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1 
UNIVERSIDAD DE SALAMANCA 
DPTO. DE ENFERMERÍA Y FISIOTERAPIA 
ÁREA DE FISIOTERAPIA 
E.U. DE ENFERMERÍA Y FISIOTERAPIA 
 
 
 
 
TESIS DOCTORAL 
 
“BENEFICIOS DE LA TERAPIA CON RESISTÓMETRO INSPIRATORIO EN 
LOS PACIENTES CON ESCLEROSIS MÚLTIPLE FRENTE A TERAPIAS 
RESPIRATORIAS CONVENCIONALES” 
 
 
Autor: D. Carlos Martín Sánchez 
Directores: Dr. D. José Ignacio Calvo Arenillas 
 Dr. D. Emilio Fonseca Sánchez 
 Dr. D. Fausto José Barbero Iglesias 
 
Salamanca 2016
 
 3 
 
 
D. José Ignacio Calvo Arenillas, D. Emilio Fonseca Sánchez y D. Fausto 
José Barbero Iglesias, Profesores de la Universidad de Salamanca 
 
CERTIFICAN: 
Que el trabajo titulado: “Beneficios de la terapia con resistómetro 
inspiratorio en los pacientes con Esclerosis Múltiple frente a terapias respiratorias 
convencionales” realizado por D. Carlos Martín Sánchez para optar al Grado de 
Doctor por la Universidad de Salamanca, cumple todos los requisitos necesarios para 
su presentación y defensa ante el tribunal calificador. 
 
Para que conste y en cumplimiento de las disposiciones vigentes, 
extienden el presente certificado con fecha 15 de Junio de 2016. 
 
 Fdo: José Ignacio Calvo Arenillas Fdo: Emilio Fonseca Sánchez 
Catedrático de Escuela Universitaria Profesor Titular de Universidad 
 
 
Fdo: Fausto José Barbero Iglesias 
 Profesor Titular de Escuela Universitaria
 
 5 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
“Si no estás haciendo que la vida de alguien sea mejor, 
entonces estás desperdiciando tu tiempo”.
 
 7 
AGRADECIMIENTOS 
 
Al Profesor D. José Ignacio Calvo Arenillas, por ser un referente y un espejo en el 
que mirarme desde que comencé mi andadura en la Universidad de Salamanca como 
estudiante de Fisioterapia, seguida del periodo como becario del Programa de 
Revitalización Geriátrica y ahora en esta bonita etapa de la elaboración de la Tesis 
Doctoral. Muchas gracias por todo. 
Al Profesor D. Fausto José Barbero Iglesias, al que admiro y de la misma manera he 
tenido cerca durante todo este tiempo y nunca me ha faltado su apoyo y su consejo ante 
cualquiera de las dudas y problemas que hayan sobrevenido. 
Al Profesor D. Emilio Fonseca Sánchez, por su ayuda durante estos años en el 
Programa de Doctorado, su amabilidad y su asesoramiento han sido muy importantes para 
mí y para poder terminar con esto. 
Al Profesor D. José Manuel Sánchez Santos, tu aportación ha sido fundamental, 
siempre disponible y dispuesto a ayudar en todo, eso dice mucho de la gran persona que 
eres. 
A todos los docentes que han pasado por mi vida por compartir de una u otra 
manera sus conocimientos y experiencia para que los demás podamos llegar a ser como 
ellos algún día. 
A mis padres y a mi hermana, por ser como sois y hacerme ser lo que soy. Sois la 
fuente de mi fuerza, sin vosotros esto no hubiera sido posible así que esto os lo dedico a 
vosotros. 
A mi familia, tanto los que seguís con nosotros como los que nos habéis dejado 
recientemente. 
A ti, Nuria, que durante este largo camino has estado siempre a mi lado 
apoyándome, eso nunca se me va a olvidar. 
A mis amigos, sois los mejores, porque pasemos muchos más años y momentos 
todos juntos. 
 
 
 8 
A ASPRODES, a la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple y a la Asociación 
Zamorana de Esclerosis Múltiple por su gran labor, por poner a mi disposición sus 
instalaciones y sus medios y estar siempre dispuestos a colaborar con las mejores 
intenciones. 
A los pacientes con Esclerosis Múltiple, por dedicarme su tiempo, por abrirme las 
puertas de su casa y por poner todas sus ganas y su esfuerzo para completar exitosamente 
la investigación. He aprendido mucho con vosotros, vuestra fuerza y optimismo son dignos 
de admirar. Esperemos que la Investigación no pare y entre todos podamos colaborar para 
mejorar vuestras vidas. Muchísimas gracias a todos. 
 
 
 9 
ÍNDICE 
1.- Resumen ………………………………………………………………………………………….. 15 
2.- Introducción ………………………………………………………………………………. 19 
 2.1 Análisis global de la Esclerosis Múltiple …………………………………………… 21 
 2.1.1 Definición de Esclerosis Múltiple …………………………………………… 21 
 2.1.2 Epidemiología ……………………………………………………………………. 21 
 2.1.3 Etiopatogenia ……………………………………………………………………. 23 
 2.1.4 Anatomía Patológica ……………………………………………………….. 23 
 2.1.5 Clínica ………………………………………………………………………………… 24 
 2.1.6 Formas evolutivas ……………………………………………………….. 27 
 2.1.7 Diagnóstico ……………………………………………………………………. 28 
 2.1.8 Tratamiento ……………………………………………………………………. 31 
 2.1.9 Evolución y Pronóstico ……………………………………………………….. 33 
 2.2 Fisioterapia y Esclerosis Múltiple ……………………………………………………….. 34 
 2.2.1 Definición de fisioterapia ……………………………………………………….. 34 
 2.2.2 Medidas preventivas generales …………………………………………… 36 
 2.2.3 Valoración de fisioterapia en Esclerosis Múltiple …………………. 36 
 2.2.4 Tratamiento de fisioterapia en Esclerosis Múltiple ……………….. 38 
 2.2.5 Fisioterapia Respiratoria ……………………………………………………….. 48 
 - Definición ……………………………………………………………………. 48 
 - Estructura y función del aparato respiratorio …………………. 49 
 - Examen funcional respiratorio ………………………………. 54 
 
 
 
 10 
 - Técnicas de tratamiento de fisioterapia respiratoria …….. 68 
- Programas de tratamiento utilizados en el estudio …….. 80 
3.- Proyecto de Investigación ............................................................. 83 
 3.1 Planteamiento …………………………………………………………………… 85 
 3.2 Hipótesis de trabajo ………………………………………………………………….. 85 
 3.3 Objetivos ……………………………………………………………………………….. 85 
 3.4 Justificación del trabajo ………………………………………………………. 86 
 3.5 Material y métodos ………………………………………………………. 88 
 - Población de estudio ………………………………………………………. 88 
 - Tipo de estudio ………………………………………………………. 91 
 - Metodología …………………………………………………………………... 91 
 - Materiales …………………………………………………………………... 96 
 - Parámetros valorados …………………………………………………….... 101 
 - Confiabilidad y validez del estudio ……………………………… 103 
4.- Resultados …………………………………………………………………………………………. 105 
5.- Discusión ………………………………………………………………………………………… 179 
6.- Conclusiones ……………………………………………………………………………………… 219 
7.- Bibliografía ……………………………………………………………………………………….. 223 
8.- Anexos ……………………………………………………………………………………….. 245 
 
 
 11 
ABREVIATURAS 
 
ATS: American Toracic Society 
AFE: Aumento de flujo espiratorio 
ASDEM: Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple 
AZDEM: Asociación Zamorana de Esclerosis Múltiple 
CPT: Capacidad pulmonar total 
CR: Control respiratorio 
CRF: Capacidad residual funcional 
CVRS: Calidad de vida relacionada con la salud 
DA: Drenaje autógeno 
ECCS: European Community for Coal and Steel 
EDSS: Expanded Disability Status Scale 
ELA: Esclerosis lateral amiotrófica 
ELTGOL: Espiración lenta total con glotis abierta 
EM: Esclerosis múltiple 
EM PP: Esclerosis múltiple primaria progresiva 
EM SP: Esclerosis múltiple secundaria progresiva 
EM RR: Esclerosis múltiple remitente recurrente 
EPOC: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica 
ERS: European Respiratory Society 
ERV: Volumen de reserva espiratorio 
EVA: Escala visual analógica 
EPOC: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica 
FEF: Flujo espiratorio forzado 
FELEM: Federación Española de Lucha contra la Esclerosis Múltiple 
FEV1: Volumen espiratorio forzado en el primer segundo 
 
 
 12 
FEV1/VC: Índice de Tiffeneau 
FIV1: Volumen inspiratorio forzado en el primer segundo 
FR: Frecuencia respiratoria 
FS: Functional system 
FVC: Capacidad vital forzada 
IMC: Índice de masa corporal 
IMT: Inspiratori muscle trainer 
IRV: Volumen de reserva inspiratorio 
ISF: Índice de salud físico 
ISM: Índice de salud mental 
LCR: Líquido cefalorraquídeo 
LIN: Límite inferior a la normalidad 
MS/MI: Miembro superior/miembro inferior 
MVV: Máxima ventilación voluntaria 
SNC: Sistema nervioso centralSDA: Síndrome desmielinizante aislado 
SNP: Sistema nervioso periférico 
PE: Potenciales evocados 
PEF: Flujo espiratorio pico 
PEM: Presión espiratoria máxima 
PEP: Presión espiratoria positiva 
PIF: Flujo inspiratorio pico 
PIM: Presión inspiratoria máxima 
RM: Resonancia magnética 
SEPAR: Sociedad Española de Patología Respiratoria 
TVR: Trastorno ventilatorio restrictivo 
TVO: Trastorno ventilatorio obstructivo 
 
 13 
USAL: Universidad de Salamanca 
VT: Volumen tidal 
VR: Volumen residual 
VM: Volumen respiratorio por minuto 
VD: Ventilación dirigida 
 
 
 15 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1. RESUMEN 
 
 
RESUMEN 
 
 
 17 
 
La Universidad de Salamanca (USAL) a través del programa de Doctorado en Oncología 
Clínica realiza un estudio con ASPRODES, la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple 
(ASDEM) y la Asociación Zamorana de Esclerosis Múltiple (AZDEM) para llevar a cabo un 
estudio experimental con el fin de analizar las ventajas que la terapia respiratoria con 
resistómetro inspiratorio puede aportar a los pacientes con Esclerosis Múltiple frente a las 
técnicas de fisioterapia respiratoria convencional. 
Utilizamos la medición de la presión inspiratoria máxima y la presión espiratoria máxima 
para determinar, de manera indirecta, el grado de pérdida en la fuerza de la musculatura 
respiratoria, siendo efectiva en la detección temprana de estos cambios. A mayores, 
realizamos espirometría, pulsioximetría, determinación de la calidad de vida y la 
percepción de disnea para completar la valoración de nuestros pacientes. 
Los participantes seguirán durante 12 semanas uno de los dos programas de rehabilitación 
respiratoria diseñados (resistómetro inspiratorio o fisioterapia respiratoria convencional) 
con el objetivo de aumentar su fuerza muscular, luchar contra los posibles trastornos 
obstructivos o restrictivos que pudieran aparecer, mejorar su condición física e influir, 
indirectamente, sobre su calidad de vida. Se lleva a cabo un seguimiento para garantizar el 
cumplimiento del programa propuesto. 
Observamos que ambos grupos de estudio consiguen aumentar la fuerza inspiratoria y 
espiratoria, la resistencia respiratoria y algunos parámetros espirométricos de forma 
significativa. Sin embargo, el resistómetro inspiratorio se muestra más eficaz que la 
fisioterapia respiratoria convencional en los pacientes con EM. Consigue incrementar la 
fuerza inspiratoria un 51%, el doble que las terapias convencionales, logra mayor aumento 
en la fuerza espiratoria (36% vs 27%) y mejora la disnea y el volumen tidal de forma 
significativa, algo que no logramos con las técnicas respiratorias convencionales. 
Podemos concluir que el resistómetro inspiratorio obtiene más ventajas que la fisioterapia 
respiratoria convencional en el tratamiento respiratorio de los pacientes con EM. 
 
 19 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
2. INTRODUCCIÓN 
 
 
 
 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 21 
2.1 ANÁLISIS GLOBAL DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE 
 
2.1.1 Definición de Esclerosis Múltiple 
Dentro del grupo de las enfermedades desmielinizantes la Esclerosis Múltiple (EM) es la 
enfermedad más conocida por ser una enfermedad frecuente, que afecta a sujetos jóvenes 
y que provoca invalideces importantes que pueden durar muchos años 1. 
La EM se clasifica como una enfermedad desmielinizante, dada la clara afectación de la 
sustancia blanca y la extensa pérdida de mielina que se identifica. La segunda definición 
patológica reside en su nombre, esclerosis múltiple o esclerosis en placas, que indica el 
carácter parcheado (placas) de las lesiones frente a la lesión única o difusa y la pérdida de 
tejido y presencia de cicatrices glióticas (esclerosis). 
La placa de EM se observa fácilmente en el análisis macroscópico del cerebro como un área 
bien delimitada, localizada en la sustancia blanca, rosada y con mayor consistencia, que 
contrasta con la sustancia blanca preservada. A escala microscópica, las tres alteraciones 
típicas de las placas de EM son: infiltrados inflamatorios perivasculares, desmielinización y 
pérdida axonal. La presencia de infiltrados inflamatorios y la ausencia de patógenos es lo 
que define a la EM como una enfermedad autoinmune 2. 
 
2.1.2 Epidemiología 
La EM es la enfermedad crónica inflamatoria desmielinizante más común del Sistema 
Nervioso Central (SNC), y la principal causa de discapacidad en adultos jóvenes, tras los 
accidentes de tráfico 3. 
La EM es más frecuente en mujeres que en hombres (tasa 0,46-0,67). La media de edad de 
comienzo de los síntomas se sitúa entre los 26 y 31 años, y es excepcional tanto por 
encima de los 50 (2,5-5%) como por debajo de los 10 (0,3%) 4. 
Los estudios de prevalencia han permitido apreciar una distribución irregular en todo el 
mundo; se han detectado mayores frecuencias entre los 40 y 60º de latitud Norte y se ha 
apreciado un fenómeno muy similar en el hemisferio sur. Kurtzke definió zonas de riesgo 
alto (> 30 casos/100.000), riesgo medio (5-25) y bajo (<5) en las décadas de 1970 y 1980 5. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 22 
Posteriormente, al repetirse los estudios y realizar otros más detallados, se ha podido 
apreciar aumentos muy llamativos de las tasas de prevalencia, definiéndose estas zonas de 
riesgo en >100, 100-50, <50 6. 
En Europa, Estados Unidos y Canadá se han descrito prevalencias elevadas; en África, Asia 
y América del Sur, la enfermedad es infrecuente, aunque los estudios de que se dispone 
son aún escasos. 
 
 
 Imagen 1: Prevalencia de la EM por 100.000 habitantes 7. 
 
En España se han publicado 30 estudios de prevalencia, y se distinguen claramente dos 
periodos: uno, de 1968 a 1991, con tasas de prevalencia que oscilaban de 5 a 23 
casos/100.000, y otro, de 1994 a 1999, con tasas de prevalencia que han oscilado de 32 a 
65 casos/100.000. Estudios posteriores al año 2000 han mostrado cifras aún más elevadas, 
alrededor de 70-80 casos/100.000 8. La federación Esclerosis Múltiple España calcula que 
la prevalencia de afectados en el país se sitúa alrededor de los 47.000 casos. Las mismas 
cifras indican que el 70% de las pacientes son mujeres y el 30% restante son hombres. En 
Europa hay diagnosticados unos 600.000 casos y 2.500.000 a nivel mundial 9. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 23 
2.1.3 Etiopatogenia 
Como es bien conocido la EM es una enfermedad inflamatoria-desmielinizante, crónica y 
multifocal, del SNC. Las lesiones se denominan placas y en ellas se aprecia, en general, una 
afectación de la mielina con relativa preservación de los axones, aunque también están 
afectados en grado variable, y una reacción glial cicatricial. 
Parece que en su etiopatogenia están implicados varios factores que interaccionarían entre 
sí para causar y perpetuar la enfermedad. La hipótesis más aceptada es que a partir de una 
determinada predisposición genética, sobre la que actuarían factores ambientales y 
agentes virales, se originaría un estímulo antigénico nocivo responsable de una respuesta 
inmunológica anormal contra constituyentes propios del SNC. Así pues, podemos resumir 
la existencia de factores genéticos, ambientales e inmunológicos. Por lo tanto, la EM tiene 
una etiología multifactorial y patogenia diversa; parece evidente que la fase final que 
ocasiona el daño tisular, es de naturaleza inmunológica, pero pueden ser muy distintos los 
factores que influyen en su inducción y en su mantenimiento. En la enfermedad habría que 
diferenciar una susceptibilidad del individuo, una causa única o múltiple hasta ahora 
desconocida, unos factores precipitantes, otros protectores, mecanismos distintos de 
desencadenamiento de la lesión y de perpetuación del daño, con una consecuencia final en 
la vida del individuo que oscila desde un proceso muy benigno con escasas 
manifestaciones clínicas relevantes, hasta una enfermedad aguda de curso fulminante y 
mortal. En su conjunto representa la causa más frecuente yduradera de incapacidad 
neurológica en adultos jóvenes 10. 
 
2.1.4 Anatomía patológica 
Las lesiones suelen ser múltiples y están distribuidas por todo el sistema nervioso central 
(SNC); característicamente tienen distribución perivenular y se localizan más 
frecuentemente en la sustancia blanca periventricular y subpial. Las placas de 
desmielinización son de dos tipos dependiendo de la actividad de la enfermedad. En las 
que se reconoce la lesión aguda, el fenómeno patológico fundamental es la inflamación. 
Por el contrario, la lesión crónica destaca por una desmielinización franca que 
progresivamente se acompaña de degeneración axonal y de gliosis. 
 
 Las placas 
desmielinizadas son lesiones que se caracterizan por una pérdida de mielina, con axones 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 24 
relativamente preservados y cicatrices en los astrocitos. Tienen especial afinidad por los 
nervios ópticos, la sustancia blanca periventricular del cerebro, cerebelo y de la médula 
espinal. Se presentan con una morfología frecuentemente de tipo redondeado y oval, 
aunque a menudo presentan formas alargadas (conocidas como dedos de Dawson) que 
llegan a infiltrar vasos sanguíneos medianos y pequeños. Básicamente estas lesiones se 
componen de linfocitos y macrófagos y la identificación de los productos de degradación 
de la mielina en macrófagos es el método de mayor fiabilidad para identificar lesiones 
activas. Incluso en lesiones crónicas se han llegado a encontrar células precursoras de 
oligodendrocitos. Los síntomas precoces de la EM son producidos por la desmielinización. 
La recuperación se basa en la resolución del edema inflamatorio lo que provoca como 
consecuencia una remielinización parcial, que se ha dado en denominar como "placas 
sombra", constituidas por finas vainas de mielina. En cuanto al daño de los axones no se 
conoce realmente cómo ocurre 11. 
 
2.1.5 Clínica 
La EM es una entidad clínico-patológica de etiología desconocida, en la que están 
implicados distintos mecanismos patogénicos: autoinmunidad, inflamación y 
degeneración. El protagonismo de cada uno de ellos y el momento de su máxima 
participación son distintos en cada paciente, que además posee también un particular 
potencial neurorreparador. Todos estos hechos condicionan que la EM tenga una 
semiología clínica polimorfa y un curso evolutivo muy poco predecible. 
1.- Comienzo: Síndrome desmielinizante aislado  Cuando hablamos de EM, el término 
brote (recaída) hace alusión a un déficit neurológico focal, propiciado por una lesión 
desmielinizante que dura al menos 24 horas. Todos los déficits que se presentan dentro del 
plazo de un mes se consideran un mismo brote. Según la funcionalidad del sistema 
afectado, se distinguen los brotes eferentes (motores, ataxia) de los aferentes (sensitivos, 
visuales) 12. 
El primer brote de EM se conoce como síndrome clínico aislado o síndrome 
desmielinizante aislado (SDA) 10. En la serie de Ontario, el síntoma de presentación más 
frecuente fue el sensitivo (46,5%), seguido de la neuritis óptica (22,9%), diplopía y/o 
vértigo (17,6%), ataxia y/o inestabilidad (13,7%) 13. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 25 
2.- Semiología clínica en el curso de la enfermedad  El enfermo puede presentar 
cualquier síntoma de disfunción del sistema nervioso central (SNC) y, en casos 
excepcionales, también del sistema nervioso periférico (SNP). En el periodo de estado, la 
semiología de disfunción visual, motora, sensitiva, del tronco cerebral y del cerebelo 
dominan el cuadro clínico. 
 
Síntomas Al inicio (%) Durante el curso (%) 
Visual/oculomotor 49 100 
Paresia 42 88 
Parestesias 41 87 
Incoordinación 23 82 
Genitourinario/intestinal 10 63 
Cerebral 4 39 
 
Tabla 1: Síntomas más frecuentes al inicio y durante el curso de la enfermedad. 
 
 2.1. Disfunción cortical: Las crisis comiciales y los cuadros de afasia y apraxia, 
agnosia suelen ser raros. Este tipo de síntomas deben constituir un fenómeno de alerta 
para pensar en otras complicaciones. 
 2.2 Trastornos neurooftalmológicos: 
 2.2.1 Neuritis óptica: En la mayoría de los casos se presenta con dolor en 
un ojo que se incrementa al moverlo y suele preceder a la disminución de la agudeza 
visual. 
 2.2.2 Periflebitis retiniana, pars planitis y uveítis. 
 2.2.3 Afectación de las vías visuales después del nervio óptico. 
 2.2.4 Afectación de la motilidad ocular. 
 2.3 Trastornos motores: Derivan fundamentalmente de la afectación del haz 
corticoespinal (lesión de motoneurona superior) y pueden tener distintas distribuciones 
(monoparesia, hemiparesia o paraparesia). Principalmente la debilidad; se acompaña de 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 26 
espasticidad y espasmos flexores o extensores, hiperreflexia, clonus y signo de Babinski. 
Pueden existir amiotrofia y arreflexia (signos de lesión de segunda neurona). 
 2.4 Trastornos sensitivos: Lo síntomas sensitivos referidos son muy variados: 
hipoestesia, hiperestesia, disestesia térmica y dolor neuropático con hiperpatía 
(disminución del umbral algésico) y alodinia (un estímulo no doloroso genera dolor). La EM 
se asocia con frecuencia a un síndrome fibromiálgico. 
 2.5 Disfunción del tronco cerebral: Además de los trastornos oculomotores, en la 
afectación del tronco cerebral por lesiones desmielinizantes pueden producirse afectación 
de las vías vestibulares (vértigo y nistagmus), auditivas (hipoacusia y tinnitus), parálisis 
facial tanto supranuclear como periférica, afectación trigeminal (en forma de hipoestesia, 
con o sin neuralgia) y afectación del gusto. También: mioquimia facial (movimientos 
ondulantes en un lado de la cara), espasmo hemifacial, temblor tipo Holmes, disfagia, 
disartria. 
 2.6 Disfunción del cerebelo y vías cerebelosas: Ataxia de línea media, disartria con 
palabra escandida, nistagmo, dismetría apendicular, vértigo. Por su amplio número de 
conexiones aferentes y eferentes, el cerebelo es un órgano clave en la EM y su disfunción 
mantiene una estrecha relación con la discapacidad funcional del paciente. 
 2.7 Afectación medular: Cuadros parciales en forma de síndrome de Brown-
Séquard (hemilesión medular), también los síndromes de cono medular y el síndrome 
cordonal posterior. 
 2.8 Síntomas paroxísticos: Numerosos son los síntomas de carácter breve y 
transitorio (no deben considerarse brotes). Cabe destacar las crisis tónicas, el signo de 
Lhermitte, la neuralgia del trigémino y del glosofaríngeo y otros dolores en extremidades, 
la ataxia, disartria y diplopía, la aquinesia, distonía y las disquinesias paroxísticas 12. 
 2.9 Fatiga: Una sensación de cansancio físico y mental, no proporcionado al 
ejercicio físico y trabajo intelectual realizado, constituye una queja frecuente, presente en 
dos tercios de los pacientes con EM 14. Suele ser más intensa en las primeras horas de la 
tarde, y en la mayoría de los casos, empeora con el calor. 
 2.10 Trastorno del sueño: Somnolencia diurna. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 27 
 2.11 Trastornos de los esfínteres y disfunción sexual: Los síntomas de disfunción 
del control de la micción, en forma de urgencia, incontinencia y retención urinaria, son 
relativamente frecuentes en la EM, sobre todo en mujeres. El estreñimiento afecta a más 
de la mitad de los pacientes. Los trastornos de la función sexual, en el varón la impotencia 
y dificultades para la eyaculación y el orgasmo, en las mujeres la pérdida de la libido y la 
capacidad para alcanzar el orgasmo. En esta problemática de la función sexual, influyen la 
espasticidad y la fatiga, además del importante papel de factores psicológicos. 
 2.12 Alteraciones cognitivas y psiquiátricas: La función cognitiva se altera en al 
menos el 50% de los pacientes con EM, y según algunos estudios, a lo largo de la evolución 
de la enfermedad puede llegar al 64% en fases muy precoces de la misma si se utilizan 
pruebas suficientemente sensibles. Muchos pacientes no tendrán déficits cognitivoso 
serán mínimos; un pequeño porcentaje, menos del 10%, presentarán una demencia 
importante, que afectará a múltiples áreas cognitivas, mientras que otros pacientes 
presentarán déficit aislados en algunas áreas cognitivas. Déficit de atención, deterioro de 
la memoria, alteraciones del razonamiento abstracto y procesado lento de la información 
son las alteraciones capitales. La depresión es frecuente (riesgo del 50% de depresión 
mayor) 15. 
 
2.1.6 Formas evolutivas 
El 80 - 90% de los pacientes presentan un curso caracterizado por la aparición de episodios 
/ brotes de disfunción neurológica más o menos reversibles que a medida que se repiten 
van dejando secuelas (remitente - recurrente), de los cuales aproximadamente un 40 % 
desarrolla una forma progresiva a los 6 – 10 años de evolución, cifra que aumenta al 58% 
entre los 11 – 15 años de evolución. Tras 10 años de evolución, un 50 % de los pacientes 
pasa a un curso de incremento progresivo de discapacidad no relacionado con los brotes 
(progresivo secundario). Un 10 – 15% de los afectados presenta un curso progresivo desde 
principio (progresivo primaria) y menos de un 5 % puede presentar exacerbaciones 
ocasionales, tras un curso inicial progresivo (progresivo recurrente). Existe una serie de 
factores que se consideran desencadenantes del comienzo de la enfermedad o de la 
recurrencia de los brotes, como: embarazo, punción lumbar, vacunación, estrés emocional, 
traumatismos, intervenciones quirúrgicas, cansancio o calor 16. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 28 
 
Imagen 2: Tipos de EM 
17
. 
 
2.1.7 Diagnóstico 
El diagnóstico de la EM es clínico puesto que no hay una prueba de laboratorio 
confirmatoria. Se basa en: 
I. Demostrar la existencia de lesiones dispersas en el espacio en la sustancia 
blanca del SNC (mediante la anamnesis, o la exploración clínica o paraclínica: 
RM o potenciales evocados) y dispersas en el tiempo (aparecen a lo largo del 
tiempo y no de manera simultánea). 
II. Descartar para las lesiones otros posibles diagnósticos. No toda lesión múltiple 
y regresiva del SNC es una EM 4. 
Métodos diagnósticos: Los métodos utilizados en el diagnóstico de EM son: 
 - Resonancia magnética (RM): Es la técnica más sensible (sensibilidad próxima al 
100% para detectar lesiones desmielinizantes características de la EM; permite demostrar 
la diseminación espacial y temporal que caracteriza a la enfermedad así como descartar 
otros procesos inflamatorios, vasculares o tumorales que inicialmente pudieran 
comportarse como una EM). 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 29 
 - Examen de líquido cefalorraquídeo (LCR): Los hallazgos encontrados en el LCR 
permiten asegurar que los síntomas de los pacientes con EM o las lesiones encontradas en 
la RM son de naturaleza inflamatoria y todos los aspectos del análisis del LCR pueden 
ayudar a distinguir la EM de otras causas de inflamación sistémica, como vasculitis o 
infección crónica. Entre los estudios del LCR destacamos el recuento celular, la citología, el 
cociente de albúmina, la síntesis intratecal de inmunoglobulina G, las bandas oligoclonales 
de inmunoglobulina M y la proteína 14-3-3. 
 - Potenciales evocados (PE): Los PE relacionados con estímulos se utilizan para la 
valoración de la función en algunas vías nerviosas (visual, acústica, somatosensitiva y 
motora) y proporcionan una medida fiable de la desmielinización. Los más útiles son los PE 
visuales 18. 
Criterios de diagnóstico: El diagnóstico se basa en los criterios de McDonald (Imagen 3), 
formulados inicialmente en 2001 y revisados en 2010, que incluyen criterios clínicos y de 
RM. 
 
 
 Imagen 3: Criterios diagnósticos de McDonald para el diagnóstico de EM (año 2010) 19. 
 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 30 
El requerimiento fundamental para el diagnóstico es la demostración objetiva (solo clínica 
o clínica y radiológica) de la diseminación de las lesiones en el espacio y en el tiempo. Para 
la definición de un brote, los criterios de McDonald requieren una duración de al menos 24 
horas en ausencia de fiebre o infección. Con estos criterios se habla de “EM definida” si se 
cumplen los criterios y no existe una mejor explicación del cuadro clínico; “posible EM” si 
se sospecha el diagnóstico pero no se cumplen completamente los criterios y “no EM” si 
otro diagnóstico explica mejor el cuadro clínico. 
Diagnóstico diferencial: Haremos un resumen de los principales diagnósticos diferenciales 
de la EM. 
 - Afecciones clínicamente similares a EM pero con hallazgos diferentes en la RM: 
 - Granulomatosis de Wegener 
 - Enfermedad de Whipple 
 - Malformación de Arnold Chiari 
 - Lesión compresiva medular 
 - Tumor intracraneal 
 - Déficit de vitamina B12 
 - Afecciones similares a la EM en sus manifestaciones clínicas y en los estudios por 
imágenes: 
 - Infección por HIV 
 - Enfermedad vascular cerebral 
 - Ataxia espinocerebelosa 
 - Encefalopatía mitocondrial 
 - CADASIL 
 - Afecciones similares a EM en sus manifestaciones clínicas, los estudios por 
imágenes y el LCR: 
 - Vasculitis 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 31 
 - Enfermedad de Behçet 
 - Enfermedad de Lyme 
 - Sarcoidosis 
 - Infección por HTLV-I 
 - Amaurosis congénita de Leber 
 - Encefalitis aguda diseminada 
 
2.1.8 Tratamiento 
El tratamiento de la EM comprende cuatro aspectos diferentes: 
A) Tratamiento de los síntomas: Hasta ahora ningún tratamiento específico ha 
logrado curar la enfermedad, es por eso que uno de los pilares fundamentales en 
el tratamiento de la EM es el manejo sintomático. Los síntomas de la EM pueden 
dividirse en primarios, que son causados directamente por la desmielinización 
dentro del cerebro y la médula espinal. Cuando no son tratados de manera 
adecuada, éstos pueden producir complicaciones llamadas síntomas secundarios, 
por ejemplo contracturas, escaras u osteoporosis. Los síntomas terciarios son las 
consecuencias sociales y psicológicas de los primarios y secundarios, como 
depresión, problemas laborales y de relación, y problemas maritales. Debido a esto 
el manejo de los síntomas debe ser multidisciplinario e individualizado para 
permitir una mejor funcionalidad y mejorar la calidad de vida. En el tratamiento 
sintomático farmacológico debe considerarse: a) iniciar el tratamiento con un solo 
fármaco, titulando la dosis; b) mejorar la funcionalidad más que un síntoma o signo 
aislado, y c) cambiar el fármaco sólo tras haber utilizado la dosis máxima tolerada. 
Espasticidad  afecta aproximadamente al 75% de los pacientes con EM. 
Principales fármacos: baclofeno, tizanidina, diazepam. 
Temblor  Principales fármacos: clonazepam, isoniazida. 
Alteraciones vesicales  cuando el fallo para contener la orina se debe a 
hiperreflexia del músculo detrusor, el uso de bloqueantes de los receptores 
muscarínicos como propantelina, oxibutinina o tolterodina pueden abolir la 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 32 
incontinencia. En pacientes que refieren alta frecuencia miccional nocturna, 
desmopresina. En casos de asinergia del detrusor, la asociación de anticolinérgicos 
y cateterismo intermitente. 
Fatiga  es el síntoma más común de la EM. Entre el 75% y el 95% de las personas 
con esta enfermedad refieren padecerla y es considerada por más del 50% de ellos 
como el peor síntoma. El abordaje de la fatiga y su manejo efectivo deberán 
considerar: a) identificar las causas que pueden producirla o empeorarla 
(enfermedades concomitantes, drogas, depresión, alteraciones del sueño) y su 
tratamiento una vez identificadas; b) educación acerca de estrategias para un 
adecuado manejo de la energía; c) favorecer y estimular la realización de ejercicio 
físico aeróbico adecuado a cada paciente, y d) manejo farmacológico: amantadina, 
modafilino, aspirina, 4-aminopiridina. 
Dolor  se presenta en más de un 64% de los pacientes con EM en algún estadio 
de la enfermedad. Fármacos: carbamazepina, gabapentina, pregabalina, 
misoprostol,antidepresivos tricíclicos, nortriptilina o clomipramina 20. 
B) Tratamiento de los brotes: Tiene por objetivos el reducir la duración de la recidiva, 
mejorar los síntomas y evitar las complicaciones. Los fármacos más utilizados son 
los corticoides, que disminuyen la actividad inflamatoria y son eficaces para 
acortar la duración de las recaídas, aunque no modifican ni las secuelas finales ni el 
riesgo de un nuevo brote. 
C) Tratamientos modificadores de la evolución: Los medicamentos que se emplean 
para evitar el avance de la enfermedad son inmunomoduladores o 
inmunosupresores. Las indicaciones de cada tratamiento varían en función de las 
formas evolutivas de la EM. Así: a) EM remitente recurrente: interferón-B (existen 
tres preparados de IFN-B: IFN-B 1b o Betaferon, IFN-B 1a o Avonex, IFN-B 1a o 
Rebif; Betaferon se administra por vía subcutánea en días alternos, Avonex por vía 
intramuscular una vez a la semana y Rebif por vía subcutánea tres días a la 
semana. Se asume que la eficacia de los tres preparados es igual), acetato de 
glatirámero (Copaxone, administrado por vía subcutánea una vez al día), 
natalizumab (Tysabri, administrado por perfusión intravenosa una vez cada 28 
días. Reduce en un 68% las recaídas y previene en un 83% la aparición de lesiones 
nuevas o crecientes). b) EM secundaria progresiva: en EEUU y en Europa no está 
autorizado el uso de Betaferon. Se usa Rebif y mitoxantrona. c) EM primaria 
progresiva: no se conoce ningún tratamiento que modifique su historia natural 4. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 33 
D) Tratamiento kinésico: Lo explicaremos más adelante con detalle. Sus objetivos 
principales deben ser lograr la independencia funcional del paciente y evitar 
complicaciones secundarias como anquilosis aumento de la espasticidad o 
formación de calcificaciones heterotópicas 20. 
 
2.1.9 Evolución y pronóstico 
La mayoría de los pacientes mejoran, con recidivas intermitentes. Las remisiones pueden 
resolverse con una recuperación de la situación basal, pero es frecuente la acumulación de 
déficits neurológicos fijos. 
Los pacientes pueden presentar una transición desde la forma remitente recurrente de la 
EM a la forma secundaria progresiva 21. 
La incapacidad de los enfermos con EM se produce habitualmente en relación con las fases 
progresivas de la enfermedad. Resulta muy difícil establecer un pronóstico individualizado 
al comienzo de la EM, excepto en las formas PP y PR, en las que habitualmente es malo. El 
1% de las EM tienen una evolución “muy maligna”, y en el plazo de meses producen una 
invalidez muy importante o conducen a la muerte. Una variedad hiperaguda (llamada 
Marburg o de placas gigantes) puede ser mortal en unas semanas 4. 
Después de 15 años de evolución se considera que el 20% de los pacientes estará limitado 
a permanecer en cama; el 20% tendrá la necesidad de utilizar asistencia para deambular y 
el 60% tendrá un déficit mínimo a moderado. Es muy posible que un tercio de los pacientes 
desarrollen su vida sin discapacidad, sólo con episodios de síntomas transitorios 20. 
Respecto a la mortalidad y supervivencia en EM los estudios realizados sobre este aspecto 
muestran una supervivencia de 25-35 años desde el diagnóstico. Las causas de muerte más 
habituales son los procesos infecciosos ligados a la discapacidad que conlleva la 
enfermedad y también otras patologías no ligadas a la enfermedad como son las 
neoplasias, el suicidio y el infarto de miocardio, entre otras 22. 
Aunque el curso clínico de la EM es impredecible, hay una serie de características clínicas 
que han sido relacionadas con el pronóstico: 
A) Sexo  Sexo femenino indicador de buen pronóstico. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 34 
B) Edad de inicio  Inicio a edad precoz indicador de buen pronóstico. 
C) Clínica inicial  Neuritis óptica y clínica sensitiva indicadores de buen 
pronóstico. Clínica motora y cerebelosa indicadores de mal pronóstico. 
D) Perfil clínico evolutivo  RR buen pronóstico. Resto mal pronóstico. 
E) Intervalo entre los dos primeros brotes  Cuanto mayor sea este intervalo, 
mejor pronóstico. 
F) Otros factores  Valores bajos del índice de Kurtzke, escasa duración de la 
clínica inicial y pocos brotes en los primeros años son indicadores de buen 
pronóstico 23. 
 
2.2 FISIOTERAPIA Y ESCLEROSIS MÚLTIPLE 
 
2.2.1 Definición de fisioterapia 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define en 1958 la Fisioterapia como: 
"El arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, 
agua, masaje y electricidad. Además, la Fisioterapia incluye la ejecución de pruebas 
eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas 
para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y 
medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la 
evolución" 24. 
A las personas con EM se las remite a menudo a fisioterapia, o la piden ellos mismos, 
cuando pierden habilidades motoras o la capacidad para realizar actividades funcionales. 
La actitud del fisioterapeuta hacia la persona con una EM durante sus encuentros iniciales 
es crucial, ya que establecerá el marco para la relación entre el terapeuta y el paciente y 
cualquier programa fisioterapéutico posterior. El éxito del tratamiento no debe 
determinarse en función de si el paciente mejora o no, sino en si consigue el mejor nivel de 
actividad adecuado a su estilo de vida en cada estadio de la enfermedad, y si se han 
conseguido los propios objetivos del paciente. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 35 
Los planes terapéuticos deben ser flexibles y responder a las necesidades del paciente a 
medida que cambian con el tiempo. El tratamiento debe englobar no sólo los cambios 
debidos a la progresión de la EM, sino cambios de vida, como el empleo, el embarazo y el 
nacimiento de los hijos, su cuidado y el envejecimiento 25. 
La Fundación EM Madrid indica que el objetivo general de la fisioterapia neurológica 
es mejorar la calidad de vida de la personas con esclerosis múltiple y de sus cuidadores y 
familia, tratando de prevenir el deterioro o recuperar las capacidades funcionales, 
manteniendo las mismas el mayor tiempo posible. 
El tratamiento de Fisioterapia debe ser constante pero es especialmente importante tras 
cada brote o empeoramiento y cuando se aplican tratamientos médicos, tales como toxina 
botulínica u otros que tratan de modular la progresión de la enfermedad, para 
complementar y alcanzar el mejor nivel funcional lo antes posible. 
Los objetivos específicos del tratamiento de fisioterapia se adaptarán a la problemática de 
cada persona con esclerosis múltiple, pero entre ellos pueden estar: 
 Modulación del tono muscular, reduciéndolo si se presenta hipertonía/espasticidad o 
aumentándolo si se necesita. 
 Aumento de la fuerza muscular y el control motor en la musculatura afectada. 
 Mejora de la sensibilidad y propiocepción (sensación que tenemos de nuestro propio 
cuerpo). 
 Reentrenamiento del equilibrio y la coordinación. 
 Reeducación de la marcha, mejorando su funcionalidad. 
 Educación postural para mejorar o prevenir problemas tanto en la personas con 
esclerosis múltiple como en sus cuidadores. 
 Prevención de complicaciones por inmovilidad: contracturas musculares, 
deformidades, úlceras, alteraciones respiratorias y circulatorias… 
 Asesoramiento y entrenamiento en uso de ayudas técnicas: muleta, bastón, andador, 
órtesis,... 26 
 
 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 36 
2.2.2 Medidas preventivas generales 
No hay dos pacientes iguales en sus circunstancias o sus síntomas, así que dos 
tratamientos no pueden ser iguales. Sin embargo, sea cual fuere el abordaje adoptado, hay 
ciertos problemas comunes a la mayoría de los pacientes con incapacidad que es posible 
anticipar y prevenir: 
1.- Pies en flexión plantar  Para prevenir el acortamiento del tendón de Aquiles.2.- Patrón predominante de extensión y aducción en las extremidades inferiores. 
3.- Contractura en flexión de la rodilla  Prevenir el acortamiento de los flexores de rodilla. 
4.- Contracturas en flexión de la cadera  Adoptar una posición en decúbito prono o 
garantizando una correcta extensión de cadera en la marcha y bipedestación. 
5.- Columna torácica flexionada  Prevenir la hipercifosis dorsal con posturas de extensión 
de columna. 
6.- Flexión y rotación interna de hombros. 
7.- Posiciones fijas de la cabeza 27. 
 
