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1 Los adolescentes, el amor y la sexualidad en tiempo de lo digital. Prof. Lic. Adriana N. Franco Los adolescentes y el amor. Los adolescentes y la sexualidad. Los adolescentes y lo digital. ¿Enlazados o disyuntos? ¿Amor, Sexualidad y virtualidad son compatibles con la adolescencia actual? Introducción Pensar el amor y la sexualidad en los adolescentes atravesados, nacidos, en la era digital es el desafío que me convoca a escribir estas notas. Borradores de la articulación teorética entre lo ya escrito en el psicoanálisis clásico y las exigencias de deconstrucción de algunas categorías conceptuales como respuesta a lo que nos plantean los adolescentes de este comienzo de la segunda década del siglo XXI. Lo digital y la realidad virtual, espacio donde los adolescentes hoy viven gran parte de la vida, también, y no podía ser de otra manera, se incluyó en los espacios clínicos sin solicitar nuestra aprobación o permiso. Y es allí, en ese espacio intersubjetivo de articulación teórico- clínica donde surge el interrogante ¿es lo digital y lo virtual lo que deja su impronta y modifica los procesos de subjetivación, las relaciones amorosas y el ejercicio de la sexualidad en los adolescentes? O son las nuevas formas de subjetividades generadas en el contexto socio económico y cultural vigente, los que dieron lugar a la vinculación y aceptación masiva de lo digital por adolescentes y jóvenes, nativos digitales como bien los denomina Alejandro Piscitelli (2009)i y a modos diferentes de vivir el amor y experienciar la sexualidad en estas generaciones de púberes y adolescentes, más allá de las singularidades de cada cual. 2 Los psicoanalistas debemos actualizarnos a un ritmo acelerado sino queremos, como bien decía un paciente adolescente que filosofaba en sesión sobre la necesidad de volver a la naturaleza, a un mundo sin fronteras, a la esencia del hombre sin tanto tecnicismo, pero ansiaba un celular de última generación, como aclaró “para no quedarse afuera”. Para ser o seguir siendo, para tener existencia en el mundo actual. El temor de mi paciente no es extraño ni irreal. “Si no estás en las redes no sos, dice, no existís, no solo para los otros sino para uno mismo”. Reviendo algunas conceptualizaciones Es necesario revisar algunos conceptos claves de los trabajos puberalesii y de adolescencia para reflexionar sobre las marcas que lo digital y el mundo virtual imprime en las subjetividades y las relaciones amorosas y/o sexuales en tiempos de adolescencia. O a la inversa pensar si estas generaciones1 y el modo de vincularse son las que exigen modificaciones en las tecnologías, nuevas redes y el mundo virtual. Entre los trabajos psíquicos que genera la pubertad y que denominamos trabajos puberales y de adolescencia encontramos: - Escritura pictogramática del cuerpo púber a través de la experiencia de reconocimiento y encuentro con el amigo/a/e. Inscripción en el psiquismo del cuerpo sexuado genitalmente por identificación y reconocimiento del cuerpo del par. - Hacer banda, superficie, indiscriminación transitoria entre los cuerpos del grupo de amigas/os sin desconocer la alteridad del par. - La constitución de un espacio potencial entre los pares. 1 Millennials son aquellas personas nacidas entre 1981 y 1993 (o 1996, según el organismo que se consulte). Generación Z. También conocida como Generación V (en referencia a virtual), son los famosos nativos digitales o post-millennials (y a veces también se les denomina centenials). Generación Alfa, la primera que es nativa digital al 100%, formada por los niños nacidos desde 2010, el año en que Apple lanzó por primera vez el iPad" 3 - La Obsolescencia de los padres o adultos y catectización de lo extra familiar, de lo exogámico. - La función del espejo, el mirar y ser mirado, marcado por el deseo y el reconocimiento del otro. Junto a diversos autores2 planteábamos que la presencia efectiva, el cuerpo a cuerpo con el par, el experienciar con el propio cuerpo y el cuerpo del otro, era necesario para que estos trabajos se atraviesen saludablemente. La propuesta es interrogar estos trabajos psíquicos y las subjetividades constituidas en la era de lo digital, la representación en el psiquismo de la realidad virtual y su efecto en el enamoramiento y el tener sexo entre los adolescentes de hoy. Profundizar, lo que anticipaba R. Rodulfo (2004), en