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Ullman, S (1972) Semántica Introducción a la ciencia del significado Madrid, España Aguilar - MERCEDES MARIA LÓPEZ GONZÁLEZ

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STEPHEN ULLMANN
Profesor de Filología Rom inica en la U niversidad de Leed l
SEMÁNTICA
IN T R O D U C C IÓ N A
LA CIENCIA DEL SIGNIFICADO
Traducción del ingl¿s por
JU A N M A R T ÍN R.U1Z-W ERNER
[ W j
TOLIE. 1EG£
A G U I L A R
colección cultura e historia 
asesor arturo del hoyo
edición española
© aguilar s a de ediciones 1972 juan bravo 38 madrid 
depósito legalrn 14193/1972 
segunda edición-segunda reimpresión-1 9 7 2 
código 12020
printed in spain impreso en españa por musigraf arabí s a 
hermanos del hoyo s/n torrejón de ardoz madrid
edición original 
© stephen uilmann 1962 
semántica
basil blackwell oxford
A Ml ESPOSA .. . 
PREFACIO. 
Durante la ultima decada se ha producido una cons.iderable vivi-
ficacion del interes por Ia semantica. lvfuchos investigadores han 
ouelto a examinar los principios sabre los que se basa esta ~rna . de 
tc:Ji!lgiii~tica; otros han e:cplorado aspectos espedficos de kf signifi· · 
caci6n, y otros, en fin, . han enfocado su atencion sabre la semantica 
de lenguajes particulares. La investigacion en este campo ha sido re-
vitalizada por Ia gran revoluci6n que ha tenido Iugar en la lingiiistica 
moderna: la nueva vision de la lengua como una estructura altamen-
te organizada constituida por elementos interdependientes, y la com-
probaci6n de que las palabras desempefian un pcipel crucial en Ia 
funci6n f/,e modelar nuestros pensamientos y dirigirlos por ciertos / 
canales.; Los recientes avances en filosofia, psicalogia, antropologia, 
constrt.lccion de maquinas de comunicacion, y en otras esferas, 
·han tenido tambien repercusiones importantes en el estudio del sig-
nificado . .El principal prop6sito de l!ste libra es proporcionar una re-
ferenda provisional sabre el progreso de la semcintica: una exposi-
ci6n de los Zagros anteriores, de la investigacion actual y de las tareas 
futuras.. · 
El presente volumen difiere en varios aspectos de mis Principles 
of Semantics, que se publicaron por primera vez en 1951 (2.• edicion, 
1957; reimpresos, con material adicional, en 1959). Es mas empirico 
en su metoda de acceso y trata cuestiones de teoria solo en la me-
dida en que estas nos ayudan a comprender como se construye la 
lengua, como opera y como cambia. El libra anterior estaba dirigido 
principalmente a los fil6logos; en el presente no se han olvidado las 
necesidades de los especialistas, pefo tambien ·esta destinado a otros 
lectores interesados en la significaci6n; incluyendo a estudiantes uni-
versitarios y postgraduados que cada vez se sienten mas atra£dos por 
estos problemas. ·· 
Durante los diez aiios que han transcurrido desde la publicaci6n 
de IDs Principles, ha habido muchos desarrollos importantes en se-
mdntica y linguistica geMral, y mis propias opiniones han cambia-
do sabre algunos puntas fundamentales. Estos cam'bios, que mera-
mente pudieron tocarse en la nueva edici6n del libra anterior, se 
han integrado plenamente en la. estructura dei presente. Asimismo 
he introducido muchos ejemplO$ nuevos de literatuta, y en· ·general 
lX· 
.. 
X PREFAC!O 
he prestado mas atenci6n al aspecto estilistico de los fen6menos se- . I 
manticos, tales como sinonimia, ambiguedad y metafora. La semcin- 1 
tica es una de esas disciplinas modernas que se encuentran a hor• ' \, 
ca}adas en el limite entre los estudios lingiiisticos y literarios, y 
que contribuyen as£ a recalcar la unidad esencial de las humani-
dades. 
Estoy reconocido a muchos colegas con motivo de la impresi6n 
y de otras informaciones. Debo un agradecimiento especial a los 
siguientes por haberme mostrado, sus obras antes de darlas a la es-
tampa: Mr. T. E. Hope (Universidad de Manchester), Dr. W. Roth-
well (Universidad de Leeds) y Dr. N. C. W. Spence (The Queen's 
University, Belfast). 
STEPHEN ULLMANN. 
Leeds, 1961. 
ADVERTENCIA 
A LA EDICI6N ESPA~OLA 
Nuestra edici6n del' manual del profesor Ullmann no 
es una adaptaci6n, sino mera traduccion. Los ejemplo,; 
de lengua no espanola llevan, entre corchetes, su traduc· 
cion espanola; no se ha pretendido proponer ejemplos 
espafioles equivalentes, sino solD ayudar dl lector espa-
fiol a comprender los ejemplos propuestos por el profesor 
Ullmann. 
.. •· ' . . ' 
'· l 
INDICE GENERAL 
1 
I 
I 
fNDICE GENERAL 
PREP Aero . . . .. . .. . .. . .. . .. . ... ... .. . .. . .. . .. . .. . .. . .. • .. . .. . .. . Pag. 
ADVERTENCIA A LA EO!Clf)N ESPANOLA .. . 
NOTA SOBRll LAS ABREVIATIJRAS .. • .. . .. . .. . .. . .. . 
JNI'RODUCC16N .. . .. . .. . ·... .. . .. . .. . .. • .. • .. . .. . 
CAP. l.-c6MO SE CONSTRUYE LA LENGUA .. . .. . ... .. . ... .. . .. . ...... 
El acto de hablar ............... .................... .. 
Signos y sCm bolos . .. .. . .. . . .. .. . .. . .. . . .. .. . .. . .. . · .. . 
Lengua y habla ~.. .. . .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. . . .. . .. .. . 
Las unidades de Ia lengua .. . .. . . .. . .. .. . .. . .. . ... .. . 
1. Unidades de sonido . .. .. . .. . .. . .. . .. . .. . .. . .. . 
2. Unidades de significado :.. . .. . .. .. . .. . .. . . .. 
3. Unidades de relaci6n . .. .. .· . .. . .. .. . .. . . .. . .. .. . 
CAP. 2.-LA NA11JRALEZA DE I .AS PALABRAS ................... .. 
1. La palabra como unidad fonol6gica ........... . .. ... . 
2. La palabra como unidad gramatical. Pala'bras plenas y pala-
bras-formas .. . .. . .. . .. . .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. . .. . . .. . .. . .. 
3. La palal,lra como unidad de significado. El papel del contexte. 
CAP. 3.-EL SIGN!II'ICADO ........ . ............ .............. . 
L El concepto de significado .. . .. . .. . .. . . .. .. . .. . . .. .. . 
1. Definiciones analfticas (rc.ferenciales) del significado ... 
2. Definiciones operacio11ales (conte:xtuales) del significado ... 
II. l,Puede medirse el significado? .. . .. . .. . . .. . .. . . .. .. . .. .. 
III. Los ilombres propios . .. .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. . . .. .. . .. . . .. 
CAP. 4 .-PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS '· · ............... . .. 
I. Tres tipos de motivaci6n .. . . .. . , . .. . .. . .. . .. . .. . .. . .. . 
1. Motives. r,)neticos (onomatopeya) .. . . .. . .. .. ·. .. . .. . . .. 
2. Motivaci6n morfol6gica y semantica . .. .. . . .. .. . . .. 
II. Cam bios en la motivaci6n ... .. . .. . .. ..... : .. . .. ....... .. 
J. Perdida de Ia motivaci6n . .. .. . .. . .. . .. . .. . . .. . .. .. . .. . 
2. Adquisici6n de Ia motivaci6n .............. ... ... . .. . . .. 
lll. Convencionalismo y motivaci6n en el lenguaje . . . ·.,. 
1. Ingles, fra!1c6s y alemlin .. . .. . .. . .. . . .. .. . .. . 
2. De la. motivaci6n a! convencionalismo .. . .. . . .. .. . 
CAP. 5.- FACTORES L6GICOS Y EMOTIVOS DEL SIGNlFICAOO ... 
l. Palabras de bordes embotados ... .. ...... . 
--. .. ~ 
• J4,, 
···. 
.• 
IX 
X 
XV 
3 
14 
14 
16 
22 
27 
27 
30 
36 
42 
46 
50 
56 
62 
62 . 
64 
73 
77 
81 
91 
92 
93 
104 
107 
107 
115 
119 
121 
125 
131 
131 
XVI 
'~'J I 
'{~ .. 
I "'• 
XIV fNDlCE GENERAL 
II. T ona!idades emotivas . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 
1. Fuentes de las tonalidades emotivas . . . . . . . . . . .. 
2. Artificios e!l)()tivos __ . . . . . . . . .. 
3. Perdida del significado emotivo 
C AP. 6.-S!NONIM!A ... 
I. Diferencias entre los sin6nimos ... . .. . 
II. Modelo5 sinonfmicos __ . .. . __ . __ . . .. 
III. Sinonirnia y estilo .. . .. . ... __ ............... . 
CAP. 7.-AMBIGUEDAD 000 .. . 00 0 ... .. . 000 "' •ooo 000 00 0 
I. Polisemia .. . 00. 00. .. • .. • • .. • .. .. • .. • 00. 00. .. • • 00 .. . 
1. Fuentes 000 oo • .00 . .. ....... oo .... oo• ....... oo ..... . 
2. Salvaguardas y conflictos 00. :.. • .. ... 00. .. • .. • .. • 
II. H omonimia .. . .. . .. . · oo. 00. • .. .. • .. • .. • 00. 00 . .. • .. • 
1. Fuentes ................................ . ......... .... .. 
2. Colisiones homonimicas ... "... .. . .. . 
III. La ambigliedad como artificio estilistico 
CAP. 8.-cAMBIO DE S!GNLFLCADO .. . .. . .. . .. . .. . 
I. Las causas del cambio t~emantico .. . .. . .. . ... . .. .. . .. . .. . 
II. La naturaleza del cambio semantico ... .. . .. . .. . .. . . .. 
1. Semejanza de sentidos (metafora) .. . .. . .. . . .. . .. .. . .. . 
2. Contigiiidad de sentidos (metonimia) . .. .. . 00. .. • .. • .. • 
3. Semejanza de nombres (etimologfa popular) 
0
00. .. • 
4. Contigtiidad de nomb-res (elipsis) ... . : . .. . ........... . 
III. Las consecuencias del cambia semantico ... .. . . : . ........ . 
1. Cambios en cuanto al alcance, extension y restricci6n del 
significado .. . .. . .. . 00. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • .. • 
2. ·cambios en cuanto a la valoraci6n : desarrollos peyorativos 
y ameliorativos ......................... :. 
CAP. 9.- L A EST~UCTURA DEL VOCABULARIO 
I. La pa1abra y su campo asociativo 
II. Esferas conceptua1es .. . .. . .. . . .. . .. . . _ 
III. E l vocabulario .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. ... . 
1. C6mo se organizan los conceptos ...... . , .... 
2. Hacia una clasificaci6n semantica de las lenguas 
CONCLUSJ6N .. . .. . .. . .. . .. . .. . 
BIBLIOGRAFfA ESCOGlDA . . . . . . . . . 
JNDICE ALFABETICO DE MAWR!AS .. . 
~ 
144 .• 
145 /11! 
152,ej~ 
15~--~ 
159 
159 
164 
170 
176 
180 
180 
189 
198 
198 
203 
212 .... 
218 
222 
238 
239 
246 
249 
251 
257 
257 
261 
267 
270 
275 
286 
288 
290 
293 
299 ' 
,. 
309 
" 
I 
NOTA SOBRE LAS ABREVIATURAS 
En este libra se han usado algunas abreviaturas especiales. Un aste-
risco antes de un titulo o de una cita quiere decir que han sido tornados 
de The Oxford Dictionary of Quotations (2 ... impresi6n, r~isada, 1942). 
Antes de una palabra, un asterisco indica que Ia forma e sta reconstruida. 
El sfmbolo > sigoifica que una forma ha cambiado en otra, como, por 
ejemplo, en : antiguo ingles brid > ingl6s moderno bird. NED repre-
senta A New English Dictionary on Historical Principles, comlinmen-
te conocido por The Oxford English Dictionary, y Shorter OED equivale . 
a The Shorter Oxford English Dictionary on Historical Principles (3.a edi-
ci6n, r eimpreso con correcciones; 1952). Otros diccionarios frecuentemente 
aludidos son : Bloch-Wartburg : 0 . Bloch-W. von Wartburg, Dictionnaire 
etymologique de /a langue fran~aise (3.a ed., revisada, 1960); Lewis and 
Short : C. T. iewis-C. Short, A Latin Diction.ary (impresi6n de 1951); 
LiJdell and Scott: A1t Intermediate Greek-Eng/isla Lexicon founded up.on 
the Se venth Edition of Liddell and Scott's Greek-English Lexicon (im-
presi6n de 1955). 
SEMANTIC A 
INTRODUCCI6N 
Dos ramas principales de Ia lingiifstica se ocupan de las palabras : 
Ia etimologfa, estudio del origen de las palabras, y Ia semantica, es-
tudio del significado de las palabras. De las dos, la etimolog{a es una 
disciplina establecida de antiguo, 'mientras que Ia semantica es com-
parativamente nueva. La especulaci6n sabre el origen de las pala-
bras fue sobr~saliente en la primitiva filosof£a griega, como recorda-
ri todo lector del Cratilo de Plat6n 1• Hubo dos escuelas rivales de 
pensamiento: los naturalistas, que creian que habfa una conexi6n 
intdnseca entre el sonido y el sentido, y los convencionalistas, que 
sosten!an que la conexi6n era puramente arbitraria. Cuando, en el 
siglo 1 a. de Jr C., Varr6n codiiic6 la gramatica latina, instituy6 la.f' 
etimologfa como una de las tres divisiones principales de los estu-
dios lingiiisticos, al lado de la morfologfa y Ia sintaxis.; Los metodos 
etimol6gicos permanecieron acientfficos hasta el siglo' XIX, pero 'el 
medio mismo de acceso a la etimologfa mantuvo siempre una posi-
ci6n clave en el e.studio del lenguaje. Hasta mucho despues no se 
sinti6 Ia necesidad de una ciencia del significado independiente: no 
fue hasta el siglo XIX cuando surgi6 la semantic a como _ una parte 
importante de la lingiiistica, y recibi6 su nombre moderno. 
Esto no quiere decir; sin embargo, que .los antiguos fueran in'di· 
ferentes a los problemas de la significaci6n. -Hicieron muchas obser-
vaciones penetrantes sobre el sentido y uso de las palabra:s, y advir-
tieron varios aspectos fundamentales del cainbio semantico. En rea-
lidad, apenas es una exageraci6n decir que la mayorfa de los temas 
principales de Ia semantica moderna estan esbozados en las anota-
ciones dispersas de los escritores griegos y Iatinos 2• Un problema 
que les interes6 fue el_ de los cambios de significado que reflejan 
cambios en la mentalidad publica. En un famoso pasaje sobre la de-
1 cadencia de las normas eticas durante la guerra del ~eloponeso, 
Tucfdides descubri6 un s(ntoma de esta tendencia general en la de· 
preciaci6n de ciertas palabras denotativas de valores morales: · 
1 Sobre Ia historia de Ia etimologia, vuse recientemente P. ZuMmoa, 
"Fr. Etymologie. Essa( d'histoirc semantique", Etymologica. W. v. Wartburg. 
zum 70. Gebu'rtstag, Tilbing~n. 1958, pigs. 873-93. 
• Sobre estas y otras · observaciones de interes semlintico en autores griegos 
y Iatinos, veanse R. H. RoBINS, .Ancient and Mediaeval Grammatical Theory 
in Europe, Londres, 1951, y H. KlltoNASSER, Handbl4ch der Semasiologie, Heidel-
berg, 1952, pigs. 25 y sgs. y 7() y sgs. 
3 
4 
La aceptaci6n ordinaria de las palat>r:1s en su relacion con las cosas se 
cambi6 cuando los hombres lo juzgaron adccuado. La audacia_ temeraria Ueg6 
a ser considerada como valiente lealtad a un partido, la vacilaci6n prudente 
como especiosa coba~dfa, la ·moderacion como una capa para Ia debilldaa 
afeminad.a, y ser experto en todo fue no bacer nada en nada (libro ill, LXllQ:fen). 
Hay un eco de este pasaje en lA con;uracion de Catilina, de Sa-
lus~o. en donde este dice por boca de Marco Porcio Cat6n: · 
Pero en verdad hace mucho tiempo que bemos perdido los verdaderos 
nombres de las cosas. Y por eso precisamente la prodiaalidad con los bienes 
ajenos se llama generosidad, y Ia osad{a para hacer el nml se llama valor, por 
lo que Ia republica se ve 'rcducida a sus Jfmites extremes (cap. LII). 
f~Es imposible para el lector moderno no pensar en casas similares 
de depreciaci6n en nuestros propios d.ias: las vicisitudes de terminos 
como democracia y la pesadilla semantica del idioma doble de Geor-· 
ge Orwell, en su novela 1984, en donde paz significa guerra, y amor 
signi.fica odio.d . . 
. En un tono menos siniestro, Cicer6n rastre6, en De officiis, li-
bra I, xn, la historia de un interesante eufemismo y tambien mostr6 
c6mo~ en el curso del tiempo, . perdi6 su valor eufem{stico y lleg6 a 
ser aplicado directamente a la idea desagradable que intentaba velar: 
Tambicn observo esto, que aquel que propiamente habrfa sido llamado un 
"enemiao de guerra" (perduel/is) se llam6 un "hucsped" (hostis), mitigando 
aal Ia fealdad del hecho mediante una expresi6n suavizada ; porque hostis sia-
nificaba para nuestros antepasados ~o que ahora denominamos un "extran· 
jero" (peregrinu.r) ... l,Quc puede superar a semejante caridad cuando aquel 
con quien uno esta en guerra es llamado con un nombre tan ben6volo? Y, sin. 
embargo, un largo lapso de -tiempo ha dado a esa palabra 'un sentido mU 
duro; porque ha perdido su aignificaci6n de "extranjero" y ha adquirid.> la 
connotaci6n tecnica de "un enemigo bajo las a_rmas". 
De una manera mas general, Horacia resumi6 el alza y la baja 
de las palabras en una tersa f6rmula que refleja una actitud sorpr~n· 
dentemente tolerante bacia la vejada cuesti6n de la correcci6n· en el 
lenguaje: 
Multa renascentur quae iam cecidere, eadentque 
Quae nunc: sunt in honore vocabula, si volet usus, 
Quem penes arbitrium est et ius et norma loquendi. 
Ars Poetica, vs. 70 y sgs. 1• 
1 "Muchos t6nninot que han ca!do en desuso tendrlln -un segundo nacimiento. 
y caeran aquellos que ahora eatlln en alto honor, si el uao lo quiere, en c:uyaa 
manos estlin el arl:litrio, el deracho y Ia regia del babla." (The Q::cford Dictio-. 
110Ty of Q110tatio11S, pq. 5"1.) . .:/1 · · 
INTRODUCCJ6M s 
En el siglo v de nuestra era, el fil6sofo neoplat6nico Proclo exa· 
min6 el campo entero de los cambios semanticos y distingui6 cier· 
tonumero de tipos basicos-cambio cultural, metafora, ampliaci6n 
y estrechamiento del significado, etc.-que todavia forman parte de 
nuestra moderna provisi6n. 
El interes de los antiguos por las p_alabras no se limit6, en modo 
alguno, a sus cambios de significado; tambien hicieron algunas ob-
servaciones pertinentes sobre su comportamiento en el habla efec-
tiva. La vaguedad de las palabras y la diversidad de sus usos ya es-
tan sefialadas en la Iliada: · "voluble es la lengua de los mortales, y 
hay en ella muchas y variadas palabras, y el alcance del habla es am-
plio por este lado y por aquel" (XX,. vs. 248-49). Dem6crito vio clara-
mente que hay dos generos distintos de significado multiple: la mis-
ma palabra puede tener mas de un sentido e, inversamente, mas de 
una palabra puede expresar Ia misma idea. En un nivel mas sistema-
tico, Arist6teles hizo distintas declaraciones importantes sobre el 
significado de las palabras. Fue el"primero en definir la palabra como 
la mas pequefia unidad significativa del idioma-una definicion que 
rigi6 basta hace muy poco y que aun es v<Hida en una forma un tanto 
modificada-. Arist6teles tambien estal)leci6 una fecunda distinci6n 
entre dos clases de palabras : las que tienen un significado aislada-
mente y las que sol). meros instrumentos gramaticales. Esta divisi6n 
es todavia ampliamente aceptada por los lingtiistas, asi como por los 
fil6sofos. Finalmente, debemos a Arist6teles una clasificaci6n de las 
metciforas que, desarrollada y refinada por escritores subsiguientes, 
especialmente por Quintiliano, desempefi6 un papel crucial en Ia 
tradici6n ret6rica y fue adoptada en la semantica por los pioneros 
de la nueva ciencia. . 
Las ideas grecorromanas sobre las palabras y sus usos han ejer-
cido as( una fuerte influencia, aunque no siempre benefica, sobre 
la semantica moderna, pero el lmpetu para la creaci6n de una den-
cia del significado vino de otra parte. Dcis factores en ·particular 
· desempeiiaron un papel d.ecisivo en su aparici6n en la primera mitad 
del siglo XIX. Uno fue el nacimiento de la filologia comparaJ,la y, mas 
generalmente, de la lingtilstica cientifica en--ei sentido . moderno. El 
termino mismo de Jingiiistica se formoen esta epoca: surgi6 en fran-
ces, en 1826 (Ia linguistique), y en ingles (linguistics), once afios mas 
tarde (al principia sin las) 1• Aun cuando la atenci6n se enfoc6 esen-
cialmente sobre 'los cambios foneticos y grarnaticales, pronto se hizo 
necesario explorar tambien el aspecto semantico del lenguaje. El 
otro factor fue la influencia del movimiento romantico en Ia Iitera-
tura. Los romanticos tenian un interes intenso y universal por ias 
1 Veanse el NED y el diccionario etimol6gico franc6$ de Blocb-Wartbura 
(3." ed., Paris, 1960). Cf. J. PERROT, La linguistique, Paris, 1957. pag. 14, n. ' 
6 . INTRODUCCT6N 
palabras, que se extendfa desde lo arcaico hasta lo exotica, y que 
inclufa los dialectos de los campesinos y la jerga de los bajos fon-
dos 1• y lo que es mas importante aun, estaban fascinados por las 
potencias e:lCtraiias y misteriosas de las palabras. Muchos poetas del 
penodo dieron expresi6n a esta nueva actitud. Para . Wordsworth, 
Visionary power 
Attends the motions of the viewless winds, 
Embodied in the mistery of words. 
• The Prelude, libro V 2 • 
Para Shelley, "words are like a cloud of winged snakes" (* Pro-
metheus Unbound, I) 3 , pero la lengua es tambien una 
perpetual Orphic song 
Which rules with Daedal harmony a throng 
Of thoughts and forms, which else senseless and shapeless were. 
(*Ibid., IV) •. 
Victor Hugo va todavfa mas lejos: en un famoso poema de las. 
Contemplations, una serie de imagenes aterradoras que describen la ' 
paiabra en sus operaciones ne-va hasta un climax que tiene ecos de 
los vers{culos iniciales del Evangelio segun San Juan: 
II est vie, esprit, germe, ouragan, vertu, feu; 
Car le mot , c'est Ie Verbe, et ie Verbe, c'est Dieu 5 • 
lntrigados por las extraiias propiedades de las palabras que usa-
ban, los escritores romanticos buscaron a los fil6logos para que los 
ilustraran. En Francia, Charles Nodier, un investigador de Ia lengua 
mas imaginative que erudito, se convirti6 en su autoridad principal 
sobre cosas lingiiisticas. Se sinti6, sin em~argo, Ja necesidad de una 
ciencia especial que tratase del significado de las palabras. Esta ne-
cesidad fue elocuentemente argumentada por Balzac en las paginas 
iniciales de su novela filos6fica Louis Lambert. El pasaje es digno de 
1 Sobre Ia actitud romantica bacia las palabras, vease mi Style in the French 
Novel, Cambridge, 1957, c. I: "Some Romantic Experiments in Local Colour". 
·cf. asimismo H. TEMPLE PATIERSON, Poetic Genesis: Sebastien Mercier into 
Victor Hu~;o; Studies on Voltaire and the Eighteenth Century, XI. Ginebra, 1960. 
""La potencia visionaria atiende los movimientos de los vientos invisibles, 
corporeizados en el misterio de las palabras." . 
• "Las palabras son como una nube de serpientes aladas." 
""Perpetua canci6n 6rfica que gobierna. con Ia armonia de Dedalo un tr.:>pel 
·de pensamientos y formas, que de otro modo serian insensibles c informes." 
. • '~Es vida. espfritu, germen, huradn, virtud, fuego; porque Ia p~labra es el 
Verbo, y el Verbo es Dios." (Reponse ,; un acre d'accusation_. Suite.) 
INTRODUCCI6N 7 
citarse con algun detalle, ya que es sintomatico del clima de opini6ri 
en que tom6 forma la semantica moderna : 
Que! beau·Jivre ne composerait-on pas en racontant Ia vie et les aventurea 
d 'un mot? Sans doute i1 a r~u· diverses impressions des evenements auxquels 
il a servi; selon Ies Iieux; il a reveille des idees differentes ... Tous sont em-
preints d'un vivant pouvoir qu'ils tiennent de l'~e. et qu'ils lui .restituent par 
les mysteres d'une action et d'u.ne riaction merveilleuse entre Ia parole et Ia 
pensee ... Par leur seule physio,nomie, Ies mots raniment dans notre. cerveau les 
creatures auxquelles ils scrvent de vl!tement... Mais ce sujet comporte peut-
l!tre unc Science tout entiere! '-
Louis Lambert fue publicada en 1832, y es Ciertamente mas que 
una coincidencia el que la nueva ciencia prefigurada por Balzac hu-
biera sido realmente fundada unos pocos afios antes, aunque el, por 
supuesto, no lo sabia. Desde 1825 aproximadamente el erudito cla-
sico C. Chr. Reisig habia' empezado a desarrollar una nueva con-
cepci6n de la graimitica. En sus lecciones universitarias en Halle 
sobre filologfa latina, instituy6 la "gmasi.alogla'', el estudio dea 
significado, como una de las tres divisiones principales -de ]a gra-
matica, siendo las otras dos Ia etimologfa y Ia sintaxis. Consideraba 
la "semasiologia" como una disciplina hist6rica que tratarfa de es-
tablecer "los principios que rigen el desarroll~ de la significaci6n" .. 
Como muestra su intento de clasificaci6n de los cambios semanticos, 
todavfa no tenia ideas ·muy claras sobre la materia de la "semasio-
logfa"; no obstante, habfa dado el paso decisivo al proporcionarle su 
puesto apropiado entre los estudios lingii.fsticos .. 
La historia subsiguiente del tema abarca tres fases distintas.2• La 
primera, que comprende casi -medio siglo, ha sido adecuadamente 
descrita como el "perfodo subterraneo" de Ia semantica 3 • La ini-
ciativa de Reisig fue bien acogida por algunos de sus colegas ale-
manes, que vieron· en ella una saludable reacci6n contra la preocu-
paci6n excesiva -por la forma en los estudios filol6gicos. Pero la di-
fusi6n de las nuevas ideas estuvo al priricipio estrictamente.limitada: 
se redujo, en lo esencial, a la erudici6n clasica en Alemania. Las dos 
1 "l. Que bello libro no se compondria contando Ia vida y las avcnturas de 
una palabra'? Sin 4uda ha recibido ella diversas impresiones de los acontecimien· 
tos para los que ha servido ; segun los Juga res, h·a despertado ideas diferentes... 
Todas estan marcadas con un vivo poder que reciben del alma, y que Ie resti-
tuyen por los misterios de una acci6n y de una reacd6n maravillosa entre Ia 
palabra y el pensamiento... Por su sola fisonomfa, las palabras reaniman en 
nuestro cerebro las criaturas a las que sirven de vestidura .. _ i Pero esta materia 
entraiia quiza una .ciencia entera! " 
2 Yeanse especialmente KRONASSER, op. cit., pags. 29 y sgs., y K . BAU>INGER, 
Die Semasiologie. Versuch eines Vberblicks, Berlin, 1957, ·pligs. 4 y sgs. 
·' BALDINGER, op. cit ., pag. 5." 
8 JNTRODUCCJ6N 
pdmeras obras sabre el asunto, las del propio Reisig y su disdpulo 
F. Haase, se publicaron ambas p6stumamente, lo cual sugiere que 
aun no estaba muy difundido el interes por estas materias. No es 
sorprendente, por tanto, que cuando, varias decadas mas tarde, Mi· 
chel Breal comenz6 a pensar sabre los mismos temas sinti6 la im· 
presi6n de que estaba iniciando una ciencia enteramente nueva que 
todavfa no posefa nombre. . . 
l'ta segunda fase en Ia historia de Ia sem~ntica empez6 bacia 1880 
y dur6, a su vez, casi media centuria exactarnente. Fue preludiada 
por un articulo publicado por Breal en 1883 en una revistcLde estu· 
dios clasicos, en el que bosquejaba el programa de Ia "nueva ciencia" 
y le dio el nombre por el que todavia es mas conocida: 
L'l!tude ou nous invitons le lecteur a nous suivre est d'espece si nouvelle 
qu'elle n'a meme pas encore re~u de nom. En effet, c'est sur le corps et sur Ia 
forme des mots que Ja plupart des linguistes ont exercl! Jeur sagacite : Jes loia 
qui president a Ia transformation des sens, au choix d'expressions nouvelles, 
a la naissance et a Ja mort des locutions, ont etl! laissees dans l'ombre ~ 
n'ont ete indiquees .qu'en passant. Conime cette etude, aussi bien que la pho· 
netique et Ia morphologie, rnerite d'avoir son nom, nous l'appellerons Ia se-
mantique (du verbe OlJ(Ltll\IIOt\1), c'est-a-dire, Ia science des signification 1• 
~Resulta clara de este .pasaje que Breal; como Reisig antes que el, 
consideraba Ia semantica comolun estudio puramente bist6tic,Q; Esta 
orientaci6n sigui6 siendo caracter,istica del tema C lo -largo _ de esta 
~egunda fase: Ia mayor parte de los semanticistas daba por supuesto 
que su tarea primordial era estudiar los cambios de significado, ex-
plorar sus causas, clasificarlas segtin criterios 16gicos, psicol6gicos y 
demas, y a ser posible formular las leyes generales y las tendencias 
subyacentes. 
· Las dos ultimas decadas del siglo XIX trajeron una reavivaci6n 
del interes sabre el particular. En Alemanie_ __ empezaron a aparecer 
numerosos estudios especializados, y . a las cuestiones semanticas 
se les dio cierta importancia en el tratado general mas influyente 
1 "EI estudio en el que invitamos al lector a seguii'nos es de una especie tan 
nueva que ni siquiera ha recibido nombre todavia. En efecto, es sobre el cuerpo 
y sabre Ia forma de las palabras en donde Ia mayoria de los lingiiistas han ejcr• 
cido su sagacidad: las leycs que rigen Ia transformaci6n del sentido, la elecci6n 
de expresiones nuevas. el nacimiento y Ia muerte de las Jocuciones, han qucdado 
en Ia sombra o no han sido indicadas m:is que de pasada. Como este estudio, 
no menos que Ia fonet ica y Ia morfologfa, merece tener un nombre, lo llamarc-
rnos Ia ·emaptica (del verbo ar,11aivuv ), es decir, Ia cicncia de las significacio-. 
nes." (De un articulo sabre "Les lois intellectuelles du langage", publicado en 
L'Annuaire de !'Association pour /'encouragement des etudes grecques en 
France.) Sabre Ia historia del termino semantica. veasc A. w. READ, "An Ac· 
count on the Work Semantics". Word. rv (1948), p~gs. 78·97. ·· 
· INiltODUCCI6N 
del periodo, Prinzipien der Sprachgeschichte, de Hermann Paul, que· 
fue primero traducido y luego adaptado al ingles 1• En Francia. dos 
libros importantes y de agradable lectura familiarizaron al publico 
general con los problemas semanticos: La vie des mots etudiee dans. 
leurs significations ·(1887), de Arsene Darmesteter y, diez afios mas. 
tarde, Essai de semantique, de Breal. 
. Estas fueron las dos primeras obras chisicas de la nueva ciencia: 
circularon en un gran numero de ediciones y pronto se dispuso de 
ellas tambien en ingtes 2• Es interesante notar que uno de los poetai 
de nuestro tiempo mas conscientes de la lengua y mas lingilistica-
mente sofisticado, Paul Valery, ley6 el libra de Breal cuando era un 
j()ven de diecisiete afios y public6 una resefia entusiasta de el en el 
Mercure de France (1898) s. 
En las tres primeras decadas del siglo xx, se hizo un progreso 
considerable en el estudio de los cambios de significado. Los seman-
ticistas se emanciparon gradualmente de las anticuadas categor!as 
heredadas de Ia ret6rica, y en vez de ella ,recurrieron a disciplinas 
vecinas-filosoffa, psicologfa, sociologfa, hist9ria de la civilizaci6n-
para una comprensi6n mas plena de los procesos semanticos. Un 
experimento interesante fue realizado por el lingliista danes K. Nyrop 
cuando, en 1913, incluy6 un volumen sabre semantica en su obra 
ampliamente consultada, Grammaire historique de la langue fran-
faise. EI intento fue, sin embargo, prematuro: Ia semantica no po-
sefa aun las tecnicas necesarias para identificar las tendencias de una 
lengua particular. El lagro culminante de este perfodo fue una sfn-
tesis monumental publicada en J.2ll par el fil6Iogo sueco Gustav 
Stern bajo el titulo de : Meaning and C~tmge of Meaning with Spe-
cial Reference to the .English Language, en donde se presentaba una 
nueva clasificaci6n puramente empfrica de los cambios semanticos, 
basada en las extensas investigaciones del propio autor, y se procu~ 
raba tambien poner la semantica en relaci6n con los recientes avan-
ces en otros campos, incluyendo el estudio de la afasia y otros des-
6rdenes del habla.. 1 · · 
El mjsmo aiio en que aparecio el ' tratado de Stern via la publi-
caci6n de otra obra que abria una nueva fase en la historiru de la 
semantica :_ la monograffa de J ost Trier sobre terminos de conoci-
·• 1880; s.a ed., Halle, 1920. Es especialmente a partir de la segunda edi-
ci6n (1886) en adelante cuando las materias semanticas ocupan un Iugar sobre-
saliente en el libro. La segunda edici6n fue traducida al ingles por H. A. Strong 
en 1886, y una· adaptaci6n inglesa fue publicada en 1891 por H. A. STRONG, 
W. S. LooEMAN y B. I. WE!El!LER bajo el titulo de Introduction to the Study of 
the H istory of Language. · 
:>Una versi6n inglesa de Ia obra de Darmesteter se public6 ··ya en 1886. 
En 1900 a-pareci6 una .traducci6n inglesa del libro de Breal, por Ia senora 
H. CusT, bajo el tftulo de Semantics. 
• Vease F. SCARFE, The Art of Paul Valery, Loodres, 1954, .pags. 56 y -sgs. 
10 INTRODUCCI6N 
miento y de inteligencia en ·aleman 1• Para camprender la naturale-
za de la nueva fase, sera necesario mencionar brevemente algunos 
cambios fundamentales que habian tenido-lugar en Ia lingiifstica ge-
neral desde comienzos de siglo. Estas cambios, que habian sida des-
critos como una "revoluci6n copernicana" en nuestras ideas sabre 
el lenguaje, se habian originado en Ia ensefianza del erudito suizo 
Ferdinand de Saussure, cuyas lecciones sabre lingilistica en Ia Uni-
versidad de. Ginebra fueron publicadas postumamente en 1916 bajo 
el tftulo de Cours de linguistique gerrerale 2 • En este libra, extraor• 
dinariamente rico en conce~iones audaces y · originales, habfa dos 
puntas en particular que revolucionaron la teoda y Ia practica de los 
estudios linglifsticos. En primer Iugar, Saussure rompi6 con Ia orien• 
taci6n hist6rica de Ia lingiifstica del siglo XIX y argument6 de modo 
convincente que hay dos formas de accesa al lenguaje, basicamente 
diferentes e igualmente legitimas: una descriptiva o "sincr6nica" 3 , 
que lo registra tal como existe en un momenta dado e ignora sus 
antecedentes, la otra hist6rica o "diacr6nica., 4, que rastrea Ia evo-
luci6n de sus varios elementos. Las dos formas de acceso son 
complementarias, pero bajo ninguna circunstancia deben ser con-
fundidas ; adoptar las dos a la vez equivaldrfa, como lo expresa in-
geniosamente uno de los discfpulos de Saussure, a pintar un retra• 
tode fotograffas tomadas en diferentes epocas,. combinando la boca 
de· un niiio con la bartia de un adulto y las arrugas de un ancia-
no. En segundo Iugar, Saussure visualiz6 Ia lengua· como una tota-
lidad organizada o Gestalt. en la que los varies elementos son in-
terdependientes y derivan s~.. importancia del sistema en su conjun-
to. Comparaba la lengua con un juego de ajedrez, en donde ninguna 
unidad puede ser aiiadida, quitada o desplazada sin alterar el sistema 
entero de relaciones en el tablero. Esta vision de la lengua como un 
sistema de elementos interdependientes, yace en la rafz de lo que ha 
llegado a conocerse como "lingiiistica estructural". B'ajo la influencia 
de Saussure, vinieron a la existencia numetosas escuelas estructu-
ralistas-en Ginebra, Praga, Copenhague, Londres y en otras par-
tes-. y aunque hay grandes diferencias entre elias, todas concuer-; 
dan en este principia fundamental. La corriente estructura]ista en 
Europa ha sido poderosamente reforzada por la escuela norteameri-
cana de lingliistas fundada por Leonard Bloomfield, que, partiendo 
de premisas diferentes, ha llegado a . resultados muy similares. 
La obra del profesor Trier sabre terminos de conocimiento en 
1 Der deutsche · Wortschatz im Sinnbezirk des Jlerstandes. Die Geschichte 
eines sprachlichem ·Feldes /, Heidelberg, 1931. 
~ 5.a ed,, 1955. (Trad. inglesa por Wade Baskin, Londres, 1960, y trad. espa-
nola publicada por Edit. Losada, Buenos Aires.) 
• Del griego syn. "juntamente" + chronos, "tiempo". 
"Del griego dia, "a trav~s de" + chronos. 
INTRODUCCt6N 1l 
aleman fue la primera tentativa seria de introducir los principios de 
Saussure en Ia semantica. , Su doctrina, la Hamada "teorfa de los 
campos semanticos", tuvo alguna.s repercusiones inmediatas y fue 
seguida por unos cuantos disdpulos y por compafieros lingtiistas de 
opiniones parecidas. La difusi6n de sus ideas, sin embargo, se vio 
retrasada por la guerra, y no fue hasta 1950 aproximadamente cuan-
do Ia nueva semantica logr6 penetrar a grandes pasos. Fiel en el 
fondo al pensamiento de Saussure, Ia principal tendencia de la se-
mantica contemporanea difiere de Ia escuela antigua en dos aspec-
tos vitales. Ha abandonado la ti.nilateral orientaci6n hist6rica de 
tiempos anteriores, y aunque los cambios de significado continuan 
recibiendo mucha atenci6n, ha habido una inequfvoca variaci6n de 
enfasis bacia la semantica descriptiva. En segundo Iugar, se han he-
che numerosos esfuerzos en los ultimos afios por estudiar la es-
tructura interna del vocabulario. La importancia concedid~ a estos 
problemas puede verse en el hecho de que la "semantica estructural" 
estuvo en la agenda del VIII Congreso Internacional de Lingtiistas, 
celebrado en Oslo en agosto de 1957, y aparece a su vez en Ia del 
IX Congreso, que se celebrarfa en Cambridge, ·Mass., en 1962. 
. En algunos otros aspectos, la nueva semantica difiere tambien 
marcadamente del metoda tradicional. La aparici6n, desde los pri-
meros afios de este siglo, de una nueva ciencia de estilistica ha teni-
do una influencia profunda en los estudios semanticos. En terminos 
generales, la estilfstica se ocupa de los valores expresivos y evoca-
tivos de la lengua. La nueva disciplina ha efectuado grandes progre-
sos en los Ultimos afios 1, y ha desplegado conexiones particularmen~ 
te estrechas con Ia semantica. Resulta claro ahara que todos los pro-
blemas capitales de la semantica tienen implicaciones estilfsticas. 
y en ciertos casos, c9mo por ejemplo en el es.tudio de los sobretonos 
emotivos, los dos inodos de acceso estan inextricablemente entrete-
jidos. 
Otro rasgo distintivo. de la nueva semantica es un cambio de in· 
teres de los principios gener;tles bacia el estudio de lenguas particu-
lares. Durante los ultimos afios se ha intentado explorar las tenden-
cias semanticas peculiares de un idioma dado 2 , y ha er:npezado a 
'Una perspectiva de los · recientes desarrollos en Ia estili'stica se encontrarlt 
en el capftulo introductorio de mi libro Style in the French Novel. Veanse tam-
bien mas recienternente R. F. RETAMAR, Idea de Ia Estilistica, Habana, 1958, y 
M. RJFFATERRB. "Criteria for Style Analysis", Word, XV (1959), pags. 154·74. 
"Sobre el griego y el latin; v~ase E. STRucK.. Bedeutungslehre. Grundzilgc 
cmer lateinischen und griechischen Semasiologie, 2 ... ed., Stuttgart, 1954; sobre 
ei ingles, E. LEISt, Das heutige Englisch. W esenszilge und Probleme, 2."' ed., 
H·eidelberg, 1960; sobre el frances, E. GAMILLSCHEG, Franzosische B.edeutungs-
lehre, Tilbingen, 1951, y mi Precis 'de semantique fran(:aise , 2.• ed., Berna, 1959: 
sobre el aleman, L. WEISGERBER, Vom Wcltbild der deutschen Sprache, HI, 
2.'' ed., Dusseldorf, 1953-54. 
12 INTRODUCCI6N 
tomar forma el bosquejo de una nueva clasificaci6n de las lenguas 
sobre bases puramente semanticas. 
La semantica contemporanea se caracteriza asimismo por un in-
teres absorbente bacia las relaciones entre el lenguaje y el pensa-. 
miento. La lengua ya no es considerada como un mero instrumento 
para expresar nuestros pensartlientos, sino como una infl~encia con 
sus propios derechos, que los moldea y los predetermina bacia ca-
nales especificos. Estas ideas, que ya eran importantes en la teor1a 
de los "campos s'emanticos", han adquirido un renovado 1mpetu con 
los escritos del fallecido Benjamin Lee Whorf, que han despertado 
un in teres considerable en Norteamerica. Los · estudios de Whorl se 
referian a Ia gramatica mas que al vocabulario, pero es en Ia seman-
tica donde puede verse mas claramente el impacto del lenguaje sabre 
el pensamiento, y en esta esfera ya se han logrado algunos resultados 
prometedores. 
Cabe seiialar tambien, como una ·indicaci6n del rumbo de los 
acontecimientos venideros, Ia introducci6n de metodos matemati-
cos e incluso electr6nicos en la semantica. El usa de tales metodos 
probablemente habra de ser bastante restringido, pero algunos pro-
blemas importantes pueden ser abordados de esta manera con ma-
yor precisi6n de la que ha sido factible basta ahora, y aurr cuando el 
lingilista no este capacitado para seguir cada detalle de las opera-
ciones implicadas, no _puede desentenderse de sus resultados. 
Finalmente, ha habido de poco tiempo aca una notable transfor-
maci6n en las relaciones .e.ntr~. Ia lingilistica y la filosofia. La vin-
culaci6n entre las dos disciplinas no es cosa nueva; l0 que es tras-
cendente, sin embargo, es que los fil6sofos contemporaneos estan 
tan preocupados con los problemas de Ia significaci6n que han des• 
arrollado su propia y particular concepcion o concepciones de la 
semantica. Para los mas esotericos, Ia semantica filos6fica es una 
rama de la 16gica simb61ica o, mas especificamente, de la "teoria de 
lqs signos" 1• Para los mas pnkticps, es una tecnica para corregfr 
ciertos abusos del lenguaje, tales como er uso no critico de abstrac-
ciones mal definidas 2• Las conexiones entre Ia semantica lingiifstica . . 
y la filosofla han sido hasta aquf bastante tenues, pero de _unit- ma-t 
nera mas general no cabe duda de que los fil6sofos y los {ip.giiistas 
pueden ayudarse unos a otros grandemente y de que tienen ~muchos 
1 Veanse especialmente R. CARNAP, Introduction to Semantics, Cambridge, 
Mass., 1942, y CH. MORRIS, Signs, Language and Behavior, Nueva York, 1946. 
Cf. tambien L. LINSKY (ed.), Semantics and the Philosophy of Language, Ur-
bana, 1952, y P. ZIFP, Semantic Analysis, Ithaca, 1960 . 
.,. Veanse especialmcnte A. KoRZYBSKI, Science and Sanity. An Introduction 
to Non-Aristotelian Systems tmd G~nera/ Semantics, 3.• ed., Lakeville, 1948; 
H. R. WALPOLE, Semantics. Th1 Nature of Words and their Meanings, Nueva 
York., 1941, y lQs escrltol de S. Chue, S. Hayakawa y otros eruditos relaciona-
dos con la revista Etc. 
tNnlODUCCION 13 
problemas en comun, aun cuando tiendan a abordarlos desde an-
gules diferentes. . 
En las paginas que siguen procurare presentar, en breve esbozo, 
una perspectiva de la escena contemporanea en los est4diosseman-
ticos. Naturalmente, los problemas tradicionales tales como los cam-
bios de significado no seran descuidados, pero se acomodaran a las 
nonnas generales de la investigaci6n actual. Los tres primeros capi-
tulos discutiran los principios fundamentales, comenzando con Ia 
estructura del lenguaje en su conjunto, y estrechando luego el drcu-
Io hacia las palabras y, mas especfficamente, bacia sus significados. 
A estos seguiran cuatro capitulos sobre semantica descriptiva, uno 
sobre el cambio semantico, y un capitulo final sobre Ia estructura 
general del vocabulario. Me esforzare por dar una informaci6n razo-
nablemente intemporal y representativa de una ciencia que avanza 
velozmente, sin descartar los resultados validos de Ia investigaci6n 
anterior y sin tratar tampoco de meter vino nuevo en odres viejos . 
• 
CAPfTULO 1 
COMO SE CONSTRUYE LA LENGUA 
EL ACTO DE HABLAR 
La lengua en abstracto no es directamente accesible al observador, 
excepto a traves del medio artificial del diccionario y del libro de .. 
gramatica. 'En Ia experiencia efectiva, siempre aparece bajo la forma 
de actos individuates de habla. Cualquier analisis de la estructura. 
de la lengua esti por tanto constreiiida a partir de un examen de . 
tales actos. I · · · 
,-El analiSis mas penetrante de un acto de habla es el proporcio· 
nado por L. Bloomfield en su libro Language 1, en doni:le se des-
cribe en terminos "b"ehavioristas" como una secuencia de estimu· 
los y respuesta~~- Un ejemplo concreto ayudara a mostrar las diferen· 
cias basicas entre el comportamiento lingillstico y el no lingiilstico. 
Supongamos que, sentado en rni estudio, de repente siento sed. Ire 
basta el grifo mas pr6ximo, llenare un vaso de agua y lo bebere. En 
la terminologfa de Bloomfield, habre -experimentado un estimulo (E) 
"practico", es decir, no lingilistico, una sensaci6n (le sed, y esta me 
habra incitado a una reacci6n (R) practica, una serie de movimientos 
que me llevan a heber un vaso de agua. En esta secuencia de aeon .. 
tecimientos no ha ocurrido ningun habla, y la reacci6n practica fue 
ejecutada por la misma persona que habia recibido el estfmulo ori· 
gina~. El proceso entero puede simbolizarse en Ia f6rmula: 
en donde las tetras mayll.sculas significan que tanto el estimulo como 
Ia reacci6n ~ran de naturaleza no lingillstica. 
Sup6ngase ahora que yo tengo una sensaci6n repentina de sed; 
no en rni propia casa, sino durante ~na comida en un restaurante. 
En Iugar de obtener el .agua por m£ mismo hare una seiia al cama.· 
rero y dire algo como esto : "May I have a glass of water?" [LMe 
1 L BLOOMF1ELD, Languag~. Nueva York, 1933, pligs. 22 y sgs. Para un. ana· 
lisis del acto de )lablar con una orientaci6n un tanto diferente, vease sir ALAN 
GAIU>tNEit, The Th~ory of Spe~ch and lAnguag~. 2.a ed., Oxford, 1951 , c. II ; 
cf. asimismo Ia Retrospecci6n a Ia segunda edicion. 
14 
EL ACTO DE HABLAR 15 
puede dar un vaso de agua?] El camarero, habiendo entendido mi 
petici6n si fue pronunciada en un ingtes comprensible, ejecutani las 
acciones necesarias y me traera un vaso de agua. Esta cadena de 
acontecimientos difiere de la precedente en dos aspectos. En pri-
mer Iugar, el modelo se ha complicado por la introducci6n de pro_-
cesos lingilisticos entre el estfmulo original y Ia respuesta final. El , 
estfmulo pnl.ctico de Ia sed educira de m! una reacci6n lingiifsti- ~·~ 
ca (r) en forma de una prolaci6n. Las ondas sonoras generadas por Ia 
prolaci6n cruzaran el espacio entre el que habla y el que escucha 
y actuaran sobre el ultimo como un estimulo lingilistico (e) impul-
. sandolo (posiblemente despues de un intercambio lingiiistico ulte-
rior) a una reacci6n practica (R): ira a buscar un vaso de agua. 
f"Tenemos as! dos acontecimientos lingilisticos (r) y (e), intercalados 
entre los dos no lingilisticos. Simb6licamente: 
E---io-r ...... e-R 
La otra diferencia entre las dos situaciones es que en el primer 
caso s6lo esta implicada una persona mientras que en el segundo h.a}t. 
dos: la_ persona que recibe el estfmulo original y Ia que ejecuta.Ja 
respuesta final:· Como el profesor Bloomfield destaca justamen te, \"Ia 
divisi6n del trabajo, y, con ella, la obra entera de Ia sociedad huma-
na,· es debida allenguaje" (op. cit., pag~ 24). 
El esquema anterior ptiede complicarse ulteriormente de dos ma-
neras. La comunicaci6n puede ser "diferida" por el que escucha~ 
pasando el mensaje a una tercera persona en Iugar de efectuarlo por 
s£ mismo. Esta tercera persona puede proceder de igual modo, y ·la 
comunicaci6n puede diferirse varias · veces basta que se siga una 
acci6n positiva. Por otro lado, mas de una persona puede estar es-
cuchando el mi~mo mensaje. Normalmente sera uno solo el que 
habla, pero en las condiciones modernas millones de perwnas pue-
den sintonizar Ia misma.emisora de radio o television y ser influidas 
por elias. · 
Si vam.os mas alia del amilisis estrictamente behaviori.sta de un 
acto de habla, podemos sacar algunas nuevas conclusiones de la si-
tuaci6n que acabamos de discutir. Es claro, ante todo, que hay im-
plicados tres elementos: el que habla, el qu~ oye, o los que oyen, 
y la comunicaci6n que tiene Iugar entre ellos.l Un psic6logo muy co-
nocido ha resumido este triple aspecto del lenguaje en una formula 
neta : desde el punto de vista del que habla, el acto de hablar es un 
sintoma, una indicaci6n de lo que hay en su mente; desde el pun to 
de vista del ql.Je escucha es una stnial, que lo incita a realizar cierto 
genero de acci6n; desde el pun to de vista de la comunicaci6n mis-
ma es un simbolo, un signo que representa lo que el que habla 
16 -CAP. l: c6MO Sl! CONSTRUYE LA LENOUA 
intenta expresar 1• Los dos primeros de ellos, el habla como s!ntoma 
·y como sefial, son faciles de ver, pero el tercer aspecto, la naturaleza 
simb61ica de Ia prolaci6n, requiere algun comentario mas. 
Cuando en el ejemplo hace poco citado, yo decfa al camarero en 
. el restaurante: "May I have a glass of water?", su reacci6n a mi 
petici6n mostraba que habia comprendido lo que yo quena decir. 
L Como habfa acaecido esta comprensi6n? Restringiendo la cuesti6n 
.al termino operativo, L c6mo es que tanto el como yo aplicabamos 
automaticamente el mismo ·significado a Ia palabra water? Es obvio 
que no existe ninguna necesidad intnnseca para que esta sustancia 
particular sea denotada por esta secuencia particular de sonidos, 
y no es denotada as! en otras lenguas : los franceses la llanian eau, 
los espa:iioles agua, los finlandeses vesi, los griegos ·antiguos oawp 
(hydor), etc. Todas estas formas son completamente diferentes unas 
de otras, pero tod.as significan "agua" en sus idiomas respectivos 
porque Ia gente ha side acostumbrada desde Ia infancia a usarl'as 
como signos convencionales y generalmente aceptados para el agua. 
Como Bacon . escribi6 en el • Advancement of Learning, "las palabras 
son las fichas corrientes y aceptadas para los conceptos, como· las 
monedas lo son para los valores". Empleando analogfas diferentes; 
cabna decir que la palabra agua representa esta sustancia de la mis-
ma manera que el color negro simboliza el luto, una bandera a media 
asta indica muerte, o una inclinaci6n de cabeza signifi.ca asentimiento. 
El hecho de que el Ienguaje se construya con signos hace ·nece-
sario considerarlo dentro del contexto mas amplio de los procesos 
simb6licos. El pr6ximo paso en el amilisis del lenguaje debera, por 
tanto, ser un. breve examen de las propiedades generales de los 
signos y de los rasgos que distinguen a los lingiifsticos de los demas 
·simbolos 2 • 
SIGNOS Y SfMBOLOS 
.Oesde el movimiento romantico, el pensamiento ·y el arte euro~ 
peos se han ocupado grandemente de los simbolos y a veces casi ha 
1 K. BUHI.ER, Sprachtheorie, lena, 1934, pags. 24-33. 
~ Un intento para diferenciar los signos y los simbolos fue verificado por 
OoDBN y RICHARDS ·(The Meaning of Meaning, 4.• ed., Londres, 1936, plig. 23) 
cuando definleron los sfmbolos como "aquellos. signos que usan los hombres 
para comunicarse unos con otros y como instrumentos del pensamiento". Esta 
-distinci6n, aunque util en principio, no es consistente en el significado del ter-
mino Jimbolo en su uso general, como mostrarl{n algunas de las citas de la sec-
ci6n pr6xima. Lo mismo puede decirse de Ia sugesti6n de SAussuim ( (}p. cit., 
· 4.• cd., Paris, 1949, pag. Ull) de que los simbolos no son nunca campletamentc 
oarbitrarios; hay siempre una cspecic de concxi6n natural entre ellos y las cosaa 
que representan. En el presente libro no he hecho ninguna distinci6n sisteml{-
·ti.ca entre signos y sfmholos. Sobre Ia diferencia entre seiial y slmbolo, cf. MoRJus, 
op. cit., pags. 23 y ags. 
S!GNOS Y SlMBOLOS Ji 
estado obsesionado con ellos. Como Emerson declar6 concisa y ele-
gantemente, "somos sfmbolos y habitamos sfmbolqs" e Es.says, XIII). 
La imaginaci6n de los poetas comenz6 a poblar Ia naturaleza con 
sfmbolos de alcance metafisico. Wordsworth veia en los paisajes 
alpirios 
Characters of the.great Apocalypse, 
The types and symbols of Eternity, 
Of first, and last, and midst, and without end. 
• The Prelude, libro Vl 1• 
mientras ·que Keats descubri6 
upon the night's starr'd face, 
Huge cloudy symbols of a high romance:. 
