 A ) o la onda T puede alejarse del complejo QRS, lo que indica «sobrecarga» ventricular izquierda ( fig. 4-8 B ). En la figura 4-8 A se ilustran cambios electrocardiográficos indicativos de una dilatación ventricular izquierda de leve a moderada y en la figura 4-8 B se muestran cambios más intensos, entre ellos anomalías notables de las ondas Q en muchas derivaciones y sobrecarga ventricular izquierda. Volver al principio HIPERTROFIA VENTRICULAR IZQUIERDA Figura 4-9. A, B) ECG de pacientes con hipertrofia ventricular izquierda. A)Flechas, retraso de la conducción intraventricular. B)Flechas, descenso del segmento ST e inversión de la onda T. Herramientas de imágenes Como ya se ha comentado, el ventrículo izquierdo normalmente se hipertrofia con respecto al ventrículo derecho después del período neonatal. La hipertrofia anómala, que se produce en respuesta a una sobrecarga de presión, produce una exageración del patrón electrocardiográfico normal de predominio ventricular izquierdo. Al igual que la dilatación, la hipertrofia aumenta el área superficial del ventrículo izquierdo, lo que aumenta los voltajes de las ondas QRS que se dirigen hacia la izquierda y hacia atrás, produciendo de esta forma desviaciones similares en los ejes del plano frontal y transversal. En la hipertrofia ventricular izquierda (HVI) es necesario un período más prolongado para la propagación de la activación eléctrica desde la superficie endocárdica del miocardio hipertrofiado hasta la superficie epicárdica, lo que prolonga la desviación intrinsecoide (v. fig. 3-9). Por lo tanto, la activación total del ventrículo izquierdo tarda más tiempo. Como el ventrículo izquierdo normalmente produce la porción finaldel complejo QRS, en la HVI puede producirse un retraso de la conducción interventricular que simula un BRI incompleto o incluso completo, igual que ocurre en la dilatación ventricular izquierda ( fig. 4-9 A ). La sobrecarga de presión produce un retraso mantenido de la repolarización del ventrículo izquierdo, lo que origina una negativización del segmento ST y de la onda T en las derivaciones orientadas hacia la izquierda (es decir, V5-V6); esta situación se denomina sobrecarga ventricular izquierda ( fig. 4-9 B ). 8 Las células epicárdicas ya no se repolarizan precozmente, lo que invierte la propagación de la recuperación de modo que avance desde el endocardio hasta el epicardio. No está claro el mecanismo responsable de la sobrecarga, aunque está relacionado con el aumento de la presión (sobrecarga) en la cavidad ventricular izquierda. Se ha demostrado una relación entre la aparición de la sobrecarga y el aumento de la masa ventricular izquierda, determinada mediante ecocardiografía. 9 Cualquiera de las siguientes combinaciones de cambios electrocardiográficos sugieren el crecimiento de ambos ventrículos: Complejos RS bifásicos de voltaje elevado en las derivaciones precordiales medias, que se ven en muchas lesiones congénitas y tal vez son más frecuentes en la comunicación interventricular ( fig. 4-10 A ). Criterios de voltaje para la HVI en las derivaciones precordiales combinados con DED en las derivaciones de las extremidades ( fig. 4-10 B ). Onda S de amplitud baja en la derivación V1 combinada con una onda S muy profunda en la derivación V2 ( fig. 4-10 C ). Criterios para HVI en las derivaciones precordiales izquierdas combinados con ondas R prominentes en las derivaciones precordiales derechas ( fig. 4-10 D ). CAI como único criterio de HVI, combinado con cualquier criterio indicativo de HVD. Volver al principio HIPERTROFIA VENTRICULAR DERECHA E IZQUIERDA COMBINADA Figura 4-10. A-D) ECG de pacientes con hipertrofia biventricular. A)Flechas, complejos RS bifásicos de voltaje elevado. B, C)Flechas, S > R en la derivación I, R prominente en la derivación V1 y aumento de S en la derivación V3. D)Flechas, R prominente en las derivaciones precordiales. A, B)Asteriscos, alteraciones de la onda P típicas del CAD y el CAI. C.Asteriscos, alteraciones de la onda P típicas del CAD. Obsérvese que las ondas de la derivación V6, que se muestran en (A), se desplazan hacia la derecha sólo con fines ilustrativos. Herramientas de imágenes Figura 4-10.(Continuación) Herramientas de imágenes Figura 4-10.(Continuación) Herramientas de imágenes Volver al principio ABORDAJE SISTEMÁTICO PARA LA EVALUACIÓN DEL CRECIMIENTO VENTRICULAR Las dos variedades de crecimiento ventricular derecho e izquierdo (dilatación e hipertrofia) tienen efectos algo diferentes sobre las ondas del ECG, como ya se ha comentado; no obstante, no se ha elaborado ningún conjunto específico de criterios para distinguir la dilatación de la hipertrofia. Actualmente se ha aceptado el término «crecimiento» en relación con las aurículas, aunque se sigue utilizando el término «hipertrofia» en lugar de «crecimiento» en relación con los ventrículos. Por consiguiente, se aplica aquí a la «hipertrofia ventricular» el abordaje sistemático del análisis de las ondas que se presentó en el capítulo 3. Contorno general La prolongación de la desviación intrinsecoide causada por el miocardio ventricular hipertrofiado reduce la pendiente de las ondas iniciales del complejo QRS. A medida que se propaga la activación del miocardio ventricular, el contorno suave de la porción media de la onda QRS puede verse alterada por indentaciones o escotaduras ( fig. 4-10 A ). Las porciones terminales de los complejos QRS prolongados tienen ondas lisas de baja frecuencia. Puede alterarse el contorno de la línea basal del ECG. La hipertrofia ventricular desplaza el punto J de la línea basal horizontal formada por los segmentos PR y TP y hace que el segmento ST se incline en la dirección de la onda T ( figs. 4-6 C y 4-9 B ). Cuando esto ocurre en las derivaciones precordiales derechas se denomina sobrecarga ventricular derecha; en las derivaciones precordiales izquierdas se denomina sobrecarga ventricular izquierda. Duración del complejo QRS La hipertrofia del ventrículo izquierdo puede producir prolongación del complejo QRS más allá de su límite normal de 0,07 a 0,11 s, pero la hipertrofia del ventrículo derecho no suele prolongar la duración del complejo QRS. La HVD puede producir una ligera prolongación del complejo QRS cuando hay una clara dilatación ventricular derecha. Sin embargo, la hipertrofia del ventrículo izquierdo, aun sin dilatación, puede prolongar la duración del complejo QRS hasta 0,13 o 0,14 s. Cuando también hay un BRI completo, la duración del complejo QRS puede amentar incluso hasta 0,20 s. Amplitudes positivas y negativas La amplitud del complejo QRS normalmente es máxima en la dirección posterior izquierda. La HVI lo acentúa y la HVD lo contrarresta. Todos los criterios de HVI contienen umbrales para las amplitudes izquierdas-posteriores máximas de las ondas. Los criterios de Cornell 10 y los criterios de Romhilt-Estes 11 consideran las derivaciones en los planos frontal y transversal, pero los criterios de Sokolow-Lyon 12 consideran sólo las derivaciones del plano transversal. Los criterios de Sokolow-Lyon para la HVD contienen umbrales para las amplitudes anterior y a la derecha en las derivaciones del plano transversal. 13 Según los criterios de Butler-Leggett, 14 la combinación de las amplitudes anterior máxima y a la derecha máxima supera la amplitud posterior a la izquierda máxima en una diferencia de voltaje umbral. Eje en los planos frontal y transversal La HVD desplaza hacia la derecha el eje del plano frontal del complejo QRS, hasta una posición vertical o hacia la derecha, y desplaza hacia delante el eje del complejo QRS en el plano transversal ( fig. 4-6 C ). La HVI desplaza el eje en el plano frontal del complejo QRS sólo ligeramente hacia la izquierda, pero desplaza muy hacia detrás el eje del complejo QRS en el plano transversal ( fig. 4-3 C ). Criterios ECG Puntos 1. Onda R o S en cualquier derivación de las extremidades ≥2 mV 3 o S en la derivación V1 o V2 o R en la derivación V5 o V6 ≥3 mV 2. Sobrecarga ventricular izquierda 31 Segmento ST y onda T en dirección opuesta al complejo QRS sin digital con digital 3. Crecimiento auricular izquierdo 3 La negatividad terminal de la onda P en la derivación V1 mide >0,10 mV de profundidad y >0,04 s de duración 4. Desviación del eje a la izquierda >-30 2 5. Duración del complejo QRS >0,09 s 1 6. Desviación intrinsecoide en la derivación V5 o V6 >0,05 s 1 Máximo posible 13 aHVI, 5 puntos; probable HVI, 4 puntos. Modificado de Romhilt DW, Bove KE, Norris RJ, y cols. A critical appraisal of the electrocardiographi criteria for the diagnosis of left ventricular hypertrophy. Circulation 1969;40:185. La HVD desplaza la dirección del segmento ST y de la onda T, alejándolos del ventrículo derecho, en contraposición al cambio que dicha hipertrofia produce en el complejo QRS. En condiciones normales, en las derivaciones dirigidas hacia la derecha, como la V1, el complejo QRS sería anormalmente positivo, mientras que el segmento ST y la onda T serían anormalmente negativos ( fig. 4-6 C ). La HVI desplaza el segmento ST y la onda T alejándolos del ventrículo izquierdo, en la dirección contraria a la desviación que produce en el complejo QRS. Por lo tanto, en las derivaciones izquierdas, como aVL y V5, el complejo QRS es anormalmente positivo y el segmento ST y la onda T son anormalmente negativos ( fig. 4-9 B ). Se presentan tres conjuntos de criterios para la HVI ( tablas 4-2 , 4-3 y 4-4 ) y dos de criterios para la HVD ( tablas 4-5 y 4-6 ). Como ya se ha señalado, no se hace distinción entre dilatación e hipertrofia. Onda S en la derivación V1 + onda R en la derivación V5 o V6 >3,50 mV u Onda R en la derivación V5 o V6 > 2,60 mV Modificado de SokolowM, Lyon T P. The ventricular complex in left ventricular hypertrophy as obtained by unipolar precordial and limb leads. Am Heart J 1949;37:161. Mujeres Onda R en la derivación aVL + onda S en la derivación V3 > 2,00 mV Varones Onda R en la derivación aVL + onda S en la derivación V3 > 2,80 mV Modificado de Casale PN, Devereux RB, Alonso DR, y cols. Improved sex-specific criteria of left ventricular hypertrophy for clinical and computer interpretation of electrocardiograms: validation with autopsy findings. Circulation 1987;75:565. Direcciones Anterior Derecha Posterior-izquierda Amplitud R o R′ más alta en la derivación V1 o V2 S más profunda en la derivación V1 o V6 S en la derivación V1 Fórmula de HVD A + D-P ≥0,70 mV Modificado de Butler PM, Leggett SI, Howe CM, y cols. Identification of electrocardiographic criteria for diagnosis of right ventricular hypertrophy due to mitral stenosis. Am J Cardiol 1986;57:640. Onda R en la derivación V1 + onda S en la derivación V5 o V6 =1,10 mV Modificado de Sokolow M, Lyon T P. The ventricular complex in right ventricular hypertrophy as obtained by unipolar precordial and limb leads. Am Heart J 1949;38:273-294. Volver al principio CAMBIOS ELECTROCARDIOGRÁFICOS TÍPICOS EN CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS SELECCIONADAS Algunas cardiopatías congénitas infrecuentes producen crecimiento ventricular y están asociadas con combinaciones típicas de alteraciones del ECG. A continuación se presentan estas enfermedades y las alteraciones electrocardiográficas resultantes. Origen anómalo de la arteria coronaria izquierda en la arteria pulmonar Esta alteración produce ondas Q, elevación del segmento ST e inversión de la onda T en las derivaciones I, aVL, V4, V5 y V6. Dextrocardia con situs inversus Esta alteración produce inversión de las ondas P, los complejos QRS y las ondas T en la derivación I registrada de forma convencional. En estos pacientes deben utilizarse habitualmente posiciones especulares de los electrodos. Comunicación interauricular de tipo primario (ostium primum) Esta malformación produce una clara desviación hacia la izquierda del eje del complejo QRS en el plano frontal, con el aspecto típico de un hemibloqueo anterior izquierdo (v. cap. 5). En la comunicación de tipo primario también se produce el BRD y las demás alteraciones que se han descrito para la dilatación ventricular derecha. Malformación de Ebstein Esta malformación se refleja en el hallazgo de ondas P extremadamente altas indicativas de CAD sin signos de afectación ventricular derecha. También hay un aspecto inicial lento del complejo QRS de preexcitación ventricular (v. cap. 6). El complejo QRS es positivo en la derivación V1 y tiene el aspecto de un BRD atípico. También hay un voltaje bajo generalizado del complejo QRS. Comunicación interventricular y conducto arterial permeable Estas malformaciones producen HVD e HVI combinadas y se caracterizan por complejos QRS bifásicos de alto voltaje en las derivaciones precordiales medias, como se ha comentado en la sección de hipertrofia biventricular. Con frecuencia también hay ondas Q prominentes en las derivaciones precordiales izquierdas o en las derivaciones de las extremidades orientadas hacia abajo. Se ha publicado un análisis más detallado de las malformaciones mencionadas. 16 GLOSARIO Bloqueo de rama completo: ausencia total de conducción en la rama derecha o izquierda; se de-fine por una duración del complejo QRS > 0,12 s en el BRD y > 0,14 s en el BRI. Bloqueo de rama derecha (BRD): ausencia parcial o completa de conducción en la rama derecha del haz del sistema de Purkinje ventricular. Bloqueo de rama incompleto: ausencia parcial de conducción en la rama derecha o izquierda; se define por una duración del complejo QRS de 0,10 a 0,11 s en el BRD y de 0,11 a 0,13 s en el BRI. Bloqueo de rama izquierda (BRI): ausencia parcial o completa de conducción en la rama izquierda del haz del sistema de Purkinje ventricular. Bloqueo intrauricular: retraso de la conducción dentro de las aurículas. Crecimiento auricular derecho (CAD): dilatación de la aurícula derecha para adaptarse a un aumento del volumen sanguíneo o de la resistencia al flujo de salida. Crecimiento auricular izquierdo (CAI): dilatación de la aurícula izquierda para adaptarse a un aumento del volumen de sangre o a la resistencia al flujo de salida. Crecimiento biauricular (CBA): crecimiento de las aurículas derecha e izquierda. Crecimiento: dilatación o hipertrofia de una cavidad cardíaca. Dilatación: distensión del miocardio más allá de sus dimensiones normales. Específico: término que se refiere a la capacidad (especificidad) de una prueba para indicar la ausencia de una enfermedad (es decir, si la prueba es negativa en todos los testigos que no tienen la enfermedad, tiene una especificidad del 100 %). Hipertrofia: aumento de la masa de una cavidad cardíaca producido por un engrosamiento de las fibras del miocardio. Hipertrofiarse: aumentar de masa. P mitral: aspecto de la onda P en el crecimiento auricular izquierdo; se llama así por su aparición frecuente en la valvulopatía mitral. P pulmonar: aspecto de la onda P en el CAD; se llama así por su aparición frecuente en las enfermedades pulmonares crónicas. Sensible: término que se refiere a la capacidad (sensibilidad) de una prueba para indicar la presencia de una enfermedad (es decir, si la prueba es positiva en todos los pacientes con la enfermedad, tiene una sensibilidad del 100 %). Sobrecarga de presión o sistólica: situación en la que un ventrículo se ve obligado a bombear contra una mayor resistencia durante la sístole. Sobrecarga de volumen o diastólica: situación en la que un ventrículo se llena con una mayor cantidad de sangre durante la diástole. Sobrecarga ventricular izquierda: HVI acompañada de retraso de la repolarización, que produce negatividad del segmento ST y de la onda T. Sobrecarga: patrón electrocardiográfico característico de una clara hipertrofia, que se refleja por cambios en el segmento ST y en la onda T además de cambios en el complejo QRS. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Rushmer RF, ed. Cardiac compensation, hypertrophy, myopathy and congestive heart failure. In: Cardiovascular Dynamics. Philadelphia: WB Saunders; 1976:532-565. Citado aquí 2. Munuswamy K, Alpert MA, Martin RH, et al. Sensitivity and specificity of commonly used electrocardiographic criteria for left atrial enlargement determined by M-mode echocardiography. Am J Cardiol 1984;53:829. Citado aquí 3. Walker IC, Scott RC, Helm RA. Right ventricular hypertrophy; II. Correlation of electrocardiographic right ventricular hypertrophy with the anatomic findings. Circulation 1955;11:215. Citado aquí 4. Cabrera E, Monroy JR. Systolic and diastolic loading of the heart. II. Electrocardiographic data. Am Heart J 1952;43:669. Citado aquí 5. Rushmer RF, ed. Cardiovascular Dynamics. Philadelphia: WB Saunders; 1991:452-456. Citado aquí 6. Rushmer RF, ed. Cardiac compensation, hypertrophy, myopathy and congestive heart failure. In: Cardiovascular Dynamics. Philadelphia: WB Saunders; 1976:532-565. Citado aquí 7. Cabrera E, Monroy JR. Systolic and diastolic loading of the heart. II. Electrocardiographic data. Am Heart J 1952;43:661. Citado aquí 8. Devereux RB, Reichek N. Repolarization abnormalities of left ventricular hypertrophy. J Electrocardiol 1982;15:47. Citado aquí 9. Palmeiri V, Dahlof B, DeQuattro V, et al. Reliability of echocardiographic assessment of left ventricular structure and function: the PRESERVE study. Prospective randomized study evaluating regression of ventricular enlargement. J Am Coll Cardiol 1999;34:1625-1632. Citado aquí 10. Casale PN, Devereux RB, Alonso DR, et al. Improved sexspeci. c criteria of left ventricular hypertrophy for clinical and computer interpretation of electrocardiograms: validation with autopsy findings. Circulation 1987;75:565. Citado aquí 11. Romhilt DW, Bove KE, Norris RJ, Conyers E, Conradi S, Rowlands DT, Scott RC. Acritical appraisal of the electrocardiographic criteria for the diagnosis of left ventricular hypertrophy. Circulation 1969;40:185. Citado aquí 12. Sokolow M, Lyon TP. The ventricular complex in left ventricular hypertrophy as obtained by unipolar precordial and limb leads. Am Heart J 1949;37:161. Citado aquí 13. Sokolow M, Lyon TP. The ventricular complex in right ventricular hypertrophy as obtained by unipolar precordial and limb leads. Am Heart J 1949;38:273-294. Citado aquí 14. Butler PM, Leggett SI, Howe CM, et al. Identification of electrocardiographic criteria for diagnosis of right ventricular hypertrophy due to mitral stenosis. Am J Cardiol 1986;57:639-643. Citado aquí 15. Schiebler GL, Adams P Jr, Anderson RC. The Wolff-Parkinson-White syndrome in infants and children. Pediatrics 1959;24:585. 16. Liebman J, Plonsey R, Rudy Y, eds. Pediatric and Fundamental Electrocardiography. Boston:Martinus Nijhoff; 1987. Citado aquí 5 Trastornos de la conducción intraventricular Galen S. Wagner CONDUCCIÓN NORMAL Muchas enfermedades cardíacas hacen que los impulsos eléctricos sean conducidos de forma anómala a través del miocardio ventricular, lo que produce modificaciones de los complejos QRS y de las ondas T. Por tanto, es importante conocer las condiciones necesarias que facilitan la conducción intraventricular normal de los impulsos. Estas condiciones son las siguientes: No hay aumento de tamaño de los ventrículos izquierdo y derecho. Eso prolongaría el tiempo necesario para su activación y su recuperación (v. cap. 4). No hay isquemia ni infarto de miocardio o no es de magnitud suficiente como para alterar la propagación de las ondas de activación y de recuperación (v. cap. 7). Hay conducción rápida de los impulsos a través de las redes de Purkinje de los ventrículos derecho e izquierdo de modo que las superficies endocárdicas se activan casi a la vez (se analiza más adelante en este capítulo). No hay vías accesorias para la conducción desde las aurículas hasta los ventrículos (v. cap. 6). Volver al principio BLOQUEOS DE RAMAYBLOQUEOS FASCICULARES Figura 5-1. Las Iíneas discontinuas indican los retrasos de la conducción intraventricular en el lado derecho (D) y en el lado izquierdo (I) en este registro esquemático de la derivación V, que muestra el punto de vista del eje corto. Herramientas de imágenes Como la activación del sistema de Purkinje ventricular no está representada en el ECG de superficie, las alteraciones de su conducción deben detectarse indirectamente por sus efectos sobre la activación y la recuperación del miocardio. En la figura 5-1 se reproducen las ondas del ECG (v. fig. 1-14) y se añaden anomalías específicas del complejo QRS. Un trastorno de la conducción dentro de la rama derecha (RD) hace que la activación ventricular derecha se produzca una vez completada la activación ventricular izquierda, produciendo una desviación R' ( fig. 5-1 E ). Un retraso de la conducción a través de la rama izquierda (RI) retrasa mucho la activación ventricular, lo que provoca una onda S anormalmente prominente ( fig. 5-1 F ). Figura 5-2. Las posibles ubicaciones de las alteraciones de la conducción intraventricular que producen alteraciones del complejo QRS y de la onda T se indican con los números 1, 2 y 3. AV, auriculoventricular; FAI, fascículo anterior izquierdo; RI, rama izquierda; FPI,: fascículo posterior izquierdo; RD, rama derecha; VENT, ventrículo. (Modificado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW. Cardiac Arrhythmias. New York: Churchill Livingstone; 1983;18). Herramientas de imágenes Los retrasos de la conducción en los fascículos de la rama izquierda o entre las fibras de Purkinje y el miocardio adyacente pueden alterar el complejo QRS y la onda T ( fig. 5-2 ). Un trastorno de la conducción en el haz común (haz de His) tiene efectos similares sobre el sistema de Purkinje distal completo; por consiguiente, no altera el aspecto del complejo QRS ni de la onda T. Figura 5-3. A) Latido ventricular. B) Bloqueo de una rama del haz. C) Taquicardia ventricular. D) Ritmo ventricular con estimulación artificial. Herramientas de imágenes El bloqueo de toda una rama del haz obliga a que su ventrículo sea activado por la propagación miocárdica de la actividad eléctrica desde el otro ventrículo, con prolongación del complejo QRS total. El bloqueo de toda la RD se denomina «bloqueo de rama derecha (BRD) completo» o «bloqueo completo de la rama derecha del haz de His» y el bloqueo de toda la RI se denomina «bloqueo de rama izquierda (BRI) completo» o «bloqueo completo de la rama izquierda del haz de His». En estas dos situaciones los ventrículos se activan de forma secuencial y no simultánea. Las otras situaciones en las que los ventrículos se activan de forma secuencial se producen cuando un ventrículo es preexcitado a través de una vía auriculoventricular (AV) accesoria (v. cap. 6) y cuando hay ritmos ventriculares independientes (v. caps. 13 y 17). En estas situaciones hay una similitud fundamental en las distorsiones de las ondas del ECG: la duración del complejo QRS está prolongada y el segmento ST se dirige en pendiente hacia la onda T alejándose del ventrículo en el que está localizada la anomalía. En la figura 5-3 se comparan las morfologías de los complejos QRS en la derivación V1 cuando los dos ventrículos se activan de forma sucesiva en lugar de simultánea. Un retraso de la conducción ventricular con una prolongación tan sólo ligera del complejo QRS podría denominarse “BRD incompleto” o “BRI incompleto”. Sin embargo, es importante recordar del capítulo 4 que el crecimiento del ventrículo derecho puede producir una distorsión del complejo QRS que Simula al BRD incompleto (v. fig. 4-10 B), mientras que el crecimiento del ventrículo izquierdo puede producir una prolongación del complejo QRS que Simula al BRI incompleto (v. fig. 4-9 A). Como la RI tiene múltiples fascículos, otra forma de BRI incompleto podría deberse a la alteración en uno de sus fascículos principales. Figura 5-4. Anatomía de la RI y de sus fascículos. Herramientas de imágenes Se considera que el sistema de Purkinje ventricular es trifascicular. Está formado por la rama derecha y por las porciones anterior y posterior de la rama izquierda. La RD proximal es pequeña y compacta, y por tanto puede considerarse una rama del haz o un fascículo. La RI proximal también es compacta, aunque es demasiado grande como para poder considerarla un fascículo. Sigue siendo compacta a lo largo de 1 a 2 cm y después se bifurca en sus dos fascículos. 1 Como han demostrado Demoulin y Kulbertus 2 en seres humanos, hay múltiples variaciones anatómicas en estos fascículos de unas personas a otras. Se ha abierto el ventrículo izquierdo ( fig. 5-4 ) para mostrar la RI y sus fascículos como se presentaron originalmente en la figura 1-7 C. Obsérvese que los fascículos anterior y posterior de la RI se denominan también superior e inferior, respectivamente, porque estos términos indican sus posiciones anatómicas verdaderas. De acuerdo con sus ubicaciones anatómicas, los dos fascículos se denominan “fascículo anterior izquierdo” (FAI) y “fascículo posterior izquierdo” (FPI; fig. 5-4 ). El FAI de la RI se dirige hasta el músculo papilar anterosuperior y el FPI de la RI se dirige hacia el músculo papilar posteroinferior. También hay fibras de Purkinje que surgen de la parte más proximal de la RI y que avanzan por la superficie del tabique interventricular e inician la propagación de la activación de izquierda a derecha a través del tabique interventricular. Rosenbaum y cols. 3 describieron el concepto de bloqueos en los fascículos de la RI, a los que denominaron “hemibloqueo anterior izquierdo y posterior izquierdo”. Sin embargo, es más correcto denominar a estos dos tipos de bloqueo: bloqueo fascicular anterior izquierdo (BFAI) y bloqueo fascicular posterior izquierdo (BFPI). Aislados, el BFAI, el BFPI o el BRD se consideran un bloqueo unifascicular. El BRI completo o las combinaciones de BRD con BFAI o con BFPI son bloqueosbifasciculares y la combinación de BRD con BFAI y BFPI se considera un bloqueo trifascicular. Volver al principio BLOQUEOS UNIFASCICULARES Figura 5-5. Factores que contribuyen al complejo QRS en la derivación V1. Superior. Conducción intraventricular normal. Inferior. BRD. Los números se refieren a los períodos secuenciales primero, segundo y tercero de 0,04 s. VI, ventrículo izquierdo; BRD, bloqueo de rama derecha; VD, ventrículo derecho. Herramientas de imágenes El término “bloqueo unifascicular” se utiliza cuando en el ECG hay pruebas de bloqueo sólo de la RD, del FAI o del FPI. El BRD y el BFAI aislado se producen con frecuencia, mientras que el BFPI aislado es infrecuente. Rosenbaum y cols. 3 identificaron tan sólo 30 pacientes con BFPI, en comparación con 900 pacientes con BFAI. Bloqueo de la rama derecha Figura 5-6. A-C) ECG de pacientes con bloqueo de rama derecha. Herramientas de imágenes Dado que el ventrículo derecho contribuye mínimamente al complejo QRS normal, el BRD produce poca distorsión de dicho complejo durante el tiempo necesario para la activación del ventrículo izquierdo. En la figura 5-5 se ilustra la mínima distorsión de la porción temprana y la marcada distorsión de la porción tardía del complejo QRS que suele producirse en el BRD. La secuencia de activación del tabique interventricular y de las paredes libres ventriculares derecha e izquierda contribuye al aspecto del complejo QRS en la derivación V1 ( fig. 5-5 ). La conducción intraventricular normal precisa sólo dos períodos secuenciales de 0,04 s, mientras que es necesario un tercer período cuando hay un BRD. Se resta por completo la contribución mínima del miocardio normal del ventrículo derecho de la porción temprana del complejo QRS y luego se añade, cuando se activa el ventrículo derecho mediante la propagación de los impulsos desde el ventrículo izquierdo. Esto produce una onda positiva prominente tardía en la derivación V1 denominada “R’” porque aparece después de la onda R positiva anterior producida por la propagación normal de izquierda a derecha de la activación a través del tabique interventricular ( fig. 5-5 ; tabla 5-1 ). El aspecto electrocardiográfico de los BRD es muy variado ( figs. 5-6A-C ). En la figura 5-6 A , el BRD se considera “incompleto” porque la duración del complejo QRS es de tan sólo 0,10 s; pero en la figura 5-6 B y C el BRD se considera “completo” porque la duración del complejo QRS es >0,12 s. Derivación V1 QRS con forma de M (RSR') con desviación intrinsecoide tardía, a veces R o qR ancho Derivación V6 Desviación intrinsecoide temprana, onda S ancha Derivación I Onda S ancha Figura 5-6.