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Recto
Testículos
Casos clínicos
A
SERVETTécnicas
. ;
C1rug1 aen la clínica de pequeños animales
C
.
1rug1
,
aen la clínica de pequeños animales
José Rodríguez Gómez
Jaime Graus Morales
María José Martínez Sañudo
Reservados todos los derechos.
No puede rep-oducirse ni total ni parcialmente, almacenarse en un sistema de recuperación
o transmitirse en forma alguna por medio de cualquier procedimiento, sea éste mecánico,
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fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.oom; 91 702 19 70 I
93 272 04 47).
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La ciencia veterinaria está sometida a constantes cambios evolutivos. Del mismo modo que
la farmaoología y el resto de las ciencias también lo están. AS. pues, es responsabilidad inelu
dible delveterinario clínico, basándose en su experiencia profesional, ladeterminación y com
probación de la dosis, el método, el periodo de administración y las contraindicaciones de los
tratamientos aplicados a cada paciente.
Ni el edtor ni et autor asumen responsabilidad alguna por los daños y/o perjuicios que pudie
ran generarse a personas, allmales o propiedades como consea.iencia del uso o la aplica
ción correcta o inoorrecta de los datos que aparecen en esta obra.
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(Centro empresarial El Trovador)
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Diseño y oompaginación:
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www.grupoasis.com
Impreso por:
Impresión: Gráficas Lizarra S.L.
Crta. de Tafalla, km 1
31 132 Villatuerta (Navcrra) Espai'\a
ISBN: 978-84-932921-7-1
D.L.: Z-1999-2012
Impreso en España ~
SERVET
http:www.grupoasis.com
www.conlicencia.oom
Cirugía en la clínica de pequeños animales
La parte posterior
Autores
De i1.c¡ui1'rda a drl"('('ha: jaim<' Graus, profesor ª'ociado de cirugía y ' eteri
nario d<'l 1ICVZ, M' jo<;é MartínC"t, profesora titular de medicina y cirugía
clínicas y ~ubdinxtora del HCVZ y José Ro<lrígue-¿, profesor titular <le
medicina y cirugla clínicas y director del l ICVZ.
Prólogo
La publicación de un libro de ciencia 'eterinaria es ya de por sí una
agradable noticia, mayor cuando los autores son españoles y mayor
aún cuando el libro es de cirugía de pc<iucños animales.
l.a rectenll' profusión de publicaciones sobre cirugía veterinaria, así
como la clt•\<11la rnli dad de su t'Onknido <lemuestran el interés cre
ciente hacia <»la partl' de la prát:tica clínica. De alguna manera
podemos al1rmar c1uc la cirugla representa la madmez de la ciencia
\'('ter ina ria.
Existe una predisposición natural para practicar la cirugía, pero es
de vital importancia un buen proceso de aprendizaje y formación
continuada, así t'Omo un gran interés por parte del cirujano para
documentarse en nuevas técnicas que le hagan aYanzar, asumiendo
así un cierto rie,go. Sin riesgo no hay aprendizaje ni progreso.
EstC' libro C'S un gran comp<'ndio de casos clínicos documentado
de forma l'xC<'IC'ntc m!'diante imágenes reales de gran calidad, que
ratillcan el refrán "una imagen vale más que mil palabras".
Dcbcmo~ 'º!orar que detrás del proceso de obtención y selección
de las imágenes se esconde un gran esfuerzo y trabajo que sólo
autores con gran profe~ionalidad y sentido de la responsabilidad
pueden realizar.
Prólogo
El enfoque del libro es eminentemente práctico y ,·isual, surgido
de la experiencia propia de I~ autores. Ello permite al lector iden
tificarse rápidamente con los casos expuestos y con las sucesh"as
fases de las té01icas aplia<bs. Algunas de ellas son sencillas y pue
den ser ejecutadas por cirujanos noveles. Otras, más complejas,
requerirán algo más de experiencia.
Considero que esta obra no debería faltar en la biblioteca del ciru
jano vctcrinar io junto con un buen atlas anatómico, un completo
libro de llsiología y un dr tallado com1)('nd io de patología quirúr
gica ycirugía d1' prqu rfios an imalc·s. Si bi!'n son estos últimos los
que sustentan desde el punto dr dsta tr6rico la práctica de la ciru
gía, el prrsrntr trabajo aporta una inmediatez y cercanía que
resultan ele gran utilidad.
Es un libro fácil de leer que ayudará a que d dlnico progrese en su
fa<.'Cta quirúrgica a su ritmo, sin demasiado esfuerLO y de forma
an1cna. Gracias a tll, <;('podrán asumir los ricsgm que nos permitan
progresar.
jordi Cairó
Doctor en Veterinaria
CAl"llS, Hospital Veterinari. Girona
Cirugía en la clínica de pequeños animales
La parte posterior
Alguien que tiene intención de lanzarse por vez pri
mera a una piscina y 9ozar de un baño, debería
reflexionar unos segundos antes de tirarse de cabe
za. Partimos de la premisa de que, mejor o peor,
todos sabemos nadar, pero ¿podemos hacer un
lar90? ¿resistiremos die:t.? ¿o nos anotaremos en las
cuatro primeras brazadas? ¿conocemos la prefundi
dad de la piscina antes de zambullirnos en ella?
¡Veo un socorrista cerca y hay más gente nadando!
es un alivio, aunque lo normal es que no me ocurra
nada, si hay al9ún problema tendré ayuda ...
Ah!Y siempre la escalerilla de salida localfaada y el
albornoz a mano. Cuando todo está listoy no hemos
dejado nada a la improvisación ya sólo nos queda
cambiarnos de ropa, ponernos el gorro, la mascari
lla, la bata y los 9uantesy lan,wrnos, ahora sí, a la
intervención planteada.
Prefacio
Esta obra está dedicada a la cirugía, la faceta C(Llizás más espectacular
ele la actividael de un veterinar io clínico. Seguramente porque se
trata de una terapéutica directa, que se aplica con las manos y c1ue
<lota al cirujano de Lma especie <le poder mágico al c1ue contribuye
d hecho <le que, a menu<lo, la resolución <le una patologia en d qui
rófano sea muy rápida.
La práctica quirúrgica conshtuye, además, la prueba de fuego para
el veterinario novel ya que, así como los éxitos en cirugía son muy
evidentes y contr ibuyen en gran medida al prestigio del cirujano,
también los fracasos parecen ser especialmente relevantes.
En cualquier caso, la aureola de mito que rodea a la cirugía yal ciru
jano obliga a planificar <.'On detalle cada acto qLtirúrgico, a diseñarlo
cuidadosamente con el objehvo de lograr los mejores resultados en
el tJempo más breve ycon el menor traumatismo posibles.·Todo ello
contribuirá además a que el clínico disfrute en el quirófuno, porc1ue
la cirugfa puede y debe ser un placer.
Este es un libro sin pretensiones, que quiere acompañar al veterina
rio en el quirófano, reflejo gráfico de la labor el ínica de cada día, de
la experiencia adquirida en ella, de los éxitos y de los fracasos.
Espejo también, porque no decirlo, del gusto de los alllores por su
trabajo y de la ilusión, siempre mantenida, de hacer las cosas bien y
cada dia mejor.
El alma de la obra que nos ocupa es un material fotográfico que fue
recogido, aJo largo de los últimos años, con una llnalidad inicial dis
tinta, la de incorporarlo a nuestras clases en la Facultad. En gran
medida, por tanto, este libro nació de la casualidad.
Una de esas tardes en que nos reunimos a comentar casos cl ínicos,
un paciente nos llevó a otro y éste a otro más hasta que sobre la
mesa se acumuló tal cantielad de in formación c1ue nosotros mismos
quedamos sorprendidos.
Pensamos entonces que tal ve-¿, a algLLien más que a nuestros alum
nos, le resultaría ele utilidad todo ese trabajo, tan cuidadosamente
almacenado. Decidimos darle una forma c¡ue permitiera al clínico
reterinario identificarse fácilmente oon el oontenido cuando se viera
ante casos similares.
En este \'Olumen se recopilan los principalesprocesos patológicos
que afectan a la zona perineal del perro y del gato, desde Ja hernia
perineal yel ano hasta el glande y el prepucio, pasando por el geni
tal externo de la hembra.
&: rccog<'n en cada capítu lo los casos clínicos que consideramos más
significativos para ilustrar una determinaela patología, haciendo
especial hincapié en aspectos concretos y puntos relevantes que cre
emos deben ser terlidos en cuenta al afrontarla.
Se describen también los tratamientos relacionadas oon los casos
presentados, en especial los quirúrgicos, aunque sin pretender mn
dio hacer ele este libro un manual de técnicas quirúrgicas. Los pro
cedimientos descritos son los que nosotros realizamos en nuestros
pacien tes habitualmente. A nuestro juicio funcionan bien y por eso
los escogemos, pero somos conscientes de que existen otros con los
<1ue también pueden obtenerse buenos resultados.
Antes de terminar, queremos pedir elisculpas a los amantes de la
fotografía. Las imágenes que mostramos son instantáneas obtenidas
por nosotros mismos en la consulta o en el quirófano en los que
obviamente nuestra llinción no es la de reporteros, y eso se nota. En
muchas ocasiones no se trata de la mejor imagen que se hubiera
podido obtener desde el punto de vista técnico. No obstante confia
mos en que el interés clínico sl sea el adecuado y compense el resto.
Si contribuimos, desde la cercanía ele un compai\cro, con alguna
idea c1ue os ayude en vuestra labor diaria, nos daremos por satisfe
chos. Será estupendo si además conseguirnos transmitJr algo del pla-
Prefacio -Agradecimientos
cer que a nosotros nos proporciona la cirugía. En todo caso gracias
por vuestra atención.
Agradecimientos
Queridos todos los que formáis parte de esta pequeña gran familia
del Hospital Clínico Veterinario de Zaragoza:
1\il uchas gracias por vuestra ayuda, colaboración y apoyo, sin los cua
les indudablemente no habríamos llegado hasta aqLtÍ.
Gracias a profesores y personal de admi1ústración y servicios, a dí1ú
cos y no clínicos, porque todas las tareas son igualmente importantes.
Gracias también, como no, a los clínicos que nos mnfiaron el trata
miento de sus pacientes.
Gracias muy especialmente a los veterinarios internos que se han
formado y se forman con nosotros, porque su esfuer¿o constante
constituye el mejor de los alicientes para los que ya no somos tan
jóvenes. Gracias aAmaya, Susana y Maitane, a Maria Eugenia, Ana y
Gorka, aAlida y a Oiga, aAna, María,Ainara yJosé. Vuestra entrega
ydedicación <liru; as os hat-en merec.-edores del mejor de los füttu-os.
Gracias en suma a todos por vuestra dedicación diaria ypor vuestro
entusiasmo, que hacen que el trabajo a vuestro lado sea una tarea
sencilla, gratificante e incluso divertida.
Ycómo no, nucstt·o rcmnocimicnto más sincero a todos los <JUC
desde la Editorial Servet han sabido sacar a nuestro trabajo el mejor
partido.
Dr. D. José Rodríguez Góme-L
Dr. O. Jaime Graus Morales
Ora. Oña. Mru·ía José Martínez Sruiu<lo
Hospital ClínicoVeterinario. Zaragoza.
___
____ __
La parte posterior
Manejo de la obra
"La parte posterior" está dividida en nueve capítu
los. El primer capítulo del libro "Generalidades de la
cirugía rectal, anal y perineal" nos introduce en los
aspectos más importantes a tener en cuenta antes
de intervenir quirúrgicamente en esta región.
Los siete capítulos siguientes se ocupan de una zona
anatómica diferente. Explican paso a paso y de
forma detallada las intervenciones quirúrgicas desti
nadas a resolver las patologías más frecuentes.
El último capítulo titulado "Técnicas generales",
incluye un conjunto de técnicas básicas complemen
tarias a las descritas a lo largo de todo el libro.
En el desarrollo de los contenidos se ha diferenciado
gráficamente por una lado, la descripción de las téc
nicas quirúrgicas y por otro, la presentación clínica
de patologías y tratamientos médicos.
Las aperturas de capítulo En cada doole página se realiza
un repaso anatómico ala región mediante
dibujos esquemáticos. Nombre del capítulo
Ano
S...llJUMI
C..1~~
c-a~llMillim
C..OJ~~
SM.......llkflica<_.
Ceo4 'liümMo~
~~c•"4~
C..OJ~tllfllrOlln
t61ula>ptrloNle$
C..1t~.....
Col'lllJ lllrw«l61u1ulrirfit.illllllc.ll
CaoJ~ ..~....
(omplk....~...
C..4111etui611Cltril*Jlt.I~
Caos bwal6n~w.,.....,,-.&o
-dt•no
C...1.-..1'n'9 ...
C..2 Aflnil«i•pena
--+
¿cómo se maneja este libro?
Los contenidos
En ocasiones un cua(i'o nos ac!Viertede
la dificultad técnica del procedimiento
empleado ydel íncfice de presentación
de la patología descsita (del 1 al 5).
Las referencias aotras técnicas ----+---..
oexplicaciones del libro están
claramente señaladas para facilitar
las consultas.
Explicaciones paso apaso de ----+-
la técnica quirúrgica empleada.
to~w-'WWl'ff/fflcfeCf'f«
La barda de color nos indica que estamos
ante la descripción de una técnica quirúrgica.
Ol.lf....ffaoriMdot...,dtll9(901flOIRllllO .
li«»>--~-,,.,_,........, , lntrodUCCiOO del caso clínico
.. _ ode la patologia.
~ Estas anotaciones advierten de un riesgo
1 en la intemnción ode una fase en la (Jle se
deba prestar una atención especial.
.,__ Los procedimientos se ilustran. paso apaso,
mediante espléndidas fotografías. ____....___ .. .eo.--·...·-·..................._
....--·-··:::=:::!:::_...
·=:.::.:-....:.:::..:....,,..__,..,,..... _......____
-··---··
--·---... ·-·- .....·-··....
La banda sin color describe-----+-..
la patología o un tratamiento médico
La intemncióo se ilustra, -----t-
paso apaso, medianteespléndidas
fotografías.
Ano SaoAlti> .,,.,,_ ___ Nombre del capít.Jlo doo:le nos encontramos
ypatología tratada.Saculilisanal.CAsot ,.......,..,~
u~~w,,__,,..._.,~
rnJ6tt--'••-,,.._.....,
CltllKPfr'OJW'°'llJidluf/fM~dfrlo -{uwt6tW 11 ll'Wfsdtl-.yw fWl/hd _,.,
""""(MfMfdo"....,,,...""Ki$ ltftitftl/fJdtJ ,,......._............,..._._
t1/f'l~Ollllll(.tty,..,~fr11,l) . SfloO(to .............,.__,,.......f-. ..-•
+ Loscuadrosdestacanc«lllW"Odt'loJt«OS~~Jll
-dUtolbodoft~"""'íflsa.JJ.. -~------~ consejos útiles.
....--..........,....._...~
..._._,_,,.._.____....,. ··----·-------·
-~·---.......
-~-._.._...,_......,......_
~--
....,...__""""..,....______.......,_..._.......
.,-·---•-,.... .......-:ll•!Olo..#O __ - ..........,""_____
...,..-.._ .........._.._.___~................_.....
_ __.__ Los textos de los pies de foto
describen cada uno de lospasos
de forma escoota pero completa.Indice de contenidos para facilitar la búsqueda
de un caso clínico otécnica CJJirúrgica.
_
http:dUtolbodoft~"""'�flsa.JJ
10
La parte posterior
Índice
Generalidades de la cirugía rectal, anal y perineal 13
Principios generales de la cirugía de la zona perineal ... . .... .... ... ... .. .. ... .... .. .. ... ... .. .... .. ... ... ... .. 14
Neoplasias anales
Recto 17
Caso 1/ Adenoma de tamaño pequeño ................ 78
Caso 2 / Adenoma de gran tamaño . .. . ... ... .. ...... ... ... .. .. .......81
Prolapso de recto ...................... ....... ....... ..............................................18
Caso 1I Amputación de recto . ... .... .. ..... . ..... . ...... .. .......................21 Fístulas perianales........ .... ............... ...... 82
Caso 2 / Colopexia ..... .... ... ... . . .. . .. . ...... .. ... 24 Caso 1 / Tratamiento médico ......................................................................84
Caso 2 / Resección quirúrgica radical ..........................................88
Estenosis .......... . .26
Caso 1 / Resección rectal transanal .......... 27
Caso 3 / Resección quirúrgica radical.
Complicación postoperatoria .. . .. ...... . ..... ...... ..... .92
Caso 2 / Colectomía abdominal .......................................... 30
Caso 4 / Resección quirúrgica superficial .... ...95
Caso s I Resección quirúrgica y tratamiento médico .. .99
Pliegues cutáneos de la cola ........................ ............. 102
Caso 1 / Resección quirúrgica.. .......103
Hernias
Hernia perineal ...............................................................................................36 Atresia de ano ........................................................108
Caso 1 / Herniorrafia simple ..... .....J9 Caso 1 / Atresia en la gata...... . ..... . ... .......... .......... .......... 109
Caso 2 / Implante de malla ... . . .... .. . .. . .... .. . ... .... . ..... ....42 Caso 2 / Atresia en la perra ....................................................... .... ....114
Caso 3 / Transposición del glúteo superficial
y elevación del obturador interno ............. ... -45
Caso 4 / Doble transposición muscular Vulva-vagina m
(obturador interno y glúteo superficiaO........................48
Caso 5 I Deferentopexia ..................................... ............ ............53
Neoplasias. .. .. ... .. ... .. .. .............................................................118
Caso 1 / Tumor en el labio vulvar . ......... .. . ...... 119
Caso 2 / Tumor venéreo transmisible .....................................................121
Ano 1fl Caso 3 / Tumor en el suelo vaginal .... . .. ... .... ... ...123
Caso 4 / Tumor en el techo vaginal .. . .. .... ... . ... .... .... . ..... ...125
Saculitis anal .. .. . . ..........................................................62 Caso 5 / Pólipos vulvares . ....................... . ...127
Caso 6 / Tumor vaginal ....................................................................................128
Caso 1 / Tratamiento preventivo .. .... ... ... ... ... . .... . ... . .. 63
Caso 7 / Lipoma subcutáneo .... ...... ............................... .................. 130
Caso 2 / Tratamiento médico .. .. . .... . . .. .... ... .. .. ... 64
Caso 3 / Tratamiento quirúrgico.
Saculectomía técnica cerrada ... ... .. . . ... . .. . ... . ...65 Himen persistente .... . ..... .. ...................134
Caso 4 / Tratamiento quirúrgico.
Saculectomía técnica con gel caliente .. . .. .. . .. ... 69
Caso 5 / Saculectomía en hurones . .. .... ... .... . . ... . .. 73
Uretra 137
Obstrucción uretral en el perro ... .. ... ... .... .. .138
Cálculos uretrales en el perro .. ... . .. .... ... .... ... 139
Caso 1/ Técnica de urohidropropulsión .. . .... . .. .. .. ... .. . 142
Caso 2 / Uretrotomía preescrotal . ... .. ..... .... 145
Caso 3 / Uretrostomía escrotal ........................... . .... . .. . ... ...148
Estenosis uretrales . .... . ... .... .. ... .. . ... ... . . .... 154
Caso 1/ Uretrostomía escrotal ........ . ................155
Enfermedad del tracto urinario distal felino
(FLUTD) .. .. .... 158
Caso 1/ Uretrostomía perineal ... .........................160
Caso 2 I Estenosis cicatricial ............ ....... ..........................................166
Caso 3 / Inflamación ynecrosis cutánea . .... .... . .. .. . .... ...169
Testículos 171J
Neoplasias testiculares.......................................................................172
Caso 1 / Tumor de células de Sertoli ...... . ..... . .... ....173
Caso 2 / Seminoma yadenomas perianales .. . ... .. ... . . ..........178
Caso 3 / Tumor de células de Sertoli y quistes prostáticos . ....181
Caso 4 / Tumor de células de Leydig .. .... .. . .... . .. .... .. .. . 185
Testículos ectópicos ................................ 188
Caso 1 / Monorquidia abdominal ........ 189
Caso 2 / Monorquidia inguinal . .... .. . .. .. . . .. .... 192
Caso 3 / Criptorquidia inguinal....... . .. . .. .. . ... ... . ... .... 195
Caso 4 / Criptorquidia abdominal ... .... .... ..... ... ... . .. .... .. 197
Lesiones escrotales......................... ..202
Índice
Prepucio-pene 207
Fimosis ... .. ... .. .. ... .. ... . ... .. .. ... .. .. ....2o8
Caso 1/ Apertura-ampliación del orificio prepucial .. .... ..... 209
Caso 2 / Reconstrucción del orificio prepucial. .........210
Parafimosis... ............................................................212
Heridas... ......214
Caso 1f Heridas del prepucio .. ... . .. .... .... . .... .. .. . .. 214
Caso 2 / Heridas del pene (zona distal) ..... ...... . .....215
Caso 3 / Heridas del pene (zona perineal) ..........................................217
Tumores .. .. ... ... . ... . . ... .... .. . .... .. ... ... ...................220
Caso 1/ Tratamiento médico .................................. ....... ..........................220
Caso 2 / Tratamiento quirúrgico ................... ..........221
Prolapso de mucosa uretral ...........................................................222
11
Hipospadia ....................................................................................228
Técnicas generales 231
Sondaje uretral en el gato . ..... ... .. . . ... ..232
Sondaje uretral en el perro...................... .......................236
Cistocentesis. ... ... .. .. .. . .... .. .. .. .. .. ... . .240
Anestesia epidural lumbosacra ................................................242
Posicionamiento del paciente .. ... ... ... .. .. .. .248
Sutura del ano en "bolsa de tabaco" ... .... ..... .... .. 252
Episiotomía ... 254
Vasectomía . .... .. . ..... .. . .. .............. .. . .. 259
Orquidectomía en el perro y en el gato .. 264
Caso 1 / Orquidectomía preescrotal en el perro .... .. ... . ... 265
Caso 2 / Orquidectomíaescrotal en el gato . ..... . . .. .. ... ... ..271
Caso 3 I Orquidectomía con ablación escrotal en el perro . .277
Laparotomía infraumbilical .. . ... .. . ... . .. .. .. ...282
Cistotomía .....289
Técnica 1 . .... ... .. .. .. ..... ...... ....................... . .... . .. .... . .. ..... ..... 290
Técnica 2 .......................................... .....292
Generalidades
de la cirugía rectal, anal y perineal
Principios generales de la cirugía
de la zona perineal
13
La parte posterior
Principios generales de la cirugía de la zona perineal
8 periné es la parte de la pared corporal q.ie cierra la apertura caudal
de la pelvis y que rodea los canales anal y urogenital. En el tacto rectal emplee todo el tiempo necesario, cuando
extraigo eldedo debe estor seguro de que el paciente tiene Las inteNenciones quirúrgicas en esta zona tienen un ~o porcenta
o no lo /esí6n sospechado.je de complicaciones postoperatorias y de recidivas, por lo que
numerosos veterinarios son reacios a realizarlas.
Es necesario tener un buen conocimiento anatómico de la zona,
realizar un óptimo diagnóstico patológico, y llevar a cabo un correc
to protocolo qL.irúrgico.
El diagnóstico de las alteraciones en esta zona del paciente se
debe basar en la historia, los signos dínicos, el examen físico -sien
do de especial importancia el tacto rectal (Fig. 1)-yen pruelbas diag
nósticas complementarias. La analítica sanguínea no suele aportar datos relevantes, a no ser
Cuando vea una neoplasia en esta localización realice una radio que el paciente tenga una neoplasia y aparezcan signos paraneo
grafía abdominal para buscar metástasis tumoralles en los gariglios plásicos (anemia. hipercalcemia .. . ), o que exista dificultad en la eli
linfáticos regionales (Fig. 2). minación de orina (uremia postrenal).
Fig. 2. Metástasis tumoral en los ganglios linfáticos sublumbares en un paciente
coo un adenocarcinoma perianal.
Observe el Clesplazamiento ventral del colon como consecuencia de la aden~tía
lumbar.
Fig. 1. El tacto rectal es una maniob"a explocatoria imp-escindible en tooos los
casos en los ciie se sospeche una alteración en el recto, ano operiné.
Emplee siemp-e el 3" OOdo (corazón) de su mano dominante.
Fig. 3. Posición del ~ciente en decúbito prooo, con las extremidades posteriores
ooocadas sobre el final de la mesa quirúrgiea.
Una sutura en bolsa ele tabaco evita la salida de heces durante la intervención
quirúrgica e impide la contaminación del campooperatorio.
Generalidades de la cirugía rectal, anal y perineal
El contenido de bacterias en elcolon y en el recto es el más
alto de todo el tubo digestivo, por este motivo se debe
extremar lo preporoci6n del paciente antes de lo intervención,
asícomo lo elección adecuado de lo técnico empleado.
Aspectos importantes que debe considerar
ante una cirugía perineal:
• Alimentación baja en residuos durante los 3 días previos a la inter • Evite que el paciente se lama o chupe la zona, recomiende el
vención (hay d~erentes empresas que comercializan este tipo de empleo de collares isabelinos.
alimentación, o en su defecto se puede dar carne picada con • Revise periódicamente al paciente para comprobar la correcta
arroz blanco). evolución de la intervención realizada, por lo menos a las 24
• Dieta de sólidos 24 horas antes de la operación. Permitiendo horas, 3 días y 6 días...
beber líquidos hasta 4 horas antes.
• Laxantes como el bisacodilo (5-20 mg VO en perros, 2,5·5 mg
VO en gatos). Contraindicados en casos de obstrucción intestinal.
• Enemas isotónicos nunca el día de la int01Vención, por lo menos
24-36 horas antes.
Está contraindicado realizar un enema eldía de lo cirugía.
El contenido intestino/ lfquido no podrá ser retenido
durante lo intervendán y contaminará el campo operatorio.
• Profilaxis antibiótica preoperatoria frente a Gram negativos aero
bios y anaerobios. Pruebe estas asociaciones inyectadas en el
momento de la anestesia:
• Cefazolina: 20 mglkg IV
Metronidazol: 1 O mg/kg IV
• Enrofloxacina: 5-1 O rng/kg IV.
Amoxicilina + ac. clavt.Aánico: 20 mg/kg IM.
• Coloque al paciente en una postura cómoda tanto para usted
como para él, evitandole lesiones en las extremidades posteriores
(Fig. 3).
Verposicionamiento delpaciente. • pág. 248
• Evite la salida de heces durante la inteNención (Fig. 4).
Versutura del ano en bolsa de tabaw. • pág. 252
• Extreme las medidas asépticas de la int9'V0nción.
• Utilice material monofilamento, sintético y absorbible, para las
suturas internas.
• Emplee material monofilamento, sintético y no absorbible para las
suturas cutáneas.
Fig. 4. Taponamiento del recto con una venda ele gasa para evitar la
contaminación del campo operatOrio con las heces que puedan salir por el ano
durante la cirugía.
15
M. coiISlrictor
de la vulva
M sacrococcígao
M. c:occtgeo
M. glúteo superficial
M. bi:eps lemoral
M. semitendinoso
Recto
Prolapso de recto
Caso 1 Amputación de recto
Caso 2 Colopexia
Estenosis
Caso 1 Resección rectal transanal
Caso 2 Colectomía abdominal
17
18
La parte posterior
Prolapso de recto
Índice de presentación
El prolapso de recto se presenta en animales
jóvenes parasitados o con diarreas (Fig. 1), asícomo
en animales adultos que presentan tenesmo
(asociado a pólipos) digestivo (Fig. 2) y en ciertos
casos tras realizar una herniorrafia perineal (Fig. 3).
Cuando se presente un prolapso de reda en un cachorro
piense en una parasitosis intestinal. Si se presenta en un
animal adulto realice un diagnóstico diferencial de
tenesmo digestivo.
Fig. 2. Prolapso rectal en un perro adulto que desde hace 4días tiene problemas
para defecar. Se le ciagnosticó una neoplasia en el recto.
Fig. 1. Prolapso cJe mucosa rectal eo oo gato que presentaba un cuadro diarreico
secundario auna parasitosis intestinal.
Fig. 3. Tras la realización de una herniorrafia perineal se puecJe presentar un
prolapso de recto,sobre todo cuando la desviación rectal ha sido importante.
Recto / Prolapso
Fig. 4. Prolapso rectal completo en un gato que sufría un intenso tenesmo.
Es un buen candidato para la reducción manual.
B prolapso de recto puede afectar sólo a la mucosa (Fig. 1) o a toda
la pared del mismo (Fig. 4).
Es importante diferenciar un prolapso rectal "verdadero" de una intu
suscepción prolapsada de intestino. Para ello introduzca un termó
metro entre el ano y la masa prolapsada, si el termómetro se intro
duce fácilmente se trata de 1.S1a intususcepción (Fig. 5a), si no pasa
es porque choca contra la mucosa del recto prolapsado {Fig. 5b).
Fig. 6. Prolapso recidivante de recto en un cachorro cJe PastorAlemán.
El tejido prola~do se congestiona e inflama. El paso del tiempo agrava este
problema dificultando la reducción manual.
b
Fig. s. a. Prolapso cJe una intususce¡ti)n intestinal. b. Prolapso rectal.
19
20
La parte posterior
Fig. 7. El prolapso rectal eo este caso ha sufñdo una
necrosis en su zona inferior, yha sido contaminaoo
con huevos y larvas de mosca.En esta paciente está
inc.icada la resección QUirúrgK:a.
El tejido evertido se inflama por un compro
miso vascular. Más adelante se reseca,
aparecen zonas de sangrado y necr05is
{Figs. 6 y 7).
Posibles etiologías asociadas
a un prolapso rectal
Irritaciones ~ Cirugía
intestinales liiiíiiiiiíl
Parásitos Enfermedad Hernia
prostática perinealEnteritis/
Colitis Neoplasias Cirugía
de recto perianal Cuerpos
extraños Estreñimiento
Distocia
Urolitiasis
Tratamiento
Procure localizar el origen del problema y trátelo.
Reducción manual
Indicado cuando el prolapso es pequeño o cuando la mucosa no
p<esenta leSiones importantes (Figs. 1-4).
• .Aplicación de gasas empapadas en una solución hipertónica o. en
su defecto, azúcar durante 30 minutos para reducir al mínimo el
edema del recto.
• Compresión manual de la masa prolapsada hacia el ano con pre
sión moderada y contir-..ia.
• Realización de una sutl.l'a en bdsa de tabaoo del aio para evitar la
recidiva. Para impedir el cierre completo del ano anude la sutura
sotfe un objeto {<iámetro aproximado 9 mm) intrtXlueidoen el recto.
• Indique laxantes (lactulosa aproximadamente 0,3 ml/kg hasta con
seguir el efecto deseado) para facilitar la eliminación de las heces.
Tratamiento quirúrgico
• Amputación.
En caso de p<olapsos muy traumatizados, o que no se puedan
reducir.
VerCaso 1 /Amputación. póg.21
• Colopexia.
En caso de recidivas reiteradas después de una reducción manual o
de una amputación.
[Ver Caso 2 / Colopexia. ~ p6g. 24
Recto Prolapso de recto
Prolapso de recto. Caso 1 / Amputación de recto
Índice de presentaci~
Dificultad técnica
La técnica se basa en la resección del recto prolapsado y en la reali
zación de una anastomosis término-terminal al mismo tiempo.
• Tras anestesia general y preparación del campo operatorio se
coloca al paciente sobre la mesa quirúrgica y se desinfecta el
campo operatorio (Fig. 1).
Ver posicionamiento del paciente. • p6g. 248
fig. 1. El paciente se coloca siguiendo la técnica descrita, exponiéndose la región
anal con comocJclad para el cirujano. Observe la congestión y lesión del recio
prolapsado.
Viene a la consulta un Chow-Chow de 2 años de
edad remitido por su veterinario para realizarle una
amputación de recto, ya que se ha intentado reducir
el prolapso rectal en varias ocasiones pero no ha
sido posible.
La amputación de recta está indicada en casos de
prolapsos que no se pueden reducir manualmente,
o cuando existen lesiones importantes del mismo.
Fig. 2. En esta foto se observa la fijacioo inicial de la porciónc.istal del recto con
una pinza ele Allys.
• Se colocan tres puntos de tracción {a las
12, 5 y 8 horarias) cerca del ano para
mantener siempre visualizado el recto
durante su anastom05is {Figs. 2 y 3).
Fig. 3. Algunos cirujaoos recomiendanla cdocación
de un tubo de ensa)'O en la luz del recto con el fin
de simplificar las maniObras de colocación ele los
p_intos de tracción,así oomo la amPJtación
posterior de la zona lesionacla.
21
http:contir-..ia
22
La pa e pos erior Recto Prolapso de recto
• A contirw.ci6n se procede a la resección del recto prolapsado y a
la anastomosis término-terminal, empleándose p1J1tos sueltos de
material sintético absolbible de 3/0 o 4/0 (Figs. 4-8).
Ag. 4. La colocación de diferentes puntos de traccioo asegura la correcta
exposícioodel recto distal.
En esta imagen se puede observar la resecciónde la zona dorsal yexterna del
recto prolapsado.
Ag. 5. En la síguiente fase se incicla la zona proximal del recto, y comienza la
sutura término-terminal discontinua coo material absorbible, espacíando los
puntos a¡roximadamente 2mm.
Ag. 6. En esta fase de la inteNención ya se ha realizado la sutura ele 213 partes
ele la circunferencia rectal. Acootinuación se va aproceder ala secciónde la zcna
inferior del recto lesíonado y a su anastomosis.
Rg. 1. Enesta imagen, perteneciente aotro caso, se puede observar el fin de la
mastomosis CJJEl se ha realizado manteniendo un tuoo de ensayo en el interior de
la luz del recto.
Después de la cirugía
• Continuar con la antibioterapia, profiláctica, iniciada en el preopa
ratOlio durante 3 o 4 días.
• Comida baja en residuos.
• Laxante suave para facilitar la eliminación de las heces durante
dos semanas {lactulosa 0,3 ml/kg/8 h vo hasta conseguir el efec
to deseado).
8 pronóstico es bueno si la causa primaria del tenesmo o de la irri
tación es controlada satisfactoriamente.
Fig. s. Se (Jlitan los
J:'(Jntos de tracción
yse recoloca el recto
anastomosaoo en el
inteñor del canal
pélvioo.
Resultado final de la
intervención.
En algunos casos está indicado realizar una surura en bolsa de taba·
co en el ano para evitar una recidiva del prolapso durante 1o 2 días.
Versuturo delano en balsa de tabaco. • pág. 252
Para evitar que el recta se introduzca, inadvertidamente,
en la cavidad pelviana durante la anastomosis se secciona
una parte y a continuación se sutura. Este procedimiento
se repite en pequeños tramos de toda la circunferencia
del prolapso.
Posibles complicaciones
• Estenosis de recto por englobar excesiva cantidad de tejido en la
anastomosis.
• Dehiscencia de la anastomosis por infección secundaria y por
inadecuada realización de la sutura.
• Incontinencia fecal por lesión del esfínter anal o sus nervios.
Agradecemos alDr. Cairó (Clínica Veterinaria Canis. Girona) fa cesión de imágenes en estecapítulo.
23
24
La pa e pos erior
Índice de presentaci~ 1-=r=J
Dificultadtécnica ~
La técnica comienza realizando una laparo
tomía infraumbilical y localizánd05e el colon
descendente.
'(erlopor~~omfo ~ pág. 282_ __...____m{roumb1licol. ;..,..
• Se tracciona el colon descendente hacia
la cavidad abdominal para reducir el
prolapso.
• Se escarifica, en el borde antimesentéri
co del colon descendente cercano a la
peMs, una zona de 5 a 1 O cm. Para ello
se puede emplear una torunda de gasa
(Rg. 1).
Fig. 1. Coo una torunda de gasa se frota el borde
antimese11térieo del colon hasta obseivar la initación
ehiperemia del per~oneoque lo recubre.
• La misma maniobra se repite en la pared
abdominal izquierda, a unos 3 cm de dis
tancia con respecto a la línea de la lapa
rotomía (Fig. 2).
• A continuación se procede a la sutura.
con material sintético absorbible 3/0, del
oolon al músculo abdominal (Fig. 3 y 4).
• La intervención finaliza cerrando la lapa
rotomía tal y como se describe en la sec
ción correspondiente.
Fig. 2. Irritación del peritoneo parietal oon el fin
de aumentar la adherencia del coloo ala pared
atx:lominal.
La co/opexia se realiza con el fin de crear una
fijación estable entre el colon y Ja pared abdominal
que impida el moviendo caudal del recto y por tanto
su prolapso.
La co/apexia est6 indicada para prevenir el prolapso rectal
recurrente.
Recto Prolapso de recto
Fig. 3. Efl cada punto de sutura se debe englobar la
submucooa del intestino,~ es la capa más
resistente c!el mismo. pero evitando penetrar hasta
la mucosa colónica.
Utilice agujas cilíndricas,
sin punta biselada, con el fin de
lesionar lo mínimo posible el
intestino ol atravesarlo.
Una complicación potencia/ es la
peritonitis infeccioso sina se
maneja adecuadamente el colon,
se perfora descuidadamente osi se
emplean suturas multifilamento.
Fig. 4. Se realiza la colopexia coo dos líneas de sutura independientes de material monofilamento absortliblepara garantizar la fijacióndelc¡jon ala P0íed abdominal.
25
26
La parte posterior
Estenosis
Índice de presentación
El recto puede sufrircuadros
de estenosis secundarios
secundarias a procesos
inflamatorios locales (Fig. 1).
y que dificulta la eliminación de heces.
a neoplasias murales o a fibrosis
fig. 1. Estenosis que ronprime dorsatmente el recto
Estos pacientes presentan tenesmo, dis·
quecia, hematoquecia, así como heces
blandas muy finas (en forma de cinta).
Los adenocarcinomas de colon
pueden ser circunferenciales
produciendo una gran estenosis
del intestino. Reo/ice un corredo
diagnóstico diferencia/.
Estos problemas se pueden afrontar de
diferentes maneras dependiendo de la
localización de los mismos (Fig. 2).
fig. 2 Zooa A: Resección transanal.
Zooa B: Ostectomía del puas.
Zooa C: Laparotomía suprapjoca.
Estenosis. Caso 1 / Resección rectal transanal
Índice de presentaci~
Dificultad técnica
Indicaciones de la resección rectal
• Neoplasias.
• Traumatismos y necrosis.
• Perforaciones y laceraciones.
• Estenosis.
Recto Estenosis
Se presenta en la consulta un paciente con
dificultad para defecar como único signo clínico.
En la exploración general no se detecta ninguna
alteración, y en el tacto rectal se advierte una
estenosis a una distancia aproximada de 4 cm
del ano (Figs. 1y 2).
Los resultados de los estudios analíticos son
normales.
fig. 1. Aplicando un enema de bario se localiza ciaramente la estenosis.
Asimismo. la radiografia sirve para confirmar que no existen aclenopatías
sublumbares.
Antes de la cirugía
• Dieta baja en residuos (arroz blanco y carne picada) 3 das antes.
• Ayuno de sólidos durante 24 horas.
• Enema de agua caliente el día anterior
• Enema oon povidona yodada (10%) 4 horas antes de la cirugía.
• Profilaxis antibiótica (cefalosporina de 'Z" generación).
Fig. 2. La estenosis se observa claramente en la radiogralía ventrodorsal.
