Logo Passei Direto
Buscar
Material
páginas com resultados encontrados.
páginas com resultados encontrados.

Prévia do material em texto

Manual de Lenguaje
Francisco Morales Ardaya
Manual del Lenguaje
Francisco Morales Ardaya
Primera edición, 2008
Diseño de portada: Natalia Merchán
Ilustración: Natalia Merchán
Diseño y diagramación: Natalia Merchán
© Universidad de Los Andes
© Especialización en Promoción de la Lectura y la Escritura
© Francisco Morales Ardaya
Hecho el Depósito de Ley
Depósito legal: If23720084001603
ISBN: 978-980-11-1180-1
 
Este libro fue financiado por
la Especialización en Promoción de la Lectura y la Escritura. 
Puede reproducirse parcial o totalmente siempre que se identifique la fuente.
Impresión: Talleres Gráficos Universitarios, Mérida
Impreso en Venezuela/ Printed in Venezuela
Tabla de contenido
Tabla de contenido
5
 TABLA DE CONTENIDO
 Prólogo 3
Parte I
 La competencia ortográfica 6
 El Uso de las letras 8
 Uso de las mayúsculas 25
 La sílaba 30
 El acento ortográfico o tilde 40
 El acento diacrítico 52
 La separación de las palabras 59
 Otros signos y fenómenos ortográficos 65
 Alografías o variantes ortográficas 69
 Homónimos y parónimos 78
 La puntuación 88
 La puntuación en los diálogos 109
 Utilidad ortográfica de la etimología 115
Parte II
 Las palabras, sus clases y sus funciones 120
 Generalidades sobre los verbos 138
 Los verbos irregulares 160
 Elementos de morfología 179
 Elementos de sintaxis 205
 Los verbos impersonales 234
 La correlación de tiempos 239
Parte III
 Las ideas principales y el resumen 245
 La Concordancia 258
 Dudas frecuentes sobre los verbos 
 Haber impersonal 265
Ta
bl
a 
de
 c
on
te
ni
do
Ta
bl
a 
de
 c
on
te
ni
do
6
 Las faltas de lenguaje 278
 La impropiedad léxica o transgresión semántica 301
 Los Usos del gerundio 310
 Recomendaciones de estilo para la redacción 327
 Los medios de cohesión textual 346
 La progresión temática y la redacción 364
 Las relaciones semánticas entre las frases 387
 El Párrafo y la estructura de los textos 396
 Ejercicios sobre la clasificación de los 
 párrafos y la estructura de los textos 424
 Cuestiones de lenguaje para consultar 
 en diccionarios y gramáticas 443
Prólogo /
 Francisco M
orales Ardaya
Prólogo /
 Francisco M
orales Ardaya
7
 PRÓLOGO
Innumerables son los manuales y tratados de ortografía, gramática y redacción. Innumerables son también los autores que han escrito de tales temas, y entre 
ellos, algunos sumamente célebres e investidos de gran autoridad, como la Real 
Academia Española. Asimismo, hay un sinfín de ediciones para todos los gustos y 
con muy diversos grados de extensión y profundidad.
Existiendo tantos y tales precedentes, no es mi intención dar a la luz pública estas 
páginas para que compitan con las celebridades y las autoridades. No he pretendido 
innovar de modo notable, ni haber hallado la “piedra filosofal” de la ortografía o 
la redacción. Simplemente, he querido componer este Manual para que sirva 
a mi función docente y como texto de apoyo para mis alumnos. Sin aspirar a la 
exhaustividad, he compilado aquellos asuntos que me han parecido indispensables, 
y más necesarios y provechosos para el trabajo que efectuamos en las clases 
universitarias con los alumnos de nuevo ingreso.
Con tal propósito en mente, el Manual está estructurado en tres partes 
fundamentales: 1) cuestiones ortográfi cas, 2) nociones de gramática, y 3) 
apuntes para la lectura y la redacción. En cada una de ellas se procura dar 
respuesta y orientación a los estudiantes sobre numerosos asuntos relativos al 
lenguaje, que suscitan duda frecuente, o que los alumnos, de diversas carreras y 
menciones, necesitan aprender o repasar para aplicar en sus trabajos académicos.
La estructura del Manual en tres partes responde a nuestra opinión de que 
aspirar a un dominio aceptable, no especializado, del lenguaje, cualquiera que sea 
la carrera escogida por el estudiante, debe abarcar al menos esos tres aspectos. 
Efectivamente, no sólo es necesario el conocimiento de las reglas de representación 
Pr
ól
og
o 
 /
 
Fr
an
ci
sc
o 
M
or
al
es
 A
rd
ay
a
Pr
ól
og
o 
 /
 
Fr
an
ci
sc
o 
M
or
al
es
 A
rd
ay
a
8
gráfica de la lengua, sino también el conocimiento, siquiera elemental pero seguro, 
de su estructura (palabras, frases, oraciones) junto con el de una terminología 
lingüística y gramatical básica (necesaria para llamar a las cosas por sus 
nombres), y el conocimiento de las nociones fundamentales y más generales que 
orientan la comprensión y composición de textos.
Probablemente, muchos pensarán que algunos temas incluidos en una de las partes 
quedarían mejor ubicados en otra (por ejemplo, la puntuación, que puede incluirse 
con buenos argumentos tanto entre los asuntos de ortografía como en los de 
redacción). Es una opinión justificada. Sin embargo, la distribución que propongo me 
ha funcionado bien en los cursos universitarios regulares para estudiantes de nuevo 
ingreso, y en los cursos de redacción dirigidos al público general, considerando 
las preguntas más frecuentes de los alumnos, y el tiempo muy limitado del que 
se dispone para las lecciones (la mayoría de las veces, lamentablemente, no queda 
tiempo para estudiar todos los temas tratados en cada parte).
Este Manual no es ni pretende ser una introducción a la lingüística o a la semiología, 
ni un tratado erudito de gramática u ortografía, ni un manual de modelos de 
correspondencia para la labor secretarial o comercial, ni una guía para la redacción 
de informes o trabajos de investigación (quien desee esta clase específica de 
orientación, debe acudir a las numerosas obras, muchas de ellas excelentes y de fácil 
adquisición, que tratan tales temas). En cambio, quiere ser de interés más general, 
considerando las características del público al que va en primer lugar dirigido.
Salvo por alguno que otro término de mi propia acuñación, o por ciertas categorías 
que propongo a fin de crear clasificaciones que considero más claras y coherentes, 
no propongo novedades notables en el estudio o la enseñanza de tales materias. 
Así pues, me he sentido obligado a rendir tributo a aquellos autores reconocidos 
que he logrado consultar detenidamente, y cuyas doctrinas me parecen dignas de 
conocerse y divulgarse. Tal tributo tiene la forma de remisiones a sus obras, con 
señalamiento, cuando conviene, de las partes, capítulos o secciones que me parecen 
más pertinentes para ampliar, profundizar o verificar los temas que se tratan en este 
Manual. Muchas veces he preferido no extenderme en un asunto, pues reconozco 
que ha sido mejor y más doctamente tratado por un autor particular, por lo cual 
remito al lector a la consulta de la obra correspondiente.
He procurado en este Manual ofrecer una visión teórico-práctica de los temas 
tratados en los diferentes capítulos. Admito que no siempre he logrado el equilibrio, 
y que tampoco me satisface del todo el resultado que obtuve en la redacción de 
diversos capítulos, especialmente los de la tercera parte. Puedo excusarme, al 
Prólogo /
 Francisco M
orales Ardaya
Prólogo /
 Francisco M
orales Ardaya
9
menos un poco, aduciendo el apremio para darlos a la imprenta. En todo caso, 
espero que cualquier deficiencia notable pueda subsanarse, si llega a ser posible, en 
una nueva edición.
Finalmente, solo quiero expresar que estoy bien dispuesto a escuchar críticas y 
sugerencias de mis colegas, de mis estudiantes o de cualquier otra persona que 
tenga a bien leer mis páginas.Con tal ayuda, quizás este Manual podrá convertirse 
en texto más provechoso y de mayores alcances.
Francisco Morales Ardaya
ULA Táchira
Noviembre de 2007
La com
petencia ortográfica
La com
petencia ortográfica
11
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 
 LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA
Escribir una lengua con corrección implica al menos cinco aspectos distintos:
El uso de las letras o grafemas, que abarca: a) el uso de las letras que 
producen dudas por su valor fonético (igual o muy similar a las de otras, 
por las cuales se cambian equivocadamente, como b y v), y b) el uso de las 
mayúsculas.
El uso de los signos auxiliares, que comprende básicamente: a) el uso de 
marcas de acentuación (tildes), y b) el uso de signos diacríticos.
La adecuada silabación de los vocablos cuando es necesario dividirlos al 
final de renglón, o cuando se deben escribir las marcas de acentuación o 
ciertos diacríticos.
La adecuada separación de las palabras en el texto, por medio de 
espacios en blanco.
El uso de los signos de puntuación.
El dominio general de las normas que rigen la escritura de una lengua recibe el 
nombre de competencia ortográfica (Linares Rivas, 2000). Puesto que la 
ortografía comprende varios aspectos, podemos distinguir en la competencia 
ortográfica varias subcompetencias o competencias específicas, entre ellas las 
siguientes:
Competencia ortografémica u ortografemática: dominio de las 
normas que rigen el uso de los grafemas o letras, lo cual incluye el empleo 
adecuado de las mayúsculas.
Competencia ortotónica: dominio de las normas que rigen el uso de 
los acentos gráficos o tildes.
Competencia ortosilábica: dominio de las normas de silabación de los 
vocablos, para dividirlos al final de un renglón o para aplicar las normas de 
acentuación gráfica.1
Por lo tanto, dominar la ortografía de una lengua como el español significa alcanzar 
todas las subcompetencias ortográficas. Cada una de ellas puede lograrse por 
separado (aunque la ortotónica depende estrechamente de la ortosilábica). Tal 
1 Debemos al profesor Arturo Linares Rivas la invención de esta clasificación en tres subcompetencias 
básicas; y en ella nos hemos inspirado para proponer las que nombramos después.
•
•
•
•
•
1.
2.
3.
1 LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA1 LA COMPETENCIA ORTOGRÁFICA
12
La
 c
om
pe
te
nc
ia
 o
rt
og
rá
fi
ca
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
posibilidad se comprueba al tenerse en cuenta que, por ejemplo, muchas personas 
escriben correctamente las letras de una palabra sin saber aplicar las reglas del acento 
gráfico, o viceversa. Sin embargo, lo ideal es dominar todas esas competencias 
específicas si se quiere dominar enteramente la ortografía.
Ahora bien, si tenemos en cuenta los cinco aspectos mencionados en la primera lista, 
podemos considerar además otras dos subcompetencias: la ortodiastemática y la 
ortostíctica. La competencia ortodiastemática (nombre que proponemos, 
compuesto de los vocablos griegos orthós “recto, correcto”, y diástema “intervalo, 
distancia”) es el conocimiento de cómo se separan ortográficamente las palabras 
unas de otras por espacios en blanco. Para ello es necesario, por una parte, saber 
las categorías gramaticales y los mecanismos de formación de palabras en español; 
y por otra parte, conocer los caprichos del uso ya establecidos y aceptados por las 
autoridades en materia de lenguaje, como la Real Academia Española. 
La competencia ortostíctica (nombre que proponemos para el dominio de 
la puntuación; de los vocablos griegos orthós “correcto”, y stíxis “puntuación”), es 
el dominio de las normas que rigen la puntuación y se refiere, ciertamente, a un 
aspecto gráfico de la lengua. Sin embargo, plantea también problemas sintácticos y 
semánticos. Y si consideramos que la competencia ortografemática abarca en 
realidad dos aspectos diferentes, podemos darle un nombre específico a cada una 
de estas subcompetencias: competencia estequiográfica (del griego stoikheîon 
“letra individual, carácter o signo de escritura”, y graphé “escritura”) o dominio del 
uso de las letras que producen dudas; y competencia cafaleográfica (del griego 
kephalaía graphé “escritura mayúscula”), para el dominio del uso de las mayúsculas.
 PARA SABER MÁS:
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investiga-
ciones Lingüísticas. Véase especialmente Capítulo primero: La competencia ortosilábica, 
sección 1.1.; Capítulo segundo: La competencia ortotónica, sección 1.1; y Capítulo tercero: La 
competencia ortografémica, sección 1.1.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua es-
pañola. Madrid: Espasa Calpe. Véase Primera Parte: Fonología, capítulo 1.8. Ortografía. 
Ortografía de la lengua española (1999). Madrid: Espasa Calpe. Véase especialmen-
te Capítulo I: Elementos y principios generales de la ortografía española.
   
El uso de las letras
El uso de las letras
13
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 EL USO DE LAS LETRAS
1. EL ALFABETO ESPAÑOL 
La lengua española usa el alfabeto latino,1 con algunas adiciones. Teniendo en 
cuenta éstas, podemos decir entonces que existe un alfabeto español. El alfabeto 
español contemporáneo está compuesto de las siguientes letras (mayúsculas y 
minúsculas):
A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z
a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z
Observaciones:
Desde 1803 hasta 1994 figuraron como letras independientes la ch y la ll. 
Hoy, en los diccionarios, están integradas a la c y a la l, respectivamente.
Los grupos ch, gu (+ e, i), ll, qu y rr, compuestos de dos letras cuya 
combinación representa un único sonido, reciben el nombre especial de 
dígrafos o digramas. Ejemplos: chino, guerra, lluvia, quiso, carro.
La ñ, a pesar de las propuestas de algunos, sigue contando como letra 
independiente.
La v tiene varios nombres: ve corta, ve baja, uve, y en el español, desde hace 
varios siglos, se pronuncia exactamente igual que la b. Por tanto, el nombre 
de ve labiodental para la v es totalmente inadecuado,2 y cualquier intento 
de diferenciar la b de la v en la pronunciación del español moderno debe 
considerarse afectación o pedantería.
La y tiene por nombres i griega y ye, ambos correctos.
La w, llamada doble ve, ve doble o uve doble, se incorporó al alfabeto español 
oficialmente a mediados del siglo pasado. Sólo se emplea para escribir 
1 El alfabeto latino, llamado así porque fue creado por los hablantes del latín (Roma y el Imperio 
romano), es el que se usa en la mayoría de las lenguas de Europa occidental (español, portugués, 
francés, italiano, inglés, alemán…), y su uso se ha extendido a gran parte de las lenguas del mundo, 
especialmente aquellas que no contaban con un alfabeto propio. El alfabeto latino que usaron los 
romanos se escribía solo con mayúsculas, carecía de la j y la w, tenía sólo el signo V para las dos que 
distinguimos hoy en día: u y v; e incorporó la y y la z sólo para escribir palabras de origen extranjero, 
principalmente de origen griego.
2 Por supuesto, la pronunciación labiodental de la v sí es correcta en otras lenguas, como el francés, 
el italiano y el inglés.
•
•
•
•
•
•
2 EL USO DE LAS LETRAS2 EL USO DE LAS LETRAS2
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
14
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
nombres extranjeros que lleven esta letra, o las palabras derivadas de éstos: 
Washington, washingtoniano, wolframio, darwinismo.
2. LAS BASES DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA 
SON TRES LAS BASES SOBRE LAS CUALES SE FUNDA LA ORTOGRAFÍA DEL ESPAÑOL: LA PRONUNCIA-
CIÓN, LA ETIMOLOGÍA Y EL USO CULTO.La pronunciación: En principio, las palabras españolas se escriben 
como se pronuncian. Cuando esto no ocurre, se debe a la etimología o a la 
imposición del uso culto.
La etimología: La ortografía de muchos vocablos se explica por su origen 
etimológico. Por ejemplo, hombre se escribe con h porque deriva de la 
palabra latina homo, que también se escribe con h.
El uso culto: La ortografía de ciertas palabras no se corresponde con su 
origen etimológico, pero el uso constante de la gente instruida ha autorizado 
esas formas, al principio aberrantes, pero que hoy en día son las que se 
consideran correctas. Ejemplo: la palabra invierno, según la etimología, 
debería escribirse con h inicial y con b, “himbierno”, pues deriva del vocablo 
latino hibernum; sin embargo, el uso culto ha impuesto la forma sin h y con 
v, y esta es hoy en día la forma que se tiene por acertada.
3. LAS “REGLAS DE ORO” DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA
Aquí damos el nombre de “Reglas de Oro” a aquellas normas ortográficas cuya 
aplicación es tan segura y constante, que resuelven la mayor parte de las dudas. 
Puesto que no tienen excepciones o tienen muy pocas de uso frecuente, son estas 
las reglas que realmente vale la pena memorizar.
Notas: 
a > b significa “la palabra a da origen a la palabra b”. 
a < b significa “la palabra a deriva o proviene de la palabra b”.
El asterisco (*) colocado delante de una palabra o frase indica que ésta es 
incorrecta o inusitada.
Regla general: Las palabras derivadas o compuestas generalmente conservan la 
ortografía de las primitivas o simples; dicho de otro modo, las palabras de una 
misma familia (COGNADOS) por lo común conservan una misma ortografía. Ejemplos: 
•
•
•
•
•
•
El uso de las letras
El uso de las letras
15
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
pereza > perezoso; confuso > confusión; tragedia > trágico; haber > había, hubo, 
habrá, he, ha; hacer > deshacer; vaina > envainar.
En español, en vez de ze y zi, se escribe casi siempre ce y ci. Ejemplos: 
pez > peces; luz > lucero, lucecita, lucir; lápiz > lápices, lapicero, lapicito; 
veloz > veloces, velocidad; diez > dieciocho, decena; alzar > alcé, alcemos. 
Excepciones notables: zepelín, Zenón, Zea, zeta, eczema (también eccema), 
zinc (también cinc), zigzag, enzima (también encima “catalizador orgánico”).
Se puede escribir rr solamente entre dos vocales: perro, correr, zorra, carro. 
Por tanto, son incorrectas las siguientes grafías: *Isrrael, *enrredar, *honrrar, 
*sonrreír, *alrrededor, pues la rr no es intervocálica. Corolario: La r inicial 
se convierte en rr cuando ha de quedar entre dos vocales en los compuestos: 
hazmerreír (haz + me + reír), antirreligioso (anti + religioso).
Se escribe m y no n delante de b y p: campo, cambio, trombón, trompeta. 
Corolario: En las palabras compuestas, la n final del primer componente 
se convierte en m delante de la b o p inicial del segundo componente: 
compartir (con + partir), imposible (in + posible), embromar (en + broma).
Se escribe n y no m delante de v: envolver, invariable, conversar, enviar.
En la conjugación, la g de las terminaciones -ger y -gir se sustituye por j 
si ha de quedar delante de a o de o, a fin de conservar el fonema o sonido 
original. Ejemplos: coger > coges, cogemos (se aplica normalmente la regla 
general), pero cojo, cojamos; dirigir > dirige, dirigen (se aplica normalmente 
la regla general), pero dirijo, dirijan.
En español se escribe bl y br, nunca vl ni vr: blanco, blusa, brinco, broma. 
Excepción: Vladimir o Vladimiro, pero es un nombre de origen eslavo.
Se escriben con y y no con i las siguientes terminaciones tónicas,3 
que forman diptongos o triptongos: - ay (-uay), -ey (-uey), -oy y -
uy. Ejemplos: ay, hay, estay, Paraguay, ley, rey, buey, soy, doy, estoy, muy, 
cocuy. Excepciones: Adonái (también Adonay), samurái, bonsái, pero estas 
palabras son de origen extranjero (la primera es de origen hebreo; las otras 
dos, de origen japonés).
Generalmente, los diptongos iniciales de palabra que comienzan con i- / 
u- se escriben con h (hia-, hie-, hua-, hue-, hui-). Ejemplos: hiato, 
hialino, hierro, hierba, huaca, hueco, huella, huida. Nota: Varias de estas 
haches se explican también por etimología, o por un fenómeno de fonética 
histórica.4
3 El adjetivo tónico, -a quiere decir “que lleva el acento”, sea fonético (= prosódico) o gráfico.
4 Este fenómeno de fonética histórica es la transformación regular de la f- inicial en h-, en la evolución 
del latín al español, p. ej. lat. farina > esp. harina; lat. ferrum > esp. hierro; lat. fugire > esp. huir.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
16
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
4. LETRAS CUYO USO PRODUCE DUDAS FRECUENTES
Puede ocurrir que dos o más letras tengan un mismo valor fonético (o como se dice 
popularmente, “un mismo sonido”). Por esta razón es fácil equivocarse escribiendo 
la una por la otra. Así pues, dominar la ortografía de las letras consiste básicamente 
en evitar esa equivocación.5 
Lo más práctico para alcanzar tal dominio es practicar la lectura de modo constante 
y variado, y ejercitar la memoria visual. Sin embargo, no está de más conocer ciertas 
reglas, que, a pesar de las excepciones que puedan tener, siempre ofrecen alguna 
orientación.
A continuación, ofrecemos las reglas que nos parecen más útiles.
 
USO DE LA B
Se escribe b:
Después de m: cambio, tumbar.
En los verbos cuyo infinitivo termina en -bir: recibir, concebir, escribir. 
Excepciones: hervir, servir y vivir, y sus compuestos o derivados (llevan v 
por etimología).
En las terminaciones del copretérito (= pretérito imperfecto)6 de la 
primera conjugación: amaba, sacaba, volaba, caminaba..., y en el copretérito 
del verbo ir: iba, ibas, íbamos...
En los sustantivos7 terminados en -bilidad (derivados de adjetivos que 
5 La igualdad de valor fonético de dos o más letras se debe principalmente a las transformaciones que 
ha sufrido la pronunciación de la lengua española. En efecto, nuestro idioma, a lo largo de su historia, 
no se ha pronunciado siempre del mismo modo. Muchas veces ha ocurrido el fenómeno siguiente: 
dos letras que en el castellano antiguo tenían valor fonético diferente, han llegado a coincidir en una 
misma pronunciación en la lengua moderna, debido a una evolución fonética particular. Tal es el 
caso de la confusión de b y v, y particularmente en Hispanoamérica, el caso de la confusión de s y z. 
Quien esté interesado en saber más sobre cómo ocurrieron estas y otras evoluciones fonéticas desde 
castellano antiguo hasta las formas del español moderno (muchas de las cuales ocasionaron dificultades 
ortográficas en la escritura actual), debe consultar un libro sobre la historia de la lengua española, 
como el Manual de gramática histórica española, de R. Menéndez Pidal, y Biografía de una 
lengua, de Enrique Obediente.
6 Sobre la nomenclatura de los tiempos de la conjugación, véase el capítulo Generalidades sobre los 
verbos.
7 Sobre la clasificación de las palabras (sustantivos, adjetivos, verbos, etc.), véase el capítulo Las 
palabras y sus funciones.
1.
2.
3.
4.
El uso de las letras
El uso de las letras
17
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
terminan en -able o -ible): amabilidad, estabilidad, sensibilidad. Atención: 
movilidad (< móvil) y civilidad (< civil) se escriben con v.
USO DE LA V
Se escribe v:
Después de n: enviar, invierno.
Después de los prefijos latinos ad-, ob-, sub-: advertencia, adverbio, obvio, 
subversión.
En los adjetivos y sustantivos de origen latino terminados en -avo, -ave, 
-eve, -evo e -ivo (y sus respectivos femeninos y plurales): octavo, octava, 
octavos, grave, leve, longevo, pasivo, adjetivo, sustantivo. Atención: árabe, y los 
derivados de sílaba (monosílabo, disílabo, trisílabo...) se escriben con b.
El pretérito simple (y los tiempos derivadosde este) de los verbos andar, 
estar y tener: anduve, estuviste, tuvieron, anduviera, estuvieses, tuviere.
En el sufijo -voro/-vora “que come o devora” (< vorare “engullir”): carnívoro, 
carnívora, omnívoro, herbívoro (< lat. herba, “hierba”). Atención: víbora (< 
lat. vipera) se escribe con b.
USO DE LA C (ANTE E , I)
Se escriben con c:
Las combinaciones ce y ci que, en la ortografía española, casi siempre 
sustituyen a ze y zi. Por lo tanto, se escriben con c, en vez de z, los 
derivados de palabras cuyo radical termina en -z, para que esta letra no 
quede delante de una e o una i: empezar > empezó, pero empecé, empecemos; 
rapaz > rapaces, rapacidad.
Los verbos en -ciar derivados de sustantivos terminados en -cia o -
cio: diferenciar (< diferencia), distanciar (< distancia), espaciar (< espacio). 
Atención: Ansiar, lisiar, extasiar, anestesiar se escriben con s, pues provienen 
respectivamente de ansia, lesión, éxtasis, anestesia.
Los verbos en -ecer: merecer, ennegrecer, envejecer.
Los sustantivos con el sufijo -ción que, por lo común, pueden relacionarse 
etimológicamente con palabras castellanas que llevan una d o una t en la 
terminación después de la raíz verbal (más concretamente, palabras que 
terminan en -do, -dor, -to, -tor, -tivo): estación (estado), gobernación (gobernador), 
canción (canto), invención (invento, inventor), educación (educador, educativo), 
1.
2.
3.
4.
5.
1.
2.
3.
4.
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
18
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
acción (acto, actor, activo).
Los sufijos diminutivos -cito, -ecito, -cecito: amorcito, panecito, pececito 
(de pez), piececito (de pie). Atención: En palabras como vasito, traviesito, 
Tomasito y Jesusito, la s pertenece a la raíz, no al sufijo.8 
Las terminaciones:9
-ancia, -encia: constancia, arrogancia, diligencia, prudencia (excepción: 
ansia);
-acia, -acio: farmacia, reacio;
-icia, -icio: caricia, ofi cio;
-icie: calvicie, superfi cie;
-ucia, -ucio: minucia, sucio.
USO DE LA Z
Se escriben con z:
Los adjetivos de origen latino terminados en -az y -oz, cuyos plurales 
acaban en -ces: capaz (pl. capaces), rapaz, veraz, atroz, feroz.
Los verbos con el sufijo -izar (derivados de adjetivos o sustantivos): 
agilizar (< ágil), esterilizar (< estéril), castellanizar (< castellano), organizar 
(< órgano). También enraizar (< en + raíz), rizar (< rizo) e izar (“elevar”). 
Atención: Alisar (< liso), decomisar (< decomiso), guisar (< guiso), avisar 
(< aviso), visar, revisar, divisar (los tres derivan de la raíz latina vis- “vista, 
visión; distinción, separación”) se escriben con s.
La primera persona de presente de indicativo (y tiempos derivados) de la 
mayoría de los verbos irregulares en -acer, -ecer y -ucir: complazco, merezco, 
conduzco, merezcamos, conduzca, conduzcan. Atención: De mecer se forma 
(yo) mezo, meza, mezas… (véase el punto siguiente).
Las formas de los verbos regulares terminados en -cer y -cir (mecer, vencer, 
torcer, esparcir), en reemplazo de la c final de la raíz (mec-, venc-, torc-, esparc-
), cada vez que esta c fuera a quedar delante de una a o una o: vencer, vencen, 
vencimos, vencieras, vencido, pero venzo, venzas, venza…; esparcir, esparcen, 
esparcimos, esparcieras, esparcido, pero esparzo, esparza, esparzas…
8 Para la correcta formación de los diminutivos en español, consúltese: Real Academia Española, 
Diccionario de la lengua española (1992, 21.a ed.), última página del tomo II.
9 Algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no lo son. Los sufijos se distinguen de las simples 
terminaciones porque son portadores de un significado. Una explicación más pormenorizada se hallará 
en el capítulo Elementos de morfología.
5.
6.
•
•
•
•
•
1.
2.
3.
4.
El uso de las letras
El uso de las letras
19
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
Los sufijos: 10
-anza, -azón de sustantivos femeninos, generalmente derivados 
de verbos (denotan acción, efecto, cualidad, facultad): bonanza, 
confi anza, crianza, esperanza, razón, hinchazón, picazón, quemazón, salazón, 
armazón;
-azo (aumentativo, o cuando significa “golpe”): carrazo, mujeraza, 
portazo, pelotazo;
-azgo (denota condición, dignidad): mayorazgo, mecenazgo, 
almirantazgo;
-ez, -eza (denotan condición, cualidad): vejez, pesadez, tristeza, vileza;
-triz de adjetivos o sustantivos femeninos (denota agente, “la que 
hace”): actriz, directriz, emperatriz, institutriz, motriz (la forma masculina 
termina en -dor o -tor)11;
-izo (denota propensión, condición, cualidad): corredizo, salidizo, 
enfermizo, calizo, pasadizo;
-zuelo (diminutivo o despectivo): pañizuelo, piecezuelo, escritorzuelo, 
mujerzuela (atención: en palabras como pozuelo [< pozo], cazuela 
[< cazo] y Venezuela [< Venecia], la z pertenece a la raíz, no a la 
terminación);
-az, -ez, -iz, -oz de los patronímicos: Pérez (“hijo de Pero o 
Pedro”), Rodríguez (“hijo de Rodrigo”), González (“hijo de Gonzalo”), 
Díaz, Ruiz, Muñoz.
Las siguientes palabras, que, contrariamente a la regla general, llevan z 
delante de e y de i: zéjel, zendo, zenit (también cenit, más frecuente)12, 
zepelín, zeta o zeda (también ceda, raro), zeugma (también ceugma), zinc 
(también cinc), zigoto (también cigoto), zigurat, zigzag o ziszás, zigzaguear, 
zipizape, azeuxis (también aceuxis), eczema (también eccema), enzima (también 
encima “catalizador orgánico”), Zea, Zebedeo, Zendavesta, Zenobio,-a (también 
Cenobio, -a), Zenón, Zeus, Zimbabwe o Zimbabue, zimbabuense, Zelanda o Zelandia, 
10 Reiteramos: sobre la noción de sufijo (un tipo de morfema), véase el capítulo Elementos de 
morfología. Aunque dejamos la explicación más amplia del tema en el capítulo mencionado, debemos 
recordar aquí que la coincidencia en la terminación de dos o más palabras no significa necesariamente 
que lleven el mismo sufijo, o que siquiera haya un sufijo. Por ejemplo, las palabras gentileza y cerveza 
llevan la misma terminación, pero sólo es sufijo en la primera. Las palabras bonanza y panza terminan 
en las mismas cuatro letras, pero éstas forman un sufijo sólo en la primera. En efecto, sólo puede 
llamarse sufi jo a una terminación a la cual pueda asociarse un significado determinado. Por tanto, 
aclaramos que, cuando una regla ortográfica establezca específicamente que se aplica a determinados 
sufijos, sólo debe considerarse válida para éstos, y no para cualquier terminación igual o parecida a 
los sufijos de que se trate.
11 Por lo tanto, la palabra automotriz es de género femenino, y no es correcto decir, por ejemplo, 
mecánico *automotriz.
12 Se escribe zenit (cenit), no *zénit (*cénit), puesto que es palabra aguda, no grave.
5.
•
•
•
•
•
•
•
•
6.
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
20
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
zelandés (también celandés, raro). Hoy en día ya no se escribe zebra (la forma 
original), sino cebra.
USO DE LA S
Se escriben con s:
Los sustantivos en -sión que, muchas veces, pueden relacionarse 
etimológicamente con palabras castellanas terminadas en -so, -sor, -sar: 
versión (verso), ilusión (iluso), tensión (tenso), confesión (confesar, confesor), posesión 
(poseso), visión (visor), expresión (expreso, expresar), conclusión (inconcluso). Esta 
s es etimológica; por tanto, si no se puede relacionar un sustantivo en -sión 
(p. ej. pasión) con al menos un cognado fácilmente reconocible en español 
que termine en -so, -sor, -sar, más vale despejar la duda ortográfica con un 
diccionario, o conocer un poco de latín. 
Los adjetivos en -sible y -sivo que están relacionados etimológicamente 
con los sustantivos en -sión: visible, posesivo, expresivo, conclusivo.
El pronombre se (3.a persona) que aparece como sílaba añadida al final 
de un verbo, generalmente en infinitivo o gerundio: quedarse, despertarse, 
arrepintiéndose, quejándose. Atención: En formas verbales como ejerce, 
esfuerce, converse,disperse, etc., la c o la s pertenecen a la raíz, pues no llevan 
ningún pronombre.
Las terminaciones del pretérito de subjuntivo: contase, contases, contásemos, 
temiese, temieses, temiésemos, partiese, partieses, partiésemos.
Las terminaciones -sco, -sca de sustantivos y adjetivos: peñasco, borrasca, 
burlesco, quijotesco, obelisco, levantisco, hosco, tosco, pardusco (también parduzco), 
verdusco. Excepciones: bizco, pellizco, pizca, blanquizco o blancuzco, negrizco 
o negruzco, blanduzco. Atención: Las formas verbales llevan z (complazco, 
merezco, conduzca, etc.).
Los sufijos:
-ense (para formar gentilicios): canadiense, costarricense, nicaragüense, 
parisiense, emeritense, sancristobalense (excepción: vascuence);
-ésimo (para formar numerales ordinales): vigésimo, trigésimo, 
cuadragésimo... (excepción: décimo, pues proviene del numeral latino 
decem “diez”);
-esa, -isa (denotan cargo, oficio o dignidad): princesa, alcaldesa, 
poetisa, sacerdotisa;
-oso (para formar adjetivos que expresan la idea “lleno de”, “abundante 
en”): gracioso, hermoso, perezoso (< pereza + suf. -oso), silencioso.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
•
•
•
•
El uso de las letras
El uso de las letras
21
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
USO DE LA X
Se escriben con x:
El prefijo ex- (de origen latino o griego). Aparece ex-, generalmente, ante -cr-, 
-pla-, -ple-, -pli-, -plo-, -pre-, -pri-, -pro-. Ejemplos: exacerbar, exacto, exagerar, exaltar, 
examen, exceder, excelente, excelso, excéntrico, excepción, excepto, exceso, excitar, exclamar, 
excluir, exculpar, excursión, excusar, execrar, exento, exequias, exhalar, exhausto, exhibir, 
exhortar, exhumar, exiguo, exilio, eximio, eximir, existir, éxito, éxodo, exorbitante (atención: 
sin h), exorcismo, exótico, expandir, expedir, expeler, expender, expensas, experiencia, expiar 
(distíngase de espiar), expiación, expirar (distíngase de espirar), explayar, explicar, 
explorar, explotar, exponer, exportar, expresar, exprimir, expropiar, expulsar, exquisito, éxtasis, 
extemporáneo, extender, extenuar, exterior, externo, exterminar, extinguir, extirpar, extraer, 
extremo, exuberante (atención: sin h), exultar, inexorable... Atención: Palabras como 
esplendor, espléndido, espiral, espontáneo, etc., no llevan el prefijo ex-, y por tanto, 
no llevan x. Tampoco se escriben con x las palabras eczema (o eccema), facsímil(e), 
fucsia, fl ác(c)ido.
El prefijo extra (de origen latino) y sus derivados: extraordinario, extravagante, 
extraño. Busquemos en un diccionario otros vocablos compuestos con el 
prefijo extra-. Atención: Las palabras extraer, extracción, extracto, extractor, 
extractar no llevan el prefijo extra-, sino ex-: ex + traer, ex + tracción, etc. 
Tampoco llevan el prefijo extra- ni ex- palabras como estrafalario, estratosfera, 
estrago, etc.
USO DE LA G (ANTE E, I)
Se escriben con g:
Los verbos en -ger y -gir (llevan g por etimología): coger, escoger, dirigir, 
exigir, sumergir, y todas sus formas que llevan una e o una i después de esa 
g: coges, coge, cogemos, escogí, escogieron, dirigiré, dirigirás, exigiera, exigiéramos, 
sumergido, sumergiendo. Atención: tejer, crujir brujir, grujir se escriben con j.
Las terminaciones:13
 -ge, en vocablos de origen griego: enálage, esfi nge, faringe, laringe; 
-géneo, -génico, -geno, -genio, -(í)gena, -(í)geno (< raíz griega 
y latina gen- “género, raza, clase, origen, nacimiento”): homogéneo, 
transgénico, hidrógeno; primigenio, ingenio, indígena, alienígeno;
-gésimo, -gesimal, -genario (de numerales latinos): vigésimo, 
trigésimo, sexagésimo, sexagesimal, sexagenario;
-gia, -gio, -ginal, -gión, -gional, -ginoso (en vocablos de origen 
13 Como podrá notarse, algunas de estas terminaciones son sufijos, otras no.
1.
2.
1.
2.
•
•
•
•
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
22
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
latino que llevan g en su raíz): magia (< mago < lat. magus), colegio 
(< lat. collegium), elogio (< lat. elogium), virginal (<virgen < lat. 
virgo), original (< origen < lat. origo), región (< lat. regio), regional, 
oleaginoso (< lat. oleaginus), cartilaginoso (< cartílago)... (excepción: 
aguajinoso); 
-(í)gero, -gerante (< verbo latino gerere “llevar, hacer”): alígero, 
armígero, beligerante; 
-logía, -lógico(-a), -logético, -logismo (< gr. lógos “palabra, 
discurso”): etimología, biológico, ilógico, lógica, apologético, silogismo. 
 
USO DE LA J (ANTE E, I) 
Se escriben con j:
Las palabras derivadas de otras que llevan j: caja > cajita; tarja > tarjeta; 
dejar > dejé. 
La terminación -aje (de origen francés y provenzal)14: garaje, pasaje, pelaje, 
plumaje, ramaje, salvaje. Excepciones: ambages (de origen latino) y enálage 
(de origen griego). 
Las palabras terminadas en -jero, -jería: extranjero, cerrajería, conserjería. 
Excepciones: ligero, y los vocablos que llevan el sufijo de origen latino 
-gero “que lleva” (< gerere “llevar, hacer”): alígero, fl amígero (véase Uso de 
la G, punto 2).
El pretérito simple (y tiempos derivados) de traer y decir: traje, trajiste, 
trajeran, dije, dijimos, dijese.
El pretérito simple (y tiempos derivados) de los verbos en -ducir: conduje, 
dedujiste, tradujeron. 
En sustitución de la g que llevan los verbos terminados en -ger o -gir, 
cuando esta letra pudiera quedar ante la a o la o de ciertas desinencias 
verbales: coger, cogemos, cogí, cogeré, pero cojo, cojamos, cojan; corregir, corregimos, 
corregiste, corrigiese, pero corrijo, corrijamos, corrijan.
USO DE LA Y
Se escribe y:
Cuando es conjunción copulativa: profesores y alumnos, amigos y enemigos.
En vez de i cuando es final de palabra, siguiendo a una vocal con la cual 
14 Sin embargo, en estas lenguas, el sufijo respectivo se escribe con g: fr. garage, prov. salvatge.
•
•
1.
2.
3.
4.
5.
6.
1.
2.
El uso de las letras
El uso de las letras
23
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
forma diptongo o triptongo tónico: estay, hay, ley, rey, buey, doy, estoy, Uruguay. 
Excepciones: samurái, bonsái, Adonái (aunque a vece se ve escrito también 
Adonay). 
En las siguientes palabras que tienen homófonos: arroyo (distinta de arrollo), 
baya (distinta de vaya [forma del verbo ir], y de valla), cayó (de caer; distinta 
de calló, forma del verbo callar), gayo (distinto de gallo), haya (de haber; 
distinto de de halla, forma del verbo hallar), haya (cierta especie de árbol), 
hoya (distinto de olla), poyo (distinto de pollo), rayar (distinto de rallar), rayo 
(distinto de rallo), vaya (de ir; distinto de baya y de valla).15 
USO DE LA LL
Se escriben con ll:
El sufijo diminutivo -illo/-illa: chiquillo, cigarrillo, zorrillo, camilla, cartilla, 
cucharilla, esterilla, Francisquillo. 
Diversos verbos terminados en -llar, -llir: fallar, hallar, bullir, mullir. 
Excepción: puyar.
Varios vocablos originados de palabras latinas que comenzaban con cl-, fl - 
o pl-: llave (< lat. clavis), llama (< lat. fl amma), lluvia (< lat. pluvia). Esto 
puede saberse buscando cognados de esos vocablos: de llave encontramos 
los cognados clave, clavícula; de llama, los cognados fl ama, fl amante, fl amear; 
de lluvia tenemos pluvial, pluvioso. 
USO DE LA H
Se escriben con h:
La mayoría de las palabras que la llevaban en su origen (h etimológica). 
Ejemplos: haber, hábil, hebreo, historia, hombre, horror, hostia, humilde, humano 
(< lat. habere, habilis, hebraeus, historia, homo, horror, hostia, humilis, humanus). 
Excepciones notables: España (< lat. Hispania), asta (“lanza” o “cuerno”, 
< lat. hasta), invierno (< lat. hibernum), arpa (< francés harpe, del germánico 
harpa “rastrillo”, pero aún se considera también correcta la forma con h), 
armonía (< gr. harmonía, pero aún se considera también correcta la forma 
con h).16 
15 Papagayo no deriva de gallo, sino del vocablo occitano babagai, que a su vez proviene, probablemente, 
del árabe.
16 En cambio, la h de húmedo y de humores antietimológica: un error ortográfico del latín medieval 
3.
1.
2.
3.
1.
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
24
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Los diptongos iniciales hia-, hie-, hua-, hue-, hui-. Ejemplos: hiato, 
hierro, huaca, hueso, huida. Como hemos dicho más atrás, varias de estas 
haches se explican también por etimología o por un fenómeno de fonética 
histórica.17
Muchas palabras que tenían f inicial en su origen: hablar, hacer, halcón, harina, 
hierro, hijo, hilo, hoja, humo18 (< castellano medieval fablar, fazer, falcón, farina, 
fi erro, fi jo, fi lo, foja, fumo; a su vez < latín fabulari, facere, falco, farina, ferrum, 
fi lius, fi lum, folia, fumus).19 Esto puede saberse buscando cognados de esas 
palabras, que conserven la f inicial de la raíz: fábula, satisfacer, factible, factor, 
farináceo, férreo, ferrocarril, fi lial, fi liación, afi liar, folio, follaje, fi lo, fi liforme, 
fumar, fumarola.
Diversos prefijos y raíces prefijales de origen griego: hagio-, hecto-, helio-
, hemato-, hepato-, hetero-, hexa-, hepta-, hidro-, hiero-, higro-, hipo- 
(< híppos = “caballo”, y < hypó = “debajo de”), hiper-, hipno-, histo- 
(atención: historia y sus derivados no llevan esta raíz), holo-, homeo-, 
homo-, horo-. Busquemos en un buen diccionario los significados de 
estas raíces y prefijos, y varios vocablos españoles formados con ellas.
El sufijo diminutivo -uelo, -uela, si la raíz a la que se junta termina en vocal: 
aldea > aldehuela; azotea > azotehuela. Esta h sirve para indicar que la u 
forma diptongo con la vocal siguiente, no con la anterior.
NOTA: Si aún nos quedan dudas ortográficas después de consultar las reglas anteriores 
u otras que aparecen en las obras sobre el tema, tengamos en cuenta que el recurso 
más expedito para resolver gran parte de las dudas de ortografía es CONSULTAR UN 
BUEN DICCIONARIO.
5. GRAFÍAS ERRÓNEAS QUE SE VEN CON FRECUENCIA
 Muchos escriben: Debe escribirse:
 dever, devido, etc. deber, debido, etc.
(lat. med. humidus, humor < lat. clásico umidus, umor), pero subsistió en la escritura española, y hoy en 
día las formas con h son las únicas que se consideran correctas en español y otras lenguas europeas 
modernas.
17 Este fenómeno es el que se menciona en el punto siguiente.
18 Esta h se pronunciaba antiguamente, y todavía puede oírse, auque cada vez menos, en el lenguaje 
rural: humo (como si fuese jumo, con el sonido de la j como se pronuncia en Venezuela), humear 
(jumear), hediondo (jediondo).
19 Los nombres propios Hernando (Hernán), Hernández, derivan de Fernando (Fernán), Fernández.
2.
3.
4.
5.
El uso de las letras
El uso de las letras
25
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 absorver, absorvido, etc. absorber, absorbido, etc.
 amava, estudiava, etc. amaba, estudiaba, etc.
 iva, ivas, ívamos, etc. iba, ibas, íbamos, etc.
 provar probar
 hervíboro, hervívoro, herbíboro herbívoro (< lat. herba+ vorare)
 cojer, escojer, recojer coger, escoger, recoger
 cogo, coga, cogamos, etc. (de coger) cojo, coja, cojamos, etc.
 dirijir, dirije, dirijí, etc. dirigir, dirige, dirigí, etc.
 dirigo, diriga, dirigamos dirijo, dirija, dirijamos
 garage garaje
 cónyugue cónyuge 
 alrrededor, enrredar, sonrrisa alrededor, enredar, sonrisa
 organize, analize, etc. organice, analice, etc.
 pecesito, lucesita pececito, lucecita
 Jesucito Jesusito
 peresozo perezoso 
 lechoza (= papaya) lechosa
 tizana (en Venezuela,“bebida con varias frutas”) tisana (< gr. ptisáne “infusión”)
 quizo (de querer) quiso
 atrabez, atravez, a travéz a través
 atravezar atravesar (< a + través)
 quedarce, quedándoce quedarse, quedándose
 estuviece, estuviécemos estuviese, estuviésemos
 paresco, conosco, meresco, etc. parezco, conozco, merezco, etc.
 condusco, dedusco, redusco, etc. conduzco, deduzco, reduzco, etc.
 escazes escasez (< escaso)
 escencia esencia (< lat. esse “ser”)
 picina, pisina, picsina piscina (< lat. piscis “pez”)
 pezcar pescar20 
 iendo (gerundio de ir) yendo
 proibir, proibido prohibir, prohibido
 espectativa expectativa
 esquisito exquisito
 expontáneo espontáneo 
 exhuberante exuberante
 exhorbitante exorbitante
 exelente excelente
 exepto, exepción. excepto, excepción.
20 Sobre la diferencia ortográfica aparentemente arbitraria e inexplicable entre pez y pescar, véase el 
capítulo Utilidad ortográfica de la etimología
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
26
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
 PARA SABER MÁS:
Diccionario Enciclopédico Quillet (1976). Buenos Aires: Editorial Argentina Arís-
tides Quillet. Véase el artículo Gramática, sección Ortografía, apartado I. Uso de algunas 
letras de sonido igual o parecido.
Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad 
de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema I, Parte II: Uso de letras de ortografía 
dudosa.
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio-
nes Lingüísticas. Véase Capítulo tercero: La competencia ortografémica.
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Primera Parte, capítulo 5. El alfabeto español, capítulo 6. Ortografía española; y Segun-
da Parte: Normas ortográfi cas.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. 
Madrid: Editorial Escuela Española. Véase el capítulo I. Ortografía, sección 1.3. Reglas 
de letras.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua 
española. Madrid: Espasa Calpe. Véase: Primera parte: Fonología, capítulos 1.1 Genera-
lidades, y 1.8. Ortografía. 
— (1992). Diccionario de la lengua española. 21.a ed. Madrid: Espasa Calpe. Véa-
se especialmente “Observaciones sobre la formación de los diminutivos en ico, illo, ito”; de los 
aumentativos en ón y azo, y de los superlativos en ísimo”, en la última página del tomo II.
— (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe.
— (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
— (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo I: 
Elementos y principios generales de la ortografía española; y Capítulo II: Uso de varias letras en 
particular.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo-
la. Madrid: Espasa Calpe.
 EJERCICIOS
A. Las “reglas de oro”
Respecto de cada palabra que se ofrece en la lista: 
a) diga si está bien o mal escrita (si está mal escrita, dé la forma correcta), 
b) explique, según la “regla de oro” correspondiente, por qué la palabra está bien o 
mal escrita. 
verción (cognados: reversible, converso)1.
 EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS
  