• When J have fears ... '· 
Baudelaire tenfa una visi6n insistente del hombre vagando entre set-
vas de sfmbolos que lo contemplaban. con una mirada familiar: 
L 'homme y passe a travers des forets de Symboles 
Qui l'observent avec des regards familiers •. 
Correspondances, 
y los poetas simbolistas aceptaron la insinuaci6n de Baudelaire"· 
En un plano enteramente diferente, la preocupaci6n por los 
signos y sfmbolos ha dejado su huella en muchas ramas del pensa-
miento cientffico; se muestra copiosamente; por mencionar solo al-
gunas, en Ia antropologia, el psicoanalisis, la teoria estetica 5, y .en 
otros varios campos. Tambien ha hecho un impacto directo en la 
filosofia. Prefigurada por el remota fil6sofo griego Enesidemo s, ex-
plorada en el pasado siglo por el 16gico norteamericano·C. S. Peirce 7, 
la teor1a de los signos ha adquirido caracteristicas propias durante 
1 "Caracteres del gran Apoca!ipsis, los tipos y sfmbolos de la Eternidad, de: 
lo primero y lo ultimo, del medio y lo sin fin." 
a "Sobre el rostro estrellado de Ia nocbe, vastos sfmbolos oscuros de un 
sublime romance." 
' .. Pasa el hombre a traves de los bosques de sfmbolos, que lo observan con 
miradas familiares." 
4 Para algunas consideraciones posteriores sobre el sfrnbolo, vease CH. BRU· 
NEAU, Petite histoire de Ia langue franfaise, ·II, Paris, 1958, plig. 194. 
• Por ejemplo, · en lo.s escritos de Susanne K. Langer. Una discusi6n intere· 
sante de estas materias se encontrani en los capftulos 8 y 9 de P. HENLE (ed.), 
Language, Thought, and Culture, Ann Arbor, 1958. 
• Vwe OanBN·RtcRARDs, op. cit., Apendice C. · . 
·r Veanse ibid., Apendice D, § 6, y MoRRIS, op. cit .• pags. 287 y sgs. 
C:LLMAHN.-2 
J8 CAP. J : C6MO SE CONSTRUYE LA L ENGUA 
las ultimas decadas, basta convertirse en una disciplina autonoma 
y al~amente compleja. Uno de sus frutos mas tempranos y mas in-· 
fluyentes fue The Meaning of Mearzirzg, de Ogden y Richards, que 
apareci6 por primera vez en 1923 1, el mismo .afio que vio Ia publica· 
ci6n de otro libra importante sabre el tema, la primera parte · ~e 
Filosofia de las formas simb6licas, de E. Cassirer. A medida que el 
movimiento adquifia impulse, la teoria de los signos-o "semi6ti· 
ca", como algunos de sus practican-tes prefieren llamarla-se dividi6 
en tres ramas: la "s~mantica" 2 trata del significado de los signos, 
la "sintactica" de las coinoinaciones de los signos, y la "pragmatica" 
de su "origen, usos y efectos dentro del comportamiento en el que 
ocurren" 3 • . . 
Resumida de este modo, la teoria de los signos parece suma- -.},._ 
mente abstracta e incluso abstrusa, pero de heche no es, o no nece· 
sita ser, nada parecido. Se ocupa de una gran variedad <le fen6me· 
nos de la vida diaria que solo tienen una cosa en comdn: i todos son 
signos que representan alga distinto, que apuntan a alga diferente 
de ellos mismos. ~gunos de ellos surgen espontaneamente y se con-
vierten en signos solo cuando se interpretan coino tales: las nubes 
en el cielo, que tomamos como un indicia de lluvia inminente, o el 
vuelo de las aves explicado como un .presagio por los augures de Ia 
antigua Roma. Luego hay los signos usados por los animales para 
comunicarse entre sf o con los humanos-signos que van desde los · 
simples sonidos y movimiento~, tales como los del perro que araiia 
en la puerta, basta el increiblemente complejo y delicado sistema de 
sefiales usado por las abejas y descubierto en los famosos experi· 
mentes de Max von Frisch. Finalmente, hay la vasta multiplicidad 
de signos empleado~. en la ~omunica,ci6n humana. Estos 'se incluyen 
en general en dos grupos. Por un lade tenemos los sfmbolos IUL!i!'!: 
.. -----
1 En The Shape of Things to· Come, de H. G. WELLS, hay un relato ,entre· · 
tenido, pero indebidamente pesimista del expcrimento de Ogden-Richards: "Un 
interesante y valioso grupo de investigadores, cuya obra todavia prosigue, apa- . 
reci6 primero en forma rudimentaria en el siglo XIX. El jefe de este grupo era. 
una tal lady Welby (1837-1912), que era francamente considerada por Ia mayo- · 
rfa de sus contemponineos como un pelmazo ininteligible. Ella correspondia 
copiosamente a todo el que querfa escucharla, niachacando perpetua!Jlente sobre 
la idea de que Ia lengua debla hacerse mas exactliJllente expresiva; de que tenia 
que ser una "<;iencia de -las significa~_iqnes". C. K. Ogden . y un colega rniembro 
del Magdalene College, I. A. Richards. se hallaban entre .los pocos que Ia to-
maron en serio. Los dos produjeron un Iibro, The Meaning of Meaning, en 1923, 
que esta reputado como uno de los primeros intentos de mejorar el mecanismo 
del lenguaje. El llamado ingles basico fue un subproducto de estas investigacio-
nes. La nueva ciencia estaba practicamente indotada, attajo a pocos op~rarioa, 
y se perdi6 de vista durante las dec~das del desastre. Solo resucit6 en la primera. 
veinteria del siglo." 
~ Vease anteriormente, pags. 12 y 13. 
s MORRIS, op. cit., pags. 217 y sgs. 
StONOS Y SLMBOLOS 19 
giifsticos, tales como los gestos expresivos, seftales de varias clases, 
luces de trafico, indicaciones en las carreteras, banderas, emblemas y 
muchos mas; por otro lado, esta el lenguaje mismo, tanto hablado 
como escrito, y todos sus derivatives: taquigrafia, c6digos morse 
y similares, los alfabetos de los sg.rdomudos, el braille, los sfmbolos 
de Ia matematica y la 16gica, etc. !Puesto que ellenguaje es con mu-
cho la forma mas importante y mas articulada de expresi6n simb6-
lica, es obligado que mantenga una posicion clave en cualquier teo• 
rfa de los signos.l El lingiiista, ,por su parte, esta vivatnente intere.: 
sado en estos estudios, ya que espera que una comprensi6n mas· 
profunda del simbolismo en general puede arrojar una Iuz valiosa 
sobre los problemas puramente Iingtiistieos. Esto ya result6 claro 
para Saussure cuando escribi6, muchos afios antes que apareciese 
. una teorfa independiente d.e los signos en la filosofia moderna : 
On peut concevuir une science qui etudie Ia vie des signes au sein de Ja 
vie sociale; elle formerait une partie de Ia psychologic sociale, et par conse· 
quent de Ia psychologic gc!nerale; nous Ia nommerons semiologie (du grec 
semeion, "signe"). Elle nous apprendrait en quoi consistent les signes, queUes 
lois les regissen t 1• . 
Los signos pueden clasificarse de varias maneras. 2• Cabe distin~ 
guir, por ejemplo, entre un tipo intencional y otro no intencionat 
Los signos que encontramos en la naturaleza inanimada son ainten-
cionales excepto par;;t los supersticiosos, que pueden ver en ellos 
pottentos o advertencias dirigidas a ellos por algun agente sobrew 
natural. Los sfntomas de expectaci6n manifestados por un animal 
son tambien aintenciortales: en losconocidos experimentos de Pav-
lov con los reflejos condicionales, el perro soHa segregar saliV'a 
cuando o{a el sonido que acompafiaba usualmente a su alimento. En 
la esfera humana, el rubor como sefial de embarazQ es aintencional, 
aunque con los seres humanos nunca se puede estar completamente 
seguro de que un signo al parecer espontaneo no haya sido ideado 
1 "Se puede coilcebir una ciencia· que estudie Ia vida de los sign~s en el s~no 
de Ia vida social;· formarla parte de Ia psicologla social y, por consiguiente, de 
Ia psicologfa general; Ia llamaremos semiG/ogia (del griego semeion, "signo"). ~ 
Nos enseiiaria en qu6 consist¢n los signos y que !eyes los rigen." (Op. cit., 
p~g. 33.) Entre los intentos de abordar el problema desde el punto de vista lin· 
gtllstico, veanse especialmente E. BuYsSENS, Les langages et le discours, Bru· 
selas, 1943; fd., "Le signe Iinguistique", Revue Beige de Philologie et d'Histoire, 
XXXVIII (1960), pags. 705·17; J. KuRYLowrcz, "Linguistique et thc!orie du signe", 
Journal de Psychologie, XLII (1949), pags. 170-80; H . SPANG·HANNSEN, R-ecent 
Theories. on the Nature of the Language Sign; ."Travaux du Cercle Linguistique 
de Copenbague", IX (1954). ' ' 
2 Veanse especialmente BuvssENs, op. cit., y P. GmRAUO, La Semantique, 
Paris, 1955, pags. 13 y sgs. 
20 CAP. I : cOMO Sl! CONSTRUYE LA LENGUA 
deliberadamente·: como Yago, podemos ''izar el pabe116n y Ia insig-
nia del afecto, simple insignia verdaderamente" 1• En contraposi-
ci6n a estes signos no intencionales, los usados por animates y hom-
bres con prop6sitos. de c~municaci6n-incluidos el lenguaje y sus 
sustitutos-pertenecen obviamente al tipo intencional. 
Una segunda diferencia y muy importante es la que hay entre ·· 
los signos sistematicos y los no sistematicos. Algunos signos, tales \ 
como, por ejemplo, los gestos, no forman ningun sistema coherente, 
mientras que otros estan organizados en un modelo. Dentro del 'tipo 
sistematico hay a su vez numerosas posibilidades. El sistema puede 
constar de un numero muy pequeiio de elementos que alternan en 
un orden fijado, como en el caso de las luces de trafico. De otra 
parte, como por ejemplo en las partituras musicales, el numero de 
elementos tambien es limitado, pero pueden entrar en toda clase de 
combinaciones. En el otro extremo de la escala tenemos el vocabu-
lario de una lengua viva, cuyos recursos son tan vastos y fluidos que 
virtualmente son ilimitados, aun cuando aquf la mente humana ten-
dera a introducir cierto genera de norma y organizaci6n, como se 
vera en el ultimo capitUlo de este libro. 
Cabe asimismo clasificar los signos segtin el sentido sobre el que 
estan basados. Se dan casos en que hay implicados simultaneamente 
mas de un sentido: una representaci6n operfstica se dirige tanto 
a la vista como al ofdo. La mayorfa de los signos, sin embargo, estan 
limitados a un solo sentido. Los signos no intencionales pueden per-
tenecet a cualquier sentido : las impresiones calorfficas, gustativas, 
olfativas, 0 tactile& pueden tener mucho mas valor sintomatico 
- por ejemplo, para el medico que hace urt qiagnostico-que las 
sensaciones visuales y acusticas. Los signos intencionales estan re-
ducidos usualmente a Ia esfera del oido y de 'Ia vista, los mas dife~ 
renciados de nuestros sentidos. Aunque el lenguaje mismo es acus-
tico, Ia mayoria de sus formas derivativas--escritura, simbolos ma-
tematicos, alfabeto de los sordomudos, etc.-son visuales. En el 
braille tenemos el caso raro de un sistema simb6lico basado exclusi-
vamente en el sentido del tacto. 
Una distinci6n mas fundamental todavia es la que hay entre dos 
tipos de signos : los que _son semejarites a aquello que denotan, y los 
que.no lo son. Los primeros son llamados a veces "icq_l!i~os" (del 
griego eikon, "imagen"), mientras que los ultimos se conocen como 
"convencionales". La diferencia entre los dos tipos es cen frecuencia 
mas bien' de grado que de genera. "Las fotografias, los retratos, los 
mapas, los indicadores de carretera, los modelos son iconicos en alto 
grade; los suefios, las pinturas distintas de los retratos, las partituras 
• •otelo. acto I, escena I. T rad. Astrana Marin; Shakespeare, Obras com-
pinos, 10.• ed., Aguilar. Madrid, 1951, pag. 1468. 
SIGNOS Y S{MBOLOS 21 
mQsicales, las peliculas, el teatro, los rituales, los espectaculos pu-
blicos, la danza, el vestido, el juego y la arquitectura son ic6nicos en 
grado variable" 1• Por otro lado, hay muchos signos con significado 
puramente convencional: los c6digos, varias especies de senates, los 
puntas y rayas del morse, y otros. El alfabeto es un clara ejemplo de 
un sistema de signos convencionales: la forma de las tetras no guar-
da ninguna relaci6n con er sonido que transcriben. 
(.El lenguaje ordinariamente hablado es ic6nico o convencional? 
Evidentemente, esta pregunta no puede responderse por un simple 
sf o no. Muchas de las palabras que usamos son convencionales, sfm-
bolos arbitrarios, mientras que otras, terminos onomatopeyicos como 
sniff [sorber] o hiccup [hipo], son indudablemente ic6nicas. Este pro· 
blema, que suscita muchas consecuencias de una importancia de gran 
alcance, sera plenamente discutido en el capitulo· cuarto; aqui es 
suficiente hacer notar que en muchos ·aspectos el lenguaje se com-
porta como si fuera un sistema de simbolos convencionales. 
Desde otro punta de vista todavfa, se pueden distinguir dos cla-
ses de signos: los que son directamente representatives de las casas 
que significan, y los que son. derivados de otros signos. La escritura 
en su forma presente es un. sistema derivative: traslada los sonidos 
del lenguaje hablado a sfmbolos visuales. La situaci6n era muy dife-
rente en las primeras eta pas de nuestro alfabeto; los jeroglificos egip-
cios, por ejcmplo, eran pinturas que representaban los objetos y no 
sus nombres. Gradualmente, sin embargo, los simbolos escrito;; ad-
quirieron valores 'foneticos y llegaron ·a representar Ia palabra ha-
blada o alguna parte de ella: una sflaba o incluso un solo soniUo. 
La escritura moderna ha dado origen tambien a ciertos sistemas sub~ 
sidiarios que son derivatives en segundo grado.: el braille, por ejem-
plo, se deriva de Ia escritura que, a su vez, se deriva del Ienguajc ha-
blado. Hay, asimismo, otros sustitutos no ortodoxos de Ia palabra 
hablada, tales como el Ienguaje de silbidos de Ia isla de Gomcra en 
las Canarias, que no es un c6digo convencional, sino una transposi-
ci6n ingeniosa de Ia fonetica del dialecto espafiol local 2 • 
\- La comprensi6n de que el lenguaje debe ser considerado .sabre el 
fondo de una teorfa general de los signos ha puesto en contacto a los 
lingiiistas con una variedad de disciplinas, que van desde la ingenie-
rfa electrica basta la teoria estetica. f>os de estos contactos Pr:ome~ -
ten ser particulan.nente fructiferos-:""El interes por los · signos ha 
enfocado la aten.ci6n sobre los reflejos condicionados y 9tros proce-
sos de aprendizaje observados en 1os animales. Los clasicos experi-
mentos de Pavlov causaron una impresi6n profunda sobre los lin-
1 MORRIS, op:. cit., pllg. 192. 
· 'Vuse A._. O.ASSE, "Phonetics of the Silbo Gomero", A rchivum Ling(lisli-
c um. IX (1957), pags. 44·61. 
22 CA.P. ( : COMO SE CONSTRUYE LA LENGUA 
giiistas, y los desarrollos mas recientes en este campo pueden arrojar 
nueva luz en los trabajos sobre el Ienguaje 1• Mas importantes aun , 
son quiza los contactos entre -Ia lingi.ifstica y la teoria de Ia "infor-
maci6n". Hay una voluminosa literatura a este respecto, la mayor 
parte de ella realizada pbr matematicos e ingenieros de comunica-
ci6n 2, pero tambien por lingilistas de mentalidad matematica 3• In-
evitablemente, el nacimiento mismo de estos estudios ha creado se-
rios problemas en cuanto a Ia comunicaci6n. Aunque los lingi.iistas 
estan intensamente interesados y pueden tener una valiosa contri-
buci6n que hacer, a menudo se ven obstaculizados por Ia falta del 
necesario equipo matematico. Existe tambien el peligrode que estos 
multiples contactos, atladidos a los que siempre habfa tenido con las 
disciplinas vecinas. hagan progresivaroente diffcil para el lingiiista 
examinar la materia entera en todas sus ramificaciones. La soluci6n 
se halla obviamente en los simposia y en los proyectos de investi:-
gaci6n emprendidos conjuntamente por trabajadores de leis diferen-
tes campos, y semejantes empresas estan de hecho volvh~ndose cada 
vez mas frecuentes a ambos lados del Atlantica. 
LENGUA Y HABLA 
Habiendo esbozado la posici6n del lenguaje dentro de una teorfa 
general de los signos, podemos ahora limitar nuestra atenci6n a los 
simbolos lingi.ifsticos. Los lingiiistas moderp.os han hallado conve-
niente definir la lengua contrast~dola con el hab,la. Esta distinci6n 
fundamental se remonta basta ISaussure, quien opuso, consistente y 
sistematicamente, la langue, "lengua", a la parole, "habla", y vio en 
ellos dos aspectos complementarios de una entidad mas amplia, le 
1 Vl!ansc recientemente R. W. BROWN-D. E. DULANEY, "A Stimulus-Response 
Analysis of Language and Meaning", Language, Thought, and Culture, p:.igi-
nas 49-95. 
~ Veanse, por ejemplo, C. CJmRRY (ed.), Information Theory, Londres, 1956; . 
Id., On Human Communication, Nueva York-Londres, 1957; G. HERDAN, Lan-
guage as Choice and Chance, Groningen, 1956-; G. A. MILLER, Language and 
Communication, Nueva York-Toronto-Londres, 1J51; L. APOSTilL, B. MANDBL-
BROT, A. MoRF, Logique. langage et theorie de /'information, Paris, 1957. 
• V~nse especialmente las obras de J. WHATMOUGH ("Statistics and Semantics", 
Sprachgeschichte und Wortbedeutung, Festschrift A. Debrunner, Berna, 1954. 
pags. 441,6: Language, A. Modern Synthesis, Londres ed., 1956) y P. GUIRAUD 
(Les caracteres statisliques du vocabulaire, Parfs, 1954; "Langage, connaissancc 
et information'', Journal de Psycl10logie, IV (1958), p:.igs. 302-18; Prob/emes 
et meihoder de Ia statistique linguistique, Parls, 1959) ; cf. tam bien' las aetas 
del VII y el VIII Congreso Internacional de LingUistas (Londres, 1956, y Oslo. 
1958). Para un breve examen, vease R. JAKOBSON, "Linguistics and Communica-
tion Theory", en Structure of Language and its Mathemmical Aspects (Pro· 
ceeding of Symposia in Applied Mathematics, vol. XII, 1961), pags. 245-52. ·· 
LENGUA Y HABLA .23 
langage, ."lenguaje" 1• Ninguna otra parte de la doctrina de Saussure 
ha dado Iugar a tantas discusiones y exegesis; incluso despues de 
media siglo, el debate continua, lo cual es un tributo a Ia vitalidad 
de Ia teorfa original 2 • 
Si aceptamos la distinci6n entre lengua y habla, encontraremos 
cierto numero de diferencias fundamentales entre los dos fen6me-
nos: 
1) La lengua es un vehiculo de comunicaci6n, y el habla es el 
uso de ese vehlculo por un individuo dado en uha ocasi6n dad1!.:_ Ex-
presandolo mas explicitamente : la lengua es .un c_octigo, mientras que 
el habla · es la codificaci6n de un mensaje particular que luego sera 
descifrado' por el que, o los que escuchan. 
2) La lengua existe en un estado potencial: es un sistema de sig-
nos almacenado en nuestra memoria, presto para ser actualizado, 
traducido a sonidos ffsk'o_s, en el proceso del habla. La lengua, por 
tanto, no consiste en somdos en sentido fisico, sino en las impresio-
ne sonoras que dejan atnis los sonidos actuales que nosotros mis-
mos pronunciamos o escuchamos de otros. Estas impresiones sonoras 
constan de elementos acusticos y motores: recordamos la cualidad 
del sonido y los movimientos articulatorios que ejecutamos cuando 
lo pronunciamos, y con estas impi:esiones se combina una disposici6n 
a repetir los mismos movimientos. La dificultad que algunas perso-
nas experimentan en pronunciar un sonido extranjero muestra que 
el proceso de inervaci6n no ha tenido un exito completo. Otros ele-
m'ento~ del sistema lingiifstico-palabras, formas gramaticales, cons-
trucdones sintacticas, etc.-estan, probablemente, depositado& ~n 
nuc~tra memoria como impresiones, modelos y disposiciones. La na~ 
turalcza psicol6gica precisa de estas impresiones no es aqui direc-
tamente pertinente, si bien los de mentalidad behaviorista las . po-
drian considerar como "engramas": "huellas residuales de una adap-
taci6n a un estfmulo realizada por el organismo" 3• Sea lo que fuere 
1 Le langage no tiene eq~:~ivalente exact~· en ingles; comprende Ia facultad del 
Jenguaje en todas sus varias formas y manifestaciones. V~se SAUSSURE, op. cit .. 
pligs. 25 y sg~. y 112; en el ultimo pasaje establece muy claramente: "La langue 
est pour nous le langage moins Ia parole." "La lengua es para nosotros el len-
guajc menos el hahla." La historia de estos terminos ha sido recientemente in-
vesti,!!ada por H. G. KOLL, Die franzosischen Worter ''langue" und "langage" im 
M itti'lalter, Gincbra·Paris. 1958. 
· • Los princip:~ l es temas del debate son examinados en el ulil artfculo del 
doc tor N. C:. W. SPENCE, "A Hardy Perennial : the Problem of Ia Langue and Ia 
Parole" . Archivum Linguisticum. IX (1957), p~gs. 1·27. Otra revisi6n crftica del 
problema integro se encontrara en E. CosERIU, Sistema, nor.ma y hab/a. Monte· · 
video, 1952. Sobre Ia aplicabilitlad de Ia distinci6n a los estudios scmanticos, 
cf. A. GILL. "La distinction entre langue et parole en semantique historique", 
. Studies in Romance Philology and French Literature Prejenfed to John Orr, Man-· 
chester, 1953, pags. 90-101. 
' OGor:N·RICHARDS. op. cit.. p~g. 53. 
24 CAP. I : COMO SE CONSTRUYE LA LENGUA 
spbre el particular, el punto esencial es que la Iengua es potencial, 
mientras que el habla esta actualizada. 
3) I'EI habla es el uso de la lengua por una persona en una si-
tuaci6n espedfica; es un acto individual 1• La lengua, por su parte, 
trasciende lo individual~ es una propiedad de la sociedad en gene-
ral. Puede servir como medio de comunicaci6n tan solo si es sus-
tan'cialmen te Ia misma para todos los que hablan ; es, como declara . 
Saussure, una '.'instituci6n social" (op. cit., pag. 33). En otras pala-
bras, Ia lengua es Ia suma total de los sistemas lingtilsticos que los 
miembros individuates de Ia comunidad Bevan en su memoria. Ci-
tando de nuevo a Saussure: "Si nous pouvions embrasser Ia somme 
des images verbales emmagasinees chez tous les individus, nous tou-
cherions le lien social qui constitu~ la langue" 2• 
4) Otra diferencia importante se refiere a Ia actitud del indivi-
duo que habla <:on respecto ala lengua ·y al habla. Es duefio y senor 
de su habla; depende de el solo lo que dira, c6mo lo dira y basta si 
Jo dini en todo caso. Puede, si asf lo desea, desviarse del uso ordina-
ria, e incluso crear una lengua privada, propiamente suya, como hizo 
James Joyce en Finnegans Wake, aunque al obrar asf correra el riesgo 
de resultar ridfculo · o inintelig,ible. Pero mientras que el individuo 
tiene el control exclusive sobre el habla, no es mas que un recipien• 
te pasivo en relaci6n con la Jengua; lo asiinila en la primer a infan-
ci~ y no puede hacer !)ada, o muy poco, por alterarlo. Es verdad que 
algunos indivi~uos privijegiados-un poHtico, un cientifico, un es-
critor, un lexic6grafo, un gramatie,:.o--o un grupo de individuos tales 
como la Academia Francesa, . pueden ejercer cierta influencia sobre 
Ia ·lengua, pero incluso ellos apenas afectaran su contextura basica; 
y el curso ordinario de los hombres sera coni:pletamente impotente 
con respecto a el : lo que haran, en palabras de SatJSSure, sera "re-
gistrarlo pasivamente" (op. cit., pag. 30). 
5) El habla, como vio Sausstire, es un acto unico estrictamente 
limitado en elilempo. Aun si se considera un largo discurso como 
un solo acto de habla, rara vez excedera de una bora o dos, en tanto 
que la inmensa mayoria de las ·expresiones se acaban en cuestion de .. 
minutes, o incluso de segundos. El habla .es pasajera, effmera e irre-
cuperable; en la famosa imagen de Horacio, "et semel emissum volat 
irrevocabile verbum"-"una palabra, una vez soltada de Ia jaula, no 
puede ser Hamada de nuevo" 3 • En contrastecon esta naturaleza eva-
nescente del habla, Ia lengua se mueve tan Jentamente que, a veces, 
' 1 "La parole est un acte individuel de volonte et d'intelligence." "El habla es un acto individual de voluntad y de inteligencia." (SAVSSURE, op. cit. ; pag. 30.) 
• "Si pudieramos abarcar Ia suma total de las imagenes verbales a!macenadas 
en todos los individuos, Jlegarlamos al lazo social que constituye Ia lengua."' 
(Ibid.) 
~' *Epfstolas, I, JWlll. v. 1 , 
LLNGUA Y HAllLA 25 
parece casi completamente quieta. Los ajustes menores en el voca-
bulario prosiguen durante. todo el tiempo, pero pocas personas per-
cibi~an cualquier alteraci6n importante en su lengua materna a lo 
largo de su propia vida; usualmente se requieren varias generacio-
nes o, incluso, siglos para que un cambia fonetico o gramatical siga 
su curso. Como declara pintorescamente un lingiiista norteamerica-
no: "Ia lengua es, probablemente, el mas cerrado, el mas .macizamente 
resistente de todos los fen6menos sociales. Es. mas facil destruirlo 
que desintegrar su forma individual" 1• 
6) ~J h_~a tiene dos aspectos diferentes, uno f(sico y el otro psi-
col6gico. Los sonidos efectivos son acontecimientos ffsicos, mientras 
que las significaciqnes que expresan son fen6menos psicol6gicos. La 
lengua, en cambia, es puramente psicol6gica : esta constituida de im-
presiones de sonidos, palabras y rasgos gramaticales depositados en 
nuestra memoria, en donde permanecen constantemente a nuestra 
disposici6n, de una manera muy semejante a como el dinero ingresa- ' 
do en una cuenta bancaria es utilizable por el depositante 2• 
Colocando en forma de tabla las diferencias principales entre 1a 
lengua y el habla obtenemos el siguiente cuadro: 
Lengua 
C6digo 
Potencial 
Social 
Fija 
Lentamente movible 
Psicol6gica 
Habla 
Codificaci6n de un mensaje 
Actualizada 
Individual 
Libre 
Effmera 
Psico-fls~a 
Si consideramos mas atentamente esta serie de diferencias ob:. 
servamos que son basicamente variaciones sabre dos temas: el con-
traste entre lo actual y lo potencial y entTe lo individual y lo social. 
Esto ha hecho que algunos lingiiistas se pregunten si no seria mejor 
separar los dos criterios 3• A este fin se ha sugerido que, debeda in-
1 E. SAPIR, Language. An Introduction to tj1e Study of Speech, Nueva York, 
1921, reimpr. 1949, pag. 206; Cf. SAussURE, op. cit., pags. 107 y sg;s.: "La langue 
est de toutes les institutions sociales celle qui offre le moins de prise aux ,initiati-
ves, Elle fait corps a~~ec. la vie de Ia masse sociale, et celle-ci,. etant naturcllement 
inerte, apparalt avant tout comrne uri facteur de conservation." ~'La lengua es de 
todas las instituciones sociJles Ia que ofrece menos ocasi6n para las iniciativas. 
Forma cuerpo con Ia vida de )a masa social, y esta, siendo naturalmente inerte, 
aparece ante todo como un factor de conservaci6n." 
' 
2 a. SAUSSURE, op. cit., pag. 32. ' 
3 Vease ya 0. JESPERSEN, Mankind, Nation and Individual from a Linguistic 
· Point of View, Oslo, etc., 1925, cap. I. El problema entero ha vuelto a ser exa-
minado en SPENCE, loc. cit. 
26 CAP. i : C6MO SB CONSTRUYE LA LBNGUA 
sertarse un termino media entre los dos extremos propuestos por 
Saussure. Este termino medio serfa la "lengua individual" o, como 
ciertos lingiiistas norteamericanos lo han -denominado, el "idiolecto": . 
"Ia totalidad de los Mbitos de habla de una persona particular en un 
tiempo dado" 1 • Es facil ver que este nuevo· termino se halla a medio . 
camino entre los dos polos de Simssure: es individual como el habla, 
a diferencia del caracter social de la lengua; al mismo tiempo es po-
tencial como Ia lengua, a diferencia del hal>la, que ~s por definicion 
actual. Desde otro ·pun to de ·vista, tam bien representa una casa a 
mitad del camino: el sistema lingiiistico, tal como existe' en la me-
moria de un individuo, es menos concreto, mas dificilmente accesi-
~le para '~1 observador que lo son los aetas particulares del habla, 
pero es mas concreto y de .mas facil acceso que la lengua de una co-
munidad entera. Surge, sin embargo, la cuesti6n de si se ha ganado 
algo introduciendo un tercer termino y embotando asf el filo de la 
distinci6n de Saussure. Hay que recordar la navaja de Occam: "Ias 
entidades no deben · multiplicarse sin necesidad". 
La respuesta a esta cuestion dependera del punta de vista desde 
el que se mire el problema. El lingiiista rara vez se interesani. por la 
lengua en sf de un solo individuo 2 • Es posible que tenga que contar 
con el extensamente como una fuente de informacion; los que ope- . 
ran en este campo explorando una lengua no registrada, con fre-
cuencia derivanin la mayor parte de !)U material de un atento estu-
dio de los hcibitos de habla de un pequefi.o numero de .informantes. 
Pero incluso entonces, no se detendran en esta etapa, sino que tra-
taran de establecer la norma mas amplia sobre la que se basan estos 
"idiolectos", el sistema lingiifstico de toda la comunidad 3 • En tales 
cas~s, el estudio de los "idiolectos" sera un medio para un fin, una 
fase intermedia en la investigacion, y en circunstancias mas favora-
bles no sera necesaria en modo alguno esta fase . 
. . (El concepto de "idiolecto" sera, no obstante, muy uti! en las in-
dagaCiones 1 :iicol6gicas y estilistica~Se ha demostrado con datos . . 
experimentales que hay una conexi6n definida entre la lengua y la 
personalidad; un psic6logo ha encontrado incluso una correlaci6n 
estadfstica entre la proporci6n de verbos y adjetivos y la estabilidad 
1 C. F. HocKE.lT, A Course in Modern Linguistics, ·Nueva York, 1958, 
plig. · 321 ; cf. tam bien R. A. HALL, Jr., "Idiolect and Linguistic Super-ego", Stu-
dia Linguistica, v (1951), pags. 21-7. Jdiolecto viene del griego idios, "propio, 
privado" + el elemento griego lecto, "habla", como en dialecto. . 
• Tales estudios existen, sin embargo, como, por· ejemplo, el tratado cluico 
del AIIBE RouSSELOT, Modifications. phonitiques du langage erudites (lans /e 
patois d'une famille de Cl'llrfrouin (Charente) , 1891. 
• Cf. H. RouER, "Native Reaction as Criterion in Linguistic Analysis", en las 
4 e-tas del V Ill Congreso lnter111rcional de LingUistas. 
LAS IJNIDADES DE LA LENGUA 27 
emocional de una persona 1• En los estudios · estilfs~icos, uno de los 
metodos mas populares es investigar el enipleo de las palabras de un 
escritor particular con objeto de determinar lo que es unico e idio- . 
sincrasico en su manejo de la lengua 2• Haciendose eco de Ia famosa 
formula de Buffon, "Le style, . ~·est l'homme meme", Schopenhauer 
defini6 el estilo como '·'Ia fisonomia de la mente", y esta fisonomia 
puede captarse mejor examinando el "idiolecto" del autor tal como 
esta depositado en sus escritos de una forma m4s o menos estilizada. 
Parecerfa, por tanto, que el concepto de "idiolecto" puede pres-
tar valiosos servicios al psic61ogo y al ·estudioso del estilo, y tener 
su puesto en ciertos tipos de investigaci6n lingiiistica, pero que, en 
la esfera mas amplia de Ia lingiHstica general, seria· poco opottuno 
mitigar la distinci6n entre la lengua y el habla introduciendo un 
tercer termino entre los dos. 
LAS UNIDADES DE LA LENGUA 
La l~ngua, como hemos visto,· solo puede ser alcanzada mediante 
el habla; es, por consiguiente, analizando las. expresiones especificas 
como cabe esperar · identificar las unidades de que se com pone Ia 
lengua 3• En vista de la naturaleza mixta, psico-fisica, del habla, dos 
caminos se abren ·ante nosotros: podemos analizar un trozo de un 
discurso trabado, desde el pun to de vista 'ffsico, como una sarta de 
sonidos, y desde el punto de vista psico16gico, como un portador 
de significado. Como Ia mayoria de las expresiones constan de mas de 
.un elemen'to significative, precisaremos d_~, un tercer criteria: . ten-
dremos que estudiar las relaciones que existen entre las varias uni-
dades. 
1. Unidades de sonido 
. Un analisis puramente fonetico del habla coordinada distinguira 
varios ~egmentos acusticos que pueden. romperse ulteriormente en 
sonidos singulares. Estos sonidos son las minimas unidades fisicas del 
habla y, c<,>mo ya sabemos, existen en Ia lengua como sonidos poten-
ciales, almacenados en nuestra memoria como impresiones acustica~ 
y motoras que pueden scr actualizadas siempre que sea necesario . .,;;, 
Esto, sin embargo, no constituye, en modo alguilo, la historia 
completa. Si· consideramos los sonidos no desde el pun to de vista del 
1 Cf. mi articulo ''Psychologic et stylistique", Journal de P.sychologie, XLVI 
(1955), pags. 135 .. 56: pags. 149 y sgs. 
a Vease mi Style in tfle French Novel, pags. 25 y sgs. y pag. 35. Cf. tambien 
T. A. SEBEOK (ed.), Style in Language, Nueva York-Londres, 1960, pags. 378 
y 427. . 
. . • SObre toda ·esta cuesti6n, vease ahora c. L EBELING, Linguistic Units. La 
Haya. 1960. 
28 CAP. 1: C6MO SB CONSTilUYE LA LENGUA 
fonetista, sino como unidades de lengua dotadas de una funci6n .es-
pecffica,-pronto advertiremos una diferencia esencial entre dos tipos 
de sonidos. Tomemos las siguientes parejas de palabras: 
kill [matar] 
ktn {parentesco] 
kit [vasija] 
coaJ [carb6n] 
con {meditar] 
coat [levita] 
Para el fonetista, la lkl de la primera columna no es identil>!a a 
·Ia de Ia segunda, ya que su punto de articulaci6n es diferente : es una 
lkJ con el punto de articulaci6n mas adelantado que la otra. Para el 
lingillsta, esta diferencia es de importancia secundaria porque es en-
teramente mecanica: es causada, pura y simplemente, por el hecho 
de que en la primera columna la lkl va seguida de una vocal palatal, 
y la segunda de una vocal velar. El contraste entre las dos jkj. no pue-
de tener, por tanto, ninguna funci6n distintiva; no hay en ingles nin· 
guna pareja de palabras que se distingan solamente por este contras-
te y que sin tH fueran hom6nimas. Kill, con una lkl con punto de ar· 
ticulaci6n adelantado, .0 coal, con una lkl con punto de articulaci6n 
retrasado, son imposibles en ingles. 
Consideremos ahara. las parejas siguientes: 
cap [gorra] 
caTM [venia) 
coaJ [carb6n] 
gap {agujero] 
game ·[juegDJ 
goal [meta J · 
Aqui · tenemos de nuevo una diferencia purament.e f<metica: Ja 
que hay entre una consonante sorda y otra sonora articuladas en el 
mismo punto. Pero esta 'Vez el contraste es de '1tal importanoia,_ 
puesto que nos perJI!ite distinguir entre palabras que de otra mane-
ra serian identicas. \Los sonidos lkJ y !&I puede qecirse as£ que for· 
man una "oposici6n distintiva" en ingles, y que por sf mismos son 
sonidos distintivos, "fonemas". El contra5te entre las dos .variedades 
de jkj, por otro lado, no es distintivo, porque no sirve parru diferen- . . 
ciar entre los significados; en consecuencia, no son fonemas separa-
dos, sino, por decirlo as£, '"al6fonos" 1 del fonema [k]. ._. / · 
No es necesario penetrar aqu£ en las complicaciones de Ia teoria 
de los fonemas que, durante las Ul.timas tres decadas, ha resultado 
de un valor inmenso para la lingilistica general 2• No obstante, deben 
' Del griego alos, "otro" + phone, "voz, sonido". 
2 Entre las numerosas obras sobre el fonema y problemas afines, cabe men-
cionar en particular a N. S. TRUBETZKOY, Principes de phonologie, trad. francesu, 
Paris, 1949; D. JONES, The Phoneme: Its Nature ond Use, 2." ed., Cambridge, 
1961; B. BLOCH, "A Set of Postulates for Phonemic Anal3r:sis", Language, XXIV 
(1948), pags. 3-46. Una informaci6n moderna se encontrani en HocKETT, op, cit., 
LAS UN!DAD£S DE l.A LENOU:\ 29 
mencionarse los siguientes puntas, ya que e5t:an directamente rela-
cionados con el tema principal de este libro. ~n primer Iugar, no to-
das las oposiciones distintivas estan basadas en los simples sonidos 1• 
En lenguas con uri acento libre, por ejemplo, la posici6n del ultimo 
puede bastar para distinguir las palabras: as! los vocablos ingleses 
'invalid [invalido, persona baldada]-in'valid [invalido, nulo], los ru-
ses 'muka, "tormento"-mu'ka, "harina". En segundo.lugar,l;~._s_{_or­
mas .. g_rarn.atical~s .. pued~n _ diferenciarse de Ia mis!Tia man era que las 
pal!!P!_2S: el mismo contraste entre Ire! y lei que distingue ba('[ga-
rrote] de bet [apuesta], pan [cazo], de pen [pluma], etc., marca la di-
ferencia entre el singular y el plural en man {hombre], men [hombres]. 
E!l _ tercer lugar, los fonemas de cada lengua forman un modele que 
difiere de ·un sistema a otro y que incluso puede variar dentro de Ia 
historia del mismo idioma. AsLla_ oposiciOn entre las consonantes 
sonoras y sordas en ingles, que admitimos como distintivas en el caso 
de lgJ y jkj, reaparece en parejas como bear [oso]-pear [pera], down 
[debajo]-town [ciudad], wet [mojar]-whet [afilar], vat [tinaja]-
fat [grasa], joke [chancear]-choke [ahogar], etc. 
Una de las consecuencias mas importantes de la teor{a del fone-
ma ha sido la introducci6n de puntas de vista semanticos en el e5-
tudio de los sonidos. Estos, por supuesto, no tienen significaci6n pro-
pia independiente, -salvo en el raro caso de palabras que constan de 
un solo sonido, tales como la francesa eau jo!, "agua", o la latina i, 
imperativo de ire, "ir". Pero esto no quiere decir que los sonidos no 
tengan nada que ver con el significado; Ia distinci6n cntera entre los 
fonemas y los al6fonos esta dictada por consideraciones 5emanticas. 
Como dijo una vez uno de los arquitectos de la teorfa del fonema, 
el profesor Takobson, "el fonema participa en la significaci6n, pero 
sin tener ningun significado propio" 2• ~ . . 
La funcion semantica de los font!ntas es esencialmente negativa: 
permiten a las palabras y a otros elementos tener significado hacien-
dolos foneticamente diferentes y distinguibles unos de otr~§.i. Esto es 
lo que Saussure dio a entender cuando describi6 los fonemas como 
unidades "opositivas, relativas y negatives" (pag. 164), y cuando, de 
una manei'a mas general, declar6: "Dans la langue il n'y a que des 
differences" a 
caps. 2·13. Para las aplicacione$ de la tearia de los fonemas a los problemas 
hist6ricos, vease especialmente A. MARTINET, Economie des changements phone· 
tiques, Berna, 1955; cf. tambien sus Elements de linguistique generale, Parfs, . 
1960, cap. 6. 
' Los rasgos distintivos que. trascicnden los lfmites de los simples sonidos se ' 
denominan a veces fonemas "suprasegmentales" o "pros6dicos". 
1 Acres du VI• Congres I-nternational des Linguistes, Paris, 1949, pag. 8. 
'"En la lengua no bay mas que diferencias." (Op. cit., pag. 166.) .• Una crltica 
de esta concepci6n se encontrani en H. GALTON, "Is the Phonological System a 
Reality?, Archii,um Linguisticum, VI (1954), pags. 20·30. 
30 CAP. I: COMO SE CONSTRUYE LA LENGUA 
Seria ir demasiado lejos, sin embargo, afirmar, como hace un re· 
ciente libro de texto, que "los sonidos y las diferencias entre ellos 
tienen una funci6n y solo una en la lengua : mantener separadas las 
expresiones" 1. Ademas de esta funci6n negativa tienen tambien un 
J2~pel positivo menos importante, pero en modo alguno' desdefiable: 
~en las palabras onomatopeyicas estan directamente relacionado$ con 
1
el significado y dan una representaci6n "ic6nica" de e1 2• Lo mismo 
cabe decir de los rasgos foneticos que trascienden los simples ~oni· 
dos, tales como el acento qe intensidad y el ·tono. En algunas' len· 
guas, el acento tendra un papel puramente distintivo, mientras que 
en otras proporciortara un vehfculo para expresar emocione§J en 
frances, por ejemplo, existe el Hamada .. acento emotive", una fu.crte 
tensi6n espiratoria que recae sabre la primera sflaba de las palabras 
que empiezan con una consonante, y sobre la segunda silaba de las 
que principian con una vocal: 'miserable!-a'bvminable! Las fun· 
ciones semanticas de los sonidos y de .otros rasgos foneticos son de 
interes directo para el estudioso del significado y tendran su Iugar 
en Ia descripci6n de las lenguas particulares 3• ~-
Desde el punto de vista del metoda lingii(stico, Ia aparici6n de Ia 
teor!a del fonema quiere decir que ahara tenenios dos disciplinas que 
tratan de los sonidos:la fonetica y Ia fonolog£a (o "fonemica"). La 
fonetica estudia los aspectos acusticos y afticulatorios de los soni-
dos, mientras que Ia fonologfa investiga sus funciones puramente 
lingilisticas. La diferencia entre estos dos modos de acceso es pre· 
cisamente q-ue el fon6Iogo opera con criterios semanticos, y el foJ 
netista, no. Sin embargo, los dos son por necesidad interdependien· 
tes, y la fonetica sigue siendo una parte esencial del equipo de todo 
lingiiista. 
2. Unidades de significado 
Arist6teles, como se recordara, defini6 las palabras como las 
mas pequefias unidades significativas gel habla 4• Esta definici6n 
fue aceptada por los lingilistas durante inucho tiempo, y es solo re· 
cientemente cuando los modernos metodos de amilisis, emulando los:· 
procedimientos (y a veces la terminolog1a) de la flsica nuclear, han. 
descubierto unidades semanticas por bajo del nivel de Ia palabra. 
Es necesario, por tanto, un nuevo termino para denotar los mas pe· 
q1.,1efios elementos significativos del habla: en Ia teorfa lingilistica 
contemporanea se conocen como "morfemas" 5• En Ia oraci6n: "John 
1 HOCKETr, op. cit., pag. 15. (La bastardilla es del autor.l 
2 Vease. anteriormente, pag. 20. 
s Cf. mi Precis de semantique franfaise, cap. 2 : "Fonctions semantiques dea 
sons fra~ais"; vease tam bien ibid., pags. 104-15. 
4 Vease mas arriba, pag. 5. 
• "Los morfemas son los mas pequei!.os elementos individualmente significa-
LAS UNIDADES DE LA Ll!NGUA 31- · 
treats his older sisters very nicely" [J~an trata a sus hermanas mayo-
res muy amablemente], el ultimo libra clasico. sabre Jingiiistica es-· 
tructural 1 distingue no menos de trece morfemas: (1), John; 
(2), treat; (3),-s; (4), hi; (5),-s; · (6), old; (7),-er; (8), sister; (9),-s; 
(10), ·very; (11), nice; (12),~/y,_. y (13), I a entonaci6n de .Ia frase. Se. 
vera que-con Ia solitaria excepci6n de la forma his 2-Ios detalles 
del amilisis no son nada revolucionarios; lo que es nuevo es la in-
clusion de todos estes elementos diversos dentro de una sola cate-
goria . 
. Si m·iramos mas atentamente el analisis de la oraci6n anterior, 
hallamos que contiene cinco tipos diferentes de morfemas : palabras 
independientes (John, treat, old, sister, very, nice); un tema, que no 
es palabra independiente (hi-); un sufijo derivative (-ly); sufijos in-
flexionales que, a su vez, son de tres · generos diferentes: verbal (Ia 
-s en treats), nominal y pronominal (el- posesivo -sen his, y el plural 
-s en sisters), adjetival (la -er en older), y finalmente, la entonaci6n .. · 
Y esta lista no agota todas las posibilidades; en un verbo como in-
duce [inducir], por ejemplo, hay un prefijo derivative in- mas una 
forma que nunca aparece ni e.omo una palabra ni siquiera como un 
tema no independiente, pero que se encuentra en la misma pqsici6n 
y con un significado aproximadamente igual en otros verbos : dedu-
ce [deducir], produce [producir], reduce [reducir] 3• Aun cuando 
nadie discutiria el valor del inorfema en el analisis del lenguaje 4 , 
cabe preguntar leg(timamente si debe considerarse como uno de los 
elementos clave de Ia estructura lingiiistica. Es una categorfa extre-
madamente mezclada constituida por formas totalmente diferentes 
en cuanto a la funci6n y al estado y que se mantienen juntas por el 
solo criterio de que no pueden dividirse en unidades significativas 
mas pequeiias. Parece mas que dudoso que umi rama homogenea de 
la lingtiistica pueda construirse sabre una base semejante. 
La heterogeneidad del morfema es, sin embargo, mas aparente 
tivos en las expresiones de .una lengua." (HocKETr, op. cit., pag._ 123.) Del grie-
8Q._ morphe, "forma" + Ia mism3 terminaci6n que en fon ema. En Ia terminologfa 
del profesor Martinet, estas unidades son Uamadas.monemas. (Elements, pag. 20.) 
• HOCICEIT, op. cit .. pags. 123-26. · 
• His se divide en dos componentcs: un tema no independiente hi-, que tam-
bien aparece en him, aunque en ninguna otra parte, y el sufijo posesivo -s. 
(Cf. Paul's book [el libra de Pablo], the king's horses [los caballos del rey].) 
• Cf. Hocirurr, op. cit., pags. 173 y 241. · 
• Excederfa el alcance de este libra penetrar en los detalles del analisis mor-
femico, desarrollado con mucha . finura e ingenio por estructuralistas como 
z. S. Harris. E. A. Nida, K. Togeby y otros. Algunos lingi.ii~tas }J.an juzgado 
necesario tener un termino especial, semantema o semema, para denotar el sig· 
nificado de un morfema. (Cf. BJ..OOMFIELD, Language, pag. 162.) Sobre este con-
cepto, veanse recientemente C. E. BAZELL, "The Sememe", Litera, I (1954), 
·pligs. 17-31 , y" J. VENDRYES, "S~manteme et morpheme", Archivio Glottologico 
Italiano, xx:xrx -(1954), pags. 48-55. 
32 CAP. J : C6MO SE CONSTRUYF. LA LENGUA 
que real. Tras una inspecci6n mas detenida, se encuentra que hay 
dos clases de morfemas. A la primera clase pertenecen los que son, 
o bien palabras independientes, o bien constitutivos de palabras: te-
mas y rakes no independientes, como hi- en his y -duce en induce; 
prefijos y sufijos derivativos, etc. La segunda clase comprende la en-
tonaci6n y elementos inflexionaies de varios generos, que se. refieren 
no a palabras aisladas, sino a relaciones gramaticales y a la estruc-
tura de la· oraci6n en su conjunto. Esto da a la palabra una posicion 
dave en la jerarqtila de Ia esttuctura lingiifstica. 
LQue es, pues, una palabra? La pregunta parece bastante futil, 
puesto que, en Ia vida diaria, .no se tiene ninguna dificultad en reco-
nocer las palabras, y at escribir esta pagina las separo unas de otras 
sin Ia mas ligera vacilaci6n. Pero una cosa es identificar las palabras 
y otra establecer los criterios mediante los cuales se las identifica. En 
efecto, hay una desorientadora multiplicidad de definiciones riva-
les 1 • Muchas de las mas antiguas se basaban, directa o indirecta-
mente, en la concepcion aristotelica de las palabras como las mas 
pequeiias unidades significativas del babla; pretend{an, por tanto, 
definir Ia palabra en terminos puramente o, al nienos, predominan-
temente semanticos 2 • Abora sabemos que Ia mas pequefia unidad 
significativa no es· la palabra, sino el morfema; debemos, por con-
siguiente, tratar de abordar el problema entero desde un angulo di-
ferente. 
El intento rna.> afortunado h(\Sta ahara de definir la palabra por 
criterios formales mas bien que semanticos_fue el realizado por Leo-
nard Bloomfield hace mas de treinta aiios 1· El eje de su argumento . 
es Ia relaci6n de Ia palabra con la oraci6n. Distingue dos tipos de 
formas lingiifsticas : las que nunca se usan como !rases son las for-
~as ligadas (bound forms), mientras que las que se presentan como 
1 Veanse especialmente las monograbas de A. J, B. N. REICHLING (Het Woord, 
Nijmegen, 1935) y A. RoSEITI (Le mot, z.a ed., Copenbague-Bucarest, 1947), asf 
como los siguientes artlculos: J. H. GREENBERG, "The Definition of Linguistic 
Units", Essays in Linguistics, Chicago-Londres, 1957, cap. 2; W. HAAS, "On 
Defining Linguistic Units", Transactions of the Philological Society, 1954, p:i.-. . 
ginas 54-84; F. HIOR1lf. "On Defining Word", Studia Linguistica, XII (1958), 
pags: 1-26; W. PORZIO, "Die Einheit des Wortes", Sprache-Schlussel zur Welt, 
Festschrift fur Leo Weisgerber, DUsseldorf, 1959, pags. 158-67; K . Tool!.BY, 
''Qu'est-ce qu'un mot?", Travaux du Cercle Linguistique de Copenhague, v 
(1949), pags. 97-111. Cf. asimismo las primeras definiciones discutidas en mis 
Principles of Semantics, pags. 43 y sgs. 
• Como, por ejemplo, en la famosa f6rmula d~ Antoine Meillet: "Un mot 
est defini par l'association d'un sens donm~ a un ensemble doone de sons suscep-
tible d'un emploi grammatical donne." "Una palabra. esta definida por la aso-
ciaci6n de un sentid"o dado con un conjunto dado de sonidos susceptible de un 
empleo gramatical dado.'' (Linguistique historique et linguistique generale, 2 vols., 
Paris, nueva ed., 1948-52: vo). I, pag. 30.) 
a En su nrtrculo "A Set of Postulates for the Science of Language",Lan-
guage, 11 (1926), pags. 153-64; cf. op. cit., pags. 177 y sgs. 
LAS UNJDAOES DE LA LENOUA 33 
frases son denominadas farmas libres (free forms). Las palabms · 
son, evidentemente, formas libres, ya que pueden--en las respueS-
tas, exclamaciones, etc.-subsistir por s( mismas y actuar ademas 
como una expresi6n completa. Lo que las distingue de otras for-
mas libres es que no pueden dividirse sin residua en formas libres 
menor~ En nuestro ejemplo precedente, la palabra nicely contiene 
la forrna nice, pero tambien. el sufijo -ly, que no es una forma lib.I'e, 
porque no puede subsistir por si mis.ina. Este es · el sentido de la 
f6rmula de Bloomfield, con frecuencia' citada, de que una palabra es 
una forma libre minima. Deberia afiadirse inmediatamente que hay 
una clase de palabras a las que no se aplica esta f6rmula: los com-
puestos constituidos por dos palabras independientes, tales como 
penknife {cortaplumas], candlestick [candelero] y sirpilares. Esto. 
pueden considerarse como a caballo entre las palabras y las frases 1. 
Aparte de esta excepci6n unica, Ia f6rrriula parece ser, generalmen-
te, valida. Una ojeada a Ia oraci6n considerada mas arriba mostra-
ra que los seis morfemas que fuei'on presentados como palabras in-
dependientes (John, treat, old, sister, very, nice) son todos capaces 
de actuar como una expresi6n completa ('What is his name?' {l_Cual 
es su nombre?]-/ohn'; 'Are you h~ppy? (LEres feliz?]--:-Very' 
[mucho], etc.), mientras que ninguno de los denuis puede subsistir 
p<>r si mismo. Cuatro de las siete palabras de la oraci6n (treats, ol-
.der, sisters, nicely) pueden descomponerse en otra palabra mas una 
forma ligada (-s, -er, -s, -ly); dos palabras son inanalizables (John, 
very); la septima, his, se clasifica como una palabra independiente 
a pesar de su funci6n puramente gramatical ('Whose fault is it, his 
or hers? [[De quien es la culpa, de el o de ella?]-His' [De ef], y 
puede dividirse, como hemos visto, en dos morfemas, hi- y -s, nin-
guno de los cuales es una forma libre. Es claro que Ia f6rmula sigue 
siendo buena, y en la mayor1a de· los casos puede ser aplicada con 
suma facilidad. 
La palabra desempeiia un papel tan crucial en la estructura de 
la lengua que precisamos de una rama especial de la lingti{stica 
para exaniinarla en todos sus aspectos. Esta rama se llama lexico-
logia 2, y constituye, junto a la fonolog(a, la segunda division basi-
ca de la ciencia lingilistica. La lexicolog1a se ocupara no solo de las 
palabras, sino de todos los tipos de morfemas que entran en la 
composici6n de las palabras. Algunos de estos ya han sido mencio-
nados: temas no independientes, prefijos y sufijos derivacionales, 
etcetera. Otros procesos· de la formaci6n de palabras tambien cae-
ran dentro del campo de 1a lexicologialJ)las pa1abras entrecruzactas 
o "portmanteau'', tales como chortle, de· Lewis Carroll, una mezcla 
1 BLOOMFII!LD, Language, pags. 180 y sgs. 
~ Del griego lexis, "palabra" ; le:xikos, "de o relativo a }as · palabras"; 
cf. U.tico. 
36 CAP. 1 : o6Mo SE CONSTRUYE U LENGUA 
El enlace entre la semantica y la etimologia se ha hecho progre~ 
sivam~te mas 1ntimo y fructffero en los ultimos afios 1. La vieja 
escuela de etimologistas se atenia principalmente a los criterios fo-
no16gicos para la reconstrucci6n de palabras y rafces extinguid<*;, 
si bien procuraba hacer mas pausible el resultado citando paralelos 
semanticos de otras lenguas. Hubo algunas voces disidentes 2, pero, 
en su conjunto, la semantica·se mantuvo como un mero aditamento 
de la etimolog{a. Postefiormente, sin embargo, se ha prestado mas 
atenci6n al lado semantico de Ia reconstrucci6n 3, y de una manera 
mas general, la etimolog{a ba sido prbfundamente afectada por el 
progreso de los estridios semanticos, como se vera en el cap!tulo fi-
n~ de este libra. 
