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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE 
MÉXICO 
DIRECCIÓN GENERAL DE ESTUDIOS DE POSGRADO 
 
PROGRAMA DE MAESTRÍA Y DOCTORADO EN CIENCIAS 
MÉDICAS, ODONTOLÓGICAS Y DE LA SALUD
LA PERCEPCIÓN QUE VARONES ADULTOS DEL D.F. TIENEN 
DE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL COMERCIAL INFANTIL 
(ESCI) 
 
 
TESIS 
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE: 
MAESTRA EN CIENCIAS 
PRESENTA: 
NORMA ALICIA ORDÓÑEZ VÁZQUEZ 
DIRECTORA DE TESIS: MTRA. LETICIA VEGA HOYOS 
 
SINODAL: ELVIA GRACIELA RODRÍGUEZ ORTEGA 
SINODAL: ZURAYA MONROY NASR 
SINODAL: MARÍA ASUNCIÓN LARA CANTÚ 
SINODAL: MARÍA DE FÁTIMA FLORES PALACIOS 
 
 
MÉXICO, D.F. 2011 
 
 
UNAM – Dirección General de Bibliotecas 
Tesis Digitales 
Restricciones de uso 
 
DERECHOS RESERVADOS © 
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL 
 
Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal 
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fines educativos e informativos y deberá citar la fuente donde la obtuvo 
mencionando el autor o autores. Cualquier uso distinto como el lucro, 
reproducción, edición o modificación, será perseguido y sancionado por el 
respectivo titular de los Derechos de Autor. 
 
 
 
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Dedicatoria 
 
Esta  tesis  la  dedico  a mi  hermana  Juanita  Ordóñez  Vázquez,  por  ser  la  persona más 
importante en mi vida, con la que viví los mejores años de mi infancia y de mi vida, desde 
que  nací  ella  estaba  esperándome  para  cuidarme  y  protegerme.  Ella me  enseñó  a  ser 
constante, perseverante, a no  tener miedo a  la vida, y me  lo demostró hasta el último 
momento.  Toda mi  vida  seguiré  admirando  su  fortaleza,  su  entereza  para  afrontar  las 
adversidades más terribles que se puedan presentar en la vida, es y será siempre el mejor 
ejemplo  a seguir porque era mi mejor hermana. Ahora que ya no está conmigo la extraño 
demasiado,  y  lo único que me  alienta es pensar que  cada  segundo,  cada minuto,  cada 
hora, cada día que pasa me acerco más a ella.  
 
Inicié  y  terminé  este  trabajo pensando  en  ella porque me motivaba  con  su  fortaleza  y 
valentía a seguir adelante,  los desvelos y el tiempo que no estuve con ella por dedicarle 
algo de tiempo a la maestría y a este trabajo espero hayan servido.  
 
 
 
And she recalls the day,  
when she left home...  
Long good‐byes,  
make me so sad.  
I have to leave right now.  
And though I hate to go,  
I know it`s for the better.  
Long good‐byes,  
make me so sad.  
Forgive my leaving now.  
You know I`ll miss you so  
and days we spent together.  
Camel 
 
 
 
 
 
 
 
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AGRADECIMIENTOS 
 
 
A la Universidad Nacional Autónoma de México, al Programa de Maestría y Doctorado en 
Ciencias Médicas Odontológicas y de la Salud y al Instituto Mexicano de Psiquiatría. 
 
A los varones de la zona centro que accedieron a ser entrevistados, y a Laura Hernández 
por su ayuda para contactar a los participantes. 
 
A mi directora de tesis, la Mtra. Leticia Vega Hoyos, por su valiosa ayuda a lo largo de este 
trabajo, sus comentarios, la aportación de sus conocimientos acerca del tema y sobre 
todo por su calidad humana, su enorme paciencia y apoyo.  
 
A la Dra. María Elena Medina Mora, por su apoyo para seguir dentro del programa, su 
amabilidad y gran sencillez. 
 
A la Dra. Asunción Lara, por su ayuda para pulir mi trabajo durante sus clases, por sus 
comentarios y sugerencias, sobre todo por motivarme a seguir adelante con este trabajo, 
gracias. 
 
A la Dra. Fátima Flores por haber aceptado ser parte del jurado, su amabilidad y valiosos 
comentarios. 
 
A las Dras. Graciela Rodríguez y Zuraya Monroy por dedicar su tiempo para corregir este 
trabajo, sus comentarios y sugerencias, pero sobretodo por su amabilidad. 
 
 
  
 
 
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“Admiro a la gente que vive sin problemas, que mira el mundo con despreocupación. A diferencia de ellos, 
yo sufro más de la cuenta.”  
Kurt Donald Cobain 
 
 
 
También agradezco y dedico este trabajo a las personas que me han ayudado a tolerar 
esta etapa tan difícil: 
 
Principalmente a mi mamá, papá y hermanos (Juan, Martín, Ana y Leti) quiénes me han 
ayudado en todo momento, y siempre estarán ahí para cuidarme y protegerme.  
 
A Zayra Uribe, porque ha demostrado ser una gran persona y amiga, por compartir 
amargas experiencias, por alentarme a seguir adelante, por sus consejos, por ser un  
ejemplo de vida. 
 
A mis amigos Mariana y Santiago, por estar ahí siempre escuchando. 
 
A mi amiga Socorro porque al pasar los años se fortalece más nuestra amistad y a todos 
mis amigos que aunque no mencioné saben que son parte importante de mi vida.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5 
 
INDICE 
 
Introducción……………………………………………………………………….7 
 
Capítulo 1 
 
1. Antecedentes 
 
1.1 Definición de la ESCI ……………………………………………………………….11 
1.2 Tipos de ESCI.……………………………………………………………………….13 
1.3 Impacto de la ESCI en las personas menores de edad ………………………..14 
1.4 Cifras respecto a la ESCI…………………………………………………………..17 
1.4.1 Magnitud de la ESCI a nivel mundial……..…………………………………….17 
1.4.2 La situación de la ESCI en México……………………………………………...19 
1.4.3 Marco Legal, Acuerdos Internacionales y Acciones Institucionales en 
México…………………………………………………………………………………… 22 
1.4.4 La ESCI en el D.F ……………………………………………………………….27 
 
 
2. Construcción de la Sexualidad Masculina 
 
2.1Género………………………………………………………………………………...33 
2.2 Construcción de la Masculinidad…………………………………………………..37 
2.3 Marcos Teóricos dentro de las ciencias sociales para entender la 
masculinidad……………………………………………………………………………...42 
2.4 Sexualidad masculina……………………………………………………………….46 
2.5 Influencia de los medios de comunicación en la ESCI …………………………51 
2.6 Estudios sobre Masculinidad y ESCI…………………………………………….. 58 
 
 
Capítulo 2 
 
3. Método 
 
3.1 Justificación y Planteamiento del problema ……………………………………...63 
3.2 Objetivo General ………………………...………………………………………… 65 
3.3 Objetivos específicos………………..……………………………………………...65 
3.4 Supuesto teórico …………...……………………………………………………….66 
3.5 Descripción de los Conceptos Generales ………………………………….……66 
3.6 Tipo de estudio……..……………………………………………………………….68 
3.7 Entrevista en profundidad ……..………………………………………………..…69 
3.8 Participantes ……………………………... ………………..……………………....70 
3.9 Instrumento …………..……………………………………………………………..71 
3.10 Análisis de datos …………………………………………..…………………….71 
3.11 Procedimiento ………………………………………..………………………….72 
3.12 Consideraciones éticas…………………………………………………………....73 
6 
 
Capítulo 3 
 
4. Resultados 
 
4.1 Características sociodemográficas de los participantes………...………………76 
4.2 Descripción de los varones entrevistados ……..……………………………….. 77 
4.3 Descripción de la información obtenida ……………………..…………………. 79 
4.4 Percepción respecto a la ESCI ………………………………………………...… 80 
4.5 Creencias en torno al Comercio Sexual ……………………..…………………. 97 
4.6 Costumbres respecto a la sexualidad masculina………………………………100 
4.7 Creencias acerca de la sexualidad masculina…………………………...……..107 
4.8 Mandatos Culturales……………………………………………………………... 109 
4.9 Influencia de los medios de comunicación en la facilitación de la ESCI….…115 
 
5. Discusión y conclusiones………………………………….....………………….118 
 
 
Referencias…………………….……………………………………………………... 134 
 
Anexos………………………..……………………………………………………..… 144 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
7 
 
INTRODUCCIÓN 
 
 
La violencia que se ejerce hacia las personas menores de edad es un problema 
grave que está afectando a nuestra sociedad. Una manifestación de este tipo de 
violencia es la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI), que atenta contra la 
integridad física y mental de los niños, niñas y adolescentes, violandotodos sus 
derechos al ser víctimas de un tipo de comercio en donde son utilizados como 
objetos o mercancías. 
 
Al ser la ESCI una variante de la violencia sexual y el abuso sexual, nos 
compromete a su estudio, ya que el reporte mundial sobre la violencia y salud 
(Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi, Lozano y 2003) menciona que la violencia y sus 
diversas manifestaciones son problemas de Salud Pública que deben ser 
atendidos y encontrarse medidas adecuadas para su prevención. 
 
Una aproximación para poder entender la explotación sexual comercial infantil, es 
conocer quienes son los principales consumidores, así diferentes fuentes han 
indicado que los clientes potenciales son hombres (Amar, Madariaga, de Castro, 
Rodríguez, Suárez, 2006; Zin, 2003; Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007, 
Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004, Save the Children, 2004; Salas 
y Campos, 2004). Una posible explicación de por qué los hombres son los 
principales clientes puede deberse a los mandatos culturales que la masculinidad 
impone, por ejemplo, el ser fuertes, viriles, agresivos, competentes, en contraparte 
con los mandatos considerados femeninos, como son cuidado, entrega, 
sensibilidad, etc. 
 
Para entender la actuación de los hombres frente a esta problemática es 
importante comprender desde la construcción social de género las bases 
culturales que cimientan las relaciones entre hombres y mujeres, los estereotipos 
de género que han marcado el ejercicio de la vida pública y privada en ambos 
sexos, así como los roles que deben desempeñar dentro de la sociedad, todo esto 
en conjunto coadyuva al aprendizaje de las relaciones desiguales y el ejercicio del 
poder hacia los más débiles, en este caso de los hombres hacia las mujeres y las 
personas menores de edad. 
 
Los estereotipos de género1 han sido reforzados por los medios de comunicación, 
pues han ayudado a difundir ideas, valores y dobles morales que contribuyen a la 
reproducción ideológica del cuerpo, el cual se presenta como una serie de 
características; en cuanto a edad (regularmente joven), determinada talla y altura, 
 
1 Un estereotipo es una categoría de atributos específicos a un grupo que se caracteriza por su rigidez. El 
estereotipo de género es la representación o el imaginario social colectivo de lo que debe ser el hombre o la 
mujer, tiene su respaldo en la realidad, de hecho es un reflejo de la realidad y corresponde a la forma como se 
desea reconocer y reforzar dichos estereotipos configurados, impuestos y aceptados en el seno de la 
sociedad o grupo especifico. Por ejemplo, el estereotipo de mujer en el cine mexicano de la época de oro es 
de mujer sufrida, abnegada, redimida por el dolor mismo o por la exacerbación de la maternidad hasta limites 
heroicos (Ortiz, 2007). 
8 
 
ciertas formas de vestir y según Salas y Campos (2004) ciertas características 
genitales que incluyen desde el tamaño y forma de los genitales externos hasta las 
técnicas “copulativas” que están de moda en el mercado. 
 
Asimismo, existen mitos2 en torno al sexo con personas menores de edad, que se 
ven fortalecidos por los medios de comunicación. Un mito que se ha encontrado 
en diversos estudios es considerar al hombre que busca sexo con menores de 
edad como un adulto con características patológicas e inclusive como un pedófilo. 
La ESCI no debe abordarse exclusivamente desde una perspectiva psicológica, 
atribuyendo únicamente a problemas de personalidad o psicopatología individual. 
Para poder buscar otros factores que están influyendo y no verlo únicamente 
como una patología es necesario enfocarse en factores socioculturales, 
económicos y políticos que sirven de marco para tal práctica. Existe un universo 
simbólico de fondo de la estructura social que legitima, fomente y hasta naturaliza 
las relaciones sexuales comerciales tanto con personas mayores de edad como 
con las personas menores de 18 años (Save the Children, 2004). 
 
Los mitos y creencias que existen acerca de la ESCI permiten que se siga 
llevando a cabo, desde la cosificación que los hombres hacen de las mujeres y los 
menores de edad, hasta las creencias de que las relaciones sexuales con 
personas menores de edad los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, 
llegándose al extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de 
la virilidad dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la 
masculinidad y el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The 
Lancet, 2001). 
 
Existen ciertas creencias y prejuicios que la sociedad tiene hacia este tipo de 
prácticas sexuales, por ejemplo algunas personas perciben la explotación sexual 
de niñas, niños y adolescentes como un trabajo y les endosan la responsabilidad a 
las personas menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, 
niñas y adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad 
sexual” o lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños, niñas y 
adolescentes víctimas de explotación desmienten estas percepciones y transmiten 
en sus narraciones su desesperación al querer salir de esta nueva forma de 
esclavitud contemporánea (Bojorquez, 2006; en Fondo de las Naciones Unidas 
para la Infancia, 2006; Bales, 2000). 
 
Al respecto, se puede decir que los niños que han sido explotados sexualmente, 
presentan diversas consecuencias psicológicas, algunas de ellas son: depresión, 
incremento en el riesgo de suicidio, enfermedades de transmisión sexual, uso de 
drogas, victimización subsecuente, trastorno de estrés postraumático, 
despersonalización, menor competencia social, problemas sexuales futuros, baja 
 
2 Un mito es un relato o historia, que dentro del contexto popular, se refiere a algo falso pero difundido 
ampliamente como cierto; este significado de la palabra está cercano a lo que conocemos como una leyenda 
urbana (Grimal, 2008). 
 
9 
 
autoestima, y graves problemas de conducta (Azaola, 2000; Willis y Levi, 2002; 
The Lancet, 2001). 
 
En nuestro país el problema es alarmante pues según algunas cifras dadas por 
Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), la ESCI afecta a por lo menos 50 
mil menores de edad (Muñoz, 2006). Este problema sigue creciendo porque 
existe gente que lo consume, es decir, los adultos varones, que deducen que el 
pago por el sexo con niños, niñas o adolescentes es un simple intercambio 
comercial, que constituye una mercancía más y en consecuencia no se consideran 
responsables, y mucho menos se visualizan como abusadores o explotadores, 
solo se consideran un consumidor más del mercado libre. 
 
El problema del comercio sexual con personas menores de edad debe ser 
frenado, a través de la sensibilización tanto de la sociedad como de los principales 
actores, para ello se deben empezar a realizar estudios acerca de la percepción y 
las creencias que la población tenga sobre este fenómeno social y de esta manera 
poder ayudar a desalentar este tipo de prácticas. 
 
Se piensa que programas de intervención con los adultos sobre cómo manejar su 
sexualidad de una forma que no interfiera negativamente con los derechos 
humanos de las demás personas y, particularmente, sobre la ilegalidad que se 
comete al involucrar adolescentes, niños y niñas en la explotación de la industria 
sexual explícita y/o encubierta, podrá ayudar a desalentar este tipo de prácticas 
sexuales. 
 
Es por ello que este trabajo tiene como objetivo el generar conocimiento acerca de 
la manera en que los hombres piensan y perciben este fenómeno; así como las 
creencias, percepciones y tolerancia que tienen en torno a mantener relaciones 
sexuales con personas menores de edad. 
 
La importancia de esta información radica en que ayudará a obtener conocimiento 
sobre la actuación de los varones en este tipo de prácticas, así como la influencia 
que los factores culturales y sociales enmarcados dentro de la sociedad ennuestro país están alentando este tipo de comercio sexual, y con base en ello las 
instituciones involucradas con este tema podrán desarrollar programas de 
prevención dirigidos principalmente a la población adulta, ya que la OMS ha 
indicado que la prevención primaria hacia la violencia sexual debe apoyarse en los 
enfoques dirigidos a modificar las actitudes y las conductas, teniendo en cuenta 
los aspectos culturales y participativos (Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi, Lozano, 
2003). 
 
Este trabajo estará organizado de la siguiente manera: el capítulo uno estará 
dividido en dos secciones; en la primera sección se hablará sobre los 
antecedentes de la ESCI, poniendo especial interés en su definición, la tipología 
de la ESCI, el impacto que ésta problemática genera en las personas menores de 
edad, las cifras a nivel mundial y en el país, así como la Legislación en materia de 
la ESCI, Acuerdos Internacionales y Acciones Institucionales; y se pondrá énfasis 
10 
 
en los principales lugares donde se lleva a cabo este tipo de prácticas en el D.F. 
 
La segunda sección se centrará en el género y su relación con la ESCI, ésta 
relación podrá ayudar a vincular la construcción de la masculinidad con toda una 
serie de prácticas que naturalizan o legitiman el comercio sexual con personas 
menores de edad, así como la influencia que los medios de comunicación tienen 
en la exhibición de imágenes sexuales de personas menores de edad, fomentando 
de esta manera la ESCI. Por último se citarán algunos estudios en países 
Latinoamericanos donde se ha investigado la manera de actuar de los clientes de 
la ESCI. 
 
En el segundo capítulo se describirá la metodología que se utilizará para poder 
realizar este estudio. Debido a que se pretende conocer lo que los hombres de la 
población general desde la socialización y construcción de su masculinidad creen, 
perciben y piensan acerca de la explotación sexual comercial infantil, este trabajo 
se insertará en el paradigma cualitativo. La técnica que se utilizará para dar 
respuesta a las preguntas de investigación será la entrevista en profundidad, ya 
que a través de ésta se podrá tener un acercamiento a las ideas, creencias y 
supuestos mantenidos por los hombres. La finalidad, no es el propio conocimiento 
o explicación, lo realmente importante son las explicaciones de los otros, el 
significado que le atribuyen a los objetos, personas que le rodean o a las 
experiencias que han vivido (Rodríguez, 1999). 
 
En el tercer capítulo de resultados se muestra la descripción de las características 
sociodemográficas de los entrevistados y se detallan algunas particularidades de 
estos para conocer el contexto en el cual se desenvuelven dentro de su entorno. 
Posteriormente se detallan y explican cada una de las categoría y subcategorías, 
explicando cómo se obtuvieron y que es lo que se intentó explorar en cada una de 
ellas. A continuación se describen los discursos de los varones así como las 
semejanzas o diferencias de lo que expresan cada uno de acuerdo con la 
categoría que se este analizando. Por último se encuentra la discusión y 
conclusiones donde se intentó explicar y unir los hallazgos encontrados en las 
entrevistas con lo que se ha encontrado en otros estudios. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
11 
 
Capítulo 1 
 
 
1. Antecedentes 
 
1.1 Definición de Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) 
 
La Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) es la forma más grave de vulnerar 
los derechos de la niñez y un fenómeno de inquietantes dimensiones. Para poder 
comprender qué implica está problemática, a quién afecta, quién participa en ella, 
es fundamental tener claro qué se entiende por este término. 
 
No fue sino hasta 1996, durante el primer Congreso Mundial contra la Explotación 
Comercial Infantil celebrado en Estocolmo3, que se pudo hablar de una definición 
más o menos general de la ESCl: 
 
“La Explotación Sexual Comercial Infantil es una violación fundamental a los 
derechos de la niñez. Abarca el abuso sexual por parte del adulto, y remuneración 
en dinero y en especie para el niño o niña o para una tercera persona o personas. 
El niño es tratado como objeto sexual y como mercancía. La explotación sexual 
comercial de la niñez constituye una forma de coerción y violencia, equivale al 
trabajo forzado y es una forma contemporánea de esclavitud” (OlT, 2004). 
 
También se ha definido la ESCI como todo tipo de actividad en que una persona 
usa el cuerpo de un niño, niña o un adolescente para sacar ventaja o provecho de 
carácter sexual y/o económico sobre la base de una relación de poder; 
considerándose explotador tanto aquel que intermedia u ofrece la posibilidad de la 
relación a un tercero como aquel que mantiene una relación con el niño, niña o 
adolescente no importando si ésta es frecuente, ocasional o permanente (Negrete, 
2002). 
 
Es posible diferenciar dos tipos de explotación; la explotación sexual comercial de 
niños (ESCN) y la explotación sexual no comercial de niños (ESNC) (op. cit.). 
 
En la ESCN existe un intercambio económico en dinero, especie o de otra índole 
(protección ante agresores, no-agresión por parte del cliente o personas 
vinculadas a éste, al niño, su familia o allegados, etc.) entre el cliente, quien 
alquila su cuerpo y eventuales intermediarios. Dentro de esta explotación se 
incluyen la prostitución, la producción, distribución y consumo de pornografía 
infantil, el turismo sexual y la venta o tráfico de niños, niñas y adolescentes. 
 
3 Primer Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños, Estocolmo, Suecia, 21 al 31 
de agosto de 1996. La importancia de este congreso radica en que se conformó una asociación global contra 
la explotación sexual comercial infantil, integrada por la representación de 122 países y de un nuevo poder 
social emergente: la sociedad civil organizada. 
12 
 
 
El segundo tipo de explotación (ESNC), no implica intercambio económico o de 
bienes materiales y se basa de forma explícita en el ejercicio del poder de 
dominación sobre el otro, es una especie de dominación psicológica, ejemplo de 
ésta son el acoso y el abuso sexual. 
 
Desde la perspectiva de los derechos humanos la ESCI puede definirse de la 
siguiente manera: La explotación sexual comercial infantil es una violación de los 
derechos de los niños, niñas y adolescentes, que les niega o desconoce 
prerrogativas fundamentales como son el derecho a vivir con su familia, la 
protección del Estado, la satisfacción de sus necesidades tanto materiales como 
afectivas, a recibir cuidados y educación, gozar de libertad, dignidad, seguridad, 
igualdad, cultura, esparcimiento, así como a preservar su salud y a que ésta no se 
vea amenazada por otros (Álvarez y Colimoro, 1998, en Fondo de las Naciones 
Unidas para la Infancia, 2006). 
 
Se trata de explotación porque está basada en una relación de dominación y 
subordinación en la que los explotadores (el cliente o el proxeneta) se aprovechan 
del niño, niña o adolescente, por su edad y condición de género, así como por su 
vulnerabilidad social que se debe a varios factores, entre los cuales pueden 
mencionarse desintegración familiar, falta de información o vivir en condiciones de 
pobreza (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
Es comercial porque se produce en un mercado donde el cuerpo del niño, niña o 
adolescente recibe el trato de una mercancía que se compra y se vende a una 
persona adulta, en el contexto de un mercado que se caracteriza por ser ilegal y 
clandestino (OIT, 2004). 
 
Es sexual porque implica actividades sexuales o de contenido sexual. Las 
actividades de contacto físico pueden incluir diversas partes del cuerpo, como son 
boca, pechos, genitales, ano, o cualquier otra parte del cuerpo. Aquellas que no se 
definen por el contacto físico pueden incluir, por ejemplo, observar material 
pornográfico de niños, niñas y adolescentes en actividades sexualescon adultos u 
otros niños (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
Lo importante de estas definiciones es que abarcan la violación de los derechos 
de las personas menores de edad, la privación de su libertad al no tener una vida 
digna como cualquier otro niño, y el ser tratados como una mercancía que puede 
ser vendida a cualquier persona, lo cual implica una ventaja de carácter 
económico para una tercera persona. Por lo tanto, para los fines de este trabajo se 
pueden utilizar las diferentes definiciones ya que todas engloban de una u otra 
manera diferentes aspectos de lo que es la explotación, por lo que no se abocará 
por ninguna definición en especial. 
 
 
 
13 
 
1.2 Tipos de ESCI 
 
La explotación sexual comercial infantil (ESCI) se puede expresar de diferentes 
formas, por ejemplo a través de la pornografía, la prostitución, el tráfico de niños y 
niñas con fines sexuales, y el turismo sexual (OIT, 2004; Negrete, 2002; Kenneth, 
Herrmann, 1987). En el siguiente apartado se describirán cada una de estas 
formas de ESCI de acuerdo con diferentes organismos internacionales y autores 
que se han interesado en el estudio de este fenómeno social. 
 
Pornografía Infantil 
 
Se refiere a cualquier material visual o audiovisual que muestre un niño o niña en 
un contexto sexual; imágenes de niños y niñas involucrados en conductas 
sexuales explícitas, reales o simuladas, o exhibición de genitales con fines 
sexuales. La pornografía incluye fotografías, negativos, diapositivas, revistas, 
libros, películas, cintas de video y discos de computador o archivos (OIT, 2004; 
Quayle, Loof y Palmer, 2008). 
 
La prostitución infantil 
 
Es la utilización de una persona menor de dieciocho años, de cualquier sexo, en 
actividades sexuales, a cambio de remuneración económica o de cualquier otra 
retribución (Tagle, 2005). 
 
De acuerdo con la OIT (2004) la prostitución infantil es la utilización de niños y 
niñas para relaciones sexuales a cambio de dinero, o bienes, normalmente 
organizada por intermediarios. 
 
El tráfico de niños con fines sexuales 
 
Es el reclutamiento, mediante violencia, amenazas, dinero, seducción o cualquier 
tipo de engaño, de niñas, niños y adolescentes, para su traslado dentro o fuera de 
un país, con la intención de explotarlos sexualmente en el lugar de destino y 
obtener, por sus actividades sexuales, algún beneficio económico o de cualquier 
otra especie (Tagle, 2005). 
 
El turismo sexual infantil 
 
Es la explotación sexual de la persona menor de edad por una persona o 
personas que viajan fuera de su propio país o región y emprenden actividades 
sexuales con ellos/as. Normalmente implica alguna forma de paga, ya sea en 
dinero o especie (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
14 
 
Los diferentes tipos de ESCI pueden constituir una parte de la industria del sexo, 
es decir, un conjunto de empresas y operaciones legales o ilegales que se 
benefician de la prostitución, pornografía, tráfico de personas y turismo sexual. Se 
puede decir, por lo tanto, que una empresa del sexo puede ser un cabaret, una 
cantina, un restaurante bar, un burdel disfrazado de clínica de masajes, una tienda 
de artículos pornográficos, una agencia de turismo, etc. (Vega, Gutiérrez y 
Rodríguez, 2000) . 
 
Las diferentes maneras en que se expresa la ESCI involucran el comercio del 
cuerpo de una persona menor de edad. La mayoría de las víctimas son niñas y, en 
menor medida, niños. En cualquier caso se trata de personas menores de 18 años 
de edad, usurpadas de su derecho a ser respetadas y protegidas contra la 
esclavitud y el abuso sexual, la discriminación, las enfermedades, la delincuencia, 
entre otros. Esta usurpación de derechos es visible en ciertos negocios de la 
industria sexual (la prostitución en bares, cantinas, loncherías, casas de cita, 
hoteles y en las revistas/videos/sitios de la WEB de pornografía, entre otros) y del 
mercado callejero del sexo (la prostitución en las calles, plazas, playas, jardines, 
etc.). En tales casos, los empresarios, los proxenetas y los intermediarios 
promueven la prostitución entre una clientela de hombres adultos, dispuesta a 
pagar el abuso sexual de las/os más jóvenes (op. cit.). 
 
Al ser la ESCI un fenómeno complejo y al ver los diferentes tipos de explotación 
en los que se expresa es difícil mencionar cual es la forma de explotación más 
severa o cual tiene mayor impacto en los menores de edad, todas las formas de 
explotación sexual son severas y van a dejar huella de diversa magnitud en cada 
una de las víctimas. 
 
Quizás una de las formas de explotación más tolerada y más normalizada dentro 
de la sociedad es la prostitución ya que muchas mujeres muy jóvenes e incluso 
adolescentes son vistas en el centro de la ciudad de México, específicamente en 
la Merced, y pasa a ser un fenómeno percibido como cotidiano, tolerado e incluso 
consumido por algunos varones. 
 
Los niños, niñas y adolescentes víctimas de este tipo de explotación pueden ser 
afectados en su integridad física y mental, es decir, pueden presentar diferentes 
consecuencias en su vida al ser enganchados en este tipo de prácticas sexuales. 
En la siguiente sección se abordará el impacto que puede producir la explotación 
sexual comercial en personas menores de edad. 
 
 
1.3 Impacto de la ESCI en las personas menores de edad 
 
Dentro de este contexto es importante resaltar los daños que genera ésta 
problemática en las personas menores de edad. Al respecto, Azaola (2000) señala 
que los niños, niñas y adolescentes víctimas padecen consecuencias a largo plazo 
15 
 
que limitan su vida como adultos. El primer daño se produce en su autoestima, los 
niños, niñas o adolescentes explotados llegan a la conclusión de que su único 
valor para los otros estriba en servirlos sexualmente y en satisfacer sus 
necesidades. Las necesidades de los niños no son importantes y sólo pueden 
ganar la atención de los demás a través del sexo. 
 
Además, cuando llegan a la edad adulta, su baja autoestima, que resulta de la 
conformación de una idea negativa de sí mismos que incluye conceptos como 
sucio, malo, corrupto, vulnerable, culpable, cuyo único valor es el sexo; aunado a 
la depresión, y las marcas que les han dejado los abusos, los llevarán a buscar 
relaciones abusivas, degradantes, y basadas en el sexo como una mercancía a 
intercambiar, situaciones que los pondrán en riesgo de volverse a involucrar en la 
industria sexual, debido a que las víctimas piensan que no tienen otras alternativas 
(Azaola, 2000; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). 
 
Para sobrellevar estas secuelas se acostumbrarán a satisfacer los deseos de 
otros, autoinfligirse daños, generar lazos de dependencia, actitudes de pasividad, 
desarrollo de adicciones y el uso continuo de mecanismos de negación, 
disociación y distanciamiento (Azaola, 2000). 
 
Como adultos, éstos niños que fueron víctimas de ESC son incapaces de 
relacionarse sana y equilibradamente con los otros, pierden la confianza, 
capacidad para solucionar problemas -ya que solo utilizan sus habilidades 
sexuales- y la facilidad para comunicarse, porque siendo niños se les ha prohibido 
hablar o se les impuso guardar silencio de todo lo que ocurría a su alrededor 
(op.cit.). 
 
También los niños, niñas y adolescentes víctimas de ESC pueden sufrir 
enfermedades de transmisión sexual entre ellas el VIH/SIDA, embarazos precoces 
y abortos, mortalidad materna, lesiones físicas, desnutrición, drogadicción y 
alcoholismo, la negación a estudiar o a aprender un oficio y a no tener acceso a 
fuentes alternativas de ingresos (OIT, 2004). 
 
Todas estas consecuencias llevan a los niños a ser personas que difícilmente 
pueden reintegrarse a la sociedad, salvo aquellos menores de edad que puedan 
recibir ayuda multidisciplinaria e integral para disminuir sus problemas y que 
puedan poco a poco tener una vida digna. Es preciso señalar, que las 
consecuencias en cada persona menorde edad pueden variar, pues depende del 
tiempo que permanecieron atrapados, las características del abuso, el apoyo que 
se les otorgó para desprenderse de esta situación, entre otras variables. 
 
Las consecuencias que sufren los niños y niñas en lo individual necesariamente se 
ven reflejadas en la sociedad a la que pertenecen. Combatir la ESCI es tarea del 
Estado y de la sociedad, entre ellos la familia, por lo que es un trabajo compartido 
con la sociedad civil que desempeña un papel esencial en la prevención y 
protección de los niños y niñas (Tagle, 2005). 
 
16 
 
Los factores que inciden para que los menores de edad sean vulnerables y se 
encuentren inmersos dentro de este tipo de comercio son diversos y abarcan 
diferentes cuestiones económicas, políticas y sociales, de esta manera en el 
estudio realizado por Azaola (2000) se encontraron los siguientes: 
 
◙ La pobreza que si bien no basta por sí misma para explicar el fenómeno, ya que 
existen niños que toman parte en estas actividades y pertenecen a otros sectores 
socioeconómicos. 
 
◙ Abandono de la familia o expulsión de sus casas, lo cual les hace propensos a 
ser reclutados para el comercio sexual o los empuja a que busquen esta actividad 
para sobrevivir. Cabe señalar que no todos los niños y adolescentes que viven en 
la calle ingresan al comercio sexual. 
 
◙ Sufrir abusos sexuales previamente por parte de algún miembro de la familia. 
Los menores de edad experimentan una pérdida importante de autoestima que los 
hace susceptibles a nuevos maltratos, sus defensas son débiles al igual que el 
apoyo que reciben por parte de una familia que antes los violentó. 
 
◙ Conflictos de identidad sexual no resueltos, que pueden derivar en situaciones 
de explotación, al verse empujados a abandonar a su familia y comunidad debido 
al rechazo o burlas de que son objeto. 
 
◙ Severos problemas de adicción, pues en estos casos importan menos las 
humillaciones que obtener el suministro de las sustancias. 
 
◙ Crecer en una familia que de uno u otro modo está vinculada al comercio 
sexual; la incorporación a esta actividad puede considerarse natural e incluso 
obligada. 
 
◙ También, se puede mencionar la corrupción y las débiles leyes que protegen a 
los menores de edad. 
 
Además, Vega y Gutiérrez (2000) proponen un modelo psicosocial de la ESCI, que 
organiza la complejidad de la explotación en dos tipos diferentes de factores: los 
de riesgo y los protectores. Los primeros, se refieren a las variables que conducen 
a los niños a la explotación sexual comercial, mientras que los de protección 
aluden a variables que reducen la vulnerabilidad. Así, los factores de riesgo serían 
las situaciones de tensión o estrés, que abarcarían las vicisitudes graves (violencia 
intrafamiliar, abuso sexual, muertes violentas), problemas permanentes (pobreza, 
trabajo infantil, consumo de alcohol); problemas cotidianos (problemas escolares, 
discriminación, hacinamiento, adicciones). La normalización de la explotación, que 
incluiría la tolerancia, la industria del sexo, el precio, la corrupción, la ausencia de 
legislaciones protectoras, las desigualdades de género, etc. 
 
17 
 
Respecto a los factores protectores se encuentran los vínculos, es decir, las 
relaciones personales de los niños con la gente o las instituciones no relacionadas 
con la ESCI, las capacidades o competencias que permiten a los niños actuar 
como sujetos con derechos, y los recursos, como los comités interinstitucionales, 
planes y programas contra la ESCI (Gutiérrez y Vega, 2006). 
 
Como se puede observar, los factores son múltiples y complejos, pero todos o 
algunos confluyen para que los menores de edad sean reclutados o enganchados 
en este tipo de explotación sexual, de esta manera, este trabajo intenta explorar la 
ESCI desde una perspectiva de género para conocer la percepción y creencias 
que los varones adultos tienen sobre este tipo de comercio y a su vez también ver 
que factores están incidiendo para que se normalice este fenómeno en nuestro 
país. 
 
 
1.4 Cifras respecto a la ESCI 
 
 
1.4.1 Magnitud de la ESCI a nivel mundial 
 
La Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) es un problema social y de salud 
pública, ya que es un tipo de violencia que atenta contra las personas menores de 
edad en su integridad física y mental, violando todos sus derechos al ser víctimas 
de un tipo de comercio en donde son utilizados como objetos o mercancías, por 
ello es de vital importancia estudiar este fenómeno social dentro de la salud 
mental para llegar a entender de mejor manera sus causas, consecuencias, 
creencias, principales víctimas, clientes explotadores, y en general todos los 
patrones que puede seguir este fenómeno social. 
 
Este tipo de explotación hacia las personas menores de edad se está llevando a 
cabo en diversos países del mundo, sin embargo, este fenómeno no es nuevo, ya 
que desde hace años existe, pero ahora se ha incrementado, por una parte, por el 
desarrollo de la tecnología, que ha facilitado las redes de comunicación y por lo 
tanto, el intercambio de información entre las redes del crimen organizado que se 
dedican a la explotación sexual de las personas menores de edad. 
 
El interés a nivel internacional en el estudio de la prostitución infantil surge en 
1980 como resultado directo de las campañas activistas de Organizaciones No 
Gubernamentales (ONGs). Una de las primeras organizaciones fue “Terre de 
Hommes”, la cual en 1981 centró la atención del primer mundo en el turismo 
pedófilo4 en Sri Lanka. En el mismo periodo el Centro de Desarrollo Humano 
 
4 La pedofilia es un término clínico que hace referencia a la condición de los adultos que presentan 
desórdenes de personalidad que implican un interés sexual específico y centrado en niñas, niños y 
adolescentes. También abarca las fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o 
comportamientos, que implican, por parte de un adulto, actividad sexual con niñas, niños o adolescentes, sin 
llegar a la cópula (Tagle, 2005). Sin embargo, como se mencionó en la introducción, en este trabajo no se 
verá a los consumidores de la ESCI como personas con alguna patología, no se abordará desde una 
18 
 
mostró historias de un gran número de niños explotados sexualmente en la ciudad 
de Olongapo en Filipinas. En 1981 la Organización Noruega “Salvar a los niños” 
publicó un reporte titulado La explotación sexual de niños en ciudades 
desarrolladas. En 1990 ECPAT (Organización Internacional Fin de la Prostitución, 
Pornografía y Tráfico de Niños) y Fin de la Prostitución en el turismo Asiático 
fueron establecidas en Tailandia (Saunders, 1998). 
 
A nivel mundial, algunos de los países en los que se ha reportado la existencia de 
Explotación Sexual Comercial Infantil son Canadá, China, Finlandia, Israel, 
Pakistán, Perú, Chile, Reino Unido, Noruega, Suiza, Kenya, Panamá, Australia, 
Nueva Zelanda, Estados Unidos, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, 
Noruega, China, Italia, Francia, Federación Rusa, Checoslovaquia, entre otros 
(Calcetas, 1998). 
 
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que alrededor 
de un millón de niños y niñas se suman anualmente al mercado de la explotación 
sexual comercial en el mundo (Estes, 2001 en Göran y Priebe, 2007; Rekart, 
2005, Raymond, 2001, en Cwikel y Hoban, 2005; Eisenberg y Belfer, 2009). Cabe 
aclarar que los niños traficados son reclutados para trabajar ya sea en la 
prostitución, el turismo sexual, o para matrimonios forzados (Watts y Zimmerman, 
2002, en Cwikel y Hoban, 2005). 
 
Sin embargo, datos ofrecidos por la UNICEF en el 2006 estiman que 150 millones 
de niñas y 73 millones de niños, menores de 18 años, fueron sujetos durante el 
2002 a relaciones sexuales forzosas y a otras formas de violencia física y sexual 
en el mundo. De igual manera denuncia el incremento anual de 1.8 millones en el 
número de víctimasde la trata con estos fines (Chávez, Chávez y Ramírez, 2008). 
 
Asimismo la UNICEF señala que la ESCI es el tercer negocio ilícito más lucrativo 
del planeta, con ganancias de 32 mil millones de dólares al año, sólo por debajo 
del narcotráfico y de la venta de armas (López y González, 2007). 
 
Datos actuales revelan que el tráfico humano con fines sexuales es el segundo 
negocio más rentable del mundo, después del narcotráfico, y arroja anualmente 6 
mil millones de dólares en ganancias, según datos de la Organización de las 
Naciones Unidas (Martínez, 2010). Estas datos pueden dar cuenta de que no 
existen cifras exactas que revelen la magnitud de las ganancias de este negocio 
ilícito, solamente son aproximaciones. 
 
 
perspectiva psicológica, atribuyendo únicamente a problemas de personalidad o psicopatología individual, 
más bien es necesario enfocarse en factores socioculturales, económicos y políticos que sirven de marco para 
tal práctica, ya que en la sociedad existen ciertas creencias y costumbres que fomentan y hasta llegan a 
naturalizar las relaciones sexuales comerciales tanto con personas mayores de edad como con las personas 
menores de 18 años (Save the Children, 2004). 
 
 
19 
 
En América Latina, algunos países como Nicaragua, Panamá, Costa Rica 
(Casares, 2003), Brasil, Colombia, República Dominicana, Venezuela y México 
(Alcántara, 2004) se han convertido en destinos turísticos aptos para la 
pornografía y prostitución infantil, dirigidas a consumidores ubicados en Estados 
Unidos, Canadá, Alemania, Italia y Suiza, principalmente. Las condiciones de 
pobreza y la ubicación geográfica en algunos casos, hacen que estos países sean 
blancos fáciles para este próspero negocio, por lo que las cifras de niños y niñas 
explotados sexualmente en América Latina y el Caribe son alarmantes. 
 
 
1.4.2 La situación de la ESCI en México 
 
México es un país que tiene una extensión territorial de 1’ 964, 375 km2, dividida 
políticamente en 31 entidades federativas y un Distrito Federal, y cuenta con una 
población de 112, 322, 757 habitantes (INEGI, 2010). Los problemas económicos 
y políticos que inciden en el país y la gran cantidad de personas son factores que 
influyen para que se presenten problemas tales como la pobreza, falta de empleo, 
contaminación, desintegración familiar, adicciones, y niños que viven en la calle, 
que pueden ser fácilmente explotados de diferentes formas entre ellas 
sexualmente. 
 
Al respecto, es preciso aclara que los niños, niñas y adolescentes atrapados en el 
mercado de la explotación sexual, no son necesariamente los que provienen de 
los sectores más pobres, toda vez que éste fenómeno trasciende las fronteras 
etnoculturales y de clase social. Los abusos físicos, psicológicos o sexuales, 
incluidos el de la explotación sexual comercial, acontecen contra niños, niñas y 
adolescentes pertenecientes a cualquier nivel económico, educativo o social 
(IPEC, 2004). 
 
Dentro de este contexto se puede mencionar que México ocupa el quinto lugar en 
Latinoamérica en explotación sexual infantil, con 250 mil menores inmersos, 
además se ha registrado un crecimiento del 100 por ciento en los últimos cinco 
años, de esta cifra, 70 por ciento son niñas (Chávez, Chávez y Ramírez, 2008). 
 
En lo relativo a la predominancia de niños o niñas víctimas de ESC, no se puede 
hablar de una paridad, pues aunque se ha encontrado que existen muchos niños y 
varones adolescentes, que son explotados sexualmente, las niñas y adolescentes, 
en razón de su género constituyen las principales víctimas en este mercado ilegal; 
esto, justificado en las tradiciones, costumbres, prejuicios, y todos aquellos 
factores asociados a la supremacía de los valores tradicionalmente masculinos y 
la desvalorización de lo femenino. La demanda de niñas pequeñas y de jóvenes 
vírgenes suele ser el principal objeto de consumo e intercambio por parte de los 
explotadores toda vez que existe una permisividad social mayor para que las 
20 
 
mujeres sean sometidas, utilizadas y abusadas5. Los niños, aunque también son 
víctimas de este tipo de actos, los son en proporción mucho menor, por lo que 
sería un error de hablar de igualdad (Tagle, 2005). 
 
El crecimiento acelerado de la ESCI se ha dado desde 1999, pues en ese año sólo 
21 de las 32 entidades federativas estaban involucradas en este fenómeno y 
actualmente se generaliza en todo el país (Alcántara, 2004), basta con mencionar 
que en una investigación realizada por la Organización Internacional Fin de la 
Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños (Ecpat) se indica que los Estados y 
Municipios que registran mayor número de casos de ESCI y la presencia de redes 
nacionales e internacionales dedicadas a esa actividad son: Tijuana, Ciudad 
Juárez, Ciudad Acuña, Piedras Negras, Monclova, Torreón, Saltillo, Monterrey, 
Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Victoria, Tampico, Guadalajara, Puerto 
Vallarta, Guanajuato, Querétaro, Xalapa, Coatzacoalcos, Cuernavaca, Acapulco, 
Puerto Madero, Metepa, Tuxtla el Chico, Cancún, Sinaloa, Sonora, Yucatán, y el 
D.F. (Monge, 2003). 
 
Sin embargo, en el estudio “Infancia Robada” realizado por Azaola (2000) se 
menciona que las principales ciudades donde se concentra la ESCI son Acapulco, 
Cancún, Ciudad Juárez, Guadalajara, Tapachula y Tijuana, debido a que todas 
ellas cuentan con antecedentes importantes de la existencia del fenómeno, ya sea 
por ser zonas que concentran una gran cantidad de población y recursos, por 
tratarse de centros turísticos, o por ser puntos fronterizos importantes del país. 
 
En otro estudio llevado a cabo por Espacios de Desarrollo Integral (Ediac) y la 
Organización Internacional Fin de la Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños 
(Ecpat) se localizaron 83 sitios donde se promociona a México de manera directa 
e indirecta como un destino para los turistas sexuales. En una de esas páginas 
hay relatos de turistas sexuales que narran sus experiencias en Acapulco, Cabo 
San Lucas, Cozumel, Ensenada, Ciudad Juárez, Laredo, Mazatlán, Mexicali, 
Nuevo León, Tijuana, Reynosa, Cancún y el DF (Alcántara, 2004). 
 
Como se observa la proliferación de la ESCI en diversos lugares del país ha 
aumentado, esto sin importar que sean grandes ciudades o lugares turísticos, ya 
que muchas veces los consumidores de este tipo de comercio no son solamente 
extranjeros sino gente de la localidad o turistas del mismo país, lo cual ha 
fomentado su crecimiento. 
 
Dentro de este contexto, las estadísticas que se dieron a conocer en la tercera 
Conferencia Bilateral de Explotación Sexual indicaron que cada año 50 mil 
mujeres y niños son traficados de manera ilegal a Estados Unidos para forzarlos a 
prostituirse o utilizarlos para realizar pornografía. La región Tijuana-San Diego es 
uno de los corredores principales de esta actividad ilícita (Cornejo, 2003). 
 
 
5 Foro Internacional sobre el combate a la Explotación Sexual Infantil. Paquete básico sobre la Explotación 
Sexual Infantil Ciudad de México, Octubre, 2004. 
21 
 
Muchos de los niños que son secuestrados o robados se encuentran explotados 
dentro de la industria sexual y son traficados dentro del país o fuera de éste, de 
esta manera, en los registros de la Policía Federal Preventiva (PFP) de niños 
extraviados en el 2003, se tenían documentados 118 casos de menores 
reportados como robados, desaparecidos, sustraídos, vendidos y adoptados 
ilegalmente en ciudades como el Distrito Federal, Tijuana, Ciudad Juárez, 
Guadalajara, Tapachula, Monterrey y Puebla. De acuerdo con las denuncias 
recibidas en la PFP, 40% de ellos eran mujeres y 51% hombres, y al momento de 
la desaparición, 36% tenían de 0 a 4 años; 39% de 5 a 12 años, y 25% de 13 a 17 
años. Además, 4% de los menores estaban en calidad de desaparecidos,25% 
robados, 10% sustraídos, 5% vendidos y 13% adoptados ilegalmente (Monge, 
2003). 
 