su texto Un nuevo acto psíquico: la inscripción o la escritura del nosotros en la adolescencia, a su vez inspirado en un maravilloso texto de Eva Giberti (1998) Los Hijos del Rock. Categorizando el espacio virtual El Psicoanálisis desde su creación se ocupó de determinar y categorizar tanto objetos como espacios: Espacio interior- espacio exterior- espacio potencial- y desde fines del siglo XX autores provenientes de distintas disciplinas se han interesado en el espacio virtual. Qué tipo de proceso permite inscribir psíquicamente o representar lo virtual? La realidad virtual no es una fantasía, tiene existencia más allá de la imaginación del sujeto ¿pero en que categoría de la realidad la ubicamos? Podríamos pensar que lo virtual se da en un espacio que Winnicott (1971)3 denomino potencial, campo donde las experiencias tienen lugar, de no exigencia en cuanto no es 2 Eva Giberti, Donald Winnicott, Phippe Gutton, Sami Ali, Piera Aulagnier, y Ricardo Rodulfo entre otros. 3 Winnicott, D. (1971). Cap. 1: Objetos transicionales y fenómenos transicionales: Cap. 11, En D. Winnicott, Realidad y juego (pp. 17-45). (p.p. 179-195) Barcelona: Ed. Gedisa. 4 necesario preguntarse a que realidad pertenece. Pero del cual no se duda respecto a la existencia del otro. “Los adolescentes perciben el mundo virtual que conocen vía internet como una extensión de la realidad”. Así lo asegura una investigación sobre la brecha digital entre adultos y adolescentes, realizada durante tres años.iii 4El sociólogo investigador principal del estudio, Jordi Busquet (2012), explica que para los adolescentes lo virtual y real "son dos realidades paralelas que forman parte de la propia vida. En cambio, los adultos usan la red como un instrumento". Busquet ha apuntado que los jóvenes integran las redes sociales a su vida cotidiana, hasta el punto que no hay tanta diferencia entre lo que proyectan en las redes y cómo se muestran en su día a día, utilizan la red para socializarse, es decir, para hacer amigos y hacer bromas entre ellos. Coincido en lo que plantea este investigador pero es necesario incluir que también las y los adolescentes utilizan las redes para denigrar a una compañera o compañero, el Bullyng es una forma de agresión que el uso de las redes sociales y la viralización inmediata que permiten potenció el efecto devastador en las víctimas de las agresiones y amenazas mediáticas. Otra de las cuestiones a pensar es que aunque muchos controlan su relación con los desconocidos y no suelen aceptar a personas con las que no tengan amistades en común, descuidan su imagen porque no son conscientes de que es un espacio público y no privado. Los adolescentes encuentran en internet su principal vehículo de información y la comunicación con sus amigos virtuales y personales es constante gracias a los medios digitales, en los cuales comparten su vida descargando información personal, haciéndola pública. Buscando aprobación a través de un like y pendientes de si son seguidos o no 4 El estudio, en el que se ha entrevistado a 120 jóvenes de escuelas –ESO y Bachillerato– y a 60 adultos – profesores y padres–, ha sido dirigido por investigadores de la Universitat Ramon Llull, en colaboración con la Universitat Oberta de Catalunya, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Salamanca y la Universidad Juan Carlos I de Madrid. 5 por otros o son bloqueados que es algo así como no existir y no solo para el otro. El celularse ha vuelto una herramienta necesaria que les permite estar en contacto permanente y la cámara es su espejo de bolsillo, que les ayuda a verse y reflejarse en los demás. La mayoría de mis pacientes adolescentes dicen sentirse más desinhibidos y seguros en las comunicaciones con sus amigos en las redes que personalmente. Morduchowicz, (2008a) Plantea que hoy, la vida social de los jóvenes se mueve entre dos esferas: la virtual (on line), en los vínculos que establecen en el ciberespacio, y la real (off line) en el mundo de sus relaciones cara a cara. Los adolescentes entran a ambos universos y salen de ellos permanentemente, sin necesidad de distinguir sus fronteras de manera explícita. No es posible entender la adolescencia sin la importante presencia de los amigos. Y difícilmente pueda comprenderse el concepto de amistad sin tener en cuenta las tecnologías. Internet ha generado nuevas formas de sociabilidad juvenil. La interacción hoy es en