2.2.3 Valoración de Fisioterapia en EM 
Es de gran importancia hacer una valoración inicial del paciente con EM, que abarque los 
síntomas principales que refieren estos pacientes: fatiga, síndrome piramidal, síndrome 
cerebeloso, alteraciones troncoencefálicas, de la sensibilidad, de la marcha, respiratorias, 
urinarias e intestinales, sexuales, dolor,… 
Hay numerosas escalas para evaluar el grado de discapacidad producido por la EM, 
ninguna de ellas, sin embargo, puede sustituir la imprescindible pregunta al paciente 
“¿cómo se encuentra?”. 
- Escala de disfunción neurológica  Kurztke desarrolló una escala de disfunción 
neurológica llamada EDSS (Expanded Disability Status Scale), que puntúa la disfunción de 0 
(normal) a 10 (fallecido), con intervalos de 0,50 puntos. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 37 
 
 Imagen 4: Esquema escala discapacidad de Kurtzke 29. 
La puntuación se obtiene de la valoración cuantitativa de las alteraciones presentes en lo 
que denominó sistemas funcionales (FS – Functional Systems), para lo que diseñó ocho 
subescalas destinadas a cuantificar los hallazgos de la historia y la exploración neurológica 
en los distintos sistemas funcionales neurológicos. La media de progresión de la 
enfermedad en un año es de 0,40-0,50 puntos por año 28. 
Esta escala es la que más nos interesa en nuestro estudio, aunque hay otras valoraciones 
esenciales que debe hacer el fisioterapeuta cuando se encuentra con un paciente con EM: 
- Incapacidad  A través de la escala de incapacidad (ISS – Icapacity Status Scale). 
- Escala de paraparesia espástica  Valora reflejos osteotendinosos, tono muscular, 
espasmos y fuerza. 
- Escala de síntomas cerebelosos  Refleja la ataxia en la marcha, bipedestación, del 
miembro superior, del miembro inferior, la disdiadococinesia, temblor intencional y la 
diartria. 
- Valoración del equilibrio y la marcha de Tinnetti  Su objetivo principal es valorar el 
riesgo de caídas. 
- Evaluación de la sensibilidad  La valoración de la sensibilidad superficial puede 
registrarse gráficamente en dibujos de siluetas humanas donde indiquemos las partes del 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 38 
cuerpo que se encuentran afectadas. Valoraremos si se trata de zonas de hipoestesia, 
anestesia, parestesias,… con objetos de diferente textura, tamaños, temperatura,… 
- Valoración de la fatiga  Valorar un síntoma subjetivo como la fatiga en la EM resulta 
realmente complicado. Podemos ayudarnos de cuestionarios en los que preguntemos al 
paciente: en qué momentos del día se encuentra más cansado; qué factores observa él que 
pueden aumentar el cansancio, por ejemplo el calor; si sabe graduar sus energías para 
realizar las tareas cotidianas e intercalar descansos entre las distintas actividades, etc. 
- Actividades de la vida diaria  A través del Índice de Barthel. 
- Otras valoraciones  Articular (goniometría), muscular (Kendall, Daniells,…) 28. 
 
2.2.4 Tratamiento de fisioterapia en EM 
Técnicas básicas de fisioterapia 
1.- Masoterapia. 
2.- Cinesiterapia 30. 
3.- Mecanoterapia  Utilización terapéutica de aparatos mecánicos destinados a provocar 
y dirigir movimientos corporales regulados en su fuerza, trayectoria y amplitud 31. 
Podemos destacar la Jaula de Rocher, la mesa de mano, el plano inclinado, las espalderas, 
la rueda de hombro, la escalera de dedos y las eslingas, pesas, cinchas,… 
4.- Electroterapia. 
5.- Hidroterapia. 
6.- Termoterapia y crioterapia. 
7.- Estiramientos. 
8.- Técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva  Técnicas utilizadas con el fin de 
obtener respuestas del sistema neuromuscular a partir de la estimulación de los 
propioceptores orgánicos. Las más importantes son el método Kabat (facilitación) y el 
método Bobath (inhibición y facilitación) 30. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 39 
9.- Técnicas de relajación  Los distintos procedimientos de relajación se dividen en: 
técnicas de relajación física (relajación progresiva o diferencial y control de la respiración), 
técnicas de relajación mental y focalización de la atención (entreamiento autógeno, 
imaginación, meditación y yoga) y técnicas de biofeedback 32. 
10.- Fisioterapia respiratoria. 
Tratamiento de fisioterapia en los principales síntomas de la EM 
La rehabilitación ha sido propuesta como un modo ideal de combatir la debilidad muscular 
y la fatiga y es de los pocos tratamientos que se pueden considerar como efectivos, a la vez 
que carece de efectos secundarios. El objetivo del tratamiento rehabilitador en la EM debe 
consistir en maximizar la independencia física, psíquica-emocional y social de cada 
paciente y junto con otras alternativas terapéuticas disponibles para tratar la enfermedad 
debe ser considerada una intervención que complementa al resto y de la que todo 
paciente, independientemente de su forma clínica y condición, puede beneficiarse. La 
actividad física en pacientes con EM compensa las pérdidas funcionales (discapacidad), 
ayuda a recuperar la autonomía e independencia y proporciona beneficios psicosociales 33. 
Fatiga Es el síntoma que padecen más frecuentemente los afectados de EM, y se define 
como la carencia subjetiva de la energía física y mental, que es percibida como 
interferencia en la realización de actividades. Entre el 75-95% de los pacientes experimenta 
fatiga, y en el 50-60% de los casos es el peor de sus problemas. De hecho, la fatiga es el 
síntoma que más interfiere con las actividades de la vida diaria y la primera causa de 
abandono del trabajo. No sólo exacerba el deterioro y la discapacidad, sino que también 
está íntimamente relacionada con la percepción del control del individuo sobre la 
enfermedad, con su salud mental, y ocasiona un importante impacto sobre su calidad de 
vida 34. 
Podemos diferenciar cuatro categorías de fatiga producidas por la EM: 
 - Fatiga normal: Ocurre tanto si se sufre EM como si no. Se produce después de 
una actividad física; los pacientes con EM experimentan este tipo de fatiga más frecuente y 
más rápidamente. 
 - Fatiga neuromuscular: Causada por la ineficacia conductiva de los nervios. En 
determinadas ocasiones, como el aumento de la temperatura corporal, las fibras nerviosas 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 40 
desmielinizadas dejan de conducir los impulsos de forma eficaz. La fatiga de media tarde, 
después de comer, que muchos pacientes con EM presentan, puede estar relacionada con 
una elevación de la temperatura corporal. Los periodos de descanso son beneficiosos para 
esta fatiga cortocircuitante. 
 - Depresión: Es común en la EM y a menudo va acompañada de insomnio, falta de 
apetito, comportamiento depresivo y fatiga, pues afecta a los niveles de energía del 
paciente. Se traduce en cansancio durante todo el día. 
 - Lasitud: Es un cansancio abrumador que surge sin razón aparente. Se piensa que 
se debe a desequilibrios bioquímicos del cerebro. 
Un aspecto importante es que la fatiga no está relacionada con las recaídas y no causa un 
empeoramiento de la enfermedad ni un incremento permanente de la discapacidad. 
Técnicas de tratamiento: 
 - Técnicas de relajación: La relajación progresiva (aprender a relajar los músculos 
para disminuir la tensión), la autorrelajación de J.H. Schultz (entrenamiento autógeno. Muy 
efectivo en la reducción del estrés), la eutonía de Gerda Alexander (conseguir el grado 
óptimo de tensión muscular. Muy indicada en EM). 
 - Fisioterapiarespiratoria: Respiraciones diafragmáticas. Se realizan aisladas o 
combinadas con técnicas del apartado anterior. 
 - Planificación de actividades de la vida diaria: Graduar las energías es de suma 
importancia. Se enseña al paciente técnicas de ahorro energético corporal, introduciendo 
periodos de descanso a lo largo del día. 
 - Programa de ejercicio físico: Se planifica un programa equilibrado de ejercicio 
físico adaptado a su capacidad, sin fatigarse, evitando un exceso de la temperatura 
corporal e intercalando periodos de descanso. 
 - Educación sanitaria: Evitar baños calientes, temperaturas altas, ejercicio excesivo, 
comidas copiosas, tabaco, seguir una dieta adecuada y reducir su peso si es excesivo 35. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 41 
Síndrome piramidal Se refiere a un grupo de trastornos motores y reflejos cuando se 
daña la vía motora principal. El síndrome asocia déficit motor central (parálisis, paresia y 
falta de movilidad), desaparición de ciertas formas elaboradas de reflectividad (reflejos 
cutáneos abdominales, cremastérico, cutáneo plantar en flexión, del velo), hipertonía 
espástica (espasticidad), exageración de los reflejos osteotendinosos, signo de Babinski y 
reflejos de defensa que son reflejos primitivos liberados, sincinesias. 
La característica principal es la espasticidad, que resulta de una hiperactividad de los 
reflejos miotáticos y predomina sobre los músculos antigravitatorios; en los miembros 
inferiores en la musculatura extensora y en miembros superiores en la flexora. Se exagera 
con la bipedestación y la actividad voluntaria. No es constante, se ve afectada por la 
temperatura, el dolor, esfuerzo, excitación, estrés, miedo, cambios de posición,… se 
manifiesta en patrones típicos que afectan globalmente a un miembro, a un hemicuerpo o 
al cuerpo entero; no se va a limitar a un grupo muscular 36. Limita la actividad motora en 
mayor o menor grado. Existe también una incoordinación entre los músculos sinérgicos o 
un fallo de relajación de los antagonistas. Desde el punto de vista exploratorio se 
caracteriza por hipertonía de los movimientos pasivos (velocidad-dependientes) de las 
articulaciones e hiperreflexia. Puede asociarse o no debilidad, falta de destreza, 
incapacidad para producir movimientos aislados, o espasmos musculares dolorosos. En 
casos graves puede complicarse con úlceras cutáneas, contracturas fibrosas y dificultades 
para la higiene personal y la sedestación 37. 
Los objetivos de la fisioterapia para este síndrome serán: inhibición de la espasticidad, 
facilitación del movimiento normal, reeducación muscular, reeducación funcional, lucha 
contra las sincinesias y contra las deformidades. 
Técnicas de tratamiento: 
 - Tratamiento de la espasticidad: movilizaciones pasivas (deberán ser lentas y 
prolongadas), posturas antagonistas de la espasticidad, crioterapia (aproximadamente 
durante 20 minutos), estiramientos de la musculatura espástica, ejercicios respiratorios. 
Aunque el principal objetivo fisioterápico es inhibir la espasticidad, funcionalmente esto no 
siempre es lo correcto; en algunos casos un poco de espasticidad nos sirve a la hora de 
mantener la bipedestación y la marcha. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 42 
 - Reeducación muscular: Buscamos potenciar y mantener el tono muscular sin 
aumentar la espasticidad. Utilizamos movilizaciones, supensoterapia y poleoterapia, 
masoterapia y estiramientos. 
 - Reeducación funcional: Tiene como objetivo una contracción de todos los 
músculos de una cadena cinética. Técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva 
(Kabat, Bobath), utilización de patrones funcionales globales que forman parte de AVD y si 
es necesario se utilizarán ayudas técnicas y se entrenará al paciente en su uso. En términos 
generales en miembros inferiores reeducaremos el equilibrio, la estática y la marcha y en 
miembros superiores la motricidad fina y la prensión 36. 
Síndrome cerebeloso El cerebelo se encarga principalmente de la coordinación de los 
movimientos y el mantenimiento del equilibrio 38. Las manifestaciones del déficit 
cerebeloso son: Alteraciones de la estática y de la marcha (ataxia cerebelosa, producida 
por la pérdida de armonía entre los agonistas y los antagonistas. Aumento de la base de 
sustentación, brazos en abducción y desviación lateral), dismetría, adiadococinesia, 
asinergia, hipotonía, discronometría, trastornos del habla y la escritura (habla monótona y 
lenta, entrecortada, y escritura con letras de gran tamaño) 39. También se presenta un 
temblor intencional, de gran amplitud que se acentúa a medida que se desarrolla el gesto; 
no aparece en reposo ni durante el sueño. 
Técnicas de tratamiento: 
 - Ejercicios contra-resistencia: Ayudan a la estabilización de los miembros. 
 - Kabat 
 - Fortalecimiento y coordinación a través de patrones funcionales. 
 - Diagonales en forma de inversiones lentas contra-resistencia. 
 - Método Frenkel: Ejercicios de coordinación que utilizan el sistema ocular y 
artroquinético. 
 - Reeducación de la marcha. 
 - Ayudas técnicas: Si el síndrome cerebeloso no está presente en MMSS se pueden 
usar muletas simples o de trípode; si está presente en un MS se usará el andador o una 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 43 
silla de ruedas, con la posibilidad de colocar un lastre en MS afectado para disminuir la 
desviación hacia ese lado 38. 
Alteraciones troncoencefálicas Las placas o lesiones de la sustancia blanca del tronco 
cerebral pueden originar sintomatología piramidal, cerebelosa y sensitiva. Además, los 
nervios craneales tienen su origen y la mayor parte de su trayecto en el tronco cerebral, 
por lo que se pueden alterar total o parcialmente. Entre los síntomas producidos por la 
alteración de los nervios craneales destacamos: Nervio óptico (II par craneal: Neuritis 
óptica por inflamación, frecuentemente unilateral, del nervio óptico, suele aparecen en 
personas jóvenes con EMRR, y disminución del campo visual), nervios oculomotores 
(motor ocular común, III par, patético, IV par, y motor ocular externo, VI par. Aparecen 
parálisis de los músculos motores del ojo, diplopía y estrabismo), nervio trigémino (V par 
craneal: Neuralgia del trigémino y parestesias. Nervio fundamentalmente sensitivo), nervio 
facial (VII par craneal: Parálisis facial, hiperacusia, hipoestesia y alteraciones del gusto), 
nervio auditivo (VII par craneal: Síndrome vestibular central y sordera de origen central, no 
mejora con audífonos), nervio olfatorio (I par craneal: Anosia y alteraciones de la muscosa 
respiratoria), nervio espinal (XI par craneal: Alteraciones de trapecios y 
esternocleidomastoideo), nervio hipogloso (XII par craneal: Alteraciones de la musculatura 
de la lengua y la faringe) y nervio vago (X par craneal: Alteraciones de la deglución, 
disfonía, ronquera, y alteraciones viscerales). 
Técnicas de tratamiento 
La base de los ejercicios es la repetición, ya que mandamos información aferente correcta, 
constante y continua a la corteza cerebral, de forma que ésta la integra. 
 - Reeducación de la marcha atáxica vestibular 
 - Ejercicios óculo-motores: fijación de la mirada, seguir objetos móviles,… 
 - Ejercicios del laberinto: movimientos de la cabeza en todas direcciones, en 
diferentes posturas. Movimientos de la cabeza con ojos inmóviles. Movimientos del cuerpo 
con la cabeza estática. 
 - Hidroterapia: Ejercicios de reeducación vestibular en medio acuático. 
 - Ejercicios de balanceo del cuerpo. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 44 
 - Ejercicios de propiocepción: estabilizaciones rítmicas, desequilibrios,… 
 - Lucha contra la sensación de angustia y miedo al movimiento: Causados por los 
mareos, vértigos y las alteraciones de la visión 40. 
Alteraciones de la sensibilidad Tanto de la sensibilidad superficial como de la profunda. 
 - Sensibilidad superficial: Engloba la sensibilidad táctil (protopática y epicrítica) y 
termoalgésica (térmica y dolorosa).Podemos encontrar: anestesia completa, 
astereognosia, algias, parestesias y disestesias. 
 - Sensibilidad profunda: Engloba la sensibilidad consciente e inconsciente. Los 
síntomas más frecuentes son: alteraciones de las percepciones segmentarias (no reconoce 
la posición de sus miembros o articulaciones), de la sensibilidad vibratoria y de la 
sensibilidad propioceptiva (origina una marcha atáxica taloneante típica). 
Todos estos déficits se pueden compensar con la vista, al contrario que los del cerebelo. 
Técnicas de tratamiento 
 - Para la sensibilidad superficial: Masaje, cepillos de estimulación, reconocimiento 
de objetos, temperatura,… 
 - Para la sensibilidad profunda: Cinesiterapia, concentración en los puntos de 
apoyo, relajación, ejercicios de esquema corporal, propiocepción. Debemos ir progresando 
en dificultad: con los ojos cerrados, posturas con menor base de sustentación, plano 
inestable,… También podemos usar el método Frenkel, Kabat, crioterapia, poleoterapia e 
hidroterapia 41. 
Alteraciones de la marcha La EM es una enfermedad muy variable, con síntomas y 
signos muy cambiantes. Por ello, no podemos hablar de un patrón específico de marcha en 
el sujeto con EM, sino que ésta se verá alterada de manera diferente de un paciente a otro 
42. Los patrones de marcha más comunes son: 
 - Marcha espástica: Por lesión de la vía piramidal. Piernas en extensión, pies 
arrastran por el suelo, marcha lenta y fatigante. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 45 
 - Marcha atáxica: Puede ser cerebelosa (alteración del cerebelo, recibe el nombre 
de festinante), laberíntica (alteración del sistema vestibular, marcha del borracho) o 
propioceptiva (alteración de la sensibilidad profunda, marcha taloneante). 
Técnicas de tratamiento 
 - Facilitación de la movilidad voluntaria: Normalización del tono, es lo primero que 
debe hacerse. Kabat, Bobath, cinesiterapia, propiocepción, ejercicios de estabilidad, 
Frenkel y lastres. 
 - Reeducación funcional de la marcha: Paralelas, rampa, escaleras, espejo,… 
 - Ayudas técnicas: Muletas o bastones, andador y silla de ruedas. 
 - Ortesis: Sobre todo cuando la debilidad predomina sobre la espasticidad 43. 
Alteraciones respiratorias La EM, al tratarse de una enfermedad neuromuscular, a nivel 
respiratorio se caracteriza por presentar trastorno ventilatorio restrictivo (TVR). Uno de los 
síntomas más frecuentes de la EM es la fatiga muscular; como toda actividad muscular, la 
de la musculatura respiratoria conlleva un gasto de energía, es imprescindible una 
reeducación fisioterápica respiratoria con la finalidad de evitar un gasto energético mayor 
del necesario. 
Técnicas de tratamiento para las principales alteraciones respiratorias 
- Alteraciones estructurales y musculares  Para ello se utiliza: 
 - Inspiraciones nasales realizando una respiración diafragmática. 
 - Practicar respiraciones diafragmáticas en distintas posiciones y posteriormente 
durante las actividades de la vida diaria. 
 - Relajación de la musculatura respiratoria accesoria, ya que no es necesaria si el 
diafragma es funcional. 
 - Ejercicios de relajación: Jacobson, Schultz, eutonía de Alexander,… 
 - Cinesiterapia activa y estiramientos de columna cervical. 
 - Ejercicios de reeducación postural. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 46 
- Modificaciones estructurales del tórax, columna vertebral y cinturas pélvica y escapular 
 Escoliosis, deformidades torácicas, pleurales, pulmonares,… provocan el uso de 
musculatura accesoria y disminuyen las capacidades y volúmenes pulmonares. Para 
tratarlo se usan: 
 - Ventilaciones dirigidas: Llevar el aire inspirado a una zona del pulmón. 
 - Flexibilización de la parrilla costal y de la columna vertebral. 
 - Tratamiento específico de patologías asociadas. 
 - Mantener los recorridos articulares: cinesiterapia, mecanoterapia,… 
- Tos ineficaz Aquella que es irritativa e improductiva, no provoca la salida al exterior de 
flemas. Para cortar esta tos se puede utilizar la maniobra de Valsalva (consiste en una 
inspiración nasal moderada, seguida de una apnea todo el tiempo que el paciente aguante, 
finalizando con una espiración bucal lenta; se repiten todos los pasos 3 ó 4 veces). 
 - Enseñanza de tos efectiva y productiva. 
 - Espiraciones forzadas. 
 - Aspiraciones bronquiales si el paciente no puede expulsar las flemas. 
 - Tonificación abdominal, evitando siempre la fatiga. 
- Alteraciones deglutorias y del habla  El fisioterapeuta colaborará con el logopeda ya 
que muchos problemas de la voz y el habla son debidos a la disminución de la capacidad 
vital, alteraciones del tono muscular del cuello, cinturas escapular y pélvica, tronco, 
diafragma,… 
- Incoordinación respiratoria en diferentes actividades funcionales  Practicar la nueva 
respiración aprendida en las distintas actividades de cada paciente. Es el paso más largo y 
difícil ya que exige una perfecta automatización de la nueva mecánica respiratoria. En EM 
la función respiratoria tiene que ser lo más económica posible, teniendo presente lo 
importante que es el ahorro energético para disminuir la aparición y /o intensidad de la 
fatiga. 
- Contacto con sustancias irritantes  Alcohol, humos, vapores irritantes, polvo,… 44 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 47 
Alteraciones urinarias e intestinales Los principales trastornos de la micción son la 
disuria, urgencia, poliuria, aumento de la frecuencia miccional nocturna, incontinencia, 
micción débil y retención. Las complicaciones más frecuentes son cálculos en la vejiga y en 
riñones, infección urinaria e insuficiencia renal. 
Mención especial merecen los tipos de vejiga neurogénica: 
 A) Vejiga espástica  Es la más frecuente en EM y, a la vez, la menos grave. La 
capacidad vesical está disminuida, se orina muchas veces pero poca cantidad. La micción 
es inconsciente (la vejiga funciona por el arco reflejo, cuando su capacidad fisiológica está 
colmada se vacía sin que el cerebro se entere), refleja, periódica y completa (no hay orina 
residual). Se asocia a urgencia miccional. No se recomienda disminuir la cantidad de líquido 
ingerido ante este problema; el fisioterapeuta debe controlar la ingesta regular de líquidos, 
establecer un calendario miccional, trabajar la reflectividad vesical (enseñar al paciente a 
vaciar su vejiga un poco antes de la hora normal usando: estimulación suprapubiana y 
percusión-masaje de abodmen o de los órganos genitales). 
 B) Vejiga disinérgica  Se produce una falta de entendimiento en la secuencia de 
contracción vesical-relajación esfinteriana. Al comenzar la micción, el esfínter se cierra y 
ésta se interrumpe, con lo cual queda orina residual que puede producir complicaciones 
renales (infecciones). Para su tratamiento se usan técnicas de biofeedback, cateterismos 
intermitentes y tratamiento médico. 
Los problemas intestinales más comunes son el estreñimiento y la incontinencia fecal. Para 
tratar el estreñimiento es importante una dieta rica en fibra, fruta y verdura, la ingesta 
abundante de líquido, masajes evacuatorios, educación del paciente, actividad física y 
biofeedback 45. 
Alteraciones sexuales Aunque la disfunción sexual puede ser una manifestación clínica 
de diversas enfermedades neurológicas, la EM es una de las que con mayor frecuencia lo 
provocan. Después del diagnóstico de la enfermedad, al menos un 75% de los varones y un 
50% de las mujeres los experimentan. Los síntomas más frecuentes son la disfunción 
eréctil y los trastornos de la eyaculación en el varón, los cambios en la sensibilidad en la 
región genital y la disminución de la lubricación en mujeres, y la anorgasmia o dificultad 
para llegar al orgasmo y la disminución de la libido en ambos sexos 46. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 48 
Dolor Es un síntoma infravalorado, pero entre el 55-65% de los pacientes con EM 
experimenta algún tipo de dolor a lo largo de su enfermedad. Podemos dividirlos en 
dolores de base neurológica(neuralgia del trigémino, signo de L´hermitte, neuritis óptica, 
crisis tónicas, calambres o espasmos musculares, parestesias, disestesias y sensaciones de 
opresión) o dolores musculoesqueléticos (no se deben a causa directa de la 
desmielinización). 
De acuerdo con su perfil temporal lo clasificamos en: Dolor agudo o paroxístico (episodios 
transitorios de disfunción neurológica, recurrente y estereotipado. Habitualmente duran 
segundos o escasos minutos y se repiten con alta frecuencia), dolor subagudo y dolor 
crónico (es el más común en pacientes con EM y lo refieren hasta un 50% de los mismos) 
47. 
 
2.2.5 Fisioterapia respiratoria 
 
Definición de fisioterapia respiratoria 
En 1974, el Comité de Rehabilitación Respiratoria del American College of Chest Physicians 
definió la rehabilitación respiratoria como “un arte en la práctica médica, dirigido a 
pacientes con enfermedad respiratoria, por el que se diseña un programa individualizado 
con el objetivo de que el individuo pueda alcanzar la máxima capacidad funcional posible 
que le permita su limitación respiratoria. El programa debe ser multidisciplinario. Un 
diagnóstico adecuado, un tratamiento óptimo, soporte emocional y educación contribuyen 
a estabilizar o revertir los aspectos tanto fisiológicos como psicopatológicos de la 
enfermedad pulmonar” 48. 
Como parte de esta rehabilitación respiratoria, se encuentra la fisioterapia respiratoria, 
que es el término que se utiliza para denominar un grupo de tratamientos diseñados para 
mejorar la eficiencia respiratoria, promover la expansión de los pulmones, fortalecer los 
músculos respiratorios y eliminar las secreciones de las vías respiratorias. Su objetivo es 
ayudar a los pacientes a respirar con más libertad y llevar más oxígeno al organismo 49. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 49 
Estructura y función del aparato respiratorio 
El aparato respiratorio está constituido por: 
 - Vías respiratorias: Conducen el aire del exterior a los pulmones y viceversa. Sus 
partes principales son: Fosas nasales, faringe (comunicada con la vía respiratoria por la 
parte anterior y el sistema digestivo por la parte posterior), laringe, tráquea y bronquios 
(primarios, secundarios o lobulares y terciarios o segmentarios. Esta división termina en los 
bronquiolos terminales). 
 - Pulmones: Formados por una serie de tubos rígidos que constituyen el árbol 
bronquial y un conjunto de cavidades elásticas en fondo de saco, los alveolos, donde se 
realiza el intercambio gaseoso. Los pulmones se alojan en la cavidad torácica. El espacio 
mediastínico separa ambos pulmones entre sí y aloja el corazón y los grandes vasos, junto 
con esófago y tráquea. El pulmón tiene forma de cono, con base cóncava en contacto con 
el diafragma y vértice superior que sobresale por encima de la clavícula 50. 
Durante la respiración el volumen de la caja torácica va cambiando según tres diámetros: 
A) El diámetro anteroposterior del tórax aumenta por la elevación de las costillas. B) El 
diámetro transverso aumenta de dos maneras, una activa y otra pasiva (forma de las 
costillas y su eje de movimiento). C) El diámetro vertical del tórax aumenta por el descenso 
del diafragma 51. 
 
Imagen 5: Anatomía del aparato respiratorio 
52
. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 50 
 - Principales músculos respiratorios: En reposo, la inspiración es un fenómeno 
activo y la espiración es un fenómeno pasivo resultante de la vuelta a un estado de 
equilibrio entre las fuerzas de expansión torácica y la fuerza de retracción elástica 
pulmonar. Cuando aumenta la demanda ventilatoria, la inspiración se mantiene activa, 
pero necesita la incorporación de nuevos músculos (llamados inspiratorios accesorios). La 
espiración se vuelve activa para aumentar el volumen espirado. Cuando los inspiratorios 
principales (diafragma, escalenos, intercostales externos y paraesternales) se contraen, 
producen una expansión torácica. Los músculos abdominales y el triangular del esternón 
constituyen los músculos espiratorios. 
 A) Diafragma  Está constituido por el centro frénico, tendinoso y no 
contráctil, a partir del cual se extienden las fibras musculares que se dirigen hacia abajo y 
hacia fuera para formar dos porciones bien diferenciadas (costal y vertebral) 53. Cuando se 
contrae produce un descenso de la cúpula diafragmática, lo que provoca un aumento de 
los tres diámetros de la caja torácica con desplazamiento caudal de las estructuras 
abdominales y aumento de la presión a dicho nivel (expansión de la parrilla costal inferior). 
En la cavidad pleural se genera una presión negativa, mecanismo que favorece el aumento 
del volumen inspirado 54. 
 B) Escalenos  Actúan expandiendo la parte superior de la caja torácica 
por elevación de las primeras costillas y del esternón lo que provoca un aumento del 
diámetro sagital del tórax. Debe considerarse un músculo inspiratorio principal. 
 C) Intercostales externos y paraesternales  Son también inspiratorios 
principales. Su contracción permite elevar las primeras costillas y ensanchar la parrilla 
costal superior. También estabilizan la caja torácica superior ya que, sin ellos, el descenso 
de la presión pleural en la inspiración supondría una acción espiratoria sobre la parte 
superior de la caja torácica. 
 D) Inspiratorios accesorios  Esternocleidomastoideo, pectoral mayor y 
menor, trapecio superior, serrato mayor y dorsal ancho. 
 E) Abdominales  Son los músculos espiratorios principales, su 
contracción desciende las costillas bajas, aumenta la presión abdominal e impulsa las 
vísceras hacia arriba; esto eleva el diafragma y disminuye los volúmenes pulmonares. Al ser 
la espiración en reposo un proceso pasivo, los abdominales sólo se contraen ante un 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 51 
aumento de la demanda espiratoria. También tienen un papel importante en el buen 
funcionamiento del trabajo diafragmático, ya que existe una actividad tónica de los 
abdominales a lo largo de la inspiración. Esta contracción aumenta (o disminuye) la presión 
abdominal que se opone al descenso de la cúpula diafragmática. Esto favorece la 
expansión y la elevación de la parrilla costal inferior. 
 F) Triangular del esternón  Es un músculo espiratorio accesorio y entra 
en acción cuando se habla o se tose 53. 
 
 
Imagen 6: Músculos que participan en la respiración 
51
. 
 
 
Imagen 7: Mecánica ventilatoria 
55
. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 52 
 - Fisiología de la respiración: 
 1) Ventilación pulmonar  Consiste en el intercambio de aire entre los 
pulmones y el aire ambiente. La ventilación total es de 7500 ml/min. Sin embargo, 150 ml 
del volumen corriente corresponden al espacio muerto anatómico y por tanto no toman 
parte en el intercambio gaseoso, la ventilación alveolar es de 5250 ml/min. 
 2) Difusión  El movimiento de gas a través de la barrera aire-líquido 
(alveolo-capilar) tiene lugar mediante difusión pasiva, es decir, el gas se desplaza a favor de 
un gradiente de presión. 
 3) Perfusión  Es proporcionada por la circulación pulmonar y es necesaria 
para que se produzca la ventilación pulmonar. 
 4) Ventilación-perfusión  Para que tenga lugar el intercambio gaseoso es 
necesario que los alveolos reciban aire, que la circulación pulmonar aporte sangre y que los 
alveolos ventilados sean los que reciben esa sangre (es decir, que la sangre no se distribuya 
por regiones sin ventilación). 
 5) Transporte de gases  El oxígeno se combina con la hemoglobina a 
medida que la sangre pasa a través de los capilares pulmonares, y es transportado por el 
sistema circulatorio sistémico hasta los tejidos con actividad metabólica, donde se libera 
con rapidez. A la inversa, el dióxido de carbono es transportado desde los tejidos hasta los 
pulmones, donde será eliminado hacia la atmósfera. 
 6) Control de la respiración  Los movimientos respiratorios son iniciados 
de modo espontáneo por el SNC, lasneuronas localizadas en el tronco encefálico generan 
automáticamente un ciclo de inspiración y espiración. Sin embargo, este ciclo puede ser 
modificado temporalmente por varios mecanismos. En esencia, existen dos controladores: 
uno metabólico para cubrir las necesidades básicas corporales, y otro conductual que 
predomina sobre el metabólico en determinadas circunstancias. 
Ciertas neuronas localizadas en dos áreas del tronco del encéfalo (puente y bulbo 
raquídeo) son responsables del proceso automático de la respiración corriente y 
constituyen el “controlador” principal de la respiración. En el bulbo se encuentran los 
“centros respiratorios” que son el centro inspiratorio, el espiratorio, el neumotáxico y el 
apnéustico. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 53 
En la médula se encuentra el centro responsable del ritmo respiratorio. La inspiración 
ocupa aproximadamente un tercio del tiempo respiratorio total y la espiración los otros 
dos tercios. 
La inervación de las vías aéreas depende por completo del sistema nervioso autónomo. El 
tracto respiratorio superior, el árbol traqueobronquial y los músculos respiratorios 
presentan muchos mecanismos reflejos: apnea, estornudo, aspiración nasal, deglución, 
tos, espiración, de estiramiento, de irritación, de insuflación y desinsuflación moderados y 
de defensa de las vías aéreas. 
Por último, los centros superiores también influyen en el control de la ventilación 
relacionado con la conducta; el llanto, la risa, el habla, el canto y la deglución forman parte 
de ese control que tiene lugar en algunas zonas de la corteza cerebral 56. 
 
 
 
Imagen 8: Fisiología de la ventilación 
57
. 
 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 54 
Examen funcional respiratorio 
1.- Anamnesis  Se preguntará al paciente a cerca de: 
 - Hábitos tóxicos: Tabaco, alcohol, consumo de medicamentos, drogas,… 
 - Antecedentes laborales: Hay numerosas enfermedades respiratorias asociadas a 
trabajos específicos, asma del panadero, fiebre del heno,… 
 - Antecedentes familiares. 
 - Viajes recientes 58. 
2.- Valoración de signos y síntomas  Los más importantes son: 
- Disnea: Se define como sensación de dificultad para la respiración, es decir, que la 
actividad respiratoria se hace consciente y penosa. Es el síntoma más frecuente. A grandes 
rasgos la podemos clasificar en dos grandes grupos: disnea de esfuerzo o de reposo. Según 
la posición en que aparezca la disnea, denominamos ortopnea a la que se presenta en 
decúbito supino, trepopnea en decúbito lateral y platipnea en bipedestación. A parte de 
determinar si el paciente tiene disnea es importante cuantificarla. Existen dos tipos de 
escalas de medición: El primero son las indirectas, que miden el impacto de la disnea en las 
actividades de la vida diaria, que es lo que más le importa al paciente, entre ellas destacan 
la Medical Research Council, el diagrama de costo de oxígeno, la escala de Mahler y los 
cuestionarios de calidad de vida como el SCRG (St. George´s Respiratory Questionnaire), el 
CRQ (Chronic Respiratory Questionnaire), el HAD (Hospital Anxiety and Depression score) y 
el FVC (Forced Vital Capacity). El segundo tipo son las directas, que miden la tolerancia al 
ejercicio y son más objetivas, como la escala de Borg y la escala visual analógica 59. 
 - Tos: Es un mecanismo de defensa de las vías respiratorias que sobreviene en 
respuesta a la irritación de los receptores químicos y mecánicos de la vía aérea por 
diferentes estímulos. Es un acto reflejo, aunque también puede ser controlada por la 
voluntad. La tos puede ser irritativa o ineficaz, seca, persistente y con sensación de 
quemazón en la vía aérea o productiva o eficaz, que moviliza secreciones y va acompañada 
de expectoración. La tos irritativa hay que inhibirla, mientras que la tos productiva debe 
controlarse debido a los efectos negativos de la tos como la broncoconstricción, la disnea y 
fatiga secundarias, el aumento de la presión intraalveolar y el aumento de la presiones 
intratorácica e intraabdominal 60. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 55 
 - Expectoración: Es la expulsión por la boca de secreciones procedentes de las vías 
respiratorias y acompaña a la tos o al carraspeo. Con respecto al esputo valoraremos su 
evolución en el tiempo, la cantidad, las características microscópicas, el olor, el color y la 
viscosidad. 
 - Hemoptisis: Es la expulsión por la boca de sangre que viene de las vías aéreas. 
Generalmente viene precedida de un golpe de tos. Deberemos asegurarnos que es una 
hemoptisis y que la sangre no proviene de las vías aéreas superiores ni del tubo digestivo. 
 - Dolor torácico: Su origen puede ser pleuropulmonar, cardiovascular, 
osteomuscular, psíquico y abdominal. Se deberá valorar su localización, irradiación, 
duración, situaciones que lo desencadenan, que lo calman y que lo agravan 61. 
Los signos que suele presentar el paciente respiratorio son: 
 - Alteraciones ventilatorias: Del ritmo, de la frecuencia o de la profundidad. 
 - Utilización de la musculatura accesoria: Es un signo de fatiga inspiratoria. 
 - Cianosis. 
 - Incoordinación toracoabdominal: Por fatiga diafragmática se produce una 
respiración paradójica (aumento del diámetro anteroposterior de la caja torácica y 
disminución del perímetro abdominal con la inspiración). Su exploración debe realizarse 
siempre en decúbito supino. 
 - Acropaquia: Se manifiesta por un cambio del ángulo del lecho ungueal, el cual se 
hace mayor de 180º, progresivo aumento de la convexidad de las uñas y engrandecimiento 
de la última falange por proliferación de los tejidos conjuntivos, elásticos y grasos de los 
dedos de la mano y del pie, adquiriendo el aspecto de “palillos de tambor”. 
 - Insuficiencia cardiaca derecha: Los signos son ingurgitación yugular, reflujo 
hepatoyugular y edemas maleolares. También sudores, somnolencia y obnubilación, 
temblor aleteante, taquicardia, agitación, irritación y trastornos del juicio 62. 
3.- Inspección física  
 - Evaluación de la situación psíquica: Se determinará el grado de colaboración del 
paciente. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 56 
 - Inspección general: Coloración de la piel (cianótico, pálido, amarillo o enrojecida), 
presencia de cirugía previa, situación nutricional (paciente obeso presenta dificultad para 
mover el diafragma), signos de retención hídrica (piernas y tobillos hinchados, 
manifestación de insuficiencia cardiaca derecha), nariz y cuello. 
4.- Examen estático del tórax  Constitucionalmente existen 2 tipos de tórax: largo y 
cilíndrico o corto y ancho. En el examen se valorará la presencia de aspectos patológicos 
del tórax 58. 
 
 
Imagen 9: Parte ósea de la cavidad torácica 
63
. 
 
Preferiblemente la exploración debe hacerse con el paciente cómodamente sentado. 
Normalmente el tórax tiene un diámetro transversal más amplio que el anteroposterior. 
Cuando se evidencia una equivalencia entre los dos diámetros mencionados por aumento 
del diámetro AP, puede afirmarse que el paciente presenta “tórax en tonel”. Una variación 
en la cual el diámetro transverso es menor que el AP, por aplanamiento del primero, se 
denomina “tórax en quilla”, el cual es el resultado del “pectum carinatum”, deformidad 
debida a proyección anterior del esternón. Si el esternón se encuentra deprimido, se 
denomina “pectum excavatum” o “tórax en embudo”. 
Otras alteraciones que podemos encontrar son el “tórax escoliótico” resultado de una 
deformidad de la columna vertebral debida a desviación lateral de ésta, el “tórax cifótico” 
como consecuencia del aumento de la cifosis dorsal 64. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 57 
5.- Examen dinámico del tórax  Se valorará: 
 - El tipo de respiración: 
 - Respiración costal superior 
 - Respiración diafragmática o abdominal 
 - Respiración costo-diafragmática 58 
 - La frecuencia respiratoria: Sufre variaciones a lo largo de la vida, entre 16 y 22 en 
el adulto, entre 20 y 30 en niños y entre30 y 50 en recién nacidos. Estos valores de 
referencia permiten identificar las alteraciones: 
 - Taquipnea: Aumento de la frecuencia respiratoria. A mayor aumento de 
la frecuencia la respiración será más superficial. 
 - Bradipnea: Disminución de la FR. 
 - Apnea: Cese de la ventilación. 
 - Polipnea o hiperpnea: Aumento de la profundidad de la respiración 64. 
 - Hipopnea: Respiración ligera, superficial, de frecuencia inferior. 
 - El ritmo y el patrón respiratorios: En ausencia de patología, en el ritmo 
respiratorio normal la fase inspiratoria es más corta que la espiratoria en proporción 3:1. 
56 En el varón adulto el patrón es predominantemente abdominal, el abdomen se protruye 
en la inspiración y se retrae en la espiración, mientras que en la mujer suele ser 
toracoabdominal. La diferencia se debe probablemente a la presencia del aparato 
reproductor femenino en la cavidad abdominal, lo que determina una limitación mecánica 
a la excursión diafragmática. En los niños el patrón tiende a ser combinado, es decir, se 
presenta movimiento abdominal y torácico en la fase inspiratoria. Las principales 
alteraciones son: 
 - Respiración de Cheyne – Stokes: La inspiración va aumentando 
progresivamente en amplitud y frecuencia y luego disminuye de la misma forma. 
Posteriormente se presenta un periodo de apnea antes del siguiente periodo de 
respiración irregular. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 58 
 
Imagen 10: Respiración de Cheyne-Stokes 
63
. 
 
 - Respiración de Biot: Respiraciones rápidas, profundas y sin ritmo. Pueden 
aparecer pausas súbitas entre ellas (apnea). 
 
Imagen 11: Respiración de Biot 
63
. 
 
 - Respiración de Kussmaul: Respiraciones rápidas y profundas sin 
intervalos. 
 
