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Nos quedaba el mar
© Laureano Alberto Domínguez Ruiz
laldormar@gmail.com
Diseño e impresión: El Bando Creativo
Primera edición, julio de 2021
Cali - Colombia
Derechos reservados. Se pueden hacer referencias textuales de la obra 
para fines culturales, académicos y educativos sin ninguna restricción, 
solamente mencionando el título, el autor de la obra y la página.
Domínguez, Laureano 
Nos quedaba el mar / Laureano Domínguez - Cali, 
Colombia. Julio 2021. 258 páginas. 38 fotografías.
ISBN: 978-958-49-2625-8
1. Antecedentes de la práctica terapéutica con agua de mar. 
2. Método marino. 3. Dispensarios marinos. 4. Casos clínicos. 
5. Efectos del agua de mar en el organismo. 6. Sistemas de Impulsión 
de Agua de Mar. 7. Oasis marinos. 8. Historia del Método Marino.
Del mar somos, 
al mar volvemos 
Mi padre, Joaquín Pablo Domínguez López, y mi madre, Lucila 
Ruiz Echeverri, siempre vieron a la familia como Dios la concibió: 
una unidad perfecta de sangre y alma. Por ello, ante la crisis 
mundial por la que atraviesa esta Divina institución, base de una 
sociedad sana, elevo una humilde súplica, lo hago a nombre de 
mis siete hermanos. Todos y cada uno, desde su historia personal, 
pero sobre todo como manojo sagrado de nuestros adorados 
padres. Ellos han sido baluartes en el desarrollo del Método 
Marino que se empieza a estructurar con esta primera entrega de 
Nos quedaba el mar. 
A mis hermanos, Francisco de Paula, Carmen Lucía, Eugenio, 
Margarita María, Matilde Elena, Juan Carlos y Luis Orlando. 
Dedico este libro a mi adorada Sirenita, que es como siempre he 
llamado a Sofía, mi hija menor, y a Luciana Domínguez Martínez, 
mi nietecita. Legarles a ellas la misión que su abuelo y bisabuelo 
me encomendaron, me ha mantenido vivo.
Dedicatoria
Quiero que la familia siga siendo la garante que 
salvaguarde las grandes ideas en favor de la humanidad.
Al padre José Darío Soto Soto, Elena SolyMar, Juan 
Sebastián Bedoya Arévalo, Luz Ángela Arévalo Melo, Gustavo 
López Ospina, Rubén Giraldo, Gilberto Augusto Soto Ramírez, 
Aracely Lozano, Gina Paola Beltrán, William Quintero 
Grajales, Elizabeth Muñoz Garzón, Estanislao Garzón Agredo, 
Nelcy Carabalí Ospina, Armando Barbosa Álvarez, Óscar de 
Jesús Naranjo Ramírez, Jacqueline Guevara, Álvaro Mejía 
Becerra, Víctor Jaime Rincón Morales, Paola Andrea Cubides 
Molina, Rodrigo Alfonso Franco Dorado, Yanet Orozco 
Guzmán y Hernán Darío Olano Pérez.
Ver cada día al padre Darío Soto sumergido en el 
hermoso jardín de su creación en el hostal Villabosco, recordar 
sus sabias enseñanzas como salesiano en La Ceja, cuando yo 
apenas era un crio…. y ahora, sostener profundas charlas con 
él, con la periodista Elizabeth Muñoz y Estanislao, su esposo, 
y con Gilberto Augusto Soto Ramírez, acerca de la hechura de 
este libro, es una muestra que la caridad y la paciencia, en este 
caso de ellos para conmigo, da buenos frutos. Dar a luz el libro 
Nos quedaba el mar conlleva en sí una fuerza inspiradora para 
quienes, a partir de su lectura, decidan retomar la antorcha del 
Método Marino. 
Agradecimientos
Presentación ................................................................................ 13
Prólogo ........................................................................................ 15
Introducción ............................................................................... 19
Un pequeño viaje a los orígenes. .............................................27
Del laboratorio a la práctica terapéutica ..................................... 31
Vidas salvadas con el agua de mar ............................................. 33
Los establecimientos de cura marina .......................................... 34
Tratamiento eficaz para el reumatismo ...................................... 36
La talasoterapia en Alemania ...................................................... 37
Los oligoelementos ..................................................................... 40
Decadencia de la talasoterapia .................................................... 43
¿Por qué no se promueven investigaciones? ................................ 47
La Ley de Constancia General de Quinton .............................. 49
Método marino y medicina social ..........................................51
Prácticas terapéuticas del Método Marino ................................. 57
Perspectiva social y terapéutica ................................................... 59
Estilo de vida de las personas ....................................................60
Relación con el medio ambiente y la salud pública .................. 61
Dispensarios marinos en América Latina ...............................77
La experiencia en Nicaragua ....................................................... 86
El mar en Santa Fe de Bogotá D.C., Colombia ......................... 89
Dispensarios marinos en el municipio 
La Ceja (Antioquia, Colombia) ................................................. 91
Contenido
Casos clínicos presentados en los dispensarios marinos .......... 95
Casos tratados en el dispensario marino del barrio 
Los Chircales ............................................................................. 114
Casos tratados en el dispensario marino de El Santuario ..........116
Entrevista entre dos consumidores de agua de mar .................. 117
Tres vasos de agua de mar diarios dan vida ......................... 121
La sangre, medio vital .................................................................126
Algunas características comunes del agua de mar y la sangre ....131
El agua y la memoria, el agua en la sangre .................................135
Efectos profundos del agua de mar en el organismo ..................136
Los Sistemas de Impulsión de Agua de Mar .........................141
Agua de mar, la sustancia maravillosa en el mundo ..................149
El mar, fuente de salud ...............................................................159
De la hidrología a la hidronomía ...............................................168
Beneficios de llevar el agua de mar a las casas ............................172
Oasis marinos .................................................................... 173
¿Qué se puede sembrar con agua de mar? ..................................178
¿Existen precedentes de los oasis marinos? .................................179
¿Cómo multiplicar los oasis marinos?…......................................180
¿El porqué de la nueva generación? ...........................................181
Beneficios de los oasis marinos .................................................182
Conectándose con la memoria del Cannabis .............................191
Los experimentos .......................................................................192
El ormus y agricultura marina ...................................................196
Historia conocida del Método Marino ........................................ 199
Epílogo ...............................................................................................245
Índice de Códigos QR
Experiencia de sustitución de sangre por agua 
de mar en Laguna, Islas Canarias (entrevista). ................................. 57
Experiencia con agua de mar en el barrio 
Los Chircales de Bogotá (entrevista).. .............................................. 61
Primera recogida solidaria de agua de mar 
en Nicaragua (documental) .............................................................. 86
Encuentro Internacional de Agua de Mar 
en Colombia (documental). ..............................................................177
Entrevista a Laureano 
Domínguez sobre oasis marinos.. .....................................................181
Libro “El agua de mar, 
medio orgánico” (PDF)... ..................................................................211
Libro “El dispensario marino, un 
organismo nuevo de puericultura” (PDF)... .....................................220
Conferencia del doctorRoberto Giraldo.... .....................................243
Entrevista con el doctor Jaime Marulanda 
en el pueblo natal de René Quinton.. ..............................................251
Producción de Salicornia Bigelovii en Eritrea (documental)... ...........258
Los códigos QR te permiten acceder a información 
complementaria (videos, documentos y fotos) 
acerca del Método Marino.
13
Presentación
Conocí a Laureano Domínguez cuando era un adolescente inquieto y soñador. Lo volví a encontrar en diferentes momentos de su vida como misionero 
del Método Marino. En noviembre de 2019 participé en el 
Congreso Internacional sobre Agua de Mar, llevado a cabo 
en el hostal Villabosco de Palmira (Colombia). Recordando 
el dicho popular “una golondrina sola no hace verano”, al 
final del congreso propuse unir esfuerzos para hacer realidad 
el sueño de publicar parte del arsenal de artículos y un 
sinfín de documentos que Laureano conservaba atiborrados 
en la buhardilla de una vieja casa en Abejorral, Antioquia 
(Colombia). De inmediato, la propuesta tuvo eco en varios 
participantes y constituimos un grupo de apoyo para lograr 
el objetivo. 
Durante doce meses, desde mayo de 2020 hasta abril de 
2021, el aporte constante y puntual de este maravilloso grupo 
permitió que el autor se dedicara a la ardua tarea de revisar, 
seleccionar y organizar el material que finalmente se entrega en 
esta publicación. 
Sea esta la oportunidad para rendir un homenaje 
póstumo a Hernán Darío Olano Pérez, uno de los integrantes 
más entusiasta y generoso, quien fue llamado a la eternidad 
el 26 de febrero de 2021. Su presencia espiritual acompañará 
siempre este proyecto editorial.
Padre José Darío Soto Soto
 
14
15
Prólogo
Comienzo destacando que el desempeño de Laureano Domínguez es tan fuerte como todas las investigaciones que ha generado el Método Marino, desde que René 
Quinton le dio piso científico. 
He sido testigo de su gran esfuerzo para promover la 
socialización del Método Marino, desde que en los años sesenta 
intentamos, junto a su padre, Joaquín Pablo Domínguez, que el 
Gobierno lo introdujera a nuestro país. En Chile, por ejemplo, 
con un selecto grupo de científicos, en el desierto de Atacama, 
el más seco del mundo, Laureano tuvo la premonición de lo 
que seguramente será, a mediano plazo, la forma definitiva de 
socializarlo. Me refiero a los Sistemas de Impulsión de Agua de 
Mar (SIAM). Allí se construyó el primero de estos. 
Expertos en agricultura con agua de mar asesoran a 
Laureano en su proyecto Oasis Marinos, apasionante tema que 
él ha expuesto ante estamentos que se dicen responsables de la 
seguridad alimentaria de los pueblos, como la Organización 
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura 
(FAO), Caritas Internacional, la Academia de Ciencias del 
Vaticano, la Organización de las Naciones Unidas para la 
Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Organización 
Mundial de la Salud (OMS), el Centre Africain de Formation et 
de Recherche Administrative Pour Developppement (Cafrad), 
entre otros. 
16
Nos Quedaba el Mar
Hoy, por fin, llega Nos quedaba el mar, una exquisita 
selección de textos relacionados con el agua de mar, unos escritos 
por Laureano Domínguez, otros inspirados en sus trabajos. 
Este libro es el abrebocas para publicaciones y documentales 
fílmicos que él produce con sus colaboradores en el Centro de 
Documentación del Agua de Mar que he visitado y consultado. 
El libro narra la manera injusta en que, por diversas 
causas, investigaciones y desarrollos sociales, basados en el agua 
de mar, no han cumplido la misión que él asignó, esto es, que 
en última instancia el preciado líquido esté al alcance de todos 
en forma gratuita. Es su principal lucha y paradójicamente 
el mayor impedimento para que el Método Marino sea una 
realidad en el mundo. 
Difícilmente se encuentran personas tan obcecadas con 
un programa de vida, como Laureano. A pesar de que en dos 
ocasiones su material científico y de difusión ha sido hurtado, 
ahora nos entrega este libro. Pero lo más importante, quizás, lo 
que quedará para la historia, es que deja tras de sí dispensarios 
marinos, pilotajes de desarrollo de agricultura con agua de mar, 
redes para el suministro gratuito a algunos núcleos poblacionales 
y, lo más importante, el diseño de los Sistemas de Impulsión de 
Agua de Mar (SIAM), que espera sean ejecutados en Colombia, 
en algunas regiones de África y en otros lugares estratégicos, en 
su empeño de extender el Método Marino por doquier. 
También, tuve el honor de participar en octubre de 2020 
en la inauguración de la Universidad del Agua de Mar, que será 
el epicentro de los conocimientos y desarrollo social que genera 
el Método Marino aplicado a humanos, animales, agricultura y 
medio ambiente. 
Laureano Domínguez
17
Si bien estas son semillas de algunas de sus obras, es cierto 
que su modelo de dispensario marino, en mi concepto, da más 
claridad que los desarrollados en Francia, para el desarrollo del 
Método Marino. 
Nada ni nadie ha logrado comprarle la conciencia a 
Laureano, en cuanto al empeño de que el agua de mar es un 
modelo económico, social y sanitario con ausencia total del 
dinero. Estoy seguro de que, si la humanidad logra desarrollarlo 
algún día, respirará libre. De cumplirse su sueño, será el mejor 
legado para las próximas generaciones. 
Es el legado de ese gran salubrista que fue su padre, y que 
Laureano ha defendido con altísimos costos para su vida, su 
familia y en lo social, pero con un prominente futuro asegurado. 
Afortunadamente nunca ha estado solo. Y para la 
producción de este libro ha encontrado un grupo de personas 
comprometidas y conscientes, liderados por el padre José Darío 
Soto, que lo conoce desde niño y quien también ha dedicado 
su vida a la labor social, inspirado en el carisma de san Juan 
Bosco. 
Hoy tengo el honor de presidir el Comité Científico de 
Omdimar y Ciencia1, asociación que preside Laureano desde 
el deceso de mi gran amigo Francisco García Donas-Navarro, 
conocido cariñosamente como “Don Paco”, creador de los 
oasis marinos. 
El doctor Roberto Giraldo, miembro de honor de dicho 
comité, fallecido recientemente, estuvo a nuestro lado muchos 
años acompañándonos y luchando también porque el agua de 
mar tuviera su lugar en la rama médica y académica. Muchas de 
1 Omdimar y Ciencia: Oasis y dispensarios marinos para Latinoamérica, Asia y África.
18
sus maravillosas conferencias de cátedra magistral forman parte 
del Centro de Documentación de Omdimar y Ciencia, y serán 
puestas en manos de los lectores de este libro, como material 
inédito. 
Los demás miembros del Comité Científico que presido 
son citados suficientemente a lo largo del libro y se incluyen 
algunos de sus trabajos en esta obra. Esta dinámica permite 
que el público tenga acceso al valioso material de referencia 
sobre el agua de mar. Asimismo, se presentan, como aportes 
al desarrollo del Método Marino, trabajos realizados por René 
Quinton, Jean Jarricott, André Mahé, Jules de Michelet, entre 
otros.
Esta obra de Laureano es un paso decisivo en la 
socialización del Método Marino y abre la puerta que permite 
retomar el camino a la Cumbre Mundial del Agua de Mar 
en África, interrumpida a raíz del fallecimiento de don Paco, 
su principal gestor. Este libro es también un homenaje a su 
memoria. 
Jorge Reynolds Pombo
Ingeniero electrónico.
Presidente del Comité Científico de Omdimar y Ciencia. 
Investigador sobre el corazón de las ballenas.
19
Introducción
Con este libro quisiera experimentar la misma sensación que Jean Jarricot, en el siglo XIX, expresó al presentar su obra El dispensario marino, un organismo nuevo de 
puericultura: “Mi deseo es que el lector aprecie el valor de este 
y discierna sobre las razones del ostracismo al que ha sido 
sometido el Método Marino”. 
Cuenta la historia que el doctor Jarricot homenajeó en 
Lyon a René Quinton, le dedicó el libro y colocósu nombre en 
el frontispicio del dispensario marino. Para ese entonces, ya se 
sentían pasos de animal grande en contra del Método Marino, 
y a Jarricot solo le quedó el recurso literario para aclarar el 
confinamiento al que fue sometido por parte de las autoridades 
sanitarias.
Asumo aquí el papel de narrador de lo que he visto y 
redescubierto, para contar lo que suscitaron estos dos gigantes, 
Quinton y Jarricot, sus obras y sus luchas más emblemáticas.
Cuando partí de Colombia hacia Francia, en julio de 
1998, no imaginé que mi empeño para encontrar una posible 
prueba biológica o piso científico que sustentara la Teoría 
General del Atavismo se empezara a concretar desde mi llegada 
a la capital francesa.
En forma providencial aparecieron ediciones recientes 
de la obra de René Quinton, y personajes salidos como de un 
cuento de hadas me suministraron datos acerca del uso del 
Método Marino en Europa, desde que Quinton lo impulsara y 
aplicara personalmente en el siglo XIX.
20
Nos Quedaba el Mar
Las bibliotecas y algunos archivos en París, Montpellier y 
Lyon se abrieron para mí con mínimos requerimientos, como 
si me estuvieran esperando desde siempre. Caminé por los 
lugares donde Quinton trabajó, en el Colegio de Francia, donde 
demostró contundentemente sus leyes sobre la Constancia 
General. Tomé café en los bares que él visitó en París, cerca del 
sitio de sus experimentos, donde ni siquiera se menciona su 
nombre, no me explico por qué. 
Encontré fotografías de Quinton, equipos originales de su 
laboratorio personal, manuscritos y documentación abundante 
e inédita de sus hallazgos. Cada vez descubría más sobre este 
personaje, casi desconocido hoy en el ámbito científico. Un 
hombre revolucionario condenado al olvido. Por ello, aún 
me impaciento por el silencio al que han sido sometidos sus 
trabajos. Fue entonces cuando decidí desenterrar su obra y de 
a poco darla a conocer en castellano, con el único fin de crear 
conciencia entre quienes puedan impulsar nuevamente los 
dispensarios marinos gratuitos, su gran legado. 
El redescubrimiento de la obra de Quinton fue un justo 
premio a la testarudez por defender lo que, en buena parte, ha 
sido mi búsqueda constante sobre el origen de la vida. 
A Barcelona (España) fui invitado por un seguidor 
entusiasta del pensamiento quintoniano, quien se enteró, 
desde el Consulado de Colombia en París, sobre mi estancia en 
Europa y concretamente sobre una conferencia que dicté el 3 de 
diciembre de 1998 en esa sede diplomática: “La teoría general 
del atavismo y su relación con los trabajos de René Quinton 
sobre el agua de mar como sustituto de la sangre”.
De hecho, recuerdo que al final de la conferencia se 
me acercó un raro potentado y, casi susurrándome al oído, 
Laureano Domínguez
21
me advirtió que sin aliados científicos no llegaría lejos. Tomé 
muy en serio su consideración y de inmediato me puse en 
la búsqueda, y en Barcelona logré las primeras alianzas para 
actualizar las experiencias de René Quinton. 
Considero útil para la humanidad hacer realidad el 
pensamiento quintoniano. Nada de lo que se diga alrededor 
de los trabajos de este sabio francés debe sonar a exageración. 
Ahora que concateno mi búsqueda, documentada a partir de 
mi primer cuento “Los discípulos de la sal” (1972), con las 
demostraciones clínicas hechas por Quinton y sus seguidores 
en los dispensarios marinos de París, Montpellier, Lyon, 
Londres, Egipto y en los hospitales que adhirieron al Método 
Marino, no me queda duda de que es un acto de amor que nos 
debemos todos, retomar sin egoísmos la antorcha que nos legó 
este visionario francés.
Desde el comienzo de sus investigaciones, Quinton 
comprendió que su concepción marina desembocaba 
directamente en una terapia. Sus trabajos no conducían 
únicamente a una nueva visión de los avatares de la vida 
celular, con el cambio de las formas desde los orígenes, sino 
que implicaban también una concepción del organismo y su 
medio interior, que es el nivel fisiológico fundamental, porque 
el estado de la célula depende de su integridad. Cada vez que se 
altera ese medio, las células padecen, las funciones se realizan 
mal y los órganos sufren. En última instancia, a pesar de la 
complejidad de la fisiología y de la anatomía, un organismo no 
es otra cosa que un tubo de cultivo de células.
La célula vive en el organismo como un pez en el agua, y 
en el interior de nuestro cuerpo se encuentra en un verdadero 
acuario. Los trabajos de Quinton complementan los de Claude 
22
Nos Quedaba el Mar
Bernard, al demostrar la naturaleza de este medio interior 
cuando prueba que es exactamente agua de mar, que ese acuario 
interno es un acuario marino, donde las colonias celulares 
continúan viviendo en las condiciones de sus orígenes.
Para explicar la idea, Quinton empleó una imagen: los 
peces viven alegremente en el agua pura del acuario. Al cabo 
de algún tiempo, esta se altera, los peces pierden su actividad 
y mueren. Si se renueva, la fuerza y la vivacidad reaparecen 
inmediatamente en ellos. Cambiar el agua de la pecera, me 
explicaba uno de esos aliados científicos, se puede hacer de 
dos maneras: limpiando, lo cual sugiere pequeñas dosis, o 
cambiando literalmente toda el agua de la pecera, que era lo que 
empleaba Quinton con los pequeños moribundos, a quienes 
en un lapso de tres semanas les suministraba dosis de agua de 
mar que igualaban su peso.
El agua de mar introducida en el organismo humano 
desempeña una función útil en todos los casos en que el medio 
interior está viciado por envenenamiento químico o infección 
microbiana, insuficiencia de los órganos eliminatorios, fallos 
de ciertos aportes alimenticios, entre otros. 
En suma, Quinton defiende exactamente lo contrario a 
lo postulado por Louis Pasteur, fundador de la microbiología, 
quien dedicó su vida a la búsqueda del microbio, el agente 
patógeno. Quinton, a partir de una concepción fisiológica 
general, propone fortalecer el medio interno, a través de su 
renovación con agua de mar. 
Con los sueros de Pasteur, la medicina posee los medios 
de lucha directa contra la proliferación del agente patógeno. El 
agua de mar proporciona al organismo la fuerza para defenderse 
del elemento perturbador. Esta concepción de la salud y la 
enfermedad la resaltaremos en este libro.
Laureano Domínguez
23
Las teorías y los trabajos de Quinton revolucionaron la 
ciencia.
Cabe recordar que el Método Marino se sustenta en 
las leyes de Constancia General (osmótica, térmica, lumínica 
y marina), solo probadas por Quinton y algunos seguidores 
suyos. Él no quiso ocuparse de informes sobre estas leyes y 
sus implicaciones en las diversas corrientes de pensamiento, 
su meta era salvar vidas. Aun así, avanzó en diferentes frentes 
para actualizar los experimentos básicos que le sirvieron para 
demostrar dichas leyes, las cuales son los pilares del Método 
Marino.
Cuando Cesare Lombroso (Verona 1835, Torino 1909) 
estableció su hipótesis de las “virulencias heredadas”, estuvo 
cerca de relacionar sus teorías con los experimentos que realizaba 
Quinton, contemporáneamente en París, sobre el “tratamiento 
prenatal”, en el cual evidenció que los bebés de mujeres tratadas 
con inyecciones de agua de mar, en la época de gestación, nacían 
sin taras físicas ni predisposiciones hereditarias a tuberculosis 
y otras enfermedades. Este hecho debería haber partido la 
historia de la medicina. Más aún, ya en esa época se destacaba 
otra de las indicaciones del Método Marino, el tratamiento 
para alteraciones mentales y neurosis. ¿Podrá existir un método 
más pacífico y contundente para explicarnos los fenómenos de 
la vida, sus perturbaciones y soluciones?
En resumen, el agua de mar es la sopa completa que, 
una vez suministrada al organismo, es aprovechada por este 
de acuerdo con sus necesidades. Esta imagen es comparable 
a la de un río que es llevado a diques para ser utilizado en la 
producción de energía y llega hasta los más recónditos lugaresdel planeta, pero en su recorrido riega los campos, fertiliza los 
suelos y calma la sed de los seres vivos.
24
Nos Quedaba el Mar
Al igual que Quinton en su época, concluimos que la 
célula, cuando recibe la información del agua de mar, supera 
el sentido de tiempo y espacio y recupera su máxima actividad. 
Por eso, el agua de mar debe llegar a cada casa a través de las 
redes domiciliarias, partiendo de los sistemas de impulsión 
desde los litorales. Es un plan ambicioso, pero el único capaz de 
detener nuestro egoísmo y mezquindad frente al mar. No solo 
para salvar vidas, sino para que el mayor número de personas 
emprenda el camino hacia la armonía biológica. 
De ahí que este libro esté encaminado a llamar la atención 
de cualquier Gobierno del mundo, la clave es que se replique el 
modelo de Impulsión de Agua de Mar creado en Chile, ya no 
para lavar cobre, sino para bien de sus gentes. 
Después de más de veinte años de lucha para dar a conocer 
el pensamiento quintoniano en Latinoamérica, este se rodea de 
seguidores de las más diversas disciplinas. Y, al igual que en la 
Europa de principios del siglo XIX, se han ido adhiriendo al 
Método Marino distintas medicinas consideradas alternativas 
o complementarias. 
Luego de prologar la traducción del libro Le secret de 
nos origines révélé par René Quinton, de André Mahé, cuya 
edición en español se tituló El plasma de Quinton: el agua de 
mar, nuestro medio interno (Barcelona 1999), me propuse abrir 
el primer dispensario marino en algún lugar de Colombia y 
realizar encuentros mundiales sobre el agua de mar. La meta 
se cumplió con creces, en Barcelona, Colombia y países de tres 
continentes. 
Laureano Domínguez
25
Al igual que Quinton en 
su época, concluimos que, 
la célula, cuando recibe la 
información del agua de mar, 
supera el sentido de tiempo y 
espacio y recupera su máxima 
actividad. 
Mi propuesta fue abrir 
dispensarios marinos como 
cátedra de observación para la 
ciencia médica y convocar para 
el seguimiento a los resultados 
de aplicación del Método 
Marino. Entre muchos pilotajes 
que describiré en este libro, cabe 
resaltar el dispensario marino 
Casa del Pan, en el municipio de 
La Ceja (Antioquia). Esta es una 
prueba de que puede hacerse la revolución desde la biología. 
Estoy seguro de que esta publicación despertará en los 
lectores la sed de más, mucho más, sobre este extraordinario 
legado, patrimonio de la humanidad.
26
Laureano Domínguez
27
Pequeño
orígenesA LOS
Viaje
UN
28
Nos Quedaba el Mar
El presagio de la mariposa
De todas maneras, es posible la muerte hoy.
Única alma gemela
acicate creador,
pues una mariposa negra merodeó a mi alrededor
por un buen rato
Siempre serás, hermana muerte, mi única 
posibilidad de vivir.
Bienvenida, si es verdad el presagio de la mariposa,
que a vos te agradezcan lo que les dije.
Por vos, que vuelvan más tranquilos a casa”.
Laureano Domínguez 
29
H emos nacido del mar, y el mar sobrevive en nosotros. En el momento cuando René Quinton (1866– 1925) examinó los desarrollos de su Ley de 
Constancia General, ya estaba admitido que el origen de la 
vida, el lugar de aparición de la primera célula, era el mar. 
En consecuencia, la misma lógica de su hipótesis le lleva a 
considerar que el medio interno del vertebrado, la matriz 
líquida que hay en nosotros, es agua de mar.
La hipótesis, que se convertirá en ley para Quinton 
después de sus experiencias, será formulada así: La vida animal, 
aparecida en estado de célula en el mar tiende a mantener, por 
su elevado funcionalismo celular, a través de la serie zoológica, 
las células constitutivas en el medio marino de los orígenes. 
La Ley de la Constancia General se apoya en los trabajos 
de Claude Bernard, relativos al medio interno. El fisiólogo 
francés enseñó que las células del organismo animal continúan 
viviendo en las condiciones originales del organismo unicelular, 
es decir, en un medio líquido interno. Al ampliar poco a 
poco sus definiciones concluyó que, este medio interior está 
constituido por la totalidad de los líquidos circulantes en el 
organismo. 
Así pues, la integridad de la vida celular es función del 
equilibrio fisicoquímico del medio interno, el cual se halla 
asegurado por acciones reguladoras. Los seres vivos, desde que 
alcanzan un cierto nivel de complejidad, se defienden contra 
las variaciones y perturbaciones del medio interior, gracias a 
30
Nos Quedaba el Mar
mecanismos reguladores. Bernard los enumeró así: respiración, 
digestión, circulación, secreciones externas, secreciones 
internas y acciones del sistema nervioso vegetativo. Partiendo 
de los trabajos de Claude Bernard sobre el medio interno, 
W.B. Cannon, le aplicó la expresión “matriz líquida del 
organismo”. 
Quinton se entrega en el laboratorio del Colegio de 
Francia a experimentos clasificados en grupos, con el auspicio 
del fisiólogo Étienne Jules Marey. En el primero realizó una 
sangría de glóbulos rojos a un perro hasta obtener la abolición 
del reflejo corneal, para después inyectar agua de mar. A pesar 
del carácter peligroso del experimento, ya que los glóbulos rojos 
se habían sustraído y al mismo tiempo se le inyectaba el agua de 
mar, este tuvo éxito: el perro revivió literalmente, y pocos días 
después se le notaba más vivacidad que antes del experimento. 
Ante este acontecimiento, Charles Julliot manifestó que 
había asistido personalmente con el doctor Hallion —quien fue 
miembro de la Academia de Medicina— al primer experimento 
hecho antaño por Quinton en el Colegio de Francia, y 
recordaba todavía, al cabo de treinta y cinco años, la emoción 
que experimentaron los tres (incluso el propio Quinton, a pesar 
de su seguridad) cuando vieron volver a la vida y sostenerse de 
nuevo sobre sus patas a aquel animal que regresaba de tan lejos. 
Del mismo modo, contra el parecer de sus maestros del 
Colegio de Francia que le predecían un fracaso, Quinton quería 
hacer vivir en agua de mar glóbulos blancos. La experiencia 
se llevó a cabo sobre peces, batracios, reptiles, mamíferos 
(hombre, conejo, perro), pájaros y otros vertebrados. El éxito 
fue total: en todos los casos, los glóbulos blancos bañados por 
el líquido marino persistieron y todas las especies sometidas 
a experimentación presentaron los diversos signos de la 
Laureano Domínguez
31
vida normal. Las experiencias de este grupo demostraron la 
persistencia del medio marino original como medio vital de las 
células. 
A Quinton le faltó tiempo para aportar las pruebas 
químicas sobre la teoría marina, ya que se entregó a una labor 
abnegada para confrontar una multitud de trabajos dispersos. 
Finalmente, al reunir las cifras de los análisis, pudo comprobar 
que las características químicas del agua de mar y las del medio 
interno son idénticas: “En nuestro organismo, el medio interno 
y sólo él, posee la misma personalidad mineral, la misma 
fisonomía marina que el agua de mar”2. Con esta investigación 
se estableció la presencia de diecisiete cuerpos raros en el 
agua de mar, así como en el medio interno animal, que no se 
sospechaban y de los que se subraya su probable importancia.
Del laboratorio a la práctica terapéutica
Quinton se dio cuenta de que su descubrimiento marino 
desembocaba directamente en una posibilidad terapéutica que 
no tenía nada que ver con la talasoterapia de entonces.
Explicó que la célula vive en el organismo como el pez 
en el agua, encontrándose como en un verdadero acuario en el 
interior de nuestro cuerpo, pero un acuario marino. El agua de 
mar, introducida en el organismo humano, lógicamente debería 
desempeñar un papel útil en todos los casos en los que el medio 
interno estuviera viciado por cualquier causa: envenenamiento 
químico o infección microbiana, insuficiencia de los órganos 
de eliminación, déficits de ciertos aportes alimenticios, entre 
otros. 
2 QUINTON, René. El agua de mar medio orgánico. París: Masson, 1904.
32
Nos Quedaba el Mar
También aquí hacía falta experimentarsobre el cuerpo 
humano. 
En un hospital parisiense, un enfermo se hallaba en el 
último estadio de fiebre tifoidea, estaba en pleno coma 
terminal y, según los médicos tratantes, moriría ese día. El 
hospital cedió el paciente a Quinton, quien le administró, 
a las 11 de la mañana, por vía intravenosa, una fuerte 
inyección de agua de mar. Quinton les dijo a las enfermeras 
que, hacia las seis de la tarde pasaría de nuevo, que el 
paciente recuperaría el conocimiento, pediría de beber y 
quizá también un poco de alimento. Al oírle hablar así, le 
tomaron por un iluminado del agua de mar. Quinton sólo 
confió a una persona, su esposa, el estado de espíritu en que 
se encontraba esa tarde. A pesar de su gran confianza en el 
momento de entrar en la sala, después de haber subido dos 
pisos, temió avergonzarse si fracasaba. 
Descendió de nuevo hasta la planta baja, andaba de un lado 
para otro repitiéndose que debía prepararse para abrir la 
puerta de la sala y ver que la cuarta cama de la izquierda se 
hallaba vacía, que en aquel momento debería conservar toda 
su sangre fría, no exteriorizar ninguna decepción, conservar 
una conducta imperturbable, que no llamaría la atención ya 
que nadie creía en el milagro. Quinton subió de nuevo a la 
sala y abrió la puerta: el tífico, apoyado sobre las almohadas, 
estaba conversando con una enfermera. Moribundo en la 
mañana, el hombre se había salvado3.
Con este primer resultado, Quinton trabajó, desde 1896, 
en varios hospitales al lado de jóvenes médicos y más tarde 
colaboró con profesores que firmaron con él sus comunicados. 
3 MAHÉ, André. Le secret de nos origines. Paris: La Colombe, 1962. 
Laureano Domínguez
33
La publicación de la obra de Quinton, El agua de mar 
medio orgánico, de carácter científico, despertó un considerable 
interés. La prensa se apasionó con el tema luego de que él 
abriera el primer dispensario marino en la calle De L’Arrivée 
4, en París. Por ejemplo, el diario Le Monde tituló en primera 
página: “La sangre venida del mar”4. 
Vidas salvadas con el agua de mar 
En aquel tiempo existían enfermedades frecuentes y temibles, 
por ejemplo, en Francia, la gastroenteritis en los recién nacidos 
causaba 70.000 víctimas por año; el cólera infantil y la atrepsia 
producían múltiples decesos. Sin embargo, con frecuencia, los 
pequeños moribundos trasladados a los dispensarios marinos 
volvían a la vida. 
Asimismo, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, el 
éxito del Método Marino era tal que el Ministerio del Interior 
francés propuso que las inyecciones de agua de mar fueran 
obligatorias en la época escolar, del mismo modo que la vacuna 
contra la viruela. 
En 1899, el doctor Louis Bagot creó en Roscoff, un 
establecimiento de hidroterapia marina donde empleaba el 
agua de mar caliente. En este balneario se trataban pacientes 
depresivos, hipotónicos, anoréxicos y en estados crónicos 
bastante diversos. 
Bagot trató a una campesina de veinticinco años que 
como consecuencia de una enfermedad infecciosa desarrollaba 
un reumatismo general. Todas sus articulaciones le dolían, 
4 GONZÁLEZ, Toni. La sangre que vino del mar. Diario Médico. 10 de noviembre de 1999. 
34
Nos Quedaba el Mar
incluso las vértebras cervicales, de modo que se hallaba en 
un estado de impotencia absoluta. El agua de mar podía 
proporcionar resultados si se empleaba caliente, sustituyendo 
la de los balnearios de agua de cloruro sódico, cuyas aguas son, 
desde luego, menos mineralizadas que la de mar. Se sumergió a 
la paciente en agua de mar caliente, haciéndole ejecutar poco a 
poco movimientos para devolver el juego a las articulaciones. Al 
término del tratamiento, la mujer se hallaba en estado normal. 
Este éxito permitió complementar el uso de agua de mar 
caliente con baños, duchas e infusiones que, en conjunto, 
constituían una síntesis de los medios que representaban, 
según el Método Marino, una segunda forma de verdadera 
talasoterapia. 
He visto repetirse muchas curaciones, sino idénticas a la 
de la campesina reumática, por lo menos bastante próximas 
por sus características. Este modelo se puede cotejar con la cura 
de poliomielitis con agua de mar caliente. 
Los establecimientos de cura marina
Desde tiempos inmemoriales, los médicos han considerado el 
clima como determinante de la salud; y no exactamente como 
medicina, sino como condición de vida imprescindible para 
evitar que prospere la enfermedad. De hecho, hace más de un 
siglo, el doctor Bonnardière, en Arcachon (Francia), prescribió 
clima marino y baños de mar en la playa para determinados 
trastornos. A este tratamiento lo llamó talasoterapia. Pero no 
fue sino hasta los descubrimientos de René Quinton que la 
talasoterapia encontró su lugar científico. 
Laureano Domínguez
35
Sin embargo, no es correcto designar con el término 
de talasoterapia únicamente a la cura marina realizada en 
establecimientos, pues cuando en Francia descubrieron el 
Instituto Marino de Roscoff y al mismo tiempo el desarrollo 
de la talasoterapia alemana, en los mares del Norte y el Báltico 
ya existían diecisiete estaciones que utilizaban el agua de mar 
caliente, veintidós para la cura con agua de mar por ingesta, 
doce para inhalaciones y seis con lodo marino. 
Acerca de la acción del agua de mar en caliente se han 
emitido varias hipótesis. Una de ellas plantea la talasoterapia 
como un fenómeno de catálisis, análogo al que se obtiene con 
los oligoelementos marinos administrados por vía lingual. 
El agua de mar es un medio intensamente mineralizado que 
contiene todos los elementos químicos de la tabla periódica 
de Dimitri Mendeléyev, en una determinada sinergia e íntima 
relación con los equilibrios fundamentales de la vida.
Ahora bien, en el baño caliente, la piel se vasodilata, de 
una forma u otra se presta a los cambios, mientras que el tejido 
conjuntivo subcutáneo, que es una enorme reserva de sustancia 
fundamental, alcanza rápidamente la hipertemia relativa, es 
decir, un intenso flujo sanguíneo. Existe, pues, una serie de 
cambios iónicos y electrónicos entre los dos medios, cuyas 
afinidades son evidentes. 
La ducha de agua de mar caliente a chorro es un poderoso 
medio, cuyo efecto tonificante no se puede imaginar si no se 
prueba. Otras técnicas de duchas son también eficaces, entre las 
cuales, La Farge señala la hidrotermotalasopuntura, una ducha 
filiforme que permite la percusión directa de algunos puntos 
con un pequeño chorro muy caliente. Además de esta, existe 
una gran riqueza de técnicas en camino de ser desarrolladas por 
el reciente impulso del Método Marino. 
36
Nos Quedaba el Mar
Tratamiento eficaz para el reumatismo
Cada balneario marino completa la utilización del agua de mar 
caliente bajo distintas formas, una de ellas, el masaje del tejido 
conjuntivo subcutáneo según el método roscovita, que es el 
preconizado por el doctor Wetterwald desde 1910.
Sobre este punto, las estadísticas alemanas son 
verdaderamente impresionantes. Después de haber indicado 
que los baños de mar calientes poseen la misma acción 
antirreumática que los baños de lodo, el doctor Zurcher5 
escribió en El abecé de la terapéutica marina: 
Según Schultze-Heubach, el porcentaje de éxitos oscila 
del 71% para las artritis crónicas, al 80% para las ciáticas 
crónicas hasta el 87% para las otras neuralgias: los éxitos 
alcanzan hasta el 90% en las ciáticas agudas. Un total 
del 83% de sus tratamientos (del doctor Weber) pueden 
considerarse como éxitos. Zóken-dorfer comunica cifras 
análogas6.
El profesor Leroy, creador de la quinebalneoterapia, ha 
indicado la importancia que el empleo del agua de mar puede 
tener en el método de estos cuidados: en la poliomielitis, la 
mayor parte de las fibras musculares se han perdido, pero 
nunca de un modo total. Si solo queda una décima parte, 
esta será suficiente gracias al agua y, principalmente, al agua 
de mar. Al suprimir el 9/10 de la masa, el agua permitirá al 
1/10 de las unidades motrices restantes provocar lareaparición 
de los movimientos, repararlos, rehacer las fibras, mantener la 
motricidad muscular y conservar la memoria motriz. 
5 El abecé de la terapéutica marina. 1954. Embajada de la República de Alemania en París. 
6 Estos datos han sido extraídos de El Abecé de la terapéutica marina, un documento cien-
tífico y oficial que ha sido traducido a cuatro idiomas y difundido al extranjero. La obra 
contiene unos veinte estudios firmados por los médicos talasoterapeutas alemanes.
Laureano Domínguez
37
Como subraya el eminente profesor, este método de 
reeducación muscular excede el marco de las secuelas poliomielíticas 
y permite luchar contra las enfermedades que comprometen la 
motricidad.
La talasoterapia en Alemania
Los alemanes inspirados en Roscoff crearon en los mares del 
Norte y en el Báltico una red de establecimientos marinos. El 
Abecé de la terapéutica marina muestra notables estudios que los 
médicos alemanes poseían sobre la práctica de la talasoterapia, 
ya que en esta terapéutica empleaban agua de mar caliente no 
solo en forma de baños y duchas, sino también en inhalaciones 
como aerosol.
Todo este movimiento repercutió en la gran prensa, la que 
duplicó la información sobre los trabajos de Quinton sobre la 
talasoterapia. Se dieron cuenta de que el primer dispensario 
que él creó en París, en 1907, en la calle de L’Arrivée, existía 
todavía, y en 1958, con ocasión de cumplirse el cincuentenario 
de este, se reunió allí el ministro de Sanidad, representado por 
el profesor Jaonnon de la Facultad de Medicina y subsecretario 
de dicho Ministerio, quien declaró:
Nos hemos reunido para admirar, con un retroceso de medio 
siglo, la vida y la obra de René Quinton… la gran cofradía médica 
lo acoge. La medicina lo adopta. No creemos paradójico ver, 
en el agua de mar, el suero mismo de la vida orgánica, es decir, 
un medio de restituir a las células su actividad desaparecida o 
disminuida, de renovar la parte mineral de su caldo de cultivo 
alterado, cualquiera que sea la causa que haya producido esta 
alteración. Las sales marinas reconstituyen el medio vital 
alterado en su importante individualidad mineral7.
7 SIMON, Robert. Aplications thérapeutiques de l’eau de mer. Paris: Masson, 1907.
38
Nos Quedaba el Mar
Y agregó: 
(…) de muy buena gana haremos entrar su existencia en la 
historia de la medicina. Sin embargo, atención: el historiador 
no se preocupa solo del pasado, se interesa también por el 
presente e incluso por el futuro, por las próximas perspectivas, 
por las constantes que hallará. Ahora bien, ¿cómo vamos a ver 
si Quinton importa principalmente al pasado de la medicina, 
o si el sabio que fue importa principalmente al futuro de la 
medicina?8.
Antes de 1914, un gran número de médicos, así como 
de profesores de facultad, experimentaron el Método Marino 
de diversas formas, incluso dedicaron muchas tesis para el 
Doctorado en Medicina. Este cuerpo médico había asimilado 
el principio mismo del Método.
La investigación había dado la razón al profesor Joannon, 
ya que, desde finales de 1956, la celuloterapia encontró 
una amplificación considerable de sus resultados con el 
redescubrimiento de los trabajos de Quinton. El doctor Pierre 
Colinet explica en la carta publicada en Le secret de nos origines, 
de André Mahé:
Antes de emplear el agua de mar utilizábamos el suero 
de Locke-Ringer que había sido elegido por Niehans y 
colaboradores como el suero más semejante al fisiológico 
normal.
Hemos debido emplear el agua de mar, debido a las 
manifestaciones locales (induraciones, trastornos de la 
absorción, dolores musculares) y las manifestaciones generales, 
estado de choque inmediato después de la inyección o a la media 
hora siguiente y una elevación de la temperatura en ausencia 
de cualquier elemento infeccioso que nos obligaba a esperar 
8 Ibíd.
Laureano Domínguez
39
prácticamente toda una semana, mientras que, ahora, con 
raras excepciones, los conservamos unas cincuenta horas. 
Además, el agua de mar permite la supervivencia de las 
células frescas desde su salida del laboratorio y durante la 
media hora en la que es administrada al paciente9. 
Un poco más tarde, el doctor Le Gac introdujo el Método 
Marino de Quinton en su tratamiento de la esclerosis en placas. 
Esto sucedió más o menos en el momento en que en Roscoff 
renacía la talasoterapia, cuando se puso en evidencia el poder 
antibiótico del agua de mar. 
Este descubrimiento fue objeto de comunicaciones a 
la Academia de Medicina en 1952 y 1953 por el profesor 
Tanon. Estas aportaciones se apoyaban en las experiencias de 
tres sabios franceses, Heim de Balzac, Bertozzi y Goudin, que 
habían comprobado la notable acción antibiótica del agua de 
mar sobre los gérmenes que proliferan especialmente en los 
intestinos: colibacilo, bacilo tífico de Eberth, paratíficos A y 
B, bacilo disentérico, enterococo, entre otros. Es interesante 
subrayar que el agua de mar solo es bactericida en relación con 
las bacterias patógenas, es decir, aquellas que son nocivas a los 
seres vivientes superiores.
El poder antibiótico del agua de mar fue experimentado 
y después empleado en clínica humana por el doctor La Farge. 
Ahora bien, el agua de mar no es un medicamento 
fabricado que pueda ser superado por un nuevo producto de 
laboratorio; es un agente natural, un elemento propio para las 
necesidades de la célula viva. 
9 MAHÉ, André. Op. cit.
40
Nos Quedaba el Mar
Las principales indicaciones del Método Marino están en 
las enfermedades de la infancia, la enteritis coleriforme o tóxica, 
las enfermedades gastrointestinales, la atrepsia, la intolerancia a 
la lactosa, las hipotrofias y la incontinencia de orina en los niños 
mayores. En los adultos, este método se emplea en tuberculosis 
pulmonar, trastornos digestivos, dermatosis, enfermedades 
ginecológicas, trastornos mentales y neurosis, intoxicaciones 
agudas, astenia, insomnio, hemorragias, senectud precoz 
y tratamiento prenatal. Y desde hace algunos años, como 
sustitución de la penicilina. 