La globalización y los canales utilizados por los mercados formales han facilitado 
el trabajo de los grupos criminales. Los delincuentes aprovechan las herramientas 
de información y las rutas del comercio internacional para hacer sus 
transacciones. Actualmente, por ejemplo, el tráfico de personas tiene más ventajas 
por las facilidades de transporte, tecnología para falsificar documentos y formas de 
comunicación entre delincuentes (Gutiérrez, 2005 b). 
 
De esta forma, el internet es un poderoso medio de comunicación que permite la 
proliferación de páginas de pornografía infantil, así en un informe de la Policía 
Federal Preventiva (PFP), sobre las acciones realizadas en esta materia del año 
2002 hasta el 2004, se detalló la existencia de 400 páginas de internet dedicadas 
a la distribución de pornografía infantil, siendo 200 de ellas mexicanas (Otero, 
2005). A su vez, las estadísticas de la Policía Cibernética revelan que la 
explotación sexual infantil por internet ha aumentado en los últimos cinco años y 
ocupa el tercer lugar de la lista de delitos cibernéticos en México, superada sólo 
por los fraudes y las amenazas (Gutiérrez, 2005 a). 
 
Richard Estes (Azaola y Estes, 2003), catedrático de la Universidad de 
Pennsylvania e investigador principal del estudio trinacional La ESCI en Estados 
Unidos, Canadá y México, indica que los menores de edad sujetos a explotación, 
cuyas edades oscilan entre 10 y 17 años, ingresan a Estados Unidos a través de 
las fronteras de México y Canadá, las formas más comunes de explotación son 
pornografía, sexo con homosexuales y prostitución para los varones, en el caso de 
las niñas, bailes nudistas o prostitución en beneficio de organizaciones criminales. 
 
En nuestro país algunos factores que se han encontrado que influyen en el 
incremento de la ESCI son la débil aplicación de las normas, violencia, malos 
tratos y abusos sexuales, estereotipos de edad y patrones de belleza que 
favorecen la atracción sexual hacia mujeres jóvenes y menores de edad, deterioro 
de las condiciones, calidad y expectativas de vida, migración de miembros de la 
familia o de la familia completa dentro o fuera del país. Además los menores de 
edad son etiquetados como dóciles, frágiles y dispuestos a complacer a los 
adultos; el alcoholismo de los padres, el creciente consumo de drogas en los hijos, 
abandono de los niños de la familia y el incremento del número de menores de 
22 
 
edad que viven o trabajan en la calle, bajos índices de escolaridad y altos 
márgenes de desempleo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios dentro de 
la economía formal y la incorporación de amplios contingentes al sector informal 
de la economía (Azaola, 2000), todos son factores que convergen en nuestro país 
para que se produzca este tipo de comercio sexual y sea un problema complejo 
que debe ser atendido y estudiado para dar propuestas para su control. 
 
1.4.3 Marco Legal, Acuerdos Internacionales y Acciones institucionales 
en México 
 
En nuestro país, actualmente se han formulado leyes que prohíben la explotación 
sexual a personas menores de edad, ya que hasta 1999 estas conductas podían 
perseguirse a través de figuras legales muy vagas, como la de corrupción de 
menores o lenocinio agravado. 
 
En México se ha reafirmado el compromiso en diversos eventos internacionales 
para la protección de los niños y el cumplimiento de sus derechos. 
 
En este sentido es importante mencionar que a pesar de que existen varios 
tratados en materia de derechos humanos de los niños, éstos siguen sufriendo 
todo tipo de explotación, pues sus derechos y dignidad, establecidos y 
garantizados normativa e ideológicamente en las declaraciones y pactos 
internacionales de derechos humanos, son la mayoría de las veces, sólo 
documentos. De esta manera, algunos adultos no sólo ven a los niños como 
sujetos con múltiples obligaciones y nulos derechos, sino como objetos de su 
propiedad, a los que pueden lastimar, hacer trabajar arduamente, y en muchas 
ocasiones explotarlos sexualmente. 
 
Para poder corregir estos abusos se han formulado leyes para proteger a los 
menores de edad, así el 29 de mayo del 2000 se publicó en el Diario Oficial de la 
Federación la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y 
Adolescentes6, la cual complementa la reforma del Artículo 4º de la Constitución, 
al reconocer y garantizar los derechos de los niños a la salud, la nutrición, la 
educación, la recreación, entre otros. Esta Ley obliga a los padres de familia a 
respetar los derechos de la niñez y al Estado a que facilite el ejercicio de estos 
derechos. Así, varias entidades federativas están en proceso de adecuación de 
sus legislaciones para garantizar los derechos de la niñez. 
 
Asimismo, el artículo 133 Constitucional establece que los tratados internacionales 
firmados por el poder ejecutivo y ratificados por el Senado de la República sean 
considerados como fuente y parte de la Ley Suprema de la Unión. Instrumentos 
adaptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas como la Convención 
sobre los Derechos del Niño y su Protocolo Facultativo referente a la Venta de 
Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografía, así 
 
6 DIF-OIT. México ante la Explotación Sexual Comercial Infantil, en www.ilo.org/public/spanish 
23 
 
como el Convenio 182 relativo a la Erradicación de las Peores formas de trabajo 
infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son para el país fuente 
de derecho y pueden ser invocados en cualquier proceso judicial7. 
Los derechos humanos de los niños tienen como objetivo proteger a los menores 
de edad para que no sean víctimas de la explotación sexual con fines comerciales, 
así como el derecho de los niños a recibir información y educación. 
 
Dentro de los artículos que protegen a los niños se encuentran los siguientes8: los 
artículos 2, 7, 8, 23, 26 y 40 hablan del derecho al respeto y a la identidad, el 6 y 
24 se refieren a el derecho al desarrollo económico, social y cultural; los artículos 
3, 9, 11, 16, 19 a 22, 24, 25, 30 y 32 a 38 se comprometen también a proteger los 
derechos de los menores de edad creando y asegurando un medio que los 
proteja. 
 
Los artículos 18, 23, 24, 26, 31 y 39 se refieren a la promoción de un medio en el 
que los menores de edad reciban cuidados. Todos estos derechos guardan una 
relación muy estrecha con la protección de los niños, niñas y adolescentes contra 
la explotación sexual. 
 
Específicamente, en los artículos 19 y 34 los Estados Partes se comprometen a 
proteger al niño contra todas las formas de explotación y abusos sexuales, 
tomando todas las medidas que sean necesarias para impedir que un niño se 
dedique a cualquier actividad sexual ilegal, la explotación del niño en la 
prostitución u otras prácticas sexuales ilegales y la explotación del niño en 
espectáculos o materiales pornográficos. 
 
Además de prever la protección contra el acto físico de la explotación sexual, el 
art. 16 prohíbe las injerencias arbitrarias o ilegales en la vida privada de un niño y 
los ataques ilegales a su honra y a su reputación y otorga al niño el derecho a la 
protección de la ley contra esas injerencias o ataques. 
 
Asimismo, los art. 28 y 29 establecen que los niños tienen derecho a la educación 
y a la información en cuestiones educacionales y profesionales encaminadas a 
desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño 
hasta el máximo de sus posibilidades. 
 
Si bien todos los Estados Partes en la Convención han convenido en proteger al 
niño para que no sea víctima de la explotación sexual, varias disposiciones de la 
Convención reconocen que la educación y los medios de comunicación 
 
7 Memorias del 2do. Congreso contra la Explotación SexualComercial Infantil. Puerto Vallarta, México. 
Diciembre, 2002. 
8 Calcetas, S. O. (1998). Derechos del niño. Informe de la Relatora Especial sobre la venta de niños, la 
prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Naciones Unidas. Consejo Económico y Social. 
E/CN.4/1998/101. 
 
 
24 
 
desempeñan un papel importante en la prevención de esas violaciones al 
potenciar la autonomía del niño por medio de la educación y la información. 
 
Actualmente gracias a la difusión de los derechos, los niños son conscientes de 
que tienen que ser respetados física y psicológicamente, aunque todavía existe 
olvido por la niñez, y sus derechos no son tomados en cuenta y día a día se ven 
obligados a ser explotados tanto por su familia como por redes de personas que 
se dedican a lucrar con ellos en diferentes actividades ilícitas. 
 
Es por ello que las instituciones del país han tomado algunas acciones para poder 
erradicar este tipo de prácticas, sin embargo, las acciones llevadas a cabo no han 
tenido continuidad y por lo tanto no se puede decir que tanto han ayudado a frenar 
esta problemática. 
 
A partir del enfoque de derechos, la ESCI es vista como un ejercicio de poder que 
mercantiliza el abuso sexual infantil y viola los derechos de las niñas y niños. 
Apoyadas en el enfoque de derechos, distintas organizaciones gubernamentales y 
de la sociedad civil así como agencias internacionales a favor de la infancia 
(UNICEF, OIT, OMS), desarrollan una campaña mundial contra la ESCI (Gutiérrez 
y Vega, 2006). 
 
Como parte de esta campaña las organizaciones han celebrado dos Congresos 
Mundiales contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (Estocolmo, 1996 y 
Yokohama, 2001), en los cuales han reconocido la existencia mundial de niñas y 
niños forzados a tener actividades sexuales remuneradas a través del engaño, las 
amenazas, el endeudamiento, la privación de la libertad, la alcoholización y el 
consumo de otras drogas, entre otros medios (Gutiérrez y Vega, 2006; OIT, 2004). 
 
Además las organizaciones a favor de los derechos de los niños, niñas y 
adolescentes han movilizado a los estados parte de la Organización de las 
Naciones Unidas, hacia la celebración de acuerdos y convenios, elaboración de 
agendas y planes de acción, modificación de leyes y la ratificación de distintos 
instrumentos internacionales que les obligan a prevenir y erradicar la prostitución y 
la pornografía infantil así como el tráfico de personas y a restituir los derechos 
usurpados a las víctimas (Gutiérrez y Vega, 2006). 
 
La campaña contra la ESCI se desarrolla en México desde la segunda mitad de 
los años 1990 y ha comprendido varias acciones, como el desarrollo de 
investigaciones del fenómeno; la formación de comités y planes de acción 
interinstitucionales, la modificación de leyes; las campañas de prevención y de 
denuncia; la capacitación de policías cibernéticos y de prestadores de servicios 
comunitarios, la difusión de paquetes básicos de información y seminarios, foros, 
congresos y publicaciones contra la ESCI (op. cit.). 
 
El abordaje integral del fenómeno exige la participación coordinada de varias 
instituciones. Para tal efecto, el Gobierno de la República convocó, a través del 
Sistema Nacional DIF, a las instancias del sector público, privado y de la sociedad 
25 
 
civil a sumar esfuerzos coordinados contra la problemática, conforme al Plan de 
Acción Nacional para Prevenir, Atender y Erradicar la Explotación Sexual 
Comercial Infantil (op. cit.). 
 
 
En este sentido, como acción relevante en el ámbito de la prevención se puede 
destacar que durante el año de 1999 al 2000, se realizó la primera investigación 
para profundizar y conocer la realidad de la ESCI en México. Esta labor se 
materializó en la elaboración del estudio titulado “Infancia Robada”, por la 
investigadora Elena Azaola, en el año 2000, resultado de los esfuerzos conjuntos 
del Sistema Nacional del Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), Fondo de las 
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Centro de Investigaciones y 
Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). 
 
Este estudio, además de ser el primer trabajo escrito que profundiza en la 
existencia del fenómeno en México, trata de medir su magnitud y relevancia, 
aborda la situación de niños, niñas y adolescentes que sufren de ESC en seis 
ciudades del país (OlT, 2004). 
 
En el mes de Noviembre del año 2001, Fondo de las Naciones Unidas para la 
Infancia (UNICEF), Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Procuraduría General 
de la República (PGR) y el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) 
elaboraron y difundieron una campaña nacional de sensibilización sobre 
pornografía y prostitución infantil, la cual se identificó con la frase “Abre los ojos”. 
Esta campaña dio inicio con el diseño de dos carteles y un tríptico y fue apoyada 
con una gran difusión en televisión y radio, conferencias y artículos periodísticos, 
todo como parte de una estrategia integral con el fin de posicionar el fenómeno en 
la agenda pública nacional (op.cit.). 
 
La segunda fase de esta campaña estableció como objetivo la creación de 
denuncia a través del mensaje: “Abre los ojos, PERO NO CIERRES LA BOCA” 
haciendo referencia a la necesidad de la participación ciudadana de la denuncia 
de estos delitos. En esta fase se le proporcionó al ciudadano un número telefónico 
operado y atendido por la Procuraduría General de la República. 
 
Una de las más importantes respuestas institucionales en contra de la ESCI en 
México, es la creación en el año 2000 de la Fiscalía Especial de Tráfico de niños, 
adscrita a la Unidad Especializada de Delincuencia Organizada de la Procuraduría 
General de la República. Por otra parte, la labor de la Policía Federal preventiva y 
de la Secretaría de Seguridad Pública ha sido importante para la investigación y 
detección de redes relacionadas con delitos de pornografía a través de la Internet 
que se encuentran operando a lo largo del país (op. cit.). 
 
En el 2005 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), el 
Instituto Nacional de las Mujeres del Distrito Federal (INMUJERES-DF), la 
Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sistema Nacional para el Desarrollo 
Integral de la Familia (DIF-DF) presentaron un cuadernillo de prevención contra la 
26 
 
explotación sexual comercial infantil, cuyo objetivo fue contribuir a la prevención y 
la erradicación del comercio sexual. Contenían información para que niños y niñas 
detectaran los riesgos, previnieran e identificaran señales de abuso, además de 
saber que hacer en caso de ser víctimas de explotación sexual (Dirección General 
de Comunicación Social, Boletín de Prensa N. 136/2005). 
La edición de este cuadernillo tenía un lenguaje claro y sencillo y se distribuyó en 
enero del 2006 de forma gratuita a niños y niñas de escuelas primarias, así como 
entre diversas organizaciones de la sociedad civil. 
 
Este cuadernillo de prevención contra la ESCI buscaba informar sobre la 
problemática y evitar que más infantes fueran víctimas de esta actividad ilícita, 
también pretendió que la sociedad tomara conciencia y generara, en sus 
posibilidades, acciones que detuvieran el delito. 
 
El cuadernillo tiene 16 páginas, en las que los menores pueden encontrar 
información sobre los siguientes temas: ¿Qué es la explotación sexual comercial 
infantil?, ¿Qué es la pornografía infantil?, ¿Qué es la prostitución infantil?, 
¿Quiénes son las víctimas de la ESCI?, ¿Quiénes son las personas que se 
dedican a este tipo de explotación y dónde se encuentra?, ¿Qué es el turismo 
sexual infantil?, ¿Qué es el tráfico infantil con fines sexuales?, ¿Por qué se da la 
ESCI?, Consecuencias de la explotación sexual; recomendaciones para el auto 
cuidado y evitar engaños, así como un directorio de atención (op. cit.). 
 
Es importante señalar que los programas de prevención tienen que ser dirigidos 
no solamente a los niños, sino también a la población adulta, ya quela OMS ha 
indicado que la prevención primaria hacia la violencia sexual, en este caso la ESCI 
como una manifestación de la violencia sexual, debe apoyarse en los enfoques 
dirigidos a modificar las actitudes y las conductas, teniendo en cuenta los 
aspectos culturales y participativos (Krug, Dalhberg, Mercy, Zwi y Lozano, 2003). 
 
Las acciones que se han llevado a cabo en nuestro país, han permitido que se de 
a conocer esta problemática, pero aún falta más difusión en los medios de 
comunicación así como más información hacia la población en general para que 
se concienticen y sensibilicen ante este fenómeno social que está afectando los 
derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27 
 
1.4.4 La ESCI en el Distrito Federal 
 
El Distrito Federal (D.F.) cuenta con una superficie de 1,486,45 km2 lo que 
representa un 0.08% de la superficie total de la República y tiene una población de 
8, 873, 017 habitantes (INEGI, 2010). De acuerdo con su ubicación geográfica 
colinda con dos Estados de la República, Morelos al sur, y el estado de México al 
norte, este y oeste. 
 
El D.F. está integrado por 16 delegaciones políticas que constituyen la ciudad de 
México: Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Iztacalco, 
Iztapalapa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Álvaro Obregón, Tláhuac, Tlalpan, 
Xochimilco, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, y Venustiano Carranza. 
 
La Ciudad de México se erige como un asentamiento con un centro al que no le 
discuten su supremacía las nuevas áreas en expansión, donde se llevan a cabo 
diversas actividades, que de acuerdo con Morales (2001) incluyen: las de gobierno 
no sólo local sino nacional; las de los servicios financieros y de empresas con todo 
tipo de oficinas desde las corporativas hasta las que se resuelven en pequeños 
despachos que densifican la ciudad histórica; la turística con numerosos hoteles 
que se mantienen en el centro con restaurantes y tiendas de lujo; el comercio 
tanto básico como especializado a menudeo y a mayoreo se mantiene también; 
los principales equipamientos públicos de salud y educación se ubican en sus 
inmediaciones; la vivienda si bien se expande entorno al centro mantiene un 
importante número de residentes en la ciudad antigua; incluso las actividades 
industriales se resisten a salir, particularmente los talleres artesanales que se 
mantienen en el Centro Histórico de la Ciudad de México. 
 
La gran concentración y movilidad de personas, transporte, actividad económica y 
laboral, la pobreza, falta de atención al infante, proliferación de giros negros, 
corrupción de los cuerpos policíacos entre otros factores, que se conjugan en la ciudad 
de México, han provocado que ésta sea un centro de atracción para diferentes 
actividades ilícitas, entre ellas el comercio sexual. 
 
La relatora especial, Ofelia Calcetas Santos, en el informe sobre su misión a 
México señaló que los motivos por los que los niños son objeto de explotación 
sexual comercial en las zonas metropolitanas, turísticas y fronterizas, son en 
general muy semejantes: pobreza, emigración, desintegración familiar y de los 
valores sociales y morales, pero mucho más grave por su carácter endémico 
porque afecta a todos los sectores de la sociedad, perece ser el problema de la 
violencia dentro de la familia, que hace que vaya en aumento el número de niños 
que se escapan de casa y niños de la calle9 (Comisión de Derechos Humanos del 
Distrito Federal, 2007). 
 
9 Naciones Unidas, relatora especial sobre la venta de niños, prostitución infantil y la utilización de niños en la 
pornografía, Ofelia Calcetas Santos, Informe sobre la introducción clandestina de personas y la protección de 
sus derechos, E/CN.4/Sub.2/2001/26, párrafo 10, en Informe especial sobre explotación sexual comercial 
infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. 
28 
 
También se mencionan otras causas como son la falta de oportunidades 
educativas, la drogadicción, la violencia generalizada hacia mujeres, niños y niñas, 
la conducta sexual irresponsable por parte de las personas adultas, el 
consumismo, donde se legitima el poder ilimitado del dinero para comprar 
cualquier cosa, incluyendo seres humanos, los marcos legislativo débiles y 
contradictorios, la permisibilidad social, la discriminación de género, el machismo, 
es decir, todos aquellos factores asociados a la supremacía de los valores 
tradicionales masculinos que predominan en nuestro país (OIT, 2004). 
 
Este problema social es multicausal, por eso la combinación de la impunidad 
social, la falta de sanción legal, aunada a los beneficios económicos que genera 
este comercio, han impulsado la explotación sexual de las personas menores de 
edad. 
 
En el D.F. se han encontrado diversos lugares donde se lleva a cabo este 
comercio. Sobre la ESCI, la Comisión de Derechos Humanos del D.F. (CDHDF) 
obtuvo información de organizaciones no gubernamentales que trabajan violencia 
de género y los derechos de las niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con las 
personas y organizaciones consultadas los lugares en que se practica con mayor 
frecuencia la ESCI son los siguientes puntos de la ciudad10: de la zona centro se 
encuentran la Alameda, el Metro Hidalgo, Avenida Circunvalación; es el área más 
famosa en el caso de las mujeres, principalmente la Merced. 
 
Un número importante de niñas y adolescentes de la Merced enfrentan 
condiciones que comienzan con el otorgamiento de bienes básicos como techo y 
comida por algún tiempo, alrededor de una semana por parte del o la explotadora. 
A partir de ello comienzan a establecer un sistema de deudas. Con el paso del 
tiempo es claro que éstas resultan impagables. En los casos de quienes son 
explotadas en establecimientos cerrados las deudas son aún mayores porque se 
contabiliza la ropa, el maquillaje, la infraestructura del lugar como las luces, etc. 
En ocasiones se les prohíbe salir. Muchas veces ellas no reciben el dinero sino los 
explotadores (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007). 
 
De acuerdo con una investigación de Espacios de Desarrollo Integral A.C. 
(EDIAC) en 1996, el 15% de las mujeres en prostitución observadas en la Merced 
eran adolescentes, pero información reciente de la red Fin de la Prostitución 
Infantil, la Pornografía y el tráfico de Niños, Niñas con Fines Sexuales (ECPAT), 
ha reportado un aumentado del 20%, observándose niñas menores de 14 años a 
quienes ni siquiera se les han desarrollado del todo los caracteres sexuales 
secundarios (op. cit.). 
 
 
10 Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de 
Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. La información que se detallará en los siguientes 
párrafos sobre las zonas donde se realiza la ESCI fue obtenido de este informe el cual obtuvo la información 
de entrevistas directas, en este informe se cita el nombre de la persona específica que proporcionó la 
información y la organización a la que pertenece. 
 
29 
 
Negrete (2002) menciona al respecto que en el Distrito Federal 5 mil menores son 
explotados sexualmente, principalmente en la zona de La Merced, en donde se 
concentra aproximadamente 15 por ciento de la prostitución. Destacan también 
zonas como Tepito y cines, como el Teresa, que exhiben películas pornográficas, 
en donde por 50 pesos varios menores realizan sexo oral. 
 
Según la Coalición contra el tráfico de mujeres y niñas para América Latina y el 
Caribe más de 5 mil mujeres y mil 500 niñas son explotadas sexualmente en la 
Merced. La clientela es variada, los hay desde albañiles, diableros, jugueros, etc, 
el servicio completo ronda los 100 y 150 pesos, además existen preciosespeciales en sexo oral, anal, con o sin ropa (Martínez, 2010). 
 
La Comisión de Derechos Humanos del D.F. (CDHDF, 2007), también encontró 
los siguientes sitios como zonas donde se llevan a cabo este tipo de comercio, la 
Avenida San Pablo y los Callejones de Manzanares y Santo Tomás, Garibaldi, 
Sullivan, avenida de los Insurgentes y Reforma, la Zona Rosa, la Central 
Camionera, los alrededores del Metro Indios Verdes y la Villa, en los límites con el 
Estado de México, el metro Zaragoza, Iztacalco, en los centros nocturnos del Eje 3 
y en ostionerías y loncherías; es decir, principalmente en espacios cerrados. 
 
En julio del 2005 la PGJDF informó de nuevos casos de prostitución infantil y 
pedofilia en las delegaciones Iztacalco e Iztapalapa. Se refirió a por lo menos 10 
puntos rojos donde sujetos realizan pornografía infantil con menores de edad. 
 
 
 
 
30 
 
 
 
 
Figura 1. Principales Delegaciones donde se ha observado que se lleva a cabo la Explotación 
Sexual Comercial Infantil. 
Fuente: Elaboración propia a partir de la información que se obtuvo del Informe especial sobre explotación 
sexual comercial infantil en el Distrito Federal, 2006. Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 
2007, México 
 
 
 
La ESCI se lleva a cabo también, de manera encubierta, en un importante número 
de loncherías, estéticas, spas y, cada vez en mayor proporción, negocios que 
ofrecen masajes y que se anuncian en los medios de comunicación impresa con 
términos como chavitas, escolares, etc. Por otro lado hay explotadores que 
ofrecen servicios a domicilio, generalmente a zonas residenciales. 
 
Entre las formas más comunes en que se presenta la ESCI en el D.F. se 
encuentran las siguientes: prostitución, utilización de niños, niñas y adolescentes 
en la pornografía, turismo sexual, trata de personas menores de edad, venta de 
31 
 
niños, niñas y adolescentes, menores de edad explotados en la vía pública, niños, 
niñas y adolescentes explotados en espacios cerrados, niños niñas y adolescentes 
que viven con su familia y ésta participa o acepta de manera implícita que sean 
explotados o que viven con su familia pero ésta desconoce que están siendo 
explotados, niños, niñas y adolescentes explotadas por su pareja; y niños y niñas 
que se encuentran en situación de calle (Comisión de Derechos Humanos del 
Distrito Federal, 2007). 
 
Casa Alianza ha detectado varias zonas de explotación a niños en situación de 
calle: la Central camionera de San Lázaro, la Colonia Buenos Aires y el metro 
Moctezuma, donde conductores de microbuses, taxistas y policías forman redes 
informales para recomendarse niñas dispuestas a tener relaciones sexuales a 
cambio de ropa, comida u otros beneficios. Al sur, se ubican el metro Taxqueña, y 
las proximidades del metro Barranca del Muerto. En general, en las centrales 
camioneras, en los puntos donde se reúnen, en los parques públicos e incluso 
muy cerca de las instituciones que las atienden o que trabajan en ellas están 
contactando clientes (op. cit.). 
 
Por otra parte, siguiendo con esta misma cita, se menciona que no solamente las 
personas menores de edad en situación de calle son explotados sexualmente, 
también existen ciertos menores que se prostituyen para ayudar a su familia, 
comprarse ropa, celulares, entre otras cosas. De esta manera se ha documentado 
que algunas estudiantes no asisten a la escuela, van a la zona de La Merced a 
ofrecer sus servicios sexuales. Son menores con problemas económicos y 
familiares. Además se pueden encontrar adolescentes de 12 a 17 años 
acompañadas de un adulto que las explota. 
 
Se ha encontrado, también, que en la delegación Venustiano Carranza es donde 
más se registra el comercio sexual infantil, así la mayoría de las mujeres que se 
encuentran en la calle esperando a un cliente son mujeres que carecen de 
credencial oficial con fotografía con la que puedan comprobar que son mayores de 
edad. 
 
Por su condición económica y social, el D.F. es un lugar propicio para que se lleve 
a cabo este tipo de prácticas, y es especialmente en la zona centro donde se 
manifiesta más este problema, pero no escapa ningún lugar ya que en todas las 
zonas se está incrementando este tipo de comercio, por lo que es de vital 
importancia estudiar desde diferentes perspectivas qué factores están detonando 
la proliferación de este fenómeno social. 
 
Como se ha venido mencionando, la ESCI es un problema social que involucra a 
los explotadores o enganchadores, las víctimas, en este caso las personas 
menores de edad, y los clientes potenciales, es decir, los hombres. En nuestro 
país son pocos los estudios relacionados con la ESCI, por una parte se ha hecho 
hincapié en las víctimas, por ejemplo, Azaola (2000) realizó un estudio en seis 
ciudades del país para conocer la situación de los niños, niñas y adolescentes 
explotados sexualmente, pero ha quedado de lado el estudio de los clientes, 
32 
 
aquellos hombres que gustan de tener relaciones sexuales con personas menores 
de edad y que no son exclusivamente pedófilos. Más bien existe toda una serie de 
creencias y costumbres en torno a los mandatos masculinos que permean nuestra 
sociedad y permiten o facilitan que se lleven a cabo este tipo de prácticas. 
 
En el siguiente capítulo se hablará sobre el género y la construcción de la 
sexualidad masculina, ya que para poder comprender la manera en la que los 
hombres piensan y actúan sobre la ESCI, se debe conocer los factores culturales 
y sociales que han cimentado la manera de relacionarse, así como los principales 
atributos que éstos deben demostrar y ejercer ante los demás, como la violencia, 
la fuerza, la virilidad, etc. 
 
A través de los estudios de género se puede visualizar cómo las relaciones 
desiguales entre hombres y mujeres, desde una cultura patriarcal particularizada 
por el control de la sexualidad hace que manifestaciones como la cosificación 
sexual, y el adultocentrismo tiendan a lo que hoy se conoce como violencia 
basada en género, es decir, a la discriminación, subordinación y sumisión de la 
mujer por el hombre en todos los campos de la esfera social: económico, político, 
jurídico, ideológico, familiar, incluyendo el sexual (Lagarde, 1993). Sin embargo, 
no solamente las mujeres pueden ser objeto de esta subordinación, también 
aquellas personas débiles o vulnerables dentro de la estructura social, es decir, los 
niños, adolescentes y los ancianos. 
 
De esta manera, la perspectiva de género como herramienta de análisis aporta 
elementos teórico metodológicos que ayuda a comprender y desarrollar acciones 
de prevención, protección y restitución de derechos en contra de la explotación 
sexual comercial infantil. Es por esta razón, que se tiene que enmarcar dentro del 
enfoque de género el estudio de la ESCI, ya que está muy relacionada con los 
mandatos culturales y sociales que han sido cimentados en nuestra sociedad y 
que alientan este tipo de prácticas machistas en donde el poder y el control sobre 
la vida de otras personas es una característica; y no puede verse aisladamente, 
pues forma parte del sistema de discriminación y violencia (Bojorquez, 2006; en 
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
33 
 
2. Construcción de la Sexualidad Masculina 
 
2.1 Género 
 
 
Las diferentes formas de género están en sí mismas construidas activamente por 
una variedad de niveles sociales desde una pequeña interacción cultural. Por lo 
que los individuos como agentes activos construyen el significado particular de 
género en un contexto social (Addis y Cohane, 2005). 
 
El género como construcción social y cultural, nos implica en su estudio para 
poder conocer la forma en que hombres y mujeres cimientan la manera de 
interactuar en la sociedad, y debido a que ésta construcción integra aspectos 
sociales y culturales, es muy diferente hablar de género en diferentes momentos 
históricos y culturales. 
 
De esta forma, Mead planteó la manera revolucionariade que los conceptos de 
género eran culturales y no biológicos y que podían variar ampliamente en 
entornos diferentes (Conway, Bourque y Scout, en Lamas, 1997). 
 
Las primeras conceptualizaciones sobre género (del inglés “gender”) datan de la 
década de 1950 cuando los psiquiatras y psicoanalistas Money y Stoller 
distinguían los conceptos de sexo y de género. Este último era definido como los 
comportamientos esperados para una persona en función de su sexo biológico. A 
partir de investigar el proceso de construcción identitaria en niños con trastornos 
en la definición de su sexo biológico, postularon que el núcleo de la identidad de 
género (definido como el sentimiento íntimo de ser mujer o de ser varón) se 
construye en los primeros tres años de existencia y es previa a la diferencia 
sexual. Por lo que Stoller supuso que lo que determina la identidad y el 
comportamiento de género no es el sexo biológico, sino el hecho de haber vivido 
desde el nacimiento las experiencias, ritos y costumbres atribuidas a cierto 
género. Y concluyó que la asignación y adquisición de una identidad es mayor a la 
carga genética, hormonal y biológica (Stoller, 1960 en López y Güida, 2000; 
Lamas, 1986; Rohlfs, Borell y Fonseca, 2000). 
 
Los aportes de Money y Stoller en la conceptualización sobre el género, han 
contribuido en la elaboración de conceptos complejos, que dieran cuenta de sus 
múltiples dimensiones (López y Güida, 2000). 
 
Con respecto al surgimiento y evolución del término género se pueden observar 
diferentes momentos históricos; los años 60 fueron de gran importancia para la 
construcción del concepto, aparecieron varios movimientos sociales, académicos y 
políticos que luchaban contra diversas problemáticas que permeaban esa época. 
Los principales movimientos que tuvieron un papel muy importante en la 
construcción del género fueron los movimientos feministas, la denominada 
segunda ola del Feminismo que jugó un papel central en la visualización de la 
34 
 
desigualdad de las mujeres como sujetos de derecho. A las luchas iniciadas con el 
comienzo del siglo XX por los derechos sociales y civiles de las mujeres, se 
colocaba el derecho de las mujeres a controlar su cuerpo (derecho al placer 
sexual, derecho a la anticoncepción, derecho al aborto, derecho a no ser 
discriminada por su orientación sexual). 
 
A finales de los años sesentas se levanta el nuevo feminismo contra la diferencia 
vuelta desigualdad, en Estados Unidos y Europa, y se difunde y toma fuerza en 
otros países de América, Oriente y África en los años setentas. La mayoría de las 
mujeres que conformaban este movimiento social a diferencia de sus antecesoras 
de principios de siglo, tenían un bagaje ideológico y una militancia política que les 
permitió un análisis más radical. Estas nuevas feministas, al reflexionar sobre el 
origen de la opresión femenina analizaban la relación entre el capitalismo y la 
dominación patriarcal descartando la supuesta “naturalidad” de ciertos aspectos 
de la subordinación de las mujeres. No es de extrañar, por lo tanto, que la 
antropología hay resultado un terreno fértil a sus cuestionamientos, que se dirigían 
a esclarecer que era lo innato y que lo adquirido en las características masculinas 
y femeninas de las personas (Lamas, 1986). 
 
Así varias antropólogas feministas participaron, con investigaciones y 
teorizaciones, en la nueva ronda del debate “naturaleza versus cultura” que el 
movimiento feminista estaba llevando a cabo sobre el origen (biológico o social) de 
la opresión de las mujeres (op.cit.). 
 
El feminismo, por lo tanto, se ocupa de ofrecer la imagen de la realidad que las 
mujeres experimentan. Stephanie Riger (2002 en Álvarez, 2003) considera que 
darles voz a las perspectivas de las mujeres significa comprender e identificar las 
formas en que ellas crean significados y experimentan la vida desde su posición 
en la jerarquía social. El enfoque estriba en cómo se construye socialmente el 
género. Este enfoque se centra de manera importante en el lenguaje como medio 
de construcción de significados. Por lo tanto, gracias a los estudios realizados por 
las feministas se pudo esclarecer cómo en función de los roles de género la mujer 
era subordinada en varios aspectos por los hombres dentro de la sociedad. 
 
Los estudios de género se iniciaron de manera importante gracias al trabajo y 
lucha del feminismo mundial; sin embargo, actualmente el concepto de estudio de 
género debe trascender el abordaje exclusivo de los estudios de la mujer. La 
construcción social de ser mujer va de la mano de la construcción social de ser 
hombre (op. cit.). 
 
En los años setentas la importancia de los estudios de género radicó en el interés 
por definir al sistema sexo/género como el conjunto de disposiciones por el que 
una sociedad transforma la sexualidad biológica en producto de la actividad 
humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas. 
Cada sociedad tiene su sistema sexo/género, o sea, su conjunto de normas por 
las cuales la materia cruda del sexo y de la procreación es moldeada por la 
intervención social y satisfecha de una manera convencional, sin importar qué tan 
35 
 
extraña resulte a otros. Su analogía es la siguiente: el hambre es hambre en todas 
partes, pero cada cultura determina qué comida es adecuada; igual el sexo es 
sexo en todas partes, pero lo considerado “conducta sexual aceptable” varía de 
cultura en cultura (Rubin, 1996, en Vera, 2005; Lamas, 1986, Rohlfs, Borell y 
Fonseca, 2000). 
 
Sin embargo, a comienzos de los 80's (en el mundo industrializado) se producen 
nuevos avances en las conceptualizaciones sobre la construcción de lo femenino y 
lo masculino. Esta es la década del surgimiento de los primeros estudios sobre 
masculinidad (EEUU, Inglaterra, Canadá, Suecia). Los estudios de género 
señalaron una lógica incluyente del análisis sobre la construcción cultural de la 
diferencia sexual. La confluencia decisiva de académicos (as) de distintas 
disciplinas de las Ciencias Humanas y Sociales permitirá desarrollar teorías de 
género (López y Güida, 2000). 
 
Con el paso de los años diferentes estudiosos del tema fueron generando 
diferentes definiciones acerca del género de una manera más inclusiva, no 
solamente definiendo al género como exclusivo de las mujeres sino también 
incluyendo al hombre. En los siguientes apartados se mencionarán algunas 
definiciones de género de acuerdo a la perspectiva de diversos autores. 
 
Para Salas y Campos (2004) el género es una construcción social que se va 
realizando a lo largo de la vida de las personas, mujeres y hombres, no es solo un 
asunto de mujeres, sino que hablar de género hacia el hombre nos permite 
cuestionarnos sobre su socialización, su masculinidad y su forma de ser o actuar. 
 
Esta categoría social hace referencia a las características de la forma de ser de 
hombres y mujeres, en determinada sociedad, las cuales han sido aprendidas a 
través de la educación, en la familia, la escuela, la iglesia, los medios de 
comunicación y todas las demás instituciones sociales que transmite la cultura. 
 
Brígida García (1999) conceptualiza el género como una construcción 
sociocultural de la diferencia sexual, aludiendo con ello al conjunto de símbolos, 
representaciones, reglas, normas y prácticas que cada sociedad y cultura elabora 
colectivamente a partir de las diferencias corporales de hombres y mujeres. 
 
Para Keijzer (2004) el género es una serie de atributos y funciones, que van más 
allá de lo biológico/reproductivo, construidos social y culturalmente y que son 
adjudicados a los sexos para justificar diferencias y relaciones de opresión entre 
los mismos. El género se interioriza a través de la socialización entendida como un 
complejo y detallado proceso cultural de incorporación de formas de 
representarse, valorar y actuar en el mundo. Este proceso no ocurre sólo durante 
la infancia y la adolescencia sino a lo largo del ciclo de vida. 
 
Barbieri(1994, en López y Güida, 2000) define el sistema sexo-género como 
conjunto de prácticas, símbolos y representaciones, normas y valores sociales que 
las sociedades elaboran a partir de la diferencia anatomo–fisiológica y que dan 
36 
 
sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción de la especie 
humana y, en general, a las relaciones entre personas. 
 
En este punto es importante realizar la diferencia que existe entre género y sexo, 
el sexo está determinado por la diferencia sexual implícita en el cuerpo, 
corresponde al plano biológico, y el género se relaciona con los significados que 
cada sociedad le atribuye a la diferencia sexual, es decir, producto de la 
construcción sociocultural (Montesino, 2002). 
 
Burin y Meler (2000 en Vera, 2005) señalan que los modos de pensar, sentir y 
comportarse de ambos géneros, más que tener una base natural e invariable se 
deben a construcciones sociales y familiares asignadas de manera diferenciada a 
mujeres y varones. Por medio de tal asignación, a partir de estadios muy 
tempranos en la vida de cada infante, unas y otros incorporan ciertas pautas de 
configuración psíquica y social que dan origen a la feminidad y la masculinidad. 
Desde este criterio descriptivo, el género se define como la red de creencias, 
rasgos de personalidad, actitudes, valores, conductas y actividades que 
diferencian a varones y mujeres. Tal diferenciación es producto de un largo 
proceso histórico de construcción social, que no solo produce diferencias entre los 
géneros femenino y masculino, sino que, a la vez, estas diferencias implican 
desigualdades y jerarquías entre ambos. 
 
Hablar de lo masculino y lo femenino desde una perspectiva de género implica 
realizar una primera afirmación: las culturas construyen los modos de “ser mujer” y 
de “ser varón”. Como menciona Simone de Beauvoir (en Tubert, 2003) “la mujer 
no nace, se hace”. Podríamos extender la misma idea hacia la construcción del 
varón: no nace sino que se hace. 
 
Así, la masculinidad es una reacción en contra de la pasividad y la debilidad, los 
hombres comienzan a reprimir todos sus deseos que define la sociedad como 
pasivos, mientras que las mujeres descubren que nunca tendrán la fuerza del 
hombre y aspiran a ser amadas por un hombre y por lo tanto a ser pasivas 
(Kaufman, 1987). 
 
Como se puede observar hablar de género no solo implica a las mujeres sino 
también a los varones, así como la manera de interactuar con los otros en la 
sociedad, ya que la construcción del género está cimentada en aspectos 
socioculturales, históricos, políticos, económicos y familiares, por ello es 
importante el estudio de los varones, para conocer cómo han ido formando su 
manera de ser y de actuar y han reflejado estas acciones en el ámbito de su 
sexualidad a través del ejercicio del poder, y a su vez como afectan estas 
acciones la relación que mantienen con los otros. 
 
 
 
 
 
37 
 
2.2 Construcción de la Masculinidad 
 
La construcción socio-histórica de la masculinidad y su relación con las prácticas 
sexuales de mujeres y varones está inmersa dentro de las teorías de género, las 
cuales ofrecen herramientas conceptuales y metodológicas que posibilitan una 
comprensión del significado social del ser mujer y del ser varón en cada cultura 
(López y Güida, 2000). 
 
Las aportaciones realizadas por los estudios de la mujer, y actualmente por los 
estudios de género, coadyuvan en la investigación sobre la identidad masculina, 
porque las teorías feministas introducen en la discusión una perspectiva diferente 
para entender la realidad social, evidenciando un orden que se sustenta en la 
asignación de roles que confirman la diferencia sexual (Montesino, 2002). 
 
La masculinidad como categoría construida culturalmente, no es única, está 
conformada por una enorme diversidad de categorías en la que caben los 
heterosexuales mexicanos del siglo pasado, griegos de la antigüedad clásica, 
prehispánicos, homosexuales de la época contemporánea, varones anglosajones, 
latinoamericanos, entre otros. La masculinidad tiene que ser entendida en un 
contexto teórico, geográfico y cultural, ya que no es lo mismo hablar de la 
masculinidad en Europa que en Latinoamérica, o en la época actual que hace un 
siglo. Por lo tanto, definir al sujeto masculino involucra mirar las características de 
clase, raza, religión, ejercicio de su sexualidad y su simbolismo interno (Quintero y 
Fonseca, 2006). 
 
El desarrollo del análisis sobre masculinidad ha sido una labor que, desde el punto 
de vista histórico se puede catalogar como reciente desde la década de los 
setenta, autores como Michael Kaufman (1989) empezaron a proponer la 
importancia del estudio de la masculinidad patriarcal. Los estudios incluyeron 
cuestionamientos acerca de los roles masculinos, la conformación de la identidad 
masculina, las relaciones de poder, la resolución de conflictos, y demandan la 
reflexión personal y colectiva a partir del vivir cotidiano con los hombres (Tubert, 
2003). 
 
Connell (2003, en Quintero y Fonseca, 2006) menciona que la masculinidad es 
producto de procesos sociales y culturales, cuya práctica se plasma en el 
escenario de las relaciones de poder y de producción en los vínculos emocionales. 
 
Una característica central en la construcción de las masculinidades, es su carácter 
relacional, son construcciones sociales poseedoras de una historia. El concepto de 
masculinidad patriarcal entendido como conjunto de atributos, valores, funciones y 
conductas que se suponen esenciales al varón en una cultura determinada, 
existen en un modelo hegemónico de masculinidad visto como un esquema 
culturalmente construido, que sirve para discriminar y subordinar a la mujer y a 
otros hombres que no se adapten a este modelo (op. cit.). 
 
38 
 
Sin embargo, Connell (2003) comenta que al tratar de definir a la masculinidad de 
manera general se ha partido del ámbito cultural, pero existen cuatro dimensiones 
de definición que conceptualmente ayudan a ordenar al fenómeno, aunque por 
otra parte se presentan en la realidad concreta de forma combinada. 
 
Por una parte, se encuentran las definiciones esencialistas, que definen las 
características esenciales de lo masculino. Un ejemplo de este esencialismo es 
representado por Freud en función de que equiparó a la masculinidad con la 
actividad y a la feminidad con la pasividad (San Miguel, 2002; Addis y Cohane, 
2005). Aunque cada autor que refiere esencias como aspectos definitorios de la 
masculinidad argumenta y trata de explicar su propia postura, dejan en claro que 
la elección de la o las características que apuntan a la esencia son 
extremadamente arbitrarias, lo cual no indica que no existe una esencia de la 
masculinidad sino varias rompiéndose la idea misma de esencia (Moctezuma, 
2006). La masculinidad no constituye una esencia, sino una ideología que tiene 
que justificar la dominación masculina (Badinter, 1993) 
 
Además, se encuentran las definiciones que parten de la ciencia social positivista, 
las cuales se centran en la búsqueda de hechos, en este caso, se puede decir que 
la masculinidad es lo que los hombres son en realidad. Sus argumentos se basan 
en la diferenciación estadística entre grupos de hombres y mujeres, lo cual 
garantiza la validez de sus descripciones. Se puede decir, que una descripción no 
es una explicación, además de no quedar claras las estructuras que determinan 
los fenómenos estudiados, en este caso la pregunta del ¿por qué un hombre es 
como en realidad se muestra? queda sin responder ya que la epistemología 
positivista y los métodos estadísticos no corresponden al planteamiento de este 
tipo de problemáticas (Moctezuma, 2006). 
 
También se encuentran las definiciones normativas que se basan en el deber ser, 
es decir, en lo que los hombres deben de ser en función de la existencia y 
operatividad de las normas sociales. Estas definiciones ofrecen a los hombres 
diferentes formas de aproximación a dichas normas,lo cual produce varias 
dificultades ya que existen “estilos” particulares de adaptarse a los lineamientos 
establecidos siendo discutible la existencia de una o unas normas a las cuales en 
la realidad nadie se adapta (op. cit.). 
 
Por último, existen definiciones que se dirigen hacia la cuestión de la masculinidad 
como una construcción social; desde este enfoque el hombre no nace se hace, la 
manera de ser y comportarse de los hombres va a estar basado en relaciones de 
poder económico, social y políticas que se transmiten de generación en 
generación. 
 
En la construcción social de la masculinidad se intersectan dos dimensiones: la 
relación con las mujeres y las relaciones con los otros hombres. Dos procesos 
centrales en la construcción de la masculinidad son la separación y la negación de 
lo femenino por un lado y la necesidad de exhibición, demostración, afirmación y 
prueba que es varón por el otro. Es por esta necesidad de negar lo femenino que 
39 
 
el aprendizaje de la masculinidad reprime el desarrollo y expansión de emociones, 
sentimientos y valores considerados femeninos (cuidado, entrega, sensibilidad, 
etc), proponiendo en cambio un culto a los valores opuestos: agresividad, 
competencia, fortaleza, violencia, etc. (Ramos y Rodríguez, en Quintero y Fonseca 
2006). 
 