.3. Unidades de relad6n 
Las palabras, como hemos visto, son las mas pequefias unidacies 
de una lengua capaces de actuar como una expresi6n completa. Hay 
algunas lenguas, tales como el esquimal, en donde una oraci6n en-
tera, que expresa cierto mlmero de ideas diferentes, constani de una 
sola palabra compleja. En la lengua coriata de Siberia, !a oraci6n: 
., 
punto de partida con el pun to de llegada .. . Debe, por el contrario, pintarnos el 
vasto fresco de las vicisitudes que Ia palabra ha atravesado:.. La busqueda de 
Ia ra{z de una palabra o de .un grupo de palabras ya no es hoy Ia unica tarea de 
Ia etimologfa. Debe seguir al grupo en cuesti6n durante todo el tiempo en que 
pertenece a una lengua, en todas sus ramificaciones y todas sus relaciones con 
otros grupos." (W. v. WARTBURG; Problemes et methodes de Ia linguistique, Pa-
ds, 1946, pags. 109 y sgs.) Sobre etimolog(a, veanse re<:ientemente A S. C. itoss, 
Etymology, with Especial Reference to English, Londres, 1958; K. BALDINGER. 
"L'Etymologie bier et aujourd'hui", Cahiers de l'Association lnternalionale des 
Etudes Franfaises, XI (1959), pags. 233-64; y una serie de importantes art(culos 
por Y. MALKIEL, especialmente: ''The Place of Etymology in Linguistic Re-
search", Bulletin of Hispanic Studies, XXXI (1954), pags. 78-90, y "A Tentative 
Typology of Etymological Studies", International Journal of American Linguis-
tics, xxru (1957), pags. 1-17. ,. 
I Cf. mi articulo "S6mantique et etymologie", Caltiers de /'A ssociation Inter~ . 
nationale des Etudes Fram;aises, XI (1959), pags. 323-35. 
• Cf. E. TAPPOLET, "Phonetik und Semantik. in der etymologischen For-
schung", A.rchiv fiir das Studium der Neueren Sprachen. cxv (1905), pags. 101-23. 
• V~se especialmente E. BBNVENJSTB, "Probl~mes semantiques de Ia recons-
truction", Word, x ( 1954), pligs. 251-64. Cf. ·tambien lo siguiente : W. 5. ALLEN, 
"Relationship in Comparative Linguistics", Transactions of the Philological So-
ciety, 1953, pags. 52-108; G. BoNPANr£, "On Reconstruction and Linguistic 
Method", Word, I (1945), pags. 132-61 ; J. ELLIS, "General LinguistiCs and Com-
parative Philology", Lingua, vn {1958), pags. 134-74 ; N. M. H OLMER, "Compa-
rative Semantics: a New Aspect of. Linguistic&", International Anthropological 
and Linguistic Review, y· (1953), pags. 97-106; E. REIFI.I!R, "Lmauistic Analysis, 
Meaning and Comparative Semanti~". Lingua, 111 (1952-53), pags. 371-90. Vean-
ee asimismo las Proceedings of the Sevent!t ·Internotiona/ Congress of LiJfguists, 
pags. 103-11 y 401·23. . 
I . 
LAS UNIDAD.I15 DE LA U:.:NOUA 37 
"Ell~s siempre nos estan mintiendo", se traducira por Ia siguiente 
palabra monstruo: 
nakomajn'ytamjun'n'ybolamyk 
que literalmente significa: "ellos ahara nos engaiian mucho conti-
nuamente" 1• En los idiomas europeos, las palabras-oracion, aunque 
no infrecuentes, son, en su mayor parte, ellpticas: tienen . que ser · 
complementadas o bien por el contexto verbal, o bien por el "con· 
texto de situaci6n" 2• Cuando, paseando por la calle, oigo de repente 
que alguien grita: "1 Cuidado I", solo la situaci6n me dira si es que 
me esta avisando para no ser atropellado par un coche o para que 
no me alcance una teja que cae. 
En una lengua como el ingles, las palabras no se usan normal· 
mente aisladas, sino combinadas en unidades que expresan una cier· 
ta relaci6n: "John writes'~ . [Juan escribe] afirma una relaci6n entre 
el sujeto y el predicado, "red rose" [rosa roja], una relaci6n entre el 
calificat\vo y lo calificado, etc. Tales comb~aciones son denomina· 
das "frases".ltJna frase puede definirse como "una forma libre que 
consta enteramente de dos o mas formas libres menores" 3• La dife· 
rencia entre una palabra y una frase estriba,, pues, en que Ia palabra 
no puede dividirse sin residua en formas libres menores, mientras 
que la' frase, sf. Y. a esto se debe que los compuestos como penknife 
esten a horcajadas en la frontera entre las palabras y las frases (vease 
mas arriba, pags. 77 y sgs.): son frases porque estan constituidos 
enteramente por formas libres menores, en este caso pen + knife; 
al mismo tiempo, el acento principal l'pennaifl.muestra que los dos 
elementos estan mas estrechamente enlazados que en una frase ordi· 
naria y que deben ser tratados, por tanto, como una sola palabra. 
Una frase, como cualquiera otra forma: libre, es susceptible de 
actuar como una oraci6n. Dependera de la naturaleza de la frase el 
que la oraci6n que forma sea completa en s( misma ("Spring has arri-
ved" [la primavera ha venido]) o que sea eliptica y tenga qu.e ser 
complementada por ~1 contexte ("Very interesting" [muy intere· 
sa:nte]). Por otro lado, dos o mas frases pueden combinarse de varias 
maneras para formar una oraci6n.PE1 estudio de las frase~ y sus com-
binaciones constituye la tercera gcan divisi6n de la lingilistica. !a 
sintaxis. Puesto que las frases y sus combinaciones tienen a la vez 
forma y significado, la sintaxis, como la lexicologfa, tendra una sub-
division morfol6gica y otra semantica.
1 
La primera se ocupara de Ia 
........ 
1 W. J. EN'Iwlsn.E, Aspects of Language, Londres, 1953, pag. 171. Las len· 
guas de este tipo se conocen como .. polisint~ticas" o "aalutinantes", y las JMl· 
labras-sentencias mismas como "holofrases" (del arieao holos, '"todo" .+ phrasil, 
"habla"). · ·· 
• Sobre este concepto, vwe cap. 2. secci6n (3). 
~ BLOOMF1E.LD, Langqage, pita. 178. 
38 CAP. 1: cOMO SE CONSTllUYE LA LENGUA 
inflexion, el arden de las palabras, la concordancia (conveniencia), 
el regimen 1, y otros artificios utiles para la expresi6n de relacioues, 
mientras que Ia parte semantica de la sintaxis investigani los signi· 
ficados y las funciones de los elementos sintacticos. En muchos ca· 
sos, la forma y el significado seran inseparables, pero en otros seri 
perfectarnente posible centrarse sabre aquella 0 sobre este: cabe 
estudiar Ia formaci6n de los tiempos· y los modos sin mas que una 
referenda pasajera a su significado, y se puede tambien limitar I>1 
atenci6n a sus significados y funciones independientemente de su 
forma 2• 
Recapitulando: las cuatro unidades basicas de la lengua son el 
fonema, el morfema, la palabra y la fras~ De elias, el morfema es 
demasiado heterogeneo para formar la materia de una parte especial 
de la lingilfstica. Cada una de las otras tres tiene asignada una rama 
separada de Ia ciencia lingiHstica para su estudio: 
fonema 
palabra 
frase 
. fonologfa · 
Iexicologia 
sintaxis 
Tanto la lexicologia como la sintaxis poseen una subdivision mor· 
fo16gica y otra semantica. Se comprende, por supuesto, que Ia lexi· 
cologfa trata no solo de las palabras, sino tambien de los compO:· 
nentes de las palabras, y que Ia sintaxis estudia no solo las frases, 
sino tambien las combinacipnes en que estas entran. 
Apenas es necesario insistir en que este esquema no es mas que 
uno de los varios modos posibles de dividir el campo de Ia lingiiis· 
tica. En los ultimos afios se ha prestado bastante cuidado a la es· 
tructura de la -ciencia lingilistica, y el asunto ha sido examinado des· 
de todos los angulos en congresos internacionales y en publicaciones 
especializadas, sin llegar a un sistema aceptable para todos 3, La 
1 Por ejemplo, Ia preposici6n latina ante se dice que "rige" acusativo; el verbo 
fruitur, ablativo, etc. 
~ Ya que el tcrmino "semantica" tout court ha quedado especializado como 
el nombre de Ia ciencia del significado de las palabras, el estudio del significado 
en Ia sintaxis deberfa ser rcferido explicitamente como "semantica sintnctica". 
Cf. N .' CHOMSKY, Syntactic Structures, La Haya, 1957, cap. 9. 
" El esquema presente tiene sus orfgenes en Ia monografia de J. Rms. Was 
ist Syntax? (2.~ ed. , Praga, 1927), .Para discusiones recientes sobre Ia estructura 
de Ia lingiifstica, veanse especia\mente las Proceeding of the Sixth (pligs. 19 y sgs. 
y 261 y sgs.) y del Eighth Jnternatimral Congress of Ling11ists (pugs. 363 y sgs!.). 
Cf. tambien G. DEVOTO, "Semantique et syntaxe", Conferences de rlnstitut de 
Linguistique de l'Universite de Paris, XI (1952·53), pags. 51·62; 0. FUNKE, "On 
the System of Grammar", Arcfrimm Linguistic~m. vr (1954), pags. 1.·19; P. Gur-
RAUD, La Grammaire, Paris, I95S, pl1gs. 35 y sgs. ; J. PERROT, "Morphologic, 
syntaxe, lexique", Confo!rences de l'Institut de Linguistique de l'Universite de 
Paris xt (1952·53), pags. 63·i4: R. H. RomNs. "Some Considerations on the 
LAS UNlDAOES DE. LA LENOUA 39 
presente · disposici6n, que se ha experimentado tanto en la investi-
gaci6n como en Ia enseiianza, tiene al menos la ventaja de la sim· 
plicidad; tiene tambien Ia ventaja negativ.a de abolir la habitual dis-
tinci6n entre la morfologfa y la sintaxis, que entrafiaba rnuchas ano-
malfas y casos Hmites.· En el esquema sugerido no surge el problema, 
dado que Ia morfolog{a, el estudio de las formas, se opone a la se-
mantica, el estudio de las significaciones, y ambas tienen su puesto 
en la sintaxis, asi como en la lexicologfa. Pem si esta dificultad par-
ticular ha sido evitada, hay otras que son inherentes al presente es-
quema. Una de elias concierne a las alteraciones en el tema de ciertas 
palabras. LDeben pertenecer tales alteraciones a la lexicologfa o a 
la sintaxis? La respuesta dependera de la naturaleza de la propia 
alternaci6n. En la pareja leaf-leaves [hoja-hojas], la debilitaci6n de 
la f ante Ia -s del plural .no tiene ninguna funcion sintactica; -Ia for-
ma con v es una mera variante de la otra, y asf es obvio que. pertene· 
ce a Ia lexicologfa 1• Otras alternaciones tienen una definida funci6n 
sintacti~a, como por ejemplo la modificaci6n de la vocal en la serie 
sing-sang-sung [cantar-cantaba-cantado], que marca la diferencia.entre 
tres categorfas verbales; semejantes alternaciones tendran evidente-
mente que ser alojadas en la sintaxis 2• . · , 
Una segunda ·y mas seria dilicultad se suscita con respecto a la 
·posiCion de ciertas categodas gramaticales . . La mayoria de estas 
categorfas cae naturalmente dentro de la sintaxis. La distinci6n ·en-
tre sujeto, objeto, predicado y otras partes de la oraci6n es por 
definicion sintactica. El caso y el numero en los nombres, adjetivos 
y pronombres, los grados de comparaci6n en los adjetivos y adver-
bios, el tiempo, el modo, la voz y otras categorias de los verbos son 
asiinismo partes de la sintaxis, puesto que es en Ia oraci6n, en el 
contexte de una expresi6n concreta, donde un nombre estara en ·sin-
. gular o plural, un verbo en presente o en preterite, etc.; estos ras-
gos gramaticales no pertenecen a la palabra en cuanto tal, sino que 
entraran en juego solamente en el nivel sintactico. Hay, rio obstante, 
dos categodas cuya posicion es alga diferente: el genero. y 1as cla-
Ses de palabras. Muchas lenguas, tales como el fines o el hU:n-
garo, carecen en absoluto de genero; pero cuando exis~e, induso · si 
esta gramaticalizado y divorciado de toda conexi6n con el sexo y de 
cualquier distinci6n entre lo anirnado y lo inanimado 3, es una parte 
Status of Grammar in Linguistics", Archivum Linguisticunr, xr (1959), pcliJi· 
r.as ·91-114 ; I. SEIDEt.·SLOTT'l', "Syntax und Semantik", Bulle/in Linguistique, x r 
(1943), pags. 23-32. 
. 
1 Como dirian algunos estructuralistas, Ia forma con v es ·un "alomorfo" del 
morfema leaf. (Cf. HOCK.ETI, op. cil., pag. · 272.) Un "alomorfo" estar!a as( en la 
misma relaci6n con un morfema que 1m "al6fono~· con un fonema. (Cf. mas 
-arriba, pag. 28.) ·· 
. 'Para iln analisis "diferente, vea£e HOCKETT, ibid. 
• Veasc L. HJELMSr.Ev. ' 'Anime et inanime, personne et non-personne", Tra· 
40 CAP. l: cOMO SB CX>NSilUJYE LA U!NGUA 
de ta constituci6n de cada nombre; basta un nombre aislado, des-
gajado de todo contexte, tendra su genero, y este se hallara debida-
~ente_ registrado en los diccionarios. En principia, pues, se estaria 
tentado a incluir el genero en la lexicologfa.' Por otro lado, esta futi-
n;tamente asociado con otras categonas gramaticales, tales como el 
numero y el caso, y desempeiia un importante cometido, mediante 
Ia concordancia, en Ia estructura de Ia · oraci6n, de suerte qq.e se~ 
mas oportuno, en general, tratarloen la sintaxis. 
Las clase$_de-.palabras,_ Q _parte~ de la oraci6n, son tambien -difi-
cj~~ Jfe. icol_!!_~d~_~n _ e.L_es_quema. Es una caracterfstica esencial de 
cada palabra el pertenecer a uria especifica clase de palabras, y cuan-
do la misma forma aparece en mas de una clase, como sucede fre-
cuentemente en el ingles, las consideramos como otras tantas pala- -
bras separadas (por ejemplo, to run [correr], verbo, distinto de 
a run [una carrera], nombre). Un lingiiista incluso ha sugerido que 
una palabra se define por dos factores: su "nucleo" semantico y la 
clase a la que pertenece 1• Podr!a por tanto parecer 16gico tratar las 
clases de palabras como una categor!a lexica. Pero hay dos argu~ 
mentos en favor de su colocaci6n dentro de la sin taxis: Ia estrecha 
conexi6n que existe entre · las partes de la oraci6n y las partes de 
una oraci6n (nombre-sujeto y objeto, verbo-;-predicado, adjeti-;,. 
vo-calificativo, etc.), y el hecho de que las chises de palabras se 
diferencian por medios sintacticos, tales como la inflexi6n y el or-
-den de las palabras. Una vez mas, el peso de Ia -prueba pal'!ecerfa -
justificar su asignaci6n a la sintaxis. 
Otro problema mas es_la situaci6n de los pronombres, artfculos. 
preposiciones y demas "partes menores de la oraci6n", que son pa-
labras en ciertos aspectos, y meros "instrumeritos gramaticales" en 
otros. Esta materia sera considerada en el pr6ximo capitulo, como 
parte del problema mas amplio de la independencia de nuestras pa-
labras. ' 
Una objeci6n final a1 presente ·esquema es la de que no da nin-
guna atribuci6n a la gramdtica en cuanto tnl. Realmente, es f3til 
ajustar Ia gramatica dentro del sistema, una vez que se ha percibido 
que se hallar~ a horcajadas en la frontera entre la lexicolog{a y 1a 
sintaxis. Es habitual de los lingillstas distinguir entre Ia fonologfa, 
la gramatica y el Iexico de una lengua 2• La diferencia esencial entre 
l!OUX de l'lnstitut de Linguistiquc de /' Unil!ersite de Paris, 1 (1956), pap. 155-59 ; 
reimpreso en Essai9 linguistiques, Copenhague, 1959, pags. 211-49. 
'V. BRONDAL. "La constitution du mot", Essais de linguistique geni.rale, Co-
penhague, 1943, cap. 13. Cf. tambien J. v. LAzlczms, "La definition du- mot" , 
Cahiers Ferdinand de Sounure, v (194S), pligs. 32-7. 
2 Cf., por ejemplo, BLOOMFIELD, Language, pag. 138 ; G UIRAUD, La grammain, 
P'i· 6; 0. JBSPI!RSI!N, The Philosophy of Grammar, Londres, reimp. 1929, 
p'gs. 31-5. Cf. las observaciones de SAUSSURB en op. cit., pqs. 186 y SiS- · 
L\S ~JDADES DE LA. I.ENOUA. 41 
la gramatica y el lexico consiste en que la primera trata de los 
"hechos generales de la lengua" y el segundo de los "hechos: espe· 
ciales" 1• En lo fundamental es una cuesti6n de lo general contra lo 
particular. Hay, como siempre, casosJtmites, pero en su conjunto 
la clistinci6n es francamente clara~(Segun esta interpre~i6n. la 
gramcitica incluiria Ia totalidad de ·Ia sintaxis, mas aquellas partes 
de la . lexicoiogia relativas a los "hechos generales", tales como la 
formaci6n de derivados, ·pero· no el estudio de 'las palabras indivi· 
duales. 'La gramatica seda asf competente para tiatar de los signi-
ficados de los prefijos y sufijos, .asf como de los n~erosos proble· 
mas semanticos que surgen en ·'Ia sin taxis; pero la semcintica en 
sentido estricto, el estudio de los significados de las palabras propia· 
mente, dich2s, quedaria fuera de su 6rbita. ~. 
. 1 JESPmtSEN, op. cit., p!\g. 32, que se bace eco de H. SWEET, Collected Paper1 
(ed. H. C. Wyld), Oxford, 1913, ·~gs. 40 y sgs. Sobre Ia posici6n de Ia ar~tica 
en 1a lin,Wstica contemporanea, vc<.~e el recient~ artfculo de R. ·H. Robins ·meu· 
cionado anteriormente en Ia p!\g. 38, n. 3. 
CAPfTULO 2 
LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 
And so the Word had breath, and wrought 
With human hands the creed of creed!> 
In loveliness of perfect deeds, 
More strong than all poetic thought '. 
Este pasaje de • In Memoriam, de Tennyson, es un ejemplo tf-
pico de los numerosos intentos realizados por los poetas para cris-
talizar, en forma de imagen, su vision interna de la palabra. Mu-
cbas de estas imagenes son de origen biblico; su principal fuente de 
inspiraci6n es el capitulo inicial del Evangelio de San Juan. Otras 
repiten el repertorio de metaforas de la antigiiedad clasica. La com-
paraci6n entre las palabras y el dinero, que hemos enc.ontrado en 
Bacon 2 y que reaparece en varios escritores modernos, ya era co-
rriente entre los antiguos autores griegos y romanos 3 ; Horacio, por 
ejemplo, habla de emitir palabras nuevas marcadas con la impresi6n 
del cuiio del ano 4 • Algunas de estas imagenes estan a.rraigadas en 
una analogfa intemporal y universalmente valida, otras reflejan mo-
das cambiantes, otras en fin brotan de un modo de percepci6n alta-
mente personal. En esta rica y variada imaginer!a centrada sobre la 
palabra, se destacan claramente uno o dos tenias persistentes. As( es 
usual pintar a las palabras como armas afiladas. Esta noci6n no se 
limita a nuestra civilizaci6n; los indios kwakiutl, de la isla de Van-
couver, tienen un sfmil notable: "las palabras del habla hieren a los 
huespedes, como una Ianza hiere la caza o como los rayos del sol 
hieren Ia tierra" 5• En Much Ado Abou.t Nothing, Benedicta qice de 
Beatriz: "Habla puiiales y cada palabra suya es un golpe" (Acto II, 
escena I) 6 , y Oscar Wilde se refiere a las palabras que cortan et 
1 "Y asf la Palabra tuvo aliento. y forj6 con manos humanas el credo de los · 
credos en Ia beUeza de las obras perfectas, mas fuerte que todo pensamiento 
po6tico." · . 
s Vease anteriormente, pag. 16. 
• Vease H. WEINRICH, "Mtlnze und Wort, Untersuchungen an einem Bildfeld", 
RomDnica. Festschrift fiir Gerhard Rohlfs, Halle a. S., 1958, pags. 508-21. 
....... lieu it semperque lice bit Signa tum praesente nota producere nomen." 
(A.rs Poetica, vs. 58 y sgs.) 
6 F. BOAS, "Metaphorical Expression$ in the Language of the Kwaldutl In-
dians". en Donum Natalicium Schrijnen, Nijmegen-Utrecht, 1929, pags. 147-53. 
·a SHAKESPEARE, Obras compltrtas, trad. Astrana Marin, 10." ed., Aguilar, Ma-
drid, 1951, pag. 1158. 
42 
LA NATUitALll.ZA. DE LAS PAJ...AllaAS 43 
aire como una daga (Dorian Grey, cap. 5). Tenemos una variaci6n 
del tema de las armas cuando Swift habla de la "artillerfa de las 
palabras" (*Ode to Sancroft), o Emerson de "palabras tan duras como 
balas de canon" (*Essays II), y una versi6n todavia mas moderna en 
expresiones corrientes como una "andanada" o una "cortina de 
humo" de palabras. 
Otro tema metaf6rico favorito es la descripci6n de la pa\abra 
como un agente o sustancia quimica. Encontramos esto en una forma 
simple en *Progress of Poesy, de Thomas Gray: 
Bright-eyed Fancy, hovering o'er, 
Scatters from her pictured urn 
Thoughts, that breathe, and words. that burn 1 , 
y en una forma muy elaborada en el famoso episodio de las palabras 
heladas en Rabelais: · 
Lors nous jecta sus te tillac pteines mains de paroles gelees, et sernbloient 
dragee perlee <Je diverses couleurs. Nous y vismes des mots de gueule, des 
mots de sinople, des mots d'azur, des mots dares. ~sque!s estre que!que 
peu eschauffes entre nos mains fondoient comme neiges, et les oyons reale-
ment 2 • 
Proust habla repetidamente de palabras que forman una costra 
y obstruyen los canales de nuestra vida interior, mientras que otras, 
"ligeras, fluidas y respirables", circulan libremente en nuestro sis-
tema 3• De esta extraiia qufmica de la palabra solo hay un paso, <;1 Jo 
que Rim baud llam6 su "alquimia" 4• Este escri tor abrigaba Ja. espe-
ranza de que podria "inventar un lenguaje poetico que fuese un dia 
accesible a todos los sentidos". Maupassant ha hablado de la luz 
que algunas palabras emiten cuando entran en contacto con otras, 
y en nuestro propio tiempo el novelista Jean Giono ha descrito Ja 
palabra como algo que apela a todos nuestros sentidos, algo que tiene 
un peso, una Iuz y un gusto propios 5• 
1 "La Fantasia ojialegre, revoloteando, esparcede su pintada urna pensa:ri!en-
tos que a!ientan y palabras que arden." 
2 "Entonces nos arroj6 sobre Ia tina rnanojos de palabras heladas, y parccian 
yageas perladas de diversos colores. Vimos aUf palabras de gules, palabras de 
sinople, palabras de azur, palabras doradas. Las t:uales al calentarse un poco 
entre nuestras manos se fundian como nieve, y las o:amos realmente." (Qut7rt 
Lh•re, cap. 56.) 
3 Vease mi Style in the French Novel, pag. 202. 
•a. Ia seccicn "Alchirnie du verbe", en Une 50ison en enfer. 
s .. Avant d'ecrirc un mot, je le goute cornme un · cuisinier goute le produit 
qu'il va mcttre dans sa ~uce ; je.I'e11:amine aux lumieres comrne un decorateur 
examine un va~e chino;s qu'il veut mettre en valeur; je le pese ~"mme un chi-
44 CAP. 2: ·LA NIATIJRALEZA DE LAS PALABRAS 
La fascinaci6n que poseen las palabras para el escritor creador 
explica el habito de personificarlas y visualizarlas como animales o 
seres humanos. Ya hemos visto que Horacio las comparaba con los 
-pajaros, y Shelley, en una vena mas siniestra, con una nube de ser-
pientes aladas (pags. 11 y 48). A Milton se le aparecian como ••agiles 
y aereos servidores girando en derredor a nuestro mandata" 1 (* Apo-
logy for Smectymnus), yen David Copperfield Dickens traz6 un cua-
dro similar de un "grande y superfluo establecimiento de palabras" 
que nos sirven como criados de librea en una ocasi6n de gran' cere-· 
monia 2• La suprema forma de personificaci6n es alcanzada en el 
poerna de Victor Hugo, Reponse a un acte d'accusation. Suite, en 
donde un crescendo de imagenes casi surrealistas nos conduce a una 
verdadera apotcosis de la Palabra. Entre las innumerables maneras 
como aparece la palabra en este poema hay algunas metaforas ani-
males perturbadciras: las palabras bullen en enjambres en nuestra 
mente, abren sus manos, garras y alas, se mueven como p6lipos ne-
gros en el oceano del pensamiento o se arrastran como serpienteJ 
monstruosas, devorandolo todo, oscureciendo la tierra como mas-
cas sabre un campo. Otras personificaciones asimilan la palabra a 
los seres humanos: 
Le mot veut, ne veut pas, accourt, fee ou bacchante .. . 
Tel mot est un sou!jre, et tel autre un regard .. . 
Les mots sont les passants myst~rieux de l'll.me .. . 
Algunas de las imagenes evocan visiones aterradoras de Ia pala-
bra manteniendo en cautiverio a la tierra y rninando la vitalidad de 
los hombres : 
... present partout, nain cache sous les langues, 
Le mot tient sous ses pieds le globe et l'asservit ... 
Mets un mot sur un homme, et l'hpmme frisso~t 
seche et meurt, penetrc! par Ia force profonde .. . , 
miste qui verse dans une c!prouvette un corps qui peut faire tout sauter; et je 
n'emploie que des mots doni je sais Ja saveur intime et la puissance d'c!vocatiOll 
ct de retentissement." "Antes de escribir una palabra, yo la gusto como un coci· 
nero gusta el producto que va a pcmer en su salsa; Ia examino a Ia luz como lUl 
decorador examina un jarr6n chino que quiere hacer resaltar ; la peso como u 
qufmico que vierte en una probeta un cuerpo que puede hacer volar todo, y no 
empleo mas que palabras de las que se el sabor intimo y Ia potencia de evocaciO. 
y de reSQnancia." (Cf. Style in the French Novel, pag. 228, n. 3.) 
' "Nimble and airy servitors tripping about us at command." 
~ "Large superfluous establishment of words." Cap. 52; plig. 707, de Ia ed. Eve-
ryma~. Cf. JESPERSEN,. Growth (ITid Structure of the English Language, 6."' .,d., 
Leipzig, 1930. pag. 126. 
LA N"TUIULI!ZA DE LAS PALABIUS 45 
m:ientras que otras, en una parcifrasis poetica del Genesis, celebran 
su potencia c6smica y su fuerza creadora: 
A son haleine, 1'4me et Ia Iumiere aidant, 
L'obscure enormite lentement s'ex.folie ... '. 
El poema culmina en un fortissimo que ya ha sido citado (pag. 6}: 
seis poderosas imagenes estallan en un solo verso y son seguidas por 
una proclamaci6n triunfante que tiene ecos de las palabras del Evan-
gelio: 
II est vie, esprit, germe, ouragan, vertu, feu; 
Car le mot, c'est le Verbe, et le Verbe, c'est Dieu. 
El prop6sito de esta digresion era esclarecer indirectameute la 
actitud hacia las palabras del hombre ordinaria que habla, mos-
trando c6mo aparecen a Ia exaltada sensibilidad del escritor ima-
ginative. No cabe duda de que la apreciaci6n de las palabras, como 
distintas de otras unidades lingiilsticas, yace en la raiz misma de la 
concepcion entera que el hombre tiene dei · tenguaje. En Ia pagina 
escrita y en la impresa, se enfrenta con palabras netamente delimi-
tadas como elementos discretos, y en el diccionario las encuentra 
en estado "puro", .libres de asociaciones contextuales, cada una de 
ellas puesta a la vista como una entidad independiente con su propio 
significado o signifi.cados. El vocabulario da asi la impresi6n -de un 
vasto sistema ordenado en el que todos los articulos de nuestra ex-
periencia estan registrados y clasificados. Estamos tan convencidos 
de la validez de nuestras palabras que automaticamente suponemos 
la existencia de cosas detnis de los r6tulos, e impHcitamente creemos 
en la realidad de las ideas abstractas. Es esta aceptaci6n sin critica 
de los -ismos y otros "fantasmas debidos al poder refractor del me-
dia lingiifstico" 2, lo que los fil6sofos y otros criticos del lenguaje 
nunca se cansan de denunciar (cf. pags. 12 y 13). 
No solo esta convencido el hablante ordinaria del valor y efec-
tividad de sus palabras·; incluso esta receloso de su poder y su "ti-
rania" 3 . Como un media de autoprotecci6n se ha rodeado de varios 
1 "La palabra quiere, no quiere, acude, como un hada o una bacante ... Tal 
palabra es una sonrisa, tal otra una mirada ... Las pa!abras son los transeuntes 
misteriosos del alma ... , presente en todas partes, un enano escondido bajo las 
lenguas, Ia palabra tiene bajo sus pies· el globo y lo esclaviza... Pon una pala-
bra sobre un hombre, y el hombre tembloroso se seca y muere, penetrado por Ia 
fuerza profunda .. . A su alien to, con Ia ayuda del alma y Ia luz, Ia oscura enor-
midad lentamente se exfolia." 
2 OooEN-RICHARDS, op. cit., pag. 96. 
3 Veanse espedalmente ·S. CuAsB, Tile Tyrany of Words, ed. Londres, 1938 ; . 
fd., The Power of Words, ed. Londres, 1955; T. T. SEGERS'TEDT, Die Macht des 
Wortes, trad. alemana, Zurich, 1947. 
CAP. 2: LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 
tabus verbales que van de'sde las supersticiones burdas basta las 
prohibiciones y rituales elaborados; tales como Ia evitaci6n del nom-
bre de Dios en algunas religiones. Tales tabU.s, que se encuentran en 
todos los niveles de civilizaci6n, han dejado su huella en nuestro 
vocabulario y han desempeiiado un papel importante en los cambi<>S 
semanticos; seran considerados en detalle en el ultimo capitulo. 
Hasta la gente que nortnalmente no piensa mucho acerca de las 
palabras puede apreciarlas facilmente. Esto se halla confirmado por 
ciertas observaciones hechas por el fallecido Edward Sapir sobre el 
habla de los indios americanos : ••El indio ingenuo", escribe, «com-
pletamente desacostumbrado al concepto de Ia palabra escrita, no 
tiene, sin embargo, ninguna dificultad seria en dictar un texto a un 
crud ito lingilista palabra por palabra ; tiende, por supuesto, a juntar 
sus palabras como en el habla real, pero si se le hace parar y se le 
da a entender lo que se desea, prontamente puede aislar las pala-
bras en cuanto tales, repitit~ndolas como unidades" (op. cit., pags. 33 
y sgs.). Esta apreciaci6n potencial de las palabras se aguzara natu-· 
ralmente con la instnicci6n; de hecho, se ha sugerido que una pala-
bra podda definirse como "un segmento de una oraci6n limitada por 
puntas sucesivos en el que es posible una pausa" 1• 
La apreciaci6n de las palabras por el hablantc ordinaria, en Ia 
medida en que puede indagarse por metodos objetivos, es un hecho 
psicol6gico de considerable importancia 2 ; no proporciona, sitt em-
bargo, una gufa segura .para la estructura real del lenguaje. Se deben 
buscar, por tanto, criterios puramente linglifsticos,que confirmanin, 
invalidaran o limitaran esta creencia implicita en Ia independencia 
de la palabra. A este fin considerare brevemente las palabras desde 
tres puntas de vista: como elementos fonol6gicos, como un1dades 
gtamaticales y como portadores de significado. 
1. La palabra como .unidad fonol6gica 
En el fluir del habla, las palabras individuales rara vez se desta-
can como unidades foneticas. Dos o mas palabras pueden combinarse· 
en un solo grupo f6nico. sin interrupci6n, y dentro de estos 
grupos, las palabras pueden perder su enfasis e incluso quedar mu-
tiladas y unidas. En frances, este procesq de encaje y de perdida de 
enfasis puede conducir a veces a la ambigiiedad, coino en. el retrue-
cano atribuido a Luis XVIII en su I echo de muerte: "Allons, finis-
sons-en, charlatans" 3, en donde la ultima palabra puede tambien 
' HocKErr, op. cit., pllg. 167. 
• Cf. A. MIRAMBEL. "Essai sur Ia notion de conscience /ing14istique' '. Journal 
de Psychologie, IV (1958), pags. 266-301. 
• "Vamos, acabemos, charlatar.es." 
LA NATURALEZA DE LAS l'ALABRAS 47 
interptetarse como "Charles attend'' 1• En un pareado de Marc Mon·-
nier, citado con frecuencia, los dos versos son foneticamente iden-
ticos, aunque estan constituidos por palabras enteramente diferentes ~ 
Gal, amant de Ia reine, alia, . tour magnanime, 
Galamment de l'Arene a Ia Tour Magne, a Nimes 2 • 
Sernejante perdida de independencia en el habla trabada puede 
tcner efectos permanentes en la forma de una palabra. Puede dat 
por resultado o bien una "reconfiguraci6n" 3 de su sustancia, o bien 
cl uso de dos o mas formas variantes segun el contexto. Hay diver-
sos ejemplos de reconfiguraci6n en ingles. Algunas palabras han per-' 
dido una lnl inicial a causa de que se percibfa como perteneciente ar 
articulo indefinido; asi nafu-giir del antiguo ingles, "nave-borer", se 
ha convertido en an auger [un taladro]; naedre, del antiguo ingles, 
ha dado an adder [una serpiente], y, entre las palabras extranjeras, 
naperon, del antiguo frances, se ha cambiado en an apron· [un delan· 
tal], nonper en an umpire [un arbitro], y el vocablo arabe niiranj; 
en el ingles y frances orange4• Tam bien hay testimonies del proceso· 
opuesto, en el que una lnl se separa del ar.ticulo indefinido y se qnc 
a la palabra siguiente: a newt [una lagartija] procede de an ewt, y a 
nickname [un apodo] de an eke-name, literalmente ·un ''nombre adi-
cional". No todas las reconfiguraciones son debidas a la confusi6:1 
co!l cl articulo indeterminado: for the nonce [al presente] deberia scr 
rcalmente for then once; el verbo to atone [acordar] proviene de Ia 
frase at one [a una]; los tres Ridings [distritos] de Yorkshire fueron· 
originalmente thridings, "terceras partes, tercios", cuya ith! inicial' 
se confundi6 con la ltl o la lthi final de East,· West y North [este, oes-. 
te y norte]. Analogamente, ·el vocablo frances lierre, "yedra", se re· 
monta a l' ierre Oatin hedera), en donde el articulo determinado l' se 
uni6 err6ncamente a la palabra; dinde, "pava", se deriva de coq d'ln· 
de, poule d'Inde, "galla de India, gallina de India", mientras que el 
termino griego apothtke ha perdid0 ·su vo~al inicial absorbida por 
cl articulo determinado en la palabra francesa _boutique, "tienda"; 
Una mutilaci6n mas reciente y drastica es el termino fra11-ces chan-
dcd, "chaleco de punto", que precede de marchand d'ail, "vendedor 
' "Carlos espera", una referencia al futuro Carlos X, hermano de Luis XV Ill 
y hcredero del trono. 
• "Gal, amante de la reina, march6, gesto magnanimo, galantemente de :a 
Arena a Ia Torre Magna en Nimes." . 
> HOCKETr, op. cit .. pags. 287 y sgs., considera la "reconfiguraci6n" como un 
~.;aso espe::ial de Ia "reinterpretaci6n" o "metanalisis". Cf. JESPERSEN;· Language: 
it.v Nature, Development and Origin, Londres, reiinp. I 934, pag. 173. 
'Cf., en-cambio, el termino espaiiol naranja y el b\lngaro narq[lcs. en los que 
&c ha conservado la n-. 
CAP: 2: LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 
de ajos", ya que esta prenda era popular entre los verduleros del Mer-
~.ado Central de Paris (Bloch-Wartbur~). 
La existencia de dos o mas formas variantes usadas en diferentes 
contextos foneticos se conoce en la lingiiistica con el nombre de 
sandhi, un termino tornado de Ia antigua gramatica hindu, que .sig-
nifica literalmente "acumulaci6n". Un ejempio muy conocido es la 
elision y la ligaz6n en frances : le gar9on-l'homme [ el muchacho 
--el hombre], les gar9ons--:les hommes [los muchachos-los hom-
bres]. Estos rasgos pueden . deSempeiiar un papel importante en Ia 
diferenciaci6n de hom6nimos: l'etre "ei ser" -le hetre "la haya". 
plural les etres-'-les hetres. L.a raz6n de que exista la Hamada "h as-
pirada", es decir, un hiato compulsorio, en le heros, "el heroe", 
pero no en el femenino heroine ni en el adjetivo herdique, se debe 
a la necesidad de evitar la confusi6n en el plural entre les he-
ros, "los heroes", y les zeros, "los ce"ros" 1• Algunas palabras france-
sas tienen tres for mas diferentes segun su entorno fonetico: el nu-
meral six [seis] se pronuncia JsisJ al final de un grupo emitido sin 
interrupci6n, JsizJ delante de una palabra que empieza por vocal 
(six ans), y JsiJ ante una palabra que comienza por consonante (six 
gar9ons). Las lenguas celticas tienen un sistema de reglas shandi to-
dav!a mas intrincado: en el irlandes moderno, J'uvJ, "huevo", adquie-
re una t- en Jan 'tuvj, "el huevo", una n- en Ina 'nuvl, "del huevo·~. 
y una h- en Ja 'huvJ, "su huevo (de ella)" 2• 
Resulta claro de lo que precede que las palabras individuates no 
son tratadas normalrnente como unidades foneticas en el habla. Sur-
ge ahora la cuesti6n de si deberian ser consideradas como unidades 
fonol6gicas en Ia lengua. Hace un cuarto de siglo, K. Buhler sugiri6 
que las palabras tienen un "sello fonematico" distintivo 3 , y recientes 
investigaciones han descubierto, en efecto, cierto numero de rasgos 
.que sirven para indicar los lfrnites de las palabras 4 o para mostrar 
de una manera mas general la unidad fonol6gica de la palabra : 
1 Esto ya fue reconocido por el gramatico dtl siglo XVII Vaugelas; cf. J. ORR. 
Words and Sounds in English and French, Oxford, 1953, pag. 138 . 
. 
2 BLOOMFIELD, LAnguage, )¥g. 188. 
~ Op. cit., pags. 297 y sgs. Veanse sobre estos problemas R EICHLING, RosE.Til y 
TRUBBTZKOY, op. cit.; CH. BALLY, Linguistique generale et /inguistique fram;aise, 
3." ed., Berna. 1950, pags. 320 y sgs., y articulos por B. CoLLINDER {Sprdkvetens-
kapligo Siillskopets in Upsala Forhand/ingor, 1937-39, pags. 63-75), P. D ELATTRE 
.(Le Fran(:ais Moderne, VIII (1940), pags. 47-56), H. GALTON (Archivum Linguts· 
ticum, vu {1955), pags. 123·39), A . W. nil GROOT (N eophi/ologus, XXIV (1939),, 
pags. 221-33), D. JoNES (Le Maitre Phonetique, oc-(1931), pags. 60.5), etc. Sobre 
las conexiones entre los lfmites de las palabras y Ia "juntura" ("transici6n abrupta'' 
como en night ral~variaci6n nocturna-en contraposicion a nitrate--nitrato--), 
Wa.se HOCKETT, op. cit .. pags. 58 y sgs. 
• "Signos delimitativos" (Grenzsignale) en Ia terminologfa de Trubetzkoy. 
·Cf. recientemente V. M. ZHIRMUNSKU, Voprosy Jazykoznanija, 1961, ntim. 3, 
pigs. 3-21. . 
LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 49 
i) Acento.-En las lenguas con acento fijo, este no tendra evi-
dentemente ninguna funci6n distintiva (ver mas arriba, pags. 28 y sgs.), 
sino que actuara meramente como un "signo delimitativo" que· ma-
nifiesta d6nde empieza o d6nde termina una palabra. En fines, en 
hlingaro y en checo todas las palabras estan acentuadas en la pri-
mera sflaba, en palaeo en la pemlltima, y en frances-en la me-
dida · en que existe en todo caso un acento independiente-en la 
Ultima sOaba. Las reglas latinas de acentuaci6n son mas complejas. 
pero en tanto que hay reglas generales, el acento puede estimarse 
como una indicaci6n de las fronteras de las palabras. 
2) Alargamiento. compensatorio.-En algunas lenguas, la per-
dida de un sonido es compensada por el alargamientode otro sonido 
de la misma palabra. AI vocablo finlandes. antura, "quilla", corres-
ponde en estoniano la forma andu, con lnllarga, en donde la perdida 
de la vocal final esta con:trapesada por el alargamiento de la lnl 1• 
3) Sonidos iniciales y combinaciones de sonidos.-Cada lengua 
tiene unas formas propias y caracterfsticas de estructuraci6n de las 
palabras. Ciertos sonidos, o combinaciones de sonidos, par ejemplo, 
nunca o pocas veces se encu~ntran al comienzo de las palabras en 
una lengua particular. Asi el sonido lzl, que es muy comun en el 
interior o al final de las palabras inglesas o francesas, es extremada-
mente raro en la pQsici6n inicial: hay menos de doscientos ejemplos 
en el Shorter Oxford English Dictionary 2, y casi el mismo numero en 
el Nouveau Petit Larousse (ed. 1954), y Ia mayorfa de las escasas 
palabras que empiezan con una lzl son terminos raros, cultos y eK-
tranjeros. Ancilogamente, algunas lenguas no toleran ciertas . combina· 
ciones de sonidos iniciales que son comunes en otros y que .en un 
tiempo fueron aceptables dentro de una lengua; asi 1a oclusiva en los 
grupos iniciales lkn-1 y lgn-1 viene siendo muda en ingles desde el 
siglo xvn, aunque todav1a se escribe knave [brib6n], gnaw [roer], etc., 
y el grupo inicial lps-1 ha ido desenvolviendose en el mismo sentido, 
dando as{ P. G. Wodehouse su celebrado equ(voco: "Psmith-la p 
es muda". Es de todo$ sabido que las palabras tomadas de una 
lengua extranjera a menudo se adaptan a Ia estructura fonetica d~l 
idioma receptor: tanto la palabra finesa como la hungara para 
significar "libre" se basan en formas eslavas del tipo de svobod, pero 
el grupo inicial lsv-1 se ha reducido por desaparici6n del primer ele· 
mento o del segundo : en fines vapaa, en hUngaro szabad. 
4) Armonia vocdlica.-En algunas lenguas Ia unidad fonol6gica 
de la palabra esta eficazmente subrayada por la armonfa vocalica, lo 
cual quiere decir que la estructura vocalica del tema determina. la 
de los sufi.jos e inflexiones que le siguen. Muchos de tales sufijos 
1 Cou.INDER, loc. cit., p:lg. ,7. 
' 3.• ed. revisada, reimp. 19.52. 
ULUUNN.-4 
so CAP. 2: LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 
e inflexiones tienen dos formas, una con una vocal o vocales palatales 
y la otra con vocales velares, y dependera de la estructura del tema 
cu~ de las dos variantes le sera aiiadida 1• Como las lenguas de este 
tipo (fines, hungaro y turco) son altamente aglutinantes e incli-
nadas al empleo de numerosas inflexiones y sufijos alineados en un 
orden fijo, con frecuencia cabe encontrar una serie entera de seme-
jantes elementos ajustandose todos ala misma norma vocalica, como 
en las siguientes palabras hungaras: 
kegy·etlen-s~g-iik·ben "en su crueldad (de ellos)", literalrnente: "humani-dad-
in-su..en" 
gond-atlan-sag·uk·ban "en su negligen::ia (de ellos)", literalrnente: "conside~ 
ra·ci6n·in-su-en" 
en donde las inflexiones y sufijos estan soldados en una palabra 
unificada de acuerdo con la norma predeterminada de la armonia 
vocalica, reforzada pdr una vigorosa acentuaci6n en la sflaba ini., 
cial. ~ 
Resultara claro asi que las ·1enguas tienen sus medias propios, 
algunos muy energicos, otros mas discretos, para mostrar la unidad 
de Ia palabra en el plano fonol6gico, independientemente de lo que 
pueda acontecerle en el ·plano fonetico, en la fluencia efectiva del 
habla. 
2. La palabra como 1midad gramatical. Palabras plenas 
y palabras-formas 
La consideraci6n de la palabra como· · elemento gramatical sus· 
cita, ante todo, una cuesti6n bastante trivial: las formas del mis-
mo tema modificadas por inflexi6n Lhan de ser consideradas como 
una palabra sola o como varias? En lol> diccionarios y vocabularies 
son tratadas usualmente como una sola palabra, auri en el caso ex-
trema conocido como "supleci6n", en donde un paradigma es propor-
cionado por dos 0 mas temas separados: good- better [bueno --:-:-
mejor], go- went [ir- fui], en frances fe vais "yo voy" - nous 
allons "nosotros vamos"- j'irai "yo ire", etc. Esta cuesti6n nos lleva 
a otra mas interesante : ref contraste entre la estructura "concreta" y 
la "abstracta" de las palabras 2• En el latin y en otras lenguas . de 
1 Puede haber incluso tres variantes, una con una vocal velar, otra con una 
vocal palatal cerrada y la tercera con una vocal palatal abierta: en hlingaro, 
ajto, · "puerta" - ajtohoz, "bacia la puerta ; tiiz, "fuego" - tuzhoz . "bacia el 
fuego"; viz, "agua"- vizhez, .. hacia el agua". · 
2 Veanse A. MEn.LET, "Le caracterc concret du mot", "P· cit., II, pags. 9-13, 
y P. NAERT, "Reflexions sur le caractere concret du mot dans les langues an-
ciennes et dans les Jangues modemes", .Acta Linguistica, 11 (1940-41), pags. 185-91. 
LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 51 
aburidante inflexi6n sucede a menudo que una palabra no existe en 
estado abstracto, . como una pura designaci6n de la cosa que repre-
senta: hay annus, nominativo singular; annum, acusativo singular;. 
annorum, genitivo plural, etc., pero no hay ninguna forma particu-
lar que denote la idea de "aiio" en cuanto tal, sin especificar su fun· 
ci6n en Ia oraci6n. En este sentido, Ia palabra lat.ina es concreta, es . 
decir, gramaticalmente determinada, mientras que el frances an o el . 
ingles year son abstractas, gramaticalmente neutrales basta que son 
colocadas en una expresi6n especffica. 
Una. distinci6n mas importante relacionada con la situaci6n gra-
matical de Ia palabra es la que se da entre las "palabras plenas" y las 
" palabras-fcmnas". Esta dicotomia se remonta a Arist6teles 1 y ha 
reaparecido, en diversos aspectos y bajo diferentes nombres, en mu-
chas obras filos6ficas y lingillsticas; los terminos aqui utilizados fue-
ron introducidos por Henry Sweet en su New English Grammar 2. 
La distinci6n se basa en un criteria puramente semantico. Conside-
remos los dos grupos siguientes de palabras : 
tree [arbol]' 
sing [cantar] 
blue {azul] · 
gently Isuavemente] 
the [el, Ia, los, las] 
it [ello] 
oj [de] 
and [y] 
Es obvio que las palabras de Ia primera columna tienen algll;n 
significado aun cuando aparezcan aisladas, tal como ocurre en esta 
pagina, mientras que las de la segunda columna no tienen significado 
propio independiente: son elementos gramaticales que contribuiran 
al significado de la frase o de la oraci6n cuando se usen en conjun-
ci6n con otras palabras a, ,Como diria una moderna escuela de pen-
sallliento, las palabras plenas son "autosemanticas", significativas en 
s{ mismas, en tanto que, los articulos, preposiciones, conjunciones, 
pronombres, adverbios pronominales y similares son "sinsemanticas",r·· 
es decir, significativa~ solo cuando se encuentran en compaiifa de 
otras palabras 4. 
Dejando de lado por el momenta la cuesti6n de si c~alquier pa· 
labra puede ser estimada como si~Wifkativa en si misma, el contraste 
entre los dos tipos de palabras parece ser evidente de suyo y funda-
'Yease ROBINS, Ancient and Mediaeval Grammatical Theory, pags. 19 y sgs.; 
cf. anteriormente .. pag. S. 
• Oxford, 1892, vol. I, pags. 22 y sgs, 
' Por esto Arist6teles las denomin6 a6va£<lfLOt, "conjunciones", dando a cstc · 
cermino una significaci6n mucho mas amplia que aquella en Ia que lo usamos hoy. 
4 Esta distinci6n fue propuesta primerc por A. Marty y desarrollada poste-
riormente por 0. Funke; veanse mlis recientemonte las Proceedings of the Seventh 
International Congress qf Linguists, pligs. 252 y sas. Cf. B. TRNkA, Omogiu lui 
Al. Graur, Bucarcst, 1960, pligs. 761-3. 
52 CAP. 2: LA NAlVJlAl.I'.ZA D£ LAS PALABikAS 
mental. Hay, no obstante, una dificultad. Los lingilistas modernos se 
muestran hostiles a reconocer ninguna categoria gramatical ·sobre 
bases semanticas Unicamente; solo reconocen tales categodas cuan· 
do reciben expresi6n formal en una lengua determinada. Las palabras-
formas no pueden, por tanto, establecerse como una categoria espe-
cial, a menos que pueda probarse que existen algunos rasgos fonol6-
gicos o gramaticales que las distingan de las palabrasplenas. 
En el nivel fonol6gico, semejantes rasgos no son numerosos, pero 
hay algunos ejemplos bien definidos. El caso mas sorprendente en 
ingles es el tratamiento del grupo th· inicial. En las palabras plenas, 
este sonido es siempre sordo: thank [agradecerJ, theft [hurto}, thin 
[delgado], th6m [espina], thread [hila], thump [porrazo], etc., mien-
tras que en las palabras-formas es regularmente sonora: than [que], 
the [el], then [entonces], there [all(], they [ellosJ, this [este], those 
[aquellos], though [aunque], thus [as(], etc. Solo hay una excepci6n: 
thraugh [a traves de], que es Ia unica palabra-forma que principia por 
th- mas consonante; la presencia aquf de la r harfa dificil pronunciar 
una th- sonora. Una formulaci6n mas precisa de la regia; seria la de 
que el grupo th- inicial seguido ·de una vocal es son oro en las pala-
bras-formas y sordo en las palabras plenas. 
En frances, cierto· nllmero de palabras-formas estan constituidas 
por una consonante mas Ia Hamada "e muda", y la e se elide usual-
mente cuando la palabra siguiente empieza par vocal, de suerte que 
la· palabra-forma se reduce a una consonante sola. Esta estructura 
mfnima de las palabras se encuentra en el articulo y el pronombre 
le, la preposici6n de, la -conjunci6n que, la particula negativa ne y 
cierto numero de formas pronominales: ce, je, me, se, te. Nose en-
cuentra en ninguna palabra plena en franc~s. · 
En el sistema grarilatical, ciertas palabras-formas no solo desem-
peiian el mismo papel que las inflexiones, sino que en algunos casas 
son intercambiables con elias. "My friend's mother" significa exacta-
mente lo mismo que "the mother of my friend" [la madre de ·mi ami-
go}. En latin aptus, "apto", puede construirse o bien con el dativo 
o bien con la preposici6n ad mas el acusativo. En ingtes, algunos .. 
comparatives y superlatives se forman con las terminaciones -er, 
-est; otros con los adverbios more, most, y hay cases en que ambos 
son permisibles: stupidest - most stupid [ estupid{simo - muy es-
tUpido]. El eiecto estilfstico del "curiouser and curiouser" de Alicia 
en ez· Pats de las Maravillas, es debido a esta posibilidad de elecci6n. 
Esta afinidad entre las inflexiones y las palabras-formas distingue a 
las ultimas de una manera muy definida de las palabras ordinarias. 
La diferencia entre los dos tipos de palabras puede tambien po-
nerse de relieve en el arden de las palabras. En frances, el pronom-
bre personal atone puede estar separado de su verbo por una o nias 
palabras-formas, pero nunca por una palabra plena: je crois, ""!/G' 
LA NATIJRALE.7..A DE LAS PALABRAS · 53 
creo" ; je ne le crois pas, .. yo no lo creo" ; je n'y crois pas, "yo no 
creo en ello". La estructura inglesa es muy diferente de la francesa 
a este respecto: "I rarely see HIM" - je LE vois rarement [yo lo veo 
raramente]. 
A la luz de semejantes criterios formales, se puede aceptar con 
seguridad la distinci6n tradicional entre palabras-formas y palabras 
plenas. Pero inmediatamente surgid. otra cuesti6n: si las palabras-
formas se diferencian asi de las palabras plenas' y si tienen una fun-
ci6n puramente gramatical, l.Pueden, en modo alguno, ser considera-
das como palabras? Esta pregunta, como la precedente, habra de 
responderse en primer Iugar con argumentos formales en vez de 
semanticos. . 
El primer punto a di1ucidar es el de si las palabras-formas satis-
facen la definici6n de la palabra dada en la pag. 32 : si son "formas 
minimas libres" capaces de actuar como una expresi6n completa. Al-
gunas palabras-formas, tales como los pronombres o los adverbios 
pronominales, con frecuencia aparecen aisladas, pero las preposicio-
nes, conjunciones y artfculos rara vez subsistiran por s( mismos, 
aunque cabe imaginar oraciones sumarilente elfpticas en las que s( 
subsistan: una persona impaciente puede interrumpir las palabras 
de alguna otra con un "(Y?" aislado para apresurar el relata. En el 
caso del articulo, Bloomfield· ha sugerido una salida ingeniosa de esta 
dificultad: puesto que el uso del articulo es estrechamente paralelo 
al de los pronombres this y that, que son, indudablemente, formas 
libres, el articulo tambien deberia clasificarse como tal: 
this thing: that thing: the thing [esta cosa; esa cosa; Ia cosa} 
. this : that : (the) 1 [esta: esa; la] 
Desde el punto de vista fonol6gico, las palabr~s-formas estan so-
metidas a las mismas reglas de estructura que las palabras plenas, 
teniendo, ademas, como hemos visto, algunas peculiaridades propias. 
Si todas las palabras de una lengua estan acentuadas en la primera 
sflaba, todas las palabras-formas lo estaran de esa manera. Si los gru-
pos !knl y jgnl iniciales no son permisibles en las palabr~s inglesas, 
ninguna palabra-forma comenzara con estos grupos. En las lenguas 
con armonia vocalica, las palabras-formas se regiran . por las mismas 
reglas que el resto del vocabulario : en hungaro, la postposici6n 
alatt, "debajo", da la forma posesiva alatt-am, "debajo de mf'', mien-
tras que folott, "encima", da folott-em, "encima de m(". El criterio 
de la "pausa potencial" despues de cada palabra, que se mencion6 
mas arriba (pag. 46), es aplicable igualmente a las palabras-formas: 
el hablante ordinaria, acostumbrado como esta a escribirlas y verlas 
1 Language, pag. 179. 
S4 CAP. 2: LA NA'IURALE.7.A DE LAS PALABRAS· 
escritas como palabras separadas, no tiene ninguna duda sobre su 
condici6n independiente. 
l,Pueden reputarse las palabras-formas como unidades indepen-
dientes desde el punto de vista gramatica17 Muchos eruditos respon-
derian negativamente. Argtiirfan que los articulos, las preposiciones 
y los pronombres personates con oficio de sujeto son, en ingles y en 
frances, exactamente paralelos a las declinaciones y terminaciones · 
verbales en latin- sietido Ia unica diferencia real la de que estas 
son sufijos, mientras que aquellos estan prefijados a las palabras que 
modifican-. Veamos .el contraste entre el latin y el frances: 
soror-i, "a Ia hermana" 
sorer-is, "de Ia hermana" 
dic-o, "digo" 
die-is, "dices" 
a Ia soeur 
de la soeur 
;e dis 
tu dis 
Un lingiiista ha descrito la construcci6n francesa moderna corfto una 
especie de "inflexion por prefijos" (flexi6n par l'avant) 1• Hay, indu-
dablemente, alguna verdad en este argumento; pero serf a err6neo 
equiparar las palabras-formas del ingles o del frances con las termi-
naciones inflexionales del lat(n. Existen dos diferencias importantes. 
