Logo Passei Direto
Buscar
Material
páginas com resultados encontrados.
páginas com resultados encontrados.

Prévia do material em texto

GESTIÓN DE PERSONAS
Débora Frizzo
2GESTIÓN DE PERSONAS
CONTEXTUALIZANDO GESTIÓN DE PERSONAS 3
Contextualizando todo esto: ¿De dónde vienen todas estas ideas? 11
PERSONALIDAD, COMPORTAMIENTO Y ACTITUDES 15
PERSONALIDAD, COMPORTAMIENTO Y ACTITUDES 16
Estructura de la Personalidad, de acuerdo con la Teoría Psicoanalítica 22
Fases del desarrollo de la personalidad y trazos de personalidad. 30
COMPETENCIAS INTERPERSONALES Y AUTOCONOCIMIENTO 41
Trazos de Personalidad o Perfiles de Personalidad 41
Segunda Competencia 48
ACTITUDES EN EL MUNDO DEL TRABAJO 56
Definiciones y Criterios para la Competencia Interpersonal 57
Las gafas que Usamos (O nuestros Modelos Mentales) 58
Resiliencia 64
Liderazgo 66
Motivación 69
Compromiso 70
Envolvimiento 72
La Niña Quebrada 75
ÍNDICE
CENTRO UNIVERSITÁRIO UNIFTEC
Rua Gustavo Ramos Sehbe n.º 107. 
Caxias do Sul/RS, Brasil
RECTOR
Claudino José Meneguzzi Júnior
PRORRECTORA ACADÉMICA
Débora Frizzo
PRORRECTOR ADMINISTRATIVO
Altair Ruzzarin
DIRECTORA DE EDUCACIÓN A DISTANCIA 
(NEAD)
Lígia Futterleib
Desarrollado por el Núcleo de Educación a 
Distancia (NEAD)
Diseñadora Educativa
Sabrina Maciel
Diagramación, Ilustración y Alteración de 
Imagen
Igor Zattera
Traductora
Paula Verónica L. S. Feiten, 
Renata Meneghel
3GESTIÓN DE PERSONAS
CONTEXTUALIZANDO 
GESTIÓN DE 
PERSONAS
La Trayectoria de “Arigó” 1 rumbo al “Sol al 
otro lado de la vereda” 2
En este capítulo comprenderemos qué es esta Gestión de 
Personas, la cual estudiaremos aquí. En esto, veremos sus bases 
teóricas y el proceso de transformación que podrá ocurrir con 
usted, nuestro alumno.
“Mírese a sí mismo, para sus profundidades, aprenda 
primero a conocerse”.
(Sigmund Freud)
Queridos alumnos ¡Sean bienvenidos a nuestra asignatura 
de Gestión de Personas! Estamos en el momento en el que 
iniciamos nuestra asignatura, a través de un “viaje”, un encan-
tador viaje sobre el ser humano, sobre nosotros mismos, sobre 
las personas que están a nuestro alrededor, sobre las personas 
con las cuales interactuamos y sobre nuestra capacidad de de-
1 palabra brasileña que se refiere al peón, pero en este caso será utilizada como un personaje.
2 Es una expresión inventada por la autora.
4GESTIÓN DE PERSONAS
sarrollo durante la vida. A lo largo de este 
viaje, desarrollaremos varias habilidades 
y competencias, que son esenciales para 
perfeccionar nuestra principal herramienta 
de trabajo, ¡Nosotros mismos! Tales com-
petencias son un diferencial competitivo 
para todo y cualquier profesional, por eso, 
que esta asignatura está presente en todos 
nuestros cursos universitarios, indepen-
dientemente del área.
Profesionales del área de gestión, de 
ingeniería, del área de tecnología de la in-
formación, en fin, todas las áreas, necesitan 
aprender a autodesarrollarse para perfec-
cionar sus habilidades comportamentales. 
Esto garantizará su supervivencia y, más, 
su sostenibilidad en un escenario tan com-
petitivo y mutante como es el mundo, en 
el cual vivimos hoy. Hablaremos siempre 
sobre el mundo del trabajo, un concepto 
mucho más amplio que mercado de tra-
bajo. Este mundo contemporáneo, en el 
cual vivimos, amamos y trabajamos, puede 
ser considerado como un mundo en cons-
tante mutación, cada vez más complejo, 
dinámico, fluido, contradictorio, y, por eso 
mismo, nos exige cada vez más habilidades 
sofisticadas, presentes, sólo, en quien desea 
estar en constante autodesarrollo.
Para fines de nuestra asignatura com-
prenderemos Gestión de Personas como 
la competencia del lidiar, del convivir, del 
dirigir personas, de la manera más saluda-
ble y productiva posible. De manera que 
podamos atender nuestros objetivos, tan-
to individuales, como sociales y organi-
zacionales. Saber dirigir personas, saber 
relacionarse con ellas y saber interactuar 
con las personas. Y, además de eso, saber 
dirigirse a sí mismo. Esta autogestión será 
nuestro enfoque principal. Ella siempre 
será nuestro guía. Todo lo que hablemos 
será para subsidiar nuestra autogestión. 
Sólo consigue dirigir personas, o relacionar-
se con los otros, aquella persona que sabe 
dirigirse a sí mismo, que sabe conocerse y 
relacionarse consigo mismo. Por eso, a lo 
largo de nuestra asignatura, hablaremos 
mucho sobre autoconocimiento. Él es un 
pre requisito esencial para toda y cualquier 
forma de gestión de personas.
Es muy importante que ustedes en-
tiendan esta perspectiva de nuestra asig-
natura. La mayoría de las veces, cuando 
se habla de Gestión de Personas, estamos 
refiriéndonos a la manera de como una 
organización lidia con las personas que 
están insertadas en ella. Se refiere al con-
junto de políticas y prácticas adoptadas 
por el área de recursos humanos para lidiar 
con las personas que componen la plantilla 
de una organización. Nuestra perspecti-
va aquí sería, entonces, un paso anterior 
a eso. ¿Cómo así? Si entendemos que, sea 
cual sea el área de actuación, de trabajo, del 
puesto de trabajo o la función de una per-
sona, independiente de su cargo, para que 
ella pueda situarse de manera productiva 
en el contexto de una organización; ella 
necesita, antes, autodesarrollarse. Y, para 
autodesarrollarse será necesario desarrollar 
tres competencias básicas, esenciales, para 
aprender a lidiar con las personas. Aquí, no 
hablaremos sobre las prácticas de gestión 
de personas, hablaremos sobre las prácti-
cas que necesitamos adoptar en relación 
a las otras personas y, principalmente, en 
relación a nosotros, de manera que seamos 
profesionales de éxito en el mundo del tra-
bajo. Por eso, hablaremos de competencias 
comportamentales.
5GESTIÓN DE PERSONAS
Estas competencias tienen por ob-
jetivo desarrollar una serie de habilidades 
comportamentales.
¡Por lo tanto, queridos 
alumnos, nuestro objetivo, 
aquí, será su autodesarrollo!
Existen estadísticas difundidas por 
ahí, en variadas fuentes, que nos dicen que 
un 80% de las despedidas de los ambientes 
de trabajo se debe a problemas comporta-
mentales. Las personas son contratadas, 
por las organizaciones, por su competen-
cia técnica, por su currículum, por aque-
llo que saben hacer. Pero son despedidas, 
después, debido a la falta de competencias 
comportamentales. Son despedidas por 
ser personas que no saben convivir con las 
otras personas, por ser personas que causan 
conflictos improductivos, que dejan los am-
bientes tensos, en fin, son personas que no 
poseen la habilidad de crear herramientas 
para la búsqueda de soluciones. Justamente, 
las competencias comportamentales que 
faltan, en la mayor parte de las personas, 
son las que desarrollaremos aquí. Lo que 
deseamos aquí, es que todos ustedes pue-
dan, por lo menos, empezar a desarrollar 
estas competencias, para que, jamás, entren 
en estas estadísticas. Estas competencias 
comportamentales ayudarán, o servirán de 
“paño de fondo” para que ustedes puedan 
ejercitar, mostrar o desempeñar todas sus 
competencias técnicas, en cualquier con-
texto del mundo del trabajo. A partir de 
ahora, la siguiente pregunta debe ser una 
reflexión constante en ustedes:
Las personas que sólo desarrollan 
competencias técnicas encuentran, en el 
mundo del trabajo (e incluso en el mun-
do privado de sus vidas), adversidades y 
situaciones complejas, naturales e inevi-
tables, que las impiden de demostrar sus 
competencias técnicas. Si ellas no tienen la 
capacidad de dirigirse a sí mismas, de dirigir 
sus relacionamientos interpersonales, tales 
momentos serán una traba para su éxito 
profesional. Ellas presentan comportamien-
tos y actitudes que provocan problemas en 
su ambiente de trabajo, causan conflictos y 
dificultades interpersonales, construyendo, 
de esa manera, el camino de su despedida. 
Por más habilidoso técnicamente que us-
tedes sean, ante las complejidades de los 
ambientes del mundo del trabajo, de la di-
versidad de personas con las cuales ustedes 
interactuarán, llegará un momento en que 
todas sus competencias técnicas “desapa-
recerán” si ustedes no tienen la habilidad 
de dirigirsea sí mismos y a sus relacio-
nes interpersonales. Podemos decir que 
es, prácticamente, imposible que ustedes 
desarrollen una carrera profesional y tengan 
una vida saludable sin interactuar con las 
personas. Las interacciones son inevitables 
y están presentes en todos los momentos 
de nuestra vida.
¿Por dónde ando, yo soy la solución 
o la causa de los problemas?
6GESTIÓN DE PERSONAS
Actualmente, incluso las interaccio-
nes virtuales son inevitables y necesarias, 
y exigen habilidades de comportamiento. 
Al escribir un e-mail, comentar una publi-
cación en una red social, publicar una foto 
suya en su timeline, ustedes necesitan llevar 
en consideración ciertas cosas básicas, para 
que no haya problemas en la relación in-
terpersonal con su interlocutor virtual. Por 
lo tanto, no hay como huir de esa máxima: 
¡o ustedes saben dirigir a las personas o su 
éxito profesional está amenazado! ¡O us-
tedes saben dirigirse a sí mismos, o serán 
una nube negra ambulante en los ambientes 
por donde pasen!
Solemos ilustrar a las personas que 
no aprenden a desarrollar sus habilidades 
interpersonales o comportamentales, con 
la imagen que está al lado: ¡un ícono del 
cine o de las tiras cómicas, reconocible y 
comprensible para todos! Las personas sin 
habilidades comportamentales funcionan 
como una nube negra para los ambientes, 
donde están, y para las personas con las 
cuales interactúan. Ellas “contaminan” el 
ambiente, provocando el surgimiento de 
conflictos, de más dificultades, de emo-
ciones negativas y deterioran las relaciones 
interpersonales. ¡Y, lo que es peor, sin dar-
nos cuenta de eso!
¡Bueno! Entonces, ¿Cuáles son estas 
maravillosas y diferenciales competencias 
que les harán profesionales diferenciados, 
sea cual sea su área de actuación?
1. Comprender el comportamiento hu-
mano, el comportamiento organiza-
cional y las relaciones interpersonales 
en las organizaciones, desarrollando 
una perspectiva sistémica de la ges-
tión de personas.
2. Desarrollar su Inteligencia Emo-
cional, con el desarrollo gradual y 
constante de las cinco habilidades 
que la componen.
3. Desarrollar su Competencia Inter-
personal, de manera que ustedes 
puedan establecer relaciones más 
funcionales y saludables en todos los 
ambientes, en los cuales ustedes an-
dan, especialmente, en los ambientes 
organizacionales donde trabajan, pre-
sentando comportamientos deseables 
en el mundo del trabajo.
Miren la imagen, reflexionen y piensen: 
¿Ustedes son el tipo de personas que, por 
donde andan, llevan consigo una nube 
negra? Si la respuesta es no, ¡Óptimo!
 
Ustedes están en el camino cierto para 
ser profesionales de éxito, y, aquí en 
nuestra asignatura, mejorarán estas 
competencias que poseen. Si es sí, 
¡Óptimo también! Pues ahora ustedes 
aprenderán a reflexionar, aprenderán 
a cambiar, y aquí encontrarán ayuda y 
recursos para desarrollar aspectos muy 
importantes para los cuales, aún, no 
dieron atención en su trayectoria como 
estudiantes y profesionales.
7GESTIÓN DE PERSONAS
¡Iniciaremos nuestro “viaje”, enton-
ces! ¡Aprieten los cinturones, y accionen su 
más importante aplicación, su mente, la cual 
debe estar llena de ganas de aprender! Co-
noceremos el Sol al otro lado de la vereda!
¡Ah! Antes de empezar nuestro viaje, 
quiero presentarles a un personaje, que es 
muy importante que lo conozcamos. Todas 
estas competencias que estudiaremos, nos 
ayudarán a no transformarnos o a no ma-
tarnos, en el caso de que seamos un “Arigó”
¿Quién sería ese “Arigó”?
El “Arigó” descrito aquí, no se refie-
re a ninguna traducción o significado que 
este término pueda tener en cualquier otro 
contexto ya utilizado. En realidad, el 
“Arigó” descrito aquí, es una espe-
cie de personaje, construido 
a partir de observaciones, 
a lo largo del tiempo, de 
decenas de trabajadores 
en sus ambientes de tra-
bajo y sus gimientes locales. 
El término no se refiere a una 
clase específica de trabajadores 
o a una función de trabajo, ni a personas 
que se localicen en determinado estrato de 
las pirámides jerárquicas de las organiza-
ciones. El término “Arigó” utilizado aquí, 
describe, antes de más nada, una actitud 
general de determinadas personas, ante la 
vida y el trabajo. Esta actitud está caracte-
rizada por una serie de comportamientos, 
cogniciones y sentimientos que dejan al 
“Arigó” como un trabajador problemático 
en las más diversas organizaciones, y que 
exige de sus gestores y de los profesionales 
de recursos humanos, grandes esfuerzos 
para que pueda desempeñar, de manera 
mínimamente satisfactoria, sus actividades, 
llevando en consideración, las necesidades 
de la organización, y las suyas, mientras ser 
humano.
Partimos del presupuesto que, la 
actitud “Arigó” puede estar presente en 
cualquier persona, de cualquier 
género, edad, poder adqui-
sitivo o nivel educacional. 
Cualquier uno podrá, en 
su trayectoria profesional o 
en algunos momentos de su 
vida, tener una actitud “Ari-
gó”, no importando si es un trabajador físico 
o un trabajador del conocimiento. La cues-
tión clave es la magnitud o la durabilidad, a 
lo largo del tiempo, de esta actitud. Todos 
podemos “estar Arigós” en momentos pasa-
jeros de la vida, pero no podemos “ser Arigó” 
todo el tiempo. Solemos decir que ¡“estar 
Arigó” es una silla en la cual nos podemos 
sentar por algún tiempo, pero no una ciudad 
para dónde debiéramos cambiarnos!
Para él, trabajar, significa una tor-
tura, un castigo, algo de lo que se debe-
ría huir siempre que sea posible. Trabajar 
avergüenza, humilla. Vemos que la percep-
8GESTIÓN DE PERSONAS
ción del trabajo del “Arigó” está vinculada 
a las cuestiones de sufrimiento, de dolor, 
de desgaste y cansancio del trabajo físico. 
Incluso actualmente, con las más variadas 
formas de trabajo físico e intelectual sien-
do estudiadas y debatidas, para él, traba-
jar significa algo que debe ser evitado, así 
como, se evita cualquier circunstancia que 
perjudique el cuerpo. No existe en el “Ari-
gó” la percepción de que el trabajo puede 
ser considerado una obra, una producción 
que dignifica y que trae satisfacciones de 
las más variadas maneras. Hay una 
dicotomía prevalente en la percep-
ción del Arigó: trabajar es sufrir, 
jamás es obtener placer. El placer y la 
satisfacción están destinados, en su per-
cepción, a cualquier circunstancia, lugar 
o actividad que estén lejos del trabajo. 
El ocio sí es placer y prioridad en los 
días de la vida de un “Arigó”. Trabajar, 
jamás es prioritario. Dejar de divertirse, 
eventualmente, (por ejemplo, horas 
extras, actividades extra turno) para 
hacer actividades laborales y, con eso, 
obtener placer, es algo inconcebible. El 
sueño y proyecto de vida del “Arigó” es 
el ocio. El ocio físico y mental, jamás 
un ocio productivo y creativo, visto como 
un tiempo para pensar, reflexionar y crear 
(De Masi, 2000).
Juntamente con eso, el “Arigó”, en 
su vida profesional, no busca trabajo, sino 
empleo, con los cuales pueda satisfacer sus 
necesidades de supervivencia, no está preo-
cupado con la construcción de una carrera 
profesional. Empleos en los cuales él su-
frirá, y buscará hacer el mínimo esfuerzo 
posible, sea físico o mental, cumpliendo, 
mínimamente, las atribuciones explicadas 
en su contrato de trabajo. ¡Nada más que 
eso! La vida profesional del “Arigó” se re-
sume a tener un empleo y, en él, hacer el 
mínimo esfuerzo posible, y a recibir 
el sueldo que le deben. Pensar 
sobre sueños, proyectos, desafíos, 
evolución personal y gestión de la 
carrera son cosas completamente ajenas a 
las aspiraciones del “Arigó”.
Como consecuencia de esta 
percepción, todas aquellas acti-
tudes tan deseadas por el RH 
de las organizaciones, tales como 
motivación, compromiso y envolvi-
miento, estarán completamente ausentes de 
su repertorio comportamental. En el em-
pleo, el “Arigó” busca, apenas, el sueldo y los 
beneficios, siendo ellos sus únicos factores 
motivacionales. Jamás busca la realización 
profesional y el reconocimientode sus pares 
y de sus superiores. Y, además de eso, en el 
ambiente de trabajo, comúnmente, evalúa, 
peyorativamente, a los compañeros que 
tienen motivación, compromiso y envolvi-
miento, calificándolos con desprecio y burla.
Por lo tanto, queridos alumnos, 
¿Sintieron que debemos huir de esta des-
cripción, cierto? ¡Entonces, desarrollemos 
nuestras tres fundamentales competencias 
para que ningún rastro de ese triste per-
sonaje exista dentro de nosotros! Pues el 
“Arigó” no sabe, no conoce, no quiere y 
ni desea aprender a hacer gestión 
de personas. El “Arigó” anda 
por el mundo con la nube negra 
volando sobre su cabeza y con-
tagiando a los demás.
9GESTIÓN DE PERSONAS
¡VAMOS A HUIR DEL “ARIGÓ”! ¡ÉL NO SABE 
LO QUE SIGNIFICA AUTODESARROLLO!
10GESTIÓN DE PERSONAS
¡Piensen! ¡Reflexionen! 
¡Respondan!
Pero antes de continuar, necesitamos 
certificarnos de que ustedes entendieron 
perfectamente lo que será esta gestión de 
personas para nosotros. ¡Gestión de Perso-
nas que estudiaremos aquí, en las próximas 
semanas! ¡Piensen! ¡Reflexionen! y respon-
dan mentalmente la siguiente pregunta: 
¿Qué significa dirigir personas?
¡Piensen! ¡Reflexionen! ¡Respondan! 
¡Explíquenle a alguien! ¡Esta idea tiene que 
estar bien clara en su cabeza!
11GESTIÓN DE PERSONAS
Contextualizando todo esto: 
¿De dónde vienen todas estas 
ideas?
Antes de continuar y de empezar a 
trabajar con las competencias de la asig-
natura, necesitamos hacer una contextua-
lización.
Estamos hablando en nuestra asig-
natura, sobre el desarrollo de habilidades 
comportamentales, sobre el autodesarro-
llo, sobre no transformarnos en personas 
“Arigós” que sufren con el trabajo y que 
contaminan negativamente los ambientes 
por donde pasan. 
La propuesta es desarrollar compe-
tencias que los hagan personas más produc-
tivas, saludables y felices, que contribuyan 
positivamente en los ambientes donde están 
insertados. O, dicho de otra manera, perso-
nas más desarrolladas, más evolucionadas, 
más saludables. Personas que, al revés de 
cargar una nube negra en la cabeza, ¡Vivan 
y estén en el Sol al otro lado de la vereda!
“Estar en el Sol al otro lado de la 
vereda” es una expresión inventada por no-
sotros, que significa comportarse y tener 
actitudes positivas que contribuyan para el 
propio bienestar y para el bienestar de las 
otras personas. El Sol al otro lado de la ve-
reda es un lugar “abstracto”, que simboliza, 
metafóricamente, una manera de ser y de 
estar en el mundo, una manera saludable y 
que ilumina a los que están alrededor, por 
eso hacemos referencia a la luz solar. Las 
personas que están en el Sol al otro lado 
de la vereda son, simbólicamente, personas 
iluminadas, soleadas, porque cuidan de sí 
mismas y de sus relaciones interpersonales. 
Las personas que están en el Sol al otro 
lado de la vereda son afectuosas, carismá-
ticas, tienen una expresión facial agradable, 
saben lidiar bien con sus emociones, pues 
desarrollaron su inteligencia emocional y 
se transformaron en personas resilientes. 
Son agradables en la convivencia, 
son promotoras de ambientes optimistas y 
con un clima agradable, buscan resolver o 
amenizar los conflictos, al contrario de cau-
sarlos, buscan ser optimistas y esperanzadas 
y consiguen extraer los mejores aspectos de 
cada situación y de cada persona. No son 
personas “Arigós”, pues entienden y dis-
frutan del trabajo, como algo positivo, que 
ennoblece, desarrolla y que es placentero. 
Si hiciéramos una línea continua imagi-
naria, diríamos que las personas que están 
en el Sol al otro lado de la vereda están en 
el punto extremo contrario a las personas 
consideradas “Arigós”. Las personas que 
están en el Sol al otro lado de la vereda son 
auto-motivadas, empeñadas y comprome-
tidas con sus actividades laborales. Sienten 
placer en el trabajo y, con eso, consiguen la 
maravillosa hazaña de, continuamente, estar 
desarrollando sus potencialidades. Están 
siempre en desarrollo. Siempre aprendien-
do.
Para que todo esto pueda ser posible, 
estas personas buscan conocerse y autode-
sarrollarse continuamente, en un constante 
proceso de autorreflexión. Y, consecuente-
mente, obtienen éxitos en sus tareas pro-
fesionales, tienden a ser exitosas ante las 
adversidades de la vida, y consiguen superar 
bien los obstáculos. 
Consiguen desarrollar carreras pro-
12GESTIÓN DE PERSONAS
fesionales afortunadas y sostenibles, pues 
todas sus características positivas enalte-
cen sus competencias técnicas. Por eso son 
optimistas y llenas de energía, persistentes 
y seguras. Contaminan los ambientes, de 
forma positiva y constructiva. Las personas 
que están en el Sol al otro lado de la vereda 
saben dirigir personas y saben dirigirse a sí 
mismas. Están siempre usando gafas colo-
ridas que, como más tarde veremos, tienen 
una función esencial.
Todo esto, no quiere decir que las 
personas que están en el Sol al otro lado 
de la vereda no tengan problemas o dificul-
tades a lo largo de la vida, y que no pasen 
por momentos difíciles. La gran diferencia, 
la diferencia clave, es la manera de lidiar 
con estas dificultades. Y, la manera cómo 
su autodesarrollo contribuye para que los 
problemas sean percibidos y tratados de 
una forma más optimista y esperanzada, 
lo que, a su vez, retroalimenta su modo de 
ser. Optimistas, cuando confrontados con 
desafíos y dificultades, tienden a actuar con 
confianza y persistencia, aunque los pro-
gresos o éxitos sean difíciles o lentos. Y el 
optimismo es una de las características más 
fuertes de la persona que está en el Sol al 
otro lado de la vereda.
Las personas optimistas, de acuerdo 
con Bastinaello & Hutz, (2015) “viven con 
menor ansiedad, se mantienen emprendien-
do esfuerzos continuos y crean estrategias 
en dirección a los mejores resultados, in-
cluso en las peores situaciones”. Los opti-
mistas son seguros con relación al éxito que 
tendrán al realizar sus metas, por lo tanto, 
continúan emprendiendo esfuerzos, incluso 
ante las adversidades. Las ventajas de una 
orientación optimista, para la vida, también 
parecen estar presentes en el dominio de 
las relaciones interpersonales, puesto que, 
personas optimistas, con su tendencia a 
percibir los eventos de la vida de la mejor 
manera posible, acaban envolviendo más 
esfuerzos para la solución de problemas 
que mantiene relaciones vivas. ¡Podemos 
decir, que el optimista que vive en el Sol al 
otro lado de la vereda es un óptimo gestor 
de personas!
