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1 UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO DIRECCIÓN GENERAL DE ESTUDIOS DE POSGRADO PROGRAMA DE MAESTRÍA Y DOCTORADO EN CIENCIAS MÉDICAS, ODONTOLÓGICAS Y DE LA SALUD LA PERCEPCIÓN QUE VARONES ADULTOS DEL D.F. TIENEN DE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL COMERCIAL INFANTIL (ESCI) TESIS QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE: MAESTRA EN CIENCIAS PRESENTA: NORMA ALICIA ORDÓÑEZ VÁZQUEZ DIRECTORA DE TESIS: MTRA. LETICIA VEGA HOYOS SINODAL: ELVIA GRACIELA RODRÍGUEZ ORTEGA SINODAL: ZURAYA MONROY NASR SINODAL: MARÍA ASUNCIÓN LARA CANTÚ SINODAL: MARÍA DE FÁTIMA FLORES PALACIOS MÉXICO, D.F. 2011 UNAM – Dirección General de Bibliotecas Tesis Digitales Restricciones de uso DERECHOS RESERVADOS © PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) de los Estados Unidos Mexicanos (México). El uso de imágenes, fragmentos de videos, y demás material que sea objeto de protección de los derechos de autor, será exclusivamente para fines educativos e informativos y deberá citar la fuente donde la obtuvo mencionando el autor o autores. Cualquier uso distinto como el lucro, reproducción, edición o modificación, será perseguido y sancionado por el respectivo titular de los Derechos de Autor. 2 Dedicatoria Esta tesis la dedico a mi hermana Juanita Ordóñez Vázquez, por ser la persona más importante en mi vida, con la que viví los mejores años de mi infancia y de mi vida, desde que nací ella estaba esperándome para cuidarme y protegerme. Ella me enseñó a ser constante, perseverante, a no tener miedo a la vida, y me lo demostró hasta el último momento. Toda mi vida seguiré admirando su fortaleza, su entereza para afrontar las adversidades más terribles que se puedan presentar en la vida, es y será siempre el mejor ejemplo a seguir porque era mi mejor hermana. Ahora que ya no está conmigo la extraño demasiado, y lo único que me alienta es pensar que cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día que pasa me acerco más a ella. Inicié y terminé este trabajo pensando en ella porque me motivaba con su fortaleza y valentía a seguir adelante, los desvelos y el tiempo que no estuve con ella por dedicarle algo de tiempo a la maestría y a este trabajo espero hayan servido. And she recalls the day, when she left home... Long good‐byes, make me so sad. I have to leave right now. And though I hate to go, I know it`s for the better. Long good‐byes, make me so sad. Forgive my leaving now. You know I`ll miss you so and days we spent together. Camel 3 AGRADECIMIENTOS A la Universidad Nacional Autónoma de México, al Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas Odontológicas y de la Salud y al Instituto Mexicano de Psiquiatría. A los varones de la zona centro que accedieron a ser entrevistados, y a Laura Hernández por su ayuda para contactar a los participantes. A mi directora de tesis, la Mtra. Leticia Vega Hoyos, por su valiosa ayuda a lo largo de este trabajo, sus comentarios, la aportación de sus conocimientos acerca del tema y sobre todo por su calidad humana, su enorme paciencia y apoyo. A la Dra. María Elena Medina Mora, por su apoyo para seguir dentro del programa, su amabilidad y gran sencillez. A la Dra. Asunción Lara, por su ayuda para pulir mi trabajo durante sus clases, por sus comentarios y sugerencias, sobre todo por motivarme a seguir adelante con este trabajo, gracias. A la Dra. Fátima Flores por haber aceptado ser parte del jurado, su amabilidad y valiosos comentarios. A las Dras. Graciela Rodríguez y Zuraya Monroy por dedicar su tiempo para corregir este trabajo, sus comentarios y sugerencias, pero sobretodo por su amabilidad. 4 “Admiro a la gente que vive sin problemas, que mira el mundo con despreocupación. A diferencia de ellos, yo sufro más de la cuenta.” Kurt Donald Cobain También agradezco y dedico este trabajo a las personas que me han ayudado a tolerar esta etapa tan difícil: Principalmente a mi mamá, papá y hermanos (Juan, Martín, Ana y Leti) quiénes me han ayudado en todo momento, y siempre estarán ahí para cuidarme y protegerme. A Zayra Uribe, porque ha demostrado ser una gran persona y amiga, por compartir amargas experiencias, por alentarme a seguir adelante, por sus consejos, por ser un ejemplo de vida. A mis amigos Mariana y Santiago, por estar ahí siempre escuchando. A mi amiga Socorro porque al pasar los años se fortalece más nuestra amistad y a todos mis amigos que aunque no mencioné saben que son parte importante de mi vida. 5 INDICE Introducción……………………………………………………………………….7 Capítulo 1 1. Antecedentes 1.1 Definición de la ESCI ……………………………………………………………….11 1.2 Tipos de ESCI.……………………………………………………………………….13 1.3 Impacto de la ESCI en las personas menores de edad ………………………..14 1.4 Cifras respecto a la ESCI…………………………………………………………..17 1.4.1 Magnitud de la ESCI a nivel mundial……..…………………………………….17 1.4.2 La situación de la ESCI en México……………………………………………...19 1.4.3 Marco Legal, Acuerdos Internacionales y Acciones Institucionales en México…………………………………………………………………………………… 22 1.4.4 La ESCI en el D.F ……………………………………………………………….27 2. Construcción de la Sexualidad Masculina 2.1Género………………………………………………………………………………...33 2.2 Construcción de la Masculinidad…………………………………………………..37 2.3 Marcos Teóricos dentro de las ciencias sociales para entender la masculinidad……………………………………………………………………………...42 2.4 Sexualidad masculina……………………………………………………………….46 2.5 Influencia de los medios de comunicación en la ESCI …………………………51 2.6 Estudios sobre Masculinidad y ESCI…………………………………………….. 58 Capítulo 2 3. Método 3.1 Justificación y Planteamiento del problema ……………………………………...63 3.2 Objetivo General ………………………...………………………………………… 65 3.3 Objetivos específicos………………..……………………………………………...65 3.4 Supuesto teórico …………...……………………………………………………….66 3.5 Descripción de los Conceptos Generales ………………………………….……66 3.6 Tipo de estudio……..……………………………………………………………….68 3.7 Entrevista en profundidad ……..………………………………………………..…69 3.8 Participantes ……………………………... ………………..……………………....70 3.9 Instrumento …………..……………………………………………………………..71 3.10 Análisis de datos …………………………………………..…………………….71 3.11 Procedimiento ………………………………………..………………………….72 3.12 Consideraciones éticas…………………………………………………………....73 6 Capítulo 3 4. Resultados 4.1 Características sociodemográficas de los participantes………...………………76 4.2 Descripción de los varones entrevistados ……..……………………………….. 77 4.3 Descripción de la información obtenida ……………………..…………………. 79 4.4 Percepción respecto a la ESCI ………………………………………………...… 80 4.5 Creencias en torno al Comercio Sexual ……………………..…………………. 97 4.6 Costumbres respecto a la sexualidad masculina………………………………100 4.7 Creencias acerca de la sexualidad masculina…………………………...……..107 4.8 Mandatos Culturales……………………………………………………………... 109 4.9 Influencia de los medios de comunicación en la facilitación de la ESCI….…115 5. Discusión y conclusiones………………………………….....………………….118 Referencias…………………….……………………………………………………... 134 Anexos………………………..……………………………………………………..… 144 7 INTRODUCCIÓN La violencia que se ejerce hacia las personas menores de edad es un problema grave que está afectando a nuestra sociedad. Una manifestación de este tipo de violencia es la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI), que atenta contra la integridad física y mental de los niños, niñas y adolescentes, violandotodos sus derechos al ser víctimas de un tipo de comercio en donde son utilizados como objetos o mercancías. Al ser la ESCI una variante de la violencia sexual y el abuso sexual, nos compromete a su estudio, ya que el reporte mundial sobre la violencia y salud (Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi, Lozano y 2003) menciona que la violencia y sus diversas manifestaciones son problemas de Salud Pública que deben ser atendidos y encontrarse medidas adecuadas para su prevención. Una aproximación para poder entender la explotación sexual comercial infantil, es conocer quienes son los principales consumidores, así diferentes fuentes han indicado que los clientes potenciales son hombres (Amar, Madariaga, de Castro, Rodríguez, Suárez, 2006; Zin, 2003; Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007, Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004, Save the Children, 2004; Salas y Campos, 2004). Una posible explicación de por qué los hombres son los principales clientes puede deberse a los mandatos culturales que la masculinidad impone, por ejemplo, el ser fuertes, viriles, agresivos, competentes, en contraparte con los mandatos considerados femeninos, como son cuidado, entrega, sensibilidad, etc. Para entender la actuación de los hombres frente a esta problemática es importante comprender desde la construcción social de género las bases culturales que cimientan las relaciones entre hombres y mujeres, los estereotipos de género que han marcado el ejercicio de la vida pública y privada en ambos sexos, así como los roles que deben desempeñar dentro de la sociedad, todo esto en conjunto coadyuva al aprendizaje de las relaciones desiguales y el ejercicio del poder hacia los más débiles, en este caso de los hombres hacia las mujeres y las personas menores de edad. Los estereotipos de género1 han sido reforzados por los medios de comunicación, pues han ayudado a difundir ideas, valores y dobles morales que contribuyen a la reproducción ideológica del cuerpo, el cual se presenta como una serie de características; en cuanto a edad (regularmente joven), determinada talla y altura, 1 Un estereotipo es una categoría de atributos específicos a un grupo que se caracteriza por su rigidez. El estereotipo de género es la representación o el imaginario social colectivo de lo que debe ser el hombre o la mujer, tiene su respaldo en la realidad, de hecho es un reflejo de la realidad y corresponde a la forma como se desea reconocer y reforzar dichos estereotipos configurados, impuestos y aceptados en el seno de la sociedad o grupo especifico. Por ejemplo, el estereotipo de mujer en el cine mexicano de la época de oro es de mujer sufrida, abnegada, redimida por el dolor mismo o por la exacerbación de la maternidad hasta limites heroicos (Ortiz, 2007). 8 ciertas formas de vestir y según Salas y Campos (2004) ciertas características genitales que incluyen desde el tamaño y forma de los genitales externos hasta las técnicas “copulativas” que están de moda en el mercado. Asimismo, existen mitos2 en torno al sexo con personas menores de edad, que se ven fortalecidos por los medios de comunicación. Un mito que se ha encontrado en diversos estudios es considerar al hombre que busca sexo con menores de edad como un adulto con características patológicas e inclusive como un pedófilo. La ESCI no debe abordarse exclusivamente desde una perspectiva psicológica, atribuyendo únicamente a problemas de personalidad o psicopatología individual. Para poder buscar otros factores que están influyendo y no verlo únicamente como una patología es necesario enfocarse en factores socioculturales, económicos y políticos que sirven de marco para tal práctica. Existe un universo simbólico de fondo de la estructura social que legitima, fomente y hasta naturaliza las relaciones sexuales comerciales tanto con personas mayores de edad como con las personas menores de 18 años (Save the Children, 2004). Los mitos y creencias que existen acerca de la ESCI permiten que se siga llevando a cabo, desde la cosificación que los hombres hacen de las mujeres y los menores de edad, hasta las creencias de que las relaciones sexuales con personas menores de edad los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, llegándose al extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la masculinidad y el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). Existen ciertas creencias y prejuicios que la sociedad tiene hacia este tipo de prácticas sexuales, por ejemplo algunas personas perciben la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes como un trabajo y les endosan la responsabilidad a las personas menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, niñas y adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad sexual” o lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación desmienten estas percepciones y transmiten en sus narraciones su desesperación al querer salir de esta nueva forma de esclavitud contemporánea (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006; Bales, 2000). Al respecto, se puede decir que los niños que han sido explotados sexualmente, presentan diversas consecuencias psicológicas, algunas de ellas son: depresión, incremento en el riesgo de suicidio, enfermedades de transmisión sexual, uso de drogas, victimización subsecuente, trastorno de estrés postraumático, despersonalización, menor competencia social, problemas sexuales futuros, baja 2 Un mito es un relato o historia, que dentro del contexto popular, se refiere a algo falso pero difundido ampliamente como cierto; este significado de la palabra está cercano a lo que conocemos como una leyenda urbana (Grimal, 2008). 9 autoestima, y graves problemas de conducta (Azaola, 2000; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). En nuestro país el problema es alarmante pues según algunas cifras dadas por Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), la ESCI afecta a por lo menos 50 mil menores de edad (Muñoz, 2006). Este problema sigue creciendo porque existe gente que lo consume, es decir, los adultos varones, que deducen que el pago por el sexo con niños, niñas o adolescentes es un simple intercambio comercial, que constituye una mercancía más y en consecuencia no se consideran responsables, y mucho menos se visualizan como abusadores o explotadores, solo se consideran un consumidor más del mercado libre. El problema del comercio sexual con personas menores de edad debe ser frenado, a través de la sensibilización tanto de la sociedad como de los principales actores, para ello se deben empezar a realizar estudios acerca de la percepción y las creencias que la población tenga sobre este fenómeno social y de esta manera poder ayudar a desalentar este tipo de prácticas. Se piensa que programas de intervención con los adultos sobre cómo manejar su sexualidad de una forma que no interfiera negativamente con los derechos humanos de las demás personas y, particularmente, sobre la ilegalidad que se comete al involucrar adolescentes, niños y niñas en la explotación de la industria sexual explícita y/o encubierta, podrá ayudar a desalentar este tipo de prácticas sexuales. Es por ello que este trabajo tiene como objetivo el generar conocimiento acerca de la manera en que los hombres piensan y perciben este fenómeno; así como las creencias, percepciones y tolerancia que tienen en torno a mantener relaciones sexuales con personas menores de edad. La importancia de esta información radica en que ayudará a obtener conocimiento sobre la actuación de los varones en este tipo de prácticas, así como la influencia que los factores culturales y sociales enmarcados dentro de la sociedad ennuestro país están alentando este tipo de comercio sexual, y con base en ello las instituciones involucradas con este tema podrán desarrollar programas de prevención dirigidos principalmente a la población adulta, ya que la OMS ha indicado que la prevención primaria hacia la violencia sexual debe apoyarse en los enfoques dirigidos a modificar las actitudes y las conductas, teniendo en cuenta los aspectos culturales y participativos (Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi, Lozano, 2003). Este trabajo estará organizado de la siguiente manera: el capítulo uno estará dividido en dos secciones; en la primera sección se hablará sobre los antecedentes de la ESCI, poniendo especial interés en su definición, la tipología de la ESCI, el impacto que ésta problemática genera en las personas menores de edad, las cifras a nivel mundial y en el país, así como la Legislación en materia de la ESCI, Acuerdos Internacionales y Acciones Institucionales; y se pondrá énfasis 10 en los principales lugares donde se lleva a cabo este tipo de prácticas en el D.F. La segunda sección se centrará en el género y su relación con la ESCI, ésta relación podrá ayudar a vincular la construcción de la masculinidad con toda una serie de prácticas que naturalizan o legitiman el comercio sexual con personas menores de edad, así como la influencia que los medios de comunicación tienen en la exhibición de imágenes sexuales de personas menores de edad, fomentando de esta manera la ESCI. Por último se citarán algunos estudios en países Latinoamericanos donde se ha investigado la manera de actuar de los clientes de la ESCI. En el segundo capítulo se describirá la metodología que se utilizará para poder realizar este estudio. Debido a que se pretende conocer lo que los hombres de la población general desde la socialización y construcción de su masculinidad creen, perciben y piensan acerca de la explotación sexual comercial infantil, este trabajo se insertará en el paradigma cualitativo. La técnica que se utilizará para dar respuesta a las preguntas de investigación será la entrevista en profundidad, ya que a través de ésta se podrá tener un acercamiento a las ideas, creencias y supuestos mantenidos por los hombres. La finalidad, no es el propio conocimiento o explicación, lo realmente importante son las explicaciones de los otros, el significado que le atribuyen a los objetos, personas que le rodean o a las experiencias que han vivido (Rodríguez, 1999). En el tercer capítulo de resultados se muestra la descripción de las características sociodemográficas de los entrevistados y se detallan algunas particularidades de estos para conocer el contexto en el cual se desenvuelven dentro de su entorno. Posteriormente se detallan y explican cada una de las categoría y subcategorías, explicando cómo se obtuvieron y que es lo que se intentó explorar en cada una de ellas. A continuación se describen los discursos de los varones así como las semejanzas o diferencias de lo que expresan cada uno de acuerdo con la categoría que se este analizando. Por último se encuentra la discusión y conclusiones donde se intentó explicar y unir los hallazgos encontrados en las entrevistas con lo que se ha encontrado en otros estudios. 11 Capítulo 1 1. Antecedentes 1.1 Definición de Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) La Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) es la forma más grave de vulnerar los derechos de la niñez y un fenómeno de inquietantes dimensiones. Para poder comprender qué implica está problemática, a quién afecta, quién participa en ella, es fundamental tener claro qué se entiende por este término. No fue sino hasta 1996, durante el primer Congreso Mundial contra la Explotación Comercial Infantil celebrado en Estocolmo3, que se pudo hablar de una definición más o menos general de la ESCl: “La Explotación Sexual Comercial Infantil es una violación fundamental a los derechos de la niñez. Abarca el abuso sexual por parte del adulto, y remuneración en dinero y en especie para el niño o niña o para una tercera persona o personas. El niño es tratado como objeto sexual y como mercancía. La explotación sexual comercial de la niñez constituye una forma de coerción y violencia, equivale al trabajo forzado y es una forma contemporánea de esclavitud” (OlT, 2004). También se ha definido la ESCI como todo tipo de actividad en que una persona usa el cuerpo de un niño, niña o un adolescente para sacar ventaja o provecho de carácter sexual y/o económico sobre la base de una relación de poder; considerándose explotador tanto aquel que intermedia u ofrece la posibilidad de la relación a un tercero como aquel que mantiene una relación con el niño, niña o adolescente no importando si ésta es frecuente, ocasional o permanente (Negrete, 2002). Es posible diferenciar dos tipos de explotación; la explotación sexual comercial de niños (ESCN) y la explotación sexual no comercial de niños (ESNC) (op. cit.). En la ESCN existe un intercambio económico en dinero, especie o de otra índole (protección ante agresores, no-agresión por parte del cliente o personas vinculadas a éste, al niño, su familia o allegados, etc.) entre el cliente, quien alquila su cuerpo y eventuales intermediarios. Dentro de esta explotación se incluyen la prostitución, la producción, distribución y consumo de pornografía infantil, el turismo sexual y la venta o tráfico de niños, niñas y adolescentes. 3 Primer Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños, Estocolmo, Suecia, 21 al 31 de agosto de 1996. La importancia de este congreso radica en que se conformó una asociación global contra la explotación sexual comercial infantil, integrada por la representación de 122 países y de un nuevo poder social emergente: la sociedad civil organizada. 12 El segundo tipo de explotación (ESNC), no implica intercambio económico o de bienes materiales y se basa de forma explícita en el ejercicio del poder de dominación sobre el otro, es una especie de dominación psicológica, ejemplo de ésta son el acoso y el abuso sexual. Desde la perspectiva de los derechos humanos la ESCI puede definirse de la siguiente manera: La explotación sexual comercial infantil es una violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, que les niega o desconoce prerrogativas fundamentales como son el derecho a vivir con su familia, la protección del Estado, la satisfacción de sus necesidades tanto materiales como afectivas, a recibir cuidados y educación, gozar de libertad, dignidad, seguridad, igualdad, cultura, esparcimiento, así como a preservar su salud y a que ésta no se vea amenazada por otros (Álvarez y Colimoro, 1998, en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). Se trata de explotación porque está basada en una relación de dominación y subordinación en la que los explotadores (el cliente o el proxeneta) se aprovechan del niño, niña o adolescente, por su edad y condición de género, así como por su vulnerabilidad social que se debe a varios factores, entre los cuales pueden mencionarse desintegración familiar, falta de información o vivir en condiciones de pobreza (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). Es comercial porque se produce en un mercado donde el cuerpo del niño, niña o adolescente recibe el trato de una mercancía que se compra y se vende a una persona adulta, en el contexto de un mercado que se caracteriza por ser ilegal y clandestino (OIT, 2004). Es sexual porque implica actividades sexuales o de contenido sexual. Las actividades de contacto físico pueden incluir diversas partes del cuerpo, como son boca, pechos, genitales, ano, o cualquier otra parte del cuerpo. Aquellas que no se definen por el contacto físico pueden incluir, por ejemplo, observar material pornográfico de niños, niñas y adolescentes en actividades sexualescon adultos u otros niños (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). Lo importante de estas definiciones es que abarcan la violación de los derechos de las personas menores de edad, la privación de su libertad al no tener una vida digna como cualquier otro niño, y el ser tratados como una mercancía que puede ser vendida a cualquier persona, lo cual implica una ventaja de carácter económico para una tercera persona. Por lo tanto, para los fines de este trabajo se pueden utilizar las diferentes definiciones ya que todas engloban de una u otra manera diferentes aspectos de lo que es la explotación, por lo que no se abocará por ninguna definición en especial. 13 1.2 Tipos de ESCI La explotación sexual comercial infantil (ESCI) se puede expresar de diferentes formas, por ejemplo a través de la pornografía, la prostitución, el tráfico de niños y niñas con fines sexuales, y el turismo sexual (OIT, 2004; Negrete, 2002; Kenneth, Herrmann, 1987). En el siguiente apartado se describirán cada una de estas formas de ESCI de acuerdo con diferentes organismos internacionales y autores que se han interesado en el estudio de este fenómeno social. Pornografía Infantil Se refiere a cualquier material visual o audiovisual que muestre un niño o niña en un contexto sexual; imágenes de niños y niñas involucrados en conductas sexuales explícitas, reales o simuladas, o exhibición de genitales con fines sexuales. La pornografía incluye fotografías, negativos, diapositivas, revistas, libros, películas, cintas de video y discos de computador o archivos (OIT, 2004; Quayle, Loof y Palmer, 2008). La prostitución infantil Es la utilización de una persona menor de dieciocho años, de cualquier sexo, en actividades sexuales, a cambio de remuneración económica o de cualquier otra retribución (Tagle, 2005). De acuerdo con la OIT (2004) la prostitución infantil es la utilización de niños y niñas para relaciones sexuales a cambio de dinero, o bienes, normalmente organizada por intermediarios. El tráfico de niños con fines sexuales Es el reclutamiento, mediante violencia, amenazas, dinero, seducción o cualquier tipo de engaño, de niñas, niños y adolescentes, para su traslado dentro o fuera de un país, con la intención de explotarlos sexualmente en el lugar de destino y obtener, por sus actividades sexuales, algún beneficio económico o de cualquier otra especie (Tagle, 2005). El turismo sexual infantil Es la explotación sexual de la persona menor de edad por una persona o personas que viajan fuera de su propio país o región y emprenden actividades sexuales con ellos/as. Normalmente implica alguna forma de paga, ya sea en dinero o especie (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 14 Los diferentes tipos de ESCI pueden constituir una parte de la industria del sexo, es decir, un conjunto de empresas y operaciones legales o ilegales que se benefician de la prostitución, pornografía, tráfico de personas y turismo sexual. Se puede decir, por lo tanto, que una empresa del sexo puede ser un cabaret, una cantina, un restaurante bar, un burdel disfrazado de clínica de masajes, una tienda de artículos pornográficos, una agencia de turismo, etc. (Vega, Gutiérrez y Rodríguez, 2000) . Las diferentes maneras en que se expresa la ESCI involucran el comercio del cuerpo de una persona menor de edad. La mayoría de las víctimas son niñas y, en menor medida, niños. En cualquier caso se trata de personas menores de 18 años de edad, usurpadas de su derecho a ser respetadas y protegidas contra la esclavitud y el abuso sexual, la discriminación, las enfermedades, la delincuencia, entre otros. Esta usurpación de derechos es visible en ciertos negocios de la industria sexual (la prostitución en bares, cantinas, loncherías, casas de cita, hoteles y en las revistas/videos/sitios de la WEB de pornografía, entre otros) y del mercado callejero del sexo (la prostitución en las calles, plazas, playas, jardines, etc.). En tales casos, los empresarios, los proxenetas y los intermediarios promueven la prostitución entre una clientela de hombres adultos, dispuesta a pagar el abuso sexual de las/os más jóvenes (op. cit.). Al ser la ESCI un fenómeno complejo y al ver los diferentes tipos de explotación en los que se expresa es difícil mencionar cual es la forma de explotación más severa o cual tiene mayor impacto en los menores de edad, todas las formas de explotación sexual son severas y van a dejar huella de diversa magnitud en cada una de las víctimas. Quizás una de las formas de explotación más tolerada y más normalizada dentro de la sociedad es la prostitución ya que muchas mujeres muy jóvenes e incluso adolescentes son vistas en el centro de la ciudad de México, específicamente en la Merced, y pasa a ser un fenómeno percibido como cotidiano, tolerado e incluso consumido por algunos varones. Los niños, niñas y adolescentes víctimas de este tipo de explotación pueden ser afectados en su integridad física y mental, es decir, pueden presentar diferentes consecuencias en su vida al ser enganchados en este tipo de prácticas sexuales. En la siguiente sección se abordará el impacto que puede producir la explotación sexual comercial en personas menores de edad. 1.3 Impacto de la ESCI en las personas menores de edad Dentro de este contexto es importante resaltar los daños que genera ésta problemática en las personas menores de edad. Al respecto, Azaola (2000) señala que los niños, niñas y adolescentes víctimas padecen consecuencias a largo plazo 15 que limitan su vida como adultos. El primer daño se produce en su autoestima, los niños, niñas o adolescentes explotados llegan a la conclusión de que su único valor para los otros estriba en servirlos sexualmente y en satisfacer sus necesidades. Las necesidades de los niños no son importantes y sólo pueden ganar la atención de los demás a través del sexo. Además, cuando llegan a la edad adulta, su baja autoestima, que resulta de la conformación de una idea negativa de sí mismos que incluye conceptos como sucio, malo, corrupto, vulnerable, culpable, cuyo único valor es el sexo; aunado a la depresión, y las marcas que les han dejado los abusos, los llevarán a buscar relaciones abusivas, degradantes, y basadas en el sexo como una mercancía a intercambiar, situaciones que los pondrán en riesgo de volverse a involucrar en la industria sexual, debido a que las víctimas piensan que no tienen otras alternativas (Azaola, 2000; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). Para sobrellevar estas secuelas se acostumbrarán a satisfacer los deseos de otros, autoinfligirse daños, generar lazos de dependencia, actitudes de pasividad, desarrollo de adicciones y el uso continuo de mecanismos de negación, disociación y distanciamiento (Azaola, 2000). Como adultos, éstos niños que fueron víctimas de ESC son incapaces de relacionarse sana y equilibradamente con los otros, pierden la confianza, capacidad para solucionar problemas -ya que solo utilizan sus habilidades sexuales- y la facilidad para comunicarse, porque siendo niños se les ha prohibido hablar o se les impuso guardar silencio de todo lo que ocurría a su alrededor (op.cit.). También los niños, niñas y adolescentes víctimas de ESC pueden sufrir enfermedades de transmisión sexual entre ellas el VIH/SIDA, embarazos precoces y abortos, mortalidad materna, lesiones físicas, desnutrición, drogadicción y alcoholismo, la negación a estudiar o a aprender un oficio y a no tener acceso a fuentes alternativas de ingresos (OIT, 2004). Todas estas consecuencias llevan a los niños a ser personas que difícilmente pueden reintegrarse a la sociedad, salvo aquellos menores de edad que puedan recibir ayuda multidisciplinaria e integral para disminuir sus problemas y que puedan poco a poco tener una vida digna. Es preciso señalar, que las consecuencias en cada persona menorde edad pueden variar, pues depende del tiempo que permanecieron atrapados, las características del abuso, el apoyo que se les otorgó para desprenderse de esta situación, entre otras variables. Las consecuencias que sufren los niños y niñas en lo individual necesariamente se ven reflejadas en la sociedad a la que pertenecen. Combatir la ESCI es tarea del Estado y de la sociedad, entre ellos la familia, por lo que es un trabajo compartido con la sociedad civil que desempeña un papel esencial en la prevención y protección de los niños y niñas (Tagle, 2005). 16 Los factores que inciden para que los menores de edad sean vulnerables y se encuentren inmersos dentro de este tipo de comercio son diversos y abarcan diferentes cuestiones económicas, políticas y sociales, de esta manera en el estudio realizado por Azaola (2000) se encontraron los siguientes: ◙ La pobreza que si bien no basta por sí misma para explicar el fenómeno, ya que existen niños que toman parte en estas actividades y pertenecen a otros sectores socioeconómicos. ◙ Abandono de la familia o expulsión de sus casas, lo cual les hace propensos a ser reclutados para el comercio sexual o los empuja a que busquen esta actividad para sobrevivir. Cabe señalar que no todos los niños y adolescentes que viven en la calle ingresan al comercio sexual. ◙ Sufrir abusos sexuales previamente por parte de algún miembro de la familia. Los menores de edad experimentan una pérdida importante de autoestima que los hace susceptibles a nuevos maltratos, sus defensas son débiles al igual que el apoyo que reciben por parte de una familia que antes los violentó. ◙ Conflictos de identidad sexual no resueltos, que pueden derivar en situaciones de explotación, al verse empujados a abandonar a su familia y comunidad debido al rechazo o burlas de que son objeto. ◙ Severos problemas de adicción, pues en estos casos importan menos las humillaciones que obtener el suministro de las sustancias. ◙ Crecer en una familia que de uno u otro modo está vinculada al comercio sexual; la incorporación a esta actividad puede considerarse natural e incluso obligada. ◙ También, se puede mencionar la corrupción y las débiles leyes que protegen a los menores de edad. Además, Vega y Gutiérrez (2000) proponen un modelo psicosocial de la ESCI, que organiza la complejidad de la explotación en dos tipos diferentes de factores: los de riesgo y los protectores. Los primeros, se refieren a las variables que conducen a los niños a la explotación sexual comercial, mientras que los de protección aluden a variables que reducen la vulnerabilidad. Así, los factores de riesgo serían las situaciones de tensión o estrés, que abarcarían las vicisitudes graves (violencia intrafamiliar, abuso sexual, muertes violentas), problemas permanentes (pobreza, trabajo infantil, consumo de alcohol); problemas cotidianos (problemas escolares, discriminación, hacinamiento, adicciones). La normalización de la explotación, que incluiría la tolerancia, la industria del sexo, el precio, la corrupción, la ausencia de legislaciones protectoras, las desigualdades de género, etc. 17 Respecto a los factores protectores se encuentran los vínculos, es decir, las relaciones personales de los niños con la gente o las instituciones no relacionadas con la ESCI, las capacidades o competencias que permiten a los niños actuar como sujetos con derechos, y los recursos, como los comités interinstitucionales, planes y programas contra la ESCI (Gutiérrez y Vega, 2006). Como se puede observar, los factores son múltiples y complejos, pero todos o algunos confluyen para que los menores de edad sean reclutados o enganchados en este tipo de explotación sexual, de esta manera, este trabajo intenta explorar la ESCI desde una perspectiva de género para conocer la percepción y creencias que los varones adultos tienen sobre este tipo de comercio y a su vez también ver que factores están incidiendo para que se normalice este fenómeno en nuestro país. 1.4 Cifras respecto a la ESCI 1.4.1 Magnitud de la ESCI a nivel mundial La Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) es un problema social y de salud pública, ya que es un tipo de violencia que atenta contra las personas menores de edad en su integridad física y mental, violando todos sus derechos al ser víctimas de un tipo de comercio en donde son utilizados como objetos o mercancías, por ello es de vital importancia estudiar este fenómeno social dentro de la salud mental para llegar a entender de mejor manera sus causas, consecuencias, creencias, principales víctimas, clientes explotadores, y en general todos los patrones que puede seguir este fenómeno social. Este tipo de explotación hacia las personas menores de edad se está llevando a cabo en diversos países del mundo, sin embargo, este fenómeno no es nuevo, ya que desde hace años existe, pero ahora se ha incrementado, por una parte, por el desarrollo de la tecnología, que ha facilitado las redes de comunicación y por lo tanto, el intercambio de información entre las redes del crimen organizado que se dedican a la explotación sexual de las personas menores de edad. El interés a nivel internacional en el estudio de la prostitución infantil surge en 1980 como resultado directo de las campañas activistas de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Una de las primeras organizaciones fue “Terre de Hommes”, la cual en 1981 centró la atención del primer mundo en el turismo pedófilo4 en Sri Lanka. En el mismo periodo el Centro de Desarrollo Humano 4 La pedofilia es un término clínico que hace referencia a la condición de los adultos que presentan desórdenes de personalidad que implican un interés sexual específico y centrado en niñas, niños y adolescentes. También abarca las fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos, que implican, por parte de un adulto, actividad sexual con niñas, niños o adolescentes, sin llegar a la cópula (Tagle, 2005). Sin embargo, como se mencionó en la introducción, en este trabajo no se verá a los consumidores de la ESCI como personas con alguna patología, no se abordará desde una 18 mostró historias de un gran número de niños explotados sexualmente en la ciudad de Olongapo en Filipinas. En 1981 la Organización Noruega “Salvar a los niños” publicó un reporte titulado La explotación sexual de niños en ciudades desarrolladas. En 1990 ECPAT (Organización Internacional Fin de la Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños) y Fin de la Prostitución en el turismo Asiático fueron establecidas en Tailandia (Saunders, 1998). A nivel mundial, algunos de los países en los que se ha reportado la existencia de Explotación Sexual Comercial Infantil son Canadá, China, Finlandia, Israel, Pakistán, Perú, Chile, Reino Unido, Noruega, Suiza, Kenya, Panamá, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Noruega, China, Italia, Francia, Federación Rusa, Checoslovaquia, entre otros (Calcetas, 1998). El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que alrededor de un millón de niños y niñas se suman anualmente al mercado de la explotación sexual comercial en el mundo (Estes, 2001 en Göran y Priebe, 2007; Rekart, 2005, Raymond, 2001, en Cwikel y Hoban, 2005; Eisenberg y Belfer, 2009). Cabe aclarar que los niños traficados son reclutados para trabajar ya sea en la prostitución, el turismo sexual, o para matrimonios forzados (Watts y Zimmerman, 2002, en Cwikel y Hoban, 2005). Sin embargo, datos ofrecidos por la UNICEF en el 2006 estiman que 150 millones de niñas y 73 millones de niños, menores de 18 años, fueron sujetos durante el 2002 a relaciones sexuales forzosas y a otras formas de violencia física y sexual en el mundo. De igual manera denuncia el incremento anual de 1.8 millones en el número de víctimasde la trata con estos fines (Chávez, Chávez y Ramírez, 2008). Asimismo la UNICEF señala que la ESCI es el tercer negocio ilícito más lucrativo del planeta, con ganancias de 32 mil millones de dólares al año, sólo por debajo del narcotráfico y de la venta de armas (López y González, 2007). Datos actuales revelan que el tráfico humano con fines sexuales es el segundo negocio más rentable del mundo, después del narcotráfico, y arroja anualmente 6 mil millones de dólares en ganancias, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (Martínez, 2010). Estas datos pueden dar cuenta de que no existen cifras exactas que revelen la magnitud de las ganancias de este negocio ilícito, solamente son aproximaciones. perspectiva psicológica, atribuyendo únicamente a problemas de personalidad o psicopatología individual, más bien es necesario enfocarse en factores socioculturales, económicos y políticos que sirven de marco para tal práctica, ya que en la sociedad existen ciertas creencias y costumbres que fomentan y hasta llegan a naturalizar las relaciones sexuales comerciales tanto con personas mayores de edad como con las personas menores de 18 años (Save the Children, 2004). 19 En América Latina, algunos países como Nicaragua, Panamá, Costa Rica (Casares, 2003), Brasil, Colombia, República Dominicana, Venezuela y México (Alcántara, 2004) se han convertido en destinos turísticos aptos para la pornografía y prostitución infantil, dirigidas a consumidores ubicados en Estados Unidos, Canadá, Alemania, Italia y Suiza, principalmente. Las condiciones de pobreza y la ubicación geográfica en algunos casos, hacen que estos países sean blancos fáciles para este próspero negocio, por lo que las cifras de niños y niñas explotados sexualmente en América Latina y el Caribe son alarmantes. 1.4.2 La situación de la ESCI en México México es un país que tiene una extensión territorial de 1’ 964, 375 km2, dividida políticamente en 31 entidades federativas y un Distrito Federal, y cuenta con una población de 112, 322, 757 habitantes (INEGI, 2010). Los problemas económicos y políticos que inciden en el país y la gran cantidad de personas son factores que influyen para que se presenten problemas tales como la pobreza, falta de empleo, contaminación, desintegración familiar, adicciones, y niños que viven en la calle, que pueden ser fácilmente explotados de diferentes formas entre ellas sexualmente. Al respecto, es preciso aclara que los niños, niñas y adolescentes atrapados en el mercado de la explotación sexual, no son necesariamente los que provienen de los sectores más pobres, toda vez que éste fenómeno trasciende las fronteras etnoculturales y de clase social. Los abusos físicos, psicológicos o sexuales, incluidos el de la explotación sexual comercial, acontecen contra niños, niñas y adolescentes pertenecientes a cualquier nivel económico, educativo o social (IPEC, 2004). Dentro de este contexto se puede mencionar que México ocupa el quinto lugar en Latinoamérica en explotación sexual infantil, con 250 mil menores inmersos, además se ha registrado un crecimiento del 100 por ciento en los últimos cinco años, de esta cifra, 70 por ciento son niñas (Chávez, Chávez y Ramírez, 2008). En lo relativo a la predominancia de niños o niñas víctimas de ESC, no se puede hablar de una paridad, pues aunque se ha encontrado que existen muchos niños y varones adolescentes, que son explotados sexualmente, las niñas y adolescentes, en razón de su género constituyen las principales víctimas en este mercado ilegal; esto, justificado en las tradiciones, costumbres, prejuicios, y todos aquellos factores asociados a la supremacía de los valores tradicionalmente masculinos y la desvalorización de lo femenino. La demanda de niñas pequeñas y de jóvenes vírgenes suele ser el principal objeto de consumo e intercambio por parte de los explotadores toda vez que existe una permisividad social mayor para que las 20 mujeres sean sometidas, utilizadas y abusadas5. Los niños, aunque también son víctimas de este tipo de actos, los son en proporción mucho menor, por lo que sería un error de hablar de igualdad (Tagle, 2005). El crecimiento acelerado de la ESCI se ha dado desde 1999, pues en ese año sólo 21 de las 32 entidades federativas estaban involucradas en este fenómeno y actualmente se generaliza en todo el país (Alcántara, 2004), basta con mencionar que en una investigación realizada por la Organización Internacional Fin de la Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños (Ecpat) se indica que los Estados y Municipios que registran mayor número de casos de ESCI y la presencia de redes nacionales e internacionales dedicadas a esa actividad son: Tijuana, Ciudad Juárez, Ciudad Acuña, Piedras Negras, Monclova, Torreón, Saltillo, Monterrey, Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Victoria, Tampico, Guadalajara, Puerto Vallarta, Guanajuato, Querétaro, Xalapa, Coatzacoalcos, Cuernavaca, Acapulco, Puerto Madero, Metepa, Tuxtla el Chico, Cancún, Sinaloa, Sonora, Yucatán, y el D.F. (Monge, 2003). Sin embargo, en el estudio “Infancia Robada” realizado por Azaola (2000) se menciona que las principales ciudades donde se concentra la ESCI son Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Guadalajara, Tapachula y Tijuana, debido a que todas ellas cuentan con antecedentes importantes de la existencia del fenómeno, ya sea por ser zonas que concentran una gran cantidad de población y recursos, por tratarse de centros turísticos, o por ser puntos fronterizos importantes del país. En otro estudio llevado a cabo por Espacios de Desarrollo Integral (Ediac) y la Organización Internacional Fin de la Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños (Ecpat) se localizaron 83 sitios donde se promociona a México de manera directa e indirecta como un destino para los turistas sexuales. En una de esas páginas hay relatos de turistas sexuales que narran sus experiencias en Acapulco, Cabo San Lucas, Cozumel, Ensenada, Ciudad Juárez, Laredo, Mazatlán, Mexicali, Nuevo León, Tijuana, Reynosa, Cancún y el DF (Alcántara, 2004). Como se observa la proliferación de la ESCI en diversos lugares del país ha aumentado, esto sin importar que sean grandes ciudades o lugares turísticos, ya que muchas veces los consumidores de este tipo de comercio no son solamente extranjeros sino gente de la localidad o turistas del mismo país, lo cual ha fomentado su crecimiento. Dentro de este contexto, las estadísticas que se dieron a conocer en la tercera Conferencia Bilateral de Explotación Sexual indicaron que cada año 50 mil mujeres y niños son traficados de manera ilegal a Estados Unidos para forzarlos a prostituirse o utilizarlos para realizar pornografía. La región Tijuana-San Diego es uno de los corredores principales de esta actividad ilícita (Cornejo, 2003). 