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¡Wow! Ventas © 2013 por Grupo Nelson® Publicado en Nashville, Tennessee, Estados Unidos de América. Grupo Nelson, Inc. es una subsidiaria que pertenece completamente a Thomas Nelson, Inc. Grupo Nelson es una marca registrada de Thomas Nelson, Inc. www.gruponelson.com Título en inglés: Knock Your Socks Off Selling © 1999 por Jeffrey Gitomer y Performance Research Associates, Inc. Publicado por AMACOM, una división de la American Management Association, International, Nueva York. Todos los derechos reservados. Todos los derechos reservados. Ninguna porción de este libro podrá ser reproducida, almacenada en algún sistema de recuperación, o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio —mecánicos, fotocopias, grabación u otro— excepto por citas breves en revistas impresas, sin la autorización previa por escrito de la editorial. Dibujos © John Bush, 1999. Usados con permiso. Editora en Jefe: Graciela Lelli Traducción: Caputo Consultores & Asociados, www.caputoconsultores.com Adaptación del diseño al español: Grupo Nivel Uno, Inc. ISBN: 978-1-60255-328-6 Impreso en Estados Unidos de América 13 14 15 16 17 RRD 9 8 7 6 5 4 3 2 1 Contenido Un par de reconocimientos y agradecimientos Prefacio: nada ocurre hasta que usted haga que ocurra Primera parte ¿Está listo para hacer una venta exitosa? 1. El vendedor «nato» 2. Claves para una llamada de venta exitosa: ¿cómo se evalúa usted? 3. ¿Es el enfoque del vendedor comprometido para una venta exitosa el adecuado para usted? 4. Las cinco obligaciones de un vendedor consagrado a una venta exitosa Segunda parte Fundamentos de la venta exitosa 5. La llamada no solicitada: generar clientes potenciales por el camino más difícil 6. La red de relaciones: receta para la llamada no solicitada 7. La recomendación: algo para tratar con cuidado 8. El aviso comercial de treinta segundos: clave para hacer contactos memorables 9. Desarrollar el modo de vender de arriba hacia abajo 10. Preguntas, preguntas, preguntas: las claves para comprender 11. Anticipar las necesidades y las expectativas del cliente: los factores de evaluación 12. La presentación: cuente su historia, dé sus argumentos 13. Cerrar es un proceso, no un hecho aislado 14. Responder a las objeciones y ocuparse de las dudas 15. Objeciones comunes y las respuestas a ellas 16. Prevención de la objeción: una nueva manera de disfrutar ventas seguras 17. ¿Qué fue lo que pasó? La autopsia de una llamada de ventas fallida Tercera parte Cómo desarrollar y llevar adelante una relación de largo plazo 18. Los «momentos de la verdad» en las ventas 19. Primer momento de la verdad: contacto inicial con el cliente 20. Segundo momento de la verdad: la primera reunión de ventas 21. Tercer momento de la verdad: activación de la cuenta 22. Cuarto momento de la verdad: llegan las facturas y los estados de cuenta 23. Quinto momento de la verdad: seguimiento posventa 24. Sexto momento de la verdad: comunicación durante los períodos de inactividad 25. Séptimo momento de la verdad: solución de problemas Cuarta parte Buen estado físico para una venta exitosa: ocúpese de usted 26. Dominar el arte de la serenidad 27. Cómo convertirse en un aprendiz de toda la vida 28. El método de las notas autoadhesivas para fijarse objetivos 29. Lista de verificación para ventas exitosas Recursos adicionales Acerca de los autores Un par de reconocimientos y agradecimientos De Jeffrey Cuando una obra está terminada es como cuando nace un niño. Es otro miembro de la familia. Soy afortunado, me encanta escribir. De modo que el dolor de parir un libro me es ajeno, pero el trabajo indudablemente es real. Un agradecimiento a mi amigo Rod Smith, editor, mecanismo de retroalimentación, genio creativo y detector de tonteras, quien una vez más ha puesto su sapiencia al servicio de este proyecto. Laboró duro para darle fluidez a este trabajo y defendió sus modificaciones con su habitual intransigencia idealista. Un agradecimiento a mi nuevo amigo y coautor Ron Zemke, así como a su maravilloso equipo —especialmente Jill Applegate— por su conocimiento y apoyo en el primero de muchos libros de venta exitosa. Estoy orgulloso de ser uno de los autores de ¡Wow! Ventas. Y un ENORME agradecimiento a los lectores de mi columna semanal sobre ventas y servicio al cliente, «Sales Moves». Sus comentarios se han convertido en una gran fuente de inspiración y una corriente ininterrumpida de información sobre el mundo real de las ventas, la primera responsabilidad empresarial de Estados Unidos. En este momento de mi vida, a los cincuenta y tres años, mi familia ha pasado a ocupar cada vez más un papel principal en mis pensamientos y acciones. Mis hijas —Ericka, Stacey y Rebecca— están en pleno florecimiento. Casadas o comprometidas, trabajan mucho, y están madurando para convertirse en espléndidas jóvenes, orgullo e inspiración de su padre. Y las adiciones más recientes a la familia —Morgan (de Rebecca) y Julia (de Stacey)— son tan hermosas como sus madres. Mi padre fue a reunirse con mi madre este año pasado. Su muerte fue la más dura de las realidades. Voy a extrañar su sabiduría y eso de «Muchacho, el viejo está orgulloso de ti». ¿Qué más puede uno desear que el padre le diga? Mi nueva esposa y compañera de vida, Teresa, es mi apoyo cotidiano y mi contacto con la realidad. Soy muy afortunado por haber encontrado a la persona precisa para mí. Te valoro y te lo agradezco. Jeffrey Gitomer Vendedor Charlotte, Carolina del Norte Mayo de 1999 De Ron Los libros no se escriben por sí solos. Ni son escritos exclusivamente por las personas cuyos nombres aparecen en la portada. Eso es así por lo menos con los de negocios. Por supuesto nosotros, los autores, asumimos la total responsabilidad de todo lo que aparece, o no aparece, aquí en blanco y negro, y aceptamos tanto las culpas como los elogios. Pero en un sentido más amplio, este libro es un producto de la inspiración, el estímulo y la sabiduría de muchas, muchas personas. Hank Kennedy, el editor de AMACOM, en primer lugar tuvo la idea de un libro sobre ventas exitosas y siguió insistiendo hasta que llegamos a compartirla con él. Gracias, Hank. Y también a Ellen Kadin, Steve Arkin e Irene Majuk que confiaron en este proyecto tan fervientemente y se esforzaron tanto como Hank Kennedy para convertirlo en realidad. En Mineápolis, un agradecimiento especial para Jill Applegate, que mantuvo las páginas del manuscrito al día... y en orden (merece un doble agradecimiento); a John Bush, cuyos dibujos siguen adornando y marcando los libros ¡Wow!, dándoles una sensación de estilo visual; a los socios, Tom Connellan y Chip Bell, que estuvieron siempre dispuestos para intercambiar ideas y, por supuesto, siempre a Susan Zemke, que encuentra el tiempo en medio de sus ocupaciones para leer detenida y cuidadosamente un capítulo, un párrafo, una frase o una idea. Una gratitud sumamente especial para Helen Powers de Maryland Composition Company, Inc., en Glen Burnie, que nunca se molestó ni puso mala cara por nuestros cambios de último momento y cuya aguda mirada evitó que esas correcciones de emergencia, más que de último momento se convirtieran en un desastre. En especial, agradecemos a todos los clientes, potenciales o sospechosos de serlo, que nos han dicho «sí», «no» o «tal vez», y nos han hecho aprender a trabajar para venderles y ofrecerles servicios de una mejor manera. Ron Zemke Mineápolis, Minnesota Mayo de 1999 Prefacio Nada ocurre hasta que usted haga que ocurra «¡Lo llevo!». Música para los oídos de un vendedor. El problema es cómo hacer que esa respuesta ocurra con mayor frecuencia. Respuesta fácil: trate de caerle bien al cliente potencial, haga que confíe en usted, que le crea, que se dé cuenta de lo que usted vale y que vea la diferencia entrerequiere un talento que solo se puede desarrollar con la práctica. Beneficio a largo plazo: le enseña a practicar, y a ser eficiente, al presentar un mensaje potente y pedir la orden de compra. 9. Perseverancia, el desayuno de los ganadores. La llamada no solicitada casi nunca genera una venta. Genera la oportunidad de dar el siguiente paso. Beneficio a largo plazo: le enseña que las ventas se concretan después del séptimo «no» o, dicho de otra manera, después de haber dado siete veces ese siguiente paso. Su perseverancia está en proporción directa con su nivel de éxito. 10. Piense sobre la marcha. Usted tiene como máximo 30 segundos para resolverlo pues las llamadas no solicitadas no tienen que ver con hablar rápido, sino con pensar rápido. Beneficio a largo plazo: le enseña a «pensar soluciones» y a «pensar preguntas», en lugar de pronunciar un montón de datos y cifras que serán olvidados dos segundos después de salir por la puerta de esa oficina. 11. El valor (y la necesidad) de la creatividad. Las llamadas no solicitadas tienen mucho que ver con la creatividad. Las primeras palabras. El obstáculo de la entrada. La búsqueda del tesoro para hallar a la persona responsable de tomar decisiones. La venta. Lo bueno de la creatividad es que puede ser estudiada, aprendida y practicada. Beneficio a largo plazo: le enseña que la creatividad (que conduce a ser recordable) está en el núcleo del éxito de sus ventas. Cuanto más creativo se vuelva usted, más fácil le resultará diferenciarse de la temida competencia (y de sus temidos precios). 12. La alegría del rechazo. La mayoría de las personas consideran al rechazo como algo negativo. Aunque en realidad es «el sendero que lleva al sí». Pruebe esto. Añada un poco de humor al rechazo. Por ejemplo, comience agradeciendo a las personas que le dicen «no». Dígale al posible cliente que una de cada cuatro personas compra. Luego pregúntele si conoce a alguien que pudiera estar interesado, porque usted todavía necesita tres «no» antes de que alguien le diga «sí». Esto lo hará reír. Humor. Hazme reír y podrás hacerme comprar. El problema con el rechazo es que la mayoría de las personas lo toman de manera personal. Gran error. Los clientes potenciales no lo están rechazando a usted como persona. Solo están rechazando la propuesta que usted les está haciendo. Eso suena mejor ahora, ¿no? Beneficio a largo plazo: le enseña que el rechazo es parte del éxito de una venta. Cuanto más pueda saber acerca de por qué un posible cliente lo rechazó, más fácil le resultará eliminar el próximo rechazo. 12,5. Eso le dice si ser vendedor es lo adecuado para usted. Si puede encontrar humor al hacer una llamada no solicitada y la considera como el método de «fracasar para llegar al éxito» para dominar las técnicas de venta, al final usted tendrá éxito como vendedor. Si no puede, vender podría no ser su mejor elección como carrera. Beneficio a largo plazo: le enseña a hacer algo que a usted le guste, a tener la actitud como para divertirse con eso, y a dedicarse a ser el mejor en ello aprendiendo algo nuevo cada día. Más allá de la práctica de una habilidad Hacer una llamada no solicitada hará dos cosas esenciales por usted. Primero, generará algunas pistas confiables hacia posibles clientes. Segundo, le enseñará una actitud que es irreemplazable. Más allá de las habilidades que usted desarrolle, la llamada no solicitada le enseñará a: • Estar listo. La llamada no solicitada enseña el valor de cada segundo que el posible cliente pueda concederle. • Ser creativo. La llamada no solicitada enseña a ser flexible y fluido en su trato con la gente. Cuantas más llamadas no solicitadas haga, más maneras de presentar sus argumentos va a encontrar. El mismo molde no sirve para todo el mundo. • Ser rápido. La llamada no solicitada enseña a hacer que su presentación sea concisa, atractiva, clara y simple. • Tener humor. Hacer una llamada no solicitada le enseña a soltarse, a estar relajado y a atrapar y entretener a posibles clientes. Ponerse firme cuando uno se siente renuente a hacer la llamada Hay dos clases de renuencia a hacer una llamada. Una es la renuencia a tomar el teléfono y llamar a un posible cliente. La otra es la renuencia a hacer o pedir una cita. Para que quede claro, llamemos a una renuencia al teléfono y a la otra renuencia a la cita. Ambas tienen orígenes y soluciones similares. Ambas son producto de síndrome de «la estufa caliente». Después de que un niño ha tocado una estufa caliente, se siente doblemente renuente a tocar otra estufa, esté fría o caliente. Después de que varios clientes potenciales se hayan mostrado descorteses, groseros y estúpidos con usted por teléfono o en la recepción, usted puede volverse «tímido con el teléfono» o «tímido en el vestíbulo». Eso es perfectamente natural. Sería extraño que usted no se sintiera renuente. Repóngase, recupere el ánimo y vuelva a empezar otra vez de tanto en tanto. Hay dos maneras de ocuparse de la sensación de que simplemente no puede tomar el teléfono para llamar o no puede entrar nunca más a la oficina de un desconocido. El enfoque de la determinación El enfoque de la determinación sostiene que la clave para el éxito de una llamada no solicitada consiste en desarrollar un sistema de creencias. Creencia en uno mismo, en la propia empresa y en lo que usted vende. Cuanto más intensa sea su creencia —cuanto mejor expresada, más uno cree que lo que está vendiendo servirá para ayudar a otros— más fácil le resultará hacer llamadas no solicitadas. Estas son las cuatro creencias básicas que usted debe tener ante de comenzar con el proceso para llamadas no solicitadas: SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: El verdadero beneficio de la llamada no solicitada es la oportunidad de aprender a vender y a vender de manera eficiente. • Creo que mi compañía es la mejor. • Creo que mis productos o servicios son los mejores. • Creo que soy el mejor. • Creo que a mis clientes, si me compran a mí, les irá mejor. La llamada no solicitada probará la validez de estas creencias de inmediato. Sobre todo cuando usted empiece a ser rechazado. El enfoque psicológico El enfoque psicológico funciona bien cuando hay mucho estrés relacionado con su renuencia a llamar, particularmente el estrés de tipo físico: sudoración, aceleración del corazón y una leve sensación de estrés postraumático. El enfoque psicológico funciona engañándose a sí mismo deliberadamente para obligarse a volver a la lucha. He aquí cinco técnicas desarrolladas por el sicólogo Francis Stern. Las hemos visto funcionar en muchos casos de vendedores renuentes. Técnica 1. Preparación para llamar a no clientes. Comience con llamadas que usted sabe saldrán bien para continuar con auténticas llamadas no solicitadas. • Haga su primera llamada a su cónyuge, a su mejor amigo, a un compañero o a un pariente. Hable solo durante varios minutos, cinco o diez, luego siga adelante. • Haga su segunda llamada a alguien en la compañía a la que de todas maneras tenía que llamar. Otra vez, haga que sea breve. • Ahora llame a alguien ajeno a la compañía con quien usted tiene que hablar de todos modos. La persona que se ocupa del mantenimiento de su automóvil, un agente de viajes, el lavadero que rompió todos los botones de su camisa. Repitámoslo, haga que la llamada sea breve. • ¿Necesita más preparación? Está bien. Llame a un cliente. Alguien con quien ya está haciendo negocios. O incluso usted puede hacer cuatro llamadas a clientes a los que llamó sin que se lo pidieran y tuvo éxito, y reconfirmela cita fijada en aquella llamada no solicitada exitosa. • Ahora, ¡usted debe estar ya listo! Escoja un número, cualquier número, ¡adelante! ¡Llame! Técnica 2. Algunos vendedores han descubierto que las llamadas telefónicas se vuelven más fáciles cuando saben cuánto cuesta cada una. Así es cómo funciona. Supongamos que se necesitan cinco llamadas telefónicas para conseguir una cita y cinco citas para ganar una comisión de ventas de 1.000 dólares. Eso significa que cada llamada telefónica a un posible cliente cuesta en teoría 40 dólares. Solo con registrar la cantidad de llamadas telefónicas, usted controlará sus ganancias diarias. El razonamiento usado es simple: «Si gano 40 dólares por cada llamada a un posible cliente, sea que consiga una cita o no, un rechazo no lastima tanto. Gané 40 dólares solo por intentarlo». SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: La clave para el éxito de una llamada no solicitada consiste en recordar usarla, no dejar que ella lo use a uno. Manténgase en control de la situación y aprenda, y no se concentre simplemente en vender. Una llamada no solicitada puede ser la mejor oportunidad de crecimiento que usted tiene, si se decide a usarla. Técnica 3. Algunos vendedores se pagan efectivamente a sí mismos por cada llamada. Conocemos a un representante que tiene una pila de billetes de un dólar en su escritorio. Por cada llamada realizada, pone un billete en su billetera. Básicamente se está «ganando» el café y otro dinero de bolsillo por hacer llamadas telefónicas. Técnica 4. Otro representante que conocemos ocasionalmente da el nombre de su jefe cuando habla con un posible cliente. ¿Su lógica? Simple. «Si empiezo a sentir un poco de molestia, empiezo a usar el nombre de mi jefe. ¡Entonces lo están rechazando a él y no a mí! A ese bastardo no le ven-dría mal algún rechazo de vez en cuando». Técnica 5. No evalúe sus llamadas telefónicas. La tarea es hacer la llamada, no ser perfecto. Una vez que vuelva a sentirse seguro, puede comenzar a trabajar sobre el estilo y otras cosas. Por ahora, concéntrese solo en hacer llamadas. 6 La red de relaciones: Receta para la llamada no solicitada La llamada no solicitada podría ser una gran oportunidad de desarrollo y, de vez en cuando, una necesidad empresarial, especialmente para vendedores principiantes. Pero no se trata de algo inevitable ni es la única vía para descubrir y conocer a nuevos posibles clientes. Como cualquier vendedor con experiencia puede atestiguar, los mejores clientes potenciales son aquellos que llegan a la puerta solos. Personas que han visto o se han enterado de algo relacionado con sus productos o servicios y quieren saber más. Pero pisándole los talones al regalo de un posible cliente en el umbral está la oportunidad de la red de relaciones, una importante vía desarrollada a través de los contactos en organizaciones sociales, cívicas o profesionales fuera de la oficina. Sugerencias para sacar provecho a la red de relaciones • Tenga un plan de cinco años. • Haga una lista de organizaciones en la que pueda hacer contactos comerciales y también contribuya. • Conozca cuáles son los contactos principales. • Desarrolle un aviso comercial de treinta segundos. • Escriba sus resultados esperados. Asistir a una reunión de una asociación cívica, fraternal, caritativa o profesional casi siempre tiene una gran cantidad de actividades para los participantes, desde reuniones de camaradería hasta buenas obras para permitir conocer posibles candidatos en una atmósfera relajada, cordial. Hacer algún negocio junto con la obra de la organización es algo que se espera y es aceptado, siempre y cuando uno siga las reglas. Las cinco «Reglas» básicas de la red de relaciones 1. Vaya donde están los posibles contactos. Alguien le preguntó al famoso ladrón de bancos Willie Sutton por qué lo hacía. «¡Porque allí es donde está el dinero!», respondió veloz Willie. Una red de relaciones que funciona, primero y principal, significa ir a donde los posibles clientes van. Podría ser la Cámara Junior de los Estados Unidos, o la organización Kiwanis de voluntarios para ayudar a niños y comunidades, o Sertoma, un grupo de ayuda a los sordos, alguna agrupación de soldadores o carpinteros, o un grupo de voluntarios de su iglesia. Puede ser un encuentro o seminario único, una manifestación de pensamiento positivo o una reunión política. NOTA: no estamos sugiriendo de ninguna manera que cada reunión social o cívica a la que usted asista, cada organización de la que se haga socio o participe, y cada fiesta a la que vaya como invitado deba ser usada como red de relaciones. Esa sería la fórmula segura para convertirse en un paria social, alguien ante quien las personas cruzan la calle con tal de evitar un encuentro. Es más, la red de relaciones debería ser su tercera o cuarta motivación para la participación. Pero, si la oportunidad está ahí, es tonto no aprovecharla. Hay tres criterios para evaluar la oportunidad de negocios a través de la red de relaciones en una organización o reunión. • Habrá allí personas que pueden usar sus productos o servicios. Jeffrey Gitomer sugiere la regla de los «50 tipos»: si en la sala va a haber cincuenta tipos o más que pueden ser considerados posibles clientes, yo debo estar ahí también. • Probablemente usted conozca el nombre de por lo menos una media docena de las personas que van a estar ahí y con quienes a usted podría convenirle hablar. • Usted dispone del tiempo como para participar plenamente en la organización o reunión. (Nada de llegar corriendo para el momento de sociabilidad y luego escapar. La gente observa y reconoce ese comportamiento como lo que es.) 2. Primero hay que dar. La red de relaciones sigue la ley de reciprocidad psicológica. Usted tiene que estar dispuesto a dar, si va a recibir algo. Si no está dispuesto a involucrarse y participar en el objetivo principal de la organización, y además no está dispuesto a ser un objetivo de negocios para otros que están tratando de hacer contactos a través de la organización, usted no debe participar. Debe estar dispuesto a brindarse. ¡Ayudar a otros siempre da buenos resultados! 3. Afírmese. Usted debe estar comprometido a participar. Conviértase en una persona a la que todos conozcan porque aporta su tiempo y esfuerzo al objetivo de la organización o porque es un verdadero colaborador cívico. También que todos sepan que usted es una persona que mantiene su palabra en cuanto a los contactos. Si usted promete presentarle alguien a alguien, hágalo. Si la asociación nacional de lo que sea es un excelente grupo para las ventas de lo que sea, usted tiene que estar listo, en condiciones y dispuesto a donar a los fondos benéficos de esa asociación y colaborar con sus obras benéficas, a involucrarse en las actividades que son importantes para la asociación y sus miembros. El experto en ventas Harvey Mackay es bien conocido en su comunidad, como líder cívico primero y como experto de ventas y escritor después.1 Además, si usted no puede encontrar en sí mismo la necesidad de apoyar sinceramente a su comunidad y a su industria, ¿qué clase de persona es usted? 4. Sea consecuente. Si usted ha señalado a una asociación o grupo cívico como de alto potencial, asista a sus encuentros y hágalo con regularidad. Si es visto con regularidad, pronto será conocido como alguien que hace cosas. Jeffrey Gitomer tiene un almanaque anual de pared donde registra todos los encuentros y reuniones a los que planea asistir para «trabajar».Junto al calendario hay una pequeña tabla de anuncios donde pega artículos promocionales, agendas e invitaciones. Cada encuentro es evaluado y clasificado según su potencial valor comercial. 5. Conozca gente. Las personas tienden a hacer negocios con personas a las que conocen, en quienes confían y además les gustan. Una vez que lo conozcan como persona y como profesional, harán negocios con usted. Invierta tiempo en llegar a conocerlos y el esfuerzo lo recompensará diez veces. © John Bush Haga que el encuentro sea provechoso El hecho mismo de operar la red de relaciones puede ser muy divertido, si lo hace bien. Hacerlo bien, por supuesto, significa saber qué es lo que está haciendo. He aquí 7,5 pasos diseñados para ayudarle a sacarle el mayor provecho al tiempo social, o previo a la reunión, y antes de que comience el programa de cualquier encuentro de una red de relaciones al que usted asista. 1. Ubique a las personas a las que quiere conocer. No planee hacer contacto con más de unas veinte personas. Si pasa tres minutos con un cliente potencial, eso le permite hablar con veinte personas durante la hora social (a razón de cinco minutos para cada una, le permite doce contactos; si lo duplica a diez minutos, su lista de contactos se reduce a seis personas). 2. Hábleles. La charla significa diálogo. Su objetivo no debe ser «atacar» a todos con los que se encuentra. Principalmente usted quiere establecerse o restablecerse usted mismo en la mente de la persona. Pero no rehúya hablar de negocios, tampoco. Los argumentos de venta moderados y la promoción discreta funcionan mejor en un ambiente más relajado y social. 3. Establezca comunicación y encuentre puntos en común. Mantenga conversaciones triviales. Haga amigos. Descubra qué tiene en común. Empiece con alguna versión del siempre seguro, saludable y rutinario «¿Usted viene aquí a menudo?», si uno no puede encontrar otro camino. Todos se sienten un poco incómodos. El humor puede ser una buena manera de romper el hielo. Pero tenga cuidado, el humor debe ser liviano e inofensivo. 4. Consiga de ellos información que le interese a usted. Un objetivo razonable es descubrir algo de lo que está ocurriendo en la empresa del posible cliente que usted todavía no sabía, lo que quiere decir que deje que el otro sea quien más hable. Ron Zemke se quedó sin voz durante un tiempo hace algunos años. En lugar de quedar aislado, ese cambio de gran bocazas a grandes orejas lo marcaron como «un estupendo conversador». SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: En un encuentro de red de relaciones, casi todos —bueno, por lo menos muchas personas— están ahí para conocerse, saludarse y posiblemente vender. Usted debe estar listo para varias funciones: vendedor, comprador, persona influyente, transmisor, etcétera. Juegue honradamente y esté dispuesto a desempeñar cualquiera de esos roles según sea el caso. 5. Haga que se interesen en lo que usted hace. Otro objetivo razonable es brindar alguna información acerca de lo que usted está haciendo. Puede ser algo que está haciendo con un cliente de ese momento o algo nuevo que su compañía está haciendo (ver capítulo 8: El aviso comercial de treinta segundos). 6. Escríbalo. Resuma cada contacto comercial en el reverso de la tarjeta del posible cliente (o en la propia si el posible cliente no tiene una). A. ¿El posible cliente...? (elija uno): • ¿Tiene necesidad de su producto? • ¿Conoce a alguien que necesite su producto? • ¿Es un contacto valioso? • ¿Es un contacto profesional? • ¿Es un contacto social? • ¿Es un contacto poco importante? B. Evalúe al posible cliente. Si el contacto es un cliente potencial que «sita su producto», escriba una referencia al momento en que podría necesitarlo en la tarjeta y el papel de esa persona en lo que a la decisión de compras se refiere. C. Haga una cita. Si hay una necesidad inmediata, haga una cita, escríbala en la tarjeta del posible cliente y en su propia tarjeta, que luego entregará al posible cliente. 7. Pase a ocuparse de la siguiente persona. No prolongue innecesariamente la conversación. Siga adelante cuando el tiempo de contacto planeado expire. El posible cliente también tiene que circular. Mire al posible comprador a los ojos. Cuando ellos empiecen a moverse de un lado a otro, haga usted lo mismo y pase a otra persona. No dé vueltas y vueltas sobre un tema solo porque usted haya encontrado uno. Esa charla que da vueltas y vueltas a nadie le gusta. Evite el parloteo negativo, condescendiente o chismoso. Uno nunca puede estar seguro de si el posible cliente con quien está hablando tiene alguna conexión, interés o relación con la persona, la compañía o el producto que usted está denostando. 7,5. Dé continuidad. Ya sea que usted se haya comprometido para una reunión o simplemente prometió compartir alguna información, comuníquese dentro de las siguientes veinticuatro horas. El grado de reacción es importante. La red de relaciones no es lo mismo que estar al acecho de posibles compradores en cualquier parte El secreto de la red de relaciones consiste en estar en los lugares adecuados, en el momento adecuado. En general, obligar a la gente a escuchar y tratar de hacer negocio en un encuentro de escuela primaria de nuestros hijos o en la reunión de padres es un modo de insistir que a la mayoría de nosotros no nos gusta practicar. Y se corre el riesgo de convertirlo a uno en el paria social ya mencionado. Pero unas pocas palabras bien elegidas en una reunión social es otra cosa. Por ejemplo, usted está en un asado en casa de un vecino. Allí están todos, incluidos Bob y Jane, que acaban de mudarse al barrio. Alguien los presenta. Usted se entera de que Bob trabaja en la empresa Multiworld Systems, con la que usted viene intentando contactar desde hace dos años. No va a hacer ningún daño ni va a hacer que Bob y Jane le cierren para siempre las puertas si usted simplemente dice: «Bob, desde hace un par de años que trato de entrar en contacto con tu empresa. Tal vez un día de estos podrías darme algunas pistas sobre cómo poder hacer que me escuchen». Nada más que eso y nadie se va a sentir avasallado ni la reunión se va a estropear. La red Operar con una red de relaciones es simple. La red de relaciones es poderosa. La red de relaciones hace que las ventas —y el proceso de venta— sean más fáciles y más agradables. Operar con una red de relaciones no es algo optativo antes o después de la actividad en los horarios de trabajo. Operar con la red de relaciones es una parte integral y esencial de su éxito en ventas. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Los vendedores exitosos hacen negocios entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde, y cultivan los negocios antes y después de los horarios habituales de trabajo. DATO: las más poderosas relaciones comerciales no se construyen durante los horarios de trabajo. ¿Cómo integrar la red de relaciones en su agenda de trabajo? Diez horas por mes de trabajo inteligente y selectivo con la red de relaciones puede tener solo en unos pocos meses un efecto multiplicador en el crecimiento de su empresa. 1. Harvey Mackay, Dig Your Well Before You’re Thirsty (Nueva York: Doubleday Books, 1997). 7 La recomendación: Algo para tratar con cuidado El patrón dorado para establecer relaciones es la recomendación. Es el segundo premio más codiciado en el mundo de las ventas, inmediatamente después de la propia venta. Es un símbolo de confianza por parte del cliente y una señal de respeto a la que hay que tratar con cuidado. Pídala... con cortesía Así funciona. Un buen cliente, alguien con quien usted ha estado haciendo negocios,que le cae bien y a quien usted parece gustarle, alguien con quien puede hacer bromas, hablar tanto de pasatiempos como de los problemas de la vida, se sentiría ofendido si usted no le pide una recomendación o que le presente a un amigo o asociado que podría necesitar el producto o servicio que usted ofrece. Incluso clientes con quienes usted tiene una relación más formal, responderán de manera positiva ante un pedido de recomendación o presentación. Hay dos tipos de pedidos de recomendación: la presentación específica del posible cliente y la solicitud amplia. La presentación específica del cliente potencial «Stan, creo que alguna vez mencionaste que conocías a Mark Sparks en Industrias Acme. ¿Puedo pedirte que nos presentes?». «Mary, estoy tratando de conocer a Joe, de la Empresa Silver Meadow Printing. ¿Podrías presentarnos?». La solicitud amplia «Stan, sé que ustedes están satisfechos con nuestros servicios. ¿Conoces a algún colega tuyo que pudiera interesarse en nuestros servicios?». «Mary, sé que estás satisfecha con el trabajo que hicimos para ti. ¿Conoces a alguna otra persona que podría beneficiarse con nuestros servicios?». La parte difícil es lo que uno hace con la recomendación después de que el cliente lo honra a uno con ella. He aquí diez sugerencias para aprovechar al máximo una recomendación. Sugerencia 1. Hágalo con cuidado, esté preparado, no se apresure. El momento oportuno es fundamental. No se muestre demasiado ansioso, ni ante quien lo recomienda ni ante la persona a la que es recomendado. Una actitud adecuada producirá una relación de largo plazo. No sea agresivo con su cliente. Usted quiere que él considere la recomendación como un obsequio que le hace a usted, no como una incómoda obligación. No se muestre demasiado agresivo con la persona a la que usted ha sido recomendado. Exigir una cita porque Stan o Mary lo recomendaron hace que Stan y Mary queden mal ante la otra persona. Sugerencia 2. Organice una reunión entre los tres. El enfoque ideal para una recomendación es estar junto a su cliente, una reunión personal de los tres. • Haga arreglos para que los tres se encuentren en una reunión social, una reunión de colegas o de alguna asociación. • Organice una comida. El desayuno o el almuerzo son más apropiados para los negocios. Las cenas son más informales. • Organice un encuentro en una reunión de la red de relaciones. • Haga que su cliente lo acompañe a una cita previamente concertada en las oficinas del cliente potencial. Si ninguna de esas opciones son posibles o prácticas, trate de: • Pedir que su cliente haga una llamada telefónica al otro para recomendarlo a usted y anunciarle su pronta llamada. • Haga que su cliente escriba una carta de recomendación. Estas son las mejores maneras para obtener recomendaciones. Lo ponen a usted delante del posible cliente con la presencia de alguien que elogia sus productos o servicios. Tanto la recomendación como la aprobación de un tercero son más poderosas que cien llamadas no solicitadas. Sugerencia 3. Consiga información particular sobre la persona a la que es recomendado antes de hacer el primer contacto. Información empresarial, personal, éxitos recientes, gustos, las últimas vacaciones, las escuelas de los hijos, ciudad en que vive y otros datos por el estilo. Tener información personal es una ventaja. No tenerla es un error fatal. Usted tiene que saber algo más que el nombre y el cargo que ocupa en la empresa el cliente potencial al que ha sido recomendado. Su cliente puede darle los datos de la persona a quien lo recomienda. Ese es el primer paso. El segundo es conseguir información de otras fuentes. ¿Qué información se necesita? En su trabajo Swim with the Sharks,1 Harvey Mackay nos dice que los vendedores en su empresa reúnen 66 datos sobre clientes efectivos y clientes potenciales, desde la fecha de nacimiento hasta los nombres de los hijos y su filiación religiosa. El asunto no es convertirse en un chismoso, sino saber lo suficiente sobre el candidato a cliente como para crear una atmósfera amistosa, para nada defensiva y así poder presentar su producto o servicio. Sugerencia 4. No tiene que vender en la primera reunión si su cliente está con usted. Es más, cuanto menos trate de vender, usted será más creíble. Solo tiene que establecer comunicación, ganar confianza y preparar el terreno para... Sugerencia 5. Organice una segunda reunión privada. Entonces sí, usted puede ir directo al grano y hablar de las necesidades de la empresa del otro, de la propia empresa y de sus productos y servicios. Sugerencia 6. Trate de conseguir que el cliente potencial prepare información para la reunión con usted. Si puede lograr que el candidato a cliente busque o reúna información, ya tiene un posible cliente interesado que estará dispuesto a conversar y escuchar. Está bien. Eso puede ser un poco exagerado. Así son las cosas. (1) Usted ya sabe que hay allí una venta potencial; (2) usted ha sido presentado y recomendado como una persona confiable con la que se pueden hacer negocios; y (3) usted ya lo ha saludado y le ha pedido una oportunidad para hablar de negocios. Así que podría decir algo como: «Bill, cuando nos conocimos el día 18 yo hubiera querido tener la oportunidad de revisar su actual uso de Widget y el costo de ello para ver si hay alguna manera en que yo pueda... (hacerle ahorrar algún dinero ayudarlo con el problema de los artículos defectuosos mostrarle algunas alternativas)». Hágale saber al posible cliente que usted está dispuesto a hablar de negocios y a darle una mano en algo. Él agradecerá esta actitud. Sugerencia 7. No envíe demasiada información por correo. (No se trata de una venta por correo.) El correo, como el teléfono, no es el medio para hacer la venta. Es solo una herramienta de ventas. Envíe solo lo suficiente como para informar y crear interés. Sugerencia 8. Escriba una nota particular a la persona a la que fue recomendado dentro de las veinticuatro horas. Sea breve, pero positivo. No recargue la nota con ideas superfluas. Solo dígale que fue muy agradable conocerlo y que espera tener otro encuentro pronto. Sugerencia 9. Escríbale a su cliente una nota de agradecimiento. Incluya un obsequio si la venta es de cierta importancia (un objeto publicitario de calidad, algo con su logotipo impreso, o dos entradas para ver un partido del deporte que le guste). Si se decide por un obsequio, haga que sea memorable. Envíe algo que dé que hablar. Su agradecimiento y el obsequio alentarán a su cliente a conseguirle otro contacto con su recomendación. NOTA: averigüe bien cuál es la política de obsequios de la compañía antes de cometer una imprudencia y generar una situación embarazosa. Sugerencia 10. ¡Cumpla! No seguir la relación o no cumplir con lo prometido, hace que usted y su cliente queden mal ante el cliente potencial. No cumplir con una entrega también elimina toda otra oportunidad de una recomendación. Esta regla es la más importante de todas; es el terreno de cultivo para su reputación. La recomendación menos deseada Una nota final relacionada con el «mundo real». La menos efectiva e improductiva manera de usar una recomendación, aunque parece ser la más frecuente, es usarla para una llamada telefónica (o carta) no solicitada a un nombre, una dirección o número de teléfono que le dio un cliente o un amigo. Sea creativo. Haga una conexión significativa y personal. Consiga alguna información sobre la empresa y la persona a la que ha sido recomendado antes de hacer el primer contacto. No caiga en la trampa de llamar oescribir diciendo: «Su nombre me fue dado por...». Eso se ve y suena horrible. Diga, en cambio: SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: «Cuando consiga una recomendación, úsela como si fuera de oro. Una recomendación de un tercero vale como cien presentaciones de venta... si usted sabe lo que está haciendo». Anónimo «Hola, mi nombre es Jeffrey Gitomer, trabajo en la empresa Business Marketing Service, y usted no me conoce en absoluto. He estado haciendo negocios con (nombre del cliente) desde hace ya algún tiempo, y él pensó que yo podría serle útil a usted tal como le fui a él». Empiece a construir un camino comunicacional. «Me dicen que usted es un excelente...» o «Me enteré de su negocio gracias...». Retírese antes de que se agote la actitud de bienvenida. «Solo quería ponerme en contacto, presentarme y pedirle su dirección para enviarle alguna información que creo le va a resultar interesante». Si la conversación va bien, usted podría decir algo más para profundizar la comunicación personal antes de finalizar. Quizás logra hacer que la persona a la que ha sido recomendado se ría. Luego diga: «Le volveré a llamar dentro de unos días, y tal vez tengamos ocasión de conversar durante un almuerzo. Gracias por su tiempo». No se extienda demasiado. Usted no va a hacer la venta por teléfono. Diga solo lo suficiente como para despertar el interés. 1. Harvey Mackay, Swim with Sharks (Nueva York, Ballantine, 1997) [Nada entre tiburones sin que te coman vivo (Mexico, D.F.: Lasser Press Mexicana, 1988)]. 