Entonces, podríamos decir que, 
mientras el “Arigó” se queda “preso” en un 
círculo vicioso de pereza, de pesimismo, de 
relaciones interpersonales improductivas y 
poco saludables, y de falta de motivación, 
la persona que está en el Sol al otro lado de 
la vereda está “presa” en un círculo virtuoso 
de optimismo, de esperanza y de relaciones 
interpersonales satisfactorias.
¿Recuerdan que en la primera página 
de la asignatura dijimos que estábamos 
iniciando un viaje? ¡Un encantador viaje 
sobre el ser humano, sobre nosotros mis-
mos, sobre las personas que están a nuestro 
alrededor, sobre las personas con las cuales 
interactuamos!
Bueno, a lo largo de este viaje, que en 
realidad nunca termina, ¡Nos transporta-
remos para el Sol al otro lado de la vereda! 
¡Dónde es mucho más saludable vivir!
La asignatura de Gestión de Perso-
nas debe servir como el punto de partida 
para su autodesarrollo, que deberá ser un 
proceso continuo de evolución a lo largo 
de la vida. Esto, sí, los hará profesionales 
diferenciados, que agregan valor y diferen-
cian los ambientes en los que trabajan. Sean 
por donde pasen: ¡Optimistas, persistentes 
y valientes!
13GESTIÓN DE PERSONAS
Pero, además de entender este obje-
tivo, necesitamos saber ¿De dónde “salió” 
todo esto? El referencial teórico, para com-
prender todas estas cuestiones, es llamado 
de Psicología Positiva (Barros, Martin, & 
Pinto, 2010; Scorsolini-Comin & Santos, 
2010). Durante toda su historia, mientras 
ciencia y profesión, la Psicología se pre-
ocupó porestudiar, comprender y tratar 
los problemas y las enfermedades de las 
personas.
Su enfoque siempre fueron los aspec-
tos enfermizos que no funcionaban bien 
en las personas, sus problemas, sus limita-
ciones, y las mejores formas de tratar todo 
eso. Como una respuesta a eso, surgió, en 
la década del 80, en Estados Unidos, la 
corriente llamada Psicología Positiva. Una 
de las teorías más jóvenes de la Psicología, 
que estudia las potencialidades, las motiva-
ciones y las realizaciones humanas y analiza 
las condiciones que contribuyen para la 
promoción del funcionamiento óptimo de 
personas, grupos e instituciones.
Ella se preocupa por entender las 
características personales positivas, que 
promueven el bienestar de las personas y 
de las organizaciones. La Psicología Posi-
tiva es el estudio de las fuerzas y virtudes 
de las personas. Su enfoque deja de ser la 
cura o la reparación de los aspectos malos 
de la vida, y pasa a ser la construcción de 
cualidades positivas en los individuos y en 
las organizaciones.
La Psicología Positiva pretende cen-
trarse en las experiencias positivas (como 
emociones positivas, felicidad, esperanza y 
alegría) de las personas, en las característi-
cas positivas individuales (como carácter, 
fuerzas y virtudes), y en las instituciones 
positivas (como organizaciones basadas en 
el éxito y potencial humano, ya sean locales 
de trabajo, escuelas, familias, hospitales, 
comunidades o sociedades). La Psicolo-
gía Positiva cuida del “Sol al otro lado de 
la vereda”, usando nuestra metáfora. Esta 
corriente rescata el carácter preventivo que, 
hace mucho tiempo, fue abandonado por 
una Psicología exclusivamente focalizada 
en la enfermedad.
Así, nuestra gestión de personas se 
inserta en el contexto de la Psicología Po-
sitiva, pues busca, con sus competencias, 
comprender y promover aspectos saludables 
positivos en las personas, en las interaccio-
nes y en los ambientes, de manera que, en 
todos los niveles de la vida de la persona, 
prevalezcan su bienestar y sus emociones 
positivas. La gestión de personas puede 
ser entendida entonces, como toda esta 
área que busca desarrollar a las personas y 
a las organizaciones que se mueven y que 
están sustentadas en el éxito del potencial 
humano.
14GESTIÓN DE PERSONAS
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
Y ahora sí, en la última pausa antes 
de iniciar nuestras competencias, ¡Tendre-
mos más un momento de reflexión! Tomen 
un papel, o cualquier dispositivo móvil en 
el cual ustedes puedan digitar, e intenten 
escribir un párrafo, solamente uno, que sin-
tetice las ideas tratadas hasta aquí. Intenten 
construir un texto, un párrafo coherente, 
que una las siguientes ideas: el objetivo de 
la gestión de personas, nuestro persona-
je Arigó, nuestro lugar deseable, el Sol al 
otro lado de la vereda, y las propuestas de 
la Psicología Positiva. Deben ser capaces 
de unir todas estas ideas antes de avanzar.
La importancia de escribir esto, de 
construir esa unión en sus entendimientos, 
reside en el hecho de que esto les ayuda-
rá a construir un todo, coherente en “sus 
cabezas”, sobre todo lo que estamos con-
versando y aprendiendo. No basta leer y 
estudiar, tienen que entender, tienen que 
hacer una internalización, tienen que ab-
sorber, para poder usar eso, de verdad, en 
su autodesarrollo.
15GESTIÓN DE PERSONAS
PERSONALIDAD, 
COMPORTAMIENTO
Y ACTITUDES
¿Cómo son construidos nuestros 
comportamientos? 
En este capítulo estudiaremos qué son nuestros compor-
tamientos, actitudes y personalidad, y cómo ellos son construi-
dos a lo largo de nuestra historia de vida personal. Con eso, 
desarrollaremos la primera competencia de nuestra asignatura.
Primera Competencia: Comprender el comportamiento 
humano, el comportamiento organizacional y las relaciones 
interpersonales en las organizaciones, desarrollando una 
perspectiva sistémica y positiva de la gestión de personas.
Para desarrollar una perspectiva positiva y sistémica de la 
gestión de personas dentro de nuestro enfoque de autodesarrollo, 
es necesario comprender bien los conceptos de comportamiento, 
actitudes, personalidad y formación de ellos.
Eso, es lo que estudiaremos a continuación. Todo lo 
16GESTIÓN DE PERSONAS
que veamos deberá ayudarlos a compren-
der el comportamiento humano, tanto el 
propio como el de las otras personas, y a 
comprender el comportamiento y las rela-
ciones interpersonales que ocurren en las 
organizaciones.
Ustedes deberán ser capaces de 
“mirar” para determinada situación, para 
determinada persona o para determinada 
interacción personal y comprender lo que 
está ocurriendo, percibir cuáles son las po-
sibles razones y motivos, estén ellas claras 
o no. Toda esta comprensión es el primer 
paso para desarrollar la capacidad de diri-
gir personas y, principalmente, dirigirse a 
sí mismo.
PERSONALIDAD, 
COMPORTAMIENTO Y 
ACTITUDES
Empezaremos nuestro estudio por 
la personalidad. Existen muchas y muchas 
teorías que estudian la personalidad, las 
definiciones de personalidad, las actitudes 
y los comportamientos. Todas están correc-
tas, todas se complementan. Necesitamos 
comprender estos conceptos, ahora, al inicio 
de nuestra asignatura, para después com-
prender el resto, pues ellos son conceptos 
básicos.
Estaremos, todo el tiempo, hablando 
de desarrollo de competencias y habilidades, 
de autodesarrollo. Por lo tanto, estaremos, 
indudablemente, hablando de cambios, de 
nuestras capacidades de cambiar “cosas”, 
y de las dificultades y desafíos de hacer 
cambios en nosotros mismos. Cuando ha-
blamos de cambios, es necesario discutir y 
entender bien los tres conceptos: persona-
lidad, actitudes y comportamientos, pues es 
importante distinguir cuando los cambios 
ocurren en los comportamientos o en las 
actitudes de las personas.
Podemos definir personalidad como 
“el conjunto peculiar y duradero de ca-
racterísticas de una persona, que puede 
manifestarse de maneras diferentes, en si-
tuaciones diferentes” (Schultz & Schultz, 
2002). También puede ser entendida como 
el conjunto de aspectos internos y externos 
peculiares, relativamente permanentes, del 
Cambiar significa salir de 
una posición o de un lugar, 
en el cual estamos, e ir para 
otro lugar o posición. Exige 
movimiento, disposición 
y ganas. Salir de donde 
estamos para ir a otro lugar.
17GESTIÓN DE PERSONAS
carácter de una persona que influyen en su 
comportamiento en situaciones diferentes. 
Estas características se van desarrollando a 
lo largo de la historia de vida de una perso-
na. Por lo tanto, la personalidad, que es el 
fruto de una larga historia de vida de una 
persona, es algo estable, no suele cambiar. 
Cambiar significa salir de una posición o 
de un lugar, en el cual estamos, e ir para 
otro lugar o posición. Exige movimiento, 
disposición y ganas. Salir de donde estamos 
para ir a otro lugar. Los cambios ocurren 
a nivel de actitud y de comportamientos.
La personalidad es responsable por 
las diferencias, interindividuales, que en-
contramos entre los seres humanos. Nunca 
encontraremos dos personas iguales, porque 
nunca habrá dos personas con la misma 
personalidad. La personalidad es la que da 
el “colorido” único para cada ser humano, la 
manera de ser de cada persona, que no debe 
ser copiado. ¡Siempre comprenderla como 
resultado de su historia de vida! ¡Ahora, 
antes de continuar, hagamos una reflexión 
importante!
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
A lo largo de toda nuestra asignatura 
estaremos hablando, estudiando y reflexio-
nando sobre una cuestión paradoxal, o sea, 
que puede parecer ambigua, contradictoria 
y que merece toda nuestra atención: cambio 
x estabilidad. Cuando decimos que nuestra 
personalidad es algo estable, algo construido 
a lo largo del tiempo, durante los primeros 
años de nuestra vida, conectado a nuestro 
pasado, estamos diciendo que tendemos a 
tener estabilidad en nuestros comporta-
mientos y actitudes, en nuestra manera de 
“funcionar” en la vida, en nuestra manera de 
ser y de actuar ante loseventos que ocurren 
a nuestro alrededor. Tendemos a ser siempre 
los mismos, a no cambiar, a tener un patrón 
que es típico y arraigado en nosotros. Como 
si fuéramos una construcción de nuestro 
pasado. Estamos moldeados, construidos 
de determinada manera y así seremos a lo 
largo de la vida, con el pasar de los años. 
¡Cambiar no combina con todo ese enten-
dimiento del concepto de personalidad!
18GESTIÓN DE PERSONAS
Por otro lado, estaremos comentando 
mucho sobre cambios, sobre autodesarrollo, 
sobre desarrollo de habilidades compor-
tamentales. ¿Serán contradictorias estas 
ideas? ¡No lo son! ¡Y eso ustedes necesitan 
entender bien! El hecho de que la personali-
dad es algo estable, construido durante años 
en la infancia de las personas no impide que 
ocurran cambios. Los cambios ocurrirán en 
los comportamientos y en las actitudes. La 
idea de personalidad significa la ocurrencia 
de un patrón de comportamiento.
Pero, los patrones pueden y deben 
ser alterados. ¡La idea de personalidad no 
debe funcionar como algo determinado, 
como un destino! “Soy hecho así y no hay 
nada que hacer” Nunca podemos concordar 
con esa frase, dicha por muchas personas 
y que, ciertamente, ya escucharon. Toda 
la propuesta de la Psicología Positiva, so-
bre la cual ya hablamos, se basa en la po-
tencialidad del ser humano de, siempre 
y continuamente, desarrollar los mejores 
aspectos de su personalidad, evolucionar, 
transformarse, y desarrollar nuevas habi-
lidades, con la finalidad de, cada vez más, 
alcanzar su bienestar. En esta perspectiva, 
el determinismo que puede acompañar la 
idea de personalidad, será sustituido por el 
optimismo, del siempre posible cambio. Es 
por eso que estamos aquí estudiando todos 
estos conceptos. Comprender el pasado, 
las causas, las determinaciones, para poder 
cambiarlos. Ésta es la lógica del entendi-
miento que debemos tener.
Recordando a nuestro Sol al 
otro lado de la vereda, estar en 
el lado del sol será comprender 
el pasado para poder cambiarlo. 
Debemos comprender cómo 
funciona y de dónde vienen nuestros 
comportamientos y actitudes para, 
en seguida, poder modificarlos para 
mejor, para nuestro desarrollo 
personal y, consecuentemente, de los 
ambientes por donde circulamos.
“Cuando el dolor de no 
estar viviendo sea mayor 
que el miedo al cambio, 
la persona cambia.”
Sigmund Freud
19GESTIÓN DE PERSONAS
Después de esta reflexión, que nece-
sitará acompañarnos durante toda nuestra 
asignatura, volvamos a nuestros conceptos. 
Ahora hablaremos sobre comportamientos. 
¿Qué es comportamiento, entonces?
El comportamiento puede ser defi-
nido como todo lo que una persona hace, 
sus acciones y reacciones. Son ejemplos de 
comportamientos: sentar, escribir, estudiar, 
mirar, comer, oler, sentir, pensar, caminar, 
cocinar, en fin, todo lo que hacemos, que 
puede ser visto o no por otra persona.
Paren de leer, en este instante, y 
piensen: ¿Se están comportando? Cuan-
do preguntamos esto, ¿Si alguien se está 
comportando?, normalmente tenemos en 
mente la idea de evaluar el comportamien-
to de la persona, en lo que se refiere a la 
manera correcta o equivocada, si está “bien 
comportada”, si está obedeciendo alguna 
regla o norma. Comportarse, para el sen-
tido común, significa “comportarse bien”, 
portarse adecuadamente en determinado 
contexto. ¡Pero, no! Nosotros estamos siem-
pre comportándonos.
En este momento, ustedes están 
comportándose porque están sentados, 
están leyendo, están rascándose la cabeza 
talvez, están mirando, en fin, haciendo ac-
ciones, ejecutando acciones. Todo lo que 
hacemos es nuestro comportamiento.
Nuestros comportamientos pue-
den estar siempre acompañados por un 
pensamiento y por una emoción, forman-
do un trío que “siempre anda junto”. En 
cada comportamiento, estamos viviendo 
una emoción, y teniendo un pensamien-
to. Puede parecer que no, porque muchas 
veces, o en la mayoría de las veces, estos 
dos elementos del trío – la emoción y el 
comportamiento – son inconscientes, en 
el sentido de ser desconocidos para noso-
tros. Entonces, llamamos de actitudes al 
conjunto de comportamiento, emoción y 
pensamiento. Actitud es el comportamiento 
acompañado de deseos y de ideas.
Actitud es mucho más que actuar, 
significa actuar conscientemente y con una 
emoción. Puede ser entendida como algo 
“mayor”, más profundo que el comporta-
miento.
Dentro de la perspectiva que nos 
interesa aquí, que es aprender nuevas ha-
bilidades comportamentales y, por lo tanto, 
cambiar, esta distinción se queda funda-
mental. Una persona cambia cuando cambia 
sus comportamientos, pero también sus 
actitudes. Cambios de comportamiento 
pueden ser fáciles, pero no son resistentes 
al tiempo y no pueden ser generalizables 
para todos los contextos de la vida de una 
persona. Los cambios de actitudes son más 
duraderos, consistentes a lo largo del tiem-
po y a lo largo de los ambientes, son más 
importantes porque acarrean un cambio 
legítimo en la persona. Por lo tanto, cuando 
queremos cambiar, cambiar verdaderamen-
te, debemos cambiar nuestras actitudes. 
Aprender nuevas habilidades comporta-
mentales, como en el caso de nuestra asig-
natura, significa cambiar nuestras actitudes.
¿Entendieron la diferencia?
20GESTIÓN DE PERSONAS
Ejemplo
Vamos a un ejemplo que puede ayu-
darnos en el entendimiento de la diferencia 
entre comportamiento y actitud. Digamos 
que ustedes sean gestores de determina-
do sector de una organización y tienen 
un empleado, que es su subordinado, que 
siempre llega atrasado al trabajo, ocasiona-
do trastornos en la ejecución de las tareas 
del sector. Después de sucesivos atrasos, 
ustedes deciden llamarlo para conversar, 
alertándolo sobre su comportamiento 
inadecuado de llegar atrasado, sobre los 
problemas causados. Lo alertan sobre la 
posibilidad de recibir una advertencia, y le 
piden que eso no se repita más. Después 
del día de esta conversación, el referido 
empleado no se atrasa, llega a la hora cierta 
por algunos días. Podemos suponer que 
hubo un cambio de comportamiento por 
parte de él. El comportamiento de atraso 
fue sustituido por el comportamiento de la 
puntualidad en el trabajo. Pero, ¿Cuál será 
la sorpresa, después de dos o tres días? Él 
vuelve al antiguo comportamiento, vuelve 
a atrasarse. Será necesario tener una nueva 
charla, un cambio en el abordaje con él, 
pues podemos presuponer que la primera 
charla provocó solamente un cambio de 
comportamiento en el funcionario, y no 
un cambio de actitud. Podemos presuponer 
que él cambió sólo, superficialmente, su 
comportamiento para atender una orden o 
un pedido suyo, por miedo de castigos, pero 
no hubo un legítimo cambio en su interior. 
Si hubiera habido un cambio de actitud, él 
permanecería siendo puntual porque ten-
dría ganas de ser puntual y comprendería el 
porqué. Habría cambiado sus emociones y 
sus pensamientos. Podemos presuponer que 
él se comportó, puntualmente, por algunos 
días, pero no entendió la real necesidad de 
ser puntual, y, sus deseos no eran esos. La 
puntualidad, como resultado de un cambio 
legítimo de comportamiento, sería resultado 
de emociones y pensamientos de puntua-
lidad, y sería duradera.
21GESTIÓN DE PERSONAS
Esperamos que este ejemplo sencillo 
les haya ayudado a comprender la dife-
rencia entre los posibles tipos de cambios 
que pueden ocurrir en el comportamiento 
humano, y a entender los cambios deseables, 
los cuales ayudan en el desarrollo de nuevas 
competencias. Éstos son los cambios de ac-
titudes. Recuerden, el Sol al otro lado de la 
vereda. ¡Cambiarse para el Sol al otro lado 
de la vereda, significa cambiar de actitud 
ante las circunstancias de la vida!
Anteriormente, en nuestro texto, 
mientras explicábamos la diferencia entre 
personalidad, actitudes y comportamien-
tos, trajimos para nuestro estudio algunos 
conceptos nuevos. Luego, los veremos nue-
vamente.
Dijimos que algunas veces no cono-
cemos algunos de nuestros pensamientos y 
de nuestras emociones. Que pensamientos,ideas y emociones pueden estar inconscien-
tes. Ésta es una idea importante que debe 
ser bien entendida, cuando hablamos sobre 
comportamiento humano. 
Gran parte de nuestro mundo inte-
rior, de aquello que compone nuestra per-
sonalidad, son causas internas de nuestros 
comportamientos y actitudes inconscientes, 
lo que significa decir que está “escondido” de 
nosotros mismos, que está lejos del acceso 
inmediato de nuestra atención, de nuestra 
consciencia. Existe “un mundo” dentro de 
nosotros donde no tenemos acceso inme-
diato, porque está inconsciente, es desco-
nocido para nosotros. Buenos ejemplos, de 
esto, son todos los aspectos que componen 
nuestra personalidad, los pensamientos que 
acompañan nuestras acciones, y nuestras 
emociones. Si alguien les pregunta ahora 
por qué escogieron este curso superior que 
están haciendo, ustedes pueden citar varios 
motivos para la elección. Pero, ciertamente, 
existen otros motivos, inconscientes, a los 
cuales ustedes no tengan acceso inmediato 
con su atención y que determinaron, de 
manera bien importante, su elección.
Además de ese sentido de desconoci-
do, el término inconsciente puede referirse 
a “un lugar” que está dentro de nosotros, 
una parte de nuestra personalidad llama-
da inconsciente. Esta parte inconsciente 
de nuestra personalidad, que es llamada, 
también, ID, compone aquello que la teoría 
psicoanalítica freudiana llama personalidad. 
Para esta teoría, que nos sirve mucho para 
alcanzar un entendimiento profundo sobre 
nuestro comportamiento, nuestra persona-
lidad, está compuesta por tres partes: id, 
ego y superego (Schultz & Schultz, 2002). 
Entenderemos, un poco más, sobre esta 
teoría psicoanalítica de la personalidad. 
Ella nos ayudará a comprender las razones 
“escondidas” de nuestros comportamientos. 
Y comprender las razones escondidas de 
nuestros comportamientos nos dará subsi-
dios para, posteriormente, poder cambiar-
los. Por lo tanto, esta teoría, que es una de 
las varias teorías sobre personalidad que 
existen, merece nuestra atención.
22GESTIÓN DE PERSONAS
Estructura de la Personalidad, 
de acuerdo con la Teoría 
Psicoanalítica
De acuerdo con la teoría psicoanalí-
tica de la personalidad (Schultz & Schultz, 
2002), nuestra personalidad está compuesta 
de la siguiente manera.
Describiremos y entenderemos cada 
una de estas partes. Pero antes, haremos 
algunas consideraciones importantes para 
comprender la formación de la personali-
dad. Es importante destacar que, de estas 
tres partes, en tesis, la única, que está pre-
sente cuando nascemos es el ID. El ego y 
el superego son resultado de una “construc-
ción” a lo largo de los primeros años de la 
infancia. Esta construcción o formación 
ocurre durante, a través y dependiendo de 
las relaciones interpersonales que el niño 
establece con los adultos que lo cuidan. 
Decimos, normalmente, que las relaciones 
que los padres establecen con el niño son 
las que “forman” su personalidad. 
Es importante destacar aquí, que, 
cuando hablamos sobre padres, no nos 
estamos refiriendo necesariamente a los 
padres biológicos. Cuando hablamos sobre 
términos de estructuración de la personali-
dad, el término “padres” se refiere a aquellas 
personas que establecen relaciones inter-
personales y que crean vínculos afectivos 
con el niño, que son significativas para su 
socialización y educación, de manera ge-
neral. Pueden ser los padres biológicos, los 
padres adoptivos, otros parientes, o cual-
quier otra persona, sin vínculo biológico 
con él, pero que sea importante a lo longo 
de su infancia.
ID: El id (también llamado incons-
ciente) es una parte inconsciente de nuestra 
personalidad. Es la única parte que nace con 
nosotros, por lo tanto, es innato. El id es 
Teoría Psicoanalítica de la Personalidad
Fonte: Igor G. Zattera (2016)
23GESTIÓN DE PERSONAS
el depósito de nuestros instintos, contiene 
nuestro instinto de vida y nuestro instin-
to de muerte y sus respectivas energías, 
llamadas libido y agresividad. Funciona 
como un depósito de energía psíquica y 
funciona, de acuerdo, con el llamado prin-
cipio del placer. Esto quiere decir que el 
id “nos empuja” para buscar la satisfacción 
de nuestras energías instintivas. No tiene 
noción de la realidad y funciona como un 
bebé llorón que desea que todos sus deseos 
sean satisfechos inmediatamente. No sabe 
esperar, no tolera frustraciones. Es la par-
te instintiva de nuestra personalidad, que 
quiere solamente gratificación y placer, no 
lleva en consideración el mundo real, las 
otras personas o la moralidad. Como de-
cimos, en el lenguaje de sentido común, el 
id es nuestro lado “animal”, nuestro lado B, 
amoral e instintivo. Allí, también, quedan 
almacenadas nuestras memorias infantiles, 
experiencias que vamos “olvidando” a lo lar-
go de la vida. En realidad, nada es olvidado. 
Todo va para ese depósito de emociones e 
instintos llamado inconsciente.
Superego: el superego es el enemigo 
número uno del id. También inconsciente 
y funcionado como una barrera represora 
de los instintos del id. El superego es la 
parte de nuestra personalidad que funciona 
como una barrera, una censura interna para 
las satisfacciones impiedosas del id. Es el 
responsable por nuestros frenos morales, 
por nuestros límites, por el control interno 
de nuestros deseos instintivos. El superego 
no nace con nosotros, él es una parte de la 
personalidad desarrollada a través de la asi-
milación, por parte del niño, de los límites 
y órdenes que recibe de los adultos respon-
sables por su socialización y educación. Los 
sentimientos de remordimientos, de culpa, 
de “peso en la consciencia” cuando hacemos 
algo que puede ser juzgado o considerado 
errado, son frutos del superego.