5 Foro Internacional sobre el combate a la Explotación Sexual Infantil. Paquete básico sobre la Explotación Sexual Infantil Ciudad de México, Octubre, 2004. 21 Muchos de los niños que son secuestrados o robados se encuentran explotados dentro de la industria sexual y son traficados dentro del país o fuera de éste, de esta manera, en los registros de la Policía Federal Preventiva (PFP) de niños extraviados en el 2003, se tenían documentados 118 casos de menores reportados como robados, desaparecidos, sustraídos, vendidos y adoptados ilegalmente en ciudades como el Distrito Federal, Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara, Tapachula, Monterrey y Puebla. De acuerdo con las denuncias recibidas en la PFP, 40% de ellos eran mujeres y 51% hombres, y al momento de la desaparición, 36% tenían de 0 a 4 años; 39% de 5 a 12 años, y 25% de 13 a 17 años. Además, 4% de los menores estaban en calidad de desaparecidos,25% robados, 10% sustraídos, 5% vendidos y 13% adoptados ilegalmente (Monge, 2003). La globalización y los canales utilizados por los mercados formales han facilitado el trabajo de los grupos criminales. Los delincuentes aprovechan las herramientas de información y las rutas del comercio internacional para hacer sus transacciones. Actualmente, por ejemplo, el tráfico de personas tiene más ventajas por las facilidades de transporte, tecnología para falsificar documentos y formas de comunicación entre delincuentes (Gutiérrez, 2005 b). De esta forma, el internet es un poderoso medio de comunicación que permite la proliferación de páginas de pornografía infantil, así en un informe de la Policía Federal Preventiva (PFP), sobre las acciones realizadas en esta materia del año 2002 hasta el 2004, se detalló la existencia de 400 páginas de internet dedicadas a la distribución de pornografía infantil, siendo 200 de ellas mexicanas (Otero, 2005). A su vez, las estadísticas de la Policía Cibernética revelan que la explotación sexual infantil por internet ha aumentado en los últimos cinco años y ocupa el tercer lugar de la lista de delitos cibernéticos en México, superada sólo por los fraudes y las amenazas (Gutiérrez, 2005 a). Richard Estes (Azaola y Estes, 2003), catedrático de la Universidad de Pennsylvania e investigador principal del estudio trinacional La ESCI en Estados Unidos, Canadá y México, indica que los menores de edad sujetos a explotación, cuyas edades oscilan entre 10 y 17 años, ingresan a Estados Unidos a través de las fronteras de México y Canadá, las formas más comunes de explotación son pornografía, sexo con homosexuales y prostitución para los varones, en el caso de las niñas, bailes nudistas o prostitución en beneficio de organizaciones criminales. En nuestro país algunos factores que se han encontrado que influyen en el incremento de la ESCI son la débil aplicación de las normas, violencia, malos tratos y abusos sexuales, estereotipos de edad y patrones de belleza que favorecen la atracción sexual hacia mujeres jóvenes y menores de edad, deterioro de las condiciones, calidad y expectativas de vida, migración de miembros de la familia o de la familia completa dentro o fuera del país. Además los menores de edad son etiquetados como dóciles, frágiles y dispuestos a complacer a los adultos; el alcoholismo de los padres, el creciente consumo de drogas en los hijos, abandono de los niños de la familia y el incremento del número de menores de 22 edad que viven o trabajan en la calle, bajos índices de escolaridad y altos márgenes de desempleo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios dentro de la economía formal y la incorporación de amplios contingentes al sector informal de la economía (Azaola, 2000), todos son factores que convergen en nuestro país para que se produzca este tipo de comercio sexual y sea un problema complejo que debe ser atendido y estudiado para dar propuestas para su control. 1.4.3 Marco Legal, Acuerdos Internacionales y Acciones institucionales en México En nuestro país, actualmente se han formulado leyes que prohíben la explotación sexual a personas menores de edad, ya que hasta 1999 estas conductas podían perseguirse a través de figuras legales muy vagas, como la de corrupción de menores o lenocinio agravado. En México se ha reafirmado el compromiso en diversos eventos internacionales para la protección de los niños y el cumplimiento de sus derechos. En este sentido es importante mencionar que a pesar de que existen varios tratados en materia de derechos humanos de los niños, éstos siguen sufriendo todo tipo de explotación, pues sus derechos y dignidad, establecidos y garantizados normativa e ideológicamente en las declaraciones y pactos internacionales de derechos humanos, son la mayoría de las veces, sólo documentos. De esta manera, algunos adultos no sólo ven a los niños como sujetos con múltiples obligaciones y nulos derechos, sino como objetos de su propiedad, a los que pueden lastimar, hacer trabajar arduamente, y en muchas ocasiones explotarlos sexualmente. Para poder corregir estos abusos se han formulado leyes para proteger a los menores de edad, así el 29 de mayo del 2000 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes6, la cual complementa la reforma del Artículo 4º de la Constitución, al reconocer y garantizar los derechos de los niños a la salud, la nutrición, la educación, la recreación, entre otros. Esta Ley obliga a los padres de familia a respetar los derechos de la niñez y al Estado a que facilite el ejercicio de estos derechos. Así, varias entidades federativas están en proceso de adecuación de sus legislaciones para garantizar los derechos de la niñez. Asimismo, el artículo 133 Constitucional establece que los tratados internacionales firmados por el poder ejecutivo y ratificados por el Senado de la República sean considerados como fuente y parte de la Ley Suprema de la Unión. Instrumentos adaptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas como la Convención sobre los Derechos del Niño y su Protocolo Facultativo referente a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografía, así 6 DIF-OIT. México ante la Explotación Sexual Comercial Infantil, en www.ilo.org/public/spanish 23 como el Convenio 182 relativo a la Erradicación de las Peores formas de trabajo infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son para el país fuente de derecho y pueden ser invocados en cualquier proceso judicial7. Los derechos humanos de los niños tienen como objetivo proteger a los menores de edad para que no sean víctimas de la explotación sexual con fines comerciales, así como el derecho de los niños a recibir información y educación. Dentro de los artículos que protegen a los niños se encuentran los siguientes8: los artículos 2, 7, 8, 23, 26 y 40 hablan del derecho al respeto y a la identidad, el 6 y 24 se refieren a el derecho al desarrollo económico, social y cultural; los artículos 3, 9, 11, 16, 19 a 22, 24, 25, 30 y 32 a 38 se comprometen también a proteger los derechos de los menores de edad creando y asegurando un medio que los proteja. Los artículos 18, 23, 24, 26, 31 y 39 se refieren a la promoción de un medio en el que los menores de edad reciban cuidados. Todos estos derechos guardan una relación muy estrecha con la protección de los niños, niñas y adolescentes contra la explotación sexual. Específicamente, en los artículos 19 y 34 los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abusos sexuales, tomando todas las medidas que sean necesarias para impedir que un niño se dedique a cualquier actividad sexual ilegal, la explotación del niño en la prostitución u otras prácticas sexuales ilegales y la explotación del niño en espectáculos o materiales pornográficos. Además de prever la protección contra el acto físico de la explotación sexual, el art. 16 prohíbe las injerencias arbitrarias o ilegales en la vida privada de un niño y los ataques ilegales a su honra y a su reputación y otorga al niño el derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o ataques. Asimismo, los art. 28 y 29 establecen que los niños tienen derecho a la educación y a la información en cuestiones educacionales y profesionales encaminadas a desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades. Si bien todos los Estados Partes en la Convención han convenido en proteger al niño para que no sea víctima de la explotación sexual, varias disposiciones de la Convención reconocen que la educación y los medios de comunicación 7 Memorias del 2do. Congreso contra la Explotación SexualComercial Infantil. Puerto Vallarta, México. Diciembre, 2002. 8 Calcetas, S. O. (1998). Derechos del niño. Informe de la Relatora Especial sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Naciones Unidas. Consejo Económico y Social. E/CN.4/1998/101. 24 desempeñan un papel importante en la prevención de esas violaciones al potenciar la autonomía del niño por medio de la educación y la información. Actualmente gracias a la difusión de los derechos, los niños son conscientes de que tienen que ser respetados física y psicológicamente, aunque todavía existe olvido por la niñez, y sus derechos no son tomados en cuenta y día a día se ven obligados a ser explotados tanto por su familia como por redes de personas que se dedican a lucrar con ellos en diferentes actividades ilícitas. Es por ello que las instituciones del país han tomado algunas acciones para poder erradicar este tipo de prácticas, sin embargo, las acciones llevadas a cabo no han tenido continuidad y por lo tanto no se puede decir que tanto han ayudado a frenar esta problemática. A partir del enfoque de derechos, la ESCI es vista como un ejercicio de poder que mercantiliza el abuso sexual infantil y viola los derechos de las niñas y niños. Apoyadas en el enfoque de derechos, distintas organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil así como agencias internacionales a favor de la infancia (UNICEF, OIT, OMS), desarrollan una campaña mundial contra la ESCI (Gutiérrez y Vega, 2006). Como parte de esta campaña las organizaciones han celebrado dos Congresos Mundiales contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (Estocolmo, 1996 y Yokohama, 2001), en los cuales han reconocido la existencia mundial de niñas y niños forzados a tener actividades sexuales remuneradas a través del engaño, las amenazas, el endeudamiento, la privación de la libertad, la alcoholización y el consumo de otras drogas, entre otros medios (Gutiérrez y Vega, 2006; OIT, 2004). Además las organizaciones a favor de los derechos de los niños, niñas y adolescentes han movilizado a los estados parte de la Organización de las Naciones Unidas, hacia la celebración de acuerdos y convenios, elaboración de agendas y planes de acción, modificación de leyes y la ratificación de distintos instrumentos internacionales que les obligan a prevenir y erradicar la prostitución y la pornografía infantil así como el tráfico de personas y a restituir los derechos usurpados a las víctimas (Gutiérrez y Vega, 2006). La campaña contra la ESCI se desarrolla en México desde la segunda mitad de los años 1990 y ha comprendido varias acciones, como el desarrollo de investigaciones del fenómeno; la formación de comités y planes de acción interinstitucionales, la modificación de leyes; las campañas de prevención y de denuncia; la capacitación de policías cibernéticos y de prestadores de servicios comunitarios, la difusión de paquetes básicos de información y seminarios, foros, congresos y publicaciones contra la ESCI (op. cit.). El abordaje integral del fenómeno exige la participación coordinada de varias instituciones. Para tal efecto, el Gobierno de la República convocó, a través del Sistema Nacional DIF, a las instancias del sector público, privado y de la sociedad 25 civil a sumar esfuerzos coordinados contra la problemática, conforme al Plan de Acción Nacional para Prevenir, Atender y Erradicar la Explotación Sexual Comercial Infantil (op. cit.). En este sentido, como acción relevante en el ámbito de la prevención se puede destacar que durante el año de 1999 al 2000, se realizó la primera investigación para profundizar y conocer la realidad de la ESCI en México. Esta labor se materializó en la elaboración del estudio titulado “Infancia Robada”, por la investigadora Elena Azaola, en el año 2000, resultado de los esfuerzos conjuntos del Sistema Nacional del Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). Este estudio, además de ser el primer trabajo escrito que profundiza en la existencia del fenómeno en México, trata de medir su magnitud y relevancia, aborda la situación de niños, niñas y adolescentes que sufren de ESC en seis ciudades del país (OlT, 2004). En el mes de Noviembre del año 2001, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Procuraduría General de la República (PGR) y el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) elaboraron y difundieron una campaña nacional de sensibilización sobre pornografía y prostitución infantil, la cual se identificó con la frase “Abre los ojos”. Esta campaña dio inicio con el diseño de dos carteles y un tríptico y fue apoyada con una gran difusión en televisión y radio, conferencias y artículos periodísticos, todo como parte de una estrategia integral con el fin de posicionar el fenómeno en la agenda pública nacional (op.cit.). La segunda fase de esta campaña estableció como objetivo la creación de denuncia a través del mensaje: “Abre los ojos, PERO NO CIERRES LA BOCA” haciendo referencia a la necesidad de la participación ciudadana de la denuncia de estos delitos. En esta fase se le proporcionó al ciudadano un número telefónico operado y atendido por la Procuraduría General de la República. Una de las más importantes respuestas institucionales en contra de la ESCI en México, es la creación en el año 2000 de la Fiscalía Especial de Tráfico de niños, adscrita a la Unidad Especializada de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República. Por otra parte, la labor de la Policía Federal preventiva y de la Secretaría de Seguridad Pública ha sido importante para la investigación y detección de redes relacionadas con delitos de pornografía a través de la Internet que se encuentran operando a lo largo del país (op. cit.). En el 2005 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), el Instituto Nacional de las Mujeres del Distrito Federal (INMUJERES-DF), la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF-DF) presentaron un cuadernillo de prevención contra la 26 explotación sexual comercial infantil, cuyo objetivo fue contribuir a la prevención y la erradicación del comercio sexual. Contenían información para que niños y niñas detectaran los riesgos, previnieran e identificaran señales de abuso, además de saber que hacer en caso de ser víctimas de explotación sexual (Dirección General de Comunicación Social, Boletín de Prensa N. 136/2005). La edición de este cuadernillo tenía un lenguaje claro y sencillo y se distribuyó en enero del 2006 de forma gratuita a niños y niñas de escuelas primarias, así como entre diversas organizaciones de la sociedad civil. Este cuadernillo de prevención contra la ESCI buscaba informar sobre la problemática y evitar que más infantes fueran víctimas de esta actividad ilícita, también pretendió que la sociedad tomara conciencia y generara, en sus posibilidades, acciones que detuvieran el delito. El cuadernillo tiene 16 páginas, en las que los menores pueden encontrar información sobre los siguientes temas: ¿Qué es la explotación sexual comercial infantil?, ¿Qué es la pornografía infantil?, ¿Qué es la prostitución infantil?, ¿Quiénes son las víctimas de la ESCI?, ¿Quiénes son las personas que se dedican a este tipo de explotación y dónde se encuentra?, ¿Qué es el turismo sexual infantil?, ¿Qué es el tráfico infantil con fines sexuales?, ¿Por qué se da la ESCI?, Consecuencias de la explotación sexual; recomendaciones para el auto cuidado y evitar engaños, así como un directorio de atención (op. cit.). Es importante señalar que los programas de prevención tienen que ser dirigidos no solamente a los niños, sino también a la población adulta, ya quela OMS ha indicado que la prevención primaria hacia la violencia sexual, en este caso la ESCI como una manifestación de la violencia sexual, debe apoyarse en los enfoques dirigidos a modificar las actitudes y las conductas, teniendo en cuenta los aspectos culturales y participativos (Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi y Lozano, 2003). Las acciones que se han llevado a cabo en nuestro país, han permitido que se de a conocer esta problemática, pero aún falta más difusión en los medios de comunicación así como más información hacia la población en general para que se concienticen y sensibilicen ante este fenómeno social que está afectando los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes. 27 1.4.4 La ESCI en el Distrito Federal El Distrito Federal (D.F.) cuenta con una superficie de 1,486,45 km2 lo que representa un 0.08% de la superficie total de la República y tiene una población de 8, 873, 017 habitantes (INEGI, 2010). De acuerdo con su ubicación geográfica colinda con dos Estados de la República, Morelos al sur, y el estado de México al norte, este y oeste. El D.F. está integrado por 16 delegaciones políticas que constituyen la ciudad de México: Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Álvaro Obregón, Tláhuac, Tlalpan, Xochimilco, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, y Venustiano Carranza. La Ciudad de México se erige como un asentamiento con un centro al que no le discuten su supremacía las nuevas áreas en expansión, donde se llevan a cabo diversas actividades, que de acuerdo con Morales (2001) incluyen: las de gobierno no sólo local sino nacional; las de los servicios financieros y de empresas con todo tipo de oficinas desde las corporativas hasta las que se resuelven en pequeños despachos que densifican la ciudad histórica; la turística con numerosos hoteles que se mantienen en el centro con restaurantes y tiendas de lujo; el comercio tanto básico como especializado a menudeo y a mayoreo se mantiene también; los principales equipamientos públicos de salud y educación se ubican en sus inmediaciones; la vivienda si bien se expande entorno al centro mantiene un importante número de residentes en la ciudad antigua; incluso las actividades industriales se resisten a salir, particularmente los talleres artesanales que se mantienen en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La gran concentración y movilidad de personas, transporte, actividad económica y laboral, la pobreza, falta de atención al infante, proliferación de giros negros, corrupción de los cuerpos policíacos entre otros factores, que se conjugan en la ciudad de México, han provocado que ésta sea un centro de atracción para diferentes actividades ilícitas, entre ellas el comercio sexual. La relatora especial, Ofelia Calcetas Santos, en el informe sobre su misión a México señaló que los motivos por los que los niños son objeto de explotación sexual comercial en las zonas metropolitanas, turísticas y fronterizas, son en general muy semejantes: pobreza, emigración, desintegración familiar y de los valores sociales y morales, pero mucho más grave por su carácter endémico porque afecta a todos los sectores de la sociedad, perece ser el problema de la violencia dentro de la familia, que hace que vaya en aumento el número de niños que se escapan de casa y niños de la calle9 (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007). 9 Naciones Unidas, relatora especial sobre la venta de niños, prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, Ofelia Calcetas Santos, Informe sobre la introducción clandestina de personas y la protección de sus derechos, E/CN.4/Sub.2/2001/26, párrafo 10, en Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. 28 También se mencionan otras causas como son la falta de oportunidades educativas, la drogadicción, la violencia generalizada hacia mujeres, niños y niñas, la conducta sexual irresponsable por parte de las personas adultas, el consumismo, donde se legitima el poder ilimitado del dinero para comprar cualquier cosa, incluyendo seres humanos, los marcos legislativo débiles y contradictorios, la permisibilidad social, la discriminación de género, el machismo, es decir, todos aquellos factores asociados a la supremacía de los valores tradicionales masculinos que predominan en nuestro país (OIT, 2004). Este problema social es multicausal, por eso la combinación de la impunidad social, la falta de sanción legal, aunada a los beneficios económicos que genera este comercio, han impulsado la explotación sexual de las personas menores de edad. En el D.F. se han encontrado diversos lugares donde se lleva a cabo este comercio. Sobre la ESCI, la Comisión de Derechos Humanos del D.F. (CDHDF) obtuvo información de organizaciones no gubernamentales que trabajan violencia de género y los derechos de las niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con las personas y organizaciones consultadas los lugares en que se practica con mayor frecuencia la ESCI son los siguientes puntos de la ciudad10: de la zona centro se encuentran la Alameda, el Metro Hidalgo, Avenida Circunvalación; es el área más famosa en el caso de las mujeres, principalmente la Merced. Un número importante de niñas y adolescentes de la Merced enfrentan condiciones que comienzan con el otorgamiento de bienes básicos como techo y comida por algún tiempo, alrededor de una semana por parte del o la explotadora. A partir de ello comienzan a establecer un sistema de deudas. Con el paso del tiempo es claro que éstas resultan impagables. En los casos de quienes son explotadas en establecimientos cerrados las deudas son aún mayores porque se contabiliza la ropa, el maquillaje, la infraestructura del lugar como las luces, etc. En ocasiones se les prohíbe salir. Muchas veces ellas no reciben el dinero sino los explotadores (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007). De acuerdo con una investigación de Espacios de Desarrollo Integral A.C. (EDIAC) en 1996, el 15% de las mujeres en prostitución observadas en la Merced eran adolescentes, pero información reciente de la red Fin de la Prostitución Infantil, la Pornografía y el tráfico de Niños, Niñas con Fines Sexuales (ECPAT), ha reportado un aumentado del 20%, observándose niñas menores de 14 años a quienes ni siquiera se les han desarrollado del todo los caracteres sexuales secundarios (op. cit.). 10 Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. La información que se detallará en los siguientes párrafos sobre las zonas donde se realiza la ESCI fue obtenido de este informe el cual obtuvo la información de entrevistas directas, en este informe se cita el nombre de la persona específica que proporcionó la información y la organización a la que pertenece. 29 Negrete (2002) menciona al respecto que en el Distrito Federal 5 mil menores son explotados sexualmente, principalmente en la zona de La Merced, en donde se concentra aproximadamente 15 por ciento de la prostitución. Destacan también zonas como Tepito y cines, como el Teresa, que exhiben películas pornográficas, en donde por 50 pesos varios menores realizan sexo oral. Según la Coalición contra el tráfico de mujeres y niñas para América Latina y el Caribe más de 5 mil mujeres y mil 500 niñas son explotadas sexualmente en la Merced. La clientela es variada, los hay desde albañiles, diableros, jugueros, etc, el servicio completo ronda los 100 y 150 pesos, además existen preciosespeciales en sexo oral, anal, con o sin ropa (Martínez, 2010). La Comisión de Derechos Humanos del D.F. (CDHDF, 2007), también encontró los siguientes sitios como zonas donde se llevan a cabo este tipo de comercio, la Avenida San Pablo y los Callejones de Manzanares y Santo Tomás, Garibaldi, Sullivan, avenida de los Insurgentes y Reforma, la Zona Rosa, la Central Camionera, los alrededores del Metro Indios Verdes y la Villa, en los límites con el Estado de México, el metro Zaragoza, Iztacalco, en los centros nocturnos del Eje 3 y en ostionerías y loncherías; es decir, principalmente en espacios cerrados. En julio del 2005 la PGJDF informó de nuevos casos de prostitución infantil y pedofilia en las delegaciones Iztacalco e Iztapalapa. Se refirió a por lo menos 10 puntos rojos donde sujetos realizan pornografía infantil con menores de edad. 30 Figura 1. Principales Delegaciones donde se ha observado que se lleva a cabo la Explotación Sexual Comercial Infantil. Fuente: Elaboración propia a partir de la información que se obtuvo del Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México La ESCI se lleva a cabo también, de manera encubierta, en un importante número de loncherías, estéticas, spas y, cada vez en mayor proporción, negocios que ofrecen masajes y que se anuncian en los medios de comunicación impresa con términos como chavitas, escolares, etc. Por otro lado hay explotadores que ofrecen servicios a domicilio, generalmente a zonas residenciales. Entre las formas más comunes en que se presenta la ESCI en el D.F. se encuentran las siguientes: prostitución, utilización de niños, niñas y adolescentes en la pornografía, turismo sexual, trata de personas menores de edad, venta de 31 niños, niñas y adolescentes, menores de edad explotados en la vía pública, niños, niñas y adolescentes explotados en espacios cerrados, niños niñas y adolescentes que viven con su familia y ésta participa o acepta de manera implícita que sean explotados o que viven con su familia pero ésta desconoce que están siendo explotados, niños, niñas y adolescentes explotadas por su pareja; y niños y niñas que se encuentran en situación de calle (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007). Casa Alianza ha detectado varias zonas de explotación a niños en situación de calle: la Central camionera de San Lázaro, la Colonia Buenos Aires y el metro Moctezuma, donde conductores de microbuses, taxistas y policías forman redes informales para recomendarse niñas dispuestas a tener relaciones sexuales a cambio de ropa, comida u otros beneficios. Al sur, se ubican el metro Taxqueña, y las proximidades del metro Barranca del Muerto. En general, en las centrales camioneras, en los puntos donde se reúnen, en los parques públicos e incluso muy cerca de las instituciones que las atienden o que trabajan en ellas están contactando clientes (op. cit.). Por otra parte, siguiendo con esta misma cita, se menciona que no solamente las personas menores de edad en situación de calle son explotados sexualmente, también existen ciertos menores que se prostituyen para ayudar a su familia, comprarse ropa, celulares, entre otras cosas. De esta manera se ha documentado que algunas estudiantes no asisten a la escuela, van a la zona de La Merced a ofrecer sus servicios sexuales. Son menores con problemas económicos y familiares. Además se pueden encontrar adolescentes de 12 a 17 años acompañadas de un adulto que las explota. Se ha encontrado, también, que en la delegación Venustiano Carranza es donde más se registra el comercio sexual infantil, así la mayoría de las mujeres que se encuentran en la calle esperando a un cliente son mujeres que carecen de credencial oficial con fotografía con la que puedan comprobar que son mayores de edad. Por su condición económica y social, el D.F. es un lugar propicio para que se lleve a cabo este tipo de prácticas, y es especialmente en la zona centro donde se manifiesta más este problema, pero no escapa ningún lugar ya que en todas las zonas se está incrementando este tipo de comercio, por lo que es de vital importancia estudiar desde diferentes perspectivas qué factores están detonando la proliferación de este fenómeno social. Como se ha venido mencionando, la ESCI es un problema social que involucra a los explotadores o enganchadores, las víctimas, en este caso las personas menores de edad, y los clientes potenciales, es decir, los hombres. En nuestro país son pocos los estudios relacionados con la ESCI, por una parte se ha hecho hincapié en las víctimas, por ejemplo, Azaola (2000) realizó un estudio en seis ciudades del país para conocer la situación de los niños, niñas y adolescentes explotados sexualmente, pero ha quedado de lado el estudio de los clientes, 32 aquellos hombres que gustan de tener relaciones sexuales con personas menores de edad y que no son exclusivamente pedófilos. Más bien existe toda una serie de creencias y costumbres en torno a los mandatos masculinos que permean nuestra sociedad y permiten o facilitan que se lleven a cabo este tipo de prácticas. En el siguiente capítulo se hablará sobre el género y la construcción de la sexualidad masculina, ya que para poder comprender la manera en la que los hombres piensan y actúan sobre la ESCI, se debe conocer los factores culturales y sociales que han cimentado la manera de relacionarse, así como los principales atributos que éstos deben demostrar y ejercer ante los demás, como la violencia, la fuerza, la virilidad, etc. A través de los estudios de género se puede visualizar cómo las relaciones desiguales entre hombres y mujeres, desde una cultura patriarcal particularizada por el control de la sexualidad hace que manifestaciones como la cosificación sexual, y el adultocentrismo tiendan a lo que hoy se conoce como violencia basada en género, es decir, a la discriminación, subordinación y sumisión de la mujer por el hombre en todos los campos de la esfera social: económico, político, jurídico, ideológico, familiar, incluyendo el sexual (Lagarde, 1993). Sin embargo, no solamente las mujeres pueden ser objeto de esta subordinación, también aquellas personas débiles o vulnerables dentro de la estructura social, es decir, los niños, adolescentes y los ancianos. De esta manera, la perspectiva de género como herramienta de análisis aporta elementos teórico metodológicos que ayuda a comprender y desarrollar acciones de prevención, protección y restitución de derechos en contra de la explotación sexual comercial infantil. Es por esta razón, que se tiene que enmarcar dentro del enfoque de género el estudio de la ESCI, ya que está muy relacionada con los mandatos culturales y sociales que han sido cimentados en nuestra sociedad y que alientan este tipo de prácticas machistas en donde el poder y el control sobre la vida de otras personas es una característica; y no puede verse aisladamente, pues forma parte del sistema de discriminación y violencia (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 33 2. Construcción de la Sexualidad Masculina 2.1 Género Las diferentes formas de género están en sí mismas construidas activamente por una variedad de niveles sociales desde una pequeña interacción cultural. Por lo que los individuos como agentes activos construyen el significado particular de género en un contexto social (Addis y Cohane, 2005). El género como construcción social y cultural, nos implica en su estudio para poder conocer la forma en que hombres y mujeres cimientan la manera de interactuar en la sociedad, y debido a que ésta construcción integra aspectos sociales y culturales, es muy diferente hablar de género en diferentes momentos históricos y culturales. De esta forma, Mead planteó la manera revolucionariade que los conceptos de género eran culturales y no biológicos y que podían variar ampliamente en entornos diferentes (Conway, Bourque y Scout, en Lamas, 1997). Las primeras conceptualizaciones sobre género (del inglés “gender”) datan de la década de 1950 cuando los psiquiatras y psicoanalistas Money y Stoller distinguían los conceptos de sexo y de género. Este último era definido como los comportamientos esperados para una persona en función de su sexo biológico. A partir de investigar el proceso de construcción identitaria en niños con trastornos en la definición de su sexo biológico, postularon que el núcleo de la identidad de género (definido como el sentimiento íntimo de ser mujer o de ser varón) se construye en los primeros tres años de existencia y es previa a la diferencia sexual. Por lo que Stoller supuso que lo que determina la identidad y el comportamiento de género no es el sexo biológico, sino el hecho de haber vivido desde el nacimiento las experiencias, ritos y costumbres atribuidas a cierto género. Y concluyó que la asignación y adquisición de una identidad es mayor a la carga genética, hormonal y biológica (Stoller, 1960 en López y Güida, 2000; Lamas, 1986; Rohlfs, Borell y Fonseca, 2000). Los aportes de Money y Stoller en la conceptualización sobre el género, han contribuido en la elaboración de conceptos complejos, que dieran cuenta de sus múltiples dimensiones (López y Güida, 2000). Con respecto al surgimiento y evolución del término género se pueden observar diferentes momentos históricos; los años 60 fueron de gran importancia para la construcción del concepto, aparecieron varios movimientos sociales, académicos y políticos que luchaban contra diversas problemáticas que permeaban esa época. Los principales movimientos que tuvieron un papel muy importante en la construcción del género fueron los movimientos feministas, la denominada segunda ola del Feminismo que jugó un papel central en la visualización de la 34 desigualdad de las mujeres como sujetos de derecho. A las luchas iniciadas con el comienzo del siglo XX por los derechos sociales y civiles de las mujeres, se colocaba el derecho de las mujeres a controlar su cuerpo (derecho al placer sexual, derecho a la anticoncepción, derecho al aborto, derecho a no ser discriminada por su orientación sexual). A finales de los años sesentas se levanta el nuevo feminismo contra la diferencia vuelta desigualdad, en Estados Unidos y Europa, y se difunde y toma fuerza en otros países de América, Oriente y África en los años setentas. La mayoría de las mujeres que conformaban este movimiento social a diferencia de sus antecesoras de principios de siglo, tenían un bagaje ideológico y una militancia política que les permitió un análisis más radical. Estas nuevas feministas, al reflexionar sobre el origen de la opresión femenina analizaban la relación entre el capitalismo y la dominación patriarcal descartando la supuesta “naturalidad” de ciertos aspectos de la subordinación de las mujeres. No es de extrañar, por lo tanto, que la antropología hay resultado un terreno fértil a sus cuestionamientos, que se dirigían a esclarecer que era lo innato y que lo adquirido en las características masculinas y femeninas de las personas (Lamas, 1986). Así varias antropólogas feministas participaron, con investigaciones y teorizaciones, en la nueva ronda del debate “naturaleza versus cultura” que el movimiento feminista estaba llevando a cabo sobre el origen (biológico o social) de la opresión de las mujeres (op.cit.). El feminismo, por lo tanto, se ocupa de ofrecer la imagen de la realidad que las mujeres experimentan. Stephanie Riger (2002 en Álvarez, 2003) considera que darles voz a las perspectivas de las mujeres significa comprender e identificar las formas en que ellas crean significados y experimentan la vida desde su posición en la jerarquía social. El enfoque estriba en cómo se construye socialmente el género. Este enfoque se centra de manera importante en el lenguaje como medio de construcción de significados. Por lo tanto, gracias a los estudios realizados por las feministas se pudo esclarecer cómo en función de los roles de género la mujer era subordinada en varios aspectos por los hombres dentro de la sociedad. Los estudios de género se iniciaron de manera importante gracias al trabajo y lucha del feminismo mundial; sin embargo, actualmente el concepto de estudio de género debe trascender el abordaje exclusivo de los estudios de la mujer. La construcción social de ser mujer va de la mano de la construcción social de ser hombre (op. cit.). En los años setentas la importancia de los estudios de género radicó en el interés por definir al sistema sexo/género como el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en producto de la actividad humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas. Cada sociedad tiene su sistema sexo/género, o sea, su conjunto de normas por las cuales la materia cruda del sexo y de la procreación es moldeada por la intervención social y satisfecha de una manera convencional, sin importar qué tan 35 extraña resulte a otros. Su analogía es la siguiente: el hambre es hambre en todas partes, pero cada cultura determina qué comida es adecuada; igual el sexo es sexo en todas partes, pero lo considerado “conducta sexual aceptable” varía de cultura en cultura (Rubin, 1996, en Vera, 2005; Lamas, 1986, Rohlfs, Borell y Fonseca, 2000). Sin embargo, a comienzos de los 80's (en el mundo industrializado) se producen nuevos avances en las conceptualizaciones sobre la construcción de lo femenino y lo masculino. Esta es la década del surgimiento de los primeros estudios sobre masculinidad (EEUU, Inglaterra, Canadá, Suecia). Los estudios de género señalaron una lógica incluyente del análisis sobre la construcción cultural de la diferencia sexual. La confluencia decisiva de académicos (as) de distintas disciplinas de las Ciencias Humanas y Sociales permitirá desarrollar teorías de género (López y Güida, 2000). Con el paso de los años diferentes estudiosos del tema fueron generando diferentes definiciones acerca del género de una manera más inclusiva, no solamente definiendo al género como exclusivo de las mujeres sino también incluyendo al hombre. En los siguientes apartados se mencionarán algunas definiciones de género de acuerdo a la perspectiva de diversos autores. Para Salas y Campos (2004) el género es una construcción social que se va realizando a lo largo de la vida de las personas, mujeres y hombres, no es solo un asunto de mujeres, sino que hablar de género hacia el hombre nos permite cuestionarnos sobre su socialización, su masculinidad y su forma de ser o actuar. Esta categoría social hace referencia a las características de la forma de ser de hombres y mujeres, en determinada sociedad, las cuales han sido aprendidas a través de la educación, en la familia, la escuela, la iglesia, los medios de comunicación y todas las demás instituciones sociales que transmite la cultura. Brígida García (1999) conceptualiza el género como una construcción sociocultural de la diferencia sexual, aludiendo con ello al conjunto de símbolos, representaciones, reglas, normas y prácticas que cada sociedad y cultura elabora colectivamente a partir de las diferencias corporales de hombres y mujeres. Para Keijzer (2004) el género es una serie de atributos y funciones, que van más allá de lo biológico/reproductivo, construidos social y culturalmente y que son adjudicados a los sexos para justificar diferencias y relaciones de opresión entre los mismos. El género se interioriza a través de la socialización entendida como un complejo y detallado proceso cultural de incorporación de formas de representarse, valorar y actuar en el mundo. Este proceso no ocurre sólo durante la infancia y la adolescencia sino a lo largo del ciclo de vida. Barbieri(1994, en López y Güida, 2000) define el sistema sexo-género como conjunto de prácticas, símbolos y representaciones, normas y valores sociales que las sociedades elaboran a partir de la diferencia anatomo–fisiológica y que dan 36 sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción de la especie humana y, en general, a las relaciones entre personas. En este punto es importante realizar la diferencia que existe entre género y sexo, el sexo está determinado por la diferencia sexual implícita en el cuerpo, corresponde al plano biológico, y el género se relaciona con los significados que cada sociedad le atribuye a la diferencia sexual, es decir, producto de la construcción sociocultural (Montesino, 2002). Burin y Meler (2000 en Vera, 2005) señalan que los modos de pensar, sentir y comportarse de ambos géneros, más que tener una base natural e invariable se deben a construcciones sociales y familiares asignadas de manera diferenciada a mujeres y varones. Por medio de tal asignación, a partir de estadios muy tempranos en la vida de cada infante, unas y otros incorporan ciertas pautas de configuración psíquica y social que dan origen a la feminidad y la masculinidad. Desde este criterio descriptivo, el género se define como la red de creencias, rasgos de personalidad, actitudes, valores, conductas y actividades que diferencian a varones y mujeres. Tal diferenciación es producto de un largo proceso histórico de construcción social, que no solo produce diferencias entre los géneros femenino y masculino, sino que, a la vez, estas diferencias implican desigualdades y jerarquías entre ambos. Hablar de lo masculino y lo femenino desde una perspectiva de género implica realizar una primera afirmación: las culturas construyen los modos de “ser mujer” y de “ser varón”. Como menciona Simone de Beauvoir (en Tubert, 2003) “la mujer no nace, se hace”. Podríamos extender la misma idea hacia la construcción del varón: no nace sino que se hace. Así, la masculinidad es una reacción en contra de la pasividad y la debilidad, los hombres comienzan a reprimir todos sus deseos que define la sociedad como pasivos, mientras que las mujeres descubren que nunca tendrán la fuerza del hombre y aspiran a ser amadas por un hombre y por lo tanto a ser pasivas (Kaufman, 1987). Como se puede observar hablar de género no solo implica a las mujeres sino también a los varones, así como la manera de interactuar con los otros en la sociedad, ya que la construcción del género está cimentada en aspectos socioculturales, históricos, políticos, económicos y familiares, por ello es importante el estudio de los varones, para conocer cómo han ido formando su manera de ser y de actuar y han reflejado estas acciones en el ámbito de su sexualidad a través del ejercicio del poder, y a su vez como afectan estas acciones la relación que mantienen con los otros. 37 2.2 Construcción de la Masculinidad La construcción socio-histórica de la masculinidad y su relación con las prácticas sexuales de mujeres y varones está inmersa dentro de las teorías de género, las cuales ofrecen herramientas conceptuales y metodológicas que posibilitan una comprensión del significado social del ser mujer y del ser varón en cada cultura (López y Güida, 2000). Las aportaciones realizadas por los estudios de la mujer, y actualmente por los estudios de género, coadyuvan en la investigación sobre la identidad masculina, porque las teorías feministas introducen en la discusión una perspectiva diferente para entender la realidad social, evidenciando un orden que se sustenta en la asignación de roles que confirman la diferencia sexual (Montesino, 2002). La masculinidad como categoría construida culturalmente, no es única, está conformada por una enorme diversidad de categorías en la que caben los heterosexuales mexicanos del siglo pasado, griegos de la antigüedad clásica, prehispánicos, homosexuales de la época contemporánea, varones anglosajones, latinoamericanos, entre otros. La masculinidad tiene que ser entendida en un contexto teórico, geográfico y cultural, ya que no es lo mismo hablar de la masculinidad en Europa que en Latinoamérica, o en la época actual que hace un siglo. Por lo tanto, definir al sujeto masculino involucra mirar las características de clase, raza, religión, ejercicio de su sexualidad y su simbolismo interno (Quintero y Fonseca, 2006). El desarrollo del análisis sobre masculinidad ha sido una labor que, desde el punto de vista histórico se puede catalogar como reciente desde la década de los setenta, autores como Michael Kaufman (1989) empezaron a proponer la importancia del estudio de la masculinidad patriarcal. Los estudios incluyeron cuestionamientos acerca de los roles masculinos, la conformación de la identidad masculina, las relaciones de poder, la resolución de conflictos, y demandan la reflexión personal y colectiva a partir del vivir cotidiano con los hombres (Tubert, 2003). Connell (2003, en Quintero y Fonseca, 2006) menciona que la masculinidad es producto de procesos sociales y culturales, cuya práctica se plasma en el escenario de las relaciones de poder y de producción en los vínculos emocionales. Una característica central en la construcción de las masculinidades, es su carácter relacional, son construcciones sociales poseedoras de una historia. El concepto de masculinidad patriarcal entendido como conjunto de atributos, valores, funciones y conductas que se suponen esenciales al varón en una cultura determinada, existen en un modelo hegemónico de masculinidad visto como un esquema culturalmente construido, que sirve para discriminar y subordinar a la mujer y a otros hombres que no se adapten a este modelo (op. cit.). 