(Continuación) Herramientas de imágenes Bloqueos fasciculares izquierdos Figura 5-7. Bloqueos fasciculares izquierdos y cancelación. Superior. Complejos QRS en la derivación I. Inferior. Complejos QRS en la derivación aVF. A) Normal. B) BFAI. C) BFPI. A, regiones anteriores del ventrículo izquierdo; PL, pared libre del ventrículo izquierdo; I, regiones inferiores del ventrículo izquierdo; S, tabique interventricular, Líneas discontinuas, fascículos; líneas onduladas, puntos de bloqueo fascicular; círculos rayados pequeños, músculos papilares; anillos externos, superficie endocárdica y epicárdica del miocardio ventricular izquierdo; flechas, direcciones de los frentes de onda de activación. Herramientas de imágenes La activación normal de la pared libre del ventrículo izquierdo se propaga simultáneamente desde dos puntos (cerca de las inserciones de los músculos papilares de la válvula mitral). Los frentes de las ondas de activación se propagan desde estos puntos endocárdicos hasta el epicardio que los recubre. Como los frentes de onda viajan en direcciones opuestas, neutralizan mutuamente su influencia en el ECG en un fenómeno denominado “cancelación”. Cuando hay un bloqueo en el FAI o en el FPI, la activación de la pared libre avanza desde un punto y no desde dos. Al eliminarse la cancelación, cambian las ondas del complejo QRS, como se describe a continuación ( tablas 5-2 y 5-3 ). En la figura 5-7 se muestra un diagrama esquemático del ventrículo izquierdo visto desde el ápice hacia arriba, hasta la base. 1. Desviación del eje hacia la izquierda (habitualmente >-60°) 2. Onda Q pequeña en las derivaciones I y aVL; onda R pequeña en II, III y aVF 3. Duración habitualmente normal del complejo QRS 4. Desviación intrinsecoide tardía en aVL (> 0,045 s) 5. Aumento del voltaje del complejo QRS en las derivaciones de las extremidades 1. Desviación del eje hacia la derecha (habitualmente > + 120°) 2. Onda R en las derivaciones I y aVL; onda Q pequeña en II, III y aVF 3. Duración habitualmente normal del complejo QRS 4. Desviación intrinsecoide tardía en aVF (> 0,045 s) 5. Aumento del voltaje del complejo QRS en las derivaciones de las extremidades 6. Sin datos de HVD Bloqueo fascicular anterior izquierdo Figura 5-8. A y B) ECG de pacientes con BFAI. Flechas, ondas S profundas que reflejan la desviación extrema del eje hacia la izquierda. Herramientas de imágenes Si el FAI de la RI está bloqueado ( fig. 5-7 B ), la activación inicial de la pared libre del ventrículo izquierdo se produce a través del FPI. La activación que se extiende desde el endocardio hasta el epicardio en esta región se dirige hacia abajo y hacia la derecha. Como el bloqueo del FAI ha eliminado la activación inicial en dirección superior y hacia la izquierda, aparece una onda Q en las derivaciones que tienen los electrodos positivos en una posición superior y hacia la izquierda (es decir, derivación I) y aparece una onda R en las derivaciones que tienen los electrodos positivos en posición inferior y hacia la derecha (es decir, derivación aVF). Después de este período inicial, la onda de activación se propaga por el resto de la pared libre del ventrículo izquierdo en dirección superior hacia la izquierda, produciendo una onda R prominente en la derivación I y una onda S prominente en la derivación aVF. Este cambio de la secuencia de activación del ventrículo izquierdo produce una desviación hacia la izquierda del eje del complejo QRS como mínimo de hasta -45°. La duración total del complejo QRS puede ser normal ( fig. 5-8A ) o puede prolongarse en 0,01 a 0,04 s ( figs. 5-8 B ). 4 Bloqueo fascicular posterior izquierdo Figura 5-9. El ECG de una persona asintomática muestra ondas S profundas en las derivaciones I y aVL, típicas del BFPI y de la HVD (flechas). Herramientas de imágenes Si hay bloqueo del FPI de la RI ( fig. 5-7 C ), la situación se invierte con respecto a la del bloqueo del FAI y la activación inicial de la pared libre del ventrículo izquierdo se realiza a través del FAI. La propagación de la activación desde el endocardio hasta el epicardio en esta región se dirige hacia arriba y hacia la izquierda. Como el bloqueo del FPI ha eliminado la activación inferior y hacia la derecha inicial, aparece una onda Q en las derivaciones que tienen los electrodos positivos en la posición inferior y hacia la derecha (es decir, derivación aVF) y aparece una onda R en las derivaciones que tienen los electrodos positivos en dirección superior y hacia la izquierda (es decir, derivación I). Después de este período inicial, la activación se propaga por el resto de la pared libre del ventrículo izquierdo en dirección inferior/hacia la derecha, produciendo una onda R prominente en la derivación aVF y una onda S prominente en la derivación I. Este cambio de la secuencia de activación del ventrículo izquierdo produce una desviación hacia la derecha del eje del complejo QRS hasta >+90°. 5 La duración del complejo QRS puede ser normal o ligeramente prolongada ( fig. 5-9 ). Para considerar la posible presencia de un BFPI es necesario que no haya signos de hipertrofia ventricular derecha (HVD) a partir de las derivaciones precordiales ( fig. 5-9 ) ni de otros datos clínicos. Sin embargo, incluso la ausencia de HVD no permite el diagnóstico de BFPI, porque la HVD puede producir el mismo patrón que el BFPI en lasderivaciones de las extremidades; además, la HVD es mucho más frecuente que el BFPI. Volver al principio BLOQUEOS BIFASCICULARES Figura 5-10. Factores que contribuyen al complejo QRS en la derivation V1. Superior. Conductión intraventricular normal. Inferior. BRI. Los números se refieren a los períodos secuenciales primero, segundo y tercero de 0,04 s. BRI, bloqueo de rama izquierda; VI, ventrículo izquierdo; VD, ventrículo derecho. Herramientas de imágenes El término “bloqueo bifascicular-” se utiliza cuando hay signos electrocardiográficos de intervención de dos de los siguientes: BRD, FAI o FPI. Estos signos pueden aparecer en diferentes momentos o pueden coexistir en el mismo ECG. A veces se aplica el calificativo de bloqueo bifascicular al BRI completo y suele se aplica a la combinación de BRD con BFAI o con BFPI. También es adecuado el término “bloqueo de rama bilateral” cuando hay BRD y BFAI o BFPI. 6 Cuando hay un bloqueo bifascicular, la duración del complejo QRS se prolonga hasta >0,12 s. Bloqueo de rama izquierda En la figura 5-10 se ilustra la distorsión del complejo QRS que produce el BRI en la derivación V1. También se identifican las diversas contribuciones del miocardio ventricular al aspecto del complejo QRS. El BRI completo puede estar causado por enfermedad en la RI principal (predivisional) o en sus dos fascículos (posdivisional). Cuando el impulso no puede progresar por la RI, primero debe producirse la activación eléctrica del ventrículo derecho, la cual debe viajar después a través del tabique interventricular hasta el ventrículo izquierdo. Figura 5-11. A-C) El bloqueo de rama izquierda se manifiesta de muchas formas en el ECG. A y C) Flechas, características del BRI. B) Flechas, ondas S profundas (II, III y aVF), disminución de las ondas R (V2-V4). Herramientas de imágenes Normalmente el tabique interventricular se activa desde la izquierda hasta la derecha, produciendo una onda R inicial en las derivaciones precordiales derechas y una onda Q en las derivaciones I, aVL y precordiales izquierdas. Sin embargo, cuando hay un BRI completo, el tabique se activa de derecha a izquierda, lo que produce ondas Q en las derivaciones precordiales derechas y elimina las ondas Q normales de las derivaciones orientadas hacia la izquierda. La activación del ventrículo izquierdo avanza después secuencialmente desde el tabique interventricular hasta las paredes anterior e inferior adyacentes y después hasta la pared libre posterolateral. Esta secuencia de activación ventricular en el BRI completo tiende a producir complejos QRS monofásicos, con complejos QS en la derivación V1 y ondas R en las derivaciones I, aVL y V6 ( tabla 5- 4 ). El aspecto electrocardiográfico del BRI es muy variado, como ilustran los ejemplos de un paciente sin problemas médicos, otro con insuficiencia cardíaca crónica y otro con antecedentes de hipertensión prolongada ( figs. 5-11 A-C , respectivamente). En la figura 5-11 A se muestra el aspecto típico del BRI completo en las derivaciones I y V 1. En la figura 5-11 B , la extrema desviación del eje a la izquierda (DEI) indica que la conducción es aún más lenta en el FAI que en el FPI (ondas S profundas en las derivaciones II, III y aVF); sólo se observan ondas R mínimas en las derivaciones V1 a V4, que es la configuración RS atípica en las derivaciones V5 y V6. En la figura 5-11 C se observa la aberración de un complejo QRS muy prolongado, lo que sugiere la coexistencia de hipertrofia ventricular izquierda (HVI). Derivación V1 QS o rS Derivación V6 Desviación intrinsecoide tardía, sin ondas Q, onda R monofásica Derivación I Onda R monofásica, sin ondas Q Figura 5-11. (Continuación) Herramientas de imágenes Bloqueo de rama derecha con bloqueo fascicular anterior izquierdo Figura 5-12. A) Ondas S profundas características del BFAI (flechas). B) Onda R 1 prominente característica del BRD (flecha). Herramientas de imágenes De la misma forma que el BFAI aparece como un bloqueo unifascicular con mucha más frecuencia que el BFPI, es mucho más frecuente que acompañe al BRD como bloqueo bifascicular. El diagnóstico de BFAI más BRD se realiza observando la prominente onda R o R' tardía del BRD en la derivación precordial V1, y las ondas R iniciales y las ondas S prominentes del BFAI en las derivaciones de las extremidades II, III y aVF. La duración del complejo QRS debe ser >0,12 s y el eje del complejo en el plano frontal debe estar entre -45° y -120° ( fig. 5-12 ). En un ECG de 12 derivaciones de un estudio previo de 1 año ( fig. 5-12 A ) sólo hay BFAI (ondas S profundas en II, III y aVF). En la evaluación electrocardiográfica actual del mismo paciente ( fig. 5-12 B ), la presencia de BRD (onda R' prominente en V1) indica que se ha bloqueado un segundo fascículo. Bloqueo de rama derecha con bloqueo fascicular posteroizquierdo Figura 5-13. Bloqueo de rama derecha con BFPI. Flechas, ondas S prominentes (I y aVL) y complejo RR' (V1). Herramientas de imágenes Raras veces se produce un bloqueo bifascicular por BRD con BFPI. Aun cuando los cambios del ECG sean totalmente típicos de esta combinación, el diagnóstico sólo debe considerarse si no hay pruebas clínicas de HVD. Debe considerarse el diagnóstico de BRD con BFPI cuando la derivación precordial V1 muestre cambios típicos de BRD y las derivaciones de las extremidades I y aVL muestren las ondas R iniciales y las ondas S prominentes típicas del BFPI. La duración del complejo QRS debe de ser >0,12 s y el eje del complejo en el plano frontal debe de ser >+90° ( fig. 5- 13 ). 7 Volver al principio ABORDAJE SISTEMÁTICO PARA EL ANÁLISIS DE LOS BLOQUEOS DE RAMA Y LOS BLOQUEOS FASCICULARES Figura 5-14. Cambios electrocardiográficos con el paso del tiempo en la hipertensión intensa, a medida que un BRI va complicando la HVI. A) 60 años de edad. B) 63 años de edad. C) 67 años de edad. Herramientas de imágenes El abordaje sistemático del análisis de la onda que se utilizó en el capítulo 3 debe aplicarse al análisis de los bloqueos de rama y los bloqueos fasciculares. Contorno general del complejo QRS El BRD y el BRI tienen efectos opuestos sobre el contorno del complejo QRS. El BRD añade una nueva onda dirigida hacia el ventrículo derecho después de la finalización de ondas ligeramente alteradas dirigidas hacia el ventrículo izquierdo ( fig. 5-5 ). Por consiguiente, en el BRD, el complejo QRS tiende a tener un aspecto trifásico. En la derivación V1, que es óptima para visualizar el retraso de la conducción en el lado derecho frente al izquierdo, el complejo QRS en el BRD tiene el aspecto de “orejas de conejo” ( fig. 5-6 ). Normalmente la “primera oreja” (onda R) es más corta que la “segunda oreja” (onda R'). (Aunque la expresión “orejas de conejo” en este contexto se refiere a un complejo QRS trifásico, también puede referirse a los dos picos que se encuentran en los complejos QRS monofásicos.) Cuando el BRD va acompañado de bloqueo de uno de los fascículos de la RI, la desviación positiva en la derivación V1 suele ser monofásica ( fig. 5-13 ). En el BRI, la propagación secuencial de la activación a través del tabique interventricular y la pared libre del ventrículo izquierdo sustituye a la propagación normal, competitiva y simultánea de la activación a través de estas zonas. Como consecuencia, el complejo QRS tiende a tener un aspecto monofásico que está mellado, en vez de liso. Aunque el BRI y la HVI tienen muchas similitudes electrocardiográficas, también tienen claras diferencias. Si bien puede haber ondas Q normales, o incluso exageradas, sobre el ventrículo izquierdo en la HVI, están ausentes en el BRI. Cuando la RI está completamente bloqueada, el tabique se activa por completo desde el lado derecho. La figura 5-14 ilustra, en cinco ECG representativos, el aspecto del BRI incompleto ( fig. 5-14B ) y completo ( fig. 5-14C ) en un paciente con hipertensión intensa a medida que la HVI va complicá ndose a causa de un BRI en diferentes momentos. Duración del complejo QRS El BRD completo aumentala duración del complejo QRS en 0,03 a 0,04 s y el BRI completo aumenta la duración del complejo en 0,04 a 0,05 s. El bloqueo dentro del FAI o del FPI de la RI habitualmente prolonga la duración del complejo QRS en tan sólo 0,01 a 0,02 s ( figs. 5-8 By 5-9 ). 4 Amplitudes positivas y negativas El bloqueo de rama (BR) produce ondas QRS con menor voltaje y una melladura más definida que la hipertrofia ventricular. Sin embargo, la amplitud del complejo QRS sí aumenta en el BRI debido a la propagación relativamente libre de oposición de la activación sobre el ventrículo izquierdo. Una regla general para distinguir entre BRI e HVI es que cuanto mayor sea la amplitud del complejo QRS, más probable es que la causa sea la HVI. De igual forma, cuanto más prolongada sea la duración del complejo QRS, más probable será que el BRI sea causa de este efecto. Según han sugerido Klein y cols., 8 en presencia de BRI, cualquiera de los siguientes criterios está asociado a una HVI: Onda S en V2 + onda R en V6 >45 mm. Pruebas de crecimiento auricular izquierdo con una duración del complejo QRS>0,16s. Eje del complejo QRS en los planos frontal y transversal Como el BRD completo y el BRI completo alteran la conducción a los ventrículos enteros, no cabría esperar que produjeran mucha alteración neta del eje del complejo QRS en el plano frontal. Sin embargo, Rosenbaum 4 estudió pacientes con BRI intermitente en los que se pudieron comparar directamente complejos bloqueados y no bloqueados. A menudo se observó que el BRI producía una desviación significativa del eje a la izquierda y a veces incluso una desviación a la derecha. Sólo en una pequeña proporción de pacientes el eje no se alteraba. Sin embargo, el bloqueo aislado del FAI o del FPI de la RI produce una marcada desviación del eje. Los 0,20 s iniciales del complejo QRS se alejan de los fascículos bloqueados y las porciones media y tardía se dirigen hacia los fascículos bloqueados, obligando al desplazamiento de la dirección global del complejo QRS hacia el punto del bloqueo ( figs. 5-8 y 5-9 ). 5 Cuando el bloqueo de cualquiera de estos fascículos de la RI va acompañado de BRD, se añade al complejo QRS una onda incluso más tardía, lo que prolonga aún más su duración. La dirección de esta onda final en el plano frontal es próxima a 180°, como consecuencia del BRD ( fig. 5-6 C ). 5 Figura 5-15. A) Mujer de 89 años durante un chequeo sistemático. Herramientas de imágenes En el bloqueo de rama (BR), la onda T se dirige habitualmente en dirección contraria a la porción tardía del complejo QRS (p. ej., en la figura 5-15 A, en la derivación I, la onda T está invertida y la parte final del complejo QRS es positiva; en la figura 5-15 B la onda T es positiva y la porción final del complejo QRS es negativa). Esta polaridad opuesta es la consecuencia natural del trastorno de despolarización-repolarización que produce el BR, por lo que se denomina “secundaria”. De hecho, si la dirección de la onda T es similar a la de la parte terminal del complejo QRS ( fig. 5-15 C ), debe considerarse anómala. Estos cambios de la onda T son primarios e implican enfermedad miocárdica. El diagnóstico de infarto de miocardio en presencia de BR se considera en el capítulo 10. Un método para determinar el significado clínico de las alteraciones de la onda T en los BR consiste en medir el ángulo entre el eje de la onda T y el de la parte terminal del complejo QRS. Evidentemente si la dirección de los dos es opuesta (como ocurre en los cambios secundarios de la onda T), el ángulo entre ellos es amplio y puede ser próximo a 180°. Se ha propuesto que si este ángulo es < 110° hay enfermedad miocárdica. En la figura 5- 15 B el ángulo es de aproximadamente 150°, mientras que en la figura 5-15 C es de sólo unos pocos grados. Figura 5-15.(Continuación) B) Un piloto de 45 años durante una evaluación médica anual. C) Una mujer de 64 años el primer día después de una operación de derivación coronaria. Flechas, direcciones concordantes del complejo QRS terminal y de la onda T en las derivaciones V2 a V4. Herramientas de imágenes Volver al principio PERSPECTIVA CLÍNICA DE LAS ALTERACIONES DE LA CONDUCCIÓN INTRAVENTRICULAR Figura 5-16. BRD inducido por el catéter. AV, auriculoventricular; SA, sinoauricular. Herramientas de imágenes Tanto el BRD como el BRI se ven con frecuencia en personas aparentemente sanas. 9 La causa de esto es la fibrosis de las fibras de Purkinje, que se ha descrito como enfermedad de Lenegre 10 o enfermedad de Lev 11 . El proceso de fibrosis de Purkinje progresa lentamente: el seguimiento durante 10 años de aviadores sanos con BR demostró ausencia de incidencia de bloqueo AV completo, síncope o muerte súbita. 12 La hipertensión sistémica puede acelerar el proceso patológico: precedió a la aparición de BR en el 60% de los pacientes del estudio de Framingham. La edad media de inicio del BR era de 61 años. 13 La información sobre el pronóstico a largo plazo de los pacientes con BR crónico, pero sin otros signos de cardiopatía procede de estudios de los cambios electrocardiográficos que preceden a la aparición de bloqueo AV completo transitorio o permanente. Lasser y cols. 14 documentaron la presencia frecuente de alguna combinación de bloqueo de rama o bloqueo fascicular inmediatamente antes del inicio del bloqueo AV. La combinación más frecuente era BRD con BFAI. Los resultados combinados de estos estudios sugieren que la enfermedad de Lenegre o de Lev es un proceso de aparición lenta de fibrosis de las fibras de Purkinje que en último término puede producir bloqueo AV completo por afectación bilateral de las ramas. Como las células de Purkinje carecen de la capacidad fisiológica de las células del nódulo AV de conducir a velocidades variables, puede producirse una progresión súbita de ausencia de bloqueo AV a bloqueo AV completo. 15 Cuando ocurre esto, la activación ventricular puede deberse sólo a la formación de impulsos dentro de una célula de Purkinje más allá del punto del bloqueo. Pueden producirse varias situaciones clínicas, entre ellas el síncope y la muerte súbita. Un bloqueo de rama o un bloqueo fascicular también pueden ser consecuencia de otras cardiopatías graves. En Centroamérica y Sudamérica la enfermedad de Chagas, debida a la infección por Trypanosoma cruzi, es casi endémica y es una causa frecuente de BRD con BFAI. 16 Como se indicó en el capítulo 4, la distensión del ventrículo derecho que aparece con la sobrecarga de volumen produce a menudo un BRD. Puede producirse un BRD transitorio durante el cateterismo del hemicardio derecho por un traumatismo inducido por la punta del catéter ( fig. 5-16 ). El BRD resultante se ve en los latidos tercero y cuarto del registro esquemático de la derivación VI. Figura 5-17. A), nódulo AV; B), haz común; C), FPI; D), FAI; E); RD. DAI, arteria descendente anterior izquierda; ADP, arteria descendente posterior izquierda. (Tomado de Rotman M, Wagner GS, Wallace AG. Bradyarrhythmias in acute myocardial infarction. Circulation 1972;45:703- 722, con autorización. Copyright 1972 American Heart Association). Herramientas de imágenes Cualquier combinación de las ramas o de los fascículos proximales puede estar bloqueada durante un episodio de muerte de células miocárdicas en un paciente con aterosclerosis coronaria. En la figura 5-17 se muestra la porción proximal del sistema de conducción especializado en relación con su vascularización desde una proyección oblicua anterior derecha. Obsérvese la longitud de las ramas perforantes septales de la arteria coronaria descendente anterior izquierda, en contraste con las de la arteria descendente posterior. Estas estructuras son abastecidas de sangre a través de la rama perforante septal proximal de la arteria coronaria descendente anterior izquierda. Por tanto, las ramas del haz y sus fascículos proximales se ven afectados cuando hay una oclusión de la arteria coronaria principal izquierda o del origen de su rama descendente anterior. Los pacientes que sobreviven y lleganal hospital después de la oclusión de una arteria coronaria tan importante pueden tener cualquier combinación de bloqueo de rama o bloqueo fascicular que complican un infarto de miocardio extenso. Como las tasas de mortalidad aguda y a largo plazo en estos pacientes son muy elevadas, no representan una porción significativa de la población total de pacientes con bloqueo de rama y bloqueo fascicular crónicos. 17 Figura 5-18. A) Inicio del BRI en la derivación V1 (flecha). B) Inicio del BRD en la derivación V1 (flecha). Herramientas de imágenes Un BR intermitente (complejos QRS prolongados presentes en algunas ocasiones pero no en otras) suele representar una etapa de transición antes del establecimiento del bloqueo permanente. En la figura 5-18 se muestra un ejemplo de BRI de inicio súbito en una mujer de 62 años durante una monitorización electrocardiográfica sistemática después de cirugía abdominal no complicada ( fig. 5-18 A ) y un BRD de inicio súbito en un varón de 54 años durante la monitorización electrocardiográfica de 24 horas por síntomas de mareo (fig. 15-8B). Figura 5-19. Aparición de BRD incompleto (flechas). Herramientas de imágenes En ocasiones la frecuencia cardíaca determina el BR intermitente. A medida que se acelera la frecuencia, el intervalo RR se acorta y el impulso descendente encuentra una de las ramas del haz todavía en su período refractario. La aparición de un BRD incompleto después de los intervalos de ciclo más cortos se ilustra en la figura 5-19 . Con este “BR dependiente de la taquicardia”, la ralentización de la frecuencia cardíaca permite que los impulsos descendentes lleguen después del período refractario de todo el sistema de conducción, de modo que se reinicie la conducción normal. Figura 5-20. BR dependiente de la bradicardia. Herramientas de imágenes Una forma menos frecuente de BR, que aparece sólo cuando la longitud del ciclo cardíaco se alarga en vez de acortarse, se denomina “BR dependiente de la bradicardia”. Todos los latidos son latidos sinusales conducidos agrupados en parejas. Los que finalizan los ciclos más cortos se conducen normalmente, mientras que los que finalizan los ciclos más largos se conducen con BRI ( fig. 5-20 ). El BR intermitente es una forma de conducción aberrante intermitente de los impulsos eléctricos a través del miocardio ventricular. GLOSARIO Aterosclerosis: engrosamiento de la pared arterial interna producido por el depósito de sustancias grasas. Bloque de rama dependiente de la taquicardia: BRD o BRI que es intermitente y que aparece sólo cuando hay aceleración de la frecuencia auricular. Bloqueo AV: bloqueo del sistema de conducción cardíaco que produce interrupción de la conducción eléctrica desde las aurículas hasta los ventrículos. Bloqueo bifascicular: alteración de la conducción intraventricular que afecta a dos cualesquiera de los siguientes: la rama derecha, la división anterior de la rama izquierda y la división posterior de la rama izquierda. Bloqueo de rama bilateral: alteración de la conducción intraventricular que afecta a las ramas derecha e izquierda del haz, como demuestra la presencia de algunos latidos conducidos con BRD y otros con BRI, o por un bloqueo AV localizado distal al haz común. Bloqueo fascicular anteroizquierdo: alteración de la conducción en el fascículo anterior de la RI. Bloqueo fascicular posterior posteroizquierdo: alteración de la conducción en el fascículo posterior de la RI. Bloqueo trifascicular: trastorno de la conducción intraventricular que afecta a la RD y a los fascículos anterior y posterior de la rama izquierda. Bloqueo unifascicular: alteración de la conducción intraventricular que afecta sólo a uno de los tres fascículos principales del sistema de Purkinje intraventricular. BR dependiente de la bradicardia: BRD o BRI que es intermitente y que aparece sólo cuando hay ralentización de la frecuencia auricular. Cambios primarios y secundarios de la onda T: cuando hay BRD o BRI, la expresión “cambios primarios de la onda T” se refiere a ondas T anómalas que van en una dirección similar a la porción tardía del complejo QRS y “cambios secundarios de la onda T” se refiere a ondas T normales que van en dirección contraria a la porción final del complejo QRS. Cancelación: eliminación de una alteración producida por un problema cardíaco concreto por una alteración similar en otra parte del corazón o por una alteración diferente en la misma parte del corazón, porque las ondas del ECG representan la sumación de los frentes de onda de activación y recuperación dentro del corazón. Enfermedad de Chagas: enfermedad tropical producida por el microorganismo flagelado Trypanosoma cruzi, que se caracteriza por fiebre alta prolongada, edema y hepatomegalia, esplenomegalia y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, y que se complica por afectación cardíaca. Enfermedad de Lenegre (o de Lev): Lenegre y Lev describieron variaciones de fibrosis de las fibras de Purkinje intraventriculares en ausencia de otra cardiopatía significativa. Fascículo: un grupo de fibras de Purkinje demasiado pequeño para ser llamado “rama”. Fibrosis: situación en la que las fibras de Purkinje se transforman en tejido fibroso intersticial no conductor. Intervalo RR: período entre complejos QRS sucesivos. Onda Q septal: onda QRS normal, negativa inicialmente, que aparece en las derivaciones del ECG orientadas hacia la izquierda debido a la activación más temprana del tabique interventricular a través de los fascículos septales de la rama izquierda. Período refractario: el período posterior a la activación eléctrica, durante el cual no puede reactivarse una célula cardíaca. Predivisional y posdivisional: términos que se refieren al bloqueo dentro de la RI “pre” o proximal a su división en fascículos, o “pos”, que afecta a la vez a los fascículos anteriores y a los posteriores. Síncope: pérdida de conciencia breve que se asocia a una ausencia transitoria del flujo sanguíneo cerebral. