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Miguel Fernando González Azcoaga ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- INTRODUCCION ---------------------------- A LA ---------------------------------------- HISTORIA DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES ------------------------------------------------------------------------------------------------------------ ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ ---- ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ TOMO I De los inicios, a la decadencia del Imperio Hispanoamericano (1588-1810) Corrientes 2018 Prefacio --------------- Este libro nunca debiò haberse escrito.Nunca fue planificado ni fue objetivo nuestro hacer una historia completa de Corrientes.Bièn lo saben quienes conocen nuestra labor, cuàles han sido los móviles que nos han impulsado a trabajar solo aspectos –y solo algunos-de la misma, cuando desde 1986 iniciamos nuestras exposiciones pùblicas en aquel olvidado Congreso de Historia de Corrientes organizado por la Sociedad Argentina de Historiadores, con la ilustre presencia de una Patriarca de la Historigrafìa Nacional, el Dr. Enrique de Gandìa.Y principalmente desde 1990, cuando comenzaron a aparecer nuestras publicaciones biliogràficas en el concierto de notas y artículos periodísticos.Bien claro està entonces, desde allì en adelante, què temas hemos abordado,siempre con el compromiso de cumplir con nuestros propios objetivos y deseos y sin pensar jamàs què o cuàles eran los que nos beneficiarían por ser intereses de los demás. Siempre hemos privilegiado la fidelidad hacia nos y nuestros móviles,en suma escribimos primero para nos,para satisfacernos, y muy luego pensando en que querían leer nuestros ocasionales lectores.Por ello, nunca fue meta nuestra una historia integral de nuestra secular provincia pues entendìamos –y lo sostenemos- que esta ha sido abordada magníficamente,espcialmente en obras que son emblemáticas y que a nuestro juicio conforman la columna vertebral de la Historiografìa Correntina y de esta parte del paìs.En defintiva,pese a quien pese, Corrientes,co-Fundadora de la Nacion, es la Metròpoli Historico- Cultural del Nordeste Argentino y todo lo que lo rodea –hoy jòvenes provincias erigidas sobre territorios nacionales-fueron antes sus dominios. En Octubre de 2014 nos ofrecieron unas horas de cátedra en el Profesorado de Educaciòn Secundaria de Historia del Instituto Superior de Formaciòn y Capacitaciòn Docente Nº1.La Càtedra para la que nos convocaron era la misma en la que veníamos inscribiéndonos desde hacia tiempo, acumulando antecedentes y sometiendo los mismos a las evaluaciones de los calificadores. La Càtedra era Historia de la Provincia de Corrientes.Se trataba de una suplencia de algunos meses que terminaría a fines de aquel año y que en realidad concluyò a principios del año lectivo 2015.Al ponernos al frente de la misma comprobamos las profundas falencias que tenían los alumnos en el conocimiento de la materia,y los grandes huecos que en su dictado se habian cometido.Tal fuè asì que, programa en mano y con el particular pedido del propio alumnado a quienes debiamos evaluar en su ùltimo examen parcial previo al final, iniciamos una carrera contra el tiempo cronológico tratando de dar en las contadas clases, una síntesis de la extensa y rica historia de los correntinos. Para el año siguiente comenzamos a reformular el programa y a preparar los apuntes de càtedra con lecturas recomendadas, biliografia especifica, temas puntuales, trabajos practicos, a los efectos que los alumnos tuvieran el material necesario para el correcto y ordenado dicato de la Càtedra. Ello nos insumiò tiempo y esfuerzo, pero también revisar nuestros popios conocimientos, fortalecer las debilidades, aclarar las dudas, que de pronto nos asaltaban, y porque no estudiar lo que no sabíamos. Desde allì fue menester elaborar los contenidos buscando consolidar, a partir de un programa reestructurado, el dictado de la materia metódicamente organizada. Ese fue el principio. Al poco tiempo, tras nuestras investigaciones bibliogràficas, exploración de fuentes y recurriendo a trabajos nuestros que ya se habían realizado en años anteriores, nos percatamos que sin quererlo y salvo importantes espacios sin trabajar, habíamos, a lo largo de casi treinta años, desarrollado sin proponèrnolos, algunos hechos puntuales de la historia de Corrientes. En definitiva faltaba si, y mucho, pero ante la necesidad de consolidar una asignatura percibimos que podíamos escribir nuestra propia Introduccion a la Historia de Corrientes con otros aportes y distintas visiones que coadyuvasen a enriquecer el conocimiento del pasado de nuestra Provincia. La Historia de Corientes tiene particulares referentes y emblemáticos libros de autores destacados que se constituyen en los elementos màs sòlidos y contundentes para comprenderla, aprehenderla, revalorizarla y amarla. Desde los tiempos de una historia institucional y èpica e integral, a una historia temática, que ha abordado espectos particulares y específicos como el político, militar, religioso, biográfico, arquitectónico, artístico, cultural, genealógico, la micro-historia, Corrientes ha conocido aspectos diversos de su pasado con un panteón de historiadores que se constituyeron en referentes como sus obras. La Historia de Corrientes tiene, autores y libros que son particularmente referenciales para su conocimiento y sobre los que anida el conocimiento pleno de su pasado. A nuestro modesto saber y entender, esas obras contundentemente referenciales de Corrientes se sintetizan en los siguientes títulos: “Historia de la Provincia de Corrientes” en tres tomos del Historiador Dr. Hernàn Felix Gomez, (1928), siendo a nuestro juicio la mejor obra épico-institucional escrita sobre el tema. En 1929 fue editada la “Cronica Històrica de la Provincia de Corrientes” en dos tomos, del Historiador Dr. Manuel Florencio Mantilla, el “padre de la historiografía correntina” cuya obra, si bien había sido concluida a fines del siglo XIX y en efecto es anterior a la de Gòmez, no se publicaría sino hasta veinte años después de la muerte de su autor y por expresa voluntad de este. Los dos basamentos de la Historiografia Correntina estaban aquí puestos.El tercer referente de la historia integral de Corrientes ha sido el Historiador Dr. Raùl de Labougle con su obra “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes (1588-1814)” aparecida en 1978, pocos años antes de la muerte del autor.Su valor es la recuperación y puesta en valor de la mal llamada “época colonial” para nos la “epoca imperial”,una obra sin precedentes en cuanto a investigación documental del periodo estudiado. Con la aparición en 1982 de la “Historia Econòmica de Corrientes en el Perìodo Virreynal (1776-1810) del Historiador Dr. Ernesto Joaquin Antonio Maeder, ingresò al conocimiento del pasado una porción importante que, si no fue ingnorada tradicionalmente –y de hecho no lo fuè- si ahora abundaba en detalles, información, documentos, sobre el tema tratado:laeconomia. La aparición de “Historia de Corrientes (1984), “Historia Ilustrada de la Provincia de Corrientes” (1996), “Novìsima Historia de Corrientes” (2008) del Historiador Prof. Antonio Emilio Castello ha tenido el mèrito de actualizar el estudio de Corrientes llevando el limite del año 1930 hasta los ultimas décadas del siglo XX. Su aporte en este caso fuè inmenso. En 1988 los Historiadores Arq. Ramon Gutierrez y Angela Sanchez Negrette presentaron los dos tomos de su monumental obra “Evolucion Urbana y Arquitectonica de Corrientes 1588-1850 y 1850-1988”, una visión histórica desde la arquitectura. Finalmente “Corrientes, Poder y Aristocracia” (2002) del Genealogista Lic. Juàn Cruz Jaime cierra el cìrculo de obras emblemáticas y de mensiòn de la Historia de la Provincia de Corrientes al aportar un estudio nuevo, la genealogía, en la construcción identitaria del entramado social para el poder gobernante a partir del surgimiento de “clanes” desde el siglo XVIII al siglo XX. Tanto la obra de Mantilla como la de Gòmez y Castello, han sido repetidas veces reeditadas.Valdria situación similar para que ingual sentido se proceda con las demás señaladas. Es cierto que existen otras obras generales como las “Historia de Corrientes” de Juan Daniel Caferata Soto o “Historia de los Cuatro Siglos de Corrientes” de Edmundo Fernando Serpa, mas estas son prìstinos manuales primarios de formación básica para el profano total sobre el tema.Si a títulos de investigación profunda nos referimos, creemos no equivocarnos con los señalados antes y en los que suponemos, conociéndolos, nos introducimos plenamente en la visión total y profunda de la temática abordada. Con estas obras integrales se puede conocer casi en su totalidad a Corrientes desde aspectos diversos en lo que hace a visiones completas de su pasado de màs de cuatrocientos años. Los otros muchos autores referenciales de decantada y noble labor como los historiadores Valerio Bonastre, Manuel Vicente Figuerero, Federico Palma, Esteban Bajac no lograron construir esa visión integradora aportando en cambio aspectos puntuales de determinados sucesos y épocas que contribuyen, sin embargo, a interpretar el pasado narrado en las historias generales, y a la vez ahondar en los aspectos y temas estudiados en este caso con mas profundidad.No vamos aquí a puntualizar cuàles son esas obras, mas sì diremos que todas ellas son aportes nuevos al conocimiento que analizan detenidamente lo que por su temática integral resulta imposible en las historias generales de Corrientes. De igual forma mucho hay aun por estudiar y exponer desde las nuevas perspetivas que los timpos hoy nos imponen. Ello se darà por presión de la misma circunstancia. Lo que exponemos ahora, no pretende,ni mucho menos bajo ningún concepto, ubicarse en la nomina de obras completas de Corrientes.Es una introducción a la misma y destinada, porque fuè ese su móvil, a los estudiantes con la intensión de dar una primera visión que los impulse a incursionar con mas profundidad y ahinco en los textos de los autores clásicos citados, sean en las obras completas o en los aspectos parciales y muy bien tratados que ellos nos han dejado. Es lo básico que tienen que saber quienes se forman en la carrera que han elegido estudiar, para aprehender el pasado de su tierra en la formación que se les exige para la enseñanza que deberán impartir. Es ese el objetivo de estas páginas.- San Juan de Vera de las Siete Corrientes, en el tórrido verano de 2016 “Año del Bicentenario de la Independencia Nacional” CAPITULO I: Los tiempos Pre-Hispànicos ------------------ ---------------------------------- La Historia Regional en el contexto nacional La necesidad de incluir la Historia Regional en los programas de estudio, se ha constituido en una de las prioridades mas destacadas de las ultimas décadas merced a la revalorización de la misma en el contexto de la Historia General de las Naciones. En ello también tiene mucho que ver las llamadas “microhistorias” en un tiempo de recuperación de la memoria social y de revisión del pasado como hacedor de las identidades, y no solo como reconocimiento de una sola identidad nacional que al día de hoy se la entiende como la suma de muchas otras que conforman lo que podríamos llamar el “ser nacional”. La aparición de historias de pueblos, de estudios biográficos, e institucionales, la diversidad temática que ha roto el relato lineal de la historia misma basada en hechos político- militares para incluir sucesos creadores de época provenientes de otras áreas como la cultura, el arte, la literatura misma, la antropología, la arquitectura, etc, han contruibuido enormemente en cambiar la mentalidad de una historia “centralista”, en lo geográfico y político y “centralizada” en temas que solo se basaban en cuestiones institucionales o de carácter épico-bélico. Bien lo destaca el historiador Maeder cuando señala que ello “está fundado en claros principios didácticos y recomendado expresamente en recientes simposios y congresos dedicados a la enseñanza de la historia. En todos ellos se insiste en la necesidad de promover el estudio de la historia regional y la enseñanza de la historia argentina a partir de ello” 1 .Las expresiones de marras fueron dichas hace mas de trés décadas y sin quererlo han venido a preanunciar lo que consideramos el despegue y la consolidación más solida del conocimiento crítico del pasado regional en la construcción de la Identidad Nacional a partir de varios ejes que el mismo Maeder ya señalaba: 1-La enseñanza de la historia regional debe partir de la necesidad de comprender màs la Historia Nacional y no como un elemento ajeno a ella o que la despegue de ella. Esto arrojaría invariablemente a un localismo que es tan nocivo como el hecho de ignorar la importancia local de la propia historia del lugar. En este proceso tiene mucho que ver la región como co-hacedora de la propia historia regional y en ella sobresalen indudablemente aquellos elementos mas significativos y rectores destacados en la misma como es el claro ejemplo de la Provincia de Corrientes con una tradición secular de mas de cuatrocientos años. en una región en la que las demás provincias que la rodean (Chaco, Misiones, Formosa) son de conformación reciente y de orígenes dependientes y muy ligados al devenir de Corrientes, Provincia Co-Fundadora de la Nación, lo que constituye a la nuestra en la “metrópoli” del nordeste argentino de la que se desprenden al menos en sus orígenes y primeros tiempos, parte de la historia de los antiguos territorios nacionales. Desde otra perspectiva, debe verse a las “provincias viejas” cercanas (Entre Rios, Santa Fé) como co-hacedoras junto a Corrientes, de esa Identidad Nacional y de una Historia que no obstante, localmente, es absolutamente autónoma e independiente en muchos aspectos y particular y ricamente distinta. 2-El aspecto negativo o el riesgo es lo que antes señalábamos; centralizar la historia regional y olvidar que ella es parte de la nacional o en otras palabras, obviar la Historia Nacional a favor de una Historia Regional o Provincial de excesivo localismo menospreciando en consecuencia una visión integradora y de conjunto que quiebre las correlatividades y transversalidades que deben primar siempre. 3-Algo no menos importante es lo que esta ocurriendo con nuestra docencia que ha dejado de ser “docente y catedrática” para volverse administrativa, antes que docente. Ya lo señalaba Maederhace treinta años y mas aún debemos insistir en ello cuanto que somos testigos que la situación se ha 1 Maeder, Ernesto J: “La Enseñanza de la Historia Regional”. En : “Historia de los Correntinos y de sus pueblos”. Fascículo I. “Primitivos habitantes de Corrientes”. Fojas 1.- agravado, que importa mas la estadísticas de la cantidad que la calidad de la formación, que las tareas “de papeles” sobrepasan la misión del “maestro” en el aula, que las reuniones de largos debates y soluciones pueriles porque el mismo Estado falta a su compromiso y función, son casi diarias y agotadoras, que el maestro ha perdido autoridad por causas diversas, y que las gestiones de gobierno planifican situaciones irreales, dibujan propuestas inalcanzables, proyectan logros u objetivos que nunca se darán en ámbitos en los que falta todo y finalmente divagan y no concluyen en las soluciones definitivas que pasa por la jerarquización de la profesión y la excelencia de la formación mas la buena remuneración 2 “Los profesores de historia generalmente apremiados por la planificación, la preparación de lecciones, la corrección de pruebas y las tareas complementarias de la vida escolar, no cuentan con tiempo suficiente para investigar sobre historia regional, ni tampoco esa es su función específica. En cambio requieren, libros actualizados y textos a partir de los cuales puedan diseñar sus lecciones y cumplir con los requerimientos de los programas” 3 .En efecto, no es tarea del maestro de grado ni del profesor de secundaria investigar, si lo hace en buena hora, pero el profesor de nivel superior o universitario sí tiene que ser investigador o al menos ser capaz de preparar los textos que serán usados en los alumnos que está formando para ponerlos frente al aula y ello es y debe ser posible. Ahora bien: cómo hacerlo ante la situación actual de la docencia?. Por otra parte, también es posible enseñar historia regional porque las condiciones fueron consolidándose de manera efectiva en las últimas décadas. Por una parte, los ámbitos en los que la Historia Regional ha ganado espacio suficiente como los Encuentros de Geohistoria que se sucedieron de manera ininterrumpida desde 1980, amparados por el Instituto de Geohistoria Regional dependiente del CONICET y en cuya conformación mucho tuvo que ver la figura del Dr. Ernesto Maeder. Por su parte Corrientes ha tenido una noble presencia de instituciones académicas conformadas por los mas beneméritos historiadores desde los años treinta, llámense Academia de Estudios Históricos y Sociales (1935), Junta de Estudios Históricos de la Provincia (1938), Instituto Correntino de la Historia (1940), Instituto Histórico y Geográfico de Corrientes (1957), Academia Correntina de la Historia (c.1943), Junta de Historia de la Ciudad de Corrientes (1966), con representaciones autónomas en otras partes del territorio hasta la conformación de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes (1996) con la sucesión continua de los Congresos Provinciales de Historia y la edición de sus publicaciones sean los “Congresos” o los “Anales”.A ello sumamos el Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas (1989), el Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes (2005),con sus respectivas publicaciones conocidos como “Boletines” y “Revistas” etc. Estos ámbitos han revisado, reescrito, actualizado, la Historia Regional o Provincial, han sido semilleros de nóveles investigadores y se ha enriquecido enormemente la producción que permite a los correntinos, al menos, contar con las fuentes suficientes para desarrollar el estudio de la Historia Regional y a Corrientes, ser la provincia que anualmente hoy mas produce en este campo en el contexto nacional, detalle para nada desdeñable. El Archivo General de la Provincial “Dr. Héctor Bóo”, el Museo Histórico Provincial “Tte. de Gdor. Manuel Cabral de Melo y Alpoin” vinieron a ser simultáneamente los espacios de investigación, estudio y exposición en el re-fortalecimiento de los estudios de historia regional. La marcha ha sido 2 El docente de hoy ya no es el maestro de ayer que provenía de una clase social, si no acomodada, si de una posición social mejor y con “posibles” y en un contexto socio cultural en el que su presencia y sus mandas le eran respetadas y reconocidas por el medio en el que desarrollaba sus tareas. Hoy día la docencia se ha “proletarizado”, se ha “sindicalizado”, el docente dejo de ser “el apostol” de la educación, para ser “el obrero” del Estado al frente del aula, que debe sobrevivir con sus magros ingresos y para ello tomar varios trabajos, dictar clases en dos o tres turnos en el dia, que lógicamente le insumen todo su tiempo en consecuencia poco y nada puede hacer para lograr la excelencia académica que necesita o se le exige. Y no obstante ello, hay docentes y no pocos que lo hacen con un esfuerzo supremo. Por otra parte si sumamos a ello lo señalado por Maeder y que se ha agravado hoy, el docente harto, cansado, sobre-exigido, solo aspira a cumplir su objetivo primero, con las mandas y obligaciones de sus superiores porque materialmente, salvo una voluntad suprema, poco y nada mas le queda por hacer. Esto es y se llama “desjerarquizacion” de la misión docente y ello conspira por supuesto con todo el sistema educativo y no solo contra la enseñanza de la historia regional por mas facilidades que hoy esta tenga.- 3 Ibidem.- consecuente con lo señalado, simultánea, alentadora y formadora. Pues bién, si esto ha sido asi, no menos cierto resulta que las últimas décadas (1990-2015) la aparición de sellos editoriales como Amerindia Ediciones Correntinas o Moglia Ediciones permitió la publicación de obras de calidad con presentaciones de calidad, se traten de investigadores nuevos o de reeediciones clásicas, lo que desbarata por completo la tan remanida como desactualizada y desgastada justificación de “falta de fuentes para el estudio de la historia provincial o regional”. Hoy día esto ya no es así. Finalmente apuntamos que la revalorización o reivindicación del calendario local de fechas memorables, se han constituido en un no despreciable aliciente, también, para el estudio de la Historia Regional, amparada por la aparición de los foros de mensión, de las posibilidades de publicación, por el debate y la critica y la producción de estudios nuevos, con visiones nuevas a partir de la profesionalización de la figura del historiador, (merito de nuestros institutos de formación y de las universidades) que en Corrientes hallò ponderables ejemplos desde hace mas de cien años y que se constituyeron en las luces rectoras de los estudios actuales.- Una Cultura Pre-Guaraní: Los Caingans ------------------------------------------------ Para el estudio de la Pre-Historia de Corrientes, que por cierto aun tiene grandes interrogantes y sus conocimientos aún son escasos 4 debemos reconocer a los Guaraníes, grupo étnico que sirvió de base y fundamento para la historia racial y cultural de los correntinos. Sin embargo se ha detectado la existencia de una etnia anterior o pre-guaraní denominada “Caingans”, término utilizado por los destacados antropólogos desde fines del siglo XIX 5 para designar a toda parcialidad aborigen habitante de los estados brasileros de San Pablo, Santa Catarina, Paraná y Rio Grande Do Sul, y las provincias argentinas de Misiones, Corrientes y parte de Entre Rios. Se los definia linguísticamente como parte integrante de la rama meridional de la familia “Ge” o “Je”. Hacia los siglo XIII y XIV de nuestra Era, los guaraníes que migraron ocupando esta misma región, al hallarlos, los llamaron Caá- iguá (habitantes del norte) de donde sobrevino su actual denominación de “Caingans”. Los CAINGANS son estos parte del grupo de los “láguidos”-segúnCanals Frau-siendo una de las formas mas primitivas del continente llamado también “raza paleoamericana” estando emparentados con distintos grupos étnicos que conforman la prehistoria de la región. A los Caingans, específicamente, se los supone originarios de la Gran Meseta Oriental de Brasil, con una antigüedad de alrededor de 2.500 años en la zona siendo por ello los habitantes humanos mas antiguos de nuestra Mesopotamia aunque recientes estudios hallaron restos de culturas peleolíticas de alrededor de 6.000 años de antigüedad. Se supone que los Caingans se introdujeron a la Mesopotamia por las nacientes del rio Uruguay hasta el sur de Yapeyú, trazando una ruta por la que luego penetrarían los mismos guaraníes. En Corrientes, los Caingans que habían precedido a los Guaraníes en la ocupación del territorio se ubicaron entre el rio Uruguay y la Laguna del Iberá, como un grupo racial nómade, dedicado a la caza y la pesca, llegando hasta la margen oriental del rio Paraná y allí permanecieron siendo factible su localización hasta por lo menos el siglo XIX tiempo en el que se extinguieron posiblemente por mestizaje con los propios guaraníes, otros grupos etnicos, o por el propio aislamiento en los montes misioneros. Esto ha hecho perder información fehaciente y comprobable sobre esta primitiva etnia aunque merced al testimonio de cronistas, antropólogos e historiadores, ha sido posible reconstruir las características mas fundamentales de la misma. 4 Debe recordarse que la Pre-Historia de por si se esta aun redescubriendo y que sus estudios se iniciaron de manera científica hace poco tiempo, en especial a lo que a America se refiere,pero mas aun cuando tratamos de la llamada prehistoria correntina 5 Rial,Eduardo R: “Una Cultura Pre-Guaraní. Los Caingans” .En: “Breve Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”. Nº 17.Pag. 258 a 271. Las primeras noticias que se tiene sobre los Caingans se deben al cronista alemán Uderico Schmidelt quien, como integrante de la Gran Armada de Don Pedro de Mendoza conociera la zona y a sus habitantes. En su obra: “Viaje al Rio de la Plata, Paraguay y Brasil (1534-1554)”dice haber visto en el Paraná “gente petiza y gruesa” que se aprovisionaba de pescado y que “esta gente, tanto hombres como mujeres, mozos y viejos, andan en cuero vivo, así como fueron lanzados al mundo, de suerte que no visten ni un trapillo ni cosa alguna que les sirva para tapar las vergüenzas”, llamándolos “chanas salvajes” 6 .Evidentemente y según este testimonio, los Caingans seguían en plena marginalidad y en vías de extinción como grupo racial único, al que le resultaría imposible sostenerse, por sus formas y maneras, de vivir sin evitar el mestizaje y la extinción de su propia cultura, que aunque tardó finalmente concluyó por desaparecer en su formas tradicionales. Esto se debió ya a partir de los siglos XV y XVI cundo los propios Guaraníes comenzaron a compartir el territorio con los Caingans, siendo primero sus clientes hasta fortalecerse e ir combatiéndolos por la ocupación del territorio, una conquista pre histórica o simultanea a la de la conquista de América 7 . No solo los Guaraníes forjarían la extinción lenta pero continua de lo que se considera la cultura mas antigua del territorio correntino, los Caingans 8 , sino también otras parcialidades aborígenes como los Minuanes y Charrúas que les frenarían el avance hacia el sur, y los Guaycurúes hacia el Paraná. A esto se sumarian desde el siglo XVI los españoles con la conquista militar y espiritual. El término Caingans no se refiere a una raza o tribu en particular, sino a los grupos étnicos que comparten la misma lengua (“Gé”) y similar cultura, por lo que no es difícil hallar descripciones antropométricas diferentes, según las parcialidades estudiadas y quienes los estudian. Así por ejemplo, el antropólogo Fischer los describe como de estatura mediana, mas bien bajos (recuérdese lo señalado por Schmidelt), de 1,60 m de estatura para los hombres y algo menos para las mujeres, piel morena pero mas clara que la de los guaraníes, robustos, retacones, ojos estrechos, lejanos, de color pardo u oscuro a negro, rostro oval, labios gruesos, cabellos densos y fuertes y de aspecto mongoloide. “Sus movimientos eran rápidos y vivaces y flexibles sin causar impresión de felino” 9 . Se organizaban en aldeas de 20 a 25 familias, cuando ya abandonaron el nomadismo y se iniciaron en un primitivo e incipiente sedentarismo. Alli, en las aldeas, mandaba un Cacique General, y cada familia tenia sobre si la autoridad de un jefe de carácter paternal. Los clanes familiares ocupaban unas pocas viviendas que se contactaban entre si por picadas abiertas en el monte. Los Jefes obedecían ciegamente a sus Caciques cuyo poder parecía absoluto, era también el hechicero y ejercía plenamente esta funciòn cuando estaba en trance debido a absorción nasal del polvo de la yerba mate, un alucinógeno que descubrieron como fuente de inspiración. A este Cacique General lo asistía un concejo de ancianos y un grupo de guerreros para cuestiones bélicas Lógicamente y por sus características primitivas no existía división estamental de la sociedad y las divisiones solo se daban por edad y sexo. Los primeros eran los niños que permanecían bajo la tutela paterna hasta la pubertad (entre los 12 y 15 años).Después los varones iban a vivir solos, en viviendas separadas, pero siempre bajo la tutela paterna. Entre los 20 y 24 años, podían formar familia. Las mujeres, por su parte, ya eran consideradas adultas entre los 13 y 14 años quedando su destino a disposición de los Caciques Generales, dueños de sus vidas. En ambos sexos, las funciones estaban perfectamente delimitadas. La mujer ocupaba una posición destacada, no solo era la propagadora de la especie. Sumisa a su marido, debía velar por la estabilidad grupal, cuidar del fuego y los alimentos, mantener los elementos de defensa en caso de luchas y por sobre todo cuando estallaban los conflictos, ellas alentaban a los suyos y denigraban a los enemigos desde los montes 6 Ibidem. Pag. 260.- 7 Prueba evidente y reiterada que la historia de la humanidad en sus distintas facetas se compone de conquistas y superposiciones para imponerse sobre un territorio o imponer su propia cultura. 8 Rial.Op.Cit.Pag.260-261.- 9 Ibidem.Pag. 262.- donde espiaban lo que ocurria vociferando insultos contra los atacantes. En la vejez, cuidaban y educaban a los nños, a los enfermos o asistian en los partos. Los hombres nunca podían ni debían desarrollar tareas consideradas “de mujeres” so pena de ser considerados disminuidos en su jerarquía social, prefiriendo morir antes que hacer tareas de mujeres. Los matrimonios tenían un fin practico, propagar la especie y mantener la estabilidad económica, no eran indisolubles, existía la poligamia aunque solo el Cacique General podía tener varias mujeres a la vez. Los Caciques Familiares y los demás hombres que poseían mujeres, podían cambiarlas, suplantarlas, cederlas a otros que no la tuvieran, siempre que el Cacique General lo autorizara. Las mujeres de este vivian juntas, tenían hijos que se criaban juntos y solo a él se le estaba permitido tomar mujeres para sí y elegir para sus súbditos también. Solo este Cacique General podía elegir doncellas y estas solo excepcionalmente podían ser entregadas a un guerrero victorioso o como trueque a otro cacique principal. El adulterio se pagaba con la muerte de ambos. La base de la economía caingans estaba dada por la recolección de vegetales silvestres y complementada por la caza, con la pesca y con una muy rudimentaria horticultura. Todo era muy primitivo y precario, propio de una organización primaria, pre-histórica y en consecuencia ágrafa. Con la madera fabricaban sus chozaso paravientos –como los llama Rial-puentes sobre los ríos, era materia prima para sus arcos y flechas y como elemento de combustión. Parte de la base de su alimentación eran la piña araucaria, la médula de la palma pindó del que obtenían el palmito, las frutas, tubérculos y raíces. Cazaban y pescaban, consumían miel, recolectaban vegetales, y buscaban preferentemente el anta o tapir, el pecarí o puerco del monte, los papagayos o palomas de los montes para lo cual se mudaban casi permanentemente como les exigía esta economía depredadora y de básica subsistencia alimentando su costumbre nómade en vías de sedentarización. Para pescar y sin conocimientos mas que de trampas, redes, envenenamiento de las aguas, chuzas o flechas, era imperioso agudizar el ingenio y así lo hicieron ante las necesidades y posibilidades de recursos que les daban los ríos y lagunas. Como dice Rial Seijo, no todos los grupos étnicos englobados en la cultura Caingans eran iguales o al menos similares entre sí. Los habían mas o menos adelantados, mas o menos primitivos y la vestimenta no escapaba a ello.Asi por ejemplo Schmidelt, los vio “en cueros” es decir desprovistos de toda vestimenta, sin embargo en otros casos usaban algún tipo de vestido, una especie de camiseta que obtenían por trueque con los guaranies, una manta tejida con fibras de caraguatá o de ortiga que posiblemente tuviera un sentido mas bien practico como por ejemplo proteger el cuerpo, diferenciar el sexo, dar estatus o conservar el pudor. Tambien en algunos grupos se notaba la importancia que se daba a los actos y ceremonias religiosas en los caciques y hechiceros donde se usaba una larga capa de plumas de vistosos colores que los cubrían de la cabeza a los pies. La vivienda abrigaba, protegía y era el punto de reunión para la familia respondiendo a la condicion de cazador y recolector. Su construcción era simple y pobre, pero había diferencias entre las que eran de los caciques, los casados, los solteros, hombres o mujeres y asi lo hicieron notar los conquistadores que las hallaron formadas por estacas, forradas y cubiertas con hojas de palmeras, comprimidas y bajas. Al parecer el uso de la ceràmica que llevaría del estadio de la pre-historia al de la proto-historia,fue mas bien de uso de los Guaranies, no de los Caingans que en cambio fueron habilidosos en la hechura de cestas de tacuaras indispensables para la recolección de sus alimentos. El culto a los muertos fue primordial. Los Caingans fueron muy superticiosos, primitivos, como todo en su cultura, animistas y creyentes en que tras la muerte, el difunto volvia a expresar sus sentimientos a través de animales. “Algunas tribus en un acto de piedad, mataban de un garrotazo a un moribundo para quitarle el sufrimiento” 10 El velatorio y el entierro de los muertos se relacionaba con el estatus por lo que eran, como siempre, mas pomposos (dentro de su primitiva pobreza) o mas sencillos cuando se trataban de individuos faltos o criminales. Si moría el Cacique General o Cacique Principal, la ceremonia la presidia su sucesor y era acompañado por sus mujeres.Se lo sepultaba con sus armas (varapau) en un túmulo circular de menos de 25 palmos de diámetro por 6 palmos de altura construida con tierra especial traída desde las márgenes de algún arroyo o riacho con barrancas. Alrededor del túmulo, las mujeres encendían el fuego, siguiendo con cenas y cánticos lúgubres. En la cabecera del montículo se colocaba una vasija con agua y al pié del mismo se encendía un fuego lento que los `parientes del difunto cuidaban y alimentaban por varios días. Se creía que del agua del recipiente bebería el difunto y que las moscas no se acercarían mientras ardiera el fuego. Creían en la inmortalidad del alma y que algunas de ellas se convertían en malos espíritus (acupli) por quienes sentían temor y respeto. Temían a las fuerzas de la naturaleza: rayos, truenos y a las fieras salvajes, las que suponían poder combatirlas a través de sus hechiceros cuando estos entraban en trance inhalando el polvo de la yerba mate o el humo del tabaco. No rendían culto a las divinidades, por ello no fueron antropófagos como si se supone que algunos guaraníes, ni practicaban sacrificios humanos. Temían a un ser superior que llamaban “Tipé”, un ser terrible y vengativo, también a las almas de sus enemigos, nunca pasaban por el lugar de su sepultura y buscaban auyentarlos con yerbas aromáticas. Como cultura cazadora-recolectora de la prehistoria correntina, como grupo étnico primitivo y pre- guaraní, los Caingans deben ubicarse en el eslabón primero de la cultura india en los cimientos de nuestras tradiciones mestizas. El Poblamiento Pre-Histórico de Corrientes ------------------------------------------------------ Si consideramos que el período conocido como de la “pre-historia” para la Humanidad concluye con la aparición de la escritura y que aún a esta precede la llamada “proto-historia” que se entiende como la etapa del conocimiento y uso de la cerámica aun cuando las primeras sociedades humanas eran ágrafas, debemos recordar también que varias fueron las “revoluciones” que la especie humana experimentó para pasar del nomadismo al sedentarismo, y que la conquista del suelo, llevó a la revolución agrícola y fue producto de ella junto a la revolución urbana, sucesos que por cierto llevaron mucho tiempo para su consolidación, no podemos dejar de incluir en esta ligera apreciación que la Pre-Historia de Corrientes concluyó prácticamente el 3 de Abril de 1588 con la Fundación de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, y que esa Pre-Historia, para nuestra región, fue mucho mas dilatada y tardía en su finalización si la comparamos con las demás culturas de Mesoamericana y lógicamente con las del Viejo Mundo. Es cierto que al día de hoy, y aun con los grandes avances del ùltimo medio siglo, los estudios arqueológicos y antropológicos de nuestra región se encuentran en su fase inicial. En verdad que en todo el mundo los mismos se desarrollan y actualizan permanentemente aun sin haber despegado absolutamente de la etapa primigenia en la que se hallan y por la falta de conocimientos que conforme se develan, aportan teorías e información nueva que cotidianamente va actualizando los señalados estudios. Cuánto mas en nuestra región y en Corrientes, donde los mismos apenas se encuentran avanzando merced a las laboriosas gestiones particulares de no pocos meritorios científicos dedicados a ello 11 .Los estudios conocidos y tomados 10 Ibidem.Pag. 267.- 11 La labor de meritísimos investigadores del campo arqueológico-antropologico son de mensión aun en un medio en el que las políticas de Estado y la conciencia social de la comunidad sobre la preservación y el conocimiento del Patrimonio, son deuda pendiente. No obstante, y por citar solo correntinos, debemos reconocer los ingentes esfuerzos de profesionales como Juan Ignacio Mujica, Alfredo Vara, Aurelio Schinini, Belén Zaninovich cuyas labores silenciosas en distintos aspectos del campo en cuestión, merecen su reconocimiento. como trabajos de campo e investigaciones científicas han permitido elaborar dataciones y reconocer estadios en la cultura precolombina de Corrientes, como también en el legado material y espiritual de los primeros pobladores cuya identidad tangible e intangible nos ha llegado o se ha mestizado en los primeros tiempos del poblamiento mestizo de nuestra Provincia 12 .Así se sabe que hace unos diez mil años, cuando en el Cercano Oriente florecían las primeras culturas neolíticas, hordas de cazadores paleolíticos recorrían las llanuras de la actual Paiubre, en tanto que hacia el sudeste, cazadores pámpidos dejaron sus huellas materiales, puntas de flechas, de su presencia en nuestra palnicie pobladas al parecer por entonces con unarica fauna que el tiempo fue extinguiendo. Se cree que cazadores selvícolas de origen brasílido, mongoloides, penetraron al nordeste del territorio correntino y se asentaron en los bosques cercanos a ríos y arroyos y en tanto los brasílidos que bajaron por el norte y los pámpidos que subieron desde el sur, nuestro territorio inició us pre- historia hacen varios miles de años. El Paleolítico correntino, se vio modificado hacia el primer milenio A.C.y el primer milenio D.C. con una nueva incursión de pámpidos del sur y brasílidos del norte que in- gresaron aunque con rutas y emplazamientos diferentes. También fueron distintas las características de estos pobladores con relación a los que los precedieron, los pámpidos de ahora ya no eran cazadores de llanura, sino pescadores en el Paraná y la desembocadura de sus afluentes, y fueron llamados por los estudiosos de forma diversa: Canoeros del Paraná, Ribereños Plásticos, o Grupo Litoral 13 .A estos grupos étnicos habrian pertenecido los aborígenes primitivos que fueron vistos y descriptos por Ulderico Schimidl entre quienes los Mocoretaes y Mepenes (llamados antiguos Abipones por Canals Frau),serian protagonistas de los inicios primeros de la historia correntina. De los brasílidos provenientes del norte -Arawacos dice Rial Seijo-los Araucanos aprendieron el arte de la cerámica no relacionada con la agricultura, y una horticultura incipiente, aunque básicamente fueron cazadores-recolectores-pescadores posiblemente vinculados a un estadio cultural similar al paleolítico superior. Otro grupo brasílico, étnicamente láguidos y lingüísticamente “Ge”, siguiendo por el Rio Uruguay descendieron hasta nuestro territorio ocupando la parte oriental de la Provincia: los ya señalados Caingans, cazadores recolectores paleolíticos nómades. Entre los siglos XIII al XV D.C. una nueva oleada proveniente del norte, posiblemente de la región de la Amazonia o de los montes del Paraguay, completaron el poblamiento pre-historico de Corrientes. Eran un grupo étnico neolítico, conocedor de la agricultura de roza y quema, la cerámica y el tejido, sedentarios, con una básica organización social y política, superiores culturalemente a los grupos precedentes. Eran los Guaraníes quienes ocuparon el norte de nuestro territorio sobre el Alto Paraná Sobre el Occidente y sobre el Paraná Medio, los grupos Pàmpidos mas septentrionales, influidos por el contacto con grupos brasílidos y adoptando el hábitat del bosque chaqueño conformaron la etnia de los Guaycurúes integrada por los Abipones, Tobas, Pilagáes, Mocovíes, Payaguáes y se conoce que en nuestra provincia se instalaron los Abipones o Frentones, Astos, Ohomas. “A diferencia de los Guaraníes, los Guacurúes no superaron el estadio cultural paleolítico” 14 Hacia el inicio de la Conquista española,nuestro territorio estaba ocupado por diferentes grupos étnicos portadores también de culturas diferentes.La superioridad de los Guaraníes hizo que esta se impusiera sobre las demás y se produjo asi una aculturación o “avaidad”,según lo señalaban los propios guaraníes.Por ello,se ha supuesto erróneamente y se sigue sosteniendo en algunos ámbitos intelectuales,que los guaraníes fueron la única etnia que poblò el territorio correntino y sus adyacencias,cuanto que se ha demostrado que fueron los últimos en ingresar y que ya habían sido 12 Para un mejor conocimiento del tema, pueden verse los siguientes estudios: “El Idioma de los Guaraníes” de José Miguel Irigoyen, “La Cultura Material de los Guaraníes”, de Alfredo Vara, “La Literatura Guaraní” de Jorge Sánchez Aguilar”. “Analisis del Kuru a través del lenguaje etno-zoobotánico guaraní” de Aurelio Schinini, en “Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”.Fasc.1.Pag. 6 a 16.- 13 Rial Seijo, Eduardo: “La vida cotidiana de los correntinos en tiempos de los Guaraníes”. En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”. Primera Parte. Fascículo 2.Pag. 18 a 31. 14 Ibidem.Pag. 22.- precedidos por culturas en un estado mas primitivo de evolución,a la que sometieron y con la que se aculturizaron. Ese error llevó a “guaranitizar” todo y explicarlo todo desde esta persepctiva. Craso error. No obstante y tal como antes lo expresábamos, los estudios sobre la pre-historia y la antropología están en una etapa muy inicial y conforme avancen, ayudaran a comprender mas y mejor el conocimiento debido sobre nuestro pasado ágrafo y de las etnias primarias. Los Guaraníes se ubicaron en la parte norte del territorio correntino, allí se establecieron Carios, Chandules, Itatines, Tobatines, Cainguas. Al oriente, los Caingans y dentro de esta etnia los llamados Guayanas, Caaroes, Caracaróes, Yeroes, Cainaróes. En el sudeste, los Mocoretaes, en el oeste los Guaycurues, ya sean Mepenes, Astos, Ohomas, parcialidades distintas de etinas diferentes que unidas o enfrentadas, mestizadas o sometidas entre si bajo la égida de los Guaraníes, fueron participes de los inicios del a Conquista española en nuestra tierra. Origen y dispersión de los Guaraníes --------------------------------------------- Es opinión generalizada entre los investigadores de la pre-historia americana que el núcleo original de los Tupi-Guaraní tuvieron su nucleo central de dispersión desde la orilla derecha del Amazonas, entre las desembocaduras del rio Madeira y la Isla de Marajó. Desde allí se habrían dispersado hacia el sur hasta el Delta de los Rios Paraná y Uruguay, el sureste hasta el litoral Atlántico y el sureste hacia el Perú. Con estas migraciones los Tupi-Guaraní fueron desalojando a otras etnias menos evolucionadas a las que sometieron a un estadio similar al del conocido vasallaje occidental y se cree, por datar estos hechos, que los mismos habríanse dado entre 2.500 y 1.500 años antes de Cristo. No son pocos los autores que discrepan con esta teoría que suponen que a cambio de la Amazonía brasilera, fue el Paraguay el sitio de origen y dispersión de la etnia Guaraní basándose en la existencia aun de estos pueblos en el mismo territorio paraguayo donde habrían sobrevivido y resistido por siglos en lo que se considera seria su ámbito natural. Alli se hallan aun hoy los llamados Guayakis, tomados como antecesores directos de los Guaraníes, aun en estado nómade ubicados en los montes del sudeste de la región oriental del Paraguay. De cultura amazónica, menos desarrollados que los Guaraníes, físicamente parecidos a los Caingans y con una lengua guaranítica arcaica. Andaban desnudos, usaban el tambetá utilizaban hachas de piedra, arcos y flechas del tipo amazónico, cultivaban lo elemental, desarrollaron una ceramica tosca, pobremente decorada, tejían trenzas de fibras vegetales y practicaban la antropofagia ritual.Se supone que los Guayakis se mestizaron con otros pueblos como tal vez los Arawacos, venidos del norte, dando origen a los Guaraníes. “La antropóloga Br. Susnik al referir sobre los guaraníes de esta región escribe que entre los migrantes avá amazónidos se distinguieron dos ramales importantes: el Protomby´a y el Protocario 15 .Los primeros llamados Protomby´a entraron en contacto con los Caingans que eran láguidos pre-guaraníes de la región oriental, a los que dominaron e impusieron su lengua “avá ñe-é”, se dirigieron por el Rio Paraguay y sus afluentes hasta el Rio de la Plata,y por otra lado hacia la costa Atlántica. Cultivaban mandioca amarga, estaban organizados en grupos de un solo linaje (uni-patrilineal), vivian en una casa comunal y practicaban la poligamia.Un grupo de ellos, los Guaraní Chiriguanos ante la llegada de los españoles, migró para someter a los Chané e imponer su lengua. Por su parte los llamados Protocarios, tuvieron un asentamiento mas reciente, hace unos 500 años, se extendieron hasta la costa atlántica donde se fusionaron e impusieron con el grupo protomby´a.Su cultura era neolítica, agrupados en aldeas (teko´a) en multilinajes (ñandevá) con un jefe, el “avaeté” o “mburuvichá”, organizados para el trabajo, cultivadores con una mayor área de cultivos practicantes de la poligamia, y el rapto de mujeres jóvenes para afianzar alianzas de parentesco y ayuda mutua. De allí surge el “tovayá” o parentesco político que se mantuvo con la conquista en el Paraguay de Martinez de Irala, generando la sociedad mestiza de la Cuenca del Plata. 15 Rial Seijo.Op.Cit.Pag. 24.