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Tiempo
histórico
y campo grupal -
Masas, grupos e instituciones
Ana María Fernández
Juan Carlos De Brasi
(comp.)
Nueva. Visión
LABERINTOS INSTITUCIONALES•
Ana María Fernández
Luis Herrera
l. Breve presentación de una intervención institucional
Las reflexiones que presentamos en este anículo se apoyan en una
experiencia que se llevó a cabo en el Arca de Ascsonas Hospita
l arias de la Cátedra de Teoría y Técnica de Grupos. Facultad de
Psicología de la Universidad de Buenos Aires. cuya profesora
titular es la Lic. Ana Mana Femández.
Tuvo como coordinadores a la Lic. Ana Mana Fcmández y al
Dr. Luis Herrera. y como cronis1as. en distintos momentos de l a
experiencia, a la Lic. María Eulalia Jaime y al Lic. Femando
Vá1,quez.
La duración de la iarca fue de dos anos: las reuniones se llevaron
a cabo en la Facultad de Psicología de la UBA, con una duración
de 3 horas cada una y una frecuencia de 15 o 20 días.
El dispositivo utilizado contó con recursos psicodramáticos.
lúdicos, verbales, producción escrita y crónica de las reuniones.
• Una primera versión de csrc 1cx10 íuc publicada en lo Grupal 9 (Buenos
Aires. Bú.squcda, 1991 ). Un3 segunda. arnpli:ad:11. en El Espacio Institucional.
(Buenos Aires, Lugar Editorial. 1991). La inclusión de su 611ima versión en
este volumen se debe a que t:tnto el 1rabajo "en terreno" como su elaboración
conccp1ual fueron una t:irca de cátedra que 1lo podío. estar :ausente en tsl :i.
publicación. La intervención institucion31 que aquí se mirra dio origen.
posterionncnlc. al Arca de Ascsorfas lns1i1ucion3les de la Cá1cdra de Tcor(a
y Téc-nic:L de Grupos" A .. de l .a f acuhad de. Psicologí:a de la Universidad de
Buenos Aires,
127
, udu e ·uen1rio se iniciaba ,con la lectura de la crónica lomada en
lu rcuniO~ anterior y elaborada por el cronista.
mi do" oponm1idadc ~, lo1s coordinadores viajaron aJ lugar de
traba,' de~ ,e,quipo con u]tantc.
-t req1!1crimknto de in le rvcnc i,ón p:rov i no de ps ic6 lo gos, m éd i •
os. asL lentes socia]cs y ,cstudianmc. avanzados de psicoJogfa.
in1egrant~ todos. eUo d.el servicio, de una sala de un hospital
neom,psi,q,11i1ácrico. Establc,címiento de grandes dimensione (ocu
p,a nn predio de 260 hectáreas), que cuenta con dos :-;ectore de
mujeres y de horn'bre s. en I o!s que fu ne ior1 an se rv i e i,os de admisión.
intcnlación y re habi l i I at: i ó n. La sal a en que se de cm pefla ron los
consu11antc e~ la d.c 1imcmado hombf\cs ..
E~ cqu.wpo que respondió 311 rcqucrimijcnto llcmarcó la rnrc ,
como una a~c •orla i~ 1ilucional.
11. Condicit,nes d,e la demunda
Se reprodujo en es1a oponunidad una modaUdad en d procc~a.
n1icn1,o de la con uha; 1u.sual c11 nue. 1ro medio instiluciona] p(ibli
co.: la inkmativa es impu1sada y sostenida por persona inlcgrantcs
de pequ,efios grupo:s que rcgis1ran en lo cOlidiano de la ins1.itudón
·ituacionc:S ,cmnictivas: las: mismas p<>cas voces son comimnkadar,;
.l las instancias direclivas y. cuando, :10 :son. no se obmicnen de ell· •
re p1JJes,a 5mi fac'~onas.
Movimiento expulsivo q,lle ocluye la creación de 'los espacios
:necesarios ·para el an ál •si •. 1 a reíl.cxi ón y I a critJica efe ias t:rrcas
desarrolladas. que es comp]cmcntario del e rado dcfici1ario en que
e cm;,ucn11ra la capadtación prore.~iollal hos,pi1alaria. E ·la se halla
u mida en la escasez de rcc.:urso . la inanic-~lación programá~i ·a o
las dispu.la.'i, de poder por la hegemonía: Ambos cmpuja11
nq.iclllos que han atisbado ualgo" a suponer~ o ilu~ionar, q111.c lo
• L d1spuuu; de poder por I heg4.!mon fa puede f;'I¡ - ' cgím los lug ;uu:
d , ~plegof8e eo.1'1/'io reonf:ron't ion~ :Pº" iin.h:r • s.t:s 1c"°1ric-as. pom i cos:, grém ia
les, profes loo a les. clc~lcrn.
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problem~~ percibidos puedan comprenderse y qui zá resolverse
" afuera" de la institución.
De Jo manifestado por los integrantes del colectivo como
motivos de la consulta. se destacan el alejamiento del jefe del
servicio. con la consiguiente desorientación y oñ:rndad en las que
dicen haber quedado por tal ci rcunstancia; las serias dificultades
para organizar las prácticas en el servicio; la imposibilidad para
materializar lo realizado en una producción escrita; la lucha
desatada en el colectivo por la ocupación de lo que entendían eran
los lugaresdedccisión. Cuestiones que se fonnulaban enun primer
enunciado producido grupalmente en las reuniones de asesoría;
"¿Qué nos pasa como grupo?".
Habían adven idounes1ado de las cosas que en la inmediatez era
vivido como zozobra. La brusca modificación en la organización
de la sala puso al descubierto la condición de carencia y la d istancia
existente ent re las rel aciones institucionales desarrolladas y las
magnitudes de producción en la tarea clínica que se derivan de
aquéllas. Es esta distancia l a que opera como soporte de la
demanda. Registro producido en virtud del acuerdo mínimo y
necesario entre los actores, y que está esrnbleciclo por lo que
instituyen las prácticas clf nic.is insl itucionates.'
El rcquerim iento de intervención fue presentado como una
decisión autónoma de tos integrantes del colectivo respecto de su
jefe, el cual había presentado la renuncia .ti cargo sin haberla
efec1ívizado aún. (Es de destacar la relevancia que tuvo para el
colectivo consu llante abriresteprimerespaciodonde tos integran
tes se proponían indagar sus asuntos internos e institucionales.)
Para iniciar el an:il isis de esta demanda deberíamos atender
iodos aquellos aspectos que convergen en el trabajo insti tucional;
la historia de la institución. su origen. desarrollo. actualidad. su
lugar en el programa oficial de salud mental diseilado para la
región, las políticas que sostienen ese programa. tas relaciones con
otras instituciones del sector. hi storia de la sala de referencia. su
l ugar en el hospi tal. conrom,ación de los servicios que presta,
'Thom:1s Hcrben ... Reflexiones sobre la situación teórica de las ciencias
s«inles:, es:pecialmcntc de la psicología social", en Jucqucs Alain Mi11er y
Thomms Hcrberl, c;encias Socialcl·: ldC'o/ogfo y Co11odmi<•1110. Buenos Aires.
Siglo XXI , 1975.
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relaciones cono1ras salas. la fom,ación proresional de cada uno de
los i111egran1es. sus i111ereses personales. el sentido que 01organ a
su lrahajo. la relación que man1ienen con las diversas ins1ancias
ins1ilucionalcs.
En esta prescn1aci<ln daremos cuenia de aquellas si1uacioncs en
lasque los con.~uhames se hallaban implicados de manera eviden-
1e. y que pudieron ser abordadas en las reuniones programadas.
in1en1ando desplegar las vicisi1udcs que ;u mvesanm las conje1uras
de lectura en el 1rabajo grupal.
Para reali,..-ir algunas pumuaciones del :m:!lisis ele la demanda
lomaremos dos expresiones que surgieron en la primera reunión:
"Ncccsiláhan1os consul1ar con alguien de aruera. pero conocido."
"Queremos ver qué nos pasa como grupo."
Con respcclo a la primera. es en ese corrimienio que habili1a a
"alguien de afuera. pero conocido" que se expresa de manera
an1bivalen1e el deseo de saber y clarificar la propia ubicación y
scn1ido de las prác1icas realizadas. y un velan1ien10 ignorado
-¿in1encional?- desplegado sobre la ins1ilución misma. El cir
cui10 inslituido es el de una maquinaria que produce en su super
ficie oficial es1a1ísmo y omisión-nada hay que demandar"aden
tro"-para poder pensar I a.~ pr:!c1icas y di sposi ti vos implememados.