Al principio, Quinton y sus colaboradores administraban 
dosis muy fuertes, de 500 c.c., 600 c.c. y a veces 700 c.c. para 
una sola aplicación. Un hecho que sorprende es el resultado 
sensacional obtenido en los lactantes, ya que se les suministra 
dosis hasta de 200 c.c., mañana y tarde, para un pequeño 
cuerpo que no pesa más de 3 a 6 kilogramos.
Los oligoelementos
Gabriel Bertrand, sin recurrir a la energética, llamó 
oligoelementos a los cuerpos raros encontrados por Quinton 
en el agua de mar; entendidos estos como un organismo animal 
o vegetal que produce una reacción y no aparece en el resultado 
final (átomos catalíticos). Esta definición se puede completar 
con la del médico alemán Friedrich Khan, cuando afirma que 
el principio de la vida está representado por un motor de agua 
de mar, puesto en movimiento por la fuerza eléctrica de las sales 
marinas; estas últimas son los electrolitos, es decir, que se hallan 
cargados de energía eléctrica y la transportan.
En aquella época aún no se conocía la oligoterapia. Sin 
embargo, La Farge indica que el baño de agua de mar caliente es:
Laureano Domínguez
41
(...) esencialmente mineral, de una riqueza de mineralización 
incomparable, el baño de mar caliente, sobre todo cuando es 
general y prolongado, posee efectos químicos que proporcionan 
un poder terapéutico cuyo empleo se encuentra todavía por 
debajo de lo que cabe esperar. Aunque no sea más que en 
ínfimas proporciones, la piel absorbe las partículas minerales 
del agua de mar. Efectivamente, la piel es permeable a los iones, 
permeabilidad que se halla favorecida por el calor. De esta forma 
se produce, progresivamente, entre el tegumento y el agua marina, 
un intercambio de sustancias, un intercambio de iones10.
Por su parte, Bagoi añade:
El agua de mar hipertónica, radiactiva, viviente contiene 
todos los elementos histoquímicos que pueden actuar 
biológicamente sobre los tejidos. Por irritación de los 
receptoresperiféricos, el agua estimula y solicita la actividad 
de la célula nerviosa. Quizá se le añadan fenómenos de 
ósmosis y de difusión, dando lugar, a través de la piel, a los 
intercambios entre dos medios orgánicos en presencia11. 
Por otra parte, Winkler manifiesta: 
Cuanto más se aleja la temperatura, en uno u otro sentido del 
punto neutro de 35 grados, más intensas son las repercusiones 
sobre las regulaciones de la circulación y del metabolismo que se 
producen entre los sistemas simpático y parasimpático. Todavía 
no se ha conseguido explicar completamente esta acción 
originada por la composición química de los baños y los de 
agua de mar. Algunos lo atribuyen a la absorción de partículas 
minerales, incluso en proporciones ínfimas. La mejoría del 
dolor en los reumatismos y en las neuralgias, es sin duda un 
efecto iónico que modifica la carga eléctrica de la piel12. 
10 LA FARGE, Georges. La santé par la mer. Paris: Vigot, 1961. 
11 BAGOI, René. Revue de Rhumatologie, 1949.
12 WINKLER, de Norderney. El abecé de la terapéutica marina. París: Embajada de la República 
de Alemania. 1954. 
42
Nos Quedaba el Mar
Los precursores de la talasoterapia preconizaban que era 
necesario llevar a los enfermos a los litorales marinos para que 
respiraran el aire altamente ionizado o bañarlos en las playas; 
y posteriormente, se introdujo la costumbre de trasladarlos a 
establecimientos creados para los tratamientos respectivos. 
Revisando la historia de estos lugares, es posible constatar 
que en ese tiempo se utilizaban sales de síntesis con agua a 37 °C. 
Llegué a conocer “hospitales marinos” donde se simulaban los 
beneficios del agua de mar. El hospital para niños en San Pedro, 
Montpellier, es un ejemplo de ello, pues el mar estaba a pocos 
metros. 
Largas y pesadas discusiones se dieron sobre el poder de 
fijación de patógenos en el agua de mar. Los obsesionados por 
la asepsia, a veces ganaban la discusión; otras veces, tomaban 
prelación quienes defendían la capacidad del agua de mar 
para detener la proliferación de bacterias patógenas. Al final 
del debate, la única perdedora fue la humanidad, porque 
poco a poco se entronizaron los miedos, dando lugar al cierre 
de muchos centros de talasoterapia y de playas, para dar paso 
a la microfiltración del agua de mar y venderla en ampollas 
esterilizadas, con acceso excluyente, distribuidas a través de las 
farmacias. 
Cuando se me pidió que participara en la publicación de 
libros u otras formas de difusión sobre el agua de mar, no lo 
hice porque no era el momento de cantar victoria, ni proclamar 
conclusiones sin la evidencia clínica. Había que desatar un 
río marino, literalmente, en núcleos poblacionales y observar 
resultados. El experimento llevó más de veinte años, tiempo en 
el que observé el extraño comportamiento humano frente a su 
matriz primigenia. Podría aseverar que los intereses económicos 
llevaron a parcelar el agua de mar, ignorando de paso su 
generosidad, abundancia, bioseguridad y sabiduría. 
Laureano Domínguez
43
Desde que Quinton irrumpió en el escenario del Método 
Marino, la historia ha presentado un ir y venir de aciertos y 
errores, simetrías y asimetrías, es como se ha escrito el desarrollo 
de la biología. Sin embargo, la lógica se impone. Es increíble 
cómo damos vueltas y vueltas, cuando las cosas son tan sencillas. 
Tienen que pasar varias generaciones para que una idea simple, 
pero eficaz, se posicione para que sea propiedad de la gente, 
útil a su desarrollo y armonía biológica. Pero todo llega en su 
momento. 
Decadencia de la talasoterapia
Poco tiempo antes de la Primera Guerra Mundial, la talasoterapia 
ocupó un lugar importante entre los médicos terapeutas. El 
término talasoterapia aparecía a menudo en la gran prensa, 
había despertado el interés del público por las posibilidades del 
tratamiento marino. 
Se conocía principalmente el método de Quinton, pero 
la creación de establecimientos marinos planteaba problemas 
a la técnica de aquel tiempo, ya que el agua de mar caliente 
posee alta acción corrosiva sobre los materiales utilizados en 
las calderas, canalizaciones y revestimientos, y la obligación de 
renovar con frecuencia una parte del material, lo cual hacía 
difícil su aplicación. ¿Puede ser esta una de las causas de la 
decadencia de la talasoterapia?
La talasoterapia se vio truncada por la aparición de 
la quimioterapia, a tal punto que desapareció poco tiempo 
después. Entre 1919 y 1950 triunfó la invasión fulminante de 
la quimioterapia.
44
Nos Quedaba el Mar
El Instituto Marino de Roscoff, que había logrado 
mantenerse hasta 1939, fue ocupado por los alemanes que lo 
utilizaron como depósito de municiones, y poco después, en 
su retirada, fue destruido. Así desapareció el último bastión de 
la talasoterapia. Incluso el mismo nombre quedó relegado al 
olvido. Sin embargo, ha sido Roscoff quien, al renacer de sus 
cenizas, tuvo ocasión de devolverle la fuerza a la talasoterapia. 
El fundador del Instituto Marino había muerto durante la 
ocupación, pero su hijo, el doctor René Bagot, emprendió la 
tarea de reconstruirlo. 
El instituto pudo abrirse de nuevo algunas semanas 
antes del término de la temporada de 1953 y durante 1954, 
de mayo a septiembre. A pesar de todo, en junio de 1955, el 
establecimiento era escasamente frecuentado. Pero algo había 
cambiado en la mentalidad del público, como reacción a los 
propósitos de la gran prensa que, antes de la guerra, no se había 
preocupado por el Instituto Marino. 
A finales de julio de 1955, se publicó un reportaje sobre 
Roscoff, el cual obtuvo un éxito considerable y fue el origen no 
solamente del relanzamiento del instituto, sino del movimiento 
para desarrollar la talasoterapia en Francia13. 
La reacción del público, demostrada en miles de cartas que 
solicitaban información y la invasión inmediata del instituto por 
enfermos, puso en evidencia ciertas realidades que empezaban 
a imponerse. En una determinada parte de este gran público, 
la quimioterapia perdía terreno, se estaba operando un viraje 
en favor de terapéuticas que tenían un carácter diferente y, en 
particular, hacia aquellas que empleaban los agentes naturales.
13 MAHÉ, André. Cures à l’eau de mer chaude en Bretagne. En: Constellation. Agosto 1955.
Laureano Domínguez
45
Desde la antigüedad se conocen los poderes terapéuticos 
del líquido marino. Cuatro siglos antes de Jesucristo, los 
sacerdotes egipcios trataron y curaron al filósofo Platón. De él 
se cree que surgió la expresión: “El mar lava todos los males del 
hombre”. 
En la Edad Media, los humanos sintieron horror por el 
mar. En el siglo XVI, Ambroise Paré intentó, en vano, rehabilitar 
el concepto. Solo en el siglo XVIII se prestó nuevamente 
atención a la matriz original. 
En 1750, el médico inglés 
Richard Russel afirmó: 
Las poblaciones costeras que se 
alimentan del mar son las más 
simpáticas. Instintivamente presentan 
un gran poder vital. El agua de mar 
sorprendía, en primer lugar, por su 
virtud purgativa. Habían observado 
muy bien que esta laxación ayudaba a 
neutralizar las escrófulas y a combatir 
las heridas resultantes. Creían que 
su sabor amargo era excelente contra 
las lombrices que atormentaban a los 
niños.
Pero Russel no se contentó 
con ensalzar los efectos del áspero 
clima de las costas británicas, también 
preconizó los baños de oleaje, lo que debía parecer espantoso 
en aquella época, y aconsejaba, además, beber agua de mar.
A lo largo del siglo XIX, aparecen algunas iniciativas que 
tienen por objeto aplicar los consejos médicos del inglés, pero 
fue la climoterapia marina la que más interesó en esta primera fase.
La talasoterapia se vio 
truncada por la aparición de 
la quimioterapia, a tal punto 
que desapareció poco tiempo 
después. Entre 1919 y 1950 
triunfó la invasión fulminante 
de la quimioterapia.
A finales de julio de 1955, se 
publicó un reportaje sobre 
Roscoff, el cual obtuvo un 
éxito considerable y fue el 
origen no solamentedel 
relanzamiento del instituto, 
sino del movimiento para 
desarrollar la talasoterapia en 
Francia. 
46
Nos Quedaba el Mar
Hacia 1850, en Pas-de-Calais (Francia) se observó que 
los niños raquíticos y escrofulosos, confiados a las educadoras 
se transformaban rápidamente y en el período de seis meses 
a un año, recobraban la salud. Se dieron cuenta de que cada 
mañana la buena nodriza transportaba a sus pequeños a unos 
1500 metros hasta la playa. Allí los desnudaba, bañaba, lavaba 
sus heridas con agua de mar y los dejaba correr medio desnudos 
por la arena. 
Esta experiencia fue tan concluyente que lo citaron en su 
informe anual. La asistencia pública hizo construir en la playa 
su primer hospital con 40 camas. Los buenos resultados se 
confirmaron, y se amplió la capacidad del hospital hasta 100 
camas y, más tarde, se construyó otro14. 
La creación de estos hospitales muestra, de forma 
sorprendente, cómo el empirismo popular conoce y transmite 
la sabiduría de la naturaleza olvidada por la medicina. 
Los resultados obtenidos en el hospital de Berck fueron 
reconocidos y utilizados ampliamente en la segunda mitad 
del siglo XIX y al mismo tiempo tuvieron lugar los ensayos, 
atrevidos, por cierto, en aquella época, sobre la helioterapia 
marina. Algunos balnearios instalaron baños de mar calientes 
para ciudadanos frioleros o delicados. 
La cura de agua de mar por ingesta, parte del arsenal de los 
talasoterapeutas alemanes, fue casi desconocida en Francia 
por mucho tiempo. Valdría la pena saber si el doctor Bensch, 
director del establecimiento de Borkum (aprobado por el 
doctor La Farge) tiene razón cuando afirma que una ingesta de 
agua de mar multiplica por 8 o 10 el contenido de magnesio 
en la sangre, en pocas semanas; y que esta cura “no solamente 
tiene el poder de restablecer el metabolismo mineral alterado, 
14 LA FARGE, Georges. Op. cit. 
Laureano Domínguez
47
sino que, al mismo tiempo, hace desaparecer los trastornos 
funcionales que desequilibran el sistema vegetativo y el 
metabolismo hormonal”15. 
¿Por qué no se promueven investigaciones?
Muchos reumatólogos se desentienden cuando se citan casos 
de recuperación con agua de mar porque se limitan a verlos sin 
profundizar en la investigación. Los miles de enfermos, incluso 
docenas de millares que, desde 1955 han sido tratados en los 
establecimientos marinos franceses, constituyen una excelente 
base para la comprobación del impacto positivo del agua de 
mar en la salud pública. 
Otra evidencia clínica irrefutable es el tratamiento de los 
trastornos neurovegetativos con agua de mar. 
En este aspecto encontramos también que las estadísticas 
alemanas son muy buenas y completas y deberían hacer 
reflexionar a los poderes públicos, no solo por razones de 
sanidad, sino también en función de las cargas cada vez más 
elevadas de la seguridad social. 
De cien pacientes enviados por las cajas de seguros 
sociales para pasar de cuatro a seis semanas en Norderney, 
noventa y ocho pudieron reintegrarse a su trabajo: setenta y 
dos con muy buenos resultados, sin trastornos; veintidós con 
buenos resultados (algunos trastornos ocasionales); cuatro con 
resultados satisfactorios (algunos trastornos patológicos) y sólo 
dos no presentaron ninguna mejoría16. 
Ciertas enfermedades de la mujer, como los trastornos de 
la menstruación, pueden beneficiarse del tratamiento marino. 
15 ZURCHE. Op. cit. 
16 Íbid.
48
Nos Quedaba el Mar
En este terreno se pueden confrontar fácilmente los resultados, 
pues a pesar de los obstáculos, la ginecología se enriquecería 
con las posibilidades que ofrece el mar. 
La Farge insiste sobre el 
amplio campo de aplicación que 
las prácticas talasoterapéuticas 
ofrecen a la dermatología. El 
mar es literalmente un agua de 
juventud. Aquí también La Farge 
subraya el papel que la cura marina 
puede desempeñar en la lucha 
contra la senectud prematura. Sus 
desarrollos científicos, que ningún 
médico debería ignorar, alcanzan 
los arrebatos líricos de Eugene Jules 
Michelet en su clarividente libro El 
mar, en el que se encuentra ya en 
potencia la talasoterapia. Con sus 
trabajos y su obra, La Farge ocupa 
un lugar entre los “descubridores del mar”: Richard Russel, 
Eugéne Jules Michelet, René Quinton y Louis Bagot. 
Particularmente en Francia, la Segunda Guerra Mundial 
marcó el golpe decisivo al elemento que salvaguardaba una 
esperanza de dar fuerza a la talasoterapia, cuando Quinton 
parecía definitivamente olvidado. He aquí lo que el doctor 
Fouqué, de Lyon, escribió en 1955: “Hace 30 años que Quinton 
desapareció y escribió en su adolescencia: ‘lo que quedará de 
nosotros unos lustros después de nuestra muerte, es lo que 
importa’, parece haberse disipado en el olvido junto con su 
obra’. 
Los miles de enfermos, incluso 
docenas de millares que desde 
1955 han sido tratados en 
los establecimientos marinos 
franceses, constituyen 
una excelente base para la 
comprobación del impacto 
positivo del agua de mar en la 
salud pública. Otra evidencia 
clínica irrefutable es el 
tratamiento de los trastornos 
neurovegetativos con agua de 
mar.
Laureano Domínguez
49
René Quinton siempre tuvo la más profunda estima por 
los trabajos de Louis Pasteur, a pesar de que este exploraba un 
camino inverso y consagró su vida a descubrir el microbio y 
el agente patógeno. Quinton, por su parte, formuló el nivel 
fundamental del medio interno contra este agente.
Precisamente, fue Eugéne Jules Michelet quien anunció el 
principio de la talasoterapia, mientras que Quinton pronosticó 
el nacimiento de los dispensarios marinos; de esta forma se da 
la bienvenida a los Sistemas de Impulsión de Agua de Mar. 
Es increíble observar cómo se manifiesta el instinto de 
sobrevivencia cuando se agota la provisión de agua de mar. 
Considero, entonces, que esta es una de las tantas vueltas al mar, 
al origen. Al igual que Quinton, cuando decía sentir vértigo por 
haber creado un puente entre las eras (persistencia del medio 
marino en la evolución), yo vivo y disfruto la observación de 
una de esas tantas vueltas a casa, en el sin tiempo.
La Ley de Constancia General de Quinton 
La Ley de Constancia General indica que la vida animal 
aparecida primero en estado de célula en el mar, en condiciones 
físicoquímicas determinadas, tiende a mantenerse por su elevado 
funcionamiento celular, en las condiciones de sus orígenes. 
Esta ley escandalizó a la sociedad académica, ya que 
iba contra la concepción darwiniana acerca de la evolución. 
Quinton no niega la evolución, pero aclara que no está 
determinada únicamente por las fuerzas exteriores. Para él, 
el mundo viviente evoluciona suavemente en la medida que 
asimila los cambios en el ambiente exterior, adaptándose a 
ellos. Rechaza que la materia viviente sea solo una sustancia 
plástica, plegándose, para sobrevivir, al juego de las fuerzas 
50
Nos Quedaba el Mar
ciegas e incoherentes del universo físico; el poder consustancial 
de adaptación que le confiere a la célula su origen marino pone 
los cimientos de la evolución natural, que de esta manera no es 
un simple azar. 
Para Quinton, la evolución no es una obediencia a las 
fuerzas hostiles del cosmos, sino una insurrección de la vida 
contra el conjunto de fuerzas que le sean perjudiciales. En 
su evolución, la célula rechaza los eventos de adaptación que 
comportan decadencia: construye barreras, gracias a formas y 
aparatos fisiológicos nuevos, suscitando victorias definitivas 
sobre las condiciones adversas, gracias a la persistencia del 
medio marino en sus procesos vitales. 
De esta forma, Quinton complementa a Darwin 
demostrando que, si las formas anatómicas son cambiantes, 
es precisamente para permitir a los valores biológicos 
mantenerse en su plena intensidad. 
En octubre de 1906, después de la publicación de la 
obra El agua de mar, medio orgánico, Pierre Dastrese, discípulo 
predilecto de Claude Bernard y secretario de la Academia de 
Ciencias, presentó la teoría quintonianaen el Instituto de 
Francia y concluyó: “Darwin nos enseña que la obediencia a 
la Ley de Adaptación rige las formas de los animales. Quinton, 
por su parte, enseña que la resistencia a la adaptación rige la 
vida animal”. 
En conclusiòn, medio siglo antes de Erwin Schrödinger 
y su escuela, Quinton demostró, por medio de la biología, que 
la segunda Ley de la Termodinámica no es aplicable al mundo 
viviente, y que la vida, lejos de obedecer al proceso entrópico 
definido por Carnot-Clausius, se nutre para crear justamente 
un proceso contrario, antrópico. 
Laureano Domínguez
51
La necesidad, como la experiencia, 
es la madre de la ciencia. 
Método
 social
MedicinaY
 Marino
“La historia está escrita en nuestros 
huesos, y la sal de nuestra sangre 
está vinculada a un mar antiguo. 
Así vive en nosotros el pasado…”.
Teoría General del Atavismo 
Laureano Domínguez
53
U n día, Luis Fernando Correa, médico director del hospital de Sonsón (Antioquia, Colombia), recibió un extenso mensaje y al leerlo meneó la cabeza de 
manera desconsolada y con aire de impotencia. La hermana 
Nelly Álvarez, quien en ese entonces trabajaba sola, en una 
región agreste de la costa Pacífica colombiana, a muchos 
kilómetros de distancia, pedía consejo sobre el tratamiento 
de cuatro niños atacados por una enfermedad extraña, cuyos 
síntomas ella describía. 
El médico contestó a la carrera: “Poliomielitis, parálisis 
infantil, no hay remedio conocido, haga lo que pueda”.
Un año después, la hermana Nelly, alta, robusta, tostada 
por el sol y el viento regresó de las lejanas tierras donde había 
servido de enfermera, partera y médica a las pocas familias que 
vivían a sus anchas por el litoral marítimo. El doctor Correa 
le preguntó con sumo interés y curiosidad científica por los 
enfermos de poliomielitis.
—Después hubo otros dos más graves que los primeros 
—contestó la joven enfermera—, pero los seis ya están bien.
—¡Magnífico! —exclamó el médico—. ¿Y quedaron los 
niños muy lisiados o impedidos?
—¡No quedaron lisiados, de ningún modo, doctor! Están 
en perfecto estado, normal.
54
Nos Quedaba el Mar
El médico miró fijamente a 
la hermana Nelly. Luego sacó de 
un archivo la nota que ella le había 
puesto, y al leerla dijo:
—Estos casos parecen muy 
serios. Algunos de ellos han llegado 
ya al período de parálisis. ¡Vaya, 
hermana! Casos como estos no se 
curan completamente. 
—¡Pero estos niños están 
perfectamente bien! —repitió la 
enfermera con firmeza, sonriendo 
ligeramente. 
—¿Y usted qué hizo? —preguntó 
el galeno cada vez más entusiasmado.
—Pues me serví de lo que tenía 
—contestó ella—, agua de mar, calor, 
frazadas y mis propias manos. Los 
niños se curaron.
Aún incrédulo, el doctor 
Correa llevó apresuradamente a la 
enfermera al hospital. En una camilla 
blanca estaba tendido un chiquillo con las piernas entablilladas 
y la carita demostraba mucho dolor.
—Este es un caso nuevo —dijo el doctor—. Lo pongo 
enteramente en sus manos. Muéstrenos ahora lo que usted hizo. 
Los médicos y las enfermeras se agruparon alrededor de la 
cama a ver qué resultaba del inusitado modo de proceder. Sin 
darles tiempo para discutir, la hermana Nelly quitó suavemente 
las tablillas y vendas que aprisionaban los miembros pálidos y 
—¿Y usted qué hizo? —preguntó 
el galeno cada vez más 
entusiasmado.
—Pues me serví de lo que tenía 
—contestó ella—, agua de mar, 
calor, frazadas y mis propias 
manos. La hermana Nelly 
quitó suavemente las tablillas 
y vendas que aprisionaban los 
miembros pálidos y doloridos 
del niño. Luego pidió agua de 
mar caliente (por ese entonces, 
el agua de mar brotaba por 
los grifos, en cada casa) y una 
frazada gruesa, la cortó y rasgó 
en tiras anchas, las metió en 
el agua de mar y envolvió en 
ellas las piernas del pequeño. 
Tan pronto como las tiras se 
enfriaban, las reemplazaba por 
otras calientes. Así, la hermana 
Nelly, sola y sin más guías 
que su ingenio e intuición, 
comenzó su heroica campaña 
contra la cruel y devastadora 
poliomielitis. 
Laureano Domínguez
55
adoloridos del niño. Luego pidió agua de mar caliente (por ese 
entonces, el agua de mar brotaba por los grifos, en cada casa) y 
una frazada gruesa, la cortó y rasgó en tiras anchas, las metió en 
el agua de mar y envolvió en ellas las piernas del pequeño. Tan 
pronto como las tiras se enfriaban, las reemplazaba por otras 
calientes. 
Con gran sorpresa de todos, el chiquillo empezó pronto 
a restablecerse y al cabo de pocos días, las piernas no le dolían, 
tampoco las tenía lastimadas. La piel, antes pálida y encogida, 
recobró su color y vitalidad. Luego, la hermana Nelly comenzó 
a moverle las piernas y los brazos, a masajear los músculos. Más 
tarde, ayudándolo un poco, hizo que él mismo comenzara a 
mover todo su cuerpo.
Pocas semanas después, el chiquillo corría, saltaba y jugaba 
como si nada le hubiera acontecido. 
Así, la hermana Nelly, sola y sin más guías que su ingenio 
e intuición, comenzó su heroica campaña contra la cruel y 
devastadora poliomielitis o parálisis infantil. Dedicó toda su 
vida a cuidar enfermos, exponer y demostrar sus métodos a los 
médicos, enseñándolos a otras enfermeras y extendiendo, con 
el celo de un misionero, el interés en la curación de la terrible 
enfermedad. 
Pocos médicos saben que, durante toda su vida, la hermana 
Nelly no ha aceptado ni un centavo por sus servicios, tampoco 
sueldo, honorarios, dádivas, ni nada por el estilo. Algunas de 
las pocas personas que saben esto, preguntan: ¿De qué vive la 
hermana Nelly? De una modesta renta que basta para satisfacer 
sus sencillas necesidades. “La misión de la hermana Nelly”, 
dicen los médicos del Hospital General, ha sido altruista. Ella 
no busca dinero ni gloria, lo único que pide es que se sigan sus 
enseñanzas a fin de aliviar a los niños y promover su bienestar.
56
Nos Quedaba el Mar
A ella se le paga con una moneda intangible que vale 
mucho más que la moneda ordinaria: la oración con que todos 
los niños de la localidad empiezan cada día sus tareas escolares, 
con la que ruegan por la buena hermana Nelly y su noble labor. 
Por aquel tiempo, en otra población, se estableció el primer 
dispensario marino. El pueblo inauguró el parque, donde se han 
plantado los árboles favoritos de la hermana. Frente a la tarima, 
durante la ceremonia de aquel día, se hallaba como espectador 
entusiasta y reverente, conmovido hasta lo más profundo de su 
corazón, un eminente científico, ampliamente conocido en el 
país. Era uno de los “Niños del Mar” de hace años: el primer 
paciente de poliomielitis curado por la hermana Nelly. 
***
Un médico cirujano egresado de la Universidad de 
Antioquia (1981), vive y ejerce su profesión en La Ceja 
(Antioquia, Colombia). Desde hace veintitrés años se ha 
preocupado por el estado de algunos pacientes con úlceras 
varicosas, muchas de estas infectadas. Su dedicación lo ha 
llevado a atender más de 40.000 pacientes con esta patología. 
Con un grupo de cinco pacientes, el galeno decidió el 
tratamiento con agua de mar, luego de conocer las bondades 
de este maravilloso líquido. 
Él, durante dos meses consecutivos, observó a estos 
cinco pacientes con resultados halagadores, pues tres de ellos 
cerraron sus heridas y en dos, se disminuyó el tamaño de estas. 
Una mujer de sesenta y seis años, con úlceras de treinta y ocho 
años de evolución, en ambas piernas, al cabo de dos meses de 
tratamiento, logró sanarse.
Aún falta mucho por estudiar, observar e investigar a fin 
de aprovechar al máximo este maravilloso elemento que Dios 
ha puesto de manera gratuita a nuestro alcance en la naturaleza. 
Laureano Domínguez
57
Prácticas terapéuticas del Método Marino
Experiencia de sustitución 
de sangre por agua de mar 
en Laguna, Islas 
Canarias (entrevista).
Entre 1974 y 1975, en la Universidad 
de La Laguna, Islas Canarias, se 
desarrollaron investigaciones en 
la Facultad de Medicina, áreas de 
Fisiología y Endocrinología Analítica. 
En estos estudios, la sustituciónde 
sangre en perros por agua de mar mostró 
que la hematopoyesis es reforzada hasta 
el punto de que los caninos tratados 
recuperaron su dotación sanguínea 
normal en un tiempo de siete a nueve 
días, tras haber sido sangrados hasta provocarles un shock 
hipovolémico, lo que significó extraer aproximadamente el 
75% de la sangre de cada animal. 
De otro lado, estudios realizados en el Departamento de 
Alergia del Hospital Central Unitika de la Prefectura de Kyoto, 
Japón, se encontró que la ingestión de agua de mar disminuyó 
el tiempo del flujo sanguíneo total; además, la presión arterial 
sistólica y diastólica. Los mismos investigadores demostraron 
que la ingesta de agua de mar disminuyó las respuestas 
alérgicas cutáneas, los niveles séricos de IgE total, las tasas de 
IgE específicas al polen de cedro japonés, así como las tasas de 
interleukina 4, 6, 13 y 18 en sujetos enfermos que padecían 
rinitis alérgica. Concluyeron que tomar agua de mar podría 
ser útil y efectivo en el tratamiento de enfermos con trastornos 
alérgicos.
58
Nos Quedaba el Mar
 Hay un renovado interés por el estudio del agua de mar. 
Se han empezado a estudiar sus principios activos, antibióticos, 
antiinflamatorios, antitumorales, además de sus propiedades 
nutricionales. Está claro para qué sirve el agua de mar, desde el 
punto de vista clínico. Lo único que hace falta es que el agua de 
mar llegue a las casas. 
Si esto sucede, desde el momento mismo de abrir una 
llave de agua de mar en una casa o vaciar el inodoro con agua 
de mar, esto ya supone una revolución desde el punto de vista 
medioambiental. Automáticamente se está dando inicio al 
tratamiento de aguas residuales, al aportar más oxígeno y otros 
gases nobles al paisaje, y crear fuentes de compostaje de una 
insospechada riqueza biógena. 
Es exactamente lo que vieron los alemanes, ingleses, 
rusos, italianos y franceses en la llamada talasoterapia, solo que 
esta vez se hará en cada casa. La llave de la cocina, cuando se use 
el agua de mar en la preparación de alimentos, será el primer 
sistema masivo de medicina preventiva. 
Es indudable que el agua de mar tiene aplicación en 
todos los sistemas económicos por ser un método natural, 
inocuo, efectivo, que no introduce en el organismo elementos 
modificados por técnicas de síntesis químicas, tiene cero costo 
y alta efectividad. El agua de mar puede llegar a las más amplias 
capas sociales. Basta un mínimo de disposición y organización 
de grupos de base, además de voluntad política de los gobiernos, 
para lograr el ahorro de recursos en salud pública y un bienestar 
colectivo. 
Laureano Domínguez
59
Perspectiva social y terapéutica
El agua de mar es, desde el punto de vista social, un método 
para el manejo de diversas enfermedades. Aunque su 
principal aplicación en la medicina preventiva es también 
una herramienta fundamental en la atención primaria de 
salud. Puede revolucionar aspectos claves en la nutrición y la 
terapéutica al contrarrestar de forma efectiva el daño oxidativo 
molecular, específicamente en moléculas en el ADN, por la 
acción de radicales libres. 
La llamada memoria del agua se refleja en nuestro 
organismo, desde el nivel celular y la composición e historia 
evolutiva del mismo. La información contenida en la célula, en 
nuestros genes y cromosomas no solo es más vieja que nosotros, 
sino que marca el camino de la evolución y la constancia de la 
vida, en lo que tiene de esencial. Desde esos niveles hasta lo 
que somos en realidad estamos influenciados por la relación 
del agua de mar, su permanencia en lo vivo y, en nuestro caso, 
en la serie zoológica. 
En nuestro entorno, el ser humano forma parte interactiva 
de un todo orgánico vivo que constituye la biosfera en la que nos 
desarrollamos, donde el mar ocupa un lugar importantísimo, 
tanto por su extensión como por su actividad e influencia 
determinantes. De hecho, la Teoría General de Sistemas, 
enunciada por el biólogo Bertalanffy en 1932, plantea que los 
seres vivos están organizados como totalidades inseparables de su 
medio ambiente, donde el todo constituye algo más que la suma 
de las partes. Aplicándolo al ser humano, este es un biosistema 
perfecto compuesto por subsistemas que a la vez forma parte de 
otro biosistema de orden superior: el medio ambiente, con el 
cual interactúa a nivel físico, químico y energético. Este medio 
60
Nos Quedaba el Mar
ambiente incluye los sistemas de la naturaleza, mar, tierra y aire, 
el espacio sociocultural, económico y político donde vivimos; la 
familia, el vecindario, la población, el municipio, la provincia, 
la nación, el continente, el hemisferio, el planeta, el sistema 
solar, la galaxia... Todo influye, todo está interconectado a tal 
punto que la expresión “Barrio Cósmico”, referida al sistema 
solar, es cada vez más usual entre los niños. Gracias al desarrollo 
de la físico-astronomía estamos creando más puentes entre las 
grandes distancias interestelares. Quinton dijo sentir vértigo 
cuando estableció este tipo de relaciones entre las eras de la 
evolución. 
No es suficiente proponer que el individuo sea el artífice 
de su bienestar. Las investigaciones modernas evidencian que 
el 50% del mejoramiento de la salud poblacional depende 
del estilo de vida de las personas; el 20% de la genética de las 
poblaciones; el otro 20% del estado del medio ambiente y solo 
el 10% de la salud pública (atención médica). Ello obliga a una 
reestructuración profunda de esta última, con el paso decidido a 
la orientación socio-profiláctica, a la intensificación del proceso 
médico-sanitario, al rescate de métodos valiosos y efectivos de 
la medicina natural y tradicional, y a la humanización de esta. 
Tales orientaciones no tienen otras alternativas de éxito. 
Estilo de vida de las personas 
Una observación que puede aportar al debate es la que hicimos 
en el dispensario marino de Los Chircales (sur de Bogotá, 
capital de Colombia) donde nuestro objetivo era evaluar 
medidas antropométricas en niños consumidores de tres vasos 
de agua de mar al día. El ambiente donde ellos crecían no 
era el más armonioso. Y uno de los factores de desequilibrio 
Laureano Domínguez
61
de la armonía en familia, cuando la había, era una marcada 
tendencia al consumo de bebidas alcohólicas de los mayores 
y los jóvenes. Tal vez por la evolución favorable de los niños 
es que los adultos, a hurtadillas, decidieron consumir también 
agua de mar. Además, las señoras preparaban los alimentos 
con esta. Con el tiempo, se disminuyó el consumo de alcohol 
y los responsables del dispensario reportaron algunos casos de 
abstinencia. 
Según Quinton, después de realizado con éxito el 
tratamiento prenatal en París, la predisposición genética a ciertas 
Experiencia con agua de mar 
en el barrio Los Chircales de 
Bogotá (entrevista).
taras se puede corregir. Cuanto más 
temprana se haga la intervención con 
agua de mar, más esperanzas existen 
de mejorar la genética. Recordemos 
que él intervino directamente a bebés 
en sus primeros meses después de la 
gestación. En el caso de Los Chircales, 
se logró la cura de enanismo y el 
desarrollo armónico de los niños en 
ese lugar.
Relación con el medio ambiente 
y la salud pública 
Tomemos el caso del aire contaminado en Medellín (Colombia). 
Este sería purificado con la capacidad natural del agua de mar 
para ionizarlo. De hecho, en Senegal se hizo un pilotaje cuando 
enseñé a los niños de la escuela del pueblo de Pointe Saréne, a 120 
kilómetros de Dakar, a hacer sus propios jardines de halófilas: 
Batis Marítima (halofíticos con hojas carnosas), Sesuvium 
Porthulacastrum (verdolaga de playa), Salicornia (herbáceas 
62
Nos Quedaba el Mar
suculentas)… Que no solo dieron colorido al paisaje, sino que 
hicieron el aire más fresco y rico, el suelo productivo y húmedo, 
y el paisaje habitado por especies que habían desaparecido 
del lugar. 
El humedal Marino de Torre Flavia, cerca de Roma, y 
otros muchos ejemplos en los litoralesdel mundo, dan fe de 
ello. La novedad es que, llegando el mar a las ciudades del 
interior, estas realidades estarán al alcance de la población que 
no vive cerca de las playas. Estos son los objetivos a los que no 
debemos renunciar en favor de la salud de nuestros pueblos. 
De igual forma, es necesario insistir en el siglo XXI sobre la 
importancia de la salud pública como solución a los problemas 
globales que debería ser la base de la nueva mentalidad política 
para el mundo. 
Es inevitable la discusión amplia de importantes problemas 
éticos de la medicina, como la tecnificación y la automatización 
que vienen transformando la secular relación médico-paciente 
en una relación médico-máquina-paciente. En esta perspectiva 
se inscribe la interpretación más humanista de los problemas 
de salud, su vinculación con la desigual distribución de las 
riquezas en el mundo, el hambre y la desnutrición en millones 
de seres humanos, de manera inconcebible en África, Asia y 
América Latina. 
Por consiguiente, la medicina social tiene que contribuir a 
potenciar las tendencias sintético-integradoras del pensamiento 
médico contemporáneo. Tres ejemplos de ello son (a) la 
epidemiología genética –campo tremendamente distante de 
la medicina natural y tradicional, hoy unidos–; (b) la psico-
neuro-inmunología –que ha puesto de manifiesto los diversos 
mecanismos de cómo los estados depresivos condicionan la 
sensible disminución del umbral de las barreras inmunológicas 
Laureano Domínguez
63
defensivas–; y (c) la sociobiología –para desentrañar, por 
ejemplo, la diferente capacidad de los sexos y los grupos 
poblacionales particulares para la vida y la salud. 
También hay que contribuir decididamente a hacer más 
científicas las medicinas diferentes. Y hasta ahí llegué yo cuando 
en el Congreso de la Salud de los Pueblos, realizado en Cuenca 
(Ecuador), expuse mi teoría de desarrollo del Método Marino. 
En esa época creía, con ingenuidad, como Jarricot en 1922, 
que el Método Marino se inscribiría en la medicina. O por lo 
menos en la medicina social, o en las medicinas diferentes. 
Con los años volví a pensar como los salubristas clásicos: 
el motor de la salud es de libre albedrío. El dispensario marino 
es un acto de conciencia del individuo frente al mar. Por lo 
tanto, quienes se deben ocupar de la salud de los pueblos 
deben poner a disposición de las gentes ese combustible base, 
en forma generosa y gratuita. 
El enfoque social de la medicina indica que los problemas 
de salud no pueden ser solo preocupación de los médicos; la 
persona individual, las comunidades, la sociedad en general 
tiene que jugar un papel activo en el logro y mantenimiento 
de esta. Dicha orientación ha estado presente, desde el inicio 
en la creación de los dispensarios marinos, en países de nuestra 
América Latina. 
La idea de utilizar las propiedades del agua de mar para 
restablecer la salud humana es tan antigua como la medicina 
misma. Las referencias abundan. No obstante, como punto de 
partida de la historia moderna, el concepto agua de mar como 
combustible básico para la vida, como un elemento natural 
exactamente adaptado a sus necesidades, debe ser apartado del 
arsenal terapéutico que casi obliga a que se compare con un 
medicamento. 
64
Nos Quedaba el Mar
En mi concepto, vistos los resultados obtenidos en el 
uso de agua de mar en grandes colectivos, esta debe llegar a las 
casas y quienes se acercan a ella deben hacerlo con la actitud de 
asombro que embarga al individuo cuando está, por primera 
vez, frente a la majestuosidad del paisaje marino. 
La utilización del precioso líquido como un medio 
preventivo, nutricional o terapéutico en diversos desequilibrios, 
trastornos y enfermedades del funcionamiento humano, 
constituye la base de la armonía biológica. 
Las propiedades terapéuticas y nutricionales del agua de 
mar se deben no solo a la riqueza de su composición (todos los 
elementos de la tabla periódica de Mendeléyev, microplancton 
en forma de zooplancton y fitoplancton, vitaminas, proteínas, 
gases, etc.), sino también a la memoria de vitalidad y equilibrio, 
planteamiento que encuentra fundamento en la medicina 
natural y bioenergética.
René Quinton descubrió toda esa riqueza y la tradujo, 
para bien de la humanidad, en sencillos dispensarios marinos, 
en los que se curaron miles de niños y adultos con el agua de mar 
administrada por distintas vías. Cuando quisimos adaptar esta 
experiencia al contexto actual, fracasamos. En un abrir y cerrar 
de ojos vimos el sueño manipulado, aparentemente tecnificado 
y comercializado. La propuesta, en cambio, desde la época de 
los dispensarios marinos italianos en 1760, consistía en abrir 
las puertas del mar para que pudiéramos volver sin obstáculos a 
casa. Y el principal obstáculo, en mi concepto, es haber cerrado 
las playas del mundo a las gentes. Con advertencias miedosas 
innecesarias, con normas insoportables sobre la libre recogida 
del agua de mar y posteriormente con absurdas condiciones 
para su uso. Hay países donde crearon leyes para beber agua 
de mar, se hicieron libros sobre esto. Era sencillo, pero lo 
complicamos. 
Laureano Domínguez
65
Los dispensarios marinos que operaron en diversos 
países, en el período de fundación, nos confirman de forma 
clara y sencilla la veracidad de los trabajos de René Quinton: 
es posible evitar la muerte, las propiedades terapéuticas y 
equilibrantes de este líquido abarcan dimensiones cada vez 
mayores en organismos enfermos y en personas sanas. 
La introducción de esta terapéutica en la práctica médica 
internacional, al confirmarse sus resultados en los estudios 
científicos, tendría un indudable impacto económico y social, 
que se traduciría en un considerable ahorro por la disminución 
en el consumo de fármacos, muchos de ellos inalcanzables 
para la mayor parte de la población, por su elevado costo. 
Igualmente, la rápida recuperación del sujeto enfermo y la 
reincorporación a su vida activa, laboral o de estudio, reportaría 
también beneficios económicos, individuales y sociales. 
Y lo que es más importante, también permitiría una elevación 
significativa de la calidad de vida de las personas. 
Traigo a colación una anécdota relacionada con los 
intentos por cerrar los dispensarios marinos que alguna vez 
fundé en Nicaragua. Me telefoneó Ángel Gracia y me solicitó 
que hiciéramos una defensa contra el ataque a los dispensarios 
marinos de ese país, a través de la prensa local escrita, en Managua 
y emisiones de televisión, desde Miami. Le dije que la fuerza de 
los dispensarios era imparable, pues la gente era depositaria del 
conocimiento y, lo más importante, no había dinero de por 
medio en ninguno de los dispensarios marinos de Nicaragua. 
Que seguramente tendríamos bajas, pero no nos exterminarían. 
Recordé el libro de Ernesto Cardenal, La revolución perdida. Tuve 
dudas, pero de momento. El pueblo nicaragüense es maduro, 
pensé.
66
Nos Quedaba el Mar
El artículo periodístico que atacó lo dispensarios fue 
escrito en 2011, este contenido se ensañó a tal punto que tituló 
“La muerte es la que flota en agua de mar”17. Aquí nunca 
estuvo tan mal acompañada la palabra muerte, pues el agua de 
mar es la fuente de la vida. Este episodio me recordó el nefasto 
día cuando sellaron los dispensarios marinos Shalom en La 
Ceja (Antioquia). Días antes, un funcionario de la salud había 
declarado a los medios: “¿Si un niño muere por consumir agua 
de mar en La Ceja, ¿quién lo va a pagar?”. 
Volvamos al artículo de El Nuevo Diario de Managua, 
allí comienza citando declaraciones de una nutricionista que 
afirmaba que el agua de mar no contiene los nutrientes esenciales 
que el cuerpo necesita. Agregó que no tiene ni pies ni cabeza 
la campaña de recuperar niños afectados por desnutrición y 
concluyó categóricamente: “El agua de mar está contraindicada 
en casos de desnutrición”. 
En el mismo contenido, un médico advirtió que el agua 
de mar era altamente peligrosa y tenía efectosantagónicos en 
pacientes con enfermedades renales. Fue más allá, aseguró que 
puede conducir a fallas cardiacas, edema pulmonar, retención 
de líquidos, elevamiento de la presión arterial… y aseguró, 
además, que es una estafa, menos mal que no se vendía. Dijo 
también que, en la literatura médica no había ni un solo 
registro acerca de los efectos terapéuticos del agua de mar. Para 
ese entonces contábamos ya con una colección de 18.000 casos 
clínicos exitosos en toda Nicaragua.
Otro doctor aseguró que el agua de mar deshidrata las 
células. Mientras otro galeno dio la peor noticia: “El agua de 
mar puede conducir a la muerte”. Afirmó que su consumo 
produce edema cerebral y renal.
17 El Nuevo Diario de Managua, 2 de septiembre de 2011. 
Laureano Domínguez
67
El sexto afirmó que puede producir hipertiroidismo 
e hipernatremia, acompañados de arritmias y trastornos 
cardiacos. Que, si la gente nota lozana su piel cuando va al mar, 
es mentira, pues, según él, se debe al fruto de la acumulación 
de agua por deshidratación celular. 
Por la importancia de los conceptos y fundamentos, 
transcribo aquí la aclaración y defensa hecha por la doctora 
Teresa Illari18 , responsable del dispensario marino de la clínica 
Santo Domingo, de Managua.
Defensa de Teresa Illari a raíz del artículo “La muerte es la que 
flota en agua de mar”, publicado en El Nuevo Diario, el 2 de 
septiembre 2011. 
Aclaro varios conceptos publicados en El Nuevo Diario que 
no tienen fundamento científico, sobre todo por respeto a 
los millares de pacientes que han depositado su confianza en 
el poder terapéutico del agua de mar y en los colegas galenos 
que la prescriben desde hace más de ocho años en Nicaragua.