38 Sin embargo, Connell (2003) comenta que al tratar de definir a la masculinidad de manera general se ha partido del ámbito cultural, pero existen cuatro dimensiones de definición que conceptualmente ayudan a ordenar al fenómeno, aunque por otra parte se presentan en la realidad concreta de forma combinada. Por una parte, se encuentran las definiciones esencialistas, que definen las características esenciales de lo masculino. Un ejemplo de este esencialismo es representado por Freud en función de que equiparó a la masculinidad con la actividad y a la feminidad con la pasividad (San Miguel, 2002; Addis y Cohane, 2005). Aunque cada autor que refiere esencias como aspectos definitorios de la masculinidad argumenta y trata de explicar su propia postura, dejan en claro que la elección de la o las características que apuntan a la esencia son extremadamente arbitrarias, lo cual no indica que no existe una esencia de la masculinidad sino varias rompiéndose la idea misma de esencia (Moctezuma, 2006). La masculinidad no constituye una esencia, sino una ideología que tiene que justificar la dominación masculina (Badinter, 1993) Además, se encuentran las definiciones que parten de la ciencia social positivista, las cuales se centran en la búsqueda de hechos, en este caso, se puede decir que la masculinidad es lo que los hombres son en realidad. Sus argumentos se basan en la diferenciación estadística entre grupos de hombres y mujeres, lo cual garantiza la validez de sus descripciones. Se puede decir, que una descripción no es una explicación, además de no quedar claras las estructuras que determinan los fenómenos estudiados, en este caso la pregunta del ¿por qué un hombre es como en realidad se muestra? queda sin responder ya que la epistemología positivista y los métodos estadísticos no corresponden al planteamiento de este tipo de problemáticas (Moctezuma, 2006). También se encuentran las definiciones normativas que se basan en el deber ser, es decir, en lo que los hombres deben de ser en función de la existencia y operatividad de las normas sociales. Estas definiciones ofrecen a los hombres diferentes formas de aproximación a dichas normas,lo cual produce varias dificultades ya que existen “estilos” particulares de adaptarse a los lineamientos establecidos siendo discutible la existencia de una o unas normas a las cuales en la realidad nadie se adapta (op. cit.). Por último, existen definiciones que se dirigen hacia la cuestión de la masculinidad como una construcción social; desde este enfoque el hombre no nace se hace, la manera de ser y comportarse de los hombres va a estar basado en relaciones de poder económico, social y políticas que se transmiten de generación en generación. En la construcción social de la masculinidad se intersectan dos dimensiones: la relación con las mujeres y las relaciones con los otros hombres. Dos procesos centrales en la construcción de la masculinidad son la separación y la negación de lo femenino por un lado y la necesidad de exhibición, demostración, afirmación y prueba que es varón por el otro. Es por esta necesidad de negar lo femenino que 39 el aprendizaje de la masculinidad reprime el desarrollo y expansión de emociones, sentimientos y valores considerados femeninos (cuidado, entrega, sensibilidad, etc), proponiendo en cambio un culto a los valores opuestos: agresividad, competencia, fortaleza, violencia, etc. (Ramos y Rodríguez, en Quintero y Fonseca 2006). La masculinidad se constituye mediante la interacción y las prácticas comunicativas así como por relaciones y prácticas cuya coordinación y sentido dependen de ciertos patrones discursivos, y formas de hablar disponibles durante el proceso de interacción. El término masculinidad es entonces, un concepto o categoría sociológica para caracterizar un número muy grande de interacciones las cuales a su vez forman parte de un sistema global de relaciones de género11. Se puede decir por lo tanto, que lo masculino se construye, se teje, y los ladrillos o los hilos no son materiales completamente terminados, pulidos y brillantes o con un color y textura ya bien establecido en el caso del hilo, esto último es una forma de imaginarse la realidad (Gutiérrez, 2008). De esta manera, los hombres van a construir su masculinidad desde su realidad social, ya que la construcción del conocimiento siendo autónoma no es libre, pues las imágenes que se abstraen de las experiencias deben mostrar su viabilidad en el mundo, y sólo en la medida en que son viables, sirven de modelo de ulteriores acciones y pensamientos (Munne, 1989), es por ello que la manera en que los varones van construyendo su forma de ser y de actuar es a través de su socialización con los demás varones, como la figura paterna, donde van aprendiendo a rechazar todo aquello que es femenino o débil, pasivo, mostrando sus principales atributos o cualidades masculinas, agresividad, fuerza, ejercicio del poder hacia lo más débiles. Así, los varones desde pequeños van buscando por todos los medios ese imaginario social, el cual no solo lo ven, sino que lo viven en sus relaciones cotidianas. Según Meza (2002) en todas las sociedades, y por muy diversas que estas sean, los seres humanos tienen una idea sobre lo que es masculinidad, debido a la presencia de culturas. La masculinidad se construye como un ideal que no es simplemente un reflejo de la psicología individual, sino que es parte de la cultura pública, es una representación colectiva. Con muy diversas prácticas e ideas, esta construcción de la masculinidad requiere de tres imperativos básicos: procrear, proveer y proteger. A estos imperativos se pueden agregar otros que tienen un supuesto propio: potencialidad o competencia social, independencia o autonomía y actuación pública (op. cit.). 11 En las relaciones de género, la conducta cotidiana es organizada en relación con el campo reproductivo definido por las estructuras corporales y los procesos de reproducción humana. Este campo incluye la excitación y el intercambio sexual, el nacimiento de bebés y cuidado infantil, diferencias y similitudes del sexo corporal. 40 La potencia sexual: todo hombre verdadero debe ser potente y capaz sexualmente. La fecundación también contribuye a engrandecer la actuación del hombre y le permite expresar su capacidad de proveedor y protector. La independencia o autonomía: se exige la separación de la madre o de cualquier mujer adulta, alejarse de cualquier figura femenina. Ser libre de la tutela materna o los placeres de la amada resulta obligado para reforzar la actuación viril. La autosuficiencia: el hombre autosuficiente provee a su prole y debe contribuir al bienestar del grupo y la forma de expresar son variadas. Una manifestación de la autosuficiencia es otorgar, regalar, dar en bastedad no solo a la familia sino también al grupo social más amplio. Es importante el concepto de ser hombre a partir de demostrar el valor. Como se puede observar el ser un hombre de verdad involucra tanto un aprendizaje social como histórico, donde se deben demostrar ciertos roles, atributos y acciones para cumplir con las características de masculinidad. También dentro de la construcción social de la masculinidad algo que es importante es la manera en que los hombres al ejercer sus roles tradicionales de género contribuyen a comportamientos poco saludables. De esta manera un hombre que actúa correctamente con arreglo a su género debe estar poco preocupado por su salud y por su bienestar general. Simplemente, debe verse más fuerte, tanto física como emocionalmente, que la mayoría de las mujeres. Debe pensar en sí mismo como un ser independiente que no necesita del cuidado de los demás. Es poco probable que pida ayuda a otras personas, debe estar mucho tiempo en el mundo, lejos de su hogar. La estimulación intensa y activa de sus sentidos debe ser algo de lo que termine por depender. Debe hacer frente al peligro sin miedo, asumir riesgos a menudo y preocuparse poco por su propia seguridad (Don Sabo, 2000). Todos estos rasgos masculinos que debe asumir un hombre son peligros para su salud y por lo tanto para la salud de las demás personas que interactúan con él. Pero, se puede decir que no todos los hombres son iguales, ni todos hacen los mismos esfuerzos por mantener la definición tradicional de la masculinidad. En todo momento histórico existen distintas formas de masculinidad, algunas dominantes, otras marginales, otras estigmatizadas, que compiten entre ellas y que poseen sus propias características estructurales, psicosociales y culturales (op. cit.). Por lo tanto, se puede hablar de diferentes masculinidades dependiendo del contexto sociocultural, de esta manera Connell (2003) distingue tres masculinidades que refuerzan el modelo masculino del tradicional: Masculinidad tradicional: legitima el patriarcado y asegura la dominación y subordinación de las mujeres. Prescribe la heterosexualidad forzada como 41 constituyente de la identidad de género y de la práctica en función del género, y apoya el uso de la violencia. Masculinidad subordinada: remite a la subordinación de las identidades homosexuales de género y a la preeminencia de los varones heterosexuales. En parte los homosexuales se identifican con la masculinidad tradicional, a la vez que la cuestionan al manifestar otras formas de deseo y de prácticas sexuales. Esto conduce a que sean calificados de femeninos por los varones dominantes y sometidos también a la discriminación sexista. Todas las prácticas que amenazan la ideología patriarcal, así como algunas prácticas heterosexuales, son atribuidas a la feminidad y por consiguiente excluidas del círculo de la masculinidad legítima. Masculinidad marginalizadas: describe las relaciones de exclusión entre las masculinidades tradicionales y las marginalizadas de aquellos varones que forman parte de las clases sociales subordinadas o de grupos étnicos. La masculinidad marginalizada contribuye también al sostén del poder de la masculinidad tradicional porqueinterioriza los elementos estructurales de sus prácticas. Como se mencionó anteriormente, el ser hombre va a depender de diferentes contextos, no se puede hablar de una única masculinidad, por lo tanto se puede hablar en términos generales de que la masculinidad es un conjunto de atributos, valores, funciones y conductas que se suponen esenciales al varón en una cultura determinada. Para el caso de México y América Latina existe un modelo hegemónico de masculinidad visto como un esquema culturalmente construido, en donde se presenta al varón como esencialmente dominante y que sirve para discriminar y subordinar a la mujer y a otros hombres que no se adaptan a este modelo (Keijzer, 2004). En el caso de nuestro país Gilmore (1990) menciona que: “además de ser duro y valiente, de estar listo para defender el honor de la familia ante la menor provocación, el mexicano urbano... también tiene que cumplir adecuadamente en el acto sexual, y engendrar muchos hijos”. De esta forma, Jiménez menciona que la masculinidad se define en relación con la acción de enamorar, contar con un empleo remunerado y usar el cuerpo como instrumento de trabajo, pero también con el consumo de alcohol, el acceso a viajes, los horarios nocturnos y las experiencias sexuales (Amuchástegui y Szasz, 2007). Al respecto se puede decir que el macho y el machismo tienen que ver con las conquistas sexuales, la procreación, y con jactarse y/o despreciar la muerte. Algunos dicen que el machismo se encuentra más entre ciertas clases sociales; otros dicen que se encuentra en todas partes. El término macho tiene significación muy positiva porque el macho es un tipo responsable y siempre mantiene económicamente a la familia. Para los hombres ser macho equivale a ser un hombre de honor. Estas aseveraciones fueron encontradas en el estudio de Oscar 42 Lewis que realizó en la Colonia Santo Domingo de la Ciudad de México (Guttman, 1994). Además, entre los ámbitos de construcción y expresión de la hombría Núñez advierte que los espacios del trabajo y la sexualidad están complejamente vinculados. Para los de mayor edad, ser hombre significa ser un buen trabajador reconocido (remunerado). El trabajo pagado distingue a los varones de las mujeres, los desliga de la niñez y de la dependencia paterna, les confiere adultez y hace que los demás varones los acepten como sujetos de derechos y deberes. A la vez, la masculinidad se construye a partir de apropiación de la sexualidad de la mujer, cuya virginidad garantiza su exclusividad, activando ciertos valores como el respeto, la responsabilidad y el trabajo del varón. El trabajo proveedor del varón representa la posibilidad de ser querido, de ser deseado, de ganarse el derecho a la atención sexual. Tal atención (domesticidad, exclusividad sexual) aparece como una retribución a la hombría, consistente en la capacidad de mantener y procrear (Amuchástegui y Szasz, 2007). Asimismo, la ideología hegemónica de la masculinidad en nuestra sociedad plantea como supuestos fundamentales, la heterosexualidad, la racionalidad y el privilegio de poder infligir violencia (Kaufman, 1989, en Villaseñor y Castañeda, 2003). Los varones son portadores de poder, son impulsados a buscar poder y a ejercerlo con las mujeres y con aquellos hombres a los que pueden dominar o a inferiorizar como adultos mayores, niños u hombres homosexuales. Este modelo lleva a establecer relaciones de subordinación, no sólo de la mujer con respecto al hombre, sino también entre los propios varones, permitiendo masculinidades hegemónicas y subordinadas (Kimmel 1992). 2.3 Marcos teóricos dentro de las ciencias sociales para entender la masculinidad Los teóricos y los investigadores dentro de los paradigmas de las ciencias sociales han enfatizado la diversidad de los mandatos masculinos que muestran las experiencias de los hombres a lo largo de categorías sociales tales como raza, clase social y étnica. Para poder estudiar estas diferentes formas de ser hombre dentro de diferentes contextos se han establecido algunos paradigmas que sirven de base para poder explicar cómo se van desarrollando los rasgos de la masculinidad. Los cuatro paradigmas que se describirán son el paradigma psicodinámico, el paradigma del aprendizaje social, el paradigma del construccionismo social y el paradigma feminista. La aproximación psicodinámica de la masculinidad se ha centrado en los primeros años de vida de los hombres, y particularmente hipotetiza la interacción que mantiene con las personas que los cuida y que forma el desarrollo emocional e 43 interpersonal subsecuente de los hombres. Las primeras experiencias con las personas que los cuidan son asumidas como críticas para la formación del niño para relacionarse sensitivamente consigo mismo y con otros y para formarse como un hombre adulto (Addis y Cohane, 2005). Pollac y Chodorow (en Addis y Cohane, 2005) señalan que los niños deben experimentar la separación de la madre, a pesar de que ella es frecuentemente la fuente primaria con la cual los niños desarrollan sentimientos de seguridad, el no sentirse identificados con ella influye para abandonarla y por lo tanto esta separación ayuda a que experimenten emociones reprimidas. La identidad masculina se construye sobre la base de dos procesos psicológicos y complementarios: un hiperdesarrollo del yo exterior (hacer, lograr, actuar) y una represión de la esfera emocional. La socialización masculina se apoya en el mito del ganador, teniendo que demostrar seguridad a través de un efectivo autocontrol de los sentimientos que oculte cualquier tipo de debilidad generalmente identificada como rasgo femenino. Por esta razón los varones en su mayoría, evitan mostrar sus sentimientos de dolor, tristeza, placer, temor, etc. Los varones han construido su identidad de género en oposición de a la identidad femenina, de esta forma, el varón es aquello contrario a los estereotipos asignados a la mujer (Montesinos, 2002). El Paradigma del aprendizaje social es una aproximación que se utiliza para el estudio del género. Hay una variedad de diferentes marcos del aprendizaje social, todos ellos procedentes de la suposición de que el comportamiento, las creencias y actitudes son aprendidos desde el ambiente social a través de procesos básicos de reforzamiento, castigo, moldeamiento, y la adquisición de esquemas de género o sistemas de creencias (Eches y Trautner, 2000; Fagot, Rodgers, y Leinbach, 2000, en Addis y Cohane, 2005). Como Kimmel y Messner (1998, en Addis y Cohane, 2005) sugieren “nosotros podemos haber nacido hombres o mujeres, pero nosotros comenzamos a ser hombres y mujeres en un contexto cultural”. Tanto la teoría psicoanalítica como la del aprendizaje social consideran que la identificación e imitación constituyen la causa de la identidad del papel propio del género de los niños. La idea que motiva esa apreciación es que los niños se identifican con el progenitor de su mismo sexo y lo imitan. La teoría del aprendizaje social sostiene que el padre acogedor, cariñoso y reforzante estimula la identificación (Shibley, 1995). Es así como la teoría del aprendizaje social postula que la enseñanza que reciben los sujetos en diversos aspectos va a moldear sus pautas de comportamiento, además estos sujetos van a reproducir o copiar ciertas conductas que observan de las personas que los rodean, y de esta manera van a aprender a identificarse con el papel que les corresponde dentro de la sociedad, adquiriendo su identidad de género, es decir, ser hombres o mujeres. Respecto al paradigma social construccionista, se puede decir que es la aproximación más común para estudiar el género en las ciencias sociales. Si bien el construccionismo social es frecuentemente confundido con el aprendizaje 44 social, hay algunas diferencias críticas. Ambos marcos comienzan con la suposición de que el género es formado socialmente,más que existir naturalmente como una cualidad inherente al hombre o a la mujer. No obstante, si la aproximación del aprendizaje social se centra en que la forma de comportarse de acuerdo al género se forma por el ambiente social, la perspectiva del construccionismo social subraya que los diferentes formas de género están en si mismas construidas activamente por una diversidad de niveles sociales y desde la interacción cultural. Por lo que los individuos como agentes activos construyen el significado particular de masculinidad en un contexto social (Addis y Cohane, 2005). El construccionismo social es originado por Kenneth Gergen (1985), quien señala que éste trasciende la comprensión de la mente y de los procesos cognitivos individuales, y se enfoca en el mundo del significado y del conocimiento compartido intersubjetivamente, es decir, en la construcción social. Considera que el mundo se entiende como un conjunto de artefactos sociales resultantes de intercambios históricos entre personas. La preocupación de este paradigma se centra en la generación colectiva del significado, matizada por el lenguaje y otros procesos sociales (Álvarez, 2003). La postura básica del construccionismo consiste en que las personas (científicos incluidos) no descubren la realidad, sino que la construyen o inventan (Watzlawick, 1984, en Shibley, 1996). De acuerdo con esta perspectiva, no se experimenta de forma directa la realidad, sino que se construyen activamente significados de los acontecimientos que se producen alrededor, basándose en las experiencias y predisposiciones anteriores. Los teóricos de la construcción social creen que las ideas, los conceptos y los recuerdos surgen del intercambio social y son mediatizados por el lenguaje. Todo conocimiento, sostienen, evoluciona en el espacio entre las personas, en el ámbito del mundo común y corriente. Y es sólo a través de la permanente conversación con sus íntimos que el individuo desarrolla un sentimiento de identidad o una voz interior (Hoffman en McNamee, 1996). Indagar sobre la construcción social de la masculinidad significa organizar, colocar las prácticas, las vivencias, pensamientos y sentimientos de los actores dentro de una red de conceptos y categorías. Estos acercamientos privilegian el conocimiento y comprensión del sentido que los individuos atribuyen a sus propias vivencias, prácticas y acciones. El supuesto fundamental consiste en considerar que los comportamientos humanos son resultado de una estructura de relaciones de significaciones que operan en la realidad, en un determinado contexto social, cultural e ideológico, realidad que es estructurada o construida por los individuos, pero que a su vez actúa estructurando su conducta (Szaz y Lerner, 1996). Luckmann y Berger (2006) respecto a la construcción social de la realidad mencionan lo siguiente en su libro: “la vida cotidiana se presenta como un mundo intersubjetivo, un mundo que comparto con otros. Esta intersubjetividad establece 45 una señalada diferencia entre la vida cotidiana y otras realidades de las que tengo consciencia. Estoy solo en el mundo de mis sueños, pero sé que el mundo de la vida cotidiana es tan real para los otros como lo es para mí. En realidad, no puedo existir en la vida cotidiana sin interactuar y comunicarme continuamente con otros. Sé que mi actitud natural para con este mundo corresponde a la actitud natural de otros, que también ellos aceptan las objetivaciones por las cuales este mundo se ordena, que también ellos organizan este mundo en torno de “aquí y ahora” de su estar en él y se proponen actuarán él. También sé, por supuesto, que los otros tienen de este mundo común una perspectiva que no es idéntica a la mía. Mi “aquí” es su “allí”. Mi ahora no se superpone del todo con el de ellos. Mis proyectos difieren y hasta pueden entrar en conflicto con los de ellos. A pesar de ello sé que vivo con ellos en un mundo que nos es común. Y, lo que es de suma importancia, sé que hay una correspondencia continúa entre mis significados y sus significados en este mundo, que compartimos un sentido común de la realidad de éste”. Lo que expresan estos autores es que la realidad social se va a construir a partir de la interacción y comunicación que tengamos con los otros, ya que cuando la gente interactúa se da cuenta que sus opiniones de la realidad están relacionadas y que comparte un mundo con las demás personas, una realidad que es común a todos. Desde la perspectiva del construccionismo social, las masculinidades son flexibles, están constantemente construidas y cambiadas por el hombre. Una suposición central en el construccionismo social es que no hay una única masculinidad más bien hay múltiples masculinidades que están continuamente construyéndose y compitiendo (Connell, 1995 en Addis y Cohane, 2005). Por ejemplo la masculinidad de un hombre blanco de clase media de la ciudad puede ser diferente a la masculinidad de un hombre Latino. Similar al construccionismo social, el paradigma feminista estudia el género como una formación social que puede ocurrir en una variedad de niveles de organización social. Ambos paradigmas cruzan las fronteras de las disciplinas tradicionales en las ciencias sociales, incorporando las perspectivas sociológica, antropológica y psicológica. Desde la sociología la masculinidad puede ser vista como una expresión genérica manifiesta de diversas formas a lo largo de la historia, dependiendo en todo caso de las estructuras culturales que sustentan a la sociedad que se estudia. El significado de lo masculino promueve un debate social en el terreno de la cultura: costumbres, valores, normas, conducta, etc. (Montesinos, 2002). La perspectiva de la antropología ha profundizado en el estudio del análisis de la cultura, y por lo tanto, en el de las relaciones sociales que detentan el carácter autoritario de la sociedad. La antropología brinda una serie de elementos que permiten identificar el papel que desempeña cada género en la reproducción de las relaciones sociales dentro de las estructuras de poder. Los estudios dentro de 46 la antropología han constatado que la feminidad y la masculinidad se expresan de diferentes formas, dependiendo de la cultura de la que se trate (op. cit.). La psicología social ha realizado aportaciones al conocimiento de los géneros. Su objeto de estudio consiste en desentrañar la naturaleza de la psique de los individuos, por lo que su carácter define los rasgos específicos de la identidad de género y ofrece los instrumentos para analizar la estructura subjetiva a partir de la cual los varones asumen su masculinidad (Vera, 2005). Los paradigmas vistos aquí han dejado claro la manera en la que desde diferentes modelos se puede explicar la manera en los hombres van formando su masculinidad. Sin embargo, para los fines de este trabajo nos centraremos en el paradigma del construccionismo social, debido a que se intentará conocer la forma en que los varones adultos desde su socialización con los otros hombres y a través de sus creencias, tradiciones y mandatos culturales perciben el comercio sexual con menores de edad, no desde su experiencia personal sino desde la manera en que ellos desde su masculinidad consideran que conduce a los hombres en general a ser consumidores potenciales de este tipo de comercio. Otro aspecto importante es que para poder conocer la forma en que los hombres desde su masculinidad piensan sobre esta problemática es necesario un método cualitativo, ya que la realidad social es asumida como un constante estado de construcción y reconstrucción, para lo cual se tiene que realizar una profunda interpretación de la manera en que los hombres experimentan desde su condición masculina el comercio sexual. 2.4 Sexualidad Masculina La sexualidad es otro campo central en la comprensión de las identidades masculinas con repercusiones diversas en la salud.Varios estudios en diferentes países dan luz acerca de la enorme diversidad en las prácticas sexuales de los hombres y las formas en que tienden a estar siempre representadas por el eje del poder (Keijzer, 2004). Se ha establecido un vínculo entre la sexualidad, el erotismo, la violencia y el poder enmarcados en un modelo cultural hegemónico. Al respecto Foucault explica que las relaciones entre sexualidad y poder deben entenderse en términos más amplios, como conjuntos de relaciones producto de desigualdades y desequilibrios (Salas y Campos, 2004). Garda menciona que el control masculino se centra en el cuerpo y la subjetividad de las mujeres, donde de forma simbólica y mediante actos concretos de opresión se les mantienen subordinadas. De esta forma los hombres adquieren exclusividad sobre la vida sexual de ellas y control sobre la capacidad reproductiva y el erotismo del cuerpo femenino (Cazés y Huerta, 2005). 47 El discurso de los hombres apunta a que ser hombre y ser mujer responde a los mandatos que el sistema impone; por ejemplo, ser hombre es sinónimo de sexo activo, y ser mujer es sinónimo de pasividad (en varios ámbitos, incluido el sexual). Así se ha encontrado en la literatura sobre sexualidad que los hombres asocian niveles altos de actividad sexual con la masculinidad. Los estudios realizados indican que entre los hombres, cualquiera que sea su condición, está ampliamente presente la idea de que el deseo sexual es un "instinto", determinado biológicamente como en todo animal; que no lo pueden controlar, y los lleva a conquistar y poseer mujeres para penetrarlas, incluso cuando tienen pareja y conviven con ella. Al atribuir su sexualidad a un instinto animal (fenómeno fisiológico) la razón no puede controlar el cuerpo y el deseo, los hombres no se hacen responsables de su conducta sexual (Salas y Campos, 2004). Existe la creencia de que el hombre por naturaleza es un ser activo sexual, la cual se cimienta en la cultura falocéntrica, lo que interesa es saciar la necesidad de el falo, por lo que la mujer es vista como el “medio” de satisfacción a esas necesidades (no importando si por ello recibe algún pago y a la vez como la provocadora de esos deseos (op. cit). Una característica central de la masculinidad hegemónica es la heterosexualidad, la sexualidad ejercida con el sexo opuesto; un hombre que cumpla con los mandatos hegemónicos debe ser heterosexual. La masculinidad hegemónica asociada a la sexualidad (heterosexualidad) y al control del poder por los hombres es una masculinidad que renuncia a lo femenino, la relación con sus pares, como la realmente importante, y el persistente escrutinio por parte de los otros hombres; aprueba la homofobia y sostiene el sexismo y el heterosexismo (Marqués 1992; Kimmel 1997; Kaufman 1987 en López y Güida, 2000). El modelo de masculinidad dominante caracteriza a los hombres como personas importantes y seres activos, autónomos, fuertes, potentes, racionales, emocionalmente controlados, heterosexuales y proveedores, por oposición a las mujeres que son el segmento no importante de la sociedad (Kimmel, 1992). Zárate (2005 en Cazés y Huerta, 2005), además menciona; acosador sexual, arrogante, deseador y poseedor de las mujeres, jefe de hogar, no casero, recto, sin miedo, su palabra tienen valor y sexista. Estos mandatos son subjetivos, quien está involucrado en el modelo difícilmente lo puede evitar a riesgo de ser estigmatizado con todas sus repercusiones inherentes. En algunos países, las creencias y costumbres sobre los roles sexuales predominan, hay una gran diferencia de poder entre los sexos, prevalece una moral sexual conservadora que condena, por ejemplo, la masturbación y la homosexualidad, la castidad es preciada en la mujer, más no en el hombre; se piensa que ella debe ser pasiva en la relación sexual, el sexo se asocia más con el poder que con el amor, el padre es el modelo para el hijo y la madre para la niña (Castañeda, 2002). 48 El hombre ejerce el poder en diversos ámbitos, sin embargo, el poder que ejerce hacia la sexualidad es el que interesa en este trabajo; como se ha mencionado, el hombre es un ser que de acuerdo con la construcción de su masculinidad debe ser irresponsable, independiente, impulsivo, que utiliza la fuerza física para resolver problemas que se le presentan, duro en su relación con las mujeres y la fuerza la utilizará para relacionarse con el débil o subordinado. Así, las relaciones que mantiene el hombre dentro del campo sexual, van a estar relacionadas con el ejercicio del poder y en algunas ocasiones se puede relacionar con la violencia. De esta manera, la relación hombre-mujer se puede explicar a partir de una identidad genérica en un entorno patriarcal asimétrico y violento para mantener el poder. Éste comportamiento se manifiesta en la violencia intrafamiliar, el hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo y en las escuelas, la explotación, la prostitución forzada, el tráfico de menores de edad, la violación y el homicidio, pasando por las bromas y los albures. La violencia hacia las mujeres es una constante en la sociedad y en la cultura patriarcal. Y lo es, a pesar de ser valorada y normada como algo malo e indebido, a partir del principio dogmático de la debilidad intrínseca de las mujeres, y del correspondiente papel de protección y tutelaje de quienes poseen como atributos naturales de su poder, la fuerza y agresividad (Lagarde, 1993). La violencia ejercida en la sexualidad por parte de los hombres es entonces un tipo de opresión de las mujeres, porque implica la violencia, el erotismo, la apropiación y el daño. Es un hecho político que sintetiza en acto, la cosificación de la mujer y la realización extrema de la condición masculina patriarcal. Entre las formas de violencia sexual, la violación es el hecho supremo de la cultura patriarcal, la reiteración de la supremacía masculina y el ejercicio del derecho de posesión y uso de la mujer como objeto de placer y la destrucción, y de afirmación del otro, se trata del ultraje de las mujeres en su intimidad, del daño erótico a su integridad como personas (op. cit.). Pero esta violencia sexual que ejercen los hombres no es exclusiva hacia la mujer, se puede manifestar también hacia los niños, ya que como se ha mencionado la superioridad que el hombre ha construido desde su masculinidad en todos los ámbitos, y especialmente en el sexual influye para que éste inflija daño a las personas más débiles, en este caso los niños. Al respecto, se puede mencionar que el hombre que ejerce la violencia hacia las mujeres o niños, mantiene un sistema de creencias basadas en los mitos culturales acerca de la masculinidad y de la inferioridad de la mujer. La violencia basada en el género es un concepto que engloba diversas manifestaciones de abuso cometidas contra mujeres, niñas y adolescentes. Se resalta la direccionalidad genérica de una forma común y socialmente legitimadas 49 de violencia, es decir, se reconoce que la misma o el riesgo de experimentarla, están asociados a la pertenencia al género femenino (Organización Panamericana de la Salud, 2002). También es importante la relación de la violencia basada en el género y la violencia contra personas menores de edad. La violencia sexual contra la mujer (niña, adolescente o adulta) consiste en cualquier acto de chantaje, coerción emocional, física o económica a su amenaza, para penetrar o tener algún contacto sexual con ella. Incluye la imposición de determinadas prácticas culturales relacionadas con la sexualidad, tales como la mutilación de genitales, matrimonios forzados, el débito conyugal y la sobrevaloración de la virginidad (op. cit.). La violencia sexual basada en el género tiene su base en un contexto histórico y cultural de opresión femenina, su especificidad se encuentra en la utilización de la sexualidad para sostener dicha opresión. Como factorcontribuyente de la misma pueden señalarse las prácticas, ritos, costumbres, creencias, imaginario popular y leyes que legitiman y sostienen la construcción del proceso de masculinidad en asociación con la conquista del cuerpo y la sexualidad de las mujeres. Así, el cuerpo femenino puede ser visto y tratado como territorio de control y dominio, como por ejemplo, las violaciones sexuales como arma de guerra contra el enemigo, la búsqueda de compañeras sexuales más jóvenes y con menos poder de negociación y la utilización sexual de niñas y adolescentes por parte de hombres adultos (Organización Panamericana de la Salud, 2002). A continuación se señalan a manera de ejemplo, las palabras utilizadas por dos hombres adultos que pagan por el contacto sexual con niñas y adolescentes (los llamados clientes/explotadores). Con estos ejemplos pueden observarse claramente la relación entre sexo y dominio masculino. “El feminismo ha causado que los hombres se sientan que tienen sexo con otros hombres”. “Ahora las mujeres exigen demasiado, hasta nos obligan a usar preservativo”. Frases utilizadas por explotadores sexuales comerciales para justificar su abuso contra niñas y adolescentes (Organización Panamericana de la Salud, 2002). Por otra parte en un estudio realizado en Costa Rica (Salas y Campos, 2004), se encontró en los relatos de los hombres de diferentes países latinoamericanos sus creencias acerca del intercambio sexual con personas menores de edad: “Ser el primero en usarlo eso tiene un valor para el hombre y están dispuestos a pagar más por el simple hecho de hacer algo no usual, o sea, una exclusividad” (República Dominicana). 50 “Lucir a una mujer joven y bonita, ¡no es lo mismo lucir un carro de 20 años atrás que uno de último modelo!” (El Salvador). “Las jóvenes atraen porque son nuevas; es decir, tienen poco uso, no son experimentadas, nunca lo han hecho, y uno se vuelve loco por darse ese quesito. Es un bizcocho acabado de hacer” (República Dominicana). De esta forma, la sexualidad es una mercancía que se corporiza en sujetos concretos, en el cuerpo de las mujeres, de otros hombres, de personas jóvenes y de niños y niñas. De ahí que la imagen de algo que se compra y se vende se rige por las leyes del mercado. Además, las leyes del mercado son implacables y aquello que no conserva valor de cambio no es útil y, por lo tanto, justifica que sea desechado. Los relatos anteriormente dan cuenta de la manera en como los hombres de diferentes países Latinoamericanos perciben a través de sus creencias y costumbres el ejercicio de su sexualidad y hacia quien y cómo enfocarla, en este caso, hacia personas menores de edad, donde el valor que le dan a este tipo de prácticas sexuales con personas menores de 18 años es muy comparable con el intercambio de mercancías, con la cosificación, por lo tanto, se está violando los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes. Al respecto existen diferentes creencias en torno al mantener relaciones sexuales con personas menores de edad, una de estas creencia que comparten algunos varones es que los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, llegándose al extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la masculinidad y el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). También una de las creencias generalizadas en los hombres es la idea de que las niñas a la edad de 12 años alcanzan un desarrollo físico igual al de una joven mayor de edad. Por lo que manifiestan que es difícil, a simple vista, precisar la edad, ya que entre los 16 y 18 años de edad no se reporta ningún rasgo visible que permita diferenciarlas (Negrete, 2000). En un estudio realizado en Chiapas (op. cit.) se encontró que la idea predominante de la gente del pueblo para este tipo de explotación era la siguiente: “perro que come huevo jamás renuncia a él” aludiendo a que las mujeres o jovencitas que eran explotadas estaban en la prostitución por gusto. El predominio de este tipo de creencias puede deberse a la doctrina de la situación irregular vigente, previa a la Convención sobre los Derechos del Niño, que concibe, define y aborda las problemáticas sociales como situaciones irregulares (producto de una condición o predisposición individual de la víctima), en lugar de identificar la irregularidad con el hecho de que niñas, niños y adolescentes no ejercen sus derechos (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 51 Este enfoque irregular se encuentra sostenido por estos mitos y prejuicios, así algunas personas perciben la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes como un trabajo y les ceden la responsabilidad a las personas menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, niñas y adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad sexual” o lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños y niñas víctimas de explotación desmienten estas percepciones (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia; Zin, 2003). En la investigación realizada por Salas y Campos (2004), se encontró, que en algunos países de Latinoamérica, uno de los mitos que dan soporte a los abusos hacia las menores de edad son las fantasías que se encuentran relacionadas con el desarrollo físico de las jóvenes. De esta forma, muchos de los hombres opinan que la acción de las hormonas con la puesta en marcha de la pubertad hace que las “niñas/mujeres” experimenten altas dosis de deseos sexuales que los hombres adultos pueden satisfacer; ellos creen que por el aumento de las hormonas, las muchachas atraen a los hombres con tales fines. La aparición de la menstruación no solo marca el inicio del desarrollo de las características secundarias, sino también de ese ímpetu sexual descrito. Estos mitos sexuales, sin duda, son la sumatoria de las creencias ancestrales, compartidas por el imaginario colectivo, de las prácticas sociales producto de las normas, valores y prejuicios. Como se puede observar la prevalencia de la explotación sexual comercial infantil tiene sus orígenes en la educación, en la práctica de una cultura, en la familia, en la escuela y en las calles (Cisneros, 2001). Por otra parte, los medios de comunicación pueden tener una fuerte influencia para que los hombres ejerzan su sexualidad de acuerdo con los estereotipos de belleza y juventud que imponen en las revistas, comics, películas etc. De esta forma los medios de comunicación juegan un papel muy importante en la consolidación de los mitos y creencias acerca del comercio sexual con personas menores de edad. 2.5. Influencia de los medios de comunicación en la ESCI Actualmente nuestra sociedad es influida en gran medida por los medios masivos de comunicación (periódicos, revistas, radio, televisión e internet), a través de estos se difunden gran cantidad de mensajes e imágenes estereotipadas que predominan en la ideología de un mundo globalizado. Como bien mencionaba Althusser, los medios masivos de comunicación forman parte de los aparatos ideológicos del Estado que junto con la familia, la escuela, la iglesia y la cultura, son necesarios para la reproducción del sistema social, es por 52 ello que ejercen una gran influencia en el pensamiento, los valores, los sentimientos y las creencias de los individuos de una sociedad (Corres, 1997). Por lo tanto, los medios masivos de comunicación son un poderoso recurso para vender y transmitir lo que está de moda, sin importar que se transgredan los valores o creencias de las personas, haciéndolo atractivo y hasta aceptado dentro de una comunidad. Confluyen en los medios intereses de todo tipo, desde intereses políticos o económicos hasta intereses religiosos y morales. Las empresas y grupos emisores, intentan atraero conducir a los receptores (sean lectores, oyentes, o televidentes) hacia una determinada dirección, el consumo de determinado producto o mercancía. Con el desarrollo de la tecnología de las comunicaciones masivas, sería imposible hablar de medios de comunicación sin aludir a lo que son representaciones de lo corporal, encontradas en múltiples formas. Pensar en nuestro entorno cotidiano, es pensar en un mundo icónico, visual. Incluso representar nuestras fantasías, supone una puesta en práctica de un ejercicio de la imaginación mediada por los medios de comunicación. De acuerdo con lo mencionado anteriormente, los consumidores pueden situarse en el lugar del personaje de la película American Beauty; donde el sueño del protagonista con una lolita, podría ser en realidad un anuncio de jabones de tocador o un perfume (Bernárdez, 2000). Los productos dirigidos a los adultos se centran en un mercado que se extiende a todos los ámbitos de la vida, incluidos los más íntimos, de esta forma la intimidad se exhibe como producto y la sexualidad se mercantiliza, así los cuerpos, especialmente los cuerpos de las mujeres, se convierten en productos (Anred, 2008). La antropología ha analizado el cuerpo humano en su calidad de producto social dotado de significados que pueden variar según la cultura. Al respecto Méndez (2002) se refiere a la idea de que el sexo biológico es una de las marcas del cuerpo que ideológicamente se ha construido, como una de las que proclama una verdad identitaria, sexual y social sobre los individuos. Lo queramos o no, la identidad humana la deducimos, en primer lugar, a través del cuerpo y su apariencia es la que, inevitablemente, sirve para establecer una primera identificación de la persona. A través de la naturalización ideológica de esa marca del cuerpo que es el sexo, operan ciertos mecanismos sociales con el objetivo de distinguir y jerarquizar a varones y mujeres (Préjean, 1996, en Méndez, 2002). Uno de esos mecanismos lo configuran los habitus corporales, entendidos como un sistema de reglas sexuadas sobre el cuerpo que aglutina formas de pensarlo, percibirlo y actuarlo (Bourdieu, 1980), interiorizado por los miembros de cada cultura y expresado individual y colectivamente. A partir de los habitus corporales sexuados se nos enseña a controlar nuestros cuerpos, pero ante todo a interiorizar y reproducir en lo social lo que de nosotras y nosotros se espera en nuestra calidad de varones o mujeres. 