simultáneo, a través de múltiples pantallas, en tiempo real y sin necesidad de presencia física. Internet les ha dado a los jóvenes nuevos espacios y oportunidades para hablar de sí mismos y compartirlo con sus audiencias. Ahora, los chicos pueden contar acerca de sus vidas, de lo que piensan y sienten sobre los temas que más les preocupan, pueden diseñar lo que quieren que otros sepan de sí mismos y evaluar los comentarios que reciben sobre lo que cuentan, todo ello mediado por una pantalla. Estas transformaciones tecnológicas –junto con los cambios sociales y culturales que las acompañaron– sin duda han afectado directamente la manera en que los adolescentes construyen su identidad porque en cada texto, imagen o video que suben a la red social se preguntan quiénes son y ensayan perfiles diferentes de los que asumen en la vida real. Internet les da la oportunidad de probarse a la luz de los otros, para aprender a “negociar” su identidad y crear un sentido de pertenencia. Entre los adolescentes, “ser o no ser parte de algo” y ser aceptado o repudiado es una marca 6 esencial en el proceso de construcción de la identidad. Este particular vínculo de los adolescentes con la tecnología define una nueva manera de hacer y de ser, una cultura diferente y una forma distinta de encarar su relación con los demás. La mediación electrónica y la anulación de la dimensión corporal les permiten hablar de sí mismos con menos inhibición, con mayor autenticidad. De alguna manera, los jóvenes sienten que allí no existen las limitaciones. La web es, posiblemente, el único espacio en el que se sienten realmente independientes. “El supuesto efecto de soledad o aislamiento provocado por los medios de comunicación, para esta autora, no es tal sino han generado nuevas maneras de relacionarse entre los jóvenes. De hecho, los adolescentes de hoy son la primera generación que dispone de tanta variedad de instrumentos tecnológicos sólo para comunicarse”. Efectos patológicos de la virtualidad En la práctica clínica con adolescentes observamos que el sentimiento de soledad y angustia aparece especialmente cuando solo pueden tener amigos virtuales y no circular entre los virtuales y los reales. Los límites entre el off line y el on line –sin embargo– no están tan claramente definidos entre los adolescentes. Entran a ambos universos y salen de ellos con mucha facilidad y en algunas ocasiones, incluso, estas dos realidades se superponen. Pueden estar en el mundo virtual y aun así no dejan de estar conectados con el real y viceversa. Crean personajes que les permiten contactarse desde el personaje con otros afines, juegan distintas identificaciones a través del personaje creado. El riesgo es que el placer de moverse en este espacio cómodo, sin riesgos los atrape de tal manera que lo 7 saludable de entrar y salir del espacio virtual a la realidad se vea obturado y en lugar de la creatividad se alienen en el personaje creado. La sexualidad como experiencia en la adolescencia: .- ¿Tener o no experiencia sexual es diferente a vivenciar, experimentar la sexualidad? .- Tener sexo es lo mismo que experimentarlo? ¿Tener sexo implica un encuentro con un otro? .- ¿Qué es entonces tener sexo, sexualidad, un sexo? ¿Los niños tienen sexo? Rastremos en primer lugar el concepto de Experiencia (del latín experientĭa) es una forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación, de la participación y de la vivencia de un suceso proveniente de las cosas que suceden en la vida, es un conocimiento que se elabora colectivamente. Experiencia, es el hecho de haber presenciado, sentido o conocido algo. En general se entiende por experiencia todo aquello que depende, directa o indirectamente, de la sensibilidad; es decir, el conjunto de contenidos que proceden de los sentidos, ya se refieran dichos contenidos a un acto cognoscitivo o a un acto vivencial (emocional). Al respecto entonces tener sexo implica haber tenido algún encuentro con un partener, haber participado en un acto sexual y no necesariamente haberlo vivenciado, experienciado. Haber tenido sexo en condiciones de desubjetivación por efecto de sustancias alcohol o drogas es sexo pero sin vivencia o experienciaiv. Pero otra opción desarrollada por Tenembaun, T.(2019) v es tener sexo por placer sin compromiso afectivo. En su texto reflexiona sobre el fin del amor romántico y la transición de la generación de las millenials respecto a la libertad para tener experiencias y encuentros sexuales sin comprometerse en una relación amorosa. 