8 El aviso comercial de treinta segundos: Clave para hacer contactos memorables Todas las semanas, si no todos los días, se presentan docenas de oportunidades empresariales en las que sería sencillamente grandioso tener un pequeño anuncio comercial en el bolsillo; una pequeña exposición acerca de quién es uno, qué es lo que uno hace y por qué alguien querría que usted se lo hiciera. ¿No le parece? ¿A cuántas exposiciones comerciales, reuniones empresariales y encuentros de red de relaciones ha asistido en los que usted ha realizado una avalancha de contactos rápidos de entre tres y cinco minutos, para retirarse del lugar sin la menor idea de cuántos de esos potenciales clientes van a siquiera recordar haberle dado la mano y haber intercambiado un fugaz saludo? Con un aviso comercial personal bien escrito y pulido, usted puede eliminar la ambigüedad y será recordado. Digamos que está con una clienta operando su red de relaciones en un encuentro de la asociación de ella y le presenta a un posible cliente. Este dice: «¿A qué se dedica usted?». Si uno está en el mercado de los empleos temporales y dice: «Estoy en el negocio del personal temporal», ¡usted acaba de perder una oportunidad de oro! Su respuesta debió haber sido: «Proveemos empleados de calidad, temporales y para emergencias, a empresas como la suya, de modo que cuando uno de sus empleados se enferme, se ausente o salga de vacaciones, no haya ninguna pérdida de la productividad ni reducción en el servicio para sus clientes». Usted ofrece un discurso como este y el candidato a cliente no puede menos que quedar impresionado. Él se entera de qué se trata el negocio en el que usted está y que usted es un profesional. Ya tiene usted la atención del posible cliente. Usted puede —y tal vez debe— incluso avanzar y hacerle una o dos preguntas para poder evaluar a su candidato. «¿Cuántos empleados tiene?», podría preguntar. «¿Les da una o dos semanas de vacaciones?»; «¿Cómo se asegura usted de que el nivel del servicio a sus clientes no se reduce durante esos períodos de vacaciones?». Haga que el cliente potencial piense un poco. Elaborar el aviso comercial de treinta segundos Su objetivo es tener treinta segundos de información que • Exprese quién es usted • Cuál es su empresa • Explique de manera creativa lo que usted hace (en términos del posible cliente) • Haga una o más preguntas motivadoras • Presente un discurso motivador que muestre de qué manera puede ayudar a otros • Termine diciendo por qué el posible cliente debe actuar de inmediato. Un llamado a la acción. Desarrollemos un poco esta lista. Después de que explique de manera creativa lo que hace, formule una pregunta movilizadora o una serie de preguntas que impulsen al posible cliente a pensar y responder de una manera que le dé a usted más información sobre él y su compañía o sobre su situación personal. Esta información le hace saber a usted el nivel de interés del posible cliente y le permite formular una respuesta de impacto que muestre de qué manera puede ayudarlo. Las preguntas deben ser de respuesta amplia. Una pregunta que conduzca al candidato a cliente a pensar y hablar, no simplemente a decir «sí» o «no». NOTA: no hay ninguna verdadera razón para decirle al cliente potencial de qué manera puede ayudarle hasta haber descubierto qué clase de ayuda necesita. La pregunta movilizadora es la parte más crítica del proceso porque evalúa al posible potencial y lo prepara para su respuesta de impacto. Al formular las preguntas motivadoras para su aviso comercial, hágase a sí mismo estas cinco interrogantes: 1. ¿Qué información quiero conseguir al hacer esta pregunta? 2. ¿Puedo evaluar a mi candidato a cliente después de esta interrogante? 3. ¿Se necesita más que una pregunta para encontrar la información que necesito? 4. ¿Hacen mis preguntas pensar al cliente potencial? 5. ¿Puedo hacer una pregunta que me distinga como diferente de mis competidores? © John Bush NOTA: en el capítulo 10 nos ocuparemos en más detalle de las preguntas movilizadoras y de las descripciones movilizadoras, pero esta lista de verificación y el siguiente ejemplo ayudan a comenzar. He aquí un ejemplo de un aviso comercial personal Nombre: «Hola, mi nombre es Richard Herd». Nombre de la empresa: «Soy el presidente de Continental Advertising». Diga, de manera creativa, qué es lo que usted hace: «Nos ocupamos de su imagen, generamos ventas y aseguramos la repetición de las operaciones proporcionando innovadoras especialidades publicitarias que mantengan su nombre vigente ante sus clientes y sus candidatos a clientes». Introduzca su pregunta movilizadora: «¿De qué manera está usando en este momento los nuevos recursos técnicos de la publicidad? (Variaciones: ¿qué está haciendo para mantener su nombre vigente ante sus clientes todos los días? ¿Con cuánta frecuencia se pone usted en contacto con sus clientes actuales? ¿Qué está haciendo para que su nombre esté más a la vista de sus clientes que los de sus competidores?)». Agregue su descripción movilizadora (cómo ayuda usted): «Creo que podemos ayudarlo. Hacemos reuniones creativas con nuestros clientes en las que congregamos a un pequeño equipo formado por gente del cliente y nuestra. Ponemos sobre la mesa varios artículos relacionados con su empresa y con los clientes a los que usted atiende. Este proceso genera el diálogo que siempre lleva a productos innovadores que complementan su plan de marketing e inciden en la imagen que sus clientes tienen de usted. No solo son productivas esas reuniones, sino que además son divertidas». NOTA: una descripción movilizadora preparada de antemano es muy importante, pero sea sensible a la respuesta a su pregunta movilizadora. Puede indicar que usted está yendo en una dirección totalmente diferente de la que previó. Por qué debe el cliente potencial actuar ya «¿Le gustaría concertar un almuerzo para revisar algunos temas y así tener una mejor visión de lo que quiero decir?». Use este ejemplo, le ayudará a escribir su propio aviso comercial. Después de escribirlo, ensáyelo. Luego pruébelo y ajústelo a su realidad. Luego practíquelo en serio (en más de veinticinco veces ensituaciones reales) hasta que lo domine. Guía para su aviso comercial Nombre Nombre de la compañía Lo que usted hace (brevemente) Pregunta movilizadora Descripción movilizadora De qué manera ayuda usted Por qué la gente debe ponerse en contacto con usted ya Instrucciones: llene el formulario, léalo de arriba abajo, añada algunos pronombres personales, mida la duración, practíquelo y ¡ya está! 9 Desarrollar el modo de vender de arriba hacia abajo Pregunta: ¿Qué tienen en común el Museo de Arte Solomon R. Guggenheim en la ciudad de Nueva York y el sistema de ventas exitosas? Respuesta: Ambos son más placenteros si uno comienza desde arriba. ¿Cómo es eso? El Museo Guggenheim, diseñado por Frank Lloyd Wright, es un edificio en forma de cono invertido de diez pisos, abierto en el centro, con una galería que es una rampa descendente continua en espiral. A los visitantes se les sugiere tomar el ascensor hasta el nivel más alto del museo y apreciar las exposiciones de arte moderno y contemporáneo mientras pasean con toda tranquilidad al descender hasta la planta baja. El sistema de ventas exitosas funciona mejor cuanto más alto en la organización del cliente empiece usted. ¿Cuán alto? Tanto como se atreva. Regla práctica: cuanto más alto en la organización usted pueda comenzar, seguramente mayor será el éxito que obtenga. Está bien. Está bien. Pero también hay una regla de razonabilidad. Si usted está vendiendo servicios de mantenimiento, papel para copias o servicios de seguridad, es muy posible que no necesite hacer una llamada no solicitada al presidente de una empresa Fortune 500. Pero también, en una empresa mediana o pequeña puede ser perfectamente razonable ofrecer cualquier cosa que usted tenga para vender a los más altos niveles. La fuerza que tiene el hecho de ser presentado a la persona que toma las decisiones por el presidente de la empresa no tiene comparación con otra cosa. Llegar hasta el presidente puede ser difícil. Si pregunta por el presidente, por el dueño, por el jefe o por el intrépido conductor, tal vez consiga llegar a él, pero le dará mejores resultados si usted se prepara un poco antes de empezar a hacer llamadas no solicitadas al presidente, sobre todo si el posible cliente al que apunta significa una venta importante para usted. He aquí un plan de cuatro pasos para contactar y conseguir una cita con el presidente: 1. Prepárese antes de empezar. Usted tiene solo una posibilidad, aprovéchela. • Tenga escrito un plan de acción. Elija diez empresas y defina por escrito qué es lo que quiere lograr con una llamada al presidente y qué es lo que va a necesitar para conseguir lo que quiere. • Esté totalmente preparado para vender antes de hacer la llamada. Tenga todo (el argumento de ventas, el aviso comercial de treinta segundos, la explicación de la idea, las muestras, el planeamiento día por día) preparado y a la vista antes de hacer el primer llamado. • Identifique al jefe (por su nombre) y consiga tanta información y características como le sean posible. Haga llamadas o visitas preliminares a los subordinados del presidente, a colegas que puedan saber algo de la empresa y del presidente, y a las asociaciones a las que este pueda pertenecer para obtener información pertinente antes de hacer la gran llamada. EJEMPLO: ambos recibimos con frecuencia llamadas por teléfono en nuestras oficinas. Es sorprendente la cantidad de personas que llaman y piden hablar con «Ronald Zemeck» en lugar de Ron Zemke y con «Jeff Gittiler» en vez de Jeffrey Gitomer. No existe, absolutamente, la posibilidad de que alguien que no sepa cuáles son nuestros nombres correctos llegue a comunicarse con alguno de nosotros. Eso es imposible. Y con toda razón. Si el cliente potencial es tan importante como para llamarlo, es también muy importante como para identificarlo con exactitud. Consiga los datos básicos correctos antes de hacer su llamada. 2. Use las tácticas correctas para llegar al presidente y cuando logre hacerlo... • PIDA AYUDA para su preparación. Contacte a alguien que usted sepa que podría conocer al ejecutivo al que va a llamar, o que sea conocido de alguien que conoce al presidente. • Cuando usted vaya a contactar a la secretaria del presidente, ayuda mucho conocer el nombre de esa secretaria o asistente personal. Si no lo sabe, escuche atentamente, o pregúnteselo y úselo durante la llamada. EJEMPLO: Usted llama y la secretaria dice: Sally: —El señor Jones está de vacaciones. Usted: —Vaya, qué bueno, Sally. ¿A dónde fue? Mientras usted está charlando con Sally, preste atención a cualquier dato personal que pueda aparecer (el golf, horario de las reuniones de venta, horario de la reunión de personal, producto nuevo) y refiérase a ello de manera sutil cuando logre comunicarse por teléfono con el presidente. • Sea educado, pero firme. • Sea profesional. • Insista. Usted no puede tomar el primer «no» o rechazo como una decisión definitiva. Reconozca la renuencia de la persona que le impide el acceso a darle información y añada algo así como esto: «Solo estoy tratando de asegurarme de estar preparado para cuando finalmente podamos conversar». • Es riesgoso pedir hablar con el presidente sin saber su nombre. Un recurso es probar con: «¿Cómo se deletrea su apellido?, pero resulta vergonzoso escuchar «J - O - N - E - S». • Si esa secretaria no lo comunica la primera vez... ❖ Pídale el número interno o el directo del presidente. Si se niega a hacerlo, uno siempre puede volver a llamar y preguntarle a la operadora del conmutador. ❖ Averigüe cuál es el mejor momento para llamar. Algunas personas en altos cargos tienen horarios para atender a los vendedores. ❖ Averigüe a qué hora suele llegar. ❖ Averigüe a qué hora almuerza. ❖ Averigüe quién organiza su agenda. ❖ Averigüe si sale a almorzar o si come en la oficina. ❖ Averigüe a qué hora sale al terminar la jornada. • Asegúrese de caerle bien a la persona más cercana al jefe. • Si usted es de los que se arriesgan, aventúrese con el humor. Pruebe esto con la secretaria o el asistente: «Yo sé que en realidad usted es quien maneja la compañía, pero ¿podría yo hablar con la persona que cree manejarla?». SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: A unos ejecutivos les gusta estar en su oficina una o dos horas antes de que comience el trajín cotidiano; a otros les gusta quedarse fuera de hora para terminar el día. A algunos les agrada usar el sábado por la mañana para ponerse al día y para pensar. Sin nadie en el asiento de la secretaria que le impida el paso, la posibilidad de que su llamada llegue a destino aumenta. Sin una buena comunicación con el asistente o la secretaria, usted jamás llegará a enterarse de este dato esencial. Lo que usted está buscando es cualquier información que pueda aumentar la probabilidad de que una llamada suya al presidente (o a la persona de más alto nivel que usted cree puede darle un buen impulso) llegue a su objetivo y le permita ser escuchado, no solo por buena educación, sino de manera positiva. 3. Cuando logre hablar por teléfono con la persona deseada, muévase con rapidez. • Tenga sus primeras palabras listas y ensayadas. • Vaya directamente al grano. Evite la cháchara y la retórica para cimentar una relación. No habrá tiempo para eso. • Haga que su mensaje sea persuasivo (tenga a mano la mejor pregunta movilizadora y la mejor descripción movilizadora de su vida). • Si está pidiendo una cita cara a cara (y no solo una recomendación interna), no pida más de cinco minutos (ofrezca ser expulsado si su visita supera los cinco minutos). • Tenga cinco modos de insistir listos para volvera la carga en caso de ser rechazado inicialmente. El primero debe empezar con «Tengo entendido que...». Notas sobre el presidente y el proceso de... • Resulta difícil llegar a los presidentes y hacer una cita con ellos, pero es más fácil venderles algo. • Si el ejecutivo está interesado en su producto o servicio, él mismo lo conducirá de la mano y le presentará al miembro del equipo autorizado a hacer el negocio. • El presidente siempre sabe a dónde enviarlo para hacer el trabajo. • Si el presidente trata de derivarlo a otra persona sin haberlo escuchado, eso quiere decir que usted no ha transmitido un mensaje suficientemente poderoso y él no está interesado. ¿La solución? Corríjalo. Siga insistiendo hasta que consiga una cita. • Si usted empieza por debajo de la cima, corre riesgos. No importa cuán poderoso diga que es (o parezca serlo) alguien que no es el presidente, por lo general tiene que pedirle a otra persona la aprobación final. No ocurre eso con los presidentes. Generalmente solo le preguntan a la secretaria o al asistente administrativo si usted les gusta. ¿Queda esto claro? © John Bush Los beneficios son obvios • El líder es siempre quien decide o tiene la opción de ser el árbitro final. • El presidente puede no estar directamente involucrado en comprar lo que usted está vendiendo, pero si él lo presenta después de una reunión «generadora de interés» eso puede ser la diferencia entre escuchar completa y atentamente y apenas haber escuchado, y la diferencia entre hacer una venta y no hacerla. • El poder de ser presentado a la persona responsable de tomar decisiones por el mismo presidente es muy convincente. Cuidado con los rechazos Si el jefe trata de dar por terminada la reunión demasiado pronto (antes de los programados cinco minutos), no lo acepte. Diga: «Entiendo su deseo de delegar, pero la razón por la que yo quería reunirme con usted personalmente es que esto afectará a su empresa de manera significativa. Quisiera los cinco minutos para mostrarle los aspectos más destacables y tener su reacción antes de hablar con otra persona en la empresa. Sé que su tiempo es valioso. Si me tomo más de cinco minutos, usted puede echarme». 4. Haga que su reunión de cinco minutos sea la mejor de todas las que haya tenido. • Tenga una propuesta por escrito. Solo una página. • Tenga notas sobre todo lo que usted quiere cubrir. • Tenga una lista de las preguntas que espera y las respuestas correspondientes. • Tenga muestras o algo para mostrar. • Tenga listas algunas muestras de credibilidad: su mejor carta de recomendación, algo impreso. • Practique su presentación... en voz alta. • Llegue temprano. • Muéstrese lo más preparado que pueda. • Demuestre que sabe. Tenga respuestas en relación con la manera en que su producto o servicio pueden ayudar al comprador. • Haga que lo recuerden. Lo que lo distingue de los demás, lo que hace que lo recuerden a usted, es lo que conduce a la venta. • Siga la operación. Usted tiene solo una oportunidad. No la arruine por no completarla adecuadamente. El secreto de la venta de arriba hacia abajo consiste en seguir estas 4,5 sugerencias... • Sea ingenioso. Busque una ruta hasta la máxima autoridad que los demás no hayan visto. • Esté listo (preparado). Regla práctica: cuarenta horas de preparación para una entrevista de cinco minutos con un presidente. • Sea implacable. Siga insistiendo sin considerar el número y la naturaleza de los rechazos. • Haga que lo recuerden. Distíngase de los demás, de manera positiva. • Hay una sugerencia 4,5... arriésguese. La tienda de regalos del Guggenheim tiene una camiseta que dice: «Empiece por arriba». ¿Qué otro llamado de atención para despertar necesita? Llámelos y compre una hoy (www.guggenheim.org o 212-423-3555). ¡Es la diversión más estimulante y gratificante que uno puede disfrutar si se dedica a las ventas! 10 Preguntas, preguntas, preguntas: Las claves para comprender De algún modo, muchos vendedores han llegado a creer que vender es hablar; es ofrecer un argumento grandioso y convincente al que el posible cliente no puede resistirse. Por otra parte, Venta exitosa consiste, ante todo, en escuchar. Comprender lo que el candidato a cliente necesita y quiere; lo que el rechaza o teme; de qué manera piensa y evalúa; lo que hará que se muestre y se sienta inteligente, capaz y con confianza. La venta exitosa consiste en recoger y usar información para hacer coincidir las necesidades y deseos del cliente potencial con los productos y servicios que usted ofrece. La venta exitosa consiste, sobre todo, en hacer buenas preguntas y obtener respuestas útiles. «Es mejor conocer algunas de las preguntas, que conocer todas las respuestas». James Thurber Por supuesto que usted hace las presentaciones y explica sus productos y servicios a los clientes potenciales, pero la base de la mejor presentación es la información que usted haya reunido por medio de preguntas hábiles, cuidadosas y —sobre todo— bien pensadas. Hacer las preguntas adecuadas le ayuda a: • Calificar al comprador. • Establecer buena comunicación. • Generar credibilidad. • Identificar necesidades. • Encontrar los puntos clave. • Comprender la situación. • Evaluar el progreso. • Asegurarse de que ha sido comprendido. • Crear la tensión de la compra. • Cerrar la venta. Solo se necesita hacer las preguntas adecuadas en el momento adecuado. Preguntas amplias y puntuales Hay dos tipos generales de preguntas, las amplias y las puntuales. Es fundamental conocer la diferencia y saber cuándo y cómo usarlas. Las preguntas puntuales son respondidas con un «sí» o un «no». Se usan para determinar datos o elementos específicos de la información, confirmar acuerdos, concentrar la conversación o limitar las opciones. • «Usted está usando artefactos Wexley Widgets en este momento, ¿no es así señor Smith?». • «Su preocupación principal es la calidad y confiabilidad del artefacto, ¿no es así señor Smith?». • «Si pudiéramos garantizarle un flujo ininterrumpido de entre dos y doce artefactos de titanio durante setenta y dos semanas, ¿cubriría eso sus necesidades?». Las preguntas amplias promueven el diálogo y la conversación, alientan la exploración, provocan sentimientos, generan opciones y comprometen e involucran al cliente potencial. Las buenas preguntas amplias ayudan al candidato a cliente a pensar a fondo en su situación y a evaluar sus opciones. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Un estudio que compara a vendedores de alto rendimiento con los de rendimiento promedio descubrió que los primeros hacen un sesenta por ciento más de preguntas amplias y diecisiete por ciento menos de preguntas puntuales que el vendedor de rendimiento promedio. • «¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de sus proveedores actuales?». • «Si usted estuviera diseñando el artefacto perfecto, ¿qué aspecto tendría?». • «¿Cómo está lidiando con su inventario de artefactos en este momento?». Las preguntas de sondeo son una subclase especial de preguntas amplias. Ayudan a profundizar en las necesidades del cliente potencial, sus problemas y sus quejas, y avanzan en dirección a la creación de soluciones para él y oportunidades para usted. Para pasar a desarrollar una propuesta, un gerente de banquetes de un hotel podría preguntar: • «¿Puede decirme algo más sobre su reunión: quién asistirá, qué esperan y cómo podríamos mejorar el encuentro del año pasado?». Un minorista podría acercarse a un cliente que está solo mirando y simplemente preguntarle: • «¿Qué características está buscando en una bicicleta?». Las preguntas de sondeo son una manera de conseguir información. Si la respuesta del cliente potencial parece imposible —es falsa, fuera del tema o una exageraciónde la imaginación— no discuta; simplemente haga otra pregunta de sondeo. Una buena fuente para crear preguntas de sondeo son las cinco interrogantes básicas: quién, qué, cuándo, dónde y por qué. Usted puede incluir algún «de qué manera» para dar variedad. • «¿Quién es afectado por esto?». • «¿Qué le gustaría ver en un sistema de teléfono?». • «¿Cuándo necesita que el nuevo sistema esté instalado?». • «¿Dónde estará la nueva cadena de montaje?». • «¿Puede decirme por qué necesita esa fuerza de tracción?». • «¿Cómo almacena los repuestos estándar en este momento?». Las preguntas exactas que usted tiene que hacer van a variar en cada situación con cada candidato a cliente. Cuando tenga dudas —o simplemente cuando no esté seguro de lo que el cliente potencial acabe de decirle—, usted puede refugiarse en la bien probada y garantizada pregunta de sondeo para cualquier situación: «¿Podría decirme algo más sobre eso?». Las preguntas de confirmación aseguran que usted no está suponiendo demasiadas cosas y confirman lo que usted cree que sabe. También le dan al cliente potencial la oportunidad de añadir información o aclarar lo que se ha estado hablando. • «Bien, si podemos hacerle un envío parcial mañana, usted no tendrá problemas por todo el fin de semana y podremos organizar un programa de suministros regulares el lunes, ¿de acuerdo?». • «Permítame asegurarme de que he comprendido. Usted está buscando un artefacto de mejor calidad que el que está comprando ahora, pero tiene que mantener los precios por debajo de los de los productos de primera, ¿correcto?». Preguntas movilizadoras Hasta ahora hemos estado hablando de las preguntas que buscan reunir y confirmar información valiosa sobre el posible cliente, su situación y su organización. Una tarea importante. Pero hay otra clase de pregunta que tiene otro propósito, o por lo menos uno adicional. Es la pregunta movilizadora, diseñada para hacer que el candidato a cliente o el cliente efectivo se detenga y se diga a sí mismo: «¡Nunca antes nadie me hizo esta pregunta!». Las preguntas movilizadoras hacen que el cliente potencial se detenga y piense antes de responder, que enfoque el problema, la necesidad o la oportunidad de una nueva manera. Las preguntas movilizadoras marcan la diferencia entre usted y la competencia, para establecer una atmósfera de compra en lugar de una de venta. Las preguntas movilizadoras le dan al posible cliente una nueva y diferente perspectiva y —a veces— una motivación para comprar diferente de aquella con la que comenzó. Las preguntas movilizadoras le indican al candidato a cliente que usted es la clase de persona con la que tiene que hablar a menudo. Las preguntas movilizadoras, para ser tal cosa, deben cumplir con uno o más de los siguientes requisitos: • Ser clara y concisa, fácil de comprender. • Requerir pensamiento productivo por parte del posible cliente. • Alentar al cliente potencial a compartir experiencias pasadas. • Impulsar al candidato a cliente a que evalúe la nueva información o las nuevas ideas. • Conducir al posible cliente a una nueva respuesta o nueva idea. • Relacionarse directamente con los objetivos del cliente potencial. • Extraer información que haga más fácil la venta. • Crear una atmósfera positiva y propicia para la venta. Las preguntas movilizadoras no son fáciles de encontrar ni de crear. Si lo fueran, todo el mundo las usaría. Cuando encuentre una, aférrese a ella y úsela cuidadosamente. No hay ninguna fórmula mágica, aparte de que le desafía a pensar en las necesidades del cliente potencial de una manera diferente a la que este —o la competencia— usa para pensar en ellas. Los ejemplos ayudan. Pregunta rutinaria Versión movilizadora • ¿Tiene usted un localizador? • Si su cliente más importante lo llamara en este momento, ¿cómo recibiría el mensaje? • ¿Quién hace su transporte de larga distancia? • Si sus costos de transporte de larga distancia fueran un treinta por ciento más altos de lo que debieran, ¿cómo se daría cuenta? • ¿Qué tipo de seguro de vida tiene? • Si usted muriera mañana, ¿cómo podrían sus hijos ir a la universidad? Advierta dos cosas acerca de estas preguntas. Las tres hacen que el cliente potencial piense en términos de sus propios intereses y las tres implican que quien pregunta tiene alguna pista especial en cuanto a cuál podría ser una buena respuesta. EJEMPLO: en un taller reciente que Jeffrey Gitomer dirigía, Scott Wells, un vendedor de Time Warner Cable TV, de Raleigh, Carolina del Norte, estaba buscando una pregunta movilizadora que lo ayudara a evaluar a posibles clientes y a hacerlos pensar en los canales de mejor calidad. Con cierto impulso externo, produjo esto: «Si usted fuera dueño de su propio canal de cable, señora Jones, ¿qué se podría ver en él?». Es una pregunta que hace aparecer los gustos y las aversiones del posible cliente y enmarca la respuesta en términos de una supuesta venta ya realizada: «Bien, pondría,_______, _______ y _______ en mi canal de cable». El tronco, primera parte o introducción de una pregunta, es a menudo la más difícil de generar uno mismo. A continuación tenemos veinte troncos de preguntas movilizadoras que le ayudarán a develar rápidamente el área de necesidades del candidato a cliente. • ¿Qué es lo que usted busca...? • ¿Qué ha encontrado...? • ¿Cómo se propone usted...? • ¿Cuál ha sido su experiencia...? • ¿De qué manera ha usado usted exitosamente...? • ¿Cómo determina usted...? • ¿Por qué ése es un factor decisivo...? • ¿Qué le hace elegir...? • ¿Qué es lo que a usted le gusta de...? • ¿Qué es lo que usted mejoraría respecto a...? • ¿Qué cambiaría usted de...? • ¿Hay otros factores...? • ¿Qué hacen sus competidores respecto a...? • ¿Cómo reaccionan sus clientes ante...? • ¿Cómo se encuentra en este momento...? • ¿Qué hace usted para mantener...? • ¿Con cuánta frecuencia se pone usted en contacto...? • ¿Qué hace para asegurarse...? • ¿Cómo evalúa usted...? • ¿Qué le parece que es...? Jeffrey creó las siguientes ocho preguntas movilizadoras que le permitieron ayudar a los participantes potenciales del adiestramiento para vendedores para que pensaran en ese mismo entrenamiento de formación en ventas en manera diferente: 1. «¿Cuántos de sus vendedores no cumplieron con sus objetivos de ventas el año pasado?». 2. «¿Cuál fue la causa más importante?». 3. «¿Qué planes ha hecho usted para asegurarse de que los cumplan este año?». 4. «¿Qué tipo de planes de desarrollo personal le pide usted a su gente que se proponga?». 5. «¿Cómo apoya los esfuerzos de ventas de ellos?». 6. «¿Cuánto presupuestó para el entrenamiento de ventas el año pasado?». 7. «¿Cuánto desearía haber presupuestado?». 8. «Cuando se realiza el entrenamiento, ¿cómo sigue usted el progreso individual de cada uno?». Estas preguntas requieren que los candidatos a clientes de Jeffrey piensen en los entrenamientos para vendedores desde una nueva perspectiva y también que consideren lo que Jeffrey tiene que ofrecerles. Ordenar y preparar las preguntas movilizadoras Salvo cuando está ofreciendo su comercial de treinta segundos, las preguntas movilizadoras tienen que ser elaboradas para que sean más eficaces. Para eso sirven todos los otros tipos de preguntas. Un buen modelo para marcar el ritmo de su discurso es la estrategia de tres etapas del consultor de ventas Ray Leone para preparar y hacer preguntas. Primera etapa: haga una declaración de hechos que no pueda ser refutada. Segunda etapa: haga una observación personal que refleje su experiencia y genere credibilidad. Tercera etapa: haga una pregunta amplia que incorpore las primeras dos etapas. Digamos que usted está vendiendo fotocopiadoras. Primeraetapa: • «Como usted sabe, señor Jones, el procesamiento de documentos es una parte integral del funcionamiento de cualquier empresa». Segunda etapa: • «Mi experiencia me ha demostrado que muchas empresas no ponen demasiado interés en la calidad y el control de gastos de sus documentos. No se dan cuenta de que cada vez que se le envía a un cliente una copia, eso refleja la imagen y la calidad de su negocio». (Este es el momento para que usted haga la pregunta.) Tercera etapa: • «¿De qué manera se asegura usted de que la calidad de sus copias refleje la calidad de su empresa?». Como dueño de una empresa, esa pregunta me haría pensar. Uno más. Digamos que usted es contador. Primera etapa: • «Usted lo sabe, señor Jones, la mayoría de las empresas no planean con suficiente anticipación como para tener una mayor ventaja impositiva». Segunda etapa: • «Mi experiencia me ha demostrado que los empresarios carecen de la pericia financiera para hacer su propia planificación y luego le echan la culpa a la falta de tiempo. Eso fue lo que nos llevó a preparar este planificador de impuestos. Requiere más o menos una hora al mes, es fácil de usar y puede hacerle ahorrar a usted miles de dólares cada año». Tercera etapa: • «¿Cómo se está preparando usted para los impuestos de este año? Con su permiso, me gustaría examinar su declaración del año pasado y personalizar el planificador para el tipo de situaciones financieras que usted enfrenta día a día. Estoy seguro que usted quiere ahorrar cada centavo de impuesto que pueda, y quiere un contador que pelee con los recaudadores de impuestos para conservar todos los dólares que permite la ley, ¿no es así?». ¿Puede alguien decir que no a esto? ¡Imposible! Cuando las preguntas salen mal La pregunta correcta, usada en el momento inadecuado, o mal formulada, puede desarticular toda la buena voluntad y la magia de venta por la que usted ha trabajado tan duro. Cuando las preguntas salen mal, usualmente se debe a una de las cuatro cosas siguientes: 1. La pregunta fue hecha en el momento inadecuado, posiblemente fuera de secuencia. Hay cierta lógica en el orden en el que deben hacerse las preguntas. Por ejemplo, en general, es fácil y rápido verificar el nombre de un cliente potencial en la conversación, pero es muy incómodo hacerlo después de haber conversado treinta minutos. • «Jeff, ¿McLeod se escribe “Mc” o “Mac”? Sé que se puede escribir de varias maneras. Como tengo los nombres de las personas en una base de datos electrónica, la ortografía es importante». 2. El cliente potencial pensó que usted le estaba preguntando algo que usted ya sabía, o que él cree que usted debería saber. Use la técnica de la ampliación para explicar por qué uno necesita preguntar. • «Señor Ruiz, sé que Gee Whiz es un gran usuario de Widgets. Y he visto algo de su literatura, pero ¿podía usted darme su propia versión de dos minutos acerca de su posición en la industria?». 3. El candidato a cliente siente que usted está haciendo demasiadas preguntas. Haga que sus preguntas interesen, a usted y a su posible cliente. Las preguntas movilizadoras nunca son vistas como triviales si están bien pensadas y basadas en información. Los clientes potenciales pueden olfatear un «interrogatorio» en un minuto. Es mejor hablar del clima antes que desencadenar una serie de preguntas triviales. Si usted está sentado en la oficina de un cliente potencial y no sabe de antemano que es un usuario de Widgets, ¿qué hace ahí? 4. La pregunta es percibida como demasiado personal. Qué es personal y qué es solo conversación es algo que varía de una persona a otra. Si usted va a preguntar porque es curioso, mejor no lo haga. Si va a preguntar porque necesita la información, use la técnica de ampliación para explicar por qué lo hace antes de preguntar. • «A fin de desarrollar el mejor plan financiero para usted, necesito hacerle algunas preguntas importantes sobre sus finanzas. Por supuesto, toda la información con la que trabajamos hoy será estrictamente confidencial. ¿Quiere hacerme alguna pregunta antes de empezar?». Elabore un catálogo Nunca son demasiados los ejemplos de preguntas movilizadoras. Haga un archivo de ellas. Cada vez que escuche una buena, ¡escríbala! Aun cuando provenga de un candidato a cliente o de alguien que esté tratando de convertirlo a usted en un cliente. Simplemente deténgase y diga: «¡Caramba! ¡Qué buena pregunta! Permítame anotarla. ¡No quiero olvidarla!». El otro se sentirá halagado y divertido. Vuelva a las preguntas movilizadoras previas en este capítulo y a las del capítulo 8, el comercial de treinta segundos, escríbalas con sus propias palabras y agréguelas a su archivo de preguntas movilizadoras. Otra fuente excelente para aprender más acerca de cómo elaborar y usar preguntas la constituyen dos libros de Dorothy Leeds, una conocida consultora internacional de empresas, ventas y comunicación. Esos libros son: Smart Questions: A New Strategy for Successful Managers (Berkley, 1995) y Power Speak (Berkley, 1996). «Recién cuando uno empieza a hacer la pregunta adecuada comienza a encontrar las respuestas correctas». Dorothy Leeds Declaraciones movilizadoras. El otro zapato Las declaraciones movilizadoras son consecuencia de una gran secuencia de recolección de información, organización de las etapas y de hacer preguntas movilizadoras. También son marcadores fundamentales para su aviso comercial de treinta segundos; además son frases asertivas y atractivas para la presentación ante el candidato a cliente. ¿Qué es una declaración movilizadora? Es una descripción que hace que su producto o servicio se vea sobresaliente, comprensible, creíble (increíble) y comprable. Una descripción no tradicional ni habitual que muestra lo que usted hace y cómo lo hace en relación con el cliente y la percepción que este tiene del uso o necesidad de lo que está vendiendo. He aquí tres declaraciones movilizadoras que responden a la pregunta: «Entonces, ¿qué es lo que usted hace?», de una manera memorable y sorprendente: 1. Ayuda contable temporaria: «Proporcionamos personal contable de primera calidad, temporario y para cubrir emergencias en empresas como la suya, de modo que cuando uno de sus empleados se enferma, o está ausente o de vacaciones, no hay pérdida de productividad ni reducción de control ni servicio a sus clientes». 2. Ropa de hombres: «Nuestra experiencia nos ha demostrado que los vendedores se visten para sus clientes. Creamos el aspecto que usted necesita para hacer esa importante presentación». 3. Una variante: «Cuando nuestros clientes tienen una reunión importante o tienen que pronunciar un discurso, van a su ropero y eligen ropa que nos compraron a nosotros». Estas declaraciones movilizadoras dicen creativamente qué hace el que habla en relación con las necesidades del cliente potencial. Las declaraciones movilizadoras también pueden ser memorables palabras de apertura A Jeffrey le gusta contar la siguiente historia: Fui a una de esas presentaciones para oportunidades de negocio (franquicia). Empresas que tratan de vender negocios por entre 10.000 y 150.000 dólares. Había más de cien empresas representadas. La mitad era inmediatamente identificable por su nivel nacional. Llevé mi grabador porque estaba seguro de que iba a escuchar docenas de verdaderas joyas. Lo que escuché fue decepcionante (patético). Después de los primeros veinte o veintitantos fiascos, esperaba al menos descubrir una. Y así fue. Al pasar junto a un puesto lleno de productos y ropa con el Ratón Mickey, una mujer se me acercó en el pasillo y me dijo: «¡El Ratón Mickey hace másdinero en un año que todas las empresas en este salón... juntas!». ¡Qué hallazgo! Le agradecí por haber hecho que aquel día valiera la pena. Y ella me respondió intrigada: «No hay de qué». Las declaraciones movilizadoras generan interés y consiguen citas Declaración movilizadora de interés general: «Su clave para tener ganancias es la productividad. El año pasado nuestras ventas crecieron en más de trescientos por ciento entregando artículos que llegaron a tiempo y ayudaron a la productividad de nuestros clientes. En treinta días podemos mejorar la suya». © John Bush Declaración movilizadora generadora de cita: «No estoy seguro de poder ayudarlo, señor Johnson. Permítame explorar algunos detalles con usted durante algunos minutos (o en un almuerzo). Si creo que puedo ayudarlo, se lo diré, y si no puedo, también se lo diré. ¿Le parece bien?». Crear sus propias declaraciones movilizadoras Crear declaraciones movilizadoras es precisamente eso, un proceso creativo, original. Esta es la manera de pensar para ello: • No venda las piezas del taladro, venda los agujeros perfectos que produce. • No venda la impresión, venda los folletos que reflejarán la imagen de su cliente potencial e influirán en las ventas. • No venda automóviles, venda el prestigio y el estatus que su posible cliente adquirirá o su andar suave. • No venda seguros, venda familias tranquilas y protegidas económicamente de la tragedia. • No venda anteojos, venda una mejor visión y un aspecto elegante. ¿Cómo se puede saber cuando se ha escrito una? He aquí doce criterios para evaluar sus esfuerzos. 1. Una descripción que haga que un posible cliente piense en lo que usted hace en términos de cómo él o ella pueden usar lo que le ofrece. 2. Una declaración que consolida su credibilidad ante el candidato a cliente. 3. Una descripción no tradicional que muestra lo que usted hace y cómo lo hace en términos de beneficios para su cliente potencial. 4. Una declaración sobre lo que usted hace en relación con las necesidades de su posible cliente. 5. Una descripción que traza una clara línea de separación entre usted y su competidor. 6. Una declaración que hace que el posible cliente quiera escuchar algo más. 7. Una descripción que le da al cliente una razón para comprar. 8. Una declaración que vence la resistencia. 9. Una descripción que le da al cliente más confianza para comprar. 10. Una declaración que produce un impacto favorable en el candidato a cliente. 11. Una descripción que conecta lo que usted hace y cómo se relaciona con el posible cliente. 12. Una declaración que es memorable. LA MEJOR PRUEBA de todas: arrincone a un amigo, a su cónyuge, a un compañero de trabajo o a un cliente indulgente, léales sus cinco mejores declaraciones movilizadoras y observe sus reacciones. Las que hacen que sus ojos se iluminen y recojan un «¡Caramba!» son las que valen la pena conservar. 11 Anticipar las necesidades y las expectativas del cliente: Los factores de evaluación Los clientes y los prospectos son exigentes. Y tienen todo el derecho de serlo. Los clientes de hoy tienen más opciones que antes. Si su organización no brinda lo que ellos quieren o necesitan, si usted no interactúa con ellos de una manera que cubra o exceda sus expectativas, simplemente recorrerán la calle o las páginas de las Páginas Amarillas en busca de otro proveedor entre sus competidores. Esa es la razón por la cual las empresas dedican mucho tiempo y mucho dinero observando a los clientes cuando hacen compras, encuestándolos por correo, hablando con ellos por teléfono y entrevistándolos personalmente. Como mineros que reclaman el oro que saben está ahí, los empresarios de hoy reúnen y clasifican información sobre los clientes en busca de pistas acerca de qué es lo que la gente quiere, por qué compra hoy, y de qué manera podrían cambiar sus necesidades. Como vendedor profesional, usted recurre a los conocimientos que su empresa ha acumulado sobre los clientes. Pero tiene otra fuente igualmente importante de información: su propio contacto cotidiano con los clientes. Por experiencia propia, usted sabe muchas cosas acerca de qué es lo que sus clientes quieren, y qué los decepciona. Esta es su ventaja particularmente especial, los cimientos sobre los cuales desarrollar su manera exclusiva y personal de hacer una venta exitosa. Organícese Es útil tener un marco de referencia para unir las cosas que uno conoce personalmente, la información que le ha pasado su empresa y lo que usted aprende haciéndoles preguntas a sus clientes y escuchándolos. Un marco de referencia que nos gusta mucho fue inventado por el investigador de Texas A&M, el doctor Leonard Berry. Él y sus colegas observaron que los clientes evalúan a las empresas y a las personas con las que hacen negocios a partir de cinco dimensiones o factores: «Las expectativas del cliente respecto de las empresas son fuertes y claras: tenga buen aspecto, sea receptivo, brinde seguridad por medio de la cortesía y el conocimiento, sea empático y, sobre todo, confiable. Haga lo que dijo que iba a hacer. Cumpla con sus promesas». Dr. Leonard Berry Investigador, Universidad Texas A&M 1. Confiabilidad. La capacidad de suministrar lo que se ha prometido de manera confiable y precisa. 