Entonces, el superego es nuestro lí-
mite interno, nuestra ley, nuestra norma, 
que cargamos dentro de nosotros para li-
mitar y controlar nuestro comportamiento. 
Si no tuviéramos superego, actuaríamos con 
base en el principio del placer, solamente, 
o sea, seríamos esclavos de nuestros deseos 
instintivos. Todos nuestros comportamien-
tos serían para buscar placer y evitar sufri-
miento, sin importar las consecuencias que 
ellos tendrían en el mundo real a nuestro 
alrededor.
Esta parte, responsable por nuestra 
censura moral, difiere de intensidad en cada 
persona. Algunos sujetos tienen un supe-
rego más rígido, casi como se estuviesen 
cargando un “tirano” dentro de sí, que los 
castiga y que les hace despertar intensos 
sentimientos de culpa y de remordimien-
to ante el menor pensamiento, fantasía o 
acto que tenga por objetivo satisfacer algún 
deseo instintivo. Otras personas, a su vez, 
presentan un superego más tenue, menos 
severo, que no las castiga tanto ante sus 
deseos instintivos. Estas diferencias en la 
severidad del superego provocan algunas 
de las diferencias entre las personas, de-
jándolas más o menos controladas, más o 
menos severas para consigo mismas o con 
los otros. Además de eso, esta diferencia de 
severidad del superego, también, responde 
por las diferencias de comportamientos, 
El superego posee una parte 
inconsciente y una parte 
preconsciente, que quiere decir, 
fácilmente, nuestra tensión.
24GESTIÓN DE PERSONAS
más o menos audaces, más o menos arries-
gados que podemos encontrar en las per-
sonas. Cuanto más severo sea el superego, 
más controlada, menos arriesgada y menos 
audaz será la persona.
¿De dónde viene esta diferencia del 
superego en las personas? ¿Por qué él es 
tan severo en algunas y tan permisivo en 
otras? Una de las principales causas de es-
tas diferencias es lo que llamamos prácti-
cas educativas parentales (Bee, 1997). Las 
prácticas educativas parentales son todos 
los comportamientos que los adultos, que 
educan a un niño, tienen con relación a él. 
Son las acciones que, los que educan, tienen, 
y la manera de relacionarse con el niño, en 
el intuito de socializarlo y enseñarle los 
comportamientos adecuados, a lo largo de 
su desarrollo.
Cuando los adultos educan a un niño,utilizan acciones más enérgicas, autoritarias, 
con amenazas y castigos, castigándolo física 
y psicológicamente ante sus desobediencias, 
éstas acciones que, a su vez, son llamadas 
prácticas parentales autoritarias, se trans-
forman en una probable estructuración de 
un superego más severo y rígido.
Ocurre como si la autoridad punitiva 
y la severidad de los adultos se transforma-
sen en una autoridad muy severa “dentro 
de la personalidad”. Por otro lado, si las 
prácticas parentales son menos severas, más 
amenas, más calurosas y más permisivas 
con los comportamientos y desobediencias 
del niño, su superego no será tan severo. 
Así, como los adultos eran más condescen-
dientes con sus travesuras en la infancia, él 
será más condescendiente consigo mismo 
cuando sea adulto.
Si ustedes no tuvieran superego, a la 
menor señal de algún deseo, o del surgi-
miento de algo más placentero para hacer, 
abandonarían esta lectura, se levantarían del 
lugar donde están e irían a hacer algo que 
les trajera alguna sensación más placentera 
que leer y estudiar. Ustedes no necesitan 
que alguien les diga que deben quedarse 
ahí leyendo y estudiando hasta el final de 
la tarea. Ustedes saben y sienten que, eso, 
es lo correcto a ser hecho. Eso es el resul-
tado de su autocontrol interno, efecto de 
su superego.
Ego. Finalmente tenemos el ego, 
la parte más superficial de la personali-
dad, que mantiene nuestro contacto con la 
realidad. Podemos definir el ego como el 
mediador entre los deseos instintivos del 
id, las demandas represivas del superego 
y las demandas del mundo externo. Vean 
que el ego, que también es desarrollado a 
lo largo de las experiencias de vida, posee 
muchos “señores” a quien servir, con quien 
negociar, y a quien atender. El ego debe 
siempre mantener el equilibrio entre todos 
los deseos internos advenidos del id y del 
superego, y el mundo real, que está fuera 
de la persona. Sin embargo, él necesita ser 
fuerte, para conseguir realizar todas estas 
tareas y mantener a la persona en contacto 
con la realidad. El ego no puede impedir, 
completamente, los deseos del id, él debe 
atenderlos llevando en consideración las 
limitaciones de la realidad y extraer su ener-
gía y fuerza de él.
Después de estas consideraciones, 
podemos percibir que nuestra personali-
dad es prácticamente un ring de una lucha 
constante. Las tres partes: id, ego y supe-
rego, están constantemente en conflicto, 
25GESTIÓN DE PERSONAS
luchando por intereses antagónicos, con 
deseos opuestos, y, mantener este equilibrio 
constante no es una tarea fácil. El ego ne-
cesita ser capaz de comprender y atender a 
todos y, aún más, adecuarse a las presiones 
externas venidas de los ambientes.
Vamos a usar un ejemplo lúdico para 
ilustrar esta constante lucha que se traba 
en nuestro interior. Digamos que ustedes 
están al aire libre, en la orilla de precipicio, 
en un paisaje increíblemente lindo. Sienten 
un deseo loco de saltar para experimen-
tar una sensación nunca conocida antes. 
Imaginen, ustedes, con los pies bien en la 
orilla del precipicio, mirando para abajo. 
En este exacto momento, cada una de las 
partes les dice algo diferente: el id grita 
entusiasmado ¡“anden, tírense, será óptimo, 
sentirán un placer increíble”! El superego, 
aterrorizado, y afirmando un látigo en las 
manos, les mira severamente y dice con voz 
grave y firme: “ ¡De ninguna manera, no 
hagan eso, o serán severamente castigados! 
¡No se arriesguen a ceder a los deseos de 
aquel loco!” Y, para resolver eso, llega el ego, 
con su racionalidad y paciencia y propone: 
“entonces, quien sabe vamos a buscar un 
paracaídas para poder saltar, para disfrutar 
del placer, pero sin tantos riesgos”.
¿Comprendieron cómo funciona 
el conflicto?
¡HORA DE PARAR Y PENSAR! 
Ahora, para ejercitar mentalmente 
esta comprensión sobre el llamado conflicto 
psíquico que es natural e inherente a nuestra 
personalidad, intenten imaginar o recordar 
una situación vivida por ustedes, en la cual 
hayan probado o sentido, estas diferentes 
fuerzas actuando en sí. Un deseo muy gran-
de de hacer algo extremamente placente-
ro, una censura interna o remordimiento 
diciéndoles que no lo hagan, y la solución 
mediadora, encontrada por ustedes, para 
salir de esa situación de conflicto. Si prestan 
atención en sí mismos, y se concentran, 
encontrarán muchos y muchos ejemplos 
de eso en su cotidiano.
26GESTIÓN DE PERSONAS
Vivimos, todo el tiempo, en con-
flicto y la manera como lidiamos con esos 
conflictos inconscientes es crucial para el 
desarrollo de nuestras habilidades com-
portamentales, para la comprensión del 
comportamiento de los otros, y del propio. 
Cada vez que miramos para una persona, 
no podemos olvidarnos de que ella está 
viviendo una batalla interna, mismo sin 
saber, y que sus comportamientos y ac-
titudes exprimen esta batalla. Vean que, 
conocer estas cuestiones sobre el conflicto 
de las partes de nuestra personalidad debe 
ayudarnos a entender mejor nuestro pro-
pio comportamiento y comprender, de una 
manera más generosa, los comportamientos 
ajenos, sin juicios previos.
Cada uno vive y lucha como puede 
y resuelve esta batalla interna de su perso-
nalidad de la mejor manera que consigue.
Es importante destacar que en esta 
batalla el papel del ego y de su capacidad de 
lidiar con todas las demandas, advenidas de 
dentro y de fuera es esencial. Las personas 
necesitan desarrollar aquello que llamamos 
ego fuerte, robusto, resistente. Que no se 
acobarde ante los deseos instintivos del id, 
que no se deje dominar por la censura y 
culpa causadas por el superego, y que no se 
preocupe solamente en atender las deman-
das y patrones de la realidad externa de la 
persona. Él necesita ser capaz de atender, 
de forma eficaz, todos estos deseos juntos, 
ser un negociador, un mediador, utilizar la 
energía del id en favor de la productividad. 
De la energía del id el ego debe extraer su 
fuerza máxima para producir, vivir, estudiar, 
amar, en fin, vivir. El id funciona como una 
fuente de energía, que necesita ser bien 
utilizada por el ego. Por lo tanto, el ego 
no debe amedrentarse ante el id, pero, sí, 
saber extraer lo mejor de nuestros deseos 
instintivos.
Anteriormente, cuando hablamos 
del superego, hablamos sobre su origen. Y 
el ego, ¿De dónde viene? ¿Cómo se forma? 
Antes de hablar sobre eso, vamos para otra 
reflexión importante, que puede ayudarlos 
a entender todo lo que estamos estudiando 
aquí.
Cuando hablamos de desarrollo hu-
mano, de manera general, o sea, cuando es-
tamos dialogando sobre el largo y continuo 
proceso por el cual, una persona, desde su 
nacimiento, hasta su muerte, se desarro-
lla, madura su cuerpo y perfecciona sus 
aptitudes físicas, emocionales, sociales e 
intelectuales (Bee, 1997), estamos remi-
tiéndonos a algo que ocurre de fuera para 
dentro. El proceso de desarrollo requiere 
colocar cosas que “estaban fuera de la per-
sona para dentro”. Cuando proferimos el 
desarrollo de la personalidad, esto es aún 
más relevante. Bueno, ¿Qué es eso? ¿Qué 
es ese proceso de “colocar para dentro lo 
que está fuera? Ese proceso de desarrollo, 
de evolución del ser humano ocurre a través 
de dos mecanismos psicológicos o mentales 
llamados de internalización e identificación. 
A través de ellos, colocamos para dentro 
de nosotros, todo lo que ocurre desde los 
primeros meses de vida; cosas, personas, 
eventos que están en el ambiente, fuera de 
nuestro cuerpo y de nuestra mente.
Veamos dos ejemplos que nos ayu-
darán a entender esto. Normalmente deci-
mos, en el sentido común que, una persona 
adulta sólo sabrá amar si fue un niño amado 
durante su infancia. El amor de los padres 
27GESTIÓN DE PERSONAS
(que está fuera de él) pasa para dentro de 
él, a través de los mecanismos citados, él 
guarda ese amor dentro de sí, el cual pasa 
a formar parte de él, y, posteriormente, co-
locará, nuevamente, ese amor para fuera en 
sus relaciones interpersonales.
Otro ejemplo es aquel que describi-
mos antes,cuando explicamos la formación 
del superego. ¿Recuerdan? Hablamos que 
la autoridad, las puniciones que son hechas 
por los padres (que están fuera del niño) 
son internalizados formando el superego. 
Cuando él está formado, la autoridad y 
la punición están dentro del niño (en el 
superego). Por supuesto, que todos estos 
procesos ocurren inconscientemente, lejos 
de la consciencia del niño o adulto, pero es 
así que las cosas internas, nuestro mundo 
interior, nuestra personalidad “va creando 
cuerpo” y existiendo.
Bueno, en la formación del ego ocu-
rre la misma cosa. Él no nace con nosotros, 
es formado a lo largo de la vida a través de 
las relaciones interpersonales que el niño y, 
después, el adulto, establecen con las per-
sonas que están a su alrededor, y que son 
significativas para su vida. El ego es como 
un mosaico, formado por las relaciones in-
terpersonales que vamos estableciendo des-
de nuestro nacimiento. Cada relación que 
es importante es “colocada para dentro” a 
través de la internalización e identificación, 
y pasa a componer este ego.
El ego es la suma de todas nuestras 
relaciones interpersonales. Pero, no es cual-
quier relación interpersonal que construye 
el ego. Solamente aquellas relaciones que 
traen en sí aquello que llamamos de vínculo 
afectivo. Dicho de otra manera, podemos 
decir que nuestro ego está formado por los 
vínculos afectivos que vamos teniendo a lo 
largo de la vida.
 Pero, ¿Cuál es la diferencia entre 
relación interpersonal y vínculo afectivo? 
¡Vamos a los ejemplos! ¡Presten atención, 
esto es muy importante!
28GESTIÓN DE PERSONAS
VS
Si ustedes están dentro de un ascensor o en una fila cualquiera y 
empiezan a interactuar con las personas, podrán hasta establecer una 
relación interpersonal con ellas. Ustedes conversarán, sonreirán, harán 
gestos, en fin, interactuarán con estas personas que, antes de aquel mo-
mento, ustedes desconocían. Después que ustedes salgan del ascensor 
o de la fila, la relación terminará y, probablemente, estas personas no 
serán más significativas en sus vidas. Generalmente ocurre eso. Ustedes 
no formaron vínculos afectivos con ellas, solamente tuvieron una rela-
ción interpersonal. No establecieron una relación de afecto, a principio, 
ustedes no tienen ningún afecto por aquellas personas del ascensor o de 
la fila, ellas no despertarán ninguna emoción en ustedes.
Entonces, el vínculo afectivo es algo mayor, más profundo, más 
significativo que una relación interpersonal. Podemos tener relaciones 
personales que no tienen, no generan, no son acompañadas por vínculos 
afectivos. Establecer vínculo afectivo con alguien es conectarse, afecti-
vamente, con alguien, y vivir un cambio de afectos, de emociones, tanto 
positivas como negativas. Vincularse afectivamente con alguien signi-
fica que esa persona pasará a ser importante para ustedes. Ella pasará a 
formar parte de su ego, será significativa para ustedes. Relaciones con 
vínculos afectivos, como el propio nombre lo dice, son llenas de afecto, de 
emociones calurosas. Son conexiones afectivas, hilos de afecto que unen 
a las personas unas con las otras, de manera que establezcan cambios 
satisfactorios. Tienden a ser más duraderas y son, porque son “colocadas 
para dentro de la persona”, más importantes e impactantes para la vida. 
Es como si nuestro ego cargase en sí todas las personas con las cuales 
establecemos vínculos afectivos desde nuestro nacimiento.
29GESTIÓN DE PERSONAS
Entonces, ¿De qué manera nuestro 
ego es importante?Recordando que él está 
formado por los vínculos afectivos que es-
tablecemos a lo largo de la vida. Y, en esa 
formación, los vínculos afectivos iniciales, 
que establecemos durante los primeros años 
de vida, son los más importantes. Volvere-
mos a hablar de eso más adelante, cuando 
entremos en el asunto de las fases del de-
sarrollo de la personalidad. 
Mientras más satisfactorios sean los 
vínculos afectivos que un niño establezca 
en la infancia, más fuerte y robusto será su 
ego y, tendrá más fuerza para lidiar con las 
demandas internas y del ambiente externo. 
Pero, ¿Qué son vínculos satisfactorios en la 
infancia? ¿Qué tipo de vínculo entre niño y 
adultos consigue formar un ego saludable, 
fuerte y robusto? Son los vínculos verda-
deramente legítimos. Aquellos que ocurren 
entre el niño y los adultos que lo rodean, 
con las siguientes características: respeto 
por las necesidades del niño, demostra-
ciones verdaderas y naturales de afectos, 
y constancia. En resumen, vínculos que le 
hagan al niño sentirse respetado, aceptado, 
amado y en seguridad.
También podemos recordar del Sol 
al otro lado de la vereda. Las personas que 
están en el Sol al otro lado de la vereda, nor-
malmente, tienen un ego fuerte. Resultado 
de un buen desarrollo de la personalidad o 
de un proceso de autodesarrollo. A ellas les 
gusta establecer vínculos afectivos con las 
otras personas, se sienten bien vinculándose 
afectivamente con los otros, saben y les 
gusta demostrar sus afectos, y eso las deja 
muy carismáticas.
Fíjense que, a lo largo de nuestra vida, 
se puede establecer un círculo virtuoso o 
vicioso, en términos de relaciones interper-
sonales. Probablemente ellas tuvieron, en su 
infancia, algún tipo de relación interperso-
nal muy satisfactoria, cargada de vínculos 
afectivos, que construyeron un ego fuerte 
y saludable. A ese ego fuerte, a su vez, en 
la edad adulta, le gusta y busca establecer 
vínculos afectivos con las personas, con 
las cuales interactúa, lo que refuerza las 
características positivas del ego, y dejan el 
ambiente de la persona mucho mejor. Así, 
todos queremos y necesitamos vincularnos 
afectivamente con los otros. 
Las personas que tienen un ego frá-
gil, poco apto para lidiar con sus conflictos 
internos y con las presiones del ambiente 
externo, probablemente sean el resultado 
de historias de vida marcadas por relaciones 
interpersonales sin vínculos afectivos, poco 
afectivos o fríos. Y, a su vez, cuando sean 
adultos, tenderán a repetir este patrón de 
relaciones interpersonales frías, distantes, 
sin afecto, justamente, porque no vivieron 
eso. Pero nada, como ya dijimos anterior-
mente, que no pueda ser alterado.
Si quieren estudiar más sobre estos 
conceptos, deben buscar algún 
libro básico sobre Psicología y sus 
corrientes teóricas, o sobre teorías 
de la personalidad. Les aconsejo el 
libro clásico, Historia de la Psicología 
Moderna, de Schultz e Schultz, en 
cualquier edición.
30GESTIÓN DE PERSONAS
Fases del desarrollo de la 
personalidad y trazos de 
personalidad.
Después de los conceptos de com-
portamiento, actitudes y personalidad, es 
importante que estudiemos más detalla-
damente las fases del desarrollo de esta 
personalidad. Dijimos que este desarrollo 
es una especie de construcción, que ocu-
rre en etapas sucesivas durante las nuevas 
adquisiciones que van ocurriendo, nuevos 
procesos de internalización e identifica-
ción. Las etapas que veremos ahora, están 
descritas por la teoría psicoanalítica del 
desarrollo de la personalidad (Schultz & 
Schultz, 2002).
Son consideradas etapas universales, 
lo que quiere decir que, con algunas varia-
ciones, todos los niños, de todas las culturas, 
pasan por ellas a lo largo de su infancia. 
Las etapas acompañan la edad cronoló-
gica, conteniendo pequeñas variaciones, 
que pueden estar relacionadas a los tipos 
de ambientes en que el niño está sometido. 
Lo importante es entender lo que cada 
etapa agrega en términos de formación de 
la personalidad, para que podamos pro-
fundizar nuestro entendimiento sobre el 
comportamiento humano.
En cada fase, o etapa, el niño tiene 
tareas para cumplir, demandas internas con 
las cuales tiene que aprender a lidiar, deseos 
que buscan satisfacción, demandas de su 
ambiente externo que lo presionan, y debe 
desarrollar determinadas características que 
la acompañarán por el resto de la vida.
En cada fase, él aprenderá, convivien-
do, interactuando y vinculándose con los 
adultosque están a su alrededor, un modelo, 
un patrón de relación social y afectiva, que 
tiende a cristalizarse y a formar parte de su 
perfil de personalidad, cuando llegue a la 
fase adulta. Es importante decir que, cuando 
hablamos de desarrollo humano, necesita-
mos entender que es un proceso continuo 
de desarrollo de los varios aspectos del ser 
humano: aspectos físicos, aspectos cogni-
tivos, aspectos sociales, aspectos afectivos. 
Aquí enfatizaremos el desarrollo afectivo 
y social porque será él que marcará la ma-
nera como las personas se comportarán en 
interacción con las otras, y la manera como 
podrán modificar su personalidad, actitudes 
y comportamientos en la vida adulta.
Las fases del desarrollo de la perso-
nalidad son llamadas, dentro del contexto 
de la teoría psicoanalítica, fases o etapas 
psicosexuales del desarrollo de la perso-
nalidad (Schultz & Schultz, 2002). Ellos 
tienen este nombre porque son una sucesión 
de fases, siendo que en cada una la energía 
instintiva del niño está “conectada” a un área 
de su cuerpo, que pasa a funcionar como una 
verdadera zona erógena, y que “comanda” 
todas sus relaciones interpersonales. Vemos, 
por lo tanto, que la cuestión de la sexualidad 
(no del sexo), es una cuestión importante 
para el desarrollo de la personalidad. El 
desarrollo de la personalidad es el propio 
desarrollo de la sexualidad de una persona.
Pero, atención, cuando hablamos 
de sexualidad, ¿Qué es lo que queremos 
decir?
31GESTIÓN DE PERSONAS
Sexualidad es energía. La energía vital que nos mueve, que nos 
impulsa para todas las formas de desarrollo que podemos probar 
en la vida.
En este contexto, que estamos estudiando, el desarrollo de la perso-
nalidad, a partir del punto de vista de la teoría psicoanalítica, sexualidad 
no significa actos sexuales. La sexualidad, que está presente en el ser 
humano desde nuestro nacimiento, tiene que ver con la obtención de 
un placer difuso en varias partes del cuerpo a lo largo de la vida, y con 
la constante búsqueda de placer, son impulsadas por nuestro instinto.
La sexualidad tiene que ver con placer, con impulso para la ac-
ción, con la búsqueda de varios tipos de placer, con el deseo de moverse 
de varias formas para buscar satisfacciones de varios tipos. En fin, la 
sexualidad es un término amplio, que significa el deseo de vivir, buscar 
placer y sentirse satisfecho. Podemos decir, que la sexualidad, en este 
amplio y vital sentido, tiene todo que ver con la postura de las personas 
que viven en el ¡Sol al otro lado de la vereda!
32GESTIÓN DE PERSONAS
Después de esta observación, que es 
importante para el entendimiento de este 
desarrollo de la personalidad que estamos 
estudiando, vamos a volver para las fases.
Al lado, presentamos una tabla con 
las fases psicosexuales del desarrollo de la 
personalidad y, a seguir, veremos la explica-
ción de cada una de ellas, recordando que 
lo que ocurre con la energía sexual – libido 
– es lo que comandará el surgimiento de las 
fases y la importancia que, cada una de ellas, 
tiene en la formación de las características 
de la personalidad.
Es importante, en este momento, 
como siempre, que rescatemos el propósito 
de estar estudiando las fases del desarrollo 
de la personalidad. Estamos aprendiendo 
sobre eso, para tener subsidios de com-
prensión, de una manera más profunda y 
robusta, sobre los comportamientos huma-
nos, sean los nuestros, o los de las personas 
que nos rodean. Es siempre importante 
recordar eso, para ir “formando”, en sus 
mentes, ideas coherentes y cohesivas sobre 
el entendimiento del ser humano.
Fase oral: primera fase del desarrollo, 
que va desde el nacimiento hasta el segun-
do año de vida. En esta fase, la principal 
fuente de placer de la libido del niño son las 
actividades relacionadas a su alimentación. 
Ella obtiene placer en la succión, y poste-
riormente, en las mordidas, y la sensación 
del alimento (leche) entrando por su cuerpo 
es una fuente maravillosa de placer.
El placer viene, también, de todo el 
contacto corporal que el niño tiene con la 
madre, tales como la caricia, el acurruco, el 
olor de la madre, su seguridad al ser tocado. 
Todo eso, junto con la alimentación, com-
pone el conjunto de fuentes de placer del 
niño y contribuyen para la formación del 
ego incipiente. El niño está totalmente de-
pendiente de la figura materna que lo cuida, 
Nome da Fase Idade Média Características
ORAL 0-1 Predominancia del id, siendo la boca la 
principal fuente de placer, obtenido por la 
succión.
ANAL 1-3 En función del entrenamiento de los hábitos 
de higiene, la re-gión anal pasa a ser la 
principal fuente de placer.
FÁLICA O GENITAL INFANTIL 4-5 Fase del placer con fantasías incestuosas. 
Fase del Complejo de Edipo. Formación del 
superego.
LATENCIA 5 - Pubertad Fase de sublimación de los instintos sexuales.
GENITAL ADULTA Adolescencia en 
adelante
Fase del desarrollo de la identidad sexual, 
del papel sexual y de relaciones adultas. 
Consolidación de la personalidad.
Tabla de las Fases Psicosexuales del Desarrollo de la Personalidad
Fo
nt
e:
 B
ee
 (2
00
7)
33GESTIÓN DE PERSONAS
y entre esta figura y el niño va ocurriendo 
un aprendizaje: ambos aprenden a amarse. 
Ésta será la primera relación interpersonal 
del niño, su primer vínculo afectivo, y por 
eso mismo, el más poderoso de su vida.