La masculinidad se constituye mediante la interacción y las prácticas 
comunicativas así como por relaciones y prácticas cuya coordinación y sentido 
dependen de ciertos patrones discursivos, y formas de hablar disponibles durante 
el proceso de interacción. El término masculinidad es entonces, un concepto o 
categoría sociológica para caracterizar un número muy grande de interacciones 
las cuales a su vez forman parte de un sistema global de relaciones de género11. 
Se puede decir por lo tanto, que lo masculino se construye, se teje, y los ladrillos o 
los hilos no son materiales completamente terminados, pulidos y brillantes o con 
un color y textura ya bien establecido en el caso del hilo, esto último es una forma 
de imaginarse la realidad (Gutiérrez, 2008). 
 
De esta manera, los hombres van a construir su masculinidad desde su realidad 
social, ya que la construcción del conocimiento siendo autónoma no es libre, pues 
las imágenes que se abstraen de las experiencias deben mostrar su viabilidad en 
el mundo, y sólo en la medida en que son viables, sirven de modelo de ulteriores 
acciones y pensamientos (Munne, 1989), es por ello que la manera en que los 
varones van construyendo su forma de ser y de actuar es a través de su 
socialización con los demás varones, como la figura paterna, donde van 
aprendiendo a rechazar todo aquello que es femenino o débil, pasivo, mostrando 
sus principales atributos o cualidades masculinas, agresividad, fuerza, ejercicio del 
poder hacia lo más débiles. Así, los varones desde pequeños van buscando por 
todos los medios ese imaginario social, el cual no solo lo ven, sino que lo viven en 
sus relaciones cotidianas. 
 
Según Meza (2002) en todas las sociedades, y por muy diversas que estas sean, 
los seres humanos tienen una idea sobre lo que es masculinidad, debido a la 
presencia de culturas. La masculinidad se construye como un ideal que no es 
simplemente un reflejo de la psicología individual, sino que es parte de la cultura 
pública, es una representación colectiva. 
 
Con muy diversas prácticas e ideas, esta construcción de la masculinidad requiere 
de tres imperativos básicos: procrear, proveer y proteger. A estos imperativos se 
pueden agregar otros que tienen un supuesto propio: potencialidad o competencia 
social, independencia o autonomía y actuación pública (op. cit.). 
 
 
11 En las relaciones de género, la conducta cotidiana es organizada en relación con el campo reproductivo 
definido por las estructuras corporales y los procesos de reproducción humana. Este campo incluye la 
excitación y el intercambio sexual, el nacimiento de bebés y cuidado infantil, diferencias y similitudes del sexo 
corporal. 
40 
 
La potencia sexual: todo hombre verdadero debe ser potente y capaz 
sexualmente. La fecundación también contribuye a engrandecer la actuación del 
hombre y le permite expresar su capacidad de proveedor y protector. 
 
La independencia o autonomía: se exige la separación de la madre o de cualquier 
mujer adulta, alejarse de cualquier figura femenina. Ser libre de la tutela materna o 
los placeres de la amada resulta obligado para reforzar la actuación viril. 
 
La autosuficiencia: el hombre autosuficiente provee a su prole y debe contribuir al 
bienestar del grupo y la forma de expresar son variadas. Una manifestación de la 
autosuficiencia es otorgar, regalar, dar en bastedad no solo a la familia sino 
también al grupo social más amplio. Es importante el concepto de ser hombre a 
partir de demostrar el valor. 
 
Como se puede observar el ser un hombre de verdad involucra tanto un 
aprendizaje social como histórico, donde se deben demostrar ciertos roles, 
atributos y acciones para cumplir con las características de masculinidad. 
También dentro de la construcción social de la masculinidad algo que es 
importante es la manera en que los hombres al ejercer sus roles tradicionales de 
género contribuyen a comportamientos poco saludables. De esta manera un 
hombre que actúa correctamente con arreglo a su género debe estar poco 
preocupado por su salud y por su bienestar general. Simplemente, debe verse 
más fuerte, tanto física como emocionalmente, que la mayoría de las mujeres. 
Debe pensar en sí mismo como un ser independiente que no necesita del cuidado 
de los demás. Es poco probable que pida ayuda a otras personas, debe estar 
mucho tiempo en el mundo, lejos de su hogar. La estimulación intensa y activa de 
sus sentidos debe ser algo de lo que termine por depender. Debe hacer frente al 
peligro sin miedo, asumir riesgos a menudo y preocuparse poco por su propia 
seguridad (Don Sabo, 2000). Todos estos rasgos masculinos que debe asumir un 
hombre son peligros para su salud y por lo tanto para la salud de las demás 
personas que interactúan con él. 
Pero, se puede decir que no todos los hombres son iguales, ni todos hacen los 
mismos esfuerzos por mantener la definición tradicional de la masculinidad. En 
todo momento histórico existen distintas formas de masculinidad, algunas 
dominantes, otras marginales, otras estigmatizadas, que compiten entre ellas y 
que poseen sus propias características estructurales, psicosociales y culturales 
(op. cit.). 
Por lo tanto, se puede hablar de diferentes masculinidades dependiendo del 
contexto sociocultural, de esta manera Connell (2003) distingue tres 
masculinidades que refuerzan el modelo masculino del tradicional: 
 
Masculinidad tradicional: legitima el patriarcado y asegura la dominación y 
subordinación de las mujeres. Prescribe la heterosexualidad forzada como 
41 
 
constituyente de la identidad de género y de la práctica en función del género, y 
apoya el uso de la violencia. 
 
Masculinidad subordinada: remite a la subordinación de las identidades 
homosexuales de género y a la preeminencia de los varones heterosexuales. En 
parte los homosexuales se identifican con la masculinidad tradicional, a la vez que 
la cuestionan al manifestar otras formas de deseo y de prácticas sexuales. Esto 
conduce a que sean calificados de femeninos por los varones dominantes y 
sometidos también a la discriminación sexista. Todas las prácticas que amenazan 
la ideología patriarcal, así como algunas prácticas heterosexuales, son atribuidas 
a la feminidad y por consiguiente excluidas del círculo de la masculinidad legítima. 
 
Masculinidad marginalizadas: describe las relaciones de exclusión entre las 
masculinidades tradicionales y las marginalizadas de aquellos varones que forman 
parte de las clases sociales subordinadas o de grupos étnicos. La masculinidad 
marginalizada contribuye también al sostén del poder de la masculinidad 
tradicional porqueinterioriza los elementos estructurales de sus prácticas. 
 
Como se mencionó anteriormente, el ser hombre va a depender de diferentes 
contextos, no se puede hablar de una única masculinidad, por lo tanto se puede 
hablar en términos generales de que la masculinidad es un conjunto de atributos, 
valores, funciones y conductas que se suponen esenciales al varón en una cultura 
determinada. Para el caso de México y América Latina existe un modelo 
hegemónico de masculinidad visto como un esquema culturalmente construido, en 
donde se presenta al varón como esencialmente dominante y que sirve para 
discriminar y subordinar a la mujer y a otros hombres que no se adaptan a este 
modelo (Keijzer, 2004). 
 
En el caso de nuestro país Gilmore (1990) menciona que: “además de ser duro y 
valiente, de estar listo para defender el honor de la familia ante la menor 
provocación, el mexicano urbano... también tiene que cumplir adecuadamente en 
el acto sexual, y engendrar muchos hijos”. 
 
De esta forma, Jiménez menciona que la masculinidad se define en relación con la 
acción de enamorar, contar con un empleo remunerado y usar el cuerpo como 
instrumento de trabajo, pero también con el consumo de alcohol, el acceso a 
viajes, los horarios nocturnos y las experiencias sexuales (Amuchástegui y Szasz, 
2007). 
 
Al respecto se puede decir que el macho y el machismo tienen que ver con las 
conquistas sexuales, la procreación, y con jactarse y/o despreciar la muerte. 
Algunos dicen que el machismo se encuentra más entre ciertas clases sociales; 
otros dicen que se encuentra en todas partes. El término macho tiene significación 
muy positiva porque el macho es un tipo responsable y siempre mantiene 
económicamente a la familia. Para los hombres ser macho equivale a ser un 
hombre de honor. Estas aseveraciones fueron encontradas en el estudio de Oscar 
42 
 
Lewis que realizó en la Colonia Santo Domingo de la Ciudad de México (Guttman, 
1994). 
 
Además, entre los ámbitos de construcción y expresión de la hombría Núñez 
advierte que los espacios del trabajo y la sexualidad están complejamente 
vinculados. Para los de mayor edad, ser hombre significa ser un buen trabajador 
reconocido (remunerado). El trabajo pagado distingue a los varones de las 
mujeres, los desliga de la niñez y de la dependencia paterna, les confiere adultez y 
hace que los demás varones los acepten como sujetos de derechos y deberes. A 
la vez, la masculinidad se construye a partir de apropiación de la sexualidad de la 
mujer, cuya virginidad garantiza su exclusividad, activando ciertos valores como el 
respeto, la responsabilidad y el trabajo del varón. El trabajo proveedor del varón 
representa la posibilidad de ser querido, de ser deseado, de ganarse el derecho a 
la atención sexual. Tal atención (domesticidad, exclusividad sexual) aparece como 
una retribución a la hombría, consistente en la capacidad de mantener y procrear 
(Amuchástegui y Szasz, 2007). 
 
Asimismo, la ideología hegemónica de la masculinidad en nuestra sociedad 
plantea como supuestos fundamentales, la heterosexualidad, la racionalidad y el 
privilegio de poder infligir violencia (Kaufman, 1989, en Villaseñor y Castañeda, 
2003). Los varones son portadores de poder, son impulsados a buscar poder y a 
ejercerlo con las mujeres y con aquellos hombres a los que pueden dominar o a 
inferiorizar como adultos mayores, niños u hombres homosexuales. Este modelo 
lleva a establecer relaciones de subordinación, no sólo de la mujer con respecto al 
hombre, sino también entre los propios varones, permitiendo masculinidades 
hegemónicas y subordinadas (Kimmel 1992). 
 
2.3 Marcos teóricos dentro de las ciencias sociales para entender la 
masculinidad 
Los teóricos y los investigadores dentro de los paradigmas de las ciencias sociales 
han enfatizado la diversidad de los mandatos masculinos que muestran las 
experiencias de los hombres a lo largo de categorías sociales tales como raza, 
clase social y étnica. Para poder estudiar estas diferentes formas de ser hombre 
dentro de diferentes contextos se han establecido algunos paradigmas que sirven 
de base para poder explicar cómo se van desarrollando los rasgos de la 
masculinidad. 
 
Los cuatro paradigmas que se describirán son el paradigma psicodinámico, el 
paradigma del aprendizaje social, el paradigma del construccionismo social y el 
paradigma feminista. 
 
La aproximación psicodinámica de la masculinidad se ha centrado en los primeros 
años de vida de los hombres, y particularmente hipotetiza la interacción que 
mantiene con las personas que los cuida y que forma el desarrollo emocional e 
43 
 
interpersonal subsecuente de los hombres. Las primeras experiencias con las 
personas que los cuidan son asumidas como críticas para la formación del niño 
para relacionarse sensitivamente consigo mismo y con otros y para formarse como 
un hombre adulto (Addis y Cohane, 2005). 
 
Pollac y Chodorow (en Addis y Cohane, 2005) señalan que los niños deben 
experimentar la separación de la madre, a pesar de que ella es frecuentemente la 
fuente primaria con la cual los niños desarrollan sentimientos de seguridad, el no 
sentirse identificados con ella influye para abandonarla y por lo tanto esta 
separación ayuda a que experimenten emociones reprimidas. 
 
La identidad masculina se construye sobre la base de dos procesos psicológicos y 
complementarios: un hiperdesarrollo del yo exterior (hacer, lograr, actuar) y una 
represión de la esfera emocional. La socialización masculina se apoya en el mito 
del ganador, teniendo que demostrar seguridad a través de un efectivo autocontrol 
de los sentimientos que oculte cualquier tipo de debilidad generalmente 
identificada como rasgo femenino. Por esta razón los varones en su mayoría, 
evitan mostrar sus sentimientos de dolor, tristeza, placer, temor, etc. Los varones 
han construido su identidad de género en oposición de a la identidad femenina, de 
esta forma, el varón es aquello contrario a los estereotipos asignados a la mujer 
(Montesinos, 2002). 
 
El Paradigma del aprendizaje social es una aproximación que se utiliza para el 
estudio del género. Hay una variedad de diferentes marcos del aprendizaje social, 
todos ellos procedentes de la suposición de que el comportamiento, las creencias 
y actitudes son aprendidos desde el ambiente social a través de procesos básicos 
de reforzamiento, castigo, moldeamiento, y la adquisición de esquemas de género 
o sistemas de creencias (Eches y Trautner, 2000; Fagot, Rodgers, y Leinbach, 
2000, en Addis y Cohane, 2005). Como Kimmel y Messner (1998, en Addis y 
Cohane, 2005) sugieren “nosotros podemos haber nacido hombres o mujeres, 
pero nosotros comenzamos a ser hombres y mujeres en un contexto cultural”. 
 
Tanto la teoría psicoanalítica como la del aprendizaje social consideran que la 
identificación e imitación constituyen la causa de la identidad del papel propio del 
género de los niños. La idea que motiva esa apreciación es que los niños se 
identifican con el progenitor de su mismo sexo y lo imitan. La teoría del 
aprendizaje social sostiene que el padre acogedor, cariñoso y reforzante estimula 
la identificación (Shibley, 1995). Es así como la teoría del aprendizaje social 
postula que la enseñanza que reciben los sujetos en diversos aspectos va a 
moldear sus pautas de comportamiento, además estos sujetos van a reproducir o 
copiar ciertas conductas que observan de las personas que los rodean, y de esta 
manera van a aprender a identificarse con el papel que les corresponde dentro de 
la sociedad, adquiriendo su identidad de género, es decir, ser hombres o mujeres. 
 
Respecto al paradigma social construccionista, se puede decir que es la 
aproximación más común para estudiar el género en las ciencias sociales. Si bien 
el construccionismo social es frecuentemente confundido con el aprendizaje 
44 
 
social, hay algunas diferencias críticas. Ambos marcos comienzan con la 
suposición de que el género es formado socialmente,más que existir naturalmente 
como una cualidad inherente al hombre o a la mujer. No obstante, si la 
aproximación del aprendizaje social se centra en que la forma de comportarse de 
acuerdo al género se forma por el ambiente social, la perspectiva del 
construccionismo social subraya que los diferentes formas de género están en si 
mismas construidas activamente por una diversidad de niveles sociales y desde la 
interacción cultural. Por lo que los individuos como agentes activos construyen el 
significado particular de masculinidad en un contexto social (Addis y Cohane, 
2005). 
 
El construccionismo social es originado por Kenneth Gergen (1985), quien señala 
que éste trasciende la comprensión de la mente y de los procesos cognitivos 
individuales, y se enfoca en el mundo del significado y del conocimiento 
compartido intersubjetivamente, es decir, en la construcción social. Considera que 
el mundo se entiende como un conjunto de artefactos sociales resultantes de 
intercambios históricos entre personas. La preocupación de este paradigma se 
centra en la generación colectiva del significado, matizada por el lenguaje y otros 
procesos sociales (Álvarez, 2003). 
 
La postura básica del construccionismo consiste en que las personas (científicos 
incluidos) no descubren la realidad, sino que la construyen o inventan (Watzlawick, 
1984, en Shibley, 1996). De acuerdo con esta perspectiva, no se experimenta de 
forma directa la realidad, sino que se construyen activamente significados de los 
acontecimientos que se producen alrededor, basándose en las experiencias y 
predisposiciones anteriores. 
 
Los teóricos de la construcción social creen que las ideas, los conceptos y los 
recuerdos surgen del intercambio social y son mediatizados por el lenguaje. Todo 
conocimiento, sostienen, evoluciona en el espacio entre las personas, en el ámbito 
del mundo común y corriente. Y es sólo a través de la permanente conversación 
con sus íntimos que el individuo desarrolla un sentimiento de identidad o una voz 
interior (Hoffman en McNamee, 1996). 
 
Indagar sobre la construcción social de la masculinidad significa organizar, colocar 
las prácticas, las vivencias, pensamientos y sentimientos de los actores dentro de 
una red de conceptos y categorías. Estos acercamientos privilegian el 
conocimiento y comprensión del sentido que los individuos atribuyen a sus propias 
vivencias, prácticas y acciones. El supuesto fundamental consiste en considerar 
que los comportamientos humanos son resultado de una estructura de relaciones 
de significaciones que operan en la realidad, en un determinado contexto social, 
cultural e ideológico, realidad que es estructurada o construida por los individuos, 
pero que a su vez actúa estructurando su conducta (Szaz y Lerner, 1996). 
 
Luckmann y Berger (2006) respecto a la construcción social de la realidad 
mencionan lo siguiente en su libro: “la vida cotidiana se presenta como un mundo 
intersubjetivo, un mundo que comparto con otros. Esta intersubjetividad establece 
45 
 
una señalada diferencia entre la vida cotidiana y otras realidades de las que tengo 
consciencia. Estoy solo en el mundo de mis sueños, pero sé que el mundo de la 
vida cotidiana es tan real para los otros como lo es para mí. En realidad, no puedo 
existir en la vida cotidiana sin interactuar y comunicarme continuamente con otros. 
Sé que mi actitud natural para con este mundo corresponde a la actitud natural de 
otros, que también ellos aceptan las objetivaciones por las cuales este mundo se 
ordena, que también ellos organizan este mundo en torno de “aquí y ahora” de su 
estar en él y se proponen actuarán él. También sé, por supuesto, que los otros 
tienen de este mundo común una perspectiva que no es idéntica a la mía. Mi 
“aquí” es su “allí”. Mi ahora no se superpone del todo con el de ellos. Mis 
proyectos difieren y hasta pueden entrar en conflicto con los de ellos. A pesar de 
ello sé que vivo con ellos en un mundo que nos es común. Y, lo que es de suma 
importancia, sé que hay una correspondencia continúa entre mis significados y sus 
significados en este mundo, que compartimos un sentido común de la realidad de 
éste”. 
 
Lo que expresan estos autores es que la realidad social se va a construir a partir 
de la interacción y comunicación que tengamos con los otros, ya que cuando la 
gente interactúa se da cuenta que sus opiniones de la realidad están relacionadas 
y que comparte un mundo con las demás personas, una realidad que es común a 
todos. 
 
Desde la perspectiva del construccionismo social, las masculinidades son 
flexibles, están constantemente construidas y cambiadas por el hombre. Una 
suposición central en el construccionismo social es que no hay una única 
masculinidad más bien hay múltiples masculinidades que están continuamente 
construyéndose y compitiendo (Connell, 1995 en Addis y Cohane, 2005). Por 
ejemplo la masculinidad de un hombre blanco de clase media de la ciudad puede 
ser diferente a la masculinidad de un hombre Latino. 
 
Similar al construccionismo social, el paradigma feminista estudia el género como 
una formación social que puede ocurrir en una variedad de niveles de 
organización social. Ambos paradigmas cruzan las fronteras de las disciplinas 
tradicionales en las ciencias sociales, incorporando las perspectivas sociológica, 
antropológica y psicológica. 
 
Desde la sociología la masculinidad puede ser vista como una expresión genérica 
manifiesta de diversas formas a lo largo de la historia, dependiendo en todo caso 
de las estructuras culturales que sustentan a la sociedad que se estudia. El 
significado de lo masculino promueve un debate social en el terreno de la cultura: 
costumbres, valores, normas, conducta, etc. (Montesinos, 2002). 
 
La perspectiva de la antropología ha profundizado en el estudio del análisis de la 
cultura, y por lo tanto, en el de las relaciones sociales que detentan el carácter 
autoritario de la sociedad. La antropología brinda una serie de elementos que 
permiten identificar el papel que desempeña cada género en la reproducción de 
las relaciones sociales dentro de las estructuras de poder. Los estudios dentro de 
46 
 
la antropología han constatado que la feminidad y la masculinidad se expresan de 
diferentes formas, dependiendo de la cultura de la que se trate (op. cit.). 
 
La psicología social ha realizado aportaciones al conocimiento de los géneros. Su 
objeto de estudio consiste en desentrañar la naturaleza de la psique de los 
individuos, por lo que su carácter define los rasgos específicos de la identidad de 
género y ofrece los instrumentos para analizar la estructura subjetiva a partir de la 
cual los varones asumen su masculinidad (Vera, 2005). 
 
Los paradigmas vistos aquí han dejado claro la manera en la que desde diferentes 
modelos se puede explicar la manera en los hombres van formando su 
masculinidad. Sin embargo, para los fines de este trabajo nos centraremos en el 
paradigma del construccionismo social, debido a que se intentará conocer la forma 
en que los varones adultos desde su socialización con los otros hombres y a 
través de sus creencias, tradiciones y mandatos culturales perciben el comercio 
sexual con menores de edad, no desde su experiencia personal sino desde la 
manera en que ellos desde su masculinidad consideran que conduce a los 
hombres en general a ser consumidores potenciales de este tipo de comercio. 
 
Otro aspecto importante es que para poder conocer la forma en que los hombres 
desde su masculinidad piensan sobre esta problemática es necesario un método 
cualitativo, ya que la realidad social es asumida como un constante estado de 
construcción y reconstrucción, para lo cual se tiene que realizar una profunda 
interpretación de la manera en que los hombres experimentan desde su condición 
masculina el comercio sexual. 
 
 
2.4 Sexualidad Masculina 
 
La sexualidad es otro campo central en la comprensión de las identidades 
masculinas con repercusiones diversas en la salud.Varios estudios en diferentes 
países dan luz acerca de la enorme diversidad en las prácticas sexuales de los 
hombres y las formas en que tienden a estar siempre representadas por el eje del 
poder (Keijzer, 2004). 
 
Se ha establecido un vínculo entre la sexualidad, el erotismo, la violencia y el 
poder enmarcados en un modelo cultural hegemónico. Al respecto Foucault 
explica que las relaciones entre sexualidad y poder deben entenderse en términos 
más amplios, como conjuntos de relaciones producto de desigualdades y 
desequilibrios (Salas y Campos, 2004). Garda menciona que el control masculino 
se centra en el cuerpo y la subjetividad de las mujeres, donde de forma simbólica 
y mediante actos concretos de opresión se les mantienen subordinadas. De esta 
forma los hombres adquieren exclusividad sobre la vida sexual de ellas y control 
sobre la capacidad reproductiva y el erotismo del cuerpo femenino (Cazés y 
Huerta, 2005). 
 
47 
 
El discurso de los hombres apunta a que ser hombre y ser mujer responde a los 
mandatos que el sistema impone; por ejemplo, ser hombre es sinónimo de sexo 
activo, y ser mujer es sinónimo de pasividad (en varios ámbitos, incluido el 
sexual). Así se ha encontrado en la literatura sobre sexualidad que los hombres 
asocian niveles altos de actividad sexual con la masculinidad. Los estudios 
realizados indican que entre los hombres, cualquiera que sea su condición, está 
ampliamente presente la idea de que el deseo sexual es un "instinto", determinado 
biológicamente como en todo animal; que no lo pueden controlar, y los lleva a 
conquistar y poseer mujeres para penetrarlas, incluso cuando tienen pareja y 
conviven con ella. Al atribuir su sexualidad a un instinto animal (fenómeno 
fisiológico) la razón no puede controlar el cuerpo y el deseo, los hombres no se 
hacen responsables de su conducta sexual (Salas y Campos, 2004). 
 
Existe la creencia de que el hombre por naturaleza es un ser activo sexual, la cual 
se cimienta en la cultura falocéntrica, lo que interesa es saciar la necesidad de el 
falo, por lo que la mujer es vista como el “medio” de satisfacción a esas 
necesidades (no importando si por ello recibe algún pago y a la vez como la 
provocadora de esos deseos (op. cit). 
 
Una característica central de la masculinidad hegemónica es la heterosexualidad, 
la sexualidad ejercida con el sexo opuesto; un hombre que cumpla con los 
mandatos hegemónicos debe ser heterosexual. La masculinidad hegemónica 
asociada a la sexualidad (heterosexualidad) y al control del poder por los hombres 
es una masculinidad que renuncia a lo femenino, la relación con sus pares, como 
la realmente importante, y el persistente escrutinio por parte de los otros hombres; 
aprueba la homofobia y sostiene el sexismo y el heterosexismo (Marqués 1992; 
Kimmel 1997; Kaufman 1987 en López y Güida, 2000). 
 
El modelo de masculinidad dominante caracteriza a los hombres como personas 
importantes y seres activos, autónomos, fuertes, potentes, racionales, 
emocionalmente controlados, heterosexuales y proveedores, por oposición a las 
mujeres que son el segmento no importante de la sociedad (Kimmel, 1992). Zárate 
(2005 en Cazés y Huerta, 2005), además menciona; acosador sexual, arrogante, 
deseador y poseedor de las mujeres, jefe de hogar, no casero, recto, sin miedo, su 
palabra tienen valor y sexista. Estos mandatos son subjetivos, quien está 
involucrado en el modelo difícilmente lo puede evitar a riesgo de ser estigmatizado 
con todas sus repercusiones inherentes. 
 
En algunos países, las creencias y costumbres sobre los roles sexuales 
predominan, hay una gran diferencia de poder entre los sexos, prevalece una 
moral sexual conservadora que condena, por ejemplo, la masturbación y la 
homosexualidad, la castidad es preciada en la mujer, más no en el hombre; se 
piensa que ella debe ser pasiva en la relación sexual, el sexo se asocia más con el 
poder que con el amor, el padre es el modelo para el hijo y la madre para la niña 
(Castañeda, 2002). 
 
48 
 
El hombre ejerce el poder en diversos ámbitos, sin embargo, el poder que ejerce 
hacia la sexualidad es el que interesa en este trabajo; como se ha mencionado, el 
hombre es un ser que de acuerdo con la construcción de su masculinidad debe 
ser irresponsable, independiente, impulsivo, que utiliza la fuerza física para 
resolver problemas que se le presentan, duro en su relación con las mujeres y la 
fuerza la utilizará para relacionarse con el débil o subordinado. 
 
Así, las relaciones que mantiene el hombre dentro del campo sexual, van a estar 
relacionadas con el ejercicio del poder y en algunas ocasiones se puede relacionar 
con la violencia. 
De esta manera, la relación hombre-mujer se puede explicar a partir de una 
identidad genérica en un entorno patriarcal asimétrico y violento para mantener el 
poder. Éste comportamiento se manifiesta en la violencia intrafamiliar, el 
hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo y en las escuelas, la 
explotación, la prostitución forzada, el tráfico de menores de edad, la violación y el 
homicidio, pasando por las bromas y los albures. 
La violencia hacia las mujeres es una constante en la sociedad y en la cultura 
patriarcal. Y lo es, a pesar de ser valorada y normada como algo malo e indebido, 
a partir del principio dogmático de la debilidad intrínseca de las mujeres, y del 
correspondiente papel de protección y tutelaje de quienes poseen como atributos 
naturales de su poder, la fuerza y agresividad (Lagarde, 1993). 
La violencia ejercida en la sexualidad por parte de los hombres es entonces un 
tipo de opresión de las mujeres, porque implica la violencia, el erotismo, la 
apropiación y el daño. Es un hecho político que sintetiza en acto, la cosificación de 
la mujer y la realización extrema de la condición masculina patriarcal. Entre las 
formas de violencia sexual, la violación es el hecho supremo de la cultura 
patriarcal, la reiteración de la supremacía masculina y el ejercicio del derecho de 
posesión y uso de la mujer como objeto de placer y la destrucción, y de afirmación 
del otro, se trata del ultraje de las mujeres en su intimidad, del daño erótico a su 
integridad como personas (op. cit.). 
Pero esta violencia sexual que ejercen los hombres no es exclusiva hacia la mujer, 
se puede manifestar también hacia los niños, ya que como se ha mencionado la 
superioridad que el hombre ha construido desde su masculinidad en todos los 
ámbitos, y especialmente en el sexual influye para que éste inflija daño a las 
personas más débiles, en este caso los niños. 
Al respecto, se puede mencionar que el hombre que ejerce la violencia hacia las 
mujeres o niños, mantiene un sistema de creencias basadas en los mitos 
culturales acerca de la masculinidad y de la inferioridad de la mujer. 
La violencia basada en el género es un concepto que engloba diversas 
manifestaciones de abuso cometidas contra mujeres, niñas y adolescentes. Se 
resalta la direccionalidad genérica de una forma común y socialmente legitimadas 
49 
 
de violencia, es decir, se reconoce que la misma o el riesgo de experimentarla, 
están asociados a la pertenencia al género femenino (Organización Panamericana 
de la Salud, 2002). 
También es importante la relación de la violencia basada en el género y la 
violencia contra personas menores de edad. La violencia sexual contra la mujer 
(niña, adolescente o adulta) consiste en cualquier acto de chantaje, coerción 
emocional, física o económica a su amenaza, para penetrar o tener algún contacto 
sexual con ella. Incluye la imposición de determinadas prácticas culturales 
relacionadas con la sexualidad, tales como la mutilación de genitales, matrimonios 
forzados, el débito conyugal y la sobrevaloración de la virginidad (op. cit.). 
La violencia sexual basada en el género tiene su base en un contexto histórico y 
cultural de opresión femenina, su especificidad se encuentra en la utilización de la 
sexualidad para sostener dicha opresión. Como factorcontribuyente de la misma 
pueden señalarse las prácticas, ritos, costumbres, creencias, imaginario popular y 
leyes que legitiman y sostienen la construcción del proceso de masculinidad en 
asociación con la conquista del cuerpo y la sexualidad de las mujeres. Así, el 
cuerpo femenino puede ser visto y tratado como territorio de control y dominio, 
como por ejemplo, las violaciones sexuales como arma de guerra contra el 
enemigo, la búsqueda de compañeras sexuales más jóvenes y con menos poder 
de negociación y la utilización sexual de niñas y adolescentes por parte de 
hombres adultos (Organización Panamericana de la Salud, 2002). A continuación 
se señalan a manera de ejemplo, las palabras utilizadas por dos hombres adultos 
que pagan por el contacto sexual con niñas y adolescentes (los llamados 
clientes/explotadores). Con estos ejemplos pueden observarse claramente la 
relación entre sexo y dominio masculino. 
 
“El feminismo ha causado que los hombres se sientan que tienen sexo con otros hombres”. 
“Ahora las mujeres exigen demasiado, hasta nos obligan a usar preservativo”. 
Frases utilizadas por explotadores sexuales comerciales para justificar su abuso contra 
niñas y adolescentes (Organización Panamericana de la Salud, 2002). 
 
Por otra parte en un estudio realizado en Costa Rica (Salas y Campos, 2004), se 
encontró en los relatos de los hombres de diferentes países latinoamericanos sus 
creencias acerca del intercambio sexual con personas menores de edad: 
 
 
“Ser el primero en usarlo eso tiene un valor para el hombre y están dispuestos a pagar más 
por el simple hecho de hacer algo no usual, o sea, una exclusividad” (República 
Dominicana). 
 
50 
 
“Lucir a una mujer joven y bonita, ¡no es lo mismo lucir un carro de 20 años atrás que uno 
de último modelo!” (El Salvador). 
 
“Las jóvenes atraen porque son nuevas; es decir, tienen poco uso, no son experimentadas, 
nunca lo han hecho, y uno se vuelve loco por darse ese quesito. Es un bizcocho acabado 
de hacer” (República Dominicana). 
 
 
De esta forma, la sexualidad es una mercancía que se corporiza en sujetos 
concretos, en el cuerpo de las mujeres, de otros hombres, de personas jóvenes y 
de niños y niñas. De ahí que la imagen de algo que se compra y se vende se rige 
por las leyes del mercado. Además, las leyes del mercado son implacables y 
aquello que no conserva valor de cambio no es útil y, por lo tanto, justifica que sea 
desechado. 
 
Los relatos anteriormente dan cuenta de la manera en como los hombres de 
diferentes países Latinoamericanos perciben a través de sus creencias y 
costumbres el ejercicio de su sexualidad y hacia quien y cómo enfocarla, en este 
caso, hacia personas menores de edad, donde el valor que le dan a este tipo de 
prácticas sexuales con personas menores de 18 años es muy comparable con el 
intercambio de mercancías, con la cosificación, por lo tanto, se está violando los 
derechos humanos de niños, niñas y adolescentes. 
 
Al respecto existen diferentes creencias en torno al mantener relaciones sexuales 
con personas menores de edad, una de estas creencia que comparten algunos 
varones es que los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, llegándose al 
extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad 
dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la masculinidad y 
el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). 
 
También una de las creencias generalizadas en los hombres es la idea de que las 
niñas a la edad de 12 años alcanzan un desarrollo físico igual al de una joven 
mayor de edad. Por lo que manifiestan que es difícil, a simple vista, precisar la 
edad, ya que entre los 16 y 18 años de edad no se reporta ningún rasgo visible 
que permita diferenciarlas (Negrete, 2000). 
 
En un estudio realizado en Chiapas (op. cit.) se encontró que la idea predominante 
de la gente del pueblo para este tipo de explotación era la siguiente: “perro que 
come huevo jamás renuncia a él” aludiendo a que las mujeres o jovencitas que 
eran explotadas estaban en la prostitución por gusto. 
 
El predominio de este tipo de creencias puede deberse a la doctrina de la 
situación irregular vigente, previa a la Convención sobre los Derechos del Niño, 
que concibe, define y aborda las problemáticas sociales como situaciones 
irregulares (producto de una condición o predisposición individual de la víctima), 
en lugar de identificar la irregularidad con el hecho de que niñas, niños y 
adolescentes no ejercen sus derechos (Bojorquez, 2006; en Fondo de las 
Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
51 
 
Este enfoque irregular se encuentra sostenido por estos mitos y prejuicios, así 
algunas personas perciben la explotación sexual comercial de niñas, niños y 
adolescentes como un trabajo y les ceden la responsabilidad a las personas 
menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, niñas y 
adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad sexual” o 
lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños y niñas víctimas de 
explotación desmienten estas percepciones (Bojorquez, 2006; en Fondo de las 
Naciones Unidas para la Infancia; Zin, 2003). 
 
En la investigación realizada por Salas y Campos (2004), se encontró, que en 
algunos países de Latinoamérica, uno de los mitos que dan soporte a los abusos 
hacia las menores de edad son las fantasías que se encuentran relacionadas con 
el desarrollo físico de las jóvenes. De esta forma, muchos de los hombres opinan 
que la acción de las hormonas con la puesta en marcha de la pubertad hace que 
las “niñas/mujeres” experimenten altas dosis de deseos sexuales que los hombres 
adultos pueden satisfacer; ellos creen que por el aumento de las hormonas, las 
muchachas atraen a los hombres con tales fines. La aparición de la menstruación 
no solo marca el inicio del desarrollo de las características secundarias, sino 
también de ese ímpetu sexual descrito. 
 
Estos mitos sexuales, sin duda, son la sumatoria de las creencias ancestrales, 
compartidas por el imaginario colectivo, de las prácticas sociales producto de las 
normas, valores y prejuicios. Como se puede observar la prevalencia de la 
explotación sexual comercial infantil tiene sus orígenes en la educación, en la 
práctica de una cultura, en la familia, en la escuela y en las calles (Cisneros, 
2001). 
 
Por otra parte, los medios de comunicación pueden tener una fuerte influencia 
para que los hombres ejerzan su sexualidad de acuerdo con los estereotipos de 
belleza y juventud que imponen en las revistas, comics, películas etc. De esta 
forma los medios de comunicación juegan un papel muy importante en la 
consolidación de los mitos y creencias acerca del comercio sexual con personas 
menores de edad. 
 
 
2.5. Influencia de los medios de comunicación en la ESCI 
 
 
Actualmente nuestra sociedad es influida en gran medida por los medios masivos 
de comunicación (periódicos, revistas, radio, televisión e internet), a través de 
estos se difunden gran cantidad de mensajes e imágenes estereotipadas que 
predominan en la ideología de un mundo globalizado. 
 
Como bien mencionaba Althusser, los medios masivos de comunicación forman 
parte de los aparatos ideológicos del Estado que junto con la familia, la escuela, la 
iglesia y la cultura, son necesarios para la reproducción del sistema social, es por 
52 
 
ello que ejercen una gran influencia en el pensamiento, los valores, los 
sentimientos y las creencias de los individuos de una sociedad (Corres, 1997). 
 
Por lo tanto, los medios masivos de comunicación son un poderoso recurso para 
vender y transmitir lo que está de moda, sin importar que se transgredan los 
valores o creencias de las personas, haciéndolo atractivo y hasta aceptado dentro 
de una comunidad. Confluyen en los medios intereses de todo tipo, desde 
intereses políticos o económicos hasta intereses religiosos y morales. Las 
empresas y grupos emisores, intentan atraero conducir a los receptores (sean 
lectores, oyentes, o televidentes) hacia una determinada dirección, el consumo de 
determinado producto o mercancía. 
 
Con el desarrollo de la tecnología de las comunicaciones masivas, sería imposible 
hablar de medios de comunicación sin aludir a lo que son representaciones de lo 
corporal, encontradas en múltiples formas. Pensar en nuestro entorno cotidiano, 
es pensar en un mundo icónico, visual. Incluso representar nuestras fantasías, 
supone una puesta en práctica de un ejercicio de la imaginación mediada por los 
medios de comunicación. De acuerdo con lo mencionado anteriormente, los 
consumidores pueden situarse en el lugar del personaje de la película American 
Beauty; donde el sueño del protagonista con una lolita, podría ser en realidad un 
anuncio de jabones de tocador o un perfume (Bernárdez, 2000). 
 
Los productos dirigidos a los adultos se centran en un mercado que se extiende a 
todos los ámbitos de la vida, incluidos los más íntimos, de esta forma la intimidad 
se exhibe como producto y la sexualidad se mercantiliza, así los cuerpos, 
especialmente los cuerpos de las mujeres, se convierten en productos (Anred, 
2008). 
 
La antropología ha analizado el cuerpo humano en su calidad de producto social 
dotado de significados que pueden variar según la cultura. Al respecto Méndez 
(2002) se refiere a la idea de que el sexo biológico es una de las marcas del 
cuerpo que ideológicamente se ha construido, como una de las que proclama una 
verdad identitaria, sexual y social sobre los individuos. Lo queramos o no, la 
identidad humana la deducimos, en primer lugar, a través del cuerpo y su 
apariencia es la que, inevitablemente, sirve para establecer una primera 
identificación de la persona. A través de la naturalización ideológica de esa marca 
del cuerpo que es el sexo, operan ciertos mecanismos sociales con el objetivo de 
distinguir y jerarquizar a varones y mujeres (Préjean, 1996, en Méndez, 2002). 
Uno de esos mecanismos lo configuran los habitus corporales, entendidos como 
un sistema de reglas sexuadas sobre el cuerpo que aglutina formas de pensarlo, 
percibirlo y actuarlo (Bourdieu, 1980), interiorizado por los miembros de cada 
cultura y expresado individual y colectivamente. A partir de los habitus corporales 
sexuados se nos enseña a controlar nuestros cuerpos, pero ante todo a interiorizar 
y reproducir en lo social lo que de nosotras y nosotros se espera en nuestra 
calidad de varones o mujeres. 
 
53 
 
Se puede observar en lo anteriormente señalado que la división sexual de los 
individuos expresada socialmente se ve plasmada en la publicidad que los medios 
de comunicación exhiben, así se presenta a las mujeres, de acuerdo con los 
estereotipos de género, como el objeto del deseo masculino al presentarlas en los 
anuncios de automóviles casi desnudas o en algunos productos para varones, 
hasta llegar a presentarlas en las películas pornográficas como simples cuerpos 
destinados a dar placer a los hombres. 
 
La comunicación de estereotipos de género contribuyen al reconocimiento 
simbólico en la sociedad de ciertas actitudes y valores asociados con lo femenino 
y lo masculino; esto se define también en función del comercio, es decir, las reglas 
de los medios se basan en las leyes del mercado y en la oferta y la demanda. 
Para satisfacerlos, se elaboran mensajes sintéticos en donde de manera simple y 
simbólica se reconozcan las aspiraciones comunes a un número cada vez mayor 
de personas; quienes, a la larga, se convierten a su vez en elementos de venta y 
consumo: “tiraje”, “audiencia” o “rating” para que los anunciantes conozcan su 
perfil como consumidores de productos, ideas y aspiraciones (Bojorquez, 2006, en 
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
Así, en la publicación de revistas y en general los medios de comunicación 
muestran a las mujeres como objetos a los ojos masculinos, como buenas 
esposas, madres y hermanas. Exhiben permanentemente a la mujer como "el 
modelo": flaca, linda, perfecta y joven, legitimando determinados cuerpos; 
emancipada por la mediación del dinero, limitando la autonomía de las mujeres; 
heterosexuales y pasivas, imponiendo roles y algunas sexualidades sobre otras 
(Anred, 2008). 
 
La publicidad utiliza hasta la saciedad la representación del cuerpo no sólo de las 
mujeres, y lo utiliza, además, para cualquier cosa. El cuerpo debe responder a las 
exigencias de un sistema, debe ser una fuerza productiva. Debe ser rentabilizado 
al máximo incluso como instrumento de consumo: ahora es expuesto, vendido y 
consumido como una mercancía más (Bernárdez, 2000). 
 
Osorio (2009) concuerda con Barnárdez, en que la industria del entretenimiento le 
da a la información, a los hechos y acontecimientos, así como a sus protagonistas, 
el carácter de mercancías, esto es, de bienes de uso y consumo que rápidamente 
caen en la obsolescencia. Bellos jóvenes atléticos y felices pueblan ese universo 
de papel y luz donde nadie sufre tragedias que no pueda resolver el producto 
adecuado, donde nadie envejece jamás si usa la crema conveniente, donde nadie 
engorda si toma la bebida que debe, donde nadie está solo si compra perfumes o 
cigarrillos que se le recomiendan, donde nadie muere si consume bien. 
 
Como se puede observar la publicidad en los medios de comunicación cosifica el 
cuerpo, tanto el de la mujer como el del hombre, al mostrar sus mejores atributos 
como belleza, juventud, y delgadez; sin embargo, un hecho que es importante 
resaltar y que se muestra en las películas, revistas y demás medios es que la 
54 
 
edad en la que las/los modelos o actores aparecen exhibiéndose de forma erótica, 
es cada vez menor a la establecida que son los 18 años de edad. 
 
Lo que puede estarse alimentando con este tipo de publicidad y en general con la 
venta del cuerpo de hombres y mujeres menores de edad, es la posibilidad de 
romper límites (con el deseo), alimentar pasiones que, inconfesables y difíciles de 
canalizar por la imposibilidad económica, se busca lo prohibido en donde se pueda 
encontrar (Osorio, 2009), lo que este al alcance del cliente, por ejemplo buscar el 
comercio sexual de menores de edad por simple curiosidad, moda o 
disponibilidad. De esta forma, los niños de la calle o las niñas insertas en la 
prostitución callejera, son las más baratas y las más fácilmente accesibles. 
 
Cuando se le hace publicidad a la prostitución en la comunidad, los habitantes 
creen que es normal la gratificación sexual a cambio de dinero, y hasta deseable. 
Mientras más se anuncie la prostitución, más tendrán la idea de que su uso es 
normal. Muchos de los anuncios están diseñados para comprar a gente cada vez 
más joven (Vega, Gutiérrez y Rodríguez, 2000). 
 
Hay muchos empresarios que publicitan sus negocios o productos fomentando en 
la gente adulta el gusto sexual por gente muy joven. Al respecto conviene destacar 
que varias revistas de puestos de periódicos promueven su consumo, exhibiendo 
en sus portadas imágenes de mujeres semidesnudas con leyendas que destacan 
sus habilidades: “Salaush te enseña su tarea”, o “Disfruta el strip tease de Aritzy”. 
Estas revistas suelen incluir propaganda de hot line, la cual promete “charlas 
calientes con colegialas profesionales”. Además de estas revistas, existen las 
llamadas historietas pornográficas, cuyas portadas exhiben dibujos de mujeres 
jóvenes en relaciones sexuales con uno o varios hombres. Aunque resulte difícil 
sostener que las “historietas” son pornografía infantil, sí contribuyen a la 
normalización de ésta. De hecho el vocabulario de los “comics” y revistas está 
plagado de expresiones empleadas para referirse a las y los niños, pero que en 
las revistas son acompañadas de expresiones que aluden a su conducta sexual o 
atributos físicos: “las chicas ponedoras”, “una nena muy buena”, “chiquita pero 
picosa”, “chavitas chavosas”. En cualquier caso se enseña a los hombres y 
jóvenes consumidores, a ver y tratar a las mujeresy niñas como prostitutas y 
como una mercancía sexual disponible por su precio (op. cit.) 
 
En internet, desde finales de los años noventa, también se han incentivado las 
imágenes de menores de edad, así aparecieron derivaciones del cine pornográfico 
que incorpora elementos de animación y producción japonesa como el manga 
hentai, en donde las temáticas y la intensidad de las escenas y la disolución de las 
barreras de edad ha generado clasificaciones por edad: Loli-con o shota-con 
(anime pornográfico donde aparecen imágenes de niños); Mature (que incorpora 
mujeres maduras) y Teen o Barely legal (actrices que aparentan ser adolescentes 
o con 18 años cumplidos) (Hidalgo, sin año). 
 
Además los anuncios clasificados de algunos periódicos que ofrecen servicios 
sexuales y los programas triple X, canalizan formas y valores eróticos y conductas 
55 
 
sexuales, así como imaginarios colectivos e individuales alrededor del valor que lo 
femenino ha alcanzado, que se equipara al valor económico y estratégico que la 
información también tiene (Osorio, 2009). 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Tabla 1. Anuncios clasificados de avisos donde se publicitan servicios sexuales de mujeres en el periódico El 
Universal y Reforma. 
 