Imagen 12: Respiración de Kussmaul 
63
. 
 - Respiración paradójica: Desincronización entre los movimientos 
toracoabdominales. Comienza a utilizarse la musculatura accesoria, lo que se puede 
asociar a tiraje. Se produce un efecto de succión, el que provoca el ascenso anormal del 
diafragma y la retracción a nivel abdominal 65. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 59 
 - Respiración de Ondina: Pérdidas transitorias de la respiración automática. 
 - Apnea del sueño: Alternancia de periodos de respiración normal con 
periodos de apnea de más de 15 segundos de duración y en un número mayor a 30 
durante las horas de sueño. 
 - Hipo: La ventilación normal es interrumpida por contracciones bruscas del 
diafragma, desencadenándose un ruido característico 58. 
6.- Valoración de la movilidad de la caja torácica y la columna vertebral  
 - Manual: Se colocan ambas manos sobre el tórax en la zona donde se quiera 
realizar la exploración con las manos abiertas y los pulgares enfrentados y en contacto. Se 
invita al paciente a que inspire lenta y profundamente y a continuación a que espire. 
 - Instrumental: Cintometría y Test de Schoober dorsal 66. 
7.- Auscultación y percusión  La auscultación se realiza a través del fonendoscopio sobre 
la piel, mientras el paciente respira por la boca. Se recomienda comenzar la auscultación 
con el paciente en sedestación, en caso de que el paciente no pueda adoptar esta posición, 
primero realizaremos la auscultación de la cara anterior del tórax en decúbito supino y, 
posteriormente, posicionaremos al paciente en ambos decúbitos laterales para abordar la 
cara posterior del tórax 67. 
Los ruidos pulmonares varían también entre las personas, dependiendo de su edad, 
tamaño, lugar en donde se registre, pero en forma principal según el tipo de flujo aéreo 
que se genere, ya que los ruidos son flujo-dependiente. Por otra parte, estudios han 
demostrado que existe una relación entre ventilación y amplitud del sonido pulmonar, 
observándose disminución en la intensidad del sonido pulmonar en las zonas de 
disminución en la ventilación. El tamaño corporal determina una influencia en los ruidos 
respiratorios, los niños tienen una calidad diferente de ruidos pulmonares, lo que se ha 
atribuido a la transmisión acústica a través de una vía aérea más pequeña, menor 
parénquima pulmonar y una pared torácica más delgada 68. 
Cuando se ausculta el tórax, se escucha un sonido suave, susurrante y de tonalidad 
relativamente baja producida por el movimiento de aire a través de las vías aéreas, se 
denomina murmullo vesicular; cualquier sonido diferente es sugestivo de anormalidad. 
Podemos diferenciar: 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 60 
 - Sonidos anormales: 
 - Respiración bronquial: Sonido áspero, soplante y de tonalidad elevada; es 
normal en la auscultación de laringe y tráquea, pero su presencia en otra parte del tórax es 
anormal. 
 - Respiración broncovesicular: Combinación de la respiración bronquial con 
el murmullo vesicular. 
 - Respiración disminuida o abolida: Disminución o abolición del murmullo 
vesicular 64. 
 - Ruidos agregados al murmullo vesicular: 
 - Generados en la vía aérea superior: Situados por encima del ángulo de 
Louis, se pueden producir ruidos anormales por la compresión y/o estenosis de la vía, 
siendo el más característico el “estridor”, ruido tosco que aparece tanto en inspiración 
como en espiración. 
 - Generados en vías aéreas inferiores: En el parénquima pulmonar y la 
pleura. “Roncus”, de baja tonalidad, significativo de secreción mucosa en las vías de gran 
calibre; se modifica con la tos al expulsar o movilizar secreciones. “Sibilancias”, de elevada 
tonalidad, significativos de estenosis del árbol bronquial, generalmente en vías de pequeño 
calibre. “Crepitantes o estertores”, producido en lo sacos alveolares; es audible cuando hay 
líquido en los alveolos o bronquios finos y cuando es anormal la estructura del intersticio 
pulmonar. Pueden ser: Estertores secos (ruido tipo velcro, su origen es alveolar y se 
aprecia en inspiración preferentemente) y estertores húmedos (tonalidad grave, presencia 
de líquido en alveolo o bronquio fino) 58. 
La percusión permite evaluar la densidad del tejido pulmonar por debajo de la caja 
torácica, y es útil como complemento a los hallazgos de la auscultación pulmonar o cuando 
ésta es poco clara. Se realiza situando el dedo corazón de una mano sobre la pared 
torácica, y golpeando sobre él con el dedo corazón de la otra mano 65. El movimiento 
percutor debe provenir de la muñeca y no de los dedos, del codo o del hombro. Para una 
mejor apreciación, la percusión se realiza en los espacios intercostales. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 61 
Con la percusión torácica normal se obtiene un ruido claro, debido a la presencia de aire en 
el interior del tórax. Es anormal, tanto el aumento excesivo de este ruido, “timpanismo” 
como una disminución “matidez” 58. 
8.- Pulsioximetría  Es un método no invasivo para medir el porcentaje de saturación de la 
hemoglobina por el oxígeno (saturación de oxígeno) y la frecuencia cardiaca efectiva. 
Funciona detectando cualquier lecho vascular arterial pulsátil interpuesto entre ondas de 
luz y un detector. Un porcentaje de saturación de hemoglobina igual o superior al 90% 
garantiza por lo general un adecuado aporte de oxígeno a los tejidos 69. 
9.- Determinación de la fuerza de la musculatura respiratoria  De una manera indirecta, 
la fuerza muscular respiratoria se expresa por la presión inspiratoria o espiratoria medida 
en la boca, con la vía respiratoria momentáneamente ocluida, durante las maniobras de 
inspiración o espiración forzadas 70. A través de un manómetro o transductor de presión se 
mide la presión espiratoria máxima (PEM) solicitando al paciente un esfuerza espiratorio 
máximo partiendo de la capacidad pulmonar total, contra circuito cerrado. Para 
determinar la presión inspiratoria máxima (PIM) se solicita al paciente un esfuerzo 
inspiratorio máximo, partiendo del volumen residual contra un circuito cerrado. Se 
recomienda realizar un mínimo de 6 maniobras técnicamente correctas, con tres de ellas 
que no difieran +/- 5%. Se toma el valor máximode estas tres lecturas como valor 
representativo 69. 
10.- Determinación de la resistencia de la musculatura respiratoria  Se conoce con la 
prueba de máxima ventilación voluntaria (MVV); esta prueba se realiza con el espirómetro 
y se expresa en litros/minuto. Es el volumen máximo de aire que el paciente puede ventilar 
en un minuto. La duración de la maniobra es de 15 segundos, se registra el volumen total 
de aire movido y se multiplica por 4. También se puede obtener el resultado a partir del 
valor del volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1), pues se ha observado 
que el valor de la MVV puede predecirse tras multiplicar el valor del FEV1 por 35 ó 40 
66. 
Cuando la MVV es desproporcionadamente baja en un paciente que parece cooperador, se 
debe sospechar una debilidad neuromuscular. La MVV disminuye de forma progresiva al 
aumentar la debilidad de los músculos respiratorios y puede ser la única alteración de la 
función pulmonar en los pacientes con una enfermedad neuromuscular moderadamente 
grave 71. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 62 
11.- Espirometría  Fue introducida por Hutchinson en 1846 como técnica de exploración 
funcional respiratoria. Es la determinación que permite medir los volúmenes pulmonares y 
los flujos ventilatorios. Para realizar esta prueba se puede utilizar un espirómetro o un 
neumotacógrafo. 
 Indicaciones de la espirometría: 
 - Valoración inicial del paciente con enfermedad pulmonar reconocida. 
 - Detección de enfermedades respiratorias subclínicas. 
 - Seguimiento del curso de una enfermedad. 
 - Estudio de la capacidad laboral. 
 - Estudios epidemiológicos. 
 - Evaluación pre-operatoria 72. 
 Contraindicaciones de la espirometría: 
 - Absolutas: Neumotórax, ángor inestable, desprendimiento de retina. 
- Relativas: Traqueotomía, problemas bucales, hemiplejia facial, náuseas por la 
boquilla, no comprender la maniobra, estado físico o mental deteriorado 73. 
Tipos de espirometría 
 - Espirometría forzada: Se basa en la realización de una espiración con la mayor 
celeridad y esfuerzo posible, desde la capacidad pulmonar total hasta la situación de no 
poder expulsar más aire (el único aire que permanece en los pulmones es el volumen 
residual). Mediante esta técnica se determina la capacidad vital forzada (FVC), el volumen 
espiratorio máximo en el primer segundo (FEV1), el índice de Tiffeneau (FEV1/VC) y el flujo 
espiratorio máximo de semiespiración (FEF). Nos sirve para diferenciar alteraciones que 
cursan con disminución del flujo espiratorio máximo (obstructivas) de alteraciones 
caracterizadas por una disminución del volumen pulmonar (restrictivas). 
 - Espirometría simple: Técnica consistente en la realización de una inspiración 
máxima a partir de una situación de reposo, seguida de una espiración hasta el volumen 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 63 
residual. A diferencia de la anterior, no se realiza con el máximo esfuerzo y celeridad. 
Obtenemos los valores de volumen corriente (VT) y capacidad inspiratoria (CI) 72. 
Volúmenes pulmonares estáticos 
 - Volumen corriente o volumen tidal (VT): Volumen movilizado en la respiración 
espontánea tranquila. Aproximadamente 500 mL. 
 - Volumen de reserva inspiratorio (IRV): Es el aire inspirado con un esfuerzo 
inspiratorio máximo que excede al volumen corriente. 
 - Volumen de reserva espiratorio (ERV): Es el volumen expelido por un esfuerzo 
espiratorio activo, tras una espiración pasiva. 
 - Capacidad vital (VC): Cantidad de aire que puede ser espirado tras un esfuerzo 
inspiratorio máximo. VC = IRV + ERV. La relación FEV1/VC constituye el Índice de Tiffeneau. 
 - Volumen residual (VR): Es el volumen de aire que queda en los pulmones tras una 
espiración máxima. 
 - Capacidad residual funcional (CRF): volumen de gas que permanece en el pulmón 
al término de la espiración normal; representa la suma del volumen residual y volumen de 
reserva espiratoria. 
 - Capacidad pulmonar total (CPT): Cantidad de aire que pueden contener los 
pulmones tras una inspiración forzada. CPT = CV + VR 71. 
 
Imagen 13: Esquema de los principales volúmenes pulmonares 
74
. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 64 
Volúmenes pulmonares dinámicos 
 - Volumen espiratorio máximo en el primer segundo (FEV1): Máxima cantidad de 
aire que se puede expulsar en el primer segundo de una espiración forzada, tras realizar 
una inspiración máxima. Es la medida de obstrucción bronquial más utilizada. 
 - Pico de flujo espiratorio (PEF): Máximo flujo obtenido en una espiración forzada. 
 - Flujos espiratorios máximos (FEF): Flujos máximos obtenidos en diferentes grados 
de la capacidad vital en el trascurso de una espiración forzada: FEF25, FEF50, FEF75. 
El flujo espiratorio máximo de semiespiración (FEF25-75) mide el tiempo necesario para 
vaciar 2/4 de la capacidad vital 72. Sirve para reflejar el estado de las pequeñas vías aéreas 
(las de menos de 2 mm de diámetro), lo que serviría para detectar tempranamente las 
obstrucciones 73. 
 - Capacidad vital forzada (FVC): Máximo volumen espirado en el menor tiempo 
posible tras una inspiración forzada. 
 - Volumen inspiratorio máximo en el primer segundo (FIV1): Volumen de aire 
inspirado en el primer segundo de una espiración forzada. 
 - Flujos inspiratorios máximos: FIF25, FIF50, FIF75. 
 - Volumen respiratorio por minuto o ventilación minuto (VM): Cantidad de aire 
movilizado en un minuto. VM = VT x Frecuencia respiratoria. 
El análisis de los flujos y de los volúmenes permite diferenciar la patología pulmonar en 
categorías: 
Alteración ventilatoria obstructiva: Se evidencia en enfermedades que cursan con 
aumento de la resistencia de las vías aéreas o disminución de la elasticidad pulmonar: 
asma, bronquitis, enfisema y obstrucciones localizadas. 
FEV1/FVC <70% 
FVC Normal o 
FEV1 (<80% del valor de referencia) 
FEF25-75 (<60% del valor de referencia) 
Tabla 2: Parámetros espirométricos alteración ventilatoria obstructiva. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 65 
El grado de disfunción se establece sobre la base de la dimensión de la reducción del FEV1: 
 - Intensidad moderada 65% menor o igual FEV1 < 80% valor de referencia 
 - Intensidad mediana 45% menor o igual FEV1 < 65% valor de referencia 
 - Intensidad grave 30% menor o igual FEV1 < 45% valor de referencia 
 - Intensidad muy elevada FEV1 < 30% valor de referencia 
 
Alteración ventilatoria restrictiva o no obstructiva: Lo más particular de este patrón 
es la disminución del FVC. El FEV1 y el FEF25-75 disminuyen de forma paralela al FVC, o se 
mantienen invariables. El índice de Tiffeneau es normal o está aumentado. Sucede en 
alteraciones de la pared torácica, de los músculos respiratorios, enfermedades 
intersticiales y anomalía alveolares o pleurales. 
FEV1/FVC Mayor o igual 85% 
FVC (<80% del valor de referencia) 
FEV1 Normal o 
FEF25-75 Normal o 
 
Tabla 3: Parámetros espirométricos alteración ventilatoria restrictiva. 
 
Alteración ventilatoria mixta (obstructiva-restrictiva): Combina las características 
de las dos anteriores. 
FEV1/FVC 
FVC 
FEV1 
FEF25-75 
59 
Tabla 4: Parámetros espirométricos alteración ventilatoria mixta 
59
. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 66 
Curvas flujo-volumen: Es una técnica consistente en la realización de una espiración 
forzada seguida de una inspiración máxima, con el consiguiente registro gráfico de las 
curvas flujo-volumen inspiratoria y espiratoria. 
En la alteración ventilatoria obstructiva, la curva se torna cóncava; la disminución del FEF25-
75 permite detectar una afectación de las vías aéreas antes que se produzca la disminución 
del FEV1. 
En la alteración ventilatoria restrictiva, la relación flujo-volumen es normal, ya que se 
produce una disminución de los flujos proporcional a los volúmenes. Es una curva normal 
en “miniatura” 72. 
En la alteración ventilatoria mixta, la curva flujo-volumen parece una “miniatura”,pero no 
de la curva normal, si no de la obstructiva. 
 
Imagen 14: Curva flujo-volumen normal 
73
. Imagen 15: Curva flujo-volumen patrón 
obstructivo 
73
. 
 
Imagen 16: Curva flujo-volumen patrón restrictivo 
73 
 Imagen 17: Curva flujo-volumen patrón 
mixto 
73
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 67 
Curvas volumen-tiempo: Relaciona el volumen espirado con el tiempo empleado para la 
espiración. Son las más intuitivas y las más fáciles de interpretar. 
En el patrón ventilatorio obstructivo, la curva volumen-tiempo presenta una pendiente 
menor que la curva normal, con una espiración más prolongada. 
En el patrón ventilatorio restrictivo, se observa una curva normal en “miniatura”, el FEV1 es 
bajo, pero como el FVC es igualmente bajo, la relación FEV1/FVC permanece dentro de los 
límites normales. 
En el patrón ventilatorio mixto, la morfología de la curva es obstructiva, con todos los 
valores bajos 73. 
 
Imagen 18: Curva volumen-tiempo normal 
73
. Imagen 19: Curva volumen-tiempo patrón 
obstructivo 
73
. 
 
Imagen 20: Curva v-t patrón restrictivo 
73 
 Imagen 21: Curva v-t patrón mixto 
73
. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 68 
12.- Pruebas de esfuerzo  Estudian la adaptación fisiológica del organismo ante un 
incremento de la carga muscular externa y contribuyen a diagnosticar al paciente disneico 
y a valorar el grado de incapacidad o respuesta al tratamiento. 
 A) Test de los 6-12 minutos marcha (walking test): Consiste en medir la distancia 
recorrida por un paciente durante 6 ó 12 minutos, al caminar por terreno llano, lo más 
rápidamente posible. Combinada con pulsioximetría, determinación de la frecuencia 
cardiaca, de la frecuencia respiratoria y de la disnea antes y al finalizar la prueba permite 
valorar de manera global el estado cardiovascular, la función neurmuscular y respiratoria, 
la resistencia y la motivación del paciente. 
 B) Prueba de paseo de carga progresiva (shuttle walking test): Es una prueba de 
carácter progresivo e incremental en la que el paciente es llevado al máximo de su 
capacidad a través de una señal acústica externa; camina alrededor de un circuito oval de 
10 metros. La velocidad del paso viene delimitada por una señal acústica en forma de 
pitidos y aumenta progresivamente. El test finaliza cuando los síntomas del paciente le 
impiden completar el circuito en el tiempo asignado; lo ideal es que el esfuerzo máximo se 
alcance a los 10-15 minutos. 
 C) Prueba de las escaleras: Existen dos métodos: fijar el número de escaleras que el 
paciente debe subir y bajar analizando el tiempo que tarda o bien fijar un tiempo y evaluar 
los escalones que el paciente consigue subir y bajar. Durante la prueba se monitoriza la 
saturación de oxígeno y la frecuencia cardiaca en cada minuto. El test se detiene ante un 
aumento importante de disnea, dolor en extremidades inferiores o si la saturación de 
oxígeno cae por debajo del 80% 66. 
13.- Calidad de vida  Se ha demostrado que la rehabilitación en pacientes con EM es muy 
beneficiosa para lograr mejorías en su estado funcional y que mejora la calidad de vida, en 
especial la independencia de estos pacientes 75. 
Técnicas de tratamiento de fisioterapia respiratoria 
A) Técnicas de higiene bronquial: 
- Drenaje postural  Pretende favorecer la eliminación de las secreciones 
verticalizando los bronquios segmentarios de forma que, por la acción de la gravedad, 
deriven en la generación bronquial mayor. Los pacientes toleran mal algunas 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 69 
posiciones por aumento de la dificultad respiratoria, y el tratamiento requiere el 
mantenimiento de las mismas durante un tiempo que oscila entre 15 y 45 minutos; 
estos factores provocan una falta de adhesión al tratamiento de algunos pacientes. 
- Vibraciones  Consisten en la realización de un movimiento oscilatorio sobre 
el tórax, efectuado a baja frecuencia, con el fin de alterar o modificar la 
viscoelasticidad del moco. Se pretende también entrar en resonancia con la batida 
ciliar (12-15 Hz en sujetos sanos). Para realizarlas, se colocan las manos 
perpendicularmente al tórax realizando contracciones repetidas de los músculos del 
antebrazo al final de la espiración. 
- Percusiones o clapping  Son golpes breves, de potencia variable, aplicados 
sobre el tórax. Está cada vez más limitado su uso por la imposibilidad de alcanzar 
manualmente la frecuencia necesaria para movilizar secreciones (25-35 Hz) y las 
molestias que puede ocasionar al paciente. 
- Técnicas que utilizan aumentos del flujo espiratorio  
 1) Técnicas de flujo espiratorio forzado: Estas técnicas, pasivas o activas, 
tienen en común la compresión dinámica de las vías aéreas. 
 Presiones: Consisten en la aplicación de una ayuda espiratoria 
externa por presión manual sobre la caja torácica y/o abdomen del 
paciente. Se deben realizar con toda la superficie de la mano, una 
vez finalizado el tiempo inspiratorio y durante toda la espiración. 
 Tos controlada o dirigida: Para realizar una tos efectiva, con el 
paciente sentado o en decúbito supino incorporado, se guiará una 
inspiración lenta y profunda, cerraremos la glotis (realizando una 
maniobra de Valsalva), y solicitaremos uno o dos golpes de tos con 
contracción activa de la musculatura espiratoria. En accesos de tos 
irritativa o seca, realizar una inspiración nasal rápida y profunda, 
mantener unos segundos de apnea y seguidamente inspirar 
lentamente por la boca 76. 
 Técnica de espiración forzada (huffing) y ciclo activo de técnicas 
respiratorias: Secuencia de 3-4 respiraciones diafragmáticas a 
volumen corriente, seguida de 3-4 movimientos de expansión 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 70 
torácica (inspiración lenta y profunda con espiración pasiva), 
repitiendo de nuevo los ejercicios de respiración controlada y 
finalizando con 1-2 espiraciones forzadas con la glotis abierta 
(huffing) a volumen pulmonar medio o bajo. Se realiza en diferentes 
posiciones (drenaje postural) o sentado 77. 
 Aumento del flujo espiratorio (AFE): Consiste en una espiración 
administrada en búsqueda del flujo espiratorio más favorable a la 
progresión de las secreciones en cada nivel del árbol bronquial. La 
variación del flujo en varios AFE sucesivos seguirá, así, la progresión 
de las secreciones. Se describen dos maniobras: Una espiración lenta 
prolongada (AFE lento), con un flujo espiratorio superior al de una 
espiración espontánea pero no forzado realizado tras una inspiración 
moderada, y una espiración más dinámica después de una 
inspiración amplia (AFE rápido) para la limpieza de las secreciones de 
los bronquios mayores y de la tráquea. El AFE puede ser totalmente 
pasivo, en este caso las presiones manuales del fisioterapeuta 
pueden crear flujos espiratorios suficientes 78. 
2) Técnicas de flujo espiratorio lento: Surgen como respuesta al 
descubrimiento del movimiento antigravitatorio de las secreciones bronquiales 79, la 
detección de efectos adversos asociados a las técnicas de fisioterapia respiratoria 
convencional (drenaje postural, clapping, vibraciones) 80 y la limitación de la eficacia 
clínica de las mismas 81. Las técnicas espiratorias lentas pretenden mejorar el 
transporte mucociliar optimizando la interacción gas-líquido (flujo aéreo-superficie del 
moco). Esto se consigue durante la fase espiratoria, gracias a una reducción parcial del 
calibre de la vía aérea media y un incremento de la velocidad de paso del aire a través 
de las secreciones bronquiales. A su vez, para asegurar un correcto transporte 
mucociliar, se recomienda la apertura completa de la glotis 82. Por tanto, la aplicación 
de estas técnicas consigue desplazar progresivamente las secreciones presentes a 
nivel de la vía aérea media y/o distal hacia generaciones bronquiales más proximales, 
donde las técnicas espiratorias forzadas servirán de complemento para ayudar al 
paciente a expulsar sus secreciones del árbol bronquial. Sontécnicas que respetan los 
requerimientos fisiológicos del aparato respiratorio, no son broncorreactivas, y los 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 71 
pacientes las toleran bien por implicar un menor gasto energético y no fatigar. Estas 
técnicas modifican el flujo espiratorio sin provocar compresión dinámica de las vías 76. 
 Espiración lenta total con glotis abierta (ELTGOL): Como si hiciera 
vaho sobre un cristal, desde el volumen corriente al volumen 
residual, cuya particularidad está en colocar al paciente en 
decúbito lateral sobre el lado que se pretende limpiar (usar 
boquilla de cartón para mantener glotis abierta) 78. 
 Drenaje autógeno (DA): Al inicio, la inspiración se realiza 
lentamente a través de la nariz para conseguir una buena 
humidificación y calentamiento del aire inspirado. Al final de la 
inspiración, el paciente contiene la respiración durante 2 ó 3 
segundos para permitir que todos los segmentos pulmonares se 
llenen bien, incluidos los obstruidos. La espiración se realiza con 
la glotis abierta y la boca abierta, sin fruncir los labios. La técnica 
consta de tres fases: 1) Desprendimiento periférico de 
mucosidades (respiración a bajo volumen pulmonar). 2) 
Acumulación de mucosidades en las vías de gran calibre 
(respiración a volúmenes medios). 3) Transporte de la mucosidad 
desde las vías de gran calibre hasta la boca (respiración a 
volúmenes altos; acompañado de tos ligera) 83. 
- Ayudas instrumentales  
 1) Aerosolterapia: Inhalación de un agente terapéutico mediante 
inhalación de una atmósfera en la que aquél ha sido suspendido en forma de pequeñas 
partículas de baja velocidad de sedimentación. 
 
Imagen 22: Aparato de aerosolterapia 
84
. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 72 
 2) Espirometría incentiva: Consiste en la realización de inspiraciones lentas 
y profundas que obtienen una hiperinsuflación pulmonar para asegurar la reapertura 
bronquial. Su objetivo fundamental es la prevención y tratamiento del síndrome 
restrictivo, atelectasias, secundario a cirugía torácica o abdominal. El espirómetro sirve 
como elemento de feedback al paciente. Utilización: Se realiza una inspiración lenta y 
profunda, seguida de una parada respiratoria de 3 a 5 segundos. No es necesario hacer una 
espiración completa, pero deben ser siempre hasta el mismo volumen para objetivar el 
volumen total inspirado. Para que el trabajo sea eficaz se necesita un volumen inspiratorio 
entre 2 y 3 veces del VC. Las sesiones serán de al menos 30 minutos al día. 
 
Imagen 23: Espirómetría incentiva 
84
. 
 
 3) Medidor de flujo espiratorio de punta: Instrumento utilizado en la 
valoración y control de los pacientes asmáticos fundamentalmente, aunque también 
proporciona información sobre la capacidad tusígena; puede ayudar a realizar higiene 
bronquial y sirve al paciente de guía y retroalimentación. Protocolo de utilización: Se mide 
el PEF realizando una espiración forzada máxima tras inspiración profunda a CPT. Se 
realizan 3 medidas y se selecciona la mayor. Se calcula el 25%, el50% y el 75% del valor del 
PEF y se marcan en el aparato. Se realizan varias espiraciones movilizando la flecha hasta el 
25% del PEF, para ello las espiraciones serán con flujos lentos y desde bajos volúmenes 
pulmonares. Se repite el proceso con el 50% del PEF, flujos siguen siendo lentos y 
volúmenes medios. Se repite con el 75% del PEF, se trabaja con flujos rápidos y forzados y 
a volúmenes altos. Se finaliza con una espiración al 100% del PEF. Así, se puede conseguir 
una acción de limpieza en vías distales, medias y proximales 76. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 73 
 
Imagen 24: Medidor de flujo espiratorio pico 
84
. 
 
 4) Máscara de presión espiratoria positiva (PEP): Este sistema consta de 
una mascarilla y de una válvula unidireccional en la que pueden fijarse las resistencias 
espiratorias. Entre ambas puede colocarse un manómetro para determinar con exactitud el 
nivel de PEP. Se recomienda trabajar a bajas presiones, entre 10 y 20 cmH2O. El 
tratamiento se realiza con el paciente sentado, una sesión consta de unas 10 respiraciones 
con PEP, seguidas de la tos para expulsar las secreciones que habrá movilizado la PEP 85. 
 5) Flutter: Dispositivo que permite aplicar una presión positiva oscilante 
transmitida de la boca al árbol bronquial durante la espiración. Utilización: “Inspire por la 
nariz y sople en el aparato, apretando bien los labios para evitar fugas”. El aparato debe 
estar en posición horizontal y el paciente sentado. El paciente cuando espira hace oscilar 
una bola de acero que hay en el interior del aparato y provoca las vibraciones. Se hacen 
espiraciones lentas durante 10-15 ciclos respiratorios 78. 
 
 
Imagen 25: Flutter 
84
. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 74 
B) Técnicas de reeducación o control de la respiración: En los enfermos pulmonares 
crónicos se detectan alteraciones en el patrón respiratorio, con un patrón 
predominantemente torácico con aumento del trabajo de los músculos inspiratorios 
accesorios, en detrimento del trabajo del diafragma. Esto produce una respiración poco 
eficaz, con aumento de la frecuencia respiratoria y alto gasto energético. Las técnicas 
de reeducación pretenden conseguir una disminución de la frecuencia respiratoria con 
aumento del volumen corriente a través de una reeducación del diafragma. 
Explicaremos a continuación 2 técnicas de reeducación respiratoria: 
- Control respiratorio (CR)  Paciente sentado o en decúbito supino, el 
fisioterapeuta coloca su mano en la zona baja del tórax por su parte anterior 
para estimular la respiración. Se pide al paciente una espiración suave, tras la 
misma el fisioterapeuta aplica una ligera presión con la mano y pide al paciente 
que inspire, de forma lenta por la nariz, intentando percibir cómo entra el aire 
en la parte baja del tórax. El movimiento resultante será una protrusión del 
abdomen. A continuación, la espiración debe ser pasiva, no se debe forzar ni 
prolongar para evitar la tendencia a la respiración torácica y el aumento del 
trabajo respiratorio. Cuando se ha aprendido la respiración diafragmática en 
reposo, se aplica ante la realización de esfuerzos: marcha, escaleras, etc. 
- Ventilación dirigida (VD): Descrita por el Dr. M. Giménez, es una técnica 
basada en la toma de conciencia respiratoria, pretende modificar el régimen 
ventilatorio y automatizarlo tanto en reposo como en ejercicio. Este nuevo 
régimen es de tipo diafragmático-abdominal con reducción de la frecuencia 
respiratoria y aumento del VC. Para conseguir el nuevo ritmo ventilatoria la VD 
se realiza en varias etapas: 
 La primera etapa, de toma de conciencia, en la que se explicará al 
paciente unos conocimientos básicos de anatomía y fisiología 
respiratoria y una visualización, tórax descubierto, frente al espejo del 
paciente para que sea consciente de los errores que comete realizando 
ciclos respiratorios profundos: elevación de hombros, expansión 
excesiva del tórax con contracción de la pared abdominal, etc. 
 En la segunda etapa se debe conseguir el automatismo del nuevo ritmo 
ventilatorio. Comienza con un tratamiento individualizado de 
acondicionamiento y desbloqueo del diafragma, que se realiza 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 75 
dirigiendo una respiración con una frecuencia, que varía según las 
posibilidades del paciente, de entre 5 a 10 ciclos por minuto, y tiene 
una duración de 1 ó 2 semanas. Se completa con diversos ejercicios 
respiratorios que finalmente buscará la instauración de una frecuencia 
de entre 10 y 18 ciclos por minuto, que se realizan según la siguiente 
secuencia. Primer ejercicio: El paciente realiza ciclos respiratorios 
diafragmáticos un poco más amplios de lo normal en decúbito supino, 
lateral derecho e izquierdo, durante unos 30 minutos cada uno. La 
frecuencia se va reduciendo de forma dirigida pero sin buscar un ritmo 
que resulte incómodo. Cada 10 ó 15 ciclos se realiza una espiraciónmás larga, con una contracción suave y progresiva de los abdominales, 
seguida de una inspiración máxima. Esta maniobra se llama suspiro. 
Segundo ejercicio: Después de 3 ó 4 días, durante la realización del 
suspiro se realiza un ejercicio de expansión costal con elevación de 
miembros superiores en supino y abducción del miembro superior 
libre en decúbito lateral, haciéndolo coincidir con el suspiro. Tercer 
ejercicio: Tras la primera semana se incluye un trabajo de potenciación 
de los abdominales. Flexión de tronco sobre piernas o de piernas hacia 
el tronco en tiempo espiratorio. Se deben evitar las apneas. Cuarto 
ejercicio: Se añade tras la segunda semana y se hace coincidir con el 
suspiro. Paciente en bipedestación, abducción de miembros superiores 
durante la inspiración, en la espiración se realiza un abrazo de ambos 
hemitórax. Con una nueva inspiración se vuelven a poner los miembros 
superiores en abducción y se bajan situándolos a lo largo del tronco en 
espiración. 
 Control del nuevo ritmo respiratorio en reposo: Se hace un trabajo en 
grupo y se comienza tras 6 u 8 semanas. Se controla el automatismo 
adquirido en situaciones habituales de la vida diaria. 
 Control del nuevo ritmo respiratorio en ejercicio: Es la etapa más difícil 
y delicada. Se inicia con deambulación en terreno llano y 
posteriormente subida y bajada de escaleras. Se debe evitar que el 
paciente relacione el cambio de paso o escalón con el ritmo de la 
respiración. 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 76 
C) Técnicas de reeducación torácica y diafragmática: 
C.1.- Movilización torácica o costal  Según la zona que se desea trabajar, vamos a 
cambiar la colocación del paciente, la lateralidad, el modo y el tipo de ejercicio. 
 - Movilización de toda la caja torácica: Sujeto en decúbito supino, sentado 
o de pie. Nos ayudamos de la elevación de los brazos con la inspiración y el 
descenso con la espiración; también con movimientos de la columna. 
 - Movilización costal superior: Paciente en decúbito supino con aumento 
del volumen en inspiración y espiración. El trabajo será activo e irá acompañado de 
un bloqueo de la parte inferior del tórax por el fisioterapeuta, pasivo con la 
movilización realizada por el fisioterapeuta durante la fase espiratoria o activo-
asistido en la inspiración, colocando resistencia en la parte superior del tórax. 
 - Movilización costal inferior: Paciente en decúbito supino con aumento del 
volumen en inspiración y espiración. Con aumento de la espiración de forma pasiva 
y colocación de las manos en la parte lateral inferior de las costillas, y activa 
durante la fase inspiratoria. 
 - Movilización hemitórax izquierdo o hemitórax derecho: La colocación del 
paciente será en decúbito lateral derecho para la movilización del hemitórax 
izquierdo o en decúbito lateral izquierdo para la movilización del hemitórax 
derecho; podemos utilizar un rulo colocado en el lado del decúbito lateral para 
bloquear aún más ese hemitórax. La movilización será activa en la fase inspiratoria 
y podrá ser activa, pasiva o contrarresistencia en la fase espiratoria. 
Una vez descritos estos ejercicios podemos concluir que la colocación del paciente 
favorece el trabajo de las distintas partes del tórax, simétrico (decúbito supino o 
prono), respiración asimétrica (decúbito lateral), asimismo ciertas posiciones 
provocan una ventilación automática a cierto nivel (cuadrupedia-ventilación 
abdominal). 
C.2.- Reeducación diafragmática  La finalidad de esta respiración abdomino-
diafragmática es instaurar un patrón respiratorio que disminuya la frecuencia 
ventilatoria, aumente el volumen, reduzca el atrapamiento aéreo, disminuya el 
trabajo respiratorio, la disnea y la ansiedad. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 77 
- Trabajo de la parte posterior del diafragma: Paciente en decúbito supino, 
cadera y rodillas flexionadas reposando sobre un cojín para producir la 
relajación de la musculatura abdominal. En algunos casos será necesario 
colocar doble mentón (flexión de cabeza y cuello, barbilla cerca del esternón) 
para eliminar, por acortamiento, la participación de escalenos y 
esternocleidomastoideos. La respiración empieza con una espiración por la 
boca y frenado labial, insistiendo en la realización de toda la capacidad 
respiratoria, ritmo lento y metiendo el abdomen hacia abajo, la fase 
inspiratoria irá con el mismo ritmo elevando el abdomen. 
- Trabajo de la parte anterior del diafragma: Paciente en cuadrupedia realizando 
las mismas fases y el mismo ritmo. 
- Trabajo del hemidiafragma derecho e izquierdo: El paciente se colocará en 
decúbito del mismo lado del hemidiafragma que se desea potenciar, la 
capacidad respiratoria y el ritmo seguirán igual. 
- Trabajo de la musculatura abdominal: Colocación del paciente en decúbito 
supino, durante la espiración, el paciente levanta el tronco, brazos a 90º, para 
trabajar el recto del abdomen. De la misma forma pero llevando el tronco a 
derecha e izquierda potenciamos los oblicuos. 
- Respiración con labios fruncidos: Inspiración nasal, seguida de una espiración 
con los labios fruncidos. 
- Ventilación dirigida: Puesta en marcha por el Dr. Giménez; ya explicada en el 
apartado anterior. 
D) Entrenamiento específico de la musculatura respiratoria: El entrenamiento se realiza a 
partir de los valores de presión inspiratoria máxima (PIM) y de presión espiratoria 
máxima (PEM). En los procesos neuromusculares estas presiones están disminuidas. En 
pacientes con esclerosis múltiple que presentan una significativa reducción de la 
capacidad vital forzada (FVC) y tos ineficaz, la PEM está más reducida que la PIM. En 
estos pacientes el entrenamiento de los músculos espiratorios mejora la fuerza de los 
músculos inspiratorios y espiratorios, además de aumentar la eficacia de la tos incluso 3 
meses después de finalizar el entrenamiento. 
D.1.- Tipos de entrenamiento específico  Pueden entrenarse de forma específica, en 
fuerza y resistencia (endurance), tanto los músculos inspiratorios como los espiratorios. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 78 
No existen beneficios adicionales al combinar el entrenamiento de los músculos 
inspiratorios y espiratorios. 
- Entrenamiento de fuerza: Se valora con la PIM y la PEM. Se realizarán 
contracciones contra resistencias intensas, mantenidas durante poco tiempo y 
con pocas repeticiones. 
- Entrenamiento de resistencia: Para valorar la resistencia se usa la medida de la 
máxima ventilación voluntaria (MVV). Se realizará contracciones contra 
resistencias bajas, mantenidas en el tiempo y con muchas repeticiones. 
En muchas ocasiones se realizan programas que combinan los dos tipos de 
entrenamiento. 
 D.2.- Protocolos de entrenamiento específico  Tanto para el trabajo de la fuerza como 
para el de la resistencia, hoy en día, se tiende a utilizar un resistómetro, en el que se 
exige un umbral de presión determinado para poder comenzar la inspiración o 
espiración. 
Los datos que se deben recoger en la valoración para poder planificar el entrenamiento 
y evaluar su eficacia son: 
 Espirometría; FVC y FEV1. 
 Test de los 6 minutos marcha. 
 Fuerza de los músculos respiratorios; PIM y PEM. 
 Resistencia de los músculos respiratorios; MVV. 
 Disnea; se suele medir con alguna escala que refiera la aparición en las 
AVD (Sadoul, Medical Research Council), y ante la realización de esfuerzos 
(EVA o escala de Borg). 
 Calidad de vida. 
 
En la siguiente tabla se explican los programas de entrenamiento específico, con sus 
protocolos y resultados. 
 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 79 
Tipo de programa Técnica Resultados Tipo de pacientes 
Trabajo en resistencia ( 
cargas bajas) 
30 min/día 
5 días/semana 
20-30% PIM o PEM 
8 a 12 semanas 
Aumento de fuerza y 
resistencia 
Disminución de la 
disnea 
Aumento de la 
capacidad de ejercicio 
y calidad de vida 
EPOC 
Trabajo en resistencia y 
fuerza (incremento decargas) 
30-60 min/día 
6 días/semana 
15-60% PIM o PEM 
(incrementos 5-10% por 
sesión) 
12 semanas 
Aumento de distancia 
recorrida en Test 6min 
marcha 
Disminución de la 
disnea 
EPOC 
Trabajo en fuerza (altas 
cargas) 
10 ciclos de 1 min 
10 inspiraciones o 
espiraciones al 90% 
12 semanas 
Aumento de fuerza y 
resistencia 
Mantenimiento de los 
resultados a los 2 años 
Enfermedades 
neuromusculares 
3 series de 15 ciclos 
2 veces al día 
60% PEM 
Aumento de fuerza 
Aumenta la eficacia de 
la tos 
Mantenimiento a los 3 
meses 
Enfermedades 
neuromusculares 
 
Tabla 5: Programas de entrenamiento respiratorio. 
E) Entrenamiento de los músculos de las extremidades superiores e inferiores: 
 E.1.- Valoración y evaluación de los pacientes  Se utilizan pruebas de paseo (Test de 
los 6 minutos marcha) o pruebas de esfuerzo máximo (con bicicleta ergométrica o tapiz 
rodante, y consiste primero en un periodo de adaptación y sin carga cada minuto, hasta 
llegar al máximo posible y al límite de las posibilidades del paciente. Mientras, se 
realizan los controles de gases O2 y CO2, umbral láctico, frecuencia cardiaca) 
 E.2.- Entrenamiento de miembros superiores e inferiores  El entrenamiento es 
realizado mediante deambulación o con cinta sin fin incrementada, bicicleta estática, 
ascenso de escalera o combinación y, según el estado físico del paciente, con ejercicios 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 80 
de miembros inferiores y cintura pélvica. La duración del tratamiento será de 6 a 8 
semanas, con una frecuencia de 5 sesiones semanales y una duración de 20 minutos. 
Otros tipos de programas de ejercicios: Una primera fase de calentamiento donde 
predominen ejercicios de movilización y estiramientos (10 minutos), seguido de 
ejercicios de fuerza (10 minutos), actividades aeróbicas (20 minutos), terminando con el 
enfriamiento con ejercicios similares al calentamiento (5-10 minutos) 76. 
Programas de tratamiento respiratorio utilizados en el estudio 
Una vez conocemos el abanico de posibilidades que la fisioterapia nos brinda para luchar 
contra los problemas respiratorios vamos a describir los dos programas de trabajo que 
utilizamos en nuestro estudio: 
 - Programa “Ejercicios respiratorios”  Se trata de un programa de trabajo 
respiratorio diario de 15 minutos de duración basado en la realización de inspiraciones 
nasales abdominales o diafragmáticas seguidas de espiraciones bucales en diferentes 
modalidades. Este tipo de trabajo es el que realizan todos los sujetos del grupo 
“Ejercicios respiratorios”. 
Este protocolo de ejercicios corresponde a la rehabilitación respiratoria convencional 
que se aplica en el tratamiento multidisciplinar de los pacientes con EM. Ayuda a 
mantener la capacidad pulmonar y la musculatura en general y así prepararla para 
realizar otros ejercicios; conviene realizarlos en un contexto lo más relajado posible. Es 
muy importante aprender a respirar bien, ya que una buena respiración retrasa la 
sensación de fatiga durante la actividad física 86. Este tipo de respiración mejora la 
función de los músculos respiratorios y favorece la función respiratoria 87. Si no se lleva 
una vida muy activa, se tiende a respirar de manera menos profunda y, por tanto, 
también de manera menos eficiente. Los ejercicios de respiración también juegan un 
papel importante en la mejora de la postura y en la ejercitación tanto del diafragma 
como de los músculos abdominales 88. 
Por tanto, vista la eficacia de estos programas de tratamiento respiratorio, decidimos 
incluirlo en nuestro estudio a fin de poder comparar las mejorías obtenidas en los 
diferentes parámetros valorados entre un método extendido y utilizado como son estos 
ejercicios respiratorios y un tipo de entrenamiento menos conocido como es el uso de 
resistómetros inspiratorios. (Anexo 1). 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 81 
 - Programa “Treshold”  El resistómetro inspiratorio Treshold IMT es el aparato 
utilizado para la potenciación de la musculatura respiratoria en los pacientes del grupo 
“Treshold”. La duración del trabajo es igualmente de 15 minutos diarios en series de 
trabajo de 1 minuto. 
Características 
Threshold IMT proporciona una presión constante y específica para fortalecer y 
aumentar la resistencia de los músculos inspiratorios, independientemente de la 
rapidez con la que respiren los pacientes. 
Está formado por un cilindro de plástico transparente que tiene en uno de sus extremos 
una boquilla por la cual el paciente debe inspirar; y en el otro extremo hay un orificio 
cerrado por una válvula flexible que impide el paso de aire a través del mismo. Esta 
válvula está presionada por un resorte cuya presión puede regularse girando el eje 
central. 
Sobre el cuerpo exterior hay grabada una escala de medición indicada en cmH2O. Al 
girar el eje se desplaza solidario con él un anillo de color rojo que va indicando sobre la 
escala, la presión de trabajo. Este dispositivo incorpora una válvula unidireccional 
independiente del flujo para garantizar una resistencia constante e incluye un ajuste de 
presión específico (en cmH2O) que el profesional puede ajustar. Cuando el paciente 
inhala a través del dispositivo Threshold IMT, una válvula accionada por resorte ofrece 
una resistencia que ejercita los músculos respiratorios. Aumentando o disminuyendo la 
presión que el muelle ejerce sobre la válvula puede regularse la fuerza necesaria para 
que la válvula abra o cierre el paso de aire a su través. 
Se puede utilizar en cualquier posición, no se ve afectado por la gravedad. Es fácil de 
lavar (con agua y jabón líquido suave. Aclarar haciendo pasar el agua a través del 
mismo. Dejarlo secar al aire). 
El paciente debe aspirar por la boquilla con fuerza suficiente para vencer la resistencia 
del muelle y conseguir que la válvula abra el paso de aire y este llegue hasta sus 
pulmones. 
Estas características hacen que Threshold IMT sea un dispositivo real de gimnasia 
respiratoria utilizable por todos los pacientes independientemente de su estado. 
INTRODUCCIÓN 
 
 
 82 
 
Imagen 26: Treshold IMT 
89
. 
 