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Wellens HJJ, Lie KI, Janse MJ, eds. The Conduction System of the Heart: Structure, Function and Clinical Implications. The Hague: Martinus Nijhoff; 1978;287-295. Citado aquí 2. Demoulin JC, Kulbertus HE. 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En 1893 Kent describió la aparición infrecuente de estas conexiones, aunque supuso erróneamente que representaban vías de conducción normal. 1 Mines propuso en 1914 que esta conexión auriculoventricular (AV) accesoria (haz de Kent) podía causar taquiarritmias. En 1930, Wolff y White en Boston y Parkinson en Londres describieron su serie combinada de 11 pacientes con complejos ventriculares raros e intervalos PR cortos. 2 Después, en 1944, Segers presentó la tríada de intervalo PR corto, preexcitación de los ventrículos caracterizada por ascenso prolongado del complejo QRS (onda delta) y taquiarritmia que constituye el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW). Volver al principio PERSPECTIVA CLÍNICA Figura 6-1. Sistema de conducción AV normal y accesorio.Barra sólida, estructuras no conductoras. NVA, nódulo auriculoventricular; HH, haz de His; HK, haz de Kent; RI, rama izquierda; RD, rama derecha. Herramientas de imágenes »Preexcitación ventricular» se refiere a una anomalía cardíaca congénita en la que parte del miocardio ventricular recibe la activación eléctrica de las aurículas antes de la llegada del impulso a través del sistema de conducción AV normal. En la figura 6-1 se muestra un esquema de la relación anatómica entre el sistema de conducción AV normal y la vía de conducción AV accesoria aportada por el haz de Kent. Las estructuras no conductoras (las arterias y las venas coronarias, las válvulas y los tejidos conjuntivo fibroso y adiposo) impiden la conducción de los impulsos eléctricos desde el miocardio auricular hasta el miocardio ventricular. Es frecuente que existan haces miocárdicos AV durante la vida fetal, que desaparecen en el momento del nacimiento. 3 Si persiste aunque sólo sea una sola conexión miocárdica, existe la posibilidad de preexcitación ventricular. En algunas personas puede no manifestarse la preexcitación hasta fases posteriores de la vida, mientras que en otras, con signos claros de preexcitación ventricular en el electrocardiograma (ECG) durante toda la vida, el síndrome de WPW puede no aparecer hasta épocas más tardías de la vida. A la inversa, en los lactantes con síndrome de WPW, algunos o todos los signos de esta alteración pueden desaparecer en unos pocos años. 4 Figura 6-2. Dos tipos de conducción aberrante. A) Activación ventricular tardía(línea discontinua). B) Activación ventricular precoz (línea discontinua). Herramientas de imágenes En la figura 6-2 se ilustran los dos tipos de conducción alterada o “aberrante” desde las aurículas (intervalo PR) hasta los ventrículos (intervalo QRS) debida a un bloqueo de rama (BR) y a una preexcitación ventricular. El bloqueo de rama derecha o izquierda no altera el intervalo PR, pero sí prolonga el complejo QRS al retrasar la activación de uno de los ventrículos ( fig. 6-2 A ). La preexcitación ventricular, debida a una conexión del ventrículo con las aurículas a través de un haz muscular accesorio, acorta el intervalo PR y produce una “onda delta” en la parte inicial del complejo QRS ( fig. 6-2 B ). El tiempo total transcurrido desde el inicio de la onda P hasta el final del complejo QRS sigue siendo el mismo que en condiciones normales porque la conducción a través de la vía anómala no interfiere en la conducción a través del sistema de conducción AV normal. Por tanto, antes de que todo el miocardio ventricular pueda ser activado por la progresión del frente de onda de preexcitación, los impulsos eléctricos procedentes del sistema de conducción normal llegan y activan al resto del miocardio ventricular. Volver al principio FISIOPATOLOGÍA Figura 6-3. Base anatómica de preexcitación. A) Situación normal. B) Anomalía congénita anómala.X rosa, nódulo sinoauricular;líneas rosas, dirección de los impulsos eléctricos;canal abierto, vía de conducción entre las aurículas y los ventrículos. (Modificado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. New York: Churchill Livingstone; 1983:13). Herramientas de imágenes Se ha denominado síndrome de WPW a la combinación de lo siguiente: Duración del intervalo PR < 0,12 s. Onda delta al comienzo del complejo QRS. Taquiarritmia rápida y regular. El intervalo PR es corto porque el impulso eléctrico descendente sortea el retraso de la conducción AV-nodular normal. La onda delta se produce como consecuencia de la conducción intramiocárdica lenta cuando el impulso descendente, en vez de llegar al miocardio ventricular a través del sistema de conducción normal, es liberado directamente al miocardio ventricular a través de un haz muscular “anómalo”. La duración del complejo QRS está prolongada porque empieza “demasiado pronto”, al contrario que las situaciones que se presentan en los capítulos 4 y 5, en las que la duración del complejo QRS está prolongada porque finaliza demasiado tarde. Los ventrículos se activan de forma sucesiva en vez de simultánea; el ventrículo preexcitado es activado a través del haz de Kent y el otro ventrículo es activado después a través del nódulo AV normal y del sistema de His-Purkinje ( fig. 6-3 ). En la parte superior e inferior de la figura 6-3 se ilustra, respectivamente, la relación entre un haz anatómico de Kent y la preexcitación fisiológica del miocardio ventricular, por un lado, y los cambios electrocardiográficos típicos de la preexcitación ventricular, por otro. En la figura 6-3 A se muestra la anatomía cardíaca normal que permite la conducción AV sólo a través del nódulo AV (el canal abierto en la cresta del tabique interventricular). Por tanto, suele haber un retraso en la activación del miocardio ventricular (segmento PR), como se observa en el ECG que se muestra en la figura. Cuando existe la anomalía congénita responsable del síndrome de WPW, el miocardio ventricular se activa a partir de dos puntos: a) la vía de preexcitación (el canal abierto entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho que se muestra en la fig. 6-3 B ), y b) la vía de conducción AV normal. El consiguiente complejo QRS anómalo (denominado “latido de fusión”) está formado por la onda de preexcitación anómala y las ondas media y terminal normales del complejo QRS. Figura 6-4. A) Preexcitación ventricular típica. B) Latido ectópico auricular. C) Excitación auricular retrógrada.X rosa, origen del impulso eléctrico. (A, nódulo sinoauricular; B, orígen ectópico);líneas rosas, dirección de los impulsos eléctricos;canal abierto, vía de conducción entre aurículas y ventrículos;punteado, refractariedad persistente del miocardio. (Modificado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. New York: Churchill Livingstone; 1983:13). Herramientas de imágenes La conexión muscular AV anómala completa un circuito al proporcionar una vía para la reactivación eléctrica de las aurículas desde los ventrículos. Este circuito constituye un bucle continuo para la corriente de activación eléctrica, que puede provocar una sola extrasístole o a una frecuencia auricular y ventricular rápida regular y prolongada denominada “taquiarritmia” ( fig. 6-4). En la figura 6-4 B se ha producido una extrasístole auricular, que envía una onda de despolarización a través de las aurículas y hacia el haz de Kent. Como este latido se originó muy cerca del haz de Kent, el haz no ha tenido tiempo suficiente para repolarizarse. En consecuencia, la onda de despolarización prematura no puede continuar a través de esta vía de conducción AV accesoria y preexcitar a los ventrículos. Sin embargo, la onda prematura puede progresar hacia los ventrículos a través de la vía de conducción AV normal en el nódulo AV y el tabique interventricular. Esta onda de despolarización viaja entonces a través de los ventrículos y, como no choca con una onda opuesta (como ocurre en la preexcitación ventricular de la fig. 6-4 A ), vuelve a entrar en la aurícula a través del haz de Kent, creando una excitación auricular retrógrada ( fig. 6-4 C ). Figura 6-5. Preexcitación ventricular durante la fibrilación auricular. Herramientas de imágenes La preexcitación ventricular inducida por una vía accesoria influye en la aceleración de la frecuencia ventricular en presencia de una taquiarritmia auricular como el aleteo o la fibrilación auricular (v. caps. 15 y 16). Durante un episodio de este tipo los ventrículos ya no están “protegidos” por el nódulo AV, de conducción lenta. En la figura 6-5 se muestra un ECG de 12 derivaciones con una tira de ritmo de la derivación II de una mujer de 24 años con preexcitación ventricular durante la fibrilación auricular. Son evidentes las irregularidades de la frecuencia ventricular y de la morfología de los complejos QRS, en especial en la tira de ritmo de 10 s de la derivación II, en la parte inferior del ECG. Volver al principio DIAGNÓSTICO ELECTROCARDIOGRÁFICO DE LA PREEXCITACIÓN VENTRICULAR Figura 6-6. Ondas delta positivas y negativas(flechas)en dos pacientes. Herramientas de imágenes Cuando hay preexcitación ventricular, el intervalo PR suele tener una duración < 0,12 s y el complejo QRS > 0,10 s. La preexcitación ventricular produce un ascenso prolongado del complejo QRS, que se ha denominado “onda delta”. En la figura 6-6 se ilustran ondas delta positivas (V1 a V5, I y aVL) y negativas (II, III y aVF). Figura 6-7. A) Inicio lento del complejo QRS después de un intervalo PR normal(flechas). B) Intervalo PR corto que precede a un complejo QRS de duración normal(flechas). Herramientas de imágenes Sin embargo, el intervalo PR no siempre es anormalmente corto y el complejo QRS no siempre tiene una duración anómala. En la figura 6-7 A se ilustra un inicio anormalmente lento del complejo QRS después de un intervalo PR normal (0,16 s). En la figura 6-7 B se muestra un intervalo PR anormalmente corto precediendo a un complejo QRS de duración normal (0,08 s). La conducción a través del haz de Kent puede ser relativamente lenta, o el haz de Kent puede entrar directamente en el haz de His. En casi 600 pacientes con preexcitación ventricular documentada, un 25 % tenía intervalos PR 0,12 s y un 25 % tenía una duración del complejo QRS <0,10 s. 5 Cuando se sospecha preexcitación ventricular en un paciente con taquiarritmia pero sin signos electrocardiográficos de preexcitación, pueden ser útiles las siguientes técnicas diagnósticas: Estimular electrónicamente las aurículas con frecuencias cada vez más rápidas para inducir la conducción a través de cualquier vía accesoria existente. Producir estimulación del nervio vago para deteriorar la conducción normal a través del nódulo AV e inducir así la conducción a través de cualquier vía accesoria existente. Infundir digoxina por vía intravenosa con la misma finalidad que en la técnica 2. Figura 6-8. A) Ondas delta(flechas). B y C) Ondas delta que simulan un infarto de miocardio(flechas). Herramientas de imágenes La preexcitación ventricular puede remedar otras diversas alteraciones cardíacas. Cuando hay un complejo QRS ancho positivo en las derivaciones V1 y V2, puede simular un bloqueo de rama derecha, una hipertrofia ventricular derecha o un infarto de miocardio posterior. Cuando hay un complejo QRS ancho negativo en la derivación V1 o V2, la preexcitación puede confundirse con un bloqueo de rama izquierda (BRI; fig. 6-8 A ) o con una hipertrofia ventricular izquierda. Una onda delta negativa, que produce ondas Q en las derivaciones correspondientes, puede simular un infarto anterior, lateral o inferior. Las ondas Q prominentes en las derivaciones aVF y V1 de la figura 6-8 B podrían confundirse con un infarto inferior o anterior, respectivamente (v. cap. 10). De igual forma, la onda Q ancha y profunda de la derivación aVF y la onda R inicial y ancha en la derivación V1 de la figura 6-8 C podrían confundirse con un infarto inferior o posterior, respectivamente. Volver al principio LOCALIZACIÓN ELECTROCARDIOGRÁFICA DE LA VÍA DE PREEXCITACIÓN VENTRICULAR Aspecto del ECG Ubicación de la vía anómala Grupo A: QRS principalmente positivo en las derivaciones V1 y V2 AI-VI Grupo B: QRS principalmente negativo en las derivaciones V1 y V2 AD-VD AI, aurícula izquierda; VI, ventrículo izquierdo; AD, aurícula derecha. VD, ventrículo derecho. Se han hecho muchos intentos para determinar la localización miocárdica de la preexcitación ventricular de acuerdo con la dirección de las ondas delta en las diversas derivaciones del ECG. Rosenbaum y cols. 6 dividieron a los pacientes en dos grupos (grupos A y B) en función de la dirección de la “principal desviación del complejo QRS” en las derivaciones V1 y V2 en el plano transversal ( tabla 6-1 ). Figura 6-9. Algoritmo de Milstein para la localización de las vías accesorias. BRI, bloqueo de rama izquierda; LI, lateral izquierdo; Neg., negativo; Pos., positivo; PS, posteroseptal; ASD, anteroseptal derecho; LD, lateral derecho. (Modificado de Milstein S, Sharma AD, Guiraudon GM, et al. An algorithm for the electrocardiographic localization of accessory pathways in the Wolff-Parkinson-White syndrome.Pacing Clin Electrophysiol1987;10:555-563). Herramientas de imágenes Otros sistemas de clasificación consideran únicamente la dirección de la onda delta anómala en un intento de localizar mejor la vía de la preexcitación ventricular. Como en la actualidad se dispone de técnicas quirúrgicas y de ablación con catéter curativas para eliminarla, resulta importante desde el punto de vista clínico la localización más precisa de la vía accesoria; 7 por consiguiente, se han propuesto muchos otros criterios electrocardiográficos para conseguirlo. Sin embargo, varios factores dificultan la localización precisa de una vía AV accesoria, entre ellos los grados leves de preexcitación, la presencia de más de una vía accesoria, las distorsiones del complejo QRS producidas por un infarto de miocardio superpuesto o una hipertrofia ventricular. No obstante, Milstein y cols. 8 elaboraron un algoritmo que les permitió identificar correctamente la localización del 90 % de > 140 vías accesorias ( fig. 6-9 ). En este esquema ( fig. 6-9 ) BRI indica un complejo QRS positivo en la derivación I con una duración >0,09 s y complejos rS en las derivaciones V1 y V2. Figura 6-10. Localizaciones generales del haz de Kent.1, pared libre de AI-VI,2, septal posterior;3, pared libre de AD-VD, una combinación de las localizaciones anteroseptal derecha y lateral derecha de Milstein y cols. (Modificado de Tonkin AM, Wagner GS, Gallagher JJ, et al. Initial forces of ventricular depolarization in the Wolff-Parkinson-White syndrome. Analysis based upon localization of the accessory pathway by epicardial mapping.Circulation1975;52:1031). Herramientas de imágenes Pueden encontrarse vías accesorias en cualquier parte del tejido conjuntivo entre las aurículas y los ventrículos, pero casi todas se encuentran en tres ubicaciones generales, que son las siguientes: En la región lateral izquierda, entre las paredes libres de la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo (50 %). En la zona posterior, entre los tabiques interauricular e interventricular (30 %). En la región lateral o anterior derecha, entrelas paredes libres de la aurícula derecha y del ventrículo derecho (20 %). Las tres localizaciones generales se ilustran de forma esquemática (vistas desde arriba) en un corte transversal del corazón en la unión entre las aurículas y los ventrículos en la figura 6-10 . Las válvulas aórtica y pulmonar de salida de los ventrículos están localizadas en la zona anterior, y las válvulas de flujo de entrada en los ventrículos, mitral (bicúspide) y tricúspide, están localizadas en la parte posterior. Tonkin y cols. 9 presentaron un método sencillo para localizar las vías accesorias en una de las zonas que se acaban de señalar en función de la dirección de la onda delta ( tabla 6-2 ). Consideraron como referencia un punto situado a 20 ms desde el inicio de la onda delta en el complejo QRS. Dirección de la preexcitación Localización de la vía Incidencia correcta Hacia la derecha Pared libre de AI-VI 10 de 10 Hacia la izquierda y superior Septal posterior 9 de 10 Hacia la izquierda e inferior Pared libre de AD-VD 6 de 7 AI, aurícula izquierda; VI, ventrículo izquierdo; AD aurícula derecha; VD, ventrículo derecho. Volver al principio ABLACIÓN DE LAS VÍAS ACCESORIAS Figura 6-11. Ablación con radiofrecuencia del haz de Kent. A) Antes de la intervención(flechas, ondas delta). B) Después de la intervención(flechas, complejos QRS normales). Herramientas de imágenes Figura 6-12. Ablación con radiofrecuencia del haz de Kent. A) Antes de la intervención(flechas, ondas delta). B) Después de la intervención(flechas, complejos QRS normales). Herramientas de imágenes La ablación puede realizarse mediante disección quirúrgica o mediante técnicas percutáneas con catéter, junto con una prueba electrofisiológica diagnóstica para la localización de la vía accesoria. En las figuras 6-11 A y 6-12 A se ilustra el aspecto electrocardiográfico típico de la preexcitación de la pared libre del ventrículo derecho y del tabique interventricular, respectivamente. La ablación satisfactoria de las vías accesorias ( figs. 6-11 B y 6-12 B ) reveló la presencia subyacente de complejos QRS normales. GLOSARIO Haz de Kent: anomalía congénita en la cual un haz de fibras miocárdicas conecta las aurículas y los ventrículos. Latido de fusión: activación de los ventrículos por dos frentes de onda diferentes, lo que provoca un aspecto anómalo de los complejos QRS en el ECG. Onda delta: ralentización de la porción inicial del complejo QRS producida por la extrasístole (preexcitación) ventricular a través de un haz de Kent. Preexcitación: activación prematura del miocardio ventricular a través de una vía AV anómala denominada “haz de Kent”. Síndrome de Wolff-Parkinson-White: combinación clínica de intervalo PR corto, aumento de la duración del complejo QRS producido por una desviación inicial lenta (onda delta) y taquiarritmias supraventriculares. Taquiarritmia: ritmo cardíaco anómalo con una frecuencia ventricular > 110 latidos/min. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Kent AFS. Researches on the structure and function of the mammalian heart. J Physiol 1893;14:233. Citado aquí 2. Wolff L. Syndrome of short P-R interval with abnormal QRS complexes and paroxysmal tachycardia (Wolff-Parkinson-White syndrome). 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An algorithm for the electrocardiographic localization of accessory pathways in the Wolff- Parkinson-White syndrome. Pace 1987;10:555-563. Citado aquí 9. Tonkin AM, Wagner GS, Gallagher JJ, et al. Initial forces of ventricular depolarization in theWolff-Parkinson-White syndrome: analysis based upon localization of the accessory pathway by epicardial mapping. Circulation 1975;52:1030-1036. Citado aquí 7 Isquemia, lesión e infarto de miocardio Galen S. Wagner y Tobin H. Lim INTRODUCCIÓN A LA ISQUEMIA Y EL INFARTO Figura 7-1. Modificado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. New York: Churchill Livingstone; 1983:2. Herramientas de imágenes La energía necesaria para mantener el ciclo cardíaco es generada por un proceso conocido como «metabolismo aerobio», en el que se necesita oxígeno para la producción de energía. La sangre suministra el oxígeno y los nutrientes esenciales a las células del miocardio a través de las arterias coronarias («perfusión miocárdica»). Si el riego sanguíneo del miocardio se vuelve insuficiente, se produce carencia energética. Para compensar esta disminución del metabolismo aerobio, las células del miocardio inician un proceso metabólico diferente, el «metabolismo anaerobio», en el que no se necesita oxígeno. En este proceso las células utilizan su suministro de reserva de glucosa almacenado en las moléculas de glucógeno para generar energía. El metabolismo anaerobio, sin embargo, es menos eficiente que el metabolismo aerobio: produce energía suficiente para sobrevivir pero no para funcionar. También es transitorio, es decir actúa sólo hasta que se agota el glucógeno. En el período durante el cual la perfusión es insuficiente para satisfacer las necesidades del miocardio para su supervivencia y para funcionar, las células miocárdicas están isquémicas. Para mantenerse, las células miocárdicas con deficiencia energética deben desacoplar la activación eléctrica de la contracción mecánica y permanecer en estado de reposo. Por tanto, el área del miocardio que está isquémica no puede participar en el proceso de bombeo del corazón. 1 , 2 Figura 7-2. Corte transversal del ventrículo izquierdo desde la proyección oblicua anterior izquierda. (Modificado de Califf RM, Mark DB, Wagner GS, eds.Acute Coronary Care. 2nd ed. Chicago: Mosby-Year Book; 1994, con autorización). Herramientas de imágenes Varias áreas del miocardio son más o menos sensibles a la isquemia. Hay varios factores determinantes: Proximidad al riego sanguíneo intracavitario. Distancia de las arterias coronarias principales. Carga de trabajo, que viene determinada por la presión necesaria para bombear la sangre. Proximidad al riego sanguíneo intracavitario Las capas internas de células miocárdicas (endocardio) tienen una fuente secundaria de nutrientes, la sangre intracavitaria, que aporta protección contra la isquemia. 3 , 4 Todo el miocardio de las aurículas derecha e izquierda tiene tan pocas capas celulares que es casi todo endocardio y subendocardio ( fig. 7-1 ). En los ventrículos, sin embargo, sólo las capas celulares más internas tienen una protección similar. El sistema de Purkinje está localizado en esas capas y por tanto está bien protegido contra la isquemia. 5 Distancia de las arterias coronarias principales Los ventrículos constan de múltiples capas miocárdicas que dependen de las arterias coronarias para su abastecimiento de sangre. Estas arterias se originan en la aorta y transcurren a lo largo de las superficies epicárdicas antes de penetrar en el grosor del miocardio. Después pasan secuencialmente a través de las capas epicárdica, media y subendocárdica ( fig. 7-2 ). Como la capa subendocárdica es la capa más interna y más alejada del miocardio, es la más sensible a la isquemia. 6 El ventrículo izquierdo, de pared más gruesa, esmucho más sensible a la perfusión insuficiente que el ventrículo derecho, de paredes más finas, debido tanto al propio grosor de la pared como a la mayor carga de trabajo del ventrículo izquierdo. Carga de trabajo, determinada por la presión necesaria para bombear la sangre Cuanto mayor sea la presión necesaria para que una cavidad cardíaca bombee sangre, mayor será la carga de trabajo y mayor será su demanda metabólica de oxígeno. La carga de trabajo del miocardio es la menor en las aurículas, intermedia en el ventrículo derecho y máxima en el ventrículo izquierdo. Por tanto, la sensibilidad a la isquemia es también la menor en las aurículas, intermedia en el ventrículo derecho y máxima en el ventrículo izquierdo. Figura 7-3. Estenosis de las arterias coronarias. (Tomado de Califf RM, Mark DB, Wagner GS, eds.Acute Coronary Care. 2nd ed. Chicago: Mosby- Year Book; 1994, con autorización). Herramientas de imágenes La isquemia es una dolencia relativa que depende del equilibrio entre el riego sanguíneo coronario, el nivel de oxigenación de la sangre y la carga de trabajo del miocardio. En teoría, una persona con arterias coronarias normales y sangre totalmente oxigenada podría presentar isquemia miocárdica si la carga de trabajo aumentara por un presión arterial o por una frecuencia cardíaca extremadamente elevadas. De forma alternativa, una persona con arterias coronarias normales y una carga de trabajo miocárdico normal podría presentar isquemia si la oxigenación de la sangre disminuyera en extremo. Por el contrario, podría ocurrir que el miocardio de una persona con estrechamientos (estenosis) intensos en todas las arterias coronarias nunca tuviera isquemia si la carga de trabajo del corazón permaneciera baja y la sangre estuviera bien oxigenada. Cuando la isquemia está producida por un aumento de la carga de trabajo, normalmente se anula al volver al estado de reposo antes de que se agote por completo el suministro de la reserva de glucógeno de las células miocárdicas. Sin embargo, una enfermedad que produce isquemia del miocardio por reducción del riego coronario no puede anularse con tanta facilidad En el proceso crónico de la aterosclerosis, las arterias coronarias pueden ir obstruyéndose parcialmente con placas ( fig. 7-3 ). Esta enfermedad produce isquemia cuando el suministro de sangre del miocardio se vuelve insuficiente al aumentar la carga de trabajo a consecuencia del estrés emocional o físico, a pesar de que fuera suficiente en la carga de trabajo en reposo. La progresión gradual del proceso aterosclerótico se acompaña de crecimiento de arterias colaterales, que suministran sangre al miocardio más allá del nivel de la obstrucción. De hecho, estas arterias colaterales pueden ser suficientes para sustituir por completo la capacidad de aporte de sangre de la arteria nativa si la placa aterosclerótica la obstruye por completo. 7 Las arterias coronarias ateroscleróticas con obstrucción parcial pueden obstruirse por completo de forma súbita como consecuencia de los procesos agudos de espasmo de la capa de músculo liso o por trombosis dentro de la luz arterial residual. 8 and 9 En cualquiera de estas dolencias, se produce isquemia inmediatamente salvo que la demanda metabólica en reposo de las células miocárdicas afectadas pueda ser satisfecha por el flujo sanguíneo colateral. Si el espasmo se relaja o si el trombo se resuelve (trombólisis) antes de que se agote del todo la reserva de glucógeno de las células afectadas, éstas reinician inmediatamente su contracción. Sin embargo, si la obstrucción completa y aguda continúa hasta que se haya agotado por completo el glucógeno de las células del miocardio, éstas quedan aturdidas. 