Las bases científicas de lo que llamamos Método Marino 
fueron instauradas por René Quinton, hace más de cien años 
en Francia. Por sus importantes descubrimientos científicos (le 
llamaron el Darwin francés) y por haber salvado miles de vidas 
de morir por las enfermedades que diezmaban a la población 
en los hospitales de la época, mereció el reconocimiento de 
la comunidad científica de París, por lo que recibió el Premio 
de la Academia de Ciencias de Francia, equivalente al Premio 
Nobel de la actualidad. A solicitud del rey de Egipto detuvo 
18 Teresa Illari. Médica catalana, coordinadora del dispensario marino de la Clínica Santo 
Domingo en Los Escombros de Managua.
68
Nos Quedaba el Mar
una epidemia de cólera con la administración de agua de mar 
en dicho país.
Como remanente de su gran obra quedó abundante literatura 
y casuística clínica, perfeccionada por Jean Jarricot en el 
dispensario marino René Quinton de Lyon. De hecho, el 
agua de mar hacía parte del Vademécum de Francia, siendo 
reembolsado por la seguridad social francesa, a los asegurados. 
Todavía hoy en día es prescrito por médicos en Europa y es 
de uso obligatorio en los deportistas de alto rendimiento, por 
su gran poder energizante; por ejemplo, en los ciclistas que 
compiten en las vueltas a Italia y Francia.
En Nicaragua hemos implementado el Método Marino desde 
2003 y, en diferentes ocasiones se han desarrollado cursos 
de capacitación para profesionales de la salud y usuarios en 
general, con la participación de importantes científicos de 
talla internacional, tales como:
 Laureano Domínguez, periodista e investigador colombiano, 
quien después de rescatar la gran obra del Dr. René Quinton 
en Francia, trajo a América Latina y a España el Método 
Marino. Autor de varios libros, ocupa cargos directivos en 
las fundaciones Aquamaris y Omdimar y Ciencia, ambas 
españolas y difusoras del Método Marino en el mundo. 
Ha visitado Nicaragua y nos ha capacitado en diferentes 
instancias, entre ellas el Ministerio de Salud, en tres ocasiones, 
visitando también la Costa Atlántica (RAAN y RAAS).
 Dr. Ángel Gracia, PhD., científico español. También ha 
visitado Nicaragua para capacitarnos en diferentes foros. 
Uno de ellos fue inaugurado por Margarita Gurdián, 
en ese entonces viceministra de Salud y posteriormente 
ministra de Salud.
Laureano Domínguez
69
 Dr. Héctor Bustos, científico mexicano, profesor 
investigador de la Universidad Autónoma de Baja 
California. Premio Nacional de Oceanografía (2002). Ha 
impartido cursos de formación en el Método Marino, junto 
a Wilmer Soler, en las facultades de Ciencias Médicas de la 
UNAN-Managua y la UNAN-León.
Se han capacitado en estos cursos, a lo largo de estos ocho 
años, más de 300 médicos, enfermeras y trabajadores de la 
salud del Ministerio de Salud de Nicaragua (Minsa) y de 
diferentes centros de salud y hospitales del resto del país.
En los cursos universitarios de formación académica sobre el 
Método Marino conocimos estudios científicos europeos, de 
Japón y de Colombia sobre la cura de diferentes enfermedades 
con la ingesta del agua de mar, los cuales están a la disposición 
de la comunidad médica y científica en la Clínica Santo 
Domingo, de los padres jesuitas, en Managua.
Existen miles de testimonios de pacientes curados con el 
agua de mar a lo largo de estos ocho años. Si los medios se 
comprometieran a publicarlos podríamos enviar dos casos 
diarios, durante por lo menos dos años.
Existen 66 dispensarios marinos en el país, la mayoría 
de ellos en Managua, pero también en Juigalpa, Somoto, 
Estelí, Masaya, Jinotepe, Diriomo, Granada, León, Tipitapa, 
Ticuantepe, Nagarote, entre otros. En estos lugares se 
distribuye gratuitamente el agua de mar a la población, la 
cual, por motivos de logística se suele recoger de la orilla. 
Las características fisicoquímicas del agua de mar, como la 
ósmosis, la biocenosis, el fenómeno de dispersión, el alto 
contenido en cloro, los rayos ultravioletas hacen que esté libre 
de microbios patógenos, esto lo comprobó reiteradamente el 
Centro de Diagnóstico Clínico del Minsa. 
70
Nos Quedaba el Mar
El agua de mar se traslada en camiones cisterna y es almacenada 
en depósitos de plástico bien lavados. La capacidad de 
almacenamiento y distribución mensual en la Clínica Santo 
Domingo es de 6.000 litros.
El agua de mar, según estudios realizados en la Universidad 
de Miami, contiene todos los minerales y oligoelementos 
de la tabla periódica, y por su contenido en fitoplancton 
y zooplancton, cuando es recogida cerca de la superficie 
marina, así como la biomasa de bacterias propias del mar, 
contiene proteínas, vitaminas y ácidos nucleicos, además de 
otros nutrientes. Estas bacterias propias del mar (9 millones 
por litro de agua) han sido estudiadas en la Universidad de 
California, demostrándose que tienen efectos analgésicos, 
antiinflamatorios y antibióticos. 
El agua de mar tiene tres ejes principales de acción terapéutica:
 La recarga hidroelectrolítica
 El reequilibrio funcional enzimático
 La regeneración celular
En cuanto a la recuperación nutricional, podemos ver uno 
de los casos curados y salvados de morir por el Dr. René 
Quinton en los dispensarios marinos de Francia, gracias al 
efecto terapéutico del agua de mar, descritos en el libro de 
Quinton: “El agua de mar, medio orgánico”.
¡No tomar en cuenta este enorme poder de recuperación 
nutricional del agua de mar y no promover su uso masivo 
en los países donde cada año mueren millones de niños por 
desnutrición, es ser cómplice de estas muertes!
Hemos podido comprobar en centenares de casos que el agua 
Laureano Domínguez
71
de mar no es contraproducente en los casos de hipertensión 
arterial, ya que, después de varios meses de tomar medio 
litro al día, los pacientes hipertensos logran controlar sus 
cifras tensionales y en muchos casos pueden descontinuar el 
tratamiento farmacológico, bajo control médico, obviamente.
Varios casos de insuficiencia renal crónica, con oliguria o anuria 
(es decir, en palabras sencillas, que no orinan u orinan poco por 
tener “paralizado” el riñón) al ingerir pequeñas cantidades de 
agua de mar, siempre bajo control médico estricto, empiezan 
a producir orina, y se han visto disminuciones de la creatinina(último caso del Dr. Villavicencio que, después de tomar tres 
meses el agua de mar, la creatinina descendió de 12 a 4). Esto 
se debe a que tiene un poder estimulador de la nefrona (célula 
renal) y es diurética.
Hay múltiples casos reportados en Nicaragua de eliminación 
de cálculos renales por la ingesta de agua de mar, con 
ultrasonidos del antes y el después.
Uno de los primeros casos tratados en la Clínica Santo 
Domingo, fue un caso de cirrosis hepática (el hígado “no 
funcionaba” por antecedentes de alcoholismo) y después de 4 
meses de tomar medio litro de agua de mar al día, el paciente 
ya no necesitó de paracentesis (sacarle dos galones de líquido 
ascítico del abdomen cada semana), quedó curado y pudo 
volver a trabajar.
Casos de enfermedades de tiroides (hipo e hipertiroidismo) 
han mejorado con la ingesta del agua de mar, hasta tal punto 
que los pacientes han podido descontinuar o disminuir las 
dosis de medicamentos.
Casos de cardiopatías severas y arritmias se han estabilizado 
y compensado gracias a la ingesta cotidiana de agua de mar.
72
Nos Quedaba el Mar
Enfermedades de la piel han mejorado en pocos días 
después de la ingesta y la aplicación tópica. Igualmente, ha 
habido mejoría del estrés, depresión e insomnio, logrando 
descontinuarse los tratamientos ansiolíticos y antidepresivos 
(tipo alprazolam, clonazepam, etc.). En enfermedades 
reumáticas desaparece el dolor en la mayor parte de los 
casos que se acompañan de cambios en la alimentación. Se 
ha utilizado como cimarrona en alcohólicos para dejar de 
tomar, con muy buenos resultados.
En los congresos internacionales sobre el uso terapéutico 
del agua de mar se ha realizado paralelamente la “Semana 
del Náufrago” demostrándose claramente, con testigos 
incluidos, que los náufragos no tienen por qué morir en 
alta mar, ya que ingieren sorbos de agua de mar que se 
isotoniza mezclándose con el agua metabólica que produce 
nuestro cuerpo, producto de las reacciones bioquímicas de 
nuestras células.
Nicaragua se ha constituido, después de Colombia, en el 
segundo país consumidor de agua de mar en el mundo, 
dada la masiva expansión de su consumo en nuestra 
población, con base en innumerables testimonios de sus 
efectos benéficos, que se propagan de boca en boca, más 
allá de los comentarios desinformados.
Hemos representado a Nicaragua con su valiosa experiencia 
de uso del agua de mar en:
 Primer y segundo Encuentro Internacional de Terapia Marina 
“El agua de mar, fuente de salud y vida”, Fuerteventura, Islas 
Canarias, España.
 IV Foro Internacional del Agua, México.
 Séptimo Encuentro Internacional del Agua de Mar, La Ceja, 
Colombia.
Laureano Domínguez
73
 Tercer Encuentro Internacional del Mar, Coatzacoalcos, 
Veracruz, México.
 II Salón Internacional de la Cooperación, Dakar, Senegal.
Un curso de hidrología marina: “El Poder Curativo del 
Agua de Mar” ha sido reconocido de interés sanitario por 
el Instituto de Estudios de la Salud del Departamento de 
Sanidad y Seguridad Social de la Generalitat de Catalunya 
(Gobierno Catalán).
El agua de mar también se utiliza en agronomía (agricultura 
biosalina, en Arabia, Eritrea, China, Colombia, México, etc.) 
y en ganadería, demostrándose en diferentes estudios de grado 
en la UNA (Universidad Nacional Agraria), el efecto benéfico 
de la ingesta del líquido en el ganado para el engorde más 
rápido, la cura de diferentes enfermedades y la prevención de 
estas.
El agua de mar es el recurso natural más abundante en el 
planeta Tierra, ya que constituye el 70% de su composición. 
Es gratuita y ofrecida generosamente por la naturaleza a 
la humanidad. Es una bendición de Dios que nos ayuda a 
recuperar la salud y mantenernos con energía y un bienestar 
físico completo. En los océanos primigenios surgió la vida 
(primeras células) y en el agua de mar permanecen los 
elementos que dieron origen a la vida y que, al restituirlos 
a nuestro cuerpo, a nuestras células, nos la devuelve cuando 
enfermamos.
Los pacientes la toman en un promedio de medio litro al 
día, pura o mezclada con agua dulce, con refrescos cítricos 
(naranja, limón, piña, tamarindo, papaya, guayaba, etc.) o la 
usan en vez de sal común para cocinar (sopas, verduras, arroz, 
frijoles, etc.).
74
Nos Quedaba el Mar
No es nuestra intención hacer ningún tipo de proselitismo, ya 
que, al ser gratuita, el agua de mar, su distribución y consumo 
no responde a ningún interés, ni farmacéutico, ni personal ni 
mercantil, ni comercial. A los seres humanos nos ha sido dado 
el libre albedrío y la libertad de escoger e ingerir los alimentos 
y bebidas que consideremos pertinentes para nuestra salud y 
bienestar.
El objetivo de este programa de difusión del Método Marino 
es llegar a los países más pobres del planeta para salvar de 
la muerte por desnutrición a los 10 millones de niños que 
mueren anualmente en el mundo. 
Esta información la ofrecemos en los medios de comunicación 
éticos para aclarar dudas que se hayan podido generar por 
desconocimiento y por respeto a nuestros pacientes que han 
depositado, desde hace años, la confianza en este método 
natural e inofensivo de recuperar la salud. Los resultados 
están a la vista y no podemos ignorarlos
Estamos a la disposición para facilitar información científica 
y experiencia médica a quien de buena fe quiera probar la 
terapia marina y/o difundirla entre sus pacientes. La doctora 
Illari presenta los nombres de los médicos que han consumido 
y/o prescrito el agua de mar:
Laureano Domínguez
75
José Enrique Solís. Pediatra. Hospital 
Manuel de Jesús Rivera (La Mascota). 
Marlene Bordas. Médica general. Direc-
tora de la Clínica docente de Ciudad 
Sandino.
María del Socorro Zepeda. Médico gene-
ral. Maestría en Salud Pública. CEPS. 
Luis Mairena. Médico especialista en 
Ortopedia y Traumatología. Policlíni-
ca Morazán.
José Francisco Somarriba. Médico espe-
cialista en Traumatología y Ortopedia. 
Hospital Roberto Calderón. 
Liset Castillo. Médica dermatóloga pe-
diátrica. Hospital Vivian Pellas. 
Norma Estela Francis. Clínica de la Igle-
sia Nuestra Señora de los Ángeles. 
Tiene un dispensario marino. 
Evelyn Kraudy. Psiquiatra. Exdirectora 
del Hospital Psiquiátrico. Tiene un 
dispensario marino. 
Liberato Villavicencio. Médico internis-
ta. Clínica de la Parroquia San Luis 
Gonzaga. Tiene un dispensario marino. 
Juan Manuel López. Médico general. 
Médico de la Prepa/Internado de la 
UNAN-León. Difundió el método ma-
rino desde el Departamento de Bienes-
tar Estudiantil de la UNAN-León. 
Armando Matute. Médico internista. In-
fectólogo. Decano de la Facultad de 
Ciencias Médicas de la UNAN-León. 
Leonor Gallardo. Médica salubrista. 
Docente de la Facultad de Ciencias 
Médicas de la UNAN-Managua. Fue 
directora de la Cruz Roja. 
Rosa Quintanilla. Pediatra. Médica do-
cente de la Facultad de Ciencias Mé-
dicas de la UNAN-Managua. 
Moisés Elías Bautista Lara. Médico ge-
neral. Docente de la Facultad de Cien-
cias Médicas de la UNAN-Managua. 
Violeta de Trinidad. Médica con 
especialidad en Otorrinolaringo-
logía. Hospital Regional de Jino-
tepe. 
Alexandra Pereira. Médica salu-
brista. 
Eduardo de Trinidad Barboza. Mé-
dico salubrista. 
Mary Luz Dussán Márquez. Médica 
salubrista. 
Elba Luisa Largaespada. Médica 
general. 
Olga María Chávez. Médica salu-
brista. Directora del Hospital Ro-
berto Calderón. 
Javier Lacayo Bossa. Médico gene-
ral y médico homeópata. Director 
de la Clínica de Extensión Aca-
démica Monte Tabor. UPOLI. 
Manuel Collado. Médico general 
naturópata. Director de la Clínica 
Médica de la UPONIC. Tiene un 
dispensario marino. 
Brenda Barahona. Médica general 
naturópata. Decana de la Facul-
tad de Medicina de la UPONIC. 
Tiene un dispensario marino. 
Edwin Urbina. Médico general na-
turópata. Decano de la Facultad 
de Medicina de la UPONIC. 
Maura Flores. Médica general natu-
rópata. Presidente de la Asocia-
ción de Médicos Naturópatas de 
Nicaragua. Tiene un dispensario 
marino. 
Santos WilfredoLópez. Médico 
general naturópata. Asesor de la 
Comisión de Salud de la Asam-
blea Nacional, para la elabora-
ción de la Ley de Medicina Natu-
ral y Terapias Alternativas. 
76
Nos Quedaba el Mar
Rubí María Selva. Médica general 
naturópata. Es médica de “Na-
turaleza”. Tiene un dispensario 
marino. 
Luisa Rojas. Médica general na-
turópata. Tiene un dispensario 
marino. 
Daniel Mayorga. Médico general 
naturópata. Tiene un dispensario 
marino. 
Roberto Ferguson. Médico general 
naturópata. Tiene un dispensario 
marino. 
Kenia Sánchez Gómez. Médica 
general naturópata. Tiene un 
dispensario marino. 
Mariano Mendoza. Médico general 
naturópata. 
Roberto Guerrero. Médico general 
naturópata. Biólogo. 
Silvia Juliana Robleto Hernán-
dez. Médica general naturópata. 
Bióloga. Tiene un dispensario 
marino. 
Victoria Bermúdez. Médica general 
naturópata. 
Digna Rosa Paredes Lara. Médica gene-
ral naturópata. SILAIS-Managua. 
Sergio Zamora. Médico general naturó-
pata. Tiene un dispensario marino. 
Ivania Espinoza Solórzano Balladares. 
Médica general naturópata. Odontólo-
ga. Departamento de Higiene y Segu-
ridad de la Alcaldía de Managua. 
Rafael Mairena. Médico general 
naturópata. 
Rodolfo Urbina. Naturista. Nutricionista. 
Tiene un dispensario marino. 
Verónica Barreto. Naturista. Nutricionista. 
Licenciado Eduardo José Jirón. Nutricio-
nista. 
Juan Diego Pérez. Homeópata. 
María Teresa Illari. Médica internista. 
Homeópata. Gerontóloga. Directora 
de la Clínica Santo Domingo de los 
padres jesuitas. Tiene dos dispensarios 
marinos. 
José Humberto Gallego. Médico cirujano.
Y muchos otros que no pudieron ser con-
tactados al momento de escribir este 
artículo.
Laureano Domínguez
77
disPensarios
aMérica
marinos EN
latina
“Nuestro organismo contiene 
fragmentos de antiguas partes, que 
proceden de épocas primordiales, y 
que han sido hábilmente adaptados 
a nuevos fines. Tan admirables son 
las complejidades de la vida y su 
inexplicable don de organización, 
que hasta oímos por medio de 
fragmentos de nuestras perdidas 
mandíbulas de reptil”.
Teoría General del Atavismo 
Laureano Domínguez
79
H e recorrido caminos de Latinoamérica buscando ya no el famoso Dorado que rastrearon los conquistadores españoles, sino nuestra propia 
piedra filosofal, la que nos permita llegar a una revolución 
pacífica desde la biología. 
En muchos espacios, centros de estudio, salones 
comunales, congresos y simposios se han escuchado mis 
exposiciones, cuyo objetivo ha sido concientizar sobre la 
importancia del agua de mar en la vida humana. Siempre he 
hablado sobre la gratuidad del agua de mar. Sin embargo, no 
todas las personas formadas en mis largos viajes alrededor del 
mundo han sido fieles a ese principio. 
En todo lugar he dejado claro que el motor de la 
socialización del Método Marino no es otra cosa más que 
empoderar a las grandes masas hacia su uso, como un recurso 
que ofrece la naturaleza en forma generosa y gratuita. El lema 
propuesto para utilizar en etiquetas y envases, con aliados 
ocasionales y desinteresados, reza: “El agua de mar es propiedad 
de la humanidad. Recuerde: no comprar ni vender agua de 
mar es el mejor legado que podemos dejar a las generaciones 
futuras”. 
80
Nos Quedaba el Mar
A pesar de esta recomendación, algunas organizaciones, 
científicos, profesores, voluntarios y aliados terminaron 
dedicados a comercializarla. Desde “la voluntad”, como 
bautizaron en algunas partes la cuota que deberían aportar 
quienes tenían acceso al agua de mar, no fue posible eludir 
el papel del dinero. Sin embargo, nos quedaba ese modelo 
perfecto y honrado que nos debemos unos a otros: el respeto 
por la generosidad, la abundancia y la gratuidad del agua de mar. 
No obstante, considero que ese modelo de gratuidad será un 
alivio para la especie humana que ha cobrado tantas vidas por 
su culto al dinero. 
Cuenta la historia que poco después de la muerte de 
René Quinton, el agua de mar apareció en forma de ampolletas 
y otros envasados que se comercializaron como un producto 
más de la industria farmacéutica, intervenidos por las normas 
de la farmacopea. Esto fue suficiente para quitarle su principal 
característica de medio orgánico. 
A continuación, hago un rápido recorrido narrativo por 
uno de los tantos intentos por socializar el Método Marino. Esta 
vez en algunos países de Latinoamérica. Lo comparé con el viaje 
que emprendió el médico Ernesto Guevara, cuando visitó los 
leprosarios desde Argentina hasta México. O el viaje de Ernesto 
Cardenal desde Nicaragua hasta La Ceja.
Después del Primer Encuentro de Diálogo Interuniversitario 
(Canarias, 2003), partí hacia Colombia, y un martes 1 de julio 
viajé de Rionegro (Antioquia) a Buenos Aires (Argentina). Esa 
misma mañana se hicieron los primeros contactos con la prensa 
local. A las 10:40 horas del mismo día partí hacia Montevideo 
(Uruguay), donde me reuní con la doctora Silvana González, 
impulsadora del primer dispensario marino de Uruguay, en 
compañía del doctor Alberto Barboza. Allí dictamos una 
conferencia en el auditorio de los laboratorios Late. El 4 de julio, 
Laureano Domínguez
81
en la noche, visitamos medios de comunicación y llevamos a 
cabo reuniones para concientizar sobre la importancia de crecer 
el número de dispensarios marinos en ese país.
De Uruguay me desplacé, en un buque bus cruzando el río 
La Plata a Buenos Aires. Allí me esperaban las mejores sorpresas 
relacionadas con el encuentro de viejos amigos, veintitrés años 
atrás. Personas con las que siempre he compartido el deseo de 
ver con nuevos ojos de esperanza nuestra Latinoamérica. Al 
igual que había hecho en Colombia y Uruguay visité medios de 
comunicación, Organismos No Gubernamentales dedicados 
a la atención de los niños malnutridos, representados por 
entidades como Cáritas, la Red Solidaria Argentina y el Foro 
del Sector Social, entre otros.
Uno de los motivos centrales de la visita a Buenos 
Aires era lograr una entrevista que tiempo atrás nos había 
pactado Carlos Casabeltrame con el doctor Jorge Affanni, 
neurofisiólogo, catedrático en la Facultad de Medicina de la 
Universidad de Morón, investigador superior del Consejo 
Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, y conocedor 
profundo de los trabajos de René Quinton. 
La entrevista con el doctor Affani me animó a constituir 
un comité científico del Cono Sur para apoyar al resto de 
investigadores que adelantan trabajos en diferentes frentes.
Mientras tanto, nos desplazamos hasta Córdoba 
(Argentina), donde tenía previstas reuniones con personajes 
del Foro del Sector Social y la Red de Solidaridad Argentina, 
además de líderes sindicales que nos prestaron el lugar donde 
habría de fundarse el primer dispensario marino del país, en 
una Villa Miseria, en las afueras de Córdoba, donde vivía el 
llamado padre Vasco, un sacerdote que había convivido más de 
treinta años con los desposeídos.
82
Nos Quedaba el Mar
Regresé a Buenos Aires y de ahí partí a Bahía Blanca, 
donde tenía previstas reuniones con líderes locales, trabajadores 
sociales y jefes de jóvenes brigadistas voluntarios que serían los 
encargados de recoger el agua de mar para ser enviada a los 
dispensarios marinos del padre Vasco y a los de Buenos Aires, o 
donde surgieran nuevos dispensarios. Hice la primera recogida 
de agua de mar en Bahía Blanca —muelle— y Pehuencó.
En Bahía Blanca y por invitación de Dulfo Cervini, di 
una charla a un grupo de sacerdotes de la zona de la Patagonia 
(Argentina). Charlas como esta fueron la constante durante el 
viaje. Y detrás de cada semilla sembrada y las acciones concretas 
que preceden a cada reunión, no se hacen esperar los ecos con 
preguntas y buenas noticias que aún sigo en la distancia. 
Partí de nuevo hacia Buenos Aires y luego a Santiago de 
Chile. Allí se hizo una especie de contrarreloj para visitar medios 
de comunicación, cumplir los compromisos adquiridos para 
charlas, conferencias y recoger las muestras yprovisionamiento 
de agua de mar en Viña del Mar y Valparaíso, pueblo cercano a 
Viña, donde Pablo Neruda hizo sus mejores poemas sobre el mar. 
De allí, el 26 de julio volví cargado 
de agua de mar a Buenos Aires, después 
de sobrevolar el Cristo de Los Andes. 
Con esta provisión, el doctor Jorge 
Affani aprendió a consumir el agua 
de mar e inició sus investigaciones en 
neurofisiología; otras personas también 
se beneficiaron del líquido traído de 
Chile. Después nos comunicó que, a 
la segunda semana de beber tres vasos 
al día, desapareció su crisis matinal de 
rinitis alérgica.
El doctor Jorge Affani 
aprendió a consumir el 
agua de mar e inició sus 
investigaciones en neuro-
fisio- logía; otras personas 
también se beneficiaron 
del líquido traído de Chi-
le. Después nos comunicó 
que, a la segunda semana 
de beber tres vasos al día, 
desapareció su crisis mati-
nal de rinitis alérgica.
Laureano Domínguez
83
Posteriormente, se creó el comité científico para 
investigaciones sobre el agua de mar en Chile, Argentina y 
Uruguay. Mi conclusión sobre esas conversaciones, impregnadas 
de los primeros resultados parciales obtenidos en diversos 
frentes de trabajo, las intuiciones de años, el resultado de las 
extensas y bien documentadas lecturas del doctor Affani sobre 
el Método Marino y las hipótesis por él sustentadas se vislumbró 
un camino seguro hacia la demostración de varios de nuestros 
postulados relacionados con la aplicación del Método Marino, 
según la línea de los dispensarios marinos existentes hasta el 
momento, donde predomina la gratuidad absoluta del agua 
de mar, la ausencia total de tecnicismos o valores agregados 
sobre la misma y la posibilidad siempre latente de impulsar la 
creación de acueductos marinos sobre el planeta. 
De hecho, con los años, un argentino, Alberto Avaca, 
diseñó el primer Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM) 
en Chile. Cuando lo visité, le pregunté: “¿Es posible crear 
redes de suministro de agua de mar a partir de estos sistemas 
de bombeo para regadío de halófitas, por ejemplo, en este 
desierto? Sonriendo, me contestó: “Sí, Laureano”. 
Fui a Montevideo, invitado por el agrónomo Fernando 
Nieto. Ahora quería compartir el sueño de una revolución 
pacífica y contundente, posible de realizar desde todo nuestro 
bagaje de experiencias. Nuestro reencuentro, al igual que había 
pasado en Buenos Aires con Roldi, Alberto Palacio, Marcos 
Vorobey, Marcelo; en Santiago de Chile con Raúl Zúñiga; en 
Córdoba, con Hernán Apezteguía; en Bahía Blanca, con Dulfo 
Cervini; y en Montevideo con Roberto Abella y José Cardozo 
supuso el abrazo en el sin tiempo de quienes nos sabemos 
unidos por una causa común: El “Que Todos sean Uno”, 
pedido por Jesús al Eterno Padre. 
84
Nos Quedaba el Mar
Con Fernando Nieto, inmediatamente se iniciaron los 
diálogos, las visitas, los contactos, la recogida del agua de mar, 
las primeras ingestas, reuniones de difusión y disponibilidad 
para iniciar la fundación de nuevos dispensarios marinos. Él y 
su esposa me acompañaron a visitar los dispensarios marinos de 
La Paloma y Rocha donde encontramos no solo una sede física 
al lado del mar, sino también un nutrido grupo de voluntarios, 
amantes y practicantes del Método Marino. 
Entrevisté al doctor Barboza, responsable del dispensario 
marino La Paloma, y a personas que acompañan su cotidianidad 
con la ingesta de los tres vasos de agua de mar. Una señora 
nos decía que va con el vaso a la playa tres veces por día, no 
solo a beberla, sino porque siente la necesidad de agradecer 
personalmente a Dios y al mar por este obsequio. Al igual que 
ella, mucha gente lugareña de cada país, cercano o alejado del 
mar, narró ante la cámara, vivencias con respecto al mar y otras 
ya olvidadas que ahora revivían al escucharnos. 
En Medellín retomé las reuniones en los dispensarios. 
Narré el periplo por el Cono Sur, visité pacientes delicados de los 
dispensarios en su propia casa, inauguré el dispensario marino 
San José, en el Centro de Bienestar del Anciano en Marinilla 
(Antioquia); reorganicé el sistema de aprovisionamiento de 
agua de mar, de manera tal que pudiese garantizar su gratuidad 
absoluta. Para ello, el sistema de abastecimiento tenía que ser 
fruto de una simple logística basada en el trueque. Quienes 
tuvieran los camiones o cualquier tipo de vehículo, lo pondrían a 
disposición común. Quienes pudieran abastecer el combustible 
o cubrir los peajes de las rutas hasta los litorales, lo harían; 
todos, quienes aseaban los envases, canecas o tanques en los 
que se recogiera el agua de mar, siempre usando el reciclaje, 
todos tendrían a cambio agua de mar para su propio sustento o 
el de sus allegados. 
Laureano Domínguez
85
La pedagogía del no dinero, en todo lo relacionado con 
el agua de mar, será más importante que cualquier resultado 
obtenido por su uso. 
Recuerdo la insistencia en cada charla de conservar esa 
limpieza y la honradez en el suministro. Les decía que llegaría 
el momento en que gobiernos foráneos, empresas privadas, 
colectivos cooperativos o gobiernos locales se encargarían 
de extender las redes de suministro domiciliario de agua de 
mar, a partir de centros de acopio, en las ciudades, a través de 
mareductos. Sigo pensando igual. Tengo la certeza de que así 
será. 
Cuando vuelvo al pasado, no me intimida pensar en la 
época griega del esplendor del uso del agua de mar, o la época 
china que a veces mencionan los historiadores en los libros, o 
más aún, la época del resurgimiento del Método Marino que 
en Italia se dio en 1760, o lo que llamo la época quintoniana: 
el período comprendido entre 1897 y 1922. Todo esto hace 
que regrese a la década de los sesenta de mi padre, a mi lucha 
desde los 12 años. En algún recodo de mi memoria reposa la 
lógica de los ríos de agua de mar. Y así será. Es parte de nuestro 
instinto de sobrevivencia y de retorno al origen. Aquí cabe citar 
a Whitman: “Llegaremos a las estrellas sólo para ir más allá”. 
Visité de nuevo a Bogotá. Me esperaban los testimonios 
a viva voz y en imágenes de cuatro años de funcionamiento 
del dispensario marino de Ciudad Bolívar, un populoso barrio 
del centro-sur de Bogotá. A un carismático líder del lugar le 
bastó ver, en una emisión televisiva, mis declaraciones sobre 
las virtudes del agua de mar para emprender, en solitario, una 
admirable labor de solidaridad hacia la gente de su barrio. 
86
Nos Quedaba el Mar
En mi visita al dispensario asistieron a la charla, además 
de un nutrido grupo de pacientes, ya recuperados gracias a 
la persistencia en ingerir agua de mar, médicos interesados 
en colaborar con el dispensario marino. En Bogotá se 
multiplicaron las reuniones con investigadores, veterinarios, 
biólogos y médicos. 
Primera recogida solidaria de 
agua de mar en Nicaragua 
(documental).
Llegué a Nicaragua invitado por el padre 
Paco Xanmar, sacerdote jesuita, quien 
se enteró de mi paso por Barcelona, 
donde realicé una verdadera cruzada de 
difusión a favor del agua de mar. Llevaba 
conmigo los documentos recuperados 
en la Biblioteca de Medicina de París y 
los archivos de otras universidades, como Montpellier y Lyon. 
Me dediqué a dar charlas y a organizar la primera publicación en 
español sobre estos hallazgos, anteponiendo a todas, acciones 
concretas de apertura de dispensarios marinos. 
Uno de mis interlocutores preferidos fue el sacerdote 
jesuita Juliá Maristany. Desde su oficina se gestaron verdaderas 
cruzadas por varios países. De a poco las he ido cumpliendo. 
Una de esas fue en Nicaragua. Me puse en contacto con el 
padre Paco Xanmar, y no se hizo esperar la primera visita a ese 
país. Los jesuitas no solo son los responsables de la Universidad 
Centroamericana en Managua, sino de la Clínica Santo 
Domingo. 
La experiencia en 
Nicaragua
Laureano Domínguez
87
En 2003, en Nicaragua se concretó uno de los modelos de 
llevar el mar a las ciudades del interior. La propuesta se vuelve 
práctica cuando se le lleva el agua a lagente. Queremos que sea 
lo normal en aquellos lugares donde no es posible desplazarse 
a la línea de playa. 
El primer día dicté una charla en el auditorio de la 
universidad. Al concluir, alguien del público preguntó:
—¿Qué hay qué hacer? 
—Lo primero, tener agua de mar en algún lugar de Ma-
nagua, contesté. 
—¿Queda muy lejos el mar?, pregunté. 
—Más o menos a 80 kilómetros, la playa más cercana es 
Pochomil.
A continuación, solicité que levantaran la mano quienes 
tenían vehículo; acordamos encontrarnos a las siete de la 
mañana en la entrada principal de la universidad, solicité que 
llevaran consigo recipientes limpios de todo tipo. Ocupé media 
noche lavando canecas que conseguí de segunda mano en el 
mercado de Managua. 
Partimos temprano según lo acordado. Una fiesta llena de 
colorido, con olor a brisa marina y muchos diálogos sencillos y 
hermosos. Algunos registrados en el video que acompaña este 
capítulo (Ver el anterior código QR). 
Tras llenar las canecas, las llevamos a Managua, allí, en 
una zona de bodegaje, en el dispensario marino de la Clínica 
Santo Domingo se inició la distribución.
Nicaragua alcanzó un alto grado de conciencia social 
sobre este tema, tanto que el Ministerio de Salud (Minsa) hacía 
88
Nos Quedaba el Mar
controles aleatorios, como si se tratara de un acueducto marino, 
aunque todavía sin redes de distribución domiciliarias, que es 
mi sueño. 
En ese solo dispensario se consumían semanalmente 
1.500 litros de agua de mar y se fundaron más de 87 en todo el 
país. Lo más importante, lo que debe destacarse, lo que debe 
aprender el resto del mundo, es que allí no se movía dinero 
para acceder al agua de mar, llegaba a cada rincón de Nicaragua 
a través de redes de solidaridad, bien fundadas y sostenidas por 
Canteras, organización de base liderada por la hermana Julie 
Marciacq. 
En Managua y Pueblo Nuevo se inauguraron los primeros 
dispensarios marinos y se extendían a otras poblaciones. Las 
reuniones y conferencias no solo fueron de carácter general, 
pues también se dictaron en el Ministerio de Salud Nacional. 
Asimismo, se hicieron reuniones técnicas con los responsables 
de la nutrición de los niños en el Ministerio de Salud. Aún 
retumban en mi mente los discursos con que intenté defender 
la simpleza del Método Marino ante los funcionarios de turno. 
La historia, hasta hoy, da por perdido mi intento; sin embargo, 
en unos cuantos años será diferente. 
Años después, cuando asistí a un congreso de cooperación 
internacional en Dakar (Senegal, África), la hermana Marciacq 
me habló acerca de una envasadora de agua de mar promovida 
por empresarios, quienes afirmaban querer venderla a los ricos 
para darla a los pobres. Nunca entendí este proceder, pues 
estaba seguro de que tanto ricos como pobres se proveían, en 
forma gratuita, del agua de mar. Yo mismo lideré este proceso, 
en el que todos se proveían del líquido sin distingo alguno, a 
través de brigadas de solidaridad, con apoyo gubernamental. 
Laureano Domínguez
89
Allí en Dakar, la hermana Marciacq denunció: “Ahora 
conseguir el agua de mar en Managua es asistir a un mercado 
persa, lo que sucede cuando se involucra el dinero, tal como lo 
advirtió Laureano, si no se defendía la gratuidad del líquido”. 
Recordé con nostalgia el libro La revolución perdida, que Ernesto 
Cardenal me firmara y regalara días antes, cuando me concedió 
una entrevista en su casa de Managua. Tampoco puedo olvidar 
el título de la obra principal de Quinton, El agua de mar, medio 
orgánico, el cual sugiere que no debemos quitarle su característica 
orgánica.
"Somos hijos de la evolución", sugirió Darwin. "Somos 
hijos del mar, porque el mar persiste en nosotros a través de la 
serie zoológica", afirmó Quinton. 
Y el mar de Quinton, a pesar del empecinamiento de los 
salubristas por la asepsia, no obedece a las reglas de la inocuidad 
convencional. 
El mar en Santa Fe de 
Bogotá D.C., Colombia
Ahora les compartiré la experiencia de un dispensario marino 
en Bogotá (Colombia), en el barrio Los Chircales, al sur de 
la ciudad, en 1998. Un líder, Héctor Giraldo garantizó la 
provisión permanente, con grandes esfuerzos. Ojalá existieran 
otras personas, con alto grado de solidaridad, que lleven el mar 
a ciudades tan lejanas como esta capital, a 507 kilómetros del 
litoral Pacífico colombiano. 
En un video de la época se observa la primera reacción 
de los habitantes al ingerir el agua de mar pura, como en 
90
Nos Quedaba el Mar
Nicaragua; lo hacen niños, ancianos, jóvenes, personas sanas 
o enfermas. Los primeros resultados obtenidos con la simple 
fórmula de incorporar a la dieta diaria tres vasos de agua de 
mar (500 c.c.), es que se solucionaron patologías crónicas y se 
recuperaron jóvenes mal alimentados, con problemas graves en 
su crecimiento, incluso se registraron dos casos de aumento de 
talla en niños diagnosticados con enanismo (uno de ellos en 
Los Chircales y otro en Managua). 
Inicialmente, el agua de mar estaba destinada a la 
población infantil; no obstante, los padres de familia, al ver 
los efectos saludables, también empezaron a tomarla. En ese 
sector se experimentó la reducción del consumo de alcohol y 
de violencia familiar. 
Otro modelo importante de dispensario marino se ubicó 
en el barrio Ciudad Bolívar, en la misma capital colombiana. El 
tema se difundió masivamente gracias a una entrevista que me 
hiciera la periodista Gloria Valencia de Castaño (q.e.p.d.), y fue 
vista por un líder del lugar, quien se interesó por contactarme. 
Luego se ingenió la forma de llevarla, primero a su casa, a sus 
hijos y a su suegra, quien estaba intoxicada por ingesta de 
Ponstan, un analgésico muy fuerte. El agua de mar la recuperó 
totalmente.
Esta información pasó al vecindario y luego a la farmacia 
del barrio. Igualmente, un grupo de médicos de la localidad nos 
invitó para ampliar el tema. Les contamos y ellos mismos se las 
ingeniaron para proveerse del líquido. En esos días manifestaron 
que irían en grupos familiares a llenar los recipientes que, 
posteriormente, trasladarían al dispensario. Este fue un caso de 
recogida solidaria de agua de mar, con el que se demuestra que 
la voluntad y la decisión son suficientes para alcanzar grandes 
propósitos. 
Laureano Domínguez
91
Dispensarios marinos en el municipio 
La Ceja (Antioquia, Colombia)
Desde 1999 hasta hoy, en el municipio La Ceja existen 
dispensarios marinos para el suministro gratuito de agua de 
mar. En este lapso, los bodegajes de agua de mar han oscilado 
entre 43.000 litros (1999) y 9.000 litros mensuales, actualmente, 
los cuales se utilizan para consumo humano y la agricultura. 
En La Ceja se mostraron los efectos del agua de mar en la 
preparación de alimentos en un lugar que los proveía gratuitamente 
a personas de escasos recursos. Una religiosa (al igual que en 
Nicaragua) fue encargada, por el obispo, de manejar el lugar. Este 
exitoso modelo se originó en el dispensario marino denominado 
Casa del Pan, el cual funcionó por varios años. 
A pocos meses de instaurado, observamos los primeros 
resultados favorables en los comensales y decidimos ayudar 
a quienes sufrían problemas de salud crónicos, como 
desnutrición, gastritis, cirrosis, adicciones y otras patologías, a 
través de la vía parenteral. 
Igualmente, un grupo de jóvenes voluntarios se formó, de 
la mano de una enfermera, en aplicación endovenosa de agua 
de mar. Cuando ya habían recibido las primeras instrucciones, 
algunos empezaron a aplicarse las primeras inyecciones de 
prueba. Posteriormente, el resto de los voluntarios se ofreció 
para recibir las inyecciones; cuando hubo confianza entre ellos, 
se citó al primer grupo para que, quienes quisieran, empezaran 
a recibir su dosis por vía endovenosa. 
Un hecho curioso y muy hermoso a la vez, es que mi 
madre encabezó la lista. El procedimiento se hacía dos veces 
por semana y las dosis de aplicación oscilaban entre 200 c.c. 
92
Nos Quedaba el Mar
y 500 c.c. de agua de mar,tal como la traíamos de diferentes 
litorales del país, solamente decantada. Por supuesto, la recogida 
y el resto de las actividades del dispensario marino quedaron 
registradas fílmicamente. 
Esporádicamente se invitaba a algunos observadores, 
incluso de otros países; médicos, nutricionistas, biólogos, 
deportólogos, microbiólogos, bacteriólogos y sociólogos, entre 
otros, a quienes se les mostraba con orgullo el dispensario 
marino Casa del Pan, porque, en mi concepto, operaba mejor 
que los dispensarios marinos franceses de comienzos del siglo 
XIX, aquellos de los que mi padre y yo ya habíamos tenido 
noticia a través de la literatura de la época, porque luego de su 
muerte, como ya lo dije, fui a verificar en Francia y otros países 
sobre la historia y documentación de estos. 
Casa del Pan arrojó resultados positivos, por no decir 
espectaculares, en la recuperación de diversas patologías 
padecidas por las personas que se sometieron a las inyecciones 
de agua de mar.
Con el tiempo se orquestó su cierre. Esta situación no 
me sorprendió. Nadie iba a salir a defenderlo, como tampoco 
lo hicieron cuando las autoridades del orden nacional sellaron 
los 43 tanques de agua de mar de 1.100 litros cada uno, en el 
dispensario marino Shalom de La Ceja. 
La experiencia del funcionamiento de la Casa del Pan 
por espacio de nueve meses ininterrumpidos, haciendo el bien 
sin mirar a quien, me llenó de regocijo. Jamás se inmiscuyó el 
dinero. Nunca se le puso valor agregado al agua de mar que allí se 
utilizó. No hubo que convencer a nadie. El agua de mar llegaba 
pródigamente a este y a muchos otros dispensarios marinos del 
pueblo, por la Providencia y a través de redes de solidaridad. 
Laureano Domínguez
93
Nadie tenía que preguntarse cómo se había creado ese hermoso 
río de agua de mar, desde las líneas de playa colombiana hasta 
La Ceja.
Todos aprendimos en este proceso. Enfermeras y médicos 
eran responsables de cada paciente. Todo el equipo se formó 
para actuar en situaciones de emergencia. De hecho, algunos de 
estos jóvenes estaban prestos a intervenir cuando se presentaran. 
Otra buena noticia que encontramos a nuestro paso por 
Antioquia (Colombia) fue la de un médico que atendía a sus 
pacientes en un hospital de la Policía, a quienes recomendaba 
la ingesta de agua de mar para diversas patologías, obteniendo 
excelentes resultados. Quienes manejaban este centro de 
atención marino, al igual que los médicos del dispensario del 
parque Bolívar, suministraron historias clínicas debidamente 
registradas en cada centro. En su momento, esos datos fueron 
ordenados para los informes sobre los dispensarios marinos de 
Colombia, los cuales están descritos más adelante. 
Otra experiencia de dispensario consistió en dar alimento 
a los niños en situación de calle y se hizo un pilotaje acerca del 
rendimiento en fútbol con un grupo de deportistas jóvenes que 
ingirieron agua de mar, en La Ceja. 
También he constatado que el agua de mar incorporada 
a la dieta diaria es un nutriente que reduce la ansiedad por la 
ingesta de alimentos. 
En países con hambruna por sequía, bastaría medio litro 
de agua de mar en el estómago de la persona condenada a morir 
por hambre, para salvarse. Entonces, ya sabemos que funciona, 
por lo tanto, la tarea es crear conciencia y difundir cada vez más 
los logros obtenidos en los dispensarios.
94
Laureano Domínguez
95
casos 
Marinos
DisPensarios
 Presentados
EN LOS
clínicos 
96
Nos Quedaba el Mar
“Cuando el agua de mar atraviesa nuestra boca, 
esta capta el oxígeno disuelto en ella a través 
de la antigua función de nuestras branquias. 
Y aunque el curso del tiempo es creador, 
está abierto y preñado de posibilidades. La 
vida, contenida en el agua de mar, su cuna, 
infunde a la materia un futuro impredecible. 
En esto reside el milagro de todos nosotros, 
que procedemos de oscuridades ancestrales. 
Soportamos las penurias de nuestra generación 
en nuestra calidad de seres que pertenecen al 
pasado y al futuro”.