La posibilidad de una imerrogación crí1ica sólo ser:\ posible en
los pliegues e in1ers1icios de la ins1ilución y advendrá -en el
ínicio- desde ex1ramuros. La i1is1i1ución simula ser un gigan1e
donnido. de sueno profundo y apacible 01orgado por el buen
comer. que a nada leme y nada pcnurba. T:11 es su seguridad. La
ilusíón que sos1iene a los equipos profesionales que suelen consul
iamos es la posibilidad ele cncomrar un espacio parn analizar sus
práctícas sociales. donde poder perfi lar un rostroposible. siempre
fugaz y fragmentario de aquélla.
"¿Qué nos pasa como gn,po?" Esta pn:gun1a insis1e en las reunio
nes preliminares de contrato. E.~ inten:san1e el u·ahajo de despliegue
de la misma. ya que pun1úa varias cues1ioncs. Les pn:ocupah.1 que
siendo 1an amigos y con relaciones 1311 lindas dentro y fuera del
hospilal se pelearan 131110. La rcspue~1a y la solución a cs1c problen1n
deberían darla " los cxpenos" en grupos a quienes con.~ullaban. El
supucs10 subyacemc de este aspec10 de la demanda parece ser que un
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buen grupo aqllld oonjunmo de pcrso~ que oo se agrcdcm~ s,¡ Was
relaciones arcc1iva~ andan bien. se podrá 1rt1.bajar bien.
EJ imcfflogantc "¡,qué nos pasa como grupo? .. prcscnla un doble
frente de reílcxíón. Scnalaría la inici.adón de 11Jn pr-0ceso de
subjetívacíón, la ttpcrt111Jr.:;1 intcrrogatíva .. la afirmación de un anhelo
decons1itoción,como grupo y cier1anccc ·it.JmJ de indagarsobre sus
'SOpo,rtes anicutadores.
AJ mismo licmpo daña cuenta del universo de ·igni licaciones
irn ag í:nari a.~: q uc el colcct i vu al ri bu ye a un grupo y aquf Uas
-fnhmamcmc unidas tt fas primcf'.i • co11 las 4uc se rene.re a sf
Dlismo~ a 1~ índole de ·u· coníljc1us. y a 10= ase ·ores rcquc~ido,~.
•• uestros probJcma~ son afectivo ·.,. ··Dcbemo • ,indagar en la
•dtnám¡ca.· (aíccfrva) de nucsmro gnipo. ·~ La nocióo de equipo (ic
trabajo se h¡1Uaha au eme.
Si ··10'-10 ,grupo no!> teíl! ilc a fa instiludón en la ni1t<.Hda en que
su definicióm. su: carac1erís1ic-as. ~u ins rcirón en una e 1ructura o
en un :sis 1c1:n a. residen en el an ál i:s is de t1(JueUo que le> i 11sti 1uyr. ]o
produce y garru1tj za su du, rae ión y ·us tune iones en la prác Lk a
sociat''1 será imporrlantc dcs1acar q,uc la perspectiva de referencia
del colechvo que nosocllpa.nocra la institucional ho pitalal'lia ino
·1a de un grupo fam mar. S u1 apoyJU.11 ra o ri g1inariia e ubicaba en l11ln
equivoco: el de ,coníundir las condlmcioncs de Jlroducción necesa ..
rias e impreS'cindibles para rcalíz.at un lrahajo dc1cm1inadlo - en
].ascu.aJen. sin du.da, íomrnhan panc fundamental lo· sentimiento
y emocione , qm~ los ac1ores p11díeran generare intercambiar,enu-e
con las _ mamidades y objetivos de la ~arrea. IEslM oo c-0nsis.1ían
en ,el amigtiismo o la mutua prmecci 1ón fraterna~ sino en Ja
articuJadón de recursos diversos en el abordaje de las compl,eja:s
si tuacioncs de 1os m nternados y ]as arr,eYcsadas tramas
institucionales. S,in c111bargo csle equívoco oíreda sus bondades:
l(ll'antcnfa y ali1mentaba la ilusión de un grupo aucosufidenie.
riepeUa "idcoJ 6 gic alllCnl e.. la con I ra,c arn de f ami 1 i ari sm o
ami gu i mo: el cfidcmismo frío~4 y. h) que es má,s importanie..
omcli1a ·~1oriadi . ta ¡,,,,,;rueit1n irru1¡:;naria J.. lo ncfr·dad. lhrcclo•
1 • 1\J q Llll.':I'~, 198 3.
'Ren6 Lounu, El AnAli:i.is lras1iwcio11"1I, Buen.os Aires, Amorrartu . 1975,
4Annruulo ll:11Ult-o. ""ln.tcnog.mnlcs. s11.1rgidoi. cunndo s.e realiza una OJ'ga.:ni~a
.:i n d: . e rv¡ L' i1X'i • ·, -en Lo G,1q,1Jl .S, B.u~nu.i A ,re ' . B6~4ui:d:11, J, 9187.
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cvliaba discurrir por zonas y procesos de diferenciación que
hubieran incluido dolor y soledad. desde las cuales hubiesen
podido construir posiciones críticas y singularizadas rcspcc10 del
acon1ccer inslilucional.
lll. Lastres
"Es1amos así porque papá nos abandonó." Expresión no por
reilerada menos clocuenle. Tra1emos de acercamos a lo sucedido
y reflexionar sobre cno.
El jefe an1crior ocupó su cargo duranlc diez a/los aproximada
mcn1c: al cabo de los mismos decidió renunciar.
Los in1cgran1cs del equipo lo describen como un profesional de
inicia1ivas, que supo organizar prácticas terapéutica~ sostenidas
por una marcada volun1ad de beneficio para los imcmados: en la
sala se implementaron diversos disposi1ivos grupales como a~am
blcas. grupos 1crapéuticos. bailes, depones. festejos de cumplea
ños. grupos de Jcc1ura de diarios. trabajos de huena. ancsanras. que
los miembros del equipo realizaron y realizan companiendo
aniculaciones ideológicas y teóricas. Propiciar estas acciones
clínicas desde la jefatura de un servicio es un buen síntoma de
preocupación ins1itucional por avanzaren el 1erreno de la 1erapéu
tica y la calidad de la asistencia. que redunda en logros concretos
en los internados.
En primer lugar recordemos que uno de los motivos rx>r los
cuales consultan es en sentimiento de abandono en el que dicen
haber quedado sumidos por la renuncia del jefe; y otro. ligado a
éste, la necesidad explicilada de que la asesoría buscada se
cnconirase fuera del lugar de residencia.
El grado de depenc!,cncia e indefensión alcanzado habla de algo
más que del previsible sentimiento de tristeza que se cxpcrimcnia
por la separación de una persona con la que se companicron larca.~.
aprcndi1.1jcs y dificul1adcs. puesto que la indefensión - algo así
como una forma coagulada de la dependencia- ya no será an1e esn
figura "dadora" y "protectora", sino an1c la instilución mismn qua
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se pí1eSen11iftcará en l re porrabilidade dcnuo y nfucra de la
sa:Ja I a 1,as que ~o ac lores deberán responder.
dr. o 'teníamos idea ele I o q u,c era u na i:nstltu ciiónn. se dice en una
de las reuniones iniciales; y en la úllima del pdm•cr ano de trabajo
se repre cmó pskodramnáticamcnie aqucJlo que, a la distancia~
su pon r a q uc era la i luadón del grupo a11tes de la rcnu nda del
jefe: ... Una burbuja con muchos elementos en su intcrioru.
En ocasiones, se hace dil:ícil advertir el cmpobrecimicmo qoo
generan 1 dreumtaoci ~ oo aislamiento~ .. obre todo i tienen la
oponunidad de pcnHanccercn ,el 1iempo con cie11as condicione! d
comon. En e] caso que no.socup;i, esas condidnnesnocsl.án referidas,
obviarnente. a 1as oomhKte.s cdiUci~ del hosp~lal, sino a las ,que La
jefan.m1m supo ,crear pam. que lo.s ínlcgrantes dl I S1ruTBgozaran•; ,de la
OLasepda ... qu.{! 1oda bumuja po.~e. La intcru idad de sentimiento
positivos entre los imcgranles. el buen clima para realizar la larca. el
h1JID1or(livcrtido. la runistad, la confian1.a; la inümidad_, inc1uso.i si se
q,uicrc .. la cxtcn ión de toda~.cstas vínudes en la vida de rclación,extra
hospital.aria son. qué d111da. ,cabe. oondícioncs necesarias para levar
adelan'~C c-uailquier tarea que se realice en conjunlo. Pero"" oomo
decíarnos en el apartado anterior~ cuando en un grupo se lc:is confunde
y son convertidas en finalidades. el anüguismo y la ·rccurrencía
obsesiva a pleg~e sobre sí mi.-m,os serán hwdual1.es a. defender ante
el menot omo de crítica externa o iniema.