 
En nuestro país, se pueden encontrar en diversos periódicos y revistas anuncios 
clasificados en los que se publican servicios de acompañamiento o masajes 
encubiertos donde en realidad se ofrecen servicios sexuales de mujeres muy 
jóvenes, como se puede observar en la tabla anterior. Además en los medios 
impresos se promocionan imágenes pornográficas vía celular, donde ahora puede 
ser más accesible para algunos varones tener en sus teléfonos celulares 
fotografías de mujeres en poses eróticas y vestidas con ropa de colegiala o como 
lolita, para dar la apariencia de ser una persona menor de edad. También se 
pueden encontrar en los puestos de revistas, desde cómics pornográficos como 
“Tu mejor maestra”, hasta las que tienen un precio más elevado como Playboy, H 
y Maxim pasando por Interviú y Primera Línea, Mature Nymphos y Busty. Más de 
150 revistas y cómics de corte pornográfico se distribuían en México y se 
publicaban un promedio de 300 y 400 mil ejemplares quincenales cada una. 
Existen casos como Boys and Toys que distribuían 20 mil ejemplares mensuales y 
promovían la pornografía homosexual. Compañías como Euforia, Erotika, Erotic 
Digital, X-Ite y Wham Pictures se encuentran aún lidereando el mercado de la 
distribución y producción en México (Guerrero, 2003). 
 
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de Agosto 2008. 
56 
 
Como se ha señalado anteriormente, el desarrollo y uso de las nuevas tecnologías 
ha producido un aumento en el consumo de diferentes productos, asimismo ha 
fomentado que la ESCI en México haya crecido cerca de un 25% en los últimos 
años según la UNICEF. Esto se debe a la facilidad para conseguir videos y 
fotografías en muchas calles del país o a través de Internet, y la falta de normas 
que tipifiquen ese tipo de delitos, así como la inexistencia de cifras oficiales sobre 
el comportamiento del fenómeno en su conjunto, promueven la impunidad y el 
incremento no sólo de venta y distribución, también de producción nacional 
(Carriedo, 2007). 
 
Además de todo lo que se ha mencionado, cabe añadir que los medios de 
comunicación han contribuido para que la sociedad sea sometida a muy diversas 
formas de violencia. Entre ellas, destaca la violencia sexual, incluida tanto en 
géneros cinematográficos como televisivos. Algunas investigaciones indican que la 
violencia sexual puede llegar a disminuir el valor y el cariño de la pareja y 
aumentar la aceptación del sexo fuera del matrimonio como algo habitual, o la 
sumisión sexual de las mujeres respecto de los hombres (Zillman, 1989, en Kerby, 
2002). 
 
Por su parte, Edward Donnerstein (1984; en Kerby, 2002) encontró que una breve 
exposición a formas violentas de pornografía pueden llevar a actitudes y 
comportamientos antisociales. Los espectadores varones tienden a ser más 
agresivos hacia las mujeres, menos sensibles al dolor y al sufrimiento de las 
víctimas de violaciones, y mucho más dispuestos a aceptar varios mitos acerca de 
la violación. 
 
Los investigadores han encontrado que la pornografía, especialmente la 
pornografía violenta, puede producir un conjunto de efectos indeseables, como la 
violación y la coerción sexual. Específicamente, encontraron que esta exposición 
puede llevar a un mayor uso de la coerción o la violación, un aumento de las 
fantasías acerca de la violación, y una desensibilización ante la violencia sexual y 
una trivialización de la violación (Sheldon y Howitt, 2007). 
 
La violencia sexual entonces puede ser alimentada, tolerada y hasta aceptada o 
vista como algo normal porque en la televisión, las revistas y en internet, la 
pornografía está presente y es mucho más que imágenes, algunas veces está 
relacionada con la violencia, con el supuesto deseo de crueldad por parte de la 
víctima (mujer o niña/o, la mayoría de los casos), con la imagen de una mujer que 
desea ser torturada y humillada, siendo una práctica de discriminación sexual 
(Anred, 2008). 
 
Este imaginario de tolerancia y aceptación del maltrato hacia las mujeres o niñas 
en el contexto del comercio sexual es aceptado en muchas ocasiones por las 
personas de una comunidad porque llegan a pensar que las víctimas se lo 
merecen, que les gusta ser maltratadas o que ellas se lo buscan porque son 
promiscuas y les gusta que las traten así. 
 
57 
 
Esto lleva a la normalización del comercio sexual de niños, niñas y adolescentes 
que se ve influenciada, tanto por los vacíos en las legislaciones sobre la ESCI o 
las debilidades en la aplicación de la ley como por tolerancia social que tienen 
hacia este tipo de comercio. Al respecto se puede mencionar que mientras más 
fácil sea conseguir un compañero ocasional y sin compromisos en el mercado de 
la prostitución femenina, viril y homosexual de mayores de edad, más aumentan 
las probabilidades de aceptar la prostitución de niñas y niños cada vez más 
jóvenes (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). 
 
Las creencias que giran entorno de que las personas menores de edad tienen una 
sexualidad activa y les gusta ejercerla y la transmisión de los mensajes en los 
medios de comunicación han ido normalizando la ESCI. La frecuencia con la que 
se presenta el gusto sexual por la gente joven en la televisión, en las películas, en 
los libros, en las tiras cómicas, fomentan la aceptación de ese gusto, haciéndolo 
aparecer como natural, como algo deseable en la vida de la comunidad. Así, 
hombres de mayor edad aparecen como “galanes otoñales” de jovencitas, en una 
atmósfera de diversión, peligro y sexo. Y lo que es igualmente persuasivo, se 
muestra normal, y cotidianamente a las jóvenes como esclavas sexuales 
desechables (op. cit.). 
 
Actualmente, existe toda una serie de comercialización en los medios de 
comunicación sobre la erotización del cuerpo joven, en donde personas menores 
de edad pueden ser un atractivo para los varones adultos, por ejemplo las mujeres 
vestidas con uniformes escolares, las llamada lolitas, así las modas infantilizan a 
los adultos para hacerlos más atractivos, la publicidad y el cine convierten a los 
niños en seres poseedores de sentimientos y deseos de gente mayor. Asimismo la 
publicidad y la moda presentan personajes muy jóvenes en contextos erotizados, 
por ejemplo, existen numerosos modelos infantiles profesionales. La cultura 
contemporáneaha convertido la infancia y la primera juventud en un ideal de 
belleza, un modelo canónico de erotismo (Ruiz, 2007). 
 
También en algunos medios de comunicación, tales como los periódicos, se 
muestra la prostitución y la trata "forzada" como algo intolerable y paralelamente 
incentivan, propagandizan y ofrecen saunas, servicios de acompañantes, o sea 
mujeres en situación de prostitución. De esta manera banalizan y difunden como 
ejercicio de la libertad la explotación de la mal llamada prostitución voluntaria y 
trata consentida. Para ellos la prostitución forma parte de la cultura (Anred, 2008). 
 
Toda esta serie de creencias que permean la explotación sexual comercial de 
personas menores de edad, tienen que ver con los mandatos masculinos que 
predominan en sociedades patriarcales, y hasta cierto punto machista. En el 
ámbito de la sexualidad erótica, los hombres en nuestro país gozan de 
condiciones bastantes laxas para vivir estas experiencias, la sociedad sólo les 
exige que éstas no pongan en duda su hombría y se realice en espacios privados 
o de manera clandestina. Por una parte, existe una moral social bastante tolerante 
que los reconoce como sujetos de deseo, y por el otro, la mayoría de ellos cuentan 
58 
 
con el acceso a poderes y recursos que les permite privilegiar sus intereses y 
necesidades en el ejercicio de su sexualidad (Guevara, sin año). 
 
No debe olvidarse que el consumo del comercio sexual de personas menores de 
edad es un tipo de violencia, y es una forma en que los varones ejercen su 
sexualidad a través de la masculinidad hegemónica, así la violencia aunque sirve 
para perpetuar la masculinidad requiere ser respaldada y afirmada 
constantemente, por lo que sale más a flote cuando el hombre tiene dudas sobre 
sí mismo, es decir, sobre su virilidad, por lo que recurre a personas inexpertas, en 
este caso menores de edad, para poder refirmar su dominio sobre los otros. 
 
En el siguiente apartado se hablará sobre los diversos estudios que se han 
realizado sobre la Masculinidad, para después ir abordando específicamente los 
pocos estudios que se han llevado a cabo con los varones adultos como clientes 
del comercio sexual de personas menores de edad. 
 
 
2.6 Estudios sobre Masculinidad y ESCI 
 
 
Los diversos estudios que se han realizado recientemente sobre masculinidad se 
han enfocado en el estudio de las reflexiones sobre contextos y realidades de 
aspectos tales como la sexualidad masculina, la construcción de la identidad y la 
socialización de roles, los mandatos masculinos, y el fenómeno de la violencia en 
las relaciones de poder (Ramos y Rodríguez, en Quintero y Fonseca, 2006). 
 
Aquí abordaremos principalmente aquellos estudios que se relacionen con la 
sexualidad masculina, como punto de partida para aproximarse al tema de interés 
de este trabajo. 
 
En un estudio realizado en Estados Unidos sobre el desarrollo sexual de las niñas 
en la ciudad: del contacto sexual obligado en la niñez al intercambio de sexo por 
cosas (Dunlap, Golub y Jonson, 2003), se encontró que la violencia y victimización 
en la niñas son comunes en su aprendizaje en la vida al tener contacto sexual con 
hombres adultos mayores, y frecuentemente las niñas no reportan los eventos 
porque los familiares tienden a no creer sus relatos. Al respecto, menciona Bass 
(1995, en Dunlap, Golub y Jonson, 2003) que cuando un hombre usa a un niño 
sexualmente, le da un fuerte mensaje acerca del mundo, le dice que es importante 
por su sexualidad, que los hombres quieren sexo de las niñas, y que las relaciones 
son insuficientes sin sexo. Se les dice que ellas pueden usar el sexo como una 
forma para obtener atención y afecto, que el sexo es una herramienta. 
 
Como se puede ver en este estudio, la influencia que los varones adultos les 
transmiten a las adolescentes es que su único valor exclusivamente es 
proporcionar sexo, de cierta manera las están cosificando, así como 
descalificando, tratándolas como mercancías, por lo que aquí se puede ver la 
59 
 
fuerte influencia que tienen los mandatos masculinos sobre las personas menores 
de edad. 
 
En otro estudio realizado por la Universidad de Winsconsin-Madison (Frank, 2003) 
sobre la visita que realizan los hombres a los Clubs stripers se encontró en las 
entrevistas en profundidad que los consumidores reportan que el asistir a estos 
centros es una manera de realizar sus prácticas masculinas, les proporciona la 
oportunidad de pensar en sus cuerpos no en su casa donde se sienten como en 
una prisión, o como máquinas que trabajan, más bien se sienten como en una 
fuente de deseo, placer y libertad. Las visitas a estos lugares también ofrecen a 
los hombres la oportunidad de experimentar placer en varios sentidos: sentirse 
jóvenes, viriles, atractivos, independientes, algunas veces poderosos y otras veces 
vulnerables. De alguna manera estos atributos tienen relación con la masculinidad 
tradicional y la cultura dominante de la ideología del género. 
 
Este estudio también reporta que el rango de edad de los consumidores de este 
tipo de comercio sexual es de los 28 a los 57 años, que se identifican como 
heterosexuales, de clase media y con educación media. Cabe señalar que aunque 
en este estudio no se menciona el comercio sexual con personas menores de 
edad es importante ver que los hombres en busca de sexo y diversión buscan 
estos espacios para disfrutar el momento al solicitar cualquier tipo de servicio. 
 
En otros estudios realizados en Inglaterra y España sobre abuso sexual infantil, se 
encontró que el 90% de los pederastas son varones y el 70 por ciento son 
mayores de 35 años, y que muchos fueron víctimas de abusos en su infancia o en 
la pubertad. Además, padecieron durante la niñez acontecimientos muy 
traumáticos, que les han impedido evolucionar hacia la madurez psíquica, por lo 
que son débiles, inmaduros, solitarios, de fuertes convicciones religiosas, padres 
de familia en la mayoría de los casos que, aún después de haber sido 
descubiertos y condenados, vuelven a reincidir (Tardif y Gijseghem, 2005; Zin, 
2003). 
 
En una investigación llevada a cabo en Guadalajara sobre masculinidad, 
sexualidad, poder y violencia, se encontró que las y los adolescentes que se 
entrevistaron, consideran que la violencia sexual ocurre con mucha mayor 
frecuencia contra las mujeres en general, pero, sobre todo, contra las jóvenes, 
después contra las trabajadoras sexuales y en menor medida contra los 
homosexuales, las niñas y los niños: “a las mujeres, porque son más débiles”. La 
violencia se origina, según sus narraciones, por múltiples factores como 
invisibilización e influencia social: “si tienes influencia de los otros, se hacen las 
cosas sin meditar, se le ve como algo que tiene que pasar”; machismo: “siendo 
hombre, sería para sentirse más hombre” (Villaseñor y Castañeda, 2003). 
 
En un estudio que se llevó a cabo en Colombia titulado “Explotación Sexual 
Comercial Infantil en el Distrito turístico y portuario de Santa María”, se reportó que 
las edades de los victimarios-clientes oscilan entre los 25 y 60 años, el contacto lo 
establecen a través del celular de las menores de edad y las conversaciones de 
60 
 
los clientes con las menores giran entorno de la vida de los clientes, por ejemplo el 
hogar, los amigos, gustos, etc; y generalmente son llevadas a moteles (Amar, 
Madariaga, de Castro, Rodríguez, Suárez, 2006). 
 
En otra investigación realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 
en el año 2007, se encontró que los consumidores de ESCI femenina en Bogotá y 
Medellín son hombres de diferentes edades, niveles educativos y ocupaciones, 
casados y con hijos, y solteros, además llama la atención que en las dos ciudades 
se destacó una fuerte afluencia de taxistas que acuden a este tipo de comercio 
(Moncada, Díaz, González, Pieschacón, 2007). 
 
En la ciudad de Huancayo Perú (Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 
2004), se realizó otra investigación donde seentrevistaron clientes del comercio 
sexual con personas menores de edad encontrándose que el perfil de este tipo de 
consumidores es el siguiente: 
 
Los clientes en Huancayo tienen en su mayoría entre 18 y 44 años de edad, los 
grupos de edad son 
 
a) Los jóvenes (18-24), representan un 40%. 
b) Los jóvenes adultos (25-34) representan un 47% y 
c) Los adultos (35 – 44): aunque en el estudio representan un 7%, se considera 
que el porcentaje es mayor. 
 
La mayor parte de los clientes (63%) han nacido en Huancayo; los demás han 
nacido en zonas cercanas. 
 
El grado de instrucción que tiene el cliente se encuentra entre secundaria 
completa y superior. Los que tienen estudios técnicos y superiores llegan a un 
67%. Entre ellos se encuentran estudiantes de institutos y universidades. 
 
El 63% menciona que es de estado civil soltero; el 17% dice ser casado y el 20% 
que se encuentra en unión libre. 
 
El 33% acepta tener hijos, mencionando que se encuentran en condición de 
separados o que llegaron a tener hijos en situaciones circunstanciales y que dicha 
relación no tiene mayor estabilidad. Son los más jóvenes los que mencionan que 
tienen hijos; los adultos en mayor porcentaje no lo mencionan. 
 
La ocupación de los clientes es: empleados, 50% (panaderos, ayudantes de 
tiendas, mozos, mecánicos); estudiantes, 23% y profesionales con negocios 
independientes, 20% (comerciantes, taxistas) y ejerciendo su profesión (7%). Este 
último grupo es el que menos información o acceso a las encuestas mostró. 
 
Además el 57% de los entrevistados afirma que lo que siente al tener sexo con 
una prostituta joven es control de la situación, poder, hombría; un 27 % se siente 
61 
 
rejuvenecido y un 5% plantea placer (más placer en comparación con adultas): 
“mucho placer, la tienen más estrechita, son más chiquitas”. 
 
En una investigación periodística que se realizó en Lima Perú (Save the Children, 
2004) se encontró que los clientes que buscan sexo con personas menores de 
edad no son pedófilos como se ha mencionado en otros estudios, aunque es difícil 
definir el perfil del adulto que demanda sexo con niños, niñas y adolescentes 
(NNA), se pueden esbozar claras aproximaciones. Hay casos de adultos que 
exclusivamente quieren tener sexo con NNA, optando por las menores de 18 años 
de manera única y exclusiva, pero la gran mayoría de la demanda no se encuentra 
en este caso. Se trata de una preferencia marcada, que no se puede catalogar 
necesariamente como patológica, dado que existen diversos factores culturales y 
sociales que lo inducen a este comportamiento. 
 
Según esta investigación, el grueso de clientes comprende a hombres que tienen 
sexo con mujeres adultas y también con menores de 18 años según la 
oportunidad que se les presente. Sus edades fluctúan entre los 18 a 60 años y 
provienen de todo tipo de segmentos sociales y profesionales. 
 
Lo interesante de estos clientes es que perciben las relaciones sexuales con los 
menores de edad como naturales, no hay un concepto de una sexualidad 
prohibida. Al contrario es una sexualidad que no está regulada, es decir, que no 
hay restricciones. La opción de hacerlo o no es una cuestión personal (cada quien 
lo decide en función de sus propios valores) y es una cuestión de oportunidad (si 
hay alguien disponible). De acuerdo con la investigación, se encontró que la edad 
de los clientes comienza a subir, los hombres mayores de 35 años, con 
predominio de los hombres solteros frente a los casados. 
 
También se encontró que el cliente no está buscando un estereotipo fijo de NNA. 
Se trata más bien de una cuestión de reafirmación de ciertas identidades de la 
sexualidad masculina, como es la confirmación de su vitalidad sexual (poder 
someter a alguien sexualmente menos experimentado) o demostrar su dominio y 
superioridad (ante inferiores dentro del imaginario colectivo, es decir, menores de 
edad, mujeres, campesinos, indígenas, etc.). 
 
Finalmente, los clientes no reconocen responsabilidad en el adulto que tiene sexo 
comercial con NNA dado que existe una transacción comercial que, para ellos, 
legitima su derecho a tener relaciones sexuales. Además se menciona que dado 
que no existe por parte del cliente una actitud violenta para convencer al NNA, no 
se trata de una situación que vulnera los derechos humanos. No identifican a las 
niñas, niños y adolescentes como explotados sexualmente. 
 
Mientras existan este tipo de creencias y de comportamientos masculinos, la ESCI 
seguirá proliferando, por eso es importante el estudio del hombre en general para 
conocer el grado en el que sus conductas masculinas están influenciadas por el 
contexto sociocultural y a su vez puede estar influyendo en la normalización y 
aceptación de este tipo de comercio. 
62 
 
 
De acuerdo al estudio realizado por la OIT/ IPEC llamado “Explotación sexual 
comercial y masculinidad. Un estudio regional cualitativo con hombres de la 
población general” (Salas y Campos, 2004); se encontró que los principales 
“consumidores” de las distintas formas de explotación sexual de niños, niñas y 
adolescentes, son los hombres en el 89% de los casos, aunque también se tiene 
registrado un pequeño porcentaje de mujeres involucradas en el consumo (9%). 
 
Dentro de la investigación de Salas y Campos (2004) se citan algunos estudios 
que se han realizado en Nicaragua, señalando que es difícil encontrar estudios 
relacionados con el cliente explotador de la ESCI, ya que la mayoría de los 
estudios que se han realizado giran en torno de las víctimas, es decir, los niños y 
las medidas legislativas que se llevan a cabo en cada país. 
 
En algunas investigaciones hay referencia al cliente (en forma indirecta, a partir 
del relato de las víctimas) o a la demanda como tal. Entre ellas, podemos 
mencionar las realizadas en Nicaragua por varios investigadores. 
 
Medrano encontró que, al parecer, el explotador sexual existe en todos los niveles 
socioeconómicos y que, dependiendo del lugar en que se lleve a cabo, así será su 
nivel. Algunos hombres tienen solvencia económica, mientras que otros si 
obtienen ingresos aunque sean esporádicos, podrían invertir en sexo remunerado 
con personas menores de edad. Dentro del grupo de explotadores se encuentran 
tanto hombres locales como hombres que están de paso (conductores de 
camiones, hombres que provienen de otras ciudades o países). Finalmente, este 
autor reporta que el dinero no es la única forma de pago, sino que en algunas 
ocasiones median pagos en especie. 
 
Zenteno (Salas y Campos, 2004) analizó, entre otros aspectos, los sentimientos 
de poder que priva en estos hombres y aquellas prácticas sexuales con las 
víctimas y que no lo hacen con sus parejas conyugales. 
 
En la Consulta Nacional que se realizó en el año 2000, coordinada por el Centro 
Dos Generaciones de Nicaragua acerca de explotación sexual a niños, niñas y 
adolescentes, se concluye que al cliente como agente directo de la ESCI no se le 
visibiliza, lo que sí se hace más con las víctimas. Se indica que el cliente gusta de 
dominar y manipular, que corresponde a patrones machistas y que se le percibe 
desde una perspectiva patológica. Finalmente, se plantea que es necesario 
conocer las motivaciones y la dinámica propia de estos hombres (op. cit.). 
 
El abordaje de los hombres de la población general y su relación con la ESCI es 
de suma importancia para poder conocer desde el contexto sociocultural de 
nuestro país las percepciones, qué mandatos masculinos y qué factores culturales 
están influyendo para que se normalicen este tipo de prácticas, y conociendo la 
situación se puede ir atacando estas creencias al sensibilizar a los hombres de 
que este tipo de prácticas sexuales violentan a las personas menores de edad. 
63 
 
Capítulo 2 
MÉTODO 
3.1 Justificación y Planteamiento del problema 
La importancia del estudio de la ESCI como problema de salud pública tiene que 
visualizarse desde la óptica de la violencia sexual, ya que implica una formadel 
ejercicio del poder ya sea física, psicológica o sexual por parte de un adulto hacia 
una persona menor de edad, de esta forma puede concebirse como un problema 
que esta afectando de manera importante a las niñas, niños y adolescentes del 
país. 
El incremento de la ESCI puede deberse a diferentes factores, tales como las 
situaciones de tensión o estrés, que abarcarían vicisitudes graves (violencia 
intrafamiliar, abuso sexual, muertes violentas), problemas permanentes (pobreza, 
trabajo infantil, consumo de alcohol); problemas cotidianos (problemas escolares, 
discriminación, hacinamiento, adicciones), así como la normalización de la 
explotación, que incluiría la tolerancia, la industria del sexo, el precio, la 
corrupción, la ausencia de legislaciones protectoras, las desigualdades de género, 
etc. (Vega y Gutiérrez 2000). 
Al ser un problema multifactorial involucra diversas problemáticas políticas y 
sociales que deben ser estudiadas desde diversos enfoques, sin embargo, este 
trabajo se abocó al estudio de la tolerancia y normalización de la ESCI desde la 
visión masculina, para poder comprender cómo perciben este fenómeno social y 
que hay detrás de todas estas prácticas a partir de la construcción social del 
género y de la sexualidad masculina. 
Al respecto se puede mencionar que la construcción del género está cimentada en 
aspectos socioculturales, históricos, políticos, económicos y familiares, por ello es 
importante el estudio de los varones, para conocer cómo han ido formando su 
manera de ser y de actuar y han reflejado estas acciones en el ámbito de su 
sexualidad a través del ejercicio del poder, y a su vez como afectan estas 
acciones la relación que mantienen con los demás actores sociales, en este caso 
con las personas menores de edad. 
 
La violencia sexual que se ejerce hacia los menores de edad puede entenderse 
como un atentado a la integridad y dignidad humana, que vulnera derechos de 
niñas, niños y jóvenes. La trata de estos es una forma de esclavitud en la que los 
seres humanos se degradan a la condición de objetos, se negocian en cadenas 
mercantiles, se trasladan dentro y/o fuera del país, y luego en el lugar de destino 
son sometidos a condiciones de explotación. Cuando se habla de violencia sexual 
están presentes el desequilibrio de poder entre agresor o explotador, y víctima, la 
actividad de naturaleza sexual, y la indefensión y falta de libertad de la víctima. 
64 
 
En este punto es preciso señalar que la mayoría de las investigaciones que se han 
realizado en nuestro país acerca de la ESCI, han girado en torno a víctimas de 
este tipo de comercio, sin embargo, es de vital importancia conocer quienes son 
los consumidores, y estudiar las motivaciones que conducen a estas personas a 
pagar por servicios sexuales con personas menores de edad. 
Existen una serie de creencias y costumbres que legitiman el sexo con personas 
menores de edad, y más aún si se encuentran en el comercio sexual, ya que se 
piensa que ayuda a reafirmarse la hombría, a mantener su vigencia sexual, ejercer 
poder y dominio, mayor excitación y placer por las características físicas de la 
persona menor (estreches), y algunos mitos propios de la sexualidad masculina, 
por ejemplo, el de la lujuria incontrolable, una vez excitado el hombre no puede 
detenerse; otra idea mítica que es rejuvenecer o revitalizarse con este tipo de 
relaciones frecuentes, y lo valorada que es la virginidad femenina (Save the 
Children, 2004; Salas y Campos, 2004) . Las costumbres, creencias, y prácticas 
cotidianas, son formas simbólicas transmitidas del pasado, y no es posible 
deshacerse de ellas como si fueran cadáveres inertes, puesto que desempeñan 
un papel fundamental y activo en la vida de la gente (Thompson, 2006). 
También estas creencias y costumbres son fomentadas por los medios de 
comunicación al presentar mensajes socialmente adecuados, como las relaciones 
entre hombres y mujeres, por ejemplo, describen a los hombres como poderosos y 
agresivos, y con derecho a tratar a las mujeres como deseen. Esta forma de ver 
las cosas tiene su mayor exponente en la pornografía, pero la pornografía no es la 
única fuente de esa clase de temas (Marshall, 2001). En la televisión, las 
películas, los libros, y las tiras cómicas, se fomenta la aceptación por el gusto de 
gente joven, haciéndolo aparecer como natural, como algo deseable en la vida de 
la comunidad (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). 
De acuerdo con diversos estudios, se puede decir, que los hombres que 
consumen este tipo de comercio no son pedófilos, son hombres de la población 
general que por su aprendizaje de los mandatos culturales y los mitos o creencias 
que giran en torno a la belleza de personas muy jóvenes, fomentan y hasta 
naturalizan este tipo de prácticas (Save the Children, 2004; Amar, et al, 2006; Zin, 
2003; Moncada, et al, 2007; Vilchez, et al, 2004; Salas y Campos, 2004). 
Un aspecto que ha sido poco estudiado en nuestro país, es la manera en como los 
hombres perciben la explotación sexual comercial infantil y los grados de 
tolerancia que pueden tener hacia este tipo de comercio. La importancia de su 
estudio puede ayudar a conocer lo que piensan, sus creencias, costumbres, ideas, 
que pueden ser un punto de partida para poder entender los mandatos culturales 
que ayudan a aceptar las prácticas sexuales con personas menores de edad. Por 
lo tanto, la población de estudio no serán consumidores o explotadores, sino que 
se pretende conocer desde la perspectiva del hombre común a través de su 
socialización con otros hombres y desde la construcción de su masculinidad cómo 
perciben esta problemática. 
65 
 
Para poder llegar a conocer las creencias y percepciones que los hombres de la 
población general tienen acerca de este fenómeno social es importante abordarlo 
desde la investigación cualitativa, ya que ésta se interesa por la forma en la que el 
mundo es comprendido y experimentado, por el contexto y los procesos, por la 
perspectiva de los participantes, por sus significados, por su experiencia, por su 
conocimiento, y por los relatos (Vasilachis, 2006). Este enfoque va a permitir una 
real aproximación a los sujetos sociales mediante la profundidad de información 
más que su amplitud (Taylor y Bogdan, 1990). 
 
La técnica que se utilizará para captar el discurso de los hombres respecto a sus 
percepciones, tolerancia y creencias será la entrevista en profundidad ya que a 
través de esta técnica se podrá tener un acercamiento a las ideas, creencias y 
supuestos de los varones. 
La información que se genere en este trabajo al tomar en cuenta las creencias y 
actitudes que los varones tienen acerca del fenómeno en cuestión es trascendente 
para visualizar la realidad que se esta viviendo, pues solamente conociendo la 
forma de pensar y actuar de la población se puede estudiar de mejor manera el 
problema. 
De acuerdo con todo lo anterior, esta propuesta pretende conocer lo siguiente: 
 
a) ¿Cuáles son las percepciones, creencias, costumbres y los mandatos culturales 
que favorecen que los varones adultos de la población general sean los 
principales consumidores de la ESCI? 
 
b) ¿Cómo los medios de comunicación favorecen e influyen en el gusto por las 
personas jóvenes a través de diferentes formas de publicidad? 
 
3.2 Objetivo General 
Identificar las percepciones, creencias, costumbres y mandatos culturales que 
varones adultos de la población general tienen acerca de las prácticas sexuales 
que sostienen los hombres con personas menores de edad mediante 
transacciones comerciales, así como el papel que desempeñan los medios de 
comunicación en la difusión de imágenes eróticas de personas muy jóvenes. 
3.3 Objetivos específicos 
 Conocer las percepciones y tolerancia que los varones adultos tienen acerca de 
la ESCI. 
 
 Conocer las creencias, costumbres y mandatos culturales que rigen en los 
hombres, por ser los principales consumidores en prácticas de prostitución conpersonas menores de edad. 
 
66 
 
 Identificar la influencia que los medios de comunicación tienen para facilitar o 
naturalizar el gusto por gente muy joven. 
 
 
3.4 Supuesto Teórico 
 
De acuerdo con la revisión bibliográfica que se ha realizado sobre la ESCI y su 
relación con la masculinidad en diferentes países latinoamericanos se puede llegar 
al siguiente supuesto: 
 
Las prácticas sexuales de los varones adultos con personas menores de edad 
tienen que ver con las percepciones, creencias, costumbres, la influencia de los 
medios de comunicación y los mandatos culturales, que una sociedad patriarcal 
legitima de acuerdo al contexto cultural y social. 
 
 
3.5 Descripción de los conceptos generales 
 
En esta sección se definirán los conceptos que de acuerdo con lo revisado en la 
bibliografía podrán ayudar a desarrollar los objetivos que se plantean en este 
trabajo. 
 
Percepciones en torno a la ESCI: constructo social que hace referencia a 
procesos subjetivos tales como representaciones y significados que los grupos e 
individuos tienen sobre el comercio sexual donde participan personas menores de 
edad, además incluye mitos, creencias e informaciones estereotipadas (Burciaga, 
2003). 
 
La percepción es el proceso de comprensión de sí mismo y de los otros. Desde el 
punto de vista de la psicología transcultural, la gente adquiere juicios, actitudes y 
creencias mediante la aculturación que ejerce el grupo al que pertenece. La 
percepción se ve influida directamente por las experiencias que el entorno 
sociocultural y medio ambiental provee (Shiraev y Levy, 2001, en Burciaga, 2003). 
En este sentido será posible identificar la diferencia en las percepciones que 
tienen los hombres sobre la ESCI que provienen de distintos contextos 
socioculturales. 
 
Creencias hacia la ESCI: es un modelo creado por la mente para satisfacer un 
deseo, pues se desconoce una alternativa racional para hacerlo. Por lo que todos 
aquellos individuos que compartan dicho deseo darán por buena una proposición y 
actuarán como si fuese verdadera (aunque no lo sea). Puede creerse cualquier 
cosa, y cuando se cree en algo, se tiende a actuar como si dicha creencia fuese 
verdadera (Gasset, 1955). Por lo tanto las creencias serían las ideas que un grupo 
de individuos comparten sobre un fenómeno social, aunque estas ideas pueden o 
no ser correctas o verdaderas. 
 
67 
 
Costumbres en torno a la ESCI: una costumbre es una práctica social arraigada. 
Generalmente se distingue entre buenas costumbres que son las que cuentan con 
aprobación social, y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero 
no cuentan con aprobación social (Gasset, 1955). En este estudio las costumbres 
serán los componentes culturales de las prácticas de los varones adultos que 
permitan comprender desde su subjetividad los mandatos masculinos en torno a la 
ESCI. 
 
Mandatos culturales en los varones adultos: se entiende por mandato cultural 
al conjunto interrelacionado de los códigos de la significación, históricamente 
constituidos, compartidos por un grupo social, que hacen posible la identificación, 
la comunicación y la interacción, en este caso los hombres deben cumplir con las 
características culturales impuestas por la sociedad patriarcal como predominio de 
lo racional por sobre lo afectivo, negación de la ternura y debilidad, utilización de la 
fuerza y la violencia, heterosexualidad obligatoria, compromiso de procrear hijos, 
detentar el poder político, económico y social, tanto en la vida pública como en la 
vida privada (Kimmel, 1994, en Quintero y Fonseca, 2006). 
 
Tolerancia hacia las prácticas sexuales con personas menores de edad: el 
grado en que los adultos varones permiten desde su punto de vista que un adulto 
mantenga relaciones sexuales con un menor de edad. 
Influencia de los medios de comunicación: Horkheimer y Adorno usan el término 
“industria cultural” para referirse a la mercantilización de las formas culturales 
producidas por el surgimiento de las industrias del espectáculo en Europa y 
Estados Unidos a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Entre los ejemplos que 
citan están el cine, la radio, la televisión, la música popular, las revistas y los 
periódicos. Argumentan que el surgimiento de las industrias del espectáculo como 
empresa capitalista ha dado por resultado la estandarización y la racionalización 
de las formas culturales, y a su vez este proceso ha atrofiado la capacidad del 
individuo para pensar de manera crítica y autónoma. La mayoría de los productos 
de la industria cultural son constructos simbólicos que se moldean de acuerdo a 
ciertas fórmulas preestablecidas y se impregnan de escenografías, personajes y 
temas estereotipados. Lo que la gente lee, ve y escucha es familiar y banal, y en 
esta esfera simbólica de familiaridad repetitiva se introduce una sarta de 
consignas domésticas: “todos los extranjeros son sospechosos”, “una muchacha 
bella no hace nada malo”, que aparece como autoevidente y como verdades 
eternas (Thompson, 2006). 
Lo anterior refleja la influencia que los medios de comunicación masiva tiene en 
los individuos de nuestra sociedad, así la presencia de imágenes de mujeres muy 
jóvenes, casi adolescentes, la infantilización de mujeres adultas, y la presentación 
de hombres de mayor edad como “galanes otoñales” de jovencitas, en una 
atmósfera de diversión, peligro y sexo, es igualmente persuasivo al mostrarse 
como algo normal, que se puede llevar a cabo ya que son prácticas socialmente 
aceptadas (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). 
 
68 
 
3.6 Tipo de estudio 
 
Este trabajo se insertó dentro del paradigma cualitativo porque buscaba conocer 
los significados, contextos, o percepciones de quienes intervienen en lo estudiado: 
el varón adulto como consumidor de la ESCI. La ESCI puede verse desde la 
perspectiva de la construcción social, es decir, desde una posición epistemológica 
que incluye al sujeto y a la sociedad como autores de su identidad y de sus formas 
de participar en las distintas manifestaciones de la vida social, en las que sujeto y 
sociedad intervienen activamente en su propio conocimiento (Moncada, Díaz, 
González, Pieschacón, 2007). 
 
El estudio de la ESCI desde este enfoque puede aportar información importante al 
permitir conocer y comprender cómo construyen los varones adultos su realidad 
social a través de interacciones sociales, es decir, cómo su forma de ser y de 
actuar ante esta problemática se va elaborando por medio de las creencias, 
mandatos culturales, y los roles de género que subsisten en nuestra sociedad. 
 
De esta forma, el estudio del varón adulto como principal consumidor del comercio 
sexual de personas menores de edad se puede realizar a partir de la manera en la 
cual los hombres elaboran sus significados de ser hombre al interaccionar 
socialmente con los otros. 
 
Por lo tanto, la elección de este paradigma no se realizó de manera arbitraria, sino 
que se asocia con los objetivos de la investigación, los cuales tratan desde la 
subjetividad del entrevistado conocer los mandatos masculinos, las costumbres y 
todo lo que piensan acerca de la ESCI, no se trata por consiguiente establecer 
generalizaciones, sino más bien documentar y comprender los diferentes factores 
que intervienen en la tolerancia hacia este tipo de prácticas. 
 
Esta investigación intentó conocer lo que los hombres de la población general 
desde la socialización y construcción de su masculinidad, piensan y opinan acerca 
de la explotación sexual comercial infantil. Por ello fue muy importante recoger sus 
opiniones, percepciones, representaciones, ideas, tal y como ellos lo pensaban y 
lo sentían, ya que interesaba conocer, desde las creencias, costumbres y 
mandatos culturales masculinos, por qué los hombres se involucraban en 
relaciones sexuales remuneradas con personas menores de edad. Este estudio 
buscó privilegiar la información cualitativa sobre la cuantitativa, buscando con ello 
una real aproximacióna los sujetos sociales mediante la profundidad de 
información más que su amplitud (Taylor y Bogdan, 1990), por ello, la 
investigación fue de tipo cualitativo. El enfoque teórico-metodológico de este 
estudio no buscó la representatividad cuantitativa de sus resultados. Por lo que la 
significación de estos, no deberá evaluarse en función de su generalización 
estadística sino en términos de la significación sociocultural de la información 
obtenida y de su profundidad. 
 
Para poder cumplir con los objetivos de este trabajo se pretendió abordar este 
fenómeno social a través de entrevistas en profundidad, ya que con esta técnica 
69 
 
se intentó por medio del discurso del entrevistado encontrar la forma particular de 
lo que piensa, cree o ha vivido respecto a lo que se estaba estudiando. 
 
 
3.7 Entrevista en profundidad 
 
La entrevista es una técnica en la que una persona (entrevistador) solicita 
información de otra o de un grupo (entrevistados, informantes), para obtener 
información sobre un problema determinado. Presupone, la existencia al menos de 
dos personas y la posibilidad de interacción verbal (Rodríguez, 1999). 
 
Recientemente en la investigación social se emplea la entrevista cualitativa como 
instrumento privilegiado para la recolección de información. Sin embargo, ello no 
implica que sea siempre la misma, pues, muchas veces, adquiere matices frente a 
los propósitos para los cuales se plantea, según sea el tipo de comunicación que 
desea obtener o la clase de información que se pretende capturar. Las principales 
dimensiones que componen a las entrevistas son el grado de libertad y nivel de 
profundidad con que se efectúan; tomando en cuenta estas dimensiones se 
pueden clasificar las entrevistas en tres grupos, las estructuradas, 
semiestructuradas y las no estructuradas (Vela, en Tarrés, 2008). 
 
Dentro de las entrevistas no estructuradas se encuentran las entrevistas en 
profundidad, las cuales han adquirido gran popularidad dentro del campo de de la 
investigación social. La entrevista en profundidad se puede definir como una 
técnica de investigación cualitativa consistente en encuentros repetidos, cara a 
cara, entre un investigador y sus informantes, los cuales se orientan a entender las 
perspectivas del entrevistado sobre su vida, experiencia o situaciones personales 
tal y como son expresadas por sus propias palabras ( Taylos y Bogdan, 1990). 
 
La entrevista en profundidad tiene un origen ligado a planteamientos sociológicos 
y antropológicos. En este sentido, aparece como esencial llegar a obtener el 
conocimiento del punto de vista de los miembros de un grupo social o de los 
participantes en una cultura, por lo que el uso de esta entrevista es uno de los 
medios para acceder al conocimiento, las creencias, los rituales, la vida de esa 
sociedad o cultura, obteniendo datos en el propio lenguaje de los sujetos 
(Rodríguez, 1999). 
 
Este tipo de entrevistas no cuentan con un protocolo o calendario estructurado y 
consisten en una lista general de áreas por cubrir con cada informante. Por ello el 
investigador puede decidir cómo y cuándo aplicar algunas frases que orienten al 
entrevistado hacia los objetivos propuestos, creando al mismo tiempo una 
atmósfera confortable para que el informante hable libremente (Vela, en Tarrés, 
2008). 
 
Por lo tanto, para lograr los objetivos que se plantearon en este trabajo se utilizó la 
entrevista en profundidad ya que a través de esta técnica se puede tener un 
acercamiento a las ideas, creencias y supuestos mantenidos por otros. La 
70 
 
finalidad, no es el propio conocimiento o explicación, lo realmente interesante son 
las explicaciones de los otros, el significado que le atribuyen a los objetos, 
personas que le rodean o a las experiencias que han vivido (Rodríguez, 1999). 
 
La entrevista en profundidad, a través de preguntas dirigidas a los individuos, 
busca encontrar lo que es importante y significativo para los informantes y 
descubrir acontecimientos y dimensiones subjetivas de las personas, tales como 
creencias, pensamientos, valores, etc. Esta información resulta fundamental para 
comprender su propia visión del mundo. El objetivo de la entrevista cualitativa es, 
por tanto, comprender las perspectivas y experiencias de las personas que son 
entrevistadas (Colás, 1988). 
 
Esta técnica, por lo tanto, permitió acceder, a través del habla de los varones, a 
dimensiones subjetivas que por medio de otro instrumento sería imposible captar, 
ya que a través del discurso se puede interpretar la manera en la cual los 
individuos van construyendo sus interacciones y comportamientos con los otros. 
 
 
3.8 Participantes 
Se llevó a cabo un muestreo teórico o intencionado, que consiste en un proceso 
de acumulación de entrevistas hasta lograr un punto de saturación, en el cual se 
considera que se han captado todas las dimensiones de interés de manera tal, 
que los resultados provenientes de una nueva entrevista no aportan información 
de relevancia a la investigación (Vela, en Tarrés, 2008). Se utilizó la técnica bola 
de nieve para contactar a los participantes12. 
La muestra estuvo constituida por varones adultos con un rango de edad de 25 a 
43 años, se toma este rango de edad ya que en diversas investigaciones se ha 
encontrado que la edad de los clientes va de los 25 a los 60 años (Amar, 
Madariaga, de Castro, Rodríguez, Suárez, 2006; Moncada, Díaz, González, 
Pieschacón, 2007; Vilchez, Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004; Save the 
Children, 2004). 
También se tomó en cuenta que los participantes se dedicarán a diferentes 
actividades, siendo taxistas, comerciantes, empleados, profesionistas, entre otros, 
de diferente nivel socioeconómico, y que vivieran o trabajaran cerca de la zona 
Centro, pues de acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos del D.F y a 
través de su Informe especial sobre explotación sexual comercial infantil en el 
Distrito Federal (2006)13 la zona centro es donde se lleva a cabo mayoritariamente 
el comercio sexual con personas menores de edad. Se incluyeron a los hombres 
 
12 Frey, Botan y Kreps (2000), definen esta técnica de muestreo como aquella en la que los sujetos 
participantes de un estudio refieren a otros individuos, que a su vez refieren a otros que son también incluidos 
en la muestra. Esta técnica también recibe el nombre de muestreo por red (network sample) o muestreo por 
multiplicidad (multiplicy sample). 
 
13 Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2007, México. 
71 
 
de esta zona porque pueden contar con mayor información sobre el fenómeno de 
estudio y pueden aportar más elementos desde su subjetividad al vivir o 
experimentar de una manera más cercana las situaciones cotidianas que giran en 
torno a este tipo de prácticas sexuales. 
 
3.9 Instrumento 
 
Se realizó una guía de entrevista semiestructurada la cual estuvo integrada por 5 
ejes temáticos los cuales permitieron indagar sobre la construcción de la 
masculinidad y su relación con el comercio sexual de personas menores de edad. 
Es importante señalar que esta guía inicialmente se desarrolló tomando en cuenta 
algunos ejes temáticos del estudio realizado por Salas y Campos (2004), pero 
posteriormente surgieron algunos cambios con la aplicación de las entrevistas y se 
modificaron y ajustaron algunos ejes temáticos. 
 
Esta guía estuvo integrada por las siguientes temáticas: 
 
► Prácticas sexuales y tipos de pareja que los hombres buscan y prefieren 
► Construcción de la sexualidad masculina (mandatos culturales, costumbres) 
► Creencias en torno a la comercialización de la sexualidad de personas jóvenes 
► Influencia de los medios de comunicación en la normalización del comercio 
sexual con personas menores de edad 
► Percepción de la explotación sexual comercial con personas menores de edad 
(Anexo 1) 
 
 
3.10 Análisis de datos 
 
Con la información que se obtuvo de las entrevistas, se inició la etapa detranscripción textual de la conversación. Se escucharon varias veces las 
grabaciones en audio y se comprobó con las transcripciones para verificar que la 
información tuviera sentido y de esta manera aproximarse lo más posible a lo que 
se dijo durante la conversación. 
 
Se utilizó la Teoría Fundamentada como técnica para analizar la información que 
arrojaron las entrevistas. La Teoría Fundamentada (grounded theory) surge en 
1967 propuesta por Bernie Glaser y Anselm Strauss (Anexo 2). El planteamiento 
básico de esta postura de investigación en las ciencias sociales consiste en que la 
teoría se elabora y surge de los datos obtenidos en la investigación y no como 
tradicionalmente se hacía, en el sentido inverso, esto se refiere a que los datos 
obtenidos son el elemento esencial para la elaboración de teorías. No se ajustan 
los datos a la teoría, sino que éstas surgen precisamente de la investigación 
(Álvarez, 2003). 
 
Los principios más destacados de la Teoría Fundamentada son generar o 
descubrir una teoría. Esta teoría se enfoca en la manera en que los individuos 
72 
 
interactúan con el fenómeno que se estudia, y propone una relación entre 
conceptos y grupos de conceptos. La teoría se deriva de datos obtenidos en el 
trabajo de campo, por medio de entrevistas, observaciones y documentos, el 
análisis de datos es sistemático iniciándose desde el momento en que empiezan a 
obtenerse, además este análisis se realiza por la identificación de categorías y 
estableciendo relaciones entre ellas (Vasilachis, 2006). 
 