En primer Iugar, las palabras-for'mas inglesas y francesas son separa-
bles de los terminos que modifican, mientras que las inflexiones la-
tinas nolo son 2 • Asi, puede colocarse un adjetivo entre el artfculo y 
el nombre : "a la soeur- a la jolie soeur", "to the sister - to the 
pretty sister" [a Ia hermana- a la linda hermana], mientras que el 
dativo singular Iatino sorori es una unidad indivisible. AmHogamen-
te, los pronombres personates sujetos pueden separarse de su verbo 
en ingles yen frances (ver mas arriba, pags. 52-53), pero en latin nada 
puede intercalarse entre el tema verbal y la desinencia. En segundo 
Iugar, algunos pronombres personates sujetos son inversibles en in-
gles yen frances: "il dit - dit-il", "he says-says he" [el dice-
dice el], en tanto que en latin las termlnaciones inflexionales nunca 
pueden invertirse. Resulta as( sobradamente clara que las palabras-: . 
formas inglesas y francesas no son equivalentes a las inflexiones la-
tinas y que tienen mucha mas independencia que estas. 
Resumiendo: cabe probar por criterios puramente formales, sin 
recurrir al significado, que las palabras-formas tienen algunos rasgos 
en comun con las palabras plenas, pero que difieren de elias en otros 
aspectos. Dado su caracter hfbrido, he sugerido en otra parte que po· 
• J. VE.NDRYES en "Meille.t", o·p. cit .• vol. I, pag. 17; cf. BALLY, op. cit., pag. 301. 
2 Este no es. sin embargo, un criterio universalmente v:Hido. En portugues, 
por ejemplo, el futuro se forma aiiadiendo ciertas terminaciones a! infinitive,pero los dos pueden estar separados por un pronombre personal o reflexive con 
oficio de objeto : servir·ei, "yo servire" - servir-me-ei, "yo me servire". 
LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 5S 
dr{an denominarse "seudo-palabras" 1• No debe pensarse, sin em-
bargo, que la frontera entre las dos categorias es absoluta e inmuta-
ble; como la mayorfa de las fronteras de la lengua, puede ser. cruza-
da, y algunos elementos incluso pueden encontrarse a horcajadas sa-
bre ella. Se ha cruzado, por ejemplo, cuando el nombre latina casa 
se convirti6 en la preposici6n irancesa chez, "en", y el nombre Iati-
no homo en el pronombre personal indefinido frances on, "uno, se", 
o cuando la frase espanola vuestra merced se contrajo hasta dar el 
pronombre de tratamiento usted. Otros elementos, tales como con-
sidering y notwithstanding, usados como preposiciones ("considering 
his age" = "in view of ... " [en vista de su edad], "no.twithstanding 
his resistance" = "despite ... " [a pesar de su resistencia]), parecen 
hallarse a horcajadas sobre la Hnea de demarcaci6n: en lo que ata-
iie a su funci6n, son palabras-formas, pero, gracias a su conexi6n con 
los verbos consider [considerar] y withstand [oponer], conservan algo 
de Ia autonomla semantica de las palabras plenas. Un caso interesan~ 
te es el de algunos participios pasados franceses, tales como compris, 
"incluido"; vu, "vista", etc., que, cuando se usan prepdsicionalmente, 
no concuerdan en numero y genero con el nombre que los sigue: 
"compris quelques reponses", "incluido algunas respuestas" (en Iu-
gar de comprises), "vu sa charge enorme", "vista su carga enorme" 
(en vez de vue) 2 • . Esta falta de concordancia muestra claramente que 
han de estimarse como palabras-formas, pero una vez mas conservan 
algo de su condici6n semantica independiente a causa de su asocia-
ci6n con sus verbos. 
Puede ocurrir inclusive que el mismo termino pertenezca a va-
rias clases de palabras, de· las cuales unas son palabras plenas y otras 
palabras-formas. Down, como adverbio y como preposici6n [abajo, 
debajo de], es una palabra-forma, pero tambien ·puede ser usada como 
una palabra plena: como adjetivo en "down train" [tren descenden-
te], como verbo en "to down tools" [tirar las herramientas], como 
nombre en "ups and downs [altos y bajos] y en la locuci6n familiar 
"have a down on somebody" [tener dominio sobre alguien]. Pero si 
bien Ia linea divisoria no es definitiva, y puede ser fluida en ciertos 
puntas, no cabe duda sobre su importancia fundamental ~n la estruc· 
tura de la lengua. · 
Se ha dicho bastante ya acerca de las palabras-formas para mos-
trar que su funci6n es mas sintactica que lexica. Aunque poseen 
cierto grado de autonomfa, son funcionalmente mas afines a las in-
flexiones que a las palabras plenas: su cometido en la econom1a de 
la lengua es el de instrumentos gramaticales, mas bien que el de 
terminos independientes. En consecuencia, su estudio caera dentro 
1 The Principles of Semantics, pag. 59. 
• Cf. M. GREVtssE, Le bon usage, 7.~ ed., Gembloux-Parfs. 1959, pagS. 692 
y sgs. 
56 CAP. 2: LA NATURALE.ZA DE LAS PALABRAS 
de Ia sintaxis, no de Ia lexicologia, y los importantes y complicados 
problemas semanticos relacionados con elias seran tratados en Ia 
parte semantica de Ia sintaxis. Como el presente libro se ocupa so-
lamente del significado lexica, no se prestara mas atenci6n a la se-
mantica de las palabras-formas. 
3. La palabra como unidad de significado. 
El papel del cantexto 
"Cuando yo uso una palabra", dijo Humpty Dumpty en Alicia en 
el Pais de las Maravillas, "esta significa justamente lo que yo quiero 
que signifique-ni mas ni menos". Algunos lingiiistas, en su anhelo 
por subrayar la importancia del contexto y por demoler la creencia 
de que hay un significado "propio" inherente a cada palabra, van 
casi tan lejos como Humpty Dumpty en sus afirmaciones dogmati-
cas. Declaraciones como Ia de que "le mot n'est que par le contexte 
et n'est rien par lui-meme" 1, que se oyen con frecuencia en nuestros 
dlas, no son ni exactas ni realistas. Aunque es perfectamente cierto, 
e induso una perogrullada, que las palabras se encuentran casi siem-
pre encastradas en contextos especfficos, hay casos en que un termi-
no subsiste enteramente por si mismo, sin ningun apoyo contextual, 
y todav(a tendra sentido. Un titulo de una sola palabra, tal como 
Resurrecci6n, de Tolstoy;- Espectros, de Ibsen, o Persuasion, de Jane 
Austen, puede estar poderosamente cargado de significado y basta 
titulos tan el!pticos como lf [Sf], de Kipling, y Nothing [Nada], de 
Henry Green, evocaran alguna suerte de idea. En Ia vida diaria uno 
se pregunta a menudo : "L Que significa tal o cual palabra", o "L C6mo 
dinas tal o cual palabra en frances?", y si bien en algunos casas es 
dificil o incluso imposible contestar, en otros puede hacerse asi sin 
un momenta de vacilaci6n; nadie que sepa frances tendra ninguna 
aificultad en dar el equivalente. de un adjetivo como amarillo; de un 
verbo como escribir; de un nombre col)creto como lapiz, ·o de un 
nombre abstracto como igualdad. Si las palabras no tuvieran signi-
ficado fuera de los. contextos serfa imposible com pilar un diccionario.' · 
f'•No hay escape ante el hecho", escribe un eminente semantico, "de 
que las palabras particulares tienen significados mas o menos per-
manentes; de que se refieren realmente a ciertos referentes y no a 
otros, y de que esta caracteristica es la base indispensable de toda 
corriunicacion" 2: _lEsto es solo sentido comun, y ha sido confirmado 
l "La palabra no existe mas que por el contexto y no es nada por s{ misma." 
(RosErrr. op. cit., pag. 38.) Sobre este problema. vease ahora T. SLAMA-cAZAcu, 
Langage et contexte, La Haya, 1961 , esp. parte II. cap. 3. Cf. tam bien L. Am:!J., 
''Sign, Meaning and Context", Lingua, Xl (1961), pags. 211-19. 
2 STERN. op. cit., pag. 85. 
LA NATUJlAU!ZA DE LAS PALABRAS 57 
recientemente por datos experimentales. Una serie de pruebas desti-
nadas a estudiar la influencia del contexte ha mostrado que hay 
usualmente en cada palabra un s6lido micleo de significaci6n que es 
relativamente estable y que solo puede ser modificado por el contex-
to dentro de ciertos l!mites 1 . · 
Al mismo tiempo, nadie negarfa Ia importancia decisiva del con· 
texto en la determinaci6n del significado de las. palabras. En lo que 
concierne al papel del contexto verbal, esto ya fue reconocido como 
fundamental por algunos de los pion eros de la semantica moderna; 
Darmesteter, por ejemplo, hab16 de los diversos elementos de una 
oraci6n que "concurren", por su distribuci6n y su colocaci6n, a mo· 
dificar el significado de las' palabras individuale&...t Analogamente, 
la cita de contextos fue reconocida como un principio gufa en la le-
xicograffa por el doctor ·Johnson, y mas tarde por los editores del 
Oxford' English Dictionary s. Los Iiniiistas modernos, sin embargo, 
no solo han dado mayor enfasis al contexto, sino que han ensanchado 
considerablemente su radio de acci6n y han indagado mas profunda-
mente tam bien su influencia sobre los . significados de las palabras. 
£1 alcance del termino "contexto" ha sido ampliado en varias di-
recciones •. lncluso el contexto estrictamente verbal ya no esta res-
tringido a lo que precede y sigue inmediatamente, sino que puede 
abarcar todo el pasaje, y a veces el libro entero, en que se encuentra 
la palabra, psta tendencia es particularmente notable en la cdtica · 
estilistica, en donde con frecuencia se reconoce que la significaci6n 
completa de un · termino importante s6lo pJ.lede captarse· a la luz de 
la obra en su conjunto. Cuando se comienza a leer la novela La pes-
te, de Camus, Ia palabra ~·peste" parece referirse al ·principia a la en-
fermedad espedfica que devast6 la ciudad de Oran por los aiios de 
1940. AI avanzar la lectura percibimos gradualmente que el termino 
tiene asimismo diversas capas superpuestas de significaci6n simb6li· 
ca : es una alegor(a de Ia ocupaci6n alemana de Francia y,en un sen-
tido mas arnplio, del mal en todos sus aspectos metaf(sicos y mora-
les, y todas estas implicaciones continuan ensanchandose y ahon-
dandose hasta la oraci6n final del libro s. 
Ademas del contexto verbal, el lingiiista debe tambien prestar 
atenci6n al llamado 1'context't> de situaci6n", que ya ha sido mencio-
l 
1 T. CAZ.ACU, "Le principe de !'adaptation au contexte", Revue de Linguisti-
que, 1 (1956), pcigs. 79-118, esp. p :igs. 93 y sgs. (Editions de l'Academie de Ia R.~pu­
blique Populaire Roumaine.) . · 
2 Op. cit., Parfs, ed. 1946, p:ig. 126; cf. BREAL, op. cit., 6.'" ed., Parfs, 1924, 
pags. 145 y sgs., y J. Sri:iCKLEIN, Bedeutungswandel der Worter, Munich, 1898. 
• Cf. J. R. Fmm, Papers in Linguistics, Londres, 1957, plig. 7. 
4 Cf. I. A. RICHARDS, The Philosophy of Rhetoric, Nueva York, 1936, pagi-
nas 32 y sgs. - . 
• V~se J. CRUICKSHANK, Albert Camus and the Literature of Revolt, Lon· 
dres. 1959, cap. 8. . 
0 
58 CAP. 2: LA NATURALEZA DE LAS PALABRAS 
nado brevemente l(pag. 37). Este uti! concepto fue introducido en la 
lingwstica por el antrop61ogo Bronislaw. Malinowski, quien lo deri-
v6 de sus trabajos experimentales sobre la lengua y Ia cultura de los 
habitantes de la isla Trobriand, en el Padfico Sur 1• Significa, en pri-
mer Iugar, la situaci6n efectiva en que se encuentra una .expresi6n, 
pero conduce a una visi6n todavia mas amplia del contexto que abra-
za el fonda cultural entero frente al cual ha de colocarse un i:rcto de 
hablar. 
"La concepci6n del contexto", escribe Malinowski, "debe reba-
sar los limites de Ia mera lingillstica y trasladarse al analisis de las 
condiciones generales bajo las cuales se habla un~t lengua ... El estu-
dio de cualquier lengua, hablada por un pueblo que vive en condicio-
nes .diferentes de las nuestras y que posee diferente cultura, debe lle-
varse a cabo en ·conjunci6n con el estudio de su cultura y de su me-
dia ambiente" ( op. cit., pag. 306). 
Este principia es de vital importanCia para la semantica hist6rica. 
El significado plena y el tono de ciertas palabras solo puede apr:e~ 
sarse cuando las restituimos al contexto cultural del periodo. El vo-
cablo Iatino rex no es un equivalente exacto del ingles king o del 
frances roi; desde el derrocamiento de Ia monarqufa en los primeros 
tiempos de Ia historia romana, adquiri6 una connotaci6n nefanda y 
se convirti6 en el sfmbolo de la tiranfa: "despues de Ia expulsi6n de 
Tarquino el pueblo romano. no podia tolerar el ofr Ia pal a bra rey", 
escribe Cicer6n en De re publica (Lewis and Short). El contexto cul-
tural~ mas apropiado aun para una comprensi6n' cabal de las llama-
das Fpalabras-claves" 2, que compendian los ideates de una civili-
zaci6n particulcy:!: el xa).oxcija6~:; 3 de la antigua Grecia, el cortegiano 
del Renacimiento italiano, el hcmnete homme de la Francia del si· 
glo xvn •, y sobre todo el gentleman ingles 5• Este ultimo ha sobrevi-
vido a sus replicas continentales, pero ha habido sutiles alteraciones 
d~ enfasis y cambios de implicaci6n y de matiz, como puede medirse 
compp.rando los pasajes siguientes: 
I do not think a braver gentleman, 
More active-valiant or more valiant-young, 
1 "The Problem of Meaning in Primitive Languages", Suplemento 1 a Meaning 
of Meaning, de OoDEN·RICHARDS. Cf. J. R. FIRm, op. cit., pags. 181 y sgs. 
,. Sobre las palabras-claves, vease G. MATORE, La methode en lexicologie. Do-
maine tran9ais, Paris, 1953, pags. 67 y sgs. 
' "Un hombre perfecto, un hombre como debe ser" (literalmente :. "bello y 
bueno") (Liddell and Scott). 
' Sobre el desarrollo de este concepto, vease recientemente M. W ANDRUSZKA, 
Der Geist der jranzlJsischen Sprache, Hamburgo, 1959, pags. 92 y sgs. 
• K. NYROP, 14Qu'est-ce qu'un gentleman?", en Linguistique et histoire des 
moeurs, Paris, 1934, cap. 2. 
LA NATUitALE.ZA Dl! LAS PALABRAS 
More daring or more bold, is now alive 
To arace this latter age with noble dee(ls. 
• King Henry the Fqurth, parte I, acto V, escena 1 1• 
He was the mildest manner'd man 
That ever scuttled ship or cut a throat, 
With such true breeding of a gentleman, 
You never could divine his real thouaht. 
• Byron, Dqn Juan, canto Ill, est. 41 ~. 
And thus he bore without abuse 
The grand old name of gentleman, 
Defamed by every charlatan, 
And soil'd with all ignoble use. 
*Tennyson,. In Memoriam, CXI "'· 
Tea, although an 0riental, 
Is a gentleman at least; 
Cocoa ia a cad and. coward, 
Cocoa is a vulgar beast. 
*G. K. Chesterton, The Song of Right and Wrong •, 
59 
Esta ampliaci6n de los contextos, lingilisticos y no lingiiisticos, 
ha abierto nuevos horizontes al estudio del significado. A lo que aho-
ra hemos de apuntar es a una ~~ont~xtualizaci6n en serie de nues~ 
tros hechos, con un contexte dentro de otro contexte, siendo cada 
uno una funci6n, un 6rgano del contexto mayor y hallando todos los 
contextos un Iugar en lo que puede denominarse el contexte de Ia 
cultura" 5 • 
La moderna semantica ha empezado tambien a comprender mas 
precisamente el impacto del contexto sobre el significado de las pa~ 
labras. Este impacto, que tiene numerosos aspectos, quedara mas . 
claro en los ulteriores . capitulos de este libro, y sera suficiente en 
esta etapa mencionar brevemente algunas de sus formas principales. 
Hablando en terminos generales, hay dos clases de influencias con~ 
1 "No me parece que exista hoy mas bravo caballero, de una actividad m~s 
valiente o de una mas corajuda juventud, mas atrevido o mas intrepido y que , 
sea mlis a prop6sito para adomar esta edad nuestra con nobles acciones." SHAKl!~ ' 
SPI!AR.E. Obras completas, 10.• ed., Madrid, Aguilar, 1951, paig. 449. · 
~''Era el hombre de modales mas dulces que jamas barreno un barco o cer· 
cen6 una garganta, con tan verdadera educacion de caballero que nunca podlas 
adivinar su pensamiento real." 
• "Y asf Jlevaba sin abuso el grande y viejo nombre de caballero, difamado 
por todos los cbarlatanes, y ensuciado con los usos mas innobles." 
• "El te, aunque oriental, es al · rnenos un caballero ; el cacao es .un grosero 
y un cobarde,_ el cacao es una bestia vulgar." · 
• FIRTH, op. cit .. pag. 32. 
60 CAP. 2: LA N.\TURAU!ZA DE LAS PALABRAS 
textuales : las que afectan a cualquier palabra y las que afectaitr a 
lihas palabras mas que a otraiJToda palabra, J)or precisa e .inequiv~ 
ca que sea, derivara del contexto una cierta determinaci6n que, por 
Ia naturaleza misma de las cosas, solo puede surgir en · expresiones 
espedficas. Hasta los nombres propios, las mas concretas de toda~ 
las palabras, tienen una variedad de aspectos, uno solo de los cuales 
sera adecuado para una situaci6~ particular; unicamente el contex-
to mostrara si, cuando hablamos de Ia reina Victoria, nos estamos 
refiriendo a Ia joven reina aconsejada por lord Melbourne, a Ia an-
ciana senora que reinaba en la epoca de Ia guerra b6er, o a otra etapa 
cualquiera de los ochenta y dos aiios de su vida. Otro factor que de-
p_ende en gran mectida del conte~to · es ellado emotivo del significado 
de las palabras. En principia~ practicamente cu~quier termino puede 
adquirir tonos emotivos en un con~xto conveniente; · a la in versa, 
incluso palabras con ·una fuerte carga emotiva pueden ser empleadas 
en ocasiones de una manera puramente objetiva. Home, por ejemplo, 
es una de las grandes palabras emocionales de la lengua, y se usa en 
tal sentido en muchos contextos ("Hame, sweet home" [Hogar, dul-
ce hogar]; • "England, home and beauty'' [lnglaterra, patria y belle-
za]; • "Home is the sailor, home from the sea" [En su casa esta 'el 
marinero, en su casa desde el mar], etc.); pero esta desprovista de 
toda emoci6n en Home Office [Oficina ·de asuntos interiores1 o en 
B. B. C. Home Service·[Servicio nacional de la radiodifusi6n brita· 
nica]. 
Aparte de esta influencia general, el ~ontexto puede desempeiiar 
un papel vital en la fijaci6n del significado de palabras que son de-
J11!1Siado vagas o demasiado arobiguas para tener sentido por sf mis-
. ~· tomando uncaso extremo, el verbo do [hacer] tiene tan extensa 
variedad de usos que Virtualmente carece de significado en si mis-
mo. Es iriteresante sefialar, sin embargo, que, en casos menos avan-
zados de arobigiiedad, bay a veces una especie de jerarquia entre los 
diversos significados, que eri gran parte es independiente del con-
texto. Recientes experimentos han mostiado, por ejemplo, que cuan-
do .se les pide a individuos alemanes que construyan una oraci6in·. 
que contenga la palabra Nagel, todos los sujetos Ia toman automa-
ticamente en Ia acepci6n de "clavo"; al · parecer, nunca se les ocu-
rre pensar que tambien significa "uiia" 1 . 
Otro tipo de ambigiiedad que solo . el contexto disipara se en-
cuentra en vocablos que pertenecen a ~a,s de una clase de palabras. 
Esto es particularmente comun . en ingles, · en donde las palab:$s 
pueden pasar Iibremente - por . un proceso conocido como "con-
1 H. WJSSEMAN, "Erlebte und abstrahierte Wortbedentung", Sybaris-Festchrift 
H. Krahe, 1958, p,gs, 195-202 : p~g. 201. 
LA NATURALEZA D£ LAS PALABRAS 61 
versi6n"-de una cl'ase a ·otra. Ya hemos vista (pag. 55) que la 
palabra down puede pertenecer a no menos de cinco partes de La 
oraci6n. Aquf tambien hay, sin duda, una jerarqufa de funciones : 
fire [fuego] es primariamente un nombre, aunque cabe u8arlo como 
un verbo; have [haber] es primordialmente un verbo, si bien se 
convierte en nombre en "the-haves and the have-nots"; savcige' 
[salvaje], que normalmente es adjetivo o nombre; se emplea a ve-
ces como . verbo : "he was savaged by- his horse" [fue maltratado 
por su caballo]. La conversi6n puede transformarse tambien en un 
artificio estil!stico, como eq "it out-herods Herod" [supera a He-
rodes], de Shakespeare; "-but me no buts" [excepto yo, ning~ 
pero], de Sir Walter Scott (NED), o "feel-of-primrose hands" 
[manos hechas a tocar primaveras], de Gerard Manley Hopkins 
(The Habit of Perfeation). 
El papel del contexto es mas esencial aun en el casQ de los ho-
m6nimos. Carecer!a evidentemente de sentido pedir a alguien que 
encuentre el equivalente de la palabra inglesa sole en un idiomal 
extranjero; primero habr!a que especific.ar a cual de los tres soles 
se refiere: al adjetivo ["solo"], al pez ["lenguado"] o a Ia suela del 
zapato-por no mencionar soul ["alma''] que, aunque se escribe 
de distinta manera, se pronuncia igual. El equ!voco shakespeariano: 
Not on thy sole, but •On thy soul, harsh Jew, 
Thou mak'st thy knife keen. 
The Merchant of Venice, acto IV, escena 1 1• 
se basa en esta ambigiiedad. 
Resulta claro asi que Ia influencia del corttexto es sumamente 
variable : difiere de una palabra a otra y de una lengua a otra. Los 
idiomas infectados de hom6nimos, por ejeniplo, contaran amplia-
mente con el contexto para desvanecer esta forma particular de 
ambigiiedad. La frecuencia ·de Ia conversi6n -en· el ·ingles aumenta la 
importancia del contexte> en esta lengua. Cierto n1lmero de factores 
que gobiernan el papel del contexto aparecerin gradualmente al, ir . 
considerando las peculiaridades de nuestras pa],abras. No ·obstante, 
sera necesario, en primer Iugar, que examin~mos mas atentamente 
el nucleo de toda Ia teoda semantica : Ia naturaleza del significado . 
mismo. 
1 "No es en tu suela, sino .en tu alma, aspero jud{o, donde sacas filo a tu cu-
cbiUo." SHAU.SPI!.AIUl, Obras completas, 10."' ed., Madrid, Aguilar, 1951, pag. 1082. 
CAPfTULO 3 
EL SIGNIFICADO 
I. EL CONCEPTO DE SJGNIFICADO 
El "significado" es uno -de los tt~rminos mas ambiguos y mas 
controvertidos de la teoria del lenguaje. En The\ Meaning of Mea-
ning, Ogden y Richards recogieron no menos de dieciseis defini- · 
ciones de el-veintitres si se cuenta se'paradamente cada sub• 
divisi6n 1-. Desde entonces, muchos nu~os usos, implicitos o expU-
citos, se hari a:iiadido a esta formidable fuente de ambigiiedad 2, y en 
opini6n de algunos tratadistas el termino se ha vuelto inutilizable 
para los prop6sitos cient:lficos. Como se declara ingeniosamente en un 
reciente libro sobre la teor{a de los signos : "Las informaciones del 
significado lanzan usualmente un pu:iiado de masilla al blanco de los 
fen6menos de los signos, mientras que una semi6tica ( = teorfa de 
los signos) tecnica debe proporcionarnos palabras que sean flechas 
aguzadas ... ; por eso es deseable que la semi6tica renuncie a ese 
termino y que introduzca terminos especiales para los varios factores 
que el "significado" no logra discriminar" 3 • La mayoria de los trata-
distas, sin embargo, son reacios a abandonar•un termino tan funda-
. mental; prefieren definirlo de nuevo y a:iiadirle varias calificaciones. 
La ambigiiedad puede reducirse, aunque en modo alguno disi-
parse, si limitamos nuestra atencion a los significados de las palabras. 
Cabe decir que muchos elementos lingii!sticos distintos de las pala-
bras tienen un "significado" de alguna especie: todos los morfemas 
son por definici6n significativos (pag. 30), e igualmente io son las 
combinaciones en que entran, y todos est9s varios significados des-
empe:iian su papel en el significado total 'de la expresi6n. Como el 
profesor J. R. Firth escribi6, en un articulo precursor, hace un cuarto 
de siglo: 
Propongo dividir el significado o funci6n en una serie de funciones com~ 
ponentes. Cada funcion serli difinida como el uso. de alguna forma o e!emento 
dellenguaje en relacion a algtin contexto. Esto quiere decir que el significado 
ha de considerarse como un complejo de relaciones contextuales, y que Ja: • 
1 Op. cit., pags. 186 y sgs. 
2 V~ase C. C. FRIES, "Meaning. and Linguistic .A.tlalysis", Languag~; xxx (1954), 
p<igs. 57·68 : pag. 62 y sgs. 
1 MORRIS, op. cit., pag. 19. 
62 
J, EL CONCEPTO DE SIGNIFICADO 63 
fon~tica, la gramlitica, Ia lexicografia y Ia semantica manejan cada una sus 
propios componentes del complejo en su contexte apropiado ". 
Otros tratadistas han juzgado conveniente distinguir entre el "signifi-
cado texico" y el "estructural" 2-una elecci6n de terminos bas-
tante desafortunada, ·puesto que parece implicar que el vocabulario 
no tiene e.structura; "significado lexica" y "gramatical" quiza seria 
preferible 3• Sea como fuere, el presente libra se ocupa solamente del 
significado de las palabras. 
Se ha escrito mucho en :'los ultimos afios sabre la definici6n del 
significado de las palabras, y aunque no ·est;amos mas cerca de una 
respuesta-realmente no puede haber una sola y definitiva res-
puesta a tal cuesti6n--estamos al menos comenzando a ver mas 
claramente las lineas principales del pensamiento contemporaneo so-
bre el problema 4• Hablando en terminos generales,, hay dos escuelas 
de pensamiento en la lingilistica actual: la tendencia "analftica" o 
"referendal", que intenta apresar la esencia del significado resol-
viendolo en sus componentes princi.pales, y la tendencia "operacio-
nal", que estudia las palabras en acci6n y se interesa menos por 
lo que es el significado que c6mo opera. · 
1 Op. cit., pag. 19 (el articulo original apareci6 en 1935 en las Transactions of 
the Philological Society, bajo el t!tulo de "The Technique of Semantics"). 
2 FRms, op. cit., pligs. 6;5 y sgs. 
~ BLOOMFmLD, Language, plig. 264. Cf. A. RAUN, "Grammatical Meaning", 
Verba Docent (Festschrift L. Hakulinen), Helsinki, 1959, pligs:. 346-8; A. V . lsA-
GENKO, "0 grammaticbeskom znachenij", Voprosy Jazykoznanija, 1961, num. 1, 
pags. 28-43. · 
& Los Iibras y articulos siguientes ayudaran a orientar al lector en la vasta 
bibliografia sobre Ia materia: BLOoMFmLD, Language, cap. 9, y "Meaning", Mo· 
natshefte fur deutschen Unterricht, XXXV (1943), pags. 101-6 ; Fmm, op. cit., 
caps. 3 y 15 ; FRms. Joe. cit.; GILL, loc. cit .. ; W. ,HAAs, loc. cit.; R. S. HArroRI, 
"The Analysis of Meaning", For R oman Jakobson. Essays on the Occasion of his 
Sixtieth Birthday, La Haya,'1956, pags. 207-12; W, HENZEN, "Wort bedeutung und 
Wortnatur", Sprachgeschichte und Wortbedeutung. Festschrift A. Debrunner, Ber-
na, 1954, pags. 179-94; C. E. OsGOOD, G. J. Suci,P. H. TANNENBAUM, The 
Measurement of Meaning, Urbana, Ill., 1957, pags. 2-10; A. W. READ, "The Term 
Meaning in Linguistics", Etc., XIII (1956), pags. 37-45; R. H. R o BINS, "A Problem 
in the Statement of Meanings", Lingua, m (1952-53), pags. 119-37; S. ULLMANN, 
"The Concept of Meaning in Linguistics", Archivum Linguisticum, vm (1956); 
pags. 12-20; R. WELLs, "Meaning and Use", Word, x (1954), pags. 235-50. Vean-
Gc tambien las Proceedings of the Seventh International Congress of Linguists, 
pags. 5-17 y 181-233 ; K . L. PIKE, Language in Relation to a Unified Theory of 
the Structure of Human Behavior. parte Ill, ed. preliminar, Glendale; Califor-
nia, 1960, cap. 16 ; K . .AMMER, Einfiihrung in die Sprachwissenschaft, vol. I, 
Halle a. S., 1958, parte I, cap. (i; H. S. SoRENSEN, Word-classes in Modern 
English, with Special- Reference to Proper Names, with an Introductory Theo,., 
nf Grammar, Meaning and Refere.nce, Copenhague, 1958 ; P. ZIFP, Semantic 
A11alysis, cap. ·s. 
64 CAP. 3: EL SIONlF1CA0() 
I. Definiciones analiticas (referenciales) del_ significado 
. E1 mas .conocido modelo analltico del significado es el ".trian-
gulo basico" de Ogden y Richards (pag. 11); 
CORRECTO 
Simboliza 
PENSAMIENTO 0 REFERENCIA 
ADECUADO 
Refi'erea 
I v.na relacion causal) (otras relaciones cavsales) 
----------=...-
SIMBOLO REFERENTE 
Representa 
(una relociOn imputada) 
VERDADERO 
~ 
La caracteristica esencial de este diagrama es que distingue tres 
componentes del significado. Segt1n esta interpretaci6n, no hay rela-
ci6n directa entre las palabras y las cosas que aquellas "representan"; 
1a palabra "simboliza" un "pensamiento o referenda" que a su vez 
·"refiere" a1 rasgo o acontecimiento sobre el que estamos hablando. 
No hay nada fundamentalmente nuevo en este analisis del sigilifica-
.do; los escolasticos medievales ya sabfan que "vox significat medi;m-
tibus conceptibus" (la palabra significa median~e los conceptos), y 
. Robert Browning expres6 la misma idea en un coritexto algo dife-
-rente; 
Art may tell a truth 
Obliquely, do the thing shall breed the thought, 
Nor wrong the thought, missing: the mediate word. 
The Ring and the Book, XII, vers.. 85&-60 '· 
Para un estudio lingilistico del significado, el triangulo basico 
·ofrece a la vez muy ·poco y demasiado. ~':Demasiado porque el refe-
rente, el rasgo o acontecimiento no lingii{stico 2 en cuanto tal, cia-
., "El arte puede decir una verdad oblicuamente, la cC:sa engendrara el pen-
sarriiento, y no es err6neo el pensamiento cuando falta la palabra intermediaria.'' 
,Cf. S. W. HoLMES, "Browning: Semantic Stutterer", PublicatioiiS of the Modern-
Language Association oj America. LX (1945), pags. ~31-55: pag. 236. 
1 El referente puede ser un fen6mc;Iio lingUfstico en los raros casos en que 
nsamos ellenguaje para. hablar del lenguaje; cf. BLOOMFD!LD, "Secondary aDd 
Tertiary Responses to Language", Language, xx (1944), p~gs. 45-SS. 
1. l!L CONCEPTO DB SIONIFICADO 65 
ramente queda fuera de Ia provincia lingtiistica. Un objeto puede 
permanecer inalterado y, sin embargo, el signifieado de su nombre 
puede cambiar para nosotros si hay alguna alteraci6n de nuestra 
percepci6n de el, de nuestro conocimiento acerca de el o de nuestro 
sentimiento bacia el. El atomo es lo mismo que era hace cincuenta 
aiios, pero desde que ha sido desintegrado sabemos que no es el 
constitutive mas pequeiio de la materia, como su etimologfa sugie-
re 1 ; ademas, se ha enriquecido con nuevas connotacion~s. unas fas-
cinantes, otras aterradoras, desde el advenimiento de Ia era at6mi-
ca y de Ia bomba at6mica. El lingtiista sera, por tanto, lo bastante 
avisado como para limitar su atenci6n al lado izquierdo del trian-
gulo, a Ia conexi6n entr~ el "sfmbolo" y el "pensamiento o referen-
cia". 
Antes de proseguir, sera necesario adaptar la terminologfa a la 
tarea entre manos. No nos. interesa aquf la simbolizaci6n en general, 
sino Ia definici6n del significado de las palabras. Se podrfan elegir 
o acuiiar algunos terminos tecnicos especializados, tales como "sig-
nifiant" y "signifie" de Saussure (op. cit., pags. 97 y sgs.), pero perso-
nalmente me ha parecido mas oportuno, en la enseiianza y en la 
investigaci6n, utilizar palabras inglesas simples y cotidianas, dando-
les un poco mas de precisi6n de la que tienen en el uso ordinaria. 
·Los tres terminos .que yo sugerirfa son: "nombre" (name), "sentido" 
(sense) y "cosa" (thing). El "nombre" es la configuraci6n fonetica de 
la palabra, los sonidos que Ia constituyen y tambien otros rasgos 
acusticos, tales como el acento. El "sentidd', expresado en terminos 
generales sin encerrarse en ninguna doctrina psicol6gica particular, 
es "la informaci6n que el nombre comunica al oyente", mientras que 
Ia "cosa" es el "referente" de Ogden y Richards, el rasgo o aconte-
cimiento no lingilistico sabre el que hablamos. La ultima, como he-
mas visto, cae fuera del ambito del lingtiista, pero Ia relaci6n entre 
el nombre y el· sentido tendra que ser considerada mas atentamente. 
Es en este punto donde el esquema de Ogden y Richards no va lo 
suficientemente lejos. Da cuenta de c6mo acrua la palabra sobre el 
que escucha, pero parece descuidar el punta de vista del que habla. 
Para el oyente, Ia secuencia de acoqtecimientos sera como se mues-
tra en el triangulo basico : al oir la palabra, supongamos puerta. 
pensara en una puerta y asf comprendera lo que el que habla esta 
diciendo. Para este ultimo, Ia secuencia sera justamente la inversa : 
pensara, por una raz6n u otra, en ytl~ puerta, y esto le hara pro-
nunciar la palabra. Hay, por tanto, •una relacion recipraca y rever-
sible entre el nombre y ei sentido: si uno oye Ia palabra pensara en 
la cosa, y si piensa en la cosa dira la palabra. Es esta relaci6n reci-
proca y reversible entre el sonido y el sentido lo que yo propongo lla-
' Del ariego atomos. "que no puede cortarse, indivisible". 
CAP. 3: EL SIGNIFICADO 
mar el "significado" de Ia palabra-t La ~lecci6n de los terminos es, 
por sqpuesto, de importancia seCiiftdaria, mientras sea aceptado el 
analisis mismo 1. , \ 
f l::a anterior definicj6n del ~significado, y el amilisis subyacente, no 
son en manera alguna nuevos: fueron enunciados expHcitamente por 
algunos semanticos hace mas de treinta afios 2, y estan implicitos en 
Ia teoria del signo lingilistico ·de Saussure y en varios desarrollos de 
su doctrina 3• Es sintomatico de la popularidad de este modo de ac-
ceso el que, en una conferencia sobre semantica celebrada en ' Niza 
en 1951, Ia definici6n del significado en Ia Hnea que acabarnos de 
mencionar fue uno de los pocos principios fundamentales sobre los 
que hubo un alto grado de conformidad. •. Por otto !ado, Ia teor!a 
ha estado expuesta · al ataque violento de varias direcciones en los 
ultimos aiios, y las discusiones han revelado una profunda escisi6n 
de opiniones acerca de las miras y los metodos de Ia lingiifstica. Las 
cr!ticas se agrupan bajo tres tftulos principales : .. 
a) Se ha expresado el temor de qtie, al excluir el "referente", el 
rasgo o acontecimiento no lingilistico referido, la semantica habni 
de "caer presa de un formalismo esoterico extremo" 5• Una breve 
reflexi6n mostrara que esto no es as{. Es verdad que el referente en 
cuanto tal queda excluido, pero todos sus rasgos lingilisticamente 
apropiados estan incluidos en tanto que forman parte del "sentido". 
AI excluir el referente separamos meramente lo que es lingilistica-
mente apropiado de lo que es inapropiado. En palabras de Bloom-
field, 
es claro que debemos discriminar entre los rasgos no distintivos de Ia situa-
ci6n tales como el tamal1o, la figura, el color, etc., de una manzana (apple) 
particular, y los distintivos, o significado lingillstico (los rasgos semlintieo~) 
que son comunes a todas las situaciones que ocasionan Ia emisi6n de Ia fo~ 
1 "La experiencia muestra que no es provechoso empezar el estudio de una 
materia pretendiendo definir los t~rminos populates o t~nicos que estanasocia-
das con ella. Es mucho rnejor e:xaminJlr simplemente el objcto de nuestra curiO-: 
sidad, y luego, cuando tropezamos con un rasgo que parece merecer un nombre, 
asi111ar a este rasgo_ un t~rmino familiar · que parezca aju&tarse aproximadamente 
· a1 caso. 0 ti no, podemos preferir inventar a!guna palabra nueva para nombrar 
cl rasao que hemos visto." (BLOOMFIELD, Meaning, pa,. 101.) 
a z. GoMBOCZ, Jelentistan ("Semantica"), Pks, 1926, pags. 31 y sgs., y L Wms-
GBitBD, "Die Bedcutungslchrc- ein lrrweg der Sprach'Wissenschaft?", GerlJJQ> 
nilch·Ronumlsche Monatsahrift, IX (1927), pags. 161·83. ' · 
• Por ejemplo, Ia distinci6n entre "expresi6n" y "contenido" !lo Ia eiCUela 
danesa do "alosematica" ; v~ase L. Hn!LMsLEv, Prolegomena ·to a Theory of 
Ltmguage .(trad. F. J. Whitfield), Baltimore, 195l. 
• G. DEvOTO. "La Coriferenza di semantica di Nizza", Archivio Glottologico 
Italiano, XXXVI (1951), paga; 82-4. · 
• H. WERNI!.ll, Lan,ua,e; xxvn1 (1952), pag. 255. 
J. EL CONCEYTO DE SIGNIFICADO 67 
lingOistica, tales como los rasgos que son comunes a todos los objetos para 
los que Ia gente que habla ingles emplea la palabra a.pple (Language, pag. 141). 
Esta distinci6n es inherente a Ia naturaleza generica de nuestras pa· 
labras, lo cual sera discutido en el Capitulo 5. 
b) La segunda objeci6n es mucho mas seria y mas dificil de im· 
pugnar. Esta fntimamente ligada con una de las mas grandes cues-
tiones filos6ficas de Ia lingiiistica contemporan.ea: Ia controversia 
entre los "mentalistas" y los "mecanicistas" 1. !Los estructuralistas 
norteamericanos en particular 2 son hostiles· a operar con entidades 
mentales vagas y elusivas, que son inaccesibles a1 analisis y solo 
pueden observarse mediante el metodo notoriamente indigno de con-
fianza de Ia introspecci6n. Se oponen a admitir que, "previainente 
a la emisi6n de una forma lingiiistica, tenga lugar dentro del que ha-
bla un proceso no ffsico, un pensamiento, concepto, imagen, senti-
miento, acto de voluntad, o algo parecido, y que el oyente, igual-
mente, al recibir las ondas sonoras, experiniente un proceso mentai 
equivalente o correlative" (Bloomfield, Language, pag. 142). Con el 
fin de evitar el tener que recurrir a estos factores psicol6gicos, los 
antimentalistas prefieren eliminar el vertice superior del triangulo 
y establecer una relaci6n directa entre el "nombre" y la "cosa". De 
aqui 1a famosa definici6n de Bloomfield del significado de una for-
ma lingiiistica como "la situaci6n en que la emite el que habla y la 
respuesta que ocasiona en que escucha" (ibid., pag. · 139). Esta defi-
nici6n se refiere primariamente al significado de una expresi6n ente-
ra, pero el significado de las palabras .individuales se obtiene por la-
misma via; como explica en otra parte bajo Ia forma de una para-
bola divertida, un visitante de otro planeta advertir!a pronto que las 
expresiones humanas estan asociadas con ciertas situaciones y acom-
pafiadas por ciertas respuestas, y "aprenderfa a reconocer las partes 
recurrentes de las expresiones, y aver que palabras como cerradura, 
puerta, manzana, aparecian en locuciohes que estaban relacionadas 
cort actos de cerrar .algo y con . objetos de cierto tipo 'definido" 
(Meaning, pag. 101). 
Es facil probar que Ia· concepci6n de Bloomfield del. significado, 
que virtualmente equipara a este con el "referente", es insostenible. 
Por no mencionar mas que una o dos de sus debilidades, no tiene -en 
cuenta los innumerables casos en que la cosa referida no esta pr~ 
sente en el momenta de hablar, ni mienta las enunciaciones sobre 
1 Sobre esta controversia, veansc especialmentc BLOOMFIElD, lAnguage, p4· 
ginas 32 y sgs., y su artfculo sobre las respuestas secundarias y t~rciaria& en el 
lenguaje (vease anteriormente, pag. 64, n. 2), asf como la r~plica de L. SPITZER 
en Language, xx (1944), pags. 245-Sl. 
'Para una objeci6n simi!iar de los no estructuralistas, v6ase el .artfculo de 
A. Gill aludido anteriormente, en Ia pag. 23, n. 2. 
68 CAP. 3: EL SIGNIFICADO 
fen6menos abstractos. Bloomfield_ estima tales situaciones como 
"usos desplazados del habla" que "se derivan de un modo franca-
nieiite- iiniforme._ae-su valor primario, y que no requieren ninguna 
discusi6n especial" (Language, pag. 141); pero es perfectamente claro 
que un enunciado acerca de un terremoto a miles de millas· de dis-
tancia, o sabre los males del totalitarismo, solo puede ser compren-
dido si las palabras terremp_to y totalitarismo corresponden a algo 
en la memoria del oyente. \Ptra dificultad es Ia de que el mundo ex-
terior no solo esta registrado en el lenguaje, sino dividido, analizado 
y clasificado en cada idioma de una manera diferent~ Este hecho, 
que sera discutido en el capitulo final, es reconocido por Bloom'-
field (ib£d., pag. 280), pero no hay modo de ajustarlo a su definicion 
del significado. 
Una consecuencia inevitable de la concepci6n de Bloomfield del · 
significado es que este queda relegado fuera de ta lingilistica propia-
mente dicha. Puesto que el significado es un rasgo o acontecimiento 
en el mundo no lingilistico, es natural que Bloomfield sugiera que de-
bemos definirlo, siempre que podamos, ·en terminos de alguna otra 
ciencia, diciendo, por ejemplo, que "el significado ordinaria de la 
palabra· inglesa salt [sal] es "cloruro s6dico" ("sodium chloride", 
NaCl)" (ibid., pags. 139 y sgs.). Pero cabe preguntar si es este realmen-
te el significado de Ia palabra por el hablan te media, el cual pr~bable­
mente no tiene idea de 1~ composici6n quimica de la sal. Cuando 
llega a definir sentimientos y otros estados de animo, el sesgo anti-
mentalista que esti en la raiz de la teoria de Bloomfield conduce a 
metodos que solo pueden ser calificados de "procustianos" 1 : 
Los t6rminos relacionados con cl comportamiento social, tales como amor. 
amigo, ben~volo, odio, podrfan definirse en t6r.!hinos de Ia etnologia., el folk-
lore y la ·sociologla, con tal que estos estudios hubiesen alcanzado una 
perfeccion y una exactitud insospechadas en Ia actualidad. Los t6nninos que 
se refieren a. los estados del cuerpo del que habla, que son percepti~les para 
61 solo, tales como nauseoso; asqueado, triste, alegre, contento, feliz. podrfan 
definirse unicamente si tuvieramos un conocimiento minucioso de lo que pasa 
dentro del cuerpo de una persona viva (ibid., pag. 280). · · 
Completamente aparte del intento de reducir Ia tristeza, la feli-
cidad y otros sentimientos a "estados del cuerpo~ 2, cabe preguntar 
1 Cf. ROBINS, Lingua, m, pag. 131. Como correctamente apunta Mr. Robins, 
"los sentimientos y pensamientos deberfan ser reconocidos como un.a parte irre· 
ductible de muchos contextos de situaci6n, contextos que a su vez. serian definidos 
como abstracciones analizadas por nosotros de Ia t01alidad de nuestra experied-
cia". (Ibid .• plig. 134.) 
~ Cf. M. Scm.Auca, "Early Behaviorist Psychology and Contemporary Lin-
pjstics", Word, u (1946), pags. 2.5-36. 
I. EL CONCEPTO DE SIGNIFICADO 
si una definici6n riguro5amente cientifica de tales palabras, aun cuan-
do fuese factible, corresponderia a lo que significan para el hablante 
ordinaria. En vista de estas normas nada realistas 1, no es sorpren-
dente que Bloomfield llegase a una conclusi6n desalentadora: "La 
exposici6n de los significados es, por tanto, el punto debil del estudio 
del lenguaje, y perm~neceni asi hitsta que el conocimiento humano 
avance mucho mas alla de su estado presente" (ibid., pag. 140). Aun-
que es enteramente injusto decir que Bloomfield no prest6 ninguna 
atenci6n al significado 2, no cabe duda de que su actitud tuvo una 
inf!uencia negativa sobre muchos de sus seguidores y . contribuy6 a 
apartarlos de los problemas semanticos. 
El fracaso del experimento de Bloomfield muestra claramente que 
no se puede obtener una definici6n referendal del significado sil.n 
poner un termino medio entre el nombre y el referente. Esto no quie-
re decir, sin embargo, que hayamos de r~caer en una forma ingenua 
de inentalismo,establecer entidades psicol6gicas esptireas, y ope-
rar con conceptos vagos y nebulosos, tales como "ideas", "imagenes 
mentales" y similares. La experienCia del significado, en la medida 
en que en todo caso puede ser indagada cientfficamente, ha de ser 
dilucidada por el psic6Jogo, y aunque los recientes estudios sobre los 
reflejos condicionados y procesos semejantes han empezado a arro-
jar cierta luz sobre el problema 3, serfa imprudente para el lingiiista 
encerrarse en cualquier teoria psicol6gica particular. La exacta na-
turaleza psicol6gica del significado no es de importancia extraordi-
naria para el lingiiista: este se halla mas interesado por la informa-
ci6n que una palabra proporciona realmente al hablante ordinario-j 
Incluso esto es, por supuesto, extremadamente dificil de establec·er, 
ya que el mismo termino puede ser usado en incontables situaciones 
por millones de personas. El estudio paciente de una amplia y repre-
sentativa muestra de contextos, como en Ia compilaci6n de un gran 
diccionario, puede contribuir de algun modo a la soluci6n del pro-
blema, y el lingiiista puede recibir tambien cierta ayuda de la·s mo· 
dernas tecnicas experimentales, segun se vera mas adelante en este 
capftulo. 
c) Otra critica dirigida contra las teorfas referenciales del sig-
nificado es la de que estan inspiradas por la vieja- y declarad~-
'"Lo que el (Bloomfield] parece desear, la reciente filosofia de la ciencia ha 
mostrado que es algo sin esperanza. Lo que el quiere, en principia, es renunciar 
a todas las construcciones y variables interpuestas, y correlacionar directamentc 
los observables con los observables. Puesto que la desespcranza de este vasto 
suefio no se demostr6 basta mediados de los aiios treinta, y todavfa no es de co-
nacimiento corntin .. . , no hay que tachar a Bloomfield de iilJorancia. Baste reco-
uocer que lo que era plausible en su tiempo no lo es ahora, dos d~das mas 
tarde." (R. WELLS, Word, x, pag. 241.) , 
2 Vease sobre esta cucsti6n FlUES, Language, x:xx, pag. 58 y sgs. 
• Osoooo y otros, The Measurement of Meaning. pags. 3 y sg&. 
10 CAl'. 3 ; EL SIGNIFICADO 
mente anticuada-metaf{sica del cuerpo y el alma. "Asi como, en 
· una persona humaoa, se supone que el alma o esp!ritu acompaiia al 
cuerpo en su comportatniento exterior, as{ tambi~n en un signo lin-
giifstico se supone que un significado acompafia a Ia forma en sus 
varias rnanifestaciones. El signa lingwstico se supone que surge de 
una correspondencia, de una especie de paralelismo psico-ffsico, en· 
tre' una forma y un significado" 1• Habrfa que advertir que esta crf-
tica no se limita a las de:finiciones· "mentalistas" del significado, sino 
que se aplica a todas las teorfas referenciales, incluso al intento de 
definir el significado en terminos de distribuci6n 2• 
Esta objeci6n, si fuese valida, atacaria Ia rafz misrna de todas 
las definiciones mencionadas hasta aqui, ya que pone en duda el 
dualismo sobre el que se basan. Parece, no obstante, que la crftica 
brota de un rnalentendido sugerido por una metafota de Ia que se 
ha abusado mucho y que ya fue desechada como insatisfactoria par 
Saussure hace rnedio siglo (op. cit., pag. 145). El dualismo de sonido 
y sentido, que esta irnpllcito en todas las teorias refere~<;;iales, nada 
tiene que ver con la metafisica del cuerpo y del alma. Es un genera 
completamente diferente de dualismo: el inherente a cualquier sig· 
no, lingiHstico o de otra clase .. )Todos los signos, por definicion, apun-
tan a alga distinto, se refieren a alga mas alia de sf mismos (ver ante-
riormente, pag. 18). Esto es verdad de cualquier signa, desde el rn~s 
simple al mas complejo, desde las luces de trcifico a los mas rec6nditos 
sfrnbolos del poeta; y las palabras no son una excepci6n a la regia. 
Negar la naturaleza dual-bifronte como Jano--de las palabras serfa 
equivalente a negar que son signos, y la mayorfa de los lingiiistas 
sedan reacios a dar ese paso. 
Si se requiriese alguna analogia para ilustr~_r Ia relaci6n entre el 
sonido y el sentido, se podrfa, con Saussure, !~omparar una palabra 
a una hoja de papel, cuyas dos caras son dos facetas de un todo in-
disoluble, de suerte que no es posible cortar una cara sin cortar tarn-
bien la otra!,i Pero quiza es mas seguro .evitar las metatoras ·y simi· 
les cuando se definen conceptos fundamentales. Es suficiente decir 
que las palabras tienen una estructura dual, sencill;1rnente porque son·· 
1 HAAS, Transactions ~~ the Philological Society, 1954, pag. 71; cf. FIRTH, 
op. cit., pags. 19 y 227; id, "A Synopsis of Linguistic Theory, 1930·1955", Stu-
dies in Linguistic Analysis. Volumen especial de Ia Philological Society, 1)xford, 
1957, p~gs. 1-32; REAo, Etc., xm, pag. 38. 
~ HAAs, /oc. cit. , pags. 72 y sgs. La teoria distribucional aludida es la pro· 
pu~ta por Z. S. HARRIS, Methods in Structural Linguistics, Chicago, 1951. 
s "La langue est ... comparable a une feuille de papier: I a pen see est le recto 
et Ie son le verso ; on ne peut decouper Ie recto sans decouper en m~me temps 
le verso; de merne dans Ia langue, on ne saurait isoler ni le son de Ia pensee, ni 
la pensee du son." (Op. cit., pag. 157). Si bien este pasaje se rcfiere a la lengoa 
en general, resulta claro de otras partes del libro (cf. pags. 99 y sgs. y 144 y sgs:.) 
que el mismo principio se aplica a las palabras individuates. 
I. EL CONC£PTO DE SIGNIFICADO 71 
signos~ si se interpreta esta estructura dual en terminos "mentalis-
tas" O'de cualquier otro tipo, es una cuesti6n que no se suscita en 
este contexto. 
Ninguna de las crftic~s precedentes compelera, pues, al lingiiista 
a abandonar las definiciones referenciales del significado. Tales defi-
niciones, sin embargo, tendran que expandirse en dos direcciones an-
tes que puedan ser utilizadas en Ia investigaci6n efectiva. Habra 
de hacerse, en primer Iugar, una provision de significados multiples . 
. En las situaciones idealmente simples examinadas hasta ahora, s6lo 
un nombre y un sentido estaban implicados-una relaci6n que 
puede representarse simb61icamente por una sola lfnea que une dos 
polos: 
s 
1 
n 
en donde n = nombre, s = sentido, y las cios flechas inuestran que 
la relaci6n es redproca y reversible. Como se vera con mayor deta· 
lle en los cap{tulos 6 y 7, este esquema puede complicarse de dos 
m.aneras: varios nombres pueden estar conectados con un solo sen-
tide, como en los sin6nimos little [pequeiio] y small [chico], y vice-
versa, diversos sentidos pueden estar ligados a un solo nombre, co~o 
en conductor, "director de orquesta; conductor de autobus o tran-
via; cosa que transmite el calor o la electricidad". En forma de dia· 
grama: 
'\J/' 
n 
En segundo Iugar, la definicion referendal del significado no debe 
llevarnos a una visi6n · atomfstica delJenguaje, en Ia que cada palabra 
fuese considerada como una unidad aislada y cem~da en si misma. 
Ademas de la relaci6n muy especial y sui generis que enlaza al nom-
bre con el sentido, las palabras estan tambien asociadas con otras 
palabras con las que tienen algo en comun, en cuanto al sonido, al 
sentido7 o en ambas cosas. El nombre light [luz], por ejempl(), esta-
rf conectado con darkness [oscuridad], day [dfa], st-m [sol], etc., por 
asociaciones entre los sentidos; con el adjetivo light [ligero, no pesa-
72 CAP. 3 : EL SIGNIFICADO 
do] porque las dos palabras son hom6nimas 1; y con el adjetivo 
light [clara, no oscuro], el verbo to light [iluminar], el nombre light-
ning [relampago], etc., tanto sabre bases formales como semanticas. 
Este principia desempefia un, papel importante en los cambios de 
significado y en la estructura del vocabulario, segun se vera en los 
dos ultimos capftulos de este libro. Esquematicamente podrfa repre-
sentarse de esta manera: 
r~r~J r 
n1~n2 ns~n4 
Las dos primeras palabras estan conectadas a Ia vez por el so-
nido y por el sentido, Ia segunda y la tercera por el sentido unica-
mente, y Ia tercera y Ia cuarta solo pcir el sonido. Si se tiene pre-
senteque los tres tipos de asociaci6n pueden irradiar en varias 
direcciones desde una misma palabra, y que el modelo puede ademas 
complicarse con significados multiples, se tendra una idea de la in-
finita complejidad de las relaciones semanticas. 