Envic.Ha, celos. competencia¡ fu,c.ron íonnas de lectura que los
consullanl.cs hacían de las actitudes y gesto qrue para con ellos
renra:n concurrentes a olra salas. del. hospital. Eran praclkam,eme
las únicas referencias: que ~es Hcgaban del exterior de la ala. , ... El
nuestro se parecía más a 1i1 n grupo de terapia en plena i lu:si,ón grupal
que a un equipo de uabaJoH, decían. Lo aspectos técnic-os~
agresi\lOS. violen,.o . cm1 icos,, Qllle se desp,rendfan de La ex peri enda
laboral,. eran rápídamen,e re.su el IO por la inte:111,ención id i recl a de 1
• fe ,que operaba como am.onigu:idor y sofocador de angustfas, de
la misma manera que resuUaba .. filtro 11 de: cuanta situación
~nstituci o:oa 1 conflkt iva se su ·e i'La e.
~n J ai oonju nc1 ón de e las dos cond u etas. lla de la jef airu r,a y la de
1~1 acc
1
ptac Ión de tas m isntas ¡por los iRteg rantes del grupo.. se
onslrufa la Hna. fim1.e y resislenl . pared de la burbuja. Fonuadón
,¡u .. no tenía para hss panes intervínicnlcs eW mismo sentido
r,mduddn. y meno · aún un 1rni uno roturo por l.o que la s1itiuación
1 l
así lns1i1uida colocaba a los ac1orescn posiciones diame1ralmcn1c
opucslas frenle a las diversas dimensiones que 1icne un 1rabajo
ins1ilucional.
Podrfamos sin1etizar la posición del equipo en una secuencia
quecomen1..arfa con el aislamie111oclcl mismoen la ins1i1ución.que
lo llevó a una suerte de grupo isla' con una hfper a1110 vnlornci611
inlema no contras1ada. en un esiado de ilusi611 empobrecedora y
sujec/611 a la jcfa1ura. que desembocó en los sen1imicn1os de
abandono y oñandad molivados por la renuncia del jefe (llamado
padre).
Se había producido un pac10: el jefe manicndña las condiciones
ma1erialcs y subjelivas-a 1ravés de la fom1a de su liderazgo-de
la "burbuja". Los profesionales de la sala pem1i1i rfan la apropia
ción y capi1alización de la rucr1.a de 1rabajo y su capacidad
simbolizadora del equipo. lo que redundaba en mayor prestigio
para el jefe. el equipo y la sala. consideración y afim1ación en la
institución. Los integran1es del equipo "amon1onados dulcemen
te" . fascinados por los aspectos ilusionalcs del suceder grupal.
boyaban manipulados en la calma chicha de la "pro1ccción".
Quizás aquí se cncucn1ra una de las razones por las que ese equipo.
que contaba con una vasla experiencia clínica rica. variada y
s0s1enida en el tiempo. no accedía a la escritura de su quehacer. lo
que hubiera significado que en algún momen10 se vieran obligados
a mos1rar algo más allá de las fron1era.s de la sala (la pared de l a
burbuja). y generar el in1ercambio (la crÍlica). que inevi1ablcmcntc
rompería l a asepsia lograda modificando las "certezas" de los
ac1orcs.
Es ésle el pacto que se quiebra con la renuncia del jefe. Es de
destacar la violencia que se desprende de la ruptura del pac10 que
las partes convinieron implíci1amcn1c y que señala la disolución de
los beneficios mu1uos que recibieron. Como consecuencia de ello
se impone un proceso de rcdis1ribución entre los ac,torcs de las
producciones y apropiaciones simbólicas central izadas en el jefe.
Sin embargo. una vez rc1irado éste del servicio-y pese a estos
avatares-el equiposos1uvocl funcionamicmode la sala y generó
)An:i Fetn6ndcz. Et Campo Gru¡,11/. Nm11s pt1ra '"'ª Gt111t'alngla, Bucnm
Aires. Nueva Visión. 1990.
1 :W
asistencia a sus habitantes. man1cnicndo la dislinción• de sus
prácticas de aquéllas efectuadas en el res10 del hospi1al.
A panir de aquí se abre en la asesor/a un período muy rico en
interrogantes: ¿qué formas de jefatura implementar?. ¿con qué
recursos? Era llamativa la ausencia del intento de replica r una
jefatura como la anterior. cwyo retiro se habla lamentado tanto. El
equipo parcela criticar en acto la modalidad precedente y no la
reproducía. Los lazos transfcrcncialcs eran muy poderosos aún
para que esta critica tomara fomia de discurso.
Se formulaban preguntas tales como: ¿Coordinación o jefatura'/
¿La institución impone el tipo de coordinación? ¿Instituir una
coordinación horizontal o reinstalar jerarquías? ¿Cuáles son las
diferencias enire jefaturas patemalis1as. mesiánicas. " heroicas" y
las "crónicamente inmovilizantes"? ¿,Cómo implementar una co
ordinación pluralista y difcrencialisrn? ¿Cuáles son sus efectos?
Se advenían los riesgos: ;,asambleísmo pcnnanenteoeficiencia
ejecutiva en la gestión?
Las dudas eran muchas. pero una ccneza circulaba: los costos
pagados por la burbuja y su comracara inseparable: la jefatura
modemosa patemalista.
El equipo iniciaba aquí un desafío: salir del efec10 masa del
"dulce montón". Iniciar un proceso de panicularización de sus
integran1es. Recién ahora se abrlan condiciones para fom1ar un
grupo.
IV. T r avesía
(De un discur so intimista a un discurso político inst i tucional)
En el punto II dejábamos cons1ancia de un interrogante que los
integrantes habían alcanzado a producir. y que indicaba la situa
ción del colcctivoencscmomcnto: "¿Qu~ nos pasa como grupo?".
decían. En este segundo 1ramo del 1rabajo también se llegó a un
enunciado: "¿Cómo trabajaanos como equipo'!", y a una represen-
,.,~n e Bourdicu, La Distinti,-m. P:i.ris. Minuit, 1979.
135
1ación psicodramálica que condensaba diversas rcs,p111c:s1as ,ami mi ..
mu: uo engranaje en íu1nc¡o:mamicnto.
Pero vayamo por panes. u1.H~go de haber destinado las d!o,s
primeras reuniones a in Jtrurnentar un disciio que incluía juegos
dramáticos y qu:e. tomaba como siluadón central la despedida dcJ
jefe (estovo, presente). y que fueron muy emotivas? los. actorc
qucdzl'ron enfrentados a , u olcdad, y con la perentoria necesidad
de organizar el scrviicio ~obre cláusulas de contram nuevas.
PtO:iUamcme se de a1,ó,cn e'I equipo una lucha por los ·tuga·rcs de
decism,ón,. obre la que cabal,gó,o,ra que inscribía a los acloresen ~n
c¡m1po de confrontación y rivalidad entro las. pcncncncias ·profe
sional.es: médico vs. psicól.ogos vs. asistentes ~ocialcs. Algunos
decían que sólo~] saber tn~dico psiquiátrico ·mcnía legüi,nado sui
lugar en la sala~ y por r~1] motivo la jefatura corr,cspondfa natural
mente a un médico. Otros argumentaban en favor del saber
psimoológico psicoanalhico,coDioel que podlía, imc'ligrÉre intcrprci3r
la pa110 logra de ~os i mem ados.1
Ante una segts,idiHa de muc'rtes de pa,cícnl,c- por trasmmo•
clfnjco.s médicos: neumonía.si cánceres~ atcl,cctasias. infanos, lo
actores se atribuyeron culposamcnte una responsabiUdad que
descansaba en la mmcrprctac ~6n de habc r p ro,vo-cado abandono en
la atcndón de eso pacienH:s. a los que los carubios en el cq
1
uipo
habrían descompensado. in adver1 ir I a carcnci ai extrema y Jcrón ica
de m~(lli,co clínico (D 11a. 31,a~ de ·medicaanemos~ de ,cafeJacción. ,de
mpa.rdc abrigo y de alimentos. De la misma manera se hacía difícil
m,,ensurnr Ja incidencia en la iarea del número e ·caso de pI10íesio
oalcs. A1ribuir como pOsiblc causa de muene de internos de una
insUtución manicomíal en extrema pobreza. ,corno lo son los,
m.cu ro:psiquiátri cos arge n~ i nos. a confl k to • del cqu1i po profesiona1.
es ;figo, que merece una breve irencxión.
