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Manual de Lenguaje Francisco Morales Ardaya Manual del Lenguaje Francisco Morales Ardaya Primera edición, 2008 Diseño de portada: Natalia Merchán Ilustración: Natalia Merchán Diseño y diagramación: Natalia Merchán © Universidad de Los Andes © Especialización en Promoción de la Lectura y la Escritura © Francisco Morales Ardaya Hecho el Depósito de Ley Depósito legal: If23720084001603 ISBN: 978-980-11-1180-1 Este libro fue financiado por la Especialización en Promoción de la Lectura y la Escritura. Puede reproducirse parcial o totalmente siempre que se identifique la fuente. Impresión: Talleres Gráficos Universitarios, Mérida Impreso en Venezuela/ Printed in Venezuela Tabla de contenido Tabla de contenido 5 TABLA DE CONTENIDO Prólogo 3 Parte I La competencia ortográfica 6 El Uso de las letras 8 Uso de las mayúsculas 25 La sílaba 30 El acento ortográfico o tilde 40 El acento diacrítico 52 La separación de las palabras 59 Otros signos y fenómenos ortográficos 65 Alografías o variantes ortográficas 69 Homónimos y parónimos 78 La puntuación 88 La puntuación en los diálogos 109 Utilidad ortográfica de la etimología 115 Parte II Las palabras, sus clases y sus funciones 120 Generalidades sobre los verbos 138 Los verbos irregulares 160 Elementos de morfología 179 Elementos de sintaxis 205 Los verbos impersonales 234 La correlación de tiempos 239 Parte III Las ideas principales y el resumen 245 La Concordancia 258 Dudas frecuentes sobre los verbos Haber impersonal 265 Ta bl a de c on te ni do Ta bl a de c on te ni do 6 Las faltas de lenguaje 278 La impropiedad léxica o transgresión semántica 301 Los Usos del gerundio 310 Recomendaciones de estilo para la redacción 327 Los medios de cohesión textual 346 La progresión temática y la redacción 364 Las relaciones semánticas entre las frases 387 El Párrafo y la estructura de los textos 396 Ejercicios sobre la clasificación de los párrafos y la estructura de los textos 424 Cuestiones de lenguaje para consultar en diccionarios y gramáticas 443 Prólogo / Francisco M orales Ardaya Prólogo / Francisco M orales Ardaya 7 PRÓLOGO Innumerables son los manuales y tratados de ortografía, gramática y redacción. Innumerables son también los autores que han escrito de tales temas, y entre ellos, algunos sumamente célebres e investidos de gran autoridad, como la Real Academia Española. Asimismo, hay un sinfín de ediciones para todos los gustos y con muy diversos grados de extensión y profundidad. Existiendo tantos y tales precedentes, no es mi intención dar a la luz pública estas páginas para que compitan con las celebridades y las autoridades. No he pretendido innovar de modo notable, ni haber hallado la “piedra filosofal” de la ortografía o la redacción. Simplemente, he querido componer este Manual para que sirva a mi función docente y como texto de apoyo para mis alumnos. Sin aspirar a la exhaustividad, he compilado aquellos asuntos que me han parecido indispensables, y más necesarios y provechosos para el trabajo que efectuamos en las clases universitarias con los alumnos de nuevo ingreso. Con tal propósito en mente, el Manual está estructurado en tres partes fundamentales: 1) cuestiones ortográfi cas, 2) nociones de gramática, y 3) apuntes para la lectura y la redacción. En cada una de ellas se procura dar respuesta y orientación a los estudiantes sobre numerosos asuntos relativos al lenguaje, que suscitan duda frecuente, o que los alumnos, de diversas carreras y menciones, necesitan aprender o repasar para aplicar en sus trabajos académicos. La estructura del Manual en tres partes responde a nuestra opinión de que aspirar a un dominio aceptable, no especializado, del lenguaje, cualquiera que sea la carrera escogida por el estudiante, debe abarcar al menos esos tres aspectos. Efectivamente, no sólo es necesario el conocimiento de las reglas de representación Pr ól og o / Fr an ci sc o M or al es A rd ay a Pr ól og o / Fr an ci sc o M or al es A rd ay a 8 gráfica de la lengua, sino también el conocimiento, siquiera elemental pero seguro, de su estructura (palabras, frases, oraciones) junto con el de una terminología lingüística y gramatical básica (necesaria para llamar a las cosas por sus nombres), y el conocimiento de las nociones fundamentales y más generales que orientan la comprensión y composición de textos. Probablemente, muchos pensarán que algunos temas incluidos en una de las partes quedarían mejor ubicados en otra (por ejemplo, la puntuación, que puede incluirse con buenos argumentos tanto entre los asuntos de ortografía como en los de redacción). Es una opinión justificada. Sin embargo, la distribución que propongo me ha funcionado bien en los cursos universitarios regulares para estudiantes de nuevo ingreso, y en los cursos de redacción dirigidos al público general, considerando las preguntas más frecuentes de los alumnos, y el tiempo muy limitado del que se dispone para las lecciones (la mayoría de las veces, lamentablemente, no queda tiempo para estudiar todos los temas tratados en cada parte). Este Manual no es ni pretende ser una introducción a la lingüística o a la semiología, ni un tratado erudito de gramática u ortografía, ni un manual de modelos de correspondencia para la labor secretarial o comercial, ni una guía para la redacción de informes o trabajos de investigación (quien desee esta clase específica de orientación, debe acudir a las numerosas obras, muchas de ellas excelentes y de fácil adquisición, que tratan tales temas). En cambio, quiere ser de interés más general, considerando las características del público al que va en primer lugar dirigido. Salvo por alguno que otro término de mi propia acuñación, o por ciertas categorías que propongo a fin de crear clasificaciones que considero más claras y coherentes, no propongo novedades notables en el estudio o la enseñanza de tales materias. Así pues, me he sentido obligado a rendir tributo a aquellos autores reconocidos que he logrado consultar detenidamente, y cuyas doctrinas me parecen dignas de conocerse y divulgarse. Tal tributo tiene la forma de remisiones a sus obras, con señalamiento, cuando conviene, de las partes, capítulos o secciones que me parecen más pertinentes para ampliar, profundizar o verificar los temas que se tratan en este Manual. Muchas veces he preferido no extenderme en un asunto, pues reconozco que ha sido mejor y más doctamente tratado por un autor particular, por lo cual remito al lector a la consulta de la obra correspondiente. He procurado en este Manual ofrecer una visión teórico-práctica de los temas tratados en los diferentes capítulos. Admito que no siempre he logrado el equilibrio, y que tampoco me satisface del todo el resultado que obtuve en la redacción de diversos capítulos, especialmente los de la tercera parte. Puedo excusarme, al Prólogo / Francisco M orales Ardaya Prólogo / Francisco M orales Ardaya 9 menos un poco, aduciendo el apremio para darlos a la imprenta. En todo caso, espero que cualquier deficiencia notable pueda subsanarse, si llega a ser posible, en una nueva edición. Finalmente, solo quiero expresar que estoy bien dispuesto a escuchar críticas y sugerencias de mis colegas, de mis estudiantes o de cualquier otra persona que tenga a bien leer mis páginas.Con tal ayuda, quizás este Manual podrá convertirse en texto más provechoso y de mayores alcances. Francisco Morales Ardaya ULA Táchira Noviembre de 2007 La com petencia ortográfica La com petencia ortográfica 11 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA Escribir una lengua con corrección implica al menos cinco aspectos distintos: El uso de las letras o grafemas, que abarca: a) el uso de las letras que producen dudas por su valor fonético (igual o muy similar a las de otras, por las cuales se cambian equivocadamente, como b y v), y b) el uso de las mayúsculas. El uso de los signos auxiliares, que comprende básicamente: a) el uso de marcas de acentuación (tildes), y b) el uso de signos diacríticos. La adecuada silabación de los vocablos cuando es necesario dividirlos al final de renglón, o cuando se deben escribir las marcas de acentuación o ciertos diacríticos. La adecuada separación de las palabras en el texto, por medio de espacios en blanco. El uso de los signos de puntuación. El dominio general de las normas que rigen la escritura de una lengua recibe el nombre de competencia ortográfica (Linares Rivas, 2000). Puesto que la ortografía comprende varios aspectos, podemos distinguir en la competencia ortográfica varias subcompetencias o competencias específicas, entre ellas las siguientes: Competencia ortografémica u ortografemática: dominio de las normas que rigen el uso de los grafemas o letras, lo cual incluye el empleo adecuado de las mayúsculas. Competencia ortotónica: dominio de las normas que rigen el uso de los acentos gráficos o tildes. Competencia ortosilábica: dominio de las normas de silabación de los vocablos, para dividirlos al final de un renglón o para aplicar las normas de acentuación gráfica.1 Por lo tanto, dominar la ortografía de una lengua como el español significa alcanzar todas las subcompetencias ortográficas. Cada una de ellas puede lograrse por separado (aunque la ortotónica depende estrechamente de la ortosilábica). Tal 1 Debemos al profesor Arturo Linares Rivas la invención de esta clasificación en tres subcompetencias básicas; y en ella nos hemos inspirado para proponer las que nombramos después. • • • • • 1. 2. 3. 1 LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA1 LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA 12 La c om pe te nc ia o rt og rá fi ca I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya posibilidad se comprueba al tenerse en cuenta que, por ejemplo, muchas personas escriben correctamente las letras de una palabra sin saber aplicar las reglas del acento gráfico, o viceversa. Sin embargo, lo ideal es dominar todas esas competencias específicas si se quiere dominar enteramente la ortografía. Ahora bien, si tenemos en cuenta los cinco aspectos mencionados en la primera lista, podemos considerar además otras dos subcompetencias: la ortodiastemática y la ortostíctica. La competencia ortodiastemática (nombre que proponemos, compuesto de los vocablos griegos orthós “recto, correcto”, y diástema “intervalo, distancia”) es el conocimiento de cómo se separan ortográficamente las palabras unas de otras por espacios en blanco. Para ello es necesario, por una parte, saber las categorías gramaticales y los mecanismos de formación de palabras en español; y por otra parte, conocer los caprichos del uso ya establecidos y aceptados por las autoridades en materia de lenguaje, como la Real Academia Española. La competencia ortostíctica (nombre que proponemos para el dominio de la puntuación; de los vocablos griegos orthós “correcto”, y stíxis “puntuación”), es el dominio de las normas que rigen la puntuación y se refiere, ciertamente, a un aspecto gráfico de la lengua. Sin embargo, plantea también problemas sintácticos y semánticos. Y si consideramos que la competencia ortografemática abarca en realidad dos aspectos diferentes, podemos darle un nombre específico a cada una de estas subcompetencias: competencia estequiográfica (del griego stoikheîon “letra individual, carácter o signo de escritura”, y graphé “escritura”) o dominio del uso de las letras que producen dudas; y competencia cafaleográfica (del griego kephalaía graphé “escritura mayúscula”), para el dominio del uso de las mayúsculas. PARA SABER MÁS: Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investiga- ciones Lingüísticas. Véase especialmente Capítulo primero: La competencia ortosilábica, sección 1.1.; Capítulo segundo: La competencia ortotónica, sección 1.1; y Capítulo tercero: La competencia ortografémica, sección 1.1. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua es- pañola. Madrid: Espasa Calpe. Véase Primera Parte: Fonología, capítulo 1.8. Ortografía. Ortografía de la lengua española (1999). Madrid: Espasa Calpe. Véase especialmen- te Capítulo I: Elementos y principios generales de la ortografía española. El uso de las letras El uso de las letras 13 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya EL USO DE LAS LETRAS 1. EL ALFABETO ESPAÑOL La lengua española usa el alfabeto latino,1 con algunas adiciones. Teniendo en cuenta éstas, podemos decir entonces que existe un alfabeto español. El alfabeto español contemporáneo está compuesto de las siguientes letras (mayúsculas y minúsculas): A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z Observaciones: Desde 1803 hasta 1994 figuraron como letras independientes la ch y la ll. Hoy, en los diccionarios, están integradas a la c y a la l, respectivamente. Los grupos ch, gu (+ e, i), ll, qu y rr, compuestos de dos letras cuya combinación representa un único sonido, reciben el nombre especial de dígrafos o digramas. Ejemplos: chino, guerra, lluvia, quiso, carro. La ñ, a pesar de las propuestas de algunos, sigue contando como letra independiente. La v tiene varios nombres: ve corta, ve baja, uve, y en el español, desde hace varios siglos, se pronuncia exactamente igual que la b. Por tanto, el nombre de ve labiodental para la v es totalmente inadecuado,2 y cualquier intento de diferenciar la b de la v en la pronunciación del español moderno debe considerarse afectación o pedantería. La y tiene por nombres i griega y ye, ambos correctos. La w, llamada doble ve, ve doble o uve doble, se incorporó al alfabeto español oficialmente a mediados del siglo pasado. Sólo se emplea para escribir 1 El alfabeto latino, llamado así porque fue creado por los hablantes del latín (Roma y el Imperio romano), es el que se usa en la mayoría de las lenguas de Europa occidental (español, portugués, francés, italiano, inglés, alemán…), y su uso se ha extendido a gran parte de las lenguas del mundo, especialmente aquellas que no contaban con un alfabeto propio. El alfabeto latino que usaron los romanos se escribía solo con mayúsculas, carecía de la j y la w, tenía sólo el signo V para las dos que distinguimos hoy en día: u y v; e incorporó la y y la z sólo para escribir palabras de origen extranjero, principalmente de origen griego. 2 Por supuesto, la pronunciación labiodental de la v sí es correcta en otras lenguas, como el francés, el italiano y el inglés. • • • • • • 2 EL USO DE LAS LETRAS2 EL USO DE LAS LETRAS2 El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 14 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya nombres extranjeros que lleven esta letra, o las palabras derivadas de éstos: Washington, washingtoniano, wolframio, darwinismo. 2. LAS BASES DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA SON TRES LAS BASES SOBRE LAS CUALES SE FUNDA LA ORTOGRAFÍA DEL ESPAÑOL: LA PRONUNCIA- CIÓN, LA ETIMOLOGÍA Y EL USO CULTO.La pronunciación: En principio, las palabras españolas se escriben como se pronuncian. Cuando esto no ocurre, se debe a la etimología o a la imposición del uso culto. La etimología: La ortografía de muchos vocablos se explica por su origen etimológico. Por ejemplo, hombre se escribe con h porque deriva de la palabra latina homo, que también se escribe con h. El uso culto: La ortografía de ciertas palabras no se corresponde con su origen etimológico, pero el uso constante de la gente instruida ha autorizado esas formas, al principio aberrantes, pero que hoy en día son las que se consideran correctas. Ejemplo: la palabra invierno, según la etimología, debería escribirse con h inicial y con b, “himbierno”, pues deriva del vocablo latino hibernum; sin embargo, el uso culto ha impuesto la forma sin h y con v, y esta es hoy en día la forma que se tiene por acertada. 3. LAS “REGLAS DE ORO” DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA Aquí damos el nombre de “Reglas de Oro” a aquellas normas ortográficas cuya aplicación es tan segura y constante, que resuelven la mayor parte de las dudas. Puesto que no tienen excepciones o tienen muy pocas de uso frecuente, son estas las reglas que realmente vale la pena memorizar. Notas: a > b significa “la palabra a da origen a la palabra b”. a < b significa “la palabra a deriva o proviene de la palabra b”. El asterisco (*) colocado delante de una palabra o frase indica que ésta es incorrecta o inusitada. Regla general: Las palabras derivadas o compuestas generalmente conservan la ortografía de las primitivas o simples; dicho de otro modo, las palabras de una misma familia (COGNADOS) por lo común conservan una misma ortografía. Ejemplos: • • • • • • El uso de las letras El uso de las letras 15 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya pereza > perezoso; confuso > confusión; tragedia > trágico; haber > había, hubo, habrá, he, ha; hacer > deshacer; vaina > envainar. En español, en vez de ze y zi, se escribe casi siempre ce y ci. Ejemplos: pez > peces; luz > lucero, lucecita, lucir; lápiz > lápices, lapicero, lapicito; veloz > veloces, velocidad; diez > dieciocho, decena; alzar > alcé, alcemos. Excepciones notables: zepelín, Zenón, Zea, zeta, eczema (también eccema), zinc (también cinc), zigzag, enzima (también encima “catalizador orgánico”). Se puede escribir rr solamente entre dos vocales: perro, correr, zorra, carro. Por tanto, son incorrectas las siguientes grafías: *Isrrael, *enrredar, *honrrar, *sonrreír, *alrrededor, pues la rr no es intervocálica. Corolario: La r inicial se convierte en rr cuando ha de quedar entre dos vocales en los compuestos: hazmerreír (haz + me + reír), antirreligioso (anti + religioso). Se escribe m y no n delante de b y p: campo, cambio, trombón, trompeta. Corolario: En las palabras compuestas, la n final del primer componente se convierte en m delante de la b o p inicial del segundo componente: compartir (con + partir), imposible (in + posible), embromar (en + broma). Se escribe n y no m delante de v: envolver, invariable, conversar, enviar. En la conjugación, la g de las terminaciones -ger y -gir se sustituye por j si ha de quedar delante de a o de o, a fin de conservar el fonema o sonido original. Ejemplos: coger > coges, cogemos (se aplica normalmente la regla general), pero cojo, cojamos; dirigir > dirige, dirigen (se aplica normalmente la regla general), pero dirijo, dirijan. En español se escribe bl y br, nunca vl ni vr: blanco, blusa, brinco, broma. Excepción: Vladimir o Vladimiro, pero es un nombre de origen eslavo. Se escriben con y y no con i las siguientes terminaciones tónicas,3 que forman diptongos o triptongos: - ay (-uay), -ey (-uey), -oy y - uy. Ejemplos: ay, hay, estay, Paraguay, ley, rey, buey, soy, doy, estoy, muy, cocuy. Excepciones: Adonái (también Adonay), samurái, bonsái, pero estas palabras son de origen extranjero (la primera es de origen hebreo; las otras dos, de origen japonés). Generalmente, los diptongos iniciales de palabra que comienzan con i- / u- se escriben con h (hia-, hie-, hua-, hue-, hui-). Ejemplos: hiato, hialino, hierro, hierba, huaca, hueco, huella, huida. Nota: Varias de estas haches se explican también por etimología, o por un fenómeno de fonética histórica.4 3 El adjetivo tónico, -a quiere decir “que lleva el acento”, sea fonético (= prosódico) o gráfico. 4 Este fenómeno de fonética histórica es la transformación regular de la f- inicial en h-, en la evolución del latín al español, p. ej. lat. farina > esp. harina; lat. ferrum > esp. hierro; lat. fugire > esp. huir. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 16 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya 4. LETRAS CUYO USO PRODUCE DUDAS FRECUENTES Puede ocurrir que dos o más letras tengan un mismo valor fonético (o como se dice popularmente, “un mismo sonido”). Por esta razón es fácil equivocarse escribiendo la una por la otra. Así pues, dominar la ortografía de las letras consiste básicamente en evitar esa equivocación.5 Lo más práctico para alcanzar tal dominio es practicar la lectura de modo constante y variado, y ejercitar la memoria visual. Sin embargo, no está de más conocer ciertas reglas, que, a pesar de las excepciones que puedan tener, siempre ofrecen alguna orientación. A continuación, ofrecemos las reglas que nos parecen más útiles. USO DE LA B Se escribe b: Después de m: cambio, tumbar. En los verbos cuyo infinitivo termina en -bir: recibir, concebir, escribir. Excepciones: hervir, servir y vivir, y sus compuestos o derivados (llevan v por etimología). En las terminaciones del copretérito (= pretérito imperfecto)6 de la primera conjugación: amaba, sacaba, volaba, caminaba..., y en el copretérito del verbo ir: iba, ibas, íbamos... En los sustantivos7 terminados en -bilidad (derivados de adjetivos que 5 La igualdad de valor fonético de dos o más letras se debe principalmente a las transformaciones que ha sufrido la pronunciación de la lengua española. En efecto, nuestro idioma, a lo largo de su historia, no se ha pronunciado siempre del mismo modo. Muchas veces ha ocurrido el fenómeno siguiente: dos letras que en el castellano antiguo tenían valor fonético diferente, han llegado a coincidir en una misma pronunciación en la lengua moderna, debido a una evolución fonética particular. Tal es el caso de la confusión de b y v, y particularmente en Hispanoamérica, el caso de la confusión de s y z. Quien esté interesado en saber más sobre cómo ocurrieron estas y otras evoluciones fonéticas desde castellano antiguo hasta las formas del español moderno (muchas de las cuales ocasionaron dificultades ortográficas en la escritura actual), debe consultar un libro sobre la historia de la lengua española, como el Manual de gramática histórica española, de R. Menéndez Pidal, y Biografía de una lengua, de Enrique Obediente. 6 Sobre la nomenclatura de los tiempos de la conjugación, véase el capítulo Generalidades sobre los verbos. 7 Sobre la clasificación de las palabras (sustantivos, adjetivos, verbos, etc.), véase el capítulo Las palabras y sus funciones. 1. 2. 3. 4. El uso de las letras El uso de las letras 17 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya terminan en -able o -ible): amabilidad, estabilidad, sensibilidad. Atención: movilidad (< móvil) y civilidad (< civil) se escriben con v. USO DE LA V Se escribe v: Después de n: enviar, invierno. Después de los prefijos latinos ad-, ob-, sub-: advertencia, adverbio, obvio, subversión. En los adjetivos y sustantivos de origen latino terminados en -avo, -ave, -eve, -evo e -ivo (y sus respectivos femeninos y plurales): octavo, octava, octavos, grave, leve, longevo, pasivo, adjetivo, sustantivo. Atención: árabe, y los derivados de sílaba (monosílabo, disílabo, trisílabo...) se escriben con b. El pretérito simple (y los tiempos derivadosde este) de los verbos andar, estar y tener: anduve, estuviste, tuvieron, anduviera, estuvieses, tuviere. En el sufijo -voro/-vora “que come o devora” (< vorare “engullir”): carnívoro, carnívora, omnívoro, herbívoro (< lat. herba, “hierba”). Atención: víbora (< lat. vipera) se escribe con b. USO DE LA C (ANTE E , I) Se escriben con c: Las combinaciones ce y ci que, en la ortografía española, casi siempre sustituyen a ze y zi. Por lo tanto, se escriben con c, en vez de z, los derivados de palabras cuyo radical termina en -z, para que esta letra no quede delante de una e o una i: empezar > empezó, pero empecé, empecemos; rapaz > rapaces, rapacidad. Los verbos en -ciar derivados de sustantivos terminados en -cia o - cio: diferenciar (< diferencia), distanciar (< distancia), espaciar (< espacio). Atención: Ansiar, lisiar, extasiar, anestesiar se escriben con s, pues provienen respectivamente de ansia, lesión, éxtasis, anestesia. Los verbos en -ecer: merecer, ennegrecer, envejecer. Los sustantivos con el sufijo -ción que, por lo común, pueden relacionarse etimológicamente con palabras castellanas que llevan una d o una t en la terminación después de la raíz verbal (más concretamente, palabras que terminan en -do, -dor, -to, -tor, -tivo): estación (estado), gobernación (gobernador), canción (canto), invención (invento, inventor), educación (educador, educativo), 1. 2. 3. 4. 5. 1. 2. 3. 4. El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 18 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya acción (acto, actor, activo). Los sufijos diminutivos -cito, -ecito, -cecito: amorcito, panecito, pececito (de pez), piececito (de pie). Atención: En palabras como vasito, traviesito, Tomasito y Jesusito, la s pertenece a la raíz, no al sufijo.8 Las terminaciones:9 -ancia, -encia: constancia, arrogancia, diligencia, prudencia (excepción: ansia); -acia, -acio: farmacia, reacio; -icia, -icio: caricia, ofi cio; -icie: calvicie, superfi cie; -ucia, -ucio: minucia, sucio. USO DE LA Z Se escriben con z: Los adjetivos de origen latino terminados en -az y -oz, cuyos plurales acaban en -ces: capaz (pl. capaces), rapaz, veraz, atroz, feroz. Los verbos con el sufijo -izar (derivados de adjetivos o sustantivos): agilizar (< ágil), esterilizar (< estéril), castellanizar (< castellano), organizar (< órgano). También enraizar (< en + raíz), rizar (< rizo) e izar (“elevar”). Atención: Alisar (< liso), decomisar (< decomiso), guisar (< guiso), avisar (< aviso), visar, revisar, divisar (los tres derivan de la raíz latina vis- “vista, visión; distinción, separación”) se escriben con s. La primera persona de presente de indicativo (y tiempos derivados) de la mayoría de los verbos irregulares en -acer, -ecer y -ucir: complazco, merezco, conduzco, merezcamos, conduzca, conduzcan. Atención: De mecer se forma (yo) mezo, meza, mezas… (véase el punto siguiente). Las formas de los verbos regulares terminados en -cer y -cir (mecer, vencer, torcer, esparcir), en reemplazo de la c final de la raíz (mec-, venc-, torc-, esparc- ), cada vez que esta c fuera a quedar delante de una a o una o: vencer, vencen, vencimos, vencieras, vencido, pero venzo, venzas, venza…; esparcir, esparcen, esparcimos, esparcieras, esparcido, pero esparzo, esparza, esparzas… 8 Para la correcta formación de los diminutivos en español, consúltese: Real Academia Española, Diccionario de la lengua española (1992, 21.a ed.), última página del tomo II. 9 Algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no lo son. Los sufijos se distinguen de las simples terminaciones porque son portadores de un significado. Una explicación más pormenorizada se hallará en el capítulo Elementos de morfología. 5. 6. • • • • • 1. 2. 3. 4. El uso de las letras El uso de las letras 19 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya Los sufijos: 10 -anza, -azón de sustantivos femeninos, generalmente derivados de verbos (denotan acción, efecto, cualidad, facultad): bonanza, confi anza, crianza, esperanza, razón, hinchazón, picazón, quemazón, salazón, armazón; -azo (aumentativo, o cuando significa “golpe”): carrazo, mujeraza, portazo, pelotazo; -azgo (denota condición, dignidad): mayorazgo, mecenazgo, almirantazgo; -ez, -eza (denotan condición, cualidad): vejez, pesadez, tristeza, vileza; -triz de adjetivos o sustantivos femeninos (denota agente, “la que hace”): actriz, directriz, emperatriz, institutriz, motriz (la forma masculina termina en -dor o -tor)11; -izo (denota propensión, condición, cualidad): corredizo, salidizo, enfermizo, calizo, pasadizo; -zuelo (diminutivo o despectivo): pañizuelo, piecezuelo, escritorzuelo, mujerzuela (atención: en palabras como pozuelo [< pozo], cazuela [< cazo] y Venezuela [< Venecia], la z pertenece a la raíz, no a la terminación); -az, -ez, -iz, -oz de los patronímicos: Pérez (“hijo de Pero o Pedro”), Rodríguez (“hijo de Rodrigo”), González (“hijo de Gonzalo”), Díaz, Ruiz, Muñoz. Las siguientes palabras, que, contrariamente a la regla general, llevan z delante de e y de i: zéjel, zendo, zenit (también cenit, más frecuente)12, zepelín, zeta o zeda (también ceda, raro), zeugma (también ceugma), zinc (también cinc), zigoto (también cigoto), zigurat, zigzag o ziszás, zigzaguear, zipizape, azeuxis (también aceuxis), eczema (también eccema), enzima (también encima “catalizador orgánico”), Zea, Zebedeo, Zendavesta, Zenobio,-a (también Cenobio, -a), Zenón, Zeus, Zimbabwe o Zimbabue, zimbabuense, Zelanda o Zelandia, 10 Reiteramos: sobre la noción de sufijo (un tipo de morfema), véase el capítulo Elementos de morfología. Aunque dejamos la explicación más amplia del tema en el capítulo mencionado, debemos recordar aquí que la coincidencia en la terminación de dos o más palabras no significa necesariamente que lleven el mismo sufijo, o que siquiera haya un sufijo. Por ejemplo, las palabras gentileza y cerveza llevan la misma terminación, pero sólo es sufijo en la primera. Las palabras bonanza y panza terminan en las mismas cuatro letras, pero éstas forman un sufijo sólo en la primera. En efecto, sólo puede llamarse sufi jo a una terminación a la cual pueda asociarse un significado determinado. Por tanto, aclaramos que, cuando una regla ortográfica establezca específicamente que se aplica a determinados sufijos, sólo debe considerarse válida para éstos, y no para cualquier terminación igual o parecida a los sufijos de que se trate. 11 Por lo tanto, la palabra automotriz es de género femenino, y no es correcto decir, por ejemplo, mecánico *automotriz. 12 Se escribe zenit (cenit), no *zénit (*cénit), puesto que es palabra aguda, no grave. 5. • • • • • • • • 6. El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 20 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya zelandés (también celandés, raro). Hoy en día ya no se escribe zebra (la forma original), sino cebra. USO DE LA S Se escriben con s: Los sustantivos en -sión que, muchas veces, pueden relacionarse etimológicamente con palabras castellanas terminadas en -so, -sor, -sar: versión (verso), ilusión (iluso), tensión (tenso), confesión (confesar, confesor), posesión (poseso), visión (visor), expresión (expreso, expresar), conclusión (inconcluso). Esta s es etimológica; por tanto, si no se puede relacionar un sustantivo en -sión (p. ej. pasión) con al menos un cognado fácilmente reconocible en español que termine en -so, -sor, -sar, más vale despejar la duda ortográfica con un diccionario, o conocer un poco de latín. Los adjetivos en -sible y -sivo que están relacionados etimológicamente con los sustantivos en -sión: visible, posesivo, expresivo, conclusivo. El pronombre se (3.a persona) que aparece como sílaba añadida al final de un verbo, generalmente en infinitivo o gerundio: quedarse, despertarse, arrepintiéndose, quejándose. Atención: En formas verbales como ejerce, esfuerce, converse,disperse, etc., la c o la s pertenecen a la raíz, pues no llevan ningún pronombre. Las terminaciones del pretérito de subjuntivo: contase, contases, contásemos, temiese, temieses, temiésemos, partiese, partieses, partiésemos. Las terminaciones -sco, -sca de sustantivos y adjetivos: peñasco, borrasca, burlesco, quijotesco, obelisco, levantisco, hosco, tosco, pardusco (también parduzco), verdusco. Excepciones: bizco, pellizco, pizca, blanquizco o blancuzco, negrizco o negruzco, blanduzco. Atención: Las formas verbales llevan z (complazco, merezco, conduzca, etc.). Los sufijos: -ense (para formar gentilicios): canadiense, costarricense, nicaragüense, parisiense, emeritense, sancristobalense (excepción: vascuence); -ésimo (para formar numerales ordinales): vigésimo, trigésimo, cuadragésimo... (excepción: décimo, pues proviene del numeral latino decem “diez”); -esa, -isa (denotan cargo, oficio o dignidad): princesa, alcaldesa, poetisa, sacerdotisa; -oso (para formar adjetivos que expresan la idea “lleno de”, “abundante en”): gracioso, hermoso, perezoso (< pereza + suf. -oso), silencioso. 1. 2. 3. 4. 5. 6. • • • • El uso de las letras El uso de las letras 21 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya USO DE LA X Se escriben con x: El prefijo ex- (de origen latino o griego). Aparece ex-, generalmente, ante -cr-, -pla-, -ple-, -pli-, -plo-, -pre-, -pri-, -pro-. Ejemplos: exacerbar, exacto, exagerar, exaltar, examen, exceder, excelente, excelso, excéntrico, excepción, excepto, exceso, excitar, exclamar, excluir, exculpar, excursión, excusar, execrar, exento, exequias, exhalar, exhausto, exhibir, exhortar, exhumar, exiguo, exilio, eximio, eximir, existir, éxito, éxodo, exorbitante (atención: sin h), exorcismo, exótico, expandir, expedir, expeler, expender, expensas, experiencia, expiar (distíngase de espiar), expiación, expirar (distíngase de espirar), explayar, explicar, explorar, explotar, exponer, exportar, expresar, exprimir, expropiar, expulsar, exquisito, éxtasis, extemporáneo, extender, extenuar, exterior, externo, exterminar, extinguir, extirpar, extraer, extremo, exuberante (atención: sin h), exultar, inexorable... Atención: Palabras como esplendor, espléndido, espiral, espontáneo, etc., no llevan el prefijo ex-, y por tanto, no llevan x. Tampoco se escriben con x las palabras eczema (o eccema), facsímil(e), fucsia, fl ác(c)ido. El prefijo extra (de origen latino) y sus derivados: extraordinario, extravagante, extraño. Busquemos en un diccionario otros vocablos compuestos con el prefijo extra-. Atención: Las palabras extraer, extracción, extracto, extractor, extractar no llevan el prefijo extra-, sino ex-: ex + traer, ex + tracción, etc. Tampoco llevan el prefijo extra- ni ex- palabras como estrafalario, estratosfera, estrago, etc. USO DE LA G (ANTE E, I) Se escriben con g: Los verbos en -ger y -gir (llevan g por etimología): coger, escoger, dirigir, exigir, sumergir, y todas sus formas que llevan una e o una i después de esa g: coges, coge, cogemos, escogí, escogieron, dirigiré, dirigirás, exigiera, exigiéramos, sumergido, sumergiendo. Atención: tejer, crujir brujir, grujir se escriben con j. Las terminaciones:13 -ge, en vocablos de origen griego: enálage, esfi nge, faringe, laringe; -géneo, -génico, -geno, -genio, -(í)gena, -(í)geno (< raíz griega y latina gen- “género, raza, clase, origen, nacimiento”): homogéneo, transgénico, hidrógeno; primigenio, ingenio, indígena, alienígeno; -gésimo, -gesimal, -genario (de numerales latinos): vigésimo, trigésimo, sexagésimo, sexagesimal, sexagenario; -gia, -gio, -ginal, -gión, -gional, -ginoso (en vocablos de origen 13 Como podrá notarse, algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no. 1. 2. 1. 2. • • • • El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 22 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya latino que llevan g en su raíz): magia (< mago < lat. magus), colegio (< lat. collegium), elogio (< lat. elogium), virginal (<virgen < lat. virgo), original (< origen < lat. origo), región (< lat. regio), regional, oleaginoso (< lat. oleaginus), cartilaginoso (< cartílago)... (excepción: aguajinoso); -(í)gero, -gerante (< verbo latino gerere “llevar, hacer”): alígero, armígero, beligerante; -logía, -lógico(-a), -logético, -logismo (< gr. lógos “palabra, discurso”): etimología, biológico, ilógico, lógica, apologético, silogismo. USO DE LA J (ANTE E, I) Se escriben con j: Las palabras derivadas de otras que llevan j: caja > cajita; tarja > tarjeta; dejar > dejé. La terminación -aje (de origen francés y provenzal)14: garaje, pasaje, pelaje, plumaje, ramaje, salvaje. Excepciones: ambages (de origen latino) y enálage (de origen griego). Las palabras terminadas en -jero, -jería: extranjero, cerrajería, conserjería. Excepciones: ligero, y los vocablos que llevan el sufijo de origen latino -gero “que lleva” (< gerere “llevar, hacer”): alígero, fl amígero (véase Uso de la G, punto 2). El pretérito simple (y tiempos derivados) de traer y decir: traje, trajiste, trajeran, dije, dijimos, dijese. El pretérito simple (y tiempos derivados) de los verbos en -ducir: conduje, dedujiste, tradujeron. En sustitución de la g que llevan los verbos terminados en -ger o -gir, cuando esta letra pudiera quedar ante la a o la o de ciertas desinencias verbales: coger, cogemos, cogí, cogeré, pero cojo, cojamos, cojan; corregir, corregimos, corregiste, corrigiese, pero corrijo, corrijamos, corrijan. USO DE LA Y Se escribe y: Cuando es conjunción copulativa: profesores y alumnos, amigos y enemigos. En vez de i cuando es final de palabra, siguiendo a una vocal con la cual 14 Sin embargo, en estas lenguas, el sufijo respectivo se escribe con g: fr. garage, prov. salvatge. • • 1. 2. 3. 4. 5. 6. 1. 2. El uso de las letras El uso de las letras 23 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya forma diptongo o triptongo tónico: estay, hay, ley, rey, buey, doy, estoy, Uruguay. Excepciones: samurái, bonsái, Adonái (aunque a vece se ve escrito también Adonay). En las siguientes palabras que tienen homófonos: arroyo (distinta de arrollo), baya (distinta de vaya [forma del verbo ir], y de valla), cayó (de caer; distinta de calló, forma del verbo callar), gayo (distinto de gallo), haya (de haber; distinto de de halla, forma del verbo hallar), haya (cierta especie de árbol), hoya (distinto de olla), poyo (distinto de pollo), rayar (distinto de rallar), rayo (distinto de rallo), vaya (de ir; distinto de baya y de valla).15 USO DE LA LL Se escriben con ll: El sufijo diminutivo -illo/-illa: chiquillo, cigarrillo, zorrillo, camilla, cartilla, cucharilla, esterilla, Francisquillo. Diversos verbos terminados en -llar, -llir: fallar, hallar, bullir, mullir. Excepción: puyar. Varios vocablos originados de palabras latinas que comenzaban con cl-, fl - o pl-: llave (< lat. clavis), llama (< lat. fl amma), lluvia (< lat. pluvia). Esto puede saberse buscando cognados de esos vocablos: de llave encontramos los cognados clave, clavícula; de llama, los cognados fl ama, fl amante, fl amear; de lluvia tenemos pluvial, pluvioso. USO DE LA H Se escriben con h: La mayoría de las palabras que la llevaban en su origen (h etimológica). Ejemplos: haber, hábil, hebreo, historia, hombre, horror, hostia, humilde, humano (< lat. habere, habilis, hebraeus, historia, homo, horror, hostia, humilis, humanus). Excepciones notables: España (< lat. Hispania), asta (“lanza” o “cuerno”, < lat. hasta), invierno (< lat. hibernum), arpa (< francés harpe, del germánico harpa “rastrillo”, pero aún se considera también correcta la forma con h), armonía (< gr. harmonía, pero aún se considera también correcta la forma con h).16 15 Papagayo no deriva de gallo, sino del vocablo occitano babagai, que a su vez proviene, probablemente, del árabe. 16 En cambio, la h de húmedo y de humores antietimológica: un error ortográfico del latín medieval 3. 1. 2. 3. 1. El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 24 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Los diptongos iniciales hia-, hie-, hua-, hue-, hui-. Ejemplos: hiato, hierro, huaca, hueso, huida. Como hemos dicho más atrás, varias de estas haches se explican también por etimología o por un fenómeno de fonética histórica.17 Muchas palabras que tenían f inicial en su origen: hablar, hacer, halcón, harina, hierro, hijo, hilo, hoja, humo18 (< castellano medieval fablar, fazer, falcón, farina, fi erro, fi jo, fi lo, foja, fumo; a su vez < latín fabulari, facere, falco, farina, ferrum, fi lius, fi lum, folia, fumus).19 Esto puede saberse buscando cognados de esas palabras, que conserven la f inicial de la raíz: fábula, satisfacer, factible, factor, farináceo, férreo, ferrocarril, fi lial, fi liación, afi liar, folio, follaje, fi lo, fi liforme, fumar, fumarola. Diversos prefijos y raíces prefijales de origen griego: hagio-, hecto-, helio- , hemato-, hepato-, hetero-, hexa-, hepta-, hidro-, hiero-, higro-, hipo- (< híppos = “caballo”, y < hypó = “debajo de”), hiper-, hipno-, histo- (atención: historia y sus derivados no llevan esta raíz), holo-, homeo-, homo-, horo-. Busquemos en un buen diccionario los significados de estas raíces y prefijos, y varios vocablos españoles formados con ellas. El sufijo diminutivo -uelo, -uela, si la raíz a la que se junta termina en vocal: aldea > aldehuela; azotea > azotehuela. Esta h sirve para indicar que la u forma diptongo con la vocal siguiente, no con la anterior. NOTA: Si aún nos quedan dudas ortográficas después de consultar las reglas anteriores u otras que aparecen en las obras sobre el tema, tengamos en cuenta que el recurso más expedito para resolver gran parte de las dudas de ortografía es CONSULTAR UN BUEN DICCIONARIO. 5. GRAFÍAS ERRÓNEAS QUE SE VEN CON FRECUENCIA Muchos escriben: Debe escribirse: dever, devido, etc. deber, debido, etc. (lat. med. humidus, humor < lat. clásico umidus, umor), pero subsistió en la escritura española, y hoy en día las formas con h son las únicas que se consideran correctas en español y otras lenguas europeas modernas. 17 Este fenómeno es el que se menciona en el punto siguiente. 18 Esta h se pronunciaba antiguamente, y todavía puede oírse, auque cada vez menos, en el lenguaje rural: humo (como si fuese jumo, con el sonido de la j como se pronuncia en Venezuela), humear (jumear), hediondo (jediondo). 19 Los nombres propios Hernando (Hernán), Hernández, derivan de Fernando (Fernán), Fernández. 2. 3. 4. 5. El uso de las letras El uso de las letras 25 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya absorver, absorvido, etc. absorber, absorbido, etc. amava, estudiava, etc. amaba, estudiaba, etc. iva, ivas, ívamos, etc. iba, ibas, íbamos, etc. provar probar hervíboro, hervívoro, herbíboro herbívoro (< lat. herba+ vorare) cojer, escojer, recojer coger, escoger, recoger cogo, coga, cogamos, etc. (de coger) cojo, coja, cojamos, etc. dirijir, dirije, dirijí, etc. dirigir, dirige, dirigí, etc. dirigo, diriga, dirigamos dirijo, dirija, dirijamos garage garaje cónyugue cónyuge alrrededor, enrredar, sonrrisa alrededor, enredar, sonrisa organize, analize, etc. organice, analice, etc. pecesito, lucesita pececito, lucecita Jesucito Jesusito peresozo perezoso lechoza (= papaya) lechosa tizana (en Venezuela,“bebida con varias frutas”) tisana (< gr. ptisáne “infusión”) quizo (de querer) quiso atrabez, atravez, a travéz a través atravezar atravesar (< a + través) quedarce, quedándoce quedarse, quedándose estuviece, estuviécemos estuviese, estuviésemos paresco, conosco, meresco, etc. parezco, conozco, merezco, etc. condusco, dedusco, redusco, etc. conduzco, deduzco, reduzco, etc. escazes escasez (< escaso) escencia esencia (< lat. esse “ser”) picina, pisina, picsina piscina (< lat. piscis “pez”) pezcar pescar20 iendo (gerundio de ir) yendo proibir, proibido prohibir, prohibido espectativa expectativa esquisito exquisito expontáneo espontáneo exhuberante exuberante exhorbitante exorbitante exelente excelente exepto, exepción. excepto, excepción. 20 Sobre la diferencia ortográfica aparentemente arbitraria e inexplicable entre pez y pescar, véase el capítulo Utilidad ortográfica de la etimología El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 26 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Diccionario Enciclopédico Quillet (1976). Buenos Aires: Editorial Argentina Arís- tides Quillet. Véase el artículo Gramática, sección Ortografía, apartado I. Uso de algunas letras de sonido igual o parecido. Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema I, Parte II: Uso de letras de ortografía dudosa. Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio- nes Lingüísticas. Véase Capítulo tercero: La competencia ortografémica. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Primera Parte, capítulo 5. El alfabeto español, capítulo 6. Ortografía española; y Segun- da Parte: Normas ortográfi cas. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Española. Véase el capítulo I. Ortografía, sección 1.3. Reglas de letras. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase: Primera parte: Fonología, capítulos 1.1 Genera- lidades, y 1.8. Ortografía. — (1992). Diccionario de la lengua española. 21.a ed. Madrid: Espasa Calpe. Véa- se especialmente “Observaciones sobre la formación de los diminutivos en ico, illo, ito”; de los aumentativos en ón y azo, y de los superlativos en ísimo”, en la última página del tomo II. — (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe. — (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. — (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo I: Elementos y principios generales de la ortografía española; y Capítulo II: Uso de varias letras en particular. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo- la. Madrid: Espasa Calpe. EJERCICIOS A. Las “reglas de oro” Respecto de cada palabra que se ofrece en la lista: a) diga si está bien o mal escrita (si está mal escrita, dé la forma correcta), b) explique, según la “regla de oro” correspondiente, por qué la palabra está bien o mal escrita. verción (cognados: reversible, converso)1. EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS El uso de las letras El uso de las letras 27 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya isrraelita embiar (cognados: vía, viable, vial) uelo (de oler) sumérjanse contrarevolucionario inperdonable almorcé morrocoi analizemos corrigamos dirijimos desilachado (cognados: hilo, hilacha, hilar) pecera infrarrojo autoretrato enpezemos araguaney estoi enrredar recojimos (cognados: coger, escoger) recójalo huérfano tención (cognado: tenso). B. LAS LETRAS QUE PRODUCEN DUDAS FRECUENTES 1. ¿Con b o con v? A_sor_er, a_sol_er, hu_o, _ucal, _ocal, o_ser_ar, o_ _ iar, a_ocarse (= acercarse, reunirse), a_ocar una causa judicial (= reclamar para sí), ad_er_io, ad_ertir, _isible, tu_o (= conducto), tu_o (de tener), estu_e, su_le_ación, a tra_és, atra_esar, a_usi_o, _rusco, _rotar,_rillar, _re_e, _lanco, _lindar, _loque, _lusa, _e_ía, de_ía, ca_ía, sa_ía, ama_a, canta_a, roba_a, esta_a, i_a (de ir), _aga_undo, medita_undo, furi_undo, ama_ilidad, sensi_ilidad, ci_ilidad, mo_ilidad, ha_ilidad, cam_io, cum_ia, tum_a, com_inar, con_ersar, con_ertir, con_eniente, im_uir, in_ertir, in_estir, in_ierno, ad_ocación, octa_o, gra_e, comprensi_o, a_e, ára_e, sub_ertir, carní_oro, her_í_oro, _í_ora. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. El u so d e la s le tr as El u so d e la s le tr as 28 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya 2. ¿Con j o con g? An_élico, sexa_esimal, primi_enio, vi_ésimo, tri_ésimo, vir_inal, elo_ioso, re_ión, pane_írico, biolo_ía, pedago_ía, ló_ico, indí_ena, flamí_ero, diri_ir, diri_amos, ele_ir, eli_o, co_iste, co_an, tar_eta, de_emos, pilla_e, pasa_e, olea_e, gara_e, esfin_e, farin_e, extran_ero, li_ero, di_imos, condu_e, tradu_iste. 3. ¿Con h o sin h (∅)? _ábil, _ebreo, _umilde, _istoria, _ombre, _asta aquí, las _astas del toro, _ay pocas persona, ¡_ay, me corté!, a_í está el libro, _a acabado, _a comido, _a salido, _e escrito, _e dicho, voy _a Mérida, saludé _a mi amigo, Juan _e Ignacio, peras _e _igos, _uevo, _ueco, _ierro, _iena, _acer, _izo (de hacer), _aremos, _ablar, _alcón, _ijo, _ilo, _arina, _idroneumático, _ipnotismo, _omeopatía, _oróscopo, _ematología, _eliografía, clor_ídrico, pro_ibir, in_ibir, co_ibido, zana_oria, almo_ada, alco_ol, to_alla, za_erir, des_acer, va_o (= vapor), desa_uciar, a_umado, a_ijado, pro_ijar, des_ ilachado, des_eredar, in_erente, ad_esivo, ex_austo, ex_umar, ex_orbitante, ex_uberante, ex_ortar. 