El uso de las letras
El uso de las letras
27
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
isrraelita
embiar (cognados: vía, viable, vial)
uelo (de oler)
sumérjanse 
contrarevolucionario
inperdonable
almorcé 
morrocoi
analizemos
corrigamos
dirijimos 
desilachado (cognados: hilo, hilacha, hilar) 
pecera
infrarrojo
autoretrato
enpezemos
araguaney
estoi
enrredar
recojimos (cognados: coger, escoger) 
recójalo
huérfano
tención (cognado: tenso). 
B. LAS LETRAS QUE PRODUCEN DUDAS FRECUENTES
1. ¿Con b o con v?
A_sor_er, a_sol_er, hu_o, _ucal, _ocal, o_ser_ar, o_ _ iar, a_ocarse (= 
acercarse, reunirse), a_ocar una causa judicial (= reclamar para sí), ad_er_io, 
ad_ertir, _isible, tu_o (= conducto), tu_o (de tener), estu_e, su_le_ación, a 
tra_és, atra_esar, a_usi_o, _rusco, _rotar,_rillar, _re_e, _lanco, _lindar, 
_loque, _lusa, _e_ía, de_ía, ca_ía, sa_ía, ama_a, canta_a, roba_a, esta_a, 
i_a (de ir), _aga_undo, medita_undo, furi_undo, ama_ilidad, sensi_ilidad, 
ci_ilidad, mo_ilidad, ha_ilidad, cam_io, cum_ia, tum_a, com_inar, 
con_ersar, con_ertir, con_eniente, im_uir, in_ertir, in_estir, in_ierno, 
ad_ocación, octa_o, gra_e, comprensi_o, a_e, ára_e, sub_ertir, carní_oro, 
her_í_oro, _í_ora.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
El
 u
so
 d
e 
la
s 
le
tr
as
28
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
2. ¿Con j o con g?
An_élico, sexa_esimal, primi_enio, vi_ésimo, tri_ésimo, vir_inal, elo_ioso, 
re_ión, pane_írico, biolo_ía, pedago_ía, ló_ico, indí_ena, flamí_ero, diri_ir, 
diri_amos, ele_ir, eli_o, co_iste, co_an, tar_eta, de_emos, pilla_e, pasa_e, 
olea_e, gara_e, esfin_e, farin_e, extran_ero, li_ero, di_imos, condu_e, 
tradu_iste.
3. ¿Con h o sin h (∅)?
_ábil, _ebreo, _umilde, _istoria, _ombre, _asta aquí, las _astas del toro, 
_ay pocas persona, ¡_ay, me corté!, a_í está el libro, _a acabado, _a comido, 
_a salido, _e escrito, _e dicho, voy _a Mérida, saludé _a mi amigo, Juan 
_e Ignacio, peras _e _igos, _uevo, _ueco, _ierro, _iena, _acer, _izo 
(de hacer), _aremos, _ablar, _alcón, _ijo, _ilo, _arina, _idroneumático, 
_ipnotismo, _omeopatía, _oróscopo, _ematología, _eliografía, clor_ídrico, 
pro_ibir, in_ibir, co_ibido, zana_oria, almo_ada, alco_ol, to_alla, za_erir, 
des_acer, va_o (= vapor), desa_uciar, a_umado, a_ijado, pro_ijar, des_
ilachado, des_eredar, in_erente, ad_esivo, ex_austo, ex_umar, ex_orbitante, 
ex_uberante, ex_ortar.
4. ¿Con y o con ll?
Cuando e_a ha_a ha_ado la plumi_a, ra_aremos la cuarti_a; quien busca, ha_a; 
ojalá ha_a venido; ojalá que ha_a ga_etas re_enas; el ha_a está frondosa 
este año; el _aya se ha_a muy ca_ada desde que se ca_ó de la si_a; ad_acente, 
o_a sin tapa, ho_a hidrográfica, cón_uge; ra_ar un cuaderni_o, ra_ar queso, 
chiqui_o, gusani_o, cami_a, cuchari_a, _anto, _orar, _amar, va_a a mi 
casa, la va_a del jardín, las moras son ba_as, ca_ó (= no dijo) el nombre 
del cabeci_a.
5. ¿Con s, con c, con z o con x?
Ca_ar a una pareja, ca_ar un venado, ca_ería, ca_ero, co_er un vestido, co_er 
el almuer_o; de_i_ión, de_idir, ne_e_idad, reali_ar, reali_emos, lápi_, lápi_es, 
quiero que nos ca_emos, ca_emos al ratón, lu_, lu_e_ita, lu_ir, pe_, pe_
e_illo, pie_e_ito, Jesu_ito, ilu_ión, confe_ión, po_e_ión, inver_ión, poeti_a, 
sacerdoti_a, enfermi_a, corredi_o, diferen_iar, distan_iar, an_iar, li_iar, 
e_ta_iarse con la bella música, porta_o, po_uelo, escritor_uelo, mayora_go, 
almiranta_go, ra_go, capa_, rapa_, capa_idad, rapa_idad, Rodrígue_, 
El uso de las letras
El uso de las letras
29
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
Pére_, Gon_ále_, compla_co, mere_co, condu_co, verdu_co, pardu_ co, 
blancu_co, negru_co, atrave_ar, ex__e_ivo, e__eder, e__elente, estar 
e_ento de culpa, el dinero es e_ca_o, hay e_ca_e_ de arro_, redonde_, 
idiote_, monté_, pobre_a, triste_a, vile_a, sorpre_a, e_plendor, e_pléndido, 
e_tranjero, e_plicar, e_clarecer, e_traordinario, e_ comandante, e_ alumno, 
e_presar, te_to, ane_ión, cone_ión, fle_ión, ac_ión, comple_ión, dic_ión, 
coc_ión, pi__ina, e___enario; la espina dorsal humana termina en el có_ _i_, que 
también se escribe co_i_; hay una enfermedad llamada ec_ema, que también se 
escribe ec_ema; fac_ímil, color fuc_ia.
U
so de las m
ayúsculas
U
so de las m
ayúsculas
31
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 
 USO DE LAS MAYÚSCULAS 
 
1. DOS SERIES DE LETRAS
El alfabeto latino y algunos otros (griego, ruso) tienen dos series de letras: la 
serie de las mayúsculas (llamadas también capitales o versales) y la de las 
minúsculas.
Primeramente se crearon las mayúsculas, pero como puede resultar un poco 
incómodo el escribir documentos de cierta extensión con ellas, los escribas, los 
comerciantes y los funcionarios de la Antigüedad y del Medioevo fueron creando 
las minúsculas, que son más fáciles de trazar. Hoy en día, se usan de ordinario las 
minúsculas, pues las mayúsculas se reservan para algunos casos especiales, que 
expondremos en el apartado siguiente. 
En tipografía y diseño gráfico existe, además, otra serie de letras, denominadas 
versalitas (también llamadas, impropiamente, versales), que tienen la misma forma 
de las mayúsculas, pero su tamaño es el de las minúsculas: A, B, C (mayúsculas); 
a, b, c (minúsculas); A, B, C (versalitas). Tienen un uso especial, que puede 
consultarse en un libro de estilo tipográfico o diseño gráfico (p. ej. Martínez de 
Sousa, 2001).1
El empleo correcto de las mayúsculas es parte de la competencia ortografémica. 
2. CLASES DE MAYÚSCULAS Y SU USO CORRECTO
Según su empleo en los textos, pueden distinguirse varias clases de mayúsculas:
Mayúsculas capitales propiamente dichas: Se escribe con mayúscula 
la primera letra de una palabra cuando esta encabeza una oración o un 
párrafo.
Mayúsculas puntuarias: Se escribe con mayúscula la primera letra de una 
palabra:
que sigue a un punto (véanse los ejemplos en esta misma página);
1 Proponemos para el dominio del uso de las mayúsculas el nombre especial de competencia 
cefaleográfica (del griego kephalaía graphé “escritura capital o mayúscula”).
1.
2.
•
3 3 USO DE LAS MAYÚSCULAS 3 USO DE LAS MAYÚSCULAS 33
U
so
 d
e 
la
s 
m
ay
ús
cu
la
s
U
so
 d
e 
la
s 
m
ay
ús
cu
la
s
32
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
que sigue a los dos puntos que anuncian una cita textual (p. ej., Sócrates 
aconsejaba a menudo: “Conócete a ti mismo”) o que cierran un título o 
encabezamiento (véanse los ejemplos en esta misma página); 
que sigue a los signos finales de interrogación y exclamación si a 
continuación de éstos no hay otro signo de puntuación (¿Por qué te 
quejas? Tienes comida, techo y ropa.)
Mayúsculas idionímicas: Se escribe con mayúscula la primera 
letra de los idiónimos, es decir, los nombres propios (o sobrenombres) 
de una persona, de un animal, de una cosa particularizada, de un punto 
geográfico, de una población, de una institución... y también la inicial de los 
modificadores que siempre los acompañan (la inicial de los artículos, solo 
en los nombres de ciudades, puertos, instituciones e inmuebles, cuando 
aquellos forman parte constante de estas denominaciones): Susana Morales, 
Alfonso el Sabio, el Libertador (nótese la minúscula del artículo), Francisco de 
Miranda (nótese la minúscula de la preposición), la vaca Mariposa, Venezuela, 
la América hispanohablante (nótese la minúscula del adjetivo), el Perú (pero El 
Salvador, distinto de el Salvador = Cristo), La Habana (también la Habana, 
pero hoy no es frecuente), La Guaira (ídem), El Cairo (ídem), Real Academia 
Española, Revista Nacional de Cultura, diario La Nación (nótese la minúscula 
inicial del nombre común diario), residencias El Paraíso (ídem).
Mayúsculas diacríticas o distintivas: Se acostumbra escribir con 
inicial mayúsculas ciertas palabras cuando se les atribuye sentido especial, 
en estos dos casos:
Para designar la majestad o totalidad de los miembros de una 
institución o corporación; por ejemplo: la Iglesia (la institución, la 
organización de todos los religiosos)≠ la iglesia (el edificio material); 
el Estado (el conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano) 
≠ el estado (en las demás acepciones de la palabra); la Humanidad (la 
totalidad de los seres humanos) ≠ la humanidad (la condición humana, 
el carácter humano).
Para designar a una persona específica por su cargo o dignidad, sin 
llamarla por su nombre propio; por ejemplo: el Presidente (si se habla 
de uno concreto y particular), el Papa (ídem), el Rector. Sin embargo, 
en este caso no debe considerarse incorrecto el uso de minúsculas 
iniciales.
Mayúsculas abreviativas: Se escriben con mayúsculas las abreviaturas 
•
•
3.
4.
•
•
3.
U
so de las m
ayúsculas
U
so de las m
ayúsculas
33
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
de los tratamientos: Dr., Sra., Ud., P.; y todas las letras de una palabra formada 
por siglas: ONU, OMS, RAE, CNU, ULA (nótese que, en el uso actual, las siglas 
no llevan punto abreviativo; además, si aparecen en un texto compuesto 
con minúscula, se recomienda escribirlas con versalitas: ONU, OMS, RAE, CNU, ULA).
Mayúsculas numéricas: Se escriben con mayúsculas las cifras de la 
numeración romana: I, II, III, IV, V... X, XI, XII... XCIX, C, CI, CII... D... 
M... MM... (Se recomienda escribirlas con versalitas en los textos impresos 
cuando acompañan a una palabra con inicial minúscula: siglo XXI.)
Mayúsculas titulares: Se escriben con iniciales mayúsculas las palabras 
(excepto los artículos y conectores no iniciales) que componen el título de 
una obra: Ortografía de la Lengua Española. Hoy en día se prefiere, 
y es más recomendable, escribir con mayúscula solo la letra inicial de la 
primera palabra: Ortografía de la lengua española. 
Mayúsculas expresivas, enfáticas o estilísticas: Se usan ocasionalmente 
para destacar una palabra, especialmente en el lenguaje publicitario o en 
diseño gráfico. Deben emplearse con mucha moderación.
Notas suplementarias:
Debe recordarse que, a menos que se escriba con mayúsculas continuas, sólo 
se pone en mayúscula la primera letra de los dígrafos iniciales ch- y ll-: Chile 
(no *CHile), Llorente (no *LLorente).
Las mayúsculas llevarán tilde cuando les corresponda según las normas de 
acentuación ortográfica: África, Éfeso, ORTOGRAFÍA.
3. USOS INCORRECTOS DE LAS MAYÚSCULAS
En español, no llevan mayúscula (a menos que sea capital o puntuaria):
Las palabras derivadas de un nombre propio: español, francés, inglés, 
venezolano, tachirense, colombiano, platónico, platónicamente, kantiano, cervantino, 
voltio, einstenio.
Los nombres que designan días de la semana y estaciones del año: domingo, 
lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado; primavera, verano, otoño, invierno. 
Los nombres de los meses pueden escribirse con mayúscula (Enero, Febrero, 
4.
5.
6.
•
•
1.
2.
U
so
 d
e 
la
s 
m
ay
ús
cu
la
s
U
so
 d
e 
la
s 
m
ay
ús
cu
la
s
34
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Marzo...), pero se recomienda hacerlo con minúscula (enero, febrero, 
marzo...).
El nombre común que compone una denominación geográfica: el océano 
Atlántico (no el *Océano Atlántico), el mar Caribe (no el *Mar Caribe), el monte 
Olimpo (no el *Monte Olimpo), el pico Bolívar (no el *Pico Bolívar), el río 
Orinoco (no el *Río Orinoco), la isla de Margarita (no la *Isla de Margarita), el 
lago de Maracaibo (no el *Lago de Maracaibo).
El título o tratamiento de una persona cuando se junta al nombre propio 
de esta: el papa Juan I (no el *Papa Juan I), la reina Isabel (no la *Reina 
Isabel), la doctora García (no la *Doctora García), el señor Morales (no el *Señor 
Morales). Si el nombre propio no está expreso, el título o tratamiento que 
designa a una persona en particular puede escribirse con mayúscula (véase 
la sección anterior: Clases de mayúsculas, punto 4). Atención: El título o 
antenombre de santidad (san, santo) puede escribirse con mayúscula o con 
minúscula: San Pedro o san Pedro, San Pablo o san Pablo, San Juan o san Juan, 
Santa Ana o santa Ana, Santa Isabel o santa Isabel, Santo Tomás o santo Tomás. 
Se recomienda usar la minúscula, para diferenciar estos nombres de los 
topónimos: san Cristóbal (el santo) ≠ San Cristóbal (ciudad llamada así en 
honor del santo).
 PARA SABER MÁS: 
Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad 
de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema I, Parte I: Uso de las mayúsculas.
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investiga-
ciones Lingüísticas. Véase el capítulo tercero: La competencia ortografémica, apartado Las 
letras mayúsculas, p. 37.
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Tercera Parte, capítulo 4. Las mayúsculas.
Martínez de Sousa, José (2001). Libro de estilo de la lengua española. 2.a ed. 
Gijón: Ediciones Trea.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. Ma-
drid: Editorial Escuela Española. Véase la sección 1.3.1. Uso de las mayúsculas.
Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véase Capítulo III: Uso de las letras mayúsculas. 
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día 
por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo 
Letra mayúscula, o diacrítica, pp. 59-61.
3.
4.
 PARA SABER MÁS:  PARA SABER MÁS: 
U
so de las m
ayúsculas
U
so de las m
ayúsculas
35
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 EJERCICIOS
En el espacio en blanco, escribamos la letra inicial en minúscula o mayúscula según 
el caso, y justifiquemos la elección (la letra que debe ir en el espacio se da entre 
paréntesis y siempre en minúscula):
El profesor dijo: “__aquen una hoja para el examen.” (s)
Aquí se lee: “__rohibido el paso.” (p)
La __rofesora Susana Morales. (p)
El __eñor __ánchez. (s, s)
El __residente ___ávez. (p, ch)
El __residente habló por la televisión. (p)
El __ío __orbes. (r, t)
Mi gato se llama __andido. (b)
La ciudad de __a __rita. (l, g)
Soy __ancristobalense. (s)
Se cree que el personaje llamado __an __ristóbal nunca existió. (s, c)
Estudiamos en la __iudad de __an __ristóbal. (c, s, c)
La __eria de __an __ebastián. (f, s, s)
Las vacaciones son en __gosto. (a)
Las dos principales fechas patrias caen el 19 de __bril y el 5 de __ulio. (a, j)
El curso se da todos los __ábados. (s)
Solo se atiende al público los __unes, los __iércoles y los __iernes. (l, m, v)
Método para aprender el __nglés. (i)
La lengua oficial de __enezuela es el __spañol o __astellano. (v, e, c)
El __áramo del __umbador. (p, z)
La __eserva __orestal del __amá. (r, f, t)
La __arrera 8. (c)
La __uinta __venida. (q, a)
El __asaje __rismendi. (p, a)
La __niversidad __e __os __ndes. (u, d, l, a)
El __useo del __áchira. (m,t)
El __iario __l __acional. (d, e, n)
La __laza __olívar. (p, b)
La __rbanización __anta __eresa. (u, s, t)
La __lcaldía de __áriba. (a, t)
31. La __lcaldía es la sede del poder municipal. (a)
32. El __unicipio __a __oncordia. (m, l, c)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.
26.
27.
28.
29.
30.
 EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS
La sílaba
La sílaba
37
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 
 LA SÍLABA
1. DEFINICIÓN
Del concepto de SÍLABA (en griego: syllabé, del verbo syllambáno ‘coger todo junto, 
abarcar´) pueden darse varias definiciones. La tradicional dice poco más o menos: 
Sílaba es el conjunto de letras que se pronuncian en un solo golpe de voz. Por supuesto, hay 
definiciones más precisas y modernas, que en su mayoría pueden reducirse a dos 
gruposprincipales:
Definiciones concebidas desde el punto de vista fisiológico-
acústico: Proponen básicamente que las sílabas son impulsos espiratorios 
(emisiones de aire del tracto vocal) con los cuales se producen sonidos de 
una lengua, y cuya sucesión compone el habla real (se considera ésta como 
un fenómeno físico y fisiológico con efectos acústicos). Tales emisiones 
están sometidas a variaciones de intensidad y tono.
Definiciones concebidas desde el punto de vista fonético-
funcional: Proponen esencialmente que las sílabas son agrupaciones de 
fonemas, conformadas según las combinaciones posibles en cada lengua 
(sometidas, por tanto, a ciertas restricciones), y que componen unidades 
no significativas, inferiores a la categoría llamada palabra. Las sílabas se 
conciben constituidas por un elemento indispensable llamado núcleo silábico 
(en español solo pueden ser núcleos las vocales), que aparece ya solo, ya 
acompañado de otros fonemas llamados márgenes silábicos (las consonantes y 
las semivocales).
Separar las sílabas que constituyen una palabra es silabar o silabear. La división de 
una palabra en sílabas se denomina técnicamente silabación.
2. SÍLABAS TÓNICAS Y ÁTONAS, SÍLABAS FONÉTICAS Y ORTOGRÁFICAS
Al dividir una palabra en sílabas, podemos notar que hay sílabas tónicas 
(pronunciadas con acento o mayor intensidad) y sílabas átonas1 (pronunciadas sin 
acento, o más exactamente, con menor intensidad). La vocal que constituye el 
núcleo de una sílaba tónica es, a su vez, una vocal tónica. Análogamente, las vocales 
1 También existe la forma atónico, atónica, pero se usa menos.
•
•
4 4 
La
 s
íl
ab
a
La
 s
íl
ab
a
38
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
de las sílabas átonas son asimismo átonas.2 Las sílabas tónicas pueden llevar acento 
ortográfico o tilde si se cumple la regla correspondiente de tildación.3
 
Por otra parte, una sílaba puede ser fonética u ortográfica. Las sílabas 
fonéticas son las que efectivamente se pronuncian en el habla real o habitual, 
mientras que las sílabas ortográficas son las que están determinadas por las 
normas de escritura. Generalmente son idénticas las unas a las otras, pero hay casos 
en que se diferencian:
En el habla real, las vocales contiguas tienden a pronunciarse en una sola 
sílaba, aunque pertenezcan a palabras distintas que ortográficamente se 
separan por espacios en blanco. Tomemos como ejemplo la oración siguiente: 
La escuela esta ostensiblemente ordenada.
Silabación ortográfica: La – es – cue – la – es – tá – os – ten – si – ble – men 
– te – or – de – na – da (16 sílabas).
Silabación fonética: laes – cue – laes – táos – ten – si – ble – men – teor – de 
– na – da (12 sílabas).
En el habla real, la consonante final de una palabra tiende a unirse en una sola 
sílaba con la vocal inicial de la palabra siguiente, aunque ortográficamente se 
deben separan por espacios en blanco. 
Ejemplo: Los alumnos están en el aula.
Silabación ortográfica: los – a – lum – nos – es – tán – en – el – au – la (10 
sílabas).
Silabación fonética: lo – sa – lum – no – ses – tá – ne – ne – lau – la (también 
10 sílabas, pero con otros límites).
2 Si se tiene dificultad para determinar cuál es la sílaba o vocal tónica de una palabra, es útil emplear 
el siguiente procedimiento: colóquense los dedos índice y pulgar de una mano inmediatamente por 
encima de la zona de la garganta llamada manzana (o nuez) de Adán, tocando con las yemas uno 
y otro lado. Al pronunciarse una palabra, se notará que esta zona vibra, y que las vibraciones son 
tanto más fuertes cuanta más fuerza o intensidad se ponga en la pronunciación. Selecciónese entonces 
una palabra cuya sílaba tónica parezca dudosa. Pronúnciese con mucha fuerza la sílaba o vocal que 
parezca ser la tónica, y percíbase con los dedos la intensidad de la vibración de la garganta (téngase 
en cuenta la REGLA DE LAS TRES SÍLABAS; véase el capítulo El acento ortográfi co). Aquella sílaba o vocal con 
la cual ocurran las vibraciones más intensas será, por tanto, la sílaba o vocal tónica. Al pronunciarla, 
verifíquese si la palabra resulta reconocible o adecuada al contexto de donde se extrajo. Si ello es así, 
la sílaba tónica que se escogió es la correcta. Si, en cambio, la palabra resulta extraña o no corresponde 
al contexto, se ha escogido como tónica una sílaba o vocal incorrecta, y se debe probar con otra. 
Atención: Para que este procedimiento funcione correctamente, se debe evitar pronunciar las sílabas 
con demasiada lentitud, o marcar de manera demasiado cortante la separación entre unas y otras, 
puesto que, si se hace de tal modo, la tendencia natural es convertir en tónicas todas las sílabas de una 
misma palabra. Procúrese, entonces, mantener la velocidad del habla normal, hasta donde sea posible 
sin que se resulte difícil reconocer las sílabas distintas.
3 Véase el capítulo El acento ortográfi co o tilde.
•
•
•
•
•
•
•
La sílaba
La sílaba
39
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
En el habla real, los hiatos formados por dos vocales abiertas4 tienden a 
pronunciarse en una sola sílaba si el hiato es átono o si la vocal menos abierta5 
es átona. 
Ejemplos: aéreo, geográfi co, bacalao.
Sílabación ortográfica: a – é – re – o (4 sílabas), ge – o – grá – fi – co (5), ba – ca 
– la – o (4).
Silabación fonética: aé – reo (2 sílabas), geo – grá – fi – co (4) , ba – ca – lao (3).
 
Para la división de una palabra al final de un renglón cuando no cabe entera, o para 
la aplicación de las normas de acentuación gráfica, se tienen en cuenta sólo las 
sílabas ortográficas, no las fonéticas.6
3. VOCALES ABIERTAS Y VOCALES CERRADAS
Para saber dividir una palabra en sílabas ortográficas, es necesario saber la siguiente 
clasificación de las vocales españolas:
Vocales abiertas (“fuertes”): a, e, o.
Vocales cerradas (“débiles”): i, u. (También se llaman semivocales cuando 
forman diptongos o triptongos con las abiertas.)
Las denominaciones “vocales fuertes” y “vocales débiles” eran los términos habituales 
hasta no hace mucho en las gramáticas escolares. Hoy en día se prefieren, por 
recomendación de los expertos en fonética y fonología, los términos vocales abiertas y 
vocales cerradas, pues son más precisos y describen mejor la articulación del sonido.
4. EL DIPTONGO
Se llama diptongo (de los vocablos griegos di- “dos, doble” y phthóngos “sonido, 
ruido”) a la presencia de dos vocales en una misma sílaba. He aquí las fórmulas a las 
cuales se ajustan los diptongos españoles:
4 Como se explica en la sección siguiente, son abiertas las vocales a, e, o.
5 La e y la o son menos abiertas que la a, y la e menos abierta que la o.
6 Existe una clasificación de las palabras por el número de sílaba que contenga (sean sílabas fonéticas 
u ortográficas): palabras monosílabas (de una sílaba), disílabas o bisílabas (de dos), trisílabas (de tres), 
tetrasílabas (de cuatro), pentasílabas (de cinco), hexasílabas (de seis), heptasílabas (de siete), octosílabas 
(de ocho), eneasílabas (de nueve), decasílabas (de diez), endecasílabas (de once), dodecasílabas (de doce), 
y así sucesivamente. Si uno aprende los números griegos del uno al veinte, estos nombres son más 
fáciles de recordar
•
•
•
La
 s
íl
ab
a
La
 s
íl
ab
a
40
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
1. Vocal abierta + vocal cerrada átona (va + vca).
Estos son los diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos:
ai (ay): caimán (cai - mán), Adelaida, hay 
ei (ey): ceiba (cei - ba), peine, reina, rey
oi (oy): estoico (es - toi - co), heroico, estoy, hoy
au: causa (cau - sa), aplauso, jaula, aumento
eu: deuda (deu - da), feudal, Europa, eucaristía
ou: bou, estadounidense (estas son las únicas palabras españolas con este 
diptongo).
2. Vocal cerrada átona + vocal abierta (vca + va).
Estos son los diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos:
ia:gracia (gra - cia), racial, ansia, rabia, asiático
ie: cielo (cie - lo), ciencia, piedra, miedo, archipiélago
io: estudio (es - tu - dio), violín, odioso, ocio
ua: cuando (cuan - do), guajiro, cuadro, Aragua
ue: hueco (hue - co), vuelo, encuentro, apuesta, fuéramos
uo: acuoso (a - cuo - so), graduó, conspicuo. 
3. Vocal cerrada + vocal cerrada, si ambas son diferentes (vc + vc; vc1 ≠ vc2).
Estos son los dos únicos diptongos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de 
ejemplos:
iu: ciudad (ciu - dad), viudo, oriundo
ui (uy): cuidar (cui - dar), fui, muy.
Observaciones:
La combinación ui siempre se considera diptongo desde el punto de vista 
ortográfico, aunque la pronunciación real indique lo contrario. Por tanto, 
construido se divide silábica y ortográficamente así: cons - trui - do (3 sílabas 
ortográficas), aunque se pronuncie así: cons. tru. i. do (4 sílabas fonéticas). 
Excepción notable: huí (hu - í). 
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
1.
La sílaba
La sílaba
41
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
La h intervocálica no impide el diptongo desde el punto de vista ortográfico, 
aunque la pronunciación real indique lo contrario: ahuyentar (ahu - yen - 
tar), ahumado (ahu - ma - do), desahuciar (de - sahu - ciar), ahijado (ahi - ja - do), 
prohibir (prohi - bir).
En palabras como queso, aquí, guerra o guiso, no hay diptongo alguno, puesto 
que la u no se pronuncia.
5. EL TRIPTONGO
El triptongo (del gr. tri- “tres, triple” y phthóngos “sonido, ruido”) es la presencia 
de tres vocales en una misma sílaba. En español, todos los triptongos se ajustan a 
la siguiente fórmula:
Vocal cerrada átona + vocal abierta + vocal cerrada átona (vca + va + vca).
Estos son los triptongos del español:
uai (uay): averiguáis (a - ve - ri - guáis), cuaima, Guaicaipuro (triptongo en 
la primera sílaba, diptongo en la segunda), Paraguay
iai: envidiáis (en - vi - diáis), estudiáis, confi áis
uei (uey): situéis (si - tuéis), graduéis, buey
iei: envidiéis (en - vi - diéis), estudiéis, confi éis
ioi: escorpioide (es - cor - pioi - de), hioides.
Nota sobre la división de palabras con diptongos o triptongos: Puesto 
que forman cada uno una sílaba, los diptongos y los triptongos son indivisibles en la 
escritura: can - ción (incorrecto: *can - ci - ón); U - ru - guay (incorrecto: * 
U - ru - gu - ay, *U - ru - gua - y).
6. EL HIATO
Para la formación de los diptongos y los triptongos, es necesario que las vocales 
cerradas sean átonas (las vocales abiertas pueden ser tónicas o átonas). Cuando las 
vocales cerradas son tónicas, no se forman diptongos o triptongos, sino hiatos.
El hiato (del lat. hiatus “abertura, hendidura, grieta”) se define como la sucesión 
de dos vocales que pertenecen a sílabas distintas. Este fenómeno fonético también 
recibe el nombre de azeuxis o aceuxis (del gr. a- “no, sin” y zeûxis “unión, 
2.
3.
•
•
•
•
•
La
 s
íl
ab
a
La
 s
íl
ab
a
42
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
enganche”).
He aquí las fórmulas a las cuales se ajustan los hiatos españoles:
1. Vocal abierta + vocal abierta (va + va).
Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos:
aa: contraataque (con - tra - a - ta - que)
ae: caer (ca - er), traer, aéreo, aeropuerto
ao: cacao (ca - ca - o), vaho, caolín, bacalao
ea: correa (co - rre - a), arrear, pelea, creado
ee: leer (le - er), leemos, reembolso, proveer
eo: meollo (me - o - llo), gateo, neologismo, eólico
oa: toalla (to - a - lla), boato, almohada, coalición
oe: oeste (o - es - te), cohete, coerción
oo: cooperar (co - o - pe - rar), zoología, loor.
2. Vocal cerrada + vocal cerrada, si ambas son iguales (vc + vc; vc1 = vc2).
Estos son los dos únicos hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de 
ejemplos:
ii: friito (fri - i - to), semiinconsciente, tiita, chiita
uu: duunviro (du - un - vi - ro), duunvirato (estas y quizás alguna más son las 
únicas palabras españolas que llevan este diptongo).
En cuanto al acento ortográfico que se acostumbra poner en palabras como friíto, 
véase más adelante el capítulo El acento ortográfi co, sección 4, casos especiales.
3. Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona (vct + vaa).
Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos:
ía: sabían (sa - bí - an), tía, confías, maníaco
íe: sonríe (son - rí - e), confíeme, enfríes
ío: mío (mí - o), tío, lío, período
úa: grúa (grú - a), púa, sitúa, gradúa
úe: sitúe (si - tú - e), continúes, actúen
úo: actúo (ac - tú - o), gradúo, dúo, búho.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
La sílaba
La sílaba
43
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
4. Vocal abierta átona + vocal cerrada tónica (vaa + vct).
Estos son los hiatos que cumplen la fórmula, seguidos, cada uno, de ejemplos:
aí: país (pa - ís), caí, caída, maíz
eí: reír (re - ír), freír, leí
oí: oí (o - í), oímos, roído
aú: baúl (ba - úl), Saúl, Raúl
eú: feúcho (fe - ú - cho), transeúnte, reúno.
Observaciones:
Dos vocales abiertas consecutivas siempre forman un hiato ortográfico, 
aunque la pronunciación real pueda indicar lo contrario. Así, la palabra 
aéreo se divide en las siguientes sílabas ortográficas: a - é - re - o (dos 
hiatos), aunque las sílabas fonéticas son tres: a - é - reo (con diptongo de las 
dos vocales finales, según la pronunciación usual).
Por regla ortográfica, la vocal cerrada tónica de un hiato debe llevar tilde, 
como puede verse en las reglas de formación 3 y 4, que hemos mencionado 
más arriba. A este caso algunos lo llaman “acento hiatal”.
7. LAS REGLAS DE LA SILABACIÓN ORTOGRÁFICA
Conocidas ya las reglas de formación de los diptongos, los triptongos y los hiatos, 
podemos dar las reglas de silabación ortográfica del español.7
Cada vocal, si no forma diptongo o triptongo, corresponde a una sílaba 
distinta: ca – da, vo – cal, sí – la – ba, pa – ís.
Las vocales que forman diptongos y triptongos pertenecen a una misma 
sílaba: cuen – to, siem – pre, cuai – ma .
Una vocal o un diptongo pueden formar una sílaba por sí mismos: a – la, 
eu – ro – pe – o.
Ninguna consonante puede formar una sílaba por sí misma: siempre es 
necesaria la presencia de una vocal.8
Si en el interior de una palabra hay dos consonantes contiguas, cada una 
7 Huelga decir que estas reglas de silabación sólo son enteramente válidas para la lengua española. 
Otras lenguas tienen otras normas.
8 Pero hay lenguas (p. ej. el sánscrito) en las cuales ciertas consonantes pueden por sí mismas formar 
una sílaba.
•
•
•
•
•
1.
2.
1.
2.
3.
4.
5.
La
 s
íl
ab
a
La
 s
íl
ab
a
44
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
pertenece a una sílaba distinta: dis – tin – to, al – muer – zo. Excepción: 
una consonante obstruyente seguida de una consonante líquida, o dos 
consonantes que forman un dígrafo (véanse los dos números siguiente).
Si de dos consonantes contiguas la primera es obstruyente (b, c, d, f, g, p, t) 
y la siguiente líquida (l, r), se tratan como si fuesen una consonante simple, 
y pertenecen a una misma sílaba: ca – bra, ca – ble , re – gre – so, cum 
– plir, a – tlán – ti – co.9
Los dígrafos ch, ll, rr también se tratan como consonantes simples: son 
indivisibles y pertenecen a una misma sílaba: mu – cho, pe – rro, bu – lla, 
an – cho.
La s en medio de dos consonantes pertenece a la sílaba de la consonante 
anterior: ins – pi – rar, trans – for – mar, trans – cri – bir, cons – truc 
– ción.10
La h intermedia separa sílabas distintas si sigue a una consonante: al – ha 
– ra – ca, an – hí – dri – do, clor – hí – dri – co, ex – hu – mar, in – hi – bir; 
o si separa vocales que forman hiato: bú – ho, al – mo – ha – da, va – ho.
La h entre vocales que forman diptongo puede pasarse por alto: ahu – ma 
– do, ahi – ja – do. Sin embargo, muchos prefieren la silabación normal 
considerando la h como una consonante más:a – hu – ma – do, a – hi – ja 
–do. 
La x intervocálica puede juntarse a cualquiera de las dos vocales, pero es 
más frecuente juntarla a la segunda: e – xa – men o ex – a – men.
Las palabras compuestas por un prefijo, o por más de dos raíces, pueden 
dividirse separando completamente los componentes unos de otros, o 
seguir la silabación normal conforme a las reglas anteriores: des – ar – mar 
/ de – sar – mar, nos – o – tros / no – so – tros. 
9 Los españoles separan el grupo tl en dos sílabas distintas: at – lán – ti – co. Podemos considerar que 
ambas silabaciones son válidas y correctas.
10 En principio, si un grupo de consonantes es posible al comienzo de una palabra, entonces pertenece 
a una misma sílaba si aparecen en el interior de una palabra. Por tanto, siendo posible el grupo br al 
principio de palabra, como en brazo, entonces el grupo br también debe formar parte de una misma 
sílaba en el interior de una palabra, como en a – bra – zar. Por esta razón, la s entre dos consonantes 
pertenece a la sílaba de la consonante anterior y no de la siguiente, pues ninguna palabra española 
legítima comienza con s seguida de consonante (lo cual si ocurre en otras lenguas: ing. speak, ital. 
stanza). Sin embargo, hay ciertas excepciones, especialmente en palabras de origen griego: existe 
mnemotecnia, con el grupo inicial mn, pero la palabra columna se divide silábicamente según las regla 
dada más arriba: co – lum – na. Tenemos psicología, pero cápsula se silabea cáp – su – la, según la 
misma regla. 
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
La sílaba
La sílaba
45
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 PARA SABER MÁS:
Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Real 
Academia Española y Espasa Calpe. 
Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad 
de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema II: Acentuación y división en sílabas, 
capítulos 3. Diptongo, triptongo, hiato, y 4. División en sílabas.
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal: Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigaciones Lingüísti-
cas. Véase Capítulo primero: La competencia ortosilábica.
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Primera Parte, capítulo 5. Las palabras.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua 
española. Madrid. Espasa Calpe. Véase Primera Parte: Fonología.
— (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase las sec-
ciones 4.2. Diptongos; 4.3. Triptongos; 4.4. Hiatos; y 5.11.2.b [uso del guión para dividir 
sílabas].
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): 
Editorial Juventud. Véase el capítulo División de palabras, pp. 54-58.
 EJERCICIO
Dividamos en sílabas las siguientes palabras:
sílaba 16. ay 31. exhortar
atleta 17. teoría 32. deshidratar
castellano 18. aeropuerto 33. desahuciar
chicharra 19. buey 34. deshuesar
accidente 20. bueyes 35. alhaja
innumerable, 21. La Guaira 36. alhelí
enciclopédico 22. instituto
conciencia 23. constancia
consciente 24. instrucciones
escribió 25. bahía
frío 26. ahogar
enfriar 27. rehusar
destruir 28. exigir
ortografía 29. exento
ahí 30. extremo
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
 EJERCICIO EJERCICIO
47
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
 EL ACENTO ORTOGRÁFICO O TILDE
Advertencia: Es indispensable conocer bien la silabación ortográfica de los 
vocablos españoles para aplicar adecuadamente las normas de TILDACIÓN o 
ACENTUACIÓN ORTOGRÁFICA.
1. ACENTO FONÉTICO Y ACENTO GRÁFICO
 En sentido propio, el ACENTO es la mayor fuerza de pronunciación que se aplica a una sílaba, 
o más precisamente, la mayor intensidad espiratoria y entonativa en la articulación de una 
sílaba. Ejemplos: a-ma-do, con-tar, per-die-ron, en-cuen-tro, na-cio-nal, Fran-cis-co, 
pá-ja-ro, sa-lí, es-cri-bí-a, ár-bol, lec-ción. Esta mayor fuerza o intensidad recibe el 
nombre específico de acento prosódico o fonético, y la sílaba en la que este recae se 
llama sílaba tónica.1
Por extensión, también se llama acento el signo con que, en ciertos casos, se señala el 
acento fonético: pájaro, salí, escribía, árbol, lección. Este signo recibe el nombre específico 
de acento gráfico u ortográfico, o tilde.2 
2. LA REGLA DE LAS TRES SÍLABAS
Para reconocer y pronunciar de modo apropiado la sílaba tónica de un vocablo, y 
para colocar la tilde correctamente, hay que tener en cuenta, además de la división 
silábica, la REGLA DE LAS TRES SÍLABAS: una palabra española solo puede llevar 
el acento fonético principal (y por tanto, el ortográfico) en una de las tres últimas 
sílabas. 
Las únicas excepciones de esta regla son las palabras sobresdrújulas y los adverbios 
que terminan en -mente (tanto las unas como los otros son, en realidad, palabras 
compuestas, como se verá más adelante).
1 La sílabas que no llevan el acento fonético (y por tanto, tampoco el ortográfico) se denominan 
átonas.
2 Si se tiene dificultades para reconocer la sílaba tónica de una palabra, véase el procedimiento descrito 
en el capítulo La sílaba, nota a la sección 2.
5 5 
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
48
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
3. CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS SEGÚN EL LUGAR DEL ACENTO
Según el lugar que ocupe el acento prosódico o fonético, las palabras se clasifican 
en:
Agudas: Llevan el acento en la última sílaba. Ejemplos: verdad, compré.
Graves o llanas: Llevan el acento en la penúltima sílaba. Ejemplos: cabeza, 
lápiz.
Esdrújulas: Llevan el acento en la antepenúltima sílaba. Ejemplos: Táchira, 
pájaro.3
Existen en español palabras sobresdrújulas o sobreesdrújulas (con el acento 
en la sílaba anterior a la antepenúltima, que algunos llaman trasantepenúltima), pero 
estas constituyen un caso muy particular que veremos más adelante (apartado 5, 
obs. 1).
4. REGLAS GENERALES DE ACENTUACIÓN ORTOGRÁFICA 
4.1. Palabras que no deben llevar tilde:
No llevan tilde o acento ortográfico:
Las palabras graves que terminan en vocal, en -n o en -s. Ejemplos: 
palabra, palabras, grave, graves, acento, acentos, casi, terminan, terminaron, llevan, 
llevaron, examen, joven.
Las palabras agudas que terminan en consonante distinta de -n y -s. 
Ejemplos: azul, claridad, terminar, reloj, cenit. 
4.2. Palabras que sí deben llevar tilde: 
Deben llevar tilde o acento ortográfico:
Las palabras agudas que terminan en vocal, en -n o en -s. Ejemplos: 
está, será, amé, café, salí, colibrí, leyó, escribió, tabú, galán, patán, amarán (futuro), 
comején, sartén, Valentín, maletín, calzón, sillón, lección, betún, amarás (futuro), 
jamás, estás, cortés, montés, barinés, escribís, París, autobús. Nota: A efectos de 
la acentuación gráfica, la y con valor vocálico al final de una palabra se 
3 Estas categorías: agudas, graves y esdrújulas, también reciben los nombres técnicos de oxítonas, 
paroxítonas y proparoxítonas, respectivamente.
•
•
•
a)
b)
a)
49
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
considera una consonante; por ello no se escribe la tilde en vocablos como 
estoy, araguaney, Paraguay.
Las palabras graves que terminan en consonante, excepto -n y -s. Ejemplos: 
Cristóbal, árbol, cárcel, fácil, fértil, hábil, cáncer, carácter, almíbar, azúcar, Héctor, 
fénix, Félix, tórax, lápiz, cáliz, Pérez, González, Sánchez, Fernández.
Las esdrújulas (sin excepción). Ejemplos: Táchira, Mérida, pájaro, cómico, 
estúpido, Cúcuta, aéreo, subterráneo, momentáneo, océano, tráfi co, cálido, petróleo, 
jóvenes, exámenes,célebre, cólera, partícula, cláusula, díselo, váyanse, quítate, sácala, 
llévala, acaríciala, bésala, mátala.
Observaciones:
Hay en español palabras sobresdrújulas (o sobreesdrújulas): están 
compuestas por formas verbales graves de dos o más sílabas, que llevan 
unidos dos pronombres enclíticos. La fórmula de toda palabra sobresdrújula 
es: verbo polisílabo grave + pronombre 1 + pronombre 2. 
Ejemplos: 
tráemela < trae (verbo grave) + me (pronombre 1) + la 
(pronombre 
quítaselos < quita + se + los 
sacúdetelas < sacude + te + las
poniéndoselo < poniendo + se+ lo 
escríbanselo, compórteseme, cómprennoslo, mostrándomelas.
Como las esdrújulas, todas las sobresdrújulas llevan tilde. 
Fuera de esta, no hay otra clase de palabras sobresdrújulas en español.4
Las mayúsculas deben llevar tilde cuando les corresponda según las normas. 
Ejemplos: Ángela, África, Éfeso, Índico, PÉREZ, OCÉANO. Nunca ha estado en 
vigor una regla contraria. Aquella que siempre se nos repetía en la escuela 
(“las mayúsculas no llevan acento”) es totalmente falsa.5 
Debe recordarse que la 3.a persona de plural (ellos/ellas) del pretérito 
simple de indicativo no lleva tilde: amaron, temieron, partieron (no debe 
4 En efecto, palabras como prácticamente o hábilmente no son sobresdrújulas, sino palabras con dos 
acentos fonéticos. Véase más adelante, en los casos especiales, el n.º 2.
5 La aparición y aplicación de esta regla falsa seguramente se debió a que las antiguas máquinas de 
escribir, salvo algunos modelos “de lujo”, no tenían teclas especiales para las mayúsculas acentuadas. 
Sin embargo, hoy en día, con los modernos procesadores electrónicos de texto, no hay impedimento 
alguno para colocar la tilde a cualquier letra mayúscula que lo requiera.
b)
c)
1.
•
•
•
•
•
2.
3.
4.
5.
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
50
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
escribirse *amarón, *temierón, *partirón). La razón es muy sencilla: son 
palabras graves terminadas en -n.
Si una palabra tiene más de tres sílabas, existe cierta tendencia a 
pronunciarla con un acento secundario en la primera o la segunda sílaba, 
especialmente si se trata de palabras compuestas que el hablante reconoce 
como tales (señalamos con ` el acento secundario): correspondiente (/
còrrespondiénte/, /corrèspondiénte/), superintendente (/sùperintendénte/). 
Este acento secundario también puede deberse al énfasis en una parte del 
significado: ¡Eso es imposible! (/ìmposíble/, pronunciado así para destacar la 
idea de negación que expresa el prefijo). Como quiera que sea, el acento 
secundario no afecta de ningún modo la aplicación de las reglas del acento 
ortográfico: hipertensión (/hìpertensión/); decimoséptimo (/dècimoséptimo/). 
En efecto, al momento de colocar la tilde, únicamente se atiende a la 
posición del acento principal, el cual solo puede caer en una de las tres 
últimas sílabas de la palabra (según lo establece la REGLA DE LAS TRES 
SÍLABAS).
CASOS ESPECIALES: 
Las formas verbales que llevan acento ortográfico pueden conservarlo 
cuando se une a ellas un pronombre enclítico. Ejemplos: hallóse, cayóse, 
envióle, besóla, verásme, manténte, compónla, déle. La Real Academia Española 
ya ha autorizado (desde 1999) la escritura sin tilde de estos compuestos 
cuando no lo exijan las normas generales. En todo caso, excepto las 
imperativas, tales formas son hoy anticuadas.
Los adverbios en -mente conservan la tilde del adjetivo de que derivan: 
débilmente, críticamente, fácilmente, cortésmente, inútilmente, 
estúpidamente, rápidamente, físicamente, psicológicamente... 
Atención: Estas palabras con el sufijo -mente también conservan el 
acento fonético de cada componente. Por tanto, la palabra débilmente no 
es sobresdrújula (las únicas palabras que pueden ser sobresdrújulas en 
español son verbos graves con dos pronombres enclíticos); es una palabra 
compuesta de una grave (débil-) y otra grave (-mente). 
En los adjetivos compuestos de dos o más adjetivos simples unidos con 
guión, cada elemento componente conserva la tilde que le corresponde 
como simple. Por ejemplo: teórico-práctico, físico-químico.
6.
1.
2.
3.
51
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
En cualquier otra clase de palabras compuestas, los elementos componentes 
pierden siempre, salvo el último, la tilde que les corresponde como 
palabras simples. El último componente conservará o perderá la tilde 
según si el acento fonético ha cambiado de posición o no, y conforme a lo 
que indiquen las reglas generales de acentuación ortográfica. Por ejemplo: 
décimo + séptimo = decimoséptimo (el primer componente pierde su tilde, 
aunque no su acento fonético propio, que se convierte en secundario); así 
+ mismo = asimismo (ídem); sábelo + todo = sabelotodo (ídem); el estilo de 
García Márquez > el estilo garciamarqueciano.
En un HIATO, la vocal cerrada tónica debe llevar tilde, cualquiera 
que sea la letra con que termine la palabra: salía, amaría, María, mío, púa, oído, 
reír, país, Rocío, Díaz, Raúl... 
La h intervocálica no basta para señalar la presencia de un hiato, por lo 
cual se debe escribir la tilde en la vocal cerrada tónica: búho (como si fuese 
*búo), prohíbo (como si fuese *proíbo), bahía (como si fuese *baía), ahúmo 
(como si fuese *aúmo). 
Según la nueva Ortografía de la lengua española, de la RAE (1999), 
las palabras como friito o tiita no llevan tilde, pues dos vocales cerradas 
iguales consecutivas siempre forman un hiato. Por tanto, aunque se había 
vuelto costumbre escribir la tilde en tales vocablos (friíto, tiíta), no es 
necesario colocarla.
Las palabras bíceps, fórceps y otras semejantes llevan tilde, pues son graves 
que terminan en s precedida de otra consonante.
Los pronombres y adverbios interrogativos o exclamativos llevan tilde 
enfática o diacrítica, cualquiera que sea la letra con que terminen: ¿qué?, 
¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cuál?, ¡qué bello!, ¡cómo duele! 6 
Las palabras régimen, carácter y espécimen tienen plurales irregulares desde 
el punto de vista acentual (el acento se desplaza a la sílaba siguiente): 
regímenes, caracteres (atención: palabra grave, sin tilde) y especímenes.
5. REGLA GENERAL PARA LOS MONOSÍLABOS 
Por lo común, los monosílabos o palabras monosílabas, aunque sean sustantivos 
6 Véase el capítulo El acento diacrítico.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
52
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
o verbos, no deben llevar tilde: bien, fe, pez, pie, sol, da, di, dio, fui, fue, haz, pon, vi, ve, 
vio, (a, de, por, sin) ti. La razón es muy sencilla: puesto que tienen solo una sílaba, no 
es necesario señalar con un acento ortográfico la mayor fuerza de pronunciación en 
esa única sílaba. Esta regla se aplica, por prescripción de la RAE, desde el 1.° de 
enero de 1959. Hasta esa fecha, en los libros impresos aparecían con tilde palabras 
como fé, pié, dí, dió, fuí, vió, grafías que desde aquel año se consideran incorrectas; 
pero hay gente que, al parecer, no se ha enterado de la existencia de la regla, a pesar 
de que ha estado en vigor desde hace unas cinco décadas.
Para conocer las excepciones, véase más adelante el capítulo El acento diacrítico.
6. PASOS PARA COLOCAR CORRECTAMENTE EL ACENTO ORTOGRÁFICO
Para aplicar correctamente las reglas de colocación de la tilde, es de gran utilidad 
seguir cinco pasos, que consisten en dar las respuestas a las siguientes preguntas:
¿Cuántas sílabas ortográficas tiene la palabra? (Una, dos, tres, cuatro...)
¿En qué sílaba recae el acento fonético? (En la última, en la penúltima, en 
la antepenúltima. Para ello, tenemos que pronunciar adecuadamente la 
palabra.)
¿Qué clase de palabra es por el lugar del acento? (Aguda, grave, esdrújula, 
sobresdrújula.)
¿En qué letra termina la palabra? (Vocal,n, s, otra consonante).
¿Por qué debe o no debe llevar tilde? (Regla que se debe aplicar.)
Ejemplo: Determinar si la palabra “azucar” debe llevar tilde o no.
Tiene tres sílabas ortográficas: a-zu-car.
El acento prosódico recae en la penúltima sílaba: a-ZU-car.
Es una palabra grave.
Termina en r.
Sí debe llevar tilde, porque es grave y termina en consonante distinta de n 
o s (en este caso, r); por lo tanto, ha de escribirse “azúcar”.
7. ACENTUACIONES ERRÓNEAS
Por desconocimiento de las reglas de acentuación ortográfica, o por pronunciación 
errada (según la norma culta), se escribe con frecuencia la tilde en ciertas palabras 
que no deben llevarla. 
1.
2.
3.
4.
5.
1.
2.
3.
4.
5.
53
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
Ejemplos: 
Muchos escriben: Debe escribirse:
heróico heroico
contínuo (adjetivo) continuo 
exámen examen
volúmen volumen
hímen himen
felíz feliz
cénit cenit (es palabra aguda)
diábetes diabetes (es palabra grave)
líbido libido (es palabra grave; parónimo: 
 lívido,que sí es palabra esdrújula)
áustero austero (es palabra grave)
intérvalo intervalo (es palabra grave) 
prúrito prurito (es palabra grave)
yo alíneo, tú alíneas, etc. yo alineo, tú alineas, etc. (los verbos
 alinear y delinear se conjugan 
 como golpear)
bién, fé, pié bien, fe, pie (los monosílabos, por lo 
 regular, no necesitan llevar tilde)
dá, dí, dió, fué, fuí, ví, vió da, di, dio, fue, fui, vi, vio (aunque 
 sean verbos, los monosílabos, 
 por lo regular, no necesitan llevar 
 tilde)
a (de, por...) tí a (de, por...) ti (monosílabo).
 PARA SABER MÁS:
Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad 
de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema II: Acentuación y división en sílabas.
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio-
nes Lingüísticas. Véase Capítulo segundo: La competencia ortotónica.
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Tercera Parte, capítulo 1. El acento ortográfi co.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. 
Madrid: Editorial Escuela Española. Véase la sección 1.2. Acentuación.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
54
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véase Capítulo IV: Acentuación.
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día 
por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo 
Acentuación, pp. 9-27.
 EJERCICIOS
El biologo Jose Ramon Fernandez y la antropologa Angela Maria Sanchez 
iran a Peru, a Mexico y luego al Africa por via aerea a realizar una expedicion 
cientifica.
Traeme un lapiz, o mejor, dos lapices, porque hoy tengo un examen por la 
mañana y dos examenes por la tarde.
Los plurales de comun y capitan son comunes y capitanes, pero los plurales de 
germen y joven son germenes y jovenes.
Para quien es agil y habil, todo es facil.
Estos verbos son de la tercera conjugacion: embair, oir, reir y destruir. 
Ese almibar hecho de azucar moreno tiene el color del ambar.
Tomala, sacala, llevala, tocala, acariciala, abrazala, besala y despues...
Compramelo, prestamelo o regalamelo, pero rapido.
Dificilmente habra un profesor mas antipatico que este.
Las palabras ortografi camente, practicamente, gramaticalmente, estupidamente e 
inteligentemente son adverbios de modo.
No sabemos donde esta la biblioteca.
Me preguntaron a que hora comenzaba la clase de redaccion.
¿Que quieres que te diga del articulo que lei?
¿Por que no sabes si estas palabras llevan tilde o no? ¿Acaso sera porque no 
has estudiado?
Alineense contra la pared.
Oyeme: delineate las cejas con el lapiz negro.
8. HIATOS CON TILDE EN LA CONJUGACIÓN
8.1. Hiatos con tilde en la desinencia verbal
Las desinencias de todo el pretérito imperfecto (= copretérito) de indicativo de los 
verbos de la segunda y de la tercera conjugación llevan el hiato con tilde ía: 
Temer (2.a conj.): temía, temías, temía, temíamos, temíais, temían.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
•
  EJERCICIOS
55
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
Partir (3.a conj.): partía, partías, partía, partíamos, partíais, partían.
Lo mismo ocurre con todo el condicional (= pospretérito) de las tres 
conjugaciones:
Amar (1.a conj.): amaría, amarías, amaría, amaríamos, amaríais, amarían.
Temer (2.a conj.): temería, temerías, temería, temeríamos, temeríais, temerían.
Partir (3.a conj.): partiría, partirías, partiría, partiríamos, partiríais, partirían.
8.2. Hiatos con tilde entre la raíz y la desinencia verbal
En ciertos verbos, las raíces forman diptongo o triptongo con las desinencias 
en algunas formas, pero forman hiato en otras. Cuando ocurre un hiato con vocal 
cerrada tónica, esta debe ir marcada con tilde, como prescribe la regla ya estudiada 
(sección 4, Casos especiales, n.° 5). Ejemplos:
ENVIAR (en - viar)
Presente de indicativo Pretérito simple ind. Pretérito imperfecto 
ind.
envío (en - ví - o) envié (en - vié) enviaba (en - via - ba)
envías (en - ví - as) enviaste (en - vias - te) enviabas (en -via - bas)
envía (en - ví - a) etc. etc.
enviamos (en - via - mos)
enviáis (en - viáis)
envían (en - ví - an)
Futuro Presente de subjuntivo Pretérito de subj. 
enviaré (en - via - ré) envíe (en - ví - e) enviara (en - via - ra)
enviarás (en - via - rás) envíes (en - ví - es) enviaras (en -via - ras)
etc. envíe (en - ví - e) etc.
 enviemos (en - vie - mos)
 enviéis (en - viéis)
 envíen (en - ví - en)
•
•
•
•
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
56
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Imperativo Gerundio Participo pasivo
envía (tú) (en - ví- a) enviando (en - vian - do) enviado (en - via - do)
 