- Ambos grupos, Protomby´a y Protocarios ya mestizados con el aporte de culturas primitivas, como se ha señalado, se fusionaron, sobre todo con la preeminencia de los Protocarios y de esa unión surgió la llamada “nación Guaraní” con sus diferentes parcialidades las que según Canals Frau poblaron parte del territorio argentino y particularmente Corrientes a través de los llamados Chandules, en las islas del Delta, los Caracanáes en la desembocadura del Rio Paraná, los Kainguá en el norte de Misiones, los Chiriguanos en el Chaco salteño y los Guaraníes en Corrientes. Fueron los Guaraníes primeramente nómades, y aun los grupos que tardaron en experimentar la sedentarización mantuvieron su economía de subsistencia, vivian de la caza, la pesca, la recolección, de las frutas silvestres, sin conciencia de almacenamiento ni de acumulación. En tanto avanzó la sedentarización, practicaron una agricultura primitiva para saciar sus primeras necesidades, y un muy ingenuo comercio también de subsistencia,por el que se intercambiaban pieles, plumas, piedras, metales como el oro y la plata con los pueblos andinos 16 .Tambien el mercado incluia desde luego la incipiente producción agrícola, tejidos, cestos, redes. “Era, por lo tanto, una economía mixta de subsistencia, y de algún comercio de intercambio” 17 . En las tavas o teko´á, se experimentaban los primeros avances de la sedentarización, siendo estas las aldeas ubicadas a poca distancia, unas de otras, autosuficientes y económicamente indepedientes, conformadas por hasta 8 casas comunales, dispuestas hacia un gran patio central, una plaza, centro de reuniones, fiestas y ceremonias. La aldea estaba protegida por empalizadas de troncos y ramas gruesas, dispuestas en 2 o 3 hileras 18 .La fertilidad de la tierra, la abundancia de recursos en caza, pesca y frutos ayudó a cosolidar la sedentarización en tanto también se afianzaba una conciencia de almacenamiento de recursos para enfrentar las necesidades y desechar la subsistencia cotidiana. No obstante la conversión de un estadio a otro, la adopción de nuevas costumbres, tardó su propio tiempo. Los grupos mas pequeños, emparentados, vivian en las malokas o grandes casas, de economía autosuficiente, con su chacra llamada “koga” o “ñemity” que lo cultivaban las familias.Con el tiempo domesticaron algunos animales como el tatú, el chancho montés, patos, charatas, etc. Conocieron una incipiente idea de propiedad privada en cuanto a objetos de uso personal y el derecho de usar la tierra aquellos que primero la trabajaban, pero de allí en mas todo lo demas era de uso común, para todos, para beneficio de todos, como los mismos productos que se distribuían equitativamente y estaba dispuesta para las necesidades de todos. Asi se procedía con los productos de la caza, la pesca, la recoleccion de frutos y primaba en todo la idea de una cooperación, de solidaridad y ayuda en común. En estado nómade, los pueblos no agricultores basaban su economía casi exclusivamente en la recolección de vegetales (raíces, tubérculos, cogollos, semillas, granos). Podian proceder a trabajarlas, transformándolas en harina, bebidas fermentadas y aun en el estadio neolítico, las practicas primarias no fueron totalmente abandonadas, siendo que perduraron la caza, la pesca y la recolección en el esquema de actividades de subsistencia mantenidas por los Guaranies. La actividad de recolección llegó en un momento a ser tarea exclusiva de las mujeres quienes acudían con sus cestos de palma de caranday o tacuarillas,a realizarlas. Contrariamente a ello, la caza era actividad de los hombres, permitiéndoles demostrar sus cualidades de rapidez, hombría, fuerza, astucia, agresividad, poderes mágicos. Allí se evidenciaba también el uso de sus propias armas: arco y flecha, lanzas, masas con una curiosa conciencia de respeto a los tiempos de veda para evitar la extinción de los animales e incluso el agotamiento de la tierra. Cazaban individualmente o en grupos y en este último caso con previas ceremonias rituales. A su vez la agricultura era rudiementaria usándose la estaca de cavar (Yvirá akuá) hacha de piedra, una asada de madera o de piedra (itá sypé). El “rozado” que consistía en limpiar de malezas el terreno, arrojar los arboles molestos, limpiar el suelo para luego prenderles fuego, quedando las cenizas que 16 Luis Ramirez, expedicionario de Sebastián Gaboto, destaca en sus cartas haber visto en 1528 orejeras de plata usadas por los pobladores de las Cacerias de Yaguarón, cerca de Itati. 17 Rial Seijo. Op. Cit. Pág. 28.- 18 Mujica supone que la Fundación de Corrientes en 1588 pudo haberse situado en una de estas aldeas que facilitaron la ocupación del terreno y permitieron la pervivencia de la ciudad.- con lluvias y vientos venían a conformar un fertilizante para enriquecer la tierra.El “rozado”venia también precedido de cantos rituales, danzas y ceremonias especiales. La siembra (“ñemity”)sobrevenía tras el rozado, la nueva siembra, con las lluvias como auxilio, siendo las mujeres las encargadas de ello, utilizando asadas de madera dura o piedra, estacas de cavar para abrir surcos, y enterrar las semillas o ramas de mandioca. Las zonas de tierras bajas, sean bañados, esteros, tajamares, permitia usar el llamado aterrado, es decir montículos artificiales con terra fértil. Los Guaranies esperaban el fin de las heladas para sembrar y al recoger, por ejemplo, las primeras espigas del maíz (el “avatiki”)se celebraban nuevas ceremonias de bendición por el milagro inagotable que la naturaleza les brindaba. Socialmente no existía en los Guaranies una división estamental ni mucho menos, sí tal vez la distinción se daba por sexo y edad, por ejemplo el varón era el “kuimba´é y la mujer la “kuñá”,el niño el “mitá o mitaí”.Como en la mayoría de las sociedades humanas, la infancia estaba ligada a los padres, al aprendizaje de las tareas rutinarias que con la pubertad principian a cambiar por responsabilidades mayores adquiriendo conocimeintos para ser buenos cazadores, pescadores, recolectores según las necesidades cotidianas y lógicamente guerreros. El joven adulto era el “karaí”, el hombre maduro “karaí avá”y el viejo el “tuyá” cuando ya transitaba una edad superior a los cuarenta años (“karaí tuyá”). Eran los grandes guerreros, los caciques, los grandes cazadores y hechiceros (payés). Por su parte cuando de las mujeres se trata, la niña era la llamada “mitakuñá” o “mitakuñaí”. Los primeros años estaban también vinculados a sus padres y en tanto crecían aprendían de sus madres las labores domèsticas que las preparaba para a edad temprana, ser madres, sostener un hogar con marido e hijos que criar,sin desmedro de continuar con los trabajos agrícolas, la alfarería, preparar sus alimentos, etc. En la adultez la llamaban “kuñá” y un tanto mas mayor después de los 25 años y hasta los 40 se la identificaba como la “kuñá- karaí”.Mientras el hombre sostenían la familia y a su pueblo con las tareas inherentes a la manutención, la defensa del hogar, el rozado del campo,el sembradío, la guerra y las expediciones, la fabricación de muebles y utensilios, las mujeres ayudaban a sus maridos o a los hombres de la familia en la construcción de las casas, la enseñanza de los hijos, las tareas delhogar, la cocina la limpieza, el fuego, preparar aceites, bebidas fermentadas, recolectar frutos, ayudar al parto de otras mujeres de la aldea, etc. La vivienda lógicamente era harto precaria y su función era de protección y resguardo elemental del morador, sea solo o con su familia. Construían con lo que el ambiente natural les proveía: árboles, palmas, pajas, cueros, fibras, lianas, pieles.Si la tribu era nómade o semisedentaria, la vivienda era mas precaria aún, muy elemental, si era sedentaria o en proceso de sedentarización había algo mas de solidez, aunque también básica, pero con cierta resistencia, pudiendo tener mas de una habitación, grande, y se agrupaba en aldeas 19 .Existian estadios en la construcción de las viviviendas según fueren las necesidades, urgencias y prioridades, cuando también jerarquía de las mismas entre las tribus no obstante su precariedad evidente y la necesidad de su conservación permanente para resistir los avatares de la naturaleza y el tiempo cronologico. De la simple choza del tipo de paraviento, pasando por el rancho o “tapyí”donde vivía la familia, hasta el “tapyí guasú”o chosa grande que incluía el fuego o la cocina. La “maloka” era la casa grande, a veces podían albergar una veintena de personas, eran casas comunales cuando ya no solo una familia con sus numerososo integrantes la habitaban. En caso que se tratara de la casa del jefe, la llamaban “Ñanderú –roga” o el “coty guasú” para la casa de las viudas. Internamente en todo “tapýi” era la estera de junco o pirí por las múltiples funciones que cumplía, como echadero, puerta, techo, la hamaca o “kyhá”hecha de hilo de algodón, fácil de transportar, el asiento rústico de madera, sea un banco corto o “apyká tendá” o banco largo para varios, el “apyká pukú”. En la choza era infaltable el el cantaro de agua fresca -“kambuchí”- y la escoba de ramas, la “typichá”.De techo colgaba el “kuarependy” con función de alacena, cercano a la cocina, “tataypy”, el fogón “tataupá” y fuera de la vivienda el “tatacuá” horno hecho de barro para ciertos alimentos. 19 Rial Seijo, Eduardo: “La Vivienda entre los Guaraníes”.En “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos.La Vida Cotidiana en Corrientes en tiemos de los Guaraníes”.Nº3.Segunda Pate.Pag. 34 a 47. Con el “jasoká” o mano de mortero se molían el maíz y se fabricaba la harina que podía complementarse con el mortero de pie llamado “anga ú” y el cedazo “yrupé”.La suma de utensilios seguía enriqueciendo los “tembiporú” de la casa, que según las necesidades surgían y conforme la evoluiòn se imponía. Si a vestimentas debemos referirnos, los Guaranies las tuvieron escasamente, cuando no era inexistente por completo. Podian tener funciones varias, de resguardo, status, pudor, diferenciación de sexo salvo que se dersarrollaran ceremonias donde aparecia la larga capa de vistosas plumas y colores superpuestos que les cubria de la cabeza a los pies pero solo en situaciones especiales. Cuando no andaban desnudos, hombres y mujeres utilizaron simples taparrabos de algodón llamado “tambeó” o “tanga”.algún chiripá, el “tipoi” que era una camisa suelta como un poncho, sin costuras laterales para cubrir medio cuerpo, pasada por la cabeza mediante un corte o abertura, sujeta a la cintura con un cordón o cincha. Lo usaban a veces las mujeres, junto al “saí” o especie de pollera, el “aó poí” o tejido muy liviano de algodón. Los adornos para las ceremonias rituales, hechiceras o mágico-religiosas generalmente utilizadas por los hombres incluía plumas, ornamentos, diademas, los “Yeguacá”, vinchas o cintas -“voná”- adorno labial -“tambetá”-unas pulseras en los tobillos hechas con cuentas, “pytajasó”, etc. Estos son los rudimentos màs básicos expuestos en torno a la cultura guaraní que se erigiera como etnia mestiza de parcialidades distintas y poblara nuestro territorio sobre los antecedentes de antiguas y primeras migraciones constituyentes del substrato cultural y prehistórico de Corrientes. CAPITULO II: El Imperio Hispánoguaranì (1588-1800) ------------------------------------------------------------------------ Descubrimiento, exploración y ocupación de la región ------------------------------------------------------------------ Desde el Descubriento de Amèrica el 12 de Octubre de 1492,verdadera epopeya universal considerada como uno de los mas grandes sucesos en la Historia de la Humanidad, el interés por el “nuevo mundo” aparecido y del que enseguida diéroense cuenta los conquistadores tras el primer momento en que se creyó erróneamente se habían legado a las Indias, despertó las mas profundoas curisidades,no pocos interrogantes y deseos diversos,desde los mas mundanos y pecaminosos,a los mas sacros y piadosos. Así, no solo los marinos españoles viéronse seducidos por “las Américas”, sino también otros navegantes que se lanzaron a recorrer tierras hasta entonces desconocidas. En 1498, Sebastián y Juan Gaboto, marinos genoveses naturalizados venecianos amparados por la Corona de Inglaterra, que ya emepezaba a inmiscuirse en cuestiones agenas a sus derechos, recorrieron la costa norte del continente, sitios en que se ubicarían con el tiempo los Estados Unidos de America y el Canadá. En 1500, la Armada de Padro Alvarez Cabral, un marino de orígenes nobles y vinculado a la Corona Portuguesa a la cual representaba en sus travesías, descubrió lo que serian las costas del Brasil bautizándola como “Tierra de la Veracruz” 20 .Por su parte Juan Diaz de Solís, el Piloto Mayor de la Casa de Contratación había sido llamado por el rey Fernando para capitular el descubrimiento de “lo que está a espaldas de Castilla (actual Colombia) y de allí para adelante”.Ordenaba en sus instrucciones: “Que ninguno sea que yo mando dar dineros para ello, ni tengo parte en el viaje; antes bien, habeis de decir e publicar que vos e vuestros hermanos y gente van a vuestra costa” 21 para que los portugueses no se alertaran y les ganaran de mano. Con tales proósitos el 8 de Octubre de 1515 partió Diaz de Solís de San Lucar de Barrameda con trés navios tripulados por sesenta personas. Si se lograban beneficios, un tercio se debía reservar al rey, otro para los armadores, y otro para la triplación.La expedición pasò por las Canarias y el Cabo San Agustín en tierras del Brasil para desde allí ingresar a lo aún desconocido. El 20 de Enero de 1516 las naves entraron en el majestuoso estuario de aguas amarronadas que Juan Diaz de Solis bautizó como “Mar Dulce” porque en efecto, por su grandeza era un mar, pero sus aguas para nada se parecían a un mar sin mos bien a un rio. Al oriente percibieron la posibilidad de descender y asi lo hicieron bautizando el sitio, a la sombra de la cruz, como Puerto de la Candelaria. Era un puerto natural con un promontorio que muy luego daría origen a la fundación de la Ciudad de Montevideo. Luego, embarcaron nuevamente y volvieron a fondear, ahora en una isla, para dar sepultura a un tripulante llamado Martín Garcia que en nada se habrá imaginado que al quedar sus restos allí, inmortalizarían su nombre colcandolo a la isla. Prosiguieron luego la navegación por la ribera norte observando “gente que con mucha atención estaba mirando pasar el navío,y con señas ofrecían lo que tenían poníéndolo en el suelo” 22 .Al ver esto, Diaz de Solis desidió bajar acompañado por el grumete Francisco del Puerto y otros tripulantes. No sabían lo que les esperaba, los charrúas los atacaron entonces y mataron a todos, menos al grumete que salvó y contó lo ocurrido.Asi terminaba la vida y la expedición de Solis “…mas famoso piloto que capitán” como lo definíó el cronista Herrera. Trunca laexpedición de Solis en sus objetivos, sin su comandante y parte de la tripulación y solo cargada con palo brasil usado para teñir cueros, regresò la misma a España con mas dudas que certezas. Asi estaban las cosas cuando el rey Fernando recibió en audiencia al marino portugués 20 Luna Félix: “Historia Argentina.El mundo del descubrimiento.La exploración y conquista de Amèrica en los siglos XV-XVI.Pag. 69.- 21 Ibidem. 22 Ibidem.Pag. 70.- Hernando de Magallanes con la propuesta de hallar el paso interoceánico que Solis no había podido hacer, llegando al Occidente navegando hacia el Oriente. En noviembre de 1519 junto a cinco naves, partió la nueva expedición al mando de Magallanes desde el Puerto de San Lucar de Barrameda. Esta seria la expedición que daría vuelta al mundo y que aun maltrecha y casi totalmente destruida pudo cumplir con sus objetivos descubriendo en su paso, y con no pocos tropiezos trágicos en el viaje, lugares y aguas que hasta entonces el hombre banco no había conocido.El 21 de Octubre de 1520 viron la boca que ellos bautizaron como “Cabo de las las Once Mil Virgenes”,y que sería el estrecho que unia los dos océanos, el que luego llamarían “Estrecho de todos los Santos” o “Estrecho de Magallanes”.Se abria allí un largo camino en el que no faltaron las mas difíciles experiencias hasta que finalmente tras mucho tiempo de haber zarpado,volvieron llegando a Sevilla, comandada ya la diezmada empresa por el capitán vizcaíno Sebastian El Cano quien habia asumido la conducción tras la muerte de Magallanes. Esta experiencia, mas la de Solis, hecharon sumo interés por conocer y explorar y muchos otros intentos se hicieron hasta que en 1525 el marino veneciano Sebastian Gaboto,que había sucedido a Solis en el cargo de Piloto Mayor de la Casa de Contratación de Sevilla,firmó por fin una capitulación para “descubrir las islas y tierras de Tarsis y Ofir (es decir llegar a las Molucas),entrando por el Estrecho de Magallanes, que llaman de Todos los Santos, y cargar oro, plata, piedras preciosas, droguería y especiería, brocados y otras cualesquiera cosas de valor” 23 La expedición de Gaboto recaló en Pernambuco, factoria portuguesa en el norte de Brasil, y allí oyò hablar de las supuestas riquezas que se hallarían mas cerca que en la remota “Especiería” y a la que se suponía podrina llegar remontando el Mar Dulce, que no pocos llamaban ya “rio de Solís”.Para mejor, cuando llegaron a Santa Catalina en su viaje hacia el sur, encontraron a dos naufragos de la expedición de Dias de Solis, quienes reafirmaron la supuesta existencia de esas riquezas. Los naufragos eran Melchor Ramirez y Enrique Montes quien vivía comodamente en el lugar tras formar familia con los indígenas. Allí les sirivió de intèrprete, les abasteció de víveres e incluso favorecó la construcción de una galera que reemplazaria a la nao capitana de la flota que había naufragado.Tras ello, la expedición continuó su viaje, penetró por el Mar Dulce y en sus costas hallò a otro de los miembros de la frustrada expedición de Solis, el único sobreviviente de la matanza hecha por los charrúas, el grumete Francisco del Puerto que diò su porpia versión de las supuestas riquezas existentes rio arriba,versión que no tenia mas asidero que lo hallado en el Perú cuyas tierras aùn estaban por ser exploradas. Los hombres de Gaboto levantaron el fuerte Sancti Spiritu, en la desembocadura del Carcaraña, constituyéndose este en la primera población europea en lo que es hoy el territorio argentino.Se distribuyeron solares y se levantaron casas, se sembró trigo y cebada, quedando el Fuerte al mando del Capitán Gregorio Caro,en tanto la expedición con Gaboto al frente,continuó su marcha en busca de sus objetivos 24 . La Pre-Historia Argentina concluyó cuando Juán Diaz de Solis y sus expedicionarios pisaron la luego llamada Isla Martin García comenzando a partir de ese hecho la Historia de nuestro país.La de Corrientes, un poco después, cuando Sebastián Gaboto y sus hombres tocaron las tierras del Cacique Yaguarón, aguas abajo del actual Itati conocido luego como Tabacué y donde se fundaría inicialmente la Reducción Franciscana de la Pura y Limpia Concepción de Itati, mas de ochenta años después de la llegada de Gaboto al lugar. Fue Gaboto el primer europeo que navegó los ríos que los indígenas llamaban con los nombres con los que peduraron: “Paraná” y “Paraguay” y el que los españoles denominaron “Bermejo”.Las crónicas de los sucesos acaecidos en el viaje de Gaboto y concretamente en lo referente al desembarco en las Cacerias del Cacique Yaguarón se relataron en la llamada “Carta de Luis Ramirez”,una misiva fechada el 10 de Julio de 1528 en la cual su autor contaba a su padre las penalidaes y privaciones de la expedición y de qué forma y manera habían sido auxiliados por el Cacique Yaguarón en sus famosas “cacerias”, donde habitaba junto a su pueblo, pacifico, agricultor y hospitalario. 23 Ibidem.Pag.72.- 24 Guzmàn, Ruy Diaz de: “Anales del Descubrimiento,Poblaciòn y Conquista del Rio de la Plata”. La expedición llegó el 28 de Febrero de 1528 tras remonar el rio Paraná y Gaboto llamò entonces Santa Ana al puerto natural, desidiendo explorar la zona amparados por la muy buena disposición de los naturales y del propio Cacique, hallando en su recorrido amplio sobre las inexploradas tierras, algunas otras parcialidades igualmente pacíficas. La Carta de Luis Ramirez con la que puede decirse que se inicia la rica literatura histórica de Corrientes, está fechada el 10 de Julio de 1528 y es harto elocuente sobre lo visto: “…desta manera llegamos (28 de Febrero de 1528)a las caserías, las cuales heran de un yndio principal que se decía yaguarón,capitán ques de todas estas caserías,que en esta comarca están,porque siempre tienen guerra con otros indios questan siete y ocho leguas el Rio arRiba de su mesma nación,y llegados a estas casas,así este mayoral,como todos los otros mayorales de la tierra nos traxeron,mucho bastimento,ansí de abatí,calabazas,como rayzes de mandioca muy buenos lo cual todos nos sarría muy bién,pensando en la anbre que habíamos pasado.El señor capitán jeneral estuvo algnos días en este puerto el cual se puso nombre Santana donde allegamos,dentro de los quales días. Recoxió mucho bastimento de todas aquellas casas e asimismo el bergantín de las otras casas de arRiba porque truxo mucha cantidad dello a estos indios bimos traer muchas orejeras y planchas de muy buen oro y plata e asimismo el bergantín bido otro tanto e mas,en las caserías de arriba a las quales enbió el capitán jeneral a franco del puerto lengua para que se ynformase de los dichos indios detroyan el dicho metal y quien se lo daba y ansí fue el dicho franco del puerto lengua e bino e la Relación que trujo fue que los chandules que son yndios desta mesma jeneración questan sesenta o setenta leguas el paraguay arRiba se lo daban,por quentas e por canoas,que les daban e questas casas destos yndios a las de los dichos chandules por tierra por do ellos ban ay seys jornadas en que la mitad deste camino es toda alaguna e anegadizos.El Señor Capitán general pudiera aquí Resqatar mucho oro e plata e no lo hizo porque los yndios no tuviesen pensamiento que la yntensión de nra…yda era con qudicia del dho. metal e también porque pensábamos yr a la jeneración de los chandules que dicho tengo.E franc.lengua se informó que….nian mucho metal,porque según los yndios le decían de las dhas cacerias,hiban mujeres y niños fasta la dicha sierra e trayan el dicho metal luego el Señor Capitán general puso por obra nra partida para subir por el dho paraguay a las dichas cas…pues por tierra hera es quesado según la información teníamos en este Puerto supo el señor Capitán general,de ciertos yndios como avianentrado ciertas naos,en el Rio de Solís e se avían juntado con las nuestrs.lo qual el Señor Capitán general ni nosotros no tuvimos en nada porque pensábamos los yndios no dezmos verdad como en la verdad abían dicho muchas cosas que nos abian salido mentirosas.E así salimos deste puerto el sábado de lázaro que fueron 28 dias de marzo (1528) y estuvimos en la obra de treinta días…” 25 La misión de Sebastián Gaboto había sido seguir el derrotero de Hernando de Magallanes para llegar a las Islas Molucas internándose en el llamado “rio de Solis” que no es otro que el Rio de la Plata en busca de las “Sierras de la Plata”, por ello habían intereses muy profundos en lograr descubrir tierras y sobre todo las grandes riquezas de las que todos comentaban sin mayores presiciones. En sus crónicas, Luis Ramirez señala, como se vió, que los naturales hablaban de “otros hombres blancos venina remontando el rio” 26 . Se trataba de Diego Garcia, al mando de una pequeña flotilla formada por una carabela y un patache que había partido de la Coruña en Agosto de 1526 con el cargo de gobernador del río de Solís. No era Gacia un imporvisado, ya había andado por estos lares y era al parecer el hombre elegido para explorar las tierras por lo que cuando se encontró con Gaboto, discutieron sobre la validez de sus títulos y los derechos que se atribuían concluyendo en sumar fuerzas y continuar juntos la exploración. Finalmente los dos capitanes partieron dejando en el Sancti Spiritu ochenta hombres y tres bergantines mas al poco tiempo, este fue atacado por los indígenas que masacraron a los pobladores. Los que lograron huir a tiempo y encerrarse en los barcos contaron a Garcia y Gaboto lo sucedido y la forma trágica y final de la primera población levantada en estas tierras.Tras ello, ambos capitanes volvieron a España de manera separada. 25 Carta de Luis Ramirez.En: “Cuadernos de Historia”.Corrientes,1988,Pag.17-18.- 26 Luna.Op.Cit.Pag. 72.- Los Adelantados -------------------- La Conquista y ocupación del territorio descubierto, planteò mas de una discusión sobre la forma y manera de gobernarlo y organizarlo, por ello se desidió que aquellas instituciones peninsulares que tan bien habían funcionado en la Peninsula durante la larga y difícil lucha contra los moros, fuera trasladada a las Indias para enfrentar los problemas que su dominio exigía. Una de esas figuras jurídicas era la del “Adelantado”, un verdadero empresario de la conquista que invertía sus fuerzas y peculio personal en llevar adelante la empresa, solución por un lado y peligro por el otro dado que esto singificaba también entregar al dominio de un particular las posesiones de la Corona con el peligro que el Adelantado usase su poder para dar autonomía a un territorio que podía ponerlo bajo su autoridad, especulación no descabellada que en el Consejo de Indias se veía con recelo. Por ello, la Institucion existió un tiempo y finalmente fue disuelta. Fue el Rio de la Plata uno de los territorios donde mas tempranamente se implantó el adelantazgo como institución ante lo que estaba ocrriendo y que apuraba los acontecimientos: la llegada de Hernando Pizarro a la Corte con piezas de oro y plata, producto de la Conquista del Perú, las supuestas riquezas que Gaboto decía existían y de las cuales había oído sin haber comprobado nunca, las exploraciones portuguesas en el sur del Brasil, etc. Asi las cosas, la primera capitulación fue firmada en Toledo el 21 de Mayo de 1534 entre la Corona y Don Pedro de Mendoza,un caballero de orígenes nobles y deseoso de glorias para si y su linaje,quien poseía riqueza personal para acometer una envidiable y exitosa empresa, tal vez la mas rica, la mejor dotada, la mas destacada en cuanto al origen social de los miembros de la expedición. El documento otorgaba a Pedro de Mendoza el derecho de “conquistar y poblar las tierras que hay en el Rio de Solís, que llaman de la Plata” 27 .Podia el Adelantado, levantar “hasta tres fortalezas de piedra, en las partes y lugares que mas convenga”, se le otorgaba una jurisdicción enorme en las letras e impresisa en la realidad. Junto a nobles, segundones, hijosdalgos, caballeros, gente de prosapia y de grandes virtudes, integraron la expedición de Mendoza otros de nacionalidades diferentes: alemanes, ingleses,italianos, flamencos, portugueses.La expedición tocò tierra en los priemros días de Febrero de 1536 en una zona cercana al sitio actual de la Ciudad de Buenos Aires,donde esta fue fundada oficialmente por primera vez. Muy pronto los españoles advirtieron la pobreza de la fauna, que el rio era rico e peces pero que no tenían los utensilios necesarios para pescar. Entre tanto una partida enviada por el Adelantado hallò indios canoeros y pescadores, que estaban establecidos a orillas del rio Paraná. Al principio, el encuentro fue amistoso y los naturales los proveyeron de bastimentos, pero muy pronto se desencantaron, tal vez por las imposiciones de los conquistadores y no volvieron mas. Los problemas comenzaron. Los viveres escaseaban. De que valían los arcabuces, culebrinas, telas, vestidos de seda y cuanto lujo había acompañado al empresa si no tenían cómo y que´comer?.Como harian las 2.000 personas establecidas en la nueva fundaciòn para enfrentar el hambre? 28 .Los días pasaron y los problemas se acrecentaron.El Adelantado enviò partidas de auxilio que llevaron a un desastroso combate en el que murieron 34 españoles y media dcena de caballos.Ya antes había enviado mas de 300 soldados a incursionar en las islas, luego dos navios, y 270 hombres comandados por Ayolas que navegaron hasta el sitio del antiguo fuerte de Gaboto. Lo que siguiò fue le desastre total. Los ataques cotidianos de los aborígenes, el asedio al rancherío de la incipiente Buenos Aires, y las mayores miserias humanas puestas de manifiesto en tamaña situación límite.El Adelantado entre tanto estaba enfermo.La sífilis contraída en Italia cuando el famoso saqueo de Roma en el que participó, lo corroía físicamente y su espíritu estaba muy alicaido.Al reaparecer Ayolas e informarle que había fundado un fuerte en la confluencia entre el Carcaraña y el Paraná, desidió ir hasta allí para fundar la tercera fortaleza que se había comprometido realizar, regresando luego a Buenos Aires solo para confirmar a Ruiz Galán como autoridad de la ciudad antes de partir él mismo a España. Un mes después, moria en alta mar y su cadáver era arrojado a las aguas.Asi 27 Luna.Op.Cit.Pag. 74 28 El escritor Manuel Mujica Lainez relata en su celebrado libro “Misteriosa Benos Aires”,estos sucesos en el primer cuento de la saga, “El hambre” por el cual se conoce desde la ficcion basada en documentos reales,la desventura de la primera fundación de Buenos Aires. concluía la triste empresa de la llamada “Gran Armada de Don Pedro de Mendoza”.De ella quedaba como saldo final mil expedicionarios muertos, Buenos Aires con muy escasos habitantes, algunos pobladores sobrevivientes que remontaron el Paraná con Ayolas e Irala, buscando el camino de la Sierra del Plata. Por tres años sobrevivió Buenos Aires que habia logrado superar su mayor crisis inicial. Pero en 1541 se procedió al despoblamiento por orden del veedor Cabrera, llegado de España, y de Irala, hombre fuerte de Asunción, quienes coincidían que había que reforzar la Casa Fuerte de Asuncion, en el Paraguay, fundada por Juan de Salazar y Espinoza en 1537 y que muy pronto se convertiría en la experiencia mas pacifica de la conquista a traves del mestizaje y la poligamia que la hicieron ser conocida como “el Paraiso de Mahoma”. Transcurrió mas de una década para que se nombrara el Segundo Adelantado del Rio de la Plata en la persona de otro caballero, noble de origen y virtuoso de costumbres. Fue Don Alvar NuñezCabeza de Vaca con una larga experiencia en el norte del Continente Americano que acrecentaron sus méritos y virtudes haviendolo un hombre respetado por todos. Tras ello y con tamaños antecedentes, Alvar Nuñez pidió el nombramiento como Adleantado y la Gobernacion del Paraguay que se le concedió. Asi, se lanzò al mar con cinco naves y al llegar a Santa Catalina desidio hacer la travesía a pie, con 250 hombres descubriendo a su paso, las Cataratas del Iguazú. Al llegar a Asuncion comprobó con desagrado porque llamaban “Paraiso de Mahoma” a la ciudad de Irala. Las practicas del “tobayá” o el “Cuñadismo”se habían impuesto para sostener la conquista y colonización. El mestizaje se había consolidado, la poligamia también. 29 .La situación cayó mal en el espíritu de Alvar Nuñez Cabeza de Vaca quien quiso corregir los excesos pero un grupo de tumultuarios que no lo aceptaban ni estaban dispuestos a obedecerlo lo depuso de su cargo,lo encarcelo y lo envio a España, preso, donde permaneció ocho años purgando por una culpa que nunca tuvo. Finalmene lo liberaron sin culpa ni condena,pero ya era tarde.Nunca mas recuperò cargo ni titulo y mucho menos los gastos por la inversión de la segunda gran empresa conquistadora. Entre tanto en Asuncion del Paraguay, la figura de Domingo Martinez de Irala mantuvo prestigio y poder avalado por el voto de los vecinos. La Historia del Paraguay iniciaba si las propias caracterisiticas que la identificaron en su vinculación sempiterna con los personalismos. En 1547, una nueva Capitulaciòn se concretaba entre el Consejo de Indias y Don Juan de Sanabria, el Tercer Adelantado del Rio de la Plata. La mala estrella hizo nuevamente de las suyas. Sin avanzar demadasiado en su empresa, murió Sanabria, sin embargo su viuda Doña Mencia Calderón tomò la iniciativa de continuar con lo inciado y pidió autorización para que la expedición partiera bajo su mando con medio centenar de doncellas, mujeres necesarias para ir cambiando la situación de Asunción.Se le concedió autorización.Doña Mencia no podría ejercer el adelantazgo por su condición de mujer,pero si lo tendía su hijo Diego de Sanabria, de 18 años, aunque en verdad quien mandaba y ordenaba seria la madre. Asi las cosas, salió la pequeña armada de tres naves en abril de 1550, la de Dn. Diego se perdería por el camino, arribando a Santa Catalina las dos restantes.Alli Doña Mencia Calderon de Sanabria desidio repetir la hazaña de Alvar Nuñez Cabeza de Vaca y se lanzò con sus doncellas tierra adentro, caminando distancias larguísimas para arribar a Asunción finalmente donde las jóvenes casaderas pronto formalizaron con los vecinos solteros engendrando el origen de mas familias patricias que poblarían el mismo Paraguay, la Argentina y Chile.Si bien el tercer adelantado solo exisitio formalmente y nunca pudo decirse que lo hubo en la reaidad,la 29 Descendientes de Irala y de aquellas mujeres indias llamadas por él “criadas” y entegadas al Gobernador como a sus soldados por los propios caciques indios como Lorenzo Mokirase,de la parcialidad caria,fueron prominentes figuras del Rios de la Plata.Surgen asi algunos imperecederos nombres: Diaz de Guzman,el primer historiador criollo,Juan Manuel de Rosas,el hombre fuerte de la Confederacion Argentina,Jose Antonio Primo de Rivera,fundador de la Falange,Victoria Ocampo,Jorge Luis Borges,prominentes figuras de las letras,entre otros.El mestizaje había sido la solución al problema de la convivencia.Los aborígenes aliados a los españoles combatían a sus enemigos y los españoles eran protegidos por sus aliados indígenas.Despreciar la mujer aborigen les habría significado la muerte según la concepción indígena por lo que aquel “Paraiso de Mahoma” fue la mejor experiencia pràctica e inteligente para sostener la ocupación y cumplir con los objetivos de la Conquista Española. Los mestizos una o dos generaciones despuès,darian vida a poblaciones nuevas como Santa Fé de la Vera Cruz (1573),Santa Maria de los Buenos Aires (1580),San Juan de Vera de las Siete Corrientes,(1588). presencia de Doña Mencia y sus doncellas hizo que esta se conviertiera en una experiencia inobjetable de metas cumplidas en las que se puso a salvo la identidad hispano-guarani y se fortaleció el sentido poblacional de la Conquista. No obstante persisitia un grave problema;falta de autoridad en Asunciòn,al menos reconocida por la Metropoli, el aislamiento, por lo que la Audiencia de Lima nombró Gobernador del Paraguay a Don Juan Ortiz de Zárate, un rico hascendado y minero de Potosí. Corrian los años de 1567. Era este un hombre de pensamientos claros y ambiciones serias: creía que había que fundar poblaciones entre Charcas y Asunción,y entre Asunción y el Rio de la Plata. En esto coincidia con el Oidor Juan de Matienzo que desde Charcas urgía al Consejo de Indias en igual sentido.Asi, Ortiz de Zarate obtuvo su designación como Adelantado del Rio de la Plata, el cuarto para los papeles,el tercero para los hechos.Los privilegios e innovaciones otorgadas junto al titulo a Ortiz de Zarate incluían cuatrocientos esclavos africanos,importación de mercaderías sin pagar impuestos,y se preparò otra imponente expedición de cinco naves y quinientos pobladores que vendrían desde España.No fue fácil consolidar la expedición, esta zona geográfica de las Amèricas no tenia buena prensa en la Península, pero finalmente la empresa cobrò cuerpo. Tampoco fue fácil el viaje asolado por tormentas y en Santa Catalina donde pasaron hambre. No pocos murieron por la mala situación, otros fueron ahorcados por intentar desertar. En noviembre de 1573, medianamente recuperados, pudieron continuar el viaje hacia el Rio de la Plata donde en San Gabriel fueron atacados por los charrúas que les produjeron “el desastre de mayor magnitud de que guarda memoria los anales de la conquista” 30 .Decena de españoles murieron pero por fortuna a tiempo llegó el auxilio del Capitan Ruy Diaz de Melgarejo” 31 .Finalmente,el Adelantado pudo fundar San Salvador, en Mayo de 1574, sobre el rio Uruguay. Despues, Ortiz de Zarate desidió ir a Asunción donde se enfermo, posiblemente de disentería.Encargó entonces a Garay que trajera a su hija Juana “para que resideira en estas provincias” muriendo en Enero de 1576.Su obra,la ciudad de San Salvador, sobrevivió solo unos pocos años debido a que los pobladores la fueron abandonando y la natraleza terminò por borrarla al punto que al dia de hoy no se sabe con presicion en que sitio se levantaba. Ante la muerte del Adelantado Juan Ortiz de Zárate que como sus precedentes desaparecia prácticamente tras haber empeñado fortuna y esfuerzos dejando inclonclusos gran parte de sus metas, los problemas no faltaron. La rica heredera de bienes hasciendas y títulos, Juanita Zárate, llamada la “Ñustita cuzqueña” ,era hija mestiza del Adelantado de y de una princesa inca.Tenia 17 años al morir su padre y los pretendientes arreciaron entonces: el Virrey del Perú Francisco de Toledo la quería para su sobrino, el Oidor de Charcas, Juán de Matienzo, tenia su propio candidato, pero la joven hizo valer su opinión y no se desidiò por nadie que ella misma no hubiera elegido, resultando este, el Licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón quien,oidor también de la Audiencia de Charcas, casó con ella en secreto en Diciembre de 1577 para evitar que Juanita fuera llevada a Lima por orden del Virrey Toledo.Mas tarde debieron acceder y vivir allá con una cierta libertad vigilada.Sintiendose herederò del adelantazgo de su suegro que su esposa no podía heredar, ni cumplir los compromisos firmados. Juan Torres de Vera y Aragón comenzó a ejercer su autoridad como tal nombrado con verdadero acierto, su representante en el Rio de la Plata. Simultanemente inicio el proceso para legitimar su título, mientras Garay refundaba Buenos Aires en 1580 y se enfrentabacon indígenas y ambiciosos funcionarios de la administración colonial. Su muerte en 1583 de manos de los indios.Una nueva epoca se iniciaba. La Fundación de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes ----------------------------------------------------------------------- Pasó casi una década desde que Gaboto visualizara por primera vez el futuro territorio correntino para que otro europeo observara y dejara sus impresiones primeras sobre nuestra región, el alemán Ulderico Schmidel,llegado al Rio de la Plata con al Gran Armada de Don Pedro de Mendoza.Junto a Juan de Ayolas,Schmidel fue enviado a remontar el Paraná y llegado a las costas correntinas se 30 Luna.Op.Cit.Pag.80 31 Llamado “El Impenitente” por su vida azarosa. internó en el territorio en persecución de los Mepenes que luchaban entre ellos.Según lo relata Schmidel en su obra “Viaje al Rio de la Plata (1534-1554)”,en esta incursión fue que hallaron “gente petiza y gruesa” que vivian en el interior del territorio,comían pescado,productos de la caza y miel,andaban desnudos,y se supone que eran un numero de 2.000 individuos 32 .La crónica de Schmidel sobre la presencia aborigen en la zona es detallada y minuciosa,y constituye una primera versión sobre los pueblos prehistóricos en Corrientes,fuente inobjetable para los estdios posteriores y particularemnete recientes en busca de los grandes conocimientos faltantes del pasado aborigen de Corrientes. Así se dieron los primeros encuentros en nuestro territorio entre españoles e indios, antecedente que serviría para tenerse en cuenta al momento de llevarse a cabo la ocpacion efectiva del territorio. Entre 1582 y 1584, Martín del Barco de Centenera, compañero de Fray Luis de Bolaños,arcediando de la Catedral de Asunción y luego Comisario de la Inquisición y Vicario del Obispo de Charcas recorrió la región dejando también impresiones de la zona que dio a conocer en Lisboa en 1602 bajo el sugestivo título de “La Argentina”,extenso poema que en una octava real dice: “Entrando al Paraná esta Santa Ana, de guaranies provincia bien poblada. Es tierra aquesta firme, buena y llana, que mucha de la dicha es anegada. Empero esta enjuta es muy galana, de nuestros españoles conquistada, y así tienen aquí repartimento los que en el Paraguay tienen asiento” 33 El lugar de “las siete corrientes” había llamado la atención a los conquistadores españoles del siglo XVI como sitio adecuado para una fundación.En una carta del año 1581 el Comisario y Custodio del Tucumán y Rio de la Plata de la Orden de San Francisco, Fray Juán de Rivadeneira 34 informaba al 32 Castello.Op.Cit.Pag. 20.- 33 Bajac, Esteban: “La Virgen de Itatí.Reina de la Civilización en la Cuenca del Rio de la Plata”.Pag. 64.- 34 Fray Juan de Rivadeneira, de supuesto origen noble, nació en Galicia hacia 1531, formándose en el Convento de San Franciso el Grande en Salamanca. En algún momento no preciso vino de España al Perù y en 1566 viajò del Perù al Tucumàn, lo que desmiente la versiòn que habría llegado con el Adelantado Ortiz de Zàrate, dado que la presencia de Fray Rivadeneira es muy anterior a la llegada de este Conquistador a Amèrica. Segùn un documento del Gobernador Juan Ramirez de Velasco varios franciscanos, entre los que estaba el Padre Rivadeneira, llegaron hacia 1563 y el mismo Rivadeneira en una información fechada el 7 de Junio de 1587 manifestò haber entrado “en las provincias del Tucumàn, ocho meses después de fundada la ciudad de San Miguel”, hecho acaecido el 31 de Mayo de 1565 por lo que se puede concluir que tanto Rivadeneira como otros franciscanos arribaron a Santiago del Estero a inicios de 1566. Alli, en Santiago del Estero, los franciscanos entre los que estaba el Padre Rivadeneira levantaron su convento después que el Cabildo les otorgara el solar para ello. A fines de 1566 o inicios de 1567 ocurriò lo propio en la ciudad de San Miguel del Tucumàn, teniendo el Padre Rivadeneira igual y principal función en dicha fundación conventual de la Orden Seràfica. Para 1574, ya era el Guardian del Convento de los Franciscanos en Santa Fè de la Vera Cruz, fundada apenas el año anterior, y se supone que acompañò a Juan de Garay también ahora en la segunda fundación de Buenos Aires en 1580. Mas tarde pasarìa a Còrdoba, siendo designado Vicario General por Fray Gerònimo de Albornoz, Obispo de Còrdoba. Asumido su nuevo cargo, Fray Rivadeneira iniciò los tramites para fundar el Convento de los Franciscanos de Còrdoba. Desde 1574 y hasta 1586, detentò el cargo de “Custodio de las Custodias unidas de Tucumàn y el Paraguay”, debiendo recorrer las dos gobernaciones, visitar conventos y proveer a sus necesidades. Entre 1580-83 viajò a España cuando ya era plenamente conocido y respetado, tal vez por ello la Ciudad de Esteco en 1578 ya había solicitado al Rey se le concediera por su Pastor y Prelado a Fray Rivadeneira. En Febrero de 1580, encontrándose en visita misional en el Paraguay, diò principio a la fundación del Convento Franciscano de Asunciòn, poco antes de viajar a España y previamente a la fundación de Buenos Aires. Importante fue su presencia en este acto pues su imagen, idelalizada por el pintor Gonzalo Carbonero, fue inmortalizada en el cuadro relativo a la segunda Fundacion de la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Buenos Aires donde aparece portando una cruz junto a Garay. Logicamente la primera misa después de tan solmene acto la realizò èl mismo. Posteriormente al repartirse los solares y entregárselo a los franciscanos para su Convento e iglesia, tomò posesión del mismo Fray Rivadeneira. De allí partiría a España por tres años, llegando al Puerto de San Lucar de Barrameda en el mes de Septiembre de 1580 con la misión de informar al Rey Felipe II sobre las recientes fundaciones, pedir mas evangelizadores dispuestos a viajar a Amèrica, objetos de culto tan necesarios,y presentar al mismo Rey su prolija “Relacion de las Provincias del Rio de la Plata” acompañada de un plano de la regiòn, ciclópea tarea que la historia no ha sabido aùn reconocerle debidamente.De enorme valor histórico y visionario, el documento es un completísimo Rey Felipe II que: “…las 7 corrientes es donde se dividen y apartan los ríos,que dan el nombre a este rio de la Plata,que se llama el Paraná y el Paraguay…hay aparejo para poblar una ciudad…junto a las siete corrientes, en el rio que llaman de las Palmas (actual Riachuelo) que tiene mucha cantidad de gente que se podrá dar de comer a 100 españoles” 35 El sitio elegido para esta fundación, posiblemente le fue sugerido a Torres de Vera y Aragón por su Lugarteniente Juán de Garay, experto conocedor de la región, a quien quizás no le era desconocida la información de Fray Juán de Rivadeneira. De igual forma, los conquistadores que lo acompañaban como Felipe de Cáceres, Diego Gallo de Ocampos, los dos Alonso de Vera, “posiblemente lo asesoraron para la eleccón del paraje propicio, y fue este el conocido con el nombre de las ´Siete Corrientes`, en la margen oriental del gran rio Paraná” 36 . El paraje,ubicado a diez leguas de la desembocadura del Rio Yh-pithá o Bermejo,y a trés de la confluencia del Paraguay y el Paraná, fue apreciado como un sitio hermosísimo cuya situación alegre y vistosa,es de las mejores de todo el reino con proporciones sobresalientes para la agricultura y la ganadería” 37 .El Mismo Padre Lozano,erudito historiador de la conquista ytestigo presencial del lugar ,escribía: “Este sitio es bellísimo para fundar una Sevilla;domina a nuestro famoso Paraná que a su vista forma un golfo de dos leguas,en que recibe todo el caudal del célebre rio Paraguay…” Luego destaca: “…en su curso de oriente a poniente y para mudar de rumbo forma una punta llamada San Sebastián, con siete corrientes que dan nombre a la ciudad y crecido susto a los navegantes, porque siendo increíble la rapidez de las corrientes a causa del mucho peso de las aguas, no permiten arribar a la ciudad sin zozobra y a costa de emplear extraña pujanza en los remos” 38 . El Imperio Español no improvisaba, todo lo planificaba y legalizaba al extremo.La proyección de la Ciudad de Vera es un testimonio elocuente de cómo se eligió el sitio geográfico, con mas presición y fundamento que muchas ciudades surgidas en otros tiempos.El sabio napolitano Pedro de Angelis destaca al respecto ya en el siglo XIX: “…No puede hacerse al fundador de Corrientes el mismo reproche que a muchos otros de sus compañeros” “La posición de esta ciudad es bién escogida y cuando desaparezcan los estorbos que ciegan los canales naturales del comercio de estas regiones,este punto central será un foco de actividad y de negocios para el Paraguay,Alto Perú,el territorio de Misiones y gran parte de las provincias argentinas. Con todas se comunica por medio del Paraguay, del Bermejo, cuya navegación dominará un dia como Constantinopla y Copenhague presiden la del Mar Negro y el Báltico.Su territorio es testimonio sobre la situación en la región, sus riquezas naturales, las fundaciones habidas y necesarias, los indígenas, la geografía apenas conocida, la hidrografía y la posibilidad de activar el comercio en el cual, como en otros, ya mensiona Rivadeneira “el sitio de las siete correinetes”descrito detallada y minuciosamente, todo ello antecedente valioso para la futura fundación de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes. Para Mayo de 1582 en compañía de Alonso de Vera y Argòn, y diez y ocho frailes franciscanos, volvió el Padre Rivadeneira al Rio de la Plata teniendo un viaje accidentado que finalmente concluyò con no pocos sobresaltos en Enero de 1583 cuando desembarcaron en Buenos Aires. Ocupado en reforzar los conventos ya fundados con el ingreso de nuevos frailes, se dedicò en esa ocasión a construir el Confvento de los Franciscanos en Buenos Aires en el solar dado por Garay cuando la fundación. En 1587, el Gobernador del Tucuman Juan Ramirez de Velasco, luego Gobernador del Paraguay, lo comisionò para un nuevo viaje a España a fin de presentar al Rey un extenso Memorial de lo realizado, gestión que la tramitò via el Consejo de Indias, y que tuvo resultados favorables con la concesión de otros frailes para el Rio de la Plata y ornamentos del culto, mas el viaje de retorno de Fray Rivadeneira se empañò al no conseguir navios que desde Cadiz a Lisboa zarparan al Rio de la Plata. Asi en estos menesteres le sorprendió la muerte en 1592 sin poder concluir su misión. Recien en 1594 las gesiones del laborioso fraile llegarían a concretarse. Ver: Rial Seijo, Eduardo: “R.P.Fray Juan Pablo de Rivadeneira.Un gallego entre los guaraníes”.En: “Primer Congreso de Historia de la Provicna de Corrientes”.Pag. 311 a 325.- 35 Rivera, Alberto: “La Fundación de la Ciudad de Vera”.En: Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº 2.Pag. 27- 28 36 Figuerero, Manuel Vicente: “Lecciones de Historiografía de Corrientes”.Primera Parte.”.Lección 14.Pag. 109 a 123.- 37 “Relación geográfica e histórica de la Provincia de Misiones”, por Diego de Alvear. Coleccion Pedro de Angelis. Tomo II. Pag. 503. Buenos Aires, 1836 (La cita es de Eduardo Rial Seijo en “Se funda y asienta la ciudad de Vera”.En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº 34.Pag. 524 a 537.- 38 Rial Seijo, E.: “Se funda y asienta la Ciudad de Vera”.Op.Cit. Pag. 528.