Se ha demostrado que el trabajo respiratorio con Treshold: 
- Fortalece los músculos respiratorios 
- Aumenta su resistencia 
- Aumenta la tolerancia al ejercicio 90. 
Diseñamos un programa diferente al utilizado en estudios previos y a los protocolos de 
utilización del dispositivo. Se analizan las características de los pacientes con EM para 
adecuar los tiempos y la intensidad de trabajo con el resistómetro inspiratorio. Así, el 
programa final es el siguiente: 
- Se realizan 15 series de 1 minuto, repartidas preferiblemente en 2 sesiones 
diarias de 7-8 series. Entre cada serie intercalamos un periodo de descanso de 
1 minuto. 
- La intensidad de trabajo será un porcentaje de la puntuación obtenida en la 
determinación de la PIM. Las 2 primeras semanas, para favorecer la adaptación 
al aparato y minimizar los posibles efectos adversos, trabajaremos al 20% de la 
PIM. A partir de la 3ª semana la carga de trabajo será el 30% de la PIM. 
Debido a todo lo expuesto consideramos que es el dispositivo que mejor se adapta a 
nuestro estudio. Como ya hemos dicho se ha demostrado previamente su efectividad 
en la mejora de algunos parámetros respiratorios, además, nos permite regular la carga 
o intensidad del entrenamiento para que todos los pacientes puedan llevarlo a cabo, lo 
cual es muy importante dadas las grandes diferencias que podemos encontrar entre las 
características físicas de los pacientes con EM. (Anexo 2). 
 
 83 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
3. PROYECTO DE 
INVESTIGACIÓN 
 
 
 
 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 85 
3.1 Planteamiento 
Queremos estudiar la influencia que tiene la fisioterapia respiratoria sobre diferentes 
aspectos de los pacientes con Esclerosis Múltiple. Para ello los pacientes llevarán a cabo 
uno de los dos programas de trabajorespiratorio, previamente diseñados y asignados al 
azar, buscando cambios en: 
- Fuerza y resistencia de la musculatura respiratoria. 
- Volúmenes y flujos pulmonares. 
- Disnea. 
- Calidad de vida. 
- Saturación de oxígeno y pulso. 
 
3.2 Hipótesis de trabajo 
“La terapia con resistómetro inspiratorio consigue un mayor aumento en la fuerza de la 
musculatura respiratoria que los programas de fisioterapia respiratoria convencional en los 
pacientes con Esclerosis Múltiple”. 
 
3.3 Objetivos 
1. Elaborar un protocolo de entrenamiento con resistómetro inspiratorio 
adaptado a los pacientes con EM, independientemente de su grado de 
discapacidad, que consiga aumentar su fuerza, resistencia y volúmenes 
pulmonares. 
2. Describir las características de los pacientes que participan en el estudio: edad, 
sexo, tipo de EM, tiempo de evolución de la enfermedad, antecedentes 
tabáquicos, medicación e IMC; compararlas con los valores obtenidos en 
estudios similares y con los valores de referencia para población sana. 
3. Comparar los valores de todas las variables estudiadas en nuestros pacientes 
con EM con los valores de referencia para la población sana. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 86 
4. Valorar los cambios en la resistencia y fuerza respiratoria en los pacientes con 
EM tras aplicar un programa de fisioterapia respiratoria convencional o 
nuestro programa de trabajo con resistómetro inspiratorio. 
5. Evaluar la eficacia de los programas de entrenamiento respiratorio estudiados 
en la capacidad vital, la capacidad vital forzada, el volumen espiratorio forzado 
en el primer segundo, el volumen tidal y el flujo espiratorio pico. 
6. Conocer la influencia de la terapia con resistómetro inspiratorio y el 
entrenamiento respiratorio convencional en la disnea de los pacientes con EM. 
7. Analizar la calidad de vida de los pacientes con EM y determinar la influencia 
indirecta que la fisioterapia respiratoria puede ejercer sobre ella. 
 
3.4 Justificación del trabajo 
Con este estudio se pretende aportar más información con respecto a los beneficios que la 
fisioterapia, y en concreto la fisioterapia respiratoria, puede aportar al tratamiento 
multidisciplinar de las personas que padecen EM. 
Parece evidente que la EM es un proceso crónico, complejo, que afecta a adultos jóvenes, 
con un diagnóstico de enfermedad complicado y sintomatología múltiple y variada. Es una 
enfermedad con un pronóstico incierto y con tratamiento de por vida, que puede 
evolucionar hacia una incapacidad temprana. 
En los últimos años la Fisioterapia ha adquirido una mayor relevancia en el tratamiento de 
pacientes con EM. Este hecho se debe a varios factores: por un lado a la mayor 
importancia que las instituciones sociales y sanitarias otorgan a la calidad de vida de los 
enfermos crónicos, y por otro, al diagnóstico precoz y a la aparición de nuevos 
tratamientos farmacológicos que consiguen retrasar la incapacidad de los afectados. 
El estudio de Terre et al 91 del año 2007 hace una revisión del tratamiento rehabilitador, las 
escalas de evaluación y los síntomas más prevalentes en la EM. Analizando los resultados 
de 12 estudios llega a la conclusión que el tratamiento rehabilitador es útil en pacientes 
con EM para mejorar la discapacidad y la calidad de vida; dado que sus efectos declinan 
con el tiempo, será básico realizar un seguimiento periódico. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 87 
No obstante, dada la complejidad sintomática y funcional que pueden presentar los 
pacientes con EM, deben ser valorados, tratados y seguidos por un equipo rehabilitador 
multidisciplinar. El tratamiento rehabilitador mejora la discapacidad, la calidad de vida y 
tiene efectos positivos sobre los costes económicos totales del proceso a corto y largo 
plazo 92. 
Como ya hemos dicho, a nivel respiratorio la EM se caracteriza por estar incluida dentro de 
las enfermedades respiratorias restrictivas, con pérdida de fuerza de la musculatura 
respiratoria y disminución de la capacidad pulmonar total. La fatiga es el síntoma más 
común en los pacientes con EM y uno de los más incapacitantes, limitando la autonomía 
del enfermo y deteriorando gravemente su calidad de vida. Esta fatiga tiene un origen 
multifactorial y en muchas ocasiones provoca incomprensión por parte de familiares o 
compañeros de trabajo que la relacionan con una depresión o con desgana en el trabajo. 
Está muy relacionada con el rendimiento cognitivo, ya que se aprecia un menor 
rendimiento en pruebas que necesitan una mayor demanda cognitiva; a su vez, se ha 
demostrado una correlación entre las alteraciones cognitivas y la sintomatología depresiva, 
de tal forma que los pacientes con EM y alteraciones cognitivas presentan un mayor grado 
de depresión comparados con aquellos pacientes cuyas funciones cognitivas permanecen 
preservadas 93. El entrenamiento individual de la musculatura respiratoria, siempre ligado 
a un tratamiento integral de fisioterapia, disminuye la intensidad de la fatiga reduciendo 
estos efectos negativos. 
No debemos pasar por alto el tratamiento respiratorio de nuestros pacientes. Para mejorar 
la marcha y lograr ser lo más autónomo e independiente posible tenemos que trabajar el 
sistema músculo-esquelético y conseguir fuerza, equilibrio, coordinación,… pero si dejamos 
de lado el entrenamiento respiratorio, aparecerá antes la fatiga, no sólo respiratoria, si no 
también muscular ya que estos músculos no estarán recibiendo el aporte de oxígeno 
necesario para la tarea que les estamos demandando. 
Durante la parte experimental del estudio me he encontrado con muchos pacientes que 
refieren problemas cotidianos relacionados con la respiración como: 
 “No puedo mantener una conversación fluida porque me falta el aire” 
 “Me resulta imposible hablar alto, parece que estoy susurrando” 
 “Desde hace años no puedo apagar unas velas o inflar un globo” 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 88 
Todo esto se debe a debilidad de la musculatura respiratoria que no es capaz de movilizar 
los volúmenes de aire necesarios y con la fuerza suficiente para llevar a cabo estas 
funciones. Con nuestros programas de trabajo pretendemos luchar contra la falta de 
fuerza y la disminución de los volúmenes pulmonares para recuperar una condición óptima 
del aparato respiratorio. 
En este estudio se plantean dos programas de trabajo respiratorio, uno de ellos basado en 
ejercicios de ventilación torácica y diafragmática, y otro basado en el trabajo de la 
musculatura respiratoria contra resistencias. Pretendemos estudiar los resultados 
obtenidos y determinar qué tipo de trabajo viene mejor para tratar según qué problema 
respiratorio se nos presente: pérdida de fuerza, patología obstructiva, restrictiva o mixta, 
movilización de secreciones,… 
Pero, sin duda, nuestro objetivo más importante es concienciar de la importancia que la 
fisioterapia respiratoria tiene en todas las fases de la Esclerosis Múltiple, ya que en 
función de los problemas que se vayan presentando, lucharemos contra ellos con unas u 
otras técnicas. 
 
3.5 Material y métodos 
 
A) Población de estudio 
 La población de estudio serán los pacientes con Esclerosis Múltiple que 
pertenezcan a la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple (ASDEM) entre Diciembre de 
2014 y Marzo de 2015 y a la Asociación Zamorana de Esclerosis Múltiple (AZDEM) entre 
Junio de 2015 y Septiembre de 2015. 
La muestra quedará delimitada por los siguientes criterios: 
 - Criterios de inclusión: 
 Pacientes diagnosticados de Esclerosis Múltiple, con plena 
capacidad cognitiva y que deseen participar en el estudio. 
 Socios de la ASDEM y la AZDEM. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 89 
 Pacientes mayores de 18 años. 
 Pacientes con una discapacidad < 9 medida con la escala 
“Expanded Disability Status Scale” (EDSS). 
 Comprender la naturaleza del estudio, haber leído la hoja 
informativay haber firmado el consentimiento informado para 
participar en el estudio. 
 No presentar ninguna contraindicación absoluta para la realización 
de las pruebas de valoración o las técnicas incluidas en los 
programas de rehabilitación respiratoria. 
 
- Criterios de exclusión: 
 Presentar algún brote o recaída durante el periodo de 
intervención. 
 Diagnóstico de alguna patología que afecte a la función ventilatoria 
del paciente. 
 No completar alguna de las revisiones realizadas durante el 
transcurso del estudio o no seguir de manera correcta el programa 
de rehabilitación respiratoria asignado (más de un 75% de las 
sesiones). 
 Decisión del médico responsable de excluir a un paciente del 
estudio por situaciones individualizadas. 
 
Se calculó el tamaño muestral para detectar diferencias de al menos 12 cmH2O en la PIM. 
Se utilizó la varianza de la PIM referenciada por Rochester 94 y se estableció un nivel de 
seguridad del 95% junto con un poder estadístico del 80%. Se precisaban al menos 30 
sujetos en cada grupo. A partir de los socios de la ASDEM y la AZDEM obtenemos una 
muestra que cumple los criterios de inclusión de 67 pacientes. 
 
 
 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 90 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Población ASDEM 
n=148 
Muestra de estudio 
n=67 
Población AZDEM 
n=53 
Grupo “Ejercicios 
respiratorios” 
n= 31 
Grupo “Treshold” 
n=36 
 
Población de estudio 
n=201 
Criterios de Inclusión 
Aleatorización 
Reclutamiento 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 91 
Se cuenta con una población de estudio de 201 pacientes pertenecientes a la ASDEM y la 
AZDEM. Tras aplicar los criterios de inclusión obtenemos una muestra final de estudio de 
67 pacientes con EM, los cuales son aleatorizados y divididos en dos grupos: el grupo 
“Ejercicios respiratorios” (n=31) y el grupo “Treshold” (n=36). Tan solo un paciente, 
perteneciente al grupo “Treshold”, abandona el estudio durante su trascurso. 
 
B) Tipo de estudio 
Experimental, longitudinal, prospectivo y aleatorizado. 
 
C) Metodología 
Se lleva a cabo un estudio experimental de 12 semanas de duración cuyo objetivo es la 
evaluación respiratoria de los pacientes con EM, la aplicación de los protocolos de trabajo 
y la comparación de los resultados entre los 2 grupos de estudio. 
Se diseña un programa de trabajo respiratorio con resistómetro inspiratorio diferente a los 
utilizados previamente en otros estudios y a los protocolos recomendados para la 
utilización del resistómetro. Se compara su eficacia con un programa de entrenamiento 
respiratorio convencional utilizado frecuentemente en el tratamiento de los trastornos 
ventilatorios de los pacientes con EM. Se intenta que los 2 programas sean compatibles 
con la amplia variedad de discapacidades ocasionadas por la enfermedad. 
En el protocolo final que se entrega a los participantes se explica detalladamente por 
medio de imágenes, acompañadas de frases aclaratorias, la manera de llevar a cabo cada 
uno de los ejercicios. Los ejercicios podrán ser ligeramente modificados en función de las 
características individuales de los pacientes. No todos los enfermos son iguales por lo que 
se debe adaptar el tratamiento individualmente a cada uno de ellos. 
También se seleccionan las escalas y los materiales necesarios para llevar a cabo las 
valoraciones oportunas. Todos los pacientes, independientemente del grupo al que 
pertenezcan, realizarán una revisión inicial y una revisión final en las que se evalúan los 
siguientes parámetros y en este orden: 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 92 
1) Historia clínica, en la que se recoge: 
- Datos de filiación. 
- Tipo de EM, edad al diagnóstico. 
- Altura, peso e IMC. 
- Medicación. 
- Antecedentes tabáquicos. 
2) Grado de afectación por la EM. 
3) Disnea. 
4) Calidad de vida. 
5) Saturación de oxígeno y pulso. 
6) Fuerza de la musculatura respiratoria. 
7) Resistencia de la musculatura respiratoria. 
8) Volúmenes y flujos pulmonares. 
La recogida de datos tiene lugar entre Diciembre de 2014 y Septiembre de 2015 en 
Salamanca y Zamora, en dos periodos de tiempo distintos. 
Para confeccionar la muestra se contacta previamente con cada una de las asociaciones, se 
les explica el proyecto y se les propone informar a sus socios a cerca del estudio que 
queremos realizar. Aquellos que estén interesados en realizar el entrenamiento 
respiratorio son contactados telefónicamente para llevar a cabo la revisión inicial. 
Se divide a los participantes aleatoriamente en dos grupos que son valorados en su 
totalidad: 
 - Grupo “Ejercicios respiratorios”: Siguen un programa de ejercicios respiratorios 
convencionales. 
 - Grupo “Treshold”: Se les entrega un resistómetro inspiratorio que opone una 
resistencia regulable a la inspiración. 
Se trata de muestras independientes, ya que cada individuo que participa en el estudio 
recibe un único tratamiento. La asignación del tratamiento es aleatoria, lo que implica 
asignar al individuo a uno de los dos tratamientos, el que resulte elegido por un 
mecanismo de azar, en nuestro caso lanzar una moneda. Así, se elige un grupo A con 
probabilidad p = 1/2 y otro B con probabilidad 1-p = 1/2, es decir con probabilidades 
iguales y constantes. Ello equivale a utilizar siempre una moneda que tiene 1/2 como 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 93 
probabilidades de cara y de cruz. Esto asegura que el juicio y prejuicio personal del 
investigador, del paciente o de cualquier otra persona cercana al ensayo no influyen en la 
elección del tratamiento, tendiendo así a hacer ambos grupos comparables 95. 
Una vez colocados los pacientes en uno u otro grupo comienzan las revisiones, la gran 
mayoría se realizan en la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple o en la Asociación 
Zamorana de Esclerosis Múltiple, pero en algunos casos, por imposibilidad de los pacientes 
para desplazarse o suponer un esfuerzo excesivo, se les visita en su domicilio. 
 - Grupo “Ejercicios respiratorios” 
 Día 1  Antes de comenzar nos aseguramos que hayan leído la hoja 
informativa, comprendan el estudio y firmen el consentimiento informado. Se lleva a cabo 
la revisión inicial y se entrega y explica el programa de ejercicios. Para llevar un control de 
la realización del programa se entrega también una tabla de seguimiento en la que deben 
anotar los ejercicios hechos cada día. Por último se facilita un teléfono de contacto para 
resolver cualquier duda que pueda surgir. 
 Día 2-89  Durante 12 semanas los participantes deben realizar los 
ejercicios 5 veces/semana. La duración diaria del programa completo es de 15 minutos. Se 
contacta telefónicamente con los pacientes cada 2 semanas. 
 Día 90  Se realiza la revisión final en la que se valoran de nuevo los 
mismos parámetros y en el mismo orden que en la revisión inicial. 
Todas las revisiones se realizan siempre en la misma franja horaria para reducir al mínimo 
el efecto de la hora del día en la condición física del individuo. El material de medición y los 
accesorios (pinzas y boquillas) son los mismos para todos los pacientes. Antes de comenzar 
las revisiones se calibran los instrumentos de medida. 
 - Grupo “Treshold” 
 Día 1  Antes de comenzar nos aseguramos que hayan leído la hoja 
informativa, comprendan el estudio y firmen el consentimiento informado. Se lleva a cabo 
la revisión inicial y se le entrega un resistómetro inspiratorio Treshold IMT (Inspiratori 
Muscle Trainer) junto con la pauta de trabajo y una tabla de seguimiento del programa en 
la que deben anotar el tiempo que trabajan con el aparato cada día. Se facilita un teléfono 
de contacto para solucionar cualquier incidencia que pueda surgir. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 94 
 Día 2-89  Durante 12 semanas los participantes deben trabajar con el 
resistómetro 5 días/semana. La duración diaria del programa completo es de 15minutos. 
Cada 15 días se concierta una cita con los pacientes en la que se valora la PIM y la PEM con 
el fin de graduar la resistencia que ofrece el aparato a la inspiración. Por lo tanto, se 
realizan 5 revisiones entre la revisión inicial y la final. 
 Día 90  Se lleva a cabo la revisión final en la que se valoran los mismos 
parámetros que en la revisión inicial. 
Todas las revisiones se realizan siempre en la misma franja horaria para reducir al mínimo 
el efecto de la hora del día en la condición física del individuo. El material de medición y los 
accesorios (pinzas y boquillas) son los mismos para todos los pacientes. Antes de comenzar 
las revisiones se calibran los instrumentos de medida. 
 
Una vez obtenidos todos los resultados se procederá a su análisis estadístico: 
- Se utiliza el programa estadístico “IBM SPSS Statistics” versión 23 para el análisis 
de las variables. 
- En primer lugar comprobamos que la asignación de los pacientes a cada grupo es 
aleatoria, para lo que se utiliza la prueba estadística de “las rachas” cuya hipótesis nula es 
H0: el grupo asignado es aleatorio. Se acepta la hipótesis nula, luego la asignación del 
paciente a cada grupo se puede considerar aleatoria y por tanto la pertenencia a uno u 
otro grupo no influirá en la robustez de las pruebas estadísticas que se utilicen 96. 
 - Para el estudio será necesario plantear hipótesis estadísticas que se responderán 
usando distintas herramientas. Un contraste de hipótesis estadístico es un procedimiento 
para juzgar si una propiedad que se supone en una población estadística es compatible con 
lo observado en una muestra de dicha población 97. 
 - Para describir las variables cualitativas hemos utilizado tablas de frecuencias, 
gráficos de sectores y gráficos de barras (agrupadas y sin agrupar). Para describir las 
variables cuantitativas hemos utilizado tablas de estadísticos (media, varianza, mínimo, 
máximo,…), histogramas y gráficos de medias. 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 95 
 - Pruebas utilizadas: 
 Prueba de “Kolgomorov-Smirnov”: Prueba de normalidad para 
decidir si una variable sigue una distribución normal 98. 
 Pruebas para encontrar diferencias significativas entre 2 muestras 
independientes: 
Sirve para estudiar si una variable cuantitativa presenta diferencias 
significativas entre las dos categorías de una variable cuantitativa. 
Las hipótesis son: 
H0: la variable no cambia en ambas categorías. 
H1: la variable cambia entre ambas categorías. 
Si la variable cuantitativa es normal se ha usado el test paramétrico 
de la “T de Student” 99 y si no es normal se ha usado el test no 
paramétrico de la “U de Mann-Whitney” 100. 
 Pruebas para encontrar diferencias significativas entre 2 variables 
relacionadas: 
Sirven para estudiar si se han producido cambios en una variable 
cuantitativa X a lo largo del estudio, comparando sus valores 
iniciales Xinicial con sus valores finales Xfinal, mediante el 
contraste de la “T de Student” para muestras relacionadas. Las 
hipótesis son: 
H0: Xinicial = Xfinal (la variable no ha cambiado) 
H1: Xinicial ≠ Xfinal (la variable ha cambiado) 
Para decidir si la variable ha aumentado o disminuido tras el 
estudio, observamos el signo del intervalo de confianza, con un 
95% de confianza 99. 
 Correlaciones de “Spearman, Rho”: Es una medida de correlación 
(la asociación o interdependencia) entre dos variables aleatorias 
continuas 101. 
 Pruebas para encontrar diferencias significativas entre más de 2 
muestras independientes: 
Sirve para estudiar si una variable cuantitativa presenta diferencias 
significativas entre las k categorías de una variable cuantitativa 
(k>=2). Las hipótesis son: 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 96 
H0: la variable no cambia entre categorías. 
H1: la variable cambia entre al menos dos categorías. 
Si la variable cuantitativa es normal se ha usado el test paramétrico 
“ANOVA” de 1 factor y si no es normal se ha usado el test no 
paramétrico de “Kruskal-Wallis” 102. 
 
D) Materiales 
Para llevar a cabo el estudio se han utilizado los siguientes materiales: 
1) Espirómetro 
La espirometría es la principal prueba de función pulmonar, y resulta 
imprescindible para la evaluación y el seguimiento de las enfermedades 
respiratorias. Entre sus principales indicaciones destacan la evaluación de síntomas 
y signos respiratorios, la medición del efecto de una enfermedad sobre la función 
pulmonar, la valoración del estado de salud antes de la realización de programas 
de actividad física intensa, el examen físico rutinario y la evaluación del efecto de 
intervenciones terapéuticas o programas de rehabilitación 103. 
En general, es una prueba que se tolera bien, por lo que en la práctica cotidiana 
existen pocas limitaciones para su realización (ya se citaron las contraindicaciones 
de la espirometría) 104. 
La espirometría se efectúa con el sujeto sentado en una silla, con unas pinzas 
nasales siguiendo la normativa de la European Community for Coal and Steel 
(ECCS) 105 y la propuesta de procedimiento de la Sociedad Española de Patología 
Respiratoria (SEPAR) 106. Antes de comenzar la prueba se explica claramente cada 
una de las maniobras. 
Utilizamos para las mediciones un espirómetro Datospir Touch (Sibelmed) con un 
transductor de turbina cuyo flujo máximo es de 16 l/s y su volumen máximo de 10 
l. La exactitud de la medición en el flujo es un 3% o 50 ml y en el volumen un 5% o 
200 ml. 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 97 
Realizamos 3 pruebas para completar la espirometría: 
- En primer lugar pedimos al paciente que respire de forma normal 
durante 10-15 segundos, a continuación se le piden 4 respiraciones al 
volumen máximo, y para terminar se respira nuevamente a volumen 
normal hasta completar los 45 segundos que dura la medición. Se hace 
en 2 ocasiones y nos quedamos con la mejor medida. 
- La segunda prueba consta de 3 respiraciones al máximo volumen, con 
una duración aproximada de 6-7 segundos. Se repite 2 veces y nos 
quedamos con la mejor medición 
- La última prueba mide la resistencia respiratoria y para ello se le pide al 
paciente que respire de forma rápida y profunda durante 15 segundos. 
Esta prueba es la más extenuante. Se repite en 2 ocasiones y nos 
quedamos con el mejor valor. 
 
2) Medidor de PIM-PEM 
 
Los aparatos que miden la PIM y la PEM son muy sencillos de utilizar, se trata de 
una maniobra rápida de inspiración o espiración bucal máxima esfuerzo-
dependiente por lo que la colaboración del paciente es vital para que los 
resultados sean valorables 107. 
La PIM es la máxima presión que el paciente puede producir tratando de inhalar a 
través de una boquilla bloqueada después de una espiración máxima (desde VR), 
por su parte, la PEM es la presión máxima ejercida sobre una boquilla bloqueada, 
medida durante la espiración forzada tras una inhalación completa, con los 
carrillos inflados. Son fáciles de medir. La PIM y PEM promedio para varones 
adultos son -100 cmH2O y 170 cmH2O, respectivamente, mientras que los valores 
correspondientes para mujeres adultas son aproximadamente -70 cmH2O y 110 
cmH2O respectivamente. El límite inferior del rango normal es aproximadamente 
dos tercios de estos valores. 
La monitorización de la PIM y la PEM es útil, junto a la VC, en el seguimiento de la 
evolución de los pacientes con trastornos neuromusculares, aunque sólo permiten 
constatar la gravedad en el momento de la medición, ya que algunas 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 98 
enfermedades neuromusculares (que evolucionan a brotes) y la función muscular 
pueden empeorar en cualquier momento de forma impredecible 108. 
Así, se considera una forma rápida, sencilla y fiable para valorar la fuerza de la 
musculatura respiratoria. También decidimos incluir esta medición en nuestro 
estudio porque a partir del resultado obtenido se graduará la resistencia del 
resistómetroTreshold IMT 109. 
La medición de la PIM y la PEM se efectúa con el sujeto sentado en una silla, con 
unas pinzas nasales siguiendo la normativa de la European Community for Coal and 
Steel (ECCS) 105 y la propuesta de procedimiento de la Sociedad Española de 
Patología Respiratoria (SEPAR) 106. Antes de comenzar la prueba se explica 
claramente cada una de las maniobras. 
Se realiza la prueba de acuerdo con el Método de Black y Hyatt 110 mediante el uso 
de un medidor de presión en boca de mano. Se toman un mínimo de 3 medidas de 
cada presión, siendo imprescindible que 2 de ellas sean reproducibles, es decir, 
que haya una diferencia menor del 5% entre ellas. La duración de cada medición es 
de 2-3 segundos y el paciente debe mantener la presión máxima al menos 1 
segundo. Se deja un periodo de descanso de 1 minuto entre las medidas para 
evitar la fatiga de los músculos respiratorios. La motivación, la práctica y el 
esfuerzo de los participantes son esenciales en esta prueba por lo que se deben 
dar instrucciones verbales constantemente para dirigir y animar 111. 
En nuestro estudio para valorar la PIM y la PEM utilizamos un transductor de 
presión Elka 15. Nos expresa los resultados en milibares (mbar), su rango de 
medida es de -2000 a +2000 mbar. Para comparar los resultados con otros estudios 
debemos equiparar el mbar con la unidad de referencia, el centímetro de agua 
(cmH2O) (1mbar = 1,01973 cmH2O) 
112. 
3) Pulsioxímetro 
 
Lo utilizamos en el estudio para valorar el pulso y la saturación de oxígeno en 
sangre porque se trata de un método sencillo (no requiere entrenamiento 
especial), no invasivo y relativamente económico. Es fiable en el rango de 80-100% 
de saturación 113. 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 99 
4) Escalas: 
 
A) SF-12v2 Health Survey Se utiliza para valorar la calidad de vida. Para poder usar 
esta escala es necesario obtener una autorización para administrarla, un número 
de licencia y un software de interpretación de resultados. 
- Referencia de la escala: 
SF-12v2® Health Survey © 2002 QualityMetric Incorporated. All Rights 
Reserved 
- Referencia del software: 
QualityMetric Health Outcomes™ Scoring Software 4.5 
Version 4.5.4177.19748 
Copyright© 2004 – 2011 
 
- Número de licencia: QM027639. Válido desde el 11 de Diciembre de 2014 
hasta el 10 de Diciembre de 2015 114. (Anexo 3) 
La necesidad de contar con indicadores sintéticos que midan la salud ha generado 
los cuestionarios de calidad de vida relacionada con la salud (CVRS), entre ellos 
destacan el SF-36 y su versión reducida, el SF-12, que ofrecen una medición 
general de la salud del paciente de carácter multidimensional. El SF-12v2 contiene 
12 ítems con opciones de respuesta tipo Likert de 3 o 5 puntos. Resume 8 
dimensiones, manteniendo el modelo conceptual del SF-36: Función Física (FF, 2 
ítems), Rol Físico (RF, 2 ítems), Dolor Corporal (DC, 1 ítem), Salud General (SG, 1 
ítem), Vitalidad (VT, 1 ítem), Función Social (FS, 1 ítem), Rol Emocional (RE, 2 ítems) 
y Salud Mental (SM, 2 ítems). Los índices de salud físico (ISF) y mental (ISM) se 
calculan a partir de estas 8 dimensiones. El SF-12, además, tiene como principal 
ventaja su brevedad y fácil manejo 115. Estudios han demostrado su 
reproductibilidad y validez 116-117. 
 
B) Escala de Borg  Se utiliza para valorar la disnea y fatiga que presentan los 
pacientes. Consta de 10 ítems numéricos (entre 0 y 10 puntos) con descriptores 
verbales para cada uno de ellos. Constituye una manera simple de valoración 
clínica en pacientes graves por su factibilidad, reproductibilidad y estandarización. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 100 
Permite al paciente valorar de forma subjetiva su sensación de cansancio con un 
número entre 0 y 10. 
 
 
Imagen 27: Escala de disnea modificada de Borg 
118
. 
 
 
C) Expanded Disability Status Scale (EDSS) de Kurtzke  Valora el grado de 
afectación de un paciente por la EM. Es la más utilizada para evaluar la 
situación funcional de las personas con EM. La EDSS evalúa la discapacidad de 
acuerdo a ocho sistemas funcionales. Sus principales inconvenientes son: a) la 
fiabilidad interobservador no es muy elevada; b) tiene poca sensibildiad a la 
hora de cuantificar pequeños cambios en los pacientes. Pese a ello es la escala 
más utilizada en pacientes con EM 119. (Anexo 4) 
 
 
5) Consentimiento informado y hoja informativa 
 
Se utiliza el modelo de consentimiento informado del paciente o colaborador 
“Impreso CBE-A1” de la Universidad de Salamanca. Dicho documento debe ir 
acompañado obligatoriamente de una hoja informativa en la que se recojan las 
características principales del estudio así como los efectos adversos que pudieran 
aparecer en su trascurso 120. (Anexo 5) 
 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 101 
6) Hoja de valoración 
 
Se diseña una historia clínica en la que se recogen todos los aspectos que 
valoramos en el estudio de manera resumida. (Anexo 6) 
7) Programa de ejercicios respiratorios (Anexo 1) 
8) Treshold IMT (Anexo 2) 
 
E) Parámetros valorados 
 
1) Datos de filiación: 
- Nombre y apellidos. 
- Sexo. 
- Dirección. 
- Número de teléfono. 
- Fecha de nacimiento (edad). 
 - Trabajo. 
2) Edad al diagnóstico de la enfermedad y tipo de EM: 
- Primaria progresiva. 
- Secundaria progresiva. 
- Remitente Recurrente. 
3) Medicación: Valoramos la toma o no de medicación y el objetivo de la misma: 
- Esclerosis Múltiple. 
- Espasticidad. 
- Temblor. 
- Vejiga. 
- Fatiga. 
- Dolor. 
- Psicológicos. 
- Otros. 
4) Antecedentes tabáquicos. 
5) Altura, peso e Índice de Masa Corporal (IMC): El IMC, también conocido como 
índice de Quetelet, es el resultado de la división de la masa en kilogramos de 
una persona entre el cuadrado de la estatura expresada en metros: 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 102 
 
 
 
 
 
 
Como vemos en la siguiente tabla propuesta por la Organización Mundial de la 
Salud, en adultos se suele establecer que un IMC comprendido en el 
intervalo de 18,5 a 25 corresponde a una persona saludable. Un IMC por 
debajo de 18,5 indica malnutrición o algún problema de salud, mientras que 
un IMC de 25 o superior indica sobrepeso. Del mismo modo, se entiende que si 
el resultado de la división es superior a 30 existe obesidad leve y a partir de 
40 la persona sufre obesidad mórbida, que puede llegar a requerir una 
operación quirúrgica. 
 
Clasificación según la OMS 
 
Infrapeso < 18,5 
Delgadez severa <16 
Delgadez moderada 16 – 16,99 
Delgadez aceptable 17 – 18,49 
Normopeso 18,5 – 24,99 
Sobrepeso ≥ 25 
Sobrepeso grado 1 25 – 27,49 
Sobrepeso grado 2 27,5 – 29,99 
Obesidad ≥ 30 
Obesidad grado 1 30 – 34,99 
Obesidad grado 2 35 – 39,99 
Obesidad grado 3 (mórbida) ≥40 
 
Tabla 6: Clasificación IMC según la OMS 
121
. 
 
 
6) Grado de afectación por EM: Se utiliza para su cuantificación la “Expanded 
Disability Status Scale (EDSS) de Kurtzke” que evalúa 8 sistemas funcionales 
para obtener un resultado 122. 
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN 
 
 
 103 
7) Disnea: Se mide con la Escala de Borg, una herramienta ampliamente utilizada 
para la medición subjetiva de este síntoma 118. 
8) Calidad de vida: Se valora a través de la escala SF-12v2 Health Survey 114. 
9) Parámetros respiratorios: 
- Mediciones con el Pulsioxímetro: 
 - Saturación de oxígeno 
 - Pulso 
- Mediciones con el Medidor de PIM-PEM: 
 - Presión Inspiratoria Máxima (PIM) 
 - Presión Espiratoria Máxima (PEM) 
- Mediciones con el Espirómetro: 
 - Volumen corriente o volumen tidal (VT) 
 - Volumen de reserva espiratorio (VRE) 
 - Volumen de reserva inspiratorio (VRI) 
 - Capacidad vital (VC) 
 - Capacidad vital forzada (FVC) 
 - Volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) 
 - Volumen inspiratorio forzado en el primer segundo (FIV1) 
 - Índice de Tiffeneau: FEV1/CV 
 - Flujo espiratoriopico o máximo (PEF) 
 - Flujo inspiratorio pico o máximo (PIF) 
 - Flujo espiratorio forzado entre el 25% y el 75% de la FVC (FEF25-75) 
F) Confiabilidad y validez del estudio 
El estudio se realiza en la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple (ASDEM) y en 
la Asociación Zamorana de Esclerosis Múltiple (AZDEM), en periodos de tiempo distintos y 
durante 12 semanas cada uno, con instrumentos de medida calibrados, validados y 
utilizados a nivel mundial para estas mediciones. La información fue recolectada 
directamente por el investigador previa aleatorización de los participantes para incluirlos 
en uno u otro grupo de trabajo. 
 
 
 105 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
4. RESULTADOS 
 
 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 107 
PROCEDIMIENTO ESTADÍSTICO 
El análisis estadístico de los resultados se realizó a través del programa “IBM SPSS 
Statistics”. Se determinaron datos descriptivos de la muestra en todas las variables 
estudiadas y se compararon los datos respiratorios antes y después de la intervención en 
cada grupo y entre ellos. 
La asignación del paciente a cada grupo se puede considerar aleatoria y por tanto la 
pertenencia a uno u otro grupo no influirá en la robustez de las pruebas estadísticas que se 
utilicen. 
 
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS PACIENTES DEL TOTAL DE LA MUESTRA 
Distribución de los pacientes a los dos grupos experimentales: 
Se cuenta con una muestra total de 67 pacientes recolectados en la ASDEM y la AZDEM, 
distribuidos aleatoriamente entre los 2 grupos de trabajo. 31 pacientes fueron incluidos en 
el grupo “Ejercicios respiratorios” y 36 pacientes en el grupo “Treshold”. 
 
 
 
Gráfica 1: División de la muestra en los 2 grupos de trabajo. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 108 
Estadística descriptiva de las variables cualitativas: 
- Por sexo 
De los 67 pacientes con los que se cuenta para el estudio 41 eran mujeres (61,2%) y 26 
hombres (38,8%). 
 
Gráfica 2: Porcentaje de mujeres y hombres en la muestra. 
En el grupo “Ejercicios respiratorios” encontramos 19 mujeres (61,29 %) y 12 hombres 
(38,71 %), mientras en el grupo “Treshold” tenemos 22 mujeres (61,11 %) y 14 hombres 
(38,89 %). 
 
 
Gráfica 3: División de cada grupo de estudio por sexos. 
RESULTADOS 
 
 
 109 
- Según la edad al comienzo del estudio. 
El 77,62 % de los pacientes estudiados tienen una edad entre 35 y 64 años al entrar en el 
estudio. El paciente más joven tiene 29 años y el más longevo 83, siendo la media de edad 
de nuestros participantes de 51,43 años al comenzar el estudio. 
La edad media de los hombres es de 50,61 años y de las mujeres de 52,25 años. 
 
Gráfica 4: Edad al comienzo del estudio. 
 
- En función de la edad al diagnóstico de la enfermedad. 
La edad mínima de diagnóstico de EM en nuestra muestra es de 15 años y la máxima de 67 
años. Obtenemos una edad media en la que reciben el diagnóstico de 34,09 años. 
 
 
Gráfica 5: Edad al diagnóstico de EM. 
RESULTADOS 
 
 
 110 
- Según el tipo de Esclerosis Múltiple diagnosticado. 
Observamos que la mayor parte de los pacientes presentan una EM Remitente Recurrente 
(49), mientras que un número muy pequeño tienen un diagnóstico de EM Primaria 
Progresiva (2); 16 pacientes padecen EM Secundaria Progresiva. 
 
 
Gráfica 6: Tipos de EM en nuestros pacientes. 
 
Analizando el tiempo de evolución de la enfermedad, es decir, el tiempo que estos 
pacientes llevan conviviendo con la EM, observamos que oscila entre 2 años y 35 años, 
siendo la media 17,36 años desde el primer diagnóstico de EM. 
 
Gráfica 7: Tiempo de evolución de la EM. 
RESULTADOS 
 
 
 111 
- En función del grado de afectación por EM (discapacidad). 
 
Como ya dijimos anteriormente para evaluar el grado de afectación por la enfermedad se 
utiliza la Expanded Disability Status Scale (EDSS). 
Dividimos la puntuación obtenida en la escala EDSS atendiendo a 3 niveles de 
discapacidad, 17 pacientes pertenecen al intervalo de afectación “bajo” (0 - 3,5), 31 al 
“moderado” (4 - 6,5) y 19 al “alto” (> 7). 
 
 
Gráfica 8: Grado de afectación por la EM. Puntuación en la escala EDSS. 
 
La discapacidad media es de 5,358 puntos en la EDSS y la mediana 6. 
Realizamos la prueba de “Kolgomorov-Smirnov” para ver si la variable EDSS sigue una 
distribución normal. Dicha variable no sigue una distribución normal, por tanto es más 
robusto para su análisis estadístico el uso de herramientas no paramétricas. 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 112 
Diferencias entre ambos sexos en la EDSS 
 
Tabla 7: EDSS según el sexo. 
 
Se realiza la prueba no paramétrica “U de Mann Whitney” para muestras independientes y 
se concluye que no hay diferencias significativas en la puntuación obtenida en la escala 
EDSS entre hombres y mujeres, por tanto podemos decir que en nuestra muestra la 
discapacidad ocasionada por la EM es semejante entre ambos sexos. 
 
Diferencias entre ambos grupos del estudio en la EDSS 
 
Tabla 8: EDSS por grupo de estudio. 
 