Esta forma de analizar los datos permitió enfocarse en la manera en que los 
individuos interactúan con la ESCI, qué opinan o piensan respecto a esta 
problemática, para lo cual se elaboraron categorías de análisis para clasificar la 
información a partir de la guía de entrevista y los objetivos del estudio (Anexo 3). 
Estas categorías se agruparon utilizando la técnica de categorización de 
significados, para reunir las ideas o pensamientos en grupos que las contengan. 
Una vez que las ideas o unidades de análisis se agruparon en sus respectivas 
categorías se revisaron para saber si no había subcategorías como pudiera ser 
percepciones desde lo positivo o negativo, o elementos que explicitaran con mayor 
detalle una característica más general. Estas subcategorías permitieron realizar un 
análisis más preciso de la información. Para poder encontrar estas subcategorías 
se procedió a revisar cuidadosamente la transcripción de las entrevistas, y así 
localizar el significado y sentido de lo que mencionaron los entrevistados. De esta 
manera, se identificaron las coincidencias y contradicciones entre los informantes 
(en relación con un tema específico y a lo largo de los diversos rubros), así se 
pudieron conocer las diversas percepciones y creencias que tuvieron sobre la 
ESCI los varones adultos. 
 
Es necesario dejar claro que el enfoque teórico-metodológico de este estudio no 
buscó la representatividad cuantitativa de sus resultados. Por lo que la 
significación de estos, no deberá evaluarse en función de su generalización 
estadística sino en términos de la significación sociocultural de la información que 
proporcionen los varones adultos en función de la profundidad de la información 
proporcionada. 
 
 
3.11 Procedimiento 
 
Este trabajo se realizó en tres etapas: inicialmente se realizaron dos entrevistas a 
varones que no necesariamente vivían por la zona centro, con la finalidad de ir 
reformulando la guía de entrevista, para ello se contactó un amigo que trabaja en 
Chimalhuacán Estado de México, para que pudiera canalizar algunos varones que 
accedieran de manera voluntaria a ser entrevistados en sus lugares de trabajo o 
en su casa. Se iniciaron las entrevistas explicando el objetivo del estudio y la 
importancia de la información que proporcionaran, y se solicitó su consentimiento 
para grabar la conversación. Cuando fue necesario también se pidió una segunda 
entrevista, dependiendo de la cantidad y calidad de la información que 
proporcionaron. 
 
 
73 
 
Las entrevistas que se realizaron permitieron adecuar la guía de entrevista, así 
como el tipo de lenguaje que se tiene que utilizar para cuestionar a los varones, 
además ayudaron a adquirir práctica al llevar a cabo las entrevistas. 
 
En la segunda etapa se realizó la adecuación de la guía de entrevista y las 
correcciones necesarias. Posteriormente se recurrió a la ayuda de la asistente de 
la tutora de este trabajo de investigación, quién fungió como portero, guió y 
presentó seis varones de la zona centro, específicamente de la delegación 
Cuauhtémoc, que accedieron a ser entrevistados. En las seis entrevistas se les 
explicó a los varones los objetivos del estudio y se solicitó su consentimiento 
informado para ser audiograbada la entrevista, también se les pidió su aprobación 
para que sus nombres aparecieran en el documento o si preferían se utilizarían 
seudónimos, pero la mayoría de los entrevistados accedió a que se mencionaran 
sus nombres en el documento final. Asimismo se les indicó que la información 
solamente se utilizaría con fines académicos. Al analizar las transcripciones de las 
entrevistas se observó si existía saturación teórica del campo simbólico, esto se 
refiere específicamente a revisar las transcripciones para verificar si ya no 
aportaban nada nuevo los informantes, y de esta forma dejar de entrevistar porque 
ya se había agotado la información, y al seguir entrevistando se obtendría la 
misma información. 
 
En la tercera etapa, cuando se tuvieron grabadas las entrevistas en profundidad 
se procedió a transcribirlas y se registró la información tratando de recuperar los 
aportes más importantes y los comentarios que se realizaron durante la 
conversación. 
 
Por último se procedió a analizar los contenidos de los relatos de los participantes 
leyendo y resumiéndolos, tratando de resaltar lo más importante. Se realizaron 
categorías de análisis que permitieron clasificar las percepciones y opiniones que 
aparecieron reiteradamente o comentarios sorpresivos, conceptos o vocablos que 
pudieron generar algunas reacciones positivas o negativas de los participantes. La 
información se codificó en un esquema básico de clasificación: informantes y 
áreas temáticas. Para analizar esta información se identificaron las coincidencias y 
contradicciones entre los informantes, siempre basándose en la Teoría 
Fundamentada para un correcto análisis de la información. 
 
 
3.12 Consideraciones éticas 
 
Como se indicó, el marco metodológico de la propuesta se basa en la 
investigación de corte cualitativo. Por lo que se parte del supuesto de que tal 
enfoque metodológico, por su naturaleza, lleva de manera más directa a conflictos 
éticos, ya que el estar en contacto con lo que dicen los sujetos hace que ello no 
sea sólo un dato más o una cifra por analizar, sino que la información que se 
obtiene a partir de la subjetividad de los sujetos implica ciertas ideologías, juicios, 
prejuicios, elementos de una cultura, cuestiones personales que deben ser 
manejadas con cuidado ya que la interpretación y divulgación de los resultados 
74 
 
pueden tener graves consecuencias en las personas que han colaborado en el 
estudio. 
 
La investigación cualitativa se incluye en la perspectiva fenomenológica, para la 
cual los principales propósitos se ubican más en la comprensión de lo que las 
personas dicen, cómo lo elaboran y el significado que tiene para ellas. De esta 
manera Taylor y Bogdan (1990) mencionan que quien investiga quiere entender 
los fenómenos sociales desde la perspectiva del actor. Examinar el modo en que 
experimentan el mundo, la realidad que importa es lo que las personas perciben 
como importante. 
 
En el enfoque cuantitativo lo que interesa son los datos, quién y cómo lo diga no 
es tan relevante, sólo en los casos donde se necesitan conocer las características 
sociodemográficas de los sujetos, necesarias para el procesamiento de la 
información. Al contrario,en la investigación cualitativa lo que interesa es producir 
datos descriptivos, según los propios términos, hablados o escritos, de las 
personas, lo mismo que la conducta observable del sujeto (Salas y Campos, 
2004); se intenta dar sentido o interpretar los fenómenos en los términos del 
significado que las personas les otorgan (Vasilachis, 2006). 
 
Es por ello que se debe tener más cuidado en el manejo de la información, y más 
aún en temas tan delicados como los de la explotación sexual comercial de 
personas menores de edad, ya que si se llega a entrevistar a algún participante 
que ha abusado o sigue abusando de personas menores de edad, es de vital 
importancia conocer hasta dónde llegan los límites de la confidencialidad en el 
Código de ética del psicólogo así como de las leyes que castigan este tipo de 
actos. 
 
Los diversos códigos de ética de los colegios y asociaciones profesionales insisten 
en proteger a los sujetos de investigación, entendiendo por protección el respeto a 
sus derechos humanos y a la confidencialidad de la información. En general, 
tienen como sus metas el bienestar y protección de los individuos y grupos con 
quienes los psicólogos trabajan (Zinser, 1987). 
 
Para poder respetar y proteger los derechos de los participantes se requiere 
obtener el consentimiento informado antes de proceder a grabar voces o 
imágenes de las personas que proporcionan la información. La finalidad del 
consentimiento informado es asegurar que los individuos participen en la 
investigación sólo cuando ésta es compatible con sus valores, intereses y 
preferencias; y lo hacen voluntariamente con el conocimiento necesario y 
suficiente para decidir con responsabilidad sobre sí mismos. Los requisitos 
específicos del consentimiento informado incluyen la provisión de información 
sobre la finalidad, los riesgos, los beneficios y las alternativas a la investigación, 
una debida comprensión del sujeto de esta información y de su propia situación, y 
la toma de una decisión libre, no forzada sobre si participar o no. El 
consentimiento informado se justifica por la necesidad del respeto a las personas y 
a sus decisiones autónomas (González, 2002). 
75 
 
Los requisitos éticos para la investigación cualitativa no concluyen cuando los 
individuos hacen constar que aceptan participar en ella. El respeto a los sujetos 
implica varias cosas: 
a) permitir que el sujeto cambie de opinión, a decidir que la investigación no 
concuerda con sus intereses o conveniencias, y a retirarse sin sanción de ningún 
tipo; 
b) la reserva en el manejo de la información debe ser respetada con reglas 
explícitas de confidencialidad; 
c) la información nueva y pertinente producida en el curso de la investigación debe 
darse a conocer a los sujetos inscritos; 
d) en reconocimiento a la contribución de los sujetos debe haber un mecanismo 
para informarlos sobre los resultados y lo que se aprendió de la investigación; y 
e) el bienestar del sujeto debe vigilarse cuidadosamente a lo largo de su 
participación y, si es necesario, debe recibir las atenciones necesarias incluyendo 
un posible retiro de la investigación (op. cit). 
Es importante señalar que la entrevista no representa algún tipo de riesgo. Sin 
embargo, si a lo largo de la entrevista algún eje pudiera producir alguna reacción 
emocional, se procedería a explorar otros ejes y de ser necesario se canalizaría al 
participante con algún profesionista de salud mental para que fuera atendido. 
 
En este estudio se solicitó el consentimiento informado de los participantes que 
colaboraron en las entrevistas en profundidad, a través de una carta donde se 
expusieron los principales objetivos de la investigación, el propósito de la 
investigación, los límites de su confidencialidad y el anonimato, el conocimiento de 
sus derechos como participantes y el derecho a no participar y retirarse cuando lo 
crean necesario, así como su aprobación para grabar las entrevistas (Anexo 4). 
 
 
 
 
 
 
 
76 
 
Capítulo 3 
RESULTADOS 
En esta sección se mencionan las características sociodemográficas de los 
varones que fueron entrevistados así como la descripción de los datos que se 
obtuvieron de las entrevistas en profundidad. Los resultados del trabajo de campo 
se presentarán de acuerdo al análisis que se utilizó a partir de la Teoría 
Fundamentada, enfatizando que lo que interesa en este trabajo es intentar 
conocer y comprender cómo los varones adultos toleran y aceptan el comercio 
sexual de personas menores de edad, encontrando a través de su discurso los 
mandatos masculinos, las creencias y costumbres que pueden estar influyendo en 
este tipo de prácticas. 
 
 
4.1 Características sociodemográficas de los participantes 
 
Se realizaron seis entrevistas a profundidad a varones adultos14 que vivieran o 
trabajaran en la zona centro, en el cuadro 1 se indican las características de estos 
varones. 
 
Cuadro 1. Características sociodemográficas de los varones entrevistados en la zona centro 
 
 
Participante Edad Escolaridad Ocupación Estado 
civil 
No de 
hijos 
Jorge 25 años Preparatoria Vendedor puesto de 
periódicos 
Soltero 0 
Carlos 35 años Preparatoria Atiende un 
Cibercafe 
Separado 2 
Felipe 36 años Técnico en 
informática 
Analista en computo 
(atiende cibercafe) 
Casado 2 
Gerardo 40 años Licenciatura Consejero sexual 
Mexfam 
Casado 2 
Alejandro 40 años Estudiante 
psicología 
Profesor inglés Soltero 0 
Israel 43 años Secundaria Comerciante vende 
Películas 
Separado 4 
 
 
Como se observa en el cuadro 1 las edades de los varones entrevistados van de 
los 25 a los 43 años, solamente uno de ello (Gerardo) tiene licenciatura y la 
mayoría se dedica al comercio. Es importante señalar que Israel que es el varón 
que tiene mayor edad, informó que es separado y que actualmente vive con una 
 
14 De acuerdo con los objetivos del estudio interesa conocer cómo los varones perciben esta problemática 
social no desde su experiencia personal sino a través de su socialización con otros hombres y desde la 
construcción de la masculinidad, es decir, cómo ellos ven el actuar de los otros varones a partir de su 
interacción con ellos, sin embargo, a lo largo de las entrevistas se pudo observar que hablaban en primera 
persona, lo cual indica que sus percepciones quedaron plasmadas indirectamente en este trabajo. 
77 
 
mujer que es 20 años menor que él. Solamente dos varones entrevistados (Jorge 
y Alejandro) son solteros y no tienen hijos. 
 
 
4.2 Descripción de los varones entrevistados 
 
En esta sección se detallarán algunas de las particularidades de los varones 
entrevistados para conocer un poco más a cerca del contexto en el cual se 
encuentran y entender mejor el significado de sus discursos a lo largo de las 
entrevistas. 
 
 
Jorge 
 
Es un joven de 25 años, estudió hasta la preparatoria, es soltero y no tiene hijos. 
Es voceador, tiene un puesto de revistas sobre una avenida cerca del metro 
Hidalgo. Vive en la Delegación Tláhuac pero trabaja en la Delegación 
Cuauhtémoc. Se portó muy accesible durante la entrevista a pesar de que se 
encontraba laborando en su puesto y hubo en varias ocasiones interrupciones, 
además del ruido de los automóviles que circulaban por la avenida. Hubo empatía 
pues fue muy abierto en cuanto a sus respuestas ya que parecía una 
conversación entre amigos. 
 
 
Carlos 
 
Tiene 35 años, estudió la preparatoria, se separó de su esposa hace dos años y 
actualmente sostiene una relación. Tienen dos hijos y se dedica a cuidar un 
Cibercafé cerca del metro Guerrero, vive en la delegación Cuauhtémoc. La 
entrevista se llevó a cabo en un pequeño espacio que había detrás del café 
internet. Mostró mucho interés respecto al tema, respondía con fluidez y 
concretamente se centraba en los temas que se iban explorando. 
 
 
Felipe 
 
Es un varón de 36 años de edad, terminó una carrera técnica en informática, es 
casado y tiene doshijos. Trabaja en una consultoría por el metro Chilpancingo, 
pero los fines de semana se dedica a atender un café internet en la Delegación 
Cuauhtémoc. El discurso de este participante estuvo permeado por muchas 
cuestiones de moralidad, religión, de buenas costumbres transmitidas por los 
padres, y hacía referencia a un tipo de pensamiento tradicional. Al inicio de la 
entrevista se mostró hermético e inhibido, pero posteriormente tuvo confianza y 
comenzó a explayarse y dar su punto de vista de las temáticas que se 
puntualizaban en los ejes de la guía de la entrevista. La entrevista se realizó en un 
pequeño espacio que se encontraba atrás de su negocio. 
 
78 
 
Gerardo 
 
Este participante tiene 40 años, estudió la Licenciatura en Psicología, está casado 
y tienen dos hijas. Se encuentra trabajando en Mexfam de Netzahualcóyotl como 
consejero sexual, lugar donde se llevó a cabo la entrevista. Estuvo viviendo varios 
años en la zona centro y ahora vive en Netzahualcóyotl. Desde el inicio de la 
entrevista se dio cierta empatía ya que expresaba con mucha facilidad sus ideas y 
se logró conocer más a fondo sus experiencias personales, llegando al punto de 
profundizar en su experiencia de abuso sexual que tuvo durante su infancia. 
Manifestó a lo largo de la entrevista interés por el tema y se explayaba en su 
discurso, fue una de las entrevistas de mayor duración, cerca de dos horas, 
además se tuvieron que realizar dos sesiones. 
 
 
Alejandro 
 
Tiene 40 años de edad, se encuentra estudiando la Licenciatura en Psicología, es 
soltero y no tiene hijos. Trabaja en una escuela por Chimalhuacán impartiendo 
clases de inglés en preparatoria y preescolar. Varios años estuvo viviendo en el 
estado de Zacatecas, y algunos de sus argumentos giran en torno a sus 
experiencias tanto en bares como dentro del comercio sexual en varios lugares 
entre ellos de la zona centro. Esta entrevista se realizó en un salón de clases de la 
universidad donde estudia. 
 
 
Israel 
 
Es el varón que tiene mayor edad, 43 años, estudió hasta la secundaria, está 
separado y tiene 4 hijos, 3 niñas y un niño. Actualmente tiene una pareja con la 
que vive y es 20 años menor que él. Es comerciante, trabaja en un puesto de 
películas en Tepito, vive y trabaja por la Delegación Cuauhtémoc. Es un varón 
apasionado por las películas, disfruta su trabajo; se explayó en los temas 
aportando información valiosa, aunque al ser el varón con mayor edad presentó 
ciertas diferencias en su discurso en comparación con el resto de los 
entrevistados. La entrevista se efectuó en un restaurante cerca de donde vive. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
79 
 
4.3 Descripción de la información obtenida 
 
 
En esta parte se presentará el análisis de las categorías15 y subcategorías que se 
obtuvieron de los ejes temáticos de la guía de entrevista (ver cuadro 2). Cada una 
de estas categorías será presentada en un cuadro donde se podrán visualizar los 
discursos de los varones, así como las semejanzas o diferencias de lo que 
expresan cada uno de los participantes de acuerdo con la categoría que se este 
analizando, y después de cada cuadro se realizará una descripción detallada de 
los discursos de los varones, intentando comprender por qué los varones adultos 
son consumidores del comercio sexual de personas menores de edad, y si los 
mandatos masculinos, las costumbres y las creencias tienen que ver con el gusto 
de tener relaciones sexuales con adolescentes. 
 
 
Cuadro 2. Categorías y subcategorías que se extrajeron de las entrevistas que se realizaron 
a varones de la zona centro a partir de los ejes temáticos de la guía de entrevista 
 
Categoría Subcategoría 
1. Percepción respecto a la ESCI 
 
Qué es una persona menor de edad 
 
Percepción de la ESCI: Qué saben los hombres de la 
ESCI 
 
Tolerancia 
 
Justificación de ser consumidor de la ESCI 
 
La ESCI como delito 
 
 
2. Creencias en torno al Comercio Sexual Responsables de que los menores de edad trabajen en 
este tipo de explotación 
3. Costumbres respecto a la sexualidad 
masculina 
 
 
Significado de tener relaciones sexuales 
 
Costumbre de tener relaciones sexuales con personas 
muy jóvenes 
4. Creencias acerca de la sexualidad 
masculina 
 
Gusto por personas muy jóvenes o adolescentes 
 
 
5. Mandatos culturales 
 
 
Qué es ser un hombre de verdad 
 
Gusto por visitar lugares de entretenimiento para 
adultos 
 
6. Influencia de los medios de 
comunicación en la facilitación de la ESCI 
 
 
 
 
15 Se editaron algunas de las categorías para darles más sentido ya que fueron extraídas del discurso de los 
entrevistados. 
 
80 
 
4.4 Percepción respecto a la ESCI 
 
Esta categoría hace referencia a las representaciones y significados que los 
varones tienen del la explotación sexual comercial de personas menores de edad, 
cómo visualizan está problemática social, cómo la justifican y toleran de acuerdo a 
los mandatos culturales que dicta la sociedad actual. Las subcategorías de esta 
categoría de muestran en el cuadro 2. 
 
Subcategoría: Qué es una persona menor de edad 
 
Esta subcategoría surge de la guía de entrevista y lo que se intenta explorar es el 
concepto que tienen los varones adultos de lo que es una persona menor de edad, 
cuándo consideran que ya no lo es o hasta qué edad consideran que se es menor 
de edad, y qué características debe tener para seguir visualizándolo como menor 
de edad. Es importante señalar que en las entrevistas que se realizaron a los 
varones adultos siempre se referían a la ESCI como explotación de adolescentes 
y no de niños menores de 10 años, de cierta manera los entrevistados 
visualizaban la explotación de niños como algo desviado, enfermo, mientras la 
explotación sexual comercial de adolescentes fue algo más tolerado y visto hasta 
como normal, adjudicándoles de alguna manera la responsabilidad a los 
adolescentes de trabajar en el comercio sexual, ya sea por gusto, curiosidad o por 
la obtención de beneficios económicos. Además a lo largo de la entrevista se les 
preguntó sobre la explotación sexual de niños y adolescentes, sin hacer una 
distinción de sexos, si era de mujeres o de varones, para observar si alguno de 
ellos hacia la diferenciación, es decir, si a lo largo de su discurso mencionaban el 
sexo comercial con varones menores de edad. 
 
Cuadro 3. Frases y fragmentos acerca del concepto qué es una persona menor de edad 
tomada de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo 
 
menor de 18 años 
 
todavía no tiene 
cierta... 
independencia a... 
emocional 
 
si es independiente, y 
aunque sé que es 
menor de edad 
legalmente yo podría 
agarrar y decir; ah 
pues, ya no 
 
 
que tenga menos o 
sea en cuanto a edad 
 
verlos chiquitos 
 
indefensa, yo creo, 
indefensa, algo no 
sé, que no está 
despierta aún 
 
 
yo no lo acepto, lo que 
conozco, el ámbito donde 
conozco… 16 años, 
secundaria, tiene la 
secundaria…. 
 
14, 14, 16 para la gente 
joven, 24 años 
 
es lo que marca ahorita, 
antes era 18 ahora son, 
ya cumplió los 15 y ya… 
ya están listas 
 
ellas son las que a 
veces…predisponen 
 
andan acá de precoces 
 
se creen muy listas, creen 
que saben de todo 
creen que nada les va a 
pasar y se sienten dueñas 
de la situación 
 
pues bueno, si eres 
conocido, vecino o 
familia pues son seres 
según ellos que 
necesitan protección 
 
si es alguien que no 
conoces, que se ve 
en los medios y 
demás pues adelante, 
si yo puedo 
aprovecharme de él 
me voy a aprovechar 
 
en cualquier cuestión 
¿no? en cuestión de 
quitarle dinero, en 
cuestión de sexo eh 
etc. 
 
pues pueden ser dos 
cosas puede ser el 
riesgo pero también 
puede ser el placer 
 
puede ser el no tener 
poder, puede ser no 
tener experiencia 
pero pudiera ser 
también la riqueza de 
aprender algo o 
regresar a la juventud 
 
81 
 
Continuación cuadro 3. Frases y fragmentos acerca del concepto qué es una persona menorde edad tomada de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe Jorge Israel Carlos Gerardo 
 
se creen muy listas, 
creen que saben de 
todo 
 
creen que nada les va 
a pasar y se sienten 
dueñas de la situación 
 
pueden manipular al 
viejo 
 
le puedo sacar lo que 
yo quiera 
 
ellas vienen ya como 
predispuestas 
 
 
 
 
 
 
Para los varones entrevistados una persona menor de edad es aquella menor de 
18 años. Sin embargo, a lo largo de su discurso se puede visualizar que aunque 
tienen el concepto y son conscientes del significado de ser menor de edad, tienen 
la percepción de que si cuentan con ciertas cualidades y características ya pueden 
considerarse mayores de edad. 
 
La percepción de los varones entrevistados se centra en el concepto de que son 
indefensos, menores de 18 años, necesitan protección, no tienen independencia 
emocional, no están despiertos aún, son menores si tienen 14 o 16 años, a los 15 
ya están listas, están predispuestas, son precoces, a los 14 o 16 se sienten 
dueñas de la situación, pueden manipular a hombres adultos, si son niños que no 
son de la familia se puede abusar de ellos en cualquier aspecto, sea sexual o 
económico, es un riesgo ser menor de edad, no tener poder, no tener experiencia 
(ver cuadro 3). 
 
Para los varones entrevistados las personas menores de edad por una parte son 
personas dependientes, indefensas, carentes de poder y por otra parte pueden ser 
vistos como personas que son precoces y que además pueden ser utilizadas y 
manejadas por las personas adultas. Estas contradicciones pueden observarse en 
el discurso de los participantes: 
 
 
“…indefensa, yo creo, indefensa, algo no sé, que no esta despierta aún, 
ingenuidad, si si algo así yo creo… “Jorge 25 años. 
 
 
“…porque a lo mejor o sea... yo me encuentro a alguien que tiene 16 años, 17, 
pero que ya tiene no sé, carrera, casa, su trabajo, o sea algo muy independiente, y 
aunque sé que es menor de edad legalmente yo podría agarrar y decir; ah pues, 
ya no…” Felipe 36 años. 
82 
 
“.. antes era 18 ahora son, ya cumplió los 15 y ya… ya está lista, y ellas misma eh, 
lo hacen, ellas… no justifico ni mucho menos, pero ellas son las que a veces… 
predisponen, andan acá de precoces o tienen… por supuesto, se creen muy listas, 
creen que saben de todo, creen que nada les va a pasar y se sienten dueñas de la 
situación, en primera, creen que… así lo dicen, porque he oído chicas, que pueden 
manipular al viejo, “ay, ya está viejo y lo puedo manipular, le puedo sacar lo que yo 
quiera”” Israel 43 años. 
 
 
“…son inocentes, que pueden ser más fáciles de envolver, yo siento… a esa edad 
no te piden nada o sea en realidad este pues te digo los hombres ya tienen callo y 
saben que con una rosita pues ya la tienes casi casi rendida a tus pies, o sea no 
necesitas una mujer madura que “no a mi me pones coche, casa y todo lo demás” 
Carlos 35 años. 
 
 
Para Felipe (36años) las personas menores de edad pueden ser consideradas 
como adultos por el simple hecho de trabajar y ser independientes, al aparentar 
una mayor madurez al ser responsables y por este motivo puede justificarse y 
decir que aparenta mayor edad. Israel (43 años) percibe que la edad para 
considerarse menores de edad actualmente ha disminuido, ya que antes eran 18 
años y ahora a los 15 años ya se encuentran listas para la actividad sexual ya que 
son precoces y pueden manipular a los adultos, de esta manera le está 
atribuyendo la responsabilidad a las adolescentes de sus actos, lo cual puede 
justificar y normalizar que los menores de edad sean explotados sexualmente, ya 
que como se verá más adelante los varones entrevistados les endosan la 
responsabilidad de trabajar en lugares de entretenimiento para adultos a los 
adolescentes y no a los consumidores. 
 
Jorge (25 años) menciona que una persona menor de edad es ingenua y para 
Carlos (35 años) es inocente, pero para Carlos el ser inocente es una ventaja ya 
que los hombres pueden aprovecharse de esta situación para envolver y seducir 
sin tener que gastar mucho dinero porque pueden ser complacidas fácilmente en 
comparación con una mujer adulta. 
 
Los hombres perciben que las personas menores de edad tiene cierta madurez o 
la demuestra en diversos ámbitos, y por lo tanto la edad que consideran en la que 
ya pueden ser adultos o personas maduras es a la edad de 15 o 16 años, lo cual 
indica que puede ser tratados como adultos o pueden ser manejados y 
manipulados. 
 
 
 
 
 
 
 
 
83 
 
Subcategoría: Qué saben los hombres de la ESCI 
 
En esta subcategoría se intentó conocer la percepción que los varones tienen de 
la explotación sexual de personas menores de edad, qué tanto saben de esta 
problemática social. 
 
 
Cuadro 4. Frases y fragmentos acerca de la percepción que se tiene de la ESCI tomadas de 
cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
una distorsión 
enferma de los 
hombres que lo 
hacen 
 
machismo está 
como que un 
poco metido 
 
clavado en los 
hombres hacia la 
parte homosexual 
 
distorsiones 
sexuales 
enfocadas hacia 
los niños 
 
delito grave 
 
un pecado de 
dios 
 
es una 
enfermedad 
 
enfermo, es en el 
aspecto de 
diabólico 
 
Enfermo 
mentalmente 
 
si tu no sabes, o 
sea puedes 
agarrar y decir: “ 
es que yo no 
sabía 
 
forma perversa 
 
ya al momento 
de.. de estar ahí 
o sea igual te 
darían o sea, de 
10, 4 darían a 
ver, a ver, a ver... 
algo esta mal! 
 
 
es un tema 
bastante delicado 
y no quieren que 
salga mucho a la 
luz 
 
está presente en 
cada país 
 
tal vez uno por 
no querer verlo 
más lo bloqueas, 
lo eliminas de ti 
 
tratar de no 
pensar en eso 
 
alguien está 
abusando de los 
niños, en 
ofrecerlos 
 
no quieres oír 
 
no le damos 
tanta importancia 
tomas desinterés 
 
 
para qué quiero 
enterarme de la 
explotación 
sexual 
 
para qué, no es 
mi caso, no estoy 
en eso 
 
no me perjudica 
 
quizás si es a una 
de sus hijas 
 
mientras no te 
inmiscuya, 
mientras no te 
incumba no 
piensas, no lo 
analizas, no lo 
investigas, no 
buscas solución, 
nada 
 
para eso están 
otras instituciones 
que se deben de 
preocupar por 
ellos 
 
a mí, ni me 
interesa, ni me 
apura, ni me 
afecta, 
honestamente 
aunque se oiga 
muy feo 
 
no lo piensas, 
porque no te 
afecta 
 
el día que quizás 
le pase a tu 
sobrina, a una 
amiga o a alguien, 
solamente es así 
como quizás 
podrás hacer, 
actuar o ver 
 
saben mucho 
 
mientras no sea 
mi familia me vale 
 
bombardeo de 
sexualidad mala 
 
páginas porno, 
las revistas que 
no es información 
este no tanto 
científica 
 
te llena la cabeza 
de tantas 
fantasías 
 
luego empiezas a 
escuchar que pus 
con un niño o una 
niña vas a tener 
este una 
satisfacción 
mayor 
 
a lo mejor el 
estrecho de su 
vagina el estrecho 
de su ano 
 
llega a enfermarte 
tanta tanto 
bombardeo que 
dices bueno si así 
me lo están 
vendiendo lo 
compro 
 
como todas las 
problemáticas 
dicen como yo no 
lo puedo 
solucionar pues 
que puedo hacer 
nada 
 
es grave 
 
poco se hace y 
hasta se fomenta 
 
autoridades saben 
dónde y cómo 
 
se esta haciendo 
común 
 
se puede ver 
como 
preocupante 
 
hay mucha 
desinformación 
 
se enteran 
comúnmente por 
los medios 
 
 
 
 
cuando se está 
en grupos de 
cotorreo, pos se 
olvida que es un 
problema 
 
dicen, que bueno 
que exista 
 
si estoy en un bar 
órale, por qué me 
voy a meter en 
problemas, si ahí 
está y trabaja 
 
hay chicas que 
son mayores de 
18 años y 
aparentan menor 
edad 
 
los dueños que 
tienen que 
responder 
 
buscan siempre 
buscar algún 
argumento que 
los zafará 
 
los hombres y la 
sociedad en 
general cierra los 
ojos a todo esto 
 
se sabe lo que 
nos dicen en las 
noticias 
 
la misma 
sociedad no hace 
nada 
 
basta pararse por 
al merced, por 
candelaria 
 
 
84 
 
Respecto a la percepción de la ESCI, en el cuadro 4 se puede observar que los 
varones perciben que esta es una problemática socialgrave, que la mayoría de los 
hombres no quieren saber del tema, no les interesa saber que sucede, no quieren 
escuchar ni oír, mientras no les afecte no le dan importancia, la sociedad en 
general cierra los ojos y no hace nada al respecto, se fomenta en los bares al 
tener personas menores de edad, hay bombardeo de sexualidad mala, pornografía 
que induce a los varones a este tipo de comercio; le otorgan la responsabilidad a 
las autoridades para que ellos se preocupen y detengan este tipo de explotación. 
También refieren que hay mucha desinformación, que lo único que logran conocer 
es a través de los medios de comunicación como la televisión. Los varones 
mencionan que los hombres en general perciben así esta problemática, como algo 
que existe y es preocupante pero que ellos no pueden solucionarlo, y que al 
contrario participan en este tipo de comercio por la influencia de la pornografía y el 
acceso que se tiene al comercio sexual de personas menores de edad. 
 
Es importante señalar que solamente un varón (Felipe) indica que para los 
hombres el consumo de la ESCI es una enfermedad mental, que el machismo 
influye para que se den este tipo de prácticas, que son hombres homosexuales, 
con distorsiones sexuales hacia los niños, que es un delito grave, algo diabólico, 
una forma perversa, y que solamente pocos hombres ven mal este tipo de 
conductas, como lo indica el siguiente fragmento de la entrevista: 
 
 
“... si los entrevistas en la calle, todos te van a decir que esta mal, si ya los 
entrevistas adentro del congal, con la niña aquí en las rodillas, te van a decir: 
”pues yo no sabía que tenia 17” ¿no?, o sea la van a tratar de librar así, o sea.… 
en general yo creo que esta mal, o sea que si dicen; pues que hagan algo, que 
haya leyes, que haya esto que haya lo otro, o sea lo harían, o sea pero ya al 
momento de... de estar ahí o sea igual te dirían o sea, de 10, 4 dirían a ver, a ver, 
a ver... algo esta mal, o sea, creo que es así, más o menos varía…” Felipe 36 
años. 
 
 
En el discurso de Carlos y Alejandro que son solteros y no tienen hijos se puede 
observar que hay una falta de interés por el tema, sin embargo para Gerardo es un 
tema preocupante y hasta grave como lo señalan en su discurso: 
 
“… sí es muy poco lo que sabemos, y por lo mismo, lo que te digo no quiero saber 
de eso, no quieres oír y o sea si lo vas a enfrentar es con todo, pero como 
normalmente no hay nadie que te diga sabes que o sea en México hay un 
porcentaje de tanto por ciento y es en estas ciudades y es en estas localidades, 
nadie te va a decir eso, entonces como que no le damos tanta importancia, tomas 
desinterés” Carlos 25 años. 
 
 
“pues… yo pienso que las... los hombres y la sociedad en general este... cierra los 
ojos a todo esto ¿no? o sea por ejemplo los datos y... es más cómodo, ... es más 
cómodo quedarse sin saber nada ¿no? o sea se sabe lo que nos dicen en las 
85 
 
noticias, nos dicen.... nos dicen muy poco ¿no? o sea en la t.v. realmente nos 
dicen muy poco, a veces pasan como que un reportaje especial de ese problema 
pero de ese problema, de la explotación sexual infantil y todo eso pero... es 
realmente nada y no es algo que resuelva el problema” Alejandro 40 años. 
 
 
“Que es grave, que es grave, que es grave. Sin embargo, poco se hace y hasta se 
fomenta, porque propias autoridades saben dónde y cómo y no se hace de mucho, 
no se le pega fácilmente a las redes de prostitución y menos de narcotráfico, es 
puro discurso, meramente discurso público, desde mi visión es grave, es una 
situación grave, en la cual pues se esta haciendo común…” Gerardo 40 años. 
 
Para Carlos, Alejandro y Gerardo la problemática es grave. Sin embargo los 
varones no se preocupan, no les interesa, existe una apatía social que lleva a una 
normalización del comercio sexual de personas menores de edad en donde los 
varones se vuelven insensibles ante el fenómeno y pueden convivir con él y hasta 
tolerarlo, es el caso de la zona de la Merced donde se sebe que existe el comercio 
de menores de edad y no se hace nada e inclusive se percibe como algo normal y 
hasta se consume, tal y como lo comenta Alejandro: 
 
 
“… la misma sociedad no hace nada, o sea yo pienso que sí sabemos, no lo 
sabemos así de que nosotros seamos este... testigos presenciales al 100% pero 
creo que sí lo sabemos porque sí lo vemos, basta pararse por al merced, por 
candelaria y todo eso, y es que hay este... niñas prostituyéndose ¿no? inclusive 
me tocó una vez que entramos con un… yo una sola vez, me fui con alguna 
prostituta en la merced ¿no? y no es por despectivísimo ni nada, porque en 
realidad, yo... no sé, yo como que las respeto mucho ¿no? digo; es un trabajo muy 
sufrido, pero cuando íbamos entrando a los cuartos que tienen este.... que son 
muy pequeñitos, y están digamos...están divididos por... no sé, parecen tablas de 
triplay o no sé que... que material sea, y... ves nada más abajo una camita, un 
espacio y las divisiones ¿no? entonces cuando iba entrando, o sea vi tantas chicas 
que ya habían salido tal vez de haber hecho algún servicio, que puede ser, 
estaban este... peinándose todo esto y que nos vieron entrar a mi, a un amigo y no 
sé, el chiste es que las chicas que nos hablaron, así como coqueteándonos y todo 
eso “a ver cuando me vienes a ver a mí” a pesar de que ya íbamos nosotros con 
alguien pero... si note que las chicas que nos hablaron así que eran unas creo 
unas 4 chicas que estaban ahí arreglándose, y si note que... que se les veía que 
eran menores de 18 años, o sea, yo ahí si no sé muy guapas y todo pero, sí se 
veían muy jóvenes y este... entonces eh... es algo, es un...es algo a lo que 
nosotros estamos así ¿no? que si lo vemos, lo palpamos, diario yo creo, pero nos 
hacemos de la vista gorda y... a veces porque es más cómodo y a veces porque 
es difícil…” Alejandro 40 años. 
 
 
Para Israel y Carlos el problema de la ESCI es una cuestión por la que no pueden 
hacer nada, no les interesa hay cierta indolencia, le dejan la responsabilidad a las 
autoridades, sin embargo, cuando se tienen hijos, en este caso Israel tiene cuatro 
y Carlos dos, ellos reflexionan y mencionan que este fenómeno les interesaría y 
harían algo si algún familiar o conocido se encontrara en esta situación. 
86 
 
“Pues nada que no quieras saber, yo, yo si soy programador, analista de sistemas, 
para qué quiero enterarme de la explotación sexual o para qué, yo no le veo, digo, 
para qué, no es mi caso, no estoy en eso, no estoy metido y no me perjudica, no, 
para qué…” 
 
“A tu entorno, a lo tuyo, no, o sea, no lo piensas, porque no te afecta, te repito, el 
día que quizás le pase a tu sobrina, a una amiga o a alguien, solamente es así 
como quizás podrás hacer, actuar o ver, pero antes no, no, la verdad no, no…” 
Israel 43 años. 
 
 
“Creo que saben mucho, ¿no? o sea sí, claro saben mucho, pero como te repito 
mientras no sea mi familia me vale ¿no? y desgraciadamente como te digo yo 
siento que que todo este bombardeo de sexualidad mala, porque es mala ¿no? o 
sea todas esas páginas porno, las revistas que no es información este no tanto 
científica más bien educativa no es sino al contrario es mala información yo siento 
que con todo eso este te digo te llena la cabeza de tantas fantasías de tantas 
cosas y luego empiezas a escuchar que que pus con un niño o una niña vas a 
tener este una satisfacción mayor este por qué porque a lo mejor el estrecho de su 
vagina el estrecho de su ano ¿si? eso te va a causar placer ¿no? entonces siento 
que que pus llega a enfermarte tanta tanto bombardeo que dices bueno si así me 
lo están vendiendo lo compro” Carlos 35 años. 
 
 
Además de la apatía que demuestra Carlos hacia la ESCI, también menciona en 
su discurso que la influencia de la pornografía puede inducir a los varones a 
buscar sexo con personas menores de edad por la manera en que les presentan 
las imágenes, y las fantasías y creencias que van permeando el imaginarios de los 
varones, comoel placer que encontrarán en una niña o niño virgen. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
87 
 
Subcategoría: Tolerancia hacia la ESCI 
 
En esta subcategoría se exploró qué tanto los varones permiten desde su punto 
de vista que un adulto mantenga relaciones sexuales con un menor de edad, así 
como la edad en la cual una persona menor de edad puede empezar a tener una 
vida sexual. 
 
Cuadro 5. Frases y fragmentos acerca de la tolerancia que se tiene hacia la ESCI tomadas de 
cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
los hombres en 
general creen 
que las mujeres 
entre 18 a 25 
están jóvenes, 
atractivas o sea 
no se me ocurre 
una palabra 
como tiernas. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
depende de la 
personalidad de 
cada persona y la 
mentalidad, no sé 
desde los 18, 
17… 
 
 
yo no lo acepto, 
lo que conozco, 
el ámbito donde 
conozco… 16 
años 
 
en el ambiente 
en donde 
estamos son muy 
precoces las 
mujeres, de 12 
años, no tienes 
idea eh, lo que 
dicen, hablan y 
todo, la cosa es 
tremenda 
 
si te fijas es lo 
que marca 
ahorita, antes era 
18 ahora son, ya 
cumplió los 15 y 
ya… 
 
 
te puedo decir a 
los 16, 17 años o 
sea que todavía 
se están 
desarrollando 
 
es cuando se 
hacen más 
atractivas para los 
hombres 
 
 
no habría ningún 
problema, si hay 
un consentimiento 
legal 
 
si hay un 
consentimiento 
personal o sea del 
menor de edad 
 
y hasta que edad 
por ejemplo diría 
16, 17 años ya 
sería otra cosas 
que 14 o 12 
 
 
 
estando en un 
lugar así hay una 
chica te digo de 
16, 17 años y 
este vente amiga, 
vamos a bailar y 
nos tomamos una 
cerveza y todo 
eso 
 
 
 
En el cuadro 5 se observa que los varones adultos consideran que una persona 
menor de edad puede iniciar a tener contacto sexual a la edad de 16 o17 años, 
para ellos ya no son menores de edad y pueden comenzar a experimentar su 
sexualidad con varones adultos. Además perciben que las mujeres jóvenes son 
atractivas, tiernas, y que algunas niñas de 12 años son muy precoces, todo lo que 
dicen y hacen demuestra que son personas maduras con ciertas cualidades. 
 
 
Para Jorge y Carlos la edad en que una persona menor de edad puede comenzar 
a tener relaciones sexuales es a la edad de 17 o 18 años tanto con sus pares 
como con un adulto, no expresan en su discurso algún comentario acerca de que 
es una práctica mal vista, al contrario Carlos menciona que a los varones les 
gustan las adolescentes porque se encuentran en desarrollo, son vírgenes, les 
atraen su cuerpo, y su figura. 
 
“… pues yo considero que no sé, bueno también te digo depende de la 
personalidad de cada persona y la mentalidad, no sé yo a mi parecer desde los 
dieciocho, diecisiete dieciocho yo creo que ya, pero pues obviamente si estamos 
88 
 
viendo la sexualidad aquí en México empieza desde los quince o catorce años, 
entonces es muy temprana la edad, obviamente normalmente se ve con los de las 
misma edad, ¿no?, pero en un mayor si yo creo que si ¿no? diecisiete dieciocho 
años creo que ya…” Jorge 25 años. 
 
“Ah pues te puedo decir a los dieciséis diecisiete años o sea que todavía se están 
desarrollando…porque igual lo que buscan a lo mejor es que sea virgen, y este 
pues en ese momento ya ves que tu cuerpo va cambiando y a veces este va y 
como se llama este no va parejo ¿no?, o sea de repente a lo mejor le crecen 
muchos los senos pero está de otras partes del cuerpo está pareja, entonces a lo 
mejor lo que le llamó la atención son los senos o al revés ¿no? le crecen los 
glúteos, las caderas o sea no va toda pareja entonces eso es lo que yo siento que 
les atraería más” Carlos 35 años. 
 
En el discurso de Felipe se puede observar que a pesar de que es un poco 
tradicionalista y se guía por lo que le fue inculcado por sus padres, considera que 
lo correcto según sus principios es casarse después de los 18 años pero 
menciona que una persona aunque sea menor de edad puede ser más madura 
que una persona mayor de edad, que la edad no importa sino el nivel de madurez 
que muestra la persona. 
 
“Pues yo en lo particular así como que... según yo no soy tan tradicional, pero 
como que siento que si traigo ideas tradicionales por parte de mis padres ¿no? o 
de mi madre. De que pues las mujeres y los hombres, se casan después de los 
18... este...o sea, ciertos ciclos o etapas, se casan para siempre y cosas así ¿no?, 
entonces este… bueno también tenemos... conozco y he leído de leyes, entonces 
yo siento o sea que no, no se puede marcar que después de los 18 las mujeres o 
hombres ya son maduros, ya antes ¿no? o sea realmente depende de su 
educación, y si creo puede haber personas ya o sea... menores de 18 años que 
puedan estar un poco maduras y considero que hay otras que después de los 18, 
igual todavía no están maduras; entonces yo creo que no tanto depende de la 
edad, si no de la madurez” Felipe 36 años. 
 
 
En comparación con los demás varones entrevistados, Gerardo comenta que 
existe un riesgo al tener relaciones sexuales con una persona menor de edad, y al 
igual que Alejandro consideran que la edad en que pueden comenzar a tener 
actividad sexual un adolescente con un hombre adulto es a los 16 años, sin 
embargo para Gerardo es mal visto mantener relaciones sexuales con niños 
menores de catorce años, es menos tolerado que con adolescentes. Es importante 
señalar que para Alejandro el gusto por adolescentes es marcado ya que lo 
mencionó a lo largo de la entrevista. 
 
 
“... pues comúnmente eh el doble, pues si tienen cuarenta veinte, ¿no?, pero y si 
como miembro de esa edad yo creo que rebasar los dieciocho o sea menores ahí 
sabemos que hay un riesgo y entonces si se considera, obviamente es un riesgo, 
está prohibido y obviamente como cosa prohibida también está más buscada” 
Gerardo 40 años. 
 
89 
 
“… yo creo que no habría ningún problema, si hay un consentimiento legal, si hay 
un consentimiento personal o sea del menor de edad y hasta qué edad por 
ejemplo para mi yo diría dieciséis diecisiete años ya sería otra cosas que catorce o 
doce” Gerardo 40 años. 
 
“… yo pienso que sí y... a lo mejor no... no necesariamente tomado, que es lo más 
común que hay, porque se entra a tomar, se entra a tomar pero de repente eh... 
habemos uno que otro que decimos: “yo nada mas me tomo un refresco”, pero yo 
voy en plan de relajo y resulta que la que más me gusta es una chavita de 16 
años, pero está en este ambiente… pues como que sí se le olvida a uno todo 
¿no?” 
 
“…yo personalmente lo he vivido que... no me he metido con alguien menor pero... 
si he sentido la tentación, o sea yo estando en un lugar así hay una chica te digo 
de 16, 17 años y este... vente amiga, vamos a bailar y... nos tomamos una cerveza 
y todo eso, y como que... como que a veces uno esta buscando un momento…” 
Alejandro 40 años. 
 
Israel el varón de mayor edad que se entrevistó, a lo largo de su discurso adjudica 
cierta responsabilidad a las niñas, ya que las percibe precoces y de cierta manera 
provocativas, siendo ellas las que incitan a los hombres, recayendo en los 
adolescentes todo la responsabilidad de sus actos. Es interesante observar que de 
los demás varones entrevistados, solamente Israel considera que las menores de 
edad pueden comenzar a tener vida sexual con adultos, menciona que a los 15 
años es cuando ya se encuentran listas, y a los 12 años cuando inician a ser 
provocativas y precoces. 
 
“No, no he visto, no me ha tocado el caso, no te podría decir pero no he visto ¡eh!, 
no, y en el ambiente en donde estamos son muy precoces la mujeres (en el 
comercio ambulante), de 12 años, ¡no tienes idea eh!, lo que dicen, hablan y todo, 
la cosa es tremenda, pero no, lo que personalmente he visto.” 
 