Teoría General del Atavismo 
Laureano Domínguez
97
Este contenido es un informe producto de las observaciones y seguimientos realizados a los dispensarios marinos localizados en Santa Fe de 
Bogotá y en los municipios de El Santuario, La Ceja y 
Medellín (Antioquia); aunque no los considero necesarios, 
solicité a los profesionales que los hicieran, solo para dejar 
constancia histórica de mi respeto por los protocolos médicos 
y estadísticos en salud pública. 
El principio que, en mi concepto, rige en los dispensarios 
marinos gratuitos y en adelante con las redes de suministro 
domiciliario de agua de mar es: “Haz el bien y no mires a quién”. 
Los casos clínicos derivados de la actividad de los 
dispensarios evidencian el impacto positivo en la calidad de 
vida de quienes decidieron aplicar el Método Marino.
A partir de estas realidades, más que biológicas, y al no ser, 
repito, un medicamento, lo prioritario es que llegue gratuita y 
desinteresadamente al alcance de todos. 
Los casos clínicos derivados de la actividad de los 
dispensarios evidencian el impacto positivo en la calidad de 
vida de quienes decidieron aplicar el Método Marino. Incluyo 
en este libro algunos de ellos, aunque podrían ser miles. 
98
Nos Quedaba el Mar
Es mucha el agua de mar que 
ha corrido por los tractos digestivos 
de cientos de miles de personas, 
quienes, desde 1999 empezaron a 
consumir habitualmente el agua 
de mar, en diversas partes del 
mundo. Si quisiera dedicarme 
sólo a coleccionar historias 
de recuperación en todas las 
patologías, no me alcanzaría el 
tiempo para impulsar el propósito 
de este libro que es divulgar la 
importancia de implementar los 
Sistemas de Impulsión de Agua de 
Mar (SIAM) hacia las casas.
Los beneficios del agua de 
mar en patologías relacionadas 
con déficit de aporte nutricional, 
específicamente oligoelementos, 
fueron los que más nos propusimos observar. Por este motivo, 
se impulsó la creación de los dispensarios marinos, a partir de 
marzo de 2002, haciendo énfasis en sectores vulnerables con 
altas tasas de desnutrición. 
El agua de mar que se utiliza en los dispensarios de 
Colombia se recoge directamente de las costas de los océanos 
Atlántico y Pacífico, en envases de todos los tamaños, limpios 
y reciclados. En la mayor parte de estos se ha realizado la 
terapia marina por ingesta únicamente. En Medellín, se trabajó 
por ingesta y vía parenteral. En todos, antes de ponerlos en 
funcionamiento, se dictaron conferencias sobre la composición 
y los beneficios del agua de mar. 
El agua de mar que se 
utiliza en los dispensarios 
de Colombia se recoge 
directamente de las costas 
de los océanos Atlántico 
y Pacífico, en envases de 
todos los tamaños, limpios y 
reciclados. En la mayor parte 
de estos se ha realizado la 
terapia marina por ingesta 
únicamente. 
En Medellín se trabajó por 
ingesta y vía parenteral. 
En todos los dispensarios, 
antes de ponerlos en 
funcionamiento, se dictaron 
conferencias sobre la 
composición y los beneficios 
del agua de mar.
Laureano Domínguez
99
Posteriormente se suministra agua de mar para consumo 
oral, tres vasos diarios, a grupos de personas con diferentes 
patologías. Cada persona tenía un registro individual con datos 
generales, tales como nombre, edad, peso, talla, patología, 
síntomas descritos, inicio de la terapia marina y evolución de 
los síntomas.
En los dispensarios se ha logrado la mejoría clínica de las 
personas que han realizado constantemente la terapia marina, 
gracias al compromiso de un número de personas voluntarias 
cada vez mayor que garantizan la obtención, transporte y 
suministro del agua y el posterior seguimiento a las personas 
que la beben o aplican. 
Este informe es una descripción cualitativa general 
de algunos casos de personas atendidas en los dispensarios 
marinos, en los que la mejoría fue sobresaliente:
1 Paciente de sexo femenino, 49 años, natural, residente y 
procedente de Santa Fe de Bogotá,zona urbana, casada, 
ama de casa, con antecedente personal de hipertensión de 
difícil manejo en tratamiento con Verapamilo y Enalapril, 
neurosis de ansiedad, enfermedad ácido-péptica y anemia 
secundaria debido a hemorragia uterina anormal 
secundaria a miomatosis uterina. Consulta por “crisis 
de nervios”, sensación de mareo y sangrado vaginal de 
leve a moderado ocasional. Se realizó terapia marina por 
ingesta con tres vasos de agua de mar diarios durante tres 
meses. Al finalizar, presenta cifras tensionales estables, 
sin episodios de sangrado vaginal, como tampoco crisis de 
ansiedad y se corrige completamente el cuadro anémico 
sin suministro de vitaminas de síntesis química.
100
Nos Quedaba el Mar
2 Paciente de sexo masculino, 16 años, natural, residente 
y procedente de Santa Fe de Bogotá, zona urbana, estu-
diante, soltero, con desnutrición moderada, asintomático. 
Se registró el inicio de la terapia marina por ingesta en 
marzo 19 de 2002. Peso: 40 kilogramos, talla: 1,55 me-
tros. El 23 de julio de 2002 registra peso: 42 kilogramos 
y talla: 1,57 metros. El 7 de diciembre de 2002 se registra 
peso: 44 kilogramos y talla: 1,59 metros. Estos cambios 
en peso y talla se dieron sin ningún tipo de vitamina de 
síntesis. 
3 Paciente de sexo masculino, 5 años, natural, residente 
y procedente de Santa Fe de Bogotá, zona urbana, con 
antecedente de dermatitis atópica y asma, desde el naci-
miento. El 6 de abril de 2002 fue llevado por su madre 
al dispensario y presentaba lesiones descamativas finas 
eritematosas en cara y brazos. Inicia terapia marina por 
ingesta con tres vasos de agua de mar diarios. Fue eva-
luado el 26 del mismo mes y se encontraba sin lesiones 
en brazos. En noviembre de 2002 ya estaba sin ningún 
tipo de lesión y no presentaba nuevos episodios de crisis 
asmática.
4 Paciente de sexo femenino, 19 años, soltera, ocupación 
hogar, natural y residente en Santa Fe de Bogotá, zona 
urbana, a quien se realizó diagnóstico de colitis no infec-
ciosa el 14 de mayo de 2002. Se inicia terapia marina 
por ingesta con tres vasos de agua de mar diarios, sin 
ningún otro tipo de tratamiento, y el 11 de junio de 2002 
refiere ausencia de síntomas. 
5 Persona de sexo femenino, 40 años, residente de Medellín. 
Consulta por gastritis, agrieras, dolor y edema en las ar-
ticulaciones de las manos. Hacía un año había tenido 
Laureano Domínguez
101
cirugía de la matriz, por cáncer. A los ocho días de estar 
tomando el agua de mar presentaba mejoría del reflujo 
gastroesofágico, de la intolerancia a los alimentos y sus 
manos se desdematizaron. En control del 31 de mayo de 
2004 relata estabilidad y mejoría en las manos y el reflu-
jo. Además, refiere que un dolor en el pie derecho, que le 
impedía caminar bien, también desapareció. Se declara 
muy satisfecha.
6 Mujer de 47 años que padecía migraña, de localización 
frontal toma agua de mar para encontrarse mejor y com-
probar sus efectos. Ingiere dos vasos de agua de mar, uno 
por la mañana y otro por la tarde. Le han desaparecido 
completamente los dolores, sin seguir ningún otro método. 
Además, desaparece pesadez en las piernas, tiene varices 
no muy importantes, pero que le producían pesadez nota-
ble, piernas cansadas a pesar de que regularmente hace 
ejercicio físico: camina una hora con paso ligero cuatro 
días a la semana. Desaparece dolor en hipogastrio, en 
relación con menstruación. La paciente padecía de dolor 
menstrual no intenso. Está mejorada completamente. 
 En ningún momento ha habido aumento de la tensión ar-
terial a pesar de que sus paramédicos no ven con buenos 
ojos este método, pues piensan que al tomar el agua de 
mar lleva mucha sal y les va a producir inexorablemente 
hipertensión incontrolable. Pues bien, no solo no se ha 
producido, sino que no se ha informado de ningún au-
mento de la presión arterial.
7 Persona de 42 años, sexo femenino, residente de Medellín. 
Presenta migrañas frecuentes. Hace unos seis meses ini-
ció la ingesta de agua de mar. Relata que en esa época 
no la toleró, pues le desencadenaba cólicos. La suspendió 
102
Nos Quedaba el Mar
durante tres meses. Reinició la ingesta en dosis muy bajas 
y los cólicos desaparecieron. Progresivamente aumentó la 
dosis. Refiere la desaparición casi total de las migrañas. 
8 Paciente de sexo femenino, natural y residente de Mede-
llín, edad 50 años, viuda. Hipertensa hace cuatro, desde 
la muerte de su esposo, su presión arterial no desciende de 
180/110, a pesar de estar tomando tres antihipertensivos 
y un diurético. Se queja, además, de cefalea casi perma-
nente. En la consulta se le recomienda ingerir pequeñas 
dosis de agua de mar. 
 En el control a los ocho días, relata desaparición de la 
cefalea y elevación del estado de ánimo; presión arterial: 
120/85, pulso: 80/min., ligero edema postural en miem-
bros inferiores. Control a los 15 días, mejor estado de áni-
mo, más despejada, ausencia de cefalea, presión arterial: 
120/80, pulso: 80/min. Persiste el edema postural. 
 El tratamiento de las heridas de la piel ha sido exitoso 
en casi todos los casos. Para estos, la recomendación de 
tomar dos vasos de agua de mar al día y aplicar una 
gasa previamente humedecida con agua de mar sobre la 
herida, durante dos meses, fue suficiente para obtener el 
cerramiento completo de las heridas. En dos casos, dismi-
nuyeron el tamaño.
9 Paciente de sexo masculino, 42 años, residente en La 
Ceja. Presentaba gastritis crónica por más de veinte años 
y no respondía a ninguna de las formas de terapia que 
había intentado. La primera toma de agua de mar fue 
espontánea. Al consumir luego alimentos que agudiza-
ban el dolor de la gastritis, tuvo la sorpresa de no sentir 
Laureano Domínguez
103
dolor. Después, siguió consumiendo diariamente el agua 
de mar, reportando mejoría permanente de la gastritis.
10 Paciente de sexo femenino, 77 años, residente en La Ceja. 
Presión arterial 180/100, relata dolores en extremidades 
inferiores, sobre todo rodilla y pierna izquierda. Después 
de estar consumiendo el agua de mar, sus familiares rela-
tan mejoría del estado de ánimo, notoria lucidez mental, 
normalización de su presión arterial y disminución mar-
cada de las molestias en sus miembros inferiores.
11 Paciente de 44 años, sexo masculino, residente en La 
Ceja. Se quejaba de estrés permanente y agotamiento. 
A la semana de estar tomando tres vasos al día el agua 
de mar manifiesta tranquilidad, reenergización y dismi-
nución notoria de la sensación de hambre. En controles 
posteriores relató estabilidad en los logros obtenidos. 
12 Paciente 62 años, sexo femenino, residente en La Ceja. 
Presenta hipertensión e hiperglicemia. Después de veinte 
días tomando el agua de mar, relata estabilidad de su 
presión arterial y mejoría de los niveles de glicemia. 
13 Cinco casos de pacientes (cuatro mujeres y un hombre), 
con un rango de edad entre 45 y 60 años, con insufi-
ciencia venosa en las extremidades inferiores, han sido 
tratados con agua de mar. Los síntomas comunes eran: 
piernas cansadas, adoloridas en cuanto estaban más de 
media hora en posición de pie, dolor insoportable por la 
tarde y más en verano. Moderada hinchazón. Calambres.
 Todos los casos han obtenido una mejoría notable, con 
desaparición del dolor y los calambres, así como la hin-
chazón. Entre los cinco casos seguidos, dos tenían insu-
ficiencia venosa notable con dilataciones en el territorio 
104
Nos Quedaba el Mar
de la safena interna. Estos dos casos eran quirúrgicos, 
decidieron probar antes con agua de mar para ver si el 
dolor de piernas desaparecía. En ambos, la pesadez y el 
dolor disminuyeron de forma notable.
 La explicación a este fenómeno se puede deber al aporte 
de oligoelementos y minerales del agua de mar que supera, 
en todos los casos, a los medicamentos tipificados tónicos 
venosos.
 Lo sorprendente de estos resultados es que los síntomas 
han disminuido, incluso en pacientes con obesidad. Es 
un hecho constatado que el agua demar ha mejorado y 
continúa mejorando a estos pacientes.
 Animo a terapeutas marinos o no que comprueben 
estos resultados en pacientes aquejados por problemas 
circulatorios venosos en extremidades y les traten solo con 
agua de mar durante seis meses, tomando tres vasos de 
agua de mar diarios. 
14 Persona de 56 años, sexo masculino, residente de Medellín. 
Comienza la ingesta de agua de mar por curiosidad. 
A los ocho días de tomarla observó que disminuyó la 
descamación de placas de psoriasis en cuero cabelludo, de 
carácter hereditario, que no respondían a tratamientos 
convencionales. Se le sugiere que también se aplique 
tópicamente el agua de mar en la zona afectada. Refiere 
que la mejoría de las placas es más notoria. 
15 Persona de 70 años, sexo masculino, residente en Medellín. 
Presenta enfisema pulmonar de varios años de evolución, 
necesita oxígeno durante toda la noche. Se le sugiere a un 
allegado que utilice agua de mar en el frasco destinado 
a humidificar el paso de oxígeno. Relata tranquilidad y 
Laureano Domínguez
105
respiración más fácil y solicita que se continúe usando 
el agua de mar como humidificante del oxígeno. Se le 
sugiere que también se emplee la ingesta del agua de mar.
16 Paciente de 10 años, sexo femenino, residente en Mede-
llín. Ha venido consultando por déficit de atención y ac-
tividad exagerada. Con los tratamientos implementados 
inicialmente no se había dado respuesta satisfactoria. 
Hace tres meses inició el consumo oral del agua de mar, 
coincidiendo con cambios en el comportamiento hacia la 
superación de sus patologías. 
 Consulta ahora por fiebre, vómito, dolor en epigastrio e 
hipocondrios de dos días de evolución. Llega con notoria 
adinamia, sensación de frío y mucosas orales secas. Ante 
la no tolerancia de líquidos orales, se le sugiere la aplica-
ción endovenosa de agua de mar, con la aquiescencia de 
la señora madre. Se le inyectan, vía intravenosa, 20 c.c. 
de agua de mar. Tolera el procedimiento sin ninguna reac-
ción adversa. Relata sensación de calor durante la aplica-
ción, y al salir, mejora en su estado general. Al regresar a 
su casa presenta escalofrío y luego elevación de la tempe-
ratura corporal, que cede con la aplicación de compresas 
húmedas y empieza a tolerar la vía oral. Al día siguiente 
presenta ausencia de signos y síntomas iniciales. 
17 Paciente de 78 años, con problemas de herpes zóster y sin 
resultados en su tratamiento médico. Inicia terapia con 
dos vasos de agua marina, durante ocho meses. Los sínto-
mas desaparecieron totalmente. 
18 Mujer de 50 años, con problemas de circulación, pesadez 
de piernas, uñas quebradizas y fuerte caída del cabello. 
Comienza terapia marina durante catorce meses, toman-
106
Nos Quedaba el Mar
do dos vasos al día, y en los seis meses siguientes, un vaso 
diario como mantenimiento. Durante este periodo no solo 
se solucionaron los problemas que describimos anterior-
mente, sino que también se vio mejoría notable en los 
síntomas menstruales que empezaban a ser irregulares. 
Además, y lo más asombroso es que se empieza a descu-
brir una mejoría en la mastopatía fibroquística en ambos 
pechos, uno de los bultos tenía el tamaño de un huevo de 
paloma, el cual desapareció totalmente a lo largo de este 
periodo.
19 Señora de 52 años, tez blanca, 1,52 metros de estatura, 
71 kilogramos de peso, diabética, presentaba una úlcera 
diabética en tobillo derecho y empeine izquierdo, para lo 
cual recibía tratamiento con glibenclamida 5 miligra-
mos, pentoxifilina 400 miligramos y clindamicina 300 
miligramos, con resultados mínimos de recuperación. Al 
iniciar la terapia con agua de mar, por vía oral y tópica 
se observó una aceleración en el proceso de cicatrización 
y, en el curso de tres semanas la paciente sanó.
20 Señora de 64 años, tez trigueña, 1,55 metros de estatu-
ra, 52 kilogramos de peso, con diagnóstico de cáncer de 
útero, recibe tratamiento con quimioterapia y presenta 
efectos secundarios como malestar general, dolor de cabe-
za y vómito, debido a estos iba a desertar del tratamiento, 
pero al iniciar la toma oral de agua de mar, los efectos 
secundarios disminuyeron y continuó la quimioterapia.
21 Niña de 6 años, natural de Medellín, residente y proce-
dente de Rionegro, zona urbana, con cuadro de siete me-
ses de evolución de episodios de rinitis, rinofaringitis y ri-
nosinusitis cada quince o veinte días. Producto del primer 
embarazo de madre de 32 años, embarazo suspendido a 
Laureano Domínguez
107
las treinta y tres semanas por preeclampsia severa, parto 
por cesárea. Estuvo hospitalizada durante dos días por 
síndrome de dificultad respiratoria del recién nacido. Pre-
sentó infección urinaria a los siete meses, reacción anafi-
láctica por picadura de insectos a los seis meses y presenta 
hiperreactividad de vías aéreas desde los 3 años, maneja-
da por períodos con antihistamínicos y beta2 inhaladores. 
Al examen físico en diciembre de 2002 se encontró con 
peso: 21 kilogramos y talla: 1,19 metros, agudeza visual 
20/50, congestión nasal, cardiopulmonar normal. Esta-
do mental normal para la edad. Se inició terapia marina 
por ingesta con 3 onzas de agua de mar tres veces al día 
y aplicación tópica de esta por la nariz dos veces al día. 
En la evaluación realizada el 15 de febrero de 2003, se 
encontró un solo episodio de rinitis de aproximadamente 
tres días, sin cuadro de tos seca, ni disneas atribuibles a 
hiperreactividad de la vía aérea. La paciente estuvo sin 
terapia durante ocho días por falta de suministro. No se 
administró a la paciente antihistamínicos ni otra medica-
ción durante ese período.
22 Paciente de sexo masculino, 45 años, casado, natural de 
La Estrella (Antioquia), residente y procedente de Rio-
negro, zona urbana, estudiante universitario, con ante-
cedentes personales de asma iniciada a los 30 años, con 
cuadros de crisis cada treinta o cuarenta y cinco días 
manejados con beta dos inhaladores, esteroides inhalados 
y parenterales, antibioticoterapia y antihistamínicos; po-
litrauma severo a los 30 años, con trauma craneoencefá-
lico, trauma con pérdida de tejido y paresia secundaria, 
trauma en rodilla izquierda con avulsión de tejidos blan-
dos que requirió injerto; dermografismo, urticaria y rinitis 
108
Nos Quedaba el Mar
alérgica a los 30 años. Consulta en septiembre de 2002 
por cuadros repetidos de rinosinusitis cada veinte días que 
responden parcialmente a antibioticoterapia. 
 Además, refirió lesión ulcerativa en rodilla izquierda en 
área de injerto que sana con costra delgada y se repite, 
pese a tratamiento con antibióticos tópicos y cremas re-
generativas de tejido. Al examen físico se encontró ten-
sión arterial 120/80, afebril, frecuencia respiratoria: 
20/min., frecuencia cardiaca: 80/min. Eritema y ede-
ma de mucosas nasales, rinorrea amarillenta. Eritema fa-
ríngeo, amígdalas sin pus, pulmones bien ventilados, sin 
ruidos agregados. Hipotrofia de codo, antebrazo y mano 
izquierda con paresia de los mismos. Lesión ulcerativa en 
rodilla izquierda de 1,5 centímetros x 1 centímetro, sin 
costra, sin signos infecciosos, con leve eritema periférico. 
Estado mental normal, presentando estados de ansiedad. 
Se hizo diagnóstico de rinosinusitis crónica agudizada, 
asma, urticaria, úlcera crónica en rodilla derecha, rini-
tis alérgica, paresia de MSI como secuela de politrauma, 
estado de ansiedad transitorio. Se inicia terapia marina 
por ingesta de 500 c.c. diarios divididos en tres tomas, 
aplicación tópica de agua de mar, en forma de lavado na-
sal, dos veces al día durante dos meses y aplicación tópica 
en forma de aerosol dos veces al día de agua de mar en 
lesión ulcerativa de rodilla izquierda. 
 Se evalúa a los cinco días y se encuentra remisión com-
pleta del cuadro de sinusitis (rinorrea, cefalea y malestar 
general), al examen físico no se encontraron alteraciones 
en nariz y boca. En la evaluación realizada a los quince 
días, el paciente resulta asintomático; al examen físicoLaureano Domínguez
109
se encontraron las secuelas de trauma en miembro supe-
rior izquierdo y lesión en rodilla en idénticas condiciones 
manifestando que no ha iniciado la aplicación tópica en 
rodilla. Se evalúa nuevamente el paciente en diciembre de 
2002 y manifiesta que durante el período de tratamiento 
no ha presentado nuevas crisis de asma ni cuadros de 
rinitis, ni urticaria. El 26 de enero de 2003 inicia apli-
cación tópica en rodilla izquierda. Se evalúa nuevamente 
el 9 de febrero de 2003 y refiere que presentó un episodio 
de rinitis de tres días de duración, en enero de 2003; 
no presentó crisis de asma ni urticaria, tampoco rinorrea 
amarillenta ni cefalea acompañando el cuadro de rinitis. 
Al examen físico en esta fecha se encontró costra gruesa 
de 0,2 centímetros en lesión ulcerativa de rodilla izquier-
da, sin eritema. 
 En la última evaluación realizada el 20 de febrero de 
2003 se encuentra asintomático, sin cuadros de las en-
fermedades conocidas; y al examen físico en rodilla iz-
quierda, se encuentra cicatrización completa de lesión 
ulcerativa, cicatriz hipocrómica de 0,4 centímetros, sin 
eritema local; nariz, boca y pulmones sin alteraciones a 
la evaluación.
23 Paciente de sexo femenino, 11 años, estudiante, natural, 
residente y procedente de Marinilla (Antioquia), zona 
rural, con antecedente de amigdalitis a repetición (cada 
30 o 45 días) e hipoglicemia reactiva diagnosticada a 
los 8 años y en tratamiento con dieta con restricción 
de carbohidratos. Consulta el 11 de enero de 2003 por 
sensación de mareo frecuente asociada especialmente al 
consumo de azúcares y acompañada ocasionalmente de 
náuseas y vómitos. Al examen físico se encontró afebril, 
110
Nos Quedaba el Mar
consciente, frecuencia respiratoria: 20/min., frecuencia 
cardiaca: 88/min. Amígdalas con hipertrofia moderada 
sin eritema ni pus. Ojos y oídos sin alteraciones. Resto 
del examen físico: normal. Se inicia terapia marina por 
ingesta con tres onzas de agua de mar tres veces al día. 
A los veinte días de iniciada la ingesta presenta cuadro 
de amigdalitis aguda que se resolvió en dos días, sin nin-
gún otro tratamiento adicional. Evaluada el 16 de febre-
ro de 2003 se encuentra asintomática, refiere no haber 
presentado episodios de mareos en el tiempo de la terapia 
y al examen físico se encuentra normal, excepto por hi-
pertrofia moderada de amígdalas, sin signos de infección 
activa. Se le ordenó continuar terapia por ingesta durante 
dos meses y nueva evaluación médica en dos meses o en el 
momento de presentar síntomas.
24 Paciente de sexo femenino, 14 años, soltera, estudiante, 
natural, residente y procedente de Marinilla, zona rural, 
con diagnóstico de acné juvenil. Consulta el 11 de ene-
ro de 2003 y al examen físico se encuentran lesiones en 
cara tipo comedones y aumento de grasa en zona frontal, 
nariz y mentón, sin otras alteraciones. Se inicia terapia 
con aplicación tópica de agua de mar en forma de aerosol 
en cara dos veces al día y se ordena no aplicar ningún 
otro tipo de cremas, ungüentos o tratamientos en cara. 
El 16 de febrero de 2003 es evaluada nuevamente y pre-
senta únicamente dos lesiones aisladas en cara; refiere 
que las lesiones iniciales desaparecieron en tres días y que 
lesiones nuevas aparecen esporádicamente y desaparecen 
en veinticuatro horas con la aplicación tópica enunciada. 
Al examen físico no se encontraron cicatrices en cara. 
Laureano Domínguez
111
25 Paciente de sexo femenino, 32 años, unión libre, ama de 
casa, dos hijos, residente y procedente de Santa Fe de Bo-
gotá, zona urbana. Consulta el 21 de diciembre de 2002 
por diagnóstico reciente de hipertensión arterial leve que, 
según ella, se manifiesta como cefalea global; además, re-
firió dismenorrea desde hace varios años. Con anteceden-
te de desnutrición diagnosticada en la infancia. Al exa-
men físico se encontró tensión arterial 140/90, afebril, 
consciente, frecuencia respiratoria: 18/min., frecuencia 
cardiaca: 72/min., talla: 1,51 metros, peso: 49 kilogra-
mos. Examen físico sin alteraciones importantes. Se hace 
impresión diagnóstica de HTA leve fase I, desnutrición 
crónica y dismenorrea. Se recomienda a la paciente dieta 
hiposódica, hipograsa, ingesta de agua de mar 450 c.c. 
en el día distribuidos en tres tomas. No se ordenan ayu-
das diagnósticas porque la paciente dice no tener recursos 
económicos. Es evaluada nuevamente el 11 de febrero de 
2003 y refiere inapetencia y poco peso. Además, refiere 
que no realizó dieta indicada, ni consumió medicamen-
tos antihipertensivos, suspendió la terapia marina veinte 
días antes y durante el período que la ingirió presentó 
dismenorrea en una ocasión y mejoró la cefalea (en in-
tensidad). Al examen físico se encuentra tensión arterial 
130/90, frecuencia respiratoria: 18/min., frecuencia 
cardiaca: 72/min., peso: 49,5 kilogramos, talla: 1,51 
metros. No se encontraron otras alteraciones al examen 
físico. Examen mental normal, con estados de ansiedad 
transitorios. Se sugiere reiniciar terapia marina igual por 
tres meses, toma de tensión arterial cada quince días. 
112
Nos Quedaba el Mar
26 Niño de 2 años, natural, residente y procedente de Santia-
go de Cali, zona urbana, quien fue llevado al dispensario 
por bajo peso y cuadros recurrentes de rinofaringitis. Hijo 
de madre de 22 años, embarazo de término, parto natu-
ral, recién nacido sano, peso al nacer 2.700 gramos, talla 
al nacer 52 centímetros. Al examen físico, en octubre de 
2002, se encontró peso: 7,8 kilogramos, cabello escaso, 
amígdalas hipertróficas sin pus ni eritema, sin otras alte-
raciones. Se inició terapia marina por ingesta con medio 
vaso de agua de mar tres veces al día. En la evaluación 
realizada el 15 de marzo de 2003, se encontró que había 
ingerido el agua de mar durante tres meses en forma re-
gular y después en forma irregular. Presentó un episodio 
de infección de vías urinarias a los 27 meses y actual-
mente está asintomático. Al examen físico, peso: 9,5 ki-
logramos, talla: 86 centímetros, perímetro cefálico: 45,5 
centímetros, amígdalas hipertróficas sin pus ni eritema, 
y ningún otro hallazgo anormal al examen físico. Solo se 
administró al paciente agua de mar. 
27 Paciente de sexo femenino, 43 años, estudiante, natural, 
residente y procedente de Santiago de Cali, zona urbana, 
soltera, sin hijos, desempleada, con antecedente de dia-
betes mellitus tipo II de veintidós años de evolución, en 
tratamiento con dieta con restricción de carbohidratos, 
metformina y glibenclamida oral, con cuadro de lesiones 
ulcerativas en piernas, por varios años en ambas pier-
nas, con mejoría temporal con antibióticos. Consultó en 
noviembre de 2002 por nuevas lesiones ulcerativas muy 
dolorosas en ambas piernas que en esta ocasión no me-
joran con antibióticos tópicos e intramusculares, ni con 
cremas granulantes. Además, refería sensación de mareo 
Laureano Domínguez
113
frecuente. Al examen físico se encontraron tres lesiones ul-
cerativas: una en tercio distal de pierna izquierda, a nivel 
de maléolo interno, de 7 centímetros x 4 centímetros, con 
borde y costra amarillenta, fondo eritematoso, dolorosa; 
una en tercio distal de la misma pierna, de 4 centímetros 
x 2 centímetros, con similares características; y otra en 
pierna derecha, tercio distal, a nivel maleolar interno de 
3 centímetros x 2 centímetros, dolorosa y con dificultad 
para deambular. Peso: 72 kilogramos. Se inicia terapia 
mediante aplicación tópica de agua de mar una vez al 
día. A los veinte días de iniciada la terapia se observa te-
jido de granulación y reducción de tamaño de las úlceras 
y remisión completa de dolor en piernas. A los dos meses 
presentó cicatrización completa de las úlceras, e inicia 
terapia marina por ingesta con agua de mar, tres vasos 
en el día. Evaluada el 15 de marzo de 2003, se encuen-
tra asintomática, refiere no haber presentado episodios de 
mareos en el tiempo de la terapia por ingesta y al examen 
físico se encuentra con peso:69,5 kilogramos, talla: 1,51 
metros, tensión arterial: 130/80, frecuencia cardiaca: 
80/min., fondo de ojo con retinopatía I, abdomen con 
leve dolor a la palpación profunda en flanco y fosa iliaca 
izquierda, sin masas, ni visceromegalias, hipoestesia en 
segundo dedo del pie derecho, cicatrices de antiguas úlce-
ras hipopigmentadas, sin otras alteraciones en piel. Se le 
sugiere continuar terapia por ingesta de agua de mar, con-
trol de peso, glicemia mensual y nueva evaluación médica 
en dos meses o en el momento de presentar síntomas. 
114
Nos Quedaba el Mar
Casos tratados en el dispensario marino del 
barrio Los Chircales
Amparo Uribe es una lideresa colombiana que ha sostenido por 
más de cuarenta años la obra social Los Chircales, promovido 
por el Movimiento Los Focolares. En esta obra surgió desde 
2003 un dispensario marino que a la fecha se sostiene. 
Amparo es una voluntaria y ha dedicado su vida al 
servicio de sus pares, así relata algunos hechos del inicio de este 
dispensario: “En el centro social de Los Chircales, de sesenta a 
setenta personas toman tres vasos de agua de mar al día. Hay 
muchos pacientes. Los logros más significativos, donde he visto 
recuperación es en la desnutrición de los niños y enfermedades 
relacionadas con la cabeza. He visto que el agua de mar ejerce 
una acción muy rápida”. Estos son algunos de los casos tratados 
en este dispensario:
1 Señor con cáncer terminal, 35 años, con trasplante de 
médula. Llegó como un cadáver, pálido y demasiado del-
gado. Le dije que se tomara el agua de mar. Hace quince 
días la está tomando. Tiene otra cara, más llena, aunque 
sigue un poco pálido, pero el color ha cambiado. Está 
muy contento, dice que tiene más fuerzas. 
2 Joven de 16 años, pequeñito, que no crecía, muy triste, 
con un estado de desnutrición avanzado. Empezó a to-
marse el agua en mayo. A los tres meses, en agosto, había 
crecido tres centímetros, y a la fecha, tres centímetros y 
medio. También ha aumentado de peso, está muy conten-
to, se siente supremamente bien, es uno de los casos más 
significativos en el dispensario. 
Laureano Domínguez
115
3 Niño de 5 años que tenía el cuerpo lleno de psoriasis, solo 
la cara la tenía limpia. Se toma tres vasos de agua de mar 
al día. A los dos meses y medio empezó a cambiar de piel. 
4 Señora con hemorragias muy fuertes, recientemente opera-
da. El médico estaba asombrado, pues las hemorragias no 
habían desencadenado en anemia. El médico, impresio-
nado, pidió agua de mar para hacerla examinar y buscar 
qué contenía. 
5 Señora con úlcera gástrica. Con el primer vaso de agua 
de mar ingerido sintió ardor. Ahora está muy bien del 
estómago. 
6 Paciente con osteoporosis generalizada en la rodilla. No 
lograba caminar. Desde que empezó a tomar el agua de 
mar, no volvió a sentir dolor en las rodillas. No ha vuelto 
a hacer los exámenes. Además, tenía anemia crónica, con 
la ingesta de agua de mar ha mejorado su sangre. Lleva 
cuatro meses tomando tres vasos diarios de agua de mar. 
Una de las cosas que más he notado en las personas que 
ingieren el agua de mar es la limpieza interna, afirma Amparo 
Uribe. En el barrio, uno de los problemas apremiantes es el 
dolor de estómago, y con solo empezar a tomar el agua de mar 
hacen una limpieza tal que arrojan gusanos, piedras, parásitos, 
logrando mejorar.
Todos los que han probado el agua de mar indican que 
les genera energía, les da ánimo. Una señora vino orgullosa a 
mostrarme las piernas porque ya se le empezó a desvanecer la 
vena várice. 
116
Nos Quedaba el Mar
Por último, aunque se me escapan muchos casos no 
tan renombrados, Amparo Uribe me cuenta su experiencia 
personal: "El dolor de cabeza desapareció totalmente, soy 
hipertensa. Me tomo el agua de mar por la mañana, al medio 
día y por la noche. Nunca más me volvió a doler la cabeza y 
cada vez que vuelvo al médico para los controles de presión 
arterial, la encuentra normal. El agua de mar la estabilizó". 
Casos tratados en el dispensario 
marino de El Santuario
“Primero que todo, agradezco a quienes han hecho posible 
mantener nuestro dispensario marino provisto de su recurso 
principal. Esperamos continuar el trabajo iniciado, pues 
estamos frente a una población que requiere de una adecuada 
nutrición. En el dispensario atendemos niños con edades entre 
los 2 años y los 16 años. Los primeros reportes de los padres de 
familia, después de cierto tiempo de consumo de agua de mar es 
la limpieza que ha obrado en los niños, respecto a los parásitos 
intestinales y amebas. Incluso, los padres, que también tomaron 
el agua de mar, mostraron recuperaciones sorprendentes en 
casos tan concretos como problemas de azúcar en la sangre 
y asfixia. En los casos de presión arterial, también se notó el 
beneficio. La dosis de consumo, inicialmente, por niño ha sido 
de un vaso por día. Ahora empezamos una nueva fase, cuando 
incorporaremos los tres vasos diarios. Ellos mismos reclaman 
la dosis diaria, no le hacen ninguna resistencia. El dispensario 
está ubicado en el municipio El Santuario, al oriente del 
departamento de Antioquia”, expresó la hermana Nelly Pineda, 
quien lo orienta. 
Laureano Domínguez
117
Entrevista entre dos consumidores 
de agua de mar 
Guillermo León Cardona hizo esta entrevista a Augusto Grajales 
Arteaga, uno de los voluntarios en el dispensario marino Casa 
del Pan. 
Guillermo: ¿Cómo se enteró usted de la existencia del 
grupo de personas que vienen promoviendo el conocimiento 
del agua de mar? 
Augusto: Conocí este grupo liderado por el profesor 
Laureano Domínguez, a través de comentarios hechos por 
un amigo, sobre las bondades alimentarias y los últimos 
descubrimientos con respecto al agua de mar.
G: ¿Cuál fue tu primera inquietud sobre el agua de mar?
A: Según la experiencia contada por este amigo y al 
relacionarme los pasos dados por su propia familia, 
me interesé en ver por mí mismo los efectos 
renovadores de los que ellos hablaban. Luego me 
dirigí al dispensario marino situado en La Ceja, para 
informarme de primera mano por el expositor de 
estos postulados. 
G: ¿Cuál fue tu primer paso al conocer la historia y los 
estudios científicos conocidos hasta la fecha sobre el 
agua de mar? 
A: Nunca he tenido problemas de fe, ni me he visto 
impedido por el tan acostumbrado escepticismo de 
los naturales buscadores de panaceas. Lo que hice fue 
tomar mis dos galones y empezar a ingerir la cantidad 
de agua de mar que se consideró era la más acertada, 
así: medio litro por día, de manera constante. 
118
Nos Quedaba el Mar
G: ¿Qué cambios o qué efectos empezaste a sentir en tu 
organismo? 
A: Lo primero que experimenté fue la sensación salobre en 
las papilas gustativas; luego, sentí un calor placentero 
en la región del pecho, seguido gradualmente por 
una sensación de “subirse la temperatura” por todo 
el cuerpo hasta alcanzar las extremidades; esto en 
la mañana. A mediodía experimenté un lavado 
intestinal intenso que permaneció por espacio de tres 
días, pero ello no significa que durante dicho periodo 
sintiera decaimiento o algún síntoma que me llevara 
a sentirme enfermo; al contrario, siempre hubo 
plena vitalidad. Esto terminó y las evacuaciones 
continuaron normales. 
G: ¿Qué otros cambios adicionales como resultado de 
la continuidad en el consumo diario ha mostrado tu 
parte física y energética? 
A: Lo primero es que la sensación salobre ha 
desaparecido, al punto de hacerse agradable la 
ingestión. He percibido que, a la fecha, el apetito 
ha disminuido, de tal manera que la dosis ingerida 
(medio litro por día) es suficiente para una jornada 
de ocho horas de trabajo continuo, sin que por ello 
se presenten síntomas de fatiga o desvanecimiento 
en el día. He conseguido aumentar doce libras de 
peso. Durante los últimos días del procedimiento he 
llegado a desarrollar equilibrio en la relación peso/
talla y sostenerlo. 
Laureano Domínguez
119
G: ¿Cuánto tiempo llevas tomando agua de mar? 
A: Seis mesesininterrumpidos. 
G: En tu estado anímico y físico, ¿cuál es el cambio más 
evidente? 
A: He podido constatar que, aun disminuyendo 
considerablemente la cantidad de alimento, la 
capacidad laboral y el rendimiento, en un esfuerzo 
continuado tiende a mejorar, luego de las tomas de 
agua de mar. Debido a mi trabajo, doy fe de que la 
capacidad intelectual se mejora ostensiblemente y se 
sostiene durante los periodos más exigentes de mis 
jornadas laborales (actualmente me desempeño como 
escultor en piedra y vitralista en madera). 
G: ¿Qué experiencia has podido constatar con tu salud? 
A: La parte más sobresaliente es la concerniente a una 
afección de hipoglicemia que llegué a padecer durante 
mucho tiempo, antes de conocer que el agua de mar se 
podía tomar; luego, esta afección llegó a desaparecer 
con el uso prolongado de esta práctica, ya que no 
tomo medicamentos para tratarla. Supongo (no soy 
un erudito en cuestiones medicas alternativas) que 
inyecciones de agua de mar a razón de 20 centímetros 
vía venosa y las continuas tomas diarias durante el día, 
han contribuido a estar pleno. Otro cambio positivo 
adicional ha sido que el nivel de estrés que manejaba 
ha mejorado al cien por cien. A nivel general, puedo 
decir que me he visto en franca mejoría en todos los 
aspectos inherentes a mi salud y nutricionales. 
120
Nos Quedaba el Mar
G: ¿Alguien más en tu familia consume agua de mar? 
A: Después de mi inicio, mi madre, luego mi hermana; 
después, al ver la mejoría en el aspecto físico de 
ellas, se sumó mi padre y mi otra hermana. Se 
buscaba mejoría en unos síntomas que se venían 
presentando: colon irritable, afecciones de la piel, 
manchas, hipertensión, prostatitis, resequedad de la 
piel y decaimiento. 
G: ¿Qué resultado observaste en ellos? 
A: Pude ver que todas las afecciones tendían a 
desaparecer, al punto de reducir o suspender los 
medicamentos de su uso diario. Las manchas en la 
piel de mi hermana desaparecieron en forma total. La 
piel de las tres mujeres mayores de mi familia mejoró 
en su aspecto, suavidad, color e hidratación. 
G: ¿A qué conclusión llegas tú, después de tu experiencia 
personal y familiar? 
A: Después de ver al médico recostarse en su sillón y 
decirme: “Sinceramente, no encuentro qué más hacer 
para erradicar tu mal”, concluyo que este conocimiento 
maravilloso debe propagarse de manera generosa por 
parte de los que están seriamente interesados en ello, 
y me incluyo. 
G: Gracias, Augusto, por tu aporte testimonial. 
A: No, gracias a Dios que ha dispuesto en el corazón de 
personas como Laureano Domínguez y el grupo de 
voluntarios que lo apoyamos desinteresadamente, el 
servir de ayuda para esta humanidad contemporánea, 
necesitada de aportes para la nutrición y la salud.
Laureano Domínguez
121
Vasos 
DIARIOS DAN VIDA19
Agua Mar
TRES
DE 
DE 
19 Este contenido es parte de las ponencias presentadas en el II Encuentro de Diálogo 
Interuniversitario de Agua de Mar, publicado en este libro bajo la responsabilidad 
y autorización del relator del evento, Mariano Arnal, con el consentimiento del 
coorganizador del evento, Francisco Sánchez, presidente de Aquamaris. Islas 
Canarias, 2003. Su autora es Silvana González.
“Acciono mis deseos desaforados 
por volver. Araño y regateo las 
ansias de volver por las alas, 
y mis branquias piden a los agujeros 
de la piel tosca que las asfixia, 
volver a la lejanía del mar 
y de ahí partir en el uno, de 
vuelta”. 
Teoría General del Atavismo 
Laureano Domínguez
123
E l agua es el canal que utiliza el organismo para realizar todas sus reacciones químicas, físicas y biológicas, actúa como catalizador, sistema de transporte y termostato 
para abastecernos de nutrientes y de impulsos eléctricos. 
En el cuerpo humano existen cien trillones de células 
llenas de agua y rodeadas por esta, que actúan en todos los 
niveles del ser humano. Somos criaturas acuosas viviendo en 
un planeta acuoso. 
No existe la vida sin agua. El agua resulta imprescindible 
para mantener y perpetuar la vida. Sin agua no habría semen, 
ni espermatozoide dotado de forma extraordinaria para nadar y 
alcanzar al óvulo para fecundarlo. Sin agua no existiría líquido 
amniótico, linfa, sudor, ni lágrimas. No existiría la sangre. 
Si el agua es imprescindible para dar una nueva vida, no 
queda duda de que lo fue también para originar esa primera 
célula marina precursora de las demás células vivas. Esta célula, 
henchida de agua de mar, aprendió y retuvo en forma de código 
la sabiduría que le transmitió el agua en la que flotaba. Esa 
célula no tenía más alimento que agua de mar, y de ella obtuvo 
todos sus poderes para perpetuarse en organismos cada vez más 
complejos, inicialmente solo marinos, después terrestres, que 
siguen teniendo como sustrato básico el agua de mar. Fue el 
agua de mar la que rodeó al primer núcleo celular, con todo su 
ADN y su mensaje genético para formar la primera célula; fue 
el agua de mar la que cohesionó varias células para construir los 
124
Nos Quedaba el Mar
primeros organismos pluricelulares y discurrió por canales para 
alimentar los primeros tejidos; fue el agua de mar la primera 
sangre transparente y rica de algunos animales marinos. Basta 
ver la medusa.
Entendemos, pues, que el agua de mar es el líquido 
intracelular y extracelular para mantener el equilibrio; es 
el líquido amniótico y plasma de la sangre, cada uno con 
sus características sabias para dar vida y perpetuarla. Somos 
pequeños océanos y todos los sistemas del organismo, aunque 
no están conectados físicamente, se mantienen en contacto y 
transmiten información por medio del agua de mar.
La homeostasis natural ocurre dentro del cuerpo como 
ocurre en el océano. El mar diluye o concentra sus sales de 
acuerdo con sus propias necesidades para mantener la vida 
marina, adaptándose a los distintos grados de polución 
y desequilibrio ecológico. Nosotros también necesitamos 
adaptarnos al desequilibrio que nos llega de todas partes: 
estrés, polución, alimentos demasiado refinados, pensamientos 
negativos, ruidos, etc. La sabiduría antigua sigue estando en el 
mar, aunque tengamos una gran capacidad de adaptación, esta 
siempre se encuentra limitada por nuestra condición de océanos 
cerrados. La llamada del mar ocurre cuando esta capacidad de 
adaptación se agota y se traduce en síntomas y enfermedades. 
El organismo busca entonces, de forma instintiva, una vía, una 
puerta de entrada a su fuente de sabiduría primitiva. Es una 
llamada biológica de sabiduría corporal y la puerta que primero 
se abre es la memoria, por medio de la intuición. 
Debido a nuestra condición de océanos cerrados, es preciso 
que vayamos renovando de forma periódica los mensajes de 
Laureano Domínguez
125
salud e integridad celular que solo el mar nos puede aportar. El 
agua de mar, como dadora de vida, puede incidir positivamente 
en las células, desde las primeras señales de vida, desde la más 
temprana configuración de sus elementos. 