La manera cómo la madre consigue 
atender las necesidades del niño, que son 
solamente instintivas, será fundamental 
para el inicio de la formación de su mundo 
interior, de su ego. Será en el contexto de 
esta relación, dependiendo de lo que ocu-
rre con este dúo, que el niño aprenderá si 
el mundo es bueno o malo, si es un lugar 
satisfactorio o no para sus necesidades, si es 
seguro o peligroso. Toda esta relación oral 
y de dependencia, que es fuente de placer, 
será internalizada, “colocada para dentro”, 
empezando a formar el ego del niño.
 En esta fase el niño pequeño nece-
sita aprender a sentir que la figura mater-
na satisfará sus necesidades, que él estará 
amparado y que la madre es alguien en 
quien puede confiar, pues lo ayudará con sus 
necesidades. Los comportamientos orales 
que demostramos en la edad adulta, que nos 
dan satisfacción, tales como besar, comer o 
beber, hablar mucho, son comportamientos 
originados en esta fase de la vida, donde el 
placer provenía de actividades relacionadas 
a la boca.
Fase anal: con el crecimiento y de-
sarrollo físico, a partir del segundo año de 
vida, el niño va disminuyendo su total de-
pendencia de la figura materna. Se empieza 
a percibir como un ser separado de la madre, 
más autónomo, con las posibilidades de 
locomoción, tiene mayor independencia 
y autonomía. En esta fase, también son 
fundamentales las prácticas educativas 
parentales, relacionadas al entrenamiento 
del control de los esfínteres. Este entrena-
miento tendrá importancia fundamental 
en la continuidad de la Formación de la 
personalidad. Para esta teoría, la defecación 
trae un placer sexual para el niño.
El placer que él sentía en la fase 
anterior, al alimentarse, ahora lo siente al 
defecar y al controlar sus propios esfínteres. 
Además de eso, los productos fecales serán 
percibidos por el niño como el primer pro-
ducto que él hace y entrega al mundo, “su 
hez es algo valioso”, que él hace y entrega 
para los adultos, y espera que sea recibida 
con cuidado y cariño.
Entonces, ahora, diferente de la fase 
anterior, el niño tendrá que aprender a li-
diar con un obstáculo en la búsqueda de 
la gratificación de sus necesidades: el en-
trenamiento higiénico impuesto por sus 
padres, que no permitirá que él dé flujo a 
todos sus instintos libidinosos. Él tendrá 
que aprender a abandonar el placer anal tan 
deseado para agradar a sus padres.
Esta fase será, por lo tanto, más con-
flictiva, para todos los envueltos, que la 
anterior: niños y padres. El niño aprende 
que tiene un arma para ser usada contra los 
padres: la desobediencia a sus pedidos de 
control de la hez y de la orina. Élaprende 
que tiene el control sobre algo importante, 
su entrenamiento de higiene, y que pue-
de optar o no por actuar de acuerdo con 
las demandas de los padres. De acuerdo 
con el grado de exigencia de los padres, el 
niño aprenderá a manipularlos, pudien-
do presentar comportamientos de rabie-
ta, desobediencia, protesta, haciendo sus 
necesidades en locales y de maneras bien 
diferentes de aquellas que los padres tanto 
le piden. También podrá aprender a rete-
ner sus heces, lo que podrá ser otra técnica 
de manipulación de los adultos. Lo cierto 
es que, cuanto mayor sea la rigidez de los 
adultos con relación al entrenamiento de 
la higiene, más el niño aprenderá formas 
de combatir esta rigidez y manipular a los 
padres, pues él entiende que tiene derecho 
34GESTIÓN DE PERSONAS
a tener placer y a comandar estos aspectos 
tan importantes y recién descubiertos de 
sí mismo: sus actividades fecales.
Entonces, perciban que la relación 
de puro amor y satisfacción de la fase oral 
cede lugar a una relación conflictiva, que 
es presentada para el niño con los dramas y 
los desafíos que tendrá que enfrentar desde 
aquí en adelante: la satisfacción de sus de-
seos instintivos x la obediencia a los otros 
que están en el mundo externo.
A partir de la fase anal, el ego (que 
está aprendiendo a relacionarse y, simul-
táneamente, formándose a través de las 
interiorizaciones e identificaciones) tendrá 
que aprender a lidiar con relaciones inter-
personales más conflictivas, más frustran-
tes. Los vínculos afectivos pasan a no ser 
establecidos, solamente, en relaciones de 
amor y satisfacción, pero sí en relaciones de 
amor y odio, de gratificación y frustración.
Vean que, en esa fase ocurre un pro-
ceso largo y suave de socialización del niño, 
la cual traerá grandes cambios graduales en 
la formación de su ego. La socialización es 
un proceso continuo, en el cual, el individuo, 
a lo largo de la vida, aprende e identifica 
hábitos y valores característicos que lo ayu-
dan en el desarrollo de su personalidad y 
en la integración de su grupo, dejándolo 
sociable. Estos hábitos no son innatos.
Es importante notar que existen dife-
rentes procesos de socialización, de acuerdo 
con la sociedad que estamos insertados, 
que utilizan diferentes prácticas educativas. 
Cualquiera que sea la clase social y la reali-
dad, los procesos de socialización son muy 
diversos y pueden ocurrir entre personas 
que viven en un barrio pobre, por ejemplo, 
o entre los burgueses que viven en una gran 
capital. Pero todos estos procesos tienen un 
objetivo común: “domar” los deseos instin-
tivos del niño y enseñarle a comportarse de 
acuerdo con los parámetros de la sociedad, 
en la cual está siendo educado.
Fase Fálica o Genital Infantil: con 
su crecimiento continuo, con su entendi-
miento de la realidad siendo ampliado, el 
niño entra en la tercera fase del desarrollo. 
En esta fase, el enfoque del placer pasa de 
la región anal del cuerpo para los genitales, 
trayendo un nuevo conjunto de conflictos 
para las relaciones interpersonales del niño 
con sus padres. Nuevamente, el niño en-
contrará batallas entre la búsqueda de la 
satisfacción de sus deseos inconscientes y 
Antes de continuar las fases del 
desarrollo, ¡Haremos una pausa!
A estas alturas, ustedes deben estar 
pensando: ¡“Cuanta cosa que ocurre y pasa 
en la cabeza de un niño tan pequeño”! ¡“No 
me acuerdo de eso en mi propia infancia”! 
Es importante que recordemos que todos 
estos acontecimientos, la memoria afectiva 
de ellos, los resultados de todas estas fases 
están guardados en nuestro inconsciente. 
¿Recuerdan cuando hablamos que el in-
consciente guarda todas nuestras memorias 
infantiles? Las experiencias, emociones, 
sentimientos, afectos, los vínculos vivi-
dos a lo largo de estas fases, todo eso está 
guardado en el fondo de nuestra mente, en 
nuestro inconsciente. Y, desde allá, coman-
dan e influyen nuestros comportamientos 
y actitudes.
35GESTIÓN DE PERSONAS
las demandas de la sociedad, materializadas 
en las prácticas educativas de sus padres.
Ahora el placer sexual será obtenido 
en la explotación y manipulación de sus 
genitales. El niño también empieza a tener 
mucha curiosidad sobre su origen, sobre el 
cuerpo humano, sobre el nacimiento de los 
bebés, y con relación a todos los asuntos 
relacionados a la sexualidad. Los conflictos 
vividos por el niño son, para muchas perso-
nas, difíciles de ser comprendidos, porque 
envuelven temas considerados complicados 
en nuestra cultura, tales como fantasías 
sexuales y el tabú del incesto.
Los conflictos básicos de esa fase se 
concentran en el deseo inconsciente que el 
niño siente por su genitor del sexo opuesto, 
y acompañado por el deseo agresivo incons-
ciente de sustituir el genitor del mismo sexo. 
Fantasías amorosas y agresivas, de rivalidad 
de pasión, pueblan el inconsciente del niño, 
chico o chica, y moldarán sus comporta-
mientos en esta edad. El chico desea ser “el 
príncipe”, el amor de la madre, y la chica 
desea ser “la princesa”, el amor de su padre. 
Cabe recordar, aquí, que estas vivencias 
no son necesariamente relacionadas a los 
padres biológicos. Cualquier persona adul-
ta que sea importante en la vida del niño, 
podrá desempeñar estos papeles de padre 
y madre y despertar estos sentimientos de 
amor y odio en el niño.
Y, por sentir sentimientos tan inten-
sos, ambivalentes y considerados condena-
bles, el niño siente culpa y remordimiento. 
Culpa y remordimiento por desear cosas 
malas para el genitor del sexo opuesto, con-
siderado rival en sus fantasías de amor. En 
realidad, en esta fase, el niño vive un trián-
gulo amoroso con sus padres, con todas 
las emociones y dolores que un triángulo 
amoroso puede traer. Para encerrar esta fase, 
el niño necesitará, a través de las prácticas 
educativas firmes, pero amorosas, de sus 
padres, comprender que necesita abando-
nar sus deseos amorosos, que ese triángu-
lo amoroso es inviable, y que él tiene que 
conformarse con eso. Al final de la fase, el 
niño necesitará estar apto para comprender 
y vivir la sensación de que todos sus deseos 
instintivos no son y no podrán ser satisfe-
chos, ni ahora, ni a lo largo de su vida. Y, 
ese fundamental entendimiento, será obra 
del superego, el cual estará completamente 
formado. Es él que hará que el niño abdi-
que de sus fantasías amorosas, dejándolo 
conformado con los límites impuestos por 
el mundo externo.
A través de las tres fases que descri-
bimos, que esta parte de la personalidad, 
llamada superego, y que tiene un papel tan 
importante en nuestra vida, se fue forman-
do, y ahora está en pleno funcionamiento. A 
partir del final de la fase fálica, el niño estará 
más apto para controlar su impulsividad, sus 
ganas y deseos, llevando en consideración 
las realidades externas y los impedimentos 
para la plena e inmediata satisfacción de 
sus deseos. ¡Eso será un avance increíble y 
fundamental en su desarrollo!
36GESTIÓN DE PERSONAS
Y, en esta formación, el equilibrio 
de las prácticas educativas parentales es 
fundamental. Los padres, en su compor-
tamiento, en relación al niño, no pueden 
ser ni muy austeros, ni muy autoritarios 
y ni muy severos, ni muy permisivos y ni 
muy condescendientes. A los ojos del niño, 
los padres pueden parecer muy severos y 
punitivos. Pero la creciente imposición de 
límites, al niño, es fundamental para la es-
tructuración adecuada de la personalidad.
37GESTIÓN DE PERSONAS
La personalidad del niño está en 
construcción. Y, para que eso ocurra de la 
forma más saludable posible, para que la 
edad adulta de él sea capaz de lidiar con el 
mundo, es necesario hacer un balance entre 
autoridad y permisión, además de, mucho 
afecto, siempre. Los vínculos afectivos van 
ocurriendo mientras son dadas, órdenes, 
comandos, reglas y cariños, para el niño. 
Son ellos que van consolidando el ego y 
van dando fuerza para esta obra que está 
en construcción – la personalidad.
Recordando, siempre, del Sol al otro 
lado de la vereda,consolidemos en nosotros 
el entendimiento de que, la mayor parte de 
nuestra personalidad fue montada hasta 
estas fases que terminamos de ver. En el 
Sol al otro lado de la vereda las personas 
tienen autoconocimiento, y este entendi-
miento será bien importante para desa-
rrollarlo. Hasta el final de la fase fálica, las 
tres estructuras de la personalidad – id, ego 
y superego - están formadas, así como, las 
relaciones están consolidándose y estable-
ciéndose entre ellas, de forma cada vez más 
clara, y con el papel bien definido. Siendo 
así, en estas fases que estudiamos está la 
base, el origen de muchos de nuestros com-
portamientos, y necesitamos entenderlos 
bien para ver nuestros comportamientos 
con una mirada diferenciada.
Usando un ejemplo bien sencillo e 
incluso burlesco, es necesario entender que 
cuando sufrimos alguna frustración en la 
vida y reaccionamos como un “bebé llorón”, 
gritando y pataleando para que nuestros 
deseos sean atendidos inmediatamente, 
estamos comportándonos como cuando 
estábamos en la fase oral, y, cuando estába-
mos con hambre, gritábamos y llorábamos 
llamando por el alimento, sin paciencia ni 
tolerancia alguna. Este entendimiento au-
mentará mi capacidad de autoconsciencia y, 
con eso, la capacidad de dejar de actuar, en 
ciertas situaciones, como un “bebé llorón”.
¡Pasamos por las fases del desarrollo, 
pero ellas no pasan por nosotros! ¡Ellas se 
quedan dentro de nosotros! 
Vamos para la próxima fase, la laten-
cia, considerada una fase de descanso para 
los niños y para los propios padres, que 
vienen de una caminada de años luchando 
para domar instintos infantiles sin frustrar 
ni cercenar mucho al niño. Una caminada 
de años que simboliza bien lo que es el de-
sarrollo humano: creciente y, cada vez más 
compleja, la habilidad de luchar y de lidiar 
con fuerzas externas e internas, de manera 
que se obtenga un equilibrio que promueva 
el bienestar y la salud de la persona. Bien-
estar, relacionado, en la perspectiva de esta 
teoría, con la reducción de la tensión y de 
la frustración.
¡Y, en esa caminada de lucha, la 
próxima fase, la latencia, será un oasis en 
el desierto!
Latencia: la formación plena del su-
perego permitirá que el niño evolucione 
para esta nueva fase, la latencia. Ella sólo 
será posible con el pleno funcionamiento 
del superego. Será ella la que permitirá la 
completa represión de todos los dramas 
afectivos vividos en las fases anteriores. 
Anhelos, ganas, deseos instintivos serán, 
ahora, todos olvidados, reprimidos y la vida 
del niño será marcada por una “calma” ins-
tintiva. No surgen nuevas áreas del cuerpo 
que funcionen como zona erógena, y el 
38GESTIÓN DE PERSONAS
placer de los instintos queda relegado a 
segundo plano.
Ahora, el niño destinará su ener-
gía instintiva para otras actividades que 
no tienen finalidades sexuales directas de 
placer sexual, como, por ejemplo, el estudio 
y los juegos. Esto será posible gracias a un 
proceso psicológico llamado sublimación, 
que ocurrirá por primera vez en esta fase, y, 
que, acompañará toda la vida de la persona. 
Sublimación es, justamente, el proceso de 
canalizar energía instintiva para actividades 
que no tienen finalidad sexual, pero que 
pueden ser, igualmente, fuentes de pla-
cer. Esta sublimación sólo ocurre ahora en 
la vida del niño, porque ella es la obra de 
un acuerdo entre el ego y el superego. La 
energía instintiva será utilizada para otras 
actividades, quedándose a disposición del 
ego, como una fuente inagotable.
Esta capacidad de sublimar, de te-
ner placer en actividades productivas sin 
carácter sexual, será una de las cualidades 
o aptitudes más importantes para la perso-
nalidad adulta, pues ella permite aliviar las 
presiones instintivas y atender demandas 
externas de la vida adulta. Trabajar y estu-
diar son los mayores y mejores ejemplos 
de sublimación.
Freud, al escribir toda esta teoría, 
ya decía que la persona adulta normal y 
saludable, es aquella capaz de amar y de 
trabajar, o sea amar y sublimar.
Ahora que estamos hablando de su-
blimación, este mecanismo que nos per-
mite tener energía para el trabajo y para 
el estudio y obtener placer en las activi-
dades, cabe recordar a nuestro personaje 
“Arigó”. El “Arigó”, por sus características, 
que ya describimos, es una persona que, por 
problemas ocurridos durante sus fases del 
desarrollo, no posee una plena capacidad 
de sublimación. Para él, trabajar, jamás es 
sentido o percibido como una fuente de 
placer. Trabajar nunca será fuente de placer, 
al contrario, siempre será fuente de dolor y 
sufrimiento, siempre será una carga pesada 
demás, de la cual quiere librarse. Trabajar es 
apenas una forma de conseguir y mantener 
su subsistencia, algo totalmente disociado 
de la palabra placer.
Es importante recordar eso, pues 
nuestra capacidad de sublimación está re-
lacionada con nuestra capacidad de dis-
frutar y sentir placer en el trabajo. En el 
caso de que esto no ocurra, tenemos aquí 
una oportunidad para cambiar alguna cosa 
en el leve y frágil equilibrio de nuestros 
comportamientos. No debemos acostum-
brarnos a no tener placer en el trabajo y en 
el estudio. Debemos, entender que, cuan-
do ese placer no ocurre, alguna cosa no 
está funcionando bien dentro de nosotros. 
Necesitamos descubrir que es lo que está 
bloqueando esta capacidad de sublimación. 
No podemos, a favor de nuestro bienestar, 
acostumbrarnos a trabajar y estudiar sola-
mente por obligación, por deber, dejando 
de lado el placer que podríamos obtener 
con estas actividades.
Habiendo hablado sobre la sublima-
ción y su importancia para la vida adulta, 
vamos ahora para la última fase psicosexual 
del desarrollo de la personalidad, la fase 
genital adulta.
39GESTIÓN DE PERSONAS
Fase Genital Adulta: esta fase em-
pieza cuando las transformaciones físicas 
de la pubertad, con toda su explosión de 
hormonas “empuja” al niño para fuera de 
la latencia. Los cambios corporales difi-
cultan el mantenimiento de la latencia, el 
mantenimiento de los deseos instintivos 
reprimidos por el superego. Ahora, du-
rante la fase llamada adolescencia, todos 
los conflictos y dramas instintivos vuelven 
a formar parte de la vida interior del niño, 
que no es más niño ahora, es un joven, con 
un cuerpo apto para satisfacerlo. Vean que 
los dramas y emociones relacionados a los 
deseos instintivos no se habían ido, esta-
ban apenas reprimidos, represados, y ahora 
vuelven con fuerza total. Por eso, esta fase 
es considerada, normalmente, una de las 
fases más complicadas, más atormenta-
das de la vida. Una fase de definiciones, 
de descubiertas, de conflictos, internos y 
externos. Al final de esa vida, llegando a la 
personalidad, en la edad adulta, tendremos 
la completa definición de la identidad de 
la persona y la capacidad de atender, tanto 
las presiones instintivas internas, como las 
demandas de la realidad.
Freud destacó, en toda su teoría, 
como estamos viendo, la importancia que 
las fases de los primeros años de la infan-
cia tienen en la determinación de cómo 
será la personalidad adulta. Según él, los 
primeros cinco años son cruciales, hasta 
la fase genital infantil o fálica. Para él, lo 
que somos como adultos, cómo es nuestro 
ego, cómo nos comportamos, pensamos, 
actuamos y determinamos tipos, cualidad 
e intensidades de todos estos conflictos, a 
los que estamos expuestos en las primeras 
etapas de la vida. Como dicen los autores en 
Psicología, mucho antes de prender a leer, 
a escribir y a hacer cuentas, necesitamos 
aprender a lidiar con emociones y conflictos 
y sobrevivir a ellos.
Entonces, como dijimos anterior-
mente, sobre el ego, y la importancia de 
tener un ego fuerte, robusto, ahora al final 
de estas fases, vemos que este ego robusto 
es el resultado de una larga y dramática 
caminada de fases del desarrollo. Una ca-
minada a lo largo de la cual el niño necesita 
algunas cosas esenciales: sentirse amado 
y aceptado, sentirse libre para buscar sus 
gratificaciones y, almismo tiempo, sentirse 
limitado en esta búsqueda. Una medida 
cierta de libertad y límites, siempre con 
mucho afecto, aceptación y cariño. ¡Esto 
es los que construye un ego fuerte! Esto 
es lo que prepara a la persona para que, en 
la vida adulta, esté y desee permanecer, en 
el Sol al otro lado de la vereda.
En el Sol al otro lado de la vereda, se 
comprende bien que necesitamos atender a 
dos señores: nuestro mundo interno con sus 
arrebatos y deseos, y el mundo externo, con 
sus limitaciones, obligaciones y límites. Éste 
es el equilibrio de la vida. Éste es el mundo 
dentro del cual debemos equilibrarnos, en 
un constante movimiento de satisfacciones 
internas y externas. ¡Atender a los otros y 
a nosotros mismos, es eso lo que hacemos 
en el Sol al otro lado de la vereda! Y, en el 
caso de que esta aptitud tan compleja no 
haya sido construida, podremos ver, más 
adelante, aquí en nuestros estudios, que 
podemos encontrar formas de aprender 
esto, de recuperar o de reconstruir lo que 
no fue posible a lo largo de la caminada del 
desarrollo – el cambio tan necesario.
40GESTIÓN DE PERSONAS
¡Las fases del desarrollo no son un 
destino inexorable, son un camino que pue-
de ser mejorado siempre!
Dentro de esta perspectiva psicoa-
nalítica encontraremos esta propuesta que 
dice que, conforme ocurren los conflictos, 
las relaciones y los vínculos en cada una 
de las fases estudiadas, tendremos como 
herencia aquello que llamamos trazos de 
personalidad. Los trazos son los compo-
nentes de la personalidad, responsables por 
la durabilidad y constancia en los compor-
tamientos de las personas. No podemos 
visualizar los trazos de personalidad, pero 
podemos “verlos” en los comportamientos 
y actitudes de las personas.
Cuando, en las fases anteriores, el 
niño tuvo sus necesidades, muy satisfechas 
o muy frustradas, en virtud de la incapaci-
dad de los adultos para atender sus reales 
necesidades, tendremos la formación de 
los trazos que pueden ser entendidos como 
fuerzas que llevan a la persona a funcionar 
como si estuviera fijada, en una de las fases 
por las cuales pasó, que salió “equivocada”. 
Equivocada, en este caso, fue la extrema 
frustración o extrema gratificación de las 
necesidades del niño. Recuerden lo que 
dijimos anteriormente, que para que el de-
sarrollo ocurra de la forma más saludable 
posible, necesitamos equilibrio: ni mucho 
placer, ni mucha frustración. Todos tendre-
mos los trazos como herencia, ya que todos 
pasamos por las mismas fases. La cuestión 
es que, cuanto más turbulenta sea este pa-
saje, cuanto más “equivocación” ocurra, más 
intensos y más fuertes serán los trazos. ¡Eso 
es un problema! ¿Por qué?
Porque los trazos son responsables 
por la durabilidad e inmutabilidad de los 
patrones de comportamiento. Cuanto más 
fuertes e intensos sean los trazos, la persona 
tendrá menos flexibilidad ante las tareas de 
la vida, tendrá menos adaptabilidad, conse-
cuentemente, ella será más rígida. Tenderá 
a actuar de la misma manera, en todas las 
situaciones de la vida. Aún en situaciones 
nuevas, ella tendrá una incapacidad para 
cambiar su patrón de pensamiento, de sen-
timiento y de comportamiento. Ella tendrá 
dificultad para comprometerse en algún 
proceso de cambio, aunque esté sufriendo 
con los contratiempos de la vida. Por eso, 
necesitamos conocer los tipos de trazos de 
personalidad, no para juzgar o etiquetar a 
una persona, pero sí, para comprender su 
comportamiento y entender el grado de 
cambio al cual ella está apta en la vida.
Éste sí es un consejo precioso 
para nuestro estudio: conocer 
y comprender los trazos de la 
personalidad es muy importante, no 
para etiquetar a las personas, o para 
tener una actitud conformista ante sí 
mismo. Eso es importante, porque es 
el primer paso para el autodesarrollo: 
forma parte del autoconocimiento. 
¡Hablaremos mucho más sobre eso, 
en el próximo capítulo de nuestra 
clase!
¡El autoconocimiento está en el tope 
del interés y en toda parte de las 
personas en el Sol al otro lado de la 
vereda!
41GESTIÓN DE PERSONAS
COMPETENCIAS 
INTERPERSONALES Y 
AUTOCONOCIMIENTO
¿Cómo desarrollar las competencias 
relacionadas a la gestión de otras personas 
y, principalmente a la gestión de sí mismo?
En este capítulo estudiaremos y comprenderemos las 
competencias que podemos desarrollar, en la edad adulta, y 
especialmente, en el mundo del trabajo, para transformarnos 
en profesionales de éxito - gestores de sí mismos. 