- fértil y su clima no es malsano ni incómodo, asi es que a pesar de las dificultades consiguientes al estado general del país,esta provincia adelanta en población e industria” 39 En 1587 llegó a Asunción del Paraguy Don Juan de Torres de Vera y Aragón, procedente de Charcas, en el Alto Perú, tras su designación real como Adelatado interino hasta tanto justificara legalmente ante el Consejo de Indias sus condiciones pretensiones para la titularidad 40 .Llegaba lleno de buenos proyectos privilegiando el cumplimiento de algunas obligaciones que había contraído su suegro, el Adelantado Juan Ortiz de Zárate, la fundación de una nueva población, una de las cuatro que aun faltaban dado que ya existían Santa Fé de la Vera Cruz (1573), La Trinidad y Puerto de Santa Maria de los Buenos Aires (1580), Concepción de Nuestra Señora de la Buena Esperanza del Rio Bermejo(1587). Así,desde Asuncion del Paraguay, el Licenciado Juan Torres de Vera y Aragón desidió completar el compromiso de fundaciones con la colaboración de su sobrino Alonso de Vera y Aragón (“El Tupí”) y el Capitán Hernando Arias de Saavedra. La noticia evidentemente se conoció enseguida pues el Tesorero de la Real Hascienda Don Hernando de Montalvo,en carta datada en Buenos Aires el 23 de Agosto de 1587 y dirigida al Rey,expresaba: “a la hora que quise cerrar esta carta llegó aquí nueva de que iban a poblar otro pueblo a las siete corrientes del Rio Paraná un sobrino del licenciado Torres de Vera con mas de 130 soldados” agregando “población será bien importante para estas provincias” 41 . Entre fines de 1587 e inicios del año entrante, principió la organización de la empresa fundacional pregonada en Asunción, sobresaliendo por su entusiasmo Don Hernando Arias de Saavedra, muy respetado y de gran predicamento por cierto diciéndose de él “uno de los mas animosos se atrevían siempre que el dicho general salía a ir mucha gente con él”,sumándose a sus filas los mancebos de la tierra que llevaban la sangre hispana,hidalga en no pocos casos,y la indígena de su madre.Se dice en palabras de Salcedo de la Cueva que Hernandarias “movió y llevó por tierra muchos soldados a su costa proveyéndolos de todo lo necesario y llevó para la dicha población muchos pertrechos de guerra, caballos y yeguas y vacas que fue de mucha importancia” 42 .Al parecer y conforme documentos lo señalan, la fundación fue tomando cuerpo a partir no tanto del llamamiento de Torres de Vera y Aragón, sino mas exactamente de la arenga del propio Hernandarias que tomó la empresa con interés muy particular y asi logró reunir lo necesario en hombres y hasciendas para lograr su concresión. No menos cierto resulta que a mas de los señalados mancebos, hijos mestizos de hidalgos segundones y mujeres indias, llegados en busca de honor y gloria para su sangre, alistáronse también preciadas figuras de la Conquista como el General Juan Torres de Navarrete que había participado de la de Chile, Diego Gallo de Ocampos, Felipe de Cáceres, Pedro López de Enciso y Nicolás de Villanueva quienes eran co fundadores de Concepcion del Bermejo. Muchos de ellos poblarían Corrientes con una destacada e ilustre sucesión, tal el caso del Escribano Nicolas de Villanueva,entre los mas notables primeros pobladores y co-fundadores de la nueva Ciudad. El 25 de Enero de 1588 salió el joven Hernandarias, de apenas 24 años de edad, desde Asunción del Paraguay,con cuarenta hombres, trayendo el ganado para la nueva ciudad, unas 1.500 cabezas de ganado vacuno, otras tantas de ganado caballar, tardando mas de lo esperado, al venir por tierra, al punto de no llegar a tiempo para el acto de la fundación 43 .Por su parte, partió desde Asunción,en 39 Ibidem.- 40 Son de mensión para un mejor conocimiento biográfico del CuartoAdelantado del Rio de la Plata Don Juan Torres de Vera y Aragón,los trabajos de Federico Palma y Gustavo Sorg que se señalan en la bibliografia. 41 Rivera.Op.Cit.Pag.27.- 42 Palma, Federico: “El último Adelantado del Rio de la Plata Licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón”.Pag.37. 43 El ganado proveniente de Asuncion era propiedad de Don Alonso de Vera y Aragòn.Con esto no solo se inicio la historia de la ganadería en Corrientes, sino la de su posesión feudal de parte de los llamados “Accionero Mayor de Ganado Vacuno”, titulo que tuvieorn indistintamente Don Pedro de Vera y Aragòn, hijo de Don Alonso, Don Manuel Cabral de Melo y Alpoin y su hijo Don Cristobal. El ganado, 1500 cabezas dicen algunos autores, llegó a la Ciudad tras mucho trajin. Dice Labougle: “para impedir posibles escapatorias se construyò un espacioso corral,donde se recogieron vacunos, caballos,yeguas,cabras y ovejas,encomendando su cuidado, bajo su responsabilidad y previa fianza que prestaron,a pobladores de reconocida moralidad.Los acuerdos capitulares del 2 de mayo y de noviembrede 1588 registran los nombres de los primeros que ejercieron tan delicada función: Gaspar Portillo, que se hizo cargo de los caballos y yeguas,y Asencio Gonzàlez,que se hizo cargo ,a su vez,de los vacunos” (Labougle.Op.Cit.Pag.15).Por lo barcos y balsas, Don Alonso de Vera y Aragón “El Tupí”,llegando al sitio de las “Siete Corrientes” entre Febrero y Marzo a fin de preparar el lugar en el que se erigiría la nueva Ciudad que habría de fundar Don Juan de Torres en su paso rumbo a España. “La tarea de rozar y desyermar el área elegida al fin propuesto, sin mucha mano de obra y con pocas herramientas debió insumirle largas y laboriosas semanas…” 44 Cuatro semanas después de la partida de “El Tupí”, partió el grueso de la población y conforme lo destaca un Memorial del Cabildo de Corrientes del 5 de Abril de 1588, dirigido al Rey Felipe,”…salimos de la ciudad de Asunción en su compañía –la del Fundador- ciento cincuenta soldados los mas de ellos con mujeres e hijos, armas, caballos y todo género de ganados” 45 . El 2 de Abril de 1588 arribó al sitio elegido Don Juan de Torres de Vera y Aragón.Venia ya notificado de malas nuevas en su contra y de todo lo que había hecho y pensaba hacer de parte de la mezquina actitud que emanaba una provisión de la Audiencia de La Plata de fecha 20 de Octubre de 1587. Asi y todo, el Adelantado desidió continuar con lo que se tenia propuesto. Ya vendrían tiempos para castigos y reprimendas cuando la ciudad, sus hombres y sus autoridades fundadas ya, resultaran inamovibles.La Fundacion de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes se concretó finalmente el dia 3 de Abril de 1588 en el paraje Arazatí, levantándose un Fuerte (acaso una ranchería de palo a pique como cerca).Como mandaban las leyes y las costumbres se labró y erigió frente al pretendidamente llamado “Fuerte Fundacional”, una cruz de urunday, como todas las que se colocaban en las fundaciones españolas y que ratificaban el sentido misional de la Conquista dada por la Bula Piis Fidelium. Se dice que los aborígenes del lugar se acercaron pacíficamente a los españoles y les ofrecieron bastimentos y leñas para su manutención 46 .Esto nos lleva a preguntarnos, como lo destaca el Arqueologo Juan Ignacio Mujica,si acaso Alonso de Vera y sus hombres no hicieron uso de una aldea aborigen del lugar, ya establecida, para levantar en ella el “fuerte fundacional”?. 47 El magnifico cuadro “La Fundación de Corrientes” de Octavio Gómez, mas inspirada en lo que pudo ser conforme lo que documentalmente se conoce, que en lo que fué y de lo que se sabe poco, se ha convertido ya en un símbolo de los orígenes de Corrientes desde que el afamado artista lo pintada entre 1987 y 1988.En esta tela vemos traducido en imágenes de bonita expresión, lo que la historia ha venido relatándonos y en suma lo que el acta primera de origen nos señala. 48 . La descripción del Historiador Labougle aun nos conmueve: “Era el 3 de Abril del Año del Señor de 1588, domingo, Dia de la Resurrecciòn de Làzaro. Sobre las barrancas del Paranà en el sitio conocido de antaño por `Las Siete Corrientes`, se apiñaba gran concurso de soldados, un fraile franciscano, algunas mujeres y niños” 49 .Hubo o no un sacerdote en el acto fundacional entonces?. Prosigue el historiador: “Estaban en el centro de una amplia palizada, con pretensiones de fuerte, que sus manos levantaron poco antes, y en la que también se agrupaban ganados y variadas clases de animales domésticos. Quien mandaba en aquel abigarrado conjunto era el Licenciado Juan Torres de Vera y Aragòn, quinto Adelantado, Gobernador, Capitàn General, Justicia Mayor y Alguacil Mayor de todas las Provincias del Rìo de la Plata, por su Majestad el Rey de España y de las Indias Don Felipe II. Con voz alta que hizo resonar en aquellas soledades por primera vez el viril y armonioso idioma de Castilla…” 50 declaró lo que quedó impreso en el primer documento de la noble Ciudad 51 . visto,esto se diò sin perjuicio de las ulteriores circunstancias que generaron el llamado “ganado cimarrón” y su “caceria”,dato no menor que influyò en el mantenimeinto y la economía de la Ciudad de Vera y sus vecinos.- 44 Palma.Op.Cit.Pag. 38.- 45 Castello.Op.Cit.Pag. 23.- 46 Ibidem.Pag. 24 47 Mugica, Juan Ignacio: “Araza Ty,un fuerte español o una aldea guaraní”.En: “Octavo Congreso de Historia de la Provincia de Corrientes”.Ituzangó,2008.Pag. 213 a 228. 48 Cuadro que se guarda en la Casa de Gobierno de la Provincia de Corrientes.- 49 Labougle, Raul de: “Historia de San Juàn de Vera de las Siete Corrientes (1588-1814)”.Pag. 11. 50 Ibidem.- 51 El Historiador Hernàn Fèlix Gòmez,en su magnifico libro póstumo “La Fundaciòn de Corrientes y la Cruz de los Milagros” dice: “Segùn el folklorista don Enrique Roibòn –hombre erudito en las tradiciones de la zona,fallecido en la segunda década de este siglo-,las siete puntas que caracterizaban el paraje denominàbanse, a contar de aguas arriba, Aldana, Yatigtà, Baterìa o Mitre, San Sebastiàn, Tacurù o Vidal, Tacuaras y Arazatì” Una copia del Acta Fundacional se halla en el Archivo de Indias en Sevilla y reza claramente como se había procedido, y en efecto, con toda la pompa y cirunstancia, acorde a los usos que los españoles que daban a sus ceremonias todo ese boato que aunque modesto por las circunstancias en casos como este, no por ello era menos pretensioso de sus formas y maneras ancestrales y de la conciencia plena de estar haciéndolo para sí y los que vinieran, en ese tiempo y los siglos que sucedieran: “En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero y de la Santísima Virgen María su madre y del rey Don Felipe nuestro señor, yo el licenciado don Juan de Torres de Vera y Aragón, Adelantado, Gobernador y Capitán General y Justicia Mayor y Alguacil Mayor de todas estas provincias del Rio de la Plata por su Magestad: en cumplimiento de las capitulaciones que hizo el Adelantado don Juan Ortiz de Zárate, caballero de la Orden del Señor Santiago, mi suegro, con su Magestad, de que poblaría ciertos pueblos de estas provincias como mas largamente se contiene en la dicha capitulación a que me refiero, en cumplimiento de ella, fundo y asiento y pueblo la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes, provincia de Paraná y Tapé…” Seguidamente, Don Juan de Torres de Vera y Aragón, procedó a delimitar la extensa y generosa jurisdicción que asigno a su ciudad 52 y que de haberse hecho realidad en la ocupación,habría significadole un territorio tan extenso como codiciado:por el Norte se extendia hasta los dominios de la ciudadesde Asunción,Villa Rica y Ciudad Real, por el Este hasta la de San Francisco Mbiazá en la costa del Mar del Norte (el Océano Atlantico) lo que le significaba abierta salida al mar,por el “Una mirada al gràfico del departamento de la capital muestra el enorme arco de cìrculo formado por estas puntas: es un paraje, una zona, y nunca un lugar o un punto geográfico. La propia ciudad de nuestros días no cubre las dos puntas primeramente enunciadas.Todo ese pareje debía ser explorado, elegido un punto favorable para la erección de la ciudad, y previamente dominàrselo estratégicamente haciendo piè en la costa y resguardando los elementos de transporte fluvial” “Para sostener con base objetiva que toda esta tarea no era necesaria, se buscò achicar el paraje Siete Corrientes. En el debate histórico de 1888, el ilustrado doctor Mantilla dice que las siete puntas se denominaban Ysiry, Isabel Duran, San Sebastiàn, Villegas, Casillita, Rosada y Baterìa, cuya posición es la de reducir el arco de cìrculo, achicar el paraje ante Corrientes, dándole una extensión de apenas un quinto de la real, (…) de las que solo dos, San Sebastiàn y Baterìa forman corriente en el rìo. Las otras cinco son pequeños promontorios: el denominado Ysiry-que el común de la gente llama el Tacurù, y debió integrar la famosa punta Tacuaras- es el punto de la costa que servìa de base a la desembocadura del arroyo Ysiry –tambièn llamado Salamanca en el siglo XIX- convertido hoy en desagùe pluvial entubado de la ciudad; Isabel Duran es el nombre de una lavandera a quien sepultò una enorme piedra desprendida de la barranca del antiguo solar jesuítico –despuès Colegio Nacional- con cuyo nombre algunos denominaron a raíz de la tragedia, la modesta punta tradicionalmente conocida como Ñarò, Villegas es el promontorio que limitaba al este el murallón del puerto, base del muelle de pasajeros; Casillita el que le segùia, cuya base era amarradero de caoneros isleños, denominada asì por una construcción de madera para quienes revisaban a los pasajeros, y Rosada,la pequeña punta sudoeste del Arroyo Arazà o Baterìa. Ninguna de estas puntas, ajenas a la corriente central del rìo formaban ni forman corrientes que dificulten la navegación. No expresamos que el doctor Mantilla hubiese tergiversado voluntariamente la verdad; solo que no advirtìò que de las siete puntas a que alude, solo dos son las que modifican el eje del rìo, y las demás simples irregularidades de una costa acciddentada y difícil” (Op.Cit.Pag, 83-85). Para concluir entonces: las Siete Puntas que dieron origen a la geografía de la Ciudad de Vera son de E a O: 1-Aldana, 2-Yatigtà, 3-Arazà, (o Baterìa o Mitre), 4-San Sebastiàn, 5-Tacurù (o Vidal), 6-Tacuaras, 7-Arazatì. Logicamente las denominaciones tradicionales son las que figuran en guaraní, las nomenclaturas en español responden a un tiempo posterior. 52 La primitiva jurisdicción que el Adelantado asignó a la Ciudad de Vera era “harto dilatada” pues “comprendía por el Este la región chaqueña limitada por el río Bermejo,el Paraná ,los aledaños de la Ciudad de la Concepción de la Buena Esperanza y una línea intermedia entre la antigua Santa Fé de Garay,y el Rio Negro,por el Sud,las tierras situadas en la margen izquierda del Paraná,hasta el río Guayquiraró y desade la desembocadura de éste, siguiendo su cota siempre rumbo al oriente por los arroyos Basualdo y Tunas, hasta llegar al río Mocoretá,y desde la desembocadura de éste,siguiendo su cota siempre rumbo al Oriente y siguiendo su curso y el de los ríos Yi y Yaguarón, y terminaba en la laguna Merím,por el Este las tierras situadas dentro de los límites precedentemente señalados y una línea que partiendo de la laguna Merím hacia el Norte, llegaba a las fuentes del río Uruguay, teniendo todo ese vasto territorio por límite septentrional,desde el lugar en que el río Tebicuary,desagua en el Rio Paraguay,una línea recta al Este,-siguiendo el propio curso del primero- hasta encontrar el Paraná, y que subiendo luego por dicho río hacia arriba,al llegar a la desembocadura del Iguazú, seguía el curso de éste,en cuyo terminaba,por ser allí el comienzo de la zona correspondiente a la ciudad de San Francisco, sobre la costa del Atlántico” (Labougle Raúl de: “Historia de San Juán de Vera de las Sete Corrientes”.Pg. 13).- Sur,hasta la jurisdicción de San Salvador,por el suroeste ,hasta la de Santa Fé de la Veracruz,y por el Noroeste,hasta los límites de Concepción del Bermejo. 53 . Resulta interesante la opinión que al respecto destaca el Genealogista Carlos Romero Jensen: “Si bien la ciudad de Corrientes fuè dotada al momento de su fundación de una amplia jurisdicción por parte de su fundador Don Juan Torres de Vera y Aragòn, los escasos vecinos que quedaron a sustentar la misma no pudieron hacer efectivo el dominio de la tierra mas allà de 5 o 6 leguas alrededor por las guerras que le hacían las parcialidades indígenas hostiles 54 .El mismo Cabildo definìa a la ciudad como `frontera de guerra`.Esta situación se prolongò mas de cien años de su fundación” 55 A continuación se nombraron las autoridades del Cabildo, la que seria la institución de mayor trascendencia y poder en Corrientes desde 1588 a 1825 cuando fue suprimida.Se designaron: 53 Esta jurisdicción en términos actuales significaba la ocupación de la Provincia completa de Corrientes,parte de Entre Rios,Santa Fé y el Chaco,una ancha franja desde el Rio Tebicuary hacia el sur, en el Paraguay, toda la Provncia de Misiones, parte de los Estados Brasileños de Santa Catarina y Rio Grande Do Sul,el sur del de Paraná y la región Noroeste de la República Oriental del Uruguay. Ahora bien: la ubicacón geográfica y topográfica de Corrientes se da entre los 27º16´y 30º45´de latitud sur,y 55º40´y 59º37´de longitud oeste.Sus limites actuales son la Provinica de Misiones, al noroeste,los Estados del Brasil y el Uruguay al sureste y el Paraguay al norte,y las Provincias de Chaco y Santa Fé al oeste y Entre Rios al sur. Los Arroyos Itaimbé y Chimiray –decia Luis M. Cora en 1913-la separan de Misiones, y el Río Guayquiraró y el Arroyo Mocoretá, de Entre Ríos. Tambien decía Cora que el territorio actual de Corrientes se asemeja a un trapezoide.y no coincide cn su anterior jurisdicción sobre Las Misiones que en 1881 le fue amputado y pasó a la Nación que la convirtió en Territorio Nacional.En 1897 por un acuerdo entre la Nacion y Corrientes, el Departamento de San Carlos en Misiones, fue anexado a la Provincia. El territorio correntino se define en dos zonas perfectas según los grandes ríos que la cirundan: el Paraná, el Uruguay y el Río Corriente que se extiende en diagonal, en dirección noreste-suroeste, son las zonas sur y norte, la primera similar a Entre Rios, en tanto que el norte se asemeja al territorio paraguayo, al sur del Rio Tebicuary, con cañadas, esteros y lagunas. De clima templado al sur, y ardiente y húmedo al norte, tiene un suelo fértil con densa vegetación, con clima subtropical, aunqne la evidente modificación que viene sufriendo el clima y el medio ambiente hacen suponer hace tiempo que Corrientes integra una región que se esta reconvirtiendo en tropical.Los inviernos eran benignos, definidos, con bajas temperaturas muy asentuadas pero cortas, y veranos calidos y húmedos,mas también se han modificado en el proceso de cambio que se experimenta actualmente por el efecto invernadero, entre otros.Esto ha supuesto drásticos cambios en las temperaturas y prolongcion de las estaciones del verano o el invierno sobre las de otoño y primavera demostando que experimentamos en el ultimo medio siglo un proceso de transición. El sur de la Provincia tiene suelos altos y accidentados,entanto que la parte septentrional es baja y anegadiza con abundantes espejos de agua. Tradicionalmente Corrientes fue de manera secular agrícola-ganadera, aunque esto ha cambiado con el aporte de otras actividades que redundan en la economía moderna. La superficie total de la Provincia es de 88.199 Km2,,estando el 10 % ocupado por agua, no debe olvidarse que también tiene sus grandes corrientes subterráneas con conexiones hacia los Rios que la cirdundan y que alimentan,como en el caso del Iberá, las lagunas, esteros y bañados. Resulta curioso un trabajo de 1904, de Bavio, donde consta que Corrientes tenia una superficie de 84.402 Km2,por su parte el Geógrafo Zacarias Sánchez Negrette apuntaba un total de 86.879 Km2 demostrandolo en sus conocidos planos catastrales desde 1893.El Historiador Pedro Benjamín Serrano en sus obras de 1901,1904 y 1910 coincidia con Zacarias Sánchez Negrette. Los Rios Paraná (“Paraanamá”, traducido como “pariente del mar” ) y Uruguay han sido y son las principales fuentes fluviales del territorio correntino,de la que,decíamos,se nutre por conexiones subterráneas la Laguna del Iberá,un complejo inmemsno de agua dulce de 55 km2,ubicado entre los Departamentos de Ituzaingó,Mercedes,San Martóin en el centro mismo de la Provincia. Varios ríos atraviesan el territorio correntino convirtiendo la zona en uno de los espejos de agua dulce mas importantes y codiciados por el mundo moderno: el Corriente, el Batel, el Miriñay, el Santa Lucía, el Riachuelo, el Guayquiraró, el Aguapey,etc.El “Corriente” que nace en la Laguna del Iberá y desemboca en el Paraná,es el mas importante de los ríos interiores.Son afluentes del Uruguay,en el flanco oriental, el Miriñay y el Aguapey con su respectivos afluentes también.El Miriñay y el Guayquiraró son los limites naturales,al sur,con la Provincia de Entre Ríos. Lagunas importantes son la llamada “Laguna Brava”,en la afueras de la Ciudad de Corrientes,las lagunas “Pucú”, “Limpia” y “Ñaembé”,cerca de Goya, “Las Maloyas”,en San Luis del Palmar, y otras mas.- 54 El mismo autor ha abundado en el tema en sus trabajos “Diego Ponce de Leòn y la defensa de Corrientes” publicado en el Boletin Nº 7/08,y “El Teniente de Gobernador Gonzalo de Mendoza” en el Boletìn N 4/05 del Instituto Correntino de Ciencias Genealògicas, trabajos de enjundia que merecen ser analizados.- 55 Romero Jensen, Carlos: “Un padrón de vecinos del sur del Rio Corriente en 1805”. En: Boletìn Nº 13/14 del Instituto Correntino de Ciencias Genealògicas.Pag. 158-159.- Alcaldes Ordinarios y de Hermandad a Francisco Garcia de Acuña y Diego Ponce de León, Regidores y Alguacil Mayor a Juan de Rojas, Martín Alonso de Velasco, Hector Rodriguez, Asencio Gonzalez, Estevan de Ballejos, Francisco de León, Diego Natera, Francisco Rodriguez y Pedro López de Enciso. Fueron: Fiel Ejecutor Melchor Alfonzo, Procurador, Antonio de Lamadrid, Mayordomo; Germónimo Ibarra 56 .Se estableció también que los oficios “fuesen cadañeros”.El mismo Adelantado tomò juramento a estos primeros funcionarios capitualres designados, que lo prestaron “en forma debida de derecho por Dios Nuestro Señor y por Santa Marìa su Madre y por las palabras de los Santos Evangelios, y por una Señal de la Cruz,de que usarìan bien y fielmente los dichos oficios y guardarìan justicia a las partes,y no llevarìan derechos demasiados”,haciendo lo que mejor conviene al servicio de “Dios Nuestro Señor y de Su Majestad y bien de la Repùblica y a la conclusión del dicho juramento dijeron cada uno por sì y por lo que les toca,sì juro y Amèn y prometieron de lo asì hacer” 57 Seguidamente el Fundador designo los solares principales de la Ciudad entre ellas la Iglesia Matriz, puesta bajo al patronazgo de Nuestra Sra. del Rosario o Nuestra Señora de las Victorias 58 y se plantó el Rollo 59 de la Justicia,ante el cual el Adelantado desenvainó su espada y dando tres golpes con ella pronunció: “Por el Rey Don Felipe Nuestro Señor”.Finalmente se delimitó el ejido de la Ciudad con lo cual “se acabò e fenecipò y fundò la dicha población ciudad iglesia horca èjido” 60 la ceremonia que cuidadosamente fue documentada por el notario primero que ésta tuvo, el Escribano Nicolás de Villanueva,cuya acta fue rubricada por el Fundador y las autoridades del Cabildo, haciéndolo como testigos “el general Juan de Torres Navarrete y el Capitàn Diego Gallo de Ocampos,Maese de Campo General de estas provincias, y el Capitàn Felipe de Càceres, Alfèrez General, estantes en esta ciudad” 61 La Ciudad debía tener escudo y por tal recibió el del mismo Fundador: un águila que apoya sus garras sore dos torres.Posteriormente se adaptó otro del que quedan testimonios en algunos documentos desde el siglo XVII y en el cual se destacaba la cruz incombustible, abrazada por las llamas, sobre siete lenguas de tierra. El dia 4 de Abril de 1588 sesionó por primera vez el Cabildo ante la presencia del Licenciado Torres de Vera y Aragón, resolviéndose enviar a Asuncion al Procurador Antonio de La Madrid a efectos de buscar “mantenimiento y sacerdote” 62 lo que demuestra la carencia de este, aún, y la ausencia de Hernandarias quien no había llegado todavía a la Ciudad. Poco tiempo quedo el Adelantado en su nueva Ciudad, apenas lo suficiente para fundarla y darle la primera, incipiente y elemental organización. Asuntos en España requerían con urgencia su presencia, entre ellos la confirmación del título que heredara con todas las obligaciones y derechos de su padre político Ortiz de Zárate. De igual forma y manera previó, que aún en su ausencia,que no sabia cuanto podría insumirle de tiempo y que en verdad fue definitiva ya que nunca mas regresó,la ciudad quedara protegida de potables ataques aborígenes y con autoridades sólidas y suficientmente capaces para organizar su defensa,para lo cual designó al primer Gobernador, Capitàn General y 56 Muchos de ellos son directos antepasados nuestros y esa vinculación con el origen de la ciudad ,honra y envanece nuestro presente. 57 Labougle, R.de: “Historia de San Juàn de Vera…etc”.Op. Cit. Pag. 11.- 58 Su devoción adquirió especial consideración desde la victoria de Lepanto entre las Armadas Española e Inglesa.Es de destacar, como otra de las peculiaridades de Corrientes, que siendo la Virgen bajo la advocación del Rosario la Patrona,su fecha de celebración,el dia 7 de Octubre,pase prácticamente inadvertida honrándose a la Vrgen bajo la advocación de las Mercedes,el 24 de Septiembre, en que se realizan grandes festejos,comemoraciones,actos públicos y el dia es feriado. 59 En la Plazoleta “España” de la Ciudad de Corrientes,que por su diagramación semeja un barco,se alza el único monumento al Fundador de la Ciudad,obra del escultor Schennone,apareciendo éste ante el “Rollo de la Justicia”.La Plaza completa su evocación con la reproducción de la Cruz del Milagro sobre las Siete puntas,evocando la heráldica provincial y algunos otros elementos de mension como la fecha de la fundación hecha en ladrillos sobreelevados,algunos otros altorrelieves y demas aditamentos que, aunque desplazados del sitio original,constituyen un interesante conjunto artístico evocativo de los orígenes de la Ciudad de Vera. 60 Labougle, R.Op.Cit.. Pag. 12 61 Ibidem.- 62 Palma.Op.Cit.Pag. 38.- Justicia Mayor que ocuparía su sitial, y que resultó ser su propio sobrino Don Alonso de Vera y Aragòn “El Tupí”, uno de los hacedores de la empresa fundacional. A su vez nombró a Hernado Arias de Saavedra como el Jefe Militar encargándole la construcción de un fuerte sobre la plaza y una empalizada que rodeara la ciudad. El 6 de Aril de 1588, Don Juan de Torres de Vera y Aragón, Adelantado del Rio de la Plata, Fundador de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, partió de la misma. En efecto, jamás volvería a verla. El 7 de Abril Alonsode Vera asumió el Gobierno de la Ciudad y su extensa jurisdicción como Teniente de Gobernador jurando ante el Cabildo quien cuatro meses después,el 20 de Agosto de 1588 peticionó al Rey su confirmación en el cargo,desempeñándose hasta 1596.El Cabildo decía en ese oficio que: “…y ha traído nueve naciones de indios al servicio de Dios Nuestro Señor,y de V.M.por su buena maña e industria, poniéndolos en policía del conocimiento de Dios Nuestro Señor, y obediencia y servidumbre de V.M y mediante los dichos indios esta ciudad va en aumento,porque nos van sirviendo en la conquista y pobación de la ciudad,y así fue Nuestro Señor servido para que se tuviese victoria con los indios guaranís que hacían muchos desastres por navegación y camino,en cierta batalla que se tuvo con ellos,y conseguida la victoria por ser indios tan belicosísimos,se ha asegurado este camino que desde antes se suele andar con copia de gente,se andan ahora los hombres solos.Espèrase que será una de las poblaciones mas fértiles que ha habido en esta provincia y mas necesaria,por estar medio de las ciudades de esta provincia donde era la ladronera de los indios belicosos” 63 Mientras Don Alonso de Vera “El Tupí” despachaba sus obligaciones cotidianas, Hernandarias pacificaba a los aborígenes,los organizaba para el cultivo de la tierra en la producción de maíz y mandioca.Un documento de mediados de la ultima década del siglo XVI,decía: “En las Siete Corrientes abrá doscientos españoles, hombres y mujeres; sírvenles ahora poco mas de mil y quininentos indios,pero tienen cerca otras muchas naciones donde no se ha entrado, y es tierra fertilísima y agradable que parece toda ella un jardín,y que en esto no hay nada mas que desear en esta vida” 64 . Dos preguntas del Genealogista Gustavo Sorg complementan lo que sabemos de los origenes de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes: “¿Se cambiò de lugar en algún momento?” y “Porquè el Fundador la nombrò Ciudad de Vera?”.Veamos sus respuestas: “Mucho se ha discutido sobre este tema. Mantilla afirma que la ciudad siempre estuvo ubicada en la traza que se delineò en la fundación, Contreras y Figuerero sostienen que la traza de la ciudad cambiò de lugar. Contreras y Figuerero, para sustentar sus afirmaciones, se apoyan en la petición que el capitán Andrès de Figueroa, procurador general de la ciudad de Vera, presentò al cabildo el 5 de abril de 1688, en la cual cita una petición del procurador Juàn Gòmez Torquemada del año 1598”. “Contreras y Figuerero incurrieron en un error al mal interpretar el escrito del procurador Figueroa, no investigaron los antecedentes y gestiones previas realizadas por el procurador Gomez Torquemada, por ende, Mantilla tenía razón. La petición del año 1688, del procurador Figueroa, hacìa referencia al momento en que los pobladores se mudaron del fuerte a la traza de la ciudad, y esto fuè posible una vez mermado el contìnuo acoso que los indios hacían sobre la población”. “La ubicación de la traza de la ciudad nunca cambiò de lugar, lo que sì cambiò fuè la distribución de la traza de la ciudad, y esto se debió a la existencia de solares que quedaron vacios por la ausencia de sus propietarios. Esto motivò que el procurador Gòmez de Torquemada iniciara una serie de gestiones tendientes a reasignar solares vacios y por ello necesitaba tener la debida autorización del gobernador.”. Esto se corrobora entonces con el Auto emitido por el Gobernador Juàn Ramirez de Velasco que detalla esta redistribución de solares. “Como consecuencia de estas gestiones se reubicò la plaza y la Iglesia Matriz. Idèntica medida dictò el gobernador Hernandarias en el año 1598, intimando a los propietarios a poblar sus solares, caso contrario lo perderìan” “Durante el gobierno del capitán Diego Martìnez de Irala se procedió a la reorganización de la ciudad, a la que el gobernador Hernandarias denominò traza del nuevo pueblo…” disponiendo la nulidad de los repartos a vecinos ausentes y que sean beneficiados en su lugar los que vivian y 63 Rivera, Albero: “La Fundación de la Ciudad de Vera”. Op. Cit. En “Hisotria de los Correntinos…”etc. Pag. 28.- 64 Rivera. Op. Cit.Pag. 28. defendían la Ciudad. 65 .Los demás autores –a los que nos referimos luego volviendo sobre este tema- consideran que la presencia belicosa de los aborìgenes fue determinante , tal vez tanto como el hecho de las ausencias de vecinos y la necesidad de redistribuir tierras. Con repecto a la segunda pregunta dice el autor citado: “La respuesta es única y simple, la nombrò Ciudad de Vera en memoria de su linaje, del cuàl èl descendía, asì como también el adelantado Alvar Nuñez Cabeza de Vaca denominò Provincia de Vera a la extensa regiòn que descubrió de camino a la ciudad de Asunciòn. Nuestra ciudad no se nombrò Ciudad de Vera por estar comprendida dentro de la Provincia de Vera, tanto Cabeza de Vaca como Torres de Vera y Aragòn nombraron con su propio nombre a la provincia y ciudad en memoria de su linaje” 66 . Mas adelante agrega: “…porquè el adelantado escogiò por patrono de la ciudad a San Juan Bautista, simplemente lo hizo por ser el Santo de su nombre, ¿o acaso el adelantado no se llamaba Juàn?. La costumbre de anteponer nombres de santos al de la ciudad propia, era una costumbre común en esa época. No dejaron los pobladores que su patrono quedara en el olvido, en una reunión del Cabildo del año 1599, ordenaban al alférez real que celebrase el dia del patrono de la ciudad…” “Se le agregó el nombre del paraje donde estaba fundada, de las Siete Corrientes,quedando conformado el nombre de ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. Una fòrmula simple: `nombre del santo del adelantado`+ `apellido del linaje del adelantado`+ `paraje en el que estaba fundada la ciudad”. No obstante lo defendido por Sorg, recuérdese que hasta el siglo XVII esta denominación completa y extensa no fuè utilizada. Encomiendas y Pueblos de Indios ------------------------------------------ “El sistema de encomiendas se constituyò en uno de los pilares sobre el que descansò la economía indiana en los primeros tiempos de la conquista” 67 .Los conquistadores apenas llegados se encontraban ante el problema del arduo trabajo que implicaba la instalación en una gografia nueva y carente de todo, por ello el aborigen fue la mano de obra necesaria para las tareas que los españoles no podían realizar ante el fàrrago de trabajos que debían enfrentar –la guerra, la conquista, la fundación de ciudades, la demarcación previo reconocimiento del territorio, y tantas cuestiones mas- por un lado, o que no querían realizar por ser “labores viles” no acordes al origen social, aunque no pocas veces empobrecido- de muchos de ellos. No debe olvidarse que hubieron hijosdalgos y segundones para quienes las labores manuales no condecían con su su linaje. Por ello muy prontamente la fuerza del trabajo indígena sostuvo las labores de la tierra. La “encomienda” era una concesión real que se entregaba a través de los funcionarios, sean virreyes, gobernadores, etc, a determinados españoles a cuyo cargo quedaban pueblos indígenas completos que les pagaban tributo, rèmora indentificable con la época medieval de señores y vasallos.En tanto avanzaba y consolidaba la conquista, crecían también las encomiendas. La encomienda implicaba reciprocidad: los encomenderos protegían a los indígenas a su cargo, debian velar por su manutención, su salud, debían instruirlos, evangelizarlos, a cambio que los indígenas tributasen en especies o servicios que debían al Rey como sus vasallos. El tributo singnificaba el trabajo obligatorio del aborigen en beneficio del conquistador beneficiado con la merced real. Dentro del sistema de encomiendas hubieron diversas formas: 1-Los mitarios o indígenas que vivian en pueblos, con sus caciques a los que debían su tradicionalobediencia y por sobre todos ellos estaba el español. Trabajaban para sus economenderos dos veces al año y el resto del tiempo se dedicaban a sus propias tareas.Cumplida cierta edad, estos mitarios se retiraban de sus labores.Eran servicios por turnos, y se conoció este sistema como el de la “mita”. 65 Esta afirmación vienen a corroborar indirectamente la fecha de construcción de la Historica Casa de los Martinez,en 1688,en el solar que les fuera dado a los antepasados de la familia, los Martinez de Irala, Perez de Centurion,etc. 66 Sorg, Gustavo Miguel: “Juàn Torres de Vera y Aragòn.Nueva Historia de la Fundaciòn de la Ciudad de Vera”.Pag. 113 a 116.- 67 Salinas, Maria Laura: “Los indios de encomienda en Corrientes y Santa Fè”.Pag. 11.- 2-Los yanaconas u originarios, aquellos indígenas distribuidos por gobernadores, individualmente, o por familias.Vivian en las chacras o estancias de sus encomenderos y el servicio era de por vida, no tenían tierras propias, su situación era cuasi de esclavitud, y generalmente eran indígenas levantiscos que habían caído prisioneros. En Corrientes, no se los conocía como yanaconas sino como “originarios”. Los beneficiarios de encomiendas no eran todos.Debìan ser beneméritos para ser poseedores de una encomienda y asì lo establecía la recopilación de las Leyes de Indias realizada en 1680 donde se establecía, en la Ley V, que las encomiendas debían entregarse preferentemente a los descendientes de descubridores, pacificadores, vecinos mas antiguos que hayan bien servido a la Corona.Tambien se establecía quienes no debían recibirlas: los hijos de padres que hubieran sido poseedores de encomienda en última vida dado que el usufructo de la encomienda se entregaba solo por dos o tres vidas, tal vez una forma de evitar la conformaciòn de feudos y vasallos que en determinado momento pudieran ser peligrosamente poderosos para la Corona. Estaba ingualmente vedada la conseciòn de las encomiendas a los funcionarios reales, miembros del Consejo de Indias, virreyes, presidentes, oidores, alcaldes, gobernadores, etc. Podian haber excepciones, pero no fueron la generalidad. Tampoco podían recibir encomiendas prelados, cofradias, monasterios, hospitales, clèrigos, mulatos, mestizos, hijos ilegítimos, mujeres o extranjeros de la Corona Castellana. Mas adelante las mujeres fueron beneficiadas siempre que se casaran y la encomienda quedase bajo la autoridad de su marido.Con el tiempo el encomendero, por motivos diferentes, tergiversò en algunos casos –por cierto no en todos-la esencia de la institución, cometiendo abusos y sometimientos que nada tenían que ver con el régimen de encomienda tal como había sido instituido. Ello originò que se tomaran recuados a través de reglamentaciones para reordenar el sentido original de las mismas, como las dictadas por el Gobernador Domingo Martinez de Irala en 1556, donde se disponían sobre la obediencia que debian los indígenas a sus encomenderos, la imposibilidad de ser contratados por otros españoles, el buen tratamiento de los españoles para con los aborígenes, la instrucción religiosa y evitar trabajos forzados. A estas disposiciones se sucedieron otras y las complementaron como las dictadas en su momento por el Gobernador Capitan General y Justicia Mayor del Rio de la Plata y Paraguay Juan Ramirez de Velazco en 1597, las de Hernando Arias de Saavedra, Gobernador del Rio de la Plata y el Paraguay en 1598. La Corona dictò la Real Cèdula de 1601que suprimia el servicio personal y obligaba a reemplazarlo por el trabajo remunerado del indígena. Mucho después, para 1610, hubieron modificaciones sustanciales en el sistema de tributos a partir de las Ordenanzas de Francisco de Alfaro que quitaba el servicio personal, fijaba el monto de las tasas de los indios, e insitia en el buen tratamiento de parte de los encomenderos. Las encomiendas de los pueblos de indios, o Reducciones Franciscanas como las de Itati, Santa Lucia de los Astos, Santiago Sànchez, fueron distintas a las encomiendas de indios originarios de las ciudades de Corrientes y Santa Fè. El tiempo de servicio, el nùmero de indios encomendados, las relaciones con el encomendero difirieron entre los pueblos de indios y estas ciudades. Por los años de 1650/53, la presencia del Oidor de la Audiencia de Charcas Licenciado Andrès Garabito de Leon, fue fundamental para ver la realidad del sistema en Corrientes y Santa Fè y advertir sobre la evolución que la institución había tenido en el tiempo. En el siglo XVIII la encomienda estaba en franca desaparición, pero en el Rio de la Plata y Paraguay mantenía cierta vigencia e incluso en algunos pueblos de la jurisdicción de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, como Itatì, donde el régimen se mantuvo hasta los inicios del siglo XIX. El reparto de las Encomiendas en la Ciudad de Vera ------------------------------------------------------------- El 2 de Noviembre de 1588 se iniciaron los repartos de encomiendas,conforme los usos y costumbres del momento histórico, y se insinuaron las primeras desaveniencias entre conquistadores y vasallos.El acta de la primera encomienda firmada por Don Alonso de Vera y Aragón, “Capitán General y Justicia Mayor de esta Ciudad y provincias del Paraná, Uruguay y el Tapé, hasta el Mar del Norte, San Francisco y Viazá, y Guayra…”otorgaba en encomienda “los pueblos, caciques y principales, e indios a ellos sujetos, con todas sus tierras, montes aguadas, pesquerías y cazadores, por tres vidas, como S.M. lo manda, a los pobladores y conquistadores, en las poblaciones nuevas de estas provincias, con que sean obligadas a darles doctrina suficiente, y a tener casa formada en esta dicha ciudad de Vera, armas y caballos para la conquista,pacificación y sustentación de ella;y para las cosas que conviniera al servicio de S.M.con cargo y gravamen que el que se fuese de esta ciudad dentro de cinco años, sin licencia del Juez Superior de ella, y el que la llevare, quedan los indios vacos para encomendarlos a las personas que sirvieren dicha vecindad y encomienda…” 68 . En efecto,tras la Fundación, se repartieron solares y parcialidades a aborígenes sentando las primeras encomiendas de indios conforme lo señalan las Actas Capitulares conservadas en el Archivo General de la Provincia de Corrientes “Dr. Héctor Bóo”. “Sesenta y un repartimentos fueron los primeros que se realizaron y tuvieron una particularidad con respecto a los de otros lugares: se comprendió en ellos a cincuenta y una mujeres que se encontraban entre los fundadores…” 69 .Resulta a su vez curioso que Hernandarias no obtuvo ningún repartimento. Algunas son particularmente interesantes como las halladas del mes de Octubre de 1588 y Mayo de 1593 donde se destacan los repartimentos de indígenas Guaranies y Guacurúes al dominio de los patricios correntinos, rémora del feudalismo europeo cuyos vestigios se mantuvieron en acciones como estas. Así por ejemplo, con fecha 2 de Octubre de 1588 se destinó “A Su Majestad”, el pueblo Viquis y la nación Bayará con todos sus caciques y principales que tuviere, y los indios a ellos sujetos, y remanentes pertenecientes, con todas sus tierras, montes aguadas. Al Adelantado le fue asignado “El Tapé” 70 con todos sus pueblos y caciques, “y principales que en él hubiere, por cualquiera ombres que tuviere con todos los indios a ellos sujetos”,al General Juán Torres de Navarrete la nación Avirayará y el pueblo o nación Heitayá, al General Alonso de Vera el pueblo Aguaracoembá y los Caciques Aracayú, Yaguarea-capú, Aracay, entre otros, todos guaraníes. El pueblo Iguará con el Cacique Iguazá le fue otorgado a Don Diego Ponce de León, a Don Héctor Rodriguez se le asignó el pueblo Iguacú con los Caciques Apá y Celé, a Don Pedro López de Enciso el pueblo de los Caracaráes con los Caciques Daguayú y Choque,elpueblo y Cacique Taracuy,con todos los demas caciques e indios a ellos sujetos,al Maestro Ambrosio de Acosta, los indios Enemis con los indios y caciques que tuvieran, a Don Tomás González el pueblo Yaguacás, a Don Francisco de Acuña la nación Yeguá, en tanto que el pueblo de Itú, de nación guaraní fue encomendado a Don Juán de Carbajal y a Don Hernando de la Cueva, el Cacique Yaguá, Dinica y todos los indios a él sujeto. Uno de los vecino principales de la novel ciudad, el Escribano de Cabildo Nicolás de Villanueva recibió los Caciques Papaguacú, Aguarayoapí de nación guaraní y solo por citar testimonios de la forma y manera que se procedió con las encomiendas. Los repartimentos continuaron hasta el 29 de Junio de 1598, fecha en que el Gobernador del Rio de la Plata, el mismo Hernando Arias de Saavedra,otorgó 86 en la banda norte del Rio Paraná. Entre las Encomiendas otorgadas, algunas se destinaron para la fàbrica de la Iglesia Matriz y la de la Compañía de Jesus, que tardaría un siglo en concretarse y otro dato no desdeñable es que se dispuso se registrasen en el Cabildo las marcas de hierro para el ganado que correspondiese a cada uno de ellos.Tambien se comenzó el reparto de la tierra que recién se concluyò el 29 de Junio de 1598,fecha en la que Don Hernando Arias de Saavedra, a la sazòn Gobernador de las Provincias del Rìo de la Plata, otorgò 83 mercedes en la banda norte del Rio Paranà,y mas aùn,pues el 24 de Julio de 1601,el Teniente de Gobernador Don Diego Martìnez de Irala hizo reparto en el Valle de Santiago,al sudoeste de ella “sobre la laguna de las Garzas y el pantano grande del Algarrobal” 71 .Entre los beneficiados estuvo el mismo Dn. Ruy Diaz de Guzman,el primer Historiador Criollo, autor de “Anales del Descubrimiento, Poblaciòn y Conquista del Rio de la Plata”. No pasò el año de 1588 sin que se adjudicasen solares en la traza de la Ciudad y de chacras en el ejido.Tambièn suertes de estancia para labranzas que tenían de frente, sobre el Paranà, 200 a 600 varas de medir de Castilla,y 3.000 varas de fondos hacia el interior, salvo la que se adjudicò al Adelantado,que tenia 6.000 varas. Por el sur, las mercedes llegaban hasta el Rìo de las Palmas (el 68 “Aca Capitular de la Primera Encomienda”.En: “Historia de los Correntinos…etc”.Op.Cit.Pag.40. 69 Castello.Op.Cit.Pag. 28 70 Actual Provincia de Misiones. 71 Laobugle.Op. Cit.Pag. 16.