La lect11ra produci.da po'r,cl ooke~ivoe1tpresal!ina intc:ncionaHdad
cohesionan.te ro. pecio, d,c lo. sen,ido, po iblcs de todo 1cuanto
acontece en la sala. La amorrcfcrenda fundona aquí, no sólo corno,
un ·recurso instrumental que s:igniñca una circunstanciadelcm1ina ..
dla. sino 1arm1bién como la revelación de fa fom1as res1rie1ivas que
la pencncncia pro fo ional nab~j.a en dkha lectura. La no inclu ión
'Ann ndo Bauko. oh. d t.
d,e ~as numeras as y manifiestas cuestiones que c:oncu nen a la
producción de I as muen.es no hace más que evidenciar la v,ocación
y la astucia hegcmónka del dm.scurso1 psi_
Se hizo osten ible h, dHicolt.ad en organizar eW servi,cio,, la
,coniusión ganó 11cr.rcno re pecto de quiénes y oomo oc upa dan los
rcspectjvos lu,garcs. pero ,en ningún momcmo se dejó de cumplí :r
con las tare-as en las (lll!le. paula,inamente~ fueron respoMBbiHzán
dose*
¿Qué moda1idad de autoridad?' ¿Qué organigrama adoptar?
¿Cómo u1mzar el tiempo? ¿Cómo ,procesar nuc·slfiOs problemas?
lnreno,ganres produ e idos que marcaban la t,endenc1ma expe ri,rncnca~
da por e~ oo1ectivo id afán d c. cada uno de los actores por con1 ri bui r
a un consenso n1 íni mo que pc:nn i ti era scgu ir trabajando;. y ]a
nc:cesi dad pc:rentori a de restablecer rclaci ones con las instan das
di:rectivas y jen1rquicas del hos,pical. a fin de ~og1rar· acuerdos oon
eUas para que apoyairan el pm,yccto ,asisl!encial renovado.
Fue qu'izás esta trama de dificuhadcs la q11e imprimi,6, un viraje
en ,el ua:bajo de ase ·orla, e] que adqnmri61 para esa e1.a.pa rasgos de
supervi·. ión rClíníco-in ti11ucional. con un marcado can1ctcrdiJecii,
vo-organizaci,onal. Este giro íuc explicimado, por la 1coordinación~
que s-e hi.1.0 cargo de lo tequc rido on ese m.om,en~o para poder seguir
avanzado,. sin do.j ar de sen afori l.a rol ación de pa1icmaUs1no que
in1c,ntaban re.in talar y fijar. y que orrccfa para los actores una
seguridad n1ás ,córnoda y de pronto logro.
Por u i timo de-s1acam os que en este pro ceso de organiza.e ión del
servicio~ ~os imegrantcs del cq11ipo manirícstaban st1s, imc:re es de
que su ac1iv1idades nevaran la impronta de la prevención. tardoen
los recursos y abordaJcs cHnioos que enriquecían la'i práclicas en
beneficio de 1o • internado ,., como en lo,s, c.spacimos que se abríui
para gu,e l1os ,actores pensaran y elaboraran sus ·vicí iludes
insti.tuci onal1es.
Mo111cn1,os ditlcilcs que fueron recorridos muchas veces .por los
integrantes invinicndo e fllCl7.l01 en molestas y cvídenci1ablcs con~
trovc1rsi,as. q1e serv€a11 de dcs'v~o frente a 1a m,ag1nitud de los
probl1c1nas acníroruar. Simu]táncamcmc se apoyaban en lacaHdad
contrincntc de los sent in1 memos ,que se guardaban. Lo dicho com
plc·rn 10' 11,émlinos de la ambivalcn ia: pani.c1.darizadó:n iniciada
- foeirtas uni • cado ras m asifican1es: u na simuHancidad agolado ra.
¡,Lo wnstitudnnal?, a csla altura no c:xistfa sinu en la cxigcnda
B7
de organizar la sala. El. malestar, que por momentos fue intenso a
raJz de esta cuc.i;;t.ión. promovió incenroganle.~ pronflJsorios: ¿Qué
signHica asistir?~ ¿qué es atender?';, y Ja ccrNdurnbre de ,que et
mí mero estable de i meg rantes de un egiu i po c:s un requ is U o eJeinen
ta~ paira srnacncr u11 servicio si se prt[encfc diversificar y amplíar
Wos: recursos tera~u 1i,cos. De J,a n'Li ma manera que sín una i0rgani
zación medfanamente sí slemaüz.ada tampooo hay servicio,. De al U
g,wc proponerse obje.tivus .. peq,11cfio '\ poco p1ctcnsii0 o . de cl!m
pJ im'ien10 de un b.o rario y una nn:i na diaria a rcaJJizar. puede parecer
Utla obv i1cdad de inmerecida cita pero 1110 lo es para iui,aciones.
institucionalcsoomocn fa que los act1orcs d'.cbfan operar~ sobre las
cu a1,es luego, vol vcremo ..
Habla que p,cn alto todo, nuevamente., imaginar e inventar
d:íspOSíllivos q11c ,oom1en:1.aran a dar re puesta a los hiU1crro.can.tes,
fom.u.ilados~ Se hacfa evidente que lo mod'os de contratar asisten
cía en eJ 1e~pacio pliblico 1111ccesi1aban difcirencfarse de los del
,espado privado,.• Jo cual se onsrdufa oo una nucvacxigcnciapara
~os .actores. cuya fonnaci.{m 1Cfl ,el .ni,ve! univcrsi1a.rio había smdo
ori,entada en ,ese •enlido. He aqU'í otro, de los sopones de la
demam,da de ,asesor1a: acceder a la producción de: ,m saber ac-erca
de ]o grupal en las insl~tuc::iones. 11
Por de pronto, l grupo se propuso a lenl ar la viabi Hdad de su
proyee10 en un cri'le rio asistenc~ al cuyo fundame1uo é, ico era:
~·Que nadje ,quede :sin al!encíón''. Se instrumcnrarían cua11los
disposiu vos fu.eran necesarios 1consjdc rando, 1 a shuac:ión persona~
de cada i ntc·mado. Para eno se cree I udi un n! lcvamicn:10 grupal de
pacientes y a continuación se hi :liO un e .f ucr.r.o por c11e ar Jas mejores
co,ndic10nes posibles para abrir diversas lCh\i'idades gro.pales.
cnfaiJzando en cada u~a de e:11 as de acuerdo a ne ces ida des coyun
'lurales.
Así fueton ,cobrando importan L . u. esiva y/o S'irnuJt.áooa cl
traba jo de hl!lerta, los cq oi1pos de íócbo~, lo • g,rupo . de .apoyo para
aq odios que len ran pos ib.i li dades de comcn~.:ar a 'I raba jar afuera del
•En la gesiti6n del jefe dimilcnte. y e h:tb opu le, 1 • dii~C1:,cnci i6n, (;()n
lai forma~ con1raetu le d:c 13 IP iq fo1rti'111 m11dkio:n 1 ~n c1 ,c-p-ac-ío píiblico.
"Alfflla Fcmindez., º¿IL! irmim'3r lll g,mp111I ? (Co n .r:uo ¡p ú blioo y conlnto
priv do)"'. en L<, G:nqml 6. Bur:-no:s Air,e-~. Dúsq1.1e4.6 . ~98.8.
hospital. los grupos integrados por Jos pacientes ,que mantenían su
capacidad y habilidad de los: oficios en los que había trabajado•.
el viraje en e~ ,contenido y ~cnli.do de las asambleas, que ori.cnt.aron
su producdón cspocffica a lia di euJ ón y ,crfllica de las poUticas:
iu1ituciona1cs1 ~a in.co~ración de e ti.,dwan1cs de psi:cología que
trabajaban con los intem¡idos en l.c:c1ura de diarios. te.ano~ depor ..
tes. sailidas.
Lemamen1c. a veocs de manera e pasmódi a .. el cqu1ipo :fue
abandonando la il.usión de aislamicnlo (para mejor 1rabajar) res,..
pccto,dc la in.s1iluci6n, ad~mrándo e corporaht1cn1c, dicho esto en
,sefttiido lile rallt en la sal a y en el hospi1mJ í ampl i.ando los re,gi·Sil ros
de una rcaUdad qt1.c,aJ1ida.ba problemáticas nueva y. aunque puede
no cro-crsc:, accch an1:-as y pe 1 i gros.