Trazos de Personalidad o Perfiles de 
Personalidad 
Si ustedes hacen una búsqueda en la literatura sobre 
trazos de personalidad, disponible en las bibliotecas o en In-
ternet, encontrarán una infinidad de denominaciones y tipos 
de trazos. Todos están correctos, cada uno con su enfoque. Más 
o menos como hablamos sobre la personalidad, hay una infi-
42GESTIÓN DE PERSONAS
nidad de teorías, todas correctas dentro de 
su perspectiva. Aquí, citaremos solamente 
los tres tipos de trazos que tienen rela-
ción con el tema que estamos estudiando 
– fases psicosexuales del desarrollo - y que 
son originadas por experiencias o vínculos 
complicados entre niños y adultos al inicio 
de la vida.
Personalidades con trazos orales pa-
sivos: éstos son trazos originados en las 
experiencias de la fase oral. Llevan a la 
persona a tener una predisposición don-
de hay una dependencia, fuera de lo co-
mún, de otras personas, debido al exceso 
de gratificación oral. Necesitan, mucho, a 
otras personas para tomar actitudes, ha-
cer elecciones y satisfacer sus necesidades. 
Esa dependencia excesiva incluye la toma 
de decisiones en cosas sencillas de la vida, 
como, por ejemplo, qué color de zapatos 
comprar, o incluso decisiones importantes, 
como, por ejemplo, qué curso universitario 
hacer. Normalmente, esas personas con es-
tos trazos son muy crédulas y confían en los 
otros, confían demasiado y esperan siem-
pre el consejo o la orientación de alguien 
para tomar cualquier actitud en la vida. 
Son personas con poca iniciativa, con poca 
proactividad y temerosas de hacer eleccio-
nes equivocadas en la vida. Esa extrema 
dependencia las deja personas inseguras, 
miedosas, poco aptas para lidiar con los 
desafíos cotidianos con los cuales, todos se 
deparan en la vida. El Sol al otro lado de 
la vereda, para ellas, depende, y sólo ocurre 
cuando alguien dice que es para allá que 
deben ir, y cómo hacer eso.
Personalidades con trazos anales: 
éstos son trazos originados en las experien-
cias de la fase anal. Llevan a la persona a 
tener una predisposición para comporta-
mientos tercos y mezquinos, marcados por 
la necesidad de controlar todo y a todos. 
Les gusta guardar, organizar y retener cosas, 
porque las sensaciones de bienestar y de 
seguridad dependen de lo que es ahorrado, 
y, del orden en que las cosas y todos los 
otros aspectos de la vida son mantenidos.
Son personas rígidas, obstinadas, 
concienzudas, que aprecian y necesitan 
mucho la limpieza, el orden y la organiza-
ción, desde el orden en sus cajones, hasta 
el orden en su vida amorosa. A estas per-
sonas no les gusta y no saben lidiar con los 
imprevistos, con los riesgos, con nada que 
salga de su organización y orden. Les gusta 
mucho planear todo en su vida, desde las 
cosas más sencillas, como una refección 
cotidiana, hasta las cosas más complejas, 
como la vida amorosa. 
43GESTIÓN DE PERSONAS
Normalmente, tienden a infringirles 
a las personas, que están a su alrededor, en 
cualquier ambiente, esta necesidad imperio-
sa de orden, de planificación y de control. 
Decimos que, si pudieran, estas personas 
colocarían la vida, en todos sus aspectos, en 
una planilla de Excel, para ser calculada y 
organizada, en todas sus variables. Suelen 
hablar muy poco de sentimientos y afectos, 
pues estas cosas son de una dimensión muy 
difícil de ser organizadas y colocadas en 
orden. Suelen tener una apariencia física 
más sobria y seria, que denota su rigidez 
y su necesidad de contener las cosas que 
puedan salir del control.La variabilidad y las incertidumbres 
de la vida suelen hacer sufrir mucho a es-
tas personas, pues son incapaces de lidiar 
bien con la ausencia de control de la vida, 
sea cual sea. Para ellas, el Sol al otro lado 
de la vereda sólo será realmente soleado 
y atractivo, si es muy bien organizado y 
planificado, en todos sus detalles. ¡Es casi 
imposible!
Personalidades con trazos fálicos o 
histriónicos: éstos son trazos originados en 
las experiencias de la fase fálica o genital 
infantil. Llevan a la persona a tener una 
predisposición para una necesidad imperio-
sa de conseguir, obtener y mantener, de las 
otras personas, atención, reconocimiento y 
elogios continuos. Si reciben este reconoci-
miento se sienten bien, en el caso contra-
rio se sienten frustradas e inferiores. Son 
personas que les gusta llamar la atención, 
les gusta ser el centro de las atenciones y 
tener, todo el tiempo, su valor reconocido 
por los otros.
Necesitan “aplausos”, reconocimien-
to, visibilidad, necesitan “llamar la atención” 
siempre. Generalmente tienden a ser per-
sonas expansivas, extrovertidas, vistosas, 
alegres, que se destacan por donde andan. 
Les gusta expresar sus sentimientos, ha-
ciendo eso, casi siempre, de manera teatral, 
incluso usando el lenguaje corporal de ma-
nera muy intensa. ¡Cabe recordar aquí, que, 
en los tiempos actuales, de redes sociales, 
estas personas tienen una herramienta más, 
aliada a su necesidad de exhibición y aten-
ción! ¡Ellas adoran el Sol al otro lado de 
la vereda, porque en este lado del sol de la 
vida, el clima está siempre caliente, colorido 
y animando! Pero, ellas pueden irritar a las 
otras personas con esa necesidad de reco-
nocimiento y ganas “de parecer”, pueden 
parecer, ante los ojos de los demás, personas 
superficiales, fútiles y poco confiables.
 —
Perciban que los diferentes tipos de 
trazos generan diferentes tipos de compor-
tamientos, diferentes modos de funcionar 
en el mundo, diferentes maneras de lidiar 
con las presiones internas y externas. Los 
trazos son, efectivamente, responsables por 
la inmensa e increíble variabilidad del com-
portamiento humano. Algunas personas 
tienden a tener apenas uno o dos de los 
trazos. Otras, tienen una mezcla de todos, 
presentando más “colorido” en su persona-
lidad, más flexibilidad de comportamiento, 
porque se comportan, dependiendo de la 
44GESTIÓN DE PERSONAS
situación, de maneras diferentes, “usando” 
todos sus trazos.
Entonces, como dijimos anterior-
mente, esperamos que esa comprensión 
de los trazos pueda contribuir para desa-
rrollar una visión menos rasa y superficial 
del comportamiento de las otras personas.
Ahora, retomando nuestra com-
petencia inicial – ¿Recuerdan cuál era? - 
Comprender el comportamiento humano, 
el comportamiento organizacional y las 
relaciones interpersonales en las organiza-
ciones, desarrollando una perspectiva sisté-
mica y positiva de la gestión de personas. 
Vamos, al final de este capítulo, abordar 
dos cuestiones importantes. 
Una de estas cuestiones se refiere a la 
ambivalencia emocional. Vamos a entender 
qué es eso.
Como vimos anteriormente, en nues-
tro id están presentes energías instintivas 
de dos órdenes: la energía instintiva sexual, 
llamada libido, y la energía instintiva agre-
siva, llamada agresividad. Tenemos, por 
lo tanto, dentro de nosotros, una energía 
sexual, llamada energía de vida, y una ener-
gía agresiva, llamada energía de muerte. 
Ambas actuantes, todo el tiempo, en el id, 
impulsando nuestros comportamientos. 
Por lo tanto, podemos decir que tenemos, 
dos fuerzas impulsoras, todo el tiempo, en 
acción dentro de nosotros: el amor y el odio. 
Estos dos afectos, uno positivo – el amor, 
y otro negativo – el odio - se manifiestan 
siempre, al mismo tiempo, en nuestros com-
portamientos.
Esto es la ambivalencia afectiva. En 
todos nuestros vínculos afectivos, en todas 
nuestras relaciones interpersonales, estos 
dos afectos, opuestos, estarán presentes y 
se manifestarán, simultáneamente.
En la práctica, ¿Qué quiere decir 
esto? ¿Qué significa esto, para nuestro tan 
deseado conocimiento sobre el comporta-
miento humano? Esto quiere decir que, en 
todas nuestras relaciones interpersonales 
tenemos, en relación a las personas con las 
cuales interactuamos y con las cuales esta-
blecemos vínculos afectivos, sentimientos 
positivos y negativos. Sentimos, por todas 
ellas, amor y odio. Nunca una relación in-
terpersonal afectiva será pura, solamente 
de amor, o solamente de odio. Nunca ten-
dremos, en relación a alguna persona que 
sea significativa para nosotros, sentimientos 
totalmente puros de amor, por más que 
esto sea impactante. Siempre sentiremos un 
poco de odio en relación a quien amamos. 
Y siempre tendremos un poco de amor, 
incluso en relación a quien más odiamos.
Esto significa que necesitamos acep-
tar y tolerar la ambivalencia inevitable, pre-
sente en todas nuestras relaciones afectivas. 
Un ego, fuerte, maduro, tolera y acepta que 
nada, ni mismo, las más amorosas relaciones 
interpersonales sean puras. Siempre, las 
ganas, los deseos, los anhelos y los afectos 
opuestos están presentes en todos los ám-
bitos de nuestra vida. Nada es solamente 
bueno, amor, puro y positivo. Nada es sola-
mente odio, malo y negativo. Los opuestos 
siempre están juntos, conviven inevitable-
mente y debemos saber lidiar con eso.
En el Sol al otro lado de la vereda, 
sabemos y toleramos que hay momentos en 
los cuales sentimos sentimientos negativos 
45GESTIÓN DE PERSONAS
en relación a una persona que amamos. 
Que, por ejemplo, podemos sentir una en-
vidia enorme de una óptima amiga, que 
podemos desear quedarnos, por instantes, 
lejos de un hijo amado, y que podemos tener 
momentos de mucha rabia en relación a un 
compañero con el cual tenemos una óptima 
relación en el día a día. Esta comprensión 
y aceptación de la ambivalencia inevitable, 
presente en todas nuestras relaciones, trae 
muchos beneficios. Uno de ellos es que 
entendemos que nada es perfecto y puro.
Desistimos de buscar relaciones in-
terpersonales y personas puras y perfectas. 
La perfección no existe. Las personas son 
como son. Las relaciones son como son, 
dentro de las posibilidades de cada perso-
na, con eso, desarrollamos una actitud más 
comprensiva y de aceptación ante aquello 
que, en el sentido común, llamamos im-
perfecciones. Comprender la ambivalencia 
afectiva nos deja más tolerantes y nos per-
mite sufrir menos en la búsqueda de cosas, 
de personas y de relaciones interpersonales 
perfectas.
Citando un ejemplo, conforme diji-
mos anteriormente, las personas que tie-
nen perfiles de personalidad marcados por 
trazos anales, tienen una incapacidad de 
entender y aceptar la ambivalencia afectiva 
presente en todas las relaciones interper-
sonales. Estas personas, con su búsqueda 
constante por orden, organización y perfec-
ción, buscan la relación perfecta, que es una 
relación jamás maculada por el odio y por la 
agresividad. Esa idea de idealización de una 
relación interpersonal perfecta, imposible, e 
inexistente en la práctica, les causa mucho 
sufrimiento y frustración.
En fin, es importante comprender 
que, en virtud de la propia constitución de 
nuestra personalidad, el amor y el odio, el 
lado bueno y el lado malo, lo negativo y lo 
positivo, están siempre presentes, dentro 
de nosotros, y fuera de nosotros.
Para recordar cómo esa cuestión de 
la ambivalencia es importante y presente, 
todo el tiempo, en nuestra vida, basta recor-
dar este símbolo, tan difundido por ahí: el 
símbolo del “yin y yang”, fuerzas opuestas 
presentes en todos los fenómenos de la 
naturaleza.
Por lo tanto, dentro de nuestra temá-
tica de autodesarrollo, necesitamos entender 
que la ambivalencia, los opuestos, las ambi-
güedades, los contradictorios, los paradojos, 
son inherentes a la naturaleza humana y, por 
lo tanto, necesitamos aprender a lidiar con 
ellos, sin negarlos o intentar eliminarlos. 
Tolerar y lidiar, de forma constructiva y 
paciente, conla ambivalencia afectiva será 
una característica de egos fuertes, que viven 
en el ¡Sol al otro lado de la vereda!
Entonces, para concretizar esta cues-
46GESTIÓN DE PERSONAS
tión de la ambivalencia en un ejemplo bien 
sencillo: imaginen que aquí, en nuestra 
asignatura de gestión de personas, ustedes 
encuentren algún tema que les desagrade, 
el cual no les guste ni un poco. Ustedes 
deberán tolerar ese tema, tolerar el dis-
gusto por él, para poder seguir adelante en 
sus estudios. No será porque la asignatura 
tiene un tema que no agrada que ustedes 
la abandonarán por completo. Éste es un 
ejemplo sencillo de tolerancia, la ambiva-
lencia. Y, de cómo ella puede interferir en 
nuestra vida cuando no es bien tratada por 
nosotros.
Otra cuestión importante, que tiene 
relación con el desarrollo de las fases de la 
personalidad, es que debemos tratar aquí 
el tipo de relación interpersonal que somos 
capaces de establecer. Sobre este tópico, 
apenas abordaremos algunas ideas inicia-
les. Más adelante, en otra asignatura de 
este curso, llamada Relaciones Humanas, 
lo veremos más profundamente. ¡Por aho-
ra, sólo hablé de esto para despertarles la 
curiosidad de reflexionar! Éste es un tema 
muy importante para nuestra cuestión del 
autodesarrollo.
¡Vamos!
Volviendo para las fases psicosexuales 
del desarrollo de la personalidad. En la pri-
mera y segunda fases del desarrollo – fase 
oral y anal respectivamente, vimos que la 
figura materna tiene un papel fundamental 
en la vida del niño. Pues, atiende todas sus 
necesidades. Ella existe para satisfacer sus 
necesidades y para darle toda la sensación 
de seguridad y comodidad necesaria.
La madre vive para el niño y para 
atender sus necesidades. Necesita estar, al 
inicio de la vida, totalmente disponible, 
física y afectivamente, para él. Esto permi-
tirá un desarrollo saludable en la base de 
la personalidad. Para el niño, a su vez, no 
interesa si la madre está disponible o no, 
si la madre quiere o no esta dependencia, 
si la madre puede o no estar disponible. 
Los deseos y las necesidades de la madre, 
mientras persona, no entran en discusión. 
La madre, mientras tal, existe para ejercer 
su papel de madre y satisfacer al niño.
A este tipo de vínculo afectivo, o de 
relación interpersonal lo llamamos relación 
dual. Dual, porque involucra a dos personas 
solamente, y porque no lleva en conside-
ración los deseos y las necesidades de una 
de las partes. Solamente los deseos y las 
necesidades de una de las partes pautan la 
relación y, ella sólo sirve para satisfacer, para 
gratificar, las necesidades de una de ellas. 
No se establece una relación de reciproci-
dad, de intercambio, de consideración con 
las necesidades de ambas, solamente de una.
El mundo de una de las partes debe 
ser la búsqueda de la satisfacción de la 
otra parte. Ella sólo existe – en este caso, 
la madre – mientras fuente de placer, de 
gratificación para la otra parte – el niño. 
Sus propias gratificaciones no existen y no 
son llevadas en consideración.
Vean que este tipo de relación dual 
necesariamente está cargada de un cierto 
grado de dependencia y egoísmo. Claro que 
no podemos decir que el niño es egoísta, 
pues él no tiene consciencia de lo que esto 
significa, sólo se interesa por sus gratifica-
ciones. Sin embargo, la relación dual de las 
fases iniciales del desarrollo se basa en la 
posición egocéntrica del niño (Bee, 1997). 
47GESTIÓN DE PERSONAS
Es su mundo y su perspectiva que cuentan y 
que deben pautar lo que ocurre a su alrede-
dor. El otro no consigue ser percibido como 
un ser aparte, con sus propias necesidades 
y peculiaridades.
Bueno, este tipo de relación dual, a 
medida que el niño va progresando en las 
fases del desarrollo e ingresa en la fase fálica 
o genital infantil, este proceso es sustituido 
por aquello que llamamos relación trian-
gular. En la fase fálica, el niño se deparará 
con este tipo de relación por la primera vez. 
En la relación triangular, bien diferente 
de la relación dual, las partes involucradas 
necesitan percibirse, aceptar, saber lidiar 
con las peculiaridades, necesidades y de-
seos de las otras partes. El niño necesita 
entender el triángulo: él, la madre, y todo 
un otro mundo de relaciones y elementos 
de todas las especies que forman parte del 
mundo de la madre, que son importantes, 
y de los cuales, el niño no forma parte. El 
triángulo es justamente eso: el otro que 
tiene la atención y el interés de la madre, y 
que no es el niño. Ese otro puede ser otra 
persona, el trabajo, un interés profesional, 
una diversión, un hobby, una tarea, cualquier 
cosa, pero necesita ser algo de la madre, 
donde el niño no forme parte. Él necesita 
sentirse excluido de esa tercera parte. Y 
tolerar, aceptar y saber aprender con esa 
exclusión.
Hablaremos de eso nuevamente en 
la asignatura de Relaciones Humanas, pues 
esto es muy importante para el tipo de ca-
lidad de las relaciones interpersonales que 
las personas establecen en la vida adulta. 
Ser capaz de evolucionar de modos de re-
laciones duales, para modos de relaciones 
triangulares es una evolución muy impor-
tante en la vida de la persona. Egos fuertes 
son capaces de establecer relaciones trian-
gulares, ellos abandonan, en la infancia, las 
relaciones duales egoístas. Relaciones duales 
de dependencia y de egoísmo no forman 
parte del Sol al otro lado de la vereda.
De esta manera, llegamos al final de 
nuestra primera competencia. Es muy im-
portante que ustedes hagan una reflexión en 
este momento, que intenten organizar sus 
pensamientos, sus reflexiones para evaluar, 
efectivamente, si alcanzaron lo que espera-
mos hasta aquí: empezar a desarrollar una 
comprensión más amplia, más profunda, 
sobre el comportamiento humano, sea de 
su propio comportamiento o del compor-
tamiento de las otras personas. Con este 
objetivo en mente, continuaremos nuestro 
viaje para construir nuestro Sol al otro lado 
de la vereda, con nuestra segunda compe-
tencia que será desarrollada.
Esperamos, sobre todo, que ustedes 
estén apreciando el viaje, que estén cada 
vez más fascinados por la posibilidad de 
aprender a dirigir personas, empezando 
por su propia autogestión. ¡Vamos, para 
nuestra segunda competencia!
48GESTIÓN DE PERSONAS
Segunda Competencia
Desarrollar su Inteligencia Emocional, con el desarrollo gra-
dual y constante de las cinco habilidades que la componen. Fíjense 
en la figura del lado. Paren un minuto su lectura y piensen sobre 
lo que ella despierta en ustedes. ¿Qué ideas y sentimientos ella 
despierta? ¿Qué es lo que está saliendo de la mano? Si esa mano 
de la figura fuese su mano, ¿Qué podría salir de ella, de manera tao 
colorida, leve y bonita como lo que aparece en la figura?
Bueno, esta imagen debe servir para inspirarlos en esta nueva 
temática que abordaremos. Nuestro objetivo es despertar, en uste-
des, la consciencia de cuán importante será desarrollar, en ustedes 
mismos, esta competencia llamada inteligencia emocional. 
La inteligencia emocional es una competencia que está total-
mente presente en las actitudes y comportamientos de las personas 
que están en el Sol al otro lado de la vereda. Ella es una competencia 
que permite que la persona desarrolle y pruebe todas sus potencia-
lidades, todos los mejores aspectos de su personalidad, sean cuales 
sean sus trazos de personalidad. Dentro de la perspectiva teórica 
que ya abordamos aquí, la Psicología Positiva, diríamos que la 
inteligencia emocional es el auge del autodesarrollo. Bueno, espe-
ramos que ustedes se comprometan en esta parte de nuestro viaje 
con mucho entusiasmo y sed de aprender, porque la inteligencia 
emocional será un verdadero diferencial competitivo en su vida, 
tanto privada, como profesional.
49GESTIÓN DE PERSONAS
Llamaremos a la inteligencia emo-
cional de competencia. Ella es una compe-
tencia que puede ser desarrollada por todas 
las personas. No nacemos con ella. Ella 
puede ser aprendida en cualquier momento 
de la vida, y es eso loque queremos aquí. 
Claro que el desarrollo de esta competencia 
exige mucha disciplina y esfuerzo, pero ese 
trabajo mental será gratificante.
El desarrollo de la inteligencia emo-
cional no tiene, absolutamente, nada que 
ver con la inteligencia intelectual, con nues-
tro CI. Por otro lado, podemos decir que 
una persona inteligente emocionalmente, 
consecuentemente, se transformará en una 
persona más inteligente, de manera general.
Con el objetivo de destacar la im-
portancia de esta competencia, solemos 
dividir todas las personas del mundo, de 
una manera bien genérica y casi lúdica, en 
dos grandes grupos de personas: el grupo 
de las que presentan la inteligencia emo-
cional y el grupo de las que no presentan la 
inteligencia emocional. Aquí ustedes deben 
preguntarse dos cosas:
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
E¿En cuál de estos dos grupos es-
toy?¿En cuál de estos dos grupos quiero 
estar, por opción? ¡Espero que el estudio, 
hasta aquí realizado, haya despertado en 
ustedes la actitud de querer desarrollar su 
inteligencia Emocional! Vayamos para al-
gunos argumentos más.
Las personas del grupo que tienen 
la inteligencia emocional bien desarrollada 
son personas que poseen capacidad para 
lidiar con los problemas de una manera 
más eficaz, sin desarrollar un sufrimiento 
exagerado ante las dificultades de la vida. 
Ellas presentan más tranquilidad, más se-
renidad y, consecuentemente, utilizan su 
energía en actividades productivas, al revés 
de utilizar su energía en enfoques negati-
vos, tales como problemas y conflictos. Se 
transforman en personas más sociables, 
agradables y con buenas relaciones. Saben 
dirigirse a sí mismas y, naturalmente, son 
personas inspiradoras para las que están a 
su alrededor. ¡Decididamente, son personas 
que viven y que cultivan el Sol al otro lado 
de la vereda!
50GESTIÓN DE PERSONAS
Después de esto, vamos al concepto 
de inteligencia emocional. Existen muchas 
definiciones de Inteligencia Emocional.
Este concepto tiene sus orígenes relacio-
nados al psicólogo Howard Gardner, en 
el contexto de su Teoría de las Múltiples 
Inteligencias, creada en la década del 80. 
Él desarrolló una propuesta que decía que, 
todas las personas poseen ocho tipos de 
inteligencia, siendo que dos de ellas son la 
inteligencia interpersonal y la intrapersonal. 
La suma de estas dos inteligencias formaría 
la inteligencia emocional. Posteriormente, 
otro psicólogo, Daniel Golemann, con sus 
libros sobre Inteligencia emocional, po-
pularizó el concepto. La figura, que está 
al lado, ilustra esta Teoría de las Múltiples 
Inteligencias.
Todas las definiciones encontradas 
en la literatura para la IE (Inteligencia 
Emocional) están correctas, pero podemos 
usar las consideraciones de Caruso y Sa-
lovey (2007) que dicen que, la inteligencia 
emocional es la capacidad para utilizar, de 
manera coherente, emociones y razones, 
con el objetivo de identificar, denominar 
y dirigir nuestras propias emociones y las 
Fonte: adaptado de Howard Gardner (1983)
51GESTIÓN DE PERSONAS
emociones de los otros. Así, la inteligencia 
emocional es una competencia, que puede 
ser desarrollada por cualquier persona, y 
que tiene un papel fundamental en la vida 
privada y en la vida profesional de las per-
sonas, como ya lo dijimos anteriormente.
Más adelante, cuando hablemos so-
bre liderazgo, veremos que, en nuestro mun-
do actual, un líder podrá ser líder legítimo, 
solamente, si él desarrolla su inteligencia 
emocional. Y, obviamente, recordando a 
nuestro personaje, necesitamos decir que 
el “Arigó” no presenta ningún trazo de esta 
inteligencia emocional. Él, incluso, no tiene 
y no piensa que sería importante tenerla. 
Piensa y dice que toda esa charla sobre 
emociones y sus gerenciamientos no pasa 
de “consejo de psicólogo”.
Pero, como no somos “Arigós”, cono-
ceremos las cinco habilidades que compo-
nen la inteligencia emocional. Es impor-
tante destacar que las habilidades tienen 
un determinado orden, ellas no pueden 
ser desarrolladas aleatoriamente. Para que 
una pueda ser desarrollada, la anterior, que 
funciona casi como un requisito previo, 
debe estar en pleno funcionamiento en la 
persona.