Nótense los HIATOS CON TILDE en la primera, la segunda y la tercera persona de 
singular y en la tercera de plural en el presente de indicativo y de subjuntivo, 
y en la segunda persona de singular del imperativo.
En los demás tiempos, la raíz forma diptongo con la terminación en todas las 
personas.
CONTINUAR (con - ti - nuar)
Presente de indicativo Presente de subjuntivo
continúo (con - ti - nú- o) continúe (con - ti - nú - en)
continúas (con - ti- nú - as) continúes (con - ti - nú - es) 
continúa (con - ti - nú - a) continúe (con - ti - nú - e) 
continuamos (con - ti - nua - mos) continuemos (con - ti - nue - mos)
continuáis (con - ti- nuáis) continuéis (con - ti - nuéis)
Continúan (con - ti - nú - an) continúen (con - ti - nú - en)
Imperativo: continúa (tú) (con - ti - nú - a).
Notemos los HIATOS CON TILDE en la primera, la segunda y la tercera persona de 
singular y en la tercera de plural en el presente de indicativo y de subjuntivo, y en 
la segunda persona de singular del imperativo.
En los demás tiempos, la raíz forma diptongo con la terminación en todas las 
personas:
 
Pretérito simple de indicativo: continué (con - ti - nué), continuaste, etc.
Pretérito imperfecto: continuaba (con - ti - nua - ba), continuabas, etc.
Futuro: continuaré (con - ti - nua - ré), continuarás, etc.
Pretérito de subjuntivo: continuara (con - ti - nua - ra), continuaras, etc.
Gerundio: continuando (con - ti - nuan - do).
Participio pasivo: continuado (con - ti - nua - do).
NOTA: Según la norma culta, y contrariamenteal uso popular, los verbos terminados 
57
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
El acento ortográfico
Francisco Morales Ardaya
en -cuar, como los terminados en -guar, deben forman siempre diptongo (no 
hiato) con estas dos vocales en el presente de indicativo, el presente de subjuntivo 
y el imperativo singular. Por ejemplo, ADECUAR: pres. ind.: yo adecuo (a - de - 
cuo), tú adecuas, etc. (no yo *adecúo, tú *adecúas, etc.); pres. subj.: yo adecue 
(a - de- cue), tú adecues, etc. (no yo *adecúe, tú *adecúes, etc.); imper. sing.: 
adecua (tú) (no *adecúa). 
8.3. Hiatos con tilde en la raíz verbal
En el presente de indicativo y de subjuntivo, y en el imperativo de ciertos 
verbos como prohibir y aunar, la raíz presenta hiato en unas personas (1.a, 2.a 
y 3.a de singular, y 3.a de plural), y diptongo en otras (1.a y 2.a de plural). Puesto 
que el hiato se forma con una vocal cerrada tónica, esta debe llevar tilde, como lo 
prescribe la regla ya estudiada.
PROHIBIR (sílabas ortográficas: prohi - bir), AUNAR (au - nar)
Presente de indicativo Presente de subjuntivo
prohíbo (pro - hí - bo) prohíba (pro - hí - bo)
prohíbes (pro - hí -bes) prohíbas (pro - hí -bas)
prohíbe (pro - hí - be) prohíba (pro - hí - ba)
prohibimos (prohi - bi - mos) prohibamos (prohi - ba - mos)
prohibís (prohi - bís) prohibáis (prohi - báis)
prohíben (pro - hí - ben) prohíban (pro - hí - ban)
aúno (a - ú - no) aúne (a - ú - ne)
aúnas (a - ú - nas) aúnes (a - ú - nes)
aúna (a - ú - na) aúne (a - ú - ne)
aunamos (au - na - mos) aunemos (au - ne - mos)
aunáis (au - náis) aunéis (au - néis)
aúnan (a - ú - nan) aúnen (a - ú - nen)
Imperativo
prohíbe (tú) (pro - hí - be) aúna (tú) (a - ú - na)
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
El
 a
ce
nt
o 
or
to
gr
áf
ic
o
58
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
 PARA SABER MÁS:
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día 
por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo 
Acentuación, pp. 9-17.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. 
Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. Véase especialmente el artícu-
lo cohibir, y el apéndice II: Conjugación de los verbos.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
El acento diacrítico
El acento diacrítico
59
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 EL ACENTO DIACRÍTICO
Se llama acento diacrítico (del verbo griego diakríno “distinguir, diferenciar”), 
o más propiamente, tilde diacrítica, la tilde que se coloca en ciertas palabras 
para que no se confundan con otras que se escriben con las mismas letras y que, 
pronunciadas aisladamente, llevan el acento fonético en la misma sílaba.
Ofrecemos a continuación la lista completa de aquellas palabras que han de llevar 
acento diacrítico, junto con sus homónimos sin tilde:
1. Él (pronombre personal) / el (artículo masculino):1
El pan sobre el plato es para él.
Dale a él el documento.
2. Tú (pronombre personal sujeto) / tu (adjetivo pronominal posesivo):
Tú no trajiste tu libro.
3. Mí (pronombre personal complemento) / mi (adjetivo pronominal posesivo, o 
nota musical):
A mí me vieron con mi novia.
Sonata en mi menor.
Atención: El pronombre personal complemento ti no debe llevar tilde, pues no 
tiene homónimo correspondiente del cual deba distinguirse: Lo traje para ti.
4. Sí (adverbio de afirmación, o pronombre personal complemento) / si (conjunción 
condicional, o nota musical):
Sí quiero casarme contigo.
Lo compró para sí mismo.
Si vamos al teatro, escucharemos el concierto en si (o Si)2 mayor.
1 Sobre la clasificación de las palabras en pronombres, artículos, preposiciones, etc., véase el capítulo Las 
palabras y sus funciones.
2 Los nombres de las notas (do, re, mi…) pueden escribirse con inicial mayúscula cuando designan las 
tonalidades mayores: do mayor o Do mayor, re mayor o Re mayor, etc.
•
•
•
•
•
•
•
•
6 6 
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
60
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
5. Sé (forma del verbo saber, o del verbo ser) / se (pronombre personal):
Sé muy bien que ustedes no se tienen buena voluntad, pero también sé que, 
si se lo proponen, pueden llegar a estimarse mucho.
Sé buen amigo de tus amigos.
6. Dé (forma del verbo dar) / de (preposición):
¿Quieres que te dé un poco?
El apartamento de mi vecino de enfrente.
Dé un ejemplo de la regla que acaba de citar.
7. Más (cuantificador: adverbio o adjetivo de cantidad) / mas (conjunción 
adversativa, sinónima de pero):
Deseo que haya más unión entre mis amigos.
No puedo comer más.
Eres muy hermosa, mas (= pero) no por eso te amo.
Notemos la diferencia: Más quiero ser sabio que ser poderoso (= prefi ero ser sabio a ser 
poderoso) / Tengo muy pocos conocimientos, mas quiero ser sabio (= pero quiero ser sabio).
8. Sólo (adverbio, “solamente”) / solo (pronombre o adjetivo, “único, solitario, 
sin compañía”; su femenino es sola):
Sólo (= solamente) me dejaron un pastel y medio vaso de jugo.
Un solo pastel y una sola galleta fue lo que me dejaron.
Atención: Puede prescindirse de la tilde en el adverbio solo, pero es mejor colocarla 
cuando hay riesgo de anfibología, como en el siguiente ejemplo: solo me quedé en casa 
= me quedé en casa sin compañía / sólo me quedé en casa = solamente me quedé en 
casa, no hice otra cosa.
9, 10, 11. Éste, ése, aquél (pronombres demostrativos, en sus diversos accidentes) 
/ este, ese, aquel (adjetivos demostrativos, en sus diversos accidentes):
Éste es muy económico (éste, pronombre).
Este televisor es muy económico (este, adjetivo).
Notemos que la diferencia básica entre el pronombre y el adjetivo (dejándose aparte 
la tilde) es que el adjetivo aparece acompañado de un sustantivo (aquí: televisor), 
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
El acento diacrítico
El acento diacrítico
61
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
mientras que el pronombre no. Puede prescindirse de la tilde en los pronombres 
demostrativos, e incluso es preferible no colocarla si no hay riesgo de anfibología.
Atención: 
Los demostrativos neutros esto, eso y aquello nunca llevan tilde. 
En las expresiones aquel(-llos) que..., aquella(-s) que..., aunque aquel/
aquella son pronombres, nunca se les escribe la tilde. 
Distingamos bien las siguientes formas: ésta (palabra grave, pronombre 
demostrativo) ≠ está (palabra aguda, 3.a pers. sing. de indicativo del verbo 
estar); éste (palabra grave, demostrativo) ≠ esté (palabra aguda, 1.a y 3.a 
pers. sing. de subjuntivo del verbo estar).
12. Aún (adverbio de tiempo, “todavía”) / aun (adverbio de modo o cantidad, 
“hasta, incluso, siquiera”):
El profesor no ha llegado aún (= todavía).
Quiere tener la razón aun (= hasta, incluso) en lo que no sabe.
Atención: En la expresión conectiva aun cuando, la palabra aun no lleva tilde.
13. Ó (conjunción disyuntiva, cuando se halla en medio de dos cifras) / o (la misma 
conjunción, cuando se halla en medio de palabras o símbolos no numéricos):
En la receta se piden 3 ó 4 papas grandes. (La tilde evita que se lea “304”.)
En la receta se piden tres o cuatro papas grandes.
Atención: Recordemos no escribir, p. ej., 7 ó 8, sino 7 u 8.
14. Té (bebida) / te (pronombre personal o nombre de la letra t)
El té es un arbusto oriental, y con sus hojas se hace una infusión que lleva el mismo 
nombre.
Te voy a traer (o voy a traerte) la comida.
¿Quieres que te prepare una taza de té?
15. Qué (pronombre, adjetivo o adverbio interrogativo o exclamativo) / que 
(conjunción o pronombre relativo):
¿Qué les dije?
Nos preguntó qué queríamos comer 
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
62
I
Cuestiones 
ortográficasPA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
¡Qué belleza!
Le anunciaron que vino un hombre que quería hablarle.
16. Quién (pronombre interrogativo o exclamativo, “qué persona o cuál persona”) 
/ quien (pronombre relativo, “el cual, la cual, la persona que”):
¿Quién estudió para el examen de hoy?
Ya te dije quién llamó por teléfono.
¡Quién iba a creer que terminaríamos así!
El venezolano Antonio José de Sucre, quien recibió el título de Gran Mariscal 
por la batalla de Ayacucho, murió asesinado a los treinta y cinco años. 
17, 18, 19, 20, 21. Cómo, cuál, cuándo, cuánto (cuán), dónde (interrogativos 
o exclamativos) / como, cual, cuando, cuanto (cuan), donde (relativos):
¿Cuál amigo dices? ¿Cómo se llama, dónde estaba y cuándo vino?
No sé de cuál amigo me hablas, ni cómo se llama, ni dónde estaba, ni cuándo 
vino.
Mi amigo de Mérida, el cual ya conocen, se llama como yo, estaba donde 
venden hamburguesas y vino cuando nosotros paseábamos por el parque.
¡Qué música tan bella! ¡Cómo me gusta escucharla!
Fuera de los que se han mencionado en la lista anterior, no hay más monosílabos 
que deban llevar tilde en español.
 
NOTA SOBRE LAS INTERROGACIONES Y LAS EXCLAMACIONES INDIRECTAS
Con respecto a las palabras interrogativas y exclamativas de la lista 
anterior, debe recordarse que no es indispensable que aparezcan entre signos de 
interrogación o exclamación para que se les marque la tilde. Efectivamente, existen 
las interrogaciones o exclamaciones indirectas, es decir, las preguntas o los 
enunciados exclamativos que están subordinados a un verbo, como en los siguientes 
ejemplos: ya saben qué hace falta (< ¿qué hace falta?); dime cómo te va (< ¿cómo te va?); 
ya vimos cuánto ha crecido (< ¡cuánto ha crecido!). Nótese que en estas oraciones, 
aunque no aparecen los signos de interrogación o exclamación (en efecto, las 
interrogaciones y exclamaciones indirectas no los llevan), los vocablos qué, cómo 
y cuánto tienen carácter interrogativo o exclamativo, según el caso y, por tanto, 
deben llevar tilde.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
El acento diacrítico
El acento diacrítico
63
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
Los verbos que pueden subordinar o introducir una pregunta o exclamación indirecta 
son los que significan “hacer una pregunta” (preguntar, interrogar), “exponer con 
palabras” (decir, expresar, manifestar, explicar, aclarar), y los que denotan percepción 
física e intelectual (ver, observar, oír, escuchar, notar, saber, conocer, entender, comprender). 
También se encuentran preguntas indirectas como oraciones subordinadas 
completivas o sustantivas, en función de sujeto gramatical del verbo principal:3 Es 
cosa muy sabida quién compuso la sinfonía “Coral”; no me importa cuándo llegó, sino por 
qué se fue.
Además, tengamos en cuenta lo siguiente: el que las palabras numeradas en la lista 
anterior del n.° 15 al 21 aparezcan en una oración interrogativa o exclamativa, no 
es condición suficiente para que se les marque la tilde. Para que lleven tilde, tales 
palabras deben ser por sí mismas interrogativas o exclamativas, independientemente 
de que la oración o la frase lo sea como un todo. Por ejemplo:
 
¿Que me calle, acabas de decir? (Incorrecto: ¿*Qué me calle...?) 
¿Leíste el libro cuando estabas en casa? (Incorrecto: ¿Leíste el libro *cuándo...?)
¿Lo dejaste donde lo encontraste? (Incorrecto: ¿Lo dejaste *dónde...?)
En estas tres oraciones interrogativas, la interrogación no recae sobre el que 
(conjunción anunciativa), el cuando (adverbio relativo) o el donde (adverbio 
relativo)4, sino sobre las oraciones en su totalidad. Entonces, cuando, que y donde 
no son interrogativos (aunque forman parte de oraciones interrogativas), y por 
tanto, no llevan tilde.
Análogamente, en la oración: ¡Que me devuelvan mi libro!, el que no es exclamativo 
(aunque aparece en una oración exclamativa), sino una conjunción anunciativa; en 
consecuencia, tampoco lleva tilde.
 PARA SABER MÁS:
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Laboratorio de Investigacio-
nes Lingüísticas. Véase Capítulo segundo, apartados Acentuación diacrítica de monosílabos, 
pp. 18-19; Acentuación de relativos e interrogativos/exclamativos, pp. 20-21; y Acentuación 
diacrítica en diversas palabras, pp. 21-22.
3 Sobre las nociones gramaticales de oración subordinada, sujeto, predicado, etc., véase el capítulo Elementos 
de sintaxis.
4 Sobre el que anunciativo y la clasificación de las palabras en adverbios, sustantivos, relativos, etc., véase 
el capítulo Las palabras y sus funciones.
•
•
•
  
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
El
 a
ce
nt
o 
di
ac
rí
ti
co
64
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Tercera Parte, capítulo 1. El acento ortográfi co.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Es-
pañola. Véase la sección 1.2.4. Acentuación diacrítica; y 1.2.5. Acentuación diacrítica en 
palabras homófonas.
Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véase la sección 4.6. Tilde diacrítica.
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día 
por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el apartado 
Acento diacrítico, pp. 17-27.
 EJERCICIOS 
Coloquemos las tildes que correspondan y justifiquémoslas:
— Yo si se redactar bien, ¿verdad?
— ¿Tu? Tu no sabes nada de redaccion.
—Si yo no se, tu tampoco.
—Pues mi texto tiene menos errores que el tuyo
—¿Que? ¿El mio? Perdoname, pero tu ejercicio tiene mas marcas rojas.
—¿Mas? ¿Como que mas?
—¿No ves?
—Pues si mi texto tiene tantas marcas, es porque el profesor no entendio bien mi letra.
—Claro, ¿quien puede negar que esa es la razon?
—Por lo menos no tengo marcas que indiquen errores graves. En cambio, a ti te puso tres de 
esas.
—¿A mi? ¿Cuales? 
—Las que indican “idea extraña, contradictoria o ilogica”.
—¿Si? ¿Donde, a ver?
—Donde comienza el tercer parrafo, ¿ves?
—Bueno, sera porque el profesor no leyo bien.
—¿Y por que no?
—Porque ese viejo apenas puede ver mas alla de sus narices.
—Entonces, según lo que dices, si el profesor no pudo leer bien tu trabajo, tampoco pudo leer 
bien mi redaccion, ¿si o no?
—Pues...
—¿Que vas a replicar?
—Nada... Pero, entonces, ¿quien tuvo la mejor califi cacion?
—No se, los textos no traen nota. Preguntemosle al profesor.
—Ahora no puedo. Tengo que irme a mi casa.
 EJERCICIOS  EJERCICIOS 
El acento diacrítico
El acento diacrítico
65
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
—Pero, ¿que va a pasar con la apuesta?
—Mira, yo se que hicimos una apuesta, pero no tengo tiempo de buscar al profesor, y ya no 
me importa quien obtuvo mejor califi cacion, si tu, o yo, o el, o ese, o aquel. Mas me interesa en 
este momento llegar a casa para ver el partido de futbol.
—Epa, ¿a que hora es el partido?
—A las cuatro.
—Ah. Entonces, ¿cuando puedo ir para que me invites a ver el juego?
—¿Como?
—Anda, yo se que eres un tipo afable, generoso, que comparte su tremendo televisor estereofonico 
de pantalla de plasma con los amigos, y de paso les brindas la cena.
—Claro, y mi abuelito inventó los calzones con abertura. Bueno, esta bien, ven a las tres y 
media, pero con una condicion.
—¿Cual?
—Que invites tambien a tu vecina. Tu sabes, aquella bien simpatica.
—Vale. Nos vemos, pues.
La separación de las palabras
La separación de las palabras
67
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
 LA SEPARACIÓN DE LAS PALABRAS 
1. LA SEPARACIÓN: UNA CONVENCIÓN ORTOGRÁFICA
Aunque hoy en día pueda parecernos extraño, lo normal, en la Antigüedad, era 
escribir sin dejar blancos entre las palabras, de modo que resultaba más difícil 
la tareadel lector. La costumbre de separar siempre las palabras a lo largo de 
un escrito data de principios de la Edad Media; pero la manera de efectuar tal 
separación en las diversas lenguas europeas modernas (entre ellas el español) se fue 
estableciendo en el transcurso de los siglos siguientes, hasta llegar a producir las 
formas de las palabras individuales que hoy nos son familiares, y que figuran como 
tales en los diccionarios.
En realidad, la separación de los vocablos, lo mismo que la ortografía de las letras, 
es mera convención. Efectivamente, en la lengua hablada, salvo por las pausas 
debidas a la respiración o a intenciones expresivas (énfasis, ritmo, etc.), no hay 
solución de continuidad entre las unidades significativas del discurso. Así, por 
ejemplo, bien podían haberse establecido, en vez de leértelo, las formas leer te lo, 
o leer-te-lo, o escribir lapalabra o la-palabra en lugar de la palabra, o paramí 
por para mí. Esto se debe a que la separación de las palabras es, como ya hemos 
dicho, convencional, lo cual implica que no reproduce con fidelidad absoluta la 
articulación continua del habla real. Sin embargo, tal costumbre, ya hondamente 
enraizada en nuestra escritura, cumple un propósito, que es el mismo que el de las 
demás normas ortográficas: hacer fácilmente reconocibles las palabras del texto en 
beneficio del lector.
2. NORMAS DE SEPARACIÓN Y UNIÓN DE LAS PALABRAS ESPAÑOLAS EN LA 
ESCRITURA
Hasta el momento, las normas para separar las palabras, aunque ya se han formulado 
y figuran dispersas en las obras de ortografía y gramática, no se han reunido 
en un sistema coherente y razonado, por lo cual hemos intentado agruparlas, 
de modo que sirvan como base para el aprendizaje consciente de lo que hemos 
llamado competencia ortodiastemática, es decir, el dominio de las normas de 
separación o unión (según el caso) de los vocablos.
7 7 
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
68
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
He aquí las normas principales:
Regla general: En principio, toda palabra simple o compuesta que 
represente una categoría gramatical (sustantivo, verbo, adjetivo, etc.), 
y que pueda pronunciarse y escribirse aislada, sin hacerse formal y 
semánticamente irreconocible, debe escribirse separada.
Son excepciones de la regla general las palabras compuestas por 
dos o más elementos que en otros contextos pueden aparecer 
aislados, y cuya escritura como un solo vocablo ya ha sido 
permitida o impuesta por el uso (p. ej., medianoche, pasodoble, 
totalmente, nosotros; v. el capítulo LAS ALOGRAFÍAS). El mejor modo de saber 
si los componentes pueden escribirse sin dejar un blanco entre ellos, es 
consultar el diccionario.
 Las combinaciones a + el (artículo) y de + el (artículo) se contraen 
siempre en la pronunciación y en la escritura: al, del. Son los llamados 
“artículos contractos”. Ejemplos: voy al campo (no: voy *a el campo), el libro 
del profesor (no: el libro *de el profesor). Sin embargo, cuando el artículo 
forma parte de un nombre propio, los elementos se escriben separados: 
vamos a El Callao, venimos de El Callao (aunque se pronuncia /al/ y /
del/, respectivamente). 
Asimismo, las combinaciones de la preposición con más los pronombres 
mí, ti y sí dan las formas conmigo, contigo y consigo, sin espacios en 
blanco entre los componentes. 
Entre las excepciones de la regla general, merecen mención especial 
los sustantivos y adjetivos que se componen de un verbo más 
un sustantivo o pronombre en función de objeto directo, como 
portamonedas (portar + monedas), sacacorchos (sacar + corchos), 
quitamanchas (quitar + manchas), quebrantahuesos (quebrantar + huesos), 
rompehielos (romper + hielos), abrecartas (abrir + cartas), sabelotodo 
(saber + lo + todo), y otros términos análogos. Los componentes de esta 
clase de palabras no deben separarse con espacios en blanco, por lo cual 
son incorrectas, en español moderno, las siguientes grafías: (el, un) *porta 
monedas; (el, un) *saca corchos, etc. Así mismo, debemos evitar escribir un 
guión en la misma clase de compuestos: *porta-monedas, *saca-corchos, etc.
En palabras compuestas con prefijo, no debe separarse el prefijo de 
la raíz (por más que ciertos prefijos puedan, en otros casos, aparecer como 
1.
2.
3.
4.
5.
6.
La separación de las palabras
La separación de las palabras
69
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
palabras independientes): antisocial, autoestima, infrarrojo, Norteamérica, 
socioeconómico, sobreviviente, superhombre, ultravioleta, vicepresidente. Por lo 
tanto, son incorrectas las siguientes grafías: *anti social, *auto estima, 
*contra revolución, * Norte América, *sobre viviente, *vice presidente, etc. 
La notable excepción de esta regla es el prefijo ex cuando significa 
“que ya no es”, “que ya no ejerce”, como en las expresiones ex presidente, ex 
diputado, ex alumno. En este caso, la RAE todavía pide que el prefijo ex 
se escriba separado de la palabra a la que modifica (sin embargo, sería 
preferible escribir expresidente, exdiputado, exalumno, y que se estableciese 
esta costumbre, a fin de uniformar el uso, pero debe quedar claro que, 
hasta ahora, ello no ha sucedido).1 
Cuando se suceden dos o más palabras compuestas con la misma 
raíz pero con distintos prefijos, lo más correcto es escribir las palabras 
completas, y no ir separando los prefijos. Escribamos, por tanto, de este 
modo: la infraestructura y la superestructura, decisiones unilaterales y bilaterales, 
el microcosmo y el macrocosmo, en Centroamérica y Sudamérica. Evitemos hacer 
lo siguiente: la *infra y la superestructura, decisiones *uni y bilaterales, el 
*micro y el macrocosmo, en *Centro y Sudamérica.
Recordemos la regla ortográfica que prescribe la duplicación de la r 
originalmente inicial de una palabra cuando pasa a formar parte de 
un compuesto, si el prefijo o el componente que antecede a esa palabra 
termina en vocal: infra + rojo > infrarrojo; anti + religioso > antirreligioso; 
contra + revolución > contrarrevolución (incorrecto: *infrarojo, *antireligioso, 
*contrarevolución, con una sola r).
 Las palabras derivadas de toda una frase o sintagma se escriben 
sin dejar espacios entre los elementos, aunque estos aparezcan separados 
en la frase o sintagma originario. Así, de San Cristóbal, nombre de nuestra 
ciudad, deriva el gentilicio sancristobalense, que se escribe, como se 
ve, sin dejar ningún blanco entre los componentes. Lo mismo ocurre 
cuando una frase entera se convierte en un sustantivo, sin más cambios 
que los meramente ortográficos: (el, un) hazmerreír (del sintagma “hazme 
reír”); (el, un) correveidile (del sintagma “corre, ve y dile”); un sabelotodo (del 
sintagma “sábelo todo”), un sinnúmero (del sintagma “sin número”) de personas. 
1 El hecho de que una palabra compuesta con prefijo aparezca subrayada con rojo en un procesador 
informático de textos, y que el subrayado desaparezca al separar el prefijo de la raíz, no significa 
necesariamente que la grafía sea incorrecta. Lo único que prueba esto es que la forma del prefijo 
existe también como vocablo independiente, y que la palabra compuesta no se halla en el diccionario 
del procesador.
7.
8.
9.
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
70
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Recordemos, con respecto al uso de la tilde en estos compuestos, lo que se 
ha dicho anteriormente en el capítulo VI, 4, Casos especiales, 4.
En español no es frecuente el empleo de guiones para unir los elementos de 
un vocablo compuesto, al contrario de lo que ocurre en inglés o en francés 
(ingl. self-service “autoservicio”; fr. arc-en-ciel “arco iris”). La RAE solo 
prescribe el uso del guión en los adjetivoscompuestos de dos o más 
adjetivos simples: materno-infantil, palestino-israelí, ruso-norteamericano, 
físico-químico, teórico-práctico. La grafía de algunos de estos compuestos ya 
se ha aceptado y establecido sin guión: hispanoamericano (en caso de duda, 
consultemos siempre un diccionario actualizado). Como quiera que sea, es 
oportuno aquí recordar la regla de que solo el último componente de esta 
clase de adjetivos lleva la marca de género y número: confl ictos palestino-
israelíes, gramática teórico-práctica, letras hispanoamericanas. 
No se recomienda emplear el guión para unir un prefijo a una raíz (*anti-
congelante), puesto que se prefiere siempre escribir la palabra sin dejar un 
espacio entre los componentes (anticongelante).
Los pronombres átonos (me, te, lo, la, le, nos, os, los, las, les, se) se escriben 
separados del verbo del cual dependen, y si dos pronombres concurren 
delante de un mismo verbo, se separan también el uno del otro: me vieron, 
te quiero, la llamarán, nos hemos esforzado, te lo darían, se las dio. Sin embargo, 
tales pronombres, cuando van después de un verbo, especialmente si 
este se halla en infinitivo, en gerundio o en imperativo, se unen a él en la 
escritura, y si dos pronombres dependen del mismo infinitivo, gerundio 
o imperativo, se unen a éste el uno detrás de otro: verme, quererte, bañarse, 
haberlo escrito; llamándote, habiéndonos esforzado; dártelo, dándotelo; espérame, 
escríbanlo, cómpraselas.
Entre los numerales cardinales, los nombres del 16, del 17, del 18 
y del 19 pueden escribirse diez y seis/ dieciséis, diez y siete/ diecisiete, diez y 
ocho/ dieciocho, y diez y nueve/ diecinueve, aunque las formas compuestas, 
sin separaciones, son más frecuentes. Del 21 al 29 se usan casi siempre 
las formas compuestas: veintiuno (veintiún), veintidós, veintitrés, veinticuatro, 
veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho y veintinueve; pues las formas con 
separaciones como veinte y uno, veinte y dos, etc., aunque son correctas, ya 
no se emplean en el español contemporáneo. Del 31 al 99, en cambio, 
siempre deben escribirse separadas las decenas de las unidades: treinta y 
uno, cuarenta y dos, cincuenta y tres… noventa y nueve; pues se consideran 
10.
11.
12.
13.
La separación de las palabras
La separación de las palabras
71
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
incorrectas las formas compuestas como un solo vocablo (*treintiuno, 
*cuarentidós, *cincuentitrés… *noventinueve). Los nombres de los millares 
también se escriben separando sus elementos: dos mil, tres mil, cuatro mil… 
diez mil… cien mil…
Entre los numerales ordinales, se permite escribir como palabras 
compuestas los nombres correspondientes a 13.º, 14.º, 15.º, 16.º, 17.º, 
18.º y 19.º : décimo tercero / decimotercero, décimo cuarto / decimocuarto, 
décimo quinto / decimoquinto, décimo sexto / decimosexto, décimo séptimo / 
decimoséptimo, décimo octavo / decimoctavo, décimo noveno / decimonoveno. Los 
ordinales correspondientes a la veintena (21.º, 22.º, 23.º …) también tienen 
formas dobles, recientemente aceptadas (v. Diccionario panhispánico de 
dudas): vigésimo primero / vigesimoprimero, etc. Los nombres de los demás 
ordinales deben escribirse separando sus elementos: trigésimo segundo, 
cuadragésimo tercero… centésimo primero… 
Recordemos que, con excepción de los adjetivos compuestos con guión 
(teórico-práctico) y de los verbos con pronombre átono (espérame, amándonos), 
cualquier componente que no sea el último debe perder la tilde que le 
correspondería como palabra aislada: décimo + séptimo > decimoséptimo; 
la obra de García Márquez > la obra garciamarqueciana; el régimen de Pérez 
Jiménez > el régimen perezjimenista. Como se ve en los ejemplos, el último 
componente puede conservar o perder la tilde, según las normas generales 
de la acentuación ortográfica.
3. UNIONES Y SEPARACIONES ERRÓNEAS QUE SE LEEN CON FRECUENCIA
 Muchos escriben: Debe escribirse:
 através a través
 derepente o derrepente de repente
 [estar] abordo [estar] a bordo (= en la nave) 
 vice presidente o vice-presidente vicepresidente
 super mercado supermercado
 (un) saca puntas (un) sacapuntas
 san cristobalense sancristobalense
 Sur (o Sud) América Suramérica o Sudamérica 
 sur (o sud) americano suramericano o sudamericano
 
14.
15.
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
La
 s
ep
ar
ac
ió
n 
de
 l
as
 p
al
ab
ra
s
72
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya

Con respecto a los pares porque / por qué, conque / con que, y sino / si no, 
que frecuentemente originan dudas ortográficas, veamos el capítulo Homónimos 
y parónimos.
 PARA SABER MÁS:
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Primera Parte, capítulo 6. Ortografía española, apartado La reforma de 1959, pp. 
60-64
Martínez de Sousa, José (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.a ed., 
revisada y ampliada. Gijón: Trea. Véase el artículo “prefi jos y sufi jos”, pp. 478.
Seco, Manuel (1996). Gramática esencial del español. 4.a ed. Madrid: Espasa 
Calpe. Véase el capítulo 14. Estructura de las palabras, especialmente la sección 14.3. 
Palabras compuestas.
Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Ma-
drid: Espasa Calpe.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
 EJERCICIOS
Determine cuál de las opciones ofrecidas es la correcta ortográficamente:
Vacuna anti rábica / anti-rábica / antirábica / antirrábica.
Ex alumno / exalumno / ex - alumno.
Un espanta pájaros / espantapájaros / espanta-pájaros.
El salvavidas / salva-vidas / salva vidas. 
Revisión histórico-crítica / histórica-crítica / históricocrítica / 
históricacrítica / historicocrítica / historicacrítica.
El gobierno perezjimenista (de Pérez Jiménez) / pérez-jimenista / pérez 
jimenista.
Los diputados emeverristas / eme-ve-erristas / mvristas.
Cuarentaicinco / cuarenticinco / cuarenta y cinco / cuarenta-y-cinco /
cuarentaycinco.
Un porta retratos / portaretratos / portarretratos / porta-retratos.
Año dos mil siete / dosmil siete/ dos-mil-siete / dosmilsiete.
Una peliroja / peli-roja / peli roja / pelirroja.
El superhombre / super hombre / súper hombre / super-hombre / 
superhombre.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
 EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS
La separación de las palabras
La separación de las palabras
73
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Francisco Morales Ardaya
Guiso de sobrebarriga / sobre-barriga / sobre barriga.
Transporte sub-urbano / suburbano / sub urbano.
Avenida Panamericana / Pan-Americana / Pan-americana / pan-Americana 
/ Pan Americana / Pan americana.
El híper mercado / hipermercado/ hiper-mercado.
El estilo garcía marqueciano (de García Márquez) / garcía-marqueciano 
/garcíamarqueciano /garcíamárqueciano / garciamarqueciano.
El continente americano puede dividirse en los subcontinentes / sub-
continentes / sub continentes llamados Norte, Centro y Sudamérica 
/ Norte-América, Centro-América y Sud-América / Norteamérica, 
Centroamérica y Sudamérica.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
75
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
O
tros signos y fenóm
enos ortográficos
Francisco Morales Ardaya
 OTROS SIGNOS Y FENÓMENOS ORTOGRÁFICOS
1. LA DIÉRESIS 
 
Con respecto al signo ortográfico llamado diéresis o crema ( ¨ ), podemos 
distinguir dos usos: uno obligatorio o normativo, y otro optativo.
Su uso es obligatorio en las combinaciones con diptongos güe y güi, pues sirve para 
indicar que debe pronunciarse la u. Ejemplos: vergüenza, cigüeña, cigüeñal, antigüedad, 
desagüe, averigüen, pingüino, lingüística, agüita, chigüire, Güigüe. Por supuesto, si no se 
coloca la diéresis,ello significa que la u es muda, y esta letra solo indica que la g 
en las combinaciones gue y gui debe pronunciarse como en gato, goma, p. ej.: 
guerra, paguen, guiso, seguimos.
El uso de la crema es optativo en poesía, para indicar que una palabra con diptongo 
o triptongo debe pronunciarse con una sílaba más (es decir, con hiato), a fin de 
completar la medida del verso: crüel (cru - el), mïel (mi - el). Por supuesto, no es 
un uso normal (ni siquiera es muy frecuenta en poesía), y por ello nunca se hallará 
en los textos en prosa, mucho menos en los de carácter académico o informativo.
2. EL APÓSTROFO 
El signo llamado apóstrofo1 ( ’ ) sirve para indicar la elisión o supresión de una o 
varias letras en las palabras: Vamos pa’ (por “para”) mi casa. 
Su uso no es frecuente ni obligatorio en el castellano moderno, pero sí lo es en 
otras lenguas: l’argent, l’éducation (francés), I’m, we’re (inglés), un’amica, Sant’Angelo 
(italiano). Nótese que el apóstrofo se coloca en el lugar que ocuparían las letras 
elididas o suprimidas, por lo cual son incorrectas, en cuanto al uso del apóstrofo, las 
siguientes grafías: ta’ bien (por ’ta bien: el apóstrofo debe ocupar el lugar de la sílaba 
elidida es-); Juan P., alias “Cara e’ Perro” (por “Cara ’e Perro”: el apóstrofo debe ocupar 
el lugar de la d- que se ha suprimido). 
 
En todo caso, no se emplea el apóstrofo en español, a menos que deliberadamente 
se imiten, en la escritura, las peculiaridades del habla coloquial o dialectal.
1 No debe confundirse con apóstrofe, que es una figura literaria o de retórica, no un signo 
ortográfico.
8 8 8
O
tr
os
 s
ig
no
s 
y 
fe
nó
m
en
os
 o
rt
og
rá
fi
co
s
O
tr
os
 s
ig
no
s 
y 
fe
nó
m
en
os
 o
rt
og
rá
fi
co
s
76
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
 PARA SABER MÁS:
Estrada, Martha (1996). Ortografía esencial. 2.a ed. Mérida (Venezuela): Universidad 
de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Véase Tema III, Parte II, cap. 4. La diéresis o 
crema.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Españo-
la. Véase la sección 1.1.9. Uso de las comillas y de la diéresis o crema.
Real Academia Española (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véanse las secciones 5.11.1. Diéresis o crema, y 5.11.4. Apóstrofo.
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): 
Editorial Juventud. Véase el apartado Diéresis, p. 42.
 EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS
No seas pajaro de mal aguero.
Se solicita secretaria bilingue.
Nuevo Testamento Trilingue, edicion de lujo.
Me lastiman las lenguetas de estos zapatos deportivos.
Se compran antiguedades.
Averiguenme cuando comienzan las clases de redaccion.
Es un sinverguenza.
Presentarse a las clases sin haber leido el material de apoyo es una 
sinverguenzura.
Se me fue el anillo por el desague cuando me estaba lavando las manos.
Los pinguinos y las cigueñas son aves. 
El chiguire es un mamífero, conocido como carpincho o capibara en otros 
países de Hispanoamerica.
Mama, dame aguita.
Nene, no me saques la lenguita.
La linguistica estudia cientificamente el lenguaje humano, considerandolo 
como un codigo de signos vocales, como una institucion, como una facultad 
de nuestra especie y como un medio de comunicacion. 
3. CAMBIOS ORTOGRÁFICOS EN LA DERIVACIÓN Y EN LA FLEXIÓN
Las palabras pueden sufrir variaciones a fin de expresar diversas ideas o 
matices semánticos. Para ello, el español recurre a un procedimiento básico: la 
derivación. 
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
 EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS EJERCICIOS DE COLOCACIÓN DE TILDES Y DIÉRESIS
77
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
O
tros signos y fenóm
enos ortográficos
Francisco Morales Ardaya
La derivación es la variación que se efectúa por medio de sufi jos. Por ejemplo, del 
vocablo perro, agregándole sufijos, podemos derivar perrillo (matiz diminutivo), 
perrazo (matiz aumentativo), perruno (adjetivo), perrera (otro sustantivo), etc. 
Existe una clase especial de derivación, llamada derivación gramatical o flexión. 
Ésta es la variación que, con sufijos especiales, expresa los llamados accidentes 
gramaticales. En efecto, las palabras variables (sustantivos, artículos, adjetivos, 
pronombres y verbos), por medio del cambio de sus terminaciones o desinencias, 
pueden asumir distintas formas para expresar el número, el género, la persona, el tiempo 
y el modo. Por ejemplo: si tomamos el sustantivo perro, podemos modificar su 
significado básico cambiando su terminación: perros (idea de pluralidad), perra 
(género femenino), perras (femenino plural); cambiando la desinencia del verbo 
escribir, obtendremos formas como escribo (primera persona singular de presente 
de indicativo), escribiste (segunda persona singular de pretérito de indicativo), 
escriban (tercera persona plural de presente de subjuntivo).2
Pueden producirse cambios ortográficos a causa de la derivación y de la flexión. 
Veámoslo en la siguiente lista de ejemplos:
Rapaz > rapaces
Veloz > velocísimo, velocidad
Lápiz > lápices, lapicito, lapicero
Luz > luces, lucecillas, lucero
Amigo > amiguito, amiguísimo
Agua > agüita
Vencer > venzo, venzamos,
Mecer > mezo, meza, mezamos
Conocer > conozco, conozcan
Lanzar > lancé, lance, lancemos
Alzar > alcé, alce, alcen
Averiguar > averigüé, averigüe, averigüemos
Avergonzarse > me avergüenzo, te avergüenzas, avergoncémonos
Distinguir > distingo, distingamos
Pagar > pagué, pague, paguemos
Sacar > saqué, saquemos, saquen
Coger > cojo, cojamos, cojan
Elegir > elijo, elijamos, elijan
2 Para más información acerca de la derivación, de la flexión y de la morfología en general, véase el 
capítulo Elementos de morfología.
O
tr
os
 s
ig
no
s 
y 
fe
nó
m
en
os
 o
rt
og
rá
fi
co
s
O
tr
os
 s
ig
no
s 
y 
fe
nó
m
en
os
 o
rt
og
rá
fi
co
s
78
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Observemos que, con excepción del uso de la c ante e o i (veloces, lapicito), y de las 
alteraciones fonéticas de los verbos irregulares (conozco, avergüenzo), los cambios 
ortográficos no tienen otra función que la de conservar la pronunciación de la 
forma base o del vocablo originario. 
 PARA SABER MÁS:
Linares Rivas, Arturo (2000). Hacia una competencia ortográfica integral. San 
Cristóbal (Venezuela): Universidad de Los Andes Táchira, Instituto de Investigaciones 
Lingüísticas. Véase Capítulo tercero: La competencia ortografémica. 
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España). De Gassó Hermanos. 
Munguía Zatarain, Irma, y otros (1997). Manual de gramática española. México: 
Larousse.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua 
española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Segunda Parte: Morfología.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
79
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Las alografías o variantes ortográficas
Francisco Morales Ardaya
 ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS
Las ALOGRAFÍAS o VARIANTES ORTOGRÁFICAS (véase Martínez de Sousa, 1998 y 2001) 
son las variaciones autorizadas en la escritura de una misma palabra o expresión, sin 
que varíe su significado. Puesto que tienen el mismo significado y están autorizadas, 
las distintas formas son correctas, y el usuario de la lengua puede usar libremente 
una u otra, según su preferencia y costumbre. Sin embargo, en beneficio de la 
uniformidad, se recomienda usar una sola de las variantes en un mismo texto.
Proponemos la siguiente clasificación de las alografías:
Alografías grafemáticas o variantes de literación: Se diferencian por el uso 
de las letras o grafemas. Por ejemplo: psicología/sicología. La gran mayoría 
se producen por simplificación de grupos consonánticos o vocálicos.Alografías tónicas, o variantes de acentuación (también llamadas palabras 
biacentuales): Pueden tener el acento en sílabas diferentes. Por ejemplo: 
cartomancia/cartomancía.
Alografías diastemáticas o variantes de separación: Pueden escribirse en una 
palabra o en varias, separadas por blancos. Por ejemplo: aprisa / a prisa.
Ofrecemos a continuación tres listas de varias alografías admitidas por la RAE:
1. ALOGRAFÍAS GRAFEMÁTICAS
A. POR REDUCCIÓN DE GRUPOS CONSONÁNTICOS
cóccix coxis
fláccido flácido
gneis neis
gnomo nomo
mnemotecnia, mnemotécnico nemotecnia, nemotécnico
pseudo- (p. ej. pseudónimo) seudo- (p. ej. seudónimo)
psicología sicología
psicoanálisis sicoanálisis
psicopatía, psicópata sicopatía, sicópata
obscuro oscuro
somnoliento soñoliento
substancia sustancia
•
•
•
9 ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS9 ALOGRAFÍAS O VARIANTES ORTOGRÁFICAS
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
80
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
substantivo sustantivo
subscripción, subscripto suscripción, suscrito
substituir sustituir
substraer sustraer
transcendencia trascendencia
translación traslación
translucir traslucir
transponer trasponer
transalpino trasalpino
transandino trasandino
transatlántico trasatlántico
transbordar, transbordo trasbordar, trasbordo
septiembre setiembre
doscientos docientos
trescientos trecientos
postdata posdata
postoperatorio posoperatorio
B. POR REDUCCIÓN DE GRUPOS VOCÁLICOS
contraalmirante contralmirante
quitaipón quitapón
reembolso, reembolsar rembolso, rembolsar
reemplazo, reemplazar remplazo, remplazar
sobreentender sobrentender
sobreesdrújula sobresdrújula
correveidile correvedile
fideicomiso fidecomiso
caleidoscopio calidoscopio
compartimiento compartimento
arbitramiento arbitramento
fisionomía fisonomía
euroasiático eurasiático
arterioesclerosis arteriosclerosis
centrooriental centroriental
cualificado calificado
tribual tribal
amueblar amoblar
cigüeñal cigoñal
encluecar enclocar
engruesar engrosar
muestrario mostrario
puertezuela portezuela
puertorriqueño portorriqueño
deshuesar desosar
cuociente cociente
81
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Las alografías o variantes ortográficas
Francisco Morales Ardaya
cuotidiano cotidiano
espirituoso espiritoso
C. POR SUSTITUCIÓN DE UNA LETRA
baída vaída
convergir converger
halar jalar
héjira hégira
jenízaro genízaro
Jibraltar Gibraltar
jineta (animal carnívoro) gineta
kiosco quiosco
kilo (y sus compuestos) quilo
escoriar excoriar
México, mexicano Méjico, mejicano
misto mixto
mistura mixtura
bisnieto biznieto
lesna lezna
mescolanza mezcolanza
pesuña pezuña
sábila zábila
samuro zamuro
suncho zuncho
ácimo ázimo
acimut azimut
cedilla zedilla
cenit zenit
ceta zeta
cinc zinc
D. POR ADICIÓN/SUPRESIÓN DE UNA LETRA FINAL
quizá quizás
herpes herpe
lítotes lítote
carnet carné
chalet chalé
hipérbaton hipérbato
restaurant, restorán restaurante
E. POR OMISIÓN DE LA HACHE
alhelí alelí
barahúnda baraúnda
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
82
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
batahola bataola
desharrapado desarrapado
sabihondo sabiondo 
harmonía armonía
harpa arpa
harpía arpía
harpillera arpillera
harrear arrear
Helena Elena
higuana iguana
hodómetro odómetro
hurraca urraca
 
La RAE no ha sido consecuente con la admisión de las alografías grafemáticas, pues 
acepta la reducción de grupos de letras en unos vocablos y no en otros, aunque 
sean de la misma raíz o tengan el mismo prefijo. Por ejemplo, acepta la alternativa 
psicología/sicología, pero solo admite psicosomático; acepta translación/traslación, 
pero solo admite trasladar. Y contrariamente a lo esperado, solo están autorizadas 
las formas simplificadas trasplante, trasplantar. Así pues, siempre que exista duda, 
más vale consultar un buen diccionario, o un tratado de ortografía o de estilo 
(recomendamos Martínez de Sousa, 2001, cuadro 2).
En cuanto a ciertas alternancias (en la tabla anterior y en las siguientes), generalmente 
una de las opciones es la que se emplea casi siempre, y la otra se ha vuelto inusitada 
en el español contemporáneo. Por ejemplo, las variantes como cuotidiano o harmonía 
ya casi nunca se ven escritas. 
 