2. Seguridad. El conocimiento y la cortesía que usted muestra a sus clientes, así como también su capacidad de transmitir confianza, competencia y seguridad. 3. Elementos tangibles. Las instalaciones físicas y el equipamiento de la organización del vendedor, sus materiales de marketing y su propia apariencia. 4. Empatía. El grado de atención afectuosa e individual que usted muestra a sus clientes. 5. Capacidad de respuesta. La buena disposición para responder en el momento oportuno y ayudar a los clientes rápidamente cuando se lo pidan. Casi con seguridad, la mayor parte de lo que usted hace por sus clientes cae en una de estas categorías. Considere estos ejemplos comunes: 1. Cuando usted proporciona a un cliente potencial la información que solicita, usted muestra confiabilidad. 2. Cuando sonríe y le dice a un cliente: «Puedo mostrarle una manera fácil de financiar eso», y lo hace, usted forja seguridad, confianza en su pericia. 3. Cuando se toma su tiempo para verse presentable y los materiales de su presentación son cuidados y de primer nivel, usted está prestando atención a los elementos tangibles. 4. Cuando usted es sensible a las necesidades específicas de un cliente durante una presentación, muestra empatía. 5. Cuando un posible cliente le pide que suministre dos paquetes más del producto, lo más pronto posible, y usted lo entrega en menos de una hora, le muestra su capacidad de respuesta. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Estas cinco expectativas universales de los clientes pueden ser su arma secreta para crear preguntas movilizadoras que atraigan la atención de su cliente potencial y para preparar presentaciones que se centren en los puntos más importantes para él. Esté atento a ellas, y tome nota, en todo lo que su candidato a cliente le revele. Estos cinco factores son de importancia fundamental para ganarse la confianza de su cliente. Analicemos con más atención a cada uno de ellos para ver cómo se combinan para generar una venta exitosa que satisfaga al candidato a cliente. Confiabilidad La confiabilidad implica hacer lo que usted dice que va a hacer por y para el cliente. Para el cliente hay tres promesas distintas que son importantes. • Compromisos empresariales. Las empresas hacen promesas directas a los clientes por medio de la publicidad y el material de marketing, en la correspondencia de la empresa y los contratos, y en lasusted y sus competidores. Respuesta más fácil: ¡el libro ¡Wow! Ventas! El trabajo de vender, más que ningún otro, está lleno de eslóganes motivacionales, aforismos alentadores y sabiduría como la de las calcomanías. «No trate de vender lo que usted tiene» sino «tenga lo que gente necesita y valora». «No son las cosas de mil dólares las que molestan al cliente, sino las de cinco». «Trate a cada cliente como a una “persona individual”, no como a un cliente». «Se necesitan meses para encontrar a un cliente; solo segundos para perderlo». «La gente no compra cosas, compra soluciones para los problemas». Sin duda usted ha escuchado centenares, si no miles, de estos discursos alentadores de una sola oración y avisos para seminarios de ventas. Y aunque algunos de ellos —quizás muchos— son exageradas simplificaciones —incluso un poco candorosas— también es cierto que hay mucho de verdad en ellos e incluso algo más que un poco de sabiduría en algunos de esos eslóganes motivacionales. Como este: «Nada ocurre hasta que alguien vende algo» Durante la mayor parte de la década de 1990, el mundo de los negocios se ha concentrado en todo menos en el hecho de vender. Posicionamiento de marca. Marketing. Asociaciones. Servicio. Innovación. Calidad. Globalización. Internet. Tecnología. Pero por importante que esos temas sean para los negocios, ninguno de ellos tiene la inmediatez y el impacto sobre el destino de una organización que el eterno hecho de vender, el hecho de salir, descubrir un cliente potencial y convertir esa posibilidad en un cliente, alguien que compre, use, vuelva a comprar y vuelva a usar sus productos y servicios. © John Bush Ahora bien, no nos malentendamos. Los grandes productos y los servicios excelentemente ofrecidos son de importancia fundamental. El cliente de hoy espera, exige, productos de primera clase y servicio impecable. Ese es el precio que usted paga para jugar en el partido del comercio actual. Pero solo los productos y servicios de la mejor calidad no hacen que una organización —o usted— tenga éxito. Si eso fuera todo lo que se necesita, en realidad no habría necesidad de que existieran vendedores, en absoluto. Los negocios serían simplemente una cuestión de crear y desarrollar, inventar y entregar. Estaríamos viviendo en un mundo tipo ratonera. Pero no es así, lejos de ello. Vivimos en un mundo de intensa competitividad por conseguir el tiempo, la atención y el dinero de los clientes. Vivimos en una era de productos y servicios complejos. Vivimos en una época en que las diferencias sutiles entre productos y servicios pueden desconcertar, confundir y escapársele al cliente. Vivimos en un tiempo en que la ciencia de vender marca la diferencia entre el fracaso en el mercado y la dominación del mismo; entre organizaciones que se vuelven legendarias y aquellas desaparecen en una muerte poco feliz. Vivimos en un mundo donde la diferencia entre los ganadores y los perdedores es una venta del tipo ¡wow! ¡Wow! Ventas se refiere a cuatro cosas: 1. Encontrar a clientes potenciales calificados 2. Convertir a esos prospectos en clientes 3. Transformar a esos clientes en socios comerciales 4. Mantener relaciones positivas, a largo plazo, con sus clientes o socios. La filosofía tras ¡Wow! Ventas es simple y sencilla: presente su producto al cliente potencial adecuado de la manera adecuada, trátelo con respeto y dignidad, esfuércese por mantenerlo contento con usted y su producto, y tendrá un cliente —si no para toda la vida—, por lo menos por un largo tiempo. Creemos que las mejores relaciones con el cliente son aquellas en las que el cliente acude a usted casi como a un socio de su empresa; alguien que se preocupa por el éxito de la organización del cliente y se siente, de alguna manera, parte de ese éxito. Este libro trata acerca de las estrategias, las tácticas y las técnicas que usted necesita comprender y usar para convertir al cliente potencial en cliente efectivo, y a este en socio. Trata sobre las cosas que usted tiene que hacer para que los clientes vuelvan una y otra vez; acerca de cómo establecer y mantener relaciones duraderas; trata sobre una transacción comercial llamada «compra». Además, trata sobre cómo generar confianza y respeto entre dos personas llamadas comprador y vendedor. Esta obra también trata acerca de usted y las actitudes, la mentalidad, las tácticas y las técnicas que debe dominar para triunfar en las ventas como profesión. Trata sobre la preparación, la habilidad y el trabajo que se necesitan para hacer una venta y tener éxito con sus clientes. Este libro trata sobre lo que se requiere para que usted sea un vendedor exitoso. Eso es lo que este libro debe ser para usted y su determinación de ser la clase de vendedor que está dispuesto a desarrollar la disciplina y las habilidades que lo van a convertir en un vendedor exitoso, optimista y enfocado en el cliente. El libro está dedicado a la única cosa que los vendedores necesitan para hacer ventas: RESPUESTAS. Es con inclaudicable respeto por las personas que hacen que las cosas ocurran en el mundo de los negocios —los vendedores— que le ofrecemos a usted ¡Wow! Ventas. Una obra que pondrá las comisiones de ventas donde deben estar. En su bolsillo. Jeffrey Gitomer Ron Zemke Primera parte ¿Está listo para hacer una venta exitosa? Cuando todo va bien, no hay nada que supere la alegría de poder vivir de las ventas. De convertir a un potencial cliente renuente en un feliz comprador. De desarrollar una relación duradera. De ser parte de un acontecimiento exitoso. O de ganar el dinero de la comisión que uno se merece. © John Bush Pero, ¿son las ventas exitosas para usted? Buena pregunta. La del vendedor es una profesión absorbente. No es para todos. Las cosas no siempre salen bien. Por cada «sí» que uno escucha hay veinte «no» y una docena de «¿y qué?» o «no me interesa». Los clientes no siempre son agradables o respetuosos, ni siempre es un placer estar con ellos. No siempre están dispuestos a agradecer cuando uno los ayuda a solucionar un problema o a corregir un error, aunque hayan sido los causantes. Y a veces la distancia entre una venta y otra puede parecer un largo y retorcido camino. Vivir de las ventas no es para gente de corazón frágil. En los primeros tres capítulos, usted tendrá la ocasión de responder a estas tres preguntas: 1. Si es así, ¿qué tipo de vendedor quiero ser? 2. ¿Son las ventas exitosas lo mío? 3. ¿En qué punto estoy en mi desarrollo como profesional de las ventas? 1 El vendedor «nato» Usted, al igual que nosotros, ha escuchado a mucha gente decir: «Ese Mike... él sí que nació para ser vendedor». «Wanda... ¡Vaya! ¡Seguro que puede venderle un refrigerador a un esquimal!». Efectivamente, hay personas que son tan buenas para las ventas que parece que tienen un talento especial —un don divino—, algo que las hace mostrarse tan seguras de sí, tan precisas, de un trato tan sencillo con las personas, tan locuaces, tan competentes y creíbles al responder a las objeciones, que todo eso junto parece confirmar —con cada movimiento que hacen—, la creencia de que han «nacido para vender». ¿Sabe qué? Claro que los vendedores nacen. Los hay tan buenos que sus empresas desearían poder clonarlos; son tan buenos que sus colegas no solo los envidian, sino que creen desde el fondo de sus corazones que nunca podrán emularlos. Es verdad, han nacido para ser vendedores, pero no nacieron así debido a algún material genético superior, o porque tuvieron padres decididos a criar al mejor vendedor del mundo. No, han nacido del trabajo, de los estudios cuidadososgarantías y políticas publicadas a la vista de todos. Además de estas cosas, los clientes comprometen a la empresa con obligaciones indirectas, promesas que los clientes consideran que están implícitas en la manera en que la empresa habla de sí, de sus productos y de sus servicios. La tarea del vendedor consiste en mostrarle al prospecto de qué manera su empresa cumplirá con todos los compromisos, tácitos y expresos. • Expectativas comunes. Sus clientes traen con ellos expectativas adicionales en cada relación. Basado en sus experiencias pasadas con usted y con otros vendedores, los clientes hacen suposiciones sobre lo que usted puede o no hacer por ellos. No satisfacer una expectativa del cliente, lo supiera usted o no, produce el mismo efecto que romper cualquier otra promesa. Su tarea es descubrir todas las expectativas de su cliente. Cada vez que un prospecto responde a una pregunta sobre la calidad de las entregas o expectativa de rendimiento diciendo: «Oh, ya sabe, lo habitual», las expectativas comunes están operando. Sondéelas. Descúbralas. «Señor Smith, nos enorgullecemos de estar por encima de las empresas habituales. ¿Podemos ver algunos detalles concretos?». • Promesas personales. La mayoría de las promesas provienen de usted. Son las que usted hace cuando le dice a un cliente: «De inmediato le hago llegar esa información», o «Le enviaré ese contrato en dos días», o «Comprendo el problema que usted está teniendo con su computadora, nuestro software lo solucionará». © John Bush Saber qué esperan sus clientes es el primer paso para una venta exitosa. Haciendo preguntas y escuchando realmente, usted podrá descubrir los detalles de la promesa implícita que sus clientes esperan que cumpla. Administrar las promesas Una vez que sabe qué es lo que sus clientes esperan y no esperan —es decir, las promesas que se espera que cumpla—, usted está en condiciones de moldear las expectativas de ellos para que se ajusten a lo que realmente puede hacer y hará por ellos. Cuando lo hace bien, los clientes se dan cuenta de que usted y su empresa son confiables. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Para el cliente, usted es el guardián de las promesas de la empresa. Digamos que usted es vendedor en un negocio que expende computadoras personales por encargo. Bill Smith entra buscando un sistema de red de cuatro PC para una oficina pequeña. Nunca ha comprado computadoras hechas por encargo, y supone —tiene la expectativa— de que usted tiene en inventario la mayoría de los modelos y que podrá volver con su compra ese mismo día a su oficina. El desafío del vendedor consiste en cambiar sus expectativas para que se ajusten a lo que su empresa puede hacer por él. Usted le muestra lo que la empresa promete, es decir, su compromiso con la calidad de los productos, mostrándole varios sistemas en exhibición en el salón de ventas. Le refuerza el mensaje de la empresa con una promesa personal: «Nuestros sistemas hecho por encargo nos permiten combinar las características que mejor cubren sus necesidades con el trabajo de realización de la mejor calidad. Si podemos ultimar el diseño hoy, puedo hacer que su sistema esté listo e instalado en dos semanas». De ese modo, Bill sabe bien cuál es su promesa. Puede decidir que la espera vale la pena debido a la calidad que se ofrece. Si de verdad necesita el sistema ese mismo día —en cuyo caso, usted no puede cambiar sus expectativas esta vez — por lo menos se irá de su negocio sabiendo cuál es la diferencia entre algo hecho por encargo y comprar lo que hay en exposición, sabiendo también que usted está preocupado por su satisfacción. Y puede recomendarlo a un amigo o a un colega a partir de su conocimiento recién adquirido y de su capacidad como vendedor. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Nunca prometa más de lo que pueda cumplir para conseguir una venta. Para el cliente de hoy, su relación no termina con la venta realizada. Por el contrario, ahí es cuando empieza. La confiabilidad consiste en mantener las promesas que uno hace y en hacer solo las que uno puede cumplir. Suponga que usted ha trabajado con Bill para crear la expectativa de que su sistema será instalado en dos semanas. De pronto, se entera de que el plan de entregas se ha atrasado tres días. Si usted no lo llama con la mala noticia, puede estar seguro de que él sí lo llamará cuando el sistema no le llegue el día en que se le dijo que lo esperara, y no se mostrará feliz por la demora. Por otro lado, si usted toma la iniciativa, podría descubrir que la misma es aceptable. O, si él tiene un proyecto importante que corre peligro si el sistema no llega a tiempo, usted puede encargarse de un préstamo hasta que llegue el que compró. En ese caso, usted y su empresa quedan como héroes. Seguridad Sus palabras y acciones deben darles seguridad a sus clientes potenciales de que están haciendo negocios con un profesional bien entrenado y hábil. Los clientes saben que pueden confiar en usted debido a la capacidad y la confianza que exhibe en su trabajo y en su empresa. Hoy, los clientes esperan que las personas con las que tratan les brinden seguridad. Eso sirve más que una sonrisa y una palmada en el hombro. Es la combinación de estilo y contenido la que gana los agradecimientos y las órdenes de compra. Los profesionales de ventas exitosas saben que tratar de sobrevivir sin tener un dominio total de sus productos y servicios tiene consecuencias profundas. Un estudio sobre ventas minoristas revela que los clientes identifican a los «vendedores que saben menos que yo sobre sus productos» como una de las razones principales para dejar de comprar en la tienda a hacer compras por catálogo. Otro estudio sobre la industria del automóvil muestra que dos de cada tres compradores de autos se niegan a volver al mismo concesionario para su próximo automóvil. Sus razones tienen poco que ver con el automóvil propiamente dicho y mucho con los jueguitos a que fueron sometidos en la sala de exhibición. Los compradores confían y regresan para hacer transacciones con profesionales que conocen el negocio. Esta es la razón por la que una venta exitosa tiene un impacto tan positivo en su empresa, en su cliente y en su carrera. Los vendedores seguros de sí, conocedores de lo suyo, se destacan. Haga que a usted se le recuerde. El factor tranquilidad La tranquilidad —dar seguridad a los candidatos a clientes y a los clientes efectivos— se obtiene administrando los sentimientos de confianza de sus clientes. La decisión de los clientes de confiar en usted se basa en los conocimientos y experiencia que usted tiene. Es el contenido que da valor a su estilo y viene en cuatro presentaciones: 1. Conocimiento del producto. Los clientes esperan que usted conozca las características, ventajas y beneficios de lo que su empresa produce, hace o entrega. El vendedor que tiene que leer el manual delante del cliente para saber cómo encender el equipo de música no produce una impresión de dominio del tema. 2. Conocimiento de la empresa. Los clientes esperan que usted sepa cosas más allá de los límites de su trabajo especial. Esperan que sepa cómo funciona su empresa de modo que pueda guiarlos a ellos hasta alguien que pueda cubrir sus necesidades en caso de que puedan quedar fuera de su área de responsabilidad. ¿Puede usted ayudar a su cliente a moverse con facilidad y con éxito en el espinoso terreno de sus negocios? ¿Muestra usted conocimiento acerca de su propia organización al hacer sus presentaciones de ventas? 3. Capacidad de escucha. Los clientes esperan que usted escuche, comprenda y responda a sus necesidades específicas cuando ellos selas explican. Esperan que usted haga las preguntas pertinentes que los ayuden a hacer un mejor trabajo al darle la información que usted necesita para trabajar para ellos de manera eficaz. Y ellos esperan que usted preste atención y comprenda para que no tengan que repetirla. 4. Capacidad de resolver problemas. Los clientes esperan que usted sea capaz de reconocer sus necesidades cuando ellos las expresen, para rápidamente hacerlas coincidir con los servicios y los productos que su empresa proporciona. Y cuando las cosas salen mal o no funcionan, esperan que usted sepa cómo solucionarlas. Puntos adicionales por el estilo Un chequeo de salud anual competente, realizado por un médico descortés, desaliñado o distraído seguramente no será una experiencia satisfactoria para el paciente, más allá de su excelencia profesional. Una vez que usted domina lo esencial de lo que tiene que saber, es su estilo de confianza en sí mismo lo que lo destaca por sobre los demás. Eso empieza con las primeras impresiones. En su libro, Contact: The First Four Minutes, Leonard y Natalie Zunin sostienen que «los primeros cuatro minutos de cualquier contacto son una especie de examen». En algunas situaciones de venta, usted puede tener mucho menos tiempo que eso. Pero las primeras impresiones son solo el comienzo. En ventas, cada cosa comunica su estilo a los clientes. La manera en que usted viste, la manera en que usted se mueve, o si se mueve o no. La manera en que habla, en que mira o no a los ojos, escucha y responde. La manera en que usted actúa cuando no está ocupándose del cliente, pero todavía cerca de él. Todas esas impresiones se suman para expresar que usted sabe lo que el cliente necesita y que puede ocuparse de que esas necesidades sean satisfechas. Elementos tangibles Una venta es difícil de describir en términos tangibles, físicos. Es algo confuso. Poco definido. Resbaladizo. No es posible medir con una vara los consejos de su asesor financiero o las ideas de un decorador de interiores. Veinte minutos con un médico o un mecánico de automóviles no es necesariamente mejor o peor que diez o treinta minutos. Es la calidad de lo que se logra lo que cuenta, no la cantidad de tiempo involucrado. En cada encuentro de ventas, hay elementos tangibles —antes, durante y después del hecho— que afectan la manera en que los clientes potenciales lo juzgan a usted. Si un prospecto le pide una explicación de sus productos y usted se la da, eso es intangible. Usar diagramas y material impreso, es tangible. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Si usted está ayudando a un cliente a estimar el costo de una compra, sea un nuevo equipo de música o una habitación llena de alfombras, escriba sus cálculos con claridad en una página con su nombre y número de teléfono. A su cliente le va a gustar tenerlo como referencia y recordará fácilmente quién le dio la ayuda. Demostrar el valor Los elementos tangibles ayudan a expresar el valor de su propuesta de venta. Son una manera importante que usted tiene para informar a sus clientes y ayudarlos a evaluar la calidad de su ofrecimiento y de su empresa. Administre los aspectos tangibles del encuentro de ventas y les dará a sus clientes algo sólido a lo que atar sus impresiones. La mejor regla práctica respecto de los elementos tangibles que usted maneja es: nunca les dé a sus clientes algo que haría que usted se sintiera renuente, incómodo o enfadado al recibir. He aquí tres maneras en que usted puede mostrar valor: 1. Siéntase orgulloso de su apariencia y del aspecto de los materiales que le entrega a su cliente y del efecto que producen. Entréguelos personalmente en lugar de dejarlos en un escritorio y que el cliente los estudie por su cuenta y sepa qué hacer con ellos. 2. Cuando los clientes le den su nombre, número de teléfono u otra información, escríbalo. Eso indica que para usted se trata de información importante. Y asegúrese de anotarla de manera correcta, léasela para asegurarse de que no hay ningún error. 3. Asegúrese de que las partes de su lugar de trabajo que los clientes ven —y especialmente que tocan— estén limpias, sean seguras y tan cómodas como haya podido hacerlas. Si trabaja sacando cosas de un maletín, asegúrese que sea de buena calidad. Si va en coche a visitar a sus clientes, mantenga su automóvil limpio, por dentro y por fuera, y que funcione bien. Empatía Los clientes vienen en una gran variedad de formas y tamaños, y traen con ellos una variedad igualmente amplia de deseos, necesidades, expectativas, actitudes y emociones. Además, quieren ser tratados como individuos. A nadie le gusta ser tratado como un número. Considere cómo trataría usted a estos dos muy diferentes clientes si fuera el gerente de banquetes, la persona que vende grandes eventos, de un elegante hotel: • Tom Tímido entra en la oficina de administración de banquetes con aspecto nervioso y tenso. Está planeando una fiesta especial por la jubilación de su jefe y es obvio que nunca se ha ocupado de organizar algo así antes. • Doris Exigente tiene una vasta experiencia ofreciendo agasajos especiales. La gala anual del departamento de ventas será la cuarta reunión importante que ha organizado ese año. Al entrar a la oficina de administración de banquetes, Doris sabe exactamente lo que quiere. Su actitud de «quédese quieto y haga lo que yo le diga» es claramente visible. ¿Cómo trata usted a Tom y a Doris como individuos? Para Tom, es importante hacerlo sentir cómodo y tomarse el tiempo para hacer que se sienta «inteligente» en el proceso de planificación de la celebración: «Tom, puede estar seguro de que yo me encargo de cada paso que demos. En primer lugar, por qué no me dice un poco más sobre el agasajo y luego le mostraré paso a paso nuestro proceso de planificación». La misma técnica probablemente frustraría y enojaría a Doris. Podría considerar que su explicación amigable y detallada es un desperdicio de su valioso tiempo. Ella espera que usted le reconozca el conocimiento y experiencia que ha demostrado en sus preparaciones previas: «Hola, Doris. Qué bueno trabajar con usted otra vez. Veo que ha traído un bosquejo de todo lo que necesita. Déjeme verlo por si tengo algunas preguntas». Ver —y tratar— a cada cliente como a un individuo lo ayuda a usted a cubrir las necesidades de cada uno en su propio y único nivel. Mostrar empatía por los clientes le permite a usted a ser profesional y afectuoso al mismo tiempo. También hace que los clientes se sientan como individuos importantes. La empatía no es algo que pueda ser administrado por una máquina; es algo que una persona hace por otra. Capacidad de respuesta La puntualidad siempre ha sido importante. Hoy, las acciones de respuesta — hacer las cosas en el momento oportuno— son todavía más decisivas. Solo basta con prestar atención al número de empresas que se han creado para hacer que las cosas se hagan rápidamente: • Federal Express tuvo su éxito internacional entregando cartas y paquetes pequeños «Completamente, con seguridad y de inmediato». • Las ópticas LensCrafters prometen «anteojos a la medida en más o menos una hora». • Domino’s se convirtió en la pizzería más grande de Estados Unidos al cumplir con la entrega en treinta minutos o tres dólares de descuento como garantía. Una garantía que luego fue retirada en beneficio de la seguridad de quienes hacen las entregas, pero que marcaron un rumbo en la industria de la entrega de alimentos a domicilio. Las empresas que proveen alimentos a clientes atentos a la puntualidad están ahora por todas partes. Ese éxito afectalas expectativas de los clientes que usted tiene respecto de su actitud y capacidad para hacer lo mismo. No debe sorprender que sus clientes estén exigiendo plazos más acotados y servicios más rápidos. Establecer —y cumplir— los plazos A veces parece que todo el mundo quiere todo listo al mismo tiempo. Pero es un error pensar que sus clientes no aceptarán nada que no sea «en este momento», así como permitirse demasiado tiempo puede hacer que parezca lento y dejar a su empresa atrás en la carrera con la competencia. Empiece por encontrar lo que el cliente realmente necesita. Hay una gran diferencia entre: «Tengo que tener este sistema la semana próxima» y «Quiero tenerlo instalado este otoño». Use esa información para elegir el momento que a usted le resulte más apropiado y propóngaselo al cliente. Nueve de cada diez veces, usted escuchará un «sí». Si su sugerencia no funciona, su cliente se lo dirá y entre ambos podrán encontrar una alternativa, una prueba de que los clientes reconocen y recuerdan su capacidad de respuesta. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: La próxima vez que tenga dudas, pregúnteles a sus clientes: «¿Cuándo le gustaría tener esto?». Usted puede encontrarse con una agradable sorpresa cuando elijan un tiempo razonable, o incluso lleguen a preguntarle: «Bien, ¿para cuándo puede tenerlo listo?». Un beneficio adicional es que les da a ellos una sensación de control y participación. Todos nos sentimos más cómodos cuando sentimos que tenemos cierto control sobre nuestras vidas y las cosas que ocurren alrededor de nosotros. Los plazos son importantes, aunque son creados. Cuando usted le dice a un cliente: «Lo tendré listo para esta tarde» o «Se lo enviaré por correo hoy mismo», está creando una expectativa en su cliente y poniéndose un plazo a sí mismo. Sea realista, porque una vez creados, los plazos se convierten en el patrón de medida con el que su cliente va a medir su éxito o fracaso como proveedor. La confianza del cliente es resultado de crear expectativas de capacidad de respuesta que sean aceptables y objetivas, y cumplir con ellas. Cuando los clientes deben esperar El mejor momento para cualquier cosa es el que sea mejor para el cliente. Pero la insatisfacción no se mide en minutos. Más bien, a menudo, la insatisfacción es resultado de la incertidumbre. Las investigaciones muestran que el aspecto más frustrante de una espera es no saber de cuánto tiempo será. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Preste especial atención a los tiempos de espera cuando sus clientes no están a la vista, sea en el teléfono, en otra parte de la ciudad o en otro estado, en vez de estar a la vista, justo delante de usted. Piense en sus propias experiencias como cliente. Cuando uno está en una fila que pareciera no moverse nunca, es la incertidumbre —¿me tocará el turno en este siglo?— más que la espera lo que hace que a uno le hierva la sangre. 12 La presentación: Cuente su historia, dé sus argumentos Dice el viejo refrán: «No se trata de lo que uno dice, sino cómo lo dice». Error. En el mundo de las ventas se trata de ambas cosas. Hacer una gran presentación de ventas implica el maridaje entre «lo que se dice» y «cómo se dice». El qué tiene que estar listo antes de que haya un cómo a considerar. La información que uno reúne sobre el posible cliente y sus necesidades, las preguntas especiales que haya hecho y su conocimiento de los detalles de su producto o servicio forman ese «qué». De igual modo lo son el conjunto de bien practicadas respuestas a las cinco objeciones más comunes a la compra. Pongamos esto en letras destacadas para que no haya dudas acerca de su importancia: Conozca a la perfección sus productos y servicios y tenga listas las grandes respuestas a las cinco objeciones más comunes. Una vez que el qué está bajo control, es momento de concentrarse en el cómo de una presentación exitosa. Hay dos extremos en la conducción de una presentación de ventas. Está la presentación descubrimiento y la presentación solicitada. La presentación descubrimiento es característica de la actitud de venta del representante de productos o servicios. Un cliente potencial acepta escucharlo. Usted se presenta con los zapatos lustrados, bien peinado y su presentación bien ensayada y aprendida de memoria. Usted hace preguntas, hace afirmaciones, trata de cerrar la venta, da respuestas a las objeciones, cierra la venta y escribe la orden de compra. Piense en ello como una presentación tipo «entrar y salir», si quiere. La presentación solicitada es resultado de varias fases de actividad y culmina en una exposición que se centra en una propuesta muy específica y detallada. El proceso para llegar a conseguir la orden de compra, con frecuencia tiene este aspecto: 1. Multiworld Systems anuncia que está en busca de un nuevo proveedor de artefactos para toda su actividad en ocho países y veinte sucursales. 2. Se les pide a seis empresas, incluyendo a Acme Widgets, que hagan una presentación de su capacidad. 3. Después de las presentaciones de las diferentes capacidades, tres de las seis reciben la invitación a responder a una solicitud de presentación y entregar una propuesta. 4. A Acme y a las otras dos se les permite visitar dos locales de Multiworld Sites para que observen las operaciones y hablen con el personal del lugar acerca de los requerimientos y necesidades de sus artefactos. 5. A Acme y a los otros dos «candidatos» se les asigna un tiempo determinado para hacer una presentación y ofrecer su propuesta. A menudo, las presentaciones están programadas una tras otra. 6. El equipo de toma de decisiones de Multiworld analiza las presentaciones y las propuestas, y a continuación, elige un ganador. Este proceso puede durar días, semanas e incluso meses. No todas las presentaciones solicitadas son tan complicadas, pero todas implican algún tipo de solicitud de propuesta, competidores, una proposición y más de una persona para tomar la decisión. La mayoría de las oportunidades de venta en la actualidad son menos complicadas que la presentación solicitada, y más complejas que la presentación descubrimiento, aunque ambas existen indudablemente en abundancia. Independientemente de la complejidad y la cantidad de los pasos y etapas, toda presentación ante un cliente tiene cuatro elementos críticos: 1. Encontrar la necesidad. Hay que precisar la necesidad del candidato a cliente respecto de su producto o servicio. En la presentación descubrimiento, la necesidad es determinada por lo general de manera independiente de la presentación de la propuesta. 2. Determinar el aspecto más importante. No todos los aspectos de un producto o servicio que se ofrecen tienen el mismo peso para el cliente potencial. Para algunos, el precio es el factor fundamental para la decisión; para otros se trata de la calidad por sobre todo lo demás. En la presentación descubrimiento, el aspecto importante es precisado a través del intercambio de ideas durante la presentación. En la presentación solicitada, generalmente eso es determinado antes de la presentación de la propuesta. 3. Establecer comunicación. Sea que uno esté tratando con un posible cliente individual o con un equipo de personas responsables de la toma de decisiones, hacer que la gente se sienta cómoda involucrándola en el proceso de venta y crear un ambiente atractivo constituye un lubricante importante para una presentación de ventas. 4. Inspirar confianza. En ambos tipos de presentación, la de descubrimiento y la solicitada, usted debe generar confianza en sí mismo y en su organización. El cliente potencial debe confiar en que su empresa puede cumpliry que usted estará en el lugar que corresponde en caso de que las cosas salgan mal. Elementos de una presentación para una venta exitosa Incluso dentro de los dos contextos extremos que acabamos de describir, la presentación descubrimiento de un solo paso y la presentación solicitada de varias etapas, hay muchísimas maneras de hacer una presentación. Dos presentaciones de ventas nunca son idénticas entre sí. Cada cliente, cada situación, cada trato, son únicos en alguna manera. Hacer una presentación es complicado, aun cuando uno esté vendiendo algo tan simple como un clip para papeles. Hacer una presentación ganadora requiere un toque delicado, incluso si usted está vendiendo camiones de dieciocho ruedas. Las palabras que usted escoge, la actitud que despliega y la impresión que genera son fundamentales. Los siguientes 21,5 elementos de una presentación de venta exitosa no son sobre la estructura del contenido de su presentación, o el aspecto de las imágenes y otro material de apoyo. Se refieren al proceso de hacer su presentación. No es que todos los 21,5 elementos se apliquen igualmente a la presentación descubrimiento y a la presentación solicitada. Pero la mayoría son elementos fundamentales para comprender, prepararse y organizarse si lo que quiere es una presentación de venta exitosa que culmine con una orden de compra. 1. Vaya de inmediato al propósito de su visita. «Señor Smith, mi objetivo hoy es mostrarle de qué manera los artefactos Acme pueden hacer que usted ahorre dinero y mejore la calidad de sus productos terminados». El candidato a cliente quiere saber la razón por la que usted está en su oficina, aun cuando se trate de una presentación solicitada ante un equipo de toma de decisiones. El propósito o manifestación de beneficios hace que la atención del cliente potencial se concentre en los elementos que usted ya ha determinado que son los más importantes para el señor Smith. Cuanto antes exprese su propósito, más relajada se vuelve la atmósfera. Una vez que haya manifestado su propósito, puede ocuparse de generar buena comunicación. 2. Genere una atmósfera favorable y cómoda antes de empezar la presentación. No empiece a vender sin antes entrar en calor. Aun cuando conozca bien a todos en la sala. Genere cierta sensación de que tienen objetivos comunes y de que hay buena comunicación. Si usted no les gusta a ellos, ni tampoco recuerdan que usted es un ser humano, o lo que sea en su contra, no le van a comprar a usted. Está bien usar información personal, siempre que lo haga con cuidado. Digamos que usted descubre que el cliente potencial es marinero. Está bien decir: «Señor Smith, usted es un avezado marinero, ¿no? ¿Es esa una fotografía de su barco?». Tenga cuidado de mostrarse interesado y amigable, no entrometido. 3. Sea la persona más optimista y entusiasta del mundo (o por lo menos de la reunión). Haga que el posible cliente se interese en usted. Las actitudes positivas y el entusiasmo son contagiosos (y atractivos). Una atmósfera de entusiasmo es un ambiente de compra. Deje que su deseo de ayudar se destaque todo el tiempo. «Señor Smith, estoy en verdad encantado de que haya podido conceder- me este tiempo. Sé que puedo hacer que este rato valga la pena para usted». Precaución: el sentido común es importante. Si usted está en la venta de funerales, los temas alegres no son los indicados. Si le está vendiendo a una empresa y el prospecto considera que la situación es grave o amenazadora, lo mismo. Deje que el tono y el humor del posible cliente le indiquen hasta dónde puede permitirse una actitud entusiasta. 4. Diga de qué manera puede ayudar su producto o servicio al candidato a cliente. No caiga en un listado inerte de datos y características. Concéntrese en los beneficios y las soluciones para problemas habituales. «Señor Smith, el artefacto 22-k reduce su necesidad de costosa acumulación de existencias y del no menos costoso control de calidad de los subcomponentes». Dígale a su cliente potencial de qué manera sus productos o servicios resuelven problemas y de qué manera funciona en el trabajo. Como ayudan a la mejor atención de sus clientes, si se trata de una venta industrial. A la gente no le interesa lo que su producto haga, salvo que eso los beneficie. Comience con una actitud tipo «Estoy aquí para ayudar», no «Estoy aquí para vender». 5. Genere confianza y credibilidad mientras avanza. «Señor Smith, Acme ha estado abasteciendo empresas como la suya durante más de veinte años. Creo que puedo demostrarle por qué Multiworld debe usar Acme también». Los candidatos a clientes están universalmente preocupados por su capacidad para cumplir con lo prometido. Adquieren confianza a partir de la propia confianza del vendedor y de sus promesas. 6. Use expresiones movilizadoras y las palabras de moda en su industria. Usar el lenguaje adecuado le da al posible cliente la tranquilidad de que usted conoce el producto y su negocio. Las palabras movilizadoras y positivas envían el mensaje de que la compra es segura y sin riesgos. «Los artefactos Acme han sido destacados recientemente por la confiabilidad de ciclo a ciclo por la revista especializada Widgets Monthly. Nos sentimos honrados por eso pero, lo que es más importante, puedo mostrarle de qué manera esa característica puede beneficiar a Multiworld y sus objetivos». 7. Dígale a su prospecto «por qué somos diferentes» en vez de «quiénes somos». Si un posible cliente va a comprar una fotocopiadora, cree que todas son iguales. Demuéstrele que está equivocado. No use la palabra «competencia» ni haga comparaciones competitivas, salvo que no tenga alternativa. Sustitúyala por las palabras «el nivel estándar de la industria», por ejemplo. Sea creativo, pero no insultante. Hablar de manera despectiva de la competencia nunca da resultado. «Los artefactos de Acme están claramente estableciendo un nuevo patrón de calidad en la industria. La calidad de la copia de nuestros equipos se acerca a la calidad de impresión y nuestras máquinas se comunican bien con todas sus computadoras». 8. Haga sus aseveraciones en términos de «usted», no de «yo» o «nosotros». El lenguaje y la sintaxis establecen el tono para la venta. Asegúrese de que el tono que fije sea el que adopta la perspectiva de la única persona que importa, el candidato a cliente. Hablar en términos de «usted» automáticamente establece ese tono. «Señor Smith, usted se va a asombrar ante la relación precio-valor del artefacto 22-J. Pasará todas nuestras pruebas de durabilidad y reducirá sus tiempos improductivos al menos en un diecisiete por ciento». 