8 Jay M. (2004)vi sitúa a la experiencia en el punto nodal entre la subjetividad privada, lo más íntimo e inefable, y el lenguaje público, que propone a la experiencia como plausible de ser compartida en la forma de una narración. Los dos planos de la experiencia son entonces la vivencia inefable e inmediata, como proceso subjetivo que se sitúa en el campo de la vivencia y por otra parte, la experiencia como narración dotada de sentido, como uno de los modos en que a nivel socio cultural se crean, comparten y comunican sentidos. Es en este sentido, en la experiencia que puede ser trasmitida, entre pares y con un referente adulto idóneo que entiendo sería efectiva la Educación Sexual Integral. (ESI). Respecto a ESI, pocos piensan en cómo trabajar con los adolescentes además de las medidas de cuidados para no contagiarse alguna enfermedad de trasmisión sexual o para evitar embarazos no deseados, (que generalmente asustan más que informan y por el mismo motivo no las tienen en cuenta), como se puede hablar del placer de tener experiencias, que la sexualidad es más amplia que la genitalidad, la incluye pero no es todo. Como construir colectivamente criterios no solo de cuidados sino de respeto por el propio cuerpo y el del par, las posibilidades de no tener que definirse y saber que a lo largo de la adolescencia podrán cambiar. Considero que la impaciencia de algunos adultos y la premura porque sus adolescentes se definan y encasillen en una u otra categoría, obtura uno de los trabajos psíquicos más saludables de la adolescencia y es el de experienciar libremente. Experienciar inaugurando su cuerpo sexuado genitalmente, a través de los trabajos puberales de registro e inscripción pictogramática de las vivencias de placer en la exploración de su propio cuerpo y el de los pares. No se trata de definirse apresuradamente, encasillarse en un ser: cis, trans, gay, lesbiana y todas las variantes posibles, sino permitirse experimentar, percibir cómo se sienten 9 más cómodas/os, registrar quien le atrae y quien no y darse permiso para ir haciéndose, y en este circular por distintas experiencias, reconociéndose en su identidad sexual. También aceptar que se puede en este experienciar ir cambiando y eso no es un problema de inmadurez sino de crecimiento. Una adolescente que dice que a los 13 o 14 añosse dio cuenta que era lesbiana porque le atraían las chicas a los 15 se puso de novia con una compañera. Ella estaba muy enamorada pero hace un tiempo su novia comenzó a cambiar, se cortó muy corto el cabello y finalmente ahora es trans. Y el conflicto es que la quiere un montón pero ella estaba enamorada de una chica y ahora es un chico y ya no le gusta. Para recuperar y revalorizar la experiencia, es necesario acceder a una temporalidad diferente en que el experienciar tenga lugar. En un texto de Winnicott (1964), “La juventud no dormirá” en respuesta a Cuentos de Invierno en el que Shakespeare manifestaba: "Desearía que no hubiese edad intermedia entre los 16 y 23 años o que la juventud durmiera hasta hartarse, porque nada hay entre esas edades como no sea dejar embarazadas a las chicas, agraviar a los ancianos, robar y pelear." W nos advierte: “Quienes no comprenden -como lo hizo Shakespeare- que aquí interviene el factor tiempo, reaccionan de un modo nocivo. En verdad, la mayor parte de la alharaca proviene de individuos incapaces de tolerar la idea de dejar que el tiempo resuelva el problema, en vez de recurrir a una acción inmediata. Lo que infunde esperanzas es la capacidad de la inmensa mayoría de los adolescentes para tolerar su propia posición de no saber hacia dónde ir. Esos jóvenes idean toda clase de actividades para hacer frente al aquí y ahora, mientras cada uno aguarda el momento en que adquirirá el sentido de existir como una unidad. Si observamos cómo juegan los niños a percibiremos que convertirse en un individuo y disfrutar la experiencia de la autonomía plena es de por sí un acto violento”.vii 10 El escrache entre adolescentes En otra sesión el paciente de 16 años, al que antes hice referencia relata que fue a una fiesta y había una chica que lo miraba insistentemente. El la miró y estaba buena pero no se animó a nada porque no sabía si lo estaba probando para escracharlo como le pasó a un compañero. Después