Cuando la madre embarazada bebe agua de mar, 
suministra a su hijo una multitud de mensajes vitales para sus 
células. En todos los líquidos corporales que están en contacto 
con el feto, muy especialmente en la sangre y en el líquido 
amniótico viajan recordatorios del inmenso amnios marino que 
fue capaz de iniciar la vida hace millones de años, transformado 
ahora en sangre y amnios humano. 
Una vez ha nacido, el niño debe mantener el contacto con 
la fuente marina mediante la ingesta periódica de agua de mar. 
La primera infancia es una fase muy importante del desarrollo, 
ya que todas las células del cuerpo se multiplican a gran 
velocidad y son muy susceptibles a la calidad de información 
que le llega por la ingesta. 
Con tan solo tres vasos de agua de mar al día se aseguraría 
la nutrición celular del organismo infantil, así como el 
recordatorio periódico de “salud física y mental” aportada por 
la sabiduría ancestral del agua marina. 
Esos tres vasos diarios de agua de mar querecomendamos 
para niños, adultos y personas de la tercera edad no solo 
resolverían el problema de la desnutrición propia de países 
ricos –debido a una alimentación de escaso valor nutricional– y 
de países pobres –por falta de alimentos y, a menudo, de forma 
desequilibrada–, sino que también incidirán en el desarrollo 
y mantenimiento adecuado de órganos, tejidos y sistemas del 
cuerpo humano, a lo largo de la vida. 
126
Nos Quedaba el Mar
La sangre, medio vital
René Quinton definió cuatro grandes partes del organismo: 
medio vital, materia viva, materia muerta y materia secretada: 
Medio vital: conjunto de plasmas de la cavidad 
general (cavidades peritoneal, pleural, pericárdica) de la linfa 
intersticial, de la linfa canalizada y de la sangre; todos los 
plasmas de imbibición de las diversas sustancias fundamentales 
(unificadoras y separadoras) de los tejidos epiteliales (membrana 
celular y cemento intercelular), conjuntivos y cartilaginosos. 
Es el líquido extracelular que baña todas las células orgánicas, 
algunas de forma directa (células de la cavidad general, de la 
linfa canalizada, de la sangre); otras de forma indirecta, por 
imbibición de las sustancias fundamentales en las que las 
células se encuentran unidas y a la vez separadas nadando en 
un medio vital (células de los tejidos epiteliales, conjuntivo y 
cartilaginoso). Forma un todo único, constantemente depurado 
y renovado por la circulación linfática y sanguínea, por un lado, 
y por los fenómenos de ósmosis y difusión, por otro.
La sangre forma parte de este medio, debido a su elevado 
contenido líquido, y el plasma sanguíneo constituye el 78% del 
organismo. El plasma sanguíneo es una parte muy pequeña 
del medio vital (una octava parte aproximadamente), pero es 
el único líquido que recorre todos los rincones del organismo 
de forma autónoma y activa, impulsado por una bomba, el 
corazón, que mantiene la sangre en movimiento, de forma 
continua a través de un circuito de vasos: arterias, arteriolas, 
capilares, vénulas y venas. 
Laureano Domínguez
127
El mecanismo circulatorio gira alrededor de un hecho 
esencial: suministrar a los capilares un volumen de sangre 
adecuado para las necesidades cambiantes de las células. Todos 
los factores que rigen la circulación están encaminados a este 
fin. Ninguno de los miles de millones de células del organismo 
se halla lejos de un capilar. El motivo de esta abundancia de 
capilares obedece a su función de brindar ininterrumpidamente 
a las células los elementos que necesitan y eliminar los de 
desecho. 
El otro gran sistema líquido que 
circula por el organismo es el linfático, 
que es en realidad un componente 
especializado del sistema circulatorio 
de la sangre, ya que está constituido 
por líquido en movimiento (linfa) que 
deriva de la sangre y por un grupo de 
vasos linfáticos que regresan la linfa a 
la sangre por una ruta tortuosa.
El sistema linfático carece de 
bomba propiamente dicha, pero cuenta 
con dos mecanismos principales que 
contribuyen a crear un gradiente de 
presión hacia la sangre: los movimientos 
respiratorios y las contracciones de los 
músculos esqueléticos. Otros factores 
que ayudan a la circulación linfática son las pulsaciones 
arteriales, los cambios posturales y la compresión pasiva de los 
tejidos blandos del cuerpo. 
Es en los capilares sanguíneos y linfáticos más finos donde 
tiene lugar la función más importante del sistema circulatorio 
sanguíneo y linfático. En cualquier momento, solo el 5% de 
El plasma sanguíneo es 
una parte muy pequeña 
del medio vital (una octava 
parte aproximadamente), 
pero es el único líquido 
que recorre todos los 
rincones del organismo de 
forma autónoma y activa, 
impulsado por una bomba, 
el corazón, que mantiene 
la sangre en movimiento, 
de forma continua a 
través de un circuito de 
vasos: arterias, arteriolas, 
capilares, vénulas y venas.
128
Nos Quedaba el Mar
la sangre circulante se halla en los capilares, pero este es, en 
un sentido, la parte más importante del volumen sanguíneo, 
porque es a través de las paredes de los capilares como entran el 
oxígeno y los nutrimentos al líquido intersticial y el CO
2
 y los 
productos de desecho pasan a la sangre. El intercambio por las 
paredes capilares es esencial para la supervivencia de todos los 
tejidos del cuerpo. 
El agua y los solutos se filtran ininterrumpidamente de 
la sangre capilar hacia el líquido intersticial y simultáneamente 
ingresa agua desde el líquido intersticial hacia la sangre. Parte del 
líquido que se filtra por los capilares regresa a ellos por ósmosis, 
el resto vuelve a la sangre a través de los vasos linfáticos. También 
sale de los capilares hacia el líquido intersticial alrededor del 
50% de las proteínas sanguíneas totales, que después regresan a 
la sangre por los vasos linfáticos. 
La linfa fluye desde los capilares y los vasos linfáticos cada 
vez mayores hasta retornar a la sangre en la unión de las venas 
yugular interna y subclavia. En todo este trasiego de líquidos, 
gases, solutos, proteínas y demás nutrientes tenemos a los 
grandes protagonistas de la historia: 
 La célula que sabe por su memoria lo que necesita: 
agua de mar.
 El líquido intersticial, despensa de la célula y siem-
pre complaciente con ella, saca de aquí y de allá lo 
que la célula le pide: componentes del agua de mar.
 La sangre, con ayuda de la linfa, que sabe “de me-
moria” lo que tiene que llevar al líquido intersticial 
y se esfuerza por sustraerlo de la respiración y de los 
líquidos y alimentos ingeridos. 
El medio vital está formado por los plasmas de la sangre, 
la linfa, las cavidades serosas y la imbibición. 
Laureano Domínguez
129
Todos los plasmas, en realidad, conforman uno solo en 
el mismo organismo. Si les damos diferentes nombres es para 
designarlos según su posición anatómica. El conjunto de estos 
plasmas forma, pues, un todo homogéneo que se encuentra 
constantemente removido, depurado y renovado por la 
circulación sanguínea y los fenómenos de difusión. 
Ciertamente, la célula ha organizado un sistema complejo 
para asegurar su nutrición, depuración, homeostasis y perfecto 
funcionamiento. La primera célula, inmersa en la preciosa 
densidad del agua de mar, no necesitaba estos complicados 
mecanismos de idas y venidas de líquidos impulsados por una 
bomba y enormes tuberías. 
Esa primera célula se hallaba en contacto con el líquido 
que había sido su medio de cultivo y que le aportaba de 
forma directa todos los nutrientes que necesitaba: el agua, 
los minerales, los elementos traza, las proteínas, los gases, la 
memoria genética, las vibraciones electromagnéticas, los rayos 
solares y los movimientos cósmicos. Porque ese medio de cultivo 
era el agua de mar.
Pero resulta que la célula, ante tanta riqueza, se multiplicó; 
aparecieron los organismos pluricelulares, los invertebrados, 
los vertebrados, los mamíferos, y algunos se aventuraron a vivir 
fuera del agua. Así, la célula, unidad básica de todos los órganos 
y tejidos de los seres vivos, se fue distanciando cada vez más de 
su medio de cultivo primigenio. Para subsanar esta tremenda 
osadía de la evolución, la célula se rodeó de un medio idéntico 
al agua de mar, el que ahora llamamos liquido intersticial y se 
aseguró la renovación de ese líquido por medio de la esmerada 
circulación de la sangre. 
130
Nos Quedaba el Mar
La sangre es el elemento que conecta la célula con el 
exterior, los gases (respiración), las proteínas, los hidratos de 
carbono y las grasas (alimentación), los minerales (agua), el 
agua (alimentación), las vibraciones electromagnéticas (agua) y 
la memoria (agua). La sangre está en perpetuo movimiento, se 
reparte por todas las tuberías de las cuales dispone, se remansa 
en los capilares y en las lagunas, difunde su plasma por ósmosis 
hacia los espacios intersticiales, baña todas las células, recorre 
todos los órganos y tejidos, transporta el agua, los gases, las 
proteínas, los minerales, las hormonas, lasvitaminas, las 
enzimas, las transaminasas, los antígenos, los anticuerpos, los 
factores de coagulación… lo transporta todo. Todo se mide en 
la sangre, y por medio de la sangre podemos saber cuál es el 
estado de las células. 
La sangre defiende a las células de organismos extraños, 
tapa agujeros, regula la temperatura corporal, organiza el sistema 
endocrino, yendo de aquí para allá con las hormonas para 
cumplir con el feedback. Las funciones de la sangre son muchas 
e increíblemente complejas. Pero ¿cuál es la importancia de 
tanta y tan compleja actividad?
La importancia es que la sangre se desvive haciendo todo 
eso para asegurar a cada célula del organismo un medio vital lo 
más parecido posible a su medio vital primigenio: ¡El agua de 
mar!
Para lograrlo, se ha equipado con una magnifica bomba 
que la mueve por impulsos, como el mar; unas células apropiadas 
para asegurar sus funciones de transporte (eritrocitos), defensa 
(leucocitos), tapar agujeros (plaquetas); con un plasma capaz 
de hidratar y suplir minerales; un complicadísimo sistema de 
canalización para alcanzar todos los rincones del organismo, 
incluso con un color vivo para avisar, en caso de fuga.
Laureano Domínguez
131
Se nos hace obvio que es la memoria marina, implícita 
en la sangre desde tiempo inmemorial, lo que le permite 
cumplir a la perfección con todas esas funciones que un día 
fueron propias del agua de mar.
Algunas características comunes del 
agua de mar y la sangre
El agua de mar y la sangre son elementos naturales que no 
se pueden reproducir en laboratorios. Ninguno ha podido 
ser reconstituido a partir de elementos químicos, debido 
precisamente a su complejidad, haciendo que estos líquidos 
que nutren el macrocosmos y el microcosmos, respectivamente, 
sean imprescindibles para la vida.
Otra característica común es la capacidad de homeostasis, 
que consiste en mantener el equilibrio a través de mecanismos 
reguladores: pH, temperatura y equilibrio hídrico. De la misma 
manera, la homeostasis del océano, la constancia y el equilibrio 
de su composición peculiar, es regulada por la propia actividad 
del ecosistema marino. 
El agua de mar y el plasma sanguíneo albergan una 
presencia específica y similar de oligoelementos y minerales. 
Este secreto que comparten no se basa solamente en la cantidad 
y en la variedad, la peculiaridad radica en la perfecta relación 
entre sí de estos elementos y en algo que todavía va más allá 
de este concepto, en la poderosa interacción de cada elemento 
con su vecino, constituyendo una idoneidad en sí misma para 
el funcionamiento del organismo. 
La concentración relativa de minerales en el océano es 
estable y el agua de mar debe esta composición al funcionamiento 
132
Nos Quedaba el Mar
del ecosistema marino. Algunas de estas sustancias solo existen 
en estado de rangos imponderables, tanto en la sangre como 
en el agua de mar. Son los llamados elementos traza. Las plantas 
y los animales marinos son los principales responsables de este 
equilibrio de los elementos minerales. 
En el agua de mar, la matriz salina no es el resultado de 
un encuentro al azar de minerales con el agua, es consecuencia 
de una proporción perfectamente regulada y específica. El 
agua de mar posee, por lo tanto, su propia homeostasis, que 
es análoga a la del medio interno del organismo humano. De 
todos es sabido que la sangre mantiene en equilibrio estricto sus 
minerales y oligoelementos, lo que aporta valores de referencia 
con mínimas variaciones en las analíticas sanguíneas y cuya 
alteración da lugar de forma inmediata a sistemas de alarma 
que conocemos como síntomas y signos. 
El agua de mar y la sangre comparten un poder antibiótico 
y autorregenerador característico y posee una flora permanente 
constituida por bacterias no patógenas que se encuentran libres 
o fijas en las plantas y en los organismos planctónicos. Estas 
bacterias no patógenas, presentes en el tubo digestivo de todos 
los animales, son abundantes cerca de la costa y en la superficie, 
pero mar adentro y en los grandes fondos disminuyen. 
Se trata de una flora permanente no microbiana que 
combate la flora accidental patógena procedente de los ríos, 
las riberas y los bañistas. Como dato interesante, en 1936, el 
científico norteamericano Zobell afirmaba, presintiendo este 
poder antibiótico, que el 99% de los gérmenes procedentes de 
las cloacas moría al cabo de dos días en el agua de mar. Otro 
científico, Carpentier, en 1938 apuntaba que se producía un 
descenso del 80% de los gérmenes al cabo de media hora en el 
agua de mar. 
Laureano Domínguez
133
Posteriormente, en 1952, un grupo de investigadores 
franceses demostró, con pruebas científicas, el poder 
antibiótico de las aguas de mar con relación a los gérmenes de 
origen entérico vertidos por los afluentes contaminados de las 
ciudades, el antibiotismo fulminante del agua de mar.
Finalmente, el médico francés Georges de La Farge 
declaró de forma convincente en el Congreso Internacional de 
Talasoterapia de Cannes, en 1957, que el agua de mar constituye 
un antibiótico ideal, observando que el agua de mar solo es 
bactericida para las bacterias patógenas. 
Por otro lado, sabemos que la capacidad de 
autorregeneración del agua de mar está mediada por el 
zooplancton, el cual tiene capacidad para digerir cualquier 
sustancia extraña que sea vertida al mar, como el petróleo y 
los residuos orgánicos, transformándolos en biodisponibles 
para los seres vivos, proceso denominado biocenosis.
Hoy en día tenemos claro que, la eficacia con que el mar 
ejerce su poder antibiótico y de autorregeneración depende 
de factores como el tiempo, el movimiento, las corrientes 
marinas y el grado de insolación, por un lado y, por el otro, de 
la cantidad de agente infeccioso o contaminante que sea vertida 
en sus aguas en un determinado periodo.
De la misma manera, la sangre posee un poder antibiótico 
propio y natural, mediado por la inmunidad humoral y por 
la inmunidad celular. Grosso modo, la inmunidad humoral 
actúa por medio de los linfocitos B que se transforman 
en células plasmáticas segregando grandes cantidades de 
anticuerpos e inmunoglobulinas. Esta inmunidad defiende 
fundamentalmente al organismo de infecciones bacterianas. 
134
Nos Quedaba el Mar
La inmunidad celular actúa a su vez por medio de los 
linfocitos T que segregan linfocinas, que son los responsables, 
bajo la denominación de células T asesinas, del rechazo de 
tejidos extraños y células tumorales, además de constituir una 
importante defensa contra virus, hongos y algunas bacterias 
como el bacilo tuberculoso o bacilo de Koch. 
La riqueza defensiva de la sangre nos explica por qué 
algunas personas, expuestas en un momento dado a una 
misma cantidad y peligrosidad de agentes infecciosos, no 
resultan contaminadas mientras que otras sí se enferman, pues 
esta riqueza defensiva que en principio es igual para todos los 
seres humanos como tal, puede verse mermada por múltiples 
circunstancias de la persona y el ambiente. Entonces, y solo 
entonces, su barrera defensiva natural será vencida por el agente 
infeccioso. 
Por lo tanto, el agua de mar y la sangre, dos elementos de 
características casi idénticas, separados por miles de millones de años y 
unidos íntimamente por una memoria común, se pueden considerar 
poderosos sistemas de defensa y antibióticos con capacidad 
de autodepuración. Bastaría este solo postulado para explicar 
nuestra posición sobre la capacidad antibiótica del agua de mar 
frente a la actual pandemia ocasionada por el covid-19.
Otra característica común es el movimiento continuo del 
agua de mar y de la sangre. El agua de mar siempre se mueve 
por pulsos, respondiendo al corazón del océano que obedece a 
su vez a fuerzas extraordinarias del universo. 
El océano se mueve debido a los vientos y a las diferencias 
de temperatura y salinidad de las masas de agua. El calor del Sol 
es en parte responsable de las mareas, por su fuerza gravitatoria,pero es la fuerza lunar la que ejerce mayor influencia sobre 
Laureano Domínguez
135
la diferencia de altura entre las mareas, dependiendo de 
la alineación del Sol, la Luna y la Tierra. Pero estos factores 
universales complejos que regulan los movimientos marinos no 
son la finalidad de este trabajo, por ello, solo quiero resaltar 
que la sangre también se mueve de forma continua, impulsada 
rítmicamente por un corazón que le es propio y que no solo 
obedece a las fuerzas intrínsecas de cada universo microcósmico, 
humano o animal, como la necesidad de oxígeno y la regulación 
de la temperatura corporal, sino también a otras fuerzas 
extrínsecas al organismo que lo contiene, rememorando así su 
pasado marino.
El agua y la memoria, el agua en la sangre
El agua de mar capta y transmite no solo información 
molecular, sino también energías que son extremadamente 
sutiles, característica dieléctrica del agua de mar.
Por otro lado, las células también se comunican entre 
sí por medio de las vibraciones. Una célula es una fábrica 
bioelectrónica, un oscilador y un receptor radiofónico en 
miniatura. Las células sanas vibran a frecuencias específicas 
y captan las resonancias directamente del agua que entra en 
nuestro cuerpo y lo recorre formando parte de los líquidos 
corporales, especialmente la sangre. El agua que ingerimos se 
absorbe mayoritariamente en el intestino delgado y se incorpora 
al plasma de la sangre. 
El bioquímico francés Jacques Benveniste realizó diversas 
investigaciones sobre la memoria del agua en la década de los 90 
y demostró que las moléculas de otras sustancias utilizan el agua 
como medio de comunicación y que actúa como transmisor de 
la energía física y vibracional almacenada. 
136
Nos Quedaba el Mar
El agua tiene la capacidad de extraer y almacenar energías 
sutiles que luego transmite a los sistemas vivientes. Esta 
capacidad intrínseca constituye la vitalidad y la memoria del 
líquido. 
En el corazón, la sangre que se bombea forma la figura de 
un ocho y fluye por el cuerpo en corrientes espirales, siguiendo 
los canales pulsantes formados por arterias y venas. En el 
mar, el agua se mueve continuamente: corrientes profundas, 
corrientes superficiales en forma de olas, espirales, remolinos, 
choques de agua contra el agua, choques de agua contra las 
rocas y deslizamientos sobre la arena. 
El agua de mar es la más homeopática de las sustancias. 
La sangre también se mueve de forma continua, chocando 
con las válvulas y las paredes cardiacas, formando remolinos 
en las bifurcaciones venosas y arteriales, remansándose para 
volver a impulsarse en las válvulas venosas. Dado que el 
principal componente de la sangre es agua con microestructura 
tridimensional y los restantes componentes son células que 
actúan como osciladores y receptores radiofónicos, la sangre se 
comporta como un tejido con capacidad para captar y transmitir 
información en todo su recorrido por el organismo. 
Efectos profundos del agua de 
mar en el organismo
A mediados de los años 80, un grupo de investigadores liderado 
por la neurocientífica norteamericana Candace Pert descubrió 
que, un conjunto de moléculas llamadas péptidos (derivados 
proteínicos) son los mensajeros moleculares que facilitan la 
conversación entre los sistemas nervioso, inmunológico y 
Laureano Domínguez
137
endocrino. Es decir, estos mensajeros conectan tres sistemas 
distintos en una sola red.
Desde siempre se ha considerado que estos tres sistemas 
están separados y tienen funciones distintas. El sistema nervioso, 
constituido por el cerebro y una red de células nerviosas, es la 
sede de la memoria, el pensamiento, la sensibilidad corporal y 
la emoción; el sistema endocrino, compuesto por las glándulas y 
sus secreciones hormonales, controla e integra, como principal 
sistema regulador del cuerpo, diversas funciones corporales. El 
sistema inmunológico, conformado por el bazo, la medula ósea, 
los ganglios linfáticos y las células inmunológicas, constituye la 
defensa del cuerpo, es decir, es el responsable de la integridad 
de las células, los tejidos y los órganos.
Las investigaciones sobre péptidos han demostrado que 
estas separaciones conceptuales ya no pueden mantenerse y 
que los tres sistemas deben considerarse como una única red 
psicosomática.
Los péptidos constituyen una familia de sesenta a setenta 
macromoléculas que tradicionalmente recibían distintos 
nombres: hormonas, neurotransmisores, endorfinas, factores 
de crecimiento, etc. Actualmente se considera que en realidad 
forman una sola familia de mensajeros moleculares. Estos 
mensajeros son cadenas cortas de aminoácidos que se fijan 
a receptores específicos situados abundantemente en las 
superficies de todas las células del cuerpo. Al unir a los tres 
sistemas en una misma red, los péptidos son los mensajeros 
que circulan libremente por esta red alcanzando todos los 
rincones del organismo. Se transforman así en la manifestación 
bioquímica de la memoria, el pensamiento, la sensibilidad 
corporal, la emoción, los niveles hormonales, la capacidad 
defensiva y la integridad de las células, tejidos y órganos. Todas 
138
Nos Quedaba el Mar
las partes del cuerpo y de la mente “saben” lo que está pasando 
en todas las demás partes del cuerpo y de la mente. Es un 
sistema de información integrado.
Pero no es solo eso. Los siguientes descubrimientos 
ampliaron aún más el concepto y la función de los péptidos. 
Resultó que las hormonas, supuestamente producidas en 
exclusividad por las glándulas, son péptidos que también 
se producen y se almacenan en el cerebro. Un tipo de 
neurotransmisores llamados endorfinas, que, según se pensaba, 
eran producidas solamente en el cerebro, son péptidos y 
también son fabricados por las células inmunológicas. Se 
siguieron identificando más y más receptores de péptidos y se 
vio que prácticamente cualquier péptido conocido es producido en el 
cerebro y en varias partes del cuerpo simultáneamente. Al respecto, 
Candace Pert concluye que “ya no puedo hacer una distinción 
tajante entre cerebro y cuerpo”.
Los péptidos del sistema nervioso no solo son producidos 
por las neuronas y juegan un papel fundamental en las 
comunicaciones de todo el sistema nervioso, sino que, al fijarse 
en receptores alejados de las neuronas que los originaron, 
actúan también en otras partes distintas del cuerpo.
En el sistema inmunológico, los glóbulos blancos de la 
sangre no solo tienen receptores para todos los péptidos, sino 
que ellos mismos fabrican péptidos que controlan el patrón de 
migración de las células inmunológicas y todas sus funciones 
vitales. Recordaremos que todos los leucocitos son células, 
espacios intercelulares móviles, lo que les permite salir de 
los capilares escurriéndose por los de la pared (diapédesis) y 
emigrar mediante movimiento ameboideo hacia cualquier 
microorganismo o partícula extraña que haya invadido los 
Laureano Domínguez
139
tejidos. Por lo tanto, no solo son capaces de alcanzar todos 
los rincones del organismo transportados por la sangre, sino 
que también escapan de la sangre y se mueven por los líquidos 
intersticiales donde se bañan las células.
Otro descubrimiento importante es que los péptidos 
son la manifestación bioquímica de las emociones. La mayoría 
de los péptidos, sino todos, alteran la conducta y los estados 
de ánimo, de tal manera que cada péptido puede evocar un 
tono emocional único. Los péptidos constituyen el lenguaje 
bioquímico universal de las emociones. 
El área cerebral relacionada con las emociones es el 
sistema límbico que está muy enriquecido con péptidos, pero 
no es la única zona corporal rica en estos. La totalidad del 
intestino también está recubierto con receptores de péptidos. 
Por eso ocurre lo que de forma coloquial se llama “sentir con 
las tripas”. Literalmente, sentimos nuestras emociones con el 
intestino.
Esta riqueza de receptores de péptidos en los glóbulos 
blancos y en el intestino explicaría que la acción delagua de 
mar, tanto por inyección intravenosa (receptores del glóbulo 
blanco) como por ingesta, tres vasos cada día (receptores del 
intestino y de la sangre), y por enema (receptores intestinales 
y sanguíneos), sea capaz de producir modificaciones no solo a 
nivel físico, sino también mental, al incidir directamente en los 
estados emocionales. Todas las percepciones sensoriales, todos 
los pensamientos y todas las funciones corporales estarían 
influenciados por la emoción a través de los péptidos y estos 
actuarían como mensajeros directos del agua de mar en el 
organismo.
140
Nos Quedaba el Mar
En conclusión, los glóbulos blancos de la sangre son 
pedazos del cerebro que flotan a lo largo del cuerpo. De esta 
manera, los péptidos captarían mensajes moleculares del agua 
de mar y se transformarían, por su tremenda abundancia y 
diseminación por todo el organismo, en los transmisores de 
estos mensajes milenarios. 
Esta colaboración tan estrecha entre los péptidos y el agua 
de mar explicaría la acción tan profunda que ejerce el agua de 
mar en el organismo, no solamente a nivel físico, sino también 
mental y de forma simultánea.
Laureano Domínguez
141
sisteMas
agua DE Mar
DEiMPulsión
LOS
DE
“El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, 
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste 
del mar?
En sueños la marejada 
me tira del corazón; 
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste acá? 
Gimiendo por ver el mar”.
Rafael Alberti
143
L as principales indicaciones del Método Marino se direccionan hacia las enfermedades de la infancia, la enteritis coleriforme o tóxica, las enfermedades 
gastrointestinales, la atrepsia, la intolerancia láctea, las 
hipotrofias y la incontinencia de orina en los niños mayores. 
En los adultos, este método se empleaba, o se emplea todavía 
según los casos, en la tuberculosis pulmonar, trastornos 
digestivos, dermatosis, enfermedades ginecológicas, trastornos 
mentales y neurosis, intoxicaciones agudas, astenia, insomnio, 
hemorragias, senectud precoz y tratamiento prenatal; y, desde 
hace algunos años, como apoyo de elección en la penicilina.
El objeto de este capítulo es develar la visión que tuvimos 
en 2003, cuando nos reunimos en Fuerteventura, Islas Canarias, 
para el primer Encuentro de Diálogo Interuniversitario sobre 
Agua de Mar. Cada uno de los planteamientos que hicimos 
allí es vigente. Más aún, están por hacerse realidad casi en su 
totalidad, y considero que es el momento de convocar esas 
acciones. Como en pocos encuentros sobre agua de mar, 
en ese se puede decir que estábamos los que teníamos que 
estar. Desde la convocatoria, apoyada y bien coordinada por 
Francisco Sánchez Morales, hasta las ponencias, entre ellas: el 
resumen presentado por Francisco Javier Martínez y su esposa, 
María Jesús Clavera, que titularon “Cronología del Método 
Marino”; “Por qué no se enferman los peces”, de Ángel Gracia; 
“La memoria marina de la sangre”, de Silvana González; “Sida 
y agua de mar”, de Roberto Giraldo; “Oasis Marinos”, de 
144
Nos Quedaba el Mar
Francisco García Donas-Navarro; “Medicina social y agua de 
mar”, de Silvio Veitía; el informe clínico de los dispensarios 
marinos presentado por Francisco de Paula Domínguez; mi 
relatoría de viajes fundacionales de dispensarios marinos por 
Latinoamérica; y “Un sabio sin papeles”, de Francisco García 
Donas-Navarro. 
Realmente, el encuentro fue memorable e histórico. En 
esos días se escribió un manual de acción, decisivo para tener la 
ruta de acción hacia la socialización del Método Marino de cara 
al 2057, previsto por mi padre. 
Francisco Sánchez cumplió su palabra. Me rodeó de un 
ejército de teóricos, especialista cada uno en su ramo, para que, 
en el futuro, que es en estos días, otro ejército de manos libres 
de la atadura del dinero, pudiésemos publicar esas ponencias 
del encuentro de 2003. 
Tomo entonces de cada una de las ponencias lo que 
considero necesario para tal fin, con autorización previa 
del presidente de Aquamaris de la época, Francisco Sánchez 
Morales, y el responsable de la redacción de las memorias del 
encuentro. 
En primer lugar, los Sistemas de Impulsión de Agua de 
Mar (SIAM). La mayor parte se deriva de los planteamientos 
de Mariano Arnal, en su ponencia “La Hidrología Marina”, 
la cual, en 2003, confieso, me pareció un poco exagerada. 
Quizás porque no era el momento de su ejecución. Pero hoy 
sus planteamientos son de una validez indiscutible. Siendo 
filólogo, Arnal se apasionó a tal punto por el tema del agua 
de mar, desde que nos conocimos, que no ha cesado en vivirla 
y darla a conocer. Me gusta el término Hidronomía, acuñado 
por él. 
Laureano Domínguez
145
Para adentrarnos en el tema, primero es importante 
preguntarnos ¿dónde está escrito que nos tengamos que bañar 
en el río y no en el mar? A estas alturas de la película, cuando 
millones de personas van todos los veranos a bañarse en agua 
de mar, nadie sostendrá que esta agua sea impropia para el 
baño, justo por el uso que ha puesto a los ríos en grave crisis. 
No es necesario argumentar nada en ningún aspecto y mucho 
menos en el marketing, con respecto a la enorme superioridad 
del agua de mar sobre el agua de río para ese uso específico. Los 
cientos de millones de personas que no reparan en gastos por 
ir a bañarse en el mar, son garantía de la óptima disposición a 
aceptar que para usos balnearios se sustituya el agua de río por 
el agua de mar. Pues bien, esta sola utilidad del agua de mar 
(y no es la única) justifica la revisión del obtuso concepto de 
hidrología con el que estamos trabajando actualmente.
Se trata, pues, de remover las aguas estancadas en que 
nos hemos encerrado, para orientar las futuras actuaciones en 
dirección a la mar, la madre de todas las aguas.
Como se puede observar en el resto de las ponencias 
de este encuentro, ya hace más de un siglo que los científicos 
descubrieron que el agua de mar es la fuente de vida y salud. 
Hoy se han reanudado con fuerza aquellas investigaciones, pero 
hay un camino por recorrer, el de su inclusión preferente en los 
planes hidrológicos.
Decimos que “el agua es un bien escaso” para que la 
población tome conciencia de la situación desesperada en la 
que estamos y ahorre. Pero no es cierto que el agua sea un bien 
escaso: dos tercios de la tierra están cubiertos por el agua de 
los océanos. Si estuviese repartida uniformemente, un manto 
de mar de más de tres kilómetros de espesor envolvería toda la 
Tierra. ¿Cómo podemos decir que escasea el agua?
146
Nos Quedaba el Mar
Es surrealista que se haya diseñado la hidrología 
ignorando el agua de mar, como si no existiera, cuando para el 
50%, aproximadamente, de los usos del agua es indistinto que 
sea dulce o salada; e incluso para algunos usos, como la ducha, el 
baño y la cocina, es mejor que sea salada, directamente agua de 
mar. 
Entonces, ¿cómo vamos a negar la evidencia de los 
millones de toneladas de vertidos contaminantes al mar? Pero 
si esa fuese una buena razón para 
dejar de consumir el agua de 
mar, ¿qué tendríamos que decir 
de los millones de toneladas 
de vertidos a la atmósfera? 
Tendríamos que prohibir la 
respiración libre porque nuestra 
acción contaminante sobre la 
atmósfera es mil veces superior 
a nuestra acción contaminante 
contra los mares. Y la acción 
descontaminadora del aire es muy 
limitada, frente al potentísimo 
poder descontaminador del agua 
de mar. 
En el último siglo se 
produjo un fenómeno de alcance 
antropológico: después de varios siglos de aversión al medio 
acuático, grandes masas humanas habían decidido volver a 
ser anfibios, primero haciéndose traer el río a casa y luego, 
acercándose al mar y sumergiéndose en sus aguas.
El agua, como medio externo, viene desde tiempos 
inmemoriales. En las zonas geográficas con inviernos crudos, 
¿Qué tendríamos que decir 
de los millones de toneladas 
de vertidos a la atmósfera? 
Tendríamos que prohibir 
la respiración libre, porque 
nuestra accióncontami- 
nante sobre la atmósfera 
es mil veces superior a 
nuestra acción contaminante 
contra los mares. Y la 
acción descontaminadora 
del aire es muy limitada, 
frente al potentísimo poder 
descontaminador del agua 
de mar.
Laureano Domínguez
147
la temperatura del agua fue el gran disuasor para su uso. 
Sin embargo, las aguas termales fueron el remedio para esta 
dificultad. Los romanos supieron imitar a la naturaleza en esto 
y aprendieron a calentar el agua y por eso llamaron termas 
a sus baños, los edificios más ostentosos de la ciudad. De la 
mar venimos y a la mar volvemos. Todos llevamos nuestro mar 
interior, compuesto de los mismos elementos, esa es la clave de 
nuestra afinidad con él y de nuestra tendencia hacia este.
No es el agua lo que atrae a los bañistas al mar, porque hay 
ríos esparcidos por toda la geografía, y donde estos faltan, los 
suplen las piscinas. Es el agua de mar y el clima que esta genera 
en la playa, lo que atrae a millones de bañistas. Es preciso que la 
hidrología sea consciente de esto a la hora de suministrar agua 
para bañarse. 
Como los peces, que viven en un medio acuático, nosotros 
también somos grandes bebedores, es más lo que bebemos 
que lo que comemos. Nuestro medio interno es acuático, y el 
aprovisionamiento sólido es convertido finalmente en líquido 
por el aparato digestivo.
El medio es un concepto sutil, pero es el más importante 
para el desarrollo de la vida. 
Incomprensiblemente lo que entendemos hoy por 
hidrología (después de haberle arrebatado el término a la medicina) 
se refiere únicamente al agua “dulce”, como si el agua salada 
(del mar) no fuese también agua, ¡la mejor y la más abundante! 
Si somos mayormente agua, es porque ese es el medio en el que 
nos formamos, no solo nosotros, sino todos los seres vivientes. 
La composición del agua de nuestro cuerpo es la misma que 
la del mar y sabiendo de qué estamos hechos, es decir, de 
dónde procedemos, podemos establecer una nueva forma de 
relacionarnos con ese medio.
148
Nos Quedaba el Mar
Cuando se habla de agua, generalmente queda excluida 
de ese nombre el agua de mar, por lo que se afirma que el agua 
es un bien escaso. Y por el mismo motivo, si hablamos de agua 
potable, exigimos que sea incolora, inodora y, sobre todo, 
insípida. Y encima, a esa insipidez la llamamos dulzura. Luego, 
si se trata de las cuentas que hay que echar con el agua, que a 
eso se dedica la hidrología, hay que descartar también el agua 
de mar, porque para efectos hidrológicos no se tiene en cuenta. 
El agua es la sustancia más misteriosa y universal de la Tierra. Y 
apenas sabemos nada de ella. Se nos resiste a ser definitivamente 
escrutada, al igual que la luz, de cuya naturaleza y propiedades 
muy poco conocemos. Cuando descubrimos su composición 
atómica, no hicimos nada más que empezar. Es mucho saber 
del agua, que está formada por la combinación de dos átomos 
de hidrógeno –un gas inflamable– y uno de oxígeno – otro gas, 
el comburente indispensable–. 
El solo hecho de que los componentes estructurales del 
agua sean dos gases que, combinados tienen forma líquida, nos 
sitúa ante un misterio. Pero que esos gases representen la mayor 
reserva de fuego del planeta, incrementa aún más el misterio. 
De hecho, el agua es la gran reserva de fuego desactivado como 
tal, pero con otro género de actividad de la que solo el fuego es 
capaz. El oxígeno que contiene el agua está disponible para los 
procesos de oxidación necesarios en las combustiones vitales. 
Tan disponible está el oxígeno aprisionado del agua como el 
oxígeno libre del aire. Como si la razón de ser del hidrógeno 
fuera aprisionar el oxígeno.
De hecho, aunque sean dos los átomos de hidrógeno 
solo representan el 11,19% del peso del agua, mientras que el 
restante 88,81% corresponde al átomo de oxígeno. Al agua la 
podríamos llamar, entonces, óxido de hidrógeno, en el que la 
Laureano Domínguez
149
oxidación acaba dominando a la sustancia oxidada; la mejor 
oxidada, por cierto, y la única capaz de generar vida. He ahí la 
gran paradoja: la mayor reserva de fuego y de vida de la Tierra 
está aprisionada en el agua. Ahí empiezan los insondables 
misterios del agua.
Agua de mar, la sustancia más 
maravillosa del mundo
La vida tanto vegetal como animal que bulle en el medio acuático 
obtiene del agua el oxígeno –“el generador de oxidación”, 
el alterador, el excitador de la materia, el vivificador–, de la 
misma manera que los que vivimos en el medio térreo y aéreo 
lo obtenemos del aire. Tanto unos como otros necesitamos el 
oxígeno para excitar y hacer cambiar de forma y estado a la 
materia viva y a la inerte.
Desde la perspectiva de la vida, podríamos decir que la 
gran función del hidrógeno es retener el oxígeno para que este 
pueda disponer de él sin límite. El fuego al servicio de la vida.
 Por más que pueda sorprendernos, el agua de mar estuvo 
fuera no solo de los usos humanos habituales, sino también 
de la medicina, salvo en algunos momentos fugaces. Menos se 
entiende todavía que se excluyese de la medicina a causa de su 
mal sabor, porque esa era precisamente una de las condiciones 
que se le exigía a una buena medicina: cuanto más amarga era, 
tanto mejor se consideraba en la talasoterapia.
Pero volvamos a la insipidez, un fenómeno aún más 
llamativo. En cuanto al sabor, al tiempo que se emprendían 
audaces expediciones por mar y tierra en busca de especias que 
diesen sabor a la comida y a la bebida, se exigía del agua para ser 
150
Nos Quedaba el Mar
aceptada como potable, que fuese insípida (por eso el agua de 
mar quedaba descartada). Pero resulta que la primera de todas 
las especias que descubrieron fue nada más y nada menos que 
la sal. Tan preciada fue que nuestros antepasados la emplearon 
como moneda en pequeños saquitos de cuero, de allí viene 
la palabra salario. Así era como pagaba Roma a sus soldados 
durante las campañas (es que el rancho iba sin sal); el resto de 
su salario lo recibían en forma de tierras cuando llegados al 
grado y condición de veteranos se retiraban. Sal y tierra: ese era 
el pago.
¿Cómo se explica que siendo la sal un condimento tan 
valioso (de él recibieron el nombre todas las salsas, y con ella se 
hicieron las salazones) que, siendo tan usada para salar el agua 
para cocinar, no se pensase en tomar agua salada directamente 
del mar? La verdad es que no se entiende. La única explicación 
posible es la extensión al agua de mar de la leyenda que tejieron 
los fenicios en torno al mar, para proteger su floreciente 
negocio de la púrpura (sobre este colorante montaron un gran 
imperio), para que la gente le tuviera pánico al mar. Pero no 
necesitamos remontarnos a la Antigüedad para tropezarnos 
con tamaña irracionalidad: aún hoy la inmensa mayoría de 
náufragos mueren de sed y deshidratados en medio del océano 
por respetar el tabú del agua de mar. Solo unos pocos se salvan: 
los que se atreven a saltarse ese tabú y potabilizan el agua salada 
bebiéndola a pequeños sorbos (es la forma más natural de 
isotonizarla, mezclándola con la saliva) o rebajándola con agua 
dulce, si les queda o si les llueve; incluso mezclándola con la 
propia orina.
Resulta que vamos locos detrás de la sal huyendo del mar. 
¡Qué absurdo! Porque es en la sal donde percibimos la chispa 
de la vida, y por eso llamamos soso al que no la tiene y salado 
Laureano Domínguez
151
al que la tiene. Y a pesar de todo, le hacemos ascos al agua de 
mar, ¡tan salada! Y tan valiosa, es el signo de la hospitalidad: al 
huésped se le ofrecía pan y sal en señal de bienvenida. En todos 
los ritos, la sal es el símbolo del sabor y también de la sabiduría, 
y para hacer agua bendita se le añade sal al agua dulce. La 
sal es la única capaz de limpiar el cuerpo y el alma. Además, 
para hacer incorruptibles el agua, las carnes, los quesos y los 
pescados, recurrimos a la sal. Entonces, ¿cómo es posible que 
hayamos vuelto la espalda al mejor yacimiento de sal, el agua de 
mar, que es el mejor y másequilibrado soluto de todas las sales? 
Es bueno que distingamos entre el medio en que vivimos 
(aire, tierra y agua) y las sustancias con que nos alimentamos. 
Digamos que del medio obtenemos las sustancias que 
necesitamos, distintas del propio medio. En rigor, no podemos 
trazar una línea divisoria entre uno y otras, porque el medio 
aporta microsustancias también indispensables. Pero sí que 
podemos incluir en el medio aquellas sustancias que se integran 
a este para formar parte de él, sin que esta absorción constituya 
propiamente un acto alimentario. Consideramos, en cambio, 
sustancias diferenciadas del medio, aquellas que ingerimos 
específicamente para alimentarnos. 
La alimentación no es forzosamente pasiva, sufrida, sino, 
en cierto modo, libre, dependiendo de la elección dictada por 
el instinto. La alimentación no decide la composición de un 
organismo, sino, por el contrario, la composición primordial 
decide la necesidad y la elección del alimento. Por tanto, el 
organismo impone la elección para mantener la integridad 
del medio interno, análogo al agua de mar. En definitiva, la 
composición del medio interno depende de los mecanismos 
reguladores. 
152
Nos Quedaba el Mar
Viene esta distinción a cuento de que, si queremos 
manejar ideas claras, no nos conviene hacer un totum revolutum 
con la alimentación y el medio. Se trata de dos planos distintos, 
aunque interdependientes. Por llevar al límite la distinción, 
diríamos que de los microelementos que aporta el medio, se 
alimentan los microvivientes que constituyen nuestro cuerpo; 
y de las sustancias o alimentos se nutre y se mantiene en 
funcionamiento la compleja maquinaria en que está organizado. 
Precisamente una parte nada desdeñable de esa 
maquinaria está dedicada a transformar los alimentos en 
microelementos directamente asimilables por las células. 
Y ahora viene la cuestión: vivimos en un medio aéreo del que 
obtenemos el aire que respiramos. Cuando respiramos no 
decimos ni mucho menos que nos estemos alimentando. Esta 
parte no ofrece ninguna duda. Pero tan cierto como eso, es que 
todo nuestro cuerpo es una esponja con partes sólidas que le 
dan forma y consistencia (algo así como el 25% del peso total), 
y con la mayor parte acuosa (el restante 75%). Es realmente un 
medio acuático en el que se mueve y se da vida a la sustancia 
sólida. La pregunta es: cuando bebemos (en especial si es agua), 
¿no estamos manteniendo nuestro medio acuático, igual que 
cuando respiramos mantenemos nuestro medio aéreo? 
Parece que la respuesta tendría que ser afirmativa. Eso 
al menos nos pide la coherencia y la evidencia. El que bebe 
agua sabe que no se está alimentando: más aún, sabe que, si 
el agua que bebe contiene otras sustancias, que bien podrían 
ser alimenticias pero patógenas, le redundará en mal; por eso 
se pretende que el agua sea pura y cristalina, o dicho en tres 
palabras, incolora, inodora e insípida. Lo que hacemos al beber 
agua es mantener el intercambio con nuestro medio acuático, 
de igual manera, cuando respiramos, mantenemos el contacto 
con nuestro medio aéreo.
Laureano Domínguez
153
Así como es importante velar por la calidad de nuestro 
medio aéreo, también lo es velar por nuestro medio acuático 
interno, porque según sea el medio en que viven nuestras 
células, así será la calidad del intercambio de sustancias entre 
estas y su repercusión en la salud. 
Recordamos aquí la imagen de la pecera de Quinton: es 
importante atender la calidad y cantidad de la comida que se 
les echa a los peces, pero si el agua de la pecera es insalubre, no 
habrá alimento ni medicina que garantice su salud.
Y obviamente, cuando nos ocupamos de la salud, una cosa 
es el medio y sus condiciones de salubridad o insalubridad, y otra 
cosa son las sustancias alimenticias que ofrece el medio. 
Si somos capaces de mantener en toda su integridad 
nuestro medio acuático; si mantenemos en perfectas condiciones 
la pecera donde viven nuestras células; si proveemos la 
rehidratación correcta de la esponja que es nuestro cuerpo, para 
reponer el agua interna ya gastada que elimina continuamente; 
si procedemos correctamente con esto, desplazaremos mucho 
más allá las barreras entre salud y enfermedad, retardaremos 
considerablemente el recurso a los fármacos y resistiremos 
mejor las agresiones a nuestra salud. 