“ya cumplió los 15 y ya… ya está lista, y ellas mismas lo hacen, ellas… no justifico 
ni mucho menos, pero ellas son las que a veces…” Israel 43 años. 
 
De acuerdo con lo establecido en el artículo 1 de la Convención sobrelos 
Derechos de los Niños, una persona menor de edad es todo ser humano menor de 
dieciocho años de edad (Ramírez, 2008), pero de acuerdo a lo que mencionan 
algunos de los entrevistados anteriormente, la edad para considerarse mayor de 
edad son los 18 años y actualmente se percibe que a la edad de 15 años ya son 
personas con cualidades de adultos y que pueden ser considerados como tales. 
 
La tolerancia de los varones de acuerdo a su percepción indica que a pesar de 
que a la edad de 16 y 17 años aún son personas menores de edad para ellos ya 
no lo son, ya que son atractivas y pueden estar listas para mantener relaciones 
sexuales con varones adultos, lo que puede estar ligado a la necesidad de los 
hombres de buscar la inexperiencia, algo nuevo, limpio para que no los infecte de 
alguna enfermedad, encontrar mayor satisfacción por la estreches de su vagina o 
ano, así como ser contagiados por la juventud. 
90 
 
Subcategoría: Justificación de ser consumidor de la ESCI 
 
Se indagó con esta subcategoría las principales justificaciones o excusas que los 
varones dan para mantener relaciones sexuales con personas menores de edad 
dentro del comercio sexual. 
 
 
Cuadro 6. Frases y fragmentos acerca de la justificación del consumo del comercio sexual 
de personas menores de edad tomadas de cada uno de los discursos de los varones 
entrevistados. 
 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
tu puedes agarrar 
y decir; ”a ver, 
pues no se ve de 
16” 
 
piensa como de 
16, ya me habla 
de esto, de lo 
otro y de aquello, 
o sea, yo diría 
que tiene como 
30 
 
tu palabra contra 
la mía 
 
lo que tú piensas 
y lo que es y todo 
eso, muy 
subjetivo 
 
pues si la ley es 
así 
 
” pues yo no la vi 
de 16” 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
yo pague y yo 
quiero eso 
 
no le pertenece a 
nadie 
 
no creo que se… 
se detenga el 
hombre 
 
no se detiene, la 
verdad ni por eso 
ni por nada 
 
 
 
con 
consentimiento de 
ellas 
 
el problema es 
cuando a la mujer 
se le, se forza a 
hacer lo que no 
quiere 
 
si la chica quiere 
¿por qué no?, ¿a 
quién se le hace 
daño?... 
 
viene la chica y lo 
busca 
 
tiene 16 años, y 
ha pasado, te juro, 
ha pasado de que 
“¿tienes miedo?”, 
“¿te pegan?” 
 
por qué no lo 
hago, porque 
digo… ni lo haría, 
tengo niñas, tengo 
tres niñas divinas 
 
no quisiera que 
pasara eso con 
alguna de mis 
hijas 
 
quizás no lo 
andan buscando 
 
viene la chica y lo 
busca 
 
la oportunidad si 
traes el billete la 
compras, la 
compras porque 
la compras y 
dices yo quiero a 
ella y pagas 
 
 eres dueño del 
lugar aunque la 
chava no quiera 
pues “lo siento 
mamacita estás 
trabajando aquí 
órale” 
 
entonces la 
puedes obtener 
 
 
 
quizá los hijos 
podrían 
detenerlos quizá, 
pero quizá ni 
siquiera tendría 
que salir porque 
bueno ahí tiene 
 
no sería una 
limitante que 
tuviera hijos o 
hijas 
 
si estoy en un bar 
órale, por qué me 
voy a meter en 
problemas, si ahí 
está y trabaja 
 
inclusive yo no 
sabía ni que edad 
tenía 
 
hay chicas que 
son mayores de 
18 años y 
aparentan menor 
edad, o sea que... 
que a mi ni me 
metan en 
problemas 
 
desde que está 
ahí es por que 
trabaja en eso, 
¿no? 
 
muchos de los 
que visitan esto, 
son gente política 
 
yo me metí con 
una chica que 
trabaja en un bar 
y si es menor de 
edad, bueno pues 
bueno para eso 
están los dueños 
que tienen que 
responder 
 
 
 
 
 
 
 
 
91 
 
Continuación cuadro 6. Frases y fragmentos acerca de la justificación del consumo del 
comercio sexual de personas menores de edad tomadas de cada uno de los discursos de 
los varones entrevistados. 
 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 porque la chica es 
fácil 
 
sabe que no 
podrá vivir con 
ella, pero sabe 
que le puede 
sacar un teléfono 
celular 
 
le puede pagar 
una salida 
 
chicas a veces 
tienen su novio o 
su esposo y 
andan con 
hombre mayores 
 
lo que yo conozco 
y he visto es 
sobre lo que gira, 
eh, la cosa 
económica 
 
 
 
 
En el cuadro 6 los varones entrevistados mencionan que los hombres en general 
utilizan diversas justificaciones para mantener relaciones sexuales con personas 
menores de edad, dentro de estas justificaciones se encuentran las siguientes: no 
sabía que eran menores de edad, se veían mayores de edad por su forma de 
vestir y de actuar, si tienes dinero la puedes comprar, sin interesar que sea menor 
de edad, el dueño del lugar puede presionar a la menor a ofrecer servicios 
sexuales, por lo tanto los dueños tienen que responder y si están ahí es porque 
trabajan en eso, entonces pueden solicitar sus servicios. También pueden 
escudarse en decir que ella consintió el encuentro sexual, que es una chava fácil, 
que algunas buscan este tipo de relaciones, son provocativas, se insinúan, se 
venden para obtener algo a cambio como un celular, y que éstas chicas a veces 
tienen esposo o novio, por lo tanto no se le hace ningún daño, si no al contrario les 
ayudan a obtener dinero. También se considera que los hombres en general no 
cometerían este tipo de actos porque se meten en problemas legales, sin 
embargo, se menciona que buscan diversos argumentos para zafarse y poder 
justificar sus actos. Algunos hombres que buscan relaciones sexuales con 
personas menores de edad no se detiene por nada, aunque otros pueden 
detenerse por el hecho de tener hijas o hijos y eso puede evitar que se busque a 
un menor de edad para tener relaciones sexuales. 
 
92 
 
Gerardo además de manifestar que no sería una limitante tener hijos menores de 
edad para mantener relaciones sexuales también comenta que hay otras 
justificaciones que los hombres podrían utilizar como se muestra a continuación: 
 
“… quizás pueda ser eso ¿no? de porque esta bonita, esta mucho más bonita que 
la pareja que tengo ahora, tiene sus carnes más firmes que la pareja que tengo 
ahora… eh eh ah no me compromete emocionalmente quizá… quizás porque es 
comercio sexual…” Gerardo 40 años. 
 
Para Israel, el tener hijas es una limitante ya que él no andaría con una 
adolescente porque tiene hijas pequeñas y eso lo detendría, pero de alguna forma 
primero justifica que los varones anden con las menores de edad porque ellas son 
quienes están en busca de hombres ya que son fáciles y quieren dinero. 
 
“Un delito, sí, pero viene la chica y lo busca, y tiene 16 años, y ha pasado, te juro, 
ha pasado de que “¿tienes miedo?”, “¿te pegan?”, así me lo han dicho, de verdad, 
y sabes por qué no lo hago, porque digo… ni lo haría, tengo niñas, tengo tres 
niñas divinas y este no, no quisiera que pasara eso con alguna de mis hijas, no sé, 
debe haber alguna forma de alejarme o hacer que no pase, no sé, pero no, no lo 
hago…” Israel, 43 años. 
 
Otros, como Alejandro y Felipe, les adjudican cierta responsabilidad a las menores 
de edad por trabajar en lugares de entretenimiento para adultos y por eso 
justifican que los varones sean consumidores del comercio sexual. 
 
“... ora en un bar, a lo mejor dice no este… no porque me meto en problemas 
legales, no porque es menor de edad, pero si estoy en un bar órale, por qué me 
voy a meter en problemas, si ahí está y trabaja, ¿qué puede argumentar? inclusive 
yo no sabía ni que edad tenía, hay chicas que son mayores de 18 años y 
aparentan menor edad, o sea que... que a mi ni me metan en problemas porque... 
desde que esta ahí es porque trabaja en eso…” Alejandro 40 años. 
 
 
“... tu puedes agarrar y decir; “ a ver, pues no se ve de 16” ¿no? o piensa como de 
16, ya me habla de esto, de lo otro y de aquello, o sea, yo diría que tiene como 30 
¿no? (risas) este...o sea si, si o sea, eso es el la parte o sea... de ya vamos a 
hablar, o sea tu palabra contra la mía, lo que tu piensas y lo que es y todo eso, 
muy subjetivo…” Felipe 36 años. 
 
Jorge y Carlos argumentan que el dinero es lo que le da poder a un varón y que 
por eso puede llegar a ser consumidor del comercio sexual de personas menores 
de edad, por lo que la justificación sería que ellosestán comprando algo por eso 
no habría problema. 
 
“… yo pague y yo quiero eso ¿no?, entonces se justifican de alguna manera 
absurda porque no le pertenece a nadie ni tienes que hacer eso para para tener 
sexo con un niño ¿no? o alguien menor de edad pero no creo que se… se detenga 
el hombre, no no no no se detiene, la verdad ni por eso ni por nada…” Jorge 25 
años. 
93 
 
“… la oportunidad si traes el billete la compras, la compras porque la compras y 
dices yo quiero a ella y pagas ¿si?, y eres dueño del lugar aunque la chava no 
quiera pues “lo siento mamacita estás trabajando aquí órale”, si o sea ya entró 
buena lana por ti órale, si, entonces la puedes obtener, entonces es eso ¿no?...” 
Carlos 35 años. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
94 
 
Subcategoría: La ESCI como delito 
 
En esta subcategoría se indagó el conocimiento que tienen los varones de la 
explotación sexual comercial de personas menores de edad como delito, si saben 
que ser consumidor de esta explotación constituye una transgresión pero aún así 
se lleva a cabo dentro del contexto en el que se encuentran. 
 
 
Cuadro 7. Frases y fragmentos acerca de la percepción que tienen de la ESCI como delito 
tomadas de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
mientras lo puedan 
justificar de alguna 
manera 
 
se les olvida que es 
un delito 
 
la responsabilidad ya 
no va a quedar de 
este lado si no del... 
del dueño 
 
el causante de todo 
eso pues si todos 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
sí sabe pero se 
hace pendejo 
 
 
siempre sabes pero 
tratas de evitarlo y 
borrarlo 
 
anularlo de tu 
mente 
 
no importa 
 
tú sabes que si 
alguien no tiene 
dieciocho años, no 
no puedes acceder 
a ella 
 
te arriesgas 
 
el vamos a ver que 
pasa 
 
estás consiente que 
es un delito 
 
yo pague y yo 
quiero eso 
 
se justifican de 
alguna manera 
absurda 
 
 
 
 
sí sabes que es 
delito 
 
lo sigues haciendo 
mientras no tengas 
consecuencias 
 
si tiene 11 años y 
puedes pasar 6 
meses con ella lo 
haces 
 
mientras no tengas 
consecuencias 
 
mientras no, sí, no te 
rompa tu… donde 
vives, todo tu 
entorno, lo haces, 
mientras no te 
perjudique 
 
podría, este, 
remorderte si acaso 
piensas que tienes 
hijas 
 
lo hago, por qué, 
porque puedo 
pagarlo y sin bronca 
 
porque la niña 
quiere y no hay 
bronca 
 
mientras no me 
cachen lo sigo 
haciendo 
 
todos sabemos que 
es delito y que 
seguirá siendo 
mientras no te afecte 
 
mientras viendo a la 
autoridad 
incompetente para 
terminarlo va a 
seguir 
 
mientras haya 
familias 
disfuncionales 
 
sí claro que saben 
 
entre más prohibido 
más adrenalina 
corre por tus venas 
y sientes creo más 
placer sientes 
 
desde muchas 
formas tú tratas de 
zafarte 
 
ni tenemos 
principios que antes 
teníamos que nos 
inculcaban 
 
si me cachan pues 
igual y este le doy 
una lana al poli 
 
yo no supe o sea yo 
no sabía que era 
niña 
 
en ese momento 
pues no vas a 
pensar en que te 
van a cachar 
 
simplemente y 
sencillamente es la 
adrenalina de decir 
ah pues es una niña 
pues órale va ¿no? 
 
 
sí se sabe porque 
abiertamente los 
medios si han hecho 
algún comercial 
 
abiertamente sí se 
sabe que tener sexo 
con menores de 
edad es un delito 
 
es un riesgo muy 
alto 
 
la leyes se hicieron 
para violarlas 
 
me provocó yo no 
quería 
 
me hostigó 
 
 
 
 
cuando se busca 
hacia los lugares 
que ofrecen... como 
sexo servicio, el 
hombre no percibe 
que es un delito 
 
a pesar de que ahí 
esta al ley 
 
nadie lo percibe así 
 
muchos políticos 
son los que buscan 
esos servicios 
 
decimos que la 
piratería de discos 
es un delito ¿no? 
todos los 
compramos 
 
 
 
95 
 
En el cuadro 7 se indican algunos de los fragmentos de los entrevistados donde se 
muestra que todos saben y aceptan que la ESCI es un delito, sin embargo dan 
diversos argumentos como los siguientes: se les olvida que es un delito, la 
responsabilidad es de los dueños de los lugares donde son explotados, intentas 
olvidarte que es un delito, lo haces mientras no tengas consecuencias o no se 
dañe a tu familia, las autoridades tienen que actuar, entre más prohibido mejor 
para los varones, hay comerciales que lo difunden, es un riesgo, cuando se está 
en bares no se percibe como delito aunque sea menor de edad. 
 
 
Para dos de los entrevistados (Felipe y Alejandro) el tener relaciones sexuales con 
personas menores de edad es un delito, sin embargo, comentan que a los varones 
se les olvida que está penado o no lo perciben como delito, tal como se observa 
en las siguientes viñetas: 
 
 
“Sí, o sea te digo lo consideran que es un delito, pero mientras lo puedan justificar 
de alguna manera, o sea no lo... o sea, se les olvida que es un delito, o sea como 
te decía, si yo entro y digo; pues es que aquí deberían estar puras de 18, o sea, 
entonces ya como que la responsabilidad ya no va a quedar de este lado si no 
del... del dueño” Felipe 36 años. 
 
“… yo digo que cuando se busca hacia los lugares que ofrecen... como sexo 
servicio, el hombre no percibe que es un delito, a pesar de que ahí esta la ley que 
dice: “con menores de edad es un delito” ¿no?, pero... nadie lo percibe así.” 
 
“Es como decir así como... como equiparándolo por ejemplo con... decimos que la 
piratería de discos es un delito ¿no? todos los compramos, ¿no?...” Alejandro 40 
años. 
 
 
También Jorge y Gerardo mencionan que los varones que pueden tener contacto 
sexual con adolescentes saben que es un delito, están conscientes de que es un 
delito, pero se arriesgan para experimentar, mientras Carlos indica que es algo 
prohibido y que puede incrementar el placer y por eso se podrían llevar a cabo 
este tipo de conductas. 
 
 
“Sí sabes que es un delito, y dudo que alguien no lo sepa la verdad, normalmente 
tu sabes que si alguien no tiene dieciocho años, no no puedes acceder a ella ¿no? 
pero te arriesgas ¿no?, el arriesgue, como siempre el vamos a ver que pasa, pero 
sí sabes, estas consiente que es un delito…” Jorge 25 años. 
 
 
“… es un riesgo pues y es un riesgo muy alto que si se tiene la conciencia 
obviamente pues no se toma (se ríe) no se toma el riesgo…” Gerardo 40 años. 
 
 
96 
 
“… sí, sí, sí claro que saben y este pero como te digo entre más prohibido más 
adrenalina corre por tus venas y sientes creo más placer sientes” Carlos 35 años. 
 
 
El único varón que comenta que a pesar de ser un delito el ser consumidor de la 
ESCI, se puede llevar a cabo si no colocan al varón en situaciones problemáticas, 
si no le traen consecuencias, puede seguir haciéndolo por varios meses e incluso 
años. 
 
“Sí sabes que es delito, sí, y, lo sigues haciendo mientras no tengas 
consecuencias, te repito, y esto implica, si alguien te puede asegurar que puedas 
estar con esa chica durante dos años, no hay problema, lo haces, si tiene 11 años 
y puedes pasar 6 meses con ella lo haces, de verdad, mientras no tengas 
consecuencias, mientras no te afecte, mientras no, sí, no te rompa tú… donde 
vives, todo tu entorno, lo haces, mientras no te perjudique…” Israel 43 años. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
97 
 
4.5 Creencias en torno al Comercio Sexual 
 
Ideas que tienen los varones acerca del comercio sexual de personas menores de 
edad, así como de quienes intervienen en este tipo de comercio, desde los 
menores de edad, los explotadores o dueños de los lugares tales como bares, 
antros, etc., hasta los clientes que solicitan o buscan este tipo de servicios. 
 
 
Subcategoría: Responsables de que los menores de edad trabajen en el 
comercio sexual 
 
Se trata de conocer las ideas que predominan en los varones acerca de los 
responsables o culpables de que los menores de edad trabajen o sean explotados 
en este tipo de comercio. 
 
 
Cuadro 8. Frases y fragmentos sobre las creencias que tienen que los varones entrevistadosacerca de quienes son los responsables de que las personas menores de edad trabajen en 
el comercio sexual 
 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
todos tendrían 
culpa 
 
desde la mujer 
que a lo mejor 
acepta, desde 
el que la llevó 
 
desde la 
sociedad que 
permite 
 
dueños de esos 
lugares que no 
les importa 
 
voy y pago y ya 
no me hago 
responsable 
 
 
 
 
yo creo que 
todos 
 
de cierta forma 
todos porque 
todos lo vemos, 
todos lo 
permitimos, el 
gobierno lo ve, 
lo permite 
 
 
 
sólo los 
responsables 
de lo tuyo es, o 
sea, tu mismo 
¿no?, lo que 
haces 
 
podrías hablar 
de sociedad 
 
sus papás 
porque se 
separaron 
 
porque una vez 
su papá le pegó 
 
 
no se puede 
decir una causa 
específica 
 
pues parte sus 
padres 
 
siento que en 
la sociedad ya 
se rompió 
muchos 
principios 
 
a la sociedad y 
al mundo 
entero le faltan 
valores 
 
ya lo único que 
buscamos es 
placer 
 
 
yo creo que 
somos todos 
 
somos 
responsables la 
familia 
 
somos 
responsables 
los padres 
 
es responsable 
el sistema, es 
responsable la 
iglesia 
 
instituciones 
que trabajamos 
en diferentes 
tipos de servicio 
 
 
es todo un 
aparto de 
corrupción 
 
se llega de 
muchas 
maneras es 
como en la 
droga que hay 
enganchadores 
de muchas 
maneras 
 
muchas de las 
veces sí son 
enganchadas 
más las niñas de 
17 años 
 
la autoridad este 
en complicidad 
 
se permite en 
todos los países 
en todo el 
mundo 
 
 
 
 
98 
 
En el cuadro 8 se observa que los varones entrevistados coinciden en que entre 
los responsables de que los niños o adolescentes trabajen en este tipo de 
explotación es la sociedad en general, sin embargo, también comentan que los 
responsables pueden ser: la mujer que acepta ser explotada, la persona que la 
llevó, los dueños de los lugares, el cliente al no hacerse responsable, todos al 
permitir que sucedan esta clase de cosas, la propia persona debe ser responsable 
de sus actos, los padres, el rompimiento de los principios y valores, la familia, la 
iglesia, el sistema, la corrupción, la droga, y las autoridades. 
 
Aunque los argumentos de los varones se centran en que la sociedad en general 
es responsable de que lo niños y adolescentes se encuentren explotados en el 
comercio sexual, tienen algunas otras ideas o creencias acerca de esta 
problemática, por ejemplo Felipe cree que existen diversos responsables, entre 
ellos las propias mujeres: 
 
 
“… desde la mujer que a lo mejor acepta, si es que ella aceptó ¿no? desde el que 
la llevó ahí, la obligaba o… que la corrió de su casa o que la orilló vamos a decir, a 
eso ¿no?, desde la sociedad que permite o sea... el establecimiento de esos 
lugares, desde.... las personas que tienen... que son dueños de esos lugares que 
no les importa porque ellos lo que están viendo es el beneficio económico y desde 
los que van y pagan, porque o sea, ellos dicen: bueno yo voy y pago y ya no me 
hago responsable, o sea me salgo sin culpa y todo el rollo y obtengo algún 
beneficio, me siento bien un rato y... ya, o sea todos” Felipe 36 años. 
 
 
De acuerdo con el enfoque irregular de los Derechos Humanos muchas personas 
creen que los niños víctimas de la ESCI tienden a participar voluntariamente en 
esta clase de explotación porque les gusta, son promiscuos, les endosan la 
responsabilidad siendo que son personas que aún no son conscientes de lo que 
hacen y no pueden tomar decisiones, algunos de los varones entrevistados como 
Israel y Alejandro plasman esta creencia en su discurso: 
 
 
“Porque ocasionalmente decían “es que están porque les gusta” y “es que es por 
esto”, “es que, ¿qué otra cosa hago?... mi viejo, mi viejo me pegaba, me hacía, me 
todo, terminó yéndose con mi hermana… y mi amiga me dijo que esto era lo más 
fácil que podía hacer, tengo a mis hijos en la escuela…” que esto, que el otro, “es 
temprano me voy”, y ahorita, la jovencitas, en mi tiempo particularmente son las 
que ya no quieren, ya no quieren, no quieren ya batallar nada, ya no, y si con eso 
sacan 300 pesos al día, pues ya, con eso se cumplen su necesidad, ¿ves?, y así, 
quizás eso sea lo que las lleva y te… y se justifican con que las obligaron, las 
obligan, no saben hacer otra cosa, es lo único que pueden, todo, no tienen 
estudios, no esto, cuánto les pagan por un trabajo jodiéndose todo el día, “me dan 
100 pesos por todo el día, me tienen lavando trastes, limpiando y todo por 100 
pesos, y si rompía algo lo pagaba, no me daban la comida, me daban lo que 
quedaba y todo, yo por eso los mandé a volar y me vine aquí…” Israel 43 años. 
 
99 
 
“…muchas de las veces sí son enganchadas, más las niñas de 17 años, que 
alguna que otra puede entrar por curiosidad, la animaron, pero la engancharon 
más fácilmente pero en otras cosas si pueden ser enganchadas de otra manera 
más este más cruel y digamos que con la autoridad este en complicidad…” 
Alejandro 40 años. 
 
Jorge se centra más en endosar la responsabilidad tanto a la sociedad como al 
gobierno, y además muestra cierta intolerancia hacia este tipo de explotación ya 
que percibe que este fenómeno social se va a ir normalizando hasta que se 
vendan bebés, es decir que va a existir una insensibilización por parte de todos. 
 
 
“… yo creo que todos no, de cierta forma todos porque todos los vemos, todos lo 
permitimos, el gobierno lo ve, lo permite, sobre todo yo creo que en cierta forma el 
gobierno, porque digo si tu alguien tu dejas que las chavitas se puedan prostituir, 
no te importa vamos, o sea al rato que va a seguir, ¿no?, al rato ya no van a ser 
suficientes las niñas, ya al rato van a ser bebés o algo, entonces creo que es algo 
que todos tenemos ahí algo que ver…” Jorge 25 años. 
 
 
Para Carlos los responsables de este fenómeno social son los padres, se centra 
más en la familia, en los valores y principios que se tienen que ir fomentando 
dentro de familia y que se han ido rompiendo en la sociedad actual. 
 
 
“…los padres parte de culpa porque desgraciadamente ya en esta época siento yo 
que los padres ya no se preocupan por los hijos o sea ya vas creciendo y ah que 
bueno ¿no? ya te está yendo bien y échale ganas ¿no? y ya, ¿si? pero antes yo 
siento yo que los tenían más amarrados…” Carlos 35 años. 
 
Gerardo coincide con Carlos en que los responsables son en parte la familia, los 
padres, además él señala al sistema, a la iglesia y las instituciones, las cuales 
deben poner en marcha programas para ayudar a las mujeres a empoderarse y 
evitar que sean víctimas de la ESCI. 
 
“… la responsabilidad de como sociedad, empezamos a invertir recursos tanto 
alimenticios, como educativos, como de salud, como de recreación a las mujeres, 
antes de que lleguen a estos espacios donde van a ser, donde les van a faltar al 
respeto, donde sus derechos no son válidos, donde hay discriminación, donde la 
violencia sexual y emocional está a todo lo que da, entonces quizás podamos 
hacer algo ahí, invirtiéndole antes de que antes de que se dé, no es no es fácil que 
una mujer que este empoderada llegue a prostituirse, no es fácil, quizás se 
entregue y lo haga porque se le da su regalada gana” Gerardo 40 años. 
 
 
 
 
 
 
100 
 
4.6 Costumbres respecto a la sexualidad masculina 
 
Esta categoría comprende aquellas prácticas sociales arraigadas en los varones 
respecto a la sexualidad que ejercen, y los diferentes significados que tienen para 
los varones en general estas prácticas sexuales. 
 
 
Subcategoría: Significado de tener relaciones sexuales 
 
Se exploró la manera en que los hombres perciben sus prácticas sexuales, qué 
entienden ellos por relaciones sexuales, con la intención de conocer más acerca 
de la construcción de su masculinidad y las principales costumbres que tienen 
respecto a mantener relaciones sexuales con personas muy jóvenes. 
 
 
Cuadro 9. Frases y fragmentos acerca del significado de tener relaciones sexuales tomadas 
de cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge IsraelCarlos Gerardo 
 
manifestar y 
compartir un 
sentimiento 
 
poder saciar o 
liberar 
pensamientos así 
como de lujuria 
 
la parte animal del 
hombre 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
diversión, pasar el 
rato eh sacar lo 
que tienes adentro 
 
Desahogo 
 
no es tan formal 
como con una 
pareja ya estable 
 
entre más mujeres 
tengan sexo 
contigo pues mejor 
 
la experiencia 
 
sentir que se siente 
con otra persona 
 
 
desahogo 
 
como de terapia 
 
a los 17, 25 años es 
este, primordial, 
vital la verdad, 
más… ahorita ya a 
esta edad es como, 
como 
complemento, es 
como complemento 
de la relación, de la 
vida 
 
ya no es vital, 
elemental 
 
ya no es tan 
necesario 
 
Desahogo, 
satisfacción, casi 
hasta egoísta, 
personal… 
 
liberar estrés, para 
tener un rato 
placentero 
 
en el caso de 
presumir con los 
amigos, del poder 
poder 
 
 
es un trofeo 
 
(las mujeres) te 
elevan el ego como 
si fueras el mejor 
amante del mundo 
 
es como que un 
triunfo una medalla 
 
para ellos es sexo, 
amor no existe 
 
puede mantener 
relaciones 
sexuales con quien 
sea 
 
 
reafirmar el poder 
 
lo hago porque me 
gusta 
 
integrando los 
sentimientos 
 
ya estuve con una 
y la que sigue 
 
101 
 
Los varones manifiestan en su discurso que el significado de tener relaciones 
sexuales para los hombres en general es liberarse de pensamientos como la 
lujuria, una manera de saciarse, de diversión, desahogo, para adquirir experiencia, 
es un triunfo, una medalla, reafirmar el poder, satisfacción, liberar el estrés y tener 
un rato placentero (ver cuadro 9). En esta subcategoría se observa que las 
costumbres arraigadas a la masculinidad son solamente el placer, la diversión, o 
mantener relaciones sexuales con quien sea y con la mayor cantidad de mujeres, 
además los sentimientos los dejan en un segundo plano, y pocos varones lo 
mencionan. 
 
Como se puede observar, el discurso de los varones en esta subcategoría está 
permeado por varios atributos que la masculinidad impone, y que se siguen 
reproduciendo en los varones de todas las edades, esto puede visualizarse en las 
siguientes viñetas: 
 
“… para los hombres es como que un triunfo, una medalla ¿no? porque no lo 
toman como debería ser ¿no? una relación amorosa, para ellos es sexo, amor no 
existe para ellos, es sexo, entonces en este caso el hombre puede mantener 
relaciones sexuales con quien sea no significa necesariamente que quieran a esa 
persona” Carlos 35 años. 
 
 
“eh, sí normalmente es así, eso sí nunca ha cambiado, bueno al menos no ha 
cambiado nunca que entre más mujeres tengan sexo contigo pues mejor ¿no?” 
Jorge 25 años. 
 
 
Para Felipe el significado de tener relaciones sexuales implica algo más afectivo, 
no solamente un deseo o la lujuria, como lo indica: 
 
“Mmm.... bueno, creo que serían diferentes aspectos, no sé, podría nombrar tres, 
bueno uno podría ser este… como una forma de poder manifestar y compartir un 
sentimiento que es el amor con su pareja o con una persona que sientes algo 
hacia ella; o por ella más bien, y este... otra, este... lo vería yo como una forma 
de... de... de... experimentar otras sensaciones…” Felipe 36 años. 
 
 
Sin embargo, para Gerardo el significado de tener relaciones sexuales es 
ambivalente porque por una parte el varón tiene que integrar sus sentimientos y 
por la otra demostrar el poder y además reafirmarlo al mantener relaciones con 
más mujeres. 
 
 
“… tiene que ver primero con reservar el poder y la otra quizá entonces integrando 
los sentimientos, pero comúnmente lo que la mujer está pensando en que ahh 
tienes relaciones conmigo me ama, el hombre está diciendo ya me acosté con una 
y la que sigue…” Gerardo 40 años. 
102 
 
Jorge e Israel concuerdan en que para los varones el significado de mantener 
relaciones sexuales es un desahogo, no obstante otra cuestión importante que se 
puede observar es que la edad puede influir en la sexualidad, de esta forma lo que 
para los varones menores de 40 años puede significar diversión, lujuria, saciedad, 
adquirir experiencia, para Israel y los varones de su edad tiene un significado 
diferente. 
 
 
“Hablando de los 40, mmm, desahogo, desahogo, ya así ya lo entiendo ya hasta 
como de terapia, ya pasó el tiempo porque a los…. no sé, a los 17, 25 años es 
este, primordial, vital la verdad, más… ahorita ya a esta edad es como, como 
complemento, es como complemento de la relación, de la vida, ya que ves los 
beneficios terapéuticos que hay y esto, pero ya no es de… ya no es vital, 
elemental, ya no, elemental y vital, ya no, vital ya no es para uno eh porque 
puedes pasar, honestamente, hasta meses sin una relación sexual” Israel 43 años. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
103 
 
Subcategoría: Costumbre de tener relaciones sexuales con personas muy 
jóvenes 
 
 
En esta subcategoría se intentó conocer el tipo de prácticas sexuales socialmente 
aceptadas por los varones, en este caso el mantener o establecer contacto sexual 
en el comercio sexual con personas menores de edad. 
 
Cuadro 10. Frases y fragmentos acerca de las costumbres de tener relaciones sexuales con 
personas menores de edad, tomadas de cada uno de los discursos de los varones 
entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
sentirse más 
jóvenes 
 
que son atractivos 
todavía para 
generaciones más 
chicas 
 
sexualmente ser 
ellos los más 
fuertes o 
dominantes 
 
la inexperiencia de 
las otras personas, 
de la persona más 
joven, pues puede 
ser más fácil que 
te diga que si 
 
que ellos tengan 
una deficiencia 
(los varones) 
 
sentimentalmente 
y socialmente, 
creo que la mujer 
madura más 
rápido 
 
las chavitas de 
secundaria, ya 
cuando empiezan 
su desarrollo, ya 
les empiezan a 
atraer, pero con 
jóvenes mayores 
 
la atracción 
 
la autoridad 
 
muchos 
necesitan 
respeto 
 
 el hecho de ver 
así a alguien 
más joven que 
les diga que 
hacer y todo eso, 
les da autoridad 
 
 
por poder poder, 
porque 
normalmente es 
la gente que tiene 
poder, que tienen 
posibilidades, 
tienen dinero 
 
lo que puedes ver 
que rodean a las 
mujeres de éstas 
es, este, el apuro 
económico por el 
que pasan 
 
 
que sean 
vírgenes 
 
las puedas 
envolver 
 
puedan realizar 
sus fantasías 
 
(los varones) 
tienen dinero 
 
por el interés, por 
lo económico 
 
dominación 
 
 
el riesgo 
 
esta prohibido, si 
esta prohibido 
entonces es más 
buscado 
 
un reto 
 
mejorar su 
autoestima 
 
una mujer o un 
hombre menor de 
edad pudiera ser 
que también es 
un estímulo 
sexualmente 
efectivo 
 
les robas la 
juventud 
 
sentirse más vivo 
 
de las opiniones 
que he 
escuchado es 
que es carne 
fresca 
 
se sienten más 
jóvenes 
 
carne fresca 
 
aferrarse a 
sentirse más 
joven 
 
 
 
En el cuadro 10 se puede observar que los varones consideran que mantener 
relaciones sexuales con personas jóvenes los hace más jóvenes, mejora su 
autoestima, los hace más atractivos, más dominantes en el aspecto sexual, 
pueden manejar a los menores de edad y realizar sus fantasías, les atrae la 
virginidad de las personas menores de edad porque son nuevas, están limpias y 
no tienen enfermedades que les pueden contagiar. También porque es un riesgo y 
dentro de los mandatos masculinos el riesgo y los retos juegan un papel muy 
104 
 
importante en cómo los hombres enfrentan la vida y van aprendiendo a afrontar y 
superar los retos que se les presentan en todos los aspectos, en este caso en el 
sexual. La autoridad y el respeto es lo que a muchos varones lleva a mantener 
relaciones sexuales con personas menores de edad, debido a que tienen una 
deficiencia o se sienten incapaces de poder mantener una relación sexual con una 
persona adulta o como se mencionó anteriormente es más fácil convencer a un 
menor de edad a cumplir las fantasías sexuales del adulto, ya sea porque el adulto 
considera que los adolescentes son inexpertos o porque las personas menores de 
edad no tienen conocimiento delo que están haciendo y piensan que es normal 
todo lo que les solicita el adulto en el aspecto sexual. 
 
También una costumbre es creer que las mujeres maduran más rápido que el 
hombre y por eso buscan hombres de mayor edad, para poder obtener algún 
beneficio de ésta relación ya que tienen carencias económicas, por lo que el 
hombre que tienen dinero o poder puede tener a una persona menor de edad para 
que cumpla sus fantasías, ya que existe en los varones el imaginario de que las 
personas menores de edad son carne fresca, son personas limpias, son estímulos 
sexualmente efectivos y pueden complacerlos en todas sus fantasías sexuales. 
 
Estas prácticas socialmente arraigadas de tener relaciones sexuales con personas 
menores de edad no sólo se centran en la juventud, en la belleza, en el poder, 
sino también en la inmadurez de los órganos sexuales de los menores, como lo 
mencionan a continuación los varones entrevistados: 
 
 
“sí, yo creo que sí, normalmente cuando se presenta la ocasión de tener esa mujer 
más joven obviamente va a ganar, normalmente uno ve bueno podría probar, se 
da más ese caso, que ya más grande no causa tanto impacto como una chavita 
¿no?, que dices ah está tiernita no sé, la otra ya esta bien madura, ya no siente 
igual, eh ya no ha de sentir igual, no sé a la hora de penetrar yo creo ella grite más 
o no sé, de alguna forma… ah también yo creo la estreches de la vagina, no sé ya 
ves que cuando son jóvenes obviamente más estrecha, más dura…” Jorge 25 
años. 
 
“si, algo que han dicho es que son nuevecitas, como que no es lo mismo tener 
intimidad con la esposa porque ya se ha relajado toda su parte íntima, que la carne 
fresca que es como los músculos, que entre más rígidos y eso quizás les pueda 
dar mucho más…” Gerardo 40 años. 
 
Otro punto importante es el aspecto económico, ya que Israel considera que los 
varones mayores de 40 años al tener dinero tienen poder y pueden obtener lo que 
desean, en este caso una relación con una persona menor de edad. 
 
“Pues, por lo mismo que te digo, por poder poder, porque normalmente es la gente 
que tiene poder, que tienen posibilidades, tienen dinero, tienen… no pasan apuros 
y pueden, porque tú sabes los gastos que implican una muchacha joven, gastos de 
esto, la mayoría, entonces es el poderle dar y tenerla a la disposición, si viene una 
105 
 
muchacha con apuros a los 16, creo serían capaces de hacerlo ¿eh? mientras 
puedan” Israel 43 años. 
 
 
Para Gerardo el poder también es importante pero no en el sentido económico 
como lo comenta Israel sino en el aspecto simbólico, en tener poder para 
manipular, como lo expresa en su discurso: 
 
 
“… y entonces pues uno que termina usando el poder para manejar o manipular o 
moldear, dicen a veces les llaman así, ¿si has escuchado?... es parte del poder o 
sea desafortunadamente en nuestra cultura el poder y en muchas culturas, el 
poder y la relación sexual están de la mano…” Gerardo 40 años. 
 
 
Felipe, Jorge y Carlos mencionan que los varones buscan personas menores de 
edad para mantener relaciones sexuales por el hecho de que los coloca en una 
posición de autoridad, los hace fuertes y dominantes, y además porque son 
atractivas las personas menores de edad por la inexperiencia que demuestran. 
 
 
“… bueno si, podría ser, como engañarles... o engañarlas más bien a que... como 
no tienen mucha experiencia, hasta podrían decirles: “esta es la neta” o sea mi 
neta es la superior y no hay más ¿no? entonces este… como por la inexperiencia 
de las otras personas, de la persona mas joven, pues puede ser más fácil que te 
diga que si y entonces ya como que saltar y sentirse bien, puede ser” Felipe 36 
años. 
 
 
“… que sean vírgenes o es que no sé a lo mejor que te digo las puedas envolver y 
que las puedas, como que ellos puedan realizar sus fantasías ¿no?...” Carlos 35 
años. 
 
 
Además de ser inexpertas las personas menores de edad y por eso atractivas, una 
creencia que comparten los varones es que al estar con alguien menor se puede 
contagiar juventud, tal como lo manifiestan Felipe, Gerardo y Alejandro. 
 
 
“… yo creo que igual y podría ser por...por no sé a lo mejor por sentirse más 
jóvenes, o sea sentir que están como... bueno o sea que son atractivos todavía 
este... para generaciones más chicas; y eso o sea los hace sentirse mas jóvenes” 
Felipe 36 años. 
 
 
“… se dicen así ¿no?, ah y que entre más gente joven tengas en tu intimidad y en 
tu haber pues más joven te vas a volver como que te vas a rejuvenecer, casi casi 
como el retrato de Dorian Gray” Gerardo 40 años. 
 
 
106 
 
“… ah...porque... eh bueno yo lo que he escuchado, es que sienten que... se 
sienten más jóvenes también ellos a la vez ¿no? o sea, sienten eh... dicen: siento 
que rejuvenezco, no es lo mismo hacerlo con alguien ya mas grande” Alejandro 40 
años. 
 
 
Para Gerardo y Alejandro que comparten la misma edad, coinciden en que los 
varones andan en busca de adolescentes porque son “carne fresca” que para ellos 
es algo fresco, tierno, virgen que puede llegar a satisfacer más que una mujer 
adulta. 
 
“A lo mejor yo me he formado esta idea ¿no?, de que a mi me puede gustar tanto 
una chica más grande, como una de mi edad, como una más chica ¿no? pero si 
he notado mucho, en... en gente de mi edad y un poco mas grande que dicen 
este... o sea que de plano lo dicen tácitamente, ¿no? a mi me gustan más las 
chicas, carne fresca, jóvenes y si son como dicen en... bueno, en...como hacen la 
exposición esta, de la sexualidad, que luego tienen chicas menores de 18 años…” 
Alejandro 40 años. 
 
“… de las opiniones que he escuchado es que es carne fresca, que no es lo mismo 
la esposa que carne fresca, o sea carne de jovencitas porque son nuevas, ellos 
consideran que son nuevas por decirlo así…” Gerardo 40 años. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
107 
 
4.7 Creencias acerca de la sexualidad masculina 
 
Ideas que son socialmente compartidas por un grupo de varones dentro de un 
contexto social sobre los mandatos culturales que dicta la sexualidad masculinidad 
en un momento histórico y cultural. 
 
Subcategoría: Gusto por personas muy jóvenes o adolescentes 
 
Con esta subcategoría se exploraron las ideas que predominan en los varones 
entrevistados sobre el gusto por personas menores de edad, y por qué creen que 
los menores de edad son atractivos para mantener contacto sexual. 
 
 
Cuadro 11. Frases y fragmentos sobre las creencias que tienen los varones acerca del gusto 
por personas muy jóvenes o adolescentes, tomadas de cada uno de los discursos de los 
varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
por el físico 
 
bueno que el 
cuerpo a cierta 
edad como de 
18 o 25 o sea 
pus caen en... 
o sea es muy 
joven, o sea 
inmaduro 
 
yo me imagino 
que es por el, la 
apariencia 
 
aprecias la 
juventud, no sé, 
les llama 
mucho la 
atención, la 
vitalidad, la 
fuerza, el 
pensar 
diferente 
 
por eso busca 
un hombre 
maduro a una 
joven, porque 
es un poco 
inexperta 
 
 
es como para 
reafirmar, para 
no sentirse que 
están acabados 
 
para sentir que 
todavía 
podemos 
 
 
 
es este parte de 
la publicidad 
 
una mujer pues 
cuando van 
creciendo pues 
las niñas se ven 
muy bonitas 
 
 son inocentes, 
que pueden ser 
más fáciles de 
envolver, yo 
siento 
 
 
son nuevecitas, 
como que no es 
lo mismo tener 
intimidad con la 
esposa 
 
 que la carne 
fresca 
 
los músculos, 
que entre más 
rígidos y eso 
quizás les 
pueda dar 
mucho más… 
 
tratar de llevar 
la batuta en ella 
 
la puedo 
manipular 
 
 
 
Entre las creencias que prevalecen en los varones entrevistados acerca del gusto 
por personas jóvenes o adolescentes predominan las siguientes: por el físico, el 
cuerpo, la inmadurez, la apariencia, apreciar la juventud, la fuerza, la vitalidad, la 
forma de pensar diferente, la inexperiencia, para reafirmar la virilidad, por la 
publicidad, por el desarrollode las niñas, la inocencia, son nuevecitas, son carne 
fresca, los músculos son más rígidos en comparación con la esposa, y el intentar 
manipular (ver cuadro 11). 
 
108 
 
Para Felipe, Carlos y Jorge las creencias que tienen lo varones del gusto por 
gente muy joven se centra principalmente en el cuerpo, la figura de las 
adolescentes, por su apariencia. 
 
“… con mis amigos así de mi edad, normalmente respecto a las chavas más 
jóvenes, o sea lo que más se habla, se comentan o se fijan; es en lo físico, porque 
mentalmente no... no este... ¿cómo se llama? bueno es difícil que estén al mismo 
nivel de madures, entonces este... como que ahí no, no, no... no meten mucho o 
sea, normalmente como que dicen o degradan que esta chavo o esta chava, ¿no? 
o sea que no... que no tienen un nivel de madures igual, pero en el aspecto físico, 
o sea es lo único que yo siento que se fijan de... de que bueno que el cuerpo a 
cierta edad como de 18 o 25 o sea pus caen en... o sea es muy joven, o sea 
inmaduro…” Felipe 36 años. 
 
 
“… buscan a lo mejor es que sea virgen, y este pues en ese momento ya ves que 
tu cuerpo va cambiando y a veces este va y como se llama este no va parejo 
¿no?, o sea de repente a lo mejor le crecen muchos los senos pero esta de otras 
partes del cuerpo está pareja, entonces a lo mejor lo que le llamó la atención son 
los senos o al revés ¿no? le crecen los glúteos, las caderas o sea o sea no va toda 
pareja entonces eso es lo que yo siento que… y también te digo que son 
inocentes, que pueden ser más fáciles de envolver, yo siento” Carlos 35 años. 
 
 
“si una persona no sé menor la ves vestida de alguna forma que sea muy neutral 
no le tomas tanta importancia la verdad, pero obviamente si ves que la chica pues 
esta la verdad bien desarrollada, su cuerpo y no sé se pone tops se pone 
minifaldas, obviamente pues se te hace muy atractiva ¿no?...” Jorge 25 años. 
 
 
Gerardo comenta que existen otras creencias que comparten los varones y se 
centran en la limpieza o pureza de los adolescentes al ser “nuevecitas”: 
 
“… claro a las más jóvenes porque los clientes ahora se ha visto que ya no quieren 
más grandes, quieren cada vez como más frescas más jóvenes por los riesgos de 
las infecciones también por eso… claro entre menos experiencia sexual mucho 
mejor porque el riesgo es menor, el riesgo de VIH o de alguna infección es mucho 
menor. No es lo mismo que le paguen por su primera vez a que le paguen por la 
quinta octava vez…” Gerardo 40 años. 
 
 
Para Israel, que es el varón de mayor edad, comenta que una creencia que 
pueden tener los varones de su edad es que al mantener relaciones sexuales con 
adolescentes van a poder demostrar que todavía tienen vitalidad y reafirmar su 
sexualidad. 
 
“… el caso de otros que yo he visto que es como para reafirmar, para no sentirse 
que están acabados, que ya no pueden, eh en general es así, para demostrarse 
que… en general es eso, bueno eso es lo que comentamos entre hombres ¿eh?, 
para sentir que todavía podemos, para sentir…” Israel 43 años. 
109 
 
4.8 Mandatos Culturales 
 
En esta categoría se exploran las asignaciones que dictan culturalmente la 
manera de comportarse y de actuar de los varones adultos en todos los ámbitos, 
así como lo que debe ser aceptado o no aceptado, o lo que le corresponde o no 
hacer a los hombres según los valores de la cultura, la sociedad o el momento 
histórico. 
 