se lo comió una piba que ya la conocía del colegio pero que no le gusta para nada, pero era segura. Para los adolescentes comerse o ser comido se refieren a besos. Otra paciente, de 17 años que dice que no ha tenido experiencia sexual, solo se comió a algunos pibes pero nada, defensora del ESI en su escuela que es religiosa, relata que en su escuela también escracharon a tres chicas, subiendo fotos íntimas a las redes y las vió todo el colegio, fotos que habían sacado con sus supuestos novios. Los padres de una púber en una entrevista relatan la preocupación por su hijo que está en 5to año y por defender a un amigo que lo escracharon como abusador porque una novia de cuando tenían 15 años dijo que la beso sin su consentimiento, las femipatrullas de la escuela no le permitían asistir a su fiesta de egresados. Experienciar implica la agresividad necesaria para actuar, para acercarse y encarar al otro, otra, otre. Si temen al escrache se inhibe el tener experiencias. Diferenciamos claramente la agresividad necesaria y saludable en la constitución subjetiva del acto agresivo y el no reconocimiento del otro u otra en las relaciones entre personas. Jean Twenge, plantea que la Generación Smartphone , los nativos digitales, es más tolerante con las personas que son diferentes y especialmente defienden los derechos de la población, homosexual, bisexual o transexual. Más que las generaciones previas ellos 11 creen que las personas deben ser lo que son. La gran mayoría muestra altos niveles de tolerancia en temas de raza o género, en temas de identidad de grupo.5 Coincido en que hay diferencias significativas en las generaciones, que cambian cada vez más aceleradamente. La forma de pensar y procesar la realidad si bien difiere respecto a la singularidad de cada quien, es similar ente la mayoría de los integrantes de una generación y sumamente diferente a la otra y no median más de 5 años de diferencia entre las edades de una y otra generación. Fragmento de un Material Clínico: Jazmín Es una adolescente de 16 años en el momento de la consulta. Sus padres, que son los que solicitan la entrevista están entre angustiados y desesperanzados, desilusionados respecto a las conductas y actitudes de su hija. Dicen que es mentirosa, se expone a situaciones de riesgo, le va mal en la escuela, se la pasa aislada en el garaje que transformó en su bunker, conectada todo el tiempo a la computadora. Suponen que difícilmente Jazmín acepte iniciar un tratamiento y si acepta difícilmente sea sincera y abierta respecto a lo que hace o siente. Jazmin acepta tener unas entrevistas y rápidamente se instala la transferencia que nos permite trabajar e iniciar un tratamiento. Contrariamente a lo esperado según la versión de los padres, los valora y admira y no se siente merecedora de esta familia tan espiritual y cuasi-perfecta. Está muy angustiada por un episodio vivido con el que era su noviecito hasta antes de consultar, se expuso a encontrarse con él muy tarde de noche, le roban, se desencuentran, se va con un amigo del novio que pasaba por ahí y ofrece acompañarla. En lugar de eso quiso abusar de ella y encima el novio la dejó porque el amigo le dijo que estuvo con él. Reconoce y se angustia por todo lo que le podría haber pasado. Dice 5 Jean Twenge, profesora de psicología de San Diego State University, acaba de publicar su libro iGen: por qué los chicos superconectados están creciendo menos rebeldes, más tolerantes, menos felices y completamente no preparados para la adultez, con los resultados de en una investigación basada en encuestas a 11 millones de jóvenes estadounidenses y entrevistas en profundidad. 12 que exponerse antes no le preocupaba, hasta hacía poco tiempo tenía un blog donde contaba todo acerca de ella, subía fotos zarpadas, decía todo lo que le pasaba por la cabeza, escribía poemas, se había inventado un personaje, pero lo había casi abandonado. Lo único que hacía además de ir a la escuela, era conectarse todo el día con su novio virtual por el chat. Transcurrido dos o tres meses del inicio del tratamiento, comienza a salir con un chico del club al que concurre algunas veces con su familia, un alma gemela dice, muy bien aceptado por su familia, pero siente desgano y por momentos rechazo a tener acercamientos sexuales. Mientras duró la relación con este chico se espaciaron los encuentros con su novio virtual. Por momentos maltrataba según