4. ¿Con y o con ll? Cuando e_a ha_a ha_ado la plumi_a, ra_aremos la cuarti_a; quien busca, ha_a; ojalá ha_a venido; ojalá que ha_a ga_etas re_enas; el ha_a está frondosa este año; el _aya se ha_a muy ca_ada desde que se ca_ó de la si_a; ad_acente, o_a sin tapa, ho_a hidrográfica, cón_uge; ra_ar un cuaderni_o, ra_ar queso, chiqui_o, gusani_o, cami_a, cuchari_a, _anto, _orar, _amar, va_a a mi casa, la va_a del jardín, las moras son ba_as, ca_ó (= no dijo) el nombre del cabeci_a. 5. ¿Con s, con c, con z o con x? Ca_ar a una pareja, ca_ar un venado, ca_ería, ca_ero, co_er un vestido, co_er el almuer_o; de_i_ión, de_idir, ne_e_idad, reali_ar, reali_emos, lápi_, lápi_es, quiero que nos ca_emos, ca_emos al ratón, lu_, lu_e_ita, lu_ir, pe_, pe_ e_illo, pie_e_ito, Jesu_ito, ilu_ión, confe_ión, po_e_ión, inver_ión, poeti_a, sacerdoti_a, enfermi_a, corredi_o, diferen_iar, distan_iar, an_iar, li_iar, e_ta_iarse con la bella música, porta_o, po_uelo, escritor_uelo, mayora_go, almiranta_go, ra_go, capa_, rapa_, capa_idad, rapa_idad, Rodrígue_, El uso de las letras El uso de las letras 29 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya Pére_, Gon_ále_, compla_co, mere_co, condu_co, verdu_co, pardu_ co, blancu_co, negru_co, atrave_ar, ex__e_ivo, e__eder, e__elente, estar e_ento de culpa, el dinero es e_ca_o, hay e_ca_e_ de arro_, redonde_, idiote_, monté_, pobre_a, triste_a, vile_a, sorpre_a, e_plendor, e_pléndido, e_tranjero, e_plicar, e_clarecer, e_traordinario, e_ comandante, e_ alumno, e_presar, te_to, ane_ión, cone_ión, fle_ión, ac_ión, comple_ión, dic_ión, coc_ión, pi__ina, e___enario; la espina dorsal humana termina en el có_ _i_, que también se escribe co_i_; hay una enfermedad llamada ec_ema, que también se escribe ec_ema; fac_ímil, color fuc_ia. U so de las m ayúsculas U so de las m ayúsculas 31 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya USO DE LAS MAYÚSCULAS 1. DOS SERIES DE LETRAS El alfabeto latino y algunos otros (griego, ruso) tienen dos series de letras: la serie de las mayúsculas (llamadas también capitales o versales) y la de las minúsculas. Primeramente se crearon las mayúsculas, pero como puede resultar un poco incómodo el escribir documentos de cierta extensión con ellas, los escribas, los comerciantes y los funcionarios de la Antigüedad y del Medioevo fueron creando las minúsculas, que son más fáciles de trazar. Hoy en día, se usan de ordinario las minúsculas, pues las mayúsculas se reservan para algunos casos especiales, que expondremos en el apartado siguiente. En tipografía y diseño gráfico existe, además, otra serie de letras, denominadas versalitas (también llamadas, impropiamente, versales), que tienen la misma forma de las mayúsculas, pero su tamaño es el de las minúsculas: A, B, C (mayúsculas); a, b, c (minúsculas); A, B, C (versalitas). Tienen un uso especial, que puede consultarse en un libro de estilo tipográfico o diseño gráfico (p. ej. Martínez de Sousa, 2001).1 El empleo correcto de las mayúsculas es parte de la competencia ortografémica. 2. CLASES DE MAYÚSCULAS Y SU USO CORRECTO Según su empleo en los textos, pueden distinguirse varias clases de mayúsculas: Mayúsculas capitales propiamente dichas: Se escribe con mayúscula la primera letra de una palabra cuando esta encabeza una oración o un párrafo. Mayúsculas puntuarias: Se escribe con mayúscula la primera letra de una palabra: que sigue a un punto (véanse los ejemplos en esta misma página); 1 Proponemos para el dominio del uso de las mayúsculas el nombre especial de competencia cefaleográfica (del griego kephalaía graphé “escritura capital o mayúscula”). 1. 2. • 3 3 USO DE LAS MAYÚSCULAS 3 USO DE LAS MAYÚSCULAS 33 U so d e la s m ay ús cu la s U so d e la s m ay ús cu la s 32 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya que sigue a los dos puntos que anuncian una cita textual (p. ej., Sócrates aconsejaba a menudo: “Conócete a ti mismo”) o que cierran un título o encabezamiento (véanse los ejemplos en esta misma página); que sigue a los signos finales de interrogación y exclamación si a continuación de éstos no hay otro signo de puntuación (¿Por qué te quejas? Tienes comida, techo y ropa.) Mayúsculas idionímicas: Se escribe con mayúscula la primera letra de los idiónimos, es decir, los nombres propios (o sobrenombres) de una persona, de un animal, de una cosa particularizada, de un punto geográfico, de una población, de una institución... y también la inicial de los modificadores que siempre los acompañan (la inicial de los artículos, solo en los nombres de ciudades, puertos, instituciones e inmuebles, cuando aquellos forman parte constante de estas denominaciones): Susana Morales, Alfonso el Sabio, el Libertador (nótese la minúscula del artículo), Francisco de Miranda (nótese la minúscula de la preposición), la vaca Mariposa, Venezuela, la América hispanohablante (nótese la minúscula del adjetivo), el Perú (pero El Salvador, distinto de el Salvador = Cristo), La Habana (también la Habana, pero hoy no es frecuente), La Guaira (ídem), El Cairo (ídem), Real Academia Española, Revista Nacional de Cultura, diario La Nación (nótese la minúscula inicial del nombre común diario), residencias El Paraíso (ídem). Mayúsculas diacríticas o distintivas: Se acostumbra escribir con inicial mayúsculas ciertas palabras cuando se les atribuye sentido especial, en estos dos casos: Para designar la majestad o totalidad de los miembros de una institución o corporación; por ejemplo: la Iglesia (la institución, la organización de todos los religiosos)≠ la iglesia (el edificio material); el Estado (el conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano) ≠ el estado (en las demás acepciones de la palabra); la Humanidad (la totalidad de los seres humanos) ≠ la humanidad (la condición humana, el carácter humano). Para designar a una persona específica por su cargo o dignidad, sin llamarla por su nombre propio; por ejemplo: el Presidente (si se habla de uno concreto y particular), el Papa (ídem), el Rector. Sin embargo, en este caso no debe considerarse incorrecto el uso de minúsculas iniciales. Mayúsculas abreviativas: Se escriben con mayúsculas las abreviaturas • • 3. 4. • • 3. U so de las m ayúsculas U so de las m ayúsculas 33 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya de los tratamientos: Dr., Sra., Ud., P.; y todas las letras de una palabra formada por siglas: ONU, OMS, RAE, CNU, ULA (nótese que, en el uso actual, las siglas no llevan punto abreviativo; además, si aparecen en un texto compuesto con minúscula, se recomienda escribirlas con versalitas: ONU, OMS, RAE, CNU, ULA). Mayúsculas numéricas: Se escriben con mayúsculas las cifras de la numeración romana: I, II, III, IV, V... X, XI, XII... XCIX, C, CI, CII... D... M... MM... (Se recomienda escribirlas con versalitas en los textos impresos cuando acompañan a una palabra con inicial minúscula: siglo XXI.) Mayúsculas titulares: Se escriben con iniciales mayúsculas las palabras (excepto los artículos y conectores no iniciales) que componen el título de una obra: Ortografía de la Lengua Española. Hoy en día se prefiere, y es más recomendable, escribir con mayúscula solo la letra inicial de la primera palabra: Ortografía de la lengua española. Mayúsculas expresivas, enfáticas o estilísticas: Se usan ocasionalmente para destacar una palabra, especialmente en el lenguaje publicitario o en diseño gráfico. Deben emplearse con mucha moderación. Notas suplementarias: Debe recordarse que, a menos que se escriba con mayúsculas continuas, sólo se pone en mayúscula la primera letra de los dígrafos iniciales ch- y ll-: Chile (no *CHile), Llorente (no *LLorente). Las mayúsculas llevarán tilde cuando les corresponda según las normas de acentuación ortográfica: África, Éfeso, ORTOGRAFÍA. 3. USOS INCORRECTOS DE LAS MAYÚSCULAS En español, no llevan mayúscula (a menos que sea capital o puntuaria): Las palabras derivadas de un nombre propio: español, francés, inglés, venezolano, tachirense, colombiano, platónico, platónicamente, kantiano, cervantino, voltio, einstenio. Los nombres que designan días de la semana y estaciones del año: domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado; primavera, verano, otoño, invierno. Los nombres de los meses pueden escribirse con mayúscula (Enero, Febrero, 4. 5. 6. • • 1. 2. U so d e la s m ay ús cu la s U so d e la s m ay ús cu la s 34 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Marzo...), pero se recomienda hacerlo con minúscula (enero, febrero, marzo...). El nombre común que compone una denominación geográfica: el océano Atlántico (no el *Océano Atlántico), el mar Caribe (no el *Mar Caribe), el monte Olimpo (no el *Monte Olimpo), el pico Bolívar (no el *Pico Bolívar), el río Orinoco (no el *Río Orinoco), la isla de Margarita (no la *Isla de Margarita), el lago de Maracaibo (no el *Lago de Maracaibo). El título o tratamiento de una persona cuando se junta al nombre propio de esta: el papa Juan I (no el *Papa Juan I), la reina Isabel (no la *Reina Isabel), la doctora García (no la *Doctora García), el señor Morales (no el *Señor Morales). Si el nombre propio no está expreso, el título o tratamiento que designa a una persona en particular puede escribirse con mayúscula (véase la sección anterior: Clases de mayúsculas, punto 4). Atención: El título o antenombre de santidad (san, santo) puede escribirse con mayúscula o con minúscula: San Pedro o san Pedro, San Pablo o san Pablo, San Juan o san Juan, Santa Ana o santa Ana, Santa Isabel o santa Isabel, Santo Tomás o santo Tomás. Se recomienda usar la minúscula, para diferenciar estos nombres de los topónimos: san Cristóbal (el santo) ≠ San Cristóbal (ciudad llamada así en honor del santo). PARA SABER MÁS: Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema I, Parte I: Uso de las mayúsculas. Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investiga- ciones Lingüísticas. Véase el capítulo tercero: La competencia ortografémica, apartado Las letras mayúsculas, p. 37. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Tercera Parte, capítulo 4. Las mayúsculas. Martínez de Sousa, José (2001). Libro de estilo de la lengua española. 2.a ed. Gijón: Ediciones Trea. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Ma- drid: Editorial Escuela Española. Véase la sección 1.3.1. Uso de las mayúsculas. Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo III: Uso de las letras mayúsculas. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo Letra mayúscula, o diacrítica, pp. 59-61. 3. 4. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: U so de las m ayúsculas U so de las m ayúsculas 35 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya EJERCICIOS En el espacio en blanco, escribamos la letra inicial en minúscula o mayúscula según el caso, y justifiquemos la elección (la letra que debe ir en el espacio se da entre paréntesis y siempre en minúscula): El profesor dijo: “__aquen una hoja para el examen.” (s) Aquí se lee: “__rohibido el paso.” (p) La __rofesora Susana Morales. (p) El __eñor __ánchez. (s, s) El __residente ___ávez. (p, ch) El __residente habló por la televisión. (p) El __ío __orbes. (r, t) Mi gato se llama __andido. (b) La ciudad de __a __rita. (l, g) Soy __ancristobalense. (s) Se cree que el personaje llamado __an __ristóbal nunca existió. (s, c) Estudiamos en la __iudad de __an __ristóbal. (c, s, c) La __eria de __an __ebastián. (f, s, s) Las vacaciones son en __gosto. (a) Las dos principales fechas patrias caen el 19 de __bril y el 5 de __ulio. (a, j) El curso se da todos los __ábados. (s) Solo se atiende al público los __unes, los __iércoles y los __iernes. (l, m, v) Método para aprender el __nglés. (i) La lengua oficial de __enezuela es el __spañol o __astellano. (v, e, c) El __áramo del __umbador. (p, z) La __eserva __orestal del __amá. (r, f, t) La __arrera 8. (c) La __uinta __venida. (q, a) El __asaje __rismendi. (p, a) La __niversidad __e __os __ndes. (u, d, l, a) El __useo del __áchira. (m,t) El __iario __l __acional. (d, e, n) La __laza __olívar. (p, b) La __rbanización __anta __eresa. (u, s, t) La __lcaldía de __áriba. (a, t) 31. La __lcaldía es la sede del poder municipal. (a) 32. El __unicipio __a __oncordia. (m, l, c) 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26. 27. 28. 29. 30. EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS La sílaba La sílaba 37 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya LA SÍLABA 1. DEFINICIÓN Del concepto de SÍLABA (en griego: syllabé, del verbo syllambáno ‘coger todo junto, abarcar´) pueden darse varias definiciones. La tradicional dice poco más o menos: Sílaba es el conjunto de letras que se pronuncian en un solo golpe de voz. Por supuesto, hay definiciones más precisas y modernas, que en su mayoría pueden reducirse a dos gruposprincipales: Definiciones concebidas desde el punto de vista fisiológico- acústico: Proponen básicamente que las sílabas son impulsos espiratorios (emisiones de aire del tracto vocal) con los cuales se producen sonidos de una lengua, y cuya sucesión compone el habla real (se considera ésta como un fenómeno físico y fisiológico con efectos acústicos). Tales emisiones están sometidas a variaciones de intensidad y tono. Definiciones concebidas desde el punto de vista fonético- funcional: Proponen esencialmente que las sílabas son agrupaciones de fonemas, conformadas según las combinaciones posibles en cada lengua (sometidas, por tanto, a ciertas restricciones), y que componen unidades no significativas, inferiores a la categoría llamada palabra. Las sílabas se conciben constituidas por un elemento indispensable llamado núcleo silábico (en español solo pueden ser núcleos las vocales), que aparece ya solo, ya acompañado de otros fonemas llamados márgenes silábicos (las consonantes y las semivocales). Separar las sílabas que constituyen una palabra es silabar o silabear. La división de una palabra en sílabas se denomina técnicamente silabación. 2. SÍLABAS TÓNICAS Y ÁTONAS, SÍLABAS FONÉTICAS Y ORTOGRÁFICAS Al dividir una palabra en sílabas, podemos notar que hay sílabas tónicas (pronunciadas con acento o mayor intensidad) y sílabas átonas1 (pronunciadas sin acento, o más exactamente, con menor intensidad). La vocal que constituye el núcleo de una sílaba tónica es, a su vez, una vocal tónica. Análogamente, las vocales 1 También existe la forma atónico, atónica, pero se usa menos. • • 4 4 La s íl ab a La s íl ab a 38 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya de las sílabas átonas son asimismo átonas.2 Las sílabas tónicas pueden llevar acento ortográfico o tilde si se cumple la regla correspondiente de tildación.3 Por otra parte, una sílaba puede ser fonética u ortográfica. Las sílabas fonéticas son las que efectivamente se pronuncian en el habla real o habitual, mientras que las sílabas ortográficas son las que están determinadas por las normas de escritura. Generalmente son idénticas las unas a las otras, pero hay casos en que se diferencian: En el habla real, las vocales contiguas tienden a pronunciarse en una sola sílaba, aunque pertenezcan a palabras distintas que ortográficamente se separan por espacios en blanco. Tomemos como ejemplo la oración siguiente: La escuela esta ostensiblemente ordenada. Silabación ortográfica: La – es – cue – la – es – tá – os – ten – si – ble – men – te – or – de – na – da (16 sílabas). Silabación fonética: laes – cue – laes – táos – ten – si – ble – men – teor – de – na – da (12 sílabas). En el habla real, la consonante final de una palabra tiende a unirse en una sola sílaba con la vocal inicial de la palabra siguiente, aunque ortográficamente se deben separan por espacios en blanco. Ejemplo: Los alumnos están en el aula. Silabación ortográfica: los – a – lum – nos – es – tán – en – el – au – la (10 sílabas). Silabación fonética: lo – sa – lum – no – ses – tá – ne – ne – lau – la (también 10 sílabas, pero con otros límites). 2 Si se tiene dificultad para determinar cuál es la sílaba o vocal tónica de una palabra, es útil emplear el siguiente procedimiento: colóquense los dedos índice y pulgar de una mano inmediatamente por encima de la zona de la garganta llamada manzana (o nuez) de Adán, tocando con las yemas uno y otro lado. Al pronunciarse una palabra, se notará que esta zona vibra, y que las vibraciones son tanto más fuertes cuanta más fuerza o intensidad se ponga en la pronunciación. Selecciónese entonces una palabra cuya sílaba tónica parezca dudosa. Pronúnciese con mucha fuerza la sílaba o vocal que parezca ser la tónica, y percíbase con los dedos la intensidad de la vibración de la garganta (téngase en cuenta la REGLA DE LAS TRES SÍLABAS; véase el capítulo El acento ortográfi co). Aquella sílaba o vocal con la cual ocurran las vibraciones más intensas será, por tanto, la sílaba o vocal tónica. Al pronunciarla, verifíquese si la palabra resulta reconocible o adecuada al contexto de donde se extrajo. Si ello es así, la sílaba tónica que se escogió es la correcta. Si, en cambio, la palabra resulta extraña o no corresponde al contexto, se ha escogido como tónica una sílaba o vocal incorrecta, y se debe probar con otra. Atención: Para que este procedimiento funcione correctamente, se debe evitar pronunciar las sílabas con demasiada lentitud, o marcar de manera demasiado cortante la separación entre unas y otras, puesto que, si se hace de tal modo, la tendencia natural es convertir en tónicas todas las sílabas de una misma palabra. Procúrese, entonces, mantener la velocidad del habla normal, hasta donde sea posible sin que se resulte difícil reconocer las sílabas distintas. 3 Véase el capítulo El acento ortográfi co o tilde. • • • • • • • La sílaba La sílaba 39 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya En el habla real, los hiatos formados por dos vocales abiertas4 tienden a pronunciarse en una sola sílaba si el hiato es átono o si la vocal menos abierta5 es átona. Ejemplos: aéreo, geográfi co, bacalao. Sílabación ortográfica: a – é – re – o (4 sílabas), ge – o – grá – fi – co (5), ba – ca – la – o (4). Silabación fonética: aé – reo (2 sílabas), geo – grá – fi – co (4) , ba – ca – lao (3). Para la división de una palabra al final de un renglón cuando no cabe entera, o para la aplicación de las normas de acentuación gráfica, se tienen en cuenta sólo las sílabas ortográficas, no las fonéticas.6 3. VOCALES ABIERTAS Y VOCALES CERRADAS Para saber dividir una palabra en sílabas ortográficas, es necesario saber la siguiente clasificación de las vocales españolas: Vocales abiertas (“fuertes”): a, e, o. Vocales cerradas (“débiles”): i, u. (También se llaman semivocales cuando forman diptongos o triptongos con las abiertas.) Las denominaciones “vocales fuertes” y “vocales débiles” eran los términos habituales hasta no hace mucho en las gramáticas escolares. Hoy en día se prefieren, por recomendación de los expertos en fonética y fonología, los términos vocales abiertas y vocales cerradas, pues son más precisos y describen mejor la articulación del sonido. 4. EL DIPTONGO Se llama diptongo (de los vocablos griegos di- “dos, doble” y phthóngos “sonido, ruido”) a la presencia de dos vocales en una misma sílaba. He aquí las fórmulas a las cuales se ajustan los diptongos españoles: 4 Como se explica en la sección siguiente, son abiertas las vocales a, e, o. 5 La e y la o son menos abiertas que la a, y la e menos abierta que la o. 6 Existe una clasificación de las palabras por el número de sílaba que contenga (sean sílabas fonéticas u ortográficas): palabras monosílabas (de una sílaba), disílabas o bisílabas (de dos), trisílabas (de tres), tetrasílabas (de cuatro), pentasílabas (de cinco), hexasílabas (de seis), heptasílabas (de siete), octosílabas (de ocho), eneasílabas (de nueve), decasílabas (de diez), endecasílabas (de once), dodecasílabas (de doce), y así sucesivamente. Si uno aprende los números griegos del uno al veinte, estos nombres son más fáciles de recordar • • • La s íl ab a La s íl ab a 40 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya 1. Vocal abierta + vocal cerrada átona (va + vca). Estos son los diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: ai (ay): caimán (cai - mán), Adelaida, hay ei (ey): ceiba (cei - ba), peine, reina, rey oi (oy): estoico (es - toi - co), heroico, estoy, hoy au: causa (cau - sa), aplauso, jaula, aumento eu: deuda (deu - da), feudal, Europa, eucaristía ou: bou, estadounidense (estas son las únicas palabras españolas con este diptongo). 2. Vocal cerrada átona + vocal abierta (vca + va). Estos son los diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: ia:gracia (gra - cia), racial, ansia, rabia, asiático ie: cielo (cie - lo), ciencia, piedra, miedo, archipiélago io: estudio (es - tu - dio), violín, odioso, ocio ua: cuando (cuan - do), guajiro, cuadro, Aragua ue: hueco (hue - co), vuelo, encuentro, apuesta, fuéramos uo: acuoso (a - cuo - so), graduó, conspicuo. 3. Vocal cerrada + vocal cerrada, si ambas son diferentes (vc + vc; vc1 ≠ vc2). Estos son los dos únicos diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: iu: ciudad (ciu - dad), viudo, oriundo ui (uy): cuidar (cui - dar), fui, muy. Observaciones: La combinación ui siempre se considera diptongo desde el punto de vista ortográfico, aunque la pronunciación real indique lo contrario. Por tanto, construido se divide silábica y ortográficamente así: cons - trui - do (3 sílabas ortográficas), aunque se pronuncie así: cons. tru. i. do (4 sílabas fonéticas). Excepción notable: huí (hu - í). • • • • • • • • • • • • • • 1. La sílaba La sílaba 41 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya La h intervocálica no impide el diptongo desde el punto de vista ortográfico, aunque la pronunciación real indique lo contrario: ahuyentar (ahu - yen - tar), ahumado (ahu - ma - do), desahuciar (de - sahu - ciar), ahijado (ahi - ja - do), prohibir (prohi - bir). En palabras como queso, aquí, guerra o guiso, no hay diptongo alguno, puesto que la u no se pronuncia. 5. EL TRIPTONGO El triptongo (del gr. tri- “tres, triple” y phthóngos “sonido, ruido”) es la presencia de tres vocales en una misma sílaba. En español, todos los triptongos se ajustan a la siguiente fórmula: Vocal cerrada átona + vocal abierta + vocal cerrada átona (vca + va + vca). Estos son los triptongos del español: uai (uay): averiguáis (a - ve - ri - guáis), cuaima, Guaicaipuro (triptongo en la primera sílaba, diptongo en la segunda), Paraguay iai: envidiáis (en - vi - diáis), estudiáis, confi áis uei (uey): situéis (si - tuéis), graduéis, buey iei: envidiéis (en - vi - diéis), estudiéis, confi éis ioi: escorpioide (es - cor - pioi - de), hioides. Nota sobre la división de palabras con diptongos o triptongos: Puesto que forman cada uno una sílaba, los diptongos y los triptongos son indivisibles en la escritura: can - ción (incorrecto: *can - ci - ón); U - ru - guay (incorrecto: * U - ru - gu - ay, *U - ru - gua - y). 6. EL HIATO Para la formación de los diptongos y los triptongos, es necesario que las vocales cerradas sean átonas (las vocales abiertas pueden ser tónicas o átonas). Cuando las vocales cerradas son tónicas, no se forman diptongos o triptongos, sino hiatos. El hiato (del lat. hiatus “abertura, hendidura, grieta”) se define como la sucesión de dos vocales que pertenecen a sílabas distintas. Este fenómeno fonético también recibe el nombre de azeuxis o aceuxis (del gr. a- “no, sin” y zeûxis “unión, 2. 3. • • • • • La s íl ab a La s íl ab a 42 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya enganche”). He aquí las fórmulas a las cuales se ajustan los hiatos españoles: 1. Vocal abierta + vocal abierta (va + va). Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: aa: contraataque (con - tra - a - ta - que) ae: caer (ca - er), traer, aéreo, aeropuerto ao: cacao (ca - ca - o), vaho, caolín, bacalao ea: correa (co - rre - a), arrear, pelea, creado ee: leer (le - er), leemos, reembolso, proveer eo: meollo (me - o - llo), gateo, neologismo, eólico oa: toalla (to - a - lla), boato, almohada, coalición oe: oeste (o - es - te), cohete, coerción oo: cooperar (co - o - pe - rar), zoología, loor. 2. Vocal cerrada + vocal cerrada, si ambas son iguales (vc + vc; vc1 = vc2). Estos son los dos únicos hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: ii: friito (fri - i - to), semiinconsciente, tiita, chiita uu: duunviro (du - un - vi - ro), duunvirato (estas y quizás alguna más son las únicas palabras españolas que llevan este diptongo). En cuanto al acento ortográfico que se acostumbra poner en palabras como friíto, véase más adelante el capítulo El acento ortográfi co, sección 4, casos especiales. 3. Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona (vct + vaa). Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: ía: sabían (sa - bí - an), tía, confías, maníaco íe: sonríe (son - rí - e), confíeme, enfríes ío: mío (mí - o), tío, lío, período úa: grúa (grú - a), púa, sitúa, gradúa úe: sitúe (si - tú - e), continúes, actúen úo: actúo (ac - tú - o), gradúo, dúo, búho. • • • • • • • • • • • • • • • • • La sílaba La sílaba 43 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya 4. Vocal abierta átona + vocal cerrada tónica (vaa + vct). Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos: aí: país (pa - ís), caí, caída, maíz eí: reír (re - ír), freír, leí oí: oí (o - í), oímos, roído aú: baúl (ba - úl), Saúl, Raúl eú: feúcho (fe - ú - cho), transeúnte, reúno. Observaciones: Dos vocales abiertas consecutivas siempre forman un hiato ortográfico, aunque la pronunciación real pueda indicar lo contrario. Así, la palabra aéreo se divide en las siguientes sílabas ortográficas: a - é - re - o (dos hiatos), aunque las sílabas fonéticas son tres: a - é - reo (con diptongo de las dos vocales finales, según la pronunciación usual). Por regla ortográfica, la vocal cerrada tónica de un hiato debe llevar tilde, como puede verse en las reglas de formación 3 y 4, que hemos mencionado más arriba. A este caso algunos lo llaman “acento hiatal”. 7. LAS REGLAS DE LA SILABACIÓN ORTOGRÁFICA Conocidas ya las reglas de formación de los diptongos, los triptongos y los hiatos, podemos dar las reglas de silabación ortográfica del español.7 Cada vocal, si no forma diptongo o triptongo, corresponde a una sílaba distinta: ca – da, vo – cal, sí – la – ba, pa – ís. Las vocales que forman diptongos y triptongos pertenecen a una misma sílaba: cuen – to, siem – pre, cuai – ma . Una vocal o un diptongo pueden formar una sílaba por sí mismos: a – la, eu – ro – pe – o. Ninguna consonante puede formar una sílaba por sí misma: siempre es necesaria la presencia de una vocal.8 Si en el interior de una palabra hay dos consonantes contiguas, cada una 7 Huelga decir que estas reglas de silabación sólo son enteramente válidas para la lengua española. Otras lenguas tienen otras normas. 8 Pero hay lenguas (p. ej. el sánscrito) en las cuales ciertas consonantes pueden por sí mismas formar una sílaba. • • • • • 1. 2. 1. 2. 3. 4. 5. La s íl ab a La s íl ab a 44 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya pertenece a una sílaba distinta: dis – tin – to, al – muer – zo. Excepción: una consonante obstruyente seguida de una consonante líquida, o dos consonantes que forman un dígrafo (véanse los dos números siguiente). Si de dos consonantes contiguas la primera es obstruyente (b, c, d, f, g, p, t) y la siguiente líquida (l, r), se tratan como si fuesen una consonante simple, y pertenecen a una misma sílaba: ca – bra, ca – ble , re – gre – so, cum – plir, a – tlán – ti – co.9 Los dígrafos ch, ll, rr también se tratan como consonantes simples: son indivisibles y pertenecen a una misma sílaba: mu – cho, pe – rro, bu – lla, an – cho. La s en medio de dos consonantes pertenece a la sílaba de la consonante anterior: ins – pi – rar, trans – for – mar, trans – cri – bir, cons – truc – ción.10 La h intermedia separa sílabas distintas si sigue a una consonante: al – ha – ra – ca, an – hí – dri – do, clor – hí – dri – co, ex – hu – mar, in – hi – bir; o si separa vocales que forman hiato: bú – ho, al – mo – ha – da, va – ho. La h entre vocales que forman diptongo puede pasarse por alto: ahu – ma – do, ahi – ja – do. Sin embargo, muchos prefieren la silabación normal considerando la h como una consonante más:a – hu – ma – do, a – hi – ja –do. La x intervocálica puede juntarse a cualquiera de las dos vocales, pero es más frecuente juntarla a la segunda: e – xa – men o ex – a – men. Las palabras compuestas por un prefijo, o por más de dos raíces, pueden dividirse separando completamente los componentes unos de otros, o seguir la silabación normal conforme a las reglas anteriores: des – ar – mar / de – sar – mar, nos – o – tros / no – so – tros. 9 Los españoles separan el grupo tl en dos sílabas distintas: at – lán – ti – co. Podemos considerar que ambas silabaciones son válidas y correctas. 10 En principio, si un grupo de consonantes es posible al comienzo de una palabra, entonces pertenece a una misma sílaba si aparecen en el interior de una palabra. Por tanto, siendo posible el grupo br al principio de palabra, como en brazo, entonces el grupo br también debe formar parte de una misma sílaba en el interior de una palabra, como en a – bra – zar. Por esta razón, la s entre dos consonantes pertenece a la sílaba de la consonante anterior y no de la siguiente, pues ninguna palabra española legítima comienza con s seguida de consonante (lo cual si ocurre en otras lenguas: ing. speak, ital. stanza). Sin embargo, hay ciertas excepciones, especialmente en palabras de origen griego: existe mnemotecnia, con el grupo inicial mn, pero la palabra columna se divide silábicamente según las regla dada más arriba: co – lum – na. Tenemos psicología, pero cápsula se silabea cáp – su – la, según la misma regla. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. La sílaba La sílaba 45 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Real Academia Española y Espasa Calpe. Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema II: Acentuación y división en sílabas, capítulos 3. Diptongo, triptongo, hiato, y 4. División en sílabas. Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal: Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigaciones Lingüísti- cas. Véase Capítulo primero: La competencia ortosilábica. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Primera Parte, capítulo 5. Las palabras. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid. Espasa Calpe. Véase Primera Parte: Fonología. — (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase las sec- ciones 4.2. Diptongos; 4.3. Triptongos; 4.4. Hiatos; y 5.11.2.b [uso del guión para dividir sílabas]. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo División de palabras, pp. 54-58. EJERCICIO Dividamos en sílabas las siguientes palabras: sílaba 16. ay 31. exhortar atleta 17. teoría 32. deshidratar castellano 18. aeropuerto 33. desahuciar chicharra 19. buey 34. deshuesar accidente 20. bueyes 35. alhaja innumerable, 21. La Guaira 36. alhelí enciclopédico 22. instituto conciencia 23. constancia consciente 24. instrucciones escribió 25. bahía frío 26. ahogar enfriar 27. rehusar destruir 28. exigir ortografía 29. exento ahí 30. extremo 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: EJERCICIO EJERCICIO 47 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya EL ACENTO ORTOGRÁFICO O TILDE Advertencia: Es indispensable conocer bien la silabación ortográfica de los vocablos españoles para aplicar adecuadamente las normas de TILDACIÓN o ACENTUACIÓN ORTOGRÁFICA. 1. ACENTO FONÉTICO Y ACENTO GRÁFICO En sentido propio, el ACENTO es la mayor fuerza de pronunciación que se aplica a una sílaba, o más precisamente, la mayor intensidad espiratoria y entonativa en la articulación de una sílaba. Ejemplos: a-ma-do, con-tar, per-die-ron, en-cuen-tro, na-cio-nal, Fran-cis-co, pá-ja-ro, sa-lí, es-cri-bí-a, ár-bol, lec-ción. Esta mayor fuerza o intensidad recibe el nombre específico de acento prosódico o fonético, y la sílaba en la que este recae se llama sílaba tónica.1 Por extensión, también se llama acento el signo con que, en ciertos casos, se señala el acento fonético: pájaro, salí, escribía, árbol, lección. Este signo recibe el nombre específico de acento gráfico u ortográfico, o tilde.2 2. LA REGLA DE LAS TRES SÍLABAS Para reconocer y pronunciar de modo apropiado la sílaba tónica de un vocablo, y para colocar la tilde correctamente, hay que tener en cuenta, además de la división silábica, la REGLA DE LAS TRES SÍLABAS: una palabra española solo puede llevar el acento fonético principal (y por tanto, el ortográfico) en una de las tres últimas sílabas. Las únicas excepciones de esta regla son las palabras sobresdrújulas y los adverbios que terminan en -mente (tanto las unas como los otros son, en realidad, palabras compuestas, como se verá más adelante). 1 La sílabas que no llevan el acento fonético (y por tanto, tampoco el ortográfico) se denominan átonas. 2 Si se tiene dificultades para reconocer la sílaba tónica de una palabra, véase el procedimiento descrito en el capítulo La sílaba, nota a la sección 2. 5 5 El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 48 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya 3. CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS SEGÚN EL LUGAR DEL ACENTO Según el lugar que ocupe el acento prosódico o fonético, las palabras se clasifican en: Agudas: Llevan el acento en la última sílaba. Ejemplos: verdad, compré. Graves o llanas: Llevan el acento en la penúltima sílaba. Ejemplos: cabeza, lápiz. Esdrújulas: Llevan el acento en la antepenúltima sílaba. Ejemplos: Táchira, pájaro.3 Existen en español palabras sobresdrújulas o sobreesdrújulas (con el acento en la sílaba anterior a la antepenúltima, que algunos llaman trasantepenúltima), pero estas constituyen un caso muy particular que veremos más adelante (apartado 5, obs. 1). 4. REGLAS GENERALES DE ACENTUACIÓN ORTOGRÁFICA 4.1. Palabras que no deben llevar tilde: No llevan tilde o acento ortográfico: Las palabras graves que terminan en vocal, en -n o en -s. Ejemplos: palabra, palabras, grave, graves, acento, acentos, casi, terminan, terminaron, llevan, llevaron, examen, joven. Las palabras agudas que terminan en consonante distinta de -n y -s. Ejemplos: azul, claridad, terminar, reloj, cenit. 4.2. Palabras que sí deben llevar tilde: Deben llevar tilde o acento ortográfico: Las palabras agudas que terminan en vocal, en -n o en -s. Ejemplos: está, será, amé, café, salí, colibrí, leyó, escribió, tabú, galán, patán, amarán (futuro), comején, sartén, Valentín, maletín, calzón, sillón, lección, betún, amarás (futuro), jamás, estás, cortés, montés, barinés, escribís, París, autobús. Nota: A efectos de la acentuación gráfica, la y con valor vocálico al final de una palabra se 3 Estas categorías: agudas, graves y esdrújulas, también reciben los nombres técnicos de oxítonas, paroxítonas y proparoxítonas, respectivamente. • • • a) b) a) 49 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya considera una consonante; por ello no se escribe la tilde en vocablos como estoy, araguaney, Paraguay. Las palabras graves que terminan en consonante, excepto -n y -s. Ejemplos: Cristóbal, árbol, cárcel, fácil, fértil, hábil, cáncer, carácter, almíbar, azúcar, Héctor, fénix, Félix, tórax, lápiz, cáliz, Pérez, González, Sánchez, Fernández. Las esdrújulas (sin excepción). Ejemplos: Táchira, Mérida, pájaro, cómico, estúpido, Cúcuta, aéreo, subterráneo, momentáneo, océano, tráfi co, cálido, petróleo, jóvenes, exámenes,célebre, cólera, partícula, cláusula, díselo, váyanse, quítate, sácala, llévala, acaríciala, bésala, mátala. Observaciones: Hay en español palabras sobresdrújulas (o sobreesdrújulas): están compuestas por formas verbales graves de dos o más sílabas, que llevan unidos dos pronombres enclíticos. La fórmula de toda palabra sobresdrújula es: verbo polisílabo grave + pronombre 1 + pronombre 2. Ejemplos: tráemela < trae (verbo grave) + me (pronombre 1) + la (pronombre quítaselos < quita + se + los sacúdetelas < sacude + te + las poniéndoselo < poniendo + se+ lo escríbanselo, compórteseme, cómprennoslo, mostrándomelas. Como las esdrújulas, todas las sobresdrújulas llevan tilde. Fuera de esta, no hay otra clase de palabras sobresdrújulas en español.4 Las mayúsculas deben llevar tilde cuando les corresponda según las normas. Ejemplos: Ángela, África, Éfeso, Índico, PÉREZ, OCÉANO. Nunca ha estado en vigor una regla contraria. Aquella que siempre se nos repetía en la escuela (“las mayúsculas no llevan acento”) es totalmente falsa.5 Debe recordarse que la 3.a persona de plural (ellos/ellas) del pretérito simple de indicativo no lleva tilde: amaron, temieron, partieron (no debe 4 En efecto, palabras como prácticamente o hábilmente no son sobresdrújulas, sino palabras con dos acentos fonéticos. Véase más adelante, en los casos especiales, el n.º 2. 5 La aparición y aplicación de esta regla falsa seguramente se debió a que las antiguas máquinas de escribir, salvo algunos modelos “de lujo”, no tenían teclas especiales para las mayúsculas acentuadas. Sin embargo, hoy en día, con los modernos procesadores electrónicos de texto, no hay impedimento alguno para colocar la tilde a cualquier letra mayúscula que lo requiera. b) c) 1. • • • • • 2. 3. 4. 5. El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 50 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya escribirse *amarón, *temierón, *partirón). La razón es muy sencilla: son palabras graves terminadas en -n. Si una palabra tiene más de tres sílabas, existe cierta tendencia a pronunciarla con un acento secundario en la primera o la segunda sílaba, especialmente si se trata de palabras compuestas que el hablante reconoce como tales (señalamos con ` el acento secundario): correspondiente (/ còrrespondiénte/, /corrèspondiénte/), superintendente (/sùperintendénte/). Este acento secundario también puede deberse al énfasis en una parte del significado: ¡Eso es imposible! (/ìmposíble/, pronunciado así para destacar la idea de negación que expresa el prefijo). Como quiera que sea, el acento secundario no afecta de ningún modo la aplicación de las reglas del acento ortográfico: hipertensión (/hìpertensión/); decimoséptimo (/dècimoséptimo/). En efecto, al momento de colocar la tilde, únicamente se atiende a la posición del acento principal, el cual solo puede caer en una de las tres últimas sílabas de la palabra (según lo establece la REGLA DE LAS TRES SÍLABAS). CASOS ESPECIALES: Las formas verbales que llevan acento ortográfico pueden conservarlo cuando se une a ellas un pronombre enclítico. Ejemplos: hallóse, cayóse, envióle, besóla, verásme, manténte, compónla, déle. La Real Academia Española ya ha autorizado (desde 1999) la escritura sin tilde de estos compuestos cuando no lo exijan las normas generales. En todo caso, excepto las imperativas, tales formas son hoy anticuadas. Los adverbios en -mente conservan la tilde del adjetivo de que derivan: débilmente, críticamente, fácilmente, cortésmente, inútilmente, estúpidamente, rápidamente, físicamente, psicológicamente... Atención: Estas palabras con el sufijo -mente también conservan el acento fonético de cada componente. Por tanto, la palabra débilmente no es sobresdrújula (las únicas palabras que pueden ser sobresdrújulas en español son verbos graves con dos pronombres enclíticos); es una palabra compuesta de una grave (débil-) y otra grave (-mente). En los adjetivos compuestos de dos o más adjetivos simples unidos con guión, cada elemento componente conserva la tilde que le corresponde como simple. Por ejemplo: teórico-práctico, físico-químico. 6. 1. 2. 3. 51 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya En cualquier otra clase de palabras compuestas, los elementos componentes pierden siempre, salvo el último, la tilde que les corresponde como palabras simples. El último componente conservará o perderá la tilde según si el acento fonético ha cambiado de posición o no, y conforme a lo que indiquen las reglas generales de acentuación ortográfica. Por ejemplo: décimo + séptimo = decimoséptimo (el primer componente pierde su tilde, aunque no su acento fonético propio, que se convierte en secundario); así + mismo = asimismo (ídem); sábelo + todo = sabelotodo (ídem); el estilo de García Márquez > el estilo garciamarqueciano. En un HIATO, la vocal cerrada tónica debe llevar tilde, cualquiera que sea la letra con que termine la palabra: salía, amaría, María, mío, púa, oído, reír, país, Rocío, Díaz, Raúl... La h intervocálica no basta para señalar la presencia de un hiato, por lo cual se debe escribir la tilde en la vocal cerrada tónica: búho (como si fuese *búo), prohíbo (como si fuese *proíbo), bahía (como si fuese *baía), ahúmo (como si fuese *aúmo). Según la nueva Ortografía de la lengua española, de la RAE (1999), las palabras como friito o tiita no llevan tilde, pues dos vocales cerradas iguales consecutivas siempre forman un hiato. Por tanto, aunque se había vuelto costumbre escribir la tilde en tales vocablos (friíto, tiíta), no es necesario colocarla. Las palabras bíceps, fórceps y otras semejantes llevan tilde, pues son graves que terminan en s precedida de otra consonante. Los pronombres y adverbios interrogativos o exclamativos llevan tilde enfática o diacrítica, cualquiera que sea la letra con que terminen: ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cuál?, ¡qué bello!, ¡cómo duele! 6 Las palabras régimen, carácter y espécimen tienen plurales irregulares desde el punto de vista acentual (el acento se desplaza a la sílaba siguiente): regímenes, caracteres (atención: palabra grave, sin tilde) y especímenes. 5. REGLA GENERAL PARA LOS MONOSÍLABOS Por lo común, los monosílabos o palabras monosílabas, aunque sean sustantivos 6 Véase el capítulo El acento diacrítico. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 52 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya o verbos, no deben llevar tilde: bien, fe, pez, pie, sol, da, di, dio, fui, fue, haz, pon, vi, ve, vio, (a, de, por, sin) ti. La razón es muy sencilla: puesto que tienen solo una sílaba, no es necesario señalar con un acento ortográfico la mayor fuerza de pronunciación en esa única sílaba. Esta regla se aplica, por prescripción de la RAE, desde el 1.° de enero de 1959. Hasta esa fecha, en los libros impresos aparecían con tilde palabras como fé, pié, dí, dió, fuí, vió, grafías que desde aquel año se consideran incorrectas; pero hay gente que, al parecer, no se ha enterado de la existencia de la regla, a pesar de que ha estado en vigor desde hace unas cinco décadas. Para conocer las excepciones, véase más adelante el capítulo El acento diacrítico. 6. PASOS PARA COLOCAR CORRECTAMENTE EL ACENTO ORTOGRÁFICO Para aplicar correctamente las reglas de colocación de la tilde, es de gran utilidad seguir cinco pasos, que consisten en dar las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Cuántas sílabas ortográficas tiene la palabra? (Una, dos, tres, cuatro...) ¿En qué sílaba recae el acento fonético? (En la última, en la penúltima, en la antepenúltima. Para ello, tenemos que pronunciar adecuadamente la palabra.) ¿Qué clase de palabra es por el lugar del acento? (Aguda, grave, esdrújula, sobresdrújula.) ¿En qué letra termina la palabra? (Vocal,n, s, otra consonante). ¿Por qué debe o no debe llevar tilde? (Regla que se debe aplicar.) Ejemplo: Determinar si la palabra “azucar” debe llevar tilde o no. Tiene tres sílabas ortográficas: a-zu-car. El acento prosódico recae en la penúltima sílaba: a-ZU-car. Es una palabra grave. Termina en r. Sí debe llevar tilde, porque es grave y termina en consonante distinta de n o s (en este caso, r); por lo tanto, ha de escribirse “azúcar”. 7. ACENTUACIONES ERRÓNEAS Por desconocimiento de las reglas de acentuación ortográfica, o por pronunciación errada (según la norma culta), se escribe con frecuencia la tilde en ciertas palabras que no deben llevarla. 1. 2. 3. 4. 5. 1. 2. 3. 4. 5. 53 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya Ejemplos: Muchos escriben: Debe escribirse: heróico heroico contínuo (adjetivo) continuo exámen examen volúmen volumen hímen himen felíz feliz cénit cenit (es palabra aguda) diábetes diabetes (es palabra grave) líbido libido (es palabra grave; parónimo: lívido,que sí es palabra esdrújula) áustero austero (es palabra grave) intérvalo intervalo (es palabra grave) prúrito prurito (es palabra grave) yo alíneo, tú alíneas, etc. yo alineo, tú alineas, etc. (los verbos alinear y delinear se conjugan como golpear) bién, fé, pié bien, fe, pie (los monosílabos, por lo regular, no necesitan llevar tilde) dá, dí, dió, fué, fuí, ví, vió da, di, dio, fue, fui, vi, vio (aunque sean verbos, los monosílabos, por lo regular, no necesitan llevar tilde) a (de, por...) tí a (de, por...) ti (monosílabo). PARA SABER MÁS: Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema II: Acentuación y división en sílabas. Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio- nes Lingüísticas. Véase Capítulo segundo: La competencia ortotónica. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Tercera Parte, capítulo 1. El acento ortográfi co. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Española. Véase la sección 1.2. Acentuación. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 54 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo IV: Acentuación. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo Acentuación, pp. 9-27. EJERCICIOS El biologo Jose Ramon Fernandez y la antropologa Angela Maria Sanchez iran a Peru, a Mexico y luego al Africa por via aerea a realizar una expedicion cientifica. Traeme un lapiz, o mejor, dos lapices, porque hoy tengo un examen por la mañana y dos examenes por la tarde. Los plurales de comun y capitan son comunes y capitanes, pero los plurales de germen y joven son germenes y jovenes. Para quien es agil y habil, todo es facil. Estos verbos son de la tercera conjugacion: embair, oir, reir y destruir. Ese almibar hecho de azucar moreno tiene el color del ambar. Tomala, sacala, llevala, tocala, acariciala, abrazala, besala y despues... Compramelo, prestamelo o regalamelo, pero rapido. Dificilmente habra un profesor mas antipatico que este. Las palabras ortografi camente, practicamente, gramaticalmente, estupidamente e inteligentemente son adverbios de modo. No sabemos donde esta la biblioteca. Me preguntaron a que hora comenzaba la clase de redaccion. ¿Que quieres que te diga del articulo que lei? ¿Por que no sabes si estas palabras llevan tilde o no? ¿Acaso sera porque no has estudiado? Alineense contra la pared. Oyeme: delineate las cejas con el lapiz negro. 8. HIATOS CON TILDE EN LA CONJUGACIÓN 8.1. Hiatos con tilde en la desinencia verbal Las desinencias de todo el pretérito imperfecto (= copretérito) de indicativo de los verbos de la segunda y de la tercera conjugación llevan el hiato con tilde ía: Temer (2.a conj.): temía, temías, temía, temíamos, temíais, temían. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. • EJERCICIOS 55 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya Partir (3.a conj.): partía, partías, partía, partíamos, partíais, partían. Lo mismo ocurre con todo el condicional (= pospretérito) de las tres conjugaciones: Amar (1.a conj.): amaría, amarías, amaría, amaríamos, amaríais, amarían. Temer (2.a conj.): temería, temerías, temería, temeríamos, temeríais, temerían. Partir (3.a conj.): partiría, partirías, partiría, partiríamos, partiríais, partirían. 8.2. Hiatos con tilde entre la raíz y la desinencia verbal En ciertos verbos, las raíces forman diptongo o triptongo con las desinencias en algunas formas, pero forman hiato en otras. Cuando ocurre un hiato con vocal cerrada tónica, esta debe ir marcada con tilde, como prescribe la regla ya estudiada (sección 4, Casos especiales, n.° 5). Ejemplos: ENVIAR (en - viar) Presente de indicativo Pretérito simple ind. Pretérito imperfecto ind. envío (en - ví - o) envié (en - vié) enviaba (en - via - ba) envías (en - ví - as) enviaste (en - vias - te) enviabas (en -via - bas) envía (en - ví - a) etc. etc. enviamos (en - via - mos) enviáis (en - viáis) envían (en - ví - an) Futuro Presente de subjuntivo Pretérito de subj. enviaré (en - via - ré) envíe (en - ví - e) enviara (en - via - ra) enviarás (en - via - rás) envíes (en - ví - es) enviaras (en -via - ras) etc. envíe (en - ví - e) etc. enviemos (en - vie - mos) enviéis (en - viéis) envíen (en - ví - en) • • • • El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 56 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Imperativo Gerundio Participo pasivo envía (tú) (en - ví- a) enviando (en - vian - do) enviado (en - via - do) Nótense los HIATOS CON TILDE en la primera, la segunda y la tercera persona de singular y en la tercera de plural en el presente de indicativo y de subjuntivo, y en la segunda persona de singular del imperativo. En los demás tiempos, la raíz forma diptongo con la terminación en todas las personas. CONTINUAR (con - ti - nuar) Presente de indicativo Presente de subjuntivo continúo (con - ti - nú- o) continúe (con - ti - nú - en) continúas (con - ti- nú - as) continúes (con - ti - nú - es) continúa (con - ti - nú - a) continúe (con - ti - nú - e) continuamos (con - ti - nua - mos) continuemos (con - ti - nue - mos) continuáis (con - ti- nuáis) continuéis (con - ti - nuéis) Continúan (con - ti - nú - an) continúen (con - ti - nú - en) Imperativo: continúa (tú) (con - ti - nú - a). Notemos los HIATOS CON TILDE en la primera, la segunda y la tercera persona de singular y en la tercera de plural en el presente de indicativo y de subjuntivo, y en la segunda persona de singular del imperativo. En los demás tiempos, la raíz forma diptongo con la terminación en todas las personas: Pretérito simple de indicativo: continué (con - ti - nué), continuaste, etc. Pretérito imperfecto: continuaba (con - ti - nua - ba), continuabas, etc. Futuro: continuaré (con - ti - nua - ré), continuarás, etc. Pretérito de subjuntivo: continuara (con - ti - nua - ra), continuaras, etc. Gerundio: continuando (con - ti - nuan - do). Participio pasivo: continuado (con - ti - nua - do). NOTA: Según la norma culta, y contrariamenteal uso popular, los verbos terminados 57 I Cuestiones ortográficas P A RTE El acento ortográfico Francisco Morales Ardaya en -cuar, como los terminados en -guar, deben forman siempre diptongo (no hiato) con estas dos vocales en el presente de indicativo, el presente de subjuntivo y el imperativo singular. Por ejemplo, ADECUAR: pres. ind.: yo adecuo (a - de - cuo), tú adecuas, etc. (no yo *adecúo, tú *adecúas, etc.); pres. subj.: yo adecue (a - de- cue), tú adecues, etc. (no yo *adecúe, tú *adecúes, etc.); imper. sing.: adecua (tú) (no *adecúa). 8.3. Hiatos con tilde en la raíz verbal En el presente de indicativo y de subjuntivo, y en el imperativo de ciertos verbos como prohibir y aunar, la raíz presenta hiato en unas personas (1.a, 2.a y 3.a de singular, y 3.a de plural), y diptongo en otras (1.a y 2.a de plural). Puesto que el hiato se forma con una vocal cerrada tónica, esta debe llevar tilde, como lo prescribe la regla ya estudiada. PROHIBIR (sílabas ortográficas: prohi - bir), AUNAR (au - nar) Presente de indicativo Presente de subjuntivo prohíbo (pro - hí - bo) prohíba (pro - hí - bo) prohíbes (pro - hí -bes) prohíbas (pro - hí -bas) prohíbe (pro - hí - be) prohíba (pro - hí - ba) prohibimos (prohi - bi - mos) prohibamos (prohi - ba - mos) prohibís (prohi - bís) prohibáis (prohi - báis) prohíben (pro - hí - ben) prohíban (pro - hí - ban) aúno (a - ú - no) aúne (a - ú - ne) aúnas (a - ú - nas) aúnes (a - ú - nes) aúna (a - ú - na) aúne (a - ú - ne) aunamos (au - na - mos) aunemos (au - ne - mos) aunáis (au - náis) aunéis (au - néis) aúnan (a - ú - nan) aúnen (a - ú - nen) Imperativo prohíbe (tú) (pro - hí - be) aúna (tú) (a - ú - na) El a ce nt o or to gr áf ic o El a ce nt o or to gr áf ic o 58 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo Acentuación, pp. 9-17. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. Véase especialmente el artícu- lo cohibir, y el apéndice II: Conjugación de los verbos. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: El acento diacrítico El acento diacrítico 59 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya EL ACENTO DIACRÍTICO Se llama acento diacrítico (del verbo griego diakríno “distinguir, diferenciar”), o más propiamente, tilde diacrítica, la tilde que se coloca en ciertas palabras para que no se confundan con otras que se escriben con las mismas letras y que, pronunciadas aisladamente, llevan el acento fonético en la misma sílaba. Ofrecemos a continuación la lista completa de aquellas palabras que han de llevar acento diacrítico, junto con sus homónimos sin tilde: 1. Él (pronombre personal) / el (artículo masculino):1 El pan sobre el plato es para él. Dale a él el documento. 2. Tú (pronombre personal sujeto) / tu (adjetivo pronominal posesivo): Tú no trajiste tu libro. 3. Mí (pronombre personal complemento) / mi (adjetivo pronominal posesivo, o nota musical): A mí me vieron con mi novia. Sonata en mi menor. Atención: El pronombre personal complemento ti no debe llevar tilde, pues no tiene homónimo correspondiente del cual deba distinguirse: Lo traje para ti. 4. Sí (adverbio de afirmación, o pronombre personal complemento) / si (conjunción condicional, o nota musical): Sí quiero casarme contigo. Lo compró para sí mismo. Si vamos al teatro, escucharemos el concierto en si (o Si)2 mayor. 1 Sobre la clasificación de las palabras en pronombres, artículos, preposiciones, etc., véase el capítulo Las palabras y sus funciones. 2 Los nombres de las notas (do, re, mi…) pueden escribirse con inicial mayúscula cuando designan las tonalidades mayores: do mayor o Do mayor, re mayor o Re mayor, etc. • • • • • • • • 6 6 El a ce nt o di ac rí ti co El a ce nt o di ac rí ti co 60 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya 5. Sé (forma del verbo saber, o del verbo ser) / se (pronombre personal): Sé muy bien que ustedes no se tienen buena voluntad, pero también sé que, si se lo proponen, pueden llegar a estimarse mucho. Sé buen amigo de tus amigos. 6. Dé (forma del verbo dar) / de (preposición): ¿Quieres que te dé un poco? El apartamento de mi vecino de enfrente. Dé un ejemplo de la regla que acaba de citar. 7. Más (cuantificador: adverbio o adjetivo de cantidad) / mas (conjunción adversativa, sinónima de pero): Deseo que haya más unión entre mis amigos. No puedo comer más. Eres muy hermosa, mas (= pero) no por eso te amo. Notemos la diferencia: Más quiero ser sabio que ser poderoso (= prefi ero ser sabio a ser poderoso) / Tengo muy pocos conocimientos, mas quiero ser sabio (= pero quiero ser sabio). 8. Sólo (adverbio, “solamente”) / solo (pronombre o adjetivo, “único, solitario, sin compañía”; su femenino es sola): Sólo (= solamente) me dejaron un pastel y medio vaso de jugo. Un solo pastel y una sola galleta fue lo que me dejaron. Atención: Puede prescindirse de la tilde en el adverbio solo, pero es mejor colocarla cuando hay riesgo de anfibología, como en el siguiente ejemplo: solo me quedé en casa = me quedé en casa sin compañía / sólo me quedé en casa = solamente me quedé en casa, no hice otra cosa. 9, 10, 11. Éste, ése, aquél (pronombres demostrativos, en sus diversos accidentes) / este, ese, aquel (adjetivos demostrativos, en sus diversos accidentes): Éste es muy económico (éste, pronombre). Este televisor es muy económico (este, adjetivo). Notemos que la diferencia básica entre el pronombre y el adjetivo (dejándose aparte la tilde) es que el adjetivo aparece acompañado de un sustantivo (aquí: televisor), • • • • • • • • • • • • El acento diacrítico El acento diacrítico 61 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya mientras que el pronombre no. Puede prescindirse de la tilde en los pronombres demostrativos, e incluso es preferible no colocarla si no hay riesgo de anfibología. Atención: Los demostrativos neutros esto, eso y aquello nunca llevan tilde. En las expresiones aquel(-llos) que..., aquella(-s) que..., aunque aquel/ aquella son pronombres, nunca se les escribe la tilde. Distingamos bien las siguientes formas: ésta (palabra grave, pronombre demostrativo) ≠ está (palabra aguda, 3.a pers. sing. de indicativo del verbo estar); éste (palabra grave, demostrativo) ≠ esté (palabra aguda, 1.a y 3.a pers. sing. de subjuntivo del verbo estar). 12. Aún (adverbio de tiempo, “todavía”) / aun (adverbio de modo o cantidad, “hasta, incluso, siquiera”): El profesor no ha llegado aún (= todavía). Quiere tener la razón aun (= hasta, incluso) en lo que no sabe. Atención: En la expresión conectiva aun cuando, la palabra aun no lleva tilde. 13. Ó (conjunción disyuntiva, cuando se halla en medio de dos cifras) / o (la misma conjunción, cuando se halla en medio de palabras o símbolos no numéricos): En la receta se piden 3 ó 4 papas grandes. (La tilde evita que se lea “304”.) En la receta se piden tres o cuatro papas grandes. Atención: Recordemos no escribir, p. ej., 7 ó 8, sino 7 u 8. 14. Té (bebida) / te (pronombre personal o nombre de la letra t) El té es un arbusto oriental, y con sus hojas se hace una infusión que lleva el mismo nombre. Te voy a traer (o voy a traerte) la comida. ¿Quieres que te prepare una taza de té? 15. Qué (pronombre, adjetivo o adverbio interrogativo o exclamativo) / que (conjunción o pronombre relativo): ¿Qué les dije? Nos preguntó qué queríamos comer • • • • • • • • • • • • El a ce nt o di ac rí ti co El a ce nt o di ac rí ti co 62 I Cuestiones ortográficasPA RT E Francisco Morales Ardaya ¡Qué belleza! Le anunciaron que vino un hombre que quería hablarle. 16. Quién (pronombre interrogativo o exclamativo, “qué persona o cuál persona”) / quien (pronombre relativo, “el cual, la cual, la persona que”): ¿Quién estudió para el examen de hoy? Ya te dije quién llamó por teléfono. ¡Quién iba a creer que terminaríamos así! El venezolano Antonio José de Sucre, quien recibió el título de Gran Mariscal por la batalla de Ayacucho, murió asesinado a los treinta y cinco años. 17, 18, 19, 20, 21. Cómo, cuál, cuándo, cuánto (cuán), dónde (interrogativos o exclamativos) / como, cual, cuando, cuanto (cuan), donde (relativos): ¿Cuál amigo dices? ¿Cómo se llama, dónde estaba y cuándo vino? No sé de cuál amigo me hablas, ni cómo se llama, ni dónde estaba, ni cuándo vino. Mi amigo de Mérida, el cual ya conocen, se llama como yo, estaba donde venden hamburguesas y vino cuando nosotros paseábamos por el parque. ¡Qué música tan bella! ¡Cómo me gusta escucharla! Fuera de los que se han mencionado en la lista anterior, no hay más monosílabos que deban llevar tilde en español. NOTA SOBRE LAS INTERROGACIONES Y LAS EXCLAMACIONES INDIRECTAS Con respecto a las palabras interrogativas y exclamativas de la lista anterior, debe recordarse que no es indispensable que aparezcan entre signos de interrogación o exclamación para que se les marque la tilde. Efectivamente, existen las interrogaciones o exclamaciones indirectas, es decir, las preguntas o los enunciados exclamativos que están subordinados a un verbo, como en los siguientes ejemplos: ya saben qué hace falta (< ¿qué hace falta?); dime cómo te va (< ¿cómo te va?); ya vimos cuánto ha crecido (< ¡cuánto ha crecido!). Nótese que en estas oraciones, aunque no aparecen los signos de interrogación o exclamación (en efecto, las interrogaciones y exclamaciones indirectas no los llevan), los vocablos qué, cómo y cuánto tienen carácter interrogativo o exclamativo, según el caso y, por tanto, deben llevar tilde. • • • • • • • • • • El acento diacrítico El acento diacrítico 63 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya Los verbos que pueden subordinar o introducir una pregunta o exclamación indirecta son los que significan “hacer una pregunta” (preguntar, interrogar), “exponer con palabras” (decir, expresar, manifestar, explicar, aclarar), y los que denotan percepción física e intelectual (ver, observar, oír, escuchar, notar, saber, conocer, entender, comprender). También se encuentran preguntas indirectas como oraciones subordinadas completivas o sustantivas, en función de sujeto gramatical del verbo principal:3 Es cosa muy sabida quién compuso la sinfonía “Coral”; no me importa cuándo llegó, sino por qué se fue. Además, tengamos en cuenta lo siguiente: el que las palabras numeradas en la lista anterior del n.° 15 al 21 aparezcan en una oración interrogativa o exclamativa, no es condición suficiente para que se les marque la tilde. Para que lleven tilde, tales palabras deben ser por sí mismas interrogativas o exclamativas, independientemente de que la oración o la frase lo sea como un todo. Por ejemplo: ¿Que me calle, acabas de decir? (Incorrecto: ¿*Qué me calle...?) ¿Leíste el libro cuando estabas en casa? (Incorrecto: ¿Leíste el libro *cuándo...?) ¿Lo dejaste donde lo encontraste? (Incorrecto: ¿Lo dejaste *dónde...?) En estas tres oraciones interrogativas, la interrogación no recae sobre el que (conjunción anunciativa), el cuando (adverbio relativo) o el donde (adverbio relativo)4, sino sobre las oraciones en su totalidad. Entonces, cuando, que y donde no son interrogativos (aunque forman parte de oraciones interrogativas), y por tanto, no llevan tilde. Análogamente, en la oración: ¡Que me devuelvan mi libro!, el que no es exclamativo (aunque aparece en una oración exclamativa), sino una conjunción anunciativa; en consecuencia, tampoco lleva tilde. PARA SABER MÁS: Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio- nes Lingüísticas. Véase Capítulo segundo, apartados Acentuación diacrítica de monosílabos, pp. 18-19; Acentuación de relativos e interrogativos/exclamativos, pp. 20-21; y Acentuación diacrítica en diversas palabras, pp. 21-22. 3 Sobre las nociones gramaticales de oración subordinada, sujeto, predicado, etc., véase el capítulo Elementos de sintaxis. 4 Sobre el que anunciativo y la clasificación de las palabras en adverbios, sustantivos, relativos, etc., véase el capítulo Las palabras y sus funciones. • • • El a ce nt o di ac rí ti co El a ce nt o di ac rí ti co 64 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Tercera Parte, capítulo 1. El acento ortográfi co. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Es- pañola. Véase la sección 1.2.4. Acentuación diacrítica; y 1.2.5. Acentuación diacrítica en palabras homófonas. Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase la sección 4.6. Tilde diacrítica. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el apartado Acento diacrítico, pp. 17-27. EJERCICIOS Coloquemos las tildes que correspondan y justifiquémoslas: — Yo si se redactar bien, ¿verdad? — ¿Tu? Tu no sabes nada de redaccion. —Si yo no se, tu tampoco. —Pues mi texto tiene menos errores que el tuyo —¿Que? ¿El mio? Perdoname, pero tu ejercicio tiene mas marcas rojas. —¿Mas? ¿Como que mas? —¿No ves? —Pues si mi texto tiene tantas marcas, es porque el profesor no entendio bien mi letra. —Claro, ¿quien puede negar que esa es la razon? —Por lo menos no tengo marcas que indiquen errores graves. En cambio, a ti te puso tres de esas. —¿A mi? ¿Cuales? —Las que indican “idea extraña, contradictoria o ilogica”. —¿Si? ¿Donde, a ver? —Donde comienza el tercer parrafo, ¿ves? —Bueno, sera porque el profesor no leyo bien. —¿Y por que no? —Porque ese viejo apenas puede ver mas alla de sus narices. —Entonces, según lo que dices, si el profesor no pudo leer bien tu trabajo, tampoco pudo leer bien mi redaccion, ¿si o no? —Pues... —¿Que vas a replicar? —Nada... Pero, entonces, ¿quien tuvo la mejor califi cacion? —No se, los textos no traen nota. Preguntemosle al profesor. —Ahora no puedo. Tengo que irme a mi casa. EJERCICIOS EJERCICIOS El acento diacrítico El acento diacrítico 65 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya —Pero, ¿que va a pasar con la apuesta? —Mira, yo se que hicimos una apuesta, pero no tengo tiempo de buscar al profesor, y ya no me importa quien obtuvo mejor califi cacion, si tu, o yo, o el, o ese, o aquel. Mas me interesa en este momento llegar a casa para ver el partido de futbol. —Epa, ¿a que hora es el partido? —A las cuatro. —Ah. Entonces, ¿cuando puedo ir para que me invites a ver el juego? —¿Como? —Anda, yo se que eres un tipo afable, generoso, que comparte su tremendo televisor estereofonico de pantalla de plasma con los amigos, y de paso les brindas la cena. —Claro, y mi abuelito inventó los calzones con abertura. Bueno, esta bien, ven a las tres y media, pero con una condicion. —¿Cual? —Que invites tambien a tu vecina. Tu sabes, aquella bien simpatica. —Vale. Nos vemos, pues. La separación de las palabras La separación de las palabras 67 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya LA SEPARACIÓN DE LAS PALABRAS 1. LA SEPARACIÓN: UNA CONVENCIÓN ORTOGRÁFICA Aunque hoy en día pueda parecernos extraño, lo normal, en la Antigüedad, era escribir sin dejar blancos entre las palabras, de modo que resultaba más difícil la tareadel lector. La costumbre de separar siempre las palabras a lo largo de un escrito data de principios de la Edad Media; pero la manera de efectuar tal separación en las diversas lenguas europeas modernas (entre ellas el español) se fue estableciendo en el transcurso de los siglos siguientes, hasta llegar a producir las formas de las palabras individuales que hoy nos son familiares, y que figuran como tales en los diccionarios. En realidad, la separación de los vocablos, lo mismo que la ortografía de las letras, es mera convención. Efectivamente, en la lengua hablada, salvo por las pausas debidas a la respiración o a intenciones expresivas (énfasis, ritmo, etc.), no hay solución de continuidad entre las unidades significativas del discurso. Así, por ejemplo, bien podían haberse establecido, en vez de leértelo, las formas leer te lo, o leer-te-lo, o escribir lapalabra o la-palabra en lugar de la palabra, o paramí por para mí. Esto se debe a que la separación de las palabras es, como ya hemos dicho, convencional, lo cual implica que no reproduce con fidelidad absoluta la articulación continua del habla real. Sin embargo, tal costumbre, ya hondamente enraizada en nuestra escritura, cumple un propósito, que es el mismo que el de las demás normas ortográficas: hacer fácilmente reconocibles las palabras del texto en beneficio del lector. 2. NORMAS DE SEPARACIÓN Y UNIÓN DE LAS PALABRAS ESPAÑOLAS EN LA ESCRITURA Hasta el momento, las normas para separar las palabras, aunque ya se han formulado y figuran dispersas en las obras de ortografía y gramática, no se han reunido en un sistema coherente y razonado, por lo cual hemos intentado agruparlas, de modo que sirvan como base para el aprendizaje consciente de lo que hemos llamado competencia ortodiastemática, es decir, el dominio de las normas de separación o unión (según el caso) de los vocablos. 7 7 La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s 68 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya He aquí las normas principales: Regla general: En principio, toda palabra simple o compuesta que represente una categoría gramatical (sustantivo, verbo, adjetivo, etc.), y que pueda pronunciarse y escribirse aislada, sin hacerse formal y semánticamente irreconocible, debe escribirse separada. Son excepciones de la regla general las palabras compuestas por dos o más elementos que en otros contextos pueden aparecer aislados, y cuya escritura como un solo vocablo ya ha sido permitida o impuesta por el uso (p. ej., medianoche, pasodoble, totalmente, nosotros; v. el capítulo LAS ALOGRAFÍAS). El mejor modo de saber si los componentes pueden escribirse sin dejar un blanco entre ellos, es consultar el diccionario. Las combinaciones a + el (artículo) y de + el (artículo) se contraen siempre en la pronunciación y en la escritura: al, del. Son los llamados “artículos contractos”. Ejemplos: voy al campo (no: voy *a el campo), el libro del profesor (no: el libro *de el profesor). Sin embargo, cuando el artículo forma parte de un nombre propio, los elementos se escriben separados: vamos a El Callao, venimos de El Callao (aunque se pronuncia /al/ y / del/, respectivamente). Asimismo, las combinaciones de la preposición con más los pronombres mí, ti y sí dan las formas conmigo, contigo y consigo, sin espacios en blanco entre los componentes. Entre las excepciones de la regla general, merecen mención especial los sustantivos y adjetivos que se componen de un verbo más un sustantivo o pronombre en función de objeto directo, como portamonedas (portar + monedas), sacacorchos (sacar + corchos), quitamanchas (quitar + manchas), quebrantahuesos (quebrantar + huesos), rompehielos (romper + hielos), abrecartas (abrir + cartas), sabelotodo (saber + lo + todo), y otros términos análogos. Los componentes de esta clase de palabras no deben separarse con espacios en blanco, por lo cual son incorrectas, en español moderno, las siguientes grafías: (el, un) *porta monedas; (el, un) *saca corchos, etc. Así mismo, debemos evitar escribir un guión en la misma clase de compuestos: *porta-monedas, *saca-corchos, etc. En palabras compuestas con prefijo, no debe separarse el prefijo de la raíz (por más que ciertos prefijos puedan, en otros casos, aparecer como 1. 2. 3. 4. 5. 6. La separación de las palabras La separación de las palabras 69 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya palabras independientes): antisocial, autoestima, infrarrojo, Norteamérica, socioeconómico, sobreviviente, superhombre, ultravioleta, vicepresidente. Por lo tanto, son incorrectas las siguientes grafías: *anti social, *auto estima, *contra revolución, * Norte América, *sobre viviente, *vice presidente, etc. La notable excepción de esta regla es el prefijo ex cuando significa “que ya no es”, “que ya no ejerce”, como en las expresiones ex presidente, ex diputado, ex alumno. En este caso, la RAE todavía pide que el prefijo ex se escriba separado de la palabra a la que modifica (sin embargo, sería preferible escribir expresidente, exdiputado, exalumno, y que se estableciese esta costumbre, a fin de uniformar el uso, pero debe quedar claro que, hasta ahora, ello no ha sucedido).1 Cuando se suceden dos o más palabras compuestas con la misma raíz pero con distintos prefijos, lo más correcto es escribir las palabras completas, y no ir separando los prefijos. Escribamos, por tanto, de este modo: la infraestructura y la superestructura, decisiones unilaterales y bilaterales, el microcosmo y el macrocosmo, en Centroamérica y Sudamérica. Evitemos hacer lo siguiente: la *infra y la superestructura, decisiones *uni y bilaterales, el *micro y el macrocosmo, en *Centro y Sudamérica. Recordemos la regla ortográfica que prescribe la duplicación de la r originalmente inicial de una palabra cuando pasa a formar parte de un compuesto, si el prefijo o el componente que antecede a esa palabra termina en vocal: infra + rojo > infrarrojo; anti + religioso > antirreligioso; contra + revolución > contrarrevolución (incorrecto: *infrarojo, *antireligioso, *contrarevolución, con una sola r). Las palabras derivadas de toda una frase o sintagma se escriben sin dejar espacios entre los elementos, aunque estos aparezcan separados en la frase o sintagma originario. Así, de San Cristóbal, nombre de nuestra ciudad, deriva el gentilicio sancristobalense, que se escribe, como se ve, sin dejar ningún blanco entre los componentes. Lo mismo ocurre cuando una frase entera se convierte en un sustantivo, sin más cambios que los meramente ortográficos: (el, un) hazmerreír (del sintagma “hazme reír”); (el, un) correveidile (del sintagma “corre, ve y dile”); un sabelotodo (del sintagma “sábelo todo”), un sinnúmero (del sintagma “sin número”) de personas. 1 El hecho de que una palabra compuesta con prefijo aparezca subrayada con rojo en un procesador informático de textos, y que el subrayado desaparezca al separar el prefijo de la raíz, no significa necesariamente que la grafía sea incorrecta. Lo único que prueba esto es que la forma del prefijo existe también como vocablo independiente, y que la palabra compuesta no se halla en el diccionario del procesador. 7. 8. 9. La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s 70 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Recordemos, con respecto al uso de la tilde en estos compuestos, lo que se ha dicho anteriormente en el capítulo VI, 4, Casos especiales, 4. En español no es frecuente el empleo de guiones para unir los elementos de un vocablo compuesto, al contrario de lo que ocurre en inglés o en francés (ingl. self-service “autoservicio”; fr. arc-en-ciel “arco iris”). La RAE solo prescribe el uso del guión en los adjetivoscompuestos de dos o más adjetivos simples: materno-infantil, palestino-israelí, ruso-norteamericano, físico-químico, teórico-práctico. La grafía de algunos de estos compuestos ya se ha aceptado y establecido sin guión: hispanoamericano (en caso de duda, consultemos siempre un diccionario actualizado). Como quiera que sea, es oportuno aquí recordar la regla de que solo el último componente de esta clase de adjetivos lleva la marca de género y número: confl ictos palestino- israelíes, gramática teórico-práctica, letras hispanoamericanas. No se recomienda emplear el guión para unir un prefijo a una raíz (*anti- congelante), puesto que se prefiere siempre escribir la palabra sin dejar un espacio entre los componentes (anticongelante). Los pronombres átonos (me, te, lo, la, le, nos, os, los, las, les, se) se escriben separados del verbo del cual dependen, y si dos pronombres concurren delante de un mismo verbo, se separan también el uno del otro: me vieron, te quiero, la llamarán, nos hemos esforzado, te lo darían, se las dio. Sin embargo, tales pronombres, cuando van después de un verbo, especialmente si este se halla en infinitivo, en gerundio o en imperativo, se unen a él en la escritura, y si dos pronombres dependen del mismo infinitivo, gerundio o imperativo, se unen a éste el uno detrás de otro: verme, quererte, bañarse, haberlo escrito; llamándote, habiéndonos esforzado; dártelo, dándotelo; espérame, escríbanlo, cómpraselas. Entre los numerales cardinales, los nombres del 16, del 17, del 18 y del 19 pueden escribirse diez y seis/ dieciséis, diez y siete/ diecisiete, diez y ocho/ dieciocho, y diez y nueve/ diecinueve, aunque las formas compuestas, sin separaciones, son más frecuentes. Del 21 al 29 se usan casi siempre las formas compuestas: veintiuno (veintiún), veintidós, veintitrés, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho y veintinueve; pues las formas con separaciones como veinte y uno, veinte y dos, etc., aunque son correctas, ya no se emplean en el español contemporáneo. Del 31 al 99, en cambio, siempre deben escribirse separadas las decenas de las unidades: treinta y uno, cuarenta y dos, cincuenta y tres… noventa y nueve; pues se consideran 10. 11. 12. 13. La separación de las palabras La separación de las palabras 71 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya incorrectas las formas compuestas como un solo vocablo (*treintiuno, *cuarentidós, *cincuentitrés… *noventinueve). Los nombres de los millares también se escriben separando sus elementos: dos mil, tres mil, cuatro mil… diez mil… cien mil… Entre los numerales ordinales, se permite escribir como palabras compuestas los nombres correspondientes a 13.º, 14.º, 15.º, 16.º, 17.º, 18.º y 19.º : décimo tercero / decimotercero, décimo cuarto / decimocuarto, décimo quinto / decimoquinto, décimo sexto / decimosexto, décimo séptimo / decimoséptimo, décimo octavo / decimoctavo, décimo noveno / decimonoveno. Los ordinales correspondientes a la veintena (21.º, 22.º, 23.º …) también tienen formas dobles, recientemente aceptadas (v. Diccionario panhispánico de dudas): vigésimo primero / vigesimoprimero, etc. Los nombres de los demás ordinales deben escribirse separando sus elementos: trigésimo segundo, cuadragésimo tercero… centésimo primero… Recordemos que, con excepción de los adjetivos compuestos con guión (teórico-práctico) y de los verbos con pronombre átono (espérame, amándonos), cualquier componente que no sea el último debe perder la tilde que le correspondería como palabra aislada: décimo + séptimo > decimoséptimo; la obra de García Márquez > la obra garciamarqueciana; el régimen de Pérez Jiménez > el régimen perezjimenista. Como se ve en los ejemplos, el último componente puede conservar o perder la tilde, según las normas generales de la acentuación ortográfica. 3. UNIONES Y SEPARACIONES ERRÓNEAS QUE SE LEEN CON FRECUENCIA Muchos escriben: Debe escribirse: através a través derepente o derrepente de repente [estar] abordo [estar] a bordo (= en la nave) vice presidente o vice-presidente vicepresidente super mercado supermercado (un) saca puntas (un) sacapuntas san cristobalense sancristobalense Sur (o Sud) América Suramérica o Sudamérica sur (o sud) americano suramericano o sudamericano 14. 15. La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s La s ep ar ac ió n de l as p al ab ra s 72 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Con respecto a los pares porque / por qué, conque / con que, y sino / si no, que frecuentemente originan dudas ortográficas, veamos el capítulo Homónimos y parónimos. PARA SABER MÁS: Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Primera Parte, capítulo 6. Ortografía española, apartado La reforma de 1959, pp. 60-64 Martínez de Sousa, José (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.a ed., revisada y ampliada. Gijón: Trea. Véase el artículo “prefi jos y sufi jos”, pp. 478. Seco, Manuel (1996). Gramática esencial del español. 4.a ed. Madrid: Espasa Calpe. Véase el capítulo 14. Estructura de las palabras, especialmente la sección 14.3. Palabras compuestas. Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Ma- drid: Espasa Calpe. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. EJERCICIOS Determine cuál de las opciones ofrecidas es la correcta ortográficamente: Vacuna anti rábica / anti-rábica / antirábica / antirrábica. Ex alumno / exalumno / ex - alumno. Un espanta pájaros / espantapájaros / espanta-pájaros. El salvavidas / salva-vidas / salva vidas. Revisión histórico-crítica / histórica-crítica / históricocrítica / históricacrítica / historicocrítica / historicacrítica. El gobierno perezjimenista (de Pérez Jiménez) / pérez-jimenista / pérez jimenista. Los diputados emeverristas / eme-ve-erristas / mvristas. Cuarentaicinco / cuarenticinco / cuarenta y cinco / cuarenta-y-cinco / cuarentaycinco. Un porta retratos / portaretratos / portarretratos / porta-retratos. Año dos mil siete / dosmil siete/ dos-mil-siete / dosmilsiete. Una peliroja / peli-roja / peli roja / pelirroja. El superhombre / super hombre / súper hombre / super-hombre / superhombre. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS La separación de las palabras La separación de las palabras 73 I Cuestiones ortográficas P A RTE Francisco Morales Ardaya Guiso de sobrebarriga / sobre-barriga / sobre barriga. Transporte sub-urbano / suburbano / sub urbano. Avenida Panamericana / Pan-Americana / Pan-americana / pan-Americana / Pan Americana / Pan americana. El híper mercado / hipermercado/ hiper-mercado. El estilo garcía marqueciano (de García Márquez) / garcía-marqueciano /garcíamarqueciano /garcíamárqueciano / garciamarqueciano. El continente americano puede dividirse en los subcontinentes / sub- continentes / sub continentes llamados Norte, Centro y Sudamérica / Norte-América, Centro-América y Sud-América / Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 75 I Cuestiones ortográficas P A RTE O tros signos y fenóm enos ortográficos Francisco Morales Ardaya OTROS SIGNOS Y FENÓMENOS ORTOGRÁFICOS 1. LA DIÉRESIS Con respecto al signo ortográfico llamado diéresis o crema ( ¨ ), podemos distinguir dos usos: uno obligatorio o normativo, y otro optativo. Su uso es obligatorio en las combinaciones con diptongos güe y güi, pues sirve para indicar que debe pronunciarse la u. Ejemplos: vergüenza, cigüeña, cigüeñal, antigüedad, desagüe, averigüen, pingüino, lingüística, agüita, chigüire, Güigüe. Por supuesto, si no se coloca la diéresis,ello significa que la u es muda, y esta letra solo indica que la g en las combinaciones gue y gui debe pronunciarse como en gato, goma, p. ej.: guerra, paguen, guiso, seguimos. El uso de la crema es optativo en poesía, para indicar que una palabra con diptongo o triptongo debe pronunciarse con una sílaba más (es decir, con hiato), a fin de completar la medida del verso: crüel (cru - el), mïel (mi - el). Por supuesto, no es un uso normal (ni siquiera es muy frecuenta en poesía), y por ello nunca se hallará en los textos en prosa, mucho menos en los de carácter académico o informativo. 2. EL APÓSTROFO El signo llamado apóstrofo1 ( ’ ) sirve para indicar la elisión o supresión de una o varias letras en las palabras: Vamos pa’ (por “para”) mi casa. Su uso no es frecuente ni obligatorio en el castellano moderno, pero sí lo es en otras lenguas: l’argent, l’éducation (francés), I’m, we’re (inglés), un’amica, Sant’Angelo (italiano). Nótese que el apóstrofo se coloca en el lugar que ocuparían las letras elididas o suprimidas, por lo cual son incorrectas, en cuanto al uso del apóstrofo, las siguientes grafías: ta’ bien (por ’ta bien: el apóstrofo debe ocupar el lugar de la sílaba elidida es-); Juan P., alias “Cara e’ Perro” (por “Cara ’e Perro”: el apóstrofo debe ocupar el lugar de la d- que se ha suprimido). En todo caso, no se emplea el apóstrofo en español, a menos que deliberadamente se imiten, en la escritura, las peculiaridades del habla coloquial o dialectal. 1 No debe confundirse con apóstrofe, que es una figura literaria o de retórica, no un signo ortográfico. 8 8 8 O tr os s ig no s y fe nó m en os o rt og rá fi co s O tr os s ig no s y fe nó m en os o rt og rá fi co s 76 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema III, Parte II, cap. 4. La diéresis o crema. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Españo- la. Véase la sección 1.1.9. Uso de las comillas y de la diéresis o crema. Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véanse las secciones 5.11.1. Diéresis o crema, y 5.11.4. Apóstrofo. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el apartado Diéresis, p. 42. EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS No seas pajaro de mal aguero. Se solicita secretaria bilingue. Nuevo Testamento Trilingue, edicion de lujo. Me lastiman las lenguetas de estos zapatos deportivos. Se compran antiguedades. Averiguenme cuando comienzan las clases de redaccion. Es un sinverguenza. Presentarse a las clases sin haber leido el material de apoyo es una sinverguenzura. Se me fue el anillo por el desague cuando me estaba lavando las manos. Los pinguinos y las cigueñas son aves. El chiguire es un mamífero, conocido como carpincho o capibara en otros países de Hispanoamerica. Mama, dame aguita. Nene, no me saques la lenguita. La linguistica estudia cientificamente el lenguaje humano, considerandolo como un codigo de signos vocales, como una institucion, como una facultad de nuestra especie y como un medio de comunicacion. 3. CAMBIOS ORTOGRÁFICOS EN LA DERIVACIÓN Y EN LA FLEXIÓN Las palabras pueden sufrir variaciones a fin de expresar diversas ideas o matices semánticos. Para ello, el español recurre a un procedimiento básico: la derivación. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS 77 I Cuestiones ortográficas P A RTE O tros signos y fenóm enos ortográficos Francisco Morales Ardaya La derivación es la variación que se efectúa por medio de sufi jos. Por ejemplo, del vocablo perro, agregándole sufijos, podemos derivar perrillo (matiz diminutivo), perrazo (matiz aumentativo), perruno (adjetivo), perrera (otro sustantivo), etc. Existe una clase especial de derivación, llamada derivación gramatical o flexión. Ésta es la variación que, con sufijos especiales, expresa los llamados accidentes gramaticales. En efecto, las palabras variables (sustantivos, artículos, adjetivos, pronombres y verbos), por medio del cambio de sus terminaciones o desinencias, pueden asumir distintas formas para expresar el número, el género, la persona, el tiempo y el modo. Por ejemplo: si tomamos el sustantivo perro, podemos modificar su significado básico cambiando su terminación: perros (idea de pluralidad), perra (género femenino), perras (femenino plural); cambiando la desinencia del verbo escribir, obtendremos formas como escribo (primera persona singular de presente de indicativo), escribiste (segunda persona singular de pretérito de indicativo), escriban (tercera persona plural de presente de subjuntivo).2 Pueden producirse cambios ortográficos a causa de la derivación y de la flexión. Veámoslo en la siguiente lista de ejemplos: Rapaz > rapaces Veloz > velocísimo, velocidad Lápiz > lápices, lapicito, lapicero Luz > luces, lucecillas, lucero Amigo > amiguito, amiguísimo Agua > agüita Vencer > venzo, venzamos, Mecer > mezo, meza, mezamos Conocer > conozco, conozcan Lanzar > lancé, lance, lancemos Alzar > alcé, alce, alcen Averiguar > averigüé, averigüe, averigüemos Avergonzarse > me avergüenzo, te avergüenzas, avergoncémonos Distinguir > distingo, distingamos Pagar > pagué, pague, paguemos Sacar > saqué, saquemos, saquen Coger > cojo, cojamos, cojan Elegir > elijo, elijamos, elijan 2 Para más información acerca de la derivación, de la flexión y de la morfología en general, véase el capítulo Elementos de morfología. O tr os s ig no s y fe nó m en os o rt og rá fi co s O tr os s ig no s y fe nó m en os o rt og rá fi co s 78 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Observemos que, con excepción del uso de la c ante e o i (veloces, lapicito), y de las alteraciones fonéticas de los verbos irregulares (conozco, avergüenzo), los cambios ortográficos no tienen otra función que la de conservar la pronunciación de la forma base o del vocablo originario. PARA SABER MÁS: Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Instituto de Investigaciones Lingüísticas. Véase Capítulo tercero: La competencia ortografémica. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España). De Gassó Hermanos. Munguía Zatarain, Irma, y otros (1997). Manual de gramática española. México: Larousse. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Segunda Parte: Morfología. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: 79 I Cuestiones ortográficas P A RTE Las alografías o variantes ortográficas Francisco Morales Ardaya ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS Las ALOGRAFÍAS o VARIANTES ORTOGRÁFICAS (véase Martínez de Sousa, 1998 y 2001) son las variaciones autorizadas en la escritura de una misma palabra o expresión, sin que varíe su significado. Puesto que tienen el mismo significado y están autorizadas, las distintas formas son correctas, y el usuario de la lengua puede usar libremente una u otra, según su preferencia y costumbre. Sin embargo, en beneficio de la uniformidad, se recomienda usar una sola de las variantes en un mismo texto. Proponemos la siguiente clasificación de las alografías: Alografías grafemáticas o variantes de literación: Se diferencian por el uso de las letras o grafemas. Por ejemplo: psicología/sicología. La gran mayoría se producen por simplificación de grupos consonánticos o vocálicos.Alografías tónicas, o variantes de acentuación (también llamadas palabras biacentuales): Pueden tener el acento en sílabas diferentes. Por ejemplo: cartomancia/cartomancía. Alografías diastemáticas o variantes de separación: Pueden escribirse en una palabra o en varias, separadas por blancos. Por ejemplo: aprisa / a prisa. Ofrecemos a continuación tres listas de varias alografías admitidas por la RAE: 1. ALOGRAFÍAS GRAFEMÁTICAS A. POR REDUCCIÓN DE GRUPOS CONSONÁNTICOS cóccix coxis fláccido flácido gneis neis gnomo nomo mnemotecnia, mnemotécnico nemotecnia, nemotécnico pseudo- (p. ej. pseudónimo) seudo- (p. ej. seudónimo) psicología sicología psicoanálisis sicoanálisis psicopatía, psicópata sicopatía, sicópata obscuro oscuro somnoliento soñoliento substancia sustancia • • • 9 ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS9 ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s 80 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya substantivo sustantivo subscripción, subscripto suscripción, suscrito substituir sustituir substraer sustraer transcendencia trascendencia translación traslación translucir traslucir transponer trasponer transalpino trasalpino transandino trasandino transatlántico trasatlántico transbordar, transbordo trasbordar, trasbordo septiembre setiembre doscientos docientos trescientos trecientos postdata posdata postoperatorio posoperatorio B. POR REDUCCIÓN DE GRUPOS VOCÁLICOS contraalmirante contralmirante quitaipón quitapón reembolso, reembolsar rembolso, rembolsar reemplazo, reemplazar remplazo, remplazar sobreentender sobrentender sobreesdrújula sobresdrújula correveidile correvedile fideicomiso fidecomiso caleidoscopio calidoscopio compartimiento compartimento arbitramiento arbitramento fisionomía fisonomía euroasiático eurasiático arterioesclerosis arteriosclerosis centrooriental centroriental cualificado calificado tribual tribal amueblar amoblar cigüeñal cigoñal encluecar enclocar engruesar engrosar muestrario mostrario puertezuela portezuela puertorriqueño portorriqueño deshuesar desosar cuociente cociente 81 I Cuestiones ortográficas P A RTE Las alografías o variantes ortográficas Francisco Morales Ardaya cuotidiano cotidiano espirituoso espiritoso C. POR SUSTITUCIÓN DE UNA LETRA baída vaída convergir converger halar jalar héjira hégira jenízaro genízaro Jibraltar Gibraltar jineta (animal carnívoro) gineta kiosco quiosco kilo (y sus compuestos) quilo escoriar excoriar México, mexicano Méjico, mejicano misto mixto mistura mixtura bisnieto biznieto lesna lezna mescolanza mezcolanza pesuña pezuña sábila zábila samuro zamuro suncho zuncho ácimo ázimo acimut azimut cedilla zedilla cenit zenit ceta zeta cinc zinc D. POR ADICIÓN/SUPRESIÓN DE UNA LETRA FINAL quizá quizás herpes herpe lítotes lítote carnet carné chalet chalé hipérbaton hipérbato restaurant, restorán restaurante E. POR OMISIÓN DE LA HACHE alhelí alelí barahúnda baraúnda La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s 82 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya batahola bataola desharrapado desarrapado sabihondo sabiondo harmonía armonía harpa arpa harpía arpía harpillera arpillera harrear arrear Helena Elena higuana iguana hodómetro odómetro hurraca urraca La RAE no ha sido consecuente con la admisión de las alografías grafemáticas, pues acepta la reducción de grupos de letras en unos vocablos y no en otros, aunque sean de la misma raíz o tengan el mismo prefijo. Por ejemplo, acepta la alternativa psicología/sicología, pero solo admite psicosomático; acepta translación/traslación, pero solo admite trasladar. Y contrariamente a lo esperado, solo están autorizadas las formas simplificadas trasplante, trasplantar. Así pues, siempre que exista duda, más vale consultar un buen diccionario, o un tratado de ortografía o de estilo (recomendamos Martínez de Sousa, 2001, cuadro 2). En cuanto a ciertas alternancias (en la tabla anterior y en las siguientes), generalmente una de las opciones es la que se emplea casi siempre, y la otra se ha vuelto inusitada en el español contemporáneo. Por ejemplo, las variantes como cuotidiano o harmonía ya casi nunca se ven escritas. Las palabras apartamento y apartamiento pueden ser alografías, pero solamente cuando son sinónimas, en la acepción de “vivienda independiente dentro de un edificio donde hay otras análogas”. Con respecto a las demás acepciones de apartamiento (con -i-), ambas palabras son parónimas. 2. ALOGRAFÍAS TÓNICAS acné acne aeróstato aerostato anémona anemona atmósfera atmosfera auréola aureola balaústre balaustre beréber bereber 83 I Cuestiones ortográficas P A RTE Las alografías o variantes ortográficas Francisco Morales Ardaya bímano bimano bronquíolo bronquiolo cántiga cantiga celtíbero celtibero chófer chofer cóctel coctel cónclave conclave crátera cratera cuadrúmano cuadrumano dínamo dinamo égida egida eléctrodo electrodo elíxir elixir exégesis exegesis fárrago farrago fríjol frijol fútbol futbol gladíolo gladiolo hemiplejía hemiplejia homeóstasis homeostasis íbero ibero ícono icono médula medula metempsícosis metempsicosis metéoro meteoro microscopía microscopia mímesis mimesis mísil misil oftalmía oftalmia olé ole olimpíada olimpiada omóplato omoplato orgía orgia ósmosis osmosis pábilo pabilo paraplejía paraplejia parásito parasito pecíolo peciolo pelícano pelicano pentágrama pentagrama período periodo polícromo policromo polígloto poligloto présago presago prócero procero réptil reptil La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s 84 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya reúma reuma róbalo (pez) robalo saxófono saxofón termóstato termostato tortícolis torticolis utopía utopia váguido vaguido várice varice xeroftalmía xeroftalmia zábila zabila zóster zoster LAS PALABRAS CON EL SUFIJO -ÍACO, -ÍACA / -IACO, -IACA: afrodisíaco afrodisiaco austríaco austriaco amoníaco amoniaco cardíaco cardiaco demoníaco demoniaco elegíaco elegiaco hipocondríaco hipocondriaco maníaco maniaco policíaco policiaco zodíaco zodiaco LAS PALABRAS CON EL SUFIJO -MANCÍA / -MANCIA bibliomancía bibliomancia cartomancía cartomancia ceraunomancía ceraunomancia hidromancía hidromancia nigromancía nigromancia ornitomancía ornitomancia quiromancía quiromancia uromancía uromancia La Academia no ha sido consecuente con la fijación del acento en ciertas terminaciones de unas mismas raíces, que presentan alternancias tónicas. Por ejemplo, acepta la voz agrafia con diptongo en la terminación, aunque la mayoría de los sustantivos derivados de la misma raíz se pronuncian con hiato (marcado con tilde: -ía): bibliografía, geografía, monografía, ortografía. Por tanto, en caso de duda, es mejor consultar un buen diccionario, un tratado de ortografía o un manual de estilo (recomendamos Martínez de Sousa, 2001, cuadro A1). 