53 Se puede observar en lo anteriormente señalado que la división sexual de los individuos expresada socialmente se ve plasmada en la publicidad que los medios de comunicación exhiben, así se presenta a las mujeres, de acuerdo con los estereotipos de género, como el objeto del deseo masculino al presentarlas en los anuncios de automóviles casi desnudas o en algunos productos para varones, hasta llegar a presentarlas en las películas pornográficas como simples cuerpos destinados a dar placer a los hombres. La comunicación de estereotipos de género contribuyen al reconocimiento simbólico en la sociedad de ciertas actitudes y valores asociados con lo femenino y lo masculino; esto se define también en función del comercio, es decir, las reglas de los medios se basan en las leyes del mercado y en la oferta y la demanda. Para satisfacerlos, se elaboran mensajes sintéticos en donde de manera simple y simbólica se reconozcan las aspiraciones comunes a un número cada vez mayor de personas; quienes, a la larga, se convierten a su vez en elementos de venta y consumo: “tiraje”, “audiencia” o “rating” para que los anunciantes conozcan su perfil como consumidores de productos, ideas y aspiraciones (Bojorquez, 2006, en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). Así, en la publicación de revistas y en general los medios de comunicación muestran a las mujeres como objetos a los ojos masculinos, como buenas esposas, madres y hermanas. Exhiben permanentemente a la mujer como "el modelo": flaca, linda, perfecta y joven, legitimando determinados cuerpos; emancipada por la mediación del dinero, limitando la autonomía de las mujeres; heterosexuales y pasivas, imponiendo roles y algunas sexualidades sobre otras (Anred, 2008). La publicidad utiliza hasta la saciedad la representación del cuerpo no sólo de las mujeres, y lo utiliza, además, para cualquier cosa. El cuerpo debe responder a las exigencias de un sistema, debe ser una fuerza productiva. Debe ser rentabilizado al máximo incluso como instrumento de consumo: ahora es expuesto, vendido y consumido como una mercancía más (Bernárdez, 2000). Osorio (2009) concuerda con Barnárdez, en que la industria del entretenimiento le da a la información, a los hechos y acontecimientos, así como a sus protagonistas, el carácter de mercancías, esto es, de bienes de uso y consumo que rápidamente caen en la obsolescencia. Bellos jóvenes atléticos y felices pueblan ese universo de papel y luz donde nadie sufre tragedias que no pueda resolver el producto adecuado, donde nadie envejece jamás si usa la crema conveniente, donde nadie engorda si toma la bebida que debe, donde nadie está solo si compra perfumes o cigarrillos que se le recomiendan, donde nadie muere si consume bien. Como se puede observar la publicidad en los medios de comunicación cosifica el cuerpo, tanto el de la mujer como el del hombre, al mostrar sus mejores atributos como belleza, juventud, y delgadez; sin embargo, un hecho que es importante resaltar y que se muestra en las películas, revistas y demás medios es que la 54 edad en la que las/los modelos o actores aparecen exhibiéndose de forma erótica, es cada vez menor a la establecida que son los 18 años de edad. Lo que puede estarse alimentando con este tipo de publicidad y en general con la venta del cuerpo de hombres y mujeres menores de edad, es la posibilidad de romper límites (con el deseo), alimentar pasiones que, inconfesables y difíciles de canalizar por la imposibilidad económica, se busca lo prohibido en donde se pueda encontrar (Osorio, 2009), lo que este al alcance del cliente, por ejemplo buscar el comercio sexual de menores de edad por simple curiosidad, moda o disponibilidad. De esta forma, los niños de la calle o las niñas insertas en la prostitución callejera, son las más baratas y las más fácilmente accesibles. Cuando se le hace publicidad a la prostitución en la comunidad, los habitantes creen que es normal la gratificación sexual a cambio de dinero, y hasta deseable. Mientras más se anuncie la prostitución, más tendrán la idea de que su uso es normal. Muchos de los anuncios están diseñados para comprar a gente cada vez más joven (Vega, Gutiérrez y Rodríguez, 2000). Hay muchos empresarios que publicitan sus negocios o productos fomentando en la gente adulta el gusto sexual por gente muy joven. Al respecto conviene destacar que varias revistas de puestos de periódicos promueven su consumo, exhibiendo en sus portadas imágenes de mujeres semidesnudas con leyendas que destacan sus habilidades: “Salaush te enseña su tarea”, o “Disfruta el strip tease de Aritzy”. Estas revistas suelen incluir propaganda de hot line, la cual promete “charlas calientes con colegialas profesionales”. Además de estas revistas, existen las llamadas historietas pornográficas, cuyas portadas exhiben dibujos de mujeres jóvenes en relaciones sexuales con uno o varios hombres. Aunque resulte difícil sostener que las “historietas” son pornografía infantil, sí contribuyen a la normalización de ésta. De hecho el vocabulario de los “comics” y revistas está plagado de expresiones empleadas para referirse a las y los niños, pero que en las revistas son acompañadas de expresiones que aluden a su conducta sexual o atributos físicos: “las chicas ponedoras”, “una nena muy buena”, “chiquita pero picosa”, “chavitas chavosas”. En cualquier caso se enseña a los hombres y jóvenes consumidores, a ver y tratar a las mujeresy niñas como prostitutas y como una mercancía sexual disponible por su precio (op. cit.) En internet, desde finales de los años noventa, también se han incentivado las imágenes de menores de edad, así aparecieron derivaciones del cine pornográfico que incorpora elementos de animación y producción japonesa como el manga hentai, en donde las temáticas y la intensidad de las escenas y la disolución de las barreras de edad ha generado clasificaciones por edad: Loli-con o shota-con (anime pornográfico donde aparecen imágenes de niños); Mature (que incorpora mujeres maduras) y Teen o Barely legal (actrices que aparentan ser adolescentes o con 18 años cumplidos) (Hidalgo, sin año). Además los anuncios clasificados de algunos periódicos que ofrecen servicios sexuales y los programas triple X, canalizan formas y valores eróticos y conductas 55 sexuales, así como imaginarios colectivos e individuales alrededor del valor que lo femenino ha alcanzado, que se equipara al valor económico y estratégico que la información también tiene (Osorio, 2009). Tabla 1. Anuncios clasificados de avisos donde se publicitan servicios sexuales de mujeres en el periódico El Universal y Reforma. En nuestro país, se pueden encontrar en diversos periódicos y revistas anuncios clasificados en los que se publican servicios de acompañamiento o masajes encubiertos donde en realidad se ofrecen servicios sexuales de mujeres muy jóvenes, como se puede observar en la tabla anterior. Además en los medios impresos se promocionan imágenes pornográficas vía celular, donde ahora puede ser más accesible para algunos varones tener en sus teléfonos celulares fotografías de mujeres en poses eróticas y vestidas con ropa de colegiala o como lolita, para dar la apariencia de ser una persona menor de edad. También se pueden encontrar en los puestos de revistas, desde cómics pornográficos como “Tu mejor maestra”, hasta las que tienen un precio más elevado como Playboy, H y Maxim pasando por Interviú y Primera Línea, Mature Nymphos y Busty. Más de 150 revistas y cómics de corte pornográfico se distribuían en México y se publicaban un promedio de 300 y 400 mil ejemplares quincenales cada una. Existen casos como Boys and Toys que distribuían 20 mil ejemplares mensuales y promovían la pornografía homosexual. Compañías como Euforia, Erotika, Erotic Digital, X-Ite y Wham Pictures se encuentran aún lidereando el mercado de la distribución y producción en México (Guerrero, 2003). ANUNCIOS CLASIFICADOS Busco dama inexperta, (joven) apoyo económicamente. 04455-2365-8500. Anuncio clasificado. Fuente: Periódico Reforma. 23 de Septiembre 2010. !!! DARLA NIÑA HERMOSA, PERO TRAVIESA QUIERO DIVERTIRME! ME QUIERES CONSENTIR. $400.00 (REPETIRAS). CHICAS Jovencitas, delgaditas, eróticamente complacientes, $300.00 24 horas "CHIQUILLA" TRAVIESA, APENAS INICIANDO, "2 UNICOS DÍAS" (24 HORAS). Anuncio clasificado. Fuente: Aviso oportuno. Periódico El Universal. 15 de Agosto 2008. 56 Como se ha señalado anteriormente, el desarrollo y uso de las nuevas tecnologías ha producido un aumento en el consumo de diferentes productos, asimismo ha fomentado que la ESCI en México haya crecido cerca de un 25% en los últimos años según la UNICEF. Esto se debe a la facilidad para conseguir videos y fotografías en muchas calles del país o a través de Internet, y la falta de normas que tipifiquen ese tipo de delitos, así como la inexistencia de cifras oficiales sobre el comportamiento del fenómeno en su conjunto, promueven la impunidad y el incremento no sólo de venta y distribución, también de producción nacional (Carriedo, 2007). Además de todo lo que se ha mencionado, cabe añadir que los medios de comunicación han contribuido para que la sociedad sea sometida a muy diversas formas de violencia. Entre ellas, destaca la violencia sexual, incluida tanto en géneros cinematográficos como televisivos. Algunas investigaciones indican que la violencia sexual puede llegar a disminuir el valor y el cariño de la pareja y aumentar la aceptación del sexo fuera del matrimonio como algo habitual, o la sumisión sexual de las mujeres respecto de los hombres (Zillman, 1989, en Kerby, 2002). Por su parte, Edward Donnerstein (1984; en Kerby, 2002) encontró que una breve exposición a formas violentas de pornografía pueden llevar a actitudes y comportamientos antisociales. Los espectadores varones tienden a ser más agresivos hacia las mujeres, menos sensibles al dolor y al sufrimiento de las víctimas de violaciones, y mucho más dispuestos a aceptar varios mitos acerca de la violación. Los investigadores han encontrado que la pornografía, especialmente la pornografía violenta, puede producir un conjunto de efectos indeseables, como la violación y la coerción sexual. Específicamente, encontraron que esta exposición puede llevar a un mayor uso de la coerción o la violación, un aumento de las fantasías acerca de la violación, y una desensibilización ante la violencia sexual y una trivialización de la violación (Sheldon y Howitt, 2007). La violencia sexual entonces puede ser alimentada, tolerada y hasta aceptada o vista como algo normal porque en la televisión, las revistas y en internet, la pornografía está presente y es mucho más que imágenes, algunas veces está relacionada con la violencia, con el supuesto deseo de crueldad por parte de la víctima (mujer o niña/o, la mayoría de los casos), con la imagen de una mujer que desea ser torturada y humillada, siendo una práctica de discriminación sexual (Anred, 2008). Este imaginario de tolerancia y aceptación del maltrato hacia las mujeres o niñas en el contexto del comercio sexual es aceptado en muchas ocasiones por las personas de una comunidad porque llegan a pensar que las víctimas se lo merecen, que les gusta ser maltratadas o que ellas se lo buscan porque son promiscuas y les gusta que las traten así. 57 Esto lleva a la normalización del comercio sexual de niños, niñas y adolescentes que se ve influenciada, tanto por los vacíos en las legislaciones sobre la ESCI o las debilidades en la aplicación de la ley como por tolerancia social que tienen hacia este tipo de comercio. Al respecto se puede mencionar que mientras más fácil sea conseguir un compañero ocasional y sin compromisos en el mercado de la prostitución femenina, viril y homosexual de mayores de edad, más aumentan las probabilidades de aceptar la prostitución de niñas y niños cada vez más jóvenes (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). Las creencias que giran entorno de que las personas menores de edad tienen una sexualidad activa y les gusta ejercerla y la transmisión de los mensajes en los medios de comunicación han ido normalizando la ESCI. La frecuencia con la que se presenta el gusto sexual por la gente joven en la televisión, en las películas, en los libros, en las tiras cómicas, fomentan la aceptación de ese gusto, haciéndolo aparecer como natural, como algo deseable en la vida de la comunidad. Así, hombres de mayor edad aparecen como “galanes otoñales” de jovencitas, en una atmósfera de diversión, peligro y sexo. Y lo que es igualmente persuasivo, se muestra normal, y cotidianamente a las jóvenes como esclavas sexuales desechables (op. cit.). Actualmente, existe toda una serie de comercialización en los medios de comunicación sobre la erotización del cuerpo joven, en donde personas menores de edad pueden ser un atractivo para los varones adultos, por ejemplo las mujeres vestidas con uniformes escolares, las llamada lolitas, así las modas infantilizan a los adultos para hacerlos más atractivos, la publicidad y el cine convierten a los niños en seres poseedores de sentimientos y deseos de gente mayor. Asimismo la publicidad y la moda presentan personajes muy jóvenes en contextos erotizados, por ejemplo, existen numerosos modelos infantiles profesionales. La cultura contemporáneaha convertido la infancia y la primera juventud en un ideal de belleza, un modelo canónico de erotismo (Ruiz, 2007). También en algunos medios de comunicación, tales como los periódicos, se muestra la prostitución y la trata "forzada" como algo intolerable y paralelamente incentivan, propagandizan y ofrecen saunas, servicios de acompañantes, o sea mujeres en situación de prostitución. De esta manera banalizan y difunden como ejercicio de la libertad la explotación de la mal llamada prostitución voluntaria y trata consentida. Para ellos la prostitución forma parte de la cultura (Anred, 2008). Toda esta serie de creencias que permean la explotación sexual comercial de personas menores de edad, tienen que ver con los mandatos masculinos que predominan en sociedades patriarcales, y hasta cierto punto machista. En el ámbito de la sexualidad erótica, los hombres en nuestro país gozan de condiciones bastantes laxas para vivir estas experiencias, la sociedad sólo les exige que éstas no pongan en duda su hombría y se realice en espacios privados o de manera clandestina. Por una parte, existe una moral social bastante tolerante que los reconoce como sujetos de deseo, y por el otro, la mayoría de ellos cuentan 58 con el acceso a poderes y recursos que les permite privilegiar sus intereses y necesidades en el ejercicio de su sexualidad (Guevara, sin año). No debe olvidarse que el consumo del comercio sexual de personas menores de edad es un tipo de violencia, y es una forma en que los varones ejercen su sexualidad a través de la masculinidad hegemónica, así la violencia aunque sirve para perpetuar la masculinidad requiere ser respaldada y afirmada constantemente, por lo que sale más a flote cuando el hombre tiene dudas sobre sí mismo, es decir, sobre su virilidad, por lo que recurre a personas inexpertas, en este caso menores de edad, para poder refirmar su dominio sobre los otros. En el siguiente apartado se hablará sobre los diversos estudios que se han realizado sobre la Masculinidad, para después ir abordando específicamente los pocos estudios que se han llevado a cabo con los varones adultos como clientes del comercio sexual de personas menores de edad. 2.6 Estudios sobre Masculinidad y ESCI Los diversos estudios que se han realizado recientemente sobre masculinidad se han enfocado en el estudio de las reflexiones sobre contextos y realidades de aspectos tales como la sexualidad masculina, la construcción de la identidad y la socialización de roles, los mandatos masculinos, y el fenómeno de la violencia en las relaciones de poder (Ramos y Rodríguez, en Quintero y Fonseca, 2006). Aquí abordaremos principalmente aquellos estudios que se relacionen con la sexualidad masculina, como punto de partida para aproximarse al tema de interés de este trabajo. En un estudio realizado en Estados Unidos sobre el desarrollo sexual de las niñas en la ciudad: del contacto sexual obligado en la niñez al intercambio de sexo por cosas (Dunlap, Golub y Jonson, 2003), se encontró que la violencia y victimización en la niñas son comunes en su aprendizaje en la vida al tener contacto sexual con hombres adultos mayores, y frecuentemente las niñas no reportan los eventos porque los familiares tienden a no creer sus relatos. Al respecto, menciona Bass (1995, en Dunlap, Golub y Jonson, 2003) que cuando un hombre usa a un niño sexualmente, le da un fuerte mensaje acerca del mundo, le dice que es importante por su sexualidad, que los hombres quieren sexo de las niñas, y que las relaciones son insuficientes sin sexo. Se les dice que ellas pueden usar el sexo como una forma para obtener atención y afecto, que el sexo es una herramienta. Como se puede ver en este estudio, la influencia que los varones adultos les transmiten a las adolescentes es que su único valor exclusivamente es proporcionar sexo, de cierta manera las están cosificando, así como descalificando, tratándolas como mercancías, por lo que aquí se puede ver la 59 fuerte influencia que tienen los mandatos masculinos sobre las personas menores de edad. En otro estudio realizado por la Universidad de Winsconsin-Madison (Frank, 2003) sobre la visita que realizan los hombres a los Clubs stripers se encontró en las entrevistas en profundidad que los consumidores reportan que el asistir a estos centros es una manera de realizar sus prácticas masculinas, les proporciona la oportunidad de pensar en sus cuerpos no en su casa donde se sienten como en una prisión, o como máquinas que trabajan, más bien se sienten como en una fuente de deseo, placer y libertad. Las visitas a estos lugares también ofrecen a los hombres la oportunidad de experimentar placer en varios sentidos: sentirse jóvenes, viriles, atractivos, independientes, algunas veces poderosos y otras veces vulnerables. De alguna manera estos atributos tienen relación con la masculinidad tradicional y la cultura dominante de la ideología del género. Este estudio también reporta que el rango de edad de los consumidores de este tipo de comercio sexual es de los 28 a los 57 años, que se identifican como heterosexuales, de clase media y con educación media. Cabe señalar que aunque en este estudio no se menciona el comercio sexual con personas menores de edad es importante ver que los hombres en busca de sexo y diversión buscan estos espacios para disfrutar el momento al solicitar cualquier tipo de servicio. En otros estudios realizados en Inglaterra y España sobre abuso sexual infantil, se encontró que el 90% de los pederastas son varones y el 70 por ciento son mayores de 35 años, y que muchos fueron víctimas de abusos en su infancia o en la pubertad. Además, padecieron durante la niñez acontecimientos muy traumáticos, que les han impedido evolucionar hacia la madurez psíquica, por lo que son débiles, inmaduros, solitarios, de fuertes convicciones religiosas, padres de familia en la mayoría de los casos que, aún después de haber sido descubiertos y condenados, vuelven a reincidir (Tardif y Gijseghem, 2005; Zin, 2003). En una investigación llevada a cabo en Guadalajara sobre masculinidad, sexualidad, poder y violencia, se encontró que las y los adolescentes que se entrevistaron, consideran que la violencia sexual ocurre con mucha mayor frecuencia contra las mujeres en general, pero, sobre todo, contra las jóvenes, después contra las trabajadoras sexuales y en menor medida contra los homosexuales, las niñas y los niños: “a las mujeres, porque son más débiles”. La violencia se origina, según sus narraciones, por múltiples factores como invisibilización e influencia social: “si tienes influencia de los otros, se hacen las cosas sin meditar, se le ve como algo que tiene que pasar”; machismo: “siendo hombre, sería para sentirse más hombre” (Villaseñor y Castañeda, 2003). En un estudio que se llevó a cabo en Colombia titulado “Explotación Sexual Comercial Infantil en el Distrito turístico y portuario de Santa María”, se reportó que las edades de los victimarios-clientes oscilan entre los 25 y 60 años, el contacto lo establecen a través del celular de las menores de edad y las conversaciones de 60 los clientes con las menores giran entorno de la vida de los clientes, por ejemplo el hogar, los amigos, gustos, etc; y generalmente son llevadas a moteles (Amar, Madariaga, de Castro, Rodríguez, Suárez, 2006). En otra investigación realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el año 2007, se encontró que los consumidores de ESCI femenina en Bogotá y Medellín son hombres de diferentes edades, niveles educativos y ocupaciones, casados y con hijos, y solteros, además llama la atención que en las dos ciudades se destacó una fuerte afluencia de taxistas que acuden a este tipo de comercio (Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007). En la ciudad de Huancayo Perú (Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004), se realizó otra investigación donde seentrevistaron clientes del comercio sexual con personas menores de edad encontrándose que el perfil de este tipo de consumidores es el siguiente: Los clientes en Huancayo tienen en su mayoría entre 18 y 44 años de edad, los grupos de edad son a) Los jóvenes (18-24), representan un 40%. b) Los jóvenes adultos (25-34) representan un 47% y c) Los adultos (35 – 44): aunque en el estudio representan un 7%, se considera que el porcentaje es mayor. La mayor parte de los clientes (63%) han nacido en Huancayo; los demás han nacido en zonas cercanas. El grado de instrucción que tiene el cliente se encuentra entre secundaria completa y superior. Los que tienen estudios técnicos y superiores llegan a un 67%. Entre ellos se encuentran estudiantes de institutos y universidades. El 63% menciona que es de estado civil soltero; el 17% dice ser casado y el 20% que se encuentra en unión libre. El 33% acepta tener hijos, mencionando que se encuentran en condición de separados o que llegaron a tener hijos en situaciones circunstanciales y que dicha relación no tiene mayor estabilidad. Son los más jóvenes los que mencionan que tienen hijos; los adultos en mayor porcentaje no lo mencionan. La ocupación de los clientes es: empleados, 50% (panaderos, ayudantes de tiendas, mozos, mecánicos); estudiantes, 23% y profesionales con negocios independientes, 20% (comerciantes, taxistas) y ejerciendo su profesión (7%). Este último grupo es el que menos información o acceso a las encuestas mostró. Además el 57% de los entrevistados afirma que lo que siente al tener sexo con una prostituta joven es control de la situación, poder, hombría; un 27 % se siente 61 rejuvenecido y un 5% plantea placer (más placer en comparación con adultas): “mucho placer, la tienen más estrechita, son más chiquitas”. En una investigación periodística que se realizó en Lima Perú (Save the Children, 2004) se encontró que los clientes que buscan sexo con personas menores de edad no son pedófilos como se ha mencionado en otros estudios, aunque es difícil definir el perfil del adulto que demanda sexo con niños, niñas y adolescentes (NNA), se pueden esbozar claras aproximaciones. Hay casos de adultos que exclusivamente quieren tener sexo con NNA, optando por las menores de 18 años de manera única y exclusiva, pero la gran mayoría de la demanda no se encuentra en este caso. Se trata de una preferencia marcada, que no se puede catalogar necesariamente como patológica, dado que existen diversos factores culturales y sociales que lo inducen a este comportamiento. Según esta investigación, el grueso de clientes comprende a hombres que tienen sexo con mujeres adultas y también con menores de 18 años según la oportunidad que se les presente. Sus edades fluctúan entre los 18 a 60 años y provienen de todo tipo de segmentos sociales y profesionales. Lo interesante de estos clientes es que perciben las relaciones sexuales con los menores de edad como naturales, no hay un concepto de una sexualidad prohibida. Al contrario es una sexualidad que no está regulada, es decir, que no hay restricciones. La opción de hacerlo o no es una cuestión personal (cada quien lo decide en función de sus propios valores) y es una cuestión de oportunidad (si hay alguien disponible). De acuerdo con la investigación, se encontró que la edad de los clientes comienza a subir, los hombres mayores de 35 años, con predominio de los hombres solteros frente a los casados. También se encontró que el cliente no está buscando un estereotipo fijo de NNA. Se trata más bien de una cuestión de reafirmación de ciertas identidades de la sexualidad masculina, como es la confirmación de su vitalidad sexual (poder someter a alguien sexualmente menos experimentado) o demostrar su dominio y superioridad (ante inferiores dentro del imaginario colectivo, es decir, menores de edad, mujeres, campesinos, indígenas, etc.). Finalmente, los clientes no reconocen responsabilidad en el adulto que tiene sexo comercial con NNA dado que existe una transacción comercial que, para ellos, legitima su derecho a tener relaciones sexuales. Además se menciona que dado que no existe por parte del cliente una actitud violenta para convencer al NNA, no se trata de una situación que vulnera los derechos humanos. No identifican a las niñas, niños y adolescentes como explotados sexualmente. Mientras existan este tipo de creencias y de comportamientos masculinos, la ESCI seguirá proliferando, por eso es importante el estudio del hombre en general para conocer el grado en el que sus conductas masculinas están influenciadas por el contexto sociocultural y a su vez puede estar influyendo en la normalización y aceptación de este tipo de comercio. 62 De acuerdo al estudio realizado por la OIT/ IPEC llamado “Explotación sexual comercial y masculinidad. Un estudio regional cualitativo con hombres de la población general” (Salas y Campos, 2004); se encontró que los principales “consumidores” de las distintas formas de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, son los hombres en el 89% de los casos, aunque también se tiene registrado un pequeño porcentaje de mujeres involucradas en el consumo (9%). Dentro de la investigación de Salas y Campos (2004) se citan algunos estudios que se han realizado en Nicaragua, señalando que es difícil encontrar estudios relacionados con el cliente explotador de la ESCI, ya que la mayoría de los estudios que se han realizado giran en torno de las víctimas, es decir, los niños y las medidas legislativas que se llevan a cabo en cada país. En algunas investigaciones hay referencia al cliente (en forma indirecta, a partir del relato de las víctimas) o a la demanda como tal. Entre ellas, podemos mencionar las realizadas en Nicaragua por varios investigadores. Medrano encontró que, al parecer, el explotador sexual existe en todos los niveles socioeconómicos y que, dependiendo del lugar en que se lleve a cabo, así será su nivel. Algunos hombres tienen solvencia económica, mientras que otros si obtienen ingresos aunque sean esporádicos, podrían invertir en sexo remunerado con personas menores de edad. Dentro del grupo de explotadores se encuentran tanto hombres locales como hombres que están de paso (conductores de camiones, hombres que provienen de otras ciudades o países). Finalmente, este autor reporta que el dinero no es la única forma de pago, sino que en algunas ocasiones median pagos en especie. Zenteno (Salas y Campos, 2004) analizó, entre otros aspectos, los sentimientos de poder que priva en estos hombres y aquellas prácticas sexuales con las víctimas y que no lo hacen con sus parejas conyugales. En la Consulta Nacional que se realizó en el año 2000, coordinada por el Centro Dos Generaciones de Nicaragua acerca de explotación sexual a niños, niñas y adolescentes, se concluye que al cliente como agente directo de la ESCI no se le visibiliza, lo que sí se hace más con las víctimas. Se indica que el cliente gusta de dominar y manipular, que corresponde a patrones machistas y que se le percibe desde una perspectiva patológica. Finalmente, se plantea que es necesario conocer las motivaciones y la dinámica propia de estos hombres (op. cit.). El abordaje de los hombres de la población general y su relación con la ESCI es de suma importancia para poder conocer desde el contexto sociocultural de nuestro país las percepciones, qué mandatos masculinos y qué factores culturales están influyendo para que se normalicen este tipo de prácticas, y conociendo la situación se puede ir atacando estas creencias al sensibilizar a los hombres de que este tipo de prácticas sexuales violentan a las personas menores de edad. 63 Capítulo 2 MÉTODO 3.1 Justificación y Planteamiento del problema La importancia del estudio de la ESCI como problema de salud pública tiene que visualizarse desde la óptica de la violencia sexual, ya que implica una formadel ejercicio del poder ya sea física, psicológica o sexual por parte de un adulto hacia una persona menor de edad, de esta forma puede concebirse como un problema que esta afectando de manera importante a las niñas, niños y adolescentes del país. El incremento de la ESCI puede deberse a diferentes factores, tales como las situaciones de tensión o estrés, que abarcarían vicisitudes graves (violencia intrafamiliar, abuso sexual, muertes violentas), problemas permanentes (pobreza, trabajo infantil, consumo de alcohol); problemas cotidianos (problemas escolares, discriminación, hacinamiento, adicciones), así como la normalización de la explotación, que incluiría la tolerancia, la industria del sexo, el precio, la corrupción, la ausencia de legislaciones protectoras, las desigualdades de género, etc. (Vega y Gutiérrez 2000). Al ser un problema multifactorial involucra diversas problemáticas políticas y sociales que deben ser estudiadas desde diversos enfoques, sin embargo, este trabajo se abocó al estudio de la tolerancia y normalización de la ESCI desde la visión masculina, para poder comprender cómo perciben este fenómeno social y que hay detrás de todas estas prácticas a partir de la construcción social del género y de la sexualidad masculina. Al respecto se puede mencionar que la construcción del género está cimentada en aspectos socioculturales, históricos, políticos, económicos y familiares, por ello es importante el estudio de los varones, para conocer cómo han ido formando su manera de ser y de actuar y han reflejado estas acciones en el ámbito de su sexualidad a través del ejercicio del poder, y a su vez como afectan estas acciones la relación que mantienen con los demás actores sociales, en este caso con las personas menores de edad. La violencia sexual que se ejerce hacia los menores de edad puede entenderse como un atentado a la integridad y dignidad humana, que vulnera derechos de niñas, niños y jóvenes. La trata de estos es una forma de esclavitud en la que los seres humanos se degradan a la condición de objetos, se negocian en cadenas mercantiles, se trasladan dentro y/o fuera del país, y luego en el lugar de destino son sometidos a condiciones de explotación. Cuando se habla de violencia sexual están presentes el desequilibrio de poder entre agresor o explotador, y víctima, la actividad de naturaleza sexual, y la indefensión y falta de libertad de la víctima. 64 En este punto es preciso señalar que la mayoría de las investigaciones que se han realizado en nuestro país acerca de la ESCI, han girado en torno a víctimas de este tipo de comercio, sin embargo, es de vital importancia conocer quienes son los consumidores, y estudiar las motivaciones que conducen a estas personas a pagar por servicios sexuales con personas menores de edad. Existen una serie de creencias y costumbres que legitiman el sexo con personas menores de edad, y más aún si se encuentran en el comercio sexual, ya que se piensa que ayuda a reafirmarse la hombría, a mantener su vigencia sexual, ejercer poder y dominio, mayor excitación y placer por las características físicas de la persona menor (estreches), y algunos mitos propios de la sexualidad masculina, por ejemplo, el de la lujuria incontrolable, una vez excitado el hombre no puede detenerse; otra idea mítica que es rejuvenecer o revitalizarse con este tipo de relaciones frecuentes, y lo valorada que es la virginidad femenina (Save the Children, 2004; Salas y Campos, 2004) . Las costumbres, creencias, y prácticas cotidianas, son formas simbólicas transmitidas del pasado, y no es posible deshacerse de ellas como si fueran cadáveres inertes, puesto que desempeñan un papel fundamental y activo en la vida de la gente (Thompson, 2006). También estas creencias y costumbres son fomentadas por los medios de comunicación al presentar mensajes socialmente adecuados, como las relaciones entre hombres y mujeres, por ejemplo, describen a los hombres como poderosos y agresivos, y con derecho a tratar a las mujeres como deseen. Esta forma de ver las cosas tiene su mayor exponente en la pornografía, pero la pornografía no es la única fuente de esa clase de temas (Marshall, 2001). En la televisión, las películas, los libros, y las tiras cómicas, se fomenta la aceptación por el gusto de gente joven, haciéndolo aparecer como natural, como algo deseable en la vida de la comunidad (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). De acuerdo con diversos estudios, se puede decir, que los hombres que consumen este tipo de comercio no son pedófilos, son hombres de la población general que por su aprendizaje de los mandatos culturales y los mitos o creencias que giran en torno a la belleza de personas muy jóvenes, fomentan y hasta naturalizan este tipo de prácticas (Save the Children, 2004; Amar, et al, 2006; Zin, 2003; Moncada, et al, 2007; Vilchez, et al, 2004; Salas y Campos, 2004). Un aspecto que ha sido poco estudiado en nuestro país, es la manera en como los hombres perciben la explotación sexual comercial infantil y los grados de tolerancia que pueden tener hacia este tipo de comercio. La importancia de su estudio puede ayudar a conocer lo que piensan, sus creencias, costumbres, ideas, que pueden ser un punto de partida para poder entender los mandatos culturales que ayudan a aceptar las prácticas sexuales con personas menores de edad. Por lo tanto, la población de estudio no serán consumidores o explotadores, sino que se pretende conocer desde la perspectiva del hombre común a través de su socialización con otros hombres y desde la construcción de su masculinidad cómo perciben esta problemática. 65 Para poder llegar a conocer las creencias y percepciones que los hombres de la población general tienen acerca de este fenómeno social es importante abordarlo desde la investigación cualitativa, ya que ésta se interesa por la forma en la que el mundo es comprendido y experimentado, por el contexto y los procesos, por la perspectiva de los participantes, por sus significados, por su experiencia, por su conocimiento, y por los relatos (Vasilachis, 2006). Este enfoque va a permitir una real aproximación a los sujetos sociales mediante la profundidad de información más que su amplitud (Taylor y Bogdan, 1990). La técnica que se utilizará para captar el discurso de los hombres respecto a sus percepciones, tolerancia y creencias será la entrevista en profundidad ya que a través de esta técnica se podrá tener un acercamiento a las ideas, creencias y supuestos de los varones. La información que se genere en este trabajo al tomar en cuenta las creencias y actitudes que los varones tienen acerca del fenómeno en cuestión es trascendente para visualizar la realidad que se esta viviendo, pues solamente conociendo la forma de pensar y actuar de la población se puede estudiar de mejor manera el problema. De acuerdo con todo lo anterior, esta propuesta pretende conocer lo siguiente: a) ¿Cuáles son las percepciones, creencias, costumbres y los mandatos culturales que favorecen que los varones adultos de la población general sean los principales consumidores de la ESCI? b) ¿Cómo los medios de comunicación favorecen e influyen en el gusto por las personas jóvenes a través de diferentes formas de publicidad? 3.2 Objetivo General Identificar las percepciones, creencias, costumbres y mandatos culturales que varones adultos de la población general tienen acerca de las prácticas sexuales que sostienen los hombres con personas menores de edad mediante transacciones comerciales, así como el papel que desempeñan los medios de comunicación en la difusión de imágenes eróticas de personas muy jóvenes. 3.3 Objetivos específicos Conocer las percepciones y tolerancia que los varones adultos tienen acerca de la ESCI. Conocer las creencias, costumbres y mandatos culturales que rigen en los hombres, por ser los principales consumidores en prácticas de prostitución conpersonas menores de edad. 66 Identificar la influencia que los medios de comunicación tienen para facilitar o naturalizar el gusto por gente muy joven. 3.4 Supuesto Teórico De acuerdo con la revisión bibliográfica que se ha realizado sobre la ESCI y su relación con la masculinidad en diferentes países latinoamericanos se puede llegar al siguiente supuesto: Las prácticas sexuales de los varones adultos con personas menores de edad tienen que ver con las percepciones, creencias, costumbres, la influencia de los medios de comunicación y los mandatos culturales, que una sociedad patriarcal legitima de acuerdo al contexto cultural y social. 3.5 Descripción de los conceptos generales En esta sección se definirán los conceptos que de acuerdo con lo revisado en la bibliografía podrán ayudar a desarrollar los objetivos que se plantean en este trabajo. Percepciones en torno a la ESCI: constructo social que hace referencia a procesos subjetivos tales como representaciones y significados que los grupos e individuos tienen sobre el comercio sexual donde participan personas menores de edad, además incluye mitos, creencias e informaciones estereotipadas (Burciaga, 2003). La percepción es el proceso de comprensión de sí mismo y de los otros. Desde el punto de vista de la psicología transcultural, la gente adquiere juicios, actitudes y creencias mediante la aculturación que ejerce el grupo al que pertenece. La percepción se ve influida directamente por las experiencias que el entorno sociocultural y medio ambiental provee (Shiraev y Levy, 2001, en Burciaga, 2003). En este sentido será posible identificar la diferencia en las percepciones que tienen los hombres sobre la ESCI que provienen de distintos contextos socioculturales. Creencias hacia la ESCI: es un modelo creado por la mente para satisfacer un deseo, pues se desconoce una alternativa racional para hacerlo. Por lo que todos aquellos individuos que compartan dicho deseo darán por buena una proposición y actuarán como si fuese verdadera (aunque no lo sea). Puede creerse cualquier cosa, y cuando se cree en algo, se tiende a actuar como si dicha creencia fuese verdadera (Gasset, 1955). Por lo tanto las creencias serían las ideas que un grupo de individuos comparten sobre un fenómeno social, aunque estas ideas pueden o no ser correctas o verdaderas. 67 Costumbres en torno a la ESCI: una costumbre es una práctica social arraigada. Generalmente se distingue entre buenas costumbres que son las que cuentan con aprobación social, y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero no cuentan con aprobación social (Gasset, 1955). En este estudio las costumbres serán los componentes culturales de las prácticas de los varones adultos que permitan comprender desde su subjetividad los mandatos masculinos en torno a la ESCI. Mandatos culturales en los varones adultos: se entiende por mandato cultural al conjunto interrelacionado de los códigos de la significación, históricamente constituidos, compartidos por un grupo social, que hacen posible la identificación, la comunicación y la interacción, en este caso los hombres deben cumplir con las características culturales impuestas por la sociedad patriarcal como predominio de lo racional por sobre lo afectivo, negación de la ternura y debilidad, utilización de la fuerza y la violencia, heterosexualidad obligatoria, compromiso de procrear hijos, detentar el poder político, económico y social, tanto en la vida pública como en la vida privada (Kimmel, 1994, en Quintero y Fonseca, 2006). Tolerancia hacia las prácticas sexuales con personas menores de edad: el grado en que los adultos varones permiten desde su punto de vista que un adulto mantenga relaciones sexuales con un menor de edad. Influencia de los medios de comunicación: Horkheimer y Adorno usan el término “industria cultural” para referirse a la mercantilización de las formas culturales producidas por el surgimiento de las industrias del espectáculo en Europa y Estados Unidos a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Entre los ejemplos que citan están el cine, la radio, la televisión, la música popular, las revistas y los periódicos. Argumentan que el surgimiento de las industrias del espectáculo como empresa capitalista ha dado por resultado la estandarización y la racionalización de las formas culturales, y a su vez este proceso ha atrofiado la capacidad del individuo para pensar de manera crítica y autónoma. La mayoría de los productos de la industria cultural son constructos simbólicos que se moldean de acuerdo a ciertas fórmulas preestablecidas y se impregnan de escenografías, personajes y temas estereotipados. Lo que la gente lee, ve y escucha es familiar y banal, y en esta esfera simbólica de familiaridad repetitiva se introduce una sarta de consignas domésticas: “todos los extranjeros son sospechosos”, “una muchacha bella no hace nada malo”, que aparece como autoevidente y como verdades eternas (Thompson, 2006). Lo anterior refleja la influencia que los medios de comunicación masiva tiene en los individuos de nuestra sociedad, así la presencia de imágenes de mujeres muy jóvenes, casi adolescentes, la infantilización de mujeres adultas, y la presentación de hombres de mayor edad como “galanes otoñales” de jovencitas, en una atmósfera de diversión, peligro y sexo, es igualmente persuasivo al mostrarse como algo normal, que se puede llevar a cabo ya que son prácticas socialmente aceptadas (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). 68 3.6 Tipo de estudio Este trabajo se insertó dentro del paradigma cualitativo porque buscaba conocer los significados, contextos, o percepciones de quienes intervienen en lo estudiado: el varón adulto como consumidor de la ESCI. La ESCI puede verse desde la perspectiva de la construcción social, es decir, desde una posición epistemológica que incluye al sujeto y a la sociedad como autores de su identidad y de sus formas de participar en las distintas manifestaciones de la vida social, en las que sujeto y sociedad intervienen activamente en su propio conocimiento (Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007). El estudio de la ESCI desde este enfoque puede aportar información importante al permitir conocer y comprender cómo construyen los varones adultos su realidad social a través de interacciones sociales, es decir, cómo su forma de ser y de actuar ante esta problemática se va elaborando por medio de las creencias, mandatos culturales, y los roles de género que subsisten en nuestra sociedad. De esta forma, el estudio del varón adulto como principal consumidor del comercio sexual de personas menores de edad se puede realizar a partir de la manera en la cual los hombres elaboran sus significados de ser hombre al interaccionar socialmente con los otros. Por lo tanto, la elección de este paradigma no se realizó de manera arbitraria, sino que se asocia con los objetivos de la investigación, los cuales tratan desde la subjetividad del entrevistado conocer los mandatos masculinos, las costumbres y todo lo que piensan acerca de la ESCI, no se trata por consiguiente establecer generalizaciones, sino más bien documentar y comprender los diferentes factores que intervienen en la tolerancia hacia este tipo de prácticas. Esta investigación intentó conocer lo que los hombres de la población general desde la socialización y construcción de su masculinidad, piensan y opinan acerca de la explotación sexual comercial infantil. Por ello fue muy importante recoger sus opiniones, percepciones, representaciones, ideas, tal y como ellos lo pensaban y lo sentían, ya que interesaba conocer, desde las creencias, costumbres y mandatos culturales masculinos, por qué los hombres se involucraban en relaciones sexuales remuneradas con personas menores de edad. Este estudio buscó privilegiar la información cualitativa sobre la cuantitativa, buscando con ello una real aproximacióna los sujetos sociales mediante la profundidad de información más que su amplitud (Taylor y Bogdan, 1990), por ello, la investigación fue de tipo cualitativo. El enfoque teórico-metodológico de este estudio no buscó la representatividad cuantitativa de sus resultados. Por lo que la significación de estos, no deberá evaluarse en función de su generalización estadística sino en términos de la significación sociocultural de la información obtenida y de su profundidad. Para poder cumplir con los objetivos de este trabajo se pretendió abordar este fenómeno social a través de entrevistas en profundidad, ya que con esta técnica 69 se intentó por medio del discurso del entrevistado encontrar la forma particular de lo que piensa, cree o ha vivido respecto a lo que se estaba estudiando. 3.7 Entrevista en profundidad La entrevista es una técnica en la que una persona (entrevistador) solicita información de otra o de un grupo (entrevistados, informantes), para obtener información sobre un problema determinado. Presupone, la existencia al menos de dos personas y la posibilidad de interacción verbal (Rodríguez, 1999). Recientemente en la investigación social se emplea la entrevista cualitativa como instrumento privilegiado para la recolección de información. Sin embargo, ello no implica que sea siempre la misma, pues, muchas veces, adquiere matices frente a los propósitos para los cuales se plantea, según sea el tipo de comunicación que desea obtener o la clase de información que se pretende capturar. Las principales dimensiones que componen a las entrevistas son el grado de libertad y nivel de profundidad con que se efectúan; tomando en cuenta estas dimensiones se pueden clasificar las entrevistas en tres grupos, las estructuradas, semiestructuradas y las no estructuradas (Vela, en Tarrés, 2008). Dentro de las entrevistas no estructuradas se encuentran las entrevistas en profundidad, las cuales han adquirido gran popularidad dentro del campo de de la investigación social. La entrevista en profundidad se puede definir como una técnica de investigación cualitativa consistente en encuentros repetidos, cara a cara, entre un investigador y sus informantes, los cuales se orientan a entender las perspectivas del entrevistado sobre su vida, experiencia o situaciones personales tal y como son expresadas por sus propias palabras ( Taylos y Bogdan, 1990). La entrevista en profundidad tiene un origen ligado a planteamientos sociológicos y antropológicos. En este sentido, aparece como esencial llegar a obtener el conocimiento del punto de vista de los miembros de un grupo social o de los participantes en una cultura, por lo que el uso de esta entrevista es uno de los medios para acceder al conocimiento, las creencias, los rituales, la vida de esa sociedad o cultura, obteniendo datos en el propio lenguaje de los sujetos (Rodríguez, 1999). Este tipo de entrevistas no cuentan con un protocolo o calendario estructurado y consisten en una lista general de áreas por cubrir con cada informante. Por ello el investigador puede decidir cómo y cuándo aplicar algunas frases que orienten al entrevistado hacia los objetivos propuestos, creando al mismo tiempo una atmósfera confortable para que el informante hable libremente (Vela, en Tarrés, 2008). Por lo tanto, para lograr los objetivos que se plantearon en este trabajo se utilizó la entrevista en profundidad ya que a través de esta técnica se puede tener un acercamiento a las ideas, creencias y supuestos mantenidos por otros. La 70 finalidad, no es el propio conocimiento o explicación, lo realmente interesante son las explicaciones de los otros, el significado que le atribuyen a los objetos, personas que le rodean o a las experiencias que han vivido (Rodríguez, 1999). La entrevista en profundidad, a través de preguntas dirigidas a los individuos, busca encontrar lo que es importante y significativo para los informantes y descubrir acontecimientos y dimensiones subjetivas de las personas, tales como creencias, pensamientos, valores, etc. Esta información resulta fundamental para comprender su propia visión del mundo. El objetivo de la entrevista cualitativa es, por tanto, comprender las perspectivas y experiencias de las personas que son entrevistadas (Colás, 1988). Esta técnica, por lo tanto, permitió acceder, a través del habla de los varones, a dimensiones subjetivas que por medio de otro instrumento sería imposible captar, ya que a través del discurso se puede interpretar la manera en la cual los individuos van construyendo sus interacciones y comportamientos con los otros. 