Se realiza la prueba “U de Mann Whitney” para muestras independientes y se concluye 
que no hay diferencias significativas en el EDSS entre los individuos del grupo “Ejercicios” y 
los del grupo “Treshold”, así podemos afirmar que la inclusión en uno u otro grupo no está 
condicionado por la discapacidad y viceversa. 
 Recuento Media Mediana Desviación estándar 
Grado de 
afectación por la 
EM 
Sexo Hombre 26 5,54 6,50 2,45 
Mujer 41 5,24 6,00 2,23 
 Recuento Media Mediana Desviación estándar 
Grado de 
afectación por la 
EM 
Grupo 
asignado 
Ejercicios 31 5,18 5,50 2,32 
Treshold 36 5,51 6,50 2,31 
RESULTADOS 
 
 
 113 
Correlaciones de la variable EDSS con otras variables cualitativas 
 
Se utiliza la prueba “Rho de Spearman” para establecer correlaciones entre las variables 
EDSS, edad al comienzo del estudio, edad al diagnóstico y tiempo de evolución. 
Obtenemos que las correlaciones entre el EDSS, la edad al comienzo del estudio y el 
tiempo de evolución en años son significativas (p-valor=0.000) y además son positivas 
0.469, 0.481 y 0.565, por tanto la relación entre las variables es directa, es decir si una 
variable aumenta la otra también, tienen el mismo comportamiento. 
Con respecto a la variable “edad al diagnóstico” no se hallaron diferencias significativas y 
las variables no están correlacionadas, por tanto no tienen el mismo comportamiento. 
 
 
 
Gráfica 9: Correlaciones de la EDSS con otras variables cualitativas. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 114 
Comportamiento de la variable EDSS por grupos de Edad 
Se utiliza la prueba no paramétrica de “Kruskal-Wallis” para encontrar diferencias en el 
EDSS para más de dos grupos independientes y aparecen diferencias significativas en el 
EDSS entre los distintos grupos de edad, es decir, la edad influye en la discapacidad. A 
mayor edad de nuestros pacientes, mayor puntuación obtienen en la escala EDSS y por 
tanto mayor grado de discapacidad presentan. 
 
 Recuento Media Mediana Desviación estándar 
Grado de 
afectación 
por la EM 
Edad al comienzo 
del estudio 
(intervalos) 
< 35 4 3,38 3,50 1,31 
35 - 44 18 3,94 3,75 2,57 
45 - 54 20 5,68 6,50 2,10 
55 - 64 14 6,46 7,25 1,90 
≥65 11 6,41 6,50 1,41 
 
Tabla 9: EDSS según la edad de la muestra. 
Las distribuciones de las variables EDSS y Edad (ambas en 5 intervalos) se observan en el 
siguiente gráfico: 
 
Gráfica 10: Grado de afectación por EM según los grupos de edad. 
RESULTADOS 
 
 
 115 
Comportamiento de la variable EDSS en función del tiempo de evolución con la 
enfermedad 
Se utiliza la prueba no paramétrica de “Kruskal-Wallis” y obtenemos que aparecen 
diferencias significativas en el EDSS entre los distintos grupos de tiempo de evolución con 
la enfermedad, es decir, el tiempo de evolución con la enfermedad influye en la 
puntuación obtenida en la escala EDSS. A mayor tiempo de evolución mayor grado de 
discapacidad encontramos. 
 
Tabla10: EDSS según el tiempo de evolución con la EM. 
Las distribuciones de las variables EDSS y Tiempo de evolución se observan en los gráficos 
siguientes: 
 
Grafica 11: Grado de afectación por la EM según el tiempo de evolución con la enfermedad. 
 Recuento Media Mediana Desviación estándar 
Grado de 
afectación 
por la EM 
Tiempo de evolución 
en años (intervalos) 
< 10 10 3,70 4,00 1,99 
10 - 14 14 4,43 5,00 2,58 
15 - 19 17 5,97 6,50 1,47 
20 - 24 16 5,37 6,25 2,56 
≥25 10 7,25 8,00 1,23 
RESULTADOS 
 
 
 116 
Comportamiento de la variable EDSS según el hábito tabáquico 
No hay diferencias significativas en la prueba de “Kruskal-Wallis” por lo que el hecho de 
haber fumado no influye en la mayor o menor puntuación obtenida en la escala EDSS para 
los pacientes de nuestro estudio. Lo mismo sucede comparando los resultados de los 
pacientes que siguen fumando con los que han dejado de fumar, no se aprecian diferencias 
entre ambos en el EDSS. 
 
- Según la pauta de medicación. 
 
El 97% de los pacientes estudiados (65) toma algún tipo de medicamento diario, mientras 
que únicamente el 3% (2) refiere no tomar medicación o tomarla en casos puntuales. 
Para los 65 pacientes que toman medicación, se detallan estos medicamentos según el 
síntoma contra el que van dirigidos: Espasticidad, temblor, vejiga, fatiga, dolor, psicológico, 
tratamiento de la esclerosis múltiple y otros tipos. 
 
 
Espasticidad Temblor Vejiga 
No 1 2 No 1 No 1 
Recuento 26 38 1 63 2 52 13 
% por patología 40,00% 58,46% 1,54% 96,92% 3,08% 80,00% 20,00% 
 
 
 
Fatiga Dolor Psicológico 
No 1 No 1 No 1 2 
Recuento 38 27 52 13 38 25 2 
% por patología 58,46% 41,54% 80,00% 20,00% 58,46% 38,46% 3,08% 
 
RESULTADOS 
 
 
 117 
 
Otros Esclerosis múltiple 
No 1 2 4 No 1 
Recuento 40 21 3 1 25 40 
% por patología 61,54% 32,31% 4,62% 1,54% 38,46% 61,54% 
 
Tabla 11: Medicación pautada en la muestra. 
 
La medicación pautada con mayor frecuencia en nuestros pacientes es la destinada a 
luchar contra el progreso de la enfermedad (EM), el 61,54% de los participantes la toman; 
seguida por la medicación contra la espasticidad, recetada en el 60% de los casos. 
 
Gráfica 12: Medicación para luchar contra el curso de la EM. 
 
 
Gráfica 13: Medicación contra la espasticidad. 
RESULTADOS 
 
 
 118 
También cabe destacar la importancia de la toma de medicamentos contra la fatiga y las 
alteraciones psicológicas (41,54%). Para el tratamiento del dolor y las alteraciones urinarias 
tienen prescrita medicación el 20% de nuestros pacientes, mientras que solamente el 
3,08% toman medicamentos para paliar el temblor. 
 
Gráfica 14: Medicación para la fatiga. Gráfica 15: Medicación psicológico. 
 
 
Gráfica 16: Medicación para el dolor. Gráfica 17: Medicación trastornos urinarios. 
 
 
Gráfica 18: Medicación para el temblor. 
RESULTADOS 
 
 
 119 
Por último, el 38,46% refieren tomar medicación con alguna otra finalidad. 
 
Gráfica 19: Medicación pautada con otra finalidad. 
 
 
Gráfica 20: Esquema de la pauta de medicación por síntomas. 
 
A continuación mostramos la carga de medicación de los pacientes, es decir, los diferentes 
síntomas para los que tienen recetados medicamentos. 
 
RESULTADOS 
 
 
 120 
De los 65 pacientes que tienen recetada medicación, 14 toman únicamente medicamentos 
para un síntoma, 12 para 2 síntomas diferentes, 15 para 3 síntomas diferentes, 17 para 4 
síntomas diferentes y 7 para 5 síntomas diferentes. La media de síntomas presentes en 
cada paciente con tratamiento medicamentoso activo es de 2,78, y la mediana 3. 
 
Gráfica 21: Número de medicamentos recetados por paciente. 
 
- Por Índice de Masa Corporal (IMC) 
Se engloba a los pacientes en uno de los 5 subgrupos en los que estudiamos el IMC y se 
observa que la mayor parte de ellos presenta un peso normal (62,69 %), seguido de 
sobrepeso grado 1 (20,9 %), y con menor porcentaje sobrepeso grado 2 (5,97 %), obesidad 
grado 1 (5,97 %) y peso inferior a lo normal (4,48 %). El IMC medio es de 23,75. 
 
Gráfica 22: IMC. 
RESULTADOS 
 
 
 121 
Los hombres de nuestra muestra tienen una estatura media de 174,65 cm, un peso medio 
de 74,42 kg y un IMC de 24,35. 
Por su parte, las mujeres tienen una estatura de 159,66 cm, un peso de 59,44 kg y un IMC 
de 23,15. 
 
- Según el hábito tabáquico. 
 
El 70,1% de los pacientes (47) afirman haber fumado en algún momento de su vida, frente 
al 28,4% (29) que nunca habían fumado. Tenemos un caso particular de una paciente que 
refería no haber fumado pero por sus antecedentes personales es considerada fumadora 
pasiva debido a la gran exposición al humo de tabaco que pasó durante un número 
importante de años. 
 
 
Gráfica 23: Hábito tabáquico de nuestra muestra. 
 
El consumo medio de tabaco entre los fumadores es de 18,6 cigarrillos al día y el tiempo 
medio total fumando es de 20,02 años. 
De los 47 fumadores de nuestra muestra, 13 siguen fumando en el momento de la revisión 
inicial y 34 han dejado de fumar. 
 
RESULTADOS 
 
 
 122 
 Estadística de las variables cuantitativas al inicio del estudio. 
Comparación de los valores iniciales obtenidos en las variables cuantitativas 
 Analizamos los datos medidos en la revisión inicial de todos nuestros pacientes 
comparándolos por sexo (hombre, mujer), por tipo de EM (EM RR, EM SP), por el hábito 
tabáquico (fumador, no fumador) y por la puntuación EDSS ( bajo, moderado, alto). 
a. Disnea 
 15,61% mayor en mujeres que en hombres. 
 13,55% mayor en EM RR que en EM SP. 
 10% mayor en fumadores. 
 27,76% mayor en EDSS moderado que en bajo; 9,81% mayor en 
alto que en bajo; 19,9% mayor en moderado que en alto. 
 
b. Calidad de vida (ISF) 
 1,76% mayor en mujeres que en hombres. 
 10,46% mayor en EM RR que en EM SP. 
 0,9% mayor en fumadores. 
 25,73% mayor en EDSS bajo que en moderado; 32% mayor en bajo 
que en alto; 8,45% mayor en moderado que en alto. 
 
c. Calidad de vida (ISM) 
 3,23% mayor en hombres que en mujeres. 
 0,74% mayor en EM SP que en EM RR. 
 9,58% mayor en no fumadores. 
 1,88% mayor en EDSS moderado que en bajo; 8,39% mayor en alto 
que en bajo; 6,59% mayor en alto que en moderado. 
 
d. FVC 
 32,36% mayor en hombres que en mujeres. 
 15,65% mayor en EM RR que en EM SP. 
 15,74% mayor en fumadores. 
 23,82% mayor en EDSS bajo que en moderado; 43,77% mayor en 
bajo que en alto; 26,19% mayor en moderado que en alto. 
RESULTADOS 
 
 
 123 
e. FEV1 
 31,09% mayor en hombres que en mujeres. 
 20,15% mayor en EM RR que en EM SP. 
 17,94% mayor en fumadores. 
 28,19% mayor en EDSS bajo que en moderado; 47,25% mayor en 
bajo que en alto; 26,31% mayor en moderado que en alto. 
 
f. VC 
 30,65% mayor en hombres que en mujeres. 
 31,11% mayor en EM RR que en EM SP. 
 20,22% mayor en fumadores. 
 26,14% mayor en EDSS bajo que en moderado; 53,72% mayor en 
bajo que en alto; 37,34% mayor en moderado que en alto. 
 
g. VT 
 43,38% mayor en hombres que en mujeres. 
 5% mayor en EM RR que en EM SP. 
 21,48% mayor en fumadores. 
 28,78% mayor en EDSS bajo que en moderado; 51,79% mayor en 
bajo que en alto; 32,32% mayor en moderado que en alto. 
 
h. ERV 
 7,92% mayor en hombres que en mujeres. 
 48,69% mayor en EM RR que en EM SP. 
 40% mayor en fumadores. 
 5,08% mayor en EDSS moderado que en bajo; 50% mayor en bajo 
que en alto; 52,54% mayor en moderado que en alto. 
i. IRV 
 32,91% mayor en hombres que en mujeres. 
 44,4% mayor en EM RR que en EM SP. 
 10,24% mayor en no fumadores. 
 33,52% mayor en EDSS bajo que en moderado; 49,72% mayor en 
bajo que en alto; 24,37% mayor en moderado que en alto. 
RESULTADOS 
 
 
 124 
j. MVV 
 30,15% mayor en hombres que en mujeres. 
 42,57% mayor en EM RR que en EM SP. 
 10,85% mayor en fumadores. 
 41,29% mayor en EDSS bajo que en moderado; 58,13% mayor en 
bajo que en alto;28,68% mayor en moderado que en alto. 
 
k. PEF 
 25,62% mayor en hombres que en mujeres. 
 26,36% mayor en EM RR que en EM SP. 
 14,63% mayor en fumadores. 
 33,58% mayor en EDSS bajo que en moderado; 50,69% mayor en 
bajo que en alto; 25,61% mayor en moderado que en alto. 
 
l. FEF25-75 
 25,76% mayor en hombres que en mujeres. 
 28,69% mayor en EM RR que en EM SP. 
 13,15% mayor en fumadores. 
 35,71% mayor en EDSS bajo que en moderado; 49,58% mayor en 
bajo que en alto; 21,57% mayor en moderado que en alto. 
 
m. FIV1 
 31,15% mayor en hombres que en mujeres. 
 12,38% mayor en EM RR que en EM SP. 
 11,66% mayor en fumadores. 
 28,87% mayor en EDSS bajo que en moderado; 43,66% mayor en 
bajo que en alto; 20,79% mayor en moderado que en alto. 
n. PIF 
 14,86% mayor en hombres que en mujeres. 
 18,02% mayor en EM RR que en EM SP. 
 6,59% mayor en fumadores. 
 30,02% mayor en EDSS bajo que en moderado; 41,5% mayor en 
bajo que en alto; 16,4% mayor en moderado que en alto. 
RESULTADOS 
 
 
 125 
o. FEV1/VC 
 14,86% mayor en hombres que en mujeres. 
 4,35% mayor en EM SP que en EM RR. 
 3,03% mayor en fumadores. 
 18,66% mayor en EDSS bajo que en moderado; 28.84% mayor en 
bajo que en alto; 12,54% mayor en moderado que en alto. 
 
p. PIM 
 25,05% mayor en hombres que en mujeres. 
 11,19% mayor en EM RR que en EM SP. 
 14,38% mayor en fumadores. 
 23,13% mayor en EDSS bajo que en moderado; 34,21% mayor en 
bajo que en alto; 14,41% mayor en moderado que en alto. 
 
q. PEM 
 28,69% mayor en hombres que en mujeres. 
 13,31% mayor en EM RR que en EM SP. 
 33,76% mayor en fumadores. 
 18,93% mayor en EDSS bajo que en moderado; 37,94% mayor en 
bajo que en alto; 23,54% mayor en moderado que en alto. 
 
r. SatO2 
 0,41% mayor en hombres que en mujeres. 
 0,24% mayor en EM SP que en EM RR. 
 0,21% mayor en no fumadores. 
 0,62% mayor en EDSS bajo que en moderado; 0,60% mayor en bajo 
que en alto; 0,02% mayor en alto que en moderado. 
s. Pulso 
 8,1% mayor en hombres que en mujeres. 
 7,9% mayor en EM RR que en EM SP. 
 11,45% mayor en fumadores. 
 0,01% mayor en EDSS bajo que en moderado; 6,5% mayor en bajo 
que en alto; 5,36% mayor en moderado que en alto. 
RESULTADOS 
 
 
 126 
De estos datos podemos deducir: 
- Comparando los valores iniciales entre hombres y mujeres observamos que 
ellas presentan una percepción de disnea mayor que los hombres y un pulso 
más bajo. En todas las variables respiratorias estudiadas los hombres 
consiguen valores más altos que las mujeres, un 26,75% de media mayores. 
 
- La percepción de la disnea y la calidad de vida (aspecto físico) son mayores en 
los pacientes con EM RR que en aquellos con EM SP; lo mismo sucede con las 
variables respiratorias, todas menos el FEV1/VC son superiores en los pacientes 
con EM RR. 
 
- En los fumadores aparece una disnea más elevada que en no fumadores y un 
ISM menor. Por norma general, en la valoración inicial, los parámetros 
respiratorios estudiados presentan resultados ligeramente más altos en los 
fumadores. 
 
- Relacionamos los valores medidos en la revisión inicial de las variables 
cuantitativas con la puntuación de los pacientes en la escala EDSS, es decir, con 
su grado de discapacidad, para ello usamos la prueba “Rho de Spearman”. 
Todas las correlaciones significativas que encontramos son negativas o 
inversas, por tanto, cuanto mayor sea el valor de la EDSS menor será el valor 
de la variable estudiada. Estas variables, ordenadas de mayor a menor relación 
con la EDSS (las primeras de la lista serán las que más disminuirán cuanto más 
alta sea la EDSS) son las siguientes: 
 
1. PEF 
2. MVV 
3. FEF25-75 
4. FEV1 
5. Calidad de vida (ISF) 
6. VC 
7. FVC 
8. PEM 
9. PIF 
RESULTADOS 
 
 
 127 
10. ERV 
11. IRV 
12. PIM 
13. FIV1 
 
En el resto de variables cuantitativas estudiadas no se obtienen correlaciones significativas. 
Podemos afirmar que cuanto mayor sea la discapacidad de nuestros pacientes peores 
datos obtendremos en las pruebas respiratorias. 
 
Estudio individual de la calidad de vida 
 
Se utiliza la prueba “T de Student” para buscar diferencias entre los valores obtenidos en la 
escala SF-12v2 entre ISF e ISM. Aparecen diferencias estadísticamente significativas entre 
ISF e ISM, y como el intervalo de confianza de la diferencia ISF – ISM < 0, entonces ISF < 
ISM, o lo que es lo mismo, la percepción de los pacientes con EM a cerca de su calidad de 
vida es peor en el ámbito físico que en el ámbito mental, al valorarla con la escala SF-
12v2. 
Por otra parte, la puntuación en el ISF es peor según aumenta la edad de nuestros 
pacientes. Con el ISM la mejor puntuación se alcanza en la franja de edad de 45-54 años 
mientras que la peor la medimos en los pacientes más jóvenes (<35 años), principalmente 
debido al impacto psicológico que supone el diagnóstico de la enfermedad. 
Los participantes con diagnóstico de EM RR obtienen mejor puntuación en el ISF que los de 
EM SP, mientras que en el ISM ambos logran valores muy parecidos. Como hemos dicho la 
variante EM RR es la forma menos agresiva y de menos pronóstico por lo que tiende a 
ocasionar menos discapacidades que las otras formas evolutivas. 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 128 
GRUPO EJERCICIOS RESPIRATORIOS 
Estadística descriptiva 
Está compuesto por 31 pacientes (46,3% de la muestra), 19 mujeres y 12 hombres. 
 
 
Gráfica 24: División por sexo del grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
La edad media al diagnóstico de la enfermedad es de 34,74 años, la edad mínima de 
diagnóstico es de 19 años y la máxima de 67 años. 
 
 
Gráfica 25: Edad de diagnóstico en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 129 
Los pacientes del grupo “Ejercicios respiratorios” tienen una edad media de 53,06 años 
cuando entran en el estudio y llevan conviviendo con la EM una media de 18,35 años. 
 
 
Gráfica 26: Edad al comienzo del estudio del Gráfica 27: Tiempo de evolución con la EM 
grupo “Ejercicios respiratorios”. del grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
El valor medio de discapacidad obtenido con la escala EDSS es de 5,210 puntos. 
 
 
Gráfica 28: Discapacidad de los pacientes del grupo “Ejercicios respiratorios” 
medida con la escala EDSS. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 130 
La EM RR es la forma de EM más frecuente en este grupo, 64,5% de los pacientes, seguido 
de la EM SP, 32,26%, y la EM PP, 3,26%. 
El IMC medio es de 24,82 (Normopeso), siendo la talla media 164,97 cm y el peso 67,52 kg. 
 
 
Gráfica 29: IMC del grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
Este grupo tiene una carga medicamentosa de 2,55. 
 
Análisis de las variables cuantitativas 
En el grupo “Ejercicios respiratorios” hayamos diferencias estadísticamente significativas 
en las variables MVV, PEF, PIM y PEM tras el periodo de intervención respiratoria de 12 
semanas. 
- MVV  Ha aumentado con el experimento entre 9,07 y 26,09 litros/minuto. Se 
consigue un aumento importante en el valor MVV de 17,58 litros/minuto de 
media al final del estudio con respecto al inicio, lo que se traduce en un 
incremento del 28,25% del valor inicial. 
 
RESULTADOS 
 
 
 131 
 
Gráfica 30: Evolución de la MVV a lo largo de la intervención en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 
Si comparamos los datos obtenidos en la MVV por sexo apreciamos que sólo 
aparecen diferencias estadísticamente significativas en los hombres que 
consiguen un incremento del 39,27%. 
 
 
 
Gráfica 31: Evolución de la MVV a lo largo de la intervención en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” por sexos. 
 
RESULTADOS 
 
 
 132 
Analizando la MVV en función del tipo de EM observamos que únicamente hay 
diferencias significativas en aquellos que padecen EM RR, los cuales obtienen 
un 26,3% de mejoría en la MVV. 
 
 
Gráfica 32: Evolución de la MVV a lo largo de la intervenciónen el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en los pacientes con EM RR. 
 
Comparando los datos obtenidos en la MVV según la puntuación EDSS, 
encontramos diferencias estadísticamente significativas en los pacientes con 
afectación “moderada” que incrementan su MVV un 25,07%. 
 
 
Gráfica 33: Evolución de la MVV a lo largo de la intervención en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en pacientes con discapacidad moderada. 
RESULTADOS 
 
 
 133 
Si valoramos los datos según el hábito tabáquico de nuestra muestra 
encontramos un aumento significativo del 28,12% en los no fumadores. 
 
 
Gráfica 34: Evolución de la MVV a lo largo de la intervención en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en pacientes fumadores. 
 
 
- PEF  Ha aumentado con el experimento entre 0,003 y 1,17 litros/segundo. 
Tras los tres meses de intervención respiratoria, los participantes del grupo 
“Ejercicios respiratorios” logran movilizar un flujo espiratorio pico 0,59 
litros/segundo mayor, o un 12,28% mayor al final del estudio. 
 
 
Gráfica 35: Evolución del PEF a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 134 
- PIM  Ha disminuido con el experimento entre 6,35 y 17,19 cmH2O. (Al ser la 
PIM un valor negativo se traduce en un aumento de la fuerza inspiratoria). Los 
participantes del grupo “Ejercicios respiratorios” consiguen ejercer una presión 
inspiratoria 11,78 cm H20 de media mayor en la revisión final, o un 24,14% 
mayor. 
 
 
Gráfica 36: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
Analizando los resultados entre ambos sexos, aparecen diferencias 
significativas en la PIM tanto en hombres como en mujeres, logrando 
incrementos del 27,77% y del 20,82% respectivamente. 
 
Gráfica 37: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en función del sexo. 
RESULTADOS 
 
 
 135 
Si comparamos los datos de la PIM en función del tipo de EM, sólo aparecen 
diferencias significativas en aquellos pacientes con EM RR que aumentan su 
PIM un 28,76%. 
 
 
Gráfica 38: Evolución de la PIM de los pacientes con EM RR a lo largo del estudio en el 
grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
Estudiando la evolución de la PIM según el grado de afectación por la EM 
obtenemos diferencias significativas en pacientes con afectación “baja” que 
logran aumentos del 25,19% y pacientes con afectación “moderada” que 
incrementan su PIM en un 24,54%. 
 
 
Gráfica 39: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en función del grado de afectación por la EM. 
RESULTADOS 
 
 
 136 
Si estudiamos la variable en función del hábito tabáquico vemos que los no 
fumadores mejoran significativamente su fuerza inspiratoria un 20,34%. 
 
 
Gráfica 40: Evolución de la PIM de los pacientes no fumadores a lo largo del estudio en 
el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
- PEM  Ha aumentado con el experimento entre 8,99 y 16,04 cmH2O. Tras el 
periodo de intervención con el programa “Ejercicios respiratorios” sus 
integrantes logran aumentar la fuerza espiratoria en 12,52 cmH2O de media, lo 
que supone un 26,83% más. 
 
 
Gráfica 41: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 137 
Comparando los datos de la PEM entre ambos sexos, encontramos diferencias 
estadísticamente significativas tanto en hombres como en mujeres 
consiguiendo aumentos en la fuerza espiratoria del 27,05% y del 26,61% 
respectivamente. 
 
Gráfica 42: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en función del sexo. 
 
Analizando la evolución de la PEM en función del tipo de EM hayamos 
diferencias significativas al final del estudio en los pacientes con EM RR que 
incrementan este valor un 26,81% y en pacientes con EM SP que logran un 
aumento del 28,81%. 
 
 
Gráfica 43: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” según el tipo de EM. 
RESULTADOS 
 
 
 138 
Si estudiamos la variable según el grado de afectación por la EM, hayamos 
diferencias significativas en los participantes con afectación “baja” y en 
aquellos con afectación “moderada”, consiguiendo incrementar su PEM un 
25,92% y un 30,82% respectivamente. 
 
 
Gráfica 44: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” en función del grado de afectación por la EM. 
 
 
Al comparar los datos de la fuerza espiratoria entre fumadores y no fumadores 
observamos diferencias significativas en ambos grupos; en los fumadores 
aumenta un 23,94% y en los no fumadores en un 29,78%. 
 
 
Gráfica 45: Evolución de la PEM en participantes no fumadores a lo largo del estudio en 
el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 139 
 
Gráfica 46: Evolución de la PEM en participantes fumadores a lo largo del estudio en el 
grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
En las variables que se citan a continuación no se hallaron diferencias estadísticamente 
significativas pero se aprecian cambios a lo largo del estudio, los cuales se describen a 
continuación: 
- FIV1  Se produce un ligero descenso no significativo en la variable tras el 
periodo de intervención en el grupo “Ejercicios respiratorios”, este volumen 
pasa de 2,32 litros a 2,21 litros de media. 
 
 
 
 
Gráfica 47: Evolución del FIV1 a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 140 
- Disnea  No se aprecian modificaciones en la escala de Borg a lo largo del 
estudio con el programa “ejercicios respiratorios”. 
 
 
Gráfica 48: Evolución de la percepción de disnea a lo largo del estudio en el 
grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
- Calidad de Vida  En las dos dimensiones que medimos con la escala SF-12v2 
(ISF, ISM), encontramos mejores resultados, aunque no son estadísticamente 
significativos. En el ISF pasamos de un valor medio inicial de 37,64 puntos en la 
escala a un valor medio final de 39,17 puntos, por su parte, en el ISM la 
puntuación inicial media es de 46,61 puntos y la final de 49,23 puntos. 
 
 
 
Gráfica 49: Evolución del ISF a lo largo del estudio Gráfica 50: Evolución del ISM en el grupo 
en el grupo “Ejercicios respiratorios”. “Ejercicios respiratorios”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 141 
Encontramos diferencias estadísticamente significativas en el ISM en las 
mujeres, las cuales presentan un aumento en su percepción de calidad de vida 
de un 11,68%. 
 
 
 
Gráfica 51: Evolución del ISM en las mujeres del grupo “Ejercicios respiratorios” a lo 
largo del estudio. 
 
 
- FVC  Este volumen permanece sin variaciones tras el periodo de 
intervención. 
 
 
 
Gráfica 52: Evolución del FVC a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 142 
- FEV1  Sucede lo mismo que en el caso anterior, no se hallan diferencias entre 
el inicio del estudio y el final del mismo tres meses después tras la intervención 
con el programa “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
Gráfica 53: Evolución del FEV1 a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 
- VC  Se logra incrementar a lo largo del estudio, pasando de un valor medio 
de 3,21 litros al inicio del estudio a 3,34 litros al final del mismo, siendo un 
dato no significativo. 
 
 
Gráfica 54: Evolución del VC a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
En esta variable sólo hayamos diferencias significativas en las mujeres, que 
mejoran su VC un 9,7% al final del estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 143 
- VT  En este volumen el aumento percibido es mayor que en casos anteriores 
ya que tras la intervención respiratoria incrementamos el volumen medio de 
1,16 litros a 1,51 litros, de nuevo no son diferencias estadísticamente 
significativas. 
 
Gráfica 55: Evolución delVT a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
- ERV  Se aprecia un ligero aumento tras la aplicación del programa “ejercicios 
respiratorios”. 
 
Gráfica 56: Evolución del ERV a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 Si analizamos el ERV según el grado de afectación por la EM encontramos 
diferencias significativas en pacientes con afectación “baja” que logran 
aumentar este volumen un 85,36% durante el estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 144 
 
Gráfica 57: Evolución del ERV en los pacientes con grado de afectación bajo del grupo 
“Ejercicios respiratorios” a lo largo del estudio. 
 
 
- IRV  Prácticamente no hay cambios en este volumen, observándose un 
tímido descenso de 0,035 litros tras la intervención. 
 
 
Gráfica 58: Evolución del IRV a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
- FEF25-75  Tras la aplicación del programa “Ejercicios respiratorios” nuestros 
pacientes pasan de un flujo medio de 3,36 litros/segundo a un flujo medio de 
3,56 litros/segundo. 
 
RESULTADOS 
 
 
 145 
 
Gráfica 59: Evolución del FEF25-75 a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
 
- PIF  Este flujo inspiratorio sufre una variación desde los 3,25 litros/segundo 
de media marcados en la revisión inicial a los 3,60 litros/segundo de media 
medidos en la revisión final. 
 
 
 
Gráfica 60: Evolución del PIF a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
- FEV1/VC  El Índice de Tiffeneau experimenta un ligero descenso, pasa de un 
valor de 79,65 al inicio del estudio a un valor de 77,68 al final del mismo. 
 
RESULTADOS 
 
 
 146 
 
Gráfica 61: Evolución del FEV1/VC a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
- SatO2  No se aprecian cambios en la saturación de oxígeno con el programa. 
 
 
Gráfica 62: Evolución de la SatO2 a lo largo del estudio en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
 
- Pulso  Permanece sin modificaciones a lo largo del estudio. 
 
 
Gráfica 63: Evolución del pulso en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 147 
GRUPO TRESHOLD 
Estadística descriptiva 
Está compuesto por 36 pacientes (53,7% de la muestra), 22 mujeres y 14 hombres. 
 
Gráfica 64: Distribución del grupo “Treshold” por sexos. 
 
 
La edad media al diagnóstico de la enfermedad es de 33,53 años, la edad mínima de 
diagnóstico es de 15 años y la máxima de 55. 
 
 
Gráfica 65: Edad de diagnóstico de la EM en el grupo “Treshold”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 148 
Este grupo tiene una edad media de 50,03 años cuando entran en el estudio y llevan 
conviviendo con la EM una media de 16,5 años. 
 
 
Gráfica 66: Edad en el grupo “Treshold”. 
 
 
Gráfica 67: Tiempo de evolución con la EM en el grupo “Treshold”. 
 
 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 149 
El valor medio de discapacidad obtenido con la escala EDSS es de 5,597 puntos. 
 
Gráfica 68: Grado de afectación por la EM en el grupo “Treshold”. 
 
El tipo de EM predominante es, al igual que en el otro grupo, la EM RR (80,55%), seguido 
por la EM SP (16,61%) y la EM PP (2,78%). 
El IMC medio es de 22,58 (Normopeso), siendo la talla media 165,92 cm y el peso 63,31 kg. 
 
Gráfica 69: IMC de la muestra en el grupo “Treshold”. 
 
Los integrantes de este grupo tienen una carga medicamentosa de 2,97. 
Como podemos observar ambos grupos de estudio son muy similares en estos aspectos. 
Los resumimos en la siguiente Tabla 12. 
RESULTADOS 
 
 
 150 
 
Grupo “Ejercicios 
respiratorios” (n=31) 
Grupo “Treshold” 
(n=36) 
Sexo 
Hombre 12 (38,71%) 14 (38,89%) 
Mujer 19 (61,29%) 22 (61,11%) 
Edad 53,06 50,03 
Edad al diagnóstico de la EM 34,74 33,53 
Tiempo evolución con EM 18,35 16,50 
EDSS 5,21 5,59 
Tipo de EM 
RR 20 (64,5%) 29 (80,55%) 
PP 1 (3,26%) 1 (2,78%) 
SP 10 (32,26%). 6 (16,67%) 
Talla 164,97 165,92 
Peso 67,52 63,31 
IMC 24,82 22,58 
Medicación 
EM 17 (54,84%) 24 (66,67%) 
Espasticidad 15 (48,39%) 24 (66,67%) 
Temblor 0 (0%) 2 (5,55%) 
Vejiga 4 (12,90%) 9 (25%) 
Fatiga 12 (38,71%) 15 (41,67%) 
Dolor 7 (22,58%) 6 (16,66%) 
Psicológico 12 (38,71%) 15 (41,67%) 
Otros 12 (38,71%) 13 (36,11%) 
Hábito tabáquico 
SÍ han fumado 24 (77,42%) 24 (66,67%) 
NO han fumado 7 (22,58%) 12 (33,33%) 
SIGUEN fumando 6 (19,35%) 7 (19,44%) 
YA NO fuman 25 (80,65%) 29 (80,56%) 
 
Tabla 12: Estadística descriptiva comparativa de los 2 grupos de trabajo. 
RESULTADOS 
 
 
 151 
Análisis de las variables cuantitativas 
En el grupo “Treshold” obtenemos diferencias estadísticamente significativas en las 
variables Escala de disnea, VT, MVV, PEF, PIM y PEM. Por lo tanto, en este grupo cambian 6 
variables, de las cuales hay 2 (Escala de disnea y VT) que no cambian en el grupo “Ejercicios 
respiratorios”. 
Analizamos a continuación las variables con diferencias estadísticamente significativas en 
los 2 grupos: 
- MVV  Ha aumentado con el experimento entre 6,89 y 18,16 litros/minuto. 
Así tras el entrenamiento con el resistómetro se consiguen movilizar 12,52 
litros/minuto más de media, lo que se traduce en un aumento del 20,86%. 
 
 
 
Gráfica 70: Evolución de la MVV a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
Comparando los cambios obtenidos en los 2 grupos de estudio apreciamos que 
hay un mayor incremento en la MVV en los pacientes del grupo “Ejercicios 
respiratorios” al final del estudio, un 28.25%, que en los pacientes del grupo 
“Treshold”, un 20,86%. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 152 
 
Gráfica 71: Comparación de la evolución de la MVV a lo largo del estudio entre el grupo “Treshold” y 
el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
Analizando la MVV en función del sexo, los hombres consiguen 
incrementarla durante el estudio un 20,25% y las mujeres un 21,39%, ambos 
son incrementos significativos. 
 
Gráfica 72: Evolución de la MVV a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” en función del sexo. 
RESULTADOS 
 
 
 153 
Si comparamos la evolución de la MVV según el tipo de EM, sólo 
encontramos diferencias significativas en pacientes con EM RR que 
aumentan su resistencia respiratoria un 22,07%. 
 
Gráfica 73: Evolución de la MVV de los pacientes con EM RR del grupo “Treshold” a lo largo del 
estudio. 
Estudiando la variable según el grado de afectación por la EM, hayamos 
diferencias significativas en el grado de afectación “bajo” y en el 
“moderado”, que incrementan su MVV un 20,31% y un 25,28% 
respectivamente. 
 
Gráfica 74: Evolución de MVV en el grupo “Treshold” en función del grado de afectación por la EM. 
RESULTADOS 
 
 
 154 
Si analizamos la variable según el hábito tabáquico observamos diferencias 
significativas en no fumadores, en los que mejora la MVV un 25,14%. 
 
Gráfica 75: Evolución de la MVV de los pacientes no fumadores del grupo “Treshold” a lo largo del 
estudio. 
 
- PEF  Ha aumentado con el experimento entre 0,21 y 0,85 litros/segundo. 
Tras la intervención en el grupo “Treshold” se logra incrementar el flujo 
espiratorio pico en 0,53 litros/segundo de media, un 11,24% del valor inicial. 
 
 
 Gráfica 76: Evolución del PEF a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
RESULTADOS 
 
 
 155 
Si analizamos individualmente los cambios que aparecen entre los 2 grupos de 
estudio, apreciamos que la variable PEF aumenta de forma pareja en ambos a 
lo largo del experimento, un 12,28% en el grupo “Ejercicios respiratorios” y un 
11,24% en el grupo “Treshold”. 
 
Gráfica 77: Comparación de la evolución del PEF a lo largo del estudio entre el grupo “Treshold” y el 
grupo “Ejercicios respiratorios”. 
Si comparamos la evolución del PEF entre ambos sexos, sólo encontramos 
diferencias significativas en los hombres, cuyo valor inicial se ve incrementado 
en un 15,61%. 
 
Gráfica 78: Evolución del PEF en los hombres del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 156 
En funcióndel tipo de EM encontramos un aumento significativo del 10,37% 
en pacientes con EM RR. 
 
Gráfica 79: Evolución del PEF en los pacientes con EM RR del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
 
Estudiando la variable en función del grado de afectación por la EM, 
observamos diferencias significativas en los pacientes con afectación “baja” 
que incrementan este flujo un 11,38%. 
 
Gráfica 80: Evolución del PEF en los pacientes con grado de afectación bajo del grupo “Treshold” a lo 
largo del estudio. 
 
RESULTADOS 
 
 
 157 
Analizando la variable en función del hábito tabáquico observamos una 
mejoría estadísticamente significativa en los no fumadores de un 18,87%. 
 
Gráfica 81: Evolución del PEF en los no fumadores del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
 
- PIM  Ha disminuido con el experimento entre 15,45 y 26,84 cmH2O. (Al ser la 
PIM un valor negativo se traduce en un aumento de la fuerza inspiratoria). La 
fuerza inspiratoria es la variable que más aumenta tras la intervención 
respiratoria en el grupo “Treshold”, consiguiendo un incremento medio de 
21,14 cmH2O, lo que representa un 51,24% del valor inicial. 
 
 
Gráfica 82: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
RESULTADOS 
 
 
 158 
Comparando los cambios en la variable entre los grupos de estudio, el 
incremento es importante y estadísticamente significativo en ambos, pero 
mucho mayor en los pacientes del grupo “Treshold” que ven incrementada su 
fuerza inspiratoria en un 51,24%, mientras que los del grupo “Ejercicios 
respiratorios” experimentan un aumento, también destacado, del 24,14%. 
 
 
 
Gráfica 83: Comparación de la evolución de la PIM a lo largo del estudio entre el grupo “Treshold” y 
el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
Si estudiamos la evolución de la fuerza inspiratoria según el sexo, obtenemos 
aumentos significativos tanto en hombres como en mujeres. Los hombres 
incrementan más su fuerza inspiratoria (59,1%) que las mujeres (42,01%). 
RESULTADOS 
 
 
 159 
 
Gráfica 84: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” en función del sexo. 
 
Analizando la variable en función del tipo de EM, logramos diferencias 
significativas tanto en pacientes con EM RR, aumentan la PIM un 51,11%, 
como en pacientes con EM SP, aumentan la PIM un 48,89%. 
 
 
Gráfica 85: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” en 
función del tipo de EM. 
RESULTADOS 
 
 
 160 
Comparando los datos obtenidos según el grado de afectación por la EM, 
hayamos diferencias significativas en los 3 subgrupos, consiguiendo aumentos 
del 49,78% en el grado “bajo”, 49,29% en el “moderado” y 56,65% en el 
“alto”. 
 
Gráfica 86: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” según el grado de 
afectación por la EM. 
 
Si estudiamos la fuerza inspiratoria según el hecho de continuar o no 
fumando, encontramos aumentos significativos en fumadores (45,87%) y en 
no fumadores (59,72%). 
 
Gráfica 87: Evolución de la PIM en los fumadores Gráfica 88: Evolución de la PIM en los no 
del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. fumadores del grupo “Treshold”. 
RESULTADOS 
 
 
 161 
- PEM  Ha aumentado con el experimento entre 11,11 y 21,58 cmH2O. En la 
revisión final aumenta la fuerza espiratoria 16,34 cmH2O de media, un 35,60%. 
 
 
Gráfica 89: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
Si analizamos individualmente los cambios en cada grupo de trabajo, 
observamos que la fuerza espiratoria aumenta en mayor porcentaje en los 
pacientes del grupo “Treshold” (35,6%) que en los del grupo “Ejercicios 
respiratorios” (26,83%). 
 
Gráfica 90: Comparación de evolución de PEM entre el grupo “Treshold” y “Ejercicios respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 162 
Si estudiamos individualmente la evolución de la variable según el sexo, 
encontramos incrementos significativos muy parejos en ambos, un 36,61% en 
hombres y un 34,77% en mujeres. 
 
Gráfica 91: Evolución de la PEM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” en función del sexo. 
 
Comparando los cambios en la PEM en función del tipo de EM, obtenemos 
diferencias significativas en pacientes con EM RR y en pacientes con EM SP, 
midiendo aumentos del 36,52% y del 23,51% respectivamente. 
 
Gráfica 92: Evolución de la PIM a lo largo del estudio en el grupo “Treshold” en función del tipo de 
EM. 
RESULTADOS 
 
 
 163 
Los valores de la PEM, según el grado de afectación por la EM, son un 52,42% 
mayores al final del estudio en pacientes con afectación “baja”, un 33,09% en 
pacientes con afectación “moderada” y un 20,62% en pacientes con 
afectación “alta”, todos estos cambios son significativos. Apreciamos que 
según aumenta la discapacidad conseguimos mejorar en menor medida la 
PEM. 
 
 
Gráfica 93: Evolución de la PIM en el grupo “Treshold” según el grado de afectación por la EM. 
 
La fuerza espiratoria logra un aumento significativo en los no fumadores del 
grupo “Treshold” del 46,06%. 
 