Al localizarse cerca clel ano se puede realizar una resección del recto através
del ano.
27
28
La pa e pos erior Recto Estenosis
Técnica quirúrgica
Esta técnica está indicada en la exéresis de una lesión distal que no
se puede abordar a través de una laparotomía, y que está muy cra
neal para ser extirpada mediante una eversión anal.
Ver posicionamiento del paciente. • p6g. 21¡8
• Dilatación del esñnter anal para poder manipular el recto (Fig.3).
• Colocar unos puntos de fijación en el recto distal para evertirlo
(Rg. 4).
• A continuación se colocan unos puntos de tracción en la pared
del recto, más craneales que los anteriores (Fig. 5).
• Se realiza la sección del recto en 360", y se moviliza el recto
mediante disección rana a través de su p<V"ed externa (Figs. 6 y 7).
Ag. 3. Mediante pinzas yseparaclores se dilata el
esfinter anal para proer acceder al recto distal.
Ag. 6. Tras la sección circunferencial del recto se
realiza la disección roma del mismo a lravés de
incisión realizada.
Fig. 4. Los puntos de fijaciónse colocan
ap-oximadamente a 1 cm del esfinter anal.Oe esta
forma se garantiza la localización de la parte caudal
de la futura anastomosis.
Fig. 7. La ciseccióndel recto por su parteexterna
permite su movilización hacia el exterior.
Se deben ligar ocoagular los vasos rectales segm
vayanapareciendo.
• Sección longitudinal del recto para comprobar si ya se ha alcan
zado la zona de lesión (Fig. 8).
• Al localizar tejido sano craneal a la lesión se realiza la sección del
recto en un tercio de su circunferencia (F19. 9).
• A medida que se reseca el recto se va anastomosando mediante
sutura discontinua con material sintético monofilamento absorbi·
ble (Figs. 10-12).
Fig. 5. En una zona antefior del recto se emplazan
dos o tres puntos de tracción, y entreéstos y los
puntos de fijación (realizaoos anteñormente) se
realiza la seoción del recto.
Fig. a.Se secciona longitudinalmente el recto coo el
finde identificar el área afectada así como el tejido
sano por delante de ella.
Complicaciones
• Tenesmo.
• Hernatoqueeia.
• Incontinencia fecal temporal por dilatación del ano.
• Incontinencia fecal permanente por lesión de los nervios rectales o
por resección extensa.
• Estenosis cicatrieial .
Para intenta evita estas complicaciones emplee materiales de sutu
ra absorbibles, sea cuidadoso en la disección, no reseque grandes
longitudes de recto, controle la infección y evite tensiones excesivas.
(6-9 horarias). Asimismo, se observa la zona de fibrosis en el segmento rectal extirpaoo.
Fig. 9. Se secciona el recto sano a 1 cm de la lesión,
yse sutura al esfínter analconpuntos absorbibles
monofilarnento de 3/0 o410. Véase la sutura
comp-endida entre las 12 y3rorarias.
Fig. 10. Enesta imagen se aprecia la zona que ~eda por seccionar ysuturar
Fig. 11. Finde la anastomosis término-terminal tras
la reseceión del segmento rectal afectaclo por la
estenosis.
Fig. 12. Fin de la intervención.
Fig. 13. Segmentointestinal
resecaoo. Observe la zona de
fibrosis central res¡xinsable
de los problema!> que sufría
el paciente.
29
30
La pa e pos erior
Índice de presentaci~ TO
Dificultadtécnica ~
La propietaria de "Campanil/a" (Fig. 1) la lleva
al veterinario porque desde que nació deposita
heces blandas y muy finas, como sifuesen cintas.
Fig. 1. "Campanilla" es una gata de 2 meses de edad que siempre ha tenido
problemas para defeca.
En el estudio radiográfico oon contraste
baritado se observa una estenosis en el
recto proximal (Figs. 2-4).
Ag. 2. En la pñmera radiografía, Iras la
administración de un enema de bario, se a¡Jecia
un claro defecto de repleción del recto por delante
delapeMs.
Ag. 3. Se repite la raciografía30 minutos más
tarde, comprobándose la fijación de la imagen,
lo CJJeconfirma la sospecha ciagnóstica de
estenosis intestinal.
Rg. 4. En la vista ventrodorsal se obseNa que la estenosis afecta a toda la
circmfereneia del recto.
Recto Estenosis
En este caso, dado Que la estenosis se encuentra por delante de la
cavidad pelviana, se decide resecar el segmento intestinal (colecto
mía) a través de una laparotomía suprapúbica.
Verlaparotomía .
in{raumbilical. p6g. 282
Antes de la cirugía
• Dieta baja en residuos (arroz blanco y carne picada) 3 días antes
• Ayuno de sólidos 24 horas.
• Enema de agua caliente el día anterior.
• Enema con povidona yodada (10%) 4 horas antes de la cirugía.
• Profilaxis antibiótica (cefalosporina de 2" generación).
31
32
La pa e pos erior
Fig. 5. Tras la laparotomía media se diseca el recto
de la cavidad pelviana con el fin de facilitar su
movilización craneal hacia el abdomen.
Fig. 6. Para garantizar la vascularización del recto a
través de la arteria rectal craneal se coagulan, con
pinzas bipolares,las ramas de la misma que imgan
la zona afectada por la estenosis.
Fig. 7. Tras el clampaje intestinal, con una pinzas de
Allys rnocfüicadas, se reseca el segmento
estenosado.Debido a la escasa movilidad del recto y
de la ctficultad de su exteriorizaciónse deben
extremar las medidas para evitar lacontaminación
peritoneal con restos fecales.
33
Recto Estenosis
Fig. s. La anastomosis término·terminal se realiza
con puntos sueltos de material monofilamento,
realizándose primero la cara posterior.
Fig. 9. Y a continuación se sutura la cara anterior.
/lJ finalizar la anastomosis es impresdndi~e
comprobar la estanqueidad de la misma inyectando
suero flSiOOgíco en la luz intestinal, yobselvando que
no existe salida del mismo através de los puntos.
Antes decerrar la laparotomía, realizar un buen
lavado atJOOminal con suero estéril atemperado.
Fig. 10. Alos dos meses de la intE!fVención se
comprueba su resutado.
La estenosis ha desaparecido, pero la gata sigue
presentando un megacdonproximal.
En la sutura no debe protruir mucosa
intestinal a través de la anastomosis,
ya que este hecho favorecería la
aparición de fístulas y peritonitis
secundarias.
M. glúteo medio
M. glúleo superficial
M. obturador
Hernias
Hernia perineal
Caso 1 Herniorrafia simple
Caso 2 Implante de malla
Caso 3 Transposición del glúteo superficial
y elevación del obturador interno
Caso 4 Doble transposición muscular
(obturador interno y glúteo superficial)
Caso 5 Deferentopexia
35
Fig. 1. ESQuernaanatómico del periné en el Que se señalan las posibles
localizaciones del anillo herníario
Fig. 2. Imagen ra:liológica lateral del abOOmenen la Que se aprecia una hernia
perineal unilateral cuyo contenido es el recto saculiza:lo ylleno de heces.
La parte posterior
Hernia perineal
Índice depresentaci~
Las hernias perineales aparecen casi exclusivamente en perros
machos enteros de meóéMla o avanzada edad. Son anecdóticas en
el gato y en las hembras de la especie canina. Las razas más
comúnmente afectadas son: Boxer, Boston Terrier, Pequinés, Collie,
Teckel y Bobtail. También son frecuentes entre los mestizos de
pequeño tamaño tipo ratonero.
El origen de la hernia es el deterioro de la función del diafragma pél
vico por debilitamiento de su musculatura. Varias causas suelen con
fluir para que la atrofia y/o degeneración del periné tenga lugar. Entre
ellas cabe destacar la atrofia neurogénica producida por el alarga
miento de los nervios motores de la zona perineal en pacientes con
estreñimiento y tenesmo crónicos, la atrofia senil, la atrofia de la mus
culatura coccígea en perros caudectomizados. las miopatías produ
cidas por transtornos endocrinos de las hormonas sexuales y la
patología prostática. El resultado, en cualquier caso, es la reducción
del soporte de la pared rectal, de forma que la porción terminal del
tubo digestivo se desvía, se saculiza o forma l.ll divertícoo.
El anillo herniario se encuentra habitualmente lateral al esffnter anal
externo. El contenido herniario puede deslizarse entre el esffnter y el
músculo elevador del ano. Con frecuencia, el elevador estáatrofiado
y el contenido abandona el abdomen a su través, entre el esfinter
anal y el músculo ooccígeo (Fig. 1 ).
Fig. 3. lrnagenradiológicaventro-dorsal del abdooien, contrastada cm enema de
bario, en la Que se aprecia una hernia perineal unilateral cuyo contenido es el
recto OOsviado.
El contenido más habitual de una hernia perineal es intestino o teji
do adiposo de origen abdominal. Como consecuencia del fracaso
de la función de la musculatura del diafragma pélvico, muy frecuen
temente hallamos el recto desviado lateralmente, constituyéndose
una flexura en el contenido de la hernia. En otras ocasiooes, se
fomna una saculación rectal como consecuencia del estreñimiento
O'ónioo, y es la presión ejercida sobre el periné por las heoes reteni
das la que acaba produciendo la hernia. (Figs. 2 y 3).
La vejiga y/o la próstata también pueden herniarse. Algunas veces
es lavejiga la que se retroflexiona y se harria y otras es la próstata la
que se hernia, arrastrando tras de si a la vejiga (Figs. 4 y 5).
Fig. 4. Imagen radiográfica de un cistocele en la QUe se localiza la vejiga en la
zona perineal mediante un cmtraste yodado.
Rg. 6. Abultamiento en la zona del periné que oorresponde a una hernia perineal
unilateral.Obsérvese que se trata de un animal caudectornizado.
Hernia perineal
Los signos clínicos induyen el abultamiento del periné, generalmen
te reducible, a uno o a cmbos lados del ano, según se trate de una
hernia uni o bilateral (Fig. 6). Podemos hallar también: estreñimiento,
tenesmo y cisquecia, que en ocasiones alternan con diarreas e incon
tinencia fecal. Si la vejiga fomna pa-te del oonterWdo de la hernia y se
encuentra en retroflexión, el cuadro clínico puede agravarse al ser
imposible la micción, llegándose a producir l.1'lél azotemia postrenal.
Un diagnóstico completo debe incluir la identificación de las
estructuras anatómicas herniadas medante radiología y tacto rectal.Sólo así se podrán anticipar los posibles problemas quirúrgicos y
escoger el tratamiento más apropiado al caso. Para ello realizaremos
una radiograña en la que podemos ayudarnos con un contraste en
la vejiga y/o en el recto.
Fig. s. En esta cistografía se observa la vejiga oospazada cauclalrnente. lkla parte
de ella se localiza en la cavida:I pélvica yotra en el saco herniario.
El tratamiento médico y dietético tiene como objeto la defecación
y obtención de heces blandas. Se basa en combinar una dieta rica
en fibra y contenido húmedo oon el uso de laxantes formadores de
masa y/o reblandecedores de heces. A esto podemos añadir la
terapia hormonal u orquidectomía en caso de hipertrofia prostática.
Los resultados de estos tratamientos son bastante pobres, de fomna
que generalmente es preciso realizar una intervención quirúrgica que
resuelva el problema.
• Si mediante el estudio radio/6gico hallamos la vejiga como
parte del contenido de la hernia, debe realizarse la
intervención quinírgicc lo antes pasible. Existe riesgo de
que se produzca una retención de orina y azotemia
postrenal.
37
La parte posterior
• l.Í'lea de uic1sión para la realzación de una
hemlooafla simple.
Antes de la cirugía
• Mantener en ayunas al paciente 2 4 horas para garantizar el ade
cuado vaciamiento del aparato digestivo al objeto de evitar la con
taminación del camPo quirúrgico.
• Administrar un enema con el mismo fin.
• Si la hernia contiene la vejiga de la orina se vaciará mediante
sonda o cistocentesis.
• En pacientes deshidratados o tXémicos canoconsecuencia de la
retención de onna será necesaria lX13 estabilización antes de la
ntervención qurúrgica.
• Prepcr-ar el carnPo Qúrú'glco y posicionar al paciente cano para
cualQuie.'otra interveroón en la zona del J)Emé.
La herria pertieal puede resolverse quirúglcanente mediante rrü
tiples téc111C3S. La elección de la más adecuada para cada caso
depende pITT;ipalmente de:
• El estado de la musculatura del penné (tamaño y localiZación del
anülo, mayor o menor grado de atrofia muscular... ).
• El tipo de contenido herniario [intestino, vejiga... ).
• La experiencia dol cirujano oon cada una de las técnicas.
Entre las técnicas quirll"gicas indicadas para la resolución de la her
nia perineal encontramos:
• Hemiorrafia simple.
• Elevación o transposición del músculo obttXador interno.
• Transposición del músclJo glúteo superficial.
• Transposición del músclJo semitendinoso.
• Colocación do prótesis tipo nnalla.
• Ostopexia
• Defe.'entopexia
• Colopexia.
~· Pu1los de relereflCia ublaaoos para el
atxl<Claje de una hernia penneal.
Seglri la técnica quirúrgica que vayamos a emplear para el cierre del
anillo herniario, la incisión cutánea presentará variaciones. Para una
herniorrafia srnple o para colocar una malla bastará con una incisión
lateral al ano sob<e el saco herniano que se extenderá longitudinal
mente desde la base del rabo hasta el isquión ventralmente (Fig. 7).
Cuando sea preciso realizar una transposíción del glú1eo Sl.4)0rficial,
será necesario prolongar la incisión dorsaJmente y/o realizar una
siegunda incisión perpendicUar a la primera en drecoón al trocá1ter
mayor del fémur (Fig. 8). Para la reaiza=i6n de estoo <ixlrdajes se uti
iz<n canop..ntoo de referancia la n.tlero5idad isqOOtica, el trocá1ter
mayor del íéms y el ala del ileOí1 (Fg. 9).
Después de la cirugía
• Colocar al paciente lXl ~ isabeh:> y mantener1o ruante todo
el postql0ralorio.
• Acmnistrar laxa'ltes con el fin de 81/ltar esfuerzos al defecar.
• Indicar una dieta tjandia para evitar el estrei"limiento.
• Advertir al propietario de la importancia de una rigiere cuidadosa
de la región (que lave la zona cada vez que el animal defeque o
vuelva de la calle).
Las complicaciones son poco frecuentes. Están descritas: la infec
ción de la herida, la incontinencia fecal , la disuria, el tenesmo, el pro
lapso rectal y la parálisis del ciático.
Por el contrario, son relativamente habituales las recidivas, cuya inci
dencia oscila, según la Dbliografía, entre un 1Oy un 40%. Estos por
centajes dependen mucho de la experiencia del cirujano y de la téc
nica realizada. La orquidectomfa, según algunos estudios, disminu
ye a casi una tercera parte esta cifra, además de reducir también la
aparición de la hernia contralateral.
Siempre que se intervenga quirúrgicamente una hemia de este
tipa es precisa recomendara/ propietaria la arquidedamía .
Hernia perineal / Herniorrafia simple
Hernia perineal. Caso 1 / Herniorrafia simple
e • Prolong¡ción yramificOOón de la irdsül
pera la reaJiZación de l.llél tr<r1Sl))Sieión muscular
clel músculo glúteo superroal y/o del músculo
obturador interoo.
Dificultad té<nica -
Fig. " Nuestro
~nte el tia que
acudió aconsulta por
J)imera vez.
Raclogra~a
YenlrtXilrsal en la que
sea¡recla, lllEñante
cootme llarilaOO,
la cooecta sib.Wóo
del recto~ ro
coostituye en este
caso parte ele la
hernia
Siempre que sea posible realizar una herniorrafia
simple optaremos por ésta técnica, que es la más
sencilla y que consiste en cerrar el anillo herniario
mediante puntos entrecortados. El éxito de la
técnica depende del buen estado de la musculatura
perineal adyacente al anillo herniario,
que soportará la tensión de la sutura de cierre.
Otro factor determinante es el tamaño del anillo
herniario, que condicionará la tensión en la línea
de sutura.
Se presenta a consulta un Caniche, macho de 10 años de edad,
con un abultamiento en la zona del periné (Fig. 1). El paciente no
presenta tenesmo ni retención de heces. A la exploración rectal se
diagnóstica una hernia perineal Dlateral. El recto presenta una dis
posición normal, tal y como se confirma en una radiOgl'afia con con
traste (Fig. 2). Se decide intervenir qL1rúrgicamente.
Fi , Z(Jl3 (JJir\rglCa una vez ~pn;la de la foona habitual, en la que se
aprecia el abl&miento del pariré aambos lalos del aro.
39
La parte posterior Hernia perineal / Herniorrafia simple
Fig. 6. Esquema de la sutura de una hernia perineal en la Que se a¡recia la Fig. 7. Obsérvese el anillo una vez cerrada con puntos entrecorta00s ymaterial
ng. 4. Una vez realizada la incisión so!xe el saco colocación de puntos entrecorta00s entre el esfínter analylos músculos elevador reabsortJible
herniaño yabiertoéste,se aprecia Que su contenido del ano ycoccigeo yentre éstos yel músculo obturador interno.
está formadopor asas intestinales en buen estado.
40 41
Fig. 5. Se reduce el contenido de la hernia con la ayuda de una torunda sujeta por una pinza larga,que nos ayuda amantene~o en su sitio durante la colocación de la
sutura.Se obseiva que el tamaño del defecto no es demasiado grande asl como la integridad de los músculos coccigeo yesfinter anal externo, que conforman sus tx>rdes.
por lo que se decide realizar lJlaherniOrrafia sim¡je.
Fig. s. Tras la hemiOrrafia, es importanterealizar una sutura minuciOsa del tejido
subcutáneo~conseguir una buena aposieión de los tejidos de la zona,
cistendi00s cano consecuencia de la hernia.
Fig. 9. Aspecto final de la herida tras la sutura cutánea.En el mismo tiempo
Quirúrgieo se realizó la herniOrrafia contralateral y la ¡receptivaorquidect001ía.
!:ando el estado de la musculaturo perineal lo permita y el
defecto no sea demasiado grande, la herniorrafia simple es la
~nica de elección por su sencillez.
Ver orquidectomfa. ~ p6g. 264
Fig. 10. ResultadiO efe la inteNenciónen e! momento de la retirada de los puntos.
Nótese el aspecto totalmente normal del periné yla desapaiieión de la inflamación
postquirúrgica, habitual en esta zona.
La parte posterior Hernia perineal / Implante de malla
Hernia perineal. Caso 2 /Implante de malla
Dificultad técnica --=mI0
Cuando la musculatura perineal no ofrece garantías
para la fijación de una sutura sometida a tensión,
una alternativa sencilla a la hemiorrafia simple será
la colocación de un implante de mallaquirúrgica
de po/ipropileno. El inconveniente de esta opción
es el elevado precio de la malla.
En caso de escogeruna malla para resolver una hernia perineal,
la más apropiado es darle forma de cono o cucurucho.
42 43
• No olvide rea/ízar una sutura en bolsa de tabaco del
esfínter anal iy retirarla al terminar la intervención!
[Ver suturo del ano en bolsa de tabaco. :. pdg. 252
Fig. 1. Radiografia ventrooorsal re un pacientere la especie caninaen la que se
aprecia heroo perineal izquíerda de gran tamaño, cuyo contenido es una
saculización del recto.
Fig. 4. La malla quirúrgica es de poliprq¡ileno, material no reabsorbible que
ser\lirá re soporte para el tejido cicatñcial. ÉSte se forma apartir de los
fit1oolastos que invadenla malla.
Fig. s. Dada la profundidad del defecto anat<mico que da lugar a la hernia
perineal, resu1a práctico ciar ala malla forma de cu:urucho, para lo que se
recorta tal como se aprecia en la imagen.
Fig. 2. Campo qlirúrgico preparaoo.El paciente se coloca en decúbito prono, con
la cola fijada sobre el dorso yla pelVis elevada. La inciSión se realiZa, al igual que
para la hemiooafiasimple, sobre el saco herniario, en dirección oblicua.
Fig. 3. Una vez reducida la hernia ydisecado el anillo. se ooserva el gran tamaño
del defecto y la rebilidad de los músculos,por lo cual se decide implantar una
malla quirúrgica.
Fig. 6. Una vez fabricado el cucurucoo, se roloca en el defecto con el vértice en la
parte más profuroa del mismo.
Fig. 7. Se presenta el cucurucho de malla sobre el defecto yse ajusta la amplitud
de su base alas dimensimes del anillo,abriérdolo más omenos, hasta cubrirlo.
La parte posterior Hernia perineal / Transposición de glúteo
Hernia perineal. Caso 3 /Transposición del glúteo superficial y elevación del obt.uraam interno
Dificultad técnica --=-=.J
En aquellos casos en los que el anillo herniario
sea demasiado amplio como para realizar una
herniorrafia simple podemos recurrir,
como alternativa a la colocación de una malla
de polipropileno, a alguna de las técnicas de
transposición muscular. Estas son más exigentes
<ig. a. Se sutura acontinuación el perímetro de la técnicamente pero menos costosas desde el punto
base del cono alos músculos que delimitan el anillo, de vista económico. De las técnicas descritas,
asegurándonos de fijar los puntos sobre músculo Fig. 1 . "Monday'' el día
sano yde que no creamos excesiva tensión en la la que según nuestra experiencia ofrece los mejores que acudió anuestra
sutura. resultados, es la combinación de la elevación del consulta.
obturador interno con la transposición del glúteo
superficial. El obturador cubre eficazmente la parte • En casos como éste, en que la vejiga de la orina está
más ventral del anillo herniario mientras que el Implicada en la hernia, la resoluci6n del problema es
urgente.glúteo superficial cierra la zona dorsal del defecto.
Se presenta a la consulta 'Monday", perro macho de 8 años de niario, en retroflexión. Una situación oomo ésta comporta m grave
edad, cruce de Samoyedo (Fig. 1). 8 propietario comenta que su peligro de uremia postrenal que exige una actuación inmediata. Se
44 111imal realiza esfuerzos continuos para oñnar desde hace dos días procede como primera medida al sondaje y vaciado de la vejiga. 45
y que ha observado la presencia de un abiJtamiento al lado del ano. Tras reducir la hernia se realiza una nueva radiografia en la que se
La exploración revela la existencia de una hernia perineal aparente· aprecia que la vejiga ya no está retroflexionada, pero que aún se
mente reducible cuyo contenido, dada la sintomatofogía, parece encuentradesplaza caudalmente junto con la próstata (Fig. 3).
incluir la vejiga de la orina en retroflexión. Al objeto de completar el estudio del contenido herniario, se admi·
La analítica pone de manifiesto ma ligera uremia, siendo normales el nistra al paciente un enema baritado y se realiza una nueva radio·
resto de los parámetros. grafia que muestra una desviación rectal (Fig. 4).
La exploración radológica se realiza tras introducir Lll contraste yoda· Se decide intervenir quirúrgicamente la hernia.
doen lavejiga (Fig.2) queapa-ece efectivamente dentrodel saoo her·
Fig. 9. Para la fijación de la malla utilizamos puntos entrecortados simples de material no reabsorbiblemooofilamento distlibuioos alrededor de la malla.
Fig. 2. Radiología lateral de la vejiga contrastada en
retroflexiál yformando parte del contenido de la
hernia.
Fig. 3. Imagen lateral de la vejiga ya reducida
aunque todavía situada en el canal pélvieo.
Fig. 4.Radiología ventrooorsal, esta vez tras
introducir contraste por vía rectal. Se observa la
desviación del recto en el interior del saco herniario.
------------
---------+--
h--'------------1 Nervio yarteria perineales
Fig. s. Se procede ala pre~ión 00! paciente de la forma acostumbrada.
Se señala la línea de incisión QUe debe ser un am~io aroo que comienza
dorsalmente al trocánter mayordel fémur yterminamás allá del isquion.Obsérvese
la sutura en tdsa de tabaco del ano y la colocacíOCI de la oola soore el dorso.
La parte posterior
Fig. 7. ESQuema anatómico en el que se representa la desinserción del tendón del
glúteo superf!CÍ31 del trocánter mayor del fémur.
Fig. 9. Se obseria en esta imagen rono el músculo glúteo llega acubrir gran
parte del defecto muscular quedando tan sólo unapequeña parte del mismo sin
cerrar. En la imagen se aprecia tejido graso en dicha zooa ventral.
Fig. 6. Aspecto de la zona quirúrgica en la que se observa, ala izquierda, el
defecto herniario y, a la derecha, el músculo glúteo superficial. Dada la amplitud
del anillo se decide en este caso realizar una trans¡xisición del glúteo yuna
elevación del músculo obturador interno.
Fig. s. Una vez desinsertaoo el glúteo ycoo cuidado de no lesionar su
vascularización propia. que le llega por su cara interna, es desplazado hacia el
defecto herniaño. Mediante esta transposición se consigue normalmente cubrir la
parte dorsal del anillo herniario, pero no la ventral.
-+-+------'1c------ Coccígeo
J -+------+----~ Ligamento
sacrotuberoso
-- Esfínter anal externo
Obturador interno
(reflejado)
- -+---- Biceps femoral
Fig. 10. ESQuema anatómico en el que se representa al mUsculo obturador
interno.Obsérvese que clcho músculo se inserta mediante una fina aponeurosis
en el límite caudal de la tabladel isquion. Es precisamente esta aponeurosis la
que deberemos desinsertar lo más cerca posible del arco isquiático. con el fin de
preservar el tejido fibroso quedara consistencia a la sutura del obturaoor, unavez
elevado.
Hernia perineal / Transposición de glúteo
Fig. 11. Aspecto final de la zonaquirúrgica. Obsérvese a la iZQu;erda el esfínter anal. aniba a la derecha el glúteo superticial traspuesto yabajo el obturador interno una vez
elevaoo. Suturanoo entre sí estos tres músculos conseguimos el cierre delanilloherniario. En este casono ha siclo necesario seccionar el tendóndelobturador interno. lo
cual simplifica la técnica.
Lo combinación de lo transposición
del glúteo superficial y de la elevación
del obturador interno, es uno técnico
que resuelve lo mayoría de los hernias
perineales de gran tamaño.
Fig.12. Es freo.tente, tal ycomo se aprecia en la
imagen.que el paciente desarrolle un cierto grado
de prolapso rectal tras este tipo de intervenciones.
que, en general, desaparece por si mismo en pocos
días.
47
La parte posterior
Hernia perineal. Caso 4 / Doble transposición muscular (obturador interno yglúteo suReíficial)
Dificultad técnica --=--::J
Se presenta a consulta "Satán", perro macho entero
de 9 años de edad y raza Pastor Alemán por haber
observado el dueño abultamiento en la zona
perineal izquierda (Fig. 1). A la exploración se
fig. 1. Nuestro diagnostica una hernia perineal cuyo contenido
pacienteel dia que
era una flexura rectal (Fig. 2). Se decide intervenir acudió a consulta
por primeravez. quirúrgicamente.
Puede Otlservarse el
desplazamiento lateral
de la cola hacia el lado
contrariode la hernia.
Fig. 2. Tacto rectal realizado inmediatamente antes
de la inteivención. se aprecia el deoo hacienoo
relieve eo la zona de la hernia.
Fig. 3. Una vez realizada la incisión cutánea yla
disección del tejido suOCutáneo, se observa el
amplio anilloherniario y, asu través, el recto ytejioo
graso. sedecide realizar una doble transposición de
los músculos obturador interno yglúteo superticial.
Hernia perineal / Doble transposición
Fig. '•·Se comienza localizando la inserción clel
tendón del glúteo superficial en el trocánter mayor
del fémur. Para ello se puede realizar una nueva
incisión cutánea perpendicular a la antericr, en
dirección al trocánter mayo< del fémur.
Fig. s. Una vez seccionado et tendón de inserción
del glúteo superficial, transponemos el múoculo
hacia el periné. Ensu disección y manipulación
respetaremos el aporte sanguíneoquellega por su
cara interna.
Fig. 6. El glúteo se lleva caudalymedialmenteal
objeto de rubrir la parte más dcrsal del defecto
herniario.
49
La parte posterior Hernia perineal / Doble transposición
Fig. 7. Acmtinuaciónse procede alocalizar el
tendón cJel obturador interno en la cara interna y
posterior del fémur. Para ellorotaremos
rnedialmente la extremidad.
• Cuando realice una transposición del músculo obturador
interno deberá tener cuidado de no dañar algunas
estructuras vasculares y nerviosas como son los vasos
pudendos y el nervio ciático.
so
Fig. s. Al seccionar el tendé:n delobturador
cJeberernos prestar especial atención al nervio
ciático, que cruza sotre él.
Fig. 9. Una vez liberado de su inserción tendinosa y
cJe parte cJe su inserción en la tattl del isquion se
eleva el tendóndel obturador hacia la parteventral
cJel defecto herniario. Nótese la pra<imidad de los
vasos pudendos.
Rg. 10. La partedel músculo obturador desinsertada de la tablaisquiática tambiénse eleva en la misma cirección.
51
52
La parte posterior
Fig. 11. Ambas partes del músculo obturador interno
se suturanal esfinter anal yal músculo coccígeo.
Fig. 12. Acontinuación el glúteo superficial se sutura
ala parte más dorsal del esffnter anal externo y,
ventralmente, al músculo obturador previamente
transpuesto.
Para la transposición del obturador
interno es preciso seccionar su
tendón de inserción. Esto incrementa
la dificultad técnica pero ofrece como
contrapartida la posibilidad de cerrar
grandes defectos herniarios.
Fig. 13. Aspectode la herida quirúrgicaya suturada.
Obsérvese la forma de Tde la incisión que permite
alxlrdar la inserción del glúteo superficial en el
trocánter mayor del fémur.
Hernia perineal. Caso 5 / Deferentopexia
Dificultad técnica --=-=.J
La hipertrofia prostática, tan frecuente en perros de avanzada edad.
dificulta la defecación de forma mecánica,al verse desplazada hacia
la entrada de la pelvis durante la prensa abdominal. La consecuen
cia es el tenesmo y el estreñimiento crónicos. La próstata actúa
como un ariete durante los esfuerzos de defecación sobre el dia
fragma pélvico, contribuyendo de este modo, jl.l'lto con otras cau
sas ya comentadas, al debilitamiento de la musculatura perineal y
dando lugar a la hernia.
En estos casos la próstata se desplaza a la cavidad pélvica arras
trando consigo la vejiga, po.- lo que ambas pueden formar parte del
contenido herniario (Fig. 1). La reduoción de la hernia y reparación
del anillo herniario no serán, entonces. suficiente garantía de que no
se produzcan recidivas.
Hernia perineal / Deferentopexia
Se describe a continuación la técnica de
la deferentopexia, cuyo objetivo es fijar la próstata
y la vejiga en la cavidad abdominal, impidiendo
asísu desplazamiento hacia la pelvis y, por tanto
la recidiva.
Está técnica es complementaria a las técnicas
ya descritas de herniorrafia, colocación de malla
o transposiciones musculares.
Fig. " Radiograffa lateral del abdooien de nuestro
paciente en la queobseivamos que la próstala
forma parte del contenido 11emiario yha arrastrado
caudalmente la vejiga.que queda dentro de la
cavidad pélvica. El estudio radiográfico se realiza
administrando enema de bario ymediante una
neumocistograffa.
La deferentopexia es una técnica
quirúrgica complementaria
especialmente indicado en aquellos
hernias perineales que involucran la
vejiga y/o lo próstata.
Ver orquidectomío. ~ p6g. 261¡
Fig. 2. Se realiza previamente una orquidectomía.
dejando sujetos mediante ¡:inzas ambos conductos
deferentes yse dejan amoos incisiones sin suturar
momentáneamente. Acontinuación se realizaré lila
1aparot001ia parapeniaoa.
53
54
La parte posterior
Fig. 3. La laparotomía se realiza de la forma habitual
una vez lateralizado el pene:~r linea alba y
protegiendo convenientemente los órganos
abdominales.
Fig. 4. Una vez abierto el abdomen se visualiza la
vejiga y, tras cteS¡llazar cranealmenteel paQuete
intestinal, identificamos el colon.
Fig. 5. Se reclina caudalmente la vejiga con el objeto
de localizar los cmductos deferentes eo su camino
hocia la próstata, cruzando los uréteres.
Hernia perineal / Deferentopexia
Fig. 6. Una vez localizados los conductos deferentes,
se sueltanlas pnzas colocadas tras la castración y
se tracciooa de uno de ellos hasta haC€11o entrar en
la cavidad abdominal a través del allllo inguinal.
Fig. 7. En esta imagense observa uno de los
conductos deferentes ya dentro de la cavidad
abdominal. La vejiga se mantiene reclinadacon
ayuda de un punto de tracción yde una J)nza
atraumática.
Fig. a. Tras sujetar el primer cooducto con una pinza
que lo mantiene localizado, se procede de igual
forma con el otro conducto.
55
La parte posterior
Flg. 9. Ambos conductos deferentes se encuentran bien localizados en el interior del abdomen, unidos ya únicamente a la próstata.
Fig. 10. se pretende que ambos cooductos
deferentes acblencomo verdaderos tirantes de la
próstata al anclarlos aambos laoos de la pared
alxlominal mediantela realización de sendas
tunelizaciones asu través. Para ello se comienza
realizando una pequeña incisiónen la zona lateral de
la pared abdominal, cranealmente ala vejiga.
Hernia perineal / Deferentopexia
Rg. 11. lntrooucimos una pinza de mosquito P<J la
ioosióo realizada con la que abrimos un blnel,
de 1cm de loogitud aproximadamente, par debajo
de la fascia del músculo transverso del abdomen.
Ayudamos ala salida de la pinza de nuevo mediante
el bisturí.
Fig. 12. Se observa el túnel preparaoo para pasar a
su través el cond\Jcto deferente.
Hg. 13. Con la ayuda de otra pinza de mosqutto se
hace pasar el conducto deferente através del túnel.
57
58
Fig. 1s. Una vez replegado el condocto deferente sooce si mismo se pasa una
ligadura alredeoor de ambos segmentos.
La parte posterior
Fig. 14. Se traociooa del cooducto deferente en sentido craneal, tensándolo hasta
conse~irque la prootata ~e fija eo la cavidad alxlominal. De~ se repliega
el conducto soore sí mismo para aseguraf10 me<iante ligadura.
Fig. 16. Aspecto del oonducto deferente una vez aseguraoo sobre sí mismo mediante oos ligaduras.Se procederá de igual fonna conel cooducto deferente del otro lado.
Hernia perineal / Deferentopexia
íig. 17. La deferentopexía realizada garantiza que la
próstata no pueda desplazarse de nuevo a la
cavidad pélvíca ni arrastrar consigo ala vejiga, pero
no impide que la vejiga se retroflexione. Para evitar
esta posibilidad,podeiros realizar aelemás una
cistopexia.
Como complemento a la
deferentopexia puede ser conveniente
reolizor una cistopexia que tenninar6
de fijar la vejiga en su lugar
anatómico impidiendo que se
retroflexione.
Flg. 18. una vez cerrada la caviclad abdominal se
coloca al paciente en decúbito prono y
Trendelent.irg para proceder acerrar el anillo
herniario con alguna ele las técllicas ya descritas.
En este caso se escoge colocaruna mallaele
polipropileno en cono.
59
Ano
Saculitis anal
Caso 1 Tratamiento preventivo
Caso 2 Tratamiento médico
Caso 3 Tratamiento quirúrgico.
Saculectomía técnica cerrada
Caso 4 Tratamiento quirúrgico.
Saculectomía técnica con gel caliente
Caso 5 Saculectomía en hurones
Neoplasias anales
Caso 1 Adenoma de tamaño pequeño
Caso 2 Adenoma de gran tamaño
Fístulas perianales
Caso 1 Tratamiento médico
Caso 2 Resección quirúrgica radical
Caso 3 Resección quirúrgica radical.
Complicación postoperatoria
Caso 4 Resección quirúrgica superficial
Caso 5 Resección quirúrgica y tratamiento médico
Pliegues cutáneos de la cola
Caso 1 Resección quirúrgica
Atresia de ano
Caso 1 Atresia en la gata
Caso 2 Atresia en la perra
61
62
La parte posterior
Saculitis anal
Índice depresentaci~
La sacul~is es la inflamación e infección de los sacos anales.
Es una patología muy frecuente, que afecta al 1 0% de los perros,
especialmente de razas pequeñas.
Los sacos anales se encuentron a ambos lados delano,
localizados entre el es{fnteranal intemo y elexterno. Actúan como
reservorio de la secreción de las glóndulas apacrinasy sebóceas.
Etiología
La etiología de la saoulitis no está pertectamente definida. Se asocia
con dietas inapropiadas, heces blandas, falta de ejercicio, alte<acio
nes funcionales del esfinter anal, fístulas perianales... En definitiva,
situaciones en las que no se consigue una correcta evacuación del
contenido de los saoos anales durante la defecación, infectándose a
continuación su contenido.
Signos clínicos
• Picor de la zona:
- Marcha en trineo, para rascarse el ano sobre el suelo.
- Lamido e incluso autolesión de la zona anal.
• Dolor.
• Tenesmo.
• Oisquecia.
• Hematoquecia.
• lnfl<:rnación perianal.
• Contenido denso, maloliente, hemorrágico o purulento (Fig. 1).
• Fístula o fistulas perianales (Figs. 2 y 3).
Esta patología podría ser una de las
etiologías de las fístulas perianales
en razas como el Pastor Alemón .
• Los sacos anales se deben palpar
y vaciar en cualquier exploración
física rutinaria, así se podró
detectar su alteroción en los
primeros estadios.
Fig. " Contenido obtenido, mediante ~sión manual, de un saco anal de un gato
coo un cuadro tí¡joo de saculitis.
Fig. 2. Fístula perianal a las 5 horanas oomo consecueociade un absceso del
saco anal del lado derecho
Ano / Saculitis anal
Saculitis anal. Caso 1 Tratamiento preventivo
La impactación simple se puede tratar mediante
presión manual de los sacos para vaciar su
contenido.
En los perros se introduce el tercer dedo
(corazón) a través del ano, y se realiza el tacto
rectal, centrando la exploración en los laterales del
No realice demasiada fuerza, se podría romper el saco.esfínter anal (4-5 y 7-8 horarios) (Fig. 2). Se vacía
Tome precauciones paro que el contenido de éstos no acabe en
coda uno de los sacos comprimiéndolo desde su su bata.
zona distal hacia el orificio anal (Rg. 2).
En las razas miniatura, en los gatos, y en los que no se puede reali
zar el tacto rectal, realice la presión para vaciar el saco desde el
exterior, comprimiendo el saco anal desde la piel (Fig. 3).
También estaría indicado el lavado de los saoos con suero fisiológi
co atemperado para realizar una limpieza mecánica de los mismos.
Cuando existe infección e inflamación local intensa, además de
vaciar los sacos anales, se deben irrigar con suero fisiológico atem
perado y con una solución de povidona yodada al 10% o clomexi
dina al 0,5%.
En casos de absceso se debe prescribir un tratamiento antibiótico
antiinflamatorio tópico en crema, y en casos severos antibioterapia,
también, por vía Sistémica.
Recomiende al..lllentar la fibra en la óeta para facilitar la evacuación
del contenido de los sacos anales.
fig. t. Identificación de los orificios de lossacos anales. En este caso su apeitura
es más dorsal que en el resto de los casos.