Rcco,rdemos que el grupo, inici.6icste tránsito t__ksde u.naposid:ón
de dependencia. e .indcícnsión rcspoc~o de la figura del jefe
100unciame. y ,que el suce ·o que de~"\Qncadcnó la oonsu1ta viabiHzó
una demanda ,que+ ,crcemo~. fue de lcgilimació,n del. anhelo de
hacerse cargo de la conducción y responsabilidad dci trabajo
,df111ico en la sala. Pc:ro 'lodo d ·oo prubl,c1nafr1.:a, con1am1ina8'
im prcgna Jas acciones de manera irrevocable i y traslada cucsUone
de un cam.po i I usjomd a otro n1 ale ri aJ e u ya Ji teraJ idad inkial puede
s.erpenomadora.La rupldrade la burbuja imrodujobruscamente la.
dimensión del 1tiempo: ya no habría j ,ovent,ud etema, .. alguienH en
•ialgún.~1 momento pasarla a cobrarse "algoM. No :se sabía bien por
quf se eJtperimcmaba urgcnda. De repente lo . cuerpos develaron
su ooriporeidad, los cspaci os crea ron 'las dis1.anc ias y .1 as di1fcrcoc i as
com.enza.ron su 11raibajo de idcn1ifi:cadón cual proceso rotogrilflco
de revclarnkruo. Las 1,.onas oscura.si sorpresivas, lnquictantJcs,
mostraron sus secretos. y conlribu ycrun a crear u na mirad a que se
posó sobre la hi ~o ria y la.actualidad del grupo: •• ,· e podía em¡pczarr
a hablarH.
V ~ lnterre;~nos i nslit bcionales
Aludli rom.o, • a. Wla cuestión que du ramc la asesoría cobro relevancia,
respecm de la cual .los consuUan1es logra-ron evidencia lu:ego de
ll9
trabajosa claboradón: la ignorancia y/o negligenda de y ante los
aspectos adm í nis~ ratj vos y ,o,rgani z at ivo:s de la sala SllC len tener un
coslo, muy aJ1Lo par-a cualquier coiJectivu que aspire a ins1iUJ1ir
p.ráctica alLema;tivas. Los problcn1as org,anizatirvos no son, o no
responden meramenle a problemas de acbninistración. sin.o que
son obstáct1 l,os que I a i nia,c rv,enci~n insti11ucional hal I a en . u i1ntenro
,de instromentaci1ón~ y que rcquri.eren p0r lo ~an110 un u-abajo, de
análisis continuo, sobre el ,dispositivo. sus modtdidades y cfec~os?
su deaotero clfnico e inslitudonat Se intenta en esta etapa
adminístrair la gestión+ lo q¡ue significa reinventar pe.mi ancn~cmen
le el marco del aná]jsis de las cues1iones adminj:strativas. el 1C\.llal
pennanecía hasta ahora como lo hnpensado de la actividad de la
sala .
... NosolrOs. aquí. somos como aves de paso''. decía. Enunciado
que se sit(í ai en el arco de ,rol ac iones imaginarias pos,i b1cs oon la
inslilución~ en e~ ,ext1remo op,ues,10 del ,qt1e ocupQ cll fenómeno
bttrocr.áth.:o, 0001 . u cirisrali:r..adón de íuncioncs y pcnonas ,;;uo:rni
llad~ al ¡piso. del que un el aro cjem¡plo, es la umu nici,paJ i z.aci1ótf' al
que altidiremos.
En una zona i n'le nncdi a ,e aben variantes de relac i1ón,, que tam
bíén se ensayan: lo , estudiantes de psko,Jogfa que van a ""ap.ren
der··, los. supervwsores y asesores., los docentes y profesores que
actúan ,en el establccirm iento o fuera de él; los ,evangcl is u1s~
•·•runivos pem1anentes1\ que con autorización de la d1irocd6n
acceden al hospital dejando a su p-aso, un t,cndal de delirios m rs li,c-0s
activados, efecto que no i,goo ran pero del que no se haocn ,cargo,
siendo nll!IJ difíci~ convencerJos ,de la respoMabilidadl que les
cabe: aquellllos actores qil!le dicen q1e '"hasta los tres, o, c:,u1atro, años
de pennanenci.a 1en e~ ho :Pitat 1ésl1e da, luego tenemos ,q,ue dair
nosobOs ,o, imos··. Todo oons,ruyen. y ,de-sa;consu:uycn 1rdaci1ones
i magi nariais que son versiones de I a. i nst i lución y lo insl i I ucional y
qucdroulan ,c:n los ámbi'los púbUco, y privado d.e la salud psíquica,
y en el real social mds amplio de ~a com.unidadl de ,refcrcnda. En
eJ medio hospitalari,o con, su magr1l pfíe:supucsto,. los actores
expresan los distin1,os grados de implicación en que se haHan. y
e laboran desde sus posiciones relacíones imaginarias que v iabm l izan
anhelos, y '~,corporizann díficu,Uadesre-Specto de la institución, y a
1ravés de cil~ del espacio p(it,Uoo.
lE • interesante des1ac ar un i tirnerari o por di vc1f8a " i mágcnes que
los consullantes supieron construir de la ins1i1ución y las signifi
caciones imaginarias derivadas de las mismas.
En este momento de la -experiencia el eolcc1ivo accedió a un
enunciado que venía a compleiar y ampliar los producidos antc
riom1ente: "¿Cómo nos relacionamos con la instilución?", que
también tuvo su representación psicodramática: una rom1ación en
cuña que avanza sobre un objeto ins1itución. y que si bien era
compacta (apretaron los cuerpos) no perdió discriminación, como
lo evidenciaron los soliloquios requeridos. Es decir que el grupo
construyó una figura de acción y lucha cuya fomia (cuña triangular
aguzada. su ángulo más agudo marcaba la dirección y el sentido)
an1icipaba el tipo de espacios insti1ucionales en que seña posible
trabajar: es1rechos. hendiduras. gricias. inters1icios en los que
había poco oxígeno. y que requerían por lo lanto precisión y
rapidez en la modalidad de operación. e inventiva y originalidad en
el planeamiento de los dispositivos a implementar en el hospital.
Entre todos habían elaborado una representación de la insti1u
ción. cuyos rasgos salientes la mos1raban como si Fuera un ser
añoso. vivo, agazapado a la espera de su oportunidad para tomar
a sus tradicionales modos de ins1i1uir. Reconocían el sesgo caníbal
e insaciable que devorJ a sus miembros y/o genera insatisfacción
pem1ane111e en ellos: ninguna de sus demandas puede ser entera
mente satisíccha: propicia es1ilos de intervención heroicos.
kamikazes: transíonna en 1i1ánicas las 1areas a emprender: genera
su con1racara: la desidia, el somc1imic1110 y la cn1rega prematurn
por los mismos mo1ivos.
Queremos dcsrncarquccI intcrrogan1e explicitado líneas arriba
fomia parte de una lrilogía: "¿ Qué nos pasa como grupo?",
"¿Cómo trabajamos como equipo?", "¿Cómo nos relacionamos
con la insli1ución?" Cada uno de ellos marcó momemos significa
livos. tanto en fonna como en con1cnido. en el devenir del 1rabajo
de asesoría. Conslituycn enunciados condensados cuyo desplie
gue puntuó tres etapas claves en es1a ac1ividad.
Al hacerse cargo de la sala. los consultantes se encontraron con
una realidad dada que. como 01ras del hospital. conocían de oído
(recordemos la relación que guardaban con el jefe rcnuncianlc): la
noche y el equipo de cnfcnnería estaban 1otalmcn1c aíuera de su
control.
Tan1bién habían advertido que exis1ían 01ros enemigos más
l 41
poderosos que aquellos que identificaban como tradicionales: los
psiquiatras c lásicos y su modalidad en el ejercicio dc-1 poder y sus
prácticas clínicas.
Se hizo visible. entonces. que hay sectores con los que no se
puede contratar, que tanto la omisión como la confrontación
heroica son recursos inútiles; que se iraiaría de medir fucrtas para
cerciorarse de las posibilidades de imponer modificaciones; que al
sector enfermería no había que abordarlo frontalmente; que la
relación con los sindicatos necesitaba de un espacio de negocia
ción; que la dirección del hospital no podía pcn11anccer ajena a
estas realidades.
A la naturalización de la violencia había que oponerte la
consolidación organizativa del equipo. la construcción de un
espacio de crítica institucional y el establecimiento de relaciones
de alianza con otros sectores del hospital. El equipo se vio abocado
a la necesidad de real izar tarea~ poi ítico-i nstitucionales imprescin
dibles que sirvieron de apoyo a sus convicciones democráticas
respecto de la vida hospitalaria. Para ello efectuaron lecturas dcs
construclivas de los baluanes insti1uidos: modalidades de direc
ción hospitalaria. forma de conducción de los equipos deenfem1c
ña. otorgamiento de pecunias. e1c. Comenzaron un trabajo de
el ucidación de las diferencias. de respc10 ponodas las voces en los
pcquenos y amplios grupos. Esgrimieron ideologías que alientan
proycc1os en el campo de la salud pública. en los que se privilegia
el bien común y el trabajo sol idario producidos por una gestión
colectiva, de apropiación de los genuinos y legítimos recursos de
salud.