Gráfica 94: Evolución de la PIM en los no fumadores del grupo “Treshold” a lo largo del experimento. 
RESULTADOS 
 
 
 164 
Variables que sólo experimentan diferencias significativas en el grupo “Treshold”. 
- Escala de disnea  Ha disminuido con el experimento entre 0,13 y 1,24 
puntos. En la revisión final disminuye la puntuación de disnea obtenida en la 
escala de Borg en 0,69 puntos de media, un 19.06%. 
 
 
Gráfica 95: Evolución de la percepción de disnea a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
Comparando las diferencias halladas en ambos grupos observamos que en el 
grupo “Ejercicios respiratorios” no hay cambios de ningún tipo en la escala de 
Borg mientras que en el grupo “Treshold” aparece una disminución 
estadísticamente significativa del 19,06% del valor inicial.
 
Gráfica 96: Comparación de evolución de disnea entre grupo “Treshold” y “Ejercicios respiratorios”. 
RESULTADOS 
 
 
 165 
Si analizamos la disnea en función del sexo, en este grupo únicamente 
encontramos diferencias significativas en las mujeres, que disminuyen su disnea 
un 25,36% al final del estudio. 
 
Gráfica 97: Evolución de la percepción de disnea en las mujeres del grupo “Treshold” a lo largo del 
estudio. 
 
Estudiando la variable según el tipo de EM, hayamos una disminución 
significativa al final del estudio del 21,47% en pacientes con EM RR. 
 
Gráfica 98: Evolución de la percepción de disnea en los pacientes con EM RR del grupo 
“Treshold” a lo largo del estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 166 
La disnea en los fumadores del grupo “Treshold” disminuye un 22,20%, del 
valor inicial tras la intervención. 
 
Gráfica 99: Evolución de la percepción de disnea en los fumadores del grupo “Treshold” a lo largo 
del estudio. 
 
- VT  Ha aumentado con el experimento entre 0,05 y 0,84 litros. Así, tras la 
aplicación del programa “Treshold”, nuestros pacientes consiguen un aumento 
medio de 0,45 litros en el VT, un 50.55%. 
 
 
Gráfica 100: Evolución del VT a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
RESULTADOS 
 
 
 167 
Analizando los cambios acaecidos en cada grupo observamos que en el grupo 
“Ejercicios respiratorios” aunque se produce un crecimiento en el valor final 
del VT, no llega a ser estadísticamente significativo, por su parte en el grupo 
“Treshold” logramos un aumento del 50,55% del valor inicial, lo que indica que, 
en porcentaje, es la segunda variable que más aumenta en el estudio dentro 
del grupo “Treshold”, sólo por detrás de la PIM. 
 
 
Gráfica 101: Comparación de la evolución del VT a lo largo del estudio entre el grupo 
“Treshold” y el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
 
 
Estudiando la evolución del VT según el sexo de nuestra muestra, 
encontramos diferencias significativas únicamente en las mujeres, las cuales 
incrementan su VT al final del estudio un 108,19%, es decir, duplicanel valor 
inicial. 
RESULTADOS 
 
 
 168 
 
Gráfica 102: Evolución del VT en las mujeres del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
 
Analizando el VT en función del tipo de EM, hayamos diferencias significativas 
en pacientes con EM RR, que aumentan su VT un 89,19% durante el estudio. 
 
 
Gráfica 103: Evolución del VT en los pacientes con EM RR del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
 
Encontramos un incremento significativo del 135,06% en el VT en el grado de 
afectación por la EM “bajo”. En el resto de subgrupos no encontramos 
diferencias estadísticamente significativas. 
RESULTADOS 
 
 
 169 
 
Gráfica 104: Evolución del VT en los pacientes con grado de afectación bajo del grupo “Treshold” a 
lo largo del estudio. 
 
En las variables que se citan a continuación no se hallaron diferencias estadísticamente 
significativas pero se aprecian cambios a lo largo del estudio, los cuales se describen a 
continuación: 
 
- FIV1  Se aprecia una mínima disminución en este volumen tras la 
intervención que pasa de los 2,28 litros de media a 2,20 litros de media. 
 
 
Gráfica 105: Evolución del FIV1 a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 170 
- Calidad de Vida  En el caso de la terapia respiratoria con “Treshold” 
observamos un ligero aumento en el ISF medido con la escala SF-12v2 que 
aumenta desde los 32,76 puntos de media al inicio a los 34,52 puntos de media 
al final del estudio, por otra parte, el ISM medido con esta escala 
prácticamente no sufre modificaciones con la intervención. 
 
 
 
Gráfica 106: Evolución del ISF a lo largo del estudio Gráfica 107: Evolución del ISM a lo largo del 
en el grupo “Treshold”. Estudio en el grupo “Treshold”. 
 
Si estudiamos la variable en función del sexo de nuestra muestra, sólo 
encontramos diferencias significativas en las mujeres, en las que aumenta un 
9,51% su ISF al finalizar el estudio. 
 
 
 
Gráfica 108: Evolución del ISF en las mujeres del grupo “Treshold” a lo largo del estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 171 
- FVC  Aumento de 0,05 litros en este volumen tras la aplicación del programa 
“Treshold”. 
 
 
 
Gráfica 109: Evolución del FVC a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
- FEV1  Pasamos de un volumen inicial medio de 2,49 litros a un volumen final 
medio de 2,54 litros, tras la utilización del resistómetro inspiratorio. 
 
 
 
Gráfica 110: Evolución del FEV1 a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 172 
- VC  Se incrementa 0.13 litros tras la intervención con el resistómetro 
inspiratorio. 
 
 
 
Gráfica 111: Evolución del VC a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
Hayamos diferencias estadísticamente significativas en esta variable en el 
grupo “Treshold” en pacientes con grado de afectación por la EM “alto”, en los 
que aumenta un 37,01%. 
 
 
 
Gráfica 112: Evolución del VC en pacientes con grado de afectación alto del grupo 
“Treshold” a lo largo del estudio. 
RESULTADOS 
 
 
 173 
- ERV  Sufre un ligero descenso tras el periodo de intervención, no 
significativo estadísticamente. 
 
 
 
Gráfica 113: Evolución del ERV a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
- IRV  Al igual que el volumen anterior sufrimos una disminución en este 
volumen no significativa tras el estudio. 
 
 
 
Gráfica 114: Evolución del IRV a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 174 
Estudiando la evolución de esta variable en función del grado de afectación por 
la EM, encontramos incrementos significativos en el IRV en pacientes con 
afectación “alta” (42,42%). 
 
 
Gráfica 115: Evolución del IRV en pacientes con grado de afectación alto del grupo 
“Treshold” a lo largo del estudio. 
 
 
- FEF25-75  Hay un ligero aumento en este flujo tras la aplicación de la terapia 
con Treshold, pasamos de un valor medio inicial de 3,26 litros/segundo a un 
valor medio final de 3,33 litros/segundo. 
 
 
 
Gráfica 116: Evolución del FEF25-75 a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 175 
- PIF  Disminuye 0,12 litros/segundo tras la intervención respiratoria con el 
programa “Treshold”. 
 
 
 
Gráfica 117: Evolución del PIF a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
- FEV1/VC  El Índice de Tiffeneau pasa de 81,42 puntos de media al inicio a 
85,79 puntos de media al final del estudio. Así, tras la intervención con el 
resistómetro inspiratorio aumentamos ligeramente este valor, aunque no llega 
a ser significativo. 
 
 
 
Gráfica 118: Evolución del FEV1/VC a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
RESULTADOS 
 
 
 176 
- SatO2  No se aprecian cambios en la saturación de oxígeno tras la aplicación 
del programa “Treshold”. 
 
 
 
Gráfica 119: Evolución de la SatO2 a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
- Pulso  Hay un descenso medio de 1 pulsación/minuto en los pacientes del 
grupo “Treshold” tras la intervención. 
 
 
 
Gráfica 120: Evolución del pulso a lo largo del estudio en el grupo “Treshold”. 
 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 177 
RESUMEN DE LOS RESULTADOS 
 
A continuación citamos los principales resultados hallados en nuestro estudio tras el 
periodo de intervención respiratoria de 12 semanas. 
 
- La MVV aumenta significativamente en los 2 grupos de estudio, este 
incremento es ligeramente superior en el grupo “Ejercicios respiratorios”. 
- La PIM aumenta significativamente en los 2 grupos de estudio, sin embargo, 
observamos el doble de crecimiento en la PIM en el grupo “Treshold”. 
- La PEM aumenta significativamente en los 2 grupos de estudio, este 
incremento es superior en el grupo “Treshold”. 
- La PEF aumenta significativamente y de forma casi idéntica en los 2 grupos de 
estudio. 
- La sensación de disnea disminuye de forma significativa únicamente en los 
pacientes del grupo “Treshold”. 
- El VT aumenta de forma significativa exclusivamente en el grupo “Treshold”. 
 
También encontramos cambios significativos en otras variables analizando subgrupos de 
nuestra muestra. 
 
- En el grupo “Ejercicios respiratorios”: 
 
 La VC aumenta en las mujeres de este grupo. 
 El ISM crece en las mujeres. 
 El ERV aumenta en pacientes con EDSS bajo. 
 
- En el grupo “Treshold”: 
 
 La VC se incrementa en pacientes con EDSS alto. 
 El ISF aumenta en las mujeres. 
 El IRV aumenta en pacientes con EDSS alto. 
 
 
RESULTADOS 
 
 
 178 
 
EJERCICIOS RESPIRATORIOS TRESHOLD 
Inicio Fin Inicio Fin 
Disnea 3,48 3,48 3,58 2,91 
Calidad de vida, 
ISF 
37,64 39,17 32,91 34,52 
Calidad de vida, 
ISM 
46,61 49,23 48,57 48,90 
FVC 2,83 2,82 2,70 2,75 
FEV1 2,58 2,56 2,50 2,54 
VC 3,21 3,32 2,93 3,05 
VT 1,16 1,48 0,92 1,33 
ERV 1,02 1,08 0,95 0,90 
IRV 1,28 1,24 1.26 1,09 
MVV 60,30 79,80 60,59 72,58 
PEF 4,79 5,38 4,71 5,24 
FEF25-75 3,36 3,56 3,27 3,32 
FIV1 2,32 2,21 2,29 2,20 
PIF 3,25 3,60 3,54 3,36 
FEV1/VC 79,65 77,68 81,42 85,79 
PIM 48,77 60,55 41,83 62,40 
PEM 46,65 59,16 45,67 62,26 
SatO2 96,23 96,39 96,03 95,97 
Pulso 76,00 75,29 77,17 75,34 
Tabla 13: Resumen de los resultados obtenidos al inicio y al final del estudio en las variables 
cuantitativas. Comparación entre grupos de trabajo. 
 * Subrayado de amarillo aquellas variables que obtienen diferencias significativas en todos 
los integrantes de uno u otro grupo tras el periodo de intervención. 
 * En azul las variables que obtienen diferencias significativas en algún subgrupo 
(hombres/mujeres, EM RR/EM SP,…) de uno y otro grupo tras el periodo de intervención. 
 
 
 179 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5. DISCUSIÓN 
 
 
 
 
 
 
DISCUSIÓN 
 
 
 181 
Los resultados más importantes de este estudio en el que comparamos la fisioterapia 
respiratoria convencional con el uso de resistómetros inspiratorios en pacientes con EM 
son elincremento significativo de la fuerza inspiratoria, la fuerza espiratoria y la resistencia 
de los músculos respiratorios tras 12 semanas de intervención. Cabe destacar que la 
fuerza, tanto inspiratoria como espiratoria, aumenta considerablemente más en el grupo 
“Treshold”, mientras que la resistencia respiratoria consigue un aumento ligeramente 
superior en el grupo “Ejercicios respiratorios”. Esto era de esperar ya que el trabajo con el 
resistómetro inspiratorio va destinado preferentemente a la potenciación de la 
musculatura respiratoria, mientras que los ejercicios de fisioterapia respiratoria 
convencional buscan un mantenimiento muscular a través de un trabajo con cargas más 
bajas. 
También conseguimos aumentar significativamente el PEF en los 2 grupos de forma muy 
parecida, con un aumento medio del 12% tras el entrenamiento respiratorio. 
Hasta el momento los cambios obtenidos aparecen en los 2 grupos de trabajo, aunque el 
porcentaje de mejoría es diferente. El entrenamiento con resistómetro inspiratorio es más 
efectivo que la fisioterapia respiratoria convencional en los pacientes con EM. Además de 
incrementar la fuerza respiratoria en mayor medida, consigue disminuir de manera 
estadísticamente significativa la sensación de disnea y aumentar el VT de nuestra muestra. 
En el resto de parámetros espirométricos no logramos cambios significativos, sin embargo 
el FVC y el FEV1 se mantienen constantes en el grupo “Ejercicios respiratorios”, mientras 
que en el grupo “Treshold” aumentan un 2% y un 1,6% respectivamente tras el estudio. La 
VC aumenta aproximadamente un 4% en los 2 grupos. El VT en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” se incrementa un 21,6% tras la intervención respiratoria. El FEF25-75 aumenta 
un 6% en el grupo “Ejercicios respiratorios” y un 1,5% en el grupo “Treshold”. Por su parte, 
el Índice de Tiffeneau no experimenta cambios en los 3 meses de intervención. 
En la calidad de vida sólo encontramos cambios significativos en las mujeres; las del grupo 
“Treshold” logran mejorar el ISF un 10%, y las del grupo “Ejercicios respiratorios” obtienen 
una mejoría en el ISM del 12%. 
Por otra parte, aunque no son cambios estadísticamente significativos, el ISF mejora 
ligeramente en ambos grupos tras el entrenamiento. El ISM aumenta 3 puntos en el grupo 
“Ejercicios respiratorios” y se mantiene constante en el grupo “Treshold” 
DISCUSIÓN 
 
 
 182 
Incidencia y prevalencia de la EM 
Cada año se diagnostican unos 1.800 nuevos casos de EM en España. La federación 
Esclerosis Múltiple España calcula que actualmente hay alrededor de 47.000 personas con 
EM en España (4-8 de cada 10.000 personas), aproximadamente un 50% más de las que 
había hace 20 años, de los que el 70% son mujeres y el 30% restante hombres 123. Múltiples 
estudios, como el de Mackenzie et al. 124, el de Otero et al. 125 o el de Fernández et al. 126 
corroboran que la prevalencia de la EM en Europa es mayor entre las mujeres y que la 
incidencia de la enfermedad está aumentando en los últimos años. 
El único estudio encontrado de incidencia y prevalencia en las provincias de Salamanca y 
Zamora es el de Ruiz et al. 127 de 1988, elaborado con 64 casos, en el que la incidencia en 
ambas provincias fue de 1,35 casos/100.000 habitantes y la prevalencia algo mayor en 
Zamora (11,6 casos/100.000 habitantes) que en Salamanca (10,6 casos/100.000 
habitantes). En nuestro estudio contamos con un total de 67 pacientes con EM de los 
cuales 26 son hombres (38,8%) y 41 son mujeres (61,2%). 
Es una enfermedad que está presente en todo el mundo y es una de las patologías 
neurológicas más frecuentes entre la población de 20 a 30 años. El curso de la EM no se 
puede pronosticar, es una enfermedad caprichosa que puede variar mucho de una persona 
a otra. Hasta ahora no se conoce ni su causa, ni su cura, ni ninguna forma de prevención, 
aunque se piensa que puede surgir de un conjunto de factores genéticos, ambientales y 
víricos. 
Tras los accidentes de tráfico, la EM es la segunda causa de discapacidad entre los jóvenes 
españoles y la primera en discapacidad sobrevenida por enfermedad. Es muy importante la 
detección precoz, muchos pacientes relatan cómo hace unos años se les durmió la mano, o 
perdieron sensibilidad en una pierna momentáneamente, y no le dieron importancia. Los 
primeros síntomas suelen ser sensitivos, como hormigueos o alteraciones de la 
sensibilidad, dificultades para coordinar movimientos, visión borrosa o doble visión, ante 
estas manifestaciones es importante acudir al médico y no dejarlo pasar. 
En los últimos años han aparecido nuevos tratamientos para luchar contra el progreso de 
la EM y han aumentado el interés y los medios para combatir esta enfermedad. A día de 
hoy hay asociaciones de EM repartidas por todo el país. En Castilla y León, Zamora, 
Salamanca, Ávila, Palencia, Burgos, Valladolid, León y Segovia cuentan con entidades o 
DISCUSIÓN 
 
 
 183 
asociaciones especializadas en el tratamiento de la EM en las que se ofrecen servicios de 
rehabilitación, transporte adaptado, ayudas técnicas, apoyo y asesoramiento psicológico, 
promoción de la autonomía personal, voluntariado, prácticas, ocio y tiempo libre. 
Tipos de EM 
Por otra parte, los mismos datos indican que el 80% de las personas con EM están 
afectadas por la forma EM RR. Entre un 30 y un 50% de los pacientes que sufren 
inicialmente EM RR, tras un periodo de tiempo entre 35 y 45 años, desarrollan la forma SP. 
La forma PP es menos frecuente y sólo afecta al 10% de los pacientes con EM 123. En 
nuestro estudio el 73,1% de los pacientes padecen EM RR, el 23,9% EM SP y solamente el 
3% EM PP. Así, coincidimos con la entidad Esclerosis Múltiple España en que la EM RR es la 
forma más frecuente a día de hoy entre los afectados, seguida de lejos por la EM SP y la 
EM PP. 
Edad de diagnóstico de la EM 
La Fundación Esclerosis Múltiple, la Clínica Universidad de Navarra y diversos estudios 
afirman que la EM es una enfermedad de adultos jóvenes cuya edad de aparición está 
entre los 20 y los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad 128-131. En nuestro 
estudio la edad al diagnóstico de la EM está comprendida entre los 15 años (edad mínima) 
y los 67 años (edad máxima), siendo la edad media de diagnóstico de 34 años, dentro del 
rango marcado por la Fundación Esclerosis Múltiple. 
Principales síntomas de la EM 
Como ya explicamos, los síntomas de la EM pueden resultar en discapacidades 
neurológicas relacionadas con la progresión y/o recaídas de la enfermedad. Pueden ser 
transitorios o permanentes, y pueden ser el resultado de lesiones a varios niveles del SNC. 
Como consecuencia, es muy difícil ofrecer una lista completa de los síntomas que 
experimentan las personas con EM, pero una descripción no exhaustiva debe incluir: fatiga, 
trastornos cognitivos, depresión, dolor, disartria, disfagia, espasticidad, temblor, vértigo, 
alteraciones en la marcha, alteraciones respiratorias, síntomas visuales y disfunciones de 
vejiga, intestino y sexuales. 
Se han probado una variedad de fármacos en el contexto de la investigación clínica. Los 
resultados no son demasiado impresionantes; los ensayos clínicos sobre la EM han 
DISCUSIÓN 
 
 
 184 
obtenido resultados positivos para los síntomas espasticidad y marcha, pero para otros 
síntomas, tales como fatiga y trastornos cognitivos, las pruebas han sido contradictorias y, 
por lo tanto, no se pueden hacer recomendaciones definitivas ni claras. Lamentablemente, 
numerosos síntomas de la EM no son fáciles de tratar con medicamentos por la falta de 
pruebas (positivas ni negativas) o por los resultados poco significantes de los ensayos 
clínicos. Entre éstos se encuentra la ataxia, el temblor, la visión doble, la pérdida de visión, 
la pérdida de sensibilidad, la disfagia y la disartria. 
Un desafío importante en el manejo de los síntomas es equilibrar los beneficios del 
tratamientocon los riesgos a efectos secundarios. Es muy posible que cuando se trata un 
síntoma dado con buenos resultados, otro síntoma empeore. Un excelente resumen de 
estos puntos puede encontrarse en la sección Managing Specific Impairments (Manejar 
discapacidades específicas) de las directrices del UK’s National Institute for Health and 
Clinical Excellence (Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido) 
sobre el manejo de la EM (2003): “La gama de posibles síntomas es vasta (...) En la mayoría 
de las personas se encontrarán varios síntomas, si no muchos (...) en la práctica siempre 
debe tenerse en cuenta la situación general del individuo antes de actuar. Por lo tanto, 
para cada discapacidad existe una primera recomendación no escrita: no iniciar o modificar 
el tratamiento hasta que se hayan establecido y entendido todos los aspectos de la 
situación clínica de un individuo, y se hayan determinado los deseos y expectativas de la 
persona con EM” 132. 
Entre los principales síntomas presentes en pacientes con EM: 
- La presencia de dolor varía enormemente en los pacientes con EM, los 
márgenes según diversos estudios estarían entre el 29 y el 86% de los casos, de 
los cuales un 18% manifiestan dolor continuo 133. 
- La espasticidad está presente en el 84% de los casos de EM y afecta en España 
entre 20.000 y 25.000 personas que padecen simultáneamente EM y 
espasticidad (Vivancos et al., 2007) 134. 
- La fatiga está presente en más del 90% de las personas con EM según los 
últimos estudios publicados por “Multiple Sclerosis International Federation” 
135. El 97% de nuestros pacientes refieren presentar fatiga. 
DISCUSIÓN 
 
 
 185 
- Casi tres cuartas partes de los afectados por EM tienen temblor según la 
Federación Española para la lucha contra la Esclerosis Múltiple (FELEM) 136. Por 
otro lado, la Fundación GAEM (Grupo de Afectados por EM) estima que casi la 
mitad de los afectados por EM experimentan temblores (Rinker et al., 2015) 
137. Este síntoma puede afectar a las personas de distintas maneras. En algunos 
casos es tan leve que nadie más lo nota, mientras que en otros puede ser más 
pronunciado. Es uno de los síntomas de la EM más difíciles de manejar 136. 
- Durante el curso de la EM más del 97% de los pacientes referirán clínica 
miccional. La disfunción sexual también es frecuente, afectando a un 70% de 
los hombres y a un 50% de las mujeres 138. 
- Las alteraciones psicológicas son muy frecuentes en la EM, según algunos 
estudios la depresión está presente en el 60% de los pacientes (Sánchez et al., 
2004) 139, (Arbinaga et al., 2003) 140. 
En nuestro trabajo no estudiamos los síntomas presentes en cada paciente puesto que 
aumentaría de manera considerable el tiempo empleado para la revisión inicial. En cambio, 
estudiamos la medicación pautada en cada uno de ellos; del total de la muestra, el 97% 
toman medicación de algún tipo, frente al 3% que afirman no tomar de forma continuada 
ningún tipo de medicamento. Citamos la medicación pautada en nuestros pacientes por 
orden de frecuencia: 
 El 61,54% toman tratamiento activo contra la EM. 
 El 60% tienen medicación para luchar contra la espasticidad. 
 El 41,54% toman medicamentos para la fatiga. Analizamos el síntoma fatiga en 
nuestro estudio y vemos que el 97% de nuestros pacientes refieren fatiga al inicio 
del mismo, coincidiendo con los datos de la “Multiple Sclerosis International 
Federation” 135. 
 El 41,54% tienen tratamiento psicológico. 
 El 20% toman medicación para el dolor, coincidiendo con los valores de referencia 
que estiman que el 18% de los pacientes con EM presentan dolor continuo 133. 
 El 20% tienen tratamiento para síntomas urinarios y sexuales. 
DISCUSIÓN 
 
 
 186 
 El 3% toman medicación contra el temblor. 
Como vemos, la lucha contra la EM, la espasticidad, la fatiga y la esfera psicológica son los 
principales campos en los que se prescribe medicación para intentar mejorar o paliar sus 
efectos. En el lado opuesto está el temblor, aunque se presenta en un porcentaje 
considerable de los sujetos con EM sólo el 3% de nuestra muestra tiene tratamiento activo 
para este síntoma, quizás se deba a que es uno de los síntomas más difíciles de tratar con 
medicamentos y que peores resultados obtiene 132. 
Por otra parte, nuestros pacientes suelen tener pautada medicación para varios de estos 
síntomas. 
- 3%  No toman medicación. 
- 20,9%  Toman medicación para 1 síntoma. 
- 17,91%  Toman medicación para 2 síntomas. 
- 22,39%  Toman medicación para 3 síntomas. 
- 25,37%  Toman medicación para 4 síntomas. 
- 10,45%  Toman medicación para 5 síntomas. 
La media de síntomas con tratamiento medicamentoso en nuestros pacientes es de 2,78, 
siendo la mediana 3. 
Grado de afectación por la EM 
Para valorar el grado de afectación neurológica utilizamos la escala EDSS, la cual es la más 
ampliamente utilizada en todo el mundo para valorar el daño o deterioro neurológico, así 
como la limitación de actividad en la EM. Dividimos el recorrido de la escala en tres 
intervalos: grado de afectación “bajo” (0-3,5) al que pertenecen el 25,37% de los pacientes, 
grado “moderado” (4-6,5) al que pertenecen el 46,27% de los pacientes y grado “alto” (>7) 
al que pertenecen el 28,36% de los pacientes. Así, en nuestra muestra predominan los 
pacientes con afectación moderada, siendo la puntuación media 5,358 y la mediana 6. 
Con la siguiente tabla comparamos los resultados obtenidos en nuestro estudio con otros 
autores que estudian la afectación medida con la escala EDSS en pacientes con EM. 
DISCUSIÓN 
 
 
 187 
ESTUDIO MUESTRA 
PUNTUACIÓN 
EDSS 
EDAD MEDIA 
TIEMPO DE 
EVOLUCIÓN 
Nuestro estudio 67 5,358 51,43 17,36 
Delgado et al. 
141
 78 0 < 3 (54%) 40,2 +/- 13,5 - 
Kidd et al. 
142
 47 7,5 40 13 
Freeman et al. 
1997 
143
 
66 6,5 43,9 10 
Freeman et al. 
1999 
144
 
50 6,8 - - 
Solari et al. 
145
 50 5,5 44,8 +/- 10,6 15 
Déniz et al. 
146
 67 5,231 43,77 11,69 
Craig et al. 
147
 40 5,25 40 6,4 
 
Tabla 14: Comparativa de la discapacidad con otros estudios. 
 
Podemos apreciar en la tabla que nuestros resultados en el grado de discapacidad son muy 
similares a los obtenidos por Solari et al. 145 y Déniz et al. 146 en sus respectivos estudios, 
mientras que Delgado et al. 141 maneja una muestra con un nivel bajo de discapacidad, al 
que sólo pertenecen un 25% de nuestros pacientes. Kidd et al. 142 y Freeman et al. 143, 144 
cuentan con pacientes con un grado de discapacidad aproximadamente un punto más alto 
que nosotros en la escala EDSS. 
La edad media de la muestra de nuestro estudio es superior al resto de estudios 
consultados, lo mismo sucede con el tiempo de evolución, que en nuestro trabajo es 
superior a 17 años y en los estudios citados el más próximo es Solari et al. 145 cuyos 
pacientes llevan 15 años conviviendo con la EM. 
Por otra parte, comparando el sexo de nuestra muestra con estos estudios vemos que en 
todos hay mayor prevalencia de mujeres que hombres, representando el 61,2% de la 
muestra en nuestro trabajo, el 67,5% en el estudio de Craig et al. 147, el 64% en el de 
Freeman et al. 143 (1997), el 61,2% en el de Deniz et al. 146 y el 56% en el de Solari et al. 145 
DISCUSIÓN 
 
 
 188 
Observamos con nuestro estudio que hay una correlación directa y positiva entre la 
puntuación obtenida en la escala EDSS, la edad y el tiempo de evolución de la 
enfermedad en cada paciente, por lo que si una variable aumenta el resto también; así a 
mayor edad o mayor tiempo conviviendo con la EM mayor será el grado de deterioro 
neurológico. Por otra parte, la edad de diagnóstico de la enfermedad y los antecedentes 
tabáquicos no influyen en la puntuación EDSS de nuestra muestra. 
Hábito tabáquico 
Analizando el hábito tabáquico de nuestra muestra encontramos que el 70% han sido 
fumadores en algún momento de su vida,siendo el consumo medio de 18,6 cigarrillos/día 
durante un tiempo medio de 20 años. A día de hoy únicamente continúan fumando el 19% 
de los pacientes. 
La revista “Neurología” ha publicado una revisión elaborada por Arruti et al. 147 que recoge 
las conclusiones extraídas tras más de 60 años de estudios relacionados con los efectos del 
tabaquismo en la EM. Esta revisión determina que existe suficiente evidencia para afirmar 
que el tabaquismo incrementa el riesgo de EM (odds ratio 1,5) y es un factor de riesgo 
independiente, aunque resulta más difícil determinar las formas en las que afecta a la 
progresión de la enfermedad. Además, también apuntan que el efecto perjudicial de fumar 
disminuye lentamente tras abandona el hábito. Por otra parte, parece que existe bastante 
consistencia al afirmar que el tabaco aumenta la posibilidad de conversión de EM RR en 
EM SP y tendría una relación directa con el incremento de progresión de la discapacidad en 
personas con EM RR. 
Un metaanálisis de Handel et al. 148 encontró que el grupo de pacientes que han fumado 
durante el trascurso de la enfermedad presentan una peor evolución de la EM, 
acumulando más discapacidad en un periodo de tiempo más corto que los no fumadores. 
También se demuestra que dejar de fumar tiene un efecto beneficioso para la enfermedad. 
En nuestro estudio no encontramos relación entre el hecho de haber fumado y la 
discapacidad medida con la escala EDSS. 
IMC y EM 
Respecto al IMC, en nuestro estudio tenemos un IMC medio de 23,75 (Normopeso). El 
62,9% de la muestra están en normopeso, el 26,78% en sobrepeso, el 5,97% en obesidad y 
DISCUSIÓN 
 
 
 189 
el 4,48% en infrapeso. El Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Encuesta 
Europea de Salud en España en el 2009 cifra que el 2% de la población española presenta 
infrapeso, el 41,8% presenta normopeso, el 35,53% presenta sobrepeso y el 15,1% 
presenta obesidad 149. 
Nuestros datos son parecidos a los hallados en el estudio de Martín et al. 150, con 100 
pacientes con EM, en el que el IMC fue de 25,6, también menor a la media y otro estudio 
realizado en Noruega por Norvedt et al. 151 en una cohorte de 22.312 personas donde 
detectaron 87 casos de EM, estos pacientes también presentaron un IMC menor que el de 
la población general. Esto podría estar relacionado con cambios metabólicos tras el inicio 
de la enfermedad o con atrofia muscular como resultado de la disminución del nivel de 
actividad. También podría estar relacionado con factores etiológicos de la enfermedad 152. 
En el estudio de Norvedt et al. 151 la edad media de diagnóstico de la EM es de 33 años, 
muy cerca de los 34 años de nuestro estudio. Con Martín et al. 150 coincidimos en el 
porcentaje de hombres y mujeres, en su estudio el 38% son hombres y el 62% mujeres y en 
el nuestro el 38,8% son hombres y el 61,2% mujeres. 
Si diferenciamos por sexo, los hombres de nuestra muestra tienen una talla de 174,65 cm, 
pesan 74,42 kg de media y su IMC es de 24,35. Un estudio reciente del Instituto de 
Biomecánica de Valencia llevado a cabo en 2013 y 2014 con 1.583 hombres españoles 
revela que la talla media del hombre es de 173,1 cm, que el 46,7% presentan normopeso, 
el 37,5% sobrepeso, el 11,8% obesidad y el 4% infrapeso. Estos datos distan de los que 
obtenemos en nuestro estudio ya que aunque el porcentaje de personas con infrapeso es 
similar, nosotros contamos con más gente con peso normal y menos gente con sobrepeso 
y obesidad 153. 
Las mujeres de nuestro estudio tienen una talla media de 159,66 cm, un peso de 59,44 kg y 
un IMC de 23,15. Un estudio del 2008 llevado a cabo por el Ministerio de Sanidad con 
10.415 mujeres españolas arroja que la talla media entre las mujeres es de 162,3 cm, 
bastante parecido a nuestra muestra, el 56,2% de las mujeres presentan normopeso, el 
24,9% sobrepeso, el 12,1% obesidad y el 6,4% infrapeso, vuelve a suceder lo mismo que en 
el caso de los hombres, nosotros contamos con más población incluida en el peso normal y 
menos con sobrepeso y obesidad 154. 
 
DISCUSIÓN 
 
 
 190 
Variables cuantitativas 
 
Disnea 
Si hablamos de la disnea, cansancio o fatiga valorada con la escala de Borg, en nuestro 
estudio encontramos mejorías estadísticamente significativas en el grupo “Treshold” en el 
que disminuye un 20% tras aplicar la terapia con resistómetro inspiratorio. En el grupo 
“Ejercicios respiratorios” el valor de la disnea se mantiene constante en la revisión final. 
En el estudio de O´Connell et al. 155 con 11 pacientes que sufren EM, se asignaron al azar a 
un grupo con ejercicios y otro sin ejercicios. En el grupo de ejercicios se consigue mejoría 
significativa en la puntuación de la escala de Borg, por tanto la actividad física logra 
mejorar la sensación de disnea. 
El estudio de Rodríguez et al. 156, realizado con pacientes con enfermedad neuromuscular, 
aplica un entrenamiento respiratorio con resistómetro asociado a un entrenamiento 
cardiopulmonar durante 13 semanas. Consiguen disminuir la puntuación en la escala de 
Borg en 1,8 puntos. Los resultados son mejores que los obtenidos en nuestro estudio 
donde los pacientes que trabajan con el resistómetro mejoran su disnea en 0,7 puntos. 
Esta diferencia se debe en buena parte al entrenamiento cardiopulmonar que sigue la 
muestra de Rodríguez et al. 156 
En el estudio de Turner et al. 157 con 15 pacientes asmáticos en los que se aplica un 
programa respiratorio con resistómetro inspiratorio no se hallaron diferencias en la escala 
de Borg al finalizar el estudio. 
Otro estudio, también con pacientes asmáticos, llevado a cabo por Fernández et al. en 
2009, aplica un protocolo de fisioterapia respiratoria similar al que llevan a cabo los 
pacientes de nuestro grupo “Ejercicios respiratorios” y logran disminuir la sensación de 
disnea medida con la escala de Borg en un 75% de los pacientes, el 25% restante no 
manifiestan cambios 158. 
Un meta-análisis de Geddes et al. 159 agrupa 4 estudios de entrenamiento respiratorio con 
resistómetro inspiratorio y valoración de la disnea a través de la escala de Borg en 
pacientes con trastornos ventilatorios obstructivos (Lisboa et al. 160, Sánchez et al. 161, Hill 
et al. 162, Koppers et al. 163). Los resultados demostraron una mejoría significativa en la 
DISCUSIÓN 
 
 
 191 
puntuación de la escala de Borg de 1,8 puntos. La mejoría es más notable que en nuestro 
estudio. La explicación es sencilla; la sensación de cansancio es uno de los síntomas más 
notables de la EM, por lo que su tratamiento es uno de los más difíciles de afrontar. A 
mayores, este síntoma es de origen multifactorial y no está únicamente condicionado por 
el estado del sistema respiratorio, como puede ser el caso de los pacientes con trastornos 
ventilatorios obstructivos. 
 
Calidad de vida 
Incluimos la medición de la calidad de vida en nuestro estudio para conocer, en primer 
lugar, qué percepción tienen los pacientes con EM a cerca de su calidad de vida, y en 
segundo lugar para valorar si, indirectamente, la mejoría en la función respiratoria de 
nuestros pacientes puede desencadenar cambios en su calidad de vida. Para evaluarla 
utilizamos la escala SF-12v2, un cuestionario con el que podemos determinar el índice de 
salud física (ISF) y el índice de salud mental (ISM). 
Al analizar nuestros resultados sólo obtenemos cambios estadísticamente significativos en 
las mujeres. Las del grupo “Treshold” logran mejorar el ISF un 10%, y las del grupo 
“Ejercicios respiratorios” obtienen una mejoría en el ISM del 12%. 
Por otra parte, aunque no son cambios estadísticamente significativos, el ISF mejora 
tímidamente en ambos grupos tras el entrenamiento. El ISM aumenta 3 puntos en el grupo 
“Ejercicios respiratorios” y se mantiene constante en el grupo “Treshold”. 
El estudio de Schmidt et al. 164 del año 2012, establece unas normas de referencia para el 
cuestionario SF-12v2elaboradas a partir de una muestra de población de Cataluña. 
Encontramos que el ISF y el ISM presentan el mismo valor, mientras que los hombres 
logran resultados más altos que las mujeres, como se venía viendo en estudios previos. La 
CVRS es peor a edades más avanzadas. Hasta la elaboración de este estudio no se disponía 
de valores de referencia en la población española para esta escala 165. 
En otro estudio de Monteagudo et al. 166 del año 2009 se establecen unos valores de 
referencia para diabéticos de la provincia de Murcia. El ISM medio fue superior al ISF; los 
hombres, de nuevo, obtuvieron mejor puntuación que las mujeres en ambas dimensiones 
de la escala. 
DISCUSIÓN 
 
 
 192 
 
 
ISF ISM 
Total Hombres Mujeres Total Hombres Mujeres 
Nuestro estudio 35,05 34,73 35,25 47,94 48,89 47,31 
Monteagudo 
166
 42,5 44,9 40,3 50,5 53,6 47,7 
Schmidt 
164
 50 51,1 48,9 50 51,4 48,6 
 
Tabla 15: Comparativa de la calidad de vida. 
En nuestro estudio, los valores obtenidos en la escala son muy parecidos entre hombres y 
mujeres. Como podemos apreciar, en comparación con los estudios de Schmidt et al. 164 y 
Monteagudo et al. 166 el ISF de nuestro trabajo es bastante inferior, seguramente porque la 
EM deteriora de manera progresiva y diversa diferentes funciones neurológicas que 
repercuten en el sistema musculoesquelético; esto determina una disminución de la CVRS, 
principalmente en las funciones física y social 167. En cuanto al ISM, aunque nuestros datos 
también son más bajos, la diferencia es menor; y es que la EM se relaciona frecuentemente 
con síntomas depresivos tales como la fatiga, la anergia o la falta de apetito, afectando a la 
CVRS 168. 
Nuestros resultados de la escala en función de la edad coinciden con Schmidt et al. 164 y 
Monteagudo et al. 166 en el ISF, que va disminuyendo progresivamente según aumenta la 
edad de los pacientes. Sin embargo, el ISM es peor en los más jóvenes y alcanza su mayor 
puntuación en la franja de edad 45-54 años; esto puede deberse al periodo de asimilación 
y adaptación a la enfermedad así como el impacto que suponen las primeras 
discapacidades que provoca la EM a edades tempranas 169. 
 <35 35-44 45-54 55-64 >65 
ISF 39,37 37,17 33,88 33,78 33,63 
ISM 42,38 46,48 50,4 49,78 45,73 
 
Tabla 16: ISF, ISM según la edad del paciente. 
DISCUSIÓN 
 
 
 193 
La percepción de nuestros pacientes a cerca de su calidad de vida es peor en el ámbito 
físico que en el ámbito mental al valorarla con la escala SF-12v2 (ISF < ISM), en concreto 
el ISF es un 27% menor que el ISM al inicio del estudio. Esto coincide con los resultados 
que muestran estudios previos, Arroyo et al. 170 (ISF 31% menor que ISM), Sistiaga et al. 168 
(ISF 22% menor que ISM), Rasova et al. 176 (ISF 13% menor que ISM). Esta diferencia es 
debida al curso de la EM, se trata de una patología neurodegenerativa caracterizada, 
principalmente, por una pérdida progresiva de cualidades físicas cuya consecuencia es una 
movilidad reducida e invalidez en los casos más graves. Lógicamente el impacto psicológico 
por el diagnóstico de la enfermedad y el progreso de la misma es muy grande, pero la EM 
ataca en mayor medida al ámbito físico de la persona, y el ámbito mental se ve afectado de 
forma secundaria. 
A continuación comparamos nuestros resultados con los valores de referencia para la 
población americana 171, 172 validados para comparaciones internacionales. Observamos 
que la media ISF (47,42) e ISM (53,82) están por encima de nuestros datos. Si comparamos 
con personas con alteraciones físicas (ISF: 38,75/ ISM: 52,51), con alteraciones mentales 
(ISF: 49,32/ ISM: 37,03) o con ambas (ISF: 36,34/ ISM: 43,18) vemos como nuestros 
resultados se equiparan a la población americana, y es que los pacientes con EM sufren 
discapacidades físicas que conllevan trastornos mentales con la consecuente afectación en 
su calidad de vida 173. 
Si analizamos los valores iniciales de calidad de vida según el tipo de EM, el ISM es 
semejante entre la EM RR y la EM SP, sin embargo, el ISF es un 11% inferior en pacientes 
con EM SP. Esto coincide con Sistiaga et al. 168, en su estudio del 2014 valora la calidad de 
vida y el deterioro cognitivo en pacientes con EM de la provincia de Gipuzkoa y obtiene en 
la escala SF-12v2 peores datos en el ISF en sujetos con EM SP mientras que en el ISM no se 
observa esta diferencia. Esto se debe principalmente a que los pacientes que padecen EM 
SP llevan conviviendo con la enfermedad más tiempo que los pacientes con EM RR, y, por 
norma general, presentarán mayor discapacidad. Como dijimos anteriormente muchas EM 
RR con el paso del tiempo terminan siendo EM SP. 
Las mejorías obtenidas en la calidad de vida a raíz de nuestra intervención no son muy 
sonoras, ya que sólo conseguimos aumentar el ISF de manera significativa en mujeres del 
grupo “Treshold” y el ISM en mujeres del grupo “Ejercicios respiratorios”. Los cambios 
obtenidos en la totalidad del grupo tras el periodo de rehabilitación respiratoria son ligeros 
DISCUSIÓN 
 
 
 194 
aumentos en ISF e ISM en ambos grupos de estudio. Pocos estudios comparan la influencia 
de la fisioterapia respiratoria en la calidad de vida de pacientes con EM, entre ellos 
encontramos los trabajos de Petahan et al. 174, Mostert et al. 175 y Rasova et al. 176, que 
utilizan programas de ejercicio aeróbico, con entrenamiento respiratorio, en pacientes con 
EM. Estos estudios muestran una mejoría en la calidad de vida tras el periodo de 
intervención en los sujetos que participan en los programas de tratamiento. 
Otro estudio de Salgado et al. 177 del año 2013, con 24 personas con EM a los que les aplica 
un programa de Yoga (con importante componente respiratorio) también encuentra un 
aumento en la calidad de vida de los pacientes tras la intervención. 
Hay que decir que los estudios consultados utilizan una terapia basada en ejercicios 
respiratorios combinados con ejercicios aeróbicos y rehabilitación, por lo que cuentan con 
más variedad de técnicas y mayores posibilidades de influir en la calidad de vida de los 
sujetos estudiados. 
 
