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Fernández, A M y Herrera, L (1993) Laberintos Institucionales

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Tiempo 
histórico 
y campo grupal -
Masas, grupos e instituciones 
Ana María Fernández 
Juan Carlos De Brasi 
(comp.) 
Nueva. Visión 
 
 
 
 
 
 
LABERINTOS INSTITUCIONALES• 
Ana María Fernández 
Luis Herrera 
l. Breve presentación de una intervención institucional 
Las reflexiones que presentamos en este anículo se apoyan en una 
experiencia que se llevó a cabo en el Arca de Ascsonas Hospita­
l arias de la Cátedra de Teoría y Técnica de Grupos. Facultad de 
Psicología de la Universidad de Buenos Aires. cuya profesora 
titular es la Lic. Ana Mana Femández. 
Tuvo como coordinadores a la Lic. Ana Mana Fcmández y al 
Dr. Luis Herrera. y como cronis1as. en distintos momentos de l a 
experiencia, a la Lic. María Eulalia Jaime y al Lic. Femando 
Vá1,quez. 
La duración de la iarca fue de dos anos: las reuniones se llevaron 
a cabo en la Facultad de Psicología de la UBA, con una duración 
de 3 horas cada una y una frecuencia de 15 o 20 días. 
El dispositivo utilizado contó con recursos psicodramáticos. 
lúdicos, verbales, producción escrita y crónica de las reuniones. 
• Una primera versión de csrc 1cx10 íuc publicada en lo Grupal 9 (Buenos 
Aires. Bú.squcda, 1991 ). Un3 segunda. arnpli:ad:11. en El Espacio Institucional. 
(Buenos Aires, Lugar Editorial. 1991). La inclusión de su 611ima versión en 
este volumen se debe a que t:tnto el 1rabajo "en terreno" como su elaboración 
conccp1ual fueron una t:irca de cátedra que 1lo podío. estar :ausente en tsl :i. 
publicación. La intervención institucion31 que aquí se mirra dio origen. 
posterionncnlc. al Arca de Ascsorfas lns1i1ucion3les de la Cá1cdra de Tcor(a 
y Téc-nic:L de Grupos" A .. de l .a f acuhad de. Psicologí:a de la Universidad de 
Buenos Aires, 
127 
 
 
 
 
 
 
, udu e ·uen1rio se iniciaba ,con la lectura de la crónica lomada en 
lu rcuniO~ anterior y elaborada por el cronista. 
mi do" oponm1idadc ~, lo1s coordinadores viajaron aJ lugar de 
traba,' de~ ,e,quipo con u]tantc. 
-t req1!1crimknto de in le rvcnc i,ón p:rov i no de ps ic6 lo gos, m éd i • 
os. asL lentes socia]cs y ,cstudianmc. avanzados de psicoJogfa. 
in1egrant~ todos. eUo d.el servicio, de una sala de un hospital 
neom,psi,q,11i1ácrico. Establc,címiento de grandes dimensione (ocu­
p,a nn predio de 260 hectáreas), que cuenta con dos :-;ectore de 
mujeres y de horn'bre s. en I o!s que fu ne ior1 an se rv i e i,os de admisión. 
intcnlación y re habi l i I at: i ó n. La sal a en que se de cm pefla ron los 
consu11antc e~ la d.c 1imcmado hombf\cs .. 
E~ cqu.wpo que respondió 311 rcqucrimijcnto llcmarcó la rnrc , 
como una a~c •orla i~ 1ilucional. 
11. Condicit,nes d,e la demunda 
Se reprodujo en es1a oponunidad una modaUdad en d procc~a.­
n1icn1,o de la con uha; 1u.sual c11 nue. 1ro medio instiluciona] p(ibli­
co.: la inkmativa es impu1sada y sostenida por persona inlcgrantcs 
de pequ,efios grupo:s que rcgis1ran en lo cOlidiano de la ins1.itudón 
·ituacionc:S ,cmnictivas: las: mismas p<>cas voces son comimnkadar,; 
.l las instancias direclivas y. cuando, :10 :son. no se obmicnen de ell· • 
re p1JJes,a 5mi fac'~onas. 
Movimiento expulsivo q,lle ocluye la creación de 'los espacios 
:necesarios ·para el an ál •si •. 1 a reíl.cxi ón y I a critJica efe ias t:rrcas 
desarrolladas. que es comp]cmcntario del e rado dcfici1ario en que 
e cm;,ucn11ra la capadtación prore.~iollal hos,pi1alaria. E ·la se halla 
u mida en la escasez de rcc.:urso . la inanic-~lación programá~i ·a o 
las dispu.la.'i, de poder por la hegemonía: Ambos cmpuja11 
nq.iclllos que han atisbado ualgo" a suponer~ o ilu~ionar, q111.c lo 
• L d1spuuu; de poder por I heg4.!mon fa puede f;'I¡ - ' cgím los lug ;uu: 
d , ~plegof8e eo.1'1/'io reonf:ron't ion~ :Pº" iin.h:r • s.t:s 1c"°1ric-as. pom i cos:, grém ia 
les, profes loo a les. clc~lcrn. 
128 
 
 
 
 
 
 
problem~~ percibidos puedan comprenderse y qui zá resolverse 
" afuera" de la institución. 
De Jo manifestado por los integrantes del colectivo como 
motivos de la consulta. se destacan el alejamiento del jefe del 
servicio. con la consiguiente desorientación y oñ:rndad en las que 
dicen haber quedado por tal ci rcunstancia; las serias dificultades 
para organizar las prácticas en el servicio; la imposibilidad para 
materializar lo realizado en una producción escrita; la lucha 
desatada en el colectivo por la ocupación de lo que entendían eran 
los lugaresdedccisión. Cuestiones que se fonnulaban enun primer 
enunciado producido grupalmente en las reuniones de asesoría; 
"¿Qué nos pasa como grupo?". 
Habían adven idounes1ado de las cosas que en la inmediatez era 
vivido como zozobra. La brusca modificación en la organización 
de la sala puso al descubierto la condición de carencia y la d istancia 
existente ent re las rel aciones institucionales desarrolladas y las 
magnitudes de producción en la tarea clínica que se derivan de 
aquéllas. Es esta distancia l a que opera como soporte de la 
demanda. Registro producido en virtud del acuerdo mínimo y 
necesario entre los actores, y que está esrnbleciclo por lo que 
instituyen las prácticas clf nic.is insl itucionates.' 
El rcquerim iento de intervención fue presentado como una 
decisión autónoma de tos integrantes del colectivo respecto de su 
jefe, el cual había presentado la renuncia .ti cargo sin haberla 
efec1ívizado aún. (Es de destacar la relevancia que tuvo para el 
colectivo consu llante abriresteprimerespaciodonde tos integran­
tes se proponían indagar sus asuntos internos e institucionales.) 
Para iniciar el an:il isis de esta demanda deberíamos atender 
iodos aquellos aspectos que convergen en el trabajo insti tucional; 
la historia de la institución. su origen. desarrollo. actualidad. su 
lugar en el programa oficial de salud mental diseilado para la 
región, las políticas que sostienen ese programa. tas relaciones con 
otras instituciones del sector. hi storia de la sala de referencia. su 
l ugar en el hospi tal. conrom,ación de los servicios que presta, 
'Thom:1s Hcrben ... Reflexiones sobre la situación teórica de las ciencias 
s«inles:, es:pecialmcntc de la psicología social", en Jucqucs Alain Mi11er y 
Thomms Hcrberl, c;encias Socialcl·: ldC'o/ogfo y Co11odmi<•1110. Buenos Aires. 
Siglo XXI , 1975. 
129 
 
 
 
 
 
 
relaciones cono1ras salas. la fom,ación proresional de cada uno de 
los i111egran1es. sus i111ereses personales. el sentido que 01organ a 
su lrahajo. la relación que man1ienen con las diversas ins1ancias 
ins1ilucionalcs. 
En esta prescn1aci<ln daremos cuenia de aquellas si1uacioncs en 
lasque los con.~uhames se hallaban implicados de manera eviden-
1e. y que pudieron ser abordadas en las reuniones programadas. 
in1en1ando desplegar las vicisi1udcs que ;u mvesanm las conje1uras 
de lectura en el 1rabajo grupal. 
Para reali,..-ir algunas pumuaciones del :m:!lisis ele la demanda 
lomaremos dos expresiones que surgieron en la primera reunión: 
"Ncccsiláhan1os consul1ar con alguien de aruera. pero conocido." 
"Queremos ver qué nos pasa como grupo." 
Con respcclo a la primera. es en ese corrimienio que habili1a a 
"alguien de afuera. pero conocido" que se expresa de manera 
an1bivalen1e el deseo de saber y clarificar la propia ubicación y 
scn1ido de las prác1icas realizadas. y un velan1ien10 ignorado 
-¿in1encional?- desplegado sobre la ins1ilución misma. El cir­
cui10 inslituido es el de una maquinaria que produce en su super­
ficie oficial es1a1ísmo y omisión-nada hay que demandar"aden­
tro"-para poder pensar I a.~ pr:!c1icas y di sposi ti vos implememados. 
La posibilidad de una imerrogación crí1ica sólo ser:\ posible en 
los pliegues e in1ers1icios de la ins1ilución y advendrá -en el 
ínicio- desde ex1ramuros. La i1is1i1ución simula ser un gigan1e 
donnido. de sueno profundo y apacible 01orgado por el buen 
comer. que a nada leme y nada pcnurba. T:11 es su seguridad. La 
ilusíón que sos1iene a los equipos profesionales que suelen consul­
iamos es la posibilidad ele cncomrar un espacio parn analizar sus 
práctícas sociales. donde poder perfi lar un rostroposible. siempre 
fugaz y fragmentario de aquélla. 
"¿Qué nos pasa como gn,po?" Esta pn:gun1a insis1e en las reunio­
nes preliminares de contrato. E.~ inten:san1e el u·ahajo de despliegue 
de la misma. ya que pun1úa varias cues1ioncs. Les pn:ocupah.1 que 
siendo 1an amigos y con relaciones 1311 lindas dentro y fuera del 
hospilal se pelearan 131110. La rcspue~1a y la solución a cs1c problen1n 
deberían darla " los cxpenos" en grupos a quienes con.~ullaban. El 
supucs10 subyacemc de este aspec10 de la demanda parece ser que un 
130 
 