Subcategoría: Qué es ser un hombre de verdad 
 
En esta subcategoría se trató de conocer algunas de las principales 
manifestaciones de la masculinidad en los varones, qué es lo que los distingue en 
este contexto y tiempo, cómo conceptualizan su actuar, su forma de ser y que 
elementos de su sexualidad, de su actividad física, laboral pueden sobresalir al 
preguntarles sobre su conceptualización de ser hombres. 
 
Cuadro 12. Frases y fragmentos del eje temático qué es un hombre de verdad, tomadas de 
cada uno de los discursos de los varones entrevistados. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
un hombre que, 
que sobresalga 
por proveer 
 
por tener una 
capacidad de 
llevar algo a 
cuestas como 
puede ser un 
hogar, un trabajo, 
una posición, un 
cargo, un 
sobresalir 
socialmente 
 
cuando estoy 
haciendo el amor, 
duro... estoy ahí 
dos horas 
 
estuvieron con 
muchas 
personas, o que 
con su pareja o 
sea... sienten que 
son muy buenos 
 
 
es el que de verdad 
respeta, se respeta 
a sí mismo y 
respeta a la mujer y 
a los que le siguen 
 
un hombre ahora ya 
es más comprensivo 
 
ha cambiado mucho 
el pensar del 
hombre 
 
la esencia sigue ahí 
(ser un hombre de 
verdad tienen que 
ver con tener varias 
mujeres, tomar en 
exceso, visitar 
bares) 
 
seguir hablando de 
mujeres 
 
ellos creen que 
haciendo menos a 
la mujer eres mejor 
 
es que estuve con 
esa vieja, no, y ah 
este nada más 
estuve con ella y la 
deje luego luego 
 
pegarle a mujeres 
 
ahora ves al hombre 
cargando a los 
niños, ayudando 
 
tener familia, 
porque es mal visto 
que un hombre 
mayor no tenga 
familia 
 
un hombre de 
verdad es quien 
trabaja y tiene a sus 
hijos, a la mujer, en 
la mejor situación 
económica posible, 
eso implica también 
afectiva 
 
Estabilidad 
emocional 
 
 “yo le doy para 
comer y para vestir 
y lo demás le vale, 
le vale gorro” 
 
puedo salir y sin 
salir ni preguntar de 
dónde vengo, 
puedo irme a tomar 
los sábados con 
mis amigos y no 
decirme tú nada 
 
el más peleonero, el 
que le pega más 
 
el que tiene más 
mujeres, el que se 
da más a notar 
 
es de que los tiene 
sometidos 
 
ser un cabrón 
 
tener todas las 
mujeres que 
pueda tener 
 
mandar en mi 
casa, o sea mi 
mujer tenerla en 
casa cuidando a 
mis hijos 
 
ahora en la 
actualidad pues 
ya a lo mejor 
mandarla a 
trabajar 
 
te vas a tomar al 
bar con ellos 
 
 
estar reforzando 
constantemente 
nuestra hombría 
nuestra 
masculinidad 
 
ir a tomar a un bar 
 
ir a tomar unas 
cervezas y 
distraerse y hablar 
de otras cosas 
como fútbol 
 
reforzar su 
masculinidad a 
través de sólo 
unos órganos 
genitales 
 
ser rudos, 
agresivos, 
ásperos, abusar 
emocional, 
psicológica, 
mental, 
sexualmente 
 
comprobar que si 
soy hombre me 
arriesgo 
 
 
hablar de 
nuestras 
conquistas 
 
“entre mas ruido 
hagan, más 
hombres son 
¿no?” 
 
yo tengo tantas 
chicas 
 
yo las muevo así 
entre mas tomes, 
mas hombre eres 
 
 
 
110 
 
Como se observa en el cuadro 12, los fragmentos del discurso de los varones 
apuntan hacia una masculinidad tradicional impuesta por la sociedad. De esta 
forma, para los varones ser un hombre de verdad en nuestra sociedad es ser el 
proveedor del hogar, trabajar, tener hijos, tener una posición, sobresalir en algún 
aspecto de la vida, dar estabilidad económica y emocional a su familia. Asimismo 
los hombres también se consideran hombres de verdad cuando mandan en su 
casa, tienen sometidos a sus hijos, les pegan a las mujeres, tiene a su esposa en 
la casa cuidando a los hijos, salen con sus amigos a un bar a tomar, no le dan 
explicaciones a su esposa, y es el que pelea más. En el aspecto sexual el que 
tiene más mujeres, habla mal de las mujeres, cuenta las aventuras que tiene con 
las mujeres, se siente el más potente o el mejor sexualmente hablando. También 
se menciona que un hombre de verdad es ser rudo, agresivo, áspero, reforzando 
la masculinidad a través de los órganos genitales, es decir, entre más encuentros 
sexuales tengan con mujeres son más hombres, y un aspecto igualmente 
importante es el riesgo a experimentar nuevas cosas y es lo que puede llevar a los 
varones a buscar encuentros sexuales con personas menores de edad. 
 
Felipe e Israel indican que un hombre de verdad es aquel que puede mantener a 
su familia o llevar a cabo cualquier proyecto en su vida como puede ser un trabajo 
o una posición. 
 
 
“… un hombre que, que sobresalga por... por... proveer o por tener, o sea, por su 
capacidad, de... por tener una capacidad de llevar algo a cuestas como puedeser 
un hogar, un trabajo, una posición, un cargo, un algo así... como un sobresalir 
socialmente…” Felipe 36 años. 
 
 
“En primer lugar, lógico, este, eh, tener familia, porque es mal visto que un hombre 
mayor no tenga familia, este, y es primordial que con lo que nos inculcaron a 
nosotros fue que un hombre de verdad es quien trabaja y tiene a sus hijos, a la 
mujer, en la mejor situación económica posible, eso implica también afectiva, este, 
eh...” Ismael 43 años. 
 
 
Para Israel y Carlos ser un hombre de verdad también se relaciona con la 
autoridad que ejercen dentro de sus hogares, los que someten a su esposa e 
hijos. 
 
 
“yo le doy para comer y para vestir y lo demás le vale, le vale gorro… puedo salir y 
sin preguntar de dónde vengo, puedo irme a tomar los sábados con mis amigos y 
no decirme nada absolutamente, y mientras yo te de a ti y para tus hijos, tú te 
debes de callar y si te parece bien y si no, me largo… sí, lo clásico ¡eh!, aunque es 
muy trillado que les digan así, pero así es en donde lo que yo veo y en general así 
es…” Israel 43 años. 
111 
 
Pero para Carlos además de que un hombre de verdad tiene que mandar en su 
casa tiene que seguir dominando a su mujer al cuidarla y hasta darle permiso de 
trabajar pero bajo ciertas restricciones. 
 
 
“… ser un hombre es este yo mandar en mi casa, o sea mi mujer tenerla en casa 
cuidando a mis hijos y este y bueno ahora en la actualidad pues ya a lo mejor 
mandarla a trabajar pero del trabajo derechito a la casa y o sea sin vida social, 
pues para mi eso es el hombre de ahora de la sociedad…” Carlos 35 años. 
 
 
En el caso de Jorge a pesar de que menciona en su discurso que un hombre de 
verdad debe cumplir con ciertos mandatos culturales tradicionales como tener 
varias mujeres, tomar en exceso y visitar bares, también señala que en la 
actualidad los hombres han cambiado su forma de ser y de actuar ante las 
mujeres y la sociedad. 
 
 
“un hombre de verdad, yo creo que un hombre de verdad es el que en estos 
tiempos es el que de verdad respeta, se respeta a sí mismo y respeta a la mujer y 
a los que le siguen, ¿no?, porque si no te tienes respeto por ti mismo no eres 
nada, la verdad, ahora ya ha cambiado creo que mucho en ese sentido, sigue el 
machismo pero no a un grado como antes lo veíamos, pero no sé un hombre 
ahora ya es más comprensivo creo, tiene otras ideas que antes eran muy raras, yo 
creo que ya ha cambiado mucho el pensar del hombre” Jorge 25 años. 
 
 
Jorge también señala que los hombres han cambiado sus roles y su forma de 
pensar, así ahora pueden ayudar a algunas actividades consideradas 
anteriormente como exclusivas de las mujeres, como cargar a los niños y ayudar a 
su crianza. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
112 
 
Subcategoría: Gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos 
 
Se indagó sobre el gusto o predilección por buscar o acudir a lugares de 
entretenimiento para adultos para conocer qué tanto los hombres de la población 
general acude a estos sitios donde participan personas muy jóvenes o 
adolescentes en distintas actividades. 
 
Cuadro 13. Frases y fragmentos tomadas de cada uno de los discursos de los varones 
entrevistados acerca del gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
de las visitas a 
bares, congales, 
burdeles las 
realiza este... 
cuando estás 
joven por 
curiosidad, por 
bola e ir a echar 
relajo 
 
en bola es una 
forma de 
protegerse y 
normalmente lo 
hacen por 
curiosidad 
 
una forma así 
como de cotorreo 
 
 
clásico de que tu 
padre te lleva a 
los dieciocho y ya 
vas a hacer un 
hombre, bueno si 
se sigue dando 
pero ya es raro 
 
no, ya no tanto, 
yo creo que ya 
no, el tomar y 
eso pues si lo 
siguen tomando 
mucho en cuenta 
¿no?, pero creo 
que ya no es 
igual que antes 
 
 
La situación 
económica, 
ahorita ya 
últimamente, los 
últimos dos años, 
ya no se ha dado 
ahorita, ya no he 
visto que “vamos 
al table” 
 
cuando se hacen 
los bailes que 
vienen los 
cantantes de 
salsa, sí quieres ir 
al lugar por ver al 
cantante, pero ya 
no es por ir a 
tomar o por ver a 
las mujeres 
 
 
ya no hay un fin 
así de con 
mujeres o de ir a 
lugares o qué 
lugar ¿no? 
 
 “bueno, ya probé 
de todo, ahora 
qué, una niña, y 
más joven” 
 
busca cosas 
nuevas 
 
no nada más 
bailan o sea 
también tienen 
relaciones 
 
para verlas, para 
tocarlas 
 
les gusta la 
variedad 
 
estarse metiendo 
con mujeres 
 
 
parte de la 
iniciación 
 
algunos padres 
de esta 
generación, ¿no?, 
cuarentona, 
empiezan como a 
también sugerir a 
sus niños o recién 
jóvenes después 
de dieciocho 
empezar a 
llevarlos a lugares 
 
tiene que ver 
también con la 
presión para 
hacerse hombres 
 
 
 
se platica entre 
nosotros ¿ya has 
ido a un bar? 
 
ver a las chicas al 
table, a ver el 
show 
 
¿te dejan tocar? 
 
pues a mí sí me 
dejaron 
 
sientes más 
agradable entre 
más puedas 
presumir de lo 
que haces 
 
tráiganle una 
chica al festejado 
 
 
 
 
En el cuadro 13 se observa que para los hombres el visitar lugares de 
entretenimiento para adultos significa ir a divertirse, echar relajo con los amigos, 
por curiosidad, para iniciar a los más jóvenes, buscar cosas nuevas, bailar con 
mujeres, tener relaciones sexuales con mujeres en los bares, verlas, tocarlas, 
buscar variedad, tiene que ver también con la presión para hacerse hombres, 
correr riesgos, el poder presumirle a los amigos las experiencias que se han 
tenido. 
 
Se puede comentar al respecto, que el ir a estos lugares permite a los hombres 
tener nuevas experiencias, estar con los amigos y sobre todo es una manera de 
demostrar la hombría, de ir formándose como hombres ya que socialmente en 
nuestra cultura los hombres tienen que ir a bares y antros donde hay mujeres, 
113 
 
tomar, platicar con los amigos y tener muchas aventuras con las mujeres que se 
encuentran trabajando ahí. 
 
Dos de los entrevistados, Felipe y Carlos mencionan que el ir a lugares de 
entretenimiento para adultos tiene que ver con la curiosidad que tienen los 
varones jóvenes, el querer conocer algo nuevo, por el cotorreo y el querer tocar a 
las chicas. 
 
 
“… sí, echar relajo si o sea tomarlo así, como luego lo pasan en la tele, de una 
forma así como de cotorreo ¿no?, o sea aquí gritando no sé...“ fuera ropa” y esas 
cosas, y todo ¿no?” Felipe 36 años. 
 
 
“… mmm realmente porque el hombre siempre busca cosas nuevas, aunque en 
ese lugar sí sabemos, todos dicen no pues es que pobres chavas las consideran 
prostitutas y nada más van a bailar eso es mentira, o sea yo he estado en esos 
lugares y no nada más bailan, no o sea también tienen relaciones…” Carlos 35 
años. 
 
El gusto por visitar estos lugares también es motivado por encuentros sexuales 
con las mujeres que trabajan ahí, como se observa en el comentario anterior de 
Carlos. El discurso de Alejandro también está encaminado hacia ese gusto por 
conocer, tocar y bailar con las chicas que son explotadas en ese tipo de lugares, 
como se puede ver en la siguiente viñeta: 
 
“… tiene mucho que ver porque eh... inclusive eh... pues todos formamos parte de 
eso de que... se platica entre nosotros ¿ya has ido a un bar? ¿ya has ido a ver a 
las chicas al table? ¿a ver el show? ¿no? y que tal, ¿qué te pareció? este ... y que 
¿te dejan tocar? o que se yo ¿no? y... también a veces si uno ha tenido de cierta 
manera, a veces se dice lo que nosotros decimos suerte, por así decirlo, que 
dices: “pues a mí sí me dejaron tocar”, o sea entre más lo tengas que presumir 
¿si?... eh.... entre compañeros entre amigos se siente, como que sientes más 
agradable entre más puedas presumir de lo que haces ¿no?...” Alejandro 40 años. 
 
 
A su vez, Jorge y Gerardo señalan en su discurso que este tipo de lugares de 
diversión para adultos son utilizados para iniciar a los jóvenes en su sexualidad, ya 
que son llevados por sus padres para que comiencen a experimentarcon las 
mujeres que se encuentran trabajando ahí. 
 
 
“… clásico de que tu padre te lleva a los dieciocho y ya vas a hacer un hombre, no, 
no creo que, bueno si se sigue dando pero bueno digo ya es raro, bueno al menos 
en mi círculo no pasa eso, no sé depende de cada persona…” Jorge 25 años 
 
 
 
114 
 
“… todavía ahora se alcanza a ver como esta parte de la iniciación, de repente 
algunos padres de esta generación, ¿no?, cuarentona, empiezan como a también 
sugerir a sus niños o recién jóvenes después de dieciocho empezar a llevarlos a 
lugares, o a lugares formales o informales porque a veces en las propias fiestas 
familiares se dan que conoce a alguien órale mi hijo aviéntese no sea puñal, 
¿no?... tiene que ver también con con la presión para hacerse hombres, para 
demostrar que se es hombre…” Gerardo 40 años. 
 
 
En comparación con los demás entrevistados, Israel comenta que para él y los 
varones de su edad ya no es tan atractivo ir a ese tipo de lugares de 
entretenimiento, ya que por la cuestión económica es más difícil ir. 
 
 
“Ya no, no, definitivamente no atrae eh, si vas a tomar, te vas a emborrachar, es 
porque te emborrachas en el lugar donde te puedan ver que te puede poner así y 
que aguantan, y olvídalo, ya es todo, ya no hay un fin así de con mujeres o de ir a 
lugares o qué lugar no, no, quizás en este mismo ámbito pero a la edad de 30, de 
28, 35 años, si estás buscando a qué lugar vas a ir, cómo se llama el lugar y con 
quiénes vas a ir, porque mira, a esa edad, este, ves cuánto cuesta, en qué lugar 
comprarse y qué marca trae…” Israel 43 años. 
 
 
Israel que es uno de los participantes que tiene mayor edad, comenta que los 
hombres de su generación ya no andan en busca de mujeres en bares, que la 
crisis económica ya no se los permite, que buscan una mujer para establecerse 
con ella, pero también menciona que algunos hombres que ya han probado de 
todo pueden buscar algo nuevo o diferente como buscar tener sexo con una niña, 
una adolescente o alguien más joven que ellos. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
115 
 
4.9 Influencia de los medios de comunicación en la facilitación de la ESCI 
 
Con esta categoría se intentó indagar si los medios de comunicación, sean estos 
televisión, internet, revistas, periódico, juegan un papel preponderante en inducir a 
los varones adultos para que sean consumidores del comercio sexual de personas 
menores de edad, al exhibir imágenes o fotografías eróticas de personas menores 
de edad, ya sean reales o simuladas. 
 
Cuadro 14. Frases y fragmentos tomadas de cada uno de los discursos de los varones 
entrevistados acerca de la influencia que pueden tener los medios de comunicación en 
facilitar la ESCI. 
 
Felipe 
 
Jorge Israel Carlos Gerardo Alejandro 
 
influyen desde la 
parte de los... de 
los mismos... 
propios artistas 
¿no? los chavitos 
o chavitas... o 
sea que están 
sacando las 
nuevas 
generaciones de 
cantantes y todo 
esto, se visten, 
bailan de 
manera... o sea 
provocativa 
 
les traen más 
“rating” más 
este... más 
audiencia 
 
tú como hombre 
ves a las artistas 
así, las ves 
atractivas ¿no? y 
este... las 
mujeres o las 
chavitas niñas 
que ven a esas 
chavitas, las 
imitan y andan 
igual, entonces o 
sea todo se 
vuelve así... una 
provocación 
 
lo que este pasando 
ahorita con la 
misma pornografía 
es que se está 
dando más difusión 
a través de internet, 
porque tienes mayor 
acceso y puedes 
bajar más 
información... pero 
sí, siempre ha 
existido 
 
 
sí muchísimo, 
ahora si que aquí 
el mejor 
consumidor el 
que te ofrece 
todo es la 
televisión, los 
medios de 
información, aquí 
el medio de 
comunicación te 
ofrece cantidad 
de pornografía, 
imágenes, este 
sonidos 
 
cualquier 
comercial en 
estos tiempos te 
muestran sexo 
 
llámame y tanto 
¿no?, jovencita 
no, qué, este ama 
de casa, chica 
salida de prepa 
 
te imaginas ¿no?, 
y dices, 
obviamente dices 
ah es una chavita 
tengo que ir a 
verla 
 
 
 
no, porque de 
todos mis amigos 
los que conozco, 
de 100 que 
conozco, de 20 
que conozco, 20 
no han prendido 
una 
computadora, no 
saben 
 
ya no tiene 
influencia para el 
hombre, ya no, 
ya no, dentro de 
mi ámbito ¿no?, 
todo lo que yo 
conozco ya no… 
 
no, no, no, 
Playboy, ni 
Internet, ni 
pornografía, no, 
no, no…. 
 
no, no, porque 
ahorita ya eso 
podría serlo en la 
adolescencia, 
hasta los 18 años 
quizás porque 
deseas tener una 
chica de esas 
 
antes, quizás 
buscas tener sí 
quizás a la chica 
más bonita pero 
para presumirla 
 
lo que ya a los 
40, ya no se da, 
ya si te viste con 
ella bien, y si no, 
te da igual, ya 
nada más buscas 
que sea práctico 
 
sí porque este te 
repito bueno las 
series de ahora 
las niñas ya 
como las sacan 
vestidas ¿no? o 
sea entonces 
este eso es una 
provocación 
siento yo 
 
que te digan que 
pues ya a los 
quince o dieciséis 
años pues ya 
pueden estar 
teniendo 
relaciones, 
entonces si yo 
siento que si que 
la que todos los 
medios que te 
bombardean 
 
en todo el días, 
todo el día los 
ves, los niños los 
ven y todo ¿no? 
o sea quieren 
experimentar qué 
es M force 
 
si yo creo que 
son bombardeos 
porque saben 
que el hombre 
es el que más va 
a consumir todo 
 
 
 
 
ahí es donde 
viene el riesgo, 
los medios nos 
venden la belleza, 
nos venden la 
juventud como lo 
máximo 
 
somos una 
sociedad 
inmadura y 
seguimos 
comprando 
modelos que nos 
venden y ese es 
el riesgo 
 
pareciera ser que 
indirectamente los 
medios están 
promoviendo el 
comercio sexual 
de adultos con 
personas jóvenes 
o más jóvenes 
 
tenemos redes de 
prostitución oculta 
infantil, trata de 
blancas y donde 
todos somos 
responsables, 
porque a veces 
con el solo 
comprar las 
revistas o una 
película, pues ya 
somos cómplices, 
o el no educar a 
nuestros hijos en 
relacionar la 
sexualidad 
también estamos 
exponiéndolos a 
que pertenezcan 
a ese tipo de 
redes 
 
 
sí, yo digo que 
mucho ¿no? 
porque tan puede 
ser 
explícitamente, 
eh... cuando 
pasan anuncios 
en que... te 
sugieren buscar 
este... buscar por 
ejemplo; el 
kamasutra, este... 
sexo con 
jovencitas etc... 
en la TV, hasta en 
el periódico, 
cuántas no pasan, 
cuántas páginas 
no pasan 
 
digamos que a 
veces se crítica 
mucho, 
precisamente que 
alguien mayor 
ande con alguien 
mas jovencita 
pero digamos que 
la sociedad eh... 
le perdona todo a 
los artistas 
 
pienso que 
además las 
autoridades son 
totalmente 
cómplices 
 
están en todas 
partes ¿no?, en los 
puestos de revistas, 
vemos en donde 
venden este... 
películas, de repente 
hay algún lugar 
donde... hay un 
apartado de puras 
películas tres X 
116 
 
El discurso de los hombres entrevistados gira en torno a que la influencia de los 
medios es muy explícita y están de acuerdo en que promueve el gusto o el deseo 
por personas menores de edad para mantener relaciones sexuales. Para los 
hombres, por lo tanto, los medios sí influyen porque las actrices se visten 
provocativas y las chavitas menores de edad las imitan, la televisión ofrece una 
gran cantidad de imágenes pornográficas, hay un aumento en la cantidad de 
anuncios en donde se muestra sexo, la promoción de imágenes por celular o de 
anuncios para hablar con chicas menores de edad llama la atención de los 
varones, ya que al ser algo prohibido es más consumido, al mostrar en la 
televisión que las chicas de 15 años ya pueden iniciar actividad sexual induce a 
los varones a desearlo, y la actuación de las autoridades en esta problemática es 
muy mala ya que están de acuerdo con este tipo de publicidad (ver cuadro 15). 
 
Felipe y Carlos coinciden en que la presentación de los artistas (actrices) en la 
televisión vestidas de forma provocativa es una influencia para que sean atractivas 
para los varones e inclusive los induzca a buscar el comercio sexual de personas 
menores de edad. 
 
“influyen desde... o sea la parte de los... de los mismos... propios artistas ¿no? los 
chavitos o chavitas... o sea que están sacandolas nuevas generaciones de 
cantantes y todo esto, o sea se visten, bailan de manera... o sea provocativa... y 
todo esto o sea creo que desde ahí, los medios en el aspecto que les dan la 
cobertura a todas esas partes, este... porque este les traen más “rating” más 
este... más audiencia y este... y... bueno básicamente es de ahí…” Felipe 36 años. 
 
“ … sí, sí, sí porque este te repito bueno las series de ahora las niñas ya como las 
sacan vestidas ¿no? o sea entonces este eso es una provocación siento yo ¿no? o 
sea eh que te digan que pues ya a los quince o dieciséis años pues ya pueden 
estar teniendo relaciones, entonces si yo siento que si que la que todos los medios 
que te bombardean… que al hombre le enloquece todo eso ¿no? a lo mejor ver la 
imagen de una niña pero ya a lo mejor con un cuerpazo dices órale no pues sí yo 
sí me aviento” Carlos 35 años. 
 
 
Para Jorge los medios de comunicación son potentes facilitadores de la 
pornografía, comenta que la televisión es un medio por el cual bombardean 
comerciales con gran cantidad de mensajes sexuales y además esto puede incitar 
a buscar lo prohibido, es decir, buscar a personas adolescentes o muy jóvenes 
para tener relaciones sexuales. 
 
 
“… una chica vende, chicas guapas venden, eh son sexo y vende, la verdad es 
que desgraciadamente siempre gana, la verdad, tan solo lo vemos el cine porno es 
el más redituable, el más pagado, y los que ganan más son ellos, ahí se ve que 
obviamente es un comercio que deja mucho… llámame y tanto ¿no?, jovencita 
¿no?, que, este ama de casa, chica salida de prepa… este te imaginas ¿no?, y 
dices, obviamente dices ah es una chavita tengo que ir a verla…no esta prohibido 
vamos, tienes facilidad de, entonces pues obviamente te dan más ganas de hacer, 
pero… o sea obviamente sabes que es prohibido, sabes que no puedes estar con 
117 
 
una chica de quince dieciséis años, ¿no? , pero obviamente no te lo plantean así 
ellos…” Jorge 25 años. 
 
 
Alejandro señala que la facilidad de conseguir este tipo de publicidad también 
puede inducir para que los varones lo consuman y entonces puedan ir generando 
ciertas fantasías o ideas de mantener contacto sexual con una persona menor de 
edad. 
 
 
“… bastante visible porque... basta con pararnos en un puesto de periódicos, 
¿no?, frente a un puesto de periódicos, y luego hay unos tras otros, por ejemplo; 
en la central camionera del norte, esta uno tras otro y... pues se para uno ahí y ahí 
están todos los este...o sea toda la pornografía en las revistas, hasta digamos que 
ya no nada más en las revistas dedicadas específicamente a ellos; si no que 
también ya en bastantes novelas mas pequeñas y todo eso, o sea ya...” Alejandro 
40 años. 
 
 
Para Gerardo el aumento de este tipo de publicidad es debido a que todos como 
sociedad somos culpables ya que al ser consumidores de este tipo de películas o 
revistas estamos influyendo para que se solidifiquen las redes de explotación. 
 
“… cómo influye pues en esto en que tenemos redes de prostitución oculta infantil, 
trata de blancas y donde todos somos igualmente responsables, porque a veces 
con el sólo comprar las revistas o una película que ande por ahí, pues ya somos 
cómplices, o el no educar a nuestros hijos en relacionar la sexualidad también 
estamos exponiéndolos a que pertenezcan a ese tipo de redes, y entonces pues 
bueno que más hacen los medios no se conforman con eso, meten a otros 
factores que por ejemplo, tienen que ver con las drogas y el alcohol, de forma 
indirecta meten el alcohol como la diversión como lo máximo de la vida y entonces 
los jóvenes están comprando también esas historias…” Gerardo 40 años. 
 
 
Por último, Israel el varón de mayor edad, difiere de todos los demás entrevistados 
en que los medios de comunicación influyan para que los varones adultos sean 
consumidores de la ESCI, menciona que el grupo de su edad ya no está 
interesado en este tipo de publicidad. 
 
 
“No, no, no, Playboy, ni Internet, ni pornografía, no, no, no…. ya la televisión y esto 
ya no influye, ya no, ya, ya nos cansamos de ver eso, ya no, ya no estás con que 
conseguir a la chica, ya no, y si, te digo, de niño sí, yo creo, hasta ahorita, ya como 
estamos, quizás a los 12 hasta los 16, ya, y eso, me estoy yendo a los 16 eh...” 
Israel 43 años. 
 
 
 
 
118 
 
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES 
 
Este estudio tuvo como principal objetivo conocer las percepciones, creencias, 
costumbres y mandatos culturales que varones adultos de la población general 
tienen acerca de las prácticas sexuales que sostienen los hombres con personas 
menores de edad dentro de la ESC, así como la influencia que tienen los medios 
de comunicación (ya sea la televisión, las revistas, el internet, el cine) en la 
difusión de imágenes eróticas de personas muy jóvenes. 
Debido a que es importante conocer desde la subjetividad de los varones cuáles 
son las percepciones que tienen de este fenómeno social, este trabajo se inserta 
dentro del paradigma cualitativo, ya que se buscan conocer los significados que 
los varones tienen de la ESCI, para así poder comprender cómo construyen su 
realidad social a través de interacciones sociales, y de esta forma entender cómo 
su forma de ser y de actuar ante esta problemática se va elaborando por medio de 
las creencias, mandatos culturales, y los roles de género que permanecen en 
nuestra sociedad. 
Para lograr los objetivos de este estudio se realizaron seis entrevistas en 
profundidad a adultos varones que vivían o trabajaban en la zona centro. La 
información que se obtuvo de las entrevistas se organizó en categorías que fueron 
tomadas de los ejes temáticos de la guía de entrevista, y de estas categorías se 
obtuvieron subcategorías (ver cuadro 2). 
La importancia del estudio de este fenómeno en el país es trascendente, ya que la 
explotación sexual comercial de personas menores de edad es un problema que 
ha alcanzado grandes dimensiones, pues este comercio es consumido por 
hombres de la población general, es decir, que no sólo aquellos hombres que 
tienen alguna patología acceden a buscar personas menores de edad para 
mantener relaciones sexuales, sino que existen hombres que aprovechan la 
oportunidad para tener contacto sexual con niños o adolescentes. 
 
Detrás de este fenómeno social existe toda una serie de cuestiones de género que 
pueden ayudar a comprender por qué suceden este tipo de problemáticas. A 
través de los estudios de género se puede visualizar cómo las relaciones 
desiguales entre hombres y mujeres, desde una cultura patriarcal particularizada 
por el control de la sexualidad hace que manifestaciones como la cosificación 
sexual y el adultocentrismo tiendan a lo que hoy se conoce como violencia basada 
en género, es decir, a la discriminación, subordinación y sumisión de la mujer por 
el hombre en todos los campos de la esfera social: económico, político, jurídico, 
ideológico, familiar, incluyendo el sexual (Lagarde, 1993). Sin embargo, no 
solamente las mujeres pueden ser objeto de esta subordinación, también aquellas 
personas débiles o vulnerables dentro de la estructura social, es decir, los niños, 
adolescentes y los ancianos. 
 
119 
 
Este trabajo se enfocó en las relaciones desiguales entre personas menores de 
edad y varones adultos que se dan dentro de la explotación sexual comercial, ya 
que existe toda una gama de percepciones, creencias y costumbres respecto al 
contacto sexual con niños y adolescentes que facilitan o permiten este tipo de 
prácticas, y es que la misma sociedad y los mandatos culturales masculinos han 
ido normalizando este tipo de explotación sexual. 
 
En esta sección se mostrará la discusión de los resultados de este trabajo, 
intentando presentarlos de acuerdo al orden de los resultados y los objetivos que 
se alcanzaron; además se tratará de explicar y de unir los hallazgos encontrados 
en las entrevistas con lo que se ha encontrado en otras investigaciones. 
 
Se comenzará a hablar acerca dela percepción que tienen los varones 
entrevistados sobre lo que es una persona menor de edad, ya que a partir de este 
tema se podrá visualizar cómo conciben la infancia y cuál es la tolerancia y 
justificación para mantener relaciones sexuales con niños o adolescentes en el 
comercio sexual. 
 
Para los varones entrevistados el concepto de persona menor de edad está bien 
definido, reconocen que una persona que tiene menos de 18 años es menor de 
edad. Este reconocimiento está directamente ligado a la noción de incapacidad, es 
decir, los varones reconocen al niño como un sujeto diferente, pero ese 
reconocimiento se le otorga en función de lo que no sabe, de lo que no puede, de 
lo que es incapaz de hacer (Ramírez España, 2008). El visualizar de esta manera 
a los niños y adolescentes los coloca en una situación de vulnerabilidad, ya que el 
percibirlos inocentes, inexpertos, ingenuos, pueden ser características atractivas 
para algunos varones que quieren experimentar cosas nuevas y por ello acudir al 
comercio sexual de personas menores de edad. 
 
La noción que tienen los hombres de la infancia ha ido cambiando a través del 
tiempo, en el curso de la historia diferentes formaciones socioculturales han 
construido diferentes discursos y conceptos respecto a lo que la infancia es o 
significa y de la relación de este grupo social con otros (Sauri, 2008). De esta 
forma lo que es una persona menor de edad hoy en nuestros días ha ido 
cambiando con respecto a los derechos y necesidades que se les atribuyan, por 
ejemplo, los varones entrevistados mencionan que a los 16 o 17 años ya pueden 
considerarse personas mayores de edad porque tienen ciertas características y 
comportamientos que pueden ser considerados de personas adultas, mientras que 
uno de los entrevistados opina que a los 15 años ya se encuentran listas para la 
actividad sexual. 
 
Estos datos se ligan con lo encontrado en otros estudios, por ejemplo Negrete 
(2000) encontró que una de las creencias generalizadas en los hombres es la idea 
de que las niñas a la edad de 12 años alcanzan un desarrollo físico igual al de una 
joven mayor de edad. Por lo que manifiestan que es difícil, a simple vista, precisar 
la edad, ya que entre los 16 y 18 años de edad no se reporta ningún rasgo visible 
que permita diferenciarlas. 
120 
 
En un estudio realizado en Lima Perú (Save the Children, 2004) se encontró que 
existe un desconocimiento del concepto de menor de edad, pese a que la ley 
señala que los peruanos son mayores de edad sólo a los 18 años, los 
entrevistados no identificaron claramente cuál era el rango de edades de un mayor 
de edad. 
 
“para mi la persona de 14 años no es precisamente una niña, es una adolescente 
que está explorando sexualmente.” 
 
“para mí una chica de 16 años ya es toda una mujer. Para mí la pedofilia es menos 
de 15.” 
 
En la investigación realizada por Salas y Campos (2004), se encontró, que en 
algunos países de Latinoamérica, uno de los mitos que dan soporte a los abusos 
hacia las menores de edad son las fantasías que se encuentran relacionadas con 
el desarrollo físico de las jóvenes. De esta forma, muchos de los hombres opinan 
que la acción de las hormonas con la puesta en marcha de la pubertad hace que 
las “niñas/mujeres” experimenten altas dosis de deseos sexuales que los hombres 
adultos pueden satisfacer; ellos creen que por el aumento de las hormonas, las 
muchachas atraen a los hombres con tales fines. La aparición de la menstruación 
no solo marca el inicio del desarrollo de las características secundarias, sino 
también de ese ímpetu sexual descrito. 
 
También la tolerancia que demuestran los varones entrevistados hacia este tipo de 
prácticas sexuales es muy alta ya que consideran que las adolescentes son 
provocativas, que pueden iniciar un contacto sexual con un varón adulto a la edad 
de 16 o 17 años, además perciben que las mujeres jóvenes son atractivas, tiernas 
y que algunas niñas a los 12 años son precoces, que ellas mismas pueden inducir 
a los varones adultos por su forma de vestir, su manera de ser, y por tener 
comportamientos de adultos. 
 
Estas creencias y percepciones distorsionadas acerca de las personas menores 
de edad pueden llevar a los varones adultos a interpretar erróneamente el 
comportamiento de los adolescentes, por ejemplo ven en ellos seres deseosos de 
mantener relaciones sexuales con adultos y creen que su actitud es provocativa, 
de esta manera los varones entrevistados mencionan que las adolescentes al 
vestirse con ropa ajustada se les nota su figura, su cadera y el busto y eso es 
atractivo para ellos. También los varones pueden ver una actitud sumisa y no 
amenazadora de los adolescentes y creen que el contacto sexual con un adulto no 
va a ocasionarles ningún daño al contrario les están pagando y por lo tanto 
ayudando porque es su trabajo. 
 
Es importante señalar que para los varones entrevistados el mantener relaciones 
sexuales con niños es mal visto, casi lo ven como una desviación, una patología, 
sin embargo, a lo largo de su discurso puede observarse que lo toleran e incluso 
es aceptado que una adolescente pueda tener relaciones sexuales con un adulto, 
por ejemplo señalan que a los 10 o 14 años no es correcto pero que de 16 o 17 
121 
 
años es otra cosa, es decir, que a pesar de que son menores de edad pueden ser 
vistos como adultos. 
 
Respecto a la percepción de la ESCI, los entrevistados en este estudio indican 
que es una problemática grave y que la sociedad en general no hace nada para 
evitarla, es preocupante pero no pueden solucionarlo, y al contrario son 
consumidores por la influencia de la pornografía y el acceso que se tiene al 
comercio sexual de personas menores de edad. Muestran desinterés y apatía ya 
que ellos no pueden hacer nada para evitarla, sino que las autoridades son las 
que deben combatirlo. Un aspecto importante que se debe indicar es que algunos 
varones mencionan que únicamente podrían actuar si alguno de sus hijos o 
familiares se encontrará en está situación. Esta visión individualista podría explicar 
de alguna manera la insensibilización hacia la ESCI al llegar a ver el problema 
como algo que no preocupa, que no interesa, y mientras no llegue a perjudicarlos 
directamente no es algo relevante. 
 
En el trabajo realizado por Salas y Campos (2004) se puede apreciar que la 
expresión o concepto “Explotación Sexual Comercial” (ESC) para los varones 
entrevistados es desconocida o muy académica. Es decir, pueden entender en 
qué consiste la ESC; no obstante, el concepto no les da mayor información. Lo 
asocian con formas extremas de tortura sexual y trata de personas, con lo cual es 
más fácil deslindarse del asunto debido que no están explotando a nadie. También 
mencionan los autores que esta percepción junto con la tolerancia provocan 
menor visibilidad de la responsabilidad que tienen los hombres y su papel en la 
ESC, porque no está en ellos el problema, por lo que no está en ellos la posible 
solución. Están eximidos de responsabilidad, por lo que visualizar acciones con 
ellos no está en el imaginario colectivo de los hombres. 
 
La tolerancia que muestran los varones entrevistados puede llevar a una 
percepción de despreocupación hacia este fenómeno social, de tal manera que 
puede conducirlos a aceptarlo, ya que una de las formas de explotación más 
tolerada y más normalizada dentro de la sociedad es la prostitución pues muchas 
mujeres muy jóvenes e incluso adolescentes son vistas en el centro de la ciudad, 
específicamente en la Merced, y pasa a ser un fenómeno percibido como 
cotidiano, tolerado e incluso consumido por algunos varones (Vega, Gutiérrez y 
Rodríguez, 2000) 
 
En este trabajo dos varones comentaron haber ido en busca de una sexoservidora 
a la Merced, y comentan que vieron adolescentes en los cuartos que se alquilan 
para mantener relaciones sexuales, esto indica que existe cierta normalización ya 
que es un fenómeno muy visible para toda la sociedad, puesbasta dar un 
recorrido por la zona de la Merced para constatarlo. 
 
Los datos que han dado las ONGs (Organizaciones no gubernamentales) dan 
cuenta de que se ha ido incrementando el número de personas menores de edad 
que son explotadas tan solo en la Merced. De acuerdo con una investigación de 
Espacios de Desarrollo Integral A.C. (EDIAC) en 1996, el 15% de las mujeres en 
122 
 
prostitución observadas en la Merced eran adolescentes, pero información 
reciente de la red Fin de la Prostitución Infantil, la Pornografía y el Tráfico de 
Niños, Niñas con Fines Sexuales (ECPAT), ha reportado un aumentado del 20%, 
observándose niñas menores de 14 años a quienes ni siquiera se les han 
desarrollado del todo los caracteres sexuales secundarios (Comisión de Derechos 
Humanos del Distrito Federal, 2007). 
 
El aumento de este tipo de comercio se ha dado porque hay consumidores, ya que 
existe toda una serie de justificaciones que los varones pueden argumentar para 
poder realizar este tipo de prácticas con personas menores de edad. 
 
Las principales justificaciones que dan los varones entrevistados se basan en la 
atracción por el cuerpo joven de las mujeres, firme y sin cicatrices por cirugías de 
cesáreas de los hijos, son provocativas por su manera de vestir y en ocasiones 
ellas lo buscan por el interés económico, además les adjudican cierta 
responsabilidad a las menores de edad por trabajar en lugares de entretenimiento 
para adultos y por eso se justifica que los varones sean consumidores del 
comercio sexual. 
 
De los seis varones entrevistados solamente uno menciona que se abstendría de 
tener contacto sexual con una menor de edad en el comercio sexual porque tiene 
tres niñas y eso lo detendría, los demás varones a pesar de que tienen hijos 
pequeños no señalan este aspecto, esto podría indicar que para este varón el 
ejercicio de su paternidad y sus roles tradicionales masculinos pueden influir para 
que se sensibilice ante este tipo de prácticas sexuales, ya que a lo largo de la 
entrevista señaló que a pesar de estar separado de su esposa, trata de ser el 
proveedor al comprarles a sus hijos todo lo que necesitan y mantenerlos estables 
económicamente, e intenta convivir lo más que se pueda con ellos. Es importante 
señalar que este varón es el que tiene mayor edad y mayor cantidad de hijos que 
los demás varones entrevistados, lo cual también podría influir en sus 
comentarios. 
 
Otros varones mencionan que una de las justificaciones que llevan a los hombres 
a ser consumidores de la ESCI es el dinero, pues el dinero da poder y se puede 
comprar lo que se quiera. Al respecto, Salas y Campos (2004) en su investigación 
encontraron que en lo referente al sexo comercial existe una lógica del mercado 
aplicada a la sexualidad, en la cual “el que paga, manda” y, al pagar, no se está 
haciendo nada indebido. Se encontraron altos niveles de tolerancia respecto a las 
relaciones sexuales remuneradas, tanto con personas mayores como menores de 
edad. La mayoría manifiesta que, si tuviera los medios “nadie se entera”, 
participarían como clientes del sexo comercial de menores de edad. 
 
La tolerancia y las justificaciones que dan los varones acerca de ser consumidores 
de la ESCI también llevan a percibir esta explotación como algo que no es punible, 
que no es delito, ya que detrás de sus creencias y costumbres hay toda una serie 
de ideas que legitiman este tipo de prácticas. 
123 
 
Para todos los varones entrevistados el tener contacto sexual con personas 
menores de edad dentro del comercio sexual es un delito, no obstante, según su 
discurso, se les puede olvidar que es un delito, y nuevamente mencionan que los 
hombres en general utilizan toda una serie de justificaciones para llevar acabo 
este tipo de prácticas, tales como adjudicarles la responsabilidad a los dueños de 
los bares, y a las autoridades porque no hacen nada para detener este tipo de 
explotación. También mencionan que se puede ser consumidor mientras no los 
dañe a ellos o a su familia, porque es algo prohibido y entre más prohibido es más 
buscado, y que cuando se está en los bares ya no se percibe como un delito 
aunque sean menores de edad. 
 
Con respecto a este punto de la ESCI como delito, en el estudio de Salas y 
Campos (2004) se encontró que para los hombres de la población general, en la 
explotación sexual comercial existe el cliente por un lado, y el explotador por otro, 
lo que explica en parte que no exista conciencia de delito. En este sentido, cabe 
aclarar que pueden saber que es delito, pero eso no implica que tengan 
conciencia de tal situación. En síntesis la ESCI no es delito ni es pecado. Para 
algunos una limitante podría ser el tener hijas de la misma edad, factores éticos, y 
para la mayoría ser recluidos por años en la cárcel. En general existe una alta 
tolerancia ante la ESCI, entendida como sexo pagado con personas que, si bien 
pueden ser menores de edad, deben ser púberes en adelante. 
 
Como se puede observar, algunos estudios llevados a cabo principalmente en 
Latinoamérica coinciden con lo encontrado en esta investigación. En este 
segmento la percepción que los varones entrevistados tienen de la ESCI gira en 
torno a lo que es una persona menor de edad, ya que es importante señalar los 
límites que se imponen los hombres respecto a la edad de sus parejas sexuales, 
que está relacionado con el imaginario colectivo, la socialización y los mandatos 
culturales respecto al ejercicio de la sexualidad masculina, que más adelante 
serán abordadas. Con respecto a la Percepción que tienen los entrevistados 
específicamente del comercio sexual con menores de edad, es muy visible que no 
es un tema de interés, y no es preocupante. La tolerancia que muestran estos 
varones es muy alta, ya que ellos pueden permitir que un varón mantenga 
relaciones sexuales comerciales con niñas o adolescentes desde los 15 años, 
debido a que sus justificaciones giran en torno a la belleza, la figura, la forma de 
vestir, y de actuar, también porque son provocativas, se insinúan, o se venden 
para obtener algo a cambio, y estos motivos, por lo tanto los llevan a percibir la 
ESC de niños y adolescentes como algo que no es delito. 
 
En el siguiente apartado se hablará acerca de las creencias que tienen los 
entrevistados del comercio sexual de niños o adolescentes, y quiénes piensan que 
son los responsables de que las personas menores de edad trabajen en lugares 
de entretenimiento para adultos. 
 
Los entrevistados indican en su discurso que los responsables de que los niños o 
adolescentes trabajen en este tipo de explotación es la sociedad en general, sin 
embargo también comentan que los responsables pueden ser la mujer que acepta 
124 
 
ser explotada, la persona que la llevó, los dueños de los lugares, el cliente al no 
hacerse responsable, todos al permitir que sucedan esta este tipo de comercio, la 
propia persona quien debe hacerse responsable de sus actos, los padres, el 
rompimiento de los principios y valores, la familia, la iglesia, el sistema, la 
corrupción, la droga, y las autoridades. 
 
Algunos varones comentaron que es la sociedad en general pero también tienen 
parte de la culpa las mujeres que entran en este tipo de actividades por curiosidad 
o interés económico, es decir, le endosan la responsabilidad; mientras que otros 
mencionan que la familia y los padres puede tener parte de la responsabilidad de 
que los menores se encuentren en este tipo de explotación. 
 
Un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2005) se 
llevó a cabo una encuesta, donde se encontró información similar a la que se halló 
en este trabajo, así por ejemplo los entrevistados creen que la ESCI es promovida 
por los explotadores, y que la causa del problema radica en los valores morales de 
la familia y de la víctima, la responsabilidad de detener el problema está en la 
familia, sobre todo la madre. 
 
La percepción y creencias que la mayoría de la gente tienesobre este tipo de 
comercio sexual llevan a pensar que los niños o adolescentes son los culpables y 
responsables de encontrarse inmersos dentro de este tipo de explotación sexual. 
 
El predominio de este tipo de creencias puede deberse a la doctrina de la 
situación irregular vigente, previa a la Convención sobre los Derechos del Niño, 
que concibe, define y aborda las problemáticas sociales como situaciones 
irregulares (producto de una condición o predisposición individual de la víctima), 
en lugar de identificar la irregularidad con el hecho de que niñas, niños y 
adolescentes no ejercen sus derechos (Bojorquez, 2006; en Fondo de las 
Naciones Unidas para la Infancia, 2006). 
 