Las palabras apartamento y apartamiento pueden ser alografías, pero solamente 
cuando son sinónimas, en la acepción de “vivienda independiente dentro de 
un edificio donde hay otras análogas”. Con respecto a las demás acepciones de 
apartamiento (con -i-), ambas palabras son parónimas.
2. ALOGRAFÍAS TÓNICAS
acné acne
aeróstato aerostato
anémona anemona
atmósfera atmosfera
auréola aureola
balaústre balaustre
beréber bereber
83
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Las alografías o variantes ortográficas
Francisco Morales Ardaya
bímano bimano
bronquíolo bronquiolo
cántiga cantiga
celtíbero celtibero
chófer chofer
cóctel coctel
cónclave conclave
crátera cratera
cuadrúmano cuadrumano
dínamo dinamo
égida egida
eléctrodo electrodo
elíxir elixir
exégesis exegesis
fárrago farrago
fríjol frijol
fútbol futbol
gladíolo gladiolo
hemiplejía hemiplejia
homeóstasis homeostasis
íbero ibero
ícono icono
médula medula
metempsícosis metempsicosis
metéoro meteoro
microscopía microscopia
mímesis mimesis
mísil misil
oftalmía oftalmia
olé ole
olimpíada olimpiada
omóplato omoplato
orgía orgia
ósmosis osmosis
pábilo pabilo
paraplejía paraplejia
parásito parasito
pecíolo peciolo
pelícano pelicano
pentágrama pentagrama
período periodo
polícromo policromo
polígloto poligloto
présago presago
prócero procero
réptil reptil
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
84
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
reúma reuma
róbalo (pez) robalo
saxófono saxofón
termóstato termostato
tortícolis torticolis
utopía utopia
váguido vaguido
várice varice
xeroftalmía xeroftalmia
zábila zabila
zóster zoster
LAS PALABRAS CON EL SUFIJO -ÍACO, -ÍACA / -IACO, -IACA:
afrodisíaco afrodisiaco
austríaco austriaco
amoníaco amoniaco
cardíaco cardiaco
demoníaco demoniaco
elegíaco elegiaco
hipocondríaco hipocondriaco
maníaco maniaco
policíaco policiaco
zodíaco zodiaco
LAS PALABRAS CON EL SUFIJO -MANCÍA / -MANCIA
bibliomancía bibliomancia
cartomancía cartomancia
ceraunomancía ceraunomancia
hidromancía hidromancia
nigromancía nigromancia
ornitomancía ornitomancia
quiromancía quiromancia
uromancía uromancia
 
La Academia no ha sido consecuente con la fijación del acento en ciertas 
terminaciones de unas mismas raíces, que presentan alternancias tónicas. Por 
ejemplo, acepta la voz agrafia con diptongo en la terminación, aunque la mayoría 
de los sustantivos derivados de la misma raíz se pronuncian con hiato (marcado con 
tilde: -ía): bibliografía, geografía, monografía, ortografía. Por tanto, en caso de duda, es 
mejor consultar un buen diccionario, un tratado de ortografía o un manual de estilo 
(recomendamos Martínez de Sousa, 2001, cuadro A1).
85
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Las alografías o variantes ortográficas
Francisco Morales Ardaya
3. ALOGRAFÍAS DIASTEMÁTICAS
EN UNA PALABRA 
 
EN VARIAS PALABRAS
adentro a dentro
adonde a donde
alrededor al rededor
altorrelieve alto relieve
apenas a penas
aposta a posta
aprisa a prisa
asimismo
(expresión conectiva)
así mismo ≠
a sí mismo
a quemarropa a quema ropa
a rajatabla a raja tabla
a regañadientes a regaña dientes
bajorrelieve bajo relieve
bocabajo boca abajo
buenaventura buena ventura
camposanto campo santo
cortocircuito corto circuito
deprisa de prisa
enfrente en frente
enhorabuena en hora buena
enhoramala en hora mala
enseguida en seguida
entretanto entre tanto
hierbabuena hierba buena
malhumor mal humormedianoche media noche
montepío monte pío
 nochebuena noche buena
quintaesencia quinta esencia
sobremanera sobre manera
talvez tal vez
dieciséis
diecisiete
dieciocho
diecinueve
diez y seis
diez y siete
diez y ocho
diez y nueve
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
La
s 
al
og
ra
fí
as
 o
 v
ar
ia
nt
es
 o
rt
og
rá
fi
ca
s
86
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
decimotercero
decimocuarto
decimoquinto
decimosexto
decimoséptimo
decimoctavo
decimonoveno
décimo tercero
décimo cuarto
décimo quinto
décimo sexto
décimo séptimo
décimo octavo
décimo noveno
Las formas veinte y uno, veinte y dos, etc. (en vez de veintiuno, veintidós, etc.), aunque 
correctas, son enteramente anticuadas.
 
La Real Academia ha aceptado recientemente las formas puercoespín y arcoíris, 
como variantes de puerco espín y arco iris; asimismo, ha aceptado vigesimoprimero, 
vigesimosegundo… hasta vigesimonoveno (v. Diccionario panhispánico de dudas). 
Sin embargo, todas estas variantes aún no aparecen registradas en el Diccionario 
de la lengua española (22.ª edición).
La RAE tampoco ha sido del todo consecuente al prescribir la separación de las 
palabras en ciertas expresiones de estructura análoga. Por ejemplo, admite la 
alternativa medianoche / media noche, pero solo acepta mediodía, no medio día, en 
la acepción de “las doce del día”. Acepta malhumor, pero no admite *buenhumor. 
Por tanto, en caso de duda, es mejor consultar un buen diccionario, un tratado de 
gramática o un manual de estilo.
NOTA PARA LAS TRES LISTAS: Aunque ambas formas de cada alternancia son correctas 
y están autorizadas por la RAE, no gozan de igual preferencia ni son igualmente 
frecuentes. Por lo general, la Academia prefiere una forma de cada par (la forma 
que aparece acompañada de la definición en el Diccionario de la Academia), pero 
tal elección no siempre se corresponde con el uso real en una determinada región 
o localidad hispanohablante. Para saber con más precisión cual de las variantes es la 
preferible, se recomienda consultar un diccionario de uso o de dudas del español 
(son célebres y gozan de prestigio el de J. Martínez de Sousa, el de M. Moliner 
y el de M. Seco, y recientemente ha salido también a la luz pública el Diccionario 
panhispánico de dudas, de la RAE). Si se desea saber cuál de las formas es la original, 
hay que consultar diccionarios que ofrezcan etimologías (el DRAE las incluye en la 
mayoría de sus artículos, pero hay diccionarios etimológicos especializados, como 
el de Corominas/Pascual).
87
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
Las alografías o variantes ortográficas
Francisco Morales Ardaya
 
 PARA SABER MÁS:
Diccionario de dificultades de la lengua española (2005). México: Punto de 
Lectura, Santillana.
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Primera Parte, cap. 6. Ortografía española, apartado La reforma de 1959, p. 60-64.
Martínez de Sousa (1998). Diccionario de usos y dudas del español actual. 2.a 
ed. Barcelona (España): Vox Bibliograf. Véase especialmente Composición de la obra, 
sección 1.1.1.3. Las alternancias, variantes ortográfi cas o alografías, pp. 21-22.
— (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.a ed., revisada y ampliada. 
Gijón: Trea. Véase Primera Parte, capítulo 1. La ortotipografía, secciones 3. El fetichismo 
de la letra, y 4. Los grupos cultos; y los cuadros 2. Grupos consonánticos y vocálicos, pp.143-
145; A1. Voces biacentuales admitidas por la Academia, pp. 212-213; A2. Palabras de acentua-
ción dudosa, pp. 214-215, y N3. Alternancias acentuales en nombres propios mitológicos, p. 
430.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela Espa-
ñola. Véanse los capítulos: 10. Expresiones con una o dos palabras, 11. Algunas palabras y 
expresiones que pueden escribirse juntas y separadas, y 12. Algunas palabras que mantienen 
doble acentuación.
Moliner, María (1989). Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos.
Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.a ed. Ma-
drid: Real Academia Española y Espasa Calpe.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo-
la. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
89
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
H
om
ónim
os y parónim
os
Francisco Morales Ardaya
 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS
1. LOS HOMÓNIMOS 
Los HOMÓNIMOS son palabras que, con diferente significado, tienen una misma forma 
fonética, es decir, una misma pronunciación. 
Según la correspondencia de su grafía con su forma fonética, los homónimos se 
clasifican en dos categorías:
Homófonos: Son los homónimos que tienen forma gráfica distinta. 
Ejemplos: botar (= arrojar), votar (= dar un voto, elegir por votación); echo 
(primera persona de presente de indicativo de echar), hecho (participio 
pasivo de hacer), ola (= onda de agua), hola (salutación).
Homógrafos: Son los homónimos que tienen una misma forma gráfica. 
Ejemplos: coral (= pólipo o antozoo), coral (= relativo al coro, o composición 
para un coro); como (adverbio de modo), como (primera persona de presente 
de indicativo de comer).
Es evidente que la existencia de numerosos homófonos en nuestra lengua causa 
dificultades ortográficas. Por ello, ofrecemos a continuación cuatro listas de 
algunos homófonos de uso frecuente.
1. EL UNO CON B, EL OTRO CON V
CON B CON V
acerbo acervo
baca vaca
bacante vacante
bacía vacía
bacilo vacilo (yo)
bario vario
barón varón
basto 
(adj., sust. y verbo)
vasto
(adj.)
basta vasta
baqueta vaqueta
baya vaya (yo, él)
•
•
1 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS1 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0 HOMÓNIMOS Y PARÓNIMOS0
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
90
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
bazo vaso
bello vello
beta veta
bienes vienes (tú)
boto, -ar voto, -ar
bobina bovina
cabo cavo (yo)
debelar develar
grabar gravar
hierba hierva (yo, él)
rebelar(se) revelar 
ribera rivera
sabia savia
tubo tuvo
2. EL UNO CON H, EL OTRO SIN ELLA
CON H SIN H
ha a
habría abría
has as
deshecho
(participio de 
deshacer)
desecho
(sustantivo
 y forma del verbo
desechar)
deshojar desojar
hasta asta
hatajo, -ar atajo, -ar
hato ato (yo)
hay ay
haya aya
hecho
(part. de hacer)
echo (yo)
(del v. echar)
herrar errar
hizo (él)
(del v. hacer)
izo (yo)
(del v. izar)
hojear ojear
hola ola
hoya olla
honda onda
hora ora
rehusar reusar
huso uso
91
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
H
om
ónim
os y parónim
os
Francisco Morales Ardaya
3. EL UNO CON S, EL OTRO CON Z O C (HOMÓFONOS EN HISPANOAMÉRICA1)
CON S CON Z O C
abrasar abrazar
asar azar
asechar acechar
asesinar acecinar
brasa braza
casa caza
casar cazar
consejo concejo
coser cocer
cosido cocido
encausar encauzar
has
(verbo)
haz 
(sust. y verbo)
intensión intención
laso lazo
lisa liza
losa loza
masa maza
montarás (tú) montaraz
poso pozo
rebosar rebozar
rosa roza (él)
sebo cebo
1 También homónimos en ciertas partes de España (principalmente en el sur). Como se recordará, en 
el resto de España se distinguen en la pronunciación (no sólo en la escritura) la z y la s. En realidad, 
el sonido de la “z castiza española”, igual al de la c ante e o i en España (sonido pronunciado con la 
punta de la lengua entre los incisivos superiores e inferiores) apareció tardíamente en la historia del 
español, y se hizo normativo en el castellano peninsular desde la segunda mitad del siglo XVII (una o 
dos generaciones después de la época de Cervantes), es decir, cercade 150 años después de la llegada 
de los europeos a estas tierras de América. Ya para entonces se habían establecido los rasgos fonéticos 
generales característicos del español americano, que no se modificaron de modo notable con las nuevas 
inmigraciones desde España ocurridas en los siglos posteriores. Así pues, la razón de que una parte de 
los hispanohablantes distinga en la pronunciación la s de la z, y la otra parte no, ha de buscarse en la 
historia de la lengua. En efecto, dos sonidos distintos del castellano medieval evolucionaron de modo 
diferente: en el sur de la península Ibérica y en América, entre los siglos XV y XVI, convergieron en 
uno solo, mientras que continuaron siendo distintos el centro y el norte de España, donde uno de 
ellos se transformó, a lo largo del siglo XVII (como ya hemos mencionado), en la “z castiza española”. 
Por consiguiente, no ocurrió que la z española se perdiera en América: en realidad nunca existió 
como rasgo del español general americano. Es un tanto difícil explicar esta evolución brevemente sin 
recurrir a tecnicismos y notaciones de la fonética y la fonología, por lo cual, si el lector está interesado 
en conocer más sobre este fenómeno, lo remitimos a la consulta de obras sobre la historia de la lengua 
española, como Biografía de una lengua, de Enrique Obediente (varias ed.), que mencionamos en otro 
capítulo. 
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
92
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
segar cegar
sensor censor
serrar cerrar
sidra cidra
siervo ciervo
sima cima
seta zeta
tasa taza
sueco zueco
sumo zumo
verás (tú) veraz
ves vez
vos voz
 
4. EL UNO CON Y, EL OTRO CON LL 
(HOMÓFONOS EN LA MAYORÍA DE LOS PAÍSES HISPANOHABLANTES)
CON Y CON LL
arroyo arrollo (yo)
cayado callado
cayó calló
desmayar(se) desmallar
gayo gallo
haya 
(del verbo haber, o 
cierto árbol)
halla
(del verbo hallar)
maya malla
poyo pollo
puya pulla
rayar rallar
rayo rallo
vaya (yo, él) valla
 
Ejercicio: Busquemos en un buen diccionario los significados de los homófonos 
que aparecen en las tablas y compongamos dos frases u oraciones con cada uno.
 
Preferimos no extendernos en los ejemplos, puesto que ya diversos autores han 
publicado listas, cuadros o repertorios exhaustivos de los homónimos, homófonos 
y homógrafos del español. Así pues, a quienes deseen conocer más casos de 
homonimia les recomendamos las obras que citamos al final de este capítulo. 
93
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
H
om
ónim
os y parónim
os
Francisco Morales Ardaya
2. LOS PARÓNIMOS 
Los PARÓNIMOS son vocablos de distinto significado y forma fonética semejante 
(pero no igual): actitud, aptitud. 
Hay parónimos tónicos o acentuales, que se diferencian por el lugar del acento: 
sabana, sábana; papa, papá; secretaria, secretaría; (el, un) depósito, (yo) deposito, (él, ella) 
depositó; hay (diptongo), ahí (hiato con i tónica).
También los parónimos pueden causar dudas ortográficas, por lo cual ofrecemos 
una breve lista de algunos entre los más frecuentes.
absolver absorber
accesible asequible
actitud aptitud
adición adicción
alcalde alcaide
amable afable
aria área
aprender aprehender
aprensión aprehensión
azar azahar
carabela calavera
casual causal
conjunción conjugación
corte cohorte
desalmado desarmado 
descendencia ascendencia
descendiente descendente
develar desvelar
diferente
diferencia
diferir
deferente
deferencia
deferir
disecar desecar
equívoco equivocación
esotérico exotérico
especie especia
espiar expiar
espirar expirar
estático extático
hierro yerro
infectar infestar
infligir infringir
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
94
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
laso 
lasitud
laxo
laxitud
libido 
(palabra grave)
lívido 
(esdrújula)
marqués
marques (tú), 
Márquez
perjuicio prejuicio
perfecto prefecto
respeto respecto
trastocar trastrocar
vagido vaguido, vahído
vítor Víctor
vivido
(palabra grave)
vívido
(palabra esdrújula)
Atención: En las regiones hispanohablantes donde se distinguen las pronunciaciones 
de la s y la z (o c ante e, i), o de la y y la ll, son parónimos los vocablos como casa 
y caza, poyo y pollo.
Con respecto a los parónimos tónicos o acentuales, debe tenerse cuidado con 
ellos especialmente en la conjugación (sobre todo, en la primera conjugación), pues 
la omisión o la colocación errada de una tilde puede alterar el significado de la 
forma verbal. 
 
Veamos los siguientes ejemplos:
 
FORMAS CON TILDE (AGUDAS) FORMAS SIN TILDE (GRAVES) 
estudié
(1.a pers. sing. de pretérito simple de 
indicativo)
Yo estudié hace dos días.
estudie
(1.a ó 3.a pers. sing. de presente de 
subjuntivo)
Me compraste el libro para que yo estudie.
estudió
(3.a per. sing. pretérito simple ind.)
Ella estudió toda la noche.
estudio
(1.a pers. sing. presente ind.) 
Yo estudio gramática.
estudiará
(3.a pers. sing. fut. ind.)
Susana estudiará en el extranjero cuando consiga 
la beca.
estudiara
(1.a pers ó 3.a pers. sing. pretérito subj.)
Si yo estudiara más, obtendría mejores notas.
Si él estudiara menos, no estaría tan agotado.
95
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
H
om
ónim
os y parónim
os
Francisco Morales Ardaya
estudiarás
(2.a pers. sing. fut. ind.)
Tú estudiarás con mi hermana el próximo año.
estudiaras
(2.a pers. sing. pretérito subj.)
Te dije que no estudiaras tanto.
estudiarán
(3.a pers. pl. fut. ind.)
Mis dos hermanas estudiarán juntas mañana..
estudiaran
(3.a pers. pl. pretérito subj.)
Les pedí que estudiaran en la sala.
estudiaré
(1.a pers. sing. fut. ind.)
Yo estudiaré hasta que amenezca.
estudiare
(1.a ó 3.a pers. sing. fut. subj.;
son formas anticuadas)
Quien estudiare más recibirá el mayor premio.
3. PARÓNIMOS Y HOMÓFONOS DIASTEMÁTICOS
Proponemos el nombre de parónimos y homófonos diastemáticos para 
aquellas expresiones con distinto significado y que, teniendo la misma forma 
fonética o muy semejante, se diferencian porque las unas se escriben en una palabra, 
y las otras, en varias (algunas de estas expresiones se distinguen, además, por llevar 
ciertos grafemas diferentes, de igual o semejante pronunciación). 
 
He aquí algunos ejemplos:
 
EN UNA PALABRA EN VARIAS PALABRAS
CONQUE
(conjunción consecutiva, “así que, así 
pues”)
Llegaron los invitados, conque (= así que) 
ve trayendo el vino.
CON QUE
(preposición + pronombre)
Perdí la pluma con que escribía.
He aquí una regla práctica: cuando 
puede intercalarse el artículo (el, la, los, 
las, lo) entre el con y el que, estas dos 
palabras deben escribirse separadas: la 
pluma con la que...
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
96
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
(LOS) DEMÁS
(PRONOMBRE, “LOS OTROS”)
Nosotros iremos en autobús, los demás irán a 
pie.
DE MÁS
(PREPOSICIÓN + CUANTIFICADOR, “DE 
SOBRA”)
Tus explicaciones están de más.
PORQUE 
(conjunción causal; se pronuncia 
/pórke/)
Me gustas porque eres muy bella.
porqué
(sustantivo, “motivo o razón”)
No entiendo el porqué de tu enojo.
POR QUÉ
(locución interrogativa)
¿Por qué no quieren estudiar?
Les preguntaré por qué no quieren 
estudiar.
por que1
(preposición + pronombre relativo, 
“por el/la cual”, “por los/las cuales”)
Estos son los motivos por que llegamos tarde.
por que2
(preposición + conjunción anunciativa, 
“para que”, “en favor de que”)
Rogaremos por que llegues sano y 
salvo.
Luchó por que fuéramos libres. 
Nota: Cuando por que significa “para 
que”, también se puede escribir en una sola 
palabra:
Luchó porque fuéramos libres.
•
•
•
•
PORVENIR
(sustantivo, “suceso o tiempo futuro”)
Dicen que debemos prepararnos para el 
porvenir.
POR VENIR
(preposición + verbo)
Aún queda por venir el profesor.
97
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
H
om
ónim
os y parónim
os
FranciscoMorales Ardaya
QUEHACER
(sustantivo, “ocupación, labor que 
debe hacerse”)
Los quehaceres de la casa me dejan 
exhausto.
QUE HACER
(conjunción o pronombre + verbo)
Tienes que hacer la tarea.
SINFÍN
(sustantivo, “cantidad innumerable”)
Hay un sinfín libros sobre ese tema.
SIN FIN
(preposición + sustantivo) 
Es una historia sin fin.
SINO 
(conjunción adversativa; se pronuncia 
/síno/)
No era gordo, sino corpulento.
SINO 
(sustantivo, “signo, destino”)
Su vida estuvo marcada por un trágico sino.
SI NO 
(conj. condicional + adv. de negación; 
se pronuncia /sinó/)
Si no me ayudas, voy a reprobar el 
curso.
Ayúdame; si no, voy a reprobar el 
curso.
Del segundo ejemplo dado arriba puede 
deducirse una regla práctica: cuando es 
posible repetir el verbo de la oración anterior 
después del no, entonces los vocablos si no 
deben ir separados: Ayúdame; si no me 
ayudas...
•
•
ASIMISMO
(adverbio, “igualmente, del mismo modo, 
también”; proviene de la fusión de así y 
mismo)
Es hermosa y asimismo muy inteligente.
A SÍ MISMO
(preposición + pronombre + adjetivo)
Aquel hombre no se quiere a sí mismo.
HABER
Me disgusta haber esperado tanto para 
nada.
A VER
Voy a ver esa película antes de acostarme.
HACER
Vamos a hacer el ejercicio de redacción.
A SER
Vamos a ser muy buenos amigos.
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
H
om
ón
im
os
 y
 p
ar
ón
im
os
98
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
TAMBIÉN
(adverbio)
Es hermosa y también muy inteligente.
TAN BIEN
(adverbio + adverbio)
Me siento tan bien en tu casa como en la 
mía.
TAMPOCO
(adverbio de negación)
No vengas. Tampoco quiero que me llames.
TAN POCO
(adverbio + cuantificador)
¡Nos falta tan poco para graduarnos!
 
Notemos la diferencia: Hay que hacerlo mejor ≠ Hay que hacer lo mejor.
Ejercicio: Escribamos, por cada uno de los parónimos de la lista anterior, cinco 
frases u oraciones en las que aparezcan.
Preferimos no extendernos en los ejemplos de las distintas clases de parónimos, 
puesto que ya diversos autores han publicado listas, tablas o repertorios más o 
menos exhaustivos de aquellos que ofrecen dificultades ortográficas. Así pues, a 
quienes deseen conocer más casos de paronimia les recomendamos leer las obras 
que mencionamos al final de este capítulo.
 PARA SABER MÁS:
Marsá, Francisco (1973). Ortografía. 5.a ed. Barcelona (España): De Gassó Hermanos. 
Véase Tercera Parte, capítulo 3. Familias de palabras.
Martínez de Sousa, José (1998). Diccionario de usos y dudas del español actual. 
2.a ed. Barcelona (España): Vox Bibliograf.
Mesanza, Jesús (1995). Cómo escribir bien. 2.a ed. Madrid: Editorial Escuela 
Española. Véase la primera parte: Ortografía, cap. 2. Palabras homófonas y parónimas con 
ejemplos; y la tercera parte: Gramática, cap. 19. Expresiones que, al escribir, presentan especial 
difi cultad.
Real Academia Española (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Ma-
drid: Espasa Calpe.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed. Barcelona (España): 
Editorial Juventud. Véase el capítulo Póngase la palabra adecuada, apartados “Sino” y “si 
no”, pp. 110-111, y “¡Cuidado con el vocablo “que”!, pp. 111-112.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo-
la. Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
99
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
 
 LA PUNTUACIÓN
LA FUNCIÓN Y LA UTILIDAD DE LA PUNTUACIÓN
La función principal de los signos de puntuación no es marcar las pausas del 
discurso para la lectura en voz alta (como se dice generalmente según la gramática 
tradicional escolar), sino organizar los segmentos de significado y ayudar al lector 
a comprender un escrito. En efecto, el lector necesita esta guía que le brindan 
la puntuación y otras convenciones gráficas, pues no cuenta con el auxilio de la 
entonación, de las pausas reales, de los énfasis de pronunciación o de los gestos y 
ademanes que ocurren en el lenguaje oral, y que contribuyen en gran manera a hacer 
inteligibles los mensajes en la comunicación directa. Por lo tanto, la puntuación 
puede considerarse un medio de cohesión textual, propio de la escritura (véase 
el capítulo Los medios de cohesión textual).1
Se dan a continuación las principales reglas de uso de los siguientes signos: el punto, 
la coma, los dos puntos, los signos de interrogación y exclamación, las 
comillas y los puntos suspensivos (sobre el uso de otros signos de puntuación, 
podemos consultar la bibliografía que se da al final de este capítulo).
1. EL PUNTO ( . )
 Punto conclusivo de frase: Indica el final de una frase u oración, o más 
propiamente, el cierre de una cláusula (véase Nociones de gramática: 
Elementos de sintaxis). En la lectura en voz alta, marca una entonación 
descendente. 
Ejercicios:
Fue peor el remedio que la enfermedad
Francisco es hermano de la profesora que enseña inglés
Un curso de ortografía y redacción
1 Sin embargo, después de mucha deliberación, hemos decidido incluir este capítulo de La puntuación en 
la parte sobre Cuestiones ortográfi cas porque, al ser lugar que tradicionalmente le ha correspondido 
en los tratados de ortografía, la mayoría de quienes deseen consultar sobre el tema lo buscarán 
primeramente entre los asuntos ortográficos.
1.
•
•
•
1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN1 LA PUNTUACIÓN
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
100
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Recordemos que una cláusula es una oración o frase que no depende sintácticamente 
de otra, “no depender sintácticamente” significa que las oraciones o frases no están 
enlazadas por una conjunción o por un pronombre relativo, esta independencia 
formal se indica adecuadamente con un punto.
Si hemos leído con atención el párrafo anterior, habremos notado que las oraciones 
separadas por comas no dependen sintácticamente las unas de las otras: en los lugares 
en los que aparecen las comas no hay ni conjunciones ni pronombres relativos. Por 
tanto, lo adecuado es colocar puntos, de esta forma:
“Recordemos que una cláusula es una oración o frase que no depende sintácticamente de otra. 
(punto) ‘No depender sintácticamente’ signifi ca que las oraciones o frases no están enlazadas 
por una conjunción o por un pronombre relativo. (punto) Esta independencia formal se indica 
adecuadamente con un punto.”
 Punto conclusivo de párrafo: Marca el final de un párrafo, o el 
término de una secuencia de oraciones relacionadas. 
 Ejercicio:
El punto ( . ) señala la pausa que se da al fi nal de un enunciado. Después de punto 
—salvo en el caso del utilizado en las abreviaturas— siempre se escribe mayúscula
Hay tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto fi nal 
Real Academia Española (1999).
 Ortografía de la lengua española. 
Madrid: Espasa Calpe, p. 56.
Punto abreviativo: Indica abreviatura. Este punto, salvo ciertas 
excepciones, no debe omitirse.
Ejercicios: 
Sr , Dr , p ej , pp , Ud , etc , EE UU 
Atención: 
Los símbolos químicos y del sistema internacional de unidades no 
llevan punto abreviativo: O, H, N, Na, Au, Hg; m, cm, dm, km, mm, kg, 
cm2, m3, L, V, W... Debe recordarse además que los símbolos del sistema 
2.
3.
•
101
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
internacional de unidades tienen la misma forma para denotar el 
número singular y el plural: m = metro o metros, L = litro o 
litros, etc.
Las abreviaturas de los ordinalesdeben escribirse así: 1.º (primero), 
1.ª (primera), 1.er (primer), 2.º (segundo), 2.ª (segunda), 3.º 
(tercero), 4.º (cuarto), y así sucesivamente. Notemos en qué lugar 
va el punto. Las formas 1ero., 2do., 3ero., 4to., 8vo., etc., se consideran 
anticuadas y ya no deben usarse en el discurso escrito formal.
En las siglas o alfónimos se acostumbra actualmente omitir los puntos 
abreviativos: ONU, OEA, RAE, ULA.
Después del punto abreviativo puede ir cualquier signo, excepto otro 
punto.
 Debe recordarse que no llevan el punto de millar las cifras que 
designan años: 1492, 1561, 1777, 1810, 1830, 1935, 1999, 2000, 2001, 
2006 (no debe escribirse *1.492, *1.561, *1.777, *1.810, etc.). En 
cualquier otro caso, sí se coloca el punto, o se deja un espacio: 
1.492 (= 1 492) estudiantes.
 
2. LA COMA ( , )
 Coma de enumeración: Se usa para separar los elementos de una serie 
(aditiva o disyuntiva). 
Ejemplos:
En el salón hay veinte mesas, (coma) treinta sillas, (coma) un pizarrón de 
madera, (coma) una cartelera y un escritorio. (En vez de veinte mesas y 
treinta sillas y un pizarrón de madera y una cartelera y un escritorio.)
Podíamos comer pollo, (coma) carne, (coma) pescado o sólo vegetales. (En vez 
de pollo o carne o pescado o sólo vegetales.)
Ejercicios:
Mozart compuso sonatas serenatas conciertos sinfonía misas óperas __ 
pequeñas piezas de ocasión.
El mandarín el inglés el español __ el indostaní son cuatro de las lenguas 
más habladas del mundo.
Algunos conceptos básicos de la geometría son el punto la línea la superfi cie 
•
•
•
4.
1.
•
•
1.
2.
3.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
102
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
__ el ángulo.
Llegó a su casa entró por detrás subió al segundo piso tomó un libro __ se 
acostó a leer un rato.
Para dar un aviso a cualquier persona puedes enviarle una carta llamarla 
por teléfono escribirle un correo electrónico ___ mandarle un mensaje de 
texto por el celular.
Podría decirse que la coma, en este caso, sustituye a la conjunción copulativa aditiva 
y o a la disyuntiva o, para evitar su repetición. Por tal razón, a veces se le da el 
nombre de coma copulativa.
 De vocativo: Se emplea para separar el vocativo del resto de la oración. 
Ejemplo (van subrayados los vocativos): 
 
No me regañes, (coma) mamá. 
Ejercicios: 
 Francisco te llaman por teléfono.
Te llaman por teléfono Francisco.
Profesor ¿cuánto saqué en la prueba?
¿Cuánto saqué en la prueba profesor?
Compatriotas el país necesita nuestros sacrifi cios. 
El país compatriotas necesita nuestros sacrifi cios.
El país necesita nuestros sacrifi cios compatriotas.
Oye preciosa me muero por uno de tus besos.
Me muero por uno de tus besos preciosa.
 De elipsis: Se coloca entre un sujeto y su predicado para señalar la elipsis 
de un verbo, generalmente ya expresado en una oración anterior. 
Ejemplo: 
Estos trabajos escritos son muy buenos; aquellos, (coma) apenas aceptables; y 
esos, (coma) casi ilegibles. (Verbos omitidos: son... son... Notemos el uso 
del punto y coma.)
4.
5.
2.
•
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
3.
•
103
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
Ejercicios:
Yo tranquilo. (Verbo omitido: estoy.)
Los alumnos de segundo año por aquella taquilla.
Pablo estudia Administración; Lucía Medicina; Rosaura Castellano y 
Literatura; Daniel Inglés; Graciela Geografía; Guillermo Matemáticas; e 
Isabel Básica Integral.
El uso de esta coma, aunque preferible, no es obligatorio, por lo cual la coma puede 
omitirse: Estos trabajos escritos son muy buenos, aquellos apenas aceptables, y esos casi 
ilegibles (las comas que aparecen aquí sustituyen a los puntos y comas). 
 De inciso o explicación: Se usa para separar del resto del 
discurso las frases u oraciones incidentales, aclaratorias o 
explicativas. 
Ejemplo (van subrayados los incisos, aclaraciones o explicaciones): 
 
La situación, (coma) según el ministro, (coma) no es desesperada.
Ejercicios: 
 
El castigo de los corruptos será ejemplar afi rmó el presidente. 
Los fantasmas dice la gente del pueblo aparecen en aquella casa 
abandonada.
René Descartes el célebre fi lósofo francés también fue el creador de la geometría 
analítica.
Antonio Vivaldi el más célebre de los compositores italianos era sacerdote 
católico. 
Notemos la diferencia: 
Los estudiantes que se esforzaron obtuvieron las mejores califi caciones. 
(Sólo una parte de los alumnos se esforzaron. Oración de relativo 
especificativa.) 
Los estudiantes, (coma) que se esforzaron, (coma) obtuvieron las mejores 
califi caciones. (Todos los estudiantes de los que se habla se esforzaron. 
Oración de relativo explicativa.) 
1.
2.
3.
4.
•
1.
2.
3.
4.
•
•
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
104
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Podemos dar, entonces, la siguiente regla: toda oración de relativo 
explicativa se coloca entre comas.
Lo mismo sucede con los adjetivos y participios, o las frases 
equivalentes a un adjetivo. Notemos la diferencia:
El alumno avergonzado admitió que copió y el profesor triste lo reprobó. 
El alumno, avergonzado, admitió que copió y el profesor, triste, lo reprobó. 
Por tanto, todo adjetivo explicativo o frase adjetiva explicativa se 
separa con comas del resto de la oración.
 De separación de conectivos: Se usa para separar del resto de la 
oración ciertas expresiones adverbiales o frases preposicionales que 
funcionan como conectivos o conectores discursivos: 
Los siguientes conectivos de adición: además, así mismo (= asimismo), 
igualmente.
Los siguientes conectivos de oposición: sin embargo, no obstante, con 
todo, antes bien, al contrario o por el contrario, en cambio.
Los siguientes conectivos de consecuencia: pues, así pues, por 
consiguiente, por (lo) tanto, pues bien, ahora = ahora bien, además. 
Los siguientes conectivos de distribución: por una parte, por otra parte.
Los conectivos de rectificación: es decir, o sea, en otras palabras, mejor 
dicho, por mejor decir.
Los conectivos de secuencia u organización del texto: en primer 
(segundo, tercer, etc.) lugar, en fi n, en conclusión, para concluir. 
Los conectivos de confirmación, recapitulación o generalización: en 
efecto, por cierto, en resumen, en suma, por lo común.
Y en general, cualquier frase adverbial o preposicional que sirva para 
enlazar una oración con otra.
Se pone una coma delante y otra detrás de los conectores mencionados cuando se 
colocan en posición media dentro de la frase. Si encabezan una oración, les sigue 
una coma, y se separan de la oración anterior por medio de un punto o un punto 
y coma. 
Ejemplos:
Sin embargo, (coma) no pudimos terminar la tarea a tiempo.
No pudimos, (coma) sin embargo, (coma) terminar la tarea a tiempo.
Trabajamos desde temprano. (punto) Sin embargo, (coma) no pudimos terminar 
la tarea a tiempo. O bien: Trabajamos desde temprano; (punto y coma) sin 
•
•
•
•
•
5.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
105
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
embargo, (coma) no pudimos terminar la tarea a tiempo.
Ejercicios:
Además trajiste el teléfono celular.
Trajiste además el teléfono celular.
En primer lugar no hay sufi ciente luz para trabajar.
No hay en primer lugar sufi ciente luz para trabajar.
Es decir estamos sin un centavo.
Sin embargo no estoy de acuerdo con la opinión general.
No estoy de acuerdo sin embargo con la opinión general.
En cambio mi hermana sabe hablar el inglés.
Mi hermana en cambio sabe hablar el inglés.
Por lo tanto estos libros son mejores que aquellos.
Estos libros son por lo tanto mejores que aquellos.
La lengua ofi cial de nuestro país es el español; no obstante es conveniente que 
aprendamos otros idiomas. (Notemos el uso del punto y coma, que 
puede sustituirse por un punto.)
¿Y qué ocurre con los demás conectores?
Con el que anunciativo, o con cualquierconector que lo contenga (p. ej. así que, 
a menos que, antes que, ya que, aunque, etc.) no debe usarse la coma de separación. 
Las excepciones aparentes son en realidad comas de inciso (v. punto 4), de 
oposición / consecuencia (v. punto 6), o de claridad (v. punto 9).
De oposición: Se pone delante de las conjunciones de oposición pero, 
mas, sino, aunque, si las oraciones que unen son breves. Si las oraciones son 
más o menos extensas, puede usarse el punto y coma. 
Ejemplo:
Me gusta mucho ver la televisión, (coma) pero luego me da dolor de cabeza.
Ejercicios:
Estudié mucho para este examen pero obtuve una califi cación bastante baja.
Al joven no le trajeron el plato de sopa sino un vaso de té y una rebanada de 
pan.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
6.
•
1.
2.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
106
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Pocas veces llevo mi teléfono celular conmigo cuando salgo de mi casa pero hoy 
espero una llamada muy importante y lo traje a mi ofi cina. (¿Dónde sería 
conveniente el uso de un punto y coma?)
De consecuencia: Se pone delante de las conjunciones consecutivas así 
que, conque, entonces, luego (= por lo tanto):
Ya llegaron los invitados así que (= conque) ve sirviendo la cena.
No tengo ningún mensaje nuevo en mi correo electrónico entonces lo más 
seguro es que no me escribiste.
Pienso luego (= por lo tanto) existo.
 De inversión o intercalación: Se emplea para señalar una inversión del 
orden lineal directo en la frase u oración (véase el capítulo Recomendaciones 
estilísticas para la redacción), o la intercalación de un complemento u 
oración subordinada entre el sujeto y el predicado. La inversión sigue estos 
esquemas generales: complemento circunstancial + resto de la oración, 
o bien oración subordinada + oración principal. La intercalación sigue 
estos esquemas: sujeto + complemento + resto de la oración, o sujeto 
de la oración principal + oración subordinada + resto de la oración 
principal.
Ejemplo (van subrayados los complementos circunstanciales antepuestos o 
intercalados y las oraciones subordinadas antepuestas o intercaladas): 
En aquel preciso momento, (coma) escuchamos un grito espantoso. (Orden 
lineal directo: Escuchamos un grito espantoso en aquel preciso momento.) 
Ejercicios:
Desde la universidad hasta el centro los alumnos fueron juntos en autobús. 
(Orden lineal directo: Los alumno fueron juntos en autobús desde la 
universidad hasta el centro.)
Los alumnos desde la universidad hasta el centro se fueron juntos en autobús. 
(Ídem.)
Aunque parece inteligente el profesor de lenguaje no sabe tanto como 
afi rman. (Orden lineal directo: El profesor de lenguaje no sabe tanto como 
afi rman, aunque parece inteligente. Atención: La coma que precede al 
conectivo aunque en el orden lineal directo se debe a lo expuesto 
3.
7.
1.
2.
3.
8.
•
1.
2.
3.
107
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
más adelante en la sección siguiente.)
El profesor de lenguaje aunque parece inteligente no sabe tanto como afi rman. 
(Ídem.)
Si me quisieras de verdad no me pedirías esas cosas. (Orden lineal directo: 
No me pedirías esas cosas si me quisieras de verdad.)
Al salir de la universidad Susana se fue a su casa. (Orden lineal directo: 
Susana se fue a su casa al salir de la universidad.)
Susana al salir de la universidad se fue a su casa. (Ídem.)
Cuando se dio cuenta de que era tarde salió corriendo sin terminar de almorzar. 
(Orden lineal directo: Salió corriendo sin terminar de almorzar cuando se 
dio cuenta de que era tarde.)
Morales Ardaya Francisco. (Orden normal: Francisco Morales Ardaya.)
Puede darse la siguiente regla, que ayuda en la mayoría de los casos: cuando un 
complemento circunstancial o una oración subordinada se coloca 
delante del sujeto, o se intercala entre el sujeto y el verbo, se separa de 
éstos con una coma. 
Si el complemento anticipado es breve y no lleva verbo alguno, puede omitirse la 
coma, sobre todo cuando aquel precede inmediatamente al verbo del cual depende, 
o cuando solo media un pronombre proclítico (me, te, lo, etc.): Muy temprano me 
levanto de la cama // De la cama me levanto muy temprano. 
 
Si el complemento anticipado no es circunstancial (como el objeto directo, 
indirecto, etc.) o es un circunstancial de modo, generalmente no se escribe la coma 
de inversión, especialmente cuando aquellos preceden inmediatamente al verbo, o 
cuando solo media un pronombre proclítico (me, te, lo, etc.): A Francisco lo vimos en el 
centro; de muerte hirieron al soldado.
Atención: La simple inversión verbo-sujeto no se señala con una coma: Llegó (verbo) 
el profesor (sujeto) con sus estudiantes (no: *Llegó, el profesor con sus estudiantes). Hace 
un año leyeron Francisco y Susana este mismo libro (no: Hace un año leyeron, Francisco y 
Susana este mismo libro).
 De causa lógica:2 Se antepone a los nexos de valor causal lógico o 
explicativo. Ejemplos:
2 Se llama causa lógica o explicativa aquella que expresa el motivo por el cual se dice algo (ver los ejemplos 
dados más arriba). La causa que expresa el motivo por el cual ocurre algo se llama causa eficiente. En otras 
palabras, la causa eficiente expresa la razón de un hecho, mientras que la causa lógica expresa la razón por la cual 
se dice algo sobre un hecho.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
9.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
108
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Ha llovido, (coma) pues tienes la ropa mojada. (El que lleves la ropa mojada 
no es causa de la lluvia, sino la razón por la cual yo afirmo o deduzco 
que ha llovido.)
Aquel debe de ser el profesor, (coma) porque tiene las llaves del salón de 
clase. (Que aquel hombre tenga las llaves no es la causa de que sea el 
profesor, sino la razón por la cual ello se afirma o deduce.)
De claridad: Se coloca una coma cuando es necesaria para la claridad de 
la expresión. Notemos la diferencia de sentido: 
Si no es malo. / Si no, (coma) es malo. 
A Francisco Antonio lo llevó en carro. / A Francisco, (coma) Antonio lo llevó en 
carro.
Notemos también la necesidad de colocar una o más comas en el lugar adecuado de 
las oraciones siguientes, para facilitar la comprensión: 
Hay que distinguir la coma de explicación de la coma de intercalación.
Te quiero como novia no como hermana no como amiga.
Asimismo, en beneficio de la claridad, se pone una coma delante de la conjunción 
y para evitar que se tome lo que sigue como una adición a lo que precede 
inmediatamente. Leamos el siguiente ejemplo: El gato casi atrapó al ratón que había 
subido a la ventana y se alejó corriendo. ¿Quién se alejó corriendo: el gato o el ratón?
 No queda muy claro con la primera lectura. Una coma puesta delante de y deshace 
la ambigüedad: El gato casi atrapó al ratón que había subido a la ventana, (coma) y se 
alejó corriendo. La coma impide que se tome el sintagma se alejó corriendo como una 
adición a había subido a la ventana, es decir, impide que se le atribuya como sujeto el 
ratón, puesto que lo es el gato.
ATENCIÓN: El sujeto de una oración no se debe separar del predicado con una 
coma (* El profesor, no sabe tanto), a menos que: a) se intercale una frase incidental 
o explicativa, o una oración subordinada, por ejemplo: el profesor, más viejo de lo 
que parece, no sabe tanto; b) el sujeto sea muy extenso y complejo, por ejemplo: 
La inversión necesaria para recuperar la potencia de producción de la industria petrolera 
venezolana y revertir el deterioro de la planta física después del paro, (coma) podría superar 
los diez millardos de dólares.
•
•
10.
•
•
•
•
109
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
3. LOS DOS PUNTOS ( : )
Dos puntos de cita: Se emplean para anunciar una cita (sea de un 
enunciado oral, sea de uno escrito). 
Ejemplo: 
Descartes escribió: (dos puntos) “Pienso, luegoexisto”. (Notemos las comillas 
de cita.)
Ejercicios:
Entonces me dijiste “Vámonos”. (Notemos las comillas de cita.)
Me acerqué al profesor y le pregunté sin rodeos “¿Por qué usted no me ha 
devuelto mis exámenes?” (Notemos las comillas: el hablante cita 
textualmente sus propias palabras.)
De enumeración o explicación: Se usan para anunciar una 
enumeración, una serie de ejemplos o una aclaración o desarrollo si no se 
usa una frase de enlace (... que son..., ... y son...), o si se comienza la lista o 
la explicación en otro renglón. 
Ejemplo: 
Hay varios signos de puntuación: (dos puntos) la coma, el punto, el punto y 
coma... (Enlace omitido: que son.)
Ejercicios:
Los puntos cardinales son cuatro norte, sur, este y oeste.
Los meses con treinta días abril, junio, septiembre, noviembre.
Días de atención al público lunes, miércoles y viernes.
En este caso, lo más propio es usar inicial minúscula después de los dos puntos. 
Si la frase de enlace está expresa y la enumeración continúa en la misma línea, es 
preferible no usar los dos puntos.
De fundamento / consecuencia / resumen: Se usan para anunciar 
1.
•
1.
2.
2.
•
1.
2.
3.
3.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
110
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
la explicación o el fundamento de una afirmación, la consecuencia o el 
resumen de lo anteriormente expuesto (si no se usa una palabra o frase de 
enlace). 
Ejercicios: 
 
No dejaba de mover las manos, de pasearse por la habitación y de ver 
el reloj estaba muy nerviosa. (Explicación o fundamento. Posible 
enlace omitido: porque.)
Había libros en el piso, ropa sucia sobre la cama, comida bajo la 
mesita de noche, basura fuera de la papelera todo era desorden y 
descuido. (Resumen o consecuencia. Posible enlace omitido: en 
suma o por lo tanto.)
En estos casos los dos puntos pueden sustituirse por un punto y coma o por un 
punto, según la extensión de las frases.
4. EL PUNTO Y COMA ( ; )
Este signo tiene hoy en día un uso muy restringido, y generalmente puede sustituirse 
por un punto o por una coma, según el caso. 
Deduzcamos las reglas para el uso del punto y coma de los ejemplos ofrecidos en las 
secciones anteriores y de los que se ofrecerán en las siguientes.
5. LOS SIGNOS DE INTERROGACIÓN Y DE EXCLAMACIÓN ( ¿ ? ¡ ! )
 En la lengua española se emplean dos signos de interrogación y de 
exclamación: uno de apertura (¿ , ¡), con el punto en la parte superior, y 
otro de cierre (! , ?), con el punto en la parte inferior. 
Ejemplos:
¿Cuándo me llamaste a comer?
¡Viva la República!
Ejercicios:
1.
2.
1.
•
•
111
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
Dónde está el libro de ortografía
Para inscribirme en el curso, con quién debo hablar
Si no te gusta la película, por qué te quedas a verla
Por fi n me concedieron la beca
Qué belleza
Protesto
Es incorrecto omitir los signos de apertura.
Después de los signos de cierre, puede ir una coma, un punto y coma, dos 
puntos o puntos suspensivos, pero nunca un punto, a menos que entre el 
signo de cierre y el punto medie otro signo de de cierre distinto (comillas 
o paréntesis). En este caso, se agrega un punto al final del enunciado, p. 
ej.: El profesor preguntó enojado: “¿Por qué no han estudiado para el examen?”. No 
era la primera vez que se enfadaba (¡y cuántas veces más lo haría durante todo el 
año escolar!).
Las preguntas o interrogaciones indirectas (es decir, las dependientes de 
un verbo subordinante, en estilo o discurso indirecto, y que no se citan 
textualmente) no llevan signos de interrogación: 
Me preguntaron cómo me llamo (no: * Me preguntaron ¿cómo me llamo?) 
No se sabe por qué no hay clases (incorrecto: * No se sabe ¿por qué no hay 
clases?).
Los verbos que pueden subordinar o introducir una pregunta indirecta son los 
que significan “hacer una pregunta” (preguntar, interrogar), “exponer con palabras” 
(decir, expresar, manifestar, explicar, aclarar), y los que denotan percepción física e 
intelectual (ver, observar, oír, escuchar, notar, saber, conocer, entender, comprender). También 
se encuentran preguntas indirectas como oraciones subordinadas completivas, 
en función de sujeto gramatical del verbo principal (v. Elementos de sintaxis, 6, 
1): Es cosa muy sabida quién compuso la sinfonía llamada “Coral”; no me importa cuándo 
llegó, sino por qué se fue.
6. LAS COMILLAS ( “ ” : COMILLAS INGLESAS; « » : COMILLAS LATINAS 
O ESPAÑOLAS)
Comillas de cita textual: Se emplean para indicar (cuando no se usa 
la raya o guión largo) que una palabra o enunciado es una cita textual, es 
1.
2.
3.
4.
5.
6.
2.
3.
4.
•
•
1.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
112
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
decir, que reproduce las palabras dichas o escritas (o que se suponen dichas 
o escritas) por alguien. Véanse los ejemplos en 3. Los dos puntos.
Análogamente, se usan las comillas cuando se quiere destacar el hecho 
de que una palabra o frase en particular, y no otra parecida o de sentido 
semejante, ha sido dicha o escrita por otra persona: 
El profesor dijo que los resultados de la prueba eran “aceptables”. (Quien 
escribe quiere dar a entender clara y enfáticamente que “aceptables” 
fue exactamente lo que el profesor dijo, no “buenos” ni “regulares” 
ni “suficientes”.)
De sentido aproximado / de tropo inusitado: Se emplean en el 
lenguaje no poético o sin intención literaria para indicar que una palabra o 
expresión se está usando fuera de su contexto normal; o con un significado 
que, sin ser exacto, se aproxima al que realmente se quiere dar a entender; 
o en un sentido figurado o translaticio (tropo) que aún no es frecuente o 
no se ha autorizado.
Ejercicios:
Esta novela parece una sinfonía de personajes y acciones.
La hipnosis es como un sueño en vigilia.
La tomografía permite ver el cuerpo humano cortado en rebanadas.
Hay libros que son contagiosos.
 