- Riachuelo) y por el este, “hasta donde se hallò el primer mandiocal de los indios guaranìes”,acaso el sitiò en el que se librò la llamada “Batalla de la Mandioca” entre españoles e indígenas,poco tiempo después.Las mercedes situadas al este tuvieron 2 leguas de frente por 3 de fondo.Beneficiarios de estos repartos,fueron además del Adelantado,los primeros vecinos,la Iglesia Matriz,el Hospital,la Compañìa de Jesus,las Iglesias de La Merced y Santo Domingo,destinándose una “para el convento de monjas que se fundare”.Muchos de los titulares aquí señalados,aun no habían llegado a la Ciudad pero ya poseían bienes inmuebles a su nombre. Se tomaron interesante medidas que señalan que nada era improvisado y que la política española actuaba con profunda planificación en sus fundaciones: un monte de algarrobos situado junto al Rio de las Palmas, se declaró de aprovechamiento común para las construcciones de la Ciudad, provisiòn de leñas y lo que fuere menester. Se dispuso que entre suerte y suerte, hubieran caminos de 10 varas de ancho con mojones que las delimitasen, dejándose también señalados los “caminos reales” por los que se comunicarìan las poblaciones. Se ordenò la plantación de trigo, viñas, algodonales, y hasta tanto estos dieran sus frutos, se trajò trigo desde Santa Fè. Las mercedes se siguieron entregando en los años de 1591, 1592, 1595, 1598, y 1601. Tambien se repartieron las tierras que estaban situadas en al banda oriental del Rìo Paranà hasta el “Rio que llaman del Puente”, es decir el Rio Tebicuary, 164 en total, de los cuales 81 fueron por el Teniente de Gobernador Capitàn Bartolomè de Sandoval, el 20 de Julio de 1595, y 83,el 29 de Junio de 1598,por el Gobernador Hernando Arias de Saavedra. El Repartimiento de tierra e indígenas comprendió también para las 51 mujeres registradas entre los fundadores del 3 de Abril. La inicial cordial relación entre los conquistadores y los aborígenes,que supuso algo similar aunque con radicales diferencias,a lo sucedido en Asuncion en tiempos de Irala,comenzó a quebrantarse cuando los indígenas entendieron que debían reconocer la autoridad de los conquistadores.En 1589 un violento ataque sobrevino sobre la Ciudad y esta logró salvar merced a que un grupo de vecinos escapo y en canoas llegó a Asuncion alertando de lo que pasaba lo que hizo que inmediatamente acudiera Hernandarias con unos 80 hombres que redujeron a los rebeldes, reconstruyeron el fuerte y tomaron prisioneros que se repartieron e encomiendas entre los vecinos de la Ciduad de Vera y de Asunción.Una vez ausente el respetado y temido Hernandarias, los aborígenes volvieron a atacar pero fueron mas fácilmente repelidos. Despues los ataques continuaron y los enfrentamientos entre unos y otros eran constantes, se dice a causa de las Encominedas. Lo cierto es que en una de esos enfrentamientos se produjo el “Milagro de la Cruz” 72 .Si nos atenemos a la estela de arenisca roja que fuera tallada en 1808 y se encuentra en el pórtico del Santuario Histórico de la Cruz de los Milagros y que reza “sucedió el Milagro del 9 de abril de 1588…” no hay coincidencia entre el efecto que produjo en el espíritu aborigen la institucinalizacion de las encomiendas y sus relaciones con los conquistadores, con el Milagro. Ahora bien, si el enfrentameinto fue otro y ocurrió en otra fecha muy posterior al Milagro–no el 9 de Abril- es posible que sí haya coincidencias.Cabria entonces la pregunta de porque´se grabo la fecha de marras en un documento pensado para perdurar?. El otro asunto que ha despertado mas de una opinión ha sido, sin dudas,el sitio geográfico de la fundación.Y a expusimos las últimas conclusiones a las que llega el Genealogista Sorg y sus razones para defender su postura. Historiadores como Mantilla y Gomez, Labougle y Dominguez, han debatido acaloradamente sobre el tema basándose en documentos y razones fudamentadas. Transcurrido el tiempo hoy se acepta como un hecho ya incuestionable que si bien la fundación se 72 Existe un magnifico cuadro del suceso,pintado en 1987 por Octavio Gómez,posiblemente de manera simultanea con el de la Fundación que se guarda en un Despacho del Palacio de Gobierno.El de la Cruz esta en el Santuario que cobija el leño histórico y existe otro en el Arzobispado de Corrientes.Un tercer cuadro similar es el de Miguel Pascarelli,hallado en dependencias del Municipio, fechado posiblemente a principios del siglo XX y que se guarda hoy en el Museo Historico Provincial “Tte.de Gdor.Manuel Cabral de Melo y Alpoin”.En todos ellos se refuerza la hipótesis del rayo portentoso surgido de la nada,en un dia diáfano,una rayo exterminador del infiel,enviado por un Angel –como el que aparece en la pintura que rodea el Trono del Altar Mayor del Santuario de la Cruz de los Milagros- para acabar con el enemigo de la Vera Fé y someter,a sus compañeros de infortunio,al Evangelio de Cristo,premiando a quienes la propagaban,los Conquistadores.No es casual,estos venían de 800 años de luchas contra los infieles en la Peninsula y con la mentalidad de las Cruzadas que por siglos lucharon con la espada para implantar el Cristianismo. dio en el sitio del Arazatí, (y ante esto concurren las razones defendidas por Mujica), la ciudad en verdad se erigió tras el reparto de solares y encomiendas,en lo que es su casco histórico actual a donde evidentemente se traslado en épocas muytempranas y por razones varias como ser la condición portuaria de la Ciudad, el ataque de los aborígenes belicosos, etc. En efecto, Don Hernando Arias de Saavedra aprobó lo resuelto por el Cabildo a fines de 1598 a solicitud del Procurador Capitàn Juàn Gòmez de la Torre con respecto al sitio en que se fundara la Ciudad, junto a la Ermita de la Cruz, conocido como “El Pucarà”.Su situación lo dejaba peligrosamente expuesto a los ataques aborígenes de tal manera que nadie estaba tranquilo y se vivía pendientes de lo que pudiese acontecer, de dia o de noche. Nadie estaba tranquilo y los vecinos con el arma en mano.Esto llevò al Cabildo a tomar la desiciòn de un nuevo reparto de solares de aquellos que no estaban en la Ciudad. Intimados a volver en un un plazo de seis meses, los que no lo hicieron perdieron sus derechos y sus solares pasaron a ser repartidos, ahora en el nuevo sitio, el actual, mas protegidos de ataques aborígenes. La razón del peligro aborigen no es un tema menor. El 22 de Diciembre de 1599 fuè nombrado Teniente de Gobernador, Justicia Mayor y Capitàn a Guerra, Dn. Diego Martìnez de Irala, asunceno, hijo del Gobernador Domingo Martinez de Irala y de una “de sus criadas”.En ese lapso de tiempo,entre los siglos XVI-XVII se logró ocupar las tierras aledañas para la labranza, se organizaron “entradas” para someter efectivamente la jurisdicción de derecho a la real autoridad del Cabildo, sometiendo a todo aborigen levantisco que amenazase la Ciudad de Vera,tiempos en quese habira comenzado a escapar y a reproducirse aceleradamente,sin control,el ganado que se transformo luego en cimarrón. El Milagro de la Cruz --------------------------- En efecto, los historidores aun discuten sobre la fecha del suceso y de cómo se dio éste. El relato repetido cuenta que los aborígenes sitiaron al Ciudad de Vera,y ante la imposibilidad de someterla,prendieron fuego a la Cruz que se situaba delante del mismo a bastante distancia y que conforme la mentalidad aborigen constituía una protección (en realidad lo era a mas de señalar el origen cristiano del emplazamiento como en toda fundación española) y un talismán que debía ser destruido para que los conquistadores a su vez lo fueran.No se sabe con certeza si fue solo una o varias veces en que se dió el intento,ni cómo y de que manera sucedió “el milagro”.Si hay coincidencia que la Cruz no se quemó, sea porque su madera era fresca, sea porque la Divinidad acudió en auxilio de la incipiente Ciudad, sea porque el aborigen que asechaba con el fuego cayó muerto extrañamente, “por un rayo fulminante” surgido de un dia diáfano, o acaso por un tiro de arcabuz disparado con sorpendente certeza. Ambas posturas tienen defensores y detractores y con motivo del Tercer Centenario de la Ciudad, en 1888, estas resurgieron con virulencia entre historiadores racionalistas y positivistas como Manuel Florencio Mantilla, e historiadores católicos y providencialistas como Ramón Contreras, Esteban Bajac, sumándose a la polémica por uno y otro bando, muy luego, Hernan Félix Gómez y Manuel Vicente Figerero entro otros. Este fue un hecho ya recogido en distintos tempos históricos a los largo de los años y siglos siguientes a haber ocurrido y llegaron con todo el bagaje de información, afirmaciones y grandes interrogantes hasta el presente. Debe entenderse como el primero y mas contundente documento que sobre el tema existe,la información sumaria que le fuera encomendada a Don Pedro Bautista José de Casajus y Biec, respetabilísimo vecino de la Ciduad de Vera y meritorio primer funcionario público, fechado el 5 de Febrero del año de 1760, casi doscientos años después de la Fundación, y cuya redacción a partir del relevamiento de pruebas fue encomendado por la Sala Capitular de Corrientes “…por cuanto en Acuerdo Capitular, que se celebró ayer –cuatro del corriente- se me diputó para solicitar la mejor razón que pudiese hallarse en el Archivo y Libros Capitulares u otros papeles,razón de que como fue el portento,que obró la Santa Cruz del Milagro con los descubridores,conquistadores y pobladores de esta ciudad como se induce del capítulo que trata de esto en el libro Capitular Corrientes…” 73 ,agregando luego “y aunque he puesto todo de mi cuidado en inquirir y averiguar el 73 Rivera, Alberto: “Un testimonio de 1760 sobre el Milagro de la Cruz”.En : “Historia de los Correntinos…etc”. Op.Cit. Pag. 31 a 34. maravilloso suceso y portento de la Santa Cruz de los Milagros, que con tanta devoción veneramos los naturales y vecinos y viandantes, nunca he podido hallar asentada razón de este suceso a causa del descuido, que tuvieron aquellos primeros vecinos, con el archivo y demás papeles de la Ciudad, que con la injuria de los tiempos se han perdido,y solo se sabe por tradición repetida de mayores a menores y se tiene por cierta hasta hoy…” 74 .Destaca Casajus con certeza los orígenes de la Ciudad y agrega: “…y que afuera a trecho correspondiente fijaron una Santa Cruz, o la formaron de un árbol que había inmediato al fuerte, que los dichos indios los tenian cercados, y con las armas no les permitía llegar, y avanzarlos y atribuyendo a hechicerías de los Españoles la postura de dicha Santa Cruz, juntaron mucha leña, y por tiempo de veinticuatro horas le dieron fuego que se quemó la leña, y quedó la Santa Cruz indemne, que aterrorizados los indios de este portento se redujeron a tratar la paz con los españoles, salieron del fuerte y dispusieron poblar esta Ciudad y lo hicieron el dia 3 de Abril del citado año Domingo de Ramos…”.Esta afirmación lleva el portento aún antes del dia de la fundación de la Ciudad de Vera, antes del dia 3, por lo tanto tampoco seria el dia 9 de Abril la fecha en que acaecó el Milagro. Ahora bien:en que momento cae el “Rayo Divino” que mata al indio reblede?.Dice luego: “dispusieron colocar la dicha Santa Cruz, le hicieron Capilla propia en que la veneran anualmente con mucho festejo, yendo de la Ciudad en procesión, y alarde de todo el Vecindario, lo que hasta hoy se observa,siempre víspera y antevíspera del Domingo de Ramos de donde logran su devoción grandes y chicos de todos sexos, y el año pasado de mil setecientos veintiocho, tiempo en que el enemigo fronterizo con mucho vigor invadía esta Ciudad hasta la orilla de ella que privaba a los fieles ir a hacer sus visitas y de precaciones, asi por eso, como por estar el dicho Santuario un cuarto de legua de esta Ciudad, y deteriorado el edificio, dispuso el Ilustre Cabildo, siendo yo Alcalde de Primer Voto en él se mudase, y se pusiese cerca de la Ciudad como cuatro cuadras de ellas se hizo nueva Capilla,y se trajo a ella el dicho Santo Madero en procesión general de todas las Religiones a que acudieron todo el distrito de la Vecindad se trajo a hombo de los Sacerdotes mudándose el Cabildo y demás personas de distinción el año de treinta con cuya mudanza se avivó la devoción hasta alcanzar jubileo de Su Santidad por tres años y se halla hoy en dicho Santuario, adornado de retablo, y demás menesteres del culto Divino…”.Pese a no hallar el Documento buscado que ratificara la tradición oral,el informe de Casajus y Biec fue aprobado por el Cabildo y tomado como la primera información seria que sobre el tema se pudo escribir hasta entonces 75 . No menos interesante resulta el testimonio de Don Carlos Jose de Añasco, otro ilustre Vecino de la Benemérita Ciudad de Vera, contemporáneo de Casajus y Biec, y descendiente de los conquistadores. En un valioso testimonio fechado en 24 de Octubre de 1779 en defensa de los derechos de Corrientes y sus habitantes, hallado en el Archivo General de la Nación por el Historiador Carranza, dice en el punto dos : “En el año de 1583 se fundó esta ciudad por el Licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón con un reducido numero de familias de Españoles y de naturales,que se destacaron de la Ciudad de la Asunción, que era Capital de todas estas Provincias del Rio de la Plata. Antes de ocho días, que se creó el Cabildo y demás Ministros para su régimen de Gobierno fueron atacados en una partida de 36 hombres por mas de cinco mil infieles de que se defendieron dos días naturales, con tanto valor y obstinación que al fín triunfaron,sin que la precisa necesidad de comer y beber de que carecieron,fuese parte de desanimarlos,temiendo por menos mal perecer todos,que dejar una población que habían empezado en nombre del Rey N.S. Atentas todas estas circunstancias de una tan impensada victoria, atribuyeron desde luego el suceso a una natural 74 Este testimonio del 5 de Febrero de 1760, que adquiere en los papeles el valor documental que la lapida de 1808 en la piedra, fue citado parcialmente por el Historiador Fray Cayetano Bruno S.D.B.en 1966 y por el Historiador Dr. Ernesto Maeder en 1986.El Documento original de varios folios debido al trabajo de Casajus y Biec, se halla en la Biblioteca Nacional de Rio e Janeiro,en el Brasil,y fue copiado por Maeder oportunamente.Debese a Alberto Rivera su oportuna difusión. 75 Resulta llamativa esta curiosa falta de documentos sobre un hecho tan histórico y trascendente como de devocion general entre los pobladores de la Ciudad.Algo similar ocurre con los orígenes de la Efigie Taurmaturga de la Pura y Limpia Concepción de Itati, cuya histórica talla no se sabe quien la trajo,ni quien la mando hacer,campenado toda clase de historias y tradiciones en un intento por despejar el misterio que cubre sus orígenes en la nebulosa de los tiempos en pleno siglo XVI.- virtud y al auxilio de la Santa Cruz que cerca habían enarbolado.Todo consta de la información que en el asunto se hizo, cuya memoria eterniza la Capilla, que en aquel sitio se erigió con el título de la Santa Cruz del Milagro, cuyo triunfo celebra esta Ciudad y sus Milicias anualmente con toda solemnidad y veneración.Y de estos infieles vencidos y otros de los muchos que habitaban estas comarca que conquistaron se fundaron cuatro Pueblos y redujeron la vida política y cristiana como son el de Nuestra Señora de Itati, Santa Lucía de los Astos, Santiago Sánchez y Ohoma,de cuyos naturales ha percibido el Rey N.S.los respectivos tributos y Nuestro eterno Hacedor sus alabanzas y accidental gloria,con el logro de su sangre preciosísima” 76 El Padre Guevara, también en el siglo XVIII, en su “Historia del Paraguay, Rio de la Plata y Tucumán”, reconociendo la acción del hombre sorrido por la Divina destaca: “Tomada posesión del sitio,erigieron los españoles el sacrosanto madero de la Cruz en paraje algo distante del fuerte,que levantaron para reparo contra los infieles.Arrimáronse estos en gran número para desalojar los nuevos huéspedes, los cuales con esfuerzo y valor frustraron las diligencias de los indios. Entonces, uno de ellos que acaso descubrió el santo madero, explicó su furia contra él, aplicando fuego para convertirlo en cenizas. Pero las llamas respetaron la Santa Cruz,y el sacrílego cayó muerto de un balazo 77 .Consérvase hasta el dia de hoy el sagrado leño que en memoria del suceso se llama la Cruz del Milagro” 78 . La opinión del francés Alcides D‟Orbigní a inicios del siglo XIX, contrariamente a todas las demas seria en contrario sentando el primer precedente de las que luego vendrían influenciadas por el positivismo racionalista. “En estos tiempos de fanatismo y superstición, cada nueva conquista debía tener su milagro destinado a legitimarla y afirmar la posesión. Corrientes tuvo el suyo del que no hay que reir porque esta certificado en un gran libro titulado “Milagros de la Cruz” 79 depositado en la Iglesia de la Cruz. Hé tenido este libro en mis manos y extraído, con todos los detalles, apoyados en declaraciones de testigos y en la firma, los informes que estracto a continuación: „Los españoles encontraron gran resistencia en los indios a su llegada a Corrientes. Hubo varios combates en los cuales los extranjeros perdieron muchas veces. Finalmente pudieron construir un pequeño fuerte, donde veintiocho hombres se encerraron, detrás de fosas y palizadas, dejando solamente una entrada, fuera de la cual plantaron una cruz de madera,como símbolo de su religión.Los indios, cuyo nùmero aumentaba diariamente, los asediaron sin poderlos reducir ni penetrar en el cerco. Al término de ocho días se 80 imaginaron que el símbolo de la religión de los cristianos bién podía defenderlos de sus ataques. Resolvieron, en consecuencia, prenderles fuego, reuniendo mucha madera y amontonándola al pié de la cruz. ¡Vanos esfuerzos!. La cruz permaneció intacta. Volvieron a la carga ocho días seguidos y ocho días seguidos el fuego estuvo encendido sin lastimar el símbolo sarado. Al noveno día, aún muchos indios atizaban la hoguera sacrílega,cuando,en medio del sol mas brillante del mundo,se hizo oir el trueno y relámpagos cruzaron el cielo.Los indígenas se postraron entonces,reconociendo que un poder sobrenatural protegía a los españoles y que el Dios de los extranjeros valía mas que el suyo,cesando de atacar.En número de cinco mil,pidieron la gracia de ser admitidos entre los fieles. Desde ese instante, se les reunió en encomiendas y se fundaron las poblaciones de Gácaras e Ytatí.La cruz milagrosa fue respetada y adorada por los españoles”. “Construyóse para conservarla, una capillita que existía hasta hace cien años.La ciudad de Corientes fue fundada algo mas arriba,y quiso transportarse esa cruz a la iglesia de la Cruz que había sido construida al efecto;pero la cruz se resisitió…´¡segundo milagro!.En vano se cavó la tierra,en vano 76 Carranza,Arturo: “Historia de Corrientes en el Período Hispánico”.En: “Revista de a Junta de Historia de Corrientes”.Nª 5 y 6.Pag. 27 77 Aquí no se reconoce la presencia de un rayo exterminador,sino de un certero y providencial balazo.Los detractores dirán que la presición de las armas de fuego de entonces, y mas en estas circunstancias, eran lo suficientemente inexactas para lograr tanta puntería en el objetivo.Habra sido entonces que actuó la Divinidad?. 78 “Historia de los Correntinos y de sus Pueblos…etc”.Op.Cit.Pag. 34. 79 Donde esta hoy ese libro?.Se lo supone extraviado al no darse cuenta de él.Lo interesante es que aquí se habían incluido los hechos portentosos atribuidos a la Cruz en un tiempo en que, de igual manera, se procedía en Itati con Nuestra Señora,labrándose también una serie documental con los Milagros.Tapoco se sabe dar cuenta de su destino. 80 “Historia de los Correntinos…”Op.Cit.Pag. 34.- se emplearon todos los medios…¡La cruz había echado raíces!.Recién cincuenta años mas tarde fue posible sacarla.Se la transportó entonces a la iglesia de la Cruz,donde me la mostraron como prueba del milagro.Ha hecho en efecto,muchos milagros,pero sería largo enumerarlos aquí”. De “falso milagro” habla Manuel Florencio Mantilla al referirse al suceso de la Cruz Fundacional 81 y agrega mas adelante: “Cuando de tantos hechos sobreaturales pide prueba la historia,que no admite ni puede admitir milagros,porque jamás hubo en el mundo,quedan cortos los cronistas,y la credulidad se parapeta detrás de la fé.Eso pasa con la Cruz del Milagro,con la particularidad de que una parte principal de su historia,levantada ex profeso para acreditarla,demuestra lo contrario de lo afirmado en cuanto a la fundación de Corrientes” 82 .Mas adelante lo reafirma: “…Concediendo mucho, el milagro de la cruz se reduce a un balazo bien pegado;y para tan insignificante hecho,es monstruoso tres siglos de credulidad!” 83 .Dice luego: “Los indios guaranies se distinguían de los demás, en lo supersticiosos y agoreros (…) Qué mejor veta podían explotar los españoles que la credulidad y la ignoranciade los supersticiosos guaraníes, que presentar a la vista de ellos, como sucesos sobrenaturales, los hechos simples de una civilización que desconocían,a fin de persuadirlos de que el poder del cielo estaba de parte de los nuevos ocupantes y de sus tierras?” 84 .La contundencia de la visión de Mantilla, nos exime de cualquier otra aportación,y esa claridad de lo que defendia lo llevó a una encendida polémica con el Dr. Ramón Contreras en torno al tercer Centenario de la Fundación.Este al defender la presencia del Milagro,destaca en una frase todo el contenido de su fundamento: “Es malo ir ligeramente contra las tradiciones populares, porque estas generalmente tienen un núcleo de verdad…” 85 El suceso ha despertado la atención y opinión de distintos cronistas e historiadores desde tempranas épocas como el sacerdote jesuita José Guevara, el Padre Lozano, Don Francisco Antonio Cabello de Mesa, el Cronista Martin de Moussy entre otros. Por su parte,Historiadores clásicos de Corrientes, a mas de los nombrados, se han referido particularmente al suceso definiéndose hacia una u otra postura conforme sus creencias e ideologias.Asi,por ejemplo,Manuel Vicente Figerero admite la tradición negando el milagro en tanto que Hernan Felix Gómez,se pronuncia por la existencia de un milagro en Arazaty y otros mas que se dieron después y que salvaron a Corrientes de una segura destrucción, aunque sin atreverse a aventurar fecha del portento.No obstante en su obra postuma “La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros”,Hernan Gómez implícitamente y sin dejar de exponer las voces en pro y en contra, reafirma su convicción del Milagro y asi lo resalta su prologuista el Padre Cesar Zoni. Esteban Bajac,sacerdote, historiador y poeta, no trepidó en exponer su convencimiento del portento: “Al dia siguiente,víspera del dia de Ramos,acaeció la arremetida salvaje,y mientras ensordecía el aullido desconcertante de la lucha, cubrieron de leña los indios por completo, el árbol de la redención, incendiándola.Tres indígenas atizaban las brasas. Súbitamente se oye un fragoroso trueno, y cayeron fulminados los sacrílegos inciendiarios…”En este caso Bajac aventura un tiempo,el Domingo de Ramos de 1588 y destaca también que el suceso provocó la conversión de muchos naturales que fueron destinados luego “a la doctrina que atendían no muy lejos del oeste del arroyo Yaguarí,los franciscanos de la Asunción,para que con ello se formara pueblo” en franca alusión a la Reducción Franciscana de la Pura y Limpia Concpeción de Itati cuya fundación oficial se sitúa,sin acta escrita mas que tradición sustentada en un madero hallado en la estructura del Historico Santuario Viejo,el 7 de Diciembre de 1615 86 . 81 Mantilla, Manuel Florencio: “Crónica Histórica de la Provincia de Corrientes”.Pag. 325. 82 Ibidem.Pag. 326 83 Ibidem.Pag. 336. 84 Ibidem.Pag. 337.- 85 Contreras,Ramón: “Recuerdos Históricos sobre la Fundación de Corrientes en su Tercer Centenario”.En: “La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros” de Hernán Félix Gómez.Pag.193.- 86 Bajac era un hombre de solida Fe,pero también un intelectual de profunda lectura.No admitiría milagro o portento divino sin la justificacion plena que lo acreditase.Asi,en un acto contrario a lo aquí sostenido,por ejemplo,se preocupó en desmitificar la supuesta aparición de la Virgen de la Merced al General Madariaga la noche previa a la Batalla de Laguna Brava en 1843, y que se tenia como definitoria de la victoria del militar correntino sobre las tropas federales rosistas. Aportando un documento que le acercaran y cuya veracidad era incuestionable, aclaró el hecho en la misma revista El Este “confinamiento” de los rebeldes a la Fé,convertidos por el suceso portentoso,los llevó a tallar una cruz similar a la del Milagro de la Ciudad de Vera,en la nueva doctrina franciscana numen de Itati,donde hicieron lo que hoy conocemos como la Cruz Fundacional que se conserva como reliquia histórica y símbolo de la primera evangelización de la zona: “El Acuerdo del Cabildo del 29 de Marzo de 1681.Un hijo,o a lo mas nieto,de los fundadores de la ciudad el sargento mayor Alonso Sánchez Moreno,propueso al cabildo la refacción de la ermita,cuyas paredes robaban las lluvias,por medio de los indios de la reduccón de Itatí.Indios de esta reducción habían presenciado el milagro.Y así se explica cómo en el primer cementerio de la población se elvantó una cruz idéntica en la forma a la del milagro,cruz que hoy figura en el santuario de Itatí,en su altar lateral del lado de la epístola:la leyenda afirma que los indios recogidos por el general Alonso en la reducción de las inmediaciones del Yaguarí,fabricaron esa cruz con las ramas del mismo árbol con que se construyó la de Arazaty.Sea lo que fuere de esta leyenda,la verdad es que su forma y caja de madera la representan:es mas pequeña y de urunday” 87 Ahora bien,dice Bajac sobre el Milagro: “Eso del tiro de arcabuz en vez del rayo no quita nada la sustancia de la tradición, sino que al contrario, aumenta el milagro, porque deponer innumerables indios las armas por un muerto a bala,como si los españoles no hubieran poseído mas que una bala para la pelea y no contaran los indígenas mas que un muerto en esa forma durante el largo asedio es cosa creer en una intervención mas callada,pero no mas eficaz, que la que derribó a Saulo en el camino de Damasco”.Y concluye: “Nosotros no nos conformamos con esa bala milagrosa, porque está fuera del criterio histórico. La historia del P. Jiménez que asegura apoyada en documentos originales del Archivo de Corrientes existentes desde 1588, habla de tres indios fulminados al pié de la cruz por un rayo.Y la tradicón decía lo mismo,y los cabildantes de 1713 no la desmintieron, y el viejo altar,como el nuevo de la Santísima Cruz representaba lo mismo”,haciendo alusión aquí a la información jurídica levantada en 1713 siendo mayordomo “de la capillita de la cruz el sargento mayor Fernando de Alarcón que indica claramente que ya existía organizado el culto del milagroso leño”,tstimonio por cierto cuestionado por Mantilla y defendido como prueba irrefutable, por Bajac quien concluye: “Y mientras no se aduzcan documentos de esa época que prueben lo contrario, el documento antedicho tiene toda la verosimilitud a su favor” 88 El Historiador Raúl de Labougle, dice al respecto: “…En fecha que hasta ahora o se ha podido precisar,pero que quizá pueda situarse en el año 1592,convocados por los indios de Itatí,se confederaron todos los comarcanos y pusieron sitio a la ciudad. Hambre y calamidades sin cuento pasaron sus defensores,pero no cejaron en su lucha hasta que,llevado el asalto general ,estuvieron a pique de ser aniquilados.Salvóles la cruz de Urundai que extendía sus brazos protectores sobre los cristianos y parecía arrojar llamas sobre los sitiadores;cruz que estos no pudieron quemar ni destruir pese a que lo intentaron repetidas veces.Huyeron entonces ante aquella manifestación sobrenatural. En memoria de este suceso y en el lugar donde aconteció, se levantó por los vecinos un templo en e que se conserva la cruz,que se conoce desde aquella época como `La Cruz del Milagro´y es siempre objeto de veneración…” Destaca luego: “En el Archivo General de la Nación,en Buenos Aires,se guarda la Probanza de Méritos y servicios labrada ante el Cabildo Corentino en Enero de 1664,a pedido del Capitán Victor de Figueroa,en la cual los testigos declaran todos uniformemente que, diezmados los primeros pobladores en el combate de La Mandioca y reducidos solo a sesenta fueron sitiados por un gran numero de indios,de tal suerte que,si ´Dios no usara de su Misericordia` -son sus palabras- ´los hubiera infaliblemente acabado y destruido,siendo el favor de Dios tan visto`que el hecho alcanzó gran publicidad. Los testigos, guerrerosvalerosos,de sangre española hidalga, incapaces de mentira firmaron por lo que referían los habían oído contar muchas veces a los fundadores.Uno de ellos el Mensajero de N.S.de Itati dando autoridad sentada agena a fanatismos irracionales,a todo lo que se opinara sobre estas cuestiones. 87 Bajac, Esteban: “La Santísima Cruz de los Milagros”.En: “Gobierno de la Provincia de Corrientes. La Ciudad de Corrientes y los antecedentes de su Fundación”.Pag. 157-158.- 88 Bajac. Op.Cit. Pag. 139-144. Reeditada en “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº1.Pag. 2 a 8.- Capitán García de Céspedes,tenía noventa años al prestar declaración y la edad de los demás pasaba los setenta. Quedó así, después de esta victoria, con ayuda de Dios Nuestro Señor, dueño de la tierra, aquel puñado de valientes y, como un presagio de su glorioso destino, sellada y rubricada el Acta Fundacional de la ciudad de Vera, con los signos de la Piedad y el Heroismo” 89 . El Genealogista Romero Jensen, tras haber hallado un documento firmado por Luis Gómez sobre el “Combate de La Mandioca” 90 , destaca que el enfrentamiento tuvo lugar “15 leguas mas o menos Rio Paraná arriba, esto es Itatí”y que en el mismo fueron diezmados los españoles en el brutal enfrentamiento con los aborígenes sublevados. Agrega: “El testimonio de un testigo presencial,el Capitán García de Céspedes vecino fundador, nos acerca también otra versión de los hechos” por la cual se sabe que habían muerto entre 21 y 30 vecinos, 15 fueron heridos sobre un total de un centenar que componía la ciudad y descontando los que acompañaron a Alonso de Vera hasta Asuncion, diciendo también que “tal vez sea en esta oportunidad cuando se dá el milagro de la cruz, no en 1592 como dice el historiador Labougle, ya que la información de Gonzalo de Mendoza, arribado en 1590, no mensiona ningún hecho sobrenatural”. Para Castello, el suceso se dio entre Mayo y Julio de 1588 –lo que contradice la fecha del 9 de Abril defendida en la piedra de arenisca roja de 1808, por otra parte único documento epigráfico que destaca el tema- suponiendo que coincidió con el tiempo en que los ataques de aborígenes eran lo suficientemente peligrosos como para que Alonso de Vera prohibiera teminantemente que los pobladores se expusieran lejos de la Ciudad 91 . “¿Existiò el Milagro de la Cruz?” se pregunta el Genealogista Gustavo Sorg en su enjundioso trabajo sobre la Fundación de Corrientes 92 : “Este es otro de los temas polémicos que sucitò apasionados debates a lo largo de nuestra historia. En èl se oponen posturas cientìficas contra posturas religiosas y tradicionalistas. En el año 1713, se realizò en la ciudad de Vera una información jurídica para determinar la veracidad del milagro de la Cruz, se interrogò a los vecinos mas antiguos de la ciudad y en general manifestaron que el conocimiento que tenìan les había sido transmitido por sus antepasados, sin dar ningún detalle en concreto del suceso. La informaciòn fuè remitida a Roma con el fìn de legitimar el milagro de la Cruz, la Santa Sede no emitió ninguna respuesta, por lo que estimo, las pruebas presentadas fueron insuficientes” y agrega al referirse al suceso histórico: “…no existe en ningún documento oficial y nunca fuè señalado el origen documental que diò forma a esta narración”.Mas adelante agrega: “Sin embargo,consta en un documento un suceso que debió haber sucedido en tiempos que el Tupì estaba realizando la conquista y trabajo previos a la fundación jurídica de la ciudad. El docuemnto al que nos referimos es la carta que el cabildo de la Ciudad de Vera dirige a la Real Audicencia de la Plata con el fìn de que Alonso de Vera y Aragòn, el Tupì,permanezca en su oficio de teniente de gobernador y no sea alcanzado por la Provision de la Real Audiencia que prohibía ocupar cargos de tenientes a los parientes del adelantado.En uno de sus pàrrafos,el documento dice: `(…) y asì fuè Nuestro Señor Servido para que se tenga victoria con los indios guaranìes,quienes hacían muchos desastres por navegación y camino,en cierta batalla que se tuvo con ellos y conseguida la victoria por ser indios tan belicosìsimos,se ha asegurado este camino que,desde antes se suele andar con copia de gente,se andan ahora los hombres solos…” Finaliza entonces Sorg: “Los párrafos `fuè Nuestro Señor Servido para que se tuviera victoria`y `cierta batalla que se tuvo con ellos`dan a entender que con ayuda de Dios se consiguió la victoria en una batalla que se tuvo con los indios guaranìes.Esta carta fuè confeccionada el 20 de agosto de 1588, a escasos cuatro meses de la fundación, las actas capitulares y documentos de gobierno no 89 Labougle, Raúl de: “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes (1588-1814).Pag. 18.- 90 Romero Jensen, Carlos: “El Teniente de Gobernador de San Juán de Vera Gonzalo de Mendoza”.En : “Boletin Nº4.Instituto Correntino de Ciencas Genealógicas”.Pag. 168 a 172.- 91 En la meritoria película “Bajo el Signo de la Cruz” de Luis Carlos Solari filmada en 1982,se destaca la Fundacion como la gran empresa que fue y el portento de la Cruz.Es el único material de su tipo que con las limitaciones propias de la época y la técnica,ha venido a enriquecer el patrimonio cultural de los correntinos sobre tan importante acontecimiento.- 92 Sorg,G. Op. Cit.Pag 118-120.- hacen referencia a ninguna batalla que se haya tenido desde la fundación hasta la citada fecha de la carta.Es desde el momento mismo de la fundación jurídica en que comienzan a registrar los actos gobierno y cualquier otro acontecimiento de su incumbencia.Es por ello que estimo que esa batalla debió suceder antes de la fundación y en ella debió ocurrir algo especial que justifique la redacción de los párrafos citados en la carta” 93 Nuestra propia conclusión es que el Milagro existió finalmente mas allá de si fue un rayo portentoso, como lo señala la tradición católica y creyente del pueblo de Corrientes,o un tiro de arcabus como lo defienden los racionalistas y agnósticos,y ese Milagro fue que la Ciudad no fue destruida,ni entonces ni nunca más,que resistió avatares de todo tipo y que la Cruz paso a ser el símbolo de unión de conquistadores y conquistados sobre los que se baso la identidad cultural mestiza de la Historia de Corrientes,identidad que se reafirma anualmente al punto que poco se recuerda el 3 de Abril,como dia de la Fundación,pero nadie olvida el 3 de Mayo en que se festeja solemnemente a la Cruz de los Milagros a la que los correntinos honraron y veneraron en su sitio original hasta los años de 1730 cuando la trajeron al solar definitivo donde erigieron una ermita,luego un primer Santuario en 1808, y un segundo den 1897 llegando incluso a plantarse la piedra fundamental de un tercero con carácter Basílica,por los años de 1939. La Cruz de los Milagros se ha constituido en uno de los simbolos sagrados, cívico-religiosos mas importantes de la región, no solo de la Ciudad, junto a la Imagen Taumaturga de Nuestra Señora de Itatí,sino de la Provincia toda,de su evangelización,y de su cultura,impresa en las heraldicas de la Provincia y la Ciudad sobre la que se recoje un pueblo secular. La Conquista Espiritual en Corrientes. Desde el 12 de Octubre de 1492, España no solo inició la Conquista Política y Militar de América sino que a ella sumó la Conquista espiritual, lo que conocemos como la Evangelización. A eso se llamó sencillamente el sentido misional de la Conquista, y en ello confluyeron varias razones: 1 - El hecho de que España misma había logrado unificar su territorio peninsular tras ocho siglos de luchas y enfrentamientos con los musulmanes principalmentecuyas ciudades fueron conquistadas y unificadas. 2 - La defensa de la fe cristiana y católica unida al proceso de la reconquista española pues la guerra no solo se hacía con un sentido político, sino con el objetivo de extender la verdadera Fe, el Cristianismo a territorio infiel. De allí que los Reyes Fernando e Isabel fueron llamados Reyes Católicos. 3 - La unificación de los Reinos de Castilla y Aragón, con el matrimonio de Fernando e Isabel, primer inicio de un largo proceso que culminó cuando su nieto el Emperador Carlos V (en realidad Carlos I de España) logró conformar un inmenso imperio en el que “no se ponía el sol” como se decía entonces, pero donde ocupaban un lugar importante y principal España y América. 4 - En este proceso de unidad que inician los Reyes Católicos no estuvo ajeno a grandes contratiempos: debieron enfrentar la estupenda organización militar y política de los Arabes en la Península, sometieron a la nobleza que era levantisca y desobediente a un poder real que buscaba fortalecerse y centralizarse para poder aglutinar a una Nación, debieron expulsar a los Judíos, con graves consecuencias económicas para el naciente Estado, y ejercer una política de conversión a la fe cristiana que tuvo por momentos, características dolorosas y hasta crueles. 5 - En 1492, los Reyes Católicos pudieron contemplar su obra concluida, el día en que cayó el último bastión árabe, la Ciudad de Granada, pero ese mismo año, imprevistamente, buscando la ruta al Oriente navegando por Occidente, Cristóbal Colón llegaba -aunque sin saberlo- al Continente Americano. Muy poco duró la creencia que había arribado a la India, enseguida todos se percataron que se trataba de un nuevo Continente, mas aún cuando Américo Vespucio así lo demostró. Se abría entonces un nuevo panorama para España, y un nuevo desafío que significaba en gran parte, repetir la Campaña de Conquista conocida pues, América no estaba 93 Ibidem.Pag. 120.- deshabitada, y aunque para los españoles todos eran indios, habían naciones enteras tan evolucionadas e importantes como los Incas, los Mayas, los Aztecas, como otras incipientes como los Guaraníes donde su herencia era mas bien espiritual -el idioma- que material. El desafío de implantar la fe fue desde entonces mano a mano con la Conquista de tierras, pueblos y bienes. En una frase, la espada y la cruz volvían a estar juntas en el proyecto de unidad y conquista que tenía España. El mandato misional de la Conquista Aseguran los historiadores que en la Conquista de América hubo de todo: soldados crueles y piadosos, ambiciosos y caritativos, tanto como sacerdotes buenos sacrificados o guerreros. El espíritu español era así. El español que llegó a América, era el hombre que salía recién de la Edad Media y entraba a la Edad Moderna, místico y arrogante, aventurero y temeroso. Desde el primer viaje de Colón, -en el mismo- esto se percibe. No en vano habían pasado siglos luchando por reconquistar su tierra, se sentían predestinados a extender la Fe Cristiana y tentados por la aventura hacia lo desconocido y la sed de riquezas, en especial aquellos segundones, nobles de segunda línea o quienes se habían empobrecido o simplemente no eran primogénitos, pues solo el hijo mayor heredaba los bienes paternos, quedando como alternativa para los demás ser sacerdote o militar, lógicamente teniendo en cuenta solo a los varones, pues las mujeres vivían sometidas a sus padres o hermanos en la soltería, a sus maridos o a sus hijos, cuando no al Convento al que muchas pasaron y concluyeron sus vidas. El Descubrimiento generó polémicas inmediatas entre España -Castilla que había “pechado pegado la Empresa- y Portugal que tenía concesiones especiales en el mundo de entonces. El Papa, Representante de Cristo en la Tierra, de acuerdo al pensamiento de la época, tenía poder para repartir el mundo entre los Reinos Cristianos. Portugal había conseguido concesiones hacia Oriente, por lo que a España no le quedaba mas alternativa que el Occidente, desconocido y temido, por ello el proyecto de Colón de navegar al Oriente, para llegar a las Indias por Occidente entusiasmó a los Reyes Católicos, especialmente a la Reina Isabel de Castilla, quién asumió la empresa aunque con cautela pues nadie conocido hasta entonces se había aventurado a seguir esta ruta. El surgimiento de América como un Continente nuevo despertó codicias y reclamos. Portugal expresó sus razones y España las aceptó pensando que sometido el reclamo el Papa Alejandro VI (el Papa Borgía) que era aragonés la solución favorecería a España. Así se libraron una serie de documentos pontificios que se denominaron “Bulas” que repartían de la forma mas equitativa posible las áreas y sectores, documentos estos que mas allá de sus primeros aciertos trajeron un sinfín de nuevos reclamos y problemas de jurisdicción que se mantuvieron en otro orden durante toda la época hispánica o colonial y repercutieron -casi hasta hoy- en los límites de los países latinoamericanos. Una de las Bulas expedidas por el Papa Alejandro VI fue la Piis Fidelium fechada el 25 de Junio de 1493, que puede decirse que política o jurídicamente no tuvo importancia ni trascendencia como las otras, pero sin embargo, justificó la presencia de los españoles en América pues establecía que la Evangelización era el legítimo y primordial título para la ocupación y dominio del Nuevo Mundo. América se incorporaba como “Orbe Nuevo” y los derechos del Reino de Castilla primero, y de España después, estaban así fundamentados en la donación pontificia y en todos los documentos emitidos hasta ese momento, idea que no estuvo exenta de críticas y objeciones, por ejemplo se discutía si se podían donar territorios, si el Papa tenía poder para ello, o si solo podía establecer la concesión para predicar el Evangelio. Largas polémicas se despertaron entonces, pero lo que es innegable es que ese pluralismo de ideas, discusiones y exposiciones, tanto como la búsqueda de soluciones prácticas surgieron en el mismo seno de la España Conquistadora como un autoexamen en el que explicaron sus posturas, en favor o en contra sacerdotes, juristas, teólogos, conquistadores y la misma Corona. Esto motivó que se busquen respuestas al problema de la Conquista y Evangelización y no simplemente en ejercer una política represiva como sostuvieron quienes alentaban lo que se llamó “Leyenda Negra” de la Conquista de América. Hubieron excesos aún en la Evangelización, tanto como en la Conquista Militar del Continente, pero no menos cierto es que desde los inicios de la ocupación y hasta los prolegómenos de la revolución independiente en el s. XVIII, el tema fue permanentemente discutido surgiendo la evangelización a través de las misiones y reducciones como una forma de apaciguar los abusos, proteger a los naturales, proveer a su desarrollo en un espacio de comunidad y discreta libertad y autonomía, claro está a los ojos y el sentir de la mentalidad de la época. En la Evangelización, debe reconocerse que no pocas veces se olvidó la misión espiritual, errores de los que no estuvo exenta porque el fin la conducían también los hombres. Sin embargo con la difusión de la Fe, se introdujo la enseñanza, la educación y la cultura obteniéndose un mestizaje del que nos han quedado muestras y testimonios propios de una nueva forma de pensamiento, sea tangible o intangible. Las órdenes religiosas debieron adaptarse a la realidad aborigen para cumplir su mandato, surgieron los sincretismos religiosos productos del mestizaje de creencias indígenas y cristianas Mitos y superticiones produjeron lo suyo en una nueva forma de creer y propagar el Cristianismo y convivieron conciencia y practicidad. En nuestra región son ejemplos de ellos desde San Francisco Solano, a Fray Luis de Bolaños y San Roque Gonzálezde Santa Cruz. Con la Evangelización se desarrollaron las ciencias, la música, la pintura y también se preservaron las lenguas aborígenes. El Catecismo en guaraní de Bolaños, la Música del Jesuita Zípoli, el establecimiento de escuelas y hospicios, las primeras Universidades del Continente, como la de Córdoba, se fundaron mediante la acción evangelizadora convirtiendo a las Ordenes Religiosas en “Manus Longae” (brazos) de los Obispos de América. Sin clero secular suficiente en el s. XVII, escasos aun en el XVII, franciscanos, dominicos, mercedarios y jesuitas cumplieron, a màs de su labor espiritual, una tarea social cultural y artística. En 1501 llegaron al continente los primeros cinco franciscanos. Se dice que desde los primeros viajes los mercedarios estuvieron presentes y que para 1536, con Don Pedro de Mendoza arribaron ya al Río de la Plata los Padres Juan de Zalazar y Juan de Almancia a quienes se les considera fundadores en 1537 en Asunción, del primer Convento Franciscano de Sudamérica, al que siguieron los de Santiago del Estero entre 1557-58, Corrientes en 1607-08 entre otros. Los Dominicos al parecer ya estaban en América en 1500 y en 1538 se fundaba en La Española, la Universidad de Santo Domingo. Los Jesuitas arribaron a América en 1549 y para 1615 ya era importante y conocida la tarea que los Jesuitas realizaban en sus Misiones del Paraguay, sur de Brasil y Noreste Argentino, labor irremediablemente trunca como sus avances y significación, con la expulsión de 1767. 94 Establecimiento de las Primeras Ordenes Religiosas en Corrientes: Franciscanos, Jesuitas, Mercedarios y Dominicos.- Es común ver en los idealizados pero testimoniales cuadros que los artistas pintaron sobre el nacimiento de las Ciudades Hispanoamericanas, el acto solemne de la fundación donde se repintan los conquistadores, el “rollo” o palo de la justicia, el fundador propiamente dicho, algunos indios con rostros entre curiosos y asustados y religiosos, a mas de primeros pobladores y toda la escena montada a la vera de ríos o mares, o en valles, etc. Estas imágenes pueden verse cuando se representan la Fundación de Lima, o de México, la Buenos Aires, o de Corrientes, por citar. Lo cierto es que la ciudad de Vera de las Siete Corrientes fundada por el Lic. Juan Torres de Vera y Aragón el 3 de Abril de 1588 en la zona de Arazatí, al parecer debió esperar algunos años para que llegaran los primeros religiosos sin perjuicio de reconocer que tiempo antes de la Fundación estuvo por estas regiones Fray Juan de Rivadeneira, que tuvo la visión suficiente para reconocer que la zona 94 González Azcoaga, Miguel Fernando: “La Conquista. 500 Años entre Conmociones y Controversias (1492-1992)”. era estratégica y apta para la erección de una nueva Ciudad, lo que expresó al Rey Felipe II, hijo del Emperador Carlos V, en carta, tarea que la cumplió Torres de Vera y Aragón en 1588. En efecto los primeros religiosos llegaron a Corrientes hacia 1600 y fueron los Franciscanos y Mercedarios, aunque ya para 1598 Fray Baltasar Godinez, Cura de la Orden Seráfica, había tomado posesión del terreno destinado a la Iglesia Matriz -que le había otorgado el Fundador- iniciándose los trabajos de construcción de la Iglesia de manera inmediata, aunque con lapsos de tiempo de inactividad que fueron retrasando la conclusión de las obras hasta el siglo XVIII. Pero como había que cumplir con el mandato misional de la Conquista, y los españoles, gran parte de ellos mestizos, mancebos de la tierra eran creyentes, practicantes y respetuosos de los mandatos de la Religión, habilitaron como iglesia parroquial de la nueva Ciudad la llamada “Ermita de San Sebastián”, una Capilla que se construyó en la parte sudeste de la Punta San Sebastián - una de las siete “puntas” geográficas de la costa de Corrientes- que se concluyó para 1593 y que persistió hasta que los sacerdotes jesuitas, que llegaron luego, construyeron su propia Iglesia y Colegio en el solar del actual Colegio Nacional “Gral. San Martín” demoliendo la primera ermita. Allí se iniciaba organizadamente la evangelización en Corrientes. En efecto, “la ermita de San Sebastiàn sirvió en los primeros tiempos de iglesia parroquial, hasta que se erigió el antiguo templo de la iglesia mayor, en el lugar que se le había señalado cuando la fundación, donde hoy se encuentra la casa de gobierno, lugar en que estuvo hasta 1874,fecha en que se habilitò para el culto la iglesia nueva, comenzada a construirse en 1855” 95 .La ermita de San Sebastiàn se encontraba en la punta homónima, pero en 1664 estaba en avanzado estado de deterioro razón por la cual se presentò ante el Cabildo el Capitàn Francisco de Agûero, Procurador General de la Ciudad, pidiendo su arreglo, “en nombre de los antiguos conquistadores y pobladores”,cosa que el Cabildo autorizò según el Acta del 3 de Mayo de 1664. Hubo también en la Ciudad de Vera, en el solar donde los Mercedarios levantarían su templo y convento, otra ermita dedicada a San Juan Bautista que sirviera de enterratorio para los restos de los Conquistadores co-fundadores de la Ciudad 96 que también habría de desaparecer pues “se cayò y por descuido de sus cabildantes anteriores en reconstruirla en castigo de Dios, fuè castigada con plagas” 97 ,por ello volvió a presentarse el procurador general de la ciudad pidiendo su reconstrucción el 5 de Mayo de 1664 Previo a la Fundaciòn de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes se dieron las primeras visitas de sacerdotes franciscanos a la región ya desde mediados del siglo XVI, con la aparición en la zona de los primeros misioneros aunque de forma esporádica y a los que respondía indudablemente Fray Rivadeneira, por ello esto puede considerarse “la prehistoria” de la evangelización en la región.La Evangelizacion tendría dos referentes insolayables y de primera acción: Franciscanos y Jesuitas,sin perjuicio de la labor evangelizadora,según su carisma, que realizaron a su tiempo Mercedarios y Dominicos. “La labor de convertir indios se realizaba por medio de doctrinas y reducciones. Las doctrinas estaban por lo regular a cargo de sacerdotes del clero secular, llamados doctrineros, aunque también se hicieron cargo de las reducciones sacerdotes pertenecientes a las distintas òrdenes religiosas; se dirigían a la conversión tanto de los indios yanaconas, o de servicio personal, como de los pueblos indios encomendados. Los sacerdotes del clero secular eran pagados por los encomenderos y era su labor estrictamente doctrinera” 98 .Para tal fin, los indios fueron reunidos en pueblos o reducciones donde la asistencia de los misioneros era permanente, dirigiéndolos y moderàndolos. La organización de los pueblos de indios tenìa por objetivo lograr un gobierno autónomo por parte de los naturales, pueblos en los que no podían habitar encomenderos ni españoles. La Ley 1 de 95 Traynor Balestra, Maria Mercedes: “La religiosidad en la vida colonial correntina”. En: “Revista de la Junta de Historia de Corrientes”.Nº1.Pag. 75.- 96 En memoria de esto, el Museo Històrico Provincial y el Instituto de Investigaciones Històricas y Culturales de Corrientes colocaron en 2013 una placa en el peristilo del Santuario de Nuestra Señora de la Mercced,en homenaje a los Genearcas del Patriciado Mestizo de Corrientes.- 97 Traynor Balestra.Op.Cit.- 98 Salinas.Op.Cit.Pag. 15.