Estas consideraciones deberían ser fundan1en10s elementales y
razonables de trabajo; sin embargo. en las actuales condiciones en
que se gestiona la salud pública en nucslro país, producen un
panicular efecto. Llevan a los actores a organizar una posición que
inviste sus prácticas con un marcado sentido de resisumcia
i11stitucional. El cuidado y enriquecimicnlo de esta posición es de
vital imponancia para la coniinuidad de las prácticas alternativas
mencionadas. Por lo demás su ejercicio brinda a los actores
h1s1 itucionales herramientas con1ra el desaliento y la omnipotencia,
dos amigos muy unidos que van siempre juntos cuando de tareas
institucionales se trata.
Al advertir que el 1rabajo diario en sala se encuadraba en esta
142
orientación, el equipo consultante comenzó a advenir que la
producci611 del lugar de la coordi11ació11 es 1111a estrategia de
intervención insrirucional.
Si se quiere problematizar el lugar de la coordi11aci611, si se
pretende manrcner abienas e inconclusas las lecturas posibles del
devenir grupal, si se 1ra1adc propiciar el inrcrjuego de las múltiples
significaciones que los sujetos in1ervinien1cs prestan al coleclivo
con la legflima expectativa acerca de sus destinos. entonces habrá
que considerar las precauciones mencionadas.
Andarivel estrecho por el que se despla1.a la coordinación. que
no represcma aspiraciones audaces de cquilihrisra sino la
inslrumcniación de recursos que pcnnitan ir al encuentro del
imprevisiblccampoqucconjugan l:tsdifcrcncias y tolerar, graduar
y procesar malestares. para atisbar la chance de una producción
colectiva. Pero esta modalidad de coordinación no estarla plena
mente justificada como dispositivo instrumental si sólo marcara
una distancia con la mera aplicación de una técnica a la espera de
efectos previsibles. Si sequicrc significarconclla una herramienta
que adquiera en su usocar:h::1crdc i111ervcnción ins1i1ucional. habrá
que sostener la apertura de la imerrogación acerca del sentido de
los acon1ecimie111os ins1i1ucionales que se suscitan en la multipli
cidad de cuestiones. actos y discursos.
Es1asconsideraciones fomian panc. si se quiere. de una roma de
posición que fundamente prácticas ins1i1ucionalcs analizables
críticamente por los inregran1es de un colectivo.
En el campo de la salud psíquica y en panicular en sus institu
ciones, abundan situaciones de una "naturalidad" alannanle, que
conviven con esfuerzos razonables y organizados en-la dirección
contraria: la de.~na1urali1.ación de iodo acontecer insrilucional.
D icho fenómeno. en detenninadas circunstancias. ha avanzado
hacia una legitimación que funda legalidad y resiste iodo intento
de des-mon1aje.
Los actos clínicos posibles de ins1i1uir son. para un colcc1ivo,
elementos parciales de su relación con la ins1i1ución. En las
circunstancias que nos ocupan observamos que las prácticas son
llevadas a territorios límite en donde irremediablemente cs1allan.
denunciando de manera incon1ras1able la endeblez de un sistema
~anilario que procura sostenerlas vanamente.
Se hace muy dificil en estas realidades ins1i1ucionalcs crear
143
c,i,pacio de an1pliación de la capacidad de nomi1na~ estascucsrio
n ·s. tanto pata e 1 cqu ipo consuH anl!e com 0 1 paira los i1n.temados. y
en fe mleros que ttpoyat1J tales in ic iati vas.
Resulta comradli.ctorio, entonces, que una tal'íea deseable como
la de abrir espacios para que ,ci'7cuLen las voce de los intemado,s
pueda convenirse~ más de una vez. en una amenaza para su
upcrv i vcncia.
En la institución discurren tcrrimrios supcrpues101S, oon us
pumos de c•ontacro y d'.c enlfmnramiento,. sUts 1ricmos .. . sus acueroos
coyunlurale ·· us propias táctricas, estrategia y cs1ilos de alianza.
con ni.veles deautonom izac íón 10 e roe ientes, de co rrupci6n organi
zada. respecl!o de la ins~ituci,ón oficial. y de ,6; ta respecto del
control de la. ·.ocicdad. Es sobre,eslc proceso de alicnación·,que lo,s
ac1~oresen ayan una imcniogaci.ón: .. ¿Có1moci1rcula io1 ocu'ltoen lo
o,fici.a1T\ y propician una cri~ica elucida1iva que 11iene riesgos.
peUgro,s y 'beneficios concl'ic'mos para quienes ]a realizan.
BaiJe de má'i<:ara.s. de] pendu I ar i mti tudonal ,que ]os coloca en
una franja caOtíca de íncertjdumbre que puede salir dispamda para
cualquier lado.11
VI. Institue-joncs bárbaras (,1d sueño ha terminado)
Los integrantes d'.c1 equipo ,c~,cntan co:n intcr1:ses vocacionales, la
noresidad de íorm.acwón de una idcntid ad pro fcsi,onal y leg ni mas
as.pi raciones de ganarse la vida con los roe unos profesionales
o,bl.enídos. Si consideramos estos anhelos rcfcri.dos al hospital,
insli.ttición que está insena en un n1cdi0r ,oon características dctcr-
.,.om.irnos .aquí. como rcfcrcnci~. d dc.surolJo que obre r: le con4;;cp1,o
re I L7.A. C. Ca. lori ad i en lA ilüliti•ci6tJ iml2gin,uia de ta oci~daJ, B iittclon ,
1 usquets, 198 3.
"Pierre Bourdieu. "Espacio soci I y génesis de l.~.s c:lll.'lses''. en Revi l a
Es11acios. N" 2. F11cut1.id de Filo."ofl:i y Lcitrns. UBA. julio/.agos:to 198:5.
•~ ·omclius •C::iilOri~dís .. •ob, cíf.)' Dnmoines de l"lwmmc. Lés Carr1.fo11r:r
d14 Labyrintht-. Pai ri~. Du1 &u1it, 19 6.
11A.n,g.~1 Fi::nd1c-. ••Es1rucicmra. soci I de los p;3ú.c . de Amé:rica l3tin:ii "I 1~
• bid mc111al"'. ~n. l.{¡, Grupal Z', Bum • Aire- . Bú ,quc<b. 198:5.
144
minadas ,que confom,an lo que podríamos llamar runa cuHura
lnslit1Ucional. de la cual la, conmnidad intra y extra hospim1ari.3J
co:noce alguno ra gos -y ~ur-0s los ignord, advcrtircmo~ que aque
Ho . q1111c e acercanr a trabajar en él rienen~ respedo de'I mismo,.
di ver.;as expccuu ivas. U na (Je ~as más f fOClle nles e • 1 Hu,. ión de
que sea una organi1zadón d dora de po i1bilidadcs. ,gcne1'10. a en las
oporturridadc • que brinda } r liC'. pon~ablc de aodo lo ,que acontou
en ella.
Se abre entonces un creditodc. ticmpo que la:s parte~ mutuamcn~
te se otorgan: al cabo del mismo los actores, que ya han regi U'ado
el carácter desgas1an1c que 'la institución impone, se encuentran
ante la disyuntiva de ~lcjarsc. renunciar a su:s ilusione.~. Se genera
así un c~pacío en el qoc puc·de prodod rsc un fenómeno de
seria I i 1:ac i ón y m argi n~ ión de .sus es f uc 17.0S y produce iones
profcsionalc con ta c.:cmsig~icntc pérdida de los mmsmo . Olm
inm1adón po ~ i ble e • e I re-., g ru pam icrn10 con actores que e I u • icrn n
en ~as mi mas conlllidmmcs }1 qt1e se plantearan un Ul1bajo por lo
má'rge11es, en lo, que pu-.Ji,eran hallar suficiente Ic1rrcno para la
elaboración de acciones c1n1liica~. Poddan lam,bi1én permanecer
asimi.~ados: a la maquir,~ui,a ins1tilucionru, que aniquilará lo mejor
de sus sueños con su c~uralegia de elección: lo rulinario. Adidón
con f1 ablc, adonncccdora,, q wi.c economiza toda angu s [ i a. que dc.s is-
1c de cualquier pcn:s:unionto. Podrían h1cluirsc en un conlrnto
perverso con rogí:dfos y pago en especias (ma.gros sueldos. incum
pHmicmo tolerado de horado.~. mínimo csh.1,crzo en la tarea,
auscmisn10. ele.). que no lícnc 01,ro dcsmino que e] deterioro
encubicno y progricsi,;•o de 1~5 prc:;t.lcionc:;, condenando a, ~a de
se ·peranza a lo · intc11~1:1<lo :
Poir ú h i rno. le • quC<I a a I os :Iclorc caminar por r~n esl rcdio
sendero. q 1u,c tiene a ambos fadus los abismos dc.1iic1riü¡p1os anterior•
mcnle., y anicula e y agruparse de call fom1a y fü,era1 r(la. uíla) qu1c
pudieran in timir contradisposi1ivos qu.c organicen las práclica
con un caractcr de int rv nd6n in~~tmludonat es decir la apenura
de espal·ius donde drctjJr 1~na· crítiea transver:wli:uda de pr(Jduc·
ción colecriw1. Si ocu.rricsc de es1a numcrn., advertirían r~pidamco-
*Actores de 01 r in ·ti cuc i6n . .; n fas m is1n :1:s e nndlici nncs, se <lec, n •• muni,
c-i p=i mi J'.1ufos".