¿Y por qué al mar no lo llamamos agua como hacían los 
griegos, ni lo concebimos como agua? Pues probablemente 
porque lo percibimos como medio, como lugar, como espacio, 
como hogar, no como sustancia. La memoria que se esconde en 
nuestros genes y cromosomas es más vieja que nosotros y más 
antigua que los millones de años que vivimos en el mar. 
Nos movemos con el prejuicio de que, si el agua no es 
potable, la hidrología no la considera agua, por lo tanto, 
no la incluye en los planes hidrológicos. Y no solo eso; tan 
154
Nos Quedaba el Mar
vinculado está el concepto de potabilidad del agua dulce (casi 
diría al agua canalizada en las ciudades), que no se asigna 
ese adjetivo de potable a nada más: no se dice leche potable, 
vino potable, brandy potable, caldo potable, que lo son 
naturalmente. Y cuando en productos farmacéuticos se habla 
de preparados para beber, no se dice potable, sino bebible. 
Y claro, es eso lo que nos vemos obligados a decir del agua 
de mar: no que es potable, sino que es bebible, como si de 
una medicina se tratara. Para empezar, no está mal que sea 
“bebible”, pero hemos de llegar a calificarla de “potable”.
En un litro de agua de mar, 965 c.c. son de agua y los 
35 c.c. restantes son sales y otros elementos. 
Para mantener a la célula en óptimas condiciones, 
basta que el medio interno con el que intercambia sustancias 
mantenga las constantes propias y comunes de ambos: del 
medio y de la célula.
¿Qué sentido tiene que isotonicemos todos los alimentos 
añadiéndoles sales industriales para mantener renovado nuestro 
medio interno, si al mismo tiempo ponemos todo el esmero en 
hipotonizar el agua que bebemos hasta alcanzar el valor cero? 
¿De dónde nace esta obsesión por beber agua pura extraída de 
la nieve inmaculada? Es posible que la memoria de la especie, 
labrada a fuerza de epidemias, nos haya enseñado a buscar el 
agua lo más incolora, inodora e insípida posible, es decir, lo 
más pura. Pero hemos de recordar al mismo tiempo que nunca 
desapareció de la memoria colectiva el valor purificador de la 
sal. El agua bendita siempre ha sido salada, y en el rito de su 
bendición se advierte su valor salutífero, porque la sal la hace 
incorruptible.
Laureano Domínguez
155
En épocas conocidas, difícilmente había culturas que 
tuvieran el agua de mar como bebida habitual, puesto que, al 
no fluir, no se presta para ser extraída a pie enjuto; y al estar en 
la altitud cero, no hay manera de canalizarla de modo que fluya 
por su propio peso hacia las ciudades, como fluye la de los ríos. 
Pero si, a pesar de estas dificultades físicas insalvables, hubo 
alguna cultura que extrajo agua de mar para usos humanos, 
sucumbió a la superioridad de las culturas del agua insípida, 
que se desplaza sola hacia donde la canalicen. Sin embargo, 
sabemos de civilizaciones que propulsaban agua de mar a 
ciudades del interior (termas romanas en París, desde la Bretaña 
francesa). De ahí que no sea descabellado pensar en Sistemas 
de Impulsión de Agua de Mar (SIAM).
Aceptemos que fue la superioridad mecánica del agua 
de tierra, su calidad de surgente y fluyente la que determinó 
su victoria definitiva frente al agua de mar, yacente (a ella 
se refiere el nombre griego de piélago) y por tanto difícil (en 
realidad, imposible) de desplazar en cantidades suficientes. 
En tal caso, por la imposibilidad de resolver su transporte, se 
habría desestimado cualquier otra consideración. En pequeñas 
cantidades y especialmente, para sustituir la sal en la cocina, el 
agua de mar fue muy común entre las poblaciones costeras.
Pero las barreras mecánicas están superadas: el agua se 
puede bombeara donde se quiera, y no tiene sentido que 
sigamos pensando la hidrología, la disponibilidad del agua para 
la agricultura, la industria y el consumo con los prejuicios de 
la salobridad, que nunca se revisaron por la imposibilidad de 
moverla de sitio.
Hoy, la racionalidad nos impone contar también con 
el agua de mar, puesto que se puede hacer fluir sin ninguna 
dificultad. 
156
Nos Quedaba el Mar
Los investigadores del agua han abandonado prácticamente 
los estudios sobre la calidad de las aguas de acuíferos, ríos y 
lagos, y se han lanzado con pasión a examinar las aguas de los 
mares. ¿Qué buscan? Pues, aunque parezca mentira, lo que 
buscan es la contaminación marina. Son mucho más elevados 
los presupuestos destinados a investigar los males que puedan 
estar sufriendo las aguas del mar, que los dedicados a investigar 
sus bienes. Trabajan bajo la hipótesis de que los mares se están 
muriendo. Es el eslogan de Green Peace: “Con un mar muerto 
ya tenemos bastante”. Y piden colaboración económica para 
seguir ejerciendo su oficio de guardianes de la pureza de los 
mares.
Quizá no sea suficiente para explicar esta obsesión, la 
necesidad que tiene el eugenismo dominante de acentuar y 
enfatizar los males que justifican la existencia del mar. No se 
entiende bien que el pesimismo haya contaminado a todos los 
científicos. Habrá que ahondar, por tanto, en este fenómeno, a 
ver si la obsesión de la humanidad, consumiendo del mar solo 
el pescado, la lleve a descubrir hasta qué punto está envenenado. 
Los estados y las universidades arman buques oceánicos 
con los aparatos más sofisticados y los dotan de tripulaciones 
de científicos que van hacia los mares más remotos en busca de 
metales pesados y de otros restos de contaminación. Olvidan 
la atmósfera, las aguas terrestres y el propio manto de la tierra, 
tan severamente castigados por el uso de pesticidas y por las 
combustiones de todo género, y se lanzan a las profundidades 
marinas en busca de leves señales de contaminación en las 
qué sustentar su gran tesis: el agua de todos los mares está 
contaminada, es venenosa; no se les ocurra bajo ningún 
concepto consumir agua de mar, si no es sometiéndola a 
costosos sistemas de purificación que los científicos proveerán.
Laureano Domínguez
157
Las expediciones son frustrantes: para encontrar 
contaminación deben ir a las mismas desembocaduras de los 
ríos, porque en cuanto se alejan de ellas, ya pueden ser toneladas 
y toneladas de basuras las que se arrojan diariamente al mar, 
que sus aguas dan buena cuenta de ellas sin mancharse siquiera 
más que en los puntos de contacto entre los ríos vertederos y 
el mar.
Y la ciencia erre que erre, que al agua de mar se le echa 
mucha basura (más o menos, la misma que a la atmósfera que 
respiramos) y no puede ser buena. 
Y se desentienden de la enorme vitalidad del agua de mar, 
que, además de contar con su profundidad y su inmensidad, 
cuenta con la fuerza de la sal, el gran vivificador y depurador. 
Si no fuese por la fuerza depuradora de la sal, quizá tendrían 
algo de razón al denunciar y vaticinar la muerte de los mares: 
una muerte lenta, pero no es tan inmensa nuestra capacidad 
de contaminación. Gracias a la sal, cuya concentración ha 
ido creciendo desde que se formaron los mares, aunque 
decidiésemos que nos conviene matar el mar, no habría manera 
de salirnos con nuestro empeño. 
¿Acaso intuyen los científicos que está llegándole la hora 
al agua de mar y quieren tener a toda costa su control y los 
beneficios que de él se deriven? En cualquier caso, la consigna 
científica es: “Puedes respirar el aire envenenado, puedes beber 
el agua dulce tratada; pero si amas tu salud, abstente del agua 
de mar”. 
Luego de varios siglos de aversión al medio acuático, la 
humanidad decidió volver a ser anfibia trayendo el río a casa, y 
posteriormente buscando el mar y sumergiéndose en él.
158
Nos Quedaba el Mar
Afortunadamente, nos hemos reinstalado en la cultura 
del baño, que en España conoció un gran esplendor, tanto de 
la mano de los romanos como de los árabes. El baño fue un 
lugar de culto total al cuerpo, complementado con el culto al 
espíritu. Los mejores contaban incluso con biblioteca y eran, 
sin duda, el mejor lugar de encuentro de los ciudadanos.
Con la caída del Imperio romano, no cayeron los baños 
de golpe, pero la mala utilización de estos hizo que la Iglesia 
los mirara con prevención y acabara condenándolos. La Edad 
Media cubrió los cuerpos celosamente, hasta de hierro los 
vistió, y se volvió de espaldas al agua. En el siglo XVII, en toda 
Europa se había perdido la costumbre de bañarse. 
Tantos siglos escondiendo el cuerpo, avergonzándose 
de él y condenando su desnudez, dejaron en las conciencias 
y en las costumbres un profundo surco de pudor enfermizo 
que costó mucho superar. Actualmente, podemos contemplar 
las distintas fases por las que pasó nuestro sentido del pudor y 
nuestro horror al desnudo. Los baños quedaron ritualizados 
en el bautismo, en la pila de agua bendita a la entrada de las 
iglesias, en las aspersiones y en el lavatorio de los pies. Por eso, 
recuperarnos de la sequía, volver al baño y a los baños nos costó 
siglos, y la forma de esa recuperación estuvo inequívocamente 
marcada por la aversión al mar y al desnudo. 
La vuelta al agua necesitó pretextos. No se pudieron crear 
de nuevo los baños públicos, porque contra ellos había una 
severa condena religiosa. El pretexto higiénico (de hecho, igual 
que en Roma) fue el primero que activó la reconciliación del 
cuerpo con el agua. Pero había que garantizar la honestidad y 
mantener a salvo el pudor, así que no se podía pensar en baños 
públicos, que contaron siempre con canalizaciones propias de 
agua, sino que ese ritual higiénico debía hacerse en casa, donde 
no había agua corriente. 
Laureano Domínguez
159
Los más pudientes instalaron en sus casas la sala de baño. 
La servidumbre se encargaba de acarrear el agua desde la fuente 
o desde el pozo, de calentarla y de verterla sobre el afortunado o 
la afortunada bañista. Más complicado fue atender a los menos 
pudientes. Para servirles, surgieron forzados emprendedores 
que acudían allí donde se les solicitaba, acarreando la bañera, 
las tinajas y todo el utillaje para calentar el agua. La cocina era 
el lugar elegido para estas abluciones. El costo de un baño era 
muy elevado; por eso, la frecuencia estándar fue la de una vez al 
año y las grandes ocasiones como las bodas y poco más.
La enfermedad fue otro de los pretextos por los que 
uno podía tomar los baños. Los enfermos (casualmente, 
ricos todos ellos) pudieron acudir a los balnearios de aguas 
mineromedicinales, que cuidaban mucho el pudor.
El mar, fuente de salud
El camino está emprendido, es el momento de volver a casa. 
Es tan absurdo que tanta gente padezca graves carencias de 
agua en un planeta que presenta su color azul precisamente por 
estar hecho de esta... Ha sido un profundo prejuicio cultural 
el responsable de que a lo largo de la historia tantos miles de 
náufragos hayan muerto deshidratados en medio del mar, y de 
que, tantos pueblos acusen hoy gravísimas carencias de agua, 
viviendo como viven rodeados de una fuente tan inagotable 
como el mar, verbo y gracia, el cuerno de África, la mayor región 
geográfica del planeta con sequías y hambruna.
Todas las noticias apuntan a que el siglo XXI estará 
marcado por el retorno del hombre al mar. Por fin a alguien se le 
ha ocurrido “enseñar” a las plantas a beber agua de mar, y esa es 
la noticia: grandes empresas agroalimentarias están trabajando 
160
Nos Quedaba el Mar
con enorme éxito en la aclimatación de especies agrícolas al agua 
de mar. Grandes cultivos de Salicornia, Sesuvium Porthulacastrum 
y Batis Marítima se convierten en la principal fuente de proteína 
vegetal. Estamos modificando poco a poco el metabolismo de 
las plantas no halotolerantes para que asimilen el agua de mar, 
no solo sin sufrir trastornos funcionales, sino experimentandounas mejoras que no alcanzaban con el agua dulce y los abonos 
y plaguicidas. Y este es solo uno de los síntomas de vuelta a casa. 
Los grandes descubrimientos son sencillos. La Ley de 
la Gravedad es tan obvia que cualquiera hubiera podido dar 
con ella. Quiso la historia que fuese Newton su descubridor y 
definidor. 
Probablemente, cuando con cierta perspectiva histórica, 
ya en pleno siglo XXI se busque al descubridor de las propiedades 
del agua de mar, se señale a René Quinton como punto de 
partida de esta nueva cultura. No solo por sus trabajos de 
fisiología comparada realizados en el College de France, sino 
sobre todo por ese gran descubrimiento de la aplicación del 
agua de mar en la medicina preventiva y curativa, en el que 
sobresale ese salto dimensional entre las eras que estableció con 
su famoso tratamiento prenatal.
La trascendencia de este giro copernicano es inmensa. 
Estamos en vías de incorporar el agua de mar a nuestra dieta 
alimentaria, y no precisamente como algo complementario en 
la producción y elaboración de alimento, sino para el consumo 
directo.
Ahí están, en efecto, los que han entrado en la cultura 
del agua de mar, que al estar acostumbrados a consumirla 
habitualmente mezclada en diversas proporciones con el agua 
Laureano Domínguez
161
dulce y otras bebidas, cuando se bañan en el mar tragan con 
placer sorbos y hasta bocanadas de agua. El proceso es idéntico 
al de las plantas a las que se les está enseñando a absorber agua 
de mar. 
Hace algo menos de dos siglos, algunos médicos europeos 
intuyeron que el mar era un bálsamo para la salud. El tiempo 
les dio la razón. No necesitaron escribir largos protocolos para 
darle forma científica a su descubrimiento; no necesitaron 
hacer campañas de divulgación de su nueva medicina; el 
éxito les cobijó, la gente lo vio claro, sin necesidad de mayores 
explicaciones.
Se nos ha hecho familiar la imagen veraniega de las playas 
atestadas de gente que, con el más exiguo atuendo posible, van 
a gozar del agua y del microclima que se genera en la estrecha 
línea en que el agua de mar entra en contacto con la tierra. Las 
olas rompen en la playa generando una atmósfera que impregna 
la piel y entra por los poros, regenera el aire que se almacena 
en los bronquios y en los pulmones y llega por la sangre a cada 
célula del cuerpo. 
Puede ser que los millones de bañistas que acuden cada 
verano al sol, al mar y a la arena lo sepan, o no necesiten saberlo, 
porque igual que las golondrinas vuelan cada invierno al África, 
así vuelan ellos cada verano a las orillas del mar. Sin embargo, 
no todos pueden volar allá y por eso nuestra propuesta es llevar 
las virtudes marinas a cada casa.
Hace 150 años, las playas de todo el mundo estaban 
desiertas. La humanidad vivía de espaldas al mar, al que temía 
sobremanera y miraba con recelo. Del mismo modo que en las 
ciudades fluviales se instalaron las industrias junto a los ríos 
para limpiar con ellas sus productos y devolvérselas cargadas 
162
Nos Quedaba el Mar
de escoria, así también las ciudades costeras se instalaron a la 
orilla del mar para tener bien cerca dónde verter sus residuos. 
Al mar no se le veía más utilidad que la pesca y la función de 
vertedero. Los niveles de salud de la gente eran bajos a causa de 
la mala alimentación, la falta de higiene y el desconocimiento 
del origen de las infecciones.
Y entre las grandes revoluciones de carácter terapéutico 
que se pusieron en marcha, se fue abriendo paso el recurso 
al mar como gran fuente de salud. En 1828 se construían en 
Viareggio (Italia) los primeros establecimientos para los baños 
de mar, en una costa donde ya los romanos hacían importantes 
obras de saneamiento. Por entonces, los baños de mar eran una 
gran revolución dentro del concepto clásico de los balnearios. 
Los baños de mar fueron lo más nuevo en terapéutica. Y algo 
tuvieron que encontrar en ellos los que visitaban frecuentemente 
los balnearios, que eran quienes acudían asistidos en lujosas 
instalaciones hoteleras, puesto que de 330 habitantes que tenía 
la villa un siglo antes, centuplicó su población a lo largo del siglo 
siguiente, con esa sola actividad como motor de crecimiento.
En 1860, en esa misma ciudad, se creó el Hospicio 
Marino, destinado a ofrecer también a los hijos de los pobres 
ese plus de salud que tan generosamente regala el mar. Lo más 
parecido al concepto de dispensario marino que hoy día bien 
puede quedar fundado en cada casa. 
No olvidemos que por aquel entonces la tuberculosis 
hacía estragos entre los más jóvenes. Las propias condiciones de 
vida en medio de las más severas privaciones, en casas lúgubres 
que no se permitían derroche, ni la luz del sol, eran criadero 
de niños y adolescentes tísicos que llevaban en su tez macilenta 
la marca de la enfermedad. Los que tenían la fortuna de pasar 
Laureano Domínguez
163
unos meses por el hospicio marino mostraban, junto con el 
moreno de su piel, signos tan evidentes de la mejora general de 
su salud, que no tardó en crearse la conciencia de la necesidad 
de mandar a los niños cada año a la playa. “Si se hubiese podido 
enviar al mar, no hubiese muerto”, se lamentaban cuando 
moría un niño en sus brazos.
La cultura marina se abría paso con fuerza. Los padres 
soñaban en acercar a los niños al mar cada verano, con el fin 
de acumular salud para el resto del año. Porque fue la salud, 
tan placentera en este caso, la chispa que encendió ese ardor 
playero que inunda hoy las costas de todo el mundo.
La fuerza con que ha arraigado este nuevo hábito nos hace 
pensar que es el instinto, es el atavismo de la especie, el que nos 
empuja hacia el mar, a respirar su aire salutífero, cargado de 
humedad. Si se pone uno a tocar la rompiente de las olas, si 
se retira tan solo unos metros, pero igualmente denso de los 
efluvios del mar, está trazando la ruta de esos beneficios para 
quienes no pueden llegar allí. 
Es la figura que se podría replicar en Medellín, Colombia, 
por ejemplo. Si logramos construir el primer SIAM hacia esta 
ciudad del interior, una de las ciudades cuyo aire presenta altos 
índices de contaminación, será una de las estrategias más claves 
en el retorno de lo vivo a los orígenes. 
Por si algo faltase a nuestra “condición acuática”, 
tenemos el hecho nada desdeñable de que estamos diseñados 
para alimentarnos exclusivamente de líquido (la leche materna) 
hasta que nos crezca la dentadura y sepamos desplazarnos a 
buscarnos la vida. Eso es por poco más o menos dos años. 
Estamos de nuevo en el agua de mar. De hecho, el bebé, al 
164
Nos Quedaba el Mar
dejar el líquido amniótico, su medio de vida por nueve meses, 
cambia por la leche materna, un proceso de transición líquida 
y una de las manifestaciones del agua de mar a lo largo de 
la evolución. Y no nos apartamos de ella totalmente, puesto 
que durante el resto de nuestras vidas es mayor la cantidad 
de líquidos que ingerimos que la cantidad de sólidos; y de los 
sólidos obtenemos solo líquidos. 
Somos mucho más bebedores que consumidores de 
alimentos sólidos, porque la máxima necesidad de nuestro 
organismo es el líquido. Al fin y al cabo, toda la materia 
sólida que ingerimos (agua en más del 80%) está destinada a 
enriquecer de nutrientes los líquidos que circulan por nuestro 
cuerpo para alimentar a cada una de nuestras células y a los 
miles de millones de parásitos, que forman parte igualmente 
esencial de nuestro sistema simbiótico.
Nuestro medio interno es agua, y siendo incontrovertible 
que, tanto en biología como en geología, esta denominación 
corresponde a la gran masa de agua de la Tierra, que son los 
océanos y los mares, nada tiene de extraño que el diseño del 
medio interno, idéntico para todos los seres vivientes, sea el 
marino, y no el agua incolora, inodora e insípida a la que 
llamamos dulce o potable, porque no es salada.
De aquí surge una pregunta, sensata por demás: si nuestro 
medio interno es de agua de mar, ¿no saldríamos ganando si lo 
abasteciésemoscon agua de mar? Si nuestra alimentación es 
deficitaria en algunos de los elementos del agua de mar, las 
células no los encuentran y se ven obligadas a adaptarse a un 
medio que, a la larga, en lugar de nutrir, afecta nuestra salud. 
Así, pues, las condiciones del agua de la pecera son decisivas 
para la salud de los peces.
Laureano Domínguez
165
La conclusión es clara: si pudiéramos reponer el agua que 
elimina todos los días nuestro cuerpo con agua que contenga 
los mismos elementos en su estado óptimo, nuestras células lo 
agradecerán. En otras palabras, el agua nueva que entra todos 
los días en la pecera para reponer la que se consume, sería 
reconocida por los peces como la mejor agua posible. 
Se ha intentado obtener sintéticamente agua de mar en 
el laboratorio, pero los resultados han sido siempre pobres. Lo 
más parecido es el agua que le inyectan en la vena, gota a gota, 
al enfermo grave que no puede ingerir nada, para que al menos 
en cuanto a líquido, el 70% de su masa corporal mantenga 
abastecido el organismo. Cada litro de esa agua contiene 9 
gramos de sales.
Si una mala imitación del agua de mar es capaz de 
sostenernos en la situación más crítica, ¿no tendrá el agua de 
mar las mismas virtudes, acaso perfeccionadas? Y si inyectada 
en vena es tan buena la imitación, ¿no será por lo menos igual 
de bueno el original, ingerido como un alimento más? 
Los animales marinos, para los que el agua es a la vez 
medio interno y externo, sorben constantemente agua por las 
agallas para obtener oxígeno, y por la boca para aprovisionar de 
agua su medio interno. Los animales que viven tanto en el agua 
como fuera de ella sin agallas, obtienen el oxígeno del aire por 
la boca y la nariz. Pero igual que los animales acuáticos, sorben 
agua para mantener su medio interno.
Los seres vivientes terrestres y aéreos a veces tienen graves 
dificultades para proveer a su medio interno, porque en muchos 
lugares de la tierra escasea el agua o es de mala calidad, lo que 
lleva fácilmente a la enfermedad y a la muerte.
166
Nos Quedaba el Mar
Al afrontar el estudio del agua de mar y de sus aplicaciones 
a las necesidades humanas, respetando rigurosamente el 
medio, tanto orgánico como terráqueo, sería bueno pensar en 
términos de hidronomía, es decir, en las leyes internas del agua. 
Hidrografía e hidrología son otra cosa: la primera se concibe 
como una parte de la geografía física, que atiende la descripción 
de las aguas tanto marinas como continentales. Al quedar los 
ríos y los lagos excluidos de las rutas de la navegación, y fuera 
de los intereses de la hidrografía, tuvieron que acogerse a un 
término nuevo forjado por la medicina para sus propios fines: 
la hidrología.
La hidrología se quedó, pues, con los ríos y lagos 
y se completó posteriormente con las otras fuentes de 
aprovisionamiento de agua. Esta disciplina trata, por tanto, 
del aprovechamiento del agua. Conviene recordar que, como 
la mayoría de “logías”, esta nació también en el campo de la 
medicina para pasar luego al de la agricultura, la industria y 
los servicios públicos. Se define como ciencia que trata de las 
propiedades mecánicas, físicas y químicas de las aguas. Por eso, 
cuando al fin se piensa en las propiedades del agua de mar y 
vuelve a ser la medicina la que se entera de que el mar es agua, 
se habla de hidrología marina, aunque luego la propia medicina 
abandona ese término y se pasa al de talasoterapia.
En el contexto médico terapéutico, se llamó hidrología a la 
parte de la medicina que estudia las propiedades de las distintas 
aguas naturales y su eficacia en relación con el tratamiento de 
enfermedades. Se tenían en cuenta las distintas clases de aguas 
minerales y termales. En España, por ejemplo, existe un cuerpo 
de médicos de establecimientos balnearios, entre ellos, algunos 
marinos (luego llamados centros de talasoterapia) vestigio de la 
gran importancia y predicamento que tuvieron “las aguas” y los 
balnearios en el siglo XIX.
Laureano Domínguez
167
Cuando la hidrología da el salto de la medicina a las 
ciencias naturales, y de ahí a la ingeniería, crea el servicio 
hidrológico, origen primero de los planes hidrológicos, 
encomendado al cuerpo de ingenieros de montes, cuya misión 
es corregir torrentes y aludes, repoblar sus cuencas y restaurar las 
montañas. Estos ingenieros se ocupan también de los puentes 
y caminos. 
Actualmente, la hidrología se ocupa de los conocimientos 
y técnicas que nos llevan al aprovechamiento del agua destinada al 
consumo humano, e interviene los ríos, lagos, y toda clase de 
fuentes y manantiales de aguas subterráneas. Por supuesto, esta 
disciplina solo se ocupa del agua de mar para desalinizarla y 
convertirla en lo que ellos llaman “agua potable”.
No habiendo un espacio razonable para el agua de mar 
entre las disciplinas que se ocupan del agua, valdría la pena 
pensar en un concepto más amplio que hidrología, en el 
cual, el agua de mar ocupe el lugar que le corresponde: “agua 
madre de todas las aguas”, incluidas las orgánicas, es decir, las 
de nuestro propio cuerpo. Eso nos haría pensar en términos 
de compatibilidad del agua de mar con nuestro organismo 
interno, nuestra piel, los animales de los que nos alimentamos 
y las plantas. Por este camino llegaríamos a la conclusión de 
que en ningún caso nos conviene despojar al agua de mar de 
sus sales, porque con ellas nos llevamos todas sus virtudes. Esta 
nueva mentalidad nos llevaría a reconocer el medio humano 
que siempre ha existido, el agua de mar.
A nuestra imagen y semejanza hemos hecho la vaca, el 
cerdo, el pollo y los demás animales de los que nos alimentamos. 
¿Y qué son sino monstruos que nunca ha producido la 
naturaleza? Con las especies vegetales estamos haciendo lo 
168
Nos Quedaba el Mar
mismo, y otro tanto con el agua. Andamos locos mutilando 
unas cosas e hipertrofiando otras; y nos obsesionamos luego 
por la esterilidad. 
De la hidrología a la hidronomía
Hoy debemos pensar en términos de hidronomía, es decir, en 
las leyes internas del agua de mar, y adaptarnos a ella tanto 
como sea posible. No pretendamos destrozar el agua marina 
para convertirla en “agua potable”, entendamos que nuestro 
medio orgánico se rige por las mismas leyes que el agua madre, 
el agua de mar. 
Desde los orígenes de la vida, se ha tenido una percepción 
mucho más certera del inmenso poder del agua de mar. La 
hacen aparecer antes del primer día de la creación, alentando 
entre ellas el espíritu de Dios, y ven a Dios dividiendo las aguas 
del cielo, de las aguas de la tierra, que antes eran unidad. Tenían 
un respeto reverente por el agua. 
A ningún ser viviente se le encuentra un solo elemento 
que no lo haya obtenido del medio. Las paredes de cualquier 
célula encierran una porción del medio en que se forma, y 
seleccionan los elementos que dejan entrar y los que expulsan, 
según conviene a la singular organización y función asignada 
dentro a esos elementos.
De ahí la obviedad de la íntima comunión entre el ser vivo 
y su medio, y nunca pueden llegar a disociarse. Los seres vivos 
están hechos del medio en que viven, y el medio se enriquece y 
diversifica con los seres vivos que en él se forman.
Laureano Domínguez
169
La primera evidencia es que algo más del 70% de nuestro 
cuerpo y de todos los seres vivos, es agua. Si hacemos este 
análisis en el cuerpo de un bebé, la proporción de agua es 
del 90%. Esta primera evidencia va apuntando a que nuestro 
medio dominante es el agua, ¡no el aire!
Si destilamos nuestra agua corporal y analizamos el 
residuo seco, comprobaremos que es exactamente igual al que 
queda del agua de mar después de destilarla.
Si analizamos nuestra agua corporal sin alterarla y el 
agua de mar también sin alterarla, comprobaremos que las dos 
comparten precisamente el principal elemento dinamizador 
de una y otra, la sal; mejor dicho, las sales tienen la virtud de 
convertir el agua en un ser vivo y conducir las más sutiles señales 
eléctricas.
Quinton,quien descubrió todo esto, fue un genio de la 
talla de Newton. Pero de la misma manera que una vez formulada 
la Ley de la Gravedad, no es necesario ser un superdotado 
para entenderla y desarrollarla; así sucede también con el 
principio de la total identidad entre nuestra agua corporal y 
el agua de mar, no es preciso ser un genio para desarrollarlo 
y sacar de él otros principios y sus respectivas consecuencias. 
De ahí deducimos, en primer lugar, que, volviendo al mar, como 
nuestro medio, no solo no violentamos nuestra naturaleza, sino 
que le proporcionamos la mayor satisfacción.
Nadie discute que toda la vida, tanto vegetal como animal, 
se formó en el mar y del mar. Todo ser viviente está hecho de 
dos partes de agua y una de materia sólida, a semejanza del 
planeta; esas dos partes de agua tienen la misma composición. 
170
Nos Quedaba el Mar
La única diferencia entre el agua orgánica y el agua de 
mar es la densidad, no su naturaleza. En el agua de mar, la 
proporción de sales y otros elementos es de 35 gramos por litro 
de agua; en nuestro cuerpo, en cambio, es de 9 gramos por 
litro, pero los componentes son todos los mismos. Por eso, el 
mejor suero sanguíneo se fabrica a partir del agua de mar. El 
agua interna que mana en forma de lágrimas, nos recuerda el 
sabor del mar, por eso solemos decir “estaba hecha un mar de 
lágrimas”, en vez de recurrir a cualquier otra metáfora.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen, dice el refrán. 
La respuesta a esa presunción es obvia: lo que tiene es sal, 
de lo contrario, no sería agua bendita. Porque se trata de un 
agua a la que corresponde dar garantía material y espiritual de 
incorruptibilidad, esa es precisamente la garantía de que no se 
corromperá. Es el agua del bautizo y de las abluciones, porque 
limpia de verdad; con agua salada se asperge todo aquello que 
necesita ser purificado, hasta el difunto cuando se le despide 
en su viaje a la eternidad. El agua bendita nunca se corrompe. 
El agua de mar, cuanto más se concentra por evaporación, más 
incorruptible se vuelve por la concentración de sales.
La sal es el elemento más vivificador, es otro de los grandes 
misterios de la naturaleza, prefacio del insondable misterio 
de la vida. Hemos de constatar que los hombres primitivos 
la valoraron mucho más que nosotros en todos los sentidos, 
y acertaban: le asignaron el sabor y la sabiduría; parece que 
efectivamente sin ella no puede funcionar el cerebro. 
El agua que proveen los ríos no es suficiente. Las 
grandes ciudades, después de agotarlos, traen otros para seguir 
atendiendo su creciente demanda. Pues bien, bastaría que las 
compañías suministradoras creasen una red de distribución de 
Laureano Domínguez
171
agua de mar exclusiva para baño, para que cediera la actitud del 
conflicto hidrológico. 
Lo interesante de todo es que la devolución del agua 
a la naturaleza puede ser una maravilla. En vez de ir a las 
alcantarillas, una parte al menos, podría devolverse vaporizada 
a la atmósfera; no sería difícil dar con la tecnología adecuada. 
Eso mejoraría significativamente el aire que respiramos. La 
de los inodoros sería el mejor compostaje para los suelos y 
la agricultura urbana, y un modelo de tratamiento de aguas 
residuales, pues volvería no solo oxigenada, sino con el proceso 
implícito de fijación de patógenos, al igual que lo ha hecho el 
agua de los mares durante siglos. 
Llegaremos a crear en nuestras ciudades el mismo 
fenómeno de ionización del aire que crea el mar cuando sus 
olas se encrespan o chocan con las rompientes y las playas. La 
aportación de agua de mar a la capa de aire que respiramos 
será la mejor actuación para restaurar una atmósfera que 
castigamos constantemente con la combustión industrial y los 
humos, algunos de ellos cargados de veneno. Todo esto parece 
ciencia ficción, pero lo verán nuestros hijos, si nos atrevemos a 
iniciarlos. 
Hace más de un siglo se inició un singular movimiento 
del retorno de la humanidad al mar. Empezó tímidamente, 
aprovechando la brisa marina. Se buscaba frenar la tuberculosis 
que hacía estragos especialmente entre la infancia. El resultado 
fue tan espectacular que cada vez más personas se acercaron 
al litoral marítimo, primero para respirarlo, y con el tiempo 
se atrevieron a sumergirse en él. Lo mismo ocurre hoy con la 
ingesta del agua de mar; de momento son pocos los que lo 
hacen, pero a futuro será una costumbre.
172
Nos Quedaba el Mar
Del mismo modo que los hombres transportaban el agua 
de los ríos a los campos para fines agrarios y al interior de las 
ciudades para el uso doméstico, igualmente llegará el día en 
que el mar será el mayor proveedor de agua para uso humano.
El primer gran paso está dado. Se ha descubierto el enorme 
valor balneario del agua de mar, pero aún no se han vencido 
los antiguos prejuicios. En las playas todavía existen duchas de 
agua dulce para lavarnos el agua de mar para quitarnos la sal de 
la piel. Pero esto se superará y se entenderá finalmente que, la 
mejor agua para bañarse es la de mar. 
Beneficios de llevar el agua de 
mar a las casas
El primer paso que nos llevará a una hidrología en que el agua 
de mar tenga un papel capital, ya se dio. En este momento se 
construyen balnearios marinos porque se ha despertado un 
interés específico por el agua de mar, dadas sus propiedades.
La novedad está en que al cabo de muchos milenios 
volverá el mar a sus antiguos dominios y, por fin, desaparecerá 
de la forma más natural la sequía que azota a tantas zonas de la 
Tierra, feliz premonición de Maynard Murray en su libro Agua 
de mar, energía para la agricultura. Del agua madre saldrán todas 
las demás aguas. 
Son muchos los poemas y observaciones antropológicas, 
sociológicas y hasta médicas que han descrito el fenómeno. 
Fueron precisamente los médicos quienes se fijaron en la 
excelente salud de los que llevaban esta vida anfibia. La visión de 
esas formas de vida les abrió un nuevo camino de investigación: 
la gran influencia del mar en la armonía biológica. 
Laureano Domínguez
173
oasis
Marinos 
Mírame aquí, pequeña, miserable,
todo dolor me vence, todo sueño;
mar, dame, dame el inefable empeño 
de tornarme soberbia, inalcanzable.
Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza,
¡Aire de mar!... ¡Oh tempestad, 
oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.
Alfonsina Storni
175
E l hambre y la desnutrición crónica son consecuencia del actuar egoísta del ser humano, son el resultado de un sistema injusto y desigual. Lamentablemente, 
gran porcentaje de la población mundial vive cerca de las 
costas marinas, pero no conoce, porque no se han querido 
reconocer, los beneficios del agua de mar. De una hectárea de 
desierto tratada convenientemente con agua de mar, podría 
vivir toda una familia.
Precisamente, en este capítulo explico cómo el agua 
de mar ha sido utilizada exitosamente en diversos cultivos 
alrededor del mundo, dando respuesta a la escasez de proteínas 
en poblaciones que viven en el litoral marino. 
Los nutrientes del agua de mar tienen una base mineral 
que tanto humanos como plantas absorben de forma natural. 
Para demostrar este hecho, en 2013, Oriol Arnal, junto 
a su equipo de investigación de cultivos con agua de mar, se 
dio a la tarea de sembrar acelgas, lechugas, col, apio, perejil, 
remolachas y rábanos, regados únicamente con agua de mar. 
Lo sorprendente es que estas plantas que, aparentemente no 
toleraban la salinidad, demostraron lo contrario. La forma de 
incorporar el agua de mar es de abajo hacia arriba, es decir, 
que se encuentra circulando todo el tiempo y que hay unos 4 
centímetros de contacto entre la tierra y el líquido.
La base del sembrado se hace con la misma arena del 
mar y sus componentes arcillosos. En el experimento realizado, 
176
Nos Quedaba el Mar
el sembrado de plantas se hizo en tres niveles:el primero a 
40 centímetros, el segundo a 80 y el tercero a un metro y 10 
centímetros, semejando la altura del mar. Lo interesante de las 
primeras cosechas es que el agua de mar modificó el sabor y la 
textura en algunas de ellas. En el caso de las acelgas, su sabor 
era un poco salado, la hoja más pequeña y su textura crocante. 
Las semillas que se guardaron de esta primera cosecha y se 
sembraron posteriormente, mostraron un cambio significativo, 
dado que las hojas fueron más grandes, pero su sabor salado se 
conservó.
En el caso de los rábanos, se observó que el tamaño fue más 
grande, en comparación con el convencional. El investigador 
sostiene que la concentración de nutrientes cuando estos 
cultivos son regados con agua de mar es dos veces superior a lo 
normal. 
Otro experimento significativo fue cultivar y germinar 
en arena de playa con agua de mar exclusivamente. Para lo 
anterior utilizaron germinados de perejil, zanahoria, remolacha 
y lechuga; pusieron las semillas en la arena y las regaron con 
agua de mar. El mecanismo fue exactamente igual, depositaron 
agua de mar por debajo y por efecto de la capilaridad de los 
granos de arena, esta ingresaba directamente a la planta. 
Lo interesante de todo este relato es que los investigadores 
se dieron cuenta de que podían germinar semillas con elementos 
que antes eran impensables. Las zanahorias, por ejemplo, 
modificaron su tamaño, muy pequeñas en comparación con 
lo convencional, y la remolacha resultó mucho más dulce. La 
acelga y la espinaca mostraron una excelente capacidad para 
metabolizar las sales. 
Laureano Domínguez
177
Para los investigadores quedó claro que, si readaptan 
semillas de las plantas germinadas con agua de mar, generación 
tras generación, con el tiempo, el objetivo de cultivar en el 
desierto es un hecho. 
Volviendo al caso de la acelga, de la cual se han hecho más 
estudios, las semillas de octava generación suministraron 400 
gramos de semillas, de esta cantidad alcanzaron a germinar 3 o 
4, debido a la modificación genética que se les realizó. Pero a 
medida que se repitieron una y otra vez los intentos de siembra, 
estas volvieron a su origen y se adaptaron a ambientes mucho 
más altos en salinidad de los que originalmente se utilizaron para 
su siembra.
Las recomendaciones para que las cosechas puedan ser 
efectivas es regar a nivel de suelo, no en el folículo, ya que el 
agua se evapora y el cristal de sal queda en la planta, la estresa y 
la quema. 
Otro de los descubrimientos es que el agua de mar también 
sirve como fertilizante. En las pruebas realizadas, la tierra 
abonada con sal marina, entre 250 y 330 gramos por metro 
cuadrado puede fertilizar terrenos por 
cuatro años aproximadamente. Esto 
significa que durante todo este tiempo 
se le entregan al terreno y a la planta 
los nutrientes que necesita. Dicho de 
otra manera, los efectos positivos se 
observan cuando se utiliza agua de mar 
como fertilizante, como riego directo o 
mezclada con agua dulce. Todo conduce 
finalmente a la obtención de alimentos 
más sanos y con altos nutrientes. 
Encuentro Internacional de 
Agua de Mar en Colombia 
(documental).
178
Nos Quedaba el Mar
Cuando los humanos se alimentan de vegetales 
germinados o granos cosechados con agua de mar, los valores 
nutricionales son mucho más altos que los habituales, porque 
los elementos de la tabla periódica se están consumiendo de 
manera natural, evitando intoxicar el cuerpo con fertilizantes y 
abonos con contenido químico. Así se lograría captar desde el 
origen los minerales que necesita el cuerpo. 
Cabe señalar que tanto las personas que se encuentran 
muy alejadas del mar como aquellas que están cerca pueden 
utilizar el agua de mar como base para la obtención de alimentos, 
incluso en terrenos muy arenosos, donde se ha demostrado su 
buen desempeño. Todo lo anterior muestra que la creencia de 
hace muchos años de que el agua de mar mata los cultivos y 
las plantas es falsa. Cuando se sabe utilizar, los resultados son 
sorprendentes. No obstante, las dosis y el modo de emplearla 
resultan claves para el desarrollo y el éxito final.
¿Qué se puede sembrar con agua de mar?
En lo que mejor funciona es en las plantas halófilas. Sin embargo, 
en las marismas, sitio donde se unen un río y el mar, con el 
tiempo, al escasear o desaparecer el agua dulce, sobreviven en 
excelentes condiciones las especies de agua dulce. Esto sugiere 
que las plantas “desarrollan” la capacidad de adaptabilidad. De 
hecho, eso fue lo que me sugirieron en la Universidad de Pisa 
y en Canarias. La última expresión de la vida es la célula, tanto 
en el tejido vegetal como en el animal, y la célula surgió en el 
mar. Es muy difícil que la célula extrañe a la madre: el agua 
de mar. 
Laureano Domínguez
179
En la Universidad de Pisa se ha experimentado la siembra 
de tomates con agua de mar y han descubierto que estos resultan 
antioxidantes y anticancerígenos. Ha sido una constatación 
científica reciente y las repercusiones son prometedoras. 
También han cultivado con éxito girasol y maíz. 
En el caso de los oasis marinos, lo más práctico e 
inmediato es crear un sustrato biógeno a través de la siembra 
de halófilas, como la Salicornia, la Batis Marítima y la Sesuvium 
Porthulacastrum. Las tres se pueden regar con agua de mar 
sin diluir y a cualquier temperatura. Son excelente fuente de 
proteína vegetal, ácidos grasos esenciales, aminoácidos y los 
demás nutrientes de los vegetales influenciados con el agua de 
mar. Esto se ha experimentado en los cinco continentes.
La Salicornia es una planta halófila que produce comida 
verde, fresca, aceite de excelente calidad, tanto para consumo 
humano como para biocombustible, y harinas con un alto valor 
proteico. 
¿Existen precedentes de los oasis marinos?
Desde 1998, en Eritrea (África oriental) abrieron un canal 
procedente del mar que llega a tres millas tierra adentro, 
en pleno terreno desértico. Esto les ha permitido plantar 
Salicornia; recogen casi una tonelada por hectárea. También 
les ha permitido reforestar con manglares. Han hecho tanques 
donde almacenan cinco especies de camarones que exportan a 
París y Londres. De modo que la gente encontró empleo y salió 
de la hambruna. 
Este modelo de Eritrea se hubiera podido transferir a la vecina 
Etiopía, donde hay hambruna, pero finalmente fue truncado.
180
Nos Quedaba el Mar
En los oasis marinos, el centro neurálgico será siempre 
el dispensario que ofrecerá el agua de mar. Además, se podría 
obtener comida en el desierto, generar empleo y crear cultura 
ecológico. También un barrio, una colonia de vecinos o una casa 
podrían abastecerse de agua de mar. La materia prima es gratis 
y es lo más abundante en el planeta. Un pozo de decantación 
puede ser la base del dispensario y del oasis marino, hacer 
jardines alrededor, sembrar plantas que produzcan comida o 
talleres didácticos para los niños.
Inicialmente, aprovechando muchas zonas del planeta 
que antes se usaban para piscicultura, los antiguos hacían 
zanjas para inundar el desierto y capturar mejor los peces. 
Se tiene conocimiento de que en Senegal, donde hicimos el 
primer modelo de oasis marino, ya las zanjas estaban hechas. 
En Nouakchott, capital de Mauritania, donde hicimos otro 
oasis, bastaba cavar la zanja, prepararla y dar entrada al mar.
¿Cómo multiplicar los oasis marinos?
Quienes han escuchado acerca de los oasis marinos han quedado 
entusiasmados y ven este proyecto posible y muy oportuno. 
La mayor parte de enfermedades que resolvió Quinton con 
el agua de mar tenían una relación directa con la desnutrición. 
Si se da a la gente agua de mar, se les está proporcionando un 
complemento alimenticio de primer orden. En terapia, lo que 
le funcionó mejor a Quinton fue la inyección de agua de mar. 
Ahora está prohibida en Europa, pero hay países del Tercer 
Mundo en los que personas como misioneras, terapeutas y 
salubristas practican medicina simplificada que permite resolver 
problemas enforma sencilla y natural. 
Laureano Domínguez
181
Los gobiernos tienen dos dolores de cabeza muy grandes. 
Uno de ellos es la yatrogenia, esto es, los efectos secundarios 
de los fármacos. El otro es el asunto del calentamiento global. 
En ambos casos, los oasis marinos son parte de una adecuada 
solución.
Las perspectivas son inmensas. El presidente de Senegal, 
por ejemplo, quiere reforestar 700 kilómetros de playa. Si 
hacemos bien nuestro oasis de dos hectáreas, esto podría 
animar al presidente a hacer extensivo este modelo de oasis por 
más de 700 kilómetros.
Para compartir este conocimiento 
y contribuir a que el agua de mar sea una 
alternativa para erradicar el hambre en 
el planeta, considero conveniente anexar 
aquí los artículos de Francesc Prims 
(QR), la ponencia de Francisco García 
Donas Navarro (Don Paco) y el informe 
de Álvaro Zuluaga, biólogo que realiza 
cultivos en Santiago de Cali (Colombia). 