Fig.3. En ciertas razas de gran tamaño lossacos
anales se encuentran más profunoos, pir este fig. 2. Vaciamiento del saco anal oomprimiéndolo desde su zona más interna. Fig. 3. Vaciamiento del saoo anal derecho mediante presión digital externa.
motivo cuando se infectan yse rompense crea una
celulitisdifusa alreOOdor clel ano y varias trayectos
fistulosos.
La parte posterior
Saculitis anal. Caso 2 Tratamiento médico
"Sam" es un gato macho, castrado, de raza Europea
llevado a la consulta porque no deja de chuparse
la zona posterior, que también le sangra.
En la exploración clínica no se detecta ninguna
alteración sistémica, y en la zona perineal se aprecia
una pérdida de sustancia en la zona ínfero-lateral
del ano (Ag. 1).
Se tranquiliza al paciente y se realiza una limpieza mecánica de la
zona con suero fisiológico y solución acuosa de povidona yodada
diluida al 50%.
Se prescribe una pomada antibiótica-antiinflamatoria que el propie
tario deberá aplicar a "Sam" dos veces al día a través de la fístula,
primero, y después a través del ano.
En este caso no se indicó tratamiento antibiótico sistémico.
Fig. 1. Enla parte infefior-lateral del ano se identifica una rona fistulosa amplia,
coo salida de secreción ¡x¡rulenta.
• No se olvide recordar a los propietarias la necesidad de
que el paciente lleve un collar isabelino para evitar que se
lama la zona.
Evolución
Fig. 2. Alos siete días de tratamiento la evolución es favorable.
Controlada la infección la cicatrización de la zona es correcta.
Fig. 3. A los 1odías de tratamiento la fístula está cerrooa y se suspende la
a¡¡licación de la pomada.
Ano / Saculitis anal
Saculitis anal. Caso 3 / Tratamiento quirúrgico: Saculectomía técnica cerrada
Dificultad técnica ~
La saculectomía es la resección de los sacos anales
cuando éstos sufren saculitis recidivantes.
Recuerdo anatómico
El saco anal se encuentra entre las fibras musculares del esfínter
anal, cerca del recto, y por su parte interna discurren las ramas de la
cneria y vena caudal rectal, así como los ramos del nervio pudendo
que inervan el ano.
Técnica quirúrgica
•
Paro reducir las complicaciones postoperotorios de esto
técnica procure no reolizorla mientras los sacos est6n
inflamados e infectados .
Cuando el problema es unilateral recomiende extirpar
los dos sacos anales. Evitará elmismo cuadro en el lado
controlaterol ol cabo del tiempo.
Rg. 2. Tras vaciar los sacos anales, se deben irrigar con unasolución antiséptica
(povidona yodada o clorhexidina), para eVitar una contaminación seclJ'daria Si se
rompe el saco durante la disección.
El paciente que se presenta a continuación sufóa cuadros recidivan
tes de saculitis bilateral, y la propietaria decidió eperar1o para resol
verle definitivcwnente su problema.
Antes de la cirugía
• Vacíe el contenido rectal de heces.
• No emplee laxantes en las 24 horas previas a la cirugía.
• Vacíe el contenido de los sacos anales.
• Depile y prepare de forma aséptica la zona quirúrgica.
Fig. 1. Preparacioo del campo Of)eratooo sobre el que se va a intefV€11 ir.
Fig. 3. Enel recto se introduce un "tapón" de gasa con antiséptico para desinfectar
la zona, yevitar la salida de heces durante la cirugía. Y el paciente se coloca en
decúbito estema! sobre la mesa de operaciones.
Verposicionamiento del paciente. • p6g. 248
66
La parte posterior Ano / Saculitis anal
Durante la cirugía
• Sea lo menos traumático posible y muy cuidadoso, sobre todo
por la zona más interna. No lesione los vasos y nervios que irrigan
e ineNan el ano.
• Irrigue periódicamente, con suero fisiológico estéril, los tejidos
para que no se resequen.
Fig. 4. Los sacos anales quedan marcados en verde yla incisión cutánea en rqo.
En este caso se ha introWcido una pinza hemostática para poner en evidencia el
saco izquierdo.
Fig. 5. La iocisión cutánea es paralela alas fibras del esfínter anal. Se realiza la
hemostasia de los vasos sangrantes mediante clampaje con pinzashemostáticas
ocoagulaciál bipdar.
Fig. 6. Durante la diseoc«in clal saco anal es posible que se rompa accidentalmente.
Eneste caso se debe extremar la metículosidad para eliminar todo el tejido,yno
dejar ningún resto de saco queproouciría fístulas recidivantes.
Fig.1. Sujete el saco anal con delicadeza ydi~elo de las fibras musculares
hasta que sólo quede fijopor su conducto.
Fig. s. Una vez aistroo el saco anal realice la ligadura de su conducto, con material
absortlible, lo más oerca positMl de su orificio en el ano. Acontinuación secciónelo
con tijeras yextraiga et saco.
Fig. 10. Se lavanlas incisiooes con suero fisiológioo,yse realiza una sutura continua
de las fibras musculares disecadas oseccionadas con material absorbible 4/0.
Evite los coaguladores monopolares, ya que podñan causor
una gran destrucción tisulary una excesiva fibrosis cicatridal.
Las inflamaciones e infecciones recidivantes de los socos
onales conducen a uno mayor fibrosis y adherencias de los
mismos a las fibras del esfínter anal. Por este motivo es
m6s difícil su disección y m6s f6cil su perforación.
Sea extremadamente precavido en la disección craneal
del saco, recuerde que por ahídiscurren vasos y nervios
importantes para la correcta fisiolagfa del ano.
67
Fig. 9. Repita los mismos pasos en el lado contralateral. En este caso, el saco anal
derecho estaba menos roherido al esfinter anal, por lo que su disecciál fue más
sencilla yrápida.
•
Fig. u. La heñc:ta cutánea se suturacon puntos sueltoo recurrentes verticales de
material monofilamento no alJsort:JítMl 3/0.
Después de la cirugía
• Collar isabelino para evitar que el paciente se lama la zona.
• Tratamiento antibiótioo sistémioo durante 3 o 4 días, si no existen
complicaciones infecciosas.
• Limpieza periódica de la zona con agua y jabón.
• Recetar medicación que ablande las heces para favorecer
su eliminación.
• Es posible que se presente incontinendo, temporal, de heces
(dura menos de una semana), odviértaselo al propietario.
Laxantes
l actulosa
Bisacodilo
Perro
1ml/4,5kg/8hVO
5·20mgVO
1 a 3veces al día
Gato
5ml/VO
i.s·smgVO
1 a3veces al día
68
La parte posterior
Fig. 12. Siguienclo estos pasos yrecomendaciones la infección, si la hay, yla inflamación postquinírgica oon mínimas. En el día 8° del postoperatoriose Quitan los puntos,
c1anclo el alta clefinitiva al pacíente.
• Las complicaciones suelen ser frecuentes en cirujanos
inexpertos, o excesivamente agresivos.
1
Complicaciones
• Incontinencia de heces. Es una complicación relativamente fre
cuente, se debe a l.líl excesivo traumatismo del esfinter anal.
Normalmente no debe preocupamos, y debemos tranquilizar al pro
pietario porque en unosdías se normaliza la eliminación de heces.
Si persiste en el tiempo habrá que pensar en una lesión neNiosa
irreve<Sible (rama anal del reNiO pudendo), y debe'emos pantearun
tratamiento médico·detético o quirúrgico.
• Tenesmo ydisquecia. Son dos problemas que pueden aparecer si
se produce infección local en los primeros días del postoperatorio.
Pero Si se presentan a medio plazo puede deberse a una excesiva
cicatrización que estenose la salida de las heces a través del ano.
Ano / Saculitis anal
Saculitis anal. Caso 4 / Tratamiento quirúrgico: Saculectomía técnica con gel caliente
Dificultad técnica ~
• Se presenta un perro mestizo de 4 años de edad con Cuando la disección de los sacos anales se prevé difícil por
un cuadro de fístulas perianales que no cicatrizanla existencia de fístulas perianales, infecciones crónicas
recidivantes o por la poca experiencia del cirujano,
a pesar del tratamiento médico instaurado para
se recomienda el empleo de gel especial para facilitar esta corregir la sacu/itis primaria.
inteNenci6n.
Este gel distiende el saco anal, facilitando su identificación
intraoperatoria, y el calorrompe las adherencias fibrosas,
facilitando la disección.
No se han encontrado problemas postoperatorios por
emplear este gel caliente.
Para este tipo de cirugía es necesarioun material específico Q.Je está
ccmpuesto por un cartucho de gel especial, su jeringa de aplicación
y la ag~ roma para su introdJcción en los sacos anales (Figs. 3·5).
(t!___:·~.J
Fig. 1. "Figo"sufre unas fistulas perianales como consecuercia de una saculitis
bilateral complicada.
Figs. 3-4 ys. Material necesario para la técnica.
El cartuchode gel se introduce en agua hirvierdo
durante cinco minutos.Apertura de la jeringa por su
parte posterior para intrOOJcir el cartucho de gel.
Cierre de la jeringayacoplamiento de la aguja roma.
Fig. 2. Tras la deplación de la zona se aprecian correctamente las fístulas a
ambos laclos del ano,como consecuencia de una infección en los sacos anales.
En el primer supuesto se deberá realizar el ccrrecto tratamiento anti·
biótico, y en el segundo deberemos recUrTir a tratamientos médieos
que faciliten la eliminación de heces o a la resección quirúrgica de
las cicatrices caus~tes del cuadro.
• Recidiva del cuadro fistuloso. Está asociada a una resección
incompleta del saco. Asegúrese de realizar la ligadura del conduc·
to lo más cerca posible de su salida, para que no queden restos
del saco o de sus glándt.Aas.
• Infección local y aparición de fístulas. Puede estar asociada a
un fallo en el cierre del conducto del saco, lo que permite el paso
de gérmenes desde el ano al tejido celular subcutáneo.
••
70
La parte posterior
Antes de la cirugía
• Vacíe el contenido rectal de heces.
• No emplee laxantes en las 24 horas previas a la cirugía.
• Vacíe los sacos anales e irríguelos oon una solución antiséptica.
• Depile yaplique asepsia correctamente sobre la zona ql..Írúrgica.
Ver posicionomiento del pociente. .. p6g. 248
Fig. 7. Inyección del gel caliente eo el saco anal derecho.
ObseNe que la aguja no impide la salida del gel cuando ha rellenado el saco,
así se evíta la rotura del mismo poruro excesiva distensión.
Fig. 9. Gracias al empleo del gel, que ya se ha endurecido, el saco se identifica
perfectamente entre las fibras musculares del esfinter anal.
De esta foona la diseccioo del saco es más sencilla, minimizando la posibilidad de
una perforación accidental.
Fig. 6. El paso del gel al saco anal desplaza yhace ciie salga al exterior
la solución antiséptica intrOOxida anteri01TT1ente.
En razas peque~as se íntroduce la mítad de un cartucro en cada saco, mientras
que en razas graneles se debe emplear uno entero para cada lado.
Fig. s. Tras la preparación del campo operatoriO y el tapooamiento del ano,
se realiza la incisión elíptica de la píe! alrededor del lrayecto fisluloso.
Fig. 10. Disección cooipleta elel saco anal.Sólo queda unido ¡xir su coooucto.
Acontinuación se realiza la ligadura del mismo con material absorbible fino lo
más cerca posible ele la pared anal. Para esta ligarura se emplea un hilo
absorbible sintético 310.
Fig. 11. La cavidad resultante se irliga con suero fioológico atemperado para
eliminar restos tisulares, coágulos ybacterias.
Fig. 13. Sutura coo material aooorbible monofilamento 4/0 de las fil:ías musculares
ydel tejido celular subcutáneo. Los mismos pasos se realizan en el lado il(Jlierdo.
En esta imagen se observa la ligadura del conducto yel inicio de la sección del
mismo.
)
\ ,.,¡r ,.,~
~ --~
Fig. 15. Los dos sacos anales se han extirpado íntegramente.
Seccim de los mismos, obseivándose el gel empleado para simplificar su disección.
Ano / Saculitis anal
Fig. 12. Se debe cohibir la hemorragia de todos los vasos sangrantes con pinzas
hemostáticas ocon un coaguladorbipolar. Le rec001endarnos está última opción.
Fig. 14. La heíida culanea se sutura con l)líltos sueltos, recurrentes veílicales,de
material monofilarnento no absooxble. tomando la precaución de ciie los nudos
queden en la parte exterior con el finde evitar su contacto conlas lleces al defecar.
•
Si existe saculitis, el saco puede romperse durantela
1
introducción del gel. Para evitarlo inyecte el gel lentamente
yprocure que la aguja no cierre completamente elorificio
o el conducto para que el gel pueda salir con facilidad en 1
caso de hiperpresión intraluminal.
71
La parte posterior Ano / Saculitis anal
Saculitis anal. Caso 5 / Saculectomía en hurones
Índice de presentación Los hurones son cada día más populares como
Dificultad técnica animales de compañía, pero su gran inconveniente
es el olorde la secreción de los sacos anales.
Como en el resto de los carnívoros los sacos anales
se encuentran a ambos lados del ano,
localizados entre las fibras de los esfínteres anal
externo e interno.
Se recomienda realizar esta cirugía en los hurones
de ambos sexos entre los 6 y 8 meses de vida.
1• La saculectomía en los hurones elimina el olor de los sacos
anales, pero no evita elolorde las glándulas sebáceas y
apacrinas localizadas en la región perianal.
Recomiende realizar también la ganadectomfa paro evitar
72 el mal olor futuro, y sobre toda paro prevenir el desarrollo 73
de anemias aplásicas en aquellas hembros que no vayan a
criar (secundaria o hiperestrogenismo por celos
prolongados).
1
Fig. t6. Alos 3cias de evolución la cicatrizaciónes correcta, no hay signos de infección.
Después de la cirugía Antes de la cirugía
Determinar el hematocrito (normal 52.4%) y el nivel de proteínas séri·
días, si no existen complicaciones infec
• Antibioterapia sistémica durante 4 o 5
cas (6,0 g/dl).
ciooas.
La preanestesia del hlXón se realiza con dosis bajas de acepromazi
na (O,1·0,3 mg/kg), diacepán (2 mg/kg) y xilacina (1 mg/kg) por vía• Limpieza cada 12 horas de la zona anal
intramusclAar o subcutánea. La inducción y el mantenimiento anescon agua y jabón neutro.
tésico se debe realizar con isoflurano (Fig. 1).
• Empleo de collar isabelino para impedir
Una alternativa a la anestesia inhalatoria es el empleo de 1.11a combi
que el paciente se autolesione.
nación de ketamina (15 mg/kg), butorfanol (0,2 mg/kg) y xilacina
(2 mg/kg) por vía intramuscular.
El paciente se coloca en decúbito esternal al final de la mesa qt.irúr·
gica, sobre una colchoneta para evitar leSiones en las extremidades
y para que no pierda excesivo calor y baje su temperatlXa (Fig. 2).
Muy importante controlar la hipotermia en estos animales.
Fig. t7. Alos 10 días de postoperatorio se Quitan los
~ntos y "Figo· es doclo de alta.
Fig. t. Mantenimiento anestésioo oon isoflurano mediante intubación traQueal yun
circlito abierto de T·A'fíe.
Fig. 2. Pre¡x¡.ración del campo operatorio e inmovilización de la oola sobre el d<JSO
del paciente. Es importante extremar las medidas asépticas, sobre todo si se
realiza tamllén la castración.
La part po rior Ano / Saculitis anal
Se reaiza la sactAectomíacerrada descnta anteriormente (Rgs. 3-6}.
Esta téct'ica QJiúgica suele tener 1111/f pocas compícacicnes .
• Lo ligoduro del condudo, con material absorbible, se debe
realizar junto o lo piel del ono.
[ ._.,suturo del ano en bolso de tabaco. ~ pdg. 252
74 75
flv. Tras la reaizaciOO de la SUll.ra en ~ de taooeo en el m, se practica
una 100Sión me el saco anal (derectq.
Fg. 4. 8 saco anal se klentiflca con facílidad in- su color~~ (con l1l3l«
laciGKJ Si se em~ea el gel caliente dentro del saco)
La dsecdón del esfinter anal externo no es mltj complicada. Hay <JJe extremar
las precauciones para no perforar orasgar el saco anal.
fiv , La hemooagia se debe COOlnllar con t>rurdas de gasa ocoo un
~tAm IJOlla'.
El cmU;to se Clebe clsecar hasta su salida al eQi!na para garanti2ar la exéresis
de las ~acceoorias <JJe se encuentran asu alrmla.
Gg. . Acootiruacm se irocede ala SU\Jra de la pel con maleñal Sinléti:o
cmoml*! nmdianento. A9Jros Ci~no suturan esias herllas, ~
(JJe Cicall'a!n in- seglfl(la iltenocln.
76
• Los odenomos perianales se
estímulan por desequilibrios de
las hormonas sexuales. Por este
motivo, está recomendada la
castración en los machos
afectados.
Rg. 1. Tumores circunanales en un perro de 8aros
relacionado coo un tumor testicular de Leydig.
Fig. 2. Adenoma peñanal de gran tama~o localizado
entre el ano y la base de la cola.
La parte posterior
Neoplasias anales
Índice depresentaci~
Los tumores que se encuentran alrededor del ano son los adeno
mas y los carcinomas de las glándulas perianales, así como los ade
nocarcinomas de las glándulas apocrinas alojadas dentro de los
sacos anales.
Los adenomas perianales son las neoplasias más frecuentes que
se encuentran en esta zona (800,{,). También se pueden encontrar en
otras localizaciones como el prepucio, el rabo o el dorso del área
lumbosacra.
Son neoplasias hormonodependientes, y gran número de pacientes
también tienen tumores testiculares intersticiales {tumor de Leydig).
Normalmente son pequeños, lisos, múltiples, bien delimitados y
ulcerados (Fig. 1). No obstante, también pueden ser únicos y gran
des {Fig. 2). Su crecimiento es lento.
Los carcinomas de las glándulas perianales no se pueden dife
renciar macroscópicamente de los adenomas.
Normalmente son solitarios, ulcerados e invasivos localmente
(Fig. 3). Además su crecimiento es más rápido que en el caso de los
adenomas.
Estas neoplasias no son hormonodependientes.
Metastatizan, pñncipalmente, en los gangliOs linfátieos intrapélvicos
y sublumbares (Fig. 4).
Ano / Neoplasias anales
Los adenocarcinomas de las glándulas apocrinas se localizan
en los sacos anales.
Suelen ser unilaterales y su crecimiento es lento. En principio sólo
afectan a los sacos anales pero más tarde invaden los tejidos vecinoo.
Su malignidad es muy alta y metastatizan a múltiples órganos.
También causan hipercalcemia, anorexia, vómito, constipación,
debilidad muscular, polidipsia y poliuria.
• El pronóstico de los pacientes que
presentan hipercalcemia es peor
que el de aquéllos cuyos niveles
séricos de calcio son normales.
Rg. 3. Carcinomas circunanates, ulceraOO> e
infectados.Las masas más pequems se podrían
ooofundir con fistulas peóanales.
Rg. 4. En estos pacientes se deben realizar estudios
radiográficos oecográfioos para detectar me~
tumorales.
En esta radiografía del caso antefiOr se observa la
metástasis en los ganglios sublumbares.
77
78
La parte posterior
Neoplasias anales. Caso 1 /Adenoma de tamaño pequeño
Dificultad técnica
• No emplee enemas el día de la operación, se contaminará el
campo operatorio con heces líquidas que no podrá controlar.
Ver posicionomiento del pociente. ~pág.21¡8
Versuturo del ono en bolsa de tabaco. ~ pág. 252
Fig. t. Depilación yasepsia del campo operatorio. yrealización de la sutura
alrededOr del ano para evitar la contaminación con heces.
Fig. 2. Se incide, con un bislurí, la piel que rodea cada una de las neoplasias,yse
realiza la disección subcutánea de las mismas.Es una técnica sencillaya que los
tumores noonalmente no son infiltrativos.
Este paciente presenta varias neoplasias perianales
de distinto tamaño, estando algunas de ellas
ulceradas (Fig. 1). En la exploración fTsica el testículo
derecho es más pequeño y blando que el izquierdo.
El estudio de metástasis tumoral es negativo,
y la analítica sanguínea normal.
Tras la preparación del campo operatorio se coloca el paciente
sobre la mesa en decúbito estema!, y se realiza una sutura en bolsa
de tabaco alrededor del ano (Fig. 1 ).
Fig. 3. Los adenomas de las glároulas pertanales se disecan oon facilidad,
y raramente se debe incidir el esffnter anal externo.
Ano / Neoplasias anales
..
1• No abuse de la coagulación mono polar ya que puede
producír una excesiva fibrosís y estenosis anal íatrogéníca.
1
Fig. 4. Esta zona cutánea está bastante vasculasizada por lo que se debe controlar la
hemorragia intraoperatoria meciante presión con gasas.Sólo cuando la hemorragia
sea intensa se coagulará oon un bisturi eléctrioo, o mejor aúncon un ooagutador
tipolar.
Fig.s. Tras oomprobar que no existe sangrado activo en el lechode la zona
resecada se procede a la sutura del tejioo celular subcutáneo con material
absortlible 310.
79
80
La parte posterior Ano / Neoplasias anales
Neoplasias anales. Caso 2 /Adenoma de gran tamaño
Dificultad técnica
Fig. t. "Papu"
¡yesentaba tenesmo
desde hacia vanas
semanas. se rascaba
el ano con lrecuencia,
ymanchaba de sangre
la nmietade la
JYQpietaria.
Fig. 2. En este caso se obseiva una masa solitaria en la zona ventro-lateral
derecha del ano ccn varias zonas ulceradas.Su base no es infiltrativa ysu gran
tama~o ocluye el ano, dificultando la salida ele las heces.
Fig. 6. La sutura de la piel se realiza con puntos recurrentes verticales de material
morofilamento no abmible 310
Con el fin de reducir lo probabilidad de recidivas se realiza ta
orquidectomía bilateral.
Ver orquidedomío. ~ pág. 261,
Fig. 7. Las suturas de la piel en las proximiclacles delano se deben realizar de fosma
raclíal (perpe00icula~ al mismo con el fin ele no alterar su luz y ftromamiento en el
pos~ra!OOo.
El estudio anatomopatológioo de este caso reveló la existencia de
un tumor de Leydig en el testículo derecho.
Después de la cirugía
• Continuar con la antibioterapia durante vanos días Si se considera
que se ha producido contaminación intraoperatoria
• Recetar laxantes suaves para que el paciente no haga esfuerzos
para defecar.
• Obligue al propietario a poner un collar isabelino a su perro, y a
que extreme las medidas higiénicas en la zona Oavar vanas veces
al día la región perianal con agua y jabón, sobre todo después de
defecar).
• Revise periódicamente la evolución de la cicatrización.
• Revise al paciente a las 6 semanas para evaluar la poSibilidad de
recidivas.
Algunos autores recomiendan la orquidectomíacomo técnica previa
a la resección de las neoplasias con el fin de reducir el tamaño de las
mismas.
Fig. 4. La resecciónsupeñicial de la neo~asia no afecta al esfínter anal yla sutura
del defecto cutáneo se realiza con pU11tos recurrentes verticales de material
monofilamento no alJsolbitje.
"Papu" (Fig. 1) es un perro mestizo de 10 años
de edad que acude a la consulta de cirugía porque
se lame continuamente el ano, y le cuesta defecar.
Además, se visualiza una masa en la zona (Fig. 2).
Las radiografias abdominales y torácicas son normales. Y la analíti
ca sanguínea no presenta ninguna alteración.
Como en todos estos casos se realiza la orquidectomia para reducir
la probabilidad de recidiva.
Fig. 3. La intervención quirúrgica se basa en la resecciónsuperficial del tum0<.
Preparación del campo operatorio y realización de una sutura en bolsa de tabaco
del ano.
Evolución
Fig. 5. Si la intefVención se realiza correctamente, la cicatrización es rápida.
Al <J' día de postoperatorio se quitan los puntos yse da de alta al paciente.
8 t
82
La parte posterior
Fístulas perianales
Índicede presentaci~
Las fístulas perianales se caracterizan porque alrededor del ano apare
ce l.l'la lesión inflamatoria crónica, ulcerada, supurativa, oon múltiples
trayectos fistulosos intercomunicados y una infeoción severa (Fig. 1).
Afecta principalmente a los machos de ciertas razas como el Pastor
Alemán y el Setter Irlandés.
Historia clínica
• Dolor en la zona perianal.
• Mal olor.
• Lamido constante de la región perineal.
• Problemas digestivos (constipación, diarrea. tenesrno, disquecia...).
• Úlcera, secreción sanguinolenta o pVrulenta.
Signos clínicos
• Dolor muy intenso de la zona, agravándose cuando se intenta
levantar la cola.
• Fístulas alrededor del ano (Figs. 2 y 3).
• Úlceras y necrosis tisular alrededor del ano (Figs. 4-6).
• Estenosis CW'lal por excesiva fibrosis postinflamatoria
• Precauc/6n al explorar la zono perineal, un animal padf/co
se puede volver agresivo porel dolor.
Fig. 1. Imagen de un ooadro de fístulas perianales en un PastorAlemán, macho,
de 6años de edad
El paciente ¡:resenta gran oolor eo la zooa yproblemas para defecar.
Fig. 2. Pequeños orificios fistulosos en una perra de raza Pastor Alemán en el lado
izciiierdo del ano.
Fig. 3. Paciente con fístulas perianales recidivantes.
ObseNe los pequeños orificios fistulosos del lado
izquierdo yla úlcera del lado derecho.
También presenta estenoSis anal secundaria.
Ano / Fístulas perianales
Algunos pacientes requieren ser
tranquilizados e incluso anestesiados
para poder explorar la zona perineal.
Fig. 4. La unión de diferentes trayectos fistulosos
crea amplias zonas ulceradas. Existe un intenso
dolor yuna infección local importante.
Se debe informar al propietario de la grave·
dad del proceso, del tratamiento que se va
a realizar, de los resultados esperados y, lo
más importante, contar con su colabora
ción y constancia a largo plazo durante el
postoperatorio.
• La recidiva es frecuente,
independientemente del
tratamiento aplicado.
Fig. s. Fístulas perianales en un PastorAlemán
de 8años que al irse uniendo han afectado a toda
la circunferencia del ano.
Rg. 6. Las lesiaies perianales son muy amplias.
el paciente ¡:resenta un gran dolor, tiene ¡:roblemas
para defecar,se lame la zona ysangra.
Aeste paciente se le va arealizar un tratamiento
quirúrgico.
La parte posterior
Fístulas perianales. Caso 1 Tratamiento médico
Se presenta en la consulta "Zar" (Fig. 1), un Pastor
Alemán, macho, de 6 años de edad, porque tiene un
problema alrededor del ano, la zona está enrojecida,
le cuesta defecar y se lame continuamente (Fig. 2).
Fig. 1. •zar" en laconsulta esperando aque le hagamos una exploración general
y la inspeccióo de la zona perineal.
Fig. 2. La zona perianal está inflamada e infectada.
La exploración sistémica es normal,asícomo el análisis hematológi
oo realizado.
La exploración de la zona perineal, aparentemente, no es dolorosa,
y el paciente noo permite levantarle lacola, limpiar la zona y observar
las ñstt.Aas perianales {Fig. 3).
Se informa al propietario de la posible patología que sufre su animal,
y se instaura un tratamiento médico basado en:
• Controlar las heces y, si existe tenesmo o disquecia, administrar
lactulosa por vía oral (1 ml/5 kg) varias veces al día hasta conse
guir el efecto deseado.
Ano / Fístulas perianales
• Limpieza mecánica diaria de la zona con agua y jabón neutro,
sobre todo después de defecar.
• Pomada antibiótica {bacitracina-neomicina-polimixina B) tres
veces al día.
• Pomada de tacrolimus al O, 1 % dos veces al día {el tratamiento
con esta pomada puede rep<esentar un gasto impor1ante).
Rg. 3. Tras la limpieza de la zona se pueden identificar diferentes orificios fistulosos en la zona inferior del ano, y una gran zona ulcerada en el lateral derecoo del mismo.
86
La parte posterior
Evolución
Fig. 4. Durante el primer mes de tratamiento la
e110lución es satisfactocia, las lesiones van
disminuyeroo de tamaño ygravedad.
El propietario comenta que el perro está más
contento,le ha cambiado positivamente el carácter.
Fig. s. Alos 50 días de tratamiento. La evoluciónno
sigue el ritmo de los dias anteriores,no acaban de
cicatrizar loo ~ueños trayectos fistuloooo.
Con el fin de reactivar el proceso de cicatrización se
cauterizan con una solución de yodo al 7% las zonas
lesionadas.
Fig. 6. Cuatro dias más tarde se advierte una ligera
mejoría. Se repite la aplicaciéxl de la solución yodada
cacla 4días.Asimismo, se continúa con la aplicación
ele la pomada {tacrolimus) una vez al cia.
El tratamiento se debe mantener durante meses y se debe inspec
cionar al paciente periódicamente para comprobar la evolución del
mismo.
Otras formas de enfocar el tratamiento médico:
• Laxantes suaves para favorecer la eliminación de las heces (Fig.
8). Las heces deben ser blandas pero no pastosas, para que no
se adhieran al ano y no contaminen la zona.
• Limpieza con agua y jabón de la zona perianal, sobre todo des
pués de defecar. Recuerdeque después, la zona debe quedar
seca para no favorecer una dermatitis secundaria.
Ano / Fístulas perianales
• AntibiOterapia tópica y Sistémica en casos avanzados.
• lnmunosupresores sistémicos:
Ciclosporina A (1, 75·5 mg/kg/12 h VO). Se puede asociar a
ketoconazol (12-15 mg/kg/24 h VO) para reducir el metabolis
mo de la ciclosporina y por tanto su dosificación, disminuyendo
el coste del tratamiento. El tratamiento se continúa hasta
2 semanas después de la desaparición de las fistulas.
Azatioprina (50 mg/24 h VO) asociada a metronidazol (400 mg/
24 h VO). Su empleo está indicado 3-4 semanas antes y des
pués del tratamiento quirúrgico.
El tratamiento médico es largo, caro y
requiere constando por parte del
propietaria, pera se mantiene la
continencia fecal en todos los casos~
Fig. 7. Cuatro semanas más tarele las lesiones soo
mínimas,el paciente no tiene dificultad para defecar.
Se cambia el tratamiento tópico aplicándose la
pomada ele tacrolimus amenor concentración
(0,03%).
Fig.8. Muchoo pacientes tienen J)"oblemas para
defecar por el intenso doloc en la zona perianal.
Se deben evitar cocnplicaciones digestivas
secundarias, iocluso sistémicas, administrando
laxantes suaves yenemas no hipertónicoo.
La parte posterior Ano / Fístulas perianales
Fístulas perianales. Caso 2 / Resección quirúrgica radical
--=--
Fig. 1. Las lesiones perianales son muy importantes, afectándose los 360º de la
zcna. El tratamiootomédico ha mejorado la sintomatología, ha reducido el tamaño
de las mismas, pero no han terminado de cicalrizar.
Dificultad técnica
La resección radical se basa en la exéresis de toda
la zona perianal afectada, eliminándose el tejido
fistuloso y ulcerado.
"Kaiser" es un perro Pastor Alemán. macho, de 8 años de edad, que
presenta un cuadro grave de fistulas perianales que no responden
satisfactoriamente al tratamiento médico (Fig. 1).
La pmpietaria es informada de la intervención qLirúrgica que se va a
realizar, así como de las posibles complicaciones que pueden apa
Fig. 3. Tras la resección de todo el tejido afectado, se sutura el recto a la piel.
recer. Acepta estas condiciones. y asume los cuidados que debe Mantenga todo el tiempo el tapón rectal para evitar que las heces puedan
seguir "Kaiser" durante el postoperatorio irmediato y a largo plazo. contaminar el campo operatorio.
Antes de la cirugía
• Laxantes suaves durante varios días antes de la intervención.
• Enema rectal 48 horas antes.
• Limpieza exhaustiva con agua y jabón antiséptico.
• Profilaxis antibiótica (Gram negativos y anaerobios) .
• No emplee enemas en las 24 horas previas a la cirugía.
Las heces pueden ser muy líquidas y contaminaron el
campo operatorio.
Verpaslcionomiento del paciente. ~ pdg. ~48
Fig. 2. Oooerve la am~ia zona de tejioo afectado, incluido el esfínter anal.
Se incidecoo un bisturl la f)el po< la parteexterna yel esfínter anal po< la parte
interna.Se reseca tocia la zona afectacla:piel.tejido subcutáneo,músculo,fascia y
la mayor parte del aoo.
Fig. 4. Se emplea una sutura discontinua, de puntoo simples de material
monofilamooto no absorbible
• Procure preservar lo máximo posible de esfínter anal para
reducir la incidencia de incontinencia de heces.
Fig. 5. Antes de finalizar la sutura se colocan uoo o
oos drenajes de Penrose para evitar la formacióo de
seromas durante el postoperatorlo.
La parte posterior
Después de la cirugía
• Collar isabelino.
• AnalgéSicos sistémicos.
• Limpieza varias veces al día de la zona anal, sobre todo después
de defecar.
• Laxantes suaves durante 3 o 4 semanas. Las heces se deben eli
minar oon facilidad, pero no deben ser excesivamente pastosas.
• Antibioterapia sistémica.
• Revisiones cada 2 días hasta dar el alta, y después una vez al mes.
Posibles complicaciones
• Incontinencia fecal (24-28%).
• Recidiva{17-33%).
• Estenosis anal {14%).
• Diarrea.
• Tenesmo.
• Disquecia.
• Constipación.
Evolución
Las revisiones deben ser periódicas para ir
obseNando la evolución del paciente.
Fig. 6. La evolucim alas 36 horas de postoperntorio
es satiSfactoria.
Es muy impol1ante que el paciente lleve un callar
isabelino constantemente.
Fig. 7. Alos 4dias el área quirúrgica evoluciona
satisfactoriamente salvo la pequena dehiscencia de
la sutura que se observa en la zooa lateral.
Se retira el drenaje yse vigíla la cicatlización por
segunda intención de estos defectos
Ano / Fístulas perianales
Fig. s. Alos 15 días la cicatrización es correcta. "Kaiser" defeca coo normalidad,
no pcesenta dolor en la zona. y la evolución es satisfactoria.
Durante estos días de p:istoperatorio se ha observado la ausencia de infección y
la progresiva retracción de los labios de la herida.
A partir de este momento se deben seguir haciendo revisiones
periódicas cada mes para comprobar la ausencia de recidivas.
Si apareciesen se deben tratar lo antes posible con sustancias cau
terizantes.
Agentes cauterizantes
• Nitrato de plata.
• Fenal {solución 5%).
• Yodo (solución 7%).
Fig. 9. Atos 3meses el paciente ha recuperado su peso inicial, lleva una vida
completamente ne1mal,yno se observan signos de recidiva de tas fístulas
perianales. La retracción cicatñcial no produce estenosis ni problemas para
defecar.
• La incantinenáa de heces es la complicación postoperatoria
más frecuente en este tipo de intervenciones.
Este caso pertenece al Dr. Cajró, de la. Clinica Veterinaria Canis. Girona.
91
92
La parte posterior
Fístulas perianales. Caso 3 / Resección quirúrgica radical. Complicación postoperatoria
--=-Dificultad técnica
Se presenta en la clínica un perro, PastorAlemán,
macho, de 4 años de edad con un cuadro de fístulas
perianales (Fig. 1).
Fig. t. Zona ulcerada e infectada que afeclaba atoda la región perianal.
Se instaura un tratamiento médico basado en la limpieza de la zona.
antibioterapia tópica y sistémica, y se propone el tratamiento con
inmunosupresores sistémicos.
Dado el elevado coste del tratamiento médico, y siendo infoonado el
propietario de las posibles complicaciones de la intervención quirúr
gica, se realiza la resección radical de la zona afectada, tal y como
se describe en el caso rf' 2 {Fig. 2).
Fig. 2. Resección radical de la zona perianal, suturándose el recto a la piel. En este
caso se hancolocado dos clrenajes de Penrose acada lado
..
Evolución
A las 24 horas de postoperatorio la evolución es favorable. pero en
la siguiente visita, a las 48 horas, el aspecto es desolador (Fig. 3).
El paciente no ha estado vigilado correctamente, no lleva el collar
isabelino, y ha tenido un cuadro diarreico sin que el propietario se
haya dado cuenta.
• Los cuidados postoperatorios son fundamento/es en este
tipo de patología.
Fig. 3. La autclesión y la infección oonducen ala dehiscencia de la mayoría de los
puntos de sutura.
Fig. s. Alos 6días, la infección está controlada y las heridas cicatrizanpor
segl#lda intención correctamente. Eneste momento se le quitan los drenajes.
Apartir de este momento la evoluciál del cuadro es favorable ypr~resiva,
observándose la correcta cicatrizaciónde las lesiones.
Ano / Fístulas perianales
Se instaura lJ1 tratamiento médico basado en:
• Limpieza, lJ"la vez al día, con agua atemperada a presión (la que
sale del grifo de la ducha) y jabón neutro para arrastrar el material
contaminante.
• Limpieza y desinfección, con la solución comercial de yodo diluida
al 50% con suero fisiológico, de la zona siempre que el animal
defeque o vuelva de la calle.
• Antibioter<Pa sistémica. Amoxblina +ácido clavulánico (20 mg/kg)
y enrofloxacina (5 mg/kg).
Y se deja que las lesiones cicatrioen por segunda intención.
Fig. 4. Dos días más tarde la infección va remitiendo yel aspecto general es
mejor.Se mootienen los drenajes yse continúa con el tratamiento médioo.
Fig. 6. 13 dias de evolucióo.
93
94
La parte posterior
Fig. 7. 17 díascla evctución.
Nuestro paciente se ha recuperado de sus
lesiones iriáaes y gracias a la insistencia y
constancia del propietario también se ha
recuperado de las complicaciones secun
darias a la infección local
El paciente debe seguir con controles
periódicos para comprobar que no existe
una recidiva de las fistulas perianales.
Fig. s. 20 días de evolución.
Este caso pertenece alDr. Cairó, de la Clínica Veterinaria Canis. Girona.
Ano / Fístulas perianales
Fístulas perianales. Caso 4 / Resección quirúrgica superficial
Dificultad técnica ~
"Linda" (Fig. 1) es una perra Pastor Alemán,
de 5 años de edad.
Acude al hospital remitida porsu veterinario
porque presenta orificios fistulosos en el lado
izquierdo del ano (Fig. 2).
fig. 1. "linda"el dia de la consulta esta muy asustada, ypresenta una gran
mctestia cuanoo se intenta levantar la cola para explorar la zona perianal.
En el PastorA/em6n los sacos anales son m6s profundos que
en otras razas, por este motivo su rotura postinfecciosa es
hacia dentro, el material purulento se infiltra entre las fibras
musculares creando diferentes trayectos fistulosos al exterior.
En el historial enviado por su veterinario se recoge que hace unos
meses se le realizó una saculectomia bilateral por Lll cuadro recidi
vante de saculitis.
A las dos semanas de esta intervención aparecieron trayectos fistu
losos a ambos lados del ano. Se resecaron quirúrgicamente.