10 Aun cuando se restaure el flujo sanguíneo, estas células son incapaces de reiniciar la contracción hasta que hayan repuesto las reservas de glucógeno. Si sigue persistiendo la obstrucción completa hasta el agotamiento total del glucógeno de las células miocárdicas, las células son incapaces de mantenerse, se lesionan irreversiblemente y se necrosan. Este proceso clínico se denomina «ataque cardíaco» o “infarto de miocardio” (IM). Volver al principio CAMBIOS ELECTROCARDIOGRÁFICOS Perfusión miocárdica insuficiente Causa Afectado Ondas alteradas del ECG Aumento de la demanda Recuperación Segmento ST Disminución del riego Recuperación, activación Complejo QRS, ST, onda T Secuencia temporal Un aumento de la demanda metabólica del miocardio tiende a ser un proceso gradual que se produce en respuesta a actividades estresantes de la vida diaria o a una prueba de sobrecarga administrada médicamente. La disminución del riego coronario está causada normalmente por la oclusión súbita del flujo debido a trombosis o a espasmo. Cambios del ECG El aumento de la demanda se manifiesta sólo por cambios del segmento ST ( tabla 7-1 ), pero una disminución de la perfusión puede producir una amplia gama de cambios en los segmentos ST, las ondas T y los complejos QRS. 11 , 12 and 13 Cuando no se reinicia rápidamente la perfusión, se producen cambios permanentes de infarto en los complejos QRS (v. cap. 10). Figura 7-4. Cambios del segmento ST que indican aumento de la demanda (superior) y disminución del riego (inferior). Herramientas de imágenes El cambio del segmento ST típico del aumento de la demanda se ilustra arriba. En la figura 7-4 se muestran ejemplos de cada uno de los tres componentes de la “amplia gama” de cambios electrocardiográficos que aparecen cuando hay disminución del riego sanguíneo. Sclarovsky y Birnbaum han elaborado un método para clasificar la gradación de los cambios que se observan al disminuir el riego sanguíneo: 14 Grado 1: sólo ondas T, «isquemia» Grado 2: ondas T + segmentos ST «lesión» Grado 3: ondas T + segmentos ST + QRS, «necrosis (tombstoning)» En el método de Sclarovsky y Birnbaum, la isquemia por disminución del riego sanguíneo de grado 3 se caracteriza por distorsión de la porción terminal del complejo QRS. El grado 3 está causado por la ausencia de protección miocárdica por conductos colaterales desde las arterias adyacentes o por «precondicionamiento» por episodios previos de isquemia. En inglés el término tombstoning describe la forma del segmento ST en este grado extremo de disminución del riego de sangre (“en lápida”). Los cambios primarios y secundarios de las ondas del ECG que se observan en los procesos de aumento de la demanda y disminución del riego ( fig. 7-4 ) se presentan en la tabla 7-2 . Proceso Ondas alteradas del ECG eléctrico afectado Cambios Cambios Causa principalmente Términos primarios secundarios Aumento de la demanda Recuperación Isquemia Segmento ST Complejo QRS y onda T Disminución del riego Recuperación y activación Isquemia (grado 1) Onda T - Lesión (grado 2) Segmento ST Complejo QRS y onda T Tombostoning (grado 3) Complejo QRS - Segmento ST Figura 7-5. Cambios electrocardiográficos con la perfusión anómala.Flechas, dirección del segmento ST. Herramientas de imágenes En la figura 7-5 se comparan los cambios distintivos de la ondas del ECG que representan de forma más típica la perfusión anómala producida por un aumento de la demanda o por una disminución del riego, el segmento ST. La desviación del segmento ST va acompañada de cambios secundarios en los complejos QRS y las ondas T adyacentes tanto en la disminución del riego como en el aumento de la demanda. Sin embargo, sólo se observan cambios primarios en estas ondas del ECG en la disminución del riego de grado 1 (ondas T) y de grado 3 (complejos QRS). Por convención, el término “isquemia” se utiliza para indicar el menor nivel de perfusión anómala por ambas causas. Los cambios del segmento ST representativos de un aumento de la demanda se presentan en la figura 7-4 . Como el aumento de la demanda está limitado a la capa subendocárdica del ventrículo izquierdo, se denomina «isquemia subendocárdica». Esto desvía los segmentos ST en general alejándolos del ventrículo izquierdo entero, en vez de alejarlos específicamente de la regiónafectada ( fig. 7-5 A ). El término «lesión» se utiliza para los cambios del segmento ST y de la onda T correspondientes a la disminución del riego sanguíneo que se producen sólo con el mayor nivel de intensidad de grado 2 ( fig. 7-4 ). Como el proceso de disminución del riego se extiende a todas las capas del miocardio (transmural), se produce una «corriente de lesión». La consiguiente «lesión epicárdica» desplaza los segmentos ST hacia la región afectada específicamente del ventrículo izquierdo ( fig. 7-5 B ). 15 , 16 , 17 and 18 Una corriente de lesión epicárdica no regional está producida por una inflamación pericárdica (denominada «pericarditis» v. cap. 11). Onda T Figura 7-6. Desviaciones de la onda T en la insuficiencia miocárdica.Flechas, dirección de la onda T. Herramientas de imágenes Suelen verse cambios primarios de la onda T en la disminución del riego sanguíneo del miocardio ( fig. 7-4 ). Las ondas T se desvían hacia la región afectada del ventrículo izquierdo ( fig. 7-6 ). A medida que la intensidad de la disminución del riego evoluciona desde el grado 1 hasta el grado 3 (isquemia, lesión y necrosis), la onda T mantiene su dirección hacia la región afectada del miocardio. 14 Progresión de isquemia a lesión y a infarto Figura 7-7. Resultados de la isquemia miocárdica con el tiempo. Herramientas de imágenes La perfusión miocárdica insuficiente del ventrículo izquierdo producida por la oclusión completa de la arteria coronaria produce inicialmente cambios «hiperagudos de la onda T» ( fig. 7-7 A ). Salvo que la oclusión sea muy breve o el miocardio esté muy bien protegido, se genera una corriente de lesión epicárdica, que se manifiesta por la desviación del segmento ST ( fig. 7-7 B ). La onda T y el segmento ST se desvían hacia la región afectada. Si persiste la oclusión completa, y no se consigue la reperfusión del miocardio mientras las células conservan su viabilidad, se produce un infarto de miocardio ( fig. 7-7 C ; v. cap. 10). A medida que evoluciona este proceso de infarto, tanto el complejo QRS como la onda T se alejan de la región afectada. 11 , 19 La onda Q anómala es el signo distintivo de un infarto establecido y la onda T anómala se denomina «onda T postisquémica». 20 Está invertida en relación con el complejo QRS en muchas de las derivaciones del ECG ( fig. 7-7 C ). Los cambios electrocardiográficos asociados a cada uno de los tres procesos patológicos que se presentan en este capítulo se muestran en los capítulos 8, 9 y 10. GLOSARIO Arterias coronarias: cualquiera de las arterias (derecha o izquierda) que se originan en la aorta inmediatamente por encima de las válvulas semilunares y que abastecen a los tejidos del propio corazón. Corriente de lesión: corriente que se produce debido a la diferencia de potencial eléctrico entre el miocardio con y sin disminución del riego sanguíneo. Infarto de miocardio: muerte de las células del miocardio debido a que la circulación no consigue aportar oxígeno suficiente como para restaurar el metabolismo después del agotamiento de los depósitos intracelulares de glucógeno. Isquemia miocárdica: reducción del aporte de oxígeno hasta menos de la cantidad necesaria para que las células del miocardio mantengan el metabolismo aerobio. Lesión: término utilizado para la desviación del segmento ST que se produce con una perfusión insuficiente. Metabolismo aerobio: método intracelular para convertir la glucosa en energía, que precisa la presencia de oxígeno y produce energía suficiente para nutrir la célula miocárdica y también para hacer que se contraiga. Metabolismo anaerobio: método intracelular para convertir la glucosa en energía que no precisa oxí geno, pero que produce sólo energía suficiente para nutrir la célula. Miocardio aturdido: región del miocardio constituido por células cardíacas que utilizan el metabolismo anaerobio y que, por tanto, están isquémicas y son incapaces de contraerse, pero que no están infartadas. Ondas T hiperagudas: ondas T dirigidas hacia la zona isquémica del epicardio ventricular izquierdo que pueden identificarse por un aumento de la amplitud positiva en las derivaciones afectadas por el área isquémica. Ondas T postisquémicas: ondas T que se alejan del área isquémica del miocardio ventricular izquierdo cuando el proceso isquémico se está resolviendo de un infarto o por reperfusión. Perfusión miocárdica: flujo de oxígeno y nutrientes hacia las células del músculo cardíaco. Pericarditis: inflamación del pericardio. Tombstoning: isquemia intensa grave por aumento de la demanda que oscurece la transición del complejo QRS al segmento ST y a la onda T. Transmural: que afecta a todo el grosor de la pared miocárdica. Trombosis: formación o presencia de un coágulo sanguíneo dentro de un vaso sanguíneo. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Reimer KA, Jennings RB, Tatum AH. Pathobio-logy of acute myocardial ischemia: metabolic, functional and intrastructural studies. Am J Cardiol 1983;52:72A-81A. Citado aquí 2. Lanza GA, Coli S, Cianflone D, et al. Coronary blood flow and myocardial ischemia. In: Fuster V, Alexander RW, O'Rourke RA, eds. Hurst's The Heart. 11th ed. New York: McGraw-Hill; 2004:1153-1172. Citado aquí 3. Reimer KA, Lowe JE, Rasmussen MM, et al. The wavefront phenomenon of ischemic cell death: I. Myocardial infarct size vs. duration of coronary occlusion in dogs. Circulation 1977;56:786-794. Citado aquí 4. Reimer KA, Jennings RB. 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La observación de la estabilidad de la posición del segmento ST en el ECG durante una prueba de esfuerzo progresiva proporciona información clínica sobre la presencia o la ausencia de isquemia del miocardio. 1 Si el flujo sanguíneo coronario puede aumentar hasta un grado suficiente como para satisfacer las necesidades metabólicas incluso de las células del subendocardio ventricular izquierdo, se observa una alteración mínima del aspecto del segmento ST. Sin embargo, a menudo hay algunos cambios en el segmento ST que pueden considerarse falsamente «positivos» de isquemia. En la figura 8-1 A , B, y C se muestra una variación normal frecuente en el ECG de 12 derivaciones antes, durante y después, respectivamente, de la prueba de esfuerzo. 2 Obsérvese el pequeño descenso del punto J con pendiente ascendente del segmento ST hacia la onda T positiva (flechas). Herramientas de imágenes Isquemia subendocárdica típica Figura 8-2. Las obstrucciones parciales de las arterias coronarias no provocan un aporte sanguíneo insuficiente y, por lo tanto, no pueden detectarse en el ECG en reposo ( fig. 8-2 A ). Sin embargo, cuando una obstrucción parcial de este tipo impide que el flujo sanguíneo aumente lo suficiente como para satisfacer las mayores necesidades metabólicas durante el esfuerzo, la consiguiente isquemia (que se limita a la capa subendocárdica del ventrículo izquierdo) se manifiesta por un descenso horizontal o con pendiente descendente del segmento ST ( fig. 8-2 B ). 3 Esta «isquemia subendocárdica» se abrevia como «ISE»; este proceso y su terminología se presentan en el capítulo 7. El descenso del segmento ST suele desaparecer pocos minutos después de que las necesidades del miocardio vuelvan a sus valores iniciales al interrumpirse el ejercicio ( fig. 8-2 C ), porque las células miocárdicas han experimentado sólo isquemia reversible. Herramientas de imágenes Figura 8-3. Normalmente se necesita una combinación de como mínimo dos criterios diagnósticos en una derivación del ECG para diagnosticar una ISE ventricular izquierda ( fig. 8-3 ): Herramientas de imágenes Descenso del segmento ST de ≥ 1 mm (0,10 mV) en el punto J. Pendiente horizontal o descendente hacia el final del segmento ST en su unión con la onda T. La onda T suele seguir siendo positiva ( figs. 8-3 A-C ), aunque con una amplitud cada vez menor, como se observa en la figura 8-3 B y C , porque el segmento ST descendido «tira» de ella hacia abajo. Este cambio «secundario» también se produce en el complejo QRS, como ilustran los aspectos de la onda S en la figura 8-3 . La amplitud de la onda S, medida desde la línea basal TP/PR, aumenta desde 0,3 hasta 0,6 mV en la figura 8-3 B y C porque el segmento ST descendido «tira hacia abajo» de la onda S (igual que la onda T) (v. cap. 7). Figura 8-4. Como se indicó en el capítulo 2, los polos positivos de la mayoría de las derivaciones estándar de las extremidades y precordiales del ECG se dirige hacia el ventrículo izquierdo. En general, la ISE hace que el segmento ST se aleje del ventrículo izquierdo (v. fig. 7-5 A). El segmento ST aparece negativo o descendido en las derivaciones orientadas hacia la izquierda (I, aVL y V4-V6) y hacia abajo (II, III y aVF), que tienen los polos positivos dirigidos hacia el ventrículo izquierdo ( fig. 8-4 A y B ). Como ya se ha manifestado en el capítulo 7, la ubicación de las derivaciones del ECG que muestran descenso del segmento ST no es indicativa de la región afectada de ISE del ventrículo izquierdo. En las derivaciones cuyos polos positivos se alejan del ventrículo izquierdo (derivación de las extremidades aVR y derivaciones precordiales V1 y V2) suele observarse una elevación recíproca del segmento ST ( fig. 8-4 A y B ). Herramientas de imágenes Figura 8-5. El cambio en el segmento ST que se produce en la ISE del ventrículo izquierdo ( fig. 8-5 A ) es similar al que se describió en el capítulo 4 para la sobrecarga ventricular izquierda. Sin embargo, la sobrecarga ventricular izquierda también hace que las ondas T se alejen del ventrículo izquierdo y va acompañada de los cambios en el complejo QRS característicos de una hipertrofia ventricular izquierda (HVI; fig. 8-5 B ). Por consiguiente, surge un dilema diagnóstico cuando un paciente con síntomas indicativos de síndrome coronario agudo tiene un ECG en reposo que no indica una HVI, pero muestra descenso del segmento ST e inversión de la onda T ( fig. 8-5 C ). Herramientas de imágenes Isquemia subendocárdica atípica Figura 8-6. La desviación de la unión del segmento ST con el punto J, seguida de un segmento ST ascendente, también puede ser indicativa de ISE. 2 Además, también puede considerarse que es «diagnóstico» de ISE un descenso de 0,1 a 0,2 mV del punto J, seguido de un segmento ST ascendente que permanece descendido 0,1 mV durante 0,08 s, 3 o de un descenso de 0,2 mV del punto J seguido de un segmento ST ascendente que permanece descendido 0,2 mV durante 0,08 s 4 ( fig. 8-6 ; tabla 8-1 ). Herramientas de imágenes Descenso del Descenso del punto punto J (mV) Pendiente J +0,08 s ≥0,1 Plano, descendente ≥mismo nivel 0,1-0,2 Ascendente ≥0,1 mV ≥0,2 Ascendente ≥0,2 mV Variante normal o isquemia subendocárdica Figura 8-7. Las desviaciones menores del segmento ST ( fig. 8-7 ) podrían deberse a una ISE o podrían constituir una variación de la normalidad. Incluso los cambios del segmento ST «diagnósticos» de una ISE del ventrículo izquierdo podrían constituir una variación extrema de la normalidad. Cuando aparecen estos cambios menores del ECG, deben considerarse en el contexto de otras manifestaciones de insuficiencia coronaria, como dolor precordial, disminución de la tensión arterial o arritmias cardíacas. 5 , 6 Suele ser necesario realizar otra prueba de esfuerzo utilizando criterios de valoración de imagen cardíaca para establecer un diagnóstico definitivo o para descartar una perfusión miocárdica insuficiente. Herramientas de imágenes Variantes anómalas de la isquemia subendocárdica Figura 8-8. Casi nunca se observa el descenso máximo del segmento ST en las derivaciones V1 a V3 7 durante la prueba de esfuerzo. Cuando aparece el descenso máximo del segmento ST en estas derivaciones del ECG, la causa es o bien una ISE del ventrículo derecho ( fig. 8-8 A ) o bien una lesión epicárdica lateral ( fig. 8-8 B ). El descenso del segmento ST debido a una ISE del ventrículo izquierdo suele desaparecer en los minutos siguientes a la retirada del exceso de sobrecarga cardiovascular. A veces se observa descenso del segmento ST sin un aumento evidente de la carga de trabajo del ventrículo izquierdo. En este caso debe investigarse la posibilidad de un infarto subendocárdico. 8 Herramientas de imágenes Monitorización de la isquemia Figura 8-9. Derivación precordial modificada (DPM). Herramientas de imágenes Otra prueba clínica que se utiliza para el diagnóstico de la ISE es la monitorización continuade la isquemia, que puede realizarse durante las actividades de la vida cotidiana (monitorización ambulatoria) o durante un ingreso hospitalario (monitorización a la cabecera del paciente). Este método de monitorización continua de la isquemia se ha denominado «monitorización Holter» en honor a su inventor y se comenta en el capítulo 2. Al principio se utilizaba una única derivación del ECG, pero en los métodos actuales se utilizan 3 derivaciones durante la actividad ambulatoria y las 12 derivaciones en el estudio de cabecera del paciente. Las derivaciones de las extremidades deben desplazarse a posiciones situadas en el torso para evitar un artefacto excesivo del músculo esquelético (v. cap. 2). En la figura 8-9 se ilustra un episodio de descenso del segmento ST durante la deambulación acompañado de una taquicardia ventricular no sostenida (v. cap. 17). Una entrada en el diario que se llevaba para acompañar la monitorización Holter relacionó el episodio cardíaco con la actividad precipitante (caminar) y con los síntomas percibidos (ligera disnea). Como el episodio no fue acompañado de dolor torácico, podría considerarse como un ejemplo de lo que se ha denominado clínicamente «isquemia asintomática». 9 , 10 GLOSARIO Monitorización Holter: registro ECG continuo de una o más derivaciones para la detección de anomalías morfológicas indicativas de isquemia o de alteraciones del ritmo. Isquemia asintomática: signos de isquemia miocárdica en un ECG sin percepción de síntomas de isquemia. Isquemia subendocárdica (ISE): estado caracterizado por el alejamiento del ventrículo (siempre el ventrículo izquierdo) de los segmentos ST de un ECG, y en el que sólo está isquémico la parte interna del miocardio. Segmento TP: período desde el final de la onda T hasta el inicio de la onda P en el ECG. Sobrecarga ventricular: alejamiento del segmento ST y de la onda T de un ECG del ventrículo, en el que hay una sobrecarga sistólica intensa o una clara hipertrofia. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Ryik TM, O'Connor FC, Gittings NS, et al. Role of non-diagnostic exercise-induced ST-segment abnormalities in predicting future coronary events in asymptomatic volunteers. Circulation 2002;106:22787-2792. Citado aquí 2. Sansoy V, Watson DD, Beller GA. Significance of slow upsloping ST-segment depression on exercise stress testing. Am J Cardiol 1997;79:709- 7123. Citado aquí 3. Rijnek RD, Ascoop CA, Talmon JL. Clinical significance of upsloping ST segments in exercise electrocardiography. 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La observación de la posición de los segmentos ST (con respecto a los segmentos PR y TP) en un paciente con dolor precordial agudo aporta pruebas clínicas de la presencia o ausencia de lesión miocárdica intensa que normalmente progresa hasta infarto de miocardio. Sin embargo, muchas personas sanas tienen elevación del segmento ST como variante de la normalidad en su ECG estándar habitual ( fig. 9-1 ). 1 , 2 and 3 Figura 9-2.Flechas,elevación del segmento ST. Herramientas de imágenes Cuando una oclusión súbita y completa de una arteria coronaria impide la llegada de la sangre a una zona del miocardio, la consiguiente lesión epicárdica 4 , 5 and 6 se manifiesta por desviación del segmento ST hacia la región afectada. Esto se muestra en el ECG de un paciente antes, durante y después de que se le practicara una breve oclusión terapéutica con globo durante una angioplastia coronaria transluminal percutánea ( figs. 9-2 A, B y C , respectivamente). Los cambios del segmento ST suelen desaparecer súbitamente cuando se restaura el flujo sanguíneo coronario al desinflar el globo de angioplastia después de un breve período. Esto indica que las células miocárdicas se han «lesionado» reversiblemente y no han llegado a infartarse. Puede ser difícil distinguir los cambios anómalos producidos en el segmento ST por una lesión epicárdica de las variaciones de la normalidad, en particular cuando la desviación del segmento ST es mínima. Es necesaria la presencia de uno de los criterios siguientes para el diagnóstico de lesión epicárdica: Elevación del origen del segmento ST en su unión (punto J) con el complejo QRS de: ≥0,10 mV en dos o más derivaciones de las extremidades o derivaciones precordiales de V4 a V6, o ≥0,20 mV en dos o más derivaciones precordiales V1 a V3. Descenso del origen del segmento ST en el punto J de ≥0,10 mV en dos o más de las derivaciones precordiales V1 a V3. Figura 9-3. Herramientas de imágenes Es necesario un mayor umbral para la elevación del segmento ST en las derivaciones V1 a V3 porque suele haber una ligera elevación normal del segmento ST (v. fig. 3-12). Cuando la amplitud y la duración de la onda S terminal aumentan aún más en estas derivaciones como consecuencia de una dilatación ventricular izquierda (v. fig. 4-8) o de un bloqueo de rama izquierda (BRI) (v. fig. 9-3 ) suele haber una elevación «normal» incluso mayor del segmento ST. En un estudio se ha demostrado que es necesaria una elevación del segmento ST de hasta >0,5 mV en las derivaciones V1 a V3 para diagnosticar una lesión epicárdica anterior aguda en presencia de BRI. 7 Éste y otros criterios electrocardiográficos se presentan en la tabla 9-1 . Sin embargo, el umbral de 0,1 mV sigue siendo aplicable para el diagnóstico de lesión epicárdica aguda cuando la desviación del segmento ST se produce en la misma dirección que (es concordante con) la porción final del complejo QRS. Criterios Elevación del segmento ST ≥1 mm y concordante con un complejo QRS predominantemente negativo. Descenso del segmento ST ≥1 mm en la derivación V1, V2 o V3. Elevación del segmento ST >5 mm y discordante con un complejo QRS predominantemente negativo. Figura 9-4.Líneas verticales, localización de los puntos temporales J y J + 0,08 s. Herramientas de imágenes A veces se seleccionan diversas posiciones del segmento ST para medir la magnitud de la desviación desde la línea basal horizontal PR-TP. La medición de la desviación del segmento ST se utiliza para establecer el diagnóstico de lesión epicárdica o para estimar su extensión. En algunas situaciones clínicas se han utilizado los puntos «J» y «J + 0,08 s» ( fig. 9-4 ). El segmento ST desviado puedeser horizontal ( fig. 9-4 A ), con pendiente descendente ( fig. 9-4 B ) o con pendiente ascendente ( fig. 9-4 C ). La pendiente produce diferentes magnitudes de desviación del segmento ST a medida que se desplaza desde el punto J hacia la onda T. Obsérvese que el punto J está más elevado que el punto J + 0,08 s en la figura 9-4 B , tiene la misma elevación en la figura 9-4 A y está menos elevado en la figura 9-4 C . Los criterios electrocardiográficos de lesión epicárdica pueden ir acompañados de otras manifestaciones de perfusión miocárdica insuficiente, como dolor precordial típico o atípico, disminución de la tensión arterial o arritmias cardíacas. Figura 9-5.Flechas,desviación máxima del segmento ST. Herramientas de imágenes Como el eje del segmento ST en la lesión epicárdica se desvía hacia la zona del miocardio afectada, los cambios que se han descrito aparecen positivos o elevados en las derivaciones con los polos positivos dirigidos hacia las superficies lesionadas inferior ( fig. 9-5 A ) o anterior ( fig. 9-5 B ) del ventrículo izquierdo (VI). Con frecuencia aparece elevación y descenso del segmento ST en diferentes derivaciones de un ECG estándar de 12 derivaciones. Normalmente la dirección de la desviación máxima debe considerarse primaria y la dirección de la desviación menor, debe considerarse secundaria o recíproca. Cuando la lesión epicárdica afecta a las superficies inferior y lateral del VI, el descenso del segmento ST de la afectación lateral en las derivaciones V1 a V3 puede ser igual o mayor que la elevación producida por la afectación inferior en las derivaciones II, III y aVF. Figura 9-6. Herramientas de imágenes Cuando la lesión epicárdica inferior va acompañada de un descenso del segmento ST en las derivaciones V4 a V6 (como se muestra, en la fig. 9-6 ), esta última desviación puede ser igual o mayor que la elevación del segmento ST en las derivaciones II, III y aVF. Se desconoce la fisiopatología del descenso del segmento ST en estas derivaciones, aunque puede representar una ISE coexistente o una isquemia transmural basal. Figura 9-7. Adaptado de Califf RM, Mark DB, Wagner GS.Acute Coronary Care in the Thrombolytic Era. Chicago: Year Book; 1988:20-21. Herramientas de imágenes Igual que cuando se considera un mapa de la tierra, estas proyecciones de «Mercator» proporcionan una perspectiva plana de las relaciones espaciales de la anatomía y la patología de los segmentos basal, medio y apical de los cuatro cuadrantes o «paredes» del VI en la figura 9-7 . 8 El VI se divide normalmente en los cuadrantes septal, anterior, lateral e inferior. Las distribuciones de las arterias coronarias principales (arteria coronaria izquierda [ACI], descendente anterior izquierda [ADAI], arteria circunfleja izquierda [CXI], arteria coronaria derecha [ACD] y rama descendente posterior [ADP]; fig. 9-7 , superior) están relacionadas con las distribuciones del riego sanguíneo insuficiente por oclusión de las arterias respectivas ( fig. 9-7 , inferior). Términos de isquemia/infarto Derivaciones diagnósticas Cuadrantes del VI Segmentos del VI Arteria coronaria Nivel Anteroseptal V1-V3 (elevación) Septal Apical DAI Medio-distal Anterior extenso V1-V4 (elevación) I, aVL (elevación) V4-V6 (elevación) II, III, aVF (descenso) Septal Anterior Lateral Inferior Apical/medio Apical/medio Apical Apical DAI Proximal Anterior medio I, aVL (elevación) II, III, aVF (descenso) Anterior Basal/medio Diagonal o marginal Proximal Lateral V1-V2 (descenso) Lateral Basal CXI Medio-distal V1-V2 (descenso) Lateral extenso V3-V4 (descenso) Anterior lateral Basal/medio basal CXI Proximal Anterolateral extenso aVR > V1 (elevación) Septal Anterior Lateral Basal/medio/apical Basal/medio/apical Basal/medio/apical Principal izquierda Proximal Inferior II, III, aVF (elevación) Inferior Basal/medio Descendente posterior Proximal Inferolateral II, III, aVF (elevación) V1-V2 (descenso) Lateral inferior Basal/medio ACD Medio Inferior extenso II, III, aVF (elevación) V1 a (elevación) Inferior (y VD) Basal/medio basal ACD Proximal aV1 es también V2R. DAI, descendente anterior izquierda; CXI, arteria circunfleja izquierda; ACD, arteria coronaria derecha. Tomado de Wagner G, Lim T, Gettes L, y cols. Consideration of pitfalls in and omissions from the current ECG standards for diagnosis of myocardial ischemia/infarction in patients with acute coronary syndromes. Cardiol Clin 2006;24:331-342. La lesión epicárdica se produce con mucha más frecuencia en la superficie distal de la zona del miocardio ventricular izquierdo irrigada por una de las tres arterias coronarias principales. Nótese que la afectación de los segmentos basal y medio del cuadrante lateral puede deberse a una oclusión de la CXI proximal o de una rama de gran tamaño (marginal). Las relaciones entre las arterias coronarias, los cuadrantes del ventrículo izquierdo, los sectores de esos cuadrantes y las derivaciones electrocardiográficas diagnósticas se indican en la tabla 9-2 . En alrededor del 90 % de las personas la ADP se origina en la ACD y la CXI abastece sólo parte de un único cuadrante ventricular izquierdo. Esto se ha denominado «dominancia coronaria derecha». En el otro 10 % de las personas, con dominancia coronaria izquierda, la ADP se origina en la CXI, y la ACD abastece de sangre sólo al ventrículo derecho. Figura 9-8.Flechas,elevación del segmento ST. Herramientas de imágenes Los sectores basal y medio del cuadrante lateral del VI, normalmente irrigados por la CXI y sus ramas, están alejados de los polos positivos de las 12 derivaciones del ECG clásico. Por consiguiente, la lesión epicárdica lateral suele venir indicada por un descenso del segmento ST más que por una elevación ( fig. 9-8 ). Obsérvese que no hay elevación del segmento ST en ninguna de las derivaciones clásicas. Con objeto de visualizar la elevación del segmento ST debida a lesión epicárdica de una zona, sería necesario considerar la imagen especular obtenida viendo el registro al revés y hacia atrás o colocar otros electrodos en el tórax posterolateral. 