Vean que, para cada habilidad, colo-
camos nuestro Sol, que nos ha acompañado 
a lo largo de la asignatura. Esta misma es la 
idea: por cada habilidad desarrollada, más 
soleada quedará la persona. O, relacionando 
con otra temática ya abordada por noso-
tros, mientras más inteligencia emocional 
desarrollemos, más fuerte y robusto quedará 
nuestro ego, para lidiar con las presiones 
provenientes del mundo interno o externo.
Autoconsciencia o Auto-Observa-
ción: habilidad para reconocer y entender 
su temperamento, sus emociones e ini-
ciativas, así como sus efectos en los otros. 
La auto-observación es la capacidad de 
identificar, en el momento en que están 
ocurriendo, sus pensamientos, emociones 
y comportamientos. La marca de esta ha-
bilidad es la presentación de un sentido 
de autoconfianza, resultante de una au-
toevaluación realista y sentido de humor 
con los propios defectos, y orgullo con las 
propias virtudes. La persona que desarrolla 
la auto-observación conseguirá ampliar, 
continuamente, un excelente grado de au-
toconocimiento.
Autodisciplina o Autocontrol: ha-
bilidad para controlar o desviar impulsos 
y temperamentos desordenados. Es una 
propensión a retardar juicios y a pensar 
antes de actuar. La persona que consigue 
hacer esto, despierta confianza e integridad 
y está apta para lidiar con las incertidum-
bres. Esta habilidad se refiere a la capaci-
dad que la persona tiene para controlar la 
52GESTIÓN DE PERSONAS
expresión externa de sus deseos y pensa-
mientos, siempre con el objetivo de dirigir 
las relaciones interpersonales en las cuales 
está involucrada. Después de desarrollar 
la auto-observación, el autocontrol surge 
como consecuencia natural.
Automotivación: es una pasión por 
el trabajo y por la productividad, de manera 
general, por razones que van más allá del 
dinero, del poder o de la posición. Es una 
propensión a perseguir metas con energía y 
persistencia. La habilidad de ser auto mo-
tivado deja a la persona, independiente, de 
la existencia de recompensas y premios ve-
nidos del ambiente externo. Ella se motiva 
por motivos internos, conocidos por ella, 
como resultado de su autoconocimiento 
bien desarrollado. La persona auto motiva-
da no se queda aplazando sus realizaciones 
con especulaciones. Ella piensa, planifica y 
realiza, movida por sus energías internas. 
Podemos decir, también, que ella tiene una 
óptima capacidad de sublimación. ¡Acuér-
dense de la sublimación!
Empatía: es la capacidad para enten-
der la manera de ser emocional de las otras 
personas. La persona con esta habilidad 
tiene facilidad para construir y mantener 
relaciones y consigue sensibilizarse con 
las cuestiones ajenas. Ésta es la habilidad, 
más fácilmente reconocida, todos sienten 
cuando están ante una persona empática. 
La empatía puede ser considerada como un 
“abono” para las relaciones interpersonales 
saludables, para los vínculos afectivos que 
promueven su bienestar.
Habilidad Social: es la capacidad 
para dirigir relaciones y desarrollar una am-
plia y significativa red de relaciones inter-
personales. La persona con esta habilidad, 
tiene un amplio repertorio de conductas y 
sabe utilizarlas con flexibilidad, de acuerdo 
con las demandas de su ambiente social. 
Ella tiene una eficiente y eficaz capacidad 
para la comunicación verbal y no verbal. 
Sabe hablar, oír y responder, de forma em-
pática, para los otros que, necesitan y quie-
ren comunicarse con ella. Esta habilidad es 
fundamental para el profesional que lidiará 
con personas y dirigirá equipos (¡Para casi 
todos, entonces!). En realidad, esta habi-
lidad es la culminación de todas las otras 
habilidades de la inteligencia emocional.
53GESTIÓN DE PERSONAS
Todas estas habilidades pueden ser 
aprendidas o perfeccionadas. Por supuesto 
que ese proceso de aprendizaje no es fácil.Es lento, exige persistencia, tiempo y com-
promiso. Pero, los beneficios que advienen de 
una inteligencia emocional, bien desarrollada, 
tanto para el individuo, como para la organi-
zación donde él está insertado, dejan válido el 
esfuerzo, como ya explicamos anteriormente.
Es importante citar que la inteligencia 
emocional crece con la edad, o sea, a medida 
que la persona va adquiriendo madurez, se va 
volviendo más inteligente emocionalmente. 
Los entrenamientos que tengan el objetivo 
de desarrollar la inteligencia emocional de-
ben ayudar a las personas a abandonar sus 
viejos hábitos y comportamientos y estable-
cer otros nuevos, preferencialmente, en un 
abordaje individualizado. Además de eso, la 
construcción de la inteligencia emocional no 
pode ocurrir sin el sincero deseo de cambiar.
Una conferencia, un seminario, un libro, un 
manual, no ayudan. Es necesario vivir los 
problemas y probar nuevas maneras de ser. 
Lo fundamental para este aprendizaje es la 
motivación y experimentación. O sea, el so-
leado deseo de cambiar.
54GESTIÓN DE PERSONAS
¡Piensen! ¡Reflexionen! 
¡Respondan!
Pararemos un poco de leer y nos de-
tendremos en la tarea: Escriban una carta 
para ustedes mismos disertando, en ella, 
sobre estas cinco habilidades. Escriban una 
autorreflexión que muestre como estas ha-
bilidades están presentes en sus actitudes 
y comportamiento. Escriban sobre, cuán-
to ustedes las tienen desarrolladas, cuáles 
son más desarrolladas, cuáles son menos 
desarrolladas, cuál hace más falta en sus 
relaciones interpersonales, e ideas de cómo 
ustedes podrían comprometerse en un pro-
ceso para desarrollarlas todas. El objetivo 
de esta carta debe ser una autorreflexión 
sobre cómo está la calidad de su Inteligencia 
Emocional. Esta carta funcionará como 
un ejercicio de la primera habilidad, de la 
auto-observación. Después de escribir la 
carta léanla y guárdenla. Periódicamente 
lean la carta, nuevamente, para que ella les 
ayude en este proceso de autodesarrollo.
55GESTIÓN DE PERSONAS
Recordando nuevamente a nuestro 
personaje “Arigó”, ¡Imaginen si él escribiría 
esta carta! Él consideraría esta tarea como 
pura pérdida de tiempo, una tarea sin sen-
tido, porque para él reflexionar y pensar en 
estas cuestiones de autodesarrollo no tiene 
el menor sentido. Como estamos aquí para 
extirpar cualquier rescoldo, en nosotros 
mismos, del espíritu “Arigó”, ¡Esmérese en 
la carta para sí mismo! Ella puede ser una 
herramienta interesante para su cambio 
personal.
Bueno, ahora que ya hablamos sobre 
nuestra segunda competencia de la asig-
natura, vamos para la última competencia. 
¡Etapa final de nuestro fascinante viaje! 
En cada página que ustedes lean, bus-
quen evaluar cuánto están predispuestos a 
comprometerse en un proceso de cambio, 
de autodesarrollo. Evalúen cuánto están 
dispuestos a cambiarse para el Sol al otro 
lado de la vereda y a cultivar comporta-
mientos y actitudes que contribuyan para 
su evolución. En la tercera competencia 
que desarrollaremos, abordaremos temas 
que tienen relación con nuestra postura en 
los ambientes organizacionales por donde 
pasamos, con la posibilidad de ser un tra-
bajador empeñado y comprometido con 
los objetivos de productividad de nuestro 
trabajo. Todo lo que estudiamos hasta ahora 
debe servir como base, como contenido 
para que nuestra postura, en el mundo del 
trabajo, sea cada vez más productiva, más 
comprometida y más soleada.
¡Vamos adelante!
56GESTIÓN DE PERSONAS
ACTITUDES EN EL 
MUNDO DEL TRABAJO
En este cuarto capítulo estudiaremos las 
actitudes que una persona, que está en 
proceso de autodesarrollo, presenta ante las 
adversidades del cotidiano profesional.
Nuestra tercera competencia será desarrollar su Compe-
tencia Interpersonal, de manera que ustedes puedan establecer 
relaciones más funcionales y saludables en todos los ambientes 
en los cuales ustedes transitan, especialmente en los ambientes 
organizacionales donde trabajan. Crecientemente, el mundo del 
trabajo necesita menos personas “Arigós”, y más, de personas 
que estén en el Sol al otro lado de la vereda. Fíjense que es-
tamos usando el término mundo del trabajo y no mercado de 
trabajo, y esto, no es solamente una cuestión de nomenclatura. 
Para el “Arigó”, lo que importa en la vida es conseguir un em-
pleo, lo que le importa es el mercado de trabajo, en el cual se 
establecen relaciones de trabajo bien definidas, reguladas por la 
legislación laboral. De esta relación de trabajo pretende extraer 
su sustento. ¡Y es sólo eso! El trabajo sirve para la subsistencia. 
Sin embargo, cuando hablamos de mundo del trabajo, nuestra 
57GESTIÓN DE PERSONAS
visión se amplía.
El mundo del trabajo incluye, las re-
laciones formales del mercado de trabajo 
entre empleados y empleadores, pero no se 
restringe a eso. El mundo del trabajo inclu-
ye empleos, trabajo, productividad, creación 
de oportunidades, motivación, situaciones 
que le permiten a las personas conseguir 
su sustento, pero, más que meramente su 
sustento. Incluye situaciones cuyas personas 
puedan desarrollar todas sus potencialida-
des, puedan sentir el significado del término 
sublimación, puedan incluir sus actividades 
laborales en el contexto de aquello que les 
da placer y sentido en la vida.
En el mundo del trabajo, trabajar, 
producir son actividades placenteras, agra-
dables. En el Sol al otro lado de la vereda, 
hablamos, pensamos y queremos estar en 
el mundo del trabajo, un mundo mucho 
más amplio y lleno de posibilidades de au-
todesarrollo que en el mercado de trabajo.
Por lo tanto, estudiaremos algunos 
tópicos que son indispensables para que nos 
preparemos para este mundo del trabajo, 
cada vez más dinámico, complejo y que 
clama por personas competentes, emocio-
nalmente e interpersonalmente.
Definiciones y Criterios para la 
Competencia Interpersonal
Decimos que una persona tiene 
competencia interpersonal, especialmen-
te en el mundo del trabajo, cuando sabe 
relacionarse. Las personas que están en 
el Sol al otro lado de la vereda tienen esa 
competencia muy desarrollada. Ellas tienen 
esa competencia bien desarrollada porque 
tuvieron una historia de vida saludable, 
que “construyó” un ego fuerte y apto para 
los embates que existen en el contexto de 
las relaciones interpersonales, o, porque 
aprendieron a evaluarse y a desarrollar esta 
competencia a lo largo da vida.
Pero, ¿Qué significa saber relacionar-
se? Si les dijera para hacer una reflexión, 
por algunos segundos, sobre esa cuestión: 
¿Ustedes saben relacionarse con las perso-
nas? Probablemente sus repuestas serían: sí, 
¡Por supuesto que sabemos! Bueno, todas 
las personas tienen una tendencia a afirmar 
que saben relacionarse con las otras. Pero, 
¡Reflexionemos! Las relaciones interper-
sonales pueden ser una fuente inagotable 
de satisfacción, de bienestar, de calidad de 
vida en el cotidiano de las personas. Sin 
embargo, pueden ser una fuente inagotable 
de problemas, de conflictos, de insatisfac-
ciones y de dolores (y la mayor parte de las 
veces, lo son así).
Por lo tanto, si todos supieran relacio-
narse de la manera como, optimistamente, 
evalúan su propia capacidad interpersonal, 
tendríamos menos conflictos, menos pro-
blemas, más Sol en las relaciones humanas 
en nuestro cotidiano.
Siendo así, es importante que de-
sarrollemos una perspectiva humilde de 
nuestra competencia interpersonal, pen-
sando que ella siempre puede y debe ser 
perfeccionada, para que podamos establecer 
relaciones satisfactorias, en todos los ámbi-
tos de nuestra vida: afectiva, familiar, social, 
escolar y laboral. Lo bueno de eso, es que 
quien aprende a relacionarse, no se olvida 
más. Podrá utilizar su competencia en todas 
58GESTIÓN DE PERSONAS
las áreas de su vida y siempre aprenderá más 
con las relaciones que establezca.
Para reflexionar sobre nuestra capaci-
dad para relacionarnos adecuadamente, de 
manera saludable, con las otras personas, 
vamos a conocer dos criterios que podemos 
utilizar paraevaluar nuestras relaciones 
interpersonales y saber si ellas pueden ser 
tenidas como satisfactorias, en los varios 
contextos de la vida.
El primer criterio se refiere a la re-
ciprocidad. Las relaciones interpersonales 
pueden ser consideradas saludables cuando 
involucran la reciprocidad, o sea, los dos in-
volucrados establecen cambios igualitarios y 
justos. Estos cambios pueden ser: atención, 
afectos, tiempo, favores, cosas materiales, 
disponibilidad, etc. Sin embargo, los dos 
involucrados necesitan tener la sensación 
de que están dando y recibiendo, de manera 
igualitaria. En una relación interpersonal 
saludable, sea en el contexto que sea, los 
involucrados no se sienten explotados ni 
tratados injustamente. Hay un intercambio 
entre las personas, no dependencia, ni aquel 
terrible sentimiento de sentirse dando, sin 
recibir nada, o recibiendo mucho menos 
de lo que necesitaría.
Otro criterio es la mejora de la auto-
estima en los involucrados. Podemos decir 
que las relaciones que establecemos son 
saludables cuando ellas promueven, por la 
manera como son conducidas, un aumento, 
una mejora en la autoestima de las perso-
nas. Siempre que estemos relacionándonos, 
interactuando con alguien, al término de 
esta relación, ya sea ella con duración de 
algunos minutos, de una hora, de un turno, 
o de meses, las personas involucradas deben 
quedarse con la sensación de que aquella 
interacción les hizo bien, promovió su de-
sarrollo, trajo cosas buenas, en fin, hizo que 
se sintieran mejor. Eso se refiere a aquella 
sensación buena que tenemos cuando en-
contramos, conversamos o interactuamos 
con una persona, y, después de la interac-
ción, nos quedamos con aquella sensación: 
¡“Cómo me hizo bien”! ¡” Cómo fue bueno 
estar con ella”! ¡Las relaciones interper-
sonales son saludables cuando dejan este 
rastro positivo en quien participó de ellas!
Entonces, para que podamos disfru-
tar de todos los beneficios que una rela-
ción interpersonal pueda traer, necesitamos 
pensar nuestras relaciones en el contexto 
de algunas ideas, que veremos ahora. La 
primera idea importante para reflexionar 
sobre nuestra competencia interpersonal 
será la idea de evaluar ¿Qué gafas usamos? 
pero, ustedes pueden estar pensando ¡“Yo 
no uso gafas”! ¡Se engañan! ¡Todos usamos 
gafas, todo el tiempo!
Las gafas que Usamos (O 
nuestros Modelos Mentales) 
“Todo es una cuestión 
de punto de vista: 
para la hormiga, una 
gota de lluvia es un 
tsunami.” 
Matheus Rocha
59GESTIÓN DE PERSONAS
¡Ustedes sabían que todos usamos 
gafas, todo el tiempo! A partir de ahora, 
¡Ustedes saben de eso! Son gafas invisibles, 
que están siempre “delante” de nuestros 
ojos, y con ellas miramos e interpretamos el 
mundo que está a nuestro alrededor. Estas 
gafas invisibles son aquello que llamamos 
Modelos Mentales.
Los Modelos Mentales son repre-
sentaciones mentales de situaciones reales 
o imaginarias. Son las lentes o filtros por 
los cuales vemos las cosas, y, como cual-
quier filtro o lente, pueden proporcionar 
distorsiones (Mariotti, 2010). Estos mo-
delos mentales tienden a ser fijos, pero no 
son una representación exacta de aquello 
que vemos, son una construcción de nuestra 
mente, llena de “coloridos” particulares. 
Ellas existen para darnos explicaciones so-
bre lo que ocurre a nuestro alrededor. Ellas 
nos ayudan a percibir la realidad, o mejor 
diciendo, en realidad, ellas son el filtro que 
percibe la realidad, a nuestro alrededor. Por 
lo tanto, no existe realidad, existe la reali-
dad construida por nuestro modelo mental. 
Solemos construir y usar, todo el tiempo, 
modelos mentales sobre nosotros mismos, 
sobre las otras personas y sobre aconteci-
mientos que ocurren a nuestro 
alrededor. Llamaremos 
aquí a nuestros modelos 
mentales de gafas, las 
gafas que usamos todo el 
tiempo para ver el mundo.
Son nuestros filtros cognitivos para 
entender el mundo y para organizar nuestra 
acción en el mundo. Estás gafas pueden 
ser de varias formas, de varios tipos o co-
lores. Básicamente, así como dividimos a 
las personas en dos grandes grupos sobre 
su inteligencia emocional, aquí también 
dividiremos en dos grandes grupos sobre 
el tipo de gafas que utilizamos. Podemos 
dividir a las personas en dos grupos: el gru-
po de personas que usa gafas coloridas y el 
grupo de personas que usa gafas oscuras. 
Su desafío ahora, será comprender 
cuáles son las diferencias entre estos dos 
grupos, cuál es la relación del tipo de gafas 
con todo aquello que estudiamos anterior-
mente y escoger, por fin, cuál es el grupo 
más adecuado para estar llevando en con-
sideración las necesidades contemporáneas 
del mundo del trabajo. Recuerden que estas 
gafas, mientras proceso de interpretación 
del mundo, son un pro-
ceso inconsciente. No 
estamos, todo el tiem-
po, atentos a la calidad de 
nuestra interpretación, ella 
funciona en el automático. 
Por eso, es importante ser capaz de salir de 
ese funcionamiento en piloto automático y 
darse cuenta del tipo de gafas que usamos. 
Aquí tenemos otro ejemplo de ejercicio 
de la primera habilidad de la inteligencia 
emocional, la auto-observación. ¡Ah!, ¡Ya 
nos estábamos olvidando! Ustedes deben 
identificar, también, en cuál de estos grupos 
nuestro personaje “Arigó” está situado. ¡Eso 
será bien fácil!
Las personas que usan las gafas oscu-
ras, obviamente, no están en el Sol al otro 
lado de la vereda. El “Arigó” usa gafas os-
curas. Estas gafas oscuras funcionan como 
una lente negativa que hace que la persona 
se perciba, de forma negativa, a sí misma, 
a las otras personas y a los eventos que la 
rodean. En virtud de la oscuridad de sus 
gafas ella acaba teniendo una percepción 
60GESTIÓN DE PERSONAS
selectiva del mundo, que capta solamente 
los aspectos negativos de todo.
Son estos aspectos negativos, cap-
tados negativamente, que servirán como 
balizadores para sus actitudes y compor-
tamientos. 
El pesimismo funciona como un 
paño de fondo donde esta persona actua-
rá. Ella actúa siempre esperando lo peor de 
cada situación, siendo que esta percepción 
negativa de las cosas, en general, afecta, de 
manera muy mala, su competencia interper-
sonal. En sus interacciones la persona tiene 
siempre una tendencia para hacer interpre-
taciones negativas de la persona que está 
delante de ella y de la propia interacción. En 
realidad, el hecho de usar gafas oscuras la 
predispone a no gustar de las interacciones 
interpersonales y a no conseguir disfrutar 
del placer que es una interacción positiva. 
Esta manera de filtrar la vida, negativa, 
pesimista, sin esperanza, obviamente, tienen 
consecuencias muy malas. Esta persona 
tiene en su vida, mucho más, emociones 
negativas que positivas, y tiende a presen-
tar comportamientos que despiertan, en el 
mundo que la rodea, hostilidad y aversión. Y 
así, ella se queda presa en un círculo vicioso: 
sus gafas oscuras generan comportamientos 
poco competentes interpersonalmente que, 
a su vez, crean eventos malos a su alrededor, 
que sólo confirman su percepción negativa 
de la realidad. La tendencia de ella será 
esquivarse de las relaciones 
interpersonales y vivir de la 
manera menos interactiva 
posible. Siendo así, las deman-
das y los desafíos del mundo 
del trabajo son siempre perci-
bidas como problemas y no 
como demandas, llevándolo a 
una sensación de irritabilidad, 
desconfianza e incompetencia. 
Tales emociones, obviamente, 
no contribuyen en nada para 
una postura activa y solucionadora de los 
problemas. Por el contrario, los problemas 
tienden a agigantarse. Aquí, nuevamente, 
nos recordaremos de aquella imagen que 
vimos en el inicio de nuestra materia.
Estas gafas oscuras impiden, comple-
tamente, el desarrollo de nuevas habilidades 
comportamentales, impidiendo el inicio de 
cualquier proceso de cambio.
Por otro lado, y menos mal, existe 
el grupo de las personas que usan gafas 
coloridas. Obviamente, son éstas las que 
viven y hacen el Sol al otro lado de la vere-
da. Son las personas que funcionandentro 
del precepto estipulado por la Psicología 
Positiva, de desarrollar una perspectiva 
optimista sobre sí mismo, sobre el mundo 
y sobre las otras personas. Estas personas 
tienen, como consecuencia de estas gafas 
coloridas, un funcionamiento mucho más 
saludable, mucho más adecuado para la 
vida, quedando, naturalmente competentes 
interpersonalmente.
La Psicología Positiva (Bastianello 
& Hutz, 2015) no dice que el optimismo, 
tanto desde el punto de vista de la sabi-
duría popular, pasando por las discusiones 
filosóficas hasta los estudios científicos en 
Psicología, está fuertemente asociado a una 
visión positiva de la vida, especialmente 
ante los eventos difíciles. Las personas con 
una disposición optimista sustentan expec-
tativas generalizadas positivas de éxito y 
realización en el futuro, aunque enfrenten 
61GESTIÓN DE PERSONAS
grandes dificultades o fracasos. Un crecien-
te número de estudios sustenta la idea de 
que el optimismo da más beneficios en los 
ámbitos intra e interpersonal en la vida de 
la persona, que el pesimismo.
En el ámbito organizacional estos 
efectos son percibidos, a través, del desa-
rrollo de comportamientos más eficaces, 
motivados y autónomos, exactamente lo 
que se espera de un profesional no “Arigó”, 
en el mundo del trabajo contemporáneo. 
Estas personas están, al contrario que el 
grupo anterior, siempre involucradas en 
un círculo virtuoso: su percepción positiva 
de sí mismo, del mundo y de las personas 
las llevan a gustar y a buscar interacciones 
interpersonales. En sus interacciones, a su 
vez, son extremamente amables, positivas, 
empáticas y habilidosas, lo que las hace 
crear un mundo a su alrededor marcado 
por interacciones que sólo aumentan su 
autoestima. Todo esto, a su vez, refuerza 
sus gafas coloridas.
Y ahora piensen y respondan:
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
 ¿En cuál de los grupos están hoy?No 
importa en cuál de los dos grupos estén, 
de aquellos que usan gafas coloridas, o de 
aquellos que usan gafas oscuras. Lo im-
portante, para su autodesarrollo, será justa-
mente desarrollar esta capacidad de pensar 
sobre sus gafas, de no considerar que, su 
manera de ver, de percibir y de reaccionar 
ante el mundo, sea la única manera posi-
ble.Reflexionen sobre sus gafas y sobre las 
consecuencias que ellas traen en términos 
de calidad de vida, de competencia inter-
personal y de posibilidades de éxito en el 
mundo del trabajo.
62GESTIÓN DE PERSONAS
Tal vez, aquello que ustedes consi-
deran como natural e inevitable a lo largo 
de sus vidas, no sea nada más que las con-
secuencias estáticas de sus gafas oscuras. 
¡Piensen sobre eso! Sin esa reflexión el ca-
mino para el autodesarrollo queda com-
pletamente obstaculizado. Pero, sabemos 
que esta reflexión ni siempre es fácil. Ella 
exige aquello que tantos escuchan hablar 
por ahí, exige que ustedes salgan de sus 
zonas de confort. Pero, las ventajas que 
vendrán serán, sin dudas, enormes. ¡Ustedes 
necesitan estar convencidos de eso para 
cambiar la oscuridad por el Sol al otro lado 
de la vereda!
Estos filtros cognitivos que usamos 
para interpretar la realidad, que estamos 
llamando gafas, no son innatos. No na-
cieron con nosotros, son el resultado de 
las vivencias que tuvimos en aquellas fases 
del desarrollo, que ya estudiamos. Ellos 
son desarrollados, o, dicho de otra manera, 
aprendidos. Esto significa una buena noti-
cia. Si ellos son el resultado de un aprendi-
zaje – aprendemos a ver el mundo de una 
determinada manera – ellos pueden estar 
sujetos a cambios, modificaciones. 