Tres semanas más tarde volvieron a aparecer orificios fistulosos en el
lado izquierdo del ano, pero no así en el derecho.
Se informa a los propietarios de cual es el origen más probable de
las fístulas: la persistencia de tejido glandular del saco anal, que
sigue secretando material al tejido perianal, y de que la perra debe
ría ser intervenida de nuevo para eliminar1o.
Los propietarios prefieren probar un tratamiento médico antes de
volverla a operar.
Se introduce por los orificios fistulosos una solución alcohólica de
yodo al 7%. Y a continuación se receta una pomada antibiótica para
aplicación tópica cada ocho horas.
• La paciente debe llevar un collar
isabelino para evitar que se lama
la zona anal.
Fig. 2. En el laoo izquierdodel aoo aparecenoos
orilicíos fistulosos, uno junto al esfínter anal yel otro
en la zona súpero-lateral, junto ala base de la cola.
95
La parte posterior
Fig. 3. Alos 5 dias los olificios fistulosos son menores, y la supuración por los mismos es escasa. Alos 1odías del tratamiento médico las lesiones siguen siendo las
mismas. no han seguido evolucionando.
Como a partir del décimo día las lesiones
no mejoran y no terminan de cicatrizar, los
propietarios acceden a la reintervenci6n
quirúrgica de la zona.
Fig. 4. Tras la preparación del campo operatorio se
ollservan con claridad los orificios fistulosos en la
ZCXJa izquierda del ano.
Ano / Fístulas perianales
Fig. s. Con el fin de identificar con clalidad los trayectos fistulosos se inyecta un Fig. 6. Se reseca la piel quese encuentra sobrelos trayectos fistulosos. quedando
colorante oológico (azul de metileno) através de los orificios superiOf ymedial. éstos visibles gracias al colOíante empleado.
Fig. 7. Se incide yextirpa todo el tejido afectado y
teñido por el colOíante.
Fig. s. Mediante puntos sueltosde material
monofilamento absorbible se aproximan los tejidlos
subcutáneos.
La pel se sutura con material monofilamento no
absorbi~ empleándose puntos recurrentes verticales.
El ano (JJeda ladeado hacia la sutura, pero en los
siguientesdías se reposicionará.
Después de la cirugía
8 tratamiento postoperatorio se basa en
limpieza diariade la zona, antibioterapia sis
témica y un laxante suave durante dos
semanas.
97
La parte posterior Ano / Fístulas perianales
Fig. 9. Alos 1odías la cicatJizaciónes oorrecta,yno existen signos de recidiva de las fístulas. Se retiran los puntos.
Fístulas perianales. Caso 5 / Resección quirúrgica y tratamiento médico
Dificultad técnica ~
En la consulta de cirugía se atiende a un perro
Pastor Alemán (Fig. 1), macho, de nueve años de
edad, con fístulas perianales (Fig. 2).
• Cuanto menores sean las lesiones fistulosas, mayores el
porcentaje de éxito de la resecdón quirúrgiro de las mismas.
Como las lesiones son poco extensas se propone al propietario la
intervención q¡jrúrgica (Figs. 3-7).
Fig. 2. Las lesionesse localizan principalmente en la zona dorsal del ano.
También se localiza otra fístula en la zooa ventrolateral izquíerda.
Fig. 1. "Larry" tiene muy buen carácter pero ·no le gusta•que le levanten la cola,
yque le exploren la zona perianal.
Fig. 10. Al mes de la intervención la cicatrización es correcta aexce¡:ción de la
pequeña úlcera que se observa en el laoo izquierdo del ano.
Se realizan, únicamente, pincelaciones con una solución yodo al 7% cada 3 días
{tres sesicnes).
Fig. 11. En la revisión realizada 23 días más tarde se obseNa la c0«ecta
cicatrización de la zona y la ausencia de recidivas.
"linda"es dada ele alta.
Fig. 3. Tres días antes de la cirugía empieza
el tratamiento antibiótico sistémicoy tópico, jlllto a
la limpieza con agua yjabón de la zona.
En esta imagen vemos al paciente preparado yen
decúbito p-ono para et inicio ele la operación.
99
100
La parte posterior
Fig. 4. Es una cirugía bastante hemorrágica por la
gran vasc!Aarización superficial ele la zona. Procure
utilizar 10mínimo posible la coagulaciónmonopolar
para rerucir la incidercia de fibrosis secundarias.
Fig. 5. Tras la resección del tejioo afectado se realiza
la aproximación de los tejidos subcutáneos con
puntos sueltos de material absolbitie 310 La sutura
ele la Pel se realiza con J).Jntos sueltos de material
monofilameoto no absatlible de 310.
Evolución
Durante el postoperatorio se continúa con
el tratamiento antibiótico sistémico durante
7 días, y se extreman las medidas higiéni
cas y antisépticas locales.
Fig. 6. Durante los primeros días del postqieratorio
la evduciónes correcta ycicatriza con noílllalidacL
Pero el día 20 se identifica un inieio de recidiva en la
zooa dorsal al ano. Se vuelven a instaurar las
medidas higiénicas locales, yse indica la aplicacioo
ele una pomada de tacrolimus al 0,03% dos veces
al día
Ano / Fístulas perianales
'
lo aplicación de lo pomada de tocrolimus se va espaciando en
el tiempo según la evolución de las lesiones.
Realice revisiones periódicos para identificar pequeñas
lesiones fistulosos y trátelos lo antes posible.
Fig. 7. Se realizan revisiones periódicas observándose la correcta evolucióndel proceso.
En esta imagen se obselVa la región perianal del paciente alos 2meses de la intervención
101
102
La parte posterior
Pliegues cutáneos de la cola
Índice de presenlaeión •
En rruchos perros y gatos cle cda corta puede haber lM'a desvia
ción hacia lKl lado de las vértebras coccígeas (cola en ·sacaccr
chos1. QU9 conduoe a la aparición cle piegues cutáneos en la zona
lateral y ventral de la cola (Figs. 1 y 2).
En el interior cle estos piegues se arurua gooa, secrecionesde las
glándulas apocrinas y material fecal que producen infecciones gra
ves de la zona.
• La ploderma que se produce en los pliegues de la cola na
responde al tratamiento médica, por la que la única
solución efectivo es lo quirúrgica.
Fi, 1 Raro en "sacaco'ctl<6· en lJ1 Bul~ macro
de 3éiloo.Este paciente no presenta ninguna
patología.
• 2. Este paciente sufre l.fl3 piodetma túneda
rooy intensa en el raro. <X>sEM la ~óa de matenal
piruerno pa la rore \'OOtral ~dadel llllSlllO.
8 tratamiento cp..irUgico se basa en la resección de los ~egues
cutáneos, asociadoo no ala~ cle lasYértebas coccígeas.
Este tratamiento quirúrgico Invalido al paciente para
presentarse o exposiciones caninos, adviértase/o al
propietario antes de operar.
Ano Pliegues cutáneos de la cola
Pliegues cutáneos de la cola. Caso 1 / Resección quirúrgica
Dificultad técnica
Fig. 1. "Chlisto¡jler" ell)lmer dia que viene a
la oonsultade cirugía.
r La tateraización del raro hacia ta derecha irrlJ!iea 1a fOflllaciOO de
1m¡mantes ptiegueS cutáneos.
La sáida de material iuuteoto del ¡jiegie illfeoor es muy evidente.
Técnica quirúrgica
La intervención quirúrgica se basa en ta resección de los pliegues
cutáneos. intentando preservar las vértebras ooccígeas.
Antes de la cirugía
• Profilaxis antibiótica empezando 3 días antes de la cirugía.
• Lavados antisépticos de la zona con jabón Yodado. intentando eti
mini:r el material cont~nante de los pliegues cutáneos.
Verposidorromiento del paciente. ~ p6g. u,B
Versuturo del ono en bolso :..._ p6g. 252 ~de tabaco. :"Y'
• Es una intervención que puede ser bastante largo, no
tengo prisa.
"Christopher" es un Bulldog, macho, de 6 años
de edad, que es remitido al hospital porque
presenta una gran infección en los pliegues
cutáneos de su cola, y que no ha respondido
a ninguno de los tratamientos médicos instaurados
(Figs. 1-3) .
~principalproblema poro lo propietario es el desagradable
~orque tiene su perro como consecuencia de lo lnfecci6n.
Fig. J. El p¡egue cutáneo YOCitral es muy prof\#'00. Obselve córro se introdu:e el
dedo Rice ha&a la seglllda falang¡?.
103
La parte posterior Ano / Pliegues cutáneos de la cola
Fig. 4. Preparación del campo operatorio ymarcaje de la incisión cutánea que se
va a realizar para eliminar los pliegues cutáneos.
Fig. 9. Instante final de la cisección cuanoo se secciOna la zona profunda del
pliegue ventral.
Fig. 10. En esta imagen se puede apreciar claramente toda la piel resecada, así
como la profundidad de los pliegues cutáneoo.
Fig. 5. lnciSión de la piel sobre la marca realizada anteri0ITT1ente.
La resección triangular de la piel y su posterior sutura en "T" permitirá conseguir
un resultado estético satisfactorio, y una alteración mínima del esfínter anal.
104 105
Rg. 1"Antes del cierre de la piel es recomendable
realizar una limpieza conabundante suero fisiOlógico
apresión, para eliminar restos necróticos ybacterias
que hayan podido entrar en el campo operatOlio.
Fig. 6. La cisecciónse realiza a través del tejioo celular subcutáneo, siguiendo una
línea paralela a los pliegues cutáneos
Fig. 7. Es una cirugía sangrante por~e la zona está muy vasculanzada, utilice
coogulacióo bíp~ar para rerucir al mínimo las lesimes tisulares.
• Recuerde que el recto se encuentro pordebajo, muycerca,
no lo lesione.
Fig. s. Cefea de las vértebras la piel está muy adherida aéstas y la disección es
más difícil. Algunos autores recomienclanla amputación de las vértebras
coccígeas aeste nivel con una sierra de Gigli.
El dedo índice del cirujano está palpando las vértebras coocigeas.
Rg. 12. Debido ala gran cisección y manipulación
de los tejidos se colocan dos drenajes de Penrose.
Se cierra el tejido celular subcutáneo conpuntos
sueltos de material monofilamento absorbible 310.
La piel se sutura con puntoo recurrentes verticales
de material monofilamento no absorbible.
La parte posterior Ano / Pliegues cutáneos de la cola
Después de la cirugía
• Mantener la antibioterapia iniciada en el preoperatorio.
• Limpieza de la zona para evitar la contaminación por heces a tra
vés de los drenajes.
Evolución
106 107
Fig. 13. A las 24 hcras de la inteivención la evolucióo es satisfactoria. Rg. 14. Alos10 días se quitanlos puntos yse da el alta al paciente.
A las 48 horas la eliminacióo de exooados por los dren..es es mínima. y por tanto se retiran inmediatamente.
1
to8
La parte posterior
Atresia de ano
Índice de presentación • 1 ro
La falta de desarrollo del ano es una CW"lomalía poco frecuente en la
clínica de pequelíos animales. Se puede dasificar en cuatro tipos:
• Tipo l. Estenoois congénita de ano.
• Tipo 11. P9'Sistencia de una membrana CW"lal que ocluye el ano.
• Tipo 111. Existe impertoraeión de ano, y el recto se encuentra sepa
rado del mismo
• Tipo IV. El ano se ha desarrollado pero el recto se cierra en un
fondo de saco dentro de la cavidad pelviana.
Fig. 1. Salida de heces pastosas por la vulva en una gatitapersa de 2meses.
En estoo animales la salida de las heces se realiza a través de fistulas
rectovaginales en el caso de las hembras (Figs. 1 y 2).
El tratamiento es qiJrúrgioo ampliardo el ano, abriéndolo o anastomo
sando el recto a la piel de la zona perineal según el tipo de aronaia.
El pronóstico es reservado debido al estado inicial de debilidad y
desnutrición del paciente, del megacolon secundario que se ha
podido desarrollar y de las posibles complicaciones postoperatorias
(estenosis de CW"IO, infección, dehiscencia de las suturas...).
Fig. 2. lmperforacióo de ano ysalida de heces a través de los labios vulvares.
Ano / Atresia de ano
Atresia de ano. Caso 1 /Atresia en la gata
"Zara" es una gata Europea, de tres meses de edad
(Fig. 1). Su propietaria la presenta a consulta
porque no defeca con normalidad; le cuesta mucho
eliminar/as y las heces son como cintas.
Fig. 1. "lara" el cía
que vino al hospital.
Fig. 2. En la exploracióndínica se detectó uo cúmulo de heces en el tubo
cligestivo diStal.En la zona pe<ineal se obseNó la ausencia de apertura clel aoo.
Fig. 3. En la radiografía simple se identifica una gran retención ele heces en el
colon.
Tratamiento quirúrgico
Fig. 4. Al introducir un contraste yodaoo en la vagina se comprobó que la uretra y
la vejiga erannocmales.
En la raciograffa se intuye la fistula recto vaginal (zona ventral del final del recto),
yel foroo de saco clel recto junto al esfínter anal interro.
Fig. s. Al anestesiar a la pacienteyrelajarse la musculatura se observa la salida
de heces por la vulva.
La paciente se coloca en decúbito estema! yse prepara el campo quirúrgico.
~
Ver posicionamiento del paciente . • pág. 21¡8
109
110
La parte posterior
Cierre de la fístula rectovaginal
Dificultad técnica .. [ ! ]
Fig. 6. se introduce una sonda en la vagina, yse
realiza la incisión cutálea entre la zona anal yla
vulva, de esta forma se ~ede localizar ycerrar la
fistula rectovaginal.
Mediante disección roma del espacio situado entre
la vagina yel recto se localiza la fistula rectovaginal,
que se encuentra rodeada por gran canlidad de
tejido fibroso.
Fig. 7. La fístula se ~ede ligar osuturar yseccionar,
esta opción dependerá del tamaño del paciente yde
la amplitud del campo operatorio (jsponible.
En este caso se realizó la ligadi.ra con material no
absorbible 3/0.
Fig. s. Tras el cierre de la fístula se sutura la piel con
puntos sueltos de material monofilamento no
absorbible 4/0.
Apertura del ano
Dificultad técnica
Fig. 9. se identifica la zona oonde se localiza el
esfínter anal y se realiZa una incisiónvertical en
forma de 'Y" con el finde obtener el mayor diámetro
cle la anastomosis posterior.
Recuerde dónde se localiZan los sacos anales para
no lesionarlos.
Fig. 10. Acontinuación se diseca en cJrección
craneal para localiZar el fondo de saco rectal, que se
moviliza yse desplaza caudalmente sin que exista
tensión.
;}' '~~,, .· " ~
Á
Fig. 11. En la siguiente fase se reseca el tondo de
soco yse sutura el recto al esfínter anal, por su cara
interna. con puntos sueltos de material sintético
absoroble monofilamento 410 o510 Se debe
emplear el meoor número de ~ntos posible, pero
siempre garantizanoo la impermeabilidad de la
anastomosis.
Fig. 12. Rn de la anastomosis recto-anal.
La incisión cutánea en "Y" ha permitioo obtener una
luz suficiente para la eliminación de las heces.
Ano / Atresia de ano
111
http:ligadi.ra
112
La parte posterior
Colotomía
Dificultad técnica
Fig. 13. Para finalizar se realiza una laparotomía infraumbilical, se extelioriza yaísla el colon descendellte, yse efectúa unacolotomía para la extracción de las heces
retenidas en este segmento intestinal.
• El pronóstico de estos pacientes es bostonte reservado
debido o lo posible pérdidade funcionalidad del colon
como consecuencia de su distensión por lo retención fecal.
Evolución
A partir del día siguiente a la intervención la
alimentación de "lara" fue baja en residuos.
Se le administraban laxCM"ltes suaves por vía
oral para facílitar la elininación de las heces,
y la propietaria le realizaba mas~s abdomi
nales para mejorar el vaciamiento intestinal.
Fig. 14. Imagen el día siguiente a la cirugía.
como en tooas las cirugías de esta zona se deben
extremar lasmedidas higiénieas locales.
fig. 15. Alos 3 di as de postoperatorio la paciente
oomía oon normalíclad pero no defecaba ydebía ser
ayudada conenemas isotónicos.
Alos 1odías la eliminación de heces Sía escasa,
yen el colon se volvi€1' on aacumular heces.
A los 17 días de la intervencíón "Zara· no
oonseguía defecar con normalidad, y dado
que la prcpietaria noquería someterla a otro
tipo de cirugía para paliar el megacolon
secundario, se decidió la eutanasia (Fig. 16).
• Este tipo de intervenciones se
deben realizar lo antes posible,
con el fin de evitar lesiones
nerviosas secundarias
e irreversibles del colon.
Ano / Atresia de ano
fig. 16. Tras la eutanasia, al relajarse los músculos y hacer compresión abdominal, se pudo oomprobar
la funcionalidad de la corrección de la atresia det ano. Oesoo el punto de viSta técnieo la intervención fue
correcta, pero el resultado funcional no fue el esperado por la falta de movimientos peristálticos del colon.
113
114
La parte posterior
Atresia de ano. Caso 2 /Atresia en la perra
Dificultad técnica ~
Acude a la consulta de Cirugía un cachorro de
Yorkshire Terrier, hembra, de dos meses de edad,
porque es más pequeña que el resto de hermanos de
camada y tiene problemas para defecar (Ags. 1y 2).
Fig. t. Tambiénpresentaba tenesmo yheces muy blaJldas.
Técnica quirúrgica
Se plantea una intervención quirúrgica en la
que se realizará el cierre de la flSlula recto
vaginal y la apertura del ano oon su anasto
mosis al recto.
pdg.248
Fig. 3. Mediante una incisión cutánea perpendicular
al periné ypor debajo del ano se accede al espacio
existente en1re el recto y la vagina.
Fig. 2. Al explocar la zona perineal se obseria la ausencia de perforación del aJlO,
ycómo las heces salen por los latías vulvares.
Ano / Atresia de ano
Fig. 4Ozda.). En este caso se decidió incidir la
fistula rectovaginal ysuturar independientemente
recto yvagina.
Fig. s (dcha.). Aquí se obsel'la el cierre del techo de
la vagina con puntoo sueltos de material absortíble
410.
Fig. 6Ozda.). Acontinuación se procede ala
incisil'.n de la zona anal, la disección del recto yasu
apertura.
Fig. 7(dcha.). En este caso.al no identificarse el
esfínter anal, se anastomosa directamente la
apertura del recto ala piel con material sintético no
absolb~ 4/0.
Evolución
Fig. s. A las 48 horas la recuperación de la paciente
es satisfoctoria, está comiendo ydefecando sin
ciftultad.
Después de la cirugía
• Extremar las medidas de asepsia y anti
sepsia.
• Instaurar una correcta antibioterapia.
• Realizar una buena limpieza de la zona
durante el postoperatorio.
• Vigilar estrechamente al paciente.
• Evitar que se lama la zona mediante un
oollar isabelino.
115
Vulva-vagina
Sínfisis pélvica
Cuerpo
del útero
•
Neoplasias
Caso 1 Tumor en el labio vulvar
Caso 2 Tumor venéreo transmisible
Caso 3 Tumor en el suelo vaginal
Caso 4 Tumor en el techo vaginal
Caso 5 Pólipos vulvares
Caso 6 Tumor vaginal
Caso 7 / Lipoma subcutáneo
Himen persistente
117
118
La parte posterior
Neoplasias
Los tumores de vulva y vagina son los más frecuentes en la perra
después de los de mama. En la gata sin embargo son muy raros.
Esta patología es propia de hembras de edad media o avanzada En
todo caso, el 70-80% de ellos son benignos.
La mayaría de los tumores en esta zona son benígnos
y responden a la cirugfa, a pesar de que a menudo sean muy
t__:aratosos.
Habitualmente se tratan de fibromas, lipomas o leiomiomas. Estos
tres tipos de tumOí suelen ser indistinguibles a simple vista. Se trata
de masas firmes, esféricas, de superficie lisa y frecuentemente
pedunculadas, que adoptan a menudo una forma polipoide.
El leiomiosarcoma es el tumor vaginal maligno más frecuente,
mientras que el tumor venéreo transmisible ha pasado a ser una
rareza en nuestro medio y sólo en zonas rurales, donde los perros
andan sueltos, es todavía habitual. Este último, también llamado lin
fosarcoma de Sticker, es de superficie irregular, sangrante, frecuen
temente ulcerado y puede ser simple o múltiple, con fOíma de coli
flOí y más o menos pedunculado. Otros tumores malignos descritos
son el mastocitoma y el carcinoma de células escamosas. En
todo caso. las metástasis de los tumores vaginales son muy poco
habituales.
A la exploración, lo habitual es hallar un prolapso de tejido tumoral
por la vulva o un abombamiento de la zona perineal. Puede haber
secreción sanguinolenta o purulenta.
El diagnóstico se completa con una palpación rectal y vaginal. Las
radiografias torácicas y abdominales detectarán posibles metástasis.
Hay que prestar especial atención a la posible invasión de los gan
glios inguinales, ilíacos y sacros. En este sentido también puede ser
útil la ecografia abdominal. La citología nos orienta acerca de la
naturaleza del tumOí, que confirmaremos con la histopatología del
tejido extirpado.
El diagnóstico diferencial debe realizarse con la hiperplasia vaginal
y el prolapso uterino. La primera se da en perras jóvenes, en relación
con el celo y tiene su origen en el suelo de la vagina, craneal al orifi
cio uretral. El prolapso uterino tiene relación con el parto y es más
frecuente en gatas.
Ante una masa vagínal, sospeche que se trota de un tumor sí la
paciente es una perra mayor. Sí esjoven y está en celo, lo más
probable es que se trote de una hiperp/asía vaginal.
8 tratamiento es eminentemente qL.irúrgro y en el caso del turncr vené
reo transmiSible es además posiJle la ql.imiotercpa con vinoistina
Fig. 1. Pólipo vaginal.
Fig. 2. Tumor venéreo transmisible.
Fig. 3. Hiperplasia Víl!Jinal.
Vulva -Vagina / Neoplasias
Neoplasias. Caso 1 / Tumor en el labio vulvar
Se presenta a consulta una hembra de raza Boxer
y 7 años de edad con una masa redonda a nivel
vu/var. A Ja exploración se observa que Ja masa
es pediculada y se inserta en un labio de Ja vulva,
en Ja zona de transición mucocutánea.
Tras Ja citología se diagnostica un fibroma y se
decide extirpar/o (Fig. 1).
fig. 1. Vista de la masa tumoral localizada en el labio vulvar derecho. fig. 2. una vez preparado el campo qururgico. se ioooo sobre el peclícub con tistuf.
fig. 3. Se colocan acontinuación pinzas hemosláticas en los puntos C1.Je sangren
yse termina la disección del pedículo con tijera obistuli.
Rg. 4. l.hl vez terminada la resección tumoral se completa la hemostasia
mediante bisturíelécbico y ligadura de los vasos sangrantes.
120
La parte posterior
Fig. 5. El tumor, una vez extirpado se remtte para diagnóstioo anatomqiatológico,
confirmándose el ciagnóstico de fibroma.
Fig. 6. Se realiza el cierrede la herida mediante sutura continua que interesa
ala ¡jel ya la mucosa de loo labios vulvares. Se utiliza para ello mateñal
monofilarnento reabsorbible de 210.
Fig. 7. Aspecto final de la sutura Se obseiva la reconstiu:ción del bo<de del lal)o de la vulva.
Vulva -Vagina / Neoplasias
Neoplasias. Caso 2 / Tumor venéreo transmisible
Paciente de la especie canina de nombre "Pitusa",
hembra, de 5 años de edad, que se presenta
a consulta con síntomas de parto desde hace
aproximadamente 12 horas.
Se realiza una radiografía que muestra un feto en
posición de parto. La relación entre el tamaño de la
cabeza del feto y el diámetro pélvico no justifica la
distocia. (Figs. 1 y 2).
Fig. 1. Nuestra pacíente el dia que acudió al seivicio
de urgencias del hospital.
Fig. 2. Radiografía del abdomen caudalen la que se
obselVa la cabeza del único feto encajada en el
canal pélvico.
Fig. 3. En la exploración se observa !Kla masa con aspecto de coliflor en el foooo
de la vagina, compatible con un tumor venéreo transmisible (TVl) y que obstruye
el canal del parto.Se decide realizar una cesárea para resolver la distocia
yacontinuación.una episiotomía que permita extirpar la masa wmoral.
Fig. 4. Se ~para al paciente para la episiotomia de la manera habitual:en
decúbito prono. ligero Trendelenoorg, sutura del ar() en bdsa de tabaco y fijación
de la cola sobre el oorso. Tras la colocaciónde los paños de campo ypara
minimizar el sangrado, se colocandos pinzas de Doyen limitandO la linea de
incisiónde la episiotomía. Se comienza la episiotomia incidiendo la piel con l)stun.
121
La parte posterior Vulva -Vagina / Neoplasias
Neoplasias. Caso 3 / Tumor en el suelo vaginal
Paciente de la especie canina, de nombre "Honey",
hembra y de 11 años de edad que se presenta
a consulta con secreción vulvar purulenta
y sanguinolenta de dos meses de evolución.
A la exploración se aprecia un abultamiento en la
zona perineal, entre la vulva y el ano, de consistencia
el6stica y el tamaño de una mandarina. Mediante
tacto vaginal se localiza el tumor en la luz vaginal
implantado, como es habitual, en el suelo de la
Fig. 6. Una vez completada la episiotomía y separando ampliamente loo bordes de vagina y craneal al meato urinario. (Figs. 1 y 2).
la incisión,quedan expuestos et intelioc de la vagina yla masa tumcra.
Ante cualquiermasa en ta zona perineat sobre todo sí, como en
este caso, no asoma alexterior, es imprescindible ta reatízación
tanto de un todo vaginal como redol, para loco/izarsu origen. _J
122 123
Fig. 5. Se completa la episiotomíacon tijera hasta alcanzar la luz de la vagina,
protegieroo su interioc conlos deOOs.
Ag. 7. Antes de proceder aextirpar la masa tumoral es muy convenieote sondar la
uretra con el fin de tene~a localizada, evitando así lesíonarla.
Ag. s. Se diseca la masa tumoral a nivelde su peciculo realizaroo la hemostasia
coo ligaduras y/o bisturí eléctrico segúnel calibre de loo vasos.
Comentario final
La éU"latomía patológica confirmó el diagnóstico de TVT, por lo Que
se instauró tras la intervención una pauta de Quimioterapia con vin
cristina paracompletar el tratamiento.
Fig. " La paciente durante la preparación quirúrgica.
La quimioterapia postquirúrgica es obligoda en un TVT.
La cirugía na garantiza, porsisólo la eliminación de todas
las células tumorales.
Ag. 9. Se realiza el cierre de la efASjotomía poc planoo según la técnica ya desclita. Fig. 2. Oooérvese el gran aWlallliento entrela vulva y el ano. Rg. 3. Tras realizar la episiotomia se visualiza en el interiorde la vagina la masa
tumoral. El paso siguiente será et sondaje de la uretra para preseniarla durante et
resto de la intervención. Es importante no confl.lldir el meato urtnario con la fooa
clitoriana.
124
La parte posterior
Fig. 4. Este tiPo de tumores suelen estar pediculoclos yse exteriorizan fácilmente
mediante una simplepresióo. Se obseiva su implantación carooterística.
Fig. 5. Se colocan en la base del pedículo tumoraldos pinzas de Kocher en
direcciones opuestas, para evitar la hemwagia en el momento del oorte.
Distalmente alas pinzas, se inicia el corte del pedículo oonbisturí, para terminarlo
cootijera.
Ag. 6. Se procede al cierrede la mucosa vaginal mediante p!Wltos en "U", por
debajo de las pinzas. Esto favorecerá la hemostasia de la línea de corte al
retirarlas.Los bordes de la herida de la mucosa se unen mediante sutaa continua
por encima de los puntos en "U".Cm ello se consigue la reconstrucción del suelo
vaginal yuna mejor hemostasia
Ag. 7. Se finaliza la interveOOóncerrandola episiotomía como es habitual,en tres
planos.
Vulva -Vagina / Neoplasias
Neoplasias. Caso 4 / Tumor en el techo vaginal
Fig. 1. "Belle' el dia
que acudió a nuestra
consulta con
sintomatologia de
tenesmo.
Fig. 2. Radiografia lateral del abdomenen la que se aprecia la reteOOón fecal y
vesical.
Un tumorvaginal implantado muy
profundamente puede no ser visible
y ocasionar un cuadro obstrudivo
uretral y/o intestinal como única
sintomatología.
Se presenta a la consulta una hembra de raza
Schnauzer Gigante de 8 años de edad por realizar
continuos esfuerzos, tanto para la micción como
para la defecación.
Se realizan radiografías en vacío de la cavidad
abdominal en las que se observa una notable
retención fecal y una gran distensión vesical
(Ags. 1y2).
Ag. 3. flJ sondar ala paciente para vaciar la vejiga se apreció una masa de gran
tamaño que llenaba ta cavidad vaginal, presionando sobre uretra yrecto yque
explicaba la sintomatdogia observada. La profunda implantacióo de este tumor
hacía que pasara desapercibido desde el exterior.
Fig. 4. Se prepara al paciente de la forma habitual,
ya descrt!a, para una episiotomía,mediante la cualFig. s. Aspecto del tumor una vez extirpado.
La biopsia oonfirmó nuestra sospecha inicial de que se eXJ)One la masa tumoral. La uretra deberá
permanecer sondada durante toda la intervención.se trataba de un fibroma.
125
126
La parte posterior
Fig. 5. Apesar de la profuooa inserción de este tumor, se oonsigue exterioriza~o Fig. 6. Una vez exteriorizada la masa tumoral se tracciOna suavementede ella
mediante "maniobras obstétricas" . para exponer su oorto pedículo.
Ag. 7. A continuación se diseca el pediculo coo tijera. Realizaremos la hemostasia
mediante ligaduras oelectrocoagulación.
Ag. s. Se procede al cierre de la episiotomía de la forma ya descrita,comenzando
por suturar el tecro de la vagina ysiguienoo P<J el tejioo subcutáneo y la piel.
Ag. 9. Aspectofinal del periné unavez coocluida la interveoción. Ag. to. Sección longitudinaldel tumor. Mediante biopsia se diagnosticó Que se
trataba de mfibroleiomioma.
Neoplasias. Caso 5 /Pólipos vulvares
Fig. t. "Bolita"el día de
su primera visita al
hosJ)tal.
Fig. 2. Los "supuestos testículos"de "Bolita".
Fig. 4. Observese el origen comúnde ambos p:ilipos, sujeto por la pinza.
Ala izQuierda se aprecia la torsión del pe()'culo del pólipo congestivo.
Vulva -Vagina / Neoplasias
Perrita Caniche de 9 años de edad cuya dueña
comenta que "de repente le han salido unos
testículos". A la exploración se aprecian dos masas
pediculadas que asoman a través de la abertura
vulvar y cuyo aspecto recuerda, efectivamente,
a unos testículos. Se trata de dos pólipos vaginales,
uno de ellos se halla torsionado y de ahísu color
(Figs. 1 y 2).
Ag. 3. Se decide extirpar los pólipos, para lo cual es preciso realizar una pec¡ueña
episiotomía Que permita acceder a su inserción. Estos pólipos sonpediculados
yse originanen el suelo de la vagina,cranealmente al meato urinario,como es
característico.
Ag. 5. Aspecto final de la herida Quirúgica ma vez suturada la episiotomía.
127
128
La parte posterior Vulva -Vagina / Neoplasias
Perrita Schnauzerde 8 años de edad que se presenta
a la consulta, de urgencia, por la aparición de forma
repentina de una masa en la zona vulvar. Se aprecia
en la exploración una masa congestiva, con zonas
de necrosis, que asoma entre los labios de la vulva.
Es de suponer que el tumor se formó dentro de la
vagina, exterioriz6ndose en un momento dado
(Fig. 1).
Fig. i.Vista posterior del paciente en la que se aprecia la masa.
Fig. 2. Una exploración más detallada revela que el origen del rumor se encuentra más caudal de lo QUe es habitual en estos casos. Bsondaje de la uretra nos
descubre un meato uñnalio incluido en la base del largo pedículo. Se decide resecar el tumor. Dado su fácil aoceso no será necesario realizar una episiotomía.
Fig. 3. Siempre que se interviene (JJirúrgicamente la
vagina,es obligado mantener sondada la uretracano
forma de teneila localizada en todo momento yevitar
así lesionarla. En este caoo dicha medida resulta
especialmente im¡n1ante dada la inoorporación
delmeato al pedículo tumoral.Para resecar la masa
se coloca en la base de su pedículo una ligadura
de tramtixión oon mater1al monolilamento absorbi~
de 210.
Fig. 4.se secciona el pedículo distalmente a la
ligadura. sujetándolo oon una pinza con el finde
mantenerlo a la vista. Para asegurar la hemostasia,
se realizará una segunda ligadura proximal a la
anterioc.
Es imprescindible, en cualquier
cirugía vaginal, mantener sondada la
uretra durante toda la intervención.
Fig. 5. Aspecto final de la zona al término de la
intervención quinlrgica.
129
130
La parte posterior
Se presenta a consulta una perra cruce de Pastor
Alemán, de 7 años de edad, con una masa de gran
tamaño en la zona del periné, dorsal a la vulva.
El propietario indica que la tumoración ha crecido
rápidamente en las últimas semanas. La paciente
no presenta dificultad para defecar u orinar,
ni tampoco flujo vaginal. A la exploración se
comprueba que la masa ocupa todo el periné,
desde la comisura dorsal de la vulva hasta el ano.
El aspecto nos hace sospechar que se trata de un
tumor vaginal. No obstante, la exploración vaginal
nos revela que el tumor se localiza fuera de la
vagina, ocupando el espacio subcutáneo
comprendido entre la vulva y el ano (Ags. 1 y 2).
~ro un correcto diagnóstico diferencial de un abultamiento1
del periné es imprescindible determinar su origen exacto,
mediante tacto rectal y vaginal. Ello condicionará la técnica
quirúrgica a aplicar.
Ver posicionamiento :..._ pág.
del poctente. :"Y' 248
Fig. 3. Se decide resocar quirúrgicamente la masa.
Para ello se preparaal paciente de la forma habitual.
Fig. 1. Nuestra paciente en el momento de la preparación para entrar al quirófano.
Fig. 2. Aspectodel peliné de la paciente una vez depilada tras haber realizado la
asepSia de la zona.
Vulva -Vagina / Neoplasias
Fig. 4. Se comienza iOOcliendo el peliné en su linea
media.se realiza una disecciónranaseparanclo la
pielde la cápsula del tumor, hasta alcanzar su base.
Esta zona anatómica está muy
vascularizada por lo que tiene que
preveruna gran hemorrogia.
Fig. s. Se clampa la base del tumormediante oos
pinzas al oqeto de evitar hemorragias.
Fig. 6. se finaliZa la reseceión secciOnaroo el
pedículo.
131
La parte posterior Vulva -Vagina / Neoplasias
Fig. 7. Antes de retirar las pinzas se realizan las
ligaduras precisas para una cCJTecta hemostasia.
D 530 p\us
132 133
Fig. s. Se cierrala heñda en dos planos,oomenzaooo por el subcutáneo mediante
morofilamento absortlible 2/0.
Fig. 10. El tumoc resultó ser un lipoma del tejido
subcutáneo. Su situación anatómica en la linea
media del periné, de tonna simétJica, nos indujo a
pensar, en un principio, eo un tumor vaginal.
Fig. 9. Se cierra la piel con puntos eo "U" coo monofilamento oo absomble, tras
resecar tocia la piel sobrante ycolocarun drenaje Penrose.
134
La parte posterior
Índicedepresentací~m
Dificultad técnica
Debido a alteraciones en la fusión de los conductos
de Mül/erdurante el desarrollo embrionario pueden
aparecer distintas formas de himen persistente.
Tanto la forma anular como el septo vertical
producen una estenosis a nivel de la unión
vestrbu/ovaginal.
Esta perra presentaba infecciones recidivantes de vagina que se tra·
taban con diferentes fármacos sin conseguir resultados satisfacto·
rios. En el último tratamiento su veterinaria le recetó unos óvulos
vaginales. que no se podían introducir.
La paciente fue remitida al Hospital para realizarle una vaginoscopia
(Ftg. 1).
• Lo vaginitis persistente se produce por el incorrecto
drena¡e de los [luidos uterinos y vaginales que favorece
lo colonización bacteriano.
Verposicionamiento del poclente. ~ pdg. 248
t erepisiotomío. ~pdg.254
Tratamiento quirúrgico
Tras realizarse una episiotomía se retraen late<afmente los bordes de
la incisión para ooservc:v la unión vestíbulovaginal (FIQ. 2).
A continuación la banda fibrosa es seccionada oon tijeras (Fig. 3 y 4).
Fig. 1. Gracias al empleo oo un endoscq:¡io se puede identificar el oñgen del
problema. Se trata de una banda fibrosa vertical Que divide yestenosa la vagina a
nivel de la uniónvestíbulovaginal.
Enla parte inferior de;eclla de la imagen se oooerva la papila uretral.
Fig. 2. Una episiotomía nos permite visualizar la papila uretral (A) así como el
himen persistente (B).
Fig. 3. Tras la exposición del himenpersistente se resecan sus fijaciones dorsal y
ventral a la vagina.
En esta imagen se oooerva la secciál de la ~e dorsal de la banda.
Vulva - Vagina / Himen persistente
Fig. 4. Aoontinuación,ysiempre bajo estricto control de la papila uretral para no
lesionarla. se secciona la parte ventral del himen.
Fig. 5. Para garantizar la hemostasia de la mucosa vaginal puede ser necesar1a la
realización de una su!IJ'a oontinua entrelazacla con material monofilamento
absortlible 310.
Con el fin de controlar la hemorragia que se produce en la mucosa
vaginal reoomendamos realizar una sutura continua con material sin·
tético absorbible (Fig. 5).
• Controle en todo momento la papila uretral para no
lesianarlo, si no la identifico fácilmente sándelo con un
catéter.
Algunas pacientes pueden presentar los dos tipos de himen persis·
tente (banda vertical y estenosis anular), por este motivo no se otvi·
de de explorar de nuevo el diámetro vaginal.
Después de la corrección quirúrgica se tiene que cerrar la episioto·
mía (Fig. 6).
Después de la cirugía
• limpieza tópica de la vagina con irrigaciones locales de una solu·
ción de povidona ycdada.
• Si existe vaginitis, tratamiento médico en base al cultivo y antibio·
grama realizado.
El pronóstico es muy bueno ya que tras la resección de la banda
fibrosa desaparecen tos signos clínicos iniciales.
Fig. 6. l.a episiotomía se cierra en tres planos con material absortlible 2/0 la
mucosa yla capa muscular. y oon material monofilamento no absorbible la piel.