9 Figura 9-9.Flechas,segmento ST. Herramientas de imágenes La lesión epicárdica puede afectar también al miocardio ventricular derecho, de pared más fina, cuando su irrigación a través de la ACD se hace insuficiente. La lesión epicárdica ventricular derecha se manifiesta en el ECG clásico por una elevación del segmento ST mayor en la derivación V1que en la V2 ( fig. 9-9 ). Habría una elevación incluso mayor del segmento ST en las derivaciones añadidas más hacia la derecha, V3R y V4R, que en la derivación V1, que también puede considerarse derivación V2R. Volver al principio CAMBIOS DE LA ONDA T Figura 9-10. A)Flechas, desaparición de la onda S de debajo de la línea basal del segmento TP-PR. B)Flechas, elevación del segmento ST y ondas T hiperagudas. Herramientas de imágenes Aunque las ondas T no son normalmente indicadores de una isquemia producida por aumento de la demanda del miocardio, son indicadores fiables de isquemia causada por un riego coronario insuficiente (v. cap. 7). En la figura 9-10 se muestran los cambios de los segmentos ST y de las ondas T inmediatamente después de la oclusión con globo de la DAI de dos pacientes. En ambos ejemplos, los segmentos ST y las ondas T se desvían hacia la superficie anterior afectada del VI. En algunos pacientes, el grado de desviación de la onda T es similar al del segmento ST ( fig. 9- 10 A ); por consiguiente, debe considerarse secundaria. En otros pacientes se observa la desviación notablemente mayor del eje de la onda T que es característica de las ondas T «hiperagudas» ( fig. 9-10 B ). Estas elevaciones de la onda T suelen persistir sólo de forma transitoria después de una trombosis coronaria aguda. 10 Por tanto, las ondas T hiperagudas son útiles para cronometrar la duración del proceso de isquemia o de infarto cuando un paciente consulta con dolor precordial agudo. Varones Mujeres Varones Mujeres Derivacióna 40-49 40-49 ≥50≥50 aVL 0,30 0,30 0,30 0,30 I 0,55 0,45 0,45 0,45 -aVR 0,55 0,45 0,45 0,45 II 0,65 0,55 0,55 0,45 aVF 0,50 0,40 0,45 0,35 III 0,35 0,30 0,35 0,30 V1 0,65 0,20 0,50 0,35 V2 1,45 0,85 1,40 0,70 V3 1,35 0,85 1,35 0,85 V4 1,15 0,85 1,10 0,75 V5 0,90 0,70 0,95 0,70 V6 0,65 0,55 0,65 0,50 a Secuencia de Cabrera Para definir la amplitud de la onda T necesaria para identificar los cambios hiperagudos que aparecen solos en la isquemia de grado 1 o que acompañan a la lesión epicárdica en la isquemia de grado 2 hay que hacer referencia a los límites superiores de las amplitudes de la onda T en las diversas derivaciones electrocardiográficas de personas sanas. En la tabla 9-3 se muestran los límites superiores de las amplitudes de la onda T (en milivoltios) en cada una de las 12 derivaciones del ECG clásico en mujeres y varones mayores de 40 años comprendidos en la base de datos normales de Glasgow, Escocia. 11 Una estimación aproximada de los límites superiores normales de la amplitud de la onda T sería >0,50 mV en las derivaciones de las extremidades y ≥ 1,00 mV en las derivaciones precordiales. Los umbrales para las ondas T altas en cada derivación se presentan en el capítulo 10 (v. tabla 10-1). Se necesitan amplitudes que superen esos límites para identificar las ondas T hiperagudas que pueden aparecer durante la fase más temprana de la isquemia transmural aguda. Volver al principio CAMBIOS DEL COMPLEJO QRS Figura 9-11. Tomado de Wagner NB, Sevilla DC, Krucoff MW, y cols. Transient alterations of the QRS complex and the ST segment during percutaneous transluminal balloon angioplasty of the left anterior descending coronary artery.Am J Cardiol1988;62:1038-1042, con autorización. Herramientas de imágenes La principal manifestación electrocardiográfica de la corriente de lesión epicárdica, igual que la de la ISE que se describe en el capítulo 7, es el cambio en los segmentos ST, que puede venir acompañado de una desviación secundaria de las ondas adyacentes (complejo QRS y onda T) en la misma dirección de los segmentos ST, como queda ilustrado por el inflado 2 del globo en la DAI ( fig. 9-11 ). Esta desviación afecta a las amplitudes de las ondas tardías del complejo QRS en mayor medida que a las amplitudes de las ondas precoces del complejo QRS, como puede verse si se comparan los registros del inflado 2 y del testigo. 12 Durante el inflado 1, la distorsión del complejo QRS es mucho mayor de lo que podría haber producido esta corriente de lesión epicárdica. Por tanto, se pone de manifiesto una alteración primaria en las porciones media y tardía del complejo QRS. 12 Figura 9-12. A) Inicial. B) Oclusión inicial de la DAI con globo. Lasflechasindican el aumento de la duración del complejo QRS. Herramientas de imágenes Los cambios primarios de los complejos QRS que representan la «tombstoning» pueden aparecer después del inicio de la lesión epicárdica, como se ve en el inflado 1 de la figura 9-11 y en la figura 9-12 B . La desviación del complejo QRS hacia el área de lesión epicárdica se considera primaria porque el cambio de amplitud de las ondas del complejo QRS es mayor que el de las ondas del segmento ST (derivación V2 de fig. 9-12 B ). La duración del complejo QRS también puede estar prolongada, como en el paciente cuyo ECG se muestra en la figura anterior. Normalmente se produce una isquemia aguda de mayor grado de intensidad (grado 3) durante la oclusión inicial con globo cuando las arterias colaterales o el precondicionamiento proporcionan la menor protección. La causa más probable de la desviación primaria del complejo QRS es un retraso de la activación eléctrica del miocardio inducido por la isquemia. La capa epicárdica de la zona con lesión epicárdica se activa tarde, produciendo así una onda del complejo QRS positiva sin oposición. En la lesión epicárdica del VI posterolateral, el complejo QRS se desviaría en dirección negativa en las derivaciones V1 a V3. 13 Figura 9-13. Líneas basales PR y ST. A) Antes del inflado del globo. B) Durante el inflado del globo. Herramientas de imágenes La desviación de los segmentos ST en la lesión epicárdica introduce confusión a la hora de medir las amplitudes de las ondas del complejo QRS del ECG porque ya no hay segmentos PR-ST-TP isoeléctricos. Como se ilustra en la figura 9-13 , la línea basal del segmento PR queda como referencia para la onda inicial del complejo QRS, pero con la desviación secundaria del complejo QRS ( fig. 9-3 B ), la onda Terminal mantiene su relación con la línea basal del segmento ST. La amplitud de la onda S de 0,03 mV medida desde la línea basal del segmento ST es la misma en las figuras 9-3 A y B . Con la distorsión primaria del complejo QRS, incluso esta relación está ausente. Métodos como el de Sclarovsky y cols., 14 que precisan la cuantificación de las ondas del complejo QRS, utilizan como referencia el nivel de la línea basal TP-PR. GLOSARIO Dominancia coronaria derecha: anatomía habitual de las arterias coronarias en la que la ADP es una rama de la ACD. Dominancia coronaria izquierda: anatomía inusual de las arterias coronarias en la que la ADP es una rama de la CXI. Lesión epicárdica: isquemia transmural o irritación pericárdica que produce desviación de los segmentos ST del ECG. Recíproco: término que se refiere a la desviación de los segmentos ST en dirección contraria a la de su desviación máxima. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Prinzmetal M, Goldman A, Massumi RA, et al. Clinical implications of errors in electrocardiographic interpretations: heart disease of electrocardiographic origin. JAMA 1956;161:138. Citado aquí 2. Levine HD. Non-specificity of the electrocardiogram associated with coronary artery disease. Am J Med 1953;15:344. Citado aquí 3. Marriott HJL. 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Transient alterations of the QRS complex and ST segment during percutaneous transluminal balloon angioplasty of the left anterior descending artery. Am J Cardiol 1988;62:1038-1042. Citado aquí 13. Selvester RH, Wagner NB, Wagner GS. Ventricular excitation during percutaneous transluminal angioplasty of the left anterior descending coronary artery. Am J Cardiol 1988;62:1116-1121.Citado aquí 14. Sclarovsky S, ed. Electrocardiographyof acute myocardial infaction. Am Heart J 1947;34:627-645. Citado aquí 10 Infarto de miocardio Galen S. Wagner y Tobin H. Lim FASES DEL PROCESO DE INFARTO Fase de infarto en proceso: horas durante las cuales los vasos colaterales y el precondicionamiento isquémico proporcionan cierta protección. Fase de reperfusión: los minutos siguientes a la restauración espontánea o terapéutica del flujo coronario. Fase de cicatrización: El miocardio necrótico es sustituido por tejido cicatricial. El miocardio recuperado recobra su función. Puede producirse remodelado Fase crónica: se han estabilizado los cambios del miocardio infartado y no infartado y se han establecido procesos compensadores. El ECG aporta información diagnóstica durante tres fases secuenciales del proceso de infarto de miocardio (IM) descrito. La «fase isquémica» que se produce antes del proceso de infarto se analiza en los capítulos 8 y 9. El presente capítulo se centra en las cuatro fases del infarto para proporcionar información sistemática de los procesos que tienen lugar. Para la evaluación del ECG en pacientes con isquemia aguda del miocardio o IM deben considerarse índices en tres aspectos fundamentales de este proceso patológico: extensión, agudeza y gravedad. Se han desarrollado algoritmos para cada uno de estos aspectos. Pueden utilizarse electrocardiogramas de los pacientes que se presentan con IM con elevación del segmento ST (IMEST) anterior e inferior para calcular la extensión (puntuación de Aldrich), la agudeza (puntuación de Anderson-Wilkins) y la gravedad (gradación de Sclarovsky-Birnbaum). En la sección siguiente se calculan estos tres índices en los ECG de presentación de dos pacientes con infartos anteriores y dos pacientes con infartos inferiores. Volver al principio FASE DE INFARTO EN PROCESO Figura 10-1. A) Infartos anteriores agudos. B) Infartos inferiores agudos. Herramientas de imágenes Extensión La puntuación de Aldrich se ha desarrollado para estimar la extensión del miocardio en riesgo de infarto mediante la cuantificación de los cambios basales del segmento ST en el ECG inicial. 1 Aldrich y cols. 1 elaboraron fórmulas basadas en la relación entre la magnitud del segmento ST en el ECG inicial y la puntuación del complejo QRS de Selvester (expresada como el porcentaje infartado del ventrículo izquierdo [%VI]) en el ECG previo al alta 2 para las localizaciones anterior e inferior del IM. Esta puntuación se expresa como «% de miocardio en riesgo de infarto», como se ilustra en la figura 10-1 . 1 Las fórmulas de la puntuación de Aldrich para el IMEST anterior e inferior son las siguientes: Derivaciones Ondas T altas (mV) Ondas Q anómalas (s) I 0,5 0,02 II 0,5 0,02 III 0,25 Sólo si anómala en aVF aVR - - aVL 0,25 0,02 aVF 0,5 0,02 V1 0,5 0,20 V2 1,0 0,85 V3 1,0 0,85 V4 1,0 Cualquiera V5 0,75 0,02 V6 0,75 0,02 % VI anterior infartado = 3(1,5 [número de derivaciones con elevación del segmento ST — 0,4]) % VI inferior infartado = 3(0,6[Σ elevación ST en las derivaciones II, III, aVF] + 2,0) Hay que observar las 11 derivaciones para estimar la extensión de los infartos anteriores ( fig. 10-1 A ) porque es necesario hacer un recuento del número de derivaciones con elevación del segmento ST. Sin embargo, sólo es necesaria la observación de las derivaciones de las extremidades II, III y aVF para estimar la extensión de los infartos inferiores ( fig. 10-1 B ) porque en estas derivaciones sólo se considera la suma de la elevación del segmento ST. Agudeza Anderson-Wilkins y cols. 3 elaboraron una puntuación de agudeza del ECG (puntuación de Anderson-Wilkins) para mejorar la determinación de la secuencia cronológica del comienzo de los síntomas agudos con objeto de orientar al médico sobre la posibilidad de utilizar tratamientos de reperfusión destinados a conseguir la recuperación del miocardio. La puntuación de Anderson-Wilkins consiste en una escala continua que va desde 4,0 (hiperagudo) hasta 1,0 (subagudo) en función de la comparación entre las ondas T hiperagudas y las ondas Q anómalas en cada una de las derivaciones con elevación del segmento ST. El proceso de puntuación de la agudeza consta de los dos pasos siguientes: Determinar la fase del proceso de infarto (desde IA hasta IIB) en todas las derivaciones con elevación del segmento ST o con ondas T anormalmente altas ( tablas 10-1 y 10-2 ); Calcular la puntuación de agudeza para todo el ECG de 12 derivaciones: Ondas Q anómalas Ondas T altas No Sí Sí IA IIA No IB IIB Figura 10-2. A) Infartos anteriores agudos. B) Infartos inferiores agudos. Herramientas de imágenes Para determinar las puntuaciones de agudeza de los infartos anteriores ( fig. 10-2 A ) e inferiores ( fig. 10-2 B ) deben observarse las 12 derivaciones y deben considerarse las morfologías de las ondas Q y T en todas las derivaciones que tengan o bien una elevación del segmento ST o bien ondas T altas. La precocidad viene indicada por ondas T altas sin ondas R anómalas en ambos ejemplos de infartos anteriores ( fig. 10-2 A ), pero sólo en el segundo ejemplo de infartos inferiores ( fig. 10-2 B ) debido a las ondas Q ya anómalas en el primer ejemplo. Gravedad Grado Cambios ECG Gravedad 1 Onda T Mínima 2 Segmento ST Moderada 3 Complejos QRS Máxima El sistema de gradación de Sclarovsky-Birnbaum que se aplica en el ECG inicial permite valorar la gravedad del proceso de isquemia o de infarto. Se basa en el concepto de que dicha gravedad viene determinada por el grado de protección que proporciona la combinación de vasos colaterales y precondicionamiento isquémico sobre el miocardio. En la tabla 10-3 se muestra el sistema de gradación de Sclarovsky-Birnbaum. De hecho, rara vez se observa una isquemia sólo de grado 1 en pacientes que se presentan con isquemia o infarto agudos de miocardio. Para diferenciar entre los grados 2 y 3 hay que observar todas las derivaciones con elevación del segmento ST con objeto de comprobar si hay «distorsión de la porción terminal del intervalo QRS», lo cual se caracteriza: En las derivaciones con onda R terminal, por un valor elevado del cociente entre la elevación del segmento ST y la amplitud de la onda R. En las derivaciones con onda S terminal, por su total desaparición. Figura 10-3. Lado izquierdo.Flechas,elevación del segmento ST. Lado derecho.Flechas,distorsión del complejo QRS. Herramientas de imágenes En la figura 10-3 se indica el grado de Sclarovsky-Birnbaum para cada uno de los cuatro pacientes representativos. Sólo se necesitan las derivaciones precordiales para determinar la gravedad de los infartos anteriores porque la persistencia ( fig. 10-3 A , izquierda) o la desaparición ( fig. 10-3 A , derecha) de las ondas S en las derivaciones V1 a V3 determina la isquemia de grado 2 frente a la de grado 3. Sin embargo, en la figura 10-3 B sólo se necesitan las derivaciones de las extremidades para determinar la gravedad de los infartos inferiores porque una elevación del segmento ST inferior al 50 % de la onda R ( fig. 10-3 B , izquierda) indica grado 2, pero una elevación del segmento ST superior o igual al 50 % de la onda R indica grado 3. Se seleccionaron las figuras 10-3 A y B (izquierda) debido a la elevación de ST sin la «distorsión del complejo QRS» típica de la isquemia de grado 2. Las figuras 10-3 A y B (derecha) se seleccionaron debido a la distorsión de QRS «en forma de lápida (tombstone)» típica de la isquemia de grado 3. Volver al principio FASE DE REPERFUSIÓN Resolución de la desviación del segmento ST: hacia el infarto Figura 10-4.Flechas,elevación del segmento ST en múltiples derivaciones. Herramientas de imágenes Los cambios del segmento ST que destacan durante la lesión epicárdica suelen desaparecer cuando el miocardio en riesgo se infarta o se recupera. La reperfusión terapéutica a través de la arteria responsable acelera la evolución temporal de la resolución de la corriente de lesión 4 (v. cap. 9). Schroder y cols. 5 identificaroncomo indicador del éxito de la reperfusión un umbral de reducción de la elevación del segmento ST en la derivación con afectación máxima igual o superior al 70 %. Una nueva elevación del segmento ST sugiere una lesión epicárdica añadida ( fig. 10-4 ). La fase de reperfusión puede complicarse por un infarto del miocardio de la periferia del área inicialmente isquémica. El trombo que producía oclusión al principio puede embolizar corriente adelante e interferir en la recuperación que podría haberse conseguido a través de los conductos colaterales. Figura 10-5.Flechas,indican la elevación persistente del segmento ST. Herramientas de imágenes En algunos pacientes la elevación del segmento ST no se resuelve por completo y no se produce inversión de la onda T durante la fase de reperfusión de un IM ( fig. 10-5 ). Esta situación aparece con más frecuencia en los infartos anteriores que en los de otras localizaciones del VI. 6 El que no se resuelva el segmento ST se ha asociado, a corto plazo, a la ausencia de reperfusión y a la larga al adelgazamiento de la pared ventricular izquierda producida por la expansión del infarto. 7 , 8 La manifestación más extrema de la expansión del infarto es la aparición de un aneurisma ventricular, aunque un tratamiento de reperfusión eficaz lo evita casi siempre. Migración de la onda T: acercamiento y alejamiento del infarto Figura 10-6.Flechas,indican la negatividad de la onda T terminal (A) y la negatividad de la onda T total (B). Herramientas de imágenes El movimiento de las ondas T hacia la región afectada del VI también se resuelve a medida que el miocardio en riesgo se recupera o se infarta. A diferencia del segmento ST, sin embargo, las ondas T normalmente no sólo vuelven a sus posiciones originales, sino que habitualmente migran más allá de la línea basal isoeléctrica hasta que se alejan de la región afectada. 9 Adoptan un aspecto idéntico al que se describió en el capítulo 7 como «ondas T postisquémicas», lo que indica que no hay isquemia en curso del miocardio. Esta evolución de la onda T se ilustra en ECG seriados 3 y 7 días después de un infarto anterior ( fig. 10-6 A y B , respectivamente). La porción terminal de la onda T suele ser la primera en invertirse, seguida por las porciones media e inicial. Figura 10-7.Flechas,ondas T. Herramientas de imágenes De igual forma, cuando está afectado el cuadrante lateral del VI, las ondas T acaban por volverse muy positivas en las derivaciones en las que la corriente de lesión estaba representada por un descenso del segmento ST. En la figura 10-7 se ilustran las prominentes ondas T positivas (flechas) con ondas R anómalas en las derivaciones V1 y V2 que acompañan a las ondas T negativas (flechas) con ondas Q anómalas en otras derivaciones (II, III, aVF, V5 y V6) durante la fase de cicatrización de un infarto inferior extenso. Evolución del complejo QRS alejándose del infarto Figura 10-8. Cortes transversales esquemáticos. Herramientas de imágenes El complejo QRS es la onda clave para evaluar la presencia, la localización y la magnitud de una cicatrización o de un IM crónico. Como se indicó en el capítulo 9, casi inmediatamente después de la oclusión completa de una arteria coronaria, el complejo QRS se desvía hacia la región del miocardio afectada, principalmente debido al retraso de la activación del miocardio y de forma secundaria debido a la corriente de lesión epicárdica. Como el proceso de infarto comienza en la capa subendocárdica del miocardio, la peor perfundida, la desviación de las ondas iniciales del complejo QRS que se alejan de la región infartada sustituye a la desviación de las ondas terminales del complejo QRS hacia la región isquémica ( fig. 10-8 ). 10 La ausencia de activación eléctrica del miocardio infartado ha sustituido al retraso de la activación del miocardio gravemente isquémico, como se ilustra en la figura 10-8 A y B . Figura 10-9. Formato panorámico del ECG de 12 derivaciones. Herramientas de imágenes En la figura 10-9 se muestra el aspecto evolutivo de las alteraciones del complejo QRS producidas por un infarto anterior durante los primeros minutos de tratamiento trombolítico intravenoso con monitorización continua para detectar isquemia. Los cambios secundarios que se producen en la morfología del complejo QRS durante la lesión epicárdica han desplazado el eje del complejo hacia la pared ventricular izquierda anterior. La reperfusión miocárdica va acompañada de una resolución rápida de la lesión epicárdica y una desviación del complejo QRS que se aleja de la pared ventricular izquierda anterior. Aunque pueda parecer que la propia reperfusión ha producido el infarto, es mucho más probable que el infarto se produjera antes del inicio del tratamiento que indujo la reperfusión, pero que su detección en el ECG estaba oculta por los cambios secundarios del complejo QRS producidos por la lesión epicárdica. La lesión epicárdica que afecta a la fina pared libre del ventrículo derecho puede manifestarse en el ECG por una desviación del segmento ST (v. cap. 9), pero el infarto del ventrículo derecho no se manifiesta por una alteración significativa del complejo QRS. Esto se debe a que la activación de la pared libre del ventrículo derecho es insignificante en comparación con la activación de la pared libre del ventrículo izquierdo y del tabique interventricular, más gruesos. El IM evoluciona a partir de la lesión epicárdica en las superficies distales del miocardio ventricular izquierdo irrigado por una de las tres arterias coronarias principales (v. tabla 9-1 y figura 9-5). 11 Volver al principio FASE DE CICATRIZACIÓN Resolución de los cambios del complejo QRS Figura 10-10. Herramientas de imágenes Hay una gran variabilidad en el proceso de cicatrización de los IM. La gama varía desde un remodelado máximo con expansión de la cicatriz y adelgazamiento aneurismático de la pared hasta una retracción de la cicatriz y una hipertrofia compensadora del miocardio adyacente. La práctica clínica actual de intervención intracoronaria para repermeabilizar la arteria relacionada con el infarto ha influido mucho en el pronóstico de cicatrización óptima a largo plazo. En la figura 10-10 se ilustra este proceso en pacientes con infartos de las regiones anterior e inferior del VI. La resolución de la puntuación del complejo QRS indica una reducción del % de cicatriz del VI desde el 21 % hasta el 6 % y desde el 30 % hasta el 3 % ( fig. 10-10 A y B , respectivamente). Volver al principio FASE CRÓNICA El complejo QRS como diagnóstico Derivaciones de las extremidades Derivaciones precordiales Derivación Criterio de anormalidad Derivación Criterio de anormalidad I ≥0,03 s V1 Cualquier Q II ≥0,03 s V2 Cualquier Q III Ninguno V3 Cualquier Q aVR Ninguno V4 ≥0,02 s aVL ≥0,03 s V5 ≥0,03 s aVF ≥0,03 s V6 ≥0,03 s Modificado de Wagner GS, Freye CJ, Palmeri ST, et al. Evaluation of a QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. I. Specificity and observer agreement. Circulation 1982;65:345. La porción inicial del eje del complejo QRS se aleja de manera claramente perceptible del área del infarto y está representada en el ECG por una onda Q de duración prolongada. Como se muestra en la figura 3-4, la onda inicial del complejo QRS normalmente puede ser negativa en todas las derivaciones excepto V1 a V3. Sólo se considera anómala la presencia de cualquier onda Q en estas tres de las 12 derivaciones del ECG clásico. En la tabla 10-4 se indican los límites superiores de la normalidad de la duración de la onda Q en las diversas derivaciones del ECG. 12 La duración de la onda Q debe de ser la determinación principal utilizada para definir una anomalía, porque las amplitudes de cada una de las ondas que componen el complejo QRS varían con la amplitud global del complejo. Como se analiza en el apartado siguiente, la amplitud de la onda Q debe considerarse anómala sólo en relación con la amplitud de la onda R siguiente. Muchas enfermedades cardíacas distintas del IM puedenproducir ondas iniciales anómalas del complejo QRS. Como se indicó en los capítulos 4 a 6, las alteraciones que suelen prolongar la duración de la onda Q son: hipertrofia ventricular; anomalías de la conducción intraventricular; y preexcitación ventricular. El término «onda Q», tal y como se utiliza aquí, se refiere también al equivalente de las ondas R anómalas en derivaciones como V2 y V3. Por tanto, deben considerarse los pasos siguientes en la evaluación de las ondas Q para detectar la presencia de un IM: ¿Hay ondas Q anómalas en alguna derivación? ¿Existen criterios para sospechar de otras enfermedades cardíacas que puedan producir ondas Q anómalas? ¿La magnitud de la alteración de la onda Q supera la que podría haber producido alguna otra enfermedad cardíaca? Derivaciones de las extremidades Derivaciones precordiales Derivación Criterio de anormalidad Derivación Criterio de anormalidad I amp R ≥0,20 mV V1 Ninguno II Ninguno V2 dur R ≥0,01 s o amp R ≥0,10 mV III Ninguno V3 dur R ≥0,02 s o amp R ≥0,20 mV aVR Ninguno V4 amp R ≥0,70 mV o ≥amp Q aVL amp R ≥ amp Q V5 amp R ≥0,70 mV o ≥2 × amp Q aVF amp R ≥2 × amp Q V6 amp R >0,60 mV o ≥ 3 × amp Q amp, amplitud; dur, duración La desviación del eje del complejo QRS en dirección opuesta al área del IM puede estar representada por ondas R menores, cuando no haya ondas Q anómalas. En la tabla 10-5 se indican las derivaciones en las que ondas R menores de una amplitud o una duración determinada pueden ser indicativas de IM. 2 El infarto en la región lateral del VI está representado por una desviación positiva, en vez de negativa, del complejo QRS, lo que da lugar a un aumento, en vez de una disminución, de la duración y la amplitud de la onda R en las derivaciones precordiales V1 y V2 ( tabla 10-6 ). 