 
 
 
 
buen grupo aqllld oonjunmo de pcrso~ que oo se agrcdcm~ s,¡ Was 
relaciones arcc1iva~ andan bien. se podrá 1rt1.bajar bien. 
EJ imcfflogantc "¡,qué nos pasa como grupo? .. prcscnla un doble 
frente de reílcxíón. Scnalaría la inici.adón de 11Jn pr-0ceso de 
subjetívacíón, la ttpcrt111Jr.:;1 intcrrogatíva .. la afirmación de un anhelo 
decons1itoción,como grupo y cier1anccc ·it.JmJ de indagarsobre sus 
'SOpo,rtes anicutadores. 
AJ mismo licmpo daña cuenta del universo de ·igni licaciones 
irn ag í:nari a.~: q uc el colcct i vu al ri bu ye a un grupo y aquf Uas 
-fnhmamcmc unidas tt fas primcf'.i • co11 las 4uc se rene.re a sf 
Dlismo~ a 1~ índole de ·u· coníljc1us. y a 10= ase ·ores rcquc~ido,~. 
•• uestros probJcma~ son afectivo ·.,. ··Dcbemo • ,indagar en la 
•dtnám¡ca.· (aíccfrva) de nucsmro gnipo. ·~ La nocióo de equipo (ic 
trabajo se h¡1Uaha au eme. 
Si ··10'-10 ,grupo no!> teíl! ilc a fa instiludón en la ni1t<.Hda en que 
su definicióm. su: carac1erís1ic-as. ~u ins rcirón en una e 1ructura o 
en un :sis 1c1:n a. residen en el an ál i:s is de t1(JueUo que le> i 11sti 1uyr. ]o 
produce y garru1tj za su du, rae ión y ·us tune iones en la prác Lk a 
sociat''1 será imporrlantc dcs1acar q,uc la perspectiva de referencia 
del colechvo que nosocllpa.nocra la institucional ho pitalal'lia ino 
·1a de un grupo fam mar. S u1 apoyJU.11 ra o ri g1inariia e ubicaba en l11ln 
equivoco: el de ,coníundir las condlmcioncs de Jlroducción necesa .. 
rias e impreS'cindibles para rcalíz.at un lrahajo dc1cm1inadlo - en 
].ascu.aJen. sin du.da, íomrnhan panc fundamental lo· sentimiento 
y emocione , qm~ los ac1ores p11díeran generare intercambiar,enu-e 
con las _ mamidades y objetivos de la ~arrea. IEslM oo c-0nsis.1ían 
en ,el amigtiismo o la mutua prmecci 1ón fraterna~ sino en Ja 
articuJadón de recursos diversos en el abordaje de las compl,eja:s 
si tuacioncs de 1os m nternados y ]as arr,eYcsadas tramas 
institucionales. S,in c111bargo csle equívoco oíreda sus bondades: 
l(ll'antcnfa y ali1mentaba la ilusión de un grupo aucosufidenie. 
riepeUa "idcoJ 6 gic alllCnl e.. la con I ra,c arn de f ami 1 i ari sm o­
ami gu i mo: el cfidcmismo frío~4 y. h) que es má,s importanie.. 
omcli1a ·~1oriadi . ta ¡,,,,,;rueit1n irru1¡:;naria J.. lo ncfr·dad. lhrcclo• 
1 • 1\J q Llll.':I'~, 198 3. 
'Ren6 Lounu, El AnAli:i.is lras1iwcio11"1I, Buen.os Aires, Amorrartu . 1975, 
4Annruulo ll:11Ult-o. ""ln.tcnog.mnlcs. s11.1rgidoi. cunndo s.e realiza una OJ'ga.:ni~a­
.:i n d: . e rv¡ L' i1X'i • ·, -en Lo G,1q,1Jl .S, B.u~nu.i A ,re ' . B6~4ui:d:11, J, 9187. 
131 
 
 
 
 
 
cvliaba discurrir por zonas y procesos de diferenciación que 
hubieran incluido dolor y soledad. desde las cuales hubiesen 
podido construir posiciones críticas y singularizadas rcspcc10 del 
acon1ccer inslilucional. 
lll. Lastres 
"Es1amos así porque papá nos abandonó." Expresión no por 
reilerada menos clocuenle. Tra1emos de acercamos a lo sucedido 
y reflexionar sobre cno. 
El jefe an1crior ocupó su cargo duranlc diez a/los aproximada­
mcn1c: al cabo de los mismos decidió renunciar. 
Los in1cgran1cs del equipo lo describen como un profesional de 
inicia1ivas, que supo organizar prácticas terapéutica~ sostenidas 
por una marcada volun1ad de beneficio para los imcmados: en la 
sala se implementaron diversos disposi1ivos grupales como a~am­
blcas. grupos 1crapéuticos. bailes, depones. festejos de cumplea­
ños. grupos de Jcc1ura de diarios. trabajos de huena. ancsanras. que 
los miembros del equipo realizaron y realizan companiendo 
aniculaciones ideológicas y teóricas. Propiciar estas acciones 
clínicas desde la jefatura de un servicio es un buen síntoma de 
preocupación ins1itucional por avanzaren el 1erreno de la 1erapéu­
tica y la calidad de la asistencia. que redunda en logros concretos 
en los internados. 
En primer lugar recordemos que uno de los motivos rx>r los 
cuales consultan es en sentimiento de abandono en el que dicen 
haber quedado sumidos por la renuncia del jefe; y otro. ligado a 
éste, la necesidad explicilada de que la asesoría buscada se 
cnconirase fuera del lugar de residencia. 
El grado de depenc!,cncia e indefensión alcanzado habla de algo 
más que del previsible sentimiento de tristeza que se cxpcrimcnia 
por la separación de una persona con la que se companicron larca.~. 
aprcndi1.1jcs y dificul1adcs. puesto que la indefensión - algo así 
como una forma coagulada de la dependencia- ya no será an1e esn 
figura "dadora" y "protectora", sino an1c la instilución mismn qua 
132 
 
 
 
 
 
se pí1eSen11iftcará en l re porrabilidade dcnuo y nfucra de la 
sa:Ja I a 1,as que ~o ac lores deberán responder. 
dr. o 'teníamos idea ele I o q u,c era u na i:nstltu ciiónn. se dice en una 
de las reuniones iniciales; y en la úllima del pdm•cr ano de trabajo 
se repre cmó pskodramnáticamcnie aqucJlo que, a la distancia~ 
su pon r a q uc era la i luadón del grupo a11tes de la rcnu nda del 
jefe: ... Una burbuja con muchos elementos en su intcrioru. 
En ocasiones, se hace dil:ícil advertir el cmpobrecimicmo qoo 
generan 1 dreumtaoci ~ oo aislamiento~ .. obre todo i tienen la 
oponunidad de pcnHanccercn ,el 1iempo con cie11as condicione! d 
comon. En e] caso que no.socup;i, esas condidnnesnocsl.án referidas, 
obviarnente. a 1as oomhKte.s cdiUci~ del hosp~lal, sino a las ,que La 
jefan.m1m supo ,crear pam. que lo.s ínlcgrantes dl I S1ruTBgozaran•; ,de la 
OLasepda ... qu.{! 1oda bumuja po.~e. La intcru idad de sentimiento 
positivos entre los imcgranles. el buen clima para realizar la larca. el 
h1JID1or(livcrtido. la runistad, la confian1.a; la inümidad_, inc1uso.i si se 
q,uicrc .. la cxtcn ión de toda~.cstas vínudes en la vida de rclación,extra 
hospital.aria son. qué d111da. ,cabe. oondícioncs necesarias para levar 
adelan'~C c-uailquier tarea que se realice en conjunlo. Pero"" oomo 
decíarnos en el apartado anterior~ cuando en un grupo se lc:is confunde 
y son convertidas en finalidades. el anüguismo y la ·rccurrencía 
obsesiva a pleg~e sobre sí mi.-m,os serán hwdual1.es a. defender ante 
el menot omo de crítica externa o iniema. 
Envic.Ha, celos. competencia¡ fu,c.ron íonnas de lectura que los 
consullanl.cs hacían de las actitudes y gesto qrue para con ellos 
renra:n concurrentes a olra salas. del. hospital. Eran praclkam,eme 
las únicas referencias: que ~es Hcgaban del exterior de la ala. , ... El 
nuestro se parecía más a 1i1 n grupo de terapia en plena i lu:si,ón grupal 
que a un equipo de uabaJoH, decían. Lo aspectos técnic-os~ 
agresi\lOS. violen,.o . cm1 icos,, Qllle se desp,rendfan de La ex peri enda 
laboral,. eran rápídamen,e re.su el IO por la inte:111,ención id i recl a de 1 
• fe ,que operaba como am.onigu:idor y sofocador de angustfas, de 
la misma manera que resuUaba .. filtro 11 de: cuanta situación 
~nstituci o:oa 1 conflkt iva se su ·e i'La e. 
~n J ai oonju nc1 ón de e las dos cond u etas. lla de la jef airu r,a y la de 
1~1 acc
1
ptac Ión de tas m isntas ¡por los iRteg rantes del grupo.. se 
onslrufa la Hna. fim1.e y resislenl . pared de la burbuja. Fonuadón 
,¡u .. no tenía para hss panes intervínicnlcs eW mismo sentido 
r,mduddn. y meno · aún un 1rni uno roturo por l.o que la s1itiuación 
1 l 
 