3.8 Participantes Se llevó a cabo un muestreo teórico o intencionado, que consiste en un proceso de acumulación de entrevistas hasta lograr un punto de saturación, en el cual se considera que se han captado todas las dimensiones de interés de manera tal, que los resultados provenientes de una nueva entrevista no aportan información de relevancia a la investigación (Vela, en Tarrés, 2008). Se utilizó la técnica bola de nieve para contactar a los participantes12. La muestra estuvo constituida por varones adultos con un rango de edad de 25 a 43 años, se toma este rango de edad ya que en diversas investigaciones se ha encontrado que la edad de los clientes va de los 25 a los 60 años (Amar, Madariaga, de Castro, Rodríguez, Suárez, 2006; Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007; Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004; Save the Children, 2004). También se tomó en cuenta que los participantes se dedicarán a diferentes actividades, siendo taxistas, comerciantes, empleados, profesionistas, entre otros, de diferente nivel socioeconómico, y que vivieran o trabajaran cerca de la zona Centro, pues de acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos del D.F y a través de su Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el Distrito Federal (2006)13 la zona centro es donde se lleva a cabo mayoritariamente el comercio sexual con personas menores de edad. Se incluyeron a los hombres 12 Frey, Botan y Kreps (2000), definen esta técnica de muestreo como aquella en la que los sujetos participantes de un estudio refieren a otros individuos, que a su vez refieren a otros que son también incluidos en la muestra. Esta técnica también recibe el nombre de muestreo por red (network sample) o muestreo por multiplicidad (multiplicy sample). 13 Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. 71 de esta zona porque pueden contar con mayor información sobre el fenómeno de estudio y pueden aportar más elementos desde su subjetividad al vivir o experimentar de una manera más cercana las situaciones cotidianas que giran en torno a este tipo de prácticas sexuales. 3.9 Instrumento Se realizó una guía de entrevista semiestructurada la cual estuvo integrada por 5 ejes temáticos los cuales permitieron indagar sobre la construcción de la masculinidad y su relación con el comercio sexual de personas menores de edad. Es importante señalar que esta guía inicialmente se desarrolló tomando en cuenta algunos ejes temáticos del estudio realizado por Salas y Campos (2004), pero posteriormente surgieron algunos cambios con la aplicación de las entrevistas y se modificaron y ajustaron algunos ejes temáticos. Esta guía estuvo integrada por las siguientes temáticas: ► Prácticas sexuales y tipos de pareja que los hombres buscan y prefieren ► Construcción de la sexualidad masculina (mandatos culturales, costumbres) ► Creencias en torno a la comercialización de la sexualidad de personas jóvenes ► Influencia de los medios de comunicación en la normalización del comercio sexual con personas menores de edad ► Percepción de la explotación sexual comercial con personas menores de edad (Anexo 1) 3.10 Análisis de datos Con la información que se obtuvo de las entrevistas, se inició la etapa detranscripción textual de la conversación. Se escucharon varias veces las grabaciones en audio y se comprobó con las transcripciones para verificar que la información tuviera sentido y de esta manera aproximarse lo más posible a lo que se dijo durante la conversación. Se utilizó la Teoría Fundamentada como técnica para analizar la información que arrojaron las entrevistas. La Teoría Fundamentada (grounded theory) surge en 1967 propuesta por Bernie Glaser y Anselm Strauss (Anexo 2). El planteamiento básico de esta postura de investigación en las ciencias sociales consiste en que la teoría se elabora y surge de los datos obtenidos en la investigación y no como tradicionalmente se hacía, en el sentido inverso, esto se refiere a que los datos obtenidos son el elemento esencial para la elaboración de teorías. No se ajustan los datos a la teoría, sino que éstas surgen precisamente de la investigación (Álvarez, 2003). Los principios más destacados de la Teoría Fundamentada son generar o descubrir una teoría. Esta teoría se enfoca en la manera en que los individuos 72 interactúan con el fenómeno que se estudia, y propone una relación entre conceptos y grupos de conceptos. La teoría se deriva de datos obtenidos en el trabajo de campo, por medio de entrevistas, observaciones y documentos, el análisis de datos es sistemático iniciándose desde el momento en que empiezan a obtenerse, además este análisis se realiza por la identificación de categorías y estableciendo relaciones entre ellas (Vasilachis, 2006). Esta forma de analizar los datos permitió enfocarse en la manera en que los individuos interactúan con la ESCI, qué opinan o piensan respecto a esta problemática, para lo cual se elaboraron categorías de análisis para clasificar la información a partir de la guía de entrevista y los objetivos del estudio (Anexo 3). Estas categorías se agruparon utilizando la técnica de categorización de significados, para reunir las ideas o pensamientos en grupos que las contengan. Una vez que las ideas o unidades de análisis se agruparon en sus respectivas categorías se revisaron para saber si no había subcategorías como pudiera ser percepciones desde lo positivo o negativo, o elementos que explicitaran con mayor detalle una característica más general. Estas subcategorías permitieron realizar un análisis más preciso de la información. Para poder encontrar estas subcategorías se procedió a revisar cuidadosamente la transcripción de las entrevistas, y así localizar el significado y sentido de lo que mencionaron los entrevistados. De esta manera, se identificaron las coincidencias y contradicciones entre los informantes (en relación con un tema específico y a lo largo de los diversos rubros), así se pudieron conocer las diversas percepciones y creencias que tuvieron sobre la ESCI los varones adultos. Es necesario dejar claro que el enfoque teórico-metodológico de este estudio no buscó la representatividad cuantitativa de sus resultados. Por lo que la significación de estos, no deberá evaluarse en función de su generalización estadística sino en términos de la significación sociocultural de la información que proporcionen los varones adultos en función de la profundidad de la información proporcionada. 3.11 Procedimiento Este trabajo se realizó en tres etapas: inicialmente se realizaron dos entrevistas a varones que no necesariamente vivían por la zona centro, con la finalidad de ir reformulando la guía de entrevista, para ello se contactó un amigo que trabaja en Chimalhuacán Estado de México, para que pudiera canalizar algunos varones que accedieran de manera voluntaria a ser entrevistados en sus lugares de trabajo o en su casa. Se iniciaron las entrevistas explicando el objetivo del estudio y la importancia de la información que proporcionaran, y se solicitó su consentimiento para grabar la conversación. Cuando fue necesario también se pidió una segunda entrevista, dependiendo de la cantidad y calidad de la información que proporcionaron. 73 Las entrevistas que se realizaron permitieron adecuar la guía de entrevista, así como el tipo de lenguaje que se tiene que utilizar para cuestionar a los varones, además ayudaron a adquirir práctica al llevar a cabo las entrevistas. En la segunda etapa se realizó la adecuación de la guía de entrevista y las correcciones necesarias. Posteriormente se recurrió a la ayuda de la asistente de la tutora de este trabajo de investigación, quién fungió como portero, guió y presentó seis varones de la zona centro, específicamente de la delegación Cuauhtémoc, que accedieron a ser entrevistados. En las seis entrevistas se les explicó a los varones los objetivos del estudio y se solicitó su consentimiento informado para ser audiograbada la entrevista, también se les pidió su aprobación para que sus nombres aparecieran en el documento o si preferían se utilizarían seudónimos, pero la mayoría de los entrevistados accedió a que se mencionaran sus nombres en el documento final. Asimismo se les indicó que la información solamente se utilizaría con fines académicos. Al analizar las transcripciones de las entrevistas se observó si existía saturación teórica del campo simbólico, esto se refiere específicamente a revisar las transcripciones para verificar si ya no aportaban nada nuevo los informantes, y de esta forma dejar de entrevistar porque ya se había agotado la información, y al seguir entrevistando se obtendría la misma información. En la tercera etapa, cuando se tuvieron grabadas las entrevistas en profundidad se procedió a transcribirlas y se registró la información tratando de recuperar los aportes más importantes y los comentarios que se realizaron durante la conversación. Por último se procedió a analizar los contenidos de los relatos de los participantes leyendo y resumiéndolos, tratando de resaltar lo más importante. Se realizaron categorías de análisis que permitieron clasificar las percepciones y opiniones que aparecieron reiteradamente o comentarios sorpresivos, conceptos o vocablos que pudieron generar algunas reacciones positivas o negativas de los participantes. La información se codificó en un esquema básico de clasificación: informantes y áreas temáticas. Para analizar esta información se identificaron las coincidencias y contradicciones entre los informantes, siempre basándose en la Teoría Fundamentada para un correcto análisis de la información. 3.12 Consideraciones éticas Como se indicó, el marco metodológico de la propuesta se basa en la investigación de corte cualitativo. Por lo que se parte del supuesto de que tal enfoque metodológico, por su naturaleza, lleva de manera más directa a conflictos éticos, ya que el estar en contacto con lo que dicen los sujetos hace que ello no sea sólo un dato más o una cifra por analizar, sino que la información que se obtiene a partir de la subjetividad de los sujetos implica ciertas ideologías, juicios, prejuicios, elementos de una cultura, cuestiones personales que deben ser manejadas con cuidado ya que la interpretación y divulgación de los resultados 74 pueden tener graves consecuencias en las personas que han colaborado en el estudio. La investigación cualitativa se incluye en la perspectiva fenomenológica, para la cual los principales propósitos se ubican más en la comprensión de lo que las personas dicen, cómo lo elaboran y el significado que tiene para ellas. De esta manera Taylor y Bogdan (1990) mencionan que quien investiga quiere entender los fenómenos sociales desde la perspectiva del actor. Examinar el modo en que experimentan el mundo, la realidad que importa es lo que las personas perciben como importante. En el enfoque cuantitativo lo que interesa son los datos, quién y cómo lo diga no es tan relevante, sólo en los casos donde se necesitan conocer las características sociodemográficas de los sujetos, necesarias para el procesamiento de la información. Al contrario,en la investigación cualitativa lo que interesa es producir datos descriptivos, según los propios términos, hablados o escritos, de las personas, lo mismo que la conducta observable del sujeto (Salas y Campos, 2004); se intenta dar sentido o interpretar los fenómenos en los términos del significado que las personas les otorgan (Vasilachis, 2006). Es por ello que se debe tener más cuidado en el manejo de la información, y más aún en temas tan delicados como los de la explotación sexual comercial de personas menores de edad, ya que si se llega a entrevistar a algún participante que ha abusado o sigue abusando de personas menores de edad, es de vital importancia conocer hasta dónde llegan los límites de la confidencialidad en el Código de ética del psicólogo así como de las leyes que castigan este tipo de actos. Los diversos códigos de ética de los colegios y asociaciones profesionales insisten en proteger a los sujetos de investigación, entendiendo por protección el respeto a sus derechos humanos y a la confidencialidad de la información. En general, tienen como sus metas el bienestar y protección de los individuos y grupos con quienes los psicólogos trabajan (Zinser, 1987). Para poder respetar y proteger los derechos de los participantes se requiere obtener el consentimiento informado antes de proceder a grabar voces o imágenes de las personas que proporcionan la información. La finalidad del consentimiento informado es asegurar que los individuos participen en la investigación sólo cuando ésta es compatible con sus valores, intereses y preferencias; y lo hacen voluntariamente con el conocimiento necesario y suficiente para decidir con responsabilidad sobre sí mismos. Los requisitos específicos del consentimiento informado incluyen la provisión de información sobre la finalidad, los riesgos, los beneficios y las alternativas a la investigación, una debida comprensión del sujeto de esta información y de su propia situación, y la toma de una decisión libre, no forzada sobre si participar o no. El consentimiento informado se justifica por la necesidad del respeto a las personas y a sus decisiones autónomas (González, 2002). 75 Los requisitos éticos para la investigación cualitativa no concluyen cuando los individuos hacen constar que aceptan participar en ella. El respeto a los sujetos implica varias cosas: a) permitir que el sujeto cambie de opinión, a decidir que la investigación no concuerda con sus intereses o conveniencias, y a retirarse sin sanción de ningún tipo; b) la reserva en el manejo de la información debe ser respetada con reglas explícitas de confidencialidad; c) la información nueva y pertinente producida en el curso de la investigación debe darse a conocer a los sujetos inscritos; d) en reconocimiento a la contribución de los sujetos debe haber un mecanismo para informarlos sobre los resultados y lo que se aprendió de la investigación; y e) el bienestar del sujeto debe vigilarse cuidadosamente a lo largo de su participación y, si es necesario, debe recibir las atenciones necesarias incluyendo un posible retiro de la investigación (op. cit). Es importante señalar que la entrevista no representa algún tipo de riesgo. Sin embargo, si a lo largo de la entrevista algún eje pudiera producir alguna reacción emocional, se procedería a explorar otros ejes y de ser necesario se canalizaría al participante con algún profesionista de salud mental para que fuera atendido. En este estudio se solicitó el consentimiento informado de los participantes que colaboraron en las entrevistas en profundidad, a través de una carta donde se expusieron los principales objetivos de la investigación, el propósito de la investigación, los límites de su confidencialidad y el anonimato, el conocimiento de sus derechos como participantes y el derecho a no participar y retirarse cuando lo crean necesario, así como su aprobación para grabar las entrevistas (Anexo 4). 76 Capítulo 3 RESULTADOS En esta sección se mencionan las características sociodemográficas de los varones que fueron entrevistados así como la descripción de los datos que se obtuvieron de las entrevistas en profundidad. Los resultados del trabajo de campo se presentarán de acuerdo al análisis que se utilizó a partir de la Teoría Fundamentada, enfatizando que lo que interesa en este trabajo es intentar conocer y comprender cómo los varones adultos toleran y aceptan el comercio sexual de personas menores de edad, encontrando a través de su discurso los mandatos masculinos, las creencias y costumbres que pueden estar influyendo en este tipo de prácticas. 4.1 Características sociodemográficas de los participantes Se realizaron seis entrevistas a profundidad a varones adultos14 que vivieran o trabajaran en la zona centro, en el cuadro 1 se indican las características de estos varones. Cuadro 1. Características sociodemográficas de los varones entrevistados en la zona centro Participante Edad Escolaridad Ocupación Estado civil No de hijos Jorge 25 años Preparatoria Vendedor puesto de periódicos Soltero 0 Carlos 35 años Preparatoria Atiende un Cibercafe Separado 2 Felipe 36 años Técnico en informática Analista en computo (atiende cibercafe) Casado 2 Gerardo 40 años Licenciatura Consejero sexual Mexfam Casado 2 Alejandro 40 años Estudiante psicología Profesor inglés Soltero 0 Israel 43 años Secundaria Comerciante vende Películas Separado 4 Como se observa en el cuadro 1 las edades de los varones entrevistados van de los 25 a los 43 años, solamente uno de ello (Gerardo) tiene licenciatura y la mayoría se dedica al comercio. Es importante señalar que Israel que es el varón que tiene mayor edad, informó que es separado y que actualmente vive con una 14 De acuerdo con los objetivos del estudio interesa conocer cómo los varones perciben esta problemática social no desde su experiencia personal sino a través de su socialización con otros hombres y desde la construcción de la masculinidad, es decir, cómo ellos ven el actuar de los otros varones a partir de su interacción con ellos, sin embargo, a lo largo de las entrevistas se pudo observar que hablaban en primera persona, lo cual indica que sus percepciones quedaron plasmadas indirectamente en este trabajo. 77 mujer que es 20 años menor que él. Solamente dos varones entrevistados (Jorge y Alejandro) son solteros y no tienen hijos. 4.2 Descripción de los varones entrevistados En esta sección se detallarán algunas de las particularidades de los varones entrevistados para conocer un poco más a cerca del contexto en el cual se encuentran y entender mejor el significado de sus discursos a lo largo de las entrevistas. Jorge Es un joven de 25 años, estudió hasta la preparatoria, es soltero y no tiene hijos. Es voceador, tiene un puesto de revistas sobre una avenida cerca del metro Hidalgo. Vive en la Delegación Tláhuac pero trabaja en la Delegación Cuauhtémoc. Se portó muy accesible durante la entrevista a pesar de que se encontraba laborando en su puesto y hubo en varias ocasiones interrupciones, además del ruido de los automóviles que circulaban por la avenida. Hubo empatía pues fue muy abierto en cuanto a sus respuestas ya que parecía una conversación entre amigos. Carlos Tiene 35 años, estudió la preparatoria, se separó de su esposa hace dos años y actualmente sostiene una relación. Tienen dos hijos y se dedica a cuidar un Cibercafé cerca del metro Guerrero, vive en la delegación Cuauhtémoc. La entrevista se llevó a cabo en un pequeño espacio que había detrás del café internet. Mostró mucho interés respecto al tema, respondía con fluidez y concretamente se centraba en los temas que se iban explorando. Felipe Es un varón de 36 años de edad, terminó una carrera técnica en informática, es casado y tiene doshijos. Trabaja en una consultoría por el metro Chilpancingo, pero los fines de semana se dedica a atender un café internet en la Delegación Cuauhtémoc. El discurso de este participante estuvo permeado por muchas cuestiones de moralidad, religión, de buenas costumbres transmitidas por los padres, y hacía referencia a un tipo de pensamiento tradicional. Al inicio de la entrevista se mostró hermético e inhibido, pero posteriormente tuvo confianza y comenzó a explayarse y dar su punto de vista de las temáticas que se puntualizaban en los ejes de la guía de la entrevista. La entrevista se realizó en un pequeño espacio que se encontraba atrás de su negocio. 78 Gerardo Este participante tiene 40 años, estudió la Licenciatura en Psicología, está casado y tienen dos hijas. Se encuentra trabajando en Mexfam de Netzahualcóyotl como consejero sexual, lugar donde se llevó a cabo la entrevista. Estuvo viviendo varios años en la zona centro y ahora vive en Netzahualcóyotl. Desde el inicio de la entrevista se dio cierta empatía ya que expresaba con mucha facilidad sus ideas y se logró conocer más a fondo sus experiencias personales, llegando al punto de profundizar en su experiencia de abuso sexual que tuvo durante su infancia. Manifestó a lo largo de la entrevista interés por el tema y se explayaba en su discurso, fue una de las entrevistas de mayor duración, cerca de dos horas, además se tuvieron que realizar dos sesiones. Alejandro Tiene 40 años de edad, se encuentra estudiando la Licenciatura en Psicología, es soltero y no tiene hijos. Trabaja en una escuela por Chimalhuacán impartiendo clases de inglés en preparatoria y preescolar. Varios años estuvo viviendo en el estado de Zacatecas, y algunos de sus argumentos giran en torno a sus experiencias tanto en bares como dentro del comercio sexual en varios lugares entre ellos de la zona centro. Esta entrevista se realizó en un salón de clases de la universidad donde estudia. Israel Es el varón que tiene mayor edad, 43 años, estudió hasta la secundaria, está separado y tiene 4 hijos, 3 niñas y un niño. Actualmente tiene una pareja con la que vive y es 20 años menor que él. Es comerciante, trabaja en un puesto de películas en Tepito, vive y trabaja por la Delegación Cuauhtémoc. Es un varón apasionado por las películas, disfruta su trabajo; se explayó en los temas aportando información valiosa, aunque al ser el varón con mayor edad presentó ciertas diferencias en su discurso en comparación con el resto de los entrevistados. La entrevista se efectuó en un restaurante cerca de donde vive. 79 4.3 Descripción de la información obtenida En esta parte se presentará el análisis de las categorías15 y subcategorías que se obtuvieron de los ejes temáticos de la guía de entrevista (ver cuadro 2). Cada una de estas categorías será presentada en un cuadro donde se podrán visualizar los discursos de los varones, así como las semejanzas o diferencias de lo que expresan cada uno de los participantes de acuerdo con la categoría que se este analizando, y después de cada cuadro se realizará una descripción detallada de los discursos de los varones, intentando comprender por qué los varones adultos son consumidores del comercio sexual de personas menores de edad, y si los mandatos masculinos, las costumbres y las creencias tienen que ver con el gusto de tener relaciones sexuales con adolescentes. Cuadro 2. Categorías y subcategorías que se extrajeron de las entrevistas que se realizaron a varones de la zona centro a partir de los ejes temáticos de la guía de entrevista Categoría Subcategoría 1. Percepción respecto a la ESCI Qué es una persona menor de edad Percepción de la ESCI: Qué saben los hombres de la ESCI Tolerancia Justificación de ser consumidor de la ESCI La ESCI como delito 2. Creencias en torno al Comercio Sexual Responsables de que los menores de edad trabajen en este tipo de explotación 3. Costumbres respecto a la sexualidad masculina Significado de tener relaciones sexuales Costumbre de tener relaciones sexuales con personas muy jóvenes 4. Creencias acerca de la sexualidad masculina Gusto por personas muy jóvenes o adolescentes 5. Mandatos culturales Qué es ser un hombre de verdad Gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos 6. Influencia de los medios de comunicación en la facilitación de la ESCI 15 Se editaron algunas de las categorías para darles más sentido ya que fueron extraídas del discurso de los entrevistados. 80 4.4 Percepción respecto a la ESCI Esta categoría hace referencia a las representaciones y significados que los varones tienen del la explotación sexual comercial de personas menores de edad, cómo visualizan está problemática social, cómo la justifican y toleran de acuerdo a los mandatos culturales que dicta la sociedad actual. Las subcategorías de esta categoría de muestran en el cuadro 2. Subcategoría: Qué es una persona menor de edad Esta subcategoría surge de la guía de entrevista y lo que se intenta explorar es el concepto que tienen los varones adultos de lo que es una persona menor de edad, cuándo consideran que ya no lo es o hasta qué edad consideran que se es menor de edad, y qué características debe tener para seguir visualizándolo como menor de edad. Es importante señalar que en las entrevistas que se realizaron a los varones adultos siempre se referían a la ESCI como explotación de adolescentes y no de niños menores de 10 años, de cierta manera los entrevistados visualizaban la explotación de niños como algo desviado, enfermo, mientras la explotación sexual comercial de adolescentes fue algo más tolerado y visto hasta como normal, adjudicándoles de alguna manera la responsabilidad a los adolescentes de trabajar en el comercio sexual, ya sea por gusto, curiosidad o por la obtención de beneficios económicos. Además a lo largo de la entrevista se les preguntó sobre la explotación sexual de niños y adolescentes, sin hacer una distinción de sexos, si era de mujeres o de varones, para observar si alguno de ellos hacia la diferenciación, es decir, si a lo largo de su discurso mencionaban el sexo comercial con varones menores de edad. Cuadro 3. Frases y fragmentos acerca del concepto qué es una persona menor de edad tomada de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo menor de 18 años todavía no tiene cierta... independencia a... emocional si es independiente, y aunque sé que es menor de edad legalmente yo podría agarrar y decir; ah pues, ya no que tenga menos o sea en cuanto a edad verlos chiquitos indefensa, yo creo, indefensa, algo no sé, que no está despierta aún yo no lo acepto, lo que conozco, el ámbito donde conozco… 16 años, secundaria, tiene la secundaria…. 14, 14, 16 para la gente joven, 24 años es lo que marca ahorita, antes era 18 ahora son, ya cumplió los 15 y ya… ya están listas ellas son las que a veces…predisponen andan acá de precoces se creen muy listas, creen que saben de todo creen que nada les va a pasar y se sienten dueñas de la situación pues bueno, si eres conocido, vecino o familia pues son seres según ellos que necesitan protección si es alguien que no conoces, que se ve en los medios y demás pues adelante, si yo puedo aprovecharme de él me voy a aprovechar en cualquier cuestión ¿no? en cuestión de quitarle dinero, en cuestión de sexo eh etc. pues pueden ser dos cosas puede ser el riesgo pero también puede ser el placer puede ser el no tener poder, puede ser no tener experiencia pero pudiera ser también la riqueza de aprender algo o regresar a la juventud 81 Continuación cuadro 3. Frases y fragmentos acerca del concepto qué es una persona menorde edad tomada de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo se creen muy listas, creen que saben de todo creen que nada les va a pasar y se sienten dueñas de la situación pueden manipular al viejo le puedo sacar lo que yo quiera ellas vienen ya como predispuestas Para los varones entrevistados una persona menor de edad es aquella menor de 18 años. Sin embargo, a lo largo de su discurso se puede visualizar que aunque tienen el concepto y son conscientes del significado de ser menor de edad, tienen la percepción de que si cuentan con ciertas cualidades y características ya pueden considerarse mayores de edad. La percepción de los varones entrevistados se centra en el concepto de que son indefensos, menores de 18 años, necesitan protección, no tienen independencia emocional, no están despiertos aún, son menores si tienen 14 o 16 años, a los 15 ya están listas, están predispuestas, son precoces, a los 14 o 16 se sienten dueñas de la situación, pueden manipular a hombres adultos, si son niños que no son de la familia se puede abusar de ellos en cualquier aspecto, sea sexual o económico, es un riesgo ser menor de edad, no tener poder, no tener experiencia (ver cuadro 3). Para los varones entrevistados las personas menores de edad por una parte son personas dependientes, indefensas, carentes de poder y por otra parte pueden ser vistos como personas que son precoces y que además pueden ser utilizadas y manejadas por las personas adultas. Estas contradicciones pueden observarse en el discurso de los participantes: “…indefensa, yo creo, indefensa, algo no sé, que no esta despierta aún, ingenuidad, si si algo así yo creo… “Jorge 25 años. “…porque a lo mejor o sea... yo me encuentro a alguien que tiene 16 años, 17, pero que ya tiene no sé, carrera, casa, su trabajo, o sea algo muy independiente, y aunque sé que es menor de edad legalmente yo podría agarrar y decir; ah pues, ya no…” Felipe 36 años. 82 “.. antes era 18 ahora son, ya cumplió los 15 y ya… ya está lista, y ellas misma eh, lo hacen, ellas… no justifico ni mucho menos, pero ellas son las que a veces… predisponen, andan acá de precoces o tienen… por supuesto, se creen muy listas, creen que saben de todo, creen que nada les va a pasar y se sienten dueñas de la situación, en primera, creen que… así lo dicen, porque he oído chicas, que pueden manipular al viejo, “ay, ya está viejo y lo puedo manipular, le puedo sacar lo que yo quiera”” Israel 43 años. “…son inocentes, que pueden ser más fáciles de envolver, yo siento… a esa edad no te piden nada o sea en realidad este pues te digo los hombres ya tienen callo y saben que con una rosita pues ya la tienes casi casi rendida a tus pies, o sea no necesitas una mujer madura que “no a mi me pones coche, casa y todo lo demás” Carlos 35 años. Para Felipe (36años) las personas menores de edad pueden ser consideradas como adultos por el simple hecho de trabajar y ser independientes, al aparentar una mayor madurez al ser responsables y por este motivo puede justificarse y decir que aparenta mayor edad. Israel (43 años) percibe que la edad para considerarse menores de edad actualmente ha disminuido, ya que antes eran 18 años y ahora a los 15 años ya se encuentran listas para la actividad sexual ya que son precoces y pueden manipular a los adultos, de esta manera le está atribuyendo la responsabilidad a las adolescentes de sus actos, lo cual puede justificar y normalizar que los menores de edad sean explotados sexualmente, ya que como se verá más adelante los varones entrevistados les endosan la responsabilidad de trabajar en lugares de entretenimiento para adultos a los adolescentes y no a los consumidores. Jorge (25 años) menciona que una persona menor de edad es ingenua y para Carlos (35 años) es inocente, pero para Carlos el ser inocente es una ventaja ya que los hombres pueden aprovecharse de esta situación para envolver y seducir sin tener que gastar mucho dinero porque pueden ser complacidas fácilmente en comparación con una mujer adulta. Los hombres perciben que las personas menores de edad tiene cierta madurez o la demuestra en diversos ámbitos, y por lo tanto la edad que consideran en la que ya pueden ser adultos o personas maduras es a la edad de 15 o 16 años, lo cual indica que puede ser tratados como adultos o pueden ser manejados y manipulados. 83 Subcategoría: Qué saben los hombres de la ESCI En esta subcategoría se intentó conocer la percepción que los varones tienen de la explotación sexual de personas menores de edad, qué tanto saben de esta problemática social. Cuadro 4. Frases y fragmentos acerca de la percepción que se tiene de la ESCI tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro una distorsión enferma de los hombres que lo hacen machismo está como que un poco metido clavado en los hombres hacia la parte homosexual distorsiones sexuales enfocadas hacia los niños delito grave un pecado de dios es una enfermedad enfermo, es en el aspecto de diabólico Enfermo mentalmente si tu no sabes, o sea puedes agarrar y decir: “ es que yo no sabía forma perversa ya al momento de.. de estar ahí o sea igual te darían o sea, de 10, 4 darían a ver, a ver, a ver... algo esta mal! es un tema bastante delicado y no quieren que salga mucho a la luz está presente en cada país tal vez uno por no querer verlo más lo bloqueas, lo eliminas de ti tratar de no pensar en eso alguien está abusando de los niños, en ofrecerlos no quieres oír no le damos tanta importancia tomas desinterés para qué quiero enterarme de la explotación sexual para qué, no es mi caso, no estoy en eso no me perjudica quizás si es a una de sus hijas mientras no te inmiscuya, mientras no te incumba no piensas, no lo analizas, no lo investigas, no buscas solución, nada para eso están otras instituciones que se deben de preocupar por ellos a mí, ni me interesa, ni me apura, ni me afecta, honestamente aunque se oiga muy feo no lo piensas, porque no te afecta el día que quizás le pase a tu sobrina, a una amiga o a alguien, solamente es así como quizás podrás hacer, actuar o ver saben mucho mientras no sea mi familia me vale bombardeo de sexualidad mala páginas porno, las revistas que no es información este no tanto científica te llena la cabeza de tantas fantasías luego empiezas a escuchar que pus con un niño o una niña vas a tener este una satisfacción mayor a lo mejor el estrecho de su vagina el estrecho de su ano llega a enfermarte tanta tanto bombardeo que dices bueno si así me lo están vendiendo lo compro como todas las problemáticas dicen como yo no lo puedo solucionar pues que puedo hacer nada es grave poco se hace y hasta se fomenta autoridades saben dónde y cómo se esta haciendo común se puede ver como preocupante hay mucha desinformación se enteran comúnmente por los medios cuando se está en grupos de cotorreo, pos se olvida que es un problema dicen, que bueno que exista si estoy en un bar órale, por qué me voy a meter en problemas, si ahí está y trabaja hay chicas que son mayores de 18 años y aparentan menor edad los dueños que tienen que responder buscan siempre buscar algún argumento que los zafará los hombres y la sociedad en general cierra los ojos a todo esto se sabe lo que nos dicen en las noticias la misma sociedad no hace nada basta pararse por al merced, por candelaria 84 Respecto a la percepción de la ESCI, en el cuadro 4 se puede observar que los varones perciben que esta es una problemática socialgrave, que la mayoría de los hombres no quieren saber del tema, no les interesa saber que sucede, no quieren escuchar ni oír, mientras no les afecte no le dan importancia, la sociedad en general cierra los ojos y no hace nada al respecto, se fomenta en los bares al tener personas menores de edad, hay bombardeo de sexualidad mala, pornografía que induce a los varones a este tipo de comercio; le otorgan la responsabilidad a las autoridades para que ellos se preocupen y detengan este tipo de explotación. También refieren que hay mucha desinformación, que lo único que logran conocer es a través de los medios de comunicación como la televisión. Los varones mencionan que los hombres en general perciben así esta problemática, como algo que existe y es preocupante pero que ellos no pueden solucionarlo, y que al contrario participan en este tipo de comercio por la influencia de la pornografía y el acceso que se tiene al comercio sexual de personas menores de edad. Es importante señalar que solamente un varón (Felipe) indica que para los hombres el consumo de la ESCI es una enfermedad mental, que el machismo influye para que se den este tipo de prácticas, que son hombres homosexuales, con distorsiones sexuales hacia los niños, que es un delito grave, algo diabólico, una forma perversa, y que solamente pocos hombres ven mal este tipo de conductas, como lo indica el siguiente fragmento de la entrevista: “... si los entrevistas en la calle, todos te van a decir que esta mal, si ya los entrevistas adentro del congal, con la niña aquí en las rodillas, te van a decir: ”pues yo no sabía que tenia 17” ¿no?, o sea la van a tratar de librar así, o sea.… en general yo creo que esta mal, o sea que si dicen; pues que hagan algo, que haya leyes, que haya esto que haya lo otro, o sea lo harían, o sea pero ya al momento de... de estar ahí o sea igual te dirían o sea, de 10, 4 dirían a ver, a ver, a ver... algo esta mal, o sea, creo que es así, más o menos varía…” Felipe 36 años. En el discurso de Carlos y Alejandro que son solteros y no tienen hijos se puede observar que hay una falta de interés por el tema, sin embargo para Gerardo es un tema preocupante y hasta grave como lo señalan en su discurso: “… sí es muy poco lo que sabemos, y por lo mismo, lo que te digo no quiero saber de eso, no quieres oír y o sea si lo vas a enfrentar es con todo, pero como normalmente no hay nadie que te diga sabes que o sea en México hay un porcentaje de tanto por ciento y es en estas ciudades y es en estas localidades, nadie te va a decir eso, entonces como que no le damos tanta importancia, tomas desinterés” Carlos 25 años. “pues… yo pienso que las... los hombres y la sociedad en general este... cierra los ojos a todo esto ¿no? o sea por ejemplo los datos y... es más cómodo, ... es más cómodo quedarse sin saber nada ¿no? o sea se sabe lo que nos dicen en las 85 noticias, nos dicen.... nos dicen muy poco ¿no? o sea en la t.v. realmente nos dicen muy poco, a veces pasan como que un reportaje especial de ese problema pero de ese problema, de la explotación sexual infantil y todo eso pero... es realmente nada y no es algo que resuelva el problema” Alejandro 40 años. “Que es grave, que es grave, que es grave. Sin embargo, poco se hace y hasta se fomenta, porque propias autoridades saben dónde y cómo y no se hace de mucho, no se le pega fácilmente a las redes de prostitución y menos de narcotráfico, es puro discurso, meramente discurso público, desde mi visión es grave, es una situación grave, en la cual pues se esta haciendo común…” Gerardo 40 años. Para Carlos, Alejandro y Gerardo la problemática es grave. Sin embargo los varones no se preocupan, no les interesa, existe una apatía social que lleva a una normalización del comercio sexual de personas menores de edad en donde los varones se vuelven insensibles ante el fenómeno y pueden convivir con él y hasta tolerarlo, es el caso de la zona de la Merced donde se sebe que existe el comercio de menores de edad y no se hace nada e inclusive se percibe como algo normal y hasta se consume, tal y como lo comenta Alejandro: “… la misma sociedad no hace nada, o sea yo pienso que sí sabemos, no lo sabemos así de que nosotros seamos este... testigos presenciales al 100% pero creo que sí lo sabemos porque sí lo vemos, basta pararse por al merced, por candelaria y todo eso, y es que hay este... niñas prostituyéndose ¿no? inclusive me tocó una vez que entramos con un… yo una sola vez, me fui con alguna prostituta en la merced ¿no? y no es por despectivísimo ni nada, porque en realidad, yo... no sé, yo como que las respeto mucho ¿no? digo; es un trabajo muy sufrido, pero cuando íbamos entrando a los cuartos que tienen este.... que son muy pequeñitos, y están digamos...están divididos por... no sé, parecen tablas de triplay o no sé que... que material sea, y... ves nada más abajo una camita, un espacio y las divisiones ¿no? entonces cuando iba entrando, o sea vi tantas chicas que ya habían salido tal vez de haber hecho algún servicio, que puede ser, estaban este... peinándose todo esto y que nos vieron entrar a mi, a un amigo y no sé, el chiste es que las chicas que nos hablaron, así como coqueteándonos y todo eso “a ver cuando me vienes a ver a mí” a pesar de que ya íbamos nosotros con alguien pero... si note que las chicas que nos hablaron así que eran unas creo unas 4 chicas que estaban ahí arreglándose, y si note que... que se les veía que eran menores de 18 años, o sea, yo ahí si no sé muy guapas y todo pero, sí se veían muy jóvenes y este... entonces eh... es algo, es un...es algo a lo que nosotros estamos así ¿no? que si lo vemos, lo palpamos, diario yo creo, pero nos hacemos de la vista gorda y... a veces porque es más cómodo y a veces porque es difícil…” Alejandro 40 años. Para Israel y Carlos el problema de la ESCI es una cuestión por la que no pueden hacer nada, no les interesa hay cierta indolencia, le dejan la responsabilidad a las autoridades, sin embargo, cuando se tienen hijos, en este caso Israel tiene cuatro y Carlos dos, ellos reflexionan y mencionan que este fenómeno les interesaría y harían algo si algún familiar o conocido se encontrara en esta situación. 86 “Pues nada que no quieras saber, yo, yo si soy programador, analista de sistemas, para qué quiero enterarme de la explotación sexual o para qué, yo no le veo, digo, para qué, no es mi caso, no estoy en eso, no estoy metido y no me perjudica, no, para qué…” “A tu entorno, a lo tuyo, no, o sea, no lo piensas, porque no te afecta, te repito, el día que quizás le pase a tu sobrina, a una amiga o a alguien, solamente es así como quizás podrás hacer, actuar o ver, pero antes no, no, la verdad no, no…” Israel 43 años. “Creo que saben mucho, ¿no? o sea sí, claro saben mucho, pero como te repito mientras no sea mi familia me vale ¿no? y desgraciadamente como te digo yo siento que que todo este bombardeo de sexualidad mala, porque es mala ¿no? o sea todas esas páginas porno, las revistas que no es información este no tanto científica más bien educativa no es sino al contrario es mala información yo siento que con todo eso este te digo te llena la cabeza de tantas fantasías de tantas cosas y luego empiezas a escuchar que que pus con un niño o una niña vas a tener este una satisfacción mayor este por qué porque a lo mejor el estrecho de su vagina el estrecho de su ano ¿si? eso te va a causar placer ¿no? entonces siento que que pus llega a enfermarte tanta tanto bombardeo que dices bueno si así me lo están vendiendo lo compro” Carlos 35 años. Además de la apatía que demuestra Carlos hacia la ESCI, también menciona en su discurso que la influencia de la pornografía puede inducir a los varones a buscar sexo con personas menores de edad por la manera en que les presentan las imágenes, y las fantasías y creencias que van permeando el imaginarios de los varones, comoel placer que encontrarán en una niña o niño virgen. 