9. Formule preguntas inteligentes. La manera más fácil de generar confianza y credibilidad es por medio de preguntas agudas. Identifique las necesidades, consiga la información importante, genere interés, gánese la confianza, asegure calidad, fortalezca la credibilidad y cierre la venta gracias a su modo de hacer preguntas. Sus preguntas movilizadoras deben ser planeadas de antemano y estar escritas para alcanzar el máximo beneficio. Es difícil hacer una insuperable pregunta movilizadora sobre la marcha. 10. Concéntrese en el valor de lo que usted ofrece y de qué manera eso cubre las necesidades del cliente potencial. Olvídese del precio. Muestre costos, demuestre el valor, haga una lista de comparaciones, demuestre beneficios. Nunca vaya a una presentación sin una propuesta de valor. Insista en que el departamento de marketing de su empresa elabore una hoja de cálculo valiosapara que la use. Si usted no puede atraer al cliente de una manera diferente o que lo diferencie de los demás, nunca va a cerrar esa venta, ni ninguna otra. Es verdad que usted puede convertirse en el proveedor por defecto a través de los costos, pero ¿es eso en verdad una alternativa? 11. Muévase con rapidez en su presentación, pero asegúrese de que lo comprendan bien. No suponga que el posible cliente sabe lo que usted debería o podría haber dicho. Él está escuchando eso por primera vez (aunque esa sea para usted la milésima vez que lo dice). Cubra todos los aspectos básicos de su presentación. Equilibre eso con el hecho de que nuestra sociedad se está volviendo cada vez menos paciente. Se calcula que para el futuro cercano, el candidato a cliente promedio tendrá un margen de unos veinte minutos de atención. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Una estructura de presentación antiquísima puede ayudar a asegurar que el posible cliente escuche lo que usted quiere que escuche y recuerde. • Dígale lo que les va a decir. • Dígaselo. • Dígale qué acaba de decirles. 12. Tome notas. Esto puede parecer demasiado pequeño y muy obvio como para mencionarse, pero nos sorprende mucho saber que muy pocos vendedores toman notas o las revisen con el cliente potencial. Tomar notas transmite el mensaje: «Estoy interesado en usted y lo que usted dice es importante». También le da a usted la información que necesita para hacer seguimientos perfectos, escribir contratos y propuestas, y cumplir con precisión las entregas. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Si usted está trabajando con una pieza o dispositivo pequeño —incluso un complejo diagrama de un servicio— recupérelo después de que el posible cliente lo haya inspeccionado. Eso disminuye el factor de «juguetear con ellos». 13. Involucre al candidato a cliente. Pruébelo, déjelo hacer una demostración, deje que lo ayude en las preparaciones. Cuanto antes logre involucrarlo, más fácil es lograr la comprensión y la confianza del cliente potencial. Dejar que toque el producto genera una temprana sensación de propiedad. 14. Use testimonios cuando sea el momento adecuado. Los testimonios son la mejor prueba que usted tiene. Úselos para superar dudas, objeciones, demoras o asuntos específicos que estén bloqueando la venta. Úselos uno por uno. Lo más parecido a los testimonios son referencias a situaciones similares. «Precisamente la semana pasada tuvimos una situación similar con un cliente como usted...». Una situación similar debe referirse a alguien que decidió comprar y © John Bush a quien el prospecto puede llamar para verificar lo que usted afirma. 15. Haga preguntas aprobatorias para comprender mejor. Obtener la aprobación en puntos pequeños a lo largo de la reunión, conduce a conseguir la aprobación al final. Preguntas como: «¿No está de acuerdo?». «¿Se da cuenta de cómo ayuda esto?». Hacer una afirmación beneficiosa fija un tono de aprobación. Incluso preguntas breves como: «¿No le parece?», instalan un tono de «sí» en la mente del posible cliente durante la presentación. 16. Aprenda a reconocer las señales de compra. Por lo general se revelan en forma de pregunta sobre el precio, la entrega, características específicas o productividad. Preste atención cuando las escuche. No responda con un sí o un no. Si lo hace, puede perder la venta. 17. Supere las objeciones antes de que ocurran. Sin importar cuál sea el producto o servicio que venda, solo hay entre cinco y diez objeciones importantes que un candidato a cliente puede plantear y usted ya las ha escuchado todas. Anticípese a ellas y menciónelas en su presentación, antes de que el posible cliente tenga oportunidad de plantearlas. Advertencia: si usted sabe con anticipación que alguna objeción específica es un tema candente para el posible cliente, podría decidir que él la exprese para poder agradecerle la pregunta y reconocer su importancia antes de responderla. 18. No cierre la venta. Tómela por dada. Por admitida desde el momento en que entre en la oficina. Adopte los pasos lógicos para terminar la transacción. La venta es un hecho si la necesidad está presente y la presentación es superior. Está bien, es cierto que usted debe pedir la orden de compra. Y hacer un cierre de prueba, ir tanteando el terreno a medida que uno avanza, es un modo de cierre. Pero su fin debe ser que la venta se cierre. Use expresiones como: «Una vez que empecemos con las entregas, verá lo fácil que es guardarlas» y «A medida que su experiencia con nuestro artefacto crezca, nuestros ingenieros podrán mostrarle atajos para hacer que disminuyan los tiempos improductivos debido al recambio». 19. Cierre la venta todo el tiempo. Manejar los detalles y confirmar el siguiente paso hace que la venta se vea como un «trato hecho». Diga lo que necesita para comenzar con las entregas o para inaugurar el servicio. Haga una cita para revisar y comenzar. Maneje hasta el último detalle entre el «sí» del posible cliente y el acto concreto de la toma de posesión en el acto, si es posible. Eso consolida la decisión. 20. Venda también el pago en fecha para el producto o servicio ofrecido. No haga una venta a medias. También debe vender los arreglos financieros así como el cuándo y el cómo se espera que se realicen los pagos. Nos resulta increíble la cantidad de vendedores que temen pedir el dinero. Sin embargo, los detalles financieros con frecuencia son fundamentales para cerrar el trato. 21. Sea diferente. Solo para divertirse, Jeffrey trata a menudo (sin preguntar) de hacer que el comprador se ponga de pie y camine por el lugar (él lo hace primero), luego se sienta en el sillón del candidato a cliente detrás del escritorio. Por lo general obtiene una mirada de sorpresa; la mayoría de las veces, una risa o una sonrisa... jamás ha obtenido una respuesta negativa. No funciona con todo el mundo, pero lo desafiamos a que lo intente por lo menos una vez. 21,5. Sea divertido y diviértase. La mayoría de las personas no se divierten con el trabajo. Si usted es divertido y gracioso, tendrá una atracción y una ventaja. «Hágame reír y usted me hará comprar» es una máxima de la que usted puede estar seguro. Ríase todo el tiempo. Administrarse uno mismo Ya hemos hablado de la importancia de manipular los elementos tangibles al tratar con sus clientes y candidatos a clientes (capítulo 11) y por qué esos elementos tangibles tienen que ser administrados cuidadosamente. Durante una presentación hay solo dos elementos tangibles: las muestras de su producto y la correspondiente literatura, por un lado, y usted mismo por otro. Hasta que su cliente potencial se convierta en cliente efectivo, usted encarna a la empresa. Que los sentimientos de un cliente en cuanto a la empresa sean buenos o malos depende directamente de su experiencia con usted. Cada interacción entre el posible cliente y usted produce una impresión positiva o negativa. Hay muy pocas impresiones neutrales o intermedias. Los prospectos asimilan cada movimiento, cada gesto y matiz de su presentación y evalúan — pronostican— cómo será su futuro siendo cliente de su empresa. Puede no ser una conducta razonable ni inteligente, pero de verdad, es lo único que el posible cliente tiene a su disposición. He aquí veintiún sugerencias para asegurarse de que usted sea una presencia positiva cuando esté delante de un cliente potencial, y que su presentación sea escuchada como se merece. • Hable con claridad. Parece simple, pero si el cliente potencial no lo comprende a usted (por acento o el dialecto, por hablar demasiado rápido, por saltar de un tema a otro), sucomunicación no será comprendida. Y tampoco conseguirá hacer la venta. • Concéntrese. Enfóquese en la presentación para darle al prospecto una sensación de importancia y urgencia. • No haga movimientos nerviosos. Hacer crujir los nudillos, juguetear con las monedas en el bolsillo y otros hábitos nerviosos distraen la presentación. • No titubee. Andar a tientas quiere decir que usted no se ha preparado bien. Hace que el posible cliente se sienta tenso e impaciente. También lo hace dudar de la seguridad del vendedor, y por lo tanto de su empresa, de su producto y de su servicio. • No use muletillas y pausas innecesarias. Las pausas en el discurso, los titubeos y las palabras repetidas son tan irritantes, que hacen que el candidato a cliente se concentre en los defectos y no en el mensaje. La mejor cura para eso es la práctica. • Muéstrese animado. Con los ojos muy abiertos, como si algo fantástico acabara de sucederle. • Use muchos movimientos de las manos. No se trata de agitar las manos de manera desenfrenada, sino gestos calculados y convincentes. Acompañar y completar las palabras mientras usted habla. • Use un amplio espectro de variantes vocales. Varíe entre vocalizaciones fuertes y suaves. No como cantante, pero cerca. Pase de tonos agudos a tonos bajos. Destaque las palabras clave. Fuerce al prospecto a escuchar. Hágalo con estilo. • Susurre algún dato importante como si fuera un secreto. Haga que el posible cliente esté pendiente de sus palabras. Haga que se sienta especial por recibir ese mensaje. • Póngase de pie para hacer la presentación. Esto añade impacto a sus gestos y a todo el discurso (incluso si usted está en el teléfono). • Manténgase erguido, esté sentado o de pie. La postura condiciona la dirección de sus palabras. Si usted tiene los hombros encorvados, sus palabras van dirigidas al suelo, no al cliente potencial. • Mírelos a los ojos. El contacto visual es una señal de credibilidad que el prospecto percibe. Mire directamente a los ojos. Mirar al otro a los ojos contribuye a generar confianza. • Asuma riesgos en la presentación. No haga la presentación de manera rutinaria. Diga cosas nuevas. Invente nuevos métodos de presentación sobre la marcha. Tal vez lo haga sentirse un poco incómodo, pero no importa. Así es como se crece. • Manténgase dentro del alcance de la personalidad del candidato a cliente. Si el posible cliente es estirado o conservador, no se ponga demasiado salvaje. • Dígalo con convicción. El prospecto debe comprarlo primero a usted, antes de comprar su producto o servicio. Su propia seguridad en sí mismo equivale a una gran parte de la venta. • Seleccione las palabras adecuadas. Luzca inteligente. No tiene por qué citar a Shakespeare, pero necesita ser un artesano de la palabra. Use las palabras de moda en la industria del cliente potencial. Incluya diez palabras nuevas en su vocabulario cada semana. No use palabrotas, en ningún caso. (Incluso si el posible cliente dice palabrotas, usted tiene un nivel profesional que mantener.) • Destaque las palabras importantes. Cuando llegue a una palabra o expresión clave, destáquela y haga una pausa para dejar que penetre. • Use todo su cuerpo para vender. Haga gestos con las manos y los brazos. Levántese y muévase por la habitación. Cambie de posición para destacar algún punto. • Asienta con la cabeza. Esta técnica de lenguaje corporal subliminal está entre las más potentes para las ventas. Prepara el tono y estado de ánimo para el «sí» durante toda la presentación. • Sonría. No se trata de una neurocirugía, se trata de ayudar a otras personas. Es algo divertido. La expresión facial de su sonrisa hace que el candidato a cliente se sienta bien internamente. • Relájese. Un exceso de ansiedad hace que el posible cliente se ponga nervioso también. La razón principal por la que los vendedores se ponen nerviosos es que no están preparados o necesitan el dinero que están a punto de hacer si la venta se concreta. Tranquilícese. Nunca permita que ellos vean o perciban que usted está sudando. 13 Cerrar es un proceso, no un hecho aislado Usted puede hacer la mejor presentación del mundo, puede ser un experto en su producto o en su campo de acción, pero si no sabe cómo cerrar la venta, probablemente no podrá disfrutar de los beneficios que las ventas proporcionan. Todos los expertos vendedores, desde Zig Ziglar hasta J. Douglas Edwards y Earl Nightingale coinciden en la necesidad —y la naturaleza— del cierre e incluso en la definición. Se trata de: Una pregunta cuya respuesta confirme la venta. Hay docenas —si no miles— de maneras de cerrar, de proponer la venta, pero todas tienen un atributo en común: están diseñadas para hacer que al prospecto le resulte difícil decir que no como respuesta. Es verdad, usted podría no recibir un «sí» tampoco, pero una pregunta de cierre bien concebida hace que al posible cliente le resulte difícil darle un «no» rotundo y definitivo. En el peor de los casos, le da una objeción con la cual trabajar y que usted puede hacer que finalmente conduzca a un nuevo cierre que conseguirá el «sí». Tres clases de cierres A tres de nuestros cierres favoritos los llamaremos así: Ya elegido, Perro cachorro y Primero el postre. El cierre tipo Ya elegido Es un cierre que da por supuesto un paso previo. Da por sentado que el candidato a cliente ya ha decidido comprar y solo quedan los detalles por finiquitar. «Señor Jones, ¿le gustarían esas camisetas en colores claros u oscuros?». «Señor Jones, ¿prefiere la entrega antes o después del primer día del próximo mes?». «Señora Smith, ¿prefiere recibir esto como entrega normal o entrega rápida?». Advertencia: el cierre tipo Ya elegido solo funciona cuando usted ya ha confirmado el interés del cliente potencial y ha detectado señales de compra concretas antes de ponerla en práctica. Por ejemplo, es jueves por la tarde y la señora Smith dice: «La oficina está perdida sin una fotocopiadora. Tenemos que reemplazar ese cacharro tan rápido como podamos». No ha dicho todavía cuál es el elegido, pero ciertamente usted tiene lo suficiente como para llegar a un cierre. «Señora Smith, ¿le sería de ayuda si nosotros podemos entregarle una nueva fotocopiadora el lunes por la mañana?». Si usted siente que la situación es un tanto ambigua y la fotocopiadora de la señora Smith no está muerta del todo, sino solo un poco desgastada, y la mujer no da la sensación de estar completamente decidida a reemplazarla y dice: «Esta máquina está probablemente en su última etapa. Tengo que pensar en reemplazarla, supongo». Usted puede convertir también su intento de cierre. Es lo que se llama un cierre de prueba. «Señora Smith, si pudiera mostrarle la manera de reemplazar su actual fotocopiadora por una nueva y bajar los costos operativos de su máquina, ¿consideraría seriamente reemplazarla antes de que deje de funcionar del todo y deje de funcionar en medio de un trabajo?». Nota: el cierre de prueba es una afirmación condicionada, muy condicionada. Si la señora Smith fue cuidadosamente evaluada, es muy difícil que rechace su ofrecimiento. El cierre tipo Perro cachorro La manera más fácil de vender un cachorro es darle al posible dueño (y a sus hijos) la posibilidad de tenerlo toda una noche para «ver si les gusta». Solo trate de sacarles el cachorro a los niños a la mañana siguiente. De ahí el nombre de cierre tipo cachorro. Es una herramienta de venta increíblemente poderosa que es utilizada (con variaciones) por profesionales de ventas en todo el mundo. Piense por un momento. • Paseo de prueba en el automóvil nuevo. • Admisión de membresíagratis por treinta días. • Pruebe esto en su casa durante siete días. • El primer número de la revista es gratis. • Dos días de prueba de nuestra fotocopiadora en su oficina. Todas estas son formas de cierre cachorro. Le estamos diciendo al cliente potencial: «Este producto es grandioso, pero usted no puede saberlo hasta que lo toque, lo pruebe, se lo lleve a su casa o lo use». Si puede hacer que el prospecto toque o pruebe su producto, más posibilidades tiene de hacer que lo compre. Eso es sentirse dueño antes de comprarlo y vence la resistencia al punto que lo acepta. Usted puede aumentar el uso de esta herramienta con las palabras «si usted reúne las condiciones necesarias». Esto quiere decir que puede determinar si el posible cliente puede permitirse su producto antes de probarlo. Luego, si quiere conservarlo, la financiación está arreglada de antemano. Obviamente no todas las empresas pueden usar el cierre cachorro, pero cada vez más estrategias de ventas corporativas apuntan a hacer que su producto llegue a las manos del comprador para una prueba como parte del proceso de venta. Saben estadísticamente que la venta tiene mayores posibilidades de realizarse si el cliente potencial puede sentirse dueño antes de haberse comprometido efectivamente al trato. Cuando se prueba un traje o vestido nuevo, antes de hacer efectiva la compra, usted lo ve como propio —la medida, la sensación, el aspecto— y el vendedor da vueltas diciendo lo bien que le queda, con frecuencia, eso influye más que el precio. Usted puede ya casi verse en la oficina o en la feria comercial con su nueva ropa y entonces dice: «Bien, me lo llevo». Si usted duda del poder de este cierre, vaya a una tienda de mascotas y pregúnteles si le pueden prestar un cachorro por toda la noche para evaluarlo. Mejor lleve la chequera, por las dudas. El cierre tipo Primero el postre Usted está en uno de esos banquetes donde ponen la ensalada y el postre antes de que llegue alguien. Así que, cuando usted se sienta, inmediatamente se come el postre. La gente se muestra entre sorprendida y asombrada. Si hacen algún comentario, pregunte si se van a comer el suyo. Si dicen que no, pídales que se lo pasen. Si alguien le da a elegir entre pastel de manzana o helado... El postre es a la comida lo que el cierre es a la venta. Es la mejor parte. La tradición dice que lo haga al final, nosotros decimos que lo haga primero. Empiece por cerrar la venta a los diez segundos de entrar a la oficina del cliente potencial. Manifieste el objetivo de la reunión y hágale saber al prospecto lo que a usted le gustaría hacer. Dígale que tiene tres estrategias para los negocios. • Estoy aquí para ayudar. • Trato de establecer una relación a largo plazo. • Me voy a divertir. © John Bush Manifestar su objetivo y filosofía de entrada hace que el cliente potencial se sienta cómodo. Le permite a la reunión un gran comienzo. Establece credibilidad y respeto. Y despeja el camino para un interesante intercambio de información y generación de buena comunicación personal. • Dígale al posible cliente lo que usted busca apenas entre. • Apunte a la venta apenas perciba la primera señal de compra. Pero antes... Antes de que pueda cerrar la venta, usted tiene que saber que el cliente está listo para recibir su pregunta. Tiene que tener una señal de compra. Escuche atentamente y el candidato le dirá si está listo o no para cerrar el trato. La señal de compra llega frecuentemente en forma de pregunta. «¿Tiene de colores diferentes?», es una revelación involuntaria de que el cliente potencial está más que un poco interesado. Lo mismo cuando el posible cliente se vuelve a su cónyuge o colega y dice: «Podríamos sacarle provecho a eso, ¿no?». He aquí una docena y uno más, de señales infalibles de que el prospecto está listo para avanzar hacia una decisión. Preguntas sobre la disponibilidad o tiempo. «¿Tiene de esto en inventario?». «¿Cada cuánto reciben nuevas remesas?». Preguntas sobre la entrega. «¿Cuán pronto puede haber uno aquí?». «¿Con cuánta anticipación tengo que avisarle?». Preguntas específicas sobre intereses, precios o manifestaciones de accesibilidad financiera. «¿Cuánto cuesta este modelo?». «¿Cuál es el precio de esta máquina de fax?». «No sé si puedo permitirme ese modelo». Cualquier pregunta o manifestación sobre dinero. «¿Cuánto dinero tendría que entregar para conseguir esto?». Preguntas positivas sobre su empresa. «¿Cuánto tiempo ha estado usted con la empresa?». «¿Hace cuánto que su empresa está en el mercado?». Querer que repita algo importante. «¿Qué fue lo que dijo antes sobre la financiación?». Manifestaciones sobre los problemas con proveedores anteriores. «Nuestro viejo proveedor nos dio un servicio pobre. ¿Con qué velocidad responden ustedes a un pedido de servicio?». Preguntas sobre la garantía. «¿Por cuánto tiempo es la garantía?». Preguntas específicas sobre el producto o servicio. «¿Cómo funciona el dispositivo de alimentación manual?». «¿Selecciona usted a la persona o la selecciono yo?». Manifestaciones sobre la propiedad de su producto o servicio. «¿Suministran ustedes papel todos los meses de manera automática?». «¿Pasa usted todos los meses a recoger mi contabilidad?». «¿Supongamos que me gusta y quiero que ella trabaje para mí a tiempo completo?». Preguntas para confirmar la decisión no expresada o búsqueda de apoyo. «¿Esto es lo mejor que puedo hacer?». Querer ver una muestra o demostración otra vez. «¿Podría ver otra vez las muestras de tela?». Preguntar por otros clientes satisfechos. «¿Quiénes son algunos de sus clientes?». Pedir una referencia. «¿Puedo ponerme en contacto con alguien a quien haya hecho trabajo temporario usando estos programas de computación?». «¿Tiene usted una lista de las referencias?». Respuestas a la señal de compra Hay un paso intermedio entre escuchar la señal de compra y el cierre. Usted tiene que responder a la pregunta de la señal de compra. La clave está en hacerlo de una manera que lo lleve a estar un paso más cerca de la venta, lo cual es una preparación a la pregunta de cierre. Un enfoque eficaz es responder a la pregunta de una señal de compra con una pregunta de confirmación. ¿Parece complicado? En realidad no lo es. No una vez que usted lo haya visto en acción. He aquí algunos ejemplos de preguntas de confirmación. P: «¿Tiene usted este modelo?». R: «¿Es este el modelo que usted quiere?». Si el cliente potencial dice que sí, todo lo que usted tiene que hacer es averiguar cuándo quiere la entrega y asunto terminado. P: «¿Viene en verde?». R: «¿A usted le gustaría en verde?». P: «¿Puede entregar a domicilio el martes?». R: «¿Es el martes el día en que lo necesita?». P: «¿Tiene de esto en inventario?». R: «¿Necesita entrega inmediata?». P: «¿Cuánto tiempo necesita para la entrega?». R: «¿Necesita usted una entrega rápida?». P: «¿Con cuánto tiempo de anticipación debo avisarle a usted?». R: «¿Cuánto tiempo de anticipación generalmente usa usted?». P: «¿Cuándo puedo tener a alguien aquí?». R: «¿Cuándo necesita usted tener a alguien ahí?». Usted también puede responder directamente y hacer la pregunta de cierre inmediatamente después. Por ejemplo: P: «¿Cuándo estará disponible el nuevo modelo?». R: «El 30 de enero. Pero tenemos incentivos especiales por llevar la fotocopiadora ahora. Comparemos qué es lo mejor para usted, ¿le parece?». P: «¿Tiene referencias?». R: «Aquí tiene la lista. Si nuestras referencias son satisfactorias, ¿cuándo podríamos enviarle nuestra primera asignación?». Esta es la fórmula 1. Reconozca la señal de compra cuando la vea. 2. Prepare una pregunta de confirmación o dé una respuesta que conduzca a otra pregunta. 3. Dé la respuesta de manera suave y bastante informal. No se precipite. El cierre de cincopreguntas Hemos destacado varias veces el poder de las buenas preguntas. En ninguna otra etapa esto es más evidente que en el cierre. Jeffrey reconstruyó la siguiente secuencia de un cierre de cinco preguntas basado en su propia experiencia y que sirve para mostrar ese poder. En concreto. El vendedor está vendiendo un producto rutinario simple: impresos. La secuencia de cinco preguntas es una pura venta exitosa. Pregunta 1: «Señor Posible Cliente, ¿cómo elige usted una impresora?». Posible cliente: «Calidad, entrega y precio». Pregunta 2: «¿Cómo define usted la calidad?» o «¿Qué significa para usted calidad?». (Haga la misma pregunta de «cómo define» para las tres respuestas a la pregunta «cómo elige usted».) El cliente potencial le dará respuestas bien pensadas. A muchos candidatos a clientes nunca les han hecho preguntas como estas, por lo que se verán obligados a pensar según nuevos patrones. Usted incluso puede querer hace una pregunta de seguimiento o crear una que lo comprometa antes de ir a la tercera pregunta. Por ejemplo, el posible cliente dice que define la calidad como impresión nítida y clara. Usted pregunta: «Ah, usted quiere decir una impresión que refleje la imagen de la calidad de su empresa, ¿no?». ¿Cómo puede decir que no a esa pregunta un prospecto? Pregunta 3: «¿Qué hace que eso sea importante para usted?» o «¿Es eso lo más importante para usted?» o «¿Por qué es eso importante para usted?». Esta pregunta hace que el cliente potencial revele su verdadera necesidad. Encontrar qué es lo importante para él en cuanto a la impresión y por qué la impresión es importante, son las claves para cerrar la venta. Puede haber preguntas secundarias o de seguimiento para obtener una clara definición de qué es lo importante y por qué. Pregunta 4: «Si yo pudiera producir la calidad que usted exige, de modo que la imagen en sus impresos refleje el perfil de su empresa para sus clientes, y pudiera hacerlo en los lapsos que usted requiere, a un precio razonable (no el más barato), ¿sería yo un candidato para su empresa?». (Variante: «¿Hay alguna razón por la que yo no sería un candidato para su empresa?».) ¡Por supuesto que lo sería! Esta es una pregunta de retroalimentación que combina los datos descubiertos en las primeras tres interrogantes. Es la clásica pregunta del tipo «Si yo..., usted haría...» que hace que el cliente potencial se comprometa. En realidad encierra al posible cliente. Si hay una verdadera objeción («Tenemos que recibir ofertas» ... «Otra persona es la que decide» ... «Estoy satisfecho con mi proveedor actual»), seguramente va a surgir en este momento. Pregunta 5: «¡Perfecto! ¿Cuándo podríamos empezar?» o «¡Perfecto! ¿Cuándo es su próximo proyecto de impresión?». El objetivo de la quinta pregunta es comprometer al posible cliente con una fecha, un momento o una cantidad para empezar a hacer negocios. En muchos casos usted puede vender una muestra de prueba. Donde hay productos caros involucrados (fotocopiadoras, computadoras), el enfoque del cierre tipo cachorro funcionará mejor (deje que su producto sea usado por el cliente durante varios días), o lleve al cliente potencial a visitar a un cliente satisfecho y vea su producto funcionando, y reciba una recomendación hecha personalmente. El tono del cierre La clave para el cierre es llegar a la venta de una manera sincera, amigable. No se apresure ni use demasiada presión. Un buen cierre —el adecuado para la situación— debe conducir al posible cliente, no empujarlo, hacia el «sí». La seguridad en sí mismo es importante. Cuando usted deja de hablar, cuando usted ya ha hecho sus preguntas de cierre y se queda en silencio, la tensión comienza a crecer... rápidamente. Un minuto puede parecer una hora cuando el lugar está en silencio. No es su trabajo romper el silencio. La pregunta está sobre la mesa para que el posible cliente le responda. Si usted habla primero, pierde. Usted ha hecho el trabajo del cliente potencial. La regla de oro para el cierre Después de hacer la pregunta de cierre ¡GUARDE SILENCIO! La seguridad en sí mismo es de máxima importancia en las ventas. Se requiere esa seguridad para hacer una llamada no solicitada. Se necesita seguridad para aceptar objeciones. Hace falta seguridad en uno mismo para pronunciar la pregunta de cierre... y luego guardar silencio. La mayoría de los vendedores no llegan a la venta porque tienen miedo al rechazo, se sienten incómodos en cuanto al dinero, o no reconocen las verdaderas y reales señales de compra de un cliente. Regla práctica: cierre pronto y cierre a menudo. Alivia la tensión de todos. 14 Responder a las objeciones y ocuparse de las dudas Su presentación fue espléndida. Usted escuchó claras señales de compra. Y cuando le pidió que firmara la orden de compra, el cliente potencial dijo: «Mmm, no estoy seguro». o «Estoy contento con mi proveedor actual». o «Tal vez es demasiado complicado para mi gente». o «Muy lindo, pero es demasiado caro». Sería bueno —digamos, maravilloso— si uno entrara a la oficina del cliente, hiciera la presentación y esta fuera recibida con un: «Vaya. ¡Esto es fantástico! ¿Dónde tengo que firmar?». No aguante la respiración esperando que eso ocurra. Casi nunca sucede. Las objeciones son, sin duda, señales de compra. Los posibles clientes que no tienen reparos y dudas, que no necesitan aclaraciones ni reaseguros, o bien han perdido el interés y ya no escuchan, o han decidido comprar y están esperando que usted deje de hablar y les pida que firmen la orden de compra. Sea como fuere que considere las objeciones, como un desastre o como una señal de compra, usted tiene que reconocerlas cuando aparecen y tiene que saber cómo ocuparse de ellas con tacto y eficiencia. Por qué objetan Los posibles clientes objetan por una infinidad de razones. A veces sus objeciones son exactamente lo que parecen ser. «No podemos permitirnos tanto» puede querer decir precisamente eso. Otras veces, las objeciones son un recurso del posible cliente para darse un tiempo a fin de considerar su propuesta. A veces hay una objeción verdadera que no es la expresada. A veces la frase: «Es demasiado caro» es una manera mucho más fácil de decir: «¡Santo cielo!, eso es lo más feo que he visto». A veces el cliente solo quiere probarlo, ver si usted es capaz de lidiar con la objeción. Digamos que este tipo de objeciones se hace por diversión. No exactamente como quien arranca alas de mariposa por pura diversión, pero algo parecido. Y a veces el cliente potencial es simplemente un eterno gruñón que jamás ha escuchado una propuesta de compra que no le pareciera una conspiración para estafarlo. A menos que usted sea un experto Sigmund Freud (un sicólogo), probablemente nunca llegue a saber cuáles objeciones son verdaderas, cuáles son cortinas de humo y cuáles son sencillamente parte de la personalidad del posible cliente. De modo que la mejor política y filosofía es: • Espere y acepte objeciones. No reaccione de manera exagerada. No mire al posible cliente como si acabara de amenazar a su mascota. No le pregunte si está loco. Cuando tiene sentido, usted puede sonreír e incluso agradecer al cliente potencial por su objeción: «Me alegra que sacaras a colación eso, Bob». • Esté preparado para ocuparse de ella. La mejor defensa es, si no una buena ofensiva, por lo menos una defensa bien preparada. Cada vez que usted escuche una nueva objeción, escríbala y elabore una respuesta. • Esfuércese por comprender al posible cliente. Considere la objeción como un punto de partida para un nuevo camino de diálogo con el cliente potencial, unaoportunidad de poner en funcionamiento su propia capacidad para escuchar y para hacer preguntas. Por sobre todo lo demás, sea amable y paciente. Si vender fuera algo automático, los autómatas se estarían ocupando de ello, no usted. Aproximadamente el siete por ciento de las compras de fin de año del año pasado se realizaron vía Internet. Otro diecisiete por ciento fue hecho vía catálogo. El resto fue producto de la interacción entre un vendedor y un posible cliente. Su trabajo —su verdadero trabajo— comienza cuando el prospecto hace una objeción. Depende de usted guiar de manera paciente, cuidadosa y hábil al cliente potencial por entre sus dudas hasta llevarle a la concreción de la venta. • Busque la verdadera objeción. Sin importar lo legítima que una objeción pueda parecer, es una buena idea evaluar la realidad antes de montar la respuesta. Preste atención a los siguientes siete pasos: Guía sencilla para lidiar con y superar las objeciones 1. Escuche la objeción y determine si es verdadera. Un candidato a cliente por lo general repetirá una objeción si es legítima. Si usted, digamos, hace caso omiso a una primera objeción de precio como: «Eso debe ser sumamente caro», y unos minutos después dice: «Me gustan sus ideas, pero no tenemos mucho presupuesto para este tipo de cosa», usted tiene que detenerse y dejar que el prospecto elabore un poco más esa objeción. Usted empieza ese proceso estando de acuerdo: «Señor Smith, concuerdo en que no somos el proveedor con el precio más bajo. ¿Puede usted decirme más sobre por qué nuestro precio es un problema?». Por otro lado, si usted cree que la objeción es un pretexto, tiene que superarla antes de poder continuar con su presentación. Pruebe alguna de estas vías para llegar a la verdadera objeción. «Usted me dice que el precio es un problema, pero ¿puede en verdad ser un asunto de valor?». «A veces, cuando las personas me dicen que el precio es un inconveniente, se debe a que hay otros problemas. ¿Es eso lo que tenemos aquí?». «Realmente, ¿quiere usted decir...?». 2. Una vez que tenga la verdadera objeción, evalúela como la única objeción verdadera. Cuestiónela. Pregúntele al cliente potencial si es la única razón por la que no va a comprarle a su empresa. Pregunte si hay otra razón por la que no vaya a comprar, aparte de la ya mencionada. 3. Confírmelo otra vez, de una manera diferente. Exprese de otra manera su pregunta para preguntar lo mismo dos veces. «En otras palabras, si no fuera por..., usted compraría mi servicio, ¿es así señor Johnson?». 4. Modifique la objeción para dar lugar al cierre. Haga una pregunta de manera que incluya la solución. «Entonces, si pudiera demostrar la confiabilidad», o «Si yo pudiera conseguirle plazos más largos» o «Si yo pudiera mostrarle el sistema en un ambiente de trabajo, eso sería suficiente para que usted tomara una decisión» o una variación: «¿Me convertiría eso en un candidato para su negocio?». 5. Responda a la objeción de modo que resuelva totalmente el asunto y confirme esa resolución. Si la objeción es real, y fácilmente contestable, primero póngase de acuerdo en que se trata de un tema que otros ya han planteado. Luego use todas las herramientas disponibles para responder. Si tiene argumentos para triunfar, úselos en ese momento (una carta de recomendación, una tabla comparativa, un cliente a quien pueda llamar de inmediato, un contrato especial relacionado con los plazos o el precio). 6. Responda a la objeción haciendo una pregunta de cierre o comunicándose con el prospecto de una manera que dé por supuesta la realización de la venta. • «Si yo pudiera..., usted haría» es el modelo clásico para el cierre. • «Estoy muy seguro de que podemos hacer esto. Tengo que confirmar un dato con mi oficina. Si la respuesta es positiva de mi lado, doy por supuesto que hemos cerrado el trato» o «Podría reunirme con todas las personas responsables de tomar decisiones para cerrar el trato». • Recurra a situaciones similares cuando cierre. A la gente le gusta saber sobre otros que están en la misma situación. • Pregunte: «¿Por qué esto es importante para usted?». Luego use el clásico «Si yo pudiera..., usted haría». 7. Confirme la respuesta y la venta por escrito. Haga que el cliente potencial se convierta en un cliente efectivo con una pregunta de confirmación como: • «¿Cuándo quiere la entrega?». • «¿Cuál es el mejor día para comenzar?». • «¿Hay un día que sea mejor para la entrega?». • «¿Dónde quiere que se realice la entrega?». Una observación acerca de las objeciones Se ha escrito mucho en cuanto a cerrar y superar objeciones. Nuestra filosofía es aprender tantas de estas técnicas como sea posible en todos los libros, grabaciones y seminarios disponibles. Pero, en el fondo, superar las objeciones no tiene que ver con quién tiene la bolsa más llena de respuestas útiles. Tiene que ver con generar confianza y credibilidad, y asegurarse de que su posible cliente vea con claridad el valor de su propuesta. 15 Objeciones comunes y las respuestas a ellas Las siete ideas para superar las objeciones del capítulo anterior deberían dejarlo en buenas condiciones para la tarea, independientemente de la objeción que el cliente potencial plantee. Saber cómo funciona el proceso es tan importante como tener una bolsa llena de respuestas útiles. De todas maneras, algunas objeciones son tan comunes que no hay necesidad de volver a inventar las respuestas. He aquí las tres más comunes y algunas maneras de ocuparse de ellas: «Lo voy a pensar». Digamos que usted está tratando de venderle a Construcciones Jones una nueva fotocopiadora. Jones está interesado, pero plantea su objeción: «Lo voy a pensar». SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: «Lo voy a pensar» es casi siempre un modo de posponer las cosas, no una verdadera objeción. Solo es posible realizar la venta si usted descubre cuál es la verdadera objeción y la supera de manera creativa. Es probable que lo siguiente pueda hacer que el señor Jones salga de la defensiva y se acerque a la orden de compra. VENDEDOR: ¡Perfecto! Si quiere pensarlo es porque está interesado, ¿es así señor Jones? JONES: Así es. VENDEDOR [dicho en tono de humor]: No estará usted diciendo que lo va a pensar solo para deshacerse de mí, ¿no? JONES [risas]: Oh, no, no, no. VENDEDOR [seriamente]: Usted lo sabe, señor Jones, esta es una decisión importante. Una fotocopiadora no es solo un aparato para duplicar papeles. Cada vez que usted envía una fotocopia a un cliente, eso refleja la imagen de su empresa. Estoy seguro de que coincide conmigo. ¿Hay otra persona en su empresa con quien usted quisiera pensarlo? (Es decir: ¿está decidiendo él solo o hay otros involucrados en la decisión?) JONES: No, lo decido yo. VENDEDOR: Sé que usted es un experto en la construcción; su reputación habla por sí sola, pero yo soy un experto en fotocopiadoras. En mi experiencia dentro de la industria de fotocopiadoras durante los últimos seis años, he descubierto que la mayoría de las personas que lo van a pensar generan preguntas importantes para las que tal vez no tengan respuestas. Dado que la imagen de su empresa está en cada fotocopia que usted hace, ¿por qué no lo pensamos juntos, de modo que cuando usted tenga preguntas sobre la fotocopiadora, ahí estaré yo para responderlas? ¿Le parece? Ahora bien, ¿cuál era el punto más importante sobre el que usted quería pensar? (En este momento, usted empezará a recibir la verdadera objeción.) Nota: Si el señor Jones hubiera dicho que quería pensarlo con otras personas, usted debe hablarlo con todas las partes involucradasa la vez, de otro modo su venta corre peligro. El cincuenta por ciento de las veces en que el posible cliente dice: «Realmente quiero pensarlo», lo que en verdad quiere decir es que: • No tiene el dinero. • No puede decidir por sí solo. • Quiere comparar precios. • No necesita su producto en ese momento. • Tiene un amigo en el negocio. • Sabe que puede comprarlo más barato en otro lugar. • No confía en usted. • No confía en su empresa. • No le gusta su producto. • Usted no le gusta. El otro cincuenta por ciento de las veces la venta se realizará. Al posible cliente se le puede vender si usted usa las palabras o expresiones correctas. «Quiero comprar, pero el precio es demasiado alto». El Mercedes Benz es uno de los automóviles más caros del mundo. Algunas personas dicen: «El precio es demasiado alto», pero venden miles de automóviles en todo el planeta. Mercedes es una de las empresas más poderosas del mundo. «El precio es demasiado alto» ha sido el grito de los compradores desde el mercado al aire libre en Damasco hace 2000 años... pero igual compran. «El precio es demasiado alto» es una objeción clásica. Para superarla, usted debe descubrir qué es lo que en realidad quiere decir el cliente potencial. Suponiendo que la persona quiere comprar en ese momento y que la persona con la que usted está hablando es la única responsable de la toma de decisiones, lo cierto es que hay cinco significados posibles detrás de esta objeción: «No puedo permitírmelo». «Puedo comprarlo en otro lugar más barato (o mejor)». «No quiero comprarle a usted (o a su compañía)». «No veo, no percibo, no comprendo el costo o el valor de su producto o servicio». «No estoy convencido todavía». Aproximadamente la mitad de las veces en que usted recibe una objeción de precio, es que no hará la venta. Eso deja una ventana de oportunidad del cincuenta por ciento. Ábrala. He aquí algunos sondeos que usted puede probar: • Demuestre la accesibilidad financiera. «Lo que haremos por usted cuesta menos comparado con lo que le costará si usted no nos contrata y sigue en su camino actual». • Desafío. «¿Cuál es el precio que está dispuesto a pagar?». «¿Qué precio se puede permitir?». • Explore cuál es la diferencia. «¿Cuánto es “demasiado alto”?». • Hable del valor y del futuro. «Señor Jones, usted está pensando en centavos por día; nosotros estamos hablando del valor para toda la vida». Uno que funciona muy bien «¿Me compraría usted ahora [no “hoy”] si el precio fuera más bajo? [Suponga que el posible cliente dice que sí.] ¿Quiere decir entonces que aparte del precio, no hay ninguna otra razón por la que no podamos hacer negocio? [Nota: usted ha definido doblemente al cliente potencial respecto a la objeción de precio para determinar que esa es la verdadera, real y única objeción.] Si podemos calcular una manera de hacerlo accesible, ¿aceptaría una entrega [o la orden de compra] de inmediato?». Si el posible cliente dice que sí, entonces usted tiene que imaginar creativamente una manera de cambiar los términos, ofreciéndole un descuento, o un futuro crédito de artículos para aumentar el valor, compare precio y costos, o simplemente insista en el precio original. La clave consiste en preparar estas respuestas con anticipación. Usted sabe que la objeción va a llegar. ¿Para qué sorprenderse? © John Bush Si el posible cliente realmente quiere su producto o servicio, calculará alguna manera de poder comprarlo. Solo porque diga que el precio es demasiado alto no significa que no lo va a comprar. Lo que muchas veces está diciendo en realidad es: «Quiero comprar. Muéstreme de qué manera lo hago». «Debo hablarlo con mi...». Cuando usted escucha las palabras: «Tendré que hablar esto con...», se da cuenta de que se ha equivocado en algo importante. No evaluó bien al posible cliente, ¿sí? Probablemente no le preguntó: «¿Hay alguien más con quien debe consultar para este tipo de decisiones?». Muy bien, ¿qué puede usted hacer entonces? Cuando hay otros que tienen que aprobar el trato, además de evaluar al mejor comprador, usted debe tomar las siguientes cuatro medidas: • Consiga la aprobación personal del cliente potencial. • Vaya al equipo del posible cliente. • Organice una reunión con todas las personas responsables de tomar decisiones. • Haga toda su presentación otra vez. 1. Consiga la aprobación personal del posible cliente. «Señor Jones, si fuera usted solo quien decide la compra sin consultar con nadie, ¿lo compraría?» (El cliente potencial casi siempre dice que sí). Pregúntele: «¿Eso quiere decir que usted recomendará nuestro producto a los demás?». Ahora, recorra una lista de verificación que parece un poco redundante pero que puede revelar áreas que todavía generan dudas. Haga una o dos preguntas como estas (o alguna versión de ellas): • ¿Está el precio bien? • ¿Es bueno el producto? • ¿Es bueno el servicio? • ¿Anda bien la empresa? • ¿Está todo bien conmigo? • ¿Qué dudas tiene? • ¿Le gusta lo suficiente como para poseerlo? Nota: adapte estas preguntas a lo que usted vende. Modifíquelas de una manera más personalizada. El objetivo es asegurarse la aprobación. Consiga que el posible cliente lo apoye a usted y a su producto ante los otros, pero no deje que él (ni nadie) tome su lugar en la promoción del producto. 