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Estudio acerca de Qué características posee un pequeño de dos años
A pesar de las diferencias en su entorno, genética y alimentación que influyen en el desarrollo infantil, es común observar que los niños entre 2 y 3 años empiezan a explorar activamente lo que les rodea. Durante este proceso pueden mostrar un comportamiento más desafiante o rebelde debido al aumento de información sensorial y emocional aún en formación.
Los padres suelen enfrentar el reto de lidiar con "los temibles 2 años", ya que a esta edad, los niños tienen gran cantidad de energía y curiosidad tras aprender a caminar. Para satisfacer sus necesidades, requieren atención y supervisión constante por parte de sus cuidadores, lo cual puede resultar muy agotador.
En promedio, un niño de dos años alcanzará una estatura de 88 centímetros y una niña llegará a los 86 centímetros.
El peso promedio de los niños es 12,9 kilogramos y el peso promedio de las niñas es 12,4 kilogramos.
Él también se comunica, pero con una limitación de vocabulario y oraciones cortas.
Un pequeño de dos años es un explorador constante del mundo. Ya ha aprendido a caminar y se aventura por todas partes, lo que hace que sus padres lo sigan sin cesar, especialmente en lugares públicos o al aire libre.
La atención del niño se centra en las escaleras, lo que estimula el fortalecimiento de sus piernas. Pronto, desarrollará su deseo por correr y saltar. Es frecuente verlo ponerse de puntillas para observar algo o alcanzar objetos elevados, demostrando así independencia física.
etapa. Durante este período, los niños también pueden desafiarse más a la autoridad de sus padres. Podrían optar por ignorar las instrucciones directas o tener reacciones exageradas ante una negativa. En cuanto a su ansiedad por separación, podría variar en intensidad durante esta fase del desarrollo infantil.
Existen algunas metas de crecimiento saludable que sirven como indicadores del desarrollo de un niño de 2 años.
Capacidad de controlar el esfínter. A partir de los 2 años y medio, el niño puede comenzar a dejar atrás los pañales, siendo capaz incluso de comunicarse con sus padres cuando necesite ir al baño. No obstante, en ocasiones esto se retrasa hasta cumplir los 3 o inclusive hasta los 4 años.
El niño ha desarrollado la habilidad de caminar autónomamente con eficacia. Incluso puede llevar un juguete mientras avanza coordinadamente sin obstáculos y se divierte pateando pelotas.
Escala hacia arriba y abajo. La ayuda de una baranda o un adulto es posible en este proceso, así como escalar muebles bajos para alcanzar diferentes niveles.
Muestra una inclinación de mano. Aunque aún es temprano para saber si será diestro o zurdo, usualmente se presentan indicios en esta etapa inicial.
Tiene habilidades con herramientas básicas como voltear un recipiente, sostener una cuchara (aunque no de manera experta) y hacer dibujos rudimentarios con lápices o tizas.
Amplia alimentación.
Entonces es conveniente incorporarlo a la mesa, enseñarle buenos modales para comer y permitir que lo haga por sí mismo. Aunque aún no maneja del todo bien los cubiertos, puede sostenerlos con ayuda de un adulto en las comidas más difíciles.
Los alimentos con alto contenido de azúcar y grasas no deben estar disponibles frecuentemente, sino que deberían ser excepcionales. Además, se recomienda limitar el consumo diario de leche a medio litro. Para una dieta saludable es importante hacer tres comidas al día en compañía de los padres cuando sea posible; posteriormente realizar cepillado dental supervisado para motivarlo hacia la independencia en este hábito personal.
Comprensión de la lengua.