 
 
 
 
 
así lns1i1uida colocaba a los ac1orescn posiciones diame1ralmcn1c 
opucslas frenle a las diversas dimensiones que 1icne un 1rabajo 
ins1ilucional. 
Podrfamos sin1etizar la posición del equipo en una secuencia 
quecomen1..arfa con el aislamie111oclcl mismoen la ins1i1ución.que 
lo llevó a una suerte de grupo isla' con una hfper a1110 vnlornci611 
inlema no contras1ada. en un esiado de ilusi611 empobrecedora y 
sujec/611 a la jcfa1ura. que desembocó en los sen1imicn1os de 
abandono y oñandad molivados por la renuncia del jefe (llamado 
padre). 
Se había producido un pac10: el jefe manicndña las condiciones 
ma1erialcs y subjelivas-a 1ravés de la fom1a de su liderazgo-de 
la "burbuja". Los profesionales de la sala pem1i1i rfan la apropia­
ción y capi1alización de la rucr1.a de 1rabajo y su capacidad 
simbolizadora del equipo. lo que redundaba en mayor prestigio 
para el jefe. el equipo y la sala. consideración y afim1ación en la 
institución. Los integran1es del equipo "amon1onados dulcemen­
te" . fascinados por los aspectos ilusionalcs del suceder grupal. 
boyaban manipulados en la calma chicha de la "pro1ccción". 
Quizás aquí se cncucn1ra una de las razones por las que ese equipo. 
que contaba con una vasla experiencia clínica rica. variada y 
s0s1enida en el tiempo. no accedía a la escritura de su quehacer. lo 
que hubiera significado que en algún momen10 se vieran obligados 
a mos1rar algo más allá de las fron1era.s de la sala (la pared de l a 
burbuja). y generar el in1ercambio (la crÍlica). que inevi1ablcmcntc 
rompería l a asepsia lograda modificando las "certezas" de los 
ac1orcs. 
Es ésle el pacto que se quiebra con la renuncia del jefe. Es de 
destacar la violencia que se desprende de la ruptura del pac10 que 
las partes convinieron implíci1amcn1c y que señala la disolución de 
los beneficios mu1uos que recibieron. Como consecuencia de ello 
se impone un proceso de rcdis1ribución entre los ac,torcs de las 
producciones y apropiaciones simbólicas central izadas en el jefe. 
Sin embargo. una vez rc1irado éste del servicio-y pese a estos 
avatares-el equiposos1uvocl funcionamicmode la sala y generó 
)An:i Fetn6ndcz. Et Campo Gru¡,11/. Nm11s pt1ra '"'ª Gt111t'alngla, Bucnm 
Aires. Nueva Visión. 1990. 
1 :W 
 
 
 
 
 
asistencia a sus habitantes. man1cnicndo la dislinción• de sus 
prácticas de aquéllas efectuadas en el res10 del hospi1al. 
A panir de aquí se abre en la asesor/a un período muy rico en 
interrogantes: ¿qué formas de jefatura implementar?. ¿con qué 
recursos? Era llamativa la ausencia del intento de replica r una 
jefatura como la anterior. cwyo retiro se habla lamentado tanto. El 
equipo parcela criticar en acto la modalidad precedente y no la 
reproducía. Los lazos transfcrcncialcs eran muy poderosos aún 
para que esta critica tomara fomia de discurso. 
Se formulaban preguntas tales como: ¿Coordinación o jefatura'/ 
¿La institución impone el tipo de coordinación? ¿Instituir una 
coordinación horizontal o reinstalar jerarquías? ¿Cuáles son las 
diferencias enire jefaturas patemalis1as. mesiánicas. " heroicas" y 
las "crónicamente inmovilizantes"? ¿,Cómo implementar una co­
ordinación pluralista y difcrencialisrn? ¿Cuáles son sus efectos? 
Se advenían los riesgos: ;,asambleísmo pcnnanenteoeficiencia 
ejecutiva en la gestión? 
Las dudas eran muchas. pero una ccneza circulaba: los costos 
pagados por la burbuja y su comracara inseparable: la jefatura 
modemosa patemalista. 
El equipo iniciaba aquí un desafío: salir del efec10 masa del 
"dulce montón". Iniciar un proceso de panicularización de sus 
integran1es. Recién ahora se abrlan condiciones para fom1ar un 
grupo. 
IV. T r avesía 
(De un discur so intimista a un discurso político inst i tucional) 
En el punto II dejábamos cons1ancia de un interrogante que los 
integrantes habían alcanzado a producir. y que indicaba la situa­
ción del colcctivoencscmomcnto: "¿Qu~ nos pasa como grupo?". 
decían. En este segundo 1ramo del 1rabajo también se llegó a un 
enunciado: "¿Cómo trabajaanos como equipo'!", y a una represen-
,.,~n e Bourdicu, La Distinti,-m. P:i.ris. Minuit, 1979. 
135 
 
 
 
 
 
 
1ación psicodramálica que condensaba diversas rcs,p111c:s1as ,ami mi .. 
mu: uo engranaje en íu1nc¡o:mamicnto. 
Pero vayamo por panes. u1.H~go de haber destinado las d!o,s 
primeras reuniones a in Jtrurnentar un disciio que incluía juegos 
dramáticos y qu:e. tomaba como siluadón central la despedida dcJ 
jefe (estovo, presente). y que fueron muy emotivas? los. actorc 
qucdzl'ron enfrentados a , u olcdad, y con la perentoria necesidad 
de organizar el scrviicio ~obre cláusulas de contram nuevas. 
PtO:iUamcme se de a1,ó,cn e'I equipo una lucha por los ·tuga·rcs de 
decism,ón,. obre la que cabal,gó,o,ra que inscribía a los acloresen ~n 
c¡m1po de confrontación y rivalidad entro las. pcncncncias ·profe­
sional.es: médico vs. psicól.ogos vs. asistentes ~ocialcs. Algunos 
decían que sólo~] saber tn~dico psiquiátrico ·mcnía legüi,nado sui 
lugar en la sala~ y por r~1] motivo la jefatura corr,cspondfa natural­
mente a un médico. Otros argumentaban en favor del saber 
psimoológico psicoanalhico,coDioel que podlía, imc'ligrÉre intcrprci3r 
la pa110 logra de ~os i mem ados.1 
Ante una segts,idiHa de muc'rtes de pa,cícnl,c- por trasmmo• 
clfnjco.s médicos: neumonía.si cánceres~ atcl,cctasias. infanos, lo 
actores se atribuyeron culposamcnte una responsabiUdad que 
descansaba en la mmcrprctac ~6n de habc r p ro,vo-cado abandono en 
la atcndón de eso pacienH:s. a los que los carubios en el cq
1
uipo 
habrían descompensado. in adver1 ir I a carcnci ai extrema y Jcrón ica 
de m~(lli,co clínico (D 11a. 31,a~ de ·medicaanemos~ de ,cafeJacción. ,de 
mpa.rdc abrigo y de alimentos. De la misma manera se hacía difícil 
m,,ensurnr Ja incidencia en la iarea del número e ·caso de pI10íesio­
oalcs. A1ribuir como pOsiblc causa de muene de internos de una 
insUtución manicomíal en extrema pobreza. ,corno lo son los, 
m.cu ro:psiquiátri cos arge n~ i nos. a confl k to • del cqu1i po profesiona1. 
es ;figo, que merece una breve irencxión. 
La lect11ra produci.da po'r,cl ooke~ivoe1tpresal!ina intc:ncionaHdad 
cohesionan.te ro. pecio, d,c lo. sen,ido, po iblcs de todo 1cuanto 
acontece en la sala. La amorrcfcrenda fundona aquí, no sólo corno, 
un ·recurso instrumental que s:igniñca una circunstanciadelcm1ina .. 
dla. sino 1arm1bién como la revelación de fa fom1as res1rie1ivas que 
la pencncncia pro fo ional nab~j.a en dkha lectura. La no inclu ión 
'Ann ndo Bauko. oh. d t. 
 