85 I Cuestiones ortográficas P A RTE Las alografías o variantes ortográficas Francisco Morales Ardaya 3. ALOGRAFÍAS DIASTEMÁTICAS EN UNA PALABRA EN VARIAS PALABRAS adentro a dentro adonde a donde alrededor al rededor altorrelieve alto relieve apenas a penas aposta a posta aprisa a prisa asimismo (expresión conectiva) así mismo ≠ a sí mismo a quemarropa a quema ropa a rajatabla a raja tabla a regañadientes a regaña dientes bajorrelieve bajo relieve bocabajo boca abajo buenaventura buena ventura camposanto campo santo cortocircuito corto circuito deprisa de prisa enfrente en frente enhorabuena en hora buena enhoramala en hora mala enseguida en seguida entretanto entre tanto hierbabuena hierba buena malhumor mal humormedianoche media noche montepío monte pío nochebuena noche buena quintaesencia quinta esencia sobremanera sobre manera talvez tal vez dieciséis diecisiete dieciocho diecinueve diez y seis diez y siete diez y ocho diez y nueve La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s La s al og ra fí as o v ar ia nt es o rt og rá fi ca s 86 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya decimotercero decimocuarto decimoquinto decimosexto decimoséptimo decimoctavo decimonoveno décimo tercero décimo cuarto décimo quinto décimo sexto décimo séptimo décimo octavo décimo noveno Las formas veinte y uno, veinte y dos, etc. (en vez de veintiuno, veintidós, etc.), aunque correctas, son enteramente anticuadas. La Real Academia ha aceptado recientemente las formas puercoespín y arcoíris, como variantes de puerco espín y arco iris; asimismo, ha aceptado vigesimoprimero, vigesimosegundo… hasta vigesimonoveno (v. Diccionario panhispánico de dudas). Sin embargo, todas estas variantes aún no aparecen registradas en el Diccionario de la lengua española (22.ª edición). La RAE tampoco ha sido del todo consecuente al prescribir la separación de las palabras en ciertas expresiones de estructura análoga. Por ejemplo, admite la alternativa medianoche / media noche, pero solo acepta mediodía, no medio día, en la acepción de “las doce del día”. Acepta malhumor, pero no admite *buenhumor. Por tanto, en caso de duda, es mejor consultar un buen diccionario, un tratado de gramática o un manual de estilo. NOTA PARA LAS TRES LISTAS: Aunque ambas formas de cada alternancia son correctas y están autorizadas por la RAE, no gozan de igual preferencia ni son igualmente frecuentes. Por lo general, la Academia prefiere una forma de cada par (la forma que aparece acompañada de la definición en el Diccionario de la Academia), pero tal elección no siempre se corresponde con el uso real en una determinada región o localidad hispanohablante. Para saber con más precisión cual de las variantes es la preferible, se recomienda consultar un diccionario de uso o de dudas del español (son célebres y gozan de prestigio el de J. Martínez de Sousa, el de M. Moliner y el de M. Seco, y recientemente ha salido también a la luz pública el Diccionario panhispánico de dudas, de la RAE). Si se desea saber cuál de las formas es la original, hay que consultar diccionarios que ofrezcan etimologías (el DRAE las incluye en la mayoría de sus artículos, pero hay diccionarios etimológicos especializados, como el de Corominas/Pascual). 87 I Cuestiones ortográficas P A RTE Las alografías o variantes ortográficas Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Diccionario de dificultades de la lengua española (2005). México: Punto de Lectura, Santillana. Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Primera Parte, cap. 6. Ortografía española, apartado La reforma de 1959, p. 60-64. Martínez de Sousa (1998). Diccionario de usos y dudas del español actual. 2.a ed. Barcelona (España): Vox Bibliograf. Véase especialmente Composición de la obra, sección 1.1.1.3. Las alternancias, variantes ortográfi cas o alografías, pp. 21-22. — (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.a ed., revisada y ampliada. Gijón: Trea. Véase Primera Parte, capítulo 1. La ortotipografía, secciones 3. El fetichismo de la letra, y 4. Los grupos cultos; y los cuadros 2. Grupos consonánticos y vocálicos, pp.143- 145; A1. Voces biacentuales admitidas por la Academia, pp. 212-213; A2. Palabras de acentua- ción dudosa, pp. 214-215, y N3. Alternancias acentuales en nombres propios mitológicos, p. 430. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Espa- ñola. Véanse los capítulos: 10. Expresiones con una o dos palabras, 11. Algunas palabras y expresiones que pueden escribirse juntas y separadas, y 12. Algunas palabras que mantienen doble acentuación. Moliner, María (1989). Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos. Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.a ed. Ma- drid: Real Academia Española y Espasa Calpe. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo- la. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: 89 I Cuestiones ortográficas P A RTE H om ónim os y parónim os Francisco Morales Ardaya HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS 1. LOS HOMÓNIMOS Los HOMÓNIMOS son palabras que, con diferente significado, tienen una misma forma fonética, es decir, una misma pronunciación. Según la correspondencia de su grafía con su forma fonética, los homónimos se clasifican en dos categorías: Homófonos: Son los homónimos que tienen forma gráfica distinta. Ejemplos: botar (= arrojar), votar (= dar un voto, elegir por votación); echo (primera persona de presente de indicativo de echar), hecho (participio pasivo de hacer), ola (= onda de agua), hola (salutación). Homógrafos: Son los homónimos que tienen una misma forma gráfica. Ejemplos: coral (= pólipo o antozoo), coral (= relativo al coro, o composición para un coro); como (adverbio de modo), como (primera persona de presente de indicativo de comer). Es evidente que la existencia de numerosos homófonos en nuestra lengua causa dificultades ortográficas. Por ello, ofrecemos a continuación cuatro listas de algunos homófonos de uso frecuente. 1. EL UNO CON B, EL OTRO CON V CON B CON V acerbo acervo baca vaca bacante vacante bacía vacía bacilo vacilo (yo) bario vario barón varón basto (adj., sust. y verbo) vasto (adj.) basta vasta baqueta vaqueta baya vaya (yo, él) • • 1 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS1 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0 H om ón im os y p ar ón im os H om ón im os y p ar ón im os 90 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya bazo vaso bello vello beta veta bienes vienes (tú) boto, -ar voto, -ar bobina bovina cabo cavo (yo) debelar develar grabar gravar hierba hierva (yo, él) rebelar(se) revelar ribera rivera sabia savia tubo tuvo 2. EL UNO CON H, EL OTRO SIN ELLA CON H SIN H ha a habría abría has as deshecho (participio de deshacer) desecho (sustantivo y forma del verbo desechar) deshojar desojar hasta asta hatajo, -ar atajo, -ar hato ato (yo) hay ay haya aya hecho (part. de hacer) echo (yo) (del v. echar) herrar errar hizo (él) (del v. hacer) izo (yo) (del v. izar) hojear ojear hola ola hoya olla honda onda hora ora rehusar reusar huso uso 91 I Cuestiones ortográficas P A RTE H om ónim os y parónim os Francisco Morales Ardaya 3. EL UNO CON S, EL OTRO CON Z O C (HOMÓFONOS EN HISPANOAMÉRICA1) CON S CON Z O C abrasar abrazar asar azar asechar acechar asesinar acecinar brasa braza casa caza casar cazar consejo concejo coser cocer cosido cocido encausar encauzar has (verbo) haz (sust. y verbo) intensión intención laso lazo lisa liza losa loza masa maza montarás (tú) montaraz poso pozo rebosar rebozar rosa roza (él) sebo cebo 1 También homónimos en ciertas partes de España (principalmente en el sur). Como se recordará, en el resto de España se distinguen en la pronunciación (no sólo en la escritura) la z y la s. En realidad, el sonido de la “z castiza española”, igual al de la c ante e o i en España (sonido pronunciado con la punta de la lengua entre los incisivos superiores e inferiores) apareció tardíamente en la historia del español, y se hizo normativo en el castellano peninsular desde la segunda mitad del siglo XVII (una o dos generaciones después de la época de Cervantes), es decir, cercade 150 años después de la llegada de los europeos a estas tierras de América. Ya para entonces se habían establecido los rasgos fonéticos generales característicos del español americano, que no se modificaron de modo notable con las nuevas inmigraciones desde España ocurridas en los siglos posteriores. Así pues, la razón de que una parte de los hispanohablantes distinga en la pronunciación la s de la z, y la otra parte no, ha de buscarse en la historia de la lengua. En efecto, dos sonidos distintos del castellano medieval evolucionaron de modo diferente: en el sur de la península Ibérica y en América, entre los siglos XV y XVI, convergieron en uno solo, mientras que continuaron siendo distintos el centro y el norte de España, donde uno de ellos se transformó, a lo largo del siglo XVII (como ya hemos mencionado), en la “z castiza española”. Por consiguiente, no ocurrió que la z española se perdiera en América: en realidad nunca existió como rasgo del español general americano. Es un tanto difícil explicar esta evolución brevemente sin recurrir a tecnicismos y notaciones de la fonética y la fonología, por lo cual, si el lector está interesado en conocer más sobre este fenómeno, lo remitimos a la consulta de obras sobre la historia de la lengua española, como Biografía de una lengua, de Enrique Obediente (varias ed.), que mencionamos en otro capítulo. H om ón im os y p ar ón im os H om ón im os y p ar ón im os 92 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya segar cegar sensor censor serrar cerrar sidra cidra siervo ciervo sima cima seta zeta tasa taza sueco zueco sumo zumo verás (tú) veraz ves vez vos voz 4. EL UNO CON Y, EL OTRO CON LL (HOMÓFONOS EN LA MAYORÍA DE LOS PAÍSES HISPANOHABLANTES) CON Y CON LL arroyo arrollo (yo) cayado callado cayó calló desmayar(se) desmallar gayo gallo haya (del verbo haber, o cierto árbol) halla (del verbo hallar) maya malla poyo pollo puya pulla rayar rallar rayo rallo vaya (yo, él) valla Ejercicio: Busquemos en un buen diccionario los significados de los homófonos que aparecen en las tablas y compongamos dos frases u oraciones con cada uno. Preferimos no extendernos en los ejemplos, puesto que ya diversos autores han publicado listas, cuadros o repertorios exhaustivos de los homónimos, homófonos y homógrafos del español. Así pues, a quienes deseen conocer más casos de homonimia les recomendamos las obras que citamos al final de este capítulo. 93 I Cuestiones ortográficas P A RTE H om ónim os y parónim os Francisco Morales Ardaya 2. LOS PARÓNIMOS Los PARÓNIMOS son vocablos de distinto significado y forma fonética semejante (pero no igual): actitud, aptitud. Hay parónimos tónicos o acentuales, que se diferencian por el lugar del acento: sabana, sábana; papa, papá; secretaria, secretaría; (el, un) depósito, (yo) deposito, (él, ella) depositó; hay (diptongo), ahí (hiato con i tónica). También los parónimos pueden causar dudas ortográficas, por lo cual ofrecemos una breve lista de algunos entre los más frecuentes. absolver absorber accesible asequible actitud aptitud adición adicción alcalde alcaide amable afable aria área aprender aprehender aprensión aprehensión azar azahar carabela calavera casual causal conjunción conjugación corte cohorte desalmado desarmado descendencia ascendencia descendiente descendente develar desvelar diferente diferencia diferir deferente deferencia deferir disecar desecar equívoco equivocación esotérico exotérico especie especia espiar expiar espirar expirar estático extático hierro yerro infectar infestar infligir infringir H om ón im os y p ar ón im os H om ón im os y p ar ón im os 94 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya laso lasitud laxo laxitud libido (palabra grave) lívido (esdrújula) marqués marques (tú), Márquez perjuicio prejuicio perfecto prefecto respeto respecto trastocar trastrocar vagido vaguido, vahído vítor Víctor vivido (palabra grave) vívido (palabra esdrújula) Atención: En las regiones hispanohablantes donde se distinguen las pronunciaciones de la s y la z (o c ante e, i), o de la y y la ll, son parónimos los vocablos como casa y caza, poyo y pollo. Con respecto a los parónimos tónicos o acentuales, debe tenerse cuidado con ellos especialmente en la conjugación (sobre todo, en la primera conjugación), pues la omisión o la colocación errada de una tilde puede alterar el significado de la forma verbal. Veamos los siguientes ejemplos: FORMAS CON TILDE (AGUDAS) FORMAS SIN TILDE (GRAVES) estudié (1.a pers. sing. de pretérito simple de indicativo) Yo estudié hace dos días. estudie (1.a ó 3.a pers. sing. de presente de subjuntivo) Me compraste el libro para que yo estudie. estudió (3.a per. sing. pretérito simple ind.) Ella estudió toda la noche. estudio (1.a pers. sing. presente ind.) Yo estudio gramática. estudiará (3.a pers. sing. fut. ind.) Susana estudiará en el extranjero cuando consiga la beca. estudiara (1.a pers ó 3.a pers. sing. pretérito subj.) Si yo estudiara más, obtendría mejores notas. Si él estudiara menos, no estaría tan agotado. 95 I Cuestiones ortográficas P A RTE H om ónim os y parónim os Francisco Morales Ardaya estudiarás (2.a pers. sing. fut. ind.) Tú estudiarás con mi hermana el próximo año. estudiaras (2.a pers. sing. pretérito subj.) Te dije que no estudiaras tanto. estudiarán (3.a pers. pl. fut. ind.) Mis dos hermanas estudiarán juntas mañana.. estudiaran (3.a pers. pl. pretérito subj.) Les pedí que estudiaran en la sala. estudiaré (1.a pers. sing. fut. ind.) Yo estudiaré hasta que amenezca. estudiare (1.a ó 3.a pers. sing. fut. subj.; son formas anticuadas) Quien estudiare más recibirá el mayor premio. 3. PARÓNIMOS Y HOMÓFONOS DIASTEMÁTICOS Proponemos el nombre de parónimos y homófonos diastemáticos para aquellas expresiones con distinto significado y que, teniendo la misma forma fonética o muy semejante, se diferencian porque las unas se escriben en una palabra, y las otras, en varias (algunas de estas expresiones se distinguen, además, por llevar ciertos grafemas diferentes, de igual o semejante pronunciación). He aquí algunos ejemplos: EN UNA PALABRA EN VARIAS PALABRAS CONQUE (conjunción consecutiva, “así que, así pues”) Llegaron los invitados, conque (= así que) ve trayendo el vino. CON QUE (preposición + pronombre) Perdí la pluma con que escribía. He aquí una regla práctica: cuando puede intercalarse el artículo (el, la, los, las, lo) entre el con y el que, estas dos palabras deben escribirse separadas: la pluma con la que... H om ón im os y p ar ón im os H om ón im os y p ar ón im os 96 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya (LOS) DEMÁS (PRONOMBRE, “LOS OTROS”) Nosotros iremos en autobús, los demás irán a pie. DE MÁS (PREPOSICIÓN + CUANTIFICADOR, “DE SOBRA”) Tus explicaciones están de más. PORQUE (conjunción causal; se pronuncia /pórke/) Me gustas porque eres muy bella. porqué (sustantivo, “motivo o razón”) No entiendo el porqué de tu enojo. POR QUÉ (locución interrogativa) ¿Por qué no quieren estudiar? Les preguntaré por qué no quieren estudiar. por que1 (preposición + pronombre relativo, “por el/la cual”, “por los/las cuales”) Estos son los motivos por que llegamos tarde. por que2 (preposición + conjunción anunciativa, “para que”, “en favor de que”) Rogaremos por que llegues sano y salvo. Luchó por que fuéramos libres. Nota: Cuando por que significa “para que”, también se puede escribir en una sola palabra: Luchó porque fuéramos libres. • • • • PORVENIR (sustantivo, “suceso o tiempo futuro”) Dicen que debemos prepararnos para el porvenir. POR VENIR (preposición + verbo) Aún queda por venir el profesor. 97 I Cuestiones ortográficas P A RTE H om ónim os y parónim os FranciscoMorales Ardaya QUEHACER (sustantivo, “ocupación, labor que debe hacerse”) Los quehaceres de la casa me dejan exhausto. QUE HACER (conjunción o pronombre + verbo) Tienes que hacer la tarea. SINFÍN (sustantivo, “cantidad innumerable”) Hay un sinfín libros sobre ese tema. SIN FIN (preposición + sustantivo) Es una historia sin fin. SINO (conjunción adversativa; se pronuncia /síno/) No era gordo, sino corpulento. SINO (sustantivo, “signo, destino”) Su vida estuvo marcada por un trágico sino. SI NO (conj. condicional + adv. de negación; se pronuncia /sinó/) Si no me ayudas, voy a reprobar el curso. Ayúdame; si no, voy a reprobar el curso. Del segundo ejemplo dado arriba puede deducirse una regla práctica: cuando es posible repetir el verbo de la oración anterior después del no, entonces los vocablos si no deben ir separados: Ayúdame; si no me ayudas... • • ASIMISMO (adverbio, “igualmente, del mismo modo, también”; proviene de la fusión de así y mismo) Es hermosa y asimismo muy inteligente. A SÍ MISMO (preposición + pronombre + adjetivo) Aquel hombre no se quiere a sí mismo. HABER Me disgusta haber esperado tanto para nada. A VER Voy a ver esa película antes de acostarme. HACER Vamos a hacer el ejercicio de redacción. A SER Vamos a ser muy buenos amigos. H om ón im os y p ar ón im os H om ón im os y p ar ón im os 98 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya TAMBIÉN (adverbio) Es hermosa y también muy inteligente. TAN BIEN (adverbio + adverbio) Me siento tan bien en tu casa como en la mía. TAMPOCO (adverbio de negación) No vengas. Tampoco quiero que me llames. TAN POCO (adverbio + cuantificador) ¡Nos falta tan poco para graduarnos! Notemos la diferencia: Hay que hacerlo mejor ≠ Hay que hacer lo mejor. Ejercicio: Escribamos, por cada uno de los parónimos de la lista anterior, cinco frases u oraciones en las que aparezcan. Preferimos no extendernos en los ejemplos de las distintas clases de parónimos, puesto que ya diversos autores han publicado listas, tablas o repertorios más o menos exhaustivos de aquellos que ofrecen dificultades ortográficas. Así pues, a quienes deseen conocer más casos de paronimia les recomendamos leer las obras que mencionamos al final de este capítulo. PARA SABER MÁS: Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. Véase Tercera Parte, capítulo 3. Familias de palabras. Martínez de Sousa, José (1998). Diccionario de usos y dudas del español actual. 2.a ed. Barcelona (España): Vox Bibliograf. Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Española. Véase la primera parte: Ortografía, cap. 2. Palabras homófonas y parónimas con ejemplos; y la tercera parte: Gramática, cap. 19. Expresiones que, al escribir, presentan especial difi cultad. Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Ma- drid: Espasa Calpe. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo Póngase la palabra adecuada, apartados “Sino” y “si no”, pp. 110-111, y “¡Cuidado con el vocablo “que”!, pp. 111-112. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo- la. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: 99 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya LA PUNTUACIÓN LA FUNCIÓN Y LA UTILIDAD DE LA PUNTUACIÓN La función principal de los signos de puntuación no es marcar las pausas del discurso para la lectura en voz alta (como se dice generalmente según la gramática tradicional escolar), sino organizar los segmentos de significado y ayudar al lector a comprender un escrito. En efecto, el lector necesita esta guía que le brindan la puntuación y otras convenciones gráficas, pues no cuenta con el auxilio de la entonación, de las pausas reales, de los énfasis de pronunciación o de los gestos y ademanes que ocurren en el lenguaje oral, y que contribuyen en gran manera a hacer inteligibles los mensajes en la comunicación directa. Por lo tanto, la puntuación puede considerarse un medio de cohesión textual, propio de la escritura (véase el capítulo Los medios de cohesión textual).1 Se dan a continuación las principales reglas de uso de los siguientes signos: el punto, la coma, los dos puntos, los signos de interrogación y exclamación, las comillas y los puntos suspensivos (sobre el uso de otros signos de puntuación, podemos consultar la bibliografía que se da al final de este capítulo). 1. EL PUNTO ( . ) Punto conclusivo de frase: Indica el final de una frase u oración, o más propiamente, el cierre de una cláusula (véase Nociones de gramática: Elementos de sintaxis). En la lectura en voz alta, marca una entonación descendente. Ejercicios: Fue peor el remedio que la enfermedad Francisco es hermano de la profesora que enseña inglés Un curso de ortografía y redacción 1 Sin embargo, después de mucha deliberación, hemos decidido incluir este capítulo de La puntuación en la parte sobre Cuestiones ortográfi cas porque, al ser lugar que tradicionalmente le ha correspondido en los tratados de ortografía, la mayoría de quienes deseen consultar sobre el tema lo buscarán primeramente entre los asuntos ortográficos. 1. • • • 1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 100 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Recordemos que una cláusula es una oración o frase que no depende sintácticamente de otra, “no depender sintácticamente” significa que las oraciones o frases no están enlazadas por una conjunción o por un pronombre relativo, esta independencia formal se indica adecuadamente con un punto. Si hemos leído con atención el párrafo anterior, habremos notado que las oraciones separadas por comas no dependen sintácticamente las unas de las otras: en los lugares en los que aparecen las comas no hay ni conjunciones ni pronombres relativos. Por tanto, lo adecuado es colocar puntos, de esta forma: “Recordemos que una cláusula es una oración o frase que no depende sintácticamente de otra. (punto) ‘No depender sintácticamente’ signifi ca que las oraciones o frases no están enlazadas por una conjunción o por un pronombre relativo. (punto) Esta independencia formal se indica adecuadamente con un punto.” Punto conclusivo de párrafo: Marca el final de un párrafo, o el término de una secuencia de oraciones relacionadas. Ejercicio: El punto ( . ) señala la pausa que se da al fi nal de un enunciado. Después de punto —salvo en el caso del utilizado en las abreviaturas— siempre se escribe mayúscula Hay tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto fi nal Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, p. 56. Punto abreviativo: Indica abreviatura. Este punto, salvo ciertas excepciones, no debe omitirse. Ejercicios: Sr , Dr , p ej , pp , Ud , etc , EE UU Atención: Los símbolos químicos y del sistema internacional de unidades no llevan punto abreviativo: O, H, N, Na, Au, Hg; m, cm, dm, km, mm, kg, cm2, m3, L, V, W... Debe recordarse además que los símbolos del sistema 2. 3. • 101 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya internacional de unidades tienen la misma forma para denotar el número singular y el plural: m = metro o metros, L = litro o litros, etc. Las abreviaturas de los ordinalesdeben escribirse así: 1.º (primero), 1.ª (primera), 1.er (primer), 2.º (segundo), 2.ª (segunda), 3.º (tercero), 4.º (cuarto), y así sucesivamente. Notemos en qué lugar va el punto. Las formas 1ero., 2do., 3ero., 4to., 8vo., etc., se consideran anticuadas y ya no deben usarse en el discurso escrito formal. En las siglas o alfónimos se acostumbra actualmente omitir los puntos abreviativos: ONU, OEA, RAE, ULA. Después del punto abreviativo puede ir cualquier signo, excepto otro punto. Debe recordarse que no llevan el punto de millar las cifras que designan años: 1492, 1561, 1777, 1810, 1830, 1935, 1999, 2000, 2001, 2006 (no debe escribirse *1.492, *1.561, *1.777, *1.810, etc.). En cualquier otro caso, sí se coloca el punto, o se deja un espacio: 1.492 (= 1 492) estudiantes. 2. LA COMA ( , ) Coma de enumeración: Se usa para separar los elementos de una serie (aditiva o disyuntiva). Ejemplos: En el salón hay veinte mesas, (coma) treinta sillas, (coma) un pizarrón de madera, (coma) una cartelera y un escritorio. (En vez de veinte mesas y treinta sillas y un pizarrón de madera y una cartelera y un escritorio.) Podíamos comer pollo, (coma) carne, (coma) pescado o sólo vegetales. (En vez de pollo o carne o pescado o sólo vegetales.) Ejercicios: Mozart compuso sonatas serenatas conciertos sinfonía misas óperas __ pequeñas piezas de ocasión. El mandarín el inglés el español __ el indostaní son cuatro de las lenguas más habladas del mundo. Algunos conceptos básicos de la geometría son el punto la línea la superfi cie • • • 4. 1. • • 1. 2. 3. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 102 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya __ el ángulo. Llegó a su casa entró por detrás subió al segundo piso tomó un libro __ se acostó a leer un rato. Para dar un aviso a cualquier persona puedes enviarle una carta llamarla por teléfono escribirle un correo electrónico ___ mandarle un mensaje de texto por el celular. Podría decirse que la coma, en este caso, sustituye a la conjunción copulativa aditiva y o a la disyuntiva o, para evitar su repetición. Por tal razón, a veces se le da el nombre de coma copulativa. De vocativo: Se emplea para separar el vocativo del resto de la oración. Ejemplo (van subrayados los vocativos): No me regañes, (coma) mamá. Ejercicios: Francisco te llaman por teléfono. Te llaman por teléfono Francisco. Profesor ¿cuánto saqué en la prueba? ¿Cuánto saqué en la prueba profesor? Compatriotas el país necesita nuestros sacrifi cios. El país compatriotas necesita nuestros sacrifi cios. El país necesita nuestros sacrifi cios compatriotas. Oye preciosa me muero por uno de tus besos. Me muero por uno de tus besos preciosa. De elipsis: Se coloca entre un sujeto y su predicado para señalar la elipsis de un verbo, generalmente ya expresado en una oración anterior. Ejemplo: Estos trabajos escritos son muy buenos; aquellos, (coma) apenas aceptables; y esos, (coma) casi ilegibles. (Verbos omitidos: son... son... Notemos el uso del punto y coma.) 4. 5. 2. • 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 3. • 103 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya Ejercicios: Yo tranquilo. (Verbo omitido: estoy.) Los alumnos de segundo año por aquella taquilla. Pablo estudia Administración; Lucía Medicina; Rosaura Castellano y Literatura; Daniel Inglés; Graciela Geografía; Guillermo Matemáticas; e Isabel Básica Integral. El uso de esta coma, aunque preferible, no es obligatorio, por lo cual la coma puede omitirse: Estos trabajos escritos son muy buenos, aquellos apenas aceptables, y esos casi ilegibles (las comas que aparecen aquí sustituyen a los puntos y comas). De inciso o explicación: Se usa para separar del resto del discurso las frases u oraciones incidentales, aclaratorias o explicativas. Ejemplo (van subrayados los incisos, aclaraciones o explicaciones): La situación, (coma) según el ministro, (coma) no es desesperada. Ejercicios: El castigo de los corruptos será ejemplar afi rmó el presidente. Los fantasmas dice la gente del pueblo aparecen en aquella casa abandonada. René Descartes el célebre fi lósofo francés también fue el creador de la geometría analítica. Antonio Vivaldi el más célebre de los compositores italianos era sacerdote católico. Notemos la diferencia: Los estudiantes que se esforzaron obtuvieron las mejores califi caciones. (Sólo una parte de los alumnos se esforzaron. Oración de relativo especificativa.) Los estudiantes, (coma) que se esforzaron, (coma) obtuvieron las mejores califi caciones. (Todos los estudiantes de los que se habla se esforzaron. Oración de relativo explicativa.) 1. 2. 3. 4. • 1. 2. 3. 4. • • La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 104 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Podemos dar, entonces, la siguiente regla: toda oración de relativo explicativa se coloca entre comas. Lo mismo sucede con los adjetivos y participios, o las frases equivalentes a un adjetivo. Notemos la diferencia: El alumno avergonzado admitió que copió y el profesor triste lo reprobó. El alumno, avergonzado, admitió que copió y el profesor, triste, lo reprobó. Por tanto, todo adjetivo explicativo o frase adjetiva explicativa se separa con comas del resto de la oración. De separación de conectivos: Se usa para separar del resto de la oración ciertas expresiones adverbiales o frases preposicionales que funcionan como conectivos o conectores discursivos: Los siguientes conectivos de adición: además, así mismo (= asimismo), igualmente. Los siguientes conectivos de oposición: sin embargo, no obstante, con todo, antes bien, al contrario o por el contrario, en cambio. Los siguientes conectivos de consecuencia: pues, así pues, por consiguiente, por (lo) tanto, pues bien, ahora = ahora bien, además. Los siguientes conectivos de distribución: por una parte, por otra parte. Los conectivos de rectificación: es decir, o sea, en otras palabras, mejor dicho, por mejor decir. Los conectivos de secuencia u organización del texto: en primer (segundo, tercer, etc.) lugar, en fi n, en conclusión, para concluir. Los conectivos de confirmación, recapitulación o generalización: en efecto, por cierto, en resumen, en suma, por lo común. Y en general, cualquier frase adverbial o preposicional que sirva para enlazar una oración con otra. Se pone una coma delante y otra detrás de los conectores mencionados cuando se colocan en posición media dentro de la frase. Si encabezan una oración, les sigue una coma, y se separan de la oración anterior por medio de un punto o un punto y coma. Ejemplos: Sin embargo, (coma) no pudimos terminar la tarea a tiempo. No pudimos, (coma) sin embargo, (coma) terminar la tarea a tiempo. Trabajamos desde temprano. (punto) Sin embargo, (coma) no pudimos terminar la tarea a tiempo. O bien: Trabajamos desde temprano; (punto y coma) sin • • • • • 5. • • • • • • • • • • • 105 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya embargo, (coma) no pudimos terminar la tarea a tiempo. Ejercicios: Además trajiste el teléfono celular. Trajiste además el teléfono celular. En primer lugar no hay sufi ciente luz para trabajar. No hay en primer lugar sufi ciente luz para trabajar. Es decir estamos sin un centavo. Sin embargo no estoy de acuerdo con la opinión general. No estoy de acuerdo sin embargo con la opinión general. En cambio mi hermana sabe hablar el inglés. Mi hermana en cambio sabe hablar el inglés. Por lo tanto estos libros son mejores que aquellos. Estos libros son por lo tanto mejores que aquellos. La lengua ofi cial de nuestro país es el español; no obstante es conveniente que aprendamos otros idiomas. (Notemos el uso del punto y coma, que puede sustituirse por un punto.) ¿Y qué ocurre con los demás conectores? Con el que anunciativo, o con cualquierconector que lo contenga (p. ej. así que, a menos que, antes que, ya que, aunque, etc.) no debe usarse la coma de separación. Las excepciones aparentes son en realidad comas de inciso (v. punto 4), de oposición / consecuencia (v. punto 6), o de claridad (v. punto 9). De oposición: Se pone delante de las conjunciones de oposición pero, mas, sino, aunque, si las oraciones que unen son breves. Si las oraciones son más o menos extensas, puede usarse el punto y coma. Ejemplo: Me gusta mucho ver la televisión, (coma) pero luego me da dolor de cabeza. Ejercicios: Estudié mucho para este examen pero obtuve una califi cación bastante baja. Al joven no le trajeron el plato de sopa sino un vaso de té y una rebanada de pan. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 6. • 1. 2. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 106 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Pocas veces llevo mi teléfono celular conmigo cuando salgo de mi casa pero hoy espero una llamada muy importante y lo traje a mi ofi cina. (¿Dónde sería conveniente el uso de un punto y coma?) De consecuencia: Se pone delante de las conjunciones consecutivas así que, conque, entonces, luego (= por lo tanto): Ya llegaron los invitados así que (= conque) ve sirviendo la cena. No tengo ningún mensaje nuevo en mi correo electrónico entonces lo más seguro es que no me escribiste. Pienso luego (= por lo tanto) existo. De inversión o intercalación: Se emplea para señalar una inversión del orden lineal directo en la frase u oración (véase el capítulo Recomendaciones estilísticas para la redacción), o la intercalación de un complemento u oración subordinada entre el sujeto y el predicado. La inversión sigue estos esquemas generales: complemento circunstancial + resto de la oración, o bien oración subordinada + oración principal. La intercalación sigue estos esquemas: sujeto + complemento + resto de la oración, o sujeto de la oración principal + oración subordinada + resto de la oración principal. Ejemplo (van subrayados los complementos circunstanciales antepuestos o intercalados y las oraciones subordinadas antepuestas o intercaladas): En aquel preciso momento, (coma) escuchamos un grito espantoso. (Orden lineal directo: Escuchamos un grito espantoso en aquel preciso momento.) Ejercicios: Desde la universidad hasta el centro los alumnos fueron juntos en autobús. (Orden lineal directo: Los alumno fueron juntos en autobús desde la universidad hasta el centro.) Los alumnos desde la universidad hasta el centro se fueron juntos en autobús. (Ídem.) Aunque parece inteligente el profesor de lenguaje no sabe tanto como afi rman. (Orden lineal directo: El profesor de lenguaje no sabe tanto como afi rman, aunque parece inteligente. Atención: La coma que precede al conectivo aunque en el orden lineal directo se debe a lo expuesto 3. 7. 1. 2. 3. 8. • 1. 2. 3. 107 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya más adelante en la sección siguiente.) El profesor de lenguaje aunque parece inteligente no sabe tanto como afi rman. (Ídem.) Si me quisieras de verdad no me pedirías esas cosas. (Orden lineal directo: No me pedirías esas cosas si me quisieras de verdad.) Al salir de la universidad Susana se fue a su casa. (Orden lineal directo: Susana se fue a su casa al salir de la universidad.) Susana al salir de la universidad se fue a su casa. (Ídem.) Cuando se dio cuenta de que era tarde salió corriendo sin terminar de almorzar. (Orden lineal directo: Salió corriendo sin terminar de almorzar cuando se dio cuenta de que era tarde.) Morales Ardaya Francisco. (Orden normal: Francisco Morales Ardaya.) Puede darse la siguiente regla, que ayuda en la mayoría de los casos: cuando un complemento circunstancial o una oración subordinada se coloca delante del sujeto, o se intercala entre el sujeto y el verbo, se separa de éstos con una coma. Si el complemento anticipado es breve y no lleva verbo alguno, puede omitirse la coma, sobre todo cuando aquel precede inmediatamente al verbo del cual depende, o cuando solo media un pronombre proclítico (me, te, lo, etc.): Muy temprano me levanto de la cama // De la cama me levanto muy temprano. Si el complemento anticipado no es circunstancial (como el objeto directo, indirecto, etc.) o es un circunstancial de modo, generalmente no se escribe la coma de inversión, especialmente cuando aquellos preceden inmediatamente al verbo, o cuando solo media un pronombre proclítico (me, te, lo, etc.): A Francisco lo vimos en el centro; de muerte hirieron al soldado. Atención: La simple inversión verbo-sujeto no se señala con una coma: Llegó (verbo) el profesor (sujeto) con sus estudiantes (no: *Llegó, el profesor con sus estudiantes). Hace un año leyeron Francisco y Susana este mismo libro (no: Hace un año leyeron, Francisco y Susana este mismo libro). De causa lógica:2 Se antepone a los nexos de valor causal lógico o explicativo. Ejemplos: 2 Se llama causa lógica o explicativa aquella que expresa el motivo por el cual se dice algo (ver los ejemplos dados más arriba). La causa que expresa el motivo por el cual ocurre algo se llama causa eficiente. En otras palabras, la causa eficiente expresa la razón de un hecho, mientras que la causa lógica expresa la razón por la cual se dice algo sobre un hecho. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 9. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 108 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Ha llovido, (coma) pues tienes la ropa mojada. (El que lleves la ropa mojada no es causa de la lluvia, sino la razón por la cual yo afirmo o deduzco que ha llovido.) Aquel debe de ser el profesor, (coma) porque tiene las llaves del salón de clase. (Que aquel hombre tenga las llaves no es la causa de que sea el profesor, sino la razón por la cual ello se afirma o deduce.) De claridad: Se coloca una coma cuando es necesaria para la claridad de la expresión. Notemos la diferencia de sentido: Si no es malo. / Si no, (coma) es malo. A Francisco Antonio lo llevó en carro. / A Francisco, (coma) Antonio lo llevó en carro. Notemos también la necesidad de colocar una o más comas en el lugar adecuado de las oraciones siguientes, para facilitar la comprensión: Hay que distinguir la coma de explicación de la coma de intercalación. Te quiero como novia no como hermana no como amiga. Asimismo, en beneficio de la claridad, se pone una coma delante de la conjunción y para evitar que se tome lo que sigue como una adición a lo que precede inmediatamente. Leamos el siguiente ejemplo: El gato casi atrapó al ratón que había subido a la ventana y se alejó corriendo. ¿Quién se alejó corriendo: el gato o el ratón? No queda muy claro con la primera lectura. Una coma puesta delante de y deshace la ambigüedad: El gato casi atrapó al ratón que había subido a la ventana, (coma) y se alejó corriendo. La coma impide que se tome el sintagma se alejó corriendo como una adición a había subido a la ventana, es decir, impide que se le atribuya como sujeto el ratón, puesto que lo es el gato. ATENCIÓN: El sujeto de una oración no se debe separar del predicado con una coma (* El profesor, no sabe tanto), a menos que: a) se intercale una frase incidental o explicativa, o una oración subordinada, por ejemplo: el profesor, más viejo de lo que parece, no sabe tanto; b) el sujeto sea muy extenso y complejo, por ejemplo: La inversión necesaria para recuperar la potencia de producción de la industria petrolera venezolana y revertir el deterioro de la planta física después del paro, (coma) podría superar los diez millardos de dólares. • • 10. • • • • 109 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya 3. LOS DOS PUNTOS ( : ) Dos puntos de cita: Se emplean para anunciar una cita (sea de un enunciado oral, sea de uno escrito). Ejemplo: Descartes escribió: (dos puntos) “Pienso, luegoexisto”. (Notemos las comillas de cita.) Ejercicios: Entonces me dijiste “Vámonos”. (Notemos las comillas de cita.) Me acerqué al profesor y le pregunté sin rodeos “¿Por qué usted no me ha devuelto mis exámenes?” (Notemos las comillas: el hablante cita textualmente sus propias palabras.) De enumeración o explicación: Se usan para anunciar una enumeración, una serie de ejemplos o una aclaración o desarrollo si no se usa una frase de enlace (... que son..., ... y son...), o si se comienza la lista o la explicación en otro renglón. Ejemplo: Hay varios signos de puntuación: (dos puntos) la coma, el punto, el punto y coma... (Enlace omitido: que son.) Ejercicios: Los puntos cardinales son cuatro norte, sur, este y oeste. Los meses con treinta días abril, junio, septiembre, noviembre. Días de atención al público lunes, miércoles y viernes. En este caso, lo más propio es usar inicial minúscula después de los dos puntos. Si la frase de enlace está expresa y la enumeración continúa en la misma línea, es preferible no usar los dos puntos. De fundamento / consecuencia / resumen: Se usan para anunciar 1. • 1. 2. 2. • 1. 2. 3. 3. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 110 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya la explicación o el fundamento de una afirmación, la consecuencia o el resumen de lo anteriormente expuesto (si no se usa una palabra o frase de enlace). Ejercicios: No dejaba de mover las manos, de pasearse por la habitación y de ver el reloj estaba muy nerviosa. (Explicación o fundamento. Posible enlace omitido: porque.) Había libros en el piso, ropa sucia sobre la cama, comida bajo la mesita de noche, basura fuera de la papelera todo era desorden y descuido. (Resumen o consecuencia. Posible enlace omitido: en suma o por lo tanto.) En estos casos los dos puntos pueden sustituirse por un punto y coma o por un punto, según la extensión de las frases. 4. EL PUNTO Y COMA ( ; ) Este signo tiene hoy en día un uso muy restringido, y generalmente puede sustituirse por un punto o por una coma, según el caso. Deduzcamos las reglas para el uso del punto y coma de los ejemplos ofrecidos en las secciones anteriores y de los que se ofrecerán en las siguientes. 5. LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN Y DE EXCLAMACIÓN ( ¿ ? ¡ ! ) En la lengua española se emplean dos signos de interrogación y de exclamación: uno de apertura (¿ , ¡), con el punto en la parte superior, y otro de cierre (! , ?), con el punto en la parte inferior. Ejemplos: ¿Cuándo me llamaste a comer? ¡Viva la República! Ejercicios: 1. 2. 1. • • 111 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya Dónde está el libro de ortografía Para inscribirme en el curso, con quién debo hablar Si no te gusta la película, por qué te quedas a verla Por fi n me concedieron la beca Qué belleza Protesto Es incorrecto omitir los signos de apertura. Después de los signos de cierre, puede ir una coma, un punto y coma, dos puntos o puntos suspensivos, pero nunca un punto, a menos que entre el signo de cierre y el punto medie otro signo de de cierre distinto (comillas o paréntesis). En este caso, se agrega un punto al final del enunciado, p. ej.: El profesor preguntó enojado: “¿Por qué no han estudiado para el examen?”. No era la primera vez que se enfadaba (¡y cuántas veces más lo haría durante todo el año escolar!). Las preguntas o interrogaciones indirectas (es decir, las dependientes de un verbo subordinante, en estilo o discurso indirecto, y que no se citan textualmente) no llevan signos de interrogación: Me preguntaron cómo me llamo (no: * Me preguntaron ¿cómo me llamo?) No se sabe por qué no hay clases (incorrecto: * No se sabe ¿por qué no hay clases?). Los verbos que pueden subordinar o introducir una pregunta indirecta son los que significan “hacer una pregunta” (preguntar, interrogar), “exponer con palabras” (decir, expresar, manifestar, explicar, aclarar), y los que denotan percepción física e intelectual (ver, observar, oír, escuchar, notar, saber, conocer, entender, comprender). También se encuentran preguntas indirectas como oraciones subordinadas completivas, en función de sujeto gramatical del verbo principal (v. Elementos de sintaxis, 6, 1): Es cosa muy sabida quién compuso la sinfonía llamada “Coral”; no me importa cuándo llegó, sino por qué se fue. 6. LAS COMILLAS ( “ ” : COMILLAS INGLESAS; « » : COMILLAS LATINAS O ESPAÑOLAS) Comillas de cita textual: Se emplean para indicar (cuando no se usa la raya o guión largo) que una palabra o enunciado es una cita textual, es 1. 2. 3. 4. 5. 6. 2. 3. 4. • • 1. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 112 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya decir, que reproduce las palabras dichas o escritas (o que se suponen dichas o escritas) por alguien. Véanse los ejemplos en 3. Los dos puntos. Análogamente, se usan las comillas cuando se quiere destacar el hecho de que una palabra o frase en particular, y no otra parecida o de sentido semejante, ha sido dicha o escrita por otra persona: El profesor dijo que los resultados de la prueba eran “aceptables”. (Quien escribe quiere dar a entender clara y enfáticamente que “aceptables” fue exactamente lo que el profesor dijo, no “buenos” ni “regulares” ni “suficientes”.) De sentido aproximado / de tropo inusitado: Se emplean en el lenguaje no poético o sin intención literaria para indicar que una palabra o expresión se está usando fuera de su contexto normal; o con un significado que, sin ser exacto, se aproxima al que realmente se quiere dar a entender; o en un sentido figurado o translaticio (tropo) que aún no es frecuente o no se ha autorizado. Ejercicios: Esta novela parece una sinfonía de personajes y acciones. La hipnosis es como un sueño en vigilia. La tomografía permite ver el cuerpo humano cortado en rebanadas. Hay libros que son contagiosos. De ironía: Se usan para señalar una palabra o una expresión que se toma en sentido irónico. Ejercicios: El examen de ortografía fue muy divertido. Ya llegó tu amorcito (el hablante señala a un enemigo de la persona a la que está hablando). Sucio, incompleto, incoherente, en fi n, este trabajo es una verdadera obra de arte. De vocablo no normativo: Se emplean para destacar una palabra o expresión extraña por ser nueva o inusitada, por ser inaceptable en la lengua general culta, por ser extranjera, o por estar intencionalmente mal escrita. • 2. 1. 2. 3. 4. 3. 1. 2. 3. 4. 113 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya Ejercicios: Ella piensa que este celular tan pequeño es chísimo . No quisimos comprar el libro porque estaba todo esguañangao . Se fueron a un cyber a enviar un e-mail y ver la página web del institute . Se fueron a un sáiber a enviar un imeil y ver la página güeb del ínstitiut . Hoy en día se prefiere, sobre todo para la escritura de extranjerismos no adaptados a la ortografía española, el uso de un tipo distinto de letra (cursivas si el texto está en redondas, y viceversa): Se fueron a un cyber a enviar un email. De metalenguaje: Se usa para indicar el empleo metalingüístico de un vocablo o expresión; es decir, para señalar que el vocablo o expresión se toma en cuanto tal, y no como una palabra que cumple su función normal en el enunciado. Ejercicios: 1. La palabra gramática tiene cuatro sílabas y es esdrújula. 2. No se escribe enrredar sino enredar. 3. Pedir la cola, en Venezuela, signifi ca solicitar uno de alguien que lo lleve gratuitamente en un vehículo. También puede escribirse la palabra o expresión en otro tipo de letra: La palabra gramática tiene cuatro sílabas. De título: Pueden emplearse las comillas para encerrar los títulos de obras, capítulos o secciones: Compré esta bella edición de “La Ilíada”; pero hoy se prefiere subrayarlos (si son títulosde obras): Compré esta bella edición de La Ilíada (especialmente en los manuscritos); o escribirlos en otro tipo de letra: Compré esta bella edición de La Ilíada, o La Ilíada. (Veamos más ejemplos en la bibliografía que se da al final de este y de los demás capítulos.) En los titulares de periódicos, como generalmente no se puede usar otra letra que la redonda, se emplean solo las comillas para destacar los títulos de obras. 1. 2. 3. 4. 5. 6. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 114 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Otras observaciones sobre el uso de las comillas: No deberían usarse las comillas (ni los paréntesis ni los corchetes, y en general, tampoco las mayúsculas) para destacar una letra, palabra o frase que no caigan en cualquiera de los casos ya mencionados, si se quiere enfatizarlas o llamar la atención sobre ellas. Para esto se emplea mejor el subrayado o el cambio de tipo de letra. Se debe recordar cerrar las comillas que se han abierto, pues, de lo contrario, el lector no sabrá dónde termina el enunciado que se pretende entrecomillar. Valga el mismo recordatorio para todos los demás signos que se usan por pares (los signos de interrogación y exclamación, los paréntesis y los corchetes). Concurrencia de las comillas de cierre y el punto: 1) Si una frase u oración entera empieza con comillas, y esa frase es la primera de un texto o sigue a un punto, también su último signo de puntuación deberían ser las comillas, y por tanto el punto debería ir dentro de éstas:3 “Estaré junto a ti hasta que la muerte nos separe o hasta que se imponga el divorcio, lo que ocurra primero.” En este caso, como puede verse, cuando sigue una oración o frase nueva en el mismo renglón, no es necesario colocar otro punto después de las comillas de cierre.4 2) Si solo va entrecomillada la parte final de la frase u oración, el punto va fuera de las comillas de cierre: Un fi lósofo griego muy famoso acostumbraba decir: “Sólo sé que no se nada”. Sin embargo, cuando se trata de citas textuales exactas tomadas de una fuente escrita (como las que deben usarse en un trabajo de investigación), puede dejarse el punto dentro para indicar que este mismo punto pertenece al texto original y allí, exactamente, termina la frase del autor citado. 7. LOS PUNTOS SUSPENSIVOS ( … ) El uso básico de los puntos suspensivos es indicar que un enunciado ha quedado de algún modo incompleto. Por tanto, se emplean para indicar: 3 Al parecer, según la bibliografía más autorizada que hemos consultado, no existe total acuerdo sobre la posición que debe ocupar el punto cuando concurre con las comillas de cierre. La RAE y la Asociación de Academias de la Lengua (2005) prescriben que el punto debe escribirse siempre fuera de las comillas de cierre. José Martínez de Sousa (2001, pp. 61 y 152), reconocido experto en tipografía y bibliografía, señala que depende del caso. Hemos optado por seguir lo que señala Martínez de Sousa, en vista de su gran experiencia en estas cuestiones. 4 Todo lo dicho más arriba sobre la concurrencia de las comillas de cierre y el punto se aplica igualmente a la concurrencia del paréntesis de cierre y el punto. • • • 115 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya Que una oración o frase está truncada: Si me quisieras como yo te quiero… Ocasionalmente, también se usa para indicar que una palabra se ha dejado deliberadamente incompleta: Dijo que quiere morir como Lucas: pasando hambre, pero lleno de c… Que una enumeración se deja inacabada por ser demasiado extensa, o porque no interesa ofrecer la lista completa: Hay muchas clases de diccionarios: de la lengua, bilingües, multilingües, de sinónimos y antónimos, especializados, enciclopédicos… En este caso, los puntos suspensivos pueden reemplazarse por la palabra etcétera (etc.) o por las frases y otros (otras), y los (las) demás, u otras semejantes.5 Que una cita es fragmentaria, o que en ella se han omitido partes deliberadamente (al principio, en medio o al final): Como dijo Bolívar luego del terremoto de 1812: “Si la naturaleza se opone… haremos que nos obedezca”. En este caso, lo más correcto es encerrar los puntos suspensivos entre paréntesis o corchetes, para indicar al lector que los puntos suspensivos no pertenecen al enunciado original: “Si la naturaleza se opone (…) haremos que nos obedezca”. Recordemos siempre que los puntos suspensivos no son cuatro, ni cinco, ni seis, ni cuantos uno quiera marcar, sino tres. Asimismo, recordemos que después de los tres puntos puede ir cualquier otro signo, excepto el punto. Ejercicios: Como dice el refrán, dime con quién andas A buen entendedor Parte del juramento que hizo Bolívar en el monte Sacro de Roma es poco más o menos así: “Juro ante usted que no daré descanso a mi brazo hasta ver rotas las cadenas que nos oprimen ”. Ese tipo es una m Sí me parece linda tu prima, pero 5 Precisamente, la palabra etcétera se originó en la frase latina et cetera, que significa “y lo demás”. A pesar de lo que muchos decían frecuentemente hasta hace poco, la Real Academia nunca suprimió ni ha propuesto suprimir la palabra etcétera, la cual figura, como cualquier otra en uso, en la última edición del Diccionario de la Lengua Española. 1. 2. 3. 1. 2. 3. 4. 5. La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 116 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya A veces pienso que pero es mejor no decir lo que no conviene. Hay profesores de toda clase: amables, odiosos, atentos, descuidados, justos, arbitrarios, eruditos, ignorantes, sonrientes, malencarados Reiteremos que el uso fundamental de los puntos suspensivos es indicar que un enunciado se halla truncado, inacabado o incompleto. Por tanto, cualquier otro empleo de este signo debe considerarse generalmente innecesario o incorrecto en la escritura formal. Sin embargo, en los diálogos se usan a veces los puntos suspensivos para indicar que el interlocutor o quien toma la palabra se expresa de modo vacilante, dejando pausas más o menos prolongadas entre palabra y palabra o entre sílaba y sílaba: Alejandra se presentó en traje de baño ante Félix y le pidió su opinión. El joven, un tanto nervioso, respondió: —Bueno… yo… no sé exactamente… qué decir de… de tus… esteee… cualidades… eh… El caballero, malherido y moribundo, tomando la mano de la doncella, alcanzó a decir estas palabras, que fueron sus últimas: —Ah… mi fi n se acerca… ya no… no puedo… más… Recuer… da que siem… pre… te a… ma… ré. Ciertamente, este es un empleo especial de los tres puntos, que queda restringido a la narrativa o a los textos dramáticos que intentan aproximarse al habla real o cotidiana; por lo tanto, no se halla en el discurso formal académico. PARA SABER MÁS: Alonso, Amado, y Pedro Henríquez Ureña (1977). Gramática castellana: primer curso. 28.a ed. Buenos Aires: Editorial Losada. Véase capítulo XXIX: Signos de pun- tuación y entonación. Linares Rivas, Arturo (1992). La puntuación en el español. Mérida (Venezuela): Consejo de Publicaciones de la Universidad de Los Andes. Martínez de Sousa, José (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.ª ed., revisada y ampliada. Gijón: Trea. Mesanza López, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Española. Véase 1.1. Signos de puntuación. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase 1.8.5. De los signos de puntuación. — (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo V: Puntuación. 6. 7. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: 117 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionariopanhipánico de dudas. Madrid: Santillana. Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo sobre Puntuación, pp. 28-41. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo- la. Madrid: Espasa Calpe. Véase Apéndice: V. Empleo de los signos ortográfi cos. EJERCICIOS 1. En el siguiente pasaje de lectura, justifica el uso de los signos de puntuación: Una vez, mientras jugaba en un rosedal, Cupido no vio una abeja que se hallaba en una de las fl ores, y fue picado por el insecto. Al sentir el pinchazo en una de sus manos, Cupido dio gritos de dolor, se apartó en seguida de las rosas y salió volando hacia Venus, su madre. Cuando llegó ante ella, le dijo: “¡Estoy perdido, madre, estoy perdido pues me estoy muriendo! ¡Me hirió un animalillo ruidoso y con alas que los hombres mortales llaman abeja!”. Y Venus le dijo: “Ay, Cupido, si sufres tanto por el aguijón de un abejita, ¿te imaginas cuánto sufren aquellos a los que tú les disparas tus fl echas?”. (Traducción libre y en prosa de una oda atribuida a Anacreonte.) 2. En el siguiente texto, coloca las tildes y los signos de puntuación (lee al final las instrucciones): HIJO DE LA LUNA (POR JOSÉ MARÍA CANO) Tonto el que no entienda poco le iba a querer cuenta una leyenda luna quieres ser madre que una hembra gitana y no encuentras querer conjuro a la luna hasta el amanecer que te haga mujer llorando pedia dime luna de plata al llegar el dia que pretendes hacer desposar un cale con un niño de piel tendras a tu hombre piel morena de padre canela nacio un niño desde el cielo hablo la luna llena blanco como el lomo de un armiño pero a cambio quiero con los ojos grises el hijo primero en vez de aceituna que le engendres a el niño albino de luna que quien su hijo inmola maldita su estampa para no estar sola este hijo es de un payo EJERCICIOS EJERCICIOS La p un tu ac ió n La p un tu ac ió n 118 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya y yo no me lo callo con el niño en brazos el gitano al creerse deshonrado y alli le abandono se fue a su mujer cuchillo en mano y en las noches que haya luna llena de quien es el hijo sera porque el niño este de buenas me has engañao fi jo y si el niño llora y de muerte la hirio menguara la luna luego se hizo al monte para hacerle una cuna INSTRUCCIONES: En una lista aparte, extrae las palabras de más de una sílaba (no repetidas), divídelas en sílabas (con guiones) y subraya las sílabas tónicas. Extrae los monosílabos con diptongo. Extrae las palabras que deben llevar acento ortográfico y di por qué lo llevan. Coloca los signos de puntuación que sean necesarios. Luego, numéralos, y en una lista aparte, siguiendo la anterior numeración, clasifícalos en las categorías que ya has estudiado en esta guía: coma de enumeración, punto conclusivo, etc. (Para saber cuántos signos colocar en el texto, sirvan estos números como referencia: 12 puntos, 13 comas, un par de dos puntos, 5 pares de comillas, un par de signos de interrogación, y 2 pares de signos de exclamación.) Señala, en el texto, la letra que debe ir en mayúscula según la puntuación. 3. En los siguientes textos se han suprimido los signos de puntuación y las mayúsculas que siguen a un punto. Intenta restituir los signos (y las mayúsculas) que se han suprimido, numéralos y, en una lista aparte, clasifícalos en las categorías que ya conoces (no importa que el signo escogido no coincida exactamente con la puntuación del texto original, siempre y cuando la elección sea razonable). (A) Por el número de sus hablantes el español es la quinta de las grandes lenguas del mundo solo la aventajan el chino el inglés el indostaní y el ruso pero la importancia de una lengua no se mide solo por el número de personas que la hablan cuentan más decisivamente la fuerza política y económica y el relieve cultural del pueblo o pueblos que la tienen por suya por ejemplo el indostaní lengua común de la India muy superior en número de hablantes al francés está muy por debajo de él en cuanto al papel que desempeña en el mundo actual aunque hoy el español junto con el francés el inglés el chino y el ruso es lengua ofi cial de los grandes organismos internacionales la importancia que se le reconoce solo podrá mantenerse si los 1. 2. 3. 4. 5. 119 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación Francisco Morales Ardaya pueblos que la hablan alcanzan un verdadero desarrollo cultural político y económico Manuel Seco Gramática esencial del español, 2.1.3. (B) El ángel de la guarda le susurra a Fabián por detrás del hombro cuidado Fabián está dispuesto que mueras en cuanto pronuncies la palabra zangolotino zangolotino pregunta Fabián azorado y muere Enrique Anderson-Imbert Las pruebas del caos (C) Antes de ser un monstruo y un remolino Escila era una ninfa de quien se enamoró el dios Glauco este buscó el socorro de Circe cuyo conocimiento de hierbas y de magias era famoso Circe se prendó de él pero como Glauco no olvidaba a Escila envenenó las aguas de la fuente en que aquella solía bañarse al primer contacto del agua la parte inferior del cuerpo de Escila se convirtió en perros que ladraban doce pies la sostenían y se halló provista de seis cabezas cada una con tres fi las de dientes esta metamorfosis la aterró y se arrojó al estrecho que separa a Italia de Sicilia los dioses la convirtieron en roca durante las tempestades los navegantes oyen aún el rugido de las olas contra la roca esta fábula está en las páginas de Homero de Ovidio y de Pausanias Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero Manual de zoología fantástica (D) Júrenos que si se despierta no se la va a llevar pedía de rodillas uno de los enanitos al príncipe mientras este contemplaba el hermoso cuerpo en el sarcófago de cristal mire que desde que se durmió no tenemos quien nos lave la ropa nos planche nos limpie la casa y nos cocine Armando José Sequera Escena de un Spaghetti Western 121 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación en los diálogos Francisco Morales Ardaya LA PUNTUACIÓN EN LOS DIÁLOGOS 1. DOS MODOS DE PUNTUAR LOS TURNOS DE PALABRA Los diálogos son textos que se componen de discursos directos, es decir, de enunciados tal como fueron dichos o como se supone que fueron dichos (en la realidad o en la ficción), durante una conversación entre dos o más interlocutores. Hay dos modos principales para marcar, con la puntuación, los turnos de palabra en los diálogos: POR MEDIO DE LAS COMILLAS y POR MEDIO DE LAS RAYAS. Ejemplificaremos cada modo con ayuda de los siguientes pasajes de una narración literaria en la cual se incluyen diálogos. En el texto original, los turnos de palabra se marcan solo con comas y mayúsculas. Este es un uso muy particular del autor del texto, y recuerda mucho el modo en que se marcaban los diálogos hace varios siglos. Primeramente, transcribamos los párrafos que hemos escogido: Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo, Dame un barco. La casa del rey tenía muchas más puertas, pero aquella era la de las peticiones. Como el rey se pasaba todo el tiempo sentado ante la puerta de los obsequios (entiéndase, los obsequios que le entregaban a él), cada vez que oía que llamaban a la puerta de las peticiones se hacía el desentendido. (...) Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta, Y tú que quieres, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente dinero, respondió, Quiero hablar con el rey, Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios, respondió la mujer, Pues entonces ve y dile que nome iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero, remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío. (...) José Saramago. El cuento de la isla desconocida, pp. 7-12. Traducción: Pilar del Río. Madrid: Punto de Lectura. 2002. A continuación, para ilustrar las dos formas principales de marcar los turnos de palabra, transcribiremos nuevamente el comienzo del primer párrafo y todo el segundo, con las modificaciones puntuarias respectivas (añadiremos los signos de 1 1 2 2 La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s 122 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya interrogación cuando hagan falta, pues el autor, en su escritura tan particular, los omite). A. POR MEDIO DE LAS COMILLAS Según este modo, los turnos de palabra se puntúan con comillas, tal como se hace en la transcripción de las citas textuales: Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo: “Dame un barco.” (...) Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: “¿Y tú que quieres?”, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente dinero, respondió: “Quiero hablar con el rey.” “Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios”, respondió la mujer. “Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero”, remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío. Notemos: que los enunciados en discurso directo se entrecomillan; que si a estos les precede un verbo declarativo o interrogativo (decir, anunciar, afi rmar, negar, preguntar, responder...), se colocan dos puntos después del verbo y antes de las comillas de apertura; que la primera palabra de cada turno lleva mayúscula inicial; que las acotaciones o incisos se separan con una coma del turno inmediatamente anterior, fuera de las comillas; que el punto que cierra el turno de palabra va dentro y no fuera de las comillas finales; y que, cuando dos turnos de palabra se siguen, sea inmediatamente sin acotaciones o incisos intermedios, sea de modo mediato con una acotación que se refiera a las palabras citadas precedentes, entonces se coloca un punto al final del turno anterior. Si una acotación o un inciso se intercala en un turno de palabra entrecomillado, por lo común se cierran las comillas antes del inciso y se vuelven a abrir después de él (en el ejemplo siguiente, va subrayado el inciso): “Los he reunido hoy”, dijo el profesor a los alumnos, “porque quiero hablarles muy seriamente de los resultados del examen.” • • • • • • 123 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación en los diálogos Francisco Morales Ardaya B. POR MEDIO DE LAS RAYAS Según este modo, los turnos de palabras se marcan con rayas o guiones largos (—): Un hombre llamó a la puerta del rey y dijo: —Dame un barco. (...) Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: —¿Y tú que quieres?—, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente dinero, respondió: —Quiero hablar con el rey. —Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios— respondió la mujer. —Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero— remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío. Observemos muy bien: son guiones largos (—), no guiones cortos ( - ). Los cortos no se emplean para puntuar los diálogos. Si en la transcripción electrónica no se halla el signo correspondiente en el teclado, debe buscarse con la función “insertar símbolo”, o averiguar cuál es la combinación de teclas que permite escribir la raya. Antes de continuar, respondamos a la siguiente pregunta: ¿Qué tiene en común este modo con el anterior? Notemos (además de lo que tiene este modo en común con el anterior): que una raya precede a cada turno de palabra, sin dejar espacio entre ella y la primera letra del enunciado; que una raya marca el final del turno de palabra si le sigue inmediatamente un inciso o una acotación (o la continuación de la oración donde está incluido ese turno), sin dejarse espacio entre esa raya y la última palabra del discurso directo; que el punto o la coma que precede a la continuación del discurso del interlocutor, se coloca después de la raya que marca el cierre de la acotación; que los incisos o acotaciones no se separan con comas del discurso del interlocutor, pues bastan las rayas. Y que después del punto que marca el final de un turno de palabra, no se coloca otra raya, pues basta aquel punto. Asimismo, cuando una acotación o un inciso se intercala en un turno de palabra, por lo común se coloca una raya antes del inciso y se vuelven a colocar después de él (en • • • • • La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s 124 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya el ejemplo siguiente, va subrayado el inciso): —Los he reunido hoy— dijo el profesor a los alumnos —porque quiero hablarles muy seriamente de los resultados del examen. Se acostumbra también colocar cada turno de palabra en renglón aparte, especialmente si el diálogo tiene cierta extensión, pues así se facilita la lectura: Un hombre llamó a la puerta del rey y dijo: —Dame un barco. (...) Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: —¿Y tú que quieres?— , el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente dinero, respondió: —Quiero hablar con el rey. —Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios— respondió la mujer. —Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero— remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío. Sin embargo, se prefiere colocar el turno de palabra en renglón seguido cuando aquel aparece intercalado en una oración, de este modo (va subrayada la oración compuesta): Cuando la mujer de limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: —¿Y tú que quieres?—, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre [...]. EJERCICIOS Teniendo en cuenta lo ya expuesto, marque adecuadamente los diálogos que aparecen en los siguientes fragmentos, primero según el modo de las comillas, y luego según el modo de las rayas. En este segundo caso, ofrezca también la versión con los turnos de palabra en renglones aparte (recuerde añadir los signos de interrogación o de exclamación donde sea necesario). (A) Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas personas juntas, el rey, con el peor de los modos, preguntó tres preguntas seguidas, Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, Te crees que no tengo nada más que hacer, pero el hombre solo respondió a la primera pregunta, Dame un barco, dijo. (...) EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS 125 I Cuestiones ortográficas P A RTE La puntuación en los diálogos Francisco Morales Ardaya (B) Y tú para qué quieres un barco, si puede saberse, fue lo que el rey preguntó cuando fi nalmente se dio por instalado con sufrible comodidad en la silla de la mujer de limpieza. Para buscar la isla desconocida, respondió el hombre,Qué isla desconocida, preguntó el rey, disimulando la risa, como si tuviese enfrente a un loco de atar, de los que tienen manía de navegaciones, a quien no sería bueno contrariar así de entrada, La isla desconocida, repitió el hombre, Hombre, ya no hay islas desconocidas, Quién te ha dicho, rey, que ya no hay islas desconocidas, Están todas en los mapas, En los mapas están solo las islas conocidas, Y qué isla desconocida es esa que tú buscas, Si te lo pudiese decir, entonces no sería desconocida, A quién has oído hablar de ella, preguntó el rey, ahora más serio, A nadie, En ese caso, por qué te empeñas en decir que ella existe, Simplemente porque es imposible que no exista una isla desconocida, Y has venido aquí para pedirme un barco, Sí, vine aquí para pedirte un barco, Y tú quién eres para que yo te lo dé, Y tú quién eres para no dármelo, Soy el rey de este reino y los barcos del reino me pertenecen todos, Más les pertenecerás tú a ellos que ellos a ti, Qué quieres decir, preguntó el rey inquieto, Que tú sin ellos nada eres, y que ellos, sin ti, pueden navegar siempre, Bajo mis órdenes, con mis pilotos y marineros, No te pido marineros, solo te pido un barco, Y esa isla desconocida, si la encuentras, será para mí, A ti, rey, solo te interesan las islas conocidas, También me interesan las desconocidas, cuando dejan de serlo, Tal vez ésta no se deje conocer, Entonces no te doy el barco, Darás. Al oír esta palabra, pronunciada con tanta fi rmeza, los aspirantes a la puerta de las peticiones, en quienes, minuto tras minuto, desde el principio de la conversación iba creciendo la impaciencia, más por librarse de él que por simpatía solidaria, resolvieron intervenir en favor del hombre que quería el barco, comenzando a gritar, Dale el barco, dale el barco. (...) (C) El capitán vino, leyó la tarjeta, miró al hombre de arriba abajo y le hizo la pregunta que al rey no se le había ocurrido, Sabes navegar, tienes carné de navegación, a lo que el hombre respondió, Aprenderé en el mar. El capitán dijo, No te lo aconsejaría, capitán soy yo, y no me atrevo con cualquier barco, Dame entonces uno con el que pueda atreverme, no, uno de esos no, dame un barco que yo respete y que pueda respetarme a mí, Ese lenguaje es de marinero, pero tú no eres marinero, Si tengo el lenguaje, es como si lo fuese. El capitán volvió a leer la tarjeta del rey, después preguntó, Puedes decirme para qué quieres el barco, Para ir en busca de la isla desconocida, Ya no hay islas desconocidas, Lo mismo me dijo el rey, Lo que él sabe de islas lo aprendió conmigo, Es extraño que tú, siendo hombre de mar, me digas eso, que ya no hay islas desconocidas, hombre de tierra soy yo, y no ignoro que todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas, Pero tú, si bien entiendo, vas a la búsqueda de una donde nadie haya desembarcado nunca, Lo sabré cuando llegue, Si llegas, Sí, a veces se naufraga en el camino, pero si tal me ocurre, deberás escribir en los anales del puerto que el punto adonde llegué fue ése, Quieres decir que llegar, se llega siempre, No serías quien eres si no lo supieses ya. El capitán del puerto dijo, Voy a darte la embarcación que te conviene, Cuál, La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s La p un tu ac ió n en l os d iá lo go s 126 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya Es un barco con mucha experiencia, todavía del tiempo en que toda la gente andaba buscando islas desconocidas, Cuál, Creo que incluso encontró algunas, Cuál, Aquél. (...) José Saramago. El cuento de la isla desconocida, pp. 16-35. Traducción: Pilar del Río. Madrid: Punto de Lectura. 2002. 2. LOS PUNTOS SUSPENSIVOS EN LOS DIÁLOGOS Como otro uso especial de la puntuación en la composición de diálogos, debemos mencionar el empleo de los puntos suspensivos para indicar un habla vacilante, con pausas más o menos prolongadas entre las palabras o entre las sílabas (por efecto de la renuencia, de la timidez, del cansancio o la debilidad física, etc.). Transcribimos a continuación los mismos ejemplos que hemos dado en el capítulo de La puntuación: 1. Alejandra se presentó ante Félix en traje de baño y le pidió su opinión. El joven, un tanto nervioso, respondió: —Bueno… yo… no sé exactamente… qué decir de… de tus… esteee… cualidades… eh… 2. El caballero, malherido y moribundo, alcanzó a decir estas palabras: —Ah… mi fi n se acerca… ya no… no puedo… más… Recuer… da que siem… pre… te a… ma… ré. Y entonces expiró. Este es un uso especial que queda restringido a la narrativa o a los textos dramáticos que intentan aproximarse al habla real o cotidiana. En efecto, normalmente no se emplean de este modo los puntos suspensivos en los textos formales o académicos. 127 I Cuestiones ortográficas P A RTE U tilidad ortográfica de la etim ología Francisco Morales Ardaya UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA Quizás sea exagerado afirmar que es indispensable saber etimología para dominar la ortografía de una lengua como el español, pero no puede negarse la gran utilidad de tal conocimiento. Efectivamente, la historia de las palabras puede justificar la forma ortográfica actual de éstas, y puede ayudarnos a encontrar razones donde, sin el recurso de la etimología, solo vemos arbitrariedades o irregularidades inexplicables. ¿Por qué vaca se escribe con v? Porque proviene de vocablo latino vacca, que se escribe con v. Análogamente, venir se escribe con v porque proviene de venire. ¿Por qué burro se escribe con b? Porque proviene de borrico, que a su vez se origina en la palabra latina boricus o borricus (“caballito, caballejo”), que se escribe con b. Análogamente, probar, beber y deber se escriben con b porque deriva de los vocablos latinos probare, bibere y debere, que se escriben, como puede verse, con b. ¿Por qué vocal se escribe con v si boca se escribe con b? Porque la palabra vocal no está relacionada con boca, sino con voz, que se escribe, como se ve, con v, pues deriva del vocablo latino vox. Por su parte, boca deriva de la palabra latina bucca, que se escribe con b, y el adjetivo correspondiente es bucal, cuya b y u quedan por tanto justificadas. ¿Por qué se escribe humano, con h? Porque proviene de la palabra latina humanus, que se escribe con h, y que está relacionada con otro vocablo latino que también lleva h: homo, hominis (“hombre, persona”, que es el origen de la palabra española hombre, y por ello hombre se escribe con h). Ambas palabras tienen relación con humus (“tierra”; los seres humanos, a diferencia de los dioses, viven en la tierra y de la tierra). Y estas palabras están asimismo emparentadas con humilis (“bajo”, “humilde”, literalmente: “lo que está a ras de tierra”; he aquí por qué humilde se escribe con h). Todas, como se ve, llevan h, puesto que son COGNADAS, es decir, pertenecen a la misma familia léxica. ¿Por qué cohibir, exhibir y prohibir, con esa h intermedia? Porque son compuestos del verbo latino habere (“haber, tener”), que lleva h inicial. (La vocal a de la raíz ha cambiado a i por una evolución fonética propia del latín: cum + habere > cohibere, ex + habere > exhibere, pro + habere > prohibere.) ¿Por qué homogéneo se escribe con h y con g? Porque proviene de la transcripción 1 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA1 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3 U ti li da d or to gr áf ic a de l a et im ol og ía U ti li da d or to gr áf ic a de l a et im ol og ía 128 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya latina de las palabra griega homogenés, que a su vez deriva de las voces griegas hómos (“igual”) y génos (“género, raza, origen”). ¿Por qué excepción se escribeasí, con ese grupo consonántico xc, que parece totalmente arbitrario y con el único fin de complicar la escritura? Porque proviene de la palabra latina exceptio, que deriva del participio exceptus del verbo excipere (“sacar”), que a su vez está compuesto del prefijo ex (“fuera de”) y del verbo capere (“tomar, coger”). En efecto, una excepción es, etimológicamente, aquello que se saca o se aparta de algo. Por otra parte, la terminación latina -tio ha pasado al español, de modo regular, con la forma -ción: exceptio > excepción, solutio > solución, dictio > dicción (aquí vemos la explicación del grupo -cc-), terminatio > terminación. Hay algunas pocas excepciones: ratio > razón. Si lo anterior es cierto, ¿por qué escribimos entonces pasión y conclusión con s, siendo palabras que también tienen origen latino? Porque no provienen de *patio o *conclutio, sino de passio y conclusio: passio deriva del participio passus (“sufrido, que ha padecido”), que se escribe, como se ve, con dos eses (de aquí puede deducirse que la doble s pasa al español moderno como una sola); y conclusio es palabra compuesta del prefijo cum- (o con-, o co-, “del todo”, “completamente”), y el participio clausus (“cerrado, terminado”), el cual, como se ve, se escribe con s. ¿Y por qué fl exión? Porque no proviene de *fl ectio ni de *fl ecsio, sino de fl exio, que es la forma ortográfica latina. Los romanos escribían siempre x en vez de cs o gs. ¿Y por qué pez se escribe con z y pescar con s? ¿Acaso no provienen de la misma palabra? En efecto, tanto pez como pescar derivan de la palabra latina piscis ‘pez’. Queda así explicado por qué pescar lleva s. ¿Pero de dónde sale la z de pez? Para entender esto, debemos saber que, en la evolución fonética del latín al español, cuando la c (pronunciada siempre como k en latín clásico) estaba precedida de una s u otra consonante, como en piscis (pískis), el sonido representado por la c se transformaba en una consonante nueva. Esta consonante se escribía en la Edad Media con el signo ç (esta letra se llama cedilla), cuya pronunciación era aproximadamente ts (semejante a la pronunciación de la z en la palabra italiana grazia). Entonces, el resultado de aquella transformación en castellano antiguo fue peçe (pétse), y al desaparecer la e final, se escribió pez, cambiando la ç por la z, puesto que no era costumbre usar la ç al final de una palabra en castellano. ¿Por qué cogimos, con g? Porque es forma del verbo coger, que se escribe, como se ve, con g. Coger, a su vez, proviene del verbo latino colligere (con-ligere) compuesto de cum- (o con-, o col- delante de l), y legere (“tomar”), palabra que 129 I Cuestiones ortográficas P A RTE U tilidad ortográfica de la etim ología Francisco Morales Ardaya se escribe con g. ¿Y por qué dijimos, con j? Porque es el resultado de la evolución fonética y ortográfica de la forma castellana arcaica diximos (la x, en esta y otras palabras, se pronunciaba, poco más o menos, como el grupo sh del inglés, pero a partir del siglo XVI se empezó a generalizar una pronunciación más semejante a la que hoy realizamos). Esa forma, a su vez, proviene del verbo latino diximus (se pronunciaba “díksimus”), pretérito de dicere (“decir, hablar”, y he aquí por qué decir se escribe con c). La Real Academia Española, a principios del siglo XIX, decidió que toda palabra resultante de la misma evolución fonética se escribiera con j, en sustitución de esa x etimológica. Así pues, por la misma razón, hoy escribimos (y pronunciamos) trajimos (< lat. traximus), condujimos (< lat. conduximus) y Alejandro (del lat. Alexander, que tiene su origen en el nombre griego Aléxandros, el cual, a su vez, se compone de los vocablos aléxo “proteger, defender”, y anér, andrós “hombre, varón”1). Podemos deducir, entonces, que las palabras españolas tienden a conservar la ortografía de los vocablos que las han originado. También podemos notar que el conocimiento de la etimología es sumamente provechoso para despejar dudas ortográficas. Sin embargo, el criterio ortográfico de la etimología no es infalible. Palabras como abogado y barrer se escriben con b, pero, según la etimología, deberían escribirse con v, pues provienen respectivamente de las palabras latinas advocatus y verrere. Contrariamente, maravilla lleva v, aunque por etimología debería llevar b, porque proviene de mirabilia (“[cosas] admirables”). ¿Y por qué se escribe móvil, con v? ¿Acaso porque es cognado de mover, palabra se escribe también con v? Este razonamiento parece lógico por fundarse en la analogía (recuérdese la primera “regla de oro” de la ortografía: las palabras derivadas conservan la ortografía de las primitivas); sin embargo, es contrario a la etimología. En efecto, la forma originaria latina es mobilis. ¿Por qué ocurrió entonces el cambio de la b originaria por una v analógica? Por una ultracorrección: se pensó que escribir *móbil sería incorrecto porque el verbo latino del cual deriva es movere, con v. Así pues, se efectuó indebidamente la sustitución, y en consecuencia, hoy escribimos en español la palabra automóvil con v, por analogía y ultracorrección, mientras que en inglés, francés e italiano se escribe (por supuesto, con distintas pronunciaciones) automobile, con la b etimológica.2 ¿Y a qué se debe la diferencia 1 Por tanto, el nombre Alejandro podría traducirse como “protector o defensor de hombres”. 2 Sin embargo, curiosamente, el español tiene una palabra que también procede de mobilis, y que conserva la b: mueble. U ti li da d or to gr áf ic a de l a et im ol og ía U ti li da d or to gr áf ic a de l a et im ol og ía 130 I Cuestiones ortográficas PA RT E Francisco Morales Ardaya ortográfica entre mobilis y movere, si son de la misma familia léxica, o sea, si son cognadas? La explicación es muy sencilla: mobilis no es más que la síncopa de movibilis “movible”; es decir, se suprimió la sílaba -vi-.3 Por otra parte, húmedo y humor llevan una h antietimológica, adventicia, que se agregó en la Edad Media, también por ultracorrección, a humidus, humus, pues las formas latinas clásicas son umidus, umor, sin h. En cambio, en el término endecasílabo (“verso de once sílabas”) falta la h etimológica: proviene del vocablo griego héndeka (“once”), de hén (“uno”) y déka (“diez”). Todas esas formas, que violan la etimología, son las correctas (al menos hoy en día) porque han sido impuestas por el uso culto. Incluso puede ocurrir que dos palabras de diferente ortografía (y diferente sentido) tengan un mismo origen etimológico. Es el caso de asechar y acechar, que se han originado del mismo vocablo latino (según se lee en el DRAE): assectari “seguir, perseguir”. Nótese que asechar es la forma que conserva la s etimológica. Examinemos ahora la palabra hueso: proviene del vocablo latino ossum (variante de os), que se escribe sin h. ¿Por qué, entonces, la h de la forma española? No se trata de un error finalmente aceptado por el uso, sino de una marca diacrítica. Esta es la explicación: Hasta el siglo XVII fue habitual que en el español, y en otras lenguas europeas, se usara indiferentemente la u o la v (originalmente, dos variantes de la misma letra), con pronunciación de vocal o de consonante según las palabras en que aparecían. Así, podía verse escrito (y con una misma pronunciación) ueso o veso, venir o uenir, uva o vua. Para que no se pronunciase la u/v como consonante, sino como vocal, empezó a colocarse una h delante de aquellas letras, con lo cual se marcaba su valor vocálico: hueso o hveso (para que no se leyese ni se pronunciase “veso”, con v consonántica). Este uso prosperó (aunque el valor vocálico de u y el consonántico de v quedaron finalmente establecidos en el siglo XVIII), y así, hoy en día escribimos hueso, hueco (< verbo lat. occare), huelo (forma de oler < lat. olere), huevo (< ovum) y huérfano (< lat. orphanus ), con una hachesin fundamento etimológico, ya sin función diacrítica (pues a nadie, hoy en día, se le ocurriría escribir veso, veco, etc., dando a la v el valor vocálico de u), y que complica la ortografía moderna. Tal es, por tanto, el origen de la regla ortográfica que dice: Se escriben con h las palabras que comienzan con el diptongo ue. ¿Y por qué la h de palabras como hablar, hijo, hierro y hacer? Tampoco tiene 3 El mismo fenómeno ha ocurrido en español con la palabra navidad < na[ti]vidad. 131 I Cuestiones ortográficas P A RTE U tilidad ortográfica de la etim ología Francisco Morales Ardaya justificación etimológica, pero sí fonética e histórica: es el resto ortográfico de una pronunciación antigua. En efecto, hasta principios del siglo XVII, la h de esas palabras y otras semejantes (hoy muda) se pronunciaba, poco más o menos, como la h del inglés o la j del español de Venezuela. Esta pronunciación fue el resultado de la evolución fonética de la f inicial en varias palabras: fabulari (latín) > fablar (castellano medieval) > hablar; fi lius (lat.) > fijo (cast. med.) > hijo; ferrum (lat.) > fierro (cast. med.) > hierro; facere (lat.) > fazer (cast. med.) > hacer. Se dejó de pronunciar la h, pero no de escribirla, y así subsiste el recuerdo de una pronunciación que ya no se realiza, pero que nos ha dejado una dificultad ortográfica. En todo caso, obviando las anteriores excepciones y algunas más que no mencionamos, podemos afirmar con seguridad que, si queremos dominar la ortografía española, es sumamente útil y conveniente que tengamos conocimientos, siquiera elementales, de etimología. Y si llevamos la recomendación más lejos, diremos que, para tener excelente ortografía, resulta de gran provecho aprender, al menos, los rudimentos del latín y del griego clásico, y nociones básicas de la historia del español. PARA SABER MÁS: ¿Dónde puede consultarse el origen del léxico español? El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (2001, 22.a ed., Espasa Calpe) ofrece las eti- mologías de casi todas las palabras que figuran como artículos, y muchos diccionarios enciclopédicos también dan información etimológica (por ejemplo, el conocido Qui- llet). También la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de la RAE (1999, Espasa Calpe) ofrece interesantes notas históricas sobre el uso de ciertas letras. Para quienes deseen profundizar en la materia, existen diccionarios etimológicos, es decir, obras especializadas cuyo propósito específico es, precisamente, exponer el origen de las palabras. El más célebre y autorizado de nuestra lengua es el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, por Joan Corominas y José Antonio Pascual (1980, Gredos); pero existen otros libros que, sin ser tan extensos o exhaustivos, son muy útiles y de consulta más fácil, por ejemplo, el Breve diccionario etimológico de la lengua española, por Guido Gómez de Silva (1998, 2.a ed., Fondo de Cultura Económica). Si se desea conocer no solamente el origen de las palabras, sino la evolución general del español, hay que consultar textos sobre la historia de la lengua. Recomendamos Bio- grafía de una lengua, del profesor Enrique Obediente (Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela). PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 133 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya LAS PALABRAS, SUS CLASES Y SUS FUNCIONES PRELIMINAR: Lectura de dos capítulos de la Gramática de la lengua castellana de Andrés Bello: Capítulo II: Clasifi cación de las palabras por sus varios ofi cios, §§ 34-85; y Capítulo XXII: Estructura de la oración, §§ 477-483. Atención: Bello llama atributo a lo que hoy llamamos predicado, y llama predicado a lo que hoy llamamos atributo, epíteto, adjunto o complemento adnominal, según el caso. 1. LAS PARTES DE LA ORACIÓN Desde la Antigüedad, los estudiosos de la gramática han clasificado las palabras en diversas categorías, según la función que aquellas cumplen en el discurso o enunciado. Comúnmente, tales categorías reciben el nombre de partes de la oración o partes del discurso.1 La gramática tradicional escolar fijó en nueve (9) el número de partes de la oración,2 que son las siguientes, citadas generalmente en este orden: Nombre substantivo, o simplemente, nombre, o sólo su(b)stantivo Artículo Nombre adjetivo, o simplemente, adjetivo Pronombre Verbo Adverbio Preposición Conjunción Interjección.3 1 En estas expresiones, las palabras oración y discurso quieren decir “lenguaje, enunciado, manifestación del habla”. El concepto gramatical o sintáctico de oración es un tanto diferente. Véase el capítulo Elementos de sintaxis. 2 Algunas clasificaciones antiguas distinguían una parte más de la oración: el participio (más adelante, definiremos este concepto). En todo caso, debemos tener claro que la clasificación dada es válida principalmente para la lenguas indoeuropeas (ente ellas el español), y que no aparecen las mismas categorías en todas las lenguas. Por ejemplo, el latín carece de artículo, y varias lenguas indígenas americanas y asiáticas tienen una categoría llamada clasifi cador que no existe en las lenguas de Europa. 3 Los nombres respectivos en latín de esas nueve categorías son: nomen substantivum (“nombre que • • • • • • • • • LAS PALABRAS, SUS CLASES Y SUS FUNCIONES1 1 La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 134 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya La gramática moderna ha discrepado, al menos parcialmente, de la clasificación dada, suprimiendo categorías o creando otras nuevas. En estas páginas conservaremos, en principio, la clasificación tradicional, alterando un tanto el orden (por razones didácticas y por ajustarnos en lo posible al texto de Andrés Bello), y solo comentaremos brevemente aquellas innovaciones conceptuales (en verdad, ya no son tan nuevas) que han quedado establecidas en la reflexión gramatical de nuestra época. Las categorías mencionadas se han agrupado también según ciertos criterios. Así, teniéndose en cuenta si determinada clase de palabra puede variar su terminación con fines especiales, se distinguen dos grandes grupos: palabras variables y palabras invariables. Las palabras variables son aquellas que, sin dejar de pertenecer a su categoría, pueden cambiar regularmente de terminación para expresar las distintas nociones gramaticales.4 Estas nociones reciben, en la gramática tradicional, el nombre de accidentes.5 Son palabras variables el sustantivo, el artículo, el adjetivo, el pronombre y el verbo. A su vez, estas palabras variables se subdividen en dos clases: las categorías nominales y los verbos. Las categorías nominales (sustantivo, artículo, adjetivo, pronombre) tienen los accidentes propios del nombre sustantivo, los cuales, en el español, son dos: género y número.6 Los verbos, por su parte, tienen sus accidentes propios característicos: persona, número, tiempo, modo y voz.7 expresa sustancia”), articulus (“artejo, miembro articulado” [porque se articula con el sustantivo]), nomen adjectivum (“nombre que se adjunta [a otro]”), pronomen (“lo que toma el lugar del nombre”), verbum (“palabra” [se consideraba que el verbo era la palabra por excelencia], “sentencia”), adverbium (“lo que se junta a la palabra, al verbo”), praepositio (“lo que se pone delante”), conjunctio (“unión, enlace”), interjectio (“lo que se coloca en medio, lo que se intercala”). Estos nombres, a su vez, son las traducciones más o menos literales de los siguientes nombres griegos (excepto los dos últimos): ónoma ousiastikón, árthron, ónoma epítheton, antonymía, rhêma, epírrhema, próthesis, sýndesmos, y epíphthegma o epiphónema (el significadopropio de estas dos últimas palabras es: “llamado, invocación”). 4 Las nociones gramaticales pueden definirse como los significados que necesariamente debe expresar determinada clase de palabra. Por ejemplo, en el español, todo sustantivo tiene obligatoriamente género y número: no hay sustantivo que no tenga estos accidentes. Aprovechamos esta nota para advertir al lector de que el término general de categoría gramatical unas veces se refiere a las partes de la oración, y otras veces, a las nociones gramaticales. 5 Las terminaciones con que se expresan los accidentes se llaman, en general, morfemas. Se hablará más ampliamente sobre los morfemas y sus tipos en el capítulo Elementos de morfología. Sin embargo, debemos aclarar desde ahora que no toda terminación es un morfema. 6 En otras lenguas, como el latín, el alemán y el ruso, también hay otro accidente nominal: el caso. En español, el caso no aparece más que en los pronombres personales (el caso es lo que diferencia, p. ej., a las formas yo, me, mí), por lo cual no lo tendremos en cuenta. Si se desea saber en qué consiste la categoría de caso y cuál es su función, recomendamos la consulta de un diccionario de lingüística o de filología (p. ej., el Diccionario de términos fi lológicos de F. Lázaro Carreter). 7 Puede notarse que hay un accidente común a ambas clases: el número. Sin embargo, éste se Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 135 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya En cuanto a las palabras invariables, son aquellas que regularmente no toman diferentes terminaciones que expresen nociones gramaticales. Pertenecen a esta clase el adverbio, la preposición, la conjunción y la interjección. En la gramática tradicional, las palabras invariables recibían también el nombre de partículas, pues muchas de ellas son breves (a menudo monosílabas). Seguidamente definiremos cada una de las partes de la oración. A) VERBO El verbo es una palabra que por sí sola puede constituir el predicado de una oración.8 Otra definición, según la gramática tradicional: “Parte de la oración que expresa una acción o un estado bajo una forma variable, según las disposiciones del sujeto que habla.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) De la categoría verbo se han dado numerosas definiciones, pero pocas resultan satisfactorias. La definición tradicional (“palabra que expresa estado, acción o pasión”) es inadecuada e imprecisa (véanse las críticas de Bello en su Gramática, Nota 2: “Definición del verbo”). La que hemos ofrecido más arriba en primer lugar, aunque no es la mejor, resulta más ajustada a los hechos. Paradójicamente, a pesar de las dificultades que han tenido los gramáticos para delimitar conceptualmente el verbo, esta categoría es, al menos en la lengua española, la más fácil de identificar en el discurso. El verbo español puede tomar diversas formas para expresar las nociones siguientes: persona, número, tiempo, modo, y según la tradición gramatical, también voz. El conjunto de todas las formas verbales, que resultan de expresar esos accidentes, se llama conjugación. En nuestra lengua hay tres tipos de conjugación, llamados primera conjugación, segunda conjugación y tercera conjugación (se distinguen por las terminaciones o desinencias de las formas verbales). Sus modelos son, respectivamente, amar, temer y partir. Si un verbo se ajusta exactamente a uno esos modelos, se llama regular. Si no, se denomina irregular.9 expresa de distinto modo en una clase y en otra. 8 Sobre el concepto de predicado, véase el capítulo Elementos de sintaxis. 