2. Recurra al equipo del posible cliente. Empiece a hablar en términos de «nosotros» y «el equipo». Al acceder al equipo del cliente potencial, usted puede conseguir que este se ponga de su lado para la venta. • «¿Qué TENEMOS que hacer?». • «¿Cuándo PODEMOS reunirnos todos?». • «¿Cuándo es la próxima reunión del equipo? Es importante que yo esté presente porque estoy seguro de que tendrán preguntas para las que querrán tener respuestas». • «¿Qué puedo hacer para ser un miembro del equipo?». • «Cuénteme algo sobre los otros». (Escriba cada una de las características.) Trate de conseguir los rasgos de personalidad de los otros que toman la decisión. 3. Organice una reunión con todas las personas responsables de tomar decisiones. Hágalo de la manera que sea. Deje varios momentos opcionales en su agenda. Use las alternativas como una razón para volver y consolidar su reunión con el grupo que toma las decisiones. 4. Haga toda su presentación otra vez. Usted solo tiene que hacer esto si quiere concretar la venta. De otra manera, deje que el posible cliente lo haga. Él cree que puede manejarlo y hará lo que pueda por tratar de convencerlo a usted. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: La mejor manera de hacer esta venta (o cualquiera otra) es tener control de la situación. Si comete el error de dejar que su cliente potencial se convierta en vendedor en su lugar (él se ocupa de los otros en vez de hacerlo usted), usted va a perder. Todo el tiempo. Un método alterno Pregúntele al posible cliente si está seguro de que la otra persona (esposa, jefe) va a querer hacer el trato. Si le dice: «Sí, estoy seguro», usted diga: «¡Perfecto! ¿Por qué no aprueba la compra ahora (firma el contrato) y consigue luego la aprobación? Si usted me llama mañana y me dice que no, romperé el contrato. ¿Le parece?». Las probabilidades son 50/50, así que vale la pena intentarlo. 16 Prevención de la objeción: Una nueva manera de disfrutar ventas seguras No hay objeciones nuevas. Usted ya las ha escuchado a todas antes. Sea cual fuere el negocio en que esté, hay entre cinco y veinte razones por las que el cliente no va a comprar en un momento dado. Jeffrey jura que conoce a un vendedor de primera y que gana mucho que solo hace citas con candidatos a clientes con la condición de que dirán «sí» o «no» al final de su presentación. No les permite decir: «Lo voy a pensar», de otra manera no hace lay esmerados que requiere la ciencia de las ventas. Han nacido de la determinación para ser el mejor, para hacer que cada oportunidad tenga valor, para dominar cada aspecto del más desafiante arte interpersonal del mundo: dedicarse a vender para ganarse la vida con ello. Esos vendedores «natos» pueden ser varones o mujeres, y se presentan en una variedad de matices y tamaños, de credos y colores, y en toda combinación imaginable de edades y orígenes. Los hay excepcionalmente inteligentes, otros son gente común y algunos se destacan más por la tenacidad que por su brillo intelectual. Los hay con altos niveles de educación y con poca. Los hay introvertidos, extrovertidos, asertivos y también tímidos. La característica común en todos ellos es su intenso deseo de triunfar y su disposición para hacer todo lo necesario en pro de alcanzar sus objetivos. A lo largo de los años hemos llegado a creer que existe una característica común en el rendimiento cotidiano, las habilidades, las actitudes que se pueden desarrollar y los atributos que el vendedor «nato» desarrolla, cultiva y perfecciona. Lo que sigue es una lista de veintiuna de esas características. Lea, complete y marque cada punto con un «sí», si se trata de características que usted tiene, o de hábitos que haya desarrollado o de rasgos que le son propios. Marque «no», si carece de ello. Está bien... sabemos que hay una franja intermedia entre el «sí» y el «no». Un punto que se caracteriza por reconocer que uno no tiene esa característica, pero se está esforzando por adquirirla. Ignore esa zona gris y sea duro consigo mismo. Marque con un «no» aquellas características y habilidades que todavía no domina o no ha desarrollado del todo. Una vez que haya terminado de responder a esa lista le diremos de qué manera evaluarla. Tómese su tiempo y piense bien cada una de las características. Analícese a sí mismo con atención y honestidad. Aparte de usted, nadie va a ver esas evaluaciones. No habrá calificaciones, ni ganadores, ni perdedores. Se trata solo de una oportunidad para echar una atenta mirada a uno mismo y responder a la pregunta: ¿estoy en camino a convertirme en un profesional de ventas exitosas? ¿Quiero serlo? © John Bush 21 características del vendedor «nato» Sí No Tengo una buena autodisciplina. Puedo renunciar a «pasar un buen rato» para hacer el trabajo que se necesita a fin de preparar una buena presentación para un cliente potencial. No me importuna la parte molesta del trabajo. Me concentro y mantengo el entusiasmo. Puedo mantenerme involucrado y concentrado en una cuenta difícil. Puedo llevar a cabo las tareas dificultosas que valen la pena. Me esfuerzo constantemente por aumentar mis conocimientos. Dedico tiempo para aprender más sobre los productos de mi empresa, sobre el negocio de mis clientes y sobre las novedades en la industria. Continuamente me ocupo de mis habilidades para mejorar las relaciones. Sigo cursos, leo libros y artículos sobre la manera de mejorar las relaciones. Pido opiniones a otros acerca del nivel de mis habilidades. Soy una persona segura de sí. Sé que puedo tener éxito en las ventas. Veo un gran futuro para mí. Las habilidades que no tengo, puedo adquirirlas. Me gusta como soy. Sí señor, soy una muy buena persona. Merezco que me vaya bien. De verdad disfruto de estar conmigo mismo. Me encanta la gente. Disfruto de la compañía de otros. Realmente me anima estar con otros. Puedo llevarme bien con casi todo el mundo. Me encantan los desafíos. Estar cara a cara con un cliente difícil me resulta muy estimulante. Al igual que tratar de descubrir exactamente qué es lo que lo pondrá de nuestro lado. Me encanta ganar. Me encanta ser el que consigue la orden de compra en una situación competitiva. Es algo que me estimula. Puedo aceptar el rechazo con una actitud positiva. Un «no» o un «no estamos interesados» solo quiere decir que tengo que descubrir una mejor manera de presentar mi argumento. Puedo ocuparme de los detalles. Ocuparme de las cosas pequeñas no es mi actividad favorita, pero puedo hacerlo. Sé que ocuparse bien de los detalles marca la diferencia. Soy leal. Defiendo a mis clientes y a mi empresa. Es particularmente importante para mí ponerme del lado de mis clientes. Soy una persona entusiasta. Vender es algo que me da energías. Realmente me gusta y mis clientes lo ven. Se dan cuenta de que me gusta lo que hago. Soy observador. Puedo darme cuenta de lo que piensan mis clientes y mis colegas. Sé cuándo una presentación o una entrevista van bien. Detecto con facilidad las señales que así lo indican. Sé escuchar. No necesito ser el único que habla. Sé callarme la boca y aprender de mis clientes y de mis colegas. Soy un hábil comunicador. Hago presentaciones convincentes. Puedo mantener la atención de la gente cuando hablo. Soy bueno también para el intercambio de ideas. Soy un trabajador incansable. Creo que el trabajo arduo paga, de modo que estoy dispuesto a hacer lo máximo. Soy perceptivo. Comprendo las sutilezas de una situación. Puedo seguir el rumbo de lo que se está diciendo... y de lo que queda sin decir. He puesto por escrito mis objetivos. Sé exactamente en dónde quiero estar la semana que viene, el mes que viene y el año que viene. Y también dentro de cinco años. Soy perseverante. Puedo aceptar un «no» como respuesta, pero rara vez lo hago. Cuando una cuenta lo merece, vale la pena insistir para conseguirla. Y eso es lo que hago. Quiero tener solidez económica. Dedicarse a las ventas para ganarse la vida ofrece la oportunidad de procurarse seguridad económica. Tengo un plan y lo estoy llevando a cabo. En este mismo momento. Instrucciones para la puntuación Cuente sus «sí». Ponga la cifra aquí Si contestó «sí» a quince o más de estas características, usted está en camino a convertirse en uno de esos vendedores «natos». Si respondió «sí» de diez a catorce características, todavía está en buenas condiciones. Esto es especialmente válido si se refirió a las características del entusiasmo, seguridad en sí mismo, concentración y esfuerzo para adquirir más conocimientos. Si contestó «sí» a menos de diez de estas características, particularmente si respondió «no» a las características de entusiasmo, seguridad en sí mismo, percepción, concentración y entusiasmo para el aprendizaje, usted tiene ante sí un largo camino a seguir. Es posible que pueda llegar a ser uno de esos «vendedores natos», pero es muy probable que sus talentos apunten en otra dirección. ¿Advirtió algo importante en esta lista de características del éxito? Es una lista de deseos, aptitudes y actitudes básicas. No es realmente una lista de habilidades técnicas para la venta, habilidades como la manera de cerrar una venta o de superar una objeción. Esas son habilidades que pueden aprenderse, las pueden aprender cualquiera que tenga el deseo de tener éxito. Se trata de unas pocas aptitudes básicas, más la valentía y la perseverancia necesarias para adquirirlas y usarlas. REGLA #1: Vender exitosamente consiste en una serie de habilidades que se pueden aprender... siempre que uno tenga la valentía, la aptitud y la perseverancia necesarias para tener éxito. No hay ninguna otra regla. 2 Claves para una llamada de venta exitosa: ¿Cómo se evalúa usted? Algunos expertos de ventas sugieren que hay un punto clave, «la mejor manera» de hacer una llamada de venta. Con todo respeto, nosotros no estamos de acuerdo. Hay elementos comunes en toda buena venta. Y hay algunas maneras muy eficaces de operar para conseguir una. Pero cada vendedor lleva a cabo el proceso y usa los elementos fundamentales de manera diferente, personal y única. Todos los grandes vendedores o vendedoras con los que hemos trabajado alguna vez tienen su manera propia de pasarcita. Un poco salvaje, tal vez un poco exagerado, pero la idea es correcta. La prevención es la mejor manera de superar las objeciones. He aquí cómo funciona el proceso: 1. Identifique todas las objeciones posibles. Reúnase con los otros representantes de ventas en su organización e incluso con algunos clientes. Que todos propongan objeciones. Pídales a todos las diez mejores objeciones que tengan. Aparecerán a montones. 2. Escríbalas. Haga una lista detallada con todas las objeciones identificadas. A menudo, la misma objeción es hecha de una gran variedad de maneras. 3. Escriba respuestas a las objeciones con preguntas de cierre para cada una. Podría tardar un poco para terminar esta tarea. Hágalo con sus representantes y quizás con algunos clientes en la sala. Invente algunas situaciones para cada objeción. 4. Desarrolle herramientas de venta que fortalezcan y apoyen esas respuestas. Elementos como cartas de recomendación, gráficos comparativos y documentación de apoyo pueden fortalecer el proceso ante una «objeción para cerrar». Desarrolle lo que sea necesario para hacer que el vendedor se sienta apoyado y en condiciones de hacer que la venta sea más fácil. 5. Ensaye las situaciones en juegos de roles. Después de haber escrito las respuestas, programe varias sesiones de juegos de roles, para familiarizarse con cada situación preparada de antemano y practique hasta que se vuelva (y parezca) natural. 6. Haga los ajustes necesarios en las situaciones preparadas. Después del juego de roles, habrá que hacer ajustes a lo ya escrito. Hágalos inmediatamente. 7. Pruébelos con los clientes. Vaya a uno o dos clientes favoritos. Dígales lo que está haciendo. Se sentirán halagados de que usted se haya atrevido a hacerlo con ellos, con mucha frecuencia le darán respuestas sinceras. (Hasta ellos pueden llegar a pedir copias para ellos mismos.) 8. Haga los ajustes finales basado en situaciones del mundo real. El mundo real siempre cambia una situación o enfoque ya preparados. Asegúrese de documentar los ajustes cada vez que los haga. 9. Guarde los documentos en un registro maestro. Entrégueles una copia a todos los vendedores. Hay un beneficio adicional en este sistema: cuando usted contrata a una nueva persona, ya tiene un manual de entrenamiento que le brindará conocimientos y ganancias. 10. Reúnase como grupo para hablar de los ajustes. Siempre hay alguien que inventa la nueva manera mejor posible. Es tan simple, que funciona. He aquí siete herramientas para la prevención de objeciones que puede considerar para añadir a sus propias creaciones e incorporar a su presentación como parte de este proceso. 1. Situaciones similares. Historias de clientes que tuvieron el mismo problema u objeción, o una similar y que compraron a pesar de la misma. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: La clave es conocer de antemano las objeciones que se pueden presentar y preparar las respuestas o explicaciones dentro de su presentación habitual, de modo que cuando llegue al momento del cierre, no haya nada que objetar. 2. Cartas de recomendación. Algunas de estas pueden servir para cerrar. Por ejemplo: «Me pareció que el precio era demasiado alto, pero después de un año de bajo costo de mantenimiento, me di cuenta de que el costo total fue en realidad veinte dólares más bajo que el del año pasado. Gracias por convencerme para hacer la compra». 3. Una nota o artículo impreso sobre el producto o su empresa. Genera apoyo, genera credibilidad, genera confianza. 4. Un gráfico comparativo. Compare los productos de la competencia y úselo cuando el posible cliente diga que quiere ver los precios del mercado. 5. Diga: «Nuestra experiencia nos ha enseñado...». Una de las introducciones más poderosas para prevenir objeciones. 6. Diga: «Hemos escuchado a nuestros clientes». Es un reconocimiento de que otros han manifestado esa objeción, y su empresa ha respondido. «Les preocupaba... y esto es lo que hicimos...» para hacer que el posible cliente vea desaparecer su potencial objeción, y la manera en que usted escucha y responde. 7. Diga: «Solíamos creer que..., pero hemos cambiado y ahora...». Use esto como un método para impedir la recurrencia de un mito (reputación de mal servicio, precio alto, etcétera). Si usted puede superar una objeción en su presentación antes de que el cliente potencial la plantee, es muy posible que haga la venta. He aquí dos ejemplos concretos: • Prevención ante las objeciones de precio... «Usted lo sabe, señor Jones, muchas personas nos dijeron que nuestro precio no es competitivo, pero en nuestra experiencia descubrimos que el cliente estaba confundiendo precio con costo. Permítame mostrarle cómo es que ofrecemos el costo más bajo, aunque podamos no tener el precio más bajo inicialmente». (Entonces usted muestra el costo en un período de dos o tres años que demuestre que es más bajo, o una comparación de los costos de los servicios posventa. Deje que el posible cliente se venda a sí mismo ese precio después de haberse informado acerca del verdadero costo.) • Prevención ante la objeción: «Tengo un proveedor satisfactorio» con una carta de recomendación... «Usted lo sabe, señor Jones, muchos clientes potenciales a los que visitamos tienen buenas relaciones con algunos de nuestros competidores. Me gustaría mostrarle una carta de un cliente que se sentía tal como estoy seguro que usted se siente. Él creía que tenía un gran proveedor hasta que nos firmó una orden de prueba» (muestre la carta). EL MUNDO REAL... Si usted puede prever las objeciones, puede impedir que ocurran. Parece simple. Solo requiere preparación y práctica. Se necesita tiempo, creatividad y concentración para que eso ocurra. Por favor, inténtelo. Su recompensa por un mayor esfuerzo, será la de mayores ventas, lo cual conduce a mayores ingresos. 17 ¿Qué fue lo que pasó? La autopsia de una llamada de ventas fallida Usted hizo su tarea. Se mostró lleno de energía, seguro de sí, encantador, bien informado, experimentado y prolijo. Involucró al prospecto y a su personal. Respondió a todas sus preguntas a su entera satisfacción. Hizo lo que pudo. Eso cree usted. Pero ellos dijeron: «No». O, peor aun, dijeron: «Hablaremos de su propuesta con otras personas y nos pondremos en contacto con usted. Gracias por venir». Ese fue el golpe de gracia. ¿Qué salió mal? Hay varios procedimientos para hacer la autopsia de una venta. Los mejores apuntan a dos factores: su comportamiento y el del cliente potencial. O, más preciso aun, ¿por qué su comprador no compró y qué hizo usted que contribuyó a su decisión negativa? Empecemos por el comprador. Supongamos por un minuto que usted tenía un comprador ya evaluado, alguien que podía, por lo menos hipotéticamente, usar su producto o servicio. Y presumamos que los dólares estaban o están disponibles. Entonces, la pregunta es: «¿Qué fue lo que no ocurrió en la mente del comprador?». La prueba de los cuatro «no» Una prueba que nos gusta, que nos enteramos fue usada por primera vez por el gurú del entrenamiento en ventas Larry Wilson, se llama: La prueba de los cuatro «no» • No hubo confianza. • No existía la necesidad. • No garantiza ayuda. • No se apresure. Esta prueba de los cuatro «no» sugiere que un comprador evaluado no le compra a usted por una de cuatro razones: 1. No hubo confianza. Puede, efectivamente existir la necesidad, pero algo en usted o en su propuesta ha hecho que el cliente potencial sienta que usted, o la propuesta, no cubren su necesidad. Los vendedores de empresas pequeñas que les venden a candidatos a clientes en empresas grandes tropiezan con esta duda constantemente. Es un temor válido. Uno tiene que prever ensu presentación. 2. No existía la necesidad. Usted podría no haber descubierto una verdadera necesidad. O no haber hecho la venta al posible cliente basado en la idea de esa necesidad. Eso se llama «negación». Los médicos se encuentran con ella todo el tiempo. «Caray, doctor, es solo un dolor de cabeza. ¡Cirugía cerebral! No lo creo». 3. No garantiza ayuda. Está bien, existe una necesidad y tiene que ser satisfecha. Pero algo en su propuesta parece alejado de esa necesidad a los ojos del posible cliente. Este no ve que su propuesta o producto produzca las maravillas que usted promete. 4. No se apresure. Hay una necesidad, usted tiene una buena idea y probablemente funcione. Pero, ¿cuál es la urgencia? De algún modo, usted y el cliente potencial no ven la urgencia de la misma manera. El problema del fin de siglo, conocido como Y2K, con las computadoras no les parecía demasiado urgente a muchos especialistas en tecnología de la información en 1985. La prueba de los tres discursos Una segunda prueba implica volver a revisar su presentación y deshacerla, constructivamente. La propuso un profesor de oratoria en la universidad al que le gustaba decirles a sus estudiantes que las tres disertaciones más importantes para que un aspirante a orador estudiara no era ni el Discurso de Gettysburg de Lincoln, ni el de Shakespeare —«Amigos, romanos y compatriotas»— pronunciado por Julio César, ni el de «Sangre, sudor y lágrimas» de Churchill, como algunos profesores de oratoria aconsejan. En lugar de ello, aconsejaba lo siguiente: estudie el último discurso que usted pronunció, compárelo y contrástelo con el que pensaba dar, vuelva a compararlo y contrástelo con el que usted daría ahora si pudiera empezar todo de nuevo. Aplicar esta idea a la venta fallida realmente puede valer la pena. Siéntese con una copia de su bosquejo de presentación y los materiales usados; compare la presentación que hizo con la que planeó dar, y luego compárelo con la presentación que usted haría si pudiera hacerlo otra vez. © John Bush Aclaremos un poco 1. La presentación que usted dio probablemente fue diferente —un poco o mucho— de la que usted planeó ofrecer. Escriba al menos tres cosas que no salieron como estaban planeadas. 2. Después, escriba al menos tres cosas que dejaría afuera si tuviera la oportunidad de hacer la presentación otra vez mañana. 3. Ahora escriba tres cosas que añadiría a la presentación si fuera a hacerla otra vez. Observe sus tres listas y vea lo que le dicen sobre: • Sus preparativos de la presentación. • El contenido de la presentación que usted hizo. • El modo en que hizo su presentación. Estas dos pruebas deben darle a usted una buena cantidad de pistas para descubrir que fue lo que salió mal. Prueba de las veinte preguntas Si la prueba de los cuatro «no» y la de los tres discursos son demasiado amplias en cuanto a resultados —lo son para algunas personas— o si usted quiere una herramienta más para obtener algo más de retroalimentación, aquí hay veinte preguntas específicas que puede usar a fin de evaluar su actuación y su propuesta de venta para ver dónde podría haber equivocado el camino. 1. ¿Llegué al horario estipulado? ¿Aparecí cinco minutos antes (bueno) o cinco minutos tarde (muy malo)? 2. ¿Estaba preparado? ¿Fui a mi cita con todo lo que necesitaba para hacer la venta? 3. ¿Fui organizado? ¿Tenía todo a punto y listo o estuve vacilando? 4. ¿Pude responder a todas las preguntas sobre el producto? ¿Realmente tenía dominio sobre mi producto o estuve constantemente diciendo: «Voy a tener que volver con ustedes sobre esto»? 5. ¿Di excusas o culpé a otros de algo? «La muestra no fue enviada a tiempo»; «La empresa no envió la información correcta». 6. ¿Me estuve disculpando? Siento llegar tarde, eso no lo preparé, no sé la respuesta, no traje la información correcta, le di el precio equivocado, etcétera. 7. ¿Indagó el cliente potencial asuntos personales sobre mi empresa? «Si compro», dijo el señor Jones, «¿cómo sé que usted estará ahí para atenderme en seis meses?». 8. ¿Manisfestó el prospecto dudas respecto de mi producto? «¿Qué ocurre si se rompe después de vencida la garantía?» o «¿Qué otra persona compra este producto?». 9. ¿Planteó el cliente potencial dudas sobre mí, como por ejemplo, cuánto tiempo he estado con la empresa o cuánta experiencia tengo? 10. ¿Mencioné al pasar y de manera efectiva a otros clientes satisfechos? ¿No usé el nombre de un cliente satisfecho para responder a una pregunta precisa? 11. ¿Me sentí como si estuviera a la defensiva? ¿Estuve constantemente respondiendo preguntas sobre temas no relacionados con mi producto o servicio? ¿Tengo pruebas de lo que digo? 12. ¿Pude superar todas las objeciones dando muestras de seguridad en mí mismo? ¿Me sentí incapaz de responder con seguridad preguntas sobre precio, calidad y otros asuntos que obstruían la venta cuando el candidato a cliente lo preguntó? ¿Traté de «inventar»? 13. ¿Denigré a la competencia? ¿Hablé mal de mi competidor (posiblemente el del prospecto)? ¿Hice comentarios despectivos sobre la competencia para hacer que mi producto o yo nos viéramos mejor? 14. ¿Mi cliente potencial estuvo poco atento en mi presentación de ventas? ¿Estuvo el posible cliente simplemente sentado sin reaccionar o, peor, haciendo otras cosas mientras yo hablaba? 15. ¿Estaba yo demasiado ansioso por hacer la venta? ¿Fui demasiado agresivo? ¿Le resultó obvio al cliente potencial que había una comisión en juego? 16. ¿Pareció estar bien dirigida mi propuesta? ¿Pareció que necesitaban más aclaraciones que los demás? ¿Trató alguien de «volver a explicar» su situación? 17. ¿Discutieron mis datos? ¿Hubo algún momento en que pareció que el posible cliente simplemente no creyó en lo que yo estaba diciendo? 18. ¿Hizo el cliente potencial comentarios sobre una «futura necesidad» a los que yo no respondí como si fueran objeciones? Cosas como: «Eso es algo que vamos a tener que considerar seriamente uno de estos días, de acuerdo». 19. ¿Estaba yo poco enérgico? ¿Di la impresión de pasar por encima de mi presentación en vez de vivirla apasionadamente? 20. ¿Dio señales el prospecto de tener problemas de tiempo? ¿Se mostró preocupado? ¿No volví a confirmar que esa era una buena ocasión para que habláramos? El remordimiento del vendedor Hay una tendencia natural entre todos los vendedores a culpar al comprador cuando las cosas salen mal. «Simplemente eran demasiado tontos como para apreciar nuestra propuesta» o «Su cuñado debe estar en el negocio. ¡Esa es la única razón por la que ella pudo haber dicho que no!». Por duro que resulte aceptarlo, hay dos realidades innegables en el hecho de vender: 1. No todos nos compran a nosotros, incluso cuando deberían hacerlo. 2. Casi siempre la falla depende de nosotros, no de los astros. Insistir con fuerza es propio de los ganadores. Thomas Edison pasó por más de cien versiones fallidas de la lámpara eléctrica antes de descubrir una que funcionara. Lo mismo ocurre con las ventas: insista, siga probando y aprenda de los que están en el terreno. El más completo aprendizaje proviene de autopsias minuciosas, por difíciles que sean de hacer. Tercera parte Cómo desarrollar y llevar adelante una relación de largo plazo Cuanto más tiempo esté un cliente con usted, más rentable se hacen sus negocios con él o con su empresa. Cuanto más tiempo esté con usted, es cada vez más probable que ese cliente le compre más productos y servicios. Y cuanto más tiempo pase con usted, es más probable que algo salga mal. Su tarea consiste en llevar adelante esa relación —llueva o salgael sol, en la enfermedad y en la salud— por largo tiempo. © John Bush 18 Los «momentos de la verdad» en las ventas Los clientes lo evalúan a usted en cada «momento de la verdad», uno por uno. Un momento de la verdad puede ser una conversación informal, una llamada telefónica respondida, una presentación de producto, o una sonrisa y un apretón de manos. Un momento de la verdad es cualquier punto en el ciclo de la experiencia de su cliente con usted y su empresa que se convierte en una impresión duradera —positiva o negativa— en su mente. Acumule suficientes negativos de esos momentos de la verdad críticos y el cliente perderá la confianza en usted; tal vez corte la relación o se despida de usted incluso antes de que haya tenido la oportunidad de hacer su primera propuesta. Acumule suficientes positivos —en los momentos de la verdad adecuados— y tendrá un cliente para toda la vida. El truco está en saber cuáles encuentros, de los centenares de contactos que usted establece con prospectos y con clientes, son en realidad «momentos de la verdad» que dejan una impresión duradera en sus clientes y en sus prospectos y que requieren su atención y conducción. Los siete grandes momentos de la verdad Hemos1 descubierto que hay siete categorías o tipos de momentos de la verdad que los vendedores con clientes de mucho tiempo y buenas relaciones con sus clientes han aprendido a detectar y a esforzarse por llevarlos adelante. Esas categorías de momentos de la verdad son: 1. Contacto inicial con el cliente. Al igual que las primeras impresiones en una primera cita, los clientes potenciales lo evalúan a usted muy rápidamente. Los investigadores Arthur y Natalie Zunin sostienen que un prospecto, un nuevo vecino, un posible empleador o una cita a ciegas forma una impresión durable suya en los primeros cuatro minutos de estar con usted. Ese primer contacto puede ser cara a cara, por teléfono, o simplemente por el conocimiento de la literatura de su empresa. 2. Primera reunión de ventas. Si el primer contacto es importante, la primera reunión de venta lo es doblemente. La manera en que usted trate esa reunión fija el tono para todo lo que vendrá después. Y lo que es más importante, le informa al posible cliente cuán competente es usted y cómo será hacer negocios con usted. 3. Activación de la cuenta. Hasta este punto, todo ha sido hipotético, una promesa de cómo será hacer negocios con usted. Pero la primera prueba real de todo ello la tiene cuando llega el primer envío, se conecta la electricidad y la primera fotocopia aparece en la bandeja de salida, o a la primera llamada pidiendo ayuda. 4. Llegan las facturas y los estados de cuenta. La llegada del primer estado de cuenta o de la primera factura, pueden no parecer nada extraordinario para usted como vendedor, pero para el cliente es una oportunidad de medir el valor de su producto o servicio, y el valor de su relación con el comprador. Este es un momento de la verdad particularmente importante para los encargados de compras. 5. Seguimiento posventa. Volver a visitar al cliente después de realizada la venta y ya activada la cuenta es un momento de la verdad extra. Volver para responder preguntas, reforzar la decisión de compra y agradecer una vez más por haberse desprendido de sus dudas comerciales como comprador, de modo que le da a usted la oportunidad de adelantarse a cualquier signo de arrepentimiento que aparezca. 6. Comunicación durante los períodos de inactividad. Si solamente se comunica con el cliente cuando uno de ustedes necesita algo, la cuenta está continuamente en peligro. La manera en que use el tiempo entre un pedido y otro, o entre una renovación del contrato y otra, sirve para consolidar o debilitar la relación. Mantenerse en contacto con el cliente de manera significativa y no meramente formal, es un paso crucial en el desarrollo de una relación a largo plazo. 7. Solución de problemas. Hoy más que nunca, el cliente espera que su vendedor esté al tanto de los problemas. También espera que usted responda cuando haya un problema que deba solucionarse. El cliente actual requiere tan pocos puntos de contacto con su organización como sea posible, preferentemente uno solo: usted. ¿Son estos momentos de la verdad aplicables a toda relación comprador- vendedor? Posiblemente no. El momento de la verdad «activación de la cuenta», por ejemplo, tiene poca aplicabilidad en el comercio minorista. Pero en ventas de empresa a empresa, los siete se aplican y tienen un poderoso impacto en las relaciones a largo plazo. ¡Advertencia! Cada cliente, cada prospecto, es un individuo único, con una personalidad exclusiva y sensibilidades propias de cada uno. Un momento de la verdad que un cliente considere clave puede que no le signifique nada a otro cliente. De todas maneras, estos siete momentos de la verdad son, por lo general, el área en que se encuentran la mayoría de las diferencias entre el instante de conocerse y la relación a largo plazo con el cliente. El truco para usted como un vendedor exitoso es percatarse de cuáles de esos momentos son clave para cierto cliente y cuáles no lo son. Los siguientes siete capítulos se ocupan de estos siete momentos de la verdad en las ventas con mayor detalle y le dan las pistas que usted necesita para saber qué es lo que más les interesa a sus clientes así como también algunas sugerencias para hacer que eso juegue a su favor. © John Bush 1. Los siete grandes momentos de la verdad provienen de un estudio que la Performance Research Associates, Inc. realizó en cincuenta empresas que se destacan por saber conservar a los clientes. El exitoso manejo de estos siete momentos de la verdad explica más del setenta y cinco por ciento de diferencia entre vendedores con una importante cartera de clientes a largo plazo y aquellos con solo un puñado de clientes a largo plazo. 19 Primer momento de la verdad: Contacto inicial con el cliente ¿Recuerda el axioma que dice: «Nunca se tiene una segunda oportunidad para dejar una buena primera impresión»? Pues bien, es verdadero. Y esa primera impresión puede ser cualquier cosa como una llamada telefónica de un posible cliente a su oficina o un folleto que llega al escritorio de su prospecto o una llamada no solicitada de usted a un cliente potencial. Para producir una buena primera impresión usted tiene que saber dos cosas: 1. La primera impresión que usted está produciendo ahora; y 2. La primera impresión que usted quiere producir en sus candidatos a clientes. Paso 1: empiece por evaluar la impresión que usted y su compañía producen actualmente en el mercado. Aquí tiene cuatro tareas que deberían darle una buena imagen de la situación: • Haga que tres amigos lean uno o dos folletos de su empresa, algo que va a manos de los posibles clientes sin ningún trabajo previo. Pregúnteles qué impresión tienen de su empresa (en veinticinco palabras o menos) como consecuencia de haber leído ese material. • Organice un paseo de reconocimiento. Pídales a uno o más de esos tres amigos que visiten su oficina o su lugar de trabajo. ¿Qué es lo que más llama su atención? ¿Qué cosas ni siquiera se dieron cuenta de que existían? Haga que uno de ellos llame a su oficina y se presente como un cliente probable. ¿Cómo es esa experiencia? • Otra manera de descubrir qué impresión produce su oficina en sus clientes o candidatos a clientes es irse lejos, llamar a su oficina, fingir otra voz y pedir alguna información complicada. Escríbalo todo: el número de timbrazos que se demora enatender el teléfono, la impresión que la persona que contesta produce en usted, el grado de dificultad que implica conseguir la información que usted pidió. Todo. (Usted podría querer ampliar esto llamando a su competidor más importante y pedir la misma información.) • Esta es más difícil. Pregúnteles a tres clientes ya existentes cuáles fueron sus primeras impresiones respecto a usted y su empresa. (Prevea una reunión de quince a veinte minutos para hacer esto.) © John Bush Paso 2: decida qué impresión quiere dar. Aquí van dos puntos más para considerar. 1. ¿Cuál quiere usted que sea la primera impresión de su cliente respecto a su empresa? ✔ ¿Vendedor de calidad? ✔ ¿Predominio del valor? ✔ ¿Costo más bajo? ✔ ¿Entrega más rápida? ✔ ¿Entregas sin errores? ✔ ¿Innovadora? ✔ ¿Fácil de tratar? ✔ ¿Flexible? Usted no puede crear lo que no puede expresar. Una vez que pueda articular la impresión que quiere que su empresa produzca en la mente del posible cliente, examine su correspondencia, sus materiales y la manera en que usted y su oficina se ven para constatar si crean esa importante primera impresión. Nota: si quiere que sus posibles clientes lo vean a usted y a su empresa como sensibles y receptivos, dejar que los teléfonos suenen siempre descolgados y emplear a una persona —o servicio— para responder el teléfono que parece un cocinero de comidas rápidas, no logrará el objetivo. 2. ¿Cuál quiere que sea la primera impresión de su cliente respecto de usted personalmente? ✔ ¿Dinámico? ✔ ¿Reservado? ✔ ¿Técnico? ✔ ¿Serio? ✔ ¿Cordial? ✔ ¿Original? ✔ ¿Amistoso? ✔ ¿Ingenioso? Imaginarse la impresión que desea que el contacto inicial con usted y su empresa produzcan en la mente y la memoria del cliente es el primer paso para crearla. Sea que dicho contacto se establezca con una pieza de literatura de marketing, con su recepcionista o con usted, es fundamental saber cuál quiere que sea esa impresión si pretende lograr que ocurra. Antes de seguir adelante En los espacios que siguen abajo, escriba dos oraciones o frases breves, una que describa la manera en que le gustaría que su empresa se perciba en el primer contacto, y otra que describa cómo le gustaría a usted que le percibieran en el primer contacto. • • Lo PRIMERO que el cliente compra es el vendedor. Lo primero que se vende es USTED. 20 Segundo momento de la verdad: La primera reunión de ventas Sea que su primera reunión de ventas se efectúe cara a cara o por teléfono, es fundamental organizar y conducir ese encuentro para lograr un resultado positivo. Piense en la primera reunión de venta exitosa como en un banquito de tres patas: • Qué sabe usted sobre la empresa. • Qué sabe usted sobre el cliente potencial. • Cómo quiere que le perciban. Primero: qué sabe usted sobre la empresa Cuanto más sepa sobre la empresa que está visitando, su historia, desafíos actuales, competidores y oportunidades, más cómodo se sentirá el candidato a cliente con usted, además de sentirse impresionado por su disposición para ocuparse de averiguar algo sobre él. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: La mayoría de los posibles clientes, una vez que lo han conocido a usted y se sienten cómodos, quieren pasar un tiempo contándole todo lo relacionado con su empresa y hacia dónde apunta. Deje que lo hagan. Es una señal muy positiva. No trate de ser tan inteligente, ni parecerlo, deje que ellos puedan contarle su historia. (Tome notas y haga buenas preguntas.) El propósito de prepararse con la tarea de averiguar eso, es ayudarlo a evitar decir algo tonto, o hacer suposiciones innecesarias acerca del negocio del cliente potencial. No es para hacer que usted parezca la persona más inteligente de la reunión. Ese es el papel del prospecto. Si usted va a hacer una presentación sobre equipamiento para la producción de lo que la ABC Widgets fabrica, usted debe, por lo menos, saber: 1. Qué equipo está usando en ese momento ABC. 2. Por qué ABC está buscando nuevo equipamiento. Nadie contempla la posibilidad de cambiar equipamiento o de proveedores de servicios porque sí. Usted tiene que conocer esa razón para poder presentar su producto o servicio como una solución al problema del posible cliente. Las razones probables para estar buscando nuevo equipamiento pueden ser: ✔ Un nuevo cliente grande. ✔ Problemas de rendimiento del equipamiento. ✔ Necesidad de reducir costos. ✔ Necesidad de mejorar la calidad. ✔ Equipamiento obsoleto. 3. Cuál parece ser la posición competitiva —y estrategia— de la Empresa X en el mercado. Posibilidades: ✔ Líder del mercado ✔ Nuevo participante ✔ Concentrado en un segmento ✔ Innovador ✔ Alternativa de menor precio ✔ Proveedor más antiguo Segundo: lo que usted debe saber sobre el posible cliente como persona Cuanto más sepa usted del cliente potencial, mejor podrá usted armar la reunión para que se sienta cómodo y dentro de su estilo. Nunca mantenga una reunión de ventas sin saber algo sobre el posible cliente. Una primera reunión de ventas sin tener la menor idea al respecto es inevitablemente peor que la peor de las citas a ciegas que usted haya tenido. Las probabilidades dicen, sin embargo, que usted ha tenido por lo menos una conversación telefónica preliminar con el cliente potencial. Si, por alguna razón, nunca ha hablado con él, no ha reunido ninguna información como la que sugerimos en una sección anterior y no conoce a nadie que lo conozca, no todo está perdido. Si el posible cliente tiene una ayudante o secretaria, llámela y plantee su caso: «Señorita secretaria, tengo una reunión con el señor Smith el miércoles. Me ha pedido que le presente información sobre nuestros equipos para producción y almacenamiento. Quiero asegurarme de usar su tiempo de manera eficaz. ¿Le molestaría que le haga a usted algunas preguntas para ayudarme en la preparación del material?». Siete veces de cada diez la ayudante o la secretaria se siente halagada por ese pedido y sin duda estará dispuesta a darle una mano. Cosas que hay que saber acerca del posible cliente 1. Nombre, título, estado civil, ubicación de departamento, número de teléfono y dirección de correo electrónico. 2. Un bosquejo práctico del motivo por el que usted se va a reunir con él. • Si el posible cliente se contactó con usted, ¿qué era lo que quería saber? • Si usted se contactó con el posible cliente, ¿qué fue lo que en la primera charla pareció interesarle lo suficiente como para programar una reunión? 3. El estilo personal de comunicación del posible cliente. ¿Le pareció que era una persona seria? • ¿Apremiado por el tiempo? • ¿Una persona conversadora? • ¿Interesado en los detalles técnicos o más bien en la relación? Las probabilidades son que alguien de su empresa ya haya visitado antes a este prospecto. Pregúntele a esa persona las cosas que recuerda de ABC Widgets y del señor Smith. Cuanto más sepa sobre un posible cliente o sobre su empresa, menos posibilidades hay de que usted cometa un error. Precaución: no se exceda tratando de «interpretar» o «sicoanalizar» a su posible cliente. Usted solo está tratando de saber lo suficiente sobre esa persona para producir una buena primera impresión y evitar pasos en falso obvios. Tercero: la imagen que usted quiere ofrecer de sí mismo Pregúnteles a cincuenta vendedores y es seguro que ninguno de ellos le va a decir que alguna vez fue a visitar a un cliente potencial pensando conscientemente en presentarse como un gran fanfarrón y charlatán. Es algo que simplemente «ocurre». También es muy posible que pocos de esos cincuenta vendedores alguna vez hayan escrito exactamente cómo quieren que el cliente los vea o hayan tratado de ver cómo hacer para que eso sea así. Pruébelo. En su última visita de venta, su plan era ser visto como: • ¿Un buen oyente? • ¿Unexperto en el producto? • ¿Una persona decidida a cerrar un trato? • ¿Un defensor del cliente? • ¿Una buena persona para jugar al golf? • ¿Un posible contacto social? Hay muchas maneras de decidir cómo quiere usted que se lo vea y docenas de factores a tener en cuenta. La clave es decidirlo. Visualizar la clase de impacto personal, de impresión que usted quiere producir es importante. Otro viejo axioma: «Si usted no puede visualizarlo, no puede serlo». Así que siéntese y decida: ¿qué impresión quiere dar en su primera reunión de venta con un cliente? ¿Cuáles son sus puntos fuertes? ¿Qué es lo que sus clientes reales dicen que más aprecian de usted? ¿Cuáles dicen sus amigos que son sus mejores aspectos? A decir verdad, usted puede, en distintas ocasiones, ser muchas cosas diferentes para un cliente durante una relación larga y productiva: solucionador de problemas, consejero prudente, amigo, abogado. Pero acá solo nos interesa la impresión que usted produce en la crucial primera reunión. ¿Qué imagen de sí mismo quiere que su cliente perciba en la primera reunión de ventas? Sugerencia importante: digamos que su primera reunión de ventas va super- bien. Y el señor Smith lo llama después para decirle que el siguiente paso es hacer de nuevo su presentación ante un grupo, equipo o comisión. No ceda a la tentación de ver esto como una segunda reunión. En realidad es una nueva «primera reunión de ventas» con un equipo del que el señor Smith forma parte. Usted ha vuelto al punto de partida, en su preparación. Asegúrese de usar al señor Smith como informante para ayudarlo a prepararse para la presentación. Nueve veces de cada diez, Smith simplemente le dirá: «No se preocupe, solo haga la misma presentación que me hizo a mí. Con eso será suficiente». ¡No le crea, ni por un minuto! Continúe con una buena pregunta de segundo orden: «Gracias por su confianza en mi presentación. Me gustaría estar bien seguro de que estoy dando el paso adecuado con su equipo. ¿Podría tomarse un minuto e informarme acerca de las personas en su equipo y cómo cada uno de ellos podría estar considerando el asunto de comprar el nuevo equipamiento?». Las probabilidades aquí son también que nueve de cada diez veces, el señor Smith le dará alguna información útil. © John Bush El éxito a largo plazo siempre está en los detalles Deje siempre tiempo al planificar la reunión para corregir los materiales, consiga ayuda para los gráficos y, —en general—, asegúrese absolutamente de que no haya errores incómodos en sus materiales de presentación. Y asegúrese de llegar puntualmente. Y en el lugar adecuado. Con todo lo que usted prometió tener consigo a mano. El consultor de empresas Tom Peters lo dijo bien: «Cuando la pequeña bandeja del asiento suyo en el avión está sucia y destartalada, usted empieza a cuestionarse la calidad del mantenimiento de los motores de la aerolínea. No es razonable ni sensato. Pero así es como son los clientes». Cuando sus materiales de presentación son imperfectos, cuando su presentación está llena de datos equivocados, cuando usted se muestra poco preparado, ansioso e incómodo, el cliente potencial empieza a preguntarse por la capacidad de cumplir con las promesas de su producto o servicio. 21 Tercer momento de la verdad: Activación de la cuenta El día que se enciende el servicio de cable, que le entregan el automóvil nuevo o que se enciende la nueva parrilla, es memorable, es un día de emoción, de expectativas, de atención concentrada. Si el fuego enciende, el murmullo del automóvil y su andar es como una nube, y la imagen en el televisor es clara y nítida, el cliente está feliz como un niño con juguete nuevo. Si el cable da imágenes borrosas, el fuego se apaga y el automóvil es un fracaso, el cliente dice a todos los que quieran escucharlo lo espantosa que es la empresa de cable, lo poco confiable que es la parrilla y lo malo que es el concesionario de automóviles. Usted como vendedor no tiene control de la calidad del producto de su empresa, de cuándo estará listo el nuevo modelo del producto, ni de cómo es el proceso de instalación. Al cliente eso no le importa. Y si nada funciona como usted prometió, el cliente quiere saber qué va a hacer usted al respecto. Para el cliente, usted es la empresa. Así que usted no tiene control de la entrega del automóvil, de la conexión del servicio de cable, ni de la experiencia del cliente con la nueva parrilla. Qué lástima. Porque eso no le impide al cliente hacerle responsable de los problemas o desilusiones que sufra, y de echárselo en cara cuando se presente otra oportunidad de compra. Por eso, estar de vacaciones o en casa con un resfriado no ayuda. El cliente espera que usted sepa cómo salieron las cosas o por lo menos, que esté disponible si las cosas no van bien. Así que la pregunta para hacerse a usted mismo es: ¿cómo puedo ser una parte positiva de la activación de la cuenta? Algunas pistas útiles • En la concesionaria Saturn, los vendedores hacen una ceremonia de la entrega de las llaves a los compradores y de felicitarlos por su compra. Ellos están presentes en cada entrega de producto. Sin excepciones. Haga que la entrega sea memorable. • Ciertos fabricantes de muebles de oficina tienen como norma que el vendedor esté presente para la instalación de una compra grande a fin de tranquilizar al cliente y solucionar cualquier problema que surja. El solo hecho de estar ahí para decir: «Sí, así es como lo hacemos. Quedará tal como lo planeamos cuando esté terminado», puede apaciguar la ansiedad del cliente el día de la instalación. • En la rama de reparación, sustitución y renovación de ventanas de una empresa que fabrica ventanas, los vendedores llaman o visitan a los clientes al final del primer día de una instalación para asegurarse de que tanto el resultado como el progreso del trabajo sea satisfactorio para el cliente. También hacen una «recorrida» minuciosa de las instalaciones con el propietario al final del trabajo para asegurarse de que cada detalle, desde la instalación propiamente dicha, hasta la limpieza del lugar cumpla con las expectativas del cliente. Para algunos productos y servicios, saber cómo ser parte de la activación de una cuenta o del proceso de instalación no requiere demasiado esfuerzo mental. Usted es una parte del proceso. Simplemente «aparecer» cuando se realiza la primera entrega o comienza a funcionar el servicio es algo fácil de arreglar. En otras situaciones, usted podría estar a kilómetros de distancia. Estar en el lugar de la obra (o en la casa) del cliente resulta demasiado costoso o logísticamente imposible. Está bien. Pero usted puede agarrar el teléfono y preguntar: «¿Cómo van las cosas?», mientras se está realizando el trabajo. Digamos que vende servicio de televisión por cable. Usted solamente trató con el cliente por teléfono o, en el mejor de los casos, el cliente se presentó en su oficina. Llame al cliente el día en que el instalador debe ir. Pregunte cómo van las cosas. Invite al cliente a llamarlo si el instalador no está ahí en los próximos noventa minutos. Refuerce la venta: «Señora Smith, sé que apenas Roger termine de conectarla, en verdad usted va a disfrutar la maravillosa diferencia que significa el cable. No dude en llamarme si tiene alguna pregunta». ¿Parece demasiada molestia por una venta de unos treinta o cincuenta dólares por mes? Un estudio hecho en la industria de la televisión por cable hace algunos años observó que el «cierre de la cuenta» hace que un alto porcentaje de las ventas sea poco rentable. Es decir, un alto porcentaje de personas que se suscriben a un servicio de cableno permanecen el tiempo suficiente como para amortizar el costo de las ventas, del marketing y de la instalación con los pagos mensuales del cliente. Al mismo tiempo, los clientes informan que una mínima atención personal —al principio de la vida de la cuenta— hace mucho para mantener clientes a largo plazo. © John Bush 22 Cuarto momento de la verdad: Llegan las facturas y los estados de cuenta ¿Cuánto alboroto puede producir la llegada de la factura o del primer estado de cuenta? Si alguna vez ha tratado de entender una factura de teléfono moderna, o de hacer que un informe de hospital tenga sentido, o de cerrar un trato con una casa, usted sabe exactamente cuán desalentador, angustiante y simplemente aterrador puede ser este momento de la verdad. Ver los dólares concretos que usted debe, ahí mismo por escrito, puede ser traumático. Si ha hecho un buen trabajo por adelantado explicando el verdadero costo de su producto o servicio, la conmoción será minimizada. Lamentablemente son demasiado numerosos los vendedores que rehúyen hablar sobre el costo verdadero de las cosas. Tome la iniciativa. Prepare una presentación prolija, precisa y sincera en lo que se refiera al real costo de su producto o servicio. Eso indica confianza en el valor de lo que usted está vendiendo. Sugerencia: al presentarle dólares y centavos a un posible cliente, hable del costo en términos de la inversión que está haciendo. Un seguro es una inversión en la seguridad de una familia. El servicio de televisión por cable es una inversión en el placer de una familia. Un nuevo automóvil es una inversión en transporte libre de problemas y una señal de éxito (según el automóvil). Si usted le está vendiendo a empresas en lugar de a individuos y por las características exactas y los beneficios las negociaciones han sido largas y el precio de algunos de los puntos ha cambiado en el curso del proceso de venta, bien vale la pena entregar en mano el primer estado de cuenta y examinar los puntos en el estado de cuenta y demostrar de qué manera coinciden con los términos del contrato. Como ya dijimos antes, eso demuestra su confianza en el valor de su producto o servicio. Si el precio de su producto o simplemente la geografía impide la entrega en mano del primer estado de cuenta o de la factura, es una muy buena idea prever cuidadosamente los costos de su producto o servicio escribiéndolos después de haber hecho la venta, o incluso cuando usted está haciendo la venta, aunque esto pueda deslucir su presentación y el cierre. Una manera de prever el estado de cuenta con eficacia es escribir brevemente un caso o un ejemplo para trabajar junto con el cliente. Y como mínimo usted tiene que invitarlo a ponerse en contacto con usted con las preguntas que tenga cuando las facturas comiencen a llegar. Si la idea de repasar un estado de cuenta con un cliente no lo entusiasma, usted no es el único. La mayoría de los vendedores ve esto como una invitación a la injuria. Y si está haciendo planes para una sola venta a esa persona o empresa, usted puede eludir la responsabilidad de este momento de la verdad. Pero si espera mantener a este cliente por mucho, mucho tiempo, entonces enfréntelo. Esta es la oportunidad perfecta de demostrar que usted está, en los hechos y no solo en las palabras, interesado en una relación a largo plazo con el cliente. © John Bush 23 Quinto momento de la verdad: Seguimiento posventa ¿Conoce estas palabras de Ted Levitt que inician esta parte? «En el pasado, la relación terminaba cuando la venta estaba hecha. Para el cliente de hoy, la relación comienza cuando la venta se hace». Levitt continúa y afirma que el cliente de hoy piensa que la relación con usted es como un matrimonio, más que como una cita pasajera. ¿Es cierto que todos los clientes lo ven a usted y a su empresa como socios en un importante esfuerzo a largo plazo? No. Seguramente, no. Muchos clientes, en efecto, quieren mantener a sus proveedores y vendedores a cierta distancia. Pero muchos más clientes, particularmente en situaciones de empresa a empresa, esperan que usted profundice, se mantenga en contacto, y se convierta en parte del entramado de su operación. Algunos esperan que usted actúe como un socio de la empresa, como alguien vitalmente interesado en su éxito a largo plazo. Y si usted le está proveyendo un producto o un servicio a clientes con esas expectativas, lo mejor será que empiece a pensar como socio. En qué se diferencian los socios de los clientes Consultamos a los protagonistas más importantes de diez empresas que decían creer en hacerse socios de sus vendedores y proveedores —y sus clientes— para que nos dijeran en qué se diferencia un socio de un cliente. Esto es lo que nos dijeron: Clientes/usuarios finales Socios • Compran por precio, no por rendimiento o servicio. • Tienen expectativas más reales; aprenden del diálogo con usted. • Se conectan con los errores o simplemente se encaprichan. • Perdonan los errores, siempre que su tiempo de recuperación sea muy rápido. • Tienen los ojos puestos en el mercado. Siempre están buscando maneras de conseguir un «mejor acuerdo». • Le proporcionan a usted retroalimentación, mucha. Es más, se sienten autorizados a decirle exactamente de qué manera cambiar sus prácticas empresariales. • No se sienten obligados a compartir inquietudes o molestias —ni ninguna otra cosa — con usted. • Lo defienden a usted en el mercado y se jactan de ser clientes suyos. Quién reúne las condiciones necesarias para ser socio ¿Cómo sabe usted quién es un buen candidato para ser socio? El doctor Chip Bell, autor de Customers as Partners [Los clientes como socios], sugiere que se requieren tres condiciones antes de considerar la posibilidad de convertir la relación con un cliente en una sociedad. Específicamente, ambas partes: 1. Deben estar interesadas. Las sociedades son mutuamente beneficiosas y deben ser mutuamente deseables. Ellas requieren demasiado compromiso y mucho trabajo como para involucrarse de manera frívola. 2. Estar dispuestas a correr riesgos. Los socios prueban juntos las cosas nuevas, exploran oportunidades mutuas y ocasionalmente caen juntos. Punto clave. Los socios atacan juntos al mercado. Ambos tienen éxito o fracasan juntos. 3. Estar dispuestas a ignorar beneficios en el presente a cambio de ganancias futuras. Los socios se cuidan uno al otro. Su cliente/socio debe estar dispuesto a ganar menos de vez en cuando, al igual que usted. Las sociedades exitosas con los clientes son posibles y los resultados pueden ser reales. Pero estas nuevas combinaciones requieren mucho tiempo y esfuerzo para tener éxito. Requieren un grado de apertura y riesgo compartido que pocas empresas están dispuestas a concederse una a la otra. Muchos de los consejos sobre «cómo tener éxito» que dan quienes estudian las sociedades parecen salidos de un manual para el casamiento. © John Bush • No dé por sentada la relación. • Escuche al otro socio y respete sus opiniones aun cuando usted no esté de acuerdo. • Comuníquense mucho. • Comparta los temores y los sentimientos. • No tema pedir perdón ni pedir respuestas. • Practique el perdón. • Considere el conflicto como una señal de una relación saludable en crecimiento. • Celebre los éxitos y aprenda de los fracasos. La lista es potencialmente interminable, pero el consejo es sabio, se aplique a un matrimonio o a una sociedad estratégica. La clave de las claves, dice el investigador Jordan Lewis, es la confianza: «El éxito de una alianza depende de la confianza mutua. Es difícil correr riesgos con alguien en quien usted no confía». Piense como socio Incluso si su organización no está analizando la posibilidad de una sociedad formalcon los clientes, usted puede adoptar un modo de pensar como socio con sus clientes. 24 Sexto momento de la verdad: Comunicación durante los períodos de inactividad «Lo que no se ve, se olvida» es la clave de este momento de la verdad. Si la única vez que el cliente lo ve a usted o tiene noticias suyas es cuando usted necesita una orden de compra o cuando hay que renovar el contrato, no se sorprenda si el saludo que reciba es más bien frío. El cliente de hoy espera tener noticias de sus vendedores y proveedores de manera regular. Y espera que ese contacto sea más que meramente social. Es más, en el mercado estresante y consciente del tiempo de la actualidad, llamar a un cliente solo para charlar un rato resulta negativo. La clave está en hacer que esos contactos entre una ocasión de venta y la otra, sean oportunidades para aumentar el valor y la fortaleza de la relación. Como ya señalamos, los clientes valoran a sus empresas proveedoras en cuanto a dos criterios: 1. La calidad y el valor de sus productos y servicios, y 2. Lo «fácil que es hacer negocios» con ellas. Forjar relaciones de largo plazo implica asegurarse de que su empresa siga siendo vista como «fácil para hacer negocios con ella» y como un valor agregado a la relación de negocios a través de usted. ¿Cómo se hace eso? He aquí las sugerencias para empezar en ambas categorías. • Planee una revisión periódica de la actividad y los problemas de la cuenta. Establezca un programa regular para realizar esta revisión. Una secuencia que nos gusta es esta: • Fin de la primera semana • Fin del primer mes • Fin del primer trimestre completo • Trimestralmente de allí en adelante • Invite clientes a los eventos educativos de la empresa. Involúcrelos en paneles del cliente y evaluaciones de ideas para nuevos productos. Lleve registro de quién ha sido invitado a qué cosa, de modo que cada cliente sea incluido para algún evento especial al menos tres veces al año. • Cuando a gente de su empresa se le solicita que haga presentaciones en alguna asociación, haga que sea su política invitar a algunos clientes para participar de la presentación. • Realice reuniones de usuarios por lo menos dos veces al año. Invite a los clientes para asistir e intercambiar ideas y problemas con otros pares. • Involucre a los clientes en los nuevos productos o en las pruebas de mejoras de los productos. Pedirle a un cliente que pruebe su versión «3.3 Siguiente» de su software o artefacto es halagador, y a usted le da información útil. • Contrate un servicio especial para estar al día con la información publicada sobre su empresa y sus clientes. Cuando aparezcan notas halagadoras sobre las organizaciones del cliente, plastifíquelas y envíeselas al cliente. • Cada vez que usted lea en una publicación especializada algo relacionado con su industria o con algo que usted sabe que le interesa al cliente, recórtelo o haga una copia, añada una nota manuscrita que diga: «Pensé que a usted podría interesarle esto» y envíeselo. La alternativa del boletín Los boletines, impresos o electrónicos, son más difundidos hoy que las grandes revistas especializadas. En estos tiempos, la mayoría de las personas no tienen tiempo para largas notas o extensos artículos. Si su empresa tiene un boletín, asegúrese de que vaya a todos sus clientes. Si usted no tiene un boletín de la compañía o es un representante independiente, considere la posibilidad de tener uno. Los boletines difunden noticias a través de historias. Haga que estas las cuenten sus clientes. Conviértalos en héroes. Usted siempre puede decir cosas sobre su gente (y si no es de los que les gusta decirlo todo sobre sus empleados, haga dos boletines distintos). He aquí los componentes sugeridos para un boletín. No todos tienen que estar en cada boletín, pero el hilo conductor común son los clientes y las fotografías: © John Bush • Titular grande sobre el cliente con su nombre. • Cuente historias sobre finales felices que hacen que el cliente sea el héroe. • Hable de las estrategias de asociación. • Cuente historias sobre tendencias de la industria, sobre cómo afectan a los clientes y de qué manera están usando nuestros productos (sea en lugares cercanos o muy distantes). • ¡Dé la bienvenida a los nuevos clientes! • Nota sobre el éxito de un cliente que usa su producto. • Nota acerca de nuestros empleados y cómo ayudan a los clientes, a la comunidad y a su familia. • Cuente historias sobre los logros de los empleados (nuestros y de los demás). • Nota sobre uso de un producto en el lugar de trabajo de un cliente (es más importante saber cómo se usa su producto que saber cómo es vendido). • Nota sobre un nuevo producto en el lugar del cliente. • Nota sobre un heroico servicio al cliente. • Muchas fotografías de clientes, clientes, clientes. • Muchas fotografías de empleados y clientes trabajando juntos. • Muestre el torneo de golf, las ferias comerciales, los seminarios. Los eventos donde los clientes interactúan con los empleados. • Material acerca de la filosofía de ventas, servicios y éxitos. • Muestre cómo están trabajando sus asociados. Un absoluto indispensable: el boletín debe ser un modelo de la calidad de su empresa. No se trata solo de noticias, es su imagen. Debe estar diseñado de manera profesional e impreso en papel de buena calidad por un impresor comercial experimentado y de primera clase. Una vez impreso el boletín, envíelo al mercado rápidamente. Muchos ejemplares. He aquí la lista de distribución: • Sus clientes • Sus posibles clientes • Sus distribuidores y • Personas importantes en la comunidad o influyentes en la industria. Lleve por lo menos cien ejemplares adicionales a cada cliente que aparece en el boletín (o cualquier cantidad que deseen ya que puede querer enviarlo por correo a todos sus clientes). Enmarque una copia para cada cliente entrevistado. Cuando usted entrega la pila de boletines, quiere que ellos lo envíen por correo a sus propios clientes, que estén presentes en su vestíbulo, y entreguen los boletines a sus empleados (especialmente a aquellos cuya foto aparece en el boletín), usted los sorprenderá y ellos quedarán encantados. Lo colgarán en un lugar muy visible. He aquí algunas otras cosas más para pensar: • ¿Le parece que el cliente mostrará la nota en toda la ciudad? ¿Cien veces? Esté seguro de ello. • ¿Cree que las personas que aparecen en las fotografías las mostrarán a los demás? ¿Cien veces? Esté seguro de ello. • ¿Le parece que la lealtad del cliente a su empresa crece? ¿Cien veces? Esté seguro de ello. • ¿Cómo cree usted que su competencia se va a sentir cuando visite a su cliente y vea su boletín enmarcado en el vestíbulo con un grupo de personas felices y un gran titular? ¿Un poco desinflado? Esté seguro de ello. • ¿Le parece que usted puede recibir algunas recomendaciones no solicitadas por el gesto y la publicidad? Seguro. La red de la red: el boletín es un vehículo para incrementar las ventas, desarrollar la lealtad del cliente, eliminar la competencia y recibir más recomendaciones. Parece algo seguro. Casi. Último consejo: hágalo antes que la competencia. 25 Séptimo momento de la verdad: Solución de problemas Las cosas no siempre salen bien. Deberían, pero no es así. Cuando salen mal, es el momento de jugar su carta de triunfo: «Solución exitosa de problemas» He aquí un dato verdadero: • Los clientes que han tenido un problema con su empresa y han visto que se lo solucionaron más rápido, mejor y más fácil de lo que ellos esperaban, son 20% más leales que los que no han tenido problemas. Hay dos hechos relacionados que son más importantes:• Los clientes esperan que su vendedor sepa los problemas que están teniendo con su empresa, y • Los clientes esperan que su vendedor les dé una mano para resolver sus problemas, cuando se lo pidan. Basados en estos datos, sugerimos cinco reglas para ser visto como alguien exitoso para resolver problemas: Regla 1: sepa lo que pasa Nunca vaya a una reunión con un cliente sin controlar si ha habido algún problema de rendimiento u otro asunto técnico desde su último encuentro o sin un conocimiento total de cómo se resolvieron. Entrar a la oficina de un cliente sin saber que ha habido problemas —sean ellos por la calidad, por el servicio, por la entrega, por la facturación o por cualquier otra cosa— envía un mensaje negativo a su cliente. Es un mensaje que dice: «No me preocupo lo suficiente como para estar al tanto de lo que está ocurriendo con su negocio». También pone fin a cualquier negocio que usted haya pensado hacer con el cliente. A la inversa, estar al tanto de los problemas y su situación, le da la oportunidad de hacer una síntesis de lo ocurrido hasta ese momento para luego pasar a un nuevo negocio. Regla 2: investigue Apenas se entere de que hay un problema con una cuenta, investigue. Y hágalo de inmediato. Empiece internamente, con quien maneja la cuenta cotidianamente y tiene la posibilidad de escuchar las quejas del cliente. Una vez que tenga el relato interno, profundice con el cliente o las personas clave de contacto del cliente. Entérese si este está disgustado. Descubra cómo se ve el problema desde su perspectiva. En pocas palabras, conozca ambas versiones del «asunto». Regla 3: escuche, indague y profundice Escuchar. La importancia de escuchar nunca es exagerada. Escuchar es importante por dos razones: © John Bush • Permite que su cliente descargue su frustración e irritación, y • Sirve para encontrar el verdadero problema (que puede ser obvio, pero a veces no lo es). Escuche este problema de un cliente en el nivel de venta al por menor: «Anoche les compré a ustedes una bicicleta para mi hijo. ¡La caja debe haber pesado unos cuarenta kilos! Finalmente logré meterla en mi auto — sin la menor ayuda por parte de su gente— y me fui a mi casa. Me llevó una hora sacarla del auto, meterla en la casa y abrirla. ¡Realmente! ¡Es una bicicleta de niño y se necesita un Arnold Schwarzenegger para abrir la caja! Y, después de todo eso, ¡faltaban las instrucciones! ¿Cómo se supone que la voy a armar sin instrucciones?». SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Su cliente ha estado practicando su pequeño discurso. No le prive del derecho a decirlo y de la manera más dramática que quiera. Incluso si usted está seguro de que comprende el problema, no le interrumpa. Usted puede tener razón, pero también puede no tenerla. Escuche hasta que su cliente haya terminado su explicación. Se sentirá mejor por haber podido decir lo que siente y usted puede descubrir piezas del rompecabezas que ni siquiera sabía que faltaban. Los clientes enojados están listos para traer a colación muchos problemas cuando atacan. Es importante para ese cliente el hecho de que le resultó difícil salir de la tienda, luego difícil llevar la caja desde su automóvil a la casa, y al final fue difícil abrir la caja. Pero el problema inmediato es la falta de las instrucciones. Sondear Los clientes disgustados no siempre explican las cosas claramente, completamente ni, incluso racionalmente y con precisión. El cliente que dice: «Ustedes han estropeado este asunto diecisiete veces este mes», seguramente está incurriendo en una hipérbole, y no necesita que se le recuerden los hechos. Decirle: «Oh, no, señor Smith. Nuestros registros indican que lo hemos estropeado tres veces solamente», es inútil. Pero pregunte sobre cualquier cosa que usted no termine de comprender o que necesita que se aclare. «Señor Smith, ¿puede describir exactamente qué fue lo que se descargó en su almacén esta mañana?». Entonces, al identificar y comprender con claridad el problema, o por lo menos el punto de vista del cliente, repítalo para estar seguro de que lo entendió correctamente. «Estoy preocupado por su experiencia con los sistemas de envío y de facturación, y me voy a ocupar de ver qué está ocurriendo apenas cuelgue. Lo que usted necesita ahora es que nosotros saquemos la carga extra de su almacén de recepción. ¿Es así? He estado en su dársena y me doy cuenta de que los bultos excedentes pueden estar causando un problema de movimientos para usted». Profundice Volver al cliente con una solución —o simplemente para verificar que el problema ha sido solucionado— tiene sus beneficios. Le da al cliente una oportunidad para concluir el tema y a usted, otra para asegurarse de que todo esté de nuevo encarrilado. Adicionalmente, si le ha prometido al cliente algún tipo de acción, usted debe volver a él para confirmar que su promesa se ha cumplido o se va a cumplir y que los detalles son claramente comprendidos y están bajo control. Dos cosas más para «hacer» y una cosa para «no hacer nunca» Hay dos pasos más para resolver problemas con éxito que lo van a sacar de la esfera de lo rutinario para incluirlo en la clase de los que saben de verdad resolver los problemas. Regla 4: discúlpese La solución a cada problema, sea muy importante o menor, debe empezar con un sincero pedido de disculpas. Nuestra investigación muestra que cuando los clientes le presentan a una empresa un problema con un producto o servicio, no reciben una disculpa por lo menos la mitad de las veces. Eso es aproximadamente la mitad de las veces que deberían hacerlo. Irónicamente, un sincero «Lamento las molestias causadas» hace maravillas en la cura de los enojos del cliente. ¿Por qué nos resulta tan difícil decirles: «Lo siento», a nuestros clientes? Ante todo, podemos estar intimidados por las palabras. Tal vez pensamos que decir eso equivale a aceptar que fallamos, que no somos una buena persona o que no somos profesionales. Nada puede estar más lejos de la verdad. Una disculpa es solo un reconocimiento de que las cosas no están yendo bien a los ojos de su cliente. Hoy, también hay una tendencia a equiparar el pedir disculpas con una confesión de responsabilidad personal o corporativa, una ecuación entre pedir disculpas con ser culpable de algún modo. Si su trabajo tiene aspectos legales o reguladores, asegúrese de comprender de qué se tratan y cómo afectan lo que usted hace. Pero no suponga que eso no le permite decir: «Lamento haberlo incomodado», cuando se produce un problema. En realidad, una disculpa sincera, dada de manera profesional y oportuna, a menudo es un avance para alejar potenciales problemas legales. Cuando usted muestra su disposición para asegurar que sus clientes reciban lo que esperan, los releva de la necesidad de pensar siquiera en iniciar una pelea. Hágalo bien Una disculpa vaga presentada de una manera impersonal y casi mecánica puede ser peor que ninguna. Las disculpas eficaces son: 1. Sinceras. Aunque usted no puede saber exactamente qué sienten y experimentan sus clientes de manera individual, debe ser genuino en su preocupación. 2. Personales. Las disculpas son mucho más poderosas cuando son presentadas en primera persona: «Lamento que usted haya sufrido este problema». Recuerde que para el cliente, usted —no unos misteriosos «nosotros» o «ellos»— es la empresa. 3. Oportunas. No espere descubrir por qué hay un problema o qué lo causó antes de expresar en primer lugar su consternación ante la existencia del problema. Reaccione cuanto antesfrente a un cliente disgustado, es lo mejor. Regla 5: practique la restauración No es poco común que un cliente insatisfecho se sienta lastimado o ignorado por una falla. Con frecuencia acudirán a usted para proporcionar algún gesto con valor añadido, alguna recompensa, que dice: «Yo quiero compensarlo de alguna manera». Recuerde, más que solucionar el problema, es esencial reconstruir la relación cuando algo ha salido mal con un cliente. Reconstruir una relación deteriorada, particularmente cuando un cliente se siente victimizado por el problema, puede requerir un paso adicional, algo que llamamos «expiación simbólica». Significa hacer un gesto que diga: «Quiero resarcirlo a usted». El resarcimiento es una manera de proveer un toque con valor añadido que le dice al cliente que su empresa es importante para usted: «Me alegro de que usted nos dio esta oportunidad para hacer las cosas bien, señor Smith. Voy a asegurarme de que no le cobremos por el envío del primer mes. Permítame darle mi teléfono personal para que usted pueda contactarme directamente si algo llegara a salir mal con usted otra vez». Y la regla final: no busque un chivo expiatorio (podemos llamar a esto «la regla 5,5») Cuando las cosas salen mal, hay un impulso casi instintivo de dirigir la atención del cliente hacia otro lugar: «Si esos tipos “listos” de los servicios de computación alguna vez pudieran hacer que este sistema de facturación funcione de la manera en que se supone que debe operar, no nos veríamos obligados a hacerle envíos excesivos como este». O «La gente de logística se suponía que ya había eliminado todas las fallas del sistema de entregas el mes pasado. Realmente nos deben una disculpa». Hacer un chivo expiatorio de otra parte de su organización por la falla de un servicio solo les dice a sus clientes que sus departamentos trabajan de manera aislada y a veces contraria, en vez de ser un equipo ajustado que opera a favor de ellos. No lo haga, no se lo haga a otro ni a usted mismo. Ser un jugador activo en la solución de los problemas del cliente es un elemento clave en las relaciones con el cliente a largo plazo. Eso hace que su trabajo sea más fácil. Es una manera tremenda de curar una relación en peligro y hace que un cliente satisfecho sea todavía más leal. Cuarta parte Buen estado físico para una venta exitosa: Ocúpese de usted Hemos dirigido nuestra atención principalmente a los clientes y a los prospectos. Pero hay otro jugador importante en lo que a ventas se refiere: usted. Un profesional de ventas perspicaz aprende pronto que el manejo de uno mismo es tan importante como el que uno tiene de la experiencia del cliente. Lograr una venta exitosa no debe ser una búsqueda imposible, ni una tortura personal. Como un atleta que se entrena constantemente, o un músico que se perfecciona en la ejecución de un instrumento, usted tiene que desarrollar, evaluar, regular el ritmo y administrarse a sí mismo tanto como a su rendimiento. Eso significa trabajo, pero también implica celebrar un trabajo bien hecho. © John Bush La manera en que usted se siente respecto de sí mismo y del trabajo que hace —sea que le encante o que se sienta abrumado por él—, inevitablemente se verá reflejada en la calidad de su obra. Las ventas exitosas deben ser una alegría, no un trabajo. 26 Dominar el arte de la serenidad Usted no es bueno para nadie cuando está estresado, agotado, alterado, ansioso, de mal humor, agresivo, desagradable y todavía esperando esa primera taza del café. El esfuerzo emocional requerido por la actividad del vendedor moderno puede ser más desgastante que levantar cargas o preparar concreto. Todo lo bueno involucrado en su trabajo nunca será suficiente si usted no aprende a administrar y contrarrestar la tensión que significa vender para ganarse la vida. El problema es que, para vender, usted está siempre en el centro de la escena, solo en el escenario. Usted está más «expuesto» que la mayoría de los demás profesionales. Hay un aspecto organizativo relacionado con parte del estrés que usted experimenta, eso lo aprendimos de la industria de los parques temáticos. En los parques como Disneylandia y Walt Disney World, Knott’s Berry Farm, Opryland y Carowinds, a las personas que trabajan en las primeras líneas se les enseña a distinguir entre dos conceptos: en escena y fuera de escena. En escena es cualquier lugar en el que un cliente puede verlo o escucharlo. Fuera de escena es cualquier otro lugar, seguro, lejos de la mirada del público. Usted, su jefe y su organización tienen que trabajar juntos para hacer que el entorno en el que trabaja sea un refugio seguro —fuera de escena— para usted y sus colegas. Pero solo usted puede manejar la manera en que usted mismo reacciona en cualquier encuentro relacionado con el servicio. ¿Cómo lo trata? Hay muchas técnicas para reducir el estrés, sea dentro de su automóvil o en el salón de ventas. Descubra aquellas que le resultan útiles y practíquelas todos los días. Aquí tiene diez para empezar. Diez reductores de estrés 1. Respire. La respiración profunda es una de las más antiguas técnicas para reducir el estrés, y una de las mejores. El estrés puede alterar el equilibrio normal del oxígeno y el dióxido de carbono en sus pulmones. La respiración profunda corrige este desequilibrio y puede ayudarle a controlar el pánico. Inspire profundamente por la nariz, retenga el aire durante siete segundos (no más), luego déjelo salir lentamente por la boca. Haga esto entre tres y seis veces. 