- la Recopilacion de las Leyes de Indias mandaba que los indígenas fueran reducidos a pueblos para que no viviesen divididos ni separados en la amplia geografía, sino por el contrario estuviesen en condiciones para ser adoctrinados en la Santa Fè. La reducción de indios implicaba un proceso organizado y reglamentado por la Recopilaciòn. La autoridad que correspondiere nombraba ministros encargados de la reducciónde indios, después se escogia el lugar donde se habría de fundar el pueblo y que debía reunir condiciones dignas con agua, tierras montes, siempre que este ya no existiera como puede ser el caso de Itati que surgió antes de su “fundación oficial”. Establecido el pueblo, construidas las casas a partir de la iglesia y asentados los indios, se nombraba al alcalde indio, y si fuera menester por la cantidad de aborígenes habitantes dos alcaldes y dos regidores, cargos que se renovaban anualmente. Para la organización de estos pueblos se tomaron en cuenta dos clases de propiedad: la del indio y la de la comunidad. El indio era propietario, en consecuencia era vasallo libre de la Corona de Castilla. Desde esta visión el indio sometido podia poseer, disputar, disponer de bienes de distinta naturaleza, aunque restringido por distintas limintaciones. “El régimen de tributo que pesaba sobre los naturales, hacia imprescindible que los indígenas tuviesen tierras dentro de la jurisdicción de sus reducciones, para producir lo sufieciente y pagar lo tasado” 99 . La necesidad de ocupar la zona y de preservar la paz, los permanentes levantamientos aborígenes, el sentido evangélico de la Conquista, la extensión de las fronteras el sometimiento, fueron algunos motivos que terminaron de convencer sobre la necesidad de reunir a los aborígenes en reducciones que se establecieron en ciertos lapsos de tiempo, de diferencia, surgiendo Itatí, Guácaras, Santa Lucía de los Astos, Candelaria de Ohóma, Santiago Sanchez. Hernando Arias de Saavedra, primer gobernador criollo, visitó Corrientes en 1598, y entre sus prolíficas acciones buscó convenir la paz con los aborígenes belicosos, y acordar con Franciscanos y Jesuitas la organización de pueblos aborígenes que vivieron en Comunidades organizadas: las reducciones y misiones. Dura y dilatada fue la labor, la evangelización por si sola no podía contener a los indígenas belicosos pero la acción desarrollada por las Ordenes hizo lo suyo en la búsqueda de la convivencia. La Reducción Franciscana de la Pura y Limpia Concepción de Ntra. Sra. de Itatí, fue la mas notable por su importancia y logros obtenidos. Su origen fue precisamente la población aborigen belicosa reducida en este importante pueblo de indios cuyos orígenes, reconocen una población inicial de cien naturales de la Nación Yaguá. Sin fundación oficial, los inicios de Itatí pueden buscarse a fines ya del siglo XVI, en la zona que se conoce como Tabacué. Su mentor, el franciscano Luis de Bolaños, conocedor del idioma guaraní, con gran predicamento entre los españoles y los aborígenes, fundó la Reducción de Itatí el 7 de Diciembre de 1615, aunque no existe acta fundacional ni datos contundentes, mas si la afirmación de su establecimiento en esta fecha en los documentos de la época. Su sucesor Fray Luis Gamez continuó la labor y reorganizó la Reducción, cuya Patrona, la Imagen de la Pura y Limpia Concepción, la mas antigua y bella iconografía de la Virgen, manifestó sus primeros prodigios ya por esos tiempos, testimoniándolos documentalmente Fray Juan de Gamarra siendo Tte. de Gdor. de Corrientes Manuel Cabral de Melo y Alpoín. La Reducción de Santa Ana de los Guácaras se organizó teniendo como base a la población aborigen del Chaco, que les habían sido adjudicados en Encomienda a Alonso de Vera (“El Tupí”) por su primo homónimo “El Cara de Perro”, cuando este fundó la Ciudad de Concepción de la Buena Esperanza del Río Bermejo, hacia 1787. Atacada y destruida la ciudad, estos aborígenes y sus encomenderos fueron trasladados a territorio correntino dando origen al pueblo de Guácaras cuya bonita iglesia construida en el siglo XVIII, se conserva como Monumento Histórico Nacional, junto a su valioso retablo tallado por los indígenas. Entre los encomenderos mas notables que concurrieron con sus aborígenes a la organización de Santa Ana de los Guácaras estuvo Don Antón Martín de Don Benito, quien junto a unos indios de su encomienda procreó su propia familia mestiza entre cuyos descendientes los Añasco, surgieron los primeros habitantes de los pueblos de la región. 99 Ibidem.- Otra Reducción surgida por igual época fue Ntra. Sra. de la Candelaria de Ohóma, que fue destruida como la de Santiago Sánchez, ubicada en las inmediaciones del actual pueblo de Empedrado. En 1615 fue fundada la Reducción de Santa Lucía de los Astos, importante asentamiento que también conserva hasta nuestros días su iglesia colonial Monumento Histórico Nacional, y en cuyo interior pueden verse los trabajos tallados en madera, en un estilo barroco mestizo, del artista aborigen Gaspar Bogarín autor del imponente retablo, sus sillerías, altares, imágenes, comulgatorio, testimonios de las labores que se practicaban en los talleres franciscanos, que habían adoptado las técnicas y enseñanzas de los Jesuitas. A principios del siglo XVII comenzaron su acción en el Alto Paraná los Jesuitas, instalados en Corrientes con un Colegio e Iglesia hasta el momento de su expulsión, compartiendo el mandato de la evangelización con franciscanos y mercedarios que formaron sus propios Conventos en terrenos cedidos por el Fundador de la ciudad, como los Dominicos que organizaron su Hospicio, existente hasta la extinción de la Orden. La presencia de la Compañía de Jesùs en la costa del Rio Uruguay con la refundación de las Misiones de Yapeyù, La Cruz, Santo Tomè, San Carlos, ingresados a territorio de jurisdicción de la Ciudad de Vera, no sin truamàtica situación, corridos por los bandeirantes, es comparable en grandeza y presencia misionera con la de los Franciscanos en la costa del Rio Paranà. Ambas òrdenes tendrían una presencia inobjetable y solidamente sostenida en la conversión y propagación de la Vera Fè en estas tierras. La vida religiosa estuvo siempre unida a la cotidianeidad en el Imperio Hispanoamericano, y no había razón para que en Corrientes, su Ciudad y su jurisdicción ocurriese lo contrario. En Octubre de 1662, por citar, el Cabildo en nombre propio y de los vecinos “para que Dios Nuestro Señor no nos azote en demanda de justicia por nuestros muchos pecados” solicitaba y suplicaba “al reverendo Padre Fray Alonso Ortiz, guardiàn de este convento de nuestro padre San Francisco, se sirva decirnos una misa” 100 .En otras ocasiones el Cabildo solicitò la suspensión o traslado de la celebración de una fiesta religiosa “por estar todos los vecinos fuera de la ciudad” y celebrarla con toda ceremonia el dia de Pascuas de Resurrecciòn, según conta en el Acta Capitualar del 19 de Enero de 1666. Solicitaba la asistencia de los vecinos a la novena o actos religiosos “con toda puntualidad y devoción y que salgan todos los estandartes de todas las cofradías”. Las fiestas patronales se cumplían con toda la pompa que la circusntancia exigìa. El Cabildo mandaba salga el Estandarte Real y el Fiel Ejectuor se encargaba de la limpieza y arreglo de las calles, fijaba los itinerarios de las procesiones, proponía rogativas “para que llueva”, sufragaba los gastos cuando era necesario “con los que sus fuerzas alcanzare” de velas en las novenas, cuando estas se rezaban por el interés general como pestes, langostas y sequias. Muchas veces el Alcalde en persona debía acudir “en nombre de todo el Cabildo a rogar a su paternidad que se haga el novenario” 101 . El Procurador pedia al Cabildo se reedifiquen los templos, particularmente de la Iglesia Matriz, generalmente con mano de obra de los indios de la Reducciòn Franciscana de Itati, reputados como buenos contructores y fabricantes de materiales sòlidos y durables. El 10 de Mayo de 1664, el Cabildo impuso a sus miembros la obligación de asisitr a los actos religiosos de los domingos y días festivos, y a los actos de fiesta de la Virgen, Nuestra Señora de la Merced, Patrona de la Ciudad, jurada por el Cabildoen 1660. El 26 de Febrero de 1725 el Cabildo hizo lista de las Fiestas Religiosas que merecían obligación de concurrencia en Junta Capitular en la Iglesia Matriz: Dia de Corpus Christi, “y todo su octavario”, Dia de la Ascenciòn del Señor, todos los Domingos de la Renovaciòn del Señor, todas las Pascuas, todos los Jueves y Viernes Santos, dias de las procesiones del año, todos los domingos que se predicare en cuaresma en dicha Santa Iglesia, Dia de San Juàn Bautista, Patròn de la Ciudad, Dia de San Pedro, Dia de los Reyes Magos, todas las fiestas que se celebraran en dicha Santa Iglesia por cofradías y demás que fuere invitado el dicho cabildo. 100 Traynor Balestra.Op.Cit.Pag. 77.- 101 Ibidem.Pag. 78.- Cuando el Gobernador del Rio de la Plata General Bruno Mauricio de Zabala,visitò Corrientes,por auto del 12 de Julio de 1721 modificò “esta tabla” reduciéndola a los siguientes: Dia de Reyes, Dia de Ceniza, Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santos, Segundo Dia de Pascua de Resurrecciòn, los Dias de las Letanìas Mayores, Dia de la Asenciòn, Primer Dia de Pascuas del Espìritu Santo, Vìsperas y Dia de Corpus y Dia de su octava,Vìspera y Dia de San Juàn, en el que sale el Estandarte Real, Dìa de San Pedro, Dia de Santa Rosa de Lima, Segundo Dia de la Pascua de Navidad. Las celebraciones patronales adquirirán importancia en sus festejos, con gran boato, y en las que el sincretismo religioso se manfiestaba en la celebración “oficial” y la “popular” que fue acrecentando una mitología propia adobada con creencias populares y superticiones, productos del mestizaje cultural entre lo hispano y lo guaraní. Adquirieron especial importancia, en la Corrientes de los siglos XVII-XVIII,las “rogativas” por gracias especiales,como la estampada en el acta capitular del 20 de Enero de 1660, que además dispuso se celebren tres misas en cada iglesia de la ciudad por la sequia y necesidad de agua.El 9 de Octubre de 1662 se pedìa “un novenario de misas cantadas teniendo el Señor descubierto y a los dos patriarcas Santo Domingo yFrancisco en el cuerpo de laIglesia en sus andas”,y en el acta del 16 de Octubre de ese año,completando lo anterior “que siendo al dia siguiente el postrer dìa de la novena ruega y suplica al Rvdo.Guardiàn se haga una procesión alrededor de la Iglesia, con el Santìsimo descubierto para que nuestro señor se sirva mirar con ojos de misericordia y nos aparte la plaga de la langosta”,mandando que a la mañana siguiente “toque la caja de guerra para que se junte de hombres para la procesión por no haber de presente hoy dia gente en la ciudad” 102 . Estas rogativas concluían en grandes procesiones que junto con las novenas eran las grandes manifestaciones de fè religiosa. La Semana Santa se evocaba con verdadera unciòn 103 y el Cabildo respondia a ello ordenando “según la costumbre y obligación…”el arreglo de las calles y su aderezo, por donde hade pasar la procesión de Semana Santa, disponiendo para ello que se traigan indios de la Reduccion Franciscana de Itatì, quedando los vecinos encomenderos con la obligación de controlar este trabajo. Para mediados del siglo XVIII durante la Semana Santa se realizaban tres procesiones: la primera el Miércoles Santo, en la que salía el Estandarte Real portado por un miembro del Cabildo, haciéndolo en honor a Jesus Nazareno cuya Imagen era sacada por las calles. La otra procesión salía el Jueves Santo, llevando en esta ocasión el Estandarte Real el Alcalde de Segundo Voto, y en la tercera, la del Viernes Santo, por ser la mas importante, el Alcalde de Primer Voto portaba el Estandarte Real. Conforme lo señalado en las actas capitulares se sabe que estas procesiones por lo general se realizaban de noche, pues recién en 1754 el Cabildo dispuso solicitar permiso al señor obispo para que las procesiones fueran de dia y no de noche. Los cabildantes tenían la obligación de asisitr a las ceremonias religiosas conforme el auto mensionado del 12 de Julio de 1725. En 1659 el Cabildo de la Ciudad de Vera reclamaba que las celebraciones de Semana Santa fueran de lo mas solemnes, y que la misa fuese cantada y con sermón, es decir se pedia a las autoridades eclesiásticas que se respetase esta forma de celebraciones. Logicamente en tiempo de Semana Santa el Cabildo entraba en receso y previamente se tomaban estos señalados recaudos, también se ordenaba la venida de indios itatianos para pescar a fin que no falte pescados en cuaresma para la gente pobre. Los Hermnaos Robertson, visitantes en la Ciudad de Vera, observaron por 1812 que “la Semana Santa era una semana de cilicios y ceniza”, las mujeres muy devotas pasaban “casi todo el dia rezando y visitando iglesias, vestidas de negro con los ojos bajos, en la frente una cruz de ceniza, largos rosarios, pañuelos para enjugarse las làgrimas, ayundando mucho, viviendo a lo máximo de pescado y vegetales” 104 . 102 Ibidem.Pag.79.- 103 En nuestra obra “Menosprecio y reivindicación del Arte Sacro en Corrientes…” testimoniamos por ejemplo de què forma se celebraba la Semana Santa en Itati hasta inicios del siglo XX, siguiendo la tradición secular del siglo XVIII con la dramatización de la Pasiòn. 104 Traynor Balestra.Op.Cit.Pag. 81.- Se levantaban altares en las calles, la población entera participaba en su rango y posición de estas celebraciones que tanto conmovían el espíritu, hasta las 9 de la noche cuando la ciudad caia en tristísimo silencio. A la medianoche salía a la calle la “Procesiòn de los Penitentes”organizada por el Convento de San Francisco, con grupos de personas encapuchadas arrastrando cadenas y faroles imitando los malos tratos en la Pasiònde Cristo, rèmora muy andaluza,aunque rùstica, seguramente sin haber llegado a constituir cofradías locales. La Procesiòn de los Penitentes había sido prohibida por el Obispo del Paraguay, pero en Corrientes se mantenià y era una costumbre conservada, según los Hermanos Robertson, por el vulgo de la ciudad, preparada por las mujeres del pueblo y la participaciònde algunos frailes del Convento de San Francisco. Apenas iniciado el tiempo de cuaresma, se buscaban y seleccionaban a los “penitentes” a quienes se les adiestraba para recibir latigazos y suplicios, hasta sangrar las carnes y destrozar los vestidos durante la procesión, pero a cuyo tèrmino, con halo de admiración por el sacrificio ofrecido al Señor Jesus, eran bien tratados e incluso recibían donativos y refrigerios.La aristocracia correntina desaprobaba el acto de los pernitentes pero nunca los suspendió pues en el fondo entendia que eran sacrificios ofrecidos por este grupo de personas en nombre de todos. La mayor celebración religiosa fue la del Corpus Christi “pues para el Santìsimo Sacramento todo derroche era poco” 105 .La solemene procesión de Corpus Christi adquiria un esplendor mayor a todas, se hacia venir a los indígenas de las reducciones franciscanas mas cercanas para aderezar y arreglar las calles por donde pasaría el Santisimo Sacramento del Altar. El Cabildo ordenaba a los vecinos por cuyas casas pasaría la procesión, que las adornasen con lo mejor, levantase altares, y quienes vivian fuera del itinerario de la procesión debían acudir con pilares aderezados para que los pongan donde no hubieren,debiendo ser penados quienes no acudiesen con toda puntualidad a esta ceremonia. El itinerario de la procesión lo fijaba el Cabildo y generalmente era en torno a la Plaza Mayor y calles mas céntricas, aunque en 1652 debido al estado de las calles tradicionales por las lluvias copiosas caídas antes, el Cabildo dispuso “mandamos que la procesión se mude en algo, por la vuelta por lo de Figueroa y Jerònimo Martinez y atravesando la plaza y de la vuelta por lo del Capitàn…..” 106 El Vicario de la Ciudad invitaba al CuerpoCapitular a concurrir a “la función como la de esta tarde pues en ella sale el Santìsimo Cuerpo de Cristo patente por las calles…suplicando a este Ilustrìsimo Cabildo lo tuviese a bien se sirva concurrir a la referida función” según lo expresaba el Acta Capitular del 7 de Junio de 1725. Los Cabildantes asistìan a estos actos “por ser misterio y en servicio de ambas majestades”, pues mas allà de las discusiones naturales entre civiles y clérigos, ambos gobiernos se complementaban en su acción. El Estado necesitaba de la Iglesia “para fomentar la sumisión política de los americanos con principios teològicos” siendo la Iglesia en tiempos del Rey Carlos IV un elemento imprescindible para acallar las protestas hacia el Imperio en evidente decadencia.No se olvide que en la segunda mitad del siglo XVIII sobrevino la Revolucion de los Comuneros, insipiente y supina manifestación de protesta hacia el estado de situación del momento. Las fiestas patronales tuvieron su momento de singular expresión también. Si bien el Acta Fundacional de 1588 puso a la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes al amparo de Nuestra Señora del Rosario, en las actas capitulares de los tiempos siguientes se registraba disponer la celebración “del dia de San Juan Bautista patrono de la ciudad por voto de fundación”.Poco y nada dicen estas actas del patgronazgo de la Virgen del Rosario, sin embargo la del 26 de Septiembre de 1661 consta “pidiendo misericordia a Dios para evitar los castigos, por los pecados, se acordó que se continúe con la costumbre que los antiguos pobladores tuvieron y se lleve a la madre de Dios del Rosario en 105 A mediados del siglo XIX en Itati se preparaba con gran magnifisencia la celebracion: se levantaban arcos triunfales para el paso del Santisimo, se traían animales salvajes para que acompañaran los altares alzados con la mayor pompa posible y ante los cuales se descendia la Custodia que recorria bajo palio la calles en solemne procesión, incluso se llegaba a traer salvajes yaguaretés que permanecían atados o encadenados, junto a profusión de flores y plantas que los adornaban.Algo de ello perduro hasta bien entrado el siglo XX.- 106 Traynor Balestra.Op.Cit.Pag. 82.- procesión al Milagro”.Todo el pueblo debía participar por nueve días de estas celebraciones, el Juez Eclesiàstico autorizò la procesión haciéndose una lista para que durante el novenario asistan a la Santa Ermita de la Cruz de los Milagros dos vecinos encomenderos “cada dia con sus luces” para lo cual el Cabildo solicitò al Capitàn y Justicia Mayor que el primer dia del novenario se pongan guardias de soldados en la ermita por el riesgo que corrian los devotos que visitaren el lugar. Recuerdese que la traslación de la Cruz del Milagro fue en 1730 recièn y que antes de ellos la misma se hallaba a extramuros de la Ciudad de Vera. Muchas actas del Cabildo nombran a San Juan Bautista “patrono jurado de la ciudad”y de forma tradicional asi lo era según consta en las actas capitulares del 21 de Junio de 1649, el 30 de Mayo de 1650, el 23 de Junio de 1661, el 8 de Junio de 1665, y el 18 de Septiembre de 1666. Al nombràrselo se lo mensiona como “patrón de esta ciudad por fundación y por voto de los primeros pobladores y conquistadores”, siendo reconocido como tal y el dìa de su fiesta salìa el Estandarte Real a dar su paseo y entraba en su Iglesia, la Ermita de San Juan Bautista, que al deteriorarse sensiblemente, obligò a trasladar la Imagen de San Juan a la Iglesia Matriz. En la noche de las vísperas del dia de San Juàn, el 24 de Junio, se realizaba el juego de cañas, una fusta muy apreciada y reservada a las ocasiones especiales. Los vecinos, por pedido del Cabildo, colocaban luminarias en las ventanas y puertas en señal de fiesta y regocijo. Durante la procesión, salía el Estandarte Real, personificación misma del Rey y consta que en 1728 el cabildo ordenò “se mande bajar los clarines y chirimías del pueblo de Itatì para el paseo del Estandarte Real”. No faltaban las comedias en estas celebraciones. En el año de 1660 la Ciudad de Vera fue azotada por calamidades, pestes, plagas y por ello el Cabildo nombrò a Nuestra Señora de las Mercedes, Patrona de la Ciudad, “auxiliadora en todos nuestros trabajos y pestes y demás calamidades que nos afligen”, comprometiéndose el Cabildo “para siempre jamàs” y en nombre de todo el vecindario “festejarle su fiesta las vísperas con todo regocijo, el que se pudiere y nuestras fuerzas alcanzaren, y de tenerla nueve días en novena y por último sacarle en procesión alrededor del claustro o cementerio del Convento de Nuestra Señora de las Mercedes de esta dicha ciudad…”extenso documento en el que el Juramento siguió todos los pasos exigidos por las leyes eclesiásticas para dar por vàlido un Santo Patronazgo,algo que en los casos de las devociones a Nuestra Señora del Rosario o a San Juan no se había cumplido correspondientemente. En este caso,si: 1-Voluntad del pueblo y/o autoridades civiles. 2-Ratificaciòn de la autoridad competente. 3-Exàmen y aprobación de la Sagrada Congregaciòn de Ritos. La Virgen de la Merced había recibido el “Voto Solemne” de la muy Ilustre Ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes haciéndola su Patrona, cosa que antes no había ocurrido, como lo señalamos, en las designaciones de la advocación del Rosario o de San Juan Bautista. El mismo dia del Juramento del Cabildo, los Padres Mercedarios ratificaron por unanimidad el voto haciendo constar una copia de este documento en el Acta Capitular del 14 de Octubre de 1799, ratificándolo el Cabildo en 1813, en 1816, y la Legislatura Provincial en 1960 reconociendo a Nuestra Señora de la Merced como Patrona de la Ciudad de Corrientes. Las fiestas patronales de la Virgen de la Merced lógicamente eran también de mucho lustre. En las vísperas, “subia a caballo con luminarias para hacer el acostumbrado paseo” y se jugaban cañas. El dia de su solemnidad era el 8 de Septiembre y recién desde el año 1800,el 24 de Septiembre. Principiaba la novena a la que el Cabildo imponía obligaciònde asistencia y culminaba con la procesión en la que se llevaba la Imagen. El Cabildo no obstante jurò también como Patronos a San Roque y a San Sebastiàn, y en el acta de 1664 se pide se mande arreglar la Ermita de San Sebastian, jurado por patrono, junto a San Roque, ya por los antiguos vecinos y conquistadores en razón de las pestes y calamidades que azotaron la ciudad. Otro patrono reconocido fue San Antonio según el Acta Capitular del 30 de Mayo de 1650, en razón igual por las plagas que azotaban la ciudad, pidiendo al Capitàn y Justicia Mayor que para solemnizar su fiesta, tal como se había prometido, monten a caballo todos los vecinos y moradores la noche de su víspera. Cuando se supo en Corrientes la autorización de la devoción y fiestas en honor de la Pura y Limpia Concepciòn de Maria Santisima,el Cabildo dispuso “por demostrar la obligación que tenemos como fieles cristianos y lo que nos toca y por el justo regocijo que hemos sentido en nuestras almas y que en nuestro aygamos llegado a ver una cosa tan deseada de todos nuestros antepasados y de toda la cristiandad, este cabidlo por sì y en nombre de todos los vecinosordenò se hagan fiestas en todo el regocijo posible,debiendo prender la víspera luminarias,se jueguen cañas y se corran toros y todas las demás fiestas posibles” 107 . En la misma sesión se acordó la forma de realizar el novenario: los très primeros días se ponga a la Virgen en andas y se celebre misa cantada con sermón,en la iglesia de San Francisco,de allí se la lleve en procesión con todos los estandartes a la iglesia parroquial,donde quedar``a tres días y luego en la misma forma a la Iglesia de laMerced,para solemnemente devolverla a San Francisco” según consta enel Acta Capitular del 19 de Noviembrede 1663. El 17 de Diciembre de 1663, el Cabildo “protestando morir en defensa de este misterio Santo y la invocamos por patrona y amparo” ponía también a la Ciudad de Vera bajo el patronazgo de la Inmaculada Concepciòn. El Historiador Hernàn Fèlix Gòmez dice que esta Imagen no se trataba de una talla, sino de una pintura: “…la tela representativa de Nuestra Señora de la Concepciòn, (se conserva) en el Museo Històrico y de Bellas Artes de la provincia, devuelta a la administración pública por los sucesores de una dama profundamente religiosa que la salvara de los depósitos de los objetos no usables del convento franciscano de la ciudad de Corrientes. La tela data del siglo XVII, recibiendo en los actos de exaltación de su culto,en 1663 108 ,el homenaje de la ciudad centenaria” 109 . En 1691 los Jesuitas impusieron a su vez su propio Patrono a la Ciudad: San Francisco Javier, “no obstante tener la ciudad los patronos y patrones de Nutra.Sra. del Rosario,y Ntra Sra. de la Natividad” posiblemente llamada asi la Virgen de la Merced cuyos festejos se celebraban en las Navidades, “ y los santos de esta ciudad los ha jurado”,eligiéndolo el 18 de Febrero y resolviendo que su fiesta sea de guardar. Sean por calamidades, pestes, o carencias, las distintas òrdenes religiosas, cuando no el mismo clero secular, impusieron patronazgos varios a San Juàn de Vera de las Siete Corrientes y su pueblo, devoto y obediente les rindió culto con verdadera unciòn. En tanto esto ocurria se mantuvo intacto el Culto a la Cruz de los Milagros, sea en su antigua y original Ermita en el sitio fundacional de la ciudad, alejado de todo centro urbano y expuesto a peligros y saqueos de los belicosos indìgenas del Chaco, como en su nueva ermita, construida en 1730 en el solar en el que en 1808 Dn.Manuel de Vedoya levantò el primer Santuario junto al cual, en 1897 comenzo a construirse,por gestiones de las “Devotas Servidoras de la Cruz de los Milagros” presididas por Da. Froilana Molina Vedoya de Vidal, el actual Santuario de la Santìsima Cruz de los Milagros, el que debía a su vez ser sustituido en 1939 por un templo en estilo neogótico, futura Basìlica Menor, cuya construcción nunca se diò. En tiempos en que la Cruz de los Milagros permanecia aun en su Ermita original, los patricios fundadores y sus primeros descendientes iban al lugar en peregrinación, celebrándose novenarios y misas, aunque poco mas se sabe de estos festejos. Desde 1790 tuvo el 27 de Marzo su dia de fiesta, mas cuando el Obispo de Buenos Aires Monseñor Benito de Luè y Riega llegó en visita pastoral a Corrientes en 1806, dispuso por un auto del 23 de Junio y en razón que la festividad de la Cruz de los Milagros coincidia en ciertas ocasiones con la Semana Santa, se trasladen definitivamente los 107 Ibidem.Pag. 88-89.- 108 Se trata de un oleo sobre tela de autor anónimo que se conserva en la Sala de Arte Sacro “Director Victor Manuel Claver” del Museo Històrico Provincial “Tte. de Gdor. Manuel Cabral de Melo y Alpoin” bajo número de inventario 827. Por trescientos años permaneció en custodia del Convento de San Francisco, pasando luego a la colección particular de Da. Juana Avalos Billinghurst de Gòmez, madre del Historiador Dr. Hernàn Felix Gòmez, quien fuera co fundador en 1929 y Director del Museo Colonial Historico y de Bellas Artes de la Provincia de Corrientes,en 1945, tal la nomencaltura original del citado Museo. A la muerte de esta señora, posiblemente a instancias del Historiador Gòmez, la familia entregò con otras piezas del arte sacro que componían esta singular colección privada, en custodia, al Museo. Recien en 1993 y por pedido nuestro, al hacernos cargo de la titularidad del Museo, la familia Gòmez donò fomalmente al Museo Historico Provincial esta colección entre las que sobresale tan venerable reliquia.- 109 Gòmez, Hernàn Fèlix: “La Fundaciòn de Corrientes y la Cruz de los Milagros”.Op.Cit.Pag. 108.- festejos al dia 3 de Mayo, fecha en que universalemnte la Iglesia conemora el Dia de la Cruz de Jesucristo, y asi se hizo constar en el Acta Capitular de aquel año. Los Mercedarios y su Convento -------------------------------------- La presencia de la Orden de los Mercedarios se vincula a los orígenes mismos de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes cuando en 1591, el Padre Pedro Godinez solicitò al Cabildo un terreno para fundar la casa religiosa e iglesia de la orden de los mercedarios, tomando posesión formal del sitio y dando por iniciado el Convento. Bien es cierto no obstante que fundada la Ciudad le fuè asignada una manzana para el Convento de La Merced, dándose la instalación definitiva de los religiosos recién en la primera mitad del siglo XVII en el solar sobre la Plaza Mayor, lugar ocupado hasta entonces por la Ermita de San Juan Bautista, panteón de los conquistadores co-fundadores de la Ciudad. Doña Inès Arias de Mansilla, en su testamento dice haber dado con consentimiento de su segundo esposo Dn. Manuel Cabral de Melo y Alpoin “un sitio o solar entero a Nuestra Señora de las Meercedes, y aunque no se hizo escritura con èl, quiero y es mi voluntad lo gocen los religiosos de la dicha orden y asì lo declaro en mi última y postrìmera voluntad” 110 .La primera instalación se hizo en ese sitio generosamente donado,sin perjuicio de los derechos que los Mercedarios tenían,y lo hicieron valer, sobre la cuadra que se les había asignado. En 1653,el Gobernador de Buenos Aires llamaba la atención sobre las carencias que sufrían los conventos mercedarios de Santa Fè y de Corrientes, proponiendo suprimirlos y concentrarlos en Buenos Aires, cosa que no sucedió pues el mismo año Fray Juàn de Aranda comenzó la expansión del sitio para ampliar el convento y templo para lo cual realizò un trueque de un solar que estaba “pared de por medio de dicho convento, ofreciendo un solar” de la cuadra que este convento tenia y le había sido señalado en la fundación ubicado “cuadra de por medio desde donde tenemos situada iglesia y Convento,la parte del poniente dos calles en medio como y de la manera esta pintado en dicha planta” 111 . En 1655 tomò posesión del solar Fray Cristobal de la Cruz, y en 1665 se estaba construyendo el templo nuevo del convento mercedario, según consta en las actas capitulares de la época.El convento seria reedificado varias veces y su titularidad la tenía San Pedro Pascual de Valencia. Correspondiòle a Juan de Chavez, “persona inteligente”, realizar una nueva mensura de las tierras del convento, y en 1733 el Padre Superior de la Orden pidió ayuda económica para el mismo atentos a que en Corrientes como en Paraguay, “no corre la plata sellada sino los frutos del país”. Para mediados del siglo XVIII, con donativos de Bartolomè Valenzuela quien llevò a sus peones a cortar madera al Chaco donde tuvo problemas con los indios, se pudo continuar las labores de reconstrucción del Convento e Iglesia de los Mercedarios, hecho que se evidenciò en toda la centuria. En 1760 el visitador Bernardo Lòpez Lujàn observò que en el Convento de los Mercedarios vivian unos 12 frailes mantenidos con donativos de los fieles y parte con los rèditos de una estancia y labranza “que tienen en el Paso de Caa Caty y otras de ganado vacuno en el Rio de Empedrado y costa del Rio Paranà y cincuenta y ocho esclavos de hombres y mujeres que asisten al servicio y obras del convento. Perciben asì mismo las rentas de cinco capellanìas de esta ciudad y de otra en el convento de Buenos Aires” 112 . Pese a las dificultades llegó a ser el Convento de la Orden de los Mercedarios el màs grande de la Ciudad de Vera en el siglo XVIII. En su paso por Corrientes,el naturalista Fèlix de Azara señaló que su iglesia seguía en construcción, sin embargo la Orden había comenzado su lenta decadencia al punto que para 1801 Josè Maria Cabrer escribióque el “hospicio de la regiòn de Nuestra Señora de la Merced, suele tener 3 o 4 religiosos” solamente, evidente decrecimiento con relación a años anteriores. En 1802, el “Telègrafo Mercantil”señalaba que en la Iglesia había retablo todo nuevo y 110 Gutierrez,R.y A.Sànchez Negrette.Op.Cit.Pag.90-91.- 111 Ibidem.- 112 Ibidem.Pag. 92.- decente, claustro y rancherìa, esclavos para la mùscia que sirve a la iglesia, conservando algunas capellanìas, un terreno lugar de estancia con algunos ganados en el Partido de Caa Caty y unos 8 o 10 religiosos en Comunidad, discrepando con Cabrer en su observación de apenas un año antes.Para su fàbrica los mercedarios tenían un obraje de ladrillos y tejas, no obstante la Orden no mantenía una continuidad pasando por evidentes altibajos en recursos y en vidas. Es asì que ya en 1824,el Cabildo de la Ciudad, pronto ya a desaparecer como institución,oficiò al Convento de los Mercedarios para que “levante la pared que cae a la plaza”, por falta de mantenimiento.Por esos años quedaba un solo mercedario a cargo del templo y convento de manera que a su desaparición, el Estado Provincial tomò posesión del conjunto edilicio paras ede de una escuela pública y de la Universidad San Juan Bautista bajo el Gobierno de Pedro Ferrè. La extinsiòn de la Orden de los Mercedarios produjo que la Provincia tomara como propiedad suya la iglesia y el Convento entregando a los Franciscanos ya a mediados del siglo XIX su custodia.La Iglesia volveria a ser reedificada en el mismo sitio –el único templo de la ciudad que nunca mudo de lugar- hasta que entre 1890 y 1905 se levanto su actual Santuario. Los Dominicos y su Hospederia -------------------------------------- La Orden de los Dominicos se estableció de hecho siendo su Provincial Fray Juàn de Ahumada quien pretendió levantar un convento invocando autorización Real, pero el Cabildo de la Ciudad de Vera se le opuso en razón de faltarle títulos. No obstante se consignò que el Maestre de Campo Manuel Cabral de Melo y Alpoìn se comprometió por escritura pública a costear con su peculio y el de los vecinos, la construcción del Convento una vez zanjada la dificultad del permiso Real. Las gestiones iniciadas a comienzos del siglo XVII se continuaron mucho màs, sin embargo es sabido que los Dominicos ya estaba formalmente instalados en Corrientes desde 1660. La tramitación para la formación de una Hospederìa se reiniciò en 1716 cuando el Cabildo apoyò el pedido de la Orden de los Predicadores y en 1728 los Dominicos consiguieron finalmente autorización Real para radicarse. La concesión del Cabildo se referìa a una Hospederìa y una pequeña iglesia que luego se levanto sobre la calle San Juàn 113 . “Despuès de las múltiples gestiones realizadas cuando ya estaban instalados, el 22 de Abril de 1728 los padres de la Orden de Santo Domingo consiguen autorización para radicarse. La concesión del Cabildo ratificada por el Rey se refiere a una Hospederia y a una pequeña iglesia que se levantò con frente a la calle San Juàn” 114 .Años antes estando en la Ciudad el Visitador Lòpez Lujàn escribió que la Hospederia fuè fundada “con solas licencias de los Señores Obispo y Gobernadores de Buenos Aires y consentimiento de este Cabildo esperando licencia de su Majestad para intitularse Convento” 115 .Medio siglo tardarían los permisos.La Orden finalmente tuvo iglesia bajo el patronazgo de San Pedro, la hospederìa acogía a cuatro religiosos sostenidos con las limosnas de los fieles, frutos de una chacra, algún ganado que tienen en “la estancia y pago de las Saladas y con renta de cinco capellanìas fundadas en su iglesia”.A su servicio y labranza poseían tres esclavos y algunos libres. Para 1773 la Hospederia era insuficiente por lo que los Dominicos solicitaron la creación del Convento, apoyados por los vecinos. En 1775 pidieron a la Junta Superior de Temporalidades que se aplicara a la Iglesia y Colegio de los Jesuitas para el nuevo Convento de los Dominicos.En 1778 Don Pedro de Cevallos diò la última autorización oficial,estando por esos años en apogeo la Hospederìa, situación que mantuvo hasta fines del siglo para luego entrar en una acentuada decadencia. Para 1802 se señalaba que en la ciudad existia un Hospicio “de Nuestro Padre Santo Domingo, su Patròn San Pio V”, situado a dos cuadras de la Plaza, con iglesia reducida, claustro espacioso y nuevo, rancherìa con algunos esclavos, chacra de labranza, una estancia en el Partido de Saladas, mantiene 8 a 10 religiosos y la iglesia “es aparroquiada por su situación” 116 .Un año después, Fray 113 Nomenclatura impuesta recién en 1851.- 114 Gutierrez, R. y A.Sànchez Negrette.Op.Cit.Pag. 47.- 115 Ibidem.-Pag. 107. 116 Ibidem.- Francisco Solano Maciel en carta al Cabildo manifestaba que el Convento no tenía una iglesia “capaz para que el Señor sea mas respetable y adorado de los fieles”, por lo que pedìa levantar o reconstruir la iglesia con material cocido, solicitando se le haga merced a su convento de un terreno vacio y despoblado en la costa del Paranà arriba, solar que posiblemente se la haya concedido pero el templo nunca fuè reedificada.Para 1813, Fray Mariano Ortiz ratificaba la petición de reedificación de la iglesia proponiendo crear hospicios dominicos en la campaña de Corrientes, sin embargo la decadencia en la que ingresò la orden era evidentey acelerada.Para 1827 solo residia en la Hospederia Fray Vicente Antonio Caraballo y para 1842 ya extinguida la Orden Dominicana en Corrientes, el edificio de su Hospederia e Iglesia fueran ocupados por el Gobierno de la Provincia pese al formal reclamo de parte del Prior de Santo Domingo ratificando los derechos de la Orden sobre sus antiguos inmuebles. Nada mas pudo hacerse. El Estado Provincial siguió ocupando el solar de los Dominicos para la administración pública y la educación en 1854,y como Museo e Imprenta y Escuela para 1857. En 1856 la iglesia fue demolida 117 y su patrimonio mueble vendido o reutilizado en la nueva Iglesia del Rosario o en la Capilla San Jose donde se instalò el antiguo Retablo Mayor del templo de los dominicos. “Las limitaciones económicas y de recursos humanos que tuvieron los dominicos en Corrientes, evidenciaron su imposibilidad de trascender hacia una etapa mas consolidada en sus obras” 118 En gran parte del establecimiento y protección de las Ordenes Religiosas en Corrientes,y la labor evangelizadora del Clero Criollo en la primera mitad del siglo XVII en Corrientes, tuvo su impronta la personalidad y el gobierno desarrollado por Manuel Cabral de Melo y Alpoín, quien no solo levantó a sus costas la Iglesia Matriz de la ciudad sino que a mas desarrolló una importante tarea reorganizativa, ejerciendo una serie de campañas para concluir con los ataques aborígenes y asegurar su supervivencia y desarrollo a través de las Reducciones que fomentó y promovió. También fue partícipe del establecimiento de las Misiones Jesuíticas, favoreciendo la instalación definitiva de la Compañía de Jesús en la Ciudad de Corrientes desde 1649; y hospedando en su propia casa y a sus costas por un año a sacerdotes jesuitas que venían de Asunción. La religión, como en toda Hispanoamérica, regía la vida cotidiana de los correntinos. En su Capital, los principales vecinos estaban afiliados a las Cofradías de la Santa Cruz, de las Animas del Purgatorio, del Santísimo Sacramento, de Nuestra Señora de la Limpia Concepción y de San Antonio. Se reconocían en la chatura de la Ciudad Colonial la Iglesia Matriz con su clero criollo, secular, la Iglesia del Convento de San Francisco, la Iglesia del Convento de Ntra. Sra. de la Merced, reedificada sobre la antigua Ermita de San Juan Bautista, la Iglesia de la Hospedería de los Dominicos y la Ermita de la Santísima Cruzde los Milagros, convertida en Santuario dese 1808, siempre esta última, a extramuros de la Ciudad. 119 Los Franciscanos y sus Reducciones Como antes señalamos fuè Fray Juan de Rivadeneyra, Custodio del Tucumán, el primer franciscano que visitó las siete puntas, e insinuó la necesidad de fundar en el lugar una ciudad, idea que la reafirmó cuando de regreso a España en 1581, expuso sus ideas al Rey Felipe II, lo que se concretó el 3 de Abril de 1588 cuando el Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, fundó la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes. La Orden de San Francisco fue la primera que se estableció en la ciudad de Corrientes, aun cuando el solar para su ubicación, como los otorgados a las tres Comunidades de Santo Domingo, San Pedro Nolasco y San Ignacio de Loyola, se destinaron por el propio Adelantado Fundador de la Ciudad. La Orden de San Francisco tiene continuidad histórica en la Ciudad de Corrientes desde 1607-08, estando su Iglesia bajo el patronazgo de San Antonio de Padua. No obstante se supone que aún antes, 117 La Iglesia de la Hospederia, demolida en 1856, cedió espacio al primer Teatro “Juan de Vera” constuido entre 1859- 1861, hallándose en las excavaciones la piedra fundamental de la Hospederia e Iglesia de la Orden. 118 Gutierres,R.y Sanchez Negrette,A.Op.Cit. Pag. 108. 119 Mantilla, Manuel Florencio: “Crónica Histórica de la Provincia de Corrientes”. TOMO I. ya en 1602, los franciscanos iniciaron sus labores pues esta fecha aparece grabada, y puede ser vista hasta hoy, en un dintel de la puerta interior del Convento lo que ratifica la tradición y las primeras noticias de que los franciscanos estaban de manera irregular evangelizando la zona de Itatí ya a mediados del siglo XVI preparando lo que sería la Reducción de Itatí desde 1615. Los Franciscanos son la única de las Ordenes Religiosas Históricas, que han tenido continuidad secular en Corrientes desde los tiempos hispánicos. De las cuatro órdenes de la evangelización fundadora, los Dominicos y Mercedarios se extinguieron en el s. XIX y no volvieron a Corrientes, los Jesuitas fueron expulsados entre 1767-68 y no regresaron sino hasta fines de la primera mitad del siglo XX, pero los franciscanos nunca se fueron, se mimetizaron con la sociedad, forjaron un patrimonio espiritual y material cuya custodia, conservación y propiedad lo comparten con el pueblo correntino. La acción de los franciscanos en Corrientes se extendió a la región. El Convento de Corrientes estuvo vinculado desde la Comunidad Correntina a las Reducciones de Itatí, Santa Lucía, Santa Ana, organizadas bajo su inspiración y no solo en los tiempos pre-revolucionarios, pues cuando se extinguieron los Pueblos Aborígenes en la época independiente, los franciscanos que absorbieron el sentimiento de su época, siguieron también al frente de las iglesias parroquiales influyendo en la educación y la cultura del pueblo. En el Convento de San Francisco de Corrientes, el primero entre sus pares en la región, se formó desde el siglo XVII una biblioteca que llegó hasta nuestros días, como también un valioso patrimonio mueble en imágenes, credencias, cajoneras, sillones, pinturas cuyos testimonios aún se ven en el Convento y en las iglesias antiguas por donde pasaron o influyeron los franciscanos. Precisamente la Reducción de Itatí en el s. XVIII fue importante reducto de tallistas, que dejaron su impronta en los citados testimonios parte de cuya gran producción se conserva en el lugar como también en las iglesias de San Francisco y de la Merced de Corrientes 120 . La ligazón de la Orden Seráfica en Corrientes es intensa y sólida para la región. El edificio del Convento, conservado también como Monumento Histórico Nacional, único edificio colonial de envergadura que ha resistido trescientos años, se construyó entre 1602-1609, logrando ya para 1607 la planta que conocemos y se mantuvo con ligeras variantes. Sus celdas y dependencias con tejados musleros, paredes de adobes, horcones labrados, rejas de madera torneada, puertas talladas o entablonadas de cañas de tacuaras atadas con tientos de cuero, sobre tirantería de palmas, son testimonio apreciado de la cultura vernácula. De 1656 datan los primeros pedidos de reconstrucción del Convento, y de 1676 su ampliación. En 1750, Fray Pedro José de Parras destacaba que el Convento era muy bueno, de tejas, posiblemente traídas de Itatí donde existían ladrillerías, adoberías, tejerías, herrerías para la época. Hechos gloriosos jalonan la tradición histórica del Convento Franciscano de Corrientes. Tras sus muros portantes de adobe, vivieron San Francisco Solano y Fray Luis Beltrán. Cobijó a los revolucionarios comuneros, en 1764, cuando se produjo el primer gran levantamiento del pueblo correntino, que haciéndose eco de los rebeldes asuncenos, de 1732, manifestaron sus oposiciones a los gobernantes con frases célebres como “¡Viva el Rey. Muera el mal Gobierno!” o simplemente “¡Sabremos defendernos aún contra el mismo Rey!”, prolegómenos tempranos del resquebrajamiento de la administración hispanoamericana en su rumbo hacia la formación de los primeros gobiernos patrios y la independencia. Entonces, los Comuneros se escondieron en el Convento Franciscano, que por su condición sagrada era respetado, no pudiendo ser allanado. Mas adelante, en las revoluciones, los vencidos hallaban refugio en sus celdas o el Convento todo se convertía en depósito del patrimonio de documentos, o trofeos de guerra entregados a su custodia para preservar la memoria e identidad del pueblo. El original templo franciscano miraba hacia el río Paraná, al norte, con su cementerio adjunto, su huerto, el Convento. Muchos vecinos principales pedían por testamento ser inhumados en esta iglesia o en su cementerio, amortajados con el hábito de San Francisco, según la costumbre de la sociedad de la 120 Gonzàlez Azcoaga, Miguel Fernando: “Menosprecio y reivindicación del Arte Sacro en Corrientes.(Un estudio de caso:Itatì)”.- época, y tal como consta en las actas de defunción conservadas en los archivos de la antigua Iglesia Matriz -hoy Catedral- de Corrientes. Cuando las pasiones entre artiguistas y opositores enfrentaban una vez mas a los correntinos produciendo hechos violentos y sangrientos como el asesinato del Diputado Artiguista José Cayetano Martínez, los franciscanos honrando su antigua amistad con la familia Martínez, recogieron su cuerpo que había sido arrojado a las aguas del río Paraná, y lo sepultaron en su cementerio. La Iglesia, reconstruida a mediados del s. XIX es la misma que se conserva junto al histórico y secular Convento y aunque del templo colonial fue demolido cambiando incluso de orientación -hoy tiene dirección hacia el naciente- sí se usaron en su reconstrucción puertas y carpinterías originales de la iglesia colonial, mudos testigos de la labor evangélica y civilizadora de los franciscanos en la región. 121 La Reducción Franciscana de la Pura y Limpia Cocepción de Itatí Es Itatí el asentamiento urbano mas antiguo de la Provincia de Corrientes, y uno de los primeros de la región sobre el que se tiene documentada existencia, siendo su sitio geográfico la antiquísima “Provincia de Santa Ana” según denominación que recibió la región habitada por los guaraníes, con la llegada de Sebastián Gaboto a sus costas el 28 de Febrero de 1528 al mando de un bergantín y una goleta. Anclado en las tierras del Cacique Yaguarón, sobre la margen oriental del Río Paraná, los españoles recibieron hospitalidad y alimentos, y fueron agasajados por los aborígenes. Desde entonces el lugar fue conocido como “Puerto de Santa Ana” y su región bautizada como “Provincia” homónima. Hacia 1538 la zona ya era considerada un centro de irradiación de las misionesfranciscanas, y desde entonces y hasta 1570 se fue preparando la fundación de una doctrina evangelizadora que motivó la visita al lugar, en 1572, del Obispo del Paraguay Fray Alonso de San Buenaventura y mas adelante de Fray Juan de Córdoba. Entre 1582-84, estuvo Martín del Barco de Centenera que en su poema “La Argentina” recogió en algunos versos el recuerdo de su estadía en la zona. Para 1592 habría arribado al lugar Fray Luis de Bolaños intensificando la acción evangelizadora con la organización de una incipiente Doctrina que en la época fue llamada, sin que merezca ser considerada una fundación, como “Reducción de Bolaños”. Hacia 1608 el asentamiento tuvo ermita, y el nombre original paulatinamente fue trocándose por la guaranítica denominación de “Itatì” (ita = piedra, ti = blanca) en alusión a las piedras calizas halladas en la zona y de la que, segùn testimonios, se encontraban aún a mediados del s. XIX. En documentos de 1621 del Padre Marcial de Lorenzana en carta al Rey de España, definía al lugar como “Yaguarí” en alusión posible al Cacique Yaguarón que abasteció a Gaboto en 1528. La Reducción de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí se fundó oficialmente el 7 de Diciembre de 1615, cuando gobernaba la región Hernando Arias de Saavedra quien había encomendado la empresa al Padre Bolaños. Se sabe que por entonces ya estaba y era venerada en el lugar una Imagen de la Pura y Limpia Concepción, cuyos orígenes y antigüedad aún se discuten. El pueblo de indios de Itatí surgió al oeste de su actual emplazamiento, aguas abajo, en el lugar que desde 1618 mas o menos pasó a conocerse como TABACUE (taba = pueblo cué = viejo), coincidiendo con lo que sería el “Puerto de Santa Ana” en las “Cacerías de Yaguarón”, lugar en el que se hallaban aún hacia 1940 los cimientos de la ermita de Bolaños. Entre 1618 y 1619, por causas diversas, la Reducción se trasladó a su emplazamiento actual bajo el Curato de Fray Juan de Gamarra. Desde entonces comenzaron a manifestarse los primeros informes documentados de la población en los testimonios de los visitantes oficiales. Itatí se proyectaba como próspera reducción franciscana, con un sistema comunitario, un cabildo indígena, talleres de herrería, carpintería, fábricas de ladrillos, tejas, adobes y utensilios de cerámica hechos con la buena arcilla (ñaú) de su suelo. Tuvo escuela de primeras letras documentada en 1791, su coro 121 González Azcoaga, Miguel Fernando: “El Convento de San Francisco de Corrientes”. indígena actuaba en celebraciones religiosas y en las de la Ciudad de Corrientes amenizando festejos y conmemoraciones. Artesanos, ceramistas, albañiles, tallistas dejaron su impronta en piezas de valía cuyos testimonios integran actualmente el patrimonio artístico latinoamericano. En la música, Julián Atirabú, en la pintura Cuviricus, en el Cabildo Mariano Pachué, en la administración Juan Antonio Güerí, aborígenes todos, son algunos de los testimonios de la promoción del indígena reducido por los franciscanos. Ocho estancias sostenían la economía comunitaria que regía su Cabildo Indígena subalterno del Cabildo de Españoles, de Corrientes, cuya presencia ya fue documentada en 1637. Hasta la segunda mitad del siglo XIX perduraron los viejos apellidos aborígenes de la Reducción: Canindeyú, Ararí, Pachué, Güerí, Guarecoetá, Cuyuá, Guay. Sin embargo la modalidad anti- hispanica provocaron a mediados del s. XIX que se españolizaran los apellidos indígenas de igual forma que en los principales centros urbanos el idioma guaraní se ocultaba o desplazaba, prohibiéndose su hablado. Esto se percibe perfectamente cuando investigamos en el archivo parroquial del Santuario de N.S. de Itatí que se inicia en 1743 y es el segundo conservado màs antiguo en su género, en la región. Por testimonios de sus visitantes, la Reducción Franciscana de Itatí ofrecía un singular trazado urbano en cuadricula, con una arquitectura de jerarquía. Todas las casas estaban edificadas sólidamente con ladrillos, piedras y adobes, techos de tejas españolas, corredores, quedando como testimonio de entonces la Casa Güerí (s. XVIII) Monumento Histórico Provincial y Nacional, restaurada y reconvertida en Museo de Sitio como “Casa Museo de Gûerì y los Vallejos”. En su antigua iglesia (1811) sobresalen muros originales, puertas y rejas del siglo XVIII y un excelente conjunto de piezas muebles talladas en un barroco mestizo,en madera y piedra,,muchas de las cuales se guardan en parte del recinto del histórico y antiguo templo reconvertido parcialmente en el “Museo de Arte Sacro dela Purta y Limpia Concepciòn”. En el Altar Mayor del actual Santuario y Basilica, es venerada como hace siglos la Imgen de la Pura y Limpia Concepcion, una talla de timbò y nogal de Nuestra Señora, la taumaturga Efigie de la Virgen de orígenes históricos inciertos y documentada presencia para fines del siglo XVI. En 1825, la Cámara de Representantes de la Provincia disolvió el sistema comunitario de las Reducciones Franciscanas y selló su decadencia. Itatí, no ajeno a esto decayó también al perder autonomía y al disolverse su organización que la habían convertido en la mayor prueba de la labor evangélica de los franciscanos en la región. 