Obviamente, las personas que tie-
nen gafas coloridas ven esta posibilidad 
de una manera más receptiva, pues, justa-
mente, sus colores en la interpretación del 
mundo les dicen que siempre es posible 
y es bueno cambiar. Por otro lado, quien 
usa gafas negativas son aquellos que más 
necesitarían modificar su percepción de la 
realidad. Enfrentan este cambio como algo 
muy trabajoso, difícil, inútil o imposible.
El primer paso para esa posibili-
dad de cambio de las gafas que usamos 
será la autopercepción del tipo de gafas 
que usamos. Normalmente, consideramos 
como natural la percepción que tenemos 
de las cosas, al final, siempre percibimos 
de la misma forma. Entonces, lo que abre 
la posibilidad de cambio de las gafas será 
admitir que existen otras maneras, otras 
percepciones, del mundo, diferente de aque-
lla que, nosotros, usualmente tenemos. La 
percepción de la realidad que tenemos no 
está en nosotros como algo inmutable, no 
nació con nosotros. Podemos cambiar. Basta 
entender que se puede cambiar.
Ahora, para ilustrar esta temática 
de la manera cómo percibimos las cosas – 
nuestras gafas – hablaremos un poco sobre 
lo que los últimos avances de la ciencia están 
diciendo con relación a eso. Sabemos que 
las personas que usan gafas oscuras tien-
den a tener un patrón de comportamiento 
quejumbroso y suelen reclamar mucho de 
las cosas de la vida, sea de lo que sea. Inclu-
so eventos positivos, como una fiesta, por 
ejemplo, pueden ser blanco de comentarios 
y reclamos, pues la oscuridad de las gafas 
apunta dificultades incluso en una fiesta. 
La ciencia, actualmente, nos explica porque 
no debemos reclamar, porque eso puede 
alterar negativamente nuestro cerebro y 
nuestro ambiente, por consecuencia. Vean 
que interesantes esas ideas.
Oír a alguien reclamar, aunque sean 
ustedes mismos, nunca hace bien. Algunas 
personas dicen que reclamar puede actuar 
como una catarsis, una manera de descargar 
emociones y experiencias negativas. Pero, 
mirar con más atención a lo que el acto de 
reclamar realmente hace para el cerebro 
nos da motivos reales para luchar por un 
estado de espíritu más positivo y eliminar el 
“mimimi” (lamentación) de nuestras vidas, 
63GESTIÓN DE PERSONAS
o sea, aprender a cambiar de gafas y usar 
unas gafas coloridas.
El cerebro es un órgano complejo que, 
de alguna manera, funciona en conjunto con 
la consciencia para crear la personalidad 
de un ser humano, siempre aprendiendo, 
siempre recreando y regenerándose. Es, al 
mismo tiempo, el producto de la realidad 
y el creador de la realidad, y, la ciencia está 
finalmente empezando a entender cómo 
el cerebro crea la realidad.
Steven Parton, un científico y filósofo 
que estudió esta temática, examinó cómo 
las emociones negativas, en la forma de re-
clamos, tanto expresas por ustedes mismos, 
o venidas de otros, afectan el cerebro y el 
cuerpo, ayudándonos a entender por qué 
algunas personas parecen no conseguir salir 
de un estado negativo. Su teoría sugiere 
que la negatividad y el reclamo, realmente, 
alteran físicamente la estructura y la función 
de la mente y del cuerpo. Como si las gafas 
oscuras, que son un filtro mental, gana-
ran raíz en el cuerpo. El cerebro construye 
sus conexiones con base en todo lo que 
es repetidamente expuesto. Negatividad y 
reclamos reproducirán más de lo mismo, 
como esa teoría destaca. El autor explica 
que: el principio es sencillo: 
en todo su cerebro hay una colección de 
sinapsis (responsables por transmitir las infor-
maciones de una célula para otra) separadas por 
espacios vacíos llamados hendidura sináptica. 
Siempre que ustedes tienen un pensamiento, 
una sinapsis dispara una reacción química 
a través de la hendidura para otra sinapsis, 
construyendo, así, un puente por donde una 
señal eléctrica puede atravesar, cargando la 
información relevante de su pensamiento du-
rante la descarga.
[…] todas las veces que esa descarga 
eléctrica es accionada, las sinapsis se acercan 
más, con el fin de disminuir la distancia que la 
descarga eléctrica necesita recorrer… el cerebro 
rehará sus propios circuitos, alterándose física-
mente para facilitar que las sinapsis adecuadas 
compartan la reacción química y, dejando más 
fácil para el pensamiento se propague. 
Además de eso, la comprensión 
de ese proceso incluye la idea de que las 
conexiones eléctricas más utilizadas por 
el cerebro se quedarán más cortas, por lo 
tanto, escogidas más frecuentementepor 
el cerebro. Esto explica como actitudes y 
comportamientos pueden ser alterados. Sin 
embargo, como seres conscientes, y deseosos 
de autodesarrollo, tenemos el poder de mo-
dificar ese proceso, simplemente al quedar-
nos conscientes de cómo el juego universal 
de la dualidad actúa en el momento que 
surgen los pensamientos. Tenemos el poder 
de escoger, crear pensamientos positivos 
conscientes de amor y harmonía, garanti-
zando, así, que el cerebro y la personalidad 
sean positivamente alterados. Esa línea de 
raciocinio científico se extiende hasta la 
dinámica entre dos personas, explicando 
científicamente como el reclamo tira otras 
personas para abajo.
Toda esa charla sirve para alertar so-
bre los grandes beneficios o maleficios que 
nuestras gafas pueden tener, principalmente 
en el comportamiento organizacional. Así, 
cuando alguien “derrama un camión de 
chismes”, de negatividad y drama sobre us-
tedes, tenga la seguridad de que está siendo 
afectado bioquímicamente, disminuyendo 
sus oportunidades de ser feliz y de estar en 
64GESTIÓN DE PERSONAS
el Sol al otro lado de la vereda. La exposición a este tipo de explosión emocional real-
mente provoca efectos negativos en su mente y en su cuerpo. Por lo tanto, reclamos y 
negatividad pueden contribuir seriamente para que se enfermen, para su estagnación 
profesional, para el debilitamiento de su ego. ¡Presten atención en sus gafas! ¡Piensen 
sobre ellas! Sabemos que eso no significa una tarea fácil, exige esfuerzo y atención. 
¡Exige querer estar en el Sol al otro lado de la vereda!
¿Recuerdan a nuestro conocido “Arigó”? A él le gusta mucho derramar quejas, 
chismes, reclamos, negatividad, por los ambientes por donde pasa. ¡Imaginen los da-
ños y las imposibilidades de desarrollo que él causa a sí mismo y a las personas con las 
cuales interactúa! Este patrón negativo y quejumbroso imposibilita, de acuerdo con las 
ideas traídas por el texto, todo y cualquier cambio en comportamientos o actitudes, que 
podrían traer beneficios para la vida de la persona.
Y, si relacionamos ahora nuestros entendimientos a los filtros que usamos para 
percibir la realidad, su inmenso impacto sobre nuestra competencia interpersonal, lle-
garemos a otro concepto que puede ayudarnos en este “viaje” rumbo al autodesarrollo 
que estamos haciendo, la resiliencia.
Resiliencia
Después de estudiar sobre inteli-
gencia emocional, sobre nuestras “gafas”, 
el camino inevitable que tendremos que 
seguir, será abordar el tema de la resilien-
cia, pues toda nuestra charla de hasta aquí, 
todos estos conceptos que promueven el 
autodesarrollo nos llevan al desarrollo de 
la resiliencia. Este término está de moda 
hasta los días de hoy, pero no debemos verlo 
como, más un modismo importado para la 
gestión, sino que como una habilidad para 
lidiar con las adversidades de la vida.
Entonces, es justamente sobre eso 
que trata la resiliencia, sobre sobrevivir. Se 
trata de un término que el área de la Psico-
logía “tomó prestado” de la Ingeniería. En 
ingeniería se habla de material resiliente, 
que es aquél que, cuando es sometido a 
grandes presiones, presenta alguna defor-
mación, pero ella no es tan grave al punto 
de afectar su estructura molecular. Una vez 
pasada la presión externa, el material vuel-
ve a su estado o funcionamiento normal, 
habitual.
65GESTIÓN DE PERSONAS
Como nos sugiere la figura de arriba, 
la resiliencia es la capacidad de sobrevivir 
a los priores días, a los peores eventos, a 
los peores acontecimientos que ocurren a 
nuestro alrededor, manteniendo la capaci-
dad de regenerarse, de “superar”, de sufrir, 
pero sin desarrollar grandes y profundos 
trastornos y enfermedades. La persona resi-
liente consigue lidiar bien con la adversidad 
de la vida, sin dejarse caer, manteniendo su 
capacidad de vivir y de ser productiva en 
las varias áreas de la vida.
Llegando, con nuestro viaje, en nues-
tra tercera competencia – el desarrollo de 
la inteligencia interpersonal -, esperamos 
que ustedes perciban que esta competencia 
debería, o se espera que sea desarrollada, o 
surgir, naturalmente, después del desarrollo 
de las dos anteriores. Las tres competencias 
de nuestra asignatura no son separadas, 
aisladas, son una cadena, formando una 
corriente única – su autodesarrollo.
Si ustedes desarrollan una compren-
sión positiva y sistémica del comporta-
miento humano, individualmente y en las 
organizaciones, si entienden y desarrollan 
su inteligencia emocional, consecuente-
mente, se transformarán en una persona 
competente interpersonalmente. ¡Una per-
sona residente en el caliente Sol al otro 
lado de la vereda! ¡Por lo tanto, vamos a 
ella! Pero, imaginamos que nada de lo que 
hablamos ahora sea extraño o nuevo para 
ustedes. Aquí, todo necesita hacer sentido 
para ustedes.
Mientras ustedes reflexionan sobre 
todo esto, y sobre sus gafas, hablaremos 
de uno de los temas más placenteros, más 
estudiados y más debatidos en gestión de 
personas, el tema del liderazgo.
Con todas estas competencias sobre 
las cuales estamos hablando, ustedes están 
aptos para desarrollar su papel de líderes, 
cuando sea necesario, en virtud de su carrera 
profesional, y para entregar comportamien-
tos y actitudes diferenciados en el ambiente 
de trabajo, en el cual está insertado – com-
portamientos, totalmente ajenos y ausentes 
en el “Arigó”. ¿Cuáles son? Motivación, 
compromiso y envolvimiento en el trabajo.
66GESTIÓN DE PERSONAS
Liderazgo
Obviamente, no agotaremos, aquí, 
el tema del liderazgo. Éste es el tema so-
bre el cual más se escribe, más se estudia, 
más se discute y más se enseña en Gestión 
de Personas. Son millares de teorías, de 
propuestas de liderazgos, de tipos de li-
derazgos, de estilos de liderazgo. Aquí no 
estudiaremos todo ese marco teórico, pero 
apuntaremos un ítem actual, que nos parece 
importante para la gestión de sí mismo y 
para la gestión de los otros, en el mundo 
del trabajo contemporáneo.
Antes de todo, será importante dife-
renciar líder de jefe. Todo lo que hablamos 
hasta ahora, en nuestra asignatura, debe ser-
vir para desarrollarlos, no para ser jefe - una 
mera posición en algún nivel jerárquico de 
alguna organización – sino que para que-
rer ser un líder. Y, en los tiempos actuales, 
¿Qué es lo que un líder debe hacer? ¿Cuáles 
son sus desafíos y tareas? En el mundo del 
trabajo, como lo hemos entendido hasta 
aquí, el liderazgo tiene el papel de inspirar 
a las personas. Inspirarlas para que hagan 
lo que necesita ser hecho, sea lo que sea, 
de manera comprometida, empeñados, con 
competencia interpersonal y sintiéndose 
bien. El liderazgo debe inspirar a las per-
sonas para que desarrollen sus más altas 
y profundas potencialidades. El liderazgo 
debe servir como una herramienta para los 
propósitos de la Psicología Positiva, sobre 
la cual hablamos anteriormente.
Cuando esta temática se refiere a los 
cambios presentes en los tiempos actuales, 
en el mundo del trabajo, crisis, gestión de la 
crisis, esta cuestión del líder y de su estilo de 
liderazgo, el papel alcanza una importancia, 
aún mayor. Un líder es la pieza fundamental 
en el gerenciamiento de equipos, pues es 
con su influencia y credibilidad que guiará al 
equipo para alcanzar los objetivos organiza-
cionales y concomitantemente, desarrollar 
las competencias individuales, incluyendo 
las competencias comportamentales. Por lo 
tanto, ustedes necesitan entender lo que es 
liderazgo y cuales aspectos fortalecen ese 
liderazgo en el mundo del trabajo de hoy.
La presencia de un líder como alia-
do de las organizaciones es la línea frente 
de las organizaciones de hoy. Por eso, el 
líder, necesita ir, más allá, de la actuación 
de facilitador de operaciones, procesos y 
tareas, también actuará como un facilitador 
de cambios. Él debe preocuparse con el 
aprendizaje constante de su equipo, y con 
el suyo, con su autodesarrollo, dejando a su 
liderazgo, aquello que llamamos liderazgo 
sostenible (Hargreaves & Fink, 2007).
Si ustedes desarrollantodas estas 
competencias, estarán aptos para 
dirigirse a sí mismos, lo que es un 
requisito previo fundamental para el 
liderazgo.
En este sentido, veremos el vídeo de 
abajo, que ilustra lo que un líder debe 
hacer en los tiempos actuales. 
Link
El vídeo nos inspira a entender cuánto 
la cuestión del liderazgo siempre es 
central, sea cual sea la temática, que 
esté hablando de gestión de recursos 
humanos o de personas.
67GESTIÓN DE PERSONAS
Este abordaje del liderazgo, mientras 
fenómeno que debe preocuparse con su 
sostenibilidad, parece ser el más adecuado 
en los tiempos actuales.
De acuerdo con estos autores, el lide-
razgo sostenible, tal como el perfecciona-
miento sostenible, empieza con un sentido 
fuerte e inquebrantable del propósito moral. 
El sentido central del líder será el de sus-
tentar, que es “mantener erguido; soportar 
peso; estar apto para soportar (mucha exi-
gencia, sufrimiento y cosas parecidas) sin 
caer”. Convicción interna, fe inquebrantable 
y un esperanzado e impuesto sentido de 
propósito que se extiende para mucho más 
allá del self – estos son elementos inaliena-
bles del carácter moral que verdaderamen-
te sustentan a las personas en tiempos de 
dificultades aplastadoras y de sufrimiento 
casi insoportable. El liderazgo sostenible 
está, por lo tanto, totalmente direccionado 
para el desarrollo de la resiliencia del propio 
líder y de sus liderados.
Es, sin duda, un enorme desafío, 
construir la sostenibilidad y consolidar un 
liderazgo, una vez que, para crear la sos-
tenibilidad de su liderazgo, el líder debe 
desarrollar la competencia del aprendiza-
je para poder, no solamente, enseñar a su 
equipo, sino que también aprender con él, 
dando siempre prioridad al aprendizaje 
colectivo, pues aprendiendo con sus lide-
rados, el equipo y el trabajo fluirán con 
más energía y productividad. Para ser un 
líder sostenible Hargreaves y Fink (2007) 
argumentan que será necesario, que, el líder 
comprenda, integralmente, la naturaleza y 
el proceso de aprendizaje, de cambio. El 
liderazgo sostenible nunca engaña, esconde 
o niega los eventos difíciles o adversos. Al 
contrario, ella pone el aprendizaje en el cen-
tro de todo lo que los líderes y las personas 
hacen, y el aprendizaje y el cambio pasan a 
ser los caminos para resolver los problemas 
y las situaciones adversas.
Por lo tanto, líderes sostenibles tienen 
un sentido de optimismo constante en la 
capacidad de cambio de las personas.
Esto significa, en la práctica, crear 
oportunidades, de aprendizaje, poderosas 
e igualitarias para todas las personas, de-
sarrollando una percepción optimista de 
que, todos pueden aprender a desarrollarse.
Incluso el “Arigó”, nuestro personaje, 
para el líder sostenible, no deja de ser una 
oportunidad de aprendizaje y de trabajo 
constructivo. Transformar un “Arigó” en 
un trabajador comprometido, empeñado, 
que vive en el Sol al otro lado de la vereda, 
será misión del líder sostenible.
Todos estos cuidados, como el apren-
dizaje, el cambio, transformarán al líder 
sostenible en una base para la sostenibilidad 
de la organización, sea cual sea.
Por eso, el líder, si está bien desarro-
llado en su competencia interpersonal, en su 
competencia del aprendizaje y, de manera 
complementar, están dando atención a los 
procesos y tareas, garantizará el bienestar 
de la organización y de todos los que la 
componen.
Es importante percibir que todas 
aquellas competencias sobre las cuales es-
tamos estudiando aquí, culminan en la pro-
puesta de liderazgo - el liderazgo sostenible.
68GESTIÓN DE PERSONAS
Tales competencias y el liderazgo 
sostenible constituyen un espiral positivo 
para las personas y para las organizacio-
nes. Sintetizando lo que hablamos hasta 
ahora, el líder sostenible debe y necesita 
preocuparse y operacionalizar el desarro-
llo de las competencias comportamentales 
que promueven el autodesarrollo. Porque 
el autodesarrollo presupone la constante 
capacidad de aprender, de cambiar. Y eso, a 
su vez, deja a las personas y al propio líder, 
sostenibles. El mundo del trabajo, hoy, exige 
que las personas, siendo ellas líderes o no, 
sean sostenibles.
Ahora haremos una pausa. ¡Reflexio-
nemos! 
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
Piensen sobre lo que estudiamos 
hasta aquí, y, escriban una relación entre 
lo que fue presentado sobre el liderazgo 
sostenible y la necesidad de desarrollo de 
nuestra segunda competencia, la inteli-
gencia emocional. Diserten sobre cómo 
la inteligencia emocional se relaciona con 
la capacidad que el líder tiene para desa-
rrollar una postura sostenible en relación 
a su propio liderazgo y a los aprendizajes 
de sus liderados.
69GESTIÓN DE PERSONAS
Y ahora, en la última parte de nuestro 
viaje, después de haber reflexionado sobre 
ese abordaje del liderazgo, que llamamos li-
derazgo sostenible, hablaremos sobre aque-
llo que llamamos actitudes en el mundo 
del trabajo - motivación, envolvimiento y 
compromiso. ¡Pero antes, preste atención en 
nuestro viaje! Empezamos, atrás, hablando 
sobre lo cuanto necesitamos comprender: 
el origen de nuestros comportamientos y 
el de los otros, para poder modificarlos. 
Después hablamos sobre la fundamental 
inteligencia emocional, y sobre nuestras 
relaciones interpersonales. La importancia 
de cuidar las gafas que usamos, de evaluar 
los filtros cognitivos que usamos para ac-
tuar en el mundo. Todas estas temáticas se 
materializarán en aquello que llamamos 
liderazgo sostenible. Un líder que cambia y 
aprende, constantemente, y que promueve 
el cambio y el aprendizaje de todos.
Recordando que, todos estos temas 
tienen como base teórica aquello que se 
llama Psicología Positiva, corriente teórica 
que se preocupa en promover la salud y el 
bienestar de las personas, estimulándolas 
para desarrollen todo aquello que tienen 
de mejor mientras potencialidades.
Así, después de esta trayectoria, lle-
gamos a los últimos temas que abordare-
mos, las llamadas actitudes en el mundo 
del trabajo: motivación, compromiso y 
envolvimiento.
¿Por qué estamos hablando sobre 
eso, ahora, al final de nuestro viaje? Porque 
sabemos que hoy, más que nunca, en la 
historia de la humanidad, la creatividad, 
la constante renovación de competencias 
técnicas y comportamentales, la flexibili-
dad, la disposición para enfrentar nuevos 
desafíos, la iniciativa y la capacidad para 
actuar en situaciones de crisis, de manera 
resiliente, son vitales.
Actualmente, se debe invertir en la 
búsqueda de algo más, pues prepararse para 
mantener el empleo ya no es más suficiente. 
Se buscan, entonces, profesionales traba-
jables, o sea, que necesitan desarrollarse 
y renovar capacidades y habilidades que 
sean valoradas en el mundo del trabajo, que 
sientan placer en invertir en su desarrollo, 
actualizándose y administrando su propia 
carrera, en un mundo de ambigüedad e 
incertidumbres. Por eso, hablaremos de 
motivación, envolvimiento y compromiso.
Motivación
Así, como el liderazgo, la motivación 
viene a ser uno de los temas más discuti-
dos y estudiados en el área de Gestión de 
Personas. Existe una infinidad de teorías 
que explican los principales factores moti-
vacionales que pueden actuar para generar y 
mantener la motivación (Robins, 2010). En 
estas teorías motivacionales, la motivación 
está siempre asociada a una infinidad de 
factores o circunstancias, o varias, algunas 
internas, otras externas. Dentro del con-
texto, de nuestra asignatura, necesitamos 
pensar esta actitud – motivación- como 
una de las mayores propulsoras de los com-
portamientos adecuados en el mundo del 
trabajo. La motivación está relacionada a 
la ejecución de comportamientos con la 
persistencia deseada, y con la capacidad 
de siempre aprender, con ahínco, nuevos 
comportamientos. Por lo tanto, viene a ser 
un componente fundamental en la gestión 
70GESTIÓN DE PERSONAS
de sí mismo y de otras personas.
Después de estudiar la Inteligencia 
Emocional no nos parece adecuado, sin 
embargo, hablar de motivación.Motivación, 
en virtud del sentido común y de algunas 
teorías motivacionales, recuerda siempre la 
dependencia de algún factor externo que 
“empuje” o “tire” a la persona. Pensamos 
que es mejor hablar de automotivación. 
Solamente la automotivación sería la ver-
dadera y legítima motivación, que soporta 
los reveses de los ambientes externos y que 
mantiene a las personas persistiendo en los 
comportamientos que necesitan ser hechos. 
Solamente la automotivación sería sosteni-
ble. Solamente la motivación que independe 
de cualquier factor externo, pero que se 
alimenta solamente de factores internos 
de la persona, sería la legítima motivación, 
necesaria y deseada por el mundo del tra-
bajo de hoy.
Dentro de esta perspectiva, debemos 
pensar y descubrir cuáles son los factores 
que afectan esta automotivación, la única 
motivación legítima y sostenible. Esa au-
tomotivación interna está directamente 
relacionada a las gafas que desarrollamos y 
que usamos. Si utilizamos gafas positivas, 
conseguiremos percibir que nuestro com-
portamiento tiene la capacidad de generar 
éxitos y de conseguir superar obstáculos. 
Conseguimos entender que somos capaces 
de producir, en los ambientes por donde 
pasamos, resultados positivos y deseables. 
Por otro lado, si utilizamos filtros o gafas 
negativas, pesimistas, no percibiremos cuán 
somos capaces de generar, con nuestro es-
fuerzo, los resultados deseados. Entonces, 
¿Por qué comprometerse, motivarse, si nada 
de lo que deseamos o necesitamos que ocu-
rra depende de nuestro esfuerzo y empeño?
Vean que gafas positivas, sobre la 
propia capacidad para generar resultados 
deseables, son la fuente de la automotiva-
ción. 
Esta idea está relacionada al concepto 
de creencia de autoeficacia, concepto desa-
rrollado por un psicólogo llamado Albert 
Bandura (Wiener, 1980). La autoeficacia de 
una persona se refiere a cuánto ella cree que 
su esfuerzo es capaz de producir resultados 
deseables en todos los ámbitos de su vida. 
Se refiere a cuánto ella cree que será capaz 
de lidiar con los eventos y circunstancias de 
la vida con sus características personales, de 
manera que produzca resultados esperados. 
Se refiere a su creencia en la propia capaci-
dad de auto-dirigirse y autodesarrollarse, de 
manera que se mantenga constantemente 
motivada.