2. Sonría. Usted es el responsable de su estado de ánimo, que puede estresarlo o relajarlo. Sonreír es contagioso. Cuando usted ve a un cliente que parece un poco triste, mírelo a los ojos y muestre su mejor y más luminosa sonrisa. Noventa y nueve veces de cada cien, conseguirá que le devuelva la sonrisa. © John Bush 3. Ríase. Mantener el sentido del humor es su mejor defensa contra el estrés. La sicóloga especialista en estrés, Frances Meritt Stern, cuenta acerca de un paciente difícil al que estuvo tratando durante años. «¡Ese payaso me está sacando de las casillas!», se quejaba ella con frecuencia. Un día, empezó a imaginarlo con la cara pintada de blanco, grandes zapatones y una enorme sonrisa tonta. Con esa imagen haciéndole cosquillas pudo dominar su reacción al estrés y concentrarse en hacer su trabajo. 4. Deje que salga. Guardar su enojo y su frustración dentro de usted solo sirve para que se manifiesten externamente y que sus clientes puedan verlo. En lugar de ello, haga una cita consigo mismo para pensar más tarde en un cliente particularmente estresante, y luego cumpla con esa cita. El estrés no reconocido le puede consumir, pero retrasar su reacción a los hechos estresantes puede ser constructivo. Lo pone a controlar la situación. 5. Tómese unas vacaciones de un minuto. John Rondell, un consultor de ventas, tiene una viva imagen de sí buceando con esnórquel frente a las hermosas playas de arena blanca del Caribe. Se concentró en esa escena hasta que pudo sentir que estaba allí y perdía todo sentido del tiempo y el espacio, aunque sus visitas solo son de un minuto o dos. Ahora puede regresar a su «lugar favorito» después de una llamada estresante o antes de hablar con un cliente que lo pone tenso. 6. Relájese. Tenemos la tendencia a controlar la tensión contrayendo los músculos. En lugar de ello, pruebe con la isometría: tensar y relajar músculos específicos o grupos de músculos. Cierre el puño, luego aflójelo. Tensione los músculos abdominales, luego relájelos. Empuje las palmas de las manos una contra otra,luego relaje los brazos. Algunas personas tienen tan buen manejo de esto que pueden hacer estos ejercicios incluso delante del cliente mismo. 7. Haga ejercicios aeróbicos de escritorio. El ejercicio es un componente esencial de una vida con el estrés controlado. Pruebe estos dos «ejercicios de escritorio»: SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Cuando su cliente sea el más ansioso, usted tiene que estar en su mejor estado, más competente, más seguro de sí, más sereno y en control de sí mismo. • Mientras está sentado en su escritorio, levante los pies hasta que sus piernas queden casi paralelas al piso. Manténgalas allí, luego bájelas. Hágalo cinco veces. • Mueva la cabeza hacia adelante y de un lado a otro (pero no hacia atrás pues eso puede estresar más que elongar). Empuje los hombros hacia adelante, luego levántelos y échelos hacia atrás. Esto es especialmente bueno después de que usted ha estado sentado o de pie durante algún tiempo. 8. Organícese. Organizarse le da a uno una sensación de control y reduce el nivel de tensión. «Organizo mi escritorio siempre que estoy esperando en el teléfono», dice Amin Johnson, un representante de ventas telefónicas. «Antes de comenzar el día, me aseguro de que todo esté en su lugar y de tener preparada la lista de prioridades para el día siguiente». 9. Hable de manera positiva. Descargue su enojo y frustración de manera positiva. Contarles a los colegas los detalles de los encuentros con el cliente ayuda a encontrar la parte graciosa de la situación y adquirir nuevas ideas para manejar situaciones similares. Pero una constante charla negativa que recorre caminos viejos solo recrea y refuerza su estrés, no lo reduce. 10. Haga una pausa saludable. Haga que sus pausas habituales sean también para combatir el estrés. Considere la posibilidad de salir a caminar, de leer un capítulo de un libro favorito, o simplemente de sentarse con los ojos cerrados durante varios minutos. Lleve comidas y jugos saludables al trabajo para sustituir el habitual café con rosquillas. Para parafrasear: usted solo puede vender bien cuando se siente bien. Tiene que cuidarse a sí mismo. Usted es el único que puede hacerlo. Partes de este capítulo han sido extraídas de Delivering Knock Your Socks Service, 2ª edición, AMACOM, 1998. 27 Cómo convertirse en un aprendiz de toda la vida Uno solo puede crecer cuando sabe. La vida promedio del conocimiento de los ingenieros que este año se van a graduar en MIT [Instituto Tecnológico de Massachusetts] es de tres a cinco años. Eso significa que la mitad de todo lo que ese ingeniero sabe será obsoleto en menos tiempo del que le llevó adquirirlo y graduarse. Para los vendedores, siempre en la primera línea, en la punta de la tabla de surf cabalgando la onda expansiva del cambio, es obvio que mantenerse al día es una tarea y un desafío de toda la vida. He aquí 12,5 ideas que los profesionales de ventas de aprendizaje permanente que conocemos aprueban de todo corazón. Evalúese usted mismo en el recuadro de la izquierda de cada una de estas estrategias para aprender durante toda la vida. (1 = pobre; 2 =promedio; 3 =bueno; 4 = muy bueno; 5 = el mejor) o (1 = nunca; 2 = rara vez; 3 = a veces; 4 = frecuentemente; 5 = siempre) 1. Aprenda a tener una actitud positiva. Busque la información sobre las personas más positivas del mundo en su biblioteca. Napoléon Hill Dale Carnegie W. Stone Clement Maxwell Maltz Wayne Wayne Dyer Earl Nightingale Norman Vincent Peale Jim Rohn Cada vez que lea algo escrito por uno de estos u otros gurúes de la actitud positiva, usted debe producir, como mínimo, diez tarjetas con sabiduría que deberá repasar de manera habitual. Por lo menos una vez al mes. 2. Escuche cintas de audio. Tenga varios juegos de cintas y escúchelas en el auto. Intercambie cintas con otros vendedores. Discútalas. Insistimos: escriba las mejores ideas e inclúyalas en sus fichas de 9 × 15 cm. 3. Lea libros. Forme su propia biblioteca. Lea un libro por mes. Insistimos: tome notas. Examine las notas. Hable de lo que aprendió con quien pueda. Asimile la información compartiéndola con otros. 4. Asista a seminarios en vivo. Asista a tantos como pueda, lo más seguido que pueda. Tome notas, por cierto, pero sobre todo, absorba la emoción y la atmósfera positiva. Un seminario de ventas puede recargar sus baterías mentales para varios meses. 5. Reúnase con maestros de ceremonias. Noventa minutos semanales de oratoria y de autoevaluación. Use maestros de ceremonias como contactos, por supuesto. Pero también haga el trabajo que se requiere y mejorará. Tómelo en serio. Es una gran disciplina. 6. Grábese a usted mismo hablando... un ritual semanal. Practique su presentación o ensaye sus respuestas a las objeciones. Si usted vende por teléfono, grabe y critique sus llamadas. Guarde las mejores. Úselas como recordatorios y como modelos de lo bueno que puede ser. 7. Grábese usted mismo leyendo... un ritual semanal. Leer en voz alta le da una oportunidad de practicar el control vocal, el ritmo y el énfasis sin tener que pensar en las palabras. 8. Grábese usted mismo vendiendo... un ritual semanal. Si usted vende u ofrece a posibles clientes por teléfono, esto no será un problema. Los aparatos para conectar una grabadora a su teléfono cuestan solo unas monedas. Grabar una presentación cara a cara requiere mucha confianza por parte del cliente potencial. 9. Grabe su comercial particular... un ritual semanal. Su aviso comercial de treinta segundos es un elemento de gran valor. Practíquelo, corríjalo, úselo. Regla práctica: debe practicar su aviso comercial de treinta segundos durante treinta minutos, una vez a la semana. 10. Grabe su propio juego de cintas de ventas... sea un maestro en vender y presentar al mismo tiempo. Cuesta muy poco dinero juntar en una sola cinta «lo mejor de usted» de todas las presentaciones que haya hecho y grabado. Y su selección personal de sus mejores momentos es un invaluable discurso motivacional pronunciado por usted mismo. 11. Escuche sus propias cintas tanto como las de los otros. De verdad. No sea tímido. Cuando usted está en el fragor de la batalla es difícil recordar lo que hizo o dijo que impresionó —o molestó— a un posible cliente, pero las pruebas están ahí, en la cinta. 12. Pase treinta minutos al día aprendiendo algo nuevo. Esto no tiene por qué ser simplemente algo relacionado con la venta de sus productos. Puede ser con cualquier otra cosa, desde juegos, mala-bares, hasta cerrajería. La clave es seguir siendo flexible y con capacidad de concentración, una especie de aspiradora de conocimientos. 12,5. Practique lo que ha aprendido apenas lo capte. El aprendizaje no termina hasta que conduzca a un nuevo comportamiento. No se contente solo con saberlo. Oblíguese a poner en práctica cada idea nueva por lo menos una vez. Puntaje: 65–70 = ¡Sorprendente! 59–64 = Muy bueno 40–59 = ¡Busque ayuda! 20–40 = Vuelva a empezar 28 El método de las notas autoadhesivas para fijarse objetivos El psicólogo industrial David Campbell lo dice bien: «Si usted no sabe a dónde va, cualquier camino lo llevará». Sin objetivos, uno nunca sabe dónde está o cómo le está yendo; por cierto, ni nunca sabe cuándo llegó. Los objetivos son el mapa de carreteras para el éxito. Todos lo saben, pero menos del cinco por ciento de las personas en nuestra sociedad los fijan y los alcanzan. Los objetivos están relacionados con todo lo que nos esforzamos por conseguir, desde nuestra lista de cosas para hacer en el día, hasta para ganar un millón de dólares. Fijar objetivos y alcanzarlos conforman una ciencia y una autodisciplina que deben ser practicadas todos los días. ¿Cómodel «Hola, mucho gusto en conocerlo» al «Gracias por su orden de compra». A continuación presentamos —en la forma de una encuesta de autoevaluación— los 18,5 elementos básicos para una venta exitosa personal, cara a cara. ¿Lo abarcan todo estos 18,5 elementos? ¿Constituyen todo lo que uno debe saber para ser el mejor vendedor de todos los tiempos en su empresa? Seguramente, no. Pero, si logra dominar estos 18,5 elementos fundamentales, usted estará haciendo una excelente tarea. Usted está en camino a convertirse en una espléndida persona de ventas exitosas de primer nivel. Nos concentramos acá en los elementos básicos de la venta personal, cara a cara, aunque sabemos perfectamente que se requiere mucho más que la venta cara a cara para el éxito a largo plazo con los clientes, y que no toda venta se realiza cara a cara en la oficina o en la sala de reuniones del candidato a cliente. Sin embargo, la situación de venta cara a cara en la oficina del cliente, es el sine qua non de las ventas, la situación clave de toda venta. Contiene todos los elementos de cualquier otro tipo de venta —minorista, telefónica, presentación comercial— con el que uno pueda encontrarse. De todas las ventas, es la más personal y la que sufre más presiones. Es la que más depende de crear ese perfecto equilibrio entre la presentación de la información técnica adecuada y el establecimiento de una relación personal positiva. Requiere habilidad para organizar la información, para conducir la conversación, un diestro manejo de las preguntas, la realización de una presentación maravillosa, y un espléndido manejo para responder a las objeciones prácticas. Las ventas cara a cara requieren todo eso. Si uno domina las claves de las ventas personales, domina las claves fundamentales básicas para toda venta exitosa, sea cara a cara en la oficina del cliente, una venta telefónica o detrás de un mostrador. Al leer y evaluarse a sí mismo respecto de estos puntos clave, es muy probable que advierta que ya sabe y pone en práctica muchos de ellos. Recuerde, estos son los fundamentos clave, las bases de una venta exitosa; así como el servicio y el voleo son las claves del tenis, el drive [palo de golf para alcanzar grandes distancias] y el putt [el golpe que se da a la pelota de golf para que emboque en el hoyo] son las claves del golf; y el bloqueo y los tackles [ataques] son las del fútbol americano. Deben serle familiares. Y así como el manejo magistral de esos deportes depende del dominio de esas claves fundamentales usted, como vendedor, no puede avanzar hacia los elementos más elaborados y —digamos— más atractivos para alcanzar una venta exitosa hasta que las claves fundamentales del juego de las ventas sean una parte natural y perfeccionada de su repertorio de elementos cotidianos para la venta. © John Bush Evalúese usted mismo respecto de las claves fundamentales Lo que sigue es un listado y una breve explicación de las 18,5 claves fundamentales de una venta exitosa. El objetivo aquí es la evaluación, no se trata de instrucciones, aunque mucha gente aprende mucho sobre las ventas con solo hacer esta evaluación. De todas maneras, no se preocupe si se otorga una evaluación baja en un área específica y no puede ver de inmediato qué es lo que puede hacer para mejorar, pues de eso es de lo que trata este libro, de las cosas que usted puede hacer para mejorar sus habilidades básicas para la venta. Para aprovechar mejor esta evaluación, sea despiadadamente sincero y francamente exigente consigo mismo y su nivel actual de habilidades para la venta. Si lo hace así, ocurrirán dos cosas. Primero, usted verá dónde necesita mejorar, las áreas en su rendimiento en cuanto a las ventas que pueden beneficiarse con un plan de estudio y mejoramiento. Segundo, usted estará encantado al ver lo bueno que ya es en otras áreas, al ver habilidades que tiene, de las que no era demasiado consciente y nunca les había prestado mucha atención, y en las que usted ya es un profesional de las ventas exitosas. Así es como opera: 1. Lea dos veces cada texto completo. 2. Piense en alguna ocasión en la que lo dicho resultó cierto para usted en una venta personal. Para una evaluación personal, lo cierto es lo bueno. 3. Luego medite en alguna ocasión en que lo dicho no fue cierto. 4. Una vez que tenga estas dos instancias en mente, hágase a sí mismo la pregunta movilizadora: «En general, ¿es más cierto lo dicho respecto de mi actividad diaria de vendedor o es menos cierto de lo que debería ser respecto de mis esfuerzos?». 5. Una vez que lo haya decidido, haga un círculo alrededor de un número en la escala del 1 al 9 debajo de la afirmación que describe cuán bueno es su accionar cotidiano de esa clave fundamental en este momento. Al final de la valuación hay una indicación de cómo tabular y evaluar los resultados. 1. Conozco al posible cliente y su negocio antes de golpear a su puerta. Cuando entro a la oficina del cliente potencial, sé mucho más que su nombre, profesión y estado civil, además del nombre de la empresa. Sé al menos cuatro de estas cinco cosas: • A quién le está comprando actualmente mi tipo de producto o servicio. • Si tiene autoridad para comprarnos algo o si las decisiones de compra dependen de un grupo de personas. • Si alguien de mi empresa lo ha llamado antes para hacer una venta. • Si el candidato a cliente nos ha comprado algo antes y, en ese caso, por qué no siguió comprándonos. • Cuánto tiempo hace que el posible cliente está en esa empresa. Creo que entrar a la oficina del cliente potencial sabiendo menos que esto es una falta de respeto y una vía segura para una reunión muy breve. 2. Siempre sé cuando estoy hablando con alguien que toma las decisiones. Es a la vez una falta de respeto y una pérdida de tiempo para todos reunirse con alguien que no tiene interés en mi producto o servicio, o que no tiene la responsabilidad ni la autoridad para comprarme algo. Advertencia: entiendo que hoy hay muchas decisiones que son tomadas por grupos de personas cuando se trata de compras de mucho dinero o de sistemas y servicios muy complejos. En ese caso, uno espera hablar con muchas personas acerca del producto o servicio que se ofrece. Este trabajo no permite ser representado por una sola persona ante los otros miembros del equipo de compras. Uno debe tratar de ponerse en contacto con todos los miembros del equipo que toma las decisiones. Uno sabe que, como mínimo, tiene que hablar con tres de las personas que forman un equipo de cuatro para decidir sobre las compras. Hago todos los esfuerzos posibles para estar en la sala cuando se tome la decisión, si no he podido hacer personalmente la presentación al último miembro del grupo que toma las decisiones. 3. Me acerco al posible cliente de manera amistosa y confiada. Comprendo que las primeras impresiones son duraderas. También sé que la falsedad casi nunca funciona. Los niños, los perros y los clientes potenciales saben cuándo uno es falso. Trato de ser lo más confiado, seguro de mí y amigable que puedo. Sé que las personas les compran a aquellas con las que se sienten cómodas y más aun con las personas amigables. También creo que las personas les compran a quienes han sabido ganarse su confianza, a quienes dan señales de saber de lo que están hablando y de sentirse cómodas en presencia del posible comprador. 4. Conozco —y sé cómo averiguarlas— las verdaderas necesidades y deseos del posible comprador. Tengo una norma que respeto estrictamente, en especial en la primera visita a un posible cliente, y es: «Primero, hacer preguntas; hablar después».se fijan los objetivos y cómo se los alcanza? He aquí un método que funciona bien. ¡Un bloc de notas autoadhesivas puede ponerlo a usted en el sendero de los grandes logros! Siga esta fórmula: • Escriba los grandes objetivos. En notas autoadhesivas amarillas de 76 mm × 76 mm escriba sus tres principales objetivos en frases breves con letras grandes (conseguir crédito $25.000 para el negocio; auto nuevo, BMW; nuevo cliente, Banco Nacional). • Escriba los pequeños objetivos. Escriba sus tres objetivos secundarios en frases cortas con letras grandes (leer libro, Dale Carnegie; organizar escritorio; construir nuevo armario). • Póngalos a la vista. Ponga las notas autoadhesivas en el espejo del baño, donde pueda verlas dos veces al día: usted está obligado a verlas todas las mañanas y todas las noches. • Siga mirándolas y leyéndolas en voz alta hasta que haga algo. Usted las va a ver dos veces al día. Léalas en voz alta dos veces al día. Las va a ver y las va a leer hasta que esté harto de mirarlas y de leerlas... y entonces va a empezar a llevarlos a cabo. Al poner los objetivos en el baño, usted los recuerda conscientemente varias veces al día. Después, su subconsciente entra en acción, insistiendo internamente hasta que usted es llevado a producir una acción positiva. Acción para el logro. Consérvelos hasta que: © John Bush Por fin usted puede decir las palabras mágicas (mejor gritarlas): ¡LO LOGRÉ! (Gritar las cosas positivas siempre es maravilloso.) Empiece su día mirando su éxito, después de haber alcanzado su objetivo. Sáquelo del espejo del baño y póngalo triunfalmente en el de su dormitorio para así poder ver su éxito cada vez que se mira en ese espejo. No solo lo hace sentir muy bien, sino que además le sirve para preparar el ánimo para una jornada de éxitos, desde el primer momento del día. Además, lo mantiene motivado para seguir logrando más cosas. El programa es simple. Funciona. Los resultados van a cambiar su actitud. Van a cambiar su visión acerca de su propia capacidad para llegar al éxito. Y le van a cambiar la vida. Lo instamos a que pruebe este sistema durante treinta días seguidos. Al principio use más objetivos pequeños que grandes, de ese modo obtendrá satisfacciones inmediatas. Póngalos a la vista. Hágalo ya. 29 Lista de verificación para ventas exitosas Empezamos este libro con una serie de evaluaciones. Le pedimos que decidiera si esto de las ventas exitosas era realmente para usted y que evaluara con franqueza su nivel actual de habilidades para ello. En el camino fuimos agregando una serie de matices a las cosas que tiene que saber —y pueda hacer — si está decidido a hacer que le vaya bien con esto. Lo que sigue es la «Madre de todas las evaluaciones». La llamamos las «101,5 reglas para tener éxito en las ventas». Estas «reglas», sacadas de cada capítulo, de cada línea, de cada dibujo, de cada síntesis, de este libro, cubre toda la gama. La lista de verificación está diseñada para que sea su control anual de salud en cuanto a las ventas. Usted se hace un control médico con regularidad, ¿no? Pues bien, también necesita un control anual de su actividad como profesional de las ventas. Estas reglas están diseñadas para recordarle las carencias que pueda todavía haber en su desempeño y para reforzar su avance hacia la perfección. Usted puede sacar el mayor provecho de este desafío anual si sigue estos tres pasos: 1. Evalúese usted mismo en cuanto a cada punto. En el recuadro junto a cada punto califíquese con una escala de 1 a 5: 1 = Lo hago mal o no lo hago nunca. 5 = Lo hago bien o lo hago todo el tiempo 2. Si usted se evalúa entre bien y mal en cualquier punto, si se evalúa 1-2-3-4, haga un plan de acción para mejorar. 3. Hágalo. ¡AHORA! 1. Desarrolle y mantenga una actitud positiva. Esta es la primera regla de la vida. La manera en que uno piensa es la misma en que uno actúa y logra cosas. Los éxitos de sus ventas (y de la vida) dependen de eso. 2. Primero, crea en usted mismo. Si piensa que no puede hacerlo, ¿quién lo hará? 3. Póngase objetivos y lógrelos. Haga un plan. Un objetivo es un sueño con un plan detrás. 4. Aprenda y ejecute los fundamentos de las ventas. No deje nunca de aprender a vender. Lea, escuche cintas, asista a seminarios. Concéntrese en los fundamentos. Adapte las técnicas de venta a su propio estilo y personalidad. 5. Aprenda una nueva técnica por día. Practiquela por lo menos dos veces apenas la aprenda. 6. Use su automóvil como un centro de aprendizaje. Una cinta de ventas es mejor para su éxito que un programa de radio o de rock clásico. 7. Visualice la venta realizándose antes de que ocurra en realidad. Eso le dará confianza y le permitirá duplicar sus ventas. 8. Venda en terreno conocido tan a menudo como sea posible. Setenta y cinco por ciento de los equipos de deportes profesionales ganan los partidos cuando son locales. Ese es un gran porcentaje ganador. Pruébelo. 9. Dé la mano con firmeza. A nadie le gusta darle la mano a un pescado muerto. Esto es algo pequeño que produce un impacto grande. 10. Sea coloquial en su presentación. Haga su presentación como si estuviera hablando con amigos. Sea original en el modo de hacer la presentación. Haga que todos lo recuerden a usted, de una manera positiva. 11. Desarrolle gran destreza en el teléfono. Es el arma más mortal en lo que respecta a ventas. 12. Nunca prejuzgue a un posible cliente. Con frecuencia son clientes disfrazados de escépticos. 13. Comprenda al cliente y cubra sus necesidades. Pregunte y escuche al candidato a cliente y descubra sus necesidades verdaderas. La habilidad para interrogar es la esencia de la comprensión. 14. Evalúe al comprador. No pierda tiempo con alguien que no puede decidir. Es una regla difícil pero fundamental. Las presentaciones hechas a quienes no toman las decisiones no producen ventas, nada más. 15. Desarrolle una prueba para ver si puede ayudar (enganchar al cliente potencial). Elabore diez preguntas que, a la vez que evalúan al posible cliente, lo interesan. 16. Tome notas mientras el prospecto o el cliente están hablando. Eso los hace sentir importantes y ayuda a conseguir información valiosa para la venta. 17. Escuche con el propósito de comprender. Cuando usted sienta que comprendió, recién entonces responda. Escuchar es más importante que hablar. 18. Comuníquese para ser comprendido. Sea claro, conciso, breve y memorable. 19. Venda para ayudar. Venda para ayudar a los clientes; no venda por las comisiones. El dinero llega cuando usted ayuda. 20. Establezca relaciones a largo plazo con todos. Si llega a conocer a su cliente y se concentra en lo mejor para él, ganará mucho más que una comisión. 21. Crea en su compañía y su producto. Creer en su producto o servicio es lo mejor y eso se nota. Si usted no cree en su producto, su cliente potencial tampoco creerá. Sea leal a su compañía y su producto, o váyase. 22. Esté preparado. Su automotivación y preparación son el alma de su compromiso. Esté listo para hacer la venta con todo lo necesario, las herramientas de venta, los discursos de apertura, las preguntas, las afirmaciones y las respuestas. 23. Conozca la industria del posible cliente. Haga su tarea antes de hacer la llamada o la visita. 24. Conozca el negocio del prospecto. Haga su tarea antes de hacer la llamada o la visita. 25. Conozca al posible cliente. Haga su tarea antes de hacer la llamada o la visita. 26. Comprenda cómo su cliente potencial atiende a sus propios clientes. Usted debe comprender de qué manera su prospecto, o los clientes de él, usansu producto. 27. Lea las publicaciones especializadas de sus mejores clientes. Conozca lo que ocurre en su mundo. 28. Haga que el posible cliente se interese. Gánese el interés del comprador o nunca conseguirá hacer una venta. No conseguirá ni siquiera una cita. Su preparación creativa determina los resultados. 29. Conviértase en un recurso para sus clientes. Las ideas, la información sobre la industria y sobre la competencia lo convierten a usted en un recurso. Vaya a una visita de ventas con una idea que suponga que su cliente potencial puede usar. 30. Sea sincero. Si usted es sincero respecto a ayudar, eso se verá. Si no lo es, también se verá. 31. Sea puntual para todo. Llegar tarde significa que usted no respeta el tiempo del otro. No hay excusa para llegar tarde, ni para faltar el respeto. 32. Muéstrese como profesional. Si usted parece sagaz, eso se refleja positivamente en usted, su compañía y su producto. Los elementos tangibles importan. 33. Establezca buena comunicación y confianza antes de vender. Conozca al posible cliente y su compañía; genere confianza desde el principio. No empiece su discurso de venta hasta que eso no exista. 34. Use el humor. Es la mejor herramienta para las relaciones de venta. Diviértase con lo que hace. La risa es una aprobación tácita. Haga que el posible cliente se ría. 35. Sea un maestro de su producto. Sepa cómo su producto es usado para beneficiar a sus clientes. El total conocimiento del producto le da la libertad mental de concentrarse en la venta. Tal vez usted no siempre use ese conocimiento en la presentación de ventas, pero le da la confianza para hacer la venta. Conviértase en un experto en su industria. 36. El poder de la pregunta no puede ser igualado. Usted puede evaluar al comprador, establecer una buena comunicación, crear diferencias, eliminar a la competencia, generar credibilidad, conocer al cliente, identificar las necesidades, encontrar los temas candentes, conseguir información personal y cerrar una venta... todo esto haciendo preguntas. Tenga siempre a mano veinticinco de las preguntas más fuertes que pueda elaborar. 37. Preguntas. Cree una atmósfera de compra, no de venta. 38. Venda soluciones (beneficios), no situaciones (características). Los clientes no quieren saber cómo funciona. Quieren saber de qué manera les va a ayudar. 39. Diga la verdad. Nunca se muestre confundido al recordar algo que usted mismo dijo. 40 Cumpla todas las promesas. La mejor manera de convertir una venta en una relación es cumplir con lo prometido. No hacer lo que usted dijo que iba a hacer, ya sea para su empresa o para su cliente, es un desastre del cuál tal vez nunca se pueda recuperar. 41. Nunca hable mal de la competencia. Si no tiene nada agradable para decir, no diga nada. Distíngase de ellos con preparación y creatividad, no los desprecie. 42. Use recomendaciones. El vendedor más fuerte de su equipo es una recomendación de un cliente satisfecho. Las recomendaciones son pruebas positivas. 43. Use las recomendaciones para superar las objeciones. Consiga de los clientes satisfechos cartas que superan las objeciones usuales. 44. Aprenda a reconocer señales de compra. El posible cliente con frecuencia le dirá cuándo está listo para comprar, siempre que usted esté prestando atención. 45. La señal de compra más grande del mundo es «¿Cuánto cuesta?». No diga el precio hasta que el posible cliente lo pregunte. La pregunta por el precio quiere decir: «Me gusta... ¿puedo permitírmelo?». 46. Las objeciones con frecuencia indican interés por parte del comprador. Cuando el comprador hace objeciones, quiere decir que desea comprar, con ciertas prevenciones. Ciertamente significa que está prestando atención. 47. Prevea las objeciones. Siempre hay menos de diez objeciones a su venta. Escriba las respuestas a las objeciones más comunes. Ensaye las respuestas a las objeciones más usuales. 48. Descubra la verdadera objeción. Los clientes no siempre dicen la verdad; a menudo no le dirán la verdadera objeción al principio. A veces les incomoda admitir la verdadera objeción. 49. Conozca la diferencia entre una evasiva y una objeción. Excusas como «Lo voy a pensar» no son objeciones. 50. Incluya respuestas a las objeciones en su presentación. No espere a que ellos las planteen. 51. Supere las objeciones. Este es un asunto complicado. «Superar» no es solo una respuesta, es una comprensión de la situación. Escuche al cliente potencial y piense en términos de una solución. Usted debe crear una atmósfera de confianza y credibilidad suficientemente fuerte como para realizar una venta. 52. Cree un gráfico comparativo de todos sus competidores para el comprador que quiere «comparar precios». Llévelo a eso diciéndole: «Señor Johnson, después de que usted compare precios, si descubre que somos los mejores, ¿nos va a elegir?». Luego muestre el gráfico y prepare la orden de compra. 53. Cierre la venta. Use las mismas palabras que el posible cliente usó cuando respondía a la pregunta sobre su «mayor necesidad». 54. Pida la venta. Parece algo demasiado simple, pero funciona y no se hace con suficiente frecuencia. 55. ¡Una vez haga la pregunta de cierre, cállese! Esta es la primera regla para quien se dedica a las ventas. 56. Si no hace la venta, haga una cita firme para regresar. Haga algún tipo de venta cada vez que llame. 57. Insista, insista, insista. Si se requieren entre cinco y diez reuniones con un posible cliente para realizar una venta, esté preparado para hacer lo que sea para llegar a la décima reunión. 58. Redefina el rechazo. No lo están rechazando a usted, solo están rechazando el ofrecimiento que usted les está haciendo. 59. Prevea y siéntase cómodo con el cambio. Una parte grande de las ventas consiste en el cambio. Acéptelo para tener éxito. Si lucha contra él, fracasará. 60. Siga las reglas. Los vendedores con frecuencia piensan que las reglas estás hechas para los demás. Piense de nuevo. Las reglas rotas solo servirán para que sus clientes lo despidan. 61. Forme equipo con los compañeros de trabajo. Trabaje internamente como equipo para servir al cliente de la mejor manera posible. Las ventas nunca son el producto del esfuerzo de una sola persona. Trabaje en equipo con sus compañeros de trabajo y así podrá asociarse con sus clientes. 62. No discuta nunca. No argumente. No discuta nunca con un posible cliente o un cliente. Aun cuando gane, usted pierde. 63. Las emociones negativas impiden las ventas. Bloquean el pensamiento claro y creativo. 64. Entregue más de lo esperado el día antes de que sea debido. 65. Sorprenda a sus clientes, para que ellos hablen de usted con otras personas. 66. Trate a cada cliente como si fuera el rey o la reina de Inglaterra, o alguna otra celebridad que usted imagine. La deferencia y el respeto, impresionan. Aunque suelen ser poco frecuentes. 67. Trate a los demás como usted quiere que lo traten. Provea el mismo servicio que usted espera recibir. Póngase en el lugar de la otra persona. ¿Está cómodo en ese lugar? 68. Satisfaga la queja de un cliente en menos de veinticuatro horas. La recuperación positiva segura da como resultado más ventas y una gran reputación. 69. No culpe nunca a otros cuando la culpa (o la responsabilidad) sea suya. Asuma la total responsabilidad de sus acciones, eso es bueno para usted y para el éxito de su compañía. Asumir la responsabilidad es el punto clave para tener éxito en cualquier cosa. La idea es hacer algo al respecto. Cúlpese usted mismo por las ventas perdidas.70. Comprenda que el trabajo duro hace la suerte. Eche un buen vistazo a las personas a las que usted considera afortunadas. O ellas o alguien en su familia dedicaron años de trabajo duro para crear esa buena suerte. A usted puede ocurrirle lo mismo. El éxito y el fracaso no son accidentes ni dependen de la suerte. 71. Aproveche el poder de la perseverancia. ¿Está dispuesto a aceptar un «no» como respuesta y no luchar? ¿Puede usted tomar un «no» como un desafío en lugar de un rechazo? ¿Está dispuesto a resistir durante las cinco o diez reuniones que se necesitan para hacer una venta? Sea tan tenaz y persistente como era cuando tenía cuatro años y le pedía a su mamá una barra de golosina en el supermercado. 72. Encuentre su fórmula del éxito a través de los números. Determine sus propios números para el éxito: cuántos contactos, cuántas vistas, cuántas propuestas, cuántas citas, cuántas presentaciones y cuántos seguimientos se necesitan para llegar a hacer una venta. Luego aplique la fórmula. 73. Desarrolle y practique la destreza para los contactos sociales. Es la más poderosa herramienta comercial del siglo veintiuno. 74. Pase más de diez horas por mes haciendo contactos sociales. El único modo de conseguir resultados es estar ahí. 75. Desarrolle un anuncio comercial personal de treinta segundos que genere interés en su producto o servicio. Practíquelo hasta que sea perfecto. 76. Escriba en la parte posterior de las tarjetas personales de visita. Esta es la mejor manera de retener información importante mientras hace contactos. 77. Diseñe e invierta en una espléndida tarjeta de visita. Esa es la imagen que usted deja después de retirarse. Tenga una tarjeta de presentación que haga que la gente hable de ella. 78. Aproveche cada segundo de su tiempo. Eso es todo lo que usted tiene. 79. Programe una vista de ventas un minuto después de su reunión de ventas. Ponga a prueba lo que acaba de aprender. 80. Implemente la fórmula de la dosis diaria. Reduzca lo que se necesita para tener éxito a una dosis diaria. Haga esa cantidad todos los días. El viaje más largo empieza con un solo paso. ¿Parece simple? ¡Es simple! 81. Evalúese usted mismo todos los meses. Su presentación, el logro de su objetivo personal y de su objetivo de ventas, su educación y su actitud. 82. Hágalo hasta el último detalle. Con mucha frecuencia los vendedores dejan de lado los detalles, y fallan. 83. Perfeccione su habilidad para tomar decisiones eficaces. Esto significa aceptar los riesgos. No tenga miedo de equivocarse. Eso detiene el crecimiento. 84. Las dos preguntas claves para la venta. ¿Es esto para el mejor beneficio de mis clientes? ¿Es esto para el mayor beneficio a largo plazo de mi compañía? Sí, la respuesta es «sí», hágalo. 85. Haga que sea fácil para cualquiera hacer negocios con usted. Llene usted mismo los formularios. Haga que sea fácil hacer negocios con usted en todos los aspectos de la venta. 86 Haga algo que no sea comercial con el cliente. Una comida, un partido de fútbol o regalar entradas para el teatro ayudan a convertir a los clientes en amigos comerciales. Las personas les compran a los amigos. 87. Consígales otros negocios. Este es un poderoso promotor de relaciones y una implícita posición de obligación. Sus clientes necesitan clientes tanto como usted. 88. No lleve la cuenta. Use todo recurso a su disposición para ayudar a otros. Si usted no lleva la cuenta (me debe unas cuantas), la retribución será diez veces mayor. 89. Si algo no haría que su mamá estuviera orgullosa, no lo haga. Esté orgulloso de usted mismo, de su compañía y de lo que usted hace. Sea un embajador todo el tiempo. 90. Nunca force la venta. Por lo general resulta un gran lío y un error. 91. Esté físicamente en forma. Mejorará su rendimiento en un veinte por ciento. 92. Gánese cartas de recomendación no solicitadas de manera periódica. Pregúntese usted mismo: «¿He hecho lo necesario para que esta persona me ecomiende a otra persona?». 93. Hágalo apasionadamente. Haga lo mejor que jamás haya hecho. Ponga su mejor esfuerzo, todos los días. © John Bush 94. Sea memorable. De una manera creativa. De una manera positiva. De una manera profesional. ¿Qué van a decir cuando usted se retire? Usted es el responsable del recuerdo que deja. 95. Renuncie a su puesto de gerente general del universo. Antes de ocuparse de los problemas de los demás, resuelva los propios. Deje de meterse en todo. 96. Sea excelente en todo lo que haga. Hágase conocer como el mejor. 97. Hable en público. Lo ayudará a mejorar sus habilidades para la presentación y lo considerarán como un experto. Relaciónese con oradores y presentadores profesionales. 98. Involúcrese en su comunidad. Devuelva una parte de lo que se le ha dado. 99. Encuentre consejeros y úselos. Si usted tiene deseo de tener éxito, otros lo ayudarán. Solo pídaselo. 100. La mejor manera de aprender a ser exitoso es relacionarse con personas exitosas. Relaciónese con los mejores vendedores que conozca. Evite a las personas que no lo sean. 101. El mayor obstáculo para su éxito es usted mismo. A usted le han dado una bolsa de cemento y un balde del agua. Usted puede construir un peldaño o un impedimento. La decisión es (y siempre lo ha sido) suya. El punto 101,5 es el más importante de todos. ¡Diviértase! Usted tendrá mucho más éxito en algo que le guste hacer. Hacer algo que disfrute también les dará alegría a los demás. La felicidad y el entusiasmo son contagiosos. Si sigue el camino de las reglas fundamentales para las ventas exitosas, eso lo llevará al éxito en las ventas más rápidamente que cualquier otro camino que pruebe. Tenemos la esperanza de que todas sus citas sean cierres de ventas de una sola llamada y conduzcan a relaciones de largo plazo. Recursos adicionales Zemke, Ron. Delivering Knock Your Socks Off Service, 2ª edición. Nueva York: AMACOM Books, 1998. ———. Tales of Knock Your Socks Off Service. Nueva York: AMACOM Books, 1998. Bell, Chip R. Clientes como socios: construyendo relaciones perdurables. México: EDAMEX, 2000. Cathcart, Jim. Relationship Selling: The Key to Getting and Keeping Customers. Nueva York: Berkley Publishing Group, 1990. Connellan, Tom. Las 7 claves del éxito de Disney: lecciones de una cultura de servicio. México: Panorama, 1998. Gitomer, Jeffrey H. Customer Satisfaction is Worthless, Customer Loyalty is Priceless. Austin: Bard Press, 1998. ———. The Sales Bible. Nueva York: William Morrow and Co., 1994. Leeds, Dorothy. Smart Questions. Nueva York: Berkley Publishing Group, 1995. Mackay, Harvey. Dig Your Well Before You’re Thirsty: The Only Networking Book You’ll Even Need. Nueva York: Doubleday Publishing, 1997. Acerca de los autores Jeffrey Gitomer es autor de The Sales Bible y Customer Satisfaction is Worthless— Customer Loyalty is Priceless. Presidente de Buy/Gitomer, con sede en Charlotte, Jeffrey dicta seminarios, organiza reuniones anuales de vendedores y dirige programas de entrenamientos para ventas y servicios al cliente. Su columna semanal «Sales Moves» aparece en más de cincuenta periódicos de negocios y es leída por más de un millón y medio de personas. Fue nombrado director vitalicio de SalesMasterMind, un boletín semanal en el que colaboran Jeffrey y expertos en ventas de todo el mundo. En 1997, le fue concedido el Certificado de Orador Profesional (CSP, por sus siglas en inglés) de la National Speakers Association. Puede ser contactado por teléfono al (704) 333-1112 o por el correo electrónico salesman@gitomer.com. Ron Zemke es coautor de la serie de seis libros de AMACOM: Knock Your Socks Off Service [Venta exitosa],el bestseller de Service America, y de otros dieciocho libros sobre dirección de empresas y desarrollo de personal. Es presidente de Performance Research Associates, con sede en Mineápolis y ha sido editor jefe de la revista TRAINING Magazine desde 1976. En 1974 le fue concedido el Premio Mobius por logros profesionales de Society of Consumer Affairs Professionals (SOCAP, por sus siglas en inglés). En 1999 recibió el Premio Thomas F. Gilbert por logros profesionales distinguidos de International Society for Performance Improvement (ISPI, por sus siglas en inglés). Ron habla con regularidad ante grupos en todo el mundo sobre cómo retener clientes y cómo ganarse la confianza del cliente. Puede ser contactado por teléfono al 1- 800-359-2576 o a través de www.socksoff.com. http://www.socksoff.com Cover Page Title Page Copyright Page Contenido Un par de reconocimientos y agradecimientos Prefacio: nada ocurre hasta que usted haga que ocurra Primera parte: ¿Está listo para hacer una venta exitosa? 