87 Subcategoría: Tolerancia hacia la ESCI En esta subcategoría se exploró qué tanto los varones permiten desde su punto de vista que un adulto mantenga relaciones sexuales con un menor de edad, así como la edad en la cual una persona menor de edad puede empezar a tener una vida sexual. Cuadro 5. Frases y fragmentos acerca de la tolerancia que se tiene hacia la ESCI tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro los hombres en general creen que las mujeres entre 18 a 25 están jóvenes, atractivas o sea no se me ocurre una palabra como tiernas. depende de la personalidad de cada persona y la mentalidad, no sé desde los 18, 17… yo no lo acepto, lo que conozco, el ámbito donde conozco… 16 años en el ambiente en donde estamos son muy precoces las mujeres, de 12 años, no tienes idea eh, lo que dicen, hablan y todo, la cosa es tremenda si te fijas es lo que marca ahorita, antes era 18 ahora son, ya cumplió los 15 y ya… te puedo decir a los 16, 17 años o sea que todavía se están desarrollando es cuando se hacen más atractivas para los hombres no habría ningún problema, si hay un consentimiento legal si hay un consentimiento personal o sea del menor de edad y hasta que edad por ejemplo diría 16, 17 años ya sería otra cosas que 14 o 12 estando en un lugar así hay una chica te digo de 16, 17 años y este vente amiga, vamos a bailar y nos tomamos una cerveza y todo eso En el cuadro 5 se observa que los varones adultos consideran que una persona menor de edad puede iniciar a tener contacto sexual a la edad de 16 o17 años, para ellos ya no son menores de edad y pueden comenzar a experimentar su sexualidad con varones adultos. Además perciben que las mujeres jóvenes son atractivas, tiernas, y que algunas niñas de 12 años son muy precoces, todo lo que dicen y hacen demuestra que son personas maduras con ciertas cualidades. Para Jorge y Carlos la edad en que una persona menor de edad puede comenzar a tener relaciones sexuales es a la edad de 17 o 18 años tanto con sus pares como con un adulto, no expresan en su discurso algún comentario acerca de que es una práctica mal vista, al contrario Carlos menciona que a los varones les gustan las adolescentes porque se encuentran en desarrollo, son vírgenes, les atraen su cuerpo, y su figura. “… pues yo considero que no sé, bueno también te digo depende de la personalidad de cada persona y la mentalidad, no sé yo a mi parecer desde los dieciocho, diecisiete dieciocho yo creo que ya, pero pues obviamente si estamos 88 viendo la sexualidad aquí en México empieza desde los quince o catorce años, entonces es muy temprana la edad, obviamente normalmente se ve con los de las misma edad, ¿no?, pero en un mayor si yo creo que si ¿no? diecisiete dieciocho años creo que ya…” Jorge 25 años. “Ah pues te puedo decir a los dieciséis diecisiete años o sea que todavía se están desarrollando…porque igual lo que buscan a lo mejor es que sea virgen, y este pues en ese momento ya ves que tu cuerpo va cambiando y a veces este va y como se llama este no va parejo ¿no?, o sea de repente a lo mejor le crecen muchos los senos pero está de otras partes del cuerpo está pareja, entonces a lo mejor lo que le llamó la atención son los senos o al revés ¿no? le crecen los glúteos, las caderas o sea no va toda pareja entonces eso es lo que yo siento que les atraería más” Carlos 35 años. En el discurso de Felipe se puede observar que a pesar de que es un poco tradicionalista y se guía por lo que le fue inculcado por sus padres, considera que lo correcto según sus principios es casarse después de los 18 años pero menciona que una persona aunque sea menor de edad puede ser más madura que una persona mayor de edad, que la edad no importa sino el nivel de madurez que muestra la persona. “Pues yo en lo particular así como que... según yo no soy tan tradicional, pero como que siento que si traigo ideas tradicionales por parte de mis padres ¿no? o de mi madre. De que pues las mujeres y los hombres, se casan después de los 18... este...o sea, ciertos ciclos o etapas, se casan para siempre y cosas así ¿no?, entonces este… bueno también tenemos... conozco y he leído de leyes, entonces yo siento o sea que no, no se puede marcar que después de los 18 las mujeres o hombres ya son maduros, ya antes ¿no? o sea realmente depende de su educación, y si creo puede haber personas ya o sea... menores de 18 años que puedan estar un poco maduras y considero que hay otras que después de los 18, igual todavía no están maduras; entonces yo creo que no tanto depende de la edad, si no de la madurez” Felipe 36 años. En comparación con los demás varones entrevistados, Gerardo comenta que existe un riesgo al tener relaciones sexuales con una persona menor de edad, y al igual que Alejandro consideran que la edad en que pueden comenzar a tener actividad sexual un adolescente con un hombre adulto es a los 16 años, sin embargo para Gerardo es mal visto mantener relaciones sexuales con niños menores de catorce años, es menos tolerado que con adolescentes. Es importante señalar que para Alejandro el gusto por adolescentes es marcado ya que lo mencionó a lo largo de la entrevista. “... pues comúnmente eh el doble, pues si tienen cuarenta veinte, ¿no?, pero y si como miembro de esa edad yo creo que rebasar los dieciocho o sea menores ahí sabemos que hay un riesgo y entonces si se considera, obviamente es un riesgo, está prohibido y obviamente como cosa prohibida también está más buscada” Gerardo 40 años. 89 “… yo creo que no habría ningún problema, si hay un consentimiento legal, si hay un consentimiento personal o sea del menor de edad y hasta qué edad por ejemplo para mi yo diría dieciséis diecisiete años ya sería otra cosas que catorce o doce” Gerardo 40 años. “… yo pienso que sí y... a lo mejor no... no necesariamente tomado, que es lo más común que hay, porque se entra a tomar, se entra a tomar pero de repente eh... habemos uno que otro que decimos: “yo nada mas me tomo un refresco”, pero yo voy en plan de relajo y resulta que la que más me gusta es una chavita de 16 años, pero está en este ambiente… pues como que sí se le olvida a uno todo ¿no?” “…yo personalmente lo he vivido que... no me he metido con alguien menor pero... si he sentido la tentación, o sea yo estando en un lugar así hay una chica te digo de 16, 17 años y este... vente amiga, vamos a bailar y... nos tomamos una cerveza y todo eso, y como que... como que a veces uno esta buscando un momento…” Alejandro 40 años. Israel el varón de mayor edad que se entrevistó, a lo largo de su discurso adjudica cierta responsabilidad a las niñas, ya que las percibe precoces y de cierta manera provocativas, siendo ellas las que incitan a los hombres, recayendo en los adolescentes todo la responsabilidad de sus actos. Es interesante observar que de los demás varones entrevistados, solamente Israel considera que las menores de edad pueden comenzar a tener vida sexual con adultos, menciona que a los 15 años es cuando ya se encuentran listas, y a los 12 años cuando inician a ser provocativas y precoces. “No, no he visto, no me ha tocado el caso, no te podría decir pero no he visto ¡eh!, no, y en el ambiente en donde estamos son muy precoces la mujeres (en el comercio ambulante), de 12 años, ¡no tienes idea eh!, lo que dicen, hablan y todo, la cosa es tremenda, pero no, lo que personalmente he visto.” “ya cumplió los 15 y ya… ya está lista, y ellas mismas lo hacen, ellas… no justifico ni mucho menos, pero ellas son las que a veces…” Israel 43 años. De acuerdo con lo establecido en el artículo 1 de la Convención sobrelos Derechos de los Niños, una persona menor de edad es todo ser humano menor de dieciocho años de edad (Ramírez, 2008), pero de acuerdo a lo que mencionan algunos de los entrevistados anteriormente, la edad para considerarse mayor de edad son los 18 años y actualmente se percibe que a la edad de 15 años ya son personas con cualidades de adultos y que pueden ser considerados como tales. La tolerancia de los varones de acuerdo a su percepción indica que a pesar de que a la edad de 16 y 17 años aún son personas menores de edad para ellos ya no lo son, ya que son atractivas y pueden estar listas para mantener relaciones sexuales con varones adultos, lo que puede estar ligado a la necesidad de los hombres de buscar la inexperiencia, algo nuevo, limpio para que no los infecte de alguna enfermedad, encontrar mayor satisfacción por la estreches de su vagina o ano, así como ser contagiados por la juventud. 90 Subcategoría: Justificación de ser consumidor de la ESCI Se indagó con esta subcategoría las principales justificaciones o excusas que los varones dan para mantener relaciones sexuales con personas menores de edad dentro del comercio sexual. Cuadro 6. Frases y fragmentos acerca de la justificación del consumo del comercio sexual de personas menores de edad tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro tu puedes agarrar y decir; ”a ver, pues no se ve de 16” piensa como de 16, ya me habla de esto, de lo otro y de aquello, o sea, yo diría que tiene como 30 tu palabra contra la mía lo que tú piensas y lo que es y todo eso, muy subjetivo pues si la ley es así ” pues yo no la vi de 16” yo pague y yo quiero eso no le pertenece a nadie no creo que se… se detenga el hombre no se detiene, la verdad ni por eso ni por nada con consentimiento de ellas el problema es cuando a la mujer se le, se forza a hacer lo que no quiere si la chica quiere ¿por qué no?, ¿a quién se le hace daño?... viene la chica y lo busca tiene 16 años, y ha pasado, te juro, ha pasado de que “¿tienes miedo?”, “¿te pegan?” por qué no lo hago, porque digo… ni lo haría, tengo niñas, tengo tres niñas divinas no quisiera que pasara eso con alguna de mis hijas quizás no lo andan buscando viene la chica y lo busca la oportunidad si traes el billete la compras, la compras porque la compras y dices yo quiero a ella y pagas eres dueño del lugar aunque la chava no quiera pues “lo siento mamacita estás trabajando aquí órale” entonces la puedes obtener quizá los hijos podrían detenerlos quizá, pero quizá ni siquiera tendría que salir porque bueno ahí tiene no sería una limitante que tuviera hijos o hijas si estoy en un bar órale, por qué me voy a meter en problemas, si ahí está y trabaja inclusive yo no sabía ni que edad tenía hay chicas que son mayores de 18 años y aparentan menor edad, o sea que... que a mi ni me metan en problemas desde que está ahí es por que trabaja en eso, ¿no? muchos de los que visitan esto, son gente política yo me metí con una chica que trabaja en un bar y si es menor de edad, bueno pues bueno para eso están los dueños que tienen que responder 91 Continuación cuadro 6. Frases y fragmentos acerca de la justificación del consumo del comercio sexual de personas menores de edad tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro porque la chica es fácil sabe que no podrá vivir con ella, pero sabe que le puede sacar un teléfono celular le puede pagar una salida chicas a veces tienen su novio o su esposo y andan con hombre mayores lo que yo conozco y he visto es sobre lo que gira, eh, la cosa económica En el cuadro 6 los varones entrevistados mencionan que los hombres en general utilizan diversas justificaciones para mantener relaciones sexuales con personas menores de edad, dentro de estas justificaciones se encuentran las siguientes: no sabía que eran menores de edad, se veían mayores de edad por su forma de vestir y de actuar, si tienes dinero la puedes comprar, sin interesar que sea menor de edad, el dueño del lugar puede presionar a la menor a ofrecer servicios sexuales, por lo tanto los dueños tienen que responder y si están ahí es porque trabajan en eso, entonces pueden solicitar sus servicios. También pueden escudarse en decir que ella consintió el encuentro sexual, que es una chava fácil, que algunas buscan este tipo de relaciones, son provocativas, se insinúan, se venden para obtener algo a cambio como un celular, y que éstas chicas a veces tienen esposo o novio, por lo tanto no se le hace ningún daño, si no al contrario les ayudan a obtener dinero. También se considera que los hombres en general no cometerían este tipo de actos porque se meten en problemas legales, sin embargo, se menciona que buscan diversos argumentos para zafarse y poder justificar sus actos. Algunos hombres que buscan relaciones sexuales con personas menores de edad no se detiene por nada, aunque otros pueden detenerse por el hecho de tener hijas o hijos y eso puede evitar que se busque a un menor de edad para tener relaciones sexuales. 92 Gerardo además de manifestar que no sería una limitante tener hijos menores de edad para mantener relaciones sexuales también comenta que hay otras justificaciones que los hombres podrían utilizar como se muestra a continuación: “… quizás pueda ser eso ¿no? de porque esta bonita, esta mucho más bonita que la pareja que tengo ahora, tiene sus carnes más firmes que la pareja que tengo ahora… eh eh ah no me compromete emocionalmente quizá… quizás porque es comercio sexual…” Gerardo 40 años. Para Israel, el tener hijas es una limitante ya que él no andaría con una adolescente porque tiene hijas pequeñas y eso lo detendría, pero de alguna forma primero justifica que los varones anden con las menores de edad porque ellas son quienes están en busca de hombres ya que son fáciles y quieren dinero. “Un delito, sí, pero viene la chica y lo busca, y tiene 16 años, y ha pasado, te juro, ha pasado de que “¿tienes miedo?”, “¿te pegan?”, así me lo han dicho, de verdad, y sabes por qué no lo hago, porque digo… ni lo haría, tengo niñas, tengo tres niñas divinas y este no, no quisiera que pasara eso con alguna de mis hijas, no sé, debe haber alguna forma de alejarme o hacer que no pase, no sé, pero no, no lo hago…” Israel, 43 años. Otros, como Alejandro y Felipe, les adjudican cierta responsabilidad a las menores de edad por trabajar en lugares de entretenimiento para adultos y por eso justifican que los varones sean consumidores del comercio sexual. “... ora en un bar, a lo mejor dice no este… no porque me meto en problemas legales, no porque es menor de edad, pero si estoy en un bar órale, por qué me voy a meter en problemas, si ahí está y trabaja, ¿qué puede argumentar? inclusive yo no sabía ni que edad tenía, hay chicas que son mayores de 18 años y aparentan menor edad, o sea que... que a mi ni me metan en problemas porque... desde que esta ahí es porque trabaja en eso…” Alejandro 40 años. “... tu puedes agarrar y decir; “ a ver, pues no se ve de 16” ¿no? o piensa como de 16, ya me habla de esto, de lo otro y de aquello, o sea, yo diría que tiene como 30 ¿no? (risas) este...o sea si, si o sea, eso es el la parte o sea... de ya vamos a hablar, o sea tu palabra contra la mía, lo que tu piensas y lo que es y todo eso, muy subjetivo…” Felipe 36 años. Jorge y Carlos argumentan que el dinero es lo que le da poder a un varón y que por eso puede llegar a ser consumidor del comercio sexual de personas menores de edad, por lo que la justificación sería que ellosestán comprando algo por eso no habría problema. “… yo pague y yo quiero eso ¿no?, entonces se justifican de alguna manera absurda porque no le pertenece a nadie ni tienes que hacer eso para para tener sexo con un niño ¿no? o alguien menor de edad pero no creo que se… se detenga el hombre, no no no no se detiene, la verdad ni por eso ni por nada…” Jorge 25 años. 93 “… la oportunidad si traes el billete la compras, la compras porque la compras y dices yo quiero a ella y pagas ¿si?, y eres dueño del lugar aunque la chava no quiera pues “lo siento mamacita estás trabajando aquí órale”, si o sea ya entró buena lana por ti órale, si, entonces la puedes obtener, entonces es eso ¿no?...” Carlos 35 años. 94 Subcategoría: La ESCI como delito En esta subcategoría se indagó el conocimiento que tienen los varones de la explotación sexual comercial de personas menores de edad como delito, si saben que ser consumidor de esta explotación constituye una transgresión pero aún así se lleva a cabo dentro del contexto en el que se encuentran. Cuadro 7. Frases y fragmentos acerca de la percepción que tienen de la ESCI como delito tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro mientras lo puedan justificar de alguna manera se les olvida que es un delito la responsabilidad ya no va a quedar de este lado si no del... del dueño el causante de todo eso pues si todos sí sabe pero se hace pendejo siempre sabes pero tratas de evitarlo y borrarlo anularlo de tu mente no importa tú sabes que si alguien no tiene dieciocho años, no no puedes acceder a ella te arriesgas el vamos a ver que pasa estás consiente que es un delito yo pague y yo quiero eso se justifican de alguna manera absurda sí sabes que es delito lo sigues haciendo mientras no tengas consecuencias si tiene 11 años y puedes pasar 6 meses con ella lo haces mientras no tengas consecuencias mientras no, sí, no te rompa tu… donde vives, todo tu entorno, lo haces, mientras no te perjudique podría, este, remorderte si acaso piensas que tienes hijas lo hago, por qué, porque puedo pagarlo y sin bronca porque la niña quiere y no hay bronca mientras no me cachen lo sigo haciendo todos sabemos que es delito y que seguirá siendo mientras no te afecte mientras viendo a la autoridad incompetente para terminarlo va a seguir mientras haya familias disfuncionales sí claro que saben entre más prohibido más adrenalina corre por tus venas y sientes creo más placer sientes desde muchas formas tú tratas de zafarte ni tenemos principios que antes teníamos que nos inculcaban si me cachan pues igual y este le doy una lana al poli yo no supe o sea yo no sabía que era niña en ese momento pues no vas a pensar en que te van a cachar simplemente y sencillamente es la adrenalina de decir ah pues es una niña pues órale va ¿no? sí se sabe porque abiertamente los medios si han hecho algún comercial abiertamente sí se sabe que tener sexo con menores de edad es un delito es un riesgo muy alto la leyes se hicieron para violarlas me provocó yo no quería me hostigó cuando se busca hacia los lugares que ofrecen... como sexo servicio, el hombre no percibe que es un delito a pesar de que ahí esta al ley nadie lo percibe así muchos políticos son los que buscan esos servicios decimos que la piratería de discos es un delito ¿no? todos los compramos 95 En el cuadro 7 se indican algunos de los fragmentos de los entrevistados donde se muestra que todos saben y aceptan que la ESCI es un delito, sin embargo dan diversos argumentos como los siguientes: se les olvida que es un delito, la responsabilidad es de los dueños de los lugares donde son explotados, intentas olvidarte que es un delito, lo haces mientras no tengas consecuencias o no se dañe a tu familia, las autoridades tienen que actuar, entre más prohibido mejor para los varones, hay comerciales que lo difunden, es un riesgo, cuando se está en bares no se percibe como delito aunque sea menor de edad. Para dos de los entrevistados (Felipe y Alejandro) el tener relaciones sexuales con personas menores de edad es un delito, sin embargo, comentan que a los varones se les olvida que está penado o no lo perciben como delito, tal como se observa en las siguientes viñetas: “Sí, o sea te digo lo consideran que es un delito, pero mientras lo puedan justificar de alguna manera, o sea no lo... o sea, se les olvida que es un delito, o sea como te decía, si yo entro y digo; pues es que aquí deberían estar puras de 18, o sea, entonces ya como que la responsabilidad ya no va a quedar de este lado si no del... del dueño” Felipe 36 años. “… yo digo que cuando se busca hacia los lugares que ofrecen... como sexo servicio, el hombre no percibe que es un delito, a pesar de que ahí esta la ley que dice: “con menores de edad es un delito” ¿no?, pero... nadie lo percibe así.” “Es como decir así como... como equiparándolo por ejemplo con... decimos que la piratería de discos es un delito ¿no? todos los compramos, ¿no?...” Alejandro 40 años. También Jorge y Gerardo mencionan que los varones que pueden tener contacto sexual con adolescentes saben que es un delito, están conscientes de que es un delito, pero se arriesgan para experimentar, mientras Carlos indica que es algo prohibido y que puede incrementar el placer y por eso se podrían llevar a cabo este tipo de conductas. “Sí sabes que es un delito, y dudo que alguien no lo sepa la verdad, normalmente tu sabes que si alguien no tiene dieciocho años, no no puedes acceder a ella ¿no? pero te arriesgas ¿no?, el arriesgue, como siempre el vamos a ver que pasa, pero sí sabes, estas consiente que es un delito…” Jorge 25 años. “… es un riesgo pues y es un riesgo muy alto que si se tiene la conciencia obviamente pues no se toma (se ríe) no se toma el riesgo…” Gerardo 40 años. 96 “… sí, sí, sí claro que saben y este pero como te digo entre más prohibido más adrenalina corre por tus venas y sientes creo más placer sientes” Carlos 35 años. El único varón que comenta que a pesar de ser un delito el ser consumidor de la ESCI, se puede llevar a cabo si no colocan al varón en situaciones problemáticas, si no le traen consecuencias, puede seguir haciéndolo por varios meses e incluso años. “Sí sabes que es delito, sí, y, lo sigues haciendo mientras no tengas consecuencias, te repito, y esto implica, si alguien te puede asegurar que puedas estar con esa chica durante dos años, no hay problema, lo haces, si tiene 11 años y puedes pasar 6 meses con ella lo haces, de verdad, mientras no tengas consecuencias, mientras no te afecte, mientras no, sí, no te rompa tú… donde vives, todo tu entorno, lo haces, mientras no te perjudique…” Israel 43 años. 97 4.5 Creencias en torno al Comercio Sexual Ideas que tienen los varones acerca del comercio sexual de personas menores de edad, así como de quienes intervienen en este tipo de comercio, desde los menores de edad, los explotadores o dueños de los lugares tales como bares, antros, etc., hasta los clientes que solicitan o buscan este tipo de servicios. Subcategoría: Responsables de que los menores de edad trabajen en el comercio sexual Se trata de conocer las ideas que predominan en los varones acerca de los responsables o culpables de que los menores de edad trabajen o sean explotados en este tipo de comercio. Cuadro 8. Frases y fragmentos sobre las creencias que tienen que los varones entrevistadosacerca de quienes son los responsables de que las personas menores de edad trabajen en el comercio sexual Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro todos tendrían culpa desde la mujer que a lo mejor acepta, desde el que la llevó desde la sociedad que permite dueños de esos lugares que no les importa voy y pago y ya no me hago responsable yo creo que todos de cierta forma todos porque todos lo vemos, todos lo permitimos, el gobierno lo ve, lo permite sólo los responsables de lo tuyo es, o sea, tu mismo ¿no?, lo que haces podrías hablar de sociedad sus papás porque se separaron porque una vez su papá le pegó no se puede decir una causa específica pues parte sus padres siento que en la sociedad ya se rompió muchos principios a la sociedad y al mundo entero le faltan valores ya lo único que buscamos es placer yo creo que somos todos somos responsables la familia somos responsables los padres es responsable el sistema, es responsable la iglesia instituciones que trabajamos en diferentes tipos de servicio es todo un aparto de corrupción se llega de muchas maneras es como en la droga que hay enganchadores de muchas maneras muchas de las veces sí son enganchadas más las niñas de 17 años la autoridad este en complicidad se permite en todos los países en todo el mundo 98 En el cuadro 8 se observa que los varones entrevistados coinciden en que entre los responsables de que los niños o adolescentes trabajen en este tipo de explotación es la sociedad en general, sin embargo, también comentan que los responsables pueden ser: la mujer que acepta ser explotada, la persona que la llevó, los dueños de los lugares, el cliente al no hacerse responsable, todos al permitir que sucedan esta clase de cosas, la propia persona debe ser responsable de sus actos, los padres, el rompimiento de los principios y valores, la familia, la iglesia, el sistema, la corrupción, la droga, y las autoridades. Aunque los argumentos de los varones se centran en que la sociedad en general es responsable de que lo niños y adolescentes se encuentren explotados en el comercio sexual, tienen algunas otras ideas o creencias acerca de esta problemática, por ejemplo Felipe cree que existen diversos responsables, entre ellos las propias mujeres: “… desde la mujer que a lo mejor acepta, si es que ella aceptó ¿no? desde el que la llevó ahí, la obligaba o… que la corrió de su casa o que la orilló vamos a decir, a eso ¿no?, desde la sociedad que permite o sea... el establecimiento de esos lugares, desde.... las personas que tienen... que son dueños de esos lugares que no les importa porque ellos lo que están viendo es el beneficio económico y desde los que van y pagan, porque o sea, ellos dicen: bueno yo voy y pago y ya no me hago responsable, o sea me salgo sin culpa y todo el rollo y obtengo algún beneficio, me siento bien un rato y... ya, o sea todos” Felipe 36 años. De acuerdo con el enfoque irregular de los Derechos Humanos muchas personas creen que los niños víctimas de la ESCI tienden a participar voluntariamente en esta clase de explotación porque les gusta, son promiscuos, les endosan la responsabilidad siendo que son personas que aún no son conscientes de lo que hacen y no pueden tomar decisiones, algunos de los varones entrevistados como Israel y Alejandro plasman esta creencia en su discurso: “Porque ocasionalmente decían “es que están porque les gusta” y “es que es por esto”, “es que, ¿qué otra cosa hago?... mi viejo, mi viejo me pegaba, me hacía, me todo, terminó yéndose con mi hermana… y mi amiga me dijo que esto era lo más fácil que podía hacer, tengo a mis hijos en la escuela…” que esto, que el otro, “es temprano me voy”, y ahorita, la jovencitas, en mi tiempo particularmente son las que ya no quieren, ya no quieren, no quieren ya batallar nada, ya no, y si con eso sacan 300 pesos al día, pues ya, con eso se cumplen su necesidad, ¿ves?, y así, quizás eso sea lo que las lleva y te… y se justifican con que las obligaron, las obligan, no saben hacer otra cosa, es lo único que pueden, todo, no tienen estudios, no esto, cuánto les pagan por un trabajo jodiéndose todo el día, “me dan 100 pesos por todo el día, me tienen lavando trastes, limpiando y todo por 100 pesos, y si rompía algo lo pagaba, no me daban la comida, me daban lo que quedaba y todo, yo por eso los mandé a volar y me vine aquí…” Israel 43 años. 99 “…muchas de las veces sí son enganchadas, más las niñas de 17 años, que alguna que otra puede entrar por curiosidad, la animaron, pero la engancharon más fácilmente pero en otras cosas si pueden ser enganchadas de otra manera más este más cruel y digamos que con la autoridad este en complicidad…” Alejandro 40 años. Jorge se centra más en endosar la responsabilidad tanto a la sociedad como al gobierno, y además muestra cierta intolerancia hacia este tipo de explotación ya que percibe que este fenómeno social se va a ir normalizando hasta que se vendan bebés, es decir que va a existir una insensibilización por parte de todos. “… yo creo que todos no, de cierta forma todos porque todos los vemos, todos lo permitimos, el gobierno lo ve, lo permite, sobre todo yo creo que en cierta forma el gobierno, porque digo si tu alguien tu dejas que las chavitas se puedan prostituir, no te importa vamos, o sea al rato que va a seguir, ¿no?, al rato ya no van a ser suficientes las niñas, ya al rato van a ser bebés o algo, entonces creo que es algo que todos tenemos ahí algo que ver…” Jorge 25 años. Para Carlos los responsables de este fenómeno social son los padres, se centra más en la familia, en los valores y principios que se tienen que ir fomentando dentro de familia y que se han ido rompiendo en la sociedad actual. “…los padres parte de culpa porque desgraciadamente ya en esta época siento yo que los padres ya no se preocupan por los hijos o sea ya vas creciendo y ah que bueno ¿no? ya te está yendo bien y échale ganas ¿no? y ya, ¿si? pero antes yo siento yo que los tenían más amarrados…” Carlos 35 años. Gerardo coincide con Carlos en que los responsables son en parte la familia, los padres, además él señala al sistema, a la iglesia y las instituciones, las cuales deben poner en marcha programas para ayudar a las mujeres a empoderarse y evitar que sean víctimas de la ESCI. “… la responsabilidad de como sociedad, empezamos a invertir recursos tanto alimenticios, como educativos, como de salud, como de recreación a las mujeres, antes de que lleguen a estos espacios donde van a ser, donde les van a faltar al respeto, donde sus derechos no son válidos, donde hay discriminación, donde la violencia sexual y emocional está a todo lo que da, entonces quizás podamos hacer algo ahí, invirtiéndole antes de que antes de que se dé, no es no es fácil que una mujer que este empoderada llegue a prostituirse, no es fácil, quizás se entregue y lo haga porque se le da su regalada gana” Gerardo 40 años. 100 4.6 Costumbres respecto a la sexualidad masculina Esta categoría comprende aquellas prácticas sociales arraigadas en los varones respecto a la sexualidad que ejercen, y los diferentes significados que tienen para los varones en general estas prácticas sexuales. Subcategoría: Significado de tener relaciones sexuales Se exploró la manera en que los hombres perciben sus prácticas sexuales, qué entienden ellos por relaciones sexuales, con la intención de conocer más acerca de la construcción de su masculinidad y las principales costumbres que tienen respecto a mantener relaciones sexuales con personas muy jóvenes. Cuadro 9. Frases y fragmentos acerca del significado de tener relaciones sexuales tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge IsraelCarlos Gerardo manifestar y compartir un sentimiento poder saciar o liberar pensamientos así como de lujuria la parte animal del hombre diversión, pasar el rato eh sacar lo que tienes adentro Desahogo no es tan formal como con una pareja ya estable entre más mujeres tengan sexo contigo pues mejor la experiencia sentir que se siente con otra persona desahogo como de terapia a los 17, 25 años es este, primordial, vital la verdad, más… ahorita ya a esta edad es como, como complemento, es como complemento de la relación, de la vida ya no es vital, elemental ya no es tan necesario Desahogo, satisfacción, casi hasta egoísta, personal… liberar estrés, para tener un rato placentero en el caso de presumir con los amigos, del poder poder es un trofeo (las mujeres) te elevan el ego como si fueras el mejor amante del mundo es como que un triunfo una medalla para ellos es sexo, amor no existe puede mantener relaciones sexuales con quien sea reafirmar el poder lo hago porque me gusta integrando los sentimientos ya estuve con una y la que sigue 101 Los varones manifiestan en su discurso que el significado de tener relaciones sexuales para los hombres en general es liberarse de pensamientos como la lujuria, una manera de saciarse, de diversión, desahogo, para adquirir experiencia, es un triunfo, una medalla, reafirmar el poder, satisfacción, liberar el estrés y tener un rato placentero (ver cuadro 9). En esta subcategoría se observa que las costumbres arraigadas a la masculinidad son solamente el placer, la diversión, o mantener relaciones sexuales con quien sea y con la mayor cantidad de mujeres, además los sentimientos los dejan en un segundo plano, y pocos varones lo mencionan. Como se puede observar, el discurso de los varones en esta subcategoría está permeado por varios atributos que la masculinidad impone, y que se siguen reproduciendo en los varones de todas las edades, esto puede visualizarse en las siguientes viñetas: “… para los hombres es como que un triunfo, una medalla ¿no? porque no lo toman como debería ser ¿no? una relación amorosa, para ellos es sexo, amor no existe para ellos, es sexo, entonces en este caso el hombre puede mantener relaciones sexuales con quien sea no significa necesariamente que quieran a esa persona” Carlos 35 años. “eh, sí normalmente es así, eso sí nunca ha cambiado, bueno al menos no ha cambiado nunca que entre más mujeres tengan sexo contigo pues mejor ¿no?” Jorge 25 años. Para Felipe el significado de tener relaciones sexuales implica algo más afectivo, no solamente un deseo o la lujuria, como lo indica: “Mmm.... bueno, creo que serían diferentes aspectos, no sé, podría nombrar tres, bueno uno podría ser este… como una forma de poder manifestar y compartir un sentimiento que es el amor con su pareja o con una persona que sientes algo hacia ella; o por ella más bien, y este... otra, este... lo vería yo como una forma de... de... de... experimentar otras sensaciones…” Felipe 36 años. Sin embargo, para Gerardo el significado de tener relaciones sexuales es ambivalente porque por una parte el varón tiene que integrar sus sentimientos y por la otra demostrar el poder y además reafirmarlo al mantener relaciones con más mujeres. “… tiene que ver primero con reservar el poder y la otra quizá entonces integrando los sentimientos, pero comúnmente lo que la mujer está pensando en que ahh tienes relaciones conmigo me ama, el hombre está diciendo ya me acosté con una y la que sigue…” Gerardo 40 años. 102 Jorge e Israel concuerdan en que para los varones el significado de mantener relaciones sexuales es un desahogo, no obstante otra cuestión importante que se puede observar es que la edad puede influir en la sexualidad, de esta forma lo que para los varones menores de 40 años puede significar diversión, lujuria, saciedad, adquirir experiencia, para Israel y los varones de su edad tiene un significado diferente. “Hablando de los 40, mmm, desahogo, desahogo, ya así ya lo entiendo ya hasta como de terapia, ya pasó el tiempo porque a los…. no sé, a los 17, 25 años es este, primordial, vital la verdad, más… ahorita ya a esta edad es como, como complemento, es como complemento de la relación, de la vida, ya que ves los beneficios terapéuticos que hay y esto, pero ya no es de… ya no es vital, elemental, ya no, elemental y vital, ya no, vital ya no es para uno eh porque puedes pasar, honestamente, hasta meses sin una relación sexual” Israel 43 años. 103 Subcategoría: Costumbre de tener relaciones sexuales con personas muy jóvenes En esta subcategoría se intentó conocer el tipo de prácticas sexuales socialmente aceptadas por los varones, en este caso el mantener o establecer contacto sexual en el comercio sexual con personas menores de edad. Cuadro 10. Frases y fragmentos acerca de las costumbres de tener relaciones sexuales con personas menores de edad, tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro sentirse más jóvenes que son atractivos todavía para generaciones más chicas sexualmente ser ellos los más fuertes o dominantes la inexperiencia de las otras personas, de la persona más joven, pues puede ser más fácil que te diga que si que ellos tengan una deficiencia (los varones) sentimentalmente y socialmente, creo que la mujer madura más rápido las chavitas de secundaria, ya cuando empiezan su desarrollo, ya les empiezan a atraer, pero con jóvenes mayores la atracción la autoridad muchos necesitan respeto el hecho de ver así a alguien más joven que les diga que hacer y todo eso, les da autoridad por poder poder, porque normalmente es la gente que tiene poder, que tienen posibilidades, tienen dinero lo que puedes ver que rodean a las mujeres de éstas es, este, el apuro económico por el que pasan que sean vírgenes las puedas envolver puedan realizar sus fantasías (los varones) tienen dinero por el interés, por lo económico dominación el riesgo esta prohibido, si esta prohibido entonces es más buscado un reto mejorar su autoestima una mujer o un hombre menor de edad pudiera ser que también es un estímulo sexualmente efectivo les robas la juventud sentirse más vivo de las opiniones que he escuchado es que es carne fresca se sienten más jóvenes carne fresca aferrarse a sentirse más joven En el cuadro 10 se puede observar que los varones consideran que mantener relaciones sexuales con personas jóvenes los hace más jóvenes, mejora su autoestima, los hace más atractivos, más dominantes en el aspecto sexual, pueden manejar a los menores de edad y realizar sus fantasías, les atrae la virginidad de las personas menores de edad porque son nuevas, están limpias y no tienen enfermedades que les pueden contagiar. También porque es un riesgo y dentro de los mandatos masculinos el riesgo y los retos juegan un papel muy 104 importante en cómo los hombres enfrentan la vida y van aprendiendo a afrontar y superar los retos que se les presentan en todos los aspectos, en este caso en el sexual. La autoridad y el respeto es lo que a muchos varones lleva a mantener relaciones sexuales con personas menores de edad, debido a que tienen una deficiencia o se sienten incapaces de poder mantener una relación sexual con una persona adulta o como se mencionó anteriormente es más fácil convencer a un menor de edad a cumplir las fantasías sexuales del adulto, ya sea porque el adulto considera que los adolescentes son inexpertos o porque las personas menores de edad no tienen conocimiento delo que están haciendo y piensan que es normal todo lo que les solicita el adulto en el aspecto sexual. También una costumbre es creer que las mujeres maduran más rápido que el hombre y por eso buscan hombres de mayor edad, para poder obtener algún beneficio de ésta relación ya que tienen carencias económicas, por lo que el hombre que tienen dinero o poder puede tener a una persona menor de edad para que cumpla sus fantasías, ya que existe en los varones el imaginario de que las personas menores de edad son carne fresca, son personas limpias, son estímulos sexualmente efectivos y pueden complacerlos en todas sus fantasías sexuales. Estas prácticas socialmente arraigadas de tener relaciones sexuales con personas menores de edad no sólo se centran en la juventud, en la belleza, en el poder, sino también en la inmadurez de los órganos sexuales de los menores, como lo mencionan a continuación los varones entrevistados: “sí, yo creo que sí, normalmente cuando se presenta la ocasión de tener esa mujer más joven obviamente va a ganar, normalmente uno ve bueno podría probar, se da más ese caso, que ya más grande no causa tanto impacto como una chavita ¿no?, que dices ah está tiernita no sé, la otra ya esta bien madura, ya no siente igual, eh ya no ha de sentir igual, no sé a la hora de penetrar yo creo ella grite más o no sé, de alguna forma… ah también yo creo la estreches de la vagina, no sé ya ves que cuando son jóvenes obviamente más estrecha, más dura…” Jorge 25 años. “si, algo que han dicho es que son nuevecitas, como que no es lo mismo tener intimidad con la esposa porque ya se ha relajado toda su parte íntima, que la carne fresca que es como los músculos, que entre más rígidos y eso quizás les pueda dar mucho más…” Gerardo 40 años. Otro punto importante es el aspecto económico, ya que Israel considera que los varones mayores de 40 años al tener dinero tienen poder y pueden obtener lo que desean, en este caso una relación con una persona menor de edad. “Pues, por lo mismo que te digo, por poder poder, porque normalmente es la gente que tiene poder, que tienen posibilidades, tienen dinero, tienen… no pasan apuros y pueden, porque tú sabes los gastos que implican una muchacha joven, gastos de esto, la mayoría, entonces es el poderle dar y tenerla a la disposición, si viene una 105 muchacha con apuros a los 16, creo serían capaces de hacerlo ¿eh? mientras puedan” Israel 43 años. Para Gerardo el poder también es importante pero no en el sentido económico como lo comenta Israel sino en el aspecto simbólico, en tener poder para manipular, como lo expresa en su discurso: “… y entonces pues uno que termina usando el poder para manejar o manipular o moldear, dicen a veces les llaman así, ¿si has escuchado?... es parte del poder o sea desafortunadamente en nuestra cultura el poder y en muchas culturas, el poder y la relación sexual están de la mano…” Gerardo 40 años. Felipe, Jorge y Carlos mencionan que los varones buscan personas menores de edad para mantener relaciones sexuales por el hecho de que los coloca en una posición de autoridad, los hace fuertes y dominantes, y además porque son atractivas las personas menores de edad por la inexperiencia que demuestran. “… bueno si, podría ser, como engañarles... o engañarlas más bien a que... como no tienen mucha experiencia, hasta podrían decirles: “esta es la neta” o sea mi neta es la superior y no hay más ¿no? entonces este… como por la inexperiencia de las otras personas, de la persona mas joven, pues puede ser más fácil que te diga que si y entonces ya como que saltar y sentirse bien, puede ser” Felipe 36 años. “… que sean vírgenes o es que no sé a lo mejor que te digo las puedas envolver y que las puedas, como que ellos puedan realizar sus fantasías ¿no?...” Carlos 35 años. Además de ser inexpertas las personas menores de edad y por eso atractivas, una creencia que comparten los varones es que al estar con alguien menor se puede contagiar juventud, tal como lo manifiestan Felipe, Gerardo y Alejandro. “… yo creo que igual y podría ser por...por no sé a lo mejor por sentirse más jóvenes, o sea sentir que están como... bueno o sea que son atractivos todavía este... para generaciones más chicas; y eso o sea los hace sentirse mas jóvenes” Felipe 36 años. “… se dicen así ¿no?, ah y que entre más gente joven tengas en tu intimidad y en tu haber pues más joven te vas a volver como que te vas a rejuvenecer, casi casi como el retrato de Dorian Gray” Gerardo 40 años. 106 “… ah...porque... eh bueno yo lo que he escuchado, es que sienten que... se sienten más jóvenes también ellos a la vez ¿no? o sea, sienten eh... dicen: siento que rejuvenezco, no es lo mismo hacerlo con alguien ya mas grande” Alejandro 40 años. Para Gerardo y Alejandro que comparten la misma edad, coinciden en que los varones andan en busca de adolescentes porque son “carne fresca” que para ellos es algo fresco, tierno, virgen que puede llegar a satisfacer más que una mujer adulta. “A lo mejor yo me he formado esta idea ¿no?, de que a mi me puede gustar tanto una chica más grande, como una de mi edad, como una más chica ¿no? pero si he notado mucho, en... en gente de mi edad y un poco mas grande que dicen este... o sea que de plano lo dicen tácitamente, ¿no? a mi me gustan más las chicas, carne fresca, jóvenes y si son como dicen en... bueno, en...como hacen la exposición esta, de la sexualidad, que luego tienen chicas menores de 18 años…” Alejandro 40 años. “… de las opiniones que he escuchado es que es carne fresca, que no es lo mismo la esposa que carne fresca, o sea carne de jovencitas porque son nuevas, ellos consideran que son nuevas por decirlo así…” Gerardo 40 años. 107 4.7 Creencias acerca de la sexualidad masculina Ideas que son socialmente compartidas por un grupo de varones dentro de un contexto social sobre los mandatos culturales que dicta la sexualidad masculinidad en un momento histórico y cultural. Subcategoría: Gusto por personas muy jóvenes o adolescentes Con esta subcategoría se exploraron las ideas que predominan en los varones entrevistados sobre el gusto por personas menores de edad, y por qué creen que los menores de edad son atractivos para mantener contacto sexual. Cuadro 11. Frases y fragmentos sobre las creencias que tienen los varones acerca del gusto por personas muy jóvenes o adolescentes, tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro por el físico bueno que el cuerpo a cierta edad como de 18 o 25 o sea pus caen en... o sea es muy joven, o sea inmaduro yo me imagino que es por el, la apariencia aprecias la juventud, no sé, les llama mucho la atención, la vitalidad, la fuerza, el pensar diferente por eso busca un hombre maduro a una joven, porque es un poco inexperta es como para reafirmar, para no sentirse que están acabados para sentir que todavía podemos es este parte de la publicidad una mujer pues cuando van creciendo pues las niñas se ven muy bonitas son inocentes, que pueden ser más fáciles de envolver, yo siento son nuevecitas, como que no es lo mismo tener intimidad con la esposa que la carne fresca los músculos, que entre más rígidos y eso quizás les pueda dar mucho más… tratar de llevar la batuta en ella la puedo manipular Entre las creencias que prevalecen en los varones entrevistados acerca del gusto por personas jóvenes o adolescentes predominan las siguientes: por el físico, el cuerpo, la inmadurez, la apariencia, apreciar la juventud, la fuerza, la vitalidad, la forma de pensar diferente, la inexperiencia, para reafirmar la virilidad, por la publicidad, por el desarrollode las niñas, la inocencia, son nuevecitas, son carne fresca, los músculos son más rígidos en comparación con la esposa, y el intentar manipular (ver cuadro 11). 