122 Testimonio sobre la Reducción Franciscana de Itatí El mas antiguo antecedente documental sobre la Reducción Franciscana de Itatí es en realidad la descripción de la zona donde se erigía el mas importante pueblo franciscano de indios. Se trata de la llamada “Carta de Luis Ramírez” fechada el 10 de julio de 1528, y que constituye el primer documento sobre la región. El testimonio dèbese a un tripulante de la expedición de Sebastián Gaboto, y destaca que el arribo se produjo el 28 de Febrero de 1528 a las Cacerías del Cacique Yaguarón cuyo prestigio le reconocían los indígenas a él sometidos. Señala que fueron bien recibidos y que los alimentaron con abatí, calabazas, mandioca, que les sirvió para consumo inmediato y para almacenar en su bergantín. Destaca que el encuentro fue cordial, que Gaboto bautizó el puerto como Santa Ana, y que les llamó la atención que los indígenas usaran orejeras y planchas de oro y plata, señalándoles estos que los conseguían de sus relaciones con los aborígenes de río arriba, entre otras noticias, pero que Gaboto evitó apoderarse de estas piezas para que los naturales no pensasen que solo la codicia movía a los españoles. En 1572, Martín del Barco de Centenera en su poema “La Argentina” testimonió que entrado al Paraná se hallaba la provincia de Santa Ana, bien poblada, tierra buena donde los españoles habían ejercido conquista y repartimento. 122 Bajac, Esteban: “La Virgen de Itatí: Reina de la Civilización en la Cuenca del Río de la Plata”. En 1621 el Gobernador del Río de la Plata Don Diego de Góngora visitó ya la Reducción de Itatí, en el sitio ubicado dentro de la geografía aludida por Luis Ramírez y Martín del Barco de Centenera. En este caso Góngora pudo precisar datos concretos sobre el naciente pueblo de indios reducidos destacando que tenía iglesia nueva, y casa para el doctrinante de tapia y maderas, los indígenas eran guaraníes, andaban vestidos, vivían en casas de tapia y madera, tenían estancias de ganado vacuno, se alimentaban de su producción de las estancias, de maíz y pescado, tenían bueyes y herramientas de labranza, algunos sabían leer, escribir, contar y tenían maestros que les enseñaban. Aseguraba Góngora que Itatí distaba de Corrientes unas diez leguas, río arriba del Paraná, que sus indígenas reducidos estaban bautizados casi todos y que su iglesia tenía ornamentos importantes que los mismos indígenas habían adquirido. Destaca que Fray Juan de Gamarra era el Cura Doctrinario, sacerdote natural del Paraguay, que sabía hablar muybien la lengua guaraní, lo que agradaba a los indígenas que le demostraban así respeto y reconocían autoridad. Sobre la situación geográfica de la Reducción dice que sus tierras son buenas, tiene agua suficiente y producción de maderas y leñas haciendo constar fielmente el traslado de la Reducción, de su sitio original de 1619, y que los cacique y vasallos, pertenecían por encomienda a los vecinos feudatarios de Corrientes, o a la Corona Española, y que la Comunidad era el Régimen Social bajo el gobierno discrecional del párroco doctrinante. Góngora destaca que según el empadronamiento el pueblo tenía 293 indios, 292 indias y 305 muchachos y muchachas. En 1635 los datos se complementaron con el Informe de Pedro Esteban Dávila, quien al visitar la Reducción aportó información para estudiar la demografía indígena en los pueblos franciscanos. También hizo lo suyo, en 1653, el Oidor de la Audiencia de Charcas Andrés Garabito de León, donde destacó que su visita era en cumplimiento de las ordenanzas sobre el buen tratamiento que se debía dar a los naturales, satisfacción y pago de su trabajo. Hizo llamar a Caciques y parcialidades, examinándolas y conversando con ellos, preguntándoles si eran respetados y bien tratados por sus encomenderos, qué tareas cumplían, forjando un documento que permite entender a la Reducción de Itatí como prueba de estabilidad demográfica. Mediante esta visita se localizaron 16 encomiendas cuyos beneficiarios eran vecinos de la ciudad de Corrientes, con indígenas varones tributarios entre 18 y 50 años de edad, hombres reservados mayores de 50 años exentos de tributo a sus encomenderos. El documento es poco explícito con respecto a las mujeres, que no tributaban pero sí anota su número en la Reducción, su estado civil, pero no las edades, se registraron niños de ambos sexos, menores de 16 años, los huérfanos, e incluso las quejas de los reducidos hacia sus encomenderos, situación que corrobora el permanente autoexamen que se aplicaba la administración española en sus posesiones de América, mas allá de que indudablemente existieron abusos de autoridad. La lectura de este documento permite recrear el ambiente y la vida de los encomenderos en Itatí. No debe desdeñarse el testimonio del jesuita Pedro Lozano quien recorrió las reducciones entre 1728 y 1750, elevando memorias de sus visitas, ratificando lo conocido ya en Itatí, dejando constancia que la iglesia de la Reducción se venera una milagrosa Imagen de la Pura y Limpia Concepción, célebre por sus milagros y que recibe la visita permanente de sus devotos de Corrientes, Asunción y Santa Fe. El Padre Lozano destaca que el Gobierno Comunal lo regía un Cabildo Indígena cuya misión era importante para la vida en la Reducción. El informe que redactó Fray Pedro José de Parras en su visita a la Reducción en 1750 debe constituir uno de los mas completos testimonios pues no solo ratifica o corrige información, sino que agrega datos nuevos. Destaca el Padre Parras que Itatí tenía casas muy buenas, cubiertas de tejas, que el Cabildo se situaba en medio de la plaza, y que la Iglesia también era de buena construcción. Al visitar las estancias halló varios miles de cabezas de ganado entre vacas, novillos, toros, caballos mensos y salvajes y yaguas. Destacò que es factible cruzar al Paraguay, desde el puerto de la Reducción, en botes y canoas, que los indígenas ocupan su tiempo en las carpinterías, tejadurías, actividades rurales y que halló escuela de música, y los indios reducidos sabían danzar y bailar, “con gran primor minuetos y contradanzas, con tanto garbo como pueden verse en Madrid”. De igual forma su destreza para los conciertos de música, pues tenían arpas, violines, chirimias, oboes, trompas de caza y clarines, duplicados o triplicados según sus necesidades. Señala que al amanecer de cada día en la puerta de la celda del Cura, cantan el Bendito, luego en la Iglesia acompañan la misa, cuando comen y por la tarde dando el toque de la oración. Cuando el prelado los visitaba lo saludaban con buena música todo el tiempo hasta el momento en que este se retiraba a descansar. Con respecto a los divertimentos de la Reducción, el Padre Parras vio que se acostumbraba a mas de danzar, a corridas de toros, juegos de cañas, de sortijas y a la destreza con las armas como arcos flechas, dardos, lanzas. Asegura que la visita del Obispo a la Reducción genera tareas para divertir al “Pay Rubicha” (padre jefe). A su cura, aunque sea joven, lo llamaban “Pay - Tuyá” (Padre Viejo o Grande) y a los otros sacerdotes “Pay-Miní” (Padrecito). Al Obispo lo identificaban como “Pay Obispo”, al Gobernador como “Capitá-Tuyá” (Capitán Grande) y allí terminaban su entendimiento sobre sus superioridades, pues a estos veían y no sabían exactamente que era o significaba el Rey, en España al que nunca verían. Parras señalaba que la haraganería se reprimía con azotes en medio de la plaza. Al destacar sus vestidos asegura el visitante que usaban chupa, calzones, calzoncillos, camisas, no usaban ningún tipo de calzado aunque fuesen autoridades del Cabildo Indígena, ni tampoco llevan cabellos largos. Con respecto a las mujeres decia que usaban un saco de algodón blanco con dos agujeros para sacar los brazos, tan abierto que pueden por allí sacar o meter a los niños para darles de mamar. El pelo llevan las mujeres suelto en la espalda y el tipoi nunca se ciñe. Fray Parras afirmaba que en sus reuniones privadas los indios conservaban sus tradiciones transmitidas y respetadas. Al poco tiempo de la visita de Fray Pedro José de Parras, llegó a la Reducción en 1760 Bernardo López Luján quien elevó su informe al Gobernador del Río de la Plata Don Pedro de Cevallos. Este informe se considera como el màs importante detalle sobre población, industria, comercio, caminos, edificación, riquezas naturales. Observaba el funcionario que la Reducción de Itatí era el asentamiento franciscano mas próspero hallado en ella, a mas de lo dicho por sus antecesores visitantes, 11.032 cabezas de ganado vacuno, 2.890 yeguas, 486 caballos, 170 mulas, 310 bueyes, 580 ovejas, sus casas muy buenas, doce telares, escuelas de carpintería, herrería y música, y su aporte nuevo es que cinco eran las Encomiendas en que se dividía y repartía el pueblo, siendo sus poseedores los encomenderos Francisco Javier de Casajus, Baltasar Maciel, Gregorio de Casajus fallecido y habiendo aun quedado vacante la misma, analizando y enumerando en ellas los caciques, indios y parcialidades que la componían. López Luján señalaba en su informe la existencia de tierras repartidas a los indios, naturales del lugar, sus chacras, productos, estancias, ganados, herramientas botes y canoas. Describia también a la iglesia, y que la Virgen Patrona era venerada en su altar con muchas presas de oro y plata y pedrerías, que le pertenecà una estancia de 8.000 cabezas de ganado vacuno, 202 caballos, 1.056 yeguas, 70 bueyes y 89 ovejas. La documentación de visitantes en el siglo XVIII la complementò Felix de Azara quien estuvo en la zona entre 1784 y 1788 destacando que por Itatí se exportaba hacienda al Paraguay y que una invasión de guicurúes arruinó al pueblo en 1747, mas no lo destruyó. Cuando el naturalista francés Alcides D‟Orbigny llegó a Itatí en 1827, dos años hacía que se había disuelto la Reducción. Su descripción sobre el lugar no tiene desperdicio y merece leerse por que se trata de un relato lleno de información. Dice que hasta los tiempos de la independencia de América, se citaba a Itatí como una de las mas lindas y ricas reducciones franciscanas, pero su decadencia se dio a partir de la disolución del régimen comunitario en 1825. No obstante lo señalado por D‟Orbigny cuando arribó a la Reducción aún estaba próspera y vigente la “industria alfarera”, que lo impresionó llevando a Francia una colección de vasijas de cerámica (que hoy se conservaen el Museo de la porcelana en Sevres), el movimiento comercial con la corteza del curupai y su influencia en la explotación de las curtiembres, lucrativas para la población. Sobre las costumbre resultan interesantes la apuntada por el cronista al comentar que en las fiestas se distribuían cigarros en las reuniones sociales, se bebía en rueda, caña o agua ardiente de caña de azúcar, señalándose alternativas del baile y la música ejecutada. La crónica de D‟Orgibny constituye una de las principales y mas concretas relativas a Itatí por la minuciosidad de los detalles y temas tratados demostrado también al inicio de la decadencia de la antigua Reducción Franciscana. Otro francés, Martín de Moussy, no olvidaría en sus crónicas y memorias al pueblo de Itatí aunque mucho tiempo después, publicando sus impresiones en 1856. Su relato evidentemente demuestra que los años y el cambio de régimen arruinarían al antiguo pueblo franciscano, lo que corrobora Paul Cousseau, periodista francés, en 1857 cuando hizo referencia a su visita al lugar, rescatando no obstante la posibilidad de producir cal por la presencia en las riberas de piedras calizas, aunque lógicamente esto forma parte ya de una etapa posterior en la historia de la antigua Reducción Franciscana. 123 . La Reducción Franciscana de Santa Lucía de los Astos En 1615 el Gobernador Dn. Hernando Arias de Saavedra fundó y organizó la Reducción de Santa Lucía de los Astos para reducir a las diversas tribus vencidas imponiéndoles como condición para pactar la paz, “la de recibir nuestra Santa Fé Católica y Padres que la enseñasen” 124 .La Orden Seráfica pasó a dirigir la Reducción que fue fundada a cuarenta leguas al sur de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, en el recodo del rio San Lucía y su desembocadura con el Paraná. Su poblaciòn la constituyeron aborígenes de las “naciones” guaycurú y astos.Los guaycurúes eran belicosos aborígenes chaqueños en tanto que aun se discute sobre el origen de los astos sin fundada documentación. En sus inicios la Reducción de Santa Lucia careció de Cura Doctrinero, por lo que fue asistida en este aspecto por el Convento de San Francisco de la Ciudad de Vera, de donde, es tradición también, salieron los beneméritos frailes para organizar definitivamente a Itati y Santa Ana de los Guácaras. En 1622 el Gobernador Diego de Góngora había advertido el despoblamiento aborigen de la Reducción y la necesidad de obligarlos a volver, pues de continuar la misma se perdería la organización del pueblo que por estonces se componía precarimente aún de “casas de madera y paja mal reparadas”,sin cultivo de maíz y trigo aunque algunas familias poseían chacras y animales domésticos 125 .Por esa época la iglesia, antecedente inmediato del Santuario que se contruiría en el siglo XVIII 126 , “era mediana, de tapia y madera, sin ornamentos ni otra cosa para su servicio, pues estos se traían de la ciudad cada vez que algún franciscano del Convento de ella iba a Santa Lucía a decir misa” 127 .Años después finalmente se estableció un fraile de manera permanente como Cura Doctrinero,y atendía la Fe y la Educación enseñando a los indígenas lectura y escritura,música,canto y “un oficio manual”.Junto a este sacerdote estaban un administrador español, para lo temporal, y un corregido aborigen en el Cabildo Indigena que no tuvo ni la trascendencia ni la importancia que el de Itatí al punto que para algunos historiadores en verdad este Cabildo Indígena de Santa Lucia no tuvo verdadera existencia. Los indígenas reducidos prestaban servicios en Corrientes, reparando edificios, plazas, calles, en las cosechas o vaquerías, como músicos y cantores en las fiestas religiosas, pagándoseles por sus servicios. Esto demuestra el aprecio por las labores aborígenes y no simplemente el uso y servidumbre de los mismos como algunos autores o ideologias suponen. Fue Santa Lucía de los Astos una población estratégica que la convertía a mediados del siglo XVII en la población mas sureña de la Jurisdicción Correntina, aunque también por ello estaba mayormente expuesta a los ataques indígenas chaqueños y charrúas. Fue precisamente en 1638 que 123 González Azcoaga, Miguel Fernando: “El Patrimonio Bibliográfico de Itatí (s. XVI-1950)”. 124 Santa Lucia e Itati comparten año de fundación e incluso el mes de Diciembre,siendo no obstante Itatí mayor en días a Santa Lucía lo que la ubica como “primus inter pares” y la ratifican a Itati como el pueblo mas antiguo en la jurisdicción de la Ciudad de Vera. 125 Los registros demográficos los inicia Diego de Góngora en 1622, destacando que la Reduccón tenia entonces 133 habitantes,luego Bernardo López Luján en 1760 apuntaba un total de 206 personas y en 1788 Félix de Azara registró 223 habitantes.Son los datos mas antiguos con el lógico margen de error que pueden contener.Posteriores informes complementan estos datos que se acrecientan y documentan mayormente con el transcurso de los años.- 126 El Santuario de Santa Lucia de los Astos construido en el siglo XVIII fue declarado Monumento Historico Nacional por Decreto 112.765/42.- 127 Pérez, Maria Emilia: “La Reducción de Santa Lucía de los Astos”.En: “Historia de los Correntinos y de sus pueblos”.Nº 2.Pag. 55 -59.- los caracaráes la sometieron y destruyeron parcialmente obligando a su traslado temporal hacia el norte, en busca de mejor protección, mas en 1640 la Reducción fue refundada en su sitio original. Los ataques se repitieron en 1652 y en 1686,sumado a las pestes de la época y un incendio que destruyó la iglesia primitiva y algunos edificios.Al parecer estas calamidades no habran sido suficientes para desmoralizar a su poblacion y destruir su traza urbana dado que en 1691 logró incrementar su demografía “por la conversión de cuatro parcialidades de charrúas con sus caciques” 128 ,a lo que sobrevino el asentamiento de vecinos de la Ciudad de Vera que con sus estancias habían adelantado las fronteras mas alla del Rio Corrientes. Es por esos tiempos que recién se pudo avizorar que la Reducción estaba en notable evoluciòn, con un puerto activo que facilitaba el desarrollo del comercio. A esto se sumaria ya en el siglo XVIII el establecimiento de un cuartel general de tropas que cruzaban el Paraná para combatir a los indígenas del Chaco. En 1735 acaeció una nueva destrucción parcial de la Reducción. Años después, en 1753, Fray Pedro José de Parras, que la visitó, escribió: “Esta este pueblo en muy buen paraje,y todo murado, para defenderse de los infieles.Tendrá como cuarenta familias, todas criadas en buena política, de la misma manera que luego diremos de los demás pueblos.Son de nación charrúa y algunas familias son guaycurúes,y siendo dos naciones tan distantes,se han unido lindamente”. “Fundóse este pueblo con los ascendientes de los que hoy lo habitan, el año 1642. La habitación del cura y compañeros, la iglesia y oficinas, forman un conventillo muy aseado y con buena clausura” 129 . En 1760 el Teniente de Gobernador Bernardo Lópz Luján escribía sobre el pueblo: “…formada por cuadras, tiene una plaza y ella Casas del Cabildo, cárcel y las del tambo 130 , tiene así mismo iglesia decente, cuya titular es la gloriosa Virgen y Martir Santa Lucía y contiguo a dicha iglesia el convento donde residen el cura y su compañero, con almacenes y oficinas necesarias”. La población era por entonces de 206 habitantes, existía una estancia con 3.400 vacunos, 400 yeguas, 24 burros, 30 caballos, 20 bueyes administrados por el Cura Doctrinero. Fue en 1770 que se contruyo el Santuario de adobe crudo, que hasta hoy se conserva y constituye una de las expresiones mas exquisitas de la arquitectura hispanoamericana correntina. Lo levantó el Padre Juán José Pereyra quien enfrentó no pocos inconvenientes que fueron salvados y mostraron “sucelo y rectitud” al frente de la Reducción. Alrededor de 1780 era evidente un aumento progresivo de la poblacion, razón por la cual el Obispo de Buenos Aires desidió ampliar el Curato conformado por indígenas y españoles, si bien los indígenas ya eran menos en número y pocos los que descendían de los primeros pobladores indios, por lo que para esos tiempos Santa Lucia parecía mas un pueblo de blancos que de indios. A estos se opusieron los naturales aduciendo que había población amborigen de otras regiones. Esto llevó al Virrey Vertiz y Salcedo, en 1782, a convertir el Curato en mixto. Entre 1776 y 1780 trabajó en el alajhamiento del Santuario el tallista aborigen Gaspar Bogarín que dejó el magnifico retablo mayor, el púlpito, el comulgatorio, escaños y otra pierzas de primoroso arte barrroco-guaraní conservados en los interiores del histórico templo. La labor del Padre Pereira había sido incansable, mas a su muerte, la Reduccion entró en franca decadencia hasta 1827 en que la Cámara de Representantes de la Provincia de Corrientes dicto la disolución del poblado y su reconversión en pueblo de blancos. Los documentos de 1814 destacan que la Reduccion de Santa Lucía de los Astos tenia “41 ranchos y viviendas de empleados y naturales”, una biblioteca contaba con 29 libros latinos en romance, la “Recopilación de Indias” y “una ordenanza del Sr. Bucarelli…”.Tenia también “una chacra, estancia y corrales, asi como las estancias de San Antonio, San Fernando, San Roque y del Cerrito…”.En 128 Para mayor información sobre el tema ver: Carranza Arturo: “Santa Lucìa de los Astos”. En: Revista de la Junta de Historia de Corrientes”.N º2.Pag. 89-100 y Gutièrrez, Ramòn: “La Iglesia de los Astos, Advocaciòn de Santa Lucìa”.Nº 5-6.Pag. 11 - 46.- 129 Perez, M.E.:Op.Cit.- 130 Hospedaje.- todas ellas “había ranchos galpón y corrales, destacándose por el número de cabazas de ganado que tenía la de San Antonio con 72 caballos, 54 ramones, 813 yeguas 131 . La Reducción Franciscana de Santa Ana de los Guácaras --------------------------------------------------------------------- El 27 de Enero de 1593 el Escribano Nicolás de Villanueva recibió en encomienda “…el pueblo Hebeacú,con los caciques Caboo, Tatuté, Toqueseví, Molopilém, con todos los indios de dicho pueblo y los Caciques Papaguacú,Aguarayoapú, de la nación Guaraní con todos los indios en ellos sujetos…” 132 .No se nombraban aquí los indios Guácaras cuyo origen ,según el Historiador Mantilla, pertenecían a la encomienda otorgada a Alonso de Vera y Aragón (a) “El Tupí”,quien los trasladó desde el Chaco instalándolos en la zona en la que se fundó la Reducción de Santa Ana a cuya población se sumaron.Por su parte el Historiador Palma cree que los indios Guácaras llegaron a la zona después de 1631 tras la destruccion de la Ciudad de Concpecion de la Buena Esperanza del Rio Bermejo.Un documento casi desconocido ratifica también esta postura.Se trata de la Genealogia que exponía Da. Rosa Ramirez y Martin de Don Benito de Roxas de Aranda en el largo pleito conta Don Carlos Jose de Añasco por el casamiento de sus respectivos hijos: “…Marta Martín de Don Benito, mi madre, fue hija de Don Lorenzo Martín de Don Benito, mi abuelo, y éste fue hijo de Antonio Martín de Don Benito mi bisabuelo, quien vino de la Ciudad de Concepción, y tubo no sé que incumbencia con este Pueblo de los Guácaras. Esta es la serie genealógica de la que esoty informada….” Y luego: “…en la trasngresión de las familias de la Ciudad de Concepción de Buena Esperanza destruida pr. los infieles del Chaco, vino entre otros, a esta Ciudad un hombre principal llamado Antón Martín de Don Benito, traiendo una encomienda de indios originarios resién reducidos ,de nación mbatará y que en una de aquellas indias tubo un hijo llamado Antonio Martínez…” 133 .Cave consignar que el Partido de las Ensenadas bajo cuya jurisdicción se ubicó algún tiempo la Reducción de Santa Ana de los Guácaras se conocida como el “Partido de Mbatará”. El 16 de Octubre de 1742 el Sargento Mayor Francisco Maciel del Aguila y Villanueva,bisnieto del Escribano Nicolás de Villanueva,donó sus tierras heredadas,al pueblo de Gácaras. En 1751 tras a destrucción de las Reducciones de Candelaria de Ohoma y Santiago Sánchez,el Cabildo de Corrientes dispuso que los aborígenes sobrevivientes de la destrucción de estos dos pueblos, fueren agregados a la población de Guácaras bajo la dirección de los franciscanos.La disposición no se cumplió. En 1760 la Reduccion tenia 136 habitantes,se organizaba sobre un caserío disperso pero sin iglesia,la población indígena trabajaba en sus chacras para autoabastecerse, sin Cabildo ni sistema comunitario y sujetos a la autoridad de un Corregidor nombrado por el Teniente de Gobernador de la Ciudad de Vera.La iglesia comenzó a edificarse en 1771 y fue concluida en 1785 según lo refiere el marino español Felix de Azara 134 .En sus corredores funcionó una escuela de primeras letras a comienzos del siglo XIX, dándose clases de latín, música, castellano, escritura. Dos maestros educaban a la veintena de niños y jóvenes que a esa escuela asitían. Hacia 1803 aun el pueblo carecia de párroco, atendiendo los servicios un sacerdote del Convento de Nuestra Señora de la Merced, de Corrientes. Para 1826 en el mismo tiempo histórico en que se disolvían las comunidades franciscanas de Itatí y Santa Lucía de los Astos, la de Santa Ana de los Guácaras experimentó cambios en su fisonomía urbana que no lograron quitar hasta los tiempos recientes, su imagen original, pueblerina y reduccional del siglo XVIII.- 131 Ibidem.- 132 Rial Seijo, Eduardo R.: “La Reducción de Santa Ana de los Guácaras”. EN “Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº3.Pag. 84-85.- 133 Carlos José de Añasco: “Oposición al casamiento de su hijo José Ignacio.Año 1774”.En: Judiciales (1760- 1774).Tomo 320.Fojas 44 a 66 vta.Archivo General de la Provincia de Corrientes.- 134 Esta Iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional.Su fachada de un ingenuo neoclasicismo, le fue adosada hacia 1889 perdurando toda su estructura interna en estilo colonial. La Reduccion Franciscana de Candelaria de Ohoma -------------------------------------------------------------- Los indios Ohomas o Mahomas –según lo entendían los españoles- eran originarios del territorio chaqueño, del grupo étnico de los Guaycurúes o Frentones, enemigos naturales de los Guaranies a quienes combatieron siempre y con quienes tenían sangrientos enfrentamientos. Esto facilitó, como en el Paraguay de Irala, la unión de los españoles y mestizos con los guaranies de la zona para enfrentar y derrotar a los belicosos aborígenes del Chaco, lográndose una importante victoria cuando el Teniente de Gobernador Manuel Cabral de Melo y Alpoín los redujo a unas diez leguas al sur de Corrientes, cerca del actual emplazamiento de Empedrado.Una vez logrado el objetivo, los indios rebeldes fueron puestos a cargo de un Cura Doctrinero Franciscano logrando formar pueblo “con cuadras a cordel”, sitio y cárcel pública, casa para los huéspedes y peregrinos y un convento para los religiosos edificando la iglesia en la misma plaza, con paredes de barro cocido y techo de palmas. La pacificacion fue solo aparente y la suerte de la Reduccion condenada a la tragedia.En el corto siglo de existencia los ataques aborígenes de la costa chaqueña asolaron al pueblo comprometiendo su existencia. Estos indígenas indomables vaqueaban el ganado cimarrón y lo mataban en forma discriminada aunque la relación de estos con la Ciudad de Vera era realtivamente buena pues los aborígenes servían en la recolección de cosechas y vaquerías. En 1649, los indios reducidos de Candelaria de Ohoma contribuyeron a la reconstrucción de la ermitade San Sebastián siendo recompensados por ello con yerba y tabaco, sin embargo para fines del siglo se evidenciaba la decadencia de la Reducción por el ataque sostenido de los aborígenes chaqueños hasta que en 1723 se desidió su traslado definitivo tierra adentro. En 1725 solo una quincena de familias la poblaban, las que lograron resistir hasta el 7 de Octubre de 1739 en que acaeció un violento ataque de indígenas mocobíes y abipones que produjeron una gran masacre de la que solo sobrevivieron unas seis familias indias. Estas, junto a su Cura Doctrinero el Padre Marcos de Toledo, buscaron refugio en el pueblo de San Jose de las Siete Laguans Saladas. Alli permancieron los antiguos pobladores de Cadelaria de Ohoma por algo mas de una década.En 1751 el Cabildo de Corrientes dispuso su traslado a la Reduccion de Santa Ana de los Guácaras, mas los Guacaras opusieron resistencia a la disposición. Esto signó el futuro de los indios Ohomas que terminaron repartidos a los vecinos de la Ciudad de Corrientes 135 .El fin de la Reducción de Candelaria de Ohoma fue una prueba elocuente de la agresión aborigen hacia los asentamientos en la jurisdicción de Corrientes. La Reducciòn Franciscana de Santiago Sànchez --------------------------------------------------------- Segùn la descripciòn que se realiza en las Actas Capitulares de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, la Reducciòn de Santiago Sànchez se situaba a seis leguas de esta Ciudad, en la desembocadura del San Lorenzo en el Paranà.Tenia la misma traza de las demás reducciones franciscanas ubicadas en territorio correntino, el mismo régimen de gobierno en lo temporal y espiritual, “aunque en ellas los corregidores siempre fueron blancos” 136 .Se supone que el curioso nombre adoptado en la que no hay mension de santos patronos ni advocaciones marianas, se tomò de un conquistador que habría tenido posesiones en la zona. “El rio Empedrado, sobre el cual se fundò este pueblo, también se conoce como `Rio de Santiago Sànchez” 137 Sus orígenes son inciertos y las versiones que explican su fundación dispares. Algunos historiadores la hacen obra del Tte. de Gdor.Manuel Cabral de Melo y Alpoin,en tanto que otros defienden la idea que ya existía cuando este vecino ocupò la Gobernacion de Corrientes. Hacia 1620 los documentos destacan que los vecinos de la Reduccòn de Santiago Sànchez se quejaban de la situación geográfica del pueblo, de la mortalidad que había reducido sensiblemente a 135 Rial Seijo, Eduardo R.: “La Reduccion de Candelaria de Ohoma”.En: “Historia de los Correntinos…etc”.Nº 3.Pag. 84-85.Op.Cit.- 136 Salinas.Op.Cit.Pag. 35.- 137 Mantilla,M.F. Op.Cit.Tomo I.Pag. 58.- la población nativa.Se proveìan de ganado cimarrón y de sus cosechas; quejàndose del trabajo que les daba remar en balsas y canoas por el Rio Paranà. El 19 de Abril de 1638, el Sìndico del Convento de San Francisco de Corrientes Capitàn Antòn Martìn de Don Benito –casualmente uno de los fundadores de la Reduccion Franciscana de Guàcaras-se presentò al Cabildo de la Ciudad en nombre de Fray Luis Martinez, para presentar peticiones para la Reducciòn de Santiago Sànchez. Los indígenas reducidos del poblado, al igual que los de otras reducciones, eran empleados en diversos trabajos en la ciudad y su jurisdicción, como ser arreglos de calles, edificación, reparación de casas e iglesias, sementeras, cosechas, vaquerías. “En el siglo XVIII este pueblo al igual que otros cercanos fueron el blanco de numerosos ataques indígenas que provocaron su definitiva destrucción” 138 . Fue Santiago Sanchez igualmente asediada por los aborígenes, como Candelaria de Ohoma.El último gran ataque termino incendiando la Reducciòn, y obligando a Fray Josè Antonio Gimènez, Cura del pueblo, a encabezar un éxodo hasta la Reducciòn de Itatì. Dada por definitivamente destruida esta Reducciòn en la sesión capitular y Junta de Guerra de los días 14 y 18 de Enero de 1723, se desidiò definir un nuevo emplazamiento sobre el Rio San Lorenzo, para Santiago Sànchez, y sobre el “Rio del Empedrado” para Candelaria de Ohoma, a cierta distancia del Rio Paranà. Alli ambas re- fundaciones sobrevivieron hasta el 23 de Octubre de 1739 donde los indios abipones y sus aliados los volvieron a atacar y destruir por segunda vez. Ya no volverían a erigirse las Reducciones de Santiago Sanchez ni Candelaria de Ohoma. Sus sobrevivientes huyeron a refugiarse en San Josè de las Siete Lagunas Saladas, San Juna de Vera de las Siete Corrientes, Itatì y Santa Lucia de los Astos. La Reducciòn de los Indios Abipones de San Fernando de Garzas ----------------------------------------------------------------------------- Fundada en el siglo XVIII no tendría trascendencia ni futuro.Ubicada en el sitio en el que con los años se erigirìa el pueblo de Bella Vista, la Reducciòn de Garzas estuvo condenada a una vida efímera y pobre, acosada por sus mismos pobladores los belicosos abipones, del Chaco, y sus aliados que no trepidaron en mantenerla en vilo hasta lograr su completa destrucción después de 1760. De triste memoria, esta Reducciòn Franciscana no supero mas esperanza que la que tuvo al pretender organizar y pacificar a esta parcialidad aborigen, llevando consigo el germen de su propia destrucción.- Los Jesuitas y sus Misiones ---------------------------------- Llegados al Tucumán y al Rio de la Plata a fines del siglo XVI, los sacerdotes misioneros de la Compañía de Jesús, particularmente en el Paraguay y el Rio de la Plata, al nordeste, orientaron sus labores hacia los indígenas guaraníes.Si bien los frailes franciscanos se habían abocado inicialmente a su evangelización fundando notables reducciones en el Paraguay y parte de Corrientes desde fines del siglo XVI, los jesuitas retormaron la acción con entusiasmo e impulso notable a principios del siglo XVII, extendiendo sus misiones en varias direcciones, particularmente hacia los indígeneas guaraníes que habían resultado ariscos a la Conquista y Evangelización impulsada por el Imperio Español. Merced a la prédica y al amparo que ofrecieron los misioneros, muchos de los guaraníes tan remisos, tan belicosos, “ajenos y hostiles”, se avinieron a conformar pueblos o reducciones llegando en 1630 a contabilizarse la fundación de cuarenta de ellos. Hacia la tercer década del siglo XVII se instalaron en la jurisdiccón de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes los primeros asentamientos jesuíticos-guaraníes, se estima, favorecidos en gran medida, por la labor misional del benemérito Padre Roque González de Santa Cruz y por presión de la bandeiras paulistas que entre 1636-1641, provocaron su desplazamientos hacia la cuenca del Uruguay medio 139 . En territorio correntino se fundaron importantes misiones jesuíticas siendo la primera de ellas Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú, erigida por el Padre Pedro 138 Salinas.Op.Cit.Pag. 36. 139 Maeder, Ernesto J.A.: “Historia Económica de Corrientes en el Período Virreynal 1776-1810)”.Pag. 29-30.- Romero el 4 de Diciembre de 1627 en la costa del Uruguay y el Guaviraví. Dice Rial Seijo que “este asentamiento fue un verdadero acierto geopolítico del Provincial Mastrilli Durand…” 140 . Presisamente en la Carta Anua de 1626-27 decía: “Juzgué siempre de suma importancia, que ocupara la Compañía este puesto, porque aseguraba por suya la conversión de toda la provincia,y las del río Ivicuy,que tambén es parte de ella,y nos hacíamos señores del paso para subir y bajar a Buenos Aires, cosa de suma importancia para el gobierno y comodidad de esta reducción por la brevedad del camino…” 141 Por su parte los pueblos de San Carlos, Santo Tomé y la Cruz que se habían fundado entre 1631 y 1632 en la cuenca del Ibicuý, fueron abandonados por los sucesivosy peligrosos ataques de las bandeiras paulistas que literalmente “venían a cazar indios para esclavizarlos” lo que los obligó a cruzar el rio Uruguay entre 1638 y 1639 refundandose en la costa occidental, territorio ya de jurisdicción correntina. “Dichas expediciones formadas por aventureros portugueses, mestizos e indios tupíes, tenían por objeto apresar a los guaraníes reunidos en pueblos, para ser utilizados como mano de obra escalava en la costa brasileña…” 142 .Eran incursiones limitadas primero, y luego cada vez mas numerosas, causaron millares de víctimas, el éxodo forzoso de otros muchos y la destrucción de las misiones jesuíticas guaraníes lo que obligó a los sacerdotes de la Compañía a pedir auxilio a las autoridades locales, muy renuentes por cierto a prestarlo, para la refundación de las misiones destruidas al occidente del Rio Uruguay en territorio correntino y misionero. Finalmente la acción invasora, destructora y de continuo pillaje de los bandeirantes portugueses sobre territorio del Imperio Hispanoamericano tocó fin tras la victoria jesuítico –guaraní en la Batalla de Mbororé el 11 de Marzo de 1641 que permitió recuperar gradualmente las misiones.Uno de los pueblos trasladados fue La Cruz de Mbororé que fue refundada en 1657. Señalan Maeder y Poenitz que los Jesuitas “al mismo tiempo con autorización real, lograron adiestrar y armar las primeras milicias guaraníes,que en 1641 repelieron el ataque y derrotaron a los bandeirantes en Mbororé,en un afluente del mismo rio Uruguay” 143 . En la década de 1640 y como resultado del éxodo de los guarníes desde el Guayrá, el Tapé y otras zonas, el numero de ellas decayó solo a veinte pueblos ocupando un espacio limitado por el sur del Paraguay, y el Nordesde de Misiones y Corrientes. En el conjunto de pueblos estaban las misiones de Yapeyú, la Cruz, Santo Tomé y San Carlos, que habían llegado al sitio geográfico que hoy ocupan tras migrar de sus asentamientos primeros en el actual Rio Grande Do Sul. Dependientes políticamente de los Gobernadores de Buenos Aires o el Paraguay según fueran las jurisdicciones de sus emplazamientos, exclesiásticamente las Misiones Jesuíticas de Guaraníes obedecían a los Obispos residentes en las capitales de ambas gobernaciones. Los señalados cuatro pueblos misioneros jesuíticos se ubicaron al oriente de Corrientes, mas no obedecían a la jurisdicción del Cabildo de Corrientes por lo que no pocos pleitos surgieron y otros tantos desencuentros alimentaron las enemistades entre los jesuitas y los correntinos Misiones Jesuiticas o Reducciones Franciscanas tuvieron como finalidad primera la difusión del Evangelio, la iniciación del aborigen en la vida cristiana, libre de toda esclavitud, aislados de los abusos de los encomenderos y de la opresión de los bandeirantes, respetuosa en gran medida de las costumbres y maneras de vivir de los indios, que se adaptaron a las formas propias de la evangelización indistintamente llevada adelante por las ordenes religiosas según sus propios carismas y maneras de trabajar. Las Misiones Jesuiticas y Reducciones Franciscanas no fueron, especialmente las Jesuiticas –“Estados Teocráticos dentro del gran Estado Hispanoamericano” como han pretendido alguns críticos del sistema. No podían serlo, la Iglesia a través de sus ordenes acudió con la Corona, en cumplimento del mandato misional que la Conquista imponía como forma y manera de legitimar los derechos de España sobre America como lo ordenaba la Bula Piis Fidelium.Los documentos prueban que Misiones y Reducciones dependían de la administración 140 Rial Seijo, Eduardo R: “Jesuitas, Guaraníes y Correntinos en el Siglo XVII”.En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº 13.Pag. 195.- 141 Ibidem.- 142 Maeder, Ernesto J.A. y J.E. Alfredo Poenitz: “Corrientes Jesuítica”.Pag. 16-17.- 143 Ibidem. civil, por medio del Virrey, y mas inmediatamente del Gobernador local, pagando sus tributos a la Corona. Los Cabildos Indigenas, los Corregidores (presidente del tribunal de justicia),Teniente Corregido, dos Alcaldes (Jueces), Regidores (delegados de cada barrio), Alferez Real (portaestandarte y jefe militar),Secretario y Alguacil (Policia).Subordinados al Cabildo español estaban los Administradores. El Corregidor propuesto por los Caciques indios y los Padres de las Misiones,era nombrado por el Gobernador y los demas cabildantes indios como oficiales sublternos,eran elegidos cada año por la comunida de la Misión. Los Corregidores y Alcaldes administraban la Justicia tempranamente respetuosa de los derechos humanos toda vez que se buscaba la corrección del culpable y no tanto la punición y si esta se daba era observada por los sacerdotes para evitar que se extralimitaran los castigos.Tampoco existió la pena de muerte en misiones y reducciones, no podía existir, no había poder para disponer al respecto y era una instancia suprema que dependía del gobierno civil. En las Misiones Jesuítica los Padres de la Compañía de Jesùs no solo evangelizaron y educaron, sino que administraron la medicina, dirigieron las labores agrícolas, enseñaron arquitectura y escultura, música y canto, lectura, escritura y pintura, y se constituyeron en los referentes de los aborígenes en custiones éticas y morales.El idioma aborigen, en este caso el guaraní, fue respetado, se le dio grafía, se lo incluyó en las escrituras sagradas, en los textos, junto al castellano y al latín, se lo habló y protegió.No debe olvidarse que los Jesuitas fueron la Orden Religiosa Misionera mas preparada intelectualmente de todas las mas importantes llegadas a America. Los pueblos jesuíticos se constituyeron asi en centros misionales pero también fueron importantes pueblos de arquitectura definida, sólida, y bellamente construida. El barroco, el arte de moda por excelencia surgido de la Contrarreforma, como la Compañía, resultó el brazo armado de la evangelización en este tiempo, caracterizó a las Misiones Jesuiticas en todo el territorio en las que se estableció. Mas o menos importantes según el desarrollo y evolución de los pueblos misioneros, fueron los testimonios dejados. La acción de los Jesuitas en Yapeyú logrò importante trascendencia de la que han quedado vestigios, como también en la estatuaria y objetos que han llegado hasta nosotros. Su “escuela artística” influenció en los talleres franciscanos y produjo bellísimas expresiones de arte en muebles, imágenes, reatablos, pinturas aún en los pueblos que no fueron jesuíticos como Itatí y Santa Lucia de los Astos 144 y en ciudades como Corrientes donde el clero secular y criollo tuvo especial predicamento 145 . El respeto que tuvieron los aborígenes reducidos hacia sus sacerdotes fué inmenso y salvo excepciones como el Martirio del Caaró por el cual se inmolaron Roque Gonzalez de Santa Cruz y sus dos compañeros –lo que llevo al Padre Roque al honor de los Altares como Martir de la Fé- no hubieron situaciones de violencia ni se generaron muertes entre los aborígenes y sus sacerdotes que eran notoriamente menos en numero a los cientos de indígenas reducidos, conquistados y evangelizados con la palabra, la música y la oración. El centro de cada misión jesuítica fue la Iglesia, estaba sobre la Plaza Mayor, a un lado estaba el Colegio, centro de la instrucción religiosa y secular, la residencia de los Padres Jesuitas, los almacenes y demas dependencias. Del lado opuesto el cementerio o campo santo. Cerca el “Coty Guazú” o casa grande para viudas, huérfanos y desamparados. Los indios habitaban grandes pabellones de piedra y techos en dos aguas de tejas de barro cocido, con prolongados y sólidos corredores o galerías a uno y otro lado.Cada pabellón tenia cinco a diez cuartos independientes entre sí,eran abrigados en invierno y frescos en verano por las formas en que se construyeron y conservandola frondosa arboleda y vegetación circundante 146 . La vida socio-económica de las Misiones Jesuíticas o de las Reducciones Franciscanas era “comunista” en el sentido que se le daba uso común a las cosas de la comunidad.Los guaraníes no tenían ni tuvieron el concepto de propiedad privada o particular pues por su condición prmitiva y pre-historica, “todo era de todos” y apenas se estaba sedentarizando cuando llego la Conquista y 144 González Azcoaga,M.F.: “Menosprecio y reivindicación del arte sacro en Corrientes”.Op.Cit.- 145 “Patrimonio Artístico Nacional.Inventario de Bienes Muebles.Provincia de Corrientes”.- 146 Un testimonio elocuente son las llamadas “Ruinas de San Ignacio Miní” en la actual Provincia de Misiones,una de las pruebas mejor preservadas de los pueblos jesuíticos de nuestra región. Evangelización 147 .Con la organización de los pueblos misioneros, sin embargo, y no obstante la colectivización de las tierras, cada familia disponía de una huertezuela, cerca de su casa, y también un terreno propio de una o dos hectáreas que cultivaban para el sustento familiar y al que llamaban “abambaé”.En común, la tierra cultivada para toda la comunidad se denominaba “tupámbaé” y existió el trabajo común para el sustento comunitario. Dos veces a la semana todos los varones,e incluso los corregidores,participaban de la acgricultura común animados por la música que interpretaban los aborígenes reunidos en la “orquesta” de la misión. Cuando no había trabajos en la Comunidad, lo hacían en los talleres,y las jornadas se dividían en seis horas de labores que a su vez respetaban los tiempos de descanso para el almuerzo y la siesta.Los horarios eran estrictos pues las festividades de santos y advocaciones se repetaban puntualmente. Los domingos había misa cantada y acompañada por la orquesta y coro de la misión, y también los demas días festivos. Era sagrada y respetada la asistencia. Al término de los oficios, en la plaza, se organizaban festivales de baile, música, dramas, competiciones, y destrezas de caballos. La enseñanza del Catecismo era esencial en la formación de los aborígenes, materia tan destacada como todo el parendizaje con el cual estos recibían su sólida instrucción. Se enseñaba a los niños carpintería, herrería, agricultura, música, pintura, matemáticas, dibujo, historia,e incluso latín y las niñas tejidos, costura, etc.Como ya lo señalamos,no solo se enseñó a escribir y leer en español,sino también en guaraní por lo que el idioma vernáculo que solo se hablaba, logro también tener su propia grafía. Las Misiones produjeron verdaderas composiciones musicales muy conocidas en su tiempo y que han logrado ser recatadas actualmente y demuestran cuan importante fuè la educación y la acción civilizadora impartida por la Compañìa de Jesus en America, una de las experiencias humanas mas extraordinarias que consluyeron cuando se ordenó la expulsión de los Jesuitas de todo el Imperio Español a partir de 1767 148 . Los Jesuitas no solo tuvieron especial predicamento en la costa oriental de la gran jurisdicción correntina y sobre el Rio Uruguay.El 13 de Mayo de 1690,los primeros sacerdotes jesuitas llegaron a la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes en la que habrían de permanecer por setenta y siete años hasta la expulsión ordenada en 1767 y cumplida efctivamente meses despúes.Su presencia y acción no pasaría inadvertida en abosoluto. El empuje, importancia, preeminencia, trabajo y poder acumulado provocarian en las demàs ordenes religiosas, especialmente los Franciscanos, y también en Dominicos y Mercedarios, celos y resquemores que se evidenciaron cuando se produjo la expulsión dando origen a inusitados festejos. La sociedad correntina misma se dividiò en jesuitas, pro-jesuitas o ajesuitados y anti-jesuitas a lo largo de casi un siglo. Presisamente en 1764 cuando estalló la Revolución de los Comuneros, se dió una de las muestras mas evidentes de división social entre unos y otros: por un lado los partidarios de los Jesuitas y estos mismos que condenaron la revolución y a los comuneros, manifestándose cercanos al poder y a la adminsitracion española,y por el otro los antijesuitas, los comuneros, que no solo gozaron del favor de los franciscanos, sino que incluso fueron protegidos por ellos quienes abrieron su gran convento para darles asilo. Cuando la expulsión, los bienes de los jesuitas, muebles e inmuebles, se repartieron entre las ordenes religiosas, no pocos encumbrados vecinos, y el poder civil de la Corona, de allí que muchas de las tallas se salvaran y mucho del mobiliario se conservara hasta la actualidad, mas el celo provocado hacia la Compañía se manifestó de manera rotunda y mostró cuán importante había sido la influencia de ésta en la sociedad correntina e incluso en la historiografía escrita casi dos siglos después que permitió reconocer a historiadores alineados aun en posturas a favor o en contra, de 147 Resulta ridículo y disparatado que al dia de hoy algunos pretendan hablar de “la usurpación de la tierra de los aborígenes de parte de los conquistadores” discurso retrógrado,populista y tendencioso pregonado por el anti-hispanismo y los grupos de una izquierda anacrónica que parece desconocer y tomar una postura de supina ignorancia sobre algo que no resiste el menor análisis inteligente y solo sirve para alimentar posturas de barricada.