Este enfoque irregular se encuentra sostenido por estos mitos y prejuicios, así 
algunas personas perciben la explotación sexual comercial de niñas, niños y 
adolescentes como un trabajo y les ceden la responsabilidad a las personas 
menores de edad. Incluso hay gente que asegura que los niños, niñas y 
adolescentes víctimas tienen una “inclinación natural a la promiscuidad sexual” o 
lo hacen “por gusto”. Sin embargo, los testimonios de niños y niñas víctimas de 
explotación desmienten estas percepciones (Bojorquez, 2006; en Fondo de las 
Naciones Unidas para la Infancia; Zin, 2003). 
 
En un estudio realizado en Chiapas (Negrete, 2000) se encontró que la idea 
predominante de la gente del pueblo para este tipo de explotación era la siguiente: 
“perro que come huevo jamás renuncia a él” aludiendo a que las mujeres o 
jovencitas que eran explotadas estaban en la prostitución por gusto. 
 
Toda una serie de creencias permean las justificaciones por el gusto de niños o 
adolescentes, así por ejemplo también existe diferentes creencias en torno al 
125 
 
mantener relaciones sexuales con ellos, una de estas creencia que comparten 
algunos varones es que los ayudará a curarse del SIDA, a rejuvenecer, llegándose 
al extremo de atribuirle al sexo con infantes propiedades curativas de la virilidad 
dañada, darles buena suerte y en definitiva una reafirmación de la masculinidad y 
el poder de género (González, 2003; Willis y Levi, 2002; The Lancet, 2001). 
 
En la siguiente sección se hablarán sobre las costumbres que tienen los varones 
respecto a su sexualidad ya que pueden influir en el gusto por tener contacto 
sexual con personas muy jóvenes, pues existen ciertos mandatos culturales que 
dicta la sociedad y que ayudan a construir la forma de pensar y de actuar de los 
varones en un determinado contexto. 
 
La sexualidad es un campo central en la comprensión de las identidades 
masculinas, así varios estudios en diferentes países dan luz acerca de la enorme 
diversidad en las prácticas sexuales de los hombres y las formas en que tienden a 
estar siempre representadas por el eje del poder (Keijzer, 2004). 
 
Es relevante, por lo tanto, conocer el significado que tiene para estos varones el 
establecer relaciones sexuales, ya que a través de estos significados se puede 
comprender una parte de la sexualidad masculina. 
 
En este trabajo, los varones entrevistados manifiestan que el tener relaciones 
sexuales para los hombres en general es liberarse de pensamientos como la 
lujuria, una manera de saciarse, de diversión, desahogo, para adquirir experiencia, 
es un triunfo, una medalla, reafirmar el poder, satisfacción, liberar el estrés y tener 
un rato placentero. Es importante mencionar que pocos varones mencionan una 
parte emocional, lo dejan en un segundo plano, y manifiestan que se siguen 
reproduciendo ciertos mandatos masculinos tales como el ejercicio del poder y 
tener varias mujeres. 
 
Solamente uno de los varones entrevistados, que es el que tienen mayor edad, 
mencionó que para los varones de su generación el significado de tener relaciones 
sexuales es simplemente un desahogo o terapia, ya no es indispensable, 
simplemente se busca una compañera. Esto puede marcar la diferencia entre los 
hombres jóvenes y los que están en los 40s, lo cual puede indicar que la edad 
influye en la sexualidad de los varones, disminuyendo su libido. 
 
Retomando nuevamente el estudio realizado por Save the Children (2004) en Lima 
Perú, se encontró que para los hombres la sexualidad masculina es inmaginable y 
la satisfacción sexual es una manera de liberarse e inclusive de preservar la salud. 
 
Como se puede observar, la sexualidad de los varones en general es percibida 
como algo que les ayuda a desahogarse, disminuir el estrés, y también de una u 
otra manera a ejercer su poder. 
 
 
126 
 
El ejercicio del poder se encuentra relacionado con la sexualidad masculina. La 
sexualidad a su vez se relaciona con la masculinidad y con las cuestiones de 
género a través de las cuales, se articula y distribuye el poder como control 
diferenciado sobre el acceso a los recursos materiales y simbólicos. 
 
Las ideas que tenemos acerca de las personas y de los objetos del mundo son 
construcciones bipolares que tienden a naturalizarse, la naturalización de la 
dominación masculina obedece a una arbitraria división de las cosas y de las 
actividades (sexuales o no) de acuerdo con la oposición entre masculino y 
femenino. Esta dicotomía registra las diferencias como si ellas fueran objetivas y 
naturales. Así la diferencia biológica entre los sexos, especialmente la distinción 
anatómica de los órganos sexuales, aparece como la justificación natural de la 
diferencia socialmente establecida entre los sexos y de la relación arbitraria de 
dominación de los hombres sobre las mujeres, que se inscribe de esta manera, 
tanto en aspectos objetivos como subjetivos (Maldonado, 2003). 
 
De esta forma, la dominación no se va a ejercer solamente en las mujeres, sino en 
todos aquellos que son vulnerables por su posición en la jerarquía social como los 
menores de edad, ya que a los varones dentro del patriarcado se les exige ocupar 
lugares de dominio sobre otras personas y sobre la naturaleza, es decir, debe 
estar en posición de poder. Pero no es un poder que permita garantizar el 
bienestar de los demás. Se trata del poder para dominar y someter al otro/a, de 
manera apabullante, la denominada masculinidad hegemónica (Salas y Campos, 
2004). 
 
Dentro de este contexto, la dominación lleva a que los hombres ejerzan la 
violencia simbólica, sin embargo, la demostración del poder de dominación por 
medio del sometimiento de menores de edad a prácticas sexuales que van en 
contra de su bienestar tienen poco de simbólicas. De acuerdo con Bourdieu (2000) 
desde el punto de vista simbólico para muchos hombres la sexualidad se reviste 
del campo ideal para mostrar y demostrar que se es muy hombre. De esta forma, 
la sexualidad se transforma en campo de poder de dominación. 
 
Otro punto importante es la costumbre de tener relaciones sexuales con personas 
muy jóvenes, para los entrevistados estas prácticas sociales se encuentran muy 
arraigadas en los varones de nuestra sociedad, ya que mencionan que mantener 
relaciones sexuales con personas jóvenes les puede contagiar la juventud, 
mejorar la autoestima, hacerlos más dominantes en el aspecto sexual, pueden 
manejar o moldear a los menores de edad y realizar sus fantasías, les atrae la 
virginidad de las personas menores de edad porque son nuevas. También una 
costumbre es creer que las mujeres maduran más rápido que el hombre y por eso 
busca hombres de mayor edad, para poder obtener algún beneficio, por lo que el 
hombre que tienen dinero o poder puede tener a una persona menor de edad para 
que cumpla sus fantasías, ya que existe en los varones el imaginario de que las 
personas menores de edad son carne fresca, son personas limpias, son estímulos 
sexualmente efectivos y pueden complacerlos en todas sus fantasías sexuales. 
 
127 
 
Estas prácticas de tener relaciones sexuales con personas menores de edad no 
sólo se centran en la juventud, en la belleza, en el poder, sino también en la 
inmadurez de los órganos sexuales de los menores. 
 
Como se observa, en el discursode los varones aún predomina desde una visión 
machista la costumbre de tener relaciones sexuales con mujeres vírgenes, nuevas 
como ellos lo dicen, porque de esta forma las pueden moldear, y ellos pueden 
demostrarse que todavía tienen una libido despierta. 
 
Otros estudios como los realizados en Perú (Save the Children, 2004 y Vilchez, 
Baltazar, Vásquez, Vilchez, Pariona, 2004) concuerda con lo encontrado en este 
trabajo, los varones entrevistados manifestaron que las fantasías que tienen de 
las menores de edad están vivas en su mentalidad “particularmente para mí ver a 
una colegiala con sus uniformes escoceses me parece muy agradable a la vista”. 
También mencionan que el sexo con menores de edad es una manera de que los 
hombres reafirmen su masculinidad a través de demostrar que todavía tienen un 
desempeño sexual adecuado. 
 
En el estudio realizado por Salas y Campos (2004) también se encontraron 
hallazgos muy similares, así el mantener contacto sexual con personas muy 
jóvenes es alentado por la cultura machista patriarcal, en la cual ello es altamente 
apreciado. La idea mítica de rejuvenecerse o revitalizarse con ese tipo de 
relaciones es frecuente, lo que explica, además, lo valorada que es la virginidad 
femenina en la mayoría de estos hombres. La preferencia de sexo con personas 
jóvenes es, no obstante, colocada de la pubertad en adelante. De manera explícita 
hay un rechazo por contactos sexuales con infantes. Si la persona no tiene 
características de infante, “parece adulta”, no se ven restricciones para acceder a 
ellas sexualmente. 
 
Come se ha señalado anteriormente, la información arrojada por los entrevistados 
sobre la percepción y las costumbres, apunta hacia este tipo de razonamiento 
donde las personas menores de edad son atractivas siempre y cuando tengan 
rasgos de adolescentes, su forma de ser y de actuar sea parecida a la de los 
adultos, y sea provocativa en su forma de vestir, elementos que toman en cuenta 
para que una persona menor de edad sea vista como mayor de edad. 
 
En esta sección es importante señalar que el gusto por mantener relaciones 
sexuales con menores de edad no es una patología, ya que muchos hombres de 
la población general gustan de este tipo de prácticas sexuales, tal como lo señalan 
los siguientes autores. 
 
Oliverio (2001) menciona que la tendencia a tener un contacto sexual con los 
niños puede ser considerada un continuum que va desde el individuo para el que 
el niño representa el objeto sexual elegido, a aquel (el otro extremo) para el cual la 
elección de un objeto sexual inmaduro es esencialmente cuestión de oportunidad 
o de coincidencia. En el segundo caso se trata de sujetos adaptables o 
superficiales, individuos que no se plantean muchos problemas y aceptan lo que 
128 
 
encuentran o se les ofrece. Esto podría explicar el incremento de la ESCI, 
practicado incluso por individuos que normalmente tienen relaciones sexuales con 
parejas adultas. 
 
Echeburúa y Guerricaechevarría (2000) también coinciden en que existen algunos 
hombres que presentan una orientación sexual encaminada a personas adultas, 
pero que en circunstancias especiales de estrés, ira o de aislamiento llevan a cabo 
conductas sexuales con menores. 
 
Además otro punto importante que se debe señalar, son las creencias que 
permean el imaginario de los varones respecto al gusto por personas muy jóvenes 
o adolescentes, que también se relaciona con las costumbres de tener relaciones 
sexuales con personas muy jóvenes. 
 
Al respecto, los varones entrevistados en este trabajo mencionan que las 
personas muy jóvenes son atractivas por su apariencia, el físico, el cuerpo, la 
inmadurez, la fuerza, la vitalidad, la forma de pensar diferente, la inexperiencia, 
porque ayuda a reafirmar la virilidad, por la publicidad, la inocencia, son 
nuevecitas, son carne fresca, los músculos son más rígidos. 
 
Además, en el estudio de Lima Perú (Save the Children, 2004) se encontró que el 
gusto por las menores de edad no es sólo cuestión de estética, sino más bien una 
cuestión de poder dominar a la mujer, por el dominio de género que se abordó 
anteriormente. 
 
Salas y Campos (2004) mencionan que hay un atractivo generalizado hacia el 
cuerpo juvenil, aunque las personas sean menores de edad, la homologación del 
cuerpo de la mujer con un automóvil, como imagen ampliamente difundida en los 
hombres de todos los países, es una forma muy clara de objetivación de ese 
cuerpo y de las mujeres. Está claro que, ubicar a esos cuerpos y a la sexualidad 
en calidad de mercancía, es solo un pequeño paso. 
 
Uno de los varones entrevistados mencionó algo relacionado con la cosificación 
de la mujer, al comparar el cuerpo de la mujer con una fruta, cuando está verde 
aún no está madura, pero cuando ya lo está se encuentra lista para iniciar la 
actividad sexual. 
 
En el siguiente apartado se comentará sobre los mandatos culturales que 
predominan en los varones de este trabajo y que pueden ayudar a comprender un 
poco más la manera en la cual actúan frente a las ESCI. 
 
Dentro de los mandatos culturales que se exploraron se encuentran el ser un 
hombre de verdad y el gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos. El 
ser un hombre de verdad para los varones entrevistados se relaciona con una 
masculinidad hegemónica. De esta forma, para los varones entrevistados ser un 
hombre de verdad en nuestra sociedad es ser el proveedor del hogar, trabajar, 
tener hijos, tener una posición, sobresalir en algún aspecto de la vida, dar 
129 
 
estabilidad económica y emocional a su familia. Asimismo, los hombres se 
consideran hombres de verdad cuando mandan en su casa, tienen sometidos a 
sus hijos, les pegan a las mujeres, tiene a su esposa en la casa cuidando a los 
hijos, y no le dan explicaciones a su esposa cuando salen a divertirse. 
 
En el aspecto sexual, es un hombre de verdad el que tiene más mujeres, habla 
mal de las mujeres, cuenta las aventuras que tiene con las mujeres, se siente el 
más potente o el mejor sexualmente hablando. También se menciona el ser rudo, 
agresivo, áspero, reforzando la masculinidad a través de los órganos genitales, es 
decir, entre más encuentros sexuales tengan con mujeres son más hombres, y un 
aspecto igualmente importante es el riesgo a experimentar nuevas cosas y es lo 
que puede llevar a los varones a experimentar encuentros sexuales con personas 
menores de edad. 
 
Esto concuerda con el modelo de masculinidad dominante que caracteriza a los 
hombres como personas importantes y seres activos, autónomos, fuertes, 
potentes, racionales, emocionalmente controlados, heterosexuales y proveedores, 
por oposición a las mujeres que son el segmento no importante de la sociedad 
(Kimmel, 1992). Zárate (2005 en Cazés y Huerta, 2005), además de mencionar; 
acosador sexual, arrogante, deseador y poseedor de las mujeres, jefe de hogar, 
no casero, recto, sin miedo, su palabra tienen valor y sexista. Estos mandatos son 
subjetivos, quien está involucrado en el modelo difícilmente lo puede evitar a 
riesgo de ser estigmatizado con todas sus repercusiones inherentes. 
 
Además, un varón entrevistado mencionó que para él los hombres de verdad han 
cambiado, ya que pueden ayudar en la crianza de los hijos y dejar trabajar a la 
mujer, siempre y cuando tengan un control en su vida social y personal. 
 
Es importante observar que las mujeres siguen siendo sometidas o dominadas por 
el varón en tiempos actuales. De acuerdo con Bourdieu, las mujeres al quedar 
excluidas de lo público o de las llamadas cosas serias, permanecen encerradas en 
lo doméstico, actividades elogiadas, pero ordenadas de acuerdo con los intereses 
de los hombres. Ellas mantienen las relaciones de parentesco, realizan 
actividades domésticas no remuneradas, de beneficencia, de cosmética y estética, 
para mostrar su familia al mundo público; pero igualmente lo hacen en la empresa, 
siempre realizando actividades de presentación y representación. En definitiva,Bourdieu insiste en que, a pesar de los procesos de cambio, la estructura de 
dominación subyace a las relaciones entre los hombres y las mujeres (Maldonado, 
2003). 
 
En cuanto al gusto por visitar lugares de entretenimiento para adultos, los varones 
entrevistados mencionan al respecto que para los hombres significa ir a divertirse, 
echar relajo con los amigos, por curiosidad, para iniciar a los hombres más 
jóvenes, buscar cosas nuevas, bailar con mujeres, tener relaciones sexuales con 
mujeres en los bares, verlas, tocarlas, buscar variedad, tiene que ver también con 
la presión para hacerse hombres, correr riesgos, y el poder presumirle a los 
amigos las experiencias que se han tenido. 
130 
 
Para los varones el ir a estos lugares les permite ejercer su sexualidad de tal 
manera que pueden acceder a las mujeres, no importa si son menores de edad, 
para mantener relaciones sexuales, y utilizan frecuentemente este tipo de lugares 
para diversos fines tales como ritos de iniciación en los varones que aún no han 
tenido relaciones sexuales, pagar por sexo para ahorrar una serie de rituales 
relacionados con el acercamiento erótico, para diversión cuando realizan 
despedidas de soltero, lo cual indica que se puede llegar a legitimar este tipo de 
lugares así como lo que se realiza dentro de ellos, que se relaciona 
específicamente con el sexo comercial tanto de personas mayores de edad como 
de menores de edad. 
 
El último punto que se discutirá en el siguiente segmento es la influencia que los 
medios de comunicación (ya sea la televisión, revistas, el internet, el periódico, 
etc.) tienen en la facilitación de la ESCI. 
 
En este trabajo se encontró que para los varones la influencia que tienen los 
medios es demasiada, pues promueven el gusto o el deseo por personas menores 
de edad para mantener relaciones sexuales, ya que aparecen en diversos 
comerciales imágenes de mujeres jóvenes que incitan el deseo sexual, las actrices 
que salen en las telenovelas se visten provocativas y las chavitas menores de 
edad las imitan, la televisión ofrece una gran cantidad de imágenes pornográficas, 
hay un aumento en la cantidad de anuncios en donde se muestra sexo, la 
promoción de imágenes por celular o de anuncios para hablar con chicas menores 
de edad llama la atención de los varones, ya que al ser algo prohibido es más 
consumido, al mostrar en la televisión que las chicas de 15 años ya pueden iniciar 
actividad sexual, lo cual induce a los varones a desearlo, y la actuación de las 
autoridades en esta problemática es muy mala ya que están de acuerdo con este 
tipo de publicidad. 
 
Actualmente, existe toda una serie de comercialización en los medios de 
comunicación sobre la erotización del cuerpo joven, en donde personas menores 
de edad pueden ser un atractivo para los varones adultos, por ejemplo las mujeres 
vestidas con uniformes escolares, las llamada lolitas, así las modas infantilizan a 
los adultos para hacerlos más atractivos, la publicidad y el cine convierten a los 
niños en seres poseedores de sentimientos y deseos de gente mayor. Asimismo la 
publicidad y la moda presentan personajes muy jóvenes en contextos erotizados, 
por ejemplo, existen numerosos modelos infantiles profesionales. La cultura 
contemporánea ha convertido la infancia y la primera juventud en un ideal de 
belleza, un modelo canónico de erotismo (Ruiz, 2007). 
 
Las creencias que giran alrededor de que las personas menores de edad tienen 
una sexualidad activa y que les gusta ejercerla, así como la transmisión de los 
mensajes en los medios de comunicación han ido normalizando la ESCI. La 
frecuencia con la que se presenta el gusto sexual por la gente joven en la 
televisión, en las películas, en los libros, en las tiras cómicas, fomentan la 
aceptación de ese gusto, haciéndolo aparecer como natural, como algo deseable 
en la vida de la comunidad. Así, hombres de mayor edad aparecen como “galanes 
131 
 
otoñales” de jovencitas, en una atmósfera de diversión, peligro y sexo. Y lo que es 
igualmente persuasivo, se muestra normal, y cotidianamente a las jóvenes como 
esclavas sexuales desechables (Vega, Gutiérrez, Rodríguez, 2000). 
 
Además los medios de comunicación también participan en la transmisión de 
mensajes que pueden estar relacionados con los estereotipos de género, que 
llegan a ser legitimados porque se ven socialmente aceptados. Algunas 
representaciones de las relaciones entre hombres y mujeres en los medios de 
comunicación, describen a los hombres como poderosos y agresivos, y con 
derecho a tratar a las mujeres como lo deseen. Esta forma de ver las cosas tiene 
su mayor exponente en la pornografía, pero la pornografía no es la única fuente de 
esa clase de temas (Marshall, 2001). 
 
Cabe mencionar que para la mayoría de los varones entrevistados, los medios 
tienen gran influencia en inducir a los hombres de la población general a buscar 
sexo comercial con adolescentes, sin embargo, un varón está en desacuerdo y 
menciona que para los varones de 40 y más años la publicidad no los incita a 
buscar sexo comercial. Esto podría indicar que debido a que ya tienen mucha 
experiencia sexual ya no es algo atractivo ni el internet, ni las películas, ni las 
revistas. 
 
De todo lo anterior se pueden concluir los siguientes puntos: 
 
@ El concepto de persona menor de edad se ha conceptualizado no por la edad 
cronológica sino por el aspecto que presenten los niños o adolescentes, por su 
forma de vestir, de actuar, de sus atributos físicos visibles, el tamaño de su busto, 
la cadera, sus glúteos. Para los varones la edad límite para considerar a una 
persona menor de edad son los 15 años, y muestran cierta repulsión y rechazo 
hacia el comercio sexual con personas menores de 12 años. 
 
@ Es importante señalar que los varones ante este tema no mostraron una gran 
deseabilidad social, a pesar de que refirieron que el comercio sexual de niños de 
10 años hacia abajo es una desviación, una patología, se mostraron muy abiertos 
en su discurso al hablar de este tema. 
 
@ La problemática social de la ESCI para los varones no es importante, no es de 
su interés, presentan cierta indolencia, aunque cuando reflexionaban sobre su 
familia e hijos el tema sí les interesa. Esta visión individualista podría explicar la 
insensibilización hacia la ESCI al llegar a ver el problema como algo que no 
preocupa, que no interesa, y mientras no llegue a perjudicarlos directamente no es 
algo relevante. 
 
@ El gusto por las personas menores de edad ha sido reforzado por la cultura, la 
sociedad, y los medios de comunicación, que a su vez también han fomentado los 
roles de género en donde los hombres tienen que ser y visualizarse como seres 
activos, proveedores, autónomos, libres, fuertes, no tener miedo, no expresar 
emociones, ni llorar, salvo cuando el hecho de hacerlo reafirme su hombría, son 
132 
 
hombres de la calle, del trabajo, son heterosexuales, deben conquistar y penetrar 
mujeres (Jiménez, 2003). Estos atributos masculinos son perpetuados en nuestra 
sociedad, porque las mujeres los legitiman, la misma sociedad ha seguido y sigue 
transmitiendo de generación en generación las relaciones desiguales entre 
hombres y mujeres y aún más en el ámbito sexual, donde el hombre es un hombre 
de verdad si tiene muchas mujeres, si éstas mujeres son más jóvenes y atractivas 
que sus esposas, porque para ellos la juventud es “belleza”, “es carne fresca” a la 
cual pueden enseñarle, pueden demostrarle su hombría y su virilidad, porque son 
inexpertas, todos estas creencias y mitos han consolidado que a los hombres se 
les haga atractivo el hecho de experimentar con mujeres muy jóvenes o varones 
muy jóvenes. 
 
También lo que ha contribuido al aumento del comercio sexual de personas 
menores de edad es la insensibilización y habituación de dicho fenómeno por la 
creencia que las personas tienen acerca de las víctimas, es decir, los niños, niñas 
y adolescentes, a las que le atribuyen la responsabilidado el gusto por esa 
actividad y por ende las culpabilizan y hasta llegan a pensar que ellas son las que 
seducen a los clientes explotadores, por el hecho de tener un cuerpo muy 
desarrollado y aparentar mayor edad. 
 
@ La manera en que los varones han integrado su forma de ser, actuar y pensar 
se ha ido conformando a través de la interacción social que tienen en la sociedad 
en la que viven, así, todas las creencias ancestrales acerca de la sexualidad y los 
roles de género se han ido transmitiendo y han quedado plasmadas en el 
imaginario de los varones, es por ello que la forma de pensar acerca de este 
fenómeno social tiene un trasfondo social, cultural e histórico que va a influir para 
que se lleve a cabo el consumo, la aceptación, la tolerancia o la indiferencia. 
 
@ En este trabajo se intentó mostrar el otro lado da la ESCI, están por una parte 
las víctimas, y por otra parte los consumidores, quienes han sido poco estudiados 
en comparación con las víctimas. Es de vital importancia destacar que los 
consumidores de la ESCI no tienen una patología, no son pedófilos, sino como se 
ha mencionado, todos los factores culturales y sociales contribuyen para que un 
varón adulto caiga en la tentación de querer ejercer su poder en el ámbito sexual y 
reafirmar su virilidad con una persona inexperta. Todavía quedan muchas 
interrogantes, y quizás algunas refutaciones al respecto, pero en trabajos futuros 
que se realicen en nuestro país se podrán encontrar aquellas percepciones, 
creencias, tolerancia, costumbres que tienen los hombres de la población general 
respecto la explotación sexual de personas menores de edad, y con base en ello 
llegar a sugerir a las instancias encargadas de prevenir este fenómeno social 
programas de intervención con los adultos sobre cómo manejar su sexualidad de 
una forma que no interfiera negativamente con los derechos humanos de las 
demás personas y, particularmente, sobre la ilegalidad que se comete al involucrar 
adolescentes, niños y niñas en la explotación de la industria sexual explícita y/o 
133 
 
encubierta, tales como servicios en hoteles, espectáculos desnudistas, meseras 
acompañantes en bares o loncherías, damas de compañía, y/o edecanes, etc. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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http://www.inegi.org.mx 
 
http://www.oit.pe/ipec/ 
 
 
 
 
 
 
144 
 
ANEXO 1 
 
 
Guía de entrevista Semi-estructurada 
 
Anteproyecto: La percepción que varones adultos del D.F. tienen de la 
Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Objetivo: Conocer cómo los hombres perciben las prácticas sexuales que llevan a 
cabo los varones adultos dentro de la sociedad así como el gusto que éstos tienen 
por parejas jóvenes. Este eje podrá arrojar información sobre las creencias que los 
varones adultos tienen sobre la manera de ejercer su sexualidad y el tipo de 
parejas que eligen para mantener relaciones sexuales. 
 
¿Por qué a los hombres les atrae la gente joven? 
¿Qué es lo que encuentran atractivo de ellas? 
Para los hombres ¿qué es una persona joven o adolescente? 
¿Les gusta a los hombres involucrarse con personas jóvenes y/o adolescentes? 
Una costumbre que tienen los hombres es tener una relación con una persona 
muy joven, ¿por qué crees que suceda esto? 
¿De qué manera les gusta involucrarse con las personas jóvenes (noviazgo, 
pareja, solo para sexo, sexo comercial, pornografía o espectáculos)? 
Indicaciones: En esta entrevista se hablarán sobre las percepciones y creencias que tienen los
hombres sobre la ESCI, así como temas relacionados con la masculinidad y sexualidad. El propósito
es conocersus ideas y opiniones para comprender la manera en la que los varones adultos
construyen su significado de ser hombre. 
 
No existen respuestas correctas o incorrectas a las preguntas que le haré. Por favor responda
exactamente lo que piensa. Todo lo que diga aquí será confidencial. Si prefiere no contestar alguna
pregunta particular, está bien. 
Preguntas Sociodemográficas 
 
Edad: 
Profesión: 
Escolaridad: 
Estado Civil: 
Número de hijos: 
Delegación en la que vive: 
Ingresos: 
I. Prácticas sexuales y tipos de pareja que los hombres buscan y prefieren 
145 
 
 
 
 
Objetivo: Conocer la manera en la que los varones construyen su sexualidad a 
partir de las relaciones que mantienen dentro de la sociedad con el propósito de 
identificar los mandatos culturales y las costumbres que tienen respecto a su 
sexualidad. 
 
¿Qué significa para los hombres tener relaciones sexuales? 
¿Cómo aprenden los hombres a tener sexo, cómo y dónde? 
¿Qué es lo que más les atrae de una mujer? 
¿Qué es ser un hombre de verdad en nuestra sociedad? 
¿Qué es lo que más engrandece a un hombre en una relación? 
¿Qué es hacerse hombres? y 
¿Cómo se relaciona con el uso o gusto de visitar lugares de entretenimiento para 
adultos? 
 
 
 
 
 
Objetivo: Identificar cuáles son las creencias que los varones tienen respecto al 
comercio sexual de personas menores de edad con la finalidad de conocer cómo 
naturalizan o justifican este fenómeno dentro de la sociedad. 
 
¿Por qué creen que personas muy jóvenes trabajan en bares, loncherías, en 
general en lugares de diversión para adultos en diferentes actividades? 
¿Qué hace que a los hombres les guste visitar clubes nocturnos, ver pornografía y 
tener sexo remunerado con sexo servidoras? 
¿Les gusta que participen en estas actividades personas muy jóvenes y/o 
adolescentes? 
¿Por qué pagarían los hombres por este tipo de actividades? 
¿Quiénes son los responsables de que estas personas jóvenes trabajen en estos 
lugares de diversión para adultos? 
 
 
 
 
 
 
Objetivo: Conocer qué tanto facilitan o naturalizan los medios de comunicación la 
explotación sexual comercial de personas menores de edad como un oficio o 
trabajo de los menores de edad al asignarles características de adultos. 
 
¿Cómo influyen los medios de comunicación en promover el comercio sexual con 
personas muy jóvenes? Me refiero a la publicidad accesible de la industria sexual, 
imágenes, películas, Internet, etc. 
IV. Influencia de los medios de comunicación 
II. Construcción de la sexualidad masculina 
III. Creencias en torno a la comercialización de la sexualidad de personas jóvenes 
146 
 
¿Qué imágenes aparecen en estos servicios que se promueven y porqué?, 
¿Por qué se presentan así los anuncios? 
¿Qué opinan en cuánto a la cantidad de mensajes? 
¿Qué entienden ellos que se pide en estos mensajes? 
¿A quiénes piensan ellos que se dirigen y por qué? 
Estos mensajes publicitarios ¿representan algún riesgo o problema y para quién? 
¿Quiénes están detrás de los mensajes y porqué tienen gran promoción y 
respuestas los mensajes de entretenimiento sexual? 
¿Qué les hace pensar esta situación? 
 
 
 
 
 
Objetivo: Conocer la percepción que los hombres tienen respecto a la explotación 
sexual comercial infantil. 
 
¿Qué cree que piensan los hombres respecto a esta problemática? 
¿Qué es para un hombre una persona “menor de edad”? 
¿Cómo se da cuenta un hombre de que la persona con la que va a tener sexo es 
menor de edad? 
¿Qué puede inducir a los hombres a pagar por tener sexo con personas muy 
jóvenes o adolescentes? 
¿Cree que el hombre que paga por sexo pueda buscar tener sexo remunerado 
con personas muy jóvenes, por ejemplo adolescentes? 
¿Qué saben los hombres de la explotación sexual comercial? 
¿Conocen este término? 
¿Cree que los hombres saben que esas conductas constituyen un delito? 
 
 
 
 
 
¿Tiene algún comentario que desee ampliar o que no haya expresado 
durante la entrevista o alguna sugerencia? 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
V. Explotación sexual comercial con personas menores de edad 
147 
 
ANEXO 2 
 
 
TEORÍA FUNDAMENTADA 
 
Los orígenes de la Teoría Fundamentada (TF) se encuentran en la Escuela de Sociología de 
Chicago y en el desarrollo del Interaccionismo Simbólico a principios del siglo XX, corriente que se 
constituye como alternativa a las teorías funcionalistas dominantes en la sociología de la época. 
Pero también se alimenta de los desarrollos de algunos otros teóricos de la sociología cualitativa, 
entre ellos, Erving Goffman y George Simmel (Soneira citado en Vasilachis, 2006; Murillo, 2005). 
 
En éste contexto coinciden Anselm Strauss, proveniente de la propia Universidad de Chicago, con 
un fuerte bagaje en investigación cualitativa, y Barney Glaser (Universidad de Columbia) que 
procede de una tradición en investigación cuantitativa. Glaser y Strauss comenzaron a realizar 
estudios acerca del morir en hospitales con está metodología cualitativa; así iniciaron a escribir un 
libro para publicar sus hallazgos, y se propusieron tres objetivos: legitimar la metodología 
cualitativa, atacar a los funcionalistas como Parsons o Merton, y esclarecer las posibilidades de 
desarrollar una teoría partiendo de los datos (Rodríguez, 1999). 
 
Glaser y Strauss desarrollan la teoría fundamentada en 1967 como método para derivar 
sistemáticamente teorías sobre el comportamiento humano y el mundo social con una base 
empírica. Glaser la define de la siguiente manera: es una metodología de análisis, unida a la 
recogida de datos, que utiliza un conjunto de métodos, sistemáticamente aplicados, para generar 
una teoría inductiva sobre un área sustantiva. El producto de investigación final constituye una 
formulación teórica, o un conjunto integrado de hipótesis conceptuales, sobre el área sustantiva 
que es objeto de estudio (Murillo, 2005). 
 
Para llevar a cabo una investigación dentro de este marco referencial en la investigación 
cualitativa, en primer lugar se necesita decidir el problema a abordar, así como el entorno en el que 
se realizará el trabajo, y despojarse de cualquier teoría preconcebida16, dejando entonces que la 
información y los datos fluyan para que vaya emergiendo la teoría que en ellos se sustenta 
(Rodríguez, 1999). 
 
La teoría fundamentada utiliza la entrevista como instrumento de recolección de datos, sin 
embargo, no es excluyente de otras técnicas. Puede utilizarse en forma alternativa o conjunta la 
observación, la conversación informal, los grupos focales y el análisis de documentos y literatura 
(Soneira citado en Vasilachis, 2006). 
 
Para el análisis de datos, Rodríguez (1999) propone el procedimiento basado en la comparación 
constante de los datos, este procedimiento implica dos estadios iniciales: 
 
1. Identificar en los datos las categorías y sus propiedades. A este paso se le conoce como 
codificación. Los incidentes o hechos observados pueden codificarse en varias categorías o 
códigos que se generan por la comparación de un incidente con otro y, sucesivamente, 
comparando nuevos incidentes con las categorías emergentes. Las categorías son conceptos 
significativamente relacionados con las realidades de la interacción. De acuerdo con Glaser y 
Straus, las categorías y sus propiedades deben presentar dos elementos esenciales: tienen que 
ser analíticas, es decir, designar entidades y no sólo características, y deben de ser sensibles, es 
decir, proporcionar al lector la posibilidad de ver y escuchar vívidamente a las personas 
estudiadas. 
 
16 Es importante señalar que no puede despojarse el investigador de una teoría, debe tener algo de 
conocimientos acerca del tema de estudio para iniciar a explorarlo, así que es un punto que quizás no se 
pueda llevar a cabo en este método de investigación. 
 
148 
 
2. Integrar las categorías y datos mediante un proceso de comparación constante. Este proceso 
refleja patrones de integración entre los datos, y esto permiteque los datos más importantes 
revelen las similitudes y diferencias dentro de las categorías y entre ellas. 
 
Ian Dey (op. cit) plantea una crítica en cuanto a la utilización del término codificar, dado que lo 
considera el más inadecuado de los términos para describir el procedimiento central del análisis 
cualitativo. Dey prefiere la utilización del término categorización, ya que este describe un proceso 
que abre la puerta a una riqueza interpretativa. Por la tanto, una categoría representa una unidad 
de información compuesta de sucesos, acontecimiento e instancias. De lo anterior se desprende 
que muchos autores utilizan codificar y categorizar indistintamente y que los programas de 
computo para el análisis cualitativo, como el atlas ti, utilizan el término codificar. 
 
El muestreo teórico, que es el que se utiliza en esta teoría, no puede determinarse, surge a medida 
que la teoría va indicando los pasos subsecuentes en la recolección de datos. Cuando dejan de 
emerger datos nuevos, nuevas propiedades, nuevas categorías o nuevas relaciones se considera 
que se ha llegado a la saturación teórica. La saturación teórica significa que agregar nuevos casos 
no representará hallar información adicional por medio de la cual el investigador pueda desarrollar 
nuevas propiedades de las categorías (Soneira citado en Vasilachis, 2006). 
 
Entonces una vez obtenido un conjunto de datos, la primera operación a desarrollar consiste en 
comparar la información obtenida, tratando de dar una denominación común a un conjunto de 
datos que comparten una misma idea, es lo que se llama codificar. Codificar supone leer y releer 
nuestros datos para descubrir relaciones, y en tal sentido codificar es ya comenzar a interpretar. 
 
Este tipo de codificación es la que se ha denominado codificación abierta. Los códigos pueden 
provenir tanto de las lecturas y la formación teórica del investigador (precodificación) o, lo que es 
más rico, del lenguaje y las expresiones utilizadas por los actores. 
 
Codificar supone un corte o fractura de los datos. Por un lado permite identificar y agrupar 
información, extrayéndola del texto original. Por otro lado admite recuperarla en nuevo texto 
(recontextualización) y empezar a interrogarla para describir sus propiedades y dimensiones 
(subcategorías, es decir conceptos que pertenecen a una categoría y que le dan claridad adicional 
y especificidad). Esto supone dos operaciones analíticas complementarias: 
 
La búsqueda activa y sistemática de propiedades, lo que se denomina codificación axial y la 
escritura de notas (memos) para registrar las ideas y relaciones que vayan surgiendo durante la 
codificación. Los memos son notas que uno se escribe a sí mismo para retener las ideas y 
relaciones que vayan surgiendo a partir de la lectura y comparación de los datos. 
 
Por lo tanto, hay tres tipos de codificación: la codificación abierta que consiste en identificar 
categorías, propiedades y dimensiones. Estos códigos pueden provenir de la lectura como de la 
línea teórica del investigador, o de las expresiones utilizadas por los actores. 
 
La codificación axial que es la búsqueda activa de propiedades. La codificación selectiva que se 
refiere codificar sólo para la categoría central y aquellas que aparecen conectadas a esta. La 
categoría central que es aquella que aparece con mayor frecuencia y está relacionada con otras 
categorías. 
 
Dentro de este paradigma, los elementos básicos de una teoría son las categorías, las propiedades 
de las categorías y las hipótesis. Para la teoría fundamentada, la teoría puede ser sustantiva o 
formal. La teoría es sustantiva cuando está referida a una misma clase de grupos o casos. Es 
formal cuando está referida a grupos o casos no comparables, pero comparables a un nivel 
conceptual más amplio. La teoría sustantiva es aquella desarrollada por un área empírica de la 
investigación sociológica, como el ser cuidador de pacientes, relaciones interétnicas, educación 
profesional, delincuencia. La teoría formal es aquella desarrollada en un área formal o conceptual 
149 
 
de investigación sociológica, como estigma, conducta desviada, organizaciones formales, 
socialización, autoridad y poder, etc. 
 
Respecto al lugar que tiene la literatura que se utiliza en la teoría fundamentada, a diferencia de 
otro tipo de investigaciones, aquí la literatura se utiliza como emergente, es decir, va surgiendo de 
acuerdo con la recolección de datos. La teoría como identificación se refiere a ir comparando la 
información que se tiene con la teoría emergente que va surgiendo del proceso de investigación. 
 
Los representantes de esta teoría, Glaser y Strauss, agruparon dentro de un paradigma de 
codificación, los diferentes tipos de codificación (abierta, axial y selectiva), y la aplicación de los 
métodos de comparación constante y el muestreo teórico, que permite ayudar a organizar los datos 
dentro de un esquema organizativo que agrupa al conjunto de técnicas y procedimientos de la 
teoría fundamentada. 
 
Los procedimientos que se siguen en la teoría fundamentada son compartidos por los 
investigadores pero algunos no utilizan los mismos supuesto, si no que utilizan diferentes diseños 
para ir interpretando desde una postura el fenómeno estudiado, de esta forma se pueden 
mencionar tres diseños, el diseño emergente, siendo su principal exponente Glaser, quien asevera 
que una teoría debe tener ajuste y relevancia, y debe funcionar. El ajuste se refiere a que los datos 
no deben forzarse para que encajen en teorías preconcebidas, sino que las categorías deben 
ajustarse a los datos. Es relevante porque va a permitir que problemas y procesos centrales 
emerjan, y debe funcionar porque la teoría explica qué pasó, predecir qué va a pasar, e interpretar 
qué está pasando en una investigación (Rodríguez, 1999). 
 
El siguiente diseño es el sistemático, que fue desarrollado por Strauss y Corbin, y consiste en un 
conjunto de pasos que permitirán la construcción de una buena teoría. Los procedimientos de 
codificación son: construir una teoría más que comprobarla, dar herramientas útiles para manejar 
una gran cantidad de datos, ser sistemático y creativo, identificar, desarrollar y relacionar 
conceptos. 
 
El siguiente diseño es le constructivista, propuesto por Charmaz, quien plantea la teoría 
fundamentada constructivista, la cual debe crear mundos significativos a través de procesos 
lógicos al otorgar significado a la realidad y actuar dentro de ella, el investigador puede llegar a las 
ciencias sociales interpretativas, a un paradigma sociopsicológico que es el interaccionismo 
simbólico, propuesto por Blumer, el cual asume que los seres humanos actúan ante los objetos y 
otras personas sobre la base de significados que tienen para ellos, y éstos se originan de la 
interacción que tienen con otras personas. 
 
Es importante señalar que en este trabajo se utilizó el procedimiento basado en la comparación 
constante de los datos propuesto por Glaser y Strauss (Rodríguez, 1999). Por lo tanto, se 
realizaron codificaciones y categorías para analizar la información a partir de la guía de entrevista y 
de acuerdo con la información aportada por los entrevistados, leyendo, releyendo, subrayando 
manualmente con diferentes colores en las hojas de las transcripciones la información que 
interesaba, realizando notas (memos) de la información relevante, buscando las coincidencias o 
contradicciones de cada informante, y se integró la información en tablas donde se especificó cada 
una de las categorías y subcategorías que se obtuvieron del análisis de los datos. 
 
No obstante, cuando se cuenta con una gran cantidad de entrevistas es muy útil emplear un 
software llamado Atlas ti que es un programa para análisis de datos cualitativos, donde se puede 
procesar las transcripciones y obtener los diferentes tipos de categorías al seleccionar la 
información. El programa Atlas ti es un conjunto de herramientas para el análisis cualitativo degrandes cuerpos de datos textuales, gráficos y de vídeo. La sofisticación de las herramientas 
ayuda a organizar, reagrupar y gestionar material de manera creativa y, al mismo tiempo, 
sistemática. Este programa permite mantenerse centrado en el propio material de investigación sea 
cualquier campo de trabajo, la antropología, psicología, medicina, etc. 
150 
 
 
ANEXO 3 
 
Las categorías y subcategorías surgieron de los ejes temáticos de la guía de 
entrevista, para ello se tuvieron que realizar varias lecturas con el fin de localizar 
los significados más importantes respecto al tema explorado en cada uno de los 
entrevistados. Posteriormente se subrayaron con colores los discursos que se 
relacionaban con la temática y se pasaron a una tabla donde se plasmaban las 
principales ideas o fragmentos de los varones dentro de las subcategorías, 
indicando los datos sociodemográficos del entrevistado para tener la información 
completa. Un ejemplo de este tipo de análisis se muestra a continuación: 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Categoría: Percepción de la ESCI 
Subcategoría: ESCI como delito 
 
 
 
 
Discurso Textual Codificación 
Participante: 
Felipe 
36 años 
Profesional técnico en informática 
Casado, 2 hijos 
Se codifican los eventos de este estudio 
ubicándolos en la categoría Percepción respecto 
a la ESCI 
 
Si, o sea te digo lo consideran que es un 
delito, pero mientras lo puedan justificar de 
alguna manera, o sea no lo... o sea, se les 
olvida que es un delito, o sea como te decía, si 
yo entro y digo; pues es que aquí deberían 
estar puras de 18, o sea, entonces ya como 
que la responsabilidad ya no va a quedar de 
este lado si no del... del dueño pero bueno en 
el fondo, o sea cuando tu me preguntaste el 
por que...o sea.. quién era el causante de 
todo eso pues si todos. 
 
mientras lo puedan justificar de alguna manera 
 
se les olvida que es un delito 
 
la responsabilidad ya no va a quedar de este 
lado si no del... del dueño 
 
el causante de todo eso pues si todos 
 
 
 
151 
 
ANEXO 4 
 
Consentimiento informado 
 
Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM 
Posgrado de la Facultad de Medicina 
 
Responsable: Lic. Alicia Ordóñez Vázquez y Mtra. Leticia Vega Hoyos. 
 
Soy estudiantes de la Maestría en Salud Mental Pública que se imparte en la Facultad de Medicina 
de la UNAM, estoy realizando una investigación para conocer lo que los varones adultos creen o 
piensan acerca de la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI). La ESCI abarca el abuso sexual 
por parte del adulto, al otorgar dinero u otro tipo de gratificación al niño o niña o a una tercera 
persona. 
 
El principal objetivo de este estudio es identificar las percepciones, creencias, costumbres, y lo que 
piensan los hombres acerca de mantener relaciones sexuales con personas menores de edad 
mediante algún pago, así como el papel que desempeñan los medios de comunicación en hacer 
común y natural la aparición de gente muy joven en diferentes tipos de publicidad al exhibirlas con 
vestimenta y actitudes no propias de su edad. 
 
La finalidad de este trabajo es aportar información sobre la manera en que es visto y hasta cierto 
punto permitido que los menores de edad sean explotados sexualmente, para que de esta manera las 
instituciones que se encargan de ayudar a estos niños propongan medidas adecuadas para su 
prevención. 
 
Para lograr este objetivo, le solicito su colaboración para ser entrevistado sobre lo que piensa o cree 
sobre este tipo de explotación sexual hacia las personas menores de edad, no desde su experiencia 
personal, sino de lo que usted piensa de los otros varones que pueden llegar a pagar por este tipo de 
explotación. 
 
La duración de esta entrevista será de aproximadamente una hora con treinta minutos, la cual voy a 
grabar para los fines del estudio. La información que usted proporcione será de gran utilidad, y se 
manejará de manera confidencial, de esta forma en ningún informe aparecerá su nombre y 
solamente yo tendré acceso a esta información. 
Si tienen alguna duda le puedo contestar todo lo que usted pregunte respecto a su participación en 
este estudio. 
 
Si usted esta de acuerdo le pido que firme este consentimiento en donde declara que ha sido 
informado de las características de la investigación, y que una vez que han sido resueltas todas sus 
dudas, está de acuerdo en participar, y está enterado de que la información que proporcione durante 
la entrevista sea grabada para los fines de la investigación. 
Fecha: ______________________ 
 
____________________ 
Firma 
	Portada
	Índice
	Introducción
	Capítulo 1.
Antecedentes
	Capítulo 2.
Método
	Capítulo 3.
Resultados
	Discusión y Conclusiones
	Referencias
	Anexos