De ironía: Se usan para señalar una palabra o una expresión que se toma 
en sentido irónico.
Ejercicios:
El examen de ortografía fue muy divertido.
Ya llegó tu amorcito (el hablante señala a un enemigo de la persona a la 
que está hablando).
Sucio, incompleto, incoherente, en fi n, este trabajo es una verdadera obra de arte.
De vocablo no normativo: Se emplean para destacar una palabra 
o expresión extraña por ser nueva o inusitada, por ser inaceptable 
en la lengua general culta, por ser extranjera, o por estar 
intencionalmente mal escrita.
•
2.
1.
2.
3.
4.
3.
1.
2.
3.
4.
113
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
Ejercicios:
Ella piensa que este celular tan pequeño es chísimo .
No quisimos comprar el libro porque estaba todo esguañangao .
Se fueron a un cyber a enviar un e-mail y ver la página web del institute .
Se fueron a un sáiber a enviar un imeil y ver la página güeb del ínstitiut .
Hoy en día se prefiere, sobre todo para la escritura de extranjerismos no adaptados 
a la ortografía española, el uso de un tipo distinto de letra (cursivas si el texto está 
en redondas, y viceversa): Se fueron a un cyber a enviar un email.
De metalenguaje: Se usa para indicar el empleo metalingüístico de un 
vocablo o expresión; es decir, para señalar que el vocablo o expresión se 
toma en cuanto tal, y no como una palabra que cumple su función normal 
en el enunciado.
Ejercicios:
1. La palabra gramática tiene cuatro sílabas y es esdrújula.
2. No se escribe enrredar sino enredar.
3. Pedir la cola, en Venezuela, signifi ca solicitar uno de alguien que lo lleve 
gratuitamente en un vehículo.
También puede escribirse la palabra o expresión en otro tipo de letra: La palabra 
gramática tiene cuatro sílabas.
De título: Pueden emplearse las comillas para encerrar los títulos de 
obras, capítulos o secciones: Compré esta bella edición de “La Ilíada”; pero 
hoy se prefiere subrayarlos (si son títulosde obras): Compré esta bella edición 
de La Ilíada (especialmente en los manuscritos); o escribirlos en otro 
tipo de letra: Compré esta bella edición de La Ilíada, o La Ilíada. (Veamos 
más ejemplos en la bibliografía que se da al final de este y de los demás 
capítulos.)
En los titulares de periódicos, como generalmente no se puede usar otra letra que la 
redonda, se emplean solo las comillas para destacar los títulos de obras.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
114
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Otras observaciones sobre el uso de las comillas:
No deberían usarse las comillas (ni los paréntesis ni los corchetes, y en general, 
tampoco las mayúsculas) para destacar una letra, palabra o frase que no caigan 
en cualquiera de los casos ya mencionados, si se quiere enfatizarlas o llamar 
la atención sobre ellas. Para esto se emplea mejor el subrayado o el cambio 
de tipo de letra.
Se debe recordar cerrar las comillas que se han abierto, pues, de lo 
contrario, el lector no sabrá dónde termina el enunciado que se pretende 
entrecomillar. Valga el mismo recordatorio para todos los demás signos que 
se usan por pares (los signos de interrogación y exclamación, los paréntesis 
y los corchetes). 
Concurrencia de las comillas de cierre y el punto: 1) Si una frase u 
oración entera empieza con comillas, y esa frase es la primera de un texto 
o sigue a un punto, también su último signo de puntuación deberían ser 
las comillas, y por tanto el punto debería ir dentro de éstas:3 “Estaré junto a 
ti hasta que la muerte nos separe o hasta que se imponga el divorcio, lo que ocurra 
primero.” En este caso, como puede verse, cuando sigue una oración o frase 
nueva en el mismo renglón, no es necesario colocar otro punto después 
de las comillas de cierre.4 2) Si solo va entrecomillada la parte final de la 
frase u oración, el punto va fuera de las comillas de cierre: Un fi lósofo griego 
muy famoso acostumbraba decir: “Sólo sé que no se nada”. Sin embargo, cuando 
se trata de citas textuales exactas tomadas de una fuente escrita (como las 
que deben usarse en un trabajo de investigación), puede dejarse el punto 
dentro para indicar que este mismo punto pertenece al texto original y allí, 
exactamente, termina la frase del autor citado. 
7. LOS PUNTOS SUSPENSIVOS ( … )
El uso básico de los puntos suspensivos es indicar que un enunciado ha quedado de 
algún modo incompleto. Por tanto, se emplean para indicar:
3 Al parecer, según la bibliografía más autorizada que hemos consultado, no existe total acuerdo 
sobre la posición que debe ocupar el punto cuando concurre con las comillas de cierre. La RAE 
y la Asociación de Academias de la Lengua (2005) prescriben que el punto debe escribirse siempre 
fuera de las comillas de cierre. José Martínez de Sousa (2001, pp. 61 y 152), reconocido experto en 
tipografía y bibliografía, señala que depende del caso. Hemos optado por seguir lo que señala Martínez 
de Sousa, en vista de su gran experiencia en estas cuestiones.
4 Todo lo dicho más arriba sobre la concurrencia de las comillas de cierre y el punto se aplica igualmente a 
la concurrencia del paréntesis de cierre y el punto.
•
•
•
115
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
Que una oración o frase está truncada:
Si me quisieras como yo te quiero…
Ocasionalmente, también se usa para indicar que una palabra se ha dejado 
deliberadamente incompleta:
Dijo que quiere morir como Lucas: pasando hambre, pero lleno de c…
Que una enumeración se deja inacabada por ser demasiado extensa, o 
porque no interesa ofrecer la lista completa:
Hay muchas clases de diccionarios: de la lengua, bilingües, multilingües, de sinónimos 
y antónimos, especializados, enciclopédicos…
En este caso, los puntos suspensivos pueden reemplazarse por la palabra 
etcétera (etc.) o por las frases y otros (otras), y los (las) demás, u otras 
semejantes.5
Que una cita es fragmentaria, o que en ella se han omitido partes 
deliberadamente (al principio, en medio o al final):
Como dijo Bolívar luego del terremoto de 1812: “Si la naturaleza se opone… 
haremos que nos obedezca”. 
En este caso, lo más correcto es encerrar los puntos suspensivos entre 
paréntesis o corchetes, para indicar al lector que los puntos suspensivos 
no pertenecen al enunciado original: “Si la naturaleza se opone (…) haremos 
que nos obedezca”.
Recordemos siempre que los puntos suspensivos no son cuatro, ni cinco, ni seis, ni 
cuantos uno quiera marcar, sino tres. Asimismo, recordemos que después de los 
tres puntos puede ir cualquier otro signo, excepto el punto.
Ejercicios:
Como dice el refrán, dime con quién andas
A buen entendedor
Parte del juramento que hizo Bolívar en el monte Sacro de Roma es poco más o menos 
así: “Juro ante usted que no daré descanso a mi brazo hasta ver rotas 
las cadenas que nos oprimen ”.
Ese tipo es una m 
Sí me parece linda tu prima, pero 
5 Precisamente, la palabra etcétera se originó en la frase latina et cetera, que significa “y lo demás”. 
A pesar de lo que muchos decían frecuentemente hasta hace poco, la Real Academia nunca suprimió 
ni ha propuesto suprimir la palabra etcétera, la cual figura, como cualquier otra en uso, en la última 
edición del Diccionario de la Lengua Española.
1.
2.
3.
1.
2.
3.
4.
5.
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
116
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
A veces pienso que pero es mejor no decir lo que no conviene.
Hay profesores de toda clase: amables, odiosos, atentos, descuidados, justos, arbitrarios, 
eruditos, ignorantes, sonrientes, malencarados 
Reiteremos que el uso fundamental de los puntos suspensivos es indicar que un 
enunciado se halla truncado, inacabado o incompleto. Por tanto, cualquier otro 
empleo de este signo debe considerarse generalmente innecesario o incorrecto en 
la escritura formal.
Sin embargo, en los diálogos se usan a veces los puntos suspensivos para indicar 
que el interlocutor o quien toma la palabra se expresa de modo vacilante, dejando 
pausas más o menos prolongadas entre palabra y palabra o entre sílaba y sílaba: 
Alejandra se presentó en traje de baño ante Félix y le pidió su opinión. El joven, un tanto 
nervioso, respondió: —Bueno… yo… no sé exactamente… qué decir de… de tus… 
esteee… cualidades… eh…
El caballero, malherido y moribundo, tomando la mano de la doncella, alcanzó a decir estas 
palabras, que fueron sus últimas: —Ah… mi fi n se acerca… ya no… no puedo… más… 
Recuer… da que siem… pre… te a… ma… ré.
Ciertamente, este es un empleo especial de los tres puntos, que queda restringido 
a la narrativa o a los textos dramáticos que intentan aproximarse al habla real o 
cotidiana; por lo tanto, no se halla en el discurso formal académico.
 
 PARA SABER MÁS:
Alonso, Amado, y Pedro Henríquez Ureña (1977). Gramática castellana: primer 
curso. 28.a ed. Buenos Aires: Editorial Losada. Véase capítulo XXIX: Signos de pun-
tuación y entonación.
Linares Rivas, Arturo (1992). La puntuación en el español. Mérida (Venezuela): 
Consejo de Publicaciones de la Universidad de Los Andes.
Martínez de Sousa, José (2001). Manual de estilo de la lengua española. 2.ª ed., 
revisada y ampliada. Gijón: Trea.
Mesanza López, Jesús (1995). Cómo escribir bien: ortografía y temas afines. 2.a ed. 
Madrid: Editorial Escuela Española. Véase 1.1. Signos de puntuación.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua 
española. Madrid: Espasa Calpe. Véase 1.8.5. De los signos de puntuación.
— (1999). Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Capítulo 
V: Puntuación.
6.
7.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
117
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionariopanhipánico de dudas. Madrid: Santillana.
Sabaté, Emilio (1998). Para escribir correctamente. 9.a ed., revisada y puesta al día 
por José María Nebreda. Barcelona (España): Editorial Juventud. Véase el capítulo 
sobre Puntuación, pp. 28-41.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua españo-
la. Madrid: Espasa Calpe. Véase Apéndice: V. Empleo de los signos ortográfi cos.
 EJERCICIOS
1. En el siguiente pasaje de lectura, justifica el uso de los signos de puntuación:
Una vez, mientras jugaba en un rosedal, Cupido no vio una abeja que se hallaba en una de las 
fl ores, y fue picado por el insecto. Al sentir el pinchazo en una de sus manos, Cupido dio gritos 
de dolor, se apartó en seguida de las rosas y salió volando hacia Venus, su madre. Cuando 
llegó ante ella, le dijo: “¡Estoy perdido, madre, estoy perdido pues me estoy muriendo! ¡Me 
hirió un animalillo ruidoso y con alas que los hombres mortales llaman abeja!”. Y Venus le 
dijo: “Ay, Cupido, si sufres tanto por el aguijón de un abejita, ¿te imaginas cuánto sufren 
aquellos a los que tú les disparas tus fl echas?”. (Traducción libre y en prosa de una oda 
atribuida a Anacreonte.)
2. En el siguiente texto, coloca las tildes y los signos de puntuación (lee al final las 
instrucciones):
HIJO DE LA LUNA (POR JOSÉ MARÍA CANO)
Tonto el que no entienda poco le iba a querer
cuenta una leyenda luna quieres ser madre
que una hembra gitana y no encuentras querer
conjuro a la luna hasta el amanecer que te haga mujer
llorando pedia dime luna de plata
al llegar el dia que pretendes hacer
desposar un cale con un niño de piel
tendras a tu hombre piel morena de padre canela nacio un niño
desde el cielo hablo la luna llena blanco como el lomo de un armiño
pero a cambio quiero con los ojos grises
el hijo primero en vez de aceituna
que le engendres a el niño albino de luna
que quien su hijo inmola maldita su estampa
para no estar sola este hijo es de un payo
 EJERCICIOS EJERCICIOS
La
 p
un
tu
ac
ió
n
La
 p
un
tu
ac
ió
n
118
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
y yo no me lo callo con el niño en brazos
el gitano al creerse deshonrado y alli le abandono
se fue a su mujer cuchillo en mano y en las noches que haya luna llena
de quien es el hijo sera porque el niño este de buenas
me has engañao fi jo y si el niño llora
y de muerte la hirio menguara la luna
luego se hizo al monte para hacerle una cuna
INSTRUCCIONES:
En una lista aparte, extrae las palabras de más de una sílaba (no repetidas), 
divídelas en sílabas (con guiones) y subraya las sílabas tónicas.
Extrae los monosílabos con diptongo.
Extrae las palabras que deben llevar acento ortográfico y di por qué lo 
llevan.
Coloca los signos de puntuación que sean necesarios. Luego, numéralos, 
y en una lista aparte, siguiendo la anterior numeración, clasifícalos en las 
categorías que ya has estudiado en esta guía: coma de enumeración, punto 
conclusivo, etc. (Para saber cuántos signos colocar en el texto, sirvan estos 
números como referencia: 12 puntos, 13 comas, un par de dos puntos, 5 
pares de comillas, un par de signos de interrogación, y 2 pares de signos 
de exclamación.)
Señala, en el texto, la letra que debe ir en mayúscula según la puntuación.
3. En los siguientes textos se han suprimido los signos de puntuación y las 
mayúsculas que siguen a un punto. Intenta restituir los signos (y las mayúsculas) 
que se han suprimido, numéralos y, en una lista aparte, clasifícalos en las categorías 
que ya conoces (no importa que el signo escogido no coincida exactamente con la 
puntuación del texto original, siempre y cuando la elección sea razonable).
(A) Por el número de sus hablantes el español es la quinta de las grandes lenguas del mundo 
solo la aventajan el chino el inglés el indostaní y el ruso pero la importancia de una lengua 
no se mide solo por el número de personas que la hablan cuentan más decisivamente la fuerza 
política y económica y el relieve cultural del pueblo o pueblos que la tienen por suya por 
ejemplo el indostaní lengua común de la India muy superior en número de hablantes al francés 
está muy por debajo de él en cuanto al papel que desempeña en el mundo actual aunque 
hoy el español junto con el francés el inglés el chino y el ruso es lengua ofi cial de los grandes 
organismos internacionales la importancia que se le reconoce solo podrá mantenerse si los 
1.
2.
3.
4.
5.
119
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación
Francisco Morales Ardaya
pueblos que la hablan alcanzan un verdadero desarrollo cultural político y económico
Manuel Seco
Gramática esencial del español, 2.1.3.
(B) El ángel de la guarda le susurra a Fabián por detrás del hombro cuidado Fabián está 
dispuesto que mueras en cuanto pronuncies la palabra zangolotino zangolotino pregunta 
Fabián azorado y muere 
Enrique Anderson-Imbert
Las pruebas del caos
 
(C) Antes de ser un monstruo y un remolino Escila era una ninfa de quien se enamoró el dios 
Glauco este buscó el socorro de Circe cuyo conocimiento de hierbas y de magias era famoso Circe se 
prendó de él pero como Glauco no olvidaba a Escila envenenó las aguas de la fuente en que aquella 
solía bañarse al primer contacto del agua la parte inferior del cuerpo de Escila se convirtió en perros 
que ladraban doce pies la sostenían y se halló provista de seis cabezas cada una con tres fi las de 
dientes esta metamorfosis la aterró y se arrojó al estrecho que separa a Italia de Sicilia los dioses la 
convirtieron en roca durante las tempestades los navegantes oyen aún el rugido de las olas contra la 
roca esta fábula está en las páginas de Homero de Ovidio y de Pausanias 
Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero
Manual de zoología fantástica
(D) Júrenos que si se despierta no se la va a llevar pedía de rodillas uno de los enanitos al 
príncipe mientras este contemplaba el hermoso cuerpo en el sarcófago de cristal mire que desde 
que se durmió no tenemos quien nos lave la ropa nos planche nos limpie la casa y nos cocine
Armando José Sequera
Escena de un Spaghetti Western
121
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación en los diálogos
Francisco Morales Ardaya
 LA PUNTUACIÓN EN LOS DIÁLOGOS
1. DOS MODOS DE PUNTUAR LOS TURNOS DE PALABRA
Los diálogos son textos que se componen de discursos directos, es decir, de 
enunciados tal como fueron dichos o como se supone que fueron dichos (en la 
realidad o en la ficción), durante una conversación entre dos o más interlocutores. 
Hay dos modos principales para marcar, con la puntuación, los turnos de palabra en 
los diálogos: POR MEDIO DE LAS COMILLAS y POR MEDIO DE LAS RAYAS.
Ejemplificaremos cada modo con ayuda de los siguientes pasajes de una narración 
literaria en la cual se incluyen diálogos. En el texto original, los turnos de palabra 
se marcan solo con comas y mayúsculas. Este es un uso muy particular del autor 
del texto, y recuerda mucho el modo en que se marcaban los diálogos hace varios 
siglos. 
Primeramente, transcribamos los párrafos que hemos escogido:
Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo, Dame un barco. La casa del rey tenía muchas 
más puertas, pero aquella era la de las peticiones. Como el rey se pasaba todo el tiempo 
sentado ante la puerta de los obsequios (entiéndase, los obsequios que le entregaban a él), cada 
vez que oía que llamaban a la puerta de las peticiones se hacía el desentendido. 
(...)
Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando 
la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta, Y tú que quieres, el hombre, 
en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente 
dinero, respondió, Quiero hablar con el rey, Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta 
de los obsequios, respondió la mujer, Pues entonces ve y dile que nome iré de aquí hasta que él 
venga personalmente para saber lo que quiero, remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que 
era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío.
(...)
José Saramago. El cuento de la isla desconocida, pp. 7-12. 
Traducción: Pilar del Río. Madrid: Punto de Lectura. 2002. 
A continuación, para ilustrar las dos formas principales de marcar los turnos de 
palabra, transcribiremos nuevamente el comienzo del primer párrafo y todo el 
segundo, con las modificaciones puntuarias respectivas (añadiremos los signos de 
1 1 2 2 
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
122
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
interrogación cuando hagan falta, pues el autor, en su escritura tan particular, los 
omite).
A. POR MEDIO DE LAS COMILLAS
Según este modo, los turnos de palabra se puntúan con comillas, tal como se hace 
en la transcripción de las citas textuales:
Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo: “Dame un barco.” (...)
Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando 
la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: “¿Y tú que quieres?”, 
el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o 
simplemente dinero, respondió: “Quiero hablar con el rey.” “Ya sabes que el rey no puede 
venir, está en la puerta de los obsequios”, respondió la mujer. “Pues entonces ve y dile que no 
me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero”, remató el hombre, 
y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío.
Notemos:
que los enunciados en discurso directo se entrecomillan; 
que si a estos les precede un verbo declarativo o interrogativo (decir, anunciar, 
afi rmar, negar, preguntar, responder...), se colocan dos puntos después del verbo 
y antes de las comillas de apertura;
que la primera palabra de cada turno lleva mayúscula inicial;
que las acotaciones o incisos se separan con una coma del turno 
inmediatamente anterior, fuera de las comillas;
que el punto que cierra el turno de palabra va dentro y no fuera de las 
comillas finales;
y que, cuando dos turnos de palabra se siguen, sea inmediatamente sin 
acotaciones o incisos intermedios, sea de modo mediato con una acotación 
que se refiera a las palabras citadas precedentes, entonces se coloca un punto 
al final del turno anterior.
Si una acotación o un inciso se intercala en un turno de palabra entrecomillado, por 
lo común se cierran las comillas antes del inciso y se vuelven a abrir después de él 
(en el ejemplo siguiente, va subrayado el inciso):
“Los he reunido hoy”, dijo el profesor a los alumnos, “porque quiero hablarles muy seriamente 
de los resultados del examen.”
•
•
•
•
•
•
123
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación en los diálogos
Francisco Morales Ardaya
B. POR MEDIO DE LAS RAYAS
Según este modo, los turnos de palabras se marcan con rayas o guiones largos (—):
Un hombre llamó a la puerta del rey y dijo: —Dame un barco. (...)
Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando 
la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: —¿Y tú que quieres?—, 
el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o 
simplemente dinero, respondió: —Quiero hablar con el rey. —Ya sabes que el rey no puede 
venir, está en la puerta de los obsequios— respondió la mujer. —Pues entonces ve y dile 
que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero— remató 
el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque 
hacía frío.
Observemos muy bien: son guiones largos (—), no guiones cortos ( - ). Los cortos 
no se emplean para puntuar los diálogos. Si en la transcripción electrónica no se 
halla el signo correspondiente en el teclado, debe buscarse con la función “insertar 
símbolo”, o averiguar cuál es la combinación de teclas que permite escribir la raya.
Antes de continuar, respondamos a la siguiente pregunta: ¿Qué tiene en común este 
modo con el anterior?
Notemos (además de lo que tiene este modo en común con el anterior):
que una raya precede a cada turno de palabra, sin dejar espacio entre ella y 
la primera letra del enunciado;
que una raya marca el final del turno de palabra si le sigue inmediatamente 
un inciso o una acotación (o la continuación de la oración donde está incluido 
ese turno), sin dejarse espacio entre esa raya y la última palabra del discurso 
directo;
que el punto o la coma que precede a la continuación del discurso del 
interlocutor, se coloca después de la raya que marca el cierre de la 
acotación;
que los incisos o acotaciones no se separan con comas del discurso del 
interlocutor, pues bastan las rayas.
Y que después del punto que marca el final de un turno de palabra, no se 
coloca otra raya, pues basta aquel punto.
Asimismo, cuando una acotación o un inciso se intercala en un turno de palabra, por 
lo común se coloca una raya antes del inciso y se vuelven a colocar después de él (en 
•
•
•
•
•
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
124
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
el ejemplo siguiente, va subrayado el inciso):
—Los he reunido hoy— dijo el profesor a los alumnos —porque quiero hablarles muy 
seriamente de los resultados del examen.
Se acostumbra también colocar cada turno de palabra en renglón aparte, 
especialmente si el diálogo tiene cierta extensión, pues así se facilita la lectura:
Un hombre llamó a la puerta del rey y dijo:
—Dame un barco. (...)
Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando 
la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta:
—¿Y tú que quieres?— , el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, 
una condecoración, o simplemente dinero, respondió: 
—Quiero hablar con el rey.
—Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios— respondió la 
mujer. 
—Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber 
lo que quiero— remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose 
con una manta porque hacía frío.
Sin embargo, se prefiere colocar el turno de palabra en renglón seguido cuando 
aquel aparece intercalado en una oración, de este modo (va subrayada la oración 
compuesta): Cuando la mujer de limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta: —¿Y 
tú que quieres?—, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre [...].
 EJERCICIOS
Teniendo en cuenta lo ya expuesto, marque adecuadamente los diálogos que aparecen 
en los siguientes fragmentos, primero según el modo de las comillas, y luego según 
el modo de las rayas. En este segundo caso, ofrezca también la versión con los 
turnos de palabra en renglones aparte (recuerde añadir los signos de interrogación 
o de exclamación donde sea necesario).
(A) Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas personas juntas, 
el rey, con el peor de los modos, preguntó tres preguntas seguidas, Tú qué quieres, Por qué no 
dijiste lo que querías, Te crees que no tengo nada más que hacer, pero el hombre solo respondió 
a la primera pregunta, Dame un barco, dijo. (...)
 EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS
125
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
La puntuación en los diálogos
Francisco Morales Ardaya
(B) Y tú para qué quieres un barco, si puede saberse, fue lo que el rey preguntó cuando 
fi nalmente se dio por instalado con sufrible comodidad en la silla de la mujer de limpieza. 
Para buscar la isla desconocida, respondió el hombre,Qué isla desconocida, preguntó el rey, 
disimulando la risa, como si tuviese enfrente a un loco de atar, de los que tienen manía de 
navegaciones, a quien no sería bueno contrariar así de entrada, La isla desconocida, repitió 
el hombre, Hombre, ya no hay islas desconocidas, Quién te ha dicho, rey, que ya no hay islas 
desconocidas, Están todas en los mapas, En los mapas están solo las islas conocidas, Y qué 
isla desconocida es esa que tú buscas, Si te lo pudiese decir, entonces no sería desconocida, A 
quién has oído hablar de ella, preguntó el rey, ahora más serio, A nadie, En ese caso, por qué 
te empeñas en decir que ella existe, Simplemente porque es imposible que no exista una isla 
desconocida, Y has venido aquí para pedirme un barco, Sí, vine aquí para pedirte un barco, Y 
tú quién eres para que yo te lo dé, Y tú quién eres para no dármelo, Soy el rey de este reino y los 
barcos del reino me pertenecen todos, Más les pertenecerás tú a ellos que ellos a ti, Qué quieres 
decir, preguntó el rey inquieto, Que tú sin ellos nada eres, y que ellos, sin ti, pueden navegar 
siempre, Bajo mis órdenes, con mis pilotos y marineros, No te pido marineros, solo te pido un 
barco, Y esa isla desconocida, si la encuentras, será para mí, A ti, rey, solo te interesan las islas 
conocidas, También me interesan las desconocidas, cuando dejan de serlo, Tal vez ésta no se 
deje conocer, Entonces no te doy el barco, Darás. Al oír esta palabra, pronunciada con tanta 
fi rmeza, los aspirantes a la puerta de las peticiones, en quienes, minuto tras minuto, desde 
el principio de la conversación iba creciendo la impaciencia, más por librarse de él que por 
simpatía solidaria, resolvieron intervenir en favor del hombre que quería el barco, comenzando 
a gritar, Dale el barco, dale el barco. (...)
(C) El capitán vino, leyó la tarjeta, miró al hombre de arriba abajo y le hizo la pregunta que 
al rey no se le había ocurrido, Sabes navegar, tienes carné de navegación, a lo que el hombre 
respondió, Aprenderé en el mar. El capitán dijo, No te lo aconsejaría, capitán soy yo, y no me 
atrevo con cualquier barco, Dame entonces uno con el que pueda atreverme, no, uno de esos no, 
dame un barco que yo respete y que pueda respetarme a mí, Ese lenguaje es de marinero, pero 
tú no eres marinero, Si tengo el lenguaje, es como si lo fuese. El capitán volvió a leer la tarjeta 
del rey, después preguntó, Puedes decirme para qué quieres el barco, Para ir en busca de la isla 
desconocida, Ya no hay islas desconocidas, Lo mismo me dijo el rey, Lo que él sabe de islas lo 
aprendió conmigo, Es extraño que tú, siendo hombre de mar, me digas eso, que ya no hay islas 
desconocidas, hombre de tierra soy yo, y no ignoro que todas las islas, incluso las conocidas, son 
desconocidas mientras no desembarcamos en ellas, Pero tú, si bien entiendo, vas a la búsqueda 
de una donde nadie haya desembarcado nunca, Lo sabré cuando llegue, Si llegas, Sí, a veces se 
naufraga en el camino, pero si tal me ocurre, deberás escribir en los anales del puerto que el 
punto adonde llegué fue ése, Quieres decir que llegar, se llega siempre, No serías quien eres si no 
lo supieses ya. El capitán del puerto dijo, Voy a darte la embarcación que te conviene, Cuál, 
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
La
 p
un
tu
ac
ió
n 
en
 l
os
 d
iá
lo
go
s
126
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
Es un barco con mucha experiencia, todavía del tiempo en que toda la gente andaba buscando 
islas desconocidas, Cuál, Creo que incluso encontró algunas, Cuál, Aquél. (...)
José Saramago. El cuento de la isla desconocida, pp. 16-35. 
Traducción: Pilar del Río. Madrid: Punto de Lectura. 2002. 
2. LOS PUNTOS SUSPENSIVOS EN LOS DIÁLOGOS
Como otro uso especial de la puntuación en la composición de diálogos, debemos 
mencionar el empleo de los puntos suspensivos para indicar un habla vacilante, 
con pausas más o menos prolongadas entre las palabras o entre las sílabas (por efecto 
de la renuencia, de la timidez, del cansancio o la debilidad física, etc.). 
Transcribimos a continuación los mismos ejemplos que hemos dado en el capítulo 
de La puntuación:
1. Alejandra se presentó ante Félix en traje de baño y le pidió su opinión. El joven, un tanto 
nervioso, respondió: 
—Bueno… yo… no sé exactamente… qué decir de… de tus… esteee… cualidades… 
eh…
2. El caballero, malherido y moribundo, alcanzó a decir estas palabras:
—Ah… mi fi n se acerca… ya no… no puedo… más… Recuer… da que siem… 
pre… te a… ma… ré.
Y entonces expiró.
Este es un uso especial que queda restringido a la narrativa o a los textos dramáticos 
que intentan aproximarse al habla real o cotidiana. En efecto, normalmente 
no se emplean de este modo los puntos suspensivos en los textos formales o 
académicos.
127
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
U
tilidad ortográfica de la etim
ología
Francisco Morales Ardaya
 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA
Quizás sea exagerado afirmar que es indispensable saber etimología para dominar 
la ortografía de una lengua como el español, pero no puede negarse la gran utilidad 
de tal conocimiento. Efectivamente, la historia de las palabras puede justificar la 
forma ortográfica actual de éstas, y puede ayudarnos a encontrar razones donde, 
sin el recurso de la etimología, solo vemos arbitrariedades o irregularidades 
inexplicables.
¿Por qué vaca se escribe con v? Porque proviene de vocablo latino vacca, que se 
escribe con v. Análogamente, venir se escribe con v porque proviene de venire.
¿Por qué burro se escribe con b? Porque proviene de borrico, que a su vez se origina 
en la palabra latina boricus o borricus (“caballito, caballejo”), que se escribe con b. 
Análogamente, probar, beber y deber se escriben con b porque deriva de los vocablos 
latinos probare, bibere y debere, que se escriben, como puede verse, con b.
¿Por qué vocal se escribe con v si boca se escribe con b? Porque la palabra vocal no 
está relacionada con boca, sino con voz, que se escribe, como se ve, con v, pues 
deriva del vocablo latino vox. Por su parte, boca deriva de la palabra latina bucca, 
que se escribe con b, y el adjetivo correspondiente es bucal, cuya b y u quedan por 
tanto justificadas.
¿Por qué se escribe humano, con h? Porque proviene de la palabra latina humanus, 
que se escribe con h, y que está relacionada con otro vocablo latino que también 
lleva h: homo, hominis (“hombre, persona”, que es el origen de la palabra española 
hombre, y por ello hombre se escribe con h). Ambas palabras tienen relación con 
humus (“tierra”; los seres humanos, a diferencia de los dioses, viven en la tierra y 
de la tierra). Y estas palabras están asimismo emparentadas con humilis (“bajo”, 
“humilde”, literalmente: “lo que está a ras de tierra”; he aquí por qué humilde se 
escribe con h). Todas, como se ve, llevan h, puesto que son COGNADAS, es decir, 
pertenecen a la misma familia léxica.
¿Por qué cohibir, exhibir y prohibir, con esa h intermedia? Porque son compuestos 
del verbo latino habere (“haber, tener”), que lleva h inicial. (La vocal a de la raíz 
ha cambiado a i por una evolución fonética propia del latín: cum + habere > 
cohibere, ex + habere > exhibere, pro + habere > prohibere.)
¿Por qué homogéneo se escribe con h y con g? Porque proviene de la transcripción 
1 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA1 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3 UTILIDAD ORTOGRÁFICA DE LA ETIMOLOGÍA3
U
ti
li
da
d 
or
to
gr
áf
ic
a 
de
 l
a 
et
im
ol
og
ía
U
ti
li
da
d 
or
to
gr
áf
ic
a 
de
 l
a 
et
im
ol
og
ía
128
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
latina de las palabra griega homogenés, que a su vez deriva de las voces griegas 
hómos (“igual”) y génos (“género, raza, origen”). 
¿Por qué excepción se escribeasí, con ese grupo consonántico xc, que parece 
totalmente arbitrario y con el único fin de complicar la escritura? Porque proviene 
de la palabra latina exceptio, que deriva del participio exceptus del verbo excipere 
(“sacar”), que a su vez está compuesto del prefijo ex (“fuera de”) y del verbo capere 
(“tomar, coger”). En efecto, una excepción es, etimológicamente, aquello que se 
saca o se aparta de algo. Por otra parte, la terminación latina -tio ha pasado al 
español, de modo regular, con la forma -ción: exceptio > excepción, solutio > 
solución, dictio > dicción (aquí vemos la explicación del grupo -cc-), terminatio 
> terminación. Hay algunas pocas excepciones: ratio > razón.
Si lo anterior es cierto, ¿por qué escribimos entonces pasión y conclusión con s, 
siendo palabras que también tienen origen latino? Porque no provienen de *patio 
o *conclutio, sino de passio y conclusio: passio deriva del participio passus 
(“sufrido, que ha padecido”), que se escribe, como se ve, con dos eses (de aquí puede 
deducirse que la doble s pasa al español moderno como una sola); y conclusio es 
palabra compuesta del prefijo cum- (o con-, o co-, “del todo”, “completamente”), y 
el participio clausus (“cerrado, terminado”), el cual, como se ve, se escribe con s.
¿Y por qué fl exión? Porque no proviene de *fl ectio ni de *fl ecsio, sino de fl exio, que 
es la forma ortográfica latina. Los romanos escribían siempre x en vez de cs o gs.
¿Y por qué pez se escribe con z y pescar con s? ¿Acaso no provienen de la misma 
palabra? En efecto, tanto pez como pescar derivan de la palabra latina piscis ‘pez’. 
Queda así explicado por qué pescar lleva s. ¿Pero de dónde sale la z de pez? Para 
entender esto, debemos saber que, en la evolución fonética del latín al español, 
cuando la c (pronunciada siempre como k en latín clásico) estaba precedida de 
una s u otra consonante, como en piscis (pískis), el sonido representado por la c se 
transformaba en una consonante nueva. Esta consonante se escribía en la Edad Media 
con el signo ç (esta letra se llama cedilla), cuya pronunciación era aproximadamente 
ts (semejante a la pronunciación de la z en la palabra italiana grazia). Entonces, el 
resultado de aquella transformación en castellano antiguo fue peçe (pétse), y al 
desaparecer la e final, se escribió pez, cambiando la ç por la z, puesto que no era 
costumbre usar la ç al final de una palabra en castellano.
¿Por qué cogimos, con g? Porque es forma del verbo coger, que se escribe, como 
se ve, con g. Coger, a su vez, proviene del verbo latino colligere (con-ligere) 
compuesto de cum- (o con-, o col- delante de l), y legere (“tomar”), palabra que 
129
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
U
tilidad ortográfica de la etim
ología
Francisco Morales Ardaya
se escribe con g.
¿Y por qué dijimos, con j? Porque es el resultado de la evolución fonética y ortográfica 
de la forma castellana arcaica diximos (la x, en esta y otras palabras, se pronunciaba, 
poco más o menos, como el grupo sh del inglés, pero a partir del siglo XVI se 
empezó a generalizar una pronunciación más semejante a la que hoy realizamos). 
Esa forma, a su vez, proviene del verbo latino diximus (se pronunciaba “díksimus”), 
pretérito de dicere (“decir, hablar”, y he aquí por qué decir se escribe con c). La Real 
Academia Española, a principios del siglo XIX, decidió que toda palabra resultante de 
la misma evolución fonética se escribiera con j, en sustitución de esa x etimológica. 
Así pues, por la misma razón, hoy escribimos (y pronunciamos) trajimos (< lat. 
traximus), condujimos (< lat. conduximus) y Alejandro (del lat. Alexander, que 
tiene su origen en el nombre griego Aléxandros, el cual, a su vez, se compone de 
los vocablos aléxo “proteger, defender”, y anér, andrós “hombre, varón”1). 
Podemos deducir, entonces, que las palabras españolas tienden a conservar la 
ortografía de los vocablos que las han originado. También podemos notar que 
el conocimiento de la etimología es sumamente provechoso para despejar dudas 
ortográficas. Sin embargo, el criterio ortográfico de la etimología no es infalible. 
Palabras como abogado y barrer se escriben con b, pero, según la etimología, deberían 
escribirse con v, pues provienen respectivamente de las palabras latinas advocatus 
y verrere. Contrariamente, maravilla lleva v, aunque por etimología debería llevar 
b, porque proviene de mirabilia (“[cosas] admirables”). 
¿Y por qué se escribe móvil, con v? ¿Acaso porque es cognado de mover, palabra 
se escribe también con v? Este razonamiento parece lógico por fundarse en la 
analogía (recuérdese la primera “regla de oro” de la ortografía: las palabras 
derivadas conservan la ortografía de las primitivas); sin embargo, es contrario a la 
etimología. 
En efecto, la forma originaria latina es mobilis. ¿Por qué ocurrió entonces el cambio 
de la b originaria por una v analógica? Por una ultracorrección: se pensó que 
escribir *móbil sería incorrecto porque el verbo latino del cual deriva es movere, 
con v. Así pues, se efectuó indebidamente la sustitución, y en consecuencia, hoy 
escribimos en español la palabra automóvil con v, por analogía y ultracorrección, 
mientras que en inglés, francés e italiano se escribe (por supuesto, con distintas 
pronunciaciones) automobile, con la b etimológica.2 ¿Y a qué se debe la diferencia 
1 Por tanto, el nombre Alejandro podría traducirse como “protector o defensor de hombres”.
2 Sin embargo, curiosamente, el español tiene una palabra que también procede de mobilis, y que 
conserva la b: mueble. 
U
ti
li
da
d 
or
to
gr
áf
ic
a 
de
 l
a 
et
im
ol
og
ía
U
ti
li
da
d 
or
to
gr
áf
ic
a 
de
 l
a 
et
im
ol
og
ía
130
I
Cuestiones 
ortográficas
PA
RT
E
Francisco Morales Ardaya
ortográfica entre mobilis y movere, si son de la misma familia léxica, o sea, si son 
cognadas? La explicación es muy sencilla: mobilis no es más que la síncopa de 
movibilis “movible”; es decir, se suprimió la sílaba -vi-.3 
Por otra parte, húmedo y humor llevan una h antietimológica, adventicia, que se 
agregó en la Edad Media, también por ultracorrección, a humidus, humus, pues 
las formas latinas clásicas son umidus, umor, sin h. En cambio, en el término 
endecasílabo (“verso de once sílabas”) falta la h etimológica: proviene del vocablo 
griego héndeka (“once”), de hén (“uno”) y déka (“diez”). Todas esas formas, 
que violan la etimología, son las correctas (al menos hoy en día) porque han sido 
impuestas por el uso culto. Incluso puede ocurrir que dos palabras de diferente 
ortografía (y diferente sentido) tengan un mismo origen etimológico. Es el caso de 
asechar y acechar, que se han originado del mismo vocablo latino (según se lee en el 
DRAE): assectari “seguir, perseguir”. Nótese que asechar es la forma que conserva 
la s etimológica.
Examinemos ahora la palabra hueso: proviene del vocablo latino ossum (variante de 
os), que se escribe sin h. ¿Por qué, entonces, la h de la forma española? No se trata 
de un error finalmente aceptado por el uso, sino de una marca diacrítica. 
Esta es la explicación: Hasta el siglo XVII fue habitual que en el español, y en otras 
lenguas europeas, se usara indiferentemente la u o la v (originalmente, dos variantes 
de la misma letra), con pronunciación de vocal o de consonante según las palabras 
en que aparecían. Así, podía verse escrito (y con una misma pronunciación) ueso o 
veso, venir o uenir, uva o vua. Para que no se pronunciase la u/v como consonante, 
sino como vocal, empezó a colocarse una h delante de aquellas letras, con lo cual se 
marcaba su valor vocálico: hueso o hveso (para que no se leyese ni se pronunciase 
“veso”, con v consonántica). Este uso prosperó (aunque el valor vocálico de u y el 
consonántico de v quedaron finalmente establecidos en el siglo XVIII), y así, hoy en 
día escribimos hueso, hueco (< verbo lat. occare), huelo (forma de oler < lat. olere), 
huevo (< ovum) y huérfano (< lat. orphanus ), con una hachesin fundamento 
etimológico, ya sin función diacrítica (pues a nadie, hoy en día, se le ocurriría 
escribir veso, veco, etc., dando a la v el valor vocálico de u), y que complica la 
ortografía moderna. 
Tal es, por tanto, el origen de la regla ortográfica que dice: Se escriben con h las 
palabras que comienzan con el diptongo ue.
¿Y por qué la h de palabras como hablar, hijo, hierro y hacer? Tampoco tiene 
3 El mismo fenómeno ha ocurrido en español con la palabra navidad < na[ti]vidad.
131
I
Cuestiones 
ortográficas
P
A
RTE
U
tilidad ortográfica de la etim
ología
Francisco Morales Ardaya
justificación etimológica, pero sí fonética e histórica: es el resto ortográfico de 
una pronunciación antigua. En efecto, hasta principios del siglo XVII, la h de esas 
palabras y otras semejantes (hoy muda) se pronunciaba, poco más o menos, como 
la h del inglés o la j del español de Venezuela. Esta pronunciación fue el resultado 
de la evolución fonética de la f inicial en varias palabras: fabulari (latín) > fablar 
(castellano medieval) > hablar; fi lius (lat.) > fijo (cast. med.) > hijo; ferrum 
(lat.) > fierro (cast. med.) > hierro; facere (lat.) > fazer (cast. med.) > hacer. 
Se dejó de pronunciar la h, pero no de escribirla, y así subsiste el recuerdo de 
una pronunciación que ya no se realiza, pero que nos ha dejado una dificultad 
ortográfica.
En todo caso, obviando las anteriores excepciones y algunas más que no mencionamos, 
podemos afirmar con seguridad que, si queremos dominar la ortografía española, es 
sumamente útil y conveniente que tengamos conocimientos, siquiera elementales, 
de etimología. Y si llevamos la recomendación más lejos, diremos que, para tener 
excelente ortografía, resulta de gran provecho aprender, al menos, los rudimentos 
del latín y del griego clásico, y nociones básicas de la historia del español.
 PARA SABER MÁS:
¿Dónde puede consultarse el origen del léxico español? El Diccionario de la lengua 
española de la Real Academia Española (2001, 22.a ed., Espasa Calpe) ofrece las eti-
mologías de casi todas las palabras que figuran como artículos, y muchos diccionarios 
enciclopédicos también dan información etimológica (por ejemplo, el conocido Qui-
llet). También la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de la RAE 
(1999, Espasa Calpe) ofrece interesantes notas históricas sobre el uso de ciertas letras.
Para quienes deseen profundizar en la materia, existen diccionarios etimológicos, es decir, 
obras especializadas cuyo propósito específico es, precisamente, exponer el origen de 
las palabras. El más célebre y autorizado de nuestra lengua es el Diccionario crítico 
etimológico castellano e hispánico, por Joan Corominas y José Antonio Pascual 
(1980, Gredos); pero existen otros libros que, sin ser tan extensos o exhaustivos, son 
muy útiles y de consulta más fácil, por ejemplo, el Breve diccionario etimológico 
de la lengua española, por Guido Gómez de Silva (1998, 2.a ed., Fondo de Cultura 
Económica). 
Si se desea conocer no solamente el origen de las palabras, sino la evolución general del 
español, hay que consultar textos sobre la historia de la lengua. Recomendamos Bio-
grafía de una lengua, del profesor Enrique Obediente (Universidad de Los Andes, 
Mérida, Venezuela).
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
133
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
 LAS PALABRAS, SUS CLASES Y SUS FUNCIONES
PRELIMINAR:
Lectura de dos capítulos de la Gramática de la lengua castellana de Andrés 
Bello: Capítulo II: Clasifi cación de las palabras por sus varios ofi cios, §§ 34-85; y Capítulo 
XXII: Estructura de la oración, §§ 477-483. Atención: Bello llama atributo a lo que 
hoy llamamos predicado, y llama predicado a lo que hoy llamamos atributo, epíteto, 
adjunto o complemento adnominal, según el caso.
 1. LAS PARTES DE LA ORACIÓN
Desde la Antigüedad, los estudiosos de la gramática han clasificado las palabras 
en diversas categorías, según la función que aquellas cumplen en el discurso o 
enunciado. Comúnmente, tales categorías reciben el nombre de partes de la 
oración o partes del discurso.1
La gramática tradicional escolar fijó en nueve (9) el número de partes de la oración,2 
que son las siguientes, citadas generalmente en este orden:
Nombre substantivo, o simplemente, nombre, o sólo su(b)stantivo
Artículo 
Nombre adjetivo, o simplemente, adjetivo 
Pronombre 
Verbo 
Adverbio 
Preposición 
Conjunción 
Interjección.3
1 En estas expresiones, las palabras oración y discurso quieren decir “lenguaje, enunciado, manifestación 
del habla”. El concepto gramatical o sintáctico de oración es un tanto diferente. Véase el capítulo 
Elementos de sintaxis.
2 Algunas clasificaciones antiguas distinguían una parte más de la oración: el participio (más 
adelante, definiremos este concepto). En todo caso, debemos tener claro que la clasificación dada 
es válida principalmente para la lenguas indoeuropeas (ente ellas el español), y que no aparecen 
las mismas categorías en todas las lenguas. Por ejemplo, el latín carece de artículo, y varias lenguas 
indígenas americanas y asiáticas tienen una categoría llamada clasifi cador que no existe en las lenguas 
de Europa.
3 Los nombres respectivos en latín de esas nueve categorías son: nomen substantivum (“nombre que 
•
•
•
•
•
•
•
•
•
LAS PALABRAS, SUS CLASES Y SUS FUNCIONES1 1 
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
134
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
La gramática moderna ha discrepado, al menos parcialmente, de la clasificación dada, 
suprimiendo categorías o creando otras nuevas. En estas páginas conservaremos, 
en principio, la clasificación tradicional, alterando un tanto el orden (por 
razones didácticas y por ajustarnos en lo posible al texto de Andrés Bello), y solo 
comentaremos brevemente aquellas innovaciones conceptuales (en verdad, ya no 
son tan nuevas) que han quedado establecidas en la reflexión gramatical de nuestra 
época.
Las categorías mencionadas se han agrupado también según ciertos criterios. Así, 
teniéndose en cuenta si determinada clase de palabra puede variar su terminación 
con fines especiales, se distinguen dos grandes grupos: palabras variables y 
palabras invariables.
Las palabras variables son aquellas que, sin dejar de pertenecer a su categoría, 
pueden cambiar regularmente de terminación para expresar las distintas nociones 
gramaticales.4 Estas nociones reciben, en la gramática tradicional, el nombre 
de accidentes.5 Son palabras variables el sustantivo, el artículo, el adjetivo, 
el pronombre y el verbo. A su vez, estas palabras variables se subdividen en 
dos clases: las categorías nominales y los verbos. Las categorías nominales 
(sustantivo, artículo, adjetivo, pronombre) tienen los accidentes propios del nombre 
sustantivo, los cuales, en el español, son dos: género y número.6 Los verbos, por su 
parte, tienen sus accidentes propios característicos: persona, número, tiempo, modo y voz.7 
expresa sustancia”), articulus (“artejo, miembro articulado” [porque se articula con el sustantivo]), 
nomen adjectivum (“nombre que se adjunta [a otro]”), pronomen (“lo que toma el lugar del nombre”), 
verbum (“palabra” [se consideraba que el verbo era la palabra por excelencia], “sentencia”), adverbium 
(“lo que se junta a la palabra, al verbo”), praepositio (“lo que se pone delante”), conjunctio (“unión, 
enlace”), interjectio (“lo que se coloca en medio, lo que se intercala”). Estos nombres, a su vez, son 
las traducciones más o menos literales de los siguientes nombres griegos (excepto los dos últimos): 
ónoma ousiastikón, árthron, ónoma epítheton, antonymía, rhêma, epírrhema, próthesis, sýndesmos, y epíphthegma 
o epiphónema (el significadopropio de estas dos últimas palabras es: “llamado, invocación”).
4 Las nociones gramaticales pueden definirse como los significados que necesariamente 
debe expresar determinada clase de palabra. Por ejemplo, en el español, todo sustantivo tiene 
obligatoriamente género y número: no hay sustantivo que no tenga estos accidentes. Aprovechamos esta 
nota para advertir al lector de que el término general de categoría gramatical unas veces se refiere 
a las partes de la oración, y otras veces, a las nociones gramaticales.
5 Las terminaciones con que se expresan los accidentes se llaman, en general, morfemas. Se hablará 
más ampliamente sobre los morfemas y sus tipos en el capítulo Elementos de morfología. Sin embargo, 
debemos aclarar desde ahora que no toda terminación es un morfema.
6 En otras lenguas, como el latín, el alemán y el ruso, también hay otro accidente nominal: el caso. 
En español, el caso no aparece más que en los pronombres personales (el caso es lo que diferencia, p. 
ej., a las formas yo, me, mí), por lo cual no lo tendremos en cuenta. Si se desea saber en qué consiste la 
categoría de caso y cuál es su función, recomendamos la consulta de un diccionario de lingüística o de 
filología (p. ej., el Diccionario de términos fi lológicos de F. Lázaro Carreter).
7 Puede notarse que hay un accidente común a ambas clases: el número. Sin embargo, éste se 
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
135
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
En cuanto a las palabras invariables, son aquellas que regularmente no toman 
diferentes terminaciones que expresen nociones gramaticales. Pertenecen a esta 
clase el adverbio, la preposición, la conjunción y la interjección. En la 
gramática tradicional, las palabras invariables recibían también el nombre de 
partículas, pues muchas de ellas son breves (a menudo monosílabas).
Seguidamente definiremos cada una de las partes de la oración.
A) VERBO
El verbo es una palabra que por sí sola puede constituir el predicado de una 
oración.8
Otra definición, según la gramática tradicional: “Parte de la oración que expresa 
una acción o un estado bajo una forma variable, según las disposiciones del sujeto 
que habla.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
De la categoría verbo se han dado numerosas definiciones, pero pocas resultan 
satisfactorias. La definición tradicional (“palabra que expresa estado, acción o 
pasión”) es inadecuada e imprecisa (véanse las críticas de Bello en su Gramática, 
Nota 2: “Definición del verbo”). La que hemos ofrecido más arriba en primer lugar, 
aunque no es la mejor, resulta más ajustada a los hechos.
Paradójicamente, a pesar de las dificultades que han tenido los gramáticos para 
delimitar conceptualmente el verbo, esta categoría es, al menos en la lengua 
española, la más fácil de identificar en el discurso.
El verbo español puede tomar diversas formas para expresar las nociones siguientes: 
persona, número, tiempo, modo, y según la tradición gramatical, también voz. El 
conjunto de todas las formas verbales, que resultan de expresar esos accidentes, se 
llama conjugación.
En nuestra lengua hay tres tipos de conjugación, llamados primera conjugación, segunda 
conjugación y tercera conjugación (se distinguen por las terminaciones o desinencias 
de las formas verbales). Sus modelos son, respectivamente, amar, temer y partir. 
Si un verbo se ajusta exactamente a uno esos modelos, se llama regular. Si no, se 
denomina irregular.9
expresa de distinto modo en una clase y en otra.
8 Sobre el concepto de predicado, véase el capítulo Elementos de sintaxis.
9 Véanse los capítulos Generalidades sobre los verbos y Los verbos irregulares.
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
136
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Se llama verbo finito o verbo en forma personal a toda forma de un verbo en 
la que puedan reconocerse, por sus desinencias, los accidentes de persona, número, 
tiempo y modo. Así, escribo es un verbo finito porque en él puede reconocerse la 
primera persona de singular (“yo”) de presente de indicativo.
Por tradición, se incluyen dentro de los verbos ciertas formas que pueden 
considerarse híbridas porque participan de la naturaleza verbal y, a la vez, de la de 
otras categorías. Son las formas llamadas infinitivo (amar, temer, partir), gerundio 
(amando, temiendo, partiendo) y participio (amado, temido, partido). En conjunto, 
reciben varios nombres: formas no personales del verbo, derivados 
verbales, o más recientemente, verboides. Al contrario de los verbos finitos, no 
pueden indicar por sí mismos ninguna persona gramatical (¿qué persona gramatical 
puede reconocerse en amar, amando, amado?). Sobre estas formas volveremos más 
adelante.
Como ejercicio, identifiquemos los verbos que aparecen en esta definición y 
comentario.
B) SUBSTANTIVO O SUSTANTIVO 
El sustantivo es una palabra con la que se nombra un ser o una cosa.
Otra definición: “Cualquier palabra que designa un ser u objeto”. (Pequeño Larousse 
Ilustrado.)
La función básica del sustantivo es ser sujeto de un verbo: El alumno aprende. Sus 
otras funciones son objeto directo, objeto indirecto y término de preposición.
En general, podemos decir que toda palabra a la cual pueda preceder un artículo 
es un sustantivo. Si, llevando artículo, no lo es, se trata entonces de una expresión 
sustantivada.
Nótese que las palabras verbo, pronombre, adverbio, preposición, conjunción e interjección 
son sustantivos. Las palabras sustantivo y adjetivo son, propiamente, adjetivos 
sustantivados, pues provienen de las expresiones nombre sustantivo y nombre adjetivo.
La gramática tradicional clasifica los sustantivos en diversas clases según su 
significado. Algunas de estas clases son las siguientes:
Común/propio: hombre/Francisco. 
Concreto/abstracto: mendigo/mendicidad.
•
•
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
137
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Diminutivo: niñito, hombrecillo, señorita.
Aumentativo: casota, carrote, cucharón.
Despectivo: casucha, escritorzuelo, poetastro.
Gentilicio: venezolano, tachirense, merideño, español.
Colectivo: tropa, ejército, manada, muchedumbre.
Como ejercicio, identifiquemos los sustantivos o expresiones sustantivadas que 
aparecen en esta página.
C) ADJETIVO
El adjetivo es una palabra que precisa el significado de los sustantivos o de 
expresiones sustantivadas, calificándolos, especificándolos o determinándolos. 
Dicho de otro modo, es el modificador propio y directo de los sustantivos.
Otra definición: “Palabra que se agrega a un sustantivo para designar una cualidad o 
determinar o limitar la extensión del mismo.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
La gramática tradicional distingue entre los adjetivos calificativos (denotan 
cualidad: bueno, malo, grande, pequeño, alto, bajo, gordo, fl aco, negro, blanco, lento, veloz, 
externo, interno, útil, inútil...) y los adjetivos determinativos (no denotan cualidad: 
este, ese, aquel, alguno, ninguno, cualquiera, mío, tuyo..., los numerales: uno, dos, tres..., 
primero, segundo, tercero...). 
Una terminología más reciente reserva el nombre de adjetivos a los calificativos, y 
llama determinantes conjuntamente a los determinativos y a los artículos.
En español, es muy frecuente callar el sustantivo y expresar solo el adjetivo que a 
él se refiere: el blanco (por el hombre blanco); la venezolana (por la mujer venezolana); el 
Pacífi co (por el océano Pacífi co); una pequeña (por una niña pequeña); la Inconclusa (por 
la sinfonía Inconclusa). Se dice entonces que el adjetivo está sustantivado. También 
es posible usar un sustantivo como adjetivo: un perro pastor; el hombre lobo; la llave 
maestra. Se dice entonces que el sustantivo se ha adjetivado. 
Tradicionalmente, se ha clasificadolos adjetivos según su gradación o grado de 
significación, en tres clases: positivos, comparativos y superlativos:
Positivos: estudioso, alegre, bueno.
Comparativos: más estudioso, más alegre, mejor.
Superlativos: el más estudioso, estudiosísimo, el más alegre, alegrísimo, el mejor, 
óptimo.
•
•
•
•
•
•
•
•
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
138
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Como puede notarse, el comparativo se forma generalmente con el adverbio 
más, y algunos pocos adjetivos toman el sufijo -or. El superlativo se forma con 
la estructura artículo determinado + más + adjetivo, o añadiendo el sufijo -ísimo(-a), 
o con un radical distinto (óptim-). La primera forma de superlativo se denomina 
superlativo relativo (pues implica una comparación con otros seres u objetos 
conocidos o determinados), y las dos restantes, superlativo absoluto (no 
implican tal comparación)10.
Como ejercicio, identifiquemos los adjetivos que aparecen en esta página.
D) ARTÍCULO 
El artículo es una palabra que se antepone a los sustantivos o expresiones 
sustantivadas para anunciar su género y número, y para señalarlos como conceptos 
determinados o indeterminados en el pensamiento.
Otra definición: “Parte de la oración que se antepone al nombre para determinarlo.” 
(Pequeño Larousse Ilustrado.)
Los artículos españoles son: 
Determinados, determinantes o definidos: el, los (masculinos), la, las 
(femeninos), lo (neutro).
Indeterminados, indeterminantes o indefinidos: un, unos (masculinos), una, 
unas (femeninos).
Otra función característica del artículo es sustantivar la palabra o frase a la cual 
se antepone: la constituyente; el mañana; me dio el sí; el fumar; más vale un quizás que un 
nunca; escribir un “te quiero”.
Para ciertos autores (como Bello) los artículos son una clase de adjetivos 
demostrativos.
10 El sufíjo -ísimo se ha tomado directamente del latín clásico (-issimus), lengua en la cual tenía los dos 
valores: relativo y absoluto. Los superlativos formados con radicales distintos del radical del positivo 
(óptimo, sumo, supremo, máximo) se han tomado también directamente del latín clásico, y por lo general 
se emplean sólo en el lenguaje académico o solemne.
•
•
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
139
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
E) PRONOMBRE 
El pronombre es una palabra que sustituye a un sustantivo o a una expresión 
sustantivada para evitar su repetición, o para no mencionarlo por su nombre o 
designación específicos.
Otra definición: “Palabra que hace las veces del nombre y toma el género y número 
de éste.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
A pesar de las definiciones que hemos ofrecido, la consideración del pronombre 
como mero sustituto de un sustantivo (o de una expresión sustantivada) que se ha 
mencionado en el discurso, resulta inadecuada a la luz de la gramática moderna. 
Véanse las críticas a las definiciones tradicionales en: A. Alonso y P. Henríquez 
Ureña, Gramática castellana: primer curso, nota final III.
Hay diversas clases de pronombres:
Personales: yo, tú, él, nosotros, me, mí, te, ti, nos, lo, la, se...
Posesivos: mío, tuyo, suyo, nuestro... (También son adjetivos.)
Demostrativos: este, ese, aquel. (También son adjetivos.)
Indefinidos: alguien, alguno, algo, todo, mucho, varios, cualquier(a), tanto, nadie, 
ninguno, nada... (Con excepción de alguien, algo, nadie y nada, también son 
adjetivos.)
Relativos: que, quien, el cual, cuanto, cuyo. (Cuyo es además adjetivo posesivo.)
Interrogativo-exclamativos: qué, quién, cuál, cuánto. (Qué, cuál y cuánto son 
también adjetivos interrogativo-exclamativos.)
Como se ve, muchos pronombres funcionan también como adjetivos, y por esta 
razón, en la gramática tradicional se les llama a menudo pronombres adjetivos 
o adjetivos pronominales. 
La gramática moderna llama determinantes a las palabras que siempre o 
habitualmente se anteponen a los sustantivos o a expresiones sustantivadas. Son, 
pues, determinantes los artículos, los posesivos, los demostrativos y los indefi nidos que 
también son adjetivos.
Para ciertos autores (como Bello), los pronombres son una clase particular de 
sustantivos. Según este punto de vista, la categoría de pronombre no existe como 
parte de la oración, pues en aquellos casos en que no funcionan como sustantivos, 
funcionan como modificadores de sustantivos, es decir, como adjetivos. Por lo 
•
•
•
•
•
•
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
140
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
tanto, en vez de concebir una categoría específica de palabra, parece más razonable 
hablar de una función pronominal, que puede ser desempeñada por sustantivos 
o adjetivos especiales.11 
 