- 148 El film “La Mision” aunque confunde la épocas de los bandeirantes, con los tiempos de la Guerra Guaranítica y de la expulsión de la Compañía,es un testimonio bastante acertado sobre lo que fue en nuestra zona la acción de los Jesuitas.- manera radicalmente rotunda y contundente, para con la acción de la Compañía de Jesús en Corrientes. La presencia de los Jesuitas en Corrientes tuvo vinculaciones muy directas con la educación pública.Esta se habia iniciado en 1603 cuando el Cabildo de la Ciudad de Vera designó a Dn. Ambrosio de Acosta como primer maestro de la ciudad. Posteriormente la irregularidad con que se impartia la enseñanza impulsó el Acuerdo Capitular del 5 de Noviembre de 1685 que motivó la petición al Principal de la Orden Ignaciana que residía en Córdoba del Tucumán, solicitando la instalación en la Ciudad de Vera de un Colegio, similar al que ya funcionaban en Córdoba, Buenos Aires y Asunción.Se abrirían asi las puertas a los Jesuitas que no solo trabajaban en la costa oriental de la jurisdicción correntina en las misiones, sino que tendrían sede en la misma ciudad de Corrientes. El 25 de Enero de 1686 llegó a Corrientes el Provincial de la Orden Reverendo Padre Tomás de Umbides para tratar la petición con el Teniente de Gobernador y el Cabildo. Dias después,el 28 de Enero por acuerdo capitular se aprobó,a los efectos de facilitar la construcción del Colegio,otorgar a la Compañía de Jesús 7.000 cabezas de ganado vacuno en San Ignacio Guazú (Paraguay), o en su defecto 12.000 en la misma jurisdicción de Corrientes. Además, y mientras durase la fábrica del colegio, 500 cabezas anuales para el gasto que ella demandase, en tanto el Padre Umbides pidió “se señalase sitios en la ciudad, chacras y suertes de estancia y alguna congrua” 149 . Alli se iniciaron las formales gestiones ante las autoridades de Buenos Aires, Roma y Madrid, dando cuenta al Obispo de Buenos Aires, al Gobernador del Rio de la Plata, al General de la Orden, al Rey de todo lo tratado con el Provincial de la Compañía, solicitando se concretase la instalación de la Compañía de Jesús en al Ciudad de Vera de las Siete Corrientes, un largo trámite burocratico de mas de un lustro, estando siempre latente el temor que las gestiones fracasasen como en 1595 y en 1658. A mas de ello ya en 1649 los Jesuitas circunstancialmente habían llegado a la Ciudad de Vera, pero sin radicar, ante un hechoaccidental. El Obispo de Asunción Fray Bernardino de Cárdenas, que había sido proclamado Gobernador del Paraguay por una revolución popular, ordenó la expulsión de los Jesuitas de su territorio, por lo que estos, amparados por Don Manuel Cabral de Melo y Alpoin no solo llegaron a Corrientes sino que fueron hospedados en la casa de su generoso protector por un año, y a costas del dueño de casa, dejando tan buena impresión en el vecindario que ya entonces se pensó en que la Compañía se instalara y fundase un Colegio definitivamente. Casi medio siglo transcurriría para ello. Finalmente el 13 de Marzo de 1690 arribó a Corrientes el Padre Sebastián de Toledo con las autorizaciones del Rey y del General de la Compañía de Jesús, siendo recibido por el Teniente de Gobernador Don Gabriel de Toledo 150 ,su propio hermano, ambos hijos legítimos del Sargento Mayor Gabriel de Toledo y Rebollar,natural de la destruida Ciudad de Concepción de la Buena Esperanza del Rio Bermejo y de Doña Francisca Ramírez de Figueroa y Vozmediano,y nietos del Capitán Felipe de Toledo quiern acompañó al Capitán Don Alonso de Vera y Aragón (“El cara de perro”)a la fundación de Concpecion del Bermejo en 1585 151 . Los hermanos de Toledo compartían iguales objetivos y tenían similares ideas, tanto el jesuita como el gobernador.Este último había sido instructor de las milicias guaraníes en las Misiones preparándolos para combatir a las bandeiras paulistas. Es decir, si el sacerdote comprendía 149 Rial Seijo, E.: “Jesuitas,Guaraníes…etc”.Op.Cit.Pag. 202.- 150 Informaciòn de Servicios del Sargento Mayor Gabriel de Toledo, en Archivo General de la Naciòn, Buenos Aires, Divisiòn Colonia, Tribunales, Legajo C1, Nº16.Naciò en Corrientes en 1650, Capitàn de Caballos en 1674, hizo con ese grado la Campaña en 1680 y fuè designado Lugarteniente de Gobernador de Corrientes el 13 de Octubre de 1684,cargo que desempeñò hasta 1691.(La cita documental y datos de Gabriel de Toledo la dà Labougle en “Litigios de Antaño”.Op.Cit. Pag. 78) 151 El Capitán Felipe de Toledo, casó con Da.Catalina de Rebollar.Su hijo, Gabriel de Toledo con Da. Francisca Ramirez de Figueroa y Vozmediano, hija de Dn.Francisco Ramirez y de Da. Ana de Figueroa y Vozmediano, y nieto de Dn.Antón de Figueroa y de Da. Bernanrdina de Vozmediano.Ahora bien: Don Gabiel de Toledo y Da. Francisca Ramirez de Figueroa y Vozmediano tuvieron por hijos al Teniente de Gobernador Dn.Gabriel de Toledo, a Da. Antonia y Da Isabel.No hemos podido confirmar que también figurase el Padre Sebastián de Toledo como un cuarto hermano,lo que no contradice en nada que lo fuera y solo faltase el documento que lo prueba teniéndose por verídico el dato que señalamos antes. perfectamente el peligro de las banderias, su hermano el funcionario civil exactamente lo mismo y ambos se habran regocijado de concretar la instalación definitiva de la Compañía en la Ciudad de Vera 152 . El 5 de Junio de 1690 el Padre Sebastián de Toledo se presentó al Cabildo de la Ciudad a solicitar escritura pública de la prometida donación de solares.Como respuesta se les otorgó para la construcción del Colegio una gran terreno que limitaba al rio en la llamada Punta San Sebastián, prácticamente dos manzanas comprendidas por las actuales calles Tucumán, Quintana, y el propio rio que erosionò la zona de tal manera que el solar que ocupara la primitiva ermita de San Sebastian y el primer templo jesuítico fueron literlamente cubiertos, en el tiempo, por las aguas del Parana. Asi, se edificó una de las obras arquitectónicas mas importantes de la etapa hispano-guaraní en lo que es la manzana que se preservò,entre las actuales calles citadas de Tucuman, Quintana, Entre Rios y Costanera “Gral San Martin”,edificio que albergò al Colegio Jesuitico y que contenía al nuevo y definitivo templo de la Compañía que se hallaba en construcción,aunque al parecer ya prestaba servicios para las funciones y había sido elegido como enterratorio de algunas figuras prominentes,cuando llegó la orden de expulsión entre 1767 y 1768 153 . Los Jesuitas además recibieron la Chacra de Santa Catalina, una estancia en San Juán,rio arriba,y luego otra en Rincón de Luna,entre el Batel y el Batelito que sumaban unas 50.000ha. El 7 de Junio de 1691 el Padre Sebastián de Toledo tomó posesión oficial de los sitios urbanos, agradeció las donaciones del Cabildo de la Ciudad y se abocó a organizar y dirigir el Colegio que entre 1691 y 1767 sería el gran centro educativo de Corrientes. Por setenta años los Jesuitas se ocuparon de la enseñanza en Corrientes introduciendo vocabularios, libros de lecturas, diccionarios y obras pias. Se enseñó teatro y se realizaron representaciones, se enseñó el latín y es evidente que la Lengua Madre fue incorporada al conocimiento de los jóvenes educandos dado que se hallaron posteriormente en los inventarios y sucesiones, libros en esta lengua original. A instancias de los Padres Jesuitas, el Cabildo ordenó el empadronamiento de todos los escolares de 7 a 16 años,se mandó a los alcaldes la tarea de controlar la asistencia al colegio de los niños e incluso se castigó con fuertes multas e incluso apresamiento a los padres que no enviaban a sus hijos al colegio. A falta de facultativos y profesionales, los Jesuitas con su sólida preparación intelectual que la Orden les imponía e su formación, asistieron a los vecinos de la ciudad como médicos improvisados, como constructores, hombres de consulta y ciencia.Esto les granjeò la formacion de un nutrido grupo de vecinos que se identificaron como los “ajesuitados”, pero también el poder cada vez mas 152 González Azcoaga,Miguel Fernando: “Memorias de Casagrande”.,Inédito.- 153 Este enorme edifico de sólida arquitectura y que se conservara hasta los inicios de 1920 cuando lastimosamente fue demolido,fue refuncionalizado tras la expulsión de los Jesuitas para la administración pública.Despues de 1814 allí se intalaron las oficinas de la Casa de Gobierno,la Aduana,la Colecturia General realizándose algunas adaptaciones como el adosamiento del pórtico neoclásico sobre calle Tucumán en cuyo propileo se estampó el escudo provincial hecho en cemento –que se conserva en la Sala de las Banderas y Escudos del Museo Historico Provincial “Tte.de Gdor.Manuel Cabral de Melo y Alpoin”- y mas adelante se sustituyeron los corredores internos sobre horcones de madera dura,por la arquería de columnas pompeyanas introducida bajo el apogeo del estilo confederal-italianizante.El cuadro conocido que representa al Gobernador Juan Gregorio Pujol en su despacho de la casa de Gobierno deja ver tras un recreado balcón de balaustres,la punta San Sebastian y el rio,lo que nos da una muestra de qué sitio ocupaba el despacho de Gobierno en el vetusto colegio jesuítico.Logicmanete este balcón pintado libremente por el artista,suple a la real ventana enrejada del despacho,una de las tantas que ofrecia la armonica fachada hispano guaraní del Colegio Jesuitico,tal vez la obra colonial mas importante de la ciudad junto a los Conventos de San Francisco y La Merced. Tambien este edificio fue sede del Colegio Nacional cuando se fundara en 1869 y desde allí en mas continuaría la Institucion haciendo uso del solar hasta ocuparlo toalmente.Prueba de ello es el brocal de marmol de Carrara del aljbe original del edicicio y el cañon español,mudo y antiguo custodio de la Ciudad.Las obras del nuevo Colegio Nacional terminaron por demoler absolutamente el edificio original del viejo Colegio Jesuitico a principios de la década de 1920,tiempo en que también se demolió el Convento de los Mercedarios perdiendo la ciudad tan importantes testimonios de su arquitecura de los siglos XVII –XVIII. Subiste no obstante la leyenda urbana de los pasajes subterráneos, secretos, los “túneles”similares a los hallados en la Manzana de las Luces, en Buenos Aires, y en otras ciudades hispanoamericanas. De ser ciertas las versiones que afirman su existencia, estos pasajes serian prueba elocuente de la labor de los jesuitas una vez mas como reputados arquitectos e inteligentes hombres de ciencia cuyas obras fueron imperecederas para nuestra identidad mas alla de expulsiones y conflictos.- creciente, la riqueza acumulada en propiedades, en bienes muebles e inmuebles, chacras, ganado de todas las especies, depósitos de mercaderías y frutos del país, esclavos, las intervenciones en cuestiones de Estado o en situaciones públicas mas allá de sus incumbencias, y en algnos casos asumiendo posturas arbitarias o al menos dicutidas,-como su oposición indiscutible a la Revolución Comunera de 1732 y 1764-les depararon enemigos en un grupo importante de la sociedad que se identificaron en los llamados “anti-jesuitas” y que en muchos casos incluyó la presencia de miembros de las otras órdenes religiosas. La información sumaria ordenada en 1697 por el Rector del Colegio Padre Luis Gómez S.J. y el informe oficial del Teniente de Gobernador Bernardo López Luján en 1760, demuestran el gran patrimonio de la Compañía que superó sensiblemente a la de las otras tres ordenes religiosas de la Ciudad y su extensa jurisdicción, e incluso a la de los vecinos patricios, descendientes de los fundadores, considerándose en ese tiempo que los Jesuitas habían obtenido lo que poseían generosamente, a través de privilegios traducidos en excepciones tributarias y facilidades de acceso a los mercados merced a las relaciones y las influencias en las autoridades locales,de Buenos Aires y la Metrópoli. La sociedad correntina experimentaria por estos tiempos una primera gran división o “cisma” como lo denomina Rial Seijo 154 ,o como lo destaca Laobugle: “…debe admitirse que la mayor parte de culpa de su situación era de los mismos correntinos, de su orgullo, de su intemperancia, de sus prejuicios, de su desidia, del excesivo localismo a que les indujo la circunstancia de vivir en frontera de guerra, acostumbrados a la lucha, librados a su propia fuerza, de donde les vino ese sentido caballeresco de la vida, ese culto a la honra que les hizo preferir por sobre todas las cosas el solar nativo, del que siempre les dolió alejarse…Sus intereses locales, para ellos, primaban sobre cualquier otro. En cambio para la Compañía de Jesús, eran los del Imperio Hispanico. Repetíase en América el drama de las Comunidades de Castilla:lo nacional contra lo universal, el encerrarse dentro de las fornteras propias contra la empresa misional, para la que Dios había señalado a España” 155 . La organización Hispano-Jesuita-Guarani se mantuvo prácticamente inalterable hasta 1768 fecha en que se concreto la expulsión poltica de los sacerdotes de la Compañía y secularizó las misiones arrojándolos a un destino de decadencia y destrucción del que salieron muy luego con características distintas.Desde allí en màs, la organización administrativa de las antiguas misiones transitó por carriles desiguales mostrando las falencias del sistema ineficaz, la decadencia de la economía, la destrucción o perdida de su patrimonio e incluso la división de su jurisdicción original entre los nuevos Estados Independientes pos-emancipacion, que trajeron consigo otro saqueo y destrucción con las invasiones portuguesas y finalmente el abandono. La Sociedad Hispano-Guarani de Corrientes, en tiempos del Imperio, comenzó a experimentar las rivalidades propias de su complejidad. El enfrentamiento de los patricios mestizos, descendientes de los fundadores, junto a los Franciscanos, el Clero Criollo nutrido del mismo patriciado cuya mentalidad feudal estaba aún atada a las rémoras del medioevo a cuya epoca de transición hacia la Modernidad pertenecieron los conquistadores, para con los funcionarios de la Metrópoli y los Jesuitas que defendían la “Universitas Cristiana” predicada por la España Imperial, fueron conformando dos poderosos frentes que estallaron y se manifestaron de manera concreta en las revoluciones comuneras y en la expulsión jesuítica durante el siglo XVIII. En efecto, los grupos podían ya tomar forma concreta: Por un lado los de mentalidad burocratica, mercantil-burguesa “pro-Jesuitas” o “Ajesuitados” que después de 1767-68 se identificaron con los “Peninsulares” o “Realistas” y el grupo de la mentalidad aristocratica terrateniente, los “Comuneros”, “Antijesuitas”, “Pro-Franciscanos” o “Patricios”, identificados desde 1810 como “Criollos” o “Patriotas”.La división no seria tajante mas aun con los enlaces matrimoniales y familiares entre unos y otros, como lo seria en otros momentos de la historia de Corrientes con los Federales Doctrinarios y Federales Rosistas o cuando la invasión de 1865 en que la sociedad se dividió en “Patriotas”o “Nacionales” y “Paraguayistas”o “Traidores” en esa misma línea identificatoria por momentos confusa entre los unos y los otros. 154 Rail Seijo. Op.Cit.Pag. 205.- 155 Ibidem.Pag. 206.- Factores externos –como el que sobrevino desde 1767 y resultó lapidaria – contribuyeron a alimentar la suerte de los pueblos misioneros jesuíticos, de los Jesuitas como Orden, de la Sociedad Correntina con sus propias características solidificadas entre los siglos XVII-XVIII e incluso con las otras órdenes religiosas, particularmente la Seráfica, de tan decantada tradición secular y enraizamietnto en Corrientes. La vecindad de los portugueses en Colonia del Sacramento, en Rio Grande, afectó la relación con España y arrastró a los pueblos misioneros al mismo. El enfrentamiento por la ocupación de los espacios geográficos y la larga enemistad de España y Portugal se buscaron zanjar con un acuerdo que terminara con el conflicto definiendo límites en 1750 con el Tratado de Madrid o Tratado de Permuta que entre otras cosas involucró la entrega de España de los siete pueblos jesuíticos guaranies a dominio de Portugal, quedando el territorio de las Misiones, con sus estancias, bajo el poder de la Corona Lusitana. La negativa de los misioneros y de los propios aborígenes a pasar a dominio de sus antiguos enemigos desde los tiempos de las bandeiras paulistas signó una etapa trágica y de alzamientos en 1753. Era la guerra guaranitica, los indios misioneros se negaron a ceder su territorio a los prtugueses y estos con los españoles los enfrentaron.El trato consistía en el intercambio de los pueblos jesuítico-guaranies,a jurisdicción lusitana,por la Colonia del Sacramento a jurisdicción española,en una discusión irracional toda vez que España cedia lo que legítimamente le pertenecía, a Portugal, que no tenia derechos sobre los unos ni lo otro. Los tiempos demostraron que Portugal no cumpliría sus acuerdos y en 1761 el aborrecido Tratado de Madrid fue anulado.El daño ya se había hecho.Se había llegado a la Guerra Guaranítica porque “se había quebrado la disciplina; los curas se vieron afectados en su autoridad y poco pudieron hacer para evitar los desórdenes” 156 .El Historiador Rial Seijo señala puntualmente el hecho acaecido en la Misión de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú, “La mas floreciente de las reducciones jesuíticas” con una población de 8.000 habitantes y una amplísima extensión: “Iniciaba el invierno del año 1754 cuando se conoció en los pueblos misioneros los alcances del Tratado de Permuta firmado entre las Coronas de España y Portugal,generando un estado de conmoción que por momentos hizo temer una revuelta generalizada de los indios guaraníes.Temor que finalmente se concretó” 157 .Es cierto que los siete pueblos orientales, hoy en territorio brasileño, eran los afectados, los pueblos occidentales, particularmente los situados en territorio correntino como Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú se solidarizarony la expresión mas acabada y radical se dio en Yapeyú. Enterados en la Misión que un fuerte ejercito español de unos dos mil hombres al mando del Gobernador Gral. José de Andonaegui, al que se sumaron unos 200 correntinos encabezados por el Teniente de Gobernador Maestre de Campo Nicolás Patrón y Centellas, y el Corregidor Bernardo de Casajús, estaba acampando en Itú (Salto) en su marcha hasta San Borja,gran alboroto generalizado estallo entre los indios misioneros sabido que las tropas atravesarían las estancias jesuíticas y las saquearían, lo que sucedió, y temiendo que mujeres y niños serían entregados por los sacerdotes a los escalvistas portugueses y los encomenderos españoles. Inmediatamente los Padres doctrineros fueron separados junto con el Corregidor indio del gobierno temporal, político y militar del medio, limitándolo solo a sus labores pastorales.Tomó el mando un nuevo corregidor acompañado por caciques, en tanto que la jefatura militar la ocupó el Cacique Rafael Paracatú. Dueños de la población, los rebeldes tomaron las llaves de los almacenes repartiendo los alimentos que allí encontraron y se ordenó poner a salvo a las mujeres y niños pues entendían que llegado el momento estos serian inmediatamente tomados por el ejército que avanzaba. Por òrdenes de Paracatú se bloqueó el paso del Ibicuí con una flotilla de embarcaciones para frenar el paso de los españoles que avanzaban por tierra y agua. Una partida de 195 guerreros logró simultáneamente arrear parte del ganado y esconderlo. Despues, esperaron ansiosos las pruebas contundentes de la traición de los jesuitas en su sospechada adhesión a los españoles y lusitanos para lograr la entrega de las misiones y convencer a los aborígenes indecisos de la necesidad de aceptar la nueva situación. 156 Maeder, E.J.A y A.J.E.Poenitz.Op. Cit.Pag. 66 157 Rial Seijo, E.R.: “El Cacique Paracatú.Un rebelde Yapeyuano”.En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº 29. “Conflictos Coloniales”.Pag. 451 a 457.- Desde su campamento de Itú, el Gral. Andonaegui envió un mensaje al cura doctrinero de Yapeyú pidiéndole preparase 600 bueyes y 1.000 caballos, mas remeros, embarcaciones para que el ejercito pudiera cruzar el Rio Ibicuí. La misiva debía llevarla el sacerdote Bernardo de Casajús, quien asi lo hizo, dirigiéndose a Yapeyú con otros cuatro correntinos, mas en la Estancia de San Pedro, en la banda oriental del Río Uruguay fueron sorprendidos por una partida de indios misioneros que obedeciendo a Paracatú,los atacaron y mataron a Casajus tomando las cartas comprometedoras donde creain se hallaban pruebas irrefutables de la confabulación de los jesuitas con los españoles para la entrega de los pueblos misioneros a los prtugueses. Los compañeros del Padre Casajús lograron huir, o los dejaron escapar, informando en el campamento lo que había pasado.Otro de los compañeros de Casajus, herido de flecha, pudo sin embargo recorrer cien leguas y llegar a Corrientes donde contó del ataque.Para ellos era una rebelión que los jesuitas habían organizado con sus indígenas misioneros contra el ejercito español ante la presión por cumplir con el Tratado de Permuta,para los indios misioneros, sus sacerdotes jesuitas estaban unidos a las fuerzas españolas en la tarea de reducir a los aborígenes y entregar las misiones obedientes a este mismo Tratado. La realidad era que los Jesuitas no tenían nada que ver de uno otro lado, mas la situación acaecida en torno al asesinato de Casajus, agravó en la Ciudad de Vera las malas relaciones que los correntinos tenían por cuestiones jurisdiccionales con los Jesuitas y alimentaron el ideario que estllaría en la Revolucion Comunera de 1764. Las versiones sobre las causas de la muerte de Casajús e incluso dónde esta se concretó,son distintas 158 .Por su parte, “para el Padre Escardón SJ–dice Rial Seijó- que desde 1747 a 1757 vivió 158 En “Narraciones”,bajo el título de “Una víctima de los Jesuitas”,(pág. 54 a 58) el Historiador Manuel Florencio Mantilla detalla los acontecimientos de esta forma: “Corria el año 1754.Un ejército español comandado por el Gobernador y Capitán General del Río de la Plata,estaba acampando en la margen oriental del Uruguay, hallándose a la sazón en operaciones contra los siete pueblos guaraníes sublevados por no respetar el tratado de España con Portugal,cediendo la primera potencia a la segunda una parte de sus posesiones orientales. Los pobres indios rebeldes eran simples instrumentos de los jesuitas, instigadores y únicos responsables de la guerra guaranítica” “Corrientes, cuyos vecinos soportaban constantemente la carga del servicio militar sobre las fronteras portuguesas,tenía en el ejército un contingente de doscientos hombres y también a don Bernardo de Casafús, vecino y feudatario y su Regidor perpetuo y apoderado general. Daba el máximum de lo que permitían entonces sus medios dar, aparte de suministros en ganado vacuno y caballos para el sostenimiento y el servicio de las tropas” “La atención del general en jefe estaba toda concentrada en los pueblos guaranís orientales, pues ninguno de los demás que formaban la vasta república teocrática del jesuitismo había dado señales de intranquilidad, y eran reputados sumisos vasallos del soberano. Era,sin embargo,un error.La prédica de los curas tenia predispuestos a todos los pueblos contra las órdenes del gobierno peninsular,y si bien,los inmediatamente perjudicados por el tratado eran los únicos que estaban en armas, los demás esperaban solo oportunidad para pronunciarse y hacer causa común con sus hermanos” “No hallamos pretexto que justificara el alzamiento deseado,los indios de Yapeyú, movidos por su cura, comenzaron a escasear los suministros que hacían al ejército, en vacas y caballos,a punto de verse obligado el general a reconvenir seriamente y con repetición a su Cabildo. Los reclamos y órdenes no dieron resultados; en vista de lo cual resolvió aquel mandar en comisión a don Bernardo de Casafús. El Regidor de Corrientes aceptó sin reparos la representación del gobernador y capitán general, no obstante de conocer que su apellido era un título al odio de los jesuitas y, por tanto, de sus instrumentos.Era un hombre animoso y una entereza a prueba”. “La familia de Casafús, en efecto, constituía el centro de resistencia al poder jesuítico en Corrientes.Seglares y sacerdotes de ella, todas personas de excelente posición y de inteligencia e ilustración, sostenían con vigor la causa de los oprimidos, encarnándola en sí y conquistándose diariamente las simpatías y la adhesión de la inmensa mayoría. Las fuerzas no eran iguales de parte a parte, porque los jesuitas estaban generalmente bien quistos con los gobiernos; pero la energía de los Casafús restablecía el equilibrio, y sus grandes servicios al rey lo ponían a cubierto de las intrigas tendientes a presentarlos como vasallos infieles y desquiciadores. En aquella larga y no interrumpida lucha, la familia Casafús sufrió enormes pèrdidas de intereses,vejaciones y ultrajes, destierros y persecuciones, algunos de sus miembros murieron a manos de sus adversarios; pero venció al fín, viendo barridos del suelo a los jesuitas,que correspondieron con negra ingratitud, la generosa acogida recibida de los correntinos en 1698.En la historia colonial de Corrientes,tienen un puesto de honor los Casafús”. “Preparada la correspondencia que el Regidor debía conducir, eligió para acompañantes suyos a José de Aranda, Juán de Niz, Lorenzo Quintana, Mateo Godoy y Gaspar Rodriguez, soldados de la división correntina,y emprendió marcha hacia su destino,escoltado por cincuenta hombres del tercio de Santa Fé. La escolta regresó al ejército de la costa del Uruguay, cuatro días después de emprendido el viaje, y Casafús y sus compañeros atravesaronel río en el paso que llaman Bado y continuaron camino hasta dar con el Miriñay, antes de amanecer el séptimo día. José de Aranda fue de parecer que no vadearan el río mientras no aclarara a fin de evitar que los yapeyuanos de guardia en las cercanías los tomasen por eemigos, pero Casafús no quiso perder tiempo,efectuaron el pasaje y siguieron andando.En las primeras horas de la en las misiones,las causas fueron las cartas que portaba Casajús y que los Yapeyuanos la utilizaron como prueba de las relaciones de los misioneros y el ejército español,haciendo creer al pueblo de que finalmente serían entregados como esclavos” 159 . El Corregidor de La Concepción, a pedido del Provincial intervino en Yapeyú y desmintió todo lo que se decía de los sacerdotes, normalizando la situación.Uno de los Caciques rebeldes, Nicolás Caendí, fue condenado al destierro y la situación pareció pacificarse,mas una vez que el Corregidor abandono Yapeyú para volver a su misión, los yapeyuanos con Paracatú al frente retomaron la lucha. Estando éste y sus guerreros en pleno bloqueo arribaron unos barqueros xaverianos, procedentes de la Reducción de San Javier, que rumbo a Buenos Aires llevaban su tributo al Rey, consistente en varas de lienzo, tabaco, yerba. Estos fueron anoticiados de lo que pasaba y del peligro de ser decomisados por el ejercito español de todo su cargamento. La versión de los yapeyuanos fue contundente, debían resistir y unirse en este enfrentamiento para impedir que españoles y lusitanos que habían pactado un acuerdo de permuta, teminaran por destruir a los pueblos misioneros. Los indios misioneros xaverianos se plegaron al bloqueo y terminaron repartiendo su cargamento entre todos ellos, se dice, convencidos por Paracatú, porque serian particularmente beneficiados con el reparto, tenían la promesa que Yapeyu les resarciría con ganado por la mercadería repartida y porque no tenían ya interés en seguir a Buenos Aires. La situación final fue que la Mision de San Javier perdió aquí su cargamento de lienzo, tabaco y yerba y tampoco jamás recibieron el ganado prometido por el Cacique rebelde. mañana divisaron al estancia de San Pedro, de cuya capilla no tardaron de ver salir de su encuentro dos gruesas compañías de indios armados,de flechas, lanzas y hondas.Tan luego como los indios llegaron,fueron rodeados y obligados a marchar como presos,dentro de un cuadro,hacia el campamento principal de que dependían aquellos”. “Mandaba la fuerza india el Corregidor de Yapeyú,y a él fue presentado Casafús.Sin hacer retirar a los soldados que formaban el cuadro,ordenó al Corregidor que descargasen las chucherías y abalorios que llevaba el Comisionado para obsequiar a los caciques,y que los seis jinetes se desmontasen.Los semblantes de toda la tropa,y especialmente el gesto osco de su capitán,daban mucho que sospechar de sus intensiones”. Casafús impuso al Corregidor el objeto de su viaje,y pidióle fuera acompañado hasta el pueblo para entregar a sus títulos las notas de que era conductor,o bien que permanecieran en el campamento sus acompañantes,y él solo se adelantase.El indio respondió con sequedad y altanería, que era excusado pretendiera pasar porque tenía órdenes terminantes de su superior,el cura,de no dar entrada al pueblo a ninguna persona, a la que observó el Regidor,que mandase al menos un muchacho con las comunicaciones,pues eran del gobernador y capitán general,a quien debían respetar todos como al mismo rey,en nombre del cual gobernaba.La contestación que obtuvo fue tomar el Corregidor las notas, abrirlas, y después de impuesto de ellas dar orden secreta a un soldado, que luego partió a escape”. “Supuso Casafús que el enviado iba en busca del permiso para llegar hasta el pueblo, tanto mas cuanto que desde ese instante el jefe indio demostró mas suavidad y sus soldados invitaban a los correntinos a salir de paseo por las cercanías.El cuadro había sido retirado.Sin temor alguno ya, en vista del cambio que notaban, Casafús y sus acompañantes dejaron sus armas al lado de sus monturas, pusieron los caballos a pastar,y se separaron confiados Godoy,Quintana y Niz”. “A ese mediodía, en momentos que Casafús y Aranda se hallabanen la capilla de la estancia y Rodriguez en el corredor de ella, oyeron tropel de gente que llegaba y voces que decían: ´Anímense guapos, acabemos con estos hombres`. Salieron a ver lo que ocurría sin darse cuenta de aquel vocerío. Eran dos inetes indios, bien armados, con los caballos chorreando sudor; uno de los cuales contestó con un flechazo, que dio en el cuerpo de Casafús,el saludo cariñoso que éste había hecho a los dos, descubirneose la cabeza.Los indios de a pié corrieron uns a apoderarse de los caballos de la comitiva,otros de las monturas y de sus armas,y otros a empuñar sus arcos y lanzas y caer sobre las indefensas víctimas. Aranda y Rodriguez huyeron en rumbos opuestos, herido el segundo de un flechazo en la espalda, lograron escapar azotándose el Miriñay, en cuya costa opuesta se encontraron casualmente el siguiente día y dieron con José Niz - Quintana y Godoy fueron muertos-.El Regidor pretendió inútilmente contener a los indios con su energía, herido ya, pero viéndose acosado,tuvo que imitar a sus compañeros,mas fue derribado a flechazos y lugo ultimado con arma de fuego”. “Veinte días después del crimen, Aranda,Rodriguez y Niz se encontraron en la costa del Rio Corrientes con unos corredores del campo,vecinos de Las Saladas,los que le proporcionaron caballos para trasladarse hasta Corrientes.Ellos dieron la noticia del trágico fín de don Bernardo de Casafús”. “El teniente gobernador,sargento mayor José de Acosta,y el Cabildo tomaron empeño porque fueran castigados los autores del crimen y su principal director; instruyeron el correspondiente sumario y adoptaron varias resoluciones importantes;pero todo quedó en nada,porque don Pedro de Ceballos,protector de los jesuitas, no dio curso al reclamo entablado por el Cabildo, acompañando al efecto las piezas justificativas del crimen,y los jesuitas pudieron saborear impunemente el placer que le produjera el asesinato de uno de sus mas encarnizado pero noble adversario” 159 Ral Seijo,E.R.: “El Cacique Paracatú…etc”.Op.Cit.Pag. 453.- Entre tanto la rebelión se ampliaba. Los Sacerdotes de La Cruz y Mártires debieron huir ante la sublevación de sus indios misioneros,el Cura Doctrinero de Santa María ,murió porque “de tanto gritar para disuadir a sus parroquianos se le cortó una vena de los pulmones” 160 .En el paso del Ibicuí era fuerte ya el ejército de indios confederados santotomeños, cruceños y yapeyuanos preparados para la guerra. De pronto, la situación se descomprimió cuando Andonaegui, primero, y Gomez Freire, luego, desidieron retirarse y esperar mejores condiciones. Esto hizo que la situación se aplacara y los indios también se retiraran, menos el Cacique Paracatú y sus 95 guerreros leales.Para el Cacique no había claudicación del enemigo y desconfiado los siguió observando en sus movimientos. La noche del 2 de Octubre de 1754,una partida de indios alzados intento robar la caballada del ejercito español,pero fueron rechazados.En la mdrugada del 3 de Octubre,un comisión al mando del Coronel Ilson y compuesta de 400 soldados, localizó el campamento de Paracatú intimándolo a rendición.Los yapeyuanos y Paracatú se negaron y los enfrentaron pese a la inferioridad de hombres y por sobre todo, armas resultando lo esperado: la muerte de 122 indigenas misioneros yapeyuanos, mientras caian prisioneros Paracatú y 54 de sus leales, en tanto el resto huía ante la derrota evidente y el temor.Reducidos y cautivos,Paracatu y sus leales sobrevivientes fueron llevados prisioneros a Buenos Aires donde, por su famade buenos constructores y trabajadores fueron enviados a las obras de reconstrucción de la Catedral Metropolitana,para terminar huyendo luego y volver a Yapeyú mucho después. Conocida la rendición de los rebeldes, finalmente, “la noticia fue recibida con algarabía en Buenos Aires y Valdelirios ordenó un TE DEUM LAUDAMUS por la victoria” 161 . El destino de Paracatú fue mas grave que la de sus compañeros condenados a trabajar. Encerrado en prisión, enfermó y murió en el anonimato. Por mas que intentaron, fue inútil que se buscara relacionar el levantamiento de los indios misioneros de Yapeyú 162 ,con los Jesuitas.En los papeles dejados entre los muertos y prisioneros solo hallaron reliquias de santos protectores,algún escapulario,alguna estampa y “arrugados papelitos con la inscripción ´epuá angá Kiritó orepytybymo” 163 La Conclusion a estos movimientos es que habia sin embargo yá, un sentido de pertenencia de los indígenas misioneros, una defensa señalada de sus pueblos, una ferrea oposición al dominio portuguez y tal vez, y lo mas terrible, la incomprensión que sintieron de parte de España de entregarlos al sempiterno enemigo a cambio de la Colonia del Sacramento cuando en verdad,ni los pueblos misioneros,ni la Colonia debieron haber sido jamás discutidos ni resignados los derechos de ambas posesiones. Menos de cuatro lustros después,la expulsión señaló otra etapa en la historia turbulenta y apasiónante de las Misiones Jesuítico-Guaranies. La Misión Jesuítica de la Cruz de Mbororè --------------------------------------------------- Comparte con Itatí y Santa Lucía de los Astos la antigüedad dentro del territorio provincial, ya que La Cruz es heredera y sucesora directa de la Misión Guaranítica de Nuestra Señora de la Asunción de la Cruz, re-fundada en 1657 en el mismo sitio actual. En orden cronológico a la fundación de la Misión Jesuitica de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú, le sucedió la Misión Jesuitica de la Cruz. Ello fue el resultado de la expansión misional que el Padre Romero prosiguió en las tierras al oriente del Rio Uruguay. El pueblo tuvo varias localizaciones que 160 Ibidem.Pag. 454.- 161 Ibidem.Pag. 455.- 162 Cuando los guaranies se hicieron cargo de los almacenes de Yapeyú,Paracatú tomó seis banderas que encontró y que tenían bordada,seguramente,o pintada,una estrella central,la de Belén,la que había guiado a los Reyes Magos hasta el Pesebre.La Misión Jesuitica de Yapeyu estaba bajo el patronazgo de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos,y el 6 de Enero se hacían grandes fiestas “que los indios celebraban con danza,escaramuzas,y muchos otros regocijos”.Sea porque no lo entendieron o porque no quisieron comprender,en Buenos Aires se interperetaron esta banderas como rebeldes pruebas contra el Rey de España sin mas asidero que la caprichosa suposición que con tanto error asi lo interpretó. 163 “Levántate Cristo y ayúdanos” incidieron en su nombre por eso en un principio se la llamó Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá, luego como Asunción del Mbororé y finalmente como la Mision de la Cruz de Mbororé. Sus orígenes primeros son del año 1629 cuando, como se ha dicho, el Misionero Jesuita Cristobal Altamirano la erigió con sus neófitos guaranies en el territorio de la actual Provincia de Misiones. Fue tiempo después que sobrevino el traslado cerca del Arroyo Mbororé –epoca en que fue cambiando su nombre sucesivamente de acuerdo a los traslados-y por último al sitio que hoy ocupa en donde se organizó para la defensa armada ante el avance de las bandeiras paulistas, pues si los franciscanos al occidente correntino eran asolados por los indios belicosos del Chaco, los jesuitas al oriente eran atacados por los bandeirantes protugueses hasta el año de 1641 cuando en la Batalla de Mbororé resultaron vencidos. Esta épica acción de los jesuitas y los guaraníes sobre los bandeirantes no resultaba solo en defensa de sus intereses, de sus pueblos misioneros e incluso de la persona del aborigen que en dominio español resultaba protegido por las Leyes y la Religion. Era también la defensa de la soberanía hispànica, del imperio, y de los intereses de la Corona ante la intromisión lusitana. Los Jesuitas, que habrían de sufrir la expulsión en 1767-68, fueron los grandes heraldos de la Fe y del Reino ante la latente amenaza de la invasión portuguesa. No es dato menor y en esto en referencia a los pobladores de La Cruz, el reconocimeinto desde 1641 como bravos y aguerridos soldados misioneros. La primitiva misión fue llamada “de la Asunción”,nomenclatura que años después sumó el de “la Cruz”,o “de la Santa Cruz”,o de “la Cruz de Mbororé” o de “Nuestra Asunción de la Cruz de Mbororé”.Un texto poco conocido detalla estos sucesivos traslados: “En 1629 se fundó el pueblo de la Cruz en el Acaragúa, Uruguay arriba, donde estuvo algunos años.Tiene por patrona a laVirgen de la Asunción. Bajó después y se puso en el Mbororé y finalmente se juntó con Yapeyú.Se dividió y apartó de él y se puso en el puesto donde ahora está el año de 1657” 164 Su trazado respondía al lineamiento habitual del urbanismo misionero,presidida por una gran iglesia de très naves, construida en piedra, por el Colegio, también de solida edificación,16 manzanas con 36 casas, bien construidas y protegidas por una muralla de piedra que incluia una poblacion importante de hasta 4.000 almas. La Mision de La Cruz de Mbororé, magnífica misión jesuítica en el territorio correntino fué incendiada y destruida por el General Francisco das Chagas Santos, un militar luso-brasileño,con algo de caudillo y mucho bárbaro,en Enero de 1817.Al respecto dice en sus Memorias Dn. José Nicolás Alsina y Atienza: “Dn. Nicolás García de Atienza, andaluz, y su esposa Da.Isabel Sánchez Corriendo, también vinieron de Europa a mediados del siglo pasado…” (…) “Desde esta ciudad (Buenos Aires) Dn.Nicolás fue enviado al pueblo de Yapeyú con el cargo de Corregidor Prefecto de las Misiones Occidentales del Uruguay. Allí permaneció algunos años en este puesto, y luego fue mandado al pueblo de La Cruz con el cargo de Administrador General, y donde ejerció también sus profesiones de médico y botánico, curando gratuitamente a los enfermos pobres”. (…) “En los lugares donde se encontraba éste mi abuelo mantenía buenas amistades con los portugueses y los llamados hoy brasileros. Cuando éstos preparaban la invasión a las Misiones, le indicaron que abandonara aquellas regiones o se desidiera a acompañarlos en la empresa, porque efectuarían un enorme incendio en la región. Fué entonces cuando él, usando de su enorme carretón, y otras doce carretas se trasladó a San Roquito (inmediaciones del Río Miriñay), llevándose consigo a su familia…” “Al retirarse de aquellas regiones mi abuelo hizo transportar también toda la hascienda que le fue posible hacer reunir con la premura que las circunstancias exigían.Y casi enseguida que se retiró de La Cruz, los brasileros y portugueses procedieron al incendio de quince pueblos el dia 12 de Septiembre de 1817” 165 . 164 Maeder, E.J.A. y A.J.E.Poenitz: “Corrientes Jesuítica”.Op.Cit.Pag. 24.- 165 Alsina y Atienza, José Nicolas: “Biografía Historiada de las Familias Alsina, Atienza, Ferré y Niella”. Corrientes, 1892. Inédito.- Recién en 1830 el lugar sería reocupado, refundándose el pueblo sobre las ruinas de la misión jesuítica de La Cruz. Desde fines de 1820 desordenadas bandas de misioneros buscaron refugio en las ruinas del antiguo pueblo jesuítico, dirigidos por el mestizo Juán Cabaña, quien solicitó protección y ayuda a Corrientes y Entre Ríos celebrándose finalmente el 19 de Abril de 1830 un pacto con el Gobierno de Pedro Dionicio Cabral por el que se establecia que los “individuos” instalados en el antiguopueblo de La Cruz se someterían a la autoridad y las leyes de la Provincia de Corrientes a cambio del reconocerlos como miembros del territorio provincial. Esto permitió extender los lìmites de Corrientes hasta las márgenes del Rio Uruguay y del Rio Aguapey. La Cruz, en sus tiempos de misión jesuítica, tenìa plantaciones de algodón, cereales, yerbales, frutales y vid. Habian grandes y varias estancias y puestos que concentraban la producción ganadera de la zona. Finalmente las incursiones y guerras desatadas en tiempos de Andresito, la despiadada acción destructiva de Das Chagas Santos,concretaron la destrucción de la antigua misión refundada muy luego en otro tiempo histórico y con otra realidad socio-cultural 166 . La Misión Jesuítica de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú -------------------------------------------------------------------------------------------- De los cuatro pueblos jesuiticios ubicados en el territorio de Corrientes, Yapeyú,La Cruz,Santo Tomé y San Carlos,la màs antigua misión jesuítica fue la de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú. Su origen surgió a partir del interés particular del Padre Roque González de Santa Cruz quien había propiciado la fundación de varias misiones guaraníes en la cuenca del Rio Uruguay. En 1626,el Padre Provincial Mastrilli Durán en su visita a los pueblos misioneros, quedó impresionado por la ubicación estratégica del sitio donde después se ubicaría Yapeyú,situado sobre la margen derecha del Rio Uruguay y en condiciones de facilitar desde allí una rápida comunicación fluvial del resto de las Misiones Hacia Buenos Aires.En razón de ello,el Padre Mastrilli Durand encomendó al Padre González de Santa Cruz que fuera al sitio señalado y tratara de fundar la misión de indios allí existentes,como el mismo Padre Mastrilli dice: “Así lo hizo el padre y por ser poca la gente que halló,no le pareció bastante para fundación,habiendo de ocuparse en ella los padres que,por falta grande ellos,serían necesarios en otra parte”.Y agrega: “Cuando volví del Guayrá conformándome cada día mas en que convenía ocupar este puesto, me determiné ir yo allí en persona con el padre Roque y el padre Pedro Romero, y dar principio a la fundación con los indios que hallase. Hicimos nuestro viaje y hallamos solo trés casas con cien indios, los cuales me recibieron con alegría, y repartiéndoles algunas cosas que yo llevaba,para ganarles la voluntad,quedan muy amigos y gustan mucho que quisiérmos fundar allì un pueblo, dando principio a él,con mucho contento,el 4 de febrero de 1627.Y lo tomaron tan de veras que antes de partir,había ya cortada la madera para levantar una buena iglesia en el sitio que señalé y desmontar para las sementeras,que es la primera cosa que se hace en la fundación de cada reducción” 167 . El desmonte lo realizaban los guaraníes con hachas de piedra,sin embargo según el testimonio del Padre Mastrilli,para la limpieza del sitio en que se lenvantaría la nueva Mision de Yapeyú se procedió de otra forma: “a estos indios de Yapeyú les llevé yo (hachas de hierro) cantidad de ellas, para que comenzasen luego la fundación de su pueblo.Y al fín del mismo més de febrero ya tenían edificado a los padres casa e iglesia.Y así luego el Padre Pedro Romero,que allí dejé solo,inició el cultivo espiritual de sus almas,con grande fruto” 168 . Si bien el pueblo quedaba fundado, su población no era numéricamente importante por lo que prontamente se le agregaron otras parcialidades como las del Cacique Avacaí que desde las serranías del Tapé bajó con su poblacion a engrosar Yapeyú.- La Misión Jesuítica de Santo Tomé Apostol ---------------------------------------------------- 166 Poenitz, Erich L.W.: “La Cruz”.En: “Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”.Nº6. Pag. 172-173.- 167 Maeder, Ernesto, J.A. y Alfredo J. E. Poenitz: “Corrientes Jesuítica”.Op. Cit. Pag. 22-23.- 168 Ibidem.