Las definiciones referenciales del significado suscitan una intere-
sante cuesti6n de metodologia lingilistica. Camp el significado es 
una relaci6n redproca y reversible entre el nombre y el sentido, pue-
de ser investigado partiendo de cualquiera de los dos extremos: 
cabe comenzar por el nombre y buscar el sentido o los sentidos li-
gados a el, como hacen todos los diccionarios alfabeticos; pero tam-
bien se puede empezar por el sentido y buscar el nombre o los 
nombres conectados con el. Se ha afirmado categ6ricamente que "en 
todo estudio del lenguaje debemos partir de las formas y no de los 
significados" 2• Esto no es enteramente cierto. En la mayoda de las 
investigaciones habra obvias ventajas en tamar las formas como nues-. 
tro pun to de partida; hay, sin embargo, importantes y fecundos ti- · 
pos de indagaci6n en los que se ha de proceder justamente de Ia 
otra manera a. Los dialect6logos y los ge6grafos lingiiistas a menu-
do se interesaran por hallar las palabras para denotar objetos o- pro-
cesos particulares en un area dada. Los diccionarios conceptuales, 
1 Para una explotaci6n estilistica de esta homonimia, vease mas adelante, 
pag. 211. 
~ BLOOMFIBLD, Meaning, pag. 103. 
• Vease, en el campo de la sintaxis, la obra monumental de F. BRUNOT, La 
pensee et la langue, 3.• ed.; Paris, 1936. Cf. igualmente JESPERSEN, The Philo-
sophy of Grammar, pags. 39 y sgs., y para Ia estilfstica, mi Style in the French 
Novel, ptig. 20. · 
J. EL CONCEPTO DE SIGNIFICADO 
tales como el Thesaurus de Roget; se compilan segun el mismo prin-
cipia 1, y el estudio de ciertas nomenclaturas s61idamente organi-
zadas ("campos semanticos"), que seran discutidas en el ultimo ca-
pftulo,-tiene una ofientacian similar.~ta rama de la semantica que 
parte del sentido y trata de identificar el nombre o los nombres li-
gados a el se conoce com~ "OJ:t?J?la~i~o~~~f· .se. ha inte~tado en el 
pasado separar la onomas10logfa de la semantlca y cons1derar a las 
dos como ciencias paralelas, ocup{mdose la semantica del significado 
y la onomasiolog{a de la "designaci6n" 3• Esto es completamente in-
necesario si se adopta una definicion referendal del significado: los 
des modos de acceso se vedn entonces, no como dos disciplinas dis-
tintas, sino como metodos paralelos que parten de extremes opues-
tos. Los dos metodos so.n complementarios, y en ciertos tipos de 
investigaci6n incluso pueden combinarse con resultados interesan-
tes •. 
2. Dejiniciones operacionale:; (contextuales) del significado 
En los ultimos afios ha empezado a tomar forma dentro y fuera 
de la lingiifstica una nueva y enteramente diferente concepcion del 
significado. Recibi6 su formulacion mas acentuada y m~s provoca-
tiva en las Philosophical Investigations, de L. Wittgenstein, que se · 
publicaron p6stumamente en 1953. Un cuarto de siglo antes, P. W. 
Bridgman hab{a recalcado, en The Logic of Modern Physics, el carac-
ter puramente operacional de conceptos cientfficos como "longitud",. 
"tiempo" o "energ{a". fEntendemos por cualquier concepto", ar-
gii!a, "nada mas que una serie de operaciones ; el concepto es sino-
nimo con el correspondiente conjunto de operaciones" ~. Este modo 
de acceso, conocido con el nombre de "operacionalismo", se exten-
di6 de los conceptos c.ientlficos a las palabras en general, y fue .re-
sumido en la famosalf6rmula : "El verdadero significado de una pa-
labra ha de encontrarse observando Io que un hombre hace con ella, 
1 Vease especialmente la introducci6n del libro de F. DoRNSEIFF, Der deutsche 
Wortschatz nach Sachgruppen, 5." ed., Berlfn, 1959. 
2 Del griego on.oma, "nombre". Una util perspectiva de Ia investigaci6n eo 
este campo se encontrani en B. QuADRI, .Aufgaben und Method·en der onomasio-
logi.schen For.schung, Romanica Helvetica, XXXVII, Berna, 1952. 
"Veanse mis Principles of Semantics, pags. 161 y sgs. 
• K. JABERG, .Aspects geographiques du langage, Paris, 1936. 
• Nueva York, 1927, pag. 5. Cf. ibid: ·"Si el concepto es fisico, como el de 
longitud, las operaciones son operaciones ffsicas efectivas, a saber, aquellas por 
las que se mide Ia longitud; n si el concepto es mental, como el de continuidad 
matematica, las operaciones son operaciones mentales, a saber, aquellaa por las 
que determinamos si un agregado dado de magnitudes cs continuo." Cf. tam-
bien pag. 6: "La definici6n propia de un concepto DO es en tc!rminos de IUS 
propiedades, sino en t~rminos de sus operaciones efectivas." 
74 CAP. 3 : EL SIGNIFICADO 
no lo que dice acerca de ella" 1• Wittgenstein da un paso mas: no 
dice meramente que podemos establecer el significado de una pala-
bra observando su uso; afirma audazmente que el significado de una 
palabra es su uso: "Para un gran ntimero de casos-aunque no 
para todos-en que empleamos Ia palabra "significado", este pue-
de definirse asf: el significado de una palabra es su uso en el len-
guaje" (pag. 20). Esta idea reaparece en formas variantes en el libro, 
aunque a veces parecerfa que Wittgenstein tuviese ciertas vacilacio-
nes sobre ella (pags. 53, 215); es como si sintiera que habia ' algo 
mas que el uso en el significado de una palabra, pero que este a180· 
eludfa nuestra captura y nada podia decirse provechosamente acer-
ca de el. 
Wittgenstein utiliza diferentes analogfas para mostrar las impli-
caciones de su f6rmula. "El lenguaje-escribe-es un instrumento. 
Sus conceptos son instrumentos" (pag. 151). En otra parte desarrolla 
la semejanza entre las palabras y las herramientas: ''Pensad en los 
utensilios de una caja de herramientas: hay allf un martillo, alica-
tes, un serrucho, un destornillador, una regla, un bote de cola, cola, 
clavos y tornillos. Las funciones de las palabras son tan diversas 
como las funciones de estos objetos" (pag. 6). Como Saussure 2 , pero 
sin duda independientemente de el, compara el lenguaje a un juego 
de ajedrez: "La pregunta "l Que es una palabra realmente?" es ami-
Ioga a "l Que es una pieza en el ajedrez?" (pag. 47); y de nuevo: 
"Digamos que el significado de una pieza es su papel en el juego" 
(pagina 150). Tambien habla del "campo de fuerza de una palabra" 
(pagina 219) y de "todas las extensas ramificaciones del enlace efec-
tuado por cada una de las palabras" (ibid.). Todas estas comparacio-
nes ponen de relieve una notable afinidad entre su pensamiento y la 
teoria lingii{stica contemponinea. No es sorprendente, por tanto, en-
contrarlo usando un procedimiento que es conocido en Ia. moderna 
lingiiistica como la "prueba de sus1;i11,1c~9.JJ". AI discutir el verbo es 
en las dos oraciones: "la rosa es raja" y "dos veces dos es cuatro", 
escribe: "La regia que muestra que la palabra es tiene significacio-
nes diferentes en estas oraciones es aquella que nos pennite reempla~ · 
zar la palabra es de Ia segunda oraci6n por el signo de igualdad, y 
que prohfbe esta sustituci6n en la prime~ oraci6n" (pcig. 149). Este 
es el metoda empleado por los lingiiistas para Ia identificaci6n de los 
fonemas y de otros elementos distintivos.,~.l sustituyendo los,.fonemas 
unos por otros obtenemos palabras diferentes : (pat [apto]- bat [ga-
rrote]- pet [mimar]- pad[coj£n]), y sustituyendo unas palabras por 
otras, conseguimos sentencias diferentes: ("A young man came into 
1 Cf. STu.utT CHASE, The Tyranny of Words, pag. 7 y cap. 8; FIRTH, Pro-
ceedings of the Seventh International Congress of Linguists, pag. 8. 
2 Op. cit., pags. 125 y sgs.; cf. anteriormente, pag. 10. 
I. BL OONCEFIO DB SIGNII'ICAOO 7S 
the garden [un joven lleg6 al jardfn]- An old man came into the 
garden [un viejo lleg6 al jardin] -A young woman came into the 
garden [una joven lleg6 al jardin]- A young man ran into the garden 
[un joven corri6 al jardin] -A young man came into the house 
[un joven lleg6 a la casa]").En una fecha tan lejana como 1935, et 
profesor 'J. R. Firth hab(a definido la palabra como una "ficha lexica 
de sustituci6~.1_1. y e$ta concepci6n se ajusta muy facilmente a la 
filosofia del lenguaje de Wittgenstein. 
. Las ideas de Wittgenstein tuvieron algunas repercusiones inme-
diatas en la lingtiistica 2 , y h,an fortalecido la posici6n de aquellos 
lingilistas que, antes que el, habian definido el significado en termi-
nos semetantes 3• Su f6rmula atraera al estudioso del lenguaje no 
solo por su nitidez y simplicidad y porque esta muy en la Hnea de las 
tendencias corrientes en la lingi.ilstica, sino tambien porque ofrece 
varias ventajas s6lidas. Por el lado negativo, evita cualquier recurso 
a estados o procesos mentales vagos, intangibles y subjetivos. Por el 
lado positivo, tiene el merito de definir el significado en terminos 
contextuales, es decir, puramente empfricosj La cuesti6n crucial que 
ahara se plantea es esta : z_c6mo se comp~rta la definici6n operacio-
nal comparada con la referendal (a) en cuanto instrumento de in-
vestigaci6n, y (b) en cuanto hip6tesis de trabajo en la teorfa seman-
tica? 
a) L Cual es el valor de la definici6n operacional en el estu-
dio de palabras particulares, por ejemplo, en lexicografia 7 La res-
puesta dependera de c6mo se interprete la -definici6n. Si se la toma 
como queriendo decir que .el investigador debe reducirse a reunir y 
analizar contextos en los que se encuentre la palabra, entonces la tarea 
parecerfa tan ingrata como poco concluyente. Se ha sugerido que 
" las sustituciones de gato, en unidades mas comprensivas tales como 
El- coge al raton, Compre pescado para mi - , etc., manifiestan su 
significado; su privilegio de aparici6n en estos contextos, con una 
cierta distribucion de frecuencias entre las apariciones, es el signifi .. 
cado lingtiistico de gato"4• Tales contextos podrfan, por supuesto, 
1 Op. cit., pag. 20. Cf. tambUn HAAs. loc. cit., pag. 80. 
2 V~ase especialmente WELLS, op. cit. Cf. asimismo HAAS. loc. cit., pllg. 81, 
n. 1, y mi articulo "The Concept of Meaning in Linguistics", mencionado mas 
arriba . 
'"Propongo dividir el significado o funci6n en una serie de funciones com-
ponentes. Cada funci6n ser;i definida como el uso de alguna forma o elemento 
del lenguaje en relacion a algun contexte" (Fmm, op. cit., pag. 19; cf. mlis 
·arriba, pag. 129); "el significado de una porci6n del babla es una funcion de 
ella ... ; Ia funci6n de una porcion del babla es su presencia distintiva en ciertos 
ambientes" (HAAs, Proceedings of the Seventh International Congress of Lin· 
guists, pag. 191 ; cf. loc. cit., pags. 79 y sgs.). El doctor Haas llama ••funcional" a 
su teorla. pero en vista de Ia ambiguedad de este t~rmino en ling(li&tica, podrfa 
ser calificada mejor de ' 'qperacion!!l" o "contextual". · 
• Iii.As, Transa~ions of the Philological 'SoCiety, 1954, pag. 80. 
76 CAP. 3 ; EL SIGNIFICADO 
multiplicarse indefinidamente, y algunos de los mas frecuentes entre 
ellos sedan los ·menos informativos: Vi un-; El- tiene hambre; 
Nuestro- es negro. l Cmil serfa el valor ultimo de un metodo tan 
indirecto? 
Si, por otra parte, ellexic6grafo intentase, como seguramente de-
searia, identificar algunos usos tipicos de Ia palabra extrayendo el 
rasgo o los rasgos comunes de una selecci6n representativa de con-
textos, entonces recaeda inmediatamente en la teorfa referendal del 
si~nificado. La terminologia seria diferente, pero reaparecerla el 'dua-
lismo basico, con el "uso", desempefiando el mismo papel que el 
"sentido", Ia "referenda" u otros terminos de teorias mas abierta-
mente referenciales. 
b) Cualquier definici6n del significado deberia considerarse 
nada mas que como una hip6tesis de trabajo. Su valor dependera de 
c6mo obre: de la ayuda que pueda prestar en la descripci6n, inter-
pretaci6n y clasificaci6n de los fen6menos semanticos. Desde este 
punto de vista seria premature elegir entre los dos tipos de defini-
ci6n.! Toda~ las obras principales . sobre teorfa semantica se han ba-
sadO basta ahora en conceptos referenciales del significado; la doc-
trma operacional no ha tenido todavfa oportunidad de probar sus 
meritos 1, aunque debe admitirse que es dificil ver c6mo podria idear-
se un cxamen comprensivo y ordenado del campo de Ia semantica 
sobre una base semejante. Pareceria, por ejemplo, que ciertos aspec-
tos imp(>rtantes de I' materia no tendrfan sitio en una teoria estric-
tamente operacional. {D6nde se acomodarian en tal armaz6n los dic-
cionarios conceptuales, los "campos semanticos", los estudios y at· 
las onomasiol6gicos7)2• Adoptar una doctrina que excluiria partes 
tan vitales de Ia materia entraiiarfa limitaciones que pocos semanticos 
estarian dispuestos a aceptar. ' ' 
Todo esto no quiere decir-eh modo alguno que la definicion ope-
racional tenga que ser descartada. Deberia ser reputaaa, no como 
una alternativa, sino como un compleme'nto valido de Ia teorfa re-
ferendal. Contiene Ia saludable advertentia que tanto los semanticos 
como los lexic6grafos harfan bien en a tender, de que el significado·· 
de una palabra solam.ente puede averiguarse estudiando su uso. No 
hay ningun atajo hacia el significado mediante la introspecci6n o 
cualquier otro metodo. El investigador debe comenzar pot." reunir 
una muestra adecuada de contextos y abordarlos luego con un espi-
ritu abierto, permitiendo que el significado o los significados emer~ 
jan de los contextos mismos. Una vez que se ha concluido esta fase, 
1 El intento de R. WEUS (loc. cit., pigs. 245 y sgs.) de estudiar el uso de al-
gunos adjetivos ingleses a Ia luz de Ia teorfa de Wittgenstein, aunque interesantc: 
en si, es demasiado limitado en su alcance para dar una idea de las posibilidades 
de este modo de acceso. 
2 Vease anteriormente, pag. 72. 
IT. iPUI!DE MEDIR!m BL SIONIFlCAD07 . 77 
puede pasar con seguridad a Ia fase "referendal" y procurar formu-
lar el significado o los significados as{ identificados. La relaci6n en-
tre los dos metodos, o mas bien entre las dos fases de Ia indagad6n, 
es, en definitiva, Ia misma que hay entre Ia lehgua y el habla: Ia 
teorfa operacional trata del significado en el habla; Ia referendal, 
del significado en la lengua. No hay, absolutamente, necesidad de 
colocar los dos modos de acceso uno frente a otro ~ cada uno maneja 
su propio !ado del problema, y ninguno es completo sin el otro. 
Como este libro se ocupa primordialmente del significado en Ia 
lengua, no en el habla, adoptara Ia definici6n referendal citada en Ia 
pagina 65, segU.n Ia cual el &ignificado es una "relaci6n rec{ptoca y 
reversible entre el nombre y ·et sentido" 1, con las correcciones men-
cionadas en las paginas 71 y sgs. concernientes al significado multi-
ple, asf como a las relaciones asociativas entre las palabras. 
' 
II. LPUEDE MEDIRSE EL SIGNIFICAD07 
La teorfa referendal del significado ha sido recientemente vindi-
cada por un interesante experimento que no serla posible acomodar 
en Ia teorfa contextual, ya que prescinde enteramente del contexto. 
Durante los pasados aiios, un grupo de investigadores norteamerica-
nos que se denominan a sf mismos "psicolingiiistas", han estado tra-
bajando sobre un metodo para "medir el significado". Una serie de 
escritos sobre la materia fue seguida por la publicaci6n en 1957 de 
un libro mas importante, The Measurement Of Meaning, por C. E. Os-
good, G. J. Suci y P. H. Tannenbaum. Si bien el procedimiento in-
cluye algunas operaciones matematicas precisas que implican el uso 
de un calculador electi6nico, el principia basico es muy simple. El 
punto de partida es una serie de pruebas realizadas por medio de un 
artificio llamado Ia "diferencial semantica". Esta consiste en cierto 
nlimero de .escalas, cada una con siete divisiones, cuyos extremos 
estin formados por adjetivos opuestos: cispero- suave, sincero-
falaz, fuerte- debil, etc., y a los diversos sujetos se les pide que co-
Ioquen un "concepto" dado en aquella divisi6n de cada escala que 
Ies parezca masapropiada. Tomemos un ejemplo proporcionado por 
los propios autores: 
· 
1 Aunque esta definici6n diferencia cuidadosamente entre el "sentido" y el 
"significado" de una palabra, seria innecellario y pedantesco adhenrse sistemati-
camente a esta distinci6n a todo lo largo del pruente libro. En ocasionea, "sig-
nificado" puede usarse sin peligro. como sin6nimo de .. sentido" ; ~n las.definicio-
nes o en dondequiera que baya alglln riesgo de ambigtledad, los dos terminoa 
.:ran empleados, par silpuesto, en las acepciones tecnicas dadas en Ja p,g. 65. 
78 CAP. 3 : EL SIGNIFICADO 
PADRE 
f~liz __ : X : __ ; __ desgrociodc 
duro __ :_..,X'--__ : ___ • _: __ :__ blando 
Iento _: __ : :.2L.: __ ; __ r6pido,etc. 
El significado de las siete divisiones es, tomando como ejemplo la 
primera de estas escalas, de izquierda a derecha: extremadamente 
feliz, bastante feliz, ligeramente feliz, ni feliz ni desgraciado, igual 
de feliz que desgraciado, ligeramente desgraciado, bastante desgra· 
ciado, extremadamente desgraciado. En la prueba anterior, el "pa-
dre" es descrito como "ligeramente feliz", "bastante duro" y "lige-
ramente rApido". Noes necesario decir que tanto los conceptos como 
las escalas de adjetivos fueron cuidadosamente seleccionados. Con-
vendria sefialar que no todos los conceptos eran nombres comunes ; 
habfa tambien algunos nombres propios (par ejemplo, nombres !de 
politicos norteamericanos celebres), pronombres y combinaciones 
pronominales (yo, mi madre) y "conceptos compuestos", tales como 
arte abstracto, China roja y proteccion a la flexibilidad de predos. 
Las escalas de adjetivos se sometieron a una operaci6n conocida 
como "anAlisis factorial", y este reve16 que correspondian a tres gru-
pos, segll.n el predominio d~ uno de los siguientes factores: evalua;. 
ci6n (buerw- malo), potencia (duro- blando) y actividad (active>--'-
pasivo). Se identificaron otros diversos factores, pero se ball6 que 
eran de importancia subsidiaria. Esto tenfa Ia ventaja de producir 
un "espacio semmtico" tridimensional, en el que a cada concepto se 
le podia asignar su puesto sometiendo las varias respuestas al anA·. 
lisis estadfstico. . ' 
La nueva ttknica, si se desarrollara y extendiera convenientemen-
te a una muestra mucho mas amplia del vocabulario, podrfa ser de 
gran importancia para Ia lexicograffa. 1\:rcabe considerar-reclamart-
los autores-la construcci6n gradual de un diccionario funcional ~ 
significados connotativos-un Thesaurus_ cuantificado-en el que 
el escritor encontrarfa los nombres~ -adjetivos, verbos y adverbios (to-
dos los arttculos lexicos) catalogados seglin su posici6n en el espacio 
semantico, tal como son determinados por los juicios de muestras 
representativas de la poblaci6n"· (pag. 330). De esta manera se ori'-
ginarfa una nueva ciencia, que ios autores Haman "semantica expe-
rimental". A parte de los problemas puramente l~xicos, la diferencial 
semantica tiene una variedad de otras aplicaciones, algunas de elias 
solo tenuemente conectadas con la lingilistica: abarcan tem·as tan 
distintos como la "medici6n de la· actitud", los juicios esteticos, la 
publicidad, los estl,ldios de Ia personalidad y la psicoterapia. Uno de 
II. i,PUED.E MEDIRSE El, SIGNIFICADO?. 79 
los experimentos mas interesantes registrados en el libro fue el ami-
lisis "ciego" de un caso famoso de mUltiple personalidad 1 • Cada una 
de las ires personalidades fue sometida a las pruebas con Ia diferen-
cial sermintica, y los resultados, conseguidos de un modo completa-
mente independierite, no solo confirmaron el diagn6stico de los dos 
psiquiatras encargados, sino que les proporcionaron algunas· indica-
ciones utiles sabre el tratamiento ulterior. . 
La vfspera de su publicaci6n, The Measurement of Meaning fU:e 
. s.aludado en el Congreso de lingiiistas de Oslo en terminos bastante 
extravagantes 2• Desde entonces, varios aspectos del metoda han sido 
criticados: Ia teorfa lingtiistlca en Ia que se bas a, Ia manera de ve-
rificar Ia selecci6n de muestras y el analisis factorial, Ia inconve-
niencia de algunas de las escalas y otros puntas 3, La critica mas se-
ria con,cierne al titulo del libra, o mas bien a la pretensi6n que esta 
implfcita en el titulo. (.Es, realmente, el "significado", lo que ()sgood 
y sus colegas han estado midiendo? Esta objeci6n fue anticipada por 
los autores cuando declararon candidamente : "Es cierto que no es-
tamos proporcionando un indice de lo que los signos refieren, y si 
Ia referenda o designaci6n es el sine quq non del significado, como 
insistiran algunos lectores, entonces concluiran que este libra esta 
mal titulado" (pag . .325). Debe quedar perfectamente claro para cual~ 
quier observador imparcial que lo que mide Ia diferencial semantica 
no es el "significado" en ninguno de los sentidos aceptados del ter-
mino •. Pero esta igualmente clara que lo que mide es un componen-
te importante del significado: se acerca mucho a lo que usualmente 
se denomina "connotaci6n emotiva", un factor que se examinara en 
el capitulo 5. Es quiza una lastima que los autores reivindicaran mas 
de lo que hab!an logrado efectivamente, pero esto no debe oscurecer 
1 P1gs. 258 y sgs.: vbnse tam bien C. H. Tmol'!*H. M. CI.J!CXLE'l(, TM Three 
Faces of Eve, ed. Londres, 1957. (Existe traducci6n espanola.) 
2 U. WEINREICH, Proceedings of the Eight International Congress of Linguists, 
pig. 790. 
~ V6anse especialmente J. B. CAIUtou., '-Language, XXV (1959), pligs. 58-77, y 
U. WEINREICH, "Travels through Semantic Space", Word, XIV (1958), paga. 346-66; 
cf. tambieo Ia r~plica de OSGOOD en Word, xv (1959), pags. 192-200. Vease asi-
mismo R. WELLS, "A Mathematical Approach to Meaning", Cahiers Ferdinand 
de Sau.rsure, xv (1957), pligs. 117-36. Sobre una tecnica diferente para medir los 
datos semanticos, vbse F. HtORTH, "Distances of Meaning and Semantical Tests", 
Synthese, XI (1959), pags. 33-62. Veaose igualmeme J. COHBN, E. J . DEAllNLEY, 
C. E. M, HANSEL, "A Quantitative Study of Meaning", The British Journal qf 
Educational Psychology, XXVIII, 2 (1958), pligs. 141·8. 
• "La significaci6n del "significado" para el que deseamos establecer un indice · 
es psicol6gica: Ia del proceso o estado en el comportamiento de un oraanismo 
que usa signos, lo cual se supone que es una consecuencia necesaria d¢ Ia recep-
ci6n de signos-estimulos y un an~ecedente necesario para Ia produccion de . 
signos-respuestas." (The Measurement of Meaning, plig. 9.) 
80 CAP. 3: EL SIGNIFICADO 
el hecho de que no sea una mezquina proeza el haber reducido un 
componente capital del significado al anaiisis cuantitativo. 
La importancia del experimento de. Osgood y de las perspectivas 
que abre para la investigaci6n futura, resulta evidente si recorda!~ 
mos algunas de las dificultades mencionadas , anteriormente en este 
capitulo (pags. 66 y sgs.).{El gran tropezadero en las teorfas referen~ 
ciales del significado siempre ha sido el tener que operar con pro-
cesos mentales subjetivos e intangibles.: Como escribi6 uno de los 
mas agudos criticos de estas teorias : .!1Jna ciencia empfrica no pue~ 
de contentarse con fiar en un procedimiento de gentes que inspeccio~ 
nan sus espiritus, cada uno el suyo propio" 1 • Esta fue la raz6n prin· 
cipal por la que varios autores se apartaron del metodo tradicionai 
y procuraron definir el significado sobre lineas enteramente diferen· 
tes. Ahora parece posible, al menos, considerar una teoria referen~ 
cial que se apoye sabre fundamentos empfricos firmes. Con palabras 
de los propios autores: "Puede argiiirse que los datos de que nos 
ocupamos en la medici6n semantica son esencialmente subjetivos 
-introspecciones sabre los significados por parte de los sujetos-y 
que todo lo que hemos hecho es objetivar las expresiones de estos 
estados subjetivos. Esto es enteramente verdad, pero no es una cri• 
tica del metodo. La objetividad se refiere al papel del observador, no 
·a lo observado. Nuestros procedimientos eliminan completamente las 
idiosincrasiasdel investigador al llegar al indice final del significa~ 
do, y esta es la esencia de Ia objetividad" (pags. 125 y sgs.). En otras 
palabras: cada persona registra sus propias reacciones privadas, en· 
teramente subjetivas, pero en el momento en que el analisis ha sido 
completado el resultado representara una especie de "promedio se-
mantico" alcanzado por metodos estadisticos puramente objetivos 2 • 
Experimentos como el de Osgood estan destinados tambie\1 a te- , 
ner un efecto bemmco sobre la posici6n de la semantica. Desde en· 
tonces el rigor c~ntffico se ha convertido en la mayor aspiraci6n de 
los lingiiistas·, 'lfa naturaleza "aciendfica" del significado ha llevado 
a este concepto, y con el a la semantica en general, al des<;redito. 
Uno de los principales estructuralistas norteamericanos admiti6 qu~ 
. 1 HAAs, Transactions of the Philological Society, 1954, pag. 74. 
1 "Tecnicas-. tales como las utilizadas por Osgood y sus colaboradores consi· · 
guen la mayor objetividad posihle porque el descriptor, en lugar de interrogarse 
a si mismo, interroga a una muestra representativa de Ia comunidad de habla, y 
trata el grade de conformidad entre las respuestas como una variable significa· 
tiva y mensurable, Con el fin de impedir que las respuestas varfen demasiado 
violentamente y de hacerlas adecuadas para e1 analisis cuantitativo, Ia tecnica 
prescribe que los sujetos realicen una elecci6n mUltiple de entre una serie prese-
leccionada de respuestas posibles. La descripci6n cuasi-semantica resultante es 
compendiada ulteriormente por medio de manipulaciones estadfsticas. Todos estos 
sen rasgos que Ia lexicograf(a experimental puede en el futuro vene obligada a 
aceptar." (WEINREICH, Word, XIV, pag. 364.) 
In. LOS HOMBRES PROPlOS 8l 
"para muchos investigadores lingiiistas ~ la palabra significado se ha 
convertido casi en anatema"1 • La situaci6n ha sido h3.bilm:ente resumi-
da por el profesor W. S. Allen en su lecci6n inaugural en Cambrid-
ge: "El significado, al menos como lo l}a expresado un lingiiista, se 
ha convertido en una "palabra suda'~; pero si el nombre tiende a 
ser evitado, no cabe duda de que toa6 lingiiista emplea ~1 concepto, 
aunque algunos estadan reacios a admitir pensamientos tan impro-
pios. Y, ciertamente, sin el significado la lingwstica no puede ex.is· 
. tir" 2• En el Congreso de lingiiistas de Londres, esta actitud ambiva-
lente fue descrita como Ia "cripto-semantica" 3• Es de esperar que el 
progreso ulterior a lo largo de la senda marcada por Osgood y su 
equipo pondra fin a este estado de cosas. 
III. Los NOMBRES PROPIOS 
La posesi6n de un nombre es, y ha sido desde tiempo inmemorial, 
el privilegio de todo ser humano. "Nadie, ya sea de baja o elevada 
condici6n, esta sin nombre una vez que ha venido al mundo", lee· 
mos en la Odisea; "a cada uno le imponen un nombre sus padres en 
el momenta de nacer" 4• Her6doto, y Plinio trae de el, mencionan 
como una aberraci6n de la Naturaleza a los atarantes (o atlantes) del 
Norte de Africa, que son los tinic~$eres humanos conocidos que no 
tienen nombres unos para otros 5.:Los nombres desempefian un pa-
pel tan importante en las relaciones humanas que, con frecuencia, 
son dotados de poderes magicos y rodeados de elaboradas supersti-
ciones y tab~~ Por no citar mas que un ejemplo sobre otros mucbos, 
entre los ma£ais de Africa el nombre de una persona muerta nunca 
se menciona, y si ocurre que una palabra ordinaria suena de modo 
parecido a ese nombre, tendra que ser reemplazada: "si una persona 
sin importancia Hamada 01-onana (el que es blando, o debil, o man-
so) estuviese a punto de morir, la mansedumbre no se denominada 
en-nanai en ese kraal, Y!l que es el nonibre de un cadaver, sino que 
se llamarfa con otro nombre, tal como epolpol (Io que es suave)" 6, 
Semejantes supersticiones no se limitan en manera alguna a las so-
ciedades primitivas: Cicer6n nos cuenta que en sus levas, los ro-
1 FRIES, Joe. cit., plig. 58. 
2 On the Linguistic Study of Languages, Cambridge, 1957, pag. 22. 
"0. FUNKE (citando a C. L. Wrenn) en Proceedings of the Seventh Interna-
tional Congress of Linguists, pag. 197. 
4 VHJ, vs. 552-54; citado en E. PULG.RAM, "Theory of Names", Beitriige zur 
Namenforschung. v (1954), pags. 149-96: pag. 151. 
• Ibid., pag. 1so. 
6 R. M. ESTRICH-H. SPERBER, Three Keys to Language, Nueva York, 1952, 
plig. 6. Sobre los tabus de los nombres. vease R. F. MANSUR GuERIOS, Tabus 
lingilisticos. Rio de Janeiro, 1956, pags. 41 y sgs. 
82 CAP. 3: EL SIGNIFICADO 
manos ten{an cuidado de enrolar en primer Iugar ·a gentes con nom-
bres tan propicios como Victor o Felix, y encabezar la lista del cen-
so con un nombre de venturoso augurio 1. 
El nombre esta tan estrechamente identificado con su poseedor 
que pronto lleg6 a representar su reputaci6n, buena o mala. La sino-
nimia del nombre y la fama esta. ya atestiguada 'en Homero 2, y se 
reitera en varios autores griegos y romanos. La Julieta de Shake-
speare puede, bajo la violencja de su amor contrariado, implorar a 
Romeo: "rechaza tu nombre, y, a cambio de ese nombre, que no 
forma parte de ti, t6mame ami toda entera" (acto II, escena 2); mas 
para una persona responsable es una decisi6n capital el cambiar de 
nombre. Uno de los ultimos pensamientos de Hamlet es acerca de 
su nombre: "1 Horacio, que nombre mas execrable me sobrevivira 
de quedar as! las cosas ignoradas!" C' Acto V, escena 2), y Yago bor-
da sobre el mismo tema con mayor detalle: 
Good name in man and woman, dear my lord, 
Is the immediate jewel of their souls : 
Who steals my purse steals trash ; 'tis something, nothing ; 
'Twas mine, 'tis his, and has· been slave to thousands; 
But he that filches from me my good name 
Robs me of that which not enriches him 
And makes me poor: 
(* Acto Ill, escena 3) •. 
En una novela de F. Molmir, un miembro de una cuadrilla de mu-
chachos, acusado de un comportamiento indigno, experimenta la su-
prema humillaci6n de ver su "pobre y honr.ado nombre" escrito con 
una inicial ~inuscula. 
El concepto del nombre propio esta as£ profundamente arraigado 
en la tradici6n, y en la vida diaria no tenemos ninguna dificultad en 
reconocer tales nombres y distinguirlos de los nombres comunes es-
cribiendolos con letra maytlscula. Sin embargo, no siempre es facil 
establecer los fundamentos sobre los que se hace la distinci6n. Cier-. 
to numero de critedos se ha propuesto varias veces para la defini-
Ci6n ·de un nombre propio : 
1) Unicidad.-En el siglo n a. de J. C., el gramatico Dionisio 
1 OGDEN-RICHARDS, op. cit., p~g. 37. 
11 Odisea, XIII, v. 248; veanse LIDDEL AND Scorr, s. v., ov~fta. 
• "Mi querido senor,. en el hombre y en Ia mujer, el buen nombre es Ia joya 
mll.s inmediata a sus almas. Quien me roba Ia bolsa, me roba una porquerfa, una 
insignificancia, nada; fue mfa, es de el y habfa sido esclava de otros mil; pero 
el que m,e hurta mi buen nombre, me arrebata una cosa que no le enriquece y 
me deja pobre en verdad" SHAKESPe.UU:, Obras completas. 10."' ed., Madrid, 
Aguilar, 1951. pag. 1494. 
111. LOS NOMBRES PltOPIOS 83 
el Tracio resumi6 la diferencia entre el nombre propio y el comdn 
en los siguientes terminos : "Un nombre es una parte declinable de 
Ia oraci6n que significa un cuerpo o una actividad, un cuerpo como 
"piedra" y una actividad como "educaci6n", y que. puede usarse tan· 
to comunmente como individualmente; comunmente como "hom-
bre", "caballo", e individualmente como "S6crates". En ·'otra parte 
el mismo escritor define el nombre propio como "aquel que signifi-
ca un ser individual, tal como "Homero'', "S6crates" 1• Esta noci6n 
· que reaparece en algunos autores posteriores, pasa por alto el hecho 
de que muchas personas diferentes y no emparentadas, e incluso 
varios lugares diferentes, pueden tener el mismo nombre. Si, por: 
otro ladci, la f6rniula se toma en el sentido de que la mayorfa de los 
nombres propios se usan en el habla efectiva con referenda a una 
persona o cosa especffica, entonces este ·criteriacoincide con el in· 
mediate, que expresa Ia misma idea en terminos mas precisos. 
2) Identificacion.-Muchos fil6sofos y lingiiistas estan de acuer-
do en considerar los nombres propios como marcas de identificaci6n. 
A diferencia de los nombres comunes cuya funci6n es subsumir espe- . 
cfmenes particulares bajo un concepto generico-<iigamos varias ca-
sas, independientemente del material, tamaiio, color o estilo, bajo el 
concepto-clase "casa"-, un nombre propio sirve meramente para 
identificar a una persona u objeto singularizandolo de entre entida-
des semejantes. El locus classicus de esta doctrina esta en el libra I, 
capftulo 2, de A System of Logic, de John Stuart Mill. Mill crist~liza 
su intenci6n en un sfmil sorprendente y oportuno: 
Si, como el ladr6n de las Mil y una noches, hacemos una rnarca con tlza 
en una casa, que nos permita reconocerla, la marca tiene un prop6sito, pero 
no tiene propiamente niilgtin significado ... EI objeto de bacer Ia marca es me-
ramente Ia distinci6n ... Morgiana sefial6 con tiza todas las demils casas de una 
manera parecida, y frustr6 el plan : /,como?, simplemente borrando Ia dife-
rencia de aspecto entre esa casa y las otras ... Cuando irnponemos un nombre 
propio, ejecutamos una operaci6n en cierto grado anaUoga a Ia que proyectaba 
elladr6n al seflalar con tiza Ia casa. Ponernos una marca, no realmente sobre 
el objeto mismo,. sino, por decirlo as!, sobre Ia idea del objeto:·u n nombre 
propio es solo una marca 54n significado que relacionamos en nuestra mente 
con Ia idea del objeto, con el fin de que siempre que Ia marca encuentre vuea-
tra vista o se presente a nuestra memoria, podamos pensar en ese objeto in· 
dividuaP. 
~_..~ 
1 Citado segdn sir ALAN GARDINER, The Theory of Proper NOTMI, 2." eel., 
Oxford, 1954, pag. 5. Vease tarnbi~n PuLGRAM, loc. cit., pags. 177 y sgs. 
1 A System of Logic, Rationative and . Inductive, 10.• ed., Londres, 1879, 
vol. I, pilgs. 36 y sgs. 
84 CAP. 3: I!L SIGNIFICADO 
Otra comparaci6n que se emplea con frecuencia para ilustrar la 
misma idea es Ia de un "letrero" fijado sobre una persona o cosa para 
identificarla dis_tinguiendola de elementos similares. · Esta analogfa, 
a pesar de su apariencia moderna, parece ser muy antigua : letreros 
conteniendo nombres propios ya se encuentran en inscripciones y 
papiros egipcios 1• . 
3) Dimotacion contra connotacion.-Otro criteria famoso ade-
lantado por Mill es Ia funci6n "denotativa" de los nombres propios 
en oposici6n .al valor "connotative" de los nombres comunes. ,"Los 
nombres propios-dice-no son connotativos: denotan a los indivi-
duos que son llamados por ellos, pero no indicanni implican ningun 
atributo como perteneciente a estes individuos." • Aun cuando origi-
nalmente se derivasen de elementos expresivos, el significado es in-
adecuado: Dartmouth recibi6, sin duda, su nombre de su situaci6n 
en la desembocadura del Dart, pero co.ntinuaria teniendo ese nom-
bre aunque Ia desembocadura del rio quedara obstruida por Ia are-
na, o su curso desviado por un terremoto. Y Mill concluye que 
"siempre que los nombres dados a los objetos comunican alguna in-
formaci6n, esto es, siempre que tienen propiamente algun sentido, 
el seritido no reside en lo que denotan, sino en lo que connotan. Los 
Un.icos nombres de objetos que no connotan nada son los nombreSI 
propios; y estos no tienen, estrictamente hablando, ninguna ~ignifi-
caci6n" 2• ' 
Se ha argiiido que si bien los nombres propios no tienen signifi-
cado aisladamente, "connotaran" mucho cuando se 'f'Plican en un 
contexto especff'ico a una persona o Iugar particul~ Jespersen ha 
invertido, en efecto, Ia f6rmula de Mill, pretendiendo que "los nom-
bees propios (tal como se usan de heche) connotan el mayor nti-
mero de atributos" 3• Pero, ci~rtamente, ·hay aquf alguna confusi6n 
entre la lengua y el habla. Es perfectamente exacto decir que· los 
nombres propios estan henchidos de ricas connotaciones, cuando se 
aplican a personas o lugares bien conocidos, tanto por el que habla 
como por el que escucha, pero en si mismos, desgajados del contex-
to, no significaran a menudo nada en absoluto. Un nombre comtin 
usado aisladamente tendra, como hemos vis to (pags. 56 y sgs.), · algun · · 
significado, por vago y ambiguo que sea, mientras que un nombre 
propio como Tomas o Alejandro no comunicara ninguna informacion . 
mas alla del hecho desnudo de que denota a una persona; ni siquie-
ra sabemos si tomarlo como un · apellido o CO!l}O un nombre de pila .. 
Esto es justamente otra manera de decir que la funci6n especffi(la 
del nombre propio es identificar y no significar, de suerte que este 
! 
1 B. MIGLIOlliNI, Dal Nome proprio al nome comune, Genova, 1927, pag. ~. 
n. l. 
= 'Mn.L, op. cit., pags. 33-6; cf. GARDINER, op. cit., pags. 41 y sgs. 
• The Philosophy of GramnuJr, pag. 66. 
Ill. LOS NOMBRES PROPIOS 8S 
no es, realmente, un nuevo criterio, sino meramente un aspecto es-
pecial del anterior. 
· 4) Sonido distintivo.-En su tratado The Thdory of Proper Na-
mes, Sir Alan Gardiner acepta la identificaci6n como el prop6sito 
esencial de los nombres propios, pero aiiade a este otro criteria, el 
del sonido distintivo: Es, por supuesto, caracteristico de todas las 
palabras (excepto en los casos bastante especiales de los hom6nimos) 
el tener una configuraci6n distintiva propia, que las diferencia de 
otros terminos; el prjncipio fonemico entero se basa, como ya se 
apunt6 (pags. 28 y sgs.), sabre esta necesidad. Sir Alan siente, sin em-
bargo, que en el caso de los nombres propios, tal "distintividad" es d~ 
especial importancia. Da dos razones principales para esta opini6n: 
En primer Iugar, las cosas llamadas con nombres propios son ordinaria· 
mente miembros de un conjunto en el que las semejanzas superan a las dife-
rencias, de tal modo que se requieren, por asi decir, r6tulos especiales para 
marcar Ia distinci6n. Y en segundo Iugar, el nombre efectivo fuerza nuestra 
atenci6n con mayor insistencia que las demas palabras. Pi~ns~se en cl Iugar 
ocupado en nuestras vidas por los bautizos y Ia presentaci6n de personas 
por el nombre y por las indagaciones del nornbre de lugares, etc. Cpag. 38). · 
La fusi6n de los dos criterios, identificaci6n y distintiv~dad fone-
tica, produce la siguiente· definici6n cuidadosamente enunciada, que 
se encuentra en su forma decisiva en Ia Retrospeccion a Ia segunda 
edici6n del libro : 
Un nombre propio es una palabra, o grupo de palabras, que es reconocida 
como teniendo la identificaci6n como su prop6sito especifico, y que logra, o 
tiende a lograr, ese prop6sito por medio de 11u sonido distintivo solamente, sin 
consideraci6n a ningtin ·significado pose! do por ese sonido desde el· comienzo, 
o adquiddo por 61 en virtud de su asociaci6n con el objeto u objetos con los 
que ~e identifica 1 • 
5) Criterios gramaticales.-La diferencia semantica y funcional 
entre los nombres propios y los comunes se refleja tambien en cier-
tas peculiaridades gramaticales. Estas varian de una lengua a otra, 
y a veces de un perfodo a otro en la misma lengua. Algunas de 
1 Op. cit., pag. 73. En terminos bastante diferentes, E. Pulgram define e1 
nombre propio como sigue: "un nombre usado xa1:·e~oxfjv, en una funci6n no 
universal. con o sin valor lexico corriente reconocible, cuyo significado poten-
cial coincide y nunca excede a su significado actual, y que esta Jigado como un 
r6tulo a un ser animado o a un objeto inanimado (o a mas de uno en el caso 
de los nombres colectivos) con el prop6sito de una distinci6n especf:fica de entre 
un numero de seres u objetos iguales o semejantes en algunos aspectos, que o 
bien no se distinguen de ninguna manera uno de otro, o bien, por lo· que ataile 
a nuestro interes, no se distinguen suficientcmente" (loc. cit., pag. 196). 
116 CAP. 3; I!L SfONIFICAOO 
. . ellas son puramente eonvencionales, otras estan dictadas por Ia fun-
. cl6n especial de los nombres propios. En fijiano, por ejemplo, los 
nombres de lugares y los nombres depersonas van precedidos por el 
prefijo ko, los nombres comunes par el prefijo na: Ina vanua levu!, 
"la (o una) gran tierra, gran isla" --:-lko vanua levu!, "Ia Gran Isla", 
el nombre de Ia mayor de las islas del grupo de las Fiji 1• En ingles, 
el mismo contraste se marcana por la presencia o ausencia del articu-
lo: "the (or a) long island -Long Island", "the (or a) white chapel 
[la, o una, capilla blanca]- Wbitechapel". La sin taxis del articulo y 
de otros "determinadores" es, realmente, uno de los mas difundidos 
criterios gramaticales que distinguen los nombres propios de los co-
munes 2 , pero opera diferentemente en las diversas lenguas. En in-
gles, los nombres de personas no toman ningtin articulo salvo en cir-
cunstancias especiales ("the Lloyd George we knew" - el Lloyd 
George que conocimos). En frances, el articulo no se usa normal-
mente con los nombres de personas, pero los nombres de las muje-
res famosas (o infames) a menudo van precedidos por el, como en el 
poema de Musset a una actriz, "Stances a la Malibran", y asimismo 
lo estan algunos nombres celebres de origen italiano: Le Tasse (el 
Tasso), Le Tintoret (el Tintoretto). En italiano es totalmente normal 
que un apellido este precedido por el articulo determinado, excepto 
cuando va acompafi;1do por el nombre de pila: il Crace, pero Benedet-
. to Croce. En aleman, el <irticulo determinado puede usarse con los 
nombres de pila : die Marie. El tratamiento de los nombres de luga-
res es igualmente diverso. En ingles, los nombres de lugares, o bien no 
toman ningun articulo o bien se hallan regularmente acompafiados 
por el articulo determinado, como en los nombres de rfos, cordilleras, 
grupos de islas y algunos otros (the Thames., the Alps, the Shetlands, 
etcetera). El frances difiere del ingles en que los nombres de pa(ses 
estan precedidos regularmen te par el articulo determinado: la Fran-
ce, l'Angleterre- France, England. Esto no ocurr£a en el antiguo fran-
ces, en donde los nombres de pafses y provincias no tenfan articulo. 
Resulta asi claro que cada lengua tiene sus propias reglas, que pueden 
cambiar en el transcurso ·del tiempo. Enteramente aparte de estas 
variaciones, la preSencia o ausencia del art1culo no es un criterio uni~ 
, versalmente valido, puesto que muchas lenguas, tales como el latin, 
el fines y la mayor parte de los idiomas eslavos, carecen por com-
plete de articulos. · 
Otro criterio gramatical que con frecuencia se ha aducido es que 
la gran mayoria de los nombres propios no tienen plural3. Como 
• HoaETI, op. cit .• pligs. 311 y sgs. . 
2 V~anse especialmente BLOOMFIBLD, Language, pllg. 205 ; GARDJ:NER, op. cit., 
pegs. 21 y sgs.; PuLGRAM, Joe. cit .• pligs. 190 y sgs. 
• Para un examen cabal de este problema, v6ase E. COSERIU, "El plural en 
m. LOS NOMBRES PROPIOS 87 
tendencia general esto es, sin duda, exacto, e incluso inevitable, ya 
que Ia funci6n identificadora de los nombres propios nova bien con 
Ia idea de pluralidad. Hay, sin embargo, numerosas excepciones. 
Cie~os nombres propios se utilizan solamente en plural: entre ellos 
se :incluyen rugunos de los nombres colectivos acabados de me?ci~ 
nar, tales como los archipielagos y las cadenas de montaiias, y tam-
bien las constelaciones (las Pleyades), algunos nombres tribales (el 
Romnes latino, etc.), as{ como un ocasional nombre de Iugar tal como 
la ciudad de Atenas en griego y en latin ( ,A6'i}vat, Athenae). Algu-
nas categorlas de nombres propios pueden emplearse tanto en singu-
lar como en plural: los nombres nacionales (a Spaniard- two Spa-
niards, un espaiiol- dos espaiioles), de familias y dinast{as, etc. Por 
lo que respecta a las familias, hay una diferencia interesante entre el 
ingles y el frances: mientras que el ingles usa Ia forma plural, como 
en "I had dinner with the Martins" [com£ con los Martin], el frances 
emplea el singular, como en el titulo de la cr6nica de familia de Ro-
ger Martin du Gard, Les Thibault. U n grupo final de excepciones in-
cluye el uso del plural en contextos especiales: "there are two Pauls 
in this form" [hay dos Pablos en esta forma]. Estos casos deben dis-
tinguirse del plural de los nombres propios usados como nombres 
comunes : "I saw several Turners ( = paintings by Turner) in the gal-
lery" [vi varios Turners ( = cuadros de Turner) en la galerfa]. 
Pareceda, pues, que de los cinco criterios reci~n discutidos, el se-
gundo es el mas util. \U diferencia esencial entre los nombres comu-
nes y los propios estriba en su funci6n: . los primeros son unidades 
significativas; los segundos son meras marcas de identificaci6n. Este 
criteria puede complementarse con el importante pero no muy pre· 
ciso factor de Ia "distintividad" fonetica. Los demas criterios, o bien 
son de alcance limitado, o ya estan impHcitos en la funci6n identtfi· 
cadora de los nombres propios. · 
Aunque es bastante facil distinguir los nombres propios de los 
comunes, la frontera entre las dos categorlas no es, en modo alguno, 
decisiva. Muchos nombres propios derivados de nombres comunes 
muestran todavfa huellas claras de su origen: nombres propios tales 
como Blockpool [Charca negra] y Newcastle [Castillo nuevo], apelli-
dos como Smith [Herrero] y Carpenter. [Carpintero]; nombres de 
pila como Pearl [Perla] y Heather [Breza]. Otros, a:un cuando menos ·1 
transparent~. tienen al menos algun elemento analizable, como los 
diversos nombres de lugares que terminan en -castefj -cester, -ches-
ter, derivados, como todo el mundo sabe, del latin castra, "campa· 
men to". Otros muchos noml;>res se han vuelto enteramente opacos, 
si bien' el etimologista puede reconstruir, o al menos conjeturar, su de-· 
los nombres propios", Revista Brasi/eira de Filologia, 1 (1955), pags. 1: 15. Cf. tam-
bi~n GAIU>INER, op. cit., pligs. IS y sgs. 
88 CAP. 3: EL SIGNIFICADO 
rivaci6n; asf el nombre Bordeaux [Burdeos], latin Burdigala, se ha 
resuelto con dos elementos pre-indoeuropeos: el iberico • burdo; 
"mulo" (cf. el espafiol burro y el frances bourrique), y el ligurino 
• cala, • gala, "roca" (cf. el Iatino calculus y el frances caillou, "gui-
jarro") 1• El estudio de los nombres propios, que puede arrojar luz 
sabre muchos aspectos de la historia polftica, econ6mica. y social, se 
ha erigido recientemente como una rama casi independiente de la 
lingiifstica, y tiene sus propios congresos y revistas especializadas. 
Esta ciencia, conocida como onomdstica, tiene dos divisiones princi-
pales: Ia tOponimia 2, el estudio de los nombres de lugares, y Ia an-
troponimia a, el estudio de los nombres personates. 
No menos frecuente es el proceso inverso, en que un nombre 
propio se convierte en un nombre comun. ·Estos cambios son dema-
siado conocidos para que requieran una discusi6n detallada. Se ha-
llan comprendidos, hablando en terminos generales, en des grupos. 
Unos son "metaf6ricos", basados en algun genera de semejanza o 
rasgo comlin. Este es el factot: operativo cuando una persona o un 
Iugar dan su nombre a una clase entera de personas o lugares simi-
lares: Cicer6n, para todos los gufas garrulos conocidos como cice-
rone-s, o la ciudad belga de Spa, renombrada por la influencia cura-
tiva de sus manantiales de aguas minerales, para todos los balne,ari06 
de la misma indole. El se$undo grupo es "metonfmico", fun dado sa-
bre alguna relaci6n distinta de la semejanza: la que hay entre el in-
ventory el invento, entre el producto y el Iugar de origen, ietc. Ejem-
plos de todos estos procesos surgiran prontamente en fa mente de 
cada uno. La transparencia del nombre comun depended principal-
mente de la amplitud con que sea conocido el nombre propio: ni si-
quiera podemos sospechar que chauvinismo se origin6 de un nom-
bre propio hasta que nos enteramos de la existencia de un tal Nicolas 
Chauvin de Rochefort, un soldado del ejercito de Napole6n, cuyo 
patriotismo ingenuamente expresivo fue ridiculizaco en dibujos y en 
la escena (Bloch-Wartburg y NED). La derivaci6n de un nombre co-
mun a partir de un nombre propio tambienpuede estar oscurecida 
por diferencias foneticas. Sherty procede de la ciudad espanola d~ . 
Xeres (ahora Jerez de la Frontera), pero la palabra inglesa ha perdido 
su -s final, que era err6neamente interpretada como signo del plu-
ral: "a good sherris•sack hath a twofold operation in it" [un buen je-
rez _produce un doble efecto], dice Falstaff en King Henry the Fourth, 
parte II 4• La opacidad puede resultar asimismo de Ia falta de un en-
lace ostensible entre un. nombre propio y un nombre comun hom6-
1 G. ALEssiO, Le origini del francese, Florencia, 1946, pags. 36 y sgs. 
s Del griego topos, "Iugar" .+ onoma, ''nombre". 
~ Del griego anthropos, "hombre" + onoma. . . 
• Acto IV, escena 3; cf. E. WEERLEY, The Romance o/ Words, 3.• ed., Loo-
dres, 1917, pag. 116. 
III. LOS NOMBRES PROPIOS 89 
nimo. l Que conexi6n plausible podria haber entre la palabra fran-
cesa para expresar un "coche de alquiler", fiacre, y el santo irlandes-
del mismo nombre que vivi6 en el siglo vn? No obstante, hay una 
conexi6n, aunque· puramente fortuita: un testigo ocular, el lexic6-
grafo Menage, del siglo xvn, ha indicado que estos carruajes se lla-
maron asf porque solfan estacionarse enfrente de una casa de la rue 
Saint-Antoine, de Paris, en la cual ·habfa colgado un retrato del san-
to (Bloch-Wartburg). 
Conviene advertir que cuando un nombre propio se convierte en 
una palabra ordinaria, no siempre se transforma en un nombre co-
mun; puede usarse, por ejerpplo, como verbo. En 1818, cierto doctor 
T. Bowdler public6 una edid6n expurgada de Shakespeare, y el ver-
ba to bmodlerize surgi6 de su nombre veinte afios mas tarde (NED). 
Un cas,o mas interesante aun es el de Burke, que fue ejecutado en 
Edimburgo en 1829, por baber estrangulado a varias personas y haber 
vendido luego sus cuerpos para la disecci6n. Segun el relata publi ... 
cado en un peri6dico de la epoca, los espectadores gritaban durante 
la ejecuci6n: "Burke him, Burke, him- give him no rope I" [ i Es-
trangwalo, estrangulalo - no le pongas la cuerda I ]. El verbo se en-
cuentra en el sentido ffsico en las lngoldsby Legends: "The rest of 
the rascals jump'd on him and Burk'd him" [los demas pfcaros sal-
taron sabre el y lo estrangularon]; pero apenas diez afios despues del . 
suceso, ya habia adquirido la significaci6n figurada en que ~odavf-a· 
se .. usa (NED y Weekley, op. cit., pag. 41). 
\Semanticamente, el cambia de un nombre propio en una palabra 
ordinaria implica una gran ampliaci6n o extension de su alcance. Por ci-
tar un ejemplo mas, un tal Poubelle, prefecto del departamento del 
Sena en la segunda mitad del siglo pasado, hizo obligatorio el empleo 
de cajones para la basura, y desde entonces todos estos objetos se 
han llamado poubelles._Cuando un nombre comun pasa a ser un nom-
bre propio, el cambia puede ir acompafiado de una restriccion en su 
alcance, pero este no es el caso necesariamente 1 Hay ciertamente 
una restricci6n cuando un nombre comun se coilvierte en un nom-
bre de Iugar: hay muchos black forets [bosques negros] y new mar-
kets [mercados nuevas], pero en cuanto nombres propios .The Black 
Forest y Newmarket denotaran un solo Iugar o quiza un pequeiio 
numero de lugares hom6nimos. Sin embargo, no hay restricci6n en 
algunos apellidos y nombres de pila que se derivan de nombres co-
munes; serfa ocioso especular sabre si hay mas "herrerps" (smiths) 
que Smiths en e! mundo, mas personas llamadas George o mas "agri-
cultores", siendo este el significado de la palabra TeropTd~ en griego. 