13 Derivación Criterio de anormalidad V1 dur R >0,04 s, amp R ≥ 0,60 mV, amp R ≥ amp; S V2 dur R ≥0,04 s, amp R ≥1,50 mV, amp R >1,5 × amp S El complejo QRS para localización Términos de isquemia/infarto Derivaciones diagnósticas Cuadrantes del VI Segmentos del VI Arteria coronaria Nivel Anteroseptal V1-V3 (elevación) Septal Apical DAI Medio distal Anterior extenso V1-V4 (elevación) I, aVL (elevación) V4-V6 (elevación) II, III, aVF (descenso) Septal Anterior Lateral Inferior Apical/medio Apical/medio Apical Apical DAI Proximal Anterior medio I, aVL (elevación) II, III, aVF (descenso) Anterior Basal/medio Diagonal o marginal Proximal Lateral V1-V2 (descenso) Lateral Basal CXI Medio distal Lateral extenso V1-V2 (descenso) V3-V4 (descenso) Lateral Anterior Basal/medio basal Basal CXI Proximal Anterolateral extenso aVR > V1 (elevación) Septal Anterior Lateral Basal/medio/apical Basal/medio/apical Basal/medio/apical Principal izquierda Proximal Inferior II, III, aVF (elevación) Inferior Basal/medio Descendente posterior Proximal Inferolateral II, III, aVF (elevación) V1-V2 (descenso) Inferior Lateral Basal/medio ACD Medio Inferior extenso II, III, aVF (elevación) V1a (elevación) Inferior (y VD)b Basal/medio basal ACD Proximal a V1 es también V2R. b El infarto del VD no produce cambios del complejo QRS. DAI, arteria coronaria descendente anterior izquierda; CXI, arteria circunfleja izquierda; ACD, arteria coronaria derecha. En la tabla 10-7 se indican las relaciones entre las arterias coronarias, los cuadrantes del ventrículo izquierdo y las derivaciones ECG que constituyen la base para localizar los IM. 14 También puede ser útil consultar la figura 9-7 cuando se lea esta unidad aprendizaje. Figura 10-11.Flechas,ondas Q o ondas R reducidas. Herramientas de imágenes Un infarto producido por un flujo sanguíneo insuficiente a través de la arteria coronaria descendente anterior izquierda (DAI) y limitado al cuadrante septal ( fig. 10-11 A ) se denomina «infarto anteroseptal». Cuando el infarto se extiende al cuadrante anterior ( fig. 10-11 B ) o a los segmentos apicales de otros cuadrantes ( fig. 10-11 C ), con frecuencia se denomina infarto «anterior extenso». Aunque estas otras dos regiones miocárdicas que pueden infartarse por la oclusión de la DAI están separadas anatómicamente, a menudo comparten la misma denominación de «apical». Figura 10-11. (Continuacion) Herramientas de imágenes Figura 10-12.Flechas,onda Q anómala. Herramientas de imágenes En la mayoría de las personas la arteria coronaria derecha (ACD) es «dominante» (abastece a la arteria descendente posterior). Su obstrucción completa suele producir un infarto «inferior» que afecta a los segmentos basal y medio del cuadrante inferior, lo que da lugar a ondas Q anómalas. La figura 10-12 se registró 3 días después de un IM inferior agudo. Las ondas Q anómalas aparecen sólo en las tres derivaciones de las extremidades que tienen los polos positivos orientados en dirección inferior (derivaciones II, III y aVF). Figura 10-13.Flechas,ondas R anormalmente prominentes. Herramientas de imágenes Además, cuando la ACD es dominante, la distribución típica de la arteria circunfleja izquierda (CXI) irriga sólo la pared libre del ventrículo izquierdo entre las distribuciones de la DAI y la arteria descendente posterior. Los segmentos basal y medio de este cuadrante lateral están localizados lejos de los polos positivos de las 12 derivaciones del ECG clásico. Por tanto, la oclusión completa de una CXI no dominante viene indicada por una desviación positiva (en vez de negativa) del complejo QRS (fig.10-13) y se denomina infarto «lateral» (antes denominado “posterior” o «posterolateral»). Se necesitan más derivaciones en la pared torácica posterior para registrar la elevación del segmento ST producida por una lesión epicárdica y la desviación negativa del complejo QRS producida por un IM en esta región. 13 Figura 10-14.Flechas,ondas R anómalas y onda Q. Herramientas de imágenes En la figura 10-4 se presenta un ejemplo de la desviación casi completa del eje del complejo QRS alejándose a la pared libre del ventrículo izquierdo que se espera de un infarto lateral más extenso. Obsérvense las fuerzas casi totalmente positivas del complejo QRS en las derivaciones V1 a V3 y la onda Q anómala en la derivación V6. Figura 10-15.Flechas,onda Q anómala en aVF y ondas R anormalmente prominentes en V1-V2. Herramientas de imágenes Cuando la arteria coronaria izquierda es dominante (abastece a la arteria descendente posterior), una obstrucción completa súbita de la ACD puede producir un infarto sólo del ventrículo derecho, lo que no es probable que produzca cambios en el complejo QRS. La CXI irriga los segmentos medios y basales de los cuadrantes lateral e inferior, y su obstrucción puede producir un infarto inferolateral ( fig. 10-15 ). Esta misma combinación de localizaciones del ventrículo izquierdo puede verse afectada cuando hay dominancia de la ACD y una de sus ramas se extiende hacia la distribución típica de la CXI. En este caso, el ECG indica la región infartada, pero no si la «arteria responsable» es la ACD o la CXI. Figura 10-16. A) Inicial. B y C)Flechas, fuerzas iniciales anómalas del complejo QRS. Herramientas de imágenes La región lateral de la punta del corazón puede estar afectada cuando se obstruye de repente una ACD dominante o una CXI y se ponen de manifiesto las localizaciones apical, inferior y lateral de los infartos en los ECG de 12 derivaciones seriados ( fig. 10-16 ). En la figura 10-16 A se muestra el ECG inicial de un paciente sin fuerzas anómalas del complejo QRS. El ECG obtenido en el momento del ingreso en el hospital ( fig. 10-16 B ) muestra ya ondas Q anómalas y el obtenido en el momento del alta hospitalaria ( fig. 10-16 C ) muestra que ha aparecido una onda R anormalmente prominente en las derivaciones V1 y V2. Figura 10-16. (Continuacion) Herramientas de imágenes El complejo QRS para determinar el tamaño Figura 10-17. Modificado de Selvester RH, Wagner GS, Hindman NB. The Selvester QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. The development and application of the system.Arch InternMed1985;145:1877-1881. Copyright 1985 American Medical Association. Herramientas de imágenes Un paciente puede tener infartos únicos o múltiples en las regiones de cualquiera de las tres arterias coronarias principales. Selvester y cols. 15 elaboraron un método para estimar el porcentaje total infartado del VI utilizando un sistema de puntuación ponderado. La simulación computadorizada de la secuencia de activación eléctrica del VI humano normal constituyó la base de su sistema de puntuación de 31 puntos, en el que cada punto representa el 3 % del VI. 15 and 16 El sistema de puntuación del complejo QRS de Selvester incluye 50 criterios de 10 de las 12 derivaciones del ECG clásico, cuyos pesos oscilan entre 1 y 3 puntos por criterio ( fig. 10-17 ). El número máximo de puntos que puede asignarse a cada derivación se muestra entre paréntesis después del nombre de cada una de las derivaciones (o de la región ventricular izquierda dentro de una derivación para las derivaciones V1 y V2). Sólo puede seleccionarse un criterio de cada grupo de criterios que hay dentro de un corchete. Todos los criterios que incluyen los cocientes R/Q o R/S consideran las amplitudes relativas de esas ondas. Se describen los criterios de las derivaciones precordiales V1 y V2 para las localizaciones de los infartos anteriores y laterales. Además de los criterios de onda Q y disminución de la onda R que suelen utilizarse para el diagnóstico y la localización de los infartos, este sistema para determinar el tamaño aproximado del infarto también contiene criterios relativos a la onda S. 2 Figura 10-18. Espectro de cambios del complejo QRS en la derivación aVF indicativos de aumento de la extensión del infarto inferior. Herramientas de imágenes En el sistema de puntuación de Selvester se da mucha importancia a la duración de la onda Q. Las variaciones del complejo QRS ( fig. 10-18 ) en la derivación aVF representan los cambios del infarto inferior. Entre paréntesis se indica el número de puntos del complejo QRS que se asigna a los criterios de duración de la onda Q y el cociente de amplitudes R/Q que cumplen los diversos ECG. Esta medición es fácil cuando el complejo QRS tiene ondas Q y R discretas ( fig. 10-18 A-C, E y G ). 6 Los otros paneles de la figura ( fig. 10-18 D y F ) presentan pequeñas desviaciones ascendentes en un complejo QRS en general negativo que no pueden denominarse ondas R porque nunca alcanzan el lado positivo de la línea basal. Este tipo de variación del complejo QRS debe denominarse «QS». La verdadera duración de la onda Q debe medirse a lo largo de la línea basal del ECG desde el comienzo de la desviación negativa inicial hasta el punto situado directamente en el máximo de la escotadura en la desviación negativa o por encima. En la columna final se indica el número total de puntos asignados a la derivación aVF para cada uno de los ejemplos. Figura 10-19.Flechas,ondas iniciales anómalas del complejo QRS. Herramientas de imágenes El cumplimiento de un único criterio de la puntuación de Selvester puede representar o bien una variante de la normalidad o bien un infarto pequeño en extremo. Sin embargo, dos infartos localizados en sectores opuestos del VI pueden complicar la aplicación de este sistema. Los efectos opuestos sobre la sumación de las fuerzas eléctricas ventriculares pueden cancelarse entre sí, produciendo cambios electrocardiográficos falsamente negativos. En la figura 10-19 A y B se ilustra la coexistencia de infartos anteriores y posteriores y la posibilidad de infravalorar el porcentaje total del VI que está infartado. La onda R de 0,04 de la derivación V1 indica la afectación posterior y la pequeña onda Q que precede a la onda R en las derivaciones V2 y V3 indica la afectación anterior. Nótese que también hay ondas iniciales negativas anómalas del complejo QRS en las derivaciones V4 a V6 tanto en la figura 10-19 A como en la 10-19 B . Volver al principio RECUPERACIÓN DEL MIOCARDIO Cambios de la porción inicial del segmento ST frente a los cambios en la porción final del complejo QRS Figura 10-20. A) ECG del ingreso. B) ECG previo a la alta. Herramientas de imágenes Una reducción de la elevación del segmento ST superior al 70 % en las derivaciones V2 y V3 ( fig. 10-19 A y B ) indica reperfusión. Cambios mínimos en el complejo QRS durante la evolución de la resolución del segmento ST indican que se ha conseguido una recuperación significativa del miocardio. La comparación entre la suma de los cambios del segmento ST observados en el ECG del ingreso y la puntuación del complejo QRS previa al alta constituye una estimación de la recuperación miocárdica. Clemmensen y cols. 17 elaboraron un método para utilizar esta relación entre el tamaño inicial pronosticado del infarto y el tamaño estimado final del infarto para determinar el efecto del tratamiento de reperfusión sobre la recuperación del miocardio. Aplicación de la fórmula de Clemmensen al ejemplo del ECG de la figura 10-19 : GLOSARIO Aneurisma ventricular: situación extrema de la expansión de un infarto, en la que la pared ventricular se hace tan fina que protruye hacia fuera (discinesia) durante la sístole. Expansión del infarto: rotura parcial de la pared miocárdica en la zona de un infarto reciente que produce adelgazamiento de la pared y dilatación de la cavidad afectada. Infarto anterior: infarto en la distribución de la DAI, que afecta principalmente a los sectores medio y apical del cuadrante anteroseptal del VI. Infarto apical: infarto en la distribución de cualquiera de las arterias coronarias principales, que afecta principalmente a los sectores apicales de los cuadrantes posterolateral e inferior del VI. Infarto inferior: infarto en la distribución de la arteria coronaria descendente posterior, que afecta principalmente a los sectores basal y medio del cuadrante inferior del VI, pero que con frecuencia se extiende hacia la superficie posterior del ventrículo derecho. Infarto lateral: infarto en la distribución de una arteria coronaria «diagonal» o «marginal», que afecta principalmente a los sectores basal y medio del cuadrante anterosuperior del VI. Infarto posterior: infarto en la distribución de la CXI, que afecta principalmente a los sectores basal y medio del cuadrante posterolateral del VI. Necrosis: muerte de un tejido vivo; se denomina «infarto» cuando está producida por un aporte insuficiente de oxígeno a través de la circulación. Riego sanguíneo colateral: perfusión de una zona del miocardio por arterias que se han desarrollado para compensar la obstrucción de una de las arterias coronarias principales. Rotura miocárdica: destrucción completa de la pared miocárdica en la zona de un infarto reciente, que provoca la salida de sangre fuera de la cavidad afectada. Taponamiento pericárdico: llenado del saco pericárdico con líquido, que restringe la relajación de las cavidades cardíacas. Volver al principio BIBLIOGRAFÍA 1. Aldrich HR, Wagner NB, Boswick J, et al. Use of initial ST-segment deviation for prediction of final electrocardiographic size of acute myocardial infarcts. Am J Cardiol 1988;61:749-753. Citado aquí 2. Hindman NB, Schocken DD, Widmann M, et al. Evaluation of a QRS scoring system for estimating myocardial infarct size. V. Specificity and method of application of the complete system. Am J Cardiol 1985;55:1485-1490. Citado aquí 3. Corey KE, Maynard C, Pahlm O, et al. Combined historical and electrocardiographic timing of acute anterior and inferior myocardial infarcts for prediction of reperfusion achievable size limitation. Am J Cardiol 1999;83:826-831. 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En este capítulo se concluye la sección sobre alteraciones de la morfología de las ondas presentando las varias enfermedades cardíacas y no cardíacas diversas que pueden diagnosticarse mediante la interpretación del electrocardiograma (ECG). En este capítulo se inician las miocardiopatías no isquémicas. En las siguientes unidades de aprendizaje se consideran los cambios de las ondas del ECG que representan alteraciones del revestimiento pericárdico del corazón y del otro órgano intratorácico principal, los pulmones. En el último apartado se consideran las enfermedades que afectan a partes más alejadas del organismo, entre ellos el encéfalo y las glándulas endocrinas, y las cantidades anormales de sustancias producidas internamente o ingeridas que están en la sangre circulante y que también pueden sospecharse o incluso diagnosticarse a través de cambios en las ondas del ECG. MIOCARDIOPATÍAS Figura 11-1.Flechas, ondas más características de la miocardiopatía obstructiva hipertrófica. Herramientas de imágenes «Miocardiopatía» es un término general que se aplica a todas las enfermedades en las que el miocardio no funciona normalmente. Las miocardiopatías se clasifican principalmente desde el punto de vista diagnóstico en «isquémicas» y «no isquémicas». La miocardiopatía isquémica puede ser potencialmente reversible (hibernación) o irreversible (infarto), dando lugar a los cambios electrocardiográficos de isquemia, lesión e infarto analizados en los capítulos 7 a 10. La «miocardiopatía hipertrófica» es una miocardiopatía no isquémica frecuente que aparece cuando un ventrículo hipertrofiado o bien es incapaz de mantener una función normal o bien interfiere en ella. La hipertrofia puede ser secundaria a una sobrecarga de presión (v. cap. 4) o puede ser una enfermedad cardíaca primaria. La miocardiopatía hipertrófica primaria puede afectar a ambos ventrículos, a un ventrículo completo o sólo a una porción de un ventrículo. Una variedad localizada frecuente de esta enfermedad es la miocardiopatía obstructiva hipertrófica (MCHO), en la que el tabique interventricular hipertrofiado obstruye el flujo de salida aórtico durante la sístole, lo que provoca una estenosis aórtica. La MCHO se asocia a muchas de las diferentes manifestaciones del ECG, ninguna de las cuales es típica. Puede aparecer todo un espectro de cambios en el ECG en la miocardiopatía hipertrófica, con independencia de si el problema está o no localizado en el tabique, como ilustra la figura 11-1 . 1 , 2 Hipertrofia ventricular izquierda atípica (ondas R precordiales altas en las derivaciones V2 a V5; v. cap. 4). Ondas Q profundas y estrechas en las derivaciones orientadas hacia la izquierda (aVL y V6). Crecimiento auricular izquierdo (aumento de la negatividad de la porción terminal de la onda P en la derivación V1; v. cap. 4). Amiloidosis Figura 11-2. Herramientas de imágenes Una proteína anómala denominada amiloide se deposita en el corazón en diversas enfermedades. Su acumulación produce amiloidosis cardíaca, que en última instancia puede producir una miocardiopatía suficiente para provocar una insuficiencia cardíaca. Puede sospecharse amiloidosis cuando aparece la siguiente combinación de cambios en el ECG: 1 Voltaje bajo de todas las ondas en las derivaciones de las extremidades. Notable desviación del eje hacia la izquierda típica de un bloqueo fascicular anterior izquierdo. Cambios de seudoinfarto. Prolongación del tiempo de conducción auriculoventricular (AV). Las características 1 y 3 se observan en un paciente anciano con insuficiencia cardíaca intensa, pero sin antecedentes de cardiopatía isquémica ( fig. 11-2 ). Obsérvese el voltaje muy bajo en las derivaciones de las extremidades y precordiales y los cambios de seudoinfarto; las ondas Q suelen verse en los infartos inferiores y anteriores. Volver al principio ALTERACIONES DEL PERICARDIO Un pequeño espacio lleno de líquido denominado «saco pericárdico» separa al corazón de las otras estructuras del tórax. El saco está tapizado por dos capas de tejido conjuntivo denominadas «pericardio». La más interna de estas capas (pericardio visceral) se adhiere al miocardio, y la capa externa (pericardio parietal) encierra el líquido pericárdico. Estas dos capas de tejido pueden inflamarse por muchos motivos (pericarditis). La inflamación se resuelve habitualmente después de una fase aguda, aunque puede avanzar hasta una fase crónica. La fase aguda puede complicarse por la acumulación de un exceso de líquido pericárdico, situación denominada «derrame pericárdico». La persistencia crónica del proceso inflamatorio puede producir un engrosamiento de los tejidos pericárdicos denominado «pericarditis constrictiva». Pericarditis aguda Figura 11-3.A)Flechas elevación del segmento ST. B) Flechas, resolución del segmento ST. Herramientas de imágenes Normalmente la pericarditis aguda persiste durante 3 o 4 semanas, y los cambios electrocardiográficos que produce evolucionan en dos fases. Los registros de la figura 11-3 proceden de un paciente que tenía el dolor torácico de la pericarditis aguda ( fig. 11-3 A ) y que volvió a la consulta 1 mes después ( fig. 11-3 B ). La alteración característica del ECG durante la fase más temprana de la pericarditis aguda es la elevación del segmento ST en muchas derivaciones, acompañada por ondas T positivas ( fig. 11-3 A ). 2 En la mitad de una serie de pacientes consecutivos con pericarditis aguda también había descenso del segmento PR. 3 Cuando el segmento ST vuelve al nivel isoeléctrico, el ECG puede tener aspecto normal ( fig. 11- 3 B ). Figura 11-4.Flechas, derivaciones con elevación del segmento ST. Herramientas de imágenes La elevación del segmento ST en la primera fase de la pericarditis aguda se produce porque la inflamación también afecta a la capa epicárdica inmediatamente adyacente del miocardio, produciendo la lesión epicárdica que se analizó en el capítulo 9. Cuando la lesión epicárdica está producida por una perfusión miocárdica insuficiente, la elevación del segmento ST está restringida a las derivaciones del ECG que están sobre la región miocárdica irrigada por la arteria coronaria obstruida. Como la pericarditis habitualmente afecta a todo el epicardio hay elevación del segmento ST en todas las derivaciones clásicas que son positivas hacia la izquierda y hacia delante, con descenso del segmento ST en la derivación aVR. Sin embargo, es difícil diferenciar entre pericarditis aguda y lesión epicárdica aguda cuando la pericarditis está localizada, lo que produce una elevación del segmento ST sólo en algunas derivaciones. La figura 11-4 ilustra un ejemplo de este tipo con un ECG de 12 derivaciones de una mujer con carcinoma mamario y dolor torácico agudo. En la pericarditis aguda y en el infarto agudo de miocardio el paciente puede tener dolor precordial, lo que exige una evaluación clínica añadida para llegar al diagnóstico adecuado. Registros seriados del ECG son útiles porque la lesión epicárdica aguda por disminución del flujo coronario es transitoria y se resuelve cuando la región se infarta o se reperfunde, pero los cambios de la pericarditis persisten hasta que se resuelve la inflamación. Figura 11-5.Flechas, derivaciones múltiples con elevación del segmento ST. Herramientas de imágenes La pericarditis aguda también se parece a menudo a la variante normal denominada «repolarización temprana» que se analizó en el capítulo 3. En la figura 11-5 se muestra un ejemplo típico de un ECG habitual de 12 derivaciones registrado en un varón joven sano que podría representar o bien una repolarización temprana o bien la primera fase de una pericarditis aguda. Un factor de este ejemplo que favorece el diagnóstico de pericarditis aguda es la elevación generalizada del segmento ST, aunque otro factor que favorece la repolarización temprana es el aumento de la amplitud de la onda T en varias derivaciones (v. tabla 10-1). Esto destaca el hecho de que con frecuencia no es posible distinguir en el ECG entre estas situaciones tan diferentes. Derrame pericárdico y constricción crónica Figura 11-6.Flechas, alternancia de ondas P y complejos QRS muy diferentes en ciclos consecutivos. Herramientas de imágenes Cantidades pequeñas e incluso moderadas de derrame pericárdico o de constricción pericárdica pueden tener un efecto escaso o nulo en el ECG. Sin embargo, se produce una disminución generalizada de la amplitud de todas las ondas del ECG (voltaje bajo) si aparece un derrame o un engrosamiento pericárdicos significativos. Esto probablemente se debe a que los impulsos cardíacos están atenuados por el líquido pericárdico o por el engrosamiento fibrótico. Como estas dos situaciones patológicas tienen efectos similares sobre la actividad eléctrica del corazón y su transmisión a la superficie corporal, se las considera juntas. A continuación se presenta una tríada de cambios electrocardiográficos que es prácticamente diagnóstica de derrame pericárdico o de constricción pericárdica: Voltaje bajo. Elevación generalizada del segmento ST. Alternancia eléctrica total. Estos cambios se observan en las derivaciones V1 y V3 del ECG que se muestra de un paciente con carcinoma de pulmón y derrame pericárdico maligno ( fig. 11-6 ). «Alternancia eléctrica total» se refiere a los voltajes elevados y bajos alternantes de todas las ondas del ECG de unos ciclos cardíacos a otros en una derivación determinada. 4 , 5 Además de estos efectos sobre el ECG, la pericarditis constrictiva crónica puede ir acompañada de la inversión de la onda T que define la segunda fase de la pericarditis aguda. 6 Se ha comunicado la existencia de una correlación entre la profundidad de la inversión de la onda T y el grado de adherencia del pericardio al miocardio. 7 Esto puede ser importante desde el punto de vista clínico, porque la «extirpación» quirúrgica del pericardio engrosado es más difícil cuando está muy adherido al miocardio. Volver al principio ALTERACIONES PULMONARES Cuando una alteración pulmonar crea una mayor resistencia al flujo sanguíneo procedente del lado derecho del corazón, se produce una situación de sobrecarga sistólica o de presión (v. cap. 4). Esta situación se ha denominado «corazón pulmonar» (cor pulmonale) y puede aparecer de forma aguda o crónica. La causa más frecuente del corazón pulmonar agudo es la embolia pulmonar. El corazón pulmonar crónico puede estar producido por la congestión pulmonar que aparece en la insuficiencia ventricular izquierda o por la hipertensión pulmonar que aparece o bien como una enfermedad primaria o bien como una enfermedad secundaria a una enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Con frecuencia se produce crecimiento de la aurícula derecha en el corazón pulmonar agudo y crónico. En la situación aguda hay dilatación del ventrículo derecho, mientras que en la situación crónica hay hipertrofia ventricular derecha (HVD) al principio y luego dilatación del VD. Como la HVD se analiza en el capítulo 4, aquí sólo se incluye el corazón pulmonar agudo. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica suele caracterizarse por un enfisema en el que los pulmones están hiperinflados. Esto produce cambios anatómicos que afectan al ECG de formas exclusivas. Los cambios electrocardiográficos del enfisema pulmonar pueden aparecer aislados o combinados con los cambios de la HVD, porque el enfisema puede o no venir acompañado de una obstrucción de las vías respiratorias. Cuando el CO2 no puede salir a través del sistema traqueobronquial, se produce la situación de hiperventilación. La hipercapnia (elevación de la concentración sanguínea de CO2) y la acidosis respiratoria consiguientes producen constricción arterial pulmonar, que induce la HVD compensadora que se denomina «corazón pulmonar crónico». Corazón pulmonar agudo: embolia pulmonar Figura 11-7.Flechas, desviación hacia la derecha (I) y anterior (V1) de la porción terminal de los complejos QRS. Herramientas de imágenes En ausencia de evidencia de los cambios característicos de la HVD debidos al corazón pulmonar crónico, en la embolia pulmonar se observa con una gran frecuencia el corazón pulmonar agudo. El corazón pulmonar agudo puede producirse en presencia o ausencia de cambios crónicos de HVD. Los cambios del ECG que se consideran aquí son los que aparecen cuando no hay HVD. La distorsión del VD producida por una obstrucción aguda del flujo de salida, como una embolia pulmonar, produce un retraso de la conducción a través del haz derecho o el miocardio del VD, lo que provoca el patrón electrocardiográfico ECG de bloqueo de rama derecha (BRD) incompleto o incluso completo (v. cap. 5). La sustracción de la contribución del VD de la porción inicial del complejo QRS desplaza las ondas alejándolas de las derivaciones inferiores (delas extremidades) y anteriores (precordiales), lo que simula infartos inferiores y anteriores. Esta desviación del complejo QRS más allá de la finalización de la activación del VI produce fuerzas terminales hacia la derecha y anteriores sin oposición. La dirección hacia la derecha se representa principalmente por una onda S en la derivación I y la dirección anterior por una onda R' en V1. La figura 11-7 presenta registros de antes (A) y después (B) de la aparición de una disnea súbita en un varón anciano al que se le había operado de la próstata. Figura 11-8. Derivación I:Flecha, desviación del eje a la derecha. Derivaciones II, aVF y V2-V4: Flechas, ondas T invertidas. Derivación V1: Flecha: onda R' prominente. Herramientas de imágenes En las derivaciones precordiales a veces se observa elevación del segmento ST e inversión de la onda T sobre el ventrículo derecho, mientras que las ondas S pueden volverse más prominentes sobre el ventrículo izquierdo. Pueden ponerse de manifiesto los cambios típicos del BRD en la derivación V1 (en la fig. 11-8 se muestra un ECG de 12 derivaciones de una anciana con embolia pulmonar masiva que exhibe los cambios típicos del BRD). Todos los cambios electrocardiográficos del corazón pulmonar agudo que produce una embolia pulmonar de gran tamaño se ven en la figura 11-8 . El BRD es completo, con una duración del complejo QRS de 120 ms. Además, se observan los cambios de repolarización caracterizados por inversión de la onda T en las derivaciones III y aVF y en las derivaciones V1 a V4. Enfisema pulmonar Figura 11-9.Flechas, desviación hacia la derecha del eje de la onda P y del complejo QRS. Herramientas de imágenes Los cinco hallazgos más característicos del enfisema se han agrupado como sigue: 8 Ondas P altas en las derivaciones II, III y aVF. Ondas de repolarización auricular exageradas que producen un descenso mayor o igual a 0,10 mV de los segmentos PR y ST en las derivaciones II, III y aVF. Desviación a la derecha del eje del complejo QRS en el plano frontal. Disminución de la progresión de las amplitudes de la onda R en las derivaciones precordiales. Voltaje bajo de los complejos QRS, en especial en las derivaciones precordiales izquierdas. En la figura 11-19 se presenta un ejemplo típico de un enfisema pulmonar que muestra estas cinco características. Se ilustra la desviación hacia la derecha de las ondas P y de los complejos QRS (negativo en la derivación aVL y sólo ligeramente positivo en la derivación I), así como el voltaje bajo en las derivaciones precordiales izquierdas (V4 a V6) ( fig. 11-9 ). Obsérvense las ondas P prominentes en II, III y aVF, seguidas de un descenso de los segmentos PR y ST por debajo de la línea basal del segmento TP. Estos cambios electrocardiográficos se deben a que los pulmones enfisematosos hiperexpandidos comprimen el corazón, desplazan hacia abajo el diafragma y aumentan el espacio entre el corazón y los electrodos de registro. Figura 11-10. ECG de 12 derivaciones de un paciente con enfisema pulmonar. Lasflechasde la derivación I indican la onda P isoeléctrica y el complejo QRS de voltaje bajo, y lasflechasde la derivación II indican la onda P prominente y el descenso de los segmentos PR y ST por debajo de la línea basal del segmento T P. Losasteriscosindican la ausencia de disminución de progresión de la onda R desde la derivación V1 hasta la derivación V3. Herramientas de imágenes El eje del complejo QRS en el plano frontal a veces es indeterminado ( fig. 11-10 ). 