 
 
 
 
d,e ~as numeras as y manifiestas cuestiones que c:oncu nen a la 
producción de I as muen.es no hace más que evidenciar la v,ocación 
y la astucia hegcmónka del dm.scurso1 psi_ 
Se hizo osten ible h, dHicolt.ad en organizar eW servi,cio,, la 
,coniusión ganó 11cr.rcno re pecto de quiénes y oomo oc upa dan los 
rcspectjvos lu,garcs. pero ,en ningún momcmo se dejó de cumplí :r 
con las tare-as en las (lll!le. paula,inamente~ fueron respoMBbiHzán­
dose* 
¿Qué moda1idad de autoridad?' ¿Qué organigrama adoptar? 
¿Cómo u1mzar el tiempo? ¿Cómo ,procesar nuc·slfiOs problemas? 
lnreno,ganres produ e idos que marcaban la t,endenc1ma expe ri,rncnca~ 
da por e~ oo1ectivo id afán d c. cada uno de los actores por con1 ri bui r 
a un consenso n1 íni mo que pc:nn i ti era scgu ir trabajando;. y ]a 
nc:cesi dad pc:rentori a de restablecer rclaci ones con las instan das 
di:rectivas y jen1rquicas del hos,pical. a fin de ~og1rar· acuerdos oon 
eUas para que apoyairan el pm,yccto ,asisl!encial renovado. 
Fue qu'izás esta trama de dificuhadcs la q11e imprimi,6, un viraje 
en ,el ua:bajo de ase ·orla, e] que adqnmri61 para esa e1.a.pa rasgos de 
supervi·. ión rClíníco-in ti11ucional. con un marcado can1ctcrdiJecii,­
vo-organizaci,onal. Este giro íuc explicimado, por la 1coordinación~ 
que s-e hi.1.0 cargo de lo tequc rido on ese m.om,en~o para poder seguir 
avanzado,. sin do.j ar de sen afori l.a rol ación de pa1icmaUs1no que 
in1c,ntaban re.in talar y fijar. y que orrccfa para los actores una 
seguridad n1ás ,córnoda y de pronto logro. 
Por u i timo de-s1acam os que en este pro ceso de organiza.e ión del 
servicio~ ~os imegrantcs del cq11ipo manirícstaban st1s, imc:re es de 
que su ac1iv1idades nevaran la impronta de la prevención. tardoen 
los recursos y abordaJcs cHnioos que enriquecían la'i práclicas en 
beneficio de 1o • internado ,., como en lo,s, c.spacimos que se abríui 
para gu,e l1os ,actores pensaran y elaboraran sus ·vicí iludes 
insti.tuci onal1es. 
Mo111cn1,os ditlcilcs que fueron recorridos muchas veces .por los 
integrantes invinicndo e fllCl7.l01 en molestas y cvídenci1ablcs con~ 
trovc1rsi,as. q1e serv€a11 de dcs'v~o frente a 1a m,ag1nitud de los 
probl1c1nas acníroruar. Simu]táncamcmc se apoyaban en lacaHdad 
contrincntc de los sent in1 memos ,que se guardaban. Lo dicho com­
plc·rn 10' 11,émlinos de la ambivalcn ia: pani.c1.darizadó:n iniciada 
- foeirtas uni • cado ras m asifican1es: u na simuHancidad agolado ra. 
¡,Lo wnstitudnnal?, a csla altura no c:xistfa sinu en la cxigcnda 
B7 
 
 
 
 
 
 
de organizar la sala. El. malestar, que por momentos fue intenso a 
raJz de esta cuc.i;;t.ión. promovió incenroganle.~ pronflJsorios: ¿Qué 
signHica asistir?~ ¿qué es atender?';, y Ja ccrNdurnbre de ,que et 
mí mero estable de i meg rantes de un egiu i po c:s un requ is U o eJeinen­
ta~ paira srnacncr u11 servicio si se prt[encfc diversificar y amplíar 
Wos: recursos tera~u 1i,cos. De J,a n'Li ma manera que sín una i0rgani­
zación medfanamente sí slemaüz.ada tampooo hay servicio,. De al U 
g,wc proponerse obje.tivus .. peq,11cfio '\ poco p1ctcnsii0 o . de cl!m­
pJ im'ien10 de un b.o rario y una nn:i na diaria a rcaJJizar. puede parecer 
Utla obv i1cdad de inmerecida cita pero 1110 lo es para iui,aciones. 
institucionalcsoomocn fa que los act1orcs d'.cbfan operar~ sobre las 
cu a1,es luego, vol vcremo .. 
Habla que p,cn alto todo, nuevamente., imaginar e inventar 
d:íspOSíllivos q11c ,oom1en:1.aran a dar re puesta a los hiU1crro.can.tes, 
fom.u.ilados~ Se hacfa evidente que lo mod'os de contratar asisten­
cía en eJ 1e~pacio pliblico 1111ccesi1aban difcirencfarse de los del 
,espado privado,.• Jo cual se onsrdufa oo una nucvacxigcnciapara 
~os .actores. cuya fonnaci.{m 1Cfl ,el .ni,ve! univcrsi1a.rio había smdo 
ori,entada en ,ese •enlido. He aqU'í otro, de los sopones de la 
demam,da de ,asesor1a: acceder a la producción de: ,m saber ac-erca 
de ]o grupal en las insl~tuc::iones. 11 
Por de pronto, l grupo se propuso a lenl ar la viabi Hdad de su 
proyee10 en un cri'le rio asistenc~ al cuyo fundame1uo é, ico era: 
~·Que nadje ,quede :sin al!encíón''. Se instrumcnrarían cua11los 
disposiu vos fu.eran necesarios 1consjdc rando, 1 a shuac:ión persona~ 
de cada i ntc·mado. Para eno se cree I udi un n! lcvamicn:10 grupal de 
pacientes y a continuación se hi :liO un e .f ucr.r.o por c11e ar Jas mejores 
co,ndic10nes posibles para abrir diversas lCh\i'idades gro.pales. 
cnfaiJzando en cada u~a de e:11 as de acuerdo a ne ces ida des coyun­
'lurales. 
Así fueton ,cobrando importan L . u. esiva y/o S'irnuJt.áooa cl 
traba jo de hl!lerta, los cq oi1pos de íócbo~, lo • g,rupo . de .apoyo para 
aq odios que len ran pos ib.i li dades de comcn~.:ar a 'I raba jar afuera del 
•En la gesiti6n del jefe dimilcnte. y e h:tb opu le, 1 • dii~C1:,cnci i6n, (;()n 
lai forma~ con1raetu le d:c 13 IP iq fo1rti'111 m11dkio:n 1 ~n c1 ,c-p-ac-ío píiblico. 
"Alfflla Fcmindez., º¿IL! irmim'3r lll g,mp111I ? (Co n .r:uo ¡p ú blioo y conlnto 
priv do)"'. en L<, G:nqml 6. Bur:-no:s Air,e-~. Dúsq1.1e4.6 . ~98.8. 
 
 
 
 
 