Entrevista a Laureano 
Domínguez sobre oasis 
marinos.
¿El porqué de la nueva generación?20
¡Buenos días a todos los asistentes a esta III Cumbre Mundial 
del Agua de Mar de Calama! 
Me llamo Francisco García-Donas Navarro, de la 
Asociación Omdimar y Ciencia, con sede en España. 
La finalidad de esta Asociación es ofrecer el principio de lucha 
civilizada y pacífica contra millones de enfermedades y muertes 
20 Ponencia presentada por Francisco García Donas-Navarro (q.e.p.d.), en la III Cumbre de 
Agua de Mar. Calama, Chile. 
182
Nos Quedaba el Mar
ocasionadas por la desnutrición, utilizando, precisamente, 
los nutrientes del agua de mar, primer eslabón de la cadena 
alimenticia, y las propiedades de alto nivel de proteínas y ácidos 
grasos esenciales de las plantas halófilas presentes en las orillas 
de los desiertos cercanos al mar.
Es aquí donde se forman los llamados oasis marinos 
naturales, debido a las entradas de agua de mar hacia el desierto, 
las cuales forman pequeños atolones e islotes y cuya arena 
humedecida es colonizada con las semillas de plantas halófilas 
depositadas por las suaves mareas.
La formación y expansión de un oasis marino es muy 
económico y sencillo de realizar, ya que la materia prima es 
la arena del desierto y el agua de mar que aporta todos los 
nutrientes para la vida, donde nació la primera célula. Este 
proyecto fue aprobado de forma unánime por todos los 
asistentes a la I Cumbre Mundial del Agua de Mar celebrada 
en Madrid, España, en junio de 2010, por considerarlo muy 
revolucionario socialmente, a la vez que económico y fácil de 
realizar.
“La generosidad del mar avergüenza a las economías de la 
tierra. El mar da: Aprendamos por tanto a recibir. Su nutricia 
riqueza nos va a amamantar a torrentes”21.
Beneficios de los oasis marinos 
Los oasis marinos pueden dar respuesta a la escasez de alimento 
en zonas desérticas, alejadas del mar o vecinas a este y en 
poblaciones con sequía y hambruna. Estas son algunas de las 
funciones de los oasis marinos:
21 MICHELET, Jules. El Mar. Madrid: Miraguano, 1992.
Laureano Domínguez
183
Crianza de peces. Haciendo grandes balsas o lagunas de 
agua de mar con entrada y salida a nivel del terreno, que a su vez 
serviría para el regadío de plantaciones de halófilas, con la idea 
principal de la crianza de tilapia, langostinos, camarones, etc.
Piscinas naturales. Como dispensarios marinos para su 
disfrute y tratamientos varios, sin riesgo para los niños.
Harina de halófilas. Para pan tortas, purés, sopas, etc., 
y comidas en verde como guarnición de carnes y pescados, 
ùtiles en zonas de hambruna y almacenadas para catástrofes 
naturales.
Ganadería. Creando los bosques de mar, los manglares, 
cuyas hojas son un excelente pienso para el ganado, con 50% 
menos de colesterol. También creando refugios para nuevos 
animales.
Enfermedades del ganado. Se debería cambiar las bolas de 
sal común (sodio y cloro sintéticos) por las bolas de sal integral 
o agua de mar que evitan la aparición de las garrapatas que 
ocasionan la enfermedad de la anaplasmosis y piroplasmosis.
Cultivos de halófilas. Sembrando dos esquejes de la 
planta madre, con el fin de conseguir la forestación de grandes 
zonas de desierto, lo cual contribuye al enfriamiento de la zona. 
Aparte de la siembra por semillas.
Las salinas. Su explotación supone una inagotable 
fuente de nutrientes y minerales del mar, así como una fuente 
económica para el sustento. 
Enfriamiento del planeta. Puesto que por cada 
hectárea de desierto forestado, según los expertos, se extraen 
más o menos 10 toneladas de CO2, el cual se fija en el suelo 
y lo enriquece, y 12% de oxígeno para descontaminación 
atmosférica.
184
Nos Quedaba el Mar
Migración. Es una solución a la migración, por la gran 
demanda de mano de obra nativa que se produciría, esto genera 
empleo y sobrevivencia.
En desastres naturales. Muchas vidas podrían haberse 
salvado si se hubiera utilizado el agua de mar en ausencia de 
bancos de sangre y suero fisiológico. 
El proyecto de oasis marinos 
fue puesto en práctica por 
dos personas en la Asociación 
Omdimar y Ciencia, la cual no 
recibe subvenciones de ninguna 
clase. ¿Qué no se podría hacer 
contra el hambre y la desnutrición 
y la utilización del agua de mar 
como medio terapéutico, si esta 
idea la pusieran en práctica otros 
colectivos o comunidades?
Está demostrado que, pese 
a los esfuerzos del sabio francés 
René Quinton, no se ha logrado 
que los gobiernos reconozcan al 
agua de mar como una alternativa a la medicina convencional. 
Debemos insistir en formar las nuevas generaciones en la 
cultura del agua de mar, y esta cumbre es una oportunidad 
para llegar a los niños y adolescentes de Calama. 
A nombre de Omdimar y Ciencia, invito a las autoridades 
locales y a los participantes en esta cumbre a concretar lo 
acordado en las conclusiones de este encuentro, especialmente 
en lo relacionado con la formación de niños y adolescentes 
en la utilización del agua de mar y el aprovechamiento de los 
Está demostrado que, pese a los 
esfuerzos del sabio francés René 
Quinton, no se ha logrado 
que los gobiernos reconozcan 
el agua de mar como una 
alternativa a la medicina 
convencional. Debemos 
insistir en formar las nuevas 
generaciones en la cultura del 
agua de mar, y esta cumbre es 
una oportunidad para llegar 
a los niños y adolescentes de 
Calama.
Laureano Domínguez
185
llamados oasis marinos (agricultura con agua de mar), lo antes 
posible, a fin de que no corramos el riesgo de posponerlo y 
quizás archivarlo definitivamente.
Para seguir los postulados de René Quinton, los jóvenes 
deben conocer los hechos ocurridos entre finales de 2010 
y 2012, que son, entre otras causas, los que han entorpecido 
últimamente conseguir que el agua de mar corra libre y 
gratuitamente para todos. 
También para que ellos puedan llevar la información 
de los orígenes de toda clase de vida que reposa en el mar a 
la humanidad, al mismo tiempo que vayan colonizando el 
desierto plantando dos esquejes de la Batis Marítima al lado de 
cada planta madre, sin sacarla de la arena.
Pero también deben estar prevenidos, pues conforme 
vayan logrando mayor incidencia en el campo de la salud 
humana, por medio de los dispensarios y oasis marinos, mayor 
oposición van a encontrar por los grandes intereses opuestos a 
la socialización del Método Marino, oposición que se debería 
contrarrestar no entrando en discusiones ni descalificaciones, 
sino apoyándose en hechos concretos, como por ejemplo, los 
ocurridos entre 2010 y 2012 que se citan a continuación:
Haití, octubre de 2010. El poder corrupto en el mundo 
no dejó pasar a Omdimar y Ciencia a Haití, utilizando el agua 
de mar para enfrentarse a la epidemia de cólera causada por 
el terremoto de ese año y agravada luego por el gigantesco 
tsunami, ocasionando miles de muertes y dando lugar a la 
aparición de esta epidemia que se pudo haber detenido, así 
como lo hizo René Quinton en el verano de 1912, en El Cairo. 
Pero ¿por qué la utilización del agua de mar nofue autorizada 
y, sin embargo, se permitió comer tortitas hechas con barro 
y mantequilla, cuando el agua de mar es el mejor nutriente 
186
Nos Quedaba el Mar
orgánico y altamente alcalino, ideal para combatir el cólera por 
ser una enfermedad muy ácida, según nos dice Otto Warburg, 
el nobel de Fisiología o Medicina, que donde hay oxígeno y 
alcalinidad no puede haber enfermedades ni cáncer. Aquí se 
gastaron millones en medicamentos y otras ayudas. Esto da 
para pensar que 5.000 vacunas de Pasteur valen mucho más 
que 5.000 litros de agua de mar, que es gratis.
Unicef lanza un alarmante SOS al mundo anunciando 
que 3,5 millones de niños mueren por no poderse lavar las 
manos por falta de agua. ¿Es ignorancia o complicidad?
Omdimar y Ciencia propone que se lleven tanques 
de agua de mar a los lugares del conflicto para combatir las 
infecciones que producen las moscas africanas. Informa que el 
agua de mar inhibe la acción de bacterias patógenas. Unicef 
contesta que, según la OMS, este sistema de proteger la salud 
no está contemplado en los trabajos que tiene esa organización 
para combatir las enfermedades. Y así de sencillo, el resultado 
es que, en lugar de ofrecer una solución, se hace cómplice por 
la muerte de esos 3,5 millones de niños. Y siguen muriendo 
igual que en Haití, es decir, se va cumpliendo el genocidio de 
McNamara.
Ante esta situación, Omdimar y Ciencia, cuyo 
compromiso ante el mundo es luchar contra la desnutrición, 
se pone en marcha, y con solo dos personas y el gran apoyo 
de científicos expertos en agricultura con agua de mar, logra 
demostrar que con las plantas halófilas del desierto y el agua de 
mar se produce harina y otros derivados, útiles para consumo 
humano y animal.
El primer oasis marino funcionó en La Guajira, límite 
entre Colombia y Venezuela, donde se pudo observar el 
Laureano Domínguez
187
proceso completo de acopio de agua de mar para regadío de 
halófilas y no halófilas, obteniendo productos alimentarios 
autóctonos y, sobre todo, la gran revolución de harinas de 
halófilas (Salicornia, Batís Marítima y Sesuvium Portulacastrum), 
la que por sus características bromatológicas ha demostrado 
ser el alimento del futuro. Además de su larga permanencia de 
almacenamiento que permite, como ya se está haciendo, acopiar 
grandes cantidades tanto para ayudas en zonas de emergencia 
como para alimentar al mismo tiempo a los pobladores de La 
Guajira y el pueblo wayú.
La III Cumbre de Calama es la puerta para expandir 
este proceso ya desarrollado en Colombia, que fue exportado 
a Senegal, Mauritania, Etiopía, Chile, Ecuador, Bolivia, 
Argentina, México y otros territorios donde Omdimar y Ciencia 
ha hecho presencia. 
Al nombrar los países africanos, me viene a la memoria lo 
siguiente: ¡En África necesitamos una revolución verde!
En la región chilena de Antofagasta convergen el 
mareducto (SIAM) más grande del planeta –un gran proyecto 
de producción de biomasa de halófila– y un dispensario marino 
que promete un gran futuro contra el hambre y la desnutrición.
En el discurso de la inauguración de la secretaria general 
de Cooperación Internacional, en el Foro de la Cooperación 
de África, en Nairobi, el 4 de marzo de 2009, se dio lectura a 
un comunicado de Barack Obama que dice:
“A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos 
a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas 
florezcan y fluyan aguas potables, para dar de comer a los 
cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas 
naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, 
188
Nos Quedaba el Mar
les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia 
ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras”.
Pues bien, expresidente Obama, en este proyecto de 
oasis marinos creo que, sin ninguna pretensión, tiene usted 
el principio de la solución para los problemas de África. 
Imagínese este proyecto multiplicado por cientos o miles de 
hectáreas forestadas y regadas con agua de mar, la riqueza 
alimenticia en agricultura y la solución a los muchos problemas 
en enfermedades y gastos de medicamentos, en gran parte no 
serían necesarios.“Pero han pasado cuatro años, y no nos hemos 
comprometido, señor Obama”, termina diciendo Lesley-Anne 
Knigh.
En septiembre de 2009, Caritas dice: la mujer juega un 
importante rol en la agricultura con agua de mar. “En África, 
el crecimiento de la agricultura es un factor esencial, tanto para 
la seguridad alimentaria, como para el crecimiento económico. 
Como organización, Caritas debe encontrar soluciones 
viables para abordar las necesidades básicas humanas, 
especialmente de quienes no tienen acceso a una nutrición 
adecuada y a agua sana y limpia.
Sobre todo, tenemos que reconocer el rol de las mujeres, 
que son la mayoría de los pequeños agricultores en muchas de 
las sociedades africanas y que son fundamentales para aplicar 
esas soluciones.
Omdimar y Ciencia ofreció los medios (oasis marinos) 
para llevar a cabo estas soluciones y no le escucharon. Por eso, 
decidió ignorar a estos “poderes” y hacer su propia experiencia 
de oasis y dispensarios marinos, demostrando con ellos que de 
los desiertos y el mar se pueden sacar alimentos orgánicos y 
alcalinos para combatir la desnutrición.
Laureano Domínguez
189
Esta situación de tantas enfermedades y muertes, hace 
recordar lo declarado por Robert McNamara, expresidente del 
Banco Mundial y ex secretario de Estado norteamericano: “Hay 
que tomar drásticas medidas de reducción demográfica incluso 
en contra de la voluntad de la población. Reducir la tasa de 
natalidad ha sido imposible. Por tanto, hay que aumentar la 
tasa de mortalidad. ¿Cómo? Con medios naturales: el hambre 
y la enfermedad”.
Es verdad, somos 6.700 millones de personas en el planeta 
y usted dice que no hay alimentos para todos; así que, según 
usted, la solución, por lo visto, es continuar con el genocidio 
en África y otros lugares. 
Pero también es verdad que tenemos casi una cuarta parte 
de la superficie del planeta (unos 33,7 millones km2) de desierto 
donde viven 500 millones de habitantes, una gran cantidad de 
ellos en las orillas del mar donde se crían plantas comestibles 
y no saben que es un alimento de primer orden. Ni tampoco 
saben que el mar (1.340.000 km3 de agua) es el mayor nutriente 
de la tierra, con una alcalinidad del Ph. 8,4 capaz de terminar 
con las enfermedades que son todas ácidas, según nos dice el 
nobel Otto Warburg ¿Qué pasará cuando lleguen a saberlo? 
¡Ese es nuestro reto!
Los desiertos del mundo sufren como resultado del 
cambio climático mundial, las altas demandas de agua, el 
turismo y la salinización de las tierras irrigadas. Un mejor 
manejo del suministro de agua será el reto clave para el futuro de 
los desiertos que, de ser eficaz, podría ser un rayo de esperanza y 
un ejemplo de buena práctica para otras partes del mundo que 
sufren escasez de agua. Este es uno de los temas a debatir en esta 
Cumbre. Es decir, la utilización del agua de mar para combatir 
esta situación.
190
Nos Quedaba el Mar
No es verdad que falten alimentos en la tierra. Sobran 
los negocios que se hacen con la enfermedad, el hambre y la 
muerte. Sobran las limosnas que, una vez cumplida su misión 
de emergencia, permanecen de forma continuada ejerciendo su 
labor humillante y no resuelven el problema definitivamente, 
porque si se acabase el hambre, se acabaría el negocio de la 
limosna. Lo mismo que si un medicamento erradicara la 
enfermedad, no habría que vender más pastillas.
Hay que educar sin paternalismos a los pueblos 
subdesarrollados, para que sean responsables de su destino y 
dejarlos solos cuanto antes, por supuesto disponen del mar, 
el desierto y los cultivos de plantas halófilas y no halófilas, 
junto con la mano de obra suficiente, que de paso reduciría la 
emigración.
Este alimento ya es consumido por los pobladores del 
desierto de La Guajira (Colombia), así como en el departamento 
del Chocó, y esto se haconseguido sin apenas recursos 
económicos, sin la ayuda de ninguna organización. 
Todos sabemos que cuando alguien muere de hambre se 
considera un asesinato. Es debido al orden asesino de los poderes 
oscuros, cuyo interés es desaparecer la mitad de la población 
mundial. Y cuando pudiendo hacerse algo para impedirlo, no 
se hace, nos convertimos consciente o inconscientemente en 
cómplices de ese asesinato.
Es, por tanto, que ese hacer algo para impedir esta 
situación está aquí, en Calama, en la III Cumbre, en los 
compromisos que salgan de ella y que se lleven a los poderes, 
no dependiente del poder oscuro, sino de aquellos que amen 
y respeten la vida de los demás, para que se difunda y se pueda 
comenzar a sacar de las entrañas de nuestros desiertos y de 
nuestros mares, la solución a esta situación vergonzosa que está 
Laureano Domínguez
191
matando a tanta gente. Demostremos, entonces, que la filosofía 
de Robert McNamara fue equivocada.
Conectándose con la memoria del Cannabis22 
En mi búsqueda por fortalecer la conexión con la planta de 
Cannabis sativa, me dispuse a evaluar los efectos del agua de mar 
en el crecimiento y desarrollo de esta planta.
He tenido la oportunidad de verificar los efectos positivos 
del agua de mar en la salud humana, pero esta vez, el ejercicio 
parecía un poco más complejo al intentar descubrir de qué 
manera se comportaba el Cannabis al ser expuesta a hidratación 
con agua de mar, desde la germinación de la semilla hasta el 
momento cuando la planta expresa sus contenidos bioactivos 
en la floración. 
En un ejercicio como este, es importante entonces estar 
dispuesto a observar y sentir toda la información que un 
organismo que tiene una forma de comunicación diferente a la 
nuestra, es capaz de expresarte.
Mi experiencia con la planta me ha permitido verificar 
cómo ella es capaz de conectarse con nuestra intención, 
haciendo una lectura perfecta de nuestra necesidad y nuestro 
propósito para cultivarla. Si lo que buscas es acompañar en su 
crecimiento a una planta de Cannabis, para que ayude a calmar 
inflamación y dolor, si te entregas de manera profunda, la 
22 Texto elaborado por Álvaro Andrés Zuloaga Perlaza. Biólogo con énfasis en Botánica de 
la Universidad del Valle (Colombia), con estudios de Homeopatía y Agrohomeopatía en el 
Centro de Investigaciones en Medicinas Alternativas (CIMA) y uso de Cannabis medicinal 
en la Universidad del Valle. Cuenta con experiencia en naturopatía, terapias integrativas y 
uso de plantas medicinales del trópico. Su experiencia como terapeuta le ha permitido acom-
pañar procesos de implementación de terapias con agua de mar (talasoterapia) en centros de 
bienestar. Ha participado en la gestión, dirección y acompañamiento en proyectos de cultivo 
y transformación de Cannabis con fines medicinales. 
192
Nos Quedaba el Mar
planta será capaz de disponer todos sus sistemas para que se 
produzcan componentes y se active energía capaz de ayudar a 
controlar la inflamación y el dolor.
Los experimentos 
Bajo un modelo de autocultivo de plantas de Cannabis, con 
fines medicinales, se han evaluado los efectos de la aplicación 
de agua de mar en diferentes concentraciones y momentos del 
desarrollo de la planta: germinación y emergencia, periodo 
vegetativo y periodo de floración.
El inicio, despertando la memoria de la semilla. Es el agua, 
que como un milagro despierta la semilla y desde ese momento 
se enfrenta a todas las condiciones que marcarán su destino. 
Temperatura, luminosidad, disponibilidad de nutrientes, 
capacidad para enfrentarse a plagas y enfermedades, condiciones 
del entorno y la disposición emocional de quien la cultiva.
Es posible lograr el despertar con agua de mar. Con la 
experiencia desarrollada hasta el momento, se ha verificado 
que se puede lograr una buena activación de la semilla (altos 
porcentajes de germinación y disminución del tiempo de esta), 
haciendo uso de agua de mar diluida al 15% (15% de agua de 
mar, 85% de agua dulce baja en cloro), incluso a concentraciones 
más altas (50% agua de mar y 50% agua dulce). Cada nueva 
generación de plantas tratadas con agua de mar expresa semillas 
y plantas más tolerantes a la hidratación con agua de mar.
La activación de la semilla y la hidratación de la plántula 
durante los días siguientes con agua de mar ha generado un 
buen desarrollo radicular, buena velocidad de crecimiento y 
buenas condiciones fitosanitarias.
Laureano Domínguez
193
 
Desarrollo radicular plántula de Cannabis, tratamiento con agua de mar. 
 
Planta de Cannabis 
tratada con agua de 
mar (8 semanas). 
Siembra en suelo.
194
Nos Quedaba el Mar
 Desarrollo de inflorescencias, plantas tratadas con agua de mar. 
Evidencias en el desarrollo de las plantas. Durante las pruebas 
también ha sido evidente el buen desarrollo de plantas tratadas 
con agua de mar, comparadas con plantas sin tratamiento 
(testigo). 
 Izquierda: Planta de Cannabis 
de 6 semanas de desarrollo, 
tratamiento con agua de mar. 
Derecha: planta de Cannabis 
de 6 semanas de desarrollo, 
sin tratamiento.
Laureano Domínguez
195
Fortalecimiento de los sistemas de defensa en la planta. El uso 
de sustancias químicas de alta toxicidad en la agricultura 
convencional ha generado mucha vulnerabilidad al sistema de 
defensas en la planta, y a su vez crea dependencia de la planta 
a estas sustancias para poder defenderse de ataques de plagas y 
enfermedades. 
Con las pruebas con agua de mar se evidencia cómo se 
fortalecen los sistemas de defensa, logrando que la planta se 
defienda con más facilidad y se adapte mejor al medio. Además, 
el uso de agua de mar evita la acumulación de sustancias tóxicas 
que luego terminan su ciclo en el cuerpo de la persona que usa 
la planta.
El uso de agua de mar en el cultivo de Cannabis permite 
disminuir e incluso limitar el uso de fertilizantes y controladores 
de síntesis biológica o química (fungicidas, insecticidas, etc.), de 
esta manera, la planta podrá lograr una mejor armonía con el 
entorno.
Cabe indicar que estas investigaciones se han podido llevar 
a cabo gracias a la motivación recibida de uno de mis maestros 
de vida, Laureano Domínguez, y las bendiciones que la vida me 
ofrece para contar con un espacio de laboratorio independiente 
en medio de la naturaleza, que nos genera conocimiento sin 
condicionamientos, disponible para la humanidad. Que sea 
este un motivo para quitarnos la venda de los ojos y honrar el 
inicio de la Universidad del Agua de Mar.
196
Nos Quedaba el Mar
El ormus y agricultura marina 
El ormus es otro de los elementos que se obtienen del agua 
de mar, mediante un proceso en el que se logra precipitar y 
concentrar todos los minerales que este líquido contiene. 
En el proceso de extracción del ormus aparecen los 
elementos que René Quinton llamó raros y que posteriormente 
dieron forma a la teoría de los oligoelementos. 
Las investigaciones acerca del ormus se originaron en la 
década de los 70, cuando David Hudson analizó sus tierras, pues 
sospechaba que estas podrían contener pequeños porcentajes 
de oro y otros minerales que no aparecían en los exámenes. 
A través de espectrometría comprobó que el residuo del polvo 
blanquecino analizado contenía minerales como silicio, calcio, 
aluminio, magnesio, hierro y oro, así como metales preciosos 
del grupo del platino, al cual llamó ORME (Orbitally Re-
arranged Monoatómic Element). 
A partir del agua de mar, dado que esta contiene la 
totalidad de elementos de la tabla periódica, se perfeccionó 
el método de extracción del ormus. Otros investigadores 
retomaron los trabajos de Hudson, perfeccionaron métodos de 
obtención y su acción favorable en la agricultura.
En Colombia se produce ormus u oro monoatómico, 
aplicado especialmente a la agricultura. Es el caso del señor 
Lucas Varela, quien, en Cartagena, utiliza una reacción química 
consistente en elevar el pH del agua hasta 10,78 mediante soda 
cáustica.
Laureano Domínguez
197
 Durante el proceso,los hidróxidos de la soda floculan los 
minerales del agua de mar, y por aumento de densidad, estos 
se precipitan. El precipitado contiene entre 89 y 94 minerales, 
descartando el sodio y el cloro, que quedan reducidos a una 
pequeña proporción, y así es posible su aplicación en agricultura 
y ganadería. 
El resultado obtenido se conoce también como extracto 
mineral de agua de mar. Se diluye en una concentración del 
2% en agua y se aplica pulverizando las plantas y el suelo. 
Algunos estudios demuestran su gran potencial para favorecer 
el desarrollo de las plantas, ya que su mayor concentración es el 
oro en estado coloidal.
El ormus estimula a los organismos vivos, en los vegetales 
aumenta sus cualidades, optimizando los cultivos.
198
Laureano Domínguez
199
Historia
Método 
 DEL
Marino 
 Conocida
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
Antonio Machado
201
L a misión Apolo 8 orbita por primera vez la Luna, a 100 kilómetros de su superficie. Frank Borman, desde el Apolo, después de estar incomunicado más de una 
hora con la Tierra, ya que venía de orbitar la cara oscura de la 
Luna, pide dirigir unas palabras a los terrícolas. Los veteranos 
de la época recordarían años más tarde la escena y dicen haber 
llorado y asistido al mejor guion que nadie en este planeta 
podía haber escrito para la ocasión. Borman expresó:
Se acerca la aurora lunar y para toda la gente en la Tie-
rra, la tripulación del Apolo 8 tiene un mensaje que 
quisiéramos transmitirles: “Al principio, Dios creó el 
Cielo y la Tierra. Y la Tierra no tenía forma y estaba 
vacía. Y la oscuridad cubría las profundidades. Y el es-
píritu de Dios emergía de la profundidad de las aguas, 
y Dios dijo: ‘Que se haga la luz’. Y Dios dijo: ‘Que las 
aguas bajo los cielos se reúnan en un solo lugar. Y Dios 
vio que estaba bien”.
Así, el Génesis nos describe la presencia de las aguas 
en la tierra. Por otro lado, misiones específicas de la NASA 
sugieren que el origen de esta es la Nube de Oort. A partir de 
aquí, presento una cronología de los descubrimientos, obras 
y conocimiento sobre el agua de mar, bajo la guía del doctor 
Francisco Javier Martínez y su esposa, María de Jesús Clavera. 
202
Nos Quedaba el Mar
-5000
Mesopotamia. Cientos de plantas, sustancias procedentes 
de animales y minerales, la mayoría de origen marino, son usadas 
para paliar dolores y enfermedades. Los mares Mediterráneo y 
Rojo son los proveedores.
-4000
Egipto. En los papiros egipcios queda plasmado el 
florecimiento de las prácticas médicas. El papiro de Ebers cita 
más de 250 plantas y otros remedios de procedencia marina, 
como recursos para curar a las personas. 
-2953 a -2838
China. El emperador Fu-Shi, padre de la medicina 
tradicional china, enseña el uso nutritivo y terapéutico de los 
productos marinos: aceites de pescado, hígado de ciertos peces, 
pulverizados de conchas marinas, esqueletos y fósiles de corales 
son parte del arsenal médico.
-518 a -446
Píndaro, gran poeta griego, escribe: “El agua es lo mejor 
que existe”.
-480 a -406
Eurípides, dramaturgo griego clásico, afirma: “El mar 
cura todos los males de los hombres”.
Laureano Domínguez
203
-428 a -347
Platón afirma: “El agua de mar cura todos los males”.
600 a 1300
Periodo medieval europeo. Árabes y latinos tienen 
conocimiento sobre las bondades de los corales y organismos 
marinos que usan terapéuticamente.
1850
Rudolf Clausius descubre la existencia de la entropía y 
anuncia el segundo principio de la termodinámica, o ley de 
Carnot-Clausius. Para ello se sirve de los trabajos de Nicolas 
Léonard Sadi Carnot sobre termodinámica, escritos en 1829 y 
retomados por William Thomson Lord Kelvin en 1844. 
1865
Claude Bernard habla por primera vez del medio líquido 
interior o medio interno, inicialmente solo referido a la sangre, 
aunque después lo extiende a la linfa. En este medio, las células 
(60 trillones = 1014) continúan viviendo en las condiciones 
acuáticas originales. 
1866, diciembre 15
Nace René Quinton en Chaumes-en-Brie (Seine-et-
Marne), Francia. Su padre es alcalde de la ciudad, de profesión 
médico, proveniente de familia de galenos. 
204
Nos Quedaba el Mar
1881
Tras salir del Liceo Chaptal, Quinton escoge la carrera de 
Letras, trabaja como crítico de arte y escribe algunas comedias, 
como Claude Bernard.
1878
Claude Bernard escribe El fenómeno de la vida, 
y confirma el papel del medio líquido interior, o medio 
interno, como la totalidad de los líquidos circulantes en el 
organismo (sangre y linfa, principalmente), indicando que 
unos mecanismos reguladores mantienen dicho medio líquido 
interior en las condiciones originales, constituyendo la llamada 
autonomía fisiológica. Bernard establece la fijeza (temperatura 
y composición química) del medio líquido interior, pero nada 
dice respecto a su origen.
1882
Pasteur inocula ántrax a pollitos (normalmente 
refractarios al ántrax) con o sin sus patas sumergidas en agua 
fría (que les hace descender su temperatura corporal de 42 °C a 
37 °C). Solo los pollitos enfriados enferman y mueren; pero si 
antes de morir se les abriga y coloca en una cámara calentada, 
se recuperan y el bacillus anthracis desaparece de su sangre. 
Solo con este experimento, Pasteur debe haber deducido que 
el agente microbiano no es suficiente en la patogenia y/o 
terapia de una enfermedad, y que el terreno y las condiciones 
del medio interno (entre ellas, la temperatura suficiente) son 
aspectos mucho más importantes y el factor decisivo.
Laureano Domínguez
205
Más adelante, Jolyet demuestra que el conejo (naturalmente 
vulnerable al ántrax) vence fácilmente la infección por ántrax 
inoculado cuando se eleva su temperatura de 39 °C a 42 °C - 43 
°C. Tras la Segunda Guerra Mundial, los profesores alemanes 
Henri Lampert y Goetze observan el comportamiento de los 
cánceres superficiales cuando a los pacientes se les somete a 
baños progresivos de temperatura creciente y de larga duración. 
La célula maligna comienza a debilitarse cuando la temperatura 
del cuerpo se eleva artificialmente a 39 °C, y a 42 °C muere. 
En cambio, la célula sana soporta fácilmente una temperatura 
interna de 43 °C y solo corre peligro cerca de 45 °C.
1889
Charles Richet escribe El calor animal. En esta obra no se 
distinguen diferencias de temperatura entre los homeotermos.
1891
Paul Regnard escribe en Recherches expérimentales sur les 
conditions physiques del vie dans les eaux, la sorprendente e intensa 
fosforescencia de las pescas de los negros fondos marinos 
abisales.
1895
Claude Bernard, apoyado en la obra de Blainville 
Los medios íntimos, escribe Introduction à l’étude de la médicine 
expérimentale.
206
Nos Quedaba el Mar
1895 
Quinton, a sus 21 años, se inspira para desarrollar las Leyes 
de la Constancia General, sillares básicos del Método Marino, 
en el momento cuando una víbora adormecida por el letargo 
invernal recobra su actividad debido al calor producido por la 
chimenea de la sala de su casa. De allí su frase: “La naturaleza 
no ha debido crear los seres para dormir”. 
1896
Quinton va a ver a Charles Richet, autor de El calor animal, 
pero este rechaza la teoría quintoniana, afirmando dogmática 
e incomprobadamente que todos los mamíferos tienen de 37 a 
39 grados centígrados.
1896
Étienne Jules Marey, profesor de Historia Natural del 
Collège de France, queda impresionado al oír a Quinton, 
quien responde a su pregunta: ¿Por qué vuelan las aves? Marey 
nombra a Quinton a asistente en el Laboratorio de Fisiología 
Patológico en el Collége de France para que realice experimentos 
de calorimetría animal.
1896
Quinton escribe Les deux pôles foyers d’origine, d’origine 
austral de l’homme.
Laureano Domínguez
207
1897
En el Laboratorio de Fisiología Patológica de estudiossuperiores del Collège de France, en presencia de varios 
investigadores, Quinton realiza los siguientes grupos de 
experimentos:
 Grupo 1. Inyecciones aditivas
 A manera de observación, Quinton inyecta vía in-
travenosa, 6,600 c.c. de agua de mar a un perro 
con 10 kilogramos de peso y 40 °C de temperatura 
rectal, equivalente al 66% del peso corporal del ca-
nino. El experimento fue un éxito. 
 Movido por ese experimento, el doctor Hallión, 
miembro de la Academia de Medicina, inyecta a 
otro perro de las mismas características, de forma 
intravenosa, 10,400 c.c. de agua de mar, el 104% 
del peso corporal del animal, en 11,6 horas, tam-
bién con éxito. Esto equivale a inyectar 62,4 litros 
de agua de mar durante 12 horas a una persona de 
60 kilogramos de peso. El animal excretó 9,400 c.c. 
de orina (90,4% de lo administrado), sin albumi-
nuria, agitación, ni diarrea. En ese tiempo los riño-
nes trabajaron bien, 60 veces superior a lo normal. 
La temperatura rectal desciende como mínimo a 
36,8 °C, pero 70 minutos después de la inyección 
tiene 39 °C rectal. Después de 12 horas de la inyec-
ción, se detectan trazas de albúmina, que desapare-
cen después. En los días sucesivos, el perro presen-
ta un aspecto más vivaz que antes del experimento.
 Quinton repite el experimento, pero inyectando rá-
pidamente una mayor cantidad de agua de mar, de 
208
Nos Quedaba el Mar
forma que al riñón no le dé tiempo de eliminarla: a 
un perro de 5 kilogramos de peso le inyecta 3,500 
c.c. de agua de mar, el 70 % de su peso, en 90 mi-
nutos. Se produce una gran ascitis (acumulación de 
líquido en el abdomen), bradicardia (ritmo lento 
del corazón), coma y desaparición del reflejo cor-
neal. Pero sobrevive y en el día 11 recupera el peso 
y muestra alegría y exuberancia máximas.
 Grupo 2. Inyecciones sustitutivas
 Quinton desangra totalmente en 4 minutos y sin 
asepsia a un perro, hasta la abolición de su reflejo 
corneal, procedimiento denominado hipovolemia 
quirúrgica total. Con la sangre extraída, 425 c.c., 
Quinton elimina los glóbulos rojos y blancos, así 
como los alimentos que contiene la sangre. Inme-
diatamente después sustituye la cantidad extraída 
con agua de mar, en 11 minutos, a 23 °C,logrando:
 Al inicio: Reaparece el reflejo corneal y el reposo 
jadeante. 
 Día 2: El perro corretea, a pesar de tener 42,6% 
de hematíes y 63% de hemoglobina, respecto a 
la situación inicial. 
 Día 3: La herida supura, fiebre de 40 °C, postra-
ción y abatimiento. 
 Día 4: Ídem, pero los hematíes son el 44,4 % y 
la hemoglobina es el 84%, respecto a la situa-
ción inicial. Leucocitosis de 24.000.
 Días posteriores: Restablecimiento progresivo y 
rápido. A partir del día 8, las manifestaciones 
Laureano Domínguez
209
de alegría y vivacidad son notorias y superiores 
a las del estado inicial. Cinco años más tarde, 
el perro muere en un accidente (el médico Tus-
saud repite meses después el experimento de 
Quinton, pero usando suero fisiológico: el pe-
rro sobrevive solo dos meses y en el más extre-
mo abatimiento y astenia).
 Grupo 3. Cultivo de leucocitos
 Quinton diluye sangre (de tenca, rana, lagarto, co-
nejo, perro y ser humano) en el agua de mar y los 
leucocitos de todas las especies siguen vivos, móvi-
les y sin alterar ninguna de sus características, lo 
contrario sucede con el suero donde mueren a las 
dos horas. Los leucocitos humanos, glóbulos blan-
cos, viven 21 días, en promedio.
 Conclusión: Ley de la Constancia Marina
 La vida animal aparecida en estado de célula en los 
mares tiende a mantener las células constitutivas de 
los organismos para su funcionamiento celular ele-
vado, a través de las series zoológicas, en el medio 
marino de los orígenes.
 Leyes de constancia derivadas de esta son: térmica, 
osmótica y lumínica.
1895 a 1925
Quinton desarrolla, experimenta y confirma su teoría. 
Habla de un medio vital que no solo es extracelular, sino 
también biogenética de los orígenes. Este medio vital no es la 
materia viva celular, sino el líquido que la baña posibilita, nutre 
210
Nos Quedaba el Mar
y la mantiene limpia, energética y renovada. Adelantándose 
cincuenta años a la importancia de los oligoelementos, Quinton 
afirma que el medio vital contiene todos los elementos (a veces 
en cantidad de trazas) que contiene el agua de mar. 
La alimentación no decide la composición de un organismo, por el 
contrario, es la composición primordial del organismo la que decide 
la necesidad y elección del alimento.
1897
En un hospital parisino, Quinton administra a un primer 
enfermo, en coma terminal por tifus, una inyección intravenosa 
muy fuerte de agua de mar. Predice al personal del hospital 
que el enfermo se recuperará, pedirá de beber y un poco de 
alimento. Cuando Quinton vuelve, al cabo de siete horas, el 
enfermo está recuperado, fuera de peligro. 
Ante tal resultado, el hospital le confía un segundo caso: 
un joven que se envenenó voluntariamente con ácido oxálico. 
Inyecciones intravenosas masivas de agua de mar, producen el 
mismo milagro.
Quinton desaliniza agua de mar y en ella sumerge huevos 
de erizo de mar y glóbulos blancos, y comprueba que no 
sobreviven; sin embargo, sí sobreviven en el agua de mar. En 
adelante usa inyecciones intravenosas de 700 c.c. de esta mezcla 
(para un adulto de 65 kg) con periodos decrecientes cada 5, 4, 
3, 2 días por mes. 
Laureano Domínguez
211
1897 a 1904
Quinton aplica exitosamente su tratamiento marino en 
hospitales, asilos y servicios de París, Mouleaux, Lalesque y 
Festal. Casos de gastroenteritis infecciosa, sífilis, tuberculosis, 
entre otros, algunos de los cuales se recuperan, otros tienen 
una mejoría sorprendente y prolongada. Quinton experimenta 
también con suero fisiológico y se da cuenta de que los 
resultados son más pobres que cuando usa agua de mar.
1903
El uso del agua de mar es reconocido por la sanidad 
francesa. La seguridad social gala la reconocerá, pagará y usará 
hasta 1982.
1904
Edmond Perrier, profesor y director del Museo de Historia 
Natural, en sustitución de Étienne Jules Marey (enfermo y 
que moriría semanas después), presenta en una sesión de la 
Libro “El agua de mar, 
medio orgánico” (PDF).
Academia de Ciencias el libro de René 
Quinton titulado L’Eau de mer, milieu 
organique y que dedica precisamente a E. 
J. Marey. Este libro tiene repercusión no 
solo científica, sino también filosófica, 
moral, religiosa y política internacional, 
y de él se hacen eco numerosas revistas 
y periódicos que hablan del Darwin 
francés.
212
Nos Quedaba el Mar
1905
Quinton, junto con los doctores Mace y Potocki, tocólogos 
del hospital de París, contrastó con 40 niños terapia de suero 
fisiológico vs. agua de mar. En el Service des débiles et des 
enfants malades de la maternidad se observó que estos niños, 
en promedio aumentaban de peso 1,64 gramos/día, pasando 
a aumentar 5,3 gramos con suero fisiológico; con agua de mar 
aumentaron 9,7 gramos/día, más del doble de incremento. En 
el inicio, Quinton y sus colaboradores emplearon dosis muy 
fuertes (500-700 c.c.) en una sola inyección. 
Gabriel Lacheze, internista del hospital de Saint-Joseph, 
hizo una tesis cuyo tema fue el suero fisiológico y el agua de 
mar, y concluye que la terapia con agua de mar está realmente 
viva. “El suero es al agua de mar, como una mezcla de agua 
destilada y bicarbonato es al Agua de Vichy”, sentenció.
Quinton prefiere no hablar de un estado orgánico 
o viviente en el agua de mar, aunque tampoco cree que sea 
inorgánica o muerta. En cambio, asegura que es un elemento 
orgánico no organizado, intuyendo así la acción de los 
compuestos prebióticos de la química del carbono, procedentes 
de las especies marinas que estuvieron en esas aguas.
Quinton nunca concibió el agua de mar como un 
medicamento, sino como un caldo o medio de cultivo natural 
exactamente adaptado a las necesidades de la célula viva, con 
el cual pretendía desplazar el medio vitaldegradado o viciado 
para sustituirlo por otro nuevo, fresco y vitalizado.
Laureano Domínguez
213
1906
El filósofo Henri Bergson publica L’évolution créatice, 
apoyándose en las leyes descubiertas por Quinton, pero no está 
de acuerdo con que el segundo principio de la termodinámica 
(o Ley de Carnot-Clausius) rija también la vida. Todo ocurre 
como si la vida hiciera lo posible para saltarse las leyes de 
la materia inerte. Los análisis muestran que la vida hace un 
esfuerzo por subir la pendiente que la materia va descendiendo.
1906
Albert Dastre, discípulo de Claude Bernard, presenta en 
el Institut de France, en una sesión solemne que reúne a las 
cinco academias, un resumen de la teoría de René Quinton. 
Dastre concluye de forma magistral: “Darwin nos enseña que 
la obediencia a la Ley de Adaptación rige las formas animales. 
Quinton, nos enseña que la resistencia a la adaptación rige la 
vida animal”.
1906
Grandes maestros del mundo médico han experimentado 
el Método Marino basándose en lo publicado por René 
Quinton, quien, sin ser médico ni haber cumplido los 40 
años, cuenta ya con cincuenta trabajos originales publicados 
y con cinco tesis doctorales defendidas en las facultades de 
Medicina, todos basados en su Método Marino. A Quinton 
le impresionan especialmente los espectaculares resultados 
214
Nos Quedaba el Mar
en niños y lactantes con atrepsia (atrofia general de los recién 
nacidos). En una epidemia de cólera infantil con muy alta 
mortalidad se salva el 100% de los niños tratados con el agua 
de mar, incluso los terminales. Quinton siente un deber moral 
ante las 70.000 muertes infantiles anuales que solo en Francia 
se producían por cólera infantil, atrepsia y enfermedades 
gastrointestinales. Cuando el sociólogo Gustave Le Bon invita 
a Quinton a escribir libros para su colección científica en la 
Editorial Flammarion, este le contesta que por el momento 
tiene deberes más apremiantes que escribir libros, salvar vidas.
1907
El doctor Robert Simon publica los resultados 
sorprendentes sobre tratamientos de 4 a 5 semanas, en enfermos 
terminales de cáncer, tratados con agua de mar. 
1907, marzo
Quinton abre su primer dispensario en un pequeño local 
de París (calle de L’arrivée No. 4), donde acoge a cientos de 
madres que les confían a sus hijos moribundos. Grandes filas 
se forman en ese dispensario, donde se administran más de 300 
inyecciones al día. Uno de sus ayudantes en el dispensario, Jean 
Jarricot, se hace uno de sus más fieles seguidores.
1907, diciembre
La marquesa de Mac Mahón abre un segundo dispensario 
en París, donde se inyecta a 500 enfermos al día, entre niños y 
adultos. 
Laureano Domínguez
215
1907 a 1908
La opinión pública queda impresionada por las 
curaciones en cierto modo instantáneas obtenidas en niños 
pequeños moribundos. “Una hora después del comienzo de su 
tratamiento, aparecen llenos de vida y están salvados”, escribe 
Parville, reconocido escritor científico en la revista francesa 
La Nature, dedicada a publicar investigaciones científicas. 
Numerosos testimonios fotográficos de antes y después 
atestiguan recuperaciones asombrosas en pocas semanas. 
Realizándose unas 100.000 inyecciones al año en hospitales de 
París, la prensa francesa y mundial se hace eco en numerosos 
artículos del éxito del Método Marino de Quinton, y a nivel 
popular, los entusiastas lo declaran benefactor de la humanidad.
1907 a 1908
Tras comparar a Quinton con Darwin, ahora se le 
compara con Pasteur. Pero existe una diferencia capital: Pasteur 
se focaliza en el agente como base de su terapéutica, acabar con 
el agente antes de que este acabe con el medio interno, mientras 
que Quinton se focaliza en el medio interno. Si este es correcto, 
acabará él solo con el agente.
El redactor de L’Intransigeant escribe en 1907: 
Los trabajos de Pasteur nos aportan una concepción de la 
enfermedad, los de Quinton nos aportan una concepción 
de la salud… ¿Qué es un suero de Pasteur? Es un suero 
particular de una enfermedad y contra esta enfermedad, 
un suero que ataca a un microbio determinado y a ningún 
otro. ¿Qué es el agua de mar? Es un suero que no ataca a 
ningún microbio en particular, sino que da a la célula la 
fuerza para luchar contra todos.
216
Nos Quedaba el Mar
1907 a 1908
Empiezan pequeños ataques al Método Marino, basados 
en ironías sobre la “fe marina” o remarcando sobre todo las no 
mejorías y muertes que se producen generalmente en el caso 
de la tuberculosis, usando dosis insuficientes, 3 inyecciones de 
5 c.c. de suero marino, por ejemplo.
Más adelante, el doctor Lavasort, secretario general de 
la Oficina Central para la Represión del Ejercicio Ilegal de la 
Medicina, publica una carta en “Le Concours Medical”, en la 
que pone en duda la eficacia del Método Marino, enfatizando 
sobre los peligros potenciales del mismo y ataca a Quinton 
porque no es médico, remitiéndose al texto de la Ley de 1892.
