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2 CORINTIOS 9
20 de agosto 2025
Personajes
Pablo: autor que exhorta y anima a los corintios.
Los corintios: destinatarios, llamados a completar su ofrenda.
Los macedonios: testigos de la disposición de los corintios.
Los santos de Jerusalén: quienes recibirán la ayuda.
Dios: fuente de provisión y recompensa.
Lugares Acaya (región de los corintios). Macedonia (referencia a creyentes que habían sido 
motivados por el ejemplo de Corinto).
Palabras clave / frases repetidas : Generosidad, dar, sembrar, cosechar, gracia, 
abundancia, acción de gracias.
Pablo recuerda a los corintios la importancia de estar listos con su ofrenda, para que su 
generosidad sea voluntaria y no forzada. Explica el principio espiritual: “El que siembra 
escasamente, escasamente cosechará; y el que siembra generosamente, generosamente 
cosechará.” Dios ama al dador alegre y es poderoso para multiplicar lo que se da, de modo que 
siempre haya suficiencia y abundancia para toda buena obra. Esta generosidad no solo suple 
necesidades materiales, sino que produce abundantes acciones de gracias a Dios y glorifica su 
nombre.
referencias cruzadas
Proverbios 11:24–25 – El que da generosamente será prosperado.
Lucas 6:38 – “Dad, y se os dará… con medida buena, apretada, remecida y rebosando.”
Gálatas 6:7 – Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
La generosidad cristiana no es una obligación forzada, sino una expresión de amor y gratitud a 
Dios. Dar con alegría refleja confianza en que Dios es la fuente de toda provisión y que no nos 
faltará. Además, la generosidad tiene un doble impacto: suple necesidades materiales y 
glorifica a Dios, pues quienes reciben alaban a Dios por la obediencia y el amor demostrado.
Pablo en esta carta me anima a revisar la actitud de mi corazón al dar Dios no busca la cantidad, 
sino la disposición alegre y confiada. Entiendo que dar no es pérdida, sino sembrar para vida 
eterna y fruto espiritual. Decidir dar con gozo, sin quejarme ni sentir obligación, sabiendo que 
es un acto de adoración y que glorifica a Dios. También procur nar que mi generosidad inspire a 
otros, como los corintios motivaron a los macedOnios.