Fuerza muscular inspiratoria y espiratoria 
Comparación de nuestros resultados con los valores de referencia 
Los valores medios medidos en nuestro estudio de la PIM y la PEM están por debajo de los 
valores de referencia establecidos por Black y Hyatt 110. 
 
ECUACIONES DE BLACK Y HYATT 
 Mujer Hombre 
PIM (cmH20) 104 – (0,51 x edad) 143 – (0,55 x edad) 
PEM (cmH20) 170 – (0,53 x edad) 268 – (1,03 x edad) 
 
Tabla 17: Ecuaciones de Black y Hyatt. 
110
 
 
Nuestra PIM inicial fue de -46,19 cmH2O y nuestra PEM de 47,97 cmH2O. Si estudiamos por 
separado las variable en función del sexo obtenemos que en las mujeres la PIM es de -
39,58 cmH2O y la PEM de 39,93 cmH2O, y en los hombres la PIM es de -52,81 cmH2O y la 
DISCUSIÓN 
 
 
 195 
PEM de 56 cmH2O. La edad media de las mujeres es de 51 años, por lo tanto los valores de 
la PIM representan un 50% del valor de referencia y los de la PEM un 28% de los mismos; la 
edad media de los hombres es también de 51 años, así la PIM representa un 46% del valor 
de referencia y la PEM un 26%. Tenemos que tener en cuenta que estos valores están 
diseñados para población general y nosotros estamos estudiando un subgrupo de 
pacientes con una enfermedad neuromuscular, la EM, de ahí la gran diferencia que 
podemos apreciar. 
Mutluay et al. 178 en el 2005 comparan los valores de la fuerza respiratoria en pacientes 
con EM con los valores de normalidad para sujetos sanos y encuentran que la PIM supone 
un 77% y la PEM un 60% de los valores de referencia. La puntuación EDSS media es de 
4,34, 1 punto menor a la medida en nuestra muestra, por tanto se trata de una población 
con menos discapacidad acumulada, de ahí los mejores resultados medidos en la 
valoración inicial. 
Foglio et al. 179 en un estudio respiratorio en pacientes conEM y un EDSS medio de 5,3 
obtienen valores de la PIM entre 18 y 76 cmH2O y de la PEM entre 16 y 82 cmH2O, muy por 
debajo de los valores de referencia. Coincidimos con este estudio en la discapacidad de la 
muestra y los valores obtenidos en la fuerza respiratoria, tanto inspiratoria como 
espiratoria al inicio del estudio. 
Gosselink et al. 180, Smeltzer et al. (1989) 181, Klefbeck et al. 182 y Buyse et al. 183, en sus 
respectivos estudios con pacientes con EM y afectación alta (EDSS > 6,5) obtienen valores 
de la PIM entre el 27-74% de los valores de referencia y de la PEM entre el 18-51%. En 
nuestro trabajo medimos una PIM en pacientes con EDSS > 6,5 del 40% del valor de 
referencia, por lo que está dentro del rango establecido en estos estudios, mientras que la 
PEM es del 24% del valor de referencia, también dentro de dicho rango. 
Mutluay et al. 178 y Buyse et al. 182 estudian la fuerza respiratoria en pacientes con EM y 
afectación baja-moderada (EDSS < 6,5). Miden valores en la PIM entre el 50-77% del valor 
de referencia y en la PEM entre el 34-60%. En nuestro estudio, en pacientes con EDSS < 
6,5, observamos que la PIM es un 54% del valor de referencia y la PEM un 34% del mismo; 
aunque muy próximos al límite inferior nuestros resultados coinciden con los estudios 
citados. 
DISCUSIÓN 
 
 
 196 
La PIM es la medida más utilizada para evaluar la fuerza muscular inspiratoria. Se han 
publicado numerosos conjuntos de valores de referencia para la PIM. Sin embargo está en 
entredicho la utilidad de tales valores por la gran variabilidad que muestran los estudios 
184. En la práctica clínica los valores normales de la población de la PIM y de la PEM son de 
muy poco interés. Para decidir si un paciente presenta debilidad patológica de los 
músculos respiratorios, el valor de interés es el del Límite Inferior de la Normalidad (LIN) 
185. Sclauser et al. 184 en un trabajo de revisión exponen que no hay acuerdo sobre los 
límites inferiores de la normalidad de la PIM. Evans et al. 186 en un trabajo de revisión 
publicado en 2009 para ampliar las recomendaciones de la American Toracic 
Society/European Respiratory Society (ATS/ERS) afirman que el LIN de la PIM se mantiene 
constante hasta los 70 años y que sería 60 cmH2O para los hombres y 40 cmH2O para las 
mujeres. Pero, para decidir si los músculos son lo suficientemente débiles como para 
justificar una disnea o bajo volumen corriente, pueden ser necesarias pruebas adicionales 
de espirometría o pruebas de esfuerzo. La decisión sobre si un paciente tiene importante 
debilidad de los músculos respiratorios no puede basarse únicamente en la PIM y la PEM. 
A mayores, Evans et al. 186 establecen unas ecuaciones de referencia: 
Predicción de presiones máximas en boca medidas en adultos 
Ecuación PIM hombres = 
120 – (0,41 x edad) 
Ecuación PIM hombres LIN = 
62 – (0,15 x edad) 
Ecuación PEM hombres = 
174 – (0,83 x edad) 
Ecuación PEM hombres LIN = 
117 – (0,83 x edad) 
Ecuación PIM mujeres = 
108 – (0,61 x edad) 
Ecuación PIM mujeres LIN = 
62 – (0,50 x edad) 
Ecuación PEM mujeres = 
131 – (0,86 x edad) 
Ecuación PEM mujeres LIN = 
95 – (0,57 x edad) 
 
Tabla 18: Ecuaciones de referencia de Evans et al. 
186
 
 
Para los hombres de nuestra muestra el LIN de la PIM sería de -54,35 cmH2O y nuestra PIM 
media es de -52,81 cmH2O por lo que estaría ligeramente por debajo del LIN. El LIN de la 
PEM sería 74,67 cmH2O, superior a nuestra PEM media en los varones que es de 56 cmH2O. 
DISCUSIÓN 
 
 
 197 
Por lo tanto, la PIM estaría muy cerca de llegar al LIN pero la PEM está muy disminuida en 
nuestra muestra con respecto a estos valores de referencia. 
Para las mujeres de nuestra muestra el LIN de la PIM sería de -36,5 cmH2O y nuestra PIM 
media es de -39,58 cmH2O. El LIN de la PEM sería de 65,93 cmH2O y nuestra PEM media en 
las mujeres es de 39,93 cmH2O. Así, la PIM en las mujeres estaría por encima del LIN, sin 
embargo, la PEM, al igual que ocurría con los hombres, está muy por debajo del LIN. 
Podemos afirmar que en nuestro trabajo, los pacientes con EM presentan una pérdida de 
fuerza en la musculatura respiratoria, más acentuada en los músculos que participan en la 
espiración (abdominales e intercostales internos) que en los músculos inspiratorios. Esto 
coincide con los resultados de estudios anteriores, Smeltzer et al. 1988 187, Buyse et al.183, 
Smeltzer et al. 1992 188, Tantucci et al. 189, Olgiati et al. 190. 
Nuestros resultados muestran una correlación entre la fuerza muscular respiratoria y el 
EDSS, cuanto mayor discapacidad presentan nuestros pacientes peores serán los 
resultados obtenidos en la PIM y la PEM. La relación es más fuerte con la PEM que con la 
PIM. De nuevo, esto coincide con estudios anteriores 180,188. 
Por otra parte, pese a obtener valores iniciales de la PIM y la PEM bastante inferiores a los 
valores de referencia e incluso inferiores al LIN, tan solo un paciente abandonó el estudio 
por suponer demasiado esfuerzo el programa de entrenamiento. Se trata de un paciente 
del grupo “Treshold” que refería fatiga considerable tras trabajar con el resistómetro, por 
lo que fue apartado del estudio. Así, no debemos considerar la PIM y la PEM como 
medidas exclusivas de debilidad muscular respiratoria, ya que pese a medir valores 
inferiores, nuestra muestra es capaz de completar un protocolo de entrenamiento 
respiratorio de 15 minutos con resistómetro inspiratorio o con técnicas respiratorias 
convencionales. Esto coincide con lo que dicen Evans et al. 186. 
En referencia a la PEM los estudios encontrados son menos numerosos que para la PIM, lo 
que es sorprendente puesto que es uno de los valores que se afecta de forma significativa 
en determinadas patologías como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), EM, 
Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) o Enfermedades Neuromusculares (EN) 185. 
Taveira et al. 191 publican un estudio en 2013 sobre los valores de la PIM y la PEM en 
sujetos con EM (30) en comparación con sujetos sanos (30). Afirman que la EM afecta a la 
fuerza muscular respiratoria y que las complicaciones respiratorias son las principales 
DISCUSIÓN 
 
 
 198 
causas de morbilidad y mortalidad en pacientes con EM avanzada. Apuntan que las 
alteraciones se producen tanto en la PIM como en la PEM, por afectación de diafragma e 
intercostales externos y abdominales e intercostales internos respectivamente, lo que 
coincide con los datos de nuestro estudio. 
Bosnak-Guclu et al. 192 estudian la fuerza muscular respiratoria, la resistencia al ejercicio 
físico y la función pulmonar de 43 pacientes con EM comparada con 30 sujetos sanos. 
Concluyen que la fuerza muscular respiratoria es menor en personas con EM, 
especialmente la espiratoria, y que a pesar de que la debilidad muscular respiratoria 
comienza en las fases tempranas de la EM no se identifica hasta etapas posteriores. Esto 
coincide con nuestros resultados en los que apreciamos una considerable pérdida de 
fuerza respiratoria en nuestros pacientes, estando más afectada la fuerza espiratoria. En 
este estudio también añaden que se recomienda la medición rutinaria de la PIM y la PEM 
en pacientes con EM para la detección precoz de debilidad de la musculatura respiratoria. 
Los programas de rehabilitación que incluyen el entrenamiento de los músculos 
respiratorios pueden prevenir la aparición de complicaciones respiratorias y deben 
incluirse en el tratamiento temprano de la enfermedad con el fin de mejorar la capacidad 
de ejercicio de nuestros pacientes. 
El estudio de Savci et al. 193 con 30 pacientes con EM y 30 sujetos sanos arroja los mismos 
resultados que Bosnak-Guclu et al. 192, y de nuevo coincide con los valores de fuerza 
respiratoria obtenidos en nuestro estudio. 
Evolución de la PIM y la PEM a lo largo del estudio 
Como era de esperar conseguimos incrementos estadísticamente significativos en la PIM yen la PEM en los 2 grupos de trabajo. 
 
 “Ejercicios respiratorios” “Treshold” 
Mejoría de la PIM (cmH2O) 11,774 21,143 
Mejoría de la PEM (cmH2O) 12,516 16,343 
 
Tabla 19: Evolución de la PIM en nuestro estudio. 
DISCUSIÓN 
 
 
 199 
En los pacientes del grupo “Treshold”, que recordemos siguen un protocolo de 
entrenamiento muscular respiratorio con un resistómetro inspiratorio, logramos aumentar 
la PIM un 51,24% del valor inicial, 21,143 cm H2O. Por su parte, los pacientes del grupo 
“Ejercicios respiratorios” mejoran su PIM un 24,14%, 11,774 cmH2O, así, se consigue 
incrementar la PIM el doble en los sujetos del programa “Treshold” que en los del 
programa “Ejercicios respiratorios”. Queda bastante claro que si nuestro objetivo es 
trabajar la fuerza muscular inspiratoria obtendremos mejores resultados trabajando con 
un resistómetro inspiratorio que utilizando las técnicas convencionales de fisioterapia 
respiratoria. 
Si hablamos de la PEM, en el grupo “Treshold” logramos un incremento del 35,6% del 
valor inicial, 16,343 cmH2O y en el grupo “Ejercicios respiratorios” del 26,83%, 12,516 cm 
H2O. De nuevo, el resistómetro inspiratorio consigue mejores resultados que la fisioterapia 
respiratoria convencional en la mejoría de la fuerza de la musculatura respiratoria, en este 
caso la espiratoria. El incremento conseguido con el resistómetro en la PEM es menor que 
el obtenido en la PIM debido a que trabajamos con resistencias inspiratorias, es decir, el 
mayor esfuerzo muscular es reclamado durante la inspiración. Aun así conseguimos 
mejorar la PEM por lo que, indirectamente, trabajamos la musculatura espiratoria con el 
resistómetro inspiratorio. 
Como podemos observar en los resultados del grupo “Ejercicios respiratorios” el aumento 
de la PIM y de la PEM es muy parecido, lo cual es entendible al tratarse de un programa 
respiratorio que incide de una misma manera en el momento inspiratorio que en el 
momento espiratorio durante el entrenamiento. Sin embargo, en el grupo “Treshold” el 
aumento de la PIM es superior al de la PEM, debido principalmente a que resistómetro 
utilizado para el entrenamiento centra la potencia de trabajo en la fase inspiratoria. 
Comparamos los valores de nuestra muestra tras el periodo de 3 meses de intervención 
con los valores de referencia de la PIM y la PEM: 
 Respecto a los valores de normalidad establecidos por Black y Hyatt 110 la PIM 
sería del 70% de los mismos y la PEM del 35%. 
 En comparación con los valores establecidos por Evans et al. 186 la PIM en hombres 
y mujeres es un 72% del valor de referencia y la PEM un 60% en mujeres y un 56% 
en hombres. Las PIM en las mujeres es un 51% mayor que el LIN y en los hombres 
un 31% mayor, en ambos sexos tras el periodo de intervención respiratoria 
DISCUSIÓN 
 
 
 200 
conseguimos resultados de la PIM por encima del LIN. La PEM en las mujeres es un 
22% menor que el LIN mientras que en los hombres es prácticamente igual al LIN. 
Tras las 12 semanas de intervención respiratoria logramos mejorar considerablemente la 
PIM y la PEM con nuestro estudio, aunque los valores, en especial los de la PEM, aún son 
inferiores a los valores de normalidad establecidos por otros autores. Cabe mencionar que 
estos valores de referencia están hechos con sujetos sanos y nuestra muestra está 
compuesta en su totalidad por pacientes diagnosticados de EM. 
 
Comparación de nuestro programa “Treshold” con otros estudios 
Klefbeck et al. 182 divide una muestra de 15 pacientes con EM en 2 grupos: uno de control 
(8) y otro de entrenamiento respiratorio con resistómetro inspiratorio (7); este grupo 
trabaja 2 veces al día con 3 series de 10 respiraciones entre el 40 y el 60% de la PIM 
durante un periodo de 10 semanas. En los pacientes del grupo control no se aprecian 
diferencias significativas en la PIM ni en la PEM tras el periodo de estudio, sin embargo, en 
el grupo de entrenamiento respiratorio obtiene diferencias significativas en la PIM, que 
aumenta 25 cmH2O; esta mejoría se mantiene 1 mes después de finalizar el periodo de 
entrenamiento. La PEM aumenta 17 cmH2O, aunque este cambio no es estadísticamente 
significativo. Su muestra del grupo de entrenamiento respiratorio tiene una edad media 
de 46 años, inferior en 4 años a nuestro grupo “Treshold”, y un EDSS de 7,5, por encima de 
nuestra media que es 5,597; por lo tanto se trata de pacientes ligeramente más jóvenes 
pero con mayor discapacidad acumulada. En nuestro estudio, a parte de contar con una 
muestra mucho más amplia y ser más largo el periodo experimental, logramos 
incrementos significativos tanto en la PIM (21 cmH2O) como en la PEM (16 cmH2O), en un 
porcentaje de mejora similar a este estudio. 
Pfalzer et al. 194 llevan a cabo un estudio con 46 pacientes con EM, 39 completan el 
programa, en el que estudian la influencia de un entrenamiento muscular inspiratorio con 
resistómetro durante 10 semanas. Dividen la muestra en un grupo de trabajo inspiratorio 
(20), que realizan 3 series de 15 repeticiones entre 40 y 60% de la PIM, y un grupo control 
(19), que continúa con su actividad física habitual. El grupo de trabajo presenta un EDSS de 
4,1, una edad media de 49,6 años y un IMC de 26,2; tras la intervención logra una mejoría 
significativa en la PIM del 71,4%, mientras que la PEM no logra diferencias significativas al 
DISCUSIÓN 
 
 
 201 
final del estudio. Nuevamente contamos con una muestra más amplia y un periodo de 
investigación mayor. Aunque en nuestro estudio logramos un porcentaje de mejoría menor 
en la PIM, conseguimos mejorar significativamente la PIM y la PEM con nuestro programa 
de entrenamiento con resistómetro. Cabe destacar que nuestra muestra presenta una 
discapacidad 1 punto mayor a la de Pfalzer, una edad media 1 año mayor y un IMC 3 
puntos menor. 
Fry et al. 195 realizan un estudio con 46 pacientes con EM. Los dividen en un grupo 
intervención, que trabaja durante 10 semanas con un resistómetro inspiratorio en 3 series 
de 15 repeticiones al 30% de la PIM que va incrementándose cada semana, y un grupo 
control que sigue con su actividad habitual. El grupo intervención tiene una edad media de 
50 años y un EDSS de 3,96. Logran aumentar la PIM un 80% tras el estudio, sin embargo no 
consiguen diferencias significativas en la PEM. Siguiendo la tónica del resto de estudios 
consultados, contamos con una muestra mayor, nuestro periodo de intervención es más 
largo y presentamos 2 programas diferentes de trabajo respiratorio para comparar 
resultados entre ellos, algo que no hace ninguno de los estudios citados. Nuestra mejoría 
en la PIM es inferior (51%) pero logramos mejorar la PEM, por lo tanto nuestro protocolo 
de trabajo es más eficaz para incrementar la fuerza respiratoria. 
 
Estudio Muestra EDSS Entrenamiento Duración Resultados 
Nuestro 
estudio 
67 5,597 15 minutos 30% PIM 
12 
semanas 
 ↑PIM y PEM 
Klefbeck 
182
 15 >6,5 
3 series 10 rep. 40-
60% PIM 
10 
semanas 
 ↑PIM 
Pfalzer 
194
 46 4,1 
3 series 15 rep. 40-
60% PIM 
10 
semanas 
 ↑PIM 
Fry 
195
 46 3,96 
3 series 15 rep. 30% 
PIM 
10 
semanas 
 ↑PIM 
 
Tabla 20: Comparación de la mejoría de la fuerza respiratoria de nuestro programa “Treshold” con 
otros estudios que trabajan la fuerza inspiratoria. 
 
DISCUSIÓN 
 
 
 202 
Para encontrar diferencias significativas en la PEM tenemos que consultar estudios cuyo 
entrenamiento respiratorio lo realizan con resistómetro espiratorio ya que no se han 
encontrado cambios en estudios que trabajan con el resistómetro inspiratorio. 
Chiara et al. 196 encontraron que tras 8 semanas de entrenamiento los sujetos con EM 
(EDSS > 6,5) tuvieron un aumento significativo del 50% en la PEM, mientras que el grupo 
de participantes sanos mostró un aumento del 27%. 
Smeltzer et al. 197 encontraron que la PEM aumentó significativamente un 36% en los 
pacientes con EM del grupo intervención (EDSS> 6,5) tras 12 semanas de entrenamiento; 
el grupo control no presentó diferencias en la PEM. 
Gosselink et al. 180 hallaron mejorías significativas en la PIM (27%) tras 12 semanas de 
entrenamiento espiratorio con resistómetro en pacientes con EM y EDSS > 7. La PEM 
creció respecto al valor inicial pero no llegó a ser significativo. 
 
Estudio Muestra EDSS Entrenamiento Duración Resultados 
Nuestro 
estudio 
67 con EM 5,597 
15 minutos 30% 
PIM 
12 
semanas 
 ↑PIM y PEM 
Chiara 
196
 
31, 17 con 
EM 
>6,5 
4 series de 6 rep. 
40-80% PEM 
8 semanas ↑PEM 
Smeltzer 
197
 
20, 15 con 
EM 
>6,5 3 series 15 rep. 
12 
semanas 
 ↑PEM 
Gosselink 
180
 
28, 18 con 
EM 
>7 
3 series 15 rep. 
60% PEM 
12 
semanas 
 ↑PIM 
 
Tabla 21: Comparación de la mejoría de la fuerza respiratoria de nuestro programa “Treshold” con 
otros estudios que trabajan la fuerza espiratoria. 
 
En comparación con nuestro trabajo estos estudios cuentan con una muestra 
considerablemente más reducida y con un EDSS mayor. La mejoría obtenida con nuestro 
protocolo en la PEM es del 35,6%, menor que Chiara et al. 196, similar a Smeltzer et al. 197 y 
superior a Gosselink et al. 180 Así, como venimos diciendo, pese a realizar un 
DISCUSIÓN 
 
 
 203 
entrenamiento de la musculatura inspiratoria, indirectamente logramos incrementar la 
fuerza espiratoria significativamente en un porcentaje muy interesante. 
Hay que destacar que los estudios que basan el trabajo respiratorio en el entrenamiento 
espiratorio utilizan cargas de trabajo con el resistómetro más altas (entre 40 y 80% de la 
PEM) que las utilizadas en el entrenamiento inspiratorio (30-60% PIM). 
Hemos encontrado un estudio combinado de entrenamiento inspiratorio y espiratorio. Ray 
et al. 198 en el año 2013 estudian la evolución de la fuerza muscular respiratoria y la fatiga 
en pacientes con EM a los que se aplica un protocolo de entrenamiento inspiratorio y 
espiratorio, con resistencias progresivas de 5 semanas de duración. Los 21 participantes 
fueron divididos en un grupo de entrenamiento (trabajan 3 días por semana durante 30 
minutos) y un grupo de control. La edad media del grupo de entrenamiento es de 50,9 
años, prácticamente idéntica a la nuestra (50,03 años), y el EDSS es de 3,2, bastante 
inferior al de nuestra muestra (5,597). Al analizar los resultados encuentran que en el 
grupo control no hay cambios significativos mientras que en el grupo de entrenamiento la 
PIM aumenta un 35%, la PEM un 26% y la fatiga disminuye. En nuestro estudio coincidimos 
con todo lo expuesto por Ray et al. 198, ya que aumentan la PIM y la PEM (en mayor 
medida) y disminuye la fatiga, que no presenta cambios significativos en el grupo 
“Ejercicios respiratorios”. Así podemos concluir que el entrenamiento con resistómetro 
mejora la fatiga en los pacientes con EM. 
 
Comparación de nuestro programa “Ejercicios respiratorios” con otros estudios 
Como ya hemos dicho anteriormente, el programa de trabajo “Treshold” es más eficaz y 
consigue mejores resultados en la mejoría de la fuerza muscular respiratoria, tanto 
inspiratoria como espiratoria, de los pacientes con EM que el programa “Ejercicios 
respiratorios”. 
Analizamos a continuación el programa “Ejercicios respiratorios” en comparación con otros 
estudios consultados. 
 
 
DISCUSIÓN 
 
 
 204 
 EDSS 
Programa de 
entrenamiento 
Mejoría de la 
PIM 
Mejoría de la 
PEM 
“Ejercicios 
respiratorios” 
5,210 
15 minutos, ejercicios 
convencionales, 12 
semanas 
↑ 24,14% / 
11,774 cmH20 
↑ 26,83% / 
12,516 cmH2O 
“Treshold” 5,597 
15 minutos 30% PIM, 12 
semanas 
↑ 51,24% / 
21,143 cmH2O 
↑ 35,6% / 
16,343 cmH20 
Klefbeck 
182
 >6,5 
3 series 10 rep. 40-60% 
PIM, 10 semanas 
↑ 25 cmH2O — 
Pfalzer 
194
 4,1 
3 series 15 rep. 40-60% 
PIM, 10 semanas 
↑ 71,4% — 
Fry 
195
 3,96 
3 series 15 rep. 30% PIM, 
10 semanas 
↑ 80% — 
Chiara 
196
 >6,5 
4 series de 6 rep. 40-80% 
PEM, 8 semanas 
— ↑ 50% 
Smeltzer 
197
 >6,5 
3 series 15 rep, 12 
semanas 
— ↑ 36% 
Gosselink 
180
 >7 
3 series 15 rep. 60% PEM, 
12 semanas 
↑ 27% — 
Ray 
198
 3,2 
Entrenamiento combinado 
inspiratorio y espiratorio, 
5 semanas 
↑ 35% ↑ 26% 
 
Tabla 22: Comparación de los cambios en la fuerza respiratoria de nuestro programa “Ejercicios 
respiratorios” con otros estudios. 
Los estudios que utilizan el trabajo de la musculatura inspiratoria (Klefbeck et al. 182, Pfalzer 
et al. 194 y Fry et al. 195) logran una mejoría mayor en la PIM, tras aplicar el programa de 
entrenamiento, que nuestro grupo “Ejercicios respiratorios”, en cambio, nosotros 
conseguimos aumentos significativos tanto en la PIM como en la PEM, cosa que ninguno 
de los estudios mencionados logra. Así, si queremos trabajar la fuerza inspiratoria de forma 
aislada optaremos por seguir un protocolo inspiratorio de los que hemos citado, pero si 
deseamos incrementar de forma global la fuerza inspiratoria y la espiratoria, nuestro 
programa “Ejercicios respiratorios” arroja mejores resultados que los protocolos aplicados 
en estos estudios, puesto que aumenta la PIM y la PEM en los pacientes con EM. 
DISCUSIÓN 
 
 
 205 
Chiara et al. 196 en un estudio de menor duración que el nuestro (8 semanas) y con menor 
muestra (31), utiliza un protocolo espiratorio consistente en 4 series de 6 repeticiones 
trabajando entre el 40-80% de la PEM. Logra aumentar significativamente la PEM en los 
sujetos con EM un 50% mientras que no obtiene diferencias en la PIM. La mejoría de la 
PEM en este estudio es prácticamente el doble que la obtenida en nuestro grupo 
“Ejercicios respiratorios”, pero el hecho de trabajar exclusivamente con cargas espiratorias 
les lleva a no obtener mejoría en la PIM. Así, podemos decir que el programa “Ejercicios 
respiratorios” es más eficaz para mejorar la fuerza muscular respiratoria que el protocolo 
propuesto por Chiara et al. 196, ya que, al contrario que ellos que sólo mejoran la fuerza 
espiratoria, nosotros conseguimos mejorar la fuerza inspiratoria y la espiratoria. 
Respecto al trabajo de Smeltzer et al. 197 sucede lo mismo que con el estudio de Chiara et 
al. 196, logran aumentar la PEM con su protocolo un 10% más que nuestro programa 
“Ejercicios respiratorios”, en contrapartida no obtienen diferencias significativas en la PIM. 
Los valores iniciales de la PEM en este estudio son un 37% del valor de referencia, frente al 
27% de nuestro trabajo, por tanto se trata de pacientes que presentan menores 
limitaciones en la fuerza espiratoria y les será más fácil avanzar con su entrenamiento 
respiratorio. 
Gosselink et al. 180 en el año 2000 realizan un estudio de 12 semanas con 28 pacientes, 18 
de los cuales estaban afectados por EM. Utilizan un protocolo espiratorio de 3 series de 15 
repeticiones al 60% de la PEM y logran aumentar significativamente la PIM (27%). 
Sorprendentemente consiguen una mejoría más notable en la PIM que en la PEM, que 
puede ser debida a que ante la ausencia de suficiente fuerza muscular espiratoria, los 
pacientes aumentaron su volumen pulmonar inspiratorio, y por tanto la presión de 
retroceso elástico para superar la presión espiratoria. Este estímulo fue lo suficientemente 
alto como para causar una respuesta al entrenamiento de los músculos inspiratorios. Hay 
que decir que su muestra tiene un grado de discapacidad bastante alto (>7), 2 puntos por 
encima de la nuestra, llevan una media de 27 años conviviendo con la EM, nosotros 18, de 
ahí que los resultados obtenidos sean peores que los de nuestro estudio. 
Los resultados más parecidos a los de nuestro grupo “Ejercicios respiratorios” son los de 
Ray et al. 198 que logran incrementar la PIM y la PEM con un programa de trabajo 
inspiratorio y espiratorio. La mejoría en la PEM es prácticamente igual, 26% vs 26,83%, sin 
embargo en la PIM su incremento es mayor, 35% vs 24,14%; esto se debe en parte al bajo 
DISCUSIÓN206 
grado de discapacidad de su muestra, EDSS = 3,2, frente a los más de 5 puntos de nuestros 
pacientes y a que su programa de trabajo inspiratorio es con un resistómetro, lo que incide 
más sobre la fuerza inspiratoria. 
 
Resistencia de la musculatura respiratoria 
Usamos la medida de la MVV, obtenida a través del espirómetro, para medir la resistencia 
de la musculatura respiratoria de nuestros participantes de manera indirecta. 
El valor medio inicial de la MVV de nuestros pacientes es de 61,05 litros/minuto, lo que 
corresponde a un 50% del valor de referencia para la población sana 188. De nuevo 
remarcamos que nuestra muestra está compuesta íntegramente por pacientes 
diagnosticados de EM, los cuales sufren un deterioro de la fuerza y la resistencia de la 
musculatura respiratoria desde fases iniciales de la enfermedad. 
En el grupo “Treshold” logramos incrementar significativamente la MVV un 20,86%, 12,53 
litros/minuto, y en el grupo “Ejercicios respiratorios” un 28,25%, 17,58 litros/minuto. Así, 
al terminar el estudio la MVV del grupo “Treshold” sería un 60% del valor de referencia y la 
del grupo “Ejercicios respiratorios” un 65% del mismo. Podemos afirmar que nuestros 
protocolos de trabajo respiratorio mejoran la resistencia muscular respiratoria de los 
pacientes con EM. En este caso la fisioterapia respiratoria convencional logra una mejoría 
ligeramente superior al resistómetro inspiratorio. 
Son pocos los estudios encontrados que midan la MVV en pacientes con EM, entre ellos 
Smeltzer et al. 1992 188 que en un trabajo con 40 pacientes con EM obtiene unos valores 
iniciales de la MVV del 68% de los valores de referencia. Su muestra es más joven que la 
nuestra (40 vs 51) y llevan menos tiempo de evolución de la enfermedad (9 vs 17), sin 
embargo, el EDSS es mayor (7 vs 5,4) y la resistencia de sus músculos respiratorios (MVV) 
también es mayor que la de nuestros pacientes al comenzar el estudio. No lleva a cabo un 
protocolo experimental de fisioterapia respiratoria por lo que no podemos comparar la 
mejoría que experimentan sus pacientes en la MVV con el entrenamiento respiratorio. 
Pfalzer et al. 194 mide unos valores iniciales de la MVV en pacientes con EM del 72% del 
valor de referencia. Tras aplicar su protocolo de trabajo logra mejorar la MVV un 9% 
aunque los cambios obtenidos no son significativos. Nuestro programa de trabajo, tanto 
DISCUSIÓN 
 
 
 207 
con el resistómetro como con la fisioterapia respiratoria convencional, logra incrementar 
significativamente la MVV, por tanto obtenemos mejores resultados. Nuestra muestra es 
de más edad y con un EDSS 1 punto mayor a la de Pfalzer, de ahí la diferencia en los 
valores iniciales medidos en esta variable. 
Fry et al. 195 obtiene unos valores iniciales estudiados en pacientes con EM del 75% del 
valor de referencia. De nuevo consigue incrementar ligeramente la MVV pero esta mejoría 
no llega a ser significativa. Al igual que en el estudio anterior, se trata de una muestra más 
joven y con menor EDSS (1,5 puntos) que la nuestra, lo que explicaría los mejores 
resultados obtenidos en la valoración inicial. En la parte experimental, nuestros programas 
de trabajo arrojan mejores resultados tras su aplicación que el llevado a cabo por Fry. 
 
 EDAD EDSS 
% valor 
referencia 
Protocolo trabajo 
Mejoría de la 
MVV 
Treshold 50 5,597 49% 15´ 30% PIM, 12 semanas 20,86% 
Ejercicios 
respiratorios 
53 5,210 51% 
15´ fisioterapia respiratoria 
convencional, 12 semanas 
28,25% 
Smeltzer 
1992 
188
 
40 7 68% — — 
Pfalzer 
194
 49,6 4,1 72% 
3 series 15 rep. 40-60% PIM, 
10 semanas 
— 
Fry 
195
 50 3,96 75% 
3 series 15 rep. 30% PIM, 10 
semanas 
— 
 
Tabla 23: Comparación de los cambios en la resistencia respiratoria obtenidos en nuestro estudio 
con otros trabajos similares. 
 
Con respecto a los valores iniciales obtenidos en la MVV nos llama la atención que los 
estudios consultados obtienen unos datos aproximadamente un 20% mejor que los 
nuestros en comparación con los valores de referencia. La explicación es sencilla al 
comparar con los estudios de Pfalzer et al. 194 y Fry et al. 195 ya que sus pacientes tienen un 
EDSS considerablemente inferior al de nuestra muestra. Respecto al trabajo de Smeltzer et 
DISCUSIÓN 
 
 
 208 
al. 188, aunque el EDSS es 1,5 puntos mayor que el de nuestros pacientes, cuenta con una 
muestra 10 años más joven pero con más discapacidad acumulada. 
Como podemos observar en la tabla, en comparación con otros estudios respiratorios 
similares, nuestros protocolos, tanto el de entrenamiento inspiratorio como el de 
fisioterapia respiratoria convencional, logran mejores resultados en la resistencia 
respiratoria que los estudios previos. Es el primer estudio que consigue incrementar 
significativamente la MVV en pacientes con EM tras aplicar un protocolo respiratorio con 
resistómetro inspiratorio o fisioterapia respiratoria convencional. 
 
Parámetros espirométricos 
Comparación con los valores de referencia 
Como ya comentamos todos los participantes del estudio realizan una espirometría al 
inicio y al final del mismo. Tras la realización de la espirometría se debe proceder a su 
interpretación, de acuerdo con unos valores considerados normales. En otras pruebas 
diagnósticas como un análisis de sangre, o el análisis numérico del electrocardiograma, los 
valores normales son más o menos estrechos e independientes de las características 
antropométricas del paciente (sexo, edad, talla y peso). Sin embargo, en las pruebas de 
función pulmonar estos valores normales, además de tener amplios límites de normalidad 
y una gran variabilidad interindividual, sí dependen de las características antropométricas 
de los pacientes, de modo que decir que el FEV1 es 2 litros no quiere decir realmente nada, 
ya que para el varón sería claramente bajo, mientras que para la mujer anciana puede ser 
un valor superior a lo normal. 
Es por ello por lo que la interpretación de la espirometría se basa en la comparación de los 
valores obtenidos por un paciente con los que teóricamente le corresponderían a un 
individuo sano de sus mismas características antropométricas. Este valor teórico o valor de 
referencia se obtiene a partir de unas ecuaciones de predicción 199, 200. 
En general, se recomienda utilizar aquel conjunto de ecuaciones de predicción que mejor 
se ajuste a nuestra área. Sin embargo, lo más habitual es seleccionar unas ecuaciones 
próximas a nuestra población, en este sentido en la anterior Normativa SEPAR se 
recomendaban las ecuaciones de Roca et al. 201 Estas ecuaciones no contaban con 
DISCUSIÓN 
 
 
 209 
suficientes sujetos con edades superiores a los 70 años y, por tanto, introducen sesgos en 
su interpretación. Desde la nueva Normativa SEPAR se recomienda considerar la utilización 
de los valores de referencia de Casan et al. 202 para niños (rango 6-20 años), Roca et al. 201 
para adultos (rango 20-65 años) y García-Río et al. 203 para ancianos (rango 65-85 años). 
Estas ecuaciones de referencia sólo se deberían utilizar en sujetos de raza caucásica. 
Recientemente, autores como Quanjer et al. 204 han publicado unos valores de referencia 
que pretenden derivar ecuaciones de predicción que son aplicables a nivel mundial para 
grupos de población entre 3 y 95 años. Más de 160.000 datos de 72 centros en 33 países 
han sido evaluados. Se analizaron finalmente 97.759 registros de sujetos no fumadores 
sanos (55,3% mujeres) con un rango de edad entre 2,5 y 95 años que cumplieron las 
medidas de estandarización con datos bien documentados sobre el equipo y software 
utilizado. Tras eliminar 23.572 registros, sobre todo porque no se podían incluir en grupos 
étnicos o geográficos definidos, se obtuvieron ecuaciones de referencia para individuos 
sanos de edad 3-95 años, caucásicos (n = 57.395), afroamericanos (n = 3.545) y del norte y 
sureste de Asia (n = 4.992 y n = 8.255),respectivamente. El 47,7% se encontraban en el 
rango de edad <20 años y el 0,8% en el de >80 años. 
Este estudio ha servido para conocer las diferencias entre los diferentes grupos étnicos en 
cuanto a sus valores espirométricos. Los autores encuentran que los valores del FEV1 y FVC 
difieren en sus valores de límite inferiores en etnias diferentes a la caucásica, en 
proporciones similares para ambos parámetros, lo que hace que el FEV1/FVC sea un 
parámetro independiente del grupo étnico, lo cual tiene importancia a la hora de 
determinar niveles de normalidad, tal como han estudiado otros autores. 205, 206 205, 206 
Sin embargo, aún no se han efectuado suficientes comparaciones con los valores que 
hemos utilizado tradicionalmente en nuestro país, pero abren, sin lugar a duda una gran 
esperanza para alcanzar la unificación internacional. 
Otro dato fundamental a la hora de interpretar una espirometría es el límite inferior del 
intervalo de confianza (LIN). Cuando los valores obtenidos son superiores al LIN, la prueba 
se considera normal. El LIN está alrededor del 80% del valor teórico del FEV1, FVC y VC, y 
aproximadamente el 60% para el FEF25-75 en sujetos menores de 65 años y tallas no 
extremas. Estos valores son sólo aproximaciones, para calcular el LIN de forma exacta 
existe una fórmula: 
LIN = Valor predicho – (1,645 x Error estándar estimado de la ecuación (SEE)) 207 
DISCUSIÓN 
 
 
 210 
Siguiendo las indicaciones de la SEPAR utilizaremos las ecuaciones de Roca et al. 201 para 
calcular los valores de referencia correspondientes a nuestra muestra. 
Sexo Parámetro Ecuación SEE 
Hombre 
FVC (l) 0,0678 T – 0,0147 E – 6.0548 0,53 
FEV1 (l) 0,0514 T – 0,0216 E – 3.9548 0,451 
PEF (l/s) 0,0945 T – 0,0209 E – 5.7732 1,47 
FEV1/FVC (%) – 0,1902 E + 85,58 5,36 
FEF25-75 (l/s) 0,0392 T – 0,043 E – 1.1574 1,0 
Mujer 
FVC (l) 0,0454T – 0,0211E – 2.8253 0,403 
FEV1 (l) 0,0326T – 0,0253E – 1.2864 0,315 
PEF (l/s) 0,0448T – 0,0304E + 0,3496 1,04 
FEV1/FVC (%) –0,244 E – 0,1126 P + 94,88 5,31 
FEF25-75 (l/s) 0,023 T – 0,0465 E – 1.1055 0,68 
E: Edad (en años); P: peso (en Kg); T: talla (en cm); SEE: error estándar estimado de la ecuación. 
Tabla 24: Ecuaciones de Roca et al. 
 