Como hemos dicho más arriba, el sustantivo, el adjetivo, el artículo y el pronombre 
comparten los mismos accidentes: género y número. Por ello, reciben la designación 
conjunta de categorías nominales.
F) ADVERBIO 
El adverbio es una palabra que precisa el significado de los verbos, los adjetivos 
y otros adverbios. Dicho de otro modo, el adverbio es el modificador propio y 
directo del verbo y de cualquier otro modificador, es decir, de cualquier otra palabra 
o expresión que no sea sustantivo o frase sustantivada.
Otra definición: “Parte de la oración que modifica la significación del verbo, del 
adjetivo o de otros adverbios.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
Hay diversas clases de adverbios:
De modo: bien, mal, así; casi todos los terminados en -mente.
De lugar: aquí, ahí, allí, acá, allá, arriba, abajo, dentro, fuera, delante, detrás...
De tiempo: ahora, entonces, antes, después, hoy, ayer, mañana, siempre, nunca...
De cantidad: más, menos, 12 tanto, algo, nada, casi, además, también.
De afirmación: sí (atención: con tilde), ciertamente, indudablemente.
De negación: no, nada, tampoco.
De duda: quizá(s), acaso.
Relativos: como (de modo), cuando (de tiempo), cuanto (de cantidad o 
intensidad), donde (de lugar).
Interrogativos: qué, cómo, cuándo, cuán(to), dónde.
Varios adjetivos y pronombres, en su forma masculina singular (si la tienen), 
se usan también como adverbios: mucho, poco, algo, bastante, medio, recio, rápido, lento, 
alto, bajo, quedo, harto, duro, fácil… Siendo adverbios, son invariables (p. ej. mucho más 
grandes, medio dormida, hablaron quedo, corrimos rápido).
11 Incluso hay adverbios y verbos que cumplen una función pronominal, o mejor dicho, sustitutiva. Es 
el punto de vista que asume la llamada gramática textual. Véase el capítulo Los medios de cohesión 
textual: La sustitución.
12 Las palabras más, menos funcionan como adjetivos cuando modifican sustantivos: más fruta, más 
alegría, más puntos, menos carne, menos tristezas, menos puntos.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
141
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Existen también frases, modos o locuciones adverbiales, es decir, conjuntos 
de palabras que cumplen la función de un adverbio. Ejemplos: a la ligera, a lo mejor, 
a quemarropa, a rajatabla, a granel, a ciegas, a tientas, a veces, de golpe, de repente, de pronto, 
de puntillas, de vez en cuando o de cuando en cuando, de cabo a rabo, día tras día, en balde, 
en seguida, poco a poco, por lo menos, sin cesar, sin ton ni son, tal vez.
La mayoría de estas frases son complementos preposicionales (véase más 
adelante).
G) FORMAS NO PERSONALES DEL VERBO 
Como se ha mencionado más arriba, se incluyen tradicionalmente entre los verbos 
ciertas palabras que reciben el nombre de formas no personales, derivados 
verbales o verboides. Su característicacomún es que, a diferencia de un verbo 
personal o finito, no pueden indicar por sí solas las personas gramaticales (primera, 
segunda y tercera), y en consecuencia, no pueden ser nunca el núcleo de un 
predicado (al menos no del predicado de una oración principal). 
Las formas no personales son de naturaleza híbrida. Por una parte, tienen ciertas 
cualidades verbales (como a los verbos propiamente dichos, puede atribuírseles un 
sujeto o un objeto gramatical o lógico, y pueden ser modificadas por un adverbio 
o una frase adverbial). Por otra parte, participan de las cualidades de otras 
categorías.
El infinitivo (amar, temer, partir) es la forma sustantiva del verbo, un “verbo 
sustantivo” o sustantivo verbal, puesto que puede cumplir cualquier función propia 
de un sustantivo (sujeto, objeto directo o indirecto, término de preposición): Comer 
es necesario, pues debemos alimentarnos para vivir.
El gerundio (amando, temiendo, partiendo) es la forma adverbial del verbo, un 
“verbo adverbio” o un adverbio verbal, ya que cumple ordinariamente la función 
de modificar a un verbo: aprendemos estudiando; salió corriendo; llegando a casa, me 
tropecé.
El participio (amado, temido, partido) es la forma adjetiva del verbo, un “verbo 
adjetivo” o adjetivo verbal, porque puede modificar a un sustantivo: dinero prestado; 
querida amiga; años perdidos.13 Además, con el verbo haber, forma los tiempos 
13 En muchas gramáticas antiguas, el participio (lat. participium, gr. metokhé “participación, lo que 
toma parte [tanto del verbo como del nombre]”) figuraba como una parte más de la oración.
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
142
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
compuestos de la conjugación: he amado, has temido, ha partido.
H) PREPOSICIÓN 
La preposición es una palabra que antepone generalmente a los sustantivos, a 
otras categorías nominales o a expresiones sustantivadas para formar complementos 
de diversos tipos, o para subordinar un término a otro.
Otra definición, según la gramática tradicional: “Parte invariable de la oración que 
une palabras denotando la relación que tienen entre sí.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
He aquí la lista de las preposiciones españolas en orden alfabético:
a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, 
sobre, tras.
La gramática tradicional menciona las anteriores diecisiete y agrega dos más que 
son anticuadas, es decir, no se usan en la lengua contemporánea: cabe (= junto a, 
p. ej. “estaba cabe la fuente”) y so (= debajo de, limitada hoy a pocas frases hechas: 
so capa de, so pretexto de). Así pues, según la gramática tradicional, el español tiene 
diecinueve preposiciones, pero hay otros vocablos que bien pueden añadirse a la 
lista: durante, mediante, excepto, salvo, incluso.
Existen frases o locuciones prepositivas, es decir, conjuntos de palabras que 
cumplen la función de una preposición. Ejemplos: a excepción de, a pesar de, a través 
de, delante de, detrás de, encima de, debajo de, de acuerdo con, conforme a, con respecto a, con 
relación a o en relación con, a fi n de, junto a, junto con, sobre la base de, en comparación 
con, por medio de… 
El vocablo o la expresión que sigue a una preposición se llama término de la 
preposición. Por ejemplo, en la frase con sinceridad, “sinceridad” es el término de 
la preposición con. Generalmente el término de una preposición es un sustantivo 
o expresión sustantivada, pero también pueden serlo un adjetivo o un adverbio: por 
cierto, desde aquí.
El conjunto formado por la preposición y su término recibe a menudo el nombre 
general de complemento, y más específicamente, complemento prepositivo 
o preposicional. Así, la frase con sinceridad es un complemento preposicional. 
Los complementos pueden cumplir función adjetiva (un libro de ortografía; el hombre 
sin camisa) o adverbial (hablar con sinceridad; sin duda malo). El complemento con 
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
143
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
función adjetiva recibe el nombre particular de complemento especificativo 
o complemento de especificación, sobre todo si es introducido por la 
preposición de (libro de ortografía; el computador de mi hermana). El complemento con 
función adverbial recibe el nombre de complemento circunstancial si modifica 
a un verbo.
I) CONJUNCIÓN 
La conjunción es una palabra que se emplea para unir conceptualmente vocablos, 
frases u oraciones.
Otra definición: “Palabra invariable que sirve para ligar las palabras o las 
proposiciones.” (Pequeño Larousse Ilustrado.)
Hay varias clases de conjunciones:14
Copulativas: y,15 ni.
Adversativas: pero, mas (atención: sin tilde)16, sino; sin embargo, no obstante.
Disyuntivas: o,17 bien... bien, ya... ya, sea... sea.
Distributivas: ora... ora, ya... ya.
Ilativas o consecutivas: pues, luego, entonces, así que, conque (una sola palabra)18, 
por (lo) tanto, por consiguiente.
Concesivas: aunque, si bien, aun cuando, a pesar de que.
Causales: pues, porque, como, puesto que, dado que, ya que.
Finales: para que, a fi n de que, con objeto de que.
Condicionales: si (atención: sin tilde)19, como, en caso de que.
Modales y comparativo-cuantitativas: como (sin tilde), según (que), cuanto, 
conforme, a medida que.
Temporales: antes que, después que, luego que, cuando.
Anunciativas: que, si (sin tilde).
14 Sobre el significado y el uso de cada clase de conjunción, véase el capítulo Los medios de cohesión 
textual.
15 Toma la forma e en vez de y delante de i-/hi-: bella e inteligente, padres e hijos.
16 La palabra más, con tilde, funciona como cuantifi cador (adverbio o adjetivo de cantidad).
17 Toma la forma u en vez de o delante de o-/ho-: uno u otro, minutos u horas.
18 Si se escribe en dos palabras, se trata de una preposición y un pronombre: el lápiz con que escribo, 
o de una preposición y el anunciativo que: me amenazó con que se iría sin avisarme.
19 Si se escribe con tilde, sí es un adverbio de afirmación: me dijo que sí, o un pronombre de 
tercera persona: lo compró para sí mismo.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
144
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Notemos que, por tradición, se acostumbra incluir entre las conjunciones las que 
son propiamente frases, modos o locuciones conjuntivas, es decir, conjunto 
de dos o más palabras que cumplen la función de una conjunción. Varias de estas 
frases son, como se ve, complementos preposicionales.
Según la gramática tradicional, toda palabra o frase que esté uniendo dos frases u 
oraciones es una conjunción. Las copulativas, adversativas, disyuntivas, distributivas 
e ilativas reciben el nombre general de conjunciones coordinantes. Las demás 
se denominan conjunciones subordinantes.
En realidad, solo deberían incluirse en la categoría de las conjunciones aquellas 
palabras que sirven para unir dos palabras, dos frases o dos oraciones que cumplen la misma 
función en el discurso: dos sujetos de un mismo verbo, dos adjetivos del mismo 
sustantivo, dos complementos del mismo sustantivo o del mismo verbo, dos 
adverbios que modifiquen al mismo verbo, dos verbos de un mismo sujeto, dos 
oraciones principales, dos oraciones subordinadas a la misma oración principal... 
Así pues, las conjunciones propiamente dichas son las copulativas, las adversativas 
(excepto las compuestas), las disyuntivas, las distributivas, las consecutivas (excepto 
las compuestas) y las concesivas (excepto las compuestas). Las demás son, en 
realidad, complementos preposicionales, adverbios con complementos, o adverbios 
relativos (hay incluso una forma verbal: sea); pero todos estos, por tradición, se 
incluyen en laslistas de conjunciones que dan las gramáticas escolares.
La palabra que (en oraciones como “Me dijo que era maestro”, “Te pedí que me 
ayudaras”), llamada por Bello “que anunciativo”, es de una clase muy especial, no 
reconocida por la gramática escolar y tradicional, y que por sí sola podría formar una 
categoría aparte: es un nominalizador o sustantivador, es decir, una partícula 
cuya función es dar carácter de nombre o sustantivo a oraciones o proposiciones 
enteras.20 Asimismo, el que anunciativo aparece formando parte de numerosas 
frases conjuntivas: para que, después que, ya que, porque, etc.
La gramática moderna llama enlaces, nexos, nexivos, conectores o conectivos 
a las preposiciones, las conjunciones, ciertos adverbios y ciertas frases preposicionales, pues 
su función común y genérica es enlazar conceptos o enunciados en el discurso.
20 Véase el capítulo Elementos de sintaxis, sección 6: Las oraciones subordinadas, 1. Oraciones sustantivas 
o completivas.
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
145
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
J) INTERJECCIÓN 
La interjección es una palabra que expresa una emoción más o menos repentina.
Otra definición: “Parte de la oración que comprende las exclamaciones con que 
se expresan los movimientos del ánimo, como ¡ah!, ¡bravo!” (Pequeño Larousse 
Ilustrado.)
Puede darse la siguiente lista de interjecciones: ah, eh, oh, ay, ey, uy, epa, bueno, bien, 
caramba, ojalá, bravo, viva... Notemos que entre ellas se incluyen vocablos cuya función 
original es otra. Frecuentemente aparecen escritas entre signos de exclamación.
Para algunos gramáticos, la interjección no es propiamente una parte de la oración, 
sino una especie de “oración condensada”. Por ejemplo, ay es el equivalente 
“condensado” de cualquier oración que exprese dolor o sorpresa (“me duele”, “me 
asusté”, etc.)
Para concluir esta sección, recordemos que las nueve categorías tradicionales que 
hemos mencionado pueden dividirse en dos grandes grupos: 
PALABRAS VARIABLES (tienen accidentes gramaticales): sustantivo, adjetivo, 
artículo, pronombre, verbo.
PALABRAS INVARIABLES (no tienen accidentes gramaticales): adverbio, 
preposición, conjunción, interjección.
2. FORMAS CON FUNCIONES MÚLTIPLES
Al explicar las definiciones de cada parte de la oración, hemos observado varias 
palabras que pueden pertenecer a más de una categoría. Por ejemplo:
La palabra más es un adverbio en más arriba, más tarde, más alegre, caminé más; es un 
adjetivo en más amor, más odio, más problemas, más soluciones; es un sustantivo en quiero 
más de ese postre.
La palabra médico es sustantivo en el médico de mi familia; es adjetivo en un extraño 
caso médico.
La palabra qué es un pronombre en ¿qué lees?; un adjetivo en ¿qué libro lees? o en ¡qué 
libro tan interesante!; un adverbio cuantificador en ¡qué interesante es el libro! o en ¿qué 
tan a menudo lees?
•
•
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
146
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Por tanto, nos damos cuenta de que, para clasificar las palabras, no es suficiente 
considerarlas aisladamente: también se deben tener en cuenta sus posibles relaciones 
con otras palabras, es decir, sus posibles funciones dentro de los enunciados.21
Asimismo, la forma que (sin tilde) puede desempeñar funciones diversas según la 
oración en la cual aparezca:
En El profesor que usa lentes, que es un pronombre relativo: se refiere al 
sintagma22 el profesor, y lo sustituye funcionando como sujeto del verbo usa.
En Vámonos, que el profesor no vendrá hoy, que es una conjunción causal: 
equivale a pues o porque. 
En El profesor es menos paciente que sus alumnos, que es una partícula 
comparativa: establece una comparación entre el profesor y los alumnos 
con respecto a la cualidad de ser paciente.
En El profesor dijo que no vendría hoy, que es una conjunción anunciativa 
o, mejor dicho, un nominalizador: indica que la oración no vendría hoy 
está cumpliendo la función de un nombre o sustantivo (es el objeto directo 
del verbo dijo).
3. NÚCLEOS, MODIFICADORES Y NEXOS
Al observar más atentamente las funciones que cumplen las distintas partes de la oración, 
notamos que podemos clasificarlas nuevamente atendiendo ahora a la función más general 
que pueden cumplir, considerando sus relaciones con otras partes de la oración. De esta 
clasificación obtenemos tres categorías funcionales: núcleo, modificador y nexo.
El sustantivo y el verbo son las palabras principales del sujeto y del predicado, 
respectivamente. Por tanto, cumplen la función más general de núcleos, pues las demás 
palabras de un enunciado se organizan con respecto a aquéllas. 
Cuando el pronombre cumple su función característica, que es reemplazar a un sustantivo, 
se convierte, por el mismo hecho, en núcleo.
El adjetivo y el artículo precisan o modifican el significado del sustantivo; y el adverbio, 
el significado del verbo. Por lo tanto, su función general es servir de modificadores de los 
núcleos. Sin embargo, puede suceder que un adjetivo o un adverbio estén modificados a su 
21 Bello, como otros gramáticos, decía que eran palabras que “mudaban de oficio”, es decir, de 
función. Sin embargo, parece más correcto decir que son palabras distintas y con significado diferente, 
que tienen una misma forma. Se trata, por tanto, de homónimos.
22 Se denomina sintagma a un grupo coherente de palabras. Sobre este concepto, véase el capítulo 
Elementos de sintaxis.
•
•
•
•
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
147
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
vez por otro adverbio (más alto, muy cuidadosamente). Desde este punto de vista, un adverbio 
puede definirse entonces como un modificador de modificadores.
Las preposiciones y conjunciones, por su parte cumplen la función nexos o 
conectores de núcleos y modificadores.
Ahora bien, no debemos precipitarnos a concluir que las funciones generales de núcleo, 
nexo y modificador solo pueden ser cumplidas por palabras individuales. En realidad, tales 
funciones son funciones sintácticas, lo cual quiere decir que pueden ser cumplidas 
también por grupos de palabras o sintagmas. Por ejemplo, ciertas frases pueden servir de 
modificadores (como en el libro de Francisco) o de nexos (como en leer con objeto de aprender). 
Por otro lado, los modificadores, como hemos aclarado, más arriba, pueden llevar, a su vez, 
modificadores. En tal caso, el modificador se convierte en núcleo con respecto a sus propios 
modificadores. Por ejemplo, en más alto, alto es el núcleo de la frase, más es el modificador 
del núcleo, y toda esta frase puede servir a la vez como modificador de un sustantivo: el 
alumno más alto.23
Usadas en cuanto tales, las interjecciones no funcionan ni como núcleo, ni como 
modificador, ni como nexo. Esta es una de las razones por las cuales varios estudiosos no la 
consideran una verdadera parte de la oración.
4. CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN
Por todo cuanto hemos explicado hasta aquí, podemos afirmar que la clasificación 
de las partes de la oración se efectúa conforme a distintos criterios. Un examen 
atento de los criterios que hemos empleado, nos permite dividirlos en tres grupos 
principales: semánticos (o nocionales), morfológicos y sintácticos (o 
funcionales).
Los criterios semánticos se refieren a los significados que expresan las palabras 
aisladamente sin tener en cuenta su estructura o sus funciones gramaticales 
específicas. 
Los criterios morfológicos se refieren a los tipos de accidentes que pueden 
tener las palabras, o como se dice en lenguaje más técnico, los tipos de morfemas 
que puede tomar determinada unidad léxica.
Los criterios sintácticos se refieren a las funciones que puede cumplir una 
palabra en una frase u oración,es decir, teniéndose en cuenta las demás palabras 
del enunciado.
Sabiendo esto, podemos clasificar las palabras de modo más sistemático, tal como 
23 Para una explicación más amplia de los sintagmas y de las funciones sintácticas, véase el capítulo 
Elementos de sintaxis.
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
148
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
se muestra en la tabla siguiente:
PARTE 
DE LA 
ORACIÓN
CRITERIO DE CLASIFICACIÓN
Ejemplos
semántico morfológico sintáctico
Verbo
Expresa 
acciones o 
comportamientos 
de un ser, de un 
objeto, de un 
fenómeno.
Tiene accidentes 
de persona, 
número, 
tiempo, modo.
Es el núcleo del 
predicado.
El alumno estudia.
La profesora enseña.
Sustantivo Nombra seres u objetos.
Tiene accidentes 
de número y 
género.
Es el núcleo del 
sujeto (función 
básica), o del 
objeto del 
verbo (directo o 
indirecto).
El alumno estudia.
Estudiar gramática.
Enseñar gramática al 
alumno.
Es término de 
preposición, o 
núcleo de este 
término.
Libro de gramática.
Para un buen alumno.
Con la profesora.
Adjetivo
Califica o 
determina seres u 
objetos.
Tiene accidentes 
de número y 
género.
Modifica 
sustantivos o 
expresiones 
sustantivas.
Alumna aplicada.
El profesor severo.
Artículo
Señala los 
conceptos en 
el pensamiento 
como 
determinados o 
indeterminados.
Tiene accidentes 
de número y 
género.
Modifica 
sustantivos 
anunciando su 
género y su 
número.
El alumno.
Las profesoras.
El profesor 
(determinado).
Unos profesores 
(indeterminados).
Da carácter 
sustantivo a la 
palabra o frase 
que sigue.
El ayer.
El sí del jefe me parece un 
tal vez.
Adverbio Califica acciones o cualidades.
No tiene 
accidentes.
Modifica 
verbos y otros 
modificadores.
Escribir bien.
Muy estudioso.
Sumamente mal.
Las palabras, sus clases y sus funciones
Las palabras, sus clases y sus funciones
149
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Preposición Enlaza palabras.
No tiene 
accidentes.
Sirve de nexo 
que introduce 
complementos
Libro de gramática.
Un cuaderno para la 
alumna.
Estamos con un profesor.
Lean sin prisa.
Conjunción Enlaza palabras y frases.
No tiene 
accidentes.
Sirve de nexo 
entre palabras 
o frases con la 
misma función 
(conjunciones 
propias o 
coordinantes).
Alumnos y profesores. 
Blanco o negro. 
No estudia ni trabaja. 
Un libro útil pero 
costoso.
Quiero que me ames y 
que me adores.
Sirve de nexo 
introduciendo 
oraciones 
subordinadas 
(conjunciones 
impropias o 
subordinantes).
Estudio porque quiero 
aprender.
Te traje un cuaderno 
para que escribas.
 PARA SABER MÁS:
Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Real Aca-
demia Española y Espasa Calpe. Véase Las unidades en el enunciado, capítulos V-XVIII.
Alonso, Amado, y Pedro Henríquez Ureña (c. 1977). Gramática castellana: primer 
curso. 28.a ed. Buenos Aires: Editorial Losada. Véanse: Lección IV: El sustantivo y 
el verbo en la oración; Lec. V: Articulaciones del sujeto; Lec. VIII: Articulaciones del predicado; 
Lec. XI: Pronombres personales; Lec. XII: Pronombres relativos e interrogativos; Lec. XIII: Los 
pronombres indefi nidos y el artículo; Lec. XIV: El verbo y sus accidentes; Notas Finales: III. El 
pronombre.
Basulto, Hilda (1996). Mensajes idiomáticos 2: ¡Aplique la gramática! México: 
Trillas. Véase el Cap. I: ¿Reconoce usted las funciones gramaticales?
Bello, Andrés (1847/1981). Gramática de la lengua castellana destinada al uso 
de los americanos. 2.a ed. facsimilar. Caracas: La Casa de Bello. Véanse: Capítulo 
II: Clasifi cación de las palabras por sus varios ofi cios; Capítulo XX: Derivados verbales; Capítulo 
XXII: Estructura de la oración; Nota 1: Clasifi cación de las palabras; Nota 2: Defi nición del 
verbo; Nota IX: De los derivados verbales. 
González Araña, Corina, y Carmen Herrero Aísa (1997). Manual de gramática 
española. Madrid: Editorial Castalia. Véase Primera Parte: La palabra, cap. III. Clases de 
palabras.
Moreno Aguilar, Arcadio (1985). Entienda la gramática moderna. México: Larous-
se. Véanse los capítulos 13-29.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
La
s 
pa
la
br
as
, s
us
 c
la
se
s 
y 
su
s 
fu
nc
io
ne
s
150
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Munguía Zatarain y otros (1998). Gramática práctica de la lengua española. 
México: Ediciones Larousse.
Núñez Ladevéze, Luis (1995). Introducción al periodismo escrito. Barcelona (Es-
paña): Editorial Ariel. Véase el cap. 13. Clasifi cación de las palabras.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una nueva gramática de la lengua 
española. Madrid: Espasa Calpe. Véase Segunda Parte: Morfología.
Seco, Manuel (2001). Gramática esencial del español. 4.a ed. Madrid: Espasa Calpe. 
(Biblioteca El Nacional, 4). Véanse los capítulos 7-13.
 EJERCICIOS
Determinemos las categorías a las que pertenecen las palabras que forman el texto 
siguiente:
El citarista y el sordo
El pueblo de Yaso (en griego Iassos) queda en una isla y está cerca del continente. Tiene un 
puerto, y la mayoría de sus habitantes obtienen su sustento del mar. Precisamente, acerca de 
este pueblo cuentan anécdotas como la siguiente:
Una vez, un citarista que había llegado al lugar tocaba su instrumento, ofreciendo 
un ejemplo de su arte. Entre tanto, los habitantes del pueblo escuchaban, pero 
cuando sonó la campana de la pescadería, todos se marcharon a ver y a comprar el 
pescado fresco, excepto un hombre que era bastante sordo. Así pues, el citarista, 
acercándose a éste, le dijo: “Hombre, te doy las gracias por la estimación que me 
tienes y por tu amor al arte. Los demás, al escuchar la campana, se marcharon.” 
Entonces el sordo preguntó: “¿Cómo? ¿Entonces ya ha sonado la campana?”. “Pues, 
sí”, contestó el citarista. “¡Muchas gracias por avisarme! Que te vaya bien”, le dijo el 
sordo, y habiéndose levantado, se marchó él también a la pescadería.
Según Estrabón, Geografía, XIV, 21.
 EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS EJERCICIOS
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
151
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
 GENERALIDADES SOBRE LOS VERBOS
1. LOS ACCIDENTES DEL VERBO
Como ya sabemos, la gramática tradicional llama accidentes a las variaciones 
que pueden experimentar las palabras variables (sustantivos, artículos, 
adjetivos, pronombres y verbos) en función de ciertas categorías o nociones 
gramaticales.1 
Los verbos españoles tienen los siguientes accidentes: persona, número, 
tiempo, modo, y según las gramáticas tradicionales, también la voz.2
A. LA PERSONA
La persona, o más específicamente, la persona gramatical, es la forma que 
asume el verbo según el pronombre personal que puede funcionar como sujeto de 
este mismo verbo. En el español, hay pronombres:
 