108 Para Felipe, Carlos y Jorge las creencias que tienen lo varones del gusto por gente muy joven se centra principalmente en el cuerpo, la figura de las adolescentes, por su apariencia. “… con mis amigos así de mi edad, normalmente respecto a las chavas más jóvenes, o sea lo que más se habla, se comentan o se fijan; es en lo físico, porque mentalmente no... no este... ¿cómo se llama? bueno es difícil que estén al mismo nivel de madures, entonces este... como que ahí no, no, no... no meten mucho o sea, normalmente como que dicen o degradan que esta chavo o esta chava, ¿no? o sea que no... que no tienen un nivel de madures igual, pero en el aspecto físico, o sea es lo único que yo siento que se fijan de... de que bueno que el cuerpo a cierta edad como de 18 o 25 o sea pus caen en... o sea es muy joven, o sea inmaduro…” Felipe 36 años. “… buscan a lo mejor es que sea virgen, y este pues en ese momento ya ves que tu cuerpo va cambiando y a veces este va y como se llama este no va parejo ¿no?, o sea de repente a lo mejor le crecen muchos los senos pero esta de otras partes del cuerpo está pareja, entonces a lo mejor lo que le llamó la atención son los senos o al revés ¿no? le crecen los glúteos, las caderas o sea o sea no va toda pareja entonces eso es lo que yo siento que… y también te digo que son inocentes, que pueden ser más fáciles de envolver, yo siento” Carlos 35 años. “si una persona no sé menor la ves vestida de alguna forma que sea muy neutral no le tomas tanta importancia la verdad, pero obviamente si ves que la chica pues esta la verdad bien desarrollada, su cuerpo y no sé se pone tops se pone minifaldas, obviamente pues se te hace muy atractiva ¿no?...” Jorge 25 años. Gerardo comenta que existen otras creencias que comparten los varones y se centran en la limpieza o pureza de los adolescentes al ser “nuevecitas”: “… claro a las más jóvenes porque los clientes ahora se ha visto que ya no quieren más grandes, quieren cada vez como más frescas más jóvenes por los riesgos de las infecciones también por eso… claro entre menos experiencia sexual mucho mejor porque el riesgo es menor, el riesgo de VIH o de alguna infección es mucho menor. No es lo mismo que le paguen por su primera vez a que le paguen por la quinta octava vez…” Gerardo 40 años. Para Israel, que es el varón de mayor edad, comenta que una creencia que pueden tener los varones de su edad es que al mantener relaciones sexuales con adolescentes van a poder demostrar que todavía tienen vitalidad y reafirmar su sexualidad. “… el caso de otros que yo he visto que es como para reafirmar, para no sentirse que están acabados, que ya no pueden, eh en general es así, para demostrarse que… en general es eso, bueno eso es lo que comentamos entre hombres ¿eh?, para sentir que todavía podemos, para sentir…” Israel 43 años. 109 4.8 Mandatos Culturales En esta categoría se exploran las asignaciones que dictan culturalmente la manera de comportarse y de actuar de los varones adultos en todos los ámbitos, así como lo que debe ser aceptado o no aceptado, o lo que le corresponde o no hacer a los hombres según los valores de la cultura, la sociedad o el momento histórico. Subcategoría: Qué es ser un hombre de verdad En esta subcategoría se trató de conocer algunas de las principales manifestaciones de la masculinidad en los varones, qué es lo que los distingue en este contexto y tiempo, cómo conceptualizan su actuar, su forma de ser y que elementos de su sexualidad, de su actividad física, laboral pueden sobresalir al preguntarles sobre su conceptualización de ser hombres. Cuadro 12. Frases y fragmentos del eje temático qué es un hombre de verdad, tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro un hombre que, que sobresalga por proveer por tener una capacidad de llevar algo a cuestas como puede ser un hogar, un trabajo, una posición, un cargo, un sobresalir socialmente cuando estoy haciendo el amor, duro... estoy ahí dos horas estuvieron con muchas personas, o que con su pareja o sea... sienten que son muy buenos es el que de verdad respeta, se respeta a sí mismo y respeta a la mujer y a los que le siguen un hombre ahora ya es más comprensivo ha cambiado mucho el pensar del hombre la esencia sigue ahí (ser un hombre de verdad tienen que ver con tener varias mujeres, tomar en exceso, visitar bares) seguir hablando de mujeres ellos creen que haciendo menos a la mujer eres mejor es que estuve con esa vieja, no, y ah este nada más estuve con ella y la deje luego luego pegarle a mujeres ahora ves al hombre cargando a los niños, ayudando tener familia, porque es mal visto que un hombre mayor no tenga familia un hombre de verdad es quien trabaja y tiene a sus hijos, a la mujer, en la mejor situación económica posible, eso implica también afectiva Estabilidad emocional “yo le doy para comer y para vestir y lo demás le vale, le vale gorro” puedo salir y sin salir ni preguntar de dónde vengo, puedo irme a tomar los sábados con mis amigos y no decirme tú nada el más peleonero, el que le pega más el que tiene más mujeres, el que se da más a notar es de que los tiene sometidos ser un cabrón tener todas las mujeres que pueda tener mandar en mi casa, o sea mi mujer tenerla en casa cuidando a mis hijos ahora en la actualidad pues ya a lo mejor mandarla a trabajar te vas a tomar al bar con ellos estar reforzando constantemente nuestra hombría nuestra masculinidad ir a tomar a un bar ir a tomar unas cervezas y distraerse y hablar de otras cosas como fútbol reforzar su masculinidad a través de sólo unos órganos genitales ser rudos, agresivos, ásperos, abusar emocional, psicológica, mental, sexualmente comprobar que si soy hombre me arriesgo hablar de nuestras conquistas “entre mas ruido hagan, más hombres son ¿no?” yo tengo tantas chicas yo las muevo así entre mas tomes, mas hombre eres 110 Como se observa en el cuadro 12, los fragmentos del discurso de los varones apuntan hacia una masculinidad tradicional impuesta por la sociedad. De esta forma, para los varones ser un hombre de verdad en nuestra sociedad es ser el proveedor del hogar, trabajar, tener hijos, tener una posición, sobresalir en algún aspecto de la vida, dar estabilidad económica y emocional a su familia. Asimismo los hombres también se consideran hombres de verdad cuando mandan en su casa, tienen sometidos a sus hijos, les pegan a las mujeres, tiene a su esposa en la casa cuidando a los hijos, salen con sus amigos a un bar a tomar, no le dan explicaciones a su esposa, y es el que pelea más. En el aspecto sexual el que tiene más mujeres, habla mal de las mujeres, cuenta las aventuras que tiene con las mujeres, se siente el más potente o el mejor sexualmente hablando. También se menciona que un hombre de verdad es ser rudo, agresivo, áspero, reforzando la masculinidad a través de los órganos genitales, es decir, entre más encuentros sexuales tengan con mujeres son más hombres, y un aspecto igualmente importante es el riesgo a experimentar nuevas cosas y es lo que puede llevar a los varones a buscar encuentros sexuales con personas menores de edad. Felipe e Israel indican que un hombre de verdad es aquel que puede mantener a su familia o llevar a cabo cualquier proyecto en su vida como puede ser un trabajo o una posición. “… un hombre que, que sobresalga por... por... proveer o por tener, o sea, por su capacidad, de... por tener una capacidad de llevar algo a cuestas como puedeser un hogar, un trabajo, una posición, un cargo, un algo así... como un sobresalir socialmente…” Felipe 36 años. “En primer lugar, lógico, este, eh, tener familia, porque es mal visto que un hombre mayor no tenga familia, este, y es primordial que con lo que nos inculcaron a nosotros fue que un hombre de verdad es quien trabaja y tiene a sus hijos, a la mujer, en la mejor situación económica posible, eso implica también afectiva, este, eh...” Ismael 43 años. Para Israel y Carlos ser un hombre de verdad también se relaciona con la autoridad que ejercen dentro de sus hogares, los que someten a su esposa e hijos. “yo le doy para comer y para vestir y lo demás le vale, le vale gorro… puedo salir y sin preguntar de dónde vengo, puedo irme a tomar los sábados con mis amigos y no decirme nada absolutamente, y mientras yo te de a ti y para tus hijos, tú te debes de callar y si te parece bien y si no, me largo… sí, lo clásico ¡eh!, aunque es muy trillado que les digan así, pero así es en donde lo que yo veo y en general así es…” Israel 43 años. 111 Pero para Carlos además de que un hombre de verdad tiene que mandar en su casa tiene que seguir dominando a su mujer al cuidarla y hasta darle permiso de trabajar pero bajo ciertas restricciones. “… ser un hombre es este yo mandar en mi casa, o sea mi mujer tenerla en casa cuidando a mis hijos y este y bueno ahora en la actualidad pues ya a lo mejor mandarla a trabajar pero del trabajo derechito a la casa y o sea sin vida social, pues para mi eso es el hombre de ahora de la sociedad…” Carlos 35 años. En el caso de Jorge a pesar de que menciona en su discurso que un hombre de verdad debe cumplir con ciertos mandatos culturales tradicionales como tener varias mujeres, tomar en exceso y visitar bares, también señala que en la actualidad los hombres han cambiado su forma de ser y de actuar ante las mujeres y la sociedad. “un hombre de verdad, yo creo que un hombre de verdad es el que en estos tiempos es el que de verdad respeta, se respeta a sí mismo y respeta a la mujer y a los que le siguen, ¿no?, porque si no te tienes respeto por ti mismo no eres nada, la verdad, ahora ya ha cambiado creo que mucho en ese sentido, sigue el machismo pero no a un grado como antes lo veíamos, pero no sé un hombre ahora ya es más comprensivo creo, tiene otras ideas que antes eran muy raras, yo creo que ya ha cambiado mucho el pensar del hombre” Jorge 25 años. Jorge también señala que los hombres han cambiado sus roles y su forma de pensar, así ahora pueden ayudar a algunas actividades consideradas anteriormente como exclusivas de las mujeres, como cargar a los niños y ayudar a su crianza. 112 Subcategoría: Gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos Se indagó sobre el gusto o predilección por buscar o acudir a lugares de entretenimiento para adultos para conocer qué tanto los hombres de la población general acude a estos sitios donde participan personas muy jóvenes o adolescentes en distintas actividades. Cuadro 13. Frases y fragmentos tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados acerca del gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro de las visitas a bares, congales, burdeles las realiza este... cuando estás joven por curiosidad, por bola e ir a echar relajo en bola es una forma de protegerse y normalmente lo hacen por curiosidad una forma así como de cotorreo clásico de que tu padre te lleva a los dieciocho y ya vas a hacer un hombre, bueno si se sigue dando pero ya es raro no, ya no tanto, yo creo que ya no, el tomar y eso pues si lo siguen tomando mucho en cuenta ¿no?, pero creo que ya no es igual que antes La situación económica, ahorita ya últimamente, los últimos dos años, ya no se ha dado ahorita, ya no he visto que “vamos al table” cuando se hacen los bailes que vienen los cantantes de salsa, sí quieres ir al lugar por ver al cantante, pero ya no es por ir a tomar o por ver a las mujeres ya no hay un fin así de con mujeres o de ir a lugares o qué lugar ¿no? “bueno, ya probé de todo, ahora qué, una niña, y más joven” busca cosas nuevas no nada más bailan o sea también tienen relaciones para verlas, para tocarlas les gusta la variedad estarse metiendo con mujeres parte de la iniciación algunos padres de esta generación, ¿no?, cuarentona, empiezan como a también sugerir a sus niños o recién jóvenes después de dieciocho empezar a llevarlos a lugares tiene que ver también con la presión para hacerse hombres se platica entre nosotros ¿ya has ido a un bar? ver a las chicas al table, a ver el show ¿te dejan tocar? pues a mí sí me dejaron sientes más agradable entre más puedas presumir de lo que haces tráiganle una chica al festejado En el cuadro 13 se observa que para los hombres el visitar lugares de entretenimiento para adultos significa ir a divertirse, echar relajo con los amigos, por curiosidad, para iniciar a los más jóvenes, buscar cosas nuevas, bailar con mujeres, tener relaciones sexuales con mujeres en los bares, verlas, tocarlas, buscar variedad, tiene que ver también con la presión para hacerse hombres, correr riesgos, el poder presumirle a los amigos las experiencias que se han tenido. Se puede comentar al respecto, que el ir a estos lugares permite a los hombres tener nuevas experiencias, estar con los amigos y sobre todo es una manera de demostrar la hombría, de ir formándose como hombres ya que socialmente en nuestra cultura los hombres tienen que ir a bares y antros donde hay mujeres, 113 tomar, platicar con los amigos y tener muchas aventuras con las mujeres que se encuentran trabajando ahí. Dos de los entrevistados, Felipe y Carlos mencionan que el ir a lugares de entretenimiento para adultos tiene que ver con la curiosidad que tienen los varones jóvenes, el querer conocer algo nuevo, por el cotorreo y el querer tocar a las chicas. “… sí, echar relajo si o sea tomarlo así, como luego lo pasan en la tele, de una forma así como de cotorreo ¿no?, o sea aquí gritando no sé...“ fuera ropa” y esas cosas, y todo ¿no?” Felipe 36 años. “… mmm realmente porque el hombre siempre busca cosas nuevas, aunque en ese lugar sí sabemos, todos dicen no pues es que pobres chavas las consideran prostitutas y nada más van a bailar eso es mentira, o sea yo he estado en esos lugares y no nada más bailan, no o sea también tienen relaciones…” Carlos 35 años. El gusto por visitar estos lugares también es motivado por encuentros sexuales con las mujeres que trabajan ahí, como se observa en el comentario anterior de Carlos. El discurso de Alejandro también está encaminado hacia ese gusto por conocer, tocar y bailar con las chicas que son explotadas en ese tipo de lugares, como se puede ver en la siguiente viñeta: “… tiene mucho que ver porque eh... inclusive eh... pues todos formamos parte de eso de que... se platica entre nosotros ¿ya has ido a un bar? ¿ya has ido a ver a las chicas al table? ¿a ver el show? ¿no? y que tal, ¿qué te pareció? este ... y que ¿te dejan tocar? o que se yo ¿no? y... también a veces si uno ha tenido de cierta manera, a veces se dice lo que nosotros decimos suerte, por así decirlo, que dices: “pues a mí sí me dejaron tocar”, o sea entre más lo tengas que presumir ¿si?... eh.... entre compañeros entre amigos se siente, como que sientes más agradable entre más puedas presumir de lo que haces ¿no?...” Alejandro 40 años. A su vez, Jorge y Gerardo señalan en su discurso que este tipo de lugares de diversión para adultos son utilizados para iniciar a los jóvenes en su sexualidad, ya que son llevados por sus padres para que comiencen a experimentarcon las mujeres que se encuentran trabajando ahí. “… clásico de que tu padre te lleva a los dieciocho y ya vas a hacer un hombre, no, no creo que, bueno si se sigue dando pero bueno digo ya es raro, bueno al menos en mi círculo no pasa eso, no sé depende de cada persona…” Jorge 25 años 114 “… todavía ahora se alcanza a ver como esta parte de la iniciación, de repente algunos padres de esta generación, ¿no?, cuarentona, empiezan como a también sugerir a sus niños o recién jóvenes después de dieciocho empezar a llevarlos a lugares, o a lugares formales o informales porque a veces en las propias fiestas familiares se dan que conoce a alguien órale mi hijo aviéntese no sea puñal, ¿no?... tiene que ver también con con la presión para hacerse hombres, para demostrar que se es hombre…” Gerardo 40 años. En comparación con los demás entrevistados, Israel comenta que para él y los varones de su edad ya no es tan atractivo ir a ese tipo de lugares de entretenimiento, ya que por la cuestión económica es más difícil ir. “Ya no, no, definitivamente no atrae eh, si vas a tomar, te vas a emborrachar, es porque te emborrachas en el lugar donde te puedan ver que te puede poner así y que aguantan, y olvídalo, ya es todo, ya no hay un fin así de con mujeres o de ir a lugares o qué lugar no, no, quizás en este mismo ámbito pero a la edad de 30, de 28, 35 años, si estás buscando a qué lugar vas a ir, cómo se llama el lugar y con quiénes vas a ir, porque mira, a esa edad, este, ves cuánto cuesta, en qué lugar comprarse y qué marca trae…” Israel 43 años. Israel que es uno de los participantes que tiene mayor edad, comenta que los hombres de su generación ya no andan en busca de mujeres en bares, que la crisis económica ya no se los permite, que buscan una mujer para establecerse con ella, pero también menciona que algunos hombres que ya han probado de todo pueden buscar algo nuevo o diferente como buscar tener sexo con una niña, una adolescente o alguien más joven que ellos. 115 4.9 Influencia de los medios de comunicación en la facilitación de la ESCI Con esta categoría se intentó indagar si los medios de comunicación, sean estos televisión, internet, revistas, periódico, juegan un papel preponderante en inducir a los varones adultos para que sean consumidores del comercio sexual de personas menores de edad, al exhibir imágenes o fotografías eróticas de personas menores de edad, ya sean reales o simuladas. Cuadro 14. Frases y fragmentos tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados acerca de la influencia que pueden tener los medios de comunicación en facilitar la ESCI. Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro influyen desde la parte de los... de los mismos... propios artistas ¿no? los chavitos o chavitas... o sea que están sacando las nuevas generaciones de cantantes y todo esto, se visten, bailan de manera... o sea provocativa les traen más “rating” más este... más audiencia tú como hombre ves a las artistas así, las ves atractivas ¿no? y este... las mujeres o las chavitas niñas que ven a esas chavitas, las imitan y andan igual, entonces o sea todo se vuelve así... una provocación lo que este pasando ahorita con la misma pornografía es que se está dando más difusión a través de internet, porque tienes mayor acceso y puedes bajar más información... pero sí, siempre ha existido sí muchísimo, ahora si que aquí el mejor consumidor el que te ofrece todo es la televisión, los medios de información, aquí el medio de comunicación te ofrece cantidad de pornografía, imágenes, este sonidos cualquier comercial en estos tiempos te muestran sexo llámame y tanto ¿no?, jovencita no, qué, este ama de casa, chica salida de prepa te imaginas ¿no?, y dices, obviamente dices ah es una chavita tengo que ir a verla no, porque de todos mis amigos los que conozco, de 100 que conozco, de 20 que conozco, 20 no han prendido una computadora, no saben ya no tiene influencia para el hombre, ya no, ya no, dentro de mi ámbito ¿no?, todo lo que yo conozco ya no… no, no, no, Playboy, ni Internet, ni pornografía, no, no, no…. no, no, porque ahorita ya eso podría serlo en la adolescencia, hasta los 18 años quizás porque deseas tener una chica de esas antes, quizás buscas tener sí quizás a la chica más bonita pero para presumirla lo que ya a los 40, ya no se da, ya si te viste con ella bien, y si no, te da igual, ya nada más buscas que sea práctico sí porque este te repito bueno las series de ahora las niñas ya como las sacan vestidas ¿no? o sea entonces este eso es una provocación siento yo que te digan que pues ya a los quince o dieciséis años pues ya pueden estar teniendo relaciones, entonces si yo siento que si que la que todos los medios que te bombardean en todo el días, todo el día los ves, los niños los ven y todo ¿no? o sea quieren experimentar qué es M force si yo creo que son bombardeos porque saben que el hombre es el que más va a consumir todo ahí es donde viene el riesgo, los medios nos venden la belleza, nos venden la juventud como lo máximo somos una sociedad inmadura y seguimos comprando modelos que nos venden y ese es el riesgo pareciera ser que indirectamente los medios están promoviendo el comercio sexual de adultos con personas jóvenes o más jóvenes tenemos redes de prostitución oculta infantil, trata de blancas y donde todos somos responsables, porque a veces con el solo comprar las revistas o una película, pues ya somos cómplices, o el no educar a nuestros hijos en relacionar la sexualidad también estamos exponiéndolos a que pertenezcan a ese tipo de redes sí, yo digo que mucho ¿no? porque tan puede ser explícitamente, eh... cuando pasan anuncios en que... te sugieren buscar este... buscar por ejemplo; el kamasutra, este... sexo con jovencitas etc... en la TV, hasta en el periódico, cuántas no pasan, cuántas páginas no pasan digamos que a veces se crítica mucho, precisamente que alguien mayor ande con alguien mas jovencita pero digamos que la sociedad eh... le perdona todo a los artistas pienso que además las autoridades son totalmente cómplices están en todas partes ¿no?, en los puestos de revistas, vemos en donde venden este... películas, de repente hay algún lugar donde... hay un apartado de puras películas tres X 116 El discurso de los hombres entrevistados gira en torno a que la influencia de los medios es muy explícita y están de acuerdo en que promueve el gusto o el deseo por personas menores de edad para mantener relaciones sexuales. Para los hombres, por lo tanto, los medios sí influyen porque las actrices se visten provocativas y las chavitas menores de edad las imitan, la televisión ofrece una gran cantidad de imágenes pornográficas, hay un aumento en la cantidad de anuncios en donde se muestra sexo, la promoción de imágenes por celular o de anuncios para hablar con chicas menores de edad llama la atención de los varones, ya que al ser algo prohibido es más consumido, al mostrar en la televisión que las chicas de 15 años ya pueden iniciar actividad sexual induce a los varones a desearlo, y la actuación de las autoridades en esta problemática es muy mala ya que están de acuerdo con este tipo de publicidad (ver cuadro 15). Felipe y Carlos coinciden en que la presentación de los artistas (actrices) en la televisión vestidas de forma provocativa es una influencia para que sean atractivas para los varones e inclusive los induzca a buscar el comercio sexual de personas menores de edad. “influyen desde... o sea la parte de los... de los mismos... propios artistas ¿no? los chavitos o chavitas... o sea que están sacandolas nuevas generaciones de cantantes y todo esto, o sea se visten, bailan de manera... o sea provocativa... y todo esto o sea creo que desde ahí, los medios en el aspecto que les dan la cobertura a todas esas partes, este... porque este les traen más “rating” más este... más audiencia y este... y... bueno básicamente es de ahí…” Felipe 36 años. “ … sí, sí, sí porque este te repito bueno las series de ahora las niñas ya como las sacan vestidas ¿no? o sea entonces este eso es una provocación siento yo ¿no? o sea eh que te digan que pues ya a los quince o dieciséis años pues ya pueden estar teniendo relaciones, entonces si yo siento que si que la que todos los medios que te bombardean… que al hombre le enloquece todo eso ¿no? a lo mejor ver la imagen de una niña pero ya a lo mejor con un cuerpazo dices órale no pues sí yo sí me aviento” Carlos 35 años. Para Jorge los medios de comunicación son potentes facilitadores de la pornografía, comenta que la televisión es un medio por el cual bombardean comerciales con gran cantidad de mensajes sexuales y además esto puede incitar a buscar lo prohibido, es decir, buscar a personas adolescentes o muy jóvenes para tener relaciones sexuales. “… una chica vende, chicas guapas venden, eh son sexo y vende, la verdad es que desgraciadamente siempre gana, la verdad, tan solo lo vemos el cine porno es el más redituable, el más pagado, y los que ganan más son ellos, ahí se ve que obviamente es un comercio que deja mucho… llámame y tanto ¿no?, jovencita ¿no?, que, este ama de casa, chica salida de prepa… este te imaginas ¿no?, y dices, obviamente dices ah es una chavita tengo que ir a verla…no esta prohibido vamos, tienes facilidad de, entonces pues obviamente te dan más ganas de hacer, pero… o sea obviamente sabes que es prohibido, sabes que no puedes estar con 117 una chica de quince dieciséis años, ¿no? , pero obviamente no te lo plantean así ellos…” Jorge 25 años. Alejandro señala que la facilidad de conseguir este tipo de publicidad también puede inducir para que los varones lo consuman y entonces puedan ir generando ciertas fantasías o ideas de mantener contacto sexual con una persona menor de edad. “… bastante visible porque... basta con pararnos en un puesto de periódicos, ¿no?, frente a un puesto de periódicos, y luego hay unos tras otros, por ejemplo; en la central camionera del norte, esta uno tras otro y... pues se para uno ahí y ahí están todos los este...o sea toda la pornografía en las revistas, hasta digamos que ya no nada más en las revistas dedicadas específicamente a ellos; si no que también ya en bastantes novelas mas pequeñas y todo eso, o sea ya...” Alejandro 40 años. Para Gerardo el aumento de este tipo de publicidad es debido a que todos como sociedad somos culpables ya que al ser consumidores de este tipo de películas o revistas estamos influyendo para que se solidifiquen las redes de explotación. “… cómo influye pues en esto en que tenemos redes de prostitución oculta infantil, trata de blancas y donde todos somos igualmente responsables, porque a veces con el sólo comprar las revistas o una película que ande por ahí, pues ya somos cómplices, o el no educar a nuestros hijos en relacionar la sexualidad también estamos exponiéndolos a que pertenezcan a ese tipo de redes, y entonces pues bueno que más hacen los medios no se conforman con eso, meten a otros factores que por ejemplo, tienen que ver con las drogas y el alcohol, de forma indirecta meten el alcohol como la diversión como lo máximo de la vida y entonces los jóvenes están comprando también esas historias…” Gerardo 40 años. Por último, Israel el varón de mayor edad, difiere de todos los demás entrevistados en que los medios de comunicación influyan para que los varones adultos sean consumidores de la ESCI, menciona que el grupo de su edad ya no está interesado en este tipo de publicidad. “No, no, no, Playboy, ni Internet, ni pornografía, no, no, no…. ya la televisión y esto ya no influye, ya no, ya, ya nos cansamos de ver eso, ya no, ya no estás con que conseguir a la chica, ya no, y si, te digo, de niño sí, yo creo, hasta ahorita, ya como estamos, quizás a los 12 hasta los 16, ya, y eso, me estoy yendo a los 16 eh...” Israel 43 años. 118 DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES Este estudio tuvo como principal objetivo conocer las percepciones, creencias, costumbres y mandatos culturales que varones adultos de la población general tienen acerca de las prácticas sexuales que sostienen los hombres con personas menores de edad dentro de la ESC, así como la influencia que tienen los medios de comunicación (ya sea la televisión, las revistas, el internet, el cine) en la difusión de imágenes eróticas de personas muy jóvenes. Debido a que es importante conocer desde la subjetividad de los varones cuáles son las percepciones que tienen de este fenómeno social, este trabajo se inserta dentro del paradigma cualitativo, ya que se buscan conocer los significados que los varones tienen de la ESCI, para así poder comprender cómo construyen su realidad social a través de interacciones sociales, y de esta forma entender cómo su forma de ser y de actuar ante esta problemática se va elaborando por medio de las creencias, mandatos culturales, y los roles de género que permanecen en nuestra sociedad. Para lograr los objetivos de este estudio se realizaron seis entrevistas en profundidad a adultos varones que vivían o trabajaban en la zona centro. La información que se obtuvo de las entrevistas se organizó en categorías que fueron tomadas de los ejes temáticos de la guía de entrevista, y de estas categorías se obtuvieron subcategorías (ver cuadro 2). La importancia del estudio de este fenómeno en el país es trascendente, ya que la explotación sexual comercial de personas menores de edad es un problema que ha alcanzado grandes dimensiones, pues este comercio es consumido por hombres de la población general, es decir, que no sólo aquellos hombres que tienen alguna patología acceden a buscar personas menores de edad para mantener relaciones sexuales, sino que existen hombres que aprovechan la oportunidad para tener contacto sexual con niños o adolescentes. Detrás de este fenómeno social existe toda una serie de cuestiones de género que pueden ayudar a comprender por qué suceden este tipo de problemáticas. A través de los estudios de género se puede visualizar cómo las relaciones desiguales entre hombres y mujeres, desde una cultura patriarcal particularizada por el control de la sexualidad hace que manifestaciones como la cosificación sexual y el adultocentrismo tiendan a lo que hoy se conoce como violencia basada en género, es decir, a la discriminación, subordinación y sumisión de la mujer por el hombre en todos los campos de la esfera social: económico, político, jurídico, ideológico, familiar, incluyendo el sexual (Lagarde, 1993). Sin embargo, no solamente las mujeres pueden ser objeto de esta subordinación, también aquellas personas débiles o vulnerables dentro de la estructura social, es decir, los niños, adolescentes y los ancianos. 119 Este trabajo se enfocó en las relaciones desiguales entre personas menores de edad y varones adultos que se dan dentro de la explotación sexual comercial, ya que existe toda una gama de percepciones, creencias y costumbres respecto al contacto sexual con niños y adolescentes que facilitan o permiten este tipo de prácticas, y es que la misma sociedad y los mandatos culturales masculinos han ido normalizando este tipo de explotación sexual. En esta sección se mostrará la discusión de los resultados de este trabajo, intentando presentarlos de acuerdo al orden de los resultados y los objetivos que se alcanzaron; además se tratará de explicar y de unir los hallazgos encontrados en las entrevistas con lo que se ha encontrado en otras investigaciones. Se comenzará a hablar acerca dela percepción que tienen los varones entrevistados sobre lo que es una persona menor de edad, ya que a partir de este tema se podrá visualizar cómo conciben la infancia y cuál es la tolerancia y justificación para mantener relaciones sexuales con niños o adolescentes en el comercio sexual. Para los varones entrevistados el concepto de persona menor de edad está bien definido, reconocen que una persona que tiene menos de 18 años es menor de edad. Este reconocimiento está directamente ligado a la noción de incapacidad, es decir, los varones reconocen al niño como un sujeto diferente, pero ese reconocimiento se le otorga en función de lo que no sabe, de lo que no puede, de lo que es incapaz de hacer (Ramírez España, 2008). El visualizar de esta manera a los niños y adolescentes los coloca en una situación de vulnerabilidad, ya que el percibirlos inocentes, inexpertos, ingenuos, pueden ser características atractivas para algunos varones que quieren experimentar cosas nuevas y por ello acudir al comercio sexual de personas menores de edad. La noción que tienen los hombres de la infancia ha ido cambiando a través del tiempo, en el curso de la historia diferentes formaciones socioculturales han construido diferentes discursos y conceptos respecto a lo que la infancia es o significa y de la relación de este grupo social con otros (Sauri, 2008). De esta forma lo que es una persona menor de edad hoy en nuestros días ha ido cambiando con respecto a los derechos y necesidades que se les atribuyan, por ejemplo, los varones entrevistados mencionan que a los 16 o 17 años ya pueden considerarse personas mayores de edad porque tienen ciertas características y comportamientos que pueden ser considerados de personas adultas, mientras que uno de los entrevistados opina que a los 15 años ya se encuentran listas para la actividad sexual. Estos datos se ligan con lo encontrado en otros estudios, por ejemplo Negrete (2000) encontró que una de las creencias generalizadas en los hombres es la idea de que las niñas a la edad de 12 años alcanzan un desarrollo físico igual al de una joven mayor de edad. Por lo que manifiestan que es difícil, a simple vista, precisar la edad, ya que entre los 16 y 18 años de edad no se reporta ningún rasgo visible que permita diferenciarlas. 120 En un estudio realizado en Lima Perú (Save the Children, 2004) se encontró que existe un desconocimiento del concepto de menor de edad, pese a que la ley señala que los peruanos son mayores de edad sólo a los 18 años, los entrevistados no identificaron claramente cuál era el rango de edades de un mayor de edad. “para mi la persona de 14 años no es precisamente una niña, es una adolescente que está explorando sexualmente.” “para mí una chica de 16 años ya es toda una mujer. Para mí la pedofilia es menos de 15.” En la investigación realizada por Salas y Campos (2004), se encontró, que en algunos países de Latinoamérica, uno de los mitos que dan soporte a los abusos hacia las menores de edad son las fantasías que se encuentran relacionadas con el desarrollo físico de las jóvenes. De esta forma, muchos de los hombres opinan que la acción de las hormonas con la puesta en marcha de la pubertad hace que las “niñas/mujeres” experimenten altas dosis de deseos sexuales que los hombres adultos pueden satisfacer; ellos creen que por el aumento de las hormonas, las muchachas atraen a los hombres con tales fines. La aparición de la menstruación no solo marca el inicio del desarrollo de las características secundarias, sino también de ese ímpetu sexual descrito. También la tolerancia que demuestran los varones entrevistados hacia este tipo de prácticas sexuales es muy alta ya que consideran que las adolescentes son provocativas, que pueden iniciar un contacto sexual con un varón adulto a la edad de 16 o 17 años, además perciben que las mujeres jóvenes son atractivas, tiernas y que algunas niñas a los 12 años son precoces, que ellas mismas pueden inducir a los varones adultos por su forma de vestir, su manera de ser, y por tener comportamientos de adultos. Estas creencias y percepciones distorsionadas acerca de las personas menores de edad pueden llevar a los varones adultos a interpretar erróneamente el comportamiento de los adolescentes, por ejemplo ven en ellos seres deseosos de mantener relaciones sexuales con adultos y creen que su actitud es provocativa, de esta manera los varones entrevistados mencionan que las adolescentes al vestirse con ropa ajustada se les nota su figura, su cadera y el busto y eso es atractivo para ellos. También los varones pueden ver una actitud sumisa y no amenazadora de los adolescentes y creen que el contacto sexual con un adulto no va a ocasionarles ningún daño al contrario les están pagando y por lo tanto ayudando porque es su trabajo. Es importante señalar que para los varones entrevistados el mantener relaciones sexuales con niños es mal visto, casi lo ven como una desviación, una patología, sin embargo, a lo largo de su discurso puede observarse que lo toleran e incluso es aceptado que una adolescente pueda tener relaciones sexuales con un adulto, por ejemplo señalan que a los 10 o 14 años no es correcto pero que de 16 o 17 121 años es otra cosa, es decir, que a pesar de que son menores de edad pueden ser vistos como adultos. Respecto a la percepción de la ESCI, los entrevistados en este estudio indican que es una problemática grave y que la sociedad en general no hace nada para evitarla, es preocupante pero no pueden solucionarlo, y al contrario son consumidores por la influencia de la pornografía y el acceso que se tiene al comercio sexual de personas menores de edad. Muestran desinterés y apatía ya que ellos no pueden hacer nada para evitarla, sino que las autoridades son las que deben combatirlo. Un aspecto importante que se debe indicar es que algunos varones mencionan que únicamente podrían actuar si alguno de sus hijos o familiares se encontrará en está situación. Esta visión individualista podría explicar de alguna manera la insensibilización hacia la ESCI al llegar a ver el problema como algo que no preocupa, que no interesa, y mientras no llegue a perjudicarlos directamente no es algo relevante. En el trabajo realizado por Salas y Campos (2004) se puede apreciar que la expresión o concepto “Explotación Sexual Comercial” (ESC) para los varones entrevistados es desconocida o muy académica. Es decir, pueden entender en qué consiste la ESC; no obstante, el concepto no les da mayor información. Lo asocian con formas extremas de tortura sexual y trata de personas, con lo cual es más fácil deslindarse del asunto debido que no están explotando a nadie. También mencionan los autores que esta percepción junto con la tolerancia provocan menor visibilidad de la responsabilidad que tienen los hombres y su papel en la ESC, porque no está en ellos el problema, por lo que no está en ellos la posible solución. Están eximidos de responsabilidad, por lo que visualizar acciones con ellos no está en el imaginario colectivo de los hombres. La tolerancia que muestran los varones entrevistados puede llevar a una percepción de despreocupación hacia este fenómeno social, de tal manera que puede conducirlos a aceptarlo, ya que una de las formas de explotación más tolerada y más normalizada dentro de la sociedad es la prostitución pues muchas mujeres muy jóvenes e incluso adolescentes son vistas en el centro de la ciudad, específicamente en la Merced, y pasa a ser un fenómeno percibido como cotidiano, tolerado e incluso consumido por algunos varones (Vega, Gutiérrez y Rodríguez, 2000) En este trabajo dos varones comentaron haber ido en busca de una sexoservidora a la Merced, y comentan que vieron adolescentes en los cuartos que se alquilan para mantener relaciones sexuales, esto indica que existe cierta normalización ya que es un fenómeno muy visible para toda la sociedad, puesbasta dar un recorrido por la zona de la Merced para constatarlo. Los datos que han dado las ONGs (Organizaciones no gubernamentales) dan cuenta de que se ha ido incrementando el número de personas menores de edad que son explotadas tan solo en la Merced. De acuerdo con una investigación de Espacios de Desarrollo Integral A.C. (EDIAC) en 1996, el 15% de las mujeres en 122 prostitución observadas en la Merced eran adolescentes, pero información reciente de la red Fin de la Prostitución Infantil, la Pornografía y el Tráfico de Niños, Niñas con Fines Sexuales (ECPAT), ha reportado un aumentado del 20%, observándose niñas menores de 14 años a quienes ni siquiera se les han desarrollado del todo los caracteres sexuales secundarios (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007). El aumento de este tipo de comercio se ha dado porque hay consumidores, ya que existe toda una serie de justificaciones que los varones pueden argumentar para poder realizar este tipo de prácticas con personas menores de edad. Las principales justificaciones que dan los varones entrevistados se basan en la atracción por el cuerpo joven de las mujeres, firme y sin cicatrices por cirugías de cesáreas de los hijos, son provocativas por su manera de vestir y en ocasiones ellas lo buscan por el interés económico, además les adjudican cierta responsabilidad a las menores de edad por trabajar en lugares de entretenimiento para adultos y por eso se justifica que los varones sean consumidores del comercio sexual. De los seis varones entrevistados solamente uno menciona que se abstendría de tener contacto sexual con una menor de edad en el comercio sexual porque tiene tres niñas y eso lo detendría, los demás varones a pesar de que tienen hijos pequeños no señalan este aspecto, esto podría indicar que para este varón el ejercicio de su paternidad y sus roles tradicionales masculinos pueden influir para que se sensibilice ante este tipo de prácticas sexuales, ya que a lo largo de la entrevista señaló que a pesar de estar separado de su esposa, trata de ser el proveedor al comprarles a sus hijos todo lo que necesitan y mantenerlos estables económicamente, e intenta convivir lo más que se pueda con ellos. Es importante señalar que este varón es el que tiene mayor edad y mayor cantidad de hijos que los demás varones entrevistados, lo cual también podría influir en sus comentarios. Otros varones mencionan que una de las justificaciones que llevan a los hombres a ser consumidores de la ESCI es el dinero, pues el dinero da poder y se puede comprar lo que se quiera. Al respecto, Salas y Campos (2004) en su investigación encontraron que en lo referente al sexo comercial existe una lógica del mercado aplicada a la sexualidad, en la cual “el que paga, manda” y, al pagar, no se está haciendo nada indebido. Se encontraron altos niveles de tolerancia respecto a las relaciones sexuales remuneradas, tanto con personas mayores como menores de edad. La mayoría manifiesta que, si tuviera los medios “nadie se entera”, participarían como clientes del sexo comercial de menores de edad. La tolerancia y las justificaciones que dan los varones acerca de ser consumidores de la ESCI también llevan a percibir esta explotación como algo que no es punible, que no es delito, ya que detrás de sus creencias y costumbres hay toda una serie de ideas que legitiman este tipo de prácticas. 123 Para todos los varones entrevistados el tener contacto sexual con personas menores de edad dentro del comercio sexual es un delito, no obstante, según su discurso, se les puede olvidar que es un delito, y nuevamente mencionan que los hombres en general utilizan toda una serie de justificaciones para llevar acabo este tipo de prácticas, tales como adjudicarles la responsabilidad a los dueños de los bares, y a las autoridades porque no hacen nada para detener este tipo de explotación. También mencionan que se puede ser consumidor mientras no los dañe a ellos o a su familia, porque es algo prohibido y entre más prohibido es más buscado, y que cuando se está en los bares ya no se percibe como un delito aunque sean menores de edad. Con respecto a este punto de la ESCI como delito, en el estudio de Salas y Campos (2004) se encontró que para los hombres de la población general, en la explotación sexual comercial existe el cliente por un lado, y el explotador por otro, lo que explica en parte que no exista conciencia de delito. En este sentido, cabe aclarar que pueden saber que es delito, pero eso no implica que tengan conciencia de tal situación. En síntesis la ESCI no es delito ni es pecado. Para algunos una limitante podría ser el tener hijas de la misma edad, factores éticos, y para la mayoría ser recluidos por años en la cárcel. En general existe una alta tolerancia ante la ESCI, entendida como sexo pagado con personas que, si bien pueden ser menores de edad, deben ser púberes en adelante. Como se puede observar, algunos estudios llevados a cabo principalmente en Latinoamérica coinciden con lo encontrado en esta investigación. En este segmento la percepción que los varones entrevistados tienen de la ESCI gira en torno a lo que es una persona menor de edad, ya que es importante señalar los límites que se imponen los hombres respecto a la edad de sus parejas sexuales, que está relacionado con el imaginario colectivo, la socialización y los mandatos culturales respecto al ejercicio de la sexualidad masculina, que más adelante serán abordadas. Con respecto a la Percepción que tienen los entrevistados específicamente del comercio sexual con menores de edad, es muy visible que no es un tema de interés, y no es preocupante. La tolerancia que muestran estos varones es muy alta, ya que ellos pueden permitir que un varón mantenga relaciones sexuales comerciales con niñas o adolescentes desde los 15 años, debido a que sus justificaciones giran en torno a la belleza, la figura, la forma de vestir, y de actuar, también porque son provocativas, se insinúan, o se venden para obtener algo a cambio, y estos motivos, por lo tanto los llevan a percibir la ESC de niños y adolescentes como algo que no es delito. En el siguiente apartado se hablará acerca de las creencias que tienen los entrevistados del comercio sexual de niños o adolescentes, y quiénes piensan que son los responsables de que las personas menores de edad trabajen en lugares de entretenimiento para adultos. Los entrevistados indican en su discurso que los responsables de que los niños o adolescentes trabajen en este tipo de explotación es la sociedad en general, sin embargo también comentan que los responsables pueden ser la mujer que acepta 124 ser explotada, la persona que la llevó, los dueños de los lugares, el cliente al no hacerse responsable, todos al permitir que sucedan esta este tipo de comercio, la propia persona quien debe hacerse responsable de sus actos, los padres, el rompimiento de los principios y valores, la familia, la iglesia, el sistema, la corrupción, la droga, y las autoridades. Algunos varones comentaron que es la sociedad en general pero también tienen parte de la culpa las mujeres que entran en este tipo de actividades por curiosidad o interés económico, es decir, le endosan la responsabilidad; mientras que otros mencionan que la familia y los padres puede tener parte de la responsabilidad de que los menores se encuentren en este tipo de explotación. Un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2005) se llevó a cabo una encuesta, donde se encontró información similar a la que se halló en este trabajo, así por ejemplo los entrevistados creen que la ESCI es promovida por los explotadores, y que la causa del problema radica en los valores morales de la familia y de la víctima, la responsabilidad de detener el problema está en la familia, sobre todo la madre. La percepción y creencias que la mayoría de la gente tienesobre este tipo de comercio sexual llevan a pensar que los niños o adolescentes son los culpables y responsables de encontrarse inmersos dentro de este tipo de explotación sexual. El predominio de este tipo de creencias puede deberse a la doctrina de la situación irregular vigente, previa a la Convención sobre los Derechos del Niño, que concibe, define y aborda las problemáticas sociales como situaciones irregulares (producto de una condición o predisposición individual de la víctima), en lugar de identificar la irregularidad con el hecho de que niñas, niños y adolescentes no ejercen sus derechos (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). Este enfoque irregular se encuentra sostenido por estos mitos y prejuicios, así algunas personas perciben la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes como un trabajo y les ceden la responsabilidad a las personas menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, niñas y adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad sexual” o lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños y niñas víctimas de explotación desmienten estas percepciones (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia; Zin, 2003). En un estudio realizado en Chiapas (Negrete, 2000) se encontró que la idea predominante de la gente del pueblo para este tipo de explotación era la siguiente: “perro que come huevo jamás renuncia a él” aludiendo a que las mujeres o jovencitas que eran explotadas estaban en la prostitución por gusto. Toda una serie de creencias permean las justificaciones por el gusto de niños o adolescentes, así por ejemplo también existe diferentes creencias en torno al 125 mantener relaciones sexuales con ellos, una de estas creencia que comparten algunos varones es que los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, llegándose al extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la masculinidad y el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). En la siguiente sección se hablarán sobre las costumbres que tienen los varones respecto a su sexualidad ya que pueden influir en el gusto por tener contacto sexual con personas muy jóvenes, pues existen ciertos mandatos culturales que dicta la sociedad y que ayudan a construir la forma de pensar y de actuar de los varones en un determinado contexto. La sexualidad es un campo central en la comprensión de las identidades masculinas, así varios estudios en diferentes países dan luz acerca de la enorme diversidad en las prácticas sexuales de los hombres y las formas en que tienden a estar siempre representadas por el eje del poder (Keijzer, 2004). Es relevante, por lo tanto, conocer el significado que tiene para estos varones el establecer relaciones sexuales, ya que a través de estos significados se puede comprender una parte de la sexualidad masculina. En este trabajo, los varones entrevistados manifiestan que el tener relaciones sexuales para los hombres en general es liberarse de pensamientos como la lujuria, una manera de saciarse, de diversión, desahogo, para adquirir experiencia, es un triunfo, una medalla, reafirmar el poder, satisfacción, liberar el estrés y tener un rato placentero. Es importante mencionar que pocos varones mencionan una parte emocional, lo dejan en un segundo plano, y manifiestan que se siguen reproduciendo ciertos mandatos masculinos tales como el ejercicio del poder y tener varias mujeres. Solamente uno de los varones entrevistados, que es el que tienen mayor edad, mencionó que para los varones de su generación el significado de tener relaciones sexuales es simplemente un desahogo o terapia, ya no es indispensable, simplemente se busca una compañera. Esto puede marcar la diferencia entre los hombres jóvenes y los que están en los 40s, lo cual puede indicar que la edad influye en la sexualidad de los varones, disminuyendo su libido. Retomando nuevamente el estudio realizado por Save the Children (2004) en Lima Perú, se encontró que para los hombres la sexualidad masculina es inmaginable y la satisfacción sexual es una manera de liberarse e inclusive de preservar la salud. Como se puede observar, la sexualidad de los varones en general es percibida como algo que les ayuda a desahogarse, disminuir el estrés, y también de una u otra manera a ejercer su poder. 