9 Esto se debe a que el enfisema pulmonar dirige el complejo QRS hacia atrás, de modo que la mínima desviación hacia arriba o hacia abajo balancea el eje en el plano frontal desde +90° hasta -90°. En la figura 11-10 se ilustran también los criterios 1, 2, 3 y 4 que se indicaron antes. Selvester y Rubin han establecido criterios electrocardiográficos cuantitativos para el enfisema definido y posible ( tabla 11-1 ). 10 Estos criterios tienen una sensibilidad de aproximadamente el 65 % para el diagnóstico de enfisema y una especificidad del 95 % para descartar la presencia de un enfisema en testigos sanos y en pacientes con cardiopatías congénitas o infarto de miocardio. 9 Es muy probable que este buen rendimiento en comparación con el de otros sistemas se deba a la combinación de criterios cuantitativos para el eje de la onda P en el plano frontal con criterios para las amplitudes del complejo QRS en los planos frontal y transversal. ▪ Tabla 11-1. Criterios electrocardiográficos para el enfisema Enfisema definido Posible enfisema A. Eje de P superior a + 60° en las derivaciones de las extremidades y Eje de P superior a + 60° en las derivaciones de las extremidades y B. Amplitud de R y S ≤0,70 mV en las derivaciones de las extremidades y Amplitud de R ≤0,70 mV en V6 1. Amplitud de R y S ≤0,70 mV en las derivacines de las extremidades ˆ ˆ 2. Amplitud de R ≤0,70 mV en V6 C. SV4 ≤RV4 Tomado de Rubin LJ, ed. Pulmonary Heart Disease. Boston: Martinus Nijhoff; 1984:122. Volver al principio HEMORRAGIA INTRACRANEAL Figura 11-11.Flechas, ondas T invertidas anormalmente prominentes. Herramientas de imágenes La hemorragia en los espacios intracerebral o subaracnoideo puede producir cambios notables en el ECG, probablemente debido al aumento de la presión intracraneal. 11 , 12 , 13 and 14 En los accidentes cerebrovasculares no hemorrágicos se producen cambios menos intensos en el ECG. 15 Los tres cambios más frecuentes del ECG en la hemorragia intracraneal son: Ensanchamiento e inversión de las ondas T en las derivaciones precordiales. Prolongación del intervalo QTc. Bradiarritmias. En la figura 11-11 se presenta un ECG de 12 derivaciones que es un ejemplo típico de la característica 1. A veces puede haber elevación o descenso del segmento ST, imitando la isquemia cardíaca. En algunos casos se observan alteraciones regionales del movimiento parietal en la HSA asociadas a elevación del segmento ST, o «aturdimiento neurógeno del miocardio». 16 Volver al principio ALTERACIONES ENDOCRINAS Y METABÓLICAS Alteraciones tiroideas Figura 11-12.Flechas, comparación entre las amplitudes de las ondas R en las derivaciones 2(II) y V4 antes (A) y después del tratamiento (B). Herramientas de imágenes El hipotiroidismo extremo se denomina «mixedema» y el hipertiroidismo extremo, «tirotoxicosis». Ambas alteraciones van acompañadas a menudo de cambios típicos en la morfología de las ondas del ECG. Como la hormona tiroidea tiroxina media la actividad nerviosa simpática, un estado hipotiroideo viene acompañado de una ralentización de la frecuencia sinusal (bradicardia sinusal). A la inversa, un estado hipertiroideo viene acompañado de una aceleración de la frecuencia sinusal (taquicardia sinusal). 17 De igual forma, la conducción AV puede estar deteriorada en el hipotiroidismo y acelerada en el hipertiroidismo. 18 Hipotiroidismo Debe sospecharse el diagnóstico de hipotiroidismo cuando se observe la combinación siguiente de cambios en el ECG ( fig. 11-12 ): Voltaje bajo de todas las ondas. Ondas T invertidas sin desviación del segmento ST en muchas o en todas las derivaciones. Bradicardia sinusal. También puede haber prolongación del intervalo QT y de la conducción AV o intraventricular. Estos cambios pueden estar relacionados con depósitos cardíacos del tejido conjuntivo gelatinoso típico del mixedema, reducción de la actividad nerviosa simpática o el efecto sobre el miocardio de los menores niveles de tiroxina. 19 Hipertiroidismo Debe sospecharse un diagnóstico de hipertiroidismo cuando esté aumentada la amplitud de todas las ondas del ECG. 20 Esto simula un crecimiento de la aurícula derecha y del ventrículo izquierdo (v. cap. 4). La frecuencia cardíaca es rápida debido al aumento de la concentración de tiroxina. El ritmo cardíaco puede reflejar una aceleración de la formación normal del impulso sinusal (taquicardia sinusal) o la taquiarritmia auricular anómala conocida como «fibrilación auricular» (v. cap. 15). Aunque el intervalo QTdisminuye a medida que aumenta la frecuencia cardíaca, el intervalo QT corregido (QTc) puede estar prolongado. 21 Hipotermia Figura 11-13.Flechas, ondas de Osborn. Herramientas de imágenes La «hipotermia» se ha definido como una temperatura rectal < 36 °C. A estas bajas temperaturas aparecen cambios característicos en el ECG. Pueden prolongarse todos los intervalos del ECG (incluyendo los intervalos RR, PR, QRS y QT). Aparecen ondas de Osborn características como desviaciones en el punto J en la misma dirección que el complejo QRS. 22 En la figura 11-13 se ilustran estos cambios en un anciano expuesto al frío con una temperatura corporal de 32,8 °C. La altura de las ondas de Osborn es aproximadamente proporcional al grado de hipotermia. Obesidad La obesidad puede afectar al ECG mediante varios efectos: Desplazamiento del corazón por la elevación del diafragma. Aumento de la carga de trabajo del corazón. Aumento de la distancia entre el corazón y los electrodos de registro. En un estudio realizado entre más de 1000 personas obesas se demostró un aumento de la frecuencia cardíaca, el intervalo PR, el intervalo QRS, el voltaje del complejo QRS y el intervalo QTc al aumentar la obesidad. 23 El eje del complejo QRS también tendía a desplazarse hacia la izquierda. Es interesante señalar que sólo el 4 % de esta población tenía voltaje bajo del complejo QRS. En un estudio se informó una mayor incidencia de criterios falsamente positivos de infarto de miocardio inferior en personas obesas y mujeres en el último trimestre de la gestación (probablemente debido a la elevación del diafragma). 24 Volver al principio ALTERACIONES ELECTROLÍTICAS Figura 11-14.Flechas, ondas U prominentes. Herramientas de imágenes Concentraciones anormalmente bajas (hipo-) o elevadas (hiper-) de los electrólitos potasio y calcio en suero pueden producir claras alteraciones de las ondas del ECG. De hecho, los cambios típicos que aparecen en el ECG pueden constituir los primeros indicios clínicos de la presencia de estas dolencias. Potasio Los términos «hipopotasemia» e «hiperpotasemia» se utilizan con frecuencia para definir las alteraciones de la concentración sérica de potasio. Como las anomalías en cualquiera de estas situaciones pueden ser potencialmente mortales, es importante conocer los cambios que producen en el ECG. Hipopotasemia La hipopotasemia puede tener muchas causas 25 y con frecuencia aparece con otros trastornos electrolíticos (por ejemplo, reducción de la concentración sérica de magnesio); es particularmente peligrosa en presencia de tratamiento con digitálicos. Pueden aparecer los signos electrocardiográficos típicos de la hipopotasemia cuando la concentración sérica de potasio está dentro de los límites normales; por el contrario, el ECG puede ser normal cuando las concentraciones séricas de potasio estén elevadas. En la hipopotasemia, los cambios electrocadiográficos son los siguientes: 26 Aplanamiento o inversión de la onda T. Aumento de la prominencia de la onda U. Ligero descenso del segmento ST. Aumento de la amplitud y la anchura de la onda P. Prolongación del intervalo PR. Extrasístoles y taquiarritmias sostenidas. Prolongación del intervalo QTc. La figura 11-14 ilustra las características 1, 2 y 4 de un paciente que recibía tratamiento con diuréticos por insuficiencia cardíaca crónica. La concentración sérica de potasio era de 1,7 mEq/l (intervalo normal, 4 a 5 mEq/l). La inversión característica de las amplitudes relativas de las ondas T y U es el cambio más característico de la morfología de las ondas en la hipopotasemia. La prominencia de la onda U está producida por la prolongación de la fase de recuperación del potencial de acción cardíaco, lo que puede llevar al tipo de taquicardia ventricular potencialmente mortal denominado taquicardia ventricular polimorfa en entorchado (torsades de pointes) (v. cap. 17). 27 La hipopotasemia también potencia las taquiarritmias producidas por toxicidad digitálica (v. cap. 22). Hiperpotasemia Figura 11-15.Flechas, ondas T positivas anormalmente prominentes y puntiagudas. Herramientas de imágenes Como en la hipopotasemia, puede haber poca correlación entre los niveles séricos de potasio y los cambios electrocardigráficos típicos de la hiperpotasemia. 28 La primera evidencia de hiperpotasemia en el ECG habitualmente aparece en las ondas T ( fig. 11-15 ). Al aumentar la intensidad de la hiperpotasemia, se producen los siguientes cambios en el ECG: Aumento de la amplitud y la altura de la onda T. Prolongación del intervalo QRS. Prolongación del intervalo PR. Aplanamiento de la onda P. Pérdida de la onda P. Aspecto sinusoidal de la onda. La conducción AV en la hiperpotasemia puede estar tan retrasada que aparezca un bloqueo AV avanzado 29 (v. cap. 22). Se produce prolongación del complejo QRS y aplanamiento de las ondas P porque las elevadas concentraciones de potasio en la hiperpotasemia retrasan la propagación del impulso de activación cardíaca por todo el miocardio. Esta conducción anormalmente lenta puede inducir una parada cardíaca como consecuencia de fibrilación ventricular (v. cap. 19). 30 Figura 11-16. A)Flechas, complejos QRS notablemente prolongados. B)Asteriscos, reaparición de las ondas P. Herramientas de imágenes La figura 11-16 A procede de un paciente con nefropatía en fase terminal y una concentración sérica inicial de potasio de 7,8 mEq/l. Muestra ondas T puntiagudas, prolongación del complejo QRS y ausencia de ondas P. En la figura 11-16 B, las ondas T y los complejos QRS vuelven a su duración normal y reaparecen las ondas P cuando la concentración sérica de potasio vuelve a la normalidad (corregida con diálisis hasta 4,5 mEq/l). La hiperpotasemia puede reducir también la respuesta miocárdica a la estimulación con un marcapasos artificial. 31 Calcio Figura 11-17.Flecha, intervalo QT prolongado (0,434 s). Herramientas de imágenes Los extremos de las concentraciones séricas de calcio alteran el tiempo de recuperación ventricular, que se representa en el ECG por el intervalo QTc (v. cap. 3): Carencia = Hipocalcemia → Intervalo QTc prolongado Exceso = Hipercalcemia → Intervalo QTc acortado Hipocalcemia En la figura 11-17 se ilustra este cambio en el intervalo QTc de un paciente con insuficiencia renal crónica. La concentración sérica de calcio era de 7,2 mg/100 ml (intervalo normal, de 9 a 11 mg/100 ml). Como la frecuencia ventricular es de 88 latidos/min, el intervalo QTc es de 0,483 s (0,434 + [0,00175 × 28], utilizando la fórmula de Hodges; v. cap. 3). Figura 11-18.Flechas, notable prolongación del intervalo QT (0,500 s). Herramientas de imágenes En la hipocalcemia el intervalo QT prolongado puede venir acompañado de una inversión de la porción terminal de la onda T en algunas derivaciones. La figura 11-18 ilustra el intervalo QT prolongado con algunos cambios de la porción terminal de la onda T en un paciente con insuficiencia renal crónica. La concentración sérica de calcio era de 4,7 mEq/l. La frecuencia ventricular es de 100 latidos/min y, por tanto, QTc = 0,570 s (0,500 + [0,00175 × 40], utilizando la fórmula de Hodges). Hipercalcemia Figura 11-19.Flechas, intervalo QT corto (0,307 s). Herramientas de imágenes En la hipercalcemia, la rama proximal de la onda T asciende en una pendiente aguda hasta alcanzar su máximo y el segmento ST puede no verse, como se ilustra en las derivaciones V2 y V3 de la figura 11-19 . 32 En la hipercalcemia extrema se han descrito aumento de la amplitud del complejo QRS, ondas T bifásicas y ondas de Osborn. 33 , 34 Como la frecuencia cardíaca es de 56 latidos/min, el QTc es 0,300 s (0,307 + [0,00175 × 4]). Volver al principio EFECTOS FARMACOLÓGICOS Figura 11-20.Flechas, segmentos ST en cúpula y ondas T aplanadas. Herramientas de imágenes A veces pueden detectarse los efectos terapéuticos o tóxicos en el corazón de diversos fármacos. El término «efecto farmacológico» se refiere a las manifestaciones cardíacas terapéuticas de un fármaco en el ECG y eltérmino «toxicidad farmacológica» se refiere a las arritmias cardíacas producidas por diversos medicamentos (v. cap. 22). La concentración de un fármaco en la sangre y en el tejido en el que se produce la toxicidad puede variar mucho, dependiendo de la enfermedad subyacente para la que se utiliza el fármaco, el ECG del paciente previo al tratamiento, las variaciones de electrólitos como el potasio y la presencia de otros fármacos. Digitálicos Los digitálicos se utilizan a menudo para tratar la insuficiencia cardíaca y reducir la frecuencia ventricular en las taquiarritmias auriculares. Produce cambios característicos en el ECG que se denominan «efecto digitálico» porque la recuperación o la repolarización de las células miocárdicas se produce antes de lo normal ( fig. 11-20 ). Esto se manifiesta en el ECG por: Depresión en «cúpula» del segmento ST. Aplanamiento de la onda T. Disminución del intervalo QTc. Figura 11-21.Flechas, marcado descenso del segmento ST con disminución de la amplitud de la onda T. Herramientas de imágenes Ocasionalmente se produce una depresión del segmento ST-punto J, lo que simula una lesión miocárdica. En la figura 11-21 se ilustra este remedo de la lesión miocárdica en un paciente con insuficiencia cardíaca congestiva. Los cambios del ECG, incluyendo el descenso del segmento ST, aparecieron en el momento de administrar una dosis de carga de digitálicos. Este ejemplo extremo del efecto de los digitálicos habitualmente aparece sólo en las derivaciones que tienen ondas R altas. Otra manifestación del efecto de los digitálicos es la ralentización de la conducción en el nódulo AV por intervención vagal (v. cap. 22). En el ritmo sinusal hay un ligero aumento del intervalo PR y en la fibrilación auricular hay una disminución de la frecuencia ventricular (v. cap. 15). Antiarrítmicos Figura 11-22.Flechas, marcada prolongación del intervalo QT desde el inicio del complejo QRS hasta el final de la onda T. Herramientas de imágenes La dolencia cardíaca para la que se utiliza un antiarrítmico, los desequilibrios electrolíticos coexistentes y la interacción con otros medicamentos pueden modificar el efecto de un antiarrítmico. Un ejemplo de una interacción medicamentosa es el notable aumento de los niveles sanguíneos del fármaco A (por ejemplo, los digitálicos) que se produce con la introducción del fármaco B (por ejemplo, la quinidina y la amiodarona). Los antiarrítmicos de uso habitual se clasifican como sigue de acuerdo con Vaughan Williams y cols. 35 , 36 Fármacos de la clase 1 Los fármacos de la clase 1 de la clasificación de Vaughan Williams tienen acción directa sobre los canales de sodio de la membrana de las células miocárdicas; se han subdividido de acuerdo con su efecto sobre las diferentes fases del potencial de acción. Los fármacos más habituales y su efecto sobre el potencial de acción se indican a continuación. Clase 1A (quinidina, procainamida y disopiramida). Al contrario que los digitálicos, el efecto de la quinidina está producido por un retraso de la recuperación o la repolarización de las células miocárdicas, lo que produce una prolongación del intervalo QTc, 37 una disminución de la amplitud de la onda T y un aumento de la amplitud de la onda U. Estos cambios se ilustran en la figura 11-22 , de un paciente con infarto anterior agudo reciente complicado por taquicardia ventricular. La arritmia se controló con quinidina y apareció un efecto de la quinidina en el ECG. En este ejemplo el intervalo QT es de 0,39 s y, como la frecuencia ventricular es de 100 latidos/min, el intervalo QTc está prolongado hasta 0,49 s. Raras veces se produce una prolongación mínima del complejo QRS con el efecto de la quinidina; un aumento de la duración del complejo QRS de un 25 % a un 50 % es una prueba de toxicidad por quinidina (v. cap. 22). Además, la presencia de digitálicos exagera el efecto de la quinidina. El grupo de las fenotiazinas, que se utilizan con frecuencia para tratar trastornos psiquiátricos, produce cambios en el ECG similares al efecto de la quinidina. Clase 1B (lidocaína y mexiletina). La lidocaína y la mexiletina no suelen alterar el ECG de superficie. Clase 1C (flecainida). La flecainida produce ensanchamiento del complejo QRS, permaneciendo inalterado el intervalo entre el punto J y el final de la onda T, por lo que se prolonga ligeramente el intervalo QT. Fármacos de la clase 2 Los fármacos de la clase 2 del sistema de clasificación de Vaughan Williams son los bloqueantes β-adrenérgicos. Al reducir el efecto simpático sobre el corazón, se produce una ralentización de la frecuencia debido a una disminución de formación del impulso en el nódulo sinoauricular (SA). También se retrasa la conducción a través del nódulo AV, lo que prolonga el intervalo PR del ECG. Si hay disfunción subyacente del nódulo SA o AV, estos cambios pueden ser mayores. Fármacos de la clase 3 Los fármacos de la clase 3 del sistema de Vaughan Williams prolongan la repolarización miocárdica; por consiguiente, pueden prolongar notablemente el intervalo QTc en el ECG. Entre los fármacos de la clase 3 se encuentran los indicados a continuación. Sotalol. El sotalol tiene efectos de fármacos de las clases 2 y 3 y por tanto puede producir supresión de los nódulos SA y AV y también prolongación del intervalo QTc. Amiodarona. La amiodarona tiene efectos de los fármacos de las clases 1, 2 y 3. Fármacos de la clase 4 Los fármacos de la clase 4 del sistema de clasificación de Vaughan Williams bloquean los canales del calcio y como consecuencia retardan la función de los nódulos SA y AV. Sus efectos son, por consiguiente, similares a los de los fármacos de la clase 2. GLOSARIO Alternancia eléctrica total: alternancia de las amplitudes de todas las ondas del ECG ante duraciones regulares del ciclo cardíaco. Arritmia: cualquier ritmo cardíaco distinto del ritmo sinusal normal. Corazón pulmonar: sobrecarga aguda o crónica de presión del ventrículo derecho causada por una mayor resistencia al flujo sanguíneo a través de los pulmones. Derrame pericárdico: aumento de la cantidad de líquido del saco pericárdico. Digitálicos: glucósidos cardíacos obtenidos de la dedalera y que se utilizan tanto para aumentar la contracción del músculo cardíaco como para reducir la conducción a través del nódulo AV. Embolia pulmonar: obstrucción súbita de una arteria pulmonar por un coágulo suelto o por grasa procedentes de las piernas o de la región pélvica. Enfisema: enfermedad pulmonar en la que se destruyen los alvéolos y los pulmones están hiperinflados. Estenosis subaórtica: estrechamiento del paso de salida desde el ventrículo izquierdo proximal a la válvula aórtica en un grado suficiente para obstruir el flujo sanguíneo. Fibrilación auricular: taquiarritmia del extremo rápido del espectro de aleteo/fibrilación producida por macrorreentrada dentro de múltiples circuitos en las aurículas y caracterizada por ondas f irregulares y multiformes. Hipercalcemia: aumento anómalo de la concentración sérica de calcio (Ca2+), con una concentración > 11 mg/100 ml. Hiperpotasemia: aumento anómalo de la concentración sérica de potasio (K+), con una concentración K+ > 5 mEq/l. Hipocalcemia: disminución anómala de la concentración sérica de calcio (Ca2+), con una concentración < 9 mg/100 ml. Hipopotasemia: disminución anómala de la concentración sérica de potasio (K+), con una concentración < 4 mEq/l. Hipotermia: temperatura corporal inferior a lo normal, definida como una temperatura < 36 °C. Miocardiopatía hipertrófica: enfermedad en la que el rendimiento cardíaco está reducido como consecuencia de una disminución de la capacidad de contracción del miocardio engrosado. Mixedema: hipotiroidismo intenso caracterizado por una disminución del metabolismo y un edema firme e inelástico, piel y cabellos secos y pérdida de vigor mental y físico. Ondas de Osborn: ondas anómalas del ECG causadas por la hipotermia. Pericardio: membrana con dos capas que envuelve el corazón y la raízde los grandes vasos sanguíneos. Pericarditis constrictiva: engrosamiento del pericardio producido por inflamación crónica y que provoca interferencia con la función del miocardio. Pericarditis: inflamación aguda o crónica del pericardio. Procainamida: compuesto relacionado con el anestésico local procaína y que se utiliza para el tratamiento de las taquiarritmias por reentrada. Quinidina: fármaco que aparece de forma natural en la corteza del árbol de la quinina, que prolonga el tiempo de recuperación del miocardio y protege frente a algunas taquiarritmias. Sin embargo, la quinidina y otros fármacos relacionados también pueden producir taquiarritmias por prolongación excesiva del tiempo de recuperación. Saco pericárdico: espacio lleno de líquido entre las dos capas del pericardio. Taquicardia sinusal: aceleración del ritmo sinusal normal más allá del límite superior de 100 latidos/min. Taquicardia ventricular polimorfa en entorchado (torsades de pointes): variedad de taquicardia ventricular provocada por la prolongación del tiempo de recuperación ventricular. El término francés se refiere al «cambio de las puntas» o cambio de la dirección del complejo QRS de forma alterna entre positivo y negativo. Tirotoxicosis: hipertiroidismo intenso que se caracteriza por un aumento del metabolismo, sudoración y exoftalmos. Voltaje bajo: amplitud total del complejo QRS que es inferior a 0,70 mV en todas las derivaciones de las extremidades e inferior a 1,0 mV en todas las derivaciones precordiales. Volver al principio References BIBLIOGRAFÍA 1. 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Wagner ABORDAJE DEL DIAGNÓSTICO DE LAS ARRITMIAS En el capítulo 3 se presentan las nueve características que deben examinarse en cualquier análisis de un electrocardiograma (ECG), dos de las cuales tienen una importancia fundamental en la evaluación del ritmo cardíaco, y son: Frecuencia y regularidad, e identificación del ritmo. Antes de seguir con este capítulo debe revisarse el método para determinar las frecuencias de los ritmos, regulares e irregulares. El ritmo sinusal normal, con sus límites de frecuencia de 60 a 100 latidos/min y su ligera irregularidad debida a la variación respiratoria, también se presenta en el capítulo 3. De las nueve características originales que se presentaron en el capítulo 3, las otras características del ECG que son aspectos importantes de muchas de las alteraciones del ritmo cardíaco abarcan: Morfologíade la onda P; intervalo PR; morfología del complejo QRS e intervalo QTc. El término «arritmia» es muy general; se refiere a todos los ritmos que son diferentes del ritmo sinusal normal. Incluso la ligera variación que una alteración del equilibrio autónomo produce en la frecuencia sinusal durante el ciclo respiratorio se denomina «arritmia sinusal». Algunos autores han propuesto el término «disritmia» como alternativa, aunque «arritmia», que significa «imperfección de un movimiento recurrente regular», es el término aceptado habitualmente para ritmos distintos al ritmo sinusal normal. La presencia de una arritmia no refleja necesariamente una cardiopatía, como indica la amplia gama de ritmos anómalos que con frecuencia aparecen en personas sanas de todas las edades. Las arritmias se clasifican principalmente por su frecuencia; habitualmente las aurículas y los ventrículos tienen las mismas frecuencias. Sin embargo, hay muchas relaciones auriculares/ventriculares diferentes en las arritmias cardíacas: Los ritmos auricular y ventricular están asociados y tienen la misma frecuencia, pero a) el ritmo se origina en las aurículas, o b) el ritmo se origina en los ventrículos. Los ritmos auricular y ventricular están asociados, pero la frecuencia auricular es más rápida que la frecuencia ventricular (el ritmo debe originarse en las aurículas). Los ritmos auricular y ventricular están asociados, pero la frecuencia ventricular es más rápida que la frecuencia auricular (el ritmo debe originarse en los ventrículos). Los ritmos auricular y ventricular son independientes (disociación auriculoventricular [AV]) y a) las frecuencias auricular y ventricular son iguales (disociación isorrítmica); o b) la frecuencia auricular es más rápida que la frecuencia ventricular, o c) la frecuencia ventricular es más rápida que la frecuencia auricular. Cuando los ritmos auricular y ventricular están asociados pero tienen frecuencias diferentes, el ritmo se denomina según la frecuencia de la cavidad (auricular o ventricular) en la que se origina (cuando un ritmo auricular rápido está asociado a una frecuencia ventricular más lenta, se utiliza el nombre «taquiarritmia auricular»). Cuando los ritmos auricular y ventricular están disociados, deben denominarse los dos ritmos (taquiarritmia auricular con taquiarritmia ventricular). Se utiliza el término «bradiarritmia» para identificar cualquier ritmo con una frecuencia inferior a 60 latidos/min y «taquiarritmia» para identificar cualquier ritmo con una frecuencia superior a 100 latidos/min. También hay muchas arritmias que no alteran la frecuencia más allá de estos límites normales. En contraposición a los términos generales «bradiarritmia» y «taquiarritmia», los términos «bradicardia» y «taquicardia» se refieren a arritmias específicas como la bradicardia sinusal y la taquicardia sinusal. Los dos aspectos importantes de las arritmias que son básicos para su comprensión son: Su mecanismo y su punto de origen. Los mecanismos que producen las arritmias son: Problemas de formación de los impulsos (automatismo) o problemas de la conducción de los impulsos (bloqueo o reentrada). Volver al principio PROBLEMAS DEL AUTOMATISMO Figura 12-1. Potenciales de acción esquemáticos de una célula marcapasos. A) Ritmo sinusal normal. B) El exceso de actividad simpática aumenta la pendiente de la despolarización espontánea lenta, creando un ritmo acelerado, como en la taquicardia sinusal. C) El exceso de actividad parasimpática reduce la pendiente de la despolarización espontánea lenta, creando un ritmo desacelerado, como la bradicardia sinusal. Las flechas indican la despolarización espontánea lenta en las tres situaciones. Herramientas de imágenes Las arritmias producidas por problemas del automatismo pueden originarse en cualquier célula de los sistemas de marcapasos y de conducción que sea capaz de provocar una despolarización espontánea. Estas células, denominadas «células marcapasos», están presentes en: Nódulo sinusal. Células de Purkinje dispersas por las aurículas. Haz común (de His). Ramas derecha e izquierda del haz. Células de Purkinje de los fascículos y de la red endocárdica ventricular periférica. Normalmente el automatismo del nódulo sinoauricular (SA) supera al de todas las demás partes de los sistemas de marcapasos y de conducción, lo que le permite controlar la frecuencia y el ritmo del corazón. Esto es importante debido a la vez a la localización del nódulo SA y a su relación con los componentes parasimpático y simpático del sistema nervioso autónomo (v. cap. 3). Un punto situado por debajo del nódulo SA puede iniciar el ritmo cardíaco o bien porque usurpa el control del nódulo SA acelerando su propio automatismo o bien porque el nódulo SA abdica de su función al reducir su automatismo. Con frecuencia se aplica el término «ectópico» a los ritmos que se originan en cualquier otra localización distinta del nódulo SA. Las células cardíacas actúan como marcapasos mediante la formación de impulsos eléctricos denominados potenciales de acción mediante el proceso de despolarización espontánea ( fig. 12-1 ). Cuando el automatismo de las células cardíacas está gravemente deteriorado puede ser necesario el uso terapéutico de un marcapasos artificial (v. cap. 21). La aceleración del automatismo está limitada por la frecuencia máxima de formación del impulso en las células marcapasos; por consiguiente, raras veces produce una taquiarritmia clínicamente importante. El mecanismo mediante el cual una taquiarritmia se perpetúa determina el tratamiento necesario para su control. La aceleración del automatismo puede tratarse mejor eliminando la causa de la aceleración, antes que tratando la propia aceleración. Cuando el automatismo acelerado se origina en el nódulo sinusal, la causa es un aumento de la actividad nerviosa simpática como consecuencia de situaciones sistémicas como ejercicio, ansiedad, fiebre, disminución del gasto cardíaco o tirotoxicosis. Cuando el automatismo acelerado se origina en otra localización, las causas más frecuentes son isquemia y toxicidad digitálica. Por tanto, la aceleración del automatismo sinusal se trata retirando la situación sistémica responsable y la aceleración del automatismo no sinusal, denominada «ectópica», se trata eliminando la enfermedad responsable. Volver al principio PROBLEMAS DE CONDUCCIÓN DE LOS IMPULSOS: BLOQUEO ▪ Tabla 12-1. Bloqueo de la conducción de los impulsos Punto del bloqueo Punto afectado principalmente 1. Nódulo sinusal 2. Nódulo AV 3. Haz de His 4. Ramas del haz 1. Miocardio auricular 2. Haz de His 3. 