9 Véanse los capítulos Generalidades sobre los verbos y Los verbos irregulares. La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 136 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Se llama verbo finito o verbo en forma personal a toda forma de un verbo en la que puedan reconocerse, por sus desinencias, los accidentes de persona, número, tiempo y modo. Así, escribo es un verbo finito porque en él puede reconocerse la primera persona de singular (“yo”) de presente de indicativo. Por tradición, se incluyen dentro de los verbos ciertas formas que pueden considerarse híbridas porque participan de la naturaleza verbal y, a la vez, de la de otras categorías. Son las formas llamadas infinitivo (amar, temer, partir), gerundio (amando, temiendo, partiendo) y participio (amado, temido, partido). En conjunto, reciben varios nombres: formas no personales del verbo, derivados verbales, o más recientemente, verboides. Al contrario de los verbos finitos, no pueden indicar por sí mismos ninguna persona gramatical (¿qué persona gramatical puede reconocerse en amar, amando, amado?). Sobre estas formas volveremos más adelante. Como ejercicio, identifiquemos los verbos que aparecen en esta definición y comentario. B) SUBSTANTIVO O SUSTANTIVO El sustantivo es una palabra con la que se nombra un ser o una cosa. Otra definición: “Cualquier palabra que designa un ser u objeto”. (Pequeño Larousse Ilustrado.) La función básica del sustantivo es ser sujeto de un verbo: El alumno aprende. Sus otras funciones son objeto directo, objeto indirecto y término de preposición. En general, podemos decir que toda palabra a la cual pueda preceder un artículo es un sustantivo. Si, llevando artículo, no lo es, se trata entonces de una expresión sustantivada. Nótese que las palabras verbo, pronombre, adverbio, preposición, conjunción e interjección son sustantivos. Las palabras sustantivo y adjetivo son, propiamente, adjetivos sustantivados, pues provienen de las expresiones nombre sustantivo y nombre adjetivo. La gramática tradicional clasifica los sustantivos en diversas clases según su significado. Algunas de estas clases son las siguientes: Común/propio: hombre/Francisco. Concreto/abstracto: mendigo/mendicidad. • • Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 137 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Diminutivo: niñito, hombrecillo, señorita. Aumentativo: casota, carrote, cucharón. Despectivo: casucha, escritorzuelo, poetastro. Gentilicio: venezolano, tachirense, merideño, español. Colectivo: tropa, ejército, manada, muchedumbre. Como ejercicio, identifiquemos los sustantivos o expresiones sustantivadas que aparecen en esta página. C) ADJETIVO El adjetivo es una palabra que precisa el significado de los sustantivos o de expresiones sustantivadas, calificándolos, especificándolos o determinándolos. Dicho de otro modo, es el modificador propio y directo de los sustantivos. Otra definición: “Palabra que se agrega a un sustantivo para designar una cualidad o determinar o limitar la extensión del mismo.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) La gramática tradicional distingue entre los adjetivos calificativos (denotan cualidad: bueno, malo, grande, pequeño, alto, bajo, gordo, fl aco, negro, blanco, lento, veloz, externo, interno, útil, inútil...) y los adjetivos determinativos (no denotan cualidad: este, ese, aquel, alguno, ninguno, cualquiera, mío, tuyo..., los numerales: uno, dos, tres..., primero, segundo, tercero...). Una terminología más reciente reserva el nombre de adjetivos a los calificativos, y llama determinantes conjuntamente a los determinativos y a los artículos. En español, es muy frecuente callar el sustantivo y expresar solo el adjetivo que a él se refiere: el blanco (por el hombre blanco); la venezolana (por la mujer venezolana); el Pacífi co (por el océano Pacífi co); una pequeña (por una niña pequeña); la Inconclusa (por la sinfonía Inconclusa). Se dice entonces que el adjetivo está sustantivado. También es posible usar un sustantivo como adjetivo: un perro pastor; el hombre lobo; la llave maestra. Se dice entonces que el sustantivo se ha adjetivado. Tradicionalmente, se ha clasificadolos adjetivos según su gradación o grado de significación, en tres clases: positivos, comparativos y superlativos: Positivos: estudioso, alegre, bueno. Comparativos: más estudioso, más alegre, mejor. Superlativos: el más estudioso, estudiosísimo, el más alegre, alegrísimo, el mejor, óptimo. • • • • • • • • La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 138 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Como puede notarse, el comparativo se forma generalmente con el adverbio más, y algunos pocos adjetivos toman el sufijo -or. El superlativo se forma con la estructura artículo determinado + más + adjetivo, o añadiendo el sufijo -ísimo(-a), o con un radical distinto (óptim-). La primera forma de superlativo se denomina superlativo relativo (pues implica una comparación con otros seres u objetos conocidos o determinados), y las dos restantes, superlativo absoluto (no implican tal comparación)10. Como ejercicio, identifiquemos los adjetivos que aparecen en esta página. D) ARTÍCULO El artículo es una palabra que se antepone a los sustantivos o expresiones sustantivadas para anunciar su género y número, y para señalarlos como conceptos determinados o indeterminados en el pensamiento. Otra definición: “Parte de la oración que se antepone al nombre para determinarlo.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) Los artículos españoles son: Determinados, determinantes o definidos: el, los (masculinos), la, las (femeninos), lo (neutro). Indeterminados, indeterminantes o indefinidos: un, unos (masculinos), una, unas (femeninos). Otra función característica del artículo es sustantivar la palabra o frase a la cual se antepone: la constituyente; el mañana; me dio el sí; el fumar; más vale un quizás que un nunca; escribir un “te quiero”. Para ciertos autores (como Bello) los artículos son una clase de adjetivos demostrativos. 10 El sufíjo -ísimo se ha tomado directamente del latín clásico (-issimus), lengua en la cual tenía los dos valores: relativo y absoluto. Los superlativos formados con radicales distintos del radical del positivo (óptimo, sumo, supremo, máximo) se han tomado también directamente del latín clásico, y por lo general se emplean sólo en el lenguaje académico o solemne. • • Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 139 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya E) PRONOMBRE El pronombre es una palabra que sustituye a un sustantivo o a una expresión sustantivada para evitar su repetición, o para no mencionarlo por su nombre o designación específicos. Otra definición: “Palabra que hace las veces del nombre y toma el género y número de éste.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) A pesar de las definiciones que hemos ofrecido, la consideración del pronombre como mero sustituto de un sustantivo (o de una expresión sustantivada) que se ha mencionado en el discurso, resulta inadecuada a la luz de la gramática moderna. Véanse las críticas a las definiciones tradicionales en: A. Alonso y P. Henríquez Ureña, Gramática castellana: primer curso, nota final III. Hay diversas clases de pronombres: Personales: yo, tú, él, nosotros, me, mí, te, ti, nos, lo, la, se... Posesivos: mío, tuyo, suyo, nuestro... (También son adjetivos.) Demostrativos: este, ese, aquel. (También son adjetivos.) Indefinidos: alguien, alguno, algo, todo, mucho, varios, cualquier(a), tanto, nadie, ninguno, nada... (Con excepción de alguien, algo, nadie y nada, también son adjetivos.) Relativos: que, quien, el cual, cuanto, cuyo. (Cuyo es además adjetivo posesivo.) Interrogativo-exclamativos: qué, quién, cuál, cuánto. (Qué, cuál y cuánto son también adjetivos interrogativo-exclamativos.) Como se ve, muchos pronombres funcionan también como adjetivos, y por esta razón, en la gramática tradicional se les llama a menudo pronombres adjetivos o adjetivos pronominales. La gramática moderna llama determinantes a las palabras que siempre o habitualmente se anteponen a los sustantivos o a expresiones sustantivadas. Son, pues, determinantes los artículos, los posesivos, los demostrativos y los indefi nidos que también son adjetivos. Para ciertos autores (como Bello), los pronombres son una clase particular de sustantivos. Según este punto de vista, la categoría de pronombre no existe como parte de la oración, pues en aquellos casos en que no funcionan como sustantivos, funcionan como modificadores de sustantivos, es decir, como adjetivos. Por lo • • • • • • La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 140 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya tanto, en vez de concebir una categoría específica de palabra, parece más razonable hablar de una función pronominal, que puede ser desempeñada por sustantivos o adjetivos especiales.11 Como hemos dicho más arriba, el sustantivo, el adjetivo, el artículo y el pronombre comparten los mismos accidentes: género y número. Por ello, reciben la designación conjunta de categorías nominales. F) ADVERBIO El adverbio es una palabra que precisa el significado de los verbos, los adjetivos y otros adverbios. Dicho de otro modo, el adverbio es el modificador propio y directo del verbo y de cualquier otro modificador, es decir, de cualquier otra palabra o expresión que no sea sustantivo o frase sustantivada. Otra definición: “Parte de la oración que modifica la significación del verbo, del adjetivo o de otros adverbios.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) Hay diversas clases de adverbios: De modo: bien, mal, así; casi todos los terminados en -mente. De lugar: aquí, ahí, allí, acá, allá, arriba, abajo, dentro, fuera, delante, detrás... De tiempo: ahora, entonces, antes, después, hoy, ayer, mañana, siempre, nunca... De cantidad: más, menos, 12 tanto, algo, nada, casi, además, también. De afirmación: sí (atención: con tilde), ciertamente, indudablemente. De negación: no, nada, tampoco. De duda: quizá(s), acaso. Relativos: como (de modo), cuando (de tiempo), cuanto (de cantidad o intensidad), donde (de lugar). Interrogativos: qué, cómo, cuándo, cuán(to), dónde. Varios adjetivos y pronombres, en su forma masculina singular (si la tienen), se usan también como adverbios: mucho, poco, algo, bastante, medio, recio, rápido, lento, alto, bajo, quedo, harto, duro, fácil… Siendo adverbios, son invariables (p. ej. mucho más grandes, medio dormida, hablaron quedo, corrimos rápido). 11 Incluso hay adverbios y verbos que cumplen una función pronominal, o mejor dicho, sustitutiva. Es el punto de vista que asume la llamada gramática textual. Véase el capítulo Los medios de cohesión textual: La sustitución. 12 Las palabras más, menos funcionan como adjetivos cuando modifican sustantivos: más fruta, más alegría, más puntos, menos carne, menos tristezas, menos puntos. • • • • • • • • • Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 141 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Existen también frases, modos o locuciones adverbiales, es decir, conjuntos de palabras que cumplen la función de un adverbio. Ejemplos: a la ligera, a lo mejor, a quemarropa, a rajatabla, a granel, a ciegas, a tientas, a veces, de golpe, de repente, de pronto, de puntillas, de vez en cuando o de cuando en cuando, de cabo a rabo, día tras día, en balde, en seguida, poco a poco, por lo menos, sin cesar, sin ton ni son, tal vez. La mayoría de estas frases son complementos preposicionales (véase más adelante). G) FORMAS NO PERSONALES DEL VERBO Como se ha mencionado más arriba, se incluyen tradicionalmente entre los verbos ciertas palabras que reciben el nombre de formas no personales, derivados verbales o verboides. Su característicacomún es que, a diferencia de un verbo personal o finito, no pueden indicar por sí solas las personas gramaticales (primera, segunda y tercera), y en consecuencia, no pueden ser nunca el núcleo de un predicado (al menos no del predicado de una oración principal). Las formas no personales son de naturaleza híbrida. Por una parte, tienen ciertas cualidades verbales (como a los verbos propiamente dichos, puede atribuírseles un sujeto o un objeto gramatical o lógico, y pueden ser modificadas por un adverbio o una frase adverbial). Por otra parte, participan de las cualidades de otras categorías. El infinitivo (amar, temer, partir) es la forma sustantiva del verbo, un “verbo sustantivo” o sustantivo verbal, puesto que puede cumplir cualquier función propia de un sustantivo (sujeto, objeto directo o indirecto, término de preposición): Comer es necesario, pues debemos alimentarnos para vivir. El gerundio (amando, temiendo, partiendo) es la forma adverbial del verbo, un “verbo adverbio” o un adverbio verbal, ya que cumple ordinariamente la función de modificar a un verbo: aprendemos estudiando; salió corriendo; llegando a casa, me tropecé. El participio (amado, temido, partido) es la forma adjetiva del verbo, un “verbo adjetivo” o adjetivo verbal, porque puede modificar a un sustantivo: dinero prestado; querida amiga; años perdidos.13 Además, con el verbo haber, forma los tiempos 13 En muchas gramáticas antiguas, el participio (lat. participium, gr. metokhé “participación, lo que toma parte [tanto del verbo como del nombre]”) figuraba como una parte más de la oración. La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 142 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya compuestos de la conjugación: he amado, has temido, ha partido. H) PREPOSICIÓN La preposición es una palabra que antepone generalmente a los sustantivos, a otras categorías nominales o a expresiones sustantivadas para formar complementos de diversos tipos, o para subordinar un término a otro. Otra definición, según la gramática tradicional: “Parte invariable de la oración que une palabras denotando la relación que tienen entre sí.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) He aquí la lista de las preposiciones españolas en orden alfabético: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras. La gramática tradicional menciona las anteriores diecisiete y agrega dos más que son anticuadas, es decir, no se usan en la lengua contemporánea: cabe (= junto a, p. ej. “estaba cabe la fuente”) y so (= debajo de, limitada hoy a pocas frases hechas: so capa de, so pretexto de). Así pues, según la gramática tradicional, el español tiene diecinueve preposiciones, pero hay otros vocablos que bien pueden añadirse a la lista: durante, mediante, excepto, salvo, incluso. Existen frases o locuciones prepositivas, es decir, conjuntos de palabras que cumplen la función de una preposición. Ejemplos: a excepción de, a pesar de, a través de, delante de, detrás de, encima de, debajo de, de acuerdo con, conforme a, con respecto a, con relación a o en relación con, a fi n de, junto a, junto con, sobre la base de, en comparación con, por medio de… El vocablo o la expresión que sigue a una preposición se llama término de la preposición. Por ejemplo, en la frase con sinceridad, “sinceridad” es el término de la preposición con. Generalmente el término de una preposición es un sustantivo o expresión sustantivada, pero también pueden serlo un adjetivo o un adverbio: por cierto, desde aquí. El conjunto formado por la preposición y su término recibe a menudo el nombre general de complemento, y más específicamente, complemento prepositivo o preposicional. Así, la frase con sinceridad es un complemento preposicional. Los complementos pueden cumplir función adjetiva (un libro de ortografía; el hombre sin camisa) o adverbial (hablar con sinceridad; sin duda malo). El complemento con Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 143 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya función adjetiva recibe el nombre particular de complemento especificativo o complemento de especificación, sobre todo si es introducido por la preposición de (libro de ortografía; el computador de mi hermana). El complemento con función adverbial recibe el nombre de complemento circunstancial si modifica a un verbo. I) CONJUNCIÓN La conjunción es una palabra que se emplea para unir conceptualmente vocablos, frases u oraciones. Otra definición: “Palabra invariable que sirve para ligar las palabras o las proposiciones.” (Pequeño Larousse Ilustrado.) Hay varias clases de conjunciones:14 Copulativas: y,15 ni. Adversativas: pero, mas (atención: sin tilde)16, sino; sin embargo, no obstante. Disyuntivas: o,17 bien... bien, ya... ya, sea... sea. Distributivas: ora... ora, ya... ya. Ilativas o consecutivas: pues, luego, entonces, así que, conque (una sola palabra)18, por (lo) tanto, por consiguiente. Concesivas: aunque, si bien, aun cuando, a pesar de que. Causales: pues, porque, como, puesto que, dado que, ya que. Finales: para que, a fi n de que, con objeto de que. Condicionales: si (atención: sin tilde)19, como, en caso de que. Modales y comparativo-cuantitativas: como (sin tilde), según (que), cuanto, conforme, a medida que. Temporales: antes que, después que, luego que, cuando. Anunciativas: que, si (sin tilde). 14 Sobre el significado y el uso de cada clase de conjunción, véase el capítulo Los medios de cohesión textual. 15 Toma la forma e en vez de y delante de i-/hi-: bella e inteligente, padres e hijos. 16 La palabra más, con tilde, funciona como cuantifi cador (adverbio o adjetivo de cantidad). 17 Toma la forma u en vez de o delante de o-/ho-: uno u otro, minutos u horas. 18 Si se escribe en dos palabras, se trata de una preposición y un pronombre: el lápiz con que escribo, o de una preposición y el anunciativo que: me amenazó con que se iría sin avisarme. 19 Si se escribe con tilde, sí es un adverbio de afirmación: me dijo que sí, o un pronombre de tercera persona: lo compró para sí mismo. • • • • • • • • • • • • La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 144 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Notemos que, por tradición, se acostumbra incluir entre las conjunciones las que son propiamente frases, modos o locuciones conjuntivas, es decir, conjunto de dos o más palabras que cumplen la función de una conjunción. Varias de estas frases son, como se ve, complementos preposicionales. Según la gramática tradicional, toda palabra o frase que esté uniendo dos frases u oraciones es una conjunción. Las copulativas, adversativas, disyuntivas, distributivas e ilativas reciben el nombre general de conjunciones coordinantes. Las demás se denominan conjunciones subordinantes. En realidad, solo deberían incluirse en la categoría de las conjunciones aquellas palabras que sirven para unir dos palabras, dos frases o dos oraciones que cumplen la misma función en el discurso: dos sujetos de un mismo verbo, dos adjetivos del mismo sustantivo, dos complementos del mismo sustantivo o del mismo verbo, dos adverbios que modifiquen al mismo verbo, dos verbos de un mismo sujeto, dos oraciones principales, dos oraciones subordinadas a la misma oración principal... Así pues, las conjunciones propiamente dichas son las copulativas, las adversativas (excepto las compuestas), las disyuntivas, las distributivas, las consecutivas (excepto las compuestas) y las concesivas (excepto las compuestas). Las demás son, en realidad, complementos preposicionales, adverbios con complementos, o adverbios relativos (hay incluso una forma verbal: sea); pero todos estos, por tradición, se incluyen en laslistas de conjunciones que dan las gramáticas escolares. La palabra que (en oraciones como “Me dijo que era maestro”, “Te pedí que me ayudaras”), llamada por Bello “que anunciativo”, es de una clase muy especial, no reconocida por la gramática escolar y tradicional, y que por sí sola podría formar una categoría aparte: es un nominalizador o sustantivador, es decir, una partícula cuya función es dar carácter de nombre o sustantivo a oraciones o proposiciones enteras.20 Asimismo, el que anunciativo aparece formando parte de numerosas frases conjuntivas: para que, después que, ya que, porque, etc. La gramática moderna llama enlaces, nexos, nexivos, conectores o conectivos a las preposiciones, las conjunciones, ciertos adverbios y ciertas frases preposicionales, pues su función común y genérica es enlazar conceptos o enunciados en el discurso. 20 Véase el capítulo Elementos de sintaxis, sección 6: Las oraciones subordinadas, 1. Oraciones sustantivas o completivas. Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 145 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya J) INTERJECCIÓN La interjección es una palabra que expresa una emoción más o menos repentina. Otra definición: “Parte de la oración que comprende las exclamaciones con que se expresan los movimientos del ánimo, como ¡ah!, ¡bravo!” (Pequeño Larousse Ilustrado.) Puede darse la siguiente lista de interjecciones: ah, eh, oh, ay, ey, uy, epa, bueno, bien, caramba, ojalá, bravo, viva... Notemos que entre ellas se incluyen vocablos cuya función original es otra. Frecuentemente aparecen escritas entre signos de exclamación. Para algunos gramáticos, la interjección no es propiamente una parte de la oración, sino una especie de “oración condensada”. Por ejemplo, ay es el equivalente “condensado” de cualquier oración que exprese dolor o sorpresa (“me duele”, “me asusté”, etc.) Para concluir esta sección, recordemos que las nueve categorías tradicionales que hemos mencionado pueden dividirse en dos grandes grupos: PALABRAS VARIABLES (tienen accidentes gramaticales): sustantivo, adjetivo, artículo, pronombre, verbo. PALABRAS INVARIABLES (no tienen accidentes gramaticales): adverbio, preposición, conjunción, interjección. 2. FORMAS CON FUNCIONES MÚLTIPLES Al explicar las definiciones de cada parte de la oración, hemos observado varias palabras que pueden pertenecer a más de una categoría. Por ejemplo: La palabra más es un adverbio en más arriba, más tarde, más alegre, caminé más; es un adjetivo en más amor, más odio, más problemas, más soluciones; es un sustantivo en quiero más de ese postre. La palabra médico es sustantivo en el médico de mi familia; es adjetivo en un extraño caso médico. La palabra qué es un pronombre en ¿qué lees?; un adjetivo en ¿qué libro lees? o en ¡qué libro tan interesante!; un adverbio cuantificador en ¡qué interesante es el libro! o en ¿qué tan a menudo lees? • • La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 146 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Por tanto, nos damos cuenta de que, para clasificar las palabras, no es suficiente considerarlas aisladamente: también se deben tener en cuenta sus posibles relaciones con otras palabras, es decir, sus posibles funciones dentro de los enunciados.21 Asimismo, la forma que (sin tilde) puede desempeñar funciones diversas según la oración en la cual aparezca: En El profesor que usa lentes, que es un pronombre relativo: se refiere al sintagma22 el profesor, y lo sustituye funcionando como sujeto del verbo usa. En Vámonos, que el profesor no vendrá hoy, que es una conjunción causal: equivale a pues o porque. En El profesor es menos paciente que sus alumnos, que es una partícula comparativa: establece una comparación entre el profesor y los alumnos con respecto a la cualidad de ser paciente. En El profesor dijo que no vendría hoy, que es una conjunción anunciativa o, mejor dicho, un nominalizador: indica que la oración no vendría hoy está cumpliendo la función de un nombre o sustantivo (es el objeto directo del verbo dijo). 3. NÚCLEOS, MODIFICADORES Y NEXOS Al observar más atentamente las funciones que cumplen las distintas partes de la oración, notamos que podemos clasificarlas nuevamente atendiendo ahora a la función más general que pueden cumplir, considerando sus relaciones con otras partes de la oración. De esta clasificación obtenemos tres categorías funcionales: núcleo, modificador y nexo. El sustantivo y el verbo son las palabras principales del sujeto y del predicado, respectivamente. Por tanto, cumplen la función más general de núcleos, pues las demás palabras de un enunciado se organizan con respecto a aquéllas. Cuando el pronombre cumple su función característica, que es reemplazar a un sustantivo, se convierte, por el mismo hecho, en núcleo. El adjetivo y el artículo precisan o modifican el significado del sustantivo; y el adverbio, el significado del verbo. Por lo tanto, su función general es servir de modificadores de los núcleos. Sin embargo, puede suceder que un adjetivo o un adverbio estén modificados a su 21 Bello, como otros gramáticos, decía que eran palabras que “mudaban de oficio”, es decir, de función. Sin embargo, parece más correcto decir que son palabras distintas y con significado diferente, que tienen una misma forma. Se trata, por tanto, de homónimos. 22 Se denomina sintagma a un grupo coherente de palabras. Sobre este concepto, véase el capítulo Elementos de sintaxis. • • • • Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 147 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya vez por otro adverbio (más alto, muy cuidadosamente). Desde este punto de vista, un adverbio puede definirse entonces como un modificador de modificadores. Las preposiciones y conjunciones, por su parte cumplen la función nexos o conectores de núcleos y modificadores. Ahora bien, no debemos precipitarnos a concluir que las funciones generales de núcleo, nexo y modificador solo pueden ser cumplidas por palabras individuales. En realidad, tales funciones son funciones sintácticas, lo cual quiere decir que pueden ser cumplidas también por grupos de palabras o sintagmas. Por ejemplo, ciertas frases pueden servir de modificadores (como en el libro de Francisco) o de nexos (como en leer con objeto de aprender). Por otro lado, los modificadores, como hemos aclarado, más arriba, pueden llevar, a su vez, modificadores. En tal caso, el modificador se convierte en núcleo con respecto a sus propios modificadores. Por ejemplo, en más alto, alto es el núcleo de la frase, más es el modificador del núcleo, y toda esta frase puede servir a la vez como modificador de un sustantivo: el alumno más alto.23 Usadas en cuanto tales, las interjecciones no funcionan ni como núcleo, ni como modificador, ni como nexo. Esta es una de las razones por las cuales varios estudiosos no la consideran una verdadera parte de la oración. 4. CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN Por todo cuanto hemos explicado hasta aquí, podemos afirmar que la clasificación de las partes de la oración se efectúa conforme a distintos criterios. Un examen atento de los criterios que hemos empleado, nos permite dividirlos en tres grupos principales: semánticos (o nocionales), morfológicos y sintácticos (o funcionales). Los criterios semánticos se refieren a los significados que expresan las palabras aisladamente sin tener en cuenta su estructura o sus funciones gramaticales específicas. Los criterios morfológicos se refieren a los tipos de accidentes que pueden tener las palabras, o como se dice en lenguaje más técnico, los tipos de morfemas que puede tomar determinada unidad léxica. Los criterios sintácticos se refieren a las funciones que puede cumplir una palabra en una frase u oración,es decir, teniéndose en cuenta las demás palabras del enunciado. Sabiendo esto, podemos clasificar las palabras de modo más sistemático, tal como 23 Para una explicación más amplia de los sintagmas y de las funciones sintácticas, véase el capítulo Elementos de sintaxis. La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 148 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya se muestra en la tabla siguiente: PARTE DE LA ORACIÓN CRITERIO DE CLASIFICACIÓN Ejemplos semántico morfológico sintáctico Verbo Expresa acciones o comportamientos de un ser, de un objeto, de un fenómeno. Tiene accidentes de persona, número, tiempo, modo. Es el núcleo del predicado. El alumno estudia. La profesora enseña. Sustantivo Nombra seres u objetos. Tiene accidentes de número y género. Es el núcleo del sujeto (función básica), o del objeto del verbo (directo o indirecto). El alumno estudia. Estudiar gramática. Enseñar gramática al alumno. Es término de preposición, o núcleo de este término. Libro de gramática. Para un buen alumno. Con la profesora. Adjetivo Califica o determina seres u objetos. Tiene accidentes de número y género. Modifica sustantivos o expresiones sustantivas. Alumna aplicada. El profesor severo. Artículo Señala los conceptos en el pensamiento como determinados o indeterminados. Tiene accidentes de número y género. Modifica sustantivos anunciando su género y su número. El alumno. Las profesoras. El profesor (determinado). Unos profesores (indeterminados). Da carácter sustantivo a la palabra o frase que sigue. El ayer. El sí del jefe me parece un tal vez. Adverbio Califica acciones o cualidades. No tiene accidentes. Modifica verbos y otros modificadores. Escribir bien. Muy estudioso. Sumamente mal. Las palabras, sus clases y sus funciones Las palabras, sus clases y sus funciones 149 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Preposición Enlaza palabras. No tiene accidentes. Sirve de nexo que introduce complementos Libro de gramática. Un cuaderno para la alumna. Estamos con un profesor. Lean sin prisa. Conjunción Enlaza palabras y frases. No tiene accidentes. Sirve de nexo entre palabras o frases con la misma función (conjunciones propias o coordinantes). Alumnos y profesores. Blanco o negro. No estudia ni trabaja. Un libro útil pero costoso. Quiero que me ames y que me adores. Sirve de nexo introduciendo oraciones subordinadas (conjunciones impropias o subordinantes). Estudio porque quiero aprender. Te traje un cuaderno para que escribas. PARA SABER MÁS: Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Real Aca- demia Española y Espasa Calpe. Véase Las unidades en el enunciado, capítulos V-XVIII. Alonso, Amado, y Pedro Henríquez Ureña (c. 1977). Gramática castellana: primer curso. 28.a ed. Buenos Aires: Editorial Losada. Véanse: Lección IV: El sustantivo y el verbo en la oración; Lec. V: Articulaciones del sujeto; Lec. VIII: Articulaciones del predicado; Lec. XI: Pronombres personales; Lec. XII: Pronombres relativos e interrogativos; Lec. XIII: Los pronombres indefi nidos y el artículo; Lec. XIV: El verbo y sus accidentes; Notas Finales: III. El pronombre. Basulto, Hilda (1996). Mensajes idiomáticos 2: ¡Aplique la gramática! México: Trillas. Véase el Cap. I: ¿Reconoce usted las funciones gramaticales? Bello, Andrés (1847/1981). Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. 2.a ed. facsimilar. Caracas: La Casa de Bello. Véanse: Capítulo II: Clasifi cación de las palabras por sus varios ofi cios; Capítulo XX: Derivados verbales; Capítulo XXII: Estructura de la oración; Nota 1: Clasifi cación de las palabras; Nota 2: Defi nición del verbo; Nota IX: De los derivados verbales. González Araña, Corina, y Carmen Herrero Aísa (1997). Manual de gramática española. Madrid: Editorial Castalia. Véase Primera Parte: La palabra, cap. III. Clases de palabras. Moreno Aguilar, Arcadio (1985). Entienda la gramática moderna. México: Larous- se. Véanse los capítulos 13-29. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s La s pa la br as , s us c la se s y su s fu nc io ne s 150 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Munguía Zatarain y otros (1998). Gramática práctica de la lengua española. México: Ediciones Larousse. Núñez Ladevéze, Luis (1995). Introducción al periodismo escrito. Barcelona (Es- paña): Editorial Ariel. Véase el cap. 13. Clasifi cación de las palabras. Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Segunda Parte: Morfología. Seco, Manuel (2001). Gramática esencial del español. 4.a ed. Madrid: Espasa Calpe. (Biblioteca El Nacional, 4). Véanse los capítulos 7-13. EJERCICIOS Determinemos las categorías a las que pertenecen las palabras que forman el texto siguiente: El citarista y el sordo El pueblo de Yaso (en griego Iassos) queda en una isla y está cerca del continente. Tiene un puerto, y la mayoría de sus habitantes obtienen su sustento del mar. Precisamente, acerca de este pueblo cuentan anécdotas como la siguiente: Una vez, un citarista que había llegado al lugar tocaba su instrumento, ofreciendo un ejemplo de su arte. Entre tanto, los habitantes del pueblo escuchaban, pero cuando sonó la campana de la pescadería, todos se marcharon a ver y a comprar el pescado fresco, excepto un hombre que era bastante sordo. Así pues, el citarista, acercándose a éste, le dijo: “Hombre, te doy las gracias por la estimación que me tienes y por tu amor al arte. Los demás, al escuchar la campana, se marcharon.” Entonces el sordo preguntó: “¿Cómo? ¿Entonces ya ha sonado la campana?”. “Pues, sí”, contestó el citarista. “¡Muchas gracias por avisarme! Que te vaya bien”, le dijo el sordo, y habiéndose levantado, se marchó él también a la pescadería. Según Estrabón, Geografía, XIV, 21. EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 151 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya GENERALIDADES SOBRE LOS VERBOS 1. LOS ACCIDENTES DEL VERBO Como ya sabemos, la gramática tradicional llama accidentes a las variaciones que pueden experimentar las palabras variables (sustantivos, artículos, adjetivos, pronombres y verbos) en función de ciertas categorías o nociones gramaticales.1 Los verbos españoles tienen los siguientes accidentes: persona, número, tiempo, modo, y según las gramáticas tradicionales, también la voz.2 A. LA PERSONA La persona, o más específicamente, la persona gramatical, es la forma que asume el verbo según el pronombre personal que puede funcionar como sujeto de este mismo verbo. En el español, hay pronombres: de primera persona (quien habla, quien toma la palabra): yo, nosotros; de segunda persona (quien escucha, a quien se dirige la palabra): tú, vosotros, usted, ustedes; y de tercera persona (quien no es ni primera ni segunda)3: él, ella, ello, ellas, ellos. Los verbos españoles tienen formas para las tres personas gramaticales, y por tanto, existen formas verbales para la primera persona, para la segunda y para la tercera, por ejemplo, yo amo (primera), tú amas (segunda), él ama (tercera). Al haber morfemas4 especiales para la expresión de las distintas personas 1 Véase el capítulo Las palabras, sus clases y sus funciones. 2 Como veremos a continuación, los accidentes se expresan mediante terminaciones especiales. Puesto que la diferencia de voz no se expresa realmente con tales terminaciones, sino por medio de una perífrasis particular, varios gramáticos modernos no la incluyendentro de los accidentes verbales. 3 La definición tradicional de la tercera persona: “persona de la cual se habla”, es inadecuada, porque también se puede hablar de la primera o de la segunda. En efecto, si digo “yo estudio las conjugaciones”, o “te aburrías estudiando la gramática”, estoy hablando de mí (primera persona) y de ti (segunda). 4 En términos sencillos, podemos definir los morfemas como las unidades significativas que componen las palabras (raíces, sufijos, prefijos, desinencias… cada uno asociado a un significado, • • • 2 2 G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 152 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya gramaticales, en la lengua española no es obligatoria la expresión del sujeto en una oración: Escribo un capítulo sobre las características generales del verbo. Todo hispanohablante reconoce en seguida, en la forma escribo, el sujeto yo. En realidad, la inclusión constante de sujetos expresos en todas las oraciones de un texto resulta pesada y poco idiomática en español (incluso si aquellos son representados sólo por pronombres), y a menos que se busque un efecto retórico particular (énfasis, sonoridad) o la evitación de una ambigüedad, se recurre generalmente a la elipsis del sujeto si el contexto es lo suficientemente claro.5 B. EL NÚMERO El número es la forma que asume el verbo según si el sujeto designa un solo ser o cosa, o si designa varios seres o cosas. Como los sustantivos y pronombres, el verbo tiene dos números: singular y plural. Ejemplos: [yo] amo (1.a persona singular); [nosotros] amamos (1.a persona plural). C. EL TIEMPO Se llama tiempo la forma que toma el verbo en función de la anterioridad, simultaneidad o posterioridad que se atribuye a su realización con respecto al acto de la palabra o de la enunciación. El verbo español tiene tres tiempos absolutos (pretérito, presente y futuro), que por sí mismos marcan el punto de la sucesión temporal: amo (presente), amé (pretérito), amaré (futuro); y siete tiempos relativos (los demás), cuyo significado depende del de los tiempos absolutos. Sobre la nomenclatura de los tiempos, véase más adelante el punto 3. Debemos tener en cuenta que los tiempos verbales pueden tener matices de significado distintos de los puramente temporales. Así, yo amé y yo amaba son ambos pretéritos, pero el primero, llamado pretérito simple o indefi nido, indica un mero hecho pasado, considerado independientemente de su duración (un “punto” en la línea del tiempo), mientras que el segundo, pretérito imperfecto, expresa un hecho continuo o progresivo, es decir, considerado en su duración (la coexistencia con otro acto pasado, un estado de cosas, una costumbre, según el caso). Además, no es p. ej., in- en indefi nido significa negación, y así sucesivamente). Una definición más precisa y una explicación más pormenorizada de los morfemas y su clasificación se hallará en el capítulo Elementos de morfología. 5 Sobre el fenómeno de la elipsis y su uso como medio de coherencia textual, véase el capítulo Los medios de cohesión textual. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 153 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya raro que un tiempo o modo asuma la significación que, en principio, le corresponde a otro; por ejemplo, vengo mañana, en vez de vendré mañana (presente por futuro); Simón Bolívar nace en 1783 (presente por pretérito); vas al abasto y me traes un refresco, en vez de ve al abasto y tráeme un refresco (indicativo por imperativo).6 D. EL MODO Podría definirse el modo como la forma que toma el verbo en función del “grado de realidad” que se atribuya a su ejecución.7 Así, en relación con el modo, lo significado por el verbo puede concebirse: como un hecho efectivo o real (aseveración: afirmación o negación), por ejemplo, tú estudias, pero no trabajas como un hecho posible o dudoso (posibilidad, duda), por ejemplo, puede ser que estudies; dudo que estudies como un hecho deseado (deseo) o pretendido (propósito, finalidad), por ejemplo, deseo (quiero) que estudies; te doy el libro para que estudies como un hecho puramente hipotético, irreal o improbable (hipótesis, irrealidad), por ejemplo si tú estudiaras física con Einstein... como un hecho que se ordena, manda o ruega (orden, petición), por ejemplo ¡estudia! (tú). En español, las formas que generalmente expresan realidad, efectividad o hecho aseverado se llaman de modo indicativo (del verbo latino indico ‘señalar con el índice’, porque se consideraba que este modo “señalaba” la realidad de las acciones). Las formas que normalmente expresan posibilidad o imposibilidad, duda, deseo, mera hipótesis o irrealidad, en suma, hecho no aseverado, se llaman de modo subjuntivo8 (del verbo lat. subjungo ‘subyugar, subordinar’, porque este modo aparecía con mucha frecuencia en las oraciones subordinadas del latín). Las que expresan hechos que se ordenan, mandan o ruegan directamente a quien escucha, 6 Para saber con más detalle el sentido propio y figurado de cada uno de los tiempos verbales, consúltense la obras recomendadas al final de este capítulo, especialmente la Gramática de la lengua castellana de Bello, capítulo XXVIII, y el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, de Manuel Seco. 7 Por supuesto, no se trata de la realidad considerada desde el punto de vista filosófico, epistemológico o científico, sino la realidad meramente subjetiva o psíquica, es decir, tal como la percibe y expresa el hablante con los medios que pone a su alcance la lengua que habla. 8 Es cierto que las interrogaciones (p. ej. ¿estudias?) también expresan hechos no aseverados, pero en el español se asimilan al modo indicativo. • • • • • G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 154 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya se llaman de modo imperativo9 (del verbo lat. impero ‘mandar, dar órdenes’). Se trata, pues, de una clasificación nocional o semántica de los modos verbales. También se puede definir el modo de un verbo sintácticamente, en función de otro verbo al que pueda aparecer subordinado; por consiguiente: las formas que pueden quedar subordinadas a verbos de enunciación (decir, afi rmar, negar...) y percepción física o intelectual (ver, oír, entender...), son de modo indicativo: digo, veo, entiendo que estudias; las formas que pueden quedar subordinadas a verbos o construcciones que expresan sentimiento, voluntad, intención o posibilidad (imposibilidad), son de modo subjuntivo: lamento, quiero, pretendo, dudo, puede ser que estudies. Los verbos de enunciación o percepción, si están modificados por una negación, también pueden llevar subordinado un verbo en subjuntivo: no digo, no veo, no entiendo que estudies. Los verbos cuyos sujetos son oraciones subordinadas sustantivas10 generalmente también van en subjuntivo: es bueno que llegaras sano y salvo; me interesa que los estudiantes aprueben la materia; excepto los verbos o frases verbales que significan ‘suceder, acontecer, ser cierto’, que llevan el verbo subordinado en indicativo: ocurrió que no llegaron a tiempo; es un hecho muy conocido que Bolívar murió en 1830; me consta que vives lejos. Las formas de modo imperativo no pueden aparecer nunca subordinadas, a menos que se trate de una cita textual o discurso directo, por ejemplo, Mis padres me dijeron: “¡Estudia, muchacho perezoso!” 2. RADICAL Y DESINENCIA Como se habrá notado en los ejemplos anteriores, o en la experiencia cotidiana, los verbos españoles asumen diversas formas variando su “parte final”, mientras que, en principio, conservan su “parte inicial”: am-o, am-as, am-a, am-é, am-aste, am-ó, am-aré, am-aría, am-emos, am-áramos... La parte que permanece sin alterarse recibe el nombre de raíz o radical,y la parte 9 Las órdenes dadas a otras personas gramaticales, y las prohibiciones (órdenes negativas) van en subjuntivo: estudiemos, que estudien, no estudies. 10 Véase el capítulo Elementos de sintaxis. • • G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 155 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya variable, el de terminación o desinencia.11 Así, en los ejemplos anteriores, el radical o raíz es am-, y las terminaciones o desinencias son -o, -as, -aste, etc. Las diversas desinencias manifiestan, precisamente, los diversos accidentes. 3. LAS CONJUGACIONES El conjunto de todas las variaciones que pueden sufrir los verbos para expresar los distintos accidentes se llama conjugación. Conjugar es, por tanto, modificar la forma de un verbo en función de la persona, el número, el tiempo y el modo, juntando terminaciones diferentes a los radicales verbales. El español tiene tres conjuntos básicos de tales formas, llamados primera conjugación, segunda conjugación y tercera conjugación. Se pueden distinguir fácilmente por la terminación del infinitivo: el de la primera termina en -ar, por ejemplo, amar; el de la segunda en -er, por ejemplo, temer; y el de la tercera en -ir, por ejemplo, partir. Estos tres verbos dados como ejemplos son enteramente regulares y se consideran los modelos de conjugación o verbos paradigmáticos. Al conjugar un verbo español, hay que distinguir los tiempos simples de los tiempos compuestos. La diferencia formal entre los unos y los otros es que los tiempos compuestos requieren el “auxilio” de otro verbo, llamado por lo mismo verbo auxiliar. En la lengua española, el verbo auxiliar por excelencia es haber. Así pues, los tiempos compuestos están formados por el verbo haber más el participio (pasivo) del verbo que se conjuga. A continuación se presentan varias tablas correspondientes a cada una de las conjugaciones, con las nomenclaturas equivalentes de los tiempos. Un mismo tiempo puede tener distintas denominaciones, lo cual se explica por los diferentes puntos de vista que han asumido los estudiosos. Los nombres que se ofrecen son los empleados por las gramáticas más reconocidas y usadas, y el que se da en primer lugar es el propuesto por Andrés Bello. Como ejercicio, llenemos las casillas vacías con las formas respectivas (tengamos en cuenta que el pronombre de 2.a persona de plural es vosotros) . 11 En realidad, en la ciencia lingüística, los nombres de raíz y radical por una parte, y terminación y desinencia, por otra, no son sinónimos, pero podemos considerarlos como tales en esta introducción con fines didácticos, a fin de no complicar el análisis. Para una explicación más precisa y pormenorizada de estos conceptos, véase el capítulo Elementos de morfología. G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 156 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya PRIMERA CONJUGACIÓN: AMAR Modo indicativo TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS12 Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a amo Antepresente Pretérito perfecto13 Pretérito perfecto compuesto 1.a he amado hemos amado14 2.a 2.a habéis amado15 3.a 3.a Pretérito Pretérito indefinido Pretérito perfecto simple 1.a amé amamos16 Antepretérito Pretérito anterior 1.a hube amado 2.a amaste17 amasteis 2.a hubiste amado hubisteis amado 3.a 3.a Copretérito Pretérito imperfecto 1.a amaba Antecopretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a había amado 2.a 2.a 3.a amaba18 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a amaré Antefuturo Futuro perfecto 1.a habré amado 2.a amaréis 2.a 3.a 3.a Pospretérito Condicional Potencial 1.a amaría Antepospretérito Condicional compuesto Potencial compuesto 1.a habría amado 2.a 2.a 3.a 3.a 12 Nótese que, en los tiempos compuestos, el antepresente se forma con el presente de haber más el participio del verbo que se esté conjugando; el antecopretérito, con el copretérito de haber más el participio del verbo que se esté conjugando, y así sucesivamente. Recordar esto puede facilitar mucho la formación de cada tiempo compuesto. 13 Algunos llaman a este tiempo presente perfecto, como en inglés (present perfect), pero este nombre no goza de mucha aceptación entre la mayoría de los gramáticos del español. 14 La forma habemos por hemos, en el antepresente, es arcaica y no se han usado en la lengua culta desde el siglo XVII. 15 Las formas hais o heis por habéis son arcaicas y no se han usado en la lengua culta desde el siglo XVII. 16 Igual a la forma de 1.