Decididamente, las personas que 
utilizan gafas coloridas, poseen creencias 
de autoeficacia bien firmes, que permiten 
su constante automotivación. Son estas 
personas las que están en el Sol al otro 
lado de la vereda. Son optimistas sobre su 
habilidad para lidiar con las circunstancias
Compromiso
Compromiso es una actitud en el 
trabajo que, hoy, posee un papel estratégico 
fundamental en las organizaciones, y en el 
mundo del trabajo en general (Siqueira, 
2008). Imaginen compromiso como una 
alianza, un casamiento, entre el individuo 
y su trabajo. El trabajador comprometido 
quiere y actúa para estar en la empresa, 
71GESTIÓN DE PERSONAS
adopta sus valores y metas como suyos, y 
participa activamente para que ellos sean 
realizados. El trabajador comprometido 
hace lo que le toca, si es necesario, hace más 
de lo que le toca, para que la organización 
crezca.
Se supone que cualquier proceso en 
las organizaciones necesite relaciones de 
compromiso entre las partes involucradas, y 
más, el compromiso fomenta posibilidades 
de éxitos en situaciones adversas frente al 
mercado, reforzando la justificativa de que 
el compromiso es estratégico.
El compromiso con el trabajo puede 
ser importante para ayudar a las empresas 
a conquistar mejores mercados, quedando 
más competitivas, una vez que el ambiente 
organizacional y los aspectos psicológicos 
están comprometidos.
Este compromiso va más allá de 
recompensas financieras. Significa que el 
individuo conoce la organización y quiere 
participar en ella. Él acepta las políticas y 
los valores de la empresa, y percibe como 
puede contribuir para ayudar con esos valo-
res y objetivos. Siendo así, comprometerse 
en el trabajo es positivo, tanto para el in-
dividuo como para la empresa. La persona 
comprometida tiene la agradable sensación 
de plena realización de sus potenciales, de 
que consigue alcanzar metas personales y 
profesionales, lo que le posibilita ser más 
seguro de sus tareas y habilidades. El in-
dividuo se queda más motivado para con-
tribuir con los objetivos de la empresa en 
el momento que se fortalece como persona 
y como profesional y se siente involucrado 
con su trabajo.
Son tres los componentes del com-
promiso: el compromiso afectivo, que ocu-
rre cuando el trabajador quiere esforzarse 
considerablemente en privilegio de la or-
ganización, cuando asimila y acepta valores 
y creencias de la organización y cuando 
posee un deseo fuerte de permanecer en 
la organización. Resumiendo, es estar co-
nectado a algo, y querer permanecer en ese 
movimiento. Comprometerse es identificar 
y asentir los valores de la empresa, sien-
do así, empeñarse, más allá de la función, 
para que la empresa pueda alcanzar metas 
y objetivos.
Después, tenemos el compromiso 
instrumental, que ocurre cuando el traba-
jador permanece junto a la organización en 
función de las ganancias de remuneración 
y beneficios que tiene. Él se compromete 
porque gana con eso. En realidad, en este 
compromiso, él permanece en la organiza-
ción por necesidad. Tenemos, también, el 
compromiso que se refiere al enfoque del 
trabajador en las reglas, normas, misión de 
la organización que son transmitidas en ella.
Se percibe que, lo más importante 
que será desarrollado será el compromiso 
afectivo, pues en él existe un vínculo emo-
cional y no una evaluación con relación a 
costos y beneficios. Todos podemos pre-
sentar los tres tipos de compromiso, pero, 
debe ser el compromiso afectivo el más 
fuerte. Solamente él tiene la posibilidad de 
afectar las gafas que usamos ante nuestra 
vida laboral.
Los empleados afectivamente com-
prometidos tienden a auxiliar en el desem-
peño de la empresa, siendo así, ella tiene 
un menor índice de absentismo y de otros 
problemas en su área de Gestión de Per-
72GESTIÓN DE PERSONAS
sonas.
Probablemente los empleados con el 
compromiso afectivo adoptan más compor-
tamientos positivos, que se originan en la 
satisfacción que sienten en el trabajo, en la 
identificación con la organización, así como 
en la confianza en sus líderes. Siendo así, 
el compromiso afectivo será responsable 
por la sostenibilidad de comportamiento 
activo, asertivo y positivo en el ambiente 
de trabajo.
Envolvimiento
El envolvimiento se refiere al acto o 
efecto de involucrar o involucrarse con algo, 
significa desarrollar una conexión afectiva 
con el trabajo y con la organización. El 
envolvimiento no es un aspecto externo, un 
comportamiento como era el compromiso, 
él es una condición interior de la persona, 
una emoción. De acuerdo con Siqueira 
(2008) involucrarse con el trabajo ocurre 
cuando el desempeño afecta e influye en 
la autoestima de esa persona en el trabajo. 
Para la persona, su ocupación representa 
algo importante para su imagen propia, para 
su autoestima. El envolvimiento presupone 
un nivel profundo de afinidad psicológica 
entre la persona y su trabajo.
El envolvimiento es apuntado como 
uno de los principales vínculos afectivos 
de la persona, en relación a sus actividades 
profesionales. El envolvimiento utiliza toda 
la capacidad de producir del trabajador, 
incentivando el compromiso constante, en 
un proceso que se denomina participativo 
y resulta en el éxito de una organización. 
Luego, el trabajador involucrado, se vuelve, 
dentro de lo que se refiere a sus demandas, 
más motivado y se compromete con el tra-
bajo y la empresa. Se vuelve productivo, y 
tiende a estar satisfecho con el empleo.
Existen algunas variables, relaciona-
das a la manera como las cosas funcionan 
en la organización, que son clave en lo que 
se refiere al envolvimiento del empleado. 
Ellas son: tener acceso a las informaciones, 
poder tomar decisionese influir, participar 
en recompensas y, por fin, tener reconoci-
miento.
El envolvimiento de empleados está 
relacionado directamente al compromiso 
y a la motivación. Cuando el empleado 
Entonces, está en la 
hora de desarrollar esta 
motivación interna, el 
compromiso y el empeño.
73GESTIÓN DE PERSONAS
se encuentra en condición de involucra-
do, absorbe el trabajo y coopera para que 
sus actividades sean vividas positivamente. 
Aun hablando del envolvimiento, él está 
compuesto por características como vigor, 
dedicación y absorción. Es importante re-
saltar que el individuo involucrado tiene 
características diferentes de las del traba-
jador compulsivo, o viciado en su trabajo, 
llamado de workaholic. El workaholic es 
extremamente rígido, y posee dificultades 
para dejar el trabajo, pensando mucho en 
él. El envolvimiento es algo saludable, que 
presupone dedicación e importancia del 
trabajo en la vida de la persona.
Podemos concluir, después de visitar 
estos tres conceptos – motivación, compro-
miso y envolvimiento – que ellos componen 
aquello que la Psicología Positiva llamaría 
de potencialidades. Los involucrados, mo-
tivados y comprometidos no se preocupan 
por “librarse” del trabajo para tener placer 
en el final de semana, porque consiguen 
obtener placer mientras están trabajando, 
no después del trabajo. El trabajo no es 
una tortura o un peso. El trabajo significa 
realización.
¡HORA DE PARAR Y PENSAR!
Ahora, nuevamente hagan una pausa 
para reflexionar. Ustedes deben ejercitar la 
primera habilidad de la inteligencia emo-
cional, la auto-observación, y evaluar cuánto 
ustedes poseen de estas tres actitudes: mo-
tivación, compromiso, y envolvimiento. Y, 
cuánto, al pensar sobre eso, sus gafas dijeron 
que estas actitudes dependen de su empresa, 
de su empleo, de sus jefes, o de otras cosas 
externas a ustedes. Piensen sobre lo que sus 
gafas dijeron sobre su motivación, sobre 
su compromiso, y su envolvimiento con el 
trabajo. Piensen sobre su autoeficacia.
74GESTIÓN DE PERSONAS
Son potencialidades que pueden y 
deben ser desarrolladas en la carrera pro-
fesional, porque agregan ventajas competi-
tivas para la empresa. Pero, principalmen-
te, porque trae ventaja para la salud y el 
bienestar de las personas. Los trabajadores 
que están en el Sol a l otro lado de la vere-
da, presentan estas tres actitudes en altos 
niveles. Los trabajadores que presentan 
gafas coloridas en su vida profesional y en 
la organización donde trabajan desarrollan 
estos tres comportamientos, pues consi-
guen comprender que ellos les garanti-
zan productividad, sinergia con el trabajo, 
bienestar y la posibilidad de un constante 
autodesarrollo.
Quiero encerrar nuestro viaje con 
un texto que habla, de forma indirecta, 
sobre todas estas cosas que abordamos en 
nuestra asignatura de Gestión de Perso-
nas. Los considero un buen encerramiento 
pues habla de las “quebraduras” que vivi-
mos inevitablemente a lo largo de la vida, 
y de cómo necesitamos “arreglar” nuestros 
pedazos quebrados.
Deseo que todo lo que vimos aquí, 
haya despertado en ustedes el deseo de “pe-
garse”, de arreglarse, de pegar todos los 
pedazos en los cuales, alguna vez, usted 
se transformará. Eso se llama Inteligencia 
Emocional. Eso se llama autodesarrollo.
Deseo también, que las tres compe-
tencias que guiaron nuestro estudio sirvan, 
no como tres competencias que deben ser 
estudiadas para la aprobación en una asig-
natura, sino que sirvan como una brújula, 
que será usada constantemente. Si ustedes 
hacen esto, aumentarán, constantemente, 
su autoeficacia, fortalecerán su ego, y, con-
secuentemente, se mantendrán auto-mo-
tivados para la vida, para el trabajo y para 
el estudio. Ustedes conseguirán conocer, 
gustar y estar en el Sol al otro lado de la 
vereda.
Recuerden siempre que, en Ges-
tión de Personas, ustedes aprendieron a 
comprender el comportamiento humano, 
a comprenderse a sí mismos y a las demás 
personas, y, que aquí, ustedes descubrieron 
que existe un lugar, una manera de ser, un 
estilo de vida, llamado en el Sol al otro 
lado de la vereda. En el Sol al otro lado de 
la vereda se encuentran las personas que 
están aptas para lidiar con el contempo-
ráneo mundo del trabajo, que, por sus ca-
racterísticas, están aptas a, constantemente, 
aprender y a prender de nuevo. Personas a 
las que les gusta el éxito y se preparan para 
él. ¡Ustedes están en este lugar! ¿Verdad?
75GESTIÓN DE PERSONAS
Era una fiesta. Conmemorábamos la llegada de un bebé que 
aún vivía en el vientre de la madre. Yo había acabado de afirmarla 
para que ella pasase la pequeña mano en el agua de la fuente del 
jardín. Ella intentaba colocar el dedo gordito en el agujero para 
que el agua se esparciese, como había visto a un niño mayor hacer. 
Parecía encantada con la posibilidad de controlar el agua. Tiene 
1 año y ocho meses, cabellos rizados que le dan una apariencia 
de ángel barroco y unos ojos bien abiertos. Con ojeras, Catarina 
es un bebé con ojeras, aunque duerma bien y mucho. De repente, 
ella contrajo el cuerpo y gritó: “La niña... La niña... Se quebró”.
Era un grito de horror. El primero que yo le oía.
Animación, berrinche, dolor físico, todo eso ya lo había 
oído de su boca bonita. Aquél era un grito diferente. No parecía 
un tono que se pudiese esperar de alguien que aún necesitaba 
esforzarse para hablar frases completas. Catarina estaba aterro-
rizada. “La niña... La niña...” Ella continuaba repitiendo. Miré 
para los lados y demoré un poco para ver lo que ella había visto 
en medio a tanta gente. Una chica, de unos 10, 12 años, tal vez, 
con una pierna enyesada. “Quebró...” Catarina repetía. “La niña... 
se quebró.”
Ella no me miraba, como solía hacerlo cuando esperaba que 
le aclarara alguna novedad del mundo. Era más una denuncia. 
Por el resto de la fiesta, ella gritó la misma frase, en el mismo 
tono aterrorizado, siempre que la niña quebrada pasaba cerca. 
Nos aproximamos de la chica, para que Catarina pudiese ver 
que ella parecía bien, y que los amigos se divertían escribiendo y 
dibujando cosas en el yeso, pero nada parecía disminuir su horror. 
Los adultos que estaban cerca intentaron explicarle que era algo 
pasajero. Pero ella no creía. En aquel sábado de enero Catarina 
descubrió que las personas se quebraban.
La tomé en brazos, la miré bien, ojo a ojo, e intenté usar 
mi supuesta credibilidad de madrina: “La niña se cayó, la perna 
se quebró, ahora la perna está pegándose, y después ella volverá 
a ser como antes”. Catarina me miró con los ojos bien abiertos, y 
yo tuve la certeza de que ella no creía. Nos quedamos mirando, en 
silencio, y ella debe haber visto un poco de vergüenza en el fondo 
de mis ojos. Era la primera vez que yo le mentía. Y, desde ahí en 
adelante, ella, tal vez, intuyese, que las mentiras no cesarían. En 
aquella noche, después de la fiesta, me fui a dormir avergonzada.
¿Qué podría decirte Catarina? ¿La verdad? La verdad ya 
la sabías, habías acabado de descubrirla. Las personas quiebran. 
La Niña Quebrada
Eliane Brum
76GESTIÓN DE PERSONAS
Hasta las niñas quiebran. Y, si las niñas quiebran, tú también 
puedes quebrarte. Anda, Catarina. Anda a quebrarte. Tal vez no 
la pierna, pero otras partes de ti. Miembros invisibles pueden 
fracturar en tantos pedazos cuanto una pierna o un brazo. Y 
puede doler mucho más. Y, duele más cuando son los otros que 
te quiebran, a veces por la espalda, en otras haciendo una caricia, 
en general, contando mentiras o inventando verdades. Gente 
llena de miedo, Catarina, que tiene tanto miedo de quebrarse, 
que quiebran otros para mantener la ilusión de que son indes-
tructibles y pueden controlar el curso de la vida. Y dan nombres 
más aceptables para la envidia y para el odio que los quema. Pero 
en la noche, Catarina, en la noche, ellos saben.
Y, Catarina, tú tienes toda la razón para dudar. Después de 
quebrar, nunca más volvemos a ser como antes. Habrá siempre una 
marca que será tan tuya cuanto el tanto tuyo que aún noquebró. 
Vivir, Catarina, es reorganizar nuestros fragmentos y dar sentido 
a nuestros pedazos, los nuevos y los viejos, ya que no existe la 
posibilidad de pegar lo que fue quebrado y continuar como era 
antes. Eso, es más difícil que aprender a caminar y a hablar.
Esto es más difícil que cualquier una de las grandes aventuras 
contadas en libros y películas. Esto es más difícil que cualquier 
otra cosa que tú harás.
Existe gente, Catarina, que no consigue dar sentido, o cree 
que las cascarillas de sentido que consigue escavar de las piedras 
son insuficientes para justificar una vida humana, y se quiebra. Se 
quiebra entera. Éstos debes respetar, porque sufren de delicadeza.
Y, hay gente, Catarina, que sólo es capaz de darle un sentido 
bien pequeñito, un sentido de papel, que puede ser derrumbado 
con una brisa. Y esa brisa, Catarina, no puede ser soplada por tu 
boca. Ser fuerte, Catarina, no es quebrar a los otros, sino que saber 
ser quebrado. Es ser capaz de cuidar de sus barcos de papel – y 
también de los barcos de los otros – no como una niña que los 
imagina poderosos, de acero. Pero sabiendo que son de papel y 
que pueden hundirse de repente.
No, creo que yo no debería haberte dicho eso, Catarina.
No en aquella noche, no ahora. Al asegurarte, llena de 
autoridad de adulto, que todo estaba bien con la niña quebrada, 
con cualquiera y con todas las niñas quebradas, lo que te di fue 
una vislumbre de mi abisal fragilidad. Ésta, Catarina, es una 
verdad entre las tantas mentiras que te conté, al intentar hacer 
que creyeras que yo sería capaz de protegerte.
Llegará un momento, si es que ya no hubo, en que nos 
mirarás a todos, tus padres, tus “padrinos”, tus abuelos y tíos, y 
percibirás que todos vivimos en pedazos. Y, yo espero que puedas 
amarnos más por eso.
Esa conversación, Catarina, está apenas pospuesta. Tal vez, 
de aquí a algunos años, necesites preguntarme cómo se hace para 
vivir quebrada. O por qué vale la pena vivir, mismo sabiendo que 
77GESTIÓN DE PERSONAS
estás quebrada.
Voy a contarte una historia. Ella ocurrió algunos días des-
pués de aquella fiesta donde descubriste que hasta las niñas se 
quiebran. Estábamos en la fila de la caja del supermercado, cerca 
de casa, con un canasto lleno de compras, y había un hombre atrás 
de nosotros. Era un hombre vestido con ropas viejas y sucias, parte 
de ellas casi harapos. Y él olía mal. Podría ser alguien que duerme 
en la calle, o alguien que se perdió en la calle por un tiempo.
Nos quedamos con miedo de que el guardia del supermer-
cado intentase sacarlo de allí, o que la chica de la caja lo tratase 
con rispidez, o que las otras personas, en la fila, empezaran a de-
mostrar su incomodidad, como sabemos que ocurre y que jamás 
debería ocurrir. Mientras pensábamos en eso, él nos abordó. Y 
pidió, con mucha educación, pero con los ojos dolorosamente 
bajos: “Por favor, ¿Podría pasar delante de ustedes, porque tengo 
pocas cosas?”.
Cuando le dimos pasaje, vimos que el hombre no tenía 
pocas cosas. Él sólo tenía una. ¿Sabes lo que era, Catarina?
Un jabón. Era lo que había entre las manos con uñas largas 
y sucias, junto con algunas monedas y billetes doblados, como en 
general son los billetes que valen poco. Aquel hombre, que parecía 
haber perdido casi todo, aquel hombre tal vez aún más quebrado 
que la mayoría, porque había perdido también la posibilidad de 
esconder sus fracturas, ¿Qué hizo? Cuando consiguió juntar unas 
monedas, ¿Qué escogió comprar? Un jabón.
Catarina, tal vez un día, de aquí a algunos años, vuelvas 
a mirarme a los ojos y digas: “La niña... se quebró”. O: “Yo... 
me quebré”. Y tal vez me preguntes cómo continuar o por qué 
continuar, mismo quebrada. Y yo podré decirte, Catarina, por lo 
menos una verdad: “Por causa del jabón”.
78GESTIÓN DE PERSONAS
SOLÉENSE 
ARIGÓ: manera de ser y de estar en el mundo, marcado 
por una constante falta de deseo y de energía para 
trabajar y producir de manera general. Esta manera de 
ser presenta bajos índices de motivación, compromiso 
y envolvimiento, buscando siempre comportarse de 
manera que exija el menor esfuerzo posible. No 
posee inteligencia emocional, ni el menor grado de 
envolvimiento en procesos de autodesarrollo.
MIMIMI: postura de vida marcada por una acentuada 
y constante actitud quejumbrosa ante los hechos 
y las otras personas. Esta actitud quejumbrosa 
viene acompañada de pensamientos pesimistas y 
desmotivados, generando una visión negativa del 
mundo.
GAFAS: filtros cognitivos formados por pensamientos 
y creencias, conscientes e inconscientes, que influyen 
la manera como interpretamos el mundo, a nosotros 
mismos y a las otras personas. Pueden ser divididos 
en dos grandes conjuntos: gafas coloridas, o positivas, 
y gafas negativas u oscuras. 
SOL AL OTRO LADO DE LA VEREDA: postura de vida, 
o estilo de vida marcado por una constante actitud 
positiva, optimista y animada ante la vida. Tiene 
como consecuencia la externalización constante 
de comportamientos entusiasmados y asertivos, 
pensamientos positivos, y la vivencia predominante 
de emociones positivas, mismo ante momentos de 
vida adversos.
79GESTIÓN DE PERSONAS
Referencias Bibliográfica
ARAÚJO, Silvia Maria de; BRIDI, Maria Aparecida; MOTIM, 
Benilde Lenzi. Sociologia: Um Olhar Crítico. São Paulo: Contexto, 2009. 
BARROS, R.M.A; MARTIN, J.I.G; PINTO, J.F.V.C. Investigação 
e Pratica em Psicologia Positiva. Psicologia Ciência e profissão, 2010, 30 
(2), 318-327. 
BASTIANELLO, Micheline Roat; HUTZ, Claudio. Do Otimis-
mo Explicativo ao Disposicional: a Perspectiva da Psicologia Positiva. 
Psico-USF, v. 20, n. 2, p. 237-247, 2015.
BEE, Helen. O Ciclo Vital. Porto Alegre, Artes Medicas, 1997.
BERGAMINI, Cecília Whitaker. Motivação nas Organizações. 
4. ed. São Paulo: Atlas, 1997. 
 CARUSO, D. R., SALOVEY, P. Liderança com Inteligência 
Emocional – Liderando e Administrando com Competência e Eficácia. 
São Paulo, M. Books, 2007. 
DE MASI, Domenico. O ócio criativo. Rio de Janeiro: Editora 
Sextante, 2000.
DUTRA, Joel Souza. Gestão de Pessoas: modelo, processo, ten-
dências e perspectivas. 1 ed. São Paulo: Atlas, 2002.
BARDUCHI, Ana Lúcia Jankovic; PICOLI, Ana Paula Bonilha; 
TITTANEGRO, Franscisco Sérgio; CINTRA, Josiane C.; MONTEIRO, 
Karla Guimarães; LENA, Renato César; OZAKI, Yaeko. Empregabilida-
de: Competências Pessoais e Profissionais. São Paulo: Pearson Prentice 
Hall. 2010.
BORGES-ANDRADE, Jairo E; ABBAD, Gardênia da Silva; 
MOURÃO, Luciana. Treinamento, Desenvolvimento e Educação em 
Organizações e Trabalho: Fundamentos para a Gestão de Pessoas. 1ª Ed. 
Porto Alegre: Artmed, 2006.
CARUSO, David, R; SALOVEY, Peter. Liderança com inteligência 
emocional. Liderando e administrando com competência e eficácia. M. 
Books do Brasil Editora Ltda. São Paulo, 2007. 
FRANÇA, Ana Cristina Limongi, Práticas de Recursos Huma-
nos-PRH: Conceitos, Ferramentas e Procedimentos. São Paulo: Atlas, 
2010.
HANASHIRO, Darcy Mitiko; TEIXEIRA, Maria Luisa Mendes; 
ZACCARELLI, Laura Menegon. Gestão do Fator Humano: Uma Visão 
Baseada em Stakeholders. 2ª Ed. São Paulo: Saraiva. 2008.
HARGREAVES, A., FINK, D. Liderança sustentável. Porto Ale-
gre: Artmed, 2007. 
KRAUSZ, Rosa R. Trabalhabilidade. 1ª Ed. São Paulo: Nobel. 1999.
MARIOTTI, Humberto. Pensando diferente. Para lidar com a 
complexidade, a incerteza e a ilusão. São Paulo: Atlas, 2010.
TANURE, Betania; EVANS, Paul; CANÇADO, Vera L. As Quatro 
Faces de RH: Analisando a Performance da Gestão de Recursos Humanos 
em Empresas no Brasil. RAC, v. 14, n. 4, pp. 594-614, 2010.
80GESTIÓN DE PERSONAS
ROBBINS, Stephen P. Comportamento Organizacional. São 
Paulo: Ed. Pearson, 2006.
SCHULTZ, P.D; SCHULTZ, S.E.S. História da Psicologia Mo-
derna. São Paulo, Cultrix, 1981. 
SCHULTZ, D.P; SCHULTZ, S. E. Teorias da Personalidade. São 
Paulo, Pioneira Thomson Learning, 2002. 
SCORSOLINI-COMIN, F; SANTOS, M. A. Psicologia positiva 
e os instrumentos de avaliação no contexto brasileiro. Psicologia Reflexão 
e Critica,23 (3), 440-448. 
SIQUEIRA, Mirlene Maria Matias. Medidas do Comportamento 
Organizacional – Ferramentas de Diagnósticos e de Gestão. Porto Alegre: 
Artmed, 2008.
WEINER, Bernard. Human motivation. New York: Holt, Rinehart 
and Winston, 1980.
Biblioteca Virtual (acceso online)
ROBBINS, Stephen P. A verdade sobre gerenciar pessoas. São 
Paulo: Pearson Education, 2003.
ROBBINS, Stephen P; JUDGE, Timothy A; SOBRAL, Filipe. 
Comportamento Organizacional. 14ª ed. São Paulo: Pearson Prentice 
Hall, 2010.
DESSLER, Gary. Administração de Recursos Humanos. São 
Paulo: Prentice Hall, 2003.
 PEARSON EDUCATION DO BRASIL. Administração de 
Recursos Humanos. São Paulo: Pearson Education do Brasil, 2010.

Mais conteúdos dessa disciplina