En todos estos procesos, \fa ampliaci6n o restriccion que puede ha-
ber ocurrido es de importancia secundaria; el pun to principal es que 
1 Cf. Puwiu.t. loc. cit., plig. 171. 
CAP. 3: E.L SIGNIFICADO 
una marca de identificaci6n se ha convertido en un s(mbolo significa-
tivo, o viceversa. 
Habiendo examinado asi algunos de los principios fundamentales 
de la teoria semantica, podemos pasar ahora a cuestiones mas empi-
. ricas. Los cuatro pr6ximos capftulos trataran de ciertos aspectos de 
la semantica descriptiva: Ia transparencia u opacidad de nuestras pa-
labras; los factores l6gicos y emotivos que eritran en su significado; 
los problemas planteados por la sinonimia y Ia ambigiiedad. En es-
tos capltulos se utilizaran sin reserva los datos hist6ricos, pero s~lo 
con el fin de iluminar el estado de una lengua en un momento dado. 
En el capftulo 8, el modQ de acceso cambiara de descriptivo a his-
t6rico, mientras que en el capitulo 9 el enfasis se trasladara de las 
palabras individuates a la estructura del vocabulario en su con-
. junto. 
CAPfTU!..O 4 
P ALABRAS TRANSP ARENTES Y. OPACAS 
What's in a name? That which we call a rcr·~ 
By any other name would smell as sweet. 
Rorm!o,.and Juliet, acto 11, escena 2 1• 
"I'is not enough no harshness gives offence, 
The sound must be an echo to the sense. 
POPE, Essay on Criticism, vs. 364-5". 
Estos dos pasajes resumen en forma poetica las dos tesis rivales 
que una y otra vez se han . enfrentado entre si en la filosoffa del len-
guaje. Los griegos, como se recordara 3, estaban ya divididos en 
dos bandos : los natur11listas,. que creian que las palabras 'poseen sus 
significados "por naturaleza" ( cp6otn ), en virtud de una correspon-
dencia intrinseca entre el sonido y el sentido, y los convencionalis-
tas, que sosten{an que el significado es una cuesti6n -de tradici6n 
y-de convenci6n, una especie de "contrato social" ( IMoEt ) lingiiis-
tico. Es interesante hallar a Rabelais, un experto en la explotaci6n 
de los recursos onomatopeyicos del lenguaje, declarandose partida-
rio de los convencionalistas: "C'est abus dire que ayons. langage na-
ture!: les langages sont par institutions arbitraires et convenances 
des peuples; les voix, comme disent les dialecticians, ne signifient 
naturellement, mais a plaisir" 4• En los siglos subsiguientes, la teo-
ria naturalista gan6 terreno en las discusiones sobre el origen del 
lenguaje. Leibniz, y otros. muchos tras el, vieron en la onomatopeya 
Ia forma primitiva del ·habla humana 5• Estas opiniones fueron rei-
teradas por los romanticos, particularmente por Charles Nodier, 
quien public6 en 1808 un Dictiannaire raisonne des cmomatopees 
1 .. ;.Qu~ bay en un nombre? Lo que l!amamos rosa exhalaria el rnismo dulce 
aroma con cualquier otro nombre." 
• .. No es bastaute qtie ninguna. disonancia nos ofenda; el sonidc debe ser un 
eco del sentido." 
• V~ase anteriormente, pag. 3. 
• "Es un abuso decir que tenemos un lenguaje natural: los lenguajes se ba&a'l. 
en iustituciones arbitrarias y en las conveniencias de los pueblos; las voces, 
~mo dicen los dial~cticos, no significan naturalmente, sino a capricho." (Li-
bro III, cap. 19; cf. J. VENDRYEs, "Sur la d~nomination", Bulletin. de Ia Sociitl 
de Linguistique de Paris, :nvm (1952), pags. 1-13 : pag. 9.) 
a G. REvtsz. The Origin and Prehistory of Langunge, ttad. inglesa, Londres, 
1956, pcigs. 37 y sgs. 
91 
92 CAP. 4: PALABRAS TRANSPAIU!Nl'BS Y OPACAS 
fran~aises. Este interes por la onomatopeya condujo a especulaciones 
antojadizas y diletantes, que llevaron a la materia entera al descredito 
y tendieron a oscurecer los import@tes temas implicados. 
Entre los lingiiistas modernos, \Saussure hizo mas hincapie sobre 
lo que llam6 "l'arbitraire du signe", el caracter convencional de nues-
tras palabras, en el que vio uno de los principios basicos del len-
guaje (op. cit., pags. 100 y sgs.). Comprendi6 que habfa algunas ex-
cepciones a este principia, pero las desech6 como insignificantes. 
Lingiiistas de un temperamento diferente, tales como Schuchardt 
y Jespersen, propendieron a conceder bastante mas irnportancia a es-
tas "excepciones". Hace unos veinte aiios, el viejo debate se en-
cendi6 de nuevo en los volumenes iniciales de la revista ActQ Lin-
guistica. Estas discusiones han contribuido a esclarecer todo el 
problema y a plantearlo en su perspectiva apropiada 1• Ahara sabe-
mos que carece de objeto preguntar si el lenguaje es convencional o 
"motivado" : todo idiomacontiene palabras que son arbitrarias y 
opacas, sin ninguna conexi6n entre el sonido y el sentido, y ottas 
que ·son al rnenos en cierto grado motivadas y transparentes. Hay 
·tres aspectos principales de la motivaci6n que ahora podemos ver 
mas . claramente : c6mo opera en una lengua particular ; como pue-
de cambiar en el transcurso del tiempo; finalmente, c6mo varfa sa 
radio de acci6n de una lengua a otra. 
I. TRES TIPOS DE MOTIVACI6N · 
Que muchas palabras son enteramente opacas e inanalizables es 
un hecho tan evidente de suyo que apenas requiere ninguna prUie-
ba 2 • No obstante, podrfa ser util mencionar brevemente algunos de 
los argumentos objetivos que confirman esta impresi6n subjetiva. Es-
tos argumentos son de tres clases : descriptivos, hist6ricos y com-
paratives. In ten tare ilustrarlos en un solo ejemplo: la palabra in-
glesa meat [carne]. . . 
1) Si hubiera una conexi6n necesaria entre el nombre y. el sen-
tido, serfa de esperar que los mismos sonidos significaran siempre 
la misma cosa, y a la inversa, que Ia misma cosa fuese siempre de-
notada por los mismos sonidos. Sin embargo, el vocablo ingles meat 
1 Para Ia vasta bibliografia al ' respecto, v6anse mis Principles of Semantic$, 
pigs, 83 y sgs. ; cf. tambUn E. BuYssENs, "Le structuralisme et l'arbitraire du 
signe". Omagiu lui AI. Graur, pligs. 403-.16; J. ENGELS, "Het Probleem der moti-
vering", Levende Talen, CLXXXU (1955), pdgs. 521-39; GUIR.AUD, La semanti~. 
pligs. 17 y sgs.; VENDRYES, loc. cit. Cabe recordar que ya en 186lf el linglliata 
norteamericano W. D. Whitney habia declarado : "Conexi6n interna y cscnciltol 
entre la idea y Ia palabra ... no ha'y ninguna, en ninguna Iengua de la tierra," 
(li!SPERSEN, Language, :pag. 397, n. 1.) 
~ V6ase anteriormente, pligs. 16 y 20. 
I. Tlli!S TIPos DE MCJHVACI6N 93 
tiene varios hom6nimos con significados totalmente diferentes: el 
verbo to meet [encontrar], el adjetivo arcaico meet, "apto, id6neo", 
el nombre mete, "frontera", y el verbo to mete (out), "distribuir". 
Por otro lado,, meat [carne, vianda] tiene un cuasi-sin6nimo en Ia pa-
labra flesh [carne, de los animates vivos y frutas]: los dos terminos 
estan muy cercanos en cuanto al significado y con todo no tienen 
ni un solo sonido comun. 
2) Si el enlace entre el nombre y el sonido fuese necesario, ca-
t>ria esperar que ambos elementos permanecieran inalterados. Pero 
ambos han cambiado, independientemente uno de otro, desde los 
tiempos del anglosaj6n. La iorma de Ia palabra en el antiguo ingtes 
era lm~el, y originalmente significaba alimento en general, como 
todav£a sucede en sweetmeats [confituras, dulces] y en la frase meat 
rJnd drink 1 [comida y bebida]. 
3) ' Las diversas lenguas tienen palabras enteramente diferentes 
para el mismo objeto. Al vocablo ingles meat corresponde viand~ 
en frances, carne en italiano, kott en sueco, hus en hungaro, etc. 
Redprocamente, los mismos-o aproximadamente los mismos-
sonidos representan cosas diferentes en otras lenguas: el aleman 
miet-, "alquiler", el frances mite, "acaro del queso", y mythe~ "mito", 
etcetera. · 
Aunque muchas palabras son asi enteramente convencionales, 
otras son motivadas de varias maneras. La motivaci6n puede radicar 
o bien en los sonidos mismos, o bien en la estructura morfo16gica de 
la palabra, o bien en su fondo semantico. Cada una de estas posibili-
dades suscita problemas diferentes y han de ser consideradas por 
tanto s_eparadamente. 
l. Motivaci6n fonetica ( onomatopeya)2 
En un pasaje del que ya se han citado algunos versos, Pope ha 
definido claramente el principia de la motivaci6n por el sonido, y 
lo ha ilustrado con a.lg1;-u:ios ejemplos adecuados : 
'Tis not enough no harshness gives offence, 
The sound must be an echo to the sense. 
Soft is the strain when zephyr gently blows, 
And the smooth stream in smoother numbers fi()Ws; 
But when loud surges lash the sounding shore, 
The hoarse, rough verse should like the torrent roar: 
When Ajax strives some rock's vast weight to throw. 
1 Cf. BL<><>MFIELD, lAnguage, pags. 430 y sgs • 
.. Del griego onomatopoiia. "creaci6n de palabras" : onoma, -at~s. "a om-
tire" + poieo, .. hacer". Se han sugerido otros varios termines, 'tales como ''ecoil· 
mo" (Jespersen) y .. funci6n fonestetica" (Firth). 
CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS 
The line too labours, and the words move slow; 
Not so when swift Camilla ~ours the plain, 
Flies o'er the unbending corn, and skims along the main. 
Essay on Criticism, II vs. 364-73". 
Las aplicaciones de este principia en poesia son innumerable!&. 
Van desde la evocaci6n de escenas c6micas y grotescas, tales como 
la marcha de las ratas en Pied Piper, de Browning: 
And ·the muttering grew to a grumbling ; 
Alld the grumbling grew to a mighty rumbling; 
And out ef the houses the rats came tumbling ... • 
basta la siniestra descripci6n de alucinaciones que preludian el asalto 
de Ia locura, como en el famoso verso de Racine : 
Pour qui ront ces serpents qui sifflent sur vos tetes? 
Andromtique, acto V, escena S ''· 
que, en su orquestaci6n, nos recuerda algunos pasajes de Paradi~ 
Lost: 
The Serpent subtlest beast of all the field 
he hears 
On all sides, from innumerable tongues 
A dismal universal hiss, the sound 
Of public .I'Com. 
* Libro IV, v. 86. 
Libro X. vs. S()(i-9 4 • 
El artificio es tan viejo como la poesfa misma. En el libro prime-
ro de Ia Odisea (versos 56-57) hay un ejemplo sorprendente del efecto 
evocativo de las liquidas y de los sonidos emparentados: 
1 "No es bastante que ninguna disonancia nos ofenda; el sonido debe ser un ·. 
eco del sentido. Dulce es el acorde cuando el cefiro sopla blandamente, y la 
man sa corrientc fluye en una cadencia mas suave; pero cuando el oleaje turbu-
lento azota Ia sonora costa, el -verso aspero y ronco debiera asemejarse ai ru-
gido del torreiite: cuando Ayax se esfuerza en arrojar Ia enorme_ carga de una 
roca, el "verso tam bien se afana, y las palabras se mueven lentas; no as( cuando 
la ve]O?: Camila recorre Ia llanura, y vuela sobre las erguidas mieses, rozando 
las mas nltas." Cf. ORR, Words and Sounds in English and French, pag. 17_ 
~ "Y el murmullo crecfa hasta el susurro; y el susurro creci6 basta el albo· 
roto; y las ratas salfan de las casas dan do brincos." · 
• "<.Para quien son esas serpientes que silban sobre vuestras cabezas?'.' -~ 
~"La Serpiente. Ia bc:stia mlis sutil de: todo el campo." "Escucha por todas 
partes de innumerables lenguall un triste universal silbido, el sonido del publico 
~!-carnio." 
J, TRES nros DE MOTJVACJ6N 95 
Queda asi fijado el modelo para uno de los grandes temas de la 
poesfa occidental: 
Les souffles de Ia J:!Uit flottaient sur Galaala. 
Victor Huao, Booz endormi 1• 
Wild thyme and va/ley~Iilies whiter still 
Than Leda's love, and cresses from the rill. 
Keats, Endymion, libro I 2 • 
Mas discretamente, tales efectos tambien pueden surgir en la 
prosa ~tfstica. Tomemos por ejemplo la impresi6n de liquidez pro-
ducida por Ia .siguiente sentencia de la 'novela de Gide L'lmmoralis-
te: "L'air lui-marne semble un fluide lumineux ou tout baigne, ou 
tout plonge, ou tout nage" 4• Tales ejemplos, que son un gran desafio 
para el traductor, podrfan multiplicarse indefinidamente. 
~n el uso de la onomatopeya como artificio estilfstico, el efecto 
se basa no .. tanto en las palabras individuates como en una juiciosa 
combinaci6n y modulaci6n de los valores sonoros, que pueden ser 
reforzados por factores tales como Ia aliteraci6n, el ritmo, Ia asonan-
cia y la rima. E1 semantico se interesa mas inmediatamente por Ia 
calidad onomatopeyica de las pal a bras . particulares, aunque los dos 
problemas son a menudo inseparables, como se vera en seguida .. Des-
de el punto de vista semantico hade hacerse una distinci6n entre Ia 
onomatopeya primaria y la secundaria. Su forma primaria es 1a imi-
taci6n del sonido mediante el sonido. Aqu£ el sonido es verdadera-
mente un "eco del sentido": el referente mismo es una experienciaacustica que es, mas o menos, rigurosamente imitada por Ia estruc-
tura fonetica de Ia palabra. Terminos como buzz [zumbarJJ crack 
[crujir], growl [refunfuiiar], hum [susurrar], roar [rugir], squeak 
[chillar], squeal [~!_tar],. whizz [silbar], y otros muchos pertenecen 
a esta categor!a. ~n Ia onomatopeya secundaria los sonidos evocan, 
no una experiencia acustica, sino un movimient_g_;{quiver [temblar], 
slink [escabullirse].t- slouch [estar cabizbajo] squirm [retorcerse], 
wriggle [rebullir],{o alguna cualidad ffsica o moral, usualmente des-
favorable (gloom [lobreguez], grumpy [gruii.6n], mawkish [empalago-
so], slatternly [desaliiiado], slick [lagoter~ slimy [viscoso], slCJppy J 
1 "Y siempre con palabras blandas y halagUeiias lo seduce." 
• "El aliento de la noche flotaba sobre Galgala." 
• "El tornillo silvestre y ellirio de los valles, mas blanco todavfa que d amor 
de Leda, y el lepidio del riacbuelo." _ 
4 "El aire mismo P!lrece un · fluido luminoso donde todo se baiia; donde todo 
se sumerge, don de todo nada." 
'96 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS 
[zarrapastroso], sloth [perezoso], slovenly [desgalichado], sluggish 
!haragan], wry [torcido]). 
Se habra reparado en que algunos de estos terminos onomatope-
yioos tienen ciertos elementos en comun; en palabras de Bloomfield, 
hay un "sistema de morfemas formadores de raices iniciales y fina-
les, de significaci6n vaga", con los que esta asociada la "connotaci6n 
intensa y simb6lica" de tales terminos. Par mencionar solo un gru-
po inicial que todavfa no ha sido ejempiificado, los sonidos lsnl pue-
·den expresar, segun Bloomfield, tres tipos de experiencias: -.rruidos 
respiratorios" (sniff [sorber], snuff [resollar], sn'OTe [roncar], snort 
[bufar]), "s~paraci6n 0 movimiento rapido" (snip [tijeretear],, snap 
[estallar], snatch [arrebatar]), y "acci6n de arrastrarse" (sn:oke 
{culebrear], snail [deslizarse como un caracol], sneak [ratear]). Los 
,grupos finales tienen funciones similares: son, por ejemplo, sugestio-
nes de "Iuz. o ruido grande" como en blare [bramarJ, flare [brillarJ, 
glare [fulgurar], stare [deslumbrar] 1. 
_ Otro rasgo interesante de los modelos onomatopeyicos es que 
~ con frecuencia actuan mediante la alternancia de vocales. Sustituyen-
·do una vocal por otra, cabe expresar ruidos diferentes: snip [tijere-
tear]- snap [estallar], sniff [sorber]- snuff [resollar], flip [chas-
·quear]- flap [aletear]- flop [golpear]. ~Esto puede ocurrir incluso 
,en la onomatopeya secundaria, como en"' la pareja gleam [centelleo]-
:gloom [tinieblas], cuyo contraste se manifiesta netamente en este pa-
saje de Zangwill : "The glo~m of night, relieved only by the gleam 
from the street-lamp" [las tinieblas de la noche, solo mitigadas por 
el centelleo del farol] 2 • Ejemplos similares se encuentran en otras 
lenguas: en frances, craquer "crujir- croquer "rechinar", siffler 
"silbar"- souffler "soplar"; en ht1ngaro, dcmg "zumbar" -dong 
"resonar". Es interesante saber que el mismo rasgo tam bien ha sido 
observado en algunos idiomas africanos 3• AmUogamente a esta ten-
dencia,,. se reduplican palabras y frases tales como riff-raff [gentuza 3 ], 
wishy-washy [debil], tit for tat [taz a taz]; en frances, cahincaha 
[asi, as!], clopin-clopant [cojeando], et patati et patata [que patatfn-
patatan]. La "antifonia vocalica", como ha sido denominada 4, des-
empeiia un papel importante en las formas puramente imitativas e· 
interjeccionales que estcin en los confines del lenguaje organizado : 
,tick-tock [ticta.c], click-clack [clic,- clac], pit-a-pat [pit, pat], ding· 
1 BLOOMFIELD, Language, p:!.g. 245. Sobre modelos onomatopeyicos, veanse, 
·v. g;r., F IRTH, op. cit., caps. 4 y 15; H. MARcHAND, "Motivation by Linguistic 
Form", Studia Neophilologica, XXIX (1957), pllgs. 54-66; ORR, op . .cit., cap. 3; 
RICHARDS, op. cit., cap. 3; G. V. SMITHERS, "Some English ldeophones", Archi-
.vum LinguiJticum, VI (1954), pligs. 73-111. 
2 JESPERSEN, Language, plig. 401. 
~ SMmmRs, loc. cit .. ·pligs. 83 y sgs. 
~ ORR, op. cit., pags. 19 y sgs., en d onde se hallanin muchos ejemplos exce-
•lentes. 
I. TRES TIPOS DE MOTlVACl6N 97 
dong [din, dan]; en frances, pif, paf! [zis, zas]. Tales alternancias 
vocalicas recuerdan sorprendentemente a las llamadas formas con 
"ablaut", o apofonia, de los verbos (sing~sang-sung [cantar-cantaba-
cantado]), y a las parejas pronominales o adverbiales que expresan 
proximidad contra alejamiento: these-those [estos- esos]; en fran-
ces, camme ci camme ra "ni fu, ni fa"; en hungaro, ez· "este" -- az 
"ese", itt "aqui" -ott "alli"' igy "de esta inanera" - ugy "de esa 
.rv.anera". Conviene reparar en que muchas formas onomatopeyicas 
se basan no · en alteraciones de vocales, sino de consonantes inicia-
les: higgledy-piggledy [a trochemoche], helter-skelter [al tunttin], 
namby-pamby [pamplina], roly-poly [rechoncho], etc. 
Apenas hay ningun aspecto de la semantica que haya despertado 
tanto interes como la onomatopeya. La voluminosa Iiteratura al res-
pecto se extiende desde las caprichosas fantasfas sobre el color de los 
sonidos del habla hasta los experimentos realizados bajo las condi-
ciones 'del laboratorio 1• Las implicaciones· estilisticas 2, as{ como las 
puramente lingtifsticas del fen6meno, han recibido igual atenci6n a, y 
los valores vinculados 'a sonidos particulares--especialmente a la 
vocal [i)-han sido plenamente explorados 4• Seria imposible exami-. . ' ' 
t H. WISSEMANN, 'Untersuchungen zur Onomatopoiie l: Die sprachpsychologi-
schen Versuche. Heidelberg, 1954. 
2 V6anse especialmente M. CRESSOl', Le Jtyle et ses techniques, Parl$, 1947, 
parte I, cap. 1; J. MAROUZEAU, Precis de styliJtique fran,aise, 3." ed., Pads, 1950, 
cap. I; TRUBETZKOY, op. cit., pags. ]6-29. Cf. tambien D. I. MASSON, "Some 
Problems in Literary Phonaesthetics", Literature and Science, Oxford, 1955, 
pags. 61-4, e I. F6NAGY, A koltoi nyelv hangtanabO/ ("Sobre Ia fonetica del len-
guaje de la poesfa"), Budapest, 1959. 
3 Una buena perspectiva .bibliografica del campo entero se encontrara en 
M. CHASTAJNO, "Le symbolisme des voyelles. Significations des i", Journal de 
Psychologie, LV (1958). pags. 403-23, 461-81. Ademas de las obras mencionadas 
ya, cabe sefialar las siguientes: M. GRAMMONT, Traite de phom!tique, 3.a ed., Pa-
rfs, 1946, parte III; J. M. 'KoRINEK, "Laut und Wortbedeutung", Travaux du 
Cerc/e Linguistique de Prague, VUI (1939), pags. 58-65; R. LEHMANN, Le seman-
tisme des mots expressifs en Suisse ronuznde, Romanica Helvetica, XXXIV, Ber-
na, 1949; W. ScHNEIDER, "Ueber die Lautbedeutsamkeit", Zeitschrift fiir deursche 
Philologie, LXlll (1938), pags. 138-79; A. SIEBERER, "Prirnlire oder sekundare Laut-
bedeutsarnkeit?", Oesterreichische Akademie der Wissenschaften, Philosophisch-
Historische Klasse, A11zeiger, LXXXIV (1947), pags. 35-52; M. WANDRUSZKA, "Aus-
druckswerte der Sprachlaute", Germanisch-Romanische Monatsschrift, XXXV 
(1954), p;!gs. 231-40. Cf. asimismo JESPERSEN, Language, cap. 20; KRONASSER, 
op. cit., cap. 19; K. KNAUBR, "Grenzen der Wissenschaft vom Wort", Akademie 
der Wissenschaften und der Literatur, Abhandlungen der Geistes- und Sozial-
wissenschaften, K.lasse 13. Maguncia, 1950. 
4 CHASTAlNG. Joe. cit.: 0. JESPERSEN, "Symbolic Value of the Vowel i", Lin-
guistica. Copenhague-Londres, 1933, pags. 283-303; M . . WANDRUSZKA. "Der 
Streit urn d ie Deutung der Sprachlaute". Festgabe E. Gamillscheg, Tubinga, 1952, 
pags. 214-27. Cf. sobre un sonido diferente W. HAVERS, "Zur Entstebung eines 
sogenanntzn sakralen u-Elementes in den indogermanischen Sprachen", Oester-
reichische Akademie der Wissenschaften, Philosophisch-Historische Klasse, An-
zeiger, Lxxxrv {1947), pags. 139-65. 
ULLMNN,\.- 7 
100 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENrES Y OPACAS 
reemplazada, en consecuencia, por rivales mas expresivas tales como 
la francesa petit, Ia italiana piccolo, la rumana m:ic, etc. Esto parece 
bastante plausible, pero la vitalidad no disminuida del vocablo ingles 
small, que debe haber sufridolas mismas trabas y que, no obstante, 
ha resistido la presion de su sin6nimo mas expresivo, little, es una 
advertencia de que no se debiera conceder demasiada importancia a 
tales factores. 
3) lncluso all! donde los sonidos parecen mas naturalmente 
adaptados para expresar el significado, la onomatopeya solo entrara 
en juego cuando el contexto le sea favorable. El "contexto" ha de 
tomarse aqu£ en el sentido mas am plio definido en el capitulo 2: 
abarca tanto el engarce verbal como el contexto d~ situaci6n. El pri-
mero puede influir sobre la onomatopeya de dos ·modos. Cualquiera 
que sea la fuerza expresiva que pueda haber latente en . una palabra, 
solo cobrara vida si se ajusta al efecto general de la locuci6JI.,. El ver-
bo ring en el sentido acustico es, como ya se indic6, onomatopeyico 
en si mismo, pero esto es meramente una cualidad potencial que 
aguarda, una oportunidad para manifestarse. El verbo no tendra. va· 
lor expresivo alguno en una sentencia ordinaria como "Please ring 
the back-door bell" [Haga el favor de tocar la campana de la puer· 
ta traserai:Jpero esta cargado de tonalidades onomatopeyicas en Ia 
canci6n de Ariel: "Sea-nymphs hourly ring his knell" [las oridinas, 
cada hora, hacen doblar las campanas] (The Tempest, acto I, esce-
tta 2). 
El con texto puede tambien reforzar Ia calidad expresiva de una 
palabra acomodandola a un modelo adecuado de sonidos. Asf, el va-
lor onomatopeyico de la palabra silver [plata], que se mantiene ocul-
to en muchos contextos neutrales, se patentiza de manera sorpren· 
dente gracias a Ia estructura fonetica del siguiente pasaje: 
And the enchanted moonlight seemed transfQrmed 
Into the silvery tinkling of an old 
And gentle music~box ... 
Edith Sitwell, Colonel Fantock 1• 
Los efectos onomatopeyicos dependeran asimismo de la situa-
ci6n en que se pronuncie una palabra o una sentencia. Nada podda 
ser mas simple . y mas banal que la pregunta francesa. "Qui te I' a 
dit7", "LQuien te lo ha dicho?". Y, sin embargo, estas palabras estan 
henchidas de significaci6n tragica, poderosamente auxiliada por la 
onomatopeya, en la . Andromaque, de Racine, en donde Hermione, 
cegada por los celos, ordena a Orestes que asesine a Pyrrhus y, cuan-
1 ''Y Ia encantada luz de Ia luna parecfa transformada en el tintint-o arg~n­
tino de una vieja y dulce caja de musica." 
I. TRES TJPOS DE MOTJVACJQN '101 
do aquel viene a decirle que as£ lo ha hecho, se vuelve hacia el como 
una furia, gritando histericamente: "Qui te I' a dit?" (acto V, esce-
na 3). 
De una manera mas ge~eral, ciertas situaciones y ambientes son 
propicios para Ia onomatoJ>eya, . mientras que otros son practicamen-
te impermeables a ella. ~Fltrecera en el habla emocional y ret6rica, 
·cuyo efecto general contribuye a reforzar. Estara tambien a sus an-
chas en las formas de lenguaje espontaneas, expresivas · y no sofis-
ticadas, tales como Ia charla de los niiios, el habla familiar y popu-
lar, y los dialectos y german!as. El poeta y el escritor de prosa ar-
tistica explotaran hasta el maximo estos recursos. ·Por otro lado, las 
variedades de estilo mas restringidas, neutras y positivas utilizadas 
por los cientificos, diplomaticos, funcionarios publicos, comerciantes, 
etcetera, tendran poco o ning\in espacio para Ia onomatopeya; en esP!s 
formas no emocionales d~_ locuci6n la expresividad estar(a fuera de 
Iugar y rara vez harci acto de presen,cia 1• 
4) Hace mas de medio siglo, Maurice Grammont enunci6 un im- · 
portante principia concerniente a la onomatopeya: "Un mot n'est 
une onomatopee qu'a condition d'etre senti comme tel" 2• Esto intro-
duce un elemento subjetivo en el estudio de la motivaci6n fone-
tica. Aunque habria un grado razonable de conformidad sabre los 
tipos mas obvios de onomatopeya, tales como las interjecciones imi-
tativas, los casos mas sutiles y mas interesantes. seran a menudo una 
cuesti6n de opini6n personal; su evaluaci6n dependera de Ia sensi-
bilidad del que habla, de su imaginaci6n, su fonda cultural y otros 
imponderables. Serfa posible idear algun metodo estad!stico, sabre 
las Jineas de los experimentos discutidos en el Ultimo capitulo, para 
establecer una especie de reacci6n media a palabras espec!ficas, pero 
todav!a habda que contar con la influencia del contexto, y cabe pre-
guntar si la red estadfstica ser£a lo bastante fina como para apresar 
estos delicados y elusivos fen6menos. Entre tanto, hay muchos ejem-
plos de escritores creadores que descubren tonos onomatopeyicos don-
de el hombre ordinaria encontrar!a poca o ninguna motivaci6n. En Ia 
Ode to a Nightingale, Keats especula sobre Ia calidad sugestiva de Ia 
M!abra forlorn· [desamparado]: 
Ch.arm's magic casements, opening on the foam 
Of perilous seaa, in faery lands forlorn. 
Forlorn/ ·the very word is like a beD 
To toll me back from thee to my sole self. • 
1 V6ase especialmente KoRINEK, Joe. cit. 
• 
2 
.. Una palabra no es una onomatopeya mlis que a condici6n de ser seotida 
como tal." (••onornatop~es et mots exp~;essifs", R,evue des Langues RomaMI, 
xLrv (1901), pags. ·97-158: pag. 125.) 
• .. El que hecbiz6 las magicas. ventanas, abiertas a Ia espuma de mares pcli-
102 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS 
EI interes de los romanticos franceses por la onomatopeya (vease 
anteriormente pag. 91) produjo algunas raras nociones sobre la ma-
teria. Balzac descubri6 una "rectitud fantastica" y una "casta des-
nudez" en el adjetivo vrai, "verdadero" (Louis Lambert, pag. 4), mien-
tras que Nodier, la principal autoridad en la onomatopeya, qued6. 
admirado ae·-Ia expresividad de la palabra catacombe: "ll est impos-
sible de trouver une suite de sons plus pitfciresques, pour rendre le 
retentissement du cercueil, roulant de degres en degres sur les angles 
ai&!!§ des pierres, et s'arretant tout a coup au milieu des tomb~" 1• 
·-1' Las palabras extranjeras son particularmente id6neas para dar 
origen a fantasias onomatopeyicas que pueden sorprender al nativo 
como bastante extraiias. La palabra inglesa Angels, usada como nom-
bre de Iugar, le recuerda a Verlaine la calma y la frescura de un cis-
ne,!t en tanto que Vigny se entusiasma con Ia frase far ever,_para 
'siempre, que le parece incluso mas melancolica que la francesa pour 
toujours, con sonidos tan vagos como la voz de los espiritUs en las 
nubes 3 • 
No hace falta decir que los nombres propios ocupan una buena 
parte en estas especulaciones. Como hemos visto, el elemento so-
nora en los nombres propios tiende a forzar nuestra atenci6n con 
particular intensidad (vease anteriormente pag. 85), y nos obliga a en-
carecer sus posibilidades onomatopeyicas: desembarazada de cual-
quier significado, la fantasia del escritor tendra el campo libre. Al-
gunas de las asociaciones parecen perfectamente arbitrarias, aunque 
pueden muy bien tener un fonda personal, como cuando el poeta 
aleman Christian Morgenstern observa secretarriente que todas las 
gaviotas tienen el aspecto de que su nombre fuese Emma 4• En otras 
ocasiones, una asonancia casual parece haber suscitado el proceso de 
leer significados rec6nditos en un nombre. 'Jules Remains, por ejem-
plo, discutiendo los ruidos de la calle Reaumur ("la rumeur de Ia 
rue Reaumur"), dice que el nombre mismo suena como un canto de 
ruedas y de paredes, como una trepidaci6n de inmuebles, como la 
vibraci6n del hormig6n bajo el asfalto, ~omo el zumbido de los tre-
nes subterraneos 5• Es una conjetura cierta que la imaginaci6n del 
grosos, desamparado en Ia tierra de las hadas. i Desamparado ! , Ia palabra misma 
es como una campana cuyo tafiido me trajera de ti bacia mf propio." 
1 "Es irnposible encontrar una serie de sonidos mas pintorescos para traducir 
el estruendo del ataud, rodando de peldaii.o en peldaii.o sobre los angulos agudos 
de las piedras1 y deteniend05e de golpe en medio de las tum bas." (Citado por 
NYRoP, Semantique, pag. 7.) · 
""Angels! b nom "revu", calme et fra.i s comme un cygne." (There.) 
• Correspondance, ed. por Sakellarides, pag. 139. 
•Sabre este pasaje citado con frecuencia, vease recientemente el comentario 
de P. TRosT en Omagiu lui Jorgu Jordan, Bucarest, 1958, ptg. 869, n. 1. . 
• "La rumeur de Ia rue Reaumur. Son nom m~me qui ressemble ~ un chant 
de roues et de murailles, a une trepidation d'immeubles·, ~ Ia vibration du beton 
I. TlU!S TIPOS DE MOTlV ACI6N 103 
autor fue puesta en movimiento par la similitud fonetica entre las 
palabras rumeur y Reaumur, que se encontraban una at lado de 
otra al comienzo del pasaje. 
fEn otros casos, los valores onomatopeyicos atribuidos a un nom-
bre propio son dictados por asociaciones externas. Alphonse Dau-
det, por ejemplo, sentia que Bethlehem era un nombre "legendario 
y dulce, calido como la paja del establo milagroso:: r1 . Proust des-
arroll6 una verdadera mystique en torno a las potencias latentes de 
los nombres propios. Por una especie de autosugesti6n descubrla en 
el sonido y en Ia configuraci6n de un nombre algunas de las cosas que 
sabfa sobre su portador; Coutances, por ejemplo, se le apareda como 
una "catedral normanda, qu~ su diptongo [sic] final, graso y ama-
rillento, corona con una torre de manteca"-una referenda eviden-
te al comercio de manteca por el que Ia ciudad es renombrada 2 • 
La expresividad de ciertas combinaciones de sonidos puede in-
fluir sobre un escritor en la elecci6n de los nombres para sus perso-
najes. Boileau ya previno a los poetas : 
D'un seul nom quelquefois le son dur ou bizarre 
Rend un poeme entier ou burles~ue ou barbare. 
L'Art pt>itique, canto Ill"· 
Muchos efectos · c6micos o grotescos se han obtenido de Ia forma 
ridkula de los nombres ficticios, tales como el Profesor Teufels-
drockh de Sartor Resartus, el Bar6n Thunder-ten-tronckh del Can-
dide, de Voltaire, y los extraiios nombres que aparecen en Gulliver's 
Travels . . 
. Esta busqueda de ·Ia motivaci6n se ha extendido inclusive a Ia 
palabra escrita. Algunos escritores declaran sentir una analogfa entre 
el significado de ciertas palabras y su figura visual. El poeta Leconte 
de Lisle dijo una vez que si el vocablo para designar al "pavo", 
paon . (pronunciado pa), llegara a escribirse sin Ia o, ya no se verf~ 
al ave desplegando su yola 4• Yendo todavfa mas lejos, Paul Claudel 
percibe en las dos t del sustantivo frances toit "tejado" las dos 
aous l'asphalte, au bourdonnement des convois souterrains ... " (Les 'anwurs en· 
fantines, Parfs, Flammarion, pag. 302.) 
1 "Legendaire et doux, chaud comme Ia paille de l'etable miraculeuse!• (Le 
Nabab. citado segtln NY~OP, Semantique, pag. 5.) 
~ "Coutances, cathedrale normande, que sa diphtongue finale, arasse et jaunis. 
sante, couronne par un tour de beurre." (Ducote de cher. Swann, ed. 1954, vol. II, 
plig. 222.) Sobre Ia teorfa de los nombres propios de Proust, vease J. VENDR"'IIJ!S, 
"Marcel Proust et les noms propres", Choix d'etudes linguistiques et celtiques, 
Parfs, 1953, pags. 80·8. Cf. tambien mi Style in t.he French Novel, cap. S. 
• "El $Onido duro o estrafalario de un solo nombre hace a veces a un poema 
entero burlesco o blirbaro." 
' Ou, op. cit., plig. 27. 
104 CAP. 4: PALABRAS TRANSPAIU!N"IES Y OPACAS 
vertientes de una casa, y descubre la caldera y las ruedas en la pa-
labra locomative "locomotora" 1• Estas extravagancias parecen que-
rer remontarse a una forma mas antigua de escritura en que los 
sfmbolos visuales eran directamente representatives de las casas que 
significaban y todavfa no hab!an quedado subordinados a Ia palabra 
hablada (vease anteriormente pag. 21). · 
2. Mativacion morfol6gica y semcintica 
Otra gran categorfa de palabras esta motivada por su estruc-
tura morfol6gica. Una palabra como preacher [predicador] es trans-
parente porque puede ser analizada en morfemas componentes que 
tienen por sf mismos algun significado : el verbo preach [predicar] 
y el sufijo -er, que forma nombres agentes a partir de los verbos 
(speak-er [hablador]J.read-er [lector], sing-er [cantor], think-er [pen-
sador], etc.). Un extranje;ro que oye la palabra preacher por primera 
vez, la comprendera si esta familiarizado con el verbo y el sufijo. 
Ocasionalmente puede desorientarse por una falsa analog!a: un po-
ser [problema] no es una persona que posa (poses), ni una supper 
[cena] es una persona que cena (sups). En Ia mayorfa de los casos, 
sin embargo, funcionara el sistema. 
Las palabras compuestas son motivadas de la misil1a manera. 
Cualquiera que conozca sus componentes comprendera formaciones 
como penholder [portaplunias] o penknife [cortaplumas] ; con un 
poco de imaginaci6n tambien sera capaz de adivinar el significado 
de pen-friend [aficiQnado a escribir], ~. J?€nman [pendolista], o pen-
name [seud6nimo]. /En muchos caso54'a conexi6n entre los dos ele-
mentos puede ser remota u oscura, como por ejemplo en butterfly 
[mariposa; literalmente, manteca-mosca], kingfisher [alci6n; lit., rey-
pescador] o lady-bird [cochinilla; lit., dama-pajaro], pero no es me-
nos obvio que tales palabras estan morfol6gicamente motivacias. 
Un tercero y Ultimo tipo de motivaci6n se basa en factores se-
mdnticos. Cuando hablamos del bonnet [bonete] o Ia hood [caperuza: 
. capota] de un coche, de una coat [casaca: capa] de pintura, 01 de· 
patatas cocidas con jacket [chaqueta: cascara], estas expresiones 
son motivadas por Ia semejanza entre las prendas de vestir y los 
objetos referidos. Del mismo modo, cuando decimos the cloth [ el 
pafio: la sotana] en Iugar del clero, o "town and gownd'' [la ciudad 
y Ia toga] en vez de "la ciudad y la Universidad", hay motivaci6n se-
mantica debido al hecho de que las vestiduras en cuesti6n estan es-
1rechamente asociadas con las personas a las que designan. 'Ambos 
tipos de expresi6n son figurativos : el primero es metaf6rico, basado 
'BALLY, Linguistique glnerale et linguistique frunfaise, p!lg. 133, n. 1. 
J. TilES TIPOS DE MOTIVACJON lOS 
en alguna s~mejanza entre los dos elementos; el segundo es me-
tonimico, fundado en alguna conexi6n externa. 
Los tres tipos de motivaci6n dan cuenta de · una ' proporci6n muy 
considerable . del vocabulario: abarcan todos los terminos onomato-
peyicos, los derivados, los compuestos y las expresiones figuradas del 
lenguaje. Solo aquellas palabras que no son motivadas de ninguna 
de estas maneras pueden calificarse de convencionales. 
Aunque hay algunas diferencias importantes entre Ia motivaci6n 
morfol6gica y la semantica, poseen ciertos rasgos en comun que las 
distinguen de la onomatopeya : · 
I) En muchos casos, una palabra es motivada tanto morfo-
16gica como semanticamente. El nombre de la planta Hamada blue-
bell [campanilla; literalmente "campana azul"], por ejemplo, tiene 
tal motivaci6n mixta: es un compuesto transparente y al mismo 
tiempo una metatora basada en Ia forma acampanada ·de la flor. 
Analogamente, el nombre del pajaro redbreast [petirrojo, pechi~ 
colorado] esta motivado por su estructura morfol6gica y tambien 
por la metonimia que lo fundamenta: es denominado asi por su pe-
. cho rojo, Ia parte da su nombre al todo 1• 
2) Estos dos tipos de motivaci6n tienen tambien en comun el 
que ambos son "relatives": nos permiten analizar las palabras en 
sus elementos, pero no pueden explicar estos mismos elementos. 
Por tomar algunos de los ejemplos recien citados: preacher es mo-
tivado, pero preach no lo es; penknife es transparent e, pero pen 
y knife son opacos; el bonnet de un coche es llamado asi porque se 
asemeja a un cubrecabezas, pero bonnet es un nombre convencional. 
Siempre se llega a un punto en que los amilisis morfol6gico y se-
mantico tienen que detenerse : mas alia esta 0 bien ]a onomato .. 
peya o bien el puro convencionalismo. En este sentido, la onomato-
peya es la linica forma de motivaci6n que cabe describir como "ab-
soluta~~J.El prihcipio de Ia motivaci6n relativa fue formulado por 
primera vez por Saussure 2, pero lo limit6 a los compuestos y deri· 
vados, siendo as{ que .el lenguaje figurado opera patentemente de 
la misma manera. 
. A veces hay diversas capas de motivaci6n,que pueden identi-
ficarse por un proceso de "r~c;!l!cc~6n ~ell_lantica". La palabra coxccnnb 
puede servir como una ilustraci6n de este 'proceso 3. Cuando se 
1 Esta es Ia figura conocida como "sinecdoque" o "la parte por cl todo". La 
relaci6n entre estas varias figuras se discutira en el cap. 8. 
sOp. cit., pligs. 180 y sgs.; cf. BAILY, Linguistique generate et linguistiq~ 
fran~aise, pags. 127 y sgs; ENGELS, /QC. cit.,; I. ZAWADOWSKI, "The So-called Rela· 
tive ~otivation in .Language", Omagiu lui Jorgu Jordan, pags. 927-37; Cd., CoM-
truc~IOns grammat1cales et formes periphrastiques, Cracovia, etc., .1959, cap. 6, 
secct6n 1. 
I Para los ejemplos que siguen, veanse el NED y e) Shorter OED. 
106 CAP. 4: PALABRAS ntANSPARBNmS Y OPACAS 
aplica a los seres humanos, esta palabra signific6 originalmente un 
· "simpl6n" y Iuego una "persona fatua, vana, presuntuosa, un pisa- ·'\ 
verde". Las dos citas siguientes muestran Ia diferencia entre los dos ~ 
significados : 
0 murderous coxcomb! What should such a fool 
Do with so good a wife? 
Othello, acto V, escena. 2 '. 
Some are bewildered in the maze of schools, 
And some made coxcombs nature meant but fools. 
Pope, Essay on Criticism, vs. 26-7 2 • 
Ambos usos estan motivados semanticamente: son metaforas 
derivadas de Ia palabra cockscomb [cresta de gallo] en el sentitlo 
literal. Entre los significados propio y .figurative hubo en otro tiem-
po un eslab6n intermedio que despues desapareci6: el uso del ter-
mino coxcomb para denotar, mediante una metafora pintoresca, el 
capirote rojo de un buf6n: 
KAnmRlNA: What is your crest- a coxcomb? 
PBTRUCHro: A combless cock, so Kate will be my hen. 
The Taming of the Shrew, acto 11, escena 1 3 • 
Pero la motivaci6n no se detiene en esta et~pa: el uso de la 
palabra comb [peine] para -describir Ia cresta del gallo, es a su vez 
una metatora basada en la semejanza de los dos objetos. Es sola-·. 
mente en este pun to cuando el amilisis alcanza sus limites: nos 
quedamos con dos elementos simples e inanalizables, cock y comb, 
que deben ser o convencionales u onomatopeyicos. De los dos, 
comb es enteramente opaco, mientras que cock quiza quepa consi-
derarlo como vagamente imitative 4• . 
3) (Como Ia onomatopeya, bien que en un grado mucho menor, 
la motivaci6n morfol6gica y semantica irnplica un elemento subjeti-
vo. Para que una palabra sea motivada ' as£, debe sentirse como un ' · 
compuesto, un derivado o una expresi6n figurada. 1 De nuevo serfa 
posible inventar un metoda estadfstico con el ~ de ·determinar.; 
1 "1 Oh imbecil asesino! (.Que habfa de hacer un mastuerzo semejante con 
una esposa tan buena?" SHAKESPEARE, Obras completas, 10.a ed., Madrid, Agui-
lar. 1951, plig. 1526. 
~ "Unos se descarrfan en el laberinto de las escuelas, y otrcs se hacen pisa-
verdes, aunque Ia Naturaleza solo intent6 necios." 
a "CATALINA: l,Cual es vuestra cimera? l,Una cresta?-PE1RUCHIO: Un galla 
~in cresta, si Cata fuera mi gallina." SHAKESPEARE, Obras completas, to.a .ed., 
Madrid, Aguilar, 1951, pag. 1017. 
• Cf. Bloch-Wartburg, s. v. coq. y Lewis and Short, s. v. coco. 
n. CAMBIOS EN LA MOTIVACt6N 107 
en casas marginates, basta que punta la gente percibe, o puede per-
cibir la motivaci6n de tales palabras. Los factores principales que 
pueden in.fluir en semejante percepci6n quedaran mas claros cuando 
hayamos considerado los modos como puede cambiar la motiva-
ci6n. 
ll CAMBIOS EN LA MOTIV ACI6N 
Dos tendencias opuestas operan durante todo el tiempo en el 
desenvolvimiento de la lengua: muchas palabras pierden su moti-
Taci6n, mientras que otras, que eran o se hab{an vuelto opacas, se 
hacen transparentes en el transcurso de su historia. 
1. Perdida de la motivaci6n 
1) Perdida de la motivaci6n fonetica 1.-El factor capital que 
tiende a oscurecer la motivaci6n de las palabras es el cambio de 
sonidos. Aunque las "!eyes de los sonidos" no obran con "ciega 
necesidad", como crefa la escuela neogramatica a fines del si~ 
pasado, afectan a las palabras en una medida bastante amplia (le 
uniformidad, sin consideraci6n al perjuicio que puedan causar a su 
motivaci6n. Ademas, las palabras estan expuestas a toda clase de 
accidentes foneticos-asimilaci6n, disimilaci6n y similares-que 
pueden tambien anular sus efectos onomatopeyicos. Sin entrar en 
detalles, sera suficiente citar unas cuantas palabras que han per-
dido su motivaci6n de esta manera: · 
Latin mugire > frances mugir, "mugir". Debido al cambio de Ia 
liil latina a la lyl francesa, la palabra francesa, que es una 
formaci6n tardia modelada sobre Ia latina, es menos expre-
siva que su replica latina. 
Latin vulgar pipio, pipionem · > frances pigeon (de donde el 
ingles pigeon "pich6n"). El termino del latin vulgar, formado 
del verbo onomatopeyico pi pire, "piar", era una imitaci6n 
del- chirrido de las crfas de _este ave, y Ia palabra significaba 
originariamente "palomino, pichoncillo" tanto en frances como 
en ingles (vease Bloch-Wartburg y el Shorter OED). Posterior-
mente, todo rastro de motivaci6n fue eliminado por el cam-
'bio de sonid,os, y esto facilit6 sin duda el que Ia palabra ad-
quiriese su significado presente; la forma del latin vulgar, 
1 V6ase especialmente J, MAROUZBAU, "L'usure des onomatopees", Le Fr~s 
Moderne, 111 {1935), pags. 289-92; la mayorfa de. los ejemplos que siguen estan 
romados de este articulo. Cf. tambien ORR, op. cit., pags. 17 y sgs. 
108 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENil!S Y OPACAS 
con sus vocales altamente entonadas, no se habrfa ajustado 
muy bien al arrullo de las palomas. 
Latin cicada> frances cigale, "cigarra". 
Latin ciconia >frances cigogne, "cigiieiia". 
Latin cycnus >frances cygne, "cisne". 
Estas tres palabras tienen cierta fuerza onomatopeyica en latin, 
a causa de la reduplicaci6n del sonido lkl (Marouzeau, loc. cit., pi-
gina 291); en su paso del latin al frances, sin ~bargo, perdi~ron 
todo su valor imitative 1• 
Hasta que punto puede una palabra variar de forma y de signi-
ficado a partir de sus orfgenes onomatopeyicos, se ve en los des-
cendientes modernos del vocablo griego ~dp ~ct poi:;., en latin barbarus. 
Este empez6 como una imitaci6n de los ruidos extravagantes produ· 
cidos en un idioma extranjero incomprensible, pero nada del signi-
ficado y motivaci6n originates queda en el ingles brave, el franc&~ 
brave, el aleman brav, etc., que derivan con toda probabilidad de Ia 
palabra latina 2• Por otro !ado, las formas cultas tomadas directa-
mente del latin, tales como las inglesas barbarcms y barbaric 3 , o la 
francesa barbare, han retenido algo de Ia fuerza expresiva de su as-
cendencia; el efecto no esta muy lejos del original en la "barbarous 
dissonance'' de Milton (*Paradise Lost, libro VII, v. 32) o en elver-
so de Walt Whitman: "I sound my barbaric yawp over the roofs of 
the world" (* Song of Myself). 
La destrucci6n de Ia onomatopeya por el cambio de ·sonidos no 
siempre se acepta pasivamente. Hay tres maneras en particular se-
gun las cuales puede evitarse o repararse el daiio: 
a) Sonidos que normalmente babrfan cambiado o desaparecido, 
a veces son conservados o modificados para salvaguardar los valores 
expresivos. El frances charivari, "cencerrada, algazara, barahunda", 
que procede de una palabra griega que significa "dolor de cabeza", 
habda perdido su primera i si se hubiera desarrollado normalmente, 
pero esto habrfa debilitado el efecto oriomatopeyico de la palabra, 
de suerte que la vocal ha sido mantenida (Bloch-Wartburg). El verbo 
Iatino tinnitare habria dado • tenter en frances; en Iugar de ello, te-' · 
nemos la forma modificada tinter, "taiier, reti:iiir", que esta mucho 
mejor adaptada a1 significado de la palabra (ibid.). 
b) Una forma cuya motivaci6n ha sido debilitada par el cambio 
de sonidos puede ser ree:rp.plazada par una nueva formaci6n mas 
1 Cigale y cigogne no descienden directamente del latln, sino que fueron to-
madas del provenzal. (Bloch-Wartburg.) 
2 MAROUZE.AU, Le Franfais Moderne, m, pag. 291 ; WANDRVSZKA, Germanisch-Romanische Monat.rschrift, xxxv, pag. 239; fd., Der Geist der fram:.osischtm 
Spr111Che, p,ags. 51 y sgs. 
• A traves del tcrmino barbariqlfe del frances antiguo (NED). 
IT. CAMBIOS EN LA MOTIVACION 109 
expresiva. Asi, el Iatino cucillus habia dado, por un desarrollo un 
tanto irregular, el vocablo cocu en el frances antiguo. Se sinti6 que 
este era inexpresivo y fue suplantado por el puramente imitativo 
coucou; aquel ha sobrevivido, sin embargo, en el frances cocu y en el 
ingles cuckold [cuclillo: cornudo] como una metafora burdamente 
jocosa basada en los notorios Mbitos del pajaro (ibid. , y Marouzeau). 
c) Puede suceder incluso que un cambio fonetico modifique el 
eiecto onomatopeyico de una palabra sin anularlo completamente, 
y que el significado se altere para conformarlo al nuevo modelo de 
sonidos. Cuando el termino Iatino murmur, que era admirablemente 
expresivo del bramido, el rugido y ruidos amUogos, fue adoptado por 
el frances, las lui se cambiaron en lyl y la palabra lleg6 a denotar 
sonidos mas suaves y ligeros. El ingles murmur {murmullo], que pro-
viene del frances, tiene asimismo un esquema vocalico y un valor 
onomatopeyico diferentes. Un ejemplo de poesia en cada lengua ayu-
dara a poner de relieve el contraste: 
mag no misceri murmure· caelum. 
Eneida, libro IV, v. 160 '· 
Ou l'onde qui murmure en caressant ces rives. 
Lamartine, Chant d' amour'. 
T~ surgy murmurs of the lonely sea. 
Keats, Endymion, libro I". 
Un caso interesante es el de la palabra • retinnitire del latin vul-
gar, que pertenece a la misma familia que el verbo tinnitare, en fran-
ces tinter. Como acabamos de ver, este ultimo conserv6 su motiva-
ci6n modificando el sonido vocalico crucial. En • retinnitire, las leyes 
foneticas pudieron seguir su curso, dando retentir en el frances mo-
derno, pero el significado. se ha alterado levemente para ajustarse a 
Ia forma: de la idea de ."taiier" o "tintinear'' ha pasado a la de "re-
sonar" (Marouzeau) . 
. 2) Perdida de la motivaci6n morfol6gi.ca y sem.antica. -.-La per-
dida de la transparencia morfol6gica puede ocurrir de tres modos 
principales : . 
a) liEas cambios foneticos pueden desempefiar una vez mas un 
papel ~ecisivo en la destrucci6n de la motivaci6n. Las partes de 
que esta constituido un compuesto pueden enlazarse hasta tal punto 
que aquel se. convierta en una unidad opaca e inanalizable. La pala-
'"Un sonido confuse y returnbante \!!e origin6 en el cielo." 
" "0 la oqda que susurra al acariciar estas riberas." 
s "Los murmullos agitados del mar solitario." 
110 CAP. 4: PALABRAS TRANSP.AJlENIES Y OPACAS 
bra ingl.esa lord [senor], por ejemplo, procede del ingles antiguo 
hliiford, . anteriormente hliifweard, un compuesto perfectamente trans· 
parente de hlTif, "loaf" [pan, hogaza], y weard, "ward" [guardian] 
(NED). Como los dos elementos se han fundido, la palabra se ba 
vuelto un morfema indivisible. Algunos compuestos no han ido tan 
lejos en el camino bacia la coalescencia. Aunque la etimologfa de 
breakfast [ desayuno; literalmente: rompe-ayuno ], blackguard [pela-
fustan; literalmente: negro-guarda], boatswain [contramaestre; lite-
ralmente: bote-zagal] y cierto numero de palabras similares ha sido 
oscurecida por factores foneticos y de otra indole (cf. mas arriba, 
pag. 34), Ia ortograffa tradicional todavfa mantiene un poco de trans-
parencia. El proceso puede incluso retroceder antes de seguir dema-
siado lejos: grindstone [piedra de amolar] se pronunciaba antigua-
mente [grinst~n], pero se ha restituido a su pronunciaci6n etimol6-
gica 1• 
El cambia de sonidos puede tambien romper el vinculo entre un 
derivado y su palabra-rafz, privando as£ al primcro de su motiva-
ci6n. Del vocablo latina directus, se form6 en el latin vulgar un ver-
bo transparente, "'directiare. Posteriormente, directus se convirti6 
en droit, "derecho, recto", en el frances, mientras que * directiare se 
transform6 en dresser, "enderezar, adiestrar, etc.". Para el hablante 
moderno ya no hay ninguna conexi6n entre los dos terminos, ni guar-
dan ninguna semejanza con Ia forma culta direct [directo], tomada 
del latin en la Edad Media (Bloch-Wartburg). Esto se refleja asimis-
mo en el ingles, donde nadie, salvo un etimologista, conectani dress · 
[aderezo, atavfo] con direct [directo, derecho]. 
b) Los compuestos y derivados pueden perder tambien su mo-
tivaci6n si cualquiera de sus elementos cae en desuso. Los dias de Ia 
semana son un caso a prop6sito. ~9lamente Sunday [domingo; lite-
ralmente: dia del Sol] y, quiza, Monday [lunes; literalmente: dfa 
de la Luna] son plenamente analizables en ingles; los demas se han 
vuelto opacos desde la desaparici6n de las deidades paganas en las que 
se basaban. Las palabras inglesas estan al menos parcialmente mo-
tivadas por la presencia del elemento -day, pero los nombres fran- ' · 
ceses ni siquiera tienen ese apoyo: ei · -di, del I a tin dies "dfa", no ha 
sobrevivido como una palabra independiente, sino como un oscuro 
sufijo en lundi [Junes], mardi [martesJ, etc., y en midi [mediodfa], 
y como un prefijo en dimanche [domingo]; la palabra ordinaria para 
"dfa", jour, proviene de la latina diurnum 2. 