hospital. los grupos integrados por Jos pacientes ,que mantenían su 
capacidad y habilidad de los: oficios en los que había trabajado•. 
el viraje en e~ ,contenido y ~cnli.do de las asambleas, que ori.cnt.aron 
su producdón cspocffica a lia di euJ ón y ,crfllica de las poUticas: 
iu1ituciona1cs1 ~a in.co~ración de e ti.,dwan1cs de psi:cología que 
trabajaban con los intem¡idos en l.c:c1ura de diarios. te.ano~ depor .. 
tes. sailidas. 
Lemamen1c. a veocs de manera e pasmódi a .. el cqu1ipo :fue 
abandonando la il.usión de aislamicnlo (para mejor 1rabajar) res,.. 
pccto,dc la in.s1iluci6n, ad~mrándo e corporaht1cn1c, dicho esto en 
,sefttiido lile rallt en la sal a y en el hospi1mJ í ampl i.ando los re,gi·Sil ros 
de una rcaUdad qt1.c,aJ1ida.ba problemáticas nueva y. aunque puede 
no cro-crsc:, accch an1:-as y pe 1 i gros. 
Rcco,rdemos que el grupo, inici.6icste tránsito t__ksde u.naposid:ón 
de dependencia. e .indcícnsión rcspoc~o de la figura del jefe 
100unciame. y ,que el suce ·o que de~"\Qncadcnó la oonsu1ta viabiHzó 
una demanda ,que+ ,crcemo~. fue de lcgilimació,n del. anhelo de 
hacerse cargo de la conducción y responsabilidad dci trabajo 
,df111ico en la sala. Pc:ro 'lodo d ·oo prubl,c1nafr1.:a, con1am1ina8' 
im prcgna Jas acciones de manera irrevocable i y traslada cucsUone 
de un cam.po i I usjomd a otro n1 ale ri aJ e u ya Ji teraJ idad inkial puede 
s.erpenomadora.La rupldrade la burbuja imrodujobruscamente la. 
dimensión del 1tiempo: ya no habría j ,ovent,ud etema, .. alguienH en 
•ialgún.~1 momento pasarla a cobrarse "algoM. No :se sabía bien por 
quf se eJtperimcmaba urgcnda. De repente lo . cuerpos develaron 
su ooriporeidad, los cspaci os crea ron 'las dis1.anc ias y .1 as di1fcrcoc i as 
com.enza.ron su 11raibajo de idcn1ifi:cadón cual proceso rotogrilflco 
de revclarnkruo. Las 1,.onas oscura.si sorpresivas, lnquictantJcs, 
mostraron sus secretos. y conlribu ycrun a crear u na mirad a que se 
posó sobre la hi ~o ria y la.actualidad del grupo: •• ,· e podía em¡pczarr 
a hablarH. 
V ~ lnterre;~nos i nslit bcionales 
Aludli rom.o, • a. Wla cuestión que du ramc la asesoría cobro relevancia, 
respecm de la cual .los consuUan1es logra-ron evidencia lu:ego de 
ll9 
 
 
 
 
 
 
trabajosa claboradón: la ignorancia y/o negligenda de y ante los 
aspectos adm í nis~ ratj vos y ,o,rgani z at ivo:s de la sala SllC len tener un 
coslo, muy aJ1Lo par-a cualquier coiJectivu que aspire a ins1iUJ1ir 
p.ráctica alLema;tivas. Los problcn1as org,anizatirvos no son, o no 
responden meramenle a problemas de acbninistración. sin.o que 
son obstáct1 l,os que I a i nia,c rv,enci~n insti11ucional hal I a en . u i1ntenro 
,de instromentaci1ón~ y que rcquri.eren p0r lo ~an110 un u-abajo, de 
análisis continuo, sobre el ,dispositivo. sus modtdidades y cfec~os? 
su deaotero clfnico e inslitudonat Se intenta en esta etapa 
adminístrair la gestión+ lo q¡ue significa reinventar pe.mi ancn~cmen­
le el marco del aná]jsis de las cues1iones adminj:strativas. el 1C\.llal 
pennanecía hasta ahora como lo hnpensado de la actividad de la 
sala . 
... NosolrOs. aquí. somos como aves de paso''. decía. Enunciado 
que se sit(í ai en el arco de ,rol ac iones imaginarias pos,i b1cs oon la 
inslilución~ en e~ ,ext1remo op,ues,10 del ,qt1e ocupQ cll fenómeno 
bttrocr.áth.:o, 0001 . u cirisrali:r..adón de íuncioncs y pcnonas ,;;uo:rni­
llad~ al ¡piso. del que un el aro cjem¡plo, es la umu nici,paJ i z.aci1ótf' al 
que altidiremos. 
En una zona i n'le nncdi a ,e aben variantes de relac i1ón,, que tam­
bíén se ensayan: lo , estudiantes de psko,Jogfa que van a ""ap.ren­
der··, los. supervwsores y asesores., los docentes y profesores que 
actúan ,en el establccirm iento o fuera de él; los ,evangcl is u1s~ 
•·•runivos pem1anentes1\ que con autorización de la d1irocd6n 
acceden al hospital dejando a su p-aso, un t,cndal de delirios m rs li,c-0s 
activados, efecto que no i,goo ran pero del que no se haocn ,cargo, 
siendo nll!IJ difíci~ convencerJos ,de la respoMabilidadl que les 
cabe: aquellllos actores qil!le dicen q1e '"hasta los tres, o, c:,u1atro, años 
de pennanenci.a 1en e~ ho :Pitat 1ésl1e da, luego tenemos ,q,ue dair 
nosobOs ,o, imos··. Todo oons,ruyen. y ,de-sa;consu:uycn 1rdaci1ones 
i magi nariais que son versiones de I a. i nst i lución y lo insl i I ucional y 
qucdroulan ,c:n los ámbi'los púbUco, y privado d.e la salud psíquica, 
y en el real social mds amplio de ~a com.unidadl de ,refcrcnda. En 
eJ medio hospitalari,o con, su magr1l pfíe:supucsto,. los actores 
expresan los distin1,os grados de implicación en que se haHan. y 
e laboran desde sus posiciones relacíones imaginarias que v iabm l izan 
anhelos, y '~,corporizann díficu,Uadesre-Specto de la institución, y a 
1ravés de cil~ del espacio p(it,Uoo. 
lE • interesante des1ac ar un i tirnerari o por di vc1f8a " i mágcnes que 
 
 
 
 
 
los consullantes supieron construir de la ins1i1ución y las signifi ­
caciones imaginarias derivadas de las mismas. 
En este momento de la -experiencia el eolcc1ivo accedió a un 
enunciado que venía a compleiar y ampliar los producidos antc­
riom1ente: "¿Cómo nos relacionamos con la instilución?", que 
también tuvo su representación psicodramática: una rom1ación en 
cuña que avanza sobre un objeto ins1itución. y que si bien era 
compacta (apretaron los cuerpos) no perdió discriminación, como 
lo evidenciaron los soliloquios requeridos. Es decir que el grupo 
construyó una figura de acción y lucha cuya fomia (cuña triangular 
aguzada. su ángulo más agudo marcaba la dirección y el sentido) 
an1icipaba el tipo de espacios insti1ucionales en que seña posible 
trabajar: es1rechos. hendiduras. gricias. inters1icios en los que 
había poco oxígeno. y que requerían por lo lanto precisión y 
rapidez en la modalidad de operación. e inventiva y originalidad en 
el planeamiento de los dispositivos a implementar en el hospital. 
Entre todos habían elaborado una representación de la insti1u­
ción. cuyos rasgos salientes la mos1raban como si Fuera un ser 
añoso. vivo, agazapado a la espera de su oportunidad para tomar 
a sus tradicionales modos de ins1i1uir. Reconocían el sesgo caníbal 
e insaciable que devorJ a sus miembros y/o genera insatisfacción 
pem1ane111e en ellos: ninguna de sus demandas puede ser entera­
mente satisíccha: propicia es1ilos de intervención heroicos. 
kamikazes: transíonna en 1i1ánicas las 1areas a emprender: genera 
su con1racara: la desidia, el somc1imic1110 y la cn1rega prematurn 
por los mismos mo1ivos. 
Queremos dcsrncarquccI intcrrogan1e explicitado líneas arriba 
fomia parte de una lrilogía: "¿ Qué nos pasa como grupo?", 
"¿Cómo trabajamos como equipo?", "¿Cómo nos relacionamos 
con la insli1ución?" Cada uno de ellos marcó momemos significa­
livos. tanto en fonna como en con1cnido. en el devenir del 1rabajo 
de asesoría. Conslituycn enunciados condensados cuyo desplie­
gue puntuó tres etapas claves en es1a ac1ividad. 
Al hacerse cargo de la sala. los consultantes se encontraron con 
una realidad dada que. como 01ras del hospital. conocían de oído 
(recordemos la relación que guardaban con el jefe rcnuncianlc): la 
noche y el equipo de cnfcnnería estaban 1otalmcn1c aíuera de su 
control. 
Tan1bién habían advertido que exis1ían 01ros enemigos más 
l 41 
 
 
 
 
 
 
poderosos que aquellos que identificaban como tradicionales: los 
psiquiatras c lásicos y su modalidad en el ejercicio dc-1 poder y sus 
prácticas clínicas. 
Se hizo visible. entonces. que hay sectores con los que no se 
puede contratar, que tanto la omisión como la confrontación 
heroica son recursos inútiles; que se iraiaría de medir fucrtas para 
cerciorarse de las posibilidades de imponer modificaciones; que al 
sector enfermería no había que abordarlo frontalmente; que la 
relación con los sindicatos necesitaba de un espacio de negocia­
ción; que la dirección del hospital no podía pcn11anccer ajena a 
estas realidades. 
A la naturalización de la violencia había que oponerte la 
consolidación organizativa del equipo. la construcción de un 
espacio de crítica institucional y el establecimiento de relaciones 
de alianza con otros sectores del hospital. El equipo se vio abocado 
a la necesidad de real izar tarea~ poi ítico-i nstitucionales imprescin­
dibles que sirvieron de apoyo a sus convicciones democráticas 
respecto de la vida hospitalaria. Para ello efectuaron lecturas dcs­
construclivas de los baluanes insti1uidos: modalidades de direc­
ción hospitalaria. forma de conducción de los equipos deenfem1c­
ña. otorgamiento de pecunias. e1c. Comenzaron un trabajo de 
el ucidación de las diferencias. de respc10 ponodas las voces en los 
pcquenos y amplios grupos. Esgrimieron ideologías que alientan 
proycc1os en el campo de la salud pública. en los que se privilegia 
el bien común y el trabajo sol idario producidos por una gestión 
colectiva, de apropiación de los genuinos y legítimos recursos de 
salud. 
Estas consideraciones deberían ser fundan1en10s elementales y 
razonables de trabajo; sin embargo. en las actuales condiciones en 
que se gestiona la salud pública en nucslro país, producen un 
panicular efecto. Llevan a los actores a organizar una posición que 
inviste sus prácticas con un marcado sentido de resisumcia 
i11stitucional. El cuidado y enriquecimicnlo de esta posición es de 
vital imponancia para la coniinuidad de las prácticas alternativas 
mencionadas. Por lo demás su ejercicio brinda a los actores 
h1s1 itucionales herramientas con1ra el desaliento y la omnipotencia, 
dos amigos muy unidos que van siempre juntos cuando de tareas 
institucionales se trata. 
Al advertir que el 1rabajo diario en sala se encuadraba en esta 
142 
 
