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¿Qué es la comunicación no verbal? La comunicación no verbal es una forma de comunicación en la que no se emplea la lengua como medio para expresarse. Es decir, es aquella que transmite un mensaje que no requiere de palabras ni del lenguaje verbal, sino que se vale de gestos, sonidos, movimientos e imágenes para expresar ideas, sentimientos y emociones. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la comunicación no verbal suele acompañar el uso del lenguaje verbal para enfatizar o modificar el sentido de las palabras o las oraciones. Tanto es así que es posible transmitir no verbalmente un mensaje que exprese lo contrario a lo que se dice mediante las palabras. Por ejemplo, cuando una persona dice “¡Qué buen día tuve hoy!”, mediante el tono o los gestos puede manifestar ironía y, por lo tanto, el mensaje no verbal transmite información opuesta a las palabras. Por otro lado, los animales también pueden ejercer la comunicación no verbal, ya que transmiten información mediante ruidos, olores, posturas, movimientos, entre otros. En cambio, únicamente el ser humano es capaz de elaborar mensajes con un lenguaje verbal. No se debe confundir la comunicación no verbal con la comunicación no oral, es decir, con aquella que no se produce mediante la voz hablada. Por ejemplo, la escritura y el lenguaje de las señales no son orales, sino verbales, porque se emplea el lenguaje a través de soportes o sistemas de representación diferentes. La comunicación no verbal presenta las siguientes características: No tiene muchas reglas específicas. No siguen las mismas reglas básicas que la comunicación verbal, por lo que no tiene una sintaxis, es decir, un orden específico de aparición, como en el caso de las palabras. Se transmite mediante elementos no lingüísticos. Los mensajes se producen con sonidos, ruidos, silencios, imágenes, gestos, movimientos y posturas, entre otros. Es más contextual. Se articula en base a las circunstancias, y el significado del mensaje suele depender del contexto. Si bien existe cierto margen de convencionalidad en algunos casos, como en los movimientos de la cabeza para indicar un “sí” o un “no”, su significado no es universal y en cada cultura puede interpretarse de maneras distintas. Puede producirse de forma voluntaria o involuntaria. En algunos casos, el emisor desea comunicar algo, por ejemplo, cuando una persona señala hacia una dirección para indicar dónde está un objeto. En otros casos, el emisor transmite un mensaje de forma no voluntaria, por ejemplo, cuando una persona mueve las manos al hablar. Puede producir interpretaciones erróneas. Depende de la capacidad del emisor y del receptor de captar e interpretar el mensaje de manera apropiada, ya que no hay un código común o universal que lo intermedie. En este tipo de comunicación tienen mayor predominancia aspectos no lógicos de nuestra mente, como la emocionalidad y la empatía. Elementos de la comunicación no verbal La comunicación no verbal cumple con el circuito de la comunicación de cualquier tipo: tiene un emisor, un receptor, un mensaje, un canal, un código y un contexto. En este tipo de comunicación, los mensajes se elaboran a través de otros sentidos y empleando otras partes del cuerpo: Emisor. Quien envía el mensaje utiliza sus cejas, su boca (para hacer muecas), sus ojos y la dirección en que mira, su postura corporal, su ceño, su distancia respecto al otro, su voz (ritmo y tono, pero no palabras) o sus gestos manuales. Receptor. Quien recibe el mensaje usa principalmente su vista y su oído, aunque no recibe palabras, sino tonos, imágenes y secuencias. En ese sentido, la comunicación no verbal es mucho más versátil que la hablada, dado que dispone de un conjunto más libre de opciones. Además, puede incorporar elementos contextuales: señalar algo o hacia alguna dirección, tomar un objeto, realizar una mímica o imitar una acción que desea