135
Sección mediana del pene del perro
Recto
Uretra 'tv·
Ve¡iga
~Conductos deferentes Cuerpo cavernoso
Hueso peniano
Bulbo del glande
Uretra
Obstrucción uretral en el perro
Cálculos uretrales en el perro
Caso 1 Técnica de urohidropropulsión
Caso 2 Uretrotomía preescrotal
Caso 3 Uretrostomía escrotal
Estenosis uretrales
Caso 1 Uretrostomía escrotal
Enfermedad del tracto urinario
distal felino (FLUTD)
Caso 1 Uretrostomía perineal
Caso 2 / Estenosis cicatricial
Caso 3 / Inflamación y necrosis cutánea
137
138
La parte posterior
Obstrucción uretral en el perro
Índicedepresentaci~
La obstrucción uretral se produce por cálculos que quedan atrapa
dos en la uretra, y por estenosis postinflamatorias secundarias al
paso de cálculos, traumatismos previos (accidentes. peleas... ) o
inteNenciones quirúrgicas realizadas en la uretra.
En estos casos se recomienda la intervención quirúrgica con el fin de
resolve< el problema obstructivo (Figs. 1 y 2), y analizar la composi
ción de los cálculos. De esta forma se podrá instaurar un régimen
médico-dletético que prevenga la recidiva de los mismos.
Tipos de cálculos Frecuencia de presentación
Estruvita'
Oxalato cálcico
Urato
Sílice
Cistina
Mixtos
' Fosfato amónico magiésioo
Fig. t. Cálculos extraidoo ele la uretra ele un perro.
Fig. 2. Estenosis uretral secundaña auna
uretrootomía realizada para la extrao::iónde un
cálcoo alojaoo juntoal rueso peniano.
En este caso la dificultad urinaóa era mínima.
Uretra / Obstrucción uretral en el perro
Cálculos uretrales en el perro
Índice de presentaci~
La litiasis urinaria es la causa más frecuente de obstrucción uretral
tanto en el perro como en el gato.
Signos clínicos Diagnóstico
• Disuria, hematuria, anuria, tenesmo, distensión abdominal, dolor. Se debe realizar en base a los signos clínicos, la exploración ñsica
del paciente y sobre todoen la radiología, donde se deben visualizar
los cálculos (Rgs. 1-5).
• Signos de uremia(postrenal): vómito, depresión, anorexia, deshi
dratación..
• Ocasionalmente se puede romper la vejiga urinaria produciendo
uroabdomen.
Rg. t . El lugarmás frecuente para localizar loo cálculoo es la base del hueso peniano.
En este caso se trata de un cálculo ele gran densidad que se identifica con facilidad en la racJografía por delante del hueso peniano.
139
140
La parte posterior
Fig. 2. No obstante, también se debenbuscar en
toda la longitud de la uretra, incluida su curvatura
isquiática. Enesta raclograffase observa un gran
número de cálculos de clferentes diámetros que
obstruyen la uretra.
Fig. 3. Para obtener la mejor imagen de la zona
perineal sin que las extremidades J'.X)Steílores se
superpongansobre la uretra, éstas se debendirigir
hocia delante en el momento de obtener la
radiografía. Eneste perro no se identifica ningún
cálculo apesar de tener sintooiatología obstructiva.
Fig. 4. El empleo de medios de cootraste yodaoos
(urológicos) Introducidos en la uretra
retrógradamente (uretrcx:istogralía) ponen de
manifiesto la existencia de los cálculos raoolúcioos
Qnlrecuentes) queno se observabanen la imagen
anterior.
Uretra / Obstrucción uretral en el perro
Fig. 5. Los contrastes positivos tambiél"I son útiles en
la identificación efe estenosis uretrales.
Este paciente manifestaba gran dificultad para
orinar.
Radiodensidad de los cálculos en base al tamaño y a su composición Analítica
Oxalato • Grande-Único Estruvita •
Apatita •• • Pequeños-Múltiples.
Sílice • .• . •Cistína
Urato ·:=:·~::~·:~·:.:~::~·. Arenilla
• Hematología completa, así como un perfil bioquímico general
incluyendo electrolitos (potasio. sodio y cla<o).
• Urianálisis y cultivo microbiológico, obteniendo la orina PO< cisto
centesis .
Estos pacientes suelen presentar uremia postrenal e hipercaliemia,
que deben ser controladas antes de realizar la cirugía:
• Fuerce la diuresis con suero fisiológico salino isotórico, sólo si el
paciente está sondado o desobstruido.
• Administración de dextrosa al 50% en bolos por vía intravenosa.
• Administre insiJina (0,5 Ullkg IV) junto a dextrosa (2 g por lJ1idad
de insulina) para reducir la concentración de potasio.
Ypara proteger el corazón de la hiperca/iemia administre
gluconata cálcico.
Vercistocentesis. • p6g. 240
En todos los cosos de litiasis sospeche la existencia de
infección urinaria, identifíquela y trótela correctamente, mejor
antes de la cirugía.
Tratamiento
La obstrucción uretral se intenta resolver trasladando los cálculos a
la vejiga mediante la urohidropropu1sión. De esta forma se consegui
rá liberar la vía urinaria y se concentrarán todos los cálculos en la
vejiga, desde donde se extraerán con mayor facilidad.
Si no fuese posible la movilización de los cálculos a la vejiga se debe
rá realizar una uretrotomía (ver caso 2), y en casos recidivantes una
uretrostomía permanente (ver caso 3).
Una cistotomía es m6s sencilla de realizar. y cursa con
menos complicaciones intraoperatorias y sobre todo
postoperatorias, que una uretrostomía.
141
142
a pa te pos enor
Dificultad técnica
Fig. 1. "Blacky"
también tiene el
alxlomen distencido
ymolestias a la
palpación aboominal.
"Blacky" es un perro mestizo de 10 años
de edad que no puede orinar, realiza numerosos
intentos pero sólo le salen unas pequeñas gotas.
Algunas veces también gotea sangre yse lame
reiteradamente el pene.
Se realiza una radiograffa de la región perineal para identificar la loca·
lización de la obstrucción i..rinaria (Fig. 2).
Fig. 2 . En la uretra peniana se observan gran cantidad de cálculos, así rono lila f\iperplasia de la próstata.
En este caso se ha puesto un enema de bario con el finde identificar mejor la zona abdominal caudal y perineal. No es necesariO realizarlo de rutina.
Uretra Obstrucción uretral en el perro
La urohidropropulSión se realiza para reintroducir los cálculos uretra
les en la vejiga, de esta forma se consigue desobstruir la uretra.
Técnica
• Sedación y/o anestesia epidural.
• Sondaje uretral hasta el PIXlto de obstrucción (Figs. 3-5).
• Se introduce IXl dedo pee- el ano, se palpa la uretra sobre el suelo
de la pelvis, y se oomprime oon fuerza (Ftg. 6).
• Se cierra el glande del pene sobre la sonda para evita- la salida de
suero al exterior.
• Se inyecta suero salino estéril a presión moderada en la uretra Fig. 3. Se inyecta en la luz uretral un lubricante urol(:gico asociOOo alfl anestésico
mientras se mantiene ocluida por el dedo introducido pee- el recto. local. Se deja actuar durante unos minutos mientras se preparael resto del
En el tacto recta se nota perfectamente oomo la uretra se óstierde. material.
• Pasados IXlOS segundos se libera la presión de la uretra membra
nosa. dejando que el suero pase a la vejiga y con él los cálculos
(Fig. 6).
VerS-Ondoje uretral en el perro. • p6g. 236
No utilice catéteres que sean excesivamente rígidos,
ya que lesíonaría la mucosa uretral. No intente empujar
los c61culos con una sanda rígida lo único que canseguirfa
es traumatizar aún más la zona.
Fig. 4. Introducciónde un catéter vesical estéril en la uretra hasta llegar a la
obstrucción.
Rg. s. Es necesaria una radiogralia previa a la urohidropropulsiónpara localizar
los cálculos yrealizar las posteriores comprobaciones.
Fig. 6. Coo un tacto rectal se comprime la uretra contra el suelo de la pelvis.
Se presiona el glande del pene sobre la sonda vesical.
Se introduce el suero apresióo moderada.
Al notar la distensión uretral se libera la presiónylos cálculos pasan a la vejiga.
143
144
a pa te pos enor
• Se repite el mismo procedimiento dos o
tres veces y se realiza una radiografía de
la zona para comprobar el éxito de la
misma (Figs. 7 y 8).
Fig. 7. Tras el primer intentode urdlidropro~lsión
parte de los cálculos se han movilizado. pero se
observan todavía los más grandes en el inteñor de la
uretra.
Recuerde que la vejiga puede
estar muy distendida par la
retención urinaria, o su pared
lesionada por la cistitis
secundaria. Vigile la sobrecarga
vesical por elsuero introducido.
Fig. s. Tras repetir la técnica dos veces más se
consigue propulsar todos los cálculos al interior de
la vejiga.
Procure introducir los có/cu/os en
la vejiga, y a continuación realice
una cistotomfa para extraerlos.
Tendrá menos complicaciones que
si hace una uretrotomía.
pdg.289
Fig. 9. Acontinuación se realiza unacistotomía para
la extracción de todos los cálculos.
Uretra Obstrucción uretral en el perro
Dificultad técnica
Antes de la cirugía
Corrija las alteraciones hídricas, electrolíticas y metabólicas antes de
operar.
¿Ha intentado realizar una hidropropulsíón (ver caso 1) de los cálcu
los a la vejiga, pero ha Sido infructuosa?
Anestesia
En pacientes urémicos o muy deprimidos se puede realiza la técni
ca b~o sedación profunda y anestesia local.
La uretrotomía se realiza para eliminar los cálculos
que quedan retenidos pordelante del hueso
peniano, y que no se han podido movilizar a la
vejiga mediante la urohidropropulsión.
La uretratomfa puede complicarse por una fibrosis
cicatricial que estenosaró la uretra a medio plazo.
Técnica
• Preparación del campo quirúrgico
(Flgs. 1 y 2).
Ver sondaje uretral en el perro. • pdg. 236
Fig. 1. Oe¡:ilación ypreparacMíndel campo
operatorio de f(IITTla estándar, centráOOonos en el
área comprendida entre los testículos yel ¡:repucio.
B paciente se cctoca en decúbito supino.
Fig. 2. Tras la cciocacié:n de los paños de campo se
introduce una sonda urinaria, estéril, hasta el punto
de obs1nX:cMín. ...
145
146
a pa te pos enor
• Con un bisturí se realiza la incisión de la
piel y el tejido celular subcutáneo entre el
escroto y la parte caudal del hueso
peniano (FIQ. 3).
• Con una hoja de bisturí fina (nº 11 ) se
hace una incisión en la uretra po< su rafe
medio hasta llegar a su luz, evitando
lesionar los cuerposcavernosos (Fig. 4).
• Si es necesario ampliar la incisión se
empleará una tijera fina de iris. Siempre
sobre la línea media de la uretra.
Fig. 3. se identifica el músculo retractor del pesie, se
diseca yse lateraliza para JX)der acceder ala uretra.
Irrigue periódicamente elcampo
operatorio con suero fisiológica
atemperado para evitar la lesión tisular
pordesecación.
Fig.4. La iociSión de la uretra es hemorrágica;
procure C1J8 sea por la línea media para evitar un
excesivo sangrado (por lesión de los cuerpos
cavernosos).
La colocación de unos puntos de tracción facilita la
visualizacioo de la luz uretral sin lesiooar la mucosa
dela misma.
• Extraiga los cálculos con una pinza de
disección fina y con perfusión de suero
atemperado a través de la sonda uretral.
• Una vez eliminados los obstáculos se
introduce la sonda urinaria hasta la veji
ga, comprobándose que no existen más
cálculos (Fig. 5).
Fig. 5. En esta imagen se puede observar la sonda a
través de la uretrotomía.
Uretra Obstrucción uretral en el perro
• Si no se tiene demasiada experiencia, o no se cuenta con el mate
rial apropiado para reconstruir la uretra, es mej0< dejar sin suturar
la herida peniana para no crear LJ1a fibrosis excesiva.
En este caso, la posibilidad de hemorragia local al despertar el
paciente de la anestesia es muy alta. Complicación que se méWl
tendrá dlJ'ante 4 o 5 días después, sobre todo cuéWldo miccioneel
paciente.
• Es preferible la sutura de la uretra Ydel pene para evitar el sangrado No se olvide de anolizor los cálculos poro instaurar el
duréWlte el postoperatorio, así como el pasodeorinaal tejido oelular tratamiento dietético que evite o reduzca la probabilidad
subcutáneo que puede causar oelulitis y necrosiS focal (Fig. 6). de recidivo.
• Finalice suturando la piel con la técnica que más le guste (Rg. 7).
fig. 6. Suture ta uretra con material absorbible sintético monofilameoto 510 o6/0
empleando puntos independientes ysencillos.
Procure englObar la mínima cantidad de tejioo posible, pero garantizando la
estabilidad de la sutura.
Después de la cirugía
Dejamos la sonda vesical durante 2 días con el fin de garantizar la
eliminación de la orina.
Si no se sonda y durante el postoperatorio inmediato se produce
una exoesiva inflamación de la uretra. o se obstruye por coágulos de
sangre. el paciente volverá a tener retención urinaria. En este caso
se debería volver a sondar la vía urinaria.Esta maniobra puede lesio
nar la zona intervenida, romper ta sutura, e incrementar la inflama
ción con el consiguiente exoeso de fibrosis cicabicial.
El mayor problema de dejar LJ1a sonda vesical colocada es la posi
ble infeoción ascendente de la vejiga a través de la uretra. Por este
motivo se recomienda et empleo de antibióticos de amplio espectro
de eliminación renal (por ejemplo amoxicilina + ácido clavulánico)
mientras se esperan tos resuttados del antibiograma.
Complicaciones
Hemorragia dlJ'ante varios días después de la intervención si no ha
suturado la uretra. En algunos casos el sangrado es muy albundante
y preocupa mucho al propietario y por supuesto al veterinario.
Para minimizar1a sutúrela con material sintético albSO<bible fino.
Si no lo ha hecho adviértaselo al propietario, hospitalice al paciente y
controle el sangrado de la uretra mediante presión de la zona, con
una t0<L11da de gasa. sobre todo después de orinar.
Estenosis cicatriciales por una gran fibrosis en la zona debida a un
excesivo tralJllatismo, inflamación o lesión de la uretra como conse
cuencia de ta litiasis o de la intervención quirúrgica realizada.
Para solucionarla intervenga lo antes posible al paciente. evite son
dajes reiterados de la uretra, no intente empujar los cálculos con la
sonda, intente la urohidroprqiulsión de los cálculos a la vejiga, Si rea
liza la uretrotomía, hágala con delicadeza, (siendo lo menos traumá
tico posible) y emplee material monofilérnento sintético absorbible.
Si se presenta este problema tendrá que recurrir a la uretrostomía
permanente (ver caso 3).
fig. 7. En este caso se ha realizado una sutura intradérmica conmaterial
monofilamento sintético no absorbible.
147
a pa te pos enor Uretra Obstrucción uretral en el perro
Dificultad técnica
Se realizaron distintos intentos infructuosos
de l.l'ohidropropulsión (ver caso 1).
AJ no poder movilizar los cálculos a la vejiga
se practicó una uretrotomía para la extrac
ción de los cálculos atrapados en el hueso
peniano.
En la actualidad y desde hace 3 días el
perro vuelve a tener problemas para orinar,
a pesar del tratamiento médico-dietético
que se instauró. Le cuesta mucho miccio
nar, hace grandes esfuerzos y sólo salen
unas gotas. a veces con algo de sangre.
Ag. 2. Los cálculos uretrales se encootraban
atrapaoos en et hueso peniano.En el interior de la
vejiga se identificaron gran cantidad de cálculos de
difefentes tamaños.
Radiología
En la radiografía lateral de la zona perineal
se observan varios cálculos en el interior de
la vejiga, pero ninguno en la zona l.l'etral.
Por este motivo, y para comprobar la posi
ble estenosis uretral secundaria a la inter
vención realizada anteriormente, se realiza
una uretrografía retrógrada con contraste
yodado (Fig. 3).
Fig. 3. Gracias al empleo de un oontraste yooooo se
comp11Jeba la existencia de una estenosis cicatricial
en la zona ~via al hueso peniano, asíoomo
defectos de llenado en la vejiga por la J)'esercia de
cálculos en su interior.
"Bulit" es un perro Bu//dog, de 6 años de edad que
vuelve al hospital por un problema recidivante de
obstrucción uretral.
Historia clínica
Fig. t. A"Bulit" le Hace unos meses fue atendido por un problema obstructivo urina
cuesta orinar. y lo hace rio. En aquella ocasión se identificaron diferentes cálculos localiza
en peco valumen y con dos en la vejiga y en la uretra peniana a la altura del hueso peniano.
frecuencia. (Fig. 2).
Es la técnica de elección en el caso de tener que realizar una
uretrostomía permanente.
A este nivel la uretra es más ancha (tiene mayor diámetro
interno), es más superficial, y el espesor del tejido cavernoso
que la recubre es menor.
Por estos motivos las hemorragias postoperatorias son
menores, así como las estenosis cicatriciales.
El inconveniente es que requiere la castración del paciente.
fig. 4. En la J)'imera fase de la inteNención se realiza la orquidectomia escrotal
del paciente.
• Corregir los desequilibrios hídrioos y electrolítioos secundarios a la
obstrucción urinaria.
Durante la cirugía
Tenga paciencia con el sangrado incisional de la uretra, no se ponga
nervioso. No emplee técnicas hemostáticas agresivas.
Suture la muoosa de la l.l'etra a la piel oon un material monofilamen
to que esté montado en una aguja cilíndrica.
Ver orquidectomía. ~pdg. 264
Ver técnica de urohidropropulsión. • p6g. 142
• Depilación y preparación del campo ope
ratorio de forma estándar.
• Decúbito supino.
• Preparación del campo quirúrgico sobre
la región escrotal.
• Colocación de una sooda urinaria estéril en
la uretra periara, si es posible, para facilitar
la incisión y sutura posteriorde la uretra.
• Incisión elíptica de la piel en la base del
esaoto (Fig. 4).
• Disección delicada de la zona ventral del
pene (Fig. 5).
• Identificación e incisión de la uretra (Figs.
6-8).
Rg. s. Seguiclamente se proceoo ala identificacíón y
disección del músculo retracto< del pene, conel fin
de visualizar oorrectamente la uretra.
Técnica quirúrgica
Indicaciones de la uretrostomía esaotal:
• Calculosis uretral obstructiva y recidivante, que no se puede con
trolar médicarnente.
• Cálculos que no se pueden eliminar mediante urohidropropulsión
(ver caso 1) o l.l'etrotomía (ver caso 2).
• Estenosis uretrales.
• Neoplasias distales del pene o de la uretra.
• Traumatismos distales del pene.
Antes de la cirugía
• Desobstrucción de la uretra (urohidropropulsión).si es posible, y
sondaje de la misma.
• Toma de una muestra de orina para realizar el correspondiente
cultivo y antibiograma.
149
150
a pa te pos enor
Fig.6. Tras la lateralizacióo del músculo retractor del pene se identifica la uretra (de un color azuladlo) fla~ueada por dos estrocturas blanquecinas que son los cue¡µJS
cavemsos del pene.
Aoontinuacióo se incide la uretra por su rafe medio con una hqade bistu~ del rf' 11.Al seccionar el tejido espon.Íi)So,que rodea la uretra, se l)'oduce una hemorragia más
omenosintensa.
El tejido uretral es bostonte fibroso, por ello hay que hacer
bastante presión para secdanarla.
La sección de la uretra implico una hemorragia, continua y
difusa, que debe controlarse mediante presión con
torundas de gasa. En caso de hemorragia intensa puntual
se puede cohibir con una pinza hemostática. No emplee
coagulación térmico a eléctrica.
Uretra
Obstrucción uretral en el perro
Fig. 7. La introducción de una pinza por la luz uretral
pemlite asegurarnos que hemos alcanzado nuestro
objetivo.
Fig.s. La inciSión uretral se ampia por su rafe
medio con unas tijeras de iris.
La longitud de la uretrotomía debe ser
a(Jfoximadamente 4o5veces el diámetro de la luz
uretralde esta zona.
La hemostasia del teiiclo esponjoso de la uretrase
realiza cm torundas de gasa, ycon pinzas de
fo<cipresión en caso de hemorragias puntuales y
copiosas.
Fig.9. A contiluación se sutura la mucosa de la tretra
ala piel oon material Sintético monofilameoto tiro.
La aguja debe ser cilinctica para ro desgarrar la
mucosa uretral.
En este caso se está empleando un hilo absort:Jítje
del 5/0.
151
152
a pa te pos enor
• Sutura de la uretra a la piel (l.l'etrostomía
permanente) (Figs. 9 y 10).
• Las heridas cutáneas anterior y posterior
a la uretrostomía se suturan siguiendo
técnicas oonveneionales (Rg. 11).
Fig. to. Es importante QUe cada punto &loenglobe
la mucosa uretral yla piel. Asegúrese ele no irduir
en esta sutura otros tejiclos adyacentes.
Amedida que se va suturardo la uretra ala piel se
va reduciendo la hemorragia de la misma.
Fig. tt. Este es et resultaclo al finalizar la ínteivención.
Al terminar la cirugía no es necesariO dejar sondada la uretra. DescJe et cJa siguiente a la intervención el paciente orinará con normalidad.
Uretra Obstrucción uretral en el perro
Después de la cirugía
• Control de la infección local y urinaria con antibióticos de amplio
espectro inicialmente, y a oontinuación con el indicado tras el anti
biograma realizado en una muestra de orina.
• Limpieza diaria de la uretrostomia.
• Aplicación de pomadas y vaselina tópicas para evitar lesiones
locales oomo consecuencia de la salida de orina.
Advertencias al propietario
• Es normal el sangrado de la zona cada vez que el paciente orine,
incluso puede ser bastante copioso.
• Enséñele a detener la hemorragia mediante presión con gasas
estériles humedecidas en agua oxigenada diluida al 50% oon
suero salino.
fig. t2. Alas24 horas de la inteivenciónse obseNa una moderada hemorragia
incisional, que se agrava cuaooo el paciente orina.
fig. 14. Alos13 días de postoperatorio se obseNa una inflamación de las zooas
craneal ycaudal a la uretrostomía por un descuido en la vigilancia postoperatoria.
• A partir de ahora el perro orinará de lado, por lo que es frecuente
que lo haga sobre una de sus extremidades. Reconiende el seca
do de la zona y la higiene local para evit<W" dermatitis secundarias.
Evolución postoperatoria
El paciente se debe vigilar estrechamente durante los primeros días
del postoperatorio ya que la hemorragia por la uretrostomía suele ser
una oonstante en todos los pacientes (Figs. 12-15).
Fig. 13. Alas 48 horas se oonprueba la correcta evolución del proceso. La
hemorragia es mucho menor. Hayque extremar lasmedidas de limpieza y
antisepsia de la zona.se deben eliminar los coágulosque queden adheridos alos
hilos de sutura para evitar U11a infecciónsuboostrácea.
Fig. 15. Alos 15 días de postoperatorio se <iiitan los puntos y se da de alta al
paciente.
153
154
La parte posterior
Estenosis uretrales
Índice de presentación
Las estenosis uretrales se pueden deber a fibrosis secundarias a
uretritis por litiasis recidivantes, intervenciones quirúrgicas realizadas
anterionTlente, asi CXlf110 por traumatismos y heridas externas (mor
deduras, cortes.. . ) (Figs. 1 y 2).
Las estenosis extrapélvicas se deben resolver mediante uretrostomías
permanentes realizadas sol:J<e la zona estenosada.
Uretra Obstrucción uretral en el perro
Estenosis uretrales. Caso 1 / Uretrostomía escrotal
Dificultad técnica ''lan" es un perro mestizo de 8 años de edad que
tiene problemas para orinardesde hace 2 semanas.
Al principio le costaba mucho, hacía grandes
El 5% de los perros que sufren traumatismo de codera esfuerzos, pero actualmente sólo orina unas gotas.
(principalmente por atropellos) presentan lesiones
uretrales. Considere lo posible rotura de lo mismo cuando
atienda a un paciente atropellado.
En este coso deje colocado uno sonda urinario durante
4 o5 días.
Ag. ,_Eneste caso se oooerva una estenosis
importante de la uretra por delante del hueso
peniano. El origen fue una intervención quirúrgica
previa en la uretra.
Radiología
Siguiendo el protocolo establecido para
este tipo de obstrucciones se procede a la
urohidropropulsión del cálculo a la vejiga
urinariacon el fin de extraerlo mediante una
cistotomía (Fig. 2).
Ver cistotomfo. ~pdg.289
Ver técnica
. póg.142de urohidropropulsión.
Rg. " En la radiografía peñneal se obselva un
cálculo atrapado en la zona media de la uretra.
Ag. 2. Fkltura de la uretra intrapélvica corno
consecuencia de unafractura de cadera.
Se debe sondar al paciente para evitar la salida de Rg. 2. En esta radiografía se observa el cálculo
orina, yasí minimizar la reaccióncicatricial dentro de la vejiga,no identificándose ningún otro
secundaria. obstáculo en la vía urinaria.
155
a pa te pos enor Uretra Obstrucción uretral en el perro
Reflexionando sobre el caso. no parece lógico que la uretra se obs
truya a nivel escrotal, debería existir una estenosis.
Para estudiar correctamente la uretra se realizan radiografias perine
ales oon medios de contraste (Figs.3-4).
Fig. 3. lnyoctando aire en la uretra se observa la distensión de la vejiga (con
aumento delgrosor de su pared como coosecuencia de una cistitis), yla uretra
dilatada en toda su longitud aexcepción de una zooa localizada por delante de la
bolsa escrotal.
Rg. 5. Disección yretr~ción del músculo retractor
del pene, fase previa ala uretrotomía.
Rg. 6. Se incide la uretra JX>r su rafe mecfio,
aproximadamente 3o4centimetros. Aoontinuación
se sutura la mucosa uretral a la piel c:irectamente
oon material monofilameoto.
En este caso se ha empleado un hilono absorbible
de 410.
Indicación quirúrgica
Uretrostomía escrotal para evitar la recidiva
de la obstrucción por un pequeño cálculo
que p::xjría ser eliminado oon la orina de no
existir la estenosis uretral (Figs. 5 y 6).
Evolución
Durante el postoperatorio se debe efectuar
una correcta antibioterapia en base al anti
biograma realizado en una muestra de crina.
Vigile estrechamente la evolución de la cica
trización. Hay que evitar que el paciente se
lama la zona, así como contaminaciones
secundarias que produzcan la dehiscencia
de los puntos (Rgs. 7 y 8).
Fig. s. Alos 11 días de postoperatofio se Quitan los puntos yse da de alta a"Jan".
Actualmente han ~do 2 años yel perro no ha vuelto a tener p-oblemas
obstructivos.
Fig. 4. Empleando un medio de oontraste yodado (hidrosoluble) se identifica con mayo< precisiónel grado de estenosis ysu extensión. Fig. 7. Imagen a los 3 días de la uretrostornia.
8 resultallo está siendo satisfactorio.
157
Índice depresentaci~
Este síndrome se caracteriza por una inflamación idiopática del trac
to urinario inferior, el gato tiene dificultad parala eliminación de la
orina, asociada o no a obstrucción o litiasis uretral.
La etiología en la que existen predisposiciones individuales y causas
desencadenantes no está perfectamente clara. Es un proceso mul
tifactorial.
Posibles etiologías asociadas al FLUTD
• Obesidad.
• Dieta.
• Orina muy concentrada.
• Cristaluria.
• Infecciones (bacterias, virus, hongos ... ).
• Anomalías anatómicas (estenosis lJ'etraJ.. . ).
• Neoplasias (vejiga, uretra .. ).
• Traumatismos.
• Lesiones nerviosas.
• Causas iatrogénicas ...
En la anamnesis se recogen los siguientes datos:
• Va constantemente a la bandeja e intenta orinar, pero no puede.
• Elimina sólo unas gotitas de orina.
• Orina con sangre.
• Se lame frecuentemente lazona del pene.
• Se queja, le duele cuando orina.
• Disuria. • Depresión.
• Polaquiuria. • Deshidratación.
• Tenesmo. • Anorexia.
• Hematuria. • Vómito.
• Micción pequeña ycon fuerza. • Halitosis.
• Lamido continuado del pene. • Úlceras en la boca (por uremia).
• Aumento del abdomen
(si la vejiga no está rota).
• Dolor abdominal.
• Trastornos cardiacos
por aumento del potasio.
La parte posterior
Enfermedad del tracto urinario distal felino (FLUTD)
Este síndrome representa el10% de las patologías felinas
que atiende un veterinario.
No todos los gatos con FLUTD tienen cristales o cálculos en
la uretro.
Diagnóstico
• Historia clínica. Los síntomas suelen ser bastante característicos
de este cuadro.
• En la exploración fisica se palpa la vejiga aumentada de tcrnaño, y
el paciente muestra signos de dolor (tenga precaución porque se
puede romper la vejiga en gatos obstruidos).
• La radiograña demuestra el estado de la vejiga, su integridad, así
como posibles causas del problema (Flgs. 1-3).
• CtJtivo y antibiograma de una muestra de orina obtenida por cis
tocentesis antes de empezar el tratamiento.
• El análisis de orina permite identificar células vesicales. bacterias y
cristales.
• Hematología completa, perfil bioquímico general, sobre todo BUN,
creatinina, fósforo. potasiO y, si es posible, el pH de la sangre.
El fallecimiento de estos pacientes puede aparecer como
consecuencia de la deshidratación, de los desequilibrios
e/edro/íticos y de las alteraciones ócido·base.
Fig. 1. Dstensién vesical en un gato con FLUID como consecuercia de
una obsb\Jcción uretral por Cristales de fosfato amónico magnésieo.
Uretra / Enfermedad del tracto urinario distal felino
Fig. 2. Rotura de vejiga en un gato con FLUTD.Se manifiesta gracias al empleo de
un contraste 1.1dógico introducido retrógradamente por soodaje vesical.
Fig. 4. Sondaje uretral para la extracción ulinaria ydescompreSión vesical.
Tratamiento
El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente en fun
ción de las posibles causas que lo hayan provocado.
En líneas generales se basará en:
• Ruidoterapia porvía endovenosa, lo antes posible, para corregir la
deshidratación, la uremiay la hipercaJiemia.
• A conti~ación se procede al sondaje vesical (Figs. 4 y 5).
En animales muy deprimidos no es necesaria su tranquilización,
otros se deberán sedar e incluso anestesiar.
8 sondaje urinariO en muchas ocasiones es laborioso y lento debido
a la gran inflamación de la uretra u obstrucción de la misma por el
depósito de microcristales.
Versondaje uretral en el gato . • póg. 232
• Antibioterapia. Inicialmente usamos amoxicílina + ácido clavuláni
co hasta obtener los resultados del antibiograma.
Fig. 3. lmageo intraqierator!a de un gato con FUJTD
yrotura vesical.
Rg. 5. La sonda uretral se fijaal prepucio con dos puntos de sutura, yse conecta
a un sistema de recolección urinaria mientras et gato está traí(luilízado.
Tratamiento quirúrgico
La uretrostomía perineal está indieada para evitar la obstrucción en
los casos recidivantes, o para tratar aquellos gatos que no se pue
den sondar.
Ver uretrostomfa perineal en el gato. • p6g. 16o
El 39% de los gatos que padecen este síndrome sufren
recurrencias periódicas.
Las infecciones urinarias ascendentes son mós frecuentes
en los pacientes que han sufrido una uretrostomía
perineal.
159
160
a pa te pos enor Uretra Enfermedad del tracto urinario distal felino
Índice de presentación
Dificultad técnica
"Ceniza" es un gato Europeo, de tres años de edad,
sin castrar, que desde hace un año presenta crisis
obstructivas cada pocos meses (Fig. 1), y que no se
pueden prevenir con el tratamiento dietético.
Fig. t. En el último episodio ·ceniza" se sondó, yacontinuacioo se propuso ala
propietaria la intervención quirúrgica.
La uretrostomía perineal está indicada en casos de obstrucción ure
tral cuando es imposible su sondaje, así como en los casos recidi
vantes que se obstruyen periódicamente, a pesar del tratamiento
médico-dietético instaurado para controlarlo.
Es necesario tener un buen conocimiento anatómico de la zona
paraconseguir el objetivo marcado y minimizar las complicaciones.
Antes
• Descomprima la vejiga mediante cistocentesis o sondaje uretral.
• Controle y corrija las alteraciones sangl.Íneas (uremia.. ,) y electrolí
ticas (lipercaliemia... ),
Versondaje uretral en el gato . • p6g. 232
Vercistocentesis, '.• p6g. 240
Anestesia
• Preanestesia: ketamina 20 mg/kg + buprenorfina 0,06 mg/kg
+ maleato de acepromacina 0,01 mVkg.
• Inducción: propofol, dosis según efecto de la preanestesia
• Mantenimiento: isoflurano + fentanilo a demanda
Técnica quirúrgica
Ver posicionamiento del padente . • p6g. 248
Versutura del ano en bolso ~pdg.252de tabaco,
Durante la cirugía
• Controle las hemorragias con un coagulador bipolar.
• Si es posible se sonda la uretra para que sea más fácil su identifi
cación más adelante (Fig. 2).
• Irrigue periódicamente los tejidos con suero fisiológico estéril.
• Realice una correcta disección de las uniones del pene a la peMs.
• Tenga precaución en la disección profunda del campo operatorio.
Fig. 2 . Preparacióndel campo operatorio estéól.
Es muy importante haber realizado una sutura en bolsa de tabaco alrededor del
MO para evitar una contaminación intraoperatOfia por heces.
Soode la uretra Si es poSible.
.,. Fig. 3. Se realiza una inciSión elíptica de la piel alreded<1 del eSCfoto ydel
prepucio, (Jlevan aser resecados acontinuación. Se identifican los testículos en
los arimales enteros. oun pa(Jlete graso en los castrados.
Controle el sangrado de los pequeños vasos subcutáneos.
Fig. 4. En los animales enteros se debe realizar la orquidectomía bilateral como
fase previa para, acontinuación, visualizar ydisecar la uretra.
y
.,. Fig.5. El pene se desplaza dorsalmente yse realiza la diseocioo del tejido t6t
peripeniano en dirección hacia la pelvis.
Haga una correcta hemostaSia de los pequeños vasos sangulneos locales para
que el sangraoo no dificulte las maniobras de disección.
Fig. 6. Es muy importante liberar todas las uniones del pene con el pubis.
Esta disecciónva apermitir la movilización del pene hacia el exterior.
y
162
a pa te pos enor
Fig. 7. A amoos lados del pene, y fijándolo a la pelvis,se encuentran los músculos
isquiocavernooos eiSQuiouretrales.
Para la correcta identificación ydisección de los mismos se dióge el pene hacia el
lado opuesto.
Con lo correcto disección del pene y Jo liberoción de sus
fijaciones a la pelvis, se consigue que éste se pueda
movilizar hacia elexterior sin que existan tensiones.
Fig.s. Para evitar el sangrado de los músculos isquiocavernooos eisQUiouretrales
se recomienda la desinserción de su fijación ósea.
La tijera en esta zooa siempre debe ir paralela al hueso para evitar lesionar la
uretra. Se realizan las mismas maniobras aambos lados del pene.
Fig. 9. En esta imagen se obseivan los músculos iSQuiocavernosos e
isquiouretrales desinsertados aambos laoos del pene.La tijera se~ala el punto
donde se creará la nueva apertura de la uretra al exterior.
Uretra Enfermedaddel tracto urinario distal felino
Fig. 10. Acontinuación se identifica. se diseca yse reseca el músculo retractor del
pene.permitiendo la correcta visualización de la uretra, que discurrepordebajo
del mismo.
Fig. 12. La i!Usióo se prolonga cranealmente con tijeras de disección fina hasta
las glándulasbullJouretrales. que se identificanbien en los machosenteros.pero
QUeestán atrofiadas en los animales castrados.
No es necesario resecar estas glándulas.
Fig. 13. Aeste nivel se consigue un diámetro amplio de la uretra.
Para comprobarlo podemos utilizar una pinza hemostática Pean recta cerrada.
QUese podrá introducirhasta su bisagra sinresistencia alguna.
Fig. 11. Con lKI bisturí fino (nº 11) se incide la uretra po< su rafe medio para evitar
una hemorragia excesiva de los cuerpos cavernosos.
Esta maniobra es más sencilla si el pacienteestá soodado.
Si la incisión no se realiza en el rafe medio la sección de
Jos cuerpos cavernosos vo a producir una hemorrogio
importante.
En cada punta de suturo se debe englobar la mínima
cantidad posible de tejido celular subcutáneo para no
incrementar la estenosis cicatricial postquirúrgica.
Fig. 14. Se visualiza la mucosa uretral de la zona pelvi<m yse sutura ala piel con
material monofilamento absorbible 4/0 o510.
Los dos puntos superiores se realizan a45º con respecto ala línea media,de esta
forma se consigue la máxima apertura de la uretra a este nivel.
163
a pa te pos enor Uretra Enfermedad del tracto urinario distal felino
Al finalizar la intervención no se olvide quitar la sutura en
bolsa de tabaco del ano.
Fig.15.Seva realiZando la sutura con matelial Sintético absorbible monofilamento Fig.17. Cuando el paciente se recupera de la aoesteSia es frecuente obse1Var la
fino,cJstribuyéodose los puntos uniformementesobre la uretra hasta llegar al hemorragia de la uretra.
tercio distal del pene. COntrólela oonuna ligera presión externa durante unos minutos.
No es necesario dejar una sonda vesical, el paciente orina con nor
malidad desde las primeras horas del postoperatolio.
Después de la cirugía
• Controle la hemorragia por la línea de sutura con una p<esión ejer
cida con t0<undas de gasa y agua oxigenada diluida al 50% con
suero salino estéril.
• Cambie la sepiolrta en la bandeja del gato PO< papel de periódioo
en tiras. el objetivo es impedir q.¡e se obstruyaaccidentalmente la
uretra.
• Instaure el tratamiento antibiótico apropia.do.
• Empleo de un collar isabelino para que el paciente no se lama la
helida. evitándose su contaminación y la dehiscencia de los pun
tos de sutura Consideramos que este collar isabelino lo debe lle
var puesto el mayor tiempo posible, incluso semanas, si no oca
siona demasiado estrés.
Evolución
• Se debe ir controlando periódicamente la evolución de la interven
ción realizada.
• La limpieza de la zona debe ser lo más escrupulosa posible, se
debe controlar periódicamente que no exista infección en los
labios de la herida, y que no hay ningún tipo de obstrucción en el
nuevo orificio uretral (Figs. 17-20).
Fig. 16. La parle final del penese secciooa ypara contrdar la hemorragia efe los
cuerpos cavernosos se realiza un punto recurrente rorizontal de todo el espesor
del pene con el mismo material de sutura.
En esta imagense obse1Va el finde la inte1Vención.
Fig. 19. Resultado alos 3 meses de la inte1Vención QUillirgica.
Fig. 18. Imagen obtenida alos 3días de postoperatorio.
Complicaciones
La recurrencia de la obstrucción i..rinaria por estenosis cicatricial de
la uretrostomía es la complicación más frecuente. Se debe a:
• Disección incompleta de la uretra, y por tanto a un orificio uretral
pequeño.
• Excesiva reacción fibrosa PO< paso de orina al tejido celular sub
cutáneo.
• Incontinencia fecal y urinaria por lesión nerviosa al disecar la i..retra
intrapélvica.
• Infecciones urinarias recicivantes debido a las alteraciones anató
micas que se han creado Oa uretra más corta ofrece menor resis
tencia al paso de bacterias desde el exterior a la vejiga).