 
 
 
 
orientación, el equipo consultante comenzó a advenir que la 
producci611 del lugar de la coordi11ació11 es 1111a estrategia de 
intervención insrirucional. 
Si se quiere problematizar el lugar de la coordi11aci611, si se 
pretende manrcner abienas e inconclusas las lecturas posibles del 
devenir grupal, si se 1ra1adc propiciar el inrcrjuego de las múltiples 
significaciones que los sujetos in1ervinien1cs prestan al coleclivo 
con la legflima expectativa acerca de sus destinos. entonces habrá 
que considerar las precauciones mencionadas. 
Andarivel estrecho por el que se despla1.a la coordinación. que 
no represcma aspiraciones audaces de cquilihrisra sino la 
inslrumcniación de recursos que pcnnitan ir al encuentro del 
imprevisiblccampoqucconjugan l:tsdifcrcncias y tolerar, graduar 
y procesar malestares. para atisbar la chance de una producción 
colectiva. Pero esta modalidad de coordinación no estarla plena­
mente justificada como dispositivo instrumental si sólo marcara 
una distancia con la mera aplicación de una técnica a la espera de 
efectos previsibles. Si sequicrc significarconclla una herramienta 
que adquiera en su usocar:h::1crdc i111ervcnción ins1i1ucional. habrá 
que sostener la apertura de la imerrogación acerca del sentido de 
los acon1ecimie111os ins1i1ucionales que se suscitan en la multipli­
cidad de cuestiones. actos y discursos. 
Es1asconsideraciones fomian panc. si se quiere. de una roma de 
posición que fundamente prácticas ins1i1ucionalcs analizables 
críticamente por los inregran1es de un colectivo. 
En el campo de la salud psíquica y en panicular en sus institu­
ciones, abundan situaciones de una "naturalidad" alannanle, que 
conviven con esfuerzos razonables y organizados en-la dirección 
contraria: la de.~na1urali1.ación de iodo acontecer insrilucional. 
D icho fenómeno. en detenninadas circunstancias. ha avanzado 
hacia una legitimación que funda legalidad y resiste iodo intento 
de des-mon1aje. 
Los actos clínicos posibles de ins1i1uir son. para un colcc1ivo, 
elementos parciales de su relación con la ins1i1ución. En las 
circunstancias que nos ocupan observamos que las prácticas son 
llevadas a territorios límite en donde irremediablemente cs1allan. 
denunciando de manera incon1ras1able la endeblez de un sistema 
~anilario que procura sostenerlas vanamente. 
Se hace muy dificil en estas realidades ins1i1ucionalcs crear 
143 
 
 
 
 
 
 
c,i,pacio de an1pliación de la capacidad de nomi1na~ estascucsrio­
n ·s. tanto pata e 1 cqu ipo consuH anl!e com 0 1 paira los i1n.temados. y 
en fe mleros que ttpoyat1J tales in ic iati vas. 
Resulta comradli.ctorio, entonces, que una tal'íea deseable como 
la de abrir espacios para que ,ci'7cuLen las voce de los intemado,s 
pueda convenirse~ más de una vez. en una amenaza para su 
upcrv i vcncia. 
En la institución discurren tcrrimrios supcrpues101S, oon us 
pumos de c•ontacro y d'.c enlfmnramiento,. sUts 1ricmos .. . sus acueroos 
coyunlurale ·· us propias táctricas, estrategia y cs1ilos de alianza. 
con ni.veles deautonom izac íón 10 e roe ientes, de co rrupci6n organi­
zada. respecl!o de la ins~ituci,ón oficial. y de ,6; ta respecto del 
control de la. ·.ocicdad. Es sobre,eslc proceso de alicnación·,que lo,s 
ac1~oresen ayan una imcniogaci.ón: .. ¿Có1moci1rcula io1 ocu'ltoen lo 
o,fici.a1T\ y propician una cri~ica elucida1iva que 11iene riesgos. 
peUgro,s y 'beneficios concl'ic'mos para quienes ]a realizan. 
BaiJe de má'i<:ara.s. de] pendu I ar i mti tudonal ,que ]os coloca en 
una franja caOtíca de íncertjdumbre que puede salir dispamda para 
cualquier lado.11 
VI. Institue-joncs bárbaras (,1d sueño ha terminado) 
Los integrantes d'.c1 equipo ,c~,cntan co:n intcr1:ses vocacionales, la 
noresidad de íorm.acwón de una idcntid ad pro fcsi,onal y leg ni mas 
as.pi raciones de ganarse la vida con los roe unos profesionales 
o,bl.enídos. Si consideramos estos anhelos rcfcri.dos al hospital, 
insli.ttición que está insena en un n1cdi0r ,oon características dctcr-
.,.om.irnos .aquí. como rcfcrcnci~. d dc.surolJo que obre r: le con4;;cp1,o 
re I L7.A. C. Ca. lori ad i en lA ilüliti•ci6tJ iml2gin,uia de ta oci~daJ, B iittclon , 
1 usquets, 198 3. 
"Pierre Bourdieu. "Espacio soci I y génesis de l.~.s c:lll.'lses''. en Revi l a 
Es11acios. N" 2. F11cut1.id de Filo."ofl:i y Lcitrns. UBA. julio/.agos:to 198:5. 
•~ ·omclius •C::iilOri~dís .. •ob, cíf.)' Dnmoines de l"lwmmc. Lés Carr1.fo11r:r 
d14 Labyrintht-. Pai ri~. Du1 &u1it, 19 6. 
11A.n,g.~1 Fi::nd1c-. ••Es1rucicmra. soci I de los p;3ú.c . de Amé:rica l3tin:ii "I 1~ 
• bid mc111al"'. ~n. l.{¡, Grupal Z', Bum • Aire- . Bú ,quc<b. 198:5. 
144 
 
 
 
 
 