El mismo factor puede anular tambicn la motivaci6n de los de-
rivados. Visage fue motivado en el antiguo frances por la ~xistencia 
'0. JESPERSEN, A Modern English Grammar on Historical Principles, parte I, 
4.• ed., Heidelberg. 1928, plig. 118. 
~ Cf. W. v. WARTBURG, Von. Spro.che und Mensch, Berna, 1956, cap.· 3'. 
U. CAMBIOS EN LA MO'I1VACION Ill 
de su palabra-rafz, el sustantivo vis "cara" ; desde la desaparici6n 
del Ultimo, visage ha cesado de ser analizable. 
c) Hasta cuando los elementos estan vivos y foneticamente in· 
tactos, los compuestos y derivados perderan su motivaci6n si hay 
una brecha demasiado amplia en cuanto al significado entre ell~ 
y sus componentes. El termino frances debonnaire [bondadoso, com-
placiente], que tambien ha pasado al ingles, procedfa de la frase de 
bonne aire, que originariamente significaba "de buena cepa", pero 
s61o el etimologista advertini su conexi6n con aire, "nido._de ave de 
rapiiia": para el hombre ordinaria, debonnaire es enteramente opa-
co (cf. Blo~h-Wartburg, s. v. ciire). Los derivados estan expuestos al 
mismo proceso: lquien asociarfa contemplate [contemplar] con 
temple [templo], consider [considerar] con sideral, o el frances re-
garder [mirar] con garder [guardar]? En ingles la ultima pareja in-
cluso se escribe de modo diferente: regard- guard, lo cual es usual-
mente una seiial de que no se percibe ninguna conexi6n entre dos 
palabras. 
La perdida de la motivaci6n semantica puede resultar de los mis-
mos factores. El cambio fonetico no es de gran importancia aquf, 
aunque cabe que se haga sentir en circunstancias especiales. Asf, el 
vocablo frances _pavillon, inicialmente significaba "tienda de campa-
iia" y provenfa del . latina papilio, papilionem "maripo~; fue, al 
comienzo, una metafora grafica sugerida por la semejanza entre una 
tienda y las alas extendidas del insecta. Pero ninguna huella de esta 
conexi6n qileda en el frances moderno, en donde la mariposa se llama 
papillon, una forma irregular que no muestra el cambia normal fran-
ces de IPI a lvl entre vocales (Bloch-Wartburg). Puede suceder igual-
mente que los significados literal y traslaticio de una paiabra se 
diferencien por estar ligados a formas variantes : en aleman RabP 
"cuervo'~- Rappe "caballo negro"; en ingles person [persona] - par-
son [clerigo], etc. 1. • 
Si el sentido literal de una palabra cae en desuso, su significado 
"figurativo perdera su motivaci6n 2 • Quiza el ejemplo mas famoso 
de este. proceso sea la palabra francesa para designar la "cabeza":o 
tete, cuyo antepasado Iatino testa, significaba "olla, cantaro, carapa-
1 Vease ya H. PAUL, Prinzipien der Sprachgeschichte, cap. 14. Sobre el desen-
volvimiento semantico de Ja palabra person, vease H. RHE!NFELDER. "Das Wort 
"Persona", Beihefte zur Zeitschrift f iir Romanisclte Philologie, LXXVII(1928). 
2 Lo mismo es aplicable a las frases y locuciones figuradas, q ue se vuelven 
opacas cu-ando su significado literal no ·puede ya comprenderse. Hay un an:ilisis 
interesante del proceso en una novela inglesa reciente que describe el estado del 
mundo aespues de una guerra nuclear: "Tan poco sabfa ella de lo que el fu ~uro 
lti tenfa · reservado como lo habfa sabido antes; solo sab!a que en Iugar de te-
m·erlo lo anhelaba. que en Iugar de una helada que entum~<cier a sus facultades, 
era una suave manana de primavera, preiiada de prmnesas. Asi pensaba c1erta-· 
mente en el, con metMoras diseiiadas.desde bacia mucho tiempo. El habito mental 
l12 CAP. 4: PALAl!RAS TRANSPARBNTES Y OPACAS 
cho" y se aplic6 a Ia cabeza metaf6ricamente en el latin vulgar 1 • 
Cuando el primitivo significado desapareci6, tete "cabeza" se volvi6 
,opaco y ahara esta rodeado de sin6nimos mas expresivos y iocosos, 
tales como poire "pera" y citrouille "calabaza".~!!n ejemplo menos 
conocido es la historia de la palabra scrupule. j En latin, scrupulus 
significaba literalmente una "piedra pequefia, afilada o puntiaguda", 
y figuradamente "inquietud, escrupulo, ansiedad" 2• Pues to que el 
signifiCado literal ha desaparecido y solo ha sobrevivido el figurado, 
la palabra ha quedado inmotivada 3• 
Cuando Ia fisura entre el significado original y el traslaticio .se 
hace demasiado ancha, se pierde la motivaci6n y los dos sentidos 
se percibiran como pertenecientes a dos palabras separadas. Hay 
muchos ejemplos de . esta tendencia: pupil, "pupil a, disctp'\ho" y 
"pupila, nifia del ojo"; collation, "comparaci6n" y "refacci6n lige~ 
ra", etc. Para restablecer el enlace entre los dos sentidos de la ul~ 
tima · palabra, se requiere alguna informaci6n especial acerca de su 
historia; sc sabe entonces que en los monasteries benedictinos se 
soHan leer antes de las completas pasajes de las Collationes Patrum, 
de Casiano, y estas lecturas iban seguidas de una comida ligera que 
se llama collation a causa de su conexi6n fortuita con el libra 
.(NED). En algunos casas, la perdida de motivaci6n puede estar 
acompafiada por diferencias en la ortograf1a, pero este no es un cri~ 
terio infalible. En ingies, metal [metal] y mettle [temple, coraje], 
que originariamente eran una sola palabra, se escriben de 'modo 
diferente y sin embargo cabe dudar que la conexi6n haya sido com~ 
pletamente olvidada; en julius Caesar (acto I, escena 1) encon-
tramos escrito metal en el sentido figurado: "See whe'r their ba-
sest metal be not moo'd" [Ved c6mo nose conmovi6 su rudo temple], 
y hay algunas pruebas de que las dos palabras todavfa estan ,conec-
tadas en Ia actualidad en el habla de ciertas gentes 4 • 
muere dificilmente; los supervivientes de !a tercera guerra mundial ayudaban a 
sus pensamientos con imagenes de preguerra. £n el Nuevo Mundo no habla 
heladas ni suaves mananas de prima vera: Ia guerra las habla barrido, junto con 
todos los demas cambios de clima, temperatura y estaci6n ; tenian este marzo ' · 
uniforme y perpetuo, con un viento de levante que realmente se hacfa mas agudo 
bacia el anochecer y un cielo gris que el sol nunca traspasaba por complete. 
Pero el lenguaje no se habfa adaptado a las nuevas condiciones meteorol6gicas; 
.era todav!a, como el nuestro es ahara, un almac6n de met8.foras muertas; toda-
v(a conservaba frases como con las dagas desenvainadas, aunque nadie en el 
Nuevo Estado tenfa una daga." (L. P. HAR1LEY, Facial Justice, Londres, 1960, 
pags. 115 y sgs.) 
'Sabre el significado exacto de esta metafora , veasc recientemente BENVENfsTE, 
Word, x. pags. 255 y sgs. 
0 Vea;sc LEWIS and SHORT. 
0 La existencia de otra palabra scruple, que significa "una unidad de peso o 
de tiempo, una cantidad o porci6n pequefia" (NED, s. v. scru ple, sb. 1), no pro· 
porciona ninguna motivaci6n para scruple en el sentido abstracto. · 
"' Vease WEEICL'EY, op cit .. pl{gs. 144 y sgs., en donde se cita un articulo de pe· 
II. CAMBIOS E.N LA MOTIV AC!6N 113 
Como ya se ha apuntado (pag. 106), la motivaci6n morfol6gica 
y semantica es basta cierto punto una cuesti6n subjetiva. Un es-
critor interesado por las palabras, sensible a sus matices e implica-
ciones, y familiarizado con su historia apreciara. mejor su deriva-
ci6n que un hombre no sofisticado. Podria incluso intentar, cuando 
se le ofreciese la oportunidad, revitalizarU;zs devolvit!ndolas a .sus 
orlgenes etimol6gicos. Esto puede hacerse o bien por un comen-
tario .explicito o bien impHcitamente, colocando la palabra en un 
contexto que revele de repente su fondo escondido. Chaucer usa el 
primer metodo cuando desvela la etimologia de la palabra daisy 
[margarita]: 
That men by ,resoun wei it calle may 
Tho dayesie, or elles the ye of day, 
The emperice, and floure of floures aile. 
The ·Legend of Good Women, pr6logo, vs. 183·S '· 
T. S. Eliot elige la tecnica mas sutil del efecto de contraste 
cuando procura restituir a la palabra revision su pleno valor etimo· 
l6gico : 
And time yet for a hundred intlecisions, 
And· for a hundred -,isions and revisions, 
Before the taking of a toast and tea . . 
The Love Song of 1. Alfred Prufrock 2• 
Rabelais procede de la misma manera cuando "remotiva" el ver-
bo avaler. Este verbo, derivado del antiguo ~ustantivo val "valle", 
originalmente significaba "bajar", y aun conserva esta acepci6n en 
algunos usos tecnicos; su significado principal, sin embargo, es. 
"tragar, engullir". Rabelais revive audazmente la conexi6n emplean· 
do el verbo en su significado ordinaria y contrastandolo ademas con 
manter "subir, ascender" : "Si je montasse aussi bien comme je 
ava/le, je feusse desja au dessus la sphere de la lune" 3 • 
ri6dico que dice que un creciente ntimero de personas no discriminan entre me--
tal y mettle; y escribirfao, por ejemplo: "Margaret was on her metal." 
1 "Que los hombres porque rewena bien llaman a Ia maya margarita, o de 
otro modo el ojo del dfa, Ia emperatriz y Ia fior de todas las flores." 
~ "Y pasan el tiempo eo cien indecisiones, y en cien visiones y revisionea, an· 
tes de tomar una tostada .Y te." Cf. M. Scau..ucH, The Gift of Tongues, ed. Lon· 
dres, 1943, pags. 247 y s~. (.Posteriormente titulado Tile Gift of Language, Nueva 
York, 19SS~ . 
• "Si yo subiera tan bien como engullo, ya estarfa por encima de Ia. esfera 
de Ia luna." (Citado por W. v. WARTBURG, Evolution et structure de Ia langU<e 
franfaise, 5.• ed., Berna, 1958, pag. 161.) Otros ejemplos de metaforas revitali-
zadas en el frances se encontraran en las Proceedings of the Eighth International . 
Congress of Romance linguistics, pags. 47 1~76. · 
\/Lt.NANN.-8 
Jl4 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS 
Esta restauraci6n de las etimologias es usualmente una forma 
de ingenio o de humor, pero puede adquirir implicaciones serias 
y basta siniestras. En su novela corta Thesee, Gide resume Ia tras-
cendencia simb6lica de Ia automutilaci6n de Edipo jugando con el 
double entendre de la frase crever les yeux "sacar, saltar los ojos 
- ser obvio, sal tar a los ojos": "J'ai creve mes yeux pour les punir de 
n'avoir pas su voir une evidence qui, comme on dit, aurait du me 
crever les yeux" 1• En la pieza de Camus, L' Etat de siege, Ja Peste, 
s{mbolo de Ia ocupaci6n nazi, ampHa clnicamente Ia propiedad pe la 
expresi6n diaria s'executer "someterse, cumplirse, obligar", conectan-
dola con Ia idea de una "ejecuci6n" : "Magnifique! On Y. trouve 
tout I L'image de l' execution d'abord qui est une image attendrissan-
te et puis !'idee que !',execute collabore lui-meme a son executicm, ce 
qui est le but et Ia consolidation de tout bon gouvernement" 2• 
Esta ~cnica de "reducci6n etimol6gica", como ha sido llamada, 
puede convertirse en una verdadera ~bsesi6n para algunos escritores 
y pensadores ~Valery, que, como otros simbolistas franceses, era un 
estudioso atento a las etimologfas, revivi6 Ia motivaci6n de algu-
nas de las palabras discutidas en las paginas precedentes. La anti-
gua conexi6n entre un guijarro y un escrupulocobra vida en la. fra~ 
se: "le ruisseau scrupuleux", "el arroyo escrupuloso"; el enlace 
que hay entre templo y contemplar, y entre sideral y consicterar vuel-
ve a forjarse en Ia gravida f6rmula : "En insistant un peu sur les ety~ 
mologies, on pourrait dire', avec une sorte de precision, que le cro-
yant contemple le ciel, tandis que le savant le c<;>nsidere" 4• Algunos 
fil6sofos van incluso mas lejos y creen que pueden apresar la signi-
ficaci6n esencial d~ las palabras descubriendo su derivaci6n. La 
lengua alemana, en donde la motivaci6n es, como veremos, particular-
mente energica, se presta admirablemente a. este genero de etimolo-
gizaci6n. Este metodo desempefia un papel sobresaliente en la file-
sofia de Martin Heidegger, quien arguye, por ejemplo, que Ia palabra 
alemana Entschlossenheit, "resoluci6n", significa realmente "aper-
tura, estado de abierto'', ya que esta formada por la uni6n de. la par-
1 ''Me h·e saltado los ojos :Para castigarlos por no haber sabido ver una evi-
dencia que, como se dice, babr!a debido saltarrne a los ojos." (59 ... ed., Paris, 
1946, pag. 117.) · 
2 "i Magnifico! j En ella se encuentra todo l En primer Iugar, Ia imagen -de 
Ia ejecuci6n, que es una imagen enternccedora, y despues, Ia idea de que el ejo-
cutado colabora en su propia ejecuci6n, lo cual es la meta y Ia consolidaci6n de. 
todo buen gobierno." (Parfs, 1948, pags. 117 y ~gs.) 
a Vease sobre esta cuesti6tt el interesante articulo de M. W.ANDRUSZKA, "Ety·· 
mologie und Philo sophie", Etymologica, pags. 857-71. Los ejernplos que siguen 
estan tornados de este ensayo. 
""'Insistiendo un poco sobre las etimologfas, se podrfa decir, con una especie 
de precisi6n, que el cr.eyente contempla el cielo, mientras que el cientific_o Jo 
considera." (Citado por WANDRUSZKA, Joe. cit., pag. 865, de VarUte II, pag, S2.} 
II. CAMBIOS EN LA MOTIVACJ6N 115 
tfcula privativa ent- con el verbo schliessen, "cerrar". Tales analisis 
parecen retroceder a Ia etapa precientffica de la etimologia, cuando 
se crefa firmemente que la derivacion de las palabras puede dar una 
clave para su significado "real" y "propio" ; el termino etirnologia 
procede, en efecto, del griego '!6 ~-:llitov, "verdad". Las recons-
trucciones de Heidegger no son tan ingen1,1as como las del etimolo-
gista del siglo VII, Isidoro de Sevilla, que conectaba el vocable latino 
mars, "muerte", con am-arus, "amargo", y con el dies Mars, "Marte", 
pero son tan irreales como aquellas: asf, saca toda clase de conclu-
siones de Ia relaci6n entre los terminos alemanes hell, "claro", y 
hallen, "resonar", pero olvida que la conexi6n es puramente hist6~ 
rica y no es aplicable al estado presente del lenguaje. 
2. Adquisici6n de la motivacion 
1) Adquisici6n de motivacion fonetica.-El caprichoso cambio 
de sonidos, que anula la expresividad de muchas palabras, puede do-
tar a otras de nuevas efectos onomatopeyicos. Del inexpresivo voca-
ble Iatino fagus, "haya", el frances ha derivado la forma diminutiva 
fouet, "latigo, azote", y el verbo fouetter, "azotar", que tienen cierta 
calidad imitativa (cf. Saussure, pag. 102). L'Os verbos franceses gemir, · 
"gemir, sollozar", y geindre, "gimotear, lloriquear", tienen mas fuer-
za onomatopeyica que el latina gemere, del que se han derivado( ·a 
traves de una serie de cambios foneticos y morfol6gicos. El nomhre 
propio Cicero se ha vuelto mas expresivo en el italiano cicerone, en 
donde las lkl se han cambiado en ltfl, y esto puede haber influido a 
su vez en el significado, puesto que el nuevo sonido estaba admira-
blemente adaptado a la chachara de un gufa 1. 
2) Adquisici6n de motivaci6n morfologica y semantica.-La mo-
tivaci6n morfol6gica puede adquirirse por el proceso comunmente 
conocido como "etimo1ogia popular" 2• Este termino ha sido critica-
do a menudo, y ciertamente "popular", apenas es una descripci6n 
adecuada, ya que alguno.s ·de estos errores fueron cometidos no por 
el "pueblo", sino por Ia gente ilustrada o semi-ilustrada: los copis-
tas medievales, los humanistas del Renacimiento y similar~s. "Eti-
1 MIGLIORrNI, op. cit., pag. 141 ; cf. anteriormente, pag. 89. 
2 Para Ia rica bibliograffa a! respecto, veanse las obras resefiadas en mis 
Principles of Semantics, pag. 91, n, 2, a las que cabe afiadir las recientes aporta-
ciones siguientes: G. GouGENHEIM, "La fausse etymologie savante", Romance 
Philolpgy, 1 (1948), pags. 277-86; J. ORR, "L'etymologie populaire", Revue de 
Linguistique Romane, xvm (1954), pags. 129-42; V. PisANI, "Ueber Volksetymo-
logie", Omagiu lui A!. Graur, pags. 633-43; A. W. READ, "English Words- with 
Constituent Elements having Independent Semantic Value", Philologica: The 
Malone Aniversary Studielf, Baltimore, 1949, pags. 306-12; J. VENDRYES, ''Pour 
une etymologie statique", Bulletin de Ia Societe de Linguistique de Paris, XLIX 
(1953), pags. 1-19. 
116 CAP. 4: PALABRAS 'fRANSPARENIES Y OPACAS 
mologia asociativa", termino sugerido por el profesor Orr 1, serfa mas 
·apropiado, pero, probablemente, es demasiado tarde para cambiar el 
uso lingillstico sabre este punto~La fuerza impulsora que hay detras 
de Ia etimologfa popular es el deseo de motivar lo que es o se ha 
vuelto opaco en la lengua. Como ha declarado un lingiiista frances 
recientemente, "l'etymologie populaire est une reaction contre l'ar-
bitraire du signe. On veut a tout prix expliquer ce dont la langue est 
· bien incapable de fournir l'explicatioQ~' 2• La motivaci6n que las pa-
labras reciben de este modo es psicol6gica mas que hist6rica; se 9asa 
en las asociaciones del sonido con el sentido, y nada tienen que ver 
con los hechos de la etimologia cientffica. . 
La etimologfa popular es uno de los aspectos mas conocidos de la 
semantica; bastara, por tanto, mencionar brevemente sus formas mas 
caracteristicas e ilustrarlas con uno o dos ejemplos: -
1) En algunos casas, la nueva motivaci6n afectara at significado 
de una palabra, pero dejara intacta su forma. El adjetivo frances 
ouvrable se deriva del antiguo verbo auvrer 1J.arin operari), "obrar, 
trabajar", que fue reemplazado por travailler en el siglo xvn, y solo 
ha sobrevivido en el uso ttknico. Desde el eclipse virtual de ouvrer, 
ouvrable ha entrada en la 6rbita del verba ouvrir, "abrir", de suerte 
que jour auvrable, "dfa laborable", es comunmente interpretado como 
un dfa en que estan abiertas las tiendas, oficinas, etc. 
2) , Inversamente, hay casos en que la nueva motivaci6n alterara 
Ia forma de una palabra, mientras que el significado permanecera in-
variable. Un ejemplo muy conocido es el vocable ingles bridegroom, 
"novio", que precede del antiguo ingles brfjdguma, un compuesto 
de Orfjd, "bride" [boda] y guma, "man" [hombre]. Cuando el ultimo 
termino desapareci6, el segundo elemento .~el compuesto se volvi6 
opaco y posteriormente se identific6 con la palabra groom, "mozo"; 
de aqu£ la forma moderna, que se remonta al siglo xvr (NED). . -
3) En muchos casas, Ia etimologfa popular ejercera su impacto 
tanto en la forma como en el significado de las palabras. El nombre 
aleman del diluvio bfblico, Sundflut, fue. originariamente sint-vluot, 
"diluvio universal", el cual se alter6 bajo la influencia de la pa)abra 
Siinde "pecado". Esta interpretacion hist6ricamente err6nea no solo' 
· ha afectado a Ia forma, sino que tambien ha introducido Ia i'dea del 
pecado, y del castigo por los pecados, en el significado de la palabra. 
Un ejemplo interesante es el termino arcaico y dialectal sand-blind 
"media ciego, corto de vista, cegato". Usualmente es considerado 
como una deformaci6n del antiguo ingles • samblind, cuya pri-
1 Words and Sounds in English and French, pag. 96. 
• "La etimologia popular es una reacci6n contra la arbitrariedad del signo. 
Se quiere explicar a todo trance aquello ouya explicaci6n es incapaz de propor-
cionar el lenguaje." (YENDRYBS. Bulletin de la Sociite de Linguistique de Paris. 
XLVlll, ptig. 6.) 
1L CAMJilOS E.N LA M011VACI6N 117. 
mera sflaba, el prefijo • sam, "medio, semi-", se volvi6opaco y fue 
identificado falsamente con sand [arena]. Esta asociaci6n no solo es 
responsable de la forma moderna, sino que tambien parece haber re· 
percutido en su significado; en el diccionario del doctor Johnson 
encontramos la definici6n : "el que tiene un defecto en los ojos, ~n 
virtud del cual parece que flotan pequeiias partfculas delante de 
ellos" 1• En The Merchant of Venice, acto ·n, escena 2, Ia conexi6n 
esptirea con sand se manifiesta .forzadamente cuando Launcelot Gob· 
bo dice: "This is my true-begotten father, who, being more than 
sand-blind, high-gravel blind, knows me not" 2• 
4) En las lenguas que tienen un sistema no fonetico de ortogra-
f{a, la etimologfa popular puede limitarse a Ia palabra escrita sin afec-
tar a su pronunciaci6n. Asi, el vocablo ingles island [isla] debe su s a 
la influencia de Ia palabra isle, islote, con Ia que no tiene conexi6n 
hist6ric~ Ia g de sovereign [soberano] es debida a Ia confusi6n con 
reign [remo] 3 • Siempre··hay una posib~lidad de que tales letras mu-
das cobren vida merced a lo que se conoce como "pronunciaci6n or· 
tografica". El termino frances legs "legado, manda" se escrib{a ori· 
ginalmente lais y se derivaba del verbo laisser "dejar"; luego se re-
model6 su escritura bajo Ia influencia de Ia palabra latina legatum, y 
se asoci6 con el verbo leguer "legar". Finalmente, Ia ortografia em-
pe~6 a reaccionar sobre el sonido, y hoy mucha gente pronuncia la 
palabra con una lg! 4; 
Las palabras extranjeras son particularmente vulnerables a la 
etimologi'a popular: se hallan inmotivadas y sin rakes en el idioma 
receptor, de tal manera que las asociaciones entre el sonido y el sen-
t ido tendran el campo libre. Hay muchos ejemplos barto conocidos: 
el vocablo frances choucrQUte [col fermentadaJ, del alsaciano st2rkrllt 
(aleman Sauerkrauti, como si fuera un compuesto de las palabr.ts 
francesas chou "col" y craflte "corteza, costra"; el ingles. crayfish · o 
crawfish [cangrejo; literalmente: pez que se arrastra] del antiguo 
frances crevice (frances moderno ecrevisse); los terminos franceses 
contredanse [contradanza], de country dance [lit.: baile campesino],. 
y ane sale (literalmente: · "asno salado") de Aunt Sally [la tia Sara], 
y muchos mas. -' 
El contraste entre Ia etimologia cientffica y la popular es 'otra ad-
vertencia de la necesidad de distinguir entre el punto de vista histO-
rico y el descriptivo en la Iingilistica. Las ideas del hombre ordinario 
l NED y SreRN, ap. cit., pag. 234. 
• "Este es. el verdadero autor de mis dfas, que estando rnl1s que rnedio cieao, 
tres cuartos ciego [literalmentc : ml1s que c:iego de arena. cicgo · 'de srava], np 
me conoce." 
• Shorter OED: cf. Bloch-Wartburg. 
• Veanse BLOCH-WARTBtlllG, y P. F ouelffi, Traite de prononciation fr~aise, . 
Parfa, 1956, pia. 421. 
118 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENIES Y OPACAS 
acerca de la derivaci6n de las palabras son un hecho lingiifstico dig-
no de Ia atenci6n del fil6logo, incluso cuando contradicen su propio 
conocimiento de las etimologias. Esto ya era evidente para algunos 
de los gramaticos del sanscrito, y ha sido vigorosamente recalcado 
por Gillieron y otros ge6grafos lingiiistas. Es, quiza, una seii.al de 
los tiempos el que en Ia primera edici6n dellibro de Saussure, Ia eti-
mologia popular fuese desechada como un ("fen6meno patol6gico", 
mientras que esta descripci6n desapareci6 de las ediciones sucesi-
vas 1• El radio de acci6n de la etimologia popular pudiera ser mucho 
mas amplio de lo que hasta ahora se ha admitido. Seda interesante 
. verificar una investigaci6n estadfstica para encontar por que mucha 
gente conecta, efectivamente, noise [ruidoJ con noisome [fetidoJ, 
scare [espantarJ con scarify [escarificarJ, nigger [negroJ con niggard 
{tacafioJ 2, y otras parejas analogas de palabras no relacionadas his-
t6ricamente. Entre tanto, el profesor Orr ha resumido con gran niti-
dez Ia afinidad fundamental entre Ia etimologia culta y la popular: 
L'etymologie populaire ... ne differe pas essentiellement de sa soeur savant'!, 
l'etymologie des pbilologues. Plus vivante, plus 'operative' que cette derniere, 
elle fait mstinctivement, intuitivement et du premier jet ce que fait !'autre in· 
tentionnellement, a grand renfort de bouquins et de fiches •. 
. La etimologfa popular. puede tam bien proporcionar motivaci6n 
semcintica a un termino opaco. Cuando dos palabras son identical& 
en sonido y no demasiado desemejantes en cuanto al significado, ha-
bra una tendencia a reputarlas como una sola palabra con un sentido 
literiil y otro traslaticio. oUn ejemplo interesante en ingles es em-, 
"oreja", nombre del organa, y su hom6nimo ear que significa "espi-
ga o cabeza de los cereales". Las dos proceden de raices enteramente 
diferentes, estando la primera relacionada con Ia alemana Ohr y la 
latina auris, y la segunda con la alemana · Ahre y la latina acus, ace-
ris. Su homonimia en ingles ha conducido a Ia invenci6n de un eh-
1 Op. cit., pag. 241; cf. I. IoRDAN·J. ORR, An Introduction to Romance Lin-
guistics, Londres, 1937, pag. 173, n. 1. , ' 
~ Cf. las siguientes citas en READ, loc. cit.: "Skiing down a vast open side 
of a valley, with clear expanses of snow on all sides (a less noisome place 
would be difficult to find)." "Esquiando porIa vasta y abierta ladera de un valle, 
con claras extensiones de nieve por todas partes (un Iugar menos tetido ser:Ca 
diffcil de encontrar)." "Truly a scarifying experience." "Verdaderamente una ex-
periencia escarificadora." "Such conduct I should call, sir-with no disrespect to 
the coloured population-niggardly." "Tal conducta, sefior, yo Ia calificar!a~in 
nin~'n desprecio para Ia poblaci6n de color-tacanamente." 
3 etimolog(a popular no difiere esencialmente de su hermana culta, la 
eti olog(a de los fil6logos. Mas viva, mas operativa que esta liltima, hace instin· 
tivamen1e, intuitivarnente y del primer golpe Io que la otra hace intencionada-
mente, con gran refuerzo de libros y de fichas.;' (Revue de L inguistique Romane, 
xvm. pag. 142.) ~=-
ITT. CONVENCIONALISMO Y .MOTIVAClON' EN EL LENGUAJE 119 
lace semantico totalmente injustificado por la historia: la mayoria 
de la gente consideraria, probablemente, la "oreja de los cereales" 
como una metcifora basada en Ia similitud entre la espiga y el 6rgano 
(Bloomfield, Language, pag. 4 36). Una vez mas seria util tener algu-
nos datos estadfsticos objetivos para mostrar por que muchas per-
so~as perciben, o pueden percibir, estas C<?nexiones. espureas. 
La etimologfa popular puede entrar en juego incluso cuando las 
dos palabras no son identicas, sino de un sonido meramente parecido. 
En tales casos, Ia forma de una de las palabras se alterara para hacer-
la hom6nima con Ia otra. Asi, Ia francesa souci "calendula, maravilla", 
proviene de solsequia, del antiguo latin, y originalmente nada ten!a 
que ver con souci "cuidado, solicitud", derivada de la latina sollici-
tare. En el siglo XVI, sin e~bargo, la flor lleg6 a ser considerada como 
el sfmbolo del cuidado 1, y se acomod6 su nombre de conformidad 
con ella: de una primitiva .. soucie y otras variantes, cambi6 a su for-
ma moderna y asf se identific6 con la otra souci (Bloch-Wartburg). 
Un ejemplo anaJ.ogo es la palabra francesa flamme "fleme, lanceta", 
que no tiene ninguna conexi6n hist6rica -con flamme "llama"; proce-
de de Ia greco-latina phlebotomus y tenia Ia forma flieme en el fran-
ces antiguo, que pas6 al ingles como fleam. Posteriormente se asoci6 
con Ia otra flamme, y su forma cambi6 basta lograr la identificaci6n 
completa (ibid.). ~n el frances moderno, tanto souci "maravilla" 
como flamme "fleme", son motivadas; son consideradas como sig-
nificados traslaticios . de las palabras para designar "cuidado" y 
"llama". 
III. CONVENCIONALISMO Y MOTIVACidN EN EL LENGUAJE 
Fue uno de los descubrimientos mas importantes de Saussure el 
· de que Ia proporci6n de palabras transparentes y opacas varfa carac-
teristicamente de una lengua a otra y, a veces, de un perfodo aotro 
en el mismo idioma. In,cluso previ6 la posibilidad de que las Ienguas 
pudieran clasificarse algun dfa sabre este fundamento, y esboz6 una 
"tipologfa" rudimentaria basada en la motivaci6n morfol6gica: dis-
tinguio entre lenguas "lexicol6gicas", que tienen preferencia por las 
palabras convencionales, y lenguas "gramaticales", que favorecen el 
tipo transparente. El ingles, en su opinion, es menos motivado que 
el aleman; el chino representa la forma extrema de opacidad, mien-
t{as que el indoeuropeo primitive y el sanscrito estan en el Hmite 
opuesto de la escala. En la historia de una misma lengua puede ha-
1 Cf. un simbolismo similar en el nombre de Ia ftor pensee, "pensamiento, 
trinitaria", considerada como simbolo de la pensee, "pensamiento, recuerdo". En 
el siglo XVI, Ia flor ta.mbieti era conocida como herbe de Ia pensef!\ "yerba: del 
recuerdo". (Bloch-Wartburg, s. v. penser.) · 
120 CAP. 4: PALABRAS TltANSPA.RI!Nll!S Y OPACAS 
ber un movimiento desde la motivaci6n al convencionalismo, o vice-
versa, y el equilibria de los dos elementos puede alterarse notable-
mente en el transcurso del tiempo. ~f, el frances comparado con el 
latfn muestra un aumento enorme en la proporci6n de terminos opa-
cos: la palabra latina fabrica "taller", basada sobre faber "forjador, 
herrero, etc.", ha quedado reducida por el c:ambio fonetico a la in-
analizable forge; magister, apoyada por magis "mas", se ha vuelto 
puramente convencional en maitre, y otras muchas palabras han evo-
lucionado sobre lfneas parecidas 1 • 
Aunque los terminos "lexico16gica y gramatical" no estan muy 
felizmente escogidos, Saussure tuvo el merito de formular el proble-
ma en todos sus aspectos principales. Sus ideas fueron seguidas por 
Bally y otros, y las conclusiones que han surgido de estos estudios no 
solo han arrojado nueva luz sobre la estructura de las palabras, sino 
que tambien han tenido repercusiones fuera de la lingti!stica 2• 
Se habra reparado en que las observaciones de Saussure s6lo se 
aplican a la motivaci6n morfol6gica. Con el fin de obtener un cua-
dro complete de la interacci6n de las palabras transparentes y las 
opacas, habria que examinar separadamente los tres tipos de moti-
vaci6n. Esto, sin embargo, esta· al presente mas alia de nuestras fuer-
zas : aunque-· se pueden tener ciertas impresiones completamente de-
finidas acerca de la .frecuencia de la onomatopeya o la metafora en 
una lengua dada, seria diffcil formularlas con algun grado de precisi6n. 
Con la motivaci6n morfol6gica estamos en un terreno mas fir-
me : es el mas precise y menos subjetivo de los tres tipos, y se 
destacan claramente ciertas amplias tendencias aun cuando no puc-
dan ser estadfsticamente formulables 3• Me limitare, por tanto, a este 
1 Op. cit., pags. 183 y sgs. 
2 V6anse BALLY, Linguistique generale et lingui.!llique fran~aise, pags. 341 y sgs.; 
V. GROVB, The Language Bar, Londres, 1949; E. LErsr, Da.r heutige English, 
1.• ed., cap. 12; WARTBURG, Evolution et structure, ~gs. 263 y sgs.; id., Problemes 
et ·methodes de Ia linguistique, pags. 171 y sgs.; !d., La posizione della Jingud 
italiana, Florencia, 1940, pags, 89-97 ; cf. tambi6il mi Pr~cis de semantique fran-
faise, pligs. 125 y sgs. 
• En au interesante reseila de mi Precis de simantique jranfaise en Language, ' 
XXXI (1955), pags. 537-43, el profesor Weinreich se niega a admitir Ia relafiva 
escasez de motivaci6n morfo16gica en franct!s basta que haya sido demostrada 
por datos estad!sticos. Es, sin embargo, dificil de imaginar una prueba estadfs-
tica para un rasgo que abraza el vocabulario entero de una lengua; ademas, uno 
de los puntos esenciales es Ia fadlidad coli que se forman nuevos compuestos 
y derivados en aleman en oposici6n al franct!s, y ninguna indagaci6n estadfstica 
podrfa abarcar este flujdo y elusivo proceso. En todo caso, Ia tendencia es tan 
obvia que no se precisa ninguna demostraci6n num6rica ; de aquf el consenso 
general de Ia opini6n sabre este punto. Cuando el profesor Weinreich sugiere 
que cabe hallar un ejemplo contrario para cada uno de los casos que yo he ci-
tado, 'esto quiza sea verdad del mimero limitado de ilustraciones dadas ·en cl 
texto, pero serfa diffcil hacer otro tanto con respecto a las veintenas de· casos 
s1milares que pueden sacarae sin esfuerzo de cualquier diccionario. De hecho, el 
m. CONVJ!NCIONALISMO Y MOTIVACI6N EN EL LENGUAJE 121 
tipo de motivaci6n e ilustrare el problema sobre un ejemplo con-
creto : la estructura del frances moderno en comparaci6n con el in-
gles y el aleman, as{ como con los perfodos primitives de la historia 
del propio frances. 
1. Ingles, frances y aleman 
1) Compuestos.-Hasta una ojeada superficial a un diccionario 
aleman revelara que los compuestos son mucbo mas numerosos y 
formados con mucha mas facilidad, en esa lengua que en frances o en 
ingies. Consideremos los siguientes ejemplos, en donde un compues-
to transparente en aleman esta emparejado con un termino simple e 
inanalizable o con una formaci6n culta greco-latina en los otros dos 
idiomas: 
Schlittschuh ("trineo-zapato'') 
Schnittlauch ("corte-puerro") 
Fingerhut ("dedo-sombrero") 
Handschuh (••mano-zapato") 
Erd(ei/ ("tierra-parte") 
W asserleitung ("agua-conducto") 
Kehlkopf ("garganta-ca-beza") 
N_i/pferd ("Nilo-caballo") 
skate 
chive 
thimble 
glove 
continent 
aqueduct 
larynx 
hippopotamus 
patin [patfn] 
ci~e [cebollino] 
de {dedal] 
gant [guante] 
continent [ continente) 
aqueduc [acueducto] 
larynx {laringe] 
hippopotame [hipop6tamo] 
£1 mismo modelo de los compuestos alemanes frente a las pa1a ... 
bras greco-Iannas en tngles y en frances reaparece en Ja terminologfa 
de muchas ciencias 1• Tomemos por ejemplo la lingUfstica y sus ra-
mas principales : 
. Sprachwissen.schaft ("lenguaje-ciencia") 
La~tlehre ("sonido-doctrina") 
Formenlehre ("formas-doctrina'') 
Bedeutungslehre ("significado-doctrina") 
linguistics 
phonetics 
morphology 
semantics 
linguistique [lingtUsticaJ 
phonetique {fon~tica] 
morphologie [morfoloaCa] 
semantique {semM!tica] 
profesor Weinr~ich solo da dos de tales ejemplos, uno de los cuales, el fra~ 
parce que- en aleman wei!, "porque". no es pertinente, ya que concieme a 
las palabras-formas, mientt~s que el otro, el vocablo franc~s petit-fils-en ale-
man Enkel. "nieto", es un caso muy especial que surgi6 en el siglo XVI, en parte 
bajo Ia intluencia de grand·p~re. "abuelo", y de t~rminos afines, y en parte dc--
bido a la ambigliedad de Ia palabra neveu (latfn nepos), que podda significar o 
bien ·~nieto" o bien "sobrino". (Bloch-Wartburg.) Sabre la necesidad de Ia esta-
dlstica, vease tambien G. MoUNIN, Bulletin de Ia Societe de Linguistique de 
Paris, LV (1960), pag. 50. · 
1 Conviene notar que en tpuchos de estos casos el termino culto tambi& 
existe en alemlin. · 
122 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARilNTJiS Y ,OPACAS 
0 tomemos algunos de los nombres tradicionales de los elemen-
tos qufmicos en aleman: 
Wasserstoff ("sustancia acuosa") 
Sauerstoft ("sustancia acida") 
Stickstoff ("sustancia asfixiante") 
hydrogen 
oxygen 
nitrogen 
h_ydrogene [hidr6geno] 
ox ygene Ioxfgeno] 
azote [nitr6geno] 
Hay tambien muchos compuestos alemanes que se traducen al in-
gles o al frances, no por una sola palabra, sino ·por una frase: FGam-
merzofe, "lady's maid" [camarera, doncella]; BedeututJgswandel, 
"change of meaning" [cambia de significado]; Schuldbewusstsein, 
"sense of guilt" [conciencia de culpabilidad] (literalmente: "ser cons-
ciente de culpa"); Kadavergehorsam, "blind obedience" [obediencia 
ciega] (literalmente: "obediencia de cadaver); Minderwertigkeits-
komplex, "inferiority complex" [complejo de inferioridad], etc. La 
facilidad con que pueden multiplicarse los ejemplos muestra, sin ne-
cesidad de estad£stiea alguna, cuan fundamental es este rasgo en las 
tres lenguas. Como convendran de buen grado todos los lectores de 
la prosa academica alemana, algunos de estos compuestos son extre-
madamente dif1ciles de verter al ingles y al frances, en especialcuan-
do de ellos se forman derivados; hay que recurrir entonces a toscas 
parafrasis, traduciendo geisteswissenschaftlich por "pertaining to the 
humane sciences" [perteneciente a las ciencias del espiritu], geistes· 
geschichtlich por "connected with the history of ideas" [relacionado. 
con Ia historia de las ideas], etc. 1 • 
2) Derivados.-La comparaci6n de los derivados en inglt~s, fran-
ces y aleman nos proporciona un resultado muy semejante. La extra-
ordinaria riqueza del aleman en tales formas es bien conocida; en su 
libro The Language Bar, el doctor Victor Grove ha recogido mas de 
setenta palabras derivadas por medio de prefijos y sufijos de un solo 
verbo, nehmen "tomar" (op. cit., pags. 41 y sgs.). En muchos casos, 
tales derivados alemanes corresponden a terminos simples y opacos 
en las otras dos lenguas. 
Vergangenheit ("preteretei·dad"J 
Scheidung ("separa-ci6n") 
Ehelosigkeit ("sin·matrimonie-dad") 
Ursache ("materia original") 
anfangen ("poner manos a") 
past 
divorce 
celibacy 
cause 
begin 
passe [pasado] 
divorce [divorcio] 
celibat [celibato} 
cause [causa] 
commencer [empezar] 
Ocasionalmente, el ingles esta mas cerca del aleman que el fran- · 
ces: usani un verbo seguido de una preposici6n cuando· el aleman 
1 Cf. R. PRIEBSCH-W. E. COLLINSON, The German Language, 3.• ed., Londres, 
1952, pag. 43'9. 
nt. CONVENCION.U.ISMO Y MOTIVACI6N EN E.L LE.NGUAJE. 123 
tenga un prefijo y el frances un termino simple: eintreten- come in 
- entrer [ entrar]; hitutusgehen- go out- sortir [salir); iiberfali-
ren- run over- ecraser [atropellar), etc. 1• En la mayor.fa de los 
casos, sin embargo, el ingles mostrara la misma norma que el frances . 
Aquf tambien sucede a menudo, como con los compuestos, que 
un derivado aleman tiene que ser traducido por una frase en ingles y 
en frances. Los diminutives son un caso a prop6sito. En aleman, los 
sufijos diminutives -chen y -Zein pueden afiadirse sin reservas il 
nombres con un significado adecuado : Schwester "hermana"-
Schwesterchen "hermanita", Frau "senora"- Fraulein "senorita". 
En ingtes y en frances esto so1o puede hacerse en una escala muy li-
mitad~ (lamb "cordero" -lambkin "corderito"; pig "cerdo"- pig-
let "cerdito"; roi- roitelet, king- kinglet, "rey- reyezuelo", et-
cetera); normalmente, los diminutives alemanes habran de traducir-
se por tina frase adjetival : Schwesterchen- "little sister" -"petite 
soeur". Otros derivados alemanes pueden tambien tener que ser tra-
ducidos por una frase: Urtext, "original text" [texto original]; ver-
deutschen, "translate into German" [traducir al aleman]; Ausnahm-
losigkeit, "working without exceptions" [actuaci6n sin excepciones], 
y muchos mas. 
Cuando es necesario tener un derivado, el frances y el ingles son 
con frecuencia incapaces, o reacios, para formarlo de sus recursos 
existentes, y en su Iugar utilizan un termino greco-latino. Esta nor-
ma se encuentra en cierto nu.mero de parejas hfuridas-nombres y 
adjetivos u otras combinaciones-en donde una palabra ordinaria 
esta al lado de un derivado culto: 
Gesetz-gesetzlich 
K.irche-kirchlich 
Bischof- bischOflich 
Stodt-stiidtisch 
Mund-mundlich 
Sprache-sprachlich 
law-legal 
church-ecclesiastical 
bishop-- episcopal 
town-urban 
mouth-oral 
language-linguistic 
loi-Iegal {ley-legal] 
eglise-eccle.riastique [iglesia-
eclesiastico] 
eveque- episcopal [obispo-
episcopal] 
ville-urbain {ciudad-urbanol 
bouche-oral {boca-oral] 
langue-linguistique. [lengua-
lingillstico] •. 
Desde un punto de vista hist6rico, algunas de estas parejas se re-
montan a la misma ra{z (language y linguistic al latin lingua, bishop 
1 Vease J. ORR, "English and French- a Comparison", Words and Sounds in 
English and French; cap. 8, pag. 59. 
2 Alguna~ de estas pa!abras t ienen tambi6n derivados regulares, como churchy, 
mouthy [bucal], los franceses loyal [leal] y vilain [feo, desagradable], pero estos 
tienen significados y ~onos especializados, mientras que los terminos cultos 
son purarnente descriptivos y rigurosarnente paralelos al nornbre. 
114 CAP. 4 : PALABRAS TllANSPARENll!.S Y OPACAS 
y epiScopal al latin cristiano episcopus, de origen griego, etc.), en 
tanto que otras proceden de fuentes totalmente diferentes: as(, el 
vocablo ingles nativo mouth esta desvinculado del Iatino C11'a1; la pa-
labra del escandinavo antiguo law lo esta de la latina legal; church, 
un termino de origen griego, lo esta, asimismo, de ecclesiastical, que 
se deriva de otra palabra griega, etc. Para el lingilista descriptive es-
tas etimolog{as estan, por supuesto, fuera de prop6sito: ya procedan 
o no de una misma rafz los dos terminos, el hablante ordinaria no 
percibe ninguna conexi6n entre ellos. 
EI frances va bastante mas lejos que el ingles en la evitaci6n .de 
la derivaci6n 1 • A muchas de las palabras francesas mas comunes es 
completamente imposible adberirles un sufijo. As£, mientras que en 
ingles tenemos derivados transparentes como water- watery, fire 
-fiery, los correspondientes nombres franceses son improductivos, 
y hay que introducir adjetivos cultos para llenar la brecha: eau 
- aqueux, feu- fougueux [agua- acuoso, fuego- fogoso]. La mis-
ma disparidad se repite en otros muchos casos: 
soot-sooty 
month-monthly 
week-weekly 
heaven-heavenly 
blind-blindness 
suie-f ullgineu:r [hollin-fuliginoso) 
mo/s-meruuel [met-mensual] 
semaine-hebdomadaire [semana-semanal] 
ciel-celeste [cielo-celeste] 
aveugle-cecite • [ciego-cegucra] 
En palabras como eau, feu o suie, serfa foneticamente muy dificil 
unir ciertos sufijos al tronco, ya que esto crearfa un hiato embarazoso 
.(• eati-eux), pero en otros muchos casos no habrla tal dificultad, y la 
repugnancia a formar derivados brota de una raz6n mas honda : la 
costumbre tradicional de llenar las Iagunas del vocabulario acudien-
do a las dos lenguas clasicas. ' 
Se han citado bastantes ejemplos para mostrar que el frances se 
inclina muy marcadamente bacia la opacidad en la estructura de las 
palabras, m.ientras que el aleman pr¢fiere, con la · misma evidencia, 
el tipo motivado. El ingles, fiel a sus origenes m.ixtos, oscila entre . 
las dos soluciones, pero, en general, esta mas pr6ximo al modelo fran-
ces. Todo esto no quiere decir, por supuesto, que no haya muchos 
compuestos y derivados transparentes en ingles y en frances; ciertos 
procesos derivacionales son, en efecto, mas productivos que nunca, 
aunque estan limitados principalmente a las partes mas cultas del 
vocabulario (automation, electronic, supersonic, deration, decontrol~· 
'Vtansc especialmentc A. DAUZAT. "L'AppauvriSBemcnt de Ia d~rivation en 
fra~is", Le Franfais Moderne, v (1937), pags. 289·300, y J. MAROOZEAU, "Les 
d~ciencea de Ia d~rivation fran~isc", ibid., XIX (19Sl), ptp. 1-8. 
2 La palabra aveuglement existe en frances, pero se reficre a Ia "ccauedad 
moral". 
m. CONVI!NCIONALISMO Y MOTIVAC!6N EN EL l.R.NOUAJE 12S 
decongest, disinflate, disincentive, meritocracy, etc.). En su conjunto, 
sin embargo, es claro que el ingles, y especialmente el frances, son 
mas sobrios que el aleman en el uso de formas transparentes cons-
truidas con elementos nativos. Una ojeada a la historia del frances 
mostrara los factores capitales que han conducido ala situaci6n pre-
sente. 
2. De la motivaci6n al convencionalismo. 
Como Saussure vio rectamente (vease anteriormente pag. 119), el 
cambio de sonidos ha desempeiiado un papel importante· en la con-
versi6n del frances en un idi6ma relativamente opaco. La sustanci.a 
fonetica de las palabras latinas ha sido drasticamente reducida ; los 
sonidos se han desarrollado de diferente manera segun su ambiente, 
su posic~6n en la palabra y la influencia del acento, y todos estos fac-
tores han cortado muchas conexiones etimo16gicas y han incrementa-
do el elemerito convencional de la lengua 1. Un ejemplo de entre nm· 
chos sera suficiente para patentizar como el cambio fonetico ha oscu-
recido la transparencia de las palabras. Tomemos los siguientes ter-
minos Iatinos y sus descendientesfranceses: 
pes, pedem 
pedo, plxlonem 
*pedaJJcum 
·pedica 
1mpedicare 
pedeJtris 
pied, "pie" 
pion. "vigilante de estudios; peon (pieza de juego)" 
. peage, "peaje" 
pi~ge, "lazo. trampa" 
empk lter, "impedir, estorbar" 
pietre, .. mezquino, mi~rable" 
El resultado neto de todos estos cambios es que cinco palabras 
que eran derivados transparentes de pes, pedem en el latfn clasico o 
en el vulgar han pasado despues a la categoria de terminos opacos. 
· Esto ha ocurrido, sin duda, igualmente en otras lenguas: la conexi6n 
entre los vocablos ingleses thumb [pulgar] y thimble [dedal], o entre 
el verbo ta sew [coser] y los nombres seam [costura] y seamstress o 
sempstress [costurera], ha sido rota casi del mismo modo. Pero aun-
que los cambios de sonidos operan usualmente contra la t ransparen-
cia, hay pocas lenguas en donde hayan causado un estrago en ;tan 
gran escala como en el frances. 
La raz6n principal para la opacidad del. frances estriba, no obs-
tante, en Ia historia del vocabulario. Durante el Renacimiento, se 
introdujeron en el frances palabras latinas y griegas en mlmero muy 
considerable, y este proceso jamas se ha abolido. Como consecuen-
1 Cf. aotedormente, p~g. 109 ; vease tambieo, ademas de las obras citada.~ en 
e6ta secci6n, A. MEn..urr, "La notion de radical en fran~is", op. cit., vol. II, 
p~gs. I 23-7. 
126 CAP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES 'Y OPACAS 
cia de ello, los recursos nativos han permanecido en gran medida 
obstrl)idos, y mochas de las palabras transparentes acufiadas en 
antiguo frances, fueron descartadas como redundantes o sustituidas 
por formas chisicas. Antes de implantarse Ia moda de los terminos 
cultos, la lengua era rica en derivados; a veces habfa, realmente, una 
pletora de ellos. A partir del sustantivo fin. "fin" y del verbo finir, se 
podfan formar en antiguo frances los siguientes nombres abstrac-
tos : finage, finail, finaille, finance, fine, finee, finement, finison, fi-
nissement, finite, finitive 1• De estes trece derivados solo finance ha 
sobrevivido, e inclu~o este con un significado especializado que lo ha 
aislado de su raiz. ,En otros muchos casos,-una formaci6n transparen-
te ha .sido reemplazada por un termino clasito: murison "madurez", 
del adjetivo mur (latin maturus) "maduro", ha sido suplantada por 
la palabra cult? maturite; feintise "fingimiento", del verbo feindr~ 
(latin fingere) "fingir", por 'fiction uficci6n", etc. 2• Aun allf donde el 
termino native y el Iatino provienen de la misma rafz, esta no propor-
cionara ninguna motivaci6n, ya que la palabra francesa usualmente 
ha cambiado mas alia de todo reconocimiento desde los tiempos ro-
manos; cf. parejas tales ·como eteindre "extinguir"- extinction, en 
contraposici6n a la italiana estinguere- estinzione; chien "can"-
canin frente a Ia italiana cane- canino, y muchas otras. 
~La influencia culta tambien ha sido el factor principal que ha 
favor'ecido la opacidad del ingles. El antiguo ingtes era un media plcis-
tico en el que los ~ompuestos y los derivados podian formarse con 
gran soltura. f!-1 Dr. Grove ha reunido casi cincuenta terminos de-
rivados de la palabra h(!{)fon "heaven" [cielo]; entre ellos se inclu-
yen compuestos tan pintorescos como heofon-candel "sol, luna, es-
trellas" y heofon-weard "Guardian del cielo, Dios" ( op. cit., pagi-
nas 45 y sgs.). La lengua contaba extensamente, aunque no de 'manera 
e~clusiva, con formaciones nativas para Ia traducci6n de los nuevos 
conceptos religiosos y cient{ficos introducidos por el cristianismo: 
thriness, por "trinity" [trinidad]; tungof~witegan (literalmente: "es-
trella + hombre sabio"), por los tres Mages; sunfolgend ("sol + se-
guidor"), por "heliotrope" [heliotrope]; foresetness, por "preposi-' 
tion" [preposici6n], etc. 3 • Con el influjo subsiguiente de las palabras 
francesas y clasicas se permiti6 que estos recursos quedaran atrofia-
dos. De vez en cuando se hicieron intentos por reman tar la corritmte : 
en el siglo xv1, Sir John Cheke pretendi6 reemplazar lunatic [lunati-
co] por mooned, publican [publicano] por toller, prophet [profeta] · 
1 Citado segun GODEFROY, Lexique de I' ancien jran~ais, Paris, 1901, pag. 232. 
2 WARTBURG, Evolution et structure, p:ig. 263. 
• Vease JESPERSEN, Growth and Structure of the English Language, pligi-
nas 41 y sgs. 
lll. CONVENCIONALISMO Y MOJ1VAC!6N EN E.L U!NOUAJE 127 
por foresayer, etc. 1, y tres siglos mas tarde, el poeta de Dorset, Wil-
liam Barnes, sugiri6 sky-sill por horizon [horizonte], folkwain por 
omnibus, hearsomeness por obedience [obediencia], y otros "sajonis-
mos" del mismo tipo 2 • En algunos casos, los esfuerzos de los puris-
tas tuvieron exito: asf, foreword [preambulo, pr61ogo] y folklore, 
formadas a mediados del siglo pasado, se han arraigado, y un poco 
antes, la palabra handbook [manual}, que hab{a existido en antiguo 
ingles, pero que posteriormente fue desplazada por manual, fue 
introducida de nuevo a imitaci6n del vocablo aleman Handbuch. Es-
tos exitos aislados no afectaron, sin embargo, a la norma esencial de 
la formaci6n de palabras del ingles. Comentando la recepci6n d~ 
handbook, que habia de es~1lblecerse frente a una oposici6n feroz 
~~ arzobispo Trench Ia denunci6 como un termino "muy feo y muy 
innecesario"-, Jespersen declaraba: "No puedo menos de juzgar 
muy antinatural el estado de una lengua en el que una palabra mey 
simple, inteligible y expresiva, tiene que luchar para abrirse paso en 
Iugar de ser admitida de golpe en la mejor sociedad" (Growth and 
Structure, pag. 46). Que sean "antinaturales" o no, tales reacciones 
son altamente sintomaticas de la actitud inglesa hacia esta forma de 
motivaci6n. 
Conclusiones de largo alcance se han sacado a veces del predo-
minio de los terminos transparentes o de los opacos. Se ha sugerido, 
por ejemplo, que hi preferencia de Ia lengua francesa por las pala,-
bras puramente convencionales que no contienen ninguna clave para 
su significado es la que ha fomentado la afici6n francesa por el con-
traste y la antitesis, por la acufiaci6n de f6rmulas tersas y memora-
bles, y por Ia formaci6n de cliches 3 • Posiblemente haya un gra-
no de verdad en estas ideas, pero serfa muy diffcil apoyarlas con 
pruebas tangibles. Entre tanto, hay otros efectos importantes de la 
motivaci6n que pueden ser demostrados con mucha mas precisi6n . 