Fig. 20. Imagende la uretrostomía perineal un año más tarde.
http:apropia.do
a pa te pos enor
Índice de presentación
Dificultad técnica
Fig. t. El orificio uretral es difícilde identificar. Sólo se aprecian algun~ gotas de
Olina mojaroo los pelos de la zona.
La estenosis no deja pasar ni la sonda uretral más fina.
Uretra Enfermedad del tracto urinario distal felino
Hace un año a "Pituso" se le realizó una uretrostomía
perineal como consecuencia de un FLUTD
recidivante. Durante este tiempo no ha vuelto a tener
problemas urinarios hasta la semana pasada.
En la exploración perineal se observa el cierre casi
completo de la uretrostomía (Fig.1).
Fig. 2 . Después de rasurar la zona perineal se puede apreciar el pec¡ueño orificio Fig. 3. Se realiza una inciSión cutánea en foona cuadrangular alrededor de la
uretral. Haga una sutura en bcisa de tabaco en el ano para evitar la salida de estenosis.yse disecan las adherencias del tejido suOCutáneo. Se debe realizar
heces durante la cirugía. una hemostasia cuidadosa de los vasos subcutáneos.
La uretrostomía se puede estenosar por una excesiva fibrosis de la
Estó indicada una disección mós profunda cuando en la
primera intervención no se hizo la correcta disección y
zona.
Aspectos que se deben revisar en la técnica quirúrgica PéW'a minimi
sección de los músculos isquiocavemosos e isquiouretro/es. zar esta fibrosis:
• Técnica quirúrgica aséptica.
• Correcta resección cutánea. Ver suturo del ano en bolsa de tabaco. • pág. 252
• Disección delicada de los tejidos.
• Irrigación continuada de los tejidos con suew fisiológico estéril.
• Desinserción muscular completa del pene de la peMs. t67
• Tipo de sutura empleada. Evitar los materiales multifilamento y los
absorbibles no sintéticos.
• Mínima lesión de los cuerpos cavernosos.
• Englobar peco tejido cutáneo en los puntos de sutt.ra de ta muco
sa t.retral.
• No englobar tejido subcutáneo en la sutura.
• Correcta colocación ydistribución de tos puntos.
• Vigilar ta infección postquirúrgica local, así como la posible infec
ción subcostrácea.
• Evitar la excesiva manipulación de la zona, limpieza. comproba
ción de la permeabilidad del conducto, o et empleo de catéteres
vesicales.
• Empleo de collar isabelino durante largos periodos de tiempo.
Técnica quirúrgica
Corrija las alteraciones eledrol11icas y metabólicas
presentes con anterioridad a la intervención quirúrgica.
Fig. 4. Oisec¡ue ligeramente et pene del tejido fibroso que lo rodea. No realice una
excesiva manipulación de estos tejidos.
Hay que ser lo menos traumático positle para reducir al mínimo la inflamación y
posterior fibrosis local .
Fig. 5. Con una tijera fina yaguda se ir.:ide la uretra,dorsalmente, para ampliar
su abertura.
Ag. 6. La incisiónen la uretra se debe P'Qlongar hasta (JJ6 se pueda introwcir,
sin resistencia, una pinza hemostática (mosquito) hasta su bisagra.
168
a pa te pos enor Uretra Enfermedad del tracto urinario distal felino
Fig. 7. A continuación se reseca la zona cutánea que está alrededorde la Fig. s. En este caso se ha empleado material monofilamento no absorbible510.
estenosis, yse sutura la mucosa uretral a45º en los cuatro ángulos del defecto
cutáneo.
No está indicado el sondaje de la
uretra en estos casos porla gran
permeabilidad de to uretra, y para
evitar lesiones e infecciones
innecesarias.
Evolución
Ag. 9. Resultado a los 3días de la inteivención. Rg. 1. l esiones cutáneas alrededorde la uretrostomia yen la cara fX)Sterior del
La evolucim es correcta Recuerde al propietario la muslo como consecuencia de una salida de orina en una uretrostomía realizada
necesidad de mantener al máximo las medidas hace tres semanas.
higiénicas.
Ag. 10. Alos diez dias de la intervencióo la
cicatrización es C01Tecta, se quitan los puntos de
sutura yse da de alta al paciente.
Fig. 3. Enesta imagen se aprecia la disección de la uretra, por su zona dorsal,
para la postenor sutura de la misma a la piel.
A este gato se le realizó una uretrostomía perineal
hace tres semanas, pero desde hace siete días tiene
problemas para orinar, y le han aparecido diversas
lesiones cutáneas por las que sale orina (Fig. 1).
Este problema se ha producido por paso de la orina al tejido celular
subcutáneo debido a suturas mal colocadas, o a dehiscencias de
los puntos oomo consecuencia de unaexcesiva tensión de la uretra
hacia la cavidad pelviana.
Ag. 2. Para sducionar este problema se debe volver a suturar la mucosa uretral a
la piel. En el fondo del campo operatorio se obseiva uno de los puntos que se
soltaron de la cirugía anterior.
El cuadro es más grave
si la orina drena hacia la
cavidad abdominal, ya que
se producirá uno peritonitis.
Ag. 4. Se deben seguir los mismos principios que se
describieron en la técnica de la uretrostornía.
Asimismo,se deben reconstruir las lesiones
cutáneas con la sutura IJ!e prefiera para la piel.
169
Anillo inguinal
F ascia espermática
Cavidad vaginal
del testículo
Testículos
Neoplasias testiculares
Caso 1 Tumor de células de Sertoli
Caso 2 Seminoma y adenomas perianales
Caso 3 Tumor de células de Sertoli
y quistes prostáticos
Caso 4 Tumor de células de Leydig
Testículos ectópicos
Caso 1 Monorquídia abdominal
Caso 2 Monorquidia inguinal
Caso 3 Criptorquidia inguinal
Caso 4 Criptorquidia abdominal
Lesiones escrotales
171
172
La parte posterior
Neoplasias testiculares
Índice de presenlaeión
Los tunares escrotales y testio.Aares son más frecuentes en penos
que en gatos. Se suelen dar en pacientes mayores de 10 años.
~ en los cnptórQuíóos, en los que aparecen a partir de los 6
años. B testículo criptórqtióo está aproximadamente veinte veces
más predispuesto a óesarrdla' h.rnores que el escrotal.
Los tres tipos de tlf110(es testiculares más frecuentes son:
• Tl.ITlQ( de células sustentaculares o de Sertd1.
• Tl.ITlQ( de células interSbciales o de Leydig.
• Tl.ITlQ( de células germinales o seminoma.
La malignidad o benignidad de los tumores testiculares depende en
gran medida de que el testículo sea escrotal o criptórquido. En prin
cipio los tumores que asientan en un testículo escrotal suelen ser
benignos. Por el contrario, si el testículo es criptórquido. es más pro
bable que la neoplasia sea maligna. Es por este motivo por to que es
importante detectar precozmente, con ocasión de las revisiones ruti
ncrias del cachorro, la existencia de un testícl.Ao no escrotal, con el
fin de aconsejar una orquidectomía profitoctíca.
• Explore siempre el escroto de los cochorros y. en caso de
criptorquidia, recomiende al propietorio la arquidedomía
profil6ctlca.
Las metástasis son rcras en este bpo de neoplasias. ClSldoseP'O
du::en, lo hacen ta-cíamente y de rorrna prelerente en ganglios linfá
ticos lun'lbares, péMcos e inguí:1ales. Son raras las metástasis en
pulmón e hígado.
Los tumores de células intersticiales o de Leydig, son benignos
y suelen producir testosterona Que inrluye en la aparición de adeno
mas perianales, hernias perineales e tlpertrofia prostática benigna.
Son más frecuentes en testículos escrot~es. a pesar de lo cual pue
den pasar desapercibidos a la palpación dado su pequeño tamaño
(1 o 2 cm de diámetro) y su textura blanda, similar al parénquima
testicular. Se trata de tumores bien encapsulados. que crecen en el
interior testiculcr sin hacer relieve en la superficie y su color es ama
rino-naranja.
Los tumores de Sertoli proceden de las células de sostén del testí
ctJo. Su capacidad de metástasis es mayor que la del resto de los
tumores testiculares. Suelen producir estrógenos, que inducen
metaplasía esccrnosade la próstata y sus oonsecuencias: quistes y
abscesos iltra y pa-aprostáticos, síndrome de feminización y rnielo
toxicidad. 8 ll.ITlQ( de Sertd1 es más frecuente en los testículos crip
tórQuidos. t.:nto 1ílQUnales oomo abdominales. Es un ll.ITlQ( firme a
la palpación, mlitiloblAado, que suele hacer reóel.'e en la superiicie
testicular y de cdor !115.
Los seminomas proceden de las cétJtas germinales. No suelen d:r
metástasis y raramente dan síntomas de desajuste hormonal. Se
dan tallo en lestÍClAOS escrotales como CliptórQuidos.
• Precisamente los tumores testiculares con un
comportamiento más maligno, son los que más fácilmente
posan desopercib/dos por ser lntraabdominales.
Ante un cuadro de {eminizoci6n en un perro criptárquido
debemos sospechar un tumor de Sertoli.
Dependiendo del tipo de tumor puede presentarse un paciente asin
tomático por haber detectado el propietario una masa en el testícu
lo. En otras ocasiones el tumor se descub<e al estudiar un caso de
un paciente que nos lloga con síntomas de un transtomo endocrino,
con cambios en el pelo, síndrome de feminización, tumores peria
nales o enrermedad prostátíca.
En la localización de los tumores de testículos criptórq.iidos, la radio
logía y la eoografia suponen una gran ayuda La hematdogía puede
ester alterada en el casodel tumor do Sertc:ll. Puede darse una apla
sía medtJarcomo oonsecuencia de la produooi6n tumoral de estró
genos, que se manfiesta por inma. trombocitoperl¡¡ y IEu:operla.
Síntomas del síndrome de feminización
• Redxx:ión de la libido.
• Machos que atraen a otros machos.
• F~ del levantariento de la pata en et moriento de orinar.
• Mucosas pálidas por ma-iífestación de anema y supresión de la
médJaósea
• Alopecia sinétnca bilateral que comenza en los flancos y periné.
• Hipe«pigmentac1ón cutánea
• Gineoornastia
• Prepucio péndulo.
• Prostatomegalia.
• Quistes o abscesos prostáticos.
La orquidectomia de ambos testículos es el único tratamiento prác
tico y eficaz para tratar los tumores testiculares. La cirugía suele ser
curativa, dada la tardanza con que estos tipos de tumores generan
metástasis. El síndrome de lerninización y la aplasía medular propios
de los tumores de Sertoli suelen desaparecer en 2 o 3 semanas.
Testículos Neoplasias
Neoplasias testiculares. Caso 1 / Tumor de células de Sertoli
Dificultad técnica
Se presenta a consulta un Aireda/e Terrier macho,
de nombre ·~nso", de 12 años de edad, por
aumento del tamaño testicular. Se observa pérdida
de pelo e hiperpigmentación compatible con un
síndrome de feminización (Fig. 1).
Fig. 1. "Ansa' el día~ llegó alas coooultas del Hoopital. Se aprecian claramente
alopecias en su capa.
A la exploración se palpan ambos testícl.Aos
en el escroto. B testículo hipertrófico es el
derecho, estando el izquierdo atrófico {Fig.
2). Se observan además otros signos de
remin1zación como ginecomastia e hipertro
fia de los pezones (FIQ. 3). Se realiza una
punción y la aspiración con aguja fina de la
mama. La otología resuta congruente con
un adenocatinomade mama Dada la sir
tomatolo¡ja, se sospecha un tumor de
Sertoi a pe5al" de su locajjzación escro~.
poco habitual para este bpO de neoplasia.
flg. El pro¡jetaro roca tJl irnemen10 611 el
tamaro test~r. f'J ~la zooa escrotal
apreoaroos cp.ie era debiOO al aumento del testículo
OOrechl
1 ~ de la a.teracitJn de la') mimas halada
wrantela~.
-
173
http:test�cl.Ao
La parte posterior Testículos Neoplasias
Fig. 6. Visualización del plexo pampiniforme,
conducto deferente con su vascularízación y
músculo cremáster.
174 175
Fig. 4. En este caso se prepara al paciente para una O<Quiclectomía escrotal puesto C1J0 existe la posibilidad de que haya adherencias entre el testículo tumoral y el escroto.
En cualquier caso, puede resultar difícil movilizar hasta la región preescrotal un testículo hipertrófico. Obsérvese la diferencia de tamaño entre ambos testículos, tumoral y
atrófico. Rg. 7. Desinserción del músclAocremáster y pliegue
de la túnica vaginal del polo caudal del testículo.
Cuando exista patología testicular.
ya sea inflamatoria, infecciosa
oneop/6sico, se recomienda la
orquidectomía.Ver orquidectomío. ~ pág. 264
Fig. s. Está indicada la extirpación de amoos
testiculos, que se realizará através de una incisión
única de la piel en la base del eSCfoto. Por lo demás,
la técnica quirúrgica es idéntica ala castración Fig. s. Realización de una ventana entre plexo
preescrotal descota. En la imagen el aoordaje del pampiniforme yccnducto deferente, con ayuda de
testiculo tumoral en la que se aprecian,ya incididas. una ~nza mosquito, para la colocación de ligaduras
todas las capas del escroto. iooepemi entes.
La parte posterior Testículos Neoplasias
Fig. 9. Ligadura con material absorbible del
conducto deferente juntocon su vascularización.
Fig. 12. Sutura de la incisión cutánea con material
no absorbible, nylon, en puntos entrecorta00s
simples.
176 177
Fig. 10. Ligadura del plexo pamJ)niforme con et
mismo material y seccionar las estructuras ligadas.
colocanoo una pinza en el extremo proxímal al
testiculo con o~etode evitar et sangrado eo el
momento del corte.
Fig. 11. Orquidectoma del testirulo atrófico através
ele la misma incisiónque el tum<X"al.
Fig. 13. Detallede los testirulos extirpados. Ala derecha ele la imágen el testirulo tumCX"al. El exámen anatomopatológico confirmó la sospecha de que la neoplasia era un
tumor ele Sert~i.
178
La parte posterior
Dificultad técnica
Se presenta a consulta un Fox Terrier den años,
macho por una tumoración en la zona perianal
que sangra. El exámen citológico de la masa es
compatible con un adenoma. Se decide extirpar
el tumor y, además, realizar una orquidectomía
bilateral, dada la hormonodependencia de los
adenomas perianales (Rgs. 1y 2).
Fig. i. ' Rex• una vez anestesiaoo para la doble intervenciál quirúrgica.
Los adenomas perianales se
presentan casi exclusivamente en
machos enteros, puesto que los
niveles de testosterona condicionan
su desarrollo. Por este motivo la
orquidectomía bilateral forma parte
obligado de su tratamiento para
reducir la incidencia de aparición de
nuevas neoplasias.
Fig. 2 . Aspecto de la tumoraciál perianal
inmediatamente antes de la cirugía.Se le ha
realizado ya la sutura en bolsa de tabaco del ano.
Versutura del ;¡;;;-i
pág.252en bolsa de tabaco.
Fig. 3. Por disección roma se realiza la resección
Quirúrgica del tumor peñanaL
Testículos Neoplasias
Fig. 4. Una vez extirpaoo el tumor y conseguida una
correcta hemostasia, se procede al cierrede la
hei1da quirúrgica.
Fig. 5. Aspecto de los testículos. Se aprecia la gran
diferencia de tamaño entreambos, lo que nos hace
sospechar <iie podemos encontramos ante un
tumor testicular productor de hormonas. La atrofia
del testículo contralateral se debería a la inhibición
de la FSH hipofisaJia producida por los altos niveles
de hOITTlonas generados por el testículo tumoral.
Verorquidectomía. ~pág. 264
Fig. 6. Detalle quirúrgico de la or(JJÍdectomía del
lesliculo hipertrófico.
179
Fig. 7. Extirpacim del testículo atróflOO. Fig. 8. TesOCIJlos extirpados. Nótese ta diferencia de tamaño yestructura entre
ambos testiculos.
La parte posterior Testículos Neoplasias
Neoplasias testiculares. Caso 3 / Tumor de células de Sertoli y quistes prostáticos
Se presenta a consulta un Col/ie, macho, de 6 años
de edad, con alopecia de 6 meses de evolución.
El dueño indica que los otros machos intentan la
monta con su perro.
A la exploración se observa que la alopecia es troncular y simétrica
y se acompaña de otros síntomas como la hiperpigmentación y la
ginecomastia. A la palpación apreciamos una gran masa abdominal.
Fig. 1. "Branct( el día La exploración del escroto noo revela una criptorquidia unilateral y un
que acudió por testíct.fo escrotal atrófico. En base a todos estos datos se sospecha
pnmera vez aconsulta de la presencia de un tumor de Sertoli en el testículo abdominal. que
por presentar una constituiría la gran masa palpada y justificaría la sintomatología des
alopecia grave. crita (Figs. 1-4).
Ante una alopecia en un perro
cript6rquido, debemos considerar el
tumor de Sertoli como ta hipótesis
diagnóstica más probable.
180 181
Fig. 2 . Se aprecia una hiperpigmentacioo de las
wnas alopécicas tronculares.
Fig. 3. La alopecia se extiendetambiénal cuello del
paciente.
Fig. 4. Obsérvese la alopecia, la hiperpigmentación
en la zona perineal y la presencia de un solo
testiculo escrotal.
Fig. 9. El estudio anatomopatológico oonfirmó Que el testículo hipertrófico era tumoral. Se trataba de un seminoma productor de hormonas, algo poco habitual en este tipo
ele neoplasias. El examen001 tumor perianal coofirmó que era un adenoma.
http:test�ct.fo
182
La parte posterior
Fig. s. Para completar el diagnóstico se realiza ooa
pñmera radiografía en vacío en la que aparece una
masa que ocupa gran parte del abdomen.Podría
corresponder aun testículo tumoral, pero también a
la vejiga, auna hipertrofia prostática o a un quiste
paraprostátíoo.
Fig. 6. Al objeto de identíficar la vejiga realizamos un
neumocistograma en el CJJe se aprecia la vejiga
desplazada oorsalmente. Ventralmente seguimos
viendo la masa ycranealmente aella nos aparece
otra formación redonda de menor tamaro. Se
descarta de este modo que la masa corresponda a
la vejiga.
Fig. 7. Una ecografia nos permite afirmar quela gran masa es una cavidad
tabicada llena de líquido. Esto parece corresporder aun quiste paraprostático.
Fig. 8. La masa más craneal ypequMa es hiperecogénica, y podria corresponder
al tumor testicular. l.)la de las coosecuencias de la producciOO de estrógenos p:¡r
un tumor de Sertoli es el desarrollo de quistes prostátioos yparaprostáticos.
Testículos Neoplasias
Fig. 9. Se decide realizaruna laparotomía
exploratoria en la que encontramos el testículo
criptórquido con el aspecto caracteóstico de un
tumor de Sertoli: grande,multilobulado yfirme al
tacto.Su localízacim ytamaño coinciden con la
masa hallada m<ls cranealmente en la radiograffa.
Ver laparotomía infraumbi/ical. rt pdg. 282
Fig. 10. Btestículo criptórc¡uido se extirpa
quirúrgicamente junto con unos quistes encontrados
en el conducto deferente.
Fig. 11. La masa identificada en la rroiografia,
de mayor tamaño y más caudal resultó serun quiste
para¡:¡rostático actyacente ala vejiga, que se visualiza
ala derecha de esta imagen. Se procedió ala
resección quirúrgica yposteñormarsupializaciál de
su implootación en la próstata.
183
184
La parte posterior
Al resecar un tumor de Sertoli
intraabdominal se debe revisar
siempre la próstata para descartar
posibles quistes o abscesos.
Fig. 12. Piezas anatómicas: a la izquierda el testículo
tumoral, a la oorecha, arriba, el testículo escrotal
atrófico yabajo los dos quistes ~ aparecieroo en
et conducto deferente. La anatomía patológica
confirmó que se trataba efectivamente oo un tumor
ele SertaL
F<>ID realizada por el Or. ~sé l'<\lllllio Garciade Jallo Ciércolas,
Prdesor r11u1ardel Oepar1amento de Palolog~Animal de la
FOOJllad deVelerin:Jia de Zllra!J01A.
Fig. 13. Cuatro meses después ele la cirugía.
'Brandy" tiene muy buen aspecto yha gana::lo peso.
Fig. 14. Nótese el crecimiento del pelo.La zona
afeitada en los flancos corresponoo ala preparación
del paciente para un cootrol ecográfico de la
próstata, que apareció n0<mal.
Testículos Neoplasias
Dificultad técnica
Se presenta a consulta un perro mestizo, macho,
entero, de 10 años de edad, por una tumoración que
sangra periódicamente, localizada en la zona peria
nal con una evolución de varios meses. (Fig. 1).
Fig. 1. Aspecto 001
periné elel paciente
durante la preparacioo
quirúrgica en el que se
obseiva et tumor
perianal.
A fa exploración se encuentran ambos tes·
ticulos en el escroto, apreciándose una
notable diferencia de tamaño entre ambos
(Fig. 2). Blo nos hace sospechar la presen
cia de un tumor testicular.
El diagnóstico citológico de la tumoración
perianal revela que se trata de lXl adenoma
Dada la relación de hormonodependenciade este tipo de tumor con los andrógenos
testiculares, se decide realizar la orquidec
tomia bilateral en el mismo acto quirúrgico
que la resección tumoral.
Fig. 2. La preseroa de un testículo hipertróflCO.
juntocon la del adenoma perianal, nos hace pensar
que se trata ele un tumor oo células intersticiales o
de Leydig que, por otra parte, son los tumores más
frecuentes en et testiculo escrotal ycaracterísticos
de pacientes ele avanzada edad.
Fig. 3. Se realiza una disección roma elel tumor
peílanat.
185
186
La parte posterior
Fig. 4. Aspecto de la zona una vez resecadoel tumor
yantes del cierre de la hericla (1Jinírgica.
Fig. s. La orquidectomía se realiza de la fCJma
habitual, identificando las estructuras del oordón
espermático yligándolas por separado.
pág.265
Fig. 6. Aspecto de los dos testículos.Obsérvese la
diferencia de tamaño entre amoos.
Testículos Neoplasias
Los tumores perionales son
carácterísticas de perros mayores y la
mayoría son hormanodependientes
por lo que se debe realizar siempre
una arquidectomía bilateral.
Frecuentemente, al realizar la
castración se descubre un tumor de
Leydig que puede incluso haber
pasado desapercibida a la
exploración dada su consistencia,
similar a la del parénquima testicular,
y que no hoce relieve en lo superficie.
Fig. 7. El diagnóstico anatomopatológico ooofirmó la
soopecha de un tumor de células de Leydig.
187
188
La parte posterior
Testículos ectópicos
Índice de presentación O
El testículo, corno es sabido, se forma en el interior de la cavidad
abdominal, descendiendo a su localización definitiva en et escroto
poco después del nacimiento. tanto en et perro corno en et gato.
La criptorqt.idia es consecuencia de un fallo en et descenso de uno
o de ambos testículos hacia et escroto. Los estudios acerca de su
incidencia proporcionan datos muy varíables, que oscilan entre el 1
y el 10% de los perros, según las fuentes.
La criptorquidia es hereditaría, aunque sus basesgenétieas no están
nada claras. La incidencia varía con las razas y es casi tres veces
mayor en las pequef\as que en las medianas o grandes. Es espe
cialmente frecuente en el Yorkshire Terrier y en el Schnauzer
Miniatura. Dentro de las razas grandes. se ve afectado con mayor
frecuencia et Boxer.
El diagnóstico defiritivo de la criptorquidia se realiza a partir de los
3-6 meses. dependiendo de la raza. En los cachorros, el pequef\o
tamaño de los testículos hace dificil su palpación, en especial en ani
males obesos o en aquéllos en los que el testículo se mueve libre
mente entre escroto y et canal inguinal. Además, en estas edades
todavía es posible el descenso al escroto.
El testículo ectópico puede hallarse en posición preescrotal, inguinal
o abdominal. Estadísticamente. lo más frecuente es la criptorquidia
abdominal y. en concreto, la unilateral del testículo derecho. Un diag
nóstico completo de la ectopia testicular incluye su localización
exacta. En caso de atrofia esto puede resultcw- dificultoso. En gene
ral, el testículo ectópico es menor que el escrotal. a meros que sea
tumoral o esté enfermo. Es preciso explorar minuciosamente la zona
preescrotal y la del canal inguinal. Los testículos intraabdominales no
suelen ser palpables. La ecograffa abdominal es una gran ayuda
para confirmar la presencia de un testículo en el abdomen.
Antes de decidirse a realizar una laparotomía, debemos estar
seguros de que el testículo no se encuentre en la zona
inguinal. Ello exige una detenida exploración.
Detbido a que los testícoos ectópicos están sometidos a una mayor
temperatura, fracasa tanto el desarrollo del epitelio germinativo
como la producción de espermatozoides. Las células intersticiales
sin embargo, son funcionales y la producción de andrógenos casi
normal, por lo que se mantienen las características sexuales secun
darias, incluso en la criptorquidia bilateral.
Los testícúos ectópioos, sobre todosi son intraabdominales, desarro
llan tumores y torsiones con mucha maycr frecuencia que los escrota
les. La torsión es fruto de la mayor movilidad del testícoo dentro del
abdomen. El riesgo de q.Je se origine un tumor es unas veinte veces
mayor que el de los testículos escrotales. Además, los testiculos crip
tórquidos desarrollan neoplasias a una edad oorrparativamente más
temprana. En caso de que se trate de un tumor de Sertoli, los signos
de feminización aparecen con más frecuencia si et testículo afectado
es ectópieo.
Los tratamientos médicos y quirúrgicos para trasladar el testículo
ectópico al escroto dan malos resultados, lo cual, unido a la mayar
incidencia de tumores y torsiones en este tipo de testículo. justifica la
orquidectomía profiláctica del órgano ectópico. Clásicamente se
recomienda la orquidectomía bilateral con el fin de impedir la trasmi
sión genétiea del defecto
Los testículos preescrotales y los inguinales se extirpan incidiendo
directamente sobre ellos. En el caso de que et testículo sea abdomi
nal, tras realizar una laparotomía infraumbilical, es preciso localizar1o.
Esto no siempre es fácil. Si el testículo es atrófico podemos servir
nos de alguna referencia anatómica para localizalo. Lo más sencillo
es seguir et conducto deferente desde la próstata hasta el testículo.
La mayoría de las veces et testículo abdominal se identificará al lado
de la vejiga.
Levantando la vejiga visualizaremos los conductos deferentes.
El correspondiente al testículo escroto/ se dirige alanillo
inguinal interno, mientras que el otro nos guiar6 hasta el
testículo criptórquido.
Ante cualquier sospecha y de cara al pronóstico. es conveniente
realizar el análisis anatomopatológico de los testículos. No obstante,
dada la baja malignidad de las neoplasias testiculares. et pronóstico
del paciente criptórquido tras la cirugía es bueno incluso si el testí
culo resultara tumoral.
Testículos Ectopias testiculares
Testículos ectópicos. Caso 1 / Monorquidia abdominal
Se presenta a consulta un Basset macho de 6 años
de edad (Fig. 1) con un cuadro recidivante de dolor
abdominal. A la exploración se aprecia la presencia
de un solo testículo en la bolsa escrotal.
Se realiza una radiografia lateral del abdomen en la que se aprecia
una masa del tamaño de una mandarina en el abdomen caudal.
Esta masa era fácilmente palpable y podría ser compatible, dado su
tamaño, con un testículo intraabdorninal tumoral, por lo que se deci
de realizar una laparotomía (Fig. 2).
La ecograña de la zona nos permitió medir la masa, que presentaba
un patrón compatible con un tumor testicular de Sertoli (Fig. 3).
Fig. 1 . "Rayo" et día que acució al Hospital. El dolor atxlominal lo había vuelto un
poco agresivo yhubo que cdocarleun bozal para poder explorarlo.
En los pacientes criptórquidos, los
cuadros de dolor abdominal
episódicos pueden deberse a
torsiones testiculares reversibles.
Dada la alta posibilidad de que el
paciente evolucione hacia un
abdomen agudo es recomendable
realizar la arquidectomía lo antes
posible.
Fig. 2. Radiografíadel abdomen del paciente que
nos permitió sospechar la presencia de un testículo
criptórquido y tumoral.
Fig. 3. Ecograficamente pudimos mecir la masa
aboominal.
La parte posterior Testículos Ectopias testiculares
Fig. 4. Dada la localización caudal de la masa,se
realiza una laparotomía media infraumbilical.
Tal ycomo se sospechaba, se trata de un testículo
criptórQUido de gran tamaño, Que hallamos aun
lado de la vejiga.
Ver laparotomra infraumbilical. ~ p6g. 282
Fig. 5. Se realiza la orquidectomía del testiculo
intraabdominal de la foona habitual, ligaooo y
seccionandolas estructuras del cordón espermático.
Fig. 6. Se procede al cierre de la herida Quirúrgica
por planos.
Rg. 7. Se realiza la orquidectomía del testículo
escrotal.
Verorquidectomía. ~ pág. 264
Fig. s. Aspecto Clel testículo tumoral. El diagnóstico
anatomopatológico nos confirma la sospecha deQue
se trataba de un tumor de Sertoli.La parte posterior
Dificultad técnica
Se presenta a la consulta un cachorro Cockermacho
de 7 meses de edad (Fig. 1).
El propietario señala que el animal ha sidodiagnosticado como crip
tórquido derecho en las revisiones nJtinarias realizadas con el fin de
vacunarlo. Su veterinario le indicó que era conveniente castrarte a
partir de los 6 meses. A la exploración se aprecia efectivamente, un
solo testículo escrotal (Fig. 2). El testículo ectópioo se encuentra en
la región inguinal derecha y presenta un tamaño algo menor que el
escrotal (Fig. 3). Puesto que por la edad del animal ya no es previsi
ble el descenso del testículo, se considera llegado el momento de
realizar t:11a orquidectornia bilateral.
La palpación de los testículos debe
formar parte de la exploración
rutinaria del cachorro que se realiza
al tiempo de la vacunación. En caso
de detectar una criptorquidia, se hace
un seguimiento en las sucesivas
visitas. Si la ectopia persiste más allá
de los 6 meses, se aconseja la
orquidectomía profiláctica.
Tig. 1. Nuestropaciente una vez premedicado el día
de la intefvención quirúrgica.
Fig. 2. En el saoo escrotal sólo enoontramos un
testiculo.
Testículos Ectopias testiculares
Fig. 3. En la palpación encontramos el testiculo en la
zona inguinal derecha
Rg. 4. Una vez preparado el camix> quirúrgico. se
incide directamente la piel con bisturí sobre et
tesliculo ectópico, manteniéndolo fijo entre los
dedos pulgar eín(Jce con la otra mano.
193
La parte posterior Testículos Ectopias testiculares
Testículos ectópicos. Caso 3 / Criptorquidia inguinal
Dificultad técnica Se presenta a consulta un Caniche macho de 1 año
de edad, por haber detectado el propietario la
ausencia de ambos testículos. A la exploración se
aprecia además la ausencia de la bolsa escrotal,
característica de las criptorquidias bilaterales
(Fig. 1). Tras una meticulosa exploración de
la región inguinal, se localizan en ella ambos
La probabilidad de que un testículo cript6rquido degenere en testículos (Fig. 2). Para evitar la posible
una neoplasia es hasta veinte veces mayor que la del testículo degeneración tumoral de los testículos,
escrotal y aparece en pacientes m6s jóvenes, a partir de las 6
Fig. 5. Me<liante una suave presiónse extertoriza el testículo ectópico por la Fig. 6. Se disecanyligande la manera habitual las diferentes estructuras del se aconseja al propietario la orquidectomíameses de edad.
incisión cutánea. rudón espermático. bilateral.
194 195
fig. 7. A continuación se realiza la orquiclectomía del
testiculo escrotal.
fig. " Nuestro paciente presenta criptorquidia bilateral acompañada ele ausencia Fig.2. Ambos testículos se encuentran eo la zona inguinal.
ele saco escrotal.
1 Ver orquidecto_m_ia_. __pd_g_.2_64...
fig. 3. Se realiza una incisión cutánea sobre el testículo. Fig. 4. En esta región se halla amenudo una gran cantidad de grasa subcutáneaFig. s. Para terminar se cierran las dos heridas
que exige una disección roma para localizar el testiculo ectópico.quirúrgicas mediante puntos entrecortados con
material no absorbibleefe 2/0 o310.
La parte posterior Testículos Ectopias testiculares
Fig. 5. se exteóoriza el testículo toclavía envuelto eo
la túnica vaginal.
Fig. 1 . "Yako" el día que nosviSitó por primera vez. Fig. 2. Los testículos no se oo:uentranni en la zona
escrotal ni en la inguinal.
Fig. 6. se realiza la orquiclectomía ligando las
estructuras vasculares y el conducto deferente.
se repite el procedimientoen el otro testiculo.
pág.264
Fig. 7. ftspecto de las heridas ciiirúfgicas al acabar
la inteNención.
[Dificultad técnica -=-=rJ
Se presenta a la consulta un
perro de raza Golden, macho, de
4 años de edad, al que se le ha
diagnosticado una criptorquidia
bilateral (Fig. 1). Se aconseja a su
propietario una orquidectomía
preventiva.
En la exploración de la zona inguinal y pre·
escrotal no se encuentran bs testiculos, por
lo que se decide buscarlos en el abdomen
mediante ecografia (Fig. 2). Se localizCMl en
la zona caudal del abdomen. uno a cada
lado de la vejigay dorsalmente a ella.
Fig. 3. se realiza unalaparotomía media
infraumbilical tras una incisión cutánea parapeoiana.
una vez en el interior del abdomen se visualiza en
primer término la vejiga.
Ver laparotomía infraumbilical. ~ pág. 282
Fig. 4. Al reclinar cauclalmente la vejiga
encontramos el conducto deferente derecho que se
dirige hacia la próslata.
197
La parte posterior Testículos Ectopias testiculares
Fig. 5. Siguienoo el conwcto deferente llegamos al
testiculo ylo exterioózamos.
Fig. 6. Encontramos un testículo unido por el corooo
espermático.Diferenciamos la fascia espermática
que enwelve al resto ele estructuras: conducto
cleferente, plexo pampiniforme, arteria testicular
ymúsrulo cremaster.
Fig. 7. La fascia espermática limita la extenorización
del órgano por lo que, en pñmer lugar, procooemos
a su ligawra ysección.
Rg. a. Se p-ocede aligar doblemente el ~xo
pampinibme antes deseociooarlo.
Fig. 9. Asímismo, se liga ysecciona el conducto
deferente junto con su vasculanzación.
199
La parte posterior Testículos Ectopias testiculares
Fig. 10. Con el finde hallar el otro testiculo,
buscamos su conducto deferente al otro 1000 de la
vejiga.
200
Fig.13. El tamaño yaspecto de ambos testiculoo es totalmente nonnal.
201Todo perro criptórquido debería ser
castrado lo antes posible y. en
cualquier caso, antes de cumplir los
6años.
Fig. '1. Se visualiza el conducto deferente entre la
vejiga yel coloo.
Fig. 12. Traccionando suavemente del conducto
deferente se exterlonza el testiculo yse procede
como coo el contralateral.
202
La parte posterior Testículos Lesiones escrotales
Índice depresentació~m
Dificultad técnica
Se presenta a la consulta un PastorAlemán, macho,
de 6 años de edad. El propietario señala que el
animal fue mordido hace una semana en los
testículos y acude a la consulta por apreciar una
fuerte inflamación en la zona. A la exploración se
aprecian varias heridas infectadas en el escroto.
En el interior de una de ellas se observan larvas
de la mosca de la carne. Se decide realizar una
orquidectomía con ablación del escroto.
Fig. 1. El paciente antes de ser anesteSiado al objeto
de intelvenirlo quirúrgicamente.
Las lesiones escrotales y testiculares extensas obligan a
realizar una orquidectomía con ablación del escroto.
Fig. 3. Detalle de la zona lesiooada. Se apreciM varias he<idas infectadas. En ef inte<ior de una de ellas se observan larvas de la mosca de la carne.
Fig. 2 . El escroto presenta un aspecto muy
inflamado ycoo varias ulceraciooes.
203
La parte posterior Testículos Lesiones escrotales
Fig. 4• Para realizar la orquidectomía con ablación
clel escroto se hace una incisión elíptica en su base.
Fig. 7. Tras seccionar las estructuras clel cordón
espermático se retira el escroto junto con los
testículas.
Ver orquidedomío
con oblación escrotal.
204 205
Fig.5. Se disecan los tejidos hasta viSualizar ambos
cordones espermátioos.
Fig.6. Tras abrir la túnica vaginal se proo:de a la
ligadura de las clistintas estructuras del cordón
espermático.
Fig. s. Para terminar la intervención se proo:de acerrar la hefida quirúrgica por planas.
Prepucio-pene
Fimosis
Caso 1 Apertura-ampliación del orificio prepucial
Caso 2 Reconstrucción del orificio prepucial
Parafimosis
Heridas
Caso 1 Heridas del prepucio
Caso 2 Heridas del pene (zona distal)
Caso 3 Heridas del pene (zona perineal)
Tumores
Caso 1 Tratamiento médico
Caso 2 Tratamiento quirúrgico
Prolapso de mucosa uretral
Hipospadia
207
La parte posterior
Fimosis
Índice de presentación •
La fimosis es la imposi)idad de exteriorizacól del pene. Se puede
deber a causas congéritas pa falta de OOficio prepuca (no es fre
cuente), o a causas adqo.jridas tras lesiCWles trallláticas y~-
81 tocbs estos casos hay ófioJtad en lamicción, la cmasale a1 exte
rior PCt U10 o vaios peQU(flos criflcioo locaiizrooo al fnal delpepx:io.
La retención de olina en el intesia< del prepucio puede causar inita
ción, bai<rq)OStitis ydolor. AsimismO. el paciente tiene ~OSibiidad
para copular.
El tratamiento quirúrgico se basa en la incisión triangular sobre el
teórico orificio prepucial, llegando hasta la mucosa del mismo. Se
reseca la menor cantidad posible de piel, asegurándonos de no
de¡ar al descubierto el pene. A continuación se sutura la mucosa
directamente a la piel con material monofilamento (Fig. 3).
Fig. 1. ' Rayas" es un gato comin m<dlo CJJC tlcoo áficultad para orinar, yel
propielalio comenta que ·sus partes" están muy inflamadas.
En los cosos congénitos
recomiende lo orquldectomfo.
El molerlo/ debe ser
monofilomento, sintético y
absorbible si los puntos no se von
o quitor por lo /ocollzocl6n de los
mismos o por el cor6der del
2o8
fig. 2 En la exploraciOO de la ZOOél se obsefva un
onfoo IJepooal mw peQUel'o.
Corro conseruenCia de la retención de onoa se ha
producido una balanojlostitis, dificultérldo aún más
la mlCCiOn.
fig. 3 AesUtado de la in1lll'Vefldón (9 cJas de
postOl)lratakl) en la que se lll éDerto de 1UMJ el
orifiClo IJepwal en un ~le que súria firoosas
poo1raum\oca.
Prepucio - Pene Fimosis
Fimosis. Caso 1 /Apertura-ampliación del orificio prepucial
Dificultad té<nica -
Fig. 1. Se prepara el
campo operatorio de
fOITTia estándar.