ª per. pl. del presente de indicativo. Sólo el contexto, o el uso en una frase particular y concreta puede indicarnos de qué forma se trata. Los mismo sucede con la 3.ª conjugación en la misma persona del mismo tiempo del mismo modo. 17 Recuérdese que la 2.ª pers. sing. del pretérito simple de indicativo es la única 2.ª pers. sing. de toda la conjugación que no lleva una -s final (al menos, no en la lengua formal o culta): amaste, temiste, partiste, no *amastes, *temistes, *partistes. 18 La 3.ª per. sing. es igual a la 1.ª sing., y sólo el contexto puede diferenciarlas. Lo mismo ocurre en el pospretérito, el antecopretérito y el antepospretérito de las tres conjugaciones. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 157 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Si se tiene dificultad para hallar o identificar alguna forma particular de la conjugación (especialmente las correspondientes a vosotros, pronombre inusitado en Hispanoamérica, y por tanto, causa de vacilaciones y equivocaciones), lo mejor es consultar alguna de las obras recomendadas al final de este capítulo. En cuanto a la segunda persona de plural, vosotros, lo siguiente puede servir de guía rápida: las formas correspondientes terminan todas es -is,19 y generalmente pueden obtenerse añadiendo una i a la última vocal de las formas correspondientes a tú. Así, en la primer conjugación, (tú) amas / (vosotros) amáis; amabas / amabais; amarías / amaríais, etc; en subjuntivo: ames / améis; amaras / amarais; amases / amaseis, etc. Excepciones: En el presente de indicativo de la tercera conjugación (infinitivo en -ir), se dice (vosotros) partís, no *partéis. En el futuro de indicativo de las tres conjugaciones, la segunda persona de singular termina en -ás: amarás, temerás, partirás; y la de plural, en -éis: amaréis, temeréis, partiréis.20 La forma de 2.ª persona de singular del pretérito simple de indicativo, (tú) amaste, no lleva la -s final en la lengua culta, pero la forma plural sí la lleva: (vosotros) amasteis. Notemos, además, que la mayoría de las formas correspondientes a vosotros son graves o llanas (como las correspondientes a tú): amabais, amaríais, amaseis… salvo en el presente de indicativo y de subjuntivo, y en el futuro de indicativo, tiempos en los cuales son agudas en las tres conjugaciones: amáis /améis; teméis/temáis; partís/ partáis; amarás/amaréis, etc. Del mismo modo sucede con el verbo haber, para formar los tiempos compuestos: habéis/hayáis; habrás/habréis. 19 La terminación antigua de la 2.ª per. pl. era -des para todos los tiempos (menos en el pret. simple de ind., que era -tes: amastes en vez de amasteis), la cual, por evolución fonética, se convirtió en -is entre finales de la Edad Media y el s. XVI: amades > amaes > amáis; amásedes > amásees > amaseis; amaredes > amarees > amaréis. 20 La razón de esta diferencia se debe al origen de las formas del futuro: se originaron en la Edad Media por la fusión del infinitivo (amar) con formas del verbo haber: amar he (= he de amar) > amaré; amar has (= has de amar) > amarás; amar heis (= habéis de amar) > amaréis, etc. Análogamente sucedió con el pospretérito: amar hía (= había de amar) > amaría, etc. • • • G en er al id ad es s ob rel os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 158 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya SEGUNDA CONJUGACIÓN: TEMER Modo indicativo TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a temo Antepresente Pretérito perfecto Pretérito perfecto compuesto 1.a he temido 2.a 2.a 3.a 3.a Pretérito Pretérito indefinido Pretérito perfecto simple 1.a temí Antepretérito Pretérito anterior 1.a hube temido 2.a temiste 2.a 3.a 3.a Copretérito Pretérito imperfecto 1.a temía Antecopretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a había temido 2.a 2.a 3.a temía 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a temeré Antefuturo Futuro perfecto 1.a habré temido 2.a 2.a 3.a 3.a Pospretérito Condicional Potencial 1.a temería Antepospretérito Condicional compuesto Potencial compuesto 1.a habría temido 2.a 2.a 3.a 3.a G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 159 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya TERCERA CONJUGACIÓN: PARTIR Modo indicativo21 TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a parto Antepresente Pretérito perfecto Pretérito perfecto compuesto 1.a he partido 2.a partís 2.a 3.a 3.a Pretérito Pretérito indefinido Pretérito perfecto simple 1.a partí partimos22 Antepretérito Pretérito anterior 1.a hube partido 2.a partiste 2.a 3.a 3.a Copretérito Pretérito imperfecto 1.a partía Antecopretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a había partido 2.a 2.a 3.a 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a partiré Antefuturo Futuro perfecto 1.a habré partido 2.a 2.a 3.a 3.a Pospretérito Condicional Potencial 1.a partiría Antepospretérito Condicional compuesto Potencial compuesto 1.a habría partido 2.a 2.a 3.a 3.a 21 La tercera conjugación se diferencia de la segunda en el infinitivo y en las siguientes formas del indicativo: 1.ª per. pl. del presente, 2.ª per. pl. del presente, todo el futuro y todo el pospretérito (pues, como hemos visto, estos dos tiempos derivan de los infinitivos). En el subjuntivo, las terminaciones de todos los tiempos son iguales para ambas conjugaciones. En el imperativo, difieren solo en el plural. 22 Igual a la forma de la 1.ª per. pl. del presente de indicativo. Sólo el contexto puede diferenciar ambas formas. Como se ha señalado en una nota anterior, lo mismo ocurre en la misma persona del mismo tiempo de la 1.ª conjugación. G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 160 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya El tiempo llamado antepretérito o pretérito anterior es inusitado en la lengua hablada, y aparece ya muy rara vez en la lengua escrita contemporánea (por ejemplo: Cuando el profesor hubo entrado en el salón, los alumnos dejaron de conversar).23 Recordemos nuevamente que las formas de la 2.a persona de plural corresponden al pronombre vosotros, habitual en España. En Venezuela y en el resto de Hispanoamérica se reemplaza por ustedes. Usted y ustedes son pronombres de 2.a persona, pero las formas verbales que se les corresponden son de 3.a: usted ama, ustedes aman, usted teme, ustedes temen, usted parte, ustedes parten.24 MODO SUBJUNTIVO25 Primera conjugación: AMAR TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a ame26 Antepresente Pretérito perfecto 1.a haya27 amado 2.a améis 2.a hayáis amado 3.a ame28 3.a 23 Como hemos indicado en una nota anterior, si se desea conocer mejor el significado particular o el uso de cada tiempo verbal (qué significa y para qué se usa el pretérito simple, el pospretérito, etc.), consúltense las obras recomendadas al final de este capítulo, especialmente Bello y Seco. 24 La razón de esto es que el pronombre usted(-es) es la contracción de la frase vuestra merced, empleada como tratamiento de respeto para dirigirse a un superior o a una persona distinguida. Antes que se generalizara el uso de la forma moderna, llegaron a emplearse otras, derivadas de la misma frase: vuesarced, usarced, vusted (ésta última aún se usa en algunas zonas rurales de Hispanoamérica). 25 Un procedimiento muy sencillo para hallar las formas de subjuntivo de cualquier verbo es anteponer a éste la frase conectiva para que… Toda forma verbal que siga a este conector está (o debe estar) en subjuntivo: para que (yo) ame, para que (yo) amara, para que (yo) haya amado… 26 Téngase mucho cuidado con el acento. La forma ame, grave, es del subjuntivo; la forma amé, aguda, es del indicativo. 27 Las formas haiga, haigas, etc. (en vez de haya, hayas, etc.), son anticuadas, y dejaron de usarse en la lengua culta en el s. XVII. 28 Nótese que la 3.ª per. sing. es igual a la 1.ª sing. Sólo el contexto puede diferenciarlas. Lo mismo ocurre en todos los demás tiempos del subjuntivo, en las tres conjugaciones. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 161 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Pretérito Pretérito imperfecto 1.a amase29 / amara30 Antepretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a hubiese / -ra amado31 2.a 2.a 3.a 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a amare32 amáremos Antefuturo Futuro perfecto 1.a hubiere amado33 hubiéremos amado 2.a 2.a 3.a 3.a SEGUNDA CONJUGACIÓN: TEMER TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a tema Antepresente Pretérito perfecto 1.a haya temido 2.a 2.a 3.a 3.a Pretérito Pretérito imperfecto 1.a temiese/ temiera Antepretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a hubiese/-ra temido 2.a 2.a 3.a 3.a 29Nótese las dos formas correspondientes a cada persona de este tiempo. Las formas originales del subjuntivo son las terminadas en -se, -ses, etc. Las terminadas en -ra, -ras, etc., eran las propias del antecopretérito o pretérito pluscuamperfecto de indicativo. En efecto, en los textos medievales, amara, temiera, partiera tenían el valor de había amado, había temido, había partido. A fines de la Edad Media, y sobre todo a partir del s. XVI, las formas en -ra y las formas en -se fueron haciéndose equivalentes. 30 Téngase mucho cuidado con el acento. Las formas amara, amaras, graves, son del pretérito de subjuntivo. Las formas amará, amarás, agudas, son del futuro de indicativo. 31 Véase la nota anterior. 32 Las formas del futuro de subjuntivo (tiempo prácticamente caído en desuso en la lengua española contemporánea) son muy semejantes a las del pretérito del mismo modo, en las tres conjugaciones, con este única diferencia: el futuro tiene -e en vez de -a en la última sílaba: amara (pret. subj.) / amare (fut. subj.), y así las demás personas (amáramos / amáremos, etc.). Debe tenerse cuidado de no confundir estos dos tiempos por esta semejanza. Asimismo, hay que tener cuidado de no confundir la forma amare (fut. subj), grave, con la forma amaré (fut. ind.), aguda. 33 Valga lo dicho en la nota anterior para el pluscumperfecto de subjuntivo y el futuro perfecto de subjuntivo: hubiera amado (pret. plusc.) / hubiere amado (fut. perf.). Por tanto, también debe tenerse cuidado de no confundir estos dos tiempos del subjuntivo. G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 162 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Futuro Futuro imperfecto 1.a temiere Antefuturo Futuro perfecto 1.a hubiere temido 2.a 2.a 3.a 3.a TERCERA CONJUGACIÓN: PARTIR TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclaturade los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a parta Antepresente Pretérito perfecto 1.a haya partido 2.a 2.a 3.a 3.a Pretérito Pretérito imperfecto 1.a partiese/ partiera Antepretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a hubiese/ -ra partido 2.a 2.a 3.a 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a partiere Antefuturo Futuro perfecto 1.a hubiere partido 2.a 2.a 3.a 3.a Valga aquí también lo dicho anteriormente para las formas de 2.a persona de plural (vosotros), y para las que corresponden a usted y ustedes. Notemos que los pretéritos de subjuntivo tienen dos formas: una en -ra, -ras, etc., y otra en -se, -ses, etc. No siempre son equivalentes.34 Las formas del llamado futuro de subjuntivo (en realidad es presente y futuro), simple y compuesto, se usan solo en oraciones de sentido hipotético o condicional (por esta razón, Bello lo llamó subjuntivo hipotético, y a las otras formas, subjuntivo común); por ejemplo: Si cumplieres con tu deber, que la patria te premie; quien se esforzare (hubiere esforzado) más en el estudio, obtendrá las mejores califi caciones. Hoy en día, aunque pueden aparecer en el lenguaje legal y en una que otra frase hecha (“sea como fuere”), tales formas se consideran enteramente anticuadas, y normalmente se reemplazan con el indicativo o con el presente o pretérito perfecto de subjuntivo: Si cumples con 34 Sobre los casos en que son equivalentes y en los cuales no lo son, véase el capítulo Dudas frecuentes sobre la forma y el uso de los verbos. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 163 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya tu deber, que la patria te premie; quien se esfuerce (haya esforzado) más en el estudio… En todo caso, tengamos cuidado de no confundir este futuro de subjuntivo (amare, amares, etc.) con el pretérito de subjuntivo (amara, amaras, etc.) El modo imperativo solo tiene en uso los tiempos simples, y propiamente, sólo formas para la segunda persona. Su único tiempo se considera presente-futuro. Llenemos las casillas vacías: MODO IMPERATIVO PERSONA PRIMERA CONJUGACIÓN SEGUNDA CONJUGACIÓN TERCERA CONJUGACIÓN singular plural singular plural singular plural 2.a ama temed Las formas de plural corresponden a vosotros, pronombre que, como se ha mencionado más arriba, solo se usa habitualmente en España, pues en Venezuela y en el resto de Hispanoamérica se reemplaza por ustedes. Como imperativo de usted/ustedes, se usan las formas de 3.a persona de presente de subjuntivo: ame (usted), amen (ustedes), etc. Las órdenes o peticiones indirectas (es decir, subordinadas a otro verbo), y las dirigidas a un nosotros o a una tercera persona, se expresan también en presente de subjuntivo: Te ordeno que estudies; estudiemos juntos; (que) pase el siguiente; (que) amen los cristianos a sus prójimos. 4. LAS FORMAS NO PERSONALES: INFINITIVO, GERUNDIO Y PARTICIPIO Se incluyen tradicionalmente entre los verbos ciertas palabras que reciben el nombre de formas no personales, derivados verbales o verboides. Su característica común es que, a diferencia de un verbo personal o finito, no pueden indicar por sí solas las personas gramaticales (primera, segunda y tercera), y en consecuencia, no pueden ser nunca el núcleo de un predicado (al menos no del predicado de una oración principal). Las formas no personales son de naturaleza híbrida. Por una parte, tienen ciertas cualidades verbales (como a los verbos propiamente dichos, puede atribuírseles un sujeto o un objeto gramatical o lógico, y pueden ser modificadas por un adverbio o una frase adverbial). Por otra parte, participan de las cualidades de otras categorías: G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 164 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya El infinitivo (amar, temer, partir) es la forma sustantiva del verbo, un “verbo sustantivo” o sustantivo verbal, puesto que puede cumplir cualquier función propia de un sustantivo (sujeto, objeto directo o indirecto, término de preposición): Comer es necesario, pues debemos alimentarnos para vivir. El gerundio (amando, temiendo, partiendo) es la forma adverbial del verbo, un “verbo adverbio” o un adverbio verbal, ya que cumple ordinariamente la función de modificar a un verbo: aprendemos estudiando; salió corriendo; llegando a casa, me tropecé. El participio (amado, temido, partido) es la forma adjetiva del verbo, un “verbo adjetivo” o adjetivo verbal, porque puede modificar a un sustantivo: dinero prestado; querida amiga; años perdidos. Además, con el verbo haber, forma los tiempos compuestos de la conjugación: he amado, has temido, ha partido.35 El infinitivo y el participio, como los verbos finitos, tienen formas simples y compuestas. Llenemos las casillas vacías de la tabla siguiente: FORMAS NO PERSONALES PRIMERA CONJUGACIÓN SEGUNDA CONJUGACIÓN TERCERA CONJUGACIÓN simple compuesto simple compuesto simple compuesto infinitivo amar haber temido gerundio amando habiendo partido 5. CLASES DE VERBOS Según las formas o los significados que pueden asumir los verbos, pueden agruparse en distintas clases, como las siguientes (muchas de ellas reconocidas y definidas ya en la gramática tradicional): A. Verbos regulares e irregulares Si un verbo se conjuga como cualquiera de los modelos dados (amar, temer, partir), sin experimentar alteraciones de su radical o de sus terminaciones en ningún tiempo ni en ninguna persona, se llama verbo regular. Si ocurren tales alteraciones, se denomina verbo irregular. 35 Hemos copiado lo que ya habíamos dicho sobre las formas no personales en el capítulo Las palabras y sus funciones. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 165 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Se explicarán con más pormenores las características de los verbos irregulares en el capítulo Los verbos irregulares.37 B. Verbos transitivos e intransitivos Si un verbo lleva habitualmente un complemento directo (p. ej. dar, ver, pedir: yo doy el dinero; tú ves el dinero, ella pide el dinero), se llama transitivo. Si habitualmente no lo lleva, o no puede llevarlo al usarse en su significado propio (por ejemplo brillar, aparecer, salir: el sol brilla, la profesora apareció, el alumno salía), se llama intransitivo.38 Los diccionarios buenos indican siempre si un verbo es transitivo o intransitivo. C. Verbos defectivos Los verbos que sólo pueden conjugarse en algunas personas y tiempos, y carecen de los demás, se denominan defectivos. Son verbos defectivos los verbos impersonales llamados terciopersonales (llover, tronar, anochecer, atañer…), y algunos pocos más como abolir, aguerrir, garantir, preterir (normalmente sólo se conjugan en las formas cuya desinencia lleva i: abolimos, abolí, abolieron, aboliera, aguerrido, garantimos, garantí, preterimos…), y soler, que por su propio significado no se usa normalmente en pretérito simple, ni en futuro ni en condicional. D. Verbos personales e impersonales Se denominan personales los verbos que pueden llevar un sujeto gramatical. Son la mayoría. Se denominan impersonales los verbos que no pueden llevar sujeto gramatical. Para más detalles sobre éstos, véase el capítulo Los verbos impersonales. 36 Quien desee profundizar en el tema, encontrará una exposición bastante amplia, clara e interesante en la Gramática de Andrés Bello (capítulo XXIV: Verbos irregulares). 37 Quien desee profundizar en el tema, encontrará una exposición bastante amplia, clara e interesante en la Gramática de Andrés Bello (capítulo XXIV: Verbos irregulares). 38 Se hallará más información sobre los complementos verbales en el capítulo Elementos de sintaxis: Los complementos del verbo. G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob rel os v er bo s 166 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya E. Verbos pronominales Se llaman propiamente pronominales los verbos que se conjugan en todas sus formas con un pronombre personal átono (variante pronominal), el cual siempre las acompaña: quejarse (me quejo, te quejas, se queja, me quejaba, me quejé, me quejaré, me queje…), arrepentirse (me arrepiento, te arrepientes, se arrepiente, me arrepentía, me arrepentí, me arrepienta…). Estos son exclusivamente pronominales, es decir, no se usan sin ir acompañados del pronombre correspondiente. Sin embargo, existen varios verbos que pueden asumir formas pronominales además de las no pronominales: reír, reírse, morir, morirse, caer, caerse, alegrar, alegrarse… A menudo, existen entre las formas con pronombres y sin pronombres diferencias de significado o de connotación expresiva, que pueden conocerse con ayuda de una buena gramática y de un buen diccionario. 6. LA VOZ PASIVA Las formas verbales que hemos visto en las tablas de conjugación anteriores son las llamadas activas o de voz activa, pues corresponden a sujetos activos o agentes, es decir, sujetos que hacen, efectúan o realizan lo significado por el verbo: yo amo, tú temes, él parte. Además de estas, también existen las formas llamadas pasivas o de voz pasiva, que se juntan a sujetos pasivos o pacientes, es decir, sujetos que no hacen, no realizan, sino que, de algún modo, “sufren”, “padecen” o “reciben” lo significado por el verbo: yo soy amado, tú eres temido, él es partido. Por tanto, se llama voz (o diátesis, según la nomenclatura de la gramática griega clásica) a la forma que asume un verbo según si el sujeto se concibe como agente o paciente. La voz pasiva se forma con el verbo auxiliar ser, más el participio pasivo del verbo que se conjuga. Este participio debe concordar en género y número con el sujeto: él es amado, ella es amada, ellos son amados. Tal construcción se llama pasiva canónica o perifrástica, para distinguirla de otra construcción denominada pasiva refleja (véase más adelante). En español, solo los verbos transitivos pueden conjugarse en voz pasiva. En las siguientes tablas se da la voz pasiva de la primera conjugación. Como ejercicio, llenemos las casillas vacías: G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 167 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya PRIMERA CONJUGACIÓN: AMAR Voz pasiva Modo indicativo TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a soy amado Antepresente Pretérito perfecto Pretérito perfecto compuesto 1.a he sido amado 2.a sois amados 2.a 3.a 3.a Pretérito Pretérito indefinido Pretérito perfecto simple 1.a fui amado Antepretérito39 Pretérito anterior 1.a hube sido amado 2.a fuiste amado fuisteis amados 2.a 3.a 3.a Copretérito Pretérito imperfecto 1.a era amado Antecopretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a había sido amado 2.a 2.a 3.a 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a seré amado Antefuturo Futuro perfecto 1.a habré sido amado 2.a seréis 2.a 3.a 3.a Pospretérito Condicional Potencial 1.a sería amado Antepospretérito Condicional compuesto Potencial compuesto 1.a habría sido amado 2.a 2.a 3.a 3.a 39 Lo mismo que el tiempo correspondiente de la voz activa, el antepretérito o pretérito anterior de pasiva también ha caído en desuso. G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 168 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Voz pasiva Modo subjuntivo40 TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS Nomenclatura de los tiempos Per- sona número Nomenclatura de los tiempos Per- sona número singular plural singular plural Presente 1.a sea amado Antepresente Pretérito perfecto 1.a haya sido amado 2.a seáis amados 2.a hayáis sido amados 3.a 3.a Pretérito Pretérito imperfecto 1.a fuera/- se amado Antepretérito Pretérito pluscuamperfecto 1.a hubiera/- se sido amado 2.a 2.a 3.a 3.a Futuro Futuro imperfecto 1.a fuere amado41 fuéremos amados Antefuturo Futuro perfecto 1.a hubiere sido amado 2.a 2.a 3.a 3.a Cambiemos el participio amado por temido o partido, y obtendremos las formas pasivas de la segunda y de la tercera conjugación, respectivamente. El imperativo propiamente dicho (mandato o ruego dirigidos a una segunda persona), por su propio significado, es inusitado en pasiva.42 Sobre el uso de la voz pasiva canónica, debe tenerse en cuenta que el español la emplea mucho menos que otras lenguas como el inglés o el francés, pues, en la mayoría de los casos en que podría aparecer la construcción de ser + participio, se prefiere usar un verbo activo, o la construcción llamada PASIVA REFLEJA (esta, a pesar del nombre, lleva el verbo en activa, acompañado de la partícula se), p. ej.: 40 Recordemos aquí el procedimiento de anteponer la frase conectiva para que a un verbo para hallar sus formas de subjuntivo: para que (yo) sea amado, para que (yo) fuera amado… 41 Como ha sucedido con la voz activa, también han caído en desuso los dos futuros (imperfecto y perfecto) del modo subjuntivo de la voz pasiva.- 42 En efecto, no se concibe fácilmente que a alguien se le ordene en pasiva “sé amado”, pues tal cosa no depende de su voluntad. G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 169 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Sobre el uso de la voz pasiva canónica, debe tenerse en cuenta que el español la emplea mucho menos que otras lenguas como el inglés o el francés, pues, en la mayoría de los casos en que podría aparecer la construcción de ser + participio, se prefiere usar un verbo activo, o la construcción llamada PASIVA REFLEJA (esta, a pesar del nombre, lleva el verbo en activa, acompañado de la partícula se), p. ej.: Se venden estos libros usados. El sentido de esta oración es pasivo, pues equivale a son vendidos estos libros usados; pero esta segunda forma (voz pasiva perifrástica), aunque gramaticalmente correcta, es inusitada en el habla normal de los hispanohablantes. Se encontrarán detalles sobre el uso de la voz pasiva en el capítulo Recomendaciones estilísticas para la redacción en español. PARA SABER MÁS: Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véanse: XIII. El verbo, y XIV. Conjugaciones verbales: paradigmas. Alonso, Amado, y Henríquez Ureña, Pedro (1938, ed. 1999). Gramática castellana: Primer curso. 30.a ed. Buenos Aires: Losada. Véase el Capítulo V: Lección 14. El verbo y sus accidentes, y Lección 15. Las conjugaciones. Bello, Andrés (1847, ed. 1981). Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Caracas: La Casa de Bello. Véanse especialmente los siguientes capítulos: XXIII: De la conjugación, XXIV: Verbos irregulares; XXVIII: Signifi cado de los tiempos, y XXIX: Clasifi cación de las proposiciones. González Araña, Corina, y Herrero Aísa, Carmen (1997). Manual de gramática espa- ñola. Madrid: Ediciones Castalia. Véase la Primera parte, capítulo 5: El verbo. Munguía Zatarain, Irma; Munguía Zatarain, Martha Elena, y Rocha Romero, Gilda (1998). Gramática de la lengua española: reglas y ejercicios. Véase el capítulo El verbo, pp. 62-91. Oriol Serres, Caridad (1990). Manual de la conjugación del verbo. Barcelona (España): Verón. Real Academia Española (1973). Esbozo de una gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. —(2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Edición revisada y puesta al día. Madrid:Espasa Calpe. Véanse: Apéndice I: Resumen de gramática, Apéndice II: Conjugación de los verbos, y los artículos sobre cada tiempo verbal en las secciones correspondientes de este diccionario. —(2001). Gramática esencial del español. Madrid: Espasa Calpe y Los Libros de El Nacional. Suances-Torres, Jaime (2000). Diccionario del verbo español, hispanoamericano y dialectal. Barcelona (España): Herder. PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS: G en er al id ad es s ob re l os v er bo s G en er al id ad es s ob re l os v er bo s 170 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya LAS CONJUGACIONES REGULARES DEL ESPAÑOL Terminaciones características VOZ ACTIVA TIEMPOS SIMPLES MODOS INDICATIVO SUBJUNTIVO IMPERATIVO 1.a conj. 2.a conj. 3.a conj. 1.a conj. 2.a y 3ª conj. 1.a 2.a 3.a AM- TEM- PART- AM- TEM- PART- AM- TEM- PART- Presente s. 1.a -o -e -a - - 2.a -a-s -e-s -e-s -a-s -a -e 3.a -a -e -e -a - - - p. 1.a -a-mos -e-mos -i-mos -e-mos -a-mos - - - 2.a -á-is -é-is -ís -é-is -á-is -a-d -e-d -i-d 3.a -a-n -e-n -e-n -a-n - - - Pretérito s. 1.a -é -í -a-se -a-ra -ie-se -ie-ra - - - 2.a -a-ste -i-ste -a-se-s -a-ra-s -ie-se-s -ie-ra-s - - - 3.a -ó -i-ó -a-se -a-ra -ie-se -ie-ra - - - p. 1.a -a-mos -i-mos -á-se-mos -á-ra-mos -ié-se-mos -ié-ra-mos - - - 2.a -a-ste-is -i-ste-is -a-se-is -a-ra-is -ie-se-is -ie-ra-is - - - 3.a -a-ron -ie-ron -a-se-n -a-ra-n -ie-se-n -ie-ra-n - - - Copre- térito s. 1.a -a-ba -í-a - - - - - 2.a -a-ba-s -í-a-s - - - - - 3.a -a-b-a -í-a - - - - - p. 1.a -á-ba-mos -í-a-mos - - - - - 2.a -a-ba-is -í-a-is - - - - - 3.a -a-ba-n -í-a-n - - - - - Futuro s. 1.a -a-ré -e-ré -i-ré -a-re -ie-re - - - 2.a -a-rá-s -e-rá-s -i-rá-s -a-re-s -ie-re-s - - - 3.a -a-rá -e-rá -i-rá -a-re -ie-re - - - p. 1.a -a-re-mos -e-re-mos -i-re-mos -á-re-mos -ié-re-mos - - - 2.a -a-ré-is -e-ré-is -i-ré-is -a-re-is -ie-re-is - - - 3.a -a-rá-n -e-rá-n -i-rá-n -a-re-n -ie-re-n - - - Pospre- térito s. 1.a -a-ría -e-ría -i-ría - - - - - 2.a -a-ría-s -e-ría-s -i-ría-s - - - - - 3.a -a-ría -e-ría -i-ría - - - - - p. 1.a -a-ría-mos -e-ría-mos -i-ría-mos - - - - - 2.a -a-ría-is -e-ría-is -i-ría-is - - - - - 3.a -a-ría-n -e-ría-n -i-ría-n - - - - - G eneralidades sobre los verbos G eneralidades sobre los verbos 171 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Notas: Las terminaciones no están divididas por sílabas, sino por morfemas (v. el cap. Elementos de morfología). Se ha usado la nomenclatura de Bello, por lo cual el pretérito de subjuntivo aparece junto al pretérito simple de indicativo. Si se usara la nomenclatura tradicional de la Academia, habría que poner este mismo tiempo de subjuntivo junto al copretérito, pues ambos son llamados, según esta nomenclatura, pretéritos imperfectos. Obsérvese que la segunda y la tercera conjugación tienen muchas terminaciones en común. Obsérvese que la vocal característica de cada conjugación (a para la 1.ª, e para la 2.ª, i para la 3.ª) aparece más claramente en el presente de indicativo, en el futuro de indicativo y en el pospretérito. Nótense las dos formas del sufijo (-se-/-ra-) para el pretérito de subjuntivo. • • • • • TIEMPOS COMPUESTOS MODOS indicativo subjuntivo Todas las conjugaciones Todas las conjugaciones Antepresente S. 1.a he amado temido partido haya amado temido partido 2.a has hayas 3.a ha haya P. 1.a hemos hayamos 2.a habéis hayáis 3.a han hayan Antepretérito S. 1.a hube - 2.a hubiste - 3.a hubo - P. 1.a hubimos - 2.a hubisteis - 3.a hubieron - Antecopretérito S. 1.a había hubiese/hubiera 2.a habías hubieses/hubieras 3.a había hubiese/hubiese P. 1.a habíamos hubiésemos/hubiéramos 2.a habíais hubieseis/hubierais 3.a habían hubiesen/hubieran Antefuturo S. 1.a habré hubiere 2.a habrás hubieres 3.a habrá hubiere P. 1.a habremos hubiéremos 2.a habréis hubiereis 3.a habrán hubieren Antepospretérito S. 1.a habría - 2.a habrías - 3.a habría - P. 1.a habríamos - 2.a habríais - 3.a habrían - Los verbos irregulares Los verbos irregulares 173 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya LOS VERBOS IRREGULARES 1. IRREGULARIDADES EN LA CONJUGACIÓN Como hemos dicho en otro capítulo (Generalidades sobre los verbos), los verbos españoles, según la manera en que toman sus diferentes formas, pueden dividirse en dos grandes clases: verbos regulares y verbos irregulares. Son regulares los verbos que no sufren alteraciones fonéticas ni en sus radicales ni en sus desinencias. Se ajustan, en su conjugación, a uno de los tres verbos paradigmáticos (amar, temer, partir). Son la mayoría. Ahora bien, observemos lo que ocurre con el verbo cuyo infinitivo es poner. Según la terminación de su infinitivo (-er), es de la segunda conjugación, y debería conjugarse como temer. Consideremos entonces el presente de indicativo de temer: temo, temes, teme… El de poner debería ser pono, pones, pone… Pero ello no es cierto para la primera persona, pues su forma correcta sufre una alteración en el radical: pongo. Ahora veamos el pretérito simple de indicativo de temer: temí, temiste, temió… Según esto, el de poner debería ser poní, poniste, ponió… Pero no es así. Sus formas correctas son puse, pusiste, puso… Observamos que el radical se ha modificado (pus- en vez de pon-), y que la desinencia de la primera persona es -e átona (en vez de -í tónica) y la de la tercera persona es -o átona (en vez de -ió). Ahora veamos el futuro de indicativo de temer: temeré, temerás, temerá… Según esto, el de poner debería ser poneré, ponerás, ponerá… Pero no es así. Sus formas correctas son pondré, pondrás, pondrá… Observamos, una vez más, que el radical se ha modificado (pondr-, en vez de pon-). Ahora veamos el participio de temer: temido. Según esto, el de poner debería ser ponido. Pero no es así. La forma correcta es puesto. Por tanto, poner no es un verbo regular, sino irregular. En efecto, se llaman verbos irregulares los que sufren alteraciones en su forma, casi siempre en el radical, pero a veces también en sus desinencias, de tal modo que no se ajustan exacta y enteramente al verbo paradigmático de la conjugación respectiva. Los verbos irregulares son la minoría, pero entre ellos se incluyen los verbos de uso más frecuente, por lo cual es muy importante conocer y dominar 3 3 Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 174 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya su conjugación, a pesar de las dificultades que ésta ofrece. Como hemos mencionado más arriba, las alteraciones o irregularidades de los verbos irregulares ocurren casi siempre en los radicales, y pueden clasificarse en tres grandes grupos: Irregularidad por diptongación de la vocal radical tónica Irregularidad por cerramiento de la vocal radical Irregularidad por otros cambios fonéticos (generalmente, consonánticos) en el radical. Para comprender mejor cómo ocurren las irregularidades en los distintos tiempos y modos, podemos clasificar las formas verbales en primitivas y derivadas. Por lo común, las formas derivadas conservan las irregularidades de las primitivas. Se consideran formas primitivas el presente de indicativo, el pretérito simple de indicativo, el futuro de indicativo y el infinitivo. Estas sirven de guía proporcionando los radicales para la derivación de las formas derivadas correspondientes, según la tabla general que se da a continuación: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS presente de indicativo presente de subjuntivo pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito (condicional) Las formas que no son irregulares (o sea, que sí son regulares) derivan del radical del infinitivo. De éste se forma siempre la primera persona plural y la segunda persona plural del indicativo(a veces también las demás personas), el radical de todo el copretérito o pretérito imperfecto de indicativo, y muchas veces, también el radical del gerundio y del participio. 2 . GRUPOS DE VERBOS IRREGULARES Según el tipo de irregularidad que presentan, los verbos irregulares pueden clasificarse en los seis grupos siguientes: GRUPO I: Verbos con diptongación en la vocal tónica del radical. Esta irregularidad ocurre con verbos cuya vocal radical es e/o (a veces, i/u), y aparece • • • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 175 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya sólo en el presente de indicativo y de subjuntivo cuando el acento recae en la vocal radical, es decir, solo en la 1.ª, la 2.ª y la 3.ª persona de singular y la 3.ª de plural. Tomemos como ejemplos los verbos pensar y contar: FORMAS CON VOCAL RADICAL TÓNICA FORMAS CON VOCAL RADICAL ÁTONA presente de indicativo pienso, piensas, piensa, piensan cuento, cuentas, cuenta, cuentan pensamos, pensáis contamos, contáis presente de subjuntivo piense, pienses, piense, piensen cuente, cuentes, cuente, cuenten pensemos, penséis contemos, contéis Todas las demás formas, es decir, aquellas en las cuales la vocal radical también es átona, de las demás personas, tiempos y modos, son regulares y derivan del radical del infinitivo: pensaba, pensé, pensaré, pensaría, pensara, pensase…; contaba, conté, contaré, contaría, contara, contase…, contando… Gerundios: pensando, contando. Participios: pensado, contado. Pertenecen a este grupo: los verbos siguientes, cuya vocal radical es e: acertar, apretar, cerrar, sentar, enmendar, remendar, tentar, nevar, tender, atender, entender, extender (pero pretender es regular), ascender, descender, verter,1 cerner o cernir, concernir, discernir,2 hender o hendir, y muchos otros. los verbos siguientes, cuya vocal radical es o: acordar, recordar, colar, forzar, soldar, soltar, soñar, rodar, volar, renovar (pero innovar es regular), cocer,3 doler, moler, mover, llover, soler, torcer, volver y sus compuestos: devolver, revolver (con participios irregulares: vuelto, devuelto, revuelto), los terminados en -solver: absolver, resolver… (con participios irregulares: absuelto, resuelto…4), y muchos otros. Aunque su vocal radical el u, el verbo jugar también pertenece a este grupo (su forma antigua era jogar). 1 Sus cognados terminados en -vertir, como convertir, pertenecen al grupo III. 2 Estos cuatro verbos, cerner, cernir, concernir y discernir, son cognados. Los tres terminados en -ir a veces se ven conjugados como si perteneciesen al grupo III, pero esto no se considera correcto según la lengua culta (v. Diccionario panhispánico de dudas, 2005). 3 Significa “cocinar”. En cambio, el verbo coser, “unir con hilo”, es regular. 4 La forma simple suelto, aunque en su origen era un participio, hoy sólo se usa como adjetivo. • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 176 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Aunque su vocal radical es i, los verbos terminados en -quirir (adquirir, inquirir) también pertenecen a este grupo. Cognado de estos verbos es requerir, que presenta el mismo tipo de irregularidad (requiero, requieres, etc.). Por supuesto, hay muchos verbos regulares cuyas vocales radicales son e u o: rezar, retar, temer, beber, ceder, formar, portar, cortar, dorar… GRUPO II: Verbos con cerramiento de la vocal radical5 (e > i ; o > u). Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular y 3.ª de plural de presente de indicativo presente de subjuntivo 3.ª persona de singular y 3.ª de plural del pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo gerundio Tomemos como ejemplos los verbos pedir y podrir: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS pido, pides, piden pudro, pudres, pudren pida, pidas, pida… pudran, pudras, pudra… pidió, pidieron pudrió, pudrieron pidiera/pidiese, pidieras/pidieses… pudriera/pudriese, pudrieras/pudrieses… pidiere, pidieres… pudriere, pudrieres… pidiendo pudriendo Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: pedimos, pedís; podrimos, podrís; pedía…, podría6…, pediré…, podriré…, pediría… podriría... Participios: pedido, podrido. 5 Cualquier cambio en la cualidad o timbre de la vocal de un radical o raíz (como ocurre con el cerramiento), recibe en lingüística el nombre genérico de apofonía. 6 No se confunda con su homónimo podría, pospretérito de poder. Los verbos irregulares Los verbos irregulares 177 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Pertenecen a este grupo: el compuesto de pedir: despedir los terminados en -petir: competir, repetir (son cognados de pedir) impedir y expedir7 concebir (pero no sus cognados en -cibir, como recibir, que son regulares) mentir, desmentir servir seguir y sus compuestos: conseguir, perseguir, proseguir vestir y sus compuestos: investir, revestir elegir, reelegir, colegir regir y su compuesto corregir8 reír, sonreír (río, rió, ría, riera, riendo…) freír, sofreír, refreír (frío, frió, fría, friera, friendo…) desleír, engreír[-se] (deslío, deslió, desliera, desliendo… [me] engrío, [se] engrió, [me/ se] engriera, engriendo[-se]…) ceñir, teñir, reñir, constreñir (ciño, tiño…, ciñó, tiñó…, ciña, tiña…, ciñera, tiñera…, ciñendo, tiñendo…).9 El verbo podrir en la lengua moderna se ha regularizado, y se pueden derivar todas sus formas del infinitivo pudrir: pudrimos, pudrís, pudría, pudriré, pudriría… Sin embargo, el participio sigue llevando o: podrido. Aunque algunos conjugan los verbos convergir (o converger) y divergir como si estos pertenecieran a este grupo (en las 3.as personas del pretérito simple y sus derivados: *convirgió, *divirgieron, *convirgiera…), en realidad son regulares (convergió, divergieron, convergiera…). GRUPO III: Verbos con diptongación y cerramiento de la vocal radical. La diptongación ocurre según la misma regla general: en la vocal radical tónica de los presentes (en verbos cuya vocal radical es e/o). Estos verbos se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: 7 A pesar de su semejanza con pedir, no son cognados de este verbo. 8 Los verbo dirigir y erigir son también compuestos de regir, pero su vocal radical es i es vez de e, y son totalmente regulares. 9 Nótese que estos verbos del grupo II cuyo radical termina en vocal o en -ñ, pierden la i de la desinencia en ciertas formas (p. ej. rió en vez de *riió, tiñera en vez de *tiñiera). Véase más adelante la sección “Irregularidades diversas”. • • • • • • • • • • • • • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 178 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular y 3.ª de plural de presente de indicativo 1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular y 3.ª de plural de presente de subjuntivo 3.ª persona de singular y 3.ª de plural de pretérito simple de indicativo 1.ª persona plural y 2.ª persona plural de presente de subjuntivo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo gerundio Tomemos como ejemplos los verbos sentir y dormir: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS siento, sientes, siente, sienten duermo, duermes, duerme, duermen sienta, sientas, sienta, sientan duerma, duermas, duerma, duerman sintió, sintieron durmió, durmieron sintamos, sintáis durmamos, durmáis sintiera/sintieses, sintieras/sintieses… durmiera/durmiese, durmieras/durmieses… sintiere, sintieres… durmiere, durmieres… sintiendo durmiendo Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: sentimos, sentís; dormimos, dormís…, sentía, dormía…, sentí, dormí…, sentiré, dormiré…, sentiría, dormiría… Participios: sentido, dormido. Pertenecen a este grupo: los compuestos de sentir: consentir, presentir, resentir… hervirherir y zaherir los terminados en -vertir: convertir, divertir, invertir… (cognados de verter, pero este verbo es del grupo I) los terminados en -ferir: conferir, preferir, referir… erguir, que sufre algunos pequeños ajustes fonéticos y ortográficos en algunos • • • • • • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 179 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya tiempos: yergo, yergues… yerga, yergas… (en vez de *iergo, *iergues…) morir (muero, murió, muera, muriera, muriendo…), cuyo participio es irregular: muerto. Algunos conjugan los verbos cernir, concernir y discernir como si pertenecieran a este grupo (las 3.as personas del pretérito simple y sus derivados: *cirnió, *concirnió, *discirnió, *cirniera; *concirniera, *discirniera, etc.), pero pertenecen en realidad al grupo I, y sus pretéritos de indicativo y de subjuntivo son regulares (cernió, concernió, discernió; cerniera, concerniera, discerniera, etc.). GRUPO IV: Verbos con otros cambios fonéticos en el radical (generalmente, cambios consonánticos o contracciones,10 y a veces, además, cerramiento o diptongación en la vocal radical), según la tabla que se muestra a continuación: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito o condicional Se pueden dividir en cinco subgrupos: Subgrupo A: Con cambio sólo en el radical del presente. Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo Tomemos como ejemplos los verbos caer y crecer: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS caigo crezco caiga, caigas, caiga… crezca, crezcas, crezca… 10 Por ejemplo, habré es el resultado de la contracción (o síncopa) de *haberé, y haré, de *haceré. En otros futuros de este grupo, como saldré (en vez de *saliré) o pondré (en vez de *poneré), también ha ocurrido una contracción, pues ha desaparecido la vocal que debía preceder a la r, pero al mismo tiempo se ha insertado la consonante d, para facilitar la pronunciación (esta inserción recibe el nombre técnico de epéntesis). • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 180 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Las demás formas son regulares: caes, cae, caemos…, creces, crece, crecemos…, caí, caíste…, crecí, creciste…, caía, caías…, crecía, crecías…, caeré…, creceré…, caería…, crecería… Participios: caído, crecido. El gerundio de crecer es regular: creciendo. El de caer y otras formas de este mismo verbo tiene un pequeño ajuste ortográfico y fonético: cayendo, cayó, cayeron, cayera, cayeras… (en vez de *caiendo, *caió, *caiera…). Pertenecen a este subgrupo: los compuestos de caer: decaer, recaer oír (1.ª pres. ind. oigo), que también sufre algunos pequeños ajustes fonéticos y ortográficos en varios tiempos regulares: oyó, oyeron; oyera, oyeras…, oyere…, oyendo (en vez de *oió, *oiera, etc.) raer (1.ª pres. ind. raigo), que sufre los mismos ajustes (rayó,11 rayera, rayendo…) roer (1.ª pres. ind. roigo o royo, pero existe también la forma regular: roo), que sufre los mismos ajustes (royó, royera, royendo…) asir (1.ª pres. ind. asgo; subj. asga, asgas, asgamos…) los verbos terminados en -acer (excepto hacer y sus compuestos, que pertenecen al subgrupo E) y -ecer (excepto mecer, que es regular): nacer, placer, complacer, agradecer, parecer, padecer, merecer, perecer, entristecer… yacer (1.ª pres. ind. yazco o yazgo). Subgrupo B: Con cambio solo en el radical del pretérito. Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo Tomemos como ejemplo el verbo andar: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS anduve, anduviste, anduvo,12 anduvimos, anduvisteis, anduvieron anduviera/anduviese, anduvieras/anduvieses… anduviere, anduvieres… 11 No confundir con el homónimo rayó, pretérito simple de indicativo de rayar. 12 La desinencia de la 1.ª persona de singular y la de la 3.ª persona de singular son también irregulares: -e átona en vez de -é/-í, -o átona en vez de -ó/-ió. Todos los pretéritos simples irregulares tienen estas mismas. • • • • • • • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 181 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Las demás formas son regulares: ando, andas, anda…, andaba, andabas…, andaré, andarás, andará…, andaría, andarías…, ande, andes…, andando, andado. También pertenece a este subgrupo el verbo estar (1.ª pres. ind. estoy): pretérito simple: estuve, estuviste, estuvo... Subgrupo C: Con cambio en el radical del presente y del pretérito. Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo Tomemos como ejemplo los verbos conducir y traer: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS conduzco traigo conduzca, conduzcas, conduzca… traiga, traigas, traiga… conduje, condujiste, condujo, condujimos, condujisteis, condujeron traje, trajiste, trajo, trajimos, trajiste, trajeron13 condujera/condujese, condujeras/ condujeses… trajera/trajese, trajeras/trajeses14… condujere, condujeres… trajere, trajeres15… Las demás formas son regulares: conduces, conduce, conducimos…, traes, trae, traemos…, conducía, conducías…, traía, traías…, conduciré, conducirás…, traeré, traerás…, conduciría, conducirías… traería, traerías… Participios: conducido, traído. El gerundio de conducir es totalmente regular: conduciendo. El de traer tiene un pequeño ajuste fonético y ortográfico: trayendo. Pertenecen a este subgrupo: los verbos terminados en -ducir (< lat. ducere ‘llevar, guiar’): inducir, reducir, traducir… los compuestos de traer: contraer, distraer, retraer… 13 En los pretéritos irregulares cuyo radical termina en -j, también hallamos una desinencia irregular en la 3.ª persona de plural: -eron, en vez de -ieron. 14 Las formas de subjuntivo derivadas de los pretéritos irregulares cuyo radical termina en -j, también tienen desinencias irregulares en todas las personas: -era en vez de -iera, -ese en vez de -iese, etc. 15 Véase la nota anterior; por tanto, -ere en vez de -iere, etc. • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 182 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Subgrupo D: Con cambio en el radical del presente y del futuro. Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito o condicional Pertenecen a este grupo los verbos valer y salir: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS valgo salgo valga, valgas, valga… salga, salgas, salga… valdré, valdrás, valdrá, valdremos, valdréis, valdrán saldré, saldrás, saldrá, saldremos, saldréis, saldrán valdría, valdrías, valdría… saldría, saldrías, saldría… Las demás formas son regulares: vales, vale, valemos…, sales, sale, salimos…, valía, valías…, salía, salías…, valí, valiste…, salí, saliste…, valiera, valieras…, saliera, salieras… Gerundios: valiendo, saliendo. Participios: valido, salido. Subgrupo E: Con cambio en el radical del presente, del pretérito y del futuro. Se ajustan a lo indicado en tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito o condicional Tomemos como ejemplos los verbos poner, hacer, decir y caber: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS pongo hago digo quepo ponga, pongas, ponga… haga, hagas, haga… diga, digas,diga… quepa, quepas, quepa… Los verbos irregulares Los verbos irregulares 183 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya puse, pusiste, puso, pusimos, pusisteis, pusieron hice, hiciste, hizo, hicimos, hicisteis, hicieron dije, dijiste, dijo, dijimos, dijisteis, dijeron16 cupe, cupiste, cupo, cupimos, cupisteis, cupieron pusiera/pusiese, pusieras/pusieses... hiciera/hiciese, hicieras/hicieses... dijera/dijese, dijeras/dijeses17… cupiera/cupiese, cupieras/cupieses… pusiere, pusieres… hiciere, hicieres… dijere, dijeres18… cupiere, cupieres… pondré, pondrás, pondrá, pondremos, pondréis, pondrán haré, harás, hará, haremos, haréis, harán diré, dirás, dirá, diremos, diréis, dirán cabré, cabrás, cabrá, cabremos, cabréis, cabrán pondría, pondrías, pondría… haría, harías, haría… diría, dirías… cabría, cabrías… Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: pones, haces, cabes…; ponía, hacía, decía, cabía… Sin embargo, del verbo decir, la 1.ª y la 2.ª persona de singular y la 3.ª de plural de presente de indicativo tienen cerramiento: dices, dice, dicen, y también el gerundio: diciendo. Los participios de los tres primeros verbos son irregulares: puesto, hecho, dicho. El de caber es regular: cabido. Pertenecen a este grupo: los compuestos de poner: componer, deponer, imponer… los compuestos de hacer: deshacer, rehacer, satisfacer… los compuestos de decir: contradecir, bendecir, predecir…; pero el futuro y el condicional de bendecir y maldecir son siempre regulares: bendeciré, bendeciría; maldeciré, maldeciría; mientras que contradecir y predecir tienen en uso tanto las formas regulares como las irregulares: prediré, predeciré, prediría, predeciría; contradiré, contradeciré, contradiría, contradeciría;19 los participios de bendecir y maldecir son regulares: bendecido, maldecido20 16 Véanse las dos notas anteriores. 17 Idem 18 Idem 19 Al parecer, actualmente se emplean mucho más las formas regulares que las irregulares. 20 Las formas bendito, maldito se usan sólo como adjetivos, no como participios. • • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 184 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya saber, que se conjuga como caber (sepa, sepas…, supe, supiste…, supiera, supieras…), excepto en la 1.ª persona singular de presente de indicativo: sé. También pertenece a este grupo el verbo haber, pero su presente de indicativo es mucho más irregular, debido a la contracción que ha sufrido en casi todas las personas (he, has, ha, hemos, habéis, han). Su presente de subjuntivo es haya, hayas, haya… (haiga es anticuado). Su pretérito simple: hube, hubiste… Su futuro: habré, habrás… GRUPO V: Verbos con diptongación de la vocal radical tónica y otro cambio fonético en el radical (con cerramiento de la vocal radical del pretérito simple). Como en el grupo I, la diptongación ocurre sólo con verbos cuya vocal radical es e/o, pero si el radical sufre cambio consonántico, la vocal tónica no se altera. Este grupo puede dividirse a su vez en dos subgrupos: Subgrupo A: Sin cambio consonántico en el radical del presente. Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS presente de indicativo con vocal radical tónica (1.ª, 2.ª y 3.ª de singular y 3.ª de plural) presente de subjuntivo con vocal radical tónica (1.ª, 2.ª y 3.ª de singular y 3.ª de plural) pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito o condicional Pertenecen a este grupo los verbos poder y querer: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS puedo, puedes, puede, pueden quiero, quieres, quiere, quieren pueda, puedas, pueda, puedan quiera, quieras, quiera, quieran • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 185 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya pude, pudiste, pudo, pudimos, pudisteis, pudieron quise, quisiste, quiso, quisimos, quisisteis, quisieron pudiera/pudiese, pudieras/pudieses quisiera/quisiese, quisieras/quisieses… pudiere, pudieres… quisiere, quisieres… podré, podrás, podrá, podremos, podréis, podrán querré, querrás, querrá, querremos, querréis, querrán podría, podrías, podría… querría, querrías, querría… Las demás formas son regulares: podemos, podéis, queremos, queréis; podía, quería… Participios: querido, podido. El gerundio de querer es regular: queriendo. El de poder tiene cerramiento de la vocal radical: pudiendo. Los cognados de querer terminados en -quirir y -querir (adquirir, inquirir, requerir) pertenecen al grupo I. Subgrupo B: Con cambio consonántico en el radical del presente. Se ajustan a lo indicado en las tablas siguientes: PRESENTE DE INDICATIVO CON DIPTONGACIÓN singular plural 2.ª persona 3.ª persona 3.ª persona FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS 1.ª persona de singular de presente de indicativo presente de subjuntivo pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo futuro de indicativo pospretérito o condicional Tomemos como ejemplo los verbos tener y venir: Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 186 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya PRESENTE DE INDICATIVO CON DIPTONGACIÓN singular plural tienes, tiene vienes, viene tienen vienen FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS tengo vengo tenga, tengas, tenga… venga, vengas, venga… tuve, tuviste, tuvo, tuvimos, tuvisteis, tuvieron vine, viniste, vino, vinimos, vinisteis, vinieron tuviera/tuviese, tuvieras/tuvieses… viniera/viniese, vinieras/vinieses… tuviere, tuvieres… viniere, vinieres… tendré, tendrás, tendrá, tendremos, tendréis, tendrán vendré, vendrás, vendrá, vendremos, vendréis, vendrán tendría, tendrías… vendría, vendrías… Las demás formas son regulares: tenemos, tenéis; venimos, venís; tenía…; venía… Participios: tenido, venido. El gerundio de tener es regular: teniendo, pero el de venir presenta cerramiento: viniendo. Pertenecen a este subgrupo: los compuestos de tener: contener, entretener, mantener, retener … los compuestos de venir: convenir, intervenir, provenir…, los cuales también tienen gerundio con cerramiento: conviniendo, interviniendo, proviniendo... Grupo VI: Verbos con radicales totalmente distintos del radical de infinitivo, o verbos polirrizos (del gr. polý- “varios, muchos”, y rhíza “raíz”). Se ajustan a lo indicado en la tabla siguiente: FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS radical del presente de indicativo (con diversas alteraciones) presente de subjuntivo imperativo singular pretérito simple de indicativo pretérito de subjuntivo (ambas formas) futuro de subjuntivo • • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 187 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Pertenecen a este grupo los verbos ser e ir, como se ve en la tabla que se ofrece a continuación: FORMAS PRIMITIVA FORMAS DERIVADAS soy, eres, es, somos, sois, son (radical: es-/s-) voy, vas, va, vamos, vais, van (radical: va-) sea, seas, sea… vaya, vayas, vaya… sé (tú) ve (tú) fui, fuiste, fue, fuimos, fuisteis, fueron (las mismas formas para ambos verbos; radical: fu-) fuera/fuese, fueras/fueses… fuere, fueres… Las formas del futuro y del pospretérito son regulares y derivan del radical del infinitivo: seré…, sería…; iré…, iría… Copretérito de ser: era, eras, era, éramos, erais, eran. Copretérito de ir: iba, ibas, iba, íbamos, ibais, iban. Imperativo plural: sed, id (vosotros). Participios pretéritos: sido, ido. El gerundio de ser es regular: siendo. El de ir tiene un pequeño ajuste fonético y ortográfico: yendo. Recapitulación: Luego de ver la derivación de las formas irregulares en todos los grupos, podemos resumir todo lo dicho en los términos siguientes: Si un verbo presenta alguna irregularidad en una forma del presente de indicativo, casi siempre también es irregular el presente desubjuntivo. Si un verbo presenta alguna irregularidad en al menos las 3.as personas del pretérito simple de indicativo, también es irregular el pretérito de subjuntivo (ambas formas) y el futuro de subjuntivo. Si un verbo es irregular en futuro de indicativo, también es irregular en pospretérito (condicional). Generalmente, todo el copretérito, la 1.ª y la 2.ª persona de plural de presente de indicativo (muchas veces también de subjuntivo), el gerundio y el participio de pretérito son regulares incluso en la mayoría de los verbos irregulares. 3. IRREGULARIDADES DIVERSAS Además de las ya mencionadas, pueden ocurrir otras irregularidades no incluidas en • • • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 188 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya los seis grupos anteriores, las cuales que podemos resumir así: 1.ª persona de presente de indicativo terminada en -y: soy, doy, estoy, voy. 1.ª persona de presente de indicativo, todo el presente de subjuntivo y todo el copretérito de ver: veo; vea, veas, vea…, veía, veías, veía… Esto se debe a que su forma antigua era veer (veo, vees, vee…).21 1.ª y 2.ª personas de singular y 3.ª persona de plural de presente de indicativo, y todo el presente de subjuntivo de los verbos terminados en -uir: huyo, huyes, huye, huyen… construyo, construyes, construye, construyen; huya, huyas, huyamos…, construya, construyas, construyamos…22 En cambio, las 3.as personas del pretérito de indicativo (construyó, construyeron), todo el pretérito de subjuntivo (construyera, construyeras…, construyese, construyeses…) y el gerundio (huyendo, construyendo) no deben considerarse formas realmente irregulares: solo sufren un pequeño ajuste fonético y ortográfico (construyó en vez de *construió; construyera en vez de *construiera, etc.; véase el final de esta sección). Pretérito simple del verbo dar y sus derivados: di, diste, dio, dimos, disteis, dieron; diera/diese, dieras/dieses…, diere, dieres… Imperativos de singular irregulares por diptongación: ¡cuenta (tú)!, ¡piensa!, ¡siente!... Esto ocurre en los verbos irregulares del grupo I, y en los de los otros grupos si su primera persona de singular sufre diptongación. Imperativos de singular irregulares por apócope: haz (tú), di, sal, ven (en vez de *hace, *dice, *sale, *vene).23 Pretéritos simples de indicativo con acento en el radical y no en la desinencia: tuve, tuvo, puse, puso, quise, quiso, traje, trajo, dije, dijo, pude, pudo… (en vez de *tuví, tuvó, etc.)24 Esto ocurre sólo en la 1.ª y en la 3.ª persona de singular de los pretéritos irregulares.25 21 Todavía se encuentra esta forma en proveer, veedor, veeduría. En cambio, en prever sólo se emplea actualmente la forma contracta, con una sola e. 22 La única excepción es inmiscuir, que supuestamente tiene también las formas regulares: inmiscuo, inmiscues… Pero estas han caído totalmente en desuso (si es que alguna vez se usaron), y actualmente sólo se emplean las irregulares: inmiscuyo, inmiscuyes… 23 Los compuestos de hacer que aún conservan la f etimológica (< lat. facere) tienen imperativo regular (satisface [tú]). Varios de los compuestos de decir también tienen imperativo regular (bendice, maldice, predice [tú]). El imperativo val, de valer, ha caído en desuso. 24 Nótese también que la primera persona de singular termina en -e, no en -í (ésta corresponde a las formas regulares de pretérito de indicativo en la segunda y la tercera conjugación). 25 Estos pretéritos de indicativo, que llevan el acento en el radical en la1.ª y en la 3.ª persona del singular, y además sufren una alteración en ese radical, son llamados a veces pretéritos fuertes. • • • • • • • Los verbos irregulares Los verbos irregulares 189 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Pretéritos de subjuntivo (y futuros de subjuntivo) con contracción de -i- en la desinencia: zambullera/zambullese, tiñera/tiñese, trajera/trajese, condujera/ condujese, dijera/dijese (en vez de *zambulliera, *tiñiera, *trajiera, *condujiera, *dijiera, etc.). Esta irregularidad ocurre en reír y freír, en los verbos cuyo radical termina en -ll/-ñ, o si el radical de su pretérito simple es irregular y termina en -j. También ocurre la contracción en las terceras personas del pretérito simple de indicativo de todos estos verbos: zambulló, zambulleron, tiñó, tiñeron, trajo, trajeron… (en vez de *tiñió, *tiñieron, *trajió, *trajieron, etc.), y en los gerundios de los verbos cuyo radical termina en -ll/-ñ: zambullendo, tiñendo (en vez de *zambulliendo, *tiñiendo). Participios de pretérito irregulares: hecho, dicho, abierto, cubierto, escrito, muerto, puesto, roto, visto, vuelto, los terminados en -suelto (resuelto, disuelto…).26 Atención: Los meros ajustes fonéticos y ortográficos obligatorios no son irregularidades. Así, la forma almorcé (infinitivo almorzar) es regular, pues el cambio de z en c ante e es una simple regla ortográfica de aplicación mecánica, que no altera la pronunciación. Por el contrario, almuerzas sí es irregular, porque la vocal radical tónica se ha diptongado. También son regulares cojo, cojas, cojamos… (de coger); dirijo, dirijas, dirijamos… (de dirigir). Asimismo, las formas leyó, leyera…, cayó, cayera…, construyó, construyera…, oyó, oyera…, etc., pretéritos de indicativo y de subjuntivo de leer, caer, construir, oír, y sus gerundios leyendo, cayendo, construyendo, oyendo, también deben considerarse regulares, porque el cambio de la i intervocálica en y es una regla fonética y ortográfica constante del español (en efecto, no se escribe ni se pronuncia *leió, *caió, *construiera, *oiera, *leiendo, etc.). Esto ocurre con los verbos de la segunda y de la tercera conjugación cuyo radical termina en vocal (le-, ca-, constru-, etc.), excepto si pertenecen al grupo II de irregulares (reír, freír).27 26 El verbo proveer tiene dos participios, uno regular y otro irregular: proveído, provisto. También el verbo imprimir: imprimido, impreso. El participio irregular de freír, frito, actualmente sólo se usa como adjetivo (papas fritas). Romper tenía un participio regular, rompido, que ha caído en desuso. Bendecir y maldecir tienen participios regulares: bendecido, maldecido. Las formas irregulares bendito y maldito solo se usan como adjetivos. El participio muerto sirve también para el verbo matar (lo han muerto en vez de lo han matado; fue muerto en vez de fue matado), pero este uso es más propio de la lengua escrita. 27 Muchos gramáticos consideran que la contracción de la i de la desinencia en reír, freír, desleír, etc., o en todos los verbos de la segunda o tercera conjugación cuyo radical termina en -ll/-ñ, también es un fenómeno de mero ajuste fonético, y por tanto no es propiamente una irregularidad. • • Lo s ve rb os i rr eg ul ar es Lo s ve rb os i rr eg ul ar es 190 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya PARA SABER MÁS: Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véanse: XIII. El verbo, y XIV. Conjugaciones verbales: paradigmas. Alonso, Amado, y Henríquez Ureña, Pedro (1938, ed. 1999). Gramática castellana: Primer curso. 30.a ed. Buenos Aires: Losada. Véase el Capítulo V: Lección 14. El verbo y sus accidentes, y Lección 15. Las conjugaciones. Bello, Andrés (1847, ed. 1981). Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Caracas: La Casa de Bello. Véanse especialmente los siguientes capítulos: XXIII: De la conjugación, XXIV: Verbos irregulares; XXVIII: Signifi cado de los tiempos, y XXIX: Clasifi cación de las proposiciones. González Araña, Corina, y Herrero Aísa, Carmen (1997). Manual de gramática espa- ñola. Madrid: Ediciones Castalia. Véase la Primera parte, capítulo 5: El verbo. Munguía Zatarain, Irma; Munguía Zatarain, Martha Elena, y Rocha Romero, Gilda (1998). Gramática de la lengua española: reglasy ejercicios. Véase el capítulo El verbo, pp. 62-91. Oriol Serres, Caridad (1990). Manual de la conjugación del verbo. Barcelona (España): Verón. Real Academia Española (1973). Esbozo de una gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. — (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic- cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. Véanse: Apéndice I: Resumen de gramática, Apéndice II: Conjugación de los verbos. — (2001). Gramática esencial del español. Madrid: Espasa Calpe y Los Libros de El Nacional. Suances-Torres, Jaime (2000). Diccionario del verbo español, hispanoamericano y dialectal. Barcelona (España): Herder. EJERCICIOS Conjuguemos los verbos irregulares siguientes, sólo en las formas indicadas entre paréntesis para cada grupo (en las tres personas y los dos números): Irregulares del grupo I (presente de indicativo y presente de subjuntivo): acertar, apretar, cerrar, verter, cernir, acordar, forzar, soñar, torcer, volver. Irregulares del grupo II (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): despedir, competir, concebir, mentir, servir, seguir, freír, reñir. 1. 2. EJERCICIOS EJERCICIOS Los verbos irregulares Los verbos irregulares 191 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Irregulares del grupo III (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): consentir, herir, convertir, preferir, erguir, morir. Irregulares del grupo IV: Subgrupo A (presente de indicativo y presente de subjuntivo): recaer, oír, asir, complacer, agradecer, yacer. Subgrupo B (pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): andar, estar. Subgrupo C (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): reducir, contraer. Subgrupo D (presente de indicativo, presente de subjuntivo, futuro de indicativo y pospretérito): salir, valer. Subgrupo E (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y pospretérito): componer, deshacer, satisfacer, predecir, saber, haber. Irregulares del grupo V: Subgrupo A (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y pospretérito): poder, querer. Subgrupo B (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y pospretérito): contener, convenir. Irregulares del grupo VI (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): ser, ir. Verbos con otras irregularidades o con ajustes fonéticos: Huir, destruir (presente de indicativo y presente de subjuntivo). Zambullir, mullir (pretérito simple de indicativo y de subjuntivo). 3. 4. • • • • • 5. • • 6. 7. • • Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 193 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA 1. LAS UNIDADES SIGNIFICATIVAS A menudo, cuando queremos representarnos de una manera sencilla el modo en que funciona nuestra lengua, recurrimos al símil de los ladrillos o bloques de los juegos de construcción. Así pues, imaginamos que la lengua está constituida por un vocabulario o léxico, cuyas unidades, las palabras, son como los ladrillos o bloques, y pensamos que las frases, oraciones y discursos están compuestos como hileras más o menos largas, más o menos breves, formadas con esos ladrillos, colocados uno al lado de otro. De este modo, el mecanismo de la lengua puede parecernos bastante simple. Sin embargo, cuando observamos con mayor atención los ladrillos, y comparamos unos bloques con otros, nos damos cuenta de que el asunto es en realidad más complejo. Observemos, por ejemplo, la siguiente serie de palabras: Zapato, zapatos, zapatito, zapatero, zapatería, zapatazo, zapatear. Podemos concebir cada palabra como un ladrillo, lo cual implica que vemos cada una de ellas como una unidad significativa (es decir, con significado individualizado y diferenciado), lista para conformar hileras en la construcción de frases. Pero ¿realmente es cada una de ellas una unidad significativa, en el sentido de elemento indivisible provisto de significado? Un examen más atento nos permite hacer esta primera distinción: Zapat-o, zapat-os, zapat-ito, zapat-ero, zapat-ería, zapat-azo, zapat-ear.1 Percibimos entonces que cada “ladrillo” de esta serie está compuesto por un elemento que parece invariable, y otros elementos generalmente más pequeños, que se juntan al primero. Percibimos también que tal adición de elementos no es un mero adorno, o una variación indiferente, pues notamos en seguida la diferencia de significado entre zapato y zapatero, entre zapatero y zapatazo, entre zapatear y zapatería, e incluso una más sutil, pero existente y efectiva, entre zapato y zapatos. Notamos asimismo que la parte invariable aporta una noción general o común, que resulta precisada, modificada o delimitada por los elementos variables que se añaden en cada caso. 1 Atención: no se trata de una división en sílabas 4 ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA4 ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 194 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Si extendemos este análisis a otras series de palabras, pronto llegaremos a la conclusión de que, en efecto, las verdaderas unidades significativas no son los ladrillos que llamamos palabras, sino otros ladrillos más pequeños que constituyen a las palabras. Estos elementos más pequeños que forman palabras y que son unidades portadoras de significado, reciben, en lingüística, el nombre general de morfemas (del vocablo griego morphé “forma”). 2. TIPOS DE MORFEMAS Los morfemas son, por tanto, las unidades mínimas significativas (provistas de significado) de una lengua.2 La parte de la gramática que estudia los morfemas se llama morfología (en algunos textos aún se ve usados los nombres analogía o accidencia con los que se denominaba antiguamente). Pero el análisis no se detiene aquí: debemos distinguir todavía las clases de morfemas, pues no todos son del mismo tipo, ni se comportan del mismo modo. Para comprender esto, observemos la siguiente serie de palabras: Nación, naciones, nacional, nacionales, nacionalismo, nacionalista, nacionalistas, nacionalmente, nacionalizar, nacionalizo, nacionalización, binacional, multinacional internacional, internacionalista, internacionalizar, internacionalizamos, internacionalización. Con un vistazo nos damos cuenta de que podemos distinguir en estas palabras un elemento común y elementos variables. Ahora, dispongamos las palabras de tal manera que se perciban esos elementos (en la última columna, clasificamos cada palabra): nación (sustantivo) nacion- -es (sustantivo) nacion- -al (adjetivo) nacion- -al- -es (adjetivo) nacion- -al- -ismo (sustantivo) nacion- -al- -ista (sustantivo/adjetivo) nacion- -al- -ista- -s (sustantivo/adjetivo) nacion- -al- -mente (adverbio) nacion- -al- -iz- -ar (verbo) nacion- -al- -iz- -o (verbo) nacion- -al- -iz- -ación (sustantivo) 2 En este sentido de ‘unidad mínima de significado’, los morfemas reciben también el nombre de monemas. Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 195 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya bi- -nacion- -al- (adjetivo) multi- -nacion- -al (adjetivo) inter- -nacion- -al (adjetivo) inter- -nacion- -al -ista (sustantivo) inter- -nacion--al- -iz- -ar (verbo) inter- -nacion- -al- -iz- -amos (verbo) inter- -nacion- -al- -iz- -ación (sustantivo) En primer lugar, observemos el elemento común a toda la serie. Recibe el nombre de morfema radical o simplemente, radical. En sentido amplio, también se denomina raíz (sin embargo, entre los conceptos radical y raíz hay una diferencia que mencionaremos más adelante). También recibe el nombre de base, y como generalmente los radicales o bases son los principales elementos que conforman el léxico de una lengua, también se llaman lexemas (del griego léxis ‘palabra, dicción, expresión’). Las palabras que comparten un mismo radical forman una familia de palabras, y se dice que entre sí son cognadas (‘parientes’). La palabra más sencilla que sirve de referencia para la formación de las demás de la familia se denomina primitiva. Como puede notarse comparando las columnas anteriores, los demás elementos se disponen delante o detrás de los radicales. Reciben el nombre general de afijos, morfemas afijales, o formantes, y hay fundamentalmente dos tipos: prefijos y sufijos.3 Los prefijos se colocan delante de los radicales. Los sufijos (o postfijos, como también los llaman algunos estudiosos) se colocan después. (Hay quienes reservan el nombre de morfema, en sentido estricto, para los afi jos.) Podemos percibir, a partir de los ejemplos, que determinados afijos conforman determinados tipos de palabras. Así pues, hay afi jos nominales (forman sustantivos o nombres), afi jos verbales, afi jos adjetivales y afi jos adverbiales. Entre los sufijos, están los que tienen por función significar las nociones gramaticales (o accidentes, según la gramática tradicional): número y género para las categorías nominales (sustantivo, adjetivo y pronombre), y persona, número, tiempo, modo para el verbo. Esta clase de sufijos reciben el nombre especial de morfemas gramaticales o gramemas, llamados también desinencias en la conjugación o en los estudios de lingüística histórica. Los sufijos que no son gramemas se denominan sufijos léxicos (por ejemplo, los que forman diminutivos). 3 También existen los infijos, que se colocan dentro de la raíz. Entre las lenguas que usan infijos podemos mencionar el latín. P. ej., la raíz latina rup- ‘romper’, toma el infijo -m- para formar los tiempos imperfectos (rumpo, ‘yo rompo’, rumpit ‘él rompe’… compárese éste con el perfecto rupit ‘él rompió’). En la lengua española no existen verdaderos infijos, y sus apariciones supuestas quedan mejor explicadas con la noción de alomorfo, que veremos más adelante. El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 196 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya Hay morfemas que no toman ni requieren afijos para funcionar como palabras aisladas reconocibles, por ejemplo: sol, mar, don, azul, él, es, así, por, sin, y. Se denominan morfemas libres o independientes.4 En cambio, hay otros que requieren unirse a otros morfemas para funcionar como palabras plenas y reconocibles, por ejemplo: gat-, niñ-, amarill-, escrib-, aprend-. Se denominan morfemas ligados o dependientes. Como hemos podido notar por los ejemplos, los radicales son, en unos casos, morfemas libres, y en otros, morfemas ligados. Los sufijos son por definición morfemas ligados. Los prefijos lo son generalmente. Varios estudiosos definen las preposiciones y las conjunciones como morfemas gramaticales libres. 3. PROCEDIMIENTOS MORFOLÓGICOS Llegados a este punto, ya estamos en capacidad de diferenciar los dos principales procedimientos morfológicos, es decir los mecanismos básicos para la formación de palabras. Son la derivación y la composición. La derivación se ha definido tradicionalmente como la formación de palabras por medio de la sufijación, es decir, la adición de sufijos a un radical: Nación, naciones, nacional, nacionales, nacionalismo, nacionalista, nacionalidad, nacionalizar. Las palabras resultantes de la derivación se llaman palabras derivadas. La forma que sirve de referencia o base se denomina primitiva. La derivación realizada con gramemas (p. ej. nación, naciones, alumno, alumna, amar, amamos, temerías) se denomina derivación gramatical o flexión. La composición se define como la formación de palabras por medio de la unión de radicales: Sacapuntas, quitasol, hazmerreír, blanquinegro, pelirrojo, hispanoamericano, teórico-práctico. Como puede notarse, las palabras resultantes de la composición, o palabras compuestas, también pueden tomar sufijos gramaticales. Los morfemas radicales que participan en una composición se denominan componentes. Así, la palabra hazmerreír tiene tres componentes: haz (verbo) - me (pronombre) - reír (verbo). 4 En este caso, las nociones de palabra y radical (raíz) coinciden. Por ello, algunos las llaman palabras radicales o palabras raíces. Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 197 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Según las definiciones tradicionales, también es composición la adición de prefijos a un radical: Binacional, multinacional, internacional, antinacional. Sin embargo, en la lengua española no parece muy correcto incluir la prefijación en la composición. El criterio para haberla incluido se basaba en las características morfológicas de las lenguas clásicas (el latín y el griego), que se consideraban lenguas modelos para el análisis de cualquier otra, aunque esto significase violentar o pasar por alto la naturaleza de esa otra. En el latín y el griego, los prefijos tienen bastante autonomía, y muchos de ellos pueden funcionar como palabras independientes (principalmente como preposiciones o adverbios). Siendo así, se justifica entonces considerar la prefijación como un caso de composición. En cambio, en el español moderno, gran parte de los morfemas que funcionan como prefijos no pueden funcionar como morfemas libres, o no pueden tomar sufijos para formar palabras independientes, por lo cual su comportamiento no se parece al de los verdaderos radicales, sino que es más semejante al de los morfemas sufijales. Por consiguiente, modificando un poco las definiciones tradicionales de derivación y composición, y ajustándonos a la realidad del funcionamiento de la lengua española, podemos decir que la derivación, en español, consiste en la formación de palabras por medio de la afijación (adición de prefijos o sufijos a un radical). Reservamos entonces el nombre de composición para la unión de raíces o radicales. En las gramáticas tradicionales se incluye un procedimiento más de formación de palabras, llamado parasíntesis. Las siguientes son palabras parasintéticas (todas llevan prefijos): Enamorar, empolvar, descorazonar, despavorido, aterciopelado, conducir, reducido, discusión. Como se puede notar, la parasíntesis consiste en aplicar simultáneamente la prefijación y la sufijación (o, según la definición tradicional: la composición y la derivación al mismo tiempo). Pero si consideramos la nueva definición de derivación que hemos propuesto, la parasíntesis no se diferencia en nada de la derivación. En realidad, las gramáticas tradicionales añadían una nota diferenciadora a la definición de parasíntesis: una palabra es parasintética cuando, al separar su prefijo, el resto no existe como palabra independiente. Por ejemplo, tomemos enamorar. Despojémosla del prefijo en- y queda -amorar, que como tal, no es palabra existente del español. Lo mismo pasa con (des-)pavorido, (con-)ducir, El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 198 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya y las demás de la lista. Entonces, según la definición tradicional, la parasíntesis produce palabras que no existirían si no tuvieran el morfema prefijal. En todo caso, se trata de una diferencia bastante sutil y de poca utilidad para nuestros propósitos, y bien podemos prescindir de ella en elanálisis morfológico básico, que pasaremos a explicar a continuación. 4. EL ANÁLISIS MORFOLÓGICO El análisis morfológico consiste en determina cuáles y de qué clase son los morfemas que constituyen una palabra. Para determinar cuáles son los morfemas de una palabra, el procedimiento más general y simple es el método comparativo. Consiste en comparar o confrontar diversas palabras, y determinar en ellas las siguientes circunstancias: Posibilidad de sustituir coherentemente un elemento por otro en la misma posición Cambio de significado con el cambio del elemento. Si ocurren ambas circunstancias, entonces el elemento examinado es un morfema. Observemos la siguiente palabra: despintar ¿La terminación -ar será un morfema? Sustituyámosla por otro elemento, que resulte coherente con el resto de la palabra: despint-ado. Hubo una sustitución coherente. Pero además hubo un cambio de significado: ahora la palabra lleva la noción de ‘acción realizada y recibida por un objeto (noción pasiva)’. Ahora nos damos cuenta de que la terminación -ar, en efecto, tiene un significado distinto: expresa el infi nitivo, es decir, una forma verbal indeterminada, concebida de modo abstracto, pues no determina ni persona ni tiempo. Pero ahora nos podemos preguntar si la terminación -ado es un morfema compacto, o puede analizarse aún más. Si efectuamos una sustitución de -o por -a, resulta despintad-a. Y notamos que -a porta el significado de ‘género femenino’. Entonces, en la terminación -ado, tomada de despintado, concurren dos morfemas: -ad- y -o. El primero expresa la noción de ‘acción ya realizada, o acción recibida por un objeto’, es decir, la idea de ‘participio pasivo’. El segundo determina esta noción de participio pasivo con la idea de ‘género masculino’. Podemos verificar esto • • • Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 199 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya comparando otras palabras que incluyan en su estructura estos mismos morfemas. Veamos los siguientes participios pasivos: cortado, tomado, formado, lanzado, amado, odiado, probado… Y si lo agregamos palabras que no sean participios, comprobamos que el morfema de género -o no requiere estar ligado al morfema de participio pasivo -ad- para unirse a otro morfema. En efecto, veamos la siguiente serie de vocablos de género masculino: maestro, alumno, gato, bueno, malo, amarillo, rojo, numeroso… En cambio, el morfema de participio pasivo (y otros, p. ej., el diminutivo -it- [como en gatito] o el aumentativo -az- [como en buenazo]) necesita concurrir con el morfema de género.5 Por tanto, se trata de un morfema doblemente ligado. Ahora determinemos si el elemento inicial des- es un morfema. Probemos sustituirlo por otro que resulte coherente con el resto de la palabra: re-pintar. Y en efecto, hubo un cambio de significado. Ahora significa ‘pintar de nuevo o volver a pintar’, lo que nos lleva a pensar que el elemento re- porta, en este caso, la noción de ‘reiteración o repetición’. Si comparamos con otras palabras, ello se confirma: releer ‘leer de nuevo’, reformar ‘volver a formar’, retomar ‘tomar de nuevo’, repulir ‘pulir de nuevo’… Por tanto, el elemento des- es un morfema, y lleva el significado de ‘anulación, ablación, acción desecha’. Despintar es, ciertamente, ‘quitar el color pintado’. Ahora nos queda la parte central, -pint-. Su sustitución por otro elemento coherente debería producir un cambio de significado. Y en efecto, esto es lo que sucede en los siguientes ejemplos: des-pist-ar, des-tap-ar, des-lastr-ar, des-cont-ar… De modo que pint- parece un morfema, y por tanto, debería tener su significado. Podemos comprobarlo en la siguiente familia de palabras: 5 Por esta razón, algunos estudiosos afirman que estos morfemas no debería analizarse en dos elementos, sino concebirse siempre como una fusión indivisible: -ado, -ada. Sin embargo, en el análisis que realizamos aquí, no asumimos este punto de vista, aunque admitimos que pueden concebirse como morfemas amalgamados. En todo caso, por comodidad, se puede admitir (y tal era la costumbre en la gramática tradicional) que las formas -ado, -ito,- ero, etc., se consideren cada una como morfemas unitarios. El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 200 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya pinto (adjetivo, p. ej. caballo pinto), pintar, pintura, pintor, pintora… Podemos asociar todas ellas con la noción general de ‘adición de color, de tinte’. Por tanto, pint- es un morfema, y más específicamente, un morfema radical. Resumamos todos nuestros hallazgos en el siguiente análisis morfológico de la palabra despintar: des- -pint- -ar afijo (prefijo) noción de ‘acción deshecha’ radical noción de ‘adición de color’ afijo (sufijo gramatical/ gramema) noción de ‘infinitivo, acción indeterminada’ Y puesto que ya conocemos el procedimiento, ofrecemos a continuación el resultado del análisis morfológico de la palabra internacionalizado:6 inter- -nacion- -al- -iz- -ad- -o prefijo radical sufijo 1 sufijo 2 sufijo 3 sufijo 4 Como vemos en el ejemplo anterior, los afijos, y especialmente los sufijos, pueden encadenarse unos con otros, en cierto orden ya determinado por las reglas de combinación de morfemas que tiene cada lengua. No vamos a dar estas reglas, que pueden ser complejas y contemplar multitud de casos especiales. Solo recordaremos que, en la lengua española, los sufijos gramaticales o gramemas (los que expresan el género, el número, la persona, el tiempo o el modo) ocupan siempre las últimas posiciones. En ciertos casos, en una palabra o en una parte de una palabra no es posible determinar qué parte se corresponde con un significado específico, aunque la misma noción o significado se exprese con morfemas determinados en otras palabras. Es lo que ocurre con las palabras radicales, si bien para este fenómeno de indeterminación morfemática varios estudiosos prefieren recurrir a la noción de morfema cero, que veremos más adelante. También puede suceder que un morfema claramente delimitable porte más de una noción o significado, simultáneamente. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el gramema -mos, presente en los verbos: amamos, tememos, partimos, somos… Este morfema, en los verbos mencionados, significa, simultáneamente, ‘primer persona, número plural, voz activa’. No hay, en este caso, un morfema específico que exprese sólo la noción de persona, u otro que exprese sólo la de número, etc. Se dice entonces que, cuando en un solo morfema concurren simultáneamente varias nociones gramaticales (que podrían haberse expresado originalmente, o en otros casos, con morfemas diferenciados), es un morfema amalgamado. 6 Recordemos que el análisis morfológico no es una división silábica. En el análisis morfológico, cada elemento debe portar un significado para que se justifique su distinción con respecto a los demás. Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 201 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Finalmente, el hecho de que dos o más palabras comiencen o terminen del mismo modo, no significa que lleven el mismo morfema, o que una de las formas coincidentes sea siquiera un morfema. Veamos, por ejemplo, a siguiente lista de palabras: Limpieza, bajeza, tristeza, vileza, rudeza, pobreza, riqueza, pureza. Todas tienen la misma terminación, todas son sustantivos derivados de adjetivos (limpio, bajo, triste, vil, rudo, pobre, rico, puro, respectivamente), y todas llevan el significado general de ‘condición o calidad’ referida al adjetivo de origen: así, limpieza significa “calidad de limpio”; tristeza, “calidad de triste”, etc. Esto demuestra que la terminación común -eza contiene, en efecto, el morfema, -ez-, sufijo que significa precisamente “calidad, condición, estado”. Ahora veamos la siguiente lista: Cabeza, cerveza, corteza, cereza, pieza, reza, empieza, tropieza.Como en la lista anterior, también estas palabras terminan en -eza. Pero ninguna deriva de algún adjetivo, y ninguna significa ‘condición’ o ‘calidad’ (las tres últimas de la lista son verbos). Por tanto, ninguna lleva el sufijo -ez(-a), y es sólo una coincidencia que sus terminaciones tengan la misma forma que ese sufijo. Veamos el análisis morfológico de dos de las palabras dadas como ejemplo: limpieza y cabeza limpi- -ez- -a radical sufijo 1 noción de ‘calidad, condición’ sufijo 2 noción de ‘género femenino’ cabez- -a radical sufijo noción de ‘género femenino’ Entonces, la terminación -eza de limpieza contiene un morfema (sufijo). La terminación -eza de cabeza, no. En conclusión, la coincidencia fonética no indica necesariamente la coincidencia de morfemas. El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 202 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya 5. RAÍZ Y RADICAL Más arriba afirmamos que, si bien en muchos casos los vocablos raíz y radical pueden considerarse sinónimos, en realidad hay una diferencia. Podemos percibirla mediante una de las palabras ya dadas: nación. Vimos que ésta sirve como radical para otras palabras, varias de las cuales ofrecimos anteriormente en una lista. Ahora comparemos nación con la siguiente lista: canción, congregación, educación, estación, mediación, salvación, terminación, acción, dicción, fi cción… En seguida nos damos cuenta de que todas terminan del mismo modo. Esto nos hace sospechar que la terminación -ción es un morfema. Pero no podemos verificarlo hasta que comprobemos: La posibilidad de sustituir el elemento por otro de manera coherente. El cambio de significado resultante del cambio de elemento. Veamos: canto, congregado, educador, estado, mediar, salvar, terminado, acto, dictar, fi cticio… Se han formado nuevas palabras con los mismos elementos iniciales, pero con significados distintos de los de aquellas terminadas en -ción. Ello quiere decir que -ción, en caso de ser un morfema, debe portar un significado particular. Luego de un examen atento, llegamos a saber que, en efecto, -ción sirve para formar sustantivos, y su significado es ‘acción, suceso, efecto, resultado, conjunto de seres o cosas que se forma al realizarse u ocurrir determinada acción’. Ahora, veamos la lista siguiente: confesión, fusión, pasión, tensión, pulsión, prisión, versión, visión, anexión, fl exión, conexión… Si buscamos las definiciones de estas palabras en un buen diccionario, llegamos a saber que su significado general también es ‘acción, suceso, efecto…’. Parece, pues, que este significado no está vinculado propiamente a las terminaciones - ción/-sión/-xión, sino sólo al elemento -ión. Si ello es así, entonces el verdadero • • Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 203 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya morfema es -ión, y la letra que lo precede7 pertenece en realidad al morfema anterior. Comprobemos esto con las sustituciones convenientes: confeS-ar, fuS-ible, paS-ivo, tenS-o, aneX-o… Comprobamos así que la letra que precede a -ión pertenece efectivamente al morfema anterior. Luego de todo este análisis, comprendemos finalmente que la palabra nación, que con esta misma forma (excepto la tilde) sirve de radical para una serie de palabras distintas (nacional, nacionalismo, binacional, nacionalizar…), debe analizarse del modo siguiente: nac- -ión morfema 1 morfema 2 (sufijo) El morfema 1 es precisamente la raíz de la palabra. Y podemos comprobarlo citando otras palabras que también la llevan: nacer, nacemos, nacido, nacimiento. Entonces, ya podemos perfeccionar el análisis de la palabra internacionalizado, que habíamos intentado efectuar anteriormente:8 inter- -NAC- -ion- -al- -iz- -ad- -o prefijo raíz sufijo1 sufijo 2 sufijo 3 sufijo 4 sufijo 5 Ahora ya podemos establecer la diferencia entre raíz y radical: la raíz es el elemento más primitivo e indivisible, que porta la noción fundamental que vincula semánticamente los vocablos de una o más familias de palabras. El radical, por su parte, es el elemento que sirve de base para una familia particular o subfamilia, y puede estar constituido sólo por una raíz o por una raíz modifi cada con afi jos (generalmente, sufi jos) que la determinan un poco más, antes de recibir otros afijos. Ilustremos esto con otro ejemplo. Observemos estas tres series de palabras, que conforman familias: amar, amé, amante, amado, amador… 7 En rigor, no habría que decir “la letra que lo precede”, sino “el sonido”, o mejor, “el fonema que lo precede”. Sin embargo, como nuestra intención es ofrecer unas notas introductorias sobre morfología, podemos pasar por alto esta distinción entre letra y fonema, sin perjuicio de que se comprenda lo que queremos explicar. 8 Insistimos: el análisis morfológico no es una división silábica. El em en to s de m or fo lo gí a El em en to s de m or fo lo gí a 204 I Nociones de gramática PA RT E II Francisco Morales Ardaya amor, amoroso, enamorar, enamoramiento, desamor… amigo, amiga, amiguísimo, amigable, amigote… A simple vista, puede afirmarse que el radical de la primera serie es am-; el de la segunda, amor-, y el de la tercera, amig-. Pero investigando un poco más en la historia del léxico de nuestra lengua, averiguamos que todas las palabras mencionadas en las tres listas comparten un mismo origen etimológico y la misma raíz: AM- (en efecto, todas esas palabras están vinculadas semánticamente por la misma idea general: ‘afecto, cariño’, que es precisamente la noción que la raíz porta). Resulta, entonces, que el radical de la primera serie, am-, coincide con la raíz, mientras que amor- y amig- pueden descomponerse así: AM- -ig- morfema 1 (raíz) morfema 2 r a d i c a l AM- -or- morfema 1 (raíz) morfema 2 r a d i c a l A menudo, para hallar la verdadera raíz de una palabra, es necesario recurrir a la historia de la lengua y tener conocimiento de la etimología.9 Ahora bien, como esto no siempre es posible, con frecuencia debemos conformarnos con la comparación de los elementos que ya conocemos (o que están en uso en el español actual) sin llegar a tanta precisión. Así pues, en caso de duda, o si no es posible llevar más lejos el análisis por falta de información, es preferible hablar de radical y no de raíz cuando hacemos un análisis morfológico. 6. MORFEMAS Y ALOMORFOS Volvamos a observar la familia que ya hemos mencionado anteriormente: Nación, nacer, nacemos, nacido, nacimiento. Si pensamos un poco, recordaremos fácilmente otras formas cognadas: Nazco, nazca, nazcamos, nazcan. 9 Por ejemplo: si conocemos la etimología, sabremos que la palabra enemigo tiene el mismo radical de amigo (lat. inimicus < in + amicus, es decir, ‘no amigo’), y por tanto, la misma raíz AM-. Elem entos de m orfología Elem entos de m orfología 205 I Nociones de gramática P A RTEII Francisco Morales Ardaya Y al pensar un poco más, nos damos cuenta de que podemos mencionar más miembros vinculados, por el origen y el significado, con las palabras anteriores: Nato, natal, natalicio, nativo, natividad, natural, naturaleza. Todas las palabras, las de las tres listas, son cognadas, es decir, todas pertenecen, en última instancia, a la misma familia. Pero tras un examen más atento, notamos que los radicales de los elementos de cada lista no son exactamente iguales. En efecto, tenemos nac-, nazc- y nat-. ¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso debemos seguir analizando estos elementos hasta hallar la verdadera raíz? Quizás resulte que -c- y -t- sean morfemas con un significado especial que distingue en conjunto a los miembros de cada una de las listas, de los miembros de las demás listas; y entonces, la verdadera raíz sería NA-. Si investigamos bien en la historia de la lengua, y conocemos suficientemente el latín, la lengua madre del español, llegaremos a saber que, efectivamente, la raíz