. Puesto que estos efectos trascienden los Hmites de la semantica pro-
piamente dicha, solo pueden ser mencionados con gran brevedad. 
1) La preponderancia· del tipo transparente o del opaco en una 
lengua dada tendra una relaci6n directa con el tratamiento de las 
palabras extranjeras. En un idioma flexible, rico en compuestos y de-
rivados, el purismo y el chauvinismo lingtifstico encontraran ·un suelo 
mas fertil que en una lengua donde tales recursos son parcamente 
usados. En el caso del aleman, esto ya fue reconocido en el siglo XVII 
por un tal Justus Georg Schottel, quien elogiaba su lengua materna 
por estar firmemente ligada a sus rafces nativas. En sus famosos Dis- . 
1 A. C. BAUGH, A History of the English Language, 2.• ed., Nueva York· 
Londres, 1959, pag. 277. 
2
1
GR.OVE, op. cit., pag. 103; LEIS!, op. cit., pag. 71. . 
* BAIJ.Y, Linguistique genera/e et /inguistique franraise, pags, 344 y sgs. y 
p~sim. · 
128 f!.AP. 4: PALABRAS TRANSPARENTES Y OPACAS 
cursos ala naci6n alemana, escritos en la epoca en que BerHn estaba 
ocupado por las tropas napole6nicas, Fichte ensalz6 la misma cualidad 
del vocabulario aleman ; en su fervor patri6tico, lleg6 tan lejos como 
para equiparar la formaci6n de palabras con la vitalidad de una len-
gua, mientras que un idioma como el frances solo tenia, en su opi-
nion, una "apariencia de vida" y estaba realmente muerto en sus rai-
ces 1. El habito aleman de reeroplazar los terminos internacionales 
por compuestos nativos-las llamadas ''traducciones de prestamo" 2-
es bien conocido y todavfa muy en evidencia, como se ve en la, ver-
si6n del vocablo television por Fernsehen, "lejos-ver", segun elmo-
.delo de palabras mas antiguas en las que el termino griego tele, 
"lejos", se traducia par el aleman fern: tel~scopio-Fernrohr, "lejos-
tubo"; telefono- Fernsprecher, "lejos-locutor". Es digno de seiia-
lar que algunas de estas formas nativas viven al lado del termino in-
ternacional, e incluso puede suceder que el ultimo tenga mas amplia 
circulaci6n y que su rival aleman quede confinado al uso oficial; asi, 
Telephan, y no Fernsprecher, es la palabra diaria, y hay un verba so-
lamente: telephonieren. · 
Cuando una ola de nacionalismo barri6 toda Europa en el si-
glo XIX, muchos de los paises nuevas o resurgidos empezaron a pu-
. rificar su vocabulario. Algunos fueron mas lejos todavia que Alema-
nia. En el hungaro, que es una lengua sumamente motivada, el termi-
no internacional theatre desapareci6 ante su rival nativo szinhciz, 
literalmente "escenario-casa". Sustituciones similares ocurrieron en 
el checo y en el servio-croa ta; a decir verdad, . el nacionalismo se 
transform6 en aldeanismo cuando los servios y los croatas escogieron 
terminos diferentes para el mismo objeto, de suerte que el teatro se 
llama kazaliste en Zagreb, y pozoriste en Belgrado 3• 
2) La motivaci6n es de aplicabilidad directa para el aprendizaje 
y la ensefi.anza de las lenguas extranjeras. No se podrfa decir 'en ge-
neral que los idiomas transparentes son mas c6modos de adquirir 
que los opacos, porque las ventajas y los inconvenientes estan muy 
netamente equilibrados; pero los metoda$ de estudio de ben adaptar-
se al esquema basico de la lengua. El aprendizaje de los terminos or-
dinaries y cotidianos en aleman implicara en muchos casas menos' 
memorizaci6n que en frances; asf, las palabras francesas gare "esta-
ci6n", camlon y avian tienen que ser aprendidas de memoria, en tar· 
to que los correspondientes terminos alemanes son compuestos auto-
explicativos constituidos por elementos bien conocidos: Bahnhof 
"ferrocarril-patio", Lastauto "carga-autom6vil", Flugzeug "vuelo-
L Vease WANDRUSZKA. Etymologica, pags. 865 y sgs.. 
2 Para Ia literatura sobre este particular, veanse mis Principles of Semantics, 
pig. 40, n. 1, y L. DEROY, L'Emprunt linguistique, Paris, 1956. · 
~A MEILLET, "Les interferences entre vocabulaires"; op. cit., vol. II, pagi. 
nas 36-43 ; pag. ~8. 
Ill. CONVENCIONALISMO Y MOTIVACIQN EN I!L LENOU.uh 129 
cosa". La norma de derivaci6n es, ciertamente, mas simple en ale-
man que en frances: Russ, russig es mas facil de recordar que suie, 
fuligineux, y w oche, wochentlich mas coherente que semaine, hebdo-
madaire. Como contrapartida estan todas las palabras internaciona-
les, especialmente los terminos cientfficos, que di.~ben aprenderse de 
nuevo en aleman : no es, probablemente, una · ayuda para un medico 
encontrar que la pleuresia se llama Rippenfellentzundung "inflama-
ci6n de la membrana de las costillas", y el duodena, Zwolffingerdarm 
"doce dedos- ·intestine", ni el quimico reconocera rapidamente su fa-
miliar oxigeno en Sauerstoff, aparte del hecho de que no puede ser 
muy exacto describir ese elemento como "sustancia acida". 
3) El contraste entre las lenguas transparentes y opacas puede 
tener tambien importantes consecuencias sociales y culturales. En el 
ingh~s. la presencia de incontables palabras griegas y latinas-"termi-
nos de tintero", como se denominaban en el siglo xvx-ha contribui~ 
do a erigir una "barrera lingilistica" entre los que poseen una edu-
caci6n clasica y los que no la poseen. Para los mas privilegiados, 
muchas de estas palabras seran motivad:as y se ajustaran f~cilmente 
a una norma; para sus compatriotas menos afortunados apareceran 
como opacas, embarazosas, prohibitivas y confusas. El problema, que 
fue convincentemente diagnosticado en ellibro del Dr. Grove, no es 
nuevo, si bien la creciente importancia de la ciencia en la vida diaria 
lo hace mas agudo que nunca. Las facilidades educativas y las acti-
tudes humanas han cambiado mas alia de todo reconocimiento des-
de el retrato de Goldsmith del maestro de escuela de pueblo: 
While words of learned length and thund'riog sound 
Amazed the gazing rustics rang'd around, 
And still they gaz'd, and still the wonder grew, 
That one small head could carry all be knew. 
The Deserted Village, vs. 213-6 1 ·; 
pero el problema aun est~ ante nosotros y se halla ligado a la estrud-
tura fundamental dellenguaje. 
El peor rasgo de la barrera en la l engua es que perpetU.a y agrava 
las diferencias de clases y llena a la gente del lado malo de la barre-
. ra de un sentimiento de inseguridad e inferioridad. Hay frecuentes 
vacilaciones acerca de la pronunciaci6n, el significado y el uso de los 
terminos greco-latinos •. Alic;ia en el Pais de las Maravillas podfa 
arriesgarse impunemente a emplear latitud y Iongz"tud, aunque "no 
1 "Entre tanto, las palabras de erudita l<Jngitud y atronador sonido aturdian 
a loR rusticos que rniraban at6nitos colocados en derredor, y en silencio avizo-
raban, y en silencio crecfa el asombro de que una cabecita pudiera contener todo 
to que 151 sabfa." Cf. GROVB, op. cit., pag. 84. 
• Ullmann se refiere aqu{ especialmente a Inglaterra. (N. del T.) 
ULLMANN.-9 
130 CAP. 4: PALABRAS 'IRANSPAR!.NreS Y QPACAS 
tenfa Ia mas ligera idea de lo que era latitud, ni longitud tampoco, 
pero pensaba que eran palabras exquisita'- y /elevadas para decirlas''. 
Estaba menos segura con respecto a antipodas: "Las Antipatfas, pien· 
so yo" - se alegr6 bastante de que no hubiera nadie escuchando, 
esta vez, ya que en modo alguno son6 correcta la palabra". Realmen-
te, el "mal~pro_pjsmo:' es endemico en el ingles, y debe de haber sido 
muy anterior a Mrs . . Malaprop, de Sheridan; es ya un artificio co-
mun en Shakespeare: 
"She is given too much to allicholy and musing." 
(Mt:s. Quickly en The Merry Wives of Windsor, acto I, e$Cena 4) 1• 
"0 villain! thou wilt be condemn'd into everlasting redemption for this." 
(Doaberry en Much Ado about Nothing, acto IV, escena. 2)u. 
QUJNCa:· "He is a very paramour for a sweet voice." 
F'l.un!: "You must say "paragon". A paramour is-God bless us I --thing 
of naught.'' 
(A Midsummer Night's Dreom, acto IV, escena 2)•. 
Jespersen observ6 una vez que "ninguna literatura del mundo 
abunda tanto como la inglesa en personajes ridiculizados ante el lec-
tor por Ia manera como desajustan o tergiversan las palabras "gran-
des., (Growth and Structure, pag. 133). Serfa err6neo reducir todo el 
problema del "malapropismo" y de la barrera de 1;1 lengua a una cues-
ti6n de transparencia y opacidad; los temas en litigio son mucho mas 
delicados y complejos. Pero no puede negarse que la falta de moti· 
vaci6n es uno de los factores capitales responsables de este estado 
de cosas: los terminos griegos y Iatinos cultos se perciben como 
"palabras asperas"' precisai:nente porque estan inmotivadas, sin raf~ 
ces en la lengua y sin ninguno de "esos hilos invisibles que entrete-
jen las palabras en la mente humana" 4. 
1 "Ls demasiado. dada a la melancolla y a la mfstica." 
2 " i Oh villano ! Senis condenado por esto a redencion etema." , 
a "QUINCB: No admite amante w dulce voz.-FLUIE: Debes decir parang&n. 
Un amante es-jDios nos asista!-una cosa de nada." Cf. LEIS!, op. cit., 
pags. 64 y 68. 
4. JESPERSEN, ibid. 
. CAPfTULO 5 
FACTORES LOGICOS Y EMOTIVOS DEL SIGNiFICADO 
I. PALABRAS DE BORDES EMBOTADOS 
A lo largo de los siglos, los escritores y pensadores han criticado 
los defectos del lenguaje. Algunas de sus quejas se mantuvieron en 
terminos generales ; otras singularizaron a Ia palabra como el prin-
cipal ofensor. En su Epistola septima, Plat6n hizo algunas 9eclaracio-
nes extravagantes sabre el asunto: "Ningun hombre inteligente sera 
nunca tan audaz como para expresar en el lenguaje aquellas cosas 
que su raz6n ha contemplado ... ; si se arriesgara a obrar asi, enton-
ces, ciertamente, no los dioses, sino los mortales, han arruinado por 
completo su juicio" 1• En uno de sus epigramas, Schiller present6 el 
problema bajo la forma de una paradoja:"1 Por que no puede el es-
piritu viviente apar_ecerse al espiritu! Cuantlo el alma habla, 1ayl, 
ya no,es el alma quien esta hablando" 2• Algunos escritores moder-
nos son igualmente escepticos con respecto a las palabras. Valery las 
ha comparado a planchas ligeras colocadas sabre un abismo: se pue-
de cruzar pqr ellas, pero no debemos detenernos a. Camus ha consi-
derado incluso la posibilidad de un lenguaje sin significado que ex-
presa el aislamiento fundamental del hombre: "TI s'agit de savoir si 
meme nos mots les plus justes et nos cris les plus reussis ne .sont 
prives de sens, si le langage n'exprime pas, pour finir, Ia solitude de-
finitive de l'homme dans un monde muet" 4• 
Las criticas mas especfficas de la palabra se centran de ordinaria 
sabre su carencia de precisi6n. El Fausto de Goethe resume esta po-
sici6n en una tei"sa y vigorosa imagen cuando explica por que el no 
'Citado por W. M. URBAN, Language and Reality, Londres, 1939, pag. 53. 
2 "Warum kann der lebendige Geist dem Geist nicht erscheinen! Spricht die 
Seele. so spricht ach! schon die Seele nicht mehr." (V otivtojeln, 84 : "Die 
Sprache".) 
.. 'Ten suis venu, helas, a comparer ces paroles par lesquelles on traverse si 
Ientement l'espace d'une pensee, a des planches Ieg~res jetees sur un ablme qui 
souffrent le passage et point Ia station." (Monsieur Teste, 32.a ed., Paris, pag~ 74.) 
4 "Se trata de .saber si basta nuestras palabras mas justas y nueSitros gritos 
mas logrados no estan privados de sentido, si el lenguaje no expresa. en concJu-
si6n, la soledad d efinitiva del hombre en un mundo mudo." ("Sur une philosophic 
de l'expression", Poesie .44, mim. 17, pligs. 15·23, citado por J. CRuiCKSHANJC, 
French Studies, x, 1956, pag. 245.) 
131 
132 CAP. 5: FACTORES L6o!COS Y EMOTIVOS DEL SIGNIFICADO . 
tiene ningun nombre para Dios: "El nombre es sonido y humo que 
nubian el ardor del cielo" 1• Voltaire es mas explicito sobre la vague-
dad de las palabras : "Tl n'est aucune langue complete, aucune qui 
puisse · exprimer toutes nos idees et toutes nos sensations; leurs 
nuances sont trop imperceptibles et trop nombreuses ... On est obli-
ge, par exemple, de designer sous le nom general d'amour et de hai~ 
ne, mille amours et mille haines toutes differentes; il en est de meme 
de nos douleurs et de nos plaisirs" 2• Byron tambien se queja de Ia 
ineficacia de nuestras palabras: 
Oh that my words were colours! but their tints 
May serve perhaps as outlines or slight hints. 
Don Juan, canto VI, estancia CIX • . 
En nuestros propios dias, Wittgenstein ha hablado de conceptos 
con "hordes embotados" y los ha comparado a fotograffas borrosas, 
aiiadiendo: "z.Es siempre una ventaja reemplazar un retrato confuso 
por otro bien delineado? lNO es con frecuencia el confuso el que 
necesitamos?" (op. cit., pag. 34). Algunas de las .modernas escuelas de 
poesia convendrfan de todo coraz6n con Wittgenstein y valorarian el 
poder sugestivo y evocador de las palabras mucho mas alto que nin-
guna precision I6gica. Este fue un principia basico del movimiento 
simbolista y fue desarrollado en el famoso poema de Verlaine, Art 
poetique: · 
11 faut aussi que tu n'ailles poin t 
Choisir tes mots sans quelque meprise : 
Rien de plus cher que Ia chanson grise 
Oil l'Indecis au Prkis sejoittt ~. 
Mallarme expone el mismo punto mas breve e ir6nicamente en su 
poema Toute l'ame resumee: 
Le sens trop precis rature 
Ta vague litterature •. 
~''No hay ninguna lengua completa, ninguna que pueda expresar todas nues-
'"Name ist Schall und Rauch, umnebelnd Himmelsglut." l 
tras ideas y todas nuestras sensaciones; sus matices son demasiado impercepti-
bles y demasiado numerosos... Nos vemos obligados, por ejemplo, a designar 
bajo el nombre general de amor y de odio mil amores y mil odios totalmente di-
ferentes; y lo mismo sucede con nuestros dolores y nuestros placeres." (Citado 
por NYRoP, Si mantique, pag. 444.) 
~ "i Oh, si mis palabras fueran colo£es! Solo sus matices pueden servir quiza 
como bosquejos o !eves alusiones." 
• "Bs menester tambi~n que no vayas a escoger tus pa!abras sin algun errcr: 
nada mas grato que la canci6n gris en la que se junta lo lndeciso con lo Precise." 
~ "El scntido demasiado preciso tacha tu vaga literatura." 
I. PALABRAS DE BORDES EMrnOTADOS 133 
Gide observa en su autobiograffa 1 que en sus primeros tiempos, 
cuando se hallaba bajo la influencia del simbolismo, era un apasio-
nado de palabras tales como incertain, infini e indicible, que dan 
rienda suelta a Ia imaginaci6n. Semejantes palabras abundan en ale-
man y dotaban a este, a los ojos del joven escritor, de un aura de 
poesfa. No fue hasta mucho mas tarde · cuando comprendi6 que su 
propio lenguaje esta dominado por Ia necesidad de precision. 
Parecerfa, pues, que la vaguedad de nuestras palabras es un obs-
taculo en algunas situaciones, y una ventaja en otras. Si se mira mas . 
atentamente esta vaguedad, pronto se descubre que el termino mismo 
es bastante vago y ambiguo : Ia condici6n a que se refiere no es un 
rasgo uniforme, sino que tiene muchos aspectos y puede resultar de 
una variedad de causas. Algunas de estas son inherentes a Ia natu-
raleza. misma del Ienguaje, micntras que otras entran en juego sola· 
mente en circunstancias .especiales 2 • 
1) Una de las principales fuentes de vaguedad es el caracter ge-
nbico de nuestras palabras. A excepci6n de los nombres propios y 
de un pequeiio mimero de nombres corriunes que se refieren a obje-
tos unicos, lc,ts palabras denotan, no entidades singulares, sino clases 
de cosas o de acontecimientos ligados por algtin elemento comun. 
Como Bloomfield expres6 muy claramente en un pasaje ya citado 
pagina 66), debemos discriminar entre los "rasgos no distintivos", 
tales como el tamafio, la figura o el color de cualquier manzana, y 
los "rasgos distintivos" que son comunes a todos los objetos a los 
que aplicamos Ia palabra manzana. En el caso de terminos mas com-
plejos, el proceso de generalizaci6n opera de un modo un tanto di-
. ferente. Wittgenstein ha examinado, por .ejemplo, la naturaleza del 
concepto de juego. AI comparar varios tipos de juegos-juegos de ta-
blas, juegos de cartas, juegos de pelota, juegos olimpicos, etc.-en-
contr6 una "complicada red de similitudes que se superponen ·yen-
trecruzan", con rasgos comunes que aparecen y desaparecen a medi· 
da que consideramos mas. y mas juegos : unos son divertidos, otros 
no lo son; unos son competi tivos, otros solitarios; unos implican 
destreza, otros mero azar, y asf sucesivamente. Wittgenstein conclu-
ye que estas similitudes son mas bien como "parecidos de familia": 
1 Si le grain ne meurt, 37.a ed., Paris, 1928, p~g. 246. 
~ Vt!anse sobre estas materias H. DELACROIX, u Langage et Ia pensee, Paris, 
1?24, pligs. 361 y sgs.; K . 0. ERDMANN, Die Bedeutung des Wortes, 4.• ed., Leip-
Zig, 192~; K. lABERG, "Sprache •aJs Aeusserung und Spracbe als Mitteiluna:", 
Sprachwlssensclzaftliche Forschungen und Erlebnisse, Paris-Zurich-Leipzig 1937 
plig.s. 137-85; F. PAULHAN, "Qu'est-ce que Je ·sens des mots?", Journal de PsychO:. 
log1e, XXV (1928), p~gs. 289-329 ; C SPEARMAN, The Nature of "Intelligence" and 
the Principles of Cognition, Londres, 1923, cap. 11. Cf. tambien I, CoTEANV "Con-
t:ibutioos a l'etablissement d'un systeme en semantique" (en rumano, co~ suma· 
no en frances), en Probleme de L ingvisticii Generalii, vol. I, Bucarest, 1959, pli-
ginas 11-33. · 
134 CAP. 5: FACIORES L6GICOS Y EMOTIVOS DEL SlONlPICAOO 
"las varias semejanzas entre los miembros de una familia: constitu-
ci6n, facciones, color de los ojos, porte, temperamento, etc., etc., se 
superponen y entrecruzan de Ia misma manera". En este sentido se 
podria de,cir que los diversos fen6menos conocidos como juegos for-
man una familia (op. cit., pags. 3~ y sgs.). 
Salvo en el caso de terminos cientificos o tecnicos rigurosamente 
definidos 1, este proceso de generaUzaci6n encerrara, inevitablemen-
te, un elemento de vaguedad .. Esto ha llevado aalgunos fi16sofos a 
d.escribir la palabra ·como algo burdo y banal que priva a nuestras 
experiencias de su contenido personal y de sus mas finos matices, y 
que interpone una pantalla entre nosotros y el mundo no lingilistico. 
Bergson habla de "le mot brutal, qui emmagasine ce qu'il y a de 
stable dans les impressions de l'humanite, ecrase au tout au mains 
recouvre les impressions delicates et fugitives de notre conscience 
intellectuelle" 2• En otra parte escribe el mismo filosofo: "Le mot, 
qui ne note de Ia chose que sa fonction Ia plus commune et son as-
pect banal, s'insinue entre elle et nous . .. Nous ne saisissons de nos 
sentiments que leur aspect impersonnel, celui que le langage a pu no-
ter une fois pour toutes parce qu'il est a peu pres le meme, dans les 
memes conditions, pour tous les hommes" a. Esto es perfectamente 
exacto y en cierto niodo lamentable, pero es el precio que hemos de 
pagar par tener un media de comunicaci6n social lo bastante flexible 
para enfrentarnos con la infinita variedad de nuestras experiencias. 
La naturaleza generica de nuestras palabras ha sido descrita con 
frecuencia como un elemento de "abstraccion" del'lenguaje. Hay aqu1 
cierto peligro de ambigiiedad, ya que Ia oposici6n usual entre abs-
tracto y concreto no corresponde a Ia que hay entre generico y par-
ticular. Una palabra puede ser extremadat;nente general en cuanto al 
significado y permanecer en el plano concreto; asi, los terminos ani-
mal y planta son los de mas vasto alcance en el sistema entero de la 
clasificaci6n zool6gica y botanica, y, no obstante, son concretes en 
el sentido de que los animales y plantas especfficos son casas tangi-
bles, materiales, en contraposici6n a las abstracciones puras tales 
como la libertad o la inmmtalidad. En un sentido mas am plio, sin . 
I Sobre los varios metodos de definici6n, vease R. ROBINSON, Definition, Ox-
ford, 1950. r s "La palabra brutal, que almacena lo que hay de estable, de comt1n y, por 
consiauiente, de impersonal en las impresiones de Ia humanidad, aplasta o al 
menos recubre las impresiones delicadas y fugitivas de nuestra conciencia inte-
lectual." (Citado de La consci-ence en NYROP, Semantique, pig. 448.) 
• "La palabra, que solo nota de Ia cosa su funci6n mas comun y su aspecto 
trivial, se insimia entre ella y nosotros ... No captamos de nuestr.os sentirniento& 
inu que su aspecto impersonal, el que el lenguaje ha notado de una vez para 
siempre porque es aproximadamente el mismo, en las mismas condiciones, ~a. 
todos los hombres." (Le rire, 15.• ed., Parfs, 1916, p :tgs. 156 y sgs.; cf. Nnot>, 
Semantique, pcig. 447.) · 
r. PALABRAS DB BORDES EMBOTADOS 135 
embargo, los tenninos ~Iteric_QS pueden .. gputarse como "abstractos", 
es decir, mas esquermi.ticos, mas pobres en notas distintivas que los 
terminos particulates; como diria el 16gico, tienen mayor extensi6n 
y menor intensi6n: se aplican a un campo mas dilatado de entida-
des, pero nos dicen menos acerca de ellas. La palabra arbol, par ejem-
plo, es mas general, y por tanto mas "abstracta" que haya; de la mis-
rha manera, planta es mas abstracta que arbol---en efecto, es un 
· concepto tan amplio y general que no existfa en ellatfn chisico y solo 
surgi6 en ·el curso de la Edad Media: la palabra latina planta signi-
ficaba "vastago, retoiio, esqueje", y no "planta" 1• 
Practicamente todas nuestras palabras son genericas en mayor o 
menor grado, pero hay mucha variaci6n entre las diferentes lenguas: 
unas parecen favorecer los terminos particulates, mientras que otras 
se inclinan hacia el tipo abstracto y general. Durante largo tiempo 
fue habitual entre los lingilistas, psic6logos y antrop6logos conside-
rar las lenguas de las razas primitivas como ricas en terminos espe-
cfficos y pobres en los genericos. Esto se interpretaba comunmente 
como un signa de "mentalidad pre-16gica", de facultades de generali-
zaci6n no desarrolladas. Estas razas, se pensaba, literalmente no po-
dfan ver el bosque por culpa de los arboles :_..- estaban inmersos en las 
experiencias particulates y enin incapaces de elevarse por encima de 
ellas,· de analizarlas y clasificarlas. Se relataba, por ejemplo, que los 
zulues no tierien ninguna palabra para decir "vaca", solamente ex-
presiones especfficas para "vaca roja", "vaca blanca", etc.; los aborf-
genes tasmanianos no teniim ningun termino peculiar para "arbol'', 
pero posefan nombres para cada variedad de· eucalipto y de zarza; en 
. Ia lengua bakajri del Brasil central, cada papagayo tiene su nombre 
especial, pero no hay ninguna palabra para "papagayo", en general 2 • 
Hay tantos relatos de esta indole, y suenan de una manera tan plau-
sible, que bien puede haber algo de verdad en Ia teoria. Por desgra-
cia, sin embargo, las pruebas son sospechosas ; a veces se basan en 
observaciones defectuosas de los primeros misioneros, que fueron 
aceptadas sin critica por las sucesivas generaciones de lingiiistas, 
que se citaban unos a otros. De este modo, el m1to de que no hay 
ningun termino para "lavar" en la Iengua de los indios cherokis se 
perpetu6 basta que fue demostrada su falsedad hace pocos aiios por 
un especialista norteamericano 3• Los lingiiistas norteamericanos, 
que han hecho muchas exploraciones valiosas sobre las Ienguas in-
dias, se oponen, por cuesti6n de principios, ,a Ia noci6n de "lenguas 
primitivas"; como apunt6 un fil6sofo durante un reciente simpo-
1 Citado de un articulo de Wartburg en BALDINGER, Cahiers de /'Association 
lnternationale des Etudes Fram;aises, XI, pag. 259. 
2 
JESPERSEN, Language, pag, 429; cf. tambi6n KRONASSER, op. cit., cap. 11. 
• A. A. HILL, "A Note on Primitive Languages", International Journal of 
American Linguistb·, xvm (1952), pags. 172-7. 
136 CAP. 5: FACTORES LOOICOS Y EMOTIVOS DEL SIGNIFICADO 
sium sobre lenguaje y cultura, todo el mundo estaba "ansioso de 
hablar del primitivismo de ciertas culturas", pero la mayorfa de la 
gente era "reacia a hablar del primitivismo del Ienguaje" 1• Hasta 
que todos los testimonies hayan sido escudriiiados cuidadosamente 
mediante los modernos metodos cientificos, es mejor absten.er ~1 
juicio sobre este asunto 2 • 
Conviene advertir tambien que Ia riqueza en terminos particu-
lares no es, necesariamente, un sintoma de incapacidad de genera-
Iizar; puede ser debida a la influencia del medio ambiente y de las 
condiciones de vida.\ As(, no es en absoluto sorprendente saber q~e 
los esquimales y JOs!Japones tienen una multiplicidad de terminos 
para diferentes clases de nieve, mientras que los aztecas usan el 
mismo tronco verbal para "frfo", "nieve" y "hielo" a. Cada ambien-
te crea sus propias necesidades y problemas particulares ; para los 
habitantes de las regiones articas la nieve es un factor de tan abru-
madora importancia que cualquier estado y aspecto de ella tiene 
que ser cuidadosamente especificado. Analogamente, los indios 
paiutes, que viven en su area desertica, "hablan una lengua que ~r­
mite la mas detallada descripci6n de los rasgos topograticos, una 
necesidad en un pafs donde pueden requerirse instry_cciones com-
plejas para la localizaci6n de cavidades con agua" 4 • El lenguaje es, 
en palabras de Sapir, "un inventario complejo de todas las ideas, 
intereses y ocupaciones que acaparan la atend6n de Ia comuni-
dad" 5 • Este problema aparecera de nuevo en el ultimo capitulo, ya 
que tiene una relaci6n directa con la estructura del vocabulario. 
Incluso entre las lenguas basadas en la misma civilizaci6n pue-
de haber marcadas diferencias en el empleo de terminos generales 
y especificos. El frances es considerado usualmente como una len-
gua preeminentemente "abstracta" 6 , mientras que el aleman y aun 
el ingles son "concretes" en comparaci6n. Hay varies s£ntomas de 
esta vena abstracta del frances. En algunos c~sos, un solo termiilo 
' H . HollER (ed.), Lmzguage in Culture. Conference on the .lnterrelations of 
Language and other Aspects of Culture, Chicago, 1954, pag. 219. 
2 Sobre los testimonies del lenguajeinfantil con respecto a este punto, 
cf. W. KAPER, Kindersprache mit HiJfe des Kindes, Groninga, 1959, pag. 11. 
3 Veanse SEOERSTEDT, op. cit., pags. 56 y sgs., y HENLE, op, cit., pag. 5. 
4 /bid. . . . 
• /bid. (Citado de Selected Writings by Edward Sapir, ed. D. Mandelbaum, 
Berkeley, 1949, pags. 90 y sgs.) 
• Veanse cspecialmente V. BRONOAL, I.e tran9ais, langue abstraite, Copen-
hague, 1936; BALLY, Linguistique genera/e et linguistique fran~aise, pags. 346 y sgs.; 
W. J. ENTWISTLE, "French, Audible, Visible and Real", Studies ... Presented to 
John Orr, pags. 82-9; A. EwERT, Of the Precellence of the French Tongue 
(Conferencia Zaharoff), Oxford, 1958; E. LE.RCH, Franzosi!i'Che Sprache und We-
sensarr, Francfort. 1933. pags. 178 y sgs; J. ORR, "English an French - a Com· 
parison", Word~· and Sounds in English and French, cap. 8. Cf. asimisrno WEIN· 
REICH, Language, XXXI (1955), pag. 539. 
T. PALABRAS DE BORDES EMBOTADOS 137 
generico en frances-complementado si fuese necesario por el con~ . 
texto-correspondera a tres o cuatro expresiones particulares en 
aleman. Esta ultima lengua especificara, per ejemplo, las diversas 
formas de locomoci6ri que estan agru.padas todas juntas en el fran-
ces en el termino generico aller, "ir": gehen, "an dar' caminar" j rei-
ten, "cabalgar"; fahren, "viajar ·entren, o en coche, etc.". Es posible 
por supuesto, indicar los medias de locomoci6n en frances, ana-
. diendo una frase suplementaria al verba (aller a -pied, "a pie"; a 
cheval, "a caballo", etc.), pero esto se hara solamente cuando sea pre-
d so, mientras que los terminos alemanes, mas diferenciados, expre-
saran autom;li:icamente esta informaci6n extra. Consideremos tam-
bien los siguientes grupos de palabras en ingles, aleman y frances: 
to set. 
to stand (intransitivo) 
to lay 
sitzen ! 
stehen etre, se trouver, "to be" [estar, encontrarse). 
liegen 
Aquf de nuevo anadira el frances detalles suplementarios cuan-
do sea necesario: etre assis, "to sit" [estar sentado]; debout, "to 
stand" [de pie]; couche, "to lie" [echado]; pero no hara asf cuando 
no sea menester. Los correspondientes verbos transitivos rnuestran 
la misrna norma: 
to set 
ro stand (tfansitivo) 
to lay 
setzen ( 
stel/en l mettre, "'to pu t" (ponerJ. 
/ege11 l 
En otros rnuchos casos, la "abstracci6n" del frances esta aso-
ciada con su preferencia per las palabras simples e inmotivadas. 
Ya hemos visto (pag. 123) que el aleman gusta de unir prefijos al 
verba con objeto de especificar sus varios aspectos y rnatices. Es-
tas gradaciones del significado, que pueden expresarse en ingles ana-
diendo una preposici6n . al verbo, quedan las mas de )as veces sin 
formular en frances: · 
to set 
to put on 
to write 
to write down 
w grow 
to grow up 
setzen f 
anset2.en 
mettre [poner) 
· schreiben f 
ecrire [escribir]. 
niederschreiben 
wach:;en ( 
heranwachsen f grandir {crecer}. 
La predilecci6n alemana por Ia precisi6n puede verse igual-
mente en ciertos adverbios compuestos. "El alto aleman", escriben 
138 CAP. 5: FACTORES LOOICOS Y EMOllVOS DEL SIGNIFICADO 
los profesores Priebsch y Collinson, "es unico en la distinci6n entre 
una relaci6n dirigida bacia el que habla (herein, heraus, herunter, 
etcetera) y otra dirigida desde e1 que habla (hinein, hinaus, hinun-
ter, etc.)" 1• Estos detalles usualmente se pasan por alto en frances, 
as! como en ingles. El aleman tambien introducira toda suerte de 
adverbios y preposiciones para especificar cada aspecto de una ac· 
ci6n, para "trazar la trayectoria entera de un movimiento" (Bally, 
op. cit., pag. 350). La siguiente sentencia es t!pica de esta super .. 
abundancia de detalles: "Wir segelten vom Ufer her uber den Pluss 
hin nach der Insel zu", "Nos hicimos a la vela desde Ia orilla (aquf) 
(encima) del r{o (alii) (en direcci6n) bacia la isla" (ibid.). El frances, 
como el ingles, se limitarfa a una sola preposici6n en cada caso. 
Cabe mencionar aqu! dos sintomas mas de Ia "abstracci6n" del 
frances. Uno es el uso frecuente de un derivado alli donde el ingles. 
y el aleman tienen un compuesto mas expHcito: 
ashtray {ceniza·bandeja]. 
teapot [tc~·olla]. 
A.schenbecher ("ceniza-ta-
za"). 
cendrier ("ceniza" + sufi-
jo) [cenicero]. , 
apple-tree [manzana·ar· 
bol]. 
Teekanne (id.). thii~re ("te" + sufijo) [te· 
tera]. 
chimney-sweep {cbimenea-
. limpiador). 
Apfelbaum (id.). pommier ("manzana" + 
sufijo) [manzano] . 
ramoneur ("desbollinar" + 
sufijo) [deshollinador]. 
Schornsteinfeger (id.), 
Otro factor que contribuye a Ia "abstracci6n" del frances es la 
popularidad de la "sintaxis nominal" 2 : el empleo de un nombre 
abstracto donde el ingles, por ejemplo, preferirfa un verbO\. El pro-
fesor Orr ha recogid,o algUDas muestras divertidas.de anuncios y pas-
quines (Words and Sounds, pags. 59 y sgs.) : 
Stick no bills {No fijar carteles]. 
No smoking allowed {Probibido fu· 
mar]. 
Please do not touch (Se rueaa no to· 
car]. 
Defense d' alficher (literalmente: "Pro-
hihlci6n de fijar carteles"). 
Defense de fumer (litcralmente: ''Pro· • 
hibici6n de fumar"). 
Priere de ne pas toucher (literalmen· 
tc : "Ruego de no tocar"). 
1 Op. cit., pag. 441. Para mlis detalles, vease M. STAUB, Richtungsbegriff, Rich· 
tungsausdruck: Versuch zu einem Yergleich von deutscher und franz.osicher Aus· 
druck~·eise, Bema, 1949. . 
.. Vease especialmente A. LOMBARD, Les constructions nominales dans le jran-
fOis moderne, Estocolmo-Upsala, 1930; cf. tambi~n mi Style in the French No-
vel, cap. 3. · 
I . PALABRAS DB BORDES EMBOTADOS 139 
La boga del llamado "style substantif" en la prosa francesa mo-
derna es sintomatica de Ia misma tendencia. As(, la oraci6n : "Ds 
cederent parce qu'on leur promit formellement qu'ils ne seraient pas 
punis" ("Cedieron porque se les prometi6 formalmente que no se-
rian castigados") es considerada menos elegante que la mas concisa 
y .abstracta "lls .cederent a une promesse· formelle d'impunite" ("Ce-
dieron ante la promesa formal de impunidad''). En los ultimos anos 
.se han expresado algunos recelos sabre la difusi6n de estas con.s-
trucciones nominates, pero la tendencia esta profundamente arraiga-
da en Ia estructura del idiqma. 
Todos estos rasgos, a lhs que se podr!a aiiadir otros 1, convier-
ten al frances tnoderno en un instrumento sumamente abstracto, in-
telectual, discreto y alusivo. Significan tambien que Ia palabra fran-
cesa individual es en muchos casos ma~ esquematica, menos rica en 
detalles expresivos que su replica alemana.}.l ingles esta a este res-
pecto mucho mas cerca del aleman que-del frances, aunque no va 
tan lejos como el primero en Ia acumulaci6n de detalles. El caracter 
abstracto y generico del vocabulario frances acrecienta Ia importan-
cia del contexto en esta lengua: una palabra vaga, indiferenciada, 
como aZZer, mettre o etre tiene obviamente menos autonom(a y es 
mas dependiente del contexto que un termino mas particularizado 
(ver mas arriba, pag. 61). La misma falta de autonomia es, como 
hemos visto, caracterfstica de la palabra francesa en tanto que unidad 
fonetica. (pags. 46 y sgs.). El profesor Orr ha resumido netamente 
e&te rasgo fundamental del frances cuando escribi6 : 
En el franres, Ia palabra estl1 IDM sumergida en Ia oraci6n y sus sonidos 
componentes son funcionalmente menos patentes que en cl ingles. El deta-
lle estli subordinado al conjunto como en la construcci6n cluica. Esta SU• 
premacfa de 1<> general sobre Io particular, este predominio mas completo ·de 
lo intelectual sobre lo fCsico cs igualmente evidente en la formaci6n de pa-
Iabras yen Ia fraseolog!a (op. cit., pag. 59). 
2) Nuestras palabras nunca son completamente homogene.as : 
hasta las mas simples y las mas monol(ticas tienen un ciertQ mimero 
de facetas diferentes que dependenJdel contexto y de la situaci6n en 
que se usan, y tambien de la personalidad del que las usa. Esta 
multiplicidad de aspectos es otra fuente importante de vaguec,iad. 
Como ya hemos visto (pag. 61), incluso los nombres propios, lasmas concretas de todas las palabras. estan .sujetos a tales "cambios . ' 
de aplicaci6n" : solo el contexto especificara que aspect" de. una per-
sona, que fase de su desarrollo, que lado ·de sus actividades tenemos 
en la mente. Si tomamos un nombre comtin ordinaria con una acep-
~ Cf. cap. S de mi Precis de semantiquc fran~ats,. 
140 CAP. 5; FACJORES WGJCOS Y EMOTIVOS DEL SIGNIFICADO 
ci6n concreta, tal como libro, su significaci6n variara segun sus usua-
rios: querra decir cosas bastante diferentes para un au tor, un edi-
tor, un impresor, un librero, un coleccionista 'de Iibras, un bibliote-
cario, un lector especialista, un lector no especialista, un bibli6grafo 
y otros. Con las palabras abstractas, tales diferencias de aplicaci6n 
son mas roarcadas todavfa. Pongamos por caso los · tres ejemplos 
siguientes del adjetivo mortal en Paradise Lost: 
chase 
Anguish and doubt and fear and sorrow and pain 
From mortal and immortal minds. 
Libw I, V9. 551·9. 
the fruit 
Of that for bidden tree whose mortal taste 
Brought death into the World. 
Libro I, va. 1-3. 
to redeem 
Man's mortal crime. 
. Libro Ill, vs. 214-15 1• 
Evidentemente, el adjetivo tiene tres diferentes matices de sig-
nificado en los tres pasajes; en el primero significa "sujeto ala muer-
te, destinado a morir", en el segundo "causante de la muerte", y en 
el tercero pecado "grave", como opuesto a "venial". De hecbo, Mil· 
ton obtiene un efecto verdaderamente sorprendente al jugar con Ia 
diversidad de estos significados superpuestos. Una lectura mas com-
pleta del ultimo pasaje dice asi: 
Which of ye will be monat, to redeem 
Man's mortal crime, and just, the unjust t_o save? • 
En algunas palabras, el proceso de diversificaci6n puede prolan· 
garse notablemente sin destruir la unidad fundamental de su signi~ ' 
ficado. El termino estilo es un ejemplo a prop6sito. Procede del 'ia-
tin stilus, el nombre del punz6n para escribir, y originalmente s6lo 
era aplicable a la escritura, pero eli el transcurso de los siglos ba ex-
tendido enorme~ente su radio de acci6n. En palabras de Sir Walter 
Raleigh: 
1 "Expulsan Ja angustia y Ia duda y el miedo y el pesar y el dolor de las 
mentes mortales e inmortales." "El fruto de ese arbol prohibido cuyo gusto mor-
tal trajo Ia muerte al mundo." "Para redimir el crimen mortal del hombre." 
• "j,Qui~n de vosotros serl! mortal para redimir el crimen mortal del hombre, 
y justo para salvar al injusto ?" 
I. PALABRAS DE BOit.DES BMBOTADOS 141 
. . . el hecho de que 'usemos la palabra estilo al hablar de arquitectura y 
de escultura, de pintura y de mU.Sica, de danza, de representaci6n teatral y de 
cricket, de que podamos aplicarla a las acciones cautelos!ls del ladr6n y del 
envenenador y a los movi.mientos animates espontaneos de los miembros del 
hombre o de la bestia, es el mas noble de los tributes incon1cientes a la fa-
cultad de tetras 1• 
Como puede verse por estos ejemplos, tales mutaciones en Ia 
aplicaci6n pueden conducir facilmente al significado mUltiple; las 
encontraremos de nuevo en el capitulo· sobre la ambigtiedad. 
3) Otro factor mas que coopeta a la vaguedad es la (alta de 
fronteras bien delimitadas en el mundo no lingiiistico. Aqui es nece-
sario una vez mas distinguir entre las experiencias concretas y ias 
abstractas. Hasta en nuestro media fisico nos enfrentamos a menu-
do con fen6menos que se funden unos con otros y qu~ tenemos que 
dividir, lo mejor que podemos, en unidades discretas. 'El espectro de 
los colores es, por ejemplo, una banda continua; somos nosotros 
quienes introducimos en ella un cierto mimero de distinciones mas 
o menos arbitrarias, que pueden variar de una lengua a otra, y a 
veces incluso · de un perfodo a otro dentro del mismo idiom a. Las 
consecuencias de esta situaci6n sera considerada en el capitulo final 
de este libra. Otra esfera concreta en la que con frecuencia faltan 
las Hneas de demarcaci6n claramente precisadas es el cuerpo humano. 
Esto explica Ciertos cambios de significado en los que el nombre de 
una parte del cuerpo ha llegado n denotar una region vecina 2• Asf, 
la palabra latina para designar la "cadera", coxa, ha dado cuisse en 
frances, que significa "muslo" y no "cadera". Como se vera mas tarde, 
esto fue una parte de toda una serie de alteraciones, de una especie 
de reacci6n semantica en cadena; no obstante, no habria podikio 
ocurrir si hubiera habido una frontera definida entre las dos areas 
de nuestra anatom{a. Mutaciones similares de significado ha habido 
igualmente entre varias partes de la region facial. La mayoria de las 
palabras romances para q:aducir "mouth" que han reemplazado a la 
latina os, oris: la francesa bouche, la italiana bocca, la espanola boca, 
derivan del vocablo latina bucca, "carrillo hinchado"; el rumano 
buca todav{a sig:trifica "carrillo, mejilla" (Bloch-Wartburg). 'un in-
tercambio mas intrincado puede verse en la historia de ·la palabra 
inglesa chin [barba, menton] y de terminos emparentados. El aleman 
Kinn y el holandes kin tienen el mismo significado que la palabra in-
glesa, pero el sueco kind quiere decir "mejilla' ', igual que el latina 
gena de la misma familia, mientras que otra forma emparentada, Ia 
'Style, 2.a ed., 1897, pags. l-2. 
2 Vease ya A. ZAIJNER. ''Die romanischen Namen der Korperteile", .Roma 
~tische Forschungen, XIV (1895), pags. 339-530. 
142 CAP. S: FACfORES LOOICOS Y' E.MOTIY.OS DEL SIGNIFICADO 
sanscrita: hanuh, significa "quijada, mandfbula", y Ia. griega ·12w~ 
puede significar o bien "quijada" o bien "mejilla" 1• 
Cuando examinamos los fen6menos abstractos, esta carencia de 
linderos es aun mas palmaria, puesto que las distinciones son en gran 
part.e hechas por el hombre: no tienencxistencia real sin las formas 
lingillsticas de que estan revestidas .... .Jvelimitar )ttles conceptos · es 
con frecuencia una operaci6n diffcil y delicada.\EI ejemplo clasico 
es, sin duda, la frontera entre talento y genio. Owen Meredith escri-
bi6 una .vez: * "El genio hace lo que debe, y el tal en to hace lp que 
puede" 2, pero ya se acepte esta f6rmula o cualquiera otra, siempre 
habri',..casos llmites que se encontraran a horcajadas de la linde, en 
dondequiera que pueda trazarse esta 3• 
Para el especialista es de la maxima importancia definir sus ter-
mit;tos claramente y distinguirlos con exactitud unos de otros. De 
aquf las interminables y a menudo acerbas discusiones en las obras 
ftlos6ficas, en los tribunales de justicia y en las conferencias diplo-
maticas, sobre la definici6n y delimitaci6n precisa de palabras abs-
tractas. Un jurista evitara cuidadosamente cualquier confusi6n entre 
felonia y delito; un te6logo, entre pecados veniales y mortales, un 
psiquiatra entre neurosis y psicosis, un lingiiista entre fonemas y 
al6fonos. Los terminos abstractos de Ia lengua ordinaria son, s~n em-
bargo, mucho menos precisos y queda para el diccionario el in-
troducir cierta apariencia de orden en sus usos superpuestos. Sucede 
ocasionalmente que un pedodo particularmente consciente de Ja 
lengua hace un esfuerzo sistematico por volver a definir su vocabula-
rio abstracto. Esto ocurri6 en Francia en gran escala durante el si-
glo xvn. Las distinciones realizadas entonces sorprenderan eon 
frecuencia al lector moderno como forzadas, demasiado sutiles o 
francamente pedantescas,; son, no obstante, de extraoFdinario inte-
res cuando se refieren a terminos claves de Ia epoca, a las palabras 
que compendian sus ideales y aspiraciones, sus odios y sus temores. 
He aqui, por ejemplo, la definici6n de. Vaugelas---casi cabna decir 
el "analisis quimico"-del termino decisivo galant: "un compose 
oii il entroit du je ne s~ay quoy ou de la bonne grace, de l'air de la 
Cour, de !'esprit, du jugement, de la civilite, de la courtoisie et de la 
gayete, le tout sans contrainte, sans affectation, et sans vice" 4• Me-
~ Cf. BLOOMFI£LD, Language, pags. 425 y sgs. 
2 "Genius does what it must, and Talent does what it can." 
• Vease sobre este problema L. P. SMrrn, "FourWords: Roma~ttic, Original, 
Creative, Genius", Society for Pure English Tracts, XVII (1924), reimpreso en su 
libro Words and Idioms; cf. tambien P. ZUMTHoR en Zeitschrift fur Romanische 
Philologie, LXVI (1950), pags. 17()..201, y G. MATORE-A.-J. G REIMAS en Le ·Fran,ais 
Moderne, xx:v (1957), pags. 256-72. 
• "Un compuesto en el que entra un no se que de gracia, de aire de la corte, 
de ingenio, de juicio, de urbaoidad, de cortcsia y de alegrfa, todo ello sin violen· 
I. PALABIL\S DE BORDBS EMBOTADOS 143. 
-
dio siglo mas tarde, La Bruyere intent6 distinguir, en un tono bas~ 
tante diferente, entre otros tres terminos claves del periodo: . un 
hombre Mbil ("habile homme"), un caballero ("honnete homme") 
y un hombre bueno ("homme de bien"). Su amilisis esta expresado 
en terminos casi matematicos. El caballero, dice, se halla en cierto 
modo. entre los otros dos tipos, pero esta mas cerca del hombre hcibil 
que del hombre bueno; realmente, aiiade con un toque de cinismo, 
Ia distancia entre un caballero y un hombre habil se acorta de dfa en 
dla y esta a punto de desvanecerse por completo. Pasa luego a exa-
minar, en terminos tersamente ir6nicos, los rasgos distintivos de los 
tres tipos humanos, e indi9a que mientras que todo hombre bueno 
es por definici6n un caballero, Ia inversa evidentemente no es verda-
dera 1• Estos ejercicios de definici6n y analisis han desempefiado un 
papel importante en Ia tradici6n de la disciplina lingilistica, que es 
alin uno de los pilares del sistema educative frances. 
4) 'Todavla otra fuente de vaguedad en las palabras es la falta de 
familiaridad con las casas que representan. Es este, por supuesto, un 
factor altamente variable, dependiente del conocimiento general y de 
los intereses especiales de cada individuo.· Mucha gente de la ciudad 
tendra nociones extremadamente nebulosas sobre el significado de 
no~bres de animates y plantas 0 de terminos agdcolas que seran 
perfectamente clatos para cualquier hortelano o labriego. L Cuantos 
lectores, por ejemplo, seran capaces de visualizar algunas de las 
plantas mencionadas por Ofelia: "Aqui os traigo hinojo y aguileiias. 
Aqui, ruda para vos, y tambieq algo de ella para m(" (Acto N, esce-
na 5)7 2. En un plano enteramente diferente, z.cuantas personas po-
dnan dar una informaci6n razonablemente clara de lo l}ue se quiere 
decir con existencialisnio, positivismo l6gico, surrealismo, relatividad, 
enzima, electron o ciberneticaJ Sin embargo, estas palabras, y otra-s 
muchas como elias, son terminos claves en la civilizaci6n del siglo xx, 
y algunas al menos suelen ser utilizadas, en escritos no tecnicos e 
incluso en la prensa y en la radio, sin ninguna explicaci6n. 
Aparte de estos ·terminos especializados, hay otros incontables 
que el ingles ha tornado ·de lenguas extranjeras, vivas o ~muertas, y 
cuyo significado es oscuro para muchos interlocutores. La . barred1 
de Ia lengua, que fue discutida en el capitulo precedente, .. es · un po-
tente factor que cantribuye a la vaguedad en el ingles. Los "malapro-
pismos" citados mas ·arriba (pags. 130 y sgs.), no son mas que sfnto-
cia, sm alectaci6n y sin vicio" (citado segU!l F. B RUNOT, Histoire de lcto longue 
fran~aise, vol. m. parte I, p~g. 238 y sgs.). 
1 "Des jugements", en Caracteres, ed. Nelson, p~g. 420. Sobre estos y otros 
conceptos afines ver recientemente M. WANDRUSZKA, Der Geist der jram;osischen 
Sprache, p:1gs. 94 y sgs. 
" "There's fennel for you, and columbines. There's rue far you ;· a nd here's 
some for me." 
144 CAP. 5 : FACTORES L6olCOS Y EMOTJVOS DEL S!GNIFI.CADO 
:mas extremes de esta profunda inseguridad lingiiistica. Jespersen 
.cuenta la divertida pero reveladora anecdota de un patail que, al 
.ser preguntado por un cura que significaba para el Ia palabra felici-
.dad (felicity), replic6: "Algo en el interior de un cerdo, pero no se 
.decir cabalmente el que" (Gr-owth and · Structure, pag. 91). Esto su-
.eedia hace aproximadamente un siglo, y desde entonces la situaci6n 
.ha mejorado mas alla de todo reconocimiento; no obstante, esta 
forma de vaguedad continua representando un serio problema social 
y educative. · 
II. TONALIDADES EMOTlVAS 
Se ha adrnitido durante mucho tiempo, y se ha recalcado, con 
fuerza en los ultimos afi.os, que la lengua no es meramente un 
vehfculo de comunicaci6n: es tam bien un medio de expresar emo-
.ciones y de despertarlas en otros. En rigor, cabrfa argiiir que ambos 
.elementos, el comunicativo, asi como el emotivo, deben estar pre-
sentes en toda locuci6n aun cuando uno de ellos puede eclipsar com-
.Pletamente al otro. Como decl.ara un psic6logo frances, "todo len-
_guaje tiene algun valor emotivo: si Io que yo digo fuese indiferente 
.Para mf, no lo dida. A1 mismo tiempo, todo lenguaje aspira a cornu~ 
nicar algo. Si uno no tuviera absolutamente nada que decir, no dida 
:nada" 1• 
Estas consideraciones han conducido a algunos eruditos a dis-
tinguir entre dos usos del lenguaje: uno simb6lico o referendal, y el 
.otro emotive. Esta doctrina, que. ha sido Hamada la teorfa de Ia 
"gran vertiente", fue establecida en terminos simples por Ogden y 
Richards : "El uso simb6lico de ·las palabras es la enunciaci6n; el 
registro, el apoyo, la organizaci6n y la comunicaci6n de referencias. 
El uso emotivo de las palabras es una cuesti6n mas simple, es el uso ' 
de las palabras para expresar o excitar . sentimientos y actitudes" 2. 
' H. Dt:::LACROIX, op. cit., pags: 4;. y sgs. 
2 Op. cit., plig. 149; cf. tambic!n I. A. RICHARDS, Principles of Literary Cri-
ticism, Londres, ed. 1938, cap. 34, Entre los numerosos trabajos que tratan del 
lenguaje emotivo y de problemas afines, pueden mencionarse los siguientes: 
M. BLACK, E. L. STEVENSON. I. A. RICHARDS, "Symposium on Emotive Meaning", 
The Philosophical Reriew, LVII (1948). pags. 111-57; B. BoURDON, L'Expression 
des emotions et des tendances dans le langage, Parfs, 1892; w. EMPSON, The 
Structure of Complex Words, Londres, 1951; E . GAMILLSCHEO, "Zur Einwir-
kung des Affekts ·auf den Sprachbau", Zeitschrift fiir franzosische Sprache und 
Literatur, Sup!., 1937; L. HAVAS, "Words with Emotive Connotations in Bilin-
gual Dictionaries", Acta Linguistica Academiae Scientiarum Hungaricae, VI (1957), 
paginas 449-68; C. S. LEWIS, Studies in Words, Cambridge, 1960, cap. 9; F. PAUL-
HAN. "La double fonction du langage", Revue Philosophique, clv (1927), paginas 
22-73; M. PmoN, "Caracterisation affective et cr6ation lexicale. Le cas du walton 
rampono", R orrv:.mica Gandensia, 1 (1953), plcigs. 119-70; A. SmBERER, "Yom 
-GefUbJ.swert der Worter' ', Oesterreichische Akademie der Wissenschaften, Phil.-
II. TONAL!DADES EMOTIVAS 14S 
Se notara que Ia dualidad es mas aparente que real, puesto que el 
lenguaje emotive combina cierto numero de funciones diversas: ex-
presar sentimientos no es lo mismo que excitarlos, y hay tambien 
una gran diferencia entre sentimientos y actitudes. De aqui una malla 
mas fina de distinciones del Dr. Richards, en Practical Criticism 
yen otras partes, entre cuatro aspectos del significado: sentido, tono, 
sentimiento e intenci6n. 
Otros tratadistas ~an intentado refinar el esquema original de va-
rias maneras. Uno de los primeros semanticos, K. 0. Erdmann, reco-
noci6 tres factores: "significa9o esencial o central", "significado apli-
cado o contextual" y "tono sentimental" 1• En los aiios recientes se 
han propuesto cierto numero de esquemas mas .complejos; . uno de 
los ultimos distinguir!a no menos de nueve componentes diferentes 
del significado 2• En vez de penetrar en las complicaciones de estas 
teorfas, algunas de las cuales sobrepasan los l!mites de la semantica 
propiamente dicha, considerare tres problerpas espedficos, a la luz 
de ejemplos concretes : las fuentes de las tonalidades emotivas, los 
artificios lingilisticos que ayudan a reforzarlas, y los varios modos 
como pueden debilitarse o perderse. 
1. Fuentes de las tonalidades emotivas 
1) Factores foneticos.- La estructura fonetica de una palabra

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