Depilación ylavado
¡xeoperat~io de la
zona.
Se presenta en el hospital un cachorro, mestizo,
de 4 meses de edad, con un cuadro de imperforación
prepucial. La orina salía al exterior a través
de diferentes orificios localizados en la zona.
Técnica quirúrgica
La intervención se basa en la creación de un nuevo olificio prepucial
(Figs. 1 -6).
Después se procede a la orQUidectomía bilateral para evitar una
posible parafimosis cuando el animal sea adulto.
Verorqu/dectomía. • p6g. 264
fig. 2 En este pacier«e se a¡Jecia laauseroa de
adicio Pfll1lJOOl llOllM.
Se del mila con un ronJaOO' negro la 2lll13 cutánea
que se va aresec<r, yque es la QUe contiene los
lrayoctos fistulosos IX>' los que sale la orina.
Fig. s. Fira1lllda la suttra del orifü> IJepucial se
COllbrUI 001 el oerre de la piel,~ el
msmo matel1a.
Fig. 3. 81 estl inagen se observa la zona cut.na
resocada, así romo la ideritilicOOón de la muoo;a
IJBIIDal yel pene.
Fig. 4 A 001111UDón se sun.ra 001 ma!Efial
nmOOlamento 6IO la moo>sa del ¡xepu:i:J a la Jlel
con PlJllDS <lscontirUJS.
8 sorda¡e de la urelta permle Identificar
continuamente el pene.
Posibles complicaciones
• Persistencia de la fimosis por resección
cutánea insuficiente.
• Exposición del glande por excesiva
resección cutánea, o por realizarla en la
zona ventral.
No reseque demosiodo pielen el
orificio prepucio/ poro evitor uno
posible poro{imosis iatrogénico.
Fig. 6. ftJ carur la reconstrucción del ormoo
IJepwal yla SU1Ura de la ¡;ei se retira la oorm
unnaria.
209
L pa e os rior Prepucio - Pene Fimosis
Este caso corresponde a un cachorro de Pastor
Alemán de 4 meses de edad que presentaba
dificultad para orinar, asícomo inflamación
del prepucio (Fig.1).
En la exploración se observa la ausencia de una abertura prepucial
normal, y un pequeño orificio (en la zona despigmentada) por el que
sale la orina (Ftg . 2).
La intervención quirurgica se basa en la reconstrucción del orificio
prepucial suturando la mucosa del mismo directamente a la piel
(Fig. 3).
Fig.1. En esta imagen se ooserva la inflamación del prepucio como consecuencia
de la retención de orina en su interior.
En este caso se ha empleado oomo material de sutura un hilo multi
filarnento. Pero recuerde que es preferible emplear un material
monofilamento para evitar el efecto capilar (que poseen los multifila
mento), y así reducir las infecciones e írritaciones secundarias oca
sionadas por dicho efecto.
210 211
Fig. 2. Ausencia de un desarrollo rormal del ¡repucio.Existe lilazooa sin pigmento y en su centro un pequeño ortficio. Rg. 3. La inteNención Quirúrgica se basa en la resección de la piel donde en principio debería localizatse la apertura prepucial.
La mucosa del prepucio se sutura directamente a la piel del mismo.
212
La parte posterior
Parafimosis
Índice de presentación
La parafimosis se debe a la imposibilidad que tiene el paciente para
retraer el pene dentro del prepucio.
Es más frecuente que aparezca tras el coito o la masturbación,
sobre todo en animales jóvenes. También puede aparecer en gatos
de pelo largo en los que el pene queda •atrapado" por los pelos de
la zona.
También se observa como consecuencia de traumatismos, infeccio
nes o priapismo (por lesiones espinales o infecciones genitourinarias).
Lo hiperactividad sexual es uno causa {recuente de
parafimasis, principalmente en animales jóvenes.
Recomiende la castración en casas de hiperactividad
sexual para evitar la recidiva.
Tratamiento
Para desinflamar el pene se puede aplicar azúcar directamente
sob<e la zona, así como soluciones hiperosmolares.
A continuación se limpia el pene y el prepucio con una solución anti
séptica jabonosa, aplicándose a continuación lubricantes para facili
tar su reintroducción.
También puede estar indicada la apertura quirúrgica del orificio pre
pucial para facilitar la introducción del pene.
Prepucio - Pene / Parafimosis
Otra posible causa de exteriorización del pene puede ser la rotura
traumática del hueso peniano (Figs. 3 y 4).
Si el desplazamiento de los fragmentos es pequeño se puede resol
ver mediante sondaje uretral mientras consolida la fractura.
Si la fractura ha producido una lesión importante de la uretra, oomo
es este caso, estaría indicada la amputación parcial del pene, y posi
blemente la realización de una uretrostomía escrotal.
El paciente requiere sedación o incluso anestesio poro poder
ser explorado.
Fig.1. El pene exteriorizado se congestiooa con lo
que se dificulta su reintroducción en el prepucio.
El pelo de la zona puede cificultar esta retracción.
Este cuadro se agrava ¡xirque el animal se está
lamieooo frecuentemente la zooa.
Fig. 2. Las lesiones del penese van agravando con
el tiem¡xi. El pene se reseca, se inflama, el animal
se autolesiona yla aparición de zonas necrosadas
pueoo ser rápida.
Rg. 3. Este ~ciente ha sufrido un traumatismo
aboomioal intenso quele ha producK:lo un cuadro de
aboomen aguoo yexteriorizacióndel pene.
Rg. 4. En la radiografía se aprecia la roturadel
hueso peniano.
213
214
L pa e os rior
Índice de presentación Las heridas del prepucio y del pene se producen
como consecuencia de peleas, enganches al saltar
vallas, accidentes automovilísticos, heridas por
disparos o por arma blanca, o bien tras la cópula.
Las heridas del prepucio se deben tratar como el resto de las heri·
das cutáneas (Figs. 1 y 2).
Índice de presentación
Dificultad técnica
Las heridas del pene se caracterizan por la hemorragia, que no
siempre es contirua, pero sí es bastante importante.
Las heridas superficiales de poca extensión se pueden tratar médi
camente. aplicando pomadas antibióticas. cicatrizmdo por segunda
intención (Fíg. 3).
Las heridas más mporta'ltes y a::¡uéllas que sangran profusamente se
deben sutura' empleándose material absorbible del cabe adecuado.
Se debe evitar la erección en el paciente administrándole
sedantes durante el periodo de cicatrizaci6n.
Fig. 4. Las heridas del pene se suturan recoostruyerido los tejidos lacerados
empleándose puntos discontinuos de material absorbible.
Las heridas en el glande del pene son relativamente
frecuentes al finalizar la c6pula, asícomo en la masturbación
compulsiva (Ags. 1¡ y 5). Otras casas pueden requerir lo
reconstrucción de la uretra (Ags. 6-8).
Prepucio - Pene Heridas
Fig. 3. Las heridas superficiales no producen una excesiva hemorra
gia. y se pueden tratar aplicando tópicamenteantisépticos locales y
pomadas antibióticas.
Técnica quirúrgica
Tras el tratamiento antiséptico del prepucio y el pene, se exterioriza
éste último deslizando retrógradamente el prepucio. Se mantiene así
colocando una venda de gasa en la base del pene.
A continuación se realiza una sutura discontinua de las lesiones oon
material sintético (Figs. 4-8).
Fig. s. En la sutura de estas heridas se debe emplear material absollfüe sintético
monofilamento 5/0 o6/0.
Fig. 1. Herida en la base del prepucio al sallar una veqa.
El glarde del pene quecla expuesto al exterior. se reseca yse lesiona al falta~e la
protección cutánea.
Fig. 2. Estas heridas se deben suturar lo antes positil, empleánOO;e material
Sintético absor1Jible para la mucosa del prepucio,ymaterial ro absorbible para la piel.
Encaso de infección no se debe suturar hasta que no esté oontrolacla, mientras
tanto p-oteja adecuadamente al pene.
215
216
L pa e os rior
Fig. 6. En la exr:*Jración clel pene se aprecia la
rotura ele su parte más externa,con afectaciónde la
uretra.
Fig. 7. Se procede al tratamiento antiséptico del
campo operatoriocon la solución acuosa de yodo
diluida al 50% con suero fisiológico. La sonda uretral
facilita la sutura.
Fig. s. Se emplea una sutura discontinuade puntos
sencillos, empleánoose material sintético,
mooofilameoto,absortfüe de 510-610.
Después de la cirugía
• Mantenga la higiene local realizando lava
dos prepuciales con la dilución al 50% de
yodo u otro antiséptico tópico.
• lml)'escindible el ef'r4JIOO decollar isabelino.
Evite la excitación sexual del
paciente durante elperiodo de
cicatrización (7-w días), si es
necesario recu"a atranquilizantes
sistémicos.
Índice de presentaci~
Dificultad técnica
Se presenta en laconsl.ita Ll'l perro mestizo Que hace 10 días tuvo una
pelea, y oomo consecuencia de ella te rl'lO"dieron en la zona perineal.
Las lesiOnes se trataron con antisépticos tópicos y antibióticos sisté
micos, dejérldo Que las heridlas cicatrizasen por segunda intención.
Se reruperó satisfactoriamente de dichas lesiones, pero a los 5 días
comenzó con problemas evidentes para orinar, saliendo práctica
mente toda la orina por la zona perineal (Fig. 9).
Fig. 9. En la zona perineal se observó una amplia cicatriz transversal a la uretra
peniana aeste nivel, así como un trayecto fistulOGO por el que salía olina.
Fig. 10. Se realizó una uretrografia retrógrada concontraste yodado, observándose
salida del mismo en la zooa de lesión.
Prepucio - Pene Heridas
Las heridas de la zona perineal que afectan al pene
y la uretra son muy sangrantes, y si no se tratan
rápidamente producen estenosis cicatriciales,
necrosis tisulares porsalida de orina al tejido
cutáneo y problemas en la micción.
Fig. 11. Mediante sondaje del trayecto fistuloso de la zona perineal e inyección del
medio de contraste se apreció una evidente estenosis distal yunagran dilatacióo
uretral por delanteele la misma.
217
L pa e os rior
Fig.12. Se realiza un abordaje ala uretra
membranosa de la zona perineal,meáiante una
incisión IOngitudinaJ sobre ella.
Se idenMica la uretra lesionada, asf como el orificio
fistuloso ¡:roximaJ, que se sonda para que quooe
identificado.
rVersondaje uretral. ~ pdg. 236
2 18
Fig. 13. La incisión se ¡:rolOngaventralmente para
localiZar eidenMicar el extremo distal de la uretra.
Desde el exterior se introduce otra sonda hasta la
zcna de lesión C<Jl el fin de facilitar las maniobras
de disecciónuretral.
Fig. 14. Las estenosis cicatriciales de ambos
segmentos se resecan con el fin de reconstruir la
uretra.Esla resección debe ser lo más peQUeña
posible (1 o2 mm) para no crear tensi<Jles en la
anastomosis, que oonduzcan ala dehiscencia de
la misma.
La sonda urinaria se deja colocada en la vejiga durante al menos 5 o
6 días con el fin de garantizar la eliminación de la orina mientras dure
el prooeso de cicatrización de la uretra.
Después de la cirugía
• Estos pacientes requieren un cuidado postoperatorio meticuloso.
Deben llevar collar iSabelino pa-a que nose quiten el catéter urinario.
• Este catéter debe quedar protegido por un vendaje abdominal, y
debería estar conectado a 1.11 sistema de recogida de orina cerra
do para reducir la posibilidad de infecciones ascendentes.
• La permeabilidad del catéter se debe oomprobar periódicamente
mediante inyecciones de suero fisiológico.
• Se deben realizar análisis urinarios oon frecuencia.
• Realice una cobertura antibiótica apropiada.
• Recomiende el empleo de dietas de recuperación nutrieional de
postoperatorio, y asegúrese de la correcta hidratación del paciente.
Prepucio - Pene Heridas
Fig. 15. La suturase realiza sobre un catéter urinario
osobre una sonda FOO)I, empleándose puntos
seocillOs de material sintético absorbible
monofilamento 5/0 o6/0.
Rg. 16. Tras la anastomosis uretral S(jo Queda
reconstruir la zona pelineal.aproximando y
suturando los tejidos subcutáneos con material
absorbible yla piel con matelial monofilamentono
absorbible.
El pronóstico es bueno, aunque pueden aparecer estenosis uretra
les por fibrosis en casos de lesiones muy importantes o tras cirugías
no realizadas con meticulosidad.
Alternativa quirúrgica
Si la lesión no se puede reconstruir, o la estenosis es muy grcride y
la resección l.l'etral no es posible, realice una uretrostomía perma
nente en la zona proximal para permitir la correcta eliminación de la
orina.
Siel paciente se quita el catéter y el c/fnico intenta volverlo
a colocar "a ciegas" el resultado puede tener unas
consecuencias desastrosas.
219
La parte posterior
Tumores. Caso 1 / Tratamiento médico
Índice de presentación •
Los tunoresde pene representan tan s6b el 0,3% de los tunores en
los pelTOS. Entre ellos sedeben ccnsidera- tunores venéreos trasmi
süis,papbnas, carcinOmaS de céUas escanosas y otros tunores
rnesenqUmalosos. CCITlO ll'llosa-ooma o hEmalgiornal'sarcana
Los tumores venéreos trasmisibles responden muy bien al trata
miento médico con vinorist1na (0,025 mg/kg IV, Sin exceder 1 mg
una vez a la semana). Deben reaizarse controles hematológicos
(para controlar la posible leucopenia), y repetir el tratamiento hasta la
desaparioón de las masas tumorales (Figs. 1 y 2).
Prepucio - Pene / Tumores
Tumores. Caso 2 / Tratamiento quirúrgico
Índice de ptesentaci6n
Dificultad tknica
No se hon descrito tumo~ de pene o prepudo en lo
espede felino.
Los tumores venéreos se trasmiten con mucha fad/ídad.
Explore lo covidod nosol, es posible que el pociente
presente también epistoxis.
Fig. 3. "Sam" ¡:resenia prial)smo, se cllupa
constantemente et pene ysangra IXJ4" el preJXJCio.
Otro tipo de tumores del pene
requerlr6n la exéresis quirúrgico
empleando bisturí eléctrica con el fin
de minimizar la hemorragia, así como
reducir la pasibilidad de recidivas
locales (Figs. 3-5).
221220
fig. 1. Los tumaes 'leréoos trasmisibles sm ~
~ con l1l3)0' fi'eruroa se obselv.Wl.
SOn masas imruams runerosas,~ se suelen
asenaen la base OOI pene. ynarnamem
presentiJl zooas ulclmasysangrantes. Ag. 4. N retraer el ¡yepucio<J.ieda expues'.o el
pene, asi como la masa tumOOll {!ibrooia) localizada
exfollativa obiopsia.
Bcia~ se debe confirmar con una d1okx.lía
jlJlto al glande.
n8 z Se JlslatJa lJl tral31lient> con Yilcr!Slm y
esta magan muestra el ~ al lnal re las
sesmas ll~ramalas.
Este caso ha sido ttatado porelO: Díaz-Otero Medra.
Flg. s. Para controlar et sangrado re la resección de
la masa tunoral está indieado el empleo del bisturí
e1oc1~co.
La reconstrucci6n de las lesiones
mucosos se real/za con suturo
discontinua con material obsorbible,
como se describió anteriormente.
Verheridas del ¡»ne ~ p6g. 215(zona distoQ. :.""'
http:obselv.Wl
L pa e os rior Prepucio - Pene Prolapso mucosa uretral
8 tratamiento inicial se basa en la colocaÍndice de presentación
ción de un catéter urinario en la uretra pro
curando que no lleguea la vejiga, fijándolo
con dos puntos de sutura durante 2 o 3
días (Figs. 4-6).
El prolapso de la mucosa uretral se presenta
principalmente en animales jóvenes por una
prolongada excitación sexual. El perro está
continuamente lamiéndose el prepucio y el glande
del pene.
Flg. 4. se aplica un gel hidrosoluble urológico para
Fig. " El diagnóstico es seocillo exteriorizando el pene yvisualizando la mocosa anestesiar la zona yfacilitar el sondaje uretral.
uretral p-dapsada.Toda la zona está muy rongestiva.
Versondoje uretrol. • pág. 236
Tratamiento conservador
Dificultad técnica C I LI l
·Bullit" es un Bulldog, macho, de 8 meses
de edad, que ha sido referido por su veteri
nario porque está continuamente sangran
do por el pene {Flg. 2).
222 El problema empezó hace dos días cuan 223
do intentó, Sin éxito, montar a una hembra
en celo.
Rg. s. Con delicadeza se sonda la uretra para que
Fig. 2. "Bullit' está sangrandorontinuamente P<J el cuando el paciente v~a amiccionar la salida de
pene, sotl'e todo cuando se levanta después de orina se realice sin problemas yoo se prdapse fa
estar tumb&'.Jo un rato. mucosa al exterior.
En la exploración del pene tras la retraoción Rg.6. La soo:la se fija a la piel cm dOs puntos de
del prepucio se observa el origen de la sutura para que no se salga de su sitio durante los
hemorragia (Fig. 3). próximos días.
Después
• Tratamiento antibiótico-antiinflamatorio
tópico durante 5 o 6 días.
• Collar isabelino del tamaño suficiente
para que no pueda lamerse esta zona.Fig. 3. La exteriorización del glande permite la
identificación de la mucosa uretral prolapsada a
• Empleo de tranquilizantes, dependiendo
través del orificio peniano. del carácter del paciente.
http:tumb&'.Jo
L pa e os rior Prepucio - Pene Prolapso mucosa uretral
Tratamiento quirúrgico
Dificultad técnica • L I l
Este paciente respondió, inieialmente, bien al tratamiento conserva
dor, obseNándose una recidivaa los pocos días, por lo que se reco En coso de recidiva o de lesión importante de la uretra
mendó el tratamiento quirúrgico (Rgs. 7-14). estará indicada la resección de la mucosa pra/apsada.
Antes
Previamente a la cirugía se debe desinfectar el pene y el interior del
Fig. 9. Para evitar la retrocción de kls labios ele la prepucio con una solución yodada al 50% cada diez minutos hasta
herida al resecar la uretra se colocan unos puntosque entremos en el quirófano.
de tracción~ mantengan siempre visible la
mucosa uretral.
224 225
Fig. 7. Para mantener la exteriorizacióndel pene se
coloca una gasa amodo de bufanda en la oose del
Fig. 10. Se secciona con tijeras la mucosa
mismo, de tal forma que impida el deslizamiento del prolapsada entre dos puntos de tracción.
prepucio a su posición lWlatómica. Se prcduce una intensa hemorragia eo la herida.
Fig. a. En esta imagen se puede visualizar la Fig. 11. Para evitar un sangradoexcesivo se sutura
la mucosa uretral ala peniana al mismo tiempo que mucosa uretral prola~cla.que es la que va aser
se reseca.resecada.
L pa e os rior Prepucio - Pene Prolapso mucosa uretral
Fig. t 2 . Se han realizado clos suturas continuas entrelazadas,empleándose matelial sintético absorbible monofilamento de 6/0.
La aguja de las hilos empleados
debe ser cilíndrica y atraumática
para minimizar la lesión de la
mucosa uretral.
Fig. 13. Para asegurar la correcta eliminacióo efe la
orina durante los prime.-os días del postoperatorio,
cuando está inflamada la uretra intervenida, se
recomieooa el sondaje urínarío sin llegar ala vejiga.
Versondoje uretral. • pág. 236
Fig. t4. la sonda se fija coo dos puntos de sutura al
prepucio.
Después
• Tratamiento antibiótico-antiinflamatorio
tópico durante 5 o 6 días.
• Antiinflamatorio sistémico (AINE) durante
6 días.
• Collar isabelino del tamaño suficiente
para que no pueda lamerse esta zona.
• Empleo de tranquilizantes, clependíendo
del carácter del paciente.
Es normal que durante el postoperatorio el
paciente sangre ligeramente por el pene.
Hemorragia muy leve que va disminuyendo
con el transcurso de los días.
Fig. •s. Alos tres días de la intervenciónse retira la
sonda yse comprueba la correcta evoluciónde la
cicatrízación.
227
228
La parte posterior
Hipospadia
Índice de presentación
La hipospadia es la anomalía congénita que con mayQr frecuencia
se observa en los órganos genitales externos del macho.
Se puede presentar en diferentes grados, desde la forma menos
severa en la que la apertura prepucial se localiza en la zona ventral
(Fig. 1), hasta grados severos en los que falta el desarrollo del pre
pucio y pene.
Se debe a 1..11 fallo en la formación y unión de los pliegues urogen~a
les, así como en el desarrollo de la uretra peniana. El orifteio uretral
puede abñrse al exteñor en cualquier punto de esta zona.
La hipospadia normalmente se acompaña con diversas anomarias
del pene, incluso su ausencia (Figs. 2-6).
Fig. 2. Cachorro de 3semanas Que acude ala consulta porque "tiene el pene
fuera·.
Fig.1. Hipoopadia yparafimosis en un York>hire Terrier. Se observa la apertura
ventraldel orificio prepucial, yla exteriorización del glande por un defecto en el
recubrimiento del mismo.
Fig. 3. Se observa la falta de fusión del prepuciO, así como el desarrollo anómalo
del pene.
Fig. 4. La anomalía congénita del prepucio es evidente, así como la falta de
clesarrollo del peoe. Observe la ause~ia de orificio uretral en su extremo.
Fig. 5. Enla zona perineal se puede identificar el orificio uretral, a través del cual el
<Mlimalorinaba. Y a ambos lados del mismo el esbozo ele las bolsas escrotales.
Fig. 6. Usanc:X> un medio de C011traste yodado
(urológico) se pone de manifiesto la uretra yla vejiga
del paciente al introducirtopor el ortticiO uretral
localizado eo el periné.
Prepucio - Pene / Hipospadia
La intervención quirúrgica en estos pacien
tes sólo está indicada en casos muy gra
ves, en los que las reminiscencias de los
tejidos. mal desarrollados, se traumatizan e
infectan con frecuencia. En estos casos se
debe realizar la exéresis de los mismos.
Pero generalmente no es necesarianinguna
intervención quirúrgica a este nivel. Controle
periódicamente al paciente para detectar
oon prontitud posibles infecciones l..l'inarias
ascendentes (Figs. 7 y 8).
Fig. 7. Dos meses más tarde se puede apreciar el
crecimiento del rrepucio, así como la falta de
desarrollo del pene.
Fig.a. La piel de la zona perineal se está cerrando
sobre el clefecto, yel paciente sigue afinando con
normalidad por el orificiO uretral.
Sólo debe realizar controles peliódicos para obseivar
la evolucioo del paciente, ydetectar posities
infecciaies urinarias ascendentes.
229
Técnicas
generales
Sondaje uretral en el gato
Sondaje uretral en el perro
Cistocentesis
Anestesia epidural lumbosacra
Posicionamiento del paciente
Sutura del ano en "bolsa de tabaco"
Episiotomía
Vasectomía
Orquidectomía en el perro y en el gato
Caso 1 Orqu1dectomía preescrotal en el perro
Caso 2 Orquidectomía escrotal en el gato
Caso 3 Orquidectomía con ablación escrotal
en el perro
Laparotomía infraumbilical
Cistotomía
Técnica 1
Técnica 2
231
or
Índice de presentaci~"í~
Dificultad técnica j 1
La obstrucción uretral es un problema muy
frecuente en el gato macho que plantea un reto al
veterinario clínico, dadas las graves repercusiones
en el estado general del paciente que produce.
La resolución de la obstrucción debe realizarse
de manera rápida e inmediata. Para ello debemos
de disponer de un método sencillo y eficaz que nos
permita solucionar el problema con una ligera
sedación en la mayor parte de los pacientes.
Técnicas generales Sondaje uretral en el gato
Fig." Antes de sondar la uretrade un gato con obstrucción uretral,puede ser
necesaño aliviar el exceso de presión intravesical mediante unacistocentesis.
El lugar idóneo para la punción se encuentra en lalínea media,entre el pubis yla
cicatriz umbilical. La aguja debe diligirse cauclatmente.
Ag. 4. Una vez localizado el meato urinario externo
se introduce por él la sonda previamente lubricada.
Los dedos que sujetan el pene deben evitar que éste
se retraiga hacia el interior del prepucio,
manteniéncblo al mismo tiempo en dirección
caudal.
¡~
232 233
Fig. 2. El uso de sondas rigidas de punta abotonada,como las que se muestran Ag. 5. Se introduce suavemente la sonda
eo la imagen, facilita en gran medida el sondaje de la uretra obstruida hasta notar resistencia asu paso.
Habitualmente hallaremos la obstrucciOO en el tercio
distal del pene.
Paro facilitar la entrada de la sonda
hasta la vejiga es imprescindible que
el pene esté dirigido cauda/mente
y paro/e/o a la columna vertebral,
de forma que la uretra quede alineada
can el cuello vesical.
Una vez que la sonda llega al
punto de la obstrucción no se
debe empujar con ella el topón
sino que intentaremos desalojarlo
mediante hidropropulsión.
Fig. 3. El primer paso para el soo:laje es la Ag. 6. En este momento se conecta a la sonda una
exterioriZaciOO del pene retrayendo el pre~io jeringa de 20 o50 mi cargada con suero
cranealmente. Es muy importante que el pene La desobstrucciónde la uretra se consigue
quede dirigicb en dirección caudal, ele modo que la movilizanoo el tapón, empujando de foona
uretra quede completamente recta. intermitente el émbolo de la jeringuilla.
234
or Técnicas generales Sondaje uretral en el gato
La resolución de los obstrucciones
urinarias felinas se ve facilitada en
gran medida por la utílízación en
primera instancia de este tipo de
sonda rfgida, en lugar de intentarlo
con sondas flexibles.
Fig. 10. Durante el tiempo en que el paciente
permanece sondado, la micciónse realiZa por goteo
oontirw. De esta forma evitamos la distensión de la
vejiga yfacilitamos la recupel'acióndel tono del
músculodetrusor.
Fig. 7. Mediante los pulsOG de presi(Ji obtenidos
ylos sua11es avances de la sonda, se logra que los
tapones se desplacen hasta la vejiga,
clesobstruyeroo así la uretra.
Fig. s. Una vez que la uretra se encuentra
permeable se puede realizar un aspírado de la orína
contenida en la vejiga y un lavaoo de la misma con
solución salina.
Fig. 9. En una segunda fase se sustituye la sonda
rígida por una sonda uretral felina clásica que
clejaremos coloc<Kla durante dos o tres días
Fig. 11. la sondase asegura al prepocio mediante
unos puntos practicados através de los orificios de
su collarete.
En nuestra opinión y ounque es un
tema controvertido, es necesorio
proporcionar cobertura antibiótica
durante dos o tres dios, mientras el
paciente se mantiene sondado.
Durante este tiempo
complementamos el tratamiento
médico con el uso de un corticoide
y un espasmolrtico.
235
or Técnicas generales Sondaje uretral en el perro
Índice de presentación El sondaje de la uretra es una de las maniobras
Dificultad técnica que con mayorfrecuencia deberemos realizar en la
práctica clínica veterinaria. Será necesario sondar
a aquellos pacientes que presenten retención
urinaria por algún motivo. Es la forma de asegurar
la permeabilidad uretral en caso de obstrucción
de cualquier tipo. Por último, puede ser necesario
sondar la vejiga para obtener orina para analizar.
Fig. 2. Una vez aclministra:Ja la solución antiséptica
en el interiCJ det prepucio, sacaremos la jeringl.illa.
cerranoo con los dedos pulgar eíndice el orificio
prepucial.
236 237
Flg. 3. Mantendremos asi el antiséptico en contacto
con los tejidos durante un breve espacio de tiempo,
tras et cual lo clejamos salir.
Flg. 4. Procederemos acontinuación aexteliorizar
el pene. Para ello retraeremos el prepucio con una
mano mientras empujamos el pene cranealmente
con la otra, colocada sobre so base.
Fig. 1. De foima previa al sondaje uretral, es necesaiio 11eparar la zona lo más aséptica posible mediante una solución de povidona yodada, que introduciremos por et
Olificio prepucial con ayuda oo una jeringuilla.
or Técnicas generales Sondaje uretral en el perro
Fig. 5. La son<la que vamos a utilizar debe ser
estéril. Es importante CJJ8 entre en contacto
direc1amente con el pooe, sin contaminarse antes
delsonda_íe.
El sondaje vesical puede ser fuente
de infección. Es Importante realizar
el procedimiento de forma aséptica.
238 239
Fig. s. Proceden.is avaciar la vejilJa urinaria conectando una jeringuilla, tambiénestéril, al extremo terminal de la sonda.
Fig. 6. Manteniendo extefiOrizado el pene con una
maro, localizaremos el meato urinario externo e
introduciremos asu través el extremo de la sooda.
Fig. 7. Progresaremos suavemente con la sonda
hasta alcanzar la vejiga. El uso de sondas
semirrígidas facilita la maniobra, especialmente
en caso de obstrucción uretral.
http:Proceden.is
240
or
Índice de presentación
Dificultad técnica
La técnica de cistocentesis se realiza para obtener
muestras estériles de orina directamente de la
vejiga. De esta forma no se contamina con
bacterias o restos tisulares procedentes de las vías
urinarias inferiores. También se evitan infecciones
ascendentes de la vejiga secundarias al sondaje
de la misma. Asimismo, está indicada para
descomprimir la vejiga en casos de obstrucción
uretral cuando no se puede realizar mediante
sondaje retrógrado.
Técnica
• Depilación y preparación aséptica de la zona.
• Localización e inmovilización de lavejiga hacia la pared abdominal,
pero sin hacer excesiva presión (Fig. 1). Si se comprime demasia
do se favorecerá la salida de orina alrededor de la aguja hacia la
cavidad peritoneal.
• La punción se realiza con una aguja 22-21 G con una longitud de
40 mm, a través de la línea meda en las hemb<as yparamedial en
los machos.
• La aguja se introduce de forma oblicua (45'? en la zona media de
la vejiga, dirigiéndola hacia el trígono vesical (Figs. 2 y 3).
• La jeringuilla se debe agarrar de tal forma que nos permita mover
el émbolo sin tener que soltarla, y aspirar la orina de forma conti
nua (Fig. 4).
Fig. 2. La introducción angulada de la aguja crea un trayecto ~icuo en la ~red
vesicalque favorece el Cierre del mismo cuando se retire la aguja, minimizándose
la pérdida de orina hacia la cavidad atx1001inal.
La cistocentesis es uno técnica rápida y sencillo, y es mejor
tolerado que et sondo je en cosos de perros y gatos.
Para facilitar lo punción vesical se recomiendo dirigir el
bisel de lo aguja hacia et exterior (Fig. 2).
..
Fig. 1. Fijación de la vejiga para asegurar la correcta ~nción de la misma.
Si la vejiga tiene JX)C()Vdumen,yeo los gatos,es mejor inmO\lilizarla desde la
pelvis.
Fig. 3. La ~nta de la agujase dirige hacia la zona distal de la vejiga, hacia el
trígono vesical, con el fin de garantizar la extracción de todo su contenido, Si es
necesaño,sin tener (1Je reintroducirla repetidas veces.
Técnicas generales Cistocentesis
Fig. 4. Una vez puocionada la vejiga la extracción de la orina se debe realizar sinmovimientos bruscos, eYitamo lesiooar tanto la mucosa como la ~red.
Lo cistocentesis está contraindicado cuando no se puede
palpar la vejiga, bien porque no tenga volumen suficiente o
porque et paciente no colabore.
No realice uno punción "o ciegos".
Si utilizo diuréticos (furosemido) previamente a la
cistocentesis recuerde que se modificarán la densidad
urinaria, et pH y ta cantidad de bacterias/mm'.
Complicaciones
• Normalmente es una técnica que no tiene complicaciones secun
darias.
• No obstante, pueden aparecer lesiones vesicales, hemorragias,
peritonitis, fistulas urinarias y adherencias en pacientes que no
colaboran y en el caso de que la vejiga sea muy pequel'la.
241
or Técnicas generales Anestesia epidural lumbosacra
Índice de presentación Puntos de referencia
Dificultad técnica
Alas del íleon, apófisis espinosa de la
ya vértebra ILJTibar y apófisis espinosa de la
1• vértebrasacra (Fig. 3).Objetivo
Disminuir los requenmientos anestéSicos generales y ampliar la anal
gesia en las inteNenciones quinxgicas del tercio posteri0<.
Para ello se inyecta el fármaco c0<respondiente en el espacio epidu
ral, a través de una aguja espinal introducida entre la última vértebra
Rg. 3. Relaciones anatómicas para la localización
lumbar y la primera vértebra sacra (Fig. 1 ).
del punto de introduoción de la aguja espinal en el
canal vertebral :
Fig. 1. Radio;¡rafia obtenida para visualizar la localizaciónde la aguja espinal.
• Alas del íleon.No use sólo uno anestesia epidural. Si no va a emplear Realicela cuaooo no tenga claro la profundidad ala que se encuentra el espacio
• Apófisis es¡jnosa l 7.anestesia genero/ realice previamente una sedad6n profunda. epidural.
• Apófisis es¡jnosa S1.
Con el pulgar y el dedo medio (corazón) deMaterial necesario (Fig. 2)
la mano no domnante se palpan las alas del
íleon a ambos lados de la cdumnavertebral.
Con el dedo índice de la misma mano se
• Rasuradora eléctrica.
• Antisépticos locales
identifica la apófisis espinosa de la vértebra
• Guantes quirúrgicos estériles.
L7, se desplaza caudal y cranealmente
• .A.gujas espinales desechables. para localizar el espacio lumbo-sacro (L7
• Jeringuillas para la comprobación de la correcta colocación de la S1), que se notacomo una depresión (Figs.
aguja 6dentificar la pérdida de resistencia). 4y5).
• Jeringuillas de diferentes capacidades para la administración del
242 243
fármaco.
Rg. 4. Los dedos pulgar ycorazón se colocan sobre
las alas de los huesos ilíacos. yel dedo íroiee parpa
la apófisis espinosa de L7.
Tamaño del paciente
Pequeño
Mediano
Grande
Tipo de aguja
Longitud Grosor
2,5cm 22G
3,8cm 20G
7,scm 18G
Fármacos utilizados
Anestésicos Dosis Toxicidad Duración Pote~cia
ca
\
Fig. 2. Material necesario para la realización de una anestesia epidural:
Fig. 5. Acontinuación se palpa la apófisis espinosaLos anestésicas /acotes pueden producir hipotensión. • Jeringuillas de baja resistencia para localiZar el espacio epidural.
de S1 para identificar el espacio en el que se va a
introducir la aguja espinal.
Camjala, siexiste, antes de realizar ta anestesia epidural. • Agujas es¡jnales de diferentes calibres yloo;¡itudes.
(IV) efecto analges1
Lidocaína2% >t omg/kg 6ominulos
Mepivacaina 2%
1ml/
4,5.<)kg
>JOmg/kg 2 horas
Bupivacaína o,s% >3 mg/kg 4-6 horas
pa pos nor Técnicas generales Anestesia epidural lumbosacra
Técnica
Colocación del paciente
Tras la sedación o tranquilización se coloca al paciente dependiendo
de la comodidad y hábito del veterinario:
• Sobre el esternón con las extremidades posteriores dirigidas hacia
delante (Fig. 6).
• En decúbito lateral dirigiendo las extremidades posteriores hacia la
cabeza.
De ambas formas se conseguirá una correcta separación de la
unión lumbo-sacra.
Despl.Jés de la inyección del anestéOOC> se odocaal paciente en decú
Fig. 6. En decúbito estemal las extremidades ¡mteñores se dirigenhacia delante
bito prono o supino para unadistribuciál uniforme del fármaco emple con el objetivo de ampliar el espacio lumoo·sacro.
ado en ambos lados del raquis. Si se coloca al individuo en decúbito Rg. 9. La introdocción de la aguja debe ser
lateral se potenciará laanestesia de las raíces nerviosas de este lado. perpencllcular a la piel.
Preparación del campo
• Se depila y se prepara de forma aséptica
la zona en la que vamos a tralJajar (Fig. 7).
• Se deben emplear guantes quirúrgicos
estériles. y se deben extremar las medi
das asépticas de la técnica para no pro
ducir infecciones internas.
244 245
Fig.7. La zona se prepara como cualquier campo Rg. 10. Al atravesar el ligamento interarcuato se
operatoóo,se depila,se lava con jabón antiséptico nota un ruido metálico yuna falta de resistencia a la
yse aplica povidona yodada. introducción de la aguja.
Introducción de la aguja
En algunos ocasiones, sobre todo
Con la mano dominante se introduce la cuando se tiene poco experiencia, lo
aguja espinal, pe;pendict.Jarmente al dorso aguja choco contra el cuerpo vertebro/
del animal, entre las apófisis espinosas de de L7, en este coso se debe reorientar
L7 y $1 (Figs. 8 y 9). Se inserta lentamente lo aguja, cauda/mente, poro poder
hasta atravesar el ligamento interarcuato, acceder al amo/ vertebral. Hasta que
momento que se identifica por Lll pequeño se obtiene experiencia suficiente sería
ruido característico, y la sensación de falta recomendable obtener una radiografío
de resistencia (Fig. 10). lateral de esta zona con el fin de
determinar lo longitud de aguja que se
debe elegir, así como ta profundidad o
lo que la debemos introducirporo
alcanzar et canal vertebral (Fig. 1).
Rg. 11. Una vez alcanzado el espacio epidural se
retira el fiaoor de la aguja espinal.Si d~
Fig. s. La aguja se introru:e entre las apófisis reposicionar la aguja hágalo siempre con el fiooor
espinosas de L7 yS1. colocado dentro de la misma.
or Técnicas generales Anestesia epidural lumbosacra
A continuación se retira el fiador de la aguja espinal (Fig. 11), y se
debe observar que por el racor de la misma no sale líquido cefao Administración del fármaco
rraquídeo ni sangre (Ftg. 12). 8 fármaco se debe calentar a la temperatu
La salida de líquido cefalorraquídeo (Fig. 13) (por punción subarac ra corporal del paciente, inyectándose len
noidea) puede ser frecuente en razas pequeñas y miniatura, en tamente en 30-60 segundos, y corno en la
estos casos se debe recolocar la aguja caudalmente o reducir a un prueba anterior, sin notar resistencia exter
tercio la dosis inicial calculada. na (Figs. 15 y 16).
Si se inyecta la dosis teórica se puede producir la anestesia espinal Una dosis de prueba de 0,5-1 mi de hidro
total, con depresión cardiovasctJar y respiratoria o colapso. cloruro de lidocaína al 2% produce rápida
Si se observa sangre es porque se ha pl.J"lcionado el seno venoso mente la dilatación del esfinter anal externo,
ventral, que discurre por el suelo del canalvertebral. En este caso se de estar forma se volvería a comprobar la
debe extraer la aguja, y se realiza otro intento para colocarla correc correcta realización de la técnica.
tamente. Fig. t 2 . Observe que por el racor de la aguja no sale liCJJido cefalorra(Jlídeo ni
Si se observa el movimiento de la cola podría ser por punción de teji 5a11Jre.
do nervioso, en este supuesto se modifica levemente la localización Rg. •S· Se intrcduce el fármaco en el espacio
de la aguja sin necesidad de extraerla de nuevo. epiduraL
Rg. t6. Ycomo en la prueoo, el pro<llcto eotra sin
Si se inyecta el anestésico resistencia.
introvasculármente pueden aparecer
canvulsiones, depresión Efectos no deseados
cardiopulmonar y falta de anestesia
regional. • Se pueden presentar parálisis de los
músculos respiratorios, hipotensión san
guínea, síndrome de Horner, hipogluce
mia por bloqueo simpático, contraccio
nes musculares, convulsiones y coma
por inyecciones subaracnoideas o intra
vasculares.