14
11c que en una instilución oficial. cuando se pretende llevar a cabo
laJ iHiciativa. los que la .imp~lsan quedan Jibrados a su1 propia
.suene; de aUi que le sea nlU)' dificil p.recisar su ubica ión. Jas
cond ~ti o n~ conl rnctuafos y el, esl a11 u1Lo _prof csionat cue. t iones
que. al ganar n amhigüedad y opaddad, alracn 01rus prob]emas.
o pensarnos q,ue las posibUidadcs de funcionam1icnto mcncio
ftadas son f>3I ri mnn io c:xdu si vo de las illlS I i luciones maniconii i ale
oficiales: por ei conu~ario~ pcncneccn .a una cullUra cx1cmdida y
a,cendrada en el imaginario h1sti1C 1.1.cíon a 1, profe i,on al y social. que
rcrrcnda y cnrique-t:e el circuito insti1uit10,.
VI 1~ Recurr,e nd a ( de1 a mur o, el esp,a n lo)
Si bien en C.."ii1~C rara.bajo, se presc1111a U11lil1a mntrervcnción insri1~u.cional~
por 1an10 singular:. irr11pclible, quiere ·eftalarsc en este apanado
algulflta cuestiones que insislen, rccurrc·n en diferentes requerim
mien:tos de sc.sorías ir ~1i1udonales recíbitlos. se realicen cs10 a
la Cátedra de Te-0:ría y T~cnic .. de Gru.pos. o a aJgunos de los
ra.icmbro de . ·u stafí en íonna pcrsonllJ.
fu,edc observarse un rec111nrcnda en las fom111as d alglmo .
re,querimiemo, ; son COR.! uZrn .... realizadas üon molivo de uconllic
ros inlcrpersonales en el gn.apoqucobs1aculizan la tarea". Más a11.á
de que el destino de I roqucrim icnto esté orientado porq uc nosotros
somo· vi uaiUzad05 oomoHexpcnosen gropo:!f". deben aquríabrirse
aJgunas interrogaciones que desmonten 1.a naturulizació,n del rc
qm?rímíc11.t0r. ,¿Por,qué las pel.cas de lo · i11tegran1cs de un lugar de
trabajo a:dqu1i:cren la significación de un ··oonflic10, de gm1po·· de
carác1er iiuagb'J1ario? ;,Porqu~ Jos obstácu.los enlatar-ea e adjudi~
,can a los ·~conílicws interpersonales'"?¿ or qué las pcJcas rci11cra~
das entre esta .. pcnona~ son pcn. ada5 comio ···contli.c1os inter
peoonales"?
La .igniíi.cación gru,po alude aquí a un espacio de relacíonc:s
afecti1vas que, en tanto más arn~onio :ls sean. n11aiyor será iai
producUvi.dad 1Cn el 'lrabajo. Es decir que s.c supone que en una
ínstHución,, las reladoncs cariflo ·as, amables, ,cmre las personas
crean me jorcs ,con di e i on.cs labora le. . Es • nterc ;,m1c q 1.t en esta
versión sentimental' de los colectivos se adjudica a los agru
pamientos reducidos de una ins1itución no sólo una prioridad
sentimental para su buen f uncionam icnto, sino que se jerarquiza de
tal manera este componente que llega a dárselc el valor, la
potencia. de clivar tal agrupamiento de toda otra inscripción
institucional. Si a esto se agrega que, generalmente, dichos "gru
pos" despliegan sus prácticas en situaciones verdaderamente lími
te de malestar institucional. al descorrer la naturalización no deja
de sorprender este imaginario grupal.
Se espera del "especialista" que recomponga los lazos cariflosos
entre los inJegrantes, es decirse le solicita que ofrezca condiciones
ilusionalcs de un agrupamien10 privado, sentimental; en suma se
le pide que levante un muro amoroso que los proteja de la
intemperie institucional.
Imaginen a que sin dudada cuenta del grado "ilusión grupal" de
tal colcc1ivo, pero que al mismo tiempo pone de manifiesto,
denuncia sin proponérselo, el grado de malestar institucional en
que estas personas i nscribcn sus prácticas: condiciones edilicias de
deterioro extremo, salarios inconspicuos, eternos trabajos ad
honórcm, corrup1elas, violencias no sólo simbólícas. Lo ilusiona
no ya como aquello regresivo narcisista. sino como condición
material para tapar el espanto; velo pudoroso frente a un contrato
insos1eniblc, más que referente a supuestos falicismos de una
madre completa de la que no se puede escapar.
En la I radición de las 1cori,.aciones sobre grupos suele enfatizarse
el carácter resistencial-regrcsivo (en el sentido psicoanalítico del
1ém1ino) de las ilusiones grupales. Cuando desdedicha perspecti
va se organi1.an de tal forma los visibles del ilusiona!. necesaria
mente se constituirán con sus invisibles (impensables) cuestiones
que aquí. por el conlrario. interesa reflexionar. es decir se subraya
su negatividad, pero ¿cuál es el anverso en positivo?
Las formas familiaristas son el recurso "a la mano" que todos
tienen: reproducir relaciones sociales pre-existentes a lo que
acontecerá en los colectivos cs. si se quiere, fácil de lograr. instituir
diferenciases el problema. Por ejemplo. el abroquelamien10 resis-
•se u1iliu dclibcrAdnmcnle In p.31:tbr:i. scntiment:al, $Cnlimicntos, aunque
los cons·uhnntes utilicen la palnbra aíec1os, ya que se reserva el 1~rmino
afcc1os para referirse 4 prot:r.fOS <> acws dt' afrc1ación" implicaci6n.
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1er11e de los residenics en el espacio amoroso-odioso en el que
cornp:,ncn 1arca.s fomialivas no es necio: apenas presume de la
c:lndida ilusión de que los "afec1os" los llevarán a 1erri1orios
conocidos o deseablemente aniicipados. Después de lodo, la
residencia es la casa en donde comen y ducm1en. yen laque. como
en la casa familiar. las razones de los deseos no alcanzan nunca la
sensible luz del mediodía.
La versión familiarista de los inicrcambios laborales es una
fonna de resistencia. crca1ivaen un primermomemo. que conlleva
en su inierior. cual síntoma ncurólico. la impronia ambivalenie de
su afinnación y su negación. No le espera 01ra cosa que el fracaso,
pero pcm1ite. hasta que ello ocurra. pcnnanecer en un sitio.
Es1ar es la consigna indecible, inaudible. que recorre la
quejumbrosa co1idianeidad de los residen1es-resis1e111es. Para cum
plirla serán necesarias rivaD idades confusas. ascsina10s 1córicos.
empccinamien1os narcisis1as. leallades 1raicionadas. en fin. mera
narra1iva amorosa de seres comunes. Como se apreciará. nada
demasiado imponante. a no ser que se considere la crueldad con
que esas fom1as ilusionalcs serán abalidas. esparcidas y llevadas
por los senderos de la fragmentación.
En general los consullantes suelen colocar como causas <le sus
"problemas de grupo" scmimiemos indeseados enlre ellos. pani
culam1e111e envidia y rival.idad. "Todo lo que pasa aquí es por
envidia", "Pap:I nos abandonó", "No nos animamos a crecer". En
al'los de consulla de es1e 1i po. no hemos escuchado decir "Nos
peleamos porque no 1enemos cada cual su consullorio ... o "porque
nos pagan una miseria .. o .. porque venimos gra1is". Con indepen
dencia de por qué pelean. lo que quiere submyarsc es la rccurrencia
de explicaciones "psi" de lo que les sucede en su 1rabajo y la rareza
o ausencia de referencias a causas laborales de sus problemas de
trabajo.