de primera persona (quien habla, quien toma la palabra): yo, nosotros; 
de segunda persona (quien escucha, a quien se dirige la palabra): tú, vosotros, 
usted, ustedes;
y de tercera persona (quien no es ni primera ni segunda)3: él, ella, ello, ellas, ellos. 
Los verbos españoles tienen formas para las tres personas gramaticales, y por tanto, 
existen formas verbales para la primera persona, para la segunda y para la tercera, 
por ejemplo, yo amo (primera), tú amas (segunda), él ama (tercera). 
Al haber morfemas4 especiales para la expresión de las distintas personas 
1 Véase el capítulo Las palabras, sus clases y sus funciones.
2 Como veremos a continuación, los accidentes se expresan mediante terminaciones especiales. 
Puesto que la diferencia de voz no se expresa realmente con tales terminaciones, sino por medio 
de una perífrasis particular, varios gramáticos modernos no la incluyendentro de los accidentes 
verbales.
3 La definición tradicional de la tercera persona: “persona de la cual se habla”, es inadecuada, 
porque también se puede hablar de la primera o de la segunda. En efecto, si digo “yo estudio las 
conjugaciones”, o “te aburrías estudiando la gramática”, estoy hablando de mí (primera persona) y de 
ti (segunda).
4 En términos sencillos, podemos definir los morfemas como las unidades significativas que 
componen las palabras (raíces, sufijos, prefijos, desinencias… cada uno asociado a un significado, 
•
•
•
2 2 
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
152
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
gramaticales, en la lengua española no es obligatoria la expresión del sujeto 
en una oración: Escribo un capítulo sobre las características generales del verbo. Todo 
hispanohablante reconoce en seguida, en la forma escribo, el sujeto yo. En realidad, 
la inclusión constante de sujetos expresos en todas las oraciones de un texto resulta 
pesada y poco idiomática en español (incluso si aquellos son representados sólo 
por pronombres), y a menos que se busque un efecto retórico particular (énfasis, 
sonoridad) o la evitación de una ambigüedad, se recurre generalmente a la elipsis 
del sujeto si el contexto es lo suficientemente claro.5
B. EL NÚMERO
El número es la forma que asume el verbo según si el sujeto designa un solo ser o 
cosa, o si designa varios seres o cosas. Como los sustantivos y pronombres, el verbo 
tiene dos números: singular y plural. Ejemplos: [yo] amo (1.a persona singular); 
[nosotros] amamos (1.a persona plural).
C. EL TIEMPO
Se llama tiempo la forma que toma el verbo en función de la anterioridad, 
simultaneidad o posterioridad que se atribuye a su realización con respecto al acto 
de la palabra o de la enunciación. El verbo español tiene tres tiempos absolutos 
(pretérito, presente y futuro), que por sí mismos marcan el punto de la sucesión 
temporal: amo (presente), amé (pretérito), amaré (futuro); y siete tiempos 
relativos (los demás), cuyo significado depende del de los tiempos absolutos. 
Sobre la nomenclatura de los tiempos, véase más adelante el punto 3.
Debemos tener en cuenta que los tiempos verbales pueden tener matices de 
significado distintos de los puramente temporales. Así, yo amé y yo amaba son ambos 
pretéritos, pero el primero, llamado pretérito simple o indefi nido, indica un mero 
hecho pasado, considerado independientemente de su duración (un “punto” en la 
línea del tiempo), mientras que el segundo, pretérito imperfecto, expresa un hecho 
continuo o progresivo, es decir, considerado en su duración (la coexistencia con 
otro acto pasado, un estado de cosas, una costumbre, según el caso). Además, no es 
p. ej., in- en indefi nido significa negación, y así sucesivamente). Una definición más precisa y una 
explicación más pormenorizada de los morfemas y su clasificación se hallará en el capítulo Elementos 
de morfología.
5 Sobre el fenómeno de la elipsis y su uso como medio de coherencia textual, véase el capítulo Los 
medios de cohesión textual.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
153
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
raro que un tiempo o modo asuma la significación que, en principio, le corresponde 
a otro; por ejemplo, vengo mañana, en vez de vendré mañana (presente por futuro); 
Simón Bolívar nace en 1783 (presente por pretérito); vas al abasto y me traes un refresco, 
en vez de ve al abasto y tráeme un refresco (indicativo por imperativo).6
D. EL MODO
Podría definirse el modo como la forma que toma el verbo en función del “grado de 
realidad” que se atribuya a su ejecución.7 Así, en relación con el modo, lo significado 
por el verbo puede concebirse:
como un hecho efectivo o real (aseveración: afirmación o negación), por 
ejemplo, tú estudias, pero no trabajas 
como un hecho posible o dudoso (posibilidad, duda), por ejemplo, puede ser 
que estudies; dudo que estudies 
como un hecho deseado (deseo) o pretendido (propósito, finalidad), por 
ejemplo, deseo (quiero) que estudies; te doy el libro para que estudies
como un hecho puramente hipotético, irreal o improbable (hipótesis, 
irrealidad), por ejemplo si tú estudiaras física con Einstein... 
como un hecho que se ordena, manda o ruega (orden, petición), por ejemplo 
¡estudia! (tú).
En español, las formas que generalmente expresan realidad, efectividad o hecho 
aseverado se llaman de modo indicativo (del verbo latino indico ‘señalar con el 
índice’, porque se consideraba que este modo “señalaba” la realidad de las acciones). 
Las formas que normalmente expresan posibilidad o imposibilidad, duda, deseo, 
mera hipótesis o irrealidad, en suma, hecho no aseverado, se llaman de modo 
subjuntivo8 (del verbo lat. subjungo ‘subyugar, subordinar’, porque este modo 
aparecía con mucha frecuencia en las oraciones subordinadas del latín). Las que 
expresan hechos que se ordenan, mandan o ruegan directamente a quien escucha, 
6 Para saber con más detalle el sentido propio y figurado de cada uno de los tiempos verbales, 
consúltense la obras recomendadas al final de este capítulo, especialmente la Gramática de la 
lengua castellana de Bello, capítulo XXVIII, y el Diccionario de dudas y dificultades de la 
lengua española, de Manuel Seco.
7 Por supuesto, no se trata de la realidad considerada desde el punto de vista filosófico, epistemológico 
o científico, sino la realidad meramente subjetiva o psíquica, es decir, tal como la percibe y expresa el 
hablante con los medios que pone a su alcance la lengua que habla.
8 Es cierto que las interrogaciones (p. ej. ¿estudias?) también expresan hechos no aseverados, pero 
en el español se asimilan al modo indicativo.
•
•
•
•
•
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
154
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
se llaman de modo imperativo9 (del verbo lat. impero ‘mandar, dar órdenes’). Se 
trata, pues, de una clasificación nocional o semántica de los modos verbales.
 También se puede definir el modo de un verbo sintácticamente, en función de otro 
verbo al que pueda aparecer subordinado; por consiguiente: 
las formas que pueden quedar subordinadas a verbos de enunciación (decir, 
afi rmar, negar...) y percepción física o intelectual (ver, oír, entender...), son de 
modo indicativo: digo, veo, entiendo que estudias; 
las formas que pueden quedar subordinadas a verbos o construcciones que 
expresan sentimiento, voluntad, intención o posibilidad (imposibilidad), son 
de modo subjuntivo: lamento, quiero, pretendo, dudo, puede ser que estudies. 
Los verbos de enunciación o percepción, si están modificados por una negación, 
también pueden llevar subordinado un verbo en subjuntivo: no digo, no veo, no 
entiendo que estudies.
Los verbos cuyos sujetos son oraciones subordinadas sustantivas10 generalmente 
también van en subjuntivo: es bueno que llegaras sano y salvo; me interesa que los 
estudiantes aprueben la materia; excepto los verbos o frases verbales que significan 
‘suceder, acontecer, ser cierto’, que llevan el verbo subordinado en indicativo: 
ocurrió que no llegaron a tiempo; es un hecho muy conocido que Bolívar murió en 1830; me 
consta que vives lejos.
Las formas de modo imperativo no pueden aparecer nunca subordinadas, a menos 
que se trate de una cita textual o discurso directo, por ejemplo, Mis padres me dijeron: 
“¡Estudia, muchacho perezoso!”
2. RADICAL Y DESINENCIA
Como se habrá notado en los ejemplos anteriores, o en la experiencia cotidiana, los 
verbos españoles asumen diversas formas variando su “parte final”, mientras que, en 
principio, conservan su “parte inicial”: am-o, am-as, am-a, am-é, am-aste, am-ó, am-aré, 
am-aría, am-emos, am-áramos...
La parte que permanece sin alterarse recibe el nombre de raíz o radical,y la parte 
9 Las órdenes dadas a otras personas gramaticales, y las prohibiciones (órdenes negativas) van en 
subjuntivo: estudiemos, que estudien, no estudies.
10 Véase el capítulo Elementos de sintaxis.
•
•
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
155
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
variable, el de terminación o desinencia.11 Así, en los ejemplos anteriores, el 
radical o raíz es am-, y las terminaciones o desinencias son -o, -as, -aste, etc. Las 
diversas desinencias manifiestan, precisamente, los diversos accidentes.
3. LAS CONJUGACIONES
El conjunto de todas las variaciones que pueden sufrir los verbos para expresar los 
distintos accidentes se llama conjugación. Conjugar es, por tanto, modificar 
la forma de un verbo en función de la persona, el número, el tiempo y el modo, 
juntando terminaciones diferentes a los radicales verbales. El español tiene tres 
conjuntos básicos de tales formas, llamados primera conjugación, segunda 
conjugación y tercera conjugación. Se pueden distinguir fácilmente por la 
terminación del infinitivo: el de la primera termina en -ar, por ejemplo, amar; 
el de la segunda en -er, por ejemplo, temer; y el de la tercera en -ir, por ejemplo, 
partir. Estos tres verbos dados como ejemplos son enteramente regulares y se 
consideran los modelos de conjugación o verbos paradigmáticos. 
Al conjugar un verbo español, hay que distinguir los tiempos simples de los 
tiempos compuestos. La diferencia formal entre los unos y los otros es que los 
tiempos compuestos requieren el “auxilio” de otro verbo, llamado por lo mismo 
verbo auxiliar. En la lengua española, el verbo auxiliar por excelencia es haber. 
Así pues, los tiempos compuestos están formados por el verbo haber más el 
participio (pasivo) del verbo que se conjuga.
A continuación se presentan varias tablas correspondientes a cada una de las 
conjugaciones, con las nomenclaturas equivalentes de los tiempos. Un mismo 
tiempo puede tener distintas denominaciones, lo cual se explica por los diferentes 
puntos de vista que han asumido los estudiosos. Los nombres que se ofrecen son los 
empleados por las gramáticas más reconocidas y usadas, y el que se da en primer 
lugar es el propuesto por Andrés Bello. 
Como ejercicio, llenemos las casillas vacías con las formas respectivas (tengamos en 
cuenta que el pronombre de 2.a persona de plural es vosotros) .
11 En realidad, en la ciencia lingüística, los nombres de raíz y radical por una parte, y terminación y 
desinencia, por otra, no son sinónimos, pero podemos considerarlos como tales en esta introducción 
con fines didácticos, a fin de no complicar el análisis. Para una explicación más precisa y pormenorizada 
de estos conceptos, véase el capítulo Elementos de morfología. 
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
156
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
PRIMERA CONJUGACIÓN: AMAR
Modo indicativo
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS12
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a amo Antepresente
Pretérito perfecto13
Pretérito perfecto 
compuesto
1.a
he 
amado
hemos 
amado14
2.a 2.a
habéis 
amado15
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
indefinido 
Pretérito 
perfecto simple
1.a amé amamos16
Antepretérito 
Pretérito anterior
1.a
hube 
amado
2.a amaste17 amasteis 2.a
hubiste 
amado
hubisteis 
amado
3.a 3.a
Copretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a amaba
Antecopretérito
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
había 
amado
2.a 2.a
3.a amaba18 3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a amaré
Antefuturo
Futuro perfecto
1.a
habré 
amado
2.a amaréis 2.a
3.a 3.a
Pospretérito
Condicional 
Potencial
1.a amaría Antepospretérito
Condicional 
compuesto
Potencial compuesto
1.a
habría 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
12 Nótese que, en los tiempos compuestos, el antepresente se forma con el presente de haber más 
el participio del verbo que se esté conjugando; el antecopretérito, con el copretérito de haber más 
el participio del verbo que se esté conjugando, y así sucesivamente. Recordar esto puede facilitar 
mucho la formación de cada tiempo compuesto. 13 Algunos llaman a este tiempo presente perfecto, 
como en inglés (present perfect), pero este nombre no goza de mucha aceptación entre la mayoría de 
los gramáticos del español. 14 La forma habemos por hemos, en el antepresente, es arcaica y no se han 
usado en la lengua culta desde el siglo XVII. 15 Las formas hais o heis por habéis son arcaicas y no se 
han usado en la lengua culta desde el siglo XVII. 16 Igual a la forma de 1.ª per. pl. del presente de 
indicativo. Sólo el contexto, o el uso en una frase particular y concreta puede indicarnos de qué forma 
se trata. Los mismo sucede con la 3.ª conjugación en la misma persona del mismo tiempo del mismo 
modo. 17 Recuérdese que la 2.ª pers. sing. del pretérito simple de indicativo es la única 2.ª pers. sing. 
de toda la conjugación que no lleva una -s final (al menos, no en la lengua formal o culta): amaste, 
temiste, partiste, no *amastes, *temistes, *partistes. 18 La 3.ª per. sing. es igual a la 1.ª sing., y 
sólo el contexto puede diferenciarlas. Lo mismo ocurre en el pospretérito, el antecopretérito y el 
antepospretérito de las tres conjugaciones.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
157
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Si se tiene dificultad para hallar o identificar alguna forma particular de la 
conjugación (especialmente las correspondientes a vosotros, pronombre inusitado en 
Hispanoamérica, y por tanto, causa de vacilaciones y equivocaciones), lo mejor es 
consultar alguna de las obras recomendadas al final de este capítulo.
En cuanto a la segunda persona de plural, vosotros, lo siguiente puede servir de guía 
rápida: las formas correspondientes terminan todas es -is,19 y generalmente pueden 
obtenerse añadiendo una i a la última vocal de las formas correspondientes a tú. Así, 
en la primer conjugación, (tú) amas / (vosotros) amáis; amabas / amabais; amarías / 
amaríais, etc; en subjuntivo: ames / améis; amaras / amarais; amases / amaseis, etc. 
Excepciones: 
En el presente de indicativo de la tercera conjugación (infinitivo en -ir), se 
dice (vosotros) partís, no *partéis.
En el futuro de indicativo de las tres conjugaciones, la segunda persona 
de singular termina en -ás: amarás, temerás, partirás; y la de plural, en -éis: 
amaréis, temeréis, partiréis.20 
La forma de 2.ª persona de singular del pretérito simple de indicativo, (tú) 
amaste, no lleva la -s final en la lengua culta, pero la forma plural sí la lleva: 
(vosotros) amasteis. 
Notemos, además, que la mayoría de las formas correspondientes a vosotros son 
graves o llanas (como las correspondientes a tú): amabais, amaríais, amaseis… salvo 
en el presente de indicativo y de subjuntivo, y en el futuro de indicativo, tiempos en 
los cuales son agudas en las tres conjugaciones: amáis /améis; teméis/temáis; partís/
partáis; amarás/amaréis, etc. Del mismo modo sucede con el verbo haber, para formar 
los tiempos compuestos: habéis/hayáis; habrás/habréis.
19 La terminación antigua de la 2.ª per. pl. era -des para todos los tiempos (menos en el pret. simple 
de ind., que era -tes: amastes en vez de amasteis), la cual, por evolución fonética, se convirtió en -is 
entre finales de la Edad Media y el s. XVI: amades > amaes > amáis; amásedes > amásees > amaseis; amaredes 
> amarees > amaréis.
20 La razón de esta diferencia se debe al origen de las formas del futuro: se originaron en la Edad 
Media por la fusión del infinitivo (amar) con formas del verbo haber: amar he (= he de amar) > amaré; 
amar has (= has de amar) > amarás; amar heis (= habéis de amar) > amaréis, etc. Análogamente sucedió con 
el pospretérito: amar hía (= había de amar) > amaría, etc.
•
•
•
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
rel
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
158
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
SEGUNDA CONJUGACIÓN: TEMER
Modo indicativo
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a temo
Antepresente
Pretérito perfecto
Pretérito perfecto 
compuesto
1.a he temido
2.a 2.a
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
indefinido 
Pretérito 
perfecto simple
1.a temí
Antepretérito
Pretérito anterior
1.a
hube 
temido
2.a temiste 2.a
3.a 3.a
Copretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
temía
Antecopretérito
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
había 
temido
2.a 2.a
3.a
temía
3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a temeré
Antefuturo
Futuro perfecto
1.a
habré 
temido
2.a 2.a
3.a 3.a
Pospretérito
Condicional 
Potencial
1.a temería
Antepospretérito
Condicional 
compuesto
Potencial compuesto
1.a
habría 
temido
2.a 2.a
3.a 3.a
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
159
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
TERCERA CONJUGACIÓN: PARTIR
Modo indicativo21
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a parto Antepresente
Pretérito perfecto
Pretérito perfecto 
compuesto
1.a
he 
partido
2.a partís 2.a
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
indefinido 
Pretérito 
perfecto simple
1.a
partí
partimos22
Antepretérito
Pretérito anterior
1.a
hube 
partido
2.a partiste 2.a
3.a 3.a
Copretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a partía
Antecopretérito
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
había 
partido
2.a 2.a
3.a 3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a partiré
Antefuturo
Futuro perfecto
1.a
habré 
partido
2.a 2.a
3.a 3.a
Pospretérito
Condicional 
Potencial
1.a partiría Antepospretérito
Condicional 
compuesto
Potencial compuesto
1.a
habría 
partido
2.a 2.a
3.a 3.a
21 La tercera conjugación se diferencia de la segunda en el infinitivo y en las siguientes formas del 
indicativo: 1.ª per. pl. del presente, 2.ª per. pl. del presente, todo el futuro y todo el pospretérito (pues, 
como hemos visto, estos dos tiempos derivan de los infinitivos). En el subjuntivo, las terminaciones de 
todos los tiempos son iguales para ambas conjugaciones. En el imperativo, difieren solo en el plural.
22 Igual a la forma de la 1.ª per. pl. del presente de indicativo. Sólo el contexto puede diferenciar 
ambas formas. Como se ha señalado en una nota anterior, lo mismo ocurre en la misma persona del 
mismo tiempo de la 1.ª conjugación.
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
160
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
El tiempo llamado antepretérito o pretérito anterior es inusitado en la lengua hablada, y 
aparece ya muy rara vez en la lengua escrita contemporánea (por ejemplo: Cuando 
el profesor hubo entrado en el salón, los alumnos dejaron de conversar).23
Recordemos nuevamente que las formas de la 2.a persona de plural corresponden 
al pronombre vosotros, habitual en España. En Venezuela y en el resto de 
Hispanoamérica se reemplaza por ustedes. Usted y ustedes son pronombres de 2.a 
persona, pero las formas verbales que se les corresponden son de 3.a: usted ama, 
ustedes aman, usted teme, ustedes temen, usted parte, ustedes parten.24
MODO SUBJUNTIVO25
Primera conjugación: AMAR
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los 
tiempos
Per-
sona
número
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a ame26
Antepresente
Pretérito 
perfecto 
1.a
haya27 
amado
2.a améis 2.a
hayáis 
amado
3.a
ame28
3.a
23 Como hemos indicado en una nota anterior, si se desea conocer mejor el significado particular o 
el uso de cada tiempo verbal (qué significa y para qué se usa el pretérito simple, el pospretérito, etc.), 
consúltense las obras recomendadas al final de este capítulo, especialmente Bello y Seco. 
24 La razón de esto es que el pronombre usted(-es) es la contracción de la frase vuestra merced, 
empleada como tratamiento de respeto para dirigirse a un superior o a una persona distinguida. Antes 
que se generalizara el uso de la forma moderna, llegaron a emplearse otras, derivadas de la misma 
frase: vuesarced, usarced, vusted (ésta última aún se usa en algunas zonas rurales de Hispanoamérica).
25 Un procedimiento muy sencillo para hallar las formas de subjuntivo de cualquier verbo es 
anteponer a éste la frase conectiva para que… Toda forma verbal que siga a este conector está (o 
debe estar) en subjuntivo: para que (yo) ame, para que (yo) amara, para que (yo) haya amado…
26 Téngase mucho cuidado con el acento. La forma ame, grave, es del subjuntivo; la forma amé, 
aguda, es del indicativo.
27 Las formas haiga, haigas, etc. (en vez de haya, hayas, etc.), son anticuadas, y dejaron de usarse en la 
lengua culta en el s. XVII.
28 Nótese que la 3.ª per. sing. es igual a la 1.ª sing. Sólo el contexto puede diferenciarlas. Lo mismo 
ocurre en todos los demás tiempos del subjuntivo, en las tres conjugaciones.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
161
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Pretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
amase29 /
amara30
Antepretérito 
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
hubiese 
/ -ra 
amado31
2.a 2.a
3.a 3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a
amare32
amáremos
Antefuturo 
Futuro perfecto
1.a
hubiere 
amado33
hubiéremos 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
SEGUNDA CONJUGACIÓN: TEMER
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a tema
Antepresente
Pretérito perfecto 
1.a haya temido
2.a 2.a
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
temiese/
temiera Antepretérito 
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
hubiese/-ra 
temido
2.a 2.a
3.a 3.a
29Nótese las dos formas correspondientes a cada persona de este tiempo. Las formas originales del 
subjuntivo son las terminadas en -se, -ses, etc. Las terminadas en -ra, -ras, etc., eran las propias del 
antecopretérito o pretérito pluscuamperfecto de indicativo. En efecto, en los textos medievales, amara, 
temiera, partiera tenían el valor de había amado, había temido, había partido. A fines de la Edad Media, y 
sobre todo a partir del s. XVI, las formas en -ra y las formas en -se fueron haciéndose equivalentes.
30 Téngase mucho cuidado con el acento. Las formas amara, amaras, graves, son del pretérito de 
subjuntivo. Las formas amará, amarás, agudas, son del futuro de indicativo.
31 Véase la nota anterior.
32 Las formas del futuro de subjuntivo (tiempo prácticamente caído en desuso en la lengua española 
contemporánea) son muy semejantes a las del pretérito del mismo modo, en las tres conjugaciones, 
con este única diferencia: el futuro tiene -e en vez de -a en la última sílaba: amara (pret. subj.) / 
amare (fut. subj.), y así las demás personas (amáramos / amáremos, etc.). Debe tenerse cuidado de no 
confundir estos dos tiempos por esta semejanza. Asimismo, hay que tener cuidado de no confundir la 
forma amare (fut. subj), grave, con la forma amaré (fut. ind.), aguda. 
33 Valga lo dicho en la nota anterior para el pluscumperfecto de subjuntivo y el futuro perfecto 
de subjuntivo: hubiera amado (pret. plusc.) / hubiere amado (fut. perf.). Por tanto, también debe 
tenerse cuidado de no confundir estos dos tiempos del subjuntivo.
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
162
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a temiere
Antefuturo 
Futuro perfecto
1.a
hubiere 
temido
2.a 2.a
3.a 3.a
TERCERA CONJUGACIÓN: PARTIR
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclaturade los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a parta
Antepresente
Pretérito 
perfecto 
1.a haya partido
2.a 2.a
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
partiese/
partiera Antepretérito 
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
hubiese/ -ra 
partido
2.a 2.a
3.a 3.a
Futuro 
Futuro 
imperfecto
1.a partiere
Antefuturo 
Futuro perfecto
1.a
hubiere 
partido
2.a 2.a
3.a 3.a
Valga aquí también lo dicho anteriormente para las formas de 2.a persona de plural 
(vosotros), y para las que corresponden a usted y ustedes.
Notemos que los pretéritos de subjuntivo tienen dos formas: una en -ra, -ras, 
etc., y otra en -se, -ses, etc. No siempre son equivalentes.34 
Las formas del llamado futuro de subjuntivo (en realidad es presente y futuro), 
simple y compuesto, se usan solo en oraciones de sentido hipotético o condicional 
(por esta razón, Bello lo llamó subjuntivo hipotético, y a las otras formas, subjuntivo 
común); por ejemplo: Si cumplieres con tu deber, que la patria te premie; quien se esforzare 
(hubiere esforzado) más en el estudio, obtendrá las mejores califi caciones. Hoy en día, aunque 
pueden aparecer en el lenguaje legal y en una que otra frase hecha (“sea como fuere”), 
tales formas se consideran enteramente anticuadas, y normalmente se reemplazan 
con el indicativo o con el presente o pretérito perfecto de subjuntivo: Si cumples con
34 Sobre los casos en que son equivalentes y en los cuales no lo son, véase el capítulo Dudas frecuentes 
sobre la forma y el uso de los verbos.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
163
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
 tu deber, que la patria te premie; quien se esfuerce (haya esforzado) más en el estudio… En 
todo caso, tengamos cuidado de no confundir este futuro de subjuntivo (amare, 
amares, etc.) con el pretérito de subjuntivo (amara, amaras, etc.)
El modo imperativo solo tiene en uso los tiempos simples, y propiamente, 
sólo formas para la segunda persona. Su único tiempo se considera presente-futuro. 
Llenemos las casillas vacías:
MODO IMPERATIVO
PERSONA
PRIMERA CONJUGACIÓN SEGUNDA CONJUGACIÓN TERCERA CONJUGACIÓN
singular plural singular plural singular plural
2.a ama temed
Las formas de plural corresponden a vosotros, pronombre que, como se ha 
mencionado más arriba, solo se usa habitualmente en España, pues en Venezuela 
y en el resto de Hispanoamérica se reemplaza por ustedes. Como imperativo de 
usted/ustedes, se usan las formas de 3.a persona de presente de subjuntivo: 
ame (usted), amen (ustedes), etc. Las órdenes o peticiones indirectas (es decir, 
subordinadas a otro verbo), y las dirigidas a un nosotros o a una tercera persona, se 
expresan también en presente de subjuntivo: Te ordeno que estudies; estudiemos juntos; 
(que) pase el siguiente; (que) amen los cristianos a sus prójimos. 
4. LAS FORMAS NO PERSONALES: INFINITIVO, GERUNDIO Y PARTICIPIO
Se incluyen tradicionalmente entre los verbos ciertas palabras que reciben el nombre 
de formas no personales, derivados verbales o verboides. Su característica 
común es que, a diferencia de un verbo personal o finito, no pueden indicar por sí 
solas las personas gramaticales (primera, segunda y tercera), y en consecuencia, 
no pueden ser nunca el núcleo de un predicado (al menos no del predicado de una 
oración principal). 
Las formas no personales son de naturaleza híbrida. Por una parte, tienen ciertas 
cualidades verbales (como a los verbos propiamente dichos, puede atribuírseles un 
sujeto o un objeto gramatical o lógico, y pueden ser modificadas por un adverbio 
o una frase adverbial). Por otra parte, participan de las cualidades de otras 
categorías:
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
164
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
El infinitivo (amar, temer, partir) es la forma sustantiva del verbo, un “verbo 
sustantivo” o sustantivo verbal, puesto que puede cumplir cualquier función propia 
de un sustantivo (sujeto, objeto directo o indirecto, término de preposición): Comer 
es necesario, pues debemos alimentarnos para vivir.
El gerundio (amando, temiendo, partiendo) es la forma adverbial del verbo, un 
“verbo adverbio” o un adverbio verbal, ya que cumple ordinariamente la función 
de modificar a un verbo: aprendemos estudiando; salió corriendo; llegando a casa, me 
tropecé.
El participio (amado, temido, partido) es la forma adjetiva del verbo, un “verbo 
adjetivo” o adjetivo verbal, porque puede modificar a un sustantivo: dinero prestado; 
querida amiga; años perdidos. Además, con el verbo haber, forma los tiempos 
compuestos de la conjugación: he amado, has temido, ha partido.35
El infinitivo y el participio, como los verbos finitos, tienen formas simples y 
compuestas. Llenemos las casillas vacías de la tabla siguiente:
FORMAS
NO PERSONALES
PRIMERA CONJUGACIÓN SEGUNDA CONJUGACIÓN TERCERA CONJUGACIÓN
simple compuesto simple compuesto simple compuesto
infinitivo amar haber temido
gerundio amando
habiendo 
partido
5. CLASES DE VERBOS
Según las formas o los significados que pueden asumir los verbos, pueden agruparse 
en distintas clases, como las siguientes (muchas de ellas reconocidas y definidas ya 
en la gramática tradicional):
A. Verbos regulares e irregulares
Si un verbo se conjuga como cualquiera de los modelos dados (amar, temer, partir), 
sin experimentar alteraciones de su radical o de sus terminaciones en ningún tiempo 
ni en ninguna persona, se llama verbo regular. Si ocurren tales alteraciones, se 
denomina verbo irregular.
35 Hemos copiado lo que ya habíamos dicho sobre las formas no personales en el capítulo Las 
palabras y sus funciones.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
165
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Se explicarán con más pormenores las características de los verbos irregulares en el 
capítulo Los verbos irregulares.37 
B. Verbos transitivos e intransitivos
Si un verbo lleva habitualmente un complemento directo (p. ej. dar, ver, pedir: yo 
doy el dinero; tú ves el dinero, ella pide el dinero), se llama transitivo. Si habitualmente 
no lo lleva, o no puede llevarlo al usarse en su significado propio (por ejemplo brillar, 
aparecer, salir: el sol brilla, la profesora apareció, el alumno salía), se llama intransitivo.38 
Los diccionarios buenos indican siempre si un verbo es transitivo o intransitivo.
C. Verbos defectivos
Los verbos que sólo pueden conjugarse en algunas personas y tiempos, y carecen de 
los demás, se denominan defectivos. Son verbos defectivos los verbos impersonales 
llamados terciopersonales (llover, tronar, anochecer, atañer…), y algunos pocos más 
como abolir, aguerrir, garantir, preterir (normalmente sólo se conjugan en las formas 
cuya desinencia lleva i: abolimos, abolí, abolieron, aboliera, aguerrido, garantimos, garantí, 
preterimos…), y soler, que por su propio significado no se usa normalmente en 
pretérito simple, ni en futuro ni en condicional.
D. Verbos personales e impersonales
Se denominan personales los verbos que pueden llevar un sujeto gramatical. 
Son la mayoría. Se denominan impersonales los verbos que no pueden llevar 
sujeto gramatical. Para más detalles sobre éstos, véase el capítulo Los verbos 
impersonales.
36 Quien desee profundizar en el tema, encontrará una exposición bastante amplia, clara e interesante 
en la Gramática de Andrés Bello (capítulo XXIV: Verbos irregulares).
37 Quien desee profundizar en el tema, encontrará una exposición bastante amplia, clara e interesante 
en la Gramática de Andrés Bello (capítulo XXIV: Verbos irregulares).
38 Se hallará más información sobre los complementos verbales en el capítulo Elementos de sintaxis: 
Los complementos del verbo.
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
rel
os
 v
er
bo
s
166
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
E. Verbos pronominales
Se llaman propiamente pronominales los verbos que se conjugan en todas sus 
formas con un pronombre personal átono (variante pronominal), el cual siempre 
las acompaña: quejarse (me quejo, te quejas, se queja, me quejaba, me quejé, me quejaré, 
me queje…), arrepentirse (me arrepiento, te arrepientes, se arrepiente, me arrepentía, me 
arrepentí, me arrepienta…). Estos son exclusivamente pronominales, es decir, no se 
usan sin ir acompañados del pronombre correspondiente.
Sin embargo, existen varios verbos que pueden asumir formas pronominales además 
de las no pronominales: reír, reírse, morir, morirse, caer, caerse, alegrar, alegrarse… A 
menudo, existen entre las formas con pronombres y sin pronombres diferencias 
de significado o de connotación expresiva, que pueden conocerse con ayuda de una 
buena gramática y de un buen diccionario.
6. LA VOZ PASIVA
Las formas verbales que hemos visto en las tablas de conjugación anteriores son 
las llamadas activas o de voz activa, pues corresponden a sujetos activos o 
agentes, es decir, sujetos que hacen, efectúan o realizan lo significado por el verbo: 
yo amo, tú temes, él parte. Además de estas, también existen las formas llamadas 
pasivas o de voz pasiva, que se juntan a sujetos pasivos o pacientes, es decir, 
sujetos que no hacen, no realizan, sino que, de algún modo, “sufren”, “padecen” 
o “reciben” lo significado por el verbo: yo soy amado, tú eres temido, él es partido. 
Por tanto, se llama voz (o diátesis, según la nomenclatura de la gramática griega 
clásica) a la forma que asume un verbo según si el sujeto se concibe como agente 
o paciente.
La voz pasiva se forma con el verbo auxiliar ser, más el participio pasivo del verbo 
que se conjuga. Este participio debe concordar en género y número con el sujeto: él 
es amado, ella es amada, ellos son amados. Tal construcción se llama pasiva canónica 
o perifrástica, para distinguirla de otra construcción denominada pasiva refleja 
(véase más adelante).
En español, solo los verbos transitivos pueden conjugarse en voz pasiva.
En las siguientes tablas se da la voz pasiva de la primera conjugación. Como 
ejercicio, llenemos las casillas vacías:
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
167
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
PRIMERA CONJUGACIÓN: AMAR
Voz pasiva
Modo indicativo
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a soy amado
Antepresente
Pretérito perfecto
Pretérito perfecto 
compuesto
1.a
he sido 
amado
2.a
sois 
amados
2.a
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
indefinido 
Pretérito 
perfecto simple
1.a fui amado
Antepretérito39
Pretérito anterior
1.a
hube sido 
amado
2.a
fuiste 
amado
fuisteis
amados
2.a
3.a 3.a
Copretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
era 
amado
Antecopretérito
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
había 
sido 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a
seré 
amado
Antefuturo
Futuro perfecto
1.a
habré 
sido 
amado
2.a seréis 2.a
3.a 3.a
Pospretérito
Condicional 
Potencial
1.a
sería 
amado Antepospretérito
Condicional 
compuesto
Potencial compuesto
1.a
habría 
sido 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
39 Lo mismo que el tiempo correspondiente de la voz activa, el antepretérito o pretérito anterior 
de pasiva también ha caído en desuso.
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
168
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Voz pasiva
Modo subjuntivo40
TIEMPOS SIMPLES TIEMPOS COMPUESTOS
Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número Nomenclatura
de los tiempos
Per-
sona
número
singular plural singular plural
Presente
1.a
sea 
amado
Antepresente
Pretérito perfecto
1.a
haya sido 
amado
2.a
seáis 
amados
2.a
hayáis 
sido
amados
3.a 3.a
Pretérito 
Pretérito 
imperfecto
1.a
fuera/-
se amado
Antepretérito
Pretérito 
pluscuamperfecto
1.a
hubiera/-
se sido 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
Futuro
Futuro 
imperfecto
1.a
fuere 
amado41
fuéremos 
amados
Antefuturo
Futuro perfecto
1.a
hubiere 
sido 
amado
2.a 2.a
3.a 3.a
Cambiemos el participio amado por temido o partido, y obtendremos las formas 
pasivas de la segunda y de la tercera conjugación, respectivamente.
El imperativo propiamente dicho (mandato o ruego dirigidos a una segunda 
persona), por su propio significado, es inusitado en pasiva.42
Sobre el uso de la voz pasiva canónica, debe tenerse en cuenta que el español la 
emplea mucho menos que otras lenguas como el inglés o el francés, pues, en la 
mayoría de los casos en que podría aparecer la construcción de ser + participio, se 
prefiere usar un verbo activo, o la construcción llamada PASIVA REFLEJA (esta, a pesar 
del nombre, lleva el verbo en activa, acompañado de la partícula se), p. ej.: 
40 Recordemos aquí el procedimiento de anteponer la frase conectiva para que a un verbo para hallar 
sus formas de subjuntivo: para que (yo) sea amado, para que (yo) fuera amado…
41 Como ha sucedido con la voz activa, también han caído en desuso los dos futuros (imperfecto y 
perfecto) del modo subjuntivo de la voz pasiva.-
42 En efecto, no se concibe fácilmente que a alguien se le ordene en pasiva “sé amado”, pues tal cosa 
no depende de su voluntad.
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
169
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Sobre el uso de la voz pasiva canónica, debe tenerse en cuenta que el español la 
emplea mucho menos que otras lenguas como el inglés o el francés, pues, en la 
mayoría de los casos en que podría aparecer la construcción de ser + participio, 
se prefiere usar un verbo activo, o la construcción llamada PASIVA REFLEJA (esta, a 
pesar del nombre, lleva el verbo en activa, acompañado de la partícula se), p. ej.: 
Se venden estos libros usados. El sentido de esta oración es pasivo, pues equivale a son 
vendidos estos libros usados; pero esta segunda forma (voz pasiva perifrástica), aunque 
gramaticalmente correcta, es inusitada en el habla normal de los hispanohablantes. 
Se encontrarán detalles sobre el uso de la voz pasiva en el capítulo Recomendaciones 
estilísticas para la redacción en español.
 PARA SABER MÁS:
Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véanse: XIII. El verbo, y XIV. Conjugaciones verbales: paradigmas.
Alonso, Amado, y Henríquez Ureña, Pedro (1938, ed. 1999). Gramática castellana: 
Primer curso. 30.a ed. Buenos Aires: Losada. Véase el Capítulo V: Lección 14. El verbo y 
sus accidentes, y Lección 15. Las conjugaciones.
Bello, Andrés (1847, ed. 1981). Gramática de la lengua castellana destinada 
al uso de los americanos. Caracas: La Casa de Bello. Véanse especialmente los 
siguientes capítulos: XXIII: De la conjugación, XXIV: Verbos irregulares; XXVIII: Signifi cado de 
los tiempos, y XXIX: Clasifi cación de las proposiciones.
González Araña, Corina, y Herrero Aísa, Carmen (1997). Manual de gramática espa-
ñola. Madrid: Ediciones Castalia. Véase la Primera parte, capítulo 5: El verbo.
Munguía Zatarain, Irma; Munguía Zatarain, Martha Elena, y Rocha Romero, Gilda (1998). 
Gramática de la lengua española: reglas y ejercicios. Véase el capítulo El 
verbo, pp. 62-91.
Oriol Serres, Caridad (1990). Manual de la conjugación del verbo. Barcelona 
(España): Verón.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una gramática de la lengua española. 
Madrid: Espasa Calpe.
—(2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. 
Edición revisada y puesta al día. Madrid:Espasa Calpe. Véanse: Apéndice I: Resumen de 
gramática, Apéndice II: Conjugación de los verbos, y los artículos sobre cada tiempo verbal 
en las secciones correspondientes de este diccionario.
—(2001). Gramática esencial del español. Madrid: Espasa Calpe y Los Libros de El 
Nacional.
Suances-Torres, Jaime (2000). Diccionario del verbo español, hispanoamericano 
y dialectal. Barcelona (España): Herder.
 PARA SABER MÁS: PARA SABER MÁS:
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
G
en
er
al
id
ad
es
 s
ob
re
 l
os
 v
er
bo
s
170
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
LAS CONJUGACIONES REGULARES DEL ESPAÑOL
Terminaciones características 
VOZ ACTIVA
TIEMPOS 
SIMPLES
MODOS
INDICATIVO SUBJUNTIVO IMPERATIVO
1.a conj. 2.a conj.
3.a 
conj.
1.a 
conj.
2.a y 3ª 
conj.
1.a 2.a 3.a 
AM- TEM- PART- AM-
TEM-
PART-
AM- TEM- PART-
Presente 
s.
1.a -o -e -a - -
2.a -a-s -e-s -e-s -a-s -a -e
3.a -a -e -e -a - - -
p.
1.a -a-mos -e-mos -i-mos -e-mos -a-mos - - -
2.a -á-is -é-is -ís -é-is -á-is -a-d -e-d -i-d
3.a -a-n -e-n -e-n -a-n - - -
Pretérito
s.
1.a -é -í
-a-se
-a-ra 
-ie-se
-ie-ra
- - -
2.a -a-ste -i-ste
-a-se-s
-a-ra-s 
-ie-se-s
-ie-ra-s
- - -
3.a -ó -i-ó
-a-se
-a-ra
-ie-se
-ie-ra
- - -
p.
1.a -a-mos -i-mos
-á-se-mos
-á-ra-mos
-ié-se-mos
-ié-ra-mos
- - -
2.a -a-ste-is -i-ste-is
-a-se-is
-a-ra-is 
-ie-se-is
-ie-ra-is
- - -
3.a -a-ron -ie-ron
-a-se-n
-a-ra-n
-ie-se-n
-ie-ra-n
- - -
Copre-
térito 
s.
1.a -a-ba -í-a - - - - -
2.a -a-ba-s -í-a-s - - - - -
3.a -a-b-a -í-a - - - - -
p.
1.a -á-ba-mos -í-a-mos - - - - -
2.a -a-ba-is -í-a-is - - - - -
3.a -a-ba-n -í-a-n - - - - -
Futuro 
s.
1.a -a-ré -e-ré -i-ré -a-re -ie-re - - -
2.a -a-rá-s -e-rá-s -i-rá-s -a-re-s -ie-re-s - - -
3.a -a-rá -e-rá -i-rá -a-re -ie-re - - -
p.
1.a -a-re-mos -e-re-mos -i-re-mos -á-re-mos -ié-re-mos - - -
2.a -a-ré-is -e-ré-is -i-ré-is -a-re-is -ie-re-is - - -
3.a -a-rá-n -e-rá-n -i-rá-n -a-re-n -ie-re-n - - -
Pospre-
térito
s.
1.a -a-ría -e-ría -i-ría - - - - -
2.a -a-ría-s -e-ría-s -i-ría-s - - - - -
3.a -a-ría -e-ría -i-ría - - - - -
p.
1.a -a-ría-mos -e-ría-mos -i-ría-mos - - - - -
2.a -a-ría-is -e-ría-is -i-ría-is - - - - -
3.a -a-ría-n -e-ría-n -i-ría-n - - - - -
G
eneralidades sobre los verbos
G
eneralidades sobre los verbos
171
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Notas:
Las terminaciones no están divididas por sílabas, sino por morfemas (v. el 
cap. Elementos de morfología).
Se ha usado la nomenclatura de Bello, por lo cual el pretérito de subjuntivo 
aparece junto al pretérito simple de indicativo. Si se usara la nomenclatura 
tradicional de la Academia, habría que poner este mismo tiempo de 
subjuntivo junto al copretérito, pues ambos son llamados, según esta 
nomenclatura, pretéritos imperfectos.
Obsérvese que la segunda y la tercera conjugación tienen muchas 
terminaciones en común.
Obsérvese que la vocal característica de cada conjugación (a para la 1.ª, 
e para la 2.ª, i para la 3.ª) aparece más claramente en el presente de 
indicativo, en el futuro de indicativo y en el pospretérito.
Nótense las dos formas del sufijo (-se-/-ra-) para el pretérito de 
subjuntivo.
•
•
•
•
•
TIEMPOS
COMPUESTOS
MODOS
indicativo subjuntivo
Todas las conjugaciones
Todas las 
conjugaciones
Antepresente
S.
1.a he
amado
temido
partido
haya
amado
temido
partido
2.a has hayas
3.a ha haya
P.
1.a hemos hayamos
2.a habéis hayáis
3.a han hayan
Antepretérito 
S.
1.a hube -
2.a hubiste -
3.a hubo -
P.
1.a hubimos -
2.a hubisteis -
3.a hubieron -
Antecopretérito
S.
1.a había hubiese/hubiera
2.a habías hubieses/hubieras
3.a había hubiese/hubiese
P.
1.a habíamos hubiésemos/hubiéramos
2.a habíais hubieseis/hubierais
3.a habían hubiesen/hubieran
Antefuturo
S.
1.a habré hubiere
2.a habrás hubieres
3.a habrá hubiere
P.
1.a habremos hubiéremos
2.a habréis hubiereis
3.a habrán hubieren
Antepospretérito
S.
1.a habría -
2.a habrías -
3.a habría -
P.
1.a habríamos -
2.a habríais -
3.a habrían -
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
173
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
 LOS VERBOS IRREGULARES
1. IRREGULARIDADES EN LA CONJUGACIÓN
Como hemos dicho en otro capítulo (Generalidades sobre los verbos), los verbos 
españoles, según la manera en que toman sus diferentes formas, pueden dividirse en 
dos grandes clases: verbos regulares y verbos irregulares.
Son regulares los verbos que no sufren alteraciones fonéticas ni en sus radicales 
ni en sus desinencias. Se ajustan, en su conjugación, a uno de los tres verbos 
paradigmáticos (amar, temer, partir). Son la mayoría.
Ahora bien, observemos lo que ocurre con el verbo cuyo infinitivo es poner. 
Según la terminación de su infinitivo (-er), es de la segunda conjugación, y debería 
conjugarse como temer. Consideremos entonces el presente de indicativo de 
temer: temo, temes, teme… El de poner debería ser pono, pones, pone… Pero ello no 
es cierto para la primera persona, pues su forma correcta sufre una alteración en 
el radical: pongo.
Ahora veamos el pretérito simple de indicativo de temer: temí, temiste, temió… 
Según esto, el de poner debería ser poní, poniste, ponió… Pero no es así. Sus formas 
correctas son puse, pusiste, puso… Observamos que el radical se ha modificado (pus- 
en vez de pon-), y que la desinencia de la primera persona es -e átona (en vez de -í 
tónica) y la de la tercera persona es -o átona (en vez de -ió).
Ahora veamos el futuro de indicativo de temer: temeré, temerás, temerá… Según 
esto, el de poner debería ser poneré, ponerás, ponerá… Pero no es así. Sus formas 
correctas son pondré, pondrás, pondrá… Observamos, una vez más, que el radical se 
ha modificado (pondr-, en vez de pon-).
Ahora veamos el participio de temer: temido. Según esto, el de poner debería ser 
ponido. Pero no es así. La forma correcta es puesto.
Por tanto, poner no es un verbo regular, sino irregular.
En efecto, se llaman verbos irregulares los que sufren alteraciones en su forma, 
casi siempre en el radical, pero a veces también en sus desinencias, de tal modo 
que no se ajustan exacta y enteramente al verbo paradigmático de la conjugación 
respectiva. Los verbos irregulares son la minoría, pero entre ellos se incluyen 
los verbos de uso más frecuente, por lo cual es muy importante conocer y dominar 
3 3 
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
174
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
su conjugación, a pesar de las dificultades que ésta ofrece.
Como hemos mencionado más arriba, las alteraciones o irregularidades de los 
verbos irregulares ocurren casi siempre en los radicales, y pueden clasificarse en 
tres grandes grupos:
Irregularidad por diptongación de la vocal radical tónica
Irregularidad por cerramiento de la vocal radical 
Irregularidad por otros cambios fonéticos (generalmente, consonánticos) en 
el radical.
Para comprender mejor cómo ocurren las irregularidades en los distintos tiempos y 
modos, podemos clasificar las formas verbales en primitivas y derivadas. Por lo 
común, las formas derivadas conservan las irregularidades de las primitivas.
Se consideran formas primitivas el presente de indicativo, el pretérito 
simple de indicativo, el futuro de indicativo y el infinitivo. Estas sirven 
de guía proporcionando los radicales para la derivación de las formas derivadas 
correspondientes, según la tabla general que se da a continuación:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
presente de indicativo presente de subjuntivo
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito (condicional)
Las formas que no son irregulares (o sea, que sí son regulares) derivan del radical 
del infinitivo. De éste se forma siempre la primera persona plural y la 
segunda persona plural del indicativo(a veces también las demás personas), 
el radical de todo el copretérito o pretérito imperfecto de indicativo, y muchas 
veces, también el radical del gerundio y del participio.
2 . GRUPOS DE VERBOS IRREGULARES
Según el tipo de irregularidad que presentan, los verbos irregulares pueden 
clasificarse en los seis grupos siguientes:
GRUPO I: Verbos con diptongación en la vocal tónica del radical. Esta 
irregularidad ocurre con verbos cuya vocal radical es e/o (a veces, i/u), y aparece 
•
•
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
175
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
sólo en el presente de indicativo y de subjuntivo cuando el acento recae en la vocal 
radical, es decir, solo en la 1.ª, la 2.ª y la 3.ª persona de singular y la 3.ª de plural.
 