ella a su novio actual y éste un día le dice que no quiere estar más con ella y comienza a salir con otra chica del club al que concurrían. Jazmín se angustia, no lo puede soportar, pierde interés en todo, especialmente en la escuela en la que había logrado interesarse por algunas materias y es discriminada por el grupo de compañeras que la maltratan. Uno de esos días llega a la puerta de la escuela y dice que no quiere estar ahí y con esa gente y se toma un colectivo para cualquier lado. Al lado se sienta un chico con el que comienza a hablar. Le da el número de celular, se encuentran otro día. Es un músico, muy sensible y cariñoso. Se siente feliz con este chico con el que por primera vez puede tener relaciones sexuales placenteras. Antes cuando conocía a un chico, pensaba si sería aceptado por sus padres y si era que no, no salía. Ahora no le importa. Es un chico con el que pueden hablar, se escuchan. Se la ve y escucha radiante. Su novio virtual ya fué. Él también se des-entusiasmo y deciden cortar la relación. Su ilusión sigue siendo viajar pero ya no para encontrarse con él. 13 Dice “éramos como un matrimonio de viejos”. Volvía del colegio y sabía que él estaba. Nos contábamos que habíamos hecho en el día, de los problemas cotidianos. También tuvimos situaciones íntimas, pero nada. Era loco no? Yo estaba en verdad sola entre cuatro paredes y un aparato enfrente. Pero al mismo tiempo él existía. Sabía que él estaba.Algunas reflexiones de apertura Para Jazmín como para la mayoría de los adolescentes el mundo virtual y el real son dos realidades que conviven sin cuestionarse. Forman parte de la vida. La pantalla les facilita la comunicación, les es más cómodo moverse en el mundo virtual que el real porque en él se sienten más desinhibidos y seguros. La experiencia de Jazmín en su blog, previa a tener alguna experiencia sexual con un partener. Se expone públicamente, socializa su cuerpo, sus sentimientos y experiencias en el “nosotros”viii de los seguidores de su blog pero al mismo tiempo juega a ser otra. Y en esta otra reconoce su cuerpo sexuado, se apropia de él a través de la mirada que los seguidores le devuelven y este juego le permite, cuando abandona el blog, tener experiencias tanto en el espacio virtual como en el real. Como Jazmín púberes y adolescentes ensayan y experimentan con su sexualidad y el del amigue virtual sin el peligro o el temor, la inhibición que aún entraña el encuentro cuerpo a cuerpo. Los adolescentes entran y salen de ambos universos sin necesidad de distinguir sus fronteras porque detrás de la pantalla hay otro real. Incluso si se crean un personaje y se encuentran on line con otros personajes afines saben que ese personaje es la creación de otro humano afín. Internet les permite pertenecer a un grupo o hacerse de amigos con quienes compartir intereses, con quienes identificarse, hacer banda, sin la necesidad de la presencia física. 14 Lo patológico es cuando quedan fijados a esta única forma de comunicación y pierden el contacto con los otros del espacio real. i Piscitelli, Alejandro (2009)Nativos Digitales. Dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de participación. Aula XXI. Santillana .2009 ii Gutton, P. (1993). Cap. 1: Lo puberal en sus orígenes. Cap. 3: Lo homónimo y lo anónimo. En P. Gutton, Lo puberal (pp. 9-54; 109-159). Buenos Aires: Paidós. Franco, A. (noviembre, 2001). Lo público y lo privado en la adolescencia. Extraído de http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/electivas/043_nin os_adolescentes/material/fichas_catedra.pdf. iii Winnicott, D. (1971). Cap. 1: Objetos transicionales y fenómenos transicionales: Cap. 11, En D. Winnicott, Realidad y juego (pp. 17-45). (p.p. 179-195) Barcelona: Ed. Gedisa. iv Franco, A. (2001). “Los espacios de (en) la adolescencia”. Extraído de http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/electivas/043_nif 1nos_adolescentes/material/fichas_catedra.pdf. vv Tenenbaum, T. (2019) El fin del amor. Querer y coger. Ariel Editorial. Buenos Aires. vi Jai, M. (2004) “Cantos de experiencia. Variaciones modernas sobre un tema universal” vii Winnicott, D. (1964) “La juventud no dormirá” viii Rodulfo, R. (2004) Cap. 9: Un nuevo acto psíquico: la inscripción o la escritura del nosotros en la adolescencia. Cap. 14: El segundo deambulador. En R. Rodulfo, El psicoanálisis de nuevo (pp. 115-124; 159-175). Buenos Aires: Ed. Eudeba