3. Ramas del haz 4. 4. Miocardio ventricular El término «bloqueo» se utiliza para referirse a la situación en la que la conducción está retardada o no se produce en absoluto (por ejemplo, bloqueo AV; v. cap. 20) o al bloqueo de una rama del haz (v. cap. 5). Los impulsos cardíacos pueden bloquearse o bien de forma parcial, lo que produce retraso de la conducción (por ejemplo, intervalo PR prolongado) o bien totalmente, lo que produce ausencia de conducción (bloqueo AV completo). En un bloqueo parcial de los impulsos no hay modificación de la frecuencia de la zona afectada, pero cuando hay un bloqueo completo de los impulsos se produce una bradiarritmia. Puede producirse un bloqueo parcial o total en cualquier parte del sistema de marcapasos y de conducción ( tabla 12-1 ). Volver al principio PROBLEMAS DE CONDUCCIÓN DE LOS IMPULSOS: REENTRADA Figura 12-2. Losasteriscosindican los puntos de formación de los impulsos, lasflechasindican las direcciones de la conducción de los impulsos, laslíneas perpendicularesindican el bloqueo de la conducción de los impulsos y laszonas sombreadasindican las zonas que todavía no han finalizado el proceso de repolarización. Herramientas de imágenes Pueden producirse alteraciones de la conducción suficientes como para producir un bloqueo sólo en los sistemas de marcapasos y de conducción, pero en cualquier parte del corazón puede producirse una conducción desigualo «conducción heterogénea». Esta propagación heterogénea de los impulsos eléctricos puede provocar la reentrada de un impulso en una zona que acaba de despolarizarse y repolarizarse. 1 La reentrada produce un movimiento circular del impulso, que continúa mientras que el impulso encuentre células receptivas, lo que provoca una única extrasístole, múltiples extrasístoles, una taquiarritmia no sostenida o incluso una taquiarritmia sostenida. Hay tres requisitos previos para que se produzca reentrada: Disponibilidad de un circuito. Diferencia entre los períodos refractarios de las dos vías (ramas) del circuito. Una conducción que sea lo suficientemente lenta en alguna parte del circuito como para permitir que el resto del circuito recupere su capacidad de respuesta cuando el impulso vuelva. Los diagramas de la figura 12-2 representan tres situaciones diferentes relativas a la homogeneidad de la receptividad de la vía a la conducción de los impulsos: a) ambas ramas de la vía son receptivas ( fig. 12-2 A ), las ramas izquierda y derecha han completado el proceso de recuperación y son receptivas al impulso entrante; b) ambas ramas de la vía son refractarias ( fig. 12-2 B ), las ramas izquierda y derecha siguen siendo refractarias (debido al estado despolarizado persistente) a la reactivación por el impulso entrante; c) una rama de la vía es receptiva y la otra es refractaria ( fig. 12-2 C1 ). La rama izquierda de la vía es refractaria y la rama derecha es receptiva. En el momento en el que el impulso llega al extremo distal de la rama izquierda (descendiendo por la rama derecha), puede reentrar porque se ha completado la repolarización ( fig. 12-2 C2 ). El impulso sigue circulando por el circuito de reentrada mientras encuentre células receptivas, produciendo así una taquiarritmia por reentrada. Figura 12-3. Arriba. La presencia de un haz de Kent viene indicada por el espacio abierto entre la aurícula y el ventrículo derechos, y el nódulo AV por el espacio abierto en la parte superior del tabique interventricular.X, localización del marcapasos en el nódulo sinusal (A) y en la aurícula derecha (B). C) No se necesita marcapasos. Lasflechasindican las direcciones de la conducción de los impulsos. Abajo. El correspondiente ECG, que muestra un ritmo sinusal con una onda P normal seguida inmediatamente por el complejo QRS, lo que indica preexcitación ventricular (A), una onda P invertida antes del complejo QRS, que indica una EA sin preexcitación (B) y una onda P invertida después del complejo QRS, que indica una taquicardia por reentrada en la unión (C). (Modificado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. Nueva York: Churchill Livingstone; 1983:13). Herramientas de imágenes En la figura 12-3 se muestra un ejemplo de cómo se produce un circuito de reentrada cuando hay una vía de conducción AV accesoria. Durante el ritmo sinusal ( fig. 12-3 A ) el nódulo AV y el haz de Kent han tenido tiempo para recuperarse de su activación previa. La extrasístole auricular de la figura 12-3 B encuentra una refractariedad persistente en el haz de Kent próximo, pero receptividad en el nódulo AV, más distante, situación que es análoga a la que se muestra en la figura 12-2 C1 . Esto da lugar a la aparición de un circuito de reentrada ( fig. 12-3 C ) análogo al de la figura 12-2 C2 . El tamaño de los circuitos de reentrada varía desde un área local de fibras miocárdicas ( fig. 12-2 C2 ) hasta dos cavidades cardíacas ( fig. 12-3 C ). El término «microrreentrada» describe el mecanismo que se produce cuando un circuito de reentrada es demasiado pequeño para que su activación esté representada por una onda en el ECG de superficie. Los impulsos formados dentro del circuito de reentrada se propagan por el miocardio circundante igual que se propagarían a partir de un punto automático o de marcapasos. Esta propagación pasiva de la activación a través de las aurículas y de los ventrículos produce las ondas P y los complejos QRS del ECG. La microrreentrada suele producirse en el nódulo AV (v. cap. 16) y en los ventrículos (v. cap. 17). El término «macrorreentrada» describe el mecanismo que se produce cuando un circuito de reentrada es lo suficientemente grande como para que su propia activación esté representada en el ECG de superficie ( fig. 12-3 ). Una porción de la onda P representa la circulación del impulso activador a través de la aurícula derecha ( fig. 12-3 C ) se por y el resto de la onda P está producido por la propagación del impulso a través de la aurícula izquierda no afectada. La circulación del impulso por el ventrículo derecho ( fig. 12-3 C ) está representada por una porción del complejo QRS y el resto del complejo QRS está producido por la propagación del impulso a través del ventrículo izquierdo no afectado. Figura 12-4. Se utiliza el diagrama de la figura 12-2 para ilustrar la reentrada (A) y los cuatro mecanismos de interrupción (B-E). Los asteriscos, las flechas, las líneas perpendiculares y las zonas sombreadas tienen el mismo significado que en la figura 12-3 . El asterisco de (C) indica un foco ectópico de formación de impulsos, los tres asteriscos de (D) indican la recepción del impulso desde todos los lados como consecuencia de la descarga eléctrica precordial y el asterisco de (E) indica la formación del impulso en el nódulo sinusal. Herramientas de imágenes También hay formas de macrorreentrada en las que el circuito de reentrada está totalmente dentro del miocardio auricular o ventricular. Cuando esto ocurre, ondas electrocardiográficas en dientes de sierra u ondulantes sustituyen a las ondas P discretas (v. cap. 15) o a los complejos QRS (v. cap. 17). Cuando se intenta tratar la reentrada, es importante comprender su mecanismo. Para que cualquier circuito de reentrada se perpetúe, el frente de avance del impulso que recircula no debe alcanzar la cola refractaria ( fig. 12-4 A ). Por tanto, siempre debe de haber un espacio de células no refractarias entre la cabeza y la cola del impulso que está recirculando. Una taquicardia por reentrada prolongada puede interrumpirse mediante: La administración de fármacos que aceleren la conducción del impulso en el circuito de reentrada para que encuentre una zona que todavía no se haya recuperado ( fig. 12-4 B ). También se produce la interrupción si un fármaco prolonga el tiempo de recuperación. La introducción de un impulso desde un marcapasos artificial que despolariza (captura) parte del circuito de reentrada, volviéndolo así no receptivo al impulso que vuelve ( fig. 12-4 C ). La aplicación de una descarga eléctrica precordial, denominada «cardioversión», que captura todas las partes receptivas del corazón (entre ellas, las del circuito de reentrada), volviendo el circuito no reactivo al impulso que retorna ( fig. 12-4 D ). La extirpación quirúrgica o con catéter de una rama del tejido necesario para que ser produzca el circuito de reentrada. Por ejemplo, la resección de la vía AV accesoria en un paciente con preexcitación ventricular ( fig. 12-4 E ). Volver al principio MÉTODOS CLÍNICOS PARA DETECTAR LAS ARRITMIAS Figura 12-5. A) Bloqueo de rama derecha durante el ritmo sinusal y EV positiva en la derivación V1 (cuarto latido) y negativa en la derivación V1 (sexto latido) (v. cap. 17). B) El ritmo básico es la fibrilación auricular y la mayoría de los latidos se conduce normalmente; sin embargo, los latidos cuarto a séptimo no se conducen por el fascículo derecho. Obsérvese el aspecto trifásico típico de la porción inicial del complejo QRS ancho. Herramientas de imágenes La introducción de las unidades de cuidados coronarios (UCC) a principios de la década de 1960 estimuló avances rápidos en el diagnóstico y el tratamiento de las arritmias cardíacas. En la UCC se monitoriza continuamente a los pacientes que tienen arritmias o un riesgo elevado de presentar arritmias por enfermedades como infarto agudo de miocardio (v. cap. 2). Habitualmente se usa una derivación V1 modificada (MCL1) como derivación de visualización porque ofreceuna buena visualización de la actividad auricular y permite diferenciar la actividad ventricular derecha de la izquierda ( fig. 12-5 ). 2 Sin embargo, a menudo se visualizan múltiples derivaciones en los monitores de cabecera así como en los de vigilancia central con objeto de tener múltiples imágenes de la actividad eléctrica cardíaca y facilitar así la interpretación exacta del ritmo. Volver al principio MONITORIZACIÓN DINÁMICA (HOLTER) Figura 12-6. Registro Holter (como en la fig. 8-6) de las derivaciones MCL1 y MCL5, que revelan extrasístoles ventriculares y taquicardia ventricular en un varón de 57 años con disnea y palpitaciones después del alta hospitalaria por un infarto agudo de miocardio. Herramientas de imágenes En la década de 1960 Holter desarrolló un método para la monitorización electrocardiográfica continua de los pacientes ambulatorios en su propio entorno y se ha mejorado desde entonces. 3 En este método, el paciente se conecta, a través de electrodos torácicos, a una registradora portátil que registra de una a tres derivaciones del ECG durante 24 horas. El paciente rellena un diario de actividades de modo que puedan establecerse correlaciones entre los síntomas, la actividad y el ritmo cardíaco. Así, se monitoriza al paciente durante situaciones que ocurren realmente en la vida real. La monitorización Holter se utiliza para identificar cualquier correlación entre una arritmia y síntomas como palpitaciones, mareo, síncope o dolor torácico ( fig. 12-6 ). En un estudio de 371 pacientes a los que se realizó una monitorización Holter durante un período de 24 horas para la detección de arritmias cardíacas, 174 (47 %) tuvieron síntomas durante este período. Sin embargo, los síntomas coincidieron con un trastorno del ritmo cardíaco en sólo 48 (27 %) de los pacientes; los 126 pacientes restantes (73 %) experimentaron los síntomas cuando el ritmo era totalmente normal. Por tanto, de los 371 pacientes originales a los que se monitorizó, el método Holter permitió saber si los síntomas se debían o no a las arritmias en aproximadamente la mitad. Sin embargo, los 48 pacientes en los cuales la arritmia era la causa de los síntomas representaban sólo alrededor de 1 de cada 8 de los 371 pacientes originales. 4 La monitorización Holter es útil también en cardiopatías específicas o en enfermedades en las que la información sobre el ritmo cardíaco es importante para el pronóstico y el tratamiento. Estas enfermedades son la cardiopatía isquémica, el prolapso de la válvula mitral, las miocardiopatías, los trastornos de la conducción, la evaluación de la función del marcapasos y el síndrome de Wolff-Parkinson-White. La monitorización Holter también puede ser útil en el paciente asintomático en el que se ha detectado una arritmia en la exploración sistemática. Además, la monitorización Holter puede ser útil para evaluar el efecto terapéutico de los antiarrítmicos y ajustar su posología. En este contexto, sin embargo, es importante darse cuenta de que la frecuencia de una arritmia puede mostrar una variación espontánea de unos días a otros de hasta el 90 % 5 y que debe producirse una reducción notable y constante de la incidencia de la arritmia antes de que quepa suponer el éxito del tratamiento. El limitado lapso de 24 horas (normalmente) de la monitorización Holter hace que no sea adecuada para detectar trastornos infrecuentes del ritmo cardíaco. Volver al principio MONITORIZACIÓN TRANSTELEFÓNICA Figura 12-7. ECG de una sola derivación de una mujer de 17 años de edad con antecedentes de palpitaciones, que transmite esta tira de ritmo por teléfono inmediatamente después de la recurrencia de los síntomas. Herramientas de imágenes El problema de la detección de las arritmias infrecuentes mediante la monitorización Holter se ha superado en gran medida con la monitorización transtelefónica. 6 , 7 Cuando se utiliza este método, el paciente lleva un transmisor de bolsillo y transmite su ritmo cardíaco por teléfono cuando se producen los síntomas. Esto permite una monitorización más eficiente y económica que la monitorización Holter, así como la monitorización durante períodos prolongados (de días a semanas; fig. 12-7 ). Volver al principio MONITORIZACIÓN CON REGISTRADORA DE BUCLE CONTINUO CON MEMORIA Figura 12-8. Registro continuo de los 30 segundos del ritmo almacenado por el monitor de bucle continuo con memoria antes de la activación manual (indicada porla marca en el centro de la tira inferior). Este varón de 72 años de edad tenía antecedentes de disnea recurrente y activó el registrador en cuanto comenzaron los síntomas, 20 segundos después del inicio de una taquicardia supraventricular irregularmente irregular que casi con toda seguridad es un aleteo-fibrilación auricular. Herramientas de imágenes Con frecuencia es clínicamente importante observar el inicio de una arritmia cardíaca sintomática que se produce de forma intermitente. Esto precisa una «registradora de bucle continuo con memoria» que almacena continuamente el ritmo cardíaco del paciente durante un período establecido. 8 El paciente activa manualmente la función de registro permanente del monitor de arritmias en cuanto empiezan los síntomas. Se capta el período de ritmo previo, que se ha almacenado en la registradora, para mostrar el inicio de una arritmia que acompaña a los síntomas del paciente. Este sistema puede revelar la transición de un ritmo normal a una bradiarritmia o una taquiarritmia anómala ( fig. 12-8 ). Volver al principio MÉTODOS CRUENTOS PARA REGISTRAR EL ELECTROCARDIOGRAMA Figura 12-9. Registro simultáneo desde los electrodos de superficie V5(superior)y aVF(centro), y desde un electrodo intraauricular (IA)(inferior), de una mujer de 81 años de edad con insu-ficiencia cardíaca congestiva. Se observa un ritmo ventricular irregularmente irregular en la derivación V5 y puede detectarse actividad auricular intermitente en la derivación aVF. El diagnóstico de ritmo auricular rápido (aleteo-fibrilación) con bloqueo AV variable se confirma con el registro intraauricular, en el que las flechas indican la frecuencia auricular de 330 latidos/min. Herramientas de imágenes Como los sistemas de monitorización mediante electrodos sobre la superficie corporal permiten acceder sólo a la actividad eléctrica del miocardio auricular y ventricular, a menudo no es posible un diagnóstico definitivo del ritmo. Durante una taquiarritmia la actividad auricular puede quedar oscurecida por la superposición de los complejos QRS y las ondas T. Cuando la colocación de los electrodos en puntos alternativos en la superficie corporal no permite mostrar la actividad auricular, puede ser necesario el registro transesofágico o intraauricular. En la figura 12-9 se ilustra la capacidad del registro intraauricular de revelar la actividad auricular diagnóstica cuando no se veía nada en la superficie corporal. En este paciente se confirmó el aleteo-fibrilación auricular. Figura 12-10. Se presentan electrogramas de la aurícula derecha (AD) y el haz de His (EHH), junto a un registro de las derivaciones clásicas II y V1. El intervalo aurícula-His (A-H) de 100 ms y el intervalo His-ventrículo (H-V) de 50 ms se combinan para formar el intervalo PR de 150 ms. (Tomado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. Nueva York: Churchill Livingstone; 1983:117, con autorización). Herramientas de imágenes Puede obtenerse un diagnóstico aún más definitivo del ritmo introduciendo un catéter multipolar a través de la válvula tricúspide, lo que permite el acceso directo para registrar la actividad del haz común o de His. 9 , 10 and 11 Con un electrodo más proximal en la aurícula derecha es posible el registro simultáneo de múltiples localizaciones intracardíacas ( fig. 12-10 ). Esta información diagnóstica es importante en la práctica clínica cuando hay un bloqueo AV, pero no puede deducirse la diferenciación entre la localización en el nódulo AV y en el haz de His-Purkinje del ECG de superficie. Figura 12-11. Electrogramas del haz de Hisde dos pacientes con retraso inicial y después fallo completo de la conducción AV. Los retrasos de la conducción proximal (A) y distal (B) al haz de His se indican por las relaciones entre las espigas auricular (A), del haz de His (H) y ventricular (V). En (A) durante los latidos iniciales de conducción lenta (1-4), el tiempo A-H está prolongado, pero el tiempo H-V es normal; sin embargo, en (B), durante los latidos iniciales de conducción lenta (1-2), el tiempo A-H es normal y el tiempo H-V está prolongado. Cuando falla la conducción A-V en (A) (durante el quinto ciclo cardíaco), no se produce activación del haz de His; sin embargo, cuando falla la conducción A-V en (B) (durante el tercer ciclo cardíaco), sí hay activación del haz de His(flecha). La conducción A-V lenta se reinicia al final de (A) y de (B). (Tomado de Wagner GS, Waugh RA, Ramo BW.Cardiac Arrhythmias. Nueva York: Churchill Livingstone; 1983:119, con autorización). Herramientas de imágenes El registro desde el haz de His permite dividir el intervalo PR en dos componentes: desde las aurículas hasta el haz de His, a través del nódulo AV (intervalo aurícula-His), y desde el haz de His hasta los ventrículos (intervalo His-ventrículo). Este método permite la identificación directa del punto de un bloqueo AV ( fig. 12-11 ). 12 Los registros del haz de His han demostrado muchos principios electrocardiográficos que se dieron inicialmente por supuestos y que se analizan en capítulos posteriores. Volver al principio INCIDENCIA DE LAS ARRITMIAS EN POBLACIONES NORMALES Muchos estudios han documentado incidencias elevadas de diversas arritmias en personas normales de todas las edades. En un estudio de 134 lactantes normales durante los 10 primeros días de vida, 13 la frecuencia cardíaca máxima alcanzó 220 latidos/min y la frecuencia mínima fue de 42 latidos/min. Se encontraron extrasístoles auriculares (EA) en 19 (14 % de los lactantes) y pausas sinusales en el 72 %, la más prolongada de las cuales llegó a 1,8 s. En un estudio de 92 niños sanos de 7 a 11 años de edad, 14 la máxima frecuencia alcanzada fue de 195 latidos/min y la menor frecuencia fue de 37 latidos/min. Se encontró bloqueo AV de primer grado en nueve niños y bloqueo AV de segundo grado en tres. Se encontraron EA y extrasístoles ventriculares (EV) en el 21 % y pausas sinusales en el 66 % de los niños. En un tercer estudio, de 131 niños varones sanos de 10 a 13 años de edad, 15 la frecuencia cardíaca máxima durante la vigilia varió entre 100 y 200 latidos/min, con frecuencias mínimas entre 45 y 80 latidos/min. La frecuencia máxima durante el sueño estaba entre 60 y 100 latidos/min, con frecuencias mínimas comprendidas entre 30 y 70 latidos/min. Se encontró un bloqueo AV de primer grado en el 8 % y un bloqueo AV de segundo grado en el 11 % de los niños. Se encontraron EA y EV aisladas en el 13 % y el 26 %, respectivamente. En un estudio de 50 mujeres sanas de 22 a 28 años de edad, 16 la frecuencia cardíaca máxima en vigilia osciló entre 122 y 189 latidos/min, con frecuencias mínimas comprendidas entre 40 y 73 latidos/min. Las frecuencias cardíacas máximas durante el sueño variaron desde 71 hasta 128 latidos/min, con frecuencias mínimas comprendidas entre 37 y 59 latidos/min. Se produjeron EA en el 64 % de las mujeres y EV en el 54 %. Una mujer tuvo una racha de tres latidos de taquicardia ventricular y dos mujeres (4 %) tuvieron períodos de bloqueo AV de segundo grado. En un estudio de 50 estudiantes de medicina varones sanos, 17 la frecuencia cardíaca máxima en vigilia varió desde 107 hasta 180 latidos/min, con frecuencias mínimas comprendidas entre 37 y 65 latidos/min. Las frecuencias máximas durante el sueño estaban comprendidas entre 70 y 115 latidos/min, con frecuencias mínimas de 33 a 55 latidos/min. La mitad de los estudiantes tenía una arritmia sinusal suficiente como para producir un cambio del 100 % en ciclos consecutivos y el 28 % tenía pausas sinusales superior a 1,75 s. Se encontraron EA en el 56 % de los estudiantes y EV en el 50 %. Tres estudiantes (6 %) tenían períodos de bloqueo AV de segundo grado. En un estudio realizado en 98 ancianos sanos de edades comprendidas entre 60 y 85 años de edad y que tenían pruebas de esfuerzo máximas en cinta sin fin normales 18 se demostró bradicardia sinusal en el 9 % de las personas, extrasístoles supraventriculares en el 88 %, taquicardia supraventricular en el 13 % y aleteo auricular en el 1 %. Las arritmias ventriculares incluyeron extrasístoles en el 78 % (muchos con parejas o latidos multiformes) y taquicardia ventricular en el 4 %. En un estudio realizado en 20 corredores de larga distancia varones de edad comprendida entre 19 y 29 años 19 se encontró que todos tenían EA, el 70 % tenía EV y el 40 % tenía períodos de bloqueo AV de segundo grado. Otro estudio, de 101 mujeres sanas, 20 reveló EV en el 34 % y formas complejas en el 10 %. Se registraron extrasístoles supraventriculares en el 28 % y las EV fueron más frecuentes en mujeres que tomaban anticonceptivos orales o tratamiento para el tiroides. En un estudio de 50 varones y mujeres sanos de 80 a 89 años de edad 21 se encontraron extrasístoles supraventriculares en el 100 % y el 65 % tenía más de 20 de dichos latidos por hora. Se encontró taquicardia supraventricular en el 28 %. Se encontraron más de 10 EV por hora en el 32 % de los pacientes, con latidos multifocales en el 18 %. En 147 trabajadores suecos sanos de edad comprendida entre 15 y 65 años, 22 el 95 % de los menores de 40 años de edad tenía menos de tres EV por hora, mientras que en las personas mayores de 40 años el 95 % tenía más de 36 EV a la hora. Volver al principio DIAGRAMAS DE ESCALERA Figura 12-12. A) Método para elaborar diagramas de escalera: se dejan espacios para representar la activación auricular (A), de la unión (A-V) y ventricular (V). Las dos fases de la elaboración de un diagrama de escalera: la fase 1 consiste en la utilización de líneas inclinadas que incluyen la duración de las ondas evidentes que representan la activación auricular y ventricular. La pendiente anterógrada o retrógrada de las líneas inclinadas indica la supuesta dirección de la propagación de la activación. B) La fase 2 consiste en el trazado de líneas en el espacio de la unión A- V para conectar las líneas auricular y ventricular con el fin de representar la supuesta dirección de la propagación de la activación de la unión. Estas líneas finalizan en, y están cortadas por, líneas perpendiculares cortas que indican el supuesto fallo de la conducción de los impulsos. Herramientas de imágenes Los diagramas de escaleras suelen ser útiles para entender las arritmias difíciles. Estos diagramas tienen espacios para indicar la activación auricular (A), en la unión auricular-ventricular (A-V) y ventricular (V) ( fig. 12-12 A ). Pueden añadirse al diagrama más espacios según vaya siendo necesario para las arritmias más complejas. El diagrama de escalera debe elaborarse directamente debajo o encima de una fotocopia del ECG, en dos fases secuenciales, que son las siguientes: Incluir lo que se ve (es decir, trazar líneas que representen las ondas P y los complejos QRS visibles). Añadir lo que no se ve (es decir, conectar las líneas auriculares y ventriculares para representar la conducción AV o ventriculoauricular [VA] y trazar líneas que representen cualquier onda P ausente a intervalos PP regulares entre las ondas P visibles). En la figura 12-12 B ilustra el uso del diagrama de escalera para comprender una arritmia cardíaca con varios intervalos PR y morfologías variables del complejo QRS. En la primera fase del diagrama se han representado todas las ondas P y los complejos QRS visibles. Obsérvese la pendiente inversa que representa el complejo QRS, ancho y prematuro, que indica la probabilidad de que se haya originado en los ventrículos. Cuando se añaden en la segunda fase las líneas que representan la conducción AV, el intervalo PR prolongado que sigue a la tercera onda P está indicado por una angulación