- El último de los pueblos misioneros en ser trasladado a la jurisdicción correntina fue Santo Tomé Apostol.El primer emplazamiento de la Misión fue la Sierra del Tapé, “en el Ibití o sobre el Tebicuacuí, cerca del rio Ibicuí” 169 actual territorio ocupado por el Brasil, siendo fundado en el año de 1632 por los Padres Luis Ernot y Manuel Berdot quienes se encargaron también de trasladar el pueblo jesuítico en 1638 a su sitio actual, ante la presión de las bandeiras paulistas, con el concurso de unas mil familias indias. Ubicado inicialmente en un lugar elevado, desde donde se domina una gran extension, reunía ya en 1634 una población numerosa de 1.200 familias, cuyos niños acudían a la escuela a “leer y cantar”.El padre Antonio Ruiz de Montoya señala que Santo Tomé era llamado por los indios “Tape” que quiere decir ciudad,y por la grandeza de este pueblo tomó denominación esta provincia a la que se identificaba como “Provincia del Tape”. En sus primeros años experimentó un rápido crecimiento demográfico que fue afectado por las epidemias y una plaga de tigres cebados, que aterrorizó y dispersó a parte de la población.Como en los casos ya nombrados, la amenaza bandeirante obligó a la emigración de toda la Misión Jesuítica, sus pobladores cruzaron el rio en mas de 200 canoas y se refugiaron en Yapeyú desde donde,mas tarde,emprendieron camino hasta ubicarse sobre el Rio Uruguay en el mismo sitio que hoy ocupa.Salvados en ese momento de la usurpación, saqueo y sometimiento bandeirante, las Misiones serian atacadas y destruidas en 1817 por el General Dos Chagas Santos, en otra circunstancia histórica, pero en igual continuidad trágica de su mala fortuna. A poco de tan bárbaro suceso, la región comenzó una reorganización desordenada, con el retorno de algunos de sus antiguos pobladores indígenas. Para 1832 la corriente migratoria blanca logró tener cuerpo cuando el Comandante Juán Cavañas suscribió con el Gobierno de Corrientes, un acuerdo para incorporar la zona a la jurisdicción provincial. Quedaria despues constituido el Departamento de Santo Tomé en el NE de la Provincia, limitando al N y O con el Departamento de Ituzaingó, al S. con el de San Martin y Alvear, al SE con el Rio Uruguay y al N con el Arroyo Chimiray. Lo que sobrevino era ya la historia moderna pos jesuítica de San Tomé que no solo fue refundada en su estructura urbana sino en todo lo atinente a su constituición como pueblo, sus insituciones y su trazado.Ocupada militarmente por la fuerzas paraguayas el 9 de Junio de 1865 en los incios de la Guerra con el Paraguay, experimentó los primeros avatares de la contienda. Desde 1870 en adelante se organizaron la Municipalidad, se construyó la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepeción, los clubes, sociedades y bancos 170 ,etc. La Misión Jesuítica de San Carlos ---------------------------------------- La radicación en territorio correntino de la Misión de San Carlos también fue el resultado del éxodo a que se vieron obligadas las misiones orientales ante la amenaza bandeirante. Fundado en 1631 por el Padre Mola, en el paraje de Caapí, sobre el Rio Uruguay, su nombre esta referenciando a San Carlos Borromeo y en los primeros años se lo conoció también por el topónimo de San Carlos del Caapí. Ubicado en principio en un puerto y playa sobre el río, las inclemencias de los vientos lo empujaron a un sitio mas protegido en 1633. Las Cartas Anuas de 1635 y 1637 refieren que los habitantes de San Carlos se refugiaron en la Misión de Candelaria, atemorizados por la llegada de enemigos por lo que sus pobladores, disminuidos por el desbande y unidos a otros dispersos, cruzaron el Rio Uruguay en 1639 dirigiéndose a las nacientes del Río Aguapey, donde volvieron a erigir el pueblo que perduró definitivamente en su nuevo emplazamiento. En Corrientes se radicaron entonces tres pueblos misioneros que desde fines de la décadade 1630 emigraron desde el Este del Rio Uruguay. En este nuevo territorio rehicieron sus poblados y 169 Ibidem.Pag. 24.- 170 “Breve Historia de Santo Tomé”. En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”. Nº 27.Pag. 418 a 431.- consolidaron su organización y junto a la Misión de Yapeyú “constituyeron el grupo de pueblos que,por varios años custodió la frontera oriental de las misiones” 171 . Años después cuando el Gobernador Jacinto de Lariz pasó en 1647 por esos pueblos en su visita formal a las misiones, comprobó la organización institucional y poblacional de los pueblos jesuíticos, la elección de los miembros de sus cabildos donde los cargos desde los alcaldes a los alguaciles y capitanes militars recaían en los indios guaraníes, caciques la mayoría de ellos. La Expulsion de los Compañía de Jesús ------------------------------------------------ La expulsión de los Jesuitas de España y las Indias resuelta por Real Cédula del 27 de Febrero de 1767 se fue ejecutando paulatinamente entre este año y el de 1768.El 7 de Junio de 1767 el Gobernador de Buenos Aires Dn. Francisco de Paula Bucarelli y Ursúa (1766-1770) de quien dependían los pueblos, tomó conocimiento de las comunicaciones del Conde de Aranda informando la orden de expulsión de la Compañía de Jesús de todos los dominios del Imperio Hispanoamericano, de todas sus posesiones desde la Peninsula al resto del mundo.La Real Cédula llegaba en críticos momentos: los portugueses una vez mas amenazaban invadir, los indígenas se sublevaban. La Compañía era poderosa y numerosa en la jurisdicción del Rio de la Plata, Perú, Chile y Paraguay y su expulsión desequilibraría socialmente, políticamente, jurisdiccionalmente y culturalmente la situación del Imperio en estas latitudes. Los 500 jesuitas que se suponían componían la Orden en ese momento,estaban repartidos entre sus 12 colegios, una casa de residencia, 50 estancias y obrajes, con esclavos y sirvientes, 33 pueblos misioneros con mas de 100 mil almas y otros 12 con poblacion de abipones, mocobíes y algunas etnias mas. Bucarelli y Ursúa, el Gobernador a quien tocole recibir la terminante orden real, hizo las comunicaciones pertinentes a los gobiernos de Perú, Chile y Paraguay, pidió al Padre Superior Lorenzo Balda, de las Misiones del Litoral,que enviara delegados para que tomaran conocimiento de unas “mercedes reales”,mientras disponía que todos los comisionados, a quines mandó entregar sobres lacrados con disposiciones que solo podían ser leidas en su lugar de origen, debían a partir de allí ejecutar la detención y traslado de los Jesuitas con destino a Buenos Aires. El acto debía realizarse simultáneamente y es coincidencia general entre los historiadores correntinos que resulto una noticia “simpática” cuando se la conoció en Corrientes. Sucede que cuando se hizo cargo el Gobernador Bucarelli y Ursúa, encontró a la Ciudad de Vera “agonizando” según sus propias expresiones,debido “a un proceso lleno de falsedades” por la que se había pronunciado sentencia de muerte contra 13 de sus principales vecinos, de presidio y destierro de otros 50, se decía, por influencia vengativa de los Jesuitas. Nada podía hacer ya Bucarelli en contra de lo dispuesto cuando tomó el Gobierno, por lo que cuando tuvo que dar cumplimento a la orden de expusion solo envió a Corrientes un auditor, sabiendo que la noticia no causaría mayor conmocion, por el contrario, seria recibida con beneplácito.No era la situación de Córdoba donde el Gobernador de Buenos Aires, ante la orden real debió enviar fuerzas que asegurasen que no hubieran posturas contestatarias que impidieran la salida de los Jesuitas 172 . La actitud de prudencia que tomó el Gobernador tratando de pacificar donde había que hacerlo y atemperar la situación en todos lados dando la noticia con reservas y suma cautela,se vio quebrada con la llegada de los barcos españoles a la Banda Oriental con la noticia que estremecía a la 171 Maeder, E.J.A. y A.J.E. Poenitz.:”Corrientes Jesuítica”.Op.Cit.Pag. 26.- 172 Mas allá de las idas y vueltas de la historia,del inmenso mérito de la Compañía en todo lo que hizo y dejó como testimonio insoslayable de su presencia y acción evangelizadora y civilizadora,los conflictos con la Ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes y su Jurisdiccion, fueron evidentes,ásperos y constantes.La ocupación del espacio correntino por los misioneros,por los indios reducidos,el corrimiento permanente de la líena de frontera,las “conspiraciones”,los acercamientos de los jesuitas con las autoridades foráneas enfrentadas con el patriciado criollo y el poder local de la aristocracia vernácula protegida por los franciscanos, la Revolucion Comunera, “el llamado antijeuitismo” fundamentan claramente lo que pasó en Corrientes,y lo atestigua la Historia,cuando se supo la orden de expulsión.De todas formas era un salto al precipicio,el inicio de un sinfín de nuevos problemas,la desaparición de los heraldos de las fronteras,el desorden y la destrucción.Lo uno no quita lo otro.La conclusión seria que la expulsión fue en todos lados y modos de ver,nosciva para todo el Imperio,y particularmente para Corrientes como parte de él.- Penìnsula. Ante lo que se precipitaba, Bucarelli envió correos ordenando la apertura inmediata de los pliegos a sus comisionados.Mientras tanto, en Buenos Aires se procedía a detener a los Jesuitas entre el 2 y 3 de Julio, en Montevideo se ejecutó la orden el dia 6,en Córdoba el 12, en Santa Fé de la Vera Cruz el dia 13 y finalmente en Corrientes el 21 de Julio de 1767. Historicamente la expulsión fue considerada un hecho popular, con mas o menos simpatías,pero recibida con agrado en Corrientes por los criollos y algunos indígenas que “quedaron llenos de gozo,de consuelo,de amor, y reconocimiento a S.M.” 173 . El Historiador Manuel Florencio Mantilla, reputado por su positivismo y anticlericalismo orientado particularmente a “La Compañía”, no ha escatimado expresiones para demostrar la impopularidad de la Orden en Corientes: “Bucarelli representa la nueva era de España bajo el liberalismo del gran Carlos III y sus consejeros ilustres. Los dos enemigos mortales de los correntinos –el absolutismo y el jesuitismo-cayeron al subir el nuevo Gobernador, de suerte que, también en este sentido, principió época de reparación en Corrientes a mediados de 1766”,destacando también que los Jesuitas eran los “únicos causantes de las desgracias públicas y privadas” sobrevininedo la orden de expulsión que “llenó de júbilo a Corrientes el 22 de Julio de 1767”.Su contundencia de cómo se dieron los hechos en la Ciudad de Vera,nos exime de mas comentarios: “El día antes recibió Labardén la orden secreta de Bucarelli para prender a los Jesuitas y confiscar sus bienes.La fuerza veterana de que disponía era sospechosa:había sido la de Morphy,el jefe pertenecía a los Jesuitas, los oficiales y la tropa estaban muy agradecidos a los curas; fácilmente, podía pues ella desacatar al gobernante y aún resistir con las armas.El vecindario quedaba únicamente como auxiliar.Los àgiles, advertidos y prontos `comuneros León Martínez de Ibarra y Antonio Luis Poisón recibieron la comisión de preparar hombres entre una y tres de la mañana del 22. Presentaron 80. Con ellos ocuparon la cárcel y cambiaron la guardia dada por los soldados de González, y a la madrugada, escoltando al Lugarteniente y al Cabildo, penetraron en el Colegio, que por muchos años fue el centro donde se tramaba la ruina de los correntinos. Diecisiete jesuitas fueron tomados e incomunicados. Al amanecer del tercer día, el cabo Pedro Paz y dieciséis milicianos zarparon del puerto con aquella presa, para entregarlas en las Conchas al comisionado del Gobernador” “Sueño pareció en Corrientes la expulsiónde los Jesuitas.Ningún triunfo de su constancia reputó mas grande que ése, alcanzado por la misma mano real en cuyo nombre le habían martirizado los extrañados. El gozo público dejó en olvido pasadas desdichas. Bucarelli dió ´las mas expresivas gracias al Cabildo y a los vecinos por la pntualidad y celo en la operación`.Labardén declaraba: ´A no ser por los vecinos, no sé qué hubiera sido de mí…” 174 . El Historiador Antonio Emilio Castello concluye: “No hay dudas de que deben haber habido quienes se alegraron por esta medida y quienes se sintieron consternados por ella.Unanimidad en uno u otro sentido no podía haber por la división que existía en la sociedad correntina” 175 No menos cierto es que la aceptación complaciente por la expulsión de los Jesuitas fue en la ciudad 176 ,mas en las Misiones de territorio correntino la cosa tuvo otro cariz y tenia su justificación 173 Carta de Dn. Manuel de Basavilbaso fechada en Corrientes el 1º de Septiembre de 1768.- 174 Mantilla, M. F. “Crónica Histórica…”etc.Op.Cit.Tomo I.Pag. 127-129.- 175 Castello, A. E.: “Novísima Historia…”etc.Op.Cit.Tomo I.Pag. 124-125.- 176 El destino de los bienes de los Jesuitas fue diverso como lo relata Justa Diaz de Vivar: “…Latía aún el corazón de la vieja sociedad,de pura cepa española,conmovida por la expulsión de los Padres de la Compaía de Jesús en 1768,sin comprender ni analizar sus causas”. (…) “Sobre el río,i mirándose a las aguas, la iglesia a medio construir parecía llorar la desventura de los indios,la orfandad espiritual y la muerte de las misiones jesuíticas,el abandono de la ciudad i la sociedad que se enorgullecía de sus riquezas.La iglesia i el colegio,levantados con el esfuerzo de los sacerdotes i de los indios,debía demolerse obedeciendo a órdenes superiores. Como todas las del Virreinato, esta iglesia en construcción poseía un tesoro en imágenes i en objetos de arte”. “Después de la expulsión, que tan hondamente conmovió a la sociedad, ordenaron la demolición del edificio i de la iglesia i el remate en pública subasta de las riquezas, de las imágenes y de los objetos de arte, que el amor y la inteligencia de los Padres de la Compañía i de sus artífices depositó poco a poco en sus altares”. “Doña Catalina Aguirre i Avendaño de Fernández Blanco,gran señora de refinada cultura i de abolengo español,vivía en su antigua i cómoda casa de la calle Buenos Aires esquina Plácido Martínez,donde nacieron sus hijos,donde se agasajó con sincera y cordialísima amistad al general Belgrano en 1811 a su paso por Corrientes después de la expedición al Paraguai,donde nació y donde forjó su hombría de bién el primer gobernador constitucional de la provincia de Corrientes, Don Juán José Fernández Blanco,i donde lucieron su gracia i espiritualidad sus hijas Doña Rosario, Doña Dolores i Doña Catalina”. “En una luminosa y serena tarde del mes de noviembre de 1780, el Alcalde de primer voto, Don Manuel de los Llanos, visitó a la señora Doña Catalina Aguirre y Avendaño de Fernández Blanco.I después de saludarla y besar respetuosamente su mano expuso el objeto de su visita,con la galantería i fineza que lo caracterizaba” “I dijo a la dama:-´Mi señora Doña Catalina, están en venta los bienes que fueron de los Padres de la Compañía de Jesús. En subasta pública se venderan los objetos, ornamentos e imájenes de la iglesia en construcción, de esta ciudad.Vengo a ofrecerle,mi señora Doña Catalina,una imájen de la Virgen de los Dolores,a la que se le rendía culto en la citada iglesia y Colejio”. “Mas de una vez, mi buena y respetable señora, esta imagen asomó a la puerta del templo para contener la furia de los indios no civilizados que cruzaron del Chaco,para atacar i rescatar a sus hermanos cristianizados. Mas de una vez esta imagen obró el milagro de transformar las fieras sin fé i sin amor en Dios en mansos corderos. Los hijos de San Ignacio le rindieron amoroso culto,i las poblaciones lloran aún a sus piés buscando consuelo en sus aflicciones”. “-“Pero Señor Don Manuel, respondió la dama, después de escucharlo atenta i respetuosamente, ¿Cómo puede Ud ofrecerme en venta una imagen, cuando sabe perfectamente que está excomulgada la persona que compra bienes de la Iglesia?...Bendigo la imagen de la Sma.Virjen en su advocación de los Dolores: agradezco su jentileza, pero declino el honor de comprarla”. “-Mi señora doña Catalina, respondió el Sr. De los Llanos, tiene Ud; sobrada razón; no pueden negociarse los bienes de la Iglesia,cuando de comercio vil se trata.Pero en este caso vengo a ofrecer a Ud.en venta una imagen para evitar que caiga en manos de los herejes.¿Sabe Ud qué sería de ella si Ud. no la comprara?.¿Sabe Ud.quién la llevaría o dónde iría a parar si su cristiano hogar no le abriera sus puertas?...¡ Piense Ud. lo que esta imagen puede ser para su familia si le rinde en su casa cariñoso hospedaje!”. “Sus palabras pesaron sobre el corazón de la señora. Emocionada respondió. ´¿I cuánto pide Ud.por ella mi señor Alcalde?...” “Estipularon el precio: dos onzas. Levántóse la señora del sillón que ocupaba en el estrado de su salón colonial i entregó Don Manuel de los Llanos el precio convenido”. “I la Virjen de los Dolores perteneció desde entonces a los Fernández Blanco.La familia le rindió culto mientras vivió.Hombres y mujeres doblaron la rodilla i la frente ante la imagen que parecía llorar eternamente su dolor.Ocupó un lugar preferido en ese respetable hogar.Se alejaron los hombres para tomar los suyos;se casaron las mujeres i desde lejos o desde cerca con el corazón i el pensamiento venían ante la imagen donde la madre rendía cariñoso homenaje a la Madre de Dios”. “Después de la muerte de Da, Catalina Aguirre y Avendaño de Fernández Blanco,la imagen de la Virjen de los Dolores quedó en poder de su hija Doña Rosario Fernández Blanco de Gómez Botello,dama de cultura refinada,de fortuna muy agraciada,mui pulcra en sus modales i en su manera de vivir,que se complacía de rodear a la imagen con las flores de su cariño i de su respeto,que perfumaba su casa porque en ella vivía la Virjen,con flores de alucema i de romero,con rosas y jazmines de su jardín con incienso y con mirra.Casa fresca y cómoda que brillaba mas que por las joyas, mas que por la plata labrada, mas que por la vajilla cincelada, por la limpieza, por el orden,por la gracia seductora de la dueña de casa,por la inmesna fé i por el cuidadoso cariño que puso siempre en el ornato de la imagen.En su casa la Virjen de los Dolores era el centro i el atractivo de todos sus amigos,de todos sus parientes.A la Virjen acudían en sus alegrías,en sus penas i en sus amores.Siempre perfumada, siempre alhajada, la imagen parecía sonreir en su dolor eterno a los hijos,a los nietos,a los hermanos i a los amigos de la señora que abrió sus brazos para recibirla”. “Todos los años la familia conducía la imagen al templo de San Fancisco,donde se le rezaba la novena.El Viernes de Dolores se celebraba en su honor una función solemne,i terminada la misa,la familia y los concurrentes conducían nuevamente la imagen a su casa.I todos reunidos en afable i cariñoso consorcio,celebraban la mas encantadora fiesta hogareña,almuerzo i comida suculenta,canciones y rezo en familia del santo rosario.Se cubría la imagen de flores,se prendían las velas de los candeleros.I en ricos candelabros de plata se encendían las velas de cera que la iluminaban todo el día”. “Muerta la señora de Gómez Botello,la imagen quedó por herencia a doña Josefa Mantilla,nieta de la primitiva dueña.Su casa era mas sencilla,menos adinerada pero su corazón era bueno,i su piedad inmensa.Siempre tuvo flores,tuvo oraciones i tuvo luces”. “Entre los pequeñosdevotos de la familia figuraban Mercedes Torrent (hoy señora viuda de Marquez).Pequeña,mimada i piadosa, doña Josefa Mantilla,su tía abuela la llevaba de la mano i cariñosamente la ponía de rodillas ante la Virjen. Miraba a la imagen, la niña, y oraba.Oraba como su madre,como sus tías i como su abuela,con el alma blanca de los primeros años,i con el corazón,fijo sus ojos en los ojos profundos i tristes,impresionada por el negro de su vestido en el nicho sombrío donde la vió siempre,entre candeleros y candelabros de plata,i entre flores,con el perfume particular de las que se marchitan i mueren en los búcaros,en las piezas cerradas.Doña Josefa Mantilla recompensaba sus oraciones con terrones de azúcar y caramelos que Mercedita,la niña mimada de la familia,llena de halagos i de cuidados,saboreaba con placer”. plena,por lo que la orden de expulsión debió tener carácter de campaña militar como lo destacó mucho después el mismo Bucarelli al Conde de Aranda por carta fechada en Buenos Aires el 14 de Octubre de 1678.En efecto,personalmente y al frente de fuerzas y de sacerdotes mercedarios y franciscanos que debían sustituir a los jesuitas, marchó el Gobernador de Buenos Aires a Salto,y de allí al interior,con víveres suficientes para una campaña de tres meses y dividiendo sus huestes en tres cuerpos.Estas fueron saliendo desde Salto los días 27,28 y 29 de Junio bajo un invierno crudo y lluvioso acampando las tres divisiones,el 15 de Julio,a una legua de la Misión de Nuestra Señora de los Santos Reyes Magos de Yapeyú. Comunicaciones pacificadoras enviadas previamente, obsequios, signos de paz y concordia, atemperaron en los indígenas la desconfianza y el miedo a las fuerzas que se acercaban y que los Padres de la Compañía de Jesús se empeñaban en señalar como peligrosas.El Gobernador Bucarelli envió al Capitán Nicolás de Elorduy y al Doctor Antonio Aldao como plenipotenciarios para dar a conocer al Padre Provincial y a sus seis compañeros, el Real Decreto que ordenaba la expulsión, pasando luego a detener a los sacerdotes que fueron embarcados y remitidos a Salto. “Liberada” Yapeyú, el 18 de Julio de 1767 a las 8 de la mañana, salió del campamento Bucarelli con una guardia de granaderos y dragones,atravesó el Rio Guabirabí con lanchas y canoas siendo recibido por corregidores indígenas en total acuerdo.Con ellos,sus fuerzas y los indios misioneros, tomó la Misión haciendo un alto en la plaza mayor, frente a la iglesia,donde el vicario de la expedición,el Padre Francisco Martinez, entonó un solemne Te Deum. “Un dia le dijo:´Esta imagen cuidará,después de mis días la persona de la familia que pueda rendirle culto en su casa,i pueda hace celebrar su fiesta relijiosa todos los años,en un templo`.Mercedita refirió a su madre,al regresar a su casa,la confidencia de su tía.I ella le dijo: ´cuéntale a tu padre`,sabiendo que su corazón estaba abierto a todos los deseos de su hija adorada.Mercedita se echó en los brazos de su padre,le expresó sus deseos y el Dr. Juán Eusebio Torrent prometió a su hija acceder a sus deseos.I aunque la imagen permaneció muchos años mas en la casa de doña Josefa Mantilla,los cultos se celebraron por cuenta de su feliz futura heredera la srta. Mercedes Torrent, hasta 1888,en que pasó definitivamente a su poder,por fallecimiento de la srta. Mantilla. Desde entonces la imagen fue el encanto i la alegría de su feliz poseedora.Cuado sus padres se radicaron definitivamente en Buenos Aires la imajen quedó provisoriamente en la casa de doña Luisa Fernández Blanco i de Dolores Igarzabal.Después de cierto tiempo la llevó su dueña a B.Aires,donde le rindió culto la familia del Dr. Don Juan Eusebio Torrent i doña Clara Latorre de Torrent.Acompañó a la familia en sus tristezas i sus alegrías.Fué para todos la joya mas preciada.Los padres y los hijos le dieron en su respetable hogar cariño i veneración”. “Casada ya Mercedes Torrent con don Ricardo Marquez, i radicada en Corrientes,la imagen volvió con ellos a la vieja Ciudad de Vera remozada y crecida…” “Todos los años la señora de Marquez hacía celebrar en la Merced una novena i solemne función relijiosa el día Viernes de Dolores. En su casa i en el templo la adornaba con flores,con encajes i con joyas. Como sus tias, abuelas i tatarabuelas, la rodeaba de luces en candeleros y candelabros que pertenecían a su señora madre,i volvía en sus andas llena de flores al hogar cristiano i feliz que le abria sus puertas y le daba en la casa el mejor lugar”. “Cuando la sra. Adelaida Vedoya de Ballesteros construyó la iglesia de Jesús Nazareno en Corrientes, ofreció a la sra. de Márquez un altar de mármol para la Virgen de los Dolores. Aceptado tan jeneroso ofrecimeinto, la sra. de Marquez alhajó el altar, lo vistió con ricos ornamentos i manteles de altar, le puso flores. I allí está para siempre la venerada imagen, mirando con infinita tristeza, con la inmensa dulzura de la madre que llora i que consuela a los que sufren,a los que aman,a los que esperan”. “La imagen restaurada en B.Aires es alta, bien proporcionada i esbelta.Según algunos es una talla española del siglo diez y siete.Según otros, es obra del sacerdote español de la Compañía de Jesús, artífice insuperable,que se inspiró en la expresión de inmenso dolor de una señora de Cossio,al recibir la noticia de la muerte de un hijo;expresión que sorprendió el artista i la imprimió en un trozo de madera en Corrientes”. “Muchos años recibió la imagen culto cariñoso,de incomparable amor i respeto en las familias de Aguirre i Avendaño, de Fernández Blanco,de Gómez Botello,de Mantilla de los Ríos, de Latorre, de Torrent, i de Torrent de Marquez.A todos consoló, a todos ayudó a vivir, a todos dió alegrías,dió esperanzas i dió dolores.Su expresión de infinita tristeza no varió en casi dos siglos de existencia.Sin embargo,una tradición transmitida de padres a hijos afirma,que,cuando había un dolor en la familia,la imagen cambiaba de color, palidecía intensamente y dos lágrimas corrían lentamente por sus mejillas…” “La Virjen de los Dolores ya está para siemrpe en la casa de Dios, por disposición de su última legataria,expuesta, al amor y veneración de todos los fieles que deseen acercarse hasta ella.I los descendientes de tan distinguida i piadosa familia seguirán practicando el culto a la querida imagen, la rodearán como su antepasados de oraciones,de luces i de flores i pondrán a sus piés su corazón” (Publicado en “El Mensajero de N.S.DE ITATI”,Diciembre de 1944.Pag. 338- 340).- Alojado en el Colegio Jesuitico permanecio el Goberandor Bucarelli unos diez días en Yapeyú, mientras la tropa se acuartelaba en el Cotiguazú.Se ocupó en ese tiempo de reglamentar el culto religioso que entendió se había desvirtuado por los abusos cometidos por los mismo Padres Jesuitas,colocó el retrato del Rey Carlos III para conocimiento del pueblo y tomo las providencias que supuso se necesitaban.El dia 26 despachó a Elorduya y Aldao a la Misiòn de La Cruz de Mbororé,distante ocho leguas y el dia 28 partió el mismo llegando al lugar y procediendo de igual manera,embarco a los dos únicos jesuitas rumbo a Salto “recibiendo de los indígenas iguales pruebas de obediencia y satisfacción que en Yapeyú” 177 . En tres días, salidos de La Cruz, el ejercito con Bucarelli a su frente recorrió las veinte leguas que separaban la Mision con la de Santo Tomé, balseando el Igarapay que es invadeable.El 31 de Julio de 1767 cayó Santo Tomé hallando Bucarelli seis barriles de pólvora y las raíces de los árboles frutales de la huerta, quemados, por lo que supuso que los mismo jesuitas habían procedido asi ante lo inevitable. La tarea de recoger los jesuitas de los 26 pueblos misioneros indígenas que se ubicaban en lasMisiones y anexos, fue compartida entre el ejército de Buenos Aires y las milicias de Asuncion, llegadas a orillas del Tebicuarí. Se indicó como punto de reunión,para los detenidos,el pueblo de Candelaria o Itapúa,lugar a donde Bucarelli se dirigió el 8 de Agosto de 1767 arribando el dia 12.El ayudante mayor don Juán de Berlanga detuvo a los Padres Jesuitas de las Misiones de Apóstoles, San José, San Carlos, Candelaria e Itapúa, Trinidad, Jesús, Santiago y San Cosme.El Capitan Francisco Pérez de Saravia a los sacerdotes de las Misiones de Concepción, Santa Ana, Loreto, San Ignacio Miní y Corpus.El Capitán Elorduy se ocupó de los Jesuitas de Santa María la Mayor, Mártires y San Javier.Todos fueron remitidos en barco via el Paraná quedando las Misiones sin la presencia de la Compañía de Jesus que asi se retiraba,sin violencia militar,pero moral si,de sus territorios y antiguas misiones. La reorganización de los 30 Pueblos Misioneros partió de la creación de dos tenencias de gobierno. El 23 de Agosto de 1768 Bucarelli expidió las “instrucciones a que se deberían arreglar los gobernadores interinos que dejo nombrados… 178 ” y encomendó a dos capitanes la atención de los mismos.Los 10 pueblos del Uruguay y la frontera de Rio Grande quedó a cargo del Capitán de Dragones Francisco Bruno de Zavala, con Capital en San Miguel, y los 20 pueblos al oriente y occidente del Paraná,a cargo del Capitán Juan Francisco de la Riva Herrera, con Capital en Candelaria. La nómina de los mismos la determinó la nota del 14 de Octubre de 1768. En este último caso, la gestión de Riva Herrera no conformó a Bucarelli quien dispuso su reemplazo en 1769 por Dn. Carlos José de Añasco 179 ,uno de los cabecillas de la Revolucion Comunera de 1764 en Corrientes,quien ocupó el cargo dejando “la vara de alcalde que desempeñaba en Corrientes y partió hacia Candelaria” . Cien milicianos correntinos fueron iniclamente puestos a las órdenes de Riva Herrera para defender la jurisdicción de los ataques portugueses, una de las tantas oportunidades en que se dispuso de los correntinos para el interés general. Tras la ocupación de los 30 pueblos misioneros, setenta y ocho jesuitas fueron detenidos.Su expulsión, para Bucarelli, le significó saldos positivos en relación a los mas de cien mil nuevos vasallos directos “conquistados” para el Rey Carlos III de España.Suponía también Bucarelli que con la expulsión de la Compañía de Jesús 180 se extirpaban los excesos que se cometían al administrar 177 “Rial Seijo Eduardo R.: “La Expulsión de los Jesuitas de la Jurisdicción Correntina”. En: “Breves Historias de lso Correntinso y de sus Pueblos”. Nº29.Pag. 461.- 178 Maeder, Ernesto J.A.: “Corrientes y los Pueblos Guaraníes.El Gobierno de Carlos Añasco (1769-1770)”. En: “Res Gesta”.Nº 23.Pag. 122-123.- 179 Tanto Maeder en su obra citada, como Federico Palma en “Carlos José de Añasco,precursor del cultivo del tabaco en Corrientes” publicada como nota periodística en “El Litoral” de Corrientes el 1º de Junio de 1964,se ocuparon de biografiar a este honorable funcionario de la Corrientes hispánica.Nosotros aportamos una tercer biografia en nuestra obra “Patricios Correntinos”.Tomo I.Pag. 23 a 56.- 180 Va a título de comentario.En Febrero de 1976 conocimos la Reduccion de San Ignacio Miní en las vacaciones que nos tocaron ese año.Cuando llegamos y mientras nos acomodábamos,hicimos un pequeño recorrido con nuestra abuela Da.Ma.Clotilde Niella de Azcoaga que se afanó en contarnos que “el Rey Carlos III influenciado por malos comentarios los sacramentos,inculpando lógicamente a los Jesuitas de tales corruptelas, se redujeron mas indígenas que habían solicitado ser incoporados sin ser escuchados, se difundió el aprendizaje de la lengua española casi desterrada, decían,por imperio del guaraní, se mejoró la alimentación y el vestido y se diluyó la idea de crear “un Estado dentro de otro Estado”.Era la nueva visión que así justificaba la orden de expulsión.La Historia daría mucho después su veredicto en base a los resultados. La expedición mandada por Bucarelli fue no obstante merecedora de todo respeto.La integraron mas de 1.500 personas,184 carretas,se avanzo sobre 800 leguas entre tierra firme y agua,se navegaron el Paraná y el Uruguay,se vadearon ríos caudalosos como el Mocoretá,el Miriñay,el Tacaré,el Tarayeay y el Guabirabí y Corrientes fue un epicentro importante de parte de esta magna empresa.A partir de aquí,la jurisdicción del Cabildo de Corrientes se amplíó o al menos se discutió en otros términos, pero los problemas se mantuvieron en defensa siempre de los derechos permentemente avasallados. El 3 de Diciembre de 1772 el Cabildo de la Ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes protestó por las usurpaciones que hacían los pueblos de indios de Trinidad, San Ignacio Miní, el Este de su territorio,y el avance de Yapeyú poblando estancias en las cercanías del Rio Corriente y costa del Miriñay lo que motivó el envio de un delegado que formulase los reclamos ante la Gobernación de Buenos Aires. El 18 de Enero de 1800 se resolvió que Yapeyú, limítrofe con la Provincia, ejercía jurisdicción hasta una línea formada por la cuchilla que gira en inmediaciones del rio Corriente y del Miriñay en sus nacientes en el Iberá, hasta las del Guayquiraró y Mocoretá, dividiendo las vertientes de las aguas. Recien con la Revolución de Mayo se buscó normalizar màs la situación. Conclusiones ----------------- La Evangelización en Hispanoamérica otorgó el sentido misional a la Conquista militar del Continente y fue una de las condiciones impuestas a España para legitimar sus posesiones en América.En el espíritu y la identidad del español, la Fé Cristiana Catòlica ocupaba su espacio importante en su idiosincrasia de manera que la correspondencia resultó perfecta. La Conquista Espiritual del Contienente tuvo sus largas manos en las órdenes religiosas que llegaron de casi todos los confines siguiendo la acción militar aún antes, o con mas eficacia, en el implante de la Cruz antes que la Espada, o de manera conjunta.Esto modelò de manera definitiva también el espíritu religioso de Corrientes en la que su situación geográfica de permenente“frontera de guerra” construyò su identidad tàn solida y peculiar. En nuestra región sobresalieron Franciscanos y Jesuitas, Mercedarios y Dominicos y especialmente sus resultados y el éxito de sus labores quedó plasmado en las Reducciones Franciscanas y en las Misiones Jesuíticas.De las cuatro órdenes,la Seráfica es la de más dilatada y efectiva presencia dejando fundadas como producto de su labor reducciones,entre las que sobresalió con inusitada trascendencia el Pueblo de Indios de Itatí, cuyo sistema de Comunidad, su Cabildo Indígena y su producción, a mas de resisitir los avatares del tiempo se nos presenta hoy como uno de los ejemplos mas significativos de la labor evangelizadora de la Conquista en nuestra amplia región.- La Sociedad Correntina: Del Patriciado Mestizo del s. XVII, a la Burguesia Patricia del siglo XVIII y las nuevas Varonías del s.XIX El siglo XVII fue clave para el desarrollo de los primeros pobladores de la Ciudad de Vera de las Siete Corrientes en su lucha constante contra todas las adversidades –la naturaleza hostil , desconocida y salvaje, la fauna, el indio belicoso- que coadyuvaron a conformar el espíritu identitario de esta nueva sociedad, templada luego al calor de los siglos, donde el tener que valerse que llegaban a la Corte y aseguraban que los Jesuitas querían crear un imperio dentro de otro imperio,había ordenado la expulsión de la Compañía de todo el Reino de España,un hecho injusto quellevo a la decadencia de las Misiones y afecto a las Naciones como Argentina a partir de su Independencia”.Fue la primera noticia que tuvimos al respecto en nuestros ingenuos 9 años. por medios propios, la conquista de la tierra, la extensión y posesión plena de los derechos jurisdiccionales, conluirian por conformar ese localismo tan particular de los correntinos 181 . El crecimiento demográfico en el siglo XVII fue lento y normal y como lo señalaba el Padre Diego de Torres en la Carta Anua de 1609 “las Siete Corrientes tendrá sesenta españoles, no tiene muchos indios en paz…” 182 .Para 1622 y según el informe del Gobernador Diego de Góngora, habían en la Ciudad de Vera 2.078 habitantes debido al aporte demográfico que había causado el despoblamiento de la destruida Ciudad de Concepcion de la Buena Esperanza del Rio Bermejo en 1631. “Las condiciones de vida no eran propicias para alterar las estructuras sociales de este período, pero evidentemente algunos cambios de cierta significación tuvieron lugar en ella. La lenta pero irreversible conversión del encomendero en hascendado, la ostensible disminución del mestizaje entre la población, la marcada reducción de indios de servicios (en parte sustiuidos por mano de obra esclava) y el aumento –en cantidad y poder- del grupo de comerciantes y mercaderes, especialmente portugueses, estimulados por la creciente práctica del contrabando, fueron sin duda, los cambios mas significativos operados en el mil seicientos correntino” 183 . Dentro de la asuteridad y las carencias porpias de los primeros tiempos en tierras que se conquistaban a diario, las diferencias sociales existieron, llamadas “mentalidades” o formas y maneras de sentir la situación social y la presencia de grupos en ella en la que pesaban y bastante, los orígenes, algún caudal mayor, costumbres y tratos, educación, religiosidad, vinculaciones que se habían heredado de la pompa solemne de los Hijosdalgos venidos de España y amalgamados en estas tierras con el servicio a la conquista, las actitudes heroicas, el honor, y las virtudes reconocidas en el medio social. Esas mentalidades sociales que preanunciaron lo que seria una divisiòn en clases fueron: 1-La Mentalidad Aristocrática 2-La Mentalidad Burguesa 3-La Mentalidad Eclesiàstica 4-La Mentalidad Burocrática. 5-La Mentalidad Criolla. 6-La Mentalidad Mestiza 7-La Mentalidad Indígena 8-La Mentalidad Esclava. Pertenecer a alguna de ellas, obstruìa el paso hacia la otra, cual castas cerradas que impedían franquear los lìmites sobre todo si el “salto” era extremo. La Mentalidad Aristocràtica se basó en la antigüedad de la persona y su linaje en las Indias, en no pocos casos con tradición peninsular sobre todo cuando de hijos-dalgos se trataran o de nobles segundones sin titulo, cuyos mèritos se construyeron junto a la conquista y evangelización de America, con los servicios prestados en las campañas militares, la conquista del territorio y la sujeción del indígena. La posesión de la tierra, el ganado,el comercio favorecieron la “idea” de una aristocracia mestiza,en cuyos orígenes los patriarcas se unieron a las doncellas guaranies para formar sus familias que serian asi tenidas como el numen del patriciado . El presitigio social de la mentalidad aristocratica tenia condimentos reales muy concretos puès a mas de la tierra, el ganado, los servicios, estaba la posesión de la casa y el alajhamiento que, dentro 181 “Los correntinos se preciaban de descender de los conquistadores que vinieron en la Gran Armada del Adelantado Don Pedro de Mendoza, en 1535, y se consideraban por ende superiores en linaje al resto de los habitantes de los que hoy es nuestra Argentina.Vivian del beneficio de sus chacras y estancias, y el comercio lo ejercían por medio de sus servidores indios. No trabajaban por sus propias manos. Habian tres vecinos que tenìan el derecho al `Don`: Francisco de Agûero, Baltasar Flores y Felipe Ruiz de Agûero.Ese orgullo se trasunta en las informaciones de Servicios que se conserva en los archivos. La vida austera y militar que les obligò su falta de bienes materiales y el constante combatir, forman un pueblo que sucitò siempre admiraciòn, antes y ahora” (Labougle, R. de: “Historia de San Juan de Vera…etc”. Pag. 92. Op.Cit.).- 182 Rial Seijo, Eduardo R.: “La Sociedad Colonial Correntina”.En: “Breves Historias de los Correntinos y de sus Pueblos”. Nº 23. Pag. 354 a 366.- 183 Ibidem.Pag. 355.- de sus lógicas austeridades, signaban a sus propietarios con la superioridad propia del Señor a quien se lo llamaba “Don”. Con el tiempo este patriciado fundador se aliaría a la burguesía incipiente que apenas se perfilaba y lograría reconocimiento propio años mas tarde. Mientras los primeros aportaban sangre y linaje, los segundos contribuirían con actividades mercantiles aireando la economía terrateniente. Producto del aumento del intercambio comercial mas el contrabando, mayor o menor según las épocas, a fines del siglo XVII el grupo de comerciantes va siendo reconocido, mas es en la centuria siguiente en que se conformarà con verdadera identidad la Mentalidad Burguesa con el aporte de nuevos apellidos peninsulares llegados en el siglo XVIII, basàndose esta identidad en reconocerse con los recién llegados que se unirían en matrimonio a la sociedad vieja transformando el espíritu de la primitiva sociedad correntina. Creyente y profundamente católica apostolica romana, y mariana, la sociedad correntina podía y debía albergar un tercer grupo:la Mentalidad, Eclesiástica que a partir de las cuatro òrdenes religiosas históricas y de su virtuosa labor pastoral, conformaron el llamado Clero Regular y el Clero Secular tan arraizado a la sociedad, sobresaliendo los Franciscanos, los Jesuitas,los Mercedarios y Dominicos primero, y el clero secular después como influencias visibles y desididas al momento de las grandes manifestaciones. Su valimiento fue desisivo en las actitudes que tomó la sociedad, en sus devociones, en sus obras pias, y hasta en los conflictos. Las diferencias entre unos y otros se acentuó con la división de españoles peninsulares y españoles americanos o criollos que en Corrientes tuvo particular manera de manifestarse.Esa Mentalidad Criolla será la que nutrirá la Revolucion Comunera, la de la Emancipacion e incluso se vinculara luego a las ideas de un Federalismo que a su vez tendrá manifestaciones diversas en el siglo XIX. En el Cabildo, la institución hispanoamericana màs antigua y sólida hasta una década después de la Revolucion Maya, esas diferencias se sintieron hasta la desaparición paulatina del grupo peninsular y la consolidación de los criollos. Frente a ambas, sin embargo, estuvo lo foráneo, sin raíces ni vinculaciones, la Mentalidad Burocrática de funcionarios impuestos o de funcionarios autóctonos que obedecían a los intereses de una metrópoli lejana y agena a los sentimientos y necesidades cada vez mas claros de la sociedad colonial. Contra ellos fueron aristócratas y burgueses y no pocos eclesiaticos. La Mentalidad Indígena la constituyeron lógicamente los aborígenes conquistados por los primeros vecinos de la Ciudad, los que poblaron las reducciones franciscanas y las misiones jesuíticas, los que fueron protegidos por los sacerdotes regulares de los abusos de los conquistadores, los encomenderos, los estancieros aunque no pocos de estos se hicieron cargo de los indios no solo para ponerlos a su servicio sino tambien para educarlos 184 . La mentalidad aborigen se puede reconocer en tres grupos: 7-1-Los indios encomendados y repartidos desde los inicios de la fundación de la Ciudad y el reconocmiento de su jurisdicción, que iran paulatinamente abandonando esta condición conforme se diluyó el sistema de encomiendas. Era el contrato entre el Rey y el encomendero por elcual el Rey cedia al conquistador la percepción de tributos a cambio que el encomendero diera intruccion, protección, y educación en la Fé asumiendo el compromiso de defender a sus costas, como Vecino Feudatario, los derechos de la Corona. 184 El 13 de Abril de 1658,estando en el Paso de Santa Catalina, jurisdicción de la Ciudad de Santa Fè de la Vera Cruz, Dn. Manuel Cabral de Melo y Alpoìn expidió certificación sobre la autoridad y nobleza de los caciques tiendo en cuenta lo que le había ocurrido al Gobernador Hernando Arias de Saavedra, cuando en plena conquista y sometimiento de los aborígenes del Paranà, fuè a verle el Cacique Ñamantì, de los guaraníes, al que para honrarlo y ganarlo,lo reconoció como Capitàn General de todos los indios, dándole un bastòn de mando. El Cacique lo recibió “para graturarle,pero nò para que por èl le estimasen los demás indios,que sin èl era obedecido y estimado por todos” (Labougle,R. de: “Historia de San Juan de Vera…”Op. Cit. Pag.85).Con estos antecedentes, coincidìa Cabral de Melo y Alpoìn entendiendo que si no se reconocìa a los caciques su autoridad, las consecuencias serìan negativas. Creìa que era justo esta admisiòn de respeto, derechos de dominio y superioridad sobre los indios vasallos, por sucesión natural de padres a hijos,concepción que solo era europea. Este era un criterio que se compartiò en la sociedad hispanoamericana y que permitió buenos resultados que redundaron en la convivencia. 7-2-Los indios no sometidos, marginales, belicosos, fuera de todo orden, azote permanente de reducciones y misiones, y enemigos declarados de las poblaciones blancas. 7-3-Los indios reducidos en misiones jesuíticas o reducciones franciscanas que experimentaron tambien sus propias realidades y estuvieron vinculados a la poblacion blanca de una u otra forma, ora en paz, ora en conflictos. Finalmente el último estadio de esta sociedad primera, en la que sin existir legalmente se dio un sentido muy primitivo de castas fue la llamada Mentalidad Esclava en la que se agruparon los negros traídos del Africa como fuerzas de trabajo y siervos para realizar las tareas que a los indígenas no se les permitia por las Leyes de Indias,por la consideración social y por la Fé.El negro era literalmente “el objeto”,el ser vivo mas parecido al hombre que por su condición merecía un trato inferior en la mentalidad social.Los hubieron tambien de tres tipos: 8-1-Los negros esclavos domesticos, destinados a las casas,al servicio de las estancias,al cuidado de los señores,cuya vida si bien se mantuvo al arbitrio de sus amos,fue mas benévola que la de sus pares con otros destinos 185 . 8-2-Los negros esclavos de tala, cuya existenica real en Corrientes prácticamente no existiò toda vez que su destino eran las grandes palntaciones, como las del Brasil. Sin embargo, ya entrado el siglo XIX y pese a la difundida especie que “el negro africano era escaso” y las familias pudientes “lo poseìan a titulo de mero lujo” dicen Deniri y Pozzaglio en un reciente estudio de pretendido revisionismo que “en realidad, hoy sabemos que emprendimientos como las curtiembres de Angel Fernàndez Blanco y carpinterìa de ribera de Josè Marìa Duran, eran operadas principalmente por negros esclavos… 186 Eran los inicios del 1800. 8-3-Los negros jornaleros cuyos amos los alquilaban a otros señores para todo tipo de trabajo. La existencia de esclavos negros en la sociedad correntina hispánica y por independiente, fue una realidad acorde a la epoca y a la mentalidad social de entonces y perduró con existencia real por siglos siendo finalmente declarados libres definitivamente en tiempos del Gobernador Juan Gregorio Pujol. La Historia Genealógica de Corrientes una de las investigaciones pendientes que los estudios historiográficos deben a la Provincia, reconoce al menos tres grandes momentos en que podría periodizársela y se constituyen en una propuesta prevista para esa eventual investigación al respecto. En ella se destacan puntos inobjetables al momento de su estudio, tal el caso de los orígenes, motivaciones, acciones y características que posibilitaron la conformación de nuestra identidad a lo largo de màs de cuatrocientos años. Si señalamos períodos, etapas, épocas, momentos en la Historia Genealógica de Corrientes, debemos distinguir, bien definidos las siguientes: 1 - De la Conquista, Colonización y Evangelización (s. XVI-XVII). 2 - De la Colonia (s. XVIII-XIX). 3 - De la Inmigración (s. XIX-XX). El primer momento destacado como Etapa de la Conquista, Colonización y Evangelización cronológicamente delimitado por los siglo XVI-XVII corresponde a los orígenes de las familias patricias en las que se forja la primer sociedad hispano guaraní, numen de la aristocracia criolla a partir del mestizaje del Conquistador y el Conquistado en una geografía nueva para el primero, en lo que se reconocen escasas culturas precolombinas evolucionadas y las mas de un estado de primitiva y prehistórica evolución, donde su mejor patrimonio atesorado es el legado intangible -lengua, mitología- y cuya herencia tangible, valiosa, no obstante es modesta 187 . 185 Aun a principios del siglo XX en Corrientes muchos descendientes de negros esclavos o esclavos libertos se declaraban “esclavos de la Virgen” y los pocos de color que quedaban la llamaban “Mamá Ama”a Ntra.Sra. de Itatí. 186 Deniri, Jorge Enrique y Fernando Ariel Pozzaglio: “1800 en el Cabildo de Corrientes a través de sus Actas Capitulares. ¿Revoluciòn o indesiciòn?”.Pag. 23. 187 “¿Existiò la hidalguía en Corrientes?” se pregunta el Genealogista Gustavo Sorg en una de sus investigaciones.Segùn sus consideraciones sobre “la hidalguía americana o de Indias”se ha hablado mas de lo que se ha debidamente fundamentado. Dice Sorg que no se debe olvidar que no hubo un reconocimiento generalizado de hidlaguia a todos los conquistadores como se ha venido creyendo y repitiendo,ya que fueron pocos los que la recibieron en reconocimiento a sus mèritos y servicios en la conquista y poblamiento de las tierras americanas. Los que no trajeron de España el Nuestro medio ambiente, hábitat de culturas precolombinas primarias es extraño a la gran evolución que presentaron las de Centro América y Noreste de Sudamérica (Mayas, Aztecas, Incas) de manera que el legado cultural guaranítico, preferentemente radica en lo señalado, -desde la Asunción como Paraíso de Mahoma, con el “tobayá”- la conformación de una raíz hispano-india indiscutible en la conformación genealógica de nuestro patriciado. Por su parte, el Conquistador penetró a estas latitudes con características similares como las vistas en el resto del continente, los hubo altaneros y piadosos, orgullosos y viles, hijosdalgos y plebeyos, guerreros y ambiciosos, vinieron todas las clases sociales, desde segundones e hidalgos empobrecidos hasta oscuros y humildes aventureros que lograron el ascenso social y la riqueza que la Península no les había permitido obtener. Todos, o casi todos sin embargo, tuvieron dos aspectos que alimentaron su llegada: la propagación de la Fe Cristiana, respondiendo a ochocientos años de espíritu templado al calor de las Cruzadas contra los Infieles, y el orgullo hispánico formado en la búsqueda por la unificación peninsular que moldeó genéticamente y fotaleció los espíritus. Esto inspiró la Leyenda Negra que los enemigos de España Imperial, encabezados por Inglaterra, se apresuraron a alimentar desconociendo toda la legislación que proveía a la defensa del indio y sin que ello niegue los abusos que sobre este y su cultura se cometieron. En el Río de la Plata, en menor medida las cosas sucedieron igual. La falta de culturas precolombinas mas evolucionadas, el amancebamiento que permitió el mestizaje, el inicial desprejuicio por carencia