1. El vendedor «nato» 2. Claves para una llamada de venta exitosa: ¿cómo se evalúa usted? 3. ¿Es el enfoque del vendedor comprometido para una venta exitosa el adecuado para usted? 4. Las cinco obligaciones de un vendedor consagrado a una venta exitosa Segunda parte: Fundamentos de la venta exitosa 5. La llamada no solicitada: generar clientes potenciales por el camino más difícil 6. La red de relaciones: receta para la llamada no solicitada 7. La recomendación: algo para tratar con cuidado 8. El aviso comercial de treinta segundos: clave para hacer contactos memorables 9. Desarrollar el modo de vender de arriba hacia abajo 10. Preguntas, preguntas, preguntas: las claves para comprender 11. Anticipar las necesidades y las expectativas del cliente: los factores de evaluación 12. La presentación: cuente su historia, dé sus argumentos 13. Cerrar es un proceso, no un hecho aislado 14. Responder a las objeciones y ocuparse de las dudas 15. Objeciones comunes y las respuestas a ellas 16. Prevención de la objeción: una nueva manera de disfrutar ventas seguras 17. ¿Qué fue lo que pasó? La autopsia de una llamada de ventas fallida Tercera parte: Cómo desarrollar y llevar adelante una relación de largo plazo 18. Los «momentos de la verdad» en las ventas 19. Primer momento de la verdad: contacto inicial con el cliente 20. Segundo momento de la verdad: la primera reunión de ventas 21. Tercer momento de la verdad: activación de la cuenta 22. Cuarto momento de la verdad: llegan las facturas y los estados de cuenta 23. Quinto momento de la verdad: seguimiento posventa 24. Sexto momento de la verdad: comunicación durante los períodos de inactividad 25. Séptimo momento de la verdad: solución de problemas Cuarta parte: Buen estado físico para una venta exitosa: ocúpese de usted 26. Dominar el arte de la serenidad 27. Cómo convertirse en un aprendiz de toda la vida 28. El método de las notas autoadhesivas para fijarse objetivos 29. Lista de verificación para ventas exitosas Recursos adicionales Acerca de los autoresNo se me ocurriría comenzar una segunda, o tercera u octava visita a un cliente potencial o a un cliente, sin repasar —por medio de preguntas— todo lo que ha ocurrido antes. Eso mejora la comprensión de ambas partes. Creo que es importante aprender todo lo que se pueda sobre un candidato a cliente o sobre un cliente efectivo. Una vez superados los saludos y cortesías, cuando ya el posible cliente sabe quién es uno y cuál es la empresa que uno representa, lo más importante es usar los primeros momentos de la primera reunión para aprender del candidato a cliente, no para hablar. Aprender significa hacer preguntas que revelen las necesidades y deseos del cliente potencial. Hacerle preguntas, sin que parezca un interrogatorio, es una técnica de la que nos ocuparemos más adelante. 5. Le demuestro al posible cliente que me preocupo por él de manera personal. Le hablo de lo que él y su empresa necesitan. Le ofrezco un plan específico o un informe acerca de cómo nuestro producto o servicio va a afectar a su empresa. Muestro empatía por su punto de vista cuando es diferente del mío. Soy respetuoso de sus creencias y opiniones aun cuando no esté de acuerdo con ellos o sepa que está equivocado. Si tengo que decirle que está equivocado, puedo hacerlo con mucho tacto. 6. Sé cómo hacer las mejores preguntas. Sé de qué manera desarrollar la confianza del posible cliente en mí y en mi organización por medio de las preguntas que hago. Hago preguntas que nos ayudan a ambos a ver qué es lo que más le conviene al posible comprador y a crear una atmósfera positiva para la compra. He aprendido a hacer preguntas que ayudan al cliente potencial a ver las cosas de una manera nueva o diferente. Dedico tiempo a pensar y desarrollar buenas preguntas. 7. Puedo mostrarle al posible cliente cómo se usa mi producto o servicio, no solamente qué es lo que hace. Sé que el posible comprador apenas si se interesa por las características y la tecnología de mi producto o servicio. Comprendo que su verdadera preocupación es acerca de lo que mi producto o servicio puede hacer por él personalmente o para su organización. Sé cómo vender los beneficios de usar nuestros productos o servicios. Conozco muy bien nuestros productos y casi nunca me quedo sin respuesta ante una pregunta técnica. Cuando no estoy seguro acerca del rendimiento del producto, de inmediato trato de aprenderlo. 8. Puedo brindar un mensaje convincente. Sé que la habilidad para hablar bien es tan importante como mi capacidad para presentar lo que vendo de manera clara. Trato de motivar al posible cliente apelando tanto a los motivos nobles como a los no tan nobles (por ejemplo: calidad, confiabilidad, vanidad, miedo, etcétera). Puedo ofrecer una imagen que describa los beneficios de usar los productos y la conveniencia de convertirse en cliente. 9. Me aseguro de que el posible cliente esté prestando toda su atención. Me esfuerzo por mantener todas las distracciones fuera del espacio de la presentación, incluyendo mi propio material relacionado con la empresa, resúmenes profesionales y otras distracciones posibles. Cuando es factible, hago que el cliente potencial salga de su oficina y de sus lugares habituales, donde haya menos probabilidades de que haya una llamada telefónica de urgencia o una interrupción por parte de otra persona. Puedo darme cuenta y percibir las señales de falta de atención y de aburrimiento, y sé cómo ocuparme de eso. Creo que lo mejor es hacer que mis presentaciones sean breves, claras y directas. 10. Sé cómo hacer que el posible cliente se sienta importante. Le pido sus opiniones y aportes al tema. Lo felicito por sus éxitos, por su perspicacia y por sus anteriores buenas decisiones. Sé muy bien que hay una gran diferencia entre los halagos vacíos y el hecho de demostrar que conozco la posición e importancia del candidato a cliente dentro de su organización. Con frecuencia le pido que me oriente sobre la manera de influir en otros del equipo de compras. Respeto a mis clientes de mayor edad por su experiencia, por su sabiduría y admiro el éxito, el espíritu y los logros de mis clientes potenciales más jóvenes. 11. Habitualmente relato historias que destaquen un punto de mi mensaje o se relacionen con él. Creo que es bueno contar historias efectivas que ayuden al posible cliente a visualizar los resultados y la conveniencia de poseer lo que ofrezco. Los datos son por lo general muy aburridos; los relatos resultan interesantes. Los datos se olvidan, los relatos se vuelven a contar. Sé que los relatos son más poderosos y recordables que las estadísticas y los datos. Creo que ayudan al candidato a cliente a visualizar los resultados de adquirir nuestro producto o de usar nuestro servicio. Estoy constantemente buscando nuevas historias. 12. Puedo ofrecer importantes pruebas concretas que le dan confianza al cliente potencial. En mis presentaciones, destaco el modo en que nuestros productos o servicios han ayudado a otros, y doy sus nombres. Muestro de qué manera los han usado para su propio beneficio. Habitualmente les pido a mis clientes reales que me den testimonio acerca del rendimiento de nuestros productos o servicios, y los uso en mis presentaciones. Me mantengo siempre al día en cuanto a las nuevas aplicaciones que tanto mis clientes como la compañía desarrollan para nuestros productos. 13. Puedo superar las objeciones y manifestaciones de duda con preguntas, no solo con afirmaciones. Evito las respuestas rápidas para las objeciones y las dudas. Sé que eso parece demasiado trivial y puede crear más dudas. Sé cómo hacer preguntas que ayuden al posible cliente a superar sus propias objeciones. Comprendo y sé que las objeciones son señales de posible compra. Interpreto una objeción como el pedido de más información por parte del cliente potencial. 14. Casi siempre uso recomendaciones como prueba concluyente. Evito usarlas para abrir puertas. Sé que el cliente potencial espera pruebas de lo que digo. La mejor que puedo usar son las palabras de otros clientes. Uso mis recomendaciones y elementos de prueba para cerrar —no para abrir— la presentación de ventas. Tengo siempre a mano una buena colección de testimonios listos para emplear en el proceso de una venta. Mantengo mis archivos de testimonios renovados y actualizados. No vacilo en llamar a un cliente efectivo desde la oficina misma de un posible comprador y pedirle que hable francamente de nuestro producto o servicio. 15. Busco señales de confianza en el posible comprador. Sé que la confianza entre comprador y vendedor es clave para cualquier relación de largo plazo. Busco señales de confianza, como pedir mi consejo, mirándome a los ojos cuando hablamos y buscando mi aprobación. Creo que conocer las expectativas del cliente y esforzarse por cumplir con las promesas explícitas e implícitas hechas a él, es la mejor manera de ganarse su confianza. 16. Trato de lograr que el posible cliente esté de acuerdo con lo que digo. Es importante alcanzar acuerdos durante todo el proceso de venta. Hago preguntas con las que es fácil estar de acuerdo, como por ejemplo: «¿Le resulta claro lo que digo?»; «¿Se da cuenta de qué manera coincide esto con sus necesidades?»; «¿Ve usted cómo podría esto afectar a su organización?». Creo que cerrar una venta es un proceso, no un hecho aislado. La expresión «venta continua» es válida para mi manera de vender. 17. Me preocupo por pedir la venta. Es importante pedir francamente la venta. Lo hago varias veces durante el proceso. Sé que pedirel negocio no ofende al posible comprador. Es algo que él espera. Me doy cuenta de que un «No» no es necesariamente el final, y me esfuerzo para que a mi cliente potencial le resulte fácil decir «Sí». 18. Puedo cerrar la venta, acordar el próximo paso y tener la precaución de irme antes de que mi presencia sea desgastante. Este es el acuerdo final. Sé que la clave es el acuerdo mutuo sobre el próximo paso. Entiendo que el acuerdo debe ser firme, de otra manera no me retiro. Sé cómo cerrar una venta y conseguir el acuerdo para los pasos siguientes. Sé cómo confirmar que la venta se ha hecho realmente. También sé cuándo es el momento de partir. 18,5. Soy amistoso. Ocasionalmente gracioso, siempre relajado y sincero. Sé que el tono que elijo para un encuentro personal es importante. Creo que ser amistoso, relajado, sincero y —ocasionalmente— gracioso es un buen tono para una reunión de ventas. Manifiesto mi propósito con esa presentación al principio, luego me esfuerzo por establecer el tono de la reunión. Instrucciones para la puntuación 1. Vuelva a recorrer estas 18,5 claves fundamentales y sume su puntaje. Ponga los resultados aquí: 2. El puntaje máximo posible es de 181 puntos. He aquí algunos valores orientativos y sus interpretaciones, los que usted puede usar para evaluar su resultado total. 19–66: Usted tiene mucho por hacer. Sus probabilidades de éxito con un posible cliente son casi inexistentes. ¿Fue usted demasiado exigente consigo mismo? 67–123: Lo está haciendo bastante bien. Hay áreas en las que debe trabajar, pero usted está comprendiendo cuál es la idea de una venta exitosa. 124–162: Usted está en buen camino. Es obvio que tiene muchos clientes sencillos pero felices. ¡Buen trabajo! 163–171: ¡Caramba! Puntajes como este sí que son exitosos. ¿Está usted seguro de que no está siendo un tanto generoso consigo mismo? 3. Vuelva atrás otra vez y busque los temas en los que se otorgó un 5 o menos. Escriba esos temas en los espacios de abajo. (Si hay más de media docena, escriba solo los cinco temas con los puntajes más bajos.) • • • • • ¿Hay algún patrón aquí? ¿Se refieren los puntajes bajos a la preparación, a la manera de hacer la presentación, a la habilidad para hacer preguntas? 4. Tome una ficha de 8 cm por 12 cm. Escriba en un lado «Puntos fuertes» y en el otro lado «Mejoras». En el lado de los «puntos fuertes» escriba los cinco factores en los que usted se dio la puntuación más alta. En el lado de las «mejoras», haga una lista con los cinco factores en los que necesita trabajar. Guarde la ficha en un lugar donde pueda consultarla. Volveremos a la lista con frecuencia en la última sección del libro. 3 ¿Es el enfoque del vendedor comprometido para una venta exitosa el adecuado para usted? Hay vendedores... y vendedores. No todos venden con los mismos objetivos ni siguiendo una misma filosofía. Hay dos importantes enfoques para realizar una venta que usted debe considerar; dos maneras de ver el trabajo del vendedor. • Uno es el enfoque del representante de ventas, que se caracteriza por la búsqueda de posibles clientes y por las presentaciones. • El otro enfoque es el del vendedor comprometido, que se caracteriza por descubrir las necesidades del cliente potencial, por construir relaciones y solucionar los problemas de los clientes. El vendedor comprometido es la esencia de la filosofía de una venta exitosa. Seguir ese sendero es una decisión personal y usted debe considerarla seriamente. Lo que sigue es una explicación más detallada de estos dos enfoques y una evaluación que usted puede usar para determinar cuál enfoque es más conveniente para su personalidad y sus objetivos. El enfoque del representante de ventas Un representante de ventas es alguien que entra en la oficina de un cliente o de un cliente potencial, dispuesto y capaz de ensalzar las virtudes de un producto o servicio a la menor oportunidad que se le presente. Equipado y capaz de explicar las características y los beneficios, y de mostrar las ventajas de usar los productos o servicios de Acme en comparación con la competencia. El argumento del representante de ventas es: «Señor Posible Cliente, déme un minuto para presentarle a la empresa Acme y sé que quedará impresionado». Es un enfoque que ha superado la prueba del tiempo, que ha sido probado y que es efectivo. El enfoque directo del representante de ventas para vender gira en torno a la idea de que presentando su producto o servicio persuasivamente y de la mejor manera, el cliente o posible cliente, le van a comprar. No hay nada de malo en ese enfoque; es relevante y útil en muchas situaciones. Venta telefónica, comercios minoristas asociados e incluso muchos vendedores de automóviles y de seguros venden constantemente de esa manera. El éxito de un representante de ventas depende de tres cosas: 1. Dominar los fundamentos de toda venta (ya descritos en la evaluación) 2. Conocer a la perfección los productos y servicios de la compañía 3. Presentarse con la mayor frecuencia posible ante clientes y posibles clientes ya evaluados —es decir, personas que el representante de ventas puede suponer que tienen necesidad de sus productos o servicios—, con una exposición clara y bien ensayada. Una buena y pulida presentación que no varíe mucho de un cliente a otro. El enfoque del representante de ventas es una cuestión de números. Consiga un buen número de personas para que le escuchen y tendrá éxito. A principios de la década de 1980, la compañía de Rom Zemke —Performance Research Associates— participó en un estudio de representantes de ventas exitosos para un fabricante de máquinas de oficina de la lista de Fortune 500. La pregunta a ser investigada era: ¿qué hacen los mejores representantes de venta, el veinte por ciento del total, que sea diferente de lo que hacen nuestros representantes de ventas comunes? Para responder a la pregunta, un equipo de investigación salió a hacer 3.000 visitas de ventas con 800 vendedores. Una de las cosas más importantes que surgieron fue que esa élite del veinte por ciento, los significativamente mejores representantes de ventas, hacía más visitas que el representante de ventas promedio. Específicamente, los más exitosos hacían un promedio de media visita de venta más por día —lo que significa 2,5 por semana y 125 por año— que el representante de ventas corriente. El enfoque del representante de ventas es excelente para vender productos simples o para cuando el proceso de venta es muy directo. Muchas personas se ganan holgadamente la vida siguiendo el enfoque y la manera de pensar del representante de ventas. Es el enfoque que se usa básicamente en la venta minorista. Al igual que las ventas telefónicas y las de un buen número de productos primarios para empresas como el mantenimiento de edificios, productos perecederos, y la mayoría de los productos para oficinas. A veces, sin embargo, se necesita un proceso de ventas más personal. El enfoque del vendedor comprometido La venta de un vendedor comprometido es un enfoque más complejo, más personal que el de la del representante normal. Es un método esencial e importante en situaciones y empresas en las que el producto o servicio que se está vendiendo son muy complicados o en las que la relación a largo plazo es la clave para la rentabilidad de una cuenta. El enfoque del vendedor comprometido es una necesidad para venderles a las grandes empresas, en la que se invierten millones de dólares en una sola venta y en las que las renovaciones anuales son parte del proceso. La venta comprometida es la esencia misma de las ventas exitosas en cuanto a: • Ventas industriales. En las que el costo de estableceruna cuenta es alto y la rentabilidad mejora a lo largo de la vida de la cuenta. • Seguro de vida. En el que los clientes pueden cancelar fácilmente sus pólizas y pasar a otro proveedor, y la rentabilidad de la cuenta aumenta a lo largo de la vida de las pólizas que se tienen. • Alta tecnología. En las que las aplicaciones son hechas a la medida de las necesidades específicas del cliente, por lo que las ventas tienen un ciclo muy largo; es decir, lleva mucho tiempo cerrarla, con frecuencia meses y ocasionalmente años. • Servicios empresariales y personales. En los que los clientes pueden optar por otro proveedor en cualquier momento o por lo menos en algún momento que muchas veces se repite. Organizaciones de mantenimiento de salud y los contratos de cuidados de la salud están abiertos para su reconsideración de manera normal. El método del vendedor comprometido se centra en el cliente y en el problema, no en el producto ni el servicio. Los vendedores consultivos son más conocidos por las preguntas que hacen que por las atractivas presentaciones que puedan hacer. El vendedor comprometido está en el negocio de comprender las necesidades y los problemas del cliente potencial, y en proponer soluciones que impliquen el uso de los productos o servicios del vendedor, es verdad, pero con frecuencia los productos y servicios de otros también. Aunque es cierto que el vendedor comprometido hace visitas y presentaciones de venta al igual que los representantes normales, hay una diferencia en la cantidad de preparativos y en la clase de continuidad que rodean a esas visitas y presentaciones de venta. Además, hay diferencias en la actitud, el enfoque y el compromiso para establecer una cuenta a lo largo del tiempo, en lugar de hacer una única venta rápida. • El vendedor comprometido está dispuesto a renunciar a las ganancias de corto plazo para lograr un mayor beneficio a largo plazo para sí y para el cliente al que atiende. • El vendedor comprometido desarrolla una relación personal basado en la confianza, el respeto y el rendimiento. • El vendedor comprometido adquiere y desarrolla credibilidad. Esa credibilidad se adquiere mostrando constantemente preparación, conocimientos, experiencia y una auténtica preocupación por el éxito del cliente de una manera que es percibida por este como algo útil, necesario y valioso. En pocas palabras, en la mente del posible cliente el vendedor comprometido es visto como un recurso. ¿Todavía tiene dudas respecto de las diferencias entre «la manera de vender de un representante» y ser un «vendedor comprometido»? ¿No tiene todavía en claro que la diferencia no es solo un asunto de semántica o de juegos de palabras? En la figura 1 hay diez pares de afirmaciones que marcan la diferencia entre un vendedor comprometido y un representante normal en la manera de pensar, las actitudes y los comportamientos. Figura 1 Vendedor comprometido comparado con Representante de ventas Vendedor comprometido Representante de ventas • Los comprometidos piensan a largo plazo. • Los representantes de ventas piensan a corto plazo. • Los comprometidos son considerados expertos. • Los representantes de ventas son considerados representantes del proveedor. • Los comprometidos no venden. Hacen recomendaciones que ayudan al posible cliente para que compre. • Los representantes de ventas llegan, presentan y cierran la venta. Venden, venden y venden. • Los comprometidos son seguros de sí mismos. • Los representantes de ventas se esfuerzan por ofrecer una imagen positiva. • Los comprometidos son elocuentes y prestan atención. • Los representantes de ventas hablan rápido. • Los comprometidos son considerados como recursos, se les busca y se les escucha. • Los representantes de ventas son usados según las necesidades. • Los comprometidos resuelven problemas. • Los representantes de ventas hablan de sus productos. • Los comprometidos hacen preguntas profundas. • Los representantes de ventas hacen preguntas dirigidas a un fin. • Los comprometidos son amigos, orientadores y consejeros de los compradores. • Los representantes de ventas quieren hacer ventas; no se ocupan de las relaciones. • Los comprometidos ofrecen soluciones a los problemas importantes de la empresa o de la persona. • Los representantes de ventas superan las objeciones y cierran ventas. • Los comprometidos son profesionales muy bien pagados. • Los representantes de ventas son trabajadores atentos a la comisión. • Los comprometidos piensan en cómo ayudar. • Los representantes de ventas piensan en lo que pueden vender. • Los comprometidos quieren saber más acerca de cómo ser más útiles. • Los representantes de ventas quieren saber más acerca de cómo cerrar bien una venta. • Los comprometidos se posicionan en la mente del cliente como un valor que proporciona recursos. • El valor principal del representante de ventas está en los productos y servicios de los que dispone. Si las características del vendedor comprometido le resultan atractivas, ha dado el primer paso. Usted tiene afinidad con el enfoque de venta exitosa y el método del vendedor comprometido. PRECAUCIÓN: convertirse en un vendedor comprometido no es algo que se consigue de la noche a la mañana, ni algo que uno simplemente dice que va a ser. Se trata de una exigente autodisciplina que debe practicarse todos los días. No es solo dedicarse a cambiar su manera de pensar respecto de las ventas, sino dedicarse a cambiar y mejorar la manera en que usted piensa acerca de sí mismo y de sus clientes. SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Pensar en uno mismo como un vendedor comprometido es una cosa. Hacer que el cliente lo perciba a uno como tal, es otra totalmente distinta. Para cambiar de denominación, uno debe cambiar el compromiso que asume. © John Bush 4 Las cinco obligaciones de un vendedor consagrado a una venta exitosa En su esencia, el enfoque consultivo de ventas exitosas tiene cinco componentes importantes. Tres de ellos constituyen la esencia de lo que uno hace en la venta inquisitiva, lo cual la distingue de lo que hace un representante de ventas normal; las otras dos se refieren a las actitudes del vendedor respecto de su propia organización y a lo que sus productos y servicios pueden hacer por un cliente. Todos ellos son compromisos que usted asume consigo mismo y con sus clientes. 1. Descubrir y comprender las necesidades del cliente. El representante de ventas se concentra en la búsqueda de posibles clientes ya calificados — gente que debería tener necesidad de adquirir sus productos— y convencerlos para que le permitan hacerle una vista. El vendedor comprometido tiene el mismo objetivo y un poco más. Una vez que este encuentra al cliente potencial, el trabajo cambia. Por medio de preguntas y diálogo, el vendedor debe descubrir el problema que el cliente está tratando de solucionar o la necesidad que está tratando de satisfacer, y que tenga alguna relación con los productos y servicios del vendedor. El compromiso fundamental, sin embargo, es satisfacer una necesidad o solucionar un problema importante para el cliente, no un compromiso centrado en el producto o el servicio. Los vendedores comprometidos a menudo se preguntan a sí mismos y a su empresa: «¿Cómo podemos reformular lo que producimos (o hacemos) para satisfacer mejor la necesidad de ese cliente?». 2. Asociarse con el cliente. Una vez identificado el problema a resolver o la necesidad a satisfacer, el trabajo investigativo del vendedor comprometido no ha terminado. El vendedor debe encontrar la manera de convencer al posible cliente para que le permita convertirse en asociado —en un aliado — en la búsqueda de una solución para el problema. Esto quieredecir que el vendedor comprometido debe concentrarse en primer lugar y ante todo en la manera más efectiva y más eficiente de satisfacer la necesidad. Ocasionalmente, esto puede implicar ayudar al cliente a adoptar un plan que solo tiene un pequeño beneficio para el vendedor. ¿Por qué iba un vendedor a tomarse todo ese trabajo solo por una pequeña parte de los beneficios? El vendedor comprometido sabe que, a largo plazo, su rol de consejero o aliado para la solución de problemas es más valioso que una venta sencilla. Este tipo de vendedor se compromete a desarrollar relaciones positivas a largo plazo. 3. Ayudar a los clientes a alcanzar sus objetivos comerciales. La venta de un vendedor comprometido tiene un elemento de fe y confianza. Existe la creencia implícita en el vendedor comprometido de que si es visto no solo como vendedor, sino como una ayuda al cliente para encontrar la satisfacción de sus necesidades empresariales, el cliente hará negocios con él. ¿Funciona siempre este tipo de intercambio? No. En efecto, hay clientes que no son equitativos y no tienen ninguna obligación con el vendedor que antepone a todo las necesidades del cliente. Usan su tiempo y sus consejos para luego comprarle a otro proveedor, por lo general a un precio más bajo y sin provisión de servicio. Pero no son muchos. A los dos nos ha ocurrido que un cliente potencial ha regresado a nosotros después de años de consejos y consultas prácticamente gratis para convertirse en clientes de primera y de grandes beneficios. Digamos que una especie de «ley de reciprocidad psicológica» aplicada a las ventas. Las personas a las que uno favorece de alguna manera, se sienten dispuestas a favorecerlo a uno. En efecto, las buenas acciones valen la pena. Hay otro aspecto a considerar: ¿cómo es eso de intercambiar favores y a la vez hacer negocios? Nuestro colega, el doctor Chip Bell, trabaja mucho con la organización Marriott. Cuando viaja, insiste en hospedarse en los hoteles Marriott, aun cuando esté trabajando para otro cliente. ¿Por qué? «Ellos confían en que les voy a dar buenos consejos. Lo menos que yo puedo hacer es confiar en que ellos me brinden un buen descanso. No sería correcto hacer lo contrario», responde Bell. Los vendedores comprometidos están obligados a mantener una relación con los clientes que sea positiva, recíproca, de ambos lados. 4. Creer que sus productos y servicios se corresponden perfectamente con las necesidades de su cliente. Es difícil ser vendedor si uno no confía en sus propios productos y servicios. Una amiga nuestra, llamémosla Laura, trabajaba para una compañía que vendía artículos para el hogar a través de avisos informativos, comerciales hogareños y llamados telefónicos gratis. Las instrucciones dadas a Laura decían que cuando un cliente llamara por la falla de un producto, ella de inmediato debía ofrecerle reemplazar el artículo y enviarle el nuevo sin esperar a que el viejo fuera devuelto. Es más, ella podía, si tenía la impresión de que el producto estaba en malas condiciones, decirle al cliente que simplemente lo tirara a la basura. Un servicio fantástico, ¿no? Eso fue lo que Laura pensó, hasta que alguien le contó lo que ocurría. Y resultó que muchos de los productos que la compañía vendía estaban en el límite de su rendimiento: lámparas que hacían cortocircuitos, sillas que se desequilibraban con demasiada facilidad. La compañía trataba de evitar juicios, apostaba a que la mayoría de los compradores no se iba a tomar el trabajo de quejarse cuando un producto fallara. Laura duró seis semanas. «Yo no podía sentarme ahí y representar un producto de mala calidad. Era demasiado estrés para mis nervios... y para mi corazón», nos dijo. Afortunadamente esa compañía ya no existe. © John Bush Es fundamental que el enfoque del vendedor comprometido con ventas exitosas esté seguro de que sus productos y servicios están en condiciones de solucionar los problemas del cliente y satisfacer sus necesidades, que tienen un precio, una calidad de rendimiento o ventaja comparativa que él esté más que bien dispuesto a presentar, apoyar y defender en el momento oportuno. Orgullo y confianza en su compañía y sus productos y servicios es algo que sus clientes pueden ver en sus ojos y escuchar en su voz. Se trata de una confianza que uno no puede fingir. Los vendedores comprometidos se obligan a brindar a sus clientes productos y servicios del más alto nivel. 5. Creer en usted mismo y en su habilidad para ayudar al cliente a solucionar sus problemas. Esta es la diferencia clave entre el representante de ventas y el vendedor comprometido: la habilidad y la buena voluntad para ayudar a los clientes a solucionar problemas. Eso implica saber algo más que solo lo referido a sus productos y servicios. Lo cual significa saber de qué manera sus productos y servicios pueden ajustarse a la empresa del cliente, y también cuáles son los puntos fuertes y las limitaciones de su propio producto y de los de la competencia. También implica estar dispuesto y ser capaz de corregir al posible cliente cuando este compre su producto para un uso que no sea el adecuado. Ser un vendedor comprometido significa conocer la industria, las tendencias, las técnicas más nuevas y las últimas aplicaciones. Significa convertirse en un recurso de caminos alternos para el mismo problema, y conocer cuáles son los más y los menos de esas alternativas. Ser un vendedor comprometido significa estar compenetrado primero con las necesidades y los problemas del cliente, dejando en segundo plano las necesidades y problemas propios. Ser una persona de ventas exitosas significa tener pasión por lo que su cliente hace y asumir el compromiso de ser un asociado en el éxito del cliente. Segunda parte Fundamentos de la venta exitosa Encontrar posibles compradores y convertirlos en clientes. Ese es el objetivo. Pero en el mercado complejo, apresurado y competitivo de hoy se necesitan elaborados procesos, estrategias y tácticas para realizar esa tarea. Encontrar el camino a través del laberinto y entretejido de callejones sin salida, de falsos comienzos y de los «no, gracias» requiere un espíritu resistente y bien equipado. El ganador, el vendedor exitoso, es inevitablemente aquel que estudia y domina los fundamentos y los perfecciona al máximo por medio de la práctica, la disciplina y el estudio. © John Bush 5 La llamada no solicitada: Generar clientes potenciales por el camino más difícil La llamada no solicitada a alguien que uno no conoce, quien a su vez tampoco lo conoce a uno, y tratar de hacer que lo reciba para hablar sobre los productos y servicios que uno le ofrece, es lo más difícil en la tarea de vender. En la venta telefónica, por ejemplo, en la que se acostumbra hacer una llamada no solicitada, el recambio de personal por agotamiento llega por lo general a más del cien por ciento al año. Llamar o visitar a clientes existentes es mucho más divertido. Ellos lo conocen a usted. Usted les gusta. Lo tratan bien. Le ofrecen café. Le han enviado dinero. Si usted les habla bien es probable que le envíen más. Es algo así como regresar al pueblo natal a ver a los amigos y los parientes. Usted es aceptado. Cualquiera con un mínimo de empatía puede comprender por qué la mayoría de los vendedores son renuentes a tomar el teléfono o entrar a una oficina desconocida y decir: «Hola, me llamo Jeffrey y soy de la empresa Tal y Tal. Me gustaría hablar con la persona a cargo de las compras de artefactos». El noventa por ciento de las veces, es decir, nueve de cada diez veces, que uno hace unallamada —o una visita— no solicitada a un «sospechoso» (es decir, alguien que usted cree que puede ser un posible cliente, pero no está seguro todavía) termina en un rechazo. Tal vez digan «no». O tal vez, «Estamos satisfechos con el proveedor de artefactos que tenemos ahora. Adiós». A veces simplemente cuelgan el teléfono. Otras, solo señalan un cartel en el área de recepción que dice: «No se atiende a vendedores no solicitados» o incluso alguno más amigable que dice: «¡Vendedores abstenerse!». Entonces, ¿para qué molestarse? ¡Buena pregunta! Usted se toma el trabajo porque hay personas que pueden llegar a ser posibles compradores para convertirse luego en clientes, siempre que uno llegue a ellos y les dé la oportunidad. La empresa Performance Research Associates ha llevado a cabo muchísimos estudios en cuanto a la satisfacción del cliente en los últimos diez años y habitualmente encuentra que entre el diez y el quince por ciento de los clientes activos de una organización están buscando un nuevo proveedor, y que entre un veinte y un treinta por ciento más están a punto de hacerlo, muy dispuestos a escuchar a alguien que pueda ofrecer un mejor producto o uno más barato, mejor entrega o mejor servicio. Porcentaje de clientes Nivel de satisfacción 10–15 % Sumamente satisfecho 40–60 % Satisfecho 20–30 % A punto de buscar nuevo proveedor 10–15 % Busca activamente un nuevo proveedor SUGERENCIA PARA UNA VENTA EXITOSA: Las llamadas no solicitadas le enseñan a uno que no se llega a la excelencia en ventas de un día para otro; uno llega a la excelencia en ventas trabajando día a día. La simple verdad es que la llamada no solicitada da resultados. Es uno de los pocos caminos que tiene el vendedor para descubrir nuevos e insospechados clientes potenciales, gente que no está contenta con su situación en ese momento o por lo menos está dispuesta a escuchar una mejor propuesta. Datos concretos acerca de las llamadas no solicitadas De todas maneras, hay algunos datos concretos respecto a la promesa de una llamada o visita no solicitada. • Las llamadas no solicitadas, en el mejor de los casos, son una paradoja. Constituyen la manera más difícil de hacer una venta, de modo que, por supuesto, a los vendedores nuevos se les asigna esa tarea como una suerte de trabajo iniciático. • Para un vendedor maduro y experimentado, hacer una visita o llamada no solicitada es a menudo una pérdida de tiempo. Si usted ha estado en ventas por más de cinco años, seguramente nunca hace visitas o llamadas no solicitadas. • La llamada no solicitada no es —digamos la verdad— una manera de vender; es un modo de concertar una cita para evaluar al «sospechoso» como posible comprador. Sin embargo, • La llamada no solicitada es el mejor laboratorio de aprendizaje que un vendedor puede descubrir. Una vez que uno comprende estos hechos concretos de la llamada no solicitada, entenderá por qué predicamos el enfoque de «fracase en su camino al éxito» con la llamada no solicitada. © John Bush Fracaso con la llamada no solicitada para llegar al éxito Dado que las probabilidades de una venta son bajas, puesto que el mejor resultado de una llamada no solicitada es la oportunidad de llamar a un posible cliente, y dado que hacer una llamada no solicitada es una actividad relativamente anónima (¿acaso recuerda usted el nombre de una persona que le haya hecho una llamada no solicitada a la hora de la cena?), esta es una manera maravillosa y segura de afinar sus habilidades por medio de la práctica. De eso se trata, de practicar, de practicar y de practicar. He aquí cómo llegar a ser un gran vendedor fracasando al hacer una llamada no solicitada. • Identifique las habilidades que usted quiere practicar. • Dedique una hora o dos por día a aprender y comprender que no se trata de hacer una venta, sino que se trata de aprender a vender. Con esa actitud en la manera de pensar, a uno no le molesta el rechazo, porque es parte del proceso de aprendizaje y, además, mientras usted mejora, cada tanto ganará algún dinero por aprender. • Seleccione una habilidad que quiera perfeccionar —digamos, por ejemplo, enterarse de quién es la persona que toma las decisiones de compra en tantas empresas como pueda contactar en un día—, luego haga diez llamadas y propóngase entrevistarse o hablar por teléfono con cinco. A continuación le damos una lista de las 12,5 habilidades de venta para toda la vida que usted puede desarrollar a través del método de «Fracasar en la llamada no solicitada para llegar al éxito»: 1. Desarrollar un comienzo rápido que atraiga la atención y lo lleve al siguiente paso. ¿Qué puede usted inventar que atraiga de inmediato la atención? Algo que produzca una sonrisa lo lleva a usted a la puerta del señor XX y le da esa oportunidad de 30 segundos con él. ¿Qué puede crear que sea innovador y logre que usted sea escuchado cada vez que lo usa? Beneficio a largo plazo: le enseña a usted a ir al grano más rápidamente en sus presentaciones personales. 2. Genere buena comunicación inmediata. ¿Con qué rapidez puede hacer que la otra persona se sienta cómoda? ¿En cuánto tiempo puede hacer que la otra persona se interese en usted? Beneficio a largo plazo: le enseña a usted que la buena comunicación es el punto de partida para hacer una venta. Cuanto más rápido lo adquiera, más fácil será su camino al éxito como vendedor. 3. Gánese la aprobación. Sea visto como una persona real. Haga que su palabra sea creída. Beneficio a largo plazo: le enseña a usted que la buena comunicación lleva a la aprobación: si usted me gusta, me siento más inclinado a aceptar lo que dice. La llamada no solicitada deja poco tiempo para ganarse esa aprobación. 4. Encuentre a la persona que toma las decisiones. Llegue a la persona que pueda decir «sí». Son muchos los vendedores que le brindan una gran presentación de ventas a la persona equivocada. Beneficio a largo plazo: le enseña que estar vendiendo a la persona no responsable de la toma de decisiones lleva a una vida de visitas y llamadas inútiles; hace que usted sea más cuidadoso al dirigir sus esfuerzos. 5. Evalúe a la persona responsable de tomar decisiones. Descubra si la persona que toma las decisiones tiene la necesidad o el dinero para comprar lo que usted vende. Beneficio a largo plazo: le enseña a usted a asegurarse de estar hablando con alguien que tenga autoridad para comprar y, además, tenga el dinero. (ADVERTENCIA: «evaluar» no debe confundirse con su gemelo malo «Prejuzgar».) Evaluar simplemente quiere decir precisar el valor potencial de un posible cliente. ¿Existe esa necesidad? ¿Es inminente? ¿Está la persona con la que usted está hablando en una posición que le permita decir «sí» y autorizar una compra? 6. Conozca el poder de hacer preguntas. Ser capaz de hacer preguntas que hagan que el cliente potencial piense y evalúe información nueva, y que lo considere diferente de sus competidores. Beneficio a largo plazo: le enseña que haciendo preguntas sobre ellos lleva a respuestas sobre usted —o sea, sobre sus productos y servicios— y eso conduce a la venta. 7. Gánese el interés del posible cliente. Tenga información e ideas útiles. Tenga información sobre el mercado y su habilidad para hacer que la empresa de su posible cliente crezca y se beneficie. Beneficio a largo plazo: le enseña que la habilidad de ganarse el interés del posible cliente en su producto o servicio provienen de su interés en la empresa del posible cliente, en sus productos y servicios, y también en sus problemas y necesidades. 8. Persuasión rápida. Conseguir que otros digan «sí» en un corto período de tiempo