Narralivas familiaris1as. argumentose<lípicos. por los que trans
curre la rccurrcncia de explicaciones psicologis1as del psicoanáli
sis, de sus dificullades en los lugares de trabajo. Se producen así
dos deslizan1 ien10s desenlido: fam iliarizar(narr-Jliva sentimental)
las dificullades laborales y al mismo 1iempo inscribir la familia
sólo como lugar de losscn1imien10s. Se exilian dees1as produccio
nes de significación varias cuestiones al mismo tiempo: se crea el
1erreno argumenlal para poder ver. por ejemplo. las 1ransfercncias
como ,e<lípicas, las tramgzl!siones sólo oom,o, dcsplazap11ciuo, d
Ja ley de pr,obibidón. de] incesto,, etc. Extrap0laci,6n psi,coanalftica
que va má5 a]] á de una extensión indebida de la cultura ~1psi, '.
E.I familiarismo, "transfcrcndal suc1c convertirse en uno de los
principales inscrum.entos lecnológico,s de los ·'grupos islau ~ en
tanto toma fonna .allí una noció,n de fantasma ·•p,rivatiz.ado1\
v.aciado de sus p0sibles afectaciones instituc.ionaks. Quiere dcst.a
,carse que a1 denegarse tales afectaci,ones se deniega lo p1úbJico.
En un mismo movimiento, se excluyen los juegos de poder de ese
colectivo (denl.rodeé] o en reJación a otros poderes institucíon.ales)~
la pnibkmática del dinero, lo,s con.tlicios so:rgidos en íunción de
los nive]es de aprop,iación de ]os bienes simbólicos y materiales
que tal colectivo produce. los aspectos tmnsto rm ado1res de sus:
instancias i.nstituy,entes~ etc. En síntesis~ s,e exiJ.ia la politica de un
co,lectivo -o su pol(tico--familiarizando, edipiu11ido sus rebe
liones y sumisiones.12
Otra recurrenci.a que se destaca es ,que el requerimiento su ele
provenír del sector má$ -~progresista·· del equipo y/o servicio.
Integrantes gene.mlJnente ubicados en los hagares más bajos d!cl
escalafón instit1.tciona'I. estas: bases de anhelos instituyentes. reali
zan verdaderos esfuerzos para que la intervenci,ón ins ti.tu e íona]
tenga lugar: no s6lo imjsten frente a sus jefaturas. sino por
ejemplo. ,cu31ildo éstas se realizan en e] int:erio:rdel pafs, consiguen
pasajes ofi.cialcs, alojamiento, ele. Sin embargo. cuando la acUvi.
dad se concreta dcspUegan. inlcresanlc.s arnbivalendas,. Impulsan
las transfom1Jacioncs~ pe.ro saboicarn su i nstnunentación. ldeolo
,g ías progresistas que exaltan Ja horizonta]ización, pero to,leran
muy mal la in:stilucián de Jormas organi7.aUvas, la diferendadó
de funciones" l as o bligacioncs ho rarfas acordadas; ,en sun1.a. un
imaginarlo auroge.stivo conspira contra la i11stitución de la
gesrtó,,.
Las fonuas nus~.onates de la autogcstjón no o,peran solamente
como un pasaje s,eguro al fracaso de su m.ateri.alización; ofrecen
otras posi biJ ida des qu,e a Henden a ciertas necesidades. Del encuen
tro con las fonn.as visibles de las ins1·icuciones públicas (edi.fidos,
organizaci,ón adm·inistraliva-profes.ional-dentHka), no se sale in-
dem ; se hace necesario .. en1011ccs. procegerse en un medi.o ,(Ion de
'Lodo, pa mee hosli 1. :inc ic.mo~ inscg.u ro.
Olr-.t suele ser la hnagincría que anima el requerimiento cuando
é. te proviene d'.c instancias ,djrectivas .. También ··proge.sis,mas~·.
consultan mu,chas vece poiique perciben que hay cu.cstioncs que
.. se fos escapan de las numos·►; en estos casos 1acxpc~1ativa parece
ponerr.se en q11c,cl/la ··espccialislan ~nstrumonle un dispositivo ,qu,e
disue,lva ,conflicros. Ouas veces el staff dirccChvo necesita a'ber:
•• Por qu6 no hacés alguna cosa de psi cod rama: no di cem nada,
hac¿los hablr1r'".
Esto vudve in1p:rrescind]hlc en, in. ti.luciones jerárquicas ofreceri
dispositiv,05 grupales que creen condiciones de ,circulación de
palabra. pero po:r cs1an1en:tos y resg1mardado.1i por la~. erva pm~e
• al • · 100 .
En, urna, noconfundirJa insUmci6n y sus fom1a • insútucionalcs
con un gran grupo o con uin conj1u mo de grupo . Que la palabra
drculc: sí~ pero pa~a ,eno la imcrvendón institt1cional debe dar
resguaroo a ~a pal abra: e monees más que pal abra ] i bre, palabra
reJg,uardada.
DisposíUv,os para q11c la palabra adven,ga~ pero ¡,qué es palabr:a
de un oo,lc-etivo1 Disposí•livos que creen condic.iunes para abrir a
lo impe1ua·do institucional: impensado ins'liluC'ional que., en la
rosi~1ficaci~n de Jas prácticas. los posi,cionami,ento ,, Jos discur
so tele., ha¡gaposi,blceJ rcgi rrodc las singularidades y r.ccunencias
de ese grupo en esa in tjtución.
Lo impensado, ins1i1uciomal suctc am lrar la re1nora de 1na
noción del.o inconsciente como algo ocull10 en Jas profu1ndidadcs.
Sin embargo, muchas vcc,cs se observa que una dimensión ele lo
impen ado suele serlo má:.~ ob:vio. oculto no ya en alguna p,rofun
,didad, sino tan p11óximo,, 'tan inn1cdiato que no pl!lcde verse. LO
impe1rsado es lo obvü,; algunos obvios que recurren como irnpen
!tados suelen ser. po re~mplo ~ q
1
uc para que un colectivo insli I1u.c ion@I
pueda COMli t111.1 i rsc corno cqu i po I icnen q uc ic-tabl cccr un dfa y un
horario, fijo de 'liCDnión a Ja qu,c ·iodos concurran: (IUC deben
estipularse tareacS y rresponsables de las mi.srnas;, que la acti,vida-
'"El di ·eño .1rtktduá momen~os por e lameriuo y cnc:ucn1100 pJ.,mffio: •
ag6n I e raa:crt:11i as de c.Qd inlcJV,cnci6rti insíi~u~ion.:.I .
des? má.s aUá de q~e ·e 'ínsUtuyan,por consenso. deben ser a om
paAadas, de una instancia de oonl roJ de ge t ión.
Hay uoia relación necesaria y no contingente ,entre aqucUo, ,q,uc
se dematta como v isj bie i nsu I uc io:nal y aquello que ~ sHú a con10,
invisilble~ si tan colectivo laboraJ conslruye una iñ1agcn del :mi m10
,como grupo privado scnl i menta] izado. nocc ~an ame ntc y no por
1oon1 i ngenci a quedará en in vm1sibi U:dad su inscri pci On como eq
1
u1i¡po
y/o servicio públi,co imtirudonaL lo tmpe,,,sado pliblico s,e orga
niza desde- lo peiisado coma privado: lo lmp,ensado laboral se
,organizo desde lo pensado St"llt'imetJtal.
Todo esto es, así. Sin embargo eguinr10 en las in CilllCioncs., Se
abren Jn c-esar cspados al1cmativo,s. Se: icnan y se Vicl,vcn a
abrir. En realidad el ""seu impcrsonalíza :tqucllo ,q,ue .......en m1goir
inven1 an y p rod11u:en muchos pro fo ion al es t1uc apBCSI an1 aJ de. afio
de sostener di posim i vos 1nslih1,yen'~cs.
¿Por qué , ostcnert,o • • i babrán de er vencido po,r la íuerza de
lo insmituido? AsJ plan1cada~ la cuc lidn no tic111,c. rcspl!le.Ua. Mu
chas vece en el1 e t1recho,cami1mo del.o , in'lersticios institucim1ale ,
parecería, que se picl[de e~ scntid'o de nucsu~ ptác1icas.
¿Sera ést.a 111Jna in.sí 1cncía. un de atino. una u~opra? Sí. pero, a
oondEdón cJ;e,, emanlizarel térmioo utopla nooomoalgo,Jcjano que
esperamos qtic algón día advengat sjno, en aquella acepción que
remite a, 1 a acnmUzación de de-seos como sostén de tales prác~ icas
alternativas.
Prácticru;, instituyentes~ en tanto cot!ju,uo df deseos 110 a11uda ..
dos al'poder. En tal ~nt~do. utopfas ,qut1 tatutruye11 lo real.
l. J