• Pueden aparecer, si la técnica de inyec
ción no es correcta, retraso en la apari
ción de la anestesia, o ausencia de la
misma, paresia o sepsis.
Fig. •3· Si observa la salida de liquido Realice una correcta técnica. Elija el fárma
cefalorraquídeo debe cdocar la aguja más co adecuado y calcule correctamente su
caudalmente ore~ntear la doSis del fármaco. dosificación. Asegúrese de la correcta colo
cación de la aguja espinal. Realice una
Comprobación de su localización inyección de prueba.
Para comprobar que la aguja se encuentra
Contraindicacionescorrectamente colocada en el espacio epi
dural se inyectan 0,5 mi de aire o suero sali • Anomalías anatómicas locales.
no estéril, que deben entrar sin ningún tipo • Dermatitis local QLl'Tlbar).
de resistencia, en este sentido es mejor
• Sepsis.emplear jeringas especiales para técnicas
de detección de pérdida de resistencia (Fig. • Coagulopatíasy hemorragias.
14), o en su defecto jeringuillas de cristal. • Hipovolemia no corregida.
• Enfermedades nerviosas centrales
o periféricas.
• Presión intracraneal elevada.
Las ventajas de la anestesia Fig. t4. Para comprobar (Jlela aguja se encuentra
epiduro/ superan las posibles correctamente colocada inyecte una pequeña
riesgos de la misma.cantidad de aire, (Jle debe pasar con mucha
facilidad, sin resistencia.
247
or Técnicas generales Posicionamiento del paciente
Índice de presentación
La preparación del campo operatorio y la colocación
del paciente sobre la mesa quirúrgica son muy
importantes en este tipo de intervenciones.
Antes
• Dieta baja en residuos durante los 3 o 4 días previos a la cirugía.
• No aplicar enemas en las 24 h0<as anteriores a la intervención.
• Evacuar manualmente las heces del recto.
• vaciar los sacos anaes.
Técnica
• Depilación de la zona perineal, incluyéndose la base de la oola, y
preparación aséptica de la zona.
• El paciente se coloca en decúbito prono sobre la parte final de la
mesa. Para evitar lesiones nerviosas (nervio femor¡j) se debe colo
car el animal sobre una oolchoneta o unas toallas (Rg. 1).
Las extremidades inferiores no se sujetan a la mesa para no
aumentar la tensión en la zona.
• Los sacos anales se lavan con una solución de povidona yodada
al 50",.{, (Fig. 2) y, a continuación, se vuelve a desinfectar el campo
operatorio.
• Después se realiza una sutura en bolsa de tabaco para impedir la
salida de las heces, y evitar que oontaminen el campo operatorio.
Versuturo del ano en bolsa de tabaco. • pág. 252
Cuando no se puede realizar este tipo de sutura, porque se va a
intervenir sobre el ano, se puede taponar el recto con una torunda
de algodón, con un ovillo de venda gasa o con un tampón oomer
cial (Figs. 3 y 4).
• En la siguiente fase se inmoviliza la cola del animal sobre el dorso
usando esparadrapo (Fig. 5), o mejor aún empleando una venda,
ya que nos permite un mej0< control de la tensión sobre la cola
(Figs. 6-9).
Fig. " Deesta formase accede con facili<lad ala zona peílneal. Fig. 4. Una alternativa aesta técnica es el empleo de un tampón, (Jlecumple las mismas funciones que la vencla de gasa.
El almohadíllaoo de la zona ventrocaudal del paciente reduce la lesión de los
nervios femorales.
Fig. 2. Los sacos anales,que ante<ionmente han siclo vaciados, se sondan ylavan
coo una solución antiséptica.
Fig. 3. Se introru:e en el recto un ovillo de venda dejando un extremo en el
extelior para controlar su posición durante la cirugía, ypara facilitar su extracción
al finalizarla.
Rg. 5. Fijación e inmovilización de la cola ala mesa quirúrgica con el fin de exponer adecuadarneflte la zona perineal.
249
250
or
Fig. 6. Se venda la cola comenzaroo por su base.
Con una cinta de esparaciapo se fijan los cabos de
la oolsa de tabaco yla venda ala piel para impedir
Que se muevan.
Fig. 7. La venda se pasa alrededor del cuello ode
las extremidades anteriores del paciente para
inmOYilizar la cola sobreel dorso del animal .
Fig. s.Se emplea un nudo específico, "cote de
guardiamarina•. Es un nudo corredizo~ soporta
bien la tensión de la cola.
Técnicas generales Posicionamiento del paciente
Fig. 9. Para conseguir la PJSieión deseada de la cola lo único CJJ8 hay Que hacer es agarrar el nudo ydeslizarto. Al solta~o queda fijo y no se mueve retrógradarnente.
• Ya está preparado el campo operatorio y podemos comenzar la
intervención quirúrgica diseñada
Recomendamos la fijación de la cola con una venda de
gasa sobre el dorso del animal siguiendo la técnica
descrita con el fin de minimizar la posible lesión sobre los
nervios coccígeos.
251
252
or Técnicas generales Sutura del ano en "bolsa de tabaco"
Índice de presentación
Dificultad técnica
La sutura en bolsa de tabaco es una sutura continua
que se realiza alrededor del ano con el fin de evitar
la salida de heces durante la cirugía perineal, y así
dificultar la contaminación bacteriana del campo
operatorio.
Técnica
• Depilación de la zona perineal, incluyen
do la base de la cola. y preparación
aséptica de la zona
• Se realiza una sutura contil"(Ja alrededor
del ano con puntos. englobando cada
uno de ellos aproximadamente 6 o 7 mm
de piel (Figs. 1 ·4). Los puntos deben
incluir suficiente cantidad de tejido para
soportar la tensión creada.
Fig. 1. La sutura comienza en la zona superior del
aoo, empleándose un hilo monofilamento 210 o310.
Fig.2. Cuando se den los puntos en las ZOllaS
laterales e inferiores del ano se debe tener la
precaución de no lesionar los sacos anales.
Antes
• Dieta baja en residuos durante los 3 o 4 días previos a la cirugía.
• No aplicar enemas en las 24 horas anteriores a la intervención.
• Evaruar manualmente las heces del recto.
• Vaciar maroalnnente los sacos anales.
• Sondar, lavar y aplicar asepsia en los sacos anales.
Recuerde que a ambos lados del
ano se encuentran los sacos
anales. No los puncione y evite
contaminaciones secundarias.
• Al finalizar la intervención no se olvide de
quitar la sutura realizada para que el
paciente defeque con normalidad.
Fig. 3. Rn de la sutura al realizar entre 5 y6 puntos
alrededor del ano.
Fig. 4. Al anudar la sutura se cierra el orificio anal yse evita la salida de heces.
253
254
or
Dificultad técnica
Es la técnica para acceder quirúrgicamente al
interior del vestíbulo y de la vagina con el fin de:
extirpar pólipos, tumores, reparar desgarros,
facilitar la fase de expulsión en el parto, etc.
La paciente debe posicionarse en decúbito prono y en posición de
Trendelenburg. La ocia debe sujetarse de modo seguro fuera del
campo Quirúrgico, realizándose Ll'la sutura en bolsa de tabaoo del
esfinter anal (Rg. 1).
Ver suturo del ano en bolso
de tabaco. pdg. 252
Es muy útil, para evitar hemorragias, colocar Ll'las pinzas intestinales
de Doyen a cada lado de la línea media dorsal, pcr la que se va a
incicir; una rama de la pinza por dentro y la otra por fuera de la vagi
na (Ag. 2).
La incisión se hace por la comisl.l'a dorsal de los labios de la vulva,
siguiendo la línea media y hasta llegar Ll'1 pooo por debajo del esfin
ter aria! (Figs. 3 y 4).
Las complicaciones más {recuentes de
las cirugías en las que se recurre a
una episiotomfa son elsangrado y la
lesión accidental de la uretra. Las
evitaremos realizando la incisión
justo porel rafe del periné y
localizando la uretra mediante
sondaje.
La incisión del músculo y de la pared de la vagina puede hacerse
con tijera (Figs. 5 y 6). La hemorragia, que no suele ser muy intensa.
se controla bien con bisturí eléctrioo, pinzas hemostáticas o alguna
ligadura si llega a ser necesario.
Cualquiera que sea el procedimiento quirúrgico a realizar en este
momento, es muy importante sondar la uretra para tenerla en todo
momento controlada y evitar lesionarla (Rg. 7).
El cierre de la episiotomia puede hacerse en tres capas (Figs. 8-1 2).
La primera, de la mucosa vaginal, con una sutura continua con
material absorbible 2/0 o 310; la segunda, del músculo y tejido st..t>
cutáneo, también continua y con el mismo material y, por último, la
piel puede cerrarse mediante PLl'ltos simples o una sutura intradér·
mica. Es importante cuidar Que los bordes de la herida a nivel de la
comiSUra vulvar superior Queden perfectamente ooaptados, evitan
do la aparición de un escalón. Por último, Ll'1 collar isabelino evitará
el lamido de la herida, con su consecuente inflamación.
Técnicas generales Episiotomía
Fig. 2. El pñmer paso para la realización de una
episiotcrniaes la colocación de dos pinzas de Dwen
aambos laoos de la línea de incisión, al objeto de
reducir el sangrado.
Fig. 3. Se realiza acontinuación una incisiónsobre
la piel del rafe medio del periné.La incisiónse
extiende desde la comisura dO<Sal de la vulva hacia
el ano, tanto como sea preciso para obtener un
acceso cómodo alinterior de la vagina.
Es imPortante respetar el esfinter anal.
Fig. 4. La incisión se profundiza a través del tejido
subcutáneo y la capa muscular de la ~ de la
Fig. 1. Se coloca al paciente en decúbito prono, vagina. El uso del bisturí eléctñco yel mantenerse
con el tercio posteiior en un extremo de la mesa y sobre la línea media contribuyen adisminuir el
con la cola bien asegurada. sangrado.
255
or
Fig. s. Cuanclo se alcanza la mucosa del techo
vaginal,se profundiza la incisión coo tijera hasta
accede.-ala luz de la vagina
Fig. 6. Una 11ez en el interior de la luz vaginal, se
realiza el procecimieoto quirúrgioo motivo de la
episiotomía.
Fig. 7. Resulta muy conveniente sondar la uretracoo
el objeto de mantenMa localiZada yevitélí así
lesionarla durante la inteNención, sea cual sea el
proc€dimiento area.lizar en la luz vaginal.
Técnicas generales Episiotomía
Fig. a. El cierre de la episiotomía se realiza por
planos,comenzando por una sutura cooUnua en el
techo de la cavidad vaginal coo material absorbible.
Fig. 9. La sutura progresa en cfirección ala vulva.Conviene asegurarse de la oorrecta reconstrucción de la luz vaginal.
257
258
or
Fig. 10. Con el finde garantizar una correcta
coaptación c!e los bordes de la vulva en su oomisura
oorsal, se colocan dos pinzas de rnOS!lJito a modo
ele guía.
Fig. 11. Se ~ocede acootinuación al cierreclel plano
subcutáneo meciante sutura continua 001 el mismo
tipc¡ de material.
Fig. 12. Rnafmente,se surura la piel con puntos
entrecortados Simples conmaterial monofilamento
no reabsorbible.
Técnicas generales Vasectomía
La vasectomía es una técnica quirúrgica que
permite la esterilización del macho sin afectación de
la fisiología sexual. Consiste en interrumpir el paso
del esperma por el conducto deferente mediante
oclusión mecánica y;b sección transversal del
mismo cerca del epidídimo, de forma que el resto
de los fluidos seminales síque son eliminados en
el eyaculado.
Unida por un pequeño meso a él hallaremos su vascularización pro·
pia. Es preciso incidir el meso para separarlo del oonducto deferente
e introducir a través del ojal realizado una pinza hemostásica con
una ligadura de material absorbible. Ligamos con ella exclusivamen
te el conducto deferente, preservando intacta su vascularización, y
lo seccionamos a oontinuación doblemente por debajo de la ligadu·
ra, resecando un fragmento de 1 o 2 cm de oordón. El extremo del
conducto más próximo al testículo queda abierto, mientras que el
extremo más alejado del testículo, queda ligado. Mediante esta téc·
nica, denominada "de extremo libre", evitamos la atrofia testicular
por presión que se produce cuando se ligan ambos extremos del
conducto.
La túnica vaginal puede cerrarse con un punto cruzado o dejarse
abierta.
Para terminar, cerramos la herida quirúrgica en dos planos, el sub·
cutáneo y la piel.
La complicación más frecuente de esta sencilla técnica quirúrgica es
el hematoma causado por 1.11 manejo poco cuidadoso de las estruc·
turas vasculares que, junto oon el oonducto defe1Bnte, constituyen el
cordón espermático.
Debido a que con esta técnica no se modifica la libido, el perro
deberá mantenerse separado de las hembras en celo durante el
mes siguiente a la intervención, tiempo necesario para que seé\'l eli·
minados todos los espermatozoides del oonducto deferente.
Para garantizar la eficacia de esta técnica puederealizarse un
espermiograma un mes después de la intervención,
manteniendo hasta entonces al paciente separado de hembras
que puedan estar en celo.
259
Dificultad técnica
Debe ser planteada al propietario del paciente como técnica irre·
versible ya que, aunque en condiciones experimentales pueda
revertirse, las posibilidades de que el conducto sea correctamente
repermeabilizado y de que el macho pueda volver a ser fértil, son
escasas.
Puede ser una alternativa para la esterilización, menos cruenta y
más fisiológica que la orquidectomía, siempre y CUa'ldo, el compor·
tamiento sexual del macho no resulte un inconveniente para el pro
pietario. En el gato, la primera causa de petición de esterilización es
el marcaje territorial que, obviamente, no desaparece tras la vasec·
tomía, por lo que rara vez se realiza. En el perro su uso como técni·
ca de esterilización es más frecuente.
Venta1as Inconvenientes
• Técnica menos agresiva • Persiste marcaje territorial
• No afe<ta a los inslíntos Yla libido
del animal • No disminuye ni la agresividad
• No influye en la ganancia de peso ni la tendencia al vagabundeo
Los cordones espermáticos se localizan por palpación en situación
preescrotal y a ambos lados del pene. Se fija entre los dedos índice
y pulgar y se aborda realizando sobre él una pequeña inciSión cutá·
nea (2·3 cm son suficientes) y profundizando mediante disección
roma hasta alcanzarlo. Tras incidir con tijera la túnica vaginal, quedan
a la vista los componentes del cordón espermático, entre los cuales
hallamos una estructura nacarada y dura al tacto que se correspon
de con el conducto deferente.
260
or
Fig. 1. Se localiza por palpación el oordón
espermático en su trayecto desde el testículo hasta
el canal inguinal.
Fig. 2. Se incide la piel sotJe el cordón espermático
previamente localizado.
Fig. 3. Se diseca el tejido suocutáneo hasta
visualizar el c~n espermático que se diferercia
fácilmente de los tejidos circuooantes pcr su oolor.
Técnicas generales Vasectomía
Fig. 4. COO ayuda de una pinza rcxna se exteñoriza
el cordón toclavía envuelto pcr la túnica vaginal.
Fig. s. Se ~ la pinza por debajo del coroon yse
mantiene así al objeto de trabajar con comooiclad
durante toda la intervención.
Fig. 6. COO la tijera. se incide la túnica vaginal
directamente sobre el conducto deferente, evitando
así lesíonar el plexo pampinttorme.
261
262
or
Fig. 7. una vez alilrta la túnica vaginal se visualizan
las estructuras del cordón espermático.
Fig.s. se exteñoriza el conducto deferente através
ele la incisión realizada en la túnica vaginal yse abre
una ventana entre el conducto ysu vascularización.
Fig. 9. se coloca una ligadura de material absorbible
ele 210 en el coo:Jucto, respetando su
vascularización.
Técnicas generales Vasectomía
Fig. 10. Distalmente a la ligadura se secciOna un
pequeño segmento del conducto cleferente,dejando
de esta forma alilrta la luz de la parte del conducto
más cercaiia al testículo.
Fig. 11. Mediante un punto cruzado, con el mismo
mateñal utilizaoo para la ligadura, puede cerrarse la
túnica vaginal.
Fig. 12 Tras realizar el procedimiento en el otro lado,
se p<ocede ala sutura de ambas incisiones
cutáneas en un solo plano. Podemos utilizar para
ello una sutura intradérmica con material
monofilamento absorbible, de foonaque no sea
necesario retirar el materialde sutura.
or
Orquidectomía en el perro y en el gato
Dificultad técnica
En pacientes agresivas o de diffcil manejo sometidos a
orquidectomía, es recomendable cerrar la herida mediante
sutura continua y material absorbible. Evitamos así sedar al
animal de nuevo para retirar los puntos.
Para impedir que la hemorragia del pedículo testicular se
produzca en el interior del abdomen, debemos mantenerlo
pinzado al seccionarlo, hasta cercioramos de que no hay
sangrado.
La extirpación de los testículos es posiblemente
la intervención quirúrgica más frecuentemente
realizada por los veterinarios. Sus indicaciones
son múltiples y van desde el control de la población
hasta la resolución de problemas endocrinológicos,
prostáticos, tumorales y de comportamiento.
En caso de plantearse la orquidectomía oomo técnica de esteriliza·
ción, debemos asegi.xarnos de que el CXllTiportamiento sexual resul·
ta molesto al propietario ya que, de no ser así, quizás la vasectomía,
menos agresiva y sin efectos secundarios. esté más indicada
La orquidectomía puede ser preescrotal, escrotal y oon ablación
escrotal.
Enel perro se suele realizar la técnica preescrotal, empujando a los
testículos hacia la incisión desde el escroto.
La orquidectomía con ablación del escroto se realiza menos fre·
cuentemente y está indicada cuando se tiene que hacer una ure
trostomía perineal por obstruoción uretral y en caso de lesiones trau
máticas del escroto.
En el gato la técnica de elección suele ser la escrotal, realizando una
única incisión en el rafe medio del escroto o dos, 1..11a en cada bolsa
Sea cual sea la variante quirúrgica, el procedimiento siempre consis·
te en incidir la piel y la tiJlica vaginal parietal. Se exterioriza el testícu
lo por la incisión y digitalmente se separa la túnica de la cola del epi
dídimo mediante tracción. Aoontinuación se identifican las estructu·
ras del cordón espermático y se ligan por separado vasos y con
ducto deferente, con material absorbible.
El cierre de la incisión escrotal es optativo. En el gato no se suele
realizar. En la técnica preescrotal se sutura la piel mediante puntos
entrecortadoo simples. Otra opción, que nos evita la retirada de los
puntos es realizar una sutura intradérmica con material monofila·
mento absorbible.
Las principales complieaciónes penoperatorias de la orquidectomía
son los seromas e inflamaciones de la bolsa escrotal y las hetnorra
gias. Si las ligaduras del plexo pampiniforme no se colocan suficien
temente apretadas o se aflojan, puede producirse más fácilmente
una hemorragia en el interior del abdomen que pasa inadvertida.
Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Orquidectomía. Caso 1 / Orquidectomía preescrotal en el perro
Dificultad técnica
Fig. 1. Para realizar
la CJQuidect001ia
preescrotal se de¡jla
yse P"OCede ala
asepsia efe una amplia
zooa alrededor del
escroto.
Fig. 2 . Se realiza unaúnica incisión en la piel,
inmediatamente craneal ala tx>lsa escrotal, en la
linea media.
Fig. 3. Se p-ofuooiza la incisión disecando con tijera
el tejido suOCu!áneo.
266
or
Fig. 4. Se empuja el primer testículo hacia la incisión
mediante una suave presión hasta visualizal1o
envuelto en la túnica vaginal.
Fig. s. Utílizaroo el bisturí se incíde la túríca vaginal
procurando no dañar el parénquima del testículo,
evitando asi la consiguiente hernmagia.
Fig. 6. La túnica vaginal, una vez abierta, queda
unida por un repliegue al pOlocaudal del testiculo
junto a la inserción del músculo crernáster.Dicha
unión se rompe mediante diseociónroma utilizando
los deoos pulgar eíndiee de ambas manos.
La ventaja de este procedimiento frente al corte es
que minimiza el sangrado.
Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. 7. Para liberar el testiculo de su unión con el
repliegue de la túnica vaginal y la insercióndel
músculo cremáster podernos ayudarnos de gasas.
Fig. 9. Se procede acontinuación a ligar doblemente las estructuras vasculares
del cordón espermático constituidas por el plexo parnpinilorrneyla arteria
testicular, (Jle no resulta visible porque discurre PCf su interior. Se escoge para
ello un rnateñal rnonofilarnentoabsolbble de 2/0 ode o.
Fig. a. En el cord:in esperrnático identificarnos PO< un lado el plexo parnpiniforrne
ypor otro el coooucto deferente consu vasculañzacioo propia. Ambas estructuras
se incividualizan abrieooo una ventana con ayuda de una pinza roma en el meso
que las une.
268
or Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. to. se seccionan los vasos por encima de las
ligaduras.
Fig. t3. se empuja el segundo testículohacia la
misma incisión, exteriorizándolo aún cubierto PO< la
túnica vaginal,QUe abriremos como en el primer
testículo. Como hemos realizado anteriormente.
se individualizan, ligan yseccionan los componentes
del corcl:'.>n espermático.
Fig. t4. La herida Quirúrgica se sutura en dos
Fig. t t. El conwcto deferente se liga junto con su planos. Cooienzamos por el subcutáneo. realizando
vascularizaciónmroiante ligadura simple con el una sutura continua con material atisorbíble
monofilamento de 2/0 ode 310.mismo materialyse secciona igualmente.
Fig. t2. Una vez comprobada la ausencia de
sangrado. se empujan con una pinza los pedículos Fig. t5. Terminamos el cierre realizando una sutura
hacia el interi0< de la túnica vaginal, en dirección al intradérmica de la piel conel mismo tipo de material
anillo inguinal. Que el utilizado en el plano subcutáneo.
or Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Dificultad técnica
Fig. 1. Nuestro paciente.
270 271
Fig. 16. Mediante la sutura intradérmica evitamos al
pociente una nueva manipulación para la retiracla de
puntos.
Rg. 2. En pñmer lugar se procede a la depilación manual del escroto.
Fig.17. Aspecto final de la zona quirúrgiea en dorde
se aprecia la bolsa escrotal vacía y la herida
quirúrgica ya cicatrizooa.
pa pos nor Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. 3. Para lograr una buena expooición del camPo
operatono,se coloca al paciente en decúbito supino
con las extremidades posteriores en dirección
craneal.
Fig. 6. Se abre una ventana en el meso testicular
separarm a un lado las estructtras vasc~ares del
cordón junto con el conducto deferente, yal otro el
repliegue de la túnica vaginal yel músculo
cremáster.
272 273
Fig.4. Se incide el escroto directamente encima del Fig. 7. La ventana se agranda lo suficiente como
pñmer testículo hasta visualizar la túnica vaginal, para IJ()der pasar las ligaduras asu través con
Que también se cortará. comocfldad.
Fig. 5. Se prolonga longitudinalmente laincisión de Fig. s. Tras independizar el oonwcto deferente de la
la vaginal al objeto de visualizar las estructuras del vasculañzacioo testicular se rodea éste con una
cordónespermático. ligadura.
pa pos nor Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. 9. Se anuda la ligadura sobre el conducto
deferente ysu vaso.
Fig. 12.Se seccionan acontinuación ambas
estructuras. manteniéndolas pinzadas hasta et final
de la intervención.
274 275
Fig. 10. Ap'ovechando la misma ventana en el meso
testicular, ligamos aoontinuoción la vascularización
Fig. 13. Sección del repliegue de la !única vaginal
de fCtma inde~ndiente. ydel músculo cremáster.
Fig. 11. El material utilizado ¡x¡ra las ligaduras debe Fig. 14. Através de la misma incisión se procede ool
ser absortJi!Xe. mismo modo con el otro testículo.
or Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Dificultad técnica
Fig. t . Para la realizacióo de la castración con
Fig. t5. Tras comprobar que rjnguno de los 00s ablación del escrOlo se coloca al paciente en
p00ículoo sangra, se íntroduceo hacía el canal decúbito supino yse prepara un campo quirúrgico
inguinal. amplio alrededor delmismo, de la forma habitual.
Las principales indicaciones de la
castración con ablación del escroto
son las lesiones escrotales traumáticas
o tumorales y la realización de una
uretrostomía escrotal.
Fig. 2. Se realiza una incisiónelíptica en la piel,
alrededor de la implantacióo de la bolsa escrotal.
Fig. 3. Al ser un territolio muy vasc!Aarizado es
Fig. t6. Aspecto del escroto una vez finalizada la preciso realizar unameticulosa hemostasia, para lo
O<Quidectomía.En el gato es habitual no suturar el cual podemoo ayudarros de un electrocauterio
escroto. bipdar.
277
L p o Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. 4. Una vez oonpletada la irrjSión cutánea
alrededor del escroto. se levanta éste juntocon
ambos testículoo,meciante disección del tejido
suOCuláneo,quedando al descubierto el cordál
espermático.
Fig. 7. Através de la misma ventana se pasan dos
ligaduras más para el plexo pam1dorme.
Fig. 5. Se incide la túnica vaginal sobre el testículo y Fig.a. Se secciona el plexo pampinilocme
se prolonga longitudinalmente sobre el cordón diStalmente alas ligacllras.Conviene mantenei10
pinzaoo ¡:roximalmente hasta asegurarsede que noespermático, de forma que QUedan expuestos et
conducto deferente yel plexo pampiniforme. sangra.
Fig. 6. Seabre una ventana entre el plexo
pampiniforme yel conructo deferente,
independizando así ambas estílJCtUras Se pasa a su
través una ¡:cimera ligadura para el condocto Fig. 9. Se procede de igual manera con el conducto
deferente. deferente.
279
or Técnicas generales Orquidectomía en el perro y en el gato
Fig. 10. Antes de seccionar el repliegue de la túnica
vaginal junto con el músculo cremáster, se cauteriza
éste con una pinza bi1X>lar.
280 281
Rg. 13. Una vez realiZada la orquidectomía de ambos testículos, se termina dedisecar la bolsa escrotal, que forma junto con los testiculos una sota pieza.
Fig. 11. Una vez seccionado el cremáster,se termina
ele liberar el testiculo mediante cisección roma y una
suave tracción.
Rg. i4. Para finalizar la inteNeneión se realiZará
una sutura en dos planos: tejido celular subcutáneo
y piel. En este caso, el objeto ele la orquidectomía
con abloción del escroto fue la realizoción de una
Fig. 12. Se rep~e el procedimiento con el segundo uretrostomia escrotal. En la imagense a¡:recia la
testiculo. sutura de la mucosa uretral ala piel.
282
Dificultad técnica
La laparotomía infraumbilical es el acceso quirúrgico
de elección al abdomen caudal. En el macho se
realiza esta técnica muyfrecuentemente, con el
objeto de extirpar testículos criptórquidos, realizar
cistotomías o accedera la próstata.
El lavada del campo quirúrgico antes de cualquier tipo de
laparotomfa debe serescrupuloso. En este caso hay que
prestar especial atención o la limpieza de pene y prepucio. De
esta forma evitaremos muchas infecciones.
Poro evitar la eventración tros uno laparotomía, es
determinante que lo suturo de lo lfneo albo incluyo lo
{ascio externo de los rectos del abdomen. Es ésta copa lo
que da resistencia a la sutura.
A diferencia de la hembra, en el macho no podemos incidir la piel
directamente sobre la línea alba. Será preciso realizar una incisión
cutánea parapeniana y, una vez lateralizado el pene, poder acceder
a la línea alba.
Se coloca al paciente en decúbito supino. Con una pinza se fija el
prepucio a un lado de la línea media. La incisión de la piel comienza
caudalmente al ombligo en la linea media y, al llegar al prepucio, se
curva a un lado u otro para evitarlo y continua caudalmente en para
lelo oon el pene, para terminar i1mediatamente por delante del pubis.
Cuando no es preciso realiza una incisión tan amplia, será suficien
te una incisión cutánea recta y paralela al pene en toda su longitud.
En cualquier caso, la incisión se profundiza disecando el tejido si.b
cutáneo hasta llegar a la línea alba. D.Jrante la disección de la zona
paralela a la porción más craneal del prepucio, hallaremoo la rama
prepucial de la arteria epigástrica caudal superficial. Dicha rama será
pinzada y cauterizada, o bien ligada, antes de seccionarla.
Una vez que se ha disecado bien la zona y se visualiza en toda su
longitud la línea alba. se incide ésta con bisturí o tijera y se prolonga
la incisión, protegiendo en todo manento los órganos internoo.
Una vez llevado a cabo el procedimiento quirúrgico del que se trate,
procederemos al cierre de la linea alba. que puede realizarse
mediante puntos entrecortad05 simples o oon una sutura continua,
reforzada con tres o cuatro puntoo cruzadoo o en ··x". Si está última
se realiza adecuadamente, no aumenta el riesgo de dehiscencia y se
consigue un cierre más rápido de la cavidad abdominal. Está
demostrado que, para evitar adherencias por respuesta inflamatoria
al material de sutura, es preferible no inclu'r al peritoneo parietal en la
sutura de la línea alba. Actualmente salbemos que en pooo tiempo el
peritoneo tapizará por migración celular la cara interna de la cicatriz.
En el cierre de la cavidad abdominal es muy importante la elección
del material de sutura. Actualmente estamos utilizando con muy
buenos resultados, material sintético absorbible monofilamento o
multifilamento (poligliconato y ácido poliglicólico). El calibre utilizado
tanto en la sutura continua como en los puntos cruzados, va de 210
a 1/0 según el tamaño del paciente.
El tejido subcutáneo lo cerramos con otra sutura continua del mismo
material, de 2/0 o 3/0. Para la piel utilizamos una sutura intradérmioa
también con poliglioonato del 2/0 o 3IO o bien puntoo entrecortados
simples o en "U" de material no aooorbible sintétioo y monofilarnento.
Técnicas generales Laparotomía infraumbilical
Fig. '· Se pre~ para laJXirotomia infraumbilical el
campo quirúrgico. Para ello se sujeta el prepucio
con una pinza atraumática late.~izándáoal laoo
contrario en el que se va a incidir.
Fig. 2. Se realiza una incisión paralela al pene, de la
longitud precisa para el procedimiento que se va a
realizar.La piel se incide con tistuó.
Fig. 3. Se proful}jiza la incisión con tijera a través
del tejido subcutáneo.
or Técnicas generales Laparotomía infraumbilical
Fig. 4. Al disecar el tejido so!Jcutáneo se encuentra
la arteriaepigástrica caudal superticial, paralela al
pene, que es preciso respetar. Diclla arteria da lugar
ala rama prepucial.
Fig. 7. Unavez ligados ambos extremos de la arteria
prepucial, se prosigue la disección del tejido
subcutáneo.
Fig. 5. Se pinza acontinuación doblemente la rama Fig. a. La incisión se continúa hadala línea media
prepucial. hasta visualizar la línea alba.
Fig. 9. Mediante disecciónrema se expone la
longitud ele línea alba a incicfr, retiranoo la grasa que
Fig. 6. Después se seccionala arteria con tijera la cubre. El tejido adiposo suele ser abundante en
entre ambas pinzas. esta zona caudaldel abdomen.
285
286
or Técnicas generales Laparotomía infraumbilical
Fig. to. con tijera ocon bistun, según se prefiera, se
realiza un ojal en la misma línea alba.
Fig. 13. Para la realización de la sutura continua es
suficiente con abarcar en cada ~nto la fascia
externa del músculo recto abd001inal.En cualquier
caso no es necesario induir en la sutura el peritoneo
parietal. Se ha deimstrado que de este modo se
producen menos acllerencias.
Fig. 11. La incisión se continúa coo tijera en toda su
longi!OO, protegiemo en todo m001ento las visceras
Fig. t4. Se continúa de la forma descrita la sutura de
ab:Jominales. la lineaalba.
Fig. t2. Una vez realizado el llQCedimiento
quirúrgico del que se trate. se procede acerrar el
ab:Jomen. Para ello se utiliza una sutura cootinua
con material absorbible multifilamento de 2/0, o
o 110,según el tamaño del paciente. El punto inicial
debe anclarse en tejido no incidido, inmediatamente
por delante opor detrás del c001ienzo de la incisión. Fig. t5. Una vez sobrepasada la comisura opuesta
Será anudado cuidadosamente dado que de él de la herida,se anda el punto final, tan importante
depende en gran parte la integridad de la sutura como el inicial para la integñdad de la sutura.
288
or
Fig. 16. la sutura oontinua se retuerza mediante puntos cruzados entrecortooos. Fig.17. En cada punto procuraremos incluir únicamente la tascia externa del
Unos 4o5 serán habitualmente suficientes para una incisión de este tipo. músculo recto, a cada loclo de la incisión. Al dar la puntada es importante alejar la
aguja ele la sutura continua previamente realizada, para evitar cor1311a.
Índice de presentación
Dificultad técnica
Técnicas generales Cistotomía
La cistotomía es la incisión quirúrgica de la vejiga
con el fin de extraer cálculos (Fig. 1), resecar
tumores, tomar biopsias o reparar lesiones.
La obstrucción urinaria puede producir hiperpatasemia y
trastornos cardiacas secundarios. Corríja/a antes de
anestesiaralpaciente.
Sospeche infección de las vfas urinarias inferiores en todos
los animales que presenten litiasis vesical. Emplee
antibióticos de eliminación renal y evite los nefrotóxicos
como aminog/ucósidos y tetraciclinas.
Fig. 18. Acontinuación se cierraet plano subcutáneo
mediante una sutura continua con material
absorlli~e monofilamento de 2/0 o310.
Fig. 19. Para terminar se cierra la piel mediante
puntos entrecortados en "U", utilizando para ello
material monofilamento no absorbible de 210 o310.
Fig. 1. Paciente que sulria una obstrucción urinaóa
po< cálculos alojaclos en la uretra.
En la primera tase del tratamiento se ha realizado la
urohictopropulsión de los cálculos al interior de la
vejiga. Enla siguiente tase se llevará acabo una
cistotomía para extrae~osde la vejiga.
• Para acceder a la vejiga se debe realizar
una laparotomía media entre el ombligo y
et pubis.
Verlaparotomío •
lnfmumbilico/. pdg. 282
• Sonde la vejiga y realice un lavado de la
misma con suero fisiológico estéril con et
fin de eliminar la orina y fa mayor cantidad
de gérmenes posible (Fig. 2).
Fig. 2 . 8 lavado ele la vejiga,realizado valias veces
con suero estéril, rewce la p-obabilidad de
peritonitis en caso de saliela del contenido vesical al
peritoneo.
or
• Aislar la vejiga del resto de la cavidad abdominal (Fig. 3).
• Colocar dos puntos de fijación para inmOVilizar y manipular la veji
ga (Fig. 4).
• La incisión de la vejiga se debe hacer por la cara ventral de la
misma, lejos de los uréteres y de la uretra (Fig. 5).
• Extraiga los cálculos vesicales, y tome una biopsia de la mucosa
para remitirla para un clAtivo y antibiograma (Fig. 6).
Identifique, localice y no lesione los uréteres ni la uretro.
Fig. 3. Se colocan clferentes paños quirúrgicos estériles ix>r debajo yalrededor ele
la vejiga para evitar el paso de orina a la cavidad peritoneal.
Fig. 4. La colocación de dos o tres puntos en el ápiee ycerca del cuello vesical
facilitan la manipulaciónde la vejiga.
Fig. s. La incisión vesical se realiza con bisturíen una zona cerca del ápice ylejos
ele los vasos sangulneos mayores. A continuación se amplia distalmente con
tijeras.
Fig. 6. Extracción de los diferentes cálculos vesicales.
Técnicas generales Cistotomía
• Sondar la uretra y realizar un lavado retró
grado de la vejiga para eliminar cálculos
de pequeño tamaño y arenilla que haya
podido q.¡edar en el fondo vesical (Fig. 7).
Rg. 7. Antes de suturar la vejigase debe realizar un
lavado con suero fisiológico atemperado de la
misma para arrastrar pequeños cálculos yarenilla
difíciles de eliminar manualmente. Sería un gran
error dejar urolitos en el interior de la vejiga.
• Cierre de la vejiga en dos planos con
material sintético absorbible monofila
mento (Fig. 8).
• Al finalizar la sutura se recomienda com
probar la estanqueidad del cierre realiza·
do (Fig.9).
• Para evitar adherencias no deseadas de
la vejiga a otras estructuras abdominales
le recomendamos que la rodee con epi·
pión antes de cerrar la l~otomia.
Flg. a. La vejiga se cierracon dos suturas continuas,
siendo la segunda irriaginante.
El tipo de punto empleroo se deja ala elección del
cirujano (Cushing, Lembert ...).
En los suturos de vías urinarias
se debe empleor material
mono{ilamento absorbible para
evitar la formación de cálculos
alrededor del hilo empleado.
Rg. 9. Para confirmar la ausencia de fuga de orina
rXJr la sutura se inyecta suero fisiológico en la luz
vesical ,yse comprueba que no existe salida del
mismo a través de los pt11tos realizados.
pa pos nor Técnicas generales Cistotomía
Una alternativa al aislamiento de la vejiga
con paños de campo puede se< la realiza
ción de una sutura de la vejiga a la pared
abdominal (Rgs. 10y 11).
Fig. 10. Se realiza una microlaparotomía
su¡:rapúbica.se localiza yexterioriza la vejiga. Fig. 13. Extracción oo los cálculos. Fig. 14. 8iminación de urolitos pequeños yarenilla mroiante sondaje uretral y
Con unasutura continua de mateílal monofilamento lavado retrógrado vesical.
310 se fija el contorno de la vejiga a la apooeUfosis
anterior de la pared abdominal.
Fig. 11. Al finalizar la sutura y tensar el hilo, la pared Fig. 16. Gracias al empleo de mateñal monofilamento esta sutura se retira con
vesical queda íntimamente unida al abdomen. facilidad ySin lesionar la pared vesical.
impidiendo casi pcr completo la contaminación
peritoneal pcr orina.
Las siguientes fases de la intervención son • En este caso. y antes de cerrCI' la lapCl'o
las descñtas anteriormente (Figs. 12-15). tomía, es necesario retirar la sutura conti
rua realizada entre la vejiga y el abdomen
(Fig. 16); como en la opción anterior
rodee la vejiga con epiplón.
• En ambas técnicas recomendamos dejar
sondado al paciente durante 24-36
horas (Fig. 17).
Rg. 17. Durante las primeras horas del
~tqieratolio se deja sondada la vejiga yse vacía
cada poco tiempo (3·4 horas).De esta forma
consegLiremos evitar sotvetensiones en la sutura
Fig. 12. Incisión de la vejiga con bisturf, comenzando vesical por cúmulo de orina opo< esfuerzos para
en el ápice vesical. elimina~a.
Rg. 15. Cierreoo la vejigacon sutura continuaem¡Xeando material sintético.
monofilamento absorbible de 310
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en IMPULSO Global Solutions en septiembre de 2013.