En el Journal de Medecine, el doctor Archambault ahonda 
en el mismo tema, declarando que la medicina marina es un 
cuento chino, una teoría de la cual se ha sacado una terapia a la 
que unas mentes preclaras han concedido su autoridad, porque 
el milagro de la inteligencia no protege a los grandes sabios, y el 
sentido común no siempre se alía con el talento.
En la Sociedad de Medicina de París, su presidente, el 
doctor Dagmat declara que el método terapéutico en cuestión 
ha sido creado en todos sus aspectos ajeno al Colegio de 
Médicos. Si el público se interesa hoy por este, hay que 
reconocer que se debe únicamente a artículos de periódicos sin 
carácter científico alguno, y a cierta propaganda en favor de los 
dispensarios especiales creados para las necesidades de la causa.
Laureano Domínguez
217
1908 a 1912
El movimiento homeopático francés e internacional 
va adoptando el Método Marino de Quinton, en el que ven 
componentes como parte de su arsenal: la dinamización natural 
de las aguas marinas, la importancia que Quinton concedía a 
las trazas y a los elementos raros, etc.
1908
El doctor Arnulphy, presidente de la Asociación 
Homeopática Francesa, presenta el método de Quinton en el 
Hahnemann Medical College de Chicago.
1908 a 1914
Quinton deja parte de sus esfuerzos científicos para 
dedicarse al desarrollo de la aeronáutica, en Francia.
1909
Julien de Lagonde, periodista de Toulouse, queda 
impresionado tras los resultados vistos en uno de los dispensarios 
de Quinton en París. Escribe: 
Cuando me despedí, el señor Quinton me dijo: “Usted 
tiene una pluma. Pues bien, le hago responsable del dolor 
de todas las madres que llorarán a sus hijos y del abandono 
de todos los niños que llorarán por su madre, responsable 
de la angustia presente en todos los hogares que por su 
218
Nos Quedaba el Mar
silencio y su timidez se vean privados de este método. Sea 
mi testigo ante su público y diga lo que hay que decir para 
que ayuden a que se cumpla mi misión”.
1911
El doctor Arnulphy introduce el Método Marino en una 
parte del mundo médico convencional de Estados Unidos, 
en esa época. Los hospitales americanos, como el Children’s 
Hospital de Boston, adoptan el agua de mar. Aparecen Clínicas 
Marinas en Italia, Suiza, Bélgica, Holanda y Argelia.
1912
EI doctor Arnulphy, presidente de la Asociación 
Homeopática Francesa, presenta el método de Quinton 
en el American Institute of Homeopathy, con más de 8.000 
homeópatas afiliados, ante los médicos homeópatas de las 
grandes ciudades de Estados Unidos. Tras sus comunicaciones, 
el Método Marino es adoptado oficialmente por esta asociación. 
1912
La princesa Elena, hermana de Eduardo VII, tía de Jorge 
V y Guillermo II, va a París para visitar los dispensarios de 
Quinton e iniciarse en el Método Marino, a fin de dirigir ella 
misma el dispensario que quiere crear en Londres.
Laureano Domínguez
219
1912
En verano, en El Cairo (Egipto) morían de 700 a 900 
niños cada semana. Médicos de la Sociedad Protectora de la 
Infancia y el gobernadorLord Kitchener piden a Quinton que 
estudie el problema sobre el terreno. Quinton pasa temporadas 
en El Cairo y funda un dispensario en Alejandría, su resultado 
es espectacular.
En el cólera infantil y en niños con un promedio de 3 kg 
de peso, 2 litros de medio interno, Quinton y sus colaboradores 
aplican durante 18 días más de 5,5 litros de suero marino, 2,5 
veces su medio interno, distribuidos así: 10 días: 400 c.c./día, 
una inyección por la mañana y otra por la tarde de 200 c.c., 
durante otros 8 días, los niños reciben 200 c.c./día. El chefik 
pacha de El Cairo despide a Quinton con un discurso en el que 
expresa: “Que me sea permitido unir mi voz a los hosannas de 
alegría que por todas partes saludan al prestigioso mago que 
ha venido a expulsar la plaga que asolaba a nuestros niños y ha 
traído así la alegría a nuestras madres egipcias…”.
1913
Basado en su experiencia en el dispensario marino de 
Quinton en París, Jean Jarricot publica su libro Los dispensarios 
marinos y funda uno en Lyon.
1914
Estalla la Primera Guerra Mundial. Aunque tiene 48 
años y está exento de integrarse a una unidad de combate, 
Quinton ingresa como soldado raso en primera línea de fuego. 
220
Nos Quedaba el Mar
Antes de incorporarse al frente, predice que su obra marina 
será parcialmente olvidada, aunque solo temporalmente. El 
uso del Método Marino basado en inyecciones se interrumpe 
bruscamente en la medicina convencional (alopática), a 
excepción de las experiencias de Jean Jarricot. Antes de 1914 se 
detectan solo en Francia más de 150 títulos de comunicaciones 
importantes, obras y tesis doctorales sobre el agua de mar. 
Después de 1914 y hasta 1956 solo encontramos la obra de Jean 
Jarricot.
1918
Quinton vuelve de la guerra. Se apasiona por las 
investigaciones del índice cefálico. En una época en que se 
construyen biplanos, Quinton realiza una gran actividad en 
favor del vuelo monoplano sin motor.
1921
El doctor Jean Jarricot publica la obra Le Dispensaire Marin, 
Libro “El dispensario 
marino, un organismo 
nuevo de puericultura” (PDF).
un organisme nouveau de puericulture, 
dedicada a Quinton, resumiendo con 
estadísticas y fotografías una década 
de resultados concretos. Esta es la 
única comunicación u obra publicada 
después de 1914 y hasta 1956 sobre el 
Método Marino de Quinton.
En esta obra, Jarricot escribe: 
El suero marino tiene un campo 
de acción sin límite conocido y 
Laureano Domínguez
221
es previsible que abarque todas las patologías… El Método 
Marino se presta así a una ironía fácil para quienes desean 
juzgar los hechos mediante el razonamiento puro, como 
si el método experimental no existiese todavía. Estas 
mentalidades han “demostrado” y enseñado durante mucho 
tiempo que la sangre no circulaba. Fueron quienes durante 
mucho tiempo obstaculizaron a Pasteur y las nuevas ideas 
directrices en biología, también se obstinaron dilatadamente 
en ver en el agua de mar sólo un medicamento cualquiera, 
y sin comprender que un medicamento pueda tener una 
esfera de actividad tan amplia, se rehusarán a priori creer 
en los hechos y en los resultados que están en sus narices.
(…) La regla es que una hora después de la primera inyección, 
el niño que llegó moribundo y que vomitaba absolutamente 
todo, retiene un biberón de agua, y una hora después, el 
primer biberón de leche. En la mayoría de los casos, la 
facultad digestiva suprimida se restablece ya y tan bien, que 
el niño aumenta fácilmente 500 g de peso en 24 horas tan 
sólo. Fija el agua en sus tejidos con avidez, con la misma 
facilidad que antes la dejaba escapar de su organismo. 
Menos de dos horas después de la inyección de agua de 
mar, se le dibuja una fisonomía mejorada que reemplaza el 
aspecto inolvidable del colérico agonizante.
1924 a 1925
Quinton se prepara para publicar sus conclusiones tras 
años de mediciones antropométricas que refutan la hipótesis 
de Broca que afirmaba que el índice cefálico individual, 
proporción entre los diámetros transverso y anteroposterior 
máximos, era invariable desde el nacimiento.
222
Nos Quedaba el Mar
Quinton descubre que todos los niños nacen con un 
índice cefálico siempre de alrededor de 77 centímetros y con un 
índice nasal de 100 centímetros, que son propios de la especie 
humana entera, pero que son independientes del padre, la 
madre y la raza. Solo después, en los primeros meses de vida, 
estos índices varían hasta adquirir los de su propia raza.
Según Quinton, esto es así porque el feto está sometido 
a leyes fisiológicas que rigen nuestra especie, y no a las 
particulares de su raza. Con más razón piensa que el feto escapa 
probablemente a los caracteres aún más recientes de la herencia 
inmediata, de donde deduce las bases del tratamiento prenatal. 
Actuando sobre el feto a través de la madre, debería poder 
liberársele de muchas taras que provengan de sus ascendientes.
Experiencias previas de Quinton, junto a los doctores 
Mace y Arnulphy, quien funda en Niza la Ligue de Traitement 
prenatal Marín, arrojaron resultados prometedores: 
tratamientos prenatales con agua de mar hacían caer a cero el 
número de incidentes de madres encinta multíparas (=5) que 
antes habían tenido 28% de alumbramientos prematuros, 14% 
de muertes intrauterinas y 59% de muertes infantiles antes 
del año. Los estigmas anatómicos, las herencias sifilíticas y las 
predisposiciones hereditarias a la tuberculosis son vencidas 
total o parcialmente. Los tratamientos prenatales con gestantes 
animales eran, asimismo, espléndidos.
Aun después de su nacimiento, los niños estigmatizados 
por alteraciones heredadas, como sífilis, tuberculosis, artritis 
hereditaria, alcoholismo, distrofia o simple delgadez o debilidad, 
eran tratados por Quinton con un régimen de inyecciones 
de agua de mar, una alimentación liberal (instintívora) y un 
contacto amplio con la madre, sin hospitalización, incluso en 
los casos más graves.
Laureano Domínguez
223
1925, julio 9
René Quinton muere en París, presuntamente, a causa 
de una angina de pecho, a los 58 años. Cuatro días después, 
figuras insignes y una impresionante multitud lo despide en su 
funeral. Al morir estaba en la cima de su gloria y era reconocido 
universalmente. Sus dispensarios florecían y su número 
aumentaba sin cesar. Con el tiempo, el olvido cubrió su obra, 
y el fallecimiento de sus compañeros de aventura provocó que 
uno a uno los dispensarios marinos se cerrasen. Ediciones de 
sus libros fueron destruidas. 
1929
Ducalux confirma que las inyecciones de agua de 
mar provocan una estimulación renal aumentada, hecho 
clínicamente observado por Quinton y Loeb en 1912.
1931
Se erige un monumento a René Quinton en Chaumes-
em-Brie, su pueblo natal. De adolescente, Quinton predijo: 
“Algún día yo tendré ahí mi estatua”.
1932
Jean Jarricot observa que el riñón elimina dos veces más 
orina, en volumen y sólidos, luego de una inyección subcutánea 
de agua de mar que, tras una inyección de suero fisiológico de 
síntesis. 
224
Nos Quedaba el Mar
La experiencia demuestra que los sueros “desvitalizados” 
(industriales), “mutilados” (incompletos), sí producen acidez/
retención de líquidos, pero que el suero panatómico –agua de 
mar– no produce acidez/retención de líquidos, sino todo lo 
contrario. Sí bebemos agua de mar, la nefrona elimina 2,5 veces 
más líquidos y sólidos.
1936
El americano Zobell señala por primera vez el 
extraordinario poder antibiótico del agua de mar: “El 99% 
de los gérmenes procedentes de las cloacas no está presente al 
cabo de dos días en el agua de mar”. Futuras investigaciones 
demuestran que la capacidad del agua de mar para inhibir 
gérmenes patógenos es más rápida. 
1938
El científico Carpentier comprueba el efecto antibiótico 
al observar “un descenso del 80% de los gérmenes al cabo de 
media hora de estar en el agua de mar”.
1946
Los franceses Heim de Balzac, Bertozzi y Goudin 
comprueban el poder antibiótico del agua de mar sobre los 
gérmenes entéricos vertidos porafluentes contaminados. Una 
de las pruebas que se puede incluir en las placas de antibiogramas 
Laureano Domínguez
225
es depositar una gota de agua marina y una larguísima lista de 
patógenos serán sensibles y morirán.
1946
En Francia se publica la obra de W.B. Cannon (profesor 
de Fisiología en Harvard y en la Sorbona) titulada La sagesse du 
corps, inspirada en y dedicada a la obra de Claude Bernard. La 
sabiduría del cuerpo consiste en que este hace todo lo posible, 
a través de múltiples aparatos, para preservar la integridad de 
la “matriz líquida de la vida” o “medio interno”. Todos los 
mecanismos vitales, cualquiera que sea su variedad, solo tienen 
un fin: mantener constantes las condiciones vitales del medio 
interno (pH, osmolaridad, temperatura, etc.). Esto lo hacen a 
través de “dispositivos homeostáticos”.
Puede estimarse el medio interno como unos 15 litros 
(20% del peso del cuerpo y 33% del agua total del organismo 
(33% = 6% sangre + 2% linfa + 20% líquido extracelular + 3% 
líquido transcelular (secreciones).
1948
Ernst Schrödinger publica Qué es la vida: el aspecto físico de 
la célula viva. Sin conocer, probablemente, los descubrimientos 
de Quinton, declara: 
Los fenómenos de la vida no parecen obedecer a los 
principios de Carnot e incluso están en contradicción 
flagrante con el 2o Principio de la Termodinámica (…) la 
temperatura más elevada de los animales de sangre caliente 
ofrece la ventaja de permitirles desembarazarse de su 
entropía con una rapidez mayor, de modo que permite unos 
procesos vitales más intensos.
226
Nos Quedaba el Mar
1950
Se publica la obra de Alexander Bogomolets, sabio ruso 
presidente de la Academia de Ciencias de Ucrania y fallecido 
en 1946, titulada Comment prolongar el vie. En esta obra dice: 
“La condición esencial para que la vida se prolongue es la 
renovación periódica del medio interior, su rejuvenecimiento”.
1951
Lumière desarrolla la noción de atavismo para las 
enfermedades y la demuestra en sus publicaciones. Es obvia 
la herencia del terreno, entidad somato-psico-clínica que se 
relaciona con una predisposición para la aparición de las 
enfermedades, cuando convergen ciertas condiciones. Aunque 
somos portadores de determinados genes, debemos preguntarnos 
qué es lo que permite o no la expresión de estos genes.
1952
Un grupo de investigadores franceses demuestra 
científicamente el poder antibiótico de las aguas de mar con 
relación a los gérmenes de origen entérico vertidos por los 
afluentes contaminados de las ciudades y el antibiotismo 
fulminante del agua de mar extraída aproximadamente a un 
kilómetro de la orilla.
1953
En el Congreso Internacional de Celuloterapia, 
celebrado en París, el método creado por Niehans sugiere a los 
asistentes probar con agua de mar como sostén de las células a 
Laureano Domínguez
227
inyectar, en vez de con el clásico suero fisiológico que se usaba 
hasta entonces. Los resultados son tales que rápidamente los 
celuloterapeutas abandonan el suero fisiológico y adoptan el 
agua de mar. 
1953
Henry Doffin, profesor de la Universidad de Poitiers, 
escribe: 
El océano, imperio sin límites de la estabilidad química y 
térmica, pero también ámbito de la movilidad mecánica e 
iónica es un medio por excelencia. En el seno de su agua 
madre, todos los elementos están más o menos presentes. En 
esta formidable masa fluida, enriquecida por todas las sales 
arrancadas a las rocas de los fondos o apartadas por los ríos, 
cada litro es panatómico, es decir, que contiene la totalidad 
de los elementos existentes. Esa masa recibe especialmente 
la luz y capta todas las energías. Eternamente removida y 
penetrada por el aire, atraviesa en su transparencia por las 
radiaciones y los efluvios cósmicos, vibrante y tibia, pone 
en comunicación a todos los elementos de las fuerzas 
universales, así el océano, y solo él, es capaz de dar a luz a 
la vida terrestre.
1955
Henry Doffin, afirma: 
Los hidratos proporcionan fácil y rápidamente cristales 
grandes. Los iones o moléculas hidratadas se organizan 
habitualmente según redes cristalinas, como si las moléculas 
de agua enlazadas sirviesen de lubrificante, de plastificante 
o de cemento. La hidratación es favorable a la edificación 
228
Nos Quedaba el Mar
de construcciones cristalinas, el agua presta su movilidad, 
su flexibilidad y al mismo tiempo su vínculo, para facilitar 
la organización. 
El agua de mar, más que un simple líquido, es un 
sorprendente cristal dotado de memoria.
1956
André Mahé inicia la recuperación de la memoria de René 
Quinton y su terapia marina. Para ello, publica un artículo en 
una revista de gran tirada, edita un libro y da una conferencia 
ante un centenar de médicos.
1956
En Francia, el doctor Jacques Menetrier, creador de las 
“diátesis” y las terapias de oligoelementos, mediante una carta 
reconoce a André Mahé: 
Cada vez parece más que los intercambios de iones están 
en la base de todos los elementos metabólicos y que estos 
intercambios dependen del medio electrolítico y de una 
circulación iónica normal o perturbada (…) parece que los 
catalizadores intervienen como intercambiadores y el agua 
de mar como medio de intercambio. El carácter particular 
del agua de mar, su afinidad con los oligoelementos, la 
convierten en el medio más adecuado y favorable para la 
vida, es decir, creo yo, para los procesos de intercambio 
naturales.
Laureano Domínguez
229
1957
El médico francés Georges de La Farge inaugura el X 
Congreso Internacional de Talasoterapia, celebrado en Cannes, 
con un elogio a René Quinton, afirmando que había que 
situarlo en el mismo rango que Claude Bernard y Alexis Carrel. 
La Farge presenta también sus resultados respecto al poder 
antibiótico del agua de mar. Afirma que esta no es bactericida 
en sí, solo inhibe a las bacterias patógenas. 
1957
Continuando trabajos de Manfred-Curry, en 1957, 
Hansche observa una potente acción reguladora del pH 
estomacal e intestinal con el agua de mar. Los desequilibrios 
de dicho pH facilitan la parasitosis y hace más vulnerable al 
enfermo. La administración del agua de mar consigue mejoría 
en asmáticos y eccematosos. 
1957 
En Itagüí, Colombia, un grupo de salubristas liderado 
por Joaquín Pablo Domínguez, padre de Laureano Domínguez, 
diseña un plan estratégico para lograr que el mar llegue a las 
casas, de cara al 2057. 
1958
Se celebra el 50 aniversario del primer dispensario de 
Quinton reconociéndose la importancia de su obra. El profesor 
Joannon, catedrático de Medicina Preventiva e Higiene de la 
230
Nos Quedaba el Mar
Universidad de París, termina su discurso diciendo: 
¡Que el ejemplo de René Quinton sea salutífero para 
nosotros, para todas las personas que tras él tratan de 
continuar este impulso! Hemos de combatir el sectarismo 
y pugnar por la ampliación de la medicina, sin partidismos 
entre escuelas… queremos que la mayor parte de la medicina 
contenga todo lo que es de eficacia reconocida, según la 
investigación imparcial.
1958
Jacques Ménétrier publica Ce monde polarisé. Con este 
libro establece un puente entre las concepciones de Carrel, 
Schrödinger y Quinton, al afirmar: 
Quinton, en una época en que nuestros conocimientos 
actuales físicos y matemáticos solo estaban esbozados, realizó 
sus brillantes experimentos sobre el medio orgánico, sobre 
los glóbulos blancos y sobre los oligoelementos, abriendo 
incluso la vía al problema fundamental de los estados de la 
materia y de las funciones catalíticas.
1959
Ortigao de Burnãy, caballero de la Legión de Honor y 
secretario del Xl Congreso Internacional de Talasoterapia, 
celebrado en Estoril (Portugal), escribió al presidente de Francia: 
Creo que el mejor homenaje que podemos rendir a la 
memoria de este gran francés que fue René Quinton, sería 
reemprender sus famosos experimentos sobre el agua de 
mar y sus efectos biológicos y médicos. 
Laureano Domínguez
231
En este congreso se funda la Asociación René Quinton 
para el estudio,investigación y desarrollo de bioterapia marina.
1960
En una carta a André Mahé, el doctor Pierre Colinet, 
exdirector de los Servicios de Salud del Alto Comisariado 
en Alemania y exasesor de la Organización Mundial de la 
Salud, respecto al uso del agua de mar como vehículo de las 
aplicaciones celulo-terapéuticas, dice: 
Antes de emplear el agua de mar como elemento de 
suspensión, utilizábamos el líquido de Locke-Ringer, que había 
sido escogido por Niehans y sus colaboradores, como el suero 
que más se acercaba a la fisiología normal. Nos hemos visto 
obligados a utilizar el agua de mar a causa de manifestaciones 
locales (induraciones, trastornos de reabsorción, dolores 
musculares) y generales (estado de shock inmediatamente 
después de la inyección o en la media hora siguiente, elevación 
de la temperatura independiente de todo elemento infeccioso) 
que nos obligaba a tener en observación a los pacientes una 
semana entera, mientras que ahora, salvo raras excepciones, los 
tenemos unas 50 horas. Además, el agua de mar permite la 
supervivencia de las células frescas entre el momento en que 
salen del laboratorio y la media hora en que se implantan en los 
enfermos… Desde su empleo, prácticamente hemos eliminado 
todas las molestias mayores o menores.
El agua de mar está dotada de este antibiotismo polimorfo y 
se opone al desarrollo de gérmenes que, a pesar de nuestras 
precauciones de asepsia podrían introducirse en nuestros 
preparados en el curso de las diversas manipulaciones de 
laboratorio.
232
Nos Quedaba el Mar
1960
El doctor Paul Le Gac, médico militar destacado en el 
Instituto Pasteur, obtiene resultados prometedores en un 
tratamiento para la esclerosis en placas que, en su fase final 
utiliza baños prolongados de algas y una cura de agua de mar.
1960
Nace en Colombia, el 26 de octubre, Laureano 
Domínguez, quien será formado por su padre para el desarrollo 
del Método Marino moderno. 
1962
André Mahé escribe su introducción al pensamiento 
de René Quinton en el libro Le secret des nos origines, en el 
que remarca las comprobaciones hechas por numerosos 
investigadores acerca del poder bioestimulador e inhibidor 
presente en el agua de mar. Las consecuencias de este doble 
comportamiento tienen enormes beneficios en un mundo 
progresivamente repleto de crecientes resistencias a antibióticos 
cada vez más potentes, antibióticos que, además, afectan a los 
microorganismos patógenos tanto como a los saprofitos y 
lesionan en parte a las células de nuestro organismo.
Mahé termina su libro diciendo: 
Queremos saber si sus compañeros más ilustres de tenían 
razón cuando lo consideraban igual a Darwin en el ámbito 
de las ciencias naturales, de Pasteur en terapia y de Claude 
Bernard en su definición del medio interno. Queremos 
saber si sus trabajos constituyen el aporte decisivo para la 
contradicción entrópica revelada por la física moderna, 
Laureano Domínguez
233
pues esta concepción puesta de relieve por Schrödinger 
puede orientar toda la nueva fase de nuestra evolución. El 
profesor Joannon lo ha percibido claramente: René Quinton 
pertenece a nuestro futuro. Pertenece ya a nuestro presente. 
El olvido que ha envuelto y quizá protegido su obra solo 
podía ser provisional. Esta inmensa estatua yaciente no está 
inmóvil para la eternidad: dormirá esperando su hora. 
1972
Laureano Domínguez escribe su primer cuento “Los 
discípulos de la sal”. Se empieza a ver la influencia que su padre 
ha ejercido en él, preparándolo desde niño para dedicar su vida 
al conocimiento y la expansión del Método Marino. 
1975
Impulsadas por Juan José Gómez de Rueda, delegado de 
la Cruz Roja de México ante Ginebra, en el Departamento de 
Fisiología de la Universidad de La Laguna (Canarias, España) se 
llevan a cabo experiencias directas de sustitución de sangre por 
agua de mar en perros, con resultados exitosos. Se sustituye por 
agua de mar hasta tres cuartas partes de la sangre de estos. El 
doctor Carlos Enrique Álvarez, biólogo, miembro del Consejo 
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), colaboró en 
dichas experiencias.
1982
Tras casi 80 años de uso exitoso y sin problemas, la 
seguridad social francesa declara ilegal el uso del agua de mar y 
deja de usarlo, financiarlo y reconocerlo.
234
Nos Quedaba el Mar
1987
Álvaro Altés Domínguez, biólogo y escritor, escribe el 
artículo “El plasma marino”, en la revista Integral de Barcelona 
(España), sobre la revolucionaria terapia de René Quinton, con 
el resumen de las experiencias directas de sustitución de sangre 
por agua de mar en perros, realizada en la Universidad de La 
Laguna en 1975.
1989
Muere Anrep, antiguo compañero de Quinton que, en 
sus últimos años, tras largas batallas con la Administración 
francesa, intentó resucitar, al menos, el uso parenteral 
veterinario y humano del agua de mar. 
1989
En un estudio universitario, DeWayne Ashmead demuestra 
que cualquier carencia mineral hace poco o nulamente asimilables 
las vitaminas, aunque las tengamos en la dieta. Sin embargo, la 
utilización de los minerales disponibles es siempre factible y no 
está influida por la disminución o ausencia de vitaminas. ¡El 
agua de mar permite absorber cualquier vitamina, pero el suero 
fisiológico o el simple uso de sal de cocina, no!
1990
Se observa que en las islas RyŪkyŪ, de origen coralino, 
vecinas de Okinawa (Japón), muchas personas pasan de los 
100 años. Esta longevidad se atribuye a que la población 
bebe agua de mar que se filtra naturalmente a través de un 
Laureano Domínguez
235
sustrato de corales. Aunque esta agua es dura, previene contra 
las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte 
en el mundo. Personas que viven en otras regiones de origen 
volcánico y que beben aguas blandas tienen menor expectativa 
de vida.
1993
Pierre Moreau, de la Universidad de Montpellier, 
demuestra la importancia capital de la calidad inicial y modo 
de absorción de los elementos traza, teniendo en cuenta sus 
agonismos y antagonismos.
Las metaloproteínas (proteínas transportadoras) no 
reconocen ni se unen con los simples iones minerales aislados, 
pero sí lo hacen con los iones organificados o biodisponibles 
como los que existen en el agua de mar.
Los elementos traza comercializados en forma de diversas 
sales (gluconatos, pidolato, orotato, etc.) usan una técnica 
industrial a base de ligands (una especie de cemento) para 
resolver el problema de la asimilación orgánica. Ello conlleva 
un desequilibrio de los sistemas de proteínas transportadoras 
de la mucosa intestinal; por ejemplo, la absorción del cobre 
organificado en ligands (que se administra para el tratamiento 
de estados infecciosos o inflamatorios) depende de las 
metaloproteínas transportadoras de los iones de cobre y zinc 
que tiene finalmente una repercusión sobre más de 100 sistemas 
enzimáticos.
236
Nos Quedaba el Mar
1994
Alfred Pischinger, fisiólogo de la Universidad de la Viena, 
confirma las observaciones que hizo Duclaux en 1929 asociando 
los procesos de deshidratación con los procesos de gelificación. 
La matriz extracelular (MEC) actúa como un verdadero sistema 
de información, comunicación y regulación de homeostasis 
(sistema de regulación de base). En composición y funciones 
de la MEC, la concentración y las regulaciones sinérgicas de los 
iones son fundamentales.
Nuestra hidratación disminuye con la edad. El embrión 
de un mes está constituido por 94% de agua, el neonato por 
80%, en el inicio de la senectud por 65%. La sensación de sed 
disminuye con la edad, lo que disminuye los aportes hídricos, 
y esto a su vez modifica la función de la MEC, aumentando su 
actividad, lo que provoca la disminución del agua intracelular. 
Un niño deshidratado es parecido a un anciano, pues en 
ambos aumenta el estado de “gel” de los fluidos internos, y con 
ellos, la capacidad de coagulación y floculación. El agua de mar 
compacta los fluidos internos y, por lo tanto, rehidrata; esto 
hace que se rejuvenezcano revitalicen. 
1994
Frederic Viñas, médico naturista catalán formado en 
Alemania, gana el premio doctor F. López Asión por su libro 
Nuestro mar interior.
Laureano Domínguez
237
1997
En Cannenpass Riffard, el profesor Vles afirma: “La 
biología no es otra cosa que la ciencia del agua”. El agua es 
un dipolo (la expresión más simple del Ying-Yang, después del 
propio átomo de hidrógeno) y, en sus diferentes estados, está 
implicada en todos los fenómenos bióticos. Se desconoce la 
estructura real del agua líquida (los modelos existentes nunca 
han sido verificados experimentalmente). En el agua de mar 
está la fuente de toda el agua salada o dulce disponible en el 
globo. El agua es el principal constituyente de los seres vivos, es 
un medio que reacciona y no olvida las sustancias que disuelve.
1997
Prolongadas investigaciones del profesor Maurice Aubert 
(antiguo Centre d’Études et de Recherches de Biologie et 
d’Océanographie Médicale [CERBOM]), en Niza, estudian 
la absorción de minerales marinos por la biocenosis del fito 
y el zooplancton, restituyéndolos en forma de sales orgánicas 
para demostrar la biodisponibilidad de estas últimas. Aubert 
demuestra que el agua de mar es una compleja solución de 
coloides semicristalinos que incluyen cadenas cortas de carbono 
provenientes de seres vivos (entre otros, del ADN del plancton), 
las cuales tienen una biodisponibilidad aumentada.
No es cierto que la base de la pirámide ecológica acabe en 
el fito y el zooplancton; el fitoplancton descansa sobre el agua 
de mar, que es la verdadera base y sostén energético-nutriente y 
vitalizador de todo el resto. Los elementos que ascienden por el 
agua de mar (fitoplancton, zooplancton), son modificados y se 
convierten en biodisponibles y organificados.
238
Nos Quedaba el Mar
1998
M. Williams Darren publica en “Nature” un trabajo que 
confirma los conceptos apuntados en 1896 por Quinton, en 
su escrito “Les deux pôles foyers d’origine. Origine australe de 
l’homme”, un siglo antes. 
1998 
Laureano Domínguez parte de Colombia hacia París con 
el fin de recabar la información base de sus posteriores obras 
de sustentación, difusión y aplicación del Método Marino en 
el mundo. 
1999
Se publica la traducción al español del libro Le secret des 
nos orígenes, hecha por Carlos Enrique Álvarez y Carlos Juan 
González, quienes intervinieron en las experiencias de sangrado 
al blanco de un perro en La Laguna, Tenerife. Álvaro Altés 
coordinó la estructura del libro y fue prologado por Laureano 
Alberto Domínguez. 
2000
Claudine Luu, doctora en Farmacia y en Ciencias por la 
Universidad de Montpellier, tras sus investigaciones llega a la 
siguiente conclusión: 
El agua es el principal constituyente de los sistemas vivos, 
y no olvida las sustancias que disuelve (…). Puede así 
Laureano Domínguez
239
recibir, transmitir e incluso memorizar, o amplificar, efectos 
de condiciones físicas siempre variables, cuyo origen se 
encuentra en nuestro entorno próximo o lejano.
2000, mayo 
Laureano Alberto Domínguez, Ángel Gracia, Francisco 
Javier Martínez, Joseph Antonin y Cuatrecasas, María Jesús 
Clavera y Leonor Martín dan un ciclo de charlas, transmitidas 
por televisión, sobre “Propiedades terapéuticas del agua de 
mar”, en Mataró (Barcelona, España). 
2000, octubre 20 
Presentación del proyecto “Ciudad Termal Thalassa” 
en Tarragona (España), por Carmen Sánchez, Javier Gómez, 
Laureano Domínguez, Joan Miquel Coll y 13 entidades 
organizadoras. Ese día se conocen Laureano Domínguez y 
Mariano Arnal. Con los años, sumados a Francisco Sánchez, 
fundan Aquamaris. 
2000, diciembre 20 
Experiencia de hemosustitución marina en perros 
realizada por el veterinario José Antonín y Cuatrecasas. En 
su clínica extrae 200 c.c. de sangre de una perrita Beagle y 
a continuación le suministra 300 c.c. de agua de mar, sin 
aparición de problemas y con recuperación excelente. Participan 
dos veterinarios más y son testigos Laureano Domínguez, José 
Aranda, Ángel Gracia, Francisco Javier Martínez y María Jesús 
Clavera. 
240
Nos Quedaba el Mar
2001, febrero 8 
En Barcelona, Laureano A. Domínguez funda el Proyecto 
de Dispensarios Marinos para Latinoamérica, Asia y África 
(Prodimar), en la sede de la Asociación Plural-21, Asociación 
para el Cuidado de la Vida en un Planeta Vivo. 
2001, febrero 23 
Laureano Alberto Domínguez, Ángel Gracia, Francisco 
Javier Martínez, Francisco García Donas-Navarro y María Jesús 
Clavera, dan conferencias transmitidas en tiempo real por 
internet, impulsadas por Prodimar, sobre el tema “El agua de 
mar como sustituto del plasma sanguíneo”, en el Colegio de 
Enfermería de Ciudad Real (España), con la colaboración del 
Colegio de Médicos de la misma provincia. Se exponen los 
resultados de los experimentos realizados en la Universidad de 
Barcelona y el Hospital Veterinario de Mataró. 
2001, abril 28 
Laureano Alberto Domínguez, Ángel Gracia, Francisco 
Javier Martínez, María Jesús Clavera, Miguel Coll y José Aranda 
imparten en Barcelona un seminario sobre el agua “Terapia 
con agua de mar”, dentro del programa monográfico sobre 
hidrología y climatología, en el primer curso (2000-2001) del 
posgrado en Medicina Naturista de la Universidad de Barcelona. 
Laureano Domínguez
241
2002, febrero 28 
Primer Simposio Internacional “El agua de mar, 
fuente de salud y vida: aplicaciones terapéuticas veterinarias 
y nutricionales”, celebrado en Medellín (Colombia), del 
28 de febrero al 2 de marzo de 2002. Intervienen como 
conferenciantes los colombianos Laureano Domínguez, Rosa 
Magdalena Uscátegui, Gonzalo Londoño, y los españoles Ángel 
Gracia, Francisco Javier Martínez y Mariano Arnal, entre otros. 
2002, marzo 
Impulsados por Laureano A. Domínguez se fundan 
dispensarios marinos en diversos puntos de Colombia, así como 
su sistema regular de aprovisionamiento gratuito de agua de mar. 
2002, julio 5 al 14 
En el marco del Congreso Mundial por la Vida (World 
Conference for Life) en Badalona y Barcelona (España) se expone 
la conferencia “Uso terapéutico y nutritivo del agua de mar”. 
2002, octubre 6 al 11 
Durante el XIII Congreso Nacional de Oceanografía, 
celebrado en Puerto Vallarta, Jalisco (México), Héctor Bustos 
Serrano, Ángel Gracia y Laureano Domínguez presentan la 
ponencia “Dispensarios marinos para la nutrición del tercer 
mundo”. 
242
Nos Quedaba el Mar
2002, diciembre 
En Colombia existen 14 dispensarios marinos, en Santa 
Fe de Bogotá (dos), Pacho, Girardot, La Ceja, Rionegro, El 
Santuario, Medellín, Magangué, San Onofre, Villavicencio, 
Cali, Buenaventura, Barranquilla y Santa Verónica. 
2002, diciembre 30 
Se constituye la Fundación Aquamaris, en Badalona 
(Barcelona, España), a fin de “promover el estudio y la aplicación 
de los valores terapéuticos y nutricionales del agua de mar”, 
promovida por Mariano Arnal, Francisco Sánchez y Laureano 
Domínguez. Cuenta con más de 20 fundadores. 
2003, enero 9 
Entrevista en París con madame Laure Schneiter- 
Quinton, nieta y depositaria oficial del legado total de la obra de 
Rene Quinton. Interlocutores: Francisco Sánchez y Laureano 
Domínguez, representando a la Fundación Aquamaris y la 
doctora Montserrat Palacín, quien actuó como traductora.
2003, febrero 
La doctora Silvana González Lessa promueve el método 
marino en Uruguay. Oyentes argentinos quedan interesados. 
El 10 de febrero se funda el primer dispensario marino en 
Uruguay con el nombre René Quinton, en el balneario La 
Paloma, departamento de Rocha. Su director es el médico 
Alberto Barboza Altes. 
Laureano Domínguez
243
2003, febrero 13 al 23 
Laureano Domínguez promueve el método marino en 
Nuakchot (Mauritania), a fin de combatir la hambruna de la 
franja subsahariana. Se llevan a cabo conferencias y la entrega 
del libro original de Quinton L´eau de Mer Millieu Organique al 
rector de turno de la Universidad de Nuakchot. Se establecen 
contactos institucionales y se impulsan proyectos. Francisco 
García Donas-Navarroy Laureano Domínguez diseñan el 
primer Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM) para 
Mauritania. El sistema de bombeo estaría instalado sobre la 
cubierta de un simbólico buque encallado al frente del antiguo 
mercado de pescado de la ciudad y atravesaría la ciudad hasta el 
primer sistema dunario del Sahara.
2003, mayo 1 al 4 
Encuentro Internacional de Diálogo Interuniversitario 
acerca del agua de mar en la Universidad de La Laguna (Santa 
Cruz de Tenerife) y la Universidad de las Palmas (Santa Cruz 
de la Palma), de las islas Canarias (España). Ponentes: Francisco 
Sánchez Morales, Carlos Enrique Álvarez, Laureano Domínguez, 
Javier Martínez, María Jesús Clavera, Alberto Barboza, Silvana 
Conferencia del doctor 
Roberto Giraldo.
González Lessa, Mariano Arnal, Demba 
Sow, Francisco Sánchez Morales, Ángel 
Gracia Rodrigo, Francisco García 
Donas-Navarro, Roberto Giraldo y un 
nutrido grupo de colaboradores que 
refundarían las directrices de desarrollo 
del Método Marino de cara al 2057. 
Presididos y auspiciados por Francisco 
Sánchez Morales. 
244
Nos Quedaba el Mar
2014 en adelante…
El mar todavía nos guarda grandes sorpresas: los 
beneficios del agua de mar en casa. Este será el gran logro de los 
Sistemas de Impulsión del Agua de Mar (SIAM), tema central 
del segundo tomo de Nos quedaba el mar. En él se recogerán las 
investigaciones y aplicaciones del Método Marino del año 2014 
en adelante. 
245
Epílogo
Desapareced el dinero de la Tierra y veréis a vuestros hijos hurgar 
de nuevo golosinas a la naturaleza. Las vaquitas derramando 
solo la leche necesaria y pariendo a sus crías en proporción 
exacta a la población humana nacida en número exacto.
Desapareced el dinero de la Tierra y veréis al mar, el 
magnífico gestor de todo lo vivo, volver en proporción exacta 
a bañar cada una de las células que hacen tejidos, miembros, 
órganos y aparatos biológicos de cada una de las especies, 
volviéndolas a los orígenes, a la armonía cósmica.
Desapareced el dinero de la Tierra y veréis cómo de a 
poco se va también quien le dio vida: la palabra. Entonces, 
asombrados, contemplaréis un nuevo despertar en la ausencia 
de símbolos y conceptos; en su lugar, la telepatía, la telekinesia, 
la bilocación y la ubicuidad, propios hasta hoy solo de almas 
ascetas, unas pocas almas perfectas.
Desapareced el dinero de la faz de la Tierra y veréis, por 
fin, que el individuo será, sin necesidad de ser gobernado, pero 
sobre todo sin la ambición de tener que gobernar a otros.
246
Nos Quedaba el Mar
Desapareced el dinero de la Tierra y veréis cómo la avaricia 
por adquirir conocimientos se irá con él. A cambio veréis la 
hermosa creación. Todo aquello que no está en ningún texto de 
estudio aflorará libre en el sin tiempo como destello memórico.
Desapareced el dinero del planeta Tierra y os aseguro que 
llegaréis pronto a las estrellas... Sólo para ir más allá.
Esta es mi conclusión, humanidad.
Laureano Alberto Domínguez Ruiz
Texto inspirado en el despertar de mi hijo Juan Pablo, 
antesala de su cumpleaños número diez, 
en casa de mi madre en La Ceja, Antioquia. 
Madrugada del 18 de enero de 1998.
Laureano Domínguez
247
En Madrid, España, con Don Paco (q.e.p.d.), en los días de creación del 
proyecto Oasis Marino. 
Uno de los encuentros de planeación para el desarrollo de la socialización 
del Método Marino, entre el presidente de la asociación hispanocolombiana 
Omdimar y Ciencia, Laureano Domínguez, y el presidente de su comité 
científico, Jorge Reynolds Pombo. Plan 1957-2057.
248
Nos Quedaba el Mar
Primera muestra histórica de agua de mar presentada al Instituto 
Pasteur, sede Dakar.
Durante la fundación del Método Marino en Dakar (Senegal, África). 
Laureano Domínguez
249
Primera recogida de agua de mar en Dakar (Senegal).
Durante los diálogos realizados en Tánger para llevar a cabo la Cumbre 
Africana de Agua de Mar. En la foto, el camerunés Sthefan Monney, 
director de Cafrad, y Laureano Domínguez.
250
Nos Quedaba el Mar
El doctor Jorge Reynolds Pombo coordina, en la sede de la Universidad del 
Agua de Mar, junto a Oscar Bianciotto, uno de los encuentros de formación. 
Científicos de Nicaragua,Venezuela, Brasil, Argentina, México junto a Laureano Domínguez 
y su hija Sofía en la Cumbre Mundial de Agua de Mar en El Santuario, Antioquia, 
Colombia. Anfitrión: Rodolfo Giraldo, responsable del dispensario marino local. 
Laureano Domínguez
251
Con don Francisco Sánchez Morales junto a la 
tumba del visionario francés René Quinton. 
Dispensario marino en La Ceja, Antioquia (Colombia).
Entrevista con el doctor 
Jaime Marulanda en el pueblo 
natal de René Quinton.
252
Nos Quedaba el Mar
Agua de mar embotellada, del dispensario marino de La Ceja, 
Antioquia (Colombia).
Dispensario marino en La Ceja, Antioquia (Colombia).
Laureano Domínguez
253
En los sitios de afluencia se establecieron 
bebederos de agua de mar gratuitos. 
En los colegios se distribuyó agua de mar. 
Aquí, una monja italiana se sirve su ración. 
254
Nos Quedaba el Mar
Niños y madres nicaragüenses en espera de su porción de agua de mar.
Las playas de Pochomil (Nicaragua) fueron las escogidas 
para hacer la primera recolecta de agua de mar para el dispensario marino.
Laureano Domínguez
255
Julie Marciacq, Teresa Ilari y Laureano 
Domínguez recogen agua de mar en Nicaragua (2003)
Agua de mar en la clínica Santo Domingo, primera provisión (2003). 
Para distribución gratuita.
256
Nos Quedaba el Mar
Playas de Pochomil (Nicaragua), primera recolección de agua de mar 
para dispensario marino. 
Las playas de Pochomil (Nicaragua) cada cual llevó sus recipientes para 
provisionarse del maravilloso liquido. 
Laureano Domínguez
257
En Chile, visitando el SIAM.
En Chile, visitando el SIAM.
258
Nos Quedaba el Mar
Brotes de Salicornia recolectados en la Patagonia argentina. 
Sostener profundas charlas con el padre Darío Soto para la hechura de 
este libro, demuestra que la caridad y la paciencia dan buenos frutos.
Producción de Salicornia 
Bigelovii en Eritrea (documental).
He tenido el honor y la fortuna de participar en la revisión del material de este maravilloso libro. Estoy profundamente sorprendido de los inmensos beneficios y propiedades del agua de 
mar, entre otras, que el plancton marino es considerado el otro pulmón 
del planeta, ya que consume el 30% del CO2 que generamos los humanos 
y, a través de la fotosíntesis que realiza con ayuda de la luz solar, produce 
el 80% del oxígeno que respiramos. Además, el agua de mar desintoxica 
y oxigena la piel, reduce el estrés, tonifica el tejido muscular, limpia y 
flexibiliza las articulaciones y es un regenerador celular en general. El 
consumo libre y gratuito de agua de mar puede ser el mejor sistema masivo 
de medicina preventiva. 
Padre José Darío Soto Soto
En el mar se originó la vida y por eso conservamos en nuestro interior su ADN. Lágrimas, sudor, sangre y orina tienen sabor a sal, porque nuestras células interactúan en un medio similar al agua de 
mar, aquella que posee todos los elementos de la tabla periódica. La que 
recibe todo el día los rayos solares y es influenciada por la Luna; la misma 
que ocupa las tres cuartas partes de nuestro planeta y conoce todos los 
secretos cósmicos, porque no duerme… El agua de mar es el milagro, da 
vida, salud, alimento, bienestar, y un día no lejano, transformará nuestras 
relaciones desde la solidaridad, la justicia y la equidad. El agua de mar 
está para todos y debe ser reconocida por la humanidad por su grandeza 
y magnitud, por su esencia. Por eso, la obra que tiene en sus manos, 
Nos quedaba el mar, invita a reconocerla como tal y a emplear el Método 
Marino para lograr los efectos biológicos y sociales que necesitamos. 
Este sueño de Laureano Domínguez que hoy se concreta, es uno de los 
mejores homenajes que podemos rendir a la memoria del sabio francés 
René Quinton, quien nos dio a conocer la importancia del agua de maren nuestra vida. 
Elizabeth Muñoz Garzón
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