De las ecuaciones establecidas por Roca et al. 201 podemos calcular los valores de 
referencia (VR) y el LIN de las variables FVC, FEV1, PEF y FEF25-75. 
Hombres: 
El FVC de nuestros pacientes supone un 68% del VR establecido por Roca et al. para sujetos 
de sus mismas características antropométricas. Representa el 82% del LIN. Así, podemos 
afirmar que el FVC de nuestros hombres está disminuido. 
El FEV1 es el 79% del VR y el 97% del LIN, por lo que ronda valores muy próximos a la 
normalidad. 
DISCUSIÓN 
 
 
 211 
El PEF es el 58% del VR y el 77% del LIN, bastante por debajo de los valores considerados 
normales. 
El FEF25-75 es el 111% del VR y el 206% del LIN, así nuestros pacientes doblan el límite que 
marca la normalidad en este flujo y es ligeramente superior al VR. 
Mujeres: 
El FVC es el 70% del VR y el 87% del LIN, al igual que sucedía con los hombres no alcanza 
los valores normales y está disminuido. 
El FEV1 es el 83% del VR y el 103% del LIN, por lo que no se aprecia alteración en este 
volumen espirométrico. 
El PEF es el 71% del VR y el 99% del LIN, así, al contrario que sucedía en los hombres, las 
mujeres presentan valores muy próximos a los normales del PEF. 
El FEF25-75 es el 107% del VR y el 181% del LIN, por encima del VR y prácticamente doblando 
el valor del LIN. 
En general, en comparación con el VR y el LIN, los valores obtenidos por hombres y 
mujeres son muy parecidos. Mientras que el FVC aparece disminuido en ambos sexos y no 
llega al LIN, el FEV1 se encuentra por debajo del VR pero se equipara a los valores del LIN, 
por lo que podemos decir que se trata valores normales. Por su parte el FEF25-75 está por 
encima del VR tanto en hombres como mujeres. Sólo observamos diferencias reseñables 
en el PEF, el cual es considerablemente mejor en las mujeres en las que se encuentra en el 
límite de la normalidad; en los hombres este valor está por debajo de la normalidad. 
El VT tiene un valor normal de 6-7 ml/kg (unos 500 mL aproximadamente). 71 En la 
valoración inicial medimos un VT medio de 1,023 l. El VT no está disminuido en nuestra 
muestra. 
La VC medida en nuestros pacientes en la revisión inicial supone un 70% del valor de 
referencia para población sana. 
En cuanto al ERV presenta valores normales en la revisión inicial, sin embargo, el IRV 
aparece considerablemente disminuido, representando un 42% del valor normal, 
comparando con datos para población sin patología. 
DISCUSIÓN 
 
 
 212 
Para conocer si nuestros pacientes presentan un patrón obstructivo, restrictivo o mixto 
analizamos los valores espirométricos. Si el FEV1/VC o el FEF25-75 son menores del 75% del 
valor normal nuestros pacientes presentan una alteración ventilatoria obstructiva 187, 208. Si 
el FVC es menor del 75% del valor normal estamos ante una alteración ventilatoria 
restrictiva 209, 210. Si nuestra muestra presenta los 2 criterios citados anteriormente 
afirmamos que padecen una alteración ventilatoria mixta. 
Así, el FEV1/VC y el FEF25-75 son mayores del 75% del valor de referencia por lo que 
descartamos el patrón obstructivo. El FVC es un 69% del valor de referencia, por lo que 
podemos afirmar que nuestros pacientes presentan un patrón ventilatorio restrictivo, lo 
que coincide con las afirmaciones previas que relacionan la EM con alteraciones 
ventilatorias restrictivas 44. 
También podemos recurrir al análisis de todos los datos espirométricos para confirmar la 
existencia del patrón ventilatorio restrictivo en nuestros pacientes, los cuales se reflejan en 
la siguiente tabla. 
El FEV1/FVC es un 90% en la revisión inicial en nuestros pacientes, el FVC es un 69% del VR, 
el FEV1 es un 81% del VR y el FEF25-75 está en valores normales, lo que coincide 
exactamente con el esquema de un patrón restrictivo. 
 
FEV1/FVC Mayor o igual 85% 
FVC (<80% del valor de referencia) 
FEV1 Normal o 
FEF25-75 Normal o 
 
Tabla 3: Análisis de los valores espirométricos en el patrón restrictivo 
59
. 
 
Evolución de los parámetros a lo largo del estudio 
Analizando las variables espirométricas a lo largo del estudio obtenemos diferencias 
significativas tras los 3 meses de intervención en el PEF y en el VT. 
DISCUSIÓN 
 
 
 213 
El PEF aumenta de forma significativa, aproximadamente un 12% en ambos grupos de 
estudio tras el entrenamiento respiratorio. Así deducimos que el trabajo respiratorio, ya 
sea con resistómetro inspiratorio o con fisioterapia respiratoria convencional, logra 
incrementar el PEF en pacientes con EM. 
El VT, en cambio, sólo se ve modificado en el grupo “Treshold” en el que se aprecia un 
incremento del 50% en la revisión final. En el grupo “Ejercicios respiratorios” también 
aumenta, sin embargo no llega a ser estadísticamente significativo. Por tanto, la terapia 
con resistómetro inspiratorio logra incrementar el VT en pacientes con EM. 
El resto de variables estudiadas no sufren cambios significativos a lo largo del 
entrenamiento en ninguno de los 2 grupos. Si estudiamos los parámetros por subgrupos 
encontramos diferencias estadísticamente significativas en: 
- Los pacientes con un EDSS alto aumentan la VC un 37% trabajando con el 
resistómetro. 
- Los pacientes con un EDSS alto aumentan el IRV un 42% trabajando con el 
resistómetro. 
- Los hombres del grupo “Ejercicios respiratorios” incrementan su VC un 
10%. 
- Los pacientes del grupo “Ejercicios respiratorios” con un EDSS bajo 
aumentan su ERV un 85%. 
Por otra parte, se aprecian modificaciones en el resto de variables estudiadas a lo largo de 
la intervención aunque no lleguen a ser significativas. 
El FVC y el FEV1 se mantienen constantes en el grupo “Ejercicios respiratorios”,mientras 
que en el grupo “Treshold” aumentan un 2% y un 1,6% respectivamente tras el estudio. La 
VC aumenta aproximadamente un 4% en los 2 grupos. El VT en el grupo “Ejercicios 
respiratorios” se incrementa un 21,6% tras la intervención respiratoria. El FEF25-75 aumenta 
un 6% en el grupo “Ejercicios respiratorios” y un 1,5% en el grupo “Treshold”. Por su parte, 
el Índice de Tiffeneau no experimenta cambios en los 3 meses de intervención. 
Westerdahl et al. 211 en el año 2015 realizan un estudio respiratorio con 48 pacientes con 
EM. Dividen la muestra en dos grupos, un grupo de trabajo respiratorio, entrenan con un 
dispositivo de presión espiratorio positiva (PEP) con el que realizan 30 respiraciones 
profundas 2 veces al día, y otro grupo control que no realiza ninguna actividad respiratoria. 
DISCUSIÓN 
 
 
 214 
La duración del estudio es de 2 meses, frente a los 3 meses de nuestro trabajo, la edad 
media es de 55 años (51 en nuestro trabajo), el 70% de la muestra son mujeres (61% en 
nuestro estudio), el IMC medio es de 26,5 (23,75 en nuestra muestra) y el EDSS es de 4,75 
(5,4 en nuestro estudio). 
En la siguiente tabla comparamos los valores iniciales de este estudio con los obtenidos en 
nuestra muestra. 
 
 FVC (L) FEV1 (L) PEF (L/s) VC (L) FEV1/VC (%) 
Nuestro estudio 2,7 2,5 4,75 3,0 63,5 
Westerdahl et al. 
208
 3,3 2,6 5,85 3,3 78,4 
 
Tabla 25: Comparación valores espirométricos iniciales de Westerdahl et al. con nuestros datos. 
 
Podemos ver que todos los parámetros espirométricos, a excepción del FEV1 que es similar, 
son superiores a los medidos en nuestro estudio en la valoración inicial. Como ya dijimos, 
el FEV1 de nuestra muestra es normal, mientras que el resto de valores son inferiores a los 
normales para la población sana. Westerdahl et al. 208 obtiene unos datos en su revisión 
inicial muy próximos a la normalidad en la espirometría; esto puede deberse a la menor 
discapacidad acumulada que presentan sus pacientes unido al hecho de que el 45% de 
ellos nunca han sido fumadores, frente al 30% de nuestra muestra. 
A lo largo del estudio sólo aparecen diferencias significativas en la VC y la FVC en un 
subgrupo de pacientes del grupo de entrenamiento respiratorio, el resto de variables no se 
modifican. Nuestros protocolos no consiguen mejorar la FVC significativamente, pero la 
terapia con resistómetro inspiratorio la incrementa un 2%. Por otra parte, con las 2 
terapias de entrenamiento respiratorio conseguimos cambios en la VC de algún subgrupo. 
También la fuerza muscular inspiratoria y espiratoria se encuentran en los valores de 
normalidad en este estudio en la valoración inicial (PIM  78 cm H20 vs 46/ PEM  95 cm 
H2O vs 47). Esto es contrario a lo apreciado en nuestro trabajo y en los estudios de 
DISCUSIÓN 
 
 
 215 
Mutluay et al. 178, Foglio et al. 179, Gosselink et al. 180, Smeltzer et al. (1989) 181, Klefbeck et 
al. 182, Buyse et al. 183, Smeltzer et al. (1992) 188, Tantucci et al. 189 y Olgiati et al. 190. 
Gosselink et al. 180 valoran el FVC en su estudio y obtienen un valor inicial del 43% del valor 
de referencia, considerablemente inferior al hallado en nuestro estudio que es el 69% del 
mismo. Cabe destacar que su muestra está formada por pacientes con EM y un EDSS > 7, 
por tanto presentan un alto grado de discapacidad. Al igual que sucede en nuestro trabajo 
no logra diferencias significativas en el FVC tras el periodo de intervención respiratoria. 
Coincidimos con Klefbeck et al. 182 en los valores iniciales medidos de los parámetros 
espirométricos, ya que son prácticamente iguales a los obtenidos en nuestra muestra. 
Utiliza un protocolo inspiratorio parecido a nuestro grupo “Treshold” y, al igual que 
nosotros, no consigue diferencias significativas en FVC, FEV1 y VC. Nuestros programas de 
trabajo logran mejorar el PEF significativamente. 
 
 FVC (l) FEV1 (l) PEF (l/s) VC (l) 
Nuestro estudio 2,7 2,5 4,75 3,0 
Klefbeck et al. 182 2,7 2,3 4,65 2,3 
 
Tabla 26: Comparativa valores espirométricos iniciales de Klefbeck et al. con nuestros datos. 
 
Con Pfalzer et al. 194 no tenemos tanta concordancia en los datos iniciales como sucedía 
con Klefbeck et al. 182, ya que obtienen un FEV1 ligeramente superior (2,8 l vs 2,5 l), un FVC 
mayor (3,7 l vs 2,7 l) y un FEF25-75 menor que nuestra muestra (2,6 l vs 3,4 l). Cuentan con 
una población más joven y con menor EDSS para el estudio, de ahí estas diferencias. 
Coincidimos con Pfalzer et al. 194 en que no logramos cambios significativos en estas 
variables tras la intervención. 
Lo mismo sucede con el trabajo de Fry et al. 195, los valores iniciales son superiores en FEV1 
(2,7 l vs 2,5 l), FVC (3,8 l vs 2,7 l) y VC (3,9 l vs 3,0 l) e inferiores en el FEF25-75 (2,8 l vs 3,4 l). 
Sus mejores resultados se pueden deber a la menor discapacidad y menor edad de su 
muestra. Lo realmente interesante de este estudio es que logran mejorar 
DISCUSIÓN 
 
 
 216 
significativamente el FEV1, FVC y FEF25-75 tras el periodo de intervención, utilizando un 
programa de trabajo con resistómetro inspiratorio similar al nuestro pero con un tiempo 
de estudio 2 semanas menor. Nosotros no conseguimos aumentar estas variables, en 
contrapartida, incrementamos significativamente el PEF y el VT con el resistómetro. 
Chiara et al. 196 también obtienen valores iniciales inferiores a los valores de referencia en 
FVC, FEV1 y PEF. Al igual que sucede en nuestro estudio, no logra incrementar la FVC ni el 
FEV1, en cambio aumenta significativamente el PEF utilizando un programa de 
entrenamiento espiratorio con resistómetro. Logran aumentar el PEF un 9%, frente al 11% 
que aumenta en nuestros pacientes del grupo “Treshold”. 
 
Comparación de nuestro protocolo con resistómetro inspiratorio con otros estudios 
Una vez citados los cambios que obtenemos tras realizar una intervención de 12 semanas 
con un resistómetro “Treshold IMT” en pacientes con EM y comparados los resultados con 
estudios previos, analizaremos la eficacia de nuestro programa. 
Los sujetos de nuestro estudio que han trabajado con el resistómetro inspiratorio han 
logrado mejorar significativamente su fuerza muscular inspiratoria y espiratoria, la 
resistencia de su musculatura respiratoria, el VT, el PEF, y han logrado disminuir su 
sensación de disnea. También logran ligeras mejorías en el FVC, FEV1 y VC. A simple vista 
nos damos cuenta que su eficacia es mayor que la de la fisioterapia respiratoria 
convencional, que únicamente logra mejorar la fuerza respiratoria (en menor medida), la 
resistencia respiratoria (ligeramente superior) y el PEF (de manera casi idéntica). No logra 
cambios en la percepción disnea ni en el VT. 
Los 2 programas tienen la misma duración (15 minutos), con la intención de que el tiempo 
empleado para el entrenamiento respiratorio no influya en los resultados finales. Así, las 
diferencias entre los 2 grupos radican en el tipo de ejercicio utilizado, por lo que podemos 
afirmar que el resistómetro inspiratorio obtiene mejores resultados para trabajar la 
función ventilatoria en los pacientes con EM que la fisioterapia respiratoria 
convencional. 
De los estudios consultados son pocos los que utilizan un protocolo similar a nuestro grupo 
“Treshold”. 
DISCUSIÓN 
 
 
 217 
Klefbeck et al. 182 utilizan un protocolo de entrenamiento inspiratorio de 3 series de 10 
repeticiones al 40-60% de la PIM con una duración de 10 semanas. Sus resultados son 
bastante discretos ya que únicamente logran mejoría significativa en la PIM (parecida a 
nuestro programa “Treshold”), no logran modificar ningún parámetro espirométrico y no 
registran la medida de la MVV en el estudio. Por tanto, podemos decir que nuestro 
protocolo es más completo y efectivo que el utilizado por Klefbeck et al. 182 
Pfalzer et al. 194 diseñan un programa de 3 series de 15 repeticiones al 40-60% de la PIM 
durante 10 semanas. Sucede lo mismo que enel estudio anterior, logra únicamente 
mejorar la PIM tras la intervención, en este caso su mejoría es un 20% mayor que la 
nuestra en este parámetro, en parte por utilizar una mayor carga con el resistómetro. Mide 
la MVV en su trabajo y no logra cambios significativos tras el entrenamiento. Por lo tanto, 
aunque la ganancia de la fuerza inspiratoria sea mayor que la que conseguimos nosotros, 
no logra mejorar ni la fuerza espiratoria, ni la resistencia respiratoria, ni el VT, ni el PEF, ni 
la disnea, como logramos con nuestro programa “Treshold”. 
Fry et al. 195 utilizan un protocolo de 3 series de 15 repeticiones al 30% de la PIM durante 
10 semanas. Logran mejorar la PIM, FEV1, FVC y FEF25-75, algo que nosotros no logramos 
con nuestro entrenamiento; en cambio, conseguimos mejorar la PEM, la MVV, el VT, el PEF 
y la disnea. Así, aunque Fry incrementa parámetros espirométricos tan importantes con el 
FEV1 y el FVC, nosotros obtenemos mejores resultados en la fuerza y resistencia de los 
músculos respiratorios, sin quitar importancia a la mejoría de la disnea, del VT y del PEF. 
La principal diferencia entre estos protocolos y el nuestro es la duración de los mismos. 
Mientras ellos trabajan el sistema respiratorio un tiempo aproximado de 6-7 minutos, 
nosotros utilizamos un programa de 15 minutos. Los resultados obtenidos son 
considerablemente mejores a los de Klefbeck et al. 182 y Pfalzer et al. 194, lo que justifica el 
empleo de un tiempo superior para conseguir la mejoría. Sin embargo, Fry et al. 195 logra 
unos resultados muy interesantes empleando la mitad de tiempo de entrenamiento que en 
nuestro estudio. Cabe destacar que su muestra presenta un EDSS de 3,96, muy por debajo 
del 5,597 de nuestros participantes del grupo “Treshold”, lo que puede influir a la hora de 
la realización del entrenamiento. 
Por último destacamos el mayor tamaño muestral de nuestro estudio en comparación con 
el resto de estudios similares que han sido publicados. Contamos con una muestra de 67 
pacientes con EM a los que se les aplica uno de los 2 programas de rehabilitación 
DISCUSIÓN 
 
 
 218 
respiratoria experimentales que conforman el estudio y que nos permiten comparar la 
eficacia que cada uno de ellos tiene para incidir en unos u otros parámetros de la función 
ventilatoria. 
Limitaciones del estudio 
- La duración de la intervención experimental es de 12 semanas. 
- No se lleva a cabo un seguimiento de la mejoría obtenida una vez concluidas 
las 12 semanas de intervención. 
- Sólo se recogen datos de pacientes de la ASDEM y la AZDEM. 
- Seguimiento del programa por parte de los pacientes. No se pudo llevar a cabo 
un seguimiento personalizado del entrenamiento o establecer sesiones 
grupales para realizar los ejercicios, en cambio, se entrega una hoja de 
seguimiento para anotar los ejercicios realizados por los pacientes cada día y se 
contacta con todos los pacientes cada 15 días para conocer la evolución del 
entrenamiento (en persona o telefónicamente dependiendo del grupo de 
estudio). A mayores se pide colaboración a los trabajadores de los centros para 
insistir y animar a los pacientes a realizar los ejercicios. 
- Una de las limitaciones más importantes del estudio ha sido la falta de recursos 
económicos para expandir el trabajo experimental a otras asociaciones de 
provincias cercanas y poder aumentar de manera considerable la muestra. 
- La mayoría de las pruebas llevadas a cabo para la medición de los resultados 
dependen del esfuerzo y la fatiga de los participantes durante su realización. 
Las instrucciones para llevar a cabo las pruebas fueron estandarizadas, se 
explicó y mostró visualmente la realización de la prueba, se hicieron varios 
intentos para obtener los mejores resultados posibles y se permitía descansar 
un tiempo prudencial entre prueba y prueba a los participantes. 
- Mientras que el grupo “Treshold” era valorado personalmente cada 2 semanas 
el grupo “Ejercicios respiratorios” era contactado telefónicamente en ese 
mismo periodo de tiempo para conocer los progresos con los ejercicios y las 
posibles complicaciones que pudieran aparecer. Este hecho podría influir en el 
interés por el estudio, y aunque no hemos encontrado diferencias en el 
seguimiento del programa entre ambos grupos de trabajo, la motivación a la 
hora de afrontar la revisión final puede ser diferente entre unos y otros 
participantes.
 
 
 219 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
6. CONCLUSIONES 
 
 
 
 
 
 CONCLUSIONES 
 
 
 221 
 
1. Atendiendo a las características estudiadas de edad, sexo, tipo de EM, tiempo de 
evolución con la enfermedad, antecedentes tabáquicos, medicación e IMC observamos 
que coinciden con las aportaciones de estudios similares. Sin embargo, el IMC de 
nuestra muestra con EM presenta un 20% más de sujetos con normopeso que los 
datos de referencia para la población española general. 
 
2. Los pacientes con EM sufren una disminución en la fuerza y la resistencia de la 
musculatura respiratoria, así como en los principales parámetros espirométricos en 
comparación con la población sana; más acentuada cuanto mayor sea la discapacidad 
ocasionada por la enfermedad. 
 
3. La terapia con resistómetro inspiratorio logra incrementar de forma estadísticamente 
significativa la fuerza muscular inspiratoria un 51%, frente al 24% de aumento que 
logra la fisioterapia respiratoria convencional. 
 
4. La terapia con resistómetro inspiratorio aumenta de forma estadísticamente 
significativamente la fuerza espiratoria un 36% frente al 27% logrado con la fisioterapia 
respiratoria convencional. 
 
5. La fisioterapia respiratoria convencional y la terapia con resistómetro inspiratorio 
aumentan significativamente la resistencia de la musculatura respiratoria en pacientes 
con EM. 
 
6. La fisioterapia respiratoria convencional y la terapia con resistómetro inspiratorio 
aumentan significativamente el flujo espiratorio pico en pacientes con EM. 
 
7. La terapia con resistómetro inspiratorio aumenta significativamente el volumen tidal 
en los pacientes con EM. 
 
8. La terapia con resistómetro inspiratorio disminuye de forma significativa la percepción 
de disnea en los pacientes con EM de nuestro estudio. 
 
CONCLUSIONES 
 
 
 222 
9. Atendiendo a la escala de calidad de vida SF-12v2 observamos que los pacientes con 
EM presentan mayor afectación en el ámbito físico que en el ámbito mental de la 
calidad de vida. 
 
10. El protocolo propuesto de terapia con resistómetro inspiratorio se muestra más 
efectivo en la mejoría de los parámetros respiratorios que la fisioterapia respiratoria 
convencional y que otros protocolos utilizados en los diversos estudios consultados. 
Así, podemos validar este protocolo como el que más ventajas obtiene para el 
tratamiento respiratorio de los pacientes con EM. 
 
 
 223 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
7. BIBLIOGRAFÍA 
 
 
 
 
 
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA 
 
 
 225 
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 245 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
8. ANEXOS 
 
 
ANEXOS 
 
 
 247 
ANEXO 1: PROGRAMA DE EJERCICIOS RESPIRATORIOS. 
 
PROGRAMA DE EJERCICIOS RESPIRATORIOS 
 
Los ejercicios descritos a continuación nos ayudarán a mejorar la función pulmonar y el 
estado de nuestros músculos respiratorios. 
Indicaciones: 
- Realizar los ejercicios en una posición relajada, ya sea sentado o tumbado boca 
arriba. 
- Siempre cogemos aire por la nariz y lo echamos por la boca con los labios fruncidos 
para oponer resistencia a la salida del aire. 
- En todos los ejercicios intentaremos coger y echar todo el aire que podamos. 
Haremos respiraciones lentas y de gran volumen de aire. 
- En el improbable caso de percibir fatiga, dolor o sensación de mareo, detendremos 
el ejercicio inmediatamente y se lo comunicaremos al investigador. 
 
 
1.- Respiración abdominal o diafragmática: Colocamos nuestras manos a la altura del 
ombligo para sentir el movimiento; cogemos aire por la nariz y lo llevamos hacia la barriga 
notando como ésta se hincha, echamos el aire por la boca mientras desinflamos nuestra 
barriga. Cogemos y echamos todo el aire que podamos. 3 minutos 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 248 
2.- Respiración costal o torácica: Colocamos las manos sobre las costillas para sentir el 
movimiento; cogemos aire por la nariz y lo llevamos hacia el pecho inflándolo todo lo que 
podamos, expulsamos el aire por la boca desinflando nuestro pecho. Hacemos 
respiraciones lentas, tomando y echando todo el aire que podamos. 3 minutos. 
 
 
 
3.- Respiración y elevación de brazos hacia delante: Inspiraremos profundamente por la 
nariz al tiempo que levantamos ambos brazos extendidos hacia delante todo lo que 
podamos, a continuación expulsamos el aire por la boca y bajamos lentamente los brazos 
hasta colocarlos de nuevo a lo largo del cuerpo. 3 minutos. 
 
 
4.- Respiración y elevación lateral de los brazos: Inspiramos profundamente por la nariz al 
tiempo que separamos los brazos del tronco hasta colocarlos en cruz, acto seguido 
echamos el aire por la boca y vamos bajando lentamente los brazos hasta pegarlos al 
cuerpo. 3 minutos. 
 
 
ANEXOS 
 
 
 249 
5.- Respiración y separación de los brazos: Para realizar este ejercicio, colocamos los brazos 
extendidos hacia delante con las manos juntas a la altura de nuestro pecho. Inspiramos 
profundamente por la nariz y separamos los brazos hasta colocarlos en cruz, espiramos 
lentamente por la boca y juntamos de nuevo las manos. 3 minutos. 
 
 
Si le surge cualquier duda durante la realización del programa o aparece algún 
inconveniente en la ejecución de algún ejercicio no dude en contactar conmigo: 
 
Carlos  646774655 
 
*Cualquiera de los ejercicios descritos podrá ser modificado con el fin de adaptarlo a las 
cualidades físicas de cada paciente. 
 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 250 
ANEXOS 
 
 
 251 
ANEXO 2: PROGRAMA DE TRABAJO TRESHOLD IMT. 
A cada paciente se le entrega un folleto explicativo a cerca del Treshold IMT 109. 
 
Imagen 28: Protocolo de utilización del dispositivo Treshold IMT. 
 
Modo de empleo 
 Sólo para uso individual. Asegúrese que no exista ningún cuerpo extraño en el 
interior de la cámara que pueda bloquearla y retírelos si los hubiera. 
Cada pack contiene: 
- Dispositivo para el entrenamiento de los músculos inspiratorios Treshold IMT. 
 - Instrucciones de uso. 
 - Agenda de seguimiento del entrenamiento. 
Gire el botón de control (Fig. 1A) para alinear el borde rojo del indicador de presión (Fig. 
1B) a la posición indicada por su médico. Un número superior supone mayor esfuerzo. 
Acople firmemente la boquilla. 
Póngase la pinza en la nariz y respire por la boca (Fig. 2). 
ANEXOS 
 
 
 252 
Cierre completamente los labios alrededor de la boquilla y aspire profundamente (Fig. 3). 
Cuando el aire circula por el dispositivo, la válvula está abierta. 
Continúe aspirando y espirando sin retirar el dispositivo de la boca. 
El entrenamiento debe ser sistemático y continuado. Anote las lecturas en la agenda de 
seguimiento del entrenamiento. 
 
Instrucciones de limpieza 
Lavar con agua jabonosa templada después de cada uso. Enjuagar todas las piezas conagua limpia y sacudir el exceso de humedad. Dejar secar al aire. NO HERVIR O CALENTAR. 
 
Indicaciones de uso 
 Treshold IMT es un dispositivo para el entrenamiento de los músculos inspiratorios que le 
ayudará a fortalecer y endurecer los mismos mediante el ejercicio. 
CUALQUIER CAMBIO EN LA CONFIGURACIÓN SE HARÁ SÓLO POR DIRECCIÓN DE SU 
MÉDICO O FISIOTERAPEUTA. SI SE ENCUENTRA MUY CANSADO DURANTE O DESPUÉS DE 
SU SESIÓN DE ENTRENAMIENTO, LE FALTA LA RESPIRACIÓN O NOTA QUE SUS 
PULSACIONES HAN AUMENTADO DE FORMA ALARMANTE, INTERRUMPA LA SESIÓN E 
INFORME A UN PROFESIONAL. 
 
Nota para médicos y fisioterapeutas 
La carga de presión empleada en el entrenamiento de los músculos inspiratorios, deberá 
estar en función de la fuerza de los músculos respiratorios del paciente, que se determina 
midiendo la presión inspiratoria máxima (PIM) con un manómetro. PIM es la máxima 
presión negativa que un paciente puede generar durante la inhalación. La carga de presión 
recomendada es un 30% de la PIM del paciente. No obstante, en ciertos casos puede ser 
necesario iniciar el entrenamiento con una presión inferior. La presión deberá aumentarse 
a medida que mejore la fortaleza de los músculos inspiratorios del paciente. 
ANEXOS 
 
 
 253 
 Protocolo de entrenamiento con el resistómetro inspiratorio 
El periodo de utilización del Treshold IMT será de 12 semanas durante las cuales, además 
de trabajar con el aparato, se realizará una revisión inicial completa, 5 revisiones 
intermedias de la PIM y la PEM para poder graduar la carga del resistómetro (una cada 2 
semanas) y una revisión final completa. 
Las primeras 2 semanas se trabaja con una carga igual al 20% de la PIM, a partir de la 
tercera semana se trabaja con una carga del 30% de la PIM. 
Haremos series de respiración con el Treshold IMT de 1 minuto (si los primeros días no se 
logra aguantar este tiempo, las series serán de 30-45 segundos), 15 series en total, que las 
repartiremos en 2 tandas de trabajo. Entre serie y serie intercalamos un tiempo de 
descanso de 1 minuto. 
Posibles efectos adversos: 
 - Dolor de cabeza. 
 - Ligero mareo. 
 - Fatiga o falta de aire 99. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 254 
 
 
ANEXOS 
 
 
 255 
ANEXO 3: ESCALA DE CALIDAD DE VIDA SF-12V2 HEALTH SURVEY. 100 
 
 
ANEXOS 
 
 
 256 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 257 
ANEXO 4: EXPANDED DISABILITY STATUS SCALE (EDSS) DE KURTZKE. 
Escala de discapacidad de Kurtzke 
 
La escala de discapacidad de Kurtzke, también conocida como EDSS, es la más utilizada 
para evaluar la situación funcional de las personas con EM. La EDSS evalúa la 
discapacidad de acuerdo a ocho sistemas funcionales. 
 
EDSS o Escala expandida del estado de la discapacidad 
 
Criterios de puntuación 
 
Escala Funcional (FS) 
 
Piramidal 
 
1 Normal. 
2 Signos anormales sin incapacidad. 
3 Incapacidad mínima. 
4 Paraparesia o hemiparesia leve o moderada. Monoparesia grave. 
5 Paraparesia o hemiparesia grave. Monopleía o cuadriparesia moderada. 
6 Paraplejía o hemiplejía. Cuadriparesia intensa. 
7 Cuadriplejía. 
 
Cerebelo 
 
1 Normal. 
2 Signos anormales sin incapacidad. 
3 Ligera ataxia. 
4 Moderada ataxia de los miembros o del tronco. 
5 Ataxia intensa de todas las extremidades. 
6 Incapaz de realizar movimientos coordinados por ataxia. 
* + añadir tras cada puntuación en caso de debilidad grado 3, que dificulte la prueba. 
ANEXOS 
 
 
 258 
Tronco de encéfalo 
 
1 Normal. 
2 Solamente signos. 
3 Nistagmus moderado o cualquier otro tipo de incapacidad. 
4 Nistagmus intenso, parálisis extraocular intensa o moderada incapacidad por otros 
pares. 
5 Disartria intensa o cualquier otro tipo de incapacidad. 
6 Incapacidad para tragar o hablar. 
 
 
Sensibilidad 
 
1 Normal. 
2 Alteración de la vibratoria o grafestesia en una o dos extremidades. 
3 Disminución ligera de la sensibilidad táctil o dolorosa, o de la posicional y/o disminución 
ligera de la vibratoria en uno o dos miembros o vibratoria (o grafestesia) en 3 o 4 
miembros. 
4 Id. moderada, incluida alteración propioceptiva en 3 o 4 miembros. 
5 Id. intensa, o bien grave alteración propioceptiva en más de 2 miembros. 
6 Pérdida de la sensibilidad en una o dos extremidades o bien disminución del tacto o 
dolor y/o pérdida del sentido posicional en más de dos miembros. 
7 Pérdida de sensibilidad prácticamente total por debajo de la cabeza. 
 
 
Vejiga e Intestino 
 
Vejiga 
 
1 Función normal. 
2 Ligero titubeo, urgencia o retención. 
3 Moderado titubeo, urgencia o retención tanto del intestino como de la vejiga, o 
incontinencia urinaria poco frecuente. 
ANEXOS 
 
 
 259 
4 Incontinencia < semanal. 
5 Incontinencia > semanal. 
6 Incontinencia diaria. 
7 Catéter vesical. 
 
Intestino 
 
1 Función normal. 
2 Estreñimiento de < diario, sin incontinencia. 
3 Estreñimiento de menos de a diario, pero no incontinencia. 
4 Incontinencia < semanal. 
5 Incontinencia > semanal pero no a diario. 
6 Ningún control intestinal. 
7 Grado 5 intestinal más grado 5 de disfunción vesical. 
 
 
Visión 
 
1 Normal. 
2 Escotoma con agudeza visual (corregida) superior a 20/30. 
3 El ojo que está peor con un escotoma ene de agudeza entre 30/30 y 20/59. 
4 El ojo peor (por escotoma o alteración de campo) con agudeza máxima entre 20/60 
y20/99. 
5 Id. entre 20/100 y 20/200; igual un grado 3 más máxima agudeza en el mejor ojo de 
20/60 o inferior. 
6 Id. en el ojo peor con agudeza inferior a 20/200; o bien grado 4 más máxima agudeza 
en el ojo mejor de 20/60 o menos. 
 * + añadir tras la puntuación en los grados 0-5 si existe palidez temporal. 
 
 
Funciones mentales 
 
1 Normal. 
2 Alteración del estado de ánimo únicamente (no afecta a la puntuación EDSS). 
ANEXOS 
 
 
 260 
3 Ligera alteración cognitiva. 
4 Moderada alteración cognitiva. 
5 Marcada alteración cognitiva. 
6 Demencia o síndrome cerebral crónico. 
 
 
EDSS o Escala expandida del estado de la discapacidad 
 
0 Examen neurológico normal (en fs todo grado 0). 
1.0 Sin incapacidad, mínimos signos en un fs (por ejemplo, grado 1). 
1.5 No incapacidad, mínimos signos en más de un fs (más de 1 fs grado 1). excluye 
función cerebral grado 1. 
2.0 Mínima incapacidad en un fs (un fs grado 2, otros 0 o 1). 
2.5 Mínima incapacidad en dos fs (dos fs grado 2, otros 0 o 1). 
3.0 Moderada incapacidad en un fs (un fs grado 3, otros 0 o 1) o leve incapacidad en tres 
o cuatro fs grado 2, otros 0 o 1) aunque plenamente ambulante. 
3.5 Totalmente ambulante pero con moderada incapacidad en un fs (un grado 3) y uno 
o dos fs grado 2; o dos fs grado 3, o cinco fs grado 2 (otros 0 o 1). 
4.0 Completamente ambulante sin asistencia, autosuficiente, capacitado durante 12 
horas diarias a pesar de una relativamente grave incapacidad consistente en un fs grado 
4 (otros 0 o 1) o combinaciones de grados menores excediendo los límites de los grados 
previos, capaz de caminar sin ayuda o descanso uno 500 metros. 
4.5 Completamente ambulante sin ayuda, autosuficiente la mayor parte del día, sin 
asistencia, capaz de trabajar la jornada entera, pero puede tener alguna limitación en la 
actividad total o puede requerir asistencia mínima; caracterizado por relativamente grave 
incapacidad, consistiendo generalmente en un fs grado 4 (otros 0 o 1), o combinaciones 
de grados menores excediéndolos límites de los grados previos; capaz de caminar sin 
ayuda o descanso unos 300 metros. 
5.0 Ambulante, capaz de andar sin ayuda o descanso 200 metros; incapacidad 
suficientemente grave como para impedirle las actividades del día entero (por ejemplo, 
trabajar el día entero sin medidas especiales), (equivalentes habituales en fs son grado 5 
sólo, otros 0 o 1; o combinaciones de grados menores, generalmente excediendo las 
especificaciones del apartado 4.0). 
ANEXOS261 
5.5 Capaz de caminar 100 metros sin ayuda ni descanso, incapacidad suficientemente 
grave como para impedir las actividades del día entero (equivalentes habituales en fs un 
grado 5 sólo, otros 0 o 1; o combinaciones de grados menores, excediendo generalmente 
los del apartado 4.0). 
6.0 Ayuda intermitente o constante (bastón, muletas) requerida para caminar 100 
metros con o sin descanso (generalmente equivalente en los fs a combinaciones con más 
de dos fs grado 3+). 
6.5 Ayuda bilateral constante (bastón, muletas, etc.) requerida para caminar 20 metros 
sin descanso (los equivalentes en los fs son combinaciones con más de dos fs grado 3+). 
7.0 Incapaz de caminar más de 5 metros aun con ayuda, esencialmente relegado a la 
silla de ruedas; capaz de trasladarse en la silla de ruedas unas 12 horas al día (los 
equivalentes en los fs son combinaciones con más de un fs grado 4+; muy raramente 
grado 5 piramidal sólo). 
7.5 Incapaz de subir más de unos pocos peldaños; relegado a una silla de ruedas; puede 
necesitar ayuda para trasladarse con ella; es capaz de mover las ruedas de una silla 
estándar, pero no puede hacerlo durante todo el día; puede necesitar silla motorizada 
(los equivalentes en los fs son combinaciones, con más de un fs 4+). 
8.0 Esencialmente relegado a la cama o silla de ruedas o en silla, pero capaz de 
permanecer fuera de la cama gran parte del día; capaz de realizar muchas de las 
funciones de su cuidado personal; generalmente conserva el uso efectivo de los brazos 
(los equivalentes en fs son combinaciones, generalmente grado 4+ en distintos sistemas). 
8.5 Esencialmente relegado en cama la mayor parte del día; conserva algo de uso 
efectivo en los brazos; conserva algunas funciones de cuidado personal (los equivalentes 
en fs son combinaciones generalmente grado 4+ en varios sistemas). 
9.0 Paciente postrado en cama; puede comunicarse y comer (los equivalentes en fs son 
combinaciones, sobre todo grado 4+). 
9.5 Paciente totalmente imposibilitado; incapaz de comunicarse y comer (los 
equivalentes en fs son combinaciones, sobre todo grado 4+). 
10.0 Fallecimiento por EM. 105 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 262 
ANEXO 5: CONSENTIMIENTO INFORMADO Y HOJA INFORMATIVA. 103 
 
 
 
 
MODELO DE CONSENTIMIENTO INFORMADO DEL PACIENTE O COLABORADOR 
Impreso CBE-A1 
 
Yo 1 
DNI/Pasaporte, 
He leído la hoja informativa que me ha sido entregada 2 
He tenido oportunidad de efectuar preguntas sobre el estudio. 
He recibido respuestas satisfactorias. 
He recibido suficiente información en relación con el estudio. 
He hablado con el Dr./Investigador: Carlos Martín Sánchez. 
Entiendo que la participación es voluntaria. 
Entiendo que puedo abandonar el estudio: 
 Cuando lo desee. 
 Sin que tenga que dar explicaciones. 
 Sin que ello afecte a MIS cuidados médicos. 
También he sido informado de forma clara, precisa y suficiente de los siguientes 
extremos que afectan a los datos personales que se contienen en este consentimiento y en 
la ficha o expediente que se abra para la investigación: 
ANEXOS 
 
 
 263 
Estos datos serán tratados y custodiados con respeto a mi intimidad y a la vigente 
normativa de protección de datos. 
Sobre estos datos me asisten los derechos de acceso, rectificación, cancelación y 
oposición que podré ejercitar mediante solicitud ante el investigador responsable 
en la dirección de contacto que figura en este documento. 
 
Estos datos no podrán ser cedidos sin mi consentimiento expreso y no lo otorgo 
en este acto. 
Doy mi consentimiento sólo para la extracción necesaria en la investigación de la que se 
me ha informado y para que sean utilizadas las muestras (fluidos, tejidos, etc...) 
exclusivamente en ella, sin posibilidad de compartir o ceder éstas, en todo o en parte, a 
ningún otro investigador, grupo o centro distinto del responsable de esta investigación o 
para cualquier otro fin. 
Declaro que he leído y conozco el contenido del presente documento, comprendo 
los compromisos que asumo y los acepto expresamente. Y, por ello, firmo este 
consentimiento informado de forma voluntaria para MANIFESTAR MI DESEO DE 
PARTICIPAR EN ESTE ESTUDIO DE INVESTIGACIÓN SOBRE “EVALUACIÓN DE LA INFLUENCIA 
DE UN PROGRAMA DE EJERCICIO FÍSICO EN EL PACIENTE ONCOLÓGICO”, hasta que decida 
lo contrario. Al firmar este consentimiento no renuncio a ninguno de mis derechos. 
Recibiré una copia de este consentimiento para guardarlo y poder consultarlo en el futuro. 
 
Nombre del paciente o sujeto colaborador: 
DNI/Pasaporte 
 
Firma: 
 
Fecha: 
ANEXOS 
 
 
 264 
 
Nombre del investigador: Carlos Martín Sánchez. 
DNI 70898814-A 
 
Firma: 
Identificación del Grupo/Instituto//Centro/Otros, responsable de la investigación, 
cuando no se trate de proyectos individuales: 
 
Fecha: 
Dirección de contacto del Investigador y/o del Grupo....responsables de la investigación y 
del tratamiento de los datos: 
 
NOTAS 
1 Indicar el nombre completo 
2 Incorporar de forma inseparable o al dorso de éste documento. 
 
 
 
 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 265 
Hoja Informativa 
 
Usted va a colaborar con el programa “Fisioterapia en pacientes con esclerosis múltiple y 
su repercusión en la calidad de vida”, dirigido por D. Carlos Martín Sánchez, fisioterapeuta, 
perteneciente al programa de Doctorado en Oncología Clínica de la Universidad de 
Salamanca. 
Dicho programa consta de una evaluación inicial y otra final a las 12 semanas del comienzo 
del estudio con el objetivo de observar cambios en los distintos aspectos respiratorios de 
los pacientes con esclerosis múltiple; cada una de las cuales consta de: espirometría, 
medición PIM-PEM, medición flujos pulmonares, valoración de la calidad de vida. Durante 
ese periodo de 12 semanas el paciente deberá realizar una serie de ejercicios respiratorios 
que previamente habrán sido explicados por un fisioterapeuta; además se le hará entrega 
de unas hojas en las que vienen detallados con precisión cada uno de los ejercicios. El 
paciente entiende y le ha sido explicado que los ejercicios por norma general no producen 
dolor y en el caso de la aparición de dolor eliminaríamos dicho ejercicio del programa. La 
realización de los ejercicios puede provocar fatiga, ante la cual, detendremos el ejercicio. 
Además de hacer los ejercicios propuestos, el paciente deberá rellenar una tabla en la que 
figuran el número de días y los ejercicios que ha realizado. 
Para resolver cualquier duda no dude en contactar por teléfono al siguiente número: 
646774655 Carlos. 
 
Gracias por su colaboración. 
 
 
 
 
 
ANEXOS 
 
 
 266 
ANEXO 6: HOJA DE VALORACIÓN. 
HISTORIA CLÍNICA 
Datos personales 
Nombre y apellidos:……………………………………………………..... Sexo: 
…………………………………. 
Dirección: ………………………………………………………………………
 Teléfono:……………………………. 
Fecha nacimiento (edad):………………………………………………. Trabajo: 
…………………………….. 
Talla: ………………………….Peso: ……………………………… IMC: ……………………………………………… 
 
Datos clínicos 
Diagnóstico de EM: ………………………………………………………………………………………………………. 
Fecha primer diagnóstico: ……………………………………………………………………………………………. 
Otras patologías: ………………………………………………………………………………………………………….. 
……………………………………………………………………………………………………………………………………… 
……………………………………………………………………………………………………………………………………… 
Medicación: …………………………………………………………………………………………………………………. 
……………………………………………………………………………………………………………………………………… 
……………………………………………………………………………………………………………………………………… 
Valoraciones 
Puntuación EDSS: 
Escala de Borg: Inicial  Final  
SF-12: Inicial  Final  
ANEXOS 
 
 
 267 
PIM: Inicial  Final  
 
PEM: Inicial  Final  
 
SatO2/Pulso: Inicial  Final  
 
Fumador/ Nº cigarrillos/ Años fumado