Tomemos como ejemplos los verbos pensar y contar:
FORMAS CON 
VOCAL RADICAL TÓNICA
FORMAS CON 
VOCAL RADICAL ÁTONA
presente 
de indicativo
pienso, piensas, piensa, piensan
cuento, cuentas, cuenta, 
cuentan
pensamos, pensáis
contamos, contáis
presente 
de subjuntivo
piense, pienses, piense, piensen
cuente, cuentes, cuente, cuenten
pensemos, penséis
contemos, contéis
Todas las demás formas, es decir, aquellas en las cuales la vocal radical también es 
átona, de las demás personas, tiempos y modos, son regulares y derivan del radical 
del infinitivo: pensaba, pensé, pensaré, pensaría, pensara, pensase…; contaba, conté, contaré, 
contaría, contara, contase…, contando… Gerundios: pensando, contando. Participios: 
pensado, contado.
Pertenecen a este grupo:
los verbos siguientes, cuya vocal radical es e: acertar, apretar, cerrar, sentar, 
enmendar, remendar, tentar, nevar, tender, atender, entender, extender (pero pretender 
es regular), ascender, descender, verter,1 cerner o cernir, concernir, discernir,2 hender 
o hendir, y muchos otros.
los verbos siguientes, cuya vocal radical es o: acordar, recordar, colar, forzar, 
soldar, soltar, soñar, rodar, volar, renovar (pero innovar es regular), cocer,3 doler, 
moler, mover, llover, soler, torcer, volver y sus compuestos: devolver, revolver (con 
participios irregulares: vuelto, devuelto, revuelto), los terminados en -solver: 
absolver, resolver… (con participios irregulares: absuelto, resuelto…4), y muchos 
otros.
Aunque su vocal radical el u, el verbo jugar también pertenece a este grupo (su 
forma antigua era jogar). 
1 Sus cognados terminados en -vertir, como convertir, pertenecen al grupo III.
2 Estos cuatro verbos, cerner, cernir, concernir y discernir, son cognados. Los tres terminados en -ir a 
veces se ven conjugados como si perteneciesen al grupo III, pero esto no se considera correcto según 
la lengua culta (v. Diccionario panhispánico de dudas, 2005).
3 Significa “cocinar”. En cambio, el verbo coser, “unir con hilo”, es regular.
4 La forma simple suelto, aunque en su origen era un participio, hoy sólo se usa como adjetivo.
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
176
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Aunque su vocal radical es i, los verbos terminados en -quirir (adquirir, inquirir) 
también pertenecen a este grupo. Cognado de estos verbos es requerir, que presenta 
el mismo tipo de irregularidad (requiero, requieres, etc.).
Por supuesto, hay muchos verbos regulares cuyas vocales radicales son e u o: rezar, 
retar, temer, beber, ceder, formar, portar, cortar, dorar…
GRUPO II: Verbos con cerramiento de la vocal radical5 (e > i ; o > u). Se 
ajustan a lo indicado en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular
y 3.ª de plural 
de presente de indicativo
presente de subjuntivo
3.ª persona de singular y 3.ª de plural 
del pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
gerundio
Tomemos como ejemplos los verbos pedir y podrir:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
pido, pides, piden
pudro, pudres, pudren
pida, pidas, pida…
pudran, pudras, pudra…
pidió, pidieron
pudrió, pudrieron
pidiera/pidiese, pidieras/pidieses…
pudriera/pudriese, pudrieras/pudrieses…
pidiere, pidieres…
pudriere, pudrieres…
pidiendo
pudriendo
Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: pedimos, 
pedís; podrimos, podrís; pedía…, podría6…, pediré…, podriré…, pediría… podriría... 
Participios: pedido, podrido.
5 Cualquier cambio en la cualidad o timbre de la vocal de un radical o raíz (como ocurre con el 
cerramiento), recibe en lingüística el nombre genérico de apofonía.
6 No se confunda con su homónimo podría, pospretérito de poder.
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
177
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Pertenecen a este grupo:
el compuesto de pedir: despedir
los terminados en -petir: competir, repetir (son cognados de pedir)
impedir y expedir7 
concebir (pero no sus cognados en -cibir, como recibir, que son regulares) 
mentir, desmentir
servir
seguir y sus compuestos: conseguir, perseguir, proseguir
vestir y sus compuestos: investir, revestir
elegir, reelegir, colegir
regir y su compuesto corregir8
reír, sonreír (río, rió, ría, riera, riendo…)
freír, sofreír, refreír (frío, frió, fría, friera, friendo…)
desleír, engreír[-se] (deslío, deslió, desliera, desliendo… [me] engrío, [se] engrió, [me/
se] engriera, engriendo[-se]…)
ceñir, teñir, reñir, constreñir (ciño, tiño…, ciñó, tiñó…, ciña, tiña…, ciñera, tiñera…, 
ciñendo, tiñendo…).9
El verbo podrir en la lengua moderna se ha regularizado, y se pueden derivar 
todas sus formas del infinitivo pudrir: pudrimos, pudrís, pudría, pudriré, pudriría… Sin 
embargo, el participio sigue llevando o: podrido.
Aunque algunos conjugan los verbos convergir (o converger) y divergir como si estos 
pertenecieran a este grupo (en las 3.as personas del pretérito simple y sus derivados: 
*convirgió, *divirgieron, *convirgiera…), en realidad son regulares (convergió, divergieron, 
convergiera…). 
GRUPO III: Verbos con diptongación y cerramiento de la vocal radical. La 
diptongación ocurre según la misma regla general: en la vocal radical tónica de 
los presentes (en verbos cuya vocal radical es e/o). Estos verbos se ajustan a lo 
indicado en la tabla siguiente:
7 A pesar de su semejanza con pedir, no son cognados de este verbo.
8 Los verbo dirigir y erigir son también compuestos de regir, pero su vocal radical es i es vez de e, y 
son totalmente regulares.
9 Nótese que estos verbos del grupo II cuyo radical termina en vocal o en -ñ, pierden la i de la 
desinencia en ciertas formas (p. ej. rió en vez de *riió, tiñera en vez de *tiñiera). Véase más adelante la 
sección “Irregularidades diversas”.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
178
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular
y 3.ª de plural de presente
de indicativo
1.ª, 2.ª y 3.ª personas de singular 
y 3.ª de plural de presente 
de subjuntivo
3.ª persona de singular y 3.ª de plural
de pretérito simple de indicativo
1.ª persona plural y 2.ª persona plural 
de presente de subjuntivo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
gerundio
Tomemos como ejemplos los verbos sentir y dormir:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
siento, sientes, siente, sienten
duermo, duermes, duerme, duermen
sienta, sientas, sienta, sientan
duerma, duermas, duerma, duerman
sintió, sintieron
durmió, durmieron
sintamos, sintáis
durmamos, durmáis
sintiera/sintieses, sintieras/sintieses…
durmiera/durmiese, durmieras/durmieses…
sintiere, sintieres…
durmiere, durmieres…
sintiendo
durmiendo
Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: sentimos, 
sentís; dormimos, dormís…, sentía, dormía…, sentí, dormí…, sentiré, dormiré…, sentiría, 
dormiría… Participios: sentido, dormido.
Pertenecen a este grupo: 
los compuestos de sentir: consentir, presentir, resentir…
hervirherir y zaherir
los terminados en -vertir: convertir, divertir, invertir… (cognados de verter, 
pero este verbo es del grupo I)
los terminados en -ferir: conferir, preferir, referir…
erguir, que sufre algunos pequeños ajustes fonéticos y ortográficos en algunos 
•
•
•
•
•
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
179
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
tiempos: yergo, yergues… yerga, yergas… (en vez de *iergo, *iergues…)
morir (muero, murió, muera, muriera, muriendo…), cuyo participio es irregular: 
muerto.
Algunos conjugan los verbos cernir, concernir y discernir como si pertenecieran a este 
grupo (las 3.as personas del pretérito simple y sus derivados: *cirnió, *concirnió, 
*discirnió, *cirniera; *concirniera, *discirniera, etc.), pero pertenecen en realidad al 
grupo I, y sus pretéritos de indicativo y de subjuntivo son regulares (cernió, concernió, 
discernió; cerniera, concerniera, discerniera, etc.).
GRUPO IV: Verbos con otros cambios fonéticos en el radical (generalmente, 
cambios consonánticos o contracciones,10 y a veces, además, cerramiento o 
diptongación en la vocal radical), según la tabla que se muestra a continuación:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito o condicional
Se pueden dividir en cinco subgrupos:
Subgrupo A: Con cambio sólo en el radical del presente. Se ajustan a lo indicado 
en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo
Tomemos como ejemplos los verbos caer y crecer:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
caigo
crezco
caiga, caigas, caiga…
crezca, crezcas, crezca…
10 Por ejemplo, habré es el resultado de la contracción (o síncopa) de *haberé, y haré, de *haceré. 
En otros futuros de este grupo, como saldré (en vez de *saliré) o pondré (en vez de *poneré), también 
ha ocurrido una contracción, pues ha desaparecido la vocal que debía preceder a la r, pero al mismo 
tiempo se ha insertado la consonante d, para facilitar la pronunciación (esta inserción recibe el nombre 
técnico de epéntesis).
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
180
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Las demás formas son regulares: caes, cae, caemos…, creces, crece, crecemos…, caí, caíste…, 
crecí, creciste…, caía, caías…, crecía, crecías…, caeré…, creceré…, caería…, crecería… 
Participios: caído, crecido. El gerundio de crecer es regular: creciendo. El de caer y 
otras formas de este mismo verbo tiene un pequeño ajuste ortográfico y fonético: 
cayendo, cayó, cayeron, cayera, cayeras… (en vez de *caiendo, *caió, *caiera…).
Pertenecen a este subgrupo: 
los compuestos de caer: decaer, recaer
oír (1.ª pres. ind. oigo), que también sufre algunos pequeños ajustes fonéticos 
y ortográficos en varios tiempos regulares: oyó, oyeron; oyera, oyeras…, oyere…, 
oyendo (en vez de *oió, *oiera, etc.)
raer (1.ª pres. ind. raigo), que sufre los mismos ajustes (rayó,11 rayera, 
rayendo…)
roer (1.ª pres. ind. roigo o royo, pero existe también la forma regular: roo), que 
sufre los mismos ajustes (royó, royera, royendo…)
asir (1.ª pres. ind. asgo; subj. asga, asgas, asgamos…)
los verbos terminados en -acer (excepto hacer y sus compuestos, que 
pertenecen al subgrupo E) y -ecer (excepto mecer, que es regular): nacer, 
placer, complacer, agradecer, parecer, padecer, merecer, perecer, entristecer…
yacer (1.ª pres. ind. yazco o yazgo).
Subgrupo B: Con cambio solo en el radical del pretérito. Se ajustan a lo indicado 
en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
Tomemos como ejemplo el verbo andar:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
anduve, anduviste, anduvo,12 
anduvimos, anduvisteis, anduvieron
anduviera/anduviese, anduvieras/anduvieses…
anduviere, anduvieres…
11 No confundir con el homónimo rayó, pretérito simple de indicativo de rayar.
12 La desinencia de la 1.ª persona de singular y la de la 3.ª persona de singular son también irregulares: 
-e átona en vez de -é/-í, -o átona en vez de -ó/-ió. Todos los pretéritos simples irregulares tienen 
estas mismas.
•
•
•
•
•
•
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
181
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Las demás formas son regulares: ando, andas, anda…, andaba, andabas…, andaré, 
andarás, andará…, andaría, andarías…, ande, andes…, andando, andado.
También pertenece a este subgrupo el verbo estar (1.ª pres. ind. estoy): pretérito 
simple: estuve, estuviste, estuvo...
Subgrupo C: Con cambio en el radical del presente y del pretérito. Se ajustan a lo 
indicado en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
Tomemos como ejemplo los verbos conducir y traer:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
conduzco
traigo
conduzca, conduzcas, conduzca…
traiga, traigas, traiga…
conduje, condujiste, condujo, condujimos, 
condujisteis, condujeron
traje, trajiste, trajo, trajimos, trajiste, 
trajeron13
condujera/condujese, condujeras/
condujeses…
trajera/trajese, trajeras/trajeses14…
condujere, condujeres…
trajere, trajeres15…
Las demás formas son regulares: conduces, conduce, conducimos…, traes, trae, traemos…, 
conducía, conducías…, traía, traías…, conduciré, conducirás…, traeré, traerás…, conduciría, 
conducirías… traería, traerías… Participios: conducido, traído. El gerundio de conducir 
es totalmente regular: conduciendo. El de traer tiene un pequeño ajuste fonético y 
ortográfico: trayendo.
Pertenecen a este subgrupo:
los verbos terminados en -ducir (< lat. ducere ‘llevar, guiar’): inducir, reducir, 
traducir… 
los compuestos de traer: contraer, distraer, retraer…
13 En los pretéritos irregulares cuyo radical termina en -j, también hallamos una desinencia irregular 
en la 3.ª persona de plural: -eron, en vez de -ieron.
14 Las formas de subjuntivo derivadas de los pretéritos irregulares cuyo radical termina en -j, 
también tienen desinencias irregulares en todas las personas: -era en vez de -iera, -ese en vez de -iese, etc.
 15 Véase la nota anterior; por tanto, -ere en vez de -iere, etc.
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
182
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Subgrupo D: Con cambio en el radical del presente y del futuro. Se ajustan a lo 
indicado en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito o condicional
Pertenecen a este grupo los verbos valer y salir:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
valgo
salgo
valga, valgas, valga…
salga, salgas, salga…
valdré, valdrás, valdrá, valdremos, valdréis, 
valdrán
saldré, saldrás, saldrá, saldremos, saldréis, 
saldrán
valdría, valdrías, valdría…
saldría, saldrías, saldría…
Las demás formas son regulares: vales, vale, valemos…, sales, sale, salimos…, valía, 
valías…, salía, salías…, valí, valiste…, salí, saliste…, valiera, valieras…, saliera, salieras… 
Gerundios: valiendo, saliendo. Participios: valido, salido.
Subgrupo E: Con cambio en el radical del presente, del pretérito y del futuro. Se 
ajustan a lo indicado en tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona del presente de indicativo presente de subjuntivo
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito o condicional
Tomemos como ejemplos los verbos poner, hacer, decir y caber:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
pongo
hago
digo
quepo
ponga, pongas, ponga…
haga, hagas, haga…
diga, digas,diga…
quepa, quepas, quepa…
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
183
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
puse, pusiste, puso, pusimos, pusisteis, 
pusieron
hice, hiciste, hizo, hicimos, hicisteis, 
hicieron
dije, dijiste, dijo, dijimos, dijisteis, dijeron16
cupe, cupiste, cupo, cupimos, cupisteis, 
cupieron
pusiera/pusiese, pusieras/pusieses...
hiciera/hiciese, hicieras/hicieses...
dijera/dijese, dijeras/dijeses17…
cupiera/cupiese, cupieras/cupieses…
pusiere, pusieres…
hiciere, hicieres…
dijere, dijeres18…
cupiere, cupieres…
pondré, pondrás, pondrá, pondremos, 
pondréis, pondrán
haré, harás, hará, haremos, haréis, harán
diré, dirás, dirá, diremos, diréis, dirán
cabré, cabrás, cabrá, cabremos, cabréis, 
cabrán
pondría, pondrías, pondría…
haría, harías, haría…
diría, dirías…
cabría, cabrías…
Las demás formas son regulares y derivan del radical del infinitivo: pones, haces, 
cabes…; ponía, hacía, decía, cabía… Sin embargo, del verbo decir, la 1.ª y la 2.ª 
persona de singular y la 3.ª de plural de presente de indicativo tienen cerramiento: 
dices, dice, dicen, y también el gerundio: diciendo. 
Los participios de los tres primeros verbos son irregulares: puesto, hecho, dicho. El 
de caber es regular: cabido.
Pertenecen a este grupo: 
los compuestos de poner: componer, deponer, imponer…
los compuestos de hacer: deshacer, rehacer, satisfacer… 
los compuestos de decir: contradecir, bendecir, predecir…; pero el futuro y el 
condicional de bendecir y maldecir son siempre regulares: bendeciré, bendeciría; 
maldeciré, maldeciría; mientras que contradecir y predecir tienen en uso tanto 
las formas regulares como las irregulares: prediré, predeciré, prediría, predeciría; 
contradiré, contradeciré, contradiría, contradeciría;19 los participios de bendecir y 
maldecir son regulares: bendecido, maldecido20
16 Véanse las dos notas anteriores.
17 Idem
18 Idem
19 Al parecer, actualmente se emplean mucho más las formas regulares que las irregulares.
20 Las formas bendito, maldito se usan sólo como adjetivos, no como participios.
•
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
184
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
saber, que se conjuga como caber (sepa, sepas…, supe, supiste…, supiera, 
supieras…), excepto en la 1.ª persona singular de presente de indicativo: sé.
También pertenece a este grupo el verbo haber, pero su presente de indicativo 
es mucho más irregular, debido a la contracción que ha sufrido en casi todas las 
personas (he, has, ha, hemos, habéis, han). Su presente de subjuntivo es haya, hayas, 
haya… (haiga es anticuado). Su pretérito simple: hube, hubiste… Su futuro: habré, 
habrás…
GRUPO V: Verbos con diptongación de la vocal radical tónica y otro cambio 
fonético en el radical (con cerramiento de la vocal radical del pretérito simple). 
Como en el grupo I, la diptongación ocurre sólo con verbos cuya vocal radical es 
e/o, pero si el radical sufre cambio consonántico, la vocal tónica no se altera. 
Este grupo puede dividirse a su vez en dos subgrupos:
Subgrupo A: Sin cambio consonántico en el radical del presente. Se ajustan a lo 
indicado en la tabla siguiente: 
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
presente de indicativo con vocal radical 
tónica
(1.ª, 2.ª y 3.ª de singular y 3.ª de plural)
presente de subjuntivo con vocal 
radical tónica
(1.ª, 2.ª y 3.ª de singular y 3.ª de 
plural)
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito o condicional
Pertenecen a este grupo los verbos poder y querer:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
puedo, puedes, puede, pueden
quiero, quieres, quiere, quieren
pueda, puedas, pueda, puedan
quiera, quieras, quiera, quieran
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
185
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
pude, pudiste, pudo, pudimos, pudisteis, 
pudieron
quise, quisiste, quiso, quisimos, quisisteis, 
quisieron
pudiera/pudiese, pudieras/pudieses
quisiera/quisiese, quisieras/quisieses…
pudiere, pudieres…
quisiere, quisieres…
podré, podrás, podrá, podremos, podréis, 
podrán
querré, querrás, querrá, querremos, querréis, 
querrán
podría, podrías, podría…
querría, querrías, querría…
Las demás formas son regulares: podemos, podéis, queremos, queréis; podía, quería… 
Participios: querido, podido. El gerundio de querer es regular: queriendo. El de poder 
tiene cerramiento de la vocal radical: pudiendo.
Los cognados de querer terminados en -quirir y -querir (adquirir, inquirir, requerir) 
pertenecen al grupo I.
Subgrupo B: Con cambio consonántico en el radical del presente. Se ajustan a lo 
indicado en las tablas siguientes: 
PRESENTE DE INDICATIVO CON DIPTONGACIÓN
singular plural
2.ª persona
3.ª persona
3.ª persona
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
1.ª persona de singular de presente de 
indicativo
presente de subjuntivo 
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
futuro de indicativo pospretérito o condicional
Tomemos como ejemplo los verbos tener y venir:
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
186
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
PRESENTE DE INDICATIVO CON DIPTONGACIÓN
singular plural
tienes, tiene
vienes, viene
tienen
vienen
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
tengo
vengo
tenga, tengas, tenga…
venga, vengas, venga…
tuve, tuviste, tuvo, tuvimos, tuvisteis, 
tuvieron
vine, viniste, vino, vinimos, vinisteis, 
vinieron
tuviera/tuviese, tuvieras/tuvieses…
viniera/viniese, vinieras/vinieses…
tuviere, tuvieres…
viniere, vinieres…
tendré, tendrás, tendrá, tendremos, tendréis, 
tendrán
vendré, vendrás, vendrá, vendremos, 
vendréis, vendrán
tendría, tendrías…
vendría, vendrías…
Las demás formas son regulares: tenemos, tenéis; venimos, venís; tenía…; venía… 
Participios: tenido, venido. El gerundio de tener es regular: teniendo, pero el de venir 
presenta cerramiento: viniendo.
Pertenecen a este subgrupo:
los compuestos de tener: contener, entretener, mantener, retener … 
los compuestos de venir: convenir, intervenir, provenir…, los cuales también 
tienen gerundio con cerramiento: conviniendo, interviniendo, proviniendo...
Grupo VI: Verbos con radicales totalmente distintos del radical de 
infinitivo, o verbos polirrizos (del gr. polý- “varios, muchos”, y rhíza “raíz”). Se 
ajustan a lo indicado en la tabla siguiente:
FORMAS PRIMITIVAS FORMAS DERIVADAS
radical del presente de indicativo 
(con diversas alteraciones)
presente de subjuntivo
imperativo singular
pretérito simple de indicativo
pretérito de subjuntivo (ambas formas)
futuro de subjuntivo
•
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
187
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Pertenecen a este grupo los verbos ser e ir, como se ve en la tabla que se ofrece a 
continuación:
FORMAS PRIMITIVA FORMAS DERIVADAS
soy, eres, es, somos, sois, son (radical: es-/s-)
voy, vas, va, vamos, vais, van (radical: va-)
sea, seas, sea…
vaya, vayas, vaya…
sé (tú)
ve (tú)
fui, fuiste, fue, fuimos, fuisteis, fueron
(las mismas formas para ambos verbos; 
radical: fu-)
fuera/fuese, fueras/fueses…
fuere, fueres…
Las formas del futuro y del pospretérito son regulares y derivan del radical del 
infinitivo: seré…, sería…; iré…, iría… Copretérito de ser: era, eras, era, éramos, 
erais, eran. Copretérito de ir: iba, ibas, iba, íbamos, ibais, iban. Imperativo plural: sed, id 
(vosotros). Participios pretéritos: sido, ido. El gerundio de ser es regular: siendo. El de 
ir tiene un pequeño ajuste fonético y ortográfico: yendo.
Recapitulación:
Luego de ver la derivación de las formas irregulares en todos los grupos, podemos 
resumir todo lo dicho en los términos siguientes:
Si un verbo presenta alguna irregularidad en una forma del presente 
de indicativo, casi siempre también es irregular el presente desubjuntivo.
Si un verbo presenta alguna irregularidad en al menos las 3.as personas del 
pretérito simple de indicativo, también es irregular el pretérito de 
subjuntivo (ambas formas) y el futuro de subjuntivo.
Si un verbo es irregular en futuro de indicativo, también es irregular en 
pospretérito (condicional).
Generalmente, todo el copretérito, la 1.ª y la 2.ª persona de plural 
de presente de indicativo (muchas veces también de subjuntivo), 
el gerundio y el participio de pretérito son regulares incluso en la 
mayoría de los verbos irregulares.
3. IRREGULARIDADES DIVERSAS
Además de las ya mencionadas, pueden ocurrir otras irregularidades no incluidas en 
•
•
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
188
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
los seis grupos anteriores, las cuales que podemos resumir así:
1.ª persona de presente de indicativo terminada en -y: soy, doy, estoy, voy.
1.ª persona de presente de indicativo, todo el presente de subjuntivo y todo 
el copretérito de ver: veo; vea, veas, vea…, veía, veías, veía… Esto se debe a que 
su forma antigua era veer (veo, vees, vee…).21
1.ª y 2.ª personas de singular y 3.ª persona de plural de presente de 
indicativo, y todo el presente de subjuntivo de los verbos terminados en 
-uir: huyo, huyes, huye, huyen… construyo, construyes, construye, construyen; huya, 
huyas, huyamos…, construya, construyas, construyamos…22 En cambio, las 3.as 
personas del pretérito de indicativo (construyó, construyeron), todo el pretérito 
de subjuntivo (construyera, construyeras…, construyese, construyeses…) y el 
gerundio (huyendo, construyendo) no deben considerarse formas realmente 
irregulares: solo sufren un pequeño ajuste fonético y ortográfico (construyó 
en vez de *construió; construyera en vez de *construiera, etc.; véase el final de 
esta sección).
Pretérito simple del verbo dar y sus derivados: di, diste, dio, dimos, disteis, 
dieron; diera/diese, dieras/dieses…, diere, dieres…
Imperativos de singular irregulares por diptongación: ¡cuenta (tú)!, ¡piensa!, 
¡siente!... Esto ocurre en los verbos irregulares del grupo I, y en los de los 
otros grupos si su primera persona de singular sufre diptongación.
Imperativos de singular irregulares por apócope: haz (tú), di, sal, ven (en vez 
de *hace, *dice, *sale, *vene).23
Pretéritos simples de indicativo con acento en el radical y no en la desinencia: 
tuve, tuvo, puse, puso, quise, quiso, traje, trajo, dije, dijo, pude, pudo… (en vez de 
*tuví, tuvó, etc.)24 Esto ocurre sólo en la 1.ª y en la 3.ª persona de singular de 
los pretéritos irregulares.25 
21 Todavía se encuentra esta forma en proveer, veedor, veeduría. En cambio, en prever sólo se emplea 
actualmente la forma contracta, con una sola e.
22 La única excepción es inmiscuir, que supuestamente tiene también las formas regulares: inmiscuo, 
inmiscues… Pero estas han caído totalmente en desuso (si es que alguna vez se usaron), y actualmente 
sólo se emplean las irregulares: inmiscuyo, inmiscuyes… 
23 Los compuestos de hacer que aún conservan la f etimológica (< lat. facere) tienen imperativo 
regular (satisface [tú]). Varios de los compuestos de decir también tienen imperativo regular (bendice, 
maldice, predice [tú]). El imperativo val, de valer, ha caído en desuso.
24 Nótese también que la primera persona de singular termina en -e, no en -í (ésta corresponde a las 
formas regulares de pretérito de indicativo en la segunda y la tercera conjugación).
25 Estos pretéritos de indicativo, que llevan el acento en el radical en la1.ª y en la 3.ª persona del 
singular, y además sufren una alteración en ese radical, son llamados a veces pretéritos fuertes.
•
•
•
•
•
•
•
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
189
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Pretéritos de subjuntivo (y futuros de subjuntivo) con contracción de -i- en 
la desinencia: zambullera/zambullese, tiñera/tiñese, trajera/trajese, condujera/
condujese, dijera/dijese (en vez de *zambulliera, *tiñiera, *trajiera, *condujiera, 
*dijiera, etc.). Esta irregularidad ocurre en reír y freír, en los verbos cuyo 
radical termina en -ll/-ñ, o si el radical de su pretérito simple es irregular 
y termina en -j. También ocurre la contracción en las terceras personas del 
pretérito simple de indicativo de todos estos verbos: zambulló, zambulleron, 
tiñó, tiñeron, trajo, trajeron… (en vez de *tiñió, *tiñieron, *trajió, *trajieron, 
etc.), y en los gerundios de los verbos cuyo radical termina en -ll/-ñ: 
zambullendo, tiñendo (en vez de *zambulliendo, *tiñiendo).
Participios de pretérito irregulares: hecho, dicho, abierto, cubierto, escrito, muerto, 
puesto, roto, visto, vuelto, los terminados en -suelto (resuelto, disuelto…).26
Atención: 
Los meros ajustes fonéticos y ortográficos obligatorios no son irregularidades. Así, 
la forma almorcé (infinitivo almorzar) es regular, pues el cambio de z en c ante e es 
una simple regla ortográfica de aplicación mecánica, que no altera la pronunciación. 
Por el contrario, almuerzas sí es irregular, porque la vocal radical tónica se ha 
diptongado. 
También son regulares cojo, cojas, cojamos… (de coger); dirijo, dirijas, dirijamos… (de dirigir). 
Asimismo, las formas leyó, leyera…, cayó, cayera…, construyó, construyera…, oyó, 
oyera…, etc., pretéritos de indicativo y de subjuntivo de leer, caer, construir, oír, 
y sus gerundios leyendo, cayendo, construyendo, oyendo, también deben considerarse 
regulares, porque el cambio de la i intervocálica en y es una regla fonética y 
ortográfica constante del español (en efecto, no se escribe ni se pronuncia *leió, 
*caió, *construiera, *oiera, *leiendo, etc.). Esto ocurre con los verbos de la segunda y 
de la tercera conjugación cuyo radical termina en vocal (le-, ca-, constru-, etc.), 
excepto si pertenecen al grupo II de irregulares (reír, freír).27
26 El verbo proveer tiene dos participios, uno regular y otro irregular: proveído, provisto. También el 
verbo imprimir: imprimido, impreso. El participio irregular de freír, frito, actualmente sólo se usa como 
adjetivo (papas fritas). Romper tenía un participio regular, rompido, que ha caído en desuso. Bendecir y 
maldecir tienen participios regulares: bendecido, maldecido. Las formas irregulares bendito y maldito solo 
se usan como adjetivos. El participio muerto sirve también para el verbo matar (lo han muerto en vez de 
lo han matado; fue muerto en vez de fue matado), pero este uso es más propio de la lengua escrita. 
27 Muchos gramáticos consideran que la contracción de la i de la desinencia en reír, freír, desleír, etc., o 
en todos los verbos de la segunda o tercera conjugación cuyo radical termina en -ll/-ñ, también es un 
fenómeno de mero ajuste fonético, y por tanto no es propiamente una irregularidad.
•
•
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
Lo
s 
ve
rb
os
 i
rr
eg
ul
ar
es
190
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
 PARA SABER MÁS:
Alarcos Llorach, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa 
Calpe. Véanse: XIII. El verbo, y XIV. Conjugaciones verbales: paradigmas.
Alonso, Amado, y Henríquez Ureña, Pedro (1938, ed. 1999). Gramática castellana: 
Primer curso. 30.a ed. Buenos Aires: Losada. Véase el Capítulo V: Lección 14. El verbo y 
sus accidentes, y Lección 15. Las conjugaciones.
Bello, Andrés (1847, ed. 1981). Gramática de la lengua castellana destinada 
al uso de los americanos. Caracas: La Casa de Bello. Véanse especialmente los 
siguientes capítulos: XXIII: De la conjugación, XXIV: Verbos irregulares; XXVIII: Signifi cado de 
los tiempos, y XXIX: Clasifi cación de las proposiciones.
González Araña, Corina, y Herrero Aísa, Carmen (1997). Manual de gramática espa-
ñola. Madrid: Ediciones Castalia. Véase la Primera parte, capítulo 5: El verbo.
Munguía Zatarain, Irma; Munguía Zatarain, Martha Elena, y Rocha Romero, Gilda (1998). 
Gramática de la lengua española: reglasy ejercicios. Véase el capítulo El verbo, 
pp. 62-91.
Oriol Serres, Caridad (1990). Manual de la conjugación del verbo. Barcelona 
(España): Verón.
Real Academia Española (1973). Esbozo de una gramática de la lengua española. 
Madrid: Espasa Calpe.
— (2001). Diccionario de la lengua española. 22.ª ed. Madrid: Espasa Calpe.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Dic-
cionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana.
Seco, Manuel (1986). Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española. 
Edición revisada y puesta al día. Madrid: Espasa Calpe. Véanse: Apéndice I: Resumen de 
gramática, Apéndice II: Conjugación de los verbos.
— (2001). Gramática esencial del español. Madrid: Espasa Calpe y Los Libros de El 
Nacional.
Suances-Torres, Jaime (2000). Diccionario del verbo español, hispanoamericano 
y dialectal. Barcelona (España): Herder.
 EJERCICIOS
Conjuguemos los verbos irregulares siguientes, sólo en las formas indicadas entre 
paréntesis para cada grupo (en las tres personas y los dos números):
Irregulares del grupo I (presente de indicativo y presente de subjuntivo): 
acertar, apretar, cerrar, verter, cernir, acordar, forzar, soñar, torcer, volver. 
Irregulares del grupo II (presente de indicativo, presente de subjuntivo, 
pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): despedir, competir, 
concebir, mentir, servir, seguir, freír, reñir.
1.
2.
 EJERCICIOS EJERCICIOS
Los verbos irregulares
Los verbos irregulares
191
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Irregulares del grupo III (presente de indicativo, presente de subjuntivo, 
pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): consentir, herir, 
convertir, preferir, erguir, morir.
Irregulares del grupo IV: 
Subgrupo A (presente de indicativo y presente de subjuntivo): recaer, 
oír, asir, complacer, agradecer, yacer.
Subgrupo B (pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): 
andar, estar.
Subgrupo C (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito 
simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): reducir, contraer.
Subgrupo D (presente de indicativo, presente de subjuntivo, futuro 
de indicativo y pospretérito): salir, valer.
Subgrupo E (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito 
simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y 
pospretérito): componer, deshacer, satisfacer, predecir, saber, haber.
Irregulares del grupo V: 
Subgrupo A (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito 
simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y 
pospretérito): poder, querer.
Subgrupo B (presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito 
simple de indicativo, pretérito de subjuntivo, futuro de indicativo y 
pospretérito): contener, convenir.
Irregulares del grupo VI (presente de indicativo, presente de subjuntivo, 
pretérito simple de indicativo y pretérito de subjuntivo): ser, ir.
Verbos con otras irregularidades o con ajustes fonéticos:
Huir, destruir (presente de indicativo y presente de subjuntivo).
Zambullir, mullir (pretérito simple de indicativo y de subjuntivo).
3.
4.
•
•
•
•
•
5.
•
•
6.
7.
•
•
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
193
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
 ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA
1. LAS UNIDADES SIGNIFICATIVAS
A menudo, cuando queremos representarnos de una manera sencilla el modo en 
que funciona nuestra lengua, recurrimos al símil de los ladrillos o bloques de los 
juegos de construcción. Así pues, imaginamos que la lengua está constituida por 
un vocabulario o léxico, cuyas unidades, las palabras, son como los ladrillos o 
bloques, y pensamos que las frases, oraciones y discursos están compuestos como 
hileras más o menos largas, más o menos breves, formadas con esos ladrillos, 
colocados uno al lado de otro. De este modo, el mecanismo de la lengua puede 
parecernos bastante simple.
Sin embargo, cuando observamos con mayor atención los ladrillos, y comparamos 
unos bloques con otros, nos damos cuenta de que el asunto es en realidad más 
complejo. Observemos, por ejemplo, la siguiente serie de palabras:
Zapato, zapatos, zapatito, zapatero, zapatería, zapatazo, zapatear.
Podemos concebir cada palabra como un ladrillo, lo cual implica que vemos cada una 
de ellas como una unidad significativa (es decir, con significado individualizado 
y diferenciado), lista para conformar hileras en la construcción de frases. Pero 
¿realmente es cada una de ellas una unidad significativa, en el sentido de elemento 
indivisible provisto de significado? Un examen más atento nos permite hacer esta 
primera distinción:
Zapat-o, zapat-os, zapat-ito, zapat-ero, zapat-ería, zapat-azo, zapat-ear.1
Percibimos entonces que cada “ladrillo” de esta serie está compuesto por un elemento 
que parece invariable, y otros elementos generalmente más pequeños, que se juntan 
al primero. Percibimos también que tal adición de elementos no es un mero adorno, 
o una variación indiferente, pues notamos en seguida la diferencia de significado entre 
zapato y zapatero, entre zapatero y zapatazo, entre zapatear y zapatería, e incluso una más 
sutil, pero existente y efectiva, entre zapato y zapatos. Notamos asimismo que la parte 
invariable aporta una noción general o común, que resulta precisada, modificada o 
delimitada por los elementos variables que se añaden en cada caso.
1 Atención: no se trata de una división en sílabas
4 ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA4 ELEMENTOS DE MORFOLOGÍA
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
194
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Si extendemos este análisis a otras series de palabras, pronto llegaremos a la 
conclusión de que, en efecto, las verdaderas unidades significativas no son los ladrillos 
que llamamos palabras, sino otros ladrillos más pequeños que constituyen a las 
palabras. Estos elementos más pequeños que forman palabras y que son unidades 
portadoras de significado, reciben, en lingüística, el nombre general de morfemas 
(del vocablo griego morphé “forma”).
2. TIPOS DE MORFEMAS
Los morfemas son, por tanto, las unidades mínimas significativas (provistas de 
significado) de una lengua.2 La parte de la gramática que estudia los morfemas se 
llama morfología (en algunos textos aún se ve usados los nombres analogía o 
accidencia con los que se denominaba antiguamente). 
Pero el análisis no se detiene aquí: debemos distinguir todavía las clases de 
morfemas, pues no todos son del mismo tipo, ni se comportan del mismo modo. 
Para comprender esto, observemos la siguiente serie de palabras:
Nación, naciones, nacional, nacionales, nacionalismo, nacionalista, nacionalistas, nacionalmente, 
nacionalizar, nacionalizo, nacionalización, binacional, multinacional internacional, 
internacionalista, internacionalizar, internacionalizamos, internacionalización.
Con un vistazo nos damos cuenta de que podemos distinguir en estas palabras un 
elemento común y elementos variables. Ahora, dispongamos las palabras de tal 
manera que se perciban esos elementos (en la última columna, clasificamos cada 
palabra):
nación (sustantivo)
nacion- -es (sustantivo)
nacion- -al (adjetivo)
nacion- -al- -es (adjetivo)
nacion- -al- -ismo (sustantivo)
nacion- -al- -ista (sustantivo/adjetivo)
nacion- -al- -ista- -s (sustantivo/adjetivo)
nacion- -al- -mente (adverbio)
nacion- -al- -iz- -ar (verbo)
nacion- -al- -iz- -o (verbo)
nacion- -al- -iz- -ación (sustantivo)
2 En este sentido de ‘unidad mínima de significado’, los morfemas reciben también el nombre de 
monemas.
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
195
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
bi- -nacion- -al- (adjetivo)
multi- -nacion- -al (adjetivo)
inter- -nacion- -al (adjetivo)
inter- -nacion- -al -ista (sustantivo)
inter- -nacion--al- -iz- -ar (verbo)
inter- -nacion- -al- -iz- -amos (verbo)
inter- -nacion- -al- -iz- -ación (sustantivo)
En primer lugar, observemos el elemento común a toda la serie. Recibe el nombre de 
morfema radical o simplemente, radical. En sentido amplio, también se denomina raíz 
(sin embargo, entre los conceptos radical y raíz hay una diferencia que mencionaremos más 
adelante). También recibe el nombre de base, y como generalmente los radicales o bases 
son los principales elementos que conforman el léxico de una lengua, también se llaman 
lexemas (del griego léxis ‘palabra, dicción, expresión’).
Las palabras que comparten un mismo radical forman una familia de palabras, y se dice 
que entre sí son cognadas (‘parientes’). La palabra más sencilla que sirve de referencia 
para la formación de las demás de la familia se denomina primitiva.
Como puede notarse comparando las columnas anteriores, los demás elementos se disponen 
delante o detrás de los radicales. Reciben el nombre general de afijos, morfemas afijales, 
o formantes, y hay fundamentalmente dos tipos: prefijos y sufijos.3 Los prefijos se 
colocan delante de los radicales. Los sufijos (o postfijos, como también los llaman 
algunos estudiosos) se colocan después. (Hay quienes reservan el nombre de morfema, en 
sentido estricto, para los afi jos.)
Podemos percibir, a partir de los ejemplos, que determinados afijos conforman determinados 
tipos de palabras. Así pues, hay afi jos nominales (forman sustantivos o nombres), afi jos verbales, 
afi jos adjetivales y afi jos adverbiales.
Entre los sufijos, están los que tienen por función significar las nociones gramaticales 
(o accidentes, según la gramática tradicional): número y género para las categorías nominales 
(sustantivo, adjetivo y pronombre), y persona, número, tiempo, modo para el verbo. Esta clase 
de sufijos reciben el nombre especial de morfemas gramaticales o gramemas, llamados 
también desinencias en la conjugación o en los estudios de lingüística histórica. Los sufijos 
que no son gramemas se denominan sufijos léxicos (por ejemplo, los que forman 
diminutivos).
3 También existen los infijos, que se colocan dentro de la raíz. Entre las lenguas que usan infijos 
podemos mencionar el latín. P. ej., la raíz latina rup- ‘romper’, toma el infijo -m- para formar los 
tiempos imperfectos (rumpo, ‘yo rompo’, rumpit ‘él rompe’… compárese éste con el perfecto rupit 
‘él rompió’). En la lengua española no existen verdaderos infijos, y sus apariciones supuestas quedan 
mejor explicadas con la noción de alomorfo, que veremos más adelante.
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
196
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
Hay morfemas que no toman ni requieren afijos para funcionar como palabras 
aisladas reconocibles, por ejemplo: sol, mar, don, azul, él, es, así, por, sin, y. Se denominan 
morfemas libres o independientes.4 En cambio, hay otros que requieren 
unirse a otros morfemas para funcionar como palabras plenas y reconocibles, por 
ejemplo: gat-, niñ-, amarill-, escrib-, aprend-. Se denominan morfemas ligados o 
dependientes. Como hemos podido notar por los ejemplos, los radicales son, 
en unos casos, morfemas libres, y en otros, morfemas ligados. Los sufijos son por 
definición morfemas ligados. Los prefijos lo son generalmente. Varios estudiosos 
definen las preposiciones y las conjunciones como morfemas gramaticales libres.
3. PROCEDIMIENTOS MORFOLÓGICOS
Llegados a este punto, ya estamos en capacidad de diferenciar los dos principales 
procedimientos morfológicos, es decir los mecanismos básicos para la formación de 
palabras. Son la derivación y la composición.
La derivación se ha definido tradicionalmente como la formación de palabras por 
medio de la sufijación, es decir, la adición de sufijos a un radical:
Nación, naciones, nacional, nacionales, nacionalismo, nacionalista, nacionalidad, 
nacionalizar.
Las palabras resultantes de la derivación se llaman palabras derivadas. La forma 
que sirve de referencia o base se denomina primitiva. La derivación realizada 
con gramemas (p. ej. nación, naciones, alumno, alumna, amar, amamos, temerías) se 
denomina derivación gramatical o flexión.
La composición se define como la formación de palabras por medio de la unión 
de radicales:
Sacapuntas, quitasol, hazmerreír, blanquinegro, pelirrojo, hispanoamericano, teórico-práctico. 
Como puede notarse, las palabras resultantes de la composición, o palabras 
compuestas, también pueden tomar sufijos gramaticales. Los morfemas radicales 
que participan en una composición se denominan componentes. Así, la palabra 
hazmerreír tiene tres componentes: haz (verbo) - me (pronombre) - reír (verbo).
4 En este caso, las nociones de palabra y radical (raíz) coinciden. Por ello, algunos las llaman palabras 
radicales o palabras raíces.
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
197
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Según las definiciones tradicionales, también es composición la adición de 
prefijos a un radical:
Binacional, multinacional, internacional, antinacional.
Sin embargo, en la lengua española no parece muy correcto incluir la prefijación 
en la composición. El criterio para haberla incluido se basaba en las características 
morfológicas de las lenguas clásicas (el latín y el griego), que se consideraban lenguas 
modelos para el análisis de cualquier otra, aunque esto significase violentar o pasar 
por alto la naturaleza de esa otra. En el latín y el griego, los prefijos tienen bastante 
autonomía, y muchos de ellos pueden funcionar como palabras independientes 
(principalmente como preposiciones o adverbios). Siendo así, se justifica entonces 
considerar la prefijación como un caso de composición.
En cambio, en el español moderno, gran parte de los morfemas que funcionan como 
prefijos no pueden funcionar como morfemas libres, o no pueden tomar sufijos para 
formar palabras independientes, por lo cual su comportamiento no se parece al de 
los verdaderos radicales, sino que es más semejante al de los morfemas sufijales. 
Por consiguiente, modificando un poco las definiciones tradicionales de derivación y 
composición, y ajustándonos a la realidad del funcionamiento de la lengua española, 
podemos decir que la derivación, en español, consiste en la formación de palabras 
por medio de la afijación (adición de prefijos o sufijos a un radical). Reservamos 
entonces el nombre de composición para la unión de raíces o radicales.
En las gramáticas tradicionales se incluye un procedimiento más de formación de 
palabras, llamado parasíntesis. Las siguientes son palabras parasintéticas 
(todas llevan prefijos):
Enamorar, empolvar, descorazonar, despavorido, aterciopelado, conducir, reducido, discusión.
Como se puede notar, la parasíntesis consiste en aplicar simultáneamente la 
prefijación y la sufijación (o, según la definición tradicional: la composición y la 
derivación al mismo tiempo). Pero si consideramos la nueva definición de derivación 
que hemos propuesto, la parasíntesis no se diferencia en nada de la derivación.
En realidad, las gramáticas tradicionales añadían una nota diferenciadora a la 
definición de parasíntesis: una palabra es parasintética cuando, al separar su 
prefijo, el resto no existe como palabra independiente. Por ejemplo, tomemos 
enamorar. Despojémosla del prefijo en- y queda -amorar, que como tal, no es 
palabra existente del español. Lo mismo pasa con (des-)pavorido, (con-)ducir, 
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
198
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
y las demás de la lista. Entonces, según la definición tradicional, la parasíntesis 
produce palabras que no existirían si no tuvieran el morfema prefijal. En todo caso, 
se trata de una diferencia bastante sutil y de poca utilidad para nuestros propósitos, 
y bien podemos prescindir de ella en elanálisis morfológico básico, que 
pasaremos a explicar a continuación.
4. EL ANÁLISIS MORFOLÓGICO
El análisis morfológico consiste en determina cuáles y de qué clase son los 
morfemas que constituyen una palabra. Para determinar cuáles son los morfemas de 
una palabra, el procedimiento más general y simple es el método comparativo. 
Consiste en comparar o confrontar diversas palabras, y determinar en ellas las 
siguientes circunstancias:
Posibilidad de sustituir coherentemente un elemento por otro en la misma 
posición
Cambio de significado con el cambio del elemento.
Si ocurren ambas circunstancias, entonces el elemento examinado es un 
morfema.
Observemos la siguiente palabra: despintar
¿La terminación -ar será un morfema? Sustituyámosla por otro elemento, que 
resulte coherente con el resto de la palabra: despint-ado.
Hubo una sustitución coherente. Pero además hubo un cambio de significado: 
ahora la palabra lleva la noción de ‘acción realizada y recibida por un objeto (noción 
pasiva)’. Ahora nos damos cuenta de que la terminación -ar, en efecto, tiene un 
significado distinto: expresa el infi nitivo, es decir, una forma verbal indeterminada, 
concebida de modo abstracto, pues no determina ni persona ni tiempo.
Pero ahora nos podemos preguntar si la terminación -ado es un morfema compacto, 
o puede analizarse aún más. Si efectuamos una sustitución de -o por -a, resulta 
despintad-a. Y notamos que -a porta el significado de ‘género femenino’.
Entonces, en la terminación -ado, tomada de despintado, concurren dos morfemas: 
-ad- y -o. El primero expresa la noción de ‘acción ya realizada, o acción recibida por 
un objeto’, es decir, la idea de ‘participio pasivo’. El segundo determina esta noción 
de participio pasivo con la idea de ‘género masculino’. Podemos verificar esto 
•
•
•
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
199
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
comparando otras palabras que incluyan en su estructura estos mismos morfemas. 
Veamos los siguientes participios pasivos:
cortado, tomado, formado, lanzado, amado, odiado, probado…
Y si lo agregamos palabras que no sean participios, comprobamos que el morfema 
de género -o no requiere estar ligado al morfema de participio pasivo -ad- para 
unirse a otro morfema. En efecto, veamos la siguiente serie de vocablos de género 
masculino:
maestro, alumno, gato, bueno, malo, amarillo, rojo, numeroso…
En cambio, el morfema de participio pasivo (y otros, p. ej., el diminutivo -it- 
[como en gatito] o el aumentativo -az- [como en buenazo]) necesita concurrir con 
el morfema de género.5 Por tanto, se trata de un morfema doblemente ligado. 
Ahora determinemos si el elemento inicial des- es un morfema. Probemos 
sustituirlo por otro que resulte coherente con el resto de la palabra: re-pintar. Y en 
efecto, hubo un cambio de significado. Ahora significa ‘pintar de nuevo o volver a 
pintar’, lo que nos lleva a pensar que el elemento re- porta, en este caso, la noción 
de ‘reiteración o repetición’. Si comparamos con otras palabras, ello se confirma:
releer ‘leer de nuevo’, reformar ‘volver a formar’, retomar ‘tomar de nuevo’, repulir 
‘pulir de nuevo’…
Por tanto, el elemento des- es un morfema, y lleva el significado de ‘anulación, 
ablación, acción desecha’. Despintar es, ciertamente, ‘quitar el color pintado’.
Ahora nos queda la parte central, -pint-. Su sustitución por otro elemento coherente 
debería producir un cambio de significado. Y en efecto, esto es lo que sucede en los 
siguientes ejemplos:
des-pist-ar, des-tap-ar, des-lastr-ar, des-cont-ar…
De modo que pint- parece un morfema, y por tanto, debería tener su significado. 
Podemos comprobarlo en la siguiente familia de palabras:
5 Por esta razón, algunos estudiosos afirman que estos morfemas no debería analizarse en dos 
elementos, sino concebirse siempre como una fusión indivisible: -ado, -ada. Sin embargo, en 
el análisis que realizamos aquí, no asumimos este punto de vista, aunque admitimos que pueden 
concebirse como morfemas amalgamados. En todo caso, por comodidad, se puede admitir (y tal 
era la costumbre en la gramática tradicional) que las formas -ado, -ito,- ero, etc., se consideren cada 
una como morfemas unitarios.
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
200
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
pinto (adjetivo, p. ej. caballo pinto), pintar, pintura, pintor, pintora… 
Podemos asociar todas ellas con la noción general de ‘adición de color, de tinte’. Por 
tanto, pint- es un morfema, y más específicamente, un morfema radical.
Resumamos todos nuestros hallazgos en el siguiente análisis morfológico de la 
palabra despintar:
des- -pint- -ar
afijo (prefijo)
noción de ‘acción deshecha’
radical
noción de ‘adición de color’
afijo (sufijo gramatical/
gramema)
noción de ‘infinitivo, acción 
indeterminada’
Y puesto que ya conocemos el procedimiento, ofrecemos a continuación el resultado del 
análisis morfológico de la palabra internacionalizado:6
inter- -nacion- -al- -iz- -ad- -o
prefijo radical sufijo 1 sufijo 2 sufijo 3 sufijo 4
Como vemos en el ejemplo anterior, los afijos, y especialmente los sufijos, pueden 
encadenarse unos con otros, en cierto orden ya determinado por las reglas de combinación 
de morfemas que tiene cada lengua. No vamos a dar estas reglas, que pueden ser complejas 
y contemplar multitud de casos especiales. Solo recordaremos que, en la lengua española, 
los sufijos gramaticales o gramemas (los que expresan el género, el número, la persona, el 
tiempo o el modo) ocupan siempre las últimas posiciones.
En ciertos casos, en una palabra o en una parte de una palabra no es posible determinar qué 
parte se corresponde con un significado específico, aunque la misma noción o significado se 
exprese con morfemas determinados en otras palabras. Es lo que ocurre con las palabras 
radicales, si bien para este fenómeno de indeterminación morfemática varios estudiosos 
prefieren recurrir a la noción de morfema cero, que veremos más adelante. También puede 
suceder que un morfema claramente delimitable porte más de una noción o significado, 
simultáneamente. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el gramema -mos, presente en los 
verbos: amamos, tememos, partimos, somos… Este morfema, en los verbos mencionados, 
significa, simultáneamente, ‘primer persona, número plural, voz activa’. No hay, en este caso, 
un morfema específico que exprese sólo la noción de persona, u otro que exprese sólo la de 
número, etc. Se dice entonces que, cuando en un solo morfema concurren simultáneamente 
varias nociones gramaticales (que podrían haberse expresado originalmente, o en otros 
casos, con morfemas diferenciados), es un morfema amalgamado.
6 Recordemos que el análisis morfológico no es una división silábica. En el análisis morfológico, cada 
elemento debe portar un significado para que se justifique su distinción con respecto a los demás.
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
201
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Finalmente, el hecho de que dos o más palabras comiencen o terminen del 
mismo modo, no significa que lleven el mismo morfema, o que una de las formas 
coincidentes sea siquiera un morfema. Veamos, por ejemplo, a siguiente lista de 
palabras:
Limpieza, bajeza, tristeza, vileza, rudeza, pobreza, riqueza, pureza.
Todas tienen la misma terminación, todas son sustantivos derivados de adjetivos 
(limpio, bajo, triste, vil, rudo, pobre, rico, puro, respectivamente), y todas llevan el 
significado general de ‘condición o calidad’ referida al adjetivo de origen: así, limpieza 
significa “calidad de limpio”; tristeza, “calidad de triste”, etc. Esto demuestra que la 
terminación común -eza contiene, en efecto, el morfema, -ez-, sufijo que significa 
precisamente “calidad, condición, estado”.
Ahora veamos la siguiente lista:
Cabeza, cerveza, corteza, cereza, pieza, reza, empieza, tropieza.Como en la lista anterior, también estas palabras terminan en -eza. Pero ninguna 
deriva de algún adjetivo, y ninguna significa ‘condición’ o ‘calidad’ (las tres últimas 
de la lista son verbos). Por tanto, ninguna lleva el sufijo -ez(-a), y es sólo una 
coincidencia que sus terminaciones tengan la misma forma que ese sufijo.
Veamos el análisis morfológico de dos de las palabras dadas como ejemplo: limpieza 
y cabeza
limpi- -ez- -a
radical
sufijo 1
noción de ‘calidad, condición’
sufijo 2
noción de ‘género femenino’
cabez- -a
radical
sufijo
noción de ‘género femenino’
Entonces, la terminación -eza de limpieza contiene un morfema (sufijo). La terminación 
-eza de cabeza, no. En conclusión, la coincidencia fonética no indica necesariamente la 
coincidencia de morfemas.
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
202
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
5. RAÍZ Y RADICAL
Más arriba afirmamos que, si bien en muchos casos los vocablos raíz y radical 
pueden considerarse sinónimos, en realidad hay una diferencia. Podemos percibirla 
mediante una de las palabras ya dadas: nación. Vimos que ésta sirve como radical 
para otras palabras, varias de las cuales ofrecimos anteriormente en una lista. Ahora 
comparemos nación con la siguiente lista:
canción, congregación, educación, estación, mediación, salvación, terminación, acción, 
dicción, fi cción…
En seguida nos damos cuenta de que todas terminan del mismo modo. Esto nos hace 
sospechar que la terminación -ción es un morfema. Pero no podemos verificarlo 
hasta que comprobemos:
La posibilidad de sustituir el elemento por otro de manera coherente.
El cambio de significado resultante del cambio de elemento.
Veamos:
canto, congregado, educador, estado, mediar, salvar, terminado, acto, dictar, fi cticio…
Se han formado nuevas palabras con los mismos elementos iniciales, pero con 
significados distintos de los de aquellas terminadas en -ción. Ello quiere decir que 
-ción, en caso de ser un morfema, debe portar un significado particular. Luego 
de un examen atento, llegamos a saber que, en efecto, -ción sirve para formar 
sustantivos, y su significado es ‘acción, suceso, efecto, resultado, conjunto de seres o 
cosas que se forma al realizarse u ocurrir determinada acción’.
Ahora, veamos la lista siguiente:
confesión, fusión, pasión, tensión, pulsión, prisión, versión, visión, anexión, fl exión, 
conexión…
 
Si buscamos las definiciones de estas palabras en un buen diccionario, llegamos 
a saber que su significado general también es ‘acción, suceso, efecto…’. Parece, 
pues, que este significado no está vinculado propiamente a las terminaciones -
ción/-sión/-xión, sino sólo al elemento -ión. Si ello es así, entonces el verdadero 
•
•
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
203
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
morfema es -ión, y la letra que lo precede7 pertenece en realidad al morfema 
anterior. Comprobemos esto con las sustituciones convenientes:
confeS-ar, fuS-ible, paS-ivo, tenS-o, aneX-o…
Comprobamos así que la letra que precede a -ión pertenece efectivamente al 
morfema anterior.
 Luego de todo este análisis, comprendemos finalmente que la palabra nación, que 
con esta misma forma (excepto la tilde) sirve de radical para una serie de palabras 
distintas (nacional, nacionalismo, binacional, nacionalizar…), debe analizarse del modo 
siguiente:
nac- -ión
morfema 1 morfema 2 (sufijo)
El morfema 1 es precisamente la raíz de la palabra. Y podemos comprobarlo 
citando otras palabras que también la llevan: nacer, nacemos, nacido, nacimiento.
Entonces, ya podemos perfeccionar el análisis de la palabra internacionalizado, 
que habíamos intentado efectuar anteriormente:8
inter- -NAC- -ion- -al- -iz- -ad- -o
prefijo raíz sufijo1 sufijo 2 sufijo 3 sufijo 4 sufijo 5
Ahora ya podemos establecer la diferencia entre raíz y radical: la raíz es el 
elemento más primitivo e indivisible, que porta la noción fundamental que vincula 
semánticamente los vocablos de una o más familias de palabras. El radical, por 
su parte, es el elemento que sirve de base para una familia particular o subfamilia, 
y puede estar constituido sólo por una raíz o por una raíz modifi cada con afi jos 
(generalmente, sufi jos) que la determinan un poco más, antes de recibir otros 
afijos.
Ilustremos esto con otro ejemplo. Observemos estas tres series de palabras, que 
conforman familias:
amar, amé, amante, amado, amador…
7 En rigor, no habría que decir “la letra que lo precede”, sino “el sonido”, o mejor, “el fonema que lo 
precede”. Sin embargo, como nuestra intención es ofrecer unas notas introductorias sobre morfología, 
podemos pasar por alto esta distinción entre letra y fonema, sin perjuicio de que se comprenda lo que 
queremos explicar.
8 Insistimos: el análisis morfológico no es una división silábica.
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
El
em
en
to
s 
de
 m
or
fo
lo
gí
a
204
I
Nociones de 
gramática
PA
RT
E II
Francisco Morales Ardaya
amor, amoroso, enamorar, enamoramiento, desamor…
amigo, amiga, amiguísimo, amigable, amigote…
 A simple vista, puede afirmarse que el radical de la primera serie es am-; el de la 
segunda, amor-, y el de la tercera, amig-. Pero investigando un poco más en la 
historia del léxico de nuestra lengua, averiguamos que todas las palabras mencionadas 
en las tres listas comparten un mismo origen etimológico y la misma raíz: AM- 
(en efecto, todas esas palabras están vinculadas semánticamente por la misma idea 
general: ‘afecto, cariño’, que es precisamente la noción que la raíz porta). Resulta, 
entonces, que el radical de la primera serie, am-, coincide con la raíz, mientras que 
amor- y amig- pueden descomponerse así:
AM- -ig-
morfema 1
(raíz)
morfema 2
r a d i c a l
AM- -or-
morfema 1
(raíz)
morfema 2
r a d i c a l
A menudo, para hallar la verdadera raíz de una palabra, es necesario recurrir a la historia 
de la lengua y tener conocimiento de la etimología.9 Ahora bien, como esto no siempre 
es posible, con frecuencia debemos conformarnos con la comparación de los elementos que 
ya conocemos (o que están en uso en el español actual) sin llegar a tanta precisión. Así pues, 
en caso de duda, o si no es posible llevar más lejos el análisis por falta de información, es 
preferible hablar de radical y no de raíz cuando hacemos un análisis morfológico.
6. MORFEMAS Y ALOMORFOS
Volvamos a observar la familia que ya hemos mencionado anteriormente:
Nación, nacer, nacemos, nacido, nacimiento.
Si pensamos un poco, recordaremos fácilmente otras formas cognadas: 
Nazco, nazca, nazcamos, nazcan.
9 Por ejemplo: si conocemos la etimología, sabremos que la palabra enemigo tiene el mismo radical 
de amigo (lat. inimicus < in + amicus, es decir, ‘no amigo’), y por tanto, la misma raíz AM-.
Elem
entos de m
orfología
Elem
entos de m
orfología
205
I
Nociones de 
gramática
P
A
RTEII
Francisco Morales Ardaya
Y al pensar un poco más, nos damos cuenta de que podemos mencionar más 
miembros vinculados, por el origen y el significado, con las palabras anteriores: 
Nato, natal, natalicio, nativo, natividad, natural, naturaleza.
Todas las palabras, las de las tres listas, son cognadas, es decir, todas pertenecen, 
en última instancia, a la misma familia.
Pero tras un examen más atento, notamos que los radicales de los elementos de 
cada lista no son exactamente iguales. En efecto, tenemos nac-, nazc- y nat-. ¿Qué 
quiere decir esto? ¿Acaso debemos seguir analizando estos elementos hasta hallar 
la verdadera raíz? Quizás resulte que -c- y -t- sean morfemas con un significado 
especial que distingue en conjunto a los miembros de cada una de las listas, de los 
miembros de las demás listas; y entonces, la verdadera raíz sería NA-.
Si investigamos bien en la historia de la lengua, y conocemos suficientemente el 
latín, la lengua madre del español, llegaremos a saber que, efectivamente, la raíz

Mais conteúdos dessa disciplina