126 El ejercicio del poder se encuentra relacionado con la sexualidad masculina. La sexualidad a su vez se relaciona con la masculinidad y con las cuestiones de género a través de las cuales, se articula y distribuye el poder como control diferenciado sobre el acceso a los recursos materiales y simbólicos. Las ideas que tenemos acerca de las personas y de los objetos del mundo son construcciones bipolares que tienden a naturalizarse, la naturalización de la dominación masculina obedece a una arbitraria división de las cosas y de las actividades (sexuales o no) de acuerdo con la oposición entre masculino y femenino. Esta dicotomía registra las diferencias como si ellas fueran objetivas y naturales. Así la diferencia biológica entre los sexos, especialmente la distinción anatómica de los órganos sexuales, aparece como la justificación natural de la diferencia socialmente establecida entre los sexos y de la relación arbitraria de dominación de los hombres sobre las mujeres, que se inscribe de esta manera, tanto en aspectos objetivos como subjetivos (Maldonado, 2003). De esta forma, la dominación no se va a ejercer solamente en las mujeres, sino en todos aquellos que son vulnerables por su posición en la jerarquía social como los menores de edad, ya que a los varones dentro del patriarcado se les exige ocupar lugares de dominio sobre otras personas y sobre la naturaleza, es decir, debe estar en posición de poder. Pero no es un poder que permita garantizar el bienestar de los demás. Se trata del poder para dominar y someter al otro/a, de manera apabullante, la denominada masculinidad hegemónica (Salas y Campos, 2004). Dentro de este contexto, la dominación lleva a que los hombres ejerzan la violencia simbólica, sin embargo, la demostración del poder de dominación por medio del sometimiento de menores de edad a prácticas sexuales que van en contra de su bienestar tienen poco de simbólicas. De acuerdo con Bourdieu (2000) desde el punto de vista simbólico para muchos hombres la sexualidad se reviste del campo ideal para mostrar y demostrar que se es muy hombre. De esta forma, la sexualidad se transforma en campo de poder de dominación. Otro punto importante es la costumbre de tener relaciones sexuales con personas muy jóvenes, para los entrevistados estas prácticas sociales se encuentran muy arraigadas en los varones de nuestra sociedad, ya que mencionan que mantener relaciones sexuales con personas jóvenes les puede contagiar la juventud, mejorar la autoestima, hacerlos más dominantes en el aspecto sexual, pueden manejar o moldear a los menores de edad y realizar sus fantasías, les atrae la virginidad de las personas menores de edad porque son nuevas. También una costumbre es creer que las mujeres maduran más rápido que el hombre y por eso busca hombres de mayor edad, para poder obtener algún beneficio, por lo que el hombre que tienen dinero o poder puede tener a una persona menor de edad para que cumpla sus fantasías, ya que existe en los varones el imaginario de que las personas menores de edad son carne fresca, son personas limpias, son estímulos sexualmente efectivos y pueden complacerlos en todas sus fantasías sexuales. 127 Estas prácticas de tener relaciones sexuales con personas menores de edad no sólo se centran en la juventud, en la belleza, en el poder, sino también en la inmadurez de los órganos sexuales de los menores. Como se observa, en el discursode los varones aún predomina desde una visión machista la costumbre de tener relaciones sexuales con mujeres vírgenes, nuevas como ellos lo dicen, porque de esta forma las pueden moldear, y ellos pueden demostrarse que todavía tienen una libido despierta. Otros estudios como los realizados en Perú (Save the Children, 2004 y Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004) concuerda con lo encontrado en este trabajo, los varones entrevistados manifestaron que las fantasías que tienen de las menores de edad están vivas en su mentalidad “particularmente para mí ver a una colegiala con sus uniformes escoceses me parece muy agradable a la vista”. También mencionan que el sexo con menores de edad es una manera de que los hombres reafirmen su masculinidad a través de demostrar que todavía tienen un desempeño sexual adecuado. En el estudio realizado por Salas y Campos (2004) también se encontraron hallazgos muy similares, así el mantener contacto sexual con personas muy jóvenes es alentado por la cultura machista patriarcal, en la cual ello es altamente apreciado. La idea mítica de rejuvenecerse o revitalizarse con ese tipo de relaciones es frecuente, lo que explica, además, lo valorada que es la virginidad femenina en la mayoría de estos hombres. La preferencia de sexo con personas jóvenes es, no obstante, colocada de la pubertad en adelante. De manera explícita hay un rechazo por contactos sexuales con infantes. Si la persona no tiene características de infante, “parece adulta”, no se ven restricciones para acceder a ellas sexualmente. Come se ha señalado anteriormente, la información arrojada por los entrevistados sobre la percepción y las costumbres, apunta hacia este tipo de razonamiento donde las personas menores de edad son atractivas siempre y cuando tengan rasgos de adolescentes, su forma de ser y de actuar sea parecida a la de los adultos, y sea provocativa en su forma de vestir, elementos que toman en cuenta para que una persona menor de edad sea vista como mayor de edad. En esta sección es importante señalar que el gusto por mantener relaciones sexuales con menores de edad no es una patología, ya que muchos hombres de la población general gustan de este tipo de prácticas sexuales, tal como lo señalan los siguientes autores. Oliverio (2001) menciona que la tendencia a tener un contacto sexual con los niños puede ser considerada un continuum que va desde el individuo para el que el niño representa el objeto sexual elegido, a aquel (el otro extremo) para el cual la elección de un objeto sexual inmaduro es esencialmente cuestión de oportunidad o de coincidencia. En el segundo caso se trata de sujetos adaptables o superficiales, individuos que no se plantean muchos problemas y aceptan lo que 128 encuentran o se les ofrece. Esto podría explicar el incremento de la ESCI, practicado incluso por individuos que normalmente tienen relaciones sexuales con parejas adultas. Echeburúa y Guerricaechevarría (2000) también coinciden en que existen algunos hombres que presentan una orientación sexual encaminada a personas adultas, pero que en circunstancias especiales de estrés, ira o de aislamiento llevan a cabo conductas sexuales con menores. Además otro punto importante que se debe señalar, son las creencias que permean el imaginario de los varones respecto al gusto por personas muy jóvenes o adolescentes, que también se relaciona con las costumbres de tener relaciones sexuales con personas muy jóvenes. Al respecto, los varones entrevistados en este trabajo mencionan que las personas muy jóvenes son atractivas por su apariencia, el físico, el cuerpo, la inmadurez, la fuerza, la vitalidad, la forma de pensar diferente, la inexperiencia, porque ayuda a reafirmar la virilidad, por la publicidad, la inocencia, son nuevecitas, son carne fresca, los músculos son más rígidos. Además, en el estudio de Lima Perú (Save the Children, 2004) se encontró que el gusto por las menores de edad no es sólo cuestión de estética, sino más bien una cuestión de poder dominar a la mujer, por el dominio de género que se abordó anteriormente. Salas y Campos (2004) mencionan que hay un atractivo generalizado hacia el cuerpo juvenil, aunque las personas sean menores de edad, la homologación del cuerpo de la mujer con un automóvil, como imagen ampliamente difundida en los hombres de todos los países, es una forma muy clara de objetivación de ese cuerpo y de las mujeres. Está claro que, ubicar a esos cuerpos y a la sexualidad en calidad de mercancía, es solo un pequeño paso. Uno de los varones entrevistados mencionó algo relacionado con la cosificación de la mujer, al comparar el cuerpo de la mujer con una fruta, cuando está verde aún no está madura, pero cuando ya lo está se encuentra lista para iniciar la actividad sexual. En el siguiente apartado se comentará sobre los mandatos culturales que predominan en los varones de este trabajo y que pueden ayudar a comprender un poco más la manera en la cual actúan frente a las ESCI. Dentro de los mandatos culturales que se exploraron se encuentran el ser un hombre de verdad y el gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos. El ser un hombre de verdad para los varones entrevistados se relaciona con una masculinidad hegemónica. De esta forma, para los varones entrevistados ser un hombre de verdad en nuestra sociedad es ser el proveedor del hogar, trabajar, tener hijos, tener una posición, sobresalir en algún aspecto de la vida, dar 129 estabilidad económica y emocional a su familia. Asimismo, los hombres se consideran hombres de verdad cuando mandan en su casa, tienen sometidos a sus hijos, les pegan a las mujeres, tiene a su esposa en la casa cuidando a los hijos, y no le dan explicaciones a su esposa cuando salen a divertirse. En el aspecto sexual, es un hombre de verdad el que tiene más mujeres, habla mal de las mujeres, cuenta las aventuras que tiene con las mujeres, se siente el más potente o el mejor sexualmente hablando. También se menciona el ser rudo, agresivo, áspero, reforzando la masculinidad a través de los órganos genitales, es decir, entre más encuentros sexuales tengan con mujeres son más hombres, y un aspecto igualmente importante es el riesgo a experimentar nuevas cosas y es lo que puede llevar a los varones a experimentar encuentros sexuales con personas menores de edad. Esto concuerda con el modelo de masculinidad dominante que caracteriza a los hombres como personas importantes y seres activos, autónomos, fuertes, potentes, racionales, emocionalmente controlados, heterosexuales y proveedores, por oposición a las mujeres que son el segmento no importante de la sociedad (Kimmel, 1992). Zárate (2005 en Cazés y Huerta, 2005), además de mencionar; acosador sexual, arrogante, deseador y poseedor de las mujeres, jefe de hogar, no casero, recto, sin miedo, su palabra tienen valor y sexista. Estos mandatos son subjetivos, quien está involucrado en el modelo difícilmente lo puede evitar a riesgo de ser estigmatizado con todas sus repercusiones inherentes. Además, un varón entrevistado mencionó que para él los hombres de verdad han cambiado, ya que pueden ayudar en la crianza de los hijos y dejar trabajar a la mujer, siempre y cuando tengan un control en su vida social y personal. Es importante observar que las mujeres siguen siendo sometidas o dominadas por el varón en tiempos actuales. De acuerdo con Bourdieu, las mujeres al quedar excluidas de lo público o de las llamadas cosas serias, permanecen encerradas en lo doméstico, actividades elogiadas, pero ordenadas de acuerdo con los intereses de los hombres. Ellas mantienen las relaciones de parentesco, realizan actividades domésticas no remuneradas, de beneficencia, de cosmética y estética, para mostrar su familia al mundo público; pero igualmente lo hacen en la empresa, siempre realizando actividades de presentación y representación. En definitiva,Bourdieu insiste en que, a pesar de los procesos de cambio, la estructura de dominación subyace a las relaciones entre los hombres y las mujeres (Maldonado, 2003). En cuanto al gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos, los varones entrevistados mencionan al respecto que para los hombres significa ir a divertirse, echar relajo con los amigos, por curiosidad, para iniciar a los hombres más jóvenes, buscar cosas nuevas, bailar con mujeres, tener relaciones sexuales con mujeres en los bares, verlas, tocarlas, buscar variedad, tiene que ver también con la presión para hacerse hombres, correr riesgos, y el poder presumirle a los amigos las experiencias que se han tenido. 130 Para los varones el ir a estos lugares les permite ejercer su sexualidad de tal manera que pueden acceder a las mujeres, no importa si son menores de edad, para mantener relaciones sexuales, y utilizan frecuentemente este tipo de lugares para diversos fines tales como ritos de iniciación en los varones que aún no han tenido relaciones sexuales, pagar por sexo para ahorrar una serie de rituales relacionados con el acercamiento erótico, para diversión cuando realizan despedidas de soltero, lo cual indica que se puede llegar a legitimar este tipo de lugares así como lo que se realiza dentro de ellos, que se relaciona específicamente con el sexo comercial tanto de personas mayores de edad como de menores de edad. El último punto que se discutirá en el siguiente segmento es la influencia que los medios de comunicación (ya sea la televisión, revistas, el internet, el periódico, etc.) tienen en la facilitación de la ESCI. En este trabajo se encontró que para los varones la influencia que tienen los medios es demasiada, pues promueven el gusto o el deseo por personas menores de edad para mantener relaciones sexuales, ya que aparecen en diversos comerciales imágenes de mujeres jóvenes que incitan el deseo sexual, las actrices que salen en las telenovelas se visten provocativas y las chavitas menores de edad las imitan, la televisión ofrece una gran cantidad de imágenes pornográficas, hay un aumento en la cantidad de anuncios en donde se muestra sexo, la promoción de imágenes por celular o de anuncios para hablar con chicas menores de edad llama la atención de los varones, ya que al ser algo prohibido es más consumido, al mostrar en la televisión que las chicas de 15 años ya pueden iniciar actividad sexual, lo cual induce a los varones a desearlo, y la actuación de las autoridades en esta problemática es muy mala ya que están de acuerdo con este tipo de publicidad. Actualmente, existe toda una serie de comercialización en los medios de comunicación sobre la erotización del cuerpo joven, en donde personas menores de edad pueden ser un atractivo para los varones adultos, por ejemplo las mujeres vestidas con uniformes escolares, las llamada lolitas, así las modas infantilizan a los adultos para hacerlos más atractivos, la publicidad y el cine convierten a los niños en seres poseedores de sentimientos y deseos de gente mayor. Asimismo la publicidad y la moda presentan personajes muy jóvenes en contextos erotizados, por ejemplo, existen numerosos modelos infantiles profesionales. La cultura contemporánea ha convertido la infancia y la primera juventud en un ideal de belleza, un modelo canónico de erotismo (Ruiz, 2007). Las creencias que giran alrededor de que las personas menores de edad tienen una sexualidad activa y que les gusta ejercerla, así como la transmisión de los mensajes en los medios de comunicación han ido normalizando la ESCI. La frecuencia con la que se presenta el gusto sexual por la gente joven en la televisión, en las películas, en los libros, en las tiras cómicas, fomentan la aceptación de ese gusto, haciéndolo aparecer como natural, como algo deseable en la vida de la comunidad. Así, hombres de mayor edad aparecen como “galanes 131 otoñales” de jovencitas, en una atmósfera de diversión, peligro y sexo. Y lo que es igualmente persuasivo, se muestra normal, y cotidianamente a las jóvenes como esclavas sexuales desechables (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). Además los medios de comunicación también participan en la transmisión de mensajes que pueden estar relacionados con los estereotipos de género, que llegan a ser legitimados porque se ven socialmente aceptados. Algunas representaciones de las relaciones entre hombres y mujeres en los medios de comunicación, describen a los hombres como poderosos y agresivos, y con derecho a tratar a las mujeres como lo deseen. Esta forma de ver las cosas tiene su mayor exponente en la pornografía, pero la pornografía no es la única fuente de esa clase de temas (Marshall, 2001). Cabe mencionar que para la mayoría de los varones entrevistados, los medios tienen gran influencia en inducir a los hombres de la población general a buscar sexo comercial con adolescentes, sin embargo, un varón está en desacuerdo y menciona que para los varones de 40 y más años la publicidad no los incita a buscar sexo comercial. Esto podría indicar que debido a que ya tienen mucha experiencia sexual ya no es algo atractivo ni el internet, ni las películas, ni las revistas. De todo lo anterior se pueden concluir los siguientes puntos: @ El concepto de persona menor de edad se ha conceptualizado no por la edad cronológica sino por el aspecto que presenten los niños o adolescentes, por su forma de vestir, de actuar, de sus atributos físicos visibles, el tamaño de su busto, la cadera, sus glúteos. Para los varones la edad límite para considerar a una persona menor de edad son los 15 años, y muestran cierta repulsión y rechazo hacia el comercio sexual con personas menores de 12 años. @ Es importante señalar que los varones ante este tema no mostraron una gran deseabilidad social, a pesar de que refirieron que el comercio sexual de niños de 10 años hacia abajo es una desviación, una patología, se mostraron muy abiertos en su discurso al hablar de este tema. @ La problemática social de la ESCI para los varones no es importante, no es de su interés, presentan cierta indolencia, aunque cuando reflexionaban sobre su familia e hijos el tema sí les interesa. Esta visión individualista podría explicar la insensibilización hacia la ESCI al llegar a ver el problema como algo que no preocupa, que no interesa, y mientras no llegue a perjudicarlos directamente no es algo relevante. @ El gusto por las personas menores de edad ha sido reforzado por la cultura, la sociedad, y los medios de comunicación, que a su vez también han fomentado los roles de género en donde los hombres tienen que ser y visualizarse como seres activos, proveedores, autónomos, libres, fuertes, no tener miedo, no expresar emociones, ni llorar, salvo cuando el hecho de hacerlo reafirme su hombría, son 132 hombres de la calle, del trabajo, son heterosexuales, deben conquistar y penetrar mujeres (Jiménez, 2003). Estos atributos masculinos son perpetuados en nuestra sociedad, porque las mujeres los legitiman, la misma sociedad ha seguido y sigue transmitiendo de generación en generación las relaciones desiguales entre hombres y mujeres y aún más en el ámbito sexual, donde el hombre es un hombre de verdad si tiene muchas mujeres, si éstas mujeres son más jóvenes y atractivas que sus esposas, porque para ellos la juventud es “belleza”, “es carne fresca” a la cual pueden enseñarle, pueden demostrarle su hombría y su virilidad, porque son inexpertas, todos estas creencias y mitos han consolidado que a los hombres se les haga atractivo el hecho de experimentar con mujeres muy jóvenes o varones muy jóvenes. También lo que ha contribuido al aumento del comercio sexual de personas menores de edad es la insensibilización y habituación de dicho fenómeno por la creencia que las personas tienen acerca de las víctimas, es decir, los niños, niñas y adolescentes, a las que le atribuyen la responsabilidado el gusto por esa actividad y por ende las culpabilizan y hasta llegan a pensar que ellas son las que seducen a los clientes explotadores, por el hecho de tener un cuerpo muy desarrollado y aparentar mayor edad. @ La manera en que los varones han integrado su forma de ser, actuar y pensar se ha ido conformando a través de la interacción social que tienen en la sociedad en la que viven, así, todas las creencias ancestrales acerca de la sexualidad y los roles de género se han ido transmitiendo y han quedado plasmadas en el imaginario de los varones, es por ello que la forma de pensar acerca de este fenómeno social tiene un trasfondo social, cultural e histórico que va a influir para que se lleve a cabo el consumo, la aceptación, la tolerancia o la indiferencia. @ En este trabajo se intentó mostrar el otro lado da la ESCI, están por una parte las víctimas, y por otra parte los consumidores, quienes han sido poco estudiados en comparación con las víctimas. Es de vital importancia destacar que los consumidores de la ESCI no tienen una patología, no son pedófilos, sino como se ha mencionado, todos los factores culturales y sociales contribuyen para que un varón adulto caiga en la tentación de querer ejercer su poder en el ámbito sexual y reafirmar su virilidad con una persona inexperta. Todavía quedan muchas interrogantes, y quizás algunas refutaciones al respecto, pero en trabajos futuros que se realicen en nuestro país se podrán encontrar aquellas percepciones, creencias, tolerancia, costumbres que tienen los hombres de la población general respecto la explotación sexual de personas menores de edad, y con base en ello llegar a sugerir a las instancias encargadas de prevenir este fenómeno social programas de intervención con los adultos sobre cómo manejar su sexualidad de una forma que no interfiera negativamente con los derechos humanos de las demás personas y, particularmente, sobre la ilegalidad que se comete al involucrar adolescentes, niños y niñas en la explotación de la industria sexual explícita y/o 133 encubierta, tales como servicios en hoteles, espectáculos desnudistas, meseras acompañantes en bares o loncherías, damas de compañía, y/o edecanes, etc. 134 REFERENCIAS Addis, E.M., Cohane, H, G. (2005). 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Para los hombres ¿qué es una persona joven o adolescente? ¿Les gusta a los hombres involucrarse con personas jóvenes y/o adolescentes? Una costumbre que tienen los hombres es tener una relación con una persona muy joven, ¿por qué crees que suceda esto? ¿De qué manera les gusta involucrarse con las personas jóvenes (noviazgo, pareja, solo para sexo, sexo comercial, pornografía o espectáculos)? Indicaciones: En esta entrevista se hablarán sobre las percepciones y creencias que tienen los hombres sobre la ESCI, así como temas relacionados con la masculinidad y sexualidad. El propósito es conocersus ideas y opiniones para comprender la manera en la que los varones adultos construyen su significado de ser hombre. No existen respuestas correctas o incorrectas a las preguntas que le haré. Por favor responda exactamente lo que piensa. Todo lo que diga aquí será confidencial. Si prefiere no contestar alguna pregunta particular, está bien. Preguntas Sociodemográficas Edad: Profesión: Escolaridad: Estado Civil: Número de hijos: Delegación en la que vive: Ingresos: I. Prácticas sexuales y tipos de pareja que los hombres buscan y prefieren 145 Objetivo: Conocer la manera en la que los varones construyen su sexualidad a partir de las relaciones que mantienen dentro de la sociedad con el propósito de identificar los mandatos culturales y las costumbres que tienen respecto a su sexualidad. ¿Qué significa para los hombres tener relaciones sexuales? ¿Cómo aprenden los hombres a tener sexo, cómo y dónde? ¿Qué es lo que más les atrae de una mujer? ¿Qué es ser un hombre de verdad en nuestra sociedad? ¿Qué es lo que más engrandece a un hombre en una relación? ¿Qué es hacerse hombres? y ¿Cómo se relaciona con el uso o gusto de visitar lugares de entretenimiento para adultos? Objetivo: Identificar cuáles son las creencias que los varones tienen respecto al comercio sexual de personas menores de edad con la finalidad de conocer cómo naturalizan o justifican este fenómeno dentro de la sociedad. ¿Por qué creen que personas muy jóvenes trabajan en bares, loncherías, en general en lugares de diversión para adultos en diferentes actividades? ¿Qué hace que a los hombres les guste visitar clubes nocturnos, ver pornografía y tener sexo remunerado con sexo servidoras? ¿Les gusta que participen en estas actividades personas muy jóvenes y/o adolescentes? ¿Por qué pagarían los hombres por este tipo de actividades? ¿Quiénes son los responsables de que estas personas jóvenes trabajen en estos lugares de diversión para adultos? Objetivo: Conocer qué tanto facilitan o naturalizan los medios de comunicación la explotación sexual comercial de personas menores de edad como un oficio o trabajo de los menores de edad al asignarles características de adultos. ¿Cómo influyen los medios de comunicación en promover el comercio sexual con personas muy jóvenes? Me refiero a la publicidad accesible de la industria sexual, imágenes, películas, Internet, etc. IV. Influencia de los medios de comunicación II. Construcción de la sexualidad masculina III. Creencias en torno a la comercialización de la sexualidad de personas jóvenes 146 ¿Qué imágenes aparecen en estos servicios que se promueven y porqué?, ¿Por qué se presentan así los anuncios? ¿Qué opinan en cuánto a la cantidad de mensajes? ¿Qué entienden ellos que se pide en estos mensajes? ¿A quiénes piensan ellos que se dirigen y por qué? Estos mensajes publicitarios ¿representan algún riesgo o problema y para quién? ¿Quiénes están detrás de los mensajes y porqué tienen gran promoción y respuestas los mensajes de entretenimiento sexual? ¿Qué les hace pensar esta situación? Objetivo: Conocer la percepción que los hombres tienen respecto a la explotación sexual comercial infantil. ¿Qué cree que piensan los hombres respecto a esta problemática? ¿Qué es para un hombre una persona “menor de edad”? ¿Cómo se da cuenta un hombre de que la persona con la que va a tener sexo es menor de edad? ¿Qué puede inducir a los hombres a pagar por tener sexo con personas muy jóvenes o adolescentes? ¿Cree que el hombre que paga por sexo pueda buscar tener sexo remunerado con personas muy jóvenes, por ejemplo adolescentes? ¿Qué saben los hombres de la explotación sexual comercial? ¿Conocen este término? ¿Cree que los hombres saben que esas conductas constituyen un delito? ¿Tiene algún comentario que desee ampliar o que no haya expresado durante la entrevista o alguna sugerencia? V. Explotación sexual comercial con personas menores de edad 147 ANEXO 2 TEORÍA FUNDAMENTADA Los orígenes de la Teoría Fundamentada (TF) se encuentran en la Escuela de Sociología de Chicago y en el desarrollo del Interaccionismo Simbólico a principios del siglo XX, corriente que se constituye como alternativa a las teorías funcionalistas dominantes en la sociología de la época. Pero también se alimenta de los desarrollos de algunos otros teóricos de la sociología cualitativa, entre ellos, Erving Goffman y George Simmel (Soneira citado en Vasilachis, 2006; Murillo, 2005). En éste contexto coinciden Anselm Strauss, proveniente de la propia Universidad de Chicago, con un fuerte bagaje en investigación cualitativa, y Barney Glaser (Universidad de Columbia) que procede de una tradición en investigación cuantitativa. Glaser y Strauss comenzaron a realizar estudios acerca del morir en hospitales con está metodología cualitativa; así iniciaron a escribir un libro para publicar sus hallazgos, y se propusieron tres objetivos: legitimar la metodología cualitativa, atacar a los funcionalistas como Parsons o Merton, y esclarecer las posibilidades de desarrollar una teoría partiendo de los datos (Rodríguez, 1999). Glaser y Strauss desarrollan la teoría fundamentada en 1967 como método para derivar sistemáticamente teorías sobre el comportamiento humano y el mundo social con una base empírica. Glaser la define de la siguiente manera: es una metodología de análisis, unida a la recogida de datos, que utiliza un conjunto de métodos, sistemáticamente aplicados, para generar una teoría inductiva sobre un área sustantiva. El producto de investigación final constituye una formulación teórica, o un conjunto integrado de hipótesis conceptuales, sobre el área sustantiva que es objeto de estudio (Murillo, 2005). Para llevar a cabo una investigación dentro de este marco referencial en la investigación cualitativa, en primer lugar se necesita decidir el problema a abordar, así como el entorno en el que se realizará el trabajo, y despojarse de cualquier teoría preconcebida16, dejando entonces que la información y los datos fluyan para que vaya emergiendo la teoría que en ellos se sustenta (Rodríguez, 1999). La teoría fundamentada utiliza la entrevista como instrumento de recolección de datos, sin embargo, no es excluyente de otras técnicas. Puede utilizarse en forma alternativa o conjunta la observación, la conversación informal, los grupos focales y el análisis de documentos y literatura (Soneira citado en Vasilachis, 2006). Para el análisis de datos, Rodríguez (1999) propone el procedimiento basado en la comparación constante de los datos, este procedimiento implica dos estadios iniciales: 1. Identificar en los datos las categorías y sus propiedades. A este paso se le conoce como codificación. Los incidentes o hechos observados pueden codificarse en varias categorías o códigos que se generan por la comparación de un incidente con otro y, sucesivamente, comparando nuevos incidentes con las categorías emergentes. Las categorías son conceptos significativamente relacionados con las realidades de la interacción. De acuerdo con Glaser y Straus, las categorías y sus propiedades deben presentar dos elementos esenciales: tienen que ser analíticas, es decir, designar entidades y no sólo características, y deben de ser sensibles, es decir, proporcionar al lector la posibilidad de ver y escuchar vívidamente a las personas estudiadas. 16 Es importante señalar que no puede despojarse el investigador de una teoría, debe tener algo de conocimientos acerca del tema de estudio para iniciar a explorarlo, así que es un punto que quizás no se pueda llevar a cabo en este método de investigación. 148 2. Integrar las categorías y datos mediante un proceso de comparación constante. Este proceso refleja patrones de integración entre los datos, y esto permiteque los datos más importantes revelen las similitudes y diferencias dentro de las categorías y entre ellas. Ian Dey (op. cit) plantea una crítica en cuanto a la utilización del término codificar, dado que lo considera el más inadecuado de los términos para describir el procedimiento central del análisis cualitativo. Dey prefiere la utilización del término categorización, ya que este describe un proceso que abre la puerta a una riqueza interpretativa. Por la tanto, una categoría representa una unidad de información compuesta de sucesos, acontecimiento e instancias. De lo anterior se desprende que muchos autores utilizan codificar y categorizar indistintamente y que los programas de computo para el análisis cualitativo, como el atlas ti, utilizan el término codificar. El muestreo teórico, que es el que se utiliza en esta teoría, no puede determinarse, surge a medida que la teoría va indicando los pasos subsecuentes en la recolección de datos. Cuando dejan de emerger datos nuevos, nuevas propiedades, nuevas categorías o nuevas relaciones se considera que se ha llegado a la saturación teórica. La saturación teórica significa que agregar nuevos casos no representará hallar información adicional por medio de la cual el investigador pueda desarrollar nuevas propiedades de las categorías (Soneira citado en Vasilachis, 2006). Entonces una vez obtenido un conjunto de datos, la primera operación a desarrollar consiste en comparar la información obtenida, tratando de dar una denominación común a un conjunto de datos que comparten una misma idea, es lo que se llama codificar. Codificar supone leer y releer nuestros datos para descubrir relaciones, y en tal sentido codificar es ya comenzar a interpretar. Este tipo de codificación es la que se ha denominado codificación abierta. Los códigos pueden provenir tanto de las lecturas y la formación teórica del investigador (precodificación) o, lo que es más rico, del lenguaje y las expresiones utilizadas por los actores. Codificar supone un corte o fractura de los datos. Por un lado permite identificar y agrupar información, extrayéndola del texto original. Por otro lado admite recuperarla en nuevo texto (recontextualización) y empezar a interrogarla para describir sus propiedades y dimensiones (subcategorías, es decir conceptos que pertenecen a una categoría y que le dan claridad adicional y especificidad). Esto supone dos operaciones analíticas complementarias: La búsqueda activa y sistemática de propiedades, lo que se denomina codificación axial y la escritura de notas (memos) para registrar las ideas y relaciones que vayan surgiendo durante la codificación. Los memos son notas que uno se escribe a sí mismo para retener las ideas y relaciones que vayan surgiendo a partir de la lectura y comparación de los datos. Por lo tanto, hay tres tipos de codificación: la codificación abierta que consiste en identificar categorías, propiedades y dimensiones. Estos códigos pueden provenir de la lectura como de la línea teórica del investigador, o de las expresiones utilizadas por los actores. La codificación axial que es la búsqueda activa de propiedades. La codificación selectiva que se refiere codificar sólo para la categoría central y aquellas que aparecen conectadas a esta. La categoría central que es aquella que aparece con mayor frecuencia y está relacionada con otras categorías. Dentro de este paradigma, los elementos básicos de una teoría son las categorías, las propiedades de las categorías y las hipótesis. Para la teoría fundamentada, la teoría puede ser sustantiva o formal. La teoría es sustantiva cuando está referida a una misma clase de grupos o casos. Es formal cuando está referida a grupos o casos no comparables, pero comparables a un nivel conceptual más amplio. La teoría sustantiva es aquella desarrollada por un área empírica de la investigación sociológica, como el ser cuidador de pacientes, relaciones interétnicas, educación profesional, delincuencia. La teoría formal es aquella desarrollada en un área formal o conceptual 149 de investigación sociológica, como estigma, conducta desviada, organizaciones formales, socialización, autoridad y poder, etc. Respecto al lugar que tiene la literatura que se utiliza en la teoría fundamentada, a diferencia de otro tipo de investigaciones, aquí la literatura se utiliza como emergente, es decir, va surgiendo de acuerdo con la recolección de datos. La teoría como identificación se refiere a ir comparando la información que se tiene con la teoría emergente que va surgiendo del proceso de investigación. Los representantes de esta teoría, Glaser y Strauss, agruparon dentro de un paradigma de codificación, los diferentes tipos de codificación (abierta, axial y selectiva), y la aplicación de los métodos de comparación constante y el muestreo teórico, que permite ayudar a organizar los datos dentro de un esquema organizativo que agrupa al conjunto de técnicas y procedimientos de la teoría fundamentada. Los procedimientos que se siguen en la teoría fundamentada son compartidos por los investigadores pero algunos no utilizan los mismos supuesto, si no que utilizan diferentes diseños para ir interpretando desde una postura el fenómeno estudiado, de esta forma se pueden mencionar tres diseños, el diseño emergente, siendo su principal exponente Glaser, quien asevera que una teoría debe tener ajuste y relevancia, y debe funcionar. El ajuste se refiere a que los datos no deben forzarse para que encajen en teorías preconcebidas, sino que las categorías deben ajustarse a los datos. Es relevante porque va a permitir que problemas y procesos centrales emerjan, y debe funcionar porque la teoría explica qué pasó, predecir qué va a pasar, e interpretar qué está pasando en una investigación (Rodríguez, 1999). El siguiente diseño es el sistemático, que fue desarrollado por Strauss y Corbin, y consiste en un conjunto de pasos que permitirán la construcción de una buena teoría. Los procedimientos de codificación son: construir una teoría más que comprobarla, dar herramientas útiles para manejar una gran cantidad de datos, ser sistemático y creativo, identificar, desarrollar y relacionar conceptos. El siguiente diseño es le constructivista, propuesto por Charmaz, quien plantea la teoría fundamentada constructivista, la cual debe crear mundos significativos a través de procesos lógicos al otorgar significado a la realidad y actuar dentro de ella, el investigador puede llegar a las ciencias sociales interpretativas, a un paradigma sociopsicológico que es el interaccionismo simbólico, propuesto por Blumer, el cual asume que los seres humanos actúan ante los objetos y otras personas sobre la base de significados que tienen para ellos, y éstos se originan de la interacción que tienen con otras personas. Es importante señalar que en este trabajo se utilizó el procedimiento basado en la comparación constante de los datos propuesto por Glaser y Strauss (Rodríguez, 1999). Por lo tanto, se realizaron codificaciones y categorías para analizar la información a partir de la guía de entrevista y de acuerdo con la información aportada por los entrevistados, leyendo, releyendo, subrayando manualmente con diferentes colores en las hojas de las transcripciones la información que interesaba, realizando notas (memos) de la información relevante, buscando las coincidencias o contradicciones de cada informante, y se integró la información en tablas donde se especificó cada una de las categorías y subcategorías que se obtuvieron del análisis de los datos. No obstante, cuando se cuenta con una gran cantidad de entrevistas es muy útil emplear un software llamado Atlas ti que es un programa para análisis de datos cualitativos, donde se puede procesar las transcripciones y obtener los diferentes tipos de categorías al seleccionar la información. El programa Atlas ti es un conjunto de herramientas para el análisis cualitativo degrandes cuerpos de datos textuales, gráficos y de vídeo. La sofisticación de las herramientas ayuda a organizar, reagrupar y gestionar material de manera creativa y, al mismo tiempo, sistemática. Este programa permite mantenerse centrado en el propio material de investigación sea cualquier campo de trabajo, la antropología, psicología, medicina, etc. 150 ANEXO 3 Las categorías y subcategorías surgieron de los ejes temáticos de la guía de entrevista, para ello se tuvieron que realizar varias lecturas con el fin de localizar los significados más importantes respecto al tema explorado en cada uno de los entrevistados. Posteriormente se subrayaron con colores los discursos que se relacionaban con la temática y se pasaron a una tabla donde se plasmaban las principales ideas o fragmentos de los varones dentro de las subcategorías, indicando los datos sociodemográficos del entrevistado para tener la información completa. Un ejemplo de este tipo de análisis se muestra a continuación: Categoría: Percepción de la ESCI Subcategoría: ESCI como delito Discurso Textual Codificación Participante: Felipe 36 años Profesional técnico en informática Casado, 2 hijos Se codifican los eventos de este estudio ubicándolos en la categoría Percepción respecto a la ESCI Si, o sea te digo lo consideran que es un delito, pero mientras lo puedan justificar de alguna manera, o sea no lo... o sea, se les olvida que es un delito, o sea como te decía, si yo entro y digo; pues es que aquí deberían estar puras de 18, o sea, entonces ya como que la responsabilidad ya no va a quedar de este lado si no del... del dueño pero bueno en el fondo, o sea cuando tu me preguntaste el por que...o sea.. quién era el causante de todo eso pues si todos. mientras lo puedan justificar de alguna manera se les olvida que es un delito la responsabilidad ya no va a quedar de este lado si no del... del dueño el causante de todo eso pues si todos 151 ANEXO 4 Consentimiento informado Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM Posgrado de la Facultad de Medicina Responsable: Lic. Alicia Ordóñez Vázquez y Mtra. Leticia Vega Hoyos. Soy estudiantes de la Maestría en Salud Mental Pública que se imparte en la Facultad de Medicina de la UNAM, estoy realizando una investigación para conocer lo que los varones adultos creen o piensan acerca de la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI). La ESCI abarca el abuso sexual por parte del adulto, al otorgar dinero u otro tipo de gratificación al niño o niña o a una tercera persona. El principal objetivo de este estudio es identificar las percepciones, creencias, costumbres, y lo que piensan los hombres acerca de mantener relaciones sexuales con personas menores de edad mediante algún pago, así como el papel que desempeñan los medios de comunicación en hacer común y natural la aparición de gente muy joven en diferentes tipos de publicidad al exhibirlas con vestimenta y actitudes no propias de su edad. La finalidad de este trabajo es aportar información sobre la manera en que es visto y hasta cierto punto permitido que los menores de edad sean explotados sexualmente, para que de esta manera las instituciones que se encargan de ayudar a estos niños propongan medidas adecuadas para su prevención. Para lograr este objetivo, le solicito su colaboración para ser entrevistado sobre lo que piensa o cree sobre este tipo de explotación sexual hacia las personas menores de edad, no desde su experiencia personal, sino de lo que usted piensa de los otros varones que pueden llegar a pagar por este tipo de explotación. La duración de esta entrevista será de aproximadamente una hora con treinta minutos, la cual voy a grabar para los fines del estudio. La información que usted proporcione será de gran utilidad, y se manejará de manera confidencial, de esta forma en ningún informe aparecerá su nombre y solamente yo tendré acceso a esta información. Si tienen alguna duda le puedo contestar todo lo que usted pregunte respecto a su participación en este estudio. Si usted esta de acuerdo le pido que firme este consentimiento en donde declara que ha sido informado de las características de la investigación, y que una vez que han sido resueltas todas sus dudas, está de acuerdo en participar, y está enterado de que la información que proporcione durante la entrevista sea grabada para los fines de la investigación. Fecha: ______________________ ____________________ Firma Portada Índice Introducción Capítulo 1. Antecedentes Capítulo 2. Método Capítulo 3. Resultados Discusión y Conclusiones Referencias Anexos