 
minadas ,que confom,an lo que podríamos llamar runa cuHura 
lnslit1Ucional. de la cual la, conmnidad intra y extra hospim1ari.3J 
co:noce alguno ra gos -y ~ur-0s los ignord, advcrtircmo~ que aque­
Ho . q1111c e acercanr a trabajar en él rienen~ respedo de'I mismo,. 
di ver.;as expccuu ivas. U na (Je ~as más f fOClle nles e • 1 Hu,. ión de 
que sea una organi1zadón d dora de po i1bilidadcs. ,gcne1'10. a en las 
oporturridadc • que brinda } r liC'. pon~ablc de aodo lo ,que acontou 
en ella. 
Se abre entonces un creditodc. ticmpo que la:s parte~ mutuamcn~ 
te se otorgan: al cabo del mismo los actores, que ya han regi U'ado 
el carácter desgas1an1c que 'la institución impone, se encuentran 
ante la disyuntiva de ~lcjarsc. renunciar a su:s ilusione.~. Se genera 
así un c~pacío en el qoc puc·de prodod rsc un fenómeno de 
seria I i 1:ac i ón y m argi n~ ión de .sus es f uc 17.0S y produce iones 
profcsionalc con ta c.:cmsig~icntc pérdida de los mmsmo . Olm 
inm1adón po ~ i ble e • e I re-., g ru pam icrn10 con actores que e I u • icrn n 
en ~as mi mas conlllidmmcs }1 qt1e se plantearan un Ul1bajo por lo 
má'rge11es, en lo, que pu-.Ji,eran hallar suficiente Ic1rrcno para la 
elaboración de acciones c1n1liica~. Poddan lam,bi1én permanecer 
asimi.~ados: a la maquir,~ui,a ins1tilucionru, que aniquilará lo mejor 
de sus sueños con su c~uralegia de elección: lo rulinario. Adidón 
con f1 ablc, adonncccdora,, q wi.c economiza toda angu s [ i a. que dc.s is-
1c de cualquier pcn:s:unionto. Podrían h1cluirsc en un conlrnto 
perverso con rogí:dfos y pago en especias (ma.gros sueldos. incum­
pHmicmo tolerado de horado.~. mínimo csh.1,crzo en la tarea, 
auscmisn10. ele.). que no lícnc 01,ro dcsmino que e] deterioro 
encubicno y progricsi,;•o de 1~5 prc:;t.lcionc:;, condenando a, ~a de­
se ·peranza a lo · intc11~1:1<lo : 
Poir ú h i rno. le • quC<I a a I os :Iclorc caminar por r~n esl rcdio 
sendero. q 1u,c tiene a ambos fadus los abismos dc.1iic1riü¡p1os anterior• 
mcnle., y anicula e y agruparse de call fom1a y fü,era1 r(la. uíla) qu1c 
pudieran in timir contradisposi1ivos qu.c organicen las práclica 
con un caractcr de int rv nd6n in~~tmludonat es decir la apenura 
de espal·ius donde drctjJr 1~na· crítiea transver:wli:uda de pr(Jduc·­
ción colecriw1. Si ocu.rricsc de es1a numcrn., advertirían r~pidamco-
*Actores de 01 r in ·ti cuc i6n . .; n fas m is1n :1:s e nndlici nncs, se <lec, n •• muni,­
c-i p=i mi J'.1ufos". 
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11c que en una instilución oficial. cuando se pretende llevar a cabo 
laJ iHiciativa. los que la .imp~lsan quedan Jibrados a su1 propia 
.suene; de aUi que le sea nlU)' dificil p.recisar su ubica ión. Jas 
cond ~ti o n~ conl rnctuafos y el, esl a11 u1Lo _prof csionat cue. t iones 
que. al ganar n amhigüedad y opaddad, alracn 01rus prob]emas. 
o pensarnos q,ue las posibUidadcs de funcionam1icnto mcncio­
ftadas son f>3I ri mnn io c:xdu si vo de las illlS I i luciones maniconii i ale 
oficiales: por ei conu~ario~ pcncneccn .a una cullUra cx1cmdida y 
a,cendrada en el imaginario h1sti1C 1.1.cíon a 1, profe i,on al y social. que 
rcrrcnda y cnrique-t:e el circuito insti1uit10,. 
VI 1~ Recurr,e nd a ( de1 a mur o, el esp,a n lo) 
Si bien en C.."ii1~C rara.bajo, se presc1111a U11lil1a mntrervcnción insri1~u.cional~ 
por 1an10 singular:. irr11pclible, quiere ·eftalarsc en este apanado 
algulflta cuestiones que insislen, rccurrc·n en diferentes requerim 
mien:tos de sc.sorías ir ~1i1udonales recíbitlos. se realicen cs10 a 
la Cátedra de Te-0:ría y T~cnic .. de Gru.pos. o a aJgunos de los 
ra.icmbro de . ·u stafí en íonna pcrsonllJ. 
fu,edc observarse un rec111nrcnda en las fom111as d alglmo . 
re,querimiemo, ; son COR.! uZrn .... realizadas üon molivo de uconllic­
ros inlcrpersonales en el gn.apoqucobs1aculizan la tarea". Más a11.á 
de que el destino de I roqucrim icnto esté orientado porq uc nosotros 
somo· vi uaiUzad05 oomoHexpcnosen gropo:!f". deben aquríabrirse 
aJgunas interrogaciones que desmonten 1.a naturulizació,n del rc­
qm?rímíc11.t0r. ,¿Por,qué las pel.cas de lo · i11tegran1cs de un lugar de 
trabajo a:dqu1i:cren la significación de un ··oonflic10, de gm1po·· de 
carác1er iiuagb'J1ario? ;,Porqu~ Jos obstácu.los enlatar-ea e adjudi~ 
,can a los ·~conílicws interpersonales'"?¿ or qué las pcJcas rci11cra~ 
das entre esta .. pcnona~ son pcn. ada5 comio ···contli.c1os inter­
peoonales"? 
La .igniíi.cación gru,po alude aquí a un espacio de relacíonc:s 
afecti1vas que, en tanto más arn~onio :ls sean. n11aiyor será iai 
producUvi.dad 1Cn el 'lrabajo. Es decir que s.c supone que en una 
ínstHución,, las reladoncs cariflo ·as, amables, ,cmre las personas 
crean me jorcs ,con di e i on.cs labora le. . Es • nterc ;,m1c q 1.t en esta 
 
 
 
 
 
 
versión sentimental' de los colectivos se adjudica a los agru­
pamientos reducidos de una ins1itución no sólo una prioridad 
sentimental para su buen f uncionam icnto, sino que se jerarquiza de 
tal manera este componente que llega a dárselc el valor, la 
potencia. de clivar tal agrupamiento de toda otra inscripción 
institucional. Si a esto se agrega que, generalmente, dichos "gru­
pos" despliegan sus prácticas en situaciones verdaderamente lími­
te de malestar institucional. al descorrer la naturalización no deja 
de sorprender este imaginario grupal. 
Se espera del "especialista" que recomponga los lazos cariflosos 
entre los inJegrantes, es decirse le solicita que ofrezca condiciones 
ilusionalcs de un agrupamien10 privado, sentimental; en suma se 
le pide que levante un muro amoroso que los proteja de la 
intemperie institucional. 
Imaginen a que sin dudada cuenta del grado "ilusión grupal" de 
tal colcc1ivo, pero que al mismo tiempo pone de manifiesto, 
denuncia sin proponérselo, el grado de malestar institucional en 
que estas personas i nscribcn sus prácticas: condiciones edilicias de 
deterioro extremo, salarios inconspicuos, eternos trabajos ad 
honórcm, corrup1elas, violencias no sólo simbólícas. Lo ilusiona 
no ya como aquello regresivo narcisista. sino como condición 
material para tapar el espanto; velo pudoroso frente a un contrato 
insos1eniblc, más que referente a supuestos falicismos de una 
madre completa de la que no se puede escapar. 
En la I radición de las 1cori,.aciones sobre grupos suele enfatizarse 
el carácter resistencial-regrcsivo (en el sentido psicoanalítico del 
1ém1ino) de las ilusiones grupales. Cuando desdedicha perspecti­
va se organi1.an de tal forma los visibles del ilusiona!. necesaria­
mente se constituirán con sus invisibles (impensables) cuestiones 
que aquí. por el conlrario. interesa reflexionar. es decir se subraya 
su negatividad, pero ¿cuál es el anverso en positivo? 
Las formas familiaristas son el recurso "a la mano" que todos 
tienen: reproducir relaciones sociales pre-existentes a lo que 
acontecerá en los colectivos cs. si se quiere, fácil de lograr. instituir 
diferenciases el problema. Por ejemplo. el abroquelamien10 resis-
•se u1iliu dclibcrAdnmcnle In p.31:tbr:i. scntiment:al, $Cnlimicntos, aunque 
los cons·uhnntes utilicen la palnbra aíec1os, ya que se reserva el 1~rmino 
afcc1os para referirse 4 prot:r.fOS <> acws dt' afrc1ación" implicaci6n. 
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1er11e de los residenics en el espacio amoroso-odioso en el que 
cornp:,ncn 1arca.s fomialivas no es necio: apenas presume de la 
c:lndida ilusión de que los "afec1os" los llevarán a 1erri1orios 
conocidos o deseablemente aniicipados. Después de lodo, la 
residencia es la casa en donde comen y ducm1en. yen laque. como 
en la casa familiar. las razones de los deseos no alcanzan nunca la 
sensible luz del mediodía. 
La versión familiarista de los inicrcambios laborales es una 
fonna de resistencia. crca1ivaen un primermomemo. que conlleva 
en su inierior. cual síntoma ncurólico. la impronia ambivalenie de 
su afinnación y su negación. No le espera 01ra cosa que el fracaso, 
pero pcm1ite. hasta que ello ocurra. pcnnanecer en un sitio. 
Es1ar es la consigna indecible, inaudible. que recorre la 
quejumbrosa co1idianeidad de los residen1es-resis1e111es. Para cum­
plirla serán necesarias rivaD idades confusas. ascsina10s 1córicos. 
empccinamien1os narcisis1as. leallades 1raicionadas. en fin. mera 
narra1iva amorosa de seres comunes. Como se apreciará. nada 
demasiado imponante. a no ser que se considere la crueldad con 
que esas fom1as ilusionalcs serán abalidas. esparcidas y llevadas 
por los senderos de la fragmentación. 
En general los consullantes suelen colocar como causas <le sus 
"problemas de grupo" scmimiemos indeseados enlre ellos. pani­
culam1e111e envidia y rival.idad. "Todo lo que pasa aquí es por 
envidia", "Pap:I nos abandonó", "No nos animamos a crecer". En 
al'los de consulla de es1e 1i po. no hemos escuchado decir "Nos 
peleamos porque no 1enemos cada cual su consullorio ... o "porque 
nos pagan una miseria .. o .. porque venimos gra1is". Con indepen­
dencia de por qué pelean. lo que quiere submyarsc es la rccurrencia 
de explicaciones "psi" de lo que les sucede en su 1rabajo y la rareza 
o ausencia de referencias a causas laborales de sus problemas de 
trabajo. 
Narralivas familiaris1as. argumentose<lípicos. por los que trans­
curre la rccurrcncia de explicaciones psicologis1as del psicoanáli­
sis, de sus dificullades en los lugares de trabajo. Se producen así 
dos deslizan1 ien10s desenlido: fam iliarizar(narr-Jliva sentimental) 
las dificullades laborales y al mismo 1iempo inscribir la familia 
sólo como lugar de losscn1imien10s. Se exilian dees1as produccio­
nes de significación varias cuestiones al mismo tiempo: se crea el 
1erreno argumenlal para poder ver. por ejemplo. las 1ransfercncias 
 
 
 
 
 
 
como ,e<lípicas, las tramgzl!siones sólo oom,o, dcsplazap11ciuo, d 
Ja ley de pr,obibidón. de] incesto,, etc. Extrap0laci,6n psi,coanalftica 
que va má5 a]] á de una extensión indebida de la cultura ~1psi, '. 
E.I familiarismo, "transfcrcndal suc1c convertirse en uno de los 
principales inscrum.entos lecnológico,s de los ·'grupos islau ~ en 
tanto toma fonna .allí una noció,n de fantasma ·•p,rivatiz.ado1\ 
v.aciado de sus p0sibles afectaciones instituc.ionaks. Quiere dcst.a­
,carse que a1 denegarse tales afectaci,ones se deniega lo p1úbJico. 
En un mismo movimiento, se excluyen los juegos de poder de ese 
colectivo (denl.rodeé] o en reJación a otros poderes institucíon.ales)~ 
la pnibkmática del dinero, lo,s con.tlicios so:rgidos en íunción de 
los nive]es de aprop,iación de ]os bienes simbólicos y materiales 
que tal colectivo produce. los aspectos tmnsto rm ado1res de sus: 
instancias i.nstituy,entes~ etc. En síntesis~ s,e exiJ.ia la politica de un 
co,lectivo -o su pol(tico--familiarizando, edipiu11ido sus rebe­
liones y sumisiones.12 
Otra recurrenci.a que se destaca es ,que el requerimiento su ele 
provenír del sector má$ -~progresista·· del equipo y/o servicio. 
Integrantes gene.mlJnente ubicados en los hagares más bajos d!cl 
escalafón instit1.tciona'I. estas: bases de anhelos instituyentes. reali­
zan verdaderos esfuerzos para que la intervenci,ón ins ti.tu e íona] 
tenga lugar: no s6lo imjsten frente a sus jefaturas. sino por 
ejemplo. ,cu31ildo éstas se realizan en e] int:erio:rdel pafs, consiguen 
pasajes ofi.cialcs, alojamiento, ele. Sin embargo. cuando la acUvi.­
dad se concreta dcspUegan. inlcresanlc.s arnbivalendas,. Impulsan 
las transfom1Jacioncs~ pe.ro saboicarn su i nstnunentación. ldeolo­
,g ías progresistas que exaltan Ja horizonta]ización, pero to,leran 
muy mal la in:stilucián de Jormas organi7.aUvas, la diferendadó 
de funciones" l as o bligacioncs ho rarfas acordadas; ,en sun1.a. un 
imaginarlo auroge.stivo conspira contra la i11stitución de la 
gesrtó,,. 
Las fonuas nus~.onates de la autogcstjón no o,peran solamente 
como un pasaje s,eguro al fracaso de su m.ateri.alización; ofrecen 
otras posi biJ ida des qu,e a Henden a ciertas necesidades. Del encuen­
tro con las fonn.as visibles de las ins1·icuciones públicas (edi.fidos, 
organizaci,ón adm·inistraliva-profes.ional-dentHka), no se sale in-
 
 
 
 
 
 
dem ; se hace necesario .. en1011ccs. procegerse en un medi.o ,(Ion de 
'Lodo, pa mee hosli 1. :inc ic.mo~ inscg.u ro. 
Olr-.t suele ser la hnagincría que anima el requerimiento cuando 
é. te proviene d'.c instancias ,djrectivas .. También ··proge.sis,mas~·. 
consultan mu,chas vece poiique perciben que hay cu.cstioncs que 
.. se fos escapan de las numos·►; en estos casos 1acxpc~1ativa parece 
ponerr.se en q11c,cl/la ··espccialislan ~nstrumonle un dispositivo ,qu,e 
disue,lva ,conflicros. Ouas veces el staff dirccChvo necesita a'ber: 
•• Por qu6 no hacés alguna cosa de psi cod rama: no di cem nada, 
hac¿los hablr1r'". 
Esto vudve in1p:rrescind]hlc en, in. ti.luciones jerárquicas ofreceri 
dispositiv,05 grupales que creen condiciones de ,circulación de 
palabra. pero po:r cs1an1en:tos y resg1mardado.1i por la~. erva pm~e­
• al • · 100 . 
En, urna, noconfundirJa insUmci6n y sus fom1a • insútucionalcs 
con un gran grupo o con uin conj1u mo de grupo . Que la palabra 
drculc: sí~ pero pa~a ,eno la imcrvendón institt1cional debe dar 
resguaroo a ~a pal abra: e monees más que pal abra ] i bre, palabra 
reJg,uardada. 
DisposíUv,os para q11c la palabra adven,ga~ pero ¡,qué es palabr:a 
de un oo,lc-etivo1 Disposí•livos que creen condic.iunes para abrir a 
lo impe1ua·do institucional: impensado ins'liluC'ional que., en la 
rosi~1ficaci~n de Jas prácticas. los posi,cionami,ento ,, Jos discur­
so tele., ha¡gaposi,blceJ rcgi rrodc las singularidades y r.ccunencias 
de ese grupo en esa in tjtución. 
Lo impensado, ins1i1uciomal suctc am lrar la re1nora de 1na 
noción del.o inconsciente como algo ocull10 en Jas profu1ndidadcs. 
Sin embargo, muchas vcc,cs se observa que una dimensión ele lo 
impen ado suele serlo má:.~ ob:vio. oculto no ya en alguna p,rofun­
,didad, sino tan p11óximo,, 'tan inn1cdiato que no pl!lcde verse. LO 
impe1rsado es lo obvü,; algunos obvios que recurren como irnpen­
!tados suelen ser. po re~mplo ~ q
1
uc para que un colectivo insli I1u.c ion@I 
pueda COMli t111.1 i rsc corno cqu i po I icnen q uc ic-tabl cccr un dfa y un 
horario, fijo de 'liCDnión a Ja qu,c ·iodos concurran: (IUC deben 
estipularse tareacS y rresponsables de las mi.srnas;, que la acti,vida-
'"El di ·eño .1rtktduá momen~os por e lameriuo y cnc:ucn1100 pJ.,mffio: • 
ag6n I e raa:crt:11i as de c.Qd inlcJV,cnci6rti insíi~u~ion.:.I . 
 
 
 
 
des? má.s aUá de q~e ·e 'ínsUtuyan,por consenso. deben ser a om­
paAadas, de una instancia de oonl roJ de ge t ión. 
Hay uoia relación necesaria y no contingente ,entre aqucUo, ,q,uc 
se dematta como v isj bie i nsu I uc io:nal y aquello que ~ sHú a con10, 
invisilble~ si tan colectivo laboraJ conslruye una iñ1agcn del :mi m10 
,como grupo privado scnl i menta] izado. nocc ~an ame ntc y no por 
1oon1 i ngenci a quedará en in vm1sibi U:dad su inscri pci On como eq
1
u1i¡po 
y/o servicio públi,co imtirudonaL lo tmpe,,,sado pliblico s,e orga­
niza desde- lo peiisado coma privado: lo lmp,ensado laboral se 
,organizo desde lo pensado St"llt'imetJtal. 
Todo esto es, así. Sin embargo eguinr10 en las in CilllCioncs., Se 
abren Jn c-esar cspados al1cmativo,s. Se: icnan y se Vicl,vcn a 
abrir. En realidad el ""seu impcrsonalíza :tqucllo ,q,ue .......en m1goir­
inven1 an y p rod11u:en muchos pro fo ion al es t1uc apBCSI an1 aJ de. afio 
de sostener di posim i vos 1nslih1,yen'~cs. 
¿Por qué , ostcnert,o • • i babrán de er vencido po,r la íuerza de 
lo insmituido? AsJ plan1cada~ la cuc lidn no tic111,c. rcspl!le.Ua. Mu­
chas vece en el1 e t1recho,cami1mo del.o , in'lersticios institucim1ale , 
parecería, que se picl[de e~ scntid'o de nucsu~ ptác1icas. 
¿Sera ést.a 111Jna in.sí 1cncía. un de atino. una u~opra? Sí. pero, a 
oondEdón cJ;e,, emanlizarel térmioo utopla nooomoalgo,Jcjano que 
esperamos qtic algón día advengat sjno, en aquella acepción que 
remite a, 1 a acnmUzación de de-seos como sostén de tales prác~ icas 
alternativas. 
Prácticru;, instituyentes~ en tanto cot!ju,uo df deseos 110 a11uda